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paradigma postpositivista

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD FERMÍN TORO VICE-RECTORADO ACADÉMICODECANATO DE POSTGRADO MAESTRÍA EDUCACIÓN SUPERIOR

Autor: Deici Klemm C.I.: 15.767.476 Cabudare, 19 de Junio del 2013 REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD FERMÍN TORO VICE-RECTORADO ACADÉMICODECANATO DE POSTGRADO MAESTRÍA EDUCACIÓN SUPERIOR

El siguiente ensayo trata sobre como los paradigmas actúan como filtros que sólo nos permiten ver lo que se halla dentro de su racionalidad, es por esto que para Guillermo Briones (1.992), un paradigma es una "concepción del objeto de estudio de una ciencia, de los problemas para estudiar, de la naturaleza de sus métodos y de la forma de explicar, interpretar o comprender los resultados de la investigación realizada. En conjunto el paradigma define lo que constituye la ciencia "legítima" para el conocimiento de la realidad a la cual se refiere" (Cerda, 1.991). Así mismo, el paradigma positivista También denominado paradigma cuantitativo, empírico-analítico, racionalista, es el paradigma dominante en algunas comunidades científicas. Tradicionalmente la investigación en educación ha seguido los postulados y principios surgidos de este paradigma. El positivismo es una escuela filosófica que defiende determinados supuestos sobre la concepción del mundo y del modo de conocerlo: El mundo natural tiene existencia propia, independientemente de quien estudia, el mismo, Está gobernado por leyes que permiten explicar, predecir y controlar los fenómenos del mundo natural y pueden ser descubiertas y descritas de manos objetiva y libre de valor por los investigadores con métodos adecuados, El objetivo que se obtiene y se considera, al igual, se basa en la experiencia y es válido para todos los tiempos y lugares, con independencia de quien lo descubre, Utiliza la vía hipotético-deductiva como lógica metodológica válida para todas las ciencias. También, Defiende la existencia de cierto grado de uniformidad y orden en la naturaleza. En el ámbito educativo el paradigma en su aspiración básica es descubrir las leyes por las que se rigen los fenómenos educativos y elaborar teorías científicas que

guién la acción educativa. Como señala Popkewitz (1988), este enfoque se puede configurar a partir de cinco supuestos interrelacionados: La teoría ha de ser universal, no vinculada a un contexto específico ni a circunstancias en las que se formulan las generalizaciones, Los enunciados científicos son independientes de los fines y valores de los individuos. La función de la ciencia se limita a descubrir las relaciones entre los hechos, El mundo social existe como un sistema de variables. Éstas son elementos distintos y analíticamente separables en un sistema de interacciones. De igual manera, los conceptos y generalizaciones sólo deben basarse en unidades de análisis. El positivismo se ha constituido en el pensamiento hegemónico, en el estudio de las ciencias sociales, como resultado de la transferencia de las maneras de conocer al universo material, mediante el método científico. Asimismo, es una corriente de pensamiento cuyos inicios se suele atribuir a los planteamientos de Auguste Comte, y que no admite como válidos otros conocimientos sino los que proceden de las ciencias empíricas. El mismo, se caracteriza por afirmar que el único conocimiento verdadero es aquel que es producido por la ciencia, particularmente con el empleo de su método. En consecuencia, el positivismo asume que sólo las ciencias empíricas son fuente aceptable de conocimiento. Según Kolakowski (1988) es un conjunto de reglamentaciones que rigen el saber humano y que tiende a reservar el nombre de ciencia a las operaciones observables en la evolución de las ciencias modernas de la naturaleza. Durante su historia, dice este autor, el positivismo ha dirigido en particular sus críticas contra los desarrollos metafísicos de toda clase, por tanto, contra la reflexión que no puede fundar enteramente sus resultados sobre datos empíricos, o que formula sus juicios de modo que los datos empíricos no puedan nunca refutarlos. Otra de las características relevantes es que tiene que ver con su posición epistemológica central. En efecto, este supone que la realidad está dada y que puede ser conocida de manera absoluta por el sujeto cognoscente, y que por tanto, de lo único que había que preocuparse, indican Dobles, Zúñiga y García (1998), era de encontrar el método adecuado y válido para

