P. 1
Revolucion Industrial Alemania e Inglaterra (AUTOR: MILTON C. PALOMEQUE)

Revolucion Industrial Alemania e Inglaterra (AUTOR: MILTON C. PALOMEQUE)

|Views: 3.531|Likes:
Publicado pormilton1984
Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

1
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

Revolución industrial: el caso inglés.
¿Qué significa la Revolución industrial? Es una transformación económica y social de magnitud fundamental. Es la constante e ilimitada multiplicación de hombres bienes y servicios. El despegue (take of) hacia el crecimiento autosostenido. La revolución industr
Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

1
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

Revolución industrial: el caso inglés.
¿Qué significa la Revolución industrial? Es una transformación económica y social de magnitud fundamental. Es la constante e ilimitada multiplicación de hombres bienes y servicios. El despegue (take of) hacia el crecimiento autosostenido. La revolución industr

More info:

Published by: milton1984 on Jun 21, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

11/08/2012

pdf

text

original

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

1
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

Revolución industrial: el caso inglés.
¿Qué significa la Revolución industrial? Es una transformación económica y social de magnitud fundamental. Es la constante e ilimitada multiplicación de hombres bienes y servicios. El despegue (take of) hacia el crecimiento autosostenido. La revolución industrial puede considerarse como el triunfo del mercado exterior sobre el interior. Y su camino hacia la expansión industrial en el siglo XVIII, se retrotrae a la extensión del llamado sistema domestico o putting out sistem, en el que los trabajadores elaboraban el material en bruto en sus casas, recibiéndolo de y entregándolo de nuevo a los mercaderes que estaban a punto de convertirse en empresarios. El sistema doméstico es una etapa universal del desarrollo industrial en el camino desde la producción artesana a la moderna industria. Un poco más avanzados en el tiempo vemos junto con Mori que la industria algodonera con su proceso osmótico constituía el núcleo efectivo, la sustancia misma de la revolución industrial, cuyos componentes esenciales eran la producción centralizada y su catalizador la maquina y el sistema de maquinas. Después de 1740 funcionaban algunas fábricas dedicadas a la hilatura del algodón que utilizaban maquinas de Paul Y Wyatt, convirtiéndose en algo más que un simple anuncio del factory sistem en el sector algodonero. Antes de terminar el siglo XVIII el factory sistem estaba solidamente instalado en la industria algodonera y en Gran Bretaña: factory sistem equivale a fábrica con máquinas y obreros pagados mediante un salario. Dijimos transformación económica y social de magnitud fundamental. Claro está que no puede haberse sucedido sin secuelas. El cometa de la Revolución industrial (por su rapidez y asombro con el que transcurre) pasó por encima de la sociedad inglesa dejando una cola de consecuencias, que, cayendo lentamente con el paso del tiempo, se hicieron cada vez más notorias. ¿Cuáles son algunas de estas consecuencias? Hobsbawm explica que la revolución industrial destruye los antiguos modos de vida, dejando a la sociedad incapacitada para conseguir otros nuevos. Es una transición entre dos modos de vida distintos. Pasamos de un modo de vida preindustrial o un modo de vida industrial. La sociedad industrial se ve como algo nuevo pero hostil y amenazante. En base a esto podemos preguntarnos, las condiciones de vida: ¿aumentaron o disminuyeron? Podríamos tomar dos actitudes, una pesimista y otra optimista. Desde este último punto de vista diríamos que las condiciones de vida han mejorado en el periodo 1790-1840. Pero no podemos hacernos de la verdad completa. Quines abogan por la postura pesimista dirán que la revolución industrial generó

