P. 1
El pensamiento de Durkheim

El pensamiento de Durkheim

|Views: 12.310|Likes:
Publicado porYair Buonfiglio
Síntesis y análisis de los principales aportes de Émile Durkheim a la constitución de la sociología como ciencia. El enfoque enfatiza la relación entre el autor y el positivismo, corriente teórica en la que se inscribe
Síntesis y análisis de los principales aportes de Émile Durkheim a la constitución de la sociología como ciencia. El enfoque enfatiza la relación entre el autor y el positivismo, corriente teórica en la que se inscribe

More info:

Published by: Yair Buonfiglio on Jun 15, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/25/2013

pdf

text

original

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Ciclo de Formación Orientada: Humanidades y Ciencias Sociales

Taller de Integración Curricular con eje en Sociología

Profesores: GARCÍA, Diego FERREYRA, Francisco (s. Delfina Reschia)

Integrantes del Grupo:
BONILLA, Pablo BUONFIGLIO, Yair Daniel VOYAME, Antón

Córdoba, Agosto de 2007

El Pensamiento de Durkheim

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Introducción
A lo largo del siglo XIX, occidente asistió a los que serían tal vez los cambios más profundos que su cultura hubiese vivido históricamente. No sólo por las modificaciones estructurales en el sistema de producción, sino por todas las transformaciones culturales que ellas requerían. La industrialización, trajo consigo una reorganización social que tuvo efectos no sólo en el ámbito económico, sino también en el político y hasta en el religioso; en suma, y como ya se mencionó, la cultura en su totalidad se vio alterada luego del advenimiento de este nuevo modo de producción. De esta manera puede establecerse –al menos como una hipótesis de sentido- que los cambios en la economía guardan una estrecha relación con las transformaciones en las demás esferas de la sociedad; algunos teóricos –como Marx y Weber- analizarán, desde diferentes perspectivas, esta relación. Y justamente los autores aludidos producen sus investigaciones en el marco de esta nueva sociedad que se configura a la par de la industrialización de la economía, la cual debe adaptarse casi en su totalidad a las nuevas condiciones que se presentan. Esta idea de cambio es internalizada por los sujetos, y a partir de ella se genera también una modificación en la experiencia del tiempo: este es tomado como algo efímero, transitorio; el futuro no será igual al presente, y está definida la posibilidad de cambio; en definitiva, las acciones se orientan a la construcción de una nueva realidad, de una utopía como aspiración tanto personal como colectiva. El surgimiento de la sociología no puede explicarse si no se comprende que en la sociedad moderna la idea de cambio está tan arraigada que se hace necesario conocer cuales son las condiciones que lo producen. Para abordar el estudio de la génesis de la sociología es necesario considerar dos ejes: la nueva realidad social que hace posible el surgimiento de esta ciencia, y el marco epistemológico existente en el momento de su aparición, sin el cual no se puede explicar la metodología que se define para las investigaciones sociológicas. Respecto de las condiciones que presenta la reorganizada sociedad decimonónica, además de las ya mencionadas, podemos agregar, en términos de Portantiero que “en el interior de la flamante sociedad aparecen nuevos conflictos, radicalmente distintos a los del

