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“El proceso de civilización”

Hoy en día partimos descuidadamente del supuesto de que resulta posible construir teorías
generales sobre las estructuras emotivas y de control del hombre en cualquier sociedad. Sin
embargo, existen observaciones en abundancia que demuestran que el modelo y el control de las
emociones pueden ser diferentes según las clases sociales de que se trate en una sola sociedad.
Estas muestran como y por que en el curso de una evolución ha cambiado la emotividad del
comportamiento y de la experiencia de los seres humanos y la regulación de las emociones
individuales por medio de coerciones internas o externas y la estructura de todas las
manifestaciones humanas. Las transformaciones de las estructuras sociales son transformaciones
que deben ser estudiadas a largo plazo. (El error de la sociología contemporánea es que se concentra
sobre plazos cortos y a circunstancias concretas de las sociedades y no de las estructuras sociales
e individuales. Esta sociología tiene una unica direccion intelectual, se ocupa de los modelos de
sociedades en situación de reposo y de inmutabilidad.). Hay tres tipos distintos de procesos sociales
de larga duración:
1. cambios estructurales en la dirección de una diferenciación e integración crecientes.
2. cambios estructurales en la dirección de una diferenciación e integración decrecientes.
3. procesos en cuyo decurso cambia la estructura de una sociedad o de sus aspectos parciales;
pero no de la forma de los otros dos.

La existencia de un cambio estructural del conjunto de la sociedad en la dirección de un grado


superior de diferenciación e integración puede demostrarse con el proceso de construcción del
Estado.
La evolución social general es una ola secular de integración progresiva, un proceso de construcción
del estado, que con el proceso complementario de una diferenciación también progresiva, es un
cambio de composición que considerado a largo plazo en su ir y venir, en sus movimientos progresivos
y regresivos, mantiene siempre una única dirección a lo largo de muchas generaciones.
Para poder analizar la evolución social hay que tener en cuenta la conexión entre las estructuras
psicológicas individuales (psicogenesis) y las estructuras sociales (sociogenesis) son dos estructuras
MUTABLES. Los conceptos de individuo y sociedad no pueden ser manejados como si se tratara de
donde cuerpos con existencia separada y que solo entrasen en relación a posteriori. (Elías critica a
Parsons en este sentido ya que este piensa al concepto individuo y sociedad como dos conceptos que
empiezan existiendo por separado y que luego se ínter penetran). Elías busca desmontar el par
dicotómico individuo-sociedad ya que para el estos dos paradigmas están en interdependencia
constante. E busca eliminar cualquier tipo de determinismo de estos conceptos. Por eso propone un
análisis multicausal, es decir un estudio sistemático de las posiciones sociales en relación al lugar
cada uno de los sujetos ocupa volviendo inteligible el desarrollo de la personalidad de esos sujetos
como un proceso histórico.
Para E el devenir de las estructuras de la personalidad (psicogenesis) y de las estructuras sociales
(sociogenesis) se realiza en una relación inseparable.
Parson y los autores que siguen sus líneas a partir del concepto de sistema social definen a la
sociedad como una sociedad en equilibrio. De vez en cuando se producen pequeñas oscilaciones de
este equilibrio pero normalmente la soc. se encuentra en estado de reposo. Todas sus partes, según
suponen estos autores, se acoplan armónicamente en situación de normalidad. Todos los individuos
pertenecientes a la sociedad también se acoplan al mismo tipo de normas por medio de un mismo
proceso de socialización. Habitualmente todos lo individuos están bien integrados, siguen los mismo
valores en sus actuaciones, cumplen las mismas funciones sin dificultades, no tienen pq entrar en
conflictos mutuos. Las manifestaciones de perturbación son como cambios en el sistema. En resumen
la imagen de la sociedad que encuentra una expresión teórica en el concepto de sistema social,
resulta ser vista mas de cerca como la imagen ideal de una nación, ya que todos los individuos que a
ella pertenecen han tenido la misma socialización, siguen las mismas normas, aspiran a los mismos
valores y en consecuencia conviven en perfecta armonía e integración.
