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HÉROES Y HEROÍNAS

HÉROES Y HEROÍNAS

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Héroes y heroínas

Itinerario para familias en la página web del Museo Nacional del Prado

Introducción
El itinerario que vamos a realizar se titula Héroes y Heroínas, por lo que empezaremos acercando el tema a nuestra actualidad planteándonos algunas cuestiones como,

por ¿Qué consideramos por héroe?
Tal vez hayamos empezado a decir una lista interminable de nombres referidos a personajes que consideramos héroes, pero detengámonos un momento porque lo primero que deberíamos hacer es definirlos, así que…

¿cómo es un héroe?, ¿qué características tiene?
Probablemente consideremos que un héroe es un ser fantástico que tiene poderes y realiza acciones imposibles de llevar a cabo por los demás, pero…

¿dónde vive?, ¿qué tener?, ¿dónde vive?, ¿qué edad puede tener?, ¿es joven o mayor?
Por lo que vemos en las historias que leemos, los héroes son representados como personajes jóvenes, bellos, fuertes, valientes y, en buena parte de ellas, suelen pertenecer al mundo de la mitología,

¿cuál es el rasgo más característico mitológicos? de los héroes mitológicos?
En efecto, en la mitología griega y romana se denominan héroes a los romana, personajes que son hijos de un mortal y un dios, sin embargo, al contrario que este último, son seres mortales y viven en la tierra.

mitológico? Pero…, ¿sólo hay héroes en el mundo mitológico?
No, también podemos encontrarlos en otras historias que nos cuentan los comics, los dibujos de la T.V., el cine, los videojuegos; de este modo comprobamos que conocemos a bastantes héroes, pero…

¿cómo se llaman?, ¿cuál es nuestro héroe preferido?
Si nos fijamos, los nombres que hemos dicho sólo se refieren a personajes masculinos…,

existen alguna? ¿no existen heroínas?, ¿conocemos alguna?

Pero hasta el momento, sólo hemos hablado de héroes ficticios, personajes que no pertenecen a la realidad,

héroes ¿no puede haber héroes que vivan entre nosotros?
Pensemos un poco y observemos por un momento la sociedad en la que vivimos…,

¿podríamos encontrar héroes hoy en día? ¿conocemos alguno? ¿cómo son?
Frecuentemente consideramos héroes a personajes que admiramos y nos gustan mucho bien porque son estrellas del cine o del deporte, bien escritores importantes o destacados científicos…, en general, personas muy conocidas en la sociedad porque hacen algo que los demás consideran relevante.

Sin embargo, ¿no conocemos a héroes más cercanos a nosotros?
Claro que sí, tan sólo basta con que miremos nuestro entorno, seguro que encontramos muchas personas que dedican su vida a ayudar a los demás realizando verdaderos gestos heroicos, como podrían ser: los bomberos, los médicos, los policías…,

y en nuestra familia…, ¿hay algún héroe?
Tal vez pensamos que no y nos parece algo estúpido…, pero si prestamos un poco de atención veremos que algunas de las personas que nos rodean son auténticos héroes o heroínas,

podrían ¿o nuestros padres no podrían ser héroes?
Bastaría con fijarnos en todo lo que ellos hacen por nosotros durante su vida, para comprobar, de este modo, que su heroicidad es enorme e interminable, pero

¿por Museo?, ¿por qué hablamos de héroes en este Museo?, ¿hay alguno aquí?, ¿dónde se esconden?
Claro que sí, a lo largo de la historia los pintores se han encargado de inmortalizarlos en sus obras y, para que nosotros los reconozcamos, cada uno de ellos va acompañado de una serie de símbolos e incluso de personajes que nos ayudan a saber cómo son y quiénes son estos héroes.

actividad Descripción de la actividad
Pues bien, llegados a este punto y una vez contextualizados con el tema, pasamos a explicar en qué consiste el presente itinerario Héroes y heroínas. heroínas. Nuestra misión en esta visita por el Museo, será ir reconociendo a héroes o heroínas mientras paseamos, pero lo haremos de un modo divertido: -los héroes aparecen representados rodeados de otros personajes que forman parte de su entorno. -cada uno de nosotros seremos uno de estos personajes y para identificarlos llevaremos una hoja didáctica con su nombre en cuyo interior se indican sus principales características y atributos. -antes de iniciar el recorrido, repartimos las hojas didácticas y cada personaje lee en voz alta su contenido; de este modo podremos identificarlos cuando estemos delante de la obra. -cuando nos encontremos delante de la obra, intentamos encontrar en ella el personaje que llevamos descrito en nuestra hoja didáctica. -los personajes de las hojas didácticas que debemos identificar en las obras son: Paris; Hermes; Venus; Atenea; Hera; Aquiles;

Deidamia; Ulises; Licomedes; Perseo; Andrómeda; Judith; Abra; Holofernes.
Llegados a este punto estamos preparados para iniciar la visita buscando y fijándonos muy bien en los atributos y las características de nuestros personajes.

El juicio de Paris
Pedro Pablo RUBENS 1638-1639. Óleo sobre lienzo

Nos encontramos frente a la obra que constituye la primera parada de nuestra visita; la misión que tenemos es encontrar a algún héroe o heroína, para lo cual lo primero que debemos hacer es fijarnos en sus personajes, cuántos hay, cómo son, qué atributos presentan…,

¿hemos identificado al personaje que cada uno llevamos en nuestra hoja didáctica?
La pintura nos muestra a cinco personajes en un paisaje campestre, tres chicas de pie y muy bellas frente a dos chicos, uno de ellos aparece de pie y mostrando una manzana al otro que se encuentra sentado,

¿quiénes pueden ser todos ellos?
Vamos a fijarnos bien en cada uno; empezamos por las chicas, concretamente por la que se sitúa más a la derecha de la escena,

¿cómo es?, ¿va acompañada de algún atributo?

En efecto es una chica muy bella, que aparece desnuda y de espaldas, con corona de perlas y acompañada de un gran pavo real,

¿quién puede ser?, ¿se corresponde con alguno de los personajes de nuestras hojas didácticas?
Parece que es HERA o JUNO ¿verdad?, pero para comprobarlo, la persona que porta la hoja didáctica con dicho nombre lee en voz alta lo que nos dice sobre ella,

poderoso Me llamo HERA y mi esposo es Zeus, el más poderoso de todos los dioses. Soy celosa y vengativa, aparezco junto a un pavo real y llevo una corona en mi cabeza.

