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Bioecología de los Culicoides.

El programa nacional de vigilancia


entomológica de la lengua azul en España. Principales especies
identificadas en Extremadura.

Dr. José Marín Sánchez Murillo


Académico número 17
Academia de Ciencias Veterinarias de Extremadura

Introducción.

La lengua Azul o Fiebre Catarral Ovina es una enfermedad de


transmisión vectorial que afecta a los rumiantes tanto domésticos como
silvestres y que está originada por un virus de la Familia Reoviridae y Género
Orbivirus. En el momento actual se conocen hasta 24 serotipos distintos y
algunos autores recomiendan el tratarla como si fuera en realidad 24
enfermedades diferentes puesto que los síntomas, lesiones, la morbilidad y
mortalidad varía muchos de un serotipo a otro y necesitan incluso vacunas
diferentes.

Como otros Orbivirus conocidos, Peste equina Africana, Enfermedad


Hemorrágica de los rumiantes, Akebane, etc., son transmitidos únicamente por
pequeños dípteros de la Familia Ceratopogonidae y Género Culicoides, lo que
en castellano se conoce con el nombre de Jejenes.

Esta especificidad en la transmisión se debe a que parece ser, estos


insectos hematófagos disponen en la pared de su intestino medio, que hace las
funciones de estómago, de unos receptores específicos que en contacto con
las partículas víricas ingeridas activan el proceso de fagocitación permitiendo el
paso de esta primera barrera (las células intestinales), favoreciendo su
multiplicación activa e ese nivel y su posterior diseminación a través de la
hemolinfa a otros órganos y células donde van replicándose hasta que llegan a
las glándulas salivares, donde se almacenan para salir junto con la saliva en
las posteriores ingestas de sangre. A pesar de su desarrollo en otros órganos
internos, no llegan a pasar al ovario por lo que no hay transmisión transovárica.
Esto quiere decir que para que una hembra se infecte tiene siempre que haber
ingerido sangre de un animal virémico.

Es por ello que no puede ser transmitida por pulgas, garrapatas, moscas
u otros artrópodos chupadores de sangre, lo que también nos va a ayudar a
comprender la distribución de la enfermedad y su historia en la Península
Ibérica.

Nociones básicas de su biología y ecología.

Los jejenes son insectos que se caracterizan por su pequeño tamaño


pues miden entre 1,5 y 3 mm de longitud. Tienen las patas muy cortas y como
pliegan las alas sobre el dorso, cuando se posan sobre la piel de los animales
para picar, pasan prácticamente desapercibidos. Poseen un pequeño aparato
picador de tipo cortador chupador con el que hacen pequeños cortes en la piel
donde se acumula la sangre que chupan con su trompa. Muy característico de
este género es la morfología de las alas que disponen de unas venas y celdillas
características. También suelen tener manchas cuya forma y disposición son
importantes para clasificarlos a nivel de especie.

Como muchos dípteros sólo las hembras son hematófagas, necesitando ingerir
sangre para que se produzca la maduración de los ovarios y el desarrollo de
los huevos. Habitualmente son oportunistas y la gran mayoría suelen picar a
cualquier tipo de animal incluso al hombre. La realidad es que dependiendo del
lugar donde crían van a chupar sangre de las especies más abundantes. Los
machos y también las hembras necesitan alimentarse de azúcares para
sobrevivir y para mantener su actividad. Los azúcares los consiguen de
plantas, de las flores y también directamente de los pulgones.

Son insectos holometábolos es decir de metamorfosis compleja. Las


hembras ponen huevos alargados fusiformes, con una longitud entre 200 y 500
micrones. De ellos salen unas larvas alargadas que tras sufrir tres mudas se
transforman en pupas y éstas darán origen a los adultos. Los lugares donde
realizan la puesta de huevos y se desarrollan las larvas, varían mucho de una
especie a otra. En general necesitan abundante materia orgánica que sirve de
nutrientes a las bacterias, algas o nematodos de vida libre que son la base de
su alimentación. Estos hábitats de cría varían mucho y pueden ser desde
barros en zonas encharcadas, a agujeros de árboles con restos vegetales o
incluso frutos en descomposición. Las especies que están implicadas en la
transmisión de la Lengua Azul crían en zonas próximas a los lugares donde se
encuentran los rumiantes y lo hacen en zonas con barros, en praderas o cerca
de abrevaderos, o incluso las propias heces de los animales especialmente en
las de ganado vacuno. El tiempo que tardan en desarrollar todo su ciclo varía
con la especie y hábitat, pero sobre todo también con las temperaturas
ambientales. Con temperaturas entre 28 y 35 ºC el ciclo puede ser tan corto
como unos 15 días pero con temperaturas más bajas y sobre todo en invierno
pueden invertir hasta siete meses en realizar todo su desarrollo larvario.

