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Aztecas
Con las palabras del título se refiere Miguel Ángel Portillo a la profundidad y complejidad del pensamiento azteca. En su excepcional obra (que es ya un clásico sobre este tema), “Los Antiguos Mexicanos”, a través de sus crónicas y cantares, demuestra que existe toda una filosofía en sus códices, tradiciones orales y en las construcciones sagradas. Hablamos de Filosofía azteca, pues en sus planteamientos abarcan toda una concepción mágico-racional de lo divino y de lo abstracto. También de los causales que marcan el devenir en la Naturaleza (Metafísica), de los problemas del hombre en el conocimiento ultérrimo de lo real (Teoría del Conocimiento), de cuáles son los valores y elementos que configuran al hombre como tal y que promueven el encuentro con uno mismo (Antropología y Filosofía Moral), etc. Su concepción de la Divinidad es muy parecida a la de casi todas las antiguas civilizaciones: hay una deidad que rige sus trabajos, su mística: Huitzilopochtli. Según sus tradiciones, desde las lejanas tierras de Atzlán, sus sacerdotes habrían trasladado la estatua de este Dios, en un peregrinar de más de 150 años. Es el Dios de la Guerra Florida, de la actividad continua, de la victoria que hace florecer el Alma, y de la expansión exterior que procura la conquista de los pueblos que los rodean. Representa al Sol y también al Dios Marte romano. Su divisa, dice Sahagún, es la de un dragón que expulsa fuego por la boca. También se le representa como un colibrí (símbolo del alma) que eleva su vuelo hasta fundirse en la luz de la atmósfera solar. Pero además de esta Divinidad de «Estado», existe toda una concepción filosófica y cosmogónica de un Principio-Uno que gesta todas las cosas, de tradiciones recogidas por los toltecas y que entregaron a los aztecas al ser conquistados por ellos. Otro concepto de gran profundidad es el de la primera luz (Ceipal) que gesta todas las cosas. Este Dios es Tloque Nahuaque o Ipalnemohuani. Se le llama Señor (Tlacatle), Dios de la inmediata proximidad (Tloque Nahuaque, dueño de la cercanía –tloc– y del anillo inmenso que circunda al mundo –nahuac–), «Aquel por el que todo vive» (Ipalnemohuani), Noche y Viento (pues como Dios Supremo es invisible como la noche e impalpable como el viento), «El que se forja a sí mismo con el pensamiento» (Moyocoyatzin). Como todo en la Naturaleza se manifiesta en relación con su opuesto, y la mente humana no puede concebir el uno sin el dos, fue llamado Ometeotl, Dios de la dualidad, que se desdobla en un principio masculino, Ometecutli (Señor Dos), y otro femenino Omecihuatl (Señora Dos), Padre y Madre de todos los seres vivos, que viven en el lugar de la dualidad, el «sitio de nueve divisiones» (los nueve planos de conciencia que dividen la existencia manifestada). Su pensamiento filosófico está impregnado de poesía y misticismo. Piensan que todos los caminos del hombre se hallan en el seno de lo divino, incluso este lugar, dicen, de corrupción y de tristeza, la Tierra. Dos son los Dioses que marcan con su vida y hazañas los trabajos que debe realizar el alma para asemejarse más a lo divino, y no volver más a esta tierra: Huitzilopochtli es la senda de la Guerra mágica, de la Conquista interior. Quetzalcoatl (Serpiente emplumada) es la senda de la Sabiduría y de la purificación del alma. Huitzilopochtli nace en la Montaña de la Serpiente. Es engendrado por una pluma blanca o una piedra preciosa depositada en el seno de Coatlicue (la de falda de serpientes). Nada más nacer es acosado por sus familiares enemigos, en número de 400 –referencias a la multiplicidad y a la materia, representada generalmente con el número 4–, a los que debe vencer con armas mágicas, dispersar y destruir, incorporando a sus atavíos las armas de los vencidos. Finalmente se yergue victorioso sobre la Montaña de la Serpiente y allí proclama su culto. Representa al Hombre que debe vencerse a sí mismo y superar los múltiples enemigos interiores que tratan de arrebatarle su conciencia y su condición divina.