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

2
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

una catástrofe en términos sociales. Ashton, Hobsbawm y Thompson, demuestran que la revolución industrial empeoró las condiciones de vida, utilizando nuevas fuentes, cambiando el enfoque. Metodología quizás casi propia del siglo XX (o al menos de la segunda mitad). Por su parte Thompson hará más hincapié en lo social, como tiempo libre, niñez, familia, etc. Pero sin lugar a dudas cabe una reivindicación optimista de las condiciones de vida, que efectivamente comienzan a mejorar alrededor de 1840. Ahora bien, esta mutación económica y social, ¿afecta a todas las capas sociales por igual? ¿Cómo las afecta? Hobsbawm y Thompson entienden que los nobles siguen manteniendo su predominio social, sus riquezas, propiedades, y siguen controlando el poder. Es decir, no se produce una modificación sustancial de los patrones de vida aristocráticos. En este sentido la revolución industrial no afectó a los sectores nobles. Un planteo similar nos los ofrece Giorgio Mori. Desde el punto de vista productivo dirá que mientras la nobleza y la gran propiedad terrateniente como tal no hicieron ninguna contribución destacable para la constitución de la nueva burguesía industrial, fue por el contrario muy importante la que hizo el campesino medio, el yeoman, más acostumbrado a desarrollar actividades empresariales o en todo caso vinculadas al sector textil. Surgida la nueva sociedad, los empresarios industriales tienen un rápido ascenso y enriquecimiento, aumentando su importancia en términos sociales, económicos y políticos. Al margen que algunos puedan ser asimilados por la aristocracia, se genera así una ideología burguesa, una cultura burguesa, básicamente liberal con doctrinas claras como el ahorro y el utilitarismo. La magnitud de su peso se ve claramente en la disputa mantenida con los terratenientes tradicionales productores de cereales. Las leyes de cereal protegían a los terratenientes de la competencia extranjera, a esta ley se oponía la burguesía industrial. ¿Por qué? Porque las medidas proteccionistas tienden a subir los precios de alimentos, lo cual implica que los empresarios deben pagar salarios más altos para la subsistencia de sus trabajadores. La burguesía pretende así el libre cambio, sin trabas, sin barreras, sin protección. Forman la liga anti-leyes de cereal, y en 1846 logran anular las leyes de cereales. Triunfan los industriales. De aquí en más el Estado británico asumirá una postura librecambista. La revolución francesa había despertado expectativas, pero cuando los jacobinos llegan al poder, la burguesía británica cambia su postura sobre la misma, abandona su simpatía y se coloca en una posición contrarrevolucionaria. Se establece una alianza entre la burocracia industrial y la aristocracia más tradicional. El año 1830 verá surgir la

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

3
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

lucha por la reforma electoral. Se puja por una representación más amplia en el parlamento que extienda los límites de la elección respecto de las nuevas ciudades. Aquí se ven participar juntos a sectores de la burocracia industrial y los trabajadores que le brindan su apoyo. En 1832 se aprueba la reforma electoral y los privilegios tradicionales son remplazados por el poder del dinero. Aquellos que posean dinero tienen derecho a elegir y ser elegidos, esto no incluye sin embargo a los trabajadores, aquí es donde se produce la inevitable quiebra entre la burocracia industrial y el movimiento obrero que hasta el momento habían marchado juntos. Una sociedad industrial significa una escasa población campesina y una saturada población urbana. Efectivamente se da una migración del campo a la ciudad, motivado esto quizá por el sistema de cercamientos que provoca la disolución de la economía campesina, destruyendo su particular modo de vida. Estos campesinos ahora habitantes de la ciudad, ven el trabajo en la fábrica como algo denigrante. Se da un proceso de pauperización que se evidencia en la nueva Ley de pobres de 1834. Con los trabajadores hacinados en las casas de trabajo, se constituyen en reserva de mano de obra. El no querer ingresar a las fábricas hace que la mayoría de los trabajadores de las primeras épocas sean mujeres y niños, puesto que son más dóciles y baratos. Esto provoca una desarticulación de la composición familiar. Si bien los niños trabajaban en épocas anteriores -por ejemplo en la sociedad campesina- lo hacían dentro del núcleo familiar, ahora trabajan de sol a sol e incluso llegan a dormir en las fábricas. Esta pauperización provoca un malestar generalizado, tanto para la clase obrera que sufre constantemente desde 1790 hasta 1830 siendo el mismo periodo donde surge la conciencia de clase de la clase obrera, según Thompson. Hobsbawm coincide con Thompson en que la clase obrera efectivamente surge entre 1790-1830, pero según él para que surja la conciencia de clase debemos esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX, donde surge una clase desprovista de todos los vestigios del antiguo régimen. Más allá de posturas teóricas, lo real es que la clase obrera sufre. Lo que incomoda asimismo a diversos sectores de la sociedad que pretenden controlar los hábitos de la clase obrera bulliciosa e inquieta. De este momento en adelante, se produjeron tres oleadas de inquietud en las clases adineradas por el comportamiento de la clase obrera londinense. La primera fue una respuesta a las condiciones inciertas de la década de 1840 y comienzos de 1850. Reinaba la inquietud por el cólera y las revoluciones de 1848, por la invasión de inmigrantes irlandeses y por el cartismo, por el deterioro de la situación de los artesanos amenazados por la

