P. 1
Hans Welzel (El Nuevo Sistema Del Derecho Penal)

Hans Welzel (El Nuevo Sistema Del Derecho Penal)

|Views: 10|Likes:

More info:

Published by: Juan Luis Obispo Torres on Sep 30, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/05/2015

pdf

text

original

H A N S WELZEL

EL NUEVO SISTEMA
DEL

DERECHO PENAL
Una introducción a la doctrina de la acción finalista
Traducción y notas por JosÉ CEREZO MIR
Catedrático de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Madrid, España

Segunda reimpresión

Montevideo-Buenos Aires

2004 Julio César Faira

-

Editor

Título original de la obra: Das neue Bild des Strafrechtssystems. Eine Einführung in die finale Handlungslehre. Versión castellana y notas por José Cerezo Mir. Reimpresión de la l a ed. en castellano, Ariel, Barcelona, 1964.

I.S.B.N.: 987-98334-9-X Colección: Maestros del Derecho Penal, No 4 Dirigida por: Gonzalo D. Fernández, catedrático de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la Universidad d e la República Oriental del Uruguay. Coordinada por: Gustavo Eduardo Aboso, profesor de Derecho Penal, Parte general, en las Universidades de Buenos Aires y d e Belgrano, República Argentina. En Montevideo, Uruguay:

O B de F Ltda.
Buenos Aires 67 1 (CP 11OOO), tel.: 49 16-6521 y telefax: 49 16-5238 e-mail: bdef@netgate.com.uy
En Buenos Aires, República Argentina:

O Euros Editores S.R.L. Av. Congreso 4744 (C1431AAP),tel.: 4523-6225 Tucumán 1484, 9" "Cm,(C1050AAD), telefax: 4371-7510 e-mail: euros@ciudad.com.ar
Hecho el depósito que establece la ley. Derechos reservados. Impreso en la Argentina. Impreso en Argentina en el mes de julio de 2004 por: Mac Tomas, Murguiondo 2 160 (1440),Buenos Aires. Tel.: 4686-0 106

