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DOSSIER

LA MÚSICA ZÍNGARA
AQUELLOS VIOLINISTAS EGIPCIOS, DESCENDIENTES DE LOS FARAONES...
El 28 de septiembre de 1908 moría en Biarritz el violinista navarro Pablo de Sarasate. El 26 de enero del
mismo año nacía en París Stéphane Grappelli. A pesar de no ser gitano ninguno de ellos, su arte y sus
nombres quedarían ligados, de forma más o menos accidental, al deslumbrante virtuosismo que este pueblo
legó a la cultura universal. El primero, a través de sus popularísimos Aires Gitanos op. 20, y el segundo, como
cofundador, junto a Django Reinhardt del manouche (jazz gitano). Aprovechamos esta doble efeméride para
aproximarnos a este exuberante mundo de virtuosismo violinístico gitano: la música zíngara.

Textos: Rafael Fernández de Larrinoa

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P or música zíngara entendemos la
música de los gitanos de Hungría y
algunas regiones limítrofes. Caracte-
rizada por un inconfundible exotismo (debi-
do en gran medida a la escala “húngara” tan a
menudo citada en los manuales de música) y
por un endiablado virtuosismo instrumental,
la música zíngara ha constituido desde sus
orígenes un territorio dominado por violi-
nistas que llevaron su instrumento al límite
de sus posibilidades, causando la admiración
de cuantos pudieron disfrutar de su arte. Así,
si Franz Liszt alabó el arte incomparable de
János Bihari (1764-1827), Jascha Heifetz de-
claró a Grigoras Dinicu (1889-1949) el me-
jor violinista del mundo, mientras otro gran
violinista del siglo XX, el británico Yehudi
Menuhin, acudió siempre que pudo al club
de Bruselas donde actuó durante años su ad-
mirado Roby Lakatos (1965).

LA GRAN TRAVESÍA

Esta deslumbrante tradición no debería sor-


prendernos habida cuenta su larga historia.
Como bien sabemos, los gitanos llegaron a
Europa procedentes de la India del norte.
Aunque alcanzaron el territorio húngaro hacia
principios del siglo XV (son mencionados en
un documento del rey Segismundo fechado en
1423), no se tiene noticia de ellos como músi-
cos profesionales hasta un siglo después: el au-
tor de una carta escrita en 1525 hace referencia
a los “violinistas egipcios más sobresalientes,

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descendientes de los faraones”, tocando el cim-
balon y cantando en la corte de la reina Isabel.
Se refiere, sin duda alguna, a músicos gitanos,
quienes desde muy pronto protagonizaron en
el continente europeo el desarrollo de nuevos
tipos de música orientados al baile y la danza y
dirigidos al patronazgo de las clases altas.Ya du-
rante el siglo XVI las cortes europeas tuvieron
oportunidad de disfrutar los exóticos ritmos
proporcionados por la ungaresca o el saltus hun-
garicus, coincidiendo con el desmembramiento
y ocupación del reino magiar por parte de las mino, y debe ser distinguida tanto del folclore extensas migraciones por el Oriente Medio.
hordas turcas. El eco de estas danzas persistirá húngaro propiamente dicho como del folclore Así si los gitanos búlgaros (en menor medida,
en numerosas fuentes europeas hasta el siglo de los gitanos húngaros, que es de tipo vocal los serbios) adoptaron los complicados ritmos
XVIII, en colecciones donde se mezclarán y emplea la lengua romaní. La música zíngara aksak típicos de la región, si los rusos se adap-
con otras de diversas procedencias nacionales es la perteneciente a los músicos gitanos que taron a la polifonía, o si los españoles tomaron
(courante, sarabande, polonica, Ländler, etc.). desarrollaron su actividad de forma profesio- como propios la guitarra y el folclore andaluz,
nal en las aldeas, en las cortes o en las ciudades en Hungría asimilaron algunos rasgos esen-
DESHACIENDO húngaras, tocando en bodas, funerales y otros ciales de la canción tradicional, así como ins-
MALENTENDIDOS festejos. Como ha ocurrido con los gitanos trumentos como el cimbalon o el violín. Esta
asentados en otros países, los gitanos adop- absorción del sustrato tradicional se debió a
La música zíngara (hu. cigány, al. zigeuner, fr. taron los rasgos esenciales de la música au- que, en las celebraciones rurales, los gitanos
tzigane, gitano/gitana) no es música folclórica tóctona húngara, asimilándolos a través de su debían interpretar la música que los aldeanos
en el sentido que suele reconocerse a este tér- peculiar idiosincrasia, forjada a lo largo de sus pedían, y si no les era suficientemente

