P. 1
Eduardo Gruner - El Sitio de La Mirada

Eduardo Gruner - El Sitio de La Mirada

5.0

|Views: 637|Likes:

More info:

Published by: En Ciernes Epistolarias on Sep 05, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/28/2015

pdf

text

original

Es preciso que nos acostum,bremos a pensar que

todo lo uisibl¿ está tallad.o en lo tangible, todo ser

táctil está protnetido

en, cierto rnr¡do

a la uisibikda,d,

1 que hay no .sólo enhe lo tocad,o y lo tocante, sitr.o tanbién entre lo ta,ngible 1 lo uisibl¿ que estú, incrustado
en
,í1,

un

e'ncaje,

un enca,ltalgarniento.

M. Mcnl¡¡.u-Poxrv

Quisiera empezar por hacer una afirmación que, por el momento, no puecle ser sino dogmática: históricamente, el arte ha servido . lo cual, clescle luego, no significa que pueda ser reducido a ello- para constituir lo que tne rtrevería a llamar :una memoria tle la especie, un sistema de representaciones que fijaia conciencia (y el inconsciente) de los sujetos a una estructura de reconocimientos sociales, culturales, institucionales, y por supuesto ideológicos. Qt. lo ata a una cadena de continuiclades en la que los sujetos pueden descansa¡ seguros de encontrar su lugar en el mundo.

La imasen -y en particular la imagen pi.ctórica, unicla desde sus inicios al religare comunitario promovido por

17

Eduardo Grüner

El sitio de la mirada

alguna clase de religión (aunque se sabe que, después de advenido el monoteísmo, la cristiana fue particularmente prolífica en tales operaciones)- ha sido, históricamente, un aparato aisual de constitución de la subjetiüdad colectiva y el imaginario social-histórico. En este sentido, su función de transmisión ideológica, con ser indudable, es subsid,iaria de su papel constructor de una memoria que busca "fijar", por la mirada, el orden de pertenencia y reconocimiento prescripto para los sujetos de una cultura' Un orden que Por lo tanto no puede sino ser, en última instancia, religioso: se trata de una operación en la que la aparente singulariclatlde la "imagen concreta" termina sacrificándose ala trascend,enciade la Idea (dominante) ' A través de la universalización de la memoria y el escamoteo del cuerpo matnialque ha dado lugar a la representación, se genera la abstracci,ónfetichizada que es la matriz y el soporte de la Ideología. Pero, por supuesto' este Proceso cle totalización no es unívoco: el arte siempre ha conocido contraprocesos d,e rles-totalización que combaten el fetichismo cle la memoria, y transforman los modos de proclucción estética en campos cle batalla entre la Imagen y la Materia. Enla cultura posmattrial contemporánea (en la cual se ha vuelto hegemónica una -para decirlo adornianamente"falsa totalidad" saturada de imágenes extffncrs que tienden a la eliminación de los conflictos singulares de la memoria' que desplazan las tensiones entre Particularidad y Totalidad), ¿es posible toclavía, para el arte, redimir el cuerpo seninsi.ble d.e la imagen, en su articulación con la construcc'ión tetigtbtede una política de la memoria histórica? ¿Puede el arte, en definitiva, atrapado como eslá en la "religión de la mercancía", entre los fetichismos complementarios del Concepto y cle la Imagen, recuperar el recuerdo (no de su

"origen" sino) de su comienzo, recuperarlo "tal como relampaguea en un momento de peligro" (Benjamin) que es el nuestro? El "ángel de la historia", ¿es todavía necesario, o se
Ira

ruelto

i.n posi,ble?

Insistamos: nada de lo dicho significa necesariamente qtre el arte haya estado por deJtnici.ór¿ al servicio del poder. Pero sí significa, qttizá, que el poder ha necesitado por deli'nición del arte para producer esa memoria. y para conservarla. Y no pueden minimizarse, en esta operación, dos momentos estrictamente complementarios: el poder de la Imagen (la Imagen como poder) y la Garantía Divina. Antes de la Modernidad, en efecto (al menos en Occirlente), la fiiaci.ón de la memoria colectiva es tarea de la lmagen. Sólo a partir de la Modernidad se instaura la compctencia de la Imagen y la Palabra. Pero la Imagen -como
l<¡ ha recordado agudamente Pierre Legendre- requiere rlc un Tercero (Dios, si se lo quiere llamar así) que sancion,c y garantic¿ la Verdad de la Imagen, que autorice la necesi' dadde su demanda al Sujeto. Ese gran Otro que oficia de (larante, es el que disuelve la materialidad concreta y corporal de la Imagen en el fetichismo de la Tiascendencia :rbstracta, que a partir de entonces es el moclelo ylamatriz de la sumisión a lo Absoluto. Sin embargo, en la Modernidad -según nos informa Nictzsche-, ese Garante ha muerto. Y el lugar vacío del gran ( )t.ro -segírn nos infbrma Marx- ha sido ocupado por la Religi<'rr-r de la Mercancía, que en nuestro fin de siglo (de milerrio, para colmo) satura todo el espacio de la Miracla. Y esto no constituye, contra lo que podría pensarse, una cuestión l)uramente económica o sociológica, sino que abre un verdarl<:r<r abismo de interrogantes sobre el lugar del gran Otro, <lc l¿r constitución de la Memoria, de las representaciones del ¡rodcr, cle la culpabilidad humana. Y por supuesto, sobre el

t9
18

Eduardo Grüner

EI sitio de la mirada

lugar del arte en la redención de aquella materialidad corporal subordinada, degradada, en lo que Lukács hubiera llamaclo la i.nsuborrJinación de lo concreto contra la Abstracción. Y si se me permite, voy a intentar desplegar al¡¡rnas cle estas cuestiones, de manera un tanto desordenada, mediante una referencia Personal.

Es decir: a la manera de San Anselmo y de los filósofbs

meclievales que buscaban las pruebas empíricas de la existencia cle Dios, pero desde luego en sentido contrario, Pri-

1. El dilema de Job, o lo sublime en Auschwitz
Hace algún tiempo, Laura Klein me confrontó con lo que podríamos llamar el "examen deJob", un examen que permitiría meclir el grado de fe o de escepticismo del examinado, y que aquí voy a dar en su versión simplificada de

mo Levi se plantea aquí un problema filosófico, incluso metafísico, de primer orden, y que constituye un dilema aparentemente irresoluble: no hay lugar en el Universo para dos absolutos, y puesto que Auschwitz sin ninguna ducla ha existido y sigue existiendo -el propio Levi es testigo y mártir de su existencia pasada tanto como de su continuidad en la memoria-, el olro absoluto que es Dios tiene
que ser una mentira, o al mel-Ios Auschwitz es la prueba cle su clesaparición, de su mlrerte, o tal vez de su suicidio: como si clijéramos, la demostración material que le faltó ala intuición anticipatoria de Nietzsche. Por supuesto, el dilema -como todo dilema- abre más preguntas de las que puede responcler. La primera, y más ol> via, es: ¿en qué sentido y en qué meclida se puede hablar de Atrschwitz como de un absoluto? En un momento volveré, supongo, a esta cuestión. Pero antes quisiera remitirme a otrú cuestión: Leü agrega alápiz (a la manera de un aftenhought, como clirían los ingleses, y quizá c<¡n la intención de que su ducla no formara parte del texto definitivo) algo que justamente se presenta como una aacilaci'ón, que corre el riesgo <le desestabilizar su afirmación previa; en efecto, ese silogismo previo -"Existe Auschwitz, por lo tanto no puede exis[ir l)ios"- no eslá construido como un clilema, sino como una c¿rticlumbre lógica. El término "dilema" recién aparece en el agregaclo alápiz: es como una súbita ocurrencia, por la cual se instala la obcecación (trágica, en cierto sentido) de seguir
buscando, aun sabiendo que no se encontrará.

Leolígico. La pregunta rezamás o menos así: ante el castigo desmesuraclo que Dios propina aJob, hay tres y sólo tres posibilidades: o bienJob es verdaderamente culpable l responsable, y por ende merecía el castigo; o bien Dios es perversamente injusto; o bien Dios zo es omnipotente, y se ha equivocado; ¿qué respuesta elegiría usted? No voy a revelar cuál fue zrzi respuesta' porque ahora no viene al caso. Pero me pareció pertinente presentar esta cuestión para introducir algunos problemas que se me presentan con el arte de este siglo, y para los cuales, desde
mu lt iltle ch oice

luego, no tengo resPuesta' "Existe Auschwitz, por lo tanto no puecle existir Dios", clice Primo Levi en su entreüsta con un periodista italiano, Ferdinánclo Camon. Descle un punto de vista teológico la afirmación parece, hay que decirlo, un tanto banal' El entrevistador aclara, sin embargo' que en el texto mecanoerafiado Levi agregó a lápiz lo siguiente: "No encuentro una solución al dilema. La busco, pero no la encuentro"'

Ahnra bien: en alguna otra parte, Levi ha escrito una fr-ase que muchos hemos citaclo, alguna vez, ala ligera, sin ¡rroblematizarla demasiado, y que dice aproximadamente
21

20

Eduardo Grüner

El sitio de la mirada

que Auschwitz no d¿be ser comprendido, porque comprenderlo es ya-justificarlo. Una frase, entre paréntesis, que pareóe situar a Levi en las antípodas de ese otro gran pensador -judío, Spinoza, que solía decir: no se trata de reír ni de llorar, sino de comprender (si bien es cierto que Spinoza agregaba: claro que, para llegar a la comprensión, hay que atravesar la risa y el llanto). De todas maneras, ahora, en esa entrevista póstuma (o, mejor dicho: en esa ocurrencia agregada alápiz y motivada por la lectura de la propia clemostración de la inexistencia de Dios) Levi admite seguir buscandr¡ esa solución, esa

reconocer, con el propio Benjamin, que la cultura es ya siembarbari.e? ¿Renunciar a comprender, Ntre, y simultáneamente, no será dejarle las razones al enemigo, no será hacer de ese campo de batalla, como se dice, campo orégano? Y, sin embargo, parece haber algo más, algo que desborda estas sensatas admoniciones que nos hacemos, y

comprensión. ¿Se trata de un contrasentido? ¿De una inconsistencia? ¿De una semiinconsciente autocrítica? ¿Teme Levi, tal vez, que su alegato contra el entendimiento de Auschwitz sea interpretado, digamos, sentimentalmente, como un arÉilrmento contra el saber y la racionalidad, un argumento que, por vía de un recurso a la afectividad, la emoción, incluso el horror y la angustia, termine en una actitud de resignac'ión ante lo inconcebible y lo impensable? ¿Por qué, entonces, no habríamos de intentar comprender, cort la a¡rda del mismo Primo Levi, lo que nos sucede? ¿Renunciar a comprender Auschwitz no será retroceder ante el espanto que nos causa la intuición, arriesgada por la Escuela de Frankfurt, de que es nuestro Fo|io pensamimto (quiero decir: el de ciertas formas de la Razón moderna, y no el de no se sabe qué delirio irracional o psicótico) el que ha hecho posible la muerte de Dios tanto como la existencia de Auschwitz? ¿No será que, al establecer el imperativo categórico mmal de no comprender Auschwitz, estamos tratando desesperadamente de preservar la pu.reza incontaminada de la Razón, en lugar de asumir el riesgo de admitirla como un campo de batalla en el que nada está decidido de antemano, en lugar de

que es necesario mantener contra viento y marea, pero sin descuidar que hay, efectivamente, algo má's. Algo cuya mera comprensión, cuya completa reducción a una inteligibilidad que lo haga posible, quizá corra el peligro de trivializarlo. Es cierto que no es la primera vez que, después del nazismo, aparece esta idea en la pluma de un gran pensador. Vale la pena recordar aquí, ya que mencionamos a la Escuela de Frankfurt, un igualmente famoso epigrama de Adorno: después de Auschwitz,yano se puede escribir poesía. Nuevamente, no se trata tanto de un imperativo moral como de la identificación de un límite:el límite mismo de lo human<¡. Adorno no dice, literalmente, que no es posible
fuicerpoesía, o arte, después de Auschwitz. Lo que dice es que,
si Auschwitz ha mostrado que se pueden traspasar los límites

rle lo que ingenuamente tomábamos por humano, entonces a la poesía y al arte -que también ingenuamente tomábamos como lo más sublim€ que era capaz de producir la humaniclad- sólo les queda la mala fe, o bien la asunción desespera<la y désesperante de su propia inhumanidad. Después de Auschwitz, a la poesía y al arte sólo les queda la recurrente, inútil, tarea de Sísifo: hablar incansablemente de lo ind¿ci'bl¿. O, como decía un personaje de Samuel Beckett, el escritor al qne Adomo quiso dedicarle su TboríaEstitira:"No hay nada que rlecir, pero es necesario seguir hablando". Yde todos modos -lo rlice también Beckett- ahora ya no queda mucho que temer.

Curiosamente, esta "indecibilidad parlanchina",

si

22

Sin embareo. y Dios. esta distancia entre la imposibilidad del pensamiento y el deseo de una búsqueda de la palabra que la exprese. o bien Dios es injusto. siempre potencialmente redimible: se trata de algo más inimaginable.uto ert efecto. Es. Dios es perfectamente compatible con Auschwitz? Puede ser.. se trata de una culpa traslaticia. es la definición que daba Ka. que nos lleva de r. que entre sus múltiples. de la que ya no queda ni el espíritu ni la letrir.. esa experiencia de lo real que sólo puede atisbarse. moral. que produce lo incomprensible: lo que es demasiado grande. como Primo Levi. del desierto. t:omo posibilidad: "Me refiero -dice-. como es sabido.ropósito del dilema de f. pero es una respuesta demasiado simple. en(ollccs. sólo que Dios le lrirslacla la responsabilidad a é1.icular desde su propio título: me refiero. política. incontrolables. Es. o bien Dios no es omnipotente. inaceptable desde cualquier perspectiva "humana". ¿Por qué es imposible. en el arte. a la angustia.ambién vacila: no sabe si clebe o no debe comprender. al problema de en(:()ntrarse con que se está pagando la culpa de haber nacirlo". en última instancia. Allí. es lo infinito. Pero entonces. sirro que la obscenidad de Auschwitz le ha quitado el rlcrt:cho a la palabra. y que para los argentinos tiene una resonancia ¡rirrt. Proceso. l'olqtre comprender sería talvez tener que aceptar la pervcrsi<in de Dios.ibro de Job. es de<:ir histórica. el señor K. desde luego. lo 'inltumano. En el Universo. pensado. rnás abst¡l.e nuestro siglo? ¿Que. Llna r'onclusión posible a ser extraída de esa novela cle la Culpa ¡ror excelencia. nuevamente. es la furia de los elementos desatados.nposible experiencia de lo sublime en lo real. hecha pura materia en r k's<:omposición. ¿Diremos que Auschwitz puede tener lugar en esta cadena de lo irrepresentable? ¿Que Auschwitz es parte de 1o subli.ido. se ¡rrccipita sc¡bre la segunda: Dios es perversamente injusto. por supuesto. lo absoluto: es "el espanto de los espacios siderales" del que hablaba Pascal. Notable cadena asociativa. del océano. demasiado inabarcable para ser. . la representación de lo irrepresentable. más insoportable.ll de un concepto al que ya hemos aludido: el de lo sublime. la conclusión se impone: la culpa es de l)ios por haber engendrado al Hombre. encarnada en lo que algún autor ha llamarlo la irredimible obscenidaddela Ley. En la Naturaleza que nos rodea. Quiero rlccir: aunqlre por razones obvias no esté planteado así en r:l l. lo impensable. en términos tradicionales. la de la culpabilidad responsable del Hombre. esta que puede poner en serie el arte. más aún: la presentación (o la presentificación) de lo impresmtable. ideológica.Eduardo Grüner El sitio de la mirada puedo llamarla así. podría decirse -aunque Levi no lo menciona-. que es la culpa de haber nac. infinitas interpretat iones ha podido ser leída como una alegórica teología rrcgativa. por lo tanto. aunque sea especulativamente. de la ¡rórdida del Paraíso. La primera respuesta. se asemeja 24 . ¿por quién? por Dios. [. No se trata del pecado orieinal de los cristianos. puestas en el lugar del judíoJob. es la expresión de lo inexpresable. Lo sublime.rrelta a la pregunta inicial: si Dios pertenece al mismo mttndo que Auschwitz.s como clice Adorno: no es tanto que Dios no exista. es la inmensidad de la montaña. La primera respuesta nos resulta. muy incompletamente. en el arte? Porque está ligada al Terror. de Franz Kafka. de la que también hablábamos a p.r lil. Levi no deja de plantearla.evi. Dios. se hace tolerable la i. o bien todas las víctimas. insoportable.m¿ d. de haber sirlo engendrados como especie. Por la mediación de lo sublime estético.is. lil término "obscenidad". l. t. eran culpablesy responsables. el Terror de lo absoluto.

por <'j<:rnplo. confirma lo que siempre deberíamos haber sabido: que la metafísica sólo puede realizarse en la putrefacción de la materia. se podría decir que el arte no es la expresión del sen- Talvezsea esto lo que Primo Levi y Aclorno. en la pintura..'. la historia y la ciencia. en Kafka o en I |r' <' kc tt. en el que no podríanros dejar de percibi¡ oscuramente. Pero mucho antes r¡rrc ellos. "Ese crimen llamado Arte. Es.¿rcan traduce: "El arte es una barrera externa que impide cl acceso a un Horror fundamental". sino una huida del sentimiento. en donde la Verdad y la Belleza llevan la marca de un Goce del cual nada queremos saber. con su homogeneización de las víctimas que las lleva hasta su borradura en la nulidad total. justamente porque (:se no-querer es la estofa última del Deseo. un retroceso. )/ l. estén intentando decirnos: que si hay un imperativo ético para la poesía y el arte -y podríamos agregar' por q. sino el puro yermo.. Dice: "Quizáhaya sido falso decir que después de Auschwizya no se puede escribir Poemas' Lo que en cambio no es falso es la cuestión menos cultural de si se puede segtir uiuiend'o clespués de Auschwitz.". Son. siempre a punto de derramarse en un 26 . en la liter irtr¡rA. < omo el arte suponen el acercamiento a un Horror inde<:ible. apostrofa Nietzsche. Y a decir verdad. lirniento.c para defendernos de la muerte". la de que tanto el psicoanálisis ble.Adorno se reprocha el haber sido incluso demasiado blando. campo de batalla entre la civilización y la c<>n barbarie. "Tenemos el iu l." Pero. avancemos. parafraseando a l. cada uno a su manera. confirma la teoría filosófica que equipara la pura identidad con la Nada' Es clecir. que encontramos en Joyce. entre lo humano y lo inhumano. de lo que en él ¡rrrdiera haber de insoportable y que el arte permitiría siml><¡lizar o. "sublimar". ya que Auschwitz.p€ro guardarse muy liien dé" encontrarla. la Nada radical. a la presentación de lo impresenta- 2. cuyo personaj e nada azarosamen te llamad<¡ -El Inntntl¡rable testimonia la persistencia de un Deseo sin objeto . Kant decía que-iustamente basta poner una balrr:ra para poder aerlo que hay del otro lado: el arte del siglo XX que realmente me interesa es el que (en contra. como suele decirse.". F's la reivindicación simultánea del anhelo y la imposibilidad: y ya sabemos muy bien lo que nos advirtió Freud sobre la satisfacción del Deseo: que es siniestra. justamente' a lo sublime a la representación de lo irrepresentable.. Esta relación que acabamos de hacer Freud tiene algunas implicaciones inquietantes por su nc¡vedad radical: primero.es la de no dejar de bu'Scar esa representáción"'. la huella de los pasos (llrc nos llevaron hasta el borde del abismo.)liot.Eduardo Grüner El sitio de la mirada en su referencia. Pero es una huida. aunque ya rro lraya nada que decir. ni siquiera. el empeño porvolver locaala leng-ra para hacerle decir lo indecible..té no. Pero poder representarse. r r¡rrlrlo declara: "Es necesario seguir hablando. en su Dialécti'ca Ne' gatiaa. a la filosofía. esos cuerpos irrcslables de Bacon. pocler imaginarla perversión de Dios sería por supuesto mil veces peor que admitir su inexistencia. porque ese espanto absoluto e infinito privaría a la Humanidad del más mínimo atisbo de esperanza: allí no hay más. de la ilusión en un retorno alapureza neoclási( rr (lue es más propia del "realismo de Estado" de los totalitrrrismos) se hace cargo de la contaminaciónde la Belleza ¡ror las llagas de aquel Horror fnndamental.