El Pensamiento de Durkheim

1

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

pasado, producto del industrialismo”1. Estos conflictos se originan a partir del establecimiento de dos nuevas clases sociales bien diferenciadas y antagónicas: la burguesía (que para mediados del siglo XIX había consolidado su posición de clase dominante) y el proletariado, que revistió siempre la categoría de dominado. Los argumentos utilizados por la burguesía para acceder al poder se le volverán en su contra durante este período, ya que la movilidad social que defendían para combatir a la sociedad estamental propia del feudalismo, será tomada por el proletariado como un argumento para su lucha por el poder. De este modo, la nueva sociedad no será estable, sino que como ya se mencionó, evidenciará profundas disputas que se multiplicarán con el transcurso de los años, pero cuya base se puede establecer en una lucha de clase. La sociología surgirá, entonces, para intentar predecir los conflictos, las insurrecciones, las luchas, las crisis; en suma, todas aquellas situaciones que puedan representar una amenaza al orden establecido. Es así como se comprenden las palabras de Portantiero, cuando afirma que la sociología “nace íntimamente ligada con los objetivos de estabilidad social de las clases dominantes”2. Respecto de lo que llamamos “marco epistemológico”, podemos referirnos a la nueva forma de producción del conocimiento que surge junto con la burguesía y el capitalismo: la ciencia moderna. Esta posee un método propio, que aunque con variaciones para cada especialidad, presenta características generales; además la validación de la producción científica en su método le otorga a sus investigaciones carácter de verdad. En este contexto, la sociología se inscribe dentro de las ciencias positivas y toma como modelo el método de las ciencias naturales, que por aquel entonces eran las más desarrolladas. Se define a la sociedad como un objeto que se comporta en función de determinadas variables, las cuales deben ser estudiadas por esta nueva ciencia social. Algunas corrientes tomarán a la sociedad como un cuerpo y aplicarán para su examinacion el método biológico; esto permitirá, en algunos casos, el diagnóstico de patologías sociales que, al igual que las enfermedades comunes, son nocivas para el corpus social y deben, por tanto, ser eliminadas. En este sentido, y tal como lo señala Portantiero, la sociología

1

PORTANTIERO, Juan Carlos: La sociología clásica. Durkheim y Weber, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1977 (p. 11) 2 Ibídem (p. 12)

El Pensamiento de Durkheim

2

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

“desnuda su carácter conservador”3, ya que las anormalidades no serán sino las manifestaciones que puedan atentar contra el orden. Habitualmente se reconoce como los fundadores de la sociología a un grupo de teóricos que, si bien en algunos casos no inscribían a sus producciones dentro de esta ciencia, en la actualidad es posible afirmar que sentaron las bases a partir de las cuales se construiría el conocimiento sociológico. Estas bases pueden clasificarse en tres corrientes teórico-ideológicas que surgen también en orden cronológico: el positivismo, cuyo máximo exponente es el francés Émile Durkheim, el historicismo, planteado por Tönnies y retomado más tarde por Max Weber (ambos alemanes), y el materialismo, con Karl Marx como ideólogo. A lo largo de este trabajo, intentaremos analizar los planteos teóricos de Émile Durkheim, tomando en cuenta el método de investigación que utiliza para sus trabajos, sus objetos de estudio y las conclusiones a las que arriba, en relación con el contexto en el que fueron producidos.

3

Ibídem (p. 14)

El Pensamiento de Durkheim

3

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

El método positivista y su aplicación a las Ciencias Sociales
Como ya fue mencionado, durante el siglo XVIII la burguesía inicia el proceso de consolidación como clase dominante, el cual concluirá en la segunda mitad del siglo XIX. Para acceder a las instancias oficiales de dominación, esta clase se valió de toda una serie de instituciones que, articuladas y unificadas bajo una misma estructura, conformaron el Estado Moderno. Era necesario, entonces, producir teorías que legitimaran el nuevo orden establecido, y que justificaran la ruptura con el orden feudal. En este contexto, se originaron diversas corrientes intelectuales que proponían, como antitesis a la justificación mística de los fenómenos (en términos hegelianos) propia de la Edad Media, una nueva concepción de sujeto y una nueva forma de conocer el mundo: el hombre, en cuanto centro (humanismo), crea objetos de estudio que le permiten no solo comprender los hechos, sino también modificarlos o controlarlos mediante la identificación de las variables que los determinan. De este modo, el racionalismo surge para justificar el transito del feudalismo al capitalismo y para demostrar, con argumentos supuestamente validos, objetivos y universalmente aplicables, que el nuevo orden y las relaciones y practicas sociales se adecuaban al nuevo contexto socio-histórico. Como respuesta a esta necesidad de legitimación teórica que tuviera la burguesía, surgirán tres corrientes intelectuales en orden cronológico: el empirismo en Inglaterra, la fenomenología en Alemania y el positivismo en Francia. Es necesario remarcar que junto con el surgimiento de los Estados Modernos, se hizo imprescindible introducir el sentimiento de nacionalidad en los habitantes, que borrase la marcas de las luchas históricas por el poder y estableciera un orden originario del que todos formaban parte; los argumentos utilizados son, por un lado biológicos (la unidad se debe a la pertenencia a una misma raza) y por otro lado históricos, pero relacionados a una nueva historia creada e introducida desde el Estado como la oficial, la cual debe justificar la unidad originaria (y por lo tanto incuestionable) de la sociedad.