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INFLUENCIAS MÁS ALLÁ DE HUNGRÍA
Clasicismo y verbunkos Romanticismo y csárdás Opereta y ópera
Franz Joseph Haydn (1732-1809): Robert Schumann (1810-1856): Johann Strauss II (1825-1899):
• Concierto para piano en Re Hob. XVIII-11 (III) • Zigeunerleben op. 29 para coro mixto y piano • Die Fledermaus (El murciélago)
• Trío en Sol mayor nº 25 (III) Franz Doppler (1821-1883): • Der Zigeunerbaron (El barón gitano)
• Cuarteto en Re mayor, op. 20 nº 4 (III, IV) • Fantasía pastoral húngara Pietro Mascagni (1863-1945):
• Cuarteto en re menor, op. 76 nº 2 (IV) Johannes Brahms (1833-1997): • L’amico Fritz (El amigo Fritz)
Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791): • Zigeunerlieder op. 103 para cuarteto vocal y piano Franz Lehár (1870-1948):
• Concierto para violín en La, K. 219 (III) • 21 Danzas húngaras • Magyar Abrand
• Cuarteto de cuerda en Fa, K. 590 (IV) Léo Delibes (1836-1891): (Fantasía húngara para violín y orquesta)
Ludwig van Beethoven (1770-1827): • Coppelia (Czardas) • Zigeunerliebe (Amor gitano)
• Alla ungherese op. 129 Karel Bendl (1838-1897): • Wo die Lerche singt (Cuando canta la alondra)
• Sinfonía nº 3 op. 55 (IV, variación en sol menor) • Cigánské melodie para voz y piano Emmerich Kálmán (1882-1953):
• Sinfonía nº 7 op. 92 (IV, segundo tema) Piotr Ilych Tchaikovsky (1840-1893): • Der Zigeunerprimas (El violinista húngaro)
• Sonata op. 57 Appassionata (III) • El lago de los cismes (Czardas) • Die Csárdásfürstin (La princesa de las czardas)
Carl Maria von Weber (1786-1826): Antonin Dvorák (1841-1904): • Die Herzogin von Chicago (La duquesa de
• Preciosa (coro gitano del Acto II) • Zigeunermelodien op. 55 para voz y piano Chicago)
• Andante e rondo ungarese op. 35 Pablo Sarasate (1844-1908):
• Ocho piezas para piano a cuatro manos op. 60 • Zigeunerweisen (Aires gitanos) op. 20
(Alla zíngara) Alexander Glazunov (1865-1936):
• Siete variaciones sobre una canción gitana op. 55 • Raymonda (Czardas)
• Grand pot-pourri op. 20 Vittorio Monti (1868-1922):
Franz Schubert (1797-1828): • Czardas para violín y piano
• Momento musical en Fa menor, op. 94 nº 3 Vítezslav Novak (1870-1949):
• Cuarteto en Sol menor D 173 (IV) • Cigánské melodie op. 14 para voz y piano
• Octeto en Fa mayor D 803 (VI) Fritz Kreisler (1875-1962):
• Cuarteto en La menor D 804 (IV) • La Gitana
• Divertissement à l’ hongroise D 818 Maurice Ravel (1875-1937):
• Fantasía en Do mayor D 934 • Tzigane, para violin y lútheal
• Sinfonía nº 9 en Do mayor (II) George Enescu (1881-1955):
• Quinteto en Do mayor D 956 (III, IV) • Rapsodias Rumanas nos. 1 y 2
Hector Berlioz (1803-1869):
• La condenación de Fausto (Marcha Rakoczi)