i i i ' . 1951. Verlag Otto Scliwartz.reedita u n a obra ya clásica del Prof. Ahora bien.PALABRAS PREVIAS Este volumen -la c u a r t a entrega d e n u e s t r a no ve1 colección. l~ioiiienajca 1. Eir!fiihr-l~r~g ir1 clie~lirlule Ilc~r1dl~1r7g~lelir~e.nioi-iadtr 1-laiis Wrlzcl a los 20 afios clc s u f.L. contratado para reemplazar la vacante producida a raiL del retiro d e AI. c. la moilografía tuvo o l r a s tres edicioi~es postesiores.EXANIIP:R G I ~ AZU F DOFINA'.i nic.i-si. dentro d e sil copiosa bibliografía penal.-cclilss~jslcrlis. HAN\ WEI~ZEa Lc .Marca u n 1110mento m u y significativo de s u prolongada carrera docente.onstitiiye iin verdadero "ario bisagra" e n la trayectoria académica d e WEI.ze~. Giittingvri. Das iieiie 13ilcL tles Sir-g/.illctiiiiiciiio~'. Marcelo S~nicri~i:. Eiric. "iiili-ocl~icc~ió~i.ZI. feclia de la piiblicación ii~icial del libro. p u e s coincide con sii alejainieiito d e la Universidad d e Gottingen -donde revistaba conio profesor desde 1 9 3 6 y m á s tarde conio decano. ' tlans Wi:i. a s o u n o d e los titillos niás ti-ascendentes desde el p u n t o d e vista dogmático. de donde procede la versión castellaila. la ~ í l t i m ad e ellas aparecida e n el a n o 1 9 6 1 . luego d e finalizada la s e g u n d a guerra. Piiblicada por vez priillei-a cri 1951 '. ese aiio 1951.y s u traslado a ejercer la cátedra d e Derecho Penal de la Universidad de Bonn.

~~~~-Gi:i . No en balde. pág. basta con revisar en forma somera el desarrollo cronológico de la obra de WELZEL" para G ü n t h e r J n ~ o i j s . 13-obleriicis cul~ilulesdel der-echo perial n-ioderr~o. sin embargo. 1998. Arrnin KAEFMANN.' e d . Por lo demás. "H~IIS Welzel zuin Gedenken". bajo la dirección de WELZEL. Tr-alado de cler-echo Perial. Lihr-o Ffonier~uje a llar~s IVelzcl. 1982. M . en el espacio acogedor de la Rheinische Friedrich-Wilhelms-Universitat -cuyo rectorado alcanzó a desempeñar-. Beck. cuanto menos. 4. págs. en una ciudad caracterizada por s u fuerte impronta internacional. así como gran cantidad de discípulos extranjeros. editorial Com a r e s . 1993. dentro de las modernas orientaciones dogmáticas. Pero. Bonn representaba el enclave territorial del finalismo y todo quien se acercaba a él. Bund I Gr-uridlageri. 109 y 1 1 1: Hans-Heiiirich Ji. 189. pág. ha tomado otro rumbo teórico.:scii~ci<. L L Verlag C. Slruj?ccli1. FIaiiiinurabi.Dei-A L ~ del~ ~Verbr-ecfier~slel-ir-e. lo hacia a conciencia de que estaba ingresando a u n a "secta"". Carl Heyinanns Verlag K.G. '' "Verzeichnis cler Schriften von H a n s Welzel in chronologischer Reihenfolge".Sin diida algiina. WELZEL ya no se moverá de Bonn hasta s u jubilación y allí. en Srrwi~i:~wr:~ri.ii-IC\ur.G i l . Koln. M ü n c h e n . 281.. De un modo ii otro.E b e r h a r dS. 23. "Parte gcnrral". por cierto. el pei-íocio de Bonn abre toda una nueva etapa para WELZEL -fiilgurante.ritui:~si:r:. Buenos Aires. :' C l a ~ i s KOSIN. Allyerneirier. bajo la guía de GONTI-IEK JAKOHS. Granada. se lo considera también el fundador de la llamada "Escuela de Bonn" (Bonnel-schule). tributario de los planteos del funcionalismo sistémico. él logrará s u consolidación definitiva como "niqister-".y le permitirá adquirir u n inusitado renombre internacional. a WELZI:L se le reconoce iinánimemenie la calidad de padre fundador del l'inalismo:'. . pág. 1 9 9 2 . e n SLrq/i-cchlsdogmatilc zruriscl-ierz Seir1 rirzd Wert. que en la actualidad.

1949. En el caso concreto de la monografía que estamos presentando. 49 1 y ss.que ese período de Bonn. Tübingen. la obra de WELZEL comienza a ser traducida a lenguas extranjeras. " ' . s e publica u n a traducción italiana (a cargo de CESARE PEDKAZZI).). Berlin. de Carlos Fontán Balestra y Eduardo Friker. Walter de Gruyter. como obvia consecuencia del prestigio científico alcanzado por el autor. 16. C . 1956). Walter de Gruyter. u n a versión al idioma japonés (de TAIRA FUKUDA). B. trad. Buenos Aires. la primera edición de s u Manual sobre "Parte generalv7. Buenos Aires.o bien la monografía sobre "La teoría de la acción Jinali~ta"~. la estupenda versión castellana del Prof. Band 58. En la década del sesenta.. quien Hir<scri-Scr~rzr:rr~r:rt-J~~ons-bos (Hsgbs. (Esta obra alcanzó a tener catorce ediciones. (Existe u n a versión castellana que f ~ i s i o n ay coi~ipaginaéste y otros textos. Editoi-ial rlcpalilia. a título de ejemplo. constituye el tramo de la mayor producción científica del maestro. págs. A pesar de ello. la traducción al griego (realizada por ANABENAKIS) y.Verlag J . Geburtstag. JosÉ CEREZO MIR. Koclue Depalina Editor. finalmente. Berlin. Der Allgemeine Teil des deutschen Stralfrechts in seineri Gruridzüger-r. r-ial. 1939. Studien zum Sysleni des StraJrechts. bajo el titulo: I-Ians WELZEL.r-ssiin y F I U K Ef-lans I ~ : WISIZEI. ZStW. no es menos cierto que al período de Gottingen corresponden también trabajos de gran valía.Har-idlurigslelire. La teoría de la acciór-ilfir-ralista. págs. 1 9 5 1 ) . Festschr$t. Urn dies[irialt. los Estudios para el sistema de derecho penal". 1974. iniciado a partir 'le 1951. 1940. Fue traDerecho peducida al castellano. la ultiiila de 1969. hecha por Fontáil l3~i.fiir Hans Welzel zurn 70. Mohr (Paul Siebeck). "Parte general".

~ Una nueva concepcióii del delito. El malogrado RODRIGUEZ MUNOZ. ' O J o s é Arturo Ror>rtrcuez M u ~ o z . en "Anales de la Universidad de Valencia". 58-65. . Editorial Ariel. e introduce así el libro al mundo hispano hablante. es recién gracias al excelente MIR. comparándolos con los puntos de vista expuestos anteriormente por el propio WELZEL. podían encontrarse e n ARTURO RODIXIC. La cloctrir-ia d e la acción firialista. o bien CORDOBA RODA sobre la en el trabajo del Prof. .. págs. aparecida en 1952. CEREZO MIR.1954. que se cípulo de WELZEL realiza la traducción integral del libro que hoy reeditamos. cit. Barcelona. vol. Ida doctriiia Jir-ialista. . 1963. pronunciado en la Universidad de Valencia". págs. 2" ed. versión castellana y notas por J o s é C E I ~ E Z O MI[<.. analizó minuciosamente los rasgos esenciales de la obra.. Curso 1953. Hay u n a edición independiente posterior. " El riuevo sisieriia del derecho penal. 01).quien había sido disesfuerzo del Prof. " J u a n C o r i r ~ o nROIIA. JUAN doctrina finalista". quien manejaba la segunda edición de D a s rzeue Bild. Barcelona.vuelca a nuestra lengua la cuarta edición alemana de D a s neue Bild.las únicas referencias disponibles para el lector de habla castellana acerca de esta monografía de WELZEL. De todas maneras. compuesto a partir de sil Discurso de Apertura del Curso 1953-1954. por ejemplo. Uiia irit r-oducciórr u la doclr-iiia d e la acción firialista. '*~oi~ruciii-z W l r r ~ o z .. JOSE bre Lu doctl-ir-iad e la acciónJrlalista. XXVII. . CEREZO en la Universidad de Bonn. antes de la traducción completa encarada por el Prof. publicada por la Universidad de ValenciaSecretariado de Publicaciones. 1978. En realidad.UEZ M~JNO SOZ el trabajo del Prof.'. en s u Manual de 1940". u n verdadero "clásico" dentro de la literatura welzeliann. 3 1 y SS. 1964. Editorial Ariel.

Strafrecht. a lo largo de u n proceso de discusión de varias décadas". sino que es hija de s u historia. hasta finales de la década del sesentaL4. Sólo así se consigue apreciar -lo advierte con claridad ROXINque las categorías básicas de la teoría del delito se h a n ido desarrollando pausadamente. intercalando autores clásicos y modernos. Verlag C. si nos atenemos a los recientes cuestionamientos ideológicos formulados cont r a el finalismo'" que persisten e n u n a actitud de ROXIN. 18..Beck. e n "Anuario '' '" . los ecos de dicha discusión a ú n no se h a n acallado por completo. LOS orígenes ideológicos de la teoría Jiiial de la acción d e Welzel. pag. 246.NOS parece útil. WELZEL tiene sobradas credenciales en ese terreno. Barcelona. antes de cerrar esta breve presentación introductoria. explicar las razones que nos determinan a la reedición de la obra. De la misma opinión: Hermann BLEI. Y en puridacl. Sólo así se puede comprender que la ciencia del derecho penal no admite fracturas drásticas. De acuerdo a la línea editorial de la colección. 109. se trata de ir rescatando el pensamiento de quienes h a n incidido decisivamente en la elaboración de la dogmática penal de nuestro tiempo. Miinchen. Bosch. l 4 Santiago Min Puic. cit. ob. Allgen~eirierTeil. Iiltr-oduccióii a las bases del clei-eclio per-ial. La doctrina finalista y la prolongada polémica que ella desató. ya casi inasecluible en las librerías "de viejo". 1983. pág. pág. Naturalmente. 1976. dominaron ampliamente el debate jurídico-penal de la posguerra.H. vía de ejemplo: Monika FROMMEL.

págs. Instituto de Derecho Penal."Derecho natiiral y positivisn~o juridico". lX WEI:LEI. Córdoba. la de Derecho Penal y Ciencias Prnales".demonización" de su teoría. Band 5 1. (Existe u n a versión castellana: Causalidad L J accióri. que vino a impugnar el relativismo valorativo del neokantismo" y le impuso a la teoría del delito u n inesperado giro metodológico. Niederrneyer.OFI'. de Conrado Finzi. Gottingen. que viera la luz en el año 19311 7 . 1962. 4445.I. 621-632: Sergio POL. . en "Nuevo Foro Penal".ZStW. 1953. 1. Nat~trreclittind Reclilsposilivisrii~ts. 3 18-322. Universidad Nacional de Córdoba. en M á s allá del derecho riatural y del positivislnojurídico. enero-abril 1993. Desde s u primitivo articulo sobre "Causulidad L/ acción". 1995. 703 y SS. j~tridico-penal y legitirriación política e n el Eslado dernocrático dederecho. impiignando s u apego al derecho penal de voluntad"'. 1. No 126.). La cierlciaj~iridico-penal e n la Repílblica Federal Alernc~na. 1 fi Winfried MASSI. 279 y SS.I. fasc.DES. Festschrijt J ~ i r 1-1. Ed. l 7 Ka~~salilül urtd Hartdlia-ig. págs. y teoría del delilo. Sisterna mayo-agosto 1989. vol. págs. págs. págs.en "Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales". tonlo XLII. "Cuadernos de los Institutos". fasciculo 11. tomo XLVI. págs. Buenos Aires. págs. 2 15 y siguientes. 1975. el joven WELZEL -contaba a la sazón con veintiseis años de edad y se desempeñaba como asistente e n la Universidad de Koln-. 189-21 1. págs. (Hay versión castellana por Ernesto GAIIZON VAI. n o 45. trad. comenzó a elaborar u n sistema de derecho penal de base ontológica -explícitamente fundado en las denominadas "estructuras lógico- objetivas de la realidad ("sachlogische Stru1~turen")'~-.. WELZEL partía de inquietudes filosóficas muy claras. No nos parece justo. julio-agosto 1989. que signaron todo s u desarrollo teórico y ocuparon toda s u vida: la relación entre ser y deber ser. 1931. Universidad Nacional de Córdoba. 4 5 y SS. F r : r i ~ ~ ~ r > Culpabilidad l~z. B de F. 19 Gonzalo D.:MER.

WELZI. " " " . 2: i HASSEMIIII. cit. 1975. de Felipe González Vicen. de J u a n Bustos Ramirez y Sergio Yáñez Pérez. ob. Por ello. tan luego. Biblioteca Jurídica Aguilar. 1-6. la base de validez del derecho". 1974. trad. si no quiere sólo coaccionar a través del poder. 283. 2 2 K A U J ~ M AStrq~rechlsdogi71atik. que lo condujo a defender su función ético-social. Berlín.. Madrid. 2" Derecho L J ética.:L. pág. per-ial alemán. Editorial Jurídica de Chile.. cit. Var~derihoeck-Rupreclit.del deber.. 1976.. Santiago. trad. por tanto. 283. Strafrechtund Philosophie. desde el comienzo. bajo el titulo: Introducción a laJilosofia del dereclio. pretendió desarrollar "un derecho natural d e la ilustración republicano-federa122. StraJjechlsdogn~utik.ob. que el finalismo irrumpe con la certidumbre de que la ciencia del derecho penal apoya s u s cimientos en el ser y que de allí proviene la garantía de corrección científica de la teoría jurídicoComo también es verdad -y sirve para aventar cualquier prejuicio ideológico-. Strafjechi~dogi71ali1c. Nali~rrecht uiid materiale Gerechtigkcit. pág. Ver WP:[.. 2" rd. pág. sino obligar como derecho2'. ob. NN. (hay versión castellana.. 13: WELZEL. 282. la pregunta sobre la misión del derecho penal fue para WELZEL. Gottingen. 4" ed. 252).en congruencia con el tiempo histórico que le tocó vivir. págs. KAUI'MANN. viéndolo como instrumento conformador de valoresz5. d e Gruyter. Al decir de KAUFMANN. 1962. cit. u n problema filosófico. Él reaccionó contra el eterno retorno del derecho natural y del positivismo jurídico2'. 2 " ~ ~ ~Derecho ~ ~ . cual requisito mínimo que debe atender el orden social.LI:L. pág. Es cierto. pág. pág. que WELZEL reivindicaba el reconocimiento del hombre como persona responsable. 46. en "Reed. ob. en Abhandlurigeti z u m SlraJrecht r~ridzrir KechlspliilosopFiie. cit. KAUFMANN.

13. 5.En punto a s u sistema del ilícito. Iroy. enero-abril 1993. G . 2( i J o s é Cr:rzr. 28 Hans Joachiin Hiiiscti. pág. 9. N . WELZEL critica la influencia del naturalismo en la ciencia del derecho penal. tonlo 1 . en Dereclzo Perzal. pág. vista Argentina de Ciencias Penales". tomo XLVI. califique a WELZEL como el dogmático penal de mayor significación. Tecnos. desde KARL BINDING~'. EIJirialisnio. De uno de los discípuIos más ortodoxos. Obras conzplelas. 15. " .%I-t. 1964. Marburg. e n tanto la inobservancia del cuidado debido pasará a situarse en el tipo de injusto de los delitos culposos. Bernd SCIIUNI. 199 1. 54. Como lo h a señalado SCHUNEMANN. tanto como la influencia de la filosofía jurídica neokantiana. "El desarrollo de la dogrriática penal después de Welzel". Ese punto de partida determina. fasc.:MANN. Buenos Aires. pág. u n elemento s u b jetivo del injusto de los delitos dolosos (tipo subjetivo)'". "' WISI. e n "Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales".Rubinzal-Culzoni Editores. el cual respeta lo que él considera la estructura óntica fundamental. el sistema concebido por WELZEL caracteriza de modo esencial a la estructura del delito dominante en la actualidad. Vonl Rleiberideri urid uorii Ver-qÜrzgliclterz ir1 delS1rafr-c~c/1tswisser~scIi~~f1. con s u tajante separación entre ser y deber ser. pág. A partir de WELZEL. que es aceptada también por los autores no finalista^'^. enero-abril 1977. Elwcrt Verlag.. bien puede sostenerse que el dolo constituye. Madrid. probablemente. entonces. realidad y valor"'. al interior de la teoría del delito.:zo Min. necesariamente. el traslado del dolo (dolo avalorado) y de la culpa al tipo. 1. ahí que HIKSCH. 1999. El sislcnza nioderrio del derecho perral: c~~esliones~f~inc~arnentales. pág. El sistema de WELZEL gira en torno a s u concepto de acción final. no 5.

pág.*. Dcr-c7clio perlul alcr~iílri. :35ffi-:ic)C>. 16: S c r i r . c. No obstante. o el concepto finalista de autor. $12: Arriiiii K. otros aciertos en el orden tlogniático. a ú n cuando -para WELZELel injusto queda ya plenamente constituiclo por el clesvalor de acto". 56. ob.s o ~ ~ Ua ~li r ( t~ \~ r ~lit. ~ i : \ i . ~ ~ l r l(IVIv I x l ~ r . A Ios pIanteaniíenfos precedenfemente eniinciados cabría a. de generalizatla aceptación". en el fondo. absolutamente predominante en Améric:i latina. r i i I'<~sl..it.LI. entre las innovaciones dcl sistema de WELZEL. concitaron también u n a i ~ i u yamplia acogida cloctrinai-ia.. resta u n argumento último para jiistii'icar definitivamente esta reeclición.sclir-j/f/lir11ciri. las bases ontológicas del sistema o s u coriiiotacióri eticista.zi-1.por las orientacioiies dogmáticas de Sin cle FIir<s<:ii. ob. Un argumento que allá.De igual manera. cit. s . Por lo pronto. clescubrió a través de W E L Z E otro L horizonte.. le permitió diferenciar el desvalor de acción y el desvalor de resultado.gregar.. La definicióii de la tentativa. ::1 . " Z I I I IS ~ t .IXY. cit. pag.a í i i i . Toda una generación de penalistas latinoamericanos -me refiero a quienes hemos superado ya la barrer-.( >iroll1 p ( ~ ~ . cabe resaltar una notoria acentuac~óii del subjetivismo en la estructtira del delito. tiene el inocultable aroma del horilenaje. resulten cuestionadas -mejor.lo . Poco cuenta ahora cliie s u honda incluictiid Silosóíica.: de los cincuenta-.. que el Cócligo aleinan extrajo casi literali~lentede s u Manual. formada en la rigidez del sistenia caiisalista. \ ~o!. centrado en el tfominio del hecho. (11). pág.\I~I.s 11'~~12(~1. p á < x . siiperadas. cait.. Wi:i. todavía. s u concepción del injusto personal.

Así y todo. Esa es u n a deuda intelectual que ninguna reedición u homenaje editorial pueden llegar a saldar.siglo. WELZEL nos ensefió a pensar y nos plantó de cara al problema central de la ciencia penal. que continúa siendo el problema del hombre. . Mor-itevideo. agosto d e 2001.

. . ...... Crítica de la doctrina de la acción causal 3 .... . 111... ... TIPICIDAD Y ANTIJURIDICIDAD DE LO INJUSTO PENAL 1. .. .. ......... ... Doctrina discrepante: el concepto causal de la acción .. . CAPÍ'TULO PRIMERO EL CONCEPTO DE L A ACCIÓN 1.......... ......... 2..... ..... ... . .. 11... .... ... ... GONZALO D.... . La acción en las rlorrnas del derecho penal 111. ... tipo y antijuridicidad .......... .. La doctrina de la acción causal ... ... 11. .... ..... F E R N Á N U E Z .. . ... Evolución del concepto del tipo en la dogmática ..... . .... Índice de abreviaturas ... La antijuridiciclad corno j~iicioclesvalorati~~o: antijui-idicidad e injusto . Norn-ia........... .............. .. .... . ...... ..... ... ~rólogo del autor a la 4" edición (1960) .... ...... ..... . ... .. . .. ..ÍNDICE GENERAL Palabras previas del Dr... ........ ... 1.. Objeciones de la doctrina de la acción causal a la doctrina de la acción finalista ....... .. . ....... La estructura fundamental cle la acción .. ..... Prólogo del autor a la edición española (1964) ....

....... .......... . . ...... .... 2..... ........... La tipicidad coiilo indicio de la antijuridicidacl ...... ........ ... . ... . ..jui-idicidad..........t ~ ~ ) ~ .. .. ...... . El tipo ... ........... . .... El resultado: la lesión o el peligro del bien jurídico . ... .. ...........IV........ Evolución del concepto d e lo injusto d e los tipos dolosos en la dogmática ... ... 11... C~ilpabilidad y voliiiitad....... . Tipo y adecuación social .. ..... Ailtijili-idicitlacl y culpabilidad ....... ................ .. 112 113 11 3 1 17 119 124 LA POSICIÓN DE LA CULPABILIDAD EN LA ESTRUCTURA DEL DELITO l ........ 1 ........ la culpabilidad como i .... La acción típica . a ) El cuidado necesario e n el tráfico ....... El concepto personal de lo iiljusto .... ... .. La constatación d e la antijuridicidad .... ... ... .... tipos cerrados y abiertos ...... ............... 2. .. 11............. .. ...... 84 89 89 93 EL CONCEPTO DE LO INJUSTO DE LOS DELITOS DOLOSOS 1. . ..... V......... ......... La aiitijilriclicidad ............. ..... . ............. .o c l ~ a l > iy li< coiiio l i ~ c l concepto valorativo 125 126 ......... 9 7 11.. b ) La iriobservancia del cuidado necesario e n el trafico .. .. .... . .. .... ................. .... . La coilstatación de la anti. ........... 106 EL CONCEPTO DE LO INJUSTO DE LOS DELITOS CULPOSOS l . 1.. .........

.. . El aspecto caracterológico . 2... .. ...... . .. . ... .. 2. La teoría del dolo... . ....111... 1 ... .. . . .. .. .. . 129 LOS PRESUPUESTOS EXISTENCIALES DEL REPROCHE DE CULPABILIDAD: LIBRE ALBEDRÍO E IMPUTABILIDAD 1.. ... . . . La cognoscibilidad de la antijuridicidad ... ......... 3.. 11.... 2... . ..... .. 1 4 5 La definición legal d e la imputabilidad . ... . La teoría de la c~ilpabiliclac~ ..... . .. . .... . El clesarrollo d e la concepción normativa d e la ciilpabilidad e n la dogmática nioderna .... .. . El aspecto antropológico . .... ...... .. . ...... ... Los principios valorativos de la ética social de las teorías del dolo v de la c~ilpabilidad .. . ... . . .. ... 11... . . El coi~ocimienio o la cognoscibilidad de la realización del tipo como elemento de la reprochabilidad .. 1.. ....... ...... . .... . . .. .... . . ... .... ... ... . 134 134 137 El aspecto categorial .. 156 156 160 162 173 180 .. . .... . . ...... . . ..... . . . ....... 1 4 7 CAPITULO VI1 CULPABILIDAD Y PERSONALIDAD CAPITULO VI11 LOS ELEMENTOS DE LA REPROCHABILIDAD A) Los elementos intelectuales de la reprochabilidad 1...... .. a ) Probleinas particii1ai. . .. La 1.... ...... ..... . Los problemas del libre albedrío .e~ . . 1 3 9 imputabilidacl (capacidad de culpabilidad) 1 4 5 Los problemas d e la constatación d e la iinputabilidad .. .....

..... La exigibilidad en los delitos dolosos .....b) Razón y medida de la reprochabilidad del error de prohibición en particular c) El error de subsunción en particular d) Restricción de la punibilidad al conocimiento de la prohibición . El estado de necesidad siipralegal como causa de exclusión de la culpabilidad ..... 3.. C) La reprochabilidad como presupuesto de la pena .. 1. B) El elemento volitivo de la reprochabilidad: la exigibilidad de la obediencia al derecho .................... El estado de necesidad putativo .. 54/52) 2..... El estado de necesidad penal (arts..... 11.. La exigibilidad e n los delitos culposos ..... 1....

........ Der Allg. editada por el AutoDAR ........... Binding................ F r a n k ............ Goltdammers Archiv 1'ür Sti-afrecht G S ...... 1959-60 Floegel-Hartung ........................................................................................... Gerland.... Bundesanzeiger Enn................................. Festgabe Sur R.... Berichle über die Tagungen der Grossen Strafrechtskommission..... Deutsches Sti-afrechts Dohna..... 1885 BVcrfG ............................ 18" ed................ Tribunal federal constitucional Deutsches Aiitoreclit........... Frank.. Seillencias del Tribunal federal en ~iiateria penal RGH (Z) .. Reii-ihard Frank.......... D e ~ i t s c h e s Justiz DR .. En~ieccerus-Nipperdey.......... De~ilsches Keichsslrc~Jrecl~l............ 15" ed............ Teil d .... Senlencias del Trib~inal federal de trabajo BGIH ...... De~itscliesRechl DRZ ................... Sentencias de la Audiencia territorial de Baviera Binding Hdb ..... Biirgerlichen Reclits....................... inovil Club general de Alemania D J ...... Senlencias del Tribunal federal en material civil Bayer ObLG ... Der A~(\bcciider Verbrectier-islehre. Gerichtssaal .. Bericht .. 194 1 Dreher................ 1932 GA . Graf zu Dohna...ÍNDICE D E ABREVIATURAS BAG ......... 2" ed...........-Nipperdey .............. Floegel-Hart ung.. Problenie der Strafrechtsreforni.................. 2" ed...Deutsches Keclilszeitschrift DRiZ .... 1 9 3 1 Frank-Festg ............. 1959.. Strasserzuerlcehrsreclit................ Haridbiicli des Strafrechis....... 12" ed... A ~ i h a u ............................ 1930 Gerland .... Das Strufgeseizbi~ch jliidas deutsche Reicl-i. Deutsclie Iiichtei-zeil~ing DStR .................

................................................. Lebendiges ~ ~ Toles n d in Bindingsnoriilqr~theorie...... Lelirhucli des de~tlscheii Slrurrechts. Armin Kaufmann..... 1959 KG .. Hochstrichterliche Entscheidungen in Strafsachen Hippel .. 1925 LM ....... Nachschlage~verk des BGH .. 1932 Hippel.................... 1-151): 6" y 7........ Das Reichsstra/geselzb~~cl~. Allgeiiieiner Teil. 1954 HESt.... 4" ed........................... editada por Nagler...............~..... v............... H......... Hippel.. 1 9 4 4 (arts........... 1929 (Leipziger Komineiitar): 6" e d ........... 1 "' tonio.........' ed..... 42" ed.... Strafgesetzbuch................... J a g ~ i s c h ...... Deillsches Sirafrecht... J u r i s t i s c l ~ eR ~ i n d s c h a u JT-Festschrifl ... 1951 y 1953. comentado por Ebermayer-Lobe-Rose~~berg. 1932.....Gr... 26" ed........ Normentheorie .. Kammergericht (sala de Audiencia provincial) Kohlrausch-L. J... 1960 JW ............ ...... 1959 LK ........ Jurislisclie Wochenschrift J Z . 1........ Hippel. La "Parte especial" está citada en s u 25" ed.. Lind~nmajer-Mo11rjn.... .... Armin K a u f n ~ a n n ............... Talbestandsiiierkmale . 1960 HRR ...... Hirsh.........Mezgei-.. ... terlass~~ngsdelilcte.Grosser Seilat (salas reunidas) G ~ i l a c hen t ... Die Lehre uon den negatiuen Tatbesta~~dsinerlcrnalen..... Deutschen J u r i s t e n t a g . Hundei-t J a h r e Deutsches Rechtsleben....................... supleinento de D J J M B 1 NRW ....... v....... tomo 1....... Juristenzeitung Kaufiiiann.. .. publicacla por Jagusch y MezgeiLiszt-Scli..... 1926: tomo 11.... Liszt-Schmidt........... Festschrilt z................... Materialien z...... Neg... S ............ Lehrbuch d e s Strafrechis... 11 ................ Str-afrectiisreJori~~. Gutachten der Strafrechtslehrer... 8" cd. Hochstrichterliche Rechtsprechung....... Kohlrausch-Lange...... v. Boletin oficial del Ministerio de J ~ i s t i c i a de Nordrhein-Wesllalen J R .. 1954 Kaufmann.. 1930 Hirsch..... UnterlasDie Doginaiik der Unsungsdelikte ..

.Strczj¿¿esctzbr~cl~......1944) RG .... Sciitc>iic~ias tlel Rciclisger-icht cri iliatci-ia civil KOW ..r-c.....Slrc<fi-eclzlsernc~~eri~r~g (E.h.. Mezger..... Tt'il..........clii s ~ ~ 1 .......... 1953 Eiri Ixlii-b~icli.... (hasta el arL............. ...s d ~ i i i s clieri Vollccs..... 1956-60 NJW .ri1........' ecl....... Sciitcncias de i o (lo.13T . 1958: I3c........... Moi~nlss(~hi-il'l Siii. Tcil iinti Res. Slr'ali-eclil...... Das S/r.. Neue Juristische Woche~isclirift 0GI-I ............... ( Z ) ..............Senlencias del Rcicl~sjiei-ichlen materia perial RG Iisl>r........ MDIi .. 1 . Sch\veizerische Zeitschrift Ciir Slrafrrc~ht SJ% .......... eiil Sl~idic~iibiicli.. d e ~ i ~ s c l i r Rc........... 1959 ...... Vei-glcichericle Darstellung des de~itscheii untl arisl~i~discllcii Sli-al¡-eclils: Allg.. 2" ecl.... c ~ l i Frslschi-ifi ril'l...... O l s h a ~ i s e i i s l<oriiiiierilar .~~(~~--I'c......RechL i n Ost ~ i i i d\Vest. IJroliler7~ecler........r!fi-c~clil d(........MilLiriic.........sls ... Schoiikt--Schriiclrr-. ... Mez.................... Z .. Bonii...Niedirschi-iflen über.................................................... xf....... J ................ rlcl tl(.... Moiialssc.. zum SLGB. Dcitlsclies S(ru/i-ecl~l.c.. 3" ctl.. S ü d d e ~ i t s c h e Juristrnzeituiig VIIA: VDB ........ 2" ecl..dic S i t z ~ i n g e ndeiGrossen Strrifreclitskoiliiiiissiori........ E..... Maiiri1c.li Allg..lií) r1c...... 1942 probleiiir ..lii-iiiiiiiall~iologir~ i r i c l St 1-ziIi-rchIsrcSoi-]ti KriinBi NiecIrrsrhriflei~..............z<ci-............ 1933 Mczr?. M<..... $1.......1-i~-11'1 liii...o ..... 1927: 12" ed...... S r i i l e n r i a s drl Tribiinal Supi-emo cle 121 Zona británica OLG ..... .ger..... 1954 ~~.. ......... 2" cd... J-It~Ilniiill~ M... ............ 1959 Schwciz....1oi-c....sondci-cr.... 1960 1-iii-Etliiiiiiicl Mrzgc\r. Schlcwig-1-Iolsteiriischer Anzriger Schijn ke-Schr.... All............ ICohlra~ishzuIn 70........................... Slruli-ccl~i........... J~ii~ispr~icleiicia clel Iicic~hsgei-icht en niaicria lwiial liC.. 246)... 'fcil V R S ....... G e t ~ u r t s t a g ...... Zeitschrift f'iir Rechtsvergleich~~ng unci interiiationale Recht sprobleii~e SclilEIA ................... . 1 1" ecl.....7'cil..... Audiei-icia lei-ritorial Olsl~auseii. 11... Teil......................l I ir:ilic.. 9" ed.... l o sic.iyii-..... Virkchrsr-cchtsa11i1ii1~111~...

.Zeitschril't 1Ur clie gesaiiite Stralrechtswissii~schalt ........ 1948 ZAk ...........Zeitschrift clrr Akadv~iiieIür cle~itsches Rrcht Z .. .... Webei-.. Criciidriss clcs rlc~ctscl~cri Strufreclils....... ~ ~ ( ... . ............. Wclzel..... 1953 Wt..IVclz(~l.... ...... v... 11.. Alclrcclle S l r ... S~r-:ilrech(s-pi-oI11r111~~ ....... .. A1<1L I C ....l~c~rCi-.........u / r e c / i l s l ~ r o / ~ lir11 ei~~e licilii~iender ~/lnuleii Handlrci-iyslchre.....

aquellos que hasta ahora no podían hacerlo por razón de la lengua. dentro del gran círculo cultural español. Con ello quedó también sin realizar el plan del profesor RODRICUEZ MUNOZ de ocuparse de nuevo de los delitos culposos en u n a segunda edición de s u libro. De este modo podrán conocer directamente mi doctrina.PRÓLOGO DEL AUTOR A LA EDICIÓN ESPANOI~A Me alegro de que rni Introduccióri u Iu docti-ina rlc la acción Jir-ialista aparezca hora también e11 lengua española. de 1953. siempre benevolente. Este libro dio lugar a u n a correspondencia entre s u autor y yo. La cor~secuencia jurídico-penal más importante de la comprensión de que la acción no es u n proceso meramente causal sino final. ahora a los lectores españoles el desarrollo ulterior de mi doctrina. que no pudo conocer ya el profesor RODRIGUEZ MUNOZ. que quedó interrumpida desgraciadamente demasiado pronto por s u muerte. Me alegro tanto más. Me refiero sobre todo al trabajo del profesor José Arturo R O D R ~ C MUNOZ. consiste en que hace posible percibir en la antijuridicidad no sólo el desvalor . Su rnismo deseo de que mantuviéseinos antes u n a correspondencia sobre el problema de los delitos culposos sólo pudo ser realizado e n parte. Expongo. cuanto que mi doctrina h a dado lugar precisamente en España a una discusión. de la que he recibido valiosas sugerencias. ~IEZ La doctrina de la acciónfirialista. pues.

. Precisaniente e n éstos s e ha advertido cliie sólo cabe compretlder correctamente sil ai-itijilridicidad sobre la base del desvalor d e la acción. estoy convencido de que sil ti-aducción reflejará el sentido del texto.n el de la acción. Esto e s cierto n o sólo para los delitos dolosos.forma d e r j e c ~ i c i ó nd e la acción s e a ya esencial p a r a el pro\>len-ia de la antijuridicidad. sino tan1hií. o s e a la lesión del bien jiiríclico y n o pucde explicar el cliie la . CEREZO MIR el esfuerzo realizado para traducir rnis niievos y no siempre fácilmente cot~iprensiblesríxonamientos.del resultado. Le agradezco al Dr. sino también para los ciilposos. pero al h a b e r sido mi cliscipi~lo d u r a n t e varios a n o s e n Bonn. p u e s p a r a é s t a la antijuridicidad tiene q u e consistir exclusivailiente e n cl desvalor del resilltado. Esto no piiede hacerlo la cloctrina de la acción causal.

d e HARI'MANN. Ahora h a b l a HALL. la aceptación acrítica" d e l a s ne.PRÓLOGO D E L AUTOR A LA CUARTA E D I C I Ó N La riueva edición d e e s t e libro. . 1-fasta ahora había !31ardaclo silencio a n t e l a s referencias al origen d e nii . etcétera. ciiaildo e n 1944 llamaba a HARI-MANN "lili garante". aparece precisamente treinta arios d e s p u é s de la publicación de iiii al-ticiilo Kausulilüt urid Haridl~ui~g (Causalidad LJ ucción. "tesis clásica del finalismo". a saber el d e Nicolai HARTMANN. HARTMANN. 2. q u e r e s u m e los ilias iiiiportantes de mi Maniial (Das detitsclic ~ t ~ a f r e c 7" f ~e td . .Str.ISCII lema. cliie la iiicliisión del dolo e n el tipo s e deriva d e la ontología d e N .rii~a d e la accióri finalista. W I I K I . e n el que expuse por primera vez l a s ideas fundamentales d e la doctrina d e la acción finalista. OEHLEIZ ve e n la separación clel dolo y la ciilpabilidatl. Quizás el que haya siiniinistrado para ello el haya sido EN(. p. HAIYI'MANN.W. me h a n recordado repetidas veces e s t e articulo. HAKTMANN. puesto que algunos críticos d e mi doctrina s e refieren cada vez m a s a s u origen y creen poder interpretarla e11 tina relación cle dependencia con u n sistema filosófico deterniinaclo. u n a coiiseciiencia cle ini aceptación de la doctrina de los valores d e N. E n los últiinos tiempos. a l u t l i é ~ i d o i i ~ e KLIJGconsitlera q u e e s u n a doctrinas d e N . 703). 1960) p a r a la doct.E N H E RprevieGER "de . col110 clel "niaestro Silosófico d e los finalistas". 5 1 .

en los que había sido puesta de manifiesto por los trabajos de aquellos autores. creo que no puedo seguir guardando silencio. de la obra Grundlagen der Denlcpsycliologie (Fundamentos d e la psicología del per~samiento) del filósofo. recién fallecido. Recibí también otras sugerencias de los trabajos de los psicólogos Karl BUHLER. que aparecieron en la décad a de 1920 a 1930. Wilhelnl PETERS y de los fenomenólogos P. sin duda. hasta los actos voluntarios y la realización de la voluntad (por consiguiente. Richard HONIGSWALD. sin embargo. F. Theodor ERISMANN. llevaron a cabo la ruptura con la antigua psicología xnecanicista. Todos estos trabajos. ningún inotivo para avergonzarme de que el origen de mi doctrina estuviera en la filosofía de Nicolai HARTMANN -si fuera cierto-. de elementos y asociaciones y pusieron de manifiesto u n a forma de realización de los actos animicos que no era causal-mecánica. HARTMANN no h a ejercido ninguna influencia en los autores mencionados y e n s u s trabajos sino que. LINKE y Alexandex. entonces candentes y que entre tanto se h a n convertido en patrimonio común. N. de los actos de pensamiento. recogió en s u pensamiento los conocimientos. Erich JAENSCH. Ahora.doctrina. al contrario. Las sugerencias para la formulación de la doctrina de la acción finalista no las recibí de N. entre otros. sin embargo. En mi primer artículo llamé a esta forma de realización "intencional de sentido" y la seguí desde la acción "interna". puesto que en la ciencia debería tener sólo importancia el contenido de verdad de u n a afirmación y no s u origen. precisamente. en parte.PFANDER. No tendría. del curso no-causal de . hast a la acción "externa"). al verse afectada la afirmación niisrna y al ser ésta. HARTMANN. objeto de u n a interpretación errónea. Este no es el caso. sino de la psicología del pensamiento y la primera de ellas.

siendo preciso que hacia 1920 era considerado como u n neokantiano. Para contestar a esta Pregunta necesito sólo remitirme a las explicaciones de mi antiguo articulo y a la bibliografía filosófica y ~sicológica allí citada. d e claridad poco comíin.'finalidad".ciertos actos aníniicos: sólo inás tarde.iilosopl-rie inl Strafrecht (~~turalism ~j. 79. que la ley estructural de la "intencionalidad de sentido" seguia siendo la base fundamental de la "finalidad" (Naiuralisrnus. p. El gran esquema sistemático de N. claramente. También los reparos que se han for-niulado contra mis observaciones sobre los elementos ~'ontológicos" . que evolucionaba bajo la influencia de la f e n o m e n ~ l ~ g íhacia a. 1935) y a utilizar ahora el término más familiar de . No hace inucho me h a n pedido la comprobación de la tesis de la estructura final de la acción.i des geistigen Seins (Pr-oblema del ser espiritual) me incitó a formular de nuevo mi pensamiento. en mi libro Naturalisn~us und Wertp?. Destaqué al mismo tiempo. clespues de 1930. sin embargo. en lugar de la expresión menos manejable de "intencionalidad". La comprobación se obtiene por la vía en que surge todo conocimiento de las cosas. de la estrucE] tura de la acción en la Ethilc de N. apartada la mayor parte de las veces de la filosofíala visión de la situación en que s e encontraba la filosofía alemana en el tercer decenio de nuestro siglo (del mismo modo que la obra de HARTMANN ha sido oscurecida después por el existencialismo).filosofía o d e los valores en el dereclzo penal. ha deformado -sobre todo e n la ciencia del derecho. los ~eSarrolló en s u s grandes obras ontológicas en una genPral de los estratos del ser. u n realismo critico. publicados después de 1935. HARTMANN y en s u problen. HAKTMANN en los tomos de s u Ontologie. es decir de los datos de la experiencia interna y externa y s u explicación racional (categorial). nota 67).

si los recoge en los tipos. 704 y SS. i i i i i-ealismo iiig<'ii~io. ijbcr. El neokantianismo tardío de Bruno BALJCFI y Richartl HONI(. elenientos o~itológicos quiere valorar y vincular a ellos conseciiencias jiirídicas.11 cl srritido -y la iiic. la cxsti-uct~ii-as lógico-objc~tivasI-rprrsrritc.SWAI. ésta no procede cle la Oritoloyie (posterior) de HAR'I-MANN y tiene a ú n mucho riienos que ver con la ontología de la antigua nletqfisica (precrítica) '. <Ic:sclr: cl piiiito c i r vista clc 1:i tcoría clel conociiiiiciito y di. destacar s u s caracteres.Str. pero ellos nlismos son el elementos individual.) y de nii trabajo.). G S 103. p.clida. filosóficas de la década de 1920-1930. ' .ello. De el se deduce que las categorías del coriociniicrito son tanlbién categorías del ser-. 37) tlr cl~icla cloct riiici clt. 340 y SS. ~icritico.gica.del qiie tonio la cita sigiiiente: ii71 "El orclenxniiento iiiriciico detern-iina por sí mismo qili. que Cai-ccc d c fiiridaiii~nto. sino (de modo primario) categorías oritológicrrs. aparecido dos años m a s tarde.Wer-t~trry~ri Sir-qfi-eclil(Sohr-clas valor-ucioritis cri el dcr-c:clloperictl. HARTMANN. Wi:i.W. z i p .de clue las "condiciones de la posibilidad de la experiencia son al mismo tiempo condiciones cle la posibilidad de los objetos cle la experiencia".b)iiecl. que no son sólo categorías gnoseológicas. l r vri-cI:ides cxtc. Puetle designarlos con palabras. De qué peligros cliiería proteger este concepto a la ciencia del derecho penal y qiii: quería lograr en ella se dediice del artíciilo mencionado (ps.zr-1. por. Esto era a lo que yo me refería l>rincil~almente con la palabra "ontológico" (ver Z.I\/I.e n el derecho obedecen evidentemente a que no s e ven las obras ya.i cltii-o ttiii~1~ii. material. la afii-ii~acióri clc: AI-tli~iiKAIII.D había destacado ya [antes de la Metaphysik der.El-lcerir-rtriis(Metufisica del conocimifirrto)de N . 704).i-n a s e n la esfcrn lógico-ol?jctiva 11 ontoló. Pero no piiede rnodificar los elementos niismos. l a iiic'ttifisic:i.ZNN ( D a s S c I ~ ~ ~ l d ~ r i i i 1961. e s decir. IIARTM A N N ] "el principio suprenlo de todos los juicios s i r i téticos" de KANT.en que. detrás de la ontología de N. P. Fil. 11s. c r r ? podcr h a t ~ l a i c .

) cornpreiider también correctaniente l a s valoraciones jurídicas" (GS 103. 8 y SS. cn la rc~:iliclaci. Ell. sin d u d a . Sobi-c.o-okjrti\i. v i i i i al-ti(-ulo. 1 L I lio-agosto 1961. cli~e hace poco h e expuesto otra vez -veinticinco a ñ o s 1n. dellía ser designado con la palabra "ontológico". 11s. pl-evianlrnte da<l«.is (scrclilogisclie Slrirlcl~ii-c.ás tarde. sir1 cjue con eilo s e optase por 1111 sistema ontológico determinado.II Iia ¿lciar.) pero tiene que trascender luego el tipo y descenderla esfera ontológica.ir9 este iiii1tr1-ilil oirtológico. $10 y SS.struct~iras lógico-o-jrtivas. " I d a natiiralcza clc l a s cos.c.r r i - .e n iina polémica con tendericias ileol>ositivistas (nominalistas) e n la ciencia clel derecho penal (Z.gic. l.) y q u e constitiiye iino cle los a s pectos esenciales d e la doctrina cie la acción finalista. . previamente dacla.strtictiii-as I ~ g i c ~ o . . W>stipos p~leclrri solo 'reflej. .11) son csti-iictiiriis d e la iiiatc.ol~j. Gciic. a i i i i c. el problen-ia d c la rsistrncia rle las c.cons~i~ily la c Imsr d e toda va1or.rwi. las c.Jui-isprudeiicia". describirlo lingiiísticii y concelitualmerlte.is v s ~ relc\lancia i j~iríclira". 634 y ss.. p.Str.I\(."Ncil~irder. del elemeiito material iilisnio. De ello se deciuce para la metodología.atlo eii í. eiitrt' los a ~ i t o r r s clLir iiicgiiii 1:~ ('.liiiiitll ( p s .d c . Por lo que respecta a l a s " e s t r u c t u r a s lógico-objetivasV2cluc pertenecen a este lugar y especialmente ISsti-~ic>tiii-as Ió. clur s e orierita directament c. 346).gislacióii y . clue la ciencia clel clerecho perla1 tiene qiie partir sie~iipre.~ii'~i. L)cts 1-ecliisilieor-etisck Probleri~ der.o l ~ j c ~sino t i ~ ~ sólo ~ci. 18 s i g ~ i i r n l r s .ria d c la i-rgulncióii jurídica d e s t a c a d a s por la lógi(\. p a r a conipreiider el contenido d e las definiciones y p a r a (.lV.itiii ( > i i (11 a r t í c ~ i l o %[ir. l'iiI)lic.Yistc~ric~ia dc.iitc~iiclci-.lclo SLI I~)sic.) y iio ('al~c iiicliiii-lo ~ ya.iciori jiiridico posible. 1 ."liey. pero c:1 contenido de los 'reilttjos' lingiiísticos conceptuales puede s e r sólo puesto d e relieve meY diante i111a comprensióil penetrante cle la estriictura ontológica.F:N(. ps.j<:to d e conocii-iiiciito. del tipo (. Este ~lletodo"vir-iculado al s e r o a l a s cosas".1 F~~stsc:lii-ili 1. ps.r:x~\~i. 69."Naliír.Suclic".Sctclic" i i i i Str-ccli-c7clii. S(. . ver Si.ral clt.i coiici-<:la(Sucl~logik).

11s. Puede exigirles. Leipziger Komr7lentar zii1l-i. que s e c o n ~ p o r t e r id e modo q u e n o s e prodiizca n i n g ú n aborto y puede prohibirles que pr-ovo(1uen abortos. e n cambio. 3 y SS. 1 3 y SS. y Moder-rie Wege der Strqfi-echtsdogi~-iatilc.flr-iu1 d e l u ucciór-i. 12 y 13: ENC. 1 9 5 7 . Ziir "Nalur cler Sache" i m StraJi-echt.La ley e s libre. no puede prohibirles tampoco que tengan abortos. 1953.ISCII.: GALI. De este hecho -a mi juicio.. Festschr.la afirmación cle que el derecho penal e s t á vinculado a la estr~icturu. Einleitung 111.B.MANN. sin embargo. Estos a u t o r e s rccoriocen la estructui-a final d e la accibri h u m a n a y q u e las n o r m a s del derecho no pueden ordenar o prohibir meros procesos caiisales. y y a a n t e s e n Voiiz Siriri d e r slrafiuren Handlung. Eb. q u e d e ahí s e derive la riecesiducl clr q u e el dolo sea u n eleniento constitiitivo de lo injusto de los clelitos dolosos (y no u n a forma de la culpalr>ilidad). 1 3 y SS. p. necesito sólo referirme a iin hecho conocido por todos: clel mismo modo qire el derecho no puede ordenar a l a s mujeres q u e aceleren el embarazo y que a los seis meses traigan al m u n d o niños viables. 1961. y 32 y SS. 1952. 1950. d e hacer recaer e n u n a u otra parte del todo de la acción el juicio desvalorativo de la antijuridicidad. St.AS. ps. NJW. sino sólo actos dirigidos finalmente (por consigiliente acciones) o la omisión de tales actos.. . sino sólo a c t o s dirigidos 11nalmente (o la omisión de tales actos). ~ i . sin embargo. 101 y ss.G.. 1 9 5 5 . 6 5 7 : Wartdluriger-i d e r slrqfi-echllic/ieri Tutbeslar?dsle/ii-e. Niegan. ps. Sir-aj'r-eclitlicheUrilcr-s~lch~ir~geii. ps. Zurri geger~wurtiger~ Slaitd d e r Lel-ire uoni Verhr-echeri. cómo la decisión valorativa fundaiiiental procede y n o sigue a la constatación de l a s est r u c t u r a s lógico-objetivas (Das rechtsllieoi-etisciie Probleni der"Nutiir. 1956.d e r Suche". J Z . tre a q i ~ e l l o s q u e niegan q u e de ellas s e derive u n a vinculación p a r a el derrcho. s e deriva todo lo demás por s i mismo '. s e g ú n e s t o s a u t o r e s . 15 1 y siguientes. y posteriormente e n . Las normas del derecho no piieden ordenar o prohibir meros procesos caiisales.'' E s t a conclusión 110 e s aceptada por rnuchos penalistas aleinanes: ver. Berlín. ps. 8" ed..difícilmente discutible. Schriiidt. ~ h ? \ i E l i ~ ~ l h a puesto de manifiesto. p s . r ~ i .. f. p s . por ejemplo. 5 c.: y BOCI<L:I. Mrsz~~rz.

~~II\. si s e considera "primero" a . p s ." N a t ~ l r d e r Suche". coilio persona y la e s t r u c t u r a ga q u e la condición del ~ i o m b r e final de la acción s e a n datos ór-ilicos.ruvi.i. Die Slellur~g d e s Mcr-isclierz ini Kosrrios.- Erliu)ickli~riysleiideiizer~ cler. "Rev. Armin KAUI'MANN. si n o s e particse d e u n a deterininada conccpcion del hoiiibre: la coricepcion del lionibre coino u n s e r resporisable.iiwir:~w~ri.1-tericcen a la esfr1-a del s e r . 1959.i. 2 9 y siguientes. libro). 1 9 y SS.. S. dice S~i~i:.9 9 .lo cierto e s q u e si el derecho parte de la concepción del hornbre como persona se destaca coiiio esericial p a r a la vnloruciórr jurídica la e s t r u c t u r a final de la acción hiiiiiana.. E s posible. ps.I. 1961-62.r~i.~\\~i:~cr~~. cit. 198).ri. como esenciales. capaz de regirse por los criterios del sentido. i-eclilstlieoretisc\ie Problern del. sin eiiibargo. julio-agosto 1961. p. Sólo la coriducta final aparece entonces como c a n diicta especificamente huiiiana y pucde s e r objeto tle la valo- .NWEI~I. "La natur:ileza d e l a s c o s a s y s u relevancia juridica". 2. L a e s t r u c t u r a flnal cle la acción h t i m a n a iio podi-ía s e r percibida. Soiidercli-uck a u s Jur-istcri-Jalii-b~~cli. 1950. 11s.vi~i-xii~i:ici~ii. a d e m á s .rici~cr-cri c l c ~ ~ i s c l ~Sil-afrecliisdogcrl riiaiilc. pc~-o s e clestaca~isólo d e l a multit~id tlr d a t o s ónticos. 11. Gottingen..u c t ~ i r a s lógico-ol-jetivas pc. La decisión valorativa fundamental no tiene por objeto el rrconocimiento del hombre coiiio persona sino sólo la determinación d e l a perspectiva desde la cual h a d e partir el derecho.i:ii. General de Legislación y Jurisprudencia". Die Doyrrialik derUriierlussurigsdelilcle.II n o nie(como cree E N G I S Cob. 1 8 y nii articulo. q u e el reconocimiento del hoiiibre como persona s e a u n a iilera "valoración" I I . Con (-110 no quiere decir S. y GI:IILI:N.-. 5" ed. cree q u e rl derecho tiene q u e partir necesariariiente de este p u n t o de vista). q u e el dereclio t e n g a q u e partir necesariamente d e l a concepción (peDus rspectiva) del lionibre coino p e r s o n a (ver S.. abierto al iiiurido. Der MerzscliSeiire Nulur uiid seine S t e l l ~ ~ r ir1 l g d e r Well. clesde u n c1r:teriliinaclo puiito de vista. S e a lo q u e f ~ i e r e . VI de estc.El siistr-ato d e la regulación del derecho es d e s conociclo completainente. 13ancI.I. ni la conducta filial podría s e r considrrada como l a conducta especificamente h u m a n a . Idas e s t i . Una breve exposición d e e s t a concepción del hombre y ulteriores iriclicaciones bibliográficas en el cap.1 0 1). Una ciencia q u e s e ocupase exclusivameilte de descubrir nexos c a u s a l e s iio podi-in pei-cibir la esti-uctura firial de la acción huinana. de la verdad y del valor (esta e s l a concepción dorninante e n la moderna a n tropologia científico-natural y la filosófica: ver M a x Sciiisi. 1929.

el inceridio clr u n pirómano) "en las cuales los iiiipulso brotan de lo 1"-ofcindo d r l subconsciente si11p a s a r previaiiiente por la e s tkra de la anticipación mental y sin estar sonietidos a uiia a u 1C. a mi juicio. l a s acciones pasionales ( u n a t a qiie clt.i hii~iiciriu ILa existencia clc accionps liui-ri. no lile parrccn siempre convinceritcs.~~tc sobre rl lado causal..jcto del juicio desvaloi-ativo d e 1. e t c . Los ejemplos qucx cita M~riioi~r. cap.ri (Dei-soziale Har-iclltingsbegr-i[hFestschrift f. "está b a s a d a f. donde é s t a ración jurídica. \VELLI-I. ira. sino d c consc-ciiciicias c l i ~ ( se ~ derivan cle u n modo puraineritc causal (el dorniii-sc y cl nccidrntc) d r iina conducta Iinal. I'estsclii-ií't t . sin iricurrir ~ 1 L1 I I I ~ contradiccióri lógico-objetiva. dice Lr:i<scri.~iiasno tlnalcs h a sido scñal:ida ta1nbii. de este libi-o.11 el seiltido de cii. si11 d u d a .. u n a dire<. No e s posiblr dcclucir.u c t ~ i r a final clc la accibn r. ol?jctivo.la acción coino iin proceso causal ciego y se a n a d e sólo d e s p ~ i k s(en la culpabiliclad) la voluritad.ic. 1961. Mrncioiin. Una "conducta" no final (como los movimientos corpoi-ales del q u e sufre u n a t a q u e epiléptico.las acciones q u e s e realizan d e modo a u t o 111atico y sin q u e vayan a c o m p a ñ a d a s de u n a representación cic. los movimientos d u r a n t e el s u e ñ o -piénsese cii el sorikinbulo.n por Ji:sc. ejcmplos d c acciones no finalcs. n o s o n . 2. ller. ) .). e n canibio. etc. 162: e1 guarclaagt!jas del tren q u e s e queda dormido y d a lugar a clue S' 1"-od~~zca u11 grave accidente ferroviario. El contenido d c la voluiitad clc realización del a u t o r tiene q u e s e r e n t o n c i s o-jrto r~ecesuriariiei~te d e la valoración jurídica.trrcrl de Iirics. VI. o cxtcrno de la ella. cit.ntica dii-rcción". p .] Si el derecho partc. Los cjeniplos q u e cita r s t c a u t o r . de l a e s t r u c t u r a final d e la accibn hiiriiana la necesiclad d e q u e el coilteiiiclo cle la voliintad tenga q u e s e r ol. Schmidt.zi:i. sobre e s t a distinción. pero no la dirección cle la acción externa (en el iiiundo exterior): ver. algunos movimientos reflejos. Eb. 3 1.ción de los inipulsos de la c a p a profiinda.11 :I la c s t r .11 uii rLsqurrna anticipado d c s u c u r s o y del resultado" (cita tomada clc \Vi-i. por ejemplo. Eb.i c~oncliict. No pricctr r e c a i r exc>l~isi\raiiic. e n re.). Toda acción (incluso l a s instintivas y pasionales). p s .ilidad.sir--0-rcl~tliche Hnridliiric~sbegrflir1 dogr7ierigescliicl-iIlicI1e1Erit~uiclcliirig. 147-8.iii:c.i . Eii estos casos falta. cIt3 la coiircpción del hoiiibrc <wmo persona esta vinrulado taiiibii. la accibn. liig. s i n embargo.icitiii jriríclica tirilc c l i i r recaer ciitonccs r~eccsuriarnerilc s o b r r la riniclad final-(*ausalcit. iiiia iclosión violc:iita del instinto s i x u a l . rio puedc s r r considci-acla eiitoncrs coino iin.ie 121 \ralor. Sclimidt.

coi-iio acción sin resultarlo. a mi r~iteritler.oiilo s e r responsal~le. cic lo injusto. 2 7 v SS.ISCII ( Z L ~"IN . cle la esir-~tcliir-ci clel Cóciigo (cxistencia de elementos ~ u b j ~ t i v o de s lo injusto y p ~ i ~ i i c i ó clc n 1.a" clc modo qiie la r ~ s o l u c i ó n delicti\. así definida. Das deutsclie StraJi-ecl~t.7" ed. q u e n o . e n este sentido WELLEI.. cluc el dolo tenga que s e r u11 t:lemcnto constitutivo (le lo i i i justo cic: los delitos dolosos. Str-q/reclillicl~e Ui1tcrs~tchu11geii.s u l ~ s u ~ ~ i e in d ael concepto cle tentativa sin incurrir e n el nominalisi~io. 3 1. como propor i i ZIMML-I?. 196 1 fasc.osas y s u relevancia juridica". ¿lntij~iridicidad (ver i ~ i iartíciilo "I. 1. Ida piinicibn de l a tentativa. e n rni opinión. 1960.ps.i ~iccesiducltlt.¿i n a t ~ i r a l c z ~ de i las (. a no s e r q u e el continido de In voluntad no fuera ol)jeto tampoco de la valoracibn clc la culpabilidad.ali~r der. E s cierto qut2 las norilias 110 p i ~ c d e ntener por objeto iiiiis q ú e la coricl~ictahiiiiiaiia l i rlcll.id¿i iic~c>c-sariairiente cle este modo. 1 ").~. "Lo i111usto de los delitos dolosos eri el derccho p e ~ i a l csl~afiol". 111. 107) cret.a del autor n o s e a pi-esu~)uc'sto necesario de la pena -por c:leniplo.la figura clelictiva q u e resulte s e r a ya algo coinplitamente diferente. [ U n prol ~ l i i ~ i clistiiito ii e s i:1 d c si la tentativa t i r ~ i eq u e sei.cesidad de la inclusión del dolo e n el tipo d e lo i n j u s t o c l ~ los delitos dolosos (ver. p.).Sacl~c" i11i Sir-c{/i-cclit. corno h a señalado B~CK~.:I. e s decir n o podrB SPI. pero de ahi no s e deriva.] De u n Código Penal de dicha índole s e derivaría u n a concepción purainente objetiva.. A i i i i juicio si s e define la "teiitati\. conio acción dirigida por la voluntacl del a u t o r a la producción d e u n rrsultaclo clelictiyo. Con ello no s e incurriría e n contracliccióri a l g u n a con el criterio de la concepcióii del Iioii~bi-e c. tlespersonalizacla. llevaría consigo la nt. 152 y SS. L a pertenencia del dolo a lo iniiisto o a la culy>abilitlatl d ~ p e n c l c piies. de este libro: L~OCKI:I-MANN.) e n q u e los tipos estén redactadas de tal i'ornia ~ L I C 110 s e a necesario apreciar la existencia de elementos sulljetivos d c lo injusto. (Ar!/harr d e s S l ~ f r e c f i t s s ~ j s l e r r i s 1930. ps. ENC. p s . adoptado previamente. "Anuario de Derycl-io Penal". no poclría s e r objeto de castigo e n diclio Código P r n a l . E s imaginal)le u n Código Prnal. 136). un "reflejo". 55-6 y cap.I~uede s e r sólo u n fenómeno subjetivo aconipananlc. . p. e s drcir.MANN (Strufr-echlliclrelJrtlersiic/iuiigeri. pero no puede ser ya un factor configurante de la acción. 15 1 y SS.i . . ps. Ida tentativa.clefii.: y nii articulo.

