Está en la página 1de 8
Ensayo de La Región Más Transparente Profesor: Miguel Espinosa Discurso Literario II Escuela de Comunicación Y Ciencias Humanas Segundo Semestre “2do “C”” Alumno: David Raúl Corte Llaguno La Pala Poco se puede decir que no se haya dicho antes sobre este gran libro La Región Mas Transparente, pero mi intención no es más que mostrar al non plus ultra en cuanto al aspecto económico, la civilización que planea ocultar su pasado, y lo más grave de todo; la gente que quiere gozar de los privilegios de manera efímera con tan solo algunas ganancias de más. Pero no importaría todo eso si no intentaran con gran afán aparentar algo que no son, no solo la gente del libro, en mi percepción de este mundo, se incluye una gran falta de atención a nuestros actos, y si la gente no se enfocara en lo que quisiera ser más que como lograr serlo, todos seriamos felices. No quiero evangelizar a alguien, simplemente tratare de exponer de la mejor manera el fenómeno que la economía puede causar por lo menos en nuestro México, país de apariencias y lugar donde no solo los pobres son culpables de delincuencia, sino también la gente “burguesa”. Capítulo 1: Alarma Bien podríamos alarmarnos: “Mi nombre es Ixca Cienfuegos. Nací y vivo en México, D.F. esto no es grave” (Fuentes, 2012:1) la frase esto no es grave debería indicarnos totalmente lo contrario, no simplemente es grave el haber nacido en México para mucha gente, sino que por muchas generaciones hemos avistado el trato que se le ha dado a la gente con menos recursos económicos que nosotros. No me refiero al trato solo de empresas “monopólicas” o a capitalistas aislados, me refiero a un mesero barriendo a un indigente que entra al restaurante donde este mesero trabaja (quisiera enfatizar) TRABAJA, y bien, no le da el mismo trato que al diputado que lleva a su amante al mismo lugar; por el contrario, no le da ningún trato y lo termina corriendo de aquel establecimiento. No hace falta aclarar mi reacción a este tipo de actos. La verdad me da ganas de ubicar a ese tipo de personas pero, ¿no estaría yo entrando en ese mismo “circulo” de incivilización? Yo creo que sí, porque nadie merece ser menospreciado por nadie y menos por una persona posiblemente superior o con más recursos, aunque los mismos a mi parecer son más volátiles que un cuete en las manos de un niño, que un boiler empedernido en descansar mientras alguien trata de encenderlo a las seis de la mañana. No digo que no haya gente adinerada, pero esto solo indica una ganancia no un valor del individuo. Podríamos enfocarnos en los que al parecer serían los protagonistas de esta novela historia; Ixca Cienfuegos, Federico Robles, Los de Ovando, pero me gustaría aclarar que si bien Carlos quisiera hacer de ellos los centros de este libro no fue así, quería expresar la prostitución mexicana, Gladys García comienza y termina esta novela “… que es para el D. F. lo que La región más transparente ha sido para la extinta Ciudad de México, la capital como Gran Prostituta de Babilonia. No en vano la novela está abierta y cerrada por la puta Gladys García…” (Pacheco, Emilio: En La Región Mas Transparente. 2008). Si bien la gente en México se conoce desde los agentes de tránsito, políticos, viene vienes, hasta las mujeres que son un poco más… desinhibidas en bares, clubes, etc. por así decirlo, pero en un marco más directo, en México la mayoría de las personas se prostituye, desde el agente de tránsito que se hace tonto con una mordida, el político que ignora una normatividad legislativa por un soborno. El viene viene que aparta un lugar público por cinco pesos, y las chicas que aceptan tener sexo por unas cuantas copas de vodka barato. Todo esto es Gladys García, todo esto es México en La Región Mas Transparente. Un lugar donde lo que cuenta no es el estatus, es cuánto tiempo puedes mantenerlo. Estoy bastante preocupado por nuestro país, si algún extranjero me preguntara si es posible crecer con un negocio aquí, le respondería que sí, porque es la verdad “Con la mirada brillante, un rictus de orgullo en la boca, Juan Morales Abrió de par en par las puertas de la fonda” (Fuentes, 2012: 44) aclaremos un poco quien es Juan Morales, un taxista que bien puede tener poca participación en este libro, pero llamo de sobremanera mi atención, una persona que bien pudo haberse dejado influenciar por las conversaciones de su asiento trasero “…de aquellos campos no quedaba ni una flor. – Juan no podemos… -¿Cómo qué no? Esto si lo quise siempre” (Fuentes, 2012: 46) un deseo de pertenecer aunque fuera dentro de una fonda a ese “circulo de ganadores” a una especie de neblina que rodea la ciudad de México por partes, que la divide, que la asfixia. Que no todos pueden pertenecer a la misma, esa neblina a la que solo pocos pertenecen y algunos que entran y salen les afecta un poco más que el mismo