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

4
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

expansión de los oficios “deshonrosos” y mal pagados. El segundo punto culminante es el fervor religioso y filantrópico alcanzo entre 1866/1872. Fueron los años de la Ley de Reformas y de la comuna de París, de la subida de precios del pan, sumado a una epidemia de cólera y de brotes prácticamente igual de mortales, de escarlatina y viruela. El numero de pobres se incremento. La tercera ola de inseguridad se dio entre 1883/1888. Periodo de bajas ganancias, de elevado desempleo, despoblación, cólera y una inmigración judía a gran escala en el East End. Todo esto producía malestar entre la gente rica y respetable. Viendo que el desempleo fomentaba la vagancia, se crearon cuerpos legislativos así como cuerpos caritativos para desterrar los hábitos y actitudes indeseables que dicha vagancia producía. Las clases ociosas empezaron a descubrir el “problema” del ocio de las masas. En una sociedad capitalista hay que utilizar todo el tiempo disponible. El problema con las horas libres no es en como consumirlas, sino como vivir ese tiempo no normalizado fuera de la fábrica. El tiempo comienza a convertirse en dinero, dinero del patrón. Dijimos que el nuevo modo de vida con su nueva economía creo miseria y descontento. Tanto es así que se produjeron revoluciones como la de 1848 y el movimiento cartista en Inglaterra, que si bien era un movimiento de los trabajadores pobres también estaban incluidos los pequeños e inadaptables negociantes, así como los pequeños burgueses. Este nuevo ritmo de la vida y de la economía afecta directamente sobre los trabajadores. Estos reciben un salario por su trabajo basado en horas, por jornada laboral. Esto va en contra de los ciclos naturales del trabajo campesino, implicando dentro de la fábrica disciplina laboral. En Thompson esto es evidente. Trabajando el uso del tiempo dentro de la fabrica comprende las diferencias respecto de cada modo en que se utiliza el tiempo, el ritmo dentro de la fábrica lo impone la máquina y no la naturaleza. Asimismo, el ritmo de trabajo irregular se asocia al abundante beber del fin de semana y al San Lunes, que fue uno de los blancos de muchos tratados victorianos de abstinencia. Puesto que la imposición del tiempo externo al individuo desequilibra el uso del mismo, sobre todo en el tiempo libre… Al final del reinado de Victoria, las borracheras de los artesanos casi desaparecieron y el lunes festivo había desaparecido en la mayoría de los gremios. Los empresarios estaban preocupados por la disciplina de la mano de obra, puesto que implicaba modificar las costumbres y las tradiciones que traían de la etapa preindustrial. Se intento eliminar las fiestas populares, como el San Lunes día de descanso donde no se trabajaba; se intento también eliminar el alcoholismo, imponer una regularidad en la