Finalmente. La palabra «verdad» en nahuatl (neltiliztli) tiene la misma etimología que «raíz» o «fundamento». de aquello que otorga la estabilidad. Los sacrificios. los sacerdotes y los que se habían ganado el derecho a serlo (especialmente los guerreros). El corazón del hombre es la Galería de las Pinturas. el lugar de aprendizaje y planificación. como la imagen fugaz de un sueño. La vida en la tierra nunca es plena. con un espejo de doble faz. Pero un día el mago Tezcatlipoca. El Alma del hombre proviene del Sol y a él ha de volver tras numerosas encarnaciones y pruebas. le hechizó. La nobleza estaba compuesta por los nobles de nacimiento. debe trabajosamente convertirla en pureza mediante una serie de trabajos. sino que vivía en silencio en las sombras de su templo». El hombre en esta tierra es como un «espejismo». Pues la vida en la tierra es como un sueño del que despertamos con la muerte. viviendo y sufriendo como actores y aprendiendo como espectadores. La tierra es la Casa de las Pinturas. A los plebeyos o macehualtin se les otorgaba la propiedad vitalicia de un terreno en el que construían su casa. Su casa es el firmamento y está rodeada de turquesas y de plumas de quetzal de las almas que han regresado a su estado inicial de Unidad. de la que se enamoró y con la que mantuvo relaciones sexuales después de embriagarse. sino la búsqueda del Ser. el hombre es la encarnación de una partícula del Espíritu Celeste. Le hizo ver en este espejo mágico su reflejo material o su doble femenino (Quetzalpetatl. Está atrapado en una cárcel de carne y sangre que le impide un conocimiento pleno de la verdad. perecedero. humanos y de animales. Podemos convertir mediante el Arte de la Vida esta tristeza y limitación en un gozo sereno. También se realizaban las llamadas guerras floridas con el fin de hacer prisioneros para el sacrificio. «el precioso gemelo de la Tierra». no se les permitía tener propiedades y eran campesinos en tierras arrendadas. este héroe-dios nos habla del sendero por el que el hombre. Sí. Perdida la inocencia. . despojándose de todas las impurezas materiales que se le han agregado. el lugar de prueba. que incluyen el descenso a los Infiernos y la recuperación de tradiciones mágicas del pasado. vuelve a recuperar su sabiduría primera y luminosa. es.2 Quetzalcoatl es un mítico rey de Tula. eran parte integrante de la religión azteca. de un modo más bello y pedagógico que nuestros filósofos nihilistas. Dicen sus poetas: «Nadie. se inmola en una pira levantada con sus propias manos y su alma se convierte en la estrella Venus. Sin embargo. de las escenas de la vida. Para los aztecas la búsqueda de la verdad. Por eso al Sol se le llama «el rey de los que vuelven». sino que nos debe ayudar a medir nuestras ambiciones y deseos en este mundo. Esto hace que la vida sea como un juego en el que sin embargo nos afanamos como lo más importante. que como cuadros va atravesando la conciencia humana. muestran la existencia terrestre como algo frágil. «Nunca se le veía en público. nadie. Las mujeres que morían en el parto compartían el honor de los guerreros. Según los sabios aztecas. no es simplemente la búsqueda de imágenes mentales que se puedan parecer más o menos a lo real. La intemporalidad no ha de ser motivo de aflicción y amargura. la mariposa de plumas multicolor). Para los guerreros el honor máximo consistía en caer en la batalla u ofrecerse como voluntarios para el sacrificio en las ceremonias importantes. Como la serpiente abandona sus pieles viejas. de la raíz última. a las capas más bajas de los plebeyos (tlalmaitl). sin embargo. nadie de verdad vive en la tierra». que en una legendaria Edad de Oro gobernaba con justicia a sus súbditos desde el interior de su palacio templo con columnas de serpiente.