Geniral de 1-egislacióri y J u r i s p r u d e n cia". . a OEHLER atribuir precisamente "los errores" de mi doctrina a la adopción de la teoría de los valores de HARTMANN. Aunque no comparta las opiniones de HARTMANN. ps. especialmente a s u concepción de u n reino independiente de cualidades irreales de significación (ver Kausalitat urld Hcrr-tdlung. de la culpabilidad y del error). 715 y SS.Str. sin embargo. es decir d r la cor~cepciór~ de Ici uritijur-iclicidad C ~ L L C inspira el Código. a lo tentativa). juiio-agosto 1961. Teniendo esto en cuenta. ps. el problema funtlaiileiltal está tratado incluso con más extensión que en cualquier otro de mis trabajos posteriores.W 51. no puedo sino atribuirlo. o apuntan al ~lienos.. "Rev. Esto no le impide. el que WURTENBERGER hable hoy.Mientras que en la doctrina de la acción de N . creo. G S 103. 340 y SS. me he opuesto desde el principio a s u doctrina de los valores. HAICMANN pude encontrar una considerable confirmación y aclaración de mis propias opiniones.. refiriéndose a mí. de u n a "vida breve de las ideas sistemAticas". 57). Quizás se hubieran evitado algunos malentendidos si me hubiese remitido después a él con más frecuencia. sin embargo. ver ~ r l iartíciilo "La naturaleza de las cosas y s u relcvancia jurítlica". Ver tariibiéi~ el artículo citado de E~cisc:ri. Über Wertungen ir71 Strafrecl~t. también el programa para la derivación de las consecuencias jurídicas está en él esbozado (doctrinas del tipo. Mi prii-iier artículo contiene hoy todavía los fundamentos de la doctrina de la acción finalista. Sobi-r los d e m j s aspectos de la \rinc~iIacióndel derecho coi1 las estriicturas lógico-objetivas de la materia d e s u regulacibn y en gcneral sobre el probleina de la natiiraleza de las cosas. qiie le debo la aclaración de que las extrañas afirmaciones de O E I ~ L E no R tienen apenas parecido con s u doctriiia de los valores. p. Naturalisn~us.2. S u s elementos esenciales estan en él expiiestos.

Por dos razones vuelven a ocupar los delitos culposos el primer plano en la reelaboración: en primer lugar. Aun cuando los detractores de la doctrina de la acción finalista admiten ya "que en el dolo la firialidad es lo jurídicamente decisivo" (SCI-IRODER) siguen creyendo.sulllo. Esta conclusión depende. los antiguos griegos le habrían recordaclo el mito de que sólo ~ t e i l e a salió acorazada y perfecta de la cabeza de Zeus.tendría que ser antljurídica si causa u n resiiltado típico. la doctrina de la acción finalista tiene que fracasar en ellos. Pues s u conclusión parece lógica: puesto que en los delitos culposos el resultado no está producido finalmente. porque la crítica de la doctrina de la acción finalista se ha concentrado precisamente en la dogmática de los delitos culposos. a u n a información insuficiente. es u n riesgo que tiene que correr desgraciadamente el que acomete la tarea de deducir u n nuevo sistema de u n nuevo co~iocimiento de las cosas. Ambas cosas ni están demostradas. porque con el desarrollo del tráfico en los últimos treinta anos h a n experimentado u n aumento insospechado y con ello h a n adquirido irremediablemente u n a importancia práctica mayor de la que habían tenido hasta ahora. de la premisa de que en el delito culposo el resultado sea el elemento más importante y único de lo injusto. ni son ciertas. toda acción -incluso la más adecuada y correcta. puedo repetir lo que he dicho en el prólogo de la 7" (10") edición de mi Manual. Que en u n trabajo de treinta años de elaboración de u n sistema no se'acierte enseguida con todas las consecuencias jiirídica~. . que quizá sea posible arrollar a la doctrina de la acción finalista dtsde los delitos culposos. por otra parte. sin embargo. A un crítico que hiciese por esta razón u n reproche al aiitor. Si la premisa fuera cierta. Por lo que respecta a la nueva edición. sin embargo.

aiitijuridira. Con éste queda y a r o n s tituiclo. o no. p.. la iniporta~icia del desvalor de la acción. cuaiido todo h a terniinado bien" (ver Wr:i.. 196 1. pero curnple sólo tina función de selección dentro de las conductas antijuridicas d e s d e el p u n t o d e vista de la punibilidad.n juriclico. no s e cxplicaria por ' . p. 1~1g. hace treinta anos. Aquí se advierte que el elemento esencial de lo injusto de los delitos culposos no consiste en el resultado causado. El resultacio caiisado pertrnece al tipo de lo injusto. 1930. 2 1 ) . sin duda. el cuidado necesario en el tráfico. p. sino u n iiiandato de observar el cuiclaclo necrsai-io en cl ti-lifico p a r a evitar la lesi011 del 1. s e g ú n Wei. según él.Esta noriiia n o p u d e s e r rina prohibición d r c a u s a r u n detcril-iiriaclo resultado.zei. NO cabe d u d a de q u e con l a Salta de observancia del c:uidado objetivanientr dcl~iclo clurcla infringida ya plenamente la norma de los delitos r ~ i l p o s o s . ya. E s t a restricción de l a punibilidad puede obedecer. lo importante es si e n ésta s e ha observado.i. sino en la forma de ejecución de la acción emprendida. Si lo iniusto i-naterial de los drlitos c ~ i l p o s o s quedara ya plenaiiieiite constitiiiclo cori cl clcsvalor tlr la accióii. mientras que el resultado producido lleva a cabo solamente u n a "selección" dentro de él. lo injusto de los delitos culposos. Cor-i el desvalor de la acción queda jur-tdameritudo y a completaniente lo irijrtsto material de los delitos culposos.En este punto ENGIS(-H había observado ya.zr:i. ENGISC'H. prro con ello no l-ia queclaclo toclavia constitriido plcnamcnte lo irijusto matcrial clcl clclito culposo. u n elemento que se encuentra entre la causación objetiva y la previsibilidad subjetiva del resultado y que surge enseguida si e n la acción s e ha observado el cuidado externo exigido (Untersucl~urigen iiber Vorsatz und Fuhl-lüssigkeit. cit. Toda conducta clue infriiija e s t r iiiaiiclato e s y a . Wi. la "perplejidad e inseguridad" de la doctrina de la acción causal al no poder insertar u n tercer elemento esencial en s u concepto del delito. Fultrlassiglceif ur-id Verlcel-irsdelilcte.ic. acent ú a aqui cxcesivainente.zrii.. a razones de practicabilidacl y sobre todo al sentiiiiiento irracional "de q u e l a cosa iio e s t a n grave. en relación con su punibilidad (así. 277). a nii entender..

a ini juicio. primario.. q u e s e determina e n función del cuiciado objetivo. (Si:. El resultado a p a reecria ei1torices coiiio i i i ~ a coiitIi(:ión ol?jcti\ra d i piinil~iliclacl y 110pcrtcsneceria a1 tipo. ni en la ciilpal~ilitfad. Así col110 e n los clelitos tlolosos la tentativa fue el escollo e n q u e fracasó la doctrina (le la acción c a u s a l .zi:i. 1963.s < V I 101-110 ci la cloctririci cle lu c~rilijiiriclicidacl cri el~firiulisri-io. u n a p r ~ i i l j ad e quc s01o cu:iiido s e afiatlc al desvalor d r l a acciói-i cl desvalor clrl rcsultaclo qiiecla plenanicntc corlsliliiiclo lo iiijusto clc los tlelitos cuiposos.r\.iiicia cle la noriiia 1 1 0 stilo justifica la iiicliisión tlcl i-rsiiltaclo c m i 1 tipo d r lo iiijusto (así. Si e s t a vez s e ocupa también únicamente d e los delitos d e uccióri.\i<i. Lu rxigenc~iaclc rliic' la lesibii clel biiri jiii-iclic~o s r a consc~c~ic. sino q u v e s .ilposos. 11.. 75 v SS. 2 1 ) . Debería bastar con que rxisticra u n \rinculo causal critri el r r s u l t a d o y la acción antijuriclica.zr:r. cr1 este pcii-~to:ver Corisidcrciciorics crí1icct.i.:z Mos. Wi:i.~iencia de \Vi:i. esto e s t á m á s q u e n u n c a justificado. las consecuencias d e ~ L Is Fe exige q u e la Icsión del bien juritlico s c a ~ ~ r e c i s a i n c n t c c n s e c u c n c i a de la falta dc ol~servanciadcl cuidado objetivar-ilente debido. esencial. . d e los delitos culEl ~ x o b l e r n a posos consiste e n la coristatacióii dt: la acción típica. por h a b e r dedilcido. de que el desvalor dc la accióri es "la cualidad desvalorativa decisiva e imprescindible del delito" (NO\VAKO\VSKI). el centro de la relevancia jurídica e n los delitos ci. e n los clelitos culposos fracasa e n el desvalor dc? la uccióri. Con ello s e lleva tanil~ién a siis úllir-iias consecueiicias en los delitos culposos la idea fundaniental de la doctrina de la acción finalista.i:s h a siibrayado taiiil~iérir c c i r n t e m r i ~ t e l a iiiconsrc. descritas sólo de iin modo incoi~ipleto e n los tipos legales.). Falirlüssiylccit iirid VPI-licl-ir-stleLi\cle. p s .E n la niieva edición s e i n t e n t a elaborar los criterios con q u e el juez piiecla fijar e n cada caso l a s conductas típicas.La e s t r u c t u r a concreta d e la acción p a s a a ociipar t a m l ~ i é ncon ello.ncia clc la iiiobsc. descirita sólo e n la lev de u n modo incompleto y iio el1 el nexo causal (en la caiisación del 1-es~iltado). mientras tanto.

. Borirl. Navidades de 1960.la doctrina de la acción finalista para los delitos c l ~ ornisióri la profunda monografía de Armin KALJFMANN sobre Ia Doy niatik der Uriter-lussuriysdelikte (Dogniútica de los delitos de oniisiór~).1959.

asignarse.LI. por otro.W. 5 1 . SS. gracias a s u saber causal. ps. por tanto. La acción es. u n acontecer "final" y no solamente "causal". Gracias a s u saber causal previo puede dirigir s u s diversos actos de modo que oriente el suceder causal externo a u n fin y lo domine finalmente. fines diversos y dirigir s u actividad. en el asesinato todos los actos están dirigi- . conforme a u n plan. las consecuencias posibles de s u conducta. Para aclarar esto me remito a la diferencia existente entre un asesinato.. mientras que el acontecer causal no está dirigido en función del fin. por ello -dicho en fo11n.EL CONCEPTO DE LA ACCIÓN WKI. ps. Actividad final es u n a actividad dirigida conscientemente en función del fin. ps."vidente". 58. por u n lado. H. la causalidad. puede prever.I~..a gráfica. a la consecución de estos fines. sino que es la resultante causal de la coilste1ació1-i de causas existente en cada inomento.Str. dentro de ciertos limites. se basa en que el hombre. 49 1 y N. 3" ed. 703 y SS. por tanto. 191 y siguientes. "ciega".I'MAYN. Z. La "finalidad".\II. y u n rayo mortal.: La acción humana es ejercicio de actividad final. o el carácter final de la acción. Ethik. La finalidad es.

dos en ftinción del fin prefijado: la conipra del arma. el acechar, apuntar, apretar el gatillo, mientras que en el rayo el resultado de ~ n u e r t e es la resultante ciega de los elementos causales existentes. Dado que la finalidad se basa en la capacidad de la voluntad de prever, dentro de ciertos límites, las consecuencias de s u intervención en el curso causal y de dirigir, por consiguiente, este. conforriie a iin plan, a la consecución del fin, la espina dorsal de la acción final e s la voluntad, consciente del fin, rectora del acontecer causal. Ella es el factor de dirección que config~ira el suceder caiisal externo y lo corivierte, por tanto, en u n a acción dirigida finalmente; sin ella quetlaría destruida la acción en s u estructura y sería rebajada a u n proceso causal ciego. La voluntad final, como factor que configura objetivaniente el acontecer real, pertenece, por ello, a la acción. 1 . La dirección final de u n a acción s e realiza en dos fases, que en las acciories simples s e entrecruzan: a) la primera transcurre completamente en la esfera del pensamiento. Empieza con: cx) la ariticipación del (el proponerse el).flii qiie el autor quiere realizar. A ello sigue -a partir del fin- P) la seleccióri de los niedios necesarios pai-a s u realización. El autor determina. sobre la base de s u saber causal y-en u n movimiento de retroceso desde el 1111, los factores causales qiie son necesarios para sil consecución, incluso aquel movimiento corporal con el que piiede poner en marcha toda la caclena calisal (medios de la acción). Este proceso mental se llama "de retroceso" porque el fin y a esta determinado y desde 6 1 se lleva a cabo la selección de los factores causales necesarios como niedios de la acción. Ahora bien. los factores causales elegidos como medios van siempre unidos a otros efectos además del fin perseguido. El fin representa sólo u n sector de los efectos de los factores caiisales puestos en rnovimienlo. Por ello, el autor. en la selección de los medios

)3 tiene que considerar también los efectos concomitantes, que van unidos a los factores causales elegidos, corno la consecución del fin. Este proceso mental no s e realiza ya hacia atrás, desde el fin, sino hacia delante, desde el factor causal elegido como medio hacia los efectos que tiene o puede tener. La consideración de los efectos concomitantes puede inducir al autor a reducir los medios elegidos hasta el momento, a elegir otros factores causales que impidan la producción de dichos efectos, o a dirigir la acción de modo que pueda evitarlos. La voluntad de la acción, dirigida a la realizaciór-i deljin, se dirige aquí también, al mismo tiempo, a evitar los efectos concomitantes. Por otra parte, la consideración de estos efectos puede dar lugar a que el a u tor incluya e n s u voluntad la realización de ellos, bien porque considere segura s u producción e n caso de utilizar estos medios, o bien porque cuente al menos con ella. En ambos casos la voluntad final de realización comprende también los efectos concomitantes (ver, a este respecto, mi Manual, Cap. 13, 1, 2). b) De acuerdo con la anticipación mental del fin, la selección de los medios y la consideración de los efectos concomitantes, el autor lleva a cabo s u acción en el mundo real. Pone en movimiento, conforme a u n plan, los medios de la acción anteriormente elegidos (factores causales), cuyo resultado es el fin junto con los efectos concomitantes que han sido incluidos e n el complejo total a realizar. Ejemplo tomado de la sentencia del BGH (Tribunal Federal) 7, 363: A y B quieren robar a X, después de reducirlo a la impotencia. Para ello piensan, en primer lugar, como medio, en u n cinturón, que quieren a t a r al cuello de la víctima. Como prevén, sin embargo, que con tal conducta la victima puede morir estrangulada y quieren evitarlo, descartan este medio y eligen u n pequeño saco de arena, con el que deben aturdirla. Al principio ejecutan el hecho de este modo;

sil realización va dirigida, pues, tanto a la consecución del fin (el botín), como a evitar el efecto concomitante (la muerte de X). Al no poder aturdir a X con el saco de arena, sin embargo, los autores recurren al primer medio. Estrangulan a X con el cinturón hasta que pierde el conocimiento y dejan luego el cinturón abrochado con la hebilla en torno a s u cuello mientras recogen el botín. Al aflojar después el cinturón, X ha muerto asfixiado. Dado que al utilizar este medio contaban con el resiiltado mortal, como lo demuestra s u plan originario, s u voluntad de realización de esta forma concreta del hecho se extiende también al efecto concoinitante. Los autores han modificado aquí la dirección originaria de la acciói-i, que trataba de conseguir el fin eviiarido la muerte d e X, incluyendo en s u voluntad de realización el efecto concomitante posible, como parte del resultado total qiie tiene que ser realizado para conseguir el fin. La segunda fase de la dirección final se desarrolla en el mundo real. Es u n proceso causal e n la realidad, dominado por la determinaciór-i del fin y de los rnetlios en la esfera del pensamiento. Si no s e logra el dominio final e n el mundo real -por ejemplo, el resultado no se produce por cualquier causa- la acción final correspondiente queda sólo irltentada. 2. Es preciso tener en cuenta. a este respecto, que sólo h a n sido producidas finalmente aquellas consectiencias a cuya realización se extendía la dirección final. Éste es sieinpre el caso en el fin y en los inedios; en los efectos concomitantes, en la medida en qiie el autor había cor~tadocon s u producción y los había incluido, por ello, en s u voluntad de realización. Todos los demás efectos (concomitantes), que no estaban comprendidos en la voluntad final de realización, porque el autor no habia pensado en ellos. o había confiado en que no se produjeran, s e realizan de iin modo puramente causal.

Sobre el concepto de voluntariedad. es decir en s u forma esencial. nota 13. p.. pero no u n a acción final de matar. realiza.La enfermera que. pero de ninguno de los dos respecto a la muerte de u n hombre. u n a acción final de invectar. detrás del cual s e encuentra u n hombre -al que no ve. realizan también "actos voluntarios''. En este sentido. pone una invección de morfina demasiado fuerte. LK (8" ed. ha sido producida de un modo causal. sin sospechar nada. no querida (la muerte). de consecuencias mortales. más allá de s u característica (abstracta) de la mera voluntariedad. La "voluntariedad" significa que u n movimiento corporal y s u s consecuencias pueden ser reconducidos a algún acto voluntario. si se hace mentalmente abstracción del contenido de s u voluntad. En ambos casos. el del tirador en relación con alcanzar el árbol. pero no realiza una acción final de matar. hace.firial en relación con la inyección. la enfermera y el tirador. con la mera "voluntariedad". la consecuencia ulterior. u n disparo final de entrenailiiento. la acción. sin duda. El que para ejercitarse. en los casos mencionatios. por la acción final.y mata a este hombre. sin duda. A la finalidad le es esencial la referencia a determinadas consecuencias queridas. La finalidad no debe ser confundida. dispara contra un árbol. Un movimiento corporal y s u s consecuencias pue- . Si se quiere comprender. sólo es posible lograrlo mediante la referencia a u n determinado resultado querido. determinada en s u coriterlido. que es incapaz de caracterizar u n a acción de u n coriteriido determinado. sin embargo. concreta. 8 ) . por ello. ver MEZGER109. siendo indiferente qué consecuencias quería producir el a u tor. ciego. El acto voluntario de la enfermera es sólo . sin ella queda sólo la voluntariedad. La confusión de la voluntariedad y la finalidad se advierte claramente en MEZGER.

sin embargo. hacer gimnasia. para heredar al muerto). . la muerte por asfixia de X en el caso antes mencionado). u n a acción de matar. o incluso u n mero efecto concomitante. la acción del ejemplo antes mencionado es: e n relación con el fin perseguido. producido para lograr el fin. (. u n a lesión de la propiedad. Una acción final puede tener. en la estructura total de la acción. acciones finales en sí. por la voluntad y no ser queridos. La dirección final se extiende tanlbién. el medio utilizado. por ejemplo. Esta relación con determinadas consecuencias producidas voluntariamente es la que caracteriza a una acción final. a la realización externa de la acción.. No hay. en s u contenido. o si era u n efecto concomitante comprendido por la voluntad de realización (por ejemplo. como "construir". sino también cuando era el niedio para u n fin ulterior (por ejemplo. de modo que el "resultado" de la dirección fiilal puede agotarse en la simple actividad. sino sólo en relación con las consecuencias coinprendidas por la voluntad de realización. u n a privación de libertad. montar a caballo. bailar. por ello.cien "ser causados voluntariamente. en relación con el medio utilizado. esquiar. naturalmente. comprendido por la voluntad de realización. e s decir. . Así. con indiferencia de que sean queridos o no en s u contenido. "herir". o "en absoluto". "escribir".) El movimiento corporal y todo resultado ulterior son causados por la voluntad". A este respecto es indiferente. u n sentido múltiple. son actividades dirigidas fi- . que la consecuencia producida voluntariamente represente. "matar". para el sentido de la acción final. etc. y en relación con el efecto concomitante. por s u relación con las diferentes consecuencias producidas voluntariamente. etcétera. Una acción final de matar se da no sólo en caso de que la muerte fuera el fin de la conducta voluntaria. el fin deseado. por ello.

sin tluda. I . n o puedcn dirigirse a los proceso causales ciegos. c:~iniido cl inovii~iiento corporal :iiitonilit ico no ira :ic. cap. sino al contrario favorecida. VI. a u n q u e no necesitenlos ya dirigir cada paso co111o el niiio pequeno (ver. El análisis de la dirección final que acabamos de realizar afecta a la dirección d e la 1-ealizacióri d e la voluntad (dirección de la acción). 2 . LA ACCION E N LAS NORMAS DEI DERECHO PENAL La estructura final d e la conducta h u m a n a tiene que ser tenida en cuenta necesariail~ente por las normas del derecho penal. menoscabada. taiii1jii. 5 11. jurar. pasear e s también u n a actividad dirigida finalmente. sino sólo a 1'13 ctccroi-ies. Ida aiitoiiiatización d r niirsti-os iiio\~jiilicntoscoi-poralrs l:icilita. Eb. ].oiiipaiiado d c uria rcprcsrntncitiii ciclricil tle fiiiis. VII. que pueden configurar finaliiiente el futu ro. por el hecho d e q u e m u c h o s d e n u e s t r o s movimientos corporales s e hayan hecho automáticos por s u constante ejercicio. § 1. Las i ~ o r m a ssólo pueden maridar o prohibir u n a conducta jir-iul. del mismo modo que l a s acciones cleshonestas.formación de la voluntad (dirección d e los iinpulsos) -que n o debe s e r confundida con la anterior. etcétera. Festsclir. Sobre la dirección final de la .c .~ c. e s decir. En i I misnio seiiticlo lJ~s(. pri-« i i l ~ i . Ius 111-oliibicionesy los n-zandatos del derecho.xialinente. 148.ver cap. Las normas jurídicas.hic11tliclicr-E3ii(r[!ickliiiig.as norilias s e diferencian según l a s acciones que prohiben u ordenan. S(:hii~iclt.~ ~ ~S~ J \I (~ ~ IC~ I~( : ~ s. La dirección final de u n a acción no s e ve. 11. tliclt(7 ~ ~ ~ I I C ~ ~ I in ~ I c ~~o . sobre todo. f.n la posiljilidatl (ver la n o t a 1) de c-oncluctas iio I~irialc~s.~~ 1~ kr c st ~ ru/j-cc\i <. la tlirec<:ióii final clc las acciones. 1 y 215. por otra parte.

En ellos la medida mínima.l . realiza u n a acción qiie no v a dirigida a la prodiicción de resultados socialmente 110 deseados. Prohiben las acciones cuya voluntad de 1-ealización vaya dirigida a producir iina situación o proceso (= "resultado") socialinente no deseado. 1~0 284 1~i y~. 2. está prohibida. ya sea este resultado el fin. una acción de matar. siguicntes. El ordenamiento jurídico exige. u n a acción deshonesta contra la naturaleza. para evitar el resiiltado no deseado. conduce u n coche o limpia u n a ventana. por ejemplo. Un segundo grupo de nornias se refiere a la forma de selección y aplicación de los medios. el r-iiedio. o un efecto concomitante de la acción. Un tercer grupo de ilornias exige la realizaciori tle acciones para evitur-resultados socialinente no desea- . 3. El grupo inas importante (le nornias se refiere a aquello que el autor cliiiei-e realizar con sil acción. de dirección final. es exigida. socialmente no deseado. Estas acciones son los delitos culposos de comisión. u n incendio. qiie tales acciones sean dirigidas también con "el cuidado necesario en el trafico" con el fin de evitar efectos concomitantes no deseados (por ejemplo. Sobre las norrnas de los delitos culposos. la lesión de transeúntes) y prohíbe las acciones si el autor no puede realizarlas conforme al cuidado exigido. ver h u i . con el fin de evitar efectos concoinitantes no queridos y socialmente no deseados. Exigen en la selección y utilización de los medios la aplicación de u n a medida inínima de dirección final: "el cuidado necesario en el tráfico". sin embargo. por ejemplo. ~ 0 1 ~ 1 7 1 ~ n ~ ~ ps. pero es reulizudu. El que. M A N N . Estas acciones son los delitos dolosos de comisión: en ellos la producción final de u n resultado. etcétera. pero no uplicudu. con indiferencia de los fines que quiera realizar el autor. adecuada al tráfico. unas lesiones co~porales.

1955: Roijruci~i:~ Muiloz.ps.rsr:.AMAI<II\.: v. WLCIZEL. Crr:r:zo. Vorsalz und Fahrlassiglceif.{inalisLico d i aziorie. Prospet tive del concet to. ps. Sobre ellas. 6 13 y ss.1. J Z 56. Blütter. 335.fit~alista("Anales de la Universidad de Valc.. 1904: v . J Z 56.SlraJrechlsdogmalik. Gr<isr~~civi. 195 1: SAN. 457: N~\\rj\ii~\\l~i<i. 44 y ss. 126 y siguientes. "Riv. 1950. 3 16. Sobre la polémica en torno al concepto finalista de la acciói~. GAI. JZ 58. a liiics clvl siglo XIX: BI:I.. 1953-54).. ps.esto. M A U I ~A. sobre esto Nrrss~:. replica en la 2" ed. % 5 1. Lclrrbitcli: una ~ ~ i s i bd ii c conjunto eii Mr-z~r:~?. ver Wr:i. La doctriria d e la acciór-i causal Bajo la influencia de las corrientes niecanicistas e n las ciencias d e la naturaIeza d e fines del siglo XIX . Italiana di Diritto Penale". la doctrina que Ilcgó a ser doiiiiriaritc. ps. Uber das Verhültriis vori Tüler-scliqJ urid Teilrialir-r~e.. nota privia 11. 1950. 15 1 y ss. 1. 47 y SS. t .: Scric~xr<i:-Sc~irco~j~~r~.dos.I.: 58.ncia".. 24 y SS.i. ~ IT..zr:i.r. IA leoria del1 'azionesfilialista. Lisz. E s t a s n o r m a s cluec-la11observadas con la realización de la acción exigida e iilfi-ingiclas con la omisión d e dicha acción. R. 141 y ss. IA doctrina dc la acción.O.MANN. Niicsi:. sobre esto.zr:i. 1949. ver ENGISCII en IJr-oblerne. Wi. 1951 . 1935: Gi-. 27. Moderrie Wege der. W 71. ahora: St r-aJr-ecl-tt liclie Unlersucliungen. Gnlndziigc: R\r)iri<i tfaridltirigsheyr~L].. Buscir. Ur7z die finale Handlurzgslelire. 299 y cs. sobre esto. I . 1949. Wrq...Finalital.rjisr<. 1957. 1949.: Rr-I-i.(Wierij 1955. F. hloderiie Waridlurigeri dcr Verhrecheiislelire. Capitulos 25-27. MI:ZGEI<. Sobi-e la critica. sobre esto WP:~-ZF:I. 54 y ss. 49 1 y SS.I.: BOCI<I:I. ps. 388. Z Str. Diritlo penale italiano ( 1 950) 11. 108: 1. Zl~iri Aufi~au des Str-uli-eclilssyslei-r~s.Jur. ps. ver mi Manual.: sol~i-c. Así.ING.. 703 y SS.

Lb. por consiguiente. 28. según esto. Según esta doctrina. sino sólo carisado de u n a manera determinada (a saber. u n a doctrina que desgarró la acción e n dos partes: el proceso causal externo ("objetivo"). Como escribia R A n n ~ u c t i(1904).). conciencia" "por el que poneliios causas" (v. todo acto "que. e n la ciencia del derecho penal. a este respecto. que es delinido "Sisiológicainente conio enervacióri.surgió. esté motivado por re presentacioiies" (v. por otro. Por "cluerer" tlel~ía entenderscl taiiibien "únicaniente el inipulso de la voluntad". LISTI. por u n lado y el contenido de la voluntad. liig. "mera~nente" subjetivo. Cap. libre de la presióii i~iec&iiica o psicológica. aquel concepto. qiié es lo q ~ w se ha procliicido roiiio 'efecto' del cliierer. p. 130).. cit. que exige únicamente la relación de cuusulidad entre la voliintad y el hecho y remite cor7-iplctan-rentea la ciilpabilidad el problema de cuál era el coriteriido del querer. la acción no es u n movimiento corporal caracterizado de algún niodo. por "voliiritario". o la "enervació~i") en el i ~ i u n d o exterior (= efecto de la voliintad). con iildependericia de que el autor lo haya querido o ir-icluso pudiera preverlo (= contenido de la voluntad). Todos estos efectos son partes inleqraiitcs cIe l a accion. Estas concepciones fueron resiiiiiiclas por MEZGIIII (1932) en las sigiiieiites frases: "A la doctrina ji~rídico-perla1 tle la acción le irltcresa sólo saber clué es lo qiie ha sido caiisado por la volii~itaddel q u i actiia. e n la misma época. Lrsz-I-. 1). Acción es.E-iar-tdlur~gshc~yr{f/. por 1 1 1 1 acto de voluntad consciente)" (Fhuuniic-H. según el cual. hay que "admitir aquel concepto amplio de acción. psicológicai~ientecomo aquel proceso cit. Si . "la acción" debe ser el mero proceso causal qiie desencadena la voluntad (el "impulso voluntario". todo movimiento corporal cuusudo por u n acto voluntario y se eiitendia.

. también. Para constatar la existencia de u n a acción basta la certidumbre de que el actor h a actuado voluntariamente. de este naturalismo extremo y concibe la acción como u n a modificación causal de la realidad social. (. perceptible por los sentidos" y concebía. Crítica d e la doctrina d e la acción causal El defecto fundamental de la acción causal colisiste e n que no sólo desconoce la función absolutamente constitutiva de la voluntad. también. Lo que haya querido es aquí indiferente. . Desconoce que toda acción es iina obra (más .).. por insignificante que sea. carece aquí de relevancia. Cap. como "una modificación material. sino que incluso la destruye y convierte la acción e11 iin inero proceso causal desencadenado por un acto voluntario cualquiera ("actovoluntario"). La doctrina dominante se h a apartado. como factor cIe dirección para la acción. ps. p. Por ello es conveniente hablar. 129). . del mundo exterior. siguiendo a BELING. p.) este problema no guarda relación con el concepto de la acción (. el contenido de la voluntad es sólo relevante para el problema de la culpabilidad" (MEZGER.. p.. en lugar de u n concepto "naturalístico". por ejemplo. 2 7 ) . la injuria. de u n concepto causal de la acción. 107). estos efectos han sido contenido de la conciencia y la voluntad del autor. Aloderne Wege. . Ver. 2. 70. 108 y SS. Handlur-igsbegr{ff. im Strafrecht. Grundz.y hasta qué punto. El contenido de la voluntad es sólo el "reflejo" subjetivo del acontecer causal externo en el alma del autor (MEZGER. Ort und Zeít 2" ed. En u n principio LISZT había concebido la acción de u n modo completamente naturalístico. KITZINGER. 14 y RADBRUCH. coino u n a producción de vibraciones de aire y excitaciones nerviosas (Lb.

e n la tentativa. todavía que el contenido de la voluntad pertenezca al "tipo de lo injusto" (que al parecer debe ser distinto del tipo de la acción). dirige el suceder causal. La docti-iiia de la acción causal no ha podido objetar nada a este arguiilento. que anticipa mentalmente las consecuencias posibles de u n acto voluntario y que dirige.o menos lograda). por la voluntad. ¿Cómo podría definirse de otro modo la tentativa de homicidio.En la definición de la tentativa fracasa ya la docirina de la acción causal. se convierte en u n niero "reflejo" del proceso causal externo en el alma del autor. mediante la cual la voluntad humana configura. Esto s e advierte. La doctrina de la acción causal no puede conseguir. conforme a u n plan y sobre la base del s a ber causal. sino iina acción que upunta a u n resultado elegido previamente. necesaria. 15). p. También MEZGERadmite ahora "que tanto e n la tentativa como en la consumación.. de la acción. conduce al resultado. el suceder externo. 111. 5 1. u n concepto social de la acción. 8" ed. sino como tina acción con la que el autor quiere matar a u11 hombre? Si la dirección de la conducta externa. la resoliición de voluntad pertenece al tipo de la acción" (LK. Ante este hecho fracasa toda interpretación causal de la acción. El contenido de la voluntad. con u n . seguirá siéndolo cuando se prodtizca el resultado. ver. Con ello la doctrina de la acción causal invierte completamente la relación entre la voluntad y la acción. por consiguiente u n a acción en la que el contenido de la voliintad es u n elemento constitutivo. Pues la tentativa no es iin mero proceso causal qiie no produce s u efecto. cap. por ello. con gran claridad. es decir. si s e sigue el desarrollo de la acción desde la tentativa a la consiii~iación. a este respecto. Si el contenido de la voluntad es u n a parte integrante. con ello no puede variar la función de la voluntad e n la acción. niega. sin embargo.

Sólo mediante la referencia . El punto de partida erróneo de la doctrina de la acción causal tiene consecuencias de gran trascendencia en la doctrina del delito: a) En los delitos dolosos desconoce que el dolo es u n a especie de la voluntad final de realización. nota 40 a.final a u n detern~iriado resultado querido (como fin. u n a accion de enyuriar. Z 58 (1938). etcéter a . de apoderarse de una cosa. es posible definir lo que es u n a acción de "i-iiatar". como fenómeno social.contenido determinado.: sólo así s e obtiene u n concepto social de la acción. o efecto concomitante). S c r i ~ i n r (Fr-urzk-Festg. 494 y siguientes. también. puesto que es u n acto voliintario qiie fiie causa de la muerte posterior de iin hombre. con u n contenido deterr-ilinado. u n a "coacción". que uno de los propósitos fundamentales del f i n a l i s i ~ ~ desde o. en principio. ps. 14. corno ha deducido Erj. ciiando se contrapone a la doctrina de la acción finalista u n concepto "social". que el dolo. mis Studien zun-i System des Strqfrec/~ts. con toda razón.11. por . como las conseciiencias causales de 1111 acto voluntario (como en todos los procesos causales) son. no puede ser comprendida sino sobre la base de la doctrina de la acción finalista. Sobre este problema. no puede decir qiié es en sentido social una acción de matar. u n a coaccióri. etc. s u s comienzos. 119). GALLAS. fue la comprensión de la acción coino u n fenómeno social. Ahora bien. medio. Ver Z 67. este concepto de la acción no es pasible tampoco de clelii-i~itación: incluso el engendrar a un asesino tendría que ser u n a acción de matar. ilimitadas. Parece haberse olvidado hoy. u n a acción de "engañar". a s a ber la voluntad final de realización de las "circunstancias de hecho de u11 tipo legal".de "apoderarse" de una cosa ajena. con todo detalle. La acción. Define la accion conio iin acto voliintario con u n proceso causal subsigiiiente.

del hecho culposo. pone de manifiesto. Al excluir al dolo del tipo y desplazarlo a la culpabilidad. 47. y mi Manual. Sobre las consecuencias erróneas e n la doctrina de la participación y en la de la culpabilidad. En la ar-rtijuridicidad desconoce que s u objeto no es el mero proceso causal externo (especialmente la lesión del bien jurídico). si se excluye de él al dolo. 111. sino todo el hecho. sin el dolo en relación con el carácter ajeno de la cosa? La sentencia errónea del BGH. por tanto. 16. de u n modo muy instructivo. con sentido. 3 11. desgarra no sólo la unidad interna del tipo objetivo y subjetivo. admite e n el tipo algunos elementos subjetivos (intenciones. 3 1). por ejemplo. los elementos subjetivos de lo injusto e n la doctrina de la antijuridicidad. es ya u n a parte integrante de la acción típica y que ésta se compone. 2. estos elementos están allí en el aire. Sin el dolo. Por ello no puede insertar. Cap. cómo queda destruida la coherencia y el sentido del tipo de la receptación. 45). 242. 111. e n el art. 5 1). ver cap. integrado por elementos objetivos y subjetivos. J Z 54. aunque haya considerado durante mucho tiempo que éste era s u "campo". MEZGER. ni comprender los elementos "subjetivos-personales" de la antijuridicidad (ver cap. de elementos objetivos (externos) y subjetivos (anímicos). tendencias). VIII. como elerneiito d e I u acción. WELZEL. para el derecho penal. sino en la acción . sino incluso el mismo tipo subjetivo.. sobre ello. 128. no consiste (tampoco) en el resultado causado por u n acto voluntario (así. 1. 5.consiguiente. 1. A. pues desde el reconocimiento de los elementos subjetivos de lo injusto. b) La doctrina de la acción causal no permite comprender tampoco los delitos culposos. 4" ed. ¿Cómo podría existir el ánimo de lucro. Desconoce que la parte esencial. 1. sin embargo (ver cap. Ver.

chocan en u n a curva sin visibilidad. . sólo la acción de A tendrá relevancia para u n delito culposo. mediante u n acto voluintario (el conducir sii coche) la lesión del otro. el desvalor e s e n cial clel delito culposo. iin c.il o restrictivo. hacía la izquierda. por consiguiente no en el desvalor del sino en el desvalor de la acción. lo "esencial" para el delito culposo no consiste. sin cinbargn. por ello. sino cort. se había mantenido en el lado derecho de la carretera. sin duda. Cada uno de ellos h a causado aquí. sino en las características de las acciones realizadas por A y B. La doctrina de la acción causal resulta. sin embargo. La acción de A era aritijurídica. p u e s la causación clel resultado c s sOlo antijurídica si s c produce conio corisecuencia de la falta clv observancia dcl cuidatlo debido. porque su forma de conducir no correspondía al cuidado necesario en el tráfico. al conducir. a ini juicio. Esto s e puede demostrar rápidamente por medio de u n ejemplo: los coches de A y B -que circulan en direcciones contrarias. El resultado [I~siOn o peligro del bien jurídico) no e s . mientras que la acción de B era . A y B resultan con lesiones corporales. insuficiente para explicar el elemento decisivo de la antijuridicidad de los delitos ciilposos: pues ¿cómo s e querría encontrar en las dos acciones los criterios " El desvalor cle la acción es. Aquí se advierte que el elemento decisivo de lo injusto en los delitos culposos es también el desvalor de la accióri y no el mero desvalor del resultado. en la mera causació~i de la lesión del otro.j~irídica por la razón inversa. mientras que A había "cortado". con B. así. sin d u d a .leniento i-rierainente adicion.sliliitii~ode lo iniiisto tlr los delitos c ~ i l p o s o(vcr nota 4 ) . aunque la acción de B fuera asimismo u n a causa de la lesión de A. la curva carente de visibilidad y había chocado. Si B. éste tiene sólo el sentido de u n elemento adicional (y precisamente restrictivo) de lo injusto".defectuosa.

Vol-satz und hoy). que obliga "a considerar típica. ps. que e n la doctrina clominante de la culpa falta "un tercer elemento.11 el inomento en que descubrió e n la r-esolucióri delictiva de la ter~tativu isn elemeilto s u b jetivo de lo injiisto). de iiiia interpretación eqiiivocada por parte de la doctrina de la acción finalista. ENGIS(:~I había observado ya.decisivos para el valor o el desvalor cle la uccióri. la doctrina tradicional ha dado el primer paso del desvalor del resultado al desvalor de la acción (del misi-ilo modo que dio este paso en los delitos dolosos c. E~c. con ello viene sólo a conlirmar la opinión que aquí s e s u s t e n ta: pues la accióri e s jiirídica a pesar de la causación del resultado. eii este sentido y para evitar aquella consecuencia extraña. si se las considera únicamente como procesos causales desencadenados por iin acto voluntario y iio se atiende a sil dirección concreta? La doctrina de la acción causal tendría cliie condiicir. socialmente deseados. ha caiisado uritijurídicun~erite la lesión corporal de A y que sólo queda excluida la culpabilidad (por falta de la infracción del cuidado debido). Ver E N G I S C Ur-iter-s~icliurigcri Fal-irlassigkeit in-i Strafrecl~t. igualmente. por tanto.fines necesarios. Al coinpi-endei.la significación del . mientras no esté especialmente justificada" (no s e trata. Si la doctrina de la acción causal elabora. la doctrina del "riesgo permitido". qiie está sitiiado entre el nexo causal y la culpabiliciad. Al comprender que e n el riesgo permitido la conducta e s jurídica. consec~ientemente.a "perplejidad e inseguridad" de la doctrina de la acción causal.a la consideración extraña de que B. 277 y siguientes. por la forina especial e n que persigue -observando las inedidas de cuidado. miiy esencial". toda conduct a que represente u n a condición del resultado. coino se intenta decir I~. iiber. según la ciial la acción de B e s juridica. e n el caso mencionado.rsct-r h a llamado ya la atención (1930)sobre est.

Fuhrlussiylceil urid Verlcel-rrscielilcle (Scliriftenreilie d .desvalor tle la acción. Karlsrulie.por consiguiente. e n relación con la c o n d u c t a exigida -que h a d e s e r comparada con la acción final llevada cabo realmente. sobre toda esta tliateria: Welzel. El desvalor d e la acción. s i debe entender sólo por "acción" u n proceso c a u s a l desencadenado por u n acto voluntario y no u n acontecer dirigido por la voluntad? Con la compi-er-zsiónde que el elen-zento decisivo de lo injusto de los delitos culposos es el desvalor de la acción. La doctrina d e la acción causal fracasa. Studienges. la doctrina de la acción causal queda también s~cperadaen el ún-rbito de los delitos culposos. Sobre l a s objeciones m á s a n t i g u a s . J u r . Objecior-res de la doctrina de la ucciór-r ca~isul a la doctrina de la acciór-rfiriulista Con l a s explicaciones anteriores q u e d a n rebatidas casi t o d a s l a s objeciones d e la doctrina de la acción c a u s a l a la doctrina d e la acción finalista. 3 . e n la sitiiación concreta. a n t e todo. q u e s e b a s a b a n e n p a r t e e n . 1772). e n relación con aquella condiicta qiie responde "al cuidado necesario e n el tráfico". ésta p a s a a ociipar también el centro d e los delitos culposos. lo misiuo q u e la constatación d e la conducta q u e h a llevado a cabo realmente el a u t o r (ver OLG. p u e s el en. NJW 55. decisivo para los delitos culposos. ¿cómo puede realizar el juez la determinación d e la conducta exigida. o "conforme al cuidado"). La determinación d e cuál e r a la conducta exigida ("apropiada".juiciamiento del valor o el desvalor d e la acción depende decisivamente d e la configuración d e la acción concreta. consiste e n la divergencia d e la dirección real d e la acción por el autor y la dirección exigida por el derecho. Ver. e s u n a tarea judicial. Pero. 196 1). Celle.

109. Este reproche debería quedar ya rebatido con las pocas citas que he hecho antes de los principales escritos programáticos de la doctrina de la acción causal.)y M. 1. ps. 28 y 7 1. cit.. ticas de Adolf MEIXKEL MERKEL-LIEPMANN. en forma retrospectiva. 119 y SS. lo ponen de manifiesto las explicaciones más importantes de la aguda crítica de . 2).). 1912. 59). esto no es u n a interpretación. Si MEZGER. Ahora l ~ i e n aceptaría . sino una desviación completa de s u s explicaciones en Lb. p. ps. 1900. descrita por mi. desgraciadamente. J Z 58. Ésta no ha negado nunca la finalidad como elemento esencial tle la acción. al describir la doctrina tradicional "de u n modo apenas comprensible". ps. 25. Que no cabe pensarlo. de modo convincente. las cri(Lelrrb~~cli. u n contenido. con indiferencia de que mi descripción sea correcta o falsa. 86 y SS. está superada.lug. sino que basa también sii concepto en la voluntariedad (Now~riowsi<r..R~ttler-Festscl~r~ft. Que en s u tiempo no fueron entendidas de otro rnoclo lo demuestran. La verdacl es que se intenta dar hoy a los antiguos conceptos. nota 13 (ver también lo que hemos dicho en este cap. si estiiviéseinos al nienos de acuerdo en que la doctrina de la acción caiisal.malentendidos evidentes. 393. que antes había sido ciiidadosanlente eliminado de ellos. 1889. que no pudieron imponerse entonces a causa del estado en qtie se encontraba la doctrina de la culpabilidad. Lehre vom Verbreclren urid Strafe. no quiere subsumir ya hoy las conseciiencias no queridas de la acción en el concepto de "voluntariedad". me remito a las ediciones anteriores de este libro. LIEPMANN (Einleiturig in d a s Strqfieclit. del mismo modo MEZGER. tranquilo el reproclie de no haber entendido bien algo. La crítica más reciente va en dos direcciones: a) La doctrina de la acción finalista desconoce el propósito de la doctrina de la acción causal.

p. es demasiado tardía y s e convierte a la representación de los fines en mero "reflejo". los diversos actos de ejecución de la acción. ante la que se ve. sino también los fines intermedios. p u e s puedc clar lugar a la creiiicia equivocada de qiir pretende "atomizar" la dirección final. clue forma parte de las "representaciones de los fines". debiendo tenerse en cuenta. como "el guía ciego de los ciegos". no qiiicrci 7 . asimismo. En éstas. desaparece. supuestaniente. la "cuadratura del círculo".NOWAKOWCKI:"Tainbién con la referencia a la voliintarieclad s e dice que la acción es dirigida por la voluntad. fi f. Si s e considera en la "dirección de la acción. sin embargo. la doctrina de la acción finalista en las acciones culposas7. ps. la acción. 172 y SS. La segunda frase contradice a la primera: "Una dirección de la acción" prescindierido de la representación de los fines es u n a contradicción.-cclilliclic H u ~ . u n a vez que se ha desarrollado.i d l i ~ r i y s b c g r (Festschr. 149. Una dirección de la acción es sólo posible desde las "representaciones de los fines".1 nexo quedar esta d ~ s l i g a d a final (en este senticlo ticncii razón Jr:sc~iiii(:ic. es decir. sin ellas. EL>. según las representaciones de los fines". destacada y combatida desde el principio por la doctrina de la acción finalista. Esta es. en la rúbrica de la culpabilidad". Al del fin últiiiio. Sch11iiclt. Wi:i:zi. la quintaesencia de la doctrina de la acción causal. q ~ i e d a r í a drstr~iitio r.). no sólo el fin último. no sólo la anticipación del fin últinio de la acción. Der slr-u/. Scf-iitlclpr-irizip. 391). o en u n espectador posterior de u n proceso causal ciego. y Ai-thur ~<A~!F~IANN Das . a los " f i ~ i e s intermeclios" d e la acción c s poco afoi-tunada. sino también la de los diversos actos que hay que realizar para conseguir el fin. Se prescinde únicamente de la representación de los fines de esta dirección" ( J Z 58. ciegamente.i. el Jiri ÚItiIda I-ciferencia de Wcr.zi:r. La introducción de las "representaciones de los fines" en la acción "después. "primero". a este respecto.

sino ii11ic:aniente s ~ i b r a y a r q~ic la acción final (1-?al) llevada cabo por el a u t o r e s relevante p a r a el dcrecho penal. el modo conio dirigió los diversos actos. Aquí se pone claramente de manifiesto que: no u n a acción "cualquiera" (que condicione el resultado). tiene u n a importancia decisiva para la gravedad del desvalor de la acción. de llegar rápidamente al lugar m á s próximo. . 7 y 10). de si el autor hubiese podido conocer la desviación de s u acción de la conducta exigida: este es el problema. es. el cortar hacia la izquierda la curva sin visibilidad. 1959. de la culpabilidad). de estas características de la acción (como presupuesto de s u antijuridicidad). ps. la definición de la acción culposa.mo es normalmente irrelevante. ulterior. sin duda. pcro si por los rnedios elegidos y por las/oi-rna d e su utilización. es decir. "atomizar". sino precisamente esta acción. y no sólo el clue haya cortado la cursa. (Se prescinde sólo provisionalmente del problema. rio por el Jiri. sin embiirgo. es jiirídicaniente relevante. jurídicamente irrelevable. s e p a r a t a del "Anuario de Derecho Penal". a causa del mayor peligro de u n choclue con coches que circulen en la dirección contraria. el fin de A. de estas o aquellas características (que se distancie más o menos de la conducta exigida) constituye la base objetiva para la valoración de la antijuridicidad en la culpa. sino la rnedida en que lo haya hecho. con indiferencia de que al emprender s u acción haya pensado o no en este peligro. pero no lo es la ejecución (total) de la acción (por lo cual. pero el n~odo en que trató de realizar el fin. c-l ncxo final. de la accibn (referida al fin último) n o coincide con la dirección final exigida por el derecho p a r a evitar l a s lesiones d e los bienes juridicos (ver ini articulo El coricel~lo cle l a acciórifinalista corno~/~iridariieri~o del sistema del derecho penal. real. como acción con finalidad juridicamente irrelevante inducía a error). ni siquiera "provisionalmente". La clireccibn final. En el ejemplo antes citado. No es posible prescindir.

I. p u e s no e s t a b a incluido e n la voluntad de realización y r. Roi)iiicui-z M u ~ o z La . '. La caiisaliclad erz derecho per-ral. 173: y GIMI<I:I<NI\. s i n d u d a . cori toda claridad.n inuchos c a s o s (culpa inconsciente) no había sido ni siquivr a prrvisto. precisaniente. p.La doctrina (le la acción causal s e encuentra a n t e la "cuadratura del circulo". e n estos delitos. la objeción de q u e la acciói-i c a u sal coincida con la acción final e n s u valor funcional: ver. D a s Scliu1dp1-inzip. "Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales". 11. i n este senticio.(y e n el resultado coincide h a s t a aquí con la doctrina d e l a acción finalista). Artliur KAUI. s e p a r a t a del "An~iario del Derecho Perial". u n a comprensión iiiás correcta de lo injusto de los delitos culposos. 550 y siguienobjetivamente debido tes. 1961. a p e s a r d e h a b e r encontrado. El concepto c a u s a l de la acción n o puede -sin negarse a s i misiuo. la acción finalista la función csencial d r la resolución de la voluritad en la dirección y confi. 1 3 2 . El concepto de la accióii /ir~alisla corno~f~iridarner~to del sisterr-ra d e derecho penal. s u s mayores dificultades (ver ini articulo.finalista. Ida inclusión del ctolo o del c~~iclaclo cn el tipo n o puede hacerse consecuentemente partiendo del concepto c a u s a l de l a acción.guración de la acción. No cabe r e s o l v ~ r tanipoco esta clificultacl iiirdian- ' . precisanieiile por prescindir del coriter-rido de l a voluntad. doctrina d e la accióii .' Aquí s e advierte.MANN. La dificultad i n salvable d e la doctrina d e l a acción finalista e n los delitos culposos consiste e n q u e el resultaclo no pertenece a la acción cjueda fuera del nexo llevada a cabo por el a u t o r . el concepto causal y el f ~ i i a l ~ sd ta e la acció11: y esta ciifí:rencia dcriva clcx h a b e r subrayado la doctrina de. por ejemplo.. El r e s ~ i l t a d o final. N o ni? parece correcta. Aun q u e tengan s u a r r a n q u e e n u n niovimiento corporal voluntario. p s . La doctrina de la acción finalista permite.deslindar la acción de los procesos meramente naturales. Las consecuencias 170 queridas d e la acción q u e d a n fuera del nexo final y s u producción e s u n proceso meraniente n a t u r a l . para encontrar e n s u concepto vacío de acción u n lugar para el inlprescindible desvalor d e ella" '. El concepto c a u s a l de la acción sólo nos dice q u e Iiubo acción -por existir u n a manifestación de voluntad. 1962. la difercncici existeritt: entre. por ello. 1959). pero no n o s dice qué acción (ni n o s d a información alguna respecto d e s u s características o circunstancias) y no permite deslindar tanipoco l a acción d e los procesos p u r a m e n t e n a t u r a l e s .

6 y SS. Wi-i. EB. e n D a s cleulsclie StrqJrechl i i ~ 1949). Tampoco cabe resolver el problema refiriendo la finalidacl potencial a la previsibilidad o evitabiliclad ohjcliua (así. 18 y S S . A toma u n cuchillo y le da u n corte a B. e n la 6" ed. Moderiie Wege del. 8 y 9 ) . ps. Vorsalz und Falir-lasssiglceit. No e s posible detc:i-niinar el Limbito cle lo ol?jeti\lanicntc prvvisible y evital~le r n el plano onlológico. 4 0 y ss. lo mejor es partir del siguiente ejemplo: en u n a disputa entre A y B. nota 29.I. seria u n concepto "final-subjetivo". la valoración de la culpabilidad (o al inenos de elrnientos básicos d e ella). SCHMIDT. pero no de lo q u c e s ohjetivunieriie pi-r\lisible y cvitablr. V SIS. Wr:i. E n e s t e sentido. y. Nir:ss. Mr:zcr:ri. en los delitos r u l p o s o s . en función de la voluntad individual. h) Con arreglo a la segunda objeción. seiiieri Grundziigen.zr:r. 35 y SS. sin embargo. n o puede s e r establecida. al mismo tiempo. demasiado unilateralmente. 32 y e n la edición anterior d e este libro. "Anales tle la Uni\rersidaci d c Valencia".IIO I~ISNAI. aquí desarrollado. ps. puesto que determina el sentido social de u n a acción. 1959. conocii~iientos C ~ L I C ' Iia clc srrvii. rriediarite el concepto clc la acción. Para poder tomar posición ante esta objeción.i.I~MA ~ I)KL I)ISI<IS( .jat. ) . cie D a s clculsclic Sir-qli-cclrt. 75. 11s.i-. Llie Dogniulilc cler Uriler-lassurigsdelilcte.SlraJrecl~tsdogri~atilc.L a doclr-iiia d e l a acciór~ Jirialislc~. La 1. El corte da. 130). MAYER. el sentido de u n a acción. el p u s sale y B. . l a s ps. 1. En e l plario o~itológico cabe deteriiiiriar el ánibito d e l o prrvisible y evital~le por el iiidividuo (ver Aririin KAIJI:MANN. Arzt i n Strafrecht. casualrilente. mi articulo a n t e s citado. s e anticipa.la previsibilidacl objetiva no e s posible sin u n a \laloración clc lo q u e s e puetlr exigir. N I I I ~ . antes. ~ p.ión del nivel dc.62 El. que s e encontraba h a s t a entonces e n te el criterio de l a fiiialidad potencial.: vt. ps.. y Ror>iuc. p.ur-zM u ~ o z .6 y ss. 44. a este respecto.dcx b a s e p a r a determinal. 11s. Si s e refiere este criterio a la capacidad del a u t o r y s e define la acción culposa como "causación q u e e r a evitable rnediante u n a actividad final" (asi. y 5 9 y S S . La relación entre la acción final y el resultado. en u n absceso oculto de B.zi:i. XXVII. p. espvcialiiivnte.p. sino sólo e n la estera valor-aliuu y co11cretaniente r n los tipos de lo injusto. Mrialitcil. el concepto de la acción finalista. debe ser siempre determinado de u n rnodo objetivo.. .. por t a n t o .