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

5
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

semana y en el año de trabajo que no existía en la época preindustrial, imponiendo valores y pautas puramente burgueses como el ahorro, no al alcoholismo, etc. Estos intentos de disciplinar, de limitar las expresiones de los trabajadores generan resistencia. Aparece el modo dominante de protesta social. Como los Ludistas (1808-16) destruían las maquinas por ser las culpables del desempleo, el Estado británico destinó para reprimirlos a los soldados de líneas, veteranos de las guerras napoleónicas. Esto fue el medio de negociación (para lograr aumentos en los salarios), que funcionó muy bien antes de la aparición de la huelga. Ya en 1820 se estableces la ley de Asociación gremial, permitiéndose la asociación de trabajadores. Hasta ahí existían las asociaciones de amistad, de ayuda mutua. Pero estas asociaciones sindicales generan el surgimiento del nuevo movimiento obrero británico. Lo que hay es sindicatos por oficio. Los grandes sindicatos de industria a nivel nacional, tienen un nivel de presión mucho más fuerte. En este cambio es donde surgen los sindicatos británicos a partir de 1840, adquiriendo un papel muy significativo, negociando con los patrones aumentos de salario, jornada laboral, etc. Esta organización sindical tiene que ver con una especie de toma de conciencia, se denuncian las condiciones paupérrimas de trabajo, el estado británico empieza a imponer reglas para regular el trabajo, reduciendo la jornada laboral a 10 horas por ley. Inglaterra tiene un carácter pionero en términos de la organización del movimiento obrero, puesto en marcha en la legislación laboral. Desde 1850 se creo gradualmente una cultura obrera que resulto ser impermeable a los intentos evangélicos o utilitaristas de determinar su carácter o su orientación. Aparece aquí un nuevo modelo de cultura obrera en los años que median entre 1870/1900. Lo que se refleja en el modo de vida. Durante la segunda mitad del siglo XIX la cultura centrada en el trabajo comenzó a dar paso a una cultura orientada hacia la familia y el hogar.

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

6
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

Revolución industrial. El caso alemán.
La industrialización alemana comenzó a desarrollarse bajo la influencia directa de los dos países europeos que más habían avanzado en sus respectivas revoluciones industriales: Gran Bretaña y Francia. La influencia inglesa en la industrialización alemana es muy evidente: importación de máquinas, empleo de técnicos británicos, etc. También Francia jugó un importante papel, sobre todo en la difusión hacia la Europa continental de las técnicas llegadas de Gran Bretaña; igualmente, la legislación napoleónica fue favorable a los intercambios y a la actividad económica al romper las estructuras feudales. A partir de 1830, los franceses invirtieron, junto a los belgas, importantes cantidades en las minas alemanas. La ocupación francesa dejó tras de sí aires renovadores, destruyendo los restos feudales conjuntamente con la emancipación de los siervos, que ayudó a desbrozar el terreno para la industrialización. Con los ejemplos de los demás Estados europeos, en Alemania se registra un cambio de ritmo (con sus particulares modificaciones) en el campo económico. La iniciativa partió de la burocracia prusiana. Si bien Alemania como tal no existía, puesto que no era más que un conjunto de estados, la conveniencia administrativa sugirió llegar a un acuerdo sobre aranceles con los estados vecinos, a fin de atraerlos a un sistema aduanero común liderado en este caso por Prusia. Se crea de este modo una unidad económica que no significa unidad nacional, pero es un paso importante. El pequeño espacio económico prusiano dio la pauta para esta expansión de las uniones aduaneras, lo que confirma que no puede haber unión económica sin unión política. Quizás la presión interna y la expansión de la inversión extranjera motivaron la creación del Zollverein (unión aduanera) quedando en 1834 unificada Alemania en una zona de libre comercio. Al reforzar los vínculos comerciales entre las diversas áreas destruyó los antiguos particularismos y diferencias locales, reforzando el nacionalismo cultural. Dijimos que la influencia externa es vital para Alemania. ¿Pero por qué? ¿Qué beneficios trajo esta influencia? Pues bien, Alemania recibió del exterior mano de obra cualificada y capitales que le ayudarán a iniciar su industrialización, iniciada con retraso frente a sus vecinos. Paradojal terminaría siendo1 que Alemania, país bien dotado de recursos naturales, iba a convertirse en la segunda mitad del siglo XIX en el primer país industrial
1

O no tanto, al menos para Kempt. El autor asevera que dadas las condiciones en que se desarrolla el capitalismo industrial en Alemania, las conclusiones a que ella acarrearía son factibles de un simple razonamiento.

