PARADIGMAS DE LA CRIMINOLOGÍA CONTEMPORÁNEA 1

Germán Aller Maisonnave 2

ABSTRACT: El presente trabajo se refiere al proceso de los paradigmas criminológicos, analizándose someramente su etapa inicial y luego con mayor detenimiento las últimas tres décadas. Se efectúan consideraciones acerca de las corrientes críticas, los realismos de derecha y de izquierda, las teorías situacionales y de la elección racional, así como de otras más recientes y relacionadas al control del delito. En conclusión, se plantea que en la Criminología actual se carece de suficiente debate filosófico, ético y valorativo, primando una concepción policial y administrativa de la cuestión criminal.

PALABRAS CLAVE: Criminología. Crítica. Realismo. Situacional.

INTRODUCCIÓN. El tema a tratar es de suma importancia para la Criminología actual. La problemática en cuestión amerita un análisis exhaustivo que supera las posibilidades de esta comunicación. Sin perjuicio de lo cual, habrán de esbozarse los tópicos cruciales recorriendo las orientaciones que han sido fundamentales en la Criminología, pero enfatizando aquellas que mantienen mayor vigencia. Al expresar que se trata de teorías contemporáneas pudiera arribarse a la errónea idea de que se han de abordar solamente las más recientes. Empero, ello dista del alcance del concepto, pues lo contemporáneo es
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Charla dada en ocasión del Congreso de Derecho Penal del Bicentenario de la Argentina,

celebrado en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) del 23 al 25 de agosto de 2010.
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Doctor en Derecho y Ciencia Sociales por la Universidad de la República (Montevideo); Doctor

en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Madrid); Profesor Adjunto de Derecho Penal y Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República; Secretario del Instituto Uruguayo de Derecho Penal (INUDEP) de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

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aquello que se mantiene vivo, eficaz o vigente en el tiempo que vivimos, yendo más allá de la datación de su comienzo como único elemento a considerar al calificar lo contemporáneo. En función de este punto de partida, una disciplina de rango científico, de relativa autonomía e independencia, como es el caso de la Criminología, tiene una historia relativamente breve si se parte de los primeros estudios científicos de LOMBROSO en 1870 sobre los rasgos antropológicos de los criminales, hasta la publicación de su célebre L’uomo delinquente en 1876 3. En cambio, si el comienzo se fija en los estudios estadístico-sociales de GUERRY 4 y QUÉTELET 5, en las primeras décadas del siglo XIX, y quizá antes aún en los propios clásicos, conforme a las concepciones del aventajado BONESANA (Marqués de Beccaria) 6, HOWARD 7, BENTHAM 8, LARDIZÁBAL Y URIBE 9, HOMMEL
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y otros tantos, pues podría afirmarse —como magistralmente lo hiciera

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LOMBROSO, Cesare, L’Uomo Delinquente, in rapporto all’Antropologia, alla Giurisprudenza ed alle

Discipline Carcerarie, 3 tomos, 5.ª ed., Turín, Fratelli Bocca, 1896. También, L’Uomo Delinquente, in rapporto all’Antropologia, alla Giurisprudenza ed alle Discipline Carcerarie, Turín, Fratelli Bocca, 1924.
4 5

GUERRY, Michel André, Essai sur la Statistique Morale de la France, París Crochard, 1833. QUETELET, Lambert Adolphe Jacques, Sur l’homme et le développement de ses facultés ou Essai de

Physique sociale [1835], París, Librairie Arthème-Fayard, 1991. También, QUETELET, Lambert Adolphe Jacques, Du Système Social et des Lois que le regissent, París, Guillaumin et Cie. Libraries, 1848.
6

BONESANA, Cesare, Tratado de los delitos y de las penas [1764], trad. Juan Antonio de las Casas,

Madrid, Joachin Ibarra, 1774.
7 8

HOWARD, John, The State of the Prisions [1777], Londres, J. M. Dent & Sons Ltd., 1929. BENTHAM, Jeremy, Traités de Législation civile et pénal, 2.ª ed., 3 tomos, París, Cosson, 1820.

Versión en español, Tratados de Legislación civil y penal, trad. Ramón Salas, París, Masson e hijo, 1823.
9

LARDIZÁBAL Y URIBE, Manuel de, Discurso sobre las penas, 2.ª ed., Madrid, Imprenta de Repullés,

1828.
10

HOMMEL, Karl Ferdinand, Über Belohnung und Strafe nach türkischen Gesetzen [1772], Berlín,

Erich Schmidt Verlag, 1970. Del mismo autor, Philosophische Gedanken über das Criminalrecht [1784], Hildesheim, Olms-Weidmann, 1998.

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caracterizado por una notoria tendencia a la Filosofía liberal y en neta oposición al autoritarismo imperante desde centurias pasadas. Germán. antes también y ni que hablar en la actualidad. p. 11 BERNALDO DE QUIRÓS. Cautio Criminalis. 2010. José M. trad. México. El martillo de las brujas. Lógicamente. y INSTITORIS. Jacobus. trad. Hildesheim. 2005. 3 . ALLER. Edición facsímil de la original de 1487 escrita en latín. 8. Oder Rechtliches Bedenken wegen der Hexenprozesse [1631]. Malleus Maleficarum . del latín por J. ha habido pensamiento criminológico desde larga data. SPRENGER. Der Hexenhammer. R. Deutscher Taschenbuch Verlag. México. ―Malleus Maleficarum: el Martillo de las Brujas‖. cuando menos. Heinrich (Institoris). liberales y autoritarios pugnaron en esa época.. Floreal Mazia. n. El martillo de las brujas. 1986. trad. La lucha entre liberales y autoritarios no es cuestión del siglo XX ni tampoco del XIX. Edgardo D’Elio.. Georg Olms Verlag. 2. Friedrich.ª ed. desde los iluministas y la Ilustración propia del afamado siglo de las luces. Or a Book on Witch Trials.ª ed. aunque carente de rigor científico. trad. Versiones en español: Malleus Maleficarum (El martillo de los brujos) . Instituto Nacional de Ciencias Penales. Cautio Criminalis. 13 KRÄMER. Buenos Aires. En consecuencia. trad. Miguel Jiménez Monteserín. Círculo Latino. El libro infame de la Inquisición. 12 SPEE VON LANGENFELD. 1992. Valladolid. En alemán.BERNALDO DE QUIRÓS 11— que Criminología ha habido siempre o. Criminología [1948]. Barcelona. Maxtor. 1985. Schmidt. 2003. como se comprueba al revisar los actuales procesos penales y los mecanismos de estigmatización criminal.º 14. Malleus Maleficarum. Virginia. Felmar. pp. Constancio. 1976. Munich. Malleus Maleficarum [1487]. Cajica jr. 1955. Iter Criminis. Para golpear a las brujas y sus herejías con poderosa maza. Marcus Hellyer. Heinrich. University of Virginia Press.VV. S. Malleus Maleficarum.A. 2. Cfr.. Para golpear a las brujas y sus herejías con poderosa maza. 1975. W. Alcanza con retroceder al siglo XV para constatar el arrojo de LANGENFELD von SPEE al publicar en 1631 su Cautio criminalis 12 en procura de contrarrestar el tremendo peso del oprobioso Malleus Maleficarum o ―El martillo de las brujas‖ de SPRENGER y KRÄMER (Institoris) que desde 1486 era el Manual de la Inquisición 13. trad. Así. Madrid. 141-152. Jakob. y SPRENGER.. El martillo de los brujos. 2004. Miguel Jiménez Monteserín. Deutscher Taschenbuch Verlag.. Munich. Versión en inglés. en AA. ANTIGUOS PARADIGMAS DE LA CRIMINOLOGÍA. Ediciones Orión.

