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EDMUND HUSSERL - Fenomenología

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EDMUND HUSSERL – FENOMENOLOGÍA Dr.

Roberto Walton

Intencionalidad. Intención vacía e intuición. Elementos noéticos y noemáticos de la intuición. Capas del nóema. A fines del siglo XIX, Franz Brentano, que fue maestro de Husserl, volvió al tema medieval de la intencionalidad al señalar que la intecionalidad es una característica de nuestros actos. Pero la intencionalidad en Brentano se asocia con una separación respecto del mundo real. El objeto intencional para Brentano es un signo de las cosas físicas que nos permanecen desconocidas y que tenemos que inferir a partir de ese signo. Es decir, que la intecionalidad no alcanza las cosas reales, sino que el objeto intencional de la conciencia no es un signo a partir del cual hay que inferir esas realidades. La concepción husserliana de la intencionalidad se opone a estas posiciones que podemos denominar “teorías de la cosa doble”; es decir, posiciones según las cuales la cosa que experimentamos directamente no es la cosa real, y que la cosa real es una segunda cosa que se encuentra detrás de lo que aparece a la conciencia. A esto se opone la concepción husserliana de intencionalidad. Para Husserl, en cambio, la percepción no nos ofrece un retrato o signo, sino que nos da la cosa misma. Cada acto de percepción está correlacionado con la cosa misma. La conciencia no está encapsulada en sí misma, sino que gracias a la intecionalidad estamos en el mundo. Ahora bien, ¿qué es la intecionalidad? La intencionalidad es la característica esencial de la conciencia. La conciencia puede volverse hacia algo. Puede volverse hacia algo de muchas maneras y por eso hay múltiples modalidades de la intencionalidad. La intencionalidad significa que la conciencia sale fuera de sí misma y lo hace en el percibir, el recordar, el imaginar, el esperar, el juzgar, el desear, etc. En todo percibir hay algo percibido; en todo recordar hay algo recordado; en todo juzgar hay un estado de cosas juzgado. Esto es lo que se quiere decir cuando se dice que la conciencia es siempre conciencia de..., es decir, una conciencia intencional.

Aquellas vivencias intencionales que nos ponen en contacto con los objetos son nuestras intuiciones. La intuición es, por así decirlo, posee su objeto. Y, porque posee su objeto, se caracteriza por plenitud. No es un acto vacío sino pleno. Son intuiciones, por ejemplo, la percepción, la rememoración, la reflexión y la empatía o experiencia del otro. Entre estos actos intencionales, la primacía la tiene la percepción, porque nos presenta el objeto “en carne y hueso” o “en persona”, es decir, en su presencia misma, sin intermediarios. La noción de intuición se opone a la de intención vacía. En esta última, tenemos conciencia de algo, pero nos dirigimos a un objeto que no está ahí (como sí ocurre en el caso de la percepción). La intención vacía se orienta hacia un objeto sin aprehenderlo. Por eso hablamos de la plenitud de la intuición y de la vacuidad de las intenciones vacías, que son también actos intencionales. Un ejemplo de intención vacía lo encontramos en una expresión significativa, por ejemplo, una palabra, cuando esta expresión significativa no se pronuncia delante del objeto al que se refiere. Si yo digo “mesa” mirando hacia donde no hay mesas, esa expresión es una intención vacía que se orienta hacia una posible plenificación. Esa plenificación se producirá frente a la percepción de la mesa, pero en ausencia de la percepción es una intención vacía. También son intenciones vacías aquellas referencias que se sustentan en los lados percibidos de un objeto. Si yo percibo, siempre percibo al objeto por una cara, y esa cara me remite en forma vacía hacia las caras que no percibo actualmente, pero que ulteriormente podré plenificar, percibiéndolas en carne y hueso. Husserl considera que la intuición, y en particular la percepción, es la fuente de derecho del conocimiento. Sólo hay conocimiento cuando la intuición nos pone en contacto con los objetos. No hay conocimiento a través de meras intuiciones vacías. Las intenciones vacías deben ser plenificadas por intuiciones para que haya conocimiento. En el parágrafo 24 de Ideas I (1913), enuncia el llamado “principio de todos los principios”. Ese principio señala que “la intuición en que algo se nos da originalmente (“originalmente” quiere decir aquí lo mismo que en persona, en carne y hueso) es la fuente de derecho del conocimiento, y todo lo que se nos ofrece en la intuición debe ser tomado tal como se da y dentro de los límites en que se da (es decir, sin agregar nada que no hubiese sido dado)”. La intuición nos pone en contacto con los objetos, y la percepción es aquella intuición ejemplar que alcanza el objeto en persona, en un acercamiento que no puede ser superado por ningún otro tipo de relación intencional con el objeto. Hay, pues, una posesión efectiva del

