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a) La fase autística normal:

Ausencia de catexia de los estímulos externos


(preceptúales a distancia). Debe encararse en
términos fisiológicos. Hay desplazamiento
progresiva de la libido desde dentro del cuerpo
hacia la periferia.
Su tarea es el logro del equilibrio homeostático
del organismo del infante, por mecanismos
somatopsíquicos fisiológicos (Spitz): volver la
cabeza hacia el pecho (o pezón), búsqueda
visual. Decline de reflejos primordiales:
succión, implantación, prensión, Moro hasta
desaparecer.

b) El comienzo de la fase simbiótica.


* Lograr la homeostasis
* Alimentación por la madre.
MARGARET PRELUDIOS DEL +El rasgo esencial de la simbiosis:
PROCESO DE -fusión somtaopsíquica omnipotente, alucinatoria
MAHLER SEPARACIÓN- o delusiva, con la presentación de la madre y la
INDIVIDUACIÓN delusión de que existe un límite común entre 2
EL NACIMIENTO individuos físicamente separados. Este es el
PSICOLÓGICO mecanismo al que regresa el yo en casos de
DEL INFANTE perturbación muy grave de la individuación y de
HUMANO desorganización psicótica, que Mahler ha
descrito como “Psicosis simbiótica infantil”.
A partir del 2º Mes, marca el inicio de la fase de
simbiosis normal. El infante se comporta como
si él y su madre constituyeran un sistema
omnipotente, una unidad dual dentro de un límite
unitario común.
*Autismo Normal: es no objetal
*Simbiosis normal es preobjetal Fase simbiótica
Son los 2 primeros estadios de no diferenciación..

c) La Fase Simbiótica Normal:


Está señalada por un aumento del investimiento
perceptual y afectivo por parte del infante, de
estímulos que nosotros reconocemos como
provenientes del mundo exterior, pero que el
infante no reconoce como de origen claramente
externo. Aquí comienza el establecimiento de
las “Islas Mnémicas” pero no una
diferenciación de interno y externo, de yo y
otro.
Mahler formula la hipótesis de que las
imágenes del objeto de amor, y las imágenes
del yo corporal y más tarde del yo psíquico,
surgen de las huellas mnémicas cada vez más
abundantes de experiencias instintivas y
emocionales placenteras y no, y de las
percepciones con que éstas llegan a asociarse.

1
LA DIFERENCIACIÓN Y EL DESARROLLO DE LA IMAGEN
CORPORAL.

A partir de los 4 a 5 meses, en el apogeo de la simbiosis, hay


fenómenos conductuales que parecen indicar el comienzo de la primera
subfase de separación-individuación = LA DIFERENCIACIÓN.
RECEPTIVIDAD CENESTÉSICA (Spitz) el infante pequeño se ha
familiarizado con la mitad maternante de su yo simbiótico, como lo
indica la sonrisa social no específica; que se transforma gradualmente
en la respuesta específica de sonrisa a la madre, que es el signo crucial
de que establecido un vínculo específico entre el infante y su madre
(Bowlby, 1958).
Jacobson, observa que la capacidad de distinguir objetos se desarrolla
más rápidamente que la distinguir al “sí-mismo” de los objetos. El
amoldamiento del infante al cuerpo de la madre y cómo se distancia de
él con su tronco; cómo siente su propio cuerpo y el de su madre y, cómo
LA PRIMERA SUBFASE: maneja objetos transicionales.

LA DIFERENCIACIÓN Y LA RUPTURA DEL CASCARÓN:


EL DESARROLLO DE LA Evolución ontogenética gradual del sensorio. La atención del infante,
IMAGEN CORPORAL. que durante los primeros meses de la simbiosis se dirigía hacia adentro
o se enfocaba de una vaga manera cenestésica dentro de la órbita
simbiótica, se expande gradualmente con el advenimiento de la
actividad perceptual dirigida hacia el exterior durante los creciente
períodos de vigilia del niño.