Las nuevas teorías de la criminalidad. el legado positivista de la manida peligrosidad prosigue siendo un rotundo 14 BERNALDO DE QUIRÓS. Turín. 4 . así como en el luqués Francesco CARRARA. Algo más próximo a la Criminología se halla en el penitenciarismo del también mencionado HOWARD (el filántropo visitador de las prisiones que describió la geografía del dolor 14) y en el utilitarismo de BENTHAM. pues entre ellos había marcadas diferencias. 247-249. siguió en constante incremento. Imprenta de la Revista de Legislación. 1891. y ello es absolutamente lógico. se encuentran líneas o parámetros de corte criminológico en el mencionado BECCARIA. La Scuola positiva tampoco logró su objeto. 120-121. 1908. Criminologia. lejos de disminuir ni de contenerse. España Moderna. En realidad. salvo por alguna aseveración aislada.Los problemas de esta ruta de conocimiento respecto del fenómeno criminal han ido mutando con su evolución como campo de rango científico. Y esto es un hecho fehacientemente constatado. se puede afirmar que los peligrosismos penales —que siguen presentes en las legislaciones— continúan fracasando sistemáticamente. fueron denominados así y vistos como una Escuela por terceros. 2. aunque se nucleaba entorno a la idea del hombre racional y libre. 327-330.. 286. pp. trad. Ahora también aumenta y. Madrid. concentró sus baterías en la prevención del delito. 15 GAROFALO.. Madrid. Los llamados clásicos no se abocaron plenamente a la Criminología. Constancio.ª ed. 1885. Pedro Dorado Montero. Por su parte.ª ed. Criminología. pues el crimen. pero advirtiendo que no fueron criminólogos. como es harto sabido. A esta altura de los acontecimientos. sin mayor hesitación. Fratelli Bocca.ª ed. pp. y para ello recurrió a la temibilità presentada por GAROFALO en su Criminologia en 1885 y sus variaciones como ―peligrosidad‖ hasta el día de hoy 15. 1893.. pp. Versión en español. 1. Sin perjuicio de lo cual. pero los unía o aparecía como un repetido elemento en común la noción de libre arbitrio y de responsabilidad. el positivismo italiano. p. Mas la problemática que inquietaba a los clásicos no era de cuño criminológico. dado que ellos nunca se reconocieron como tales ni se enteraron que se habían agrupado. Raffaele. En la 2.

El gran campo de lucha instalado entre los clásicos y los positivistas concentró buena parte de las discusiones criminológicas durante las décadas posteriores. como bien dijo Gérard van HAMEL en el congreso de Antropología de Turín. 5. se percibirá que la controversia científica se concentraba en el objeto de la Criminología y. El paradigma de los clásicos era la responsabilidad del hombre libre. B. tales como las referidas al aprendizaje de la conducta criminal (SUTHERLAND 17. Endocrinología y Criminalidad. Lippincott. el legado peligrosista ha perdurado muchas más décadas que el positivismo naturalístico.ª ed.ª ed. pero es mantenida como mera respuesta simbólica frente a la criminalidad. 1939. Luis. México. Victimología. Crime and Differential Association. sin embargo. De allí que. SUTHERLAND. por consecuencia. Madrid. 1964. 24-25. mientras los clásicos dijeron al hombre observa el Derecho. Estudio de la víctima. 1929. Mariano. 5 . p. al punto de prácticamente no tener incidencia en el campo científico de la Criminología. Llama la atención. efectivamente.desacierto. J. Si se pone cuidado. 1999. 17 4-9. CRESSEY 18. se continúa recorriendo equivocadamente el trillo del peligrosismo creyendo que. A mayor detalle. Porrúa. no implicó que la discusión cambiase demasiado a lo largo del tiempo. The Hague.. pero no por eso deja de ser así. que la incluso desaparición o el abatimiento de tales orientaciones. 18 Nijhoff. CRESSEY. los positivistas le dijeron al Derecho observa al hombre 16. también en su concepto y definición. 3. 35. Edwin H. Influyentes teorías criminológicas poblaron el siglo XX. se podrá prevenir la criminalidad a través de una criminalización previa al hecho penalmente reprochable. Nótese que desde aquellos planteos iniciales del positivismo naturalístico italiano han transcurrido cerca de ciento treinta años y. mientras que el de los positivistas fue la determinación del hombre al delito. Principles of Criminology.. Martinus p. También RUIZ-FUNES. pp. Filadelfia. Delinquency.. pp. LA CRIMINOLOGÍA CRÍTICA. Donald Ray. Morata. 16 RODRÍGUEZ MANZANERA. 3.

. Free Press of Glencoe. 21 SHAW y MCKAY 20). Buenos Aires. Nueva York. Carlos Álvarez-Editor. Del Foro. reimp. BURGESS. 1960. Émile. Madrid. 23 COHEN. BURGESS. Delinquency and Opportunity.. trad. The Methodological position of Symbolic Interaccionism. Del mismo autor. y MERTON 24). trad. Tiempo Contemporáneo. Londres. t. También. 28 Press. 5.VV. Nueva Jersey. Versión en español. Ginn and Company. Anomia and Social Interaction: Contexts of Deviant Behavior‖. Delinquency areas. 22. Londres.. Herbert. 1929. Robert King. 6 .. Outsiders. Illinois. 25 26 27 Hall. Ernest N. 1963. Florentino M. Delinquent Boys. ―Teorías de la subcultura criminal (con especial referencia a la obra de Albert Kircidel Cohen)‖. Boston. Miguel. Frank.ª imp. diciembre de 1957. vol.SYKES y MATZA 19). Clifford R. The City. Fondo de Cultura Económica. la anomia (DURKHEIM 23. TANNENBAUM. libro en coautoría con ALLER. Montevideo.º 6. Illinois. The Free Press. Reus. Buenos Aires. Floreal Mazia. AA. y MCKAY. Nueva Jersey.). Ritual de la interacción. 62-69. Robert Ezra.. BECKER 28. Tiempo Contemporáneo. Sociología de la desviación. 1969. MERTON. Buenos Aires. Luciano Cabana. Notes on the Management of Spoiled Identity. 1986. ALLER. También. The Culture of the Gang. Al respecto. en AA. 24 CLOWARD. México. Nueva York. la Human Ecology de Chicago (PARK.. Estudios de Criminología. ―Anomie. 1928.. 1924. Howard Saul. Chicago [1919. LANGON CUÑARRO.. 1959. ―Techniques of Neutralization: A Theory of Delinquency‖. 22). 1955. 189-201. Roderick Duncan. en Criminología y Derecho penal. en AA. 1971. Albert Kircidel. trad. William Isaac. GOFFMAN 29). 1925]. n. TANNENBAUM 26. Teoría y estructura sociales. en American Sociological Review. 1964. pp. The University of Chicago Press.VV. Nueva York. Anomie and Deviant Behavior: A Discussion and Critique. David. y MCKENZIE.. trad. pp. Stigma. MCKENZIE. Free Press. Gresham M. Prentice- Hall. BLUMER. Germán. ―Técnicas de neutralización: Una teoría acerca de la delincuencia‖. Social Theory and Social Structure. Torner. Estigma. A Theory of Delinquent THOMAS. 1970. Henry D. Richard A. 20 PARK. 664-670. y OHLIN. Los extraños. trad. Leonor Guinsberg. Versión en español. II.ª ed. Mariano Ruiz-Funes. 1968. 21 22 DURKHEIM. SHAW. 2006. 29 GOFFMAN.VV. The Free Gangs. Lloyd E. 1964. 2008. Versión en español. 19 SYKES. George Routledge & Sons. Amorrortu. The Free Press.. El suicidio [1897]. y MATZA. The Unadjusted Girl. Chicago. Versión en español. La identidad deteriorada. Erving. Crime and the Community. 1963. New York University. PrenticeBECKER. 3. Germán (coord. The University of Chicago Press. Montevideo. 1938. las subculturas criminales (COHEN CLOWARD y OHLIN las del etiquetamiento o estigmatización (THOMAS 25. pp.. BLUMER 27. Studies in the Sociology of Deviance.