En general tienen actividad crepuscular y nocturna. Normalmente suelen


empezar a volar cuando se pone el sol, aprovechando que disminuye la
temperatura y aumenta la humedad ambiental. La sequedad del ambiente
puede llegar a matarlos en pocas horas. Algunas especies que se han
estudiado más detalladamente presentan su máxima abundancia justo en las
primeras horas de actividad, más o menos hasta media noche, desapareciendo
prácticamente durante la noche, presentando un pequeño rebrote de actividad
justo antes del amanecer. En días cubiertos y con humedad ambiente elevada
pueden volar incluso durante el día.

Hasta hace poco tiempo se pensaba que eran exófilos, es decir que
pican a los animales sólo en el medio ambiente, fuera de las construcciones o
de zonas cubiertas. Recientemente se ha podido comprobar que llegan a
penetrar dentro de las explotaciones ganaderas para alimentarse de los
animales que se encuentran en su interior.

En condiciones normales los adultos alados vuelan como mucho unos


pocos centenares de metros. A pesar de ello parece que es habitual que se
formen enjambres para realizar la cópula y que en determinadas condiciones
de temperatura del suelo, se forman corrientes ascendentes que pueden
elevarlos decenas de metros sobre el mismo; si en ese momento se generan
corrientes de aire con una velocidad de unos 10 metros por segundo, la
temperatura que no sobrepase los 30 ºC y una humedad superior al 25%, éstas
pueden llegar a transportar vivos a estos insectos centenares de kilómetros,
desplazándolos de un país a otro o incluso de un continente a otro, colonizando
nuevas zonas o portando virus en el caso de estar infectados.

Las principales especies de Culicoides implicadas en la transmisión de la


Lengua Azul

Se conocen más de 1.400 especies de Culicoides distribuidas por todo el


mundo y a pasar de que casi todas chupan sangre, sólo 32 de ellas están
implicadas directamente en la transmisión de la Lengua Azul, y es posible que
no todas puedan transmitir los 24 diferentes serotipos que presenta.

Sólo unas pocas especies de Culicoides actúan como vectores de la


enfermedad a nivel de Europa. Los principales son Culicoides imicola, el
complejo Culicoides obsoletus, Culicoides dewulfi y el complejo Culicoides
pulicaris. Las hembras de estas especies se alimentan de sangre de gran
variedad de animales pero parecen preferir los rumiantes y équidos,
posiblemente porque crían en sus proximidades. A la hora de picar a los
animales de pelo como las vacas o los équidos prefieren picar en la espalda,
patas y pecho, y en las ovejas parece que sobre todo, en la cabeza y patas.

El vector más competente es Culicoides imicola que es una especie


tropical. Parece que colonizó España desde el norte de África hace unos 100
años y desde entonces está aumentando su área de distribución por el
momento limitada a los países mediterráneos. Necesita temperaturas elevadas
para reproducirse y por eso empieza a volar entre marzo y mayo y su pico de
abundancia aparece en septiembre-octubre.

Otros vectores importantes son las especies pertenecientes al Complejo


formado por Culicoides obsoletus, Culicoides scoticus y Culicoides chiopterus,
y la especie Culicoides dewulfi. Las hembras de estas especies son difíciles de
identificar morfológicamente y es necesario recurrir a técnicas de biología
molecular para su correcta clasificación. Son especies de origen centro y norte
europeo por lo que están mucho mejor adaptados a climas fríos. En España
son más abundante en todo el tercio norte, donde aparece muy precozmente
incluso puede estar presente durante todo el invierno, con su máximos de
abundancia en los meses de mayo a Julio.