alcohol, drogas u otros vicios que podrían tener la gente, un pasado, un futuro pero sobre todo un bluf. Querer olvidar un pasado que hasta el más rico puede tener, que va de la mano con la pobreza y que grita el retorno de todos los que la han abandonado en su momento. Parece ser más fácil regresar a ese pasado que salir y olvidarlo, que solo estudiando y trabajando se logra el éxito, si, que cualquiera podría ser el dueño de su destino, también. Pero ¿Cómo se podría perfeccionar la visión de una persona?, no lo sé, Fuentes nos planteó un problema que aun hoy, seguimos tratando de solucionar, que afecta no solo a la gente que salió de la pobreza, sino que insensibiliza a la gente que nación en cuna de oro. Los cuales no son culpables de ello, ¿privilegiados? Obviamente, ¿Cuál es su obligación? Creo que habrá que hablar un poco más de otras circunstancias antes de poder responder esta pregunta… Capítulo 2: Clase La lucha de clases podría menospreciarse con la capacidad de querer olvidar el pasado de cada uno de los personajes, no solo Juan Morales era esencial para mostrar la división que México vivía en ese momento, era solo el salvoconducto para el entendimiento que Fuentes quería canalizar a cada lector de este libro. Una persona que muere en un accidente, y es culpado por el mismo, que pocos días antes estaba disfrutando en su cosmovisión de un momento de suma importancia que delegaba no un pasado de pobreza sino un respiro de la misma y poder sobrepasar esa neblina dentro de una mísera fonda. Que sería lo que podríamos aprender, ¿a ser felices con lo que tenemos? Suena demasiado ridículo y cliché, ¿a qué nuestro país es un desgraciado con los pobres? Demasiado comunista para mí gusto. Yo creo que con el ejemplo de Juan, nos damos cuenta de que no se trata de un país, de unas decisiones, de un estatus o un momento, se trata de la ambición de la gente, las ansias por salir de su pasado y enterrarlo junto con su capacidad de razonar las situaciones. Que buscar el éxito no consta de momentos, consta de toda una vida, y a través de la vida aprenderemos mas a como ignorar nuestra circunstancia y la realidad de que nos adaptamos a ella, en lugar de salir y luchar por una verdadera solución a nuestra posible no tan agraciada situación. Estoy cien por ciento en contra de la corrupción, pero ha formado parte de nuestra cultura y lamentablemente esa ha sido la prostitución más grande que se allá en México, no es la prostituta en las esquinas de la calle Reforma o en la colonia Roma. Son cada uno de los individuos que forman parte de una sociedad que ha llegado a ser la ciudad más grande del mundo, y lamentablemente en un momento fue la ciudad más corrupta del mundo1 y que somos parte de ella, tanto por callarlo, como por participar, no soy suicida, no digo que nos levantemos en un grupo numerado por 132 estudiantes o que formemos un nuevo partido político, lo que digo es que somos individuos que permitimos porque nuestro país prácticamente nos obliga a ello, y nos esteriliza para poder hallar una solución a la prostitución de no solo una ciudad, de este virus que se ha propagado a una nación desde sus orígenes hasta el día de hoy y creo que todos somos participes porque se nos antoja acostarnos a ver la tele en lugar de hacer uso de la razón apartando sentimientos de rencor y odio para encontrar la verdadera noción de lo que nuestros hijos necesitan, no quiero sonar patriota, porque la verdad quisiera irme a vivir a otro país, pero sigo amando este y eso me hace querer entrar en razón lo suficiente para observar que una persona nos lo decía desde 1958 y hoy en 2013 poco más de medio siglo después, al menos yo me estoy dando cuenta de que la prostitución es un virus peor que el de la influenza en 2011. 1 Reporte de Pablo Garibian, estadista mexicano, 2010 “Arrojo el cigarrillo y se fue flotando hacia la puerta central. Desde allí, volvió a mirar a Ixca, le sonrió y tapándose la cara con el reboso, penetro en catedral. Ixca siguió fumando apoyada contra la fachada del Sagrario” (Fuentes, 2012: 295) un gran salto de participación en una persona que podría ser obligada a salir de un recinto; Teódula, víctima de la incivilización, pero ¿será importante destacar la incivilización? La gente que observa desde sus sillas a una persona ser expulsada de un restaurante por su apariencia y olor, ¿no estará repitiendo lo que vivimos hace medio siglo con la gente judía y la gente de color? Nadie ha dicho que un negro huela agradable o en su momento podría parecer llegado de otro planeta, pero no entiendo el afán de la gente por repetir el pasado. No es falta de información, es falta de sensibilidad. “Norma Larragoiti, personaje de origen humilde, desea llegar a formar parte de la flor y nata de la sociedad. Para ello precisa dinero. Por otra parte Federico Robles desea mostrarse allí como alguien con