Según E mientras que tratemos de enfrentarnos a los problemas del proceso de civilización con la
idea del hombre individual, no entenderemos el sentido de estas investigaciones. En el curso del
proceso civilizatorio cambian las estructuras de los individuos en un sentido concreto. Esto es lo que
quiere decir en realidad el concepto de civilización. La idea del individuo como un ser independiente
y extraño a todos los otros bloquea la comprensión de procesos a largo plazo que sufren los seres
humanos simultáneamente en la esfera social e individual.
La idea del individuo aislado de que es un homo clausus, un mundo cerrado en si mismo que en ultimo
termino existe en completa independencia del ancho del mundo exterior, determina la imagen del
hombre en general. El cambio social aparece como una perturbación causal en un sistema social
equilibrado. La sociedad aspira a la recuperación de la situación de reposo.
La teoría de la civilización sirve para poner en cuestión y distanciarse de la imagen errónea del
hombre característica de la edad moderna. Sin embargo es necesario conocer la imagen de este
hombre para comprender el proceso civilizatorio puesto que la estructura de los hombres concretos
se transforma en el curso de este proceso, los hombres se hacen mas “civilizados”.
Hay que suplantar la imagen del individuo como una personalidad cerrada por una imagen del
individuo como una personalidad abierta, que en sus relaciones con los otros seres humanos, posee un
grado superior o inferior de autonomía relativa, pero que nunca tiene una autonomía total y absoluta
y que de hecho, desde el principio hasta el final de su vida se remite y se orienta a otros seres
humanos y depende de ellos. El entramado de la remisión mutua entre los seres humanos, sus
interdependencias, son las que vinculan los unos a los otros, son el núcleo de la composición de
unos seres orientados recíprocamente y mutuamente dependientes. Los seres humanos se
manifiestan solo como pluralidades, como composiciones. Resulta más adecuado interpretar que la
imagen del ser humano es la imagen de muchos seres humanos interdependientes, que constituyen
conjuntamente composiciones, esto es grupos o sociedades de tipo diverso.
Se utiliza el concepto de composición ya que permite expresar de modo mas claro que aquello que
llamamos sociedad es un entramado de interdependencias constituidas por los individuos. Se puede
llamar composición desde un baile a un estado. En el caso del estado este es una composición
constituida por muchas pequeñas unidades sociales que se encuentran en libre concurrencia.
La coacción social y la auto coacción

El proceso civilizatorio supone una transformación del comportamiento y de la sensibilidad humana


en una dirección determinada. Pero es evidente que no ha habido seres humanos q hayan tratado de
realizar esta transformación, esta civilización de modo consciente y racional por medio de una serie
de medidas que sigan el objetivo. Es evidente que la civilización no es algo iniciado por seres
humanos capaces de planificar a largo plazo y de dominar ordenadamente todos los efectos a corto
plazo ya que estas capacidades suponen un largo proceso de civilización.
El proceso de civilización es un cambio que en su totalidad no esta planificado racionalmente, pero
tampoco es un ir y venir arbitrario de figuras desordenadas. Los planes y las acciones, los
movimientos emocionales o racionales de los hombres aislados se entrecruzan de modo continuo en
relaciones de amistad o enemistad. Esta interrelación fundamental de los planes y acciones de los
hombres aislados puede ocasionar cambios y configuraciones que nadie ha planeado o creado. De
esta interdependencia de los seres humanos se deriva un orden de un tipo muy concreto, un orden
que es más fuerte y más coactivo que la voluntad y la razón de los individuos aislados que lo
constituyen. Este orden de interdependencia es el que determina la marcha del cambio histórico, es
el que se encuentra en el fundamento del proceso civilizatorio.
La civilización no es racional ni irracional, si no que se pone y se manifiesta por medio de la dinámica
propia de una red de relaciones, por medio de cambios específicos en la forma en que los hombres
están acostumbrados a vivir. Pero no es imposible en absoluto que podamos hacer de ella algo más
racional, que funcione mejor en el sentido de nuestras necesidades y de nuestros objetivos. Puesto
que precisamente en correspondencia con el proceso de civilización el juego ciego de los mecanismos
de interrelación va abriendo poco a poco un campo mayor de maniobras para las intervenciones
planificadas en la red de interrelaciones y en las costumbres psíquicas, intervenciones que se hacen
en función del conocimiento de estas leyes no planificadas.