objeto en la percepción. La intencionalidad perceptiva nos pone ante el objeto, nos permite acceder al objeto. Por lo tanto, se puede descartar el escepticismo respecto de la posibilidad de alcanzar un objeto. No obstante, hay que rechazar también todo dogmatismo respecto de la percepción, porque ésta nunca nos da el objeto de forma acabada. La percepción es siempre unilateral, siempre capta el objeto a través de una de sus caras o aspectos, y nunca podremos agotar las posibles apariciones de un objeto. Siempre tenemos un determinado perfil o “escorzo” del objeto. También cada uno de los aspectos del objeto se nos ofrece en forma parcial. Cada aspecto del objeto, cada escorzo del objeto es además un sistema de escorzos. En la actitud perceptiva directa no captamos esta multiplicidad de aspectos sino que nos orientamos directamente hacia la unidad del objeto. Es necesaria una actitud reflexiva, es necesaria una reflexión para poner de manifiesto la multiplicidad de aspectos inherentes a un objeto percibido. La reflexión es un acto por el cual la conciencia se vuelve sobre sí misma y capta sus propios actos. Es un acto intencional de carácter intuitivo cuyo objeto es la propia conciencia, un acto de la propia conciencia y no un objeto exterior. Toda captación de un objeto se da sobre el transfondo de otros objetos. Esto quiere decir que cada objeto tiene un horizonte externo de otros objetos. A su vez, cada captación de un escorzo del objeto, es decir de un aspecto del objeto, se da sobre el transfondo de otros posibles aspectos o escorzos. Esto significa que cada objeto tiene también un horizonte interno de otras posibles apariciones. El objeto, entonces, está acompañado siempre de un horizonte externo, de otros objetos respecto de los cuales se destaca, y de un horizonte interno, de otras posibles apariciones respecto de las cuales la aparición se da en un momento se destaca. Por eso dice Husserl en el parágrafo 35 de Ideas I que el captar (Erfassen) es un destacar (Herausfassen). Todo captar perceptivo es un destacar; destaca un objeto de un transfondo u horizonte externo y destaca una cara o escorzo respecto de otras posibles caras o escorzos. El destacar es dependiente del sujeto. El objeto puede llamar más o menos la atención, puede ofrecerse en condiciones de mayor o menor luminosidad o de cercanía, pero es necesario que el sujeto se vuelva hacía el objeto. No hay percepción si el sujeto no se vuelve hacia el objeto, aunque ese volverse hacia este determinado por un estímulo, por una afección del objeto.