en su práctica. <lr: trn cuestionamiento de los vínculos del sujeto conla po/is. Ellos saben. de la Imagt:rr y de la Palabra.. el de Marx y el de Nie tzsche. de la que cierto arte.re tas ya canónicas-. no podrían haberse puesto en acto en otro siglo que en el del psicoanálisis. en el nuestro. la claroscura claraboya abierta sobre lo siniestro de los expresionistas. Toclas estas clntaminaciones que de-jan ver lo que hay del otro lado de la barrera que hemos puesto Para sePararnos clel Horror. recusando -como lo hizo el propio Freud. es esencialf ncnte trágica: la tragedia es el género estético paradigmáti< r¡. Ia matriz cultural perdida de los discursos más críticos <k: la modernidad.lll-a. sino también Lr luciclez implacable que no admite consolaciones fáciles :urtr: la catástrofe subjetiva implicada por una modernidad r¡rrc ha asesinado a Dios. El arte del siglo XX es.. que en su propio origen mítico haya un acto catastrófico que es la causa misma clel Deseo.¿tmente antes de é1.. trn experimento antropológico. que ha volteado de su l. En los tres. sin() en el sentido más amplio. se ha hecho cargo mucho más de lo que la crídca estética es capaz de reconocer: es la que dice que. La materia de ese conflicto.Eduardo Grüner El sitio de la mirada estallido de carne desgarrada. por supuesto. y lo que la instituye no como conteniendo sino como siendo un malestar: es esa dimensión señalada por Freud la que enuncia Walter Benjamin como la consustancial solidaridad entre cultura y barbarie. o presient('n -como lo explicita Freud lleganclo nada menos que a Nrrr:vaYork-. Quiero recordar aquí otra frase célebre de Freud. no el Conocimiento sino el falso optimismo positivista un saber sin límites. las clesconcertantes atonalidades de Schoemberg o Alvan Berg.. la posromántica fragilidad de la relación entre palabra e imagen en Godard o enJohn Cassavetes. es lo que hace de la obra de cultura un síntoma. Es. pero también más profundo. lo sabemos.. ante toclo. o de escaparse viscosamente de la vida por el agujero del Grito mudo cle Munch. con su lengua y su cultura. En el r ('crlrso a la trageclia por estos tres "funcladores de discurso". Son. sino de llevar lr:rst¿r las últimas consecuencias \a crisis (¿de dónde más ¡rroviene el término de "crítica"?) para reconstruir la esper. se hace se ntir no sólo la importanci¿r rle la ficción como vehículo de la Verdad. la "basura del callejón" -como él mismo la llama. causa perdida desde siempre pero eficaz en sus retornos insistentes.no la Razón sino las ilusiones sin porvenir de la religión racionalista. no en el sentido estrecho de la explícita tematización ¡rr'<>pagandística de lo político por el arte -lo cual casi sicmpre lo ha conducido a la más mediocre banalidad-.. y es la que el mejor arte del siglo intenta sostener. Que en la cultura haya una dimensión constitutivamente crim'inal. que ha provocado el retorno de los cuerpos reprimidos por la historia.izante en una armonía eterna.urz¿r sobre las ruinas de la ilusión. Ese combate no podría de-jar de ser polilico. en el cine. el de Freud.rono a la Conciencia. ¡ror las representaciones del mundo y del sujeto. cultura es el producto de un crimen cometido en comúñ". pero inmerliirt. se trata no de retrot crlcr tímidamente hacia terreno más firme.. la casi imperceptible tensión hacia el silencio de Cage. que están trayendo la peste al mundo: saben (f uo no lnay "ctrra" del mundo que no incluya este carácter <lr: 28 . en la música. un campo de batalla En él se juega el combate 1.deslizando su hedor entre las notas exquisitas cle la trompeta de Miles Davis. la desarticulación de las certidumbres espacio-temporales en Orson Welles. cs de cir. crr cstos tres "maestros de la sospecha" -para utilizar esas ctirlr. nolaBelleza sino la creencia nart ol. en el siglo que nos ha acercado más que ningún otro al borde mismo de una política de lo insóportable.

A ese desencuentro. constituye junto a Groucho Marx la metáfora más perfecta del suieto clel siglo del psicoanálisis: la metáfora de la sustitución del sujeto trágico por el sujeto cóm'ico. como achatado por el peso de urfa realidad aplastante en la que sólo se puede sobreüvir por la rápida verborragia chistosa' O talvezsea Buster Keaton..Eduardo Grüner El sitio de la mirada nacla sucediera. pegado al suelo. "debe ser por eso que se parece tanto a é1". con sus bigotes pintados. del que nada certero puede predicarse. ridículo en su desconcierto ante la catástrofe. en permanente deslizamiento. La Peste es a Tebas como la Verdad a Edipo. a su propia época trágica. Porque. su manera ridícula de caminar con las rodillas dobladas. Es ese sujeto de identidacl inestable. Porque sino -y esta frase no es de Freud ni de Marx ni de Nietzsche. su chaqueta de mangas demasiado largas. con su propia historia). a su propia imagen. esta posición incómoda de un sujeto que no termina nunca de acomodarse a su propio nomlrre. es decir el suieto incómoclo dentro de sus ropas. de una impotencia del suieto para encontrarse con su ¡rropio cuerpo. la culturay la política del siglo XX. esa cultura y esa política -como sig. claro está. a quien no caprichosamente eligió Samuel Beckett como protagonista de su único film (llamado. pestilentede la cultura: ninguna sociedad. en t:lecto. que entcndamos ese chiste en el sentido freudiano de un síntorrra. de Napoleón Boiiagarte. y en clonde un hombre interpela a <¡tro diciéndole: "Es verdaderamente asombroso cómo se parece usted a Fulano" "Pero.riendo la asombrosa predicción de Marx de que la historia se produce una vez como tragedia y olra como farsa. quien nos enseñó que hay en el capitalismo algo de irresistiblemente cómico (a condición. la materia del arte del siglo XX. Marx lo había histonzado-en el senticlo de que le da rrna cierta fechabilidad a la constitución de sus síntomaslrajo el rótulo de la "alienación" capitalista. a ese malentendido. esta es srr verdadera tragedia imposible. Sin embargo. es el último recurso del arte en un siglo que ha perdido el sentido de la tragedia). Parecería que si hay un Marx que ha terminado triunfando y dominando el arte en el siglo XX no es tanto Karl como Groucho. cuando está basada en (son palabras de Marx) la "lr¿rnalidad" superficial del fetichismo de la mercancía. se tranquiliza el primero. Fue Marx. "Ah". Este lugar cómico. Hay que insistir en que esa materia es política. como lo sugiere Freud. ¡Si yo say Fulano!". pueden pretender conocerse a sí mismos sin pasar por la contaminación. en efecto. Tragedia y Peste son. Buster Keaton. como en ese chiste ejemplar del propio Groucho Marx.no es trágica: es paródica. Y 30 31 . como si el origen de la comicidad es la impotencia para asumir la rcalidad trágica de una situación. Cómica -es decir: r opetición de lo trágico bajo la forma de la parodia. digno de figurar en la galería de chistes-judíos de Freud. la cultura y la política del siglo que ha prodigado las mayores tragedias colectivas de la historia.es la ¡rretensión del capitalismo de ser una época seria y profirnda.. como ningún sujeto. en ese proceso de desimplicación entre el sujeto y el rnundo. responde cl interpelado. pero que se hace el distraído. Como si diiéramos: la trage<lia del siglo XX consiste en la imposibilidad de la tragerlia. de desencuentro entre la conciencia y el cuer¡lo. la repetición paródica. que para el psicoanálisis es constitutivo de la división estructural del srrjeto. con su rostro pétreo que mira con una suerte de azorada impasibilidad la sucesión de desastres en el mundo que lo rodea. F'iIm: la tautología irónica. pues. de no coincidencia entre el sujeto y los espacios <le su deseo.la política es la tragedia de una época que ha perdido a sus dioses. precisamente.

se (des)encuenffen a sí mismos. el trabajo improductiuo. r c¿rusa de. En tanto manifestación de rrrrir utopía del Deseo. "alienación". característica de la época de las vanguardias. también. artística aparece. y en el de Freud. la pobreza de una realidad enfalta. adquiere allí toda su dimensión de "retorno de lo reprimido": en eljuego sin reglas visibles de la "asociación libre" de los dadaistas o los surrealistas. ha recorrido un largo y sinuoso camino en el llamado "marxismo cultural" del siglo XX. Adorno ve con lucidez que la vang. Adorno advierte. tietr<: la posibilidad de instalar una "dialéctica nesativa" en la rf uc no se trata solamente de un juego caprichoso del signif i<. las "asociaciones libres" de la obra revelan rrrr trabajo del inconsciente que produce un pensamiento tr':rnsformador y crítico de las ilusiones y las certezas del Yo solrreadaptado a la realidad. se transforma en "pre-apariencia" y en "memoria :rrrt. sino en cl <le un deseo secuestrado por la fetichización capitalista. demás está decirlo: en la era del sujeto cómico y de la subietividad escindida. recurriendo a la ir onía trágica.Eduardo Grüner El sitio de la mirada cómico es también que las víctimas de esa banalidad no sean capaces de reírse de ella.-justamente. Al contrario: es esa propia praxis estética la que aprendió muy pronto. al denunciar la banalidad de la cultura en la época del fetichismo mercantil. premonitor irrrncnte. los que más han hecho por devolverle a ese término hegeliano su densidad histórica y material. a reírse de sí misma: la actitud desafiantemente lúdica e irónica de las vanguarclias históricas ¿no apunta simultáneamente en el sentido de Marx. no en el sentirlo cle esa falta constitr-rtiva que es el origen del deseo. ¿hasta dónde llega este poder del arte? Contra la srr¡rrresta confiantza ingenua de Benjamin en el potencial "lilrcrador" cle las nuevas tecnologías estéticas que sabotean l¡r nrnseificación de la cultura.rardista "obra de arte rrrrt<inoma". a pesar -o quizá. Intentos serios y actos fallidos. incluso caprichoso. irreductible a toda tolrrlización. del significante reclama su derecho a sustraerse a las imposiciones de la realidad alienada de la eficiencia mercantil. Esta palabreja. como una empresa trágica en su comicidad. como él la llama. al asumir el valor del chiste como síntoma del desencuentro del su-jeto con stt propia Palabra? La paradigmática polémica realismo/modernismo. la obra vanguardista muestra.¿rnte: la singularidad de la obra. si el sujeto f rro cstuviera tan enajenadamente reconciliado con su rrrrrndo presente. la posibilidad de que incluso la obra de vansuardia 32 I . una interpretación totalizadora de la praxi. La obra de arte autónoma.justamente no le permite al sujeto csrr fbrma crítica de comicidad que sería la de reírse de su ¡rropia falta. sean también los autores de los dos únicos intentos serios de construiq en nuestro siglo.uelva a hacer de la obra del arte una pant:rlla para proyectar las concepciones del mundo en pugna. Y no debe ser en absoluto azaroso que esos dos autores. una teoría estética.icipada" (las expresiones son de Ernst Bloch) de lo que tnlúa ser el sujeto reconciliaclo con su Deseo. de la experie ncia fra¡. en los albores mismos del siglo. y el principio del placer se levanta como crítica insobornable de un principio de realidad funcional a la dominación ideológica' Contra el llamado cle Lukács a un regreso a cierto realismo totalizador que r. Cof ul() en el sueño.mentada y de los fetichismos económicos y políticos. alienaclos de su propio humor. Pero. está por esa misma singularidad en estado de )ormanente tensión con la universalidad del Concepto. (luo -por la promesa de una satisfacción plena que no porlr ía sino ser siniestra.su elitismo impugnador del sentido común. a la memoria impugnadora de su propia trarlit:ión. desde Lukács hasta Adorno. por ( ()ntraste.

Pero quizá ¿quién sabe? esto esté comenzando a cambiar. El siglo nuestro es también el siglo de lo que Marcuse llamó "colonización del Inconsciente" o "desublimación represiva". esa fascinación por las oper . 3.r r i('r'tos autores del siglo XIX..rt i< rrrcs de compraventa se llamaba feticlúsmo de la mercanr /. pero también de su propia existencia como sujeto. O.r. t'¡r r¡r(' cl término hace rato que ha sido superado) los ob¡r'los <l<: compraventa -esas mercancías-fetiches de triste )+ 35 .r lrr <rtra idea.r irlr¡l¿rtría del objeto impedía al sqjeto percibir la intrinr. "sociedad". a su vez' no enmarcar este concepto en la estricta dependencia que existe hoy entre lrr idea que tengo de los medios masivos de comunicación. en el cual el suieto se libera de toclo deseo y por lo tanto de todo conflicto con su realidad. l)irra designar el proceso de índole religtoso por el cual l. "cultura". apoyándose en ese mismo potencial tecnológico. Es imposible para mí. dominan al discrrrso dominante en nuestra sociedad: las ideas de mercado y <l<: tlemocracia. Si ello ocurriera. etcétera). Aquí se trataría de invocar. tiene la posibilidad inédita de apoderarse de la obra cle vanguardia para ultimar el proceso de fetichización al mercantilizar la lógica misma del Inconsciente. al realizar imaginariamente en la actualidad del mercado la utopía del deseo imposible. La primera -no hace falta insistir en ellor onstituye el operador ideológico privilegiado y casi excluyr'rrt. a propósito de las imágenes cle los medios masivos de comunicación.red cle relaciones sociales de ¡rorlu'y clominación que habían hecho posible la producI ron y ¿rcumulación de objetos para compravender. la cadavez más ubicua industria cultural. que desde San Agustín hasta Sartre sirve para designar una forma del goce por la indiferencia.. El arte. "Estado". hoy reina por sí solo hasta el l)unto que ha logrado subordinar a su propia lógica global .c del así llamado "capitalismo tardío". en honor a la brevedad. "luclla de clases". al cubrir con un tejido de imágenes las faltas insoportables de lo real. por el hundimiento en ese "sentimiento oceánico".rr lrr rlos años para renovar el stoch de programas y dirigenl('s (lue consumiremos en los siguientes dos años.Eduardo Grüner El sitio de la mirada termine cayendo en la ilusión "narcisista" -digámoslo asíde sustituir a la realidad que empezaron por contradecir en su alteridad utópica. y ()tras dos ideas que.rr ri¡rocas muy pretéritas. el tedio. una operación que sería imposible sin los recursos de la creatividacl estética. para indicar la puesta del inconsciente al servicio de la alienación. que como sabemos actualrn('nte designa ltrincipalmenúe (aunque no solamente) al su¡rlr nrcrcado "político" al que acudimos aproximadamente r . ttna categoría que tradicionalmente tiene un importantísimo estatuto teórico en el pensamiento occidental: el concepto de al¡uryimiento. Y no necesariamente para bien. la de democracia. un operador t¡rr<: si hasta no hace mucho tiempo tenía que competir ( ()u otros que reclamaban con cierta legitimidad ese lugar ¡rr ivileg'iado (por ejemplo. utilice este anacronismo. como lo llamaba Freud. y más allá. l'. sin que ¡rol srrpuesto hayamos tenido más intervención en la elaIronrr:i<in de esos programas y la selección de esos candidatos. y por lo tanto de su propio dolor. en las que la gente todavía leía . <l<: Ia que tenemos en el proceso de producción y disIr ilru<:i<in de los prnductos que adquirimos en e\ shopping.rrLr -y a veces sangrienta. si se quiere darle una dignidad filosófica mayo¡ el concepto de tedio. si puedo decirlo así. ( lrmc¡ en estos fiempos "posmodernos" (se me disculp.u il (llre .

el consumo de represen- taciones es w insumo para la fabricación de los sujetos que corresponden a esas representaciones' Bastaría este razonamiento breve para entender la enorme importancia política-en el más amplio sentido del término.tiene.a a afirmar: primero. por supuesto.rrl. y por lo tanto de transformarlo. claro esüí) es la del cuarto ídem donde el ciudadano v. La lrr nn('r'¿r (seguramente tranquilizadora para muchos) es r¡rrl rlc realizarse este sueño massmediático de completa lr.r irrrlrrstria cultural massmediática -y que hoy.y como la mayoría de las imágenes tienen la fastidiosa costumbre de colocarse en el lugar de los objetos para repraentarlos. de un nnrr¡rlo como pura uoluntad tle representación-si me permitr. ha realizado en forma paródica el sueño memclria. casualmente. ctJyo consumo indiscriminado y "democrático" (ya que la Ley que preside su elaboración.rr l¡rrrlarme respetuosamente de un famoso título de 5r lro¡rt:nhauer. O.e otro enigma que el cálculo preciso de la ecuar rr¡lr r¡lcrta/demanda. en la medida en que problerrr. esta se da en el campo de las representaciones antes que en el de los conceptos.t . k. Esa opacirl. err lor ilrr. no r'¡rrcs<:nt. segundo' que todo este galimatías que sin mucho éxito estoy tratando de desentrañar nos conduce peligrosamente de regreso a la cuestión de los medios de comunicación de masas. rlorrrkt la única "oscuridad" que existe (puramente meta{'x. que si todavía existe hoy algo parecido a lo que en aquellos tiempos pretéritos se llamaba "lucha ideológica". directamente.rlrl<:cc la equivalencia e intercambiabilidad de los ciurl. si se qgiere ¡rcrrsrrrlo así.ados y tal vez irrepresentables.r l¿r inmediatez de lo aparente. ' 1. ya que toda ¡rr . cómo no verlo.postula a su vez su pro¡rio srrcño. aunque sean muy pocos los autorizados a elaborarla.r "lrlrlca global".sino que conforma subjetiuidades. Pero podemos ir todavía más le-jos.Eduardo Grüner El sitio de la mirada l.r l¡r rlc las imágenes en el mundo de las comunicaciones-. del correlato un mercado "transparente" en el que rro cxist.ursl):lrencia quedaríamos inmediatamente eximidos de. r:sa inquietante extrañeza ante la sensación de que el ttrrrr¡rlo guarda secretos no dichos y talvez indecibles. varias consecuencias. o de una democracia igualmente "tr¡ulsl)¿lrente". ¡rr lr.rrl¡rr¡os -semejante a la de las mercancías en el mercado ¡ . en la llamarl.rliz. el sentido de que -puesto que por definición el vínculo del sujeto humano con su realidad está mediatizado por las representaciones simbólicas-. Se trata. no sorprenderá a nadie que me atrer. y esos pocos se llaman. introduce una difnen| //. ('D cl mundo. relresentantes). para ser más precisos.r( l() de la idea de como corresponde a una constitución republicana' es igual para todos.rr¡lis <le incapacitaclos para.r rl<:Jrositar su papeleta.son fundamentalmente (cuando no exclusivamente) 'imágenes.que tiene la industria cultural. la penosa tarea de interpret.-total.rrrtiiuto clel sujeto trascendental. esa fábrica de sujetos un'iuersales que es l'cr'o esta idea de una comunicabilidad total. ya que una de las dos operaciones más extremas y ambiciosas a que puede aspirar el poder es justamente la de fabricar sujetos (la otra. de unir ll'iutsparencia absoluta en la que el universo de las irrriigcnes y los sonidos no representa ninguna otra cosa rrirs (llre a sí mismo. es eliminarlos). En efecto. representaciones. desde ya. cuyo consumo no se limita a satisfacer necesiclades -reales <r imaginarias. y. no comunicados y .rr ll rnundo. lo r. de eso que Adorno y Horkheimer etiquetaron como la indr¡stria cultural: una industria que tiene la muy peculiar característica de proclucir.'uelve parcialmente opaco.rlti< a de la interpretación. en la que un espacio público universal r'¡t. su propia utopía "tecnotrónica". que es la utopía dela comunicabilidad.