El Pensamiento de Durkheim

4

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Este sentimiento de nacionalidad apunta, en una dimensión externa, a justificar las guerras y a introducir en los habitantes la idea de que deben morir por la “nación”, en defensa del Estado, si este lo considerase necesario. En el ámbito intelectual, se origina una suerte de nacionalismo teórico que se basa en la necesidad de generar corrientes de pensamiento propias para cada país que permitan consolidar una independencia total. De este modo, surgirá en Europa un enfrentamiento entre los pensadores ingleses, alemanes y franceses, en el cual cada grupo defiende su teoría (empirismo, fenomenológica y positivismo respectivamente) pero que presentan más semejanzas que diferencias entre si. El positivismo reconoce como fundador a Augusto Comte, teórico francés del siglo XIX, quien plantea, básicamente, una doctrina acerca de la ciencia y de las normas necesarias para controlar el funcionamiento de una sociedad. En este sentido podemos afirmar, siguiendo a Ferrater Mora, que esta corriente teórica destaca la importancia de lo positivo, es decir, de lo “concreto”, lo “verdadero”, lo “dado”; en suma, de los objetos perceptibles por medio de los sentidos y que son susceptibles de ser estudiados aisladamente, para reconocer en ellos leyes que determinan su comportamiento general o sus características. El término “positivismo” es utilizado por Comte para designar a uno de los tres estadios de la evolución de la sociedad y, por ende, del conocimiento. Estas etapas son, para el autor francés: la teológica, en la cual todos los acontecimientos se justifican a través de la voluntad divina (y por ende son externos al sujeto); la metafísica, que explica los fenómenos y la esencia de las cosas mediante categorías filosóficas abstractas (ontología); la última categoría, la positiva, es la que sintetiza las anteriores, y representa el grado máximo de la evolución intelectual del hombre. En este último estadio, el conocimiento alcanzará su grado máximo de desarrollo, que permitirá llegar a la verdad por medio del método científico, el cual deberá basarse en la experiencia y la inducción. De este modo, se universalizan las características de los objetos, en cuanto son analizados mas allá del contexto que los condiciona. Así, este método se aplicará, en las ciencias naturales, mediante el estudio de fenómenos o cuerpos aislados, y la consecuente generalización de particularidades encontradas en los casos estudiados, y en las ciencias sociales, siguiendo el mismo método de identificación de variables, se establecerán reglas que determinan el funcionamiento de la sociedad, independientemente del contexto histórico.

El Pensamiento de Durkheim

5

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Pero si bien el positivismo implica básicamente un método que, en una primera aproximación, puede asociarse principalmente a las ciencias naturales (que por el siglo XIX se creían desarrolladas en su punto máximo), esta sistematización del estudio de los objetos fue pensada por Comte para las ciencias sociales. En este sentido, el objetivo de las ciencias positivas no es buscar las causas ocultas de los fenómenos sociales, sino sólo describirlos sistemáticamente de modo tal que sea posible predecirlos y, por ende, controlarlos. Este método de investigación, que como ya fuera mencionado se origina en Francia, será tomado para las Ciencias Sociales por diversos teóricos, sobre todo franceses, entre los cuales se encuentra el sociólogo Émile Durkheim. En el siguiente capítulo se analizará la forma en la que el autor aplica este método a sus estudios, y cómo la propuesta metodológica condiciona el resultado de las investigaciones.