A la izquierda de Hera, vemos a otra chica también muy bella y semidesnuda, que está siendo coronada con flores por un amorcillo y agarrado a su pierna izquierda le acompaña un niño pequeño con alas, carcaj y flechas,

¿quién será esta otra chica?, ¿podríamos decir algo más de ella? ¿qué hoja didáctica podremos leer?
Exacto, se trata de VENUS o AFRODITA así que leemos la hoja didáctica correspondiente,

Me llamo AFRODITA y soy la diosa del amor y la fertilidad. Destaco por mi belleza y siempre apareceré acompañada por mi hijo Cupido.
A su derecha, vemos la tercera chica, igualmente semidesnuda, bellísima y con un casco y escudo junto a ella; seguro que ya sabemos de quién se trata,

¿podría ser ATENEA o MINERVA?
Lo comprobamos leyendo la hoja didáctica que lleva dicho nombre y al mismo tiempo conocemos algunos datos más sobre ella,

Me llamo ATENEA, mi padre es Zeus y soy la diosa de la sabiduría, las artes y la guerra. Un escudo, un casco y una lechuza siempre me acompañan.

Pues bien, ya conocemos a las tres chicas pero nosotros estamos buscando a héroes y hasta ahora no hemos encontrado ninguno porque acabamos de comprobar que dichas chicas son tres diosas, así que tal vez la heroicidad la posea alguno de los chicos. Empezamos por el que se encuentra de pie; porta un sombrero con alas y manto rojo, en su mano derecha agarra un báculo con serpiente y con su mano izquierda muestra ante todos una manzana de oro que ocupa el centro de la escena,

¿quién será este personaje?, ¿por qué porta todos estos atributos?
Estamos hablando de HERMES o MERCURIO y si queremos saber más datos sobre él, deberíamos leer la hoja didáctica,

HERMES, Me llamo HERMES, soy hijo de Zeus y el mensajero de todos los dioses. Llevo siempre una capa, un cetro, un sombrero y unas sandalias aladas. Me encargué de entregar a Paris la manzana de la discordia.
Junto a Hermes y ocupando el primer plano, vemos a un chico sentado, vestido con pieles, con su mano izquierda agarra un cayado y con la derecha se agarra la barbilla en actitud pensante mientras mira la manzana; aparece acompañado de unos perros,

quién ¿de quién se tratará?, ¿podría ser… PARIS…; exacto es él, pero vamos a conocer algo más leyendo la hoja
didáctica que le corresponde,

Troya. Me llamo PARIS y soy el hijo menor de Príamo, el rey de Troya Crecí como pastor y entregando una manzana tuve que decidir quién era la diosa más bella.
Pues bien, prácticamente todos los personajes que acabamos de ver son dioses, por lo que nos preguntaremos,

¿quién es el héroe o heroína? ¿por qué?

Evidentemente el héroe es Paris, él fue uno de los protagonistas de la Guerra de Troya, mejor dicho, fue quién la desencadenó y en esta escena se representa su origen, es decir, el momento en el que Paris tuvo que decidir a qué diosa dar la manzana…, pero ¿por qué?

¿qué ocurrió en el Juicio de Paris?

Historia del mito
“…La mitología griega nos cuenta cómo en el Olimpo tuvo lugar una gran boda entre Tetis y Peleo; a ella fueron invitados todos los dioses menos una, Éride, la diosa de la discordia. Pero pese a ello, dicha diosa se presentó en la boda y, ante todos, dejó una manzana dorada con una leyenda: -para la más bella-. Todas la diosas se consideraban la más bella por lo que querían ser las destinatarias de dicha manzana; pero tuvo que ser Zeus el que lo decidiera; para ello mandó a su hijo Hermes para que entregara dicha manzana a un chico que hubiera vivido aislado y no conociera a ninguna diosa. Hermes la entregó a Paris, un pastor hijo del rey de Troya, a quien su padre abandonó en el monte nada más nacer porque un oráculo le dijo que por su culpa ardería Troya. Paris debía decidir entre tres diosas, para lo cual cada una de ellas le ofrecía algo a cambio: -Hera le prometía convertirlo en el hombre más inteligente y poderoso. -Venus le ofrecía poder tener la mujer más bella de la tierra. -Atenea le dijo que le convertiría en el guerrero más fuerte y valiente. Tras oir a las tres diosas, Paris entregó la manzana a Venus. Pasado el tiempo Paris bajó a la ciudad y se encontró a su madre quien le reconoció y le hizo volver a palacio; fue entonces cuando Paris reclamó la promesa de Venus, y eligió la mujer más bella que era Helena. Pero resultaba que Helena era la esposa de Menelao, rey de los griegos y hermano de Agamenón; al enterarse del rapto de su esposa, llamó a su hermano y a otros amigos como Ulises y Aquiles, que eran valientes guerreros, para así todos juntos invadir Troya y rescatar a Helena.

Fue así como comenzó una guerra entre griegos y troyanos que duraría muchos años y en la que Paris sería uno de los héroes más valerosos, luchando por su amada Helena.”

NO TENEMOS QUE OLVIDAR QUE…

inmortales -En la mitología griega los dioses son inmortales y cada uno de ellos se caracterizan por una destacada cualidad y por los atributos que le acompañan. -En dicha mitología, los héroes son mortales e hijos de un dios y un mortal; destacan por su fortaleza, valentía, etc. -La mitología romana presenta los mismos dioses que la griega griega y, aunque su nombre sea diferente, poseen las mismas características. -Atenea es la diosa de la guerra y de las artes. -Venus es la diosa de la belleza. -Hera es la diosa de la inteligencia y del poder. -Hermes es el mensajero de los dioses. -Rubens fue el pintor de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II.

Aquiles descubierto
Pedro Pablo RUBENS y Anton VAN DYCK 1618. Óleo sobre lienzo.

En nuestra labor de encontrar héroes, nos detenemos en esta obra Aquiles descubierto; en ella la escena está llena de personajes, así que empecemos fijándonos en cada uno de ellos,

¿cómo son?, ¿dónde se encuentran?
Prácticamente toda la escena se encuentra ocupada por un grupo de chicas ricamente ataviadas y junto a ellas, en el lateral derecho, observamos a dos hombres de edad madura; todos se encuentran en un interior palaciego y observan con atención lo que hace el personaje con vestido rojo situado en el centro de la composición.

Pero…, ¿qué está ocurriendo?, ¿quiénes son?
Para desvelar a cada personaje, volvemos a leer nuestras hojas didácticas y comprobamos si lo expuesto en alguna de ellas se corresponde con lo que vemos; empezamos por la izquierda,

¿quién puede ser la chica que aparece de pie y vestida de color plata?