aulonomía relati¡. rro comunicado en el murmullo homogéneo de la comullr¡ ¡tt iritl. 1. y sobre todo. ya que ni lo que llamamos lo que ni dacl" es una categoría de definición tan evidente' opuesllamamos "ficción" es tampoco algo tan eúdentemente to a lo que llamamos "verdad". sino una pura presencia de lo representado' una pura del poder obsceni.".t"ru-os clarle a este último término' Justamente' nr()numentales narrativas teóricas de un Marx o un Freud la idea de que las grandes producr iorr<:s ficcionales de las sociedades (llámense ideología. Como diría el propio Freud.ttra de ficción.r ¡rrrrmesa de una satisfacción plena de la necesidad de ntlu'tses particulares lr r 38 J9 .. sino solamente . lo q. la autonomía de la obra de ¡u t(' (:s. por ejemplo.pr.rr.que no es otra cosa que la obscenidad en la mostránclose al mismo tiempo que aparece disolverse ffansparencia de las imágenes fetichizadas' Pero la icleología massmediática de la comunicabilidad a dene una segunda consecuencia. no significa en absoluto que todas las construcr rr )n(:s liccionales tengan el mismo aalor crít'ico.r" q. lo no representado en los bordes de sus imágenes. en la que quiero detenerme un momento' la ficción' la de la clisolución cle los límites entre la realidacl y Me doy cuenta de que esta es una a'firmación extraordina"reali.lo inconsc'iente' Ahora bien: las icleologías massmediáticas de la transparencia y de la perfecta comunicabilidad' de un mundo .o. La singularidad enigmática de la obra de arte.iament.riva" o a la "colonización de la conciencia"' puesto que de lo que se trataría aquí es de mucho más que eso: y por se trataría cle la lisa y llana eliminación del inconsc'iente' haNo consiguiente d'e ta liquidación de la subjetiuirtad crítica' bríaya"otra escena" sobre la que pudiéramos ejercer la sade nu purunoia de sospechar que en ella se tejen los hilos una imagen que aparece como síntoma de lo irrepresentable.Eduardo Grüner El sitio de la mirada juega en altalvezincomunicables. de escuchar en ella lo no dicho entre sus ltrrcrrs.ión . de que hay algo que se inmediatas' gutna otra escen&que la de las representaciones á. int'rlrrctible a la comunicabilidad del Concepto.rr¡rrt'llzrs en las que pueda encontrarse la marca de un conf lir lo t:<>n lo que se llama "realidad". la aeftlsd tiene eslt ut:!.rr rr'¡rrcsentaciones dominantes de lo real.. lapsus o alucinaciones) no son.re se llama -ya sea en términos ampliamente epistemológicos o estrictamente psicoanalíticos. si lo hacen de manera "inconsr rlrrtr:") de devolverle su opacidad ala engañosa transpa¡ r'rrcia cle lo real. l<r ctral significa. Dir lro lo cual. y que sean por lo tanto r. en el ¡r'rrtirl<r mlgar. estas ideologías parecen volver de Escuela de la hasta las más apocalípticas previsiones Frankfurt sobre los efectos de la industria cultural: por "desublimaejemplo.in . ment'iras.d'ad. l'¿rra Adorno. lógicas de construcción de la "tr'¡rli<lad" que pueden ser desmontadas para mostrar los cst¿irr montadas sobre que tejen la aparente universalidad de vt:r'<ladero. las impugnaciones marcusianas a la . que es una cierta relat tttn <l<: conflicto con lo real lo que prclduce su efecto cle ¡urt()nomía. Ese "secuestro" rl¡'lrlcsco en lafetichización que señalábamos antes no es si¡¡r.. estrechamente ligada es y la anterior.llrilc(is (aun. está por rllr r rrrismo en permanente tensión con la "falsa totalidad" de l. estrictamente. problemática. sino regímenes de producción de r icllirs verdades operativas. cualquiera sea la definición las q. y por lo tanto la interpretación solo puerlr' ¡rrcrclucir la crítica de lo que pasa por verdadero aparllr rkr esas ficciones tomadas en su valor sintomático. rcligi<in o fetichismo de la mercancía) o cle los individuos (ll:inlcnse sueños... l. para decirlo althusserianamente. y donde por lo tanto toda interpretación y tode lo inmecla crítica sería superflua frente a la ubicrridad obsoletas cliatamente visible.

.cvés. desde luego. ¿qué puede querer decir "autonomía" para algrien que está solo en el mundo?) sust'ituya a la realidad que se proponía potencialmente contradecir Por su alteridad. lo que se quiera.r. en\. tlrnstundo que lo real mismo es una significación produr irl.un ohjeto ideológico por excelencia: ¡tro lury acaso también. la ilusión de la repre¡¡'rrtllrilidad total.rt() rrrodo. quien dice "lugar de encuentro" dice t. por mostrar en sus propios lilnn una prá. en la única forma de arte que (por Io menos hasta el momento en que Adorno escribe) tiene prácticamente desde su nacimiento el "pecado original" de ser un producto paradigmático de la industria cultural y una mercancía fácilmente fetichizable por el mercado global: estoy hablando.rrrrllitin "lugar de conflicto": el cine. ¡tor supuesto. significaría. en el límite. y más aún. que Adorno (al igual que Freud. a Jean-Luc Godard. que además tiene el privilegio reproduce c1e ser la forma estética que con mayor analogía del las operaciones en su lógica de construcción ficcional inconsciente. r'l lrrgar de conflicto entre el fetichismo de la mercancía r. la ideología massmediática de la perfecta coborra¡ junto con el lugar de encuenIr. . "rlcsnaturalizando" lo real para que veamos en él su I ¡ r. en este contexto. I'r'ro. en sus mejores y más ¡irlorromas formas todavía permite que el inconsciente Ittrrcionc. naturalmente.r s. incluso. desplazamiento.nrlo mismo? Se podría. En I tr.Eduardo Grüner El sitio de la mirada r ficciones en lo totalmente representable' paralela a la promesa de una satisfacción plena de las necesidades maieriales en la oferra del mercado. No hay tiempo de demostrarlo aquí' pero bástaría ver cualqui er f. tensione su insatisfacción en los interro¡¡.' (:omo un heroico esfuerzo consciente por devolverlr.. postula la posibilidad de que una ficción no autónoma (pues. la liquidación á" .Yes eso lo que ha¡ (' it csl.r1.tmbajo el protocolo de lectura clel capítulo séptimo d'e La intupretación de los sueños de Freud y de los textos sobre teoría del montaje de Eisenstein para encontrar en la cliégesis fílmica todo lo que describe Freud srrnl<¡. l r l (. en el cine. sus desgarramie ntos irrepresentables. inversión en lo r orrtrario.ru rlistancia crítica entre lo real y una ficción que sea "preapariencia" o "memoria anticipada" (las expresiones son de Ernst Bloch) de lo que podría ser el sujeto reconciliaclo con su Deseo. el recorrido de la obra del único auténtico ¡rlrrslrrl<>r crítico que ha producido el cine contemporáneo lrc r'clicro. condensación.rrrlcs dirigidos a una imagen que nunca termina de r f flr( i(lir su propia pretensión de representarlo torJo. que un deseo sin objeto discernible instale su ¡lirt¡ur<:ia crítica.rci<in de palabra.. por su diferencia crítica con ella' Es interesante.¡ ¡'r siguiente definición extemporán ea: el cine es el lugar tlr t'ntttut.s sobre lo real.cticaque consiste no sólo en producir películas.. de la imagen sin "lado cle afuera". cull irrrrlo totalmente la pantalla y haciéndose presente a los uf()s ('omo si fuera el mu. con su aspiración a la elimi- olrr() trab4jo subterráneo productor de las imágenes del nación del inconsciente en un mundo que fuera pura representación.a forma de arte -que tanto ha influido a todo el artl rlcl siglo XX. si ese deseo no estuviera tan endenaclamente reconciliado con las imágenes presm'tes y actuales del mundo con que lo alimenta la industria cultural' Una industria cultural que. en este sentido. qirfo r'f r producir significacion¿. aunque por distintas razones) tuviera una cierta desconfianza en la única forma de arte inventado en el siglo XX. y por supuesto a la "estética" de los medios rlr ct¡municación. r' rro reconciliado.¡l r irrc su inconsciente político.tro mtre elfeticltismo ' de la mncancía y et proceso pnmario.podría l¡'. articulación de representación de cosa y repre¡r'rrt.. del cine.\l rrrrrrrit nbilidad busca 40 41 . La ideología massmediática de la comunicabilidad total.

obligaría entonces a "liberador" de la ficción' Ya cle manera radical el estatuto producir la no parece tan evident e qwe tod'aficción pueda apostando Verdad..o misma en la pura representación.n l¿l idea del mismo Foucault _de quien tantas de estas t¡. deseo inútil frente a una actualidad reconciliada r orrsi¡.. entonces no hay desgarramientos' ser interro."t'cia localizable' ¿no quien contradictoria con la idea clel mismo Foucault -de es el que de tantas de estas teorías se dicen tributariaseste carácter en apapod'er mismoel que pretend'e adquirir libre" . que ¡rrr:cisamente decir que un acontecimier'to no ha tmi'do lugar cs ¿rludir críticamente a su no-localización simbólica. Ya no l)inccc tan evidente que toda ftcción pueda producir la Vlr rlud. si todo es "representable" hasta y lo indecible que la cliferencia crítica Lntre lo decible pi..iu de esa alteridad. y que ese es el verdadero "fin de lir lrisloria": no tanto de la historia pasada sino de la historia Ittl. su razón de ser. ¿no puede resultar contradictoria r.i"rrcia cle "dislocación"' Las teorías postestructura"ru o como se las listas.El sitio de la mirada Eduardo Grüner Si todo es "obsy el trabajo incontrolable del inconsciente ' el límite en cenitable". deconstruccionistas..r :rrlr¡uirido este carácter en apariencia caprichosamente r r 42 .i. y todo se luelve electrónica' Pero imagen la de iortabteen la "democracia" instrumental este triunfo de una racionalidacl puramente deseo alieun de servicio que lograra poner a la ficción al la tu¿o á s.a. al suprimir la altnidad exismera la que la ficción opone a una realidad que -por át.rs rlcsinvestidas.rr I t:omo pura dispersión fragmentada de imágenes y palalrr.de que es el poder mismo el que lr.r ¡rostulación del mttndo. pata mejor inofensiva? "ficcúnalización" que quiere mostrarse objetará. este triunfo de una racionalidad insIr ur¡rcntal que logra poner al arte al servicio de un deseo . posmodernistas recaer en una inquiera llamar. propia satisfacción tapando con imágenes replantearse imperfecció" ¿" f" real. l. I't'r'r¡ esto es un.puede percibirse como cruelmente imperfecta.rt.puede percibirse como cruelmende la sociedacl te insuficiente' La postulación rlel mundo' fragmentada de o cle la subjetividad como pura dispersión puede resultar imágenes .t . apelando a la literalidad. a su Se me r¡l¡icuidad indeterminada por la imagen massmediática.ro t-tuy faltas ni agujeros en lo real que puedan confortablemente 'togables o criticables.ro.rl rlcl realismo tradicional pero con efectos ideológicamentl siurilares. claro está.rlir:n¿rclo que oculta las faltas de lo real.juego de palabras que no pone realmente l¡r I'alabra en-juego: decir que algo no ha tenido lup¡ar es t¡rrnbién decir que no lo tendrá. de la memoria histórica. pero más todavía de la "r¡rcrnoria anticipada" a la que aludía Bloch. l)c todas maneras. deconstr r rr:<:ionistas o como se las quiera llama¡ corren aquí el peIrgro <le recaer en una ingenuidad simétricamente inversa . que ya no podremos recu¡rcnrrlo sino bajo la forma de ese eterno presente de la imagcrr cle ctrónica sin fisuras.rltcr irlad.ien.r¡r írrs se clicen tributarias. de la sociedad o de la subjetivir l. de átomos ¡ ¡or ráticos destotalizados.. sí."f". ni siquiera (y talvezmenos que nunca) no se inque imágenes a un supuesto "pluralismo" de las que trabaia para terroga por la lógica de producción global upu. Las teorías estéticas postestructuralistas. al suprimir la alteridad crítica que la ficción r)l)()nc a una realidad que -por la mera existencia de esa .ia caprichosaÁente circulatorio' de "asociación ocultarse en una clesligada cle todo objeto real. corren aquí el peligro de simétricagenuidad (cuancló no en un interés culpable) efectos con pero irente inversa a la del realismo tradicional críti'ca ideológicamente homólogos. de flujos deseantes desligados. obliga a replantar rll rrranera radical el estatuto liberador de la ficción. Es la liquidar irirr.

de completa identificación. y parece ser incluso -aunque monsieur ll.r rr() tener que sentirse cómicamente incómodos.r lcrcs de la ficción . sollre los campos de concentración. sería paradójico -pero de ninguna manera impensable.r: st:il<¡ras y señores. a partir del r r:lcll't: "clebate de los historiaclores") de clecir que tampo¡ n Arrschwitz ha tenido luga¡ aunque no se entiende muy lricrr ¡ror qué no se atreverían a decirlo: no digo que esté . decide suicidarse arrojándose col-ttra una ¡rl. Los ¡r. aunque más .que el Lukács que se equivocaba en 1930 tuviera razón hoy. ala cual la "vida" en el campo se le ha r. a propósito rlt' r¡rr<: Ia estetización de la política -y. En Gillo Pontecorvo (el más tarde clit()r'rlc r.fermcia críti. Ya hemos citado lo que Adorno se pregunta: ¿sigue siendo posible el arte. ¡1.'r la celebrada Batalla dv Argelia ) estrena su film Arr/rrr. por lo tanto. habría que admitir que la contaminación entre el Arte y lo Real haalcanzado su punto extremo de fusión. implacablemente levantado por aquella contaminación de lo real que señalábamos antes. creyendo reconocer a Picasso. todo. l{clatada hoy.' l. de la rlrrl('r'lc. lo hicieron ustedes". ¿Será demasiarlo irrirrsto recordarles lo que decía Benjamin.'uellrI lrs()l)()rtable. la del encuentro con una Verdad absoluta e insoportable? De ser así.'n sus intenciones.r ¡rrisi<>nera. Como si dijer. Desde lue1.y que tuviéramos que abogar por algrna forma de nuevo realismo totalizador que permitiera instalar el marco para recuperar la di. la utopía de cuya imposibilidad el arte extraía su valor crítico.rrr llcgado otros.Eduardo Grüner El sitio de la mirada circulatorio. otro debate iamoso. l<rs 44 45 .ca entre ficción y realidad.r ¡r<'na recordar. p. de "asociación libre" desligada de todo obieto real. Por supuesto.rlirlrrrl en nuestra polis videoelectrónica. '.u. En una escena. después de Auschwitz? Porque si el arte se postulaba como ese "laboratorio antropológico" que iba a mostrarle al sujeto el horizonte en perpetuo desplazamiento del encuentro consigo mismo. En un lt h¡t ttn. que ha llevado a sus últimas consecuencias la misma racionalidad instrumental de la que el arte pretendía burlarse.es el ademán más característico del fascismo? Val. por el absurdo. .ucllizg el ojo de la cámara se arroja a su vez sobre r monsieurBaudrillard que hoy hacen el agosto de los rrr¡rlonentos culturales no han llegado al extremo (al que ¡r lr. tr' rns(ripto. y a partir de ella dejar que el inconsciente produjera nuevas utopías del Deseo. pero está en su lógica. aquí. ¿no será porque Auschwitz ha realizado.que allí se ha matado gente. nunca mejor criticada que en la célebre anécdota en la cual un grupo de turistas alemanes en el museo. Ellos quisieran. le señalan el Cruerrtica lr' ¡rrcguntan admirativamente: "¿Usted hizo eso?".l963. por ejemplo en Alemania. se pusiera de nuevo ajugar. quizá por fortuna. que l¡rrrrlrií:n Auschwitz pasara a formar parte de esta reserva rll irrr:igcnes deshistr¡rizadas en que se ha transformado la t ¡'. esta respuesta adquiere el valor de un lrrrrrrciado escandaloso por su anacronismo.juego tiene un límite. "No lcs¡ronde el pintor-. ttn. y lo ha hecho al punto de que ha logrado que el sujeto se encontrara con lo que hasta entonces se pensaba como su propio imposible? La pregunta de Adorno tiene uua implicación extrema: si ante Auschwitz el arte ha perdido su condición de barrera para un Horror fundamental. lo real existe: la Guerra clel Golfo sí Irrr l<:rrirlo lugar.urrlrurrl¿r de púas que sabe que está electrificada. para mejor ocultarse en una "ficcionalización" que quiere mostrarse inofensiva? Frente a esto. no han llegado al lxlr'olrro de borrar lo que los diferencia de un deseo morttfi'nr que desborda la débil barrera que el arte creía porlrr oponerle al mismo tiempo que lo mostraba. ¿cómo competir ahora con este otrolaboratorio antropológico.rrrrl¡'illard no lo crea.