EL MOVIMIENTO NACIONALISTA HÚNGARO TOMÓ


ERRÓNEAMENTE EL VERBUNKOS COMO FUENTE ORIGINARIA
DE LA MÚSICA HÚNGARA
conocida, éstos la silbaban para que la apren- posición de características musicales de dis-
dieran de memoria y pudieran tocarla. tinta procedencia, tanto gitanas (virtuosismo
A pesar de ello, comparada con la música instrumental, escalas “orientales”) como occi-
tradicional húngara, la zíngara presenta, in- dentales (sea ésta la música de danza cortesa-
cluso a los oídos del oyente poco experto, una na durante los primeros tiempos o el jazz y el
sonoridad más “orientalizante”, resultado en rock a lo largo del siglo XX) sobre el sustrato
gran medida de la aplicación característica folclórico húngaro. Debido a ello, esta música
del intervalo de segunda aumentada (inusual se ha englobado (al igual que el flamenco, el
en el folclore húngaro, de base pentatónica), tango, el jazz o el mismo rock) en la categoría
que los gitanos pudieron importar tanto de la musical que la moderna musicología ha ve-
India como de los reinos persas o árabes que nido a encuadrar dentro de la etiqueta de las
atravesaron durante su migración hacia occi- músicas populares urbanas.
dente, así como de los conquistadores turcos
durante su periodo de dominación del reino EL ELEMENTO CRISTALIZADOR:
húngaro. EL VERBUNKOS
De naturaleza esencialmente híbrida y dota-
da de una enorme capacidad de adaptación a Tras la expulsión de los turcos a finales del
las modas de cada momento (durante el siglo siglo XVII y la desactivación del conato in-
XIX se haría cada vez más urbana, perdien- dependentista liderado por el héroe nacio-
do el contacto con el mundo rural), la música nal Férenc Rákóczi (1703-1711), la corona
© LEBRECHT MUSIC & ARTS/LEBRECHT MUSIC & ARTS zíngara es el resultado, por tanto, de la super- austríaca tomó el control efectivo del reino

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húngaro. A partir de entonces, la vida cultural
y musical de las ciudades magiares más im-
portantes estará crecientemente influenciada
por Viena, metrópoli que se convertirá con
el tiempo en la ciudad de Haydn, Mozart
y Beethoven, y de la que Hungría tomará
prestado al primero de ellos, al servicio de los
príncipes Paul Anton y Nikolaus Esterházy
entre 1761 y 1790. Es en este periodo cuando
el ejército austríaco comenzará a contratar a
pequeñas orquestas de músicos gitanos para
atraer a los jóvenes durante sus campañas iti-
nerantes de reclutamiento (alemán, Werbung)
por el territorio húngaro. El repertorio de es-
tas bandas, conocido sólo de forma indirecta,
pudo estar compuesto por marchas militares
y/o melodías autóctonas de sesgo folclórico
y carácter igualmente marcial, semejantes
a las recogidas por manuscritos de danza
de la época como el Aponyi/Ugróc (1730).
La fama de esta música, que debió tener un
marcado color gracias al singular estilo inter-
pretativo de los músicos gitanos, alcanzó a la
propia Viena, donde alimentó el gusto por lo
exótico compartido por la música “turca”, con
la que a menudo se confundió. La colección
Clavierauszug von verschiedenen Zigeunern aus
Galantha, transcrita y publicada a partir de la
actuación en Viena de los gitanos de Galanta
en 1787, constituye uno de los pocos testimo-
nios verdaderamente fidedignos de esta mú-
sica. Simultáneamente, el género fue apropia-
do por compositores y editoriales vienesas de
música de baile. En efecto, durante la década