El Pensamiento de Durkheim

6

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Durkheim: el método y su aplicación al suicidio
Como ya se estableció en el capítulo anterior, el pensamiento de Durkheim se inscribe dentro de la corriente de pensamiento denominada “positivismo”, iniciada en Francia por Augusto Comte. Si el principal objetivo de los trabajos del segundo autor era otorgar a las ciencias sociales un carácter de “objetividad” que le sirviese para reconocer un carácter de “verdad” a los postulados científicos, la meta de Durkheim será construir un método de análisis para la sociología. En este sentido, su propósito era hacer que esta ciencia sea equiparable a las que, por aquel entonces, se hallaban en un estado de avanzado desarrollo, como la física, la química o la biología, en cuanto sostenía que la existencia de un método sistemático de construcción del conocimiento, posibilitaría a la sociología alcanzar un estado en el cual podría ser equiparada, respecto de la veracidad y credibilidad de sus conclusiones- a las ciencias naturales. Sin embargo, el mismo sociólogo francés sostenía que “el método sólo puede ser provisional, pues los métodos cambian a medida que la ciencia adelanta”; de lo anterior se desprende que, si bien Durkheim sostenía la importancia de la existencia de un método, no proponía la existencia de uno universal y atemporal, antes bien, sus aportes en relación a la metodología aspiraban sólo a constituirse como base, y a ser utilizados en el contexto en el cual fueron creados. El referido método, fue aplicado por Durkheim en su obra El Suicidio, en la cual analiza, justamente, de qué modo el deseo de un sujeto por quitarse la vida no pertenece enteramente a sus condiciones personales, sino que existen factores sociales que determinan esta decisión. Sostiene el teórico francés que, estadísticamente, se puede comprobar que en determinadas comunidades, existe un número de suicidios que se mantiene más o menos estable a lo largo del tiempo, y que se diferencia de la cantidad de personas que se quitan la vida en otros lugares. De lo anterior se desprende, para el sociólogo, que si al variar la sociedad estudiada, se modifica el índice de probabilidad de suicidios (cantidad de suicidios dividida en cantidad de habitantes), la decisión de quitarse la vida está determinada por el contexto social. El autor reconoce tres tipos de suicidio, los cuales están determinados por la relación entre el individuo y la sociedad: altruista, egoísta y anómico; el primero se produce, para Durkheim, cuando el individuo construye lazos demasiado fuertes con la sociedad, y por ende le afectan en lo personal los fenómenos

El Pensamiento de Durkheim

7

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

externos (por ejemplo los suicidios de honor entre militares); el segundo se manifiesta en aquellos sujetos que viven demasiado aislados de la sociedad, y deciden matarse debido a la soledad (por ejemplo, solteros o viudos); el tercero, se produce cuando el individuo trasciende, con sus deseos y aspiraciones, los límites impuestos por la sociedad, y ante la imposibilidad de alcanzarlos, se sume en la desesperación y su vida pierde sentido. De este modo, si ni el acto más personal, más individual que una persona puede llegar a cometer, puesto que no está involucrada más que ella, es producto, puramente, de las condiciones particulares y subjetivas, significa que, en realidad, ningún acto, ningún fenómeno o acción que pueda realizar un individuo, puede ser estudiado como un hecho aislado en el cual interviene sólo la voluntad del sujeto. De lo anterior se infiere el modo en el que Durkheim aplica sus teorías: el autor sostenía que, si bien la sociedad está formada por un conjunto de individuos, el primer concepto se diferencia completamente del segundo; el todo es diferente a la suma de las partes, y la sociedad se define como un ente con características y modos de funcionar particulares que trascienden a las que puedan presentar la mayoría de los individuos aisladamente. Para explicar la particular relación que el sociólogo francés reconoce entre el individuo y la sociedad, es necesario comprender el vínculo que el autor intenta establecer entre las ciencias sociales y las ciencias naturales. Particularmente, lo que se intentaba era que el método entre ambas áreas del conocimiento fuese similar, para lo cual las ciencias sociales debían extrapolar en la mayor medida posible la metodología propia de las ciencias naturales, principalmente en lo referente a la creación de objetos de estudio (en las ciencias naturales el objeto está dado, mientras que en ciencias sociales el objeto es la representación), y a la descripción y análisis de la sociedad –particularmente en el caso de la sociología- siguiendo el método propio de las ciencias naturales. En este sentido, se aplicaron al estudio de la sociedad conceptos propios de la biología: se tomó a la sociedad como un cuerpo, constituido por órganos (instituciones) y células (individuos), cada uno de los cuales debía cumplir funciones específicas para mantener “vivo” al cuerpo social (funcionalismo). Hasta se incluyeron en esta medicalización teórica de la sociedad conceptos propios de la patología, como el de enfermedad, anormalidad o cura; de este modo, se justificaba la “limpieza” del cuerpo social –que debía ser protegido cual si fuera un cuerpo humano- mediante la eliminación