El tercer grupo de especies que pudieran estar implicados es el


Complejo Culicoides pulicaris. Incluye varias especies ampliamente distribuidas
pero que son menos abundantes que las anteriormente citadas.
Ocasionalmente Culicoides pulicaris se ha citado en el sur de Italia como
responsable de la transmisión de la Lengua Azul.

Programa Nacional de Vigilancia Entomológica de la Lengua Azul


La aparición en el año 2000 y 2003 de brotes de Lengua Azul en las
Islas Baleares y en el 2004 en Andalucía, motivó en el entonces Ministerio de
Agricultura Pesca y Alimentación, la creación y puesta en marcha de un
Programa Nacional de Vigilancia Entomológica específico dentro del Programa
Nacional de Erradicación de la Lengua Azul.

El objetivo de este Programa era conocer las especies de Culicoides


asociadas a la cría de rumiantes domésticos haciendo especial atención a la
detección de aquellas que se conocían que estaban implicadas en la
transmisión de la Lengua Azul, determinar su área de repartición actual y su
potencial evolución, así como detectar el periodo de actividad a lo largo del año
para delimitar los periodos de riesgo de transmisión de la enfermedad y la
posibilidad de que pudiera existir transmisión durante el invierno
(overwintering).

La captura de los Culicoides se viene realizando mediante la utilización de


trampas de captura de aspiración tipo mini CDC con luz ultravioleta (miniature
CDC Light Trap) y célula fotoeléctrica incorporada. La luz ultravioleta sirve de
atracción para estos insectos que al acercarse a la luz son aspirados por un
ventilador situado en su parte inferior, pasando a un recipiente con alcohol
diluido donde son almacenados. Estas trampas pueden funcionar con baterías
de 6 voltios o a la corriente eléctrica con transformador.

Las muestras una vez retiradas son enviadas a los laboratorios de


referencia donde se separan e identifican a nivel de especie, y dentro de estas
se cuentan machos y hembras, y en las hembras se identifican las paras, es
decir las que han chupado sangre anteriormente a su captura y tienen el riesgo
de transmitir el virus, de las nulíparas que acaban de emerger y nunca han
podido ingerir sangre y por lo tanto no son de riesgo.

Para esta monitorización se dividió España en cuadrículas de 50 Km. de


lado. En total el mapa nacional peninsular queda cubierto por 212 de estas
Unidades Geográficas de 50 Km. de lado. A ellas hay que añadir las 13
cuadrículas de las Islas Baleares, Islas Canarias, Ceuta y Melilla.

En una primera fase se seleccionaron únicamente una cuadrícula de


cada dos y en cada una de las elegidas se eligió una explotación ganadera
donde se colocó una trampa. Estas trampas vienen funcionando una noche
cada semana durante todo el año. Son lo que se denominan estaciones
Permanentes, creando el conjunto de ellas la red de Estaciones de Vigilancia
Entomológica Permanente de la Lengua Azul. A lo largo del tiempo, se ha ido
modificando este planteamiento inicial y ante la necesidad de ampliar los
conocimientos de las principales especies de vectores que en este momento
están involucradas en la transmisión de Lengua Azul se ha aumentado el
número de cuadrículas donde se muestrea de forma continuada, y como
complemento a estos muestreos Permanentes y en aquellos sitios donde no se
tienen suficiente información se realizan los denominados Muestreos de
Refuerzo en los que se muestrea en determinados momentos del año y en los
que se mantienen activas las trampas durante dos noches seguidas para
aumentar la posibilidad de detección de las especies de Culicoides.

Los resultados obtenidos nos han permitido tener una información


concisa del área de distribución actual de las principales especies y realizar un
modelo de predicción de ocupación de hábitat.