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de 1780 empiezan a publicarse las primeras
colecciones de verbunkos (o también “danzas
húngaras”), firmadas por autores de origen
germánico como József Bengráf, Antoine
Wranitzky o Ferdinand Kauer. Se trata de un
tipo de música en un estilo de danza tan com-
pletamente vienés como el de las contradan-
zas o marchas mozartianas, pero que presenta
los rasgos que permanecerán ligados a la mú-
sica zíngara desde entonces: ritmos enérgicos
Arriba: cimbalista
sincopados y de puntillo, eventual empleo del zíngaro en una postal de
modo lidio y de la segunda aumentada, y fór- principios de siglo XX.
mulas melódicas de final de frase caracterís- Izquierda: Yehudi
ticas (bokázó). Menuhin en una escena
de la película Stage Door
La fama del verbunkos fue en aumento y al- Canteen de 1943.
canzó su madurez a partir de 1800 gracias a
los nombres de János Bihari, János Lavotta y
Antal Csermák. Bihari, el más grande entre
todos, fue, además de un afamado violinis-
ta, uno de los pocos gitanos en componer él
mismo verbunkos (la mayoría de los composi-
tores del género no fueron, paradójicamente,
gitanos), bien que éstos debían ser escritos por
otra persona, dado que él no sabía leer ni

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LOS NACIONALISMOS HÚNGAROS
SIGLO XVIII SIGLO XIX SIGLO XX
Clasicismo vienés Romanticismo alemán
F. J. Haydn (1732-1809)
CORRIENTES C. M. von Weber (1786-1726)
INTERNACIONALES F. Schubert (1797-1828) Ópera italiana/alemana

Impresionismo francés

Verbunkos
NACIONALISMO HÚNGARO József Bengráf (c.1745-1791)
János Bihari (1764–1827)
Antal Csermák (1774–1822)
Férenc Erkel Franz Liszt Béla Bartók Zoltán Kodály
(1810-1893) (1811-1886) (1881-1945) (1882-1967)

Verbunkos primitivo
MÚSICA POPULAR URBANA
Danzas de reclutamiento tocadas por Magyar nóta
CON INFLUENCIA GITANA
bandas gitanas

FOLCLORE HÚNGARO Folclore húngaro

LA MÚSICA ZÍNGARA ES LA PERTENECIENTE A LOS MÚSICOS escribir música. Bihari actuó repetidas veces
en Viena, algunas de ellas ante el emperador,
GITANOS QUE TOCABAN DE FORMA PROFESIONAL EN BODAS, y (según Gyula Káldy) incluso fue escuchado
por Beethoven. El verbunkos de este periodo
FUNERALES Y OTROS FESTEJOS RURALES Y URBANOS (hasta 1830 aproximadamente) ganó en vir-
tuosismo instrumental, variedad melódica y
armónica (se incorporaron acordes alterados,
modulaciones inesperadas y progresiones ar-
mónicas heterodoxas, incluyendo las quintas
paralelas) y comenzó a presentarse en pares
de danzas lenta (lassú) - rápida (friss). El ver-
bunkos se filtró en la música de los más gran-
des compositores del momento, como ilustra
Csilla Pethő en Style Hongrois. Hungarian
Elements in the Works of Haydn, Beethoven,
Weber and Schubert (SMASH, 2000/41).