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

7
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

del continente y en un peligroso rival de Gran Bretaña. ¿Por qué Alemania ingresa tardíamente en la revolución industrial? Una de las causas de la demora es la guerra de los treinta años y la paz de Westfalia (1648). La falta de poder adquisitivo por parte de la población en general desalentó la inversión destinada a aumentar la escala de la industria manufacturera. La falta de capital y de oportunidades mezclado con los residuos feudales era la causa principal del atraso alemán. Mencionábamos antes que la iniciativa la toma el estado prusiano. ¿De qué modo y bajo que contexto? Pues bien, Prusia adoptaba una postura favorable al librecambismo. Los restantes Estados alemanes tenían perfecta conciencia de la necesidad de establecer una unión aduanera entre ellos, pero las complejas rivalidades y la oposición entre una Austria proteccionista y una Prusia librecambista paralizaban las iniciativas. Los pasos para crear la unión aduanera habían de ser paulatinos. A partir de 1815, el gobierno de Prusia emprendió el desarrollo de la industria y el comercio, enajenó las tierras de la Corona, reformó el sistema fiscal y fomentó la construcción de carreteras. De esta manera, el Estado prusiano crea las bases del futuro desarrollo industrial, pero además su papel económico se hace fundamental desde el principio, no sólo participando activamente en la construcción de ferrocarriles a partir de 1840 sino, antes que nada, creando el Zollverein. Si bien el estado tomó alguna iniciativa en las empresas industriales fue dentro de un espíritu conservadurista, la senda revolucionaria consistió en dejar la economía a la interacción espontánea de las fuerzas conflictivas y competitivas del mercado. En 1818, Prusia estableció un nuevo arancel aduanero mucho más suave y simple que el que se venía aplicando. Desde aquel momento, y a pesar de la competencia inglesa, un gran número de productos manufacturados soportaba gravámenes muy bajos. Esta iniciativa de librecambismo se ve contrastada claramente con la Ley arancelaria de 1879 la cual abogaba por la protección de la industria pesada frente a la competencia británica en el mercado interior alemán, a su vez se protegió contra la competencia de los bajos precios de cereales rusos y/o americanos. Es a partir de esta ley que puede empezar a percibirse con mayor entereza la nueva modalidad económica. Es una particularidad del caso alemán que industrialización y construcción del Estado Nacional vayan tomados de la mano. Este ha sido construido desde arriba por y para la tradicional elite dirigente de dinastías, nobleza, funcionariado y estamento militar. También particular sería su desenlace y dirección política. La incapacidad del movimiento burgués para hacerse con el poder político, explicaría por qué no se pudo llegar a la