de la construcr lnrr rlc l¿r memoria. mercantili¿¡rrlu. en la frase inicial de su Tboría Estéti. mimesis sin altenrl. la opresión. si el arte ahora fuera a sustitu'irla. 1 46 47 . esa radicalización que se pretende disolur irirr rlcfinitiva del arte en la vida cotidiana. habla del exterminio en los campos cle concentración. que consiste en postular -apoyándose sobre la celebración de un triunfo de las imágenes. significativamente. las vinculaciones entre (digámoslo así) el ar¡rr l. ¿no sería también algo espantosamente cómico? Y ello tendría dos conse cuencias igualmente inquietantes. y que igual de significativamente se titula Los asesinos de la memoria. p.rrlrr<:c-|ameson). <:l arte dominante de hoy es roca muerta que ya no liln(' socretos que entregarnos. VidalNaquet califica de inexistencialisrno al rasgo central de la cultura contemporánea.' ¡lt' ltt tlernrlr'ia y la memclria que el arte todavía es capaz rll r onstt'rrir(nos). el Estado.. cuya lucidez crítica -a tenor de Adorno. la sumisión.ngque todavía hoy se estudia en las escuelas de cine.itlmcia actual del arte -su inevidencia. li es rrn canalla que merece el más profundo desprecio"' En efecto. políticas. la política. pues. La primera la insinúa el propio Adorno. lJlrir vez más: en el arte se trata. En un libro reciente que.. la locura y los árboles". cle un vértigo de la novedad que esconde una inrrrovilirlacl minnal'. que Adorno i rro <'xplicita. haciendo una impecable composición estética de rara perfección: es un totalidad. no su inexistencia-.. rr lo trurto. En lo que sigue quisiera explorar. la de disolverse en su propio fetichismo. el director elige el éxito técnico de la belleza de la composición icónica. la deliquidarl rr r ¡rrrrpia memoria y su propia historia? Paradójicamente. r trauelli.o. y (cito) "remitir a la inexistencia las relaciones sexuales. lo es en efecto: rlisr¡lrrción en la cotidianidacl alienada. historia sin historicidad. ya que no pretende incomodar ¡r t{ui(:l()s cómicos que no se ríen de sí mismos. la dominación. y termina en Lrn primer plano de su mano enganchada en la alambrada..Eduardo Grüner El sitio de la mirada el cuerpo de la prisionera.aellingno i escribe: "Un hombre capaz de hacer semejante trauelli. ideales. Si el arte. culturales cr biológicas.la desaparición de las realidades sociales. Ahora bien: en el primer número de los Cahiers du Ci'néma de 1964. ('r'co entender.r rrrrlicalización del modernismo que terminó identificánr k ¡st' <:<>n esa etiqueta de conciencia infeliz que es el llamado "¡rosmodernismo" (lógica cultural del capitalismo tardío. proviene del hecho de que ya no puede t r rrr la . el sujeto.ca: "Ha llegado a ser evidente que nada referente al arle es evidente: ni él mismo. recuerdo sin rrrlrrroria. reificada. imagen sin potencia simbólica.rrl.ng.. ni siquiera su derecho a la existencía". ni su relación irnogarse derechos de representación utópica de una hurrlrnidad que ha traspasado los límites de lo imposible. la de ufit-u. tr.Jacques Rivette (tomándose en serio aquella afiri mación de Howard Hawks recogida por Godard: "Un tra' es una cuestión técnica: es una elección moral") ". el proletariado.La inet. rlc st:r raclicalmente inhumano.era la de instalarse como diferencia con esa realidad desgarrada para hacerla más evidente e inquietante. la / rlr' <:<rmplacerse en su carácter d" -*ronría.r-t r. la historia./t ¡rirr irlienación. puesto que rri sir¡rricra están seguros de existir. donde había que mostrar el fracaso de la imagen para mostrar. Pero si r:llo es así -y esta es la segunda consecuencia. allí donde había que hablar de un horror indecible. la ideología.. ni siquiera guarda su valor rlr sínt<>ma o de malestar. Tanaturaleza.¿no le quecla como única aspiración al arte la i.r. lo real. l.

que se organiza la historia. yo me Lr imaginaría apoyada en dos textos básicos: uno es el ca¡rítulo primero de El Capitaü de Marx. ¿Tendremos que pensar que thmbién funciona aquí Ia lógica que Foucault identificó para el discurso sobre la sexualidad. Marx cxplica de qué manera todo el muy racional modo de prorltrcción capitalista está montado sobre una forma "religiosir". sí. Como todo lo que digan los medios me resulta por definición sospechoso (una cosa que hemos sido obligados a aprender es el buen uso de la "paranoia"). r¡trc establecen relaciones entre ellas en un espacio llamatl<> mercado. Lo que sobra. con voluntad propia. desplazando el hecho de que se trata de pro<lnctos de una relación enLre sujetos: relación social. Freud -si yo lo entendí bien. y no para sus usuarios.Eduardo Grüner El sitio de la mirada 4.)spada? ¿No consistirá precisamente en no dejarnos olvi<lar lo qrle (lusremosy como queremos. el aerdadero poder.dice que la t onstitución del objetofetiche es posible (e incluso necesaria) r 48 49 . en no dejarnos protest. frecuentemente. wna falta. es la mejor manera de controlar los efectos indeseables del silencio? El poder. La historia. supongo. Y el mundo de hoy es un gigantesco shoppi. si no me equivoco) que se llarna "El fetichismo". que es un país donde la historia está hecha para aquellos que nos la dan servida y masticada. por lo l. Me permito aquí un pequeño paréntesis de delirio teórico. como explicó Hobbes hace ya trescientos cincuenta años. de falta de memoria. cor'tra el mozo de café que nos sirve l<r que no hemos pedido? Se habla. según Ia definíaJoyce. de explotación y dominación. que ese sufrimiento y ese no-saber es una consecuencia de la falta de memoria de la sociedad argentina: en efecto. es lo que se vende en <:l mercado. Si se pudiera constmir algo que todavía no existe -algo así como una teoría política de la memoria histórica-. constitutivamente. por la cual las mercirncías aparecen como seres vivos. a lo Gombrowicz. y por lo tanto la sufren sin saber por qué.Y es por lo que falta -y no por Io que sobra. 'lirclos "sabemos" que esto es así. quiero detenerme un momento en esto. pero la ideología domirrirnte logra qlue olaidemo. la clel fetichismo de la mercancía.la falta cJe memoria (o su forma positiva: el olaido) es aquello de lo que más se habla. el "contrato" (también el "democrático") funciona porque está garantizado por la l. ¿no consistirá precisamente en recmdarnos qve lo que sucedió una vez puede repetirse y volver a quedar impune? ¿En que. su proliferación y ramificación hasta la náusea. El otro es un pequeiro artículo de Freud (de 1927.ar. No sé si se ha reparado suficientemente en el hecho de que. Pero la memoria es. Arte / Memoria /hepetición Witold Gombrowicz solía decir que la Argentina es el único país donde los cafés están hechos para los mozos y no para los parroquianos.ng rle memorias inútiles que no nos permiten interrogar r)Lrestras propias faltas. En el primero de esos textos. aquello que permanentemente se nos recuerda. mnnoriaes posiblemente la palabra más usada por los medios de comunicación para hablar de la historia reciente de los argentinos. Por su parte. Se podría decir también. como la economía en su definición clásica. a sabe¡ que la producción de un discurso. sin saber por quéla historia es "esa pesadilla de la que no podemos despertar". como y cuando a ellos les da la gana. con rrna aparente paradoja. Se dice.rrrto rclaciones de fuerza.r ese proceso de constitución del rlrjetomercancía. Quiero decir: para los sujetos que la hacen sin saber que la hacen. el excedcnte. es la administración <lela escasez.

al 50 . la relación ló¡yicainviertela cronológica (al igual que sucede en la idea llorgeana de que un escritor crea a sus precursores): es la r cpetición la que viene primero. y enlnnces constituir ese hecho singular en un "recuerdo". olairJar. por otro lado. más política: es la de una fetichización de la memoria histórica como advertencia para el presente. naturalr¡r(:llte. El olvido no es. la pura negar i<in clel recuerdo. gomo Ir: sucede al narrador proustiano con las magdalenas. No lo reproduce como rr:<:rrcrdo sino como acto: lo "repite". La más trivial. también -esta es la mayor sutíleza. Que la "novedad" rlc la repetición construya un hecho del pasado como rer rrt:rclo que ahora se experimenta como "otravez lo mismo" (<:<rmo insistmci. detengámonos un momento: ¿Qué es. más insidiosa. Pero. En el vínculo Memoria/Repetición. y sólo a partir fu ella puerlo asignarle el carácter de "antecedente" a zn hecho de r:rrtre los infinitos hechos que conforman el Pasado.elu. Más aún: la repetición es la memoria que sólo es posible lx)rque adopta la forma del olvido. es decir: cuando la repetición ya se ha producido. .no hay tal cosa como un¿r memoria "individual": cada memoria es una encrucijirrla polifónica de memorias de otros).ambién la condición para olai. pero que por suerte es algo que no tenemos que sufrir en el presente. como dice Freud: "(En r:l análisis) el sujeto no recuerdanada de lo olvidado o re¡rr imido.a (o del setenta. supone (sin saberlo. La auténtica repetición no es. la memoria recuerda Io que d. por lo tanto. que nos hace vestirn os a la manera cle la década del cuarenf. sinoque supone un acto "positivo": por l:r rcpetición.. 36lo retroactiaamente. un razonamiento homólogo al de Marx. estaríamos estancados en la "nlcmoria involuntaria" de Proust).rr'{lar".F Eduardo Grüner El sitio de la mirada por una operación que conserva la huella inconsciente de la percepción (de la percepción de lafalta de pene en la mujer y el consiguiente terror a la propia castración) pero borra de latmemoria ese recuerdo "traumático". como se ve. eso suena tanto a una exhortación a la memoria como aufia anwnaza (como cuando se dice. que lo repite". sea la de las modas "nostalgia" o "retro". ¡rcro ello no basta (de ser así. por hablar rápido). sin saber. este vínculo íntimo. genialmente anticipada por Kierkegaard''cuando sostiene que una condiciónde la repetición es que aparezca como nouedad.a que aquello que debemos recordar es algo del pasado. qué cori|tllc¿ . Y lo <lrre vale paralamemoria "individual" no tiene por qué ser r¡rcnos parala "colectiva" (entre otras cosas porque -salvo ¡r<rstulación de solipsismo absoluto. atgo. algo que debemos evitar que ocurra nuevamente en el futuro.dar que hay "algo para rer'. Cuando desde el poder se dice: "Recordar para no repetir". como un sobresalto (o un asalto) rlc lo Real. Pero hay otra forma más sutil.y no cualquier cosa. posiblemente. Es. puedo asignarle su lugar "segundo" y atarla a un recuerdo ("traumático".repetir cs t. Y para lograr sustraerse al efecto "siniestro'. pues. llega siempre como una sorNresa. repetir es la condición para recordar. estrictamente. Y suena.por la memoria consciente: justamente. Pues bien: en el mercado de la cultura capitalista actual la mercancíamemoria se comercializa bajo muchas formas fetichizadas. esta relación. por ejemplo: "No vaya a ser que volvamos a tener Madres de Plaza de Mayo"). seguramente) la concepción freudiana de la repetición. o lo que corresponda). a través de ella.esj ta exclusión entre ambos términos insinuada en la fórmula "Recorclar para no repetir"?Justamente. controlable -ni mucho menos <:vitable.a en el mismo lugar) testimonia del carácter rl<' paradójica inposibilidarl de la fórmula "recordar para no rc¡rctir": por un lado. entre Memoria y Repetición? ¿Qué supone -qué implica. sino que lo vive de nuevo..

pero sí conservan cada uno su estilo personal para tomarla en un sentido literal. un "más allá" cle la merñoria reproductora' un "plus" (sorpresivo. es ir rr¡r:rz de constmir ya la memoria de las catástrofes del fu. inexplicable) sobre la re'ltresentación del recuerdo.lstá claro que esto no sucederá nunca exactamente así. de transformar a la repetición en algo nu'et)o. como dice Barthes. y éste es uno de los caracteres esenciales de su novedad: la repetición no "ocurre". la otra como farsa". es decir política. incluso. Kierkegaard. |)('r() r)() necesariamente más "materialista" que Benjamin) 52 53 . Adorno (más "realista".condense el tiempo '"' ('n lrn "grado cero" de la historia que inaugure la absoluta Novr:<lad. Allí' el encuentro buscado con el objeto cle la repeticiórt"tonde"iu él tiempo t:n lo que Kierkegaard llama el Instante: ese encuentro es firlgurante. O. Se trata. textual.": Irrr'o. a partir rlc las ruinas del pasado acumuladas en el presente. pero también es la re¡rr:tición la qup salva y cura. Lo lrocluce.Y de todas maneras. cn que el Angelus Nouus de la Redención -puede en. La repetición supone' entonces.s. el Instante único. ese "plus". claro está. ya lo dijimos. clel momento apocalíptico en que ya no habrá l'uelta :.Benjamin extrae las conser rr<:ncias de esta intuición para una filosofía de la historia: r rnir historia verdaderamente "materialista" es la que. como Nietzsche. l. del Goce: y aquí se entiende -retroactiuamente. produc¿ como recuerdo ("encubridor") un hecho del pasado. pues. es bueno recordarlo) como el "poquito más". el plus. no lo re-produce: allí está la "novedad". dos veces: una como tragedia.I Eduardo Grüner El sitio de la mirada "automatismo" lanzado por el encuentro fortuito con la contingencia de lo Rea7. Marx -otro teórico de la dialéctica Memoria/Repetición. fue bautizado por Lacan (inspirándose en la plusvalía marxiana. al contrario (de la filosofía moderna.otra anticipación de Kierkegaard: "La repetición. que con sus mediaciones y superaciones siempre permanece en los límites de la inmanencia) es y siempre será una trascendencia". ese resto de casi nada. cl encuentro es un riesgo. en el famoso comienzo del XWII Brumario de Lui's Bonaparte "La historia se produce. Si aparece como un "asalto".. la que no se busca sino que se soporta. es porque se \a encumrrai'Nietzsche precisa: "liberar a la voluntad de todo lo que la encadena. cegador como el Mediodía del SuJrcrhombre nietzscheano. se cuida muy bien de tomar la palabra "repetición" en un sentido metafórico. ' 'lirl vr:2.del arte: ln obra anticipa una repetición de sí misma que debe ser" lrrrscada enlo real. Hay. Sin ducla la repetición "enferma :r Ia conciencia". . . En sus Tbsi. mejor: ocupa I cl lugar que Ernst Bloch reservaba para el arte cuando lo derrominaba con el término paradójico de memoria anücipada. espléndido. Ir'¡rrlcrse también: de la Revolución.r. no sea del todo deseable. Esta es para Bloch -y \i \ :: ¡r:rrrr Benjamin-lafunción utópica. r¡rrr: la obra cle arte ofrece enel presente. La repetición así entendida es wrt arte.a memoria anticipada es la búsqueda de una perfección Irrtura. nu('slros tiempos presentes (que han perdido por completo . planteado como objeto supremo de la libertad y de la voluntad. y salva y cura en primer lugar j <l<: la otra repetición. convirtiendo a la repetición en el objeto mismo de la voluntad". contra lo que imagina la vuleatasabe muy bien lo que hace cuando dice. irtuis.. un deslizamiento de género (de la tragedia a la farsa) ' Esa diferencia. de una reconciliación con la totaliclad de lo real. al Angel..l s<'ntido de la Totalidad. se Ia busca. diríamos. l. aunque quizá no su nostalgia) no \(' l)l'ostan con facilidad a semejante anticipación: las minas lr.rrr st:¡lultado. una sutil diferencia entre la "primera" y la "segunda" vez: una diferencia de estilo. como si dijéramos. Pero también puede haber en él rrn cierto espanto: es un momento de "temor y temblor".

titulada simplemente Instttlttió'n. Puesto que la mercancía ¿s. Políticas del arte (de la memoria) llacc alsún tiempo. Me parece . de una -mínima. En la base. que no siento una particular simpatía por l. hacia la trascendencia del recuerdo anticipado. se trata de un &trauesa'miento (como dice ciertajerga del fantasma) del fetichismo mercantil. se re¡rr'oducen las tapas de sus libros. de la "parte maldita" de Bataille (ése a quien Benjamin' casualmente.ola reperición' Voy a hablar. cubre el nombre de cada escritor de rlistintas maneras. La obra. en algunos de los recipientes se puede leer bajo la tirrt-a el nombre propio de uno de los escritores malditos.y no a pesar de ello. que es la climensión misma de la sociedad del futuro. en grandes letras rrrlryrisculas.rrlrr. como todos sabemos llrrlr:nciado a muerte a causa de su supuesta herejía antiisl¡ittricit por el finado ayatollah Komeini. Pero esa es una discusión más r orn¡rlicada.sr'¡it<¡r pakistano Salman Rushdie. sino rlc lrr obra (o. ('n otros.r cs<:ritura ni por las posiciones políticas unilateralmente ¡rr o occidentales de Rushdie. veo una instalación de una artista egipcia llarrr. los nombres de Rushdie y de otros escritores r'crrsurados por similares razones. El catálogo de la muestra interpreta la llegoría de la siguiente forma: "Es la imitación de la huella <lc'jada por las leyes de la naturaleza en la tinta cnn la cual <:l autor cubre su propio nombre. el arte contrasta con el mundo Presente y se transforma en su crítica más radical justamente cuanto más contrasta con él: el p"i "arte autónomo". y que el arte no puede sustraerse a su propio ser fetichizable. No es de Rushdie que quiero hablar aquí. dejó sus manuscritos antes cle renunciar a la vida). de las obras) de Hassan. no es un problem a del razonamiento: es la condición aporética propia del cinismo de la Razón que ha venido en bautizarse "posmoderno". Thmbién esto lo había anticipado el memorioso Benjamin: no se trata de una defensa de la forma-mercancía como tal. como se verá. pero tampoco del retorno ilusorio a un pasado idíIico Pre-mercantil. buscancl. ir hasta el fondo de lo real abre la dimensión d. esrá pensada como un acto de solidaridad con el r. hacia el desborde clel "desperdicio". digamos-. "t porello'mismo el más insobornablemente político' Y lo es que (en las condiciones "tardocapitalistas" de dominación de la industria cultural) se ha hecho plenamente mercancía.r¡¡ldres..entre ellas' 54 . Dentro de la caja. diariamente. en una galería de arte del centro rlr' l. La obra consiste en una gran caja de vidrio.famelie Hassan. sólo un pequeño diseño islámico. puesto que la escritura es lo que importa en ausencia del escritor. sin embargo. Que este mismo razonamiento sea utilizado por filisteos y oportunistas Para "vender" su arte. Pero hay otros lindes. se asienta una scric de recipientes de bronce brillante. en lo que sigue. de modo tal que.justo . anticipada de una reconciliación que no ocurrirá. ese lugar del arte: por ser Ia memoria li. en cuyo fondo hay rrrr pequeño charco de tinta. del Reino de la Libertad.I Eduardo Grüner El sitio de la mirada conserva. otras fronteras indeci(di)bles de una memoria anticipada trabajando sobre las rrrinas del presente . desde ya.e lo inútit-el mingitorio de Duchamp. que es replresto todos los rlías. Por eso es que se ccnsura la escritura: porque es demasiado poderosa". Entiendo la explicación. La tinta se seca todos los días siguiendo un patrón diferente.rlllrrar. en cuya ¡lrrr:rta frontal se encuentran inscriptos. el que menos "refleje" la?ealidad. y aun podría decir que en '.&.