CSÁRDÁS, MAGYAR NOTÁ


Y NACIONALISMO MUSICAL

El desarrollo de la conciencia nacional en


Hungría a lo largo del siglo XIX, que tuvo
su momento álgido en la revolución contra
la dominación austríaca de 1848 y se apla-
có temporalmente con la declaración oficial
del Imperio Austro-Húngaro (dos reinos, un
imperio) en 1867, tuvo hondas consecuencias
en la vida musical del país. El movimiento
nacionalista húngaro tomó erróneamente el
verbunkos como fuente originaria de la mú-
sica húngara, y esta confusión promovió su
expansión y desarrollo tanto en el ámbito de

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la música popular (magyar notá) como en el Página 58 abajo: el
violinista español
de la música de concierto y la ópera. Hacia
Pablo Sarasate.
1835 se configuró una nueva música de baile En esta página:
que alcanzaría notoriedad internacional, las Stéphane Grappelli
csárdás (czardas en su transcripción germa- en un concierto en
Normandía en 1991.
na), heredera directa del verbunkos, con la que
comparte la alternancia entre una o varias
partes lentas y otras tantas rápidas (vertigino-
sas en ocasiones). Compuestas en su mayor
parte por músicos no gitanos (como el violi-
nista Márk Rózsavölgyi, apodado “rey de las
csárdás”), el nuevo estilo constituyó, junto con
el antiguo verbunkos y la moderna canción
sentimental (hallgató), el repertorio básico de
las bandas de músicos gitanos que triunfaban
por entonces en las principales ciudades del
país.
El fervor patriótico y la pujanza de esta músi-
ca motivaron que fuera tomada como referen-
te por los nombres señeros del nacionalismo
musical húngaro: Férenc Erkel (1810-1893)
y Franz Liszt (1811-1886). El primero como
fundador de la ópera nacional húngara, con
títulos emblemáticos como Hunyadi László
(1844) y Bánk Bán (1861), y el segundo con
sus 19 Rapsodias húngaras (1846-1853) para
piano, algunas de las cuales (nos. 8 y 12) se
inspiraron directamente en melodías de
Rózsavölgyi.
En 1861 Liszt publicaría en Pest Des Bohé-
miens et de leur musique en Hongrie, en la que
ensalzaba la labor de los gitanos como cus-
todios de la música tradicional húngara. La
obra le valió furibundas críticas por parte de
sus compatriotas, por atribuir en ella al genio
gitano la paternidad de la música húngara.
Según sus críticos, la música zíngara era gita-
na sólo en la medida de que era interpretada
por músicos gitanos, pues la autoría moral difícil de corregir. Sin embargo, ya desde la supuso el abandono casi total de la música
correspondía al pueblo húngaro. En lo que segunda mitad del siglo XIX se habían eleva- zíngara como fuente primaria de inspiración
erraban los críticos era en considerar “pueblo” do voces que reclamaron la recuperación del para los compositores nacionalistas húngaros
a sus autores, la mayor parte de los cuales eran folclore húngaro para la causa artística, como del siglo XX (esta afirmación no es comple-
compositores urbanos con nombres y ape- testifican la obra pionera de Karoly Szini tamente cierta en el caso del segundo), que
llidos conocidos. La crítica que dirigirá Béla (Las canciones y melodías del pueblo húngaro, sobrevivió, no obstante, en el limbo nostál-
Bartók a todo el nacionalismo musical del 1865), y ciertos asomos de música folclórica gico de los últimos compositores húngaros
siglo XIX, tal como quedó expresado en un auténtica en la obra del compositor (gitano, de operetas, como Franz Lehár y Emmerich
artículo fundamental, Música gitana? Música paradójicamente) Pista Danko (1858-1903). Kálmán, sin impedir, claro está, su evolución
húngara? (Ethnographia; Budapest, 1931), Sin embargo, la magnitud del error no pudo como estilo “popular” en contacto con las
se moverá por derroteros muy distintos: la comprobarse hasta que Zoltán Kodály y Bar- nuevas tendencias urbanas del siglo XX. Alia-
música zíngara no es, sencillamente, música tók testimoniaran, a lo largo de su extensivo da o no con las corrientes cultas de cada épo-
tradicional húngara. trabajo de campo etnomusicológico en las ca, adaptándose o influenciando a los nuevos
áreas rurales a partir de 1905, lo difícil que era escenarios musicales urbanos, el hecho es que
BARTÓK, KODÁLY Y LA obtener de los campesinos una melodía fol- tenemos la suerte de encontramos aún ante
REACCIÓN FOLCLORISTA clórica auténtica, convencidos como estaban una música cuyo instinto de supervivencia le
de la autenticidad y antigüedad de melodías ha permitido sobrevivir a otomanos, austría-
Se trataba de un hecho que nadie quería re- que, en realidad, habían sido compuestas unos cos, nacionalistas y folcloristas durante más
conocer y que, a fuerza de insistir, se había 40 o 60 años antes en las ciudades. de cuatro siglos. Brindemos, pues, por los
instalado en el imaginario colectivo de forma Este giro propiciado por Bartók y Kodály próximos cuatro.