VIII. Este ejemplo muestra claramente qiie el sentido social de iina acción esta deterrninado tan~biéripor la voluntad final del autor. objetivo. si la voliintad no va dirigida hacia el resi~ltado que causa la acción: la operación desafortunada. entre dos enfermeros. puede situarse la llclea en una clínica. El dolo y la falta de dolo (ciilpa) no fundamentan sólo diferencias en la culpabilidad -esto lo liacen también. Esto es cierto también en sentido contrario. aunque el médico haya cometido iin error profesional. que causa sólo la inuerte del paciente (art. externamente igual. es toto coelo diferente. (Para destacar aíin más claramente el ter-tiurncor~-ipurutior~is. 2 11-2). en sii sentido social. mientras que las acciones del chulo de navaja o del tirador van dirigidas precisamente a producir la muerte (arts. sino fan-ibiér-i según la dirección de la voluntad que el a u tor ha impreso en la acción. en primer término. es u n a tentativa de lesiones.fon-rertto de la salud. sigiie siendo u n a acción dirigida al . 55 1 v 11). llevándose a cabo el corte con iin instri~nientoqiiirí~rgico. que la voliintad del autor "decida" sobre el sen- . estructiiras sociales diferentes de la acción. a u n cuando objetivamente se produzca el riiisr-iio resultado. pero sólo de iin modo secundario (ver cap.e del paciente. de ningún modo.) El sentido social de la acción de A es completa~llentediferente del de iina intervención quirúrgica. Todo esto no significa. que tiene por consecuencia la n1ilert.sino. sin embargo. es salvaclo. el restablecinliento de la salud de B: a pesar del resilltado ciirativo. realizada por iin médico.un peligro grave. El sentido social de u n a acción s e determina no sólo según el resultado. A. 222). Aiinque la operación fracase. Ninguna doctrina de la acción puede ignorar este hecho. o de u n "tirador". de la acción de u n "chulo de navaja".

aunque no se produzca ningún resultado (por ejemplo. sino (. Este mismo autor ha dicho. se anade al valor o al desvalor de la acción u n valor o desvalor. pero no la ejecución de la acción. propiamente. si a causa del defecto de dirección se prodiice u n resultado no deseado (por ejemplo. crea. .sino qiie la diversidad de la voluntad final es tan-ibién determinante del sentido social de la acción. ulterior. de ella "que no es en verdad. ps.(ido social de una :-icciói-i -esta interpretación errónea se advierte. Pero no ella sola. Según este último se determina si. si se produce. la acción realiza o no s u obra: la dirección final del acontecer: si u n a consecuencia querida no se produce.) u n a doctrina de la impiitación: a saber. en relación con ella. el sentido social cle la acción no se determina sólo según la uolur-itud. con s u defecto de dirección. por ejemplo. al concebir la acción huinana como u n a obra. en M A I ~ I O ~ Haridlungshegr~ff: ER. puede comprender los dos aspectos de la acción. . y hasta qiié punto. Si el autor procede iinprudenternente en la ejecución de s u acción. la acción queda sólo interitada. el incendio del bosque). mientras que la doctrina de la acción causal puede explicar sólo la causación del resultado. en relación con posibles efectos conconiitantes. entretanto. La doctrina de la acción finalista. u n a 'doctrin a de la acción'. Por esta incapacidad fracasa también la doctrina "final-objetiva" (o "social") de la acción. que se arroja e n el bosque seco. si la cerilla encendida. s e apaga al caer) y al que s e añade u n desvalor del resultado. el del acto y el del resultado (el valor o el desvalor de la acción y del resultado). sino también según el res~lltudo producido o no produciclo. formulada por MAI~IOFER. u n a doctrina de la iinptitación objeti- . del resultado. 44 y SS. que existe ya por si mismo.. u n desvalor de la acción. Al ser la acción final u n a obra.

Pero cuál sea la acciórz realizada -tentativa de asesinato o de homicidio. Schiiiidt. s e g ú n el. p. sino u n a nueva denominación de algo ya antiguo (la teoria de la adeciiación).E~<. Acció11 es.de cl11e en el llamado Sin objetivo de la acción se trata de la idoneidad de ella para la causación de u n dete1-lliinado resultado. disparo e n lugar habitado. según él.. lesiones ciilposas. 153) a cxcluir tle s u concepto social d e la acción el criterio de la adecuación. por ello.esto queda inás allá de la doctrina de la imputaciói~ y no puede ser determinado. la teoria de la imputación objetiva nos dice que la lesión de B puede ser reconducida causalmente a la conducta d e A.EI<y HEGLER a u n intento semejante de ZIMMEIIL.va (causal) de resultados. FINC. Ji:scrriccrc considera q u e la concepción purainente objetiva d e lo social e s "sin d u d a demasiado restringida. por l a dirección de la voluntad (finalidad). . precisamente. f. Eb. La teoría de MAII~OFEK 110 ofrece. 282).. puesto q u e e s preciso q u e e s t é n cornprendiclas e n c.1 concepto d e acción formas d e conducta q u e reciben Únicainente la f i ~ ~ a l i d a dd e Ia voluntad del autor". o puro accidente desgraciado. cuyos prol~lemas terminan. 187). Conducta e s . cuyo criterio es 'idéntico n la teoría de la adecuación' " (2 70. que aquí no está en tela de iuicio la Sinalidad teleológica. Si el disparo no '' Esta imposibilidad de determinar el sentido social de u n a acción s i n atender al contenido d e la volui-itad del a u t o r e s la q u e ha n-iovido a JESCIII:CK (Der sli-u~reclitliche Hui~dl~tr-igsbegr-([/. de ningún modo. sin recurrir a la voluntad configuradora de la acción!'. . p. La rele\lancia social de l a conducta puede e s t a r dcterniinada. para Jr:sciib:c~. lesiones dolosas. E'rarlk-Festgube 1. sino la causalidad potencial" (HE(. e s decir de la llainada "finalidad objetiva". donde empiezan los de la doctrina de la acciór-i: si B e s herido levemente por el arma de fuego que tiene A e n la mano. Con ello confirnla (sin quererlo) la objeción q u e ya hicieron BELINC.L."toda coi-iducta socia11-iiente relevante". Fcstscl-ir. "la r e s p u e s t a del lioinbre a las liinitadas posibilidades d e acción q u e s e le ofrecen (hacer u oiiiitir)".

respuesta: l a accion (en scntido vstricto. . s i n eiiibargo. según él.procesos de la naturaleza y pueden ser utilizados. que la enferinera no ha realizado una acción de matar. sin embargo. el que la expresión "accióri de matar'' (y las combinaciones correspondientes el rrsiiltado (causalidad). por ello.. La docirina de la acción finalista no es. 151). para designar meras causaciones de resultados. No n o s d e fine. i ~ ~ e n reparo os tiene afín en decir q u e la enfermera h a "matado" al paciente. o la esperanza juridica de Lina a c ci6n (omisión) (ob. Niiestros verbos designan no sólo acciones. 167). Jr:sciir:c:r< llega a este concepto abstracto d r acción por querer englobar e n él toda forma de condiicta rrle\lantc p a r a el derecho penal: acción y omisii)n. Más diidoso es. FINGER Y WEGI~ER(ver OEHLER. 140). Estas preguntas las deja también OEHI-ER sin cantes+ tar: a su construcción "de un elemento final objetivo de la acción" es aplicable a ú n en mayor medida lo que ya dijera11BELING.. u n a teoría de las significaciones de las palabras. el problema de la accióQ se plantea del mismo niodo. falta entonces todo resultado que pudiera sep imputado a A y sin embargo. Del niismo i ~ ~ o d que o no tiene reparo alguno e11 decir. q u r p u r d e s e r . p . l a s dos formas dt. cit. L a objeción rilás importante de M n i i . sin embargo. S u coriccpto carcc:r.l o ~ ~ a :la ~ doctrina de la acción finalista es también puramente ter~ ~ ~ i n o l ó g isi c ase : dice. 1959). de la conrrv(ai6ri n r c e s a r i a para clur pudiera s e r objeto d e l a s constataciones y valoraciories jurídicas de la aritijuridicidad y d c l a culpabiliclad. en el ejemplo antes citado.da a B. p. que el rayo "mata" a u n hombre. sino tílimbién -en sentido figurado. cit. final y no final) y la on-iisitin (no-acción). por ello. en el priiner ejemplo. sino de la estructura objetiva de la acción. esto debería significar que la enfermera no ha "matado" al paciente (2 70. conducta filial y n o final (!) (ob. DUSObjektú~e Z~u~c1cniomerit in der rec11tswidriger-i Hundlurig.

en el blanco. la expresión "accióri de niatar" (y las combinaciones correspondientes de palabras) está m á s influida por la ir~tenciónconfiguradora de la acción. . en relación con ]a intención del autor: ¿inicia realrllente u n a uc. la enfermera. que por el r-c~s~illudo producido. que es salvado sólo de la miiei-te segiira por la cieilcia méctica.iinaciories fueran cornpletanlerlte diferentes. desde u n punto de vista p r a m e n t e linyiiístico. hiere tan gravemente a u n transeíii~te. Ya desde u n punto de vista piiramente lingüístico. ~ con ~ el concepto de la uccióri) pueda ser definida. habría sido aquél el comienzo de u n a accióri [le illatar'? Si 1111 conductor de automóvil. ni por aproximación. Estos problen~as terininológicos carecen. insinilados sólo lingüísticamente en la diferencia d e las palabras "acción de matar" y la "acción causante (fela muer-te" y que existirían ta~~ilsién aunque s u s d ~ ~~on. de modo satisfactorio. en carilbio. de interés para la doctrina de la acción finalista: para ella son sólo importantes los probleil~asniateriales de la estructura de la acción.siendo. prirnariariierite. inas bien. sin d u d a .de v e r l .-iórl d e niatar. al poner. en relación con el resultado producido y no. la inyección peligrosa de morfina? ¿Si después de] l > i n c h a z ~ se viera impedida de realizar toda actividad iilterior. sin sospechar nada. no cabe decir. que el condrictoihaya iniciado u n a acción de matar -aunque la miierte estuvo muy próxima. sin embargo. por u n descuido. apropiada esta afirmación para la acción de u n ho~libre que quiere inatar a otro a tiros y no d a .

por consiguiente. a s u vez.TIPICIDAD Y ANTIJURIDICIDAD D E LO INJUSTO PENAL Una acción se convierte en delito si infringe el orden de la comunidad de u n modo previsto en uno de los tipos legales y puede ser reprochada al autor en concepto de culpabilidad. reprochable al autor como persona responsable: tiene que ser "culpable". que cada elemento posterior del delito presupone el anterior. La tipicidad. Si el ordenamiento jurídico quiere sancionar con pena las conductas insoportables para la vida comiinitaria. de u n modo determinado el orden de la comunidad: tiene que ser "típica" y "antijuridica". concretada en ti?os legales. La acción tiene que infringir. l . de tal modo. La culpabilidad -la responsabilidad personal por el hecho antijurídico. además. del mismo modo que la antijuridicidad tiene que estar.presupone la antijuridicidad del hecho. la antijuridicidad y la culpabilidad son los tres elementos que convierten a la acción en uri delito. y ha de ser. podría hacerlo mediante u n a disposición s u - . la antijuridicidad y la culpabilidad están vinculadas lógicamente. La tipicidad.

nias que los restantes sectores del ordenamieilto jurídico. ) . ps. . cle sil inaleria de la pi-oliil~ición: tiene qiie ser 1111 derecl-io penal "siistancial" (\rer Pr-ol~lcri?e. Tiene que especillcar la "materia" de sii prohibiciones. con u n a pena licita. cometer adulterio. para el derecho penal. Por ello. h u r t a r . Esta materia d e la prohibición ( u n corlcepto procedente clel tlerecho iiatural escolástico) contieiie l a descripción ol~jetiva. le pero precisarilente por s u carácter geiieral no permite conocer qué conductas concretas est rin prohibidas. Piies sólo gracias a la iiidicación concreta de la materia tle la prohibición s e satisfacen las exigencias clel principio rlrtlla poerta sirie lege. tiene que describir objetivamente la conducta que prohibe: matar.zclilé formas de coiicliict a están proliibitfas. o c o m u n i s t a . lo iliiis exacta posible. o socialista. ni el juez qué e s lo q u e debe castigar-. e s decir.r ~ i a m e n t egeneral: el q u e s e conlporte d e u n modo graveiliente contrario a las exigencias d e la vida comunitaria será castigado. toda conducta ~>~uiib imagiiiable. La iniportancia esencial. sin duda. etcétera. Una disposición penal ~01110 ésta. s e r á castigatlo (.)". de la conducta prohibitla. el ordenainiento jiiridico tiene que concretar s u s tlisposiciones penales. el derecho penal tiene que preocuparse.el ciududaiio y el j~1c. según la medida d e s u tulpabilidad. de iina inateria cle la prohibición descrita de iin nloclo con- . comprende. de conseguir u n a descripción objetiva. . Podría ser fornlulada tailihién cle u n 111odo m á s moderno: "el qiie infrinja ciilpableinente los principios iiindanientales del orden social deniocrático.inaterial. Para el tlerecho penal tiene u n a importancia especial el clue s e concrete e1 contenido cle la prohibición. N i el ciiitladano puede saber qué e s lo que debe h a c e r u omitir. 10 1 y S S . Sólo gracias a la materia de la prohibición pued e n coilocei. s u iliamente general. Por ello.

I.n consigo la posil~ilidatl (peligro) tlr la lesicin del bien jurídico (vrr nii artículo El coricepto clc la acción-finalista cor7zo. las.ion iiic p i ~ c c rd i s r ~ i t i b l c . cta El "tipo" e s la materia de la prohibición de las disposiciones penales. sino también en los delitos ctolosos (ver. e n e s t e s e n t i d o . (Lehre uom Verbreclieri. p a r a 1:i medicla de lo injusto. r r i ~ s ~ ~ ~ in:o r~ parte sii del concepto u s u a l de culpabiliclad. S . por tanto.creta. La producción (o gravedad) del resultado n o puede s e r incliferente.j ~ l s t o . 1 1 ) . cuancfo al dcsvalor d e la acción s e a n a d e el desvalor del resultado (en el mismo seriticlo.Str. El derecho n o puedc. s e olvidaría q u e éste sólo p u e d e fundam e n t a r s e con referencia a la lesión d r l bien jurídico. por ello. cit. f-landlungs-und Ei:folgsuiiwei-t ini Sirafrecht. 50 y ss.sino q u e identifica c. "' Esta c. prohibir la ca~isaci011 dc u11 determinado resultado. 245). p . separata de la Sch.fr~iidarner1to del sislema de2 d e I-cclio perial.wr-rrnr. e s decir l a producción efectiva del resultado.quipar¿icicin dcl tipo y la inatcria cle la prollibic. es la descripción objetiva. 79. q u e ha de realizarse con especial cuidado en el derecho penal l o . convincente. de la conducta prohibida. infliiida por l a prodiicci6n (o gravcdacl) del resultado. h a sido reconocida en la moderna ciencia del derecho penal desde BELINC. a rni entender. El resultado real. Si lo i n j u s t o crirriinal q u e d a r a y a pleilaniente constituiclo con rl desvalor d e la accjón. material. p. No me parece viable. mediante el requisito de la "tipicidad" d e la c ~ ~ l d ~ lpunible.a .~ilpabilidadcon responsabilidad. p. Ida f~iiiciónetico-social del dcreclio p r n a l consiste en el fomento del respcto a los bienes jurídiros. 1906). sino sólo la realización clc acciones dirigidas o q u e 1levc.y de la ciilpabilidad no me parece. pero con esto n o s e ha cleri~ostrado toclavía q u c s e a Iiiayor prccisamrnte la iriedida de lo ir!justo). sin d u d a . sin einbargo. 2. 3. 1963. S~~r~~~rislu\~lr:rcr~~. excluir el rt:sultado del tipo d e lo injusto. 1959. coiiio reprochabiliclad de lo i . a l a materia d e la prohibición (o del mandato) y n o sólo e n los delitos culposos (cuino sclialé ya en mi artículo citado). n o puede pertenecer. s u argumentación.. pero por verse en 61 l a r-iit-jor garantía de sil integridad. No puede s e r relegada a un mero motivo del establecimiento de la norma. Lo injusto criminal q u e d a sólo plrnamente constituido.. sin embargo. e s decir al des\rnlor del resultado. s e p a r a t a del "Anuario de Derecho Penal". desde el concepto de l a p e n a -corno expiación. Sr~wri. lug. &t¿i está.

y 102. 12" ed.Str.zi:i. 335 y SS. 1. La inclusión en el tipo de lo injusto de los Ilariiados eleiiientos negativos del tipo. perial. Cor~ieiilai-íos al Código Periui. sino medio para la consrrvac:ión y creación de bienes juridicos". 5 111. Criii. el intcrito d c ~Ar. la opinión dominante Dcr-een la doctrina española. AN-SONONECA.: y Dr:r. no lile parece viable e11 nuestro Código (ver la nota siguiente). 74-75). 75.ins (Z. ss. lug. Esta conccpciOn del tipo de lo injusto coincide coi1 la dc G~i. traduccióri de Rouruc. 1946.rir<en s u Lehr-bucli (ver TI-alaclo d e der-ecliopcrial. ps. Contiene todos los rlemri-itos q u e fiindai-nc~ntan lo i i ~ j u s t o específico de u n a fig~ira delirtiva.W. asiiilisino.. a u n cuando cl valor di1 acto s c a cl iiiotivo y cl fin próximos d e la norriia.ur:z Mri~oz. que el ol~jrto d~ la iiornia (norma dctrririinativa) coii-icidt. ps. por ejeinplo. i r 1 Jirie) y co11 la que s u s t e n t a b a Mi:zc.67. Ésta es. Del-echo periul cspafiol.i. Leberidigcs i~riti lotes i r i Bi17di11g. la pr«hibicibn.de 1111 2. 177 y SS. a cste 1-cspecto.conoc:iniiento de1 bien jurídico: la realización del valor del acto o el iiiipedin~cnto del desvalor del acto no e s u n fin cn si. El principio constitucional de que la punibilidad hecho tiene que estar "determinada por la lev" inli-accitiii clc.iciM A N N . e1 juicio valorativo sobre el acto s e basa a s u vez en c.).: Feru<isri SAMA. 16 y SS. 5 .. en car~ibio. ps. y 3 7 5 y ss.:no ine parece viable. ver. "Parte general". ps. Del principio r~ullurn cl-irnerl sirle lege ( a r t .1 r(. 3 0 5 y ps.. es decir. la ncirnia (rcalizacióii de la iiiateria dc la prohil3iriOn) cs s~ificientc ptira hiridaincntar lo injusto d i la tentativ:~. clio perial. corno Arrnin KAIII:MANN.sNoniier~tl~eo~~te.i. la critica de Wsr. 1. ROSAL. ps. .i\sde construir u11 ¡ipo dc la culpabilidacl: vei-. El tipo tiene. 34 y s s . . "Parte genei-al". El tipo (Tatbestand) e s u n tipo clc lo iiijiisto (Unrechtstypus). a u n q u c no pcrtenczcan a la iiiateria dc la prohibición. pcro no basta para fundamentar lo injusto cirl d ~ l i t o consiirn2iclo: y csto aunque s e estiiiie.o C A I ~ ODereclio N. 1949.. "Pucs (como dice Ariniri I<. pucs. 1956. con el del juicio valorat ivo corresporicliente (nornia valorat iva]. cn cXste cap. cit. de la auscncia de las circuristancias de heclro que sirven de base a las c a u s a s de justificacicín. 1. 363 y s s .. 11s. 1" de nuestro Código Penal) s e dci-iva sólo la exi- . y 330. E s t a coiicepción del tipo no s u p o n e ningún irienosca1 x 1 del principio de legalidad. Toda conducta típica e s antijuridica si no conciirre u n a c a u s a de justificaciOn. 11. u n <:ontenido m á s ariiplio qur la materia dt.

mientras que la acción prohibida tiene que ser constatada por el juez mediante el criterio de la falta de observancia "del cuidado necesario en el tráfico".. se basa en la idea de que la . pero que viene i ~ ~ i p u e s por t a la "naturaleza de las cosas": en los delitos ciilposos las formas de la acción prohibida son tan variadas. Hay muchos en los cuales la ley describe sólo u n a parte de los caracteres y confía al juez la labor de completar la otra.. En la mayor parte de los delitos culposos (ver capitulo IV).sci-iba e n la ley. en los delitos culposos y en los delitos impropios de omisión. al indicarle sólo el'criterio con arreglo al cual ha de completar el tipo. l a s figuras delictivas. la ley describe sólo el resultado (la lesión o el peligro del bien jurídico). por ejemplo. sin duda. 2 12. los encontramos. A estos tipos "abiertos". En los delitos impropios de omisión (ver mi Maniial. l a s c i r c u n s t a n c i a s q u e ftindnincntan lo i n j u s t o clc c a d a tina dc. del modo niás preciso y cxhaiistivo. Cap. de u n a merma l a ~ ~ l e n t a h l de e la precisión en la delimitación de la punibilidad. .ntes de sil comisión. en el art. a este ideal de los que "describeri d e uri rnodo exhaustivo". los tipos de los delitos c i i l p ~ s o s y de los delitos impropios de omisión son sólo en parte tipos "legales" y en parte tipos "que deben ser completados por el juez". propia del Estado de derecho. Por esta razón. sin embargo. ante todo. o que "necesitan ser con~pletados". mediante la indicación de los diversos caracteres de la conducta delictiva (como. o tipos "cerrados". No todos los tipos responden.misma tiene que describir de u n modo exhaustivo la materia de la prohibición (el tipo). con las palabras "el que matare dolosamente a u n hombre"). En ambos casos s e trata. que no puede ser descrita de u n modo gc'ncia tic: cluc cl 1cgislado1-tlr. 27) queda sin precisar el círculo de los aiitores y tiene que ser conlpletado por el juez mediante el criterio de la "posiciói~ de garante".

"preciso" mediante conceptos abstractos. 3 . conducir sin observar el cuidado debido. por ejemplo. sin embargo. De ahí se deriva "el carácter contrario a la norma" de la conducta. 1 : i condiicta típica. La norma prohibe la realización de estas formas de conducta. las normas prohibidas y el tipo (materia de las normas). el juez dispone de u n punto de orientación. Ahora bien. cometer adulterio. de las prohibiciones: no debes matar. la acción de matar a u n hombre). que describe formas posibles de conducta humana. El tipo es u n a figura conceptual. En ambos casos. suficientemente preciso. como si ha de ser completado por el juez. Si s e realiza la conducta descrita conceptualmente en el tipo de u n a norma prohibitiva (por ejemplo. pues el ordenamiento jurídico iio se colnpone sólo de rloi-nias. pero no es siempre ur~tij~irídica. S u interferencia impide que la nornia general (abstracta) se convierta en deber jurídico concreto para el autor. Existen preceptos que permiten.es el contenido de las normas prohibitivas del direcho penal. El tipo -tanto si está descrito en la ley de u n modo exhaiistivo. la realización del tipo "matar a un hombre" en caso de legítima defensa o de guerra.1c1 cor~tradicciór~ d e la 1-ealización de urr tipo . En este caso la realización del tipo de una norma prohibitiva es furidica. Alitijrcr-iclicidud cs. etcétera. pertenecen a la esfera ideal (espiritual-irreal). esta conducta real entra en contradicción con la exigencia de la norma. hurtar. en ciertos casos. en los delitos impropios de omisión sucede lo mismo con el circulo de los autores. en los delitos culposos es el cuidado necesario en el tráfico y en los delitos impropios de omisión "la posición del garante". Ambas. sino también de pi-eceptos perniisivos ("autorizaciones"). I I L ~ C S . por medio del cual puede completar el tipo. por ejemplo. toda realización del tipo de u n a norrna prohibitiva es contraria a la norilia.

que: 1 . ps. en ENGISCH. Ver BINDING.cor~ el orderzanzier~~o jurídico erl s u cortjunto (no sólo con una norma aislada). la realización antijurídica del tipo e s u n a conducta que menoscaba este orden valioso. Ver también B E L I N G . pues. 2. 11. sino sólo realizaciones antijurídicas del tipo. No hay tipos antijurídicos.. por tanto. ps. u n orden valioso de la vida social. Resulta. Es u n a figura puramente conceptual. sino el ordenanliento jurídico. con s u s normas y preceptos permisivos.. Tipo es la descripción concreta de la conducta prohibida (del contenido. H. ANTIJURIDICIDAD E INJUSTO 1. del tipo y la antijuridicidad tendría que conducir. muchas veces propugnada. 1. Antijuridicidad es la contradicción de la realización del tipo de u n a norma prohibitiva con el orde. frecuentemente. p. 104 y SS. y 248 y siguientes. 407. sino sólo s u realización puede ser antijurídica. como tal. La antijuridicidad es siempre la contradicción entre una conducta real y el ordenamiento jurídico. FISCI-IEIZ. La identificación. Dado que el ordenamiento jurídico quiere crear. El . el carácter metafórico de esta expresión. Heclilswidrigkeil. 1. 138 y SS. o de la materia de la norma). 46 y SS. ps. Normen. JT. LA ANTIJURIDICIDAD COMO JUICIO DESVALORATIVO. El sujeto de este 'Juicio desvalorativo" no es u n individuo (ni siquiera el juez). que la antijuridicidad es u n "juicio desvalorativo" de la conducta típica. Norrnentheorie. Festschrift.namiento jurídico e n s u conjunto. Es preciso tener presente. necesariamente a u n a grave confusión mental. A. Por ello s e dice. sin embargo. KAUFMANN. No el tipo (como figura conceptual).

. la acción. La antijuridicidad e s u n juicio desvalorativo "objetivo". en cada uno de ellos hay divcrsoc tip-u (materias de prohibición). sin embargo. es. a lo sumo. será también u n a materia de prohibición del derecho penal. s u objeto. en cambio. es la misma para todos los sectores del 01-cleriamientojuridico. BGH (2) 24. 21. por ejemplo. pero no en el derecho penal. por ejemplo la perturbación arbitraria de la posesión es u n a materia de prohibición en el derecho civil (art. u n a unidad de elementos objetivos (del rnur-tdo exterior) y subjetivos.juez podría. los daños no dolosos no son u n a materia de prohibición penal. al recaer sobre la conducta típica y realizarse con arreglo a u n criterio general: el ordenamiento juridico. que la antijuridicidad e s u n juicio desvalorativo. la conducta tipica de un hombre. repetir el juicio desvalorativo de la antijuridicidad del ordenamiento juridico. El objeto que es considerado antijurídico. h a surgido la creencia errónea de que la antijuridicidad puede referirse sólo al lado objetivo (del mundo exterior) de la acción. 2. puede decirse. Mieiltras que la antijuridicidad. por ser u n juicio desvalorativo "objetivo". es decir. p. La antijuridicidad es sólo objetiva en el sentido de u n juicio valorativo gerxeral. sin duda. En realidad la palabra "objetivo" está utilizada aquí en dos sentidos distintos. Sólo si la perturbación de la posesión adopta la forma del apoderamiento y éste se realiza con ánimo de lucro. 303 del Código Penal y 823 del Código Civil). 3 . Así. sino sólo civil (ver los arts. 858 del Código Civil). del carácter metafórico de la expresión. Del mismo iodo. Si se es consciente. constituye una unidad de elementos del mundo exterior (objetivos) y anímicos (subjetivos). como mera contradicción erltrt la realización del tipo y las exigencias del derecho. Debido a la variedad de sentidos del concepto "objetivo". En este sentido.

y la tentativa del delito es también antijuridica para el derecho civil. son antijurídicas. La antijuridicidad es u n a cualidad de estas formas de conducta y precisamente la contradicción en que se encuentran con el ordenamiento jurídico. para todo el ordenamiento jurídico. e n cambio. lo injusto es. lo injusto un sustantivo. En esto se basa también la diferencia entre los conceptos de la arit¿juridicidad y de lo injusto. en general. u n injusto penal específico. en caso de s u realización. pero existe sólo una antijuridicidad unitaria. sin embargo. es. en cambio. por ejemplo para el interdicto de retener. Lo que es antijuridico en u n sector del derecho lo es también e n el otro. . u n a materia de prohibición penal. lo cual. la contradicción entre la realización de una materia de prohibición y el ordenamiento jurídico es. La mayor parte de las veces son utilizados indistintamente. Todas las materias de prohibición. es decir. La antijuridicidad. sin duda.La tentativa de delito. el hurto. pues. por ejemplo para la legítima defensa. algo sustancial: la conducta antijuridica misma. no es perjudicial. La materia de prohibición es tan variada como las iormas de conducta prohibidas en el derecho penal. la misma en todo el derecho. puede dar lugar a confusiones. en cambio. del mismo modo que hay u n injusto civil o administrativo específicos (un ejemplo del primero es la tentativa y del segundo la perturbación arbitraria de la posesión). sin embargo. la tentativa de homicidio. pero no una materia de prohibición civil. para el derecho penal. Existe. La antijuridicidad es u n a pura relación (una contradicción entre dos miembros de u n a relación). En algunos casos. La perturbación arbitraria de la posesión y los daños no dolosos son también antijurídicos. reguladas en los diversos sectores del derecho. La antijuridicidad es un predicado. Lo injusto es la conducta antiju~ídica misma: la perturbación arbitraria de la posesión.

Para acentuar la independencia del tipo frente a la antijiiridicidati y la culpabilidad (en el sentido que decia qiie el tipo no contiene tenían antes).Die Wandlrtngeri der Tatheslairdslei-ire seit Belirig. La distinción de antijuridicidad e injusto no dice otra cosa. 8" ed. 1960.tesis d e Bonn.. sin embargo.. BELING "ningún juicio ualorativo" y está libre de todo eleinento subjetivo-anímico. para ella u n tipo penal de lo injusto. pues dice que con ella se crearía "un concepto intermedio entre la antijuridicidad y la culpabilidad". La doctrina del tipo de BELING presentaba a ú n puntos oscuros y defectos. antes desarrollado. antijurídica (2) y culpable (3). 23) y lo convirtió en elemento constitutivo de la estructura (trimembre) del delito: delito es la acción típica ( l ) . Spriestershach. también. Scinvi~ircicrri-. Die Lelire von den riegativeir Tathestandsmerlcn~alen. 1906). 1957. v. 1960: ver. B E L I N otro más restringido: "el tipo del delito formulado con precisión por el derecho positivo" (L. K. 10) no comprende el sentido de esta distinción. El concepto del tipo. V. Este último defecto lia queda- . Es indiscutible que la perturbación arbitraria de la posesión (art. Neue Krililc der Lelire vorlr Ta[besland.. Mientras que antes el concepto del tipo comprendía la totalidad de desglosó ~ de este tipo los caracteres del delito. Ver. se remonta a BELING (Lehre vom Verbrechen. que en s u mayor parte eran debidos al estado en que se encontraban entonces las doctrinas de lo injusto y la culpabilidad.MEZCER(L. 858 del Código Civil) es también antijurídica para el derecho penal y que no existe. Hlr<sci1. p.

IN(.ipicidad de u n a acción no se ha afirmado todavía s u antijuridicidacl -una tesis acerde que tada en todos los sentidos-. incluso: dado que el tipo e s la descripción de la materia de la prohibición.. la realización de la materia tle la prohibición 110 es necesariamente antijuridica. inherente al Estado de derecho. s u realización e s u n "indicio" de la antijuridicidad de la acla tipicidad ción.do corregido con el descubrimiento de los elementos subjetivos de lo injusto y el desarrollo de la doctrina de la acción finalista: el tipo comprende tanto los ele~ n e n t o sobjetivos como los subjetivos o animicos de la acción. Esta interpretación del concepto del tipo. . al qrre se añade únicamente u n elemento formal e n virtud del requisito de la tipicidad. La afirmación del carácter completamente "desvalorizado" del tipo tuvo consecuencias más funestas. ~ n á s . BELING no quería decir con ello otra cosa que coi1 la constatación de la t. "el tipo no encierra ningiin juicio valorativo" (p. a la opinión de que el tipo sea sólo la descripción. de u11 acontecimiento fáctico. La afirmación de la tipicidad siipone la constatación de la diferenciación valorativa de u n a acción para el derecho penal. selecciona. m á s bien. valorativamente indiferente. La constatación de la tipicidad de u n a acciin no e s valorativamente neutral. sin embargo. desconoce s u función esencial. de la multitud de conductas h u m a n a s . 147) h a dado pábulo. sino que contiene también preceptos perrnisivos. La fi-ase de BEI. pues l->ilede estar autorizada por u n precepto permisivo. aquellas que son relevantes para el derecho penal y precisamente e n el sentido de que tienen que ser necesariamente antijurídicas o jurídicas. pero nuiica "valorativamente ne11trales". Pero -y en esto tiene razón BELINGno implica todavia la antijuridicidad. Dado que el ordenamiento jurídico no se compone sólo de normas (mandatos y prohibiciones). atribuida a BELING.

idénticos. hace posible mediante el juego de la prohibición y el precepto permisivo. 97). realización del tipo e injusto. Este e s el contenido pery manente de verdad del concepto del tipo de BELING de la estructura trimenibre del delito de BEI. de describir niaterialmente la relevancia jurídico-penal de u n a conducta (diferenciación valorativa) y convertirla. por tanto. al mismo tiempo. No es correcta. condicionados históricamente. e n cambio.. a pesar de todos s u defectos. Allgenieine Strafi-echtslel-rre. de acuerdo con las exigencias del Estado de derecho. p.INC. la constatación ineqiiívoca. del tipo "desvalorizado" d e BEI. El tipo es. y LISZT (tipicidad. previo al juicio de la antijuridicidad y al reproche de la culpabilidad. Tipo y antijuridicidad. MEZGER. sólo hay u n a realización antijurídica del tipo y toda realización del tipo es antijurídica. con ello. Esta función del tipo. 1. le asegura la posición de u n elemento independiente del delito. El tipo no abarca más que la antijuridicidad. la siguiente: el tipo selecciona entre la cantidad innumerable de condiictas juridicarnente indiferentes aquella qiie es relevante para el clerecho penal y está sujeta a u n a valoración conlo jurídica o antijriridica. según ella.La significación material. Esta doctrina que h a sido fornlulada e n virtud de tina critica. 3" ed. en la base para la constatación inequívoca de la antijuridicidad. mal orientada. 9" ed. la conducta relevante para el derecho penal. del tipo en el concepto trimemhre del delito es. tlestri.. 63.IN(. respectivamente. de la antijuridicidad de la conducta. la estructura bimembre del delito de SAUER y MEZGER.que fusiona la tipicidad y la antijuricliciclad. las causas de justificación son circunstancias negativas del tipo. elemento del tipo y elemento de la antijuridicidad son. independiente. antijuridicidad y culpabilidad).. Al describir. materialmente. la antijuridicidad "tipificada" (SAUER. p.ve la función independienk del t i - .

ps. Puesto que la tipicidad no es ya el presupuesto de la antijuridicidad. 210 y siguientes. junto a la antijuridicidad y la ciilpa1)ilidad. sino que afirma la tipicidad de u n a coriducta a u n cuando consin emcurra una causa de justificación. J Z 55. toda la doctrina desemboca e n u n circulo vicioso: la tipicidad sólo puede ser afirmada después de la constatación cle la antijuridicidad y la antijuricidad sólo puede ser averiguada después de la constatación de la tipicidad. la tipicidad de u n a condiicta ción ar~tljurídica sólo puede ser afirmada si se reconoce ya s u antijiiridicidacl. que el tipo sea la descripción n~uterial de la ~0x1ducta prohibida (la materia de la prohibición) y que sea.W.ZP:L. Ver también N A G I . No acli~iite. la conciirrencia de u n a causa de justificacion excluve tanibién la tipicidad de la conducta. WEI. Ahora bien. GALLAS no llega a identificar el tipo y la antijuridicidad. sino al contrario. 16 y SS. ~G :~ S.). 111. la antijuridicidad es el presupuesto de la tipicidacl: al tener que haber sólo u n a realizadel tipo. Z 67.Str. A diferencia de SAUER y MEZGER. nota: y otras apoi-ias en Al-min KAUI~MANN. con esta función. Todo elemento integrante del contenido de lo injusto seria. elemento del tipo con indiferencia . p. ps. Objeciones semejantes cabe hacer a la variante de y MEZCEK formulada por la doctrina del tipo de SAUEK GALLAS (2. el tercer elemeiito del delito..ps. Este 110 puecle cii1~111111ya s u tarca cle siiniinis- t rar la base del jiiicio de ant ijiiricliciclacl. 37 y ss. dado que el examen de la conciirrencia de iina causa de justificación e s sólo posible. 49. bargo. SI se conoce antes. más bien. 67.'O. por lo menos. mediante ]a descripción de la condiicta prohibida. la tipicidad d e la condiicta.. no concibe las causas de justificación como circuristancias negativas del tipo.

que tienen que ser conipletados por el juez. del tipo. sin duda. Un reproche infi~ndado. expresada con claridad. 25).Puesto que la diferenciación valorativa.82 El. seria sólo u n principio formal. Existen también. en la des-cripción legal de la materia de la prohibición. sin duda v en niilgúii caso la indicación de que el tipo contenga la antijiiridicidad -lo cual opina taillbién GALLAS-). La medida de la diferenciación. A estos tipos yeríc~iecen-en esto coincido con GA~. tipos "abiertos". sino incluso la relei-encia (el indicio) a la antijilridicidad (nada más. que ~nediaiztes u definición como materia de la pro/ribiciórl.L>ASno sólo los delitos impropios de omisión. El tipo no s e agota. jurídica. al rnisino tiempo.r~c. sino tambien. al menos. o hasta qué punto. es decir. propia del Estado de derecho. de acuerdo con iin determinado criterio. L a interpretación del tipo conio materia de u n a pr-oliihicióri jurídica supone. apenas. de si. NCllCVO SISTEMA LIEL IlERE(?IO l)ENAI. que represent. el legislador haya descrito materialmente el contenido de la prohibición. la "materia de la prohibición" es cualquier cosa menos u n a categoría "forinal". que aquí s e sustenta.a u n "retroceso del tipo desvalorizado de Bs1. la niatcrin de la prohibición. coino vimos antes. le reprocha el ~ n i s m o GAI~LAS. La actitud de GALLAS obedece también a la oposición al supuesto carácter "desvalorizado" del tipo e n la estructura trimeinbre del delito. la descripción n-rutcr-iul de la conducta proliibida. no puede ser. una caracterización n~ater-ial de la conducta típica y no sólo s u relevancia jurídica (difereiicia valorativa). reconocer objetivamer-ite los caracteres comple~i~eníarios del tipo. A la iilterpretación del tipo c o ~ n o materia de la prohibición. y este criterio rector tiene que permitir. Pero el tipo no es sólo la materia de la prohibición. que no puede ser decisivo para la significación material del tipo en la estructura del delito (p. sino . evidentemente. 23). Si las palabras tienen un sentido objetivo." (p.

también los delitos culposos. En cambio, en el art. 240, por ejemplo, el juicio acerca de la reprochubilidad de la relación de medio a fin en la conducta del autor es un puro juicio de la antijuridicidad y no contiene ningún punto de apoyo objetivo para la averiguación de la conducta típica por el juez. Precisamente porque es así, s e plantea el difícil problema de la determinación legal del tipo de esta disposición penal (sobre esto, ver ~kderschriten VI, 276; H. MAYER,Gutachten, ps. 259 y SS.). Estos problemas, que no son, de ningún modo, formales, no son objeto de la debida atención en el concepto del tipo de GALLAS. Seria grave que se considerase como u n a aspiración meramente "formal" la búsqueda de u n a base objetiva-material del juicio de la antijuridicidad. Si s e la tonla en serio, sin embargo se llega necesariamente al tipo como iin elemento independiente del delito, ariter-ior a la aritijuridicidad y la cupabilidad y con ello, a la estructura trimembre del delito. El tipo es la materia de la prohibición, en la cual tienen que ser toinados e n serio los dos elementos del concepto, la materia no menos que la prohibición. Se suele decir que la diferencia entre el concepto del tipo de BELING y el de SAUER-MEZGER consiste e n que, según aquél, el tipo es la ratio cognoscendi y según éste la ratio essendi de la antijuridicidad. En la lógica estos términos son utilizados para distinguir el fundamento óntico (la causa) y el fundamento lógico; por ejemplo, el humo es el fundamento lógico de la conclusión de que en algún sitio arde fuego; el fuego es, sin embargo, el fundamento ór-itico (la causa) del humo. Es evidente que la última relación es inaplicable a la de tipo -antijuridicidad-. El tipo no es, de ningún inodo, la causa de la antijuridicidad como efecto. Entre el tipo y la antijuridicidad es sólo posible la relación lógica de la razón y consecuencia. La diferencia entre las dos concepciones del tipo consiste, más bien,

e n que u n a identifica la tipicidad y la antijuridicidad y no puede establecer, por ello, entre ellas u n a relación de razón y consecuencia (de ahí el circulo vicioso, antes criticado), mientras que la otra considera que el tipo e s una, pero no la única razón de la antijuridicidad. Los recientes intentos de perfilar, junto al tipo, como elemento del delito constitiitivo para la antijuridicidad (y la culpabilidad) (el llamado "tipo de lo injusto"), u n "tipo de culpabilidad" independiente no h a n pasado de los primeros balbuceos (GALLAS, Z 67, 29, 45). Los caracteres especiales de la culpabilidad, cuya existencia será puesta de manifiesto más adelante, en el cap. VIII, C , son formas especificas de la reprochabilidad (por consiguiente, de u n juicio valorativo), pero no constituyen u n tipo (objetivo). Los elementos animicos (de la tlisposición de ánimo), que GALLAS incluye entre estos caracteres, no pertenecen a este lugar.

9 IV.

TIPOY

ADECUACIÓN SOCIAL"

En la función de los tipos de presentar la "muestra" de la conducta prohibida s e pone de manifiesto
" Este apartado IV no figuraba e n la 4" edición de este conlo a~iticilibro. Me h a sido reiiiitido por el Prof. WELZEL po de las modiflcaciones que va a introducir e11 la próxima (9") edicióri de s u Manual (Das dentcche SfruJreclit). Wi-r,zr-1. vuelve ahora a la <:oncepción de la adecriación social conio caiisa de exclusión de la tipicidad que habia mantenido ya en la 2'' idicibn d e s u Manual y en la primera edición d e este libro. Este cambio e s lógico. p u e s al concebir Wrsrzi:~. la adecuacióil social como c a u s a de justificación. incurría cn u n a contradicción con s u concepto del tipo (en este sentido. ei~, entre otros. LANGI:.J Z , 1953, ps. 1 3 y SS.: S c i r ~ r . r ~ s ~Soziale Adaq~ranzund Tatbestandslelrre. 2 . S t r . W . 7 2 , 1960. fasc. 34, ps. 372 y SS.: y Hiriscrr, Soziale Adaqi~ar-iz und Unrechtslehre. 2.Str.W. 7 4 , 1962. fasc. 1. p. 80). Si la conducta socialinente

qlle las formas de conducta seleccionadas por ellos tienen, por u n a parte, u n carácter social, es decir, se refieren a la vida social, pero, por otra parte, son inadecuadas a u n a vida social ordenada. En los tipos se advierte la naturaleza social y al mismo tiempo l1istóriccr del derecho penal: indican las formas de conducta que suponen u n a infracción grave de los órdenes históricos de la vida social. Esto repercute en la comprensión e interpretación de los tipos, que por influencia de la doctrina de la acción causal era demasiado estrecha en cuanto se quería ver la esencia del tipo en lesiones causales de los bienes jurídicos. Así, según u n antiguo ejemplo de esta doctrina, el acto de engendrar debería ser u n a acción típica de matar, si la criatura engendrada se convierte después e n u n asesino (ver EB. SCHMIDT. Frarilc-Festgabe 11, 1 19). Ahora bien, el acto de engendrar, como tal, e n cuanto no suponga u n a infracción del orden de las relaciones sexuales por las circunstancies de s u realización (por ejemplo, como violación o incesto) es socialmente adecuado, es decir, queda completamente dentro del orden social, histórico, "normal", de la vida, de modo que no será u n a acción típica de lesión, aunque como consecuencia de él se produzca la lea d e c u a d a e s t á corilornie con el orden ético-social normal. histórico. d e la comunidad. n o puede s e r al inisrno tiempo típica. e s decir (según el conrepto del tipo de Wr:r;zei.) relevante p a r a el dereclio penal. 121 tipo n o e s p a r a Wr-r;zi-1, u n a descripción desvalorizada (ver 5 111 d e este c a p . ) , sino q u e selecciona l a s conductas q u e suponen u n a infracción grave, insoportable, del orden ético-social d e la corliunidad. A partir de la 6" edición d e s u Manual (1958, p. 74) Wrzi.zs~ h a b í a introducido y a la rectificación de q u e la adecuación social e s también importante p a r a la interpretación d e algunos caracteres d e los tipos y sobre todo p a r a la deterniinación del r u i d a d o necesario e n cl tráfico.

s i el sobrino tuviera noticia. aunque s e realice con u n a mujer tuberculosa con la intención de producir s u muerte mediante u n a agravación de s u enfermedad como consecuencia del Lehrbuch. MAYER. por casualidad. 14. 38. del que es heredero. Asimismo. por ejemplo. u n sobrino no realiza u n a acción típica de homicidio si anima a s u tío. DStR embarazo (ver H. de que s e planeaba u n atentado contra el tren y se aprovechase de él. 5 19). Será. En este ejemplo s e advierte claramente la naturaleza histórica de nuestros tipos: a u n e n 1861 el Tribunal Supremo de apelación de Munich declaró que la explotación de u n ferrocarril era e n sí u n a conducta antijurídica ("Seufferts Archiv". al que quiere y puede llevarla a cabo. incluso.sión de u n bien jurídico. de s u empeño (ver KAUFMANN. p.. de modo que. e n los tipos del art. l a ed. no hace desistir de u n a acción de salvamento el que llama la atención. 2 12. no están comprendidos por ello. la participación en el moderno tráfico motorizado. 266 del Codigo Penal. p. 109. Naturalmente. s u conducta no sería socialmente adecuada. con la esperanza (confirmada por el resultado) de que desista por ello Ui~terlassungsdelikte. Y al contrario. ferroviario o aéreo e s u n a conducta socialmente adecuada. . Son socialmente adecuados los negocios que se mantienen dentro de los limites de u n a gestión ordenada. a utilizar con frecuencia los medios de transporte con la esperanza (fundada) de que muera antes e n u n accidente. sobre la profundidad y la frialdad del agua. aiinclue luego resulten ruinosos. socialmente adecuado y no constituirá u n a acción típica de homicidio. 294 de la Ley de sociedades anónimas y 81a de la Ley de sociedades de responsabilidad limitada. 200). 354). sin faltar a la verdad. en contra de mi opinión e n Z 58.

. 284 y SS. sino concluctas que se niantienen dentro de los limites de la libertad de acción social. 268 y 19.de que el otro cónyuge se suicide (BGH 7 .Por ser socialmente adecuadas quedan excluidas las lesiones corporales insignificantes del art. el abandono de la vida conyugal es una conducta socialmente adecuada. a pesar de los peligros que el consumo de alcohol implica para la capacidad de inovimientos de los clientes e n el tráfico inotorizado. 268). en virtud del deber de garante. 152. e n la Inayor parte de los casos. 239. "Si el camarero (. e n una especie de tutor o guardián d e SLIS clientes" (BGH. Por ello. b) El servir bebidas alcohólicas es u n a conducta socialinente adecuada ("usual"). 331. 152). jurídicamente a llevar vida conyugal. la entrega habitual de obsequios de escaso valor por ano nuevo. 19. . la conducta de servir bebidas alcohóli- . del art. el jugar cantidades. las de libertad irrelevantes del al-t. Por ello. pero de la infracción de este deber se derivan sólo consecuencias para la existencia del matrimonio. sin duda. 223. Cor-i-io ejemplo de ello pueden servir los casos enjuiciados e n las sentencias del Tribunal federal 7. de los arts.) tuviera que responder penalinente de las posibles consecuencias del consurno excesivo de alcohol se convertiría.no puede ser impuesto y mucho menos colocado bajo tutela penal. La deterrninaciól-i de estos limites 110 es tarea fácil. etcétera.. las conductas meramente indecorosas o inipertinentes de los delitos contra la honestidad. que se mantiene dentro de los límites de la libertad de acción social y sigue siéndolo aunque dé lugar al peligro -cogi~osciblepor el cónyuge. Sil ciimplimiento -de acuerdo con la concepción actual de la libertad personal. Las conductas socialiiiei~te acleciiadas no son necesariamente ejemplares. a) Marido y mujer están obligados.

J Z 60. el servir bebidas alcohólicas adcliiiere relevancia para las precaiiciones de segiiridad que el camarero debe adoptar para la protección de la colectividad y del cliente (BGH. 78) sobre todo en poli-mica coii S(. cit. coino consecuencia de ella. segíin s u tenor literal. Por esto qiiedan también excliiiclas de los tipos penales las acciones socialmente adeciiadas aunqiie pudieran s e r a ú n s u b s u m i d a s en ellos. 178 con nota de WELZEI. Sozialudac~~taliz iirid I/rir-pclitslcli~-c. incluso. 527) -y a pesar de la distinción de principio entre ella y las caiisas de justificación (p.516. Las investigaciones de Hrr<s<*i i (Lclir-c. como una caiisa de jiistificación cle derecho consiietiiclinario. 259). un grado tal qiie no piiede actiiar ya de u n inoclo responsable". pero tie naturaleza especial: s e trata de u n per-r7iiso esj)(-'cial.II~II'I-S-I'I:IN ( L 72.incliii e n él casos d e auténtica justificación y lo concebí despiiés (cle la 4" a la 8" ed. en atención al tipo desgraciado del art. Kar-lsrulie.). 240. que les sirve de base y es silpuesto (tácitamente) por ellos. Z 74. La adecuación social e s en cierto nlodo la falsilla de los tipos penales: representa el ámbito "normal" de la libertacl de acción social. La distinción insiificiente entre la adeciiación social v las caiisas de jiistificación. sin diida. lug. 369) aclararon los c.onceptos. pesa sobre la teoría cle la aclecuación social desde el principio. socialinente inadecuadas. u012 dcvi rlcgaliveri Tatbcstu~idsmcr-~cr~ia1~~11. Y a e n el desarrollo del concepto cte la adecuación social (en Z 58. de tina autor-izació~i para realizar acciones típicas. 1960.cas qiieda excluida de los tipos de los delitos de lesión a u n cuando. Hirist i r . es decir. también.: ver. Sólo ciiando "la embriaguez del cliente ha alcanzado. Como ámbito riorn~al de libertad de acción social s e diferencia la adecuación social de las c a u s a s de jiistificacióii porcliie eslas conceden t a m l ~ i é nu n a "libertad" de acción. se produzca la lesión de iin bien jiiridico. de 11ii Maniial).

en cambio. la aLitoayuda. objetiva y subjetivaniente. En caso de que concurran. por consiguieiite. de modo . La infracción de la norma es la coritradicción de la realización del tipo con u n a norma prohibitiva (abstracta). etcétera. la contradicción de la realización del tipo con el ordenamiento juridico en s u conjunto. la conducta típica de u n a norma prohibitiva. porque (desde Adolf MERKEL y FRANK) s e concibe muchas veces a las causas de justificación como "caracteres negativos del tipo". por preceptos permisivos. por ejeniplo. sino solamente s u antijuridicidad. el consentimiento del ofendido. en ciertos casos. h a a c tuado de modo contrario a la norma. La antijuridicidad es. iio sil Si el autor ha 1-ealizado. ideas muy confusas en la doctrina. la realización del tipo. que impiden que la norma jurídica abstracta (general) se convierta en deber juridico concreto y justifican. la realización del tipo no es antijuridica. utilizado por él. como vimos. la tipicidad de u n a conducta. sin enil~argo. Pero no es idéntica a ella. del "menoscabo insignificante" sólo l~uecleser comprendido desde u n punto de vista social (como lesión sociuln~errtcirrelevante). ~lebidaniente(sobre toclo eri segundo trabajo) la función y la importancia Sundamental de la adecuación social: el mismo concepto.valora. La tipicidad y la consiguiente contradicción con u n a la norma es uri "indicio" de la antijuridicidad. Sobre esto existen. por ello. Estos preceptos permisivos regulan "causas de justificación". sin embargo. Las causas de justificación no excluyen. Las normas prohibitivas se ven interferidas. la legitirna defensa.

WELZEL. al tipo sino que excluye sólo la aritijuridiciducl de s u realización. .. sin embargo. 208 y siguientes. La conciirrencia de la causa de justificación (por ejemplo. sino también el tipo (por consiguiente. Ver. Z 65. sino iina causa de justificación (aunque esté mencionado en la misma disposición legal).. . excepto en caso de legítima defensa (. SCHRODER. Sólo la acción de matar a u n hombre pertenece a la materia de la prohibición. Es indiferent.no sólo la antijuridicidad. de la legitima defensa) no afecta. El precepto permisivo (causa de jiistificación) presupone. Del mismo modo. El perrniso de la autoridad no elimina este peligro. o elimina.que s u concurrencia debe excluir. ) . Alrt~iclleStrafi-eclitspr-oblenie. 59. en qué lugar de la ley esté regulada una causa de justificación..)". la materia cle la prohibición). que consideran que el tipo es u n a figura estilística casual. Desconocen la fi~nciónxnaterial del tipo y confunden el tipo (en sentido restringido) con la disposición penal.1 3 y SS. sino en el peligro de la moralidad del pueblo por la excitación de la pasión del juego y en la explotación de dicha pasión. puesto que el contenido ~naterial de lo injusto de los juegos ilícitos no consiste en la (simple) falta de acatamiento de la voluntad del Estado (idelito contra "el Estado como banquero en el juego"!). ps.no s e convertiría e n u n carácter "negativo" del tipo. la opinión de MEZC.Z 67. LK art. necesariame& la realización del tipo de la prohibición y se refiere a él. 2 12 -"el que matare a u n hombre. en los juegos ilicitos (arts. sino la antijuridicidad de sil realización.e. 1 1 . por tanto. . No es correcta. el permiso de la autoridad no es u n a circunstancia del tipo. 178. 284 y S S . la legítima defensa no excluye dicha materia. etc. a este respecto. y otros.s u antijiiridicidad. 11s.ER. sobre esto. sino que excluye -por determinadas razones. 20 y SS. Aun cuando la legítima defensa estuviese incluida en el art.