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

8
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

síntesis de nacionalismo y democracia de otros países europeos occidentales. No se dio la revolución industrial en Alemania sin una revolución agrícola y demográfica2. La población alemana pasó de 24,6 millones de habitantes en 1800 a 36 millones en 1850 y 56 millones en 1900. Y ello a pesar de la existencia de una fuerte corriente emigratoria. A las causas habituales de esta evaluación -aumento de la natalidad y descenso de la mortalidad- hay que añadir, en este caso, las consecuencias del abandono del régimen feudal. La emancipación de los campesinos de los estados alemanes entre 1783 y 1850 favoreció el aumento de la natalidad y la nupcialidad, sobre todo en la Alemania del este, donde la servidumbre estaba muy extendida. Con la reforma agraria de Stein-Hardenberg los terratenientes se quedaron sin mano de obra para el cultivo. Por el edicto de 1816, los campesinos sin tenencias en los campos de la aldea quedaban excluidos de la reforma. Quedaban ligados al lugar donde estuvieran establecidos, constituyendo así una reserva de mano de obra. El poder de la nobleza disminuye y los hombres enriquecidos recientemente ocupan las ramas empobrecidas que la nobleza tuvo que abandonar y los campesinos migraron a las ciudades para trabajar en las minas o en las fábricas. Si es particular el caso alemán también lo es su burguesía. Distintamente de otros casos, la burguesía alemana ganó gran parte de lo que se había propuesto ganar no a través de sus propios esfuerzos sino mediante el Estado, es decir, desde arriba. El capital industrial y comercial nunca triunfó en Alemania. En cualquier lid librada contra los terratenientes, que eran infinitamente más poderosos, sobre todo al este de Prusia, la burguesía alemana reafirmo y remedó los valores de la inquebrantable vieja elite, los terratenientes del junker. La burguesía está debilitada, pero sobre todo dentro del campo de la política. La historia económica de Alemania nos enseña que el papel del Estado fue importante en el proceso de su industrialización. La revolución industrial se inició más tarde en Alemania que en Gran Bretaña o Francia. ¿Cómo podríamos explicar este retraso? Este desfase explica por qué la construcción de ferrocarriles pudo jugar un papel principal en el proceso de industrialización alemán. La demanda de equipo ferroviario condujo a la expansión de la producción de carbón, de hierro y acero. La economía alemana se orientó desde el comienzo a la industria pesada.
2

Pareciera esto ser condición intrínseca irrestricta para todos los Estados que desarrollen economía industrial o capitalista. Pero esto no es así. Sewell nos ha mostrado cómo Francia toma un camino más particular que la misma Alemania (diríamos incluso casi único), hacia el sistema de desarrollo capitalista.

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

9
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

No podemos de dejar de recordar, sin embargo, que el gobierno prusiano había fomentado directamente la producción de hierro y carbón desde mediados del siglo XVIII. Estos recursos eran necesarios para la fabricación de armamento y bienes de producción. Entre 1834 y 1860 la tasa de crecimiento media anual fue del 6,3%. Junto a la producción ferroviaria, la construcción naval se desarrolló de manera importante durante este periodo. De esta manera, la construcción de los medios de transporte arrastró a los otros sectores en el curso de la industrialización alemana. Por todo ello podemos concluir que la fase de despegue habría tenido lugar entre 1830 y 1860. La abundancia de recursos carboníferos y minerales no hizo sino acelerar el desarrollo. La revolución industrial alemana dependió menos, en esta primera fase, del comercio colonial de lo que lo habían hecho Gran Bretaña y Francia, pues su mercado fue principalmente interno. Los progresos de las industrias textiles, siempre secundarias, se debieron más a la utilización de materias primas domésticas. Más arriba quedó en claro que había pocos incentivos privados para la inversión y que fue decisiva la intervención estatal. Más decisiva aun resultó el papel del capital bancario. Sino fuese por los bancos hubiera sido imposible contar con los medios financieros necesarios para la construcción de los ferrocarriles y el crecimiento de la industria. A diferencia de lo que ocurría en Inglaterra donde los bancos se mantenían alejados de las inversiones a largo plazo, en Alemania existieron relaciones íntimas desde el primer momento entre banqueros e industria. Mientras que en Inglaterra la sociedad por acciones era poco utilizada como medio de inversión industrial, en Alemania era muchas veces el único medio que permitía obtener capital suficiente para iniciar una nueva industria o ampliar las ya existentes3. La industrialización alemana demostró su compatibilidad con la existencia de una clase gobernante agraria firmemente arraigada y con un estado dinástico de estampa militarista y conservadora. Su advenimiento se hizo
3 Lenin explica que éstos son los albores de la exportación de capital, donde se transforma el capitalismo de “Gran Concurrencia” en un capitalismo de Monopolios. El proceso de formación de monopolios se dio a partir de asociaciones de grandes empresarios, no unidos en una única empresa pero sí al menos con acuerdos mercantiles, o por medio de la formación de trust. Las interesantes conclusiones a las que llega se pueden resumir grosso modo de la siguiente manera: el imperialismo se convierte en un sistema mundial, una especie de superestructura, una etapa o fase superior del capitalismo, cuya característica principal es el carácter monopolista de la economía. En segundo lugar se connota la fundamental importancia del capital financiero, que se constituye sobre la base de las financias. Incluso dirá que la oligarquía financiera (una especie de nuevo actor social) introduce su rasgo principal: la especulación.

