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EL ALAMBRADOR

Ins Lockhart (Uruguay)

Voy alambrando recuerdos en el largo caminar, de la vida al cementerio no se pueden escapar.

Una cimbra, una manga, un piquete o un corral, y los mantengo embretados como a un salvaje bagual.

Si hay oficio al que respeto, admiro, y hago honor en las tareas del campo, es el del alambrador.

Todo su ser est hecho sereno y equilibrado, soportando la soledad mientras tiende el alambrado.

Sus manos y dedos gruesos, a la hora de atillar se asemejan a la pinza o la llave de alambrar.

Los brazos fuertes; los hombros, la espalda y el corazn,

de la pala de pocear son una eterna extensin.

El zaino Solito cuenta con ms de una condicin, tropea, aparta, arrea y enorgullece al patrn.

Es soguero, y compaero; en el baado o cuchilla, ha sabido pastorear desde chirca hasta gramilla.

Cuantos soles de verano soport su piel cuarteada, en invierno una boina lo protegi de la helada.

Si en la vuelta de las casas le tocaba trabajar, era alivio para el cuerpo que poda descansar.

Cuando un gur se arrimaba, ya fuera nia o varn, le enseaba de la vida sin usar un pizarrn.

Ignoraba el alfabeto, tan solo saba sumar siete piques entre postes y otro tanto pa muecar.

A caballo me llevaba cuando an no caminaba, y si el sueo me venca su recado me acunaba.

Hoy me acerco a contarle su presagio se ha cumplido, me arrodillo y le susurro la gorda guapa ha salido!

A Serrn Soca, agosto 2008 Primer Premio categora Poesa. 31 Concurso Literario Dr. Alberto Manini Ros.