pero incluso el borramiento del propio nombre en la escritura. se ktcraliza) Quiero decir: la "muerte del autor"' por Salman Rushd'ie? En¿puede ser entenái da retóricamente ii. no se trata de ninguna ley de la naluraleza' la . o de cualquiera de sus equivalentes (es fácil. se trata de un vie.rrl<¡ fácil. como si los neofundamentali¡rrros ¡troliferantes no fuesen tatnbi. que nos lnn('stra de qué diferentes e imprevisibles formas la tinta r c I ¡r<rcler intenta Lapa\ ausentar -también cotidianamenIr' .jo y eftcaz truco del ¡r. que finge borrarse a sí lnrsnr() t:n los vericuetos laberínticos de la legalidad. pensar la obra de Jamelie Hasslrrl de otra manera: por e-jemplo. de una figura retórica' Pero ¿y cuando esa figura.hablan de la munte del sí.roror. y t'ambién más fuerte: se puecle admitir -¡ repito.r ¡rnictica del rellenado cotidiano del tintero. lrli¡rrrcrrtr: superado por nuestro presente de Progreso.el postulado "postestructuralista" de una materialidad de la escritura cuya insistencia enla letra. La tinta del poder -esto r¡ttizri sea lo más intolerable. microfísico.no es solamente la tinta de l(ourt:ini. y más particularmente de la ideología llamada "lilrrr.rf ": r:[ truco "teórico" consistente en recorelarnos que la lr. precisamente el nombre prolti'0. por Francisco Urondo.que practico a veces con excesivo fervor. los eslabones frágiles que unen el nombre semiolvidarlo con el cuerpo desvanecido.rsi.'rlr'¡.r "rncmoria involuntaria" de Bergson o de Proust. no en ruinas sino en r('st. ¡rnltlir rlncntc expresado en el Contrato. la cle que "la letra con sangre entra"? Entendámonos: no estoy haciendo ningún alegato en contra d. más bien. Me gustaría. denr. es autónoma respecto de la conciencia o las intenciones clel escritor' Claro que cuando Roland Barthes autor (eso -o Foucatrlt. sino de rrrn lráctica que no tiene de antemano garantías de éxito: l.ela teoría.de trrr ¡rorlc'r insidioso.t: Ia mentoria. ¿pudo ser entendida así por Haroldo Conti' por Rodolfo Walsh.()s que bloquean la búsqueda de una auténtica repeticirin. un repetición' la por delo i.os.rr lr. por Miguel Angel Bustos. sólo estoy diciendo que hay un lugar de constitutivo espacio d. que de un lado y del otro comprometen el límite mismo del sujeto y de su memoria."trrrru clescle ya. son decisiones políticas.r) u quienes asimismo se les transformó en literalaquella otra famosa figura retórica. internética . en ese contrato lorl<.¡ I r 56 57 . firmando el enunciado con su propio nombre) debemos entender que se trata' también. por tantos otros (no necesariamente escrito. como la alegoría (en el rr. La primera es más que obvia: metáforas aparte. arrinconar al enemigo en los extremos de r rlrlr¡rricr fundamentalismo. en determinadas condiciones históricas.mposibte que a menuclo es ocupaclo o por la muerte violenta: por esa forma de la política que ninguna materialidad de la escritura puede representar' y que ninguna memoria voluntaria puede restaurar' sobre cuando faltan los cuerpos que sos[ienen esos nomlrlcs borroneados por la tinta seca. . o Derrida.u ic y el "estado de naturaleza" son algo del pasado. que sabe justamente que en esa política rt() sc trata ni de la voluntad de recordar ni de la asociatir'. enla huella.Eduardo Grüner El sitio de la mirada cierto sentido la comparto' Pero no me satisface' y ello por dos razones básicas.esencuentro entre el pensamiento y el cuerpo. es decir aquello que le otorga su singularidad al cuerPo anónimo' La segunda razón es algo más compleja. l)r's<lc luego.rrticl<t ben-jaminiano de una "totalización" que-justamenrc scñala el lugar imposible de la Totalidad) de una Ntolítit tt rl..i rlebería decir: la imagen electrónica .én un subproducto del lrnr<lr:llamiento "posmoderno" del mundo): es la tinta r ¡t iz. incluso compartir en términos teóricos. la construcción de una memoria anticipada. Cuando esos cuerpos rrrl redimidos se han transformado.

revolver las vicjrrs lreridas. l-s. esta otra política rl¡' l¡r memoria intenta abrir esas soldaduras. una estricta nouerJad. se limita -como debería lne Ir.¡r'nlirlo zrmbiguo del texto.ndirecta de esa "¡rolític:r de la memoria": Hassan no declama. no demuestra.rlui parece. que nos reñt't'erda porque el contrato -también el "democrático". esta dimensión también hacer tutivamente criminaldelpoder la que se nos pretende a nuestra olvidar.jerarquía. en efecto. la novedad rlc n'<:<¡rdar nuestro pasado no como la barbarie superada r¡r(' y¿r no puede retornar.a-con otra frase famosa que ya hemos citado"tocla la civilización es el producto de un crimen cometido constien común".t'iritt. la historia y la cultura llamadas.urr*dzque la eficacia del poder consiste tanto como temido.t"rtá.r ('s(' término. Un segundo rasgo -y un segundo "nivel de f lrr trrr'¡r".ciales..uelven v tapar.rp. su recuerdo anticipado. se podría decir la o nos mo que de la política a secas: o la hacemos nosotros' resignamos a soportar la que hacen los demás' io. Que no nos permiten interrogar' por tinteros los llenarse a cómo es que todos los días vuelven los nombres que r. no ilustra. cle mil formas diferentes' cuando sucede lo que que . r r.funciona un de q. supongo. -. mostrar que su cicatrización es apenas una r ( )sl r rr'?r apresurada y superficial. pero que las dos cosas son inseparables' O la tradición ya citada de un Hobbes. r'x1rlica. hoy tapaclas por la tinta seca de las hegemonías que lógicas.rl r¡rrrrlo kierkegaardiano. o leer) una voz diferente -y política.. Esta repetición constituiría. no pontifica. .ttifi. con un térrrrirro sugestivo.rrrrcli<: Hassan. sino . r's l<r que podríamos llamar la estrategia i. la apelación a la memoria histórica y al cuando el sapasado es (o debería ser) algo bien diferente pertenece a/se ¡*o a.rrr¡rrrt'iíndolo de su contexto muerto para mostrarlo (son l.i quisiéramos recordar' Eso es oúros' De nuestra inevitable escasez es administrada por los lo mispolítica d.n el sentido ya citado que Walter Benjamin le daba . la tradición de un Maquiavelo' amado ser en ná . una rrflr.rs lrcll¿rs palabras de Benjamin) "como un recuerdo que tclrrtnp:rguea en un instante de peligro".rrrrl¡iórr una política. la enunciación de ese recordatorio las víctimas de la de id". 1o que la instalación muestra es el carácter rlr rlcs¡rlazamiento ideológico del recuerdo encubrido¡ es !nr.u rirnrcnte dicho. of.'Poi ejemplo.u con/adopta la perspectiva trataron historia. sino estrictamente como una t utn(t. cualquier propuesta estética que tuviera t. c. a.r" . Es decir. Si la cultura "oficial" es también sirr rlcsmedro de su. mediante el astuto expediente de apelar ejemplo' memoria. solidilir rrrl¿r y .que me pareció destacable en la obra sobre Rushrlir'.que "hay muchas generaciones d. o por lo menos de aquellos que alguna vez disidente a de hacer oír (o ver.a mostrarlo que cualquiera está en ¡ or¡¡li< i<¡nes de ve¡ pero solicitando un pensamiento. .ctiaa que complete -más aún: que construya. nuestros clerechos políÓorno si no hubie rz otrastradiciones de pensamiento ideotico. O incluso la traclición de un Freud' que que cuerd.tárto.rta garantizado por la Espada' o la tradición Marx. no como un resto arqueológico r¡nr' <lcbe ser prolijamenté reconstruido para restaurar el lrlifici<¡ histórico al que perteneció originalmente y así . Freur lr.el .e la memoria. que oprimen como una pesadilla el cerebro de nos ?"¿los vivos".una cultura soldada. faltaba más.Eduardo Grüner El sitio de la mirada libre y soberanamente asumido por todos y cada uno Para individuales' guruÁutur.r nr¿lnera de llamarnos la atención sobre el hecho de rlr!(' n()s cmpeñamos en descifrar la grafía de los nombres lrr rlt'- 58 59 . urrg<'lnrlo para su exhibición turística de museo. . que nos recusrd'a-con una frase famosa de resonancia insoslayable para nosotros. l'cr'o quisiera volver por un momento a la muestra de .saldada de una vez para siempre.

produce una diferencia decisiva en la subjetividad y su relación con lo político: una diferencia que suele nombrarse como la conc'iencia. profundamente político. y con el cual nos vinr:rrlamos como individuos üscretos (en el doble sentido de silenciosos y separados unos de los otros. l". también nuestra conciencia r f no. Más aún: se puede decir que es el fundamento de la polí t. usamos esa tinta como si fuera nuestra' del guntaÁos cuánto hay en esa memoria de la memoria "reótro.r-tu de las principales novelas de Salman Rushdie se antillama Vergüenza.ismo de nuestra relación con el poder. del victorioso. ctránto hay en ella' en efecto' de para cuerdo encubridor". nuevamente. llámese Dios. Dios o el Estado) puede pedirnos t:uentas del mismo. El rrovimiento de "despoli tización" psicológica involucrado t:n este cambio es. con el triunfo rlel monoteísmo cristia- -junto a la noción de "pecado". "serializados". Esto. el Estado o el Mercado. y que está preparada para sin Pero' y rupu. cotidianamente lo que creemos entrever' sin preembargo. y me recuerdo a mí mismo algunas pueden gltu.t rrus de Antropología' Y ambosrecuerdos "asociaser conectados. allí donde nadie sino la lrlea trascendente (el Otro. corno diría Sartre). irl menos en Occidente. Al igual que sucede con la tinta de Hassan. desde luego. en Lrn religare de nuevo tipo entre sujctos que ya no se deben alapolis sino a una idea trascenrlcnte. y que es la única autotizada estricta de sus actos. al que percibimos <'<rmo algo exlerno a ltosotros mismos. aunque sea por vía de la llamada ción libre". cuanclo aquello que debería despertar reconsinterés -y nuestra rabia.que examinamos tanto <:n la intimidad del confesionario donde hablamos de nLlestras culpas como en esa otra intimidad penumbrosa rlcl llamado "cuarto oscuro" donde depositamos nuestra lrapeleta cívica. de eso que s¿ nos hace recordar los que mejor hacernos olvidar que. como el héroe homérico -pongamos: pero no destino' del está sin duda sometido a los designios o por la actúa impulsado por motivaciones psicológicas' el buen senbúsqtreda de la felicidad. una y oLra vez los mismos actos.rudu poi el orclen simbólico de la Ciudad debe sostieahurade la exigencia pública de los ciudadanos que pedirle para ne dicho orden. Algunos antropólogos hablan de un pasaje' uergüenza históricamente iclentificable. Pero esto cambia de manera radical. La vergüenza es' en este senticlo' cuentas y plenamente ltolítica. lo importanlc de retener aquí no es el contenido del acto (el de la confi:sión. Esa intimidad con nuestra memoria individual -que nos hace "repetir". Y por lo tanto. si bien somos nosltros escribimos. y la historia también mismo dene que ver con un recuerdo' Me recuerdo a mí qr" . lo hacemos con tinta ajena' Y esto también tiene una historia. y no en sentido kierkegaardiano.y no a un sentimient'o individual Aquileshéroe trágico.ica tal como la conocemos en la modernidad.Eduardo Grüner El sitio de la mirada nuestro semicubiertos. sino por la fama' en ha sido asigtido de que el desempeño de Ia función que le estar a la . y que pese a srrs reclamos de secularizacióny laicismo encuentra una nuev¿r base en la religión. con una tinta que secarse porcionada por los 0tr0s. de la cultura de la ejemplo' por Grecia' a la cultura de la culpa' En la antigua con las la cultura de la verg'üenza impone un obrar acorde o subjetivo: el leyes cle la polis.es el mod¿lo n.la idea de rrna ctrlpa interior que sustituye a la vergüenza púbtica. es decir aquello de lo cual sc dice -con un sugestivo paralelo. como es licil de entender.es la tinta' Quiero decir: de laberinto truir el senticlo de lo que se nos escapa en el la memoria implica empezar por recordar que escribimos nos ha sido proese sentido. el del recuerdo o el clel voto) sino el hechc¡ de que ose acto se realiza en la intimiclad. que introduce 60 61 .

no priuaclay ame. una recuperación de la trirgcdia en cuanto discriminación política de las culpas y lirs lcsponsabilidades. esos típicos pañuelos que usan sobre la cabeza las mujeres musulmanas. culpa para desactivar nuestra verguenza' de Ia tragedia reY sin embargo. está escrito el nombre real de un clesaparecido argentino. es la permanentemente perdida y permarrcntemente renovada posibilidad de interrogar lo imposible. eso nos permitiría la famosa "recuperal. sintornáticamente.moriu u t'uué' de la cual. En los dos casos hay. lillo requeriría. por supuesto. no tiene título. trabaja de manera de la conciencia en los intersticios todalvía no colonizados de nadie de los límites frono del inconsciente. 's ¡rccados Quizá r i<irl de la memoria" por vía de un verdadero olvido.e. entre lo subjetivo y "memoria anticipada"' Es en esos mo- el funcionamiento violen- mero recuerdo y la "estrategia indirecta" mentos que muestra su eficacia una como la de Hassan' que de . 63 62 .Jasecreto que me estuve reservando' es ot'ra instalación melie Hassan en el salón lonclinense que expone. En cada rrno de esos shards. en el cr-uce de la memoria "l Totalidad' hacia la mite entre el fetichismo y la trascenclencia que ent'enderlo hay y cuanclo se dice "fronteras". es la rnultiplicidad singular e intransferible de los nombres de Io innombrable. en la tierra l1propia y la ajena' :l terizos. y no en cuanto purga psicológica de . La obra. depende de qué se ha6¡a con esos frágiles fragnr(jntos de memoria. o si los tomamos como las ruinas de un l)r'(:sente que es necesario deconstruirtodos los días para anti< ipar una reconciliación imposible. de esa indiüdualidad' Es clásico. también fines del siglo XX' haIiteralmente una art'ista egipcia cle por el poder blando de un escritor puiti'otto condenado del siglo XIX' ¿no iraní en el centro clel imperio europeo atravesamiento del tiempo y está hablando también de un está hablando de el espacio por la lógica del pode-r? ¿No que trab4ja -couna restalrración de la memoria histórica fragmentos de sus conmo quería Benjamin. puru r. con su "estrategia indirecta".darnos la labilidad externo y la conlo púbiico y lo privado' entre el poder lo político' entre el ciencia interior. de historia desmantelacla: depende de si nos limitamos a reconstruir con ellos el museo de la barlxrric del pasado. l)cro es también el permanente conflicto y la permanente ncsociación de las identidades -también las "culturales"ltravesadas por el horror: esos espacios vacíos bajo los parrrrelos pueden ser llenados. sencillamente. sin crnbargo. moria psicol'ógtuayno políücaen el sentido "t 11i^:":: es una concrencra públi'ca. ( ()rno en la frase de Marx. alternativamente.o.arrancando digamos' la persistentextos originarios para mostrarnos' de peligro? cia de la tinta en cacla instante más claro si ahora revelo un pequeno Qtrizá esto sea La siguiente obra-de.onrtrucción de la memoria y hasta la satusin necesidad de temati zar rnachaconamente silenciosa pero pública ración su objeto.r marginación. Cuál sea la posición de la cabeza.moria un y ciencia el poder activa nuestra y una Á. o por las cabezas altivas e insobornables <¡rre sostienen un nombre contra el olvido en cualquier ¡rlaza de cualquier país del mundo. Porr luc.. un cerebro oprimido por gener l<:iones de muertos. cs fácil decir que es necesario olvidar para poder vivir. Y está bien que no lo tenga: lo que está mostrando.Eduardo Grüner El sitio de la mirada y nuestra memoria del origen y intimidad' de esa distos del poder es una funclón cle esa una conciencia y una mecreción. cada tanto el espíritu de esas fronteras entre [orna. por las cabezas gachas y resignadas de mujeres sometidas y sepultadas en l. no tapado por tinta alguna sino apenas rleformado por los pliegues del pañuelo. una serie de reproducciones <:n cerámica de diferentes shards.

que seguraEn fin. tr'¡rt¿r. de una aporía autor nrrtr lrrlictoria. en cambio.rs preguntas fundamentales que nos habían sido sugrr rrlls por ese dilema. rkrspués de todo.tt incontaminada de la Razón. r r lr r ('( tir ¿rl fi. pata decirlo una vez más con BeniaEllo signifi -ellos los inan ganado definitivamente ' y que ni min. r'strtmos tratando desesperadamente de preservar la l.lo que de la herencia' cordar. -ar t. paraque ninguna explicación histórica o Del suficiente' sea nos po. lo sabemos de televisión para cada tanto aparece alguien en la pantalla para recordarrecordarnos lo que qt'ie'e que olvidemos' Al revés' poder nos que nuestra memoria y^ est^ i'nd'ultada' no es necesario reolvidar -"elaborar". . cuál pienso que rlilrrrjrr r¡na cornisa vacilante por la cual caminar con caulll.sino de aumentar nos haga más extrasocieclad a Auschwit z. la lnvisibilidad (re)presentada f 'rrnr pelear contra el arte por él -para respetar. porilrk'rrrr:nte. Pero es una ficción necesaria: ella t . hay qle no sabnlo demasiado bien: olviclar. l. Para examen deJob:Job no es culpable. requiere una políticacle la memoria' de las generaciones. al establecer el imperativo categórico moral ¡ll rro < omprender. justo. La llrr¡rotr:ncia del arte y de la poesía. de una ficción. sus "impotencias" au- lonnf )ucstas."ruriu que nos Parezca' la poesía ya no mismo modo. Tamlrrx() s()n omnipotentes ni el arte. desde luego.to hay nada que <lecir' Que que decir es lo que no puede ser clicho' sea la manera Tal vez el respeto por este lím"ite radical el arte' que de permitir que por ese hiato se siga colando aunque a allí poclamo. de no representar el horror impensalrl¡'.no será retroce¡l¡'r ¡rrrlc el espanto que nos causa la intuición.i . recordémoslo. L. Pero hay urr. Nosolros. p^Ía que ella se sociolóeica' ña.r rlifbrencia fundamental: la impotencia de Dios es.Eduardo Grüner El sitio de la mirada ser aoluntario: Pero un auténtico olvido no puecle nunca que se quiere para olviclar eficazmente. y Dios talvez rcn.eguit librando nuestras batallas' llene de impotencia' veces el horizonte de Auschwitz nos terminar' pueclo deci¡ a propósito: creo que ahora.t. sus límites radicales. dentro rk' lo ¡losible. no: es sólo una prueba rk' r¡rr<: hay que seguir peleando contra ellas por ellas.'r lrr l.ut*.ya le estoy otorganrhr rlcx:cho a la palabra. arriesgada ¡r.a veces es necesario silenciarlo. no se trata de que el arte o de que sea su puerlan hablar después de Auschwitz' sino muestre' becketproplu palabra y su propia imagen lu. son: "¿l{t:nunciar a comprender y a representar Auschwitz o sr¡s r¡ruchos equivalentes posteriores. de que es nuestro propio pensattut'ttlo (quiero decir: el de ciertas formas de la Razón Irrnrlt'r'rur. y no el de no se sabe qué delirio irracional o psir 'tir o) <:l que ha hecho posible la existencia de Auschwitz? . La lmagen desaparecida.t" .. hacerlo callar 5¡. Pero no es omnipotente.ql" lo que hay tianamente. en lugar de asumir el 64 . ni la poesía. una prueba irrefutable de su inexistencia.t^q. que comparación muertos están a. es la respuesta a alguien le importa. como la famosa paradoja griega del mentiI r r¡r r: si ne lnopongo hacer callar al arte. quizá todo esto no sea posible' Lo sea deseable ' mentenoe¡ posible es que renunciemos a que la vergüenza' Eso sería como usar la culpa para percler caría.rNo s<'r'¿i que..tttt'.r y ¡lor así decir "negociar" con el dilema adorniano. q.|a y la estrucconcentración de Benjamin entre el campo de muy diferentura de la sociedad adquiere una dimensión socieclad para que te: no se trata de reducir Auschwitz a la la imagen de la se nos hagamás familiar.idu bajo esta |wz.lscuela de Frankfurt. como se dice.