El vector principal, Culicoides imicola, ocupa toda Andalucía y


Extremadura, con densidades importantes. En Castilla La Mancha se encuentra
de forma habitual en las provincias de Ciudad Real y Toledo mientras que se
producen capturas muy puntuales por el resto de las provincias. Se captura en
la mitad sur de Madrid, y en Castilla León es abundante al sur de la provincia
de Ávila. También se encuentra en todas las Islas Baleares, mientras que se
capturan puntualmente en Murcia y Cataluña y está colonizando Aragón
siguiendo el valle del Ebro con poblaciones pequeñas pero establecidas en
Zaragoza. Los datos históricos recogidos en el Programa de Vigilancia
demuestran que esta especie está en expansión hacia el norte produciéndose
capturas accidentales en Galicia, Valladolid, Burgos y Navarra. Contrasta con
estos datos que en la Comunidad de Valencia el mapa de predicción de
ocupación de hábitat nos dice que es una zona muy adecuada, pero sólo se
producen capturas muy accidentales al sur de la provincia de Alicante.

Por su parte el Complejo Culicoides obsoletus /Culicoides scoticus


ocupa principalmente la mitad norte de España aunque presenta poblaciones
estables en todo el territorio español, incluidas las islas Canarias,
especialmente en zonas de montaña. Culicoides pulicaris se captura por toda
España aunque menos abundante que las especies anteriores.

El Programa también proporciona información del comienzo y


finalización del periodo de actividad de estas especies, con especial atención a
Culicoides imicola, lo que ha permitido programar estos años atrás, cuando se
vacunaban con vacunas vivas atenuadas, los calendarios de las vacunaciones
conociendo los periodos del año que no presentaban actividad. También nos
permite disponer de información detallada para establecer los calendarios de
las Zonas Estacionalmente Libres para la circulación de animales.

Principales especies encontradas en Extremadura.

Como se dijo anteriormente, las unidades geográficas muestreadas


corresponden a cuadrículas de 50 x 50 km. En la actualidad, en Extremadura
se encuentran en funcionamiento un total de 30 trampas correspondiendo dos
(1 fija y 1 móvil) a cada Oficina Veterinaria de Zona.

El total de insectos capturados se filtran en tela de gasa que facilita su


separación. La gasa con los insectos son enviados al laboratorio en botes de
plástico (con alcohol de 70 %) perfectamente cerrados e identificados con una
pegatina escrita con lápiz para impedir el borrado en caso de extravasación del
alcohol. Una vez las muestras en el laboratorio, se les da un número de
entrada y se rellena una ficha específica de identificación.
Los insectos capturados son separados de las gasas para proceder al
aislamiento de los mosquitos del genero Culicoides. La identificación de
especies se realiza mediante visualización directa del patrón alar con
estereomicroscopio y siguiendo las claves de P. Rawlings (1996). Aquellas
especies que para su identificación requieren un estudio especial, se montan
entre porta y cubre en líquido de Hoyer, previa disección de las distintas partes
con especial atención a cabeza y genitalia. La visualización de éstas se realiza
con microscopio óptico.

Las alas presentan una distribución de venas y celdas características de la


familia. La vena radial (R) es robusta y confluye con la costal (C) constituyendo
la primera y segunda celda radial (r1 y r2), características de la familia.

La disposición y forma de las manchas en las distintas celdas de las alas son
de gran importancia para su clasificación.

El muestreo llevado a cabo en los últimos años ha permitido conocer las


especies de Culicoides que vuelan en Extremadura. Es cierto que algunas de
ellas se encuentran en fase de estudio para su identificación, pero la mayor
parte de las capturas realizadas corresponden a las especies que a
continuación se detallan.

1. Culicoides imicola Kieffer, 1913.

Sin duda, el vector más importante de Lengua Azul en España. Transmite


también la Peste Equina Africana, la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica y el
virus Akabane. Su patrón alar es característico y por tanto fácilmente
reconocible con el estereomicroscopio por la distribución de sus manchas
oscuras sobre fondo claro.

Los macrotricos se encuentran restringidos a determinadas zonas de la región


distal del ala. Una de las manchas características se encuentra situada sobre la
quinta celda radial (r5) y su forma se asemeja a un reloj de arena o diábolo
perfectamente conformado. Otra cubre parcialmente la r1 y la r2, por lo que la
segunda celda radial no es completamente oscura. Posee una mancha oscura
que ocupa toda la vena cubital y parte de la medial 3+4. Señalar como
característico el fondo blanco con forma oval que queda en las porciones
proximales del espacio comprendido entre la primera y segunda vena medial.