Este personaje podría ser DEIDAMIA, la hija mayor del rey Licomedes; ella no quería que Aquiles partiera hacia la guerra pues era su amante y en su vientre llevaba un hijo suyo, como se aprecia en la pintura; pero para comprobarlo leamos la hoja didáctica correspondiente:

Me llamo DEIDAMIA y soy la hija mayor del rey Licomedes. Aquiles es mi amante secreto y llevo un hijo de él en mi vientre, guerra, por ello no quiero que marche a la guerra, porque si lo hace no plateado. volveré a verlo más. Mis cabellos son rubios y mi vestido plateado.
Dirigimos ahora nuestra mirada a la derecha de la pintura y nos fijamos en los dos personajes masculinos,

Diomedes? ¿alguno de ellos podría ser Diomedes?
Se trata del hombre del primer plano, de edad madura y barbado, pero leamos la hoja didáctica correspondiente y sabremos más cosas de él,

DIOMEDES, Me llamo DIOMEDES, soy el rey de Argos y participé en la Guerra de Troya en el Ulises. bando griego junto a Ulises.

Diomedes, ¿Y el otro hombre situado junto a Diomedes, quién será?
Se trata de ULISES, el personaje maduro que vemos con gorro blanco y que extiende su brazo derecho agarrando a la “chica” de rojo situada en el centro de la escena; si queremos saber más de Ulises, leemos,

Me llamo ULISES y soy un héroe que participé en la Guerra de Troya. Todos me conocen por ser astuto e inteligente. disfrazado Puedo aparecer disfrazado de mendigo, mercader...,
Hemos ido conociendo los diferentes personajes de esta pintura, pero nos queda uno que podría ser el protagonista por su posición central en la pintura,

¿quién podría ser esa chica vestida de rojo? ¿se trata de una chica o un chico? ¿por qué ha cogido el puñal?
Después de identificar al resto de personajes, éste sólo podría ser AQUILES, aunque aparezca vestido de chica, (algo que luego explicaremos); para comprobarlo leemos la hoja didáctica,

Me llamo AQUILES y mis padres son Tetis y Peleo. Soy un héroe que luchó en la Guerra de Troya junto a Ulises. Todos me conocen por mi fuerza, mi rapidez y mi furia.
Pues bien, llegados a este punto ya conocemos a todos los personajes, pero no hemos de olvidar que nosotros estamos buscando héroes o heroínas,

¿alguno de estos personajes podrían ser héroes?
Prácticamente lo hemos dicho ya, los dos grandes héroes que aparecen en esta pintura son Ulises y Aquiles; ambos participaron en la Guerra de Troya luchando en el bando de los griegos y se convirtieron en los principales guerreros que consiguieron derrotar a los troyanos.

Historia del mito
“…Al inicio de la Guerra de Troya, cuando los griegos decidieron invadir Troya, Tetis decidió esconder a su hijo Aquiles para que no participara en el combate y librarlo así de su muerte. Aquiles era un héroe, hijo de la diosa Tetis y del rey Peleo, que gozaba de inmortalidad en todo su cuerpo menos en su talón, la única parte vulnerable; por ello, su madre le escondió vestido de chica en el palacio de Licomedes. Pero Ulises conocía muy bien lo valeroso que Aquiles era para la guerra por lo que deseaba que participara en ella con los griegos. Para ello, se disfrazó de mercader y llevó al palacio de Licomedes un cesto lleno de joyas entre las que escondió un puñal; su destino era mostrarlas a las hijas del rey, cuando éstas lo vieron se lanzaron a por las joyas pero Aquiles, aunque iba disfrazado de chica, no pudo contener su ímpetu guerrero y cogió el puñal, delatándose. Ulises lo convenció para que participara con ellos en la guerra y Aquiles se despidió de su familia para siempre porque, pese a su importante labor en el combate, al final fue matado por Paris.”

NO TENEMOS QUE OLVIDAR QUE…
participaron -Aquiles y Ulises son dos héroes que participaron con el bando griego en la Guerra de Troya. Peleo. -Aquiles es un héroe hijo de la diosa Tetis y el rey Peleo. -Aquiles tenía una única parte vulnerable en su cuerpo: su talón. Aquiles vestido -Tetis escondió a su hijo Aquiles vestido de chica en el palacio Troya. de Licomedes para que no luchase en la Guerra de Troya. -Rubens poseía uno de los talleres más importantes de Europa en el que aprendieron pintores tan reputados como Jacob Dyck. Jordaens y Anton van Dyck.

Perseo y Andrómeda
Pedro Pablo RUBENS y Jacob JORDAENS 1639. Óleo sobre lienzo

Para seguir descubriendo a héroes nos detenemos frente a esta obra, y Andrómeda, vamos a fijarnos en ella,

Perseo

¿cuántos personajes hay?, ¿dónde están? ¿qué hacen?
En primer plano, la composición está ocupada por dos personajes de gran tamaño, un chico y una chica; esta última se encuentra semidesnuda y con las manos atadas con unas cadenas a una roca; el chico viste coraza, sandalias aladas y porta una espada; ambos se encuentran en un acantilado junto al mar que se observa al fondo.

¿Quiénes son?, ¿podemos identificar a alguno?

Claro que sí, pues si miramos nuestras hojas didácticas nos daremos cuenta que la chica protagonista de la escena podría ser ANDRÓMEDA, pero comprobémoslo leyendo,

ANDRÓMEDA Me llamo ANDRÓMEDA y soy una joven muy bella de blanca tez y cabellos dorados. Durante mucho tiempo estuve atada a una roca de la conmigo. que Perseo me liberó para casarse conmigo.
Entonces, si la chica es Andrómeda, el chico debe ser PERSEO, ¿no?; pues a ver qué nos cuenta la hoja didáctica sobre él,

Me llamo PERSEO y mis padres son Zeus y Dánae. Siempre llevo un casco, un escudo y una espada con los que liberé a mi amada Andrómeda.

Pero…, ¿qué les ha ocurrido? ¿por qué se encuentran en esa situación?
Para conocer lo que se está representando en esta escena debemos remitirnos a la mitología; se trata de una historia un tanto larga pero muy interesante, para entender el final debemos prestar mucha atención al principio.