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RECOMENDACIONES DISCOGRÁFICAS

ENSEMBLE JANOSI MONICA HUGGETT ERKEL


Rhapsody - Liszt & Bartók Sources Haydn and the Gypsies Bánk Bán
Obras de Haydn, Kossovits, Csermák, Lavotta, Orchestra for Hungarian Millenium. Hungarian
Bihari, Rózsavölgyi, Bengraf, Hummel, national Chorus. Honvéd Male Chorus. Tamás
Mátray, Ruzitska, Kauer y anónimos Pál, director. Atilla Kiss (Bánk Bán), Eva Marton
Lux Musica. Monica Huggett, violín. (Gertrud), Andrea Rost (Melinda), Dénes Gulyás
Linda Burman-Hall, fortepiano y directora (Ottó), Kolos Kóvats (II. Endre)

Sonido: ★★★ Sonido: ★★★ Sonido: ★★★★


Valoración: ★★★ Valoración: ★★★★ Valoración: ★★★★
HUNGAROTON HCD 18191 ADD 1995 59:00 1991 KLEOS CLASSICS 5101 DDD 2000 78:06 2000 TELDEC 0927 44606 2 2003 DDD CD1 51:56 CD2 69:33
BUDAPEST, 2001

Un producto de este tipo sólo es posible en un país Interesantísimo y muy satisfactorio álbum, Grabada como banda sonora de un film
como Hungría, referente a nivel mundial en cuanto que indaga en el verbunkos de la era de Haydn inencontrable en DVD (y menos, con subtítulos
a la investigación musicológica y en el que se ha y posterior, de la mano de la musicóloga y en castellano), debemos agradecer la iniciativa de
hecho realidad un concepto, la etnomusicología especialista norteamericana Linda Burman-Hall recuperar para la fonografía la obra maestra del
“histórica”, que resultaría contradictorio en y la violinista historicista Monica Huggett, de padre de la ópera nacional húngara, Ferenc Erkel.
cualquier otro lugar del mundo. El Ensemble sobra conocida en el mundo discográfico por sus Título estimable, cargado de fuerza y lirismo
Janosi es una interesantísima formación que ha numerosas grabaciones de repertorio solista y (dúo de Bánk Bán y Melinda del Acto II) en
indagado en el pasado musical de su país con camerístico barroco y clásico, que consigue una una vena próxima a la verdiana pero con el color
enorme rigor (etno)musicológico. Sus registros sonoridad “húngara” gracias a un sabio empleo del característico de la música “húngara”, resulta, como
para el sello Hungaroton han repasado la histórica portamento y el rubato. mínimo, curioso, ver asociado el contagioso ritmo
del folclore húngaro a través de manuscritos de El compacto constituye toda una enciclopedia de las csárdás a un dramático concertante final
los siglos XVII y XVIII (Apponyi, Nagyszombat, sonora del verbunkos, desde sus muestras más (Acto I), o escuchar de vez en cuando los furtivos
etc.), bien a la reconstrucción de las fuentes antiguas, hasta las más tardías, concomitantes y melancólicos sones de un cimbalom o de una
folclóricas de compositores como Liszt o Bartók. con las csárdás (Rózsavölgyi), pasando por viola d’amore. El reparto no es perfecto, a pesar de