Lo q E llama el proceso de civilización es un proceso socio genético de formación de las estructuras
y psicogenetico ya que los individuos construyen su personalidad a partir de su relación con otros y
acorde a esas estructuras. Este proceso histórico marca a largo plazo un proceso de pacificación
donde en los términos de la psico y socio génesis parece mostrar una mayor sujeción de las
personalidades individuales. Este proceso de pacificación puede tener en determinados momentos un
proceso de descivilizacion pej: las guerras. Sin embargo la tendencia general es la de un proceso de
pacificación ya que las consecuencias para quienes rompen con este proceso son cada vez mas duras.
El punto de partida para el proceso de civilización es la formación de los estados nacionales donde la
constitución del monopolio de la fuerza física (monopolio de la violencia) y un monopolio de la
capacidad impositiva crean estructuras que le permiten al estado concentrado en la figura del rey,
tener el poder.
La estabilidad peculiar del aparato de auto coacción psíquica que aparece como un rasgo decisivo en
el hábito de todo individuo civilizado se encuentra en íntima relación con la constitución de
institutos de monopolio de la violencia física (ya q es un aparato formativo que inculca desde niño la
costumbre de dominarse) y con la estabilidad creciente de los órganos sociales centrales. Solamente
con la constitución de tales institutos monopólicos estables se crea ese aparato formativo que sirve
para inculcar al individuo desde pequeño las costumbre permanente de dominarse; solo gracias a ese
instituto se constituye en el individuo un aparato de autocontrol q funciona de modo automático.
Cuando se constituye un monopolio de la violencia surgen espacios pacificados, ámbitos sociales que
normalmente están libres de violencia. Ciertas formas de violencia, que siempre han existido pero
que, hasta entonces, solamente se daban conjuntamente con la violencia física, se separan de esta y
quedan aisladas en los espacios pacificados. Las más visibles para la conciencia habitual de la época
presente son la violencia y la coacción económica. En realidad lo que queda en los ámbitos humanos
una vez que la violencia física inmediata se retira lentamente de la escena de la vida cotidiana y solo
funciona de forma mediatizada en la creación de costumbres, es un conjunto de diversos tipos de
violencia y coacción.
Las sociedades con monopolios estables de violencia física, representados, en un principio por una
gran corte principesca o real, son sociedades en las que la división de funciones es mas o menos
complicada y en las que las secuencias de acciones que vinculan a los individuos, son mas prolongadas
mientras que también son mayores las dependencias funcionales de unas personas con relación a
otras. En estas sociedades el ind esta protegido contra el asalto repentino, frente a las intromisión
brutal de la violencia física en su vida, pero al mismo tiempo esta obligado a reprimir las propias
pasiones, la efervescencia que lo impulsa a atacar a otro.
Cuanto mas densa es la red de interdependencias en que esta imbricado el individuo con el aumento
de la división de funciones, mas extensos son los ámbitos humanos sobre los que se extiende esta
red y que se constituyen en una unidad funcional o institucional con dicha red, tanto mas amenazado
socialmente está quien cede a sus emociones y pasiones espontáneas, mayor ventaja social tiene
quien consigue dominar sus afectos . El dominio de las emociones espontáneas, la contención de los
afectos, son aspectos del cambio del comportamiento que se produce necesariamente al mismo
tiempo que la monopolización de la violencia física y la ampliación de las secuencias de acción y de las
interdependencias en el ámbito social. Se trata de una modificación del comportamiento en el
sentido de la civilización.
Gracias al monopolio la amenaza del individuo va haciéndose cada vez más impersonal y no depende
de modo tan directo de los afectos y los impulsos momentáneos, sino que va sometiéndose
progresivamente a normas y leyes exactas.
La manifestación de los afectos se canaliza por una línea media de estabilidad, una vez cambiada al
estructura de las relaciones humanas, un vez constituidas las organizaciones monopolizadoras de la
violencia física y en lugar de la coacción de las batallas y las guerras continuas, se mantiene el
control del individuo por medio de las coacciones permanentes de funciones pacificas, orientadas en
función del dinero y prestigio social. No es que desaparezcan las oscilaciones en el comportamiento y
en las manifestaciones de los sentimientos, pero si se moderan.