Historia del Mito
“…La historia comienza cuando al rey Acrisio un oráculo le anunció que tendría un nieto que lo mataría; para evitarlo encerró a su única hija Dánae en una torre donde ningún hombre pudiera visitarla. Sin embargo, Zeus se había enamorado de ella y para poseerla se transformó en lluvia de oro y entró en la torre; fruto de esta unión nacería Perseo, pero nada más hacerlo su abuelo Acrisio se deshizo de él y de su mamá Dánae, dejándolos a la deriva en el mar. Madre e hijo llegaron a una isla donde gobernaba un rey llamado Polidectes; allí fue creciendo Perseo mientras dicho rey se iba enamorando de su madre; pero Dánae y su hijo desconfiaban de la astucia de Polidectes; éste en su insistencia de casarse con Dánae se deshizo de Perseo mandándole una ardua misión: cortar la cabeza de la gorgona Medusa. Medusa era una chica muy fea, con cabellos en forma de serpientes pero su principal cualidad era que petrificaba a quien le miraba a los ojos; de ahí la dificultad de la tarea de Perseo.

Sin embargo, contó con la ayuda de Atenea, que le prestó el escudo, y de Hermes, que le entregó el casco y las sandalias aladas; de este modo, pudo cortar la cabeza de Medusa, sin mirarle a los ojos, de espaldas y reflejándose el rostro en el escudo de Atenea. De vuelta a la isla, vio que una chica muy bella, Andrómeda, estaba atada a una roca en un acantilado y a punto de ser devorada por un monstruo marino; Perseo se acercó en su ayuda y nada más verla se enamoró; tras liberarla marcharon a la isla donde se encontraba su madre; allí luchó contra el rey y su ejército ayudado por los poderes de la cabeza de Medusa pues a quien la mostraba se petrificaba. Liberados todos, decidieron volver a la isla donde se encontraba el abuelo Acrisio; allí pudieron vivir felices durante un tiempo, pero un día Perseo participó en unos Juegos Olímpicos en la modalidad de tiro de disco, con la mala fortuna de darle a su abuelo, quien falleció por el golpe. Con este triste suceso se cumplía el oráculo que hacía mucho tiempo atrás le había anunciado a su abuelo su propia muerte. Embargados por la tristeza, Dánae, Perseo y Andrómeda se trasladaron a otro lugar a vivir, fundando Micenas.”

QUE… NO TENEMOS QUE OLVIDAR QUE…
Dánae. -Perseo era un héroe, hijo de Zeus y Dánae. -Perseo cortó la cabeza de la gorgona Medusa sin mirarla de frente porque, de lo contrario, se hubiera petrificado. ser -Perseo liberó a Andrómeda de ser devorada por un monstruo marino, enamorándose de ella. Rubens -Felipe IV encargó esta obra a Rubens un año antes de morir, Jordaens ns. por lo que la terminaría su colaborador, Jacob Jordaens.

Judith y Holofernes
Jacopo Robusti, TINTORETTO c. 1577-1578. Óleo sobre lienzo

Frente a esta obra nos encontramos en la última parada de nuestra visita; se titula Judith y Holofernes, observémosla un momento,

¿cuántos personajes la componen?, ¿cómo son?
Vemos una escena que se desarrolla en un interior y en la que se encuentran tres personajes: un hombre de edad madura recostado en una cama, una chica joven ricamente vestida de pie en el centro y otra chica reclinada en primer término.

Pero…, ¿qué están haciendo?,
Si nos fijamos bien, las chicas intentan ocultar algo en un saco, el hombre no tiene cabeza y hay una espada con sangre en el centro de la escena,

¿qué ha ocurrido?
Si por un lado parece evidente que las chicas son las autoras de la decapitación del hombre, no está tan claro encontrar lo que venimos buscando en nuestra visita,

¿quién es el héroe en esta escena?, ¿podría ser el hombre que yace en la cama?
Podría ser, pero si queremos saberlo con seguridad y, sobre todo, si deseamos descubrir lo que ha ocurrido en esta escena, deberíamos empezar sabiendo quiénes son cada uno de estos personajes; para ello recurrimos a las hojas didácticas y empezamos por el protagonista masculino,

Me llamo HOLOFERNES y soy un general malvado de gran fuerza y astucia. Judith udith, Me enamoré de la bella Judith, pero mientras dormía ella. en mi tienda fui decapitado por ella
Esta información nos conduce a buscar a Judith que, al parecer, ha sido la ejecutora de su muerte,

¿quién de las dos chicas será Judith?
Leyendo la hoja didáctica resolveremos esta incógnita,

Me llamo JUDITH, soy una heroína rica y hermosa y luzco preciados vestidos y joyas. Acompañada de mi sirvienta, corté la cabeza al general Holofernes para salvar a mi pueblo del mal.
Si Judith es la chica vestida de azul, sólo nos queda saber cómo se llama su sirvienta que suponemos es la otra chica,

Me llamo ABRA, soy una joven doncella y siempre sirvo a Judith. Ayudé a mi ama escondiendo la cabeza saco. de Holofernes en un saco
Aunque hemos identificado a todos los personajes, aún desconocemos lo que ha ocurrido y, sobre todo,

¿quién será el héroe? o ¿tal vez sea heroína?
En efecto, en esta ocasión se trata de una heroína, Judith, que liberó a su pueblo del poder de Holofernes; para ello tuvo que decapitarle, aunque bien es cierto que esta no es la mejor forma de solucionar los asuntos.

Historia de Judith
“…El rey de Asiria, Nabucodonosor, decide invadir la ciudad de Betulia con su gran ejército al mando del cual se encontraba el general Holofernes. Pero pese a las catástrofes que produjeron en Betulia, los ciudadanos resistieron y cuando estaban a punto de sucumbir, apareció Judith, una mujer viuda, bella y virtuosa. Con la aprobación de los jefes del pueblo y acompañada de su doncella Abra, ejecuta su plan; para ello sale de Betulia dirigiéndose donde se encuentra el ejército de Holofernes, con la excusa de facilitarle información. Cuando el general la vio se deslumbró con su belleza y la invitó a un banquete que esa noche hacía con sus soldados; ella acudió con sus mejores vestidos y joyas. Una vez terminado, todos se retiran a sus tiendas y Holofernes invita a Judith a la suya, pero, al llegar, el general cae en la cama rendido por el sueño; este es el momento que aprovecha la bella heroína para cortar la cabeza de Holofernes con la espada del mismo. Ayudada por su sirvienta, esconden la cabeza en una alforja y se dirigen velozmente a Betulia; allí son recibidas jubilosamente, colocan la cabeza en lo alto de las murallas y cuando los asirios conocen lo sucedido huyen a la desbandada. Los israelitas felicitan a Judith y celebran la victoria; la valiente heroína pasa el resto de su vida, honrada y bendecida, sencilla y virtuosa, y cuando muere el pueblo la llora durante siete días.”