Los elementos de la relación no son tipo-causa tle justificación. sobre ello. Armin KAUI-M A N N . no es. El error f ~ ~ n d a m e n t a de l toda la concepción consiste en que se parte de u n a falsa relación. sino sólo la antijuridicidad de s u realización. es decir coriifornie u I a rior1 1 1 ~es el respeto a la autodeterminación ajena. al de las antijurídicas. J Z 55. Mezger-Festscl-rr. 208 (a diferencia del art. constituyen la inateria de la prohibición especial del art.ps. puesto que la regla (el tipo) representa estadísticamente la excepción y la excepción (la causa de justificación) la regla. La relación entre la norma y el precepto permisivo (causa de justificación) ha de ser entendida también sólo de u n inodo normativo v no estadístico. Pero en miichos casos (por ejemplo. . Esto no lo advierte v. coino las que contienen. 208 (duelo "sin padrinos") y el art. El derecho penal es u n a materia normativa y no estadística. 136 y SS. que puede ser sólo interferida si concurre u n precepto permisivo especial. La conducta "norinal". En todas estas confusiones juega u n papel decisivo la idea de sustituir la relación norma prol-iibitivaprecepto permisivo por la de tipo-causa de justificación. e interpretar esta última como una relación de regla-excepción. no excluye tampoco dicha materia. La legítima defensa. en cambio.Las causas de justificación no son tanlpoco cii-cunstancias del tipo redactadas de inodo negativo. la relación tipo-caiisa de justificación tendría que ser invertida.. 237. 3 7 . 208 y siguientes. 205). Z 67. con mucho. 237 (rapto "sin consentimiento de los padres"). o del art. 212. Estas últimas son descripciones objetivas de la materia de la prohibición. sino nor-ma pr-ohihitiva-causa de justificación (precepto permisivo).. de ningún modo imaginable. WEBEII. u n a parte de la materia de la prohibición del art. WELZEL. los arts. por ejemplo. en las detenciones) el número de las detenciones jurídicas excede.

sino también la tipicidad (tipo de lo injusto) d e la conducta. Dereclio perial. 101. 191 1. 9". H. si el a u t o r cree erróneamente q u e s e d a n t o d a s l a s cir- . 1949. 257 y 286. 208 y siguientes''. sobre ello. l 2 La doctrina clc los elementos negativos de1 tipo no me par~ce viablc e n n u e s t r o Código Penal. B I N D I N G FISCHER. En ~ i u c s t r o ro 1" del a r t . de acuerdo con el niimeexcliiido el dolo.). La jurisprudencia y la doctrina lian exigido para la aplicación de esta a t e n u a n t e q u e conc u r r a n los requisitos esenciales de la c a u s a dc jiistificación resONKCA.. De acuerdo con ella. q u e d a Código. La concurrencia de la legitima defensa tiene para ella la misma significación que la falta de u n carácter del tipo: ila acción de matar a u n hombre en legítima defensa equivale juridicamente a la de matar a una mosca! Esta consecuencia no puede ser evitada por la doctrina de las circunstancias negativas del tipo que se ve aquí reducida al absurdo. "Parte pectiva (ver. 8" (legitima defensa. WEI'ZEL.. 4 6 y SS. que desconocía la significación independiente de las autorizaciones. . J Z 55. ps. ps. ps. s e aplica u n a circunstancia atenuante. 104 y SS. ps. Si el a u t o r c r i c q u e concurren las circunstancias q u e sirven de b a s e a u n a c a u s a de justificación. ANTON Comentarios al general".. Norr?ten. estado de necesidad cn c a s o de conflicto de bienes tlesiguales. y Fenn~ixSAMA. La doctrina de las circunstancias negativas del tipo e s u n brote tardío de la antigua teoría de los imperativos.). por ejemplo.La doctrina de las circunstancias negativas del tipo desconoce la significación independiente de los preceptos permisivos (de las autorizaciones del derecho). 37 y SS. KAUFMANN. 1. Ver. y 209. Rechtswidriglceit. En la uniformidad de lo juridicamente irrelevante desaparecen las particularidades del permiso y las diferencias valorativas esenciales entre lo pern~itidoy lo jurídicamente irrelevante. 268 y SS. q u e d a excluida no sólo la antijuridicidad. ps. ps. Código Per-ial. ps. Z 67. si concurre iina cai. etc. 1. 325 y SS. ciiando falta alguno de los requisitos d e las c a u s a s de justificación del a r t . A. Normentheorie. De acuerdo con e s t a interpretación.isa de justificación.

El 'Tribunal S u p r e m o 1 1 0h a acudido n u n c a e n estos casos al a r t .428-9: VIZMANOS Y ÁI. 1 8 9 0 . ps. o l a racionalidad del inedio cnipleado -iriesencial-. 11s. 9". 1856. por ejeiiiplo. 1890. 1.recho. 3 0 de mayo de 1935. n o quedolosa -como seria obligado. Eri algunas sentencias (ver. 1. 1 9 5 y SS. N o sino que s e aplica simplen~ente e s posible hacer e n t r a r aquí e n juego el a r t . subjeti\~izando los reqiiisitos de l a agresión ilegítima..2.. 186 y S S . 5 6 5 . Lo niisnio h a sucedido e n algúii caso de crrencia errónea de clue concurren las cii-cunstancias q u e sirven d e b a s e a la c a u s a d e justificación del ejercicio legítinio d e u n dc. 13s. 1848. tipos cer-rudos y abiertos a) De la relación. 64-65. El Código Perzul d e 1870. Madrid.. 1. concordado y cornerilado. G r a n a d a . p s .. 'Ténganse e n c u e n t a los a r t s . cuanclo el error fuera vencible. 388 y SS. El Código Perzul corzc:ordado y con-reizlado. 1 8 7 0 . 2" ecl.:ZURIGA. ps. 525 y SS. y 11. 80: Gnorz~ru). 2 9 de setiembre de 1942 y 2 2 d e diciembre de 1947) el Tribunal Suprenio h a apreciado l a exiniente d e legitima defensa e n casos de legitima defensa p u t a tiva. 1. 5 6 5 y l a eximente incompleta del nuiuero l o del a r t . 6 2 8 y siguientes. En los comentarios del Codigo Penal de 1 8 4 8 y de 1870 no s e hace tampoco ninguna alusión a dicha posibilidad: ver. En ese caso habría que aplicar el a r t . de d a excluida la respc~nsabilidad acuerdo con l a doctrina d e los elementos negativos d r l tipo-. del núiuero 11 del a r t . 11 1 y ss. por ejemplo. antes descrita. Código Perla1 explicado. u n a circunstancia atenuante. 3 0 3 y SS. C ~ c r n o Y Oriozco y Orrriz i>i.. 565. contradicción con la norma y la antijuridicidad. 1 8 9 9 . Código Perra1 rerorn-iado de 1870. p. y 111. y 111.VAIIEZ. p s . 1. ps. ps. oficio o cargo. c u a n d o e n realidad falta a l g u n a d e ellas n o esencial. 1848. la necesidad de la defensa -anibos esenciales-. N o parece q u e éste s e a el espíritu d e l a ley. y VIAIIA. o de exceso por error. La constatacióri d e la u~rlijuridicidad. 6 4 y 66 y la extraordinaria rebaja d e la p e n a q u e puede llevar consigo la apreciación d e la exiniente incompleta. Pncii~co. e s decir q u e el a u t o r responda a titulo de culpa. ps. e n la intensidad d e la reacción. se c u n s t a n c i a s q u e sirven d e b a s e a u n a c a u s a d e justificación. las de 1 4 d e abril cl? 1887. . 8" . Coi~ieillal-ios a l Código Pei~al. y VIII. de la tipicidad. y III..

240. la averiguación de la antijuridicidad se realiza coino en los tipos "cerrados". la acción es antijuridica mientras no sea aplicable ningún precepto permisivo.iiaturaliiiente. se deduce que con la realización del tipo de una norma prohibitiva.riado la cxiiric-ntc. la antijiiridicidad puede ser averiguada por iin procedimiento piiramente negativo: mediante la constatación de cine iio se interfiere ningún precepto permisivo (causa de justificación). . sólo que aquí el juez tiene que conipletar previamente el tipo mediante el criterio que se dediice de la ley ("posición de garante". como.sin quc s e d i r r a n en realiclacl todos s u s prcsiipiic. Una vez comprobada la realización ciel tipo. s e t r a t a b a d e cris o s cii q u e c1 s ~ ~ j r ~ t~ o o c l racionalmente ía criri. Una vez h e c l ~ oesto. "cuidado necesario en el tráfico"). nlecliante la arnenaza con iin nial sensible.stos o-jcti\ws. En toclas i s l a s s i n t r n c i a s e n cltw el 7'riIjtirial Stipr-eiiio h a al~rc. en la coacción del art. tal como está descrito en la ley. comprende las acciones más corrientes - (sinterici:~ 9 / 1 / 1899). Este mélodo es aplicable también en los tipos "abiertos" o "que necesitan ser completados". N o me e s posil~lc. b) La situación es diferente en aquellos tipos "abiertos" en que falta u n criterio objetivo para completar el tipo.clu' s e daba11 los si. Dado que la realización del tipo es contraria a la norma y que la infracción de u n a norma prohibitiva es antijuridica en caso de que no interfiera u n precepto permisivo.fererida de esta roinpleja iiiateria r n cl reducido m a r co clc vstas n o t a s . por ejemplo. la de coaccioilar a otra persona para qiie realice u n a conducta determinada. llevar a cabo iin estudio d c lege. Este tipo. En esta disposición se describe como acción típica (entre otras). s i trataba dc casos e n que el crror e r a iilvencibli.~lxiestos clc la c a u s a clr jiistificaci6ii: c s tlrcir.deduce u n rnetodo sencillo para la constatación de la antijuridicidad.

N I E D E R S ( : ~ ~ R I ~ \Zii:i:zr:l. N i ~ u ~ n s c l . filado (sobre ello. sobre esto. 639. aunclue el tipo esté a q u í m á s perliig. % 67. en parte. pero no i i r i purlto de apoyo q u e permita conocer a qiié acciones se hace referencia. 224: ~ ~ ~ ~ I ~ M Norrnenfheorie. B R A r ~ ~ s c r l w N ~ iJc W 57. : adoptan. 2 7 6 y SS. Die k l i r e vori deii r~egalivc~ii 'I¿ilbestaridsii-ier-lcrrzcclcri. 1959: y BOXIN. N.). ps. 10 1 .parte d c la "materia d e la pi-ohihición". la coacción e s antijui-idica c u a n d o s e a 1-eprochable el empleo clel medio coactivo p a r a conse$tiir el Sin perseguido.contiene sólo iin juicio valorativo ("reprochable"). 0Jeile ?'albc:sl¿ir~d~ 1111cl RecJ11s~~~licll~i~lel-1cr~1ulc~.. 28 1 y S S . O. r~~~. 282 y S S . ps. .r r i i VI. El precepto adicional del párrafo 2" del a r t . . Hasta iin cierto p u n t o cabe decir tai-nhién lo mismo del a r t . d a lugar a u n a gran incertidumbre acerca cle lo qiie esté prohibido. .. qiie n o piledeii Sol-mal. ~ Ecit. 1 ) s . 2 5 3 (chantaje). 257. L. La aritijui-iclicidad tiene que s e r constatada acluí por el juez mediante iin jiiicio valorativo irldeperidicritc. I I N N . lo qut. 240 -según el cual. Kuxr:ru-.d e la vida cotidiana. u n a actitud critica: 1 Iir<scr~. Norrnuliue iaLbastarzdsrrterIcri-iulc. 19551. G . Ver.

era fácil que s u r giera la creencia errónea de que lo injusto (la acción antijuridica) tenia que ser concebido de u n modo puramente objetivo. de este modo s e incluyó todo lo "externo" en la antijuridicidad y todo lo "interno" e n la culpabilidad.I'O DE LO I N J U S 7 1 ' 0 DE LOS TIPOS DO1. como u n mero proceso causal externo. según opinión admitida. La dogmática del derecho penal intentó com- prender. A lo injusto debían pertenecer. los caracteres objetivos.OSOS E N LA DOGMÁTICA 1 . animicos. Esta separación se vio a u n apoyada dogmáticamente por la coiifiisión existente en torno al sentido de la "objetividad" de la antijuridicidad. Dado que la antijuridicidad es. u n juicio desvalorativo "objetivo" (= general). que separaba tajantemente la acción. mientras que los elementos subjetivos. exclusivamenle. debían constituir la "culpabilidad".EL CONCEPTO DE LO INJUSTO DE LOS DELITOS DOLOSOS 5 1. El fundamento doctrinal de esta concepción era suministrado por la doctrina de la acción causal. partiencio de la distinción: "objetivo-subjetivo". primero. E v o ~ u c r ó DEL ~ CONCEI>. externos. completamente . el concepto de lo injusto. de la acción. del contenido subjetivo de la voluntad. pero en el sentido.

5 1 4 ) y robo [ a r t . L a doctrina de los elt. como la relación subjetiva-anirnica entre el autor y el resilltado. lo objetivo y lo subjetivo. revela aíin nias claramente que la acción típica no puede ser coinprendicla. sino que sólo el áninzo d e lrtcro convierte al apoderainiento en u n hurto.illc. Ver.(le algo cliie pertenece ctxclusivaniente al ii~~ir~ cxtcrior. el ániino tlc ofender eri r1 clelito d e i11.jeii~l'lo. Lo injusto especifico del hurto [art.OS '' . 1. al contrario. no s e agota en el simple apoderamiento objetivo cle tina cosa ajena. ps. n o t a s a la tradiicción del TI-utado de derecho perial d c Mi:zcisii. rnti-r otros. prohibida en el derecho civil.r:r:z Musoz. 4 4 0 ) . 1. la culpabilidad aparecía. como lesión o peligro de iin bien jurídico. la iritcncióii dr. 357-358 y 388: AN.I.os pcna1ist:is patrios scri:il:in coiri« qj(sinplos tlr cxlt. que anima el acontecer externo':'. materialmente. y en la asigi-iacióii de lo "externo" a lo injusto y de lo "interno" a la ciilpabilidad. 4 3 0 ) . de lo externo y lo interno. 1955.tlil'ci-<. 2. aparentemente tan clara. 5 0 0 ) .nic~iitos s~ibjcti~~ tle os lo iiljiisto c'n cl Cfidi. J3or)i:ic. 242). 497 y l a s miras desh«riestas e n el delito d e rapto (art.sino que está también constituido por determinados elei~ientos subjetivos-aniiiiicos. la tendencia \. el fininio clc lucro e n los delitos de h u r t o ( a r t . Col1 el descubriiliiento de los elementos subjetivos de lo injiisto se prodiijo iina honda fisura en 'esta separaciók.iurias (al-t. sin la tendencia subjetiva de la voliintad. en el delito de apropiación indebida. 457). descubrir los secretos cn el delito tle descubriniiciito y revelacibn dc secretos del a r t .iiieritos sul?jetivos dc: lo i n ~ ~ i s to Iia c~iiroritradoL I I ~cco trivoi-al~lc e n Espana. por .frente a la perttirbación arbitraria de la posesión. en absoluto. do Al refei-irse (supuestainente) la antijuridicidad al proceso causal externo.oliiptuosa r n el drlito de al.qo IJciial ispaiíol. La "apropiación.~isos deslionestos ( a r t . lo injusto rio puede ser concebido de u n rrioclo purailiei~te ol~jetivo. Se a~l\~irtió que e 1 1 tnuchos tipos. la doctrina dominante tuvo que concebir lo injusto.

ON. Cr-rt~zo. 1956. ps. en busca de elementos sul~jetivosde lo injusto. p. La ley 1 1 del delito. corporal)" (MEZGER. 88) y que los eler-i~entos subjetivos de lo injiisto representan.l l e - . sin duda alguna.. no es posible saber qué tipo es el que concurre. Llereclio perla1 1. sin embargo. sin atender a la resolución de voluntad del autor.. ps.1 y 3 0 6 : Lo inji~stod e los dcliios dolosos eri el dereclio penal espaliol. Lo objetivo y lo sirbjetivo e n la tcr~tativu (tesis inédita). es decir. segí~n cuál sea el dolo del autor. 1949. 3 . El dolo es. Kos~i.1 .Iios~i. 43) el dolo es uno de ellos. ONEC:/\. 0 N y l O N J O l O llI. 1957. Valladolid. 1960. 2" ed. separata dt'l "Anuario cle Derecho Penal". 1. ps. 1. ps. 179-180: Cursi. por ello. ps. que pasa junto a otro. 368).. . este proceso causal externo puede ser u n a tentativa de asesinato. un elemento del tipo. Dereclio perra1 español. se advirtió. u n ele~neiitosiibjetivo de lo injusto en la tentativa". Iler-cclio pei-iul. que en la tentativa (art.r. Madrid. "Partc genei-al". Esta grieta no indujo. Al examinar los tipos penales.. 1954. sino que sigiiió partiendo de la consideración de qiie lo injusto se refiere "regularmente a la condiicta exterior (objetiva. 7 1 6 y S S . 11s.o CAI. o u n disparo en lugar prohibido (no 7 del art.llOS 0 0 S 0 $313 Con este descubrimiento se había abierto iina grieta profunda en el sistema anterior. adeniás. 335 y 366: JIMENIIZ I I C ASUA. u n a tentativa de lesiones corporales. a la opinión dominante a revisar a forid o la doctrina tradicional de la acción y de lo injusto. En efecto. de la concepció~-i puramente "objetiva" de lo injusto. y J u a n DEI.12" ed. segíin la doctrina dominante. en la tentativa. 1. l J En la doctrina española coriciben la resolución delicti~ra e n la tentativa como iin elemento subjetivo de lo i n j u s t o . : Di-1. sólo "excepciones de la regla". 296 y siguientes. 57 y S S . por ello. Si alguien hace u n disparo. sin el cual no puede ser constatada la tipicidad del acontecer externo. "Parte ge~leral". 1961. desde iin punto de vista puramente "objetivo". El dolo es ya. 2 9 0 .

además. 262 (en relación con el art. 182 y SS.. En ambos casos se llega. 187. 246). p.. sino sólo en u n a acción final de apoderamiento. o en el art. 1957. p. 1.La consecuencia lógica de ello debería ser -yendo niás allá clue la opinión dominante. ¿Cómo podría depender de que el disparo dé o no en el blanco. los elementos subjetivos de lo injusto.. Ver Weizi. T. de la posesión. de que el dolo no es sólo u n elemento de la culpabilidad. sino que es ya u n elemento constitutivo del tipo.:LIUS. o el del homicidio culposo. 225. también BGH. Z 67. ZII'PI. El coriocii~iicrif o de la anfijiiridicidarien Ia fcoría del clclilo. de modo inmediato en los tipos de los delitos consumados: si alguien hiere mortalmente a otro depende exclusivamente de la existencia y contenido del dolo el que haya realizado el tipo del homicidio doloso (art. en relación con el 224). GALIAS. M~urucri. con sentido y sin dificultad. en relación con el 186. ps. 3 1 y SS. 226). 2 12). pues. 1837: HOCICI:I~MANN. en el tipo. p. S 1raJrecl-itliche Ur~tersucl~~ingen.rs. El dolo se nos presenta aquí necesariamente como u n elemento constitutivo del tipo (lo xnismo que en el art. además. 13. Un ánimo de r-eclioperial espariol. A. 38. el que el dolo sea u n elemento de lo injusto o de la culpabilidad? La corrección de esta conclusión se puede demostrar. Urn dieJii~ale Har~dlur~gslel-ire. ps. Sólo así es posible insertar. 15 1. U n ánimo de lucro no puede darse en u n a lesión causal. ciega. NJW 54. a la conclusión. el de las lesiones corporales con resultado de muerte (art. 297. tiene que conservar la misma función cuando la tentativa pase al estadio de la consumación. . 1960. ps. 7 9 . FUI~UIIA. Z 7 1 .que si el dolo pertenece al tipo y no sólo a la culpabilidad en la tentativa.8 0 . 1.y Corir>or3~.

No cabe deci -. en cambio. 212? Según la primera frase no es u n elemento subjetivo de lo injusto. LK ( 8 ) .el dolo tiene que ser también necesariamente u n elemento del "tipo de lo injusto". según estas palabras. a reconocer al dolo como elemento subjetivo de lo injusto de todos los tipos dolosos. 2) 15. en contradicciones. donde según la ley decide lo 'subjetivo'. allí existe u n elemento subjetivo de lo injusto especial". por ello.al tipo de la acción. En el mundo de la realidad jurídico-penal todas las acciones son finales y esta estructura ontológica de la acción huiliana no puede ser alterada por el legislador.p. 1. así. El argumento que opon? Mis:zci:ri a la conclusión de que la resolución delictiva. MEZGER no ha logrado hacer plausible s u opinión contraria. que esta conclusión sea "arbitraria" (ver cap. Incurre. Cj 111. al hecho objetivo. por ejemplo en el art. cuando escribe. según la segunda. por necesidad lógica. En cambio. El juicio desvalorativo de la antijuridicidad 15 . no al dolo. por consiguiente. Tanto el1 la tentativa como en la consumación. 212 y 226 del Código Penal. sobre todo sii afirmación de que la conclusión de la tentativa a la consumación es "completamente arbitraria". Si el dolo pertenece -como admite MEZGER (p. desde luego. 15: "El juicio valorativo de la antijuridicidad va vinculado normalmente en el delito consumado. lo es. en el art. como. que ha expuesto varias veces. 14). por ejemplo.y si la acción típica es u n elemento del "tipo de lo injusto" -lo cual no es discutido por nadie. en la diferencia entre los arts.al "tipo de acción" -por consiguiente.lilcro seria absolutamente incompatible con u n a lesión puramente causal de u n bien jurídico. a la acción típica. La doctrina dominante s e ve también obligada. según Mr:zc~rz. 212 a la muerte causada y. por ser u n elemento c o ~ ~ s t i t u t i v de o lo injusto en la tentativa h a de serlo también necesariamente en el delito consumado. la resolución delictiva pertenece. ¿Qué función h a de cumplir el dolo. es u n argumento metodológico.

1952. p s . por ejeniplo.)-al decir sin enibargo. pero deja d e serlo c u a n d o el delito s e consunia.. q u e cltiecla sin o-jeto al consuinarse el Iiecho. e n el hurto. 8" cd. Este criterio e s el q u e sirve d e b a s e tambien a las argumeritaciones d e E ~ ~ r s cp ia i r a atribuir a la resolucióri delictiva i:n la tentativa el carácter de u n elemento subjetivo d e lo injusto y negarselo. s ~ g í i r lMKZC.. e s decir. elernentos subjetivos d e lo irljusto "auti-nticos". siii e111f~argo. J Z . 1 8 5 del Código Penal :ileiiián pertenecen a este grupo.El intento de salvación realizado por E~<. Esto sucede. 1. ps. La tendencia voluptuosa e n los clelitos c o n t r a la honestidad y el ariirn~is iriiilraricli en el delito de injurias del a r t . M~:zcisriy LANCE llegan a a . Baskndose e n el rilisino p u n t o de vista. pero no consei-van dicho carácter cuando el hecho p a s a el estadio d e la consuiiiaci0n (ver Miczci-n.ps. 8" ed. Leipziger I<orrinzentar. ii f inar que gran partt. JT-Festschr.[CII y LRNGE. 1957. 436). segúri MEZCEII y I. p. e n la consuiilacióii (ver ENGISCI~. Estc criterio i~ictodológicode l a independencia y sober:in i a de la ley e n l a elección del objeto del juicio desvalorativo dc la antijuridicidad. 174. Existen. 8 9 . 1. 298-99).rscr-r (RittlerFc. p. s i g ú n Mi:zc. inientras q u e e n el delito consuniatlo el juicio desvalorativo de la antijuridicidad recae a vcrcs (no sieniprF) rxclusivaincnte sobre el lado objetivo o externo cir la acción (M~:zc~:n. 6 7 5 ) . p. 436 y SS. Rittler-Festsclir. El á n i m o de lucro e s iin elemento subjetivo de lo injusto mient r a s l a acción s e halla e n la fase de la tentativa. La ley e s s o b e r a n a al elegir el objeto del juicio desvalorativo d e la a n tij~ir-idiciclacl. u n a s veres sobre u n o s e l e ~ i i e n t o sd e la acción y o t r a s sobre otros. e11 caxlibio. al inisrrio tiempo. El juicio desvalorativo d e la antijuridicidad rccae entonces exclusivamente sobre el lado externo u objetivo de la acción..9 0 y Ixipziger. ~ . ps. 1958. 174 y Der Unrechtstatbestarid irn Struli-echt. e n los delitos de intención. Fesischr-iii Deutscher Juristentag. q u e conservan dicho carácter d e s p u e s cle la constimación del hecho delictivo.os clc lo iiljusto mientras la accióri s i halla e n el estadio de l a tentativa. 1 5 y 1 6 y y a a n t e s e n Vonz Sir-rii d e r strutharen Handlung. Str-afi-echl.E n la tentativa la resolución delictiva e s u n eleniento constitutivo clc lo injusto.nxc~:. p.r-13. no me parece aclniisible ?n los terniinos I > L I C ~ recaer.Kor-nrlzeiitui-. de los elementos subjetivos cle lo injusto aclmititios por l a doctrina tradicional s o n sólo elenientos s u b jcti\.stschr{ft. La iiiayor parte de os elcnientos subjetivos de lo i i ~ j u s t o representan tina niera anticipación de la protección del derecho. 1956.

Desde este punto d e vista el coritenido clc la voluntacl del aiitor se destaca como esencial y habrá de recari. por ello. ) . coriio niera lesión o peligro d e iin bien jiiriclico protegido: desde este p u n t o de vista el contcaniclo de la v o l ~ i n t a ddel a u t o r e s irrelevante y no puecli s c r objeto clel juicio desvalorati\~o de la antijuridicidad.lntij~~ridiciclad sol)t-e elementos diversos de la acción. t a n t o e n la tentativa coino e n la consumación. Iiabi-a clc. El clerecho seria libre. N o c s posible. tanto si s e parte de u n a concepción objetiva coino s u b jetiva de ella (ver mi articulo Lo ir!j~tslo d e los delitos dolosos eri el der-eclio perial español. El clolo (sobre el intento d c Mr:zc. E1 Icgislaclor n o goza de u n a libertad t a n grande al proceder a 1ii descripción de lo injiisto punible. pcor no del h u r t o consuniado.~:i? de distinguir la resolución clelictiva y el dolo. La pena de la t<>iitativasólo tiene sentido si s c parte de u n a r o n c r p ción ~ r r s o n a l de lo injusto. La resolución delictiva tiene q u e s e r necesarian~rnte u n elemento subjetivo d e lo injusto d e la t e n tativa.rminacla clc la antijuridiciclad h a b r á n d e pertenecer necesariaii-ientr nl tipo de lo ir?justo todos aclucllos elenlentos que s c dcstaqucii roiiio csc. el legislaclor incurriría e n rina contr-adicción clrie no seria pul-aniente lógica. e n cambio. ps. pero no r n cl delito consumado. e n cambio. La punición d e la tentativa sOlo tienc sentido.~:i<. dentro de u n a concepción clc l a antijuridicidad q u e distingue cl desvalor de l a acción y el desvalor del resultado.sobre él el juicio des\ialorativo de la antijuridicidad. Una vez adoptado por i. ps. vt1r mi artículo a n t e s citado. e n c1 delito consumado. e s decir u n a concepción detc. 57 y s s . 6 1 y 6 6 ) . Dc lo conIr-ario. sino lógico-objetiva. por ejeniplo. Imr -j?mplo. El animo de lucro scria iin elei~ientossul>jetivo de lo injusto de la tentativa d c li~irto. al o-jeto del juicio d e s valorativo de la antijuridicidad.s dcsdc el p u n t o de vista adoptado. El c~rlirri~ts irli~trai~di o la t(>nílcncia voluptuosa pertenecerían.iicialt. El castigo d e la tentativa n o tiene sentido e n u n a concepción p u r a m e n t e o-jetiva o despersonalizacla de lo injusto. p u e s .1 iin criterio rector. q u e la t-esolución clelictiva s e a u n e l e ~ n e n t o constitiitivo d c lo injusto e n la tentativa y n o lo s e a .qt~e e n el delito consuniaclo " b a s t a " el desvalor del resultado para el juicio de la antijuridicidad y que sólo Iorrnulados por Mi-zci:i<. segiin Mi-zc. perttwecer rntorices al tipo d e lo ir!jiisto cle los deli- . La re~ o l u c i ó r iclelictiva sería e n la tentativa u n rleincnto subjetivo lo injusto. d i hacer recaer e n cada momento el juicio dcsvalorativo de la .

pues s u tarea no c s otra cosa que interpretar los preceptos jurídicos y exponer s u contenido sistemáticaiiiente. p. al iiiisi-rio tie~iipo. es dc-cir dcstle concepciones diversas de la antijiiritliciclad.. coritradicciones c11 la valoración jurídica. (lug. la ciencia del derccl-io. cl derecho incurriría en u n a contradicción lógico-objetiva. pues siil ~iriidaddc los criterios valorativos rectores (e11nuestro caso si11la unidacl de la concepción d e lo iiljusto) el derecho s e transfoi-iiiaria c n u11 caos cle valoraciones in(:oiilpatibles y. por tanto. en realidad. ps. destacaii coilio esenciales desde puntos de vista distintos. injustas (ver. cit. de lo injusto penal (así ya Now~riowsrtr. material. como de u n delito coi~sumado" Con ello s e h a abandonado ya. por faltar el desvalor del resultado. pero no en el clclito consui-iiaclo. De a h í s e deduce que sólo el concepto de la acción finalista y no el conceptos dolosos: pero no sólo al tipo de lo injusto dc la tentativa. 437). ps. por ello. ische Problen~ der''NCL~LLIdel. El jiiicio desvalorativo de la antijui-iclicidacl rccaeria altei-nativainente sobre cler-rientos que sc.). nota 7). tanto si s e t r a t a de la mera tentativa.la antijuridicidacl rccayera sc)bre dolo en la tentativa. En cuailto el mismo EN(. el sistema de la concepción puramente "objetiva" de lo injiisto: e n todos los delitos dolosos el dolo es u n elemento esencial de lo injiisto. 26-27 y 30-31.pres u p o n e u n a abstracción positivista-nominalista del coritei~ido material de lo injusto y u n a renuncia a u n a concepción ur~itai-ia. Si el juicio desvalorativo dc. sin embargo. 336.ISCH va m á s allá. . 61 y SS. por toda conducta dolosa.Sin la unidad de los criterios valorativos rectores seria imposible.e n la tentativa e s "necesario" u n elemento subjetivo de lo injusto. incliiso. ps.Saclie". Las coritradiccioncs lógico-ol?jctivas soii. Estas coritrac1iccioiic."es infringida. tiene qiie admitir q u e "la norma correspondiente al tipo objetiu n mandato objetivo vo de lo injusto" -segíln E~c1scr-i de ciiidado. <:ti estc setitido S i r w i i i x w ~ ~ Das ~i~~ r-eclitstlicor-et . e s decir e11 sil coiicrxiói-i interna (ver 111i articulo a n t e s citaclo.s soii contrarias a la justicia. sino taiiibién al del clclito consuinado.J Z 58.

Sobre las objeciones. c u a n d o r n realidad falta alguna cle ellas no esencial.zi:i.a u n e n c a s o d e q u e s e concibiese al dolo exclusivamente coino u n a forina (o grado) de la culpabilidad.to de la acción caiisal. coricurreri todas las circiinstancias q u e sirven dc b a s e a Ltnn c a u s a de justificación.. 1961. 8" (ver la nota 12).). 9" e n relación con l a s c a u s a s d e justificación del a r t . l . d e Ror)nicur-z Mui~oz a 1. 3" no s e nienciona expresamente la resolución delictiva. los clclitos clolosos 111 . En estos casos existe dolo a p e s a r cle cliltr. ver nii articulo Lo iryiislo d e los delilos dolosos eri el del-echo perial espaliol. lo i r i justo. separata del "Anuario de Derecho Penal". ps. y Una nueva cortcepciór~ del clelito. E n la definición d e la tentativa del párrafo 3" del art. Son validos. pero e s t á implícita e n ella ("da principio a l a ejecución del delito directaiilente por hechos exteriores y no practica todos los actos de ejecución q u e debiera producir el delito. O 1 y SS. i i q u r s e c>astiguela teritativa d e delito 0 r n clue scAaprcciso kipreciar la existencia de otros e l e i ~ l ~ n t o su-jcti\los s cit. y los ar-giiinviiios r x p ~ i c ~ s tos c'n la nota precedenti son válidos para todo Chdigo I'enal ( . puede suministi-ar la base ontica d c la doctr-ina d e lo injusto. p s 301 y 5s.:i. por tanto.blta l a corlciencia d e la ar~l~juridiciducl. El razonaniicnto clr \Vi. por c a u s a o accidente q u e n o s e a s u propio y voluntario desistiiniento"). e n sentido d e l a teoría d e l a acción finalista. 6 6 y siguieiltes. para el Cócligo Penal español q u e castiga l a tentativa de delito (art. 79-80: n o t a s a la traducción del Tratado d e d e rccho pcrial cle Mniiriiicrr.a tenor de lo dispuesto e n el níimero 1" dcl a r t . e s ilri clernento esencial del c o i ~ c e p t od e lo injusto"'. considera también recieiitrnientc q u (' ~ 1 clolo. El clolo. 11s.i posibilidad de que el dolo s e a u n elemento subjetivo de lo injusto en el Código Penal español. r s Lin e l e ~ n ~ n constituti\'o to de lo irljusto dt. 3") y e n el q u e l a doctr-ina h a apreciado la existencia d e nuiiierosos eleinentos subjetivos de lo injusto (ver l a s n o t a s 13 y 14). Coi. no cliiyda excluido el dolo. ps.r~r)i<n (El conocirnierito d e la anl~jiiridicidctde11 la teoría del delito. Si el autor cree erróneainentr qut. A los argumentos allí expuestos cabe añadir aíin la consideración de qiie la conciencia de la antijuridicidad no puede s e r u n rleinento integrante del dolo e n el Código Penal español . fundamentalmente terminológicas. ciiyo carácter cle elemento configurador objetivo de la acción había piiesto clc manifiesto la doctrina de la acción finalista.

desligada e n s u conen el cierccho penal espatiol. Dcsde 1111 punto de vista histbi-ico n o cabr d~iclatampoco dc. 565 no es posible. Todo r.y el térinirio "intención" e s t á utilizado en el nuin. 6 9 y SS. 565 aparecen expresaniente equiparadas la nialicia y la intención -ver los párrafos priinero y últiino de dicho artículo.). ps. ¿. ps. por otra parte. E s t a distinción del dolo y de la iiialicia carece. Si el autor realiza clolosamente u n hecho delictivo e incurre en u n error culpal)le sobre la antijuridicidad de s u conducta.. y 130 y SS. 3".1 art. que cl Icgislador ~itilizó los tFrniiiios "iiialiciia" r "intenció~i" . por la intención y la conciencia de la antijuridicidad (ver El coriocimiento d e la aritijuridicidad e n la teoría del delito. Esta distinción le obliga además a Cor<r>on~ a reconocer la posibilidad de transformación de u n hecho doloso en culposo (lesión o peligro involuntarios de u n bien jurídico coino corisecuencia de la falta de observancia del cuidado oben virtud de u n error de prohibición. 586 eri los delit«s contra las personas. a ini juicio. Lo injusto no s e agota en la causación del resultado (lesión del bien jurídico). 307 y SS. 586 y el art. de base legal. La jetivamente clel~ido) inclusión de la llainada culpa jurídica en el art. y Urla riueua conderecho perial de MALJIWCII. fasc. sin embargo. 3" del a r t . 8 del a r t . Corii)ori~ pretende distinguir. "Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales". 91 y SS.. en el misino art. 1962. notas a la traducción del Tratado del 1. cepción del delito. 8" coi110 sinóniino de dolo. Esta últiina estaría integrada. o el art. no será posible clccir que h a ejecutado el hecho por iinprudencia tciiicraria o por imprudencia simple con infracción de reglamciitos. 3" del a r t . 565 (como el núni. e s clecir la culpa de hecho. ps. según él. 5 6 5 ( o en el nuiii. 668-669). 600) está recortado para la culpa eri senticlo propio.. 600 en cl delito de daños) según la medida d c la reprocliabilidacl. sin violentar el tenor literal del precepto. ps.1.Qué sentido tendría en este ulti~iio caso la exigencia dc la infracción de reglamentos? Porque el error de prohibición c~ilpable tendría que scr incluido en el parrafo 1" o cl 2" dvl al-t. el dolo y la riialicia. (Ver mi recensión de las notas de Corti~ou~ al tomo 1 de s u traclucción del Tratado d e derecho penal de MAUIUC:I~.

ordenanza o ley: y si resultare cierta o verosímil. .la definición del delito doloso: "La intención. . incluso. lo que el Código de 1822 llainaba llaina voluntad siempre e s necesario" (E1 inalicia.. 11 del Proyecto: "Sin embargo. p. sin que a nadie sirva de disculpa la ignorancia de lo que en él s e dispone: salvas las excepciones estipuladas en los tratados existentes con otras potencias". al comentar el art. l o . . no creemos que hubiese necesidad de esa redundancia" (ob. Pero bien mirado el punto. 2" s e definían "las culpas": "Comete culpa el que libremente. 1856. 74). p. 2" ed. 1. 8 1). No s e acogió.. sino u n a inera contravención de ley. infringe la ley por alguna c a u s a que puede y debe evitar"]. añadiendo en s u dr:finición del delito a las palabras libre y volunluriumer-ile la expresión cor-i malicia.)". la actitud en que conio sinóninios y que la inalicia no implicaba la conciencia decía. ordenanza reglamento particular de este reino. coinetiere alguna culpa o delito de los que no contienen u n a violación de los principios de justicia reconocidos generalinente. pero en ningún caso s e adinitir á la excepción de ignorancia respecto de los delitos d e s u b versión o conspiración del extranjero contra la Constituci. l o decía: "Comete delito el que libre y voluntariamente y con malicia hace u oinite lo que la ley prohíbe o manda bajo alguna pena (. En el Código Penal de 1822 s e utiliza el término "inalicia" en la definición del delito doloso [el a r t . En el art. P~ciiilco contenía según él -en s u primer párrafo. La malicia de qué allí se habla era la intención y no podría ser otra cosa. en el texto definitivo la atenuante prevista para el extranjero en el art. no s e le castigará sino con la initad de la pena señalada al delito o culpa que hubiere cometido. será castigado sin distinción alguna con arreglo a este Código. que de la antijuridicidad. pero sin malicia. sino que la acción es sólo antijurídica como obra de u n autor determinado: el fin que el autor asignó al hecho objetivo. y e n el art. si algún extranjero transeúnte y no domiciliado en ~ s p a ñ a . lo que é s t ~ Código Perial concordado L/ cor-nenlado.tenido de la persona del autor. que no lleve tres meses cuinplidos de residencia en ella. podrá poner ~01110excepción la ignorancia de dicho reglamento. LO" se declara la ineJicacia del error d e prohibiciór-i: "Todo español o extranjero que dentro del territorio de las Españas comete alg ú n delito o culpa. "El Código de 1822 había creído necesario declarar esta última idea.ón política de la inonarquia". cit.

d e acuerdo con el a r t . diversa gravedad para los diferentes codelincuentes. e s injusto personal. sin duda. junto con otro individuo que no e s fiincionario. todo esto determina de u n modo decisivo lo injusto del hecho junto a la eventual lesión del bien juridico. son más punibles para el funcionario (art. servirán p a r a agravar o atenuar la responsabilidad sólo de aquellos culpables en quienes concurran". tiene de todos iriodos el mérito de haber destacado la importancia del elemento del resultado (del bien jurídico). 2. tutores. para el otro. por ello. 445 del Código Penal español. Lo injusto de u n mismo hecho puede tener. esen" Los ascendientes. e n caii-ibio. 53. 60. La arrtijui-idicidad e s sien-zprc~ la desaprobación d e un heclio referido u ~ i r lautor determinado. antijurídico: la comisión antijiiridica del hecho en autoría mediata por medio cle un instriimento que actúa jurídicamente. en cambio. 50 se basa en la idea de lo injusto personal". Lo injusto e s injusto d e la accióri referido al autor. l a p e n a inniediat a m e n t e inferior e n grado a la s e ñ a l a d a por la ley p a r a el a u tor. E n l a concepción personal de lo injusto (al mismo tiempo que e n el principio d e culpabilidad) s e b a s a también la regla del párrafo 1" del a r t . 223). El mismo hecho puede estar incluso justificado para u n codelincuent e y ser. Las lesiones corporales que comete u n funcionario en el ejercicio de s u cargo. la importante regla del párrafo 2" del art. los deberes que le obligaban a este respecto. 340) que para el que no lo es (art. q u e establece que: "Las c i r c u n s t a n cias agi-avarites o a t e n u a n t e s q u e consistieran e n la disposici6n moi-al del deliricucnte. que acabamos de rechazar. maestros o cualesquiera pers o n a s q u e con a b u s o de autoridad o encargo cooperaren como cómplices e n la coinisión' de los delitos contra la honestidad serán castigados coiiio autores según el art. en s u s relaciones particulares con el ofendido o cn otra c a u s a prrsonal. A los d e m á s cómplices del mismo delito s e les aplic a r á . La doctrina de la antijuridicidad como lesión causal de u n bien juridico. En la mayor parte de los delitos es. .lo cometió.

personal de la acción e s el desvalor qeneral tle todos los delitos en el derecho penal. de numerosos delitos (los delitos d e resultado y d e peligro). El desvalor del resultado puede faltar en el caso concreto sin que desaparezca el desvalor de la acción. s i n embargo. qut: castiga la tentativa inidbnea (art. e n la tentativa inidónea". coino s e advierte e n el hecho de q u e la tentativa s e castigue siempre necesariarnei-ite (art. por ejemplo. pero sólo colno elemento parcial de la acción personalmente antijurídica.sualor. u n a relevancia mayor q u e en el Código Penal alemán. que carece de indepeiiclencia. '"ste e s también el caso del Código Penal español. El desvalor. nunca eii el sentido de que la lesión del bien jurídico agote lo injusto del hecho. 52). 52) con u n a p e n a inferior a la del delito consumado.sólo relevar-icia e n el derecho penal dentro d e u n a acción personalmente antijuridica (dentro del desvalor de la a c ción). La lesión del bien jurídico (el desvalor del resultado) tien.dcl I-csultudo (el bien jurídico lesionado o puesto e n peligro) e s u n eleniento. . El clc. 3" y párrafo 2" del art.cial u n a lesión o peligro de iin bien jurídico. En n u e s t r o Código el desvalor del resultado tiene.

nece sarios para la consecución de él. por ello. selecciona los medios de la acción. 1930. E N cisci 1 . Das Wesen der Fahrlassigkeit. tiene que atender también en la selección y utilización de los medios a las consecuencias que éstos puedan producir. Nrr:s~. prudenter agas et r-espicefinern (donde la palabrafiriis no se refiere al fin perseguido por el agente. Untersuchunger-iüber Vorsatz und Fahrlassigkeit. sino al final o desenlace).Z 68. Vorstaz und fihrlassigkeit. 19 10.u~. 535 y siguientes. mediante el adagio latino: Quidquid agis. en la tlivergencia enti-e la acción 1-enlmeriteeinprendicla y la que debía liaber siclo . se observe "el cuidado necesario en el tráfico" para evitar dichas consecuencias. junto al fin o en s u lugar. Los delitos culposos se basan también en que la acción humana es u n a obra: la voluntad que partiendo del fin. Fir~alitat.EL CONCEPTO DE LO INJUSTO DE LOS DELITOS CULPOSOS Ver EXN[CI<. El principio clel cual se derivan los delitos culposos puede ser formulado. En este punto interviene el ordenamiento jurídico y ordena que en la realización de toda acción que pueda tener como consecuencia (no querida) la lesión de iin bien Jurídico. El contenido decisivo de lo injusto de los delitos ciilposos consiste. del modo más conciso y acertado. 1951 : J Z 56. 457: Bor.

"pues el juicio de la antijuridicidad (. para el derecho penal. in . sohre todo. 3 1. Ver. . . 131).dc. los culposos son sólo castigados si la punibilidacl de la comisión ciilposa está establecida expresamente e n la ley penal. Consiste. 230 para las lesiones corporales.realizada e n virtiid del cuidado riecesario en el tráfico. e n el art. o s e deduce claramente de la índole del delito de que s e irate (por ejemplo. 45). el art. . el art. . de que el elemento esencial. sobre el fundamento de la mei-ior extensión de la puriibilidad de la conducta c u l ~ ~ o scap. 1. VIII. 314 para la inui-idación. . 222 (del mismo inodo. el art. del delito ciilposo consiste e n la niera lesión del bien jurídico (ver MEZ(. art. En este sentido BGH (2) (salas reunidas). Con ello se ha abandonado la concepción dominante hast a hora. ~ i r o Las disposiciones penales niás importantes de los delitos ciilposos rezan de este modo característico: "El que cause por culpa la muerte de u n hombre será castigado (. 1 . 5 11.EK.al destacar entre las c o ~ l d u c t a sque no responden al cuidado debido acluellas que tienen relevancia para el derecho penal'".)". A. 330. a . 24. la accióri. el párrafo 2" de los '" Vci.las notas 4 y 6. Ei. / L I I ~ . mientras que el clesvalor del resultado procliicido (la lesión o el peligro (fe iin bien jurídico) tiene sólo u n a significación restrictiva.) no puede dejar de atender a la acción que condiice al resultado". . 309 para el incendio. delii~iitadora. BGH 6. 4n e d . e n el desvaIor. 2 1 : "el resultado prodiicido no suministra u n a base suficiente para el juicio valorativo de la antijuridicidacl". A diferencia de los clelitos dolosos.

i~lpn". a) El cuidado rzccesai-io er-i el trafico. V I ) B V.K. 222. si considera pr~~deriten-irr-ite los efectos de la acción planeada que sean cognoscibles e n iin juicio iritgligerite. 12 1 y 347 para la evasión di: presos). pues. ello. de u n modo sumamente acertado. S u s tipos s o i ~por . cuál es el cuidado necesario en el tráfico.. Pues la muerte de i i r i hoinl)re. 276 del culposamente el que no observa Código Civil: "Actí~a el cuidado necesario en el tráfico". en el art. Para la detrrniinación de s u contenido no tiene importancia cual sea el cuidado que haya observado o haya podido observar el autor. en el tráfico. de hecho. 1 Eri los delitos culposos la acción típica no esta "cl-/?nida e11 la ley". tipos "abiertos" o que "necesitan ser completados".i:ic. sino sólo cuál sea el cuidado "necesario en el tráfico". 147: Nnc. al-t. para el autor. si coincide con la conducta que seguiría uri honibre ir[ . Una conducta responde al cuidado objetivo. Este criterio está descrito. sino sólo por una "uccióri ciilposa". mediante una comparación de esta conducta debida con la acción real. en primer lugar. tar-ripoco.i. piies el juez tiene que completarlos en el caso concreto. . etc. 1. el cuidado que s e observe. es decir. con arreglo a u n criterio general. no puede ser causada poi-(. no sirve de pauta. en la situación concreta en que s e encuentra y después. sino el qiie sea r-iecesurio. constatar si ésta era o no conforme al cuidado debido. E1 tenorliteral cle estas tlisposicioi~eses incorrecto.El concepto del cuidado necesario e n el tráfico es u n concepto objetivo y norrnativo. El juez tiene que averiguar.irts. 11.Lis/i. Ver..

por medio de u n criterio "intelectual" y u n criterio "norniativo". por ejemplo. la consideración de todos los efectos de u n a acción que sean previsibles por medio de u n juicio iriteligerite ("objetivamente"). en virtud clel cngt-anaje de todo el tráfico. que aparece. 8 3 ) .1~111111r 1111 coiidiictoi. Por esta cazón quedan excluidos de los tipos de los delitos culposos iodos los cursos causales no adecuados. u) El concepto del cuidado objetivo comprende. En él se oricntan las sentencias más iinpoi-tantes sobre el riesgo iiloclei-ado (ver. "concierizudo". p) No toda acción. que según un juicio inteligente cree u n peligro para los bienes juridicos infringe el cuidado debido.ideciiadoW e s contrario al cuidado debido. e n primer lugar. pues. 1 1 8 . (le la conducta "pr-t~dcnte". sin embargo. El contenido del cuidado objetivo e n el caso concreto s e determina. BGH 7.~d". I'ierisese solo en el inoderno tráfico urbano: e n el se encierra uii peligro para los bienes jurídicos de los deiiias. L a participación en el ti-afico es completamente inlposible sin asumir u n ciei-1o riesgo. El segiincio aspecto. Este criterio de la preuisihilidad objetiva es idéntico al de la causalidad adecuada. o "cuidadoso". se aiiatle y restringe aquí al primero: sólo el peligro qiie cxcedc de "lo normal en el trafico". Ilc-sdc cl p~iilto de vista de los riesgos que piiede ."concicn~iido y consciente de sil . e n el concepto del cuidado objetivo. Para deter1111n¿11-los limites de este "riesgo moderado" sii-ve la iiiiagen clel hombre "priidente". pues cle lo contrario tendría cliie ser oinitida casi toda acción e n el ámbito social.teligerite y pruderite eri la situación del autor. sino casi a cada paso. por ejemplo. no solo todo ~lioviniientoque exceda de la velocidad huniana. e n este sentido. El juicio de la adecuación queda absorbido. eii las senter~cias del derecho del tráfico de niiestros tribunales como el conductor "consciente de sil respoiisal>ilid. 12. o de "lo socialmente .

en VRS 7. 385). 83. 73. 71. ps.responsabilidad". el principio de confianza rige sólo para el que s e comporta correctamente en el tráfico.or:c~i. 12. S 1rassenuerke/~rsrecl~t. 169. Según e1 BGI-1. además R G 71. 27 y siguientes. 206. que "son el resultado de . e s instructiva la sentencia. principios de experiencia sobre la vinculación de determinados peligros a ciertas formas de conducta. DR 41. 118. los más conocidos son los de la lex artis de las diversas profesiones. del conocimiento inteligente de los peligros y de la actitud prudente frente a ellos. a las que son inherentes y sobre las medidas más adecuadas para evitar estos peligros. 80. R G 70. s e h a de averiguar el contenido del cuidado objetivo para el caso concreto. 1 1" e d . Estas reglas pueden condensarse en auténticos preceptos jurídicos como. la jurisprudencia ha establecido y desarrollado el "principio d e la confianza". 200. 9. 8. 294. El OLG de Baviera habla de las "reglas de conducir reconocidas". numeros a s disposiciones de tráfico. en VRS 14. Reglas de este tipo existen en todos los sectores vitales. 93: 13. el que participa e n el tráfico puede confiar e n que los demás s e comportan también correctamente. 2056. puestos e n relación entre sí. Desde los dos puntos de vista. 73. BGI-1 7. fundamental para el tráfico urbano y según el cual. 201. OLG Neustadt. que "tienen por objeto la conducta correcta en el tráfico urbano y suministran la pauta de cóino s e comporta u n conductor cuidadoso" [VRS 4. En el proceso de concreción del concepto de cuidado s e pueden fijar también ciertos principios generales de carácter material: esto es. Entre los últimos.-H~inuivc. 55. por ejemplo. Fi. mientras no le conste lo contrario por circunstancias especiales del caso. .

370. de si concurre o no uno de éstos. el cuidado necesario en el tráfico) no puede ser deternlinado nunca. es sólo u n "indicio para la prueba" de u n a falta de observancia del cuidado debido. e n las cuales se ha decantado la experiencia sobre los peligros y la prevención de ellos. ni tampoco de las medidas policíacas de seguridad. sino sólo por medio del principio metodológico. sin embargo. por medio de las reglas y principios generales de experiencia. Por esta razón. al convertir la esperanza en la conducta correcta de los d e m á s en la base de la conducta correcta de cada uno de los que participan e n el tráfico. 185). basada en la experiencia y e n la reflexión" (BGH 4. sin embargo. por ello. Siempre cabe la duda. 185. u n a fun- .u n a previsión general de posibles peligros. en la situación del autor. de iin modo exhaustivo. también. por ello. con ello. Las reglas generales y los principios de experiencia son sólo válidos. 12. para la gran masa de casos siiililares o "típicos". Sólo e s posible llenar rnaterialn-iente el concepto de cuidado. de la acción que realizaría un Iionibre inteligente y pruderite. el principio de ¿acor-iJarua d a lugar a una importante concreción material del concepto del cuidado. Las reglas de tráfico pasan a cumplir. la infracción de medidas polici&cas de seguridad. en el caso concreto. El contenido de la conducta "adeciiada" o "correcta" (es decir. El hecho de que u n a acción (que causa u n daño) infrinja u n principio de experiencia o u n a ¿ex artis e s . dentro de ciertos límites. 349: 7 3 . e n el sentido dc los delitos culposos (RG 56. BGH 4. sólo u n iridicio. Todas las reglas y principios de experiencia generales son sólo abstracciones generalizadoras de acontecimientos individuales: sólo en la medida en que éstos sean similares pueden realizarse tales generalizaciones. pero 110 u n a prueba de la falta de obsen~ancia del cuidado debido. 7 8 ) . por ello. De todos modos.

fine). pues . o el cuidado necesario e n el tráfico. Por ejemplo. es la omisión de la acción. De este modo se h a de averiguar la conducta que es "adecuada" o "correcta" en la situación en que se encuentra el autor y satisface con ello. 118). el cuidado necesario en el tráfico. No es típica.ción especial en el concepto de cuidado: al poder confiar. el que no es capaz de realizar con-ectarnerlte la acción planeada debe omitirla. todo el que participa en el tráfico. in . El ordenamiento jurídico no puede exigir. La medida el1 que no llegue determina -junto con la importancia del resultado. toda acción que corresponda al cuidado necesario en el tráfico. 551). a. en que los demás se corilporten también correctamente. el que es capaz de r-ealizar correcta~llente la acción planeada debe realizarla de este modo en caso de que la lleve a cabo. el cuidado necesario en el tráfico se diferencia según la capacidad del autor. si debe contar con la posibilidad de que lo deslumbren los coches que vengan en dirección contraria (BGH 13. 3. 82). h) La inobseruar~ciadel cuidado necesario en el tráfico. toda acción que quede por debajo de esta conducta adecuada o correcta es típica.la gravedad de lo injusto (ver cap. adquiere u n a base firme para saber cómo debe comportarse.La acción real del autor debe ser comparada con el contenido del cuidado necesario en el tráfico. en el sentido de los delitos culposos. si debe mirar a u n otra vez en el espejo retrovisor al girar hacia la izquierda (BGH e n VRS 5. 1. 3 111. a nadie. al contrario. La determinación concreta de la conducta correcta para iin autor determinado no se debe hacer sin tener en cuenta su capacidad. más que la observancia del cuidado necesario en el tráfico. cómo debe regular s u velocidad al tener preferencia de paso (BGH 7. la "coriducta correcta". para él. .