El presente registro se propone restaurar las los “vieneses” Csermák, Bengraf, Krauer y la talla internacional de algunos nombres, debido
fuentes originales de algunas de las obras más Hummel y los “pre-románticos” Bihari y Lavotta, a una Eva Marton algo estridente y a una Andrea
conocidas de Liszt (rapsodias húngaras) y Bartók interpretadas en diversas formaciones de cámara Rost excesivamente frágil, y a pesar de un valiente
(danzas rumanas y transilvanas), partiendo de que van desde el cuarteto de cuerda a la pieza para Attila Kiss en el arduo papel protagonista.
fuentes históricas o archivos etnomusicales y tecla sola. Como complemento escénico a este título,
recreando el sonido del folclore rural, con sus Para un repertorio algo más temprano, podríamos proponer la deliciosa opereta de
instrumentos, sistemas de afinación no temperados interpretado también en clave “historicista” Emmerich Kálmán Die Herzogin von Chicago,
y el “arrastre” rítmico característico. podemos recomendar el álbum Hungarian en la divertidísima versión de Richard Bonynge
El hecho de que Liszt no se inspirara en fuentes Dances from the 17-18th centuries, liderado por registrada para Decca en 1999, en la que las
folclóricas sino en, como hemos visto, la magyar el intérprete de tárogató (especie de clarinete músicas “húngara” y “vienesa” de un arruinado
notá, plantea a los músicos el reto de “ruralizar” folclórico con un sonido próximo al del oboe) príncipe centroeuropeo se contraponen a los
este repertorio, empresa que exige un esfuerzo Csaba Nagy (Hungaroton, 2006), aunque ritmos de fox-trot y charleston de una millonaria
filológico suplementario y que resuelven con tampoco nos resistimos a proponer la escucha de americana, más una Quinta de Beethoven en
enorme éxito, a la vista del extraordinario trabajo los cuartetos haydnianos a cargo de los húngaros versión jazz de fondo, en algún que otro momento.
recopilatorio realizado para la Marcha Rákóczi. Quatuor Festetics, que incluyen la interpretación
De Bartók recomendamos unas “danzas rumanas” más inequívocamente hongroise del Finale del
que ponen los pelos de punta por su autenticidad Cuarteto op. 76 nº 2 (Arcana, 2000).
y atavismo.

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FERENC SANTA GYPSY BAND ADAM SUMMERHAYES THE NON SMOKING
Csárdás: Hungarian Gypsy Music
– EMIL CHAKALOV ORCHESTRA
Fernc Santa Gypsy Band. Ferenc Santa, violín y Gypsy strings Time of the Gypsies
director London Concertante. Adam Summeryayes, Emil TheNonSmoking Orchestra. Vojislav Aralika,
Chakalov, violines productor

Sonido: ★★★ Sonido: ★★★★ Sonido: ★★★★


Valoración: ★★★★ Valoración: ★★★★ Valoración: ★★★
NAXOS 8.550954 DDD 1995 59:11 1995 CHANDOS CHAN 10453 DDD 2008 44:53 DECCA 475 9154 DDD 2007 51:42 BELGRADO, 2007