Alrededor de los 6 meses, comienzan los intentos de experimentar con


la separación-individuación. Conductas del infante: tirar del cabello,
las orejas o la nariz de la madre, poner comida en la boca de la madre, y
poner el cuerpo tenso para apartarse de la madre y poder contemplarla
mejor, para escudriñarla a ella y al ambiente. Apogeo de la exploración
manual, táctil y visual del rostro de la madre y de las partes cubiertas
(vestidas) y desnudas del cuerpo de la madre.

b) OBJETOS TRANSICIONALES Y SITUACIONES


TRANSICIONALES.
El objeto transicional (Winnicott, 1953) es un monumento a la
necesidad de este contacto con el cuerpo de la madre, en la insistente
preferencia del infante por un objeto que es siempre el mismo, blando,
flexible, cálido al tacto, especialmente por la exigencia de que esté
saturado por olores corporales.
La pauta de sedación o estimulación, es asimilada por el infante a su
propio modo, y se transforma así en una pauta transicional que puede
ejemplificarse con las caricias en la cara o ciertos movimientos
repetitivos.
La “visión”, es indispensable en el establecimiento de la confluencia de
la superficie corporal y en la promoción de la conciencia de
delimitación del yo respecto del no-yo
El “tacto” y la “visión” ayudan a esbozar una imagen de conjunto del
cuerpo, que está más allá del nivel de la mera conciencia sensorial
inmediata.
A todos los infantes les gusta aventurarse y permanecer a corta
distancia de los protectores brazos de la madre ([a) alejamiento y b)
acercamiento de la protección materna]) tratan de deslizarse del regazo
materno, pero tienden a quedarse lo más cerca posible de los pies de
ésta gateando y jugando.

2
LA PAUTA DE VERIFICACIÓN.
Desde los 7 a 8 meses, la pauta de “verificación visual de la madre”, era
el signo más importante y regular del comienzo de la diferenciación
somatopsíquica: la pauta de desarrollo cognitivo y emocional.
El bebé se interesa ahora en la “madre” y parece compararla con “otro”,
compara lo no familiar con lo familiar, rasgo por rasgo. Parece
familiarizarse con qué produce la sensación, tiene el gusto, el olor, la
apariencia de madre. Va descubriendo qué pertenece y qué no pertenece
al cuerpo de la madre: un prendedor, lo anteojos, etc.
El infante empieza a discriminar entre madre y el o la o lo que parece,
produce la sensación, se mueve en forma diferente de, o similar a,
madre.

REACCIONES Y ANSIEDAD ANTE EXTRAÑOS.


En la literatura psicoanalítica, el grupo de fenómenos conductuales que
LA PRIMERA SUBFASE: indican el aprendizaje acerca del “otro que no es la madre” se describe
en forma unilateral e incompleta como “ansiedad ante extraños. El
LA DIFERENCIACIÓN Y infante parece también realizar una verificación comparando con la
EL DESARROLLO DE LA gestalt de su madre, con su rostro, en relación con otras experiencias
IMAGEN CORPORAL. nuevas interesantes. En niños que han tenido una fase simbiótica óptima
y en los que ha prevalecido una “expectativa confiada”, la curiosidad y
el asombro, son los elementos predominantes en su examen de los
extraños.

“RUPTURA DEL CASCARON” DEMORADA Y PREMATURA.


En casos en que los procesos simbióticos, la creación de la membrana
protectora, se ha visto demorados o perturbados, el proceso de
diferenciación parece retraerse o anticiparse. Se trata de los tipos
erróneos de simbiosis que forzan las madres sobre los infantes en sus
diferentes modalidades.
*Cualidad blanda: niños que tardan en reconocer a su madre; sonríen
indiscriminadamente, se amoldan al cuerpo de la madre, pocas
conductas activas de distanciamiento o aproximación.
*Envolvente: niños que prefieren estar en brazos de otros adultos, que
le pudieran dar la oportunidad de explorar visualmente

LOS DOS CARRILLES EVOLUTIVOS DE LA SEPARACIÓN Y LA


INDIVIDUACIÓN.
Al final del 1er año, y en los primeros del segundo, podemos ver que el
proceso intrapsíquico de separación-individuación sigue 2 carriles
evolutivos intervinculados, sin avance simétrico::
Carril de la individuación: la evolución de la autonomía intrapsíquica,
la percepción, la memoria, la cognición, la prueba de realidad y,
Carril evolutivo intrapsíquico: de la separación, que sigue la trayectoria
de la diferenciación, el distanciamiento, la formación de límites y la
desvinculación de la madre.