NO TENEMOS QUE OLVIDAR QUE……
-Judith fue una heroína que liberó a su pueblo del malvado Holofernes. Holofernes. -La historia de Judith es de índole religiosa. -Los héroes o heroínas no sólo se vinculan a la mitología. pintura -Tintoretto es uno de los puntos de referencia en la pintura veneciana de la segunda mitad del siglo XVI.

Conclusión
Después de esta visita por el Museo del Prado buscando héroes hemos podido comprobar varias cosas: -que los héroes representados por los artistas en sus obras no sólo están ligados a la mitología, sino que también forman parte de historias de otra índole como religiosas o propiamente históricas. -que en el heroísmo no hay distinción de género, por lo que sus valores los poseen tanto hombres como mujeres. -que los héroes y las heroínas no tienen que ser sólo seres fantásticos, sino que pueden estar más cerca de nosotros de lo que pensamos. -que estamos rodeados de personas que dedican su vida a cuidar, proteger y ayudar a otras y, ¿por qué no podemos considerarlas héroes o heroínas?, ¿nuestros padres no podrían ser verdaderos verdaderos

héroes?
Con el presente itinerario el Museo pretende que adultos y pequeños lo visiten en familia y que además lo hagan de un modo divertido al tiempo que instructivo. Para ello plantea una temática como Héroes y Heroínas que, por un lado, resulta atractiva a todos y, por otro, presenta valores transversales que encontramos en nuestra realidad actual como pueden ser: la solidaridad, la ayuda, la igualdad de sexos…. De este modo, la visita al museo se convierte en una experiencia muy positiva pues además de aprender arte divirtiéndonos, se fomentan valores divirtiéndonos fomentan sociales que acercan el mundo artístico a nuestro mundo personal y, todo ello en familia,

una ¡Animaos a pasar una estupenda jornada familia en familia en el Museo del Prado!

Más información

El juicio de Paris
El Juicio de Paris es una obra bien documentada que fue encargada en los últimos años de la vida del pintor y de cuyos avatares sabemos a través de la correspondencia del rey con su hermano don Fernando, que era gobernador de los Países Bajos. Fue él quien encargó la obra para Felipe IV y aunque elogiaba su calidad artística, su desnudez le resultaba un tanto provocativa y atrevida; sin embargo, Rubens se negó a cambiar algo en el cuadro alegando que justamente ésa era la fuerza que emanaba de él. La carta que en febrero de 1639 envió el Cardenal Infante Fernando a su hermano nos da buena cuenta de ello:

“Sin duda ninguna por dicho de todos los pintores es la mejor pintura que ha hecho Rubens; sólo tiene una falta que no ha sido posible que la quiera enmendar, y es estar demasiado desnudas las tres diosas; pero dice es menester para que se vea la valentía de las figuras”.
Y añade lo siguiente:

“…La Venus, que es la de en medio, es retrato muy parecido de su misma mujer, que sin duda es lo mejor de lo que ahora hay aquí”.
Pese a todo, conociendo la afición de Felipe IV por el desnudo, no parece probable que considerara un inconveniente la negativa del pintor a cubrir las figuras; y además, probablemente estaría de acuerdo en la relación que cabe establecer entre la “valentía” pictórica y el desnudo, que era el tema artístico que mejor se adecuaba para transmitir los valores del color, la expresión y la forma. Las razones que tuvo Felipe IV para encargar este cuadro no son muy claras, sólo se sabe que estaba destinado al Palacio del Buen Retiro, donde se encontraba según el inventario de 1701; sin embargo, sí se sabe que el rey tenía un gran interés por este encargo, prueba de ello es que en junio de 1638 Rubens no se encontraba en condiciones de trabajar a causa de un ataque de

gota, pero pese a ello lo pudo terminar durante el invierno de 1638-39 y antes del 5 de mayo de este año el cuadro se encontraba empaquetado y en viaje hacia España.

El juicio de Paris pertenece a una serie de obras profanas que Felipe IV
encargó a Rubens entre 1636 y 1640 –año de la muerte del pintor-; se trataba en su mayoría de temas mitológicos, cacerías y animales; en muchos casos se le confió la realización de estos cuadros a alguno de sus colaboradores, pero la alta calidad de esta obra nos indica que fue hecha por el propio Rubens. El pintor flamenco eligió uno de los temas mitológicos más populares en la mitológicos mitad del siglo XVI entre los pintores de los Países Bajos del Sur, pintándolo en más de una ocasión; la primera en torno a 1600 en un cuadro que se conserva en la National Gallery de Londres, y al menos dos veces más en sus últimos diez años de vida. El tema está lleno de significaciones implícitas que no pueden pasar desapercibidas; de este modo, la elección de Paris del amor sensual por encima de la Sabiduría y la Riqueza estaba directamente relacionada con la decadencia de su ciudad natal, Troya. No cabe duda que una de las razones para la existencia del cuadro son las consideraciones moralistas del mismo; Rubens expresa así de una manera un tanto discreta su aversión contra la violencia de la guerra, que se desencadena como consecuencia de la irreflexión. Este es un sentimiento que le habría de preocupar bastante durante los últimos años de su existencia llevándole a representar en sus obras a dioses de la mitología como personificación de virtudes y pecados. Junto a todo esto también hemos de fijarnos cómo Rubens aprovechó este tema para realizar una operación muy típica de la pintura del desnudo, es decir, la presentación en un mismo cuadro de tres perspectivas distintas del cuerpo humano. Este cuadro es un ejemplo típico de las obras del último período de Rubens, no sólo por su contenido sino también por su majestuoso estilo lleno de colores plenos, saturados y templados por un brillo dorado. Al igual que otras pinturas “de desnudos”, este cuadro ha vivido una larga historia de reclusión desde que vino a España; probablemente en el siglo XVII estuvo oculto con una cortina, en 1701 estaba en el Buen Retiro, en 1762 fue depositado en la Casa del Rebeque, para evitar su quema ordenada por Carlos III y evitada por el pintor Mengs y el marqués de Esquilache; el 4 de enero de 1796 fue llevado a la Academia de San Fernando para que los alumnos pudieran estudiar el desnudo; por último ingresó en el Museo del Prado el 5 de abril de 1827, aunque hasta 1838 permanecería en la sala reservada del mismo.