Llegamos al apartado reservado a los grandes La fusión del violinismo zíngaro y la música No queríamos despedirnos sin hacer mención
violinistas “zíngaros” (o primas) cuyo arte ha sido de concierto occidental no había producido del peculiar universo sonoro de los hermanos
preservado a la posteridad gracias a la fonografía, y un resultado tan feliz desde los tiempos en los balcánicos (serbios, macedonios y búlgaros,
entre los que resultan de obligada cita los nombres que Brahms publicara sus celebérrimas Danzas principalmente) de los músicos zíngaros. Con
y sagas históricas de los Imre Magyari, Sandor húngaras, de las que, por cierto, contamos con una agrupaciones basadas en bandas de metales
Lakatos, su hijo Sandor Deki Lakatos, László entusiasta grabación a cargo de Claudio Abbado y extremadamente virtuosísticas y sacudidas por los
Berki, Ferenc Santa o András Farkas (la mayoría la Filarmónica de Viena (DGG, 1982). característicos ritmos búlgaros aksak, la música de
de los cuales están bien representados en el rico Recién salido del horno, este disco protagonizado los gitanos eslavos del sur ha alcanzado proyección
catálogo discográfico de música popular del sello por la orquesta de cámara (doce instrumentistas internacional en los últimos tiempos gracias a
Hungaroton), o más recientemente, Roby Lakatos, de cuerda) London Concertante, el primero para agrupaciones como la Kočani Orkestar, Fanfare
artista más polifacético que ha sabido abordar el sello Chandos, propone un duelo entre su Ciocărlia y Urs Karpatz.
repertorios más internacionales (jazz), alcanzar concertino, el violinista, arreglista y compositor Como en el caso anterior, presentamos una
registros más variados y colaborar, merced a la Adam Summerhayes y el violinista búlgaro Emil recientísima propuesta apadrinada por el
enorme categoría de su técnica, con violinistas Chakalov. Con una mezcla de temas tradicionales, cineasta serbo-bosnio Emir Kusturica, quien ha
clásicos de la talla de Vadim Repin o Maxim de autor y composiciones propias, aderezados con popularizado el sonido de las bandas gitanas de
Vengerov sin perder un ápice de autenticidad. arreglos sencillos pero modernos, de sonoridad metales balcánicas gracias a sus laureadas películas
El compacto que aquí presentamos resulta idóneo e instrumentación clásica e influencias que van Tiempo de gitanos (1989) y Gato negro, gato blanco
para introducirse en este fascinante mundo a un desde el swing gitano de Django Reinhardt, el (1998).
precio módico: no sólo incluye obras obligadas jazz o el funk (a menudo la orquesta parece imitar Time of the Gypsies no es sino la transposición
como las Czardas de Monti o Ciocarlia de Dinicu la sección rítmica de una banda moderna), el al escenario teatral (de ahí la denominación
en realizaciones llenas de fuerza y color, sino que compacto recoge temas procedentes de Bulgaria punk opera), a modo de musical, del film Tiempo
realiza un retrato fidedigno del arte de los gitanos (la copanitza, en un endiablado compás de 11/16), de gitanos, cuya banda sonora original fuera
húngaros, tanto por repertorio como por el variado Bohemia, Besarabia y Rumania. Entre otras compuesta por Goran Bregovic, colaborador
empleo de instrumentos que, como el cimbalom o sorpresas encontramos un arreglo para dos violines habitual de Kusturica. En esta ocasión, cuenta con
el tárogató, han marcado la historia de esta música. solistas de la imprescindible Ciocarlia de Gregorias una sucesión de temas compuestos y arreglados por
No obstante, si prefiriéramos un enfoque más Dinicu, tocado por ambos violinistas con un Nelle Jankovic y Dejan Sparavalo, que superponen
actual, podríamos recomendar al lector el álbum virtuosismo capaz de quitar el hipo, una misteriosa a la banda de metales habitual otros artefactos
Fire Dance de Roby Lakatos (Avanti, 2005). aparición en segundo plano del tema Repül a Szán sonoros, desde la Orquesta Sinfónica de Budapest,
(el que utilizara Brahms para su Danza húngara nº electrónica disco y power chords, hasta una cita del
4) en medio de Swifts in Flight y, como no podía Rigoletto verdiano (Evropa). Propuesta vitalista y
ser menos, una Polka del padre del violín zíngaro, abigarrada, algo disparatada a nuestros oídos, pero
el mítico János Bihari. que seguramente cobrará pleno sentido junto al
obligado complemento visual.

Audio Clásica ı 61

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