Fiscire~<. . 14. Nir. Neues Bild ( l a ed. Z 58.. EnilNipperdey. 42: Bor. Con la observancia del cuidado objetivo desaparece el desvalor de la acción. producida por u n a acción conforme al cuidado objetivo. Gemeines Deutsches Strafrecht. 301. 1. 134. Gr. 282.118 ELNUICVO SIS'IEMA DEL DERECIIO rJENAI. ps..R. J Z 58. SchuZd und Verantworlung. ver mi Manual. ps. 1 15 y SS. 11.:srs. fundamentalmente. l c). 19 y ss. 4" ed. H. nota JT122. e n opinión dominante. VRS. Segí~n la concepción aquí desarrollada y que se h a convertido. Vorsalz und Fahrlassigkeii. Recl~iswidrigkeil. Cap.. LAJ<P:NZ. 30. ps. Contra u n a lesión inminente de u n bien jurídico.: contra STOLI. p.:.. 208 y SS. M~urwcir. Taiheslandsnierkrnale.... 558 y SS. ps. ps. Se h a adherido.Z 71. p. de u n modo semejante. p.. 195 1.. Z 67. WERI. entre tanto..) ps. GALLAS.. s e tratará de "una desgracia pero no de u n injusto". v. 11. 126 y SS. con razón. Igualmente en el derecho civil: v.19 1 1 . 457: HICNKKL. Si s e produce la lesión de u n bien jurídico como consecuencia de u n a acción de este tipo. 360. 335 y SS. Ver ENGISCII. CAEMMERER. condenaría a los hombres a u n a inactividad absoluta" (HALSCHNER. CAEMMI:IIP:R. ps. 3 17). WELZI~I. p.. cit. 11. 11.. 2 1. NIKSI. 14. 7 1 y SS. ante todo. A. Sireik ~cndSlrafiechl. en contra. Neg. J Z 56. a esta opinión el Tribur~al Federal [BGH (2)24. Festscfir. cit. 107.r~r.. Mezger-Feslschr. p. de lo contrario tendría que prohibir casi todas las acciones en la vida social: "Un deber ilimitado de omitir toda acción de la cual pudieran derivarse malas consecuencias previstas como posibles. 83 y SS. 137. lug. M A Y E I ~ 140. 78 y SS. Finalitat. ps. es posible el estado de necesidad. ScIi~~ldrecIil. Z 67. 308. lug. 28: t-Iir~scrr. v. aunque con la desviación de concebir la conducta correcta en el tráfico como u n a causa de justificación. F u r t u u ~ . la inobservancia del cuidado objetivo pertenece a lo injusto . pero no la legítima defensa (discutido. 344 y SS..

ir1 . se plantea el problema d e la c~ilpabilidad.. "I. Aquí está la diferencia decisiva con la doctrina de la acción causal. el eleinento clecisivo de lo injusto. 1)s. ocasionado por ella).:itr-zo. 2.fine). ps. y CILI!II. con las consecuencias que s e expusieron en cap.r-c~clioI>vn.il". 1962. independiente del problema y de la culpabilidad. p.I:N:\I. VIII. 1. 5 111. 196 1..~i-io . p s . de hasta qué punto le puede ser reprocliada al autor la falta de observancia del cuidado objetivo (sobre esto. ver cap. coino destaca v. 64-65 y 68: Corci)ou. 5 6 7 . .El coriocirriierilo d e la ccr~ljj~ir-icliciclacl cii la teoría del clelito.. Dado que ésta ve en el resultado y no en la acción. 2. tuvo que relegar la falta de observancia del cuidado objetivo al concepto de culpabilidad. permitida o prohibida. El 1-esultado: la lesión o el peligro del bier-ijurídico Al tipo de los delitos culposos pertenece también. que le sirve de base. 2" EII España conci11c. La constatación de la antijuridicidad objetiva y de la tipicidad.~.de los delitos c u l p o ~ o s ~ Sólo ~ . 129). s e p a r a t a del "Aiiuario d e D e r r c h o Peiial".I c:a~isaliclatlvi1 clcrcclio p c ~ i ~ i l " ". una vez se ha constatado la falta de observancia del cuidado objetivo (y el desvalor del resiiltado. ti(. es decir. en u n a situación determinada". cumple en el concepto del delito culposo. I)c. A.6 8 .Lo ir!jiisto d e los delitos clolosos e n el clcrccl~o perla1 espaliol.Aiici. C ~ M M E R(lug. 5 1. 76-77 y 8 0 . junto a la acción típica y como otro carácter del tipo. E R cit. la función inapreciable de poner de relieve las normas de conducta en que deben poder orientarse todos en la niisnia situación: "Todo el mundo debe saber qué conducta está mandada..n l a falta d c ol)servancia del ciiid a d o objetivariiente debido rolno u n e l r m r n t o de lo injusto d? los delitos culposos: C1.

u n desvalor tlel resiiltado. como delitos de lesió~i. Al desvalor de la acción se añade aquí.E ~ ( . 8 3 ) .. Con él surge iin nuevo elemento. p. (lile no está contenido necesarianiente e n el desvalor de la acción.. 342). adicioricll.u n I-esiiltatlo: la accióii típica tiene que haber dado liiqar. I f\i C . por ello. como del "elenicnto de azai-"en los delitos culposos (ver EXNER. la norma con indiferencia de que se niaterialice o 110 en iin 1-esi~ltatlo.a ~xocluccióndel resiiltado tiene qiie ser conseciiencia. p. precisaniente. I.I-elcvancia para el der-ccllopenul. no responde al ciiitlatlo. lug. Iiig. de la Jalta d c ohsc-. Aqiií se advierte cliie el resiiltaclo no es la parte esencial del delito c~ilposo para el dei-echo peiialL' .ec~iencía. Se h a Iiablado. u) Dado que los delitos ciilposos están construidos totiavia hoy. e n sri mayor parte. del desvalor del resultado. se convierte e11 el Iiiiitlaiilciito ~iiaterialcie lo injiisto penal típico (VCI. ni piiede aiiinentar por la concurrencia del desvalor del resultado. dcl tipo.r-ucrriciadel .por s u Salta. cit. cit. El desvalor de la accióri. ni dismiiiuii. pero sólo al materializarse en i i r i 1-esiiltaclo adquiere -al n ~ e n o s segiin el derecho positivo.con intfependericia de qiie conduzca o no a i i i i i-estiltaclo 1 1 0 deseado. La significación del resiiltado e n el tipo coiisistc en que lleva a cabo u n a selección dentro de las acciones que no responden al cuidado debido: toda acciori cliic no responde al ciiidado debido infringe.a tina lesión o peligro (no dolosos) de iin bien jiiridico. con niiic1i. coi110 tal. pertenece a la realización del tipo el qiie la acción que no responda al cuidado debido se haya niaterializcrdo e n la lesión de u n bien jurídico. Pues iina acción e s inacl~ciiada o incorrecta -en resiimen.i Si. sin d u d a .

VRS 5. sin duda. NJW 59. qiie no era objetivamente cognoscible por el rnédico.EXNI:J<. BGH. se le echa iin nino a la calzada. 5 8 3 . 111.). en la autopsia . Los resultados que que- . En estos casos. En iina operación quiríirgica. 11. Festgubc 1. El resultado causado tiene también sólo interés para el tipo si es la realización de la falta de observancia del cuidado debido. clocaí11a. en vez de novocaína. Ver MEZGER. i. En estos casos no falta el nexo causal [conlo creen erróneamente el RG y NAGLER. citadas p01. 1. LK (8" ed. pero s e habría producido igiialmente si la acción hubiera sido realizada con dicho ciiidaclo.sino la relación. OLG Sluttgart. 551. la lesión del bien jurídico. 23 c. art. que conduce iniprudentemente. La circunstancia de que el resultado se haya producido. exigida por el tipo. 351. Ejernplos (toi~iados de sentencias del RG. la acción imprudente ha cuusado. tan de repente. Lin médico emplea para la anestesia. Frank. 284. en caso contrario se debe absolver. debe ser probada con u n a probabilidad que linde con la certidumbre.): a un conductor. BGH 1 1 .cuidado. Este no es el caso s i el resultatlo ha sido causado por la acción qiie no responde al ciiidatlo debido. l . cle la producción del resultado y la Jalta de observancia del ciiidado debido. que es iiiadeciiada y el paciente se muere. BGH.LK (1944). pero la falta de observancia del cuidado debido era irrelevante para ello. 578 v SS. precisar-iiente. pues el resiiltado se habría producido también aunque la acción hubiera sido realizada con arreglo a diclio cuidado. 59. se advierte que el paciente se habría i~iuerto también aunque le hubieran puesto la inyección indicada de novocaína. como consecuencia de la -falta de obser-vuncia del cuidado debido. como consecuencia de s u estado. que habría tenido que herirlo aunque hubiera conducido con toda prudencia.

h) Las leyes más modernas s e conforman. cuando todas las condiciones s e . según s u concepto. 222. tiene que contar con los vehículos que pueden venir en dirección coiiti-aria. BGH 13. 351: HENKEL. además. que no pueda ver la curva. 62. El curso causal real e s el que tiene que ser adeciiacfo (objetivamente previsible) (RG 29. cada vez inás. VRS 15. 75). 1" y 49 del Reglamento del tráfico (St. NJW 56.d a n fuei-a de la previsibiliclad objetiva del hombre inteligente no pertenecen al tipo de delitos culposos. u n observador inteligente.V. pues el juicio cle peligro cs sieinpre iin jiucio c>x ante. BGH 3. según u n juicio objetivo. s e habrá realizado únicamente el tipo de las lesiones corporales culposas (ver RG 38. Ex post. Si sólo es objetivamente previsible u n a lesión corporal. cree u n peligro para los bienes jurídicos. LM. n o 1. No basta tainpoco que en lugar del curso causal no adecuaclo acaecido hubiera podido producirse "muy bien" otro adecuado. u n a acción qiie. puesto que e n el niomenlo de cortar la curva. de un bien jrir-íclico. en lugar de u n a lesión. pAi-rafo 2" del Código Penal. lo mismo que A.aba A.0.) y el art. que s e advierte en el ejemplo siguiente: si el conductor A corta una ciinra sin visibilidad. El cortar la ciii-va es u n a i~laniobra peligrosa. cliie prescinde de los factores reales ciiie no eran cognoscibles en u11 inomento detei-n-iinatlo. OLG Celle. con 1111 peligr-o. lleva a cabo iii-ia acción peligrosa. aiiiiqi~eclc. Ver los arts. BGH. 2 19. como resultado de los tipos culposos. 272. surge u n nuevo concepto de peligro. hacia la izquierda.sp~iés resiilte que no venía nadie por la pista c l i i c ocii1. El tipo se ve aqiii complicado por la diiplicación del concepto tle peligro. Al esigirse ahora. art. que la acción que infringe el cuidado debido haya puesto en peligro u n bien jurídico. 1451). pero no la muerte. 3 16. Ida acción que infringe el cuidado debido tiene que ser ya.

iconteciniiento determinado y s e pregiinta. con desconocii~iiento culposo cle s u conteiiido de alta trai ción o peligroso para la juventud. contienen delitos culposos de peligro de u n tipo especial. 3" a 6" y 21 de la Ley de difusión de publicaciones peligrosas para la juventud. entonces se supone que el bien jurídico ha entrado en el radio de acción de iiii . para saber si iina acción es peligrosa. . en relación con u n bien jurídico. 133). sino en el inomento e n que el bien jurídico entra e n el radio de eficacia de la acción. Otro co~iductoi(B) ha sido puesto sólo en peligro. El momento decisivo para la realización del juicio de adecuación. e n la pista de A. e s necesario realizar u n segundo juicio de adecuación. en cambio. Para saber si u n bien jurídico ha sido puesto en peligro. la acción de A es ya peligrosa en el inomento en que empieza a cortar la cuma. no la situación en el momento del comienzo de la acción. En iiuestro caso.han hecho cognoscibles. si ha sido p~iesto eri peligro. que tiene por base. 84 del Código Penal y los arts.el resiiltado es el peligro (abstracto) creado por u n a de las acciones de publicacion o distribución. si se encontraba realmente en la curva. desde este momento. si pocliu ser lesionado por u n efecto de clic h o acontecimiento. es el momento del coniienzo de la acción. sin ei1-it~argo. El art. 89. cuando éste realizó la inaniobra peligrosa. Si s e pregunta. 10. Versan sobre la publicacióii y dif~isión de escritos con u n contenido de alta traición y el ofrecer en venta o hacer accesibles a los jóvenes publicaciones de un contenido peligroso para ellos. difusión u oferta en venta (BGH 8. la lesión era segura o i i i l posible. El cuidado exigido consiste aquí en el examen del contenido de u n escrito antes de s u publicación.

436 y S S . . nota 122. 184).. : Hiriscri. Neg. i r .La realización de la acción típica y s u materialización en iina lesión o peligro de u n bien jurídico. 308. Ésta puede quedar excluida por las causas de justificación. 45 y S S . Pueden encontrar aplicación. el estado de necesidad supralegal (OLG Colonia. Sobre todo ello. Ftrialitat. : M~ui~~c A. 442). ps. constituye u11 indicio de la antijuridicidad. VRS 16. T a l b e s t a n d s ~ n e r k n ~ a l p. e . el derecho de uso de armas y el consentimiento del ofendido (KG. ps. VRS.T. ante todo: la legítirna defensa. 7. vcr Nrr:si:.

el juicio . como de u n a no dolosa. La antijuridicidad es. sino que hace al autor el reproche personal de no haber omitido la acción antijurídica a pesar de haber podido omitirla. La culpabilidad contiene. En esta doble relación. Si la antijuridicidad es el simple juicio desvalorativo de que la acción no es como debía haber sido de acuer-do con el derecho. como vimos.u n nuevo elemento. que es el que la convierte en delito. La culpabilidad no se conforma con esta relación de discordancia objetiva entre la acción y el ordenamiento jurídico. consiste el carácter especifico de reproche de la culpabilidacl. sin tener en cuefita si el autor habría p o d i d o satisfacer las exigencias jiiridicas.LA POSICIÓN D E LA CULPABILIDAD E N LA ESTRUCTURA DEL DELITO E1 concepto de la culpabilidad añade al de la acción antijurídica -tanto si se trata de una acción dolosa. del no dehcr ser antijuridica por poder ser jurídica. u n a doble relación: la acción del autor no es como exige el derecho. u n a relación de discordancia entre la acción y el ordenamiento jurídico: la realización de la voluntad no es como espera objetivamente el derecho que sean las acciones en el ámbito social. pues. aunque el autor podía haberla realizado de acuerdo con la norma.

Culpabilidad es la reprochabilidad de la resolución de la voliintad. C ~ L I ~ A U I I .desvalorativo de la ciilpabilidad va a ú n más allá y hace al autor cl reproche personal de no haber actuado correctamente a pesar de haber podido obrar conforme a la norma. sólo esto puede serle computado como "mérito" reprochado como "ciilpabilidad". U n problema distinto es el de si y hasta qué punto. aquello por lo que el autor hubiera podido dirigir s u c o n d ~ i c t ade acuerdo con la norma. culpabilidad de la voluntad. Toda culpabilidad es. por estar dotado de u n a voliintad. . con la misma razón. por consiguiente). tanto a la voluntad como a la totalidad de la acción). (Por ello puede calificarse de "c~ilpal~le". El autor habría podido adoptar e n lugar de la resolución de voluntad untijurídica -tanto si ésta s e dirige a la realización dolosa del tipo. el objeto primario de la reprochabilidad será la voluntad y sólo a través de ella también la totalidad de la acción. S u s dotes y s u s disposiciones -todo aquello qiie el hombre nieramente "es". en cor-i~paración con lo qiie hubiera podido y debido hacer de ellas o como las hubiera podido y debido emplear.piieden ser valiosas o de escaso valor (pueden ser también valoradas. Piiede incurrir sólo en culpabilidad el individuo.Y I »VOLLJNTAD: AL> LA C'IILPABILIDUD C O M O REPROC'HABILIDAD Y C O M O CONCEPTO VALOWTIVO 1. responde u n a corporación por los tfelitos cometidos por s u s órganos. Sólo acluello qiie depende de la voluntad del hombre puede serle reprochado conlo ciilpable. pero sólo lo cli~ehaya hecho de ellas o colmo las haya empleado. 5 11. pero no u n a corporación 1 1 otro ente colectivo. Y al ser sobre todo la voluntud de la acción. como si no aplica la dirección final mínima exigidaiina resol~icióil de voluntad corzforme con L a nonna. piies.

1953: SC:IILII. 2.isi. La culpabilidad es u n a cualidad valorativa negativa de la voluntad de la acción. 155. % 7 0 .ii~i.i... a la comunidad jurídica por s u conducta contraria al derecho. se denomina también. Ciilpabilidad es lo que adeuda el autor que podía actuar conforme a las normas. que repercute a ú n hoy muchas ve- . . muchas veces. a la reprochabilidad reproche de la culpabilidad y a la culpabilidad juicio d e culpabilidad. del nlodo más exacto. 2. 393 y 4 16 dcl Iicglaiii(~iito tributario del Inilxrio ( I U b g 0 ) : I. mediante la palabra. de "reprochabilidacl".. % 65. 237.AN<. 5 11).al ordenamiento jurídico personificado por el legislador o el juez. Slru/reclilliclic~ Mussnalirneil gcgerl Vcrhülidc. 1958: va a ú n m á s lcjos. La culpabilidad es u n concepto valorativo negativo y por tanto. Sobi-e la i-esporisal~ilidi~cl de los repi-esentantcs. iin concepto graduable. Con arreglo a este criterio. no miiy bella estilisticamente.1%52. Cap.un'c.iscii y 1 l. 2 10: I > O V . 53.sc. es más o menos culpable: pero ella misma 1 1 0 es la ciilpabilidad. 11. 32: L.z. ver ini Manual.I-I. Al representarse aquí -como en la antijuridicidad (ver cap. GA 54. Wi. Verliur~dl~~r~geri des 40. según lo importante que sea la exigencia del derecho y según lo fácil o lo difícil que le fuera al autor satisfacerla. 3. 25 1 : J~~:sciir~:cri. Por ello es falsa la antigua doctrina.:rjr:r{. La culpabilidad puede ser mayor o menor. 1. BGFI 5. La esencia de la culpabilidad puede ser definid a .V a .los arts. J L 54.NS. pero no es la voliintad misma. 261: IJRC. DRiZ 51.I:. 245: 1ji. 12. Esto no es nocivo si se tiene siempre presente el carácter metafórico de estas expresiones y se recuerda que la culpabilidaci es u n a cualidad negativa de la acción misma del autor y no está situada en las cabezas de las otras personas que enjuician la acción. la voluntad de la acción tiene (o es portadora de) u n a culpabilidad mayor o menor. E. 540: Scirivi:iz. 15. clciilsclieri Jitrisl<rrila~les.

antijurídica) puede ser culpable. en el art. por ejemplo. La culpabiliclad. es la voluntad de la acción. se examina la reprochabilidacl de la voluntad típica y antijiirídica: ¿en qué condiciones y en qué medida puede serle reprochada al autor como u n fracaso personal frente al ordenamiento jurídico? De lo dicho s e deduce que "pertenece" a la culpabilidad. En este capítulo se trata. el estado animico descrito en el tipo subjetivo). que designa muchas veces el todo con una simple parte ( l ~ a rpro s toto). en este sentido amplio. 263 de la Ley procesal penal (St. en general. como s u posible portadora. antijurídica y culpable. como s u soporte específico: sólo u n a voluntad (antijurídica) o u n a acción (típica. En el juicio de la culpabilidad. Es evidente cliie la culpabilidad en sentido amplio (corno voluntad de la acción culpable. antijurídica) culpable (en este sentido se habla. en cambio. e n el sentido relevante para el derecho penal. O.) del "probleina de la culpabilidad"). es decir la culpabilidad en sentido estricto y propio. u n a determinada voluntad o u n a determinada acción.ces. sino también el dolo. de la culpabilidad como cualidad o reprocl~ahilidacide la voluntad o de la acción. en sentido estricto (la reprochabilidad). Un estado anímico puede ser portador de u n a culpabilidad mayor o menor. La identificación de un estado anímico con la culpabilitlad obedece a la inexactitud del uso del lenguaje. no sólo la voluntad de la acción. en particular (como u n a espe- . P. C:iilpabiliclad. presupone. o (en el sentido inás amplio) la acciór-i (típica. [le (lile la ciilpabilid:i<l sea iin tleterminado estaclo anímico (por ejemplo. pero no puecie ser tina ciilpabilidad (mayor o menor). antijurídica. sin embargo. o como acción culpable) presupone conceptualmente la culpabilidad como cualidad (reprochabilidad). Por ello "pertenece" a la culpabilidad la voluntad antijurídica o la acción típica.

111. la voluntad de la acción -aunque es tan~biénportadora del reproche de la culpabilidad. No obstante. tipicidad y antijur-idicidad.OGMÁTICA MODERNA La comprensión de que la esencia de la culpabilidad consiste en la "reprochabilidad" es el resultado . La poleinica entre la ~Ioctririade la acción causal y la doctrina de la acción finalista no versa. del reproche de la culpabilidad. en el derecho penal. sin embargo. no son sólo elementos de la culpabilidad. es ya antes iin presupuesto de la antijuriclicidad de los delitos culposos. Por ello. la voliintad de la acción que como consecuencia de u n a falla de observancia del cuidado debido realiza en forma izo clolosa u n tipo. EL DESARROLLO NORMATIVA DE DE LA C O N C E P C I ~ N LA CULPABILIDAD EN LA D. aiinclue todos estos elementos son también constitutivos para el juicio de la culpabilidad (la reprochabilidad). sino sólo sobre si pertenece úr~icumer~te a la culpabilidad. "pertenecen" todos los caracteres del delito previos a tslla: acción (conducta). En la culpal~ilidadse examina hasta qué punto puede serle reprochada personalmente al autor esta voluntad de la acción. el dolo es ya antes u n elemento del tipo de los delitos dolosos y con ello u n presupuesto i~laterialde la antijuridicidad de estos delitos. sobre el probleIlia de si el dolo pertenece tumbieiz a la cillpabilidad (como sil posible portador). sólo lina acción (o conducta) típica y antijuridica puede ser ciilpable.es ya ar-ites u n elemento de la acción. Este es el problema nuevo y específico de la culpabilidad dentro del concepto del delito. A la culpabilidad.cie de la voluntacl de la acción). en el sentido del derecho penal. sólo ella puede ser portaclora.

r.IN(~ (Urrscl-r~tld. nos cncontrainos ante el resultado de iina . ¿En qué debía consistir la relación anímica del autor con el resultado en la culpa inconsciente? La culpa inconsciente fue el primer escollo en que s e estrelló la concepción psicológica de la ciilpabilidad. Fj 1).Notstar~d. por lo menos en el dolo. KOI-~LRAUSCI-~ ( R ~ f o r m1. puesto que en ella falta la relación psiqiiica del autor con el resultado. El intento de RADBRUC H (2 24. lo misino que en la constatación de la antijiiridicidad. .de rin largo proceso de desarrollo. la culpabilidad debía ser "la relación animica del autor con el resultado". El primer paso para la coinprensión del caracter normativo de la culpabilidad lo dio FMNK (Aujbau d c s Scl~~cldhcgr¿Jk. 191O). G 0 1 ~ ~ s c ' ~ ~ l r n . como elemento esencial. Todo lo externo-objetivo era asignado a la antijuridicidad y todo lo interno-subjetivo a la culpabilidad. En estas dos consecuencias erróneas se advirtió que la concepción psicológica de la culpabilidad era insostenible. Doir~lz(Aufbau. 1913). Pero aíln antes que e n la antijuridicidad se advirtió aquí la imposibilidad de realizar la separación entre lo externo y lo interno. 344) de construir la culpa de u n modo puramente psicológico fracasó. 1922) y la doctrina dominante. en cambio. En la dogmática moderna s e separaba al principio lo "externo" e "inte~-no". Aíin no s e había aclarado. lo "objetivo" y lo "subjetivo" (ver cap. 111. a ú n s e incluía la "relación psíquica" en el concepto de la culpabilidad. Scl-ruld rind Sclruldstufei-2. 194) creía. 1907) y le siguieron pronto BEI. que de estas dificultades había que deducir la consecuencia de que la ciilpa (inconsciente) no era tina forma de la ciilpabilidad. (Dc. 3 2 ) fue el que dio el paso decisivo liacia "la coniprensión de qiie en el jiiicio de la ciilpahilidad. FREUDENTHAL (Schzrld L L T I ~Vorwurf.eirz Scl-iuldproblern. la relacioii de la reprochabilidad y "la relación psíquica del aiitor con el resultado". sin embargo.

(lile había (ll~eclad e~ n aquel a u t o r s i n patria.itl.ia (Ir la ai-ili~~iriclicicl. erróneaniente al concepto de culpabilidad: priinero los elementos s u b jetivos d e lo injusto v liiego la voluntad d e la acción.ii-art c>i-rscIt. separó tajantemente la vulorclcióri (reprochabiliclad) y sii objeto (dolo) y redi~. 1x1-o n o ca1)i. IAI ciistincioii clc la \.iciOri e n los cii\rc.En e s t e proceso 110 s e h a perdido ilinguno d e los elemeiltos anteriores.aloracióii y clc SLI ol?jeto c s posil~lc: y obligada Iógicctrricrit(~.Estos i..1 ~ i i i ( .iila culpal)ilitlad a la incra vaioi-ación.j~iritliciclatI (le la c-oiiclucla. a elementos anímicos.jo el concepto clc la culpabilidad a la valol-ucióri del ot~jeto.cles e r elciiieiilo c~oiistitiitivo clc 1:i ¿iiiti.eleniciltos Frieticos cluc rio son ol!jeto tic c~oiisitlcracitiii r n los clcincntos aiitcriores del coiicrpto dcl delito.tr. ción. e n el tipo (siil~jetivo) Las cloclrinas cle-1 tipo y cle lo ii?jiisto d a n cabida. i-c.i distiiicitin d r la vuioi-acióri v sii ol.iic.isl¿iclaclos al tipo y ¿i lo i i q ~ i s t o por razoiics dc cal-. iiifIs rluc i n 1.1 tl(. como u n a especie d e la voliintacl final de la a c d e los delitos clolosos2'l. El 11rol)lt~iii:icoiisistc. los eleii~ciitosficti(~cis q u e iiitc>grnii cl olactr) cle la v. con arreglo al cual s e examina si la voluntacl (le la acción e s cull~ahle.clcn sci. . e n u n principio. p i x s . qiie h a bían sido atribuidos. n o coi11prende. s u lugar apropiado. los elementos subjetivos-animicos v coiiserva sólo el criinen norinativo d e la r-eprocl~ubilitlud. cllie n o p~ii.ictcr lógico Ida inipiilabilidncl c l r la acc.icXto. Siguiendo el cainiiio iniciado por DOHNA.rsos c.i r 1 la iriscrrióli cor-r-cc(cccit. e n cambio. eni1~.i aiitij~iridicitlatly la i n i p ~ i t a l~iliclacl. c a d a vez mfis. con lo cual estamos e n condiciones de poder llegar a la '"~n c. Lo i~iisiiio s~icvde cori la (*onc~ic. como tal. sino q u e cada iino h a recibido sil liigar i n á s apropiado.irgo.i~ctlor-acióri".ilor. la doctrilla d e la acción finalista asigna al dolo. El concepto de la culpabilidacl.cl~ic.ión aiitijiii-íclica n o p ~ i i d c s e r ri~inc-a Iógicai~ic~iitc c.lei~iciito coiistitiitivo clc s u ant ijur-idicidacl. 11~11.i o clr la ciilpabiliclatl s e s i g ~ i c n1vniei1do r i i c ~ i e n t a sin . dehido al coilocimiento de la e s t r u c t u r a final d e la acción.(:jc:niplo la concicncia clc 1.lviiiciitos iio 11iic.lito.

del objetivismo causal-). por tanto. la culpabilidad queda completamente depurada de elementos extraños. 5 1). de la participación. s u depuración de elementos extraños. . en la doctrina de la participación. VIII. por ejemplo. La doctrina de la acción finalista no debe ser confundida. gracias a la acentuación de la función objetiva de la voluntad. de la tipicidad y antijuridicidad de los delitos dolosos y culposos del concepto de la culpabilidad. conduce en muchos lugares a u n a mayor objetivación del derecho penal (como. del error sobre el tipo y del error de prohibición. Las objeciones tradicionales a la doctrina de la acción finalista por "la subjetivización de lo injusto".1 :32 El. claramente todo el contenido objetivo y subjetivo de la acción típica. En los delitos culposos. subjetivado en lo más mínimo. al incluir la infracción del cuidado debido en el tipo. por ello. NIIISVf) S1S. como la que sustenta recientemente GEKMANN. o "el vaciamiento del concepto de la culpabilidad". 1 1 0 IJISNAl solución correcta de los problemas de la acción. A. ni queda. con ello se destaca. sin embargo.m 1)I:I. son. Con la inclusión del dolo en el tipo no se le quita a éste ningún elemento objetivo. puesto que la actitud subjetiva del autor en relación con el hecho es un elemento constitutivo de la reprochabilidad (ver el cap. con u n a concepción puramente subjetiva de lo injusto. completamente infundadas. I)l:l<lií . con el destaque el desvalor de la acción. etcétera. quedan constituidos el tipo y la antijuridicidad. por otra parte el objeto del reproche de la culpabilidad no queda reducido. en realidad. en absoluto.I'I~:iZ. al mismo tiempo. por ello. así como la esencia y los elementos constitutivos de la culpabilidad. El supuesto "vaciamiento del concepto de la culpabilidad" es. al no atender a la voluntad subjetiva del autor -aquella consecuencia. sino que. precisamente.

Sólo aquello que depende de algún modo de la voluntad del hombre puede serle reprochado como culpable.una resolución de voluntad conforme con la nornla. culpabilidad de la voluntad. pues. por tanto. Toda culpabilidad es. sino en el sentido concreto de que este hombre. El reproche de culpabilidad presupone. es decir. como si no responde a la medida mínima exigida de dirección final. puede serle atribuido como "mérito" o reprochado como culpabilidad. pero sólo lo qLie haya hecho de ellas o cómo las haya empleado. El autor habría podido adoptar en lugar de la resolución de voluntad aritijurídica -tanto si va dirigida dolosamente a la realización del tipo.pueden ser valiosas o de escaso valor (pueden ser también valoradas. conforme con la norma. S u s facultades y s u s disposiciones -todo aquello que el hombre simplemente "esn. en comparación con lo que debía haber hecho de ellas o cómo debía haberlas empleado.LOS PRESUPUESTOS EXISTENCIALES DEL REPROCHE DE CULPABILIDAD: LIBRE ALBEDRIO E IMPUTABILIDAD Culpabilidad es la reprochabilidad de la resolución de la voluntad. que el autor hubiera podido adoptar s u resolución de voluntad anti-jurídica de u n modo más correcto. por consiguiente). erx esta . y esto no en el sentido abstracto de que algúrz lzonzbre en lugar del autor.

1929. que se inicia con DARWIN y que llegó a ser dominante en la segunda mitad del siglo XIX. LOS PROBLEMAS L)EL LIBRE ALBEDRIO Los problemas del libre albedrío presentan tres aspectos diferentes: uno antropológico. ¿Es posible teóricamente la adopción de la resolución de voluntad correcta en lugar de la falsa? (El problema del libre albedrío.situación.) 5 1. había enraizado profundamente al hombre e n el mundo biológico -de acuerdo con el pensamiento mecanicista de la época. en otros dos: 1. 36 1 y S S . G E I I L E N Der . ¿tenia esta capacidad el autor concreto? (El problema de la imputabilidad o -mejor. V . s u inteligencia u n a mayor y más fina diferenciación de los instintos animales. 1952. J oJJ: Recht. 1950: R o i iizcr<r:~. ~ Die Schicliteii der Personlichkeit. 5" e d . Osferr. LOI~ISNZ. hubiera podido adoptar s u resolución de voluntad de acuerdo con la norma.de la capacidad concreta de culpabilidad. (Es conveniente recordar que Franz VON LISZT había basado con-ipletamente en esta . El hombre era únicamente el último eslabón de la especie de los primates. La teoría evolucionista. El aspecto antropológico Ver. . Este problema se descoinpone. 358. Die Slellur~g des Menscher-i irn Kosmos. sobre esto. ps. Sciir. 2. .) 2. tradicionalmente. . En caso de que se admita esta posibilidad. Zeitschr¿ftJiir Tierpsychologie. de modo que desde el instinto animal a la inteligencia humana debía existir u n a linea evolutiva directa. Mensch. 5" e d . 3 (1951). uno caracteriológico y otro categorial.p. 1. Si-or~ii.:id~n.

que. de 1882. de conducta. cit.. es tan constitutiva para nuestra especie como la perturbación de las formas heredadas de la conducta: la del pensamiento racional. La pérdida de "aquellos estados de equilibrio en que se encuentran los impulsos. 370 y SS. cit. ps.). El hombre. por coilsiguiente. 4 . 362). el hombre se caracteriza riegativamente por u n a gran libertad de las formas innatas e instintivas de conducta y positivamerite por la capacidad y la tarea de descubrir y realizar por sí mismo la conducta correcta por medio de actos inteligentes. es también u n ser especialmente indefenso. con la cual el hombre s e revela como responsable de s u acciones. En contraste fundamental con el animal. instintivas. iina gran involución de las formas innatas de conducta. LORENZ) han puesto de manifiesto que no es u n a mayor diferenciación de los instintos animales.) Estas concepciones se h a n revelado como insostenible~. desvinculadas de las 'reglas del juego' innatas de la conducta instintiva" (LORENZ. . según s u esencia. El hombre se caracteriza por u n gran retroceso de las formas innatas. sino "precisamente. GAR~FALO y Fc I ~ I con ~ I estas doctrinas naturalistas. p. ] y los esquemas innatos en cualquier otro animal" hubiera sido mortal para la subsistencia de la especie huinana si no "se viera cornpensada por una deterniinada capacidad. por s u gran "libertad de los instintos". lug. ordenado categorialmente y sobre todo s u aplicación en el problema categórico. al contrario. el presupuesto de los actos libres de la inteligencia" (LOKENZ. . por no hablar de la íntima relación de la scuolu positiva ituliaria de Lo~unoso. lug.doctrina s u Programa de Marburgo de la pena final.No sólo filósofos sino también zoólogos y psicólogos de animales (STORC~I.. los movimientos instintivos (. de aquellos reguladores biológicos que conducen al animal con seguridad.

El animal posee u n sistema de acción. como persona. segiin los cuales tiene que dirigir por sí mismo s u conducta por medio de actos responsables. este es el criterio decisivo. como una caracteristica positiva y decisiva del hombre. . el hoinbre tiene que adquirirlo. .I. p. "Al animal le es inmanente el sistema de acción típico de s u especie. cada uno para s u persona.en un periodo de aprendizaje. Sólo el hombre. en virtud de la transmisión hereditaria. para poder vivir" (STORCII. Al hombre. que lo separa ya existencialniente (como homo pl-zar~onterion) y no sólo normativamente (como horno noumer~ori)de todo el niundo animal. s u sistema de acción -en el fondo. Al hombre no le es dudo biológicamente el orden de su existencia. llenando s u s disposiciones. m á s exactamente. al que diera SCHILLER expresión clásica en Gracia y dignidad: "En el animal y e n la planta la naturaleza no sólo indica el destino. como iin sentido vinculante de la vida. la vinculación de su espíritu a los criterios de la verdad. cit. lug. que es indestructible para los meros seres naturales y de dar comienzo en sí a u n a serie completamente nueva de fenómenos". sino que lo realiza también ella sola. individual-especifico. El hombre es u n ser responsable o. como al animal. u n ser con u n a disposición a la responsabilidacl. le indica sólo el destino y le confía s u realización (. . sino que le está confiado responsablemente como tarea.:I<) corresponde. tiene entre todos los seres vivos el privilegio de romper con s u voluntad el anillo de la necesidad. Con ello vuelve la antropología filosófica (como la moderna psicología comparada) al antiguo conocimiento filosófico.I\ la "iillertacl existencia1 y desvinculación de lo orgánico" (ScIIEI. Cada hombre tiene que elaborarse. del sentido y del valor. 366). sin embargo.). pero vacías de toda forma detallada de ejecución.. en cambio. dadas de u n modo general.

las uspii-aciones ai-iimicas " m á s elevadas". Nos encontranios acl~iícon u n segundo concepto n-iíls 1-esli-irigido tle voluntad.: I.1. lo a r r a s t r a n y t r a t a n d e impiilsarlo a ixna acción. Sobi-e estos in-ipulsos de la capa profunda s e eleva él "mismo". La clirección Sinal qiic.zi:i. e n el sentido e n q u e l-iemos l-iablado d e ella h a s t a ahora. lug. las pasiones. s e reSería.:i. que s e orienta s e g ú n seiiticlo y valor. qiie coiiiprende totlos los impulsos clirigidos a la realización cle iin fin. de modo que a p a rece como iina víctima pasiva d e los inipiilsos. los intereses. H a s t a h o r a hal~ian-ios ~itilizatloeste tériliino e n un sentitlo rixus unyilio.1. II(v. lo toman. esclusiva~-iiente. a la foi-nlii esl~ecilicad e I-cralizacióritle los lines cle los inipiilsos e n c.liabiaii-ios analizado h a s t a horil. El retroceso tle las formas i n n a t a s d e coi-icliicta y la apar-ición d e i i r i Yo conio centro responsrible. qite afectan al Yo. como centro regulador que los dirige conforme a sentido y valor: los actos tlel pensarnienlo.ccioil cic lu acciór~). No s e ( r a t a aqiii d e la dirección del suceder causal exter-no -por consiguiente de la finalidad. A esLe 1-esp~cto el-:i indiferente a qiié clase cle i n ~ p i i l s o o)>(:- .ii~c~ici~:i:.1icri.. por ello. h a n liecho qiie la estructura animica del hoinbre tenga u n a plur-ulidacl d e capas. etc. cit.r. incliiso los impulsos instintivos. qiie s e apoyan e n razones lógico-objetivas y d e la \roliintacl.1 miii-itlo estei-ior (dir-c..Ai!/bciic dc. 428 y siguiciitcs. procedentes de los instintos. pasiolies y aspii-aciones. Una "capa profunda" coinprentle los iil-ipulsos vitales d e la conservaciói~d e la especie y la aiitoconseivación. ps.2 . % 60. los deseos.ii.I'oi-sori: L\'i. lo cautivan.:i:sc. El aspecto cal-uctci-ológico Vc. las iilclinacioiies.sino de la dirección d e los iinpiilsos ariirnicos.

exclusivamente en la capa profunda. no se experinientan ya sólo los iiiipul- . del Yo-centro (del pensamiento y de la voliintad).deciera la decisión de la acción: también las acciones instintivas y pasionales "que siguen inmediatamente al impulso" están dirigidas desde el fin anticipado: toda acción "está basada en u n esquema anticipado de s u curso y del resultado" (LI. 13. Todos los impulsos tienen u n doble aspecto: u n a determinada fuerza y u n determinado contenido de sentido.sino los impulsos que apremian para s u realización (direcciónde los impulsos). tan pronto como intervienen los actos de dirección. Studium Generale. Ahora bien. 238) Ilega a u n a concepción demasiado restringida de la doctrina de la acción [inalisia. en caso de contraposición entre ellos. el más fuerte vence y somete a los otros (la llamada lucha de los impulsos). sino el contenido de sentido y de valor de los fines de los impulsos. es decir. s u fuerza. en el sentido restririgido que hemos de comentar ahora.:RS<:FI). HENKEL (Der Menscl~ini Reclil. La decisión de la acción es entonces sólo el resultado del impulso que h a llegado a dominar. En cambio. es decir. Los impulsos pueden ser también dirigidos. Los dos aspectos pueden no coincidir: la fuerza puede ser grande y el contenido de sentido pequeño y al contrario. mientras los impulsos discurren como vivencias "emotivas". El criterio de esta dirección no es la idoneidad de los medios para alcanzar el fin. t . sin embargo. Objeto de esta dirección final no es el suceder causal externo en todo caso no de modo inmediato. Al no diferenciar debidamente la dirección de la accióri de la dirección de los impulsos. decide sólo. conforme a sentido. p. La función anímica correspondiente es la voluntad. y precisamente según s u contenido de sentido y de valor para u n a configuración de la vida que s e extienda más allá del momento presente.

Z 60.I . que le está confiada de modo responsable después de la desaparición de los instintos biológicos. coiiforme a sentido. las aspiraciones.sos en s u fuerza er-ilotiva. Todos los fines materiales proceden -tanto en lo bueno como en lo inalode la capa profunda.. Después de este deslinde existencia1 del probleii~a del libre albedrío no piiecle tratarse ya de la pre- .~. sin embargo. tanto si es adoptada de u n modo instintivo o conforme a sentido. puede convertirse e 1 1 fin de uiia decisión de la acción. Los actos de la función del Yo (del "mismo") discurren en el medio del sentido y no de la fuerza causal: los motivos del pensamiento y de la voluntad son las razones objetivas. es decir. orientada en el sentido. 428 y siguientes. en las que se apoyan. ps. u n a aspiración. Sólo acluello a lo que nos incita y arrastra u n impulso instintivo. no causales. En este proceso. de acuerdo con este contenido de sentido. consiste. También en este proceso son los impulsos de la capa profunda el presupuesto material de los actos de dirección conforn~e a sentido. s e convierten en motivos. La significación insustituible de la función de clirección de la voluntad. en que hace posible una nueva configuración de la vida humana de acuerdo con la verdad. u n interés. sino que son comprendidos en s u contenido de sentido y s u significación valorativa para u n a configuración correcta de la vida. el sentido y el valor y permite. los intereses. los actos del pensamiento y de la voluntad. Wi:izt. etcétera.i. Vci.I A I ~ M A NEtliik: . el impulso valioso es permitido y el contenido de fuerza del no-valioso. destruido. al hombre la regulación de s u s impulsos. con ello. son los fines de los impulsos instintivos. al apoyarse e n ellos la decisión de la voluntad como en s u s razones objetivas (lógicas o valorativas).

puesto que el autor posterior no debe tener ninguna relación con el anterior. puesto que en otro caso estaría ya determinado por algo. al sujeto responsable: si el acto de voluntad del hombre no estuviera determinado por nada. únicamente. el indeterminismo destruye. A la solució~l nos aproximamos sólo mediante el reconocinliento de la concurrencia de varias formas de determinación. sin embargo. nada que ver con el anterior. En el monisrno causal no es posible. que podría ser hecho responsable de s u s actos. es decir.debe estar necesariamente prefijada. el reproche de que el hombre haya adoptado la decisión falsa e n lugar de la correcta. ni a través de u n sujeto idéntico. al sujeto idéntico. ni de modo inmediato. puede hacérsele responsable de haber adoptado la decisión falsa en lugar de la correcta? La respuesta no puede ser hallada por la vía del indeterminismo tradicional. El error del determinismo tradicional consiste en la creencia de que existe sólo u n a única forma de determinación. que desde comienzos de la edad moderna se suele considerar que es la causalidad. sino sólo del "cómo": ¿cómo le es posihombre el dominio de la coacción causal por de u n a dirección orientada en el sentido. el n~onisn-io causal.del "sí". En el ámbito del acontecer externo de la acción hemos visto ya u n a conformación del vínculo causal gunta ble al medio virtud . puesto que toda decisión -con indiferencia de si es falsa o correcta. pues éste destruye. sin duda. precisamente. Con esto. por consiguiente. e n de la cual. precisamente. El indeterminismo convierte a los actos de voluntad en u n a serie completamente inconexa de impulsos aislados e n el tiempo. del que surgió la decisión. el acto de voluntad posterior no podría guardar ninguna relación con el anterior. El estado posterior del sujeto no debe tener.

Aquí interviene u n a nueva forma de determinación: el resultado no es ya la resultante ciega de conexiones asociativas anteriores.por el nexo final. Lo que resulta esta prefijado por causas anteriores. No s e trata ahora de la libertad de la acción. puede observarse a ú n claramente la tendencia animica a cometer el antiguo error: la pluma s e dispone a trazar el antiguo rasgo equivocado. Si se presta de nuevo más atención y no se escribe ya la palabra de u n modo tan mecánico. de los in~pulsos ar~írnicos del hombre. Este acontecer defectuoso discurre todavía completamente por vías causales: u n a determinada conexión asociativa produce el resultado en iin proceso ciego. sino que se determina ella misma. de acuerdo con el objeto que tiene a la vista. o sin la concentración necesaria. conforme a sentido. como es sabido. por consiguiente el fin que tiene a la vista. Los elementos del objeto y s u s relaciones objetivas son las razones videntes en las que el acto de . de u n modo vidente. errores típicos de escritura. Esta forma de determinación se d a en todos los actos de conocimiento: la comprensión de la estructura interna de u n objeto no es el resultado de conexiones asociativas anteriores o de otros factores causales. Si me doy cuenta de la equivocación constante y hago u n esfuerzo de atención. sino de la libertad de la voluntad. Ahora tenemos que ver si es posible la dirección. sino que el contenido de sentido que s e propone realizar el autor. en cuanto viene la palabra. percibo todavía la antigua tendencia asociativa. Siempre se equivoca uno en la misma palabra y del mismo modo. El problema que aquí s e plantea puede ser aclarado por medio de u n ejemplo: Cuando se escribe durante mucho tiempo. pero la supero por medio de u n acto dirigido de acuerdo con el sentido y escribo la palabra "correctamente". se producen a menudo. es el que determina la ejecución del acto.

la forma fundamental de realización de los actos finales: mientras que e n la causalidad el efecto es la resultante ciega (indiferente a sentido) de los factores causales existentes en aquel momento. a s u vez. La forma de ejecución de los actos de pensamiento revela. las que determinan los pasos del pensamiento. con la máxima claridad. en la finalidad el fin determina los pasos que a él conducen. como en la predestinación). Pero estas condiciones previas. son el presupuesto necesario de la existericia de actos de pensamiento. por ello. como e n las conexiones asociativas. Que el pensamiento se basa también en una infraestructura causal s e advierte ya en el hecho de que s e vea dificultado. pero s u relación con los demás impi~lsos. e n los estados de cansancio. u n impulso de la capa profunda (u11 interés en conocer). es decir. apoyándose en las cuales el pensamiento s e abre por sí mismo camino hacia él. sino según s u . son mera "infraestructura". o impedido completamente. sino según razones videntes.pensamiento apoya s u s diversos pasos. Natiiralmente que para el querer conocer -como para todo acto de voliintad. sino porque contiene las razones videntes. como condición material. de acuerdo con el contenido lógico-objetivo del estado de cosas que tiene a la vista. arrastre hacia sí ciegamente los diversos actos (como u n a especie de causalidad final. quizás contrarios. No son las c a u s a s ciegas. pero no de modo que él. causales.es necesario. que los actos de pensamiento sean completamente independientes de causas. sin embargo. no se determina e n el proceso del conocimiento segíln s u mera fuerza. diversos pasos del pensamiento. pero no de la forma de s u ejecución: el niodo como discurra el pensamiento no se determina segíin causas ciegas. sino que este s e determina a sí mismo. Pero no sólo 1-0s sino también los impulsos para pensar no pueden estar determinados únicamente por causas anteriores. Con ello no se h a dicho.

Dicho de otro 111odo: si el conociiniento ha de ser posible. ciegamente. la posibilidad de poder elegir arbitrariamente entre el sentido y lo absurdo. p.~c~. la admisión de u n a libertad así. Mieiitras lo no valioso cit.- . por consiguiente. el valor y el desvalor (así. de nuevo.la libertad de poder actuar de otro n-iodo (por consiguiente. que debe ser afirmada frente a los inipulsos contrarios. sin fundamento. HARTM A N N .no pueden ser negadas t a m p o c ~ razonablemente s u s condiciones necesarias: esta es la significación permanente del arguniento del conocimiento para el problema del 11bre albedrío. también mal. por ejemplo. Libertad de la voluntad es la capacidad de podei regirse conforme a sentido. que no estén fijados. sino para poder actuar coriforn-ie a sentido.ción causal. el sujeto cognoscente no piiede ser únicamente objeto del juego de s u s impulsos. sino también que el sujeto pueda asumir con propia responsabilidad la adquisición de conocimientos como una tarea plena de sentido.espo~~sabilid. indiferente a sentido. p a r a la aii todeterminación confornie a sentido. sino que tiene que tener la capacidad de comprender el impulso del conocimiento colno una tarea plena de sentido. por condiciones previas). El conocimiento supone no sólo que s u s diversos pasos discurran de u n nodo no causal (es decir. Pero como la posibilidad de conociriliento no puede ser negada por principio -puesto que la rnisma negativa implicaría iin conocimiento. 714. La libertad no es. Ethilc. ciega. Es la libertad d e la coac. No es -como cree el indeterminismo. al caniino erróneo del indeterininismo v destruiría el sujeto tlc la i.contenido de seiltido conio tarea objetiva: el conocimiento es sólo posible si puede ser asumido responsablemente como la realización de u n a tarea planteada al sujeto y comprendida conforme a sentido. nos conduciría solo. es decir. o de u n modo absiirdo). de asui-iiir la responsabilidad por el acto de conocimiento.

Con ello s e h a llegado ya al limite máximo del análisis del problema de la libertad. No es la decisión conforme a sentido a favoidel inal. Las dos tratan no sólo metodológicainente el ~nisrilo objeto de 1111 lodo diverso. La pregunta acerca de córno puede el hombre liberarse de la presión causal para la autodeterminación conforme a sentido y asiiinir esta como una tarea plena de sentido. el dejarse arrastrar por inipulsos contrarios a valor. Mala voluntad es dependencia caiisal del impulso contrario a valor y por tanto. . eii l a crii~-iinologia aparece. voliintad no libre. apetito sexual. animosidad.) y no h a intervenido todavía el acto de la libertad. La pregiinta niisina carece acliii de sentido. qiie le es reprocliatlo a1 autor coiilo culpable y es sancionado con u n a pcila. Este análisis del problema de la libertad permite aclarar la relación del derecho penal y la criiiiinologia. En la falta de este acto se basa el fenómeno de la culpabilidad: culpabilidad es la falta de autodeterminación confor~ilea sentido en iin sujeto qiie era capaz cle ella. no puede ser contestada. L a s dos afirmaciones parecen escliiirse por contradicción. codicia. en todos los aspectos. lo hace en la fornia de la presión caiisal (como ira. lo mismo que la pregiinta acerca de cómo ronsigiie la causa producir el efecto. sino el quedar preso y dependiente. ansia de poseer. co~iio1111 protiucto caiisal de la disposiciói~y el niiindo circunciante.termina al hombre. envidia. La libertad no e s u n estado sino u n acto: el acto de la liberación de la coacción causal de los impulsos para la aiitodeterminación conforme a sentido. etc. e incluso u n a contradicción. sino qiie parecen tratarlo lambii-ii objetivainentc conlo si fueran dos objetos distintos. Mic-ntr-ascliie en el derecho penal el delito es (-011cebido coino iin abuso de la libertad. Entre los conociniientos de las dos ciencias parece existir u n raro contraste.

parte del conociiiiieiito antropológico de que el hombre. coino ser determinado a la responsabilidad. en efecto. La culpabilidad no significa "libre" decisión en favor del nial. o en parte. ps. Cooi:. El delito es.. 1. Los pr-ohlcn~us d e la cor~stutaciórz de la inzputabilidad Con el conocinliento de que el hombre. Ilie Hrr~u-teil~cilg der %~~rc.El análisis de la libertad pone aqiií de manifiesto que e n realidad no existe una contradicción. en la gknesis del delito ( S A U E F ~ .~c. de una voluntad libre y no del concurso de la disposición y el mundo circundante.. 2 1 3 y Delilile. Ver K. El clereclio penal 110 parte tanlpoco de la tesis iiideterminista de que la decisión de cometer el delito proceda enleramente. Scr iru:ir>r:rz. La culpabilidad no es u n acto de libre autodeterminación. 1956: Miszc. . por ello. enteramente. L I producto ~ de factores causales y la suposición e incluso la indicación clel porcentaje en que la "libre voluntad clel autor" haya participado.cliriur~gsJQ~~i~jIceil. Mezger-- Festsclrrijl.: Srsisi. sino quedar preso de la coacción causal de los inlpulsos siendo el sujeto capaz de aiitodeterniinación conforme a sentido. ps. es capaz de iina . Ühcr i~ioliviscli i~r-iklare 1. corno ser determinado a la responsabilidad. sino precisamente la falta de u n a decisión conforme a sentido en u n sujeto responsable. está existeilcialmei~teen condiciones de encauzar finalmente (confornie a sentido) la dependencia causal de los impulsos. 3" ed. I<rinlinologie. r. 1959. S S . 59 y SS. 14 1 y SS. junto a la disposición y el ~niiiidocii-ciindante.rsr<.) es un juego peregrino.i. ps.

sI e I I I sulcto 1-a'izoiir~bli. con razón.. La capacidad concreta de culpabilidad de u n hombre no puede ser nunca oQeto de conocirniento teórico. puesto que a menudo enSerilios inentales graves defienden obstinadamente s u impii ta1. sin duda.ilidad. u n a definición general de la naturaleza del hombre y de s u libertad. era realmente capaz de autodeterminación conforme a sentido. pues el "objeto" de que aquí se trata. pero no se sabe todavía si este hombre. coi110 las enfermedades mentales. el que algo s e a real no cabe deducirlo de conceptos generales. sobre todo por terceras personas. por ello se niegan. etc. de la i s l ) ( ~ ~ .jiiicio científico. los psiquiatras. Ahora bien. Acliiel acto. e n la sitiiacion concreta.i por encinia del iiiilnclo de los objetos. Toclo conocirniento científico encuentra aquí sil limite. Una constatación de este tipo no e s u n juicio general sobre la esencia. sino sólo averiguarlo de iin modo enipírico-práctico. conscientes de s u responsabilidad. s e ha logrado ya.~ ' ~ p<ir.i ~ ( ' l . i( 3 ~ n ~ e r t i ~ e11 . a responder "cientificamentc" a esta pregunta. . e incluso la propia conciencia de la capacidad de culpabilidad no e s u n criterio fidecligilo cle s u existencia. Pueden constatar la presencia de determii~ados estados anormales del espíritu. del que s e deriva u n a afirmación sobre la realidad individual. la capacidad concreta de culpabilidad. pertiirbaciones de la coricicilcin. sino u n juicio existencial. Esta experiencia empírica plantea aqiii precisamente especiales dificultades. por el qiie el hombre s i clc\-. pero la excliisión de la capacidad de ciilp~biliclacle n estos estados excede ya de sil -conlo de todo.autodeterminación conforme a sentido y con la comprensión de la estructura categorial de esta forma de detei-ininación. piieslo que no puede convertir en objeto aquello (lile por prli~cipio no es pasible de objetivación: la subjeli\riílacl clcl siijeto. no es pasible de percepción.