1951. vine al caso una selectiva referencia a algunas para comprender los actuales avatares de la Criminología. Edwin Marvin. Nueva York. Recidivism and Research. que el hecho de tener a un individuo privado de la libertad tampoco aporta algo positivo 31.. MATHIESEN ) y la organizacional. el abolicionismo (HULSMAN. nada sirve. pp. 1976. LEA. Stuart. 7 . National Council on Crime Delinquency. MARTINSON.VV. GAROFALO). KELLING. BARATTA. Robert.la desviación (LEMERT 30) y el interaccionismo simbólico en general. McGraw-Hill.. Ésta alcanzó su edad madura. PALMER. y ADAMS. WALTON. en AA. llegando a sus máximas expresiones en los setenta y luego padeciendo un proceso lógico —como ocurre con tantas otras cuestiones— de decaimiento debido en buena medida a que fueron relativamente superándose algunas de las cuestiones que se planteaban. MATHEWS) y la situacional (GOTTFREDSON. el mencionado autor norteamericano arribó a la conclusión de que en el ámbito reclusorio todo está mal. lo ocurrido fue que se 30 31 LEMERT. Sin entrar en el análisis metodológico ni sistemático de ellas. crítica. así como no arribar a propuestas aplicables en algunos tópicos. VOLD. 48-50. 33-35. COLE. National Affairs Inc. porque trasladada a un plano que no sea científico ni académico. Social Pathology. Nueva Jersey. TURK. nada funciona. pp. Primavera de 1974. Rehabilitation. los tratamientos carcelarios no conducen a nada. todo está mal. entendiendo que se ubicó en un punto axial. También publicado en MARTINSON. PAVARINI). TAYLOR. n. The Public Interest. Afirmación que tiene respaldo. lleva a suponer que si nada funciona carece de sentido gastar dinero ni emplear recursos humanos en el tratamiento carcelario. Nueva York. En aquel artículo intitulado Questions and answers about the Prision reform (―Preguntas y Respuestas acerca de la Reforma Carcelaria‖). ―What works? Questions and answers about prision reform‖. Ted. Resultó explosiva la célebre expresión de MARTINSON en 1974: Nothing work. nueva Criminología y anticriminología (QUINNEY. CLARK. así como los realismos criminológicos (WILSON. CORNISH. tampoco humanitario ni de dignidad humana.º 35. YOUNG. a partir de ese codo importante que han representado los movimientos críticos originados en los años sesenta del pasado siglo. radical. CHRISTIE. Entonces. además de la reacción social. pero las consecuencias son más graves todavía. Robert. YOUNG.

y tales afirmaciones terminaban perjudicando a individuos recluidos en las cárceles estadounidenses. Recidivism and Research. Esto llevó casi de inmediato al criminólogo MARTINSON a admitir que se había precipitado. connotada por la también antipsiquiatría de los sesenta. la Criminología crítica no fracasó. Dichos movimientos renovaron y revolucionaron a la Criminología de su momento. las había que podían mejorarse y funcionar bien. Stuart. tenía trascendentes consecuencias en la praxis. pp. en idem. Se dio cuenta que lo afirmado —y compartible— para un ámbito académico acerca de las ostensibles falencias del sistema. ―Evaluation in Crisis —a Postscript‖. Rehabilitation. Es decir. ¿Para qué gastar en tratamientos? Visto así. Su trabajo y sus muy correctas denuncias se concentraron en el ámbito de lo académico y lo discursivo. y algunas pese a todo habría que mantenerlas 32. Robert.incrementó la pena de muerte en varios Estados de su país. pero no se avanzó en el campo práctico ni en lo estrictamente investigativo. PALMER. donde además suelen ser escasos los verdaderamente técnicos o. cuando menos. que implicaban más pena. De todas maneras. en MARTINSON. Empero. y ADAMS. tales planteos y apertura de ideas no se plasmaron en la normativa ni en las leyes. quedando prácticamente en el reservorio académico. que había cosas que efectivamente no funcionaban. concluyeron algunos que sería mejor encerrar a la persona en la prisión y tirar la llave sin hacer nada por ella. 63-74. ―California Research at the Crossroads‖. Ted. más reclusión. radicales y de la reacción social realizaron sistemáticamente una magnífica denuncia respecto de una Criminología que requería sacudir su modorra y que por momentos se había vuelto meramente funcional a gobiernos y autoridades políticas. inicialmente 32 MARTINSON. Su expresión norteamericana. 8 . 93-96. Robert. En los ochenta se puso en evidencia que los críticos no consiguieron un verdadero suceso en lo legislativo ni en la praxis. Robert. También. no resultan decisivos. cambiando el paradigma etiológico de la criminalidad por el de la criminalización. llegándose al extremo de hablar de una anticriminología. En los setenta los movimientos críticos. menos tratamiento y el reestablecimiento o aumento de la pena de muerte. MARTINSON. pp. otras que no funcionaban tan mal.

Nueva York Longman Publishing Group. Dodd. 1975. John Wiley & Sons. También. Marxism and the Social Sciences. Routledge & Kegan Paul. For a Social Theory of Deviance. Richard. Ian. Providence: The Reconstruction of Social and Moral Order. Harper & Row Publishers. Cambio social. También. Political Criminality. George Bryan. 1982. Klaus. The Problem of Crime. Richard. 1972. 1. Hammurabi. David McKay Company Inc. Amorrortu. La Nueva Criminología. También. 1981. Boston. GARCÍA MÉNDEZ 40 y la italiana de PAVARINI 33 y BARATTA 43. la latinoamericana de ANIYAR y BERGALLI 41. Austin T. normatividad y comportamientos PAVARINI. Nueva York. Mercedes Pizarro. 38 DE Maracaibo.. así como la británica de TAYLOR. Del mismo autor. Mead & Company. Strafrecht. 34 TURK. Reflexiones críticas en Criminología. A Critical Introduction to Criminology. Rosa. Lola. The Deviance and Defense of Authority. México. 1983.. Rand McNally & Company. Paul. BERGALLI. trad. Adolfo Crosa. The New Criminology. Little. Oxford University Press. Así. 1958. WALTON y YOUNG 36. Versión en español. México. GARCÍA MÉNDEZ. 1977. 1970. Universidad del Zulia. Critique of Legal Order. Panedille. Bearing Witness to Crime and Social Justice. Control social y dominación. Criminality and Legal Order. También. Los confines desviados. 1973. 1982. Analysis and Critique of Crime in America. Piers. Contribución a una teoría social de la conducta desviada . QUINNEY. Little. versión en español. Nueva York. DE DEL OLMO 39. 1979. 1977. Boston. Autoritarismo y control social. Nueva York. Massimo. Albany. Brown and Company. 1971. Class. Buenos Aires. También. 1987. Criminology. Sage Library of Social Research. 1980. Little. Siglo XXI. 42 37. WALTON. Social Existence. Londres. Beverly Hills. Brown and Company. Crime Control in Capitalist Society. 37 LÜDERSEN. John. Y También. 36 TAYLOR. 1985. passim. The Dorsey Press. América Latina y su Criminología. The Social Reality of Crime. 1977. Capitalist Society: Readings for a Critical Sociology. lograron un contundente suceso en pocos años e VOLD. State University of New York Press. Indiana. 42 9 . 35 QUINNEY. Jock. 39 40 41 DEL OLMO. Emilio. The Problem of Crime. junto a WILDMAN. También. 1974. Fondo de Cultura Económica. México. trad.proveniente de VOLD 33. Brown and Company. Junto a BEIRNE. Clases.ª ed. Theoretical Criminology. la alemana de SACK CASTRO 38. TURK 34 Y QUINNEY 35. QUINNEY.. Nueva York. Richard. Marxism and Law. Suhrkamp. State and Crime. Buenos Aires. Roberto. Buenos Aires.. Sage Publications. Boston. Asimismo.ª ed. 1982. 2000. 1980. y SACK. Vom Nutren und Nachteil der Sozialwissenschaften für das ANIYAR CASTRO. California. Criminología en América Latina. y YOUNG. Siglo XXI. Frankfurt am Main. Nueva York. 2. La realidad contra los mitos. 1969. 1982. Metaphysics. Estado y Delincuencia. Fritz. Chicago.