El Pensamiento de Durkheim

8

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

de los elementos que lo “enfermaban”, es decir, resultaban peligrosos para el orden: el loco, el enfermo, el criminal. De este modo, pese a que la sociedad está conformada por un conjunto de individuos, Durkheim le distingue el poder de imponerse sobre el individuo, es decir, que el individuo limita su campo de posibilidades a las que la sociedad le ofrece. Además, para el autor francés, debe existir un orden moral que limite los deseos y las aspiraciones de los individuos, que establezca un marco de normalidad dentro del cual los sujetos puedan actuar para ser considerados como elementos “sanos” dentro del cuerpo social. Según Durkheim, el sometimiento a este orden moral indiscutido debe producirse

espontáneamente. Sin embargo, el autor señala también que este orden presenta un carácter coercitivo, y que en el proceso de formación del individuo se le imponen gradualmente determinadas formas de pensar, actuar y sentir que se enmarcan dentro del horizonte de posibilidades que define la sociedad. Se puede afirmar entonces, aunque sea a modo de hipótesis, que esta sujeción voluntaria por parte del individuo al orden moral, es pensada sólo en un sentido teórico –al modo de los contractualistas- pero que, en la práctica, este orden se impone casi en forma inconsciente, puesto que está presente hasta en el lenguaje. Se estableció, entonces, la relación que Durkheim distingue entre sociedad e individuo; vínculo por medio del cual el todo, en cuanto ente independiente de la suma de sus partes, se impone a cada elemento, regula sus actos, determina su comportamiento; se ejemplificó mediante el caso del suicidio, decisión aparentemente subjetiva pero que, para el sociólogo francés está también determinada por la sociedad, y opera conforme a ciertas reglas. Pero si la relación individuo–sociedad es de imposición, las relaciones intersubjetivas son de solidaridad. En este sentido existen, para Durkheim, dos formas de solidaridad. Por un lado, la solidaridad mecánica, que se da sólo en comunidades pequeñas y “naturales” (como la familia o la tribu), en las cuales la relación de solidaridad se establece en forma espontánea por medio del vínculo afectivo que une a los individuos. Por otro lado, la solidaridad orgánica representa una evolución respecto de la anterior, y es producto de esta concepción de la sociedad como un cuerpo, un todo que integra a sujetos unidos por lazos artificiales, construidos a partir de procesos no del todo claros; esta solidaridad se produce casi por imposición, a partir de los supuesto de igualdad y pertenencia, y de la idea de que todos los individuos deben colaborar para alcanzar un fin común: mantener el orden social.

El Pensamiento de Durkheim

9

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

La Sociología y su objeto: El hecho social
Tal como se estableció en el capítulo anterior, uno de los principales aportes de Émile Durkheim a la sociología fue la creación de un método de investigación propio, sistemático y equiparable –en la validez de sus conclusiones- al de las ciencias que, por aquel entonces, se hallaban en un estado de avanzado desarrollo. Sin embargo, el mencionado autor propuso, además, un objeto de estudio, que constituyó la base de sus investigaciones: el hecho social. Como ya se estableció, Durkheim sostenía que la sociedad era un ente autónomo, que si bien estaba compuesto por la suma de individuos y objetos materiales presentes en ella, presentaba particularidades independientes, que no guardaban necesariamente relación con la suma de individualidades. En este sentido, si la sociedad tiene reglas de funcionamiento propias que son exteriores a las voluntades subjetivas, y si la sociología tiene como objeto descubrir cuáles son esas leyes para poder predecir y controlar los fenómenos sociales, entonces el objeto de estudio de esta ciencia será –al modo de las ciencias naturales- el fenómeno en sí, o en términos de Durkheim, el “hecho social”. Con este concepto, el sociólogo francés denomina a “toda forma de obrar, de pensar y de sentir que ejerce sobre el individuo una presión exterior”4, lo cual implica además, según Portantiero, que el hecho social es externo y anterior al individuo, inherente, por lo tanto, a la misma sociedad, y por consiguiente –dada la relación individuo-sociedad que Durkheim establece- se impone al sujeto. De este modo se explica el carácter coercitivo que el autor europeo atribuye al hecho social: en cuanto la sociedad determina al individuo, este no puede sustraerse de actuar en consonancia con las obligaciones que el todo le impone. Sin embargo, pese a este carácter coercitivo presente en el hecho social, Durkheim reconoce que, en la mayoría de los casos, los efectos que ejerce sobre el individuo se manifiestan de manera inconsciente. Esto se debe a que el individuo crece rodeado de determinadas normas, prácticas, valores; se le imponen creencias, se constituye subjetivamente en un lenguaje determinado; así, el individuo naturaliza ciertas conductas, piensa y siente dentro de un sistema, dentro de un código que define su horizonte de posibilidades, las cuales no pueden trascender un determinado orden.
4