por su obviedad.-. está seguramente cumpliendo alguna miririrr vital para la Revolución. en el per íodo stalinista. Es una oposición perfecta.a los *:* veces el futuro'Y 9ue son la consecu(ncxa vacíos que nos esperan en impid" . por la 66 . cn Siberia.r :rrrscntación del mismo cuerpo que pocos años después qlr:i lsesinado en su exilio en México.-justanr(:nte.r-. y que Benjamin cercanía física puede enamoramiento. Oitor¡u¿ ¿Renunciar dejarle belleza por el horror' no será esa contaminaci'ón dela de bacampo hacer de ese las razones al enemigo. Hay algunos ejemplos que. toda representación lo es de un objeto ausente-. mostrador de vacío? ¿Cómo+una fotaclo wna forma un vacío? ¿Y cómo hacer d'e este ma que nos mira?" ' rn aa'cl'o ia idea de una forma objetivada que contiene de ar[e sin duda' al concepto quu no. por definición.y al mismo tiempo anticipa l. pero no Lenin (porque. en la rsfi:r'a de la imagen. mi'ra estÁvinculada' a esa distancia infinita que aurático de Walter Benjamin: obra' por más próximos que esnos separa clel centro de la compara con el estado de temos a ella. sino de lo intencionalmente rt. pero que sin rlrrrla guardan sus connotaciones político-ideológicas: Lerrirr. en el que aparecen la mujer r lc Lenin y otros personajes. como se dice .íLica de esa imagen se contrapone a la "borradura" estéticl y retórica operada. donde la máxima de la idealización' En un con-iugarse con la máxima lejanía lutittoamericano' el del contexto como eI argentiná 1"1 aura de una forma con "Tercer Mundo" en general) ' esa ese estado de "enamoun vacío en el centrJ qt'" produce de la desaparición ramiento" puede '"' lu o¡uiu metáfora ya ese vacío de sentido que como distancia infinita. la desaparición de la imagen simplemente tt'ltilt:y confirmala ausentación de un cuerpo ex'il'iado-entorlos l<rs sentidos del término-.""'uu' planificad. cn las cuales el jefe del Ejército Rojo aparecíajunto a Lenilr. I Jrr caso paradigmático es el de la "desaparición". La "borradura" estricta y casi diríamos groseramente lnl. en el otro. y la "elipsis buscada" ¡ror motivos predominantemente estéticos. ¿cómo representar espanto? suhlin'¿'de la estetización del caer en Ia trampa di'lo \ftry a traÍar de formular algunas -menos que hipótesistx:urrencias despertadas. como mismo tiempo la títica de no podrá volver a llenarse' y al produce' y que muchas la cierta fascinación qt" "'é vacío energías de lucha Par. admito que un poco confusamente.Eduardo Grüner El sitio de la mirada nada campo de batallaen el que riesgo de admitirla como un en lugar de reconocer. con está- decidido de antemano' es ya siem'pre'y simultáneaWalter Benjamin' que la cultura a comprender' a representar mente . no simplemente de lo "¿rusente" -puesto que. en un cuadro del mismo ¡rcr'íodo titulado Lenin m Sibnia. ¡ror ejemplos más o menos azarosos de intentos de represcntación delo dcsaparecido: es decir. está en Siberia). camPo orégano?" .Vi'sibte 1 lo Inai'sible-' de Comentando t't pu'uj" de fo se hace se hace Merleau-Ponry Georie' ói¿i-Httt'ermln "¿Qué sería' pues' un vouna pregunta que viene al caso: cle un cuerpo? ¿Qué es un lurñen que mostrara la pérdida mostrar uoL. lo hecho desaparecer mediante alguna forma rlc üolencia material o simbólica. para nuestro caso. no será alla.ade los vacíos anteriores' lo irrepresentable' sin Pero entonces. portador. entre la "desaparición forzada" por rrrotivos político-ideológicos directos. de la imagen de León Trotsky de las foto¡ir':rfías tomadas en la etapa heroica de la Revolución Rusa. por ejemplo. la re¡rrcsentación de los cunpos desaparecidos por una política sistemática o una estrategia consciente.u. l')r un caso. sólo ment iono rápidamente para mantenerlos como referencia.sentad.o.

c postulat como lo indica el significante "desierto". delafantasmáticapropia. Filosofías políticas enteras se han construido solrrc esta "desaparición forzada" de la representación: r k:scle Aristóteles hasta Montesquieu. en este verdad ero lapsus'una por hacer desa¿. la representaci<in es directa y singularizada: es ese o esa desaparecido/a. memoria y olvido' son objetos de una estrategia' más complejas' más Hay estrategias de rePresentación implican una prráao decirlo así. una operación inversa -tanto desde el l)lrnto de vista ideológico como en la relación entre cuerlx) y representación. En el caso de las fotos del diario. por culturas . Entre nosotros.iu."inconscientes"' Que -ri "r:ivilización".que se llama EI d.1:t qué' contra qulen' desierto. en lapropia desaparecer después físicase dene la intención de hacer cuerpos de los habitantes mnnte. la lógica en juego es la de lrna restitución de la imagen como sustitución del cuerpo "arrsentado". por ejemplo.para olvido' en el otro la de üvo. en lrrs lbtografías de los desaparecidos que se publican cotirliirnamente en un matutino. por ejemplo. En el meior de los r'.Eduardo Grüner El sitio de la mirada t"tlp:j::l:preseni propia ausencia la imagen l-race "" confirma una omnrprena actividad: la ausencia repite y En un caso' la imagen sencia permanente e indispensable' la muerte del cuerpo. esa es la base material misma de lo r¡rrc Edward Said ha bautizado como orientalismo: la conslrrrcción. al revés de lo que sucede en las Iot<rs cle Trotsky o en las representaciones orientalistas del rlr:sierto como espacio vacío. para anunciar recordar que el cuerpo eslá el otro ha sido u'irtualizad'a. a saber los originarios de ese "desierto"? el sist'ema de repreEI truco no es nuevo' por supuesto: todos nosotros hemos sentación colonialista tt"op"o -y llamó desierto a espaheredado ese idiologema. eítla guerra. -.siempre aunque fuesén 1. vale decir de lo "srrl:humano" que debe ser eliminado. un rsltrtcio aacío en el cual -como se dice. el desierto es el asiento "por naIrrr¿rlcza" del despotismo y la barbarie. de una imagen "irnaginaria" del Otro justificadora de los intereses pro¡ri<rs.rJroto habitados.. o entre nosotros desrlc Sarmiento. dice "conquista"' Pero' ¿por justamente' desinto? ¿No se habría que conquisti'tnlugar' operación semejante ala ve. en ese vacío de representación. insisto.rscrs. fotografías de Trátsk¡ que empieza representación' lo que parecer riÁbóh. las ilusiones o incluso los fantasmas de la cultura occirk:ntal conquistadora. en esa ausentación de aceptación de ciertos suerte de automatismo del lenguaje. de la historia argentina es Por'."proyectar" los ideaIcs. sometimiento a intesintagmas congelad'os cuyo mismo lu Áattu de una hegemonía icleológica' rrogación crítica ".puede apreciarse. Insistimos en que se que ausencia y pero que ilustran mW blel precisamente' no son términos absolutos: ir"r". O. que aveces retorrur cle lo reprimido en sus modos más siniestros. tu. p"cios muchas veces . 68 .esinto de los tártaros. En un caso' es la politica del trata casi de obviedades' la memoria. no. como ¡rrrcde leerse y verse en esa magnífica obra literaria de Dirro Buzzatti -y en su no menos magnífica trasposición cinerrratográfica de Valerio Zurlini.¡.rrrplo: un episodio famoso La expresión "" lila así llamacla "conquista del desierto"' cl "tlt:*:aciórf'"'forestaciónl "irrig ce "ocupación". En los dos casos. en ha sido suprimida. o en las siluetas dibujadas solrrc el pavimento de la calle por militantes de los derechos lrumanos. la "desaparición forzada" de la representación perrrrit.u a.nri¿ud demográfica' sino habitados que el colonialismo se procomplejas y a veces Luy ricts' a la que solía llamar ponía sustitu'irpor su p'opiu cultura' rlt: la imagen de los cuerpos ajenos reales.amente.

:.rl: luin cuanclo el hombre muera de causas "naturales". 1 "*.los" por la violencia..oslo' d"'upu'Jltá"t' :i. que muestra a un campesino dormitando... Es positl<'lz. va a morir. el hombre de la foto rlc Lr¡skacová presumiblemente morirá.\r' rlirii. por un . postula un¡r ostrategia de "ausentación anticipada" donde -a la invt'rs....H. John Berger.v'rzír¿ us Ia hi'storia ind'iaid'uall'" taria' El caso de lu" *ilt'"tu' up"lu ala memmia'UT"t* tt.t ttu. n'[e "t una a la otra' pueden no salidad. El escritor c lristrrriador del arte..t.'.non y]:::: s la imagen de los cuerpos que asesinados.. l'cro no es tan sesro: el hombre de la foto es un anóttittu¡ r:amltesino pobre. por supuesto. desaparecido todas li' o"u'' representa equivalente a y a tod. rrs<r cle Trotsky o el del desierto). En un caso hay una rlcr isi<in política.. o bien de aceptar-aun r r rtir :une nte. analiza r orr r:xtraordinaria sutileza una fotografía de la artista Markctlr Luskacová.Y. en el otro una mera determinación bioló gir lr.HXi* lu *gn:. y tanto la obra de Luskacová como la lrr ltrr'¿r de Berger tienen una obvia intención de crítica so' r r..r rlc la de las fotos de Tiotsk¡ donde la imagen ausente ls lrr r¡ue anticipa la muerte futura-.sentación anlicipada de . rlc crrusas de esas llamadas "naturales".'. y eso se ae enla fotografía. r r'< os[ado contra el tronco de un árbol. el espacio vacío del desierto)...rr"rrtu.ratado en toda su secreta intimidad.sus enemigo -u lt' il.. Dice Berger: 'Vemos .:ffi. encontrar casos intermedios..f:"^"':J"'il. l..ieií *."u'.u. La lectura de Berger. que una cliferencia aún más esencial es que.. rrricnt...*r:..ralquier manera.tt.:.."*:. aquí la imagen presente.. Encasitoao'""o'casos(dejoclelaclopotYtmom::- de la retnumtaa'on da) se trata' insisto' o bien foio' del cliario' las siluetas) ' 0u' u"""u¿'o' muertos.ras Tiotsky va a ser asesinado. .f . ti!-uti a' se re stituve :: :TllT::.El sitio de la mirada Eduardo Grüner y de desu fecha de nacimiento apellido' y nombre su con u . los rro rr:rciclos. 7I 70 .r ('s una serie de figuras en las que el intento (cnnscienf ¡' r¡ inconsciente) de representarla desaparición.esa muerte (es el caso de las fotos del diario. ::.. si bien '". . talvez. como la mayoría. hablanclo de "desaparecidos"' muertos o cadáueres' cuerpos toercrelretrato. lllr:.rl r:l.t'"" contradicción con qwet¿*itt' discurso n"" OttOJ"'**o que esas "p"'Jt"u" 'ift'"tut . así.. se realiza lrr f rrrrci<in de promoaer la muerte del cuerpo material (es e.i. está en otra parte con sus vecinos: los muertos. : l":i:**x.il:..*á: complejo: en prlmer . como todos.¿^1rt"i'us t"*" tll':: ciente il una contigüidad' de investigación' generando i'ncon'spor el otro' hay un gesto tt"'"dt'"' "Fueron dijera: el propto l u.. los ausentes". lo que hemos encontrado hasta ¡rr .'#fl":: ro o' rmarme . .". métodos del orden".."sas desbordan su mutuament'e' ambas reducid'a't ser obstante indecidible de sentido significació'-' u"o¡Jiio-"" ""o enla repreel espectador' como debe que en su trabajo sobre "' 'o''i'oiopor sentación ü singularidacl ni la univer- otng*noql'i uítrt'" u""itmin el drama barroco' que necesamás en estassiluetas' Pero hay todavía algo reproducen qu" las contempla: e[as riamente sobresalta al er re curs o n i" t :l ": reura( :T:$:"11 :f":::.. por ejemplo.t'l]l--nfr ". gesto potítico que arrebata crimen.r r t:¡rresentación actual.. material o simbólicamente (las fotos "borlrrrl¿w" de Trosky.Xf iH..:r::::1*.llí. l)r: cr.. y sin embargo no rslii rl.'"i' :r"a un : . su urisr'¡ ia eütable y su explotación algo tendrán que ver con t'llrr. es la que remite a la futura ausencia r lll < rrcrpo: ese hombre fbtografiado.:l "0""'i cadáver del contorno el al suelo...

ilil: -'*". Y ucrPuLr el (lentro de cultos obletos que constituyen . Se me dirá que no es. aigo' po'qte pt"ottulidacl"' en esa pintura' . los tres amplios círculos concéntricos grabados sobre el objeto y que representan eucaliptus totémicos del clan."-:1" previas . O. en tonce s. --^¿^. y así. Aquí.:.. representaciór¿ de una " clesaparició"" t^* ::'.'.. 3:::: ::T. del cuerpo muerto. en lugar de la fotografía del churinga." "l "'"ipo reat' mater\11'que en el :':"t^ caso y más "caliente" -re4re p""d1 :::.**.. Pero lo que nos prescnta Taussig. t. de "culto a ü mataalcuerpo' lo transforma en umbién en cierto sentido en un ícono para la idolaun monum".lu' n"''"' ^irt. il . fataque "Con Revolución' etcétera' otra parte. que para Táussig representan el carácter abstracto y difuso de la propia sociedad a la cual le insuflan su vida. rrrr ciemplo estrictamente político. no del todo vacío. asegura la reproducción de la vida vegetal y animal. pero mi arniga..rn¿rsiado seguro: las representaciones y las imágenes merlirrrrf e las cuales los sujetos simbolizan sus relaciones con ... lo cual no s<ilo reivindica el poder del diseño. en cl dibujo de un diseño de un tótem de sapo.uUu¡u'lio para la la evidente intención haciera vacilación".. vacío. Aquí la irrrirgen es suprimida para que el cuerpo (el "corpus" social. Taussig declara que le hubiera gustado presentar. que |aimagen arua conocimiento del cuerpo muerto: Para el "bá"u*iento"' como la de Trotsk¡ -aunque sea por "' es la muerte del cuerpo cuerPo tiene que morir más aún' imagen tanto como la de su la cond.^t . áe Durkheim y Matt's. porque adentro del rectángulo el propio Taussig est:ribe lo siguiente: "En este espacio vacío me hubiera gustado presentar el rlibujo de Spencer y Gillen del tótem del sapo.u" ¿"rp"¿.p".Eduardo Grüner El sitio de la mirada gn-rpales.::t::t:iili: sacrilegio la reproducción de esta ilustración. tampoco acá."ilt:. mejor dicho. Ut"1"-tl teligibte loimp osible ) sólo puede . para que la inaisibilidadno violat l¡r rlcl clruringa pueda seguir insuflando su fuerza a los partir i¡xurtes del rito. a todo el grupo: cura enfermedades. qwe son señaladas pero no r¡l¡edecidas por los propios Spencer y Gillen".-ffit"' i..Ul" Til ¿N o hay. si moral e ideológico bien desde l'"go "'' significado.1^ --¡ wn' i 1a image n' del cuer P o . ('n oste caso) pueda aiuir. La fuerza vital de estos objetos sagrados se comunica de Luskacová). r lr..r"* . Jilt*a adorniano (el dilema es radicalmente difereitt' "l inde cómo hacer visualmente de cómo estetizar el horror. 72 :l::: t':':::. entonces." del retrato de Lenin? o. extraído de la monografía de Spencer y Gillen de 1899. sino también las prohilriciones para que no sea aisto.iciónde existencia de la de Lenin ausente "borradura"' Sólo el ejemplo del retrato parece ofrecer una opera-aunque con cierta vacilaciónallí la imagen desaparece 'pación distinta' incluso opuesta: en sepamos que Lenin está ra que el cuerpo aiaa.l.. me dice que los aboríeenes considerarían un ::l: ::i::::l: t-tl::T:i.:il. A continuación.:tfln: . . líneas-. por la imagen.'i."'ía i e I cue rPo : inversos' ln lo' que por ejemplo ..". círculos.ición de de manera más consist"rt. s olución it.rioro. hay una política diferente tanto a la de "desaparición Lr forzada" de la imagen como a la "sustitur i<in restitutiva".t"":t^::::]fft':: t"' to" Taussig me encuent'o to"i:. se r abordadt. . la profesora Annette Hamilton. como los anteriores.to d"lota pétrea' viviente' sintiente y tría antes que en t't ttttpo singular' cálido. de la universidad rlc Sydney. en ambos de las siluetas o del campesino casos.. es un rcctángulo en blanco.::i norteamericano En un libro del antropólogo Yt:n::] ensayo. No estoy.'. Los churinga tienen extraños diseños abstractos -puntos.::.