Sin perjuicio de ello.ª ed. Álvaro Búnster. Luam. 4. Ediar.. Consideraba su autor que la policía no estaba siendo eficiente y no cumplía sus tareas en forma cabal. y BERNAT DE CELIS. A una gran aceptación académica debió seguirle o acompañarle un similar desarrollo empírico y un efectivo modelo de propuesta que se reflejase. Rolf DE FOLTER y Sebastian SCHEERER 45. trad. HULSMAN.. Sistema penal y seguridad ciudadana: hacia una alternativa. Jacqueline. Río de Janeiro. Thinking About Crime. ―La Criminología crítica y el concepto de delito‖. Y añadía una cuestión interesante en cuanto a que entre el orden y la de la cárcel. en las políticas estatales. en la praxis y en las leyes. 1989. Jacqueline BERNAT DE CELIS. 44 HULSMAN. p. tenía que cambiar la interacción entre el ciudadano y la policía. Siglo XXI. Ariel. 2. Publishers. 1984. Buenos Aires. 2. 1975. Nils CHRISTIE. 97. También. 45 Al respecto.ª ed. Penas perdidas. obra que se ha seguido reeditando en varias ocasiones hasta la actualidad. Pero estos aspectos no se cumplieron.ª ed.. 43-81. Louk H.hicieron un fuerte llamado a la reflexión acerca del camino que llevaba el pensamiento criminológico. a su vez. Alessandro. Mariano Alberto Ciafardini y Mirta Lilián Bondanza. REALISMO LIBERAL O DE DERECHA. James Q. Nueva York. Barcelona.VV. Abolicionismo penal. Siglo XXI. trads. México. Cárcel y fábrica.. Por lo tanto. en AA. en buena medida se correspondía con el abolicionismo penal y carcelario de Louk HULSMAN 44. De los mismos autores. junto a MELOSSI. passim.. Darío. C. Thomas MATHIESEN.VV. pp.. 10 . Louk. El libro plantea la necesidad de reforzar la noción de ley y orden. Heinz STEINERT. quien en 1975 publicó Thinking about crime (―Pensando acerca del crimen‖) 46. Los orígenes del sistema penitenciario. 46 WILSON. 1985. Asimismo. Basic. Abolicionismo penal. 43 BARATTA. México. Inc. 1997. el modelo crítico perdió pie al quedar abroquelado en lo universitario. 1993. En la década de los setenta surgió en los Estados Unidos de Norteamérica el realismo liberal —derivado de las anteriores teorías del control social— de la mano del criminólogo James WILSON. AA. Books. Lógicamente. Criminología crítica y crítica del Derecho penal. passim... que el mero hecho de poner más funcionarios policiales en las calles tampoco abatía la criminalidad.

Versión en español. También publicado en KELLING. profesor de la Universidad de Stanford. el mayor acceso a bienes de consumo y superior estándar de vida no conlleva la disminución de la criminalidad. Grupo de Investigación de Criminología. Pese a ello. Constató que la sociedad norteamericana tuvo durante los años setenta y ochenta un gran desarrollo en lo económico. ―Broken Windows. Nueva York. De esa forma.justicia debía primar el orden. Contrariamente a lo que se piensa muchas veces. n. James Q. Todo ello debidamente filmado y fotografiado por los integrantes del grupo que llevó a cabo la investigación. en los primeros días no fue tocado y permaneció intacto. Quizá haya sido uno de los momentos más florecientes de su economía en muchas décadas.. puso en evidencia que no había un correlativo entre las necesidades económicas. El primero de ellos. arguyendo que como consecuencia de éste se obtendría aquélla. ALLER.. El vehículo instalado en Palo Alto. 2008. 29-38. luego la batería y todo lo demás hasta ser prácticamente desguazado en el sitio donde estaba estacionado. trad.. y KELLING. 249. ―Ventanas rotas‖.VV. Carlos Álvarez-Editor. 1997. En 1982 publicó junto a George KELLING un artículo titulado Broken Windows (―ventanas rotas‖) en la prestigiosa Revista Atlantic Monthly 47. un barrio de gente más adinerada y predominantemente blanca. Germán (coord. 203-223. en AA. rápidamente fue desmantelado: le quitaron el radiador.). George L. sino que aumentó considerablemente. Estudios de Criminología. la pobreza y a su vez el fenómeno criminal que tenía una gran expansión. Atlantic Monthly. En él recoge la experiencia del psicólogo Philip ZIMBARDO. así como asesor de la ―administración Reagan‖ de aquel entonces. Fixing broken windows. WILSON ha sido un influyente criminólogo y profesor universitario.º 3. los investigadores introdujeron como variante propinarle unos martillazos con el 47 WILSON. registraron pormenorizadamente lo que aconteció con ambos vehículos. uno en el Bronx y otro en Palo Alto. marzo de 1982. George L.VV. que estaba ubicado en el Bronx. Restoring Order and Reducing Crime in our Communities. Entonces. Montevideo. Por lo tanto. Touchstone.. vol. The Police and Neighborhood Safety‖. en AA.. la criminalidad no se abatió. Catherine M.. 11 . y COLE. pp. pp. que en 1969 había efectuado una interesante investigación consistente en dejar abandonados dos automóviles similares.

que no hay protección. concluyeron que los ciudadanos y las instituciones deben cuidar lo que les es propio o está bajo su custodia. sino también los bienes jurídicos) que son abandonados. considerando que aquellos objetos o bienes (no sólo los objetos tangibles. los bienes mantenidos y vigilados por sus titulares exhiben el interés en su preservación fáctica y jurídica. las personas posiblemente concluirán que no importa preservar ese ámbito. Para estos criminólogos los problemas no son cabalmente filosóficos. la batería y después fue desmantelado. sobre los que no se ejerce custodia ni aparentan siquiera estar protegidos. En los dos barrios las personas que destrozaron los automóviles no eran vándalos callejeros. quedan librados a terceros. la gente asume que. porque aquello que no está o no hay indicios de que esté protegido es susceptible de ser rápidamente tomado o destruido por terceros. aunque sin revisar otros aspectos sociales y culturales relacionados con la criminogénesis. Esta trabajo de campo de ZIMBARDO y su equipo fue tomado en cuenta por WILSON y KELLING.propósito de deteriorarlo y dar así la impresión de estar abandonado. En tal sentido. también le sustrajeron el radiador. En cambio. en definitiva. Y entonces. 12 . están disponibles y. tendiendo a inhibir a otros de apropiarse de ellos o dañarlos. Su campo de actuación se acota a una criminalidad visible. como en los High School. apareció una mirada de corte administrativo del fenómeno criminal. WILSON y KELLING. No por esa superficialidad dejan de aportar datos y experiencias de sumo valor práctico e interesantes científicamente. casi enclaustradas en la delincuencia predatoria callejera. De lo contrario. Esto es. con el realismo liberal o tildado de derecha. que los bienes están librados a quien los tome antes y que cualquiera puede hacer lo que desee con ellos. sino las que vivían en las casas y edificios próximos. Como se observa. sino que se abocaron a las cuestiones criminológicas cotidianas. toda ventana rota debe ser reparada rápidamente. A partir de ese momento. aconteció lo mismo que con automóvil del Bronx. casi tocable con las manos. también tomando en consideración los ejemplos de los High School norteamericanos (institutos de enseñanza secundaria) bien y mal cuidados. por ende.