Ibídem, p. 25

El Pensamiento de Durkheim

10

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Lo anterior no quiere decir que el hecho social excluya la posibilidad de que el individuo presente conductas que vayan en contra del orden moral y que no sean aceptadas. Sin embargo, estas transgresiones se inscriben también dentro de las posibilidades que la sociedad ofrece: el robo, el asesinato, la inmoralidad de las conductas, existen como potencialidades y, por lo tanto, pueden ser previstas (como hechos generales) y la sociedad puede prepararse adecuadamente para combatirlas, en los casos planteados, mediante castigos explícitos. Existen, además, otras transgresiones que, local y aisladamente, no son nocivas para la integridad del cuerpo social, en estos casos, el carácter coercitivo se materializa en la simple exclusión o rechazo para con el individuo que se aleja de las prácticas establecidas. De todos modos, también se pueden presentar casos de sujetos que no estén atravesados por los códigos existentes en la sociedad, con lo cual es imposible predecir su conducta, debido a que su horizonte de acción no está determinado por las representaciones habituales; en estos casos –los más peligrosos, en cuanto no naturalizan el orden-, puesto que no se puede prever el efecto del castigo, y que la exclusión pierde sentido, se hace necesario separar a estos individuos de la sociedad, aislarlos para que su conducta no pueda desembocar en reacciones contra el orden impuesto. En este sentido, si es el hecho social la causa y el origen de las conductas y los modos de pensar y sentir del individuo, la sociología deberá tomarlo como objeto de su estudio, para poder así cumplir con el fin de anticipar los fenómenos sociales. En consonancia con la corriente positivista, a la cual adscribía, Durkheim propuso estudiar a los hechos sociales como objetos, es decir, como cosas con existencia objetiva, independiente de su contexto; así fue posible aplicar el método de las ciencias naturales, el cual permitía identificar las variables que lo determinan. De este modo, sería posible no sólo prever, sino controlar –mediante la modificación de esas variables- los fenómenos sociales, y así la sociología alcanzaría su meta.

El Pensamiento de Durkheim

11

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Durkheim, un padre fundador
Como ya fue establecido en la introducción a este trabajo, no es posible explicar la obra de Durkheim sin comprender el contexto en el que fue producida. El iluminismo permitió, inicialmente, construir el orden social que era necesario para preservar el nuevo sistema productivo originado tras la Revolución Industrial. Sin embargo, una vez afianzado ese nuevo modelo de sociedad, los postulados de la ilustración se volverían peligrosos contra los grupos dominantes, puesto que la exaltación del individuo y la igualdad natural entre los hombres que se postulaba, podía originar reacciones contra el orden impuesto. Se hizo necesario, entonces, afirmar que el hombre estaba determinado por ciertas condiciones a las cuales le era imposible sustraerse, reducir el culto al yo, al sujeto libre que podía cuestionar a la estructura social; y para todo esto, era imprescindible contar con un marco teórico que sustentara los nuevos postulados científicos, sin los cuales no hubiera podido sostenerse el nuevo orden. Surgen así las corrientes intelectuales deterministas, que sostendrán que es posible prever y controlar no sólo los fenómenos naturales, sino – principalmente- el universo de lo social; se otorga, además, un valor fundamental a la estadística, que además de validar casi matemáticamente (ciencia por aquel entonces incuestionable) los resultados de las investigaciones científicas, suprime las singularidades, anula las subjetividades transformando al individuo en un número, como representación de un objeto. Con el iluminismo, el hombre comprendió que podía conocerlo todo; comenzó estudiando a los objetos que le rodeaban con el perfeccionamiento de las ciencias naturales, pero pronto fue consciente de que debía conocerse a sí mismo, comprender este nuevo concepto, “sociedad”, que toma fuerza en el siglo XIX, y que define a una particular forma de organización y de relación entre los individuos; en suma, esta burguesía que se valió de la ciencia para alcanzar la categoría de clase dominante, ahora la necesitaba para consolidar su poder, y para perfeccionar las estrategias de sometimiento y ejercicio del poder. En este marco, se hizo necesario crear una ciencia que se ocupara específicamente del estudio de la sociedad en sí –que hasta entonces había sido soslayada por los intelectuales-, y no del individuo o de las relaciones intersubjetivas.