SOBRE EL AUTOR… Pedro Pablo Rubens (Siegen, 1577 – Amberes, 1640)
La figura de Rubens ocupa un lugar destacado en la Historia del Arte pues se le considera uno de los genios más completos. Su sólida formación humanista y su etapa de estudio de la pintura italiana le permitieron crear un estilo propio, caracterizado por su forma pomposa y triunfante dirigida a captar todos los sentidos y que muchos han considerado como la forma más genuina del barroco septentrional. Pedro Pablo Rubens (1577-1640) nació en Alemania donde pasó los 12 primeros años de su vida, iniciando su formación humanista aprendiendo el latín y el griego con los jesuitas de Colonia. Tras la muerte de su padre, la familia regresa a Amberes donde el joven pintor inicia su formación artística con Otto van Veen; con 21 años se integra en gremio de San Lucas de Amberes como maestro independiente. Aunque la evolución de su estilo fue lenta, para alcanzar su madurez sería decisiva su estancia durante 8 años en Italia, donde pudo estudiar a los grandes maestros del Renacimiento copiando y reinterpretando las obras más famosas; allí estuvo bajo el mecenazgo del duque de Mantua, que en 1603 le envió a España para traer unos presentes a Felipe III, lo que le brindó la ocasión de conocer la colección real de pintura. A los 30 años regresa a Amberes siendo nombrado pintor de la corte de los Archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia; en esta época contrae matrimonio con Isabella Brandt y se afianza su prestigio como pintor y como diplomático. Sus relaciones con las principales cortes europeas le llevó a visitar de nuevo España, bajo el reinado de Felipe IV; en esta ocasión conoció a Velázquez, profundizó su estudio de las colecciones reales y realizó los encargos del rey. De España viajó a Inglaterra, contactando con la corte de Carlos I, con la misión de lograr un acuerdo diplomático entre los dos reinos, algo que pudo conseguir; ambos países premiaron su tarea concediéndole un título nobiliario. Cansado de la vida diplomática, se instaló definitivamente en Amberes contrayendo segundas nupcias con Elena Fourment, una mujer 30 años más joven y que sería su musa durante los últimos años de su carrera como pintor. Conforme a todo esto podemos decir que Rubens aportó un nuevo concepto de lo pictórico, que expresa el color y el movimiento con una fuerza que era desconocida en el panorama universal de aquel momento; quizás su principal mérito es que supo conjugar el estilo italiano con el espíritu local; por eso se ha dicho que el arte de Rubens fue una “encrucijada” de tendencias.

Aquiles descubierto
Esta pintura, junto con otras dos tituladas Briseida devuelta a Aquiles por Nestor y La educación de Aquiles, formaba parte de una serie dedicada a la vida de Aquiles que Rubens hizo como “cartones” para tapices. Se llama “cartón” a la pintura que se hace como modelo para ser copiada después en otro tipo de soporte y con otros materiales; de este modo se pueden pintar cartones para tapices, para vidrieras, para bordados… Al dibujar este cuadro heroico con personajes de tamaño real, Rubens debió haber calculado que la obra despertaría inevitablemente el interés de algun coleccionista adinerado; conforme a ello el formato convenía para una casona de noble o de príncipe y el tema también sugiere que Rubens estaba pensando en algún príncipe como comprador potencial. En efecto, la escena tiene un valor simbólico claro: Aquiles representa al príncipe –en el sentido renacentista de la palabra- que nace como héroe y cuyos instintos lo empujan hacia una vida guerrera y victoriosa; sus virtudes no se pueden disfrazar ni reprimir, por lo que Aquiles debe escoger entre la causa de los Griegos y el amor de Deidamia; pero resulta evidente que el verdadero héroe sólo puede optar por el bien de su nación. En una carta que escribiera el 28 de abril de 1618 a Dudley Carleton, embajador de Inglaterra en La Haya, Rubens menciona este cuadro diciendo que acaba de terminar un “Aquiles disfrazado de mujer” y se lo ofrece a cambio de un lote de esculturas antiguas, pero Carleton no lo aceptó porque quería comprar un original del maestro amberino y Rubens había descrito el cuadro como:

“…Una obra hecha por el mejor de mis discípulos, y enteramente retocada por mi mano”.
Sin embargo, gracias a su gran tamaño, sus indudables calidades decorativas y su contenido lleno de significado simbólico, la obra sí supo seducir a los reyes españoles, siendo adquirida para decorar el Palacio Real de Madrid, aunque no se sabe en qué año ni cómo llegó hasta allí. Ya en 1629 se la menciona diciendo que se encontraba, junto con obras de Velázquez, Tiziano y Velázquez en el Salón Nuevo, un salón donde el rey solía recibir a los dignatarios y huéspedes, por lo que se entiende que la obra de Rubens haya sido colocada aquí para ilustrar ante los ilustres visitantes las virtudes del rey. En la carta que escribió a Carleton Rubens no menciona el nombre del Carleton, discípulo encargado de realizar el cuadro conforme a las instrucciones y de acuerdo con los bocetos del maestro, pero sobran razones para suponer que se trata del joven Van Dyck.

En efecto, se sabe que Anton van Dyck fue, durante varios años, uno de los principales colaboradores de Rubens y el que mejor sabía cómo se debían trasladar a los lienzos de gran formato los bocetos realizados por el maestro; sin embargo, resulta difícil diferenciar el trabajo del discípulo del de Rubens ya que Van Dyck se esforzaba para reproducir lo más fielmente posible el estilo de su maestro; además, éste se encargaba de los retoques finales de las diferentes obras, para asegurarse que reflejaran fielmente su estilo. Por todo ello, el lienzo se reconoce como un producto típico del taller de Rubens, ya que en él no se identifica el estilo propio de Van Dyck y, en cambio, presenta todas las características del arte del maestro, esto es, un estilo escultórico y pulido acompañando a los cánones de la belleza clásica.

SOBRE EL AUTOR… Anton van Dyck (Amberes, 1599 – Londres, 1641)
El siglo XVII europeo vio nacer a artistas de notable prestigio cuya obra marcaría un arte que sentaría las bases de siglos posteriores. Sin duda alguna, los Países Bajos constituyen uno de estos epicentros artísticos en cuyo seno destacaron importantes artistas que, en muchos casos, brillaron impulsados por la luz de Rubens y supieron llevar su calidad artística por las diferentes cortes europeas. Buen ejemplo de ello lo encontramos en la figura de Anton van Dyck, (1599 – 1641), artista de reputada y sólida personalidad que extrapoló las fronteras del arte flamenco. Pintor de una generación posterior a Rubens, Van Dyck inició sus estudios con diez años en el taller de Hendrick van Balen donde está documentado en 1609; fue un artista precoz que con 19 años se inscribió como maestro en el gremio de su ciudad natal y destacó como el discípulo más cualificado de Rubens y colaborador suyo, hecho que fue decisivo para su pintura. En 1620 realizó su primer viaje a Inglaterra donde estuvo al servicio de Jaime I y un año más tarde emprendió un recorrido por Italia que duró hasta 1627, fecha en la que se encuentra de nuevo en Amberes. En Italia visitó Venecia, Roma, Florencia, Bolonia y Génova, y las impresiones y observaciones de sus años italianos se conservan en el cuaderno de apuntes de la Devonshire Collection de Chatsworth (Gran Bretaña), donde, al igual que Rubens, tomó nota de todo lo que más le llamó la atención.