que había tenido un gran éxito al mejorar notablemente la seguridad en los Subways y ferrocarriles de la Big Apple (Nueva York). Montevideo. 49 YOUNG. pp. Londres. pasando a retiro a los funcionarios de mayor antigüedad e incorporando nuevos oficiales con ambición de hacer una rápida y fulgurante carrera. pp. ―Reflexiones sobre peligrosidad. riesgo social y seguridad‖. 1999.ZERO TOLERANCE. pp. la tolerancia cero fue —en todo caso— en las calles. pero no en las oficinas. se constataron cifras record de abusos policiales y. Sage. porque nuevamente emergió el racismo y la xenofobia en ciertos tramos de la policía (la mayoría de los detenidos eran negros. Viene al punto señalar que el propio BRATTON años después en Inglaterra desmintió ser partidario de la tristemente famosa ―tolerancia cero‖ que ellos mismos implementaron 49. II. Miguel. 114-117. libro en coautoría con Langon. Es una línea de actuación de mano dura muy conocida enarbolada en los noventa del pasado siglo por el entonces alcalde neoyorquino Rudolph GIULIANI y que contó con la colaboración del Jefe de Policía William BRATTON. Jock. 13 . así como indagar exhaustivamente a los detenidos a efectos de enterarse de otros delitos. De estos trascendentes trabajos de campo derivó —aunque no fue propuesta por WILSON ni KELLING—la tan mentada y desatinada política criminal de Zero Tolerance 48. 123-126. latinos e inmigrantes en general). porque seguramente sabrían de otras conductas criminales cometidas en las calles y los barrios de la ciudad. delito y diferencia en la Modernidad tardía . en Criminología y Derecho penal. ALLER. desde donde se siguieron llevando a cabo delitos de 48 Cfr. Exclusión social. Social Exclusion. Marcial Pons. Las consecuencias —queridas o no— fueron tremendas. Germán. Para tal labor. se entendió que debía renovarse la plantilla del cuerpo policial. Roberto Bergalli y Ramiro Sagarduy. 2003. Versión en español. La sociedad ‘excluyente’. Del Foro. 194-198. como era de suponer. The Exclusive Society. 2006. corporaciones y empresas. t. Madrid. trads. Crime and Difference in Late Modernity . La política en cuestión implicaba perseguir todo delito callejero y aplicarle el máximo posible de sanción.

se utilizó en Nueva York de 1993 a 1996. Debía revisarse lo ocurrido con las ciudades y barrios dormitorio que rodean a Nueva York. A ello se suman una serie de escándalos. Ciertamente. sino una inaceptable formulación de otros a partir de afirmaciones admisibles de aquéllos criminólogos. financiero y las demás variaciones relacionadas con la macrocriminalidad. un joven negro acribillado a balazos en la puerta de su casa. pero llamativamente ha sido exportada a diversos países como un sistema a adoptar. cuya infracción habría sido fumar marihuana en la vereda sin portar documento de identidad. la delincuencia en las calles de la gran ciudad disminuyó hasta cerca del cincuenta por ciento. cuando su fracaso en el plano de los derechos individuales y en lo objetivamente numérico es notorio y comprobable. Brasil. Esto corrobora que la delincuencia callejera no fue eliminada ni abatida. así como en otros barrios apartados del centro. México.cuello blanco. Inglaterra. tales como la muerte inadmisible de DIALO. Esto fue observado y difundido como un gran éxito. y luego se trasladó parcialmente a ciudades de Escocia. Puede decirse que. pero continuaba siendo grande en los grandes edificios y oficinas tanto privadas como estatales. Alemania. Empero. para constatar que en aquellos lares la criminalidad se elevó a cifras insólitas. Es de rigor subrayar que la tolerancia cero no es una elaboración del realismo liberal. se trata de una política de marketing pensada en términos de tranquilizar a la gente y fomentar o no inhibir el turismo en un país. Argentina. que fue apaleado por unos agentes policiales en una estación de combustible sin explicación alguna. en realidad. obviamente también negro. Otro caso famoso fue el de un adulto. región o ciudad determinada. una persona filmó el hecho y pudo divulgarse masivamente en muchas partes del mundo. Sudáfrica y Nueva Zelanda. Por fortuna. Lo cierto es que la política Zero Tolerance perdió rápidamente pie en la propia Nueva York. 14 . Francia. Italia. fue una afirmación aislada del contexto. del poder político. sino en buena medida desplazada a otros sectores de la sociedad que estaban muy mal preparadas para enfrentar esos embates de criminalidad predatoria. La tolerancia era cero en las calles. Así las cosas.

la problemática había superado con creces el objeto de un campo científico como la Criminología. Versión en español: ¿ Qué hacer con la ley y el orden?. What is to be done about Law & Order? Crisis in the Nineties. surgió por Jock YOUNG y John LEA. el Derecho penal y el procesal penal. El primero había sido uno de los ―tres evangelistas‖ de aquella consular obra New Criminology de TAYLOR. Cuestión en general relegada por la Criminología. Sobre el punto. las subculturales y del idealismo de izquierda británico. 15 . pues no están parificados con los demás ciudadanos integrantes de los estratos superiores de la sociedad. 1993. y YOUNG. Penguin Books. de hecho. John. dado que esas personas que integran los tramos dejados de lado por la sociedad padecen la victimización social y económica propia de la marginación y exclusión. reconocer al crimen como un fenómeno ―real‖. Londres. 2001. Esto genera una doble victimización. Editores del Puerto. Y entonces instaló como lemas ―tomar a la criminalidad en serio‖. YOUNG reconoció que el idealismo de izquierda tampoco había aportado soluciones a los problemas planteados y que. 50 Middlesex. El cual.. ha de señalarse que la inmensa cantidad de las víctimas de delito en casi todo el mundo pueblan esos estratos LEA. 1984. El libro se ha reeditado en varias oportunidades y se ha vertido al español en Argentina. Buenos Aires. Posterior edición.. En él destaco con énfasis que se da particular importancia a la situación de la víctima. LEA y YOUNG exponen certeramente que el fenómeno criminal pega más fuerte en los sectores carenciados y pobres. Pluto Press.REALISMO DE IZQUIERDA.ª ed. La obra fundamental ha sido What is to be done about law and order (―Qué hacer acerca de la ley y el orden‖) 50. 2. y además padecen el delito sin disponer de tan siquiera las mismas posibilidades de precaverse ni de acceder a la justicia. en general proveniente de las corrientes interaccionistas. WALTON y YOUNG que en los setenta catapultó al movimiento crítico a su máxima expresión. que el delito no representa en general una protesta social y que las víctimas integran los sectores más bajos de la sociedad. 1. La otra vertiente del realismo es el de izquierda.ª ed. Jock. What is to be done about Law & Order? Crisis in the Eighties.

ª ed. castigando con el crimen también a los pobres ubicados factiblemente en similar franja que la del delincuente. YOUNG y LEA argumentan que si el crimen fuese una manifestación de protesta social y política estaría pésimamente planteada. 1. Oxford. porque donde mayor impacto y daño produce el delito es. Basil LEA. John. en términos generales. al caracterizar al delito como un problema real más allá de ideologías.hay que ponderarla según los parámetros reales de la criminalidad. estos criminólogos proponen renovar la forma de intervención policial y la respuesta estatal. 16 . John. gobiernos y condiciones socioeconómicas. tiene aspectos comprobables. Jock. p. En la 2. El crimen. Así como hay delitos en la pobreza los en la riqueza. Expresión que. Los realistas de izquierda tildaron de idealistas a los criminólogos críticos marxistas por no contemplar a las víctimas como personas también obreras. 1986. 50. p. enfermos y a las víctimas de abuso en el seno de la familia. Richard. sin ser ahora una novedad. así como la cultura inhibe ciertas actuaciones criminales se producen otras propias de la evolución cultural de un pueblo. pero –siguiendo la posterior concepción de YOUNG. ancianos.. siguiendo a estos realistas.sociales empobrecidos. Losing the Fight against the Crime. Jock. 52 50. y YOUNG. representa la punta del iceberg.. trabajadores. En ese sentido. y YOUNG. A la luz de ello. What is to be done about Law & Order? Crisis in the Eighties. en esos sectores sumergidos de la sociedad. Esto somete a reparos la anterior afirmación del idealismo de izquierda que antes integró YOUNG de que el crimen tenía un alto contenido de protesta política y social. además de MATTHEWS y KINSEY 51. p. niños.ª ed. Blackwell. 85. Versión en español. mostrando el extremo visible de una profunda y muy superior realidad que se halla sumergida 52. Les asiste razón a los realistas de izquierda como los mencionados LEA y YOUNG. mujeres. 51 KINSEY. precisamente. ¿Qué hacer con la ley y el orden?. LEA. dando así cuenta de la marcada disparidad en una sociedad excluyente en múltiples sentidos. Este es un tema que ha sido recurrente en la Criminología.