3" de la Ley de los Tribunales de menores de 1923) define la capacidad de culpabilidad por medio de los caracteres de la autodeterminación conforme a sentido. un elemento de c o ~ ~ o c i ~ n i e (ir-itelectual) nto y un elemento de . pues. Arts. que dan u n contenido positivo a la imprecisa "libre determinación de la voluntad". u n acto teórico. La definición legal d e la imputabilidad Mientras que el art. es capaz de culpabilidad. Capacidad de culpabilidad (imputabilidad) es. no es. 2. 51 en s u redacción originaria definía la capacidad de culpabilidad de u n modo impreciso como "libre determinación de la voluntad". por ello.no puede ser nunca objetivado. La capacidad de culpabilidad tiene. sino u n acto puramente existencia1 y de carácter "comunicativo": es el reconocimiento del otro como tú. estos son los que por s u juventud (y sordomudez). formular este juicio de modo negativo que de modo positivo: excluye entonces a todos aquellos hombres que no son todavía. que no puede ser convertido nunca en objeto sin ser destruido en s u mismidad. en conexión a s u vez con el art. la capacidad del autor: a) de comprender lo injusto del hecho y h) de decidirse de acuerdo con esta comprensión. por ello. como s u s ceptible de determinación plena de sentido y por ello tan sujeto responsable como yo. como igual. Es lo absolutamente no-objetivo. capaces de la inisma autodeterminación plena de sentido. según ello. no son capaces de culpabilidad. 3" de la Ley de los Tribunales de menores y 51 y 55 del Código Penal. o no son ya. El juicio de que u n hombre determinado. Es más fácil. en s u nueva reducción (basada en la Ley contra los delincuentes habituales peligrosos de 241 l l / 1933. o por s u anormalidad mental. e n u n a determinada situación.

133 y siguientes. 122). ps. . Solo la s u m a de los dos elementos constituye la capacidad de la culpabilidad (ver RG 73. Si falta uno solo de ellos. ver mi M a n u a l .voliintacl (voluntario): la capacidad de comprensión de lo injusto y de la determinación de la voluntad (conforme a sentido). el autor no es capaz de 2ulpabilidad. p. Sobre la regulación legal. c-n particular. por juventud o por 2stados mentales anormales.

.CULPABILIDAD Y PERSONALIDAD Ver WELLEI~. En este lugar tenemos que completar nuestras consideraciones carcterológicas anteriores (cap. sería imposible. 2). Z 60. 4" ed. Esta falta puede ser u n fracaso único del Yo-centro responsable de la persona. Der Menscl-i. VI.. Die Schichlei-rder Personlichlceit. si la personalidad se encontrara sólo con este Yo-centro puntiforme . Los impulsos de la capa profunda quedan sometidos al Yocentro (a la función del Yo. a ella confiado. Culpabilidad es la falta de autodeterminación conforine a sentido -gracias a la cual la persona puede dirigir s u conducta de acuerdo con el orden jurídico de la existencia. 1952.N. como órgano de control y regulador que dirige aquellos iinpulsos de acuerdo con los órdenes valorativos de la existencia. 428 y SS. u n a vida humana ordenatia conforme a sentido. en u n a capa permanente de la personalidad. confiados al hombre como tarea.: GI.. RWIIACKEI?. 5" ed. 5 1. Allí pusimos de manifiesto que la estructura anímica del hombre presenta u n a pluralidad de capas. o al control del Yo). sin embargo.:IIL[. puede basarse también. Ahora bien.al realizar u n a acción antijurídica. ps. sin en~bargo.

p.u n depósito de las decisiones adoptadas anteriormente. Esa "capa de la personalidad" e s -vista desde el Yo-centro. Esta decisión previa forma parte de la función de u n a "capa de la personalidad". incorporado por las decisiones y las acciones realizadas anteriormente y qiie ha pasado a lo inconsciente. "una presencia de decisiones fundamentales evidentes. 87). que s e h a n convertido e n la actitud interna inconsciente de la personalidad. intelectual. aquella capa de la personalidad en la que "las disposiciones y capacidades innatas y especificas del hombre. . Se vería también paralizada si la personalidad tuviera que adoptar cada vez de nuevo s u s decisiones fundamentales.frente a las excitaciones de la capa profunda. u n a a una. todas las demás tienen que quedar ya decididas e n lo semiinconsciente y en lo inconsciente. del horizonte de posibilidades. Este "orden de actitudes y reglas de conducta". situada entre la capa profunda y el Yo-centro. de tipo lingiiistico. Lo que deba ser admitido y elaborado en la conciencia tiene que estar seleccionado desde allí" (GEHLEN. La conducta h u m a n a s e vería paralizada si el Yo-centro tuviera que atender conscientemente. instintos desarrollados de seleccionar y evitar. p. artístico y religioso" llegan "a su muy variable desarrollo" (ROTIIACKER. Carácter. u n distanciamiento de lo no querido y de lo que s e deja sin decidir. Es u n a estructiira interna de la personalidad. El Yo-centro puede actuar siempre sólo para u n a s pocas tareas actualmente decisivas. 405). que -vista desde la capa profunda. u n a disposición tensa a todo aquello que s e halla en la línea de nuestros intereses importantes.controla ya en lo inconsciente las excitaciones "emocionales". la gran cantidad de excitaciones "emocionales". al rechazar u n a s y permitir las otras. es decir. es lo qiie se denomina carácter adquirido. En el Yo-centro consciente hay u n saber de índole especial.

por ejemplo. ps. o en la estructura defectuosa. al dirección de los intereses más importantes y de las aversiones. mediante la recepción pasiva y la conducta activa. Este es. Lb. o no ha desarrollado inhibiciones contrarias. en u n defecto reprochable del carácter (la llamada "culpabilidad del autor"). construye en si mismo esta actitud estructural inconsciente. En todos estos casos la culpabilidad del hecho individual tiene s u raíz en u n elemento permanente: la estructura defectuosa de la capa de la personalidad. de esta capa de la personalidad. o las h a perdido de nuevo por s u conducta de vida defectuosa. es decir. La teoría de la voluntad.en este sentido. que no h a asimilado suficientemente las normas de conducta social. por ello. Las decisiones fundamentales de la conducta social que han encontrado allí acogida. la disposición tensa a la realización de tareas y a evitar peligros. el caso en el delinc u e i t e habitual.ER. en gran medida. Sobre ella se ha discutido durante mucho tiempo. como base determinante de la acción antijuridica. o en el negligente y temerario. KOHI. la más antigua (EhG E L M A N N . 354 y SS. dirigen aquí ya en lo inconsciente. De este tipo es la culpabilidad de la culpa inconsciente. s u raíz en la falta. que ha dejado crecer en si la pasión. la conducta de la persona. MEZGER. Los intentos mas importantes de explicar el contenido de culpabilidad de la culpa inconsciente fueron llevados a cabo por las dos teorías siguientes: 1. mediante la educación y la propia experiencia. que no ha desenvuelto suficientemente la atención inconsciente a los peligros. el fomento o la represión de las pasiones.)reconduce la culpa inconsciente a un acto coilcr-eto de infracción . Al irse insertando el hombre en la vida social. es tanto el resultado de las acciones a n teriores como base determinante de acciones futuras. La culpabilidad puede tener ya. o e n el delincuente pasional.

1930) considera que la razón de que el autor no piense en las posibles consecuencias de s u acto consiste en iina falta de sentimiento o interés por iin bien juridico (EXNEII). contienen fuentes de peligros para los bieiies jiiridicos. sin duda.Pero este defecto no es iina niera falta de sei-itiiiiicnto: piies iina falla tle sentimiento.r 1. sin embargo.coriscier-iie del deber.i1 autor con10 cillpable iina falta de sentimiento o de interés. W~SCJ der II Frrlir-Icissiykeit. teoria explica. la mayor parte de las veces en iii~ niomento uriterior a la acción que caiisa la lesión del bien juridico. 11. como tal. Lb. ¿Qué sucede. que en aqiiellos casos de imprudencia y necgligencia e n los que no s e piiede demostrar la existencia de iin acto de infracción colrscier~tedel deber. El hol-iibre s e inserta en la vida . cuando tenia todavía presente el deber de asistencia.iviaciilpabilidad. La culpabilidad de la i~iiljer puede consistir.rsc. Si u n a iilu. no e s ~oc1. Tocl. ni durante ni a n tes dc 1 ' realiza(-ión de la acción que caiisa la lesión del 1)ier-i jiiridico. el olvido. 1 9 10. sin diida. hay al20 más que u n mero defecto actiial de la voluntad y que obedecen a iln defecto de carActer. pero no cón-io pueda serle reprochada . La tcoria del sentimiento advierte. que incli~so al colocar el recipiente no pensó en las posibles consecuencias iilteriores? 2. la teoría de la volilntad le reprocha "ql~e antes. pero sobre todo las actividades profesionales.jer se olvida de guardar iin recipiente con líquido corrosivo después de haberlo iitilizado y como consecuencia de ello s u hijo s e caus a tinas heridas. en esto. La teoría del sentimiento (EXNER. Urltersr~chur~gen uber Vorsniz ririd FuhrIáscigkeit. hubiera hecllo u n esfuerzo de atención siificiente para no olvidar la protección debida" (MEZGER. O por evitar u n a inli-accion del derecho ( E ~ ~ r s c i i Esta ) . 356).i 1í1 vida social. en efecto. J3~c. si la miijer era t a n impriidente.

así con10 la correspondiente atención a los peligros y el 111odo de afrontarlos. Lo que hemos visto aquí. en u n a "tendencia determinante" que. los cambios de marcha y los frenos. libra al hombre de la necesidad de prestar continuamente atención a cada uno de los innumerables movimientos de manos que necesita hacer al conducir y le permite dedicar s u atención a las incidencias del tráfico. La dirección final de la acción puede formar así centros de gravedad porque. El cliie aprende.social al aprericler a contar cori los peligros y a hacerles frente. en el ejemplo del conductor. Cada iino de los snovi~iiientos de manos necesarios. por e. tiene que grabar en s u mente las reglas y los signos del tráfico y tiene que aprender sobre todo a aconiodar sil forma de conducir al ritmo. Esta reserva de disposiciones para la acción automatizadas. reacciona "automáticamente". a conducir u n automóvil tiene que familiarizarse con los mecanisnios clel volante. que funciona en lo semiinconsciente y en lo inconsciente. en una disposición inconsciente (automatizada) para la acción. Todas las disposiciorles para la acción que hay en nosotros hemos tenido que adcluirirlas y ejercitarlas antes. del tráfico. aprendidas y practicadas. no sería imaginable el veloz tráfico moderno. de un modo laborioso. por sil frecuente repetición. Sin esta reserva de disposiciones autonializadas para la acción. es aplicable en todos los sectores de la vida humana. repitiendo aisladamente los diversos actos. Esta reserva de disposiciones para la acción. ha tenido que realizarlos una vez por niedio de actos voluntarios dirigidos con arreglo a u n plan. sierilpre cambiante. nos permite realizar fines cada vez más lejanos y amplios. y en la medida e n que. . dado u n cierto estimulo (por ejemplo u n a situación de peligro). habiéndose convertido después.jemplo. tiene que practicar los movimientos de manos y pies que necesita para conducir.

en la medida e n que al emprender s u acción final no haya tenido e n cuenta los peligros de la situación y los liinites f~incionales de s u s disposiciones para la acción. tiene que acomodar s u velocidad a la medida en que domine los diversos movimientos y s u capacidad de reacción. l-iabiendo podido coi-iocerlos. Por ello. en u n a dirección consciente e n el caso concreto. Z 60. el que conduce iin coche. Por otra parte tiene que tener en cuenta los limites f~lncionales de las disposiciones para la acción utilizadas en su ejecución. pero que funcionan ahora en lo semiinconsciente y en lo inconsciente. 11s. por ejemplo. Ver WELZEL. adquiridas conscientemente. o -dicho de otro modo. e n gran parte.tiene que crear LIII equilibrio entre la dirección consciente de la acción y s u s elementos automatizados. la incorrección puede serle reprochada al autor como culpable. Aunque la corrección de nuestras acciones no s e basa.puede apoyarse en s u ejecución en las disposiciones para la acción. 468 y sigtiientt. sino e n disposiciones para la acción adqiiiridas con anterioridad y autoinatizadas.~. .

Esta capacidad de culpabilidad existe (o 110) de iin modo general en la situación concreta con independencia de que el autor actúe o no. conforme a sentido. Lo que se reprocha es la resolución de voluntad antijuridica en relación con el hecho individual (o de la parte de conducta de vida). de la voluntad. Es. Culpabilidad es la reprochabilidad del hecho antijuridico individual (o de la parte de conducta de vida antijuridica). como vimos. sólo es objeto de consideración en el derecho penal corno reprochabilidad personal de una acción antijurídica singular o -en unos pocos casos excepcionales.LOS ELEMENTOS DE LA REPROCHABILIDAD Tanto si la culpabilidad consiste en un fracaso único de la dirección. conforme a sentido. en cambio. La reprochabilidad se refiere. a una conducta antijiiridica real. Presupuesto existencia1 de la reprochabilidad es la capacidad de autodeterminación libre. como en el rufián. como si tiene sil raíz en u n enfoque defectuoso del carácter adquirido. de que se comporte jurídica o antijurídicamente. es decir.de u n a parte determinada de conducta de vida antijuridica. u n a relación específica en que se encuentra la voluntad de la acción con el ordenamiento juridico: la voluntad no es . del autor: s u capacidad de ciilpabilidad o irnputabilidad.

como la culpabilidad individual no es otra cosa que la concreción de la capacidad de culpabilidad en relación con el hecho concreto. o ha poclido conocer. hubiera podido adoptar. por ello. s u s circunstancias que pertenecen al tipo.conforme a la norma. o ha podido conocer. Elementos constitutivos de la reprochabilidad son. en relación con el hecho concreto. 5 1. la antijuridicidad del hecho puede ser sólo conocida si el autor ha conocido. Ahora bien. las circunstancias que pertenecen al tipo y s u antijuridicidad. o por lo menos tiene que haber podido conocerlo y tiene que haberse podido decidir por u n a conducta conforme con el derecho e n virtud de este conocimiento (real o posible) de lo injusto. la reprochabilidad s e basa en los mismos elementos concretos cuya concurrencia con carácter general constituye la capacidad de culpabilidad. como debía y hubiera podido ser. A) LOS ELEMENTOS INTELECTUALES DE LA REPROCHABILIDAD UII hecho es sólo reprochable si el autor h a conocido. La culpabilidad concreta (la reprochabilidad) está. El conocimiento de ésta se basa en el de aquéllas. capaz de culpabilidad. que s e a c u s a ya e n la . pues constituida (de modo paralelo a la capacidad general de culpabilidad) por elementos intelectuales y voluntarios. e s decir. todos aquellos que son necesarios para que el autor. E L CONOCIMIENTO O LA COGNOSCIBILIDAD DI) LA REALIZACIÓNDEL TIPO COMO ELEMENTO DE LA REPROCHABlLIDAD La diferencia fi~ndamental entre la realización dolosa y la r?o dolosa del tipo. el autor tiene que haber conocido lo injusto del hecho. u n a resolución de voluntad conforme con el derecho en lugar de la voluntad antijurídica.

sino la reprochabilidad del dolo. como carácter del delito y el concepto de la culpabilidad en la medición de la pena: mientras que el concepto dogmático de la culpabilidad queda reducido al dolo. al contrario. por consiguiente a todas las circuristar~cias externas e ir~ter-nas que han irrfluido eri la decisiórr concreta. Mientras s e considere. se mantiene en el plano superior del concepto del delito.) ¿hasta qué punto le puede ser reprochado personalmente al autor el dolo? Esta pregunta no afecta sólo a los elementos subjetivos de u n hecho. etc. como tal. sino a todas las circunstancias que h a n influido en la adopción de esta decisión. Sólo cuando se advierte que no es el dolo. como hacen los defensores de la doctrina de la acción causal. en u n sanatorio. que el dolo es "el" elemento subjetivo de la culpabilidad. en el momer~tocoricreto.tipicidad y en lo injusto de las dos clases de delitos. por ello. descritos en u n tipo legal. del tipo. enferma de tuberculosis. Los elementos de la reprochabilidad son también fundamentalmente diversos según que s e trate de u n a realización dolosa o no dolosa. o para poder sufragar la estancia de s u mujer. es posible delimitar correctamente y comprender cuán grande es el número de los criterios decisivos para la culpabilidad. 1. Si u n cajero se apropia dinero de u n a caja ajena. en la medición de la pena . la reprochabilidad de s u dolo será muy diferente si lo hace para realizar u n viaje de placer con s u amiga. En la culpabilidad se examina la medida de la reprochabilidad personal del dolo y de los demás elementos subjetivos del tipo (intenciones. En los delitos dolosos el dolo es u n elemento del tipo subjetivo y queda. es decir. la que plantea el problema decisivo de la culpabilidad. en esta situación. tiene que existir u n a laguna entre el concepto dogmático de la culpabilidad. en la culpabilidad. contraria al cuidado debido. constatado u n a vez que se conoce la tipicidad de la acción.

Dado que el finalismo se toma en serio el que la esencia de la culpabilidad es la reprochabilidad y examina no sólo la reprochabilidad del dolo.surgen. en u n sentido amplio. Sobre esta laguna en la doctrina de la acción causal. no comprende. no h a previsto la posibilidad de la producción del resultado típico habiendo podido preverla. ver cap. al emprender s u acción. LK 1. sino tanlbién de todas las circunstancias externas e internas influyentes e n la decisión d e realizar el Iiec-ho. 2. (1944). p. elementos de la culpabilidad que no pertenecen al dolo (como las circunstancias acompañantes del hecho. según lo acabanios de ver. 13. del bien jurídico (culpa corrsc~er-ite). dadas las circunstancias del caso que le eran conocidas. p. En los delitos culposos hay que distinguir si el autor había previsto la posibilidad de la lesión o el peligro. Z 65. ver N A G I ~ E K LK . 1. Sch~ueiz. 1. 322). pues. sólo los elementos de la culpabilidad que corresponden al tipo objetivo" (en contra de esto ya NOWAKOWSKI. 500) resulta completamente fuera de lugar. entre el actuar con la ~onfiai-iza de que no se produzca el resultado y el actiiar. en el ejemplo últimamente citado). Sobre la diferencia existente entre la culpa consc~enie y el dolo evvntual (es decir. VII. típicos.coiitaildo con la posibilidad de s u producción). 2 b. . o había podido preverla (culpa iricorisciente). 53: "Si s e formula t r a dicionalmente el principio: 'pena sólo segun la medida de la culpabilidad'. Cap. Sobre la ciilpabilidad cle la culpa inconsciente. que consideraba posible. no debicvlcio haber confiado en ello. h) EII la culpa iriconscierite el reproche de la culpal~iliclads e basa en que el autor. a) En la culpa coi~scie!ite el reproche de la culpal~ilitladse basa en que el autor h a corljiado en qiie no s e produciría el resultado. la palabra 'culpa' es utilizada aquí. ver mi Manual. 1. la afirmación de que el finalismo "empobrece" el concepto de la culpabilidad (MEZGEII. de repente.

Mientras que la previsibilidaci ot~jetivadel resultado. por u n hombre inteligente (el juicio de adecuación en el momento de la acción), es u n elemento de lo ~rrjusto(del desvalor de la acción) de la conducta que no responde al cuidado debitlo. la previsibilidaci zrldiuiducil (la repetición por el autor del jiiicio objetivo de adeciiación) es u n elemento fundamentador de la reprochabilidad de aquella falta de observancia del ciiidado exigido. El derecho ordcr~a con carhcter general, observar en las accior-ies de la vida social el cuidado objetivo -posible a u n hombre inteligente y cuidadoso- y declara antijurídica la falta de observancia de este cuidado (especialmente importante en el derecho civil y también, por ejemplo, para los arts. 42bLJ y 33aL1y para el concepto de agresión ilegítima en el art. 5 3 ' 7 ; pero puede reprochar sólo, como culpable, esta falta de observancia del cuidado debido, si el autor, de acuerdo con s u inteligencia, podía prever el resultado (RG 67, 20; 7 3 . 198). Es decisivo, por tanto, el grado de

',' E1 a r t . 42 b del Cbciigo Penal alcrnáit dice: "Si alguien realiza u n a acción sancioiiada con pena. en estado cle inimputabilidacl (párrafo 1". art. 5 1 . pjri-afo 1 ", art. 55) o de imputabilidad disininuida (párrafo 2". art. 51. párrafo 2 " , al-t. 55). el tribunal :)rdenarA s u intrrnailiiento en u n centro sanitario o asistencial. si lo requiere la seguridad publica. Esto n o sp aplica en las faltas. En los casos de imputabilidad disminuijunto a la pena". d a s e aplica e1 internai~iiento El a r t . 330 a dcl Código Penal alemán dice: "El q u e ~riedianteel consuitio de bebidas alcohólicas u o t r a s drogas s e coloqiir dolosa o culposainente en u n estado de einbriaguez clue excluya la imputabilidad (parrafo l o , art. 511, s e r á castigado ( . . .) si realiza en ese estado u n a acción sancion a d a con pena. La p i n a . sin embargo. no puede s e r m&s g~-a\~ cii e s u clase y inedida que la prevista para la realización dolosa d r la acción. Ida persecución tcndrá l ~ i g a rsólo en vii-tuci de querella si la acción realizada s e persigue únicililient? inecliante querella". L, 5 E s t r articulo regula la legítima defensa.

''

formación intelectual del autor (RG 73, 262), o el que clebía tener, dada s u posición social.

Ver DOIINA, Aujbari, ps. 44 y ss.; Wrsrz, Dic Arteri des Ir-rtirrns, Strafr. Ahhandl. 286; Wrsr:zr~r~, S J Z 1948, p. 368: MDR 195 1 . p. 65: M~urli\c.r 1 , A. T., ps. 36 1 y ss.: W. Ho~.i.r:orrr., Ir-r-tiin~criiber die Rechlsl~iidriglceit,t c s i s n o impresa. Giittiiljie~~, 1952.

Un hecho no es ya reprochable porque el autor coiiociei-a o pudiera conocer s u s circunstancias que pertenecen al tipo, sino sólo si conocía, o podía conocer, también, s u untguridtcidad. Al conocimiento o cognoscibilidad de la realización del tipo tiene qiie aliadirse el conocimiento o la cognoscibilidad de la anlijiiridicidad. Ejen~plos:Un extranjero e n cuya patria la homosexiialiclad simple e s impune (como, por ejemplo, e n Suiza) realiza e n Alemania actos homosexuales. Médicos y enfermeros toman parte en la acción de dar muerte a los enfermos mentales, por considerar qiie el decreto de la "eutanasia", de Hitler, era derecho válido (OGH 2 , 129; BGH, NJW 53. 513). Un joven campesino, algo primitivo, yace con u n a mujer que se presta voliinlariamente a ello y qiie ha sido esterilizada a causa de enfermedad mental; el joven realiza s u acción con conocirriiento del estado de la mujer, pero sin coiiocer la ilorma prohibitiva del niimero 2' del art. 176 (LM. 11" 3 , en n o 2 del art. 176). Un hombre encierra a 1111 chico ajeno, mal educado, en su carbonera, porque cree tener u n derecho de corrección de los niños ajenos. Los padres permiten a s u hija el comercio carnal con s u prometido (formalmente) convencidos de la licitud de la autorización (art. 181, BGH 6 , 46). El tutor (del art. 1707 del Código Civil) tiene comercio carnal

con s u pupila (11" 1" del art. 174), creyendo que los deberes del tutor se liniitan al cuidado del patrimonio (RG 58, 10, 61). Un pescador, en cuya proximidad h a siifrido u n hombre u n accidente, se niega a llevar a la víctima en su coche al hospital (art. 300 c). (:reyendo que no esta obligado a ello (BGH 2, 297). La verdad sencilla de que sólo cabe hacer al a u tor el reproche de la culpabilidad -de que hubiera I)oclido adoptar su resoliición de voluntad de acuerdo con el derecho, en lugar de liacerlo antijurídicamentesi se hallaba e n condiciones de poder conocer la antijiiridicidad de s u conducta, h a necesitado mucho tiempo y de grandes esfuerzos para imponerse y a ú n hoy no deja de ser discutida. La autoridad del principio romano error iuris nocet y el temor infundado de facilitar al reo u n a excusa fácil y u n a absolución injustificada h a n impedido, hasta el presente, el reconocimiento de esta consecuencia, 1ógicamente necesaria, del principio de la culpabilidad. Por estas razones el Reichsgericht mantuvo tenazmente, hasta el final de s u existencia, el principio de que el desconocimiento de la antijuridicidad no exime de la pena (RG 2, 269). Al castigar incluso el Reichsgericht cuando el desconocimiento de la antijuridicidad no era culpable impuso penas sin culpabilidad e infringió, con ello, u n principio esencial de la culpabilidad: nunca se le puede reprochar al autor la resolución de voluntad antijurídica si no podía tener conciencia de la antijuridicidad. La doctrina se h a esforzado, por ello, desde hace ~ n u c h otiempo, por imponer también el principio de la culpabilidad en el error de prohibición y la misma práctica se h a distanciado, cada vez más desde 1945, de los principios del Reichsgericht. Tenia que ser difícil, sin embargo, para la doctrina dominante, encontrar la solución adecuada, puesto que concibe el dolo corno u n a parte de la culpabilidad y no lo sitúa. como la

IV. 1 : a r t . ps.i. Wisi.l ctolo i s la d o ~ n i n a r i t en ~ la doctrina e s pafiola: vtxi-.S J Z 4 8 . "Parte gcilci-al". 1456. 6 4 6 . NJW 5 1 .4 0 9 . 1. 206-207: 11~1. 184. cn la acción y en lo injusto.. al dolo. Alcl~telle SlraJrechlsproblerne.. V. 4 1 3 y sig ~ i i e n t e s . 5 8 4 . Scirr<O~>isrc. J Z 53. El error sobre la antijiiridicidad excluye el dolo. 12" cd.1 dolo 21. 368: MDR 5 1 . lo mismo que el error sobre el tipo de acuerdo con el art. 577: MDR 5 2 .. s u dolo qiieda excluido. 59: Sciio~~irs. Los principios valoratiuos d e la ética social d e las teorías del dolo (1 d e la culpahilidad Ver Mrszcisi<. .:~. DCI-echo periuL. La conciencia de la antijtiridicidad pertenece. 5 1.o CAI. y Cuiri. como objeto de la reprochabilidad. ps. "Partc gericral". Z 6 5 . ps. MDR J R 5 2 . ANTONONITA.n teoría d(. que comprende -aquí s e aparta de la doctrina del Reichsgericht.i\ c ~ .Corioor. : MAUI<ACII. La teor-ía del dolo. a r t . 365 y siguiciites. Por eso era fácil que considerara a la conciencia de la antijuridicidad como u n a parte del dolo.zr<i. A.1. éste e s u n elemento de la culpabilidad. T. 6e. N A ~ L E K LK . Colnerltar-ios al C>ócligoI>crlcil. si el autor no la tiene. A. Z 6 7 . n o t a previa del art. 2 3 y SS. ps. 196 y S S ..cloctrina de la acción finalista. 1953. LK a r t . 405-406 y 4 13: Fi:i<i<riii SAMA. 182. 59. 59". n o t a prrvia a l ai-t. Ikr-ec/io lxnctl. 1949. 1960. 1.no sólo la conciencia de los caracteres del tipo. 50.Der-pcho penal. 5 1.pción i~iteriiirdin c-ntre la troria dr.zr:i. OLSI~AIJSI. por consigiiiente. Así surgió la "teoría del dolo". "Partc genri-al". 11. 1946. W~:i.ON.por ejiiiiplo.e s p o ~ i da c iiIia roiicc.. VI. LANG-IIi~i<icirsis~. I. sino también la de la antijuridicidad.. 65. 3 6 2 : sobi-e la ci-itica. Ros~i. Para la teoría del dolo.c c q u e la regulaciciil de n u e s t r o Código I . 1 7 8 . (1944). 59. aunque actúe con pleno conocimiento del tipo.

La teoría del dolo no puede poner en práctica seriamente s u tesis. El dolo requiere u n a conciencia (percepción o representación) real. actual, de los elementos del tipo en el momento del hecho. El autor tiene, sin embargo, raras veces, una conciencia de esta índole sobre la antijuridicidad y le falta completamente en los delitos pasionales graves y en los delitos instantáneos. El autor "sabe", sin duda, la mayor parte de las veces, que su hecho es antijurídico, del niismo niodo que conoce también las reglas de siimar y restar y otras muchas cosas, aunque no piense actualmente en ellas. Para la forma de conciencia de1 dolo no basta, sin embargo, u n "saber" de este tipo, inactual, sólo actualizable, sino que es necesaria u n a conciencia real,

presente, actual.
Si s e quisiera exigir, sin embargo, u n a represen-

tación actual de la antijuridicidad del hecho, e n el momento de s u realización, apenas habría delitos dolosos e n este sentido. La teoría del dolo tendria que conformarse, más bien, con u n "conocimiento" de lo injusto en el sentido de un "saber" inactual, actualizable en todo rnomento, pero tendria que tener e n cuenta entonces que esta forma de "saber" no basta para el dolo del tipo. El dolo y el conocimiento de lo injusto requieren psicológicar~~ente dos formas distintas de conciencia: aquél exige necesariamente la represeriy la de la culpabiliclad: ver El coriocii~iienlo d e la aritijuridicidctd eri la leor-íu del delito. p s . 130 y siguientes. El dolo es. a i i i i juicio. e n n u r s t r o derecho u n eleiiiento constitutivo d e lo injusto de los delitos dolosos y por t a n t o o-jeto del juicio cl(% reproche de la culpal>ilidad. La conciencia de la antijuridicidad n o es u n elemento dcl dolo. Creo. por otro lado. que carece d c b a s e legal el intento de Coiir~ori~ d e distinguir el dolo v la malicia: distinción q u e constitiiye el f u n d a m e n t o de s u coriccpción i n t e r n ~ e d i a e n t r e l a s teorías del dolo y de l a culpabilidad (ver nota 16).

164

El. N l i l i l ' O SIS7'[SA%i

llfiil, f>EHlCC'IIO I J E N A L

tación, o la percepción, actual e n el momento del hecho; el segundo s e conforma con u n "saber" inactual. Las lagunas evidentes de la teoría del dolo h a n inducido a s u s defensores a ampliarla. S e h a intentado esto de dos modos: u) Mediante la creación de u n tipo auxiliar de la "culpa juridica"; así, SCHKODER, Z 65, 199, de acuerdo con el Proyecto de 1936 (GURTNER, 1 , ps. 63 y SS., 6 9 y SS.): en todos los casos de desconocimiento culposo de la prohil->ición.en que no s e castigue ya con pena la conducta cullr>osa, el autor debe ser castigado por "culpa jiiridica" con la pena de prisión de hasta dos años. Este crimen culpae desligado de los diversos tipos. sanciona penalniente, de u n modo uniforme la falta tle información juridica del autor. A esta figura delictiva le hita la'relación con u n hecho concreto y no tiene c.11 cuenta las formas más graves del error de prohibición. Desconoce la culpabilidad de la ética de respoiisabilidad. que no se agota en la falta de informac.ion jiirídica, sino que s e gradúa según la capacidad concreta del autor de comprensión de lo injusto del liecho (sobre esto, WELZEL, Z 67, 207). 1 ) , Ney ando L a relevarrcia de la "ceguerajurídica" (o "enemistad al derecho"). Esta e s la segunda propilesta del Proyecto de 1936 (GURTNER, 1, 6 4 y SS., 71) f~~ntiamentad ya defendida acaloradamente por MEZGER (Pr-oblenie,183 y SS.): el error del autor es irrelevante si obedece a u n a actitud incompatible con la concepción poplilar s a n a (o la concepción sana) del derecho y de lo i ~ i j t ~ s t Ver o . Problcn-ic, 184; 1, 184: LK, art. 59. 11. 17 b. Esta propuesta trasplanta el sano sentimiento popular a la doctrina de la culpabilidad, e introduce en ella este concepto indeterminado, que sirve para la fiindamentación de la pena; en contra de él, por sil imprecisión y por s u incompatibilidad con el Estado de derecho. ya HAFTER, Sclzweiz, Z 62 (1947). 4 9 1.

La l o r ~ ~ l i 111-o~~i~esta ~la infi-inge, a n t e todo, el principio d e c ~ i l p a l ~ i l i d a d p; u e s priva al a u t o r de u n a posible disculpa, al establecer la ficción irrebatible de q u e sil error e s culpable. Esto puede d a r lugar a resultados injustos, no sólo con los extranjeros, sino e n general, e n ciertos delitos. Dado q u e , por ejemplo, segíin el BGH 6 , 46 y SS., la unión sexual entre los 1~r6metidos fornialinente, e s también u n acto d e s h o nesto s e g ú n "la concepción s a n a " y sil tolerancia e s leiiocinio, el autor no podría invocar aquí nunca el error de pi-ohibición. puesto q u e s u error e s incompatible con u n a concepción s a n a del derecho y d e lo injusto. E s t a fórinula permite a u n a concepción autoritaria del derecho declarar obligatoria, e n los problemas jurídicos, u n a determinada concepcióii del m u n d o y d e la vida y reprochar, de modo irrebatible. como ciilpable, toda desviación d e ella. e incluso iin error s o Z 6 7 , 202 y SS.). A ello bre ella (sobre esto, WELZEL. se a ñ a d e n dificultades dogmáticas i n s ~ i p e r a b l e s .La conducta "ellemiga del derecho" no debe s e r u n a co11clucta dolosa (LK, art. 59, 11, 17b); el a u t o r debe s e r castigado, siii embargo, e n la sentencia. como reo d e u n delito doloso. Esto e s u n a ficción y u n a infracción del principio constitucional nulla poerlu sitie lege. Pues c u a n d o la ley s a n c i o n a sólo con p e n a la coriclucta dolosa. el juez no puede, s i n autorización legal. c a s tigar u n a conducta no-dolosa "coino" si lo fuera: a s í , con razón, BGH 2. 206 y siguientes. Las mismas objeciones cabe hacer a la teoría de NOWAI<O\VSKI de la irrelevancia del "sentiniiento valorativo incorrecto" (Z 66, 379 y ss.). El concepto del "sentirniento valorativo correcto" no e s nlenos impreciso que el del " s a n o seiltimiento popular". Ignora igualmente el eleniento subjetivo del "poder" y hace clue decida sólo el "deber ser general" (p. 388). El intento de NOWAKOWSKI de diferenciar iin error d e conocimiento (que exinie) y u n error d e ualol-aciórl (irrelevante), fracasa ya a n t e la iin-

r~cuarido podía coriocerlu. pertenece ya a la acción y al tipo de lo injusto. . La conciencia de la antijuridicidad no es algo clue s e le reproche al autor. Porc~llo.juridicidad d e s u conducta d e b e liberarle d e toda culpuhilidad (mieritras no esté sancionada con pena la coli1isión ciilposa del hecho). Al autor s e le h a de reprochar el dolo e n la medida en que podia actualizar la conciencia de la antijuridicidad y convertirla en u n contramotivo determiliante del sentido. sino el objeto del reproche de la culpabilidad y que. mientras que la conciencia de la antijuridicidad es sólo u n elemento de la reprochabilidad. más bien. siempre que se disponga a hacer algo. en la n-iedida d c s u capacidad d e coriocimiento ético-social. posibilidad de distinguir en los objetos del mundo social u n a parte de conocimiento y u n a parte de valoración. Tiene que preguntarse. 192 (201).) coiiio iilie~nbro de la comi~nidad jurídica. La teoría del dolo restringe este concepto d e la culpabilidad: la niera creencia subjetiva del autor err I u .s e le h a d e reprochar s u resolucióri d e voluritud ar itij~ir-idica rio sólo cuarido ror~ocíusu arrtijur-idicidad. p. "El hombre (.166 EL NCIfi:VO SISTEMA IIEL I>I. está obliga do e11 todo momento a adoptar la decisión responsable de comportarse jurídicamente y evitar lo injusto. sino la razón por la cual s e le reprocha el dolo. omitirla. Al autor s e le reprocha sil resolución de voluntad antijurídica porque podia conocer sil antijuridicidad y. por consiguiente. No cumple este deber si s e limita a omitir aquello que a s u s ojos es evidentemente antijurídico. strio tan1bii. De ahí s e deduce que el conocimiento de lo injusto no es u n elemento del dolo sino sólo de la reprochabilidad. La teoría del dolo descorioce q u e el l-rombre tiene la rc~sponsabilidadd e la correccióti d e s u decisión. por ello. si ello está o no de acuerdo con los preceptos del deber ser jtirídico". La teoría del dolo no advierte que el dolo no es u n a parte integrante.I<fi1(:1IO I'ENAI. . BGH 2.. .

Sólo en los pocos casos en que el derecho penal sanciona tanlbién la comisión culposa del hecho. e11 u n a comisión culposa. e n cambio. Esto s e advierte en todos los errores de subsunción que no son al mismo tiempo errores de prohibición (ver próximo punto 2. 142). en el priricipio del conocimiento. 4551. 356) si el autor alega haber interpretado mal el concepto de "la contraposición de intereses" o de la "identidad del objeto del litigio" [BGH 7. especialmente del estado de necesidad supralegal. J Z 54. la destrucción. la teoría del dolo quiere que el que actúa con desconocimiento culpable de la antijuridicidad responda como s u autor de u n delito culposo. al ser sólo punible s u comisión dolosa. p. según el cual el hombre es responsable de la juridicidad de s u decisiones. es objetivamente errónea y conduce a lagunas inadmisibles en la punibilidad. 144). p. 55. dentro de los límites de s u capacidad de conocimiento éticosocial. la teoría del dolo s e basa. cometida con u n desconocimiento reprochable de la juridicidad. por ejemplo. p. 17 (23). J Z 55.WELZEL. el allanamiento de morada.La teoría de la culpabilidad se basa en el priricipie d e la respor~sabilidad. en los de alta traición y traición ( J Z 55. p. puesto que el aborto culposo no e s punible (ver WELZEL. La misma situación s e produciría en casi todos los demás delitos del Código Penal. Esta transformación de u n a realización dolosa del tipo. si conoce s u antijuridicidad. Lo mismo sucedería en la prevaricación del abogado (art. 279. sustrac- . p. según el cual sólo le puede ser reprochado al hombre el contenido antijuridico de SU decisión. la coacción de funcionarios. c) y en la creencia errónea y culpable de la concurrencia de u n a causa de justificación. El aborto provocado en virtud de la creencia infundada de la concurrencia de u n estado de necesidad tendría que quedar impune.

de principio. p. a u n a ampliación desrnesurada de la punibilidad. p.ción o deterioro de objetos que s e encuentren bajo la custodia de la autoridad. El corrocirnicrilo d e la anl~juridicidud eri la teoría del delito. la violación del secreto profesional y otros muchos más. J Z 56. que la mujer. ver WE~~ZE JZ L . el coriteriido de la resolución de voluntad (de la voluntad de realización) es irrelevante para la puni A priiiiera vista pudiera parecer quc los inconvcniende politica criri~inalq u e lleva aparejada e n Alerilania la . p. 134). 456)27. etc. algunos autores. revelación de secretos. detenciones ilegales.ir en e1 art. 5 6 5 castiga la realización culposa de t o clns los tipos eii que ésta s e a posible (en este sentido.idopciOri cle la tcoria del dolo 110 existen en el Código Penal taspañol. En esta íiltii~i~x. coacciones. que defienden (en parte) la teoría del dolo.. la sustracción o destrucción de objetos en custodia de embargo o prenda bajo la autoridad competente. ver el informe de JESC'MECK e n GA 1955. existentes entre el error de prohibición c ~ ~ l p ~ y i la ~~ comisión lc culposa del hecho. al contrario. Para evitar estas consecuencias inadmisibles. 55. pues conio dije ya anteriorminte (ver nota 16) no e s posible inclu. . la comisión culposa del aborto. 393). prevaricación del abogado. 100. a quien s e hiere culposamente. Esta propuesta desconoce las diferencias profundas. Arthur KAUFMANN.s '' . está embarazada. p. Coizr~oriA. sin embargo. han propuesto que se castigue la comisión culposa de aquellos delitos en que la aplicación de s u teoría conduce necesaria~nentea la formación de lagunas inadmisibles (por consiguiente. allanamiento de morada. Esta propuesta daría lugar. pues el art. 565 los s ~ i p u e s t o s d e la llamada culpa o iiriprudcnci.i d c drrcclio sin violrntar el tenor literal del precepto. la ruptura de sellos. puesto que con ello s e castigaría también el desconocimiento culposo de circunstancias del tipo (por ejemplo. Esta diferencia es sólo a p a r e n t i . la coacción o las detenciones ilegales. 1c.

justificado. invol~iiitaria. 10). a resiiltados que no están desaprobados por el derecho penal y que incliiso muchas veces son plausibles. en cambio. pues de s u concepción de lo injusto de los delitos culposos s e deriva lógicamente la consecuencia de que la voluntad clc realización del autor es irrelevante por lo que respecta al fin. por creer que s e trata de u n caso excepcional. la acción. al contenido de s u resolución de voluntad. coacción. además. parece del todo exact a . reflexión. ri ni entender. parte de la consideración de que el ciudadano puede realizar también.no me. privación de libertad. 1959.1)ilidadLh. prevaricación del abogado. la voliintad va dirigida.lla la lesión o e1 peligro del bien jurídico cs voluntaria v en esta. etc. Si el ordenamiento jurídico declara que u n a determinada acción dolosa (aborto. El reproche del error de prohibición culpable se refiere.) es socialmente insoportable (antijurídica). se cerciore antes de que realmente es así. sólo s u realización es defectuos a . ps. porque no responde al cuidado necesario en el tráfico: el autor debería haber tenido en cuenta otras conseciiencias desaprobadas. que no están comprendidas e n s u voluntad de realización y debería haber dirigido consecuentemente s u conducta. o averiguación) esta valoración ético-social y de que cuando lleve a cabo. separata del "Anuario de Derecho Penal". especialinenle. en principio. La diferencia esencial entre la conducta dolosa y la culposa corisiste. 1). nias bien. "El médico que pone fin a u n embarazo por imperiosas razones médicas debe tener presente que mata Esta afirmación de Wr:~zrsr. (mediante el examen de conciencia. pero no e n relación con los medios y la forma de s u utilización (ver a este respecto mi articulo. a pesar de ello. " . El concepto de la accióri ~firialislacor7ioJ~trzdarne1ilo del sisterria del derecho periul. 7 y siguientes y. en que en aqut. en la ina yor parte de los casos. qiie va dirigida a algo jurídicamente prohibido (antijurídico) y es el reproche de una decisiór-i culpablemente antijurídica.

p. en cambio. Injusto porque cla lugar a que se castiguen con pena conductas que implican u n a infracción de escasa gravedad del orden ético-social: politico-criminalmente inopor- . el ordenamiento jurídico puede obligar sólo al autor a prestar atención a los peligros posibles e n la realización de s u decisión. p. si el error no e s reprochable. pues extiende ex(:esivainente el ámbito de la responsabilidad penal. Ahora bien. incluso. El ordenamiento jurídico sólo disculpa.a u n feto. En la comisión culposa. Con ello s e atiene también al principio de la responsabilidad: el hombre puede asumir sólo la responsabilidad del curso de los acontecimientos si el ordenamiento jurídico (y especialmente el derecho. sino (regularmente) de u n resultado jurídicamente irrelevante y a menudo. 107). desaprobado (lesión del bien jurídico). el soldado debe saber que mata y los dos deben ser siempre conscientes de que se trata de hechos dolorosos. por ello. núm. por ello. 200). realizado e n la creencia errónea de s u juridicidad. socialmente valioso. 565. la resolución de voluntad del autor no va dirigida a la producción de u n resultado típico. el ordenamiento jurídico tiene que tolerar u n a gran parte de ellos y puede obligar sólo a observar u n cuidado especial cuando se trate de peligros de determinados bienes jurídicos importantes (por ejemplo. Por esta razón el derecho castiga sólo la comisión culposa e n unos pocos delitos "'. Normen IV. que requieren u n a justificación especial" (MAYER.pena1) no extiende excesivamente s u deber de responder de los peligros posibles (ver BINDING. u n hecho doloso. 3" del 586 y 600) e s defectuosa. la integridad corporal y la vida). como la vida encierra u n a cantidad innumerable de peligros. El castigo de la realización culposa de todos los tipos penales en que esta s e a posible e s sin d u d a injusto y politico-criminalinentc inoportuno. "' La regulación de los delitos culposo en nuestro Código (arts.

1958.acia d e la saricion. 1 0 9 3 y 1902 del COdigo Civil. ver Dereclio peiral d e la culpa. e n la a c u s a c i ó n o d e n u n c i a falsa. las s e n t e n c i a s de 2 8 abril 1897. La a c u s a c i ó n o denuncia falsa es. N Dereclio perial. por una parte.1 castigo del delito culposo de d a ñ o s ( a r t s . pero confia temerariamerite e n q u e así s e a . "Partc general". 164).I. por ejernplo. piénsese e n el q u e a c u s a o d e n u n c i a a otra persona creyendo eri-0neamente que e s autora de u n delito o falta. ONI. p. Derecho perlal. h a exigido la concurrencia d e u n elemento subjetivo de lo injusto inexistente (ver. l a s d e t e n ciones ilegales y el a l l a n a m i e n t o d e m o r a d a . ~ O ONECA. p. La defectuosa regulación del Código h a forzado a l a doct r i n a y a la j u r i s p r u d e n c i a a negar l a posibilidad d e comisión culposa donde a t o d a s luces existe. 225). Niegan tanibién la posibilidad d e comisión culposa de este delito. cn el . a tenor d e los a r t s .I.4 4 3 y SS. el ániiiio de perjudicar a u n a persona: e s decir. 15 noviembre 19 19 y 3 junio 1944. El Tribunal Supreriio español.). pero confía e n q u e as1 s e a ) y r s p1111iI~lc e n otros códigos (por eleiiiplo. 11s. "Partc general". responsable al siljeto de que el contenido de s u s t ~ i i ~ ~o . en este sentido. por ejemplo. p.ON QUINTANO RII>OI. Sólo s e persigutXn. o s i n d u d a de qu' SLI declaríici011 corrcsporida a la verdad.ha(-e u n a declaración falsa crcycnclo q u c dice la verdad y s u error era vencible. La acusación o denuncia falsa culposa e s p u nible e n el Código Penal aleinán (párrafo 5" del art. cuando la c u l p a e s grave (Leichtfertigkeit). la posibilidad d e coniisión culposa de estc: clclito. sin d u d a . susceptible de comisión culposa. Idos d a ñ o s culposos deberían d a r l u g a r únicaincnte a u n a responsabilidad civil. Un caso claro de extensión excesiva de la puriibiliclad e s c. el falso testiinonio.El principio de la responsabilidad hace. Derecho perlal. 5 octubre 19 14. 167.L I c ~ oSn c l ~ c ? :I u n a inflación pen. e n la prActica n o s e persiguen penalirlente la mayor parte de los daños culposos que a diario s e producen. si s e produce también c n el accidente la muerte o lesiones corporales de alguna persona (ver. K o r~iucu~ Mu~oz-Ror~~ucur:z z Dr:ves~. 5 6 5 y 6 0 0 ) . 5 febrero 19 10. El falso testirnonio e s igualmente susceptible de conlisión c ~ i l p o s a (si el autor. siendo s u error vencible: o e n el q u e d u d a d e si la persona d e n u n c i a d a h a coi~~etid rraliiicntc o el cielito o l a falta. p a r a evitar l a punición de l a acusación o d e n u n c i a fals a culposas h a exigido. e n cambio.ll q u e afecta a la c.:CA.normalmente. 225.tic. "Parte especial".I?S reconoce. D r hecho. sin b a s e a l g u n a e n el precepto legal. y AN.

I. 11.~.1 consentimiento del inorado~-.o C. Niega también la posibilidad d e QUIW~A RII>oI. Dcr-ecl-ioperlal. los limites de la responsabilidad Código Penal alemhn.I. a r t . pero cree erróneamente.I~S niega la posibilidad de coinisión culposa. pero habiendo podido prever (o por haber olvidado) q u e s e e n c u e n t r a e n ella u n a persona (Cuei>~o CAIDN habla d e casos d e tietenciones n o dolosas. Ror~itic.i. p. cn el m i s n ~ o sentido.. p. ob. Con ello la teoría de la culpabilidad fija claramente. ver ob. de s u s decisiones jilridicamente irrelevantes..ANO RIJOI. NO ob. p.. ) . Ver. coinisión c ~ i l p o s a .:~ J ~ s oob.I. Rou~~icur. El Tribunal S L I ~ I -h ~ a Iexigido. 168. ob. QUIN. cit.s. según la medida de s u capacidad de conocimiento ético-social. "el mantener e n u n espacio cerrado a u n a persona". 309). II~ sin b a s e legal y seguraniente p a r a evitar la punición de las conductas culposas.. 490). cit. 11s. 3 fbrero 1898. 19 abril 19 13.I.\i.r!i:zMu~oz-Ror~rxictir:~ Dr:\rr. p. cit. a los peligros de bienes juridicos especialmente importantes. con error vencible.:s. pudiera conocer la antijuridicidad de s u conducta) y por otra parte. El allananiiento d e inorada e s asiinisino suseeptiblc clc comisión culposa.\.447 y S S . que c u e n t a con r.S e cierra con llave la p u e r t a de u n a h a bitación sin s a b e r . La comisión culposa.I.. QUIN. p.:S. Adniite. la posibilidad d e RII~OI. 300. en caiiibio.I. 2 9 diciembre 1923. clacla la aiiiistad que les une (que puede supervalorar) o el c o n s e n t i ~ ~ i i e n que t o le otorgó en otra ocasión.oiu.. 1957. 011). .ANO doctrina pretende f u n d a m e n t a r la imposibilidad d e comisión culposa d e l a s detenciones ilegales en el sentido de l a s palaMuÑozb r a s "encerrare o detuviere" (en este sentido. y Cur:i. 6 9 0 . limita s u responsabilidad por la realización. coi110 dice FIUNK. 487).resoliiciones de voluntad no esté confornle con el ordenamiento jurídico (sieiilpre que el autor. de u n modo positivo y negativo. 163) (el Tribunal Supremo h a negado la posibilidad d r coinisión culposa en l a s sentencias de 3 0 dicicinbre 1871. e s evidente que puede hacerse por negligencia o clcsc~iido. cit. la concurrencia del ániino de faltar al respeto debido a la libertad de la inorad ajena (ver l a s sentericias d e 19 dicieinbre 1918. conforme al cuidado debido. cit. cit. "Parte especial". Piénsese eri el caso e n q u e e1 a u t o r s a b e q u e e n t r a e n u n a morada ajena. Este arguiliento no e s convincente. . 6 iiiayo 1926. 1 2 marzo 1926 y 2 6 mayo 1955. etcetci-a. p u e s s i encerrar es.

J Alex Meyer.50. E. 375 y SS.. 1. ps. mientras q u e el principio del c. Vcr Wr-I. ps.L~-I. 690: BGH (salas reunidas) 18/3/ 1952: 2. 2 1 . 205 y siguientes. 111.r<rir. 2 h.. 1. 577. SJZ 47. Der Begrii des Verschulderis hei schadeiiersatzpJiclliigen I-Iandlungei-i. Objeto del juicio d e reproche de la culpabilidad e s la resolución de voluntad ar-itijurídica.. Akluellc SIra/rc. MDR 50. 368. 46 y SS.e ya en cl sentido de la teoría de la culpabilidad. HII>PEI. H. Bonn.NII~PISIUIEY. OGH 2 . en el art. 574: 50. Sobre el corlceplo del dolo (Atenas... 1969.Gr.: Z 67. 1953. 129.clico-social (le 121 persona. 199. 545 y S S . 59. 209: Wrs~jíisr~. Hr~scr 1. t. 5 9 . ps. DRZ 49. 'T. cit. 65: NJW ps. SJZ 48. Mnucr<. 1317 y SS. 6 y SS.. ver: BAG ( 15/9/ 1954).. Hi1r<-ruPdc. Gdr.s.y W A I ~ ~JI R A . Die Lehre ti011 de11 negaiiverl Tatbesta11dsn1erlcn1alen. 11. Paul Mr.ii~i~rr)i~. M. sobre ello Pirir. MAUIUCII. 1922) 1. ps. 262.I?AUSC~I-LANGIS. d e s SiraJ. MDR 51. 335): BGH 4. OLG Stuttgart. (79):ENN.sozialen Ordrii~r~y.:r. ps. Sobre la teoría de la culpabilidad en el derecho civil y en el derecho del trabajo. 349: KO~~I.. 2. 122. art. La teoría de la culpubilidad Ver DOIINA. En gran part. 31 del Código Penal griego.. NIESE. 1954. 196 y SS. 837). Ver también el art.cl~lspr-oblrri~c. Proyecto 1960). 5 1 . ps. lug. Vorsalz ~trid Falrrlüssiglceil. Gutacl~ten. ésta le e s re- .: y Nib:siz. 15 y S S .: Wr:~r:ri. 194 (= J Z 52. Eii. J. 1954.. 400 y SS. 6 . Firialitüt. SCIIMIIYI. J Z 56. : NJW 51. p. 1 . 33 y SS. A.onocimiento de la teoria del dolo no está e n concliciones de poder hacerlo. al-t. ps. 11. ps.dic cihisclici~Gruridluyeii del. Oldenburg. 6" de la Ley penal económica (sobre esto. 1927: F~?ANK. S J Z 48.. 2: V. -NII'I>ISRIIISY. 325 y ya C~IOIWFAS. 3 . 12 de la Ley de contravenciones y h a sido propuesta para el f ~ i turo Código (art. Festsclrr. Poirzilca Clrronika. : 71 67. 164. La teoría de la culpabilidad ha sido reconocida legalmente en el art. 9 5 y SS.. 457. Über.

la máxima gravedad. 44. a tenor del párrafo 2" del art. mediante u n examen n15s detenido de conciencia. con indiferencia de que sea consciente de ella e n el momento del hecho o pueda actualizar e n seguida s u conocimiento. etc. q u v la igiioi-ai~cia del clcrecho iio cxcusa (ver. en este caso. es ciianclo conoce positivamente la antijuridicidad. pero podía conocerla con 1 1 1 1 ~ o c o más de cuidado. cliiedan excluidas co~lipletaniente la reprochabilidacl y lcl pena '(l. :'O N ~ i r s l r o Cocligo Pei-ial r i o <:ontit. la cloctriiia del rri-or irli-is ~zocet. Dado que la disminución de la posibilidad gcJrlc1-al de actuar jurídicaniente atenúa la regrochabilidacl y la pena. Si el descoi~ociiiiiento de la prohibición era disculpable. la pena. BGH 3 . El crror de prohibición vencible atenúa la reproclial>ilidad y por consiguiente. Cuando más fácil le es al autor la autodeterminación conforme a sentido. como consecuencia del desconocimiento vencible de la prohibición. clc. Si hubiera podido conocer la antijiiridicidad de s u conducta.. las .d c proliil~ición.yrochada al autor en la medida en que podía tener conciencia de la antijuridicidad de s u acción y en que dicha conciencia podía convertirse en u n contramotivo determinante del sentido. por t:jriiil>lo. había tlismi~~iiido la posibilidad concreta de actuar confor1 1 1 e al derecho (BGH 2. tiene que regir tan~biéii el mismo principio. si. reflexión o consulta. en la medida en que sea disculpable. 194332 52. El autor encuentra mayores dificultades cuando no conoce la antijuridicidad. por ello. 51 en relacion con el art. e s dr'cir. para ello se l-ia de tleclucir una clausiila general de atenuación del ~ ~ á r r a 2' f o del art. aunque en r-iieiioi. El reproche de la culpabilidad reviste. r n grnernl. 51.iiiedicla que en el caso anterior. 335. le debe ser tambien reprochada.El 'l'i-iburial S u p r i m o ha maiitriiicto. 123).nc n i i i g ~ i n a disposición soljrv el vrroi.