En 1632 regresó a Londres donde trabajó para Carlos I y donde se estableció hasta su muerte; durante esta segunda estancia en Inglaterra están registrados tres viajes a otros países europeos: dos a los Países Bajos en 1634 y 1640 y otro a París en 1641. Durante los años que residió en Gran Bretaña se dedicó casi exclusivamente a producir retratos, cuya demanda le obligó a dirigir un importante taller; entre los lienzos que pintó se encuentran los de Carlos I, representado a caballo o cazando. Toda esta trayectoria hizo de Van Dyck un artista de impecable y refinado estilo muy acorde con los ambientes cortesanos de la época, convirtiéndose así en una figura fundamental para el desarrollo de la retratística inglesa posterior.

Perseo y Andrómeda
Esta obra le fue encargada a Rubens por el rey Felipe IV en 1639, pero mientras trabajaba en ella le sorprendió la muerte el año siguiente sin poder terminarla; por ello el acabado final corrió a cargo del pintor Jacob Jordaens, uno de sus mejores colaboradores, y lo hizo de forma tan magistral que apenas puede reconocerse su intervención. Se trata de una de las pinturas más interesantes para entender la complejidad de los comportamientos ante la pintura de desnudo en la corte de los Austrias, pues fue sometida a una serie de usos muy significativos. A pesar de ser uno de los cuadros de las Colecciones Reales en los que existe una exhibición más explícita del cuerpo femenino, esta pintura había sido encargada por Felipe IV para decorar un espacio de tanta importancia oficial y representativa como el llamado “salón nuevo” o “de los Espejos”, del Alcázar de Madrid. El carácter esencialmente público de ese espacio contrasta poderosamente con la naturaleza íntima de las salas donde se colgaron la mayor parte de los demás cuadros de desnudos en los Sitios Reales. Para entender esa presencia tan poderosa del desnudo en un cuadro público hay que atender principalmente a su significado; la historia de la liberación de Andrómeda constituye uno de los relatos clásicos que con más frecuencia se utilizaron para exaltar las virtudes caballerescas; el héroe que con su esfuerzo libera a la princesa amenazada por el dragón, admitía diversas lecturas y todas ellas heroicas. Sin salir de la corte española, en 1622 por ejemplo, se utilizó en unas figuras para significar a San Francisco Javier liberando a la Iglesia del peligro del paganismo. Igualmente, se trataba de un relato fácilmente traducible en clave política, que es la que explica su presencia en un lugar como el Salón de los Espejos: Perseo era fácilmente asimilable con el gobernante.

XVII, Todo ello demuestra que, en la España del siglo XVII el desnudo era una forma artística capaz de integrarse en la decoración de un lugar público, siempre y cuando le estén asociados contenidos acordes con la naturaleza de ese espacio.
Significativamente, en el siglo XVIII se diluyeron las asociaciones heroicas y cobraron cada vez más importancia los valores sensuales de la obra, lo que hizo que fuera encerrada en todos los lugares de reclusión de cuadros de desnudo que conocieron las colecciones reales en esa época.

SOBRE EL AUTOR…. Jacob JORDAENS (Amberes, 1593 – 1678)
Para los Países Bajos, el siglo XVII no sólo es una época de convulsiones políticas y económicas, sino que ve florecer su arte en manos de artistas de indudable calidad y reputado prestigio formados muchos de ellos bajo el halo irradiante de Rubens. Este es el caso de Jacob Jordaens (1593 – 1678), una de las figuras tomadas como referencia en la pintura flamenca; nacido en Amberes en 1593, fue discípulo de Adam van Noort y con tan sólo 18 años aparece inscrito como maestro en el gremio de pintores de Amberes. Contrajo matrimonio con la hija de su maestro, tuvo una posición económicamente holgada y entre 1618 y 1640 realizó sus obras más significativas. Con Rubens colaboró en los adornos para la entrada del cardenal infante don Fernando en dicha ciudad; realizó trabajos para la Torre de la Parada en El Pardo, decoró teatros y dibujó cartones para tapices. En 1640 hizo pinturas para el Palacio de Greenwich y tras este año y en el siguiente, con las muertes de Rubens y Van Dyck, aumentaron sus encargos; en 1648 finalizó unas obras para la reina Cristina de Suecia; destacando también las que llevó a cabo en la “Maison au Bois” de Federico Enrique en La Haya. Murió en Amberes en 1678, siendo un artista con una considerable producción de temática variada, pues en ella tienen cabida temas tan diferentes como los mitológicos, los religiosos o los retratos. Conforme a toda esta trayectoria, Jordaens supo crear un estilo propio que, aunque acusa influencias de Rubens y Van Dyck, dotó a la pintura de un tono alegre y desenfadado llenándole de personalidad.

Judith y Holofernes
Catalogada tradicionalmente como obra juvenil de Jacopo Tintoretto, la crítica actual prefiere datarla en los últimos años de la década de 1570, señalando su proximidad a la Dánae del Museo de Lyon y la Leda de la Galería Uffizi, con las que comparte una misma ambientación en un interior presidido por un lecho suntuosamente adornado con cortinajes. Sin embargo, Tintoretto no hizo una lectura erótica de este pasaje, y (Judith 9ajustándose al relato bíblico (Judith 13, 9-11), mostró a Judith, viuda de Manasés, ataviada con sus mejores galas y adornos y no desnuda, como era habitual en el arte italiano del Renacimiento. La acción transcurre en la tienda de campaña de Holofernes, cuyo interior ha recreado minuciosamente el pintor, preocupado en reproducir las calidades de los objetos metálicos y de cristal que hay en ella. Judith centra la composición y a sus lados aparecen Holofernes, decapitado sobre el lecho, y la criada que se dispone a introducir su cabeza en un saco; a los pies de Judith se descubre la espada ensangrentada con la que ha cortado la cabeza del general asirio. La escena ha sido claramente concebida para colgar en altura, lo que explica los pronunciados escorzos de los cuerpos de Holofernes y la criada, o la inusual perspectiva del lecho y la mesa. La restauración del lienzo ha permitido descubrir la firma del pintor en la tarima bajo el lecho de Holofernes.