. posiblemente una más señalada es la que se refiere a la fundación de la ciudad que serviría de asiento a las tribus errantes llamadas aztecas y que llegó a convertirse en el extraordinario imperio que fue la Gran Tenochtitlán. hilar. acompañaba a su padre al mercado y recogía los granos de maíz que hubieran caído al suelo. los abrigaban con ropa ligera y dormían en el suelo. historia. la enseñanza se limitaba a buenos consejos y a labores domésticas menores. consistían en descarozar el algodón. el descollamiento del cadáver y el consumo de su carne. la escuela del calpulli destinada a la gente del pueblo. la luz divina. tejer y confeccionar la ropa de la familia. los varones aprendían a pescar y a conducir la canoa. preparaban a los difuntos para un largo camino lleno de obstáculos. interpretación de los códices. Tenían que pelear para poder llegar al final y ofrecer obsequios y regalos al señor de los muertos. la niña observaba cómo su madre hilaba y cuando tenía seis años era enseñada a manejar el huso. entre otras disciplinas. bailes y cantos. la adoración del fuego ocupó una posición central en los ritos religiosos de los aztecas. además de moler y preparar los alimentos. La educación era muy estricta y se impartía desde los primeros años. artes marciales. El niño aprendía a llevar agua y leña. A los hombres se les inculcaba la vocación guerrera. Algunos estudiosos han afirmado que un éxtasis religioso en los celebrantes produce una insensibilidad temporal al dolor. creían que el fuego era la manifestación terrenal del Divino. A la manera de los atenienses de la Grecia clásica. A partir de los siete años y hasta cumplir los catorce. la justicia y el deber. Desde pequeños se les formaba para que fueran fuertes. se procuraba fortalecer el carácter de los niños mediante castigos severos y el fomento de los valores primordiales como amor a la verdad. animal y vegetal sobre la Tierra. que se parecía a su dios del sol. además de religión. El sentido de la ofrenda de sangre humana (y en menor medida de animales) era alimentar a las deidades solares para asegurarse la continuidad de su aparición cada día y con ella la permanencia de la vida humana. Por su parte. Comenzaba en el hogar y se prolongaba hasta los doce años. y la de la niña a su madre.3 Los aztecas sacrificaban cada año miles de víctimas humanas en honor a Tezcatlipoca. Además reían en la existencia de paraísos e infiernos. escritura y conocimiento del calendario. matemáticas. La ceremonia incluía algunas veces el ofrecimiento de la sangre del sacrificado. Los jóvenes aprendían música. respeto a los padres y a los ancianos. todas estas creencias estaban basadas en profecías. misericordia con los pobres y los desvalidos. A las mujeres se les exhortaba a que fueran discretas y recatadas en sus modales y en el vestir y se les enseñaban todas las modalidades de los quehaceres domésticos que. molían el maíz con el metate y trabajaban en el telar. que decidía su destino final. La educación del varón estaba confiada al padre. Al cumplir los doce años los jóvenes podían ingresar en el calmécac. reservado en un principio a los hijos de los dignatarios y comerciantes. barrían la casa. rechazo a la mentira y al libertinaje. o bien al telpochcalli. Se dice que el rito azteca consistía en pasar entre las llamas en vez de andar sobre ellas. Hay quien cree que los participantes podían ser capaces de avanzar entre las llamas sin ser alcanzados por ellas. de modo que los bañaban con agua fría. La enseñanza de los niños aztecas se fundaba en la frugalidad y la dedicación. mientras las niñas hilaban el algodón. El sacrificio consistía en extraer el corazón de la víctima y ofrecerlo al dios. Los aztecas o náhuats daban las gracias en su culto al rey del fuego Xiuhtecuhtli. En estos primeros años.

barbados y montados en animales como venados. En esta tierra. En el Códice Florentino se indica que entre los ritos que se practicaban al nacer un niño nahuatl estaba la consagración a una escuela determinada. Por las fuentes indígenas sabemos de un sistema de educación universal y obligatorio. Pero también es el lugar del reencuentro de las almas hermanas: «la amistad es una lluvia de flores preciosas». El símbolo del águila y la serpiente constituye el escudo oficial de la República Mexicana. Pero el reencuentro. «yollotl». su ideal de educación es «la acción de dar sabiduría a los rostros» y «la acción de enderezar los corazones». habló a través de un colibrí e indicó que debían encontrar un islote con un nopal (chumbera) en el que estuviera posada un águila y ésta debía estar devorando una serpiente. dicen los textos aztecas. además. Después de numerosas peripecias. Templo de Quetzalcóatl. mexicas y tenochcas) efectivamente hallaron esa imagen y en ese mismo lugar erigieron la ciudad que considerab an „el ombligo del mundo‟.4 Según la creencia azteca. Los filósofos aztecas no se encierran estérilmente en la cárcel de sus razonamientos. El corazón. Según ellos mismos expresan. El supremo ideal del hombre y de la mujer nahuatl es ser «dueños de un rostro. sino que utilizan éstos como peldaños para recuperar la conciencia de Dios. uno de los mitos religiosos más complejos de México. la caída de un rayo sin trueno sobre un templo. Mayas La misma pregunta que se haría Calderón en La Vida es Sueño. los aztecas (más tarde. Huitzilopochtli. el dios principal. corre un viento como afilados cuchillos de obsidiana.» La tierra es el lugar de separación. edificio de planta semicircular dedicado a la „serpiente emplumada‟. aunque de carácter más trágico para el gran imperio mexica. Para los aztecas era símbolo de la muerte y de la resurrección. se añade otro rasgo: «en su corazón y en su rostro debe brillar la femineidad». pues estamos encerrados en la burbuja de nuestra personalidad. por desgracia. deriva etimológicamente de la misma raíz que ollín (movimiento). pues en el corazón está el movimiento interno. nunca es definitivo. blancos. Una serie de fenómenos como la aparición de un cometa. ya no es verdadero nuestro canto. de nuestros egoísmos y miedos. anunciaron al emperador Moctezuma (Motecuhzoma) que la profecía del regreso del dios Quetzalcóatl estaba a punto de cumplirse. la voluntad. Otra profecía. o Platón al describir a los hombres como un sueño de los Dioses. fue la que anunció la llegada de unos extraños. En la mujer. dueños de un corazón». se hacían los aztecas al referirse al Hombre. El Hombre es un lugar de paso de las almas que vuelven hacia Dios: «¿Acaso son verdad los hombres? Porque si no. la ebullición del agua del lago. la divinidad benefactora por excelencia. .