3
EL PRIMER PERÍODO DE EJERCITACIÓN.

El período de ejercitación está dividido en 2 partes_


La primera fase de ejercitación, por la capacidad del infante de alejarse
físicamente de su madre gateando, haciendo pinitos, trepando y poniéndose
de pie, pero aún agarrado y,
El período de ejercitación propiamente dicho, caracterizado
fenomenológicamente por la locomoción vertical libre.

3 desarrollos interrelacionados, contribuyen a que el niño haga sus primeros


progresos hacia la conciencia de separación y hacia la individuación:
La rápida diferenciación corporal de la madre;
El establecimiento de un vínculo específico con ella, y
El desarrollo y funcionamiento de los aparatos autónomos del yo en
estrecha proximidad.
LA SEGUNDA El interés del infante se extiende a los objetos inanimados, un juguete, una
SUBFASE frazada que ella ofrece o al biberón con que se despide del infante por la noche;
investiga su gusto, textura y olor con sus órganos preceptúales de contacto,
EJERCITACIÓN particularmente la boca y las manos.
LOCOMOTRIZ La expansión de la capacidad locomotriz durante la primera subfase de
ejecución amplía el mundo del niño; no sólo tiene éste un rol más activo en
determinar la cercanía y distancia con su madre. Hay más que ver, más que oír,
más que tocar. La madre, que aún es el centro del universo del niño, desde el
cual éste va saliendo sólo gradualmente hacia círculos cada vez más amplios.

Las exploraciones tempranas sirven a los fines:


De establecer familiaridad con un segmento más amplio del mundo y
Percibir, reconocer gozar de la madre dese mayor distancia.

Los niños que tenían el mejor “contacto a distancia” con la madre eran los que
se aventuraban a alejarse más de ella. En casos en que había demasiado
conflicto por el proceso de separación o demasiada resistencia a abandonar la
cercanía, los niños mostraban menos placer durante este período.

La madre de la separación debe ser reintegrada como la madre simbiótica “toda


buena”, de modo de no dañar o destruir el objeto bueno. La escisión se activa a
raíz de ausencias breves de la madre. En casos en que había demasiado conflicto
por el proceso de separación o demasiada resistencia a abandonar la cercanía,
los niños mostraban menos placer durante este período.

La subfase temprana de ejercitación locomotriz, parece ser la que permite al


gateador en movimiento y exploración, la libertad y oportunidad de realizar
tales actividades a cierta distancia física de su madre. La madre es siempre
necesaria como punto estable, como “base de operaciones” que satisface la
necesidad de reabastecimiento mediante contacto físico. En esta necesidad de
reabastecimiento, la madre da gran valor al funcionamiento independiente, logra
con eficacia mantener contacto con su hijo reabasteciéndolo a distancia.

LA SUBFASE DE EJERCITACIÓN PROPIAMENTE DICHA.

En los meses de 6 a 8 (de edad de 10 o 12 meses a 16 o 18 meses), el mundo es


la ostra del deambulador incipiente, la catexia libidinal se desplaza
sustancialmente y pasa al servicio del yo autónomo en rápido desarrollo y de
sus funciones, y el niño parece embriagado por sus propias facultades y por la
magnitud de su propio mundo. ¡EL NARCISISMO! Alcanza su nivel máximo,
es su principal característica, autonomía en sus funciones, cuerpo, objetos y
objetivos de su realidad en expansión.

4
TRABAJO DE OBSERVACIÓN DE UN INFANTE DE 1 AÑO, PARA LA
MATERIA DE GESTACIÓN.

ANGEL:

Es un niño de 1 año de edad. El cual llega al servicio de terapia física, acompañando a


sus abuelos paternos. Donde se está rehabilitación a su abuelo por problemas de rodilla.
El niño ha sido atendido desde muy pequeño por la abuela, ya que la madre se va a
trabajar desde muy temprano.

Lo que pude observar durante su estancia es lo siguiente:

Es llevado en brazos por la abuela, lo pone en el colchón para hacer ejercicios. El niño
es muy risueño con todos/as las personas que le dirigen alguna palabra. Es muy
inquieto. La abuela lo pone de pie, pero sin soltarse de ella, solo en algunos momentos
en que el niño agarrado de la orilla del colchón se desplaza hacia otro lugar, pero
regresa nuevamente. Cuando se le quiere cargar al niño no se deja, pone cara de enojado
y se aferra a la abuela.