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

10
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

sin la destrucción del campesinado como clase, a diferencia de Inglaterra. La revolución industrial fue desigual ante el cambio innovador, la estructura política retuvo su antiguo carácter autocrático y conservadurista. La razón se encuerna en el fracaso de la clase media liberal en 1848 de establecer un estado constitucional unificado. Alemania siguió mostrando hasta bien entrado el siglo XX –y en mucho mayor grado que Inglaterra- algunos de los rasgos propios de una economía dual. En cualquier caso, a partir de 1850, aumenta considerablemente el proceso de concentración empresarial siendo otra característica importante de la industrialización alemana-. Numerosas pequeñas empresas desaparecieron (en el contexto de la Gran Depresión; fase B o ciclo depresivo) y, con ellas, la figura del empresario individual. Este proceso de concentración se puede explicar por tres causas. En primer lugar, el aumento constante de la complejidad técnica hace aumentar mucho los costes de la maquinaria utilizada. En segundo lugar, se buscaba obtener la mayor rentabilidad creando unidades de producción cada vez más grandes. Por último, en el caso alemán se añade también la ausencia de colonias, lo que favorece, sobre todo en momentos de crisis, la concentración. Esta evolución señala el paso del viejo capitalismo liberal hacia el capitalismo financiero y monopolista. Hacia 1895 la concentración de recursos financieros había llegado al extremo de que los cuatro grandes bancos de Berlín controlaban el 50% del capital bancario y el 80% de la actividad financiera. Se formaron así los llamados konzerne –trust que, a su vez, estaban agrupados en cártels4, y que llegaban a controlar todo el mercado-. Tras la gran crisis del capitalismo de los años setenta se inicia una nueva etapa de expansión que ya no se detuvo hasta 1914. El desarrollo considerable de los medios de transporte (nueva extensión de la red ferroviaria, construcción de canales, una flota marítima, etc.) así como la implantación de nuevos sectores industriales - química, eléctrica, automovilística- dio un fuerte impulso a casi todas las actividades. Las industrias pesadas impulsan el desarrollo económico alemán. Los comienzos de la industria química se remontan a la década de 1860 y se basaron en los yacimientos de sal y potasa de la Sajonia prusiana. A ello se sumó la existencia de una magnífica red de institutos técnicos que formó muy buenos químicos capaces de
4 Un cartel es un compromiso formal (explícito), un acuerdo entre las empresas. Se trata de una organización formal de los productores que están de acuerdo para coordinar los precios y la producción. Los cárteles suelen ocurrir en un oligopolio de industrias, donde hay un pequeño número de vendedores y en general, productos homogéneos.