los problemas de esta disciplina científica vuelven cambiados y con 53 YOUNG. ALLER. Como se ve. Dykinson. 1999. La discusión entre si debe priorizarse el orden (como los realistas liberales) o la justicia (como los realistas de izquierda) no tiene sencilla solución. en AA. corresponde decir que por primera vez —y eso es halagüeño— las izquierdas y derechas están de acuerdo en tópicos tan importantes de la Criminología: tomar al fenómeno criminal como un hecho de la realidad y no un mero constructo. repensar el rol policial y considerar a la víctima. 31-33 y 45. como en muchas cuestiones borrosas de la vida. SERRANO MAÍLLO. 149-158. Madrid. pp. 2008. En cuyo caso.). trad. ―Paradigmas recientes de la Criminología‖. Vale decir. que se complementen el orden y la justicia. Las Constituciones democráticas establecen un plan de justicia mediante un ordenamiento legal tendiente a la concreción de ese ideal de justicia. Oxford.VV.VV. Alfonso. Montevideo. la verdad o lo más parecido a ella deambule por los tramos intermedios. Miguel. Germán (coord.. No hay duda de que ambas posturas deben ser fidedignas expresiones de un sistema garantista de derechos. Robert. Oportunidad y delito. optando por hacer primar la justicia sobre el orden 53. Estudios de Criminología. Ambas orientaciones tratan al delito como un hecho perjudicial para los individuos de una sociedad. ―Tres modelos de Criminología situacional‖. MORGAN. En este rápido racconto cabe mencionar a la llamada Criminología ―situacional‖ o de la ―oportunidad‖ y también denominada ―administrativa‖ 54. Mike. procurando tratarla como algo que amerita respuestas claras y concretas. Carlos Álvarez-Editor. en MAGUIRE. así como el orden sin justicia sería un autoritarismo jurídico. Jock.. Posiblemente. Arturo Aparicio Vázquez. la justicia sin orden sería una especie de abstracción difícil de asir. porque uno sin la otra difícilmente puedan lograr el cometido de un Estado de Derecho. que afecta la armonía y la coherencia de un sistema de raigambre jurídica.En cuanto a la pugna entre el orden y la justicia marcaron su diferencia con los realistas de derecha o liberales. y REINER. 17 . 2009. 54 LANGON CUÑARRO. pp. AA. México. Rod. Amén de esto. CRIMINOLOGÍA SITUACIONAL. Manual de Criminología.

pp. en idem. The Reasoning Criminal. Al respecto. Su aplicación a la delincuencia económica y a los aparatos jerárquicos de la delincuencia organizada‖. que reproduce algunos conceptos deterministas 55. Frente a esto. es decir. José Ángel. pp. Así acontece con el positivismo. AA. 9-70 y 138-153. Land. pero en su momento sí lo fue. Michael R. Ronald V.regresa parcialmente en el actual neopositivismo. Verbigracia. Situational crime prevention. Derek. ―Introducción. la propuesta es disuadir removiendo de la mente del criminal el objeto del delito. FERNÁNDEZ CRUZ. procurar que éste circule en dimensiones o en cantidades reducidas. pues -aunque muy diverso. Miguel. Para ello. 29-40. 2008. Carlos Álvarez-Editor. Springer-Verlag. y CORNISH. Intersecciones: acción.VV. La teoría de la ―libre elección‖ o ―elección racional‖ (Rational Choice) de CLARKE y CORNISH 56. Laub y Toch con trabajos referidos al actual positivismo o neopositivismo. pp. En ella prevalece no tanto la preocupación respecto a por qué ni cómo se produce el delito. CLARKE. ―La teoría de la elección racional y la crítica a la expansión del Derecho penal: la paradoja de la Política criminal neoliberal. Acción. 56 CLARKE. pero su objeto de trabajo —y por lo tanto sus problemas— están vinculados más a las expresiones de la criminalidad que a los fundamentos de la misma. 18 . si el problema es el hurto de dinero. Travis.. Estudios de Criminología. En esta dirección se presentan tres orientaciones. SERRANO MAÍLLO. 1986. emociones. 3-5. en AA. California. ―Tres modelos de Criminología situacional‖.. Madrid. ALLER. 1-15. Cohen. Desde ya se advierte que esto es importante. y HIRSCHI. Germán (coord. así como su prevención y contención. tarjetas de crédito. En 55 GOTTFREDSON. Harold and Heston.. 1992. Sage Publications. Rational Choice Perspectives on Offending.. pp. elección racional. elección racional y teoría etiológica. 1987. 149-170. en AA. que proviene de la llamada organizacional y está vinculada a las teorías del control social. pp. pp.VV. que refiere a la persona libre. Positive Criminology. LANGON CUÑARRO.). Intersecciones teóricas en Criminología. pero parece que nada se supera del todo. Similarmente ocurre a la Criminología situacional o de la oportunidad para el delito. Asimismo. Alfonso. cerebro y teoría etiológica‖. En esta publicación contribuyen además Garofalo.. aquella que opta por llevar a cabo conductas criminales. También. Montevideo. 149-158. sino concretamente en qué circunstancias acontece.. Ronald V.VV.distinto ropaje. Lo que a esta altura no es novedad. Nueva York. utilizar la mayor cantidad posible de dinero plástico. 2008. Dykinson. Nueva York.

y en los hechos así fue. sino por contar con la autorización de la emisora de la tarjeta. El mecanismo presenta fallas. Como en general sabemos. En efecto. porque los delincuentes y sus receptadores aprendieron a compatibilizar los equipos de radio y los frentes. pues no se constata efectivamente la identidad de la persona. luego los frentes removibles de las radios y después las radios codificadas.) sin tener necesidad de hacerlo de los vehículos.nuestros días las tarjetas suelen tener la foto de su titular para controlar la identidad del portador. en no pocos casos. perduraron hasta que también se descubrió cómo recodificar las radios. etc. teatros. No debe olvidarse que el mayoritario público comprador de ese tipo de artefactos (sea de los automóviles como tantos otros en el hogar) es gente común y corriente que pretende acceder a bienes que tal vez por otra vía no podría adquirir y que. la mejor solución (parcial) a este tipo de hurtos ha sido que los equipos se abaraten en el mercado. que es quien efectuará el pago al comerciante. de modo que igual hurtaban la radio sin el frente y luego obtenían o adaptaban otro frente similar. A partir de ellos surgieron las radios extraíbles. que no es exactamente lo mismo. pero solo parcialmente. las radios extraíbles eran molestas para el propietario que debía portarlas en forma muchas veces notoria y ello alertó a los ladrones a hurtarlas en los lugares públicos (cines. Ello remueve el objeto del delito de la mente del infractor. sino si la tarjeta es hábil para el pago. Esto pone en evidencia lo recién explicado. Cada aparente solución ha sido superada por la criminalidad. por la vía lícita tienen precios desproporcionados. Con las que contienen la foto del titular se pretende que se controle visualmente si el individuo que posee la tarjeta es quien corresponde. Al tornarlos más accesibles se obtienen dos beneficios: 19 . que se presentaban como la más eficiente y segura opción. por la calle. de modo que no compense al ladrón ni a los revendedores ofrecer aparatos hurtados. Los frentes extraíbles de las radios parecieron ser una mejor opción. En suma. Otro ejemplo son los hurtos de equipos de audio en los automóviles. En relación a las radios codificadas. Pocas veces se pide el documento de identidad. en muchos comercios no se preocupan de veras por identificar al comprador.