Por otro lado, solo presenta balbuceo, aunque, la abuela menciona que dice “mamá”,
“agua”. Coge objetos pequeños con las manos y tiene buen manejo de ellos, pasándolos
de una mano a otra. La abuela menciona que no ha gateado; lo ponen en el suelo e
inmediatamente busca de donde agarrarse para levantarse y ponerse de pie. Hace
pinitos, levantando las manos hacia arriba, por encima de la cabeza para estar solo de
pie; al bajarlas, se vuelve a tomar de la mano de la abuela.

De acuerdo a Margaret Mahler, el niño se encuentra en la segunda subfase de


ejercitación locomotriz. Propiamente, en el primer período de ejercitación. El período
de ejercitación está dividido en dos partes 1) primera fase de ejercitación, anunciada por
la capacidad del infante de alejarse físicamente de su madre, haciendo pinitos, trepando
y poniéndose de pie, pero aún agarrado.

Tiene en cuenta, los tres desarrollos interrelacionados, que contribuyen a que el niño
haga sus primero progresos hacia la conciencia de separación y hacia la individuación:
1) la rápida diferenciación corporal de la madre; 2) el establecimiento de un vínculo
específico con ella y 3) el desarrollo y funcionamiento de los aparatos autónomos del yo
en estrecha proximidad con la madre. Período en el cual, en este momento, se encuentra
este niño (Ángel).

Al realizar sus recorridos por el borde del colchón, el niño está extendiendo el interés
hacia los objetos inanimados como un “vasito” en el cual le dan de tomar agua.
Investiga su gusto, textura y olor con sus órganos preceptúales de contacto,
particularmente la boca.

Con respecto a la sonrisa: RECEPTIVIDAD CENESTÉSICA (Spitz) el infante pequeño se


ha familiarizado con la mitad maternante de su yo simbiótico, como lo indica la sonrisa social
no específica; que se transforma gradualmente en la respuesta específica de sonrisa a la madre,
que es el signo crucial de que establecido un vínculo específico entre el infante y su madre
(Bowlby, 1958).

5
A todos los infantes les gusta aventurarse y permanecer a corta distancia de los protectores
brazos de la madre ([a) alejamiento y b) acercamiento de la protección materna]) tratan de
deslizarse del regazo materno, pero tienden a quedarse lo más cerca posible de los pies de ésta
gateando y jugando. Cuando se le quiere tomar de los brazos para cargarlo, el niño se hace hacia
donde está la abuela (representante de la madre), En la literatura psicoanalítica, el grupo de
fenómenos conductuales que indican el aprendizaje acerca del “otro que no es la madre” se
describe en forma unilateral e incompleta como “ansiedad ante extraños. El infante parece
también realizar una verificación comparando con la gestalt de su madre, con su rostro, en
relación con otras experiencias nuevas interesantes. En niños que han tenido una fase simbiótica
óptima y en los que ha prevalecido una “expectativa confiada”, la curiosidad y el asombro, son
los elementos predominantes en su examen de los extraños

Al final del 1er año, y en los primeros del segundo, podemos ver que el proceso intrapsíquico
de separación-individuación sigue 2 carriles evolutivos intervinculados, sin avance simétrico:

1) Carril de la individuación: la evolución de la autonomía intrapsíquica, la percepción,


la memoria, la cognición, la prueba de realidad y,
2) Carril evolutivo intrapsíquico: de la separación, que sigue la trayectoria de la
diferenciación, el distanciamiento, la formación de límites y la desvinculación de la
madre.

La expansión de la capacidad locomotriz durante la primera subfase de ejecución amplía el


mundo del niño; no sólo tiene éste un rol más activo en determinar la cercanía y distancia con su
madre. Hay más que ver, más que oír, más que tocar. La madre, que aún es el centro del
universo del niño, desde el cual éste va saliendo sólo gradualmente hacia círculos cada vez más
amplios

Las exploraciones tempranas sirven a los fines:


1) De establecer familiaridad con un segmento más amplio del mundo y
2) Percibir, reconocer gozar de la madre dese mayor distancia.

Los niños que tenían el mejor “contacto a distancia” con la madre eran los que se
aventuraban a alejarse más de ella. En casos en que había demasiado conflicto por el
proceso de separación o demasiada resistencia a abandonar la cercanía, los niños
mostraban menos placer durante este período.

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