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

11
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

desarrollar nuevos métodos de producción que se impusieron en la fabricación de tintes y fertilizantes agrícolas. La creación de la industria eléctrica constituyó un importante logro de la industrialización alemana. Las invenciones del generador electromagnético, del telégrafo y del teléfono favorecieron la rápida expansión de este sector. Buena parte del mercado de estas industrias estaba en el extranjero (Suiza, Italia y Escandinavia especialmente). La industria del motor de combustión interna fue más tardía. En su desarrollo tuvieron un papel fundamental tres ingenieros: Daimler, Benz y Diesel. Pero hasta principios del siglo XX no se organizó ni cobró importancia esta industria. La influencia de los intereses agrarios y el deseo de no depender del extranjero -nacionalismo económico- explican que Alemania, a diferencia de Gran Bretaña, no sacrificase su agricultura, que en estos años experimentó una gran modernización y llegó a asegurar el 80% del consumo. El prodigioso aumento del comercio también sorprendió a todos. En 1913 el Reich ocupaba el segundo puesto del comercio mundial y desplazaba a Gran Bretaña de numerosos mercados. Esta expansión comercial y financiera corría el riesgo de verse bloqueada por la resistencia de los demás países industriales. De ahí la necesidad estratégica de proporcionarse un mercado colonial amplio y seguro (que llevará a la Primera Guerra Mundial). Puede decirse que en Alemania en el siglo XVIII se habían desarrollado todos los elementos de una gran revolución excepto uno: el movimiento popular. Desde mediados del siglo XVIII Alemania experimentó el ascenso de la burguesía académica a la categoría de potencia social, solo con la revolución industrial, se constituyó en una clase de empresarios capitalistas de relieve nacional. Gracias al revolucionario desplazamiento de poder desde la elite principesca al aparato burocrático, la burocracia se fue integrando y fue creciendo en el papel de fuerza portadora y estabilizadora del Estado. La evolución económica redundó en beneficio de la aristocracia terrateniente –gracias al alza de los precios agrícolas y a las indemnizaciones percibidas en concepto de redención por parte de los campesinos-, que acabó convirtiéndose en una clase de capitalistas terratenientes que también invertían en la industria. Otra clase beneficiada fue la burguesía financiera, la cual tendió a unirse con la nobleza en lo que se llamó la oligarquía financiera. Por el contrario, los grupos sociales más perjudicados serán los trabajadores de la industria y los jornaleros agrícolas. Sus niveles salariales se mantuvieron estancados o sufrieron sólo leves alzas, pero siempre por debajo de las subidas de precios. Lejos de haber concluido el ciclo que se abre en el continente europeo bajo la doble revolución (industrial

Y

Y

Y

PD

F T ra n sf o

rm

Y

PD

F T ra n sf o

rm

er

er

ABB

ABB

y

bu

bu C lic k he re to
w

y
w.
A B B Y Y.c

2.0

2.0

to

C

lic

12
om
w

k

he

re

w

w.

A B B Y Y.c

om

w

inglesa y revolución francesa), sumado esto a la incipiente presencia alemana, se desatan las cadenas que mantenían prisionero a la bestia bélica. Si la Primera Guerra Mundial fue la Gran Guerra, sus consecuencias atroces no brindaron una solución de raíz a los problemas que los cambios económicos, sociales y políticos (acelerados histéricamente por las presiones sociales, nacionalistas e ideológicas) venían excitando desde hace casi 116 años atrás. Para encontrar una solución duradera y perdurable en el tiempo que calmara las aguas tortuosas en la que la bestia saciaba su sed, hubo que recurrir a una guerra aún más grande y más mundial.

Bibliografía: ü Thompson, Edgar P., “Tiempo, disciplina de trabajo y capitalismo industrial”, en Tradición, Revuelta y Consciencia de clase. Critica, Barcelona, 1984. ü Mori, Giorgio, La Revolución Industrial, Crítica, Barcelona, 1983, Cap. 4. ü Hobsbawm, Eric, La revolución Industrial, en “La era de la Revolución 1789-1848. ü Jones, Gareth St., “Cultura y política obreras en Londres, 1870-1900: Notas sobre la reconstrucción de una clase obrera”, en Lenguajes de clase. Estudios sobre la historia de la clase obrera inglesa, Siglo XXI, Madrid, 1989. ü Kenp, Tom, “El nacimiento de la Alemania Industrial”, en La Revolución industrial en la Europa del Siglo XIX, Libros de confrontación, Barcelona, 1974. ü Sauer, Wolfgang, “El problema del Estado nacional alemán”, en CARRERA ARES, J.J (ed), El Estado Aleman (1870-1922), Madrid Pons, Madrid, 1992. ü Hobsbawm, Eric, “La economía cambia de ritmo”, en La Era del Imperio, Labor, Barcelona, 1989. ü Lenin, W.L., el imperialismo, fase superior delcapitalismo, varias ed. ü Blackbourn, D. y Eley, G., “Peculiaridades de la historia alemana: la sociedad burguesa y la política en la Alemania del siglo XIX”, en Revista Zona Abierta, nº 53, octubre-diciembre 1989.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->