más propensa a resultar victimizada. explican que el hombre es un ser racional que decide. Ronald V. estado civil e ingresos familiares.. el empleo. una persona predecible. que no protege sus bienes ni su vida e integridad. y FELSON. mediante la cual se estudia la dinámica de las personas. sexo. Proponen reducir las oportunidades y aumentar los riesgos de cometerlos. Estudios de Criminología.VV.. Tiene un claro sesgo victimológico y en ella se toman en especial consideración los rasgos etarios. incrementar la vigilancia natural (espacio defendible). se presenta más vulnerable al delito. También. lugares a los que se concurren. a veces por el delito. en AA. pp. video. ―Tres modelos de Criminología situacional‖. Otra orientación dentro de la Criminología situacional es la teoría del ―estilo de vida‖ presentada por GOTTFFREDSON. sacarlo de la mente del delincuente potencial (bancos. Miguel. atractivo y proximidad. COHEN y CLARKE 57. pp. una víctima accesible y ausencia de guardias. y todo ello las vuelve más vulnerables. Sostienen que los cambios en las actividades rutinarias dan oportunidades para que los criminales realicen sus actos en virtud de haber un ofensor motivado. REDSON y GAROFALO en 1978. Transaction Publishers. La riqueza. Routine Activity and Rational Choice.disminuir la delincuencia en ese rubro y permitir el acceso masivo y lícito a los mismos por parte de los ciudadanos. En concreto. reducir el valor del objeto. alarmas. instalar vigilancia formal. La conducta humana suele estar signada por la repetición de comportamientos que tornan a las personas predecibles en sus horarios de trabajo y salidas del hogar. 1-13. Quien debe cruzar todas las noches un parque solitario y mal iluminado se torna más propicia a ser asaltada. New Jersey. vigilancia. rejas. LANGON CUÑARRO. La restante es la teoría de las ―actividades rutinarias‖ (Routine Activity) de FELSON. dificultando el objetivo (ej. Marcus. con quiénes se encuentra. 163-167. Los parámetros esenciales a tomar en cuenta son: exposición. 20 . remover el objeto (dinero plástico). aeropuertos). En síntesis. blindaje). la asistencia a centros de estudio y 57 CLARKE. también vigilancia privada y procurar el ordenamiento del espacio circundante. 1993.

Sage Publications. pp. efectivas y aplicables mediante una Política criminal concreta. An Interdisciplinary Approach. han resurgido los estudios biológicos. Prentice-Hall. 21 . KROHN (1987). Al comienzo de los noventa desde esta orientación se reclamó no responder a la violencia del crimen con la violencia de la pena. que entre 1979 y 1990 ha efectuado interesantes producciones referidas a la vinculación de los aspectos biológicos con fenómeno criminal 58. Lawrence COHEN (1987). James GAROFALO (1987) y Travis HIRSCHI (1987 y 1990). Hay un regreso al clasicismo. como en el caso del criminólogo norteamericano Clarence Ray JEFFERY. 1979. Biology and Crime. Nueva Jersey. Además. Criminology as a Peacemaking. En tal sentido. en 1987. un año después. Al respecto. Michael GOTTFREDSON (1987). 3-13. Viene al caso esclarecer que sus concepciones distan mucho de las planteadas a fines del siglo XIX y comienzos del XX por LOMBROSO. Clarence Ray. De ahí en más se suceden una serie de orientaciones que describiré sintéticamente. 114-118. También ha surgido un neopositivismo que busca comprender el hecho criminal trabajando con elaboraciones realistas. Indiana University Press. la Criminología de la pacificación preconizada por QUINNEY (antes pionero de la Criminología crítica) y PEPINSKI 59.. OTRAS DIRECCIONES CRIMINOLÓGICAS. Richard. en AA. Esta orientación se apoya en el libre arbitrio y el racionalismo. Suffering and Service‖. Hans TOCH (1987). 59 QUINNEY.VV. También. ―The Way of Peace: On Crime. Criminology. Derek CORNISH y Ronald CLARK (1986). porque se suman hechos de violencia que no contribuyen a la pacificación social. 1990. son elocuentes las obras de Marcus FELSON (1979).el tiempo libre aumentan el riesgo de victimización por considerar al crimen como un subproducto de la libertad y la prosperidad. explicando el crimen como manifestación de una libre elección momentánea o como opción de vida (KATZ: 1988). California. recuperando la idea del hombre que toma sus propias decisiones. pp. Se trata de una corriente de pensamiento 58 JEFFERY. 1991. Indiana.

el ambiente. donde debido a la grave afrenta a que somete el individuo a su familia al transgredir pautas culturales que recogen relevantes valores. la libertad. Propugna restaurar la dignidad. pero no a la persona 61. 1991. También. Not just deserts. Carlos Álvarez-Editor. Por otra parte. la comunidad. Boston. mujer en el delito. LANGON CUÑARRO. y SIMON. costo de prisiones). En cambio. 61 BRAITHWAITE. así como el constante incremento de la criminalidad en la gran mayoría de los países a partir de la Segunda Guerra Mundial. Cambridge University Press. BRAITHWAITE. Miguel. pero lógicamente también presenta problemas operativos. una de la clase obrera. 339-345. el daño a las relaciones humanas. factores del crimen (armas. la propiedad perdida. y PETTIT. en AA. el ciudadano tiende a preservarlos y ello explica que el delito prácticamente no haya aumentado. Postula entonces un modelo de familia ―autoritativa‖ en vez de autoritaria o permisiva. Germán (coord. pp. Nueva York. la injuria o la salud de la víctima.). Oxford. A partir de la función de un Estado democrático y republicano de Derecho analizó los problemas concernientes a la educación y constató la existencia de carencias en aspectos valorativos. drogas. 1979. The Criminology of Deviant Women. 1998. Crime.. existe una Criminología feminista 60. 22 . 2008. Boston. ―La teoría de la vergüenza reintegrativa de John Braithwaite‖. Houghton Mifflin Company.compartible en lo medular. John. shame and reintegration. Houghton Mifflin. The Criminology of Deviant Women. la paz. A Republican Theory of Criminal Justice. Cabe referir la teoría de la ―vergüenza reintegrativa‖ del australiano John BRAITHWAITE. y el rechazo social al acto delictivo. quien identificó corrientes (Drivers) de cambios significativos ocurridos en los últimos veinticinco años que impactan en la justicia y el crimen: demográficos.VV. Freda. otra vinculada a los temas étnicos. lo emocional. Rita James. Philip.. John. También. ―Changing patterns‖. así como las orientaciones sobre los Drivers en relación al trabajo de George COLE (1995). 1989. Considera que mientras los Estados 60 ADLER. Nueva York. Al respecto. ADLER. la compasión y la caridad. no fue así en Japón. Estudios de Criminología. en AA. Freda. la fuerza de autodeterminación y el sentido del deber ciudadano afectados por el delito. tecnológicos.VV. Montevideo. económicos. ALLER.

Dykinson. amistades. 1990. el Estado. Travis. Stanford. A lo expresado se agregan la Criminología del desarrollo. 2006. Travis. No requieren inteligencia. A General Theory of Crime. LANGON CUÑARRO. 64 HIRSCHI. 1971. HIRSCHI. que recurren a causas fijadas en determinado momentos y que luego tienden a no moverse (LOEBER: 1990. También las teorías integradas (ELLIOT: 1985). la Criminología posmoderna.. Restaurative Justice and Responsive Regulation. GOTTFREDSON. sino arrojo por parte del infractor. También. Carlos Álvarez-Editor. 23 . BARTUSCH: 1997. Esto último se refiere a que la criminalidad varía conforme a la edad del autor en función de sus posibilidades. En ese sentido. ALLER. Understanding Crime. Causes of Delinquency. Hay edades en las que el individuo no está en situación de delinquir o. Nueva York. tomando en consideración los mecanismos de control interno y externo como inhibidores del delito.). También. HENRY. Berkeley.ª ed. ―Tres modelos de Criminología situacional‖. Esta línea de trabajo prioriza aspectos cambiantes como la edad. no de igual forma. SERRANO GÓMEZ. 4. HIRSCHI.VV.. en AA. 2008. Madrid. Estudios de Criminología. ha sido sumamente 62 63 BRAITHWAITE. 1980. y GOTTFREDSON. AKERS. Michael. cuando menos. que toman de cada teoría las partes que resulten prometedoras y procuran formar una nueva con ellas. vínculos. GULLOTTA: 1998).con democracias sólidas coexisten pacíficamente. cobrando importancia la familia. Alfonso. Current Theory and Research. pp. RECKLESS) 64. MILOVANOVIC: 1996) y los estudios criminológicos vinculados a la curva de la edad 63. talento ni habilidad (no son sofisticados). educación. Travis. University of California Press. Oxford. Stanford University Press. y GOTTFREDSON. Miguel. Germán (coord. 505-511. Asimismo. estatus económico y la movilidad social. Lo que permite establecer una serie de parámetros importantes. 2002. Además. la cual sostiene que las corrientes tradicionales son estáticas. Michael. el delito predice el delito (HIRSCHI. Sage. John. Beverly Hills. referida a la construcción y deconstrucción de categorías esenciales como el crimen (LYOTARD: 1984. pp. las débiles económica y políticamente dan lugar a conflictos armados internos 62. Asimismo. 149-158. Montevideo. Introducción a la Criminología. Los delitos no suelen ser fruto de la planificación sino de la oportunidad. Cabe agregar que se regresa al sendero de las teorías del control social.