descubrir esa realidad. En particular, asume la existencia de un método específico para conocer esa realidad y propone el uso de dicho método como garantía de verdad y legitimidad para el conocimiento. Por tanto, la ciencia positivista se cimienta sobre el supuesto de que el sujeto tiene una posibilidad absoluta de conocer la realidad mediante un método específico. Otro aspecto importante del positivismo es el supuesto de que tanto las ciencias naturales como las sociales pueden hacer uso del mismo método para desarrollar la investigación. De acuerdo con Tejedor (1986), (citado por Dobles, Zúñiga y García 1998), los científicos positivistas suponen que se puede obtener un conocimiento objetivo del estudio del mundo natural y social. Para ellos las ciencias naturales y las ciencias sociales utilizan una metodología básica similar por emplear la misma lógica y procedimientos de investigación similares. Desde esta perspectiva se considera que el método científico es único y el mismo en todos los campos del saber, por lo que la unidad de todas las ciencias se fundamenta en el método: lo que hace a la ciencia es el método con el que tratan los “hechos”. Como consecuencia de lo anterior, podemos indicar, que los positivistas buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con independencia de los estados subjetivos de los individuos. De igual manera, el positivismo se caracteriza por postular lo siguiente: El sujeto descubre el conocimiento; El sujeto tiene acceso a la realidad mediante los sentidos, la razón y los instrumentos que utilice; El conocimiento válido es el científico; Hay una realidad accesible al sujeto mediante la experiencia. Esto significa, según Abagnaro, que la ciencia describe los hechos y muestra las relaciones constantes entre los hechos, que se expresan mediante leyes y permiten la previsión de los hechos; Sujeto y objeto de conocimiento son independientes: se plantea como principio la neutralidad valorativa. Esto es: que el investigador se ubique en una posición neutral con respecto a las consecuencias de sus

investigaciones. Complementamos, siguiendo a Soto y Bernardini (1980), que al positivismo se le debe la ruptura entre la filosofía y la educación, y una concepción de la pedagogía basada en las técnicas educativas.

Ahora bien, con la publicación de Comte del Discurso sobre el espíritu positivo en 1849, efectivamente emerge en las ciencias sociales un paradigma llamado positivista. Cabe agregar, que un paradigma puede definirse como un principio de distinciones y oposiciones fundamentales entre algunas naciones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la predicción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada. Al respecto, se puede decir; que sólo la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes que gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados estados sociales. Asimismo, se fundamenta en no permitir como válidos científicamente otros conocimientos, sino los que proceden de la experiencia, rechazando, por lo tanto, todo sentido a priori y toda noción universal y absoluta. El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y la inducción, los métodos exclusivos de la ciencia. Por su lado negativo, el positivismo es negación de todo ideal, de los principios absolutos y necesarios de la razón, es decir, de la metafísica. En tal sentido, los conceptos básicos del positivismo provienen de las ciencias exactas como la Física, la Química y la Biología; por ello los positivistas se basaron en científicos como Galileo Galilei, Isaac Newton, Nicolás Copérnico, Thomas Robert Malthus y Charles Darwin. De igual forma, el ámbito social puede estudiarse de la misma forma que el ámbito natural. Por ello, como se investiga lo relacionado a la biología, la física y la química,

que otorga resultados experimentales, comprobables y medibles, también se pueden analizar los modelos del comportamiento de las personas, las reflexiones sobre enfermedades de la mente, las consecuencias de un procedimiento pedagógico sobre el aprendizaje o las migraciones humanas, entre otros; y existe un método exclusivo para investigar ese estado social, que es independiente de los valores del investigador. En este sentido, para el positivismo, la objetividad es muy importante, el investigador observa, mide y manipula variables; al mismo tiempo, de que se desengancha de sus propias tendencias. De igual forma, lo que no puede medirse u observarse con exactitud se suprime como objeto de estudio. Por otra parte, el Post positivismo es crítico realista, lo que significa que la realidad existe pero no puede ser completamente aprehendida y los hechos que ocurren pueden ser explicados, ya que son manejados por leyes naturales que los humanos solo pueden percibir de manera incompleta. Es por ello, que la observación de la realidad como una manera directa es una de las formas que permite analizar y descubrir del conocimiento adquirido lo que más le interesa y necesita el estudiante claro está dentro de su contexto.
Seguidamente, al clasificar la investigación en tres paradigmas: Postpositivista

(Cientificista), Teoría Crítica (Ideológico) y Constructivista (Hermenéutico). Teoría crítica de la enseñanza Por su parte, Carr y Kemmis (1988), desde el vértice ideológico de la teoría crítica, clasifican o consideran tres posiciones paradigmáticas de acuerdo a la forma en que estos paradigmas conciben la relación entre teoría y praxis: Paradigma positivista La teoría orienta a la práctica. Las teorías sociales y en particular las teorías educativas deben ser conformes a las normas y criterios científicos. Las teorías científicas deben ser explicativas y predictivas, Esta trilogía paradigmática, ha originado una ruptura epistemológica con una subsecuente proliferación de diferentes estudios, enfoques, teorías y prácticas, tratando de