o animal. el giro y la síntesis de los cuatro elementos. los afea nuestro anhelo. “Brotan. con metáforas. al pájaro de los milpos. La verdad es tan sutil e inapresable que salta las definiciones racionales. por no decir idéntica. pues el simbolismo es el lenguaje de la Naturaleza: «Del interior del cielo vienen las bellas flores. Por un ojo en la intersección de los brazos de la cruz. Como los lotos blancos de las tradiciones hindúes. nuestra inventiva los echa a perder. y unido a nosotros por un hilo finísimo. En el Códice Matritense. estos cantos. hirviente. Con una cruz. También al Juez último de nuestros actos. es lo que llaman «flor y canto». la poesía. No son inventos humanos.5 La imagen del sabio azteca es muy parecida. el movimiento interno de todas las cosas. los aztecas. le describen: Conservamos de ellos también una especie de Teoría del Conocimiento. a la de los antiguos filósofos del mundo clásico. Con un caracol representaron los ciclos espiralados del tiempo. el que «siembra discordias». en un esfuerzo supremo del alma. al que dialoga con la aurora. las pruebas y dificultades que debe superar ésta por encontrarse crucificada.» Es a través del símbolo como el hombre. descienden del cielo. con símbolos extraídos de la misma Naturaleza. El símbolo y el arte. todo lo que en el hombre duerme despierta ante la llamada de la Verdad. la Naturaleza. a la Tierra y a la Sabiduría. inflamada. el quincunce. ante el rostro del Dador de Vida (. la conciencia.. los bellos cantos.) ¡las flores se mueven!» Así. al ave de fuego. ante la presencia de su Dueño. la armonización. puede entrever el Misterio. Tan sólo podemos referirnos a ella con símbolos. he visto en las aguas floridas al que anda allí en la primavera. el único modo de decir palabras verdaderas en esta tierra. . nacida del impacto del espíritu en la materia. Un camino de símbolos vivos es el peregrinaje del Alma hacia Dios: «He escuchado un canto. al pájaro rojo. ese Dios que es Noche y Viento.. o el loto azul de los Misterios egipcios.» También es la flor símbolo del alma que se abre como una ofrenda. brotan las flores. en que se conservan textos de los informantes de Sahagún. Con una mano el poder de Dios. Estos símbolos. Se refirieron al Genio interior (¿la propia alma?) como una imagen. Con huellas de pasos se refirieron a la presencia del Dios Invisible. Cada experiencia humana puede quedar reducida a un símbolo. suspendido detrás. de la inspiración. hicieron inteligible el Misterio. el Karma. abren sus corolas las flores. También con la cruz representaron la encarnación del alma en la materia. Con la Serpiente al Tiempo. Con un espejo que humea.