por ejc~niplo. 2" del Codigo Civil n o e s 011stáci110 para estiiiiar la relevniic~iac1c:l error tlc clerc~<:ho peiial (cle opiniiin conti-aria. 66. coiiio s e admite e n el mismo derecho civil (ver AII. Derec\io pcrial. El precepto inencionaclo del Código Civil establece l a obligatoriedad clr las Icyes de u n modo g?rieral y e s coinpatible con los efectos juriclicos tiel error.tina explicacion a la diferencia d e t r a t a i i ~ i e n t ocle u n a y o t r a clase clc error No i x i s t c obstaculo.o t r a parte. 2" del Código Civil: "La ignorancia de las leyes no cxcusa d c s u (:uiiipliniicrito". Ci:i-1. h a c e e n el dcrrtcho penal a l e m á n s o b r e la b a s e clel p5ri-al'o 2" del a r t . 8" s e a u n catálogo cerrado d e las c a u s a s <ir . cl niismo criterio cIcl>er& del crror [le prohibición vencible q u e d a r a disiiiinuida l a posil~ilidaclcor~crela d e a c t u a r contbrme a las nornias jurídicas. 29 Iiinio 1936. 51 -que regula la iniputabilidacl disininiiicla. 1-ia adniitido. p s . 13 mayo 1896 y 14 abril 1900). 9". los c a s o s e n q u e el crror versa s o b r r norriias penales y extrapenales (piensese por elemplo. con razon.y cl :irt. 5 marzo 1946 y 24 febi-pro 1962) ANlos OXI. 1949. poi. 28 febrero 1946. 4 4 ) .I. .). 1956. 2 16).No e s cierto que la teoría de la culpabiliclad.1. a tenor clcl n o 1 " del a r t . Ucr-echoperiul. no distinga sentencias de 19 octubre 1872. las sentencias clr 16 iriarzo 1892 7 Iebl-el-o 1899. p. conio el a r t . 4 2 9 y SS.0 CAI.CI\ seliala.d e d e r r cho no pcrial (ver. "Parte general". el efcscto excliiyente dcl ilolo del erroi. A l a apreciación de u n a esirnelite por analogía n o cabe ol~jctar q u e el a r t . Si el ei-ror d e prollibición e r a invencible q u e d a excluida la ciilpabilidacl y la pena. 12" e d . e n relación con el ri" 1" del a r t . "Parte general". conio "concepción unitaria de la ciilpahilidad". e n l a s leyes penales eri blanco).ON ONI. 8" y el a r t . Si l a disiiiiiiución de l a capaciclad gerlcl-u1 d r a c t u a r conhriilc. 6 6 (del misnio modo conlo sc.CI\.ON. 9" aplicarse cuaiido a c a u s a y del art. 6 dicienibrc 1944. a las nornlas jurídicas disminuye la reprochabilidad y la pena. [ l a invocado para t:11o e1 a r t . 6 1ii1-110 1945. e n realidad a la estimacion clel erlor d c proliibicion cn nupstro d e r r c h o penal Para cl error venciblc e s posible deducir analógicaineiite u n a regla d e a t c nuaciói-i de la peiia d e lo clispiiesto e n el n o 1 " del a r t . Eii el derecho penal la excepción e s t á f ~ i n d a n i e n t a d a e n q u e la ciilpabilicl~de s u n ~ nota i del concepto del delito No e? posiblc tleslindar. ni e s posible encoiitrai. sin riiibargo. 7 inarzo 1943.

art. como los que resultan de la contraposición de los párrafos 1" y 2" del art. conlo el Tribunal Supremo ha ido en m u clias ocasiones drmasiado lejos r n s u tendencia restrictiva ..ON O x r . a este respecto. que serlala con razón. 11. LK. "Parte general". Der-eclio penal. Ci1iii. !Y). 17). AN. 1962. ps. de acuerdo con la opiilión dominante (ver MEZGER. 9" no s e ve entorpecida por la fórniula psiquiátrica utilizada por el Código. la jurisprudt:ncia del Tribunal Suprenio cluc' iiicga la posibilidad d e apreciación de eximentes por analogía. 1956.5 ) . con la capacidad del autor de comprender la anti. 2" del Código. oxpresamei~tc cn el no 10 drl art. No constituye tampoco Lin obstiiculo a la apreciación de <<xii~ieri(es por analogia (artalogia iri honani parlern). las sentencias d r 2 4 febrero de 1917. en el mismo sentido Coriuori~. ver.o C~i. se- exclusión de la responsabilidad. notas a la traducción del R a l a d o d e derecho penal de Mnuiii\cir.2 0 4 . I. dentro de la culpabilidad diferencia igualmente la reprochabilidad. 59-60. 12" cd. 249).i. venido a transformar así dicha fórmula en una fir111~1la psiquifitrico-psicológica: ver. 296 y 329-30. ver en este sintido A N I O N OIVECA. 59 (ver MEZGER. riul espanol. por ello. a mi El "versari in re illicita" eri el Código Peentender: ver CI. como reprochahilidad (no coino "evitabilidad"). pero no a la apreciacioi~d e eximentes o a t e n u a n t e s (la apreciacion de atenuantes por analogía estA prcvisla. 3 junio de 1948 y 19 junio de 1952. "Parte general". por ejemplo. ta en r ~ l a c i ó n es decir. La teoría de la culpabilidad define a ésta de u n modo unitario. pues esta lia de s e r puesnecesariamente con el concepto de i~nputabilidad.s u s grados materiales. incluso.juridicidad d e s u conducta y de obrar confor~ilea este conocimiento. 11s. "Parte general". perlal. Esta relación de la torniula psiquiátrica con el coi]cepto d~ imputabilidad ha sido establecida por el 'Tribunal ~ ~ ~ ~ r eq<e r nh oa.a aplicación analógica del níimero primero del a r t . ps.:ZO. ps. nota 10.r ~ llcr-echo . 59. 1949. 8" y del niimero 1" del art.os. 102 y 103. 1. el a r t . pues esto no e s cierto. 165-66. separata del "Anuario de Derecho Penal". No nie parece coi-rccta. ps.Dereclio perial.I. (De otra opii-iión. p u e s este s e refiere sólo a la incriniinación de concluctas corrio clelito y a la aplicación de las penas asign a d a s a c a d a u n a dc l a s tiguras delictivas.:RL.

en la reprochabilidad de los delitos dolosos. 1: no pertenece a él la conciencia de la antijuridicidad (así. rio la "riivela" para la culpabilidad. El finalismo distingue. 59. J Z 55. y HARTUNC.gún que ésta se refiera a una realización dolosa o no dolosa del tipo (ver 1). tanto desde u n punto de vista dogmático como práctico. Por el hecho d e que eljznalismo adelante al tipo la dferericia entre el dolo y lu-falta d e dolo y le atribuya ya relevaricia para lo injusto. por consiguiente. 59. 4). es la construcción del error de prohibición como u n a causa de exclusión de la pena. al art. por ejemplo. NJW 55. art. Sólo u n error sobre u n a circunstaricia del tipo abre paso a la culpa. de u n modo convincente. NJW 55.en el plano superior. Insostenible. De lo dicho anteriormente sobre el error de prohibición se deduce que la preocupación de que s u reconocimiento pueda inducir a excusas fáciles y dar lugar . 1. además. propuesta por SCEI\VARZ. LK. en contra. al dolo y no d a lugar tampoco a la culpa. con precisión. 663. también. Carece igualmente de fundamento el reproche de que la teoría de la culpabilidad opere con u n a combinación de dolo y culpa. Pues una dfferencia existente en un plario inferior del coricepto del delito retorna -de un modo aún ntudio más . MEZGER. en el ar.. según que el autor haya conocido la antijuridicidad del hecho o haya podido conocerla (sólo en el últinio caso se basa la reprochabilidad en el "carácter vencible" del desconocimiento de la prohibición). sino que la ahorida aún más. 526. 56 en s u niieva redacción. 226: lesiones corporales dolosas y homicidio culposo. 1057. La falta de conciencia de la antijuridiciclad no afecta. VIANDEN-GRUTER. El contenido del dolo lo define.fundamerital. Una combinación de dolo y culpa es algo completamente diferente: se d a en la combinación de u n delito doloso y u n delito culposo creada por el art.

51 y el art. con dolo). 278. si es culpable. El a u tor puede ser castigado como responsable del hecho culposo. Error sobre el tipo es el desconocimiento de u n a circunstancia objetiva perteneciente al tipo. por consigiiiente. puesto que fue confundida siempre con la falsa distinción del Digesto: error_factiy error inris. el "embargo" (en el art. J Z 54. 44. 59). "documento". 55. Cada uno de estos errores excluye la reprochabilidad si es disculpable. con pleno conocimiento de la realización del tipo (por consiguiente. etcétera. La diferencia decisiva entre las dos clases de error no afecta al contraste: hecho-concepto juri- . tanto si es de índole fáctica (descriptiva) como nor~xiativa.de prohibicióri. sino también sobre el "carácter ajeno" de la cosa. A este respecto basta u n conocimiento en el sentido de u n juicio paralelo en la conciencia del autor (BGH 4. WELZEL.a absoluciones injustificadas carece de fundamento: sólo el error de prohibición disculpable exime de la pena. no conoce la norma jurídica. Err-oi. de acuerdo con el párrafo 2" del art. 455). o la disminuye.Error sobre el tipo no es sólo. o no la conoce bien (la interpreta mal) o supone erróneamente que concurre u n a causa de justificación. causalidad.sobre el tipo.sobi-e cl tipo es el error sobre u n a circunstancia objetiva del tipo legal. que excluye la culpabilidad. "funcionario". La expresión "error de hecho" e s completamente inadecuada (la de "error sobre el hecho" es también equivoca). cuerpo. 197). pero cree erróneamente que está permitido" (BGH 2. si éste está sancionado con pena (art. De acuerdo con estos principios s e h a de distinguir u n error. 352. que excluye el dolo y u n error. Error de prol-iibición es el error sobre la antijuridicidad del hecho. u n error sobre "hechos". "El a u tor sabe lo que hace. 137). conlo cosa. La distinción del error sobre el tipo y el error de prohibición plantea dificultades que están condicionadas históricamente. excluye el dolo.

22: J Z 54. El que cree. sobre las "reglas generales de la conducta". No permite ver tai~ipocoque el objeto del dolo (de acuerdo con el art. el error sobre caracteres normativos del tipo. Error de hecho y error de derecho. a la cie que se trate sólo cle iin error sobre la prohihiciórl. sino a la clistinción: tipo-antijtiridiciclad. es decir. incurre en u n error sobre el tipo (no sabe que toma una cosa crjena). por consiguiente. Tan equívoca como la expresión "error de hecho" es la de "error sobre el estado de cosas". . tener u n derecho de autoayuda para tomar u n a cosa ajen a (por ejemplo. como el carácter ajeno de la cosa: y hay errores de hecho que son errores de prohibición: el error sobre los presupuestos objetivos de una causa de justificación (ver próximo punto a. Este error impide ver al autor que s u acción típica infringe el ordenamiento jurídico. son. La expresión "error de prohibición". Error de prohibición es. p. puede dar lugar también. El qiie le quita a otro una cosa. más bien. pero cree erróneamente tener uri derecho a disponer de ella.J:fJ. dos parejas de coilceptos cornpletamente diferentes. Aktuelle Strafieclitsprobleme. por el otro. 278. el que lo sabe. 59) son las circunstancias del tipo legal y no algo "fáctico" ("del estado de cosas") a diferencia de lo 'jurídico". Ver WELZEL. como acreedor frente al deudor insolvente) incurre en u n error sobre la antijuridicidad de s u conducta. El que no sabe que la cosa de que dispone está pignorada incurre en u n error sobre el tipo. en cambio. sin embargo. la denoniinación abreviada del error sobre la aritijuridicidad del hecho real. a confusiones. que fue introducida sobre todo por D O I ~ N en A el derecho penal. Hay errores de derecho que son errores sobre el tipo: por ejemplo. incurre en u n error de prohibición. por u n lado y error sobre el tipo y error de prohibición. creyendo erróneamente que es suya. por ejemplo.clico.

303. El error sobre estos elementos de la antijuridicidad es u n error de prohibición ". sobre el deber de denuncia o de prestar ayuda en los arts. es u n error de prohibición. 277). :" El rcconocii-iiiento de los eleinrntos especiales de la antijiiridicidad no es posible si s e concibe el tipo como tipo de lo injiisto [ver nota 10). "sin autorización" (art. 1 lo). El párrafo 2" del art. 124. 284 y otros). . Lo mismo sucede con otras denominaciones de la antijuridicidad. . y otros). lo mismo que el error sobre el deber del cargo e n los delitos de los fiincionarios. 240.(por ejemplo. 240 y el párrafo 2" del art. 246. o "sin estar autorizado para ello" (art. los caracteres: "válidas" (art. 145a). 253 del Código Penal no contienen ningún carácter del tipo. sino reglas de la antijuridicidad. "jurídico" (art. como "sin aiitorización" (art. bb) El deber jurídico en los delitos de omisión y en los delitos culposos es u n elemento de la antijuridicidad. 153 y SS. cc) No son tampoco elementos del tipo. en los arts. sino que sigue siendo u n a valoración del tipo. 137. "sin permiso de la autoridad o de la policía" (art. "sin facultades" (art. 132 y otros). 138 y 330c (conocierido el plan de comisión del delito o el accidente) y sobre el deber del cuidado adecuado al tráfico en los delitos culposos.) en u n a circunstancia del tipo. "competente" (arts. Entonces pertenecen al tipo todos los eleinentos integrantes de lo injusto especifico de cada figura delictiva. 239. 34 1). el error sobre el deber de garante en los delitos impropios de omisión (conociendo la posición del garante). eic. 113).a) L a antijuridicidad no s e convierte por el hecho de que esté mencionada en la ley -la mayor parte de las veces de modo superfluo. Por ello. Un error sobre ellas e s u n error de prohibición.a) Problemas particulares. sino elementos especiales de la antijuridicidad. 123.

. 367). J Z 56. 1 Ci 1. 50. ~ ~ A N N Nor-r?1~:'ill~l~~ori(1. d d ) El error sobre el concepto y el ánlbito de la atleciiación social cle la acción es también iin error sobre la antijuritliciclatl. El que hiere a otro porque cree erróneamente que es agredido por él (legítima defensa putativa). el n o 1 del art. error sobre la norma complen~entaria. 253: 4. 366) rigen las reglas generales: el error sobre una circunstancia del tipo (complenientario) es un error sobre el tipo. o porque cree poder castigar corporalmente al que atenta contra sil honor (creencia cle qiie concurre u n a caiisa de . Vei. La creencia errónea de que concurre u n a caus a de jiistificación es u n caso de error de prohibición. LANGI:. Abgrer-zzitr-rgvorl Talheslandsrli~dVei-bolsin-t~ir-ii bei Rlui~lceltslrq[yeselze~~. MDR 52. ver también próxiino punto c).101. 238: 57. aqiiellas que contienen sólo la amenaza de la pena y por lo que respecta al tipo se remiten a otras normas (por ejemplo. 586: J Z 5 6 . en todos estos casos yerra sobre la antijuridicidad de s u realización dolosa del tipo. JMI31. cc) En las leyes penales en blanco. 1955: Wi:~xi:r~. 130: de otra opinión. p. 11s. NIiW 56. Vci. es u n error de prohibición.ién klir<sr:ii.Ver Wi:i. 286: OIJG Colonia. 5:Kni:i. es decir. ffl . como si cree que concurre u n a caus a de justificación que no está reconocida por el derecho. Tanto si el autor yerra sobre los presupuestos objetivos o sobre los límites jurídicos de u n a causa de justificación. 1 O : 1 :3:3: 5:5. de oti-a opirliO11 RCII 3 .l% 52. 73 S S . : 519: 5 7 .- 257. 55 1 . 299.tairi1. 1 19: % 67. .W A I ~ I J M K . o porque cree poder herirlo con el fin de detenerlo (error sobre los limites del derecho de detención).zi:i. (Error de subsiincion.. 164 (pai-a el n" 8 dcl a r t . 233. . I~>lii-c uoii d e n iicgaliveri '~'ulhesíuiids~rierlcr~~aler~. conlo tal.

que debería derivarse del dolo.o1ii1.¿ l iiivciicil>lc q~icdarfi e s c . lia apr<. Lo iiiisnio habrá de s ~ i c c d e r lógicaniente eri los deiiiás casos la suposición ci-r¿~nca dc los presupuestos ol?jrtivos cle u n a c a u s a de j~istii'icaci0n (creencia errónea d e q u e concurre u11 el?iiiciito r7s(riicinl clr u n a de las caiisas de justificación del art. . sino sólo en u n error de prohibición. c.i Ilcgatlo a veces a la iiiisn~a soliicióri que propoiteinos (\. 8"). Cuarido cl cri-or liiera vcric. Esto lo reconoce la opinión dominante en relación con los dos últimos casos.debería d a r ya el inipulso para comprobar la creencia de En el COdigo Pennl espaiiol I-iei~ios visto (notas 12 y 16) c¿)nio en el número 1" del nrt.licará la ateniiantc clel i~úiiiero1" drl nrt. de i i r t error tlc: prollil>i(~iói? cltic no exclisyc. 8" (vcr riota 30). 8". Eii estos rasos. pero lo niega e n Telación con el primero.il)lc s c .xiiiiente incoiiiplcta. Al decir ENGISCH (2 70. En aiiil~os casos s e tr-. esta11 coitiprcndidns algiinos casos rlc sii~osiriói-i errhitca de las rirciiiistancias que siiven de basc 21 las causas de jiistificación.¿il.iplicaciOii anal¿~gica clr lo tlispuesto r:ri el ~iíiiiict-o1" c l < ~ l iirt. no tiene e n cuenta que el dolo -que concurre en el caso concreto. en relación con las c a u s a s d c jiistificacióii del a r t .l ~ i i dla ~ irepro<:habilidact y la pena por . porque la creencia errónea de clue s e clan las circunstancias que sirven de base a una causa de justificación produce el efecto de paralizar el "impulso". En estos casos subsiste el dolo. VI dolo y cxsl. ~ L I < * s . nunqiic con u n a f~inciam<:ntaciOn diferente. 9" v cuanclo f \ i c .ciado e n algiina ocasión la eximente. 9".i-t:ncliclos eii aquc'l pi-e<:cpto. Cuando el error vi-n invc~icil~le. i .1 'Tril~~inal Supi-eii-io Ii.itci. 599) que la punición a título de dolo es "incorrecta".í s~ijrto a la rt>glili~(-ióri grncral.justificación no reconocida por el derecho) comete e n todos estos casos unas lesiones corporales dolosas en la creencia de estar autorizado para ello. Eri It~s cleiiiás casos Iia apreciaclo la c. La opinión dominante considera que la creencia errónea de que concurren los presupuestos objetivos de u n a causa de justificación excluye el dolo". No obra con desconocimiento del tipo. ~ n a n t e niciido la responsabilidad dolosa. iio <.cr iiota 1 1). para reflexionar sobre la juridicidad del hecho.

como causa de justificación. tiene que comprobar el fundamento objetivo de s u creencia. en el estado de necesidad putativo (supralegal) la teoría de la culpabilidad y e n las restantes causas de justificación putativas. queda sólo disculpado si incurrió en el error a pesar de haber llevado a cabo iin examen. sigue siendo responsable de la comisión dolosa del hecho -a pesar de creer que concurren los presupuestos objetivos del estado de necesidad. de eliminar esta grave contradicción h a fracasado. la falsa alternativa (ya rechazada) de error de derecho y error de hecho y por otro. es preciso admitir que el que conoce la norma prohibitiva penal. de la situación. sobre ello. . HIRSCH. 7. Si s e acepta la tesis de la teoria de la culpabilidad. cit.(RG 62. ps. 7). por consiguiente. En la concepción de la opinión dominante desempeñan u n papel decisivo dos errores: por u n lado.. pero hace u n a excepción para la causa de justificación mas importante (después de la legítima defensa): el estado de necesidad supralegal. el intento del BGH 3. La jurisprudencia del Reichsgericht y del Tribunal Federal no es uniforme e incurre en contradicciones. En principio considera que la creencia errónea de que concurren los presupuestos objetivos de u n a causa de justificación excluye el dolo. pero cree poder realizar el tipo de la prohibición por concurrir las circunstancias de hecho que sirven de base a una causa de justificación. lug. conforme a deber. de que el dolo incita a reflexionar sobre la juridicidad o la antijuridicidad del hecho. la teoría del dolo. BGH 3 . si no hizo el examen conforme a deber. la doctrina de los "caracteres negativos del tipo". La práctica aplica.que concurre la situación fáctica de u n a c a u s a de justificación. 139. 314 y siguientes. Si el autor cree erróneamente que concurren las circunstancias que sirven de base al estado de necesidad. Ver.

zr:i. 57. JZ 52. 178. 260. 379 y S S . J Z 55. Z 65. art. 51/44.iirt. LK. 393: E~c.. 663: Wlci. de que las causas de justificación s e a n caracteres negativos del tipo y que s u conciirrencia excluya el tipo. A.De la tesis errónea. etc. 4 1 . 1958. i~iás antigua): J Z 55. N J W 52.:rier<. Pero como las causas de justificación no excluyen la tipicidad. la creencia errónea de que concurre u n a causa de justificación no excluye el dolo sino sólo la conciencia de la antijuridicidad. 37: MAURIICII. 196: v . : I=r:i<iir)n. 9: S(:iii<oi. s e h a deducido la consecuencia. 57. también equivocada. Alcluelle Slr-ajiechtspr-ohlernc. NJW 53. desaparecen los reparos del sentimiento jurídico a castigar en estos casos a titulo de delito doloso.) cornetido e n la creencia errónea. N J W 50. MDR 52.)". 59 11. Ver una brcve esposición de la materia en Wr:r. Últiiilainente. 142 y SS. 5 1 .i.iscir. 209: 52. de que la legitima defensa putativa excluya el dolo (por ejemplo. 55. de corrección.zi.I'MANN. Wi. 1953: 1-Iici. % 70. SS. En la sentencia debe expresarse que la punición (menor) obedece al error ciilpable: "El acusado es casti @do (.i. 566. T.: ves también Boci<r:. sobre t o 353. JZ 53. lionlicidio. . el dolo de lesiones). J Z 54. Mi<zcrsr<. culpable. 342. 584: Ncucs Bild 54. % 67.. . 1 1 : Ai-thur KAI. 183 y 5 l . Mezger-Feslschr.: 56. 5 1 . 20: 57. 323: Arr-iiiii KAUI'MANN. 653 y SS. 210: Nirssic. De ahí s e deduce que los tres casos de creencia errónea de que concurre u n a causa de justificación son casos de error de prohibición: el error invencible excluye la culpabilidad y el vencible la ateníia en la i~iedida en que sea disculpable: la pena debe ser atenuada de acuerdo con los arts. 596. 830: ~ I A I ~ I ~ U NN JW G .) por aborto (detenciones ilegales. 196 (con inás bibliografía y también con bibliograiia MANN. de hallarse ante u n estado de necesidad (de tener u n derecho de autoayuda. 76 1: JZ 55.: LANGI.zr:i<. 143: de otra opinión S C I I A ~ ~ F MDli S~EIN. DRiZ 53. Si s e hace así.. etc. de defensa.. 564. lesiones corporales dolosas. sino sólo la antijuridicidad.

1). J Z 55. de la consideración de que el error sobre los presupuestos de u n a causa de justificación no es u n error sobre el tipo que excluya el dolo. uori deri r-ic><c/at iveri Tul hcstu~idsrnerkrnulcr~. disculpable si el autor confía en la correcciÓn. El autor conoce la prohibición. a diferencia del error sobre el contenido de la norma. Aquí rigen también las reglas del error de prohibición. Esta solución de compromiso quiere legalizar.clos estos problemas. La exclusión de la pena de reclusión (de acuerdo con u n a propuesta de ENGISCH) representa. pero cree que no es válid a . pero debe ser tratado en las consecuencias jurídicas "como" si lo fuera (así ya el párrafo 2" del art. el hecho queda impune. porque según s u opinión infringe una norma jurídica positiva de rango superior. Si el error es disculpable. 1960. tanto desde el punto de vista teórico como práctico. u n progreso. la situación jurídica existente hoy e n la práctica.para el error sohre el estado cle necesidad conlo causa de justificación. L)re Leltrc. si no es disculpable. 142. en cambio.sin e~iibargo. en s u acuerdo mayoritario. Esta solución no es satisfactoria. 196 (213). ver. el hecho sigue siendo punible (BGH 4. La gran comisión de reforma del Código Penal parte. f irrlsr I 1 . El error de validez puede ser.de la deci- . yg) El error sobre la validez de una norma del cle1-echo penal (en-01d e validez. I301in. de que hemos tratado hasta ahora) es una variedad del error d e prohibición. párrafo 2" del art. 40 del Proyecto 1960). o u n principio metapositivo. por consiguiente. Z 67. a este respecto. 17 del Proyecto clc 1927). Hace tina excepc i ó ~ i . de la Constitución. I 1 J . por ejemplo. sobre todo. en principio. éste debe ser tratado como u n error de prohibición y la pena debe ser atenuada a ú n en mayor medida quedando excluid a la pena de recliisión (Zuchthaiis. WELZEL.

No es necesario. la ley penal). J Z 5 3 . El extranjero en cuya patria la sin-iple homosexiialidad no es arltijurídica sabe. El autor tiene que poder s e r consciente de la contradicción de s u conducta con el orden de la comunidad. con que el autor pudiese ser consciente de la niera inmoralidad de s u condiicta. sin embargo. en estos casos en que infringe conscientemente u n a norma jurídica por considerar que no es válida. 266. sin embargo.ZEL. de que no está libre de culpabilidad el que asume u n a tarea para la que no está capacitado. que el autor conociese o pudiese conocer el precepto jurídico (por consiguiente. o incluso la amenaza de la pena. sino e n haberlo llevado a cabo. en virtud de s u escasa capacidad de juicio. sin embargo. Dado que cuenta con la posibilidad de que s u conducta sea antijurídica y quiere realizar e n todo caso el hecho. con que s u conducta esté prohibiiia. b) Rcczóri y medida d e la reprochubilidad del error-de prohibiciór~eri particular. en la cual se basa la prohibición jurídico-penal y que e s puesta de manifiesto por ésta. sin diida. s u culpabilidad no consiste en que se h a equivocado en el resultado de s u examen.sión de u n tribunal inferior. a c t ú a con conciencia de la antijuridicidad y no sólo con u n error de prohibición disculpable.El objeto de la conciencia de la antijuridicidad y del error de prohibición es la antijuridicidad de la conducta (planeada). como puede darse cuenta él mismo. además. pero con ello no . Si alguien cree. que había negado erróneamente validez a la norma. No basta tampoco. en parte difíciles. e n contra de lo que el cree. . que s u conducta es inmoral. Sobre estos problemas. El autor tiene que contar. Aquí rige el principio general de la ética de la responsabilidad. ver WEI. que puede infringir u n a prohibición por considerar erróneamente que carece de validez.

NJW 53. 111curre. Z I M M I C I I ~ ~ A N ~ . la conducta escrita es declarada antijuridica por suponer u n a infracción insoportable del orden ético-social vigente. la cognoscibilidad debe referirse a cada uno de ellos. El extranjero (por ejemplo. en error de prohibición. En caso de que el hecho sea antijuridico desde distintos puntos de vista. puede conocer. Cuando la ley penal declara punible u n a conducta que es ya rnerecedora de pena según el orden ético-social vigente. NJW 53. 266). por ello. 3 5 : WAI<~)IZ. 471. Aquí coincide la infracción del orden de la comunidad con la infracción del orcien ético-social vigente. sin embargo. BGH 3. lo injusto de sil conducta como adulterio. La resolución de voluntad antijuridica es reprochable sólo al autor en la medida en que éste podía conocer s u antijuridicidad. NJW 5 4 . 41: 12. pero no es seguro que pueda conocer lo injusto de ella como incesto. la reprochabilidad del desconocimiento de 10 injusto se basa en una. 1052.sabe a ú n que es considerada en Alemania coino tina infracción insoportable del orden de la coinunidad.fl~. puesto que en Suiza s e castiga sólo conio incesto el coinercio carnal entre parientes consanguíneos.~i6ri sobre los valores ético-sociales fiindanientales de la vida comunitaria que le rodea. 3 4 2 . . de modo que la posibilidad de conocirniento de la í~ltirnacoincide con la de la primera. V<-r BGH 10. sin duda.fulta d e "csfiierzo de L a concierlcia". Al autor le puede ser reprochado el error sobre la antijuridicidad de s u conducta en la medida en qiie podía cc~rciorurscde ella niediurite la propic~ r-c. el siiizo) que tiene comercio carnal en Alemania con su nuera. En la mayor parte de las normas del Código Penal. 908: d i otra opinión. (Ver BGH 10.

e n cambio. por ejemplo. no a causa de u n a falta de esfuerzo de la conciencia o u n a falta de reflexión. en el caso antes citado de homosexualidad simple). antes de infringir la medida de la autoridad. como es el caso. si tenia motivo para informarse de las disposiciones vigentes en Alenlania. ante todo. El que posea los conocimientos jurídicos necesariosT. aciidiendo a persona entendida.Cuando en virtud de sil condición de extranjero tiene escaso contacto con las concepciones ético-sociales especiales de Alemania. En esta materia rigen los principios que a continuación Se iormulan. La posibilidad de conocimiento de la antijuridicidad plantea aquí problemas semejantes a los que surgen en el error de validez. sil error de prohibición puede ser disciilpable (así. 137) no e s u n problema de infracción del orden ético-social vigente (y por tanto de la propia decisión de la conciencia). u n problema de valoración juridica. ordenadora y aseguradora del Estado crea u n objeto de protección propio y lo tiitela mediante la pena. En el Código Penal hay numerosas disposiciones que no declaran punible u n a conclucta que s e a ya n-ier-ecedorad e perra según el orden ético-social vigente. sino esencialmente. "tiene que hacer uso de toda s u capacidad de coiiociniientos v de todas s u representaciones valora- . S u creencia errónea de poder infringir la medida de la autoridad le es reprochable. El que sea o no lícito quitar u n sello puesto por la autoridad (art. sino en las cuales la actividad administrativa. El que carece de los conociinientos jurídicos necesarios para enjuiciar la validez de la colocació~idel sello o del embargo tiene que cerciorarse de la sitiiación jurídica. de los conductores extranjeros respecto de las reglas de tráfico alemanas. S u error de prohibición puede ser reprochable. sin embargo. 136) o disponer de u n a cosa embargada (art. sino por 110 l-iaherse infor-mado debidan-rente.

Se da. aunque no pueda formular correctaniente el coiicepto de escalera). cree que no comete el delito del art. o exclusivo. . criando las circur~stariciasdel caso corrcr-eto le daban motivo para ello.la 1-eprochabilidad del error de prol-iibición puede basarse únicamente en que el aiitor no s e Iraya irrforniado. BGH 9 . 303 no comprende a los seres vivos. c) E 2 error d e suhsur~ción en particular. En las disposiciones penales que tienen u n carácter predominante. con pleno conocimiento del contenido objetivo de todas las circunstancias del tipo de la ley penal. conoce el objeto que tiene que labricar.tiene el dolo suficiente para el art. o el concepto de "daño" exige u n inenoscabo de la sustaiicia. es decir. por ejemplo. 3 0 3 (daños dolosos) porque el concepto de "cosa" tiel art. 183). Como conoce. 172. de él "hay que presiiniir que puede conocer. Así. sin embargo. de ordenación -como en el dereclio penal administrativo. que recibe el encargo de hacer una escalera. concurriendo el dolo.El error de subsunción es el error sobre la ley penal. e! contenido r7iaíerial de las circunstancias del tipo -sabe que u n caballo es u n objeto corporal y que con la goma el reloj queda inservible. Para el dolo basta siempre el conocimiento del . por lo menos regiilarmente. 5 SIR 219/56. 41 1). el alcance de los mandatos o prol-iibiciones legales en virtud de s u formación y de su ejercicio profesional" (BGH 4. el que quiere dedicarse al comercio del vino tiene que informarse sobre las disposiciones jiiiídicas pertinentes. BayObLG 4. si el autor que hace que u n caballo sea excitable (RG 37. 303 (del mismo modo que el carpintero. 16. especialmente sobre la Ley del vino de 25/7/1930.tivas &ticascuantlo trate cle 1orniiil:ir iin jiiicio sobre l a jiiridicidad o antljiiridicidad de una conducta deteriiiinada" (BGH 4. coi-rectamente. o rio s e haya iltjormudo sr!ficieritenientc. o que vierte goma e11 u n reloj (RG 20. por ejemplo. 86). 5 ) .

Para la "identidad" del asunto hay que tener en cuenta la totalidad de la relación jurídica material y no sólo la pretensión concreta.. sino también sobre sil prohibición. incurre en u n error no sólo s o b r i la piinibiliclad cle s u conducta. inciirre e n u11 error no sólo sobre la ley penal (art. de la ilicitud civil de sii conclucta. El error sobre el ámbito de los conceptos legales (de las dqfrniciones legales) no afecta al dolo. 45 1. sino incluso sobre la rtorn-ia proliibitiva que sirve de base a la lev penal (art. cuya antijuridicidad podía conocer ya por otro lado (por ejemplo. cuya antijuridicidad conocía o podía conocer el autor.I. Si el abogado conoce la uniclad cie la relación jurídica material tiene el tiolo siificiente ?ara e1 art. 7. e s completamente irrelevante. es u n error d~ prolribiciór~. 356. por el ar-t. segiin el art. 17. . 356). 284. el abogado. e inipide conocer al autor s u antijuridicidad. 356.ZEL. en las normas prohibitivas qiie contienen caracteres norniativos del tipo complicados. Ahora bien. sobre todo. es decir. no puede servir a las dos partes contrarias en el "mismo a s u n to".276. 455. Ver BHG 5. 356 a la pretensión coiicreta. pues el aiitor no podía diidar. 2 del Reglamento federal de la abogacía). 2 del Reglamento federal de la aboWI. al inenos. J Z 54. si cree que el concepto del "rziisino asiii-ito" se refiere únicamente e11 el art. p) Cuando el error se refiere no solo a la punihilidad. Éste es el caso en los dos ejemplos de danos antes citados. Así.Esto es posible. El error de subsunción (o el error sobre la ley penal) puede tener en el derecho penal u n a doble significación: a) Cuando afecta sólo a la p~inibilidad de u n a conducta. 55.contenido material de las circunstancias del tipo. 45 1. sino también a la profzibiciórz de la conducta. E s u n "error de siibsunción". gacía).

pero había sido informado por el Ministro del Interior competente de que no necesitaba para ello autorización. sino incluso sobre la prohibición de si1 conducta (acerca del error sobre el "negocio a crédito" y sobre el "vino" en el sentido de la Ley del vino. con el dolo del art. 325. La línea divisoria entre el error sobre el tipo y el error de subsunción no discurre entre el desconocimiento de u n "hecho" y las "conclusiones" erróneas "de ellos". El Reichsgericht habia reducido excesivamente el ámbito del dolo (sobre todo en los caracteres normativos del tipo) y habia ampliado demasiado el ámbito del error de subsunción. que u n hecho (doloso) debe ser sólo casti- . Para el dolo de los c a r a c t e r ~ s normativos del tipo no basta el conocimiento de s u base fáctica. . sino que es preciso u n conocimiento del contenido material de estos caracteres que sea paralelo al enjuiciamiento legal. Si el autor no es consciente del significado material de la circunstancia del tipo e n la vida social no actúa dolosamente. 286). 352. 135).El legislador puede disponer. 13. 17). declarando además que el error de subsunción era en general irrelevante. ver BGH 4. por no tratarse de u n juego en el sentido del art. El error de subsunción empieza a partir de este conocimiento (ver WELZEL. 276 y SS. 55. 7. J Z 54. BGH 4. d) Rcstricciólr d e la purlibilidad al cor~ocimiento de la prohibición. que es donde la había trazado equivocadamente el Reichsgericht.el empresario de u n negocio de los llamados de la bola de nieve que actúa con conocimiento del carácter aleatorio de sil negocio (por consiguiente. 286.). 455. naturalmente.Se encuentra. El empresario incurre aquí también en u n error no sólo sobre la punibilidad. en un error de prohibición -disculpable. asimismo. sino entre el error sobre u n a circr~nstancia del tipo y el error sobre u n cor-iceptojurídico.

NIilSVO SIS7.iscTrr.ochabilidad de s u conducta tipica-dolosa y antijiiridica. sólo se castiga si concurre este conocimiento y no en el supuesto de desconocimieilto culpable de la prohibición. bajo pena la infracción consciente de la 11orn1a "prohibido el paso". ya que la primera solución -inclusión de la prohibición e n el tipo.Feslsclrrfft 1. en ENc. JT. el que pasa realiza el tipo (lo cual difícilmente podrá hacer en forma no dolosa) y actúa antijuridicamente si no concurre u n a causa de justificación -en anibos casos con indiferencia de que conozca o no la proliibicióil-.lSL 1>151iE(:110 I>fiNAl. 407. Ver BELING.fracasa por el simple hecho de que la prohibición d e rcalizar uri tipo rio puede ser. puesto que en ellos se sanciona sólo la infracción "a sabiendas" de las medidas del aislamiento o las prohibiciones de iinportación. gado cuando medie el coriocimiento de la prohibición.192 E l . 327 y 328. por tanto. Este es e'l caso. la prohibición de la conducta.el legislador tiene que deducir también de ello las consecuencias necesarias a la hora de formular . por ejemplo. gira en realidad e11 torno al problen~a de si el legislador h a querido reducir la punibilidad en determinadas disposiciones a la conducta con conocimiento de la prohibición. Toda la polémica en torno a si e n el derecho penal administrativo el hecho de la prohibición pertenece al tipo y a si el dolo debe comprender. "la conciencia de la antijuridicidad es u n elemento independiente de la culpabilidad. 208). en los arts. Si el legislador coloca. El coilocii~iiento de la prohibición afecta exclusivamente a la rep. separado del dolo" (BGH 2. por ejemplo. Una vez que h a sido reconocida hoy en la práctica la verdadera relación existente entre el dolo y la conciencia de la antijuridicidad -según la cual.uria parte irite grante d e este niismo tipo. con ello excluye todo error de prohibición (incluso el culpable) del ámbito de la punibilidad.1:MA 1.

que existe con independencia de la situación dada. que puede conocer la antijuridicidad de s u decisión. En general. mucho estas situaciones. podia adoptar s u decisión de acuerdo con él. e n que no s e exige u n a conducta conforme con el derecho. sin embargo. el derecho exige al autor imputable. e n . que adopíe s u resolución de voluntad de acuerdo con este posible conocimiento. sino de la posibilidad cor-icreta del autor. Puesto que el contenido de la reprochabilidad consiste precisamente en que el autor debía y podia adoptar u n a resolución de voluntad conforme con el derecho en lugar de su r e s o l u c i ó ~ de ~ voluntad antijurídica. ni siquiera al autor imputable que actúa con plena conciencia de la antijuridicidad. El conocimiento de lo injusto no puede fundamentar todavía corsipleta~lientela reprochabilidad de la resolución de la voluntad. por consiguiente de la iniputabilidad. sin duda. capaz de culpabilidad. No se trata aquí de la capacidad gcr-ieralde decisión conforme a sentido. El derecho tiene que limitar. Hay situaciones. de poder adoptar s u decisión de acuerdo con el conocimiento de lo injusto. Esta posibilidad concreta de autodeterminación conforme a sentido en favor de la conducta jurídica es el elemento más importante de la reprochabilidad. en la situación concreta. al cual están subordinados los elementos intelectuales.s u s disposiciones penales: no debe utilizar la palabra "dolosamente" cuando se trate sólo de limitar la punibilidad al conocimiento d e la pro/tihición (en lugar de ello. sólo puede hacerlo cuando el autor. por ejemplo: "conscientemente en contra de la prohibición").

1077. VRS 5. conocida o cognoscible por él. Urxterlassungsdelikte. 1 0 213. El derecho no le reprocha tampoco al autor la falta de observancia del cuidado debido. horror. que surge de repente. por orden del labrador-. Tiene e n cuenta aquí estados de cansancio y excitación no culpables. si u n conductor e n u n a situación de peligro.. . BGH. 1. sin culpa suya y que exige u n a reacción inmediata. e n la disculpa. por horror o confusión no hace uso del medio adecuado para alejar el peligro. NJW 53. según la cual la exigibilidati pasa a ser u n elemento independiente del delito entre la antijuridicidad y la culpabilidad. ver OLG Hamin. ver Armin KAUFMANN. incluso al autor inteligente. 2. cansancio excesivo. por ejemplo. la observancia del cuidado objetivo y no le reprocha la falta de observancia de dicho cuidado si actúa imprudentemente por consternación. ps. sopor. que no se le podía exigir la omisión de la condiicta imprudente e n consideración de los grandes perjuicios que esta omisión le hubiera ocasionado (RG 30. Sobre la culpabilidad al quedarse dormido en el volante. 249 y SS.interés de la vigencia de s u s normas (ver. 368: 6. 65.). Así. a este respecto. es e n las acciones no-dolosas antijurídicas. etcétera. 159 y siguientes. Sobre la doctrina de MAURACH de la "responsabilidad por el hecho". miedo. el caso del cochero: u n criado sale. ver también RG 58. 30. ps. con iin caballo que tiende a desbocarse. HENKEL. si el peligro del bien jurídico era tan remoto. 451. que dificultan o impiden. Donde va más lejos el derecho. Mezger-Festschr.

LA EXIGIBILII>AD EN LOS DELITOS DOLOSOS En los delitos dolosos el derecho exige en mayor medida al autor imputable que se decida a favor de u n a conducta juridica en virtud de s u posible conocimiento de lo injusto. coi1 la única excepción de las pasiones "asténicas" (consternación. Tiene en consideración los estados pasionales -cuando no excluyan o disminuyan la iinputabilidad general. coiiio e11 el ericubrimiento (RG 60.porque en caso de que s e hubiera negado a ello habría sido despedido. en el mejor de los casos. igualmente. 1 .atenuando sólo la culpabilidad. el estado de necesidad en el falso testimonio (art. Para saber si era exigible al autor la observancia del cuidado objetivamente debido se ha de poner e n relación la lejanía del peligro con la importancia del daño que se derivaría de la omisión de la conducta imprudente: cuanto más proximo y mayor sea el peligro y más insignificante sea el daño. sino s u valoración ol~jetivapor parte del ordenamiento jurídico. Nunca es decisiva. iniedo. 195). a continuación. Sólo eri algunos delitos se conforina con iin peligro ilienor. la no exigibilidad de la conducta juridica por defensa de intereses justos (RG 66. 5 3 ) . en los delitos dolosos. 1). 157) y el lenocinio en favor de los pro- . que excluyen completamente la c~ilpabilidad(párrafo 3" del art. nienos puede ser disculpada la falta de observancia del cuidado debido. No reconoce como causa yenc. 397). a este respecto. horror) en el exceso de la legítima defensa. RG 74. sino que limita la disculpa a los casos de peligro de la integridad corporal y la vida (ver. 2. 101). 5 11. cognoscible. la valoración intlividual de los motivos por parte del aiitor.rul de exclusión de la culpabilidad.

los aten taclos graves a la integridad corporal o la vida de terceros como medio para la salvación de la vida. sino que tiene cliie ser tratado tar7113iérl conlo u n fin en si niisxno (KANT). 54/52. sin culpa alguna por s u parte. Se trata de la lesión de bie nes jiiridicos que no pueden ser utilizados nunca como medios. sin embargo.metidos formalmente. pues en ellos incluso la omisión dolosa puede ser disculpada por la no exigibilidad del menoscabo de intereses justos. especialmente de atentados graves contra terceras personas (lesiones de la integridad corporal o la vida de terceros inocentes). Concurre ciiando estando en peliqro el cuerpo y la vida del autor o de u n pariente suyo. (Aquí s e advierte otro paralelismo entre los delitos de omisión y los delitos culposos. Nuestro prójimo no piieclc ser tratado niinca conio u n a simple cosa. sino que puede solamente disciilparlos. porque al autor. 57). ciiando s e d a n ciertas circunstancias (ver BGM 6. que se enciientra en la situación de necesidad. El estado de necesidad. ni siquiera para la salvación del cuerpo y la vida. u n a excepción ger~eral. coino causa . no piiede serle exigida u n a conducta jiiridica e11 atención a la debilidad hiimana. sin que sil acción pudiese estar justificada por el principio liiridico general del medio adecuado para el fin reconocido por el derecho. El derecho no piiede justificar. piieden ser sólo salvados por aquél mediante la lesión de interes e s ajenos tutelados por el derecho penal. Los delitos de omisión constituyen. por ello.) El caso más i~nportante de la no exigibilidad de la conducta juríclica (a pesar de iil-ipiitabilidad y el conociniiento cle lo injusto) e s el estado de necesidad penal de los arts.

sino en las cuales el autor. sin embargo. Hay situaciones. en atención a s u instinto de conservación. que habrían . entregando u n cierto número de ellos a la acción homicida y salvando de este modo a u n a parte considerable. excliisióii de la ciilpabi1id. en que el autor o s u s parientes próximos no s e encuentran en u n peligro para s u integridad corporal o s u vida. afectados por la orden secreta. Por esta razón. El estado d e necesidad supruleyal como causa de exclusión d e la culpubilidud u) El estado de necesidad penal de los arts. se ve colocado e n un conflicto de deberes (conflicto de conciencia).dc. Sólo podían salvar a los enfermos que les estaban confiados. 52/54 se basa en la idea de que en u n a situación de peligro para la integridad corporal y la vida.id. 2 . la obediencia inquebrantable al derecho supondría para el autor u n sacrificio tan grande que no puede exigirsele. ps. ver mi M a nual. 54/52. En u n conflicto de este tipo se encontraron numerosos médicos por la orden de "eutanasia" de Hitler de dar muerte a los enfermos mentales. los arts. al cual no puede sustraerse sin asumir una determinada medida de culpabilidad moral. si se hubiesen negado a colaborar. 52/54 liiilitan la exclusión de la culpabilidad a sitiiaciones en que el autor mismo o s u s parientes próximos s e encuentran en u n peligro para s u integridad corporal o s u vida. de los arls. Sobre los detalles de la regulación. 160 y siguientes. sth basa en esta idea cle la I~enevolenciafrente a la cleI>ilidad hiimana. 54 la disposición general. en virtud de u n peligro para la integridad o la vida de otras personas. hubieran sido sustituidos por médicos complacientes. una conducta jurídica. siendo el arl. en general.

La culpabilidad jurídica es u n sector del ámbito lnás aniplio de la culpabilidad moral. 32 1. se convierte en causa de la muerte de todos o de la mayor parte de los enfermos e incurre en una culpabilidad moral Inayor que si hubiera prestado su colaboración. correctamente. pues de este modo hubiera podido salvar al menos a u n a parte de los enfermos. Falta la ci. por ello. que como lo ha l-iecho el autor. porque utiliza a hombres irlocentes colno niedio para salvar a otros. ver otro caso e n WELZEI. puesto que cualquier otro miembro de la coinunidad. e n lugar del autor. ningíxn reproche de culpabilidad ante la comiinidad jurídica. h u biera tenido que a c t u a r . sin embargo. en culpabilidad ante la co~niinídad juridica. que pueda y deba observar. 17. Cuando el mismo juez no podía actuar. correctamente. socialmente relevante. Z 63. 51. La última decisión es. de otro modo. e n principio. falta la ciilpabilidad juridica como reprochabilidad social del hecho. la éticamente correcta. 2. Tiene que haber sido infringida.. por lo menos.lpabilidad jurídica. Ver OGH 1. como reprochabilidacl social del hecho. por el hecho de que s e hiciera responsable cle u n injilsto menor para evitar u n injusto mayor. antes de que se convierta en culpabilidad jurídica. La causa supralegal de excliisión de la culpabilidad presupone que: . La reprochabilidatl de la resoliición de la voliintad tiene que alcanzar u n a cierta inedida. El orde~lamiento jurídico no puede hacerle. El autor no puede sustraerse aquí a la decisión. cualqiiier otro mie~nbrode la comunidad jiiridica en lugar del autor. Pero ésta le hace incurrir tambikn en injusto y e n la culpabilidad moral. Si deja que las cosas sigan s u curso. del mismo modo.dado muerte a todos los enfermos afectados por la orden. aquella inedida del respeto de los deberes sociales.

si X. Lo mismo sucede con la participación en u n heclio realizado en estado de necesidad. Scii~in. por ello.sclir~[t.i<s. Ver.1) la acción del autor era el unico iriedio de inipedir iin mal mayor. 3 1 1 y SS. cit. para que pueda cortar la cuerda. 37 1 : % 63. . En caso de que sin cortar la cuerda los dos escaladores estuviesen perdidos.zi. Eri. en u n naufragio. 1 . que se ha caído al escalar. 54.. J I i 49. X no está amparado ni por una causa de justificación. en caso de que sin la intervención de X los dos estuvieran perdidos y mediante sil ayuda pudiera salvarse al menos uno de ellos. si X quería ayudar a E3 a quitarle el salvavidas a A. por ejemplo. S u acción sigue siendo. 155: Wisi. GAI. 50. poco más o menos igual. 11) el autor ha elegido realmente el lila1 menor. que se ha caído al mismo tiempo.:i. 570. mientras que A está ya amparado por el art.3 5 8 . de una persona a otra. 54. antijurídica y culpable. ni por una causa de exclusión de la ciilpabilidad.. 47: T r i l ~ u n a l dc jurad o clc Colonia.r. de la que está colgado más abajo B. sino que sil intervención desviaría í~nicamente el peligro. por ejemplo. Me. y 111) subjetivamente perseguía el fin de salvar.: de otra opinión 13ei~i. X quedaría discuIpado por u n estado de necesidad supralegal.AS. BGH. b) No se d a una situación tal de conflicto. así. o de u n grilpo de personas a otro. ps. 496 y OGH.I. Aunque B pueda estar disculpado por el art. S J Z 49.NJW . El autor no s e encuentra aquí en u n conflicto moral de decisión. La solución sería diferente. podía quitarle a A el último salvavidas y lanzárselo a B. 513. si X le d a u n ciichillo a A. liig. sino que pretende jugar al "destino" de u n modo inadmisible. insalvable.clei--Fesl. NJW 52. N J W 5 3 . ciiando el autor no puede evitar u n mal mayor.I ~ ~ r r i s c . MDR 49.

A. En cambio. 374: punición a titulo de culpa. de los caracteres negativos del tipo. 51 y el art. 44. que excluye la culpabilidad (del n o 3 o 4). WI<I. la reprochabilidad.%EI~. el autor comete u n falso testimonio doloso. El que comete u n falso testimonio en la creencia errónea de que s e encuentra en u n estado de necesidad debe scr castigado como reo de falso testimonio culposo (BGH 5. El estado d e necesidad putativo Si el autor cree erróneamente que concurren los presupuestos del estado de necesidad.I.3. 3 8 2 . 5 2 .i<. 32 1: BGH 5. . pero disculpado (ver RG 64. de otra opinión Mr:z~rr. La Gran comisión d e reforma del Código Penal se h a adherido a la opinión aquí sustentada. s e encuentra en la misma situación anímica de conflicto que si s u creencia fuer a cierta. en la medida en que la suposición errónea del estado de necesidad era disculpable y la pella debe ser atenuada de acuerdo con el párrafo 2" del art. La transformación de u n delito doloso en uno culposo es aquí especialmente absurda: si concurre realmente el estado de necesidad. 222: M~urii\cri.. Dado que la situación anímica del autor es la razón por la que el estado de necesidad excluye la exigibilidad de la resolución de voluntad conforme con el derecho. 374). sin embargo. en si ya errónea. 41 del Proyecto 1960. 130. párrafo 2" del art. ¿debe realizar lo injusto menor del falso t e s t i i ~ ~ o n iculposo? o Aquí s e t r a t a de u n a traslación externa de la doctrina. LISZ'~--SCII. 288: GI<UNIIU. % 67. BGH 5 Sir. en este caso se atenúa. T. 31). si cree erróneamente que concurren los presupuestos objetivos del estado de necesidad. 5 3 2 / 5 5 . la reprochabilidad queda excluida tanto e n u n caso corno en otro -a no ser que el error del autor sea reprochable-.

216). quedando impunes los grados inferiores. de 30 de abril de 1938. en principio. Este es el caso en los delitos ct~lposos si se exige la "terneridad" ( = culpa grave). por ejemplo. tanto si obedece a u n a disposición de ánimo hostil al derecho como a u n a indiferencia groseramente egoísta (RG 77.A PENA Si concurren los elementos intelectuales y volitivos de la culpabilidad. 164. Cuando la reprochabilidad sea menor (por ejern1110. 44. 51. . 24 de la Ley de protección a la juventud. el hecho antijuridico es reprochable y en principio punible -salvo que se exija la concurrencia de una condición objetiva de punibilidad o la ausencia de una causa personal de exclusión de la pena. La "falta de escrúpulos" es u n grado elevado de la reprochabilidad. en el párrafo 5" del art. Sólo e n muy pocas disposiciones depende la punibilidad de un grado elevado de la culpabilidad. en los delitos dolosos.C) LA REPROCI3ABI1. en caso de imputabilidad disminuida o de error de prohibición culpable) será tenido debidamente en cuenta en la medida de la pena mediante la aplicación de la cláusula de atenuación del art. a la punibilidad. revela la especial irresponsabilidad del autor. Dado cjue la falta de escrúpulos puede obedecer a u n a indiferencia por egoísmo grosero. posible gracias a la aplicación inmediata o analógica del párrafo 2" del art. es posible también en el error de prohibición. si se exige una conducta "sin escrúpulos". 170 c y d y en el párrafo 3" del art. Todo grado de culpabilidad da lugar.IDAD COMO I'RESUPUESTO DE I. corilo en los arts.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->