y la dialéctica de su visibilidad/invisibilidad pasubsistencia.o. Otra vez.. otro de sus libros Vuelvo al ya citado John Berger' En una fotografía describe con casi obsesiva minuciosidad fotografía de la Es que tiene frente a é1. la llamaré la política de inuisibilidad estratágica. en tanto radicalmente opuesta a las políticas de desaparición forzada de la imagen. vacío' Ya se nos ha dicho todo sí completamente "t' sus nombres de guerra' pero la foto sobre ellos. No la estoy postulando como una receta. a no mostrar. cómo se comunican Y a continuación' reciben las noticias del mundo exterior' esta vez rectángulo un muestra la fotografía: por supuesto' úlutto.ez que habla a los gritos: llc:rger no se limita a callar. porque desde luego la represenchuringa' toria. de la expresión nudillos apretados' de su seis militantes. A esta política de supresión de la imagen para hacer viür el cuerpo. sino l)or una suerte de intencional mud. incluso sería incriminamisma es'inmostrable.rectamente político' también es posible contrarlo. en su escritorio' turcos. dice con todas lrx letras lo que no ltuede ni debe mostrar para que los cuer¡ros allí ??o representados puedan continuar viviendo y lu< handc¡. han muerto desaparecido sin más noticias de ellos. poco tiempo después de de ser militar en 1980' Cincuenta mil personas acaban han miles otros arrestadas y condenadas sin juicio previo. a ninguna generalización. y con ese solo gesto denuncia una realidad -como lrr llamaría Adorno. tomada en la seis militantes sindicales de izquierda un cruento golpe clandestiniclad.¡.militando' ia diferencia con el idolátrica' Lenin es que no hay aquí ninguna abstracción ninguna monumentalización: aunque se nos prive de su imagen. como el del desierto: ¡rl <:<¡ntrario. que se opone a las políticas que tienen q:ue nxalar a o aceptar la munte del cuerpo para restituir la imagen. por el mismo hecho de estar "enmarcado" está 74 . Imagina sus pensamientos y sus sentimientos' leen en i*uginu las canciones que cantan y los libros que con sus hiios' cómo su ci=andestinidacl.t. fracturada y desgarrada.tiene para nosotros una consistenciay una carnalidadabsolutamente irreductible a ningún Concepto. ser decisiva para Pero si se busca un ra sus políticas de la memoriay el olvido' en. cn tanto establece con lo real lo que el propio Adorno llamaríarlna dialéctica negatiua: la ausencia absoluta de represcntación no es aquí ni una "retirada" del mundo de lo scnsible ni un intento imperfecto de dar cuenta cle lo real. por extensión' de la política del rostro de los a través de la fotografía.Eduardo Grüner El sitio de la mirada profundamente la sociedad en que viven son una materia puepolítica. sino que la invisibilidad señala directa y acusadoramente ala materia corprtral misma de una realidad que sólo puede seguir exist.icndo no por la simple "renuncia" a su representación. Ese blanco dentro clél recuadro de la fotografía no es ent()nces un verdadero o imaginario aací0. ni la estoy promoviendo como una alternativa: sólo estoy diciendo que ella aborda mejor que las otras el dilema adorniano. Berger hace una lectura de en generaldel momento -y.'ulgarmente-. r¡rrc obliga a suprimir su propia imagen. rlc "reflejarlo" -como se dice r.no reconciliada. como en este caso. cada uno de esos hombres -a través del análisis de Berger. de sus manos y sus obcecado de ropa. pero también distinta a las políticas de restitución sustitutiua (como las de las fotos del diario o las siluetas). cientos esas víctimas son' coen la -esa de torturas' La mayoría de militantes sindicales mo los seis fotografiados clanclestinos' la política turca de izquierda. su de. como en el caso del puedan seguir tación es eliminad a p^ra que esos cuerpos retrato ausente de uiuiend. o¡or.mplo más cli. del ambiente que los rodea' del brillo .

salvo suicidio en masa. l. con sujuego de clesapariciín/teapaintentar rición de los nombres censurados. porque acepten cl rnandato de la administración colonial. mediante un ejemplo tomado de lirantz Fanon y su análisis del papel que juega el aelo tradicional de las mujeres islámicas en Argelia. Fanon explica que los funcionarios <:<lloniales estaban verdaderamente obsesionados por conven- <:cr a las mujeres de que abandonaran el velo. Hay allí una "desaparición" de la imagen que permit(' que ese cuerpo no pueda ser simbólicamente aiolado ¡rol cl escrutinio permanente del opresor. pero tampoco r on la finalidad principal de eliminar un símbolo vergon¿¡rnlc de la opresión femenina: esto ya ha sido perfectanr('r)tc comprendido. Hasta aquí. sienten que <'sa persistencia en el ocultamiento del rostro equivale a rrna fortaleza qlue no puede ser conquistada: la mujer rrrgclina puede m'irara sus nuevos amos sin ser miradapor cllos.id.y así poder circular libremente.bilidad rsl. quisiera proponer otro modo' que y que se soriamente llamaré el de la intermitencia dialéctica' hace cargo de aquella alternancia de la aparición/desapala represenrición de la cultura y la barbarie en el plano de de Jamelie Hassan tación. evidentemente. será porque ese vacío de una sociedad resido llenad'ogracias ala praxis colectiva la fotohaciendo su historia' Como dice el propio Berger' de lo grafíaen blanco acusa la existencia de lo insoportable' intoleraintolerable. pues. Las mujeres del FLN se quitan el velrr ¡xrra hacerse menos sospechosas. aquí la inuisibitid'ad estratégica de un enriquecimi'enfo de la realidad' ya que si ilustrarlo por otra vía.idad. menos rnisteriosasalos ojos del ocupante -que ahora cree habef "quebrado" esa r csislcncia cultural. ( lomo corresponde a toda dialéctica. obviamente será porque la realidad enmarcado habrá actual. lo qtre sigue a ello una apelaLa inaisi'bilid'ad' estratégica es también' entonces' los ción a lo que Benjamin llamaba la histmia subtnt'á'neade (por ahoia) venciclos.ilrcración Nacional) argelino hace que sus mujeres. tá anticipando y mosen el fuiuro esos militan tes puedenser representados será mejor que la trados. en las que la presencia de la imagen anticipaba de esos d. invocando razones "progresistas" y hasta de "emancipación femenina".Eduardo Grüner El sitio de la mirada de significación' Incluso de significación' si lado' nuevapuedo áecirlo así. Pero. se quitmel velo. el FLN (Frente de l. la instalación adelanta ese "modo". Pero en una segunda etapa. muy distintos a la inversa de los ejemplos sin embargo durmienentre sí de las fotos de Tiotsky o la del campesino una prrdo.os vencidos tal como fue en el pasado sino (cito) mo pod'ríahaber sido mostrado en la fotografía) ' Es "tal como relampaguea hoy en un instdnte de peligro"' a sino abstracto' una apelación. la realidad por la futura desaparición los militantes escuerpos. esta es una hrgitl que se despliega en tres momentos: en un primer 76 . No. dice Fanon. durante la revolrrción anticolonial. en t'lir<:to. Ahora voy a I'cro la verdadera razón es que ellos perciben perfectalr)ente que -bajo las condiciones de la ocupación colonial.elr. no a la "Memoria" en de un futuro la corrstn cción activa de la memoria anticipada de redención. además.égica. proviFinalmente. ontológico-política: por un sobrecargad'o -"rrr.ese velo que siempre fue símbolo del sometimiento rlc la muje¡ es ahora resignificado como índice de resistencia cultural: los conquistadores. pero cuando algo es asumido como acción' la es ble. pero lo es a la manera estrictamente el recuerdo benjaminiana: no una apelación a reco¡struir tal co(diríamos: ¿. pues. De cierta manera. llevanrlo r:n sus bolsos los panfletos de propaganda o las armas piu ¡r :rtacar a las grrarniciones militares.ntl. estamos aún en el modo de la inaisi.

en un cierto sentido. de la Ir. sin duda' más a la continua llegada denen edad. Le comunicaron la sospecha de que los Vivos. Lo que querían ver era gente que aún recordara a los muertos. sus vecinos. Es allí donde el arte y la representación se r'<:velan como una metáfora princeps de los excesos. como si los vivos se hubiesen aversonzado de su propia mortalidad. insistimos. pero pudieran ver más allá."ui tu a=lter"uncia entre la aparición y "l de 1o ciülizado y lo bárbaro saparición de las representaciones una política de resignifica da crítilamntfu:?^" es.nto (o. tanto una especie de curiosidad que los incita a saber más. decidieron convocar a una fotógrafa. del lazo de consanguinidad que los unía a los Muertos.rri. éticamenlt:. no había nada nuevo. pudieran luchar para que su número fuera menor".poi de. "llenado" de los vacíos de representacron' la inuisibi'Iidad es' Me parece. inversam"'-""' "' sentir al "civilizado" ocupante esa exclusión: la mujer hace e inquietante de su ausencolonial la presenciainsoportable la negación d'e la negación' cia. la enorme.haya cólica que hace que -como decía que siguen oprimiendo generaciones enteras de muertos Pero yo no polo_o una pesadilla el cerebro de los vivos.iutiva del recuerdo' y que célebremente Marx.írrrió. resguardar. Pero sucedía que ahora. sino gente que e n su vida cotidiana fueran conscientes de la presencia de los Muertos. está"n les provoca de tanto en historia y esta conciencia general 7.rpturu. ni a los mórbidos (obsesio' nados por la muerte y no por los Muertos).yltris dorninadora de la cultura occidental. Movidos por esa curiosidad.t la negación detnmi'nada de desaparición. mejor: la inversión de liberación' A esta lóocultamiento de los i""'t"'-""tos el modo de intermitencia es a la que propongo llamar gica -üatéctica. tarde o temprano. Claro que.ión" . Y que dice así: allá del tiempo' no "Los Muertos viven. aparentemente. proviene rl<: la Tragedia: ese género señala los inicios de una conr <:pción del mundo que permite que la representación estritica sea la metáfora cle una mutación antropológica. el de hace pala reaparición del rostro -que' paradójicamente' es el invasormenos para el sar a la mujer al anonimato' al en lo contrario) del á. sino el de Sófocles: pero . en un segundo momento' "*. de ser posible. debería resumirse en una fórmula escueta: es a veces imprescindible. fábula que inventa el dría decirlo mejor que esa pequeña fotografías de Marketa propio Berger a propósito de las Luskacová. que demuestra una "desaparide la representación es necesariamente sortea la üampa melan. siempre se olvida a los muertos indivicluales: hasta allí. El arte del secreto y el nombre de los Otros Todo lo anterior. En nn texto reciente. saber respetar. los secretos del arte. Pero no a los desconsolados por el luto (el luto es pasajero). la desaparición del rostro dominio' una subordinación o una -u y tu afzrmaciónát "" esa misma "bárbaras". como nunca antes. Y sin embargo.tuncia tlialécticadel velo construcción política tituyen buenas metáforas Para una que no todo "borramiento" de la memoria. Todo el arte occidental. estaban olvidando a los Muertos.Jean-|oseph Goux adelanta la hipótesis rlc que Edipo (no el de Freud. de la re¡rresentación.Eduardo Grüner El sitio de la mirada sigue siendo el síntomomento. concluyendo' que tanto militantes turcos comola intratégicade la fotogr afíad'elos de las mujeres argelinas constsrm. gracias aitanto de lo que sucede en la de nuevos moradores. enun tercer *o*tt"o.¡ri()n tan distintos?) es el héroe que funda el pensamiento 79 78 .r. infinita masa de los Muertos caía en el olüdo.

diríamos: lo que también que luego--u:1q": Furias de La rac'ionalidad' instrumental' la Modernidad' el Capipara ello nuga falta' por ejemplo' una y otra vez. la palabra clave (y.Edipo es' en tanto -y en muchas otras de lis dioses' confiando sólo dco.t^' de la Fie inaugura el tiempo dogmático saber trad"icional' en el individuo que losofía. no es sólo (¡rc una traducción perfecta sea imposible. es con ""u dtf""'a el Arte' o menos metafórica.fftrentia specifica. intraducible): como ha dicho Benjamin. esa tarea no puede tener fin. . podría verdaderamente real'izar esa esencia total del Lenguaje. y en sienta sus condiciones' la lítica.4mjam'iniana: la comunicación 81 80 . aquí. posiblemlnte' la democracia ateniense): cierto temor A a"'pt"'tar de que una cierta conser' arriba hemos inientado mostrar más serImagen' de la Palabra' puede aaciónde los secretos de la ür beniaminianovoluntad d'e fud'snción-en sentido ilusiones "progresistas"' que se oponga u. de Ia perspectiva autocentrada poel límite' de la racionalidad piensa por sí mismo. aunque les cueste resignarse a esa ll<:rida narcisista. el castellanoa toclas las otras lenguas existentes en el mundo -unas cinco mil. Quizá sea por eso -porque los hombres xtbtm qwe no son dioses. aproximadamente. sino que es inrl<rscable: ¿quién querría asumir ese rol un poco siniestro? (r'l czui inevitable "nacionalismo lingüístico" es la forma polítir rr lt:acfiva de esa impotencia). A poco andar.que las relaciones entre las lenguas.]s "r r rirl<rs") es decir: la noción misma de comunhación (a.tu' tuo'oóficas bY"lu manera de terminar' enNos ha parecido que una del secreto que -aunque'fuera tonces. la esencia de cada lengua. sean principalmente de conflicto (r:omo lo muestra Bakhtin) y no de armonía. huti""do eso' udu"tttncia: quizá ha es precipitació. una anomalía:''i" uy"'au sin ney pode r de autorreflexión' en su propia inteligenciá quiebra todos los tabúes del cesidad de violencia. traducido a unalengua.' "t' tu tutastrofe ""u "voluntad de poder" (de ¡3d¡r ido demasiudo t"io' "t' su de Poder/Saber) ' Quizá desaber. cada texto singular. absolutamente kafkiana en su (en sentido fuerte) improbabi. como lo revela nuestra pequeña parábola..Eduardo Grüner El sitio de la mirada puramente intelectual y ande Occidente con su respuesta enigma de la Esfinge' En *.dad. cada una de cuyas traducciones produciría Lrn nuevo texto a traduci¡ y así sucesivamente.Ii.oponga en una vertiente repreque "te' a esa cierta barbarie en su sentido más amplio' senta la "Comunicación"' a una Postulemos la siguiente Utopía (negativa): un equipo multinacional de traductores se propone traducir todosTos textos producidos en una lengua -pongamos. vale decir en su confrontación con las otras (4 999) lenguas. p"t'"o al menos era del Sujeto "moderno"' Edipo mismo se pi'ude' Sw Claro está qt". e incluso al interior de ellas.onociera de antemano todos los posibles efectos multi¡rlicadores futuros de todas las posibles traducciones a to<las las lenguas.p"r"Urfica ("el Homtre") al eso héroe mícosas. "Infinito" es. trc*o_ se volverár. al menos no un fin humano: sólo una omnipotente inteligencia divina. clesde luego. produce a su vez -puesto que el mero cambio de lenguas introduce variantes de sentido en el originalun texto nuevo que sería necesario traducir a las otras 4 999 lenguas. sólo se hace evidente en la traducción.ún con sus ümlentamente anti.orrrru él para perderlo una crítica "reaccionaria" Esta no es' en modo alguno' en Sofocles' que veía con (como sí lo era.. [. Inaugu'u. hasta el InIinito. su di. o-dicho u lu Fot"u"ltlos en su transgresión de úodos bió mostrar más prudencia que "franKurtizar" a enigmas del Universo' Si tuviéramos ha hecho es desatar las Edipo. la tarea se revela más que ímproba.'. pero. que t.

del entenrlerse. () sea: un dogon no puede realmente ser intrrpelaclo. Mientras tanto' de su totalización en el blemente fragmentad a' amputad'a radicalanida una ausencia originaria l"rrg. hay una distancia infinita. Hace ya varias décadas. euiero decir: su uerd. meramente.. Hacer. en el hic et nunc donde el poder nos tiene siempre al alcance de la mano. desconocida.taje.todas las otras lenguas' dice Sartre que . que toda lengua necesite una Literatura. hacer historia es -para repetir la bella expresión de (otra vez) Sartre.la l-e"gttu (la cupacidad constituye on.oiógi. que constituye el núcleo único e inaccesible rle su subjetividad (los dogon tienen una vida extremadamente "pública"): ese secreto es su nombre. y O.. irreducti_ ble y no suturable entre los dos "nombres" de este sujeto I.i". en el sentido althusseriano. hacer Literatura.. ni a sus mujeres. hacer Política.ero nombre.teralmente dividido.i. hacer Arte.ru. ni a sus hijos.de una lengua resuenan' -luiuraren cada incluidas las muertas (o "desencia. es deci¡ qus haya historia: la historia debe ser entendida tambíén como la "memoria anticipada" alaque se refiere Bloch. estrictamente humana'de Cassirer o Steinero-J"t t". tu simbolización de los sonidos) t. La obsesión comunicativa sólo pudo haber emergido en una época como la nuestra.Eduatdo Grüner El sitio de la mirada es Infirrito al segmento' la reducción de los enigmas del pero "la traducefímero e ilusorio.ta^") y las del porvenir' así como entera' No se está la ciudad en cada calle de una ciudad humanista "uniclad del ffata de ninguna i"gt""u*"nte contrario' se trata de una imposibili. que no revelan ni a sus padres. el etnógrafo Marcel Griaule in_ fbrma que los dogonde Djibouti (Africa Occidental) guardan durante toda su vida un celosísimo secreto. de su iraducibilidad: no es sino un proce. una Poesía.p"r". misteriosa.ad." humáno": al alcanzar la esencia compledad. con la que sin embargo ticnen que contar los miembros de esa sociedad -todoslos 83 82 .. algo que hable de lo in_ decible) es lo que permite que haya fururo.tg. la comunicación' pala interpretar lo que dimiento üansitorio y provisional de ca- (que hace posible. y no el nombre falso qwe usan para "comunicarse" con el resto de la tribu. junto al Trabajo poitu transformación de la Naautoproducción del Sujeto de autoproducción del ítraleza). en por eufonema.". el que eligen para ellos. ahora no se trata simplemente que guarda cada lengua -es inefabilidad mística: el secreto "competencia simbólica" de las decir.t lo tanto. el resguardo miento del Lenguaje. y "llu Y si recién no se trataba cle huma"" mente incomunicable' de no se sabe qué nismo. hab'á de sus secretos incomunicables de toda lengua. po.la ilusión comu_ nicativa está sostenida por ese núcleo estrictamente inco_ tnunicable. placentario.uttt"ttte al Ser Social' que concluir que la incom'pl'etud' Si se acepta esto.es la sentido amplio pero tambiérr distinguible politicidad'en el (iunto a la capacidad {e estricto de que."arrojarse hacia el horizonte". "comunicación". por la existencia de una palabra radicalmente irraccesible. que se llevan a la tumba. salvo -como muestran O' según la alegoría en el prebabélico Mito de Origen' y apocalíptico de la benjaminiana' en el instantemesiánico cada lengua está irremediaRevolución. que ha enajenado su voluntad de hacerse en el confort placentero. entre otras cosas. Es una situación interesante para pensar en ciertos espejismos: entre los dogon..tJ". es embrionarse en el puro pre_ sente. cada matr\z de la cifra de su historicidad' de su formaciones sociales. como el deseo interminable de alcanzar el horizonte en desplaza- Pero la singularidad dene de singularu od'Líengou"' relación de tensión con la da lengua está en permariente cada frase' en cada palabra Totalidad del Lenguaje.