Respecto a posibles diferencias con otras especies, no hay ninguna mancha


oscura sobre la vena transversal (R-M) como en el caso de C. circumscriptus.
Presenta manchas oscuras en los extremos de M1, M2 y M3+ 4, en lugar de
claras como C. punctatus y C. newsteadi. En la celda anal presenta manchas
irregulares y no uniformes, a diferencia de C. festivipennis y C. marítimus que
poseen manchas redondeadas y bien localizadas. Sobre la celda cubital (m4)
no hay ninguna mancha identificativa, como en el caso de C. punctatus, C.
newsteadi y C. pulicaris.

2. Culicoides obsoletus (Meigen, 1818)


Los adultos de C. obsoletus tienen una longitud media de 1,9 mm. Las hembras
de C. obsoletus junto con C. scoticus Downes et Kettle, 1952, C. dewulfi
Goetghebuer, 1936, C. chiopterus Meigen, 1830, conforman el denominado
grupo C. obsoletus, ya que son especies morfológicamente indistinguibles bajo
la lupa binocular.

Los macrotricos son poco abundantes. Al contrario que C. imicola posee


manchas claras sobre un fondo oscuro. Dichas manchas están situadas en la
vena R-M, en la celda m4, en el extremo distal de la r5, en la celda m1, y otra
que se encuentra entre las venas C y M1, englobando parte de la r2, que en
este caso no es totalmente oscura. También presenta una zona clara extensa
que ocupa la mayor parte de la celda anal y se continúa por toda la celda m2.

A diferencia de C. univittatus, C. pictipennis y C. circumscriptus las manchas


claras del ápex no están bien definidas y no son redondeadas. La característica
principal del grupo obsoletus es la indefinición de sus manchas.

En Extremadura hemos encontrado dos de las especies del complejo


Obsoletus: Culicoides obsoletus y Culicoides scoticus. Las hembras de estas
especies son prácticamente indistinguibles y la identificación la hemos
realizado por los machos, pues presentan estructuras de la genitalia que
permite diferenciarlos fácilmente a nivel microscópico tanto por la forma de los
parámeros como del cuerpo del edeago, pero la más característico es que en
Culicoides obsoletus el cuerpo del noveno esternito en su parte ventral tiene
una escotadura mientras que en Culicoides scoticus está claramente separado
en dos.

3. Culicoides pulicaris (Linné, 1758)

Es un mosquito cuyas alas presentan manchas oscuras y puntiformes sobre


fondo blanco. Es de mayor tamaño que C. imicola y C. obsoletus, sin embargo,
por su tamaño (3 mm aproximadamente) y el parecido de algunas de sus
manchas, podría confundirse con especies como C. punctatus y C. newsteadi.
De ellas cabe destacar la que se encuentra en la r5, con forma de diábolo
esbelto y fino que no quiebra en su borde distal, siendo la más característica y
definitoria a la hora de distinguirlo de otras especies.

En una visualización más pormenorizada se pueden observar diferencias


significativas con otras especies. Así, las manchas situadas en los extremos
distales de las venas M1, M2 y M3+4, en C. pulicaris son oscuras mientras que
Delecolle, 1985
las dos especies antes citadas, muestran una pequeña mancha clara sobre
otra oscura.

C. pulicaris no tiene la r2 totalmente oscura y presenta una mancha oscura en


la celda cubital y otra pequeña y definida sobre la M2 muy parecidas a las de
C. punctatus.

4. Culicoides punctatus (Meigen, 1818)


Al igual que C. pulicaris, se trata de un mosquito grande (2,2 mm de media). De
las manchas oscuras que lo caracterizan, son muy significativas para
distinguirlo de otros culicoides, la mancha que existe sobre la r2 y que la cubre
parcialmente, la mancha situada en la celda r5 con forma de diábolo o reloj de
arena quebrada en su base distal y similar a C. newsteadi y mucho más ancha
que en el caso de C. pulicaris, y una mancha oscura bien definida en la celda
m4.

Una serie de manchas claras que poseen en el extremo de las venas M1, M2 y
M3+4 tanto C. punctatus como C. newsteadi son las que los diferencian de C.
pulicaris. Debemos fijar nuestra atención en una mancha pequeña presente en
la base de M2, que en C. newsteadi es mucho mayor y más definida, que es la
que nos permite distinguir entre ambas especies.