influyente la mirada sobre el control en la fermental obra de GARLAND a comienzos de 2000 65. 17-26. 67 WIKSTRÖM. buscando aspectos fundamentales desde el comienzo de la conducta de la persona. Versión en español.. The Culture of Control. The University of Chicago Press. a la discusión sobre la causalidad y la etiología del delito 68. en AA. pp. 2001. GARLAND. aunque sobre otros parámetros. Se reconoce que el comportamiento presenta elementos de libre albedrío y otros que son predecibles. 66 Al respecto. David. Problemas centrales de la teoría criminológica‖. La cultura del control. Versión en español. Crimen y orden social en la sociedad contemporánea . Acción. 24 . 58. pp. se inhibe de delinquir. Per-Olof H. Da pie a debatir acerca de la moralidad de los hechos delictivos y lo referido al autocontrol (PerOlof WIKSTRÖM: 2004-2006. 68 SERRANO MAÍLLO. 61-63 y 69. pero que. ―Teoría causal de la acción y teoría criminológica contemporánea‖.. Crimen y orden social en la sociedad contemporánea. En ella se estudia la etiología y la actuación. Chicago. 65 GARLAND. Hay —como enseña SERRANO MAÍLLO— un regreso. Acción.VV. La cultura del control. 114. 2005. elección racional y teoría etiológica. Intersecciones teóricas en Criminología. Este autor pone en franca evidencia la existente cultura del control. Crime and Social Order in Contemporary Society. pp. elección racional y teoría etiológica. 119-122 y 131. Gedisa.. WIKSTRÖM y TREIBER: 2007) 67. WIKSTRÖM remarca la relevancia del autocontrol en aquellos casos en que el potencial agente de la conducta prioriza valores morales que lo llevan a abstenerse de la conducta criminal. En efecto. The Culture of Control. toma en cuenta a la víctima y vuelve a mencionar la cuestión otrora planteada por MARTINSON de que nada funciona 66. Más recientemente ha aparecido una Criminología concerniente a la acción. ―Presentación.VV. 45-85. David. Crime and Social Order in Contemporary Society. en AA. Alfonso. esta teoría de la acción situacional (SAT) evidencia las hipótesis en las cuales el crimen es una alternativa considerada por la persona. pp. Esta línea de investigación incorpora a la explicación causal del delito procesos de la libre voluntad humana (que son fruto de la deliberación) y predeterminados (los cometidos por el hábito de delinquir). Intersecciones teóricas en Criminología. merced a la interacción con el autocontrol.

2008. en AA. Llegando al final de esta presentación. 2010..ª ed. ELBERT. 1996. Manual de Criminología. Germán (coord. Continúan sobre el tapete los tópicos fundamentales de establecer el objeto y el carácter de ciencia de la Criminología. Si bien la macrocriminalidad económica.Como se puede observar. dado que su objeto es compartido con otras disciplinas que estudian cuestiones relacionadas al delito y emplea métodos de diversas ciencias. pues difiere la perspectiva conforme la orientación criminológica que se siga. Antonio. Luis. RODRÍGUEZ MANZANERA 70 y ELBERT 71. 1988. lo más importante es que la Criminología ha transitado un largo camino en las últimas décadas que la han enriquecido y hecho madurar científicamente. Instituto Nacional de Ciencias Penales. Estudios de Criminología. ¿es una disciplina autónoma o un apéndice de 52. México. Montevideo.º 16. pero la cuestión es si se trata de una ciencia plena. Con su autonomía se plantea la misma problemática. 10. 91-109. Da la impresión de que el punto tampoco será laudado en los próximos tiempos. más allá de la fuerza de convicción que pueda cada una de ellas generarnos. ―La Criminología. El objeto de este campo científico sigue siendo un problema. Que es de rango científico parece incuestionable. como lógica consecuencia de lo antes descrito aunque en forma somera y algo superficial. resultan compartibles las afirmaciones de GARCÍA-PABLOS DE MOLINA 69. generando un vasto espectro de saberes científicos. política. proporcionalmente sigue estando relativamente relegada. En tal extremo. Continúa resultando más atractiva la 69 GARCÍA-PABLOS DE MOLINA.VV. ―¿Qué queda de la Criminología?‖. Carlos Alberto. la Criminología ha tenido un intenso derrotero con las más diversas orientaciones y estudios de campo. p. p. Criminología.. 58. También. 70 71 otras ciencias sociales?‖. Iter Criminis. pp. 17. CONCLUSIÓN. Porrúa. Madrid. social ha tenido un amplio estudio en el mundo de la Criminología. en AA. Carlos Álvarez-Editor.. ALLER. México.). Espasa Calpe. Cada corriente traza un objeto o tramos de él diferenciados que dificultan la unidad de criterio. n. 25 .VV. RODRÍGUEZ MANZANERA. p.

Lo primero es recuperar un aletargado criticismo criminológico. sino estudiar los temas a fondo y en serio. le anhelamos a la Criminología. lo actual es lo viejo en Criminología y nada se ha superado del todo. En tal sentido. Esto es. En definitiva. estigmatización. filosóficas. se percibe la falta de radicalismo en el sentido cabal de lo que etimológicamente significa ser radical. selectividad negativa. Luego de tomar en cuenta un amplio cúmulo de teorías y estudios de campo surge la convicción de que uno de los grandes problemas actuales es la insuficiencia de discusiones de fondo. éticas y valorativas sobre la cuestión criminológica. De esa labor luego provendrá la valoración censurando o aprobando. siguen los problemas del determinismo. es notorio que la criminalidad tratada por el sistema no alcanza siquiera el veinte por ciento de la 26 .investigación de la criminalidad callejera. analizarlos y buscar soluciones correctas sin que ello conlleve extremismos. Sobre esto último. además de resolver cuestiones epistemológicas pendientes. sin atender la victimidad y sin resolver el mayor problema de la criminalidad que es la cifra negra. ir hasta la raíz de los problemas para. de esa manera. predatoria y de rateros. se presenta en un exceso de administrativización de la Criminología y su desplazamiento al campo policial. en varios sentidos. Otro problema actual. sino al vocablo que significa etimológicamente separar las cuestiones para analizarlas y desmenuzarlas detalladamente. Asimismo. Ello conduce a afirmar que la Criminología —en determinadas expresiones y orientaciones— se ha tornado funcional a un sistema de mano dura y represivo que dista mucho de la perspectiva crítica que. conocerlos a fondo. se extraña el idealismo. en vez de valorar otros aspectos de la dimensión del delito. Y al referirse a la crítica no es únicamente a la practicada por los criminólogos críticos. tal como surge de lo explicado antes. romanticismo y pasión aportada por muchos criminólogos críticos al ver ahora la proclividad a mirar a la criminalidad con una concepción cuasi policial del asunto. pues han quedado relegadas a otros planos.

real (y seguramente es bastante menos que ese porcentaje). investigativo. En Criminología se necesita trabajo científico. y sobre todo con una gran dedicación. Por lo tanto. sabiéndose potencialmente capaces y útiles para aportar científicamente mejores modelos de propuesta al mundo de lo legislativo. que es donde se elabora la Política criminal y su brazo ejecutor que es el Derecho penal. se sabe relativamente poco del fenómeno criminal. pues lo conocido es la reducida punta del iceberg. con más modestia y menos ego. 27 .

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