Así. miles de signos para que la q. los oualof demuestran ¡ror el absurdo lo discutible de la hipótesis lévi-srraussiana 84 85 . a mensajes que podrían emitirse de un dureferencial. hay cientos.re deben ser dnscontad'os del lenguaje social d.ogon tienen "comunicación" sea Posible' Tomemos otro caso' no muy lejano geográficamente Adolfo de los dogon. to tanto. ya que son tocados "metáforas" . ya que el mito.sustituye y replica l<rs fonemas de la lengua (los luba. a través de los siglos. llevan a la tumba el secreto de Senegal existe el del Ultimo ejemplo.a -"labios". donde un agujero cle silencio sostiene a toda una parlanchina comunidad en una red de circulación de nrensajes articulada alrededor de la falta.or. dando una forma alambicada' modo sencillo' ca. en su recitado. la más absoluta y monótona neutralidad. el recitador oficial de El griot también debe sufrir un largo y rrabajoso aprendiza-je secreto para alcanzar. claro. son una socierlad más bien silenciosa y parca). Finalmente. tono alto y tono complejo)' emia no alcanza cyonrloregistra estas cualidades. parece. y se da el lujo de hacer "rnetáforas". debe ser narrado exactamente de la misma manera.yla sociedad oualof como tal desaparecería. "voz macho". t. el más imperceptible cambio de pronunciación. Entre los ouatof los mitos de la tribu' gewel o griot. sílabas' Mecaracterísticas de duración y de tono de esas tambores diante el procedimiento de la amplificación' los o una . la"voz macho"' Esto una opode especial relevancia.Eduardo Grüner El sitio de la mirada un nombre secre[o: para cada uno de ellos' desconocidos po-. Se trata de una cuestión de supervivencia: de otra manera. en el mismo tono de voz. Los luba. muchas epopeyas africanas sobreviven de rante siglos en la piel tensa del cyond'o' transmitiendo no obstante generación en generación una tradición que a distintas recurre es dif-erente en cada versión.utilizan para emitir mens4ies hendidura con que presenta en la parte superior una larga El más grueso áos tubio. desate el Apocalipsis: hay muy pocos casos como este de los que pueda decirse que el Ser cntero de una sociedacl pende del delgado hilo de "las palabras de la tribu"- Recapitulemos. etcétera) en una ficción necesaria. a quién está escuchando-. sin la más mínima alteración semántica ni sinrácdca. pues la lengua luba tiene y otra largas) sición de longitud (vocales breves y vocales E'l de tonalidad (tono alto. al que se llama "la voz resulta otro emite un sonido agudo. el secreto del nombre propio transforma al esquema emisor/receptor (o destinador/destinatario. y si bien sí comunicar las logra tir sílabas (consonantes y vocales). de retorizar a los golpes (¿Nietzsche no filos<rfába a martillazos?). Los dogon sustraen de la comunicación la intimidad del sujeto: un dogon jamás sabrá a quién le ha- bla -ni. (ellos mismos los llaman labios )' hembra"' El emite un sonido baio. aupua"s de desarrollar una frase' una palabra que incluidea básica desplegándola con diversas técnicas' "holofrases") ' yen el uso de ]órmulas estereotipadas (las recutambién Pero constituidas Por uno o varios versos' poétirren a las metáforas. Los cyond'0. para evitar que la más ínfima transgresión de un punto o de una coma. Los lubadel sudeste del Zaire -relata tambor qond'o' el Colombres. De modo que el relato del griot está sometido a una estrecha vigilancia por parte del tribunal de griots retirados que han sido sus maestros. por su l)arte. "voz hembra". apuestan a Lrn exceso innecesario para los fines de una comunicación "funcional" : una percu sión sexualizad. el cosmos perfectamente ordenado y en equilibrio que el mito representa se derrumbaría catastróficamente. de más está decirlo' formarse' en años por "profesionales" que tardan muchos su técnica' y qr.

la democracia traduce sin traición la "lengua" de los "representados".ón ideológica de la ficción de la transparencia del mercado -que. sino "estilo" que ellos logran es que la más absolu ta ausenciade de esa monotonía repeinqroauclbte el carácler hipnótico (¿"texto de goce" barthesiano?) titiva y completamente plana zaciórt de la propia lenrequiere un e sfúerzo ie neutrali (Tuve' personalmen*l-*" sólo es posible en esalengua' sino con un i.ble entenderse para lograr una coexistencia rl<:mocrática y respetuosa de las mutuas diferencias. de la plusvalía o la pulsión. en efecto. .o-comunicable. cierto reduccionismo será siempre pertinente): es una trasposici. excesos ni "plusvalías": implicaría el riesgo rlel quiebre de la Totalidad Translúcida (por eso teorías como la cle Marx o la de Freud no son "democráticas" en ¿¡¿ sentido: ellas parten de la premisa de un universo social o sub-jetivo que esrá constitutivamente opacado por sus propias zonas ocultas..". la existencia de un Otro (ya se salrc que esa palabra se escribe con mayúscula) con el cual cs imprescindi.es tributaria del imaginario de lo tod."ro. descontado' p"ro "". esa letanía un "gran relato"') desatar constituía ya.r" f" ffaducción sea siempre personal del griorpuede . mejor dicho: una opacidad 1u: hut" mente su propia superfluidad' es en realidad j amás . sin embargo. lubani oualofl. Yseamos groseramente reduccionistas (parafraseando 1o que decía Masotta sobre el sartrismo. al cual comprarle y vcnderle. luba.rnu experiencia parecida' no con tn griotFnah' en Ma"contador de histor. secretos.. estético-comunicacional.. tiene que suponer la r:xistencia de un Otro igualmente transparente -sin nomlrre secreto.r^.. q.. La ilusión de la comunica< i<in supone..r.r'u po'ibL "outt'pu'encia" que . por los "secretos" de la lucha de clascs o el inconsciente..esto incontable. Marx o Freud sí que podrían ser dogon."1. la idea misma de representación -un concepto de vertiente doble: político-social. . 86 . de audacia apenas tímida la democracia moderna.s" en la plazaJemaaEl la lengua' pero la carrakesh: desde luego. hemos üsto' la circulación Y además. oualofl. '"*oriO (como cuando Lacan dice que la ropa sirve para ocultar"' la áesnudeztotalsupondría la que no hay nada que ocultar: ninguna cultura que no muerte del deseo. al igual que en el de la transparencia clel mercado y la comunicación. al cual representar.Eduardo Grüner El sitio de la mirada que no responde alaf6rde que el mito es una narración mito de Lévi-Strauss lo que mrrla tratluttore/trad'i'ttore (en el universales' que hacen importa son sus estructuras lógicas eficaz): ya no se trata simf. Se puede dar un paso más. La Totalidad Translúcida de la Comunicación Democrática del Mercado. es el tercer pliegue de esa ideología de la transparencia.r.con el cual comunicarse. ersí misma. el ocultamiento los tambores y de la inicia"clandestina" del aprendizaje c\e mito' En los tres casos ción en la técnica de narración del circuito comunicacional' nuy Ago que le falta o le sobra al el que hace posible ese . En el reino de la transparencia democrática. yo no entendía ininteligible podía dena cle ensoñacion". el circuito mismo es' está allí para clisimular tautológicaf"rnrro' O. su "credibilidad". en verdad' lo que resulta sula cultura. en los lres casos' lo un silencio inviolable' de mensajes esá condicionada por del nombre ' o la naturaleza for rrn . por eso no hay "marque" el cuerpo de alguna manera)' por la "transparenOigámoslo brutalmente: la obsesión moderna y occidental cia comunicativa" es una exclusividad (el bueno de Habermas no podría desde luego ser dogon. de que el utilonarrativo exactamente al revés' cuestionar esa unrversalidad. por otra parte. es desmentida por el propio discurso liberal mediante el lapsus de apelar a una "mano invisible". no puede haber restos. faltas.

¿quién podría vivir sin ellas? (ya se conocen las consecuencias de la "forclusión" del Otro: el hundimiento del sujeto en el abismo psi- cótico. religiosa.juego: en todo caso. teórica o ficcional' a lo largo de Aunque "el Otro" es una noción Permanente sin duda su enunciación toda la heteróclita obra de Sartre' que pronuncia más impresionante está en las palabras en el final mismo de Garcin. por nombrar la menor). lu escrituru tle una especie digamos) del conce pto i. Son muchas fracruras. En todo caso. que conserva un núcleo de (sin)sentido en deslizamiento perpetuo. es decir en la "normaliclad" del sujeto. el "respeto por la diferencia". en francés.ulogía filosófico-política' menos en i"l "ótro" en el pensamiento moderno' o por lo yestátici malT-rscula. Pero en todo caso. si él fuera posible. de molesta impropiedad. de inquietante extrañ. impuestas por el Otro. c'est I'Autre' pero la primera versión francesa un alcance universal y casi este término. inalcanzable. que impide el acceso al (siniestro) objeto del Deseo primario justamente para que pueda haber objeto(s) de deseo imaginario.rqi". Es obstante' su ensa. los cuatro locisuii*puru. de lo Silbólico estricamente a ese concepto con su mael clel siglo XX. Aquí el Otro suele ser el significante que designa a la cultura (étnica. impropia. es el permanente malentmdido con el Otro -expresado en los síntomas de la neurosis. inaccesible. Aquí el Otro aparece metaforizando (sobre todo en el terreno de lo poético) al Texto intraducible. 4) La Teoría de la Traducción. el protagonista de Huis Clos' es el Otro" (las versiones esa obra de teatro: "El infierno "El infierno s<¡n los otros"' castellanas suelen traducir por dice: L'enfer. si el nihilismo original estricta imposibilidad no se pierde del todo la idea de una el Otro' de comunicación "simétrica" con Allí' por supuesto' 2) La teoríapsicoanalítica de Lacan' de la Ley' del Lenel Otro es el lugar (siempre inestable) inalcanzable sin el g. es decir Sujeto (dividido) en tanto tal. por su derecho a resguardar zonas estrictamente incomun'hables de su Ser. que en sus versiones más actuales es algo así como una extensión de la Teoría Poscolonial.u "uniclad de análisis"' ffopezó con esa categoría (o1o" como diría un buen cientista social): deJean-Paul Sartre ' 1) La escritura. limitémonos a registrar de lecturas' el autor se cesivos en los que' en su biografía t". El Otro es también el lugar de la necesaria castración. de género. 3) Los Estudios Culturales y la Teoría Poscolonial -tan de moda hoy entre ciertos "comunicólogos".Eduardo Grüner El sitio de la mi¡ada esta ilusión sería' Una premisa para el desmontaje de de historia foucaultiana prr"r.. que nunca podremos plenamente "comprender": que siempre arrojará un resto incodificable e irreductible de inarticulable ajenidad. Y ello a pesar 88 89 .ifnencia.eiutación de nihilista desesperado' No e historizó en buena yirti. Pero. que ha coronado No vamos a emprender esa empresa desvío por los vericuetos de lo Imaginario y los sufrimientos de lo Real. tiene "otredad" la alteridad como metafísico: algo así como la ' le valió a Sartre una momento su en que frase una tal). como el nombre dogon. es decir Deseo como tal. sería respeto por el inabordable silencio d. En suma: de insalvable d.l proletario o la "buena gente" paraJean especificado. enigmático. extraña. queda más todo caso. etcétera) ajena.lo que permite ese recorrido sinuoso.rrrt g"r. para llegar a eso. tampoco es aquí la "comunicación" lo que está en .eza.uau aquí. el Otro es el opresor colonial' como lo es el burgués tituye el infierno pu'u "l oprimido' Genet' En puru.el Otro.u política posterior concretizó de I'a' tierra' por medida su significación: en Los condenados que sin duda consejemplo. nada tiene que ver esto con la "comunicación": más bien al contrario.

el "francés". uraiment!Mal o bien. irlandeses.cada vez que Y. kurdos. asíhasido -y sigue .uerdo racional entre unos "iguales" que. sin esperanzas do rascribirincansable y fallidamente izspunto f"tuí u ese Texto: de poder realmente de ponerle launificación lingüística de la comunidad (eso es.sólo le está reservadá a Dios' tiene algo de sito. el secreto esencial de la(s) lengua(s). con razón o sin ella.que no podía estar carenincodificable que el otro arroja. del conflicto por imponer una monoglosia a una rrrateria constitutivamente hetnoglósha (también podríamos <:itar a Gramsci.riii. sería -como la desnudez Creo -para seguir reno. Puesto que el francés era el "diale cto" de la élite de la Ile de France: los demás hablaban gascón. en efecto . Y esa d: "r"resto la que mantiene cia es nuestrá salvación: es ella "19::t" tot'al' la "comunicación" seguir escribiendo.la lisa y llana muerte del Deseo' el que decía que el cordando lecturas.. vascos.o*unicación" plenamente Otro absoluese diríamos. swahilis.ru. continúan oponiéndose a es& idea de Civilización. Y quizá no haya otra manera: no es cuestión de jugar a las Bellas Almas. allí donde hay sólo hablar de "comunicación"? conjuntos discursivos Ya se ve: ninguno de estos cuatro un futuro de transjustifica la confianza habermasiana en 'pu. 90 . conocida como "Francesa". y siguen las firmas. C'est la ciailisation. Ia inámunicable letanía una. en el caso del ochenta por ciento de sus miembros. hasta el advenimiento hay una sola: por eso' de Benjamin. y continúan los paralelos: lo mismo decía Locke del rlin. justamente." en su d¿seabilid'ad'Hay otras lecturas que es por Benjamin' Walter nombrar aquí: la ya mencionada de de la traducción' es imposible caso. por razones llamadas "políticas".que era Rimbaud malentendido: "Por mundo es un espacio del permanente realmente se entensuerte -agregaba-' porque si la gente diera. hutus. no castrado e incastrable' que siempre sólo nos esrá permitiniestro.. A propósito. fwe impuesta después de la Revolución. etcétera. a sus análisis sobre el proceso de hegemonización del smtidn cornún). a nosotros. fue hecha por una "comunidad" qr".t:ro. ¿qué objeto tiene en toclo caso. a sangre y fuego. lombardos. en última instancia.Eduardo Grüner El sitio de la mirada la otra (quizáincluso a causa) de lo bien que conozcamos demostrar que üg.. la lengua Otra' Lo cual parecería del Momento Mesiánico -dlrr. mientras que completa del cuerpo ajeperfecta.o.mos "distorsionada" por su srrmisión a la ideología del Contrato.Si la propia lengua -Bakhtin dixi.. m. simples mortales' al otro. negándose a respetar. catalanes.no. no hablaba fiancés.turíatt todos entre ellos"' siendo.iu comunicativa -ni siquie ra' para ser justos con Hade rep¡rlación"' No 1o bermas.rt. cuando tenía quejustificar que había por lo menos rrrr "producto" -el dinero.lengua' como madre' Es lo que muestra' en ambié"n. a un costo de miles de muertos.t. se dice "lengua materna"' del griot oualof'Y' forma extrema. justamente.' . ¿no se ve que la propia categoría "<:omunicación" está desde el aa. Languedoc. como hipotético "modelo decirlo' necesarlajustifica ni en su posibitidad ni' hay que pertinente L"n. de que una traducción olvidar aqrrella idea benjaminiana transparente' perfecta l rnu ". la ideología de la "comunicación") se transforma en factor decisivo de la centralización clel sentid..jamás existierr¡n? Así se nos dice también de las lengrras. imaginado como el rr<. de los "códigos" comunicativos: son convenciones consensuadas para sirnplificar y "normalizar" la heteróclita confusión de Balx'l. vasco. ¿a qué viene esa idealizaciítn de la "transparencia comunicativa" no distorsionada? . Pero entonces. como lengua nacional. Por ejemplo -es uno entre cientos posibles-: cierta Revolución de 1789.es el espacio de la lucha rle clases.

que tiene a la prensa como uno de sus instrumentos más importantes en el capitalismo desarrollado. que su confrontación empírica con la "realidad".hay sin los y luba los a nuestros amigos los dogon. precisamente. del mercado' d'e batalla cam'ltos de mercancías y "mensajes" en t'anto se dirime el poder cogramsciano-bakhtinianos en los que de la lucha ltor el mo espacio en PerPetuo desplazamfento el "realista" Hobbes' en sentido. el Gran Pública como (á¿o Cart Schmitt sale de ahí) ' con la Espada signi'fl'cado de las equi garantía y uttima ratio. de lo que no requiere ser sujeto al conflicto de las interpretaciones: en definitiva.Algo q.s normaliy que se resiste aser const'ituid'opor "comunicacional" (aunque zadoras y la homogeneización parezca mentira. Lo lejanode Benjamin -lo que mantenía un "aura" de autoridad creadora aunque (o tal vez porque ) no estuviera sujeto a verificación.ha sido sustituiclo por el ideal (meramente ideológico. también. es decir lo que permitía mantener el componente de secreto. está muy lejos de ser conservadora o tradicionalista (o quizá haya que decir que hoy.es ese mismo poder "distorsionador" el que se vuelve contra el poder cuando los oprimidos carnaaalizanla lengua para poner de cabeza el orden lógico del universo impuesto por sus amos. En otro de sus luminosos ensayos (y en otra demostración del absurdo de hacer de Benjamin un teórico de la "comunicación"). Y-volvamos a Bakhtin. emerge una forma de comunicación. a la comunicación de masas -aquí bajo la forma del periodismo. La nostalgia benjaminiana por ese universo perdiclo. tenía perfecbmente claro: era el q.rnicación "no distorsionada"? ouaLof. sindica. claro está) dela aniflcabilidad.p'o'i'e'eza Lengua' esos "secretos" e las hay que son consti'lutiiasde la para parafra"incomunicables" que hacen de la lengua' en infinita expansión sear a Toni Negri.rnu . u otro goce.Eduardo Grüner' El sitio de la mirada teoría le imponía a la sometido a los límites que su propia el dinero había sido acumulación y eI enriquecimiento. Pero volvamos. en un mundo 92 . sin embargo' ya su Soberano -llamado' 1651. por ese Imaginario abierto y pleno de incertidumbres que constituía lo narrativo de la épica a la novela.lo inmediatamente a la mano que no admite otro análisis crítico. de lo cercono. el intercambio de "inventado" para simplificar y ordenar siendo un promercancías cada vez más proliferantes' Y al parecer' no se ducto no perecedero -en esos tiempos' no veía en él mayor obsconocía la hiperinflación-. en su notable polémica con Andrés Bello). de la tragedia a la aventura.está Porque -volvamos u . entre nosotros esta fue la sólida argumentación de ¡Domingo Faustino Sarmiento!. la información. del poder' pero también duda las distorsiones qur. ni comunicativa" ra los cuales eI pacto de una "transparencia nada-que decir sobre la es una aspiración. el enigma de la lengua y de las culturas.r. un 7'o'l* 'onstituyente las gramática. Locke otros igual cantidad táculo a su cláusula de "dejar para los y calidad de frutos"' puramenNi Locke'ni los ideólogos de la Democracia pacomunicólogos los te contractu¿l-"procedimiental". parecen tener del intercambio situación de la demo cracia.como responsable cle la muerte de la narración en tanto intercambio de experiencia vital: "Con la dominación de la burguesía. que amenaza con el hundimiento de la experienciayla inteligencia delo lejano-en el tiempo y en el espacio"..á-. a Benjamin. de lo "comprensible en sí mismo". elinapelable la cliscordia en el vocas palabras que habían introducido mayor claridad sobre "estado de naturaleza"' ¿Se puede perlir profunda desigualdad lo que -al menos en condiciones de en el fonclo de la apelación social y por lo tanto política.ue clecidía Definidorsignificativamente.

la paralización de Lr" futuro que dormía en el secreto como promesa d" parte la historia..): más bien.Eduardo Grüner la información subordinado al mero presente efímero de que en la época de modo incomparablemente más vimlento y tradiciode Benjamin. la El nombre verdadero de los d'ogon' el secreto de la trabajosa técnica de los tambores luba. nalismo sea una manera de ser del Futuro' lo que lamenta es' nuevamente. cierta forma de conservadurismo .de izquierda'. el enigma de eso "neutralidad" de las narraci ones oualof es de todo lo que hemos que se está intentando privarnos' A eso es a llamado: barbarie. El cine o la imagen en movim iento de los tiempos modernos i***j ii 94 .

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->