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La economía de Ushuaia desde

una perspectiva histórica (4 a Nota)

El sector público y su financiamiento

Un aspecto muy importante a considerar es el del financiamiento


del sector público, tanto en el nivel provincial como en el municipal, ya
que ambos desempeñan roles significativos en la vida económica de
Ushuaia.

Para analizar este asunto, puede ser interesante enfocarlo desde el


ángulo de una de las opiniones quizá más fuertemente arraigadas entre
la población fueguina en general, y por lo tanto también en la de
Ushuaia, como es la sensación de que el gobierno nacional nunca se
acuerda de nosotros: henos aquí, en el confín del mundo, abandonados
a nuestra suerte por los del “norte”1. Es un sentimiento muchas veces
justificado, pero que desde la perspectiva “del norte” probablemente no
sea compartido, y veremos por qué.

Empecemos diciendo que el financiamiento de los presupuestos


provinciales en la Argentina depende, básicamente, del llamado
Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos, que también es un
mecanismo de redistribución de ingresos, aunque no orientado al
aspecto funcional sino al regional. Se trata de un esquema diseñado de
tal modo que la masa impositiva, que en su mayor parte se recauda en
las jurisdicciones más desarrolladas (Provincia y Ciudad de Buenos
Aires, Córdoba, Santa Fé, Mendoza), se reparte en todo el país con un
determinado criterio de compensación de las desigualdades regionales.

Los impuestos que se coparticipan son, básicamente, el IVA y


Ganancias, junto con otros de menor cuantía; entre los que no se
coparticipan, los más importantes son los que se aplican al comercio
exterior, como los aranceles a las importaciones y las retenciones a las
exportaciones. De la masa total coparticipable, deducidas las
asignaciones a la seguridad social y otros conceptos, alrededor del 40%
va al Tesoro Nacional y el resto pasa a las Provincias y a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, grupo que obviamente incluye a Tierra del
Fuego.

Aquí no debe pasarse por alto un detalle importante: nuestra


provincia no aporta a esa masa coparticipable, ya que aquí no se pagan

1
La situación geográfica de Tierra del Fuego en el extremo sur argentino, determina que sus pobladores
suelan aludir al resto del país, simplemente, como “el norte”.
los impuestos nacionales mencionados, porque así lo dispone la ley
19.640. Somos lo que en la jerga de los economistas se denomina “free-
riders”, algo así como “pasajeros que no pagan boleto”, lo cual en criollo
quiere decir que sacamos plata de un pozo común a cuya formación no
contribuimos absolutamente con nada. Esto no ocurre con ninguna otra
jurisdicción política del país, ni siquiera con aquellas más pobres, lo cual
puede que haga entender a muchos que desde la Nación no se comparta
totalmente nuestro sentimiento de abandono…

Y ya que estamos ocupándonos de sentimientos, los fueguinos


tenemos también enraizada una opinión que se relaciona con la cuestión
impositiva, como es que la ley 19.640 sólo beneficiaría a las empresas
industriales promovidas. Sin embargo ya vimos que, por un lado, el
régimen operó durante un cierto período como redistribuidor de ingresos
a favor del sector del trabajo. Pero, además, hay que recordar que
exime del pago del IVA a las actividades locales, y que este es un
impuesto indirecto que afecta principalmente a los consumidores. Ahora
bien, si se le pregunta a un ciudadano común qué beneficios obtiene de
la promoción por el hecho de vivir aquí, es muy probable que conteste
que ninguno, pese a que cuando consume no lo alcanza el IVA, que
además en la Argentina tiene una tasa elevada.

Por otra parte, los empresarios fueguinos no vinculados a la


industria de materias primas extrarregionales también están exentos de
pagar el Impuesto a las Ganancias. Y este beneficio no se limita sólo a
los patrones: si cayera esa exención, probablemente muchos dueños de
pequeños y medianos negocios de nuestro medio deberían optar entre
cumplir con el fisco o reducir su plantel de personal. De nuevo,
recordemos que esta situación no se da en el resto de nuestro país.

• Las relaciones financieras Provincia – Municipalidades

Otro aspecto significativo del financiamiento del Estado tiene que


ver con las relaciones entre la Provincia y las Municipalidades, ya que así
como la Nación coparticipa ingresos a las provincias, éstas a su vez lo
hacen con los municipios. En este plano, veremos que Tierra del Fuego
también se destaca.

La gran mayoría de las provincias transfiere a sus municipalidades


entre el 10 y 15% de sus ingresos por coparticipación federal: la nuestra
reparte el 25%, lo que constituye la proporción más alta del país.
Tengamos en cuenta, además, que la coparticipación representa
alrededor de la mitad de los recursos totales de nuestra administración
provincial.

Por otra parte, las jurisdicciones que tienen en sus territorios


explotaciones petrolíferas y/o gasíferas, redistribuyen también las
regalías que les pagan las empresas productoras, desde un máximo de
50% (Entre Ríos, cuyos ingresos por este concepto son muy bajos)
hasta un mínimo de 7% (Santa Cruz, que es una provincia petrolera por
excelencia). Tierra del Fuego, para la cual las regalías conforman una
significativa quinta parte de sus recursos totales, transfiere a sus
municipios el 20% de ese monto, el cual es el segundo porcentaje más
elevado del país.

Por último, nuestra provincia ocupa también el primer lugar en el


hipotético ranking de coparticipación a las municipalidades del Impuesto
sobre los Ingresos Brutos, con el 45%, mientras la mayoría de las
jurisdicciones transfiere entre 10 y 20%. Además, lo recaudado por este
impuesto equivale a más de un décimo de los ingresos fiscales
provinciales.

Para completar la información, recordemos que la nuestra es la


jurisdicción que tiene el menor número de municipios, y que las
municipalidades perciben la totalidad del impuesto automotor y del
inmobiliario urbano, lo cual también ocurre en varias de las demás
provincias.