Con esta imagen puede verse claramente lo que ha cambiado: *La amenaza q supone el hombre para
el hombre se somete a una regulación estricta y se hace mas calculable.* la vida humana se libera de
sobresaltos. *La violencia física se recluye en los cuarteles y no afecta al individuo más que en los
casos extremos, en épocas de guerra. Toda la organización monopolista de la violencia, ejercen su
vigilancia al margen de la vida social cotidiana como una organización de control del comportamiento
del individuo.

Este monopolio de la violencia física no solamente coacciona al ind mediante una amenaza inmediata,
sino que ejerce una coacción o presión permanentes mediatizadas de muchas maneras, y en gran
medida, calculables. En muchos casos, esta organización actúa a través de su propia superioridad. Su
presencia en la sociedad es una instancia de control. La coacción real es la que ejerce el individuo
sobre si mismo en razón de su preconocimiento de la consecuencias que puede tener si acción
al final. El monopolio de la violencia física, la concentración de armas y de las personas armadas en
un solo lugar hace que el ejercicio de la violencia sea mas o menos calculable y obliga a los hombres
desarmados en lo ámbitos pacificados a contenerse por medio de la previsión y de la reflexión. En
una palabra, esta organización monopolista obliga a los seres humanos a aceptar una forma de
autodominio.
Lo que se establece con el monopolio de la violencia en ámbitos pacificados es otro tipo de auto
dominación o de auto coacción. El aparato de control y de vigilancia en la sociedad se corresponde
con el aparato de control que se constituye en el espíritu del individuo. Ambos tratan de someter a
una regulación estricta la totalidad del comportamiento y el conjunto de las pasiones. Los dos
ejercen una presión continua para conseguir la represión de las manifestaciones afectivas y tratan
de paliar las oscilaciones extremas en el comportamiento y en las manifestaciones afectivas.
En esta misma dirección operan las coacciones y fuerzas no armadas a las que se somete el ind en los
ámbitos pacificados, estas son las coacciones económicas estas son menos efectivas, mas moderadas
y estables. Exigen del ind un dominio permanente de sus movimientos afectivos e instintos
momentáneos a causa de la necesidad de tomar en consideración las consecuencias más lejanas de
sus acciones. Inculcan en este mismo individuo una autodeterminación regular que rodea todo su
comportamiento como un aro firme, así como una regulación continuada de sus instintos en el sentido
de las pautas sociales.
Anteriormente, en la sociedad guerrera, el individuo podrá ejercitar la violencia siempre que tuviera
el poder y la fuerza necesarios para ello; podía dar rienda suelta a sus inclinaciones en muchas
direcciones que después se han hecho impracticables a causa de las prohibiciones sociales. Pero el
individuo medieval pagaba sus oportunidades mayores de placer inmediato con la posibilidad mayor
de padecer un miedo directo y crudo. Tanto el placer como el dolor tenían aquí vía libre al exterior.
Pero el individuo era su prisionero. Como dominaba sus pasiones, era dominado por ellas.
En la época posterior, el individuo aprende asimismo a dominarse. El hombre aislado ya no es el
prisionero de sus pasiones. Pero ahora debido a la dependencia funcional, esta mas vinculado que
antes a una cantidad mayor de personas y en lo relativo a su comportamiento, a la oportunidad de
satisfacer directamente sus inclinaciones e impulsos, esta mas limitado q antes.