elegancia, con clase. Se establece entre ellos un acuerdo tácito: gracias al dinero de robles, norma accede al mundo de su anhelo, y este a su vez con ella, tiene la clase” (Goyes, Julio Cesar, La Mítica de la Transparencia, 2009: 1) una persona huyendo de su realidad, utilizando a otra, ¿Cuándo se ha visto esto? Creo que esa pregunta podría ser bastante ofensiva. Con esto termino. El carácter simbiótico no nos hace salir de nuestra realidad, la prostitución es un problema que solo se puede atacar con una unidad individualista, primero cambiando yo y así afectando a los demás. No de afuera hacia dentro, no es lo mismo que nos demos cuenta a través de este libro de algo que otros si y no hicieron nada al respecto, sino de establecer un vínculo en acuerdo para tratar de hacer algo al respecto, ¿Cómo? Usando la reflexión, no incorporando una sociedad capitalista, ni una socialista, tomando lo mejor de ambas. La competitividad es necesaria, no la que se ha estado expresando en nuestro país desde hace unos siglos, esa no es competencia, la competencia es equitativa y al final selectiva, la competencia que se ha visto en México es la que llega a tener más billete y esa es la que se selecciona, no en cuanto a sus capacidades de crecimiento e influencia hacia el país, sino en su generación de ganancia para unos cuantos. No digo que todos seamos millonarios, pero si se trabaja lo suficiente crear una competencia equilátera para todos, que si una persona le está echando ganas a su trabajo pueda competir con grandes industrias y empresas, y no se haga a la necesidad de prostituir a alguien para lograr ese objetivo, “No he fracasado. Tu que estuviste allí, ¿recuerdas aquellos días de la preparatoria cuando Floriegio…?” (Fuentes, 2012: 91) posiblemente este es el ejemplo más claro de la competencia en cuanto al fracaso, Rodrigo Pola, un escritor mediocre, pero ¿mediocre por qué? Muchos podrían adjudicarlo a la falta de recursos, si puede ser una causa, pero destacamos también el hecho de que Rodrigo se rindió, a causa no de su intelecto o capacidad para escribir una obra maestra, sino por el factor necesidad muchas veces la prostitución El que nos distraigamos con otras cosas para poder sobrevivir en lugar de darnos tiempo para poder atender asuntos que nos podrían sacar de la pobreza y esos asuntos pueden ser desde lo más simple como conseguir luz para el hogar, hasta el pago de una universidad de pacotilla para el estudio de nuestros hijos y así ellos puedan gozar de una mejor vida. Cuando si la sociedad en lugar de huir de su pasado se enfocara en ayudarse entre sí a sobrevivir a esa neblina de la que hablamos que es el bluf que nos enceguece a todos y ocasiona que salir de la pobreza sea más difícil que mantenerse fuera de ella, que grita nuestro regreso y que provoca la prostitución de medios, instituciones, gobierno y gente en un país que lamentablemente ha sido corrupto desde sus inicios. “Chofer Barbaján se estrella” (Fuentes, 2012: 91) poco arriba en la misma página, relatan la muerte de nuestro taxista con sueño utópico de huir e ignorar la pobreza, haciéndolo responsable de un accidente por el hecho de no pertenecer a un “círculo social respetable” esto es de lo que todos huimos, y más en México donde una persona puede manejar un BMW2 y vivir en una cajita feo… perdón, en una casita geo, no necesito explicar que son casas muy pequeñas. Dejemos de blufear, y pongámonos a trabajar por un México distinto, me cito textual, y que esto ayude a reflexionar. “Nuestra necesidad de ser aceptados nos lleva muchas veces a viajar en el tiempo. Niñas de 15 años vistiéndose como señoritas de 18, noviazgos que pretenden ser matrimonios. Al parecer solo falta que los jóvenes se pinten canas blancas para “pensar” que atraerían a más chicas, que si se aceptaran como son y el tiempo que están viviendo. Abrazar y aprovechar cada momento es más importante que el querer vivir experiencias que llegaran en su momento y forma. Algunas pueden doler o no ser agradables, pero si hacemos más uso de la razón que de los sentimientos y emociones, la mayoría de estas experiencias serán gratas y de aprendizaje, saber con qué pala enterrar el pasado es más importante que el vehículo que utilizaras para llegar al futuro. Aprender de los errores, enterrarlos y no querer apresurarnos, aprender, dejar pasar y sonreír es disfrutarla. Eso, es vida” (David Corte, 2013)3 2 Auto de lujo de fabricación alemana, sus precios varían de entre $500 mil a los 2 millones de pesos. (BMW, Historia, 2013) 3 Estudiante de Contaduría y finanzas internacionales en la UMAD, y Comunicación en la ECCH Bibliografía: La región más transparente, Fuentes, Carlos. Alfaguara, 2012: Pp. 537. En La Región Mas Transparente, Pacheco, Emilio. Porrúa, 2008: Pp. 102- La Mística de la Transparencia, Goyes, Julio Cesar. Universidad del Valle. 2009: Pp. 5.