que trocea su cárcel de carne. sus remedios y la época en que son más habituales. sino un hervidero de pasiones. que restablecía el equilibrio de la vida del enfermo y. llena de encantos y belleza. Los principales textos mayas hacen referencia a numerosas enfermedades y describen. De esta manera el alimento básico de la dieta maya quedó convertido en un elemento sagrado. Y con el águila al Sol en el Cielo. Incluso depositaban el cadáver de un perro que debía servir de guía al difunto cuando cruzara los largos y ríos subterráneos. en el espacio sembrado de estrellas. por tanto. que restablecía el equilibrio de la vida del enfermo y. Los principales textos mayas hacen referencia a numerosas enfermedades y describen. que dio lugar a la humanidad actual. Con la mariposa multicolor representaron la psique. que creían que el mundo se dividía en trece cielos y nueve infiernos. El que alienta en los astros. la enfermedad provocada por un dios maléfico. que sostenía una parte del universo y mantenía el orden en una parte de los cuerpos celestes. que sostenía una parte del universo y . la naturaleza del alma encarnada. pero los dioses no quedaron satisfechos y las destruyeron. Además los mayas creían que la salud y la vida dependían de una lucha entre los dioses del Bien y los del Mal. indicó Velásquez. sino que los elementos que conforman la naturaleza siempre han estado presentes y lo único que sucede es que cada ciertos periodos envejecen y se desordenan. cuando explica que el Demiurgo encerró en los huesos el alma humana). En el cuchillo de pedernal. patrón de los guerreros. en cada esquina habitaba un dios en forma de jaguar. su salud. los cadáveres de los nobles eran incinerados y se guardaban en grandes vasijas de barro en las que se depositaban joyas. su salud. armas objetos preciosos y alimentos especialmente el maíz. el sacrificio de lo material para dar luz en lo espiritual (nos recuerda al Platón del Timeo. en cada esquina habitaba un dios en forma de jaguar. y el que alimenta y mantiene la vida del hombre. entre otros aspectos. patrón de los gobernantes. que debía ser ingerido como fuente de vida. en su elemento propio. Con una marmita hirviente. condenada a vivir en un mundo que no es el suyo. con boca y ojos. La construcción de pirámides estaba unida a la mentalidad de los mayas. cuya travesía era larga y peligrosa y tenía que defenderse de los ataques de los animales salvajes. Los mayas concebían el cosmos como un cuadrado plano. por tanto.6 Con la sangre representaron el fluido etérico que anima todo el Universo. pero frágil y quebradiza. Los mayas concebían el cosmos como un cuadrado plano. reinando sobre la Naturaleza. la inexorable voluntad del hombre que rompe sus limitaciones. sus remedios y la época en que son más habituales. delimitado por un lagarto cuyo cuerpo estaba cubierto de símbolos planetarios. la enfermedad provocada por un dios maléfico. pues los mayas creían que los seres humanos debían viajar hasta el inframundo en su camino hacía el más allá. Por tal motivo los difuntos eran enterrados en los patios de las casas junto con sus herramientas y objetos personales. Más tarde fabricaron una pasta de maíz y moldearon una nueva generación. Con el jaguar representaron al Sol haciendo su recorrido nocturno bajo la tierra. por lo que los dioses tienen que volver a ordenarlos". En una tibia rota y florecida. Además los mayas creían que la salud y la vida dependían de una lucha entre los dioses del Bien y los del Mal. delimitado por un lagarto cuyo cuerpo estaba cubierto de símbolos planetarios. Según el Popol Vuh (libro sagrado de los mayas) las dos primeras generaciones de los hombres fueron hechas con barro y madera respectivamente. entre otros aspectos. "En la cultura maya no existe la idea de una creación absoluta.

que debía ser ingerido como fuente de vida.7 mantenía el orden en una parte de los cuerpos celestes. que dio lugar a la humanidad actual. Incluso depositaban el cadáver de un perro que debía servir de guía al difunto cuando cruzara los largos y ríos subterráneos. Por tal motivo los difuntos eran enterrados en los patios de las casas junto con sus herramientas y objetos personales. De esta manera el alimento básico de la dieta maya quedó convertido en un elemento sagrado. Más tarde fabricaron una pasta de maíz y moldearon una nueva generación. Según el Popol Vuh (libro sagrado de los mayas) las dos primeras generaciones de los hombres fueron hechas con barro y madera respectivamente. armas objetos preciosos y alimentos especialmente el maíz. cuya travesía era larga y peligrosa y tenía que defenderse de los ataques de los animales salvajes. . pues los mayas creían que los seres humanos debían viajar hasta el inframundo en su camino hacía el más allá. los cadáveres de los nobles eran incinerados y se guardaban en grandes vasijas de barro en las que se depositaban joyas. pero los dioses no quedaron satisfechos y las destruyeron.