En cierto sentido lo que sucede en el campo de batalla se traslada al interior. El hombre tiene q
resolver dentro de si mismo una parte de las tensiones y de las pasiones que antiguamente resolvían
directamente la lucha entre los ind. Las coacciones pacificas q ejercen sobre él sus relaciones con
los demás van incrustándose en su personalidad. Se consolida un “súper yo” q pretende regular
reformar o reprimir continuamente sus afectos de acuerdo con la estructura social. Pero lo
impulsos, los afectos pasionales, q ya no pueden manifestarse de modo inmediato en las relaciones
entre los hombres, suelen combatir de modo igualmente intenso en el interior del individuo contra la
parte vigilante de este.
 el proceso de civilización se da siempre allí donde, bajo la presión de la competencia, la división
de funciones hace posible y necesaria la dependencia mutua de grandes concentraciones humanas,
donde un monopolio de la violencia física hace posible y necesaria una cooperación dasapasionada
entre los hombres; se producen por lo tanto donde se establecen funciones que requieren una
previsión y reflexión continuas sobre las acciones y las intenciones de los demás, a lo largo de
prolongadas cadenas internacionales. Lo determinante del tipo y el grado de tales avances
civilizatorios sigue siendo la amplitud de las interdependencias, el grado de la división de funciones y
también, la estructura de estas mismas funciones.
La civilización se impone en un lento proceso de movimientos de ascenso y descenso. Una clase social
inferior en proceso ascensional se apropia de la función y la actitud de una superior frente a las
demás clases o sociedades que también aspiran a ascender. Y siempre encontramos una clase o grupo
mas numeroso pisando los talones al q ha subido y ah convertido en clase superior. En términos
generales cabe decir que las clases inferiores dan rienda suelta más directamente a sus afectos y a
sus instintos y que su comportamiento esta regulado de modo mucho menos estricto q el de las
clases superiores. Pero el movimiento de la sociedad y de la civilización no es rectilineo. Dentro del
movimiento general se producen continuamente nuevas oleadas mayores y menores en las cuales
vuelven a acentuarse los contrastes sociales, las oscilaciones en el comportamiento de los individuos
y las manifestaciones emocionales repentinas.

El acortesanamiento de los guerreros:


La soc. cortesana de los siglos 17 y 18, en especial la nobleza cortesana tienen una posición peculiar
en el movimiento de las oleadas, de este descenso de las formas de comportamiento elevadas y
ascenso de las inferiores y de su imbricación definitiva en círculos cada vez mas amplios. Esta clase
como las demás personas dentro del movimiento siguen las coacciones impuestas por el entramado
de relaciones q no han sido planeadas. Pero es en esta soc cortesana donde se aumenta el capital de
muchas formas de comportamiento y de trato social que, luego, se mezclan con otras, se
transforman según la situación de las respectivas clases y se difunden en círculos funcionales cada
vez más amplios caracterizados por la obligación de la previsión a más largo plazo. La constitución de
monopolios de la violencia y de la hacienda así como la de grandes cortes en torno a estos monopolios
no es mas q una manifestación parcial en el curso de procesos civilizatorios generales. Pero al mismo
tiempo, es una manifestación clave, q nos da acceso al mecanismo de este proceso. Durante la
temporada, la gran corte real se encuentra en el centro de los entramados sociales que instituyen y
mantienen una civilización del comportamiento. Se descubre una de esas transformaciones
civilizatorias, presupone un requisito para todos los demás cambios en la dirección de la civilización:
se descubre que, poco a poco, en lugar de una nobleza guerrera aparece una nobleza domesticada,
con sentimientos contenidos, una nobleza cortesana. El acortesanamiento de los guerreros es uno de
los factores decisivos del proceso de civilización ya que significa una pacificación interna de la
sociedad.
El acortesanamiento de los guerreros significa como estos se ven inmersos poco a poco en una red
de interrelaciones tas tupidas y amplias con otras clases y grupos sociales, el proceso por el que una
cantidad cada vez mayor de aquellos incurre en dependencia funcional y, finalmente, institucional.
Se trata de procesos q duran siglos.
Solamente cuando disminuyen estos contrastes, cuando, bajo la presión de la competencia, que
afecta a toda la sociedad, va fortaleciéndose poco a poco la división de funciones, la
interdependencia y el entramado de las diversas funciones sobre ámbitos cada vez mas amplios,
cuando también aumenta la dependencia funcional de las clases altas y crece el poder social de las
inferiores asi como su nivel de vida, solamente entonces llega a establecerse esa previsión
permanente a largo plazo y esa contención de las clases altas, ese impulso permanente de las clases
bajas y todas las otras modificaciones que confluyen en la difusión del movimiento civilizatorio.