El Pensamiento de Durkheim

12

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

La sociología, cumplirá esa función, pero el estudio de “lo social” representaba para la época algo tan abstracto, que se hizo necesario desarrollar un método particular que, si bien permitiera analizar las particularidades que distinguen a lo social de lo natural, no se alejara de las formas de estudio de las ciencias naturales, que ostentaban una credibilidad basada en la incuestionabilidad del objeto y, por tanto, de su análisis. En este sentido, puede considerarse a Émile Durkheim como uno de los padres fundadores de la sociología, ya que elaboró un método sistemático de investigación –que tal como el mismo autor reconoce, debe modificarse con el avance de la ciencia, y no tiene una aplicación atemporal-, estableció categorías de análisis y definió un objeto de estudio (el hecho social), lo cual sentó las bases de lo que serían las futuras formas de construcción del conocimiento sobre lo social. Es posible afirmar también, siguiendo a Portantiero, que la sociología se origina como una ciencia conservadora, y que Durkheim se inscribe como un pensador dentro de esta categoría, ya que el objetivo de la sociología era, inicialmente, comprender las leyes de funcionamiento de las sociedades para poder predecir los fenómenos y, así, prevenirlos o controlarlos. El escritor francés asume, justamente, la misión de colaborar en la consolidación del nuevo orden burgués, para lo cual realiza valiosos aportes a la ciencia que iba en consonancia con sus aspiraciones. Su obra, por constituirse como la base del pensamiento sociológico, continúa siendo útil para el estudio de lo social, y pese a que sus estudios puntuales aludían a fenómenos propios del siglo XIX, el método que Durkheim desarrolló permanece vigente; precisamente por eso, es que puede considerársele como un clásico de la sociología.

El Pensamiento de Durkheim

13

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Bibliografía
DURKHEIM, Émile: El Suicidio (selección). En PORTANTIERO, Juan Carlos: La Sociología clásica. Durkheim y Weber, Centro Editor de Cultura, Buenos Aires, 1977 ------------------------: Las Reglas del Método Sociológico (selección). En PORTANTIERO, Juan Carlos: La Sociología clásica. Durkheim y Weber, Centro Editor de Cultura, Buenos Aires, 1977 FERRATER MORA, José et al: Diccionario de Filosofía, Ariel Filosofía, Barcelona, 1999 (tomos 1 y 3) FOUCAULT, Michel: Microfísica del Poder, Las Ediciones de La Piqueta, Madrid, 1992 -------------------------: Defender la Sociedad, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2006 PORTANTIERO, Juan Carlos: La Sociología clásica. Durkheim y Weber, Centro Editor de Cultura, Buenos Aires, 1977 SELL, Carlos: Sociología Clásica: Durkheim, Weber, Marx, Material inédito de circulación interna, ESCMB – Universidad Nacional de Córdoba, 2002

El Pensamiento de Durkheim

14

Universidad Nacional de Córdoba – Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

Índice
INTRODUCCIÓN ....................................................................................................1 EL MÉTODO POSITIVISTA Y SU APLICACIÓN A LAS CIENCIAS SOCIALES ....4 DURKHEIM: EL MÉTODO Y SU APLICACIÓN AL SUICIDIO................................7 LA SOCIOLOGÍA Y SU OBJETO: EL HECHO SOCIAL .......................................10 DURKHEIM, UN PADRE FUNDADOR .................................................................12 BIBLIOGRAFÍA .....................................................................................................14

El Pensamiento de Durkheim

15

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->