5. Culicoides newsteadi Austen, 1921.

Los individuos adultos miden aproximadamente 2,1 mm y se caracterizan por


presentar manchas oscuras de mayor extensión que las de C. punctatus. Al
igual que éste, el extremo distal de la mancha oscura con forma de reloj de
arena sobre la r5 se encuentra quebrado en la parte basal y presenta un punto
claro sobre una mancha oscura en los extremos de las venas M1, M2 y M3+4.
La segunda celda radial no es toda oscura al igual que C. punctatus y C.
pulicaris.

La mancha de la celda m4 es de mayor tamaño que la de C. punctatus. Sin


embargo, la característica principal que lo diferencia es la presencia de una
mancha oscura muy extensa a lo largo de la región proximal de la m2.

6. Culicoides circumscriptus Kieffer, 1918.

También es un mosquito de gran tamaño (2,2 mm). Es una especie muy


abundante en Extremadura y sus hembras poseen una única espermateca
funcional.

Respecto a su patrón alar, sobre fondo oscuro presenta numerosas manchas


claras redondeadas y ovaladas que le dan un aspecto característico. Como
hecho diferenciador, posee sobre la vena R-M una mancha oscura dentro de
una mancha clara con forma redondeada sobre la base de m1. La r2 es toda
oscura y la r1 queda cubierta por la mancha clara redondeada descrita
anteriormente.

Una línea clara cubre el tramo más distal de las venas cubital, M1, M2 y M3+4.
La celda cubital presenta una sola mancha clara que ocupa casi toda la
superficie de la misma.

Encontramos siempre dos manchas claras por encima de la M1, entre M1 y M2


y entre las venas M2 y M3+4. Por último señalar que la celda anal presenta dos
manchas claras redondeadas, que pueden encontrarse unidas o separadas.

7. Culicoides festivipennis. Kieffer, 1914.


Es una especie de talla mediana (2 mm)
cuyas alas presentan numerosas y pequeñas
manchas claras en lugares específicos del
ala. Su celda r2 está totalmente sombreada.
Las tres manchas claras del ápex están bien
definidas, no son totalmente redondeadas y
tocan el margen del ala, a diferencia de otras
especies de Culicoides, existiendo también
otra mancha clara en la base de m1.

Las dos manchas claras presentes en la celda anal son redondeadas, se


encuentran muy próximas entre sí pero bien delimitadas y cercanas a la vena
cubital, hecho que la diferencia claramente con la especie Culicoides
maritimus.

8. Culicoides univittatus. Vimmer, 1932.

Esta especie sólo es diagnosticada en los meses de invierno. Comienza su


aparición en noviembre-diciembre y permanece hasta marzo-abril. La mitad de
su r2 es clara y la otra mitad oscura. Presenta manchas claras distribuidas de
forma uniforme por todo el ala, incluida la zona del ápex.

Se diferencia de C. pictipennis por la forma redondeada de las manchas del


ápex, que en el caso de éste aparentan estar cortadas por el margen del ala.

9. Culicoides maritimus. Kieffer, 1924.

Se trata de una especie de menor tamaño que C. festivipennis y, al igual que


ésta, su r2 también está totalmente sombreada. Posee también manchas claras
en el ápex y otra en la base de m1 más alargada que la de C. festivipennis.

Al igual que C. festivipennis la celda cubital se caracteriza por una sola mancha
clara y las dos manchas de la celda anal se encuentran muy próximas a la
celda cubital, aunque en C. maritimus están unidas formando una única
mancha, siendo ésta la principal diferencia entre ambas especies.

10. Culicoides pictipennis (Staeger, 1839)

No se detecta con demasiada frecuencia en esta región y cuando se hace, su


principal dificultad estriba en la posible confusión con Culicoides univittatus. Es
una especie de talla media a grande (2,2 mm). Los macrotricos son abundantes
prácticamente en toda la superficie alar.

C. pictipennis y C. univittatus se diferencian principalmente del grupo Obsoletus


por sus manchas pálidas bien definidas en todo el ala.