Judith y Holofernes, que perteneció al marqués de la Ensenada, fue adquirida en 1768 para la Colección Real, inventariándose en 1772 en el nuevo Palacio Real.

SOBRE EL AUTOR… Robusti, Jacopo Robusti, Tintoretto 1518(Venecia, 1518-1594)
Jacopo Robusti, il Tintoretto, (1518-1594), constituye un caso excepcional y aislado entre los principales artistas de su tiempo, pues su pintura es una de las contribuciones más importantes del debate manierista a través, principalmente, de sus modelos expresivos, su uso revolucionario del color, sus convulsas escenografías o sus formatos novedosos, todo ello conforma un nuevo tipo de pintor que supuso una forma radicalmente distinta de entender la profesión.

Para Tintoretto la pintura fue algo muy distinto del desarrollo técnico y disciplinado de una profesión, una pasión a la que se dedicó como expresión inevitable de su existencia; su “maniera” se desarrolla en coincidencia con su vida y con su forma de situarse ante el mundo. Todo ello se tradujo en una ruptura con las formas normativas del Clasicismo y la exaltación de la expresión y el color. En Tintoretto la pasión primó siempre sobre la razón; de este modo, si bien es cierto que cuando el artista comenzaba la ejecución de un cuadro tenía perfectamente meditado lo que quería conseguir, la intensidad del color, los juegos de luces, los escorzos, las perspectivas o la composición, sin embargo, en el proceso de ejecución vulneraba intencionadamente sus mismas previsiones, alterando las limitaciones de cualquier previsión académica. Para el pintor veneciano, la pintura era el predominio del color sobre el dibujo y, sobre todo, la primacía de la expresividad sobre la forma. Desde el principio se esforzó por acaparar todos los posibles encargos de pintura de la ciudad en los que dejaba su impronta personal; prueba de ello es el relato que nos cuenta Vasari según el cual, “En 1564 se convoca a los principales artistas de la ciudad para que presentaran un boceto del cuadro que se colocaría en el techo de la Sala dell’Albergo de la Scuola di San Rocco; mientras los demás hacían su boceto, Tintoretto tomó las medidas de la obra y “colocando una gran tela en su sitio la pintó directamente sin que nadie supiera nada”, el pintor contestó a las acusaciones diciendo que ésa era su manera de dibujar y no lo sabía hacer de otro modo”. Este relato pone de manifiesto la capacidad de Tintoretto para ejecutar grandes obras con rapidez, con prestezza; cuando en 1547 realiza El Lavatorio, (Museo del Prado), y en 1548 El milagro de San Marcos liberando a un esclavo, el pintor veneciano planteaba los fundamentos de su lenguaje y una manera nueva de entender el relato religioso; con ello se separa radicalmente de la veracidad de Tiziano para apasionarse por una expresividad orientada a conmover al espectador. Desde el punto de vista plástico, la obra del veneciano supuso una auténtica conmoción; Aretino, declarado admirador de Miguel Ángel, hace una clara alabanza de la pintura de Tintoretto, valorando fundamentalmente la tensión dramática de la composición, aunque criticará su “prestezza” por la falta de paciencia en la ejecución, debida tal vez a su juventud. Pese a ello, Tintoretto nunca abandonará su criticada “prestezza” entendiéndola como una categoría y principio de la pintura veneciana; una “prestezza” cuyos componentes son la desintegración de la materia, la fragmentación brusca de la superficies por la luz, el protagonismo del color y los efectos lumínicos del claroscuro.

Conforme a todo esto, podemos decir que la obra El milagro de San Marcos consagró a un joven pintor que tomando como punto de partida los presupuestos de Miguel Ángel y Tiziano, definió una nueva forma de entender la pintura.

ANEXO I: Hojas didácticas de los personajes

Me llamo DEIDAMIA y soy la hija mayor del rey Licomedes. llevo Aquiles es mi amante secreto y llevo un hijo de él en mi vientre, por ello no quiero que marche a la guerra porque si lo hace no verlo volveré a verlo más. Mis cabellos son rubios y mi vestido plateado.

Me llamo ULISES y soy un héroe que en participé en la Guerra de Troya. Todos me conocen por ser astuto e inteligente. Puedo aparecer disfrazado de mendigo, mercader,...

Me llamo AQUILES y mis padres son Tetis y Peleo. Soy un héroe que luchó en la Guerra de Ulises. Troya junto a Ulises. Todos me conocen por mi fuerza, mi rapidez y mi furia.

Me llamo DIOMEDES y soy el rey de Argos. Argos. Participé en la Guerra de Troya en el bando griego junto a Ulises.

Me llamo PERSEO y mis padres son Zeus Dánae. y Dánae. Siempre llevo un casco, un escudo y una espada con los que liberé a mi amada Andrómeda.

Me llamo ANDRÓMEDA y soy una joven muy bella de blanca tez y cabellos dorados. Durante mucho tiempo estuve atada a una roca, de la que Perseo me liberó para casarse conmigo.

Me llamo JUDITH, soy una heroína rica y hermosa y luzco preciados vestidos y joyas. Acompañada de mi sirvienta, corté la cabeza al general Holofernes para salvar a mi pueblo del mal.

llamo Me llamo HOLOFERNES y soy un general malvado de gran fuerza y astucia. Me enamoré de la bella Judith , pero mientras dormía en mi tienda, fui decapitado por ella.

Me llamo ABRA, soy una joven doncella y siempre sirvo a Judith. escondiendo Ayudé a mi ama escondiendo la cabeza de Holofernes en un saco.

Me llamo PARIS y soy el hijo menor de Príamo, el rey de Troya. Crecí como pastor y entregando una manzana, tuve que decidir quién era la diosa más bella.

Me llamo HERMES, soy hijo de Zeus y el mensajero de todos los dioses. Llevo siempre una capa, un cetro, un sombrero y unas sandalias aladas. Me encargué de entregar a Paris la manzana de la discordia.

Me llamo ATENEA, mi padre es Zeus y sabiduría, soy la diosa de la sabiduría, las artes y la guerra. Un escudo, un casco y una lechuza siempre me acompañan.

Me llamo HERA y mi esposo es Zeus, el más poderoso de todos los dioses. Soy celosa y vengativa, aparezco junto a un pavo y llevo una corona en mi cabeza.

Me llamo AFRODITA y soy la diosa del amor y la fertilidad. Destaco por mi belleza y siempre apareceré acompañada por mi hijo Cupido.

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