legitimar desde cada uno de estos paradigmas una propuesta emergente que sirva de fundamento para orientar la acción educativa y el proceso de enseñanza aprendizaje. Por su parte, la teoría educativa es práctica, en el sentido de que la cuestión de su consideración educacional va a quedar determinada por la manera en que se relacione con la práctica.(Carr y Kemmis 1988) Esta propuesta de una teoría crítica de la enseñanza pretende la búsqueda de una comprensión más consistente de la teoría y la práctica educativas, considerando al enseñante como investigador dentro de una concepción crítica de la racionalidad Paradigma interpretativo. En la tradición interpretativa se sustituyen los ideales teóricos de explicación, predicción y control por los de comprensión, significado y acción. Su finalidad no es buscar explicaciones causales o funcionales de la vida social y humana, sino profundizar nuestro conocimiento y comprensión de por qué la vida social se percibe y experimenta tal como ocurre. El propósito de la ciencia social dentro del paradigma interpretativo o hermenéutico es revelar el significado de las formas particulares de la vida social mediante la articulación sistemática de las estructuras de significado subjetivo que rigen las maneras de actuar de los individuos. Hacia la mitad del siglo XX, el positivismo que es muy estricto, fue remplazado por el pospositivismo, fundamentado en el paradigma positivista, pero más abierto y flexible. Esta posición empieza a generarse hacia finales del siglo XIX, pero efectivamente se fundamenta hacia la mitad del siglo pasado. El desarrollo la inician las obras de autores como Wilhelm Dilthey (1833‐1911) y William James (1842‐ 1910). Karl Popper (1902‐1994) lo promueve de forma notoria. Asimismo, en cada ámbito o método, variados autores lo despliegan. Las proposiciones de Popper se pueden apreciar de la siguiente forma, en primer lugar, porque existe una realidad, pero solamente puede ser conocida de manera imperfecta debido a las limitaciones humanas del investigador (Mertens, 2005). Por ello, tal contexto es posible revelarlo con efectivo valor de credibilidad.

Éste, en cambio, se concibe como el efecto de una interacción, de una lógica, entre el conocedor y el objeto conocido. El pospositivismo viene a ser como un ascendiente del enfoque cuantitativo y le otorga tres principios fundamentales que lo identifican: Primero, recolectar datos en la forma de puntuaciones, la cual se nace en las matemáticas o ciencias exactas. En otras palabras, las propiedades de hechos, cosas, animales, personas, organizaciones y colectividades mayores son medidas y ubicadas numéricamente. Segundo, desfragmentar los datos numéricos en representaciones de su diferenciación. Y tercero, el atributo del estudio comprende cotejar grupos o relacionar componentes sobre tales propiedades por razón de técnicas estadísticas y en el caso de las ciencias del comportamiento, a través de experimentos y estudios causales o correlaciónales. En realidad, es dificultoso precisar con exactitud en qué momento se inició el enfoque cuantitativo, por lo que sus inicios proceden de diferentes fuentes y su progreso ha sido continua, sin embargo, algunos autores de la historia de la ciencia los ubican desde Aristóteles y otros en diferentes puntos de los siglos XVI, XVII y XVIII. En el mismo orden de ideas, la investigación cuantitativa se encuentra en su florecimiento, ya que para la fecha nacen las encuestas, los experimentos, las revistas científicas, los diseños, entre otros, que le dan fortaleza y fundamentos al enfoque cuantitativo. Así como también, empiezan a incrementarse las computadoras y las máquinas para valorar pruebas. Adicionalmente, Donald T. Campbell y Julian Stanley den los años de 1960, crean una tipología sobre los estudios experimentales que aun se mantiene en esta época y un análisis de las fuentes que pueden violentar la claridad de los resultados. En consecuencia, para finales del siglo XX emergen mediciones y análisis multivariados más sofisticados, igualmente se afianza la concepción de poder de medición por razón del uso de diversos instrumentos para medir las variables de la

investigación. Los paquetes estadísticos, que son programas de análisis se van puliendo a medida que se van utilizando, lo que permite la comercialización de estos. Pero para la primera década del siglo XXI, ya existe una gran cantidad de escalas y probabilidades de análisis supremamente avanzados y sofisticados. Por ello, se tiene que el primer enfoque de la investigación en desarrollarse totalmente es el cuantitativo.

Conclusión

Al hablar de paradigmas, en plural, aceptamos una pluralidad de posibilidades epistemológicas ante la alternativa de una única epistemología monolítica que funja como supremo tribunal del conocimiento humano. Un pluralismo epistemológico, con énfasis en la legitimación de los métodos y los presupuestos de la investigación, que no olvida la dimensión protagónica, la dimensión humana.

Bibliografía

CARR, WILFRED AND KEMMIS, STEPHEN.Teoría crítica de la enseñanza. Martínez Roca. Barcelona, 1988. KUHN, THOMAS. The Structure of Scientific Revolutions University of Chicago Press. 1962. La Estructura de la Revoluciones Científicas. Fondo de Cultura Económica. México, 1971. GUBA, EGON G. The Paradigm Dialog. Sage Publications. 1990. "Criteria for Assesing the truthworthiness of naturalistic inquires". ERIC/ECTJ Anual, vol 29,2 p.75-91. 1981. HABERMAS, JÜRGEN. Teoría de la Acción Comunicativa (vol.1 y 2) Taurus. Madrid 1989. MASTERMAN, M. "The Nature of a Paradigm" en Criticism and the growth of Knowledge. Ed. I. Lakatos & A. Musgrave. Cambridge U.P. Cambridge, 1970.

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