Al igual que C. univittatus, presenta una mancha clara redondeada que cubre
la mitad de r2, otra ocupa la vena R-M y gran parte de la r1 extendiéndose a la
zona proximal de la m2. Tanto la mancha única que presenta la celda cubital
como la redondeada de la anal, son muy parecidas en C. pictipennis y C
.univittatus, sin embargo, la mancha que se encuentra en la base de m1 es
más pequeña en el primero.

En cada extremo distal de las celdas r5, m1 y m2 se encuentra una mancha


cuya superficie es algo mayor que un semicírculo y es la diferencia principal
con C. univittatus.

11. Culicoides puncticollis (Becker, 1903)

Es con diferencia la especie de mayor tamaño diagnosticada en Extremadura.


Aunque su presencia no es tan frecuente como otras de las reseñadas
anteriormente, su importancia radica en que es el vector de Onchocerca en
bovinos y ha sido citado como vector potencial del virus de la lengua azul.

Las hembras presentan una única espermateca con forma de plátano.

La r2 de sus alas es totalmente oscura y junto con el hecho de la no presencia


de manchas claras en el ala, queda englobada, según las claves de P.
Rawlings, en un grupo de 5 especies donde destacan C. nubeculosus y C.
riethi, especies con las que podría confundirse.

12. Culicoides nubeculosus (Meigen, 1830)

Es también una de las especies más grandes de Culicoides. A través de las


claves de P. Rawlings, podemos confundir con especies como C. puncticollis,
sin embargo, las manchas oscuras de éste son mucho más intensas y la
mancha clara que posee en la primera celda medial (m1), en el caso de C.
nubeculosus se divide en dos manchas claras. Posee al igual que la especie
anterior, la r2 completamente oscura.

La hembra sólo tiene una espermateca con forma ovoide y una dilatación
característica al final de la misma. Presenta un punto amarillento en el centro
del scutellum. Es muy similar a C. puncticollis, pero en aquella especie la
espermateca tiene forma de salchicha y el aedeagus en el macho es diferente.

13. Culicoides parroti. Kieffer, 1922

Es una especie que se diagnostica con escasa frecuencia en Extremadura.


Presenta como característica principal toda la superficie del ala blanca (clara) a
excepción de la segunda celda radial (r2) que es completamente oscura.

Las hembras tienen una sola espermateca funcional con forma característica.
El ala es muy similar a la de C. stigma por lo que es necesario recurrir al
estudio pormenorizado de la genitalia de los machos, donde se aprecia
claramente la diferencia, sobre todo en la forma del 9º tergito

14. Culicoides fagineus. Edwards, 1939


Es una especie de talla mediana que también se diagnostica con escasa
frecuencia en Extremadura. Las hembras presentan dos espermatecas
funcionales y una rudimentaria. Por sus alas son muy parecidos a C.
impunctatus, encontrando mayores diferencias a nivel del noveno tergito en el
macho y las ornamentaciones del cibarium en la hembra.

En cuanto a su patrón alar, su r2 no es totalmente oscura y las venas M1, M2 y


M3+4 aparecen rodeadas por manchas oscuras. La base de la M2 es pálida,
hecho que diferencia, entre otros, a esta especie de C. imicola.

16. Culicoides alazanicus Dzhafarov, 1961

Es una especie que junto con C. fagineus y C. stigma, se diagnostica con


escasa frecuencia en Extremadura. Pertenece al grupo de los ejemplares de
talla mediana (1,9 mm), cuyas hembras presentan dos espermatecas
funcionales y una rudimentaria. Sus ojos están separados y la foseta de sus
palpos es circular.

Respecto a su patrón alar, presenta manchas claras sobre un fondo oscuro. La


segunda celda radial es totalmente oscura si bien existe una mancha clara en
su límite con la r5. La otra mancha clara abarca parte de la r1 y la vena
transversal R-M. Existen sendas manchas claras en las celdas r5, m1, m2 y m4
situadas en el borde del ala. Finalmente, la mancha clara de la celda anal
parece estar bilobulada. Los macrotricos son abundantes en toda la superficie
alar.

Agradecimientos

Gran parte de los conocimientos expresados en este artículo se los debo al Dr.
Javier Lucientes, mi maestro en las “cosas” de entomología veterinaria.

BIBLIOGRAFÍA

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