Estas últimas constituyen una materia y reciben una forma o un sentido. como en el plano del horizonte externo (el objeto y el fondo de otros objetos). Husserl analiza ahí la conciencia como un conjunto de vivencias intencionales. Además es necesario este pasaje a la potencialidad. las otras caras necesariamente tienen que pasar a un segundo plano. a medida que varía el primer plano. podemos mencionar los datos de sensación como materia de la percepción. A medida que algo se convierte en centro temático de mi percepción. Cuando algo se convierte en el centro de nuestra atención. La noción de conciencia abarca todo lo que entra en el flujo de lo vivido. Entre las vivencias no intencionales. La conciencia puede describirse como la unidad de un flujo de vivencias. a integrar ese horizonte externo. entre algo que carece de sentido (un material que carece de sentido) y algo (una forma) que confiere sentido. la intencionalidad da a la materia sensible -es decir. en el sentido de que ésta le da forma. al dato de sensación. Tenemos aquí una distinción entre una intencionalidad que da forma o sentido y una materia que recibe esa forma o ese sentido. Hay objetos que se nos dan actual o explícitamente y hay juegos que se nos dan implícita o potencialmente. es necesario que otras cosas pasen a segundo plano. En el caso de la percepción. Cuando una cara del objeto pasa a primer plano. La noción de vivencia abarca todo lo que entra en el curso de la conciencia. y tendencias como la materia de la voluntad. se encuentra en dos fenómenos. toda vivencia participa de la intencionalidad. Ser conciencia intencional es ser conciencia de algo. le da sentido. varía también el transfondo. en virtud de las vivencias intencionales. Un primer análisis de la intencionalidad se encuentra en la V Investigación lógica. puedo percibir un mismo objeto sobre la base de diferente material sensible: el material sensible puede irse modificando . Por un lado.Tenemos una zona de actualidad y una zona de inactualidad respecto de los objetos. La base para esta distinción entre materia y forma. La conciencia no puede consistir en puras potencialidades. otras cosas deben pasar a segundo plano. Y lo mismo sucede con el objeto globalmente: no se puede percibir simultáneamente la totalidad de los objetos sino que. impresiones de placer y de dolor como la materia del sentimiento. Aunque no sea intencional. Pero lo que está en la zona de actualidad puede pasar a la zona de inactualidad y visceversa. Y hay vivencias intencionales y no intencionales. La conciencia se encuentra siempre referida a aquello de lo que es conciencia.la referencia a un objeto. Esto sucede tanto en el plano del horizonte interno del objeto (todas las caras del objeto).

puede recibir dos interpretaciones distintas. una intención significativa anima el complejo sonoro o gráfico y lo convierte en una expresión (es decir. En el caso del dibujo. entonces. según el cual el dato es aprehendido. Este esquema materia-forma presenta una analogía con el análisis de la expresión. La analogía indica que se produce entre los datos sensibles y los objetos una relación análoga a la que se presenta entre los signos gráficos o los sonidos verbales y el significado de la expresión. en un acto de percepción tenemos que distinguir.por una vivencia intencional. mientras que el objeto que percibo se mantiene idéntico. Encontramos aquí un esquema materia-forma. es interpretado. el material puede permanecer idéntico y la interpretación que da la intencionalidad puede variar. una aprehensión. De modo que puedo interpretar datos diferentes refiriéndolos a un mismo objeto. en el caso de la percepción. pero el objeto sigue siendo idéntico. son los datos sensibles o datos hyléticos. y el dato presenta algo más allá de sí mismo. una interpretación o una apercepción. Por ejemplo. es apercibido –todas expresiones sinónimas. que Husserl realiza en la I era Investigación lógica.a lo largo del tiempo. En el caso de la expresión. Por eso e distinguen vivencias no intencionales (que aportan la materia) y vivencias intencionales (que interpretan la materia). un mismo conjunto de datos sensibles. de tal modo que se introduce un excedente. un mismo material hylético. Inversamente. justamente. el objeto. los datos sensibles serán diferentes a medida que me desplazo. es animado. Este excedente que se presenta es. Este es el caso del clásico ejemplo de la figura que puede ser interpretada sucesivamente como un pato (si se pone énfasis en un lado) o bien como un conejo (se pone énfasis en otro lado): un mismo material permite dos interpretaciones distintas. una . Entonces. Hay una interpretación del material sensible que. si yo camino alrededor de la mesa.

El nóema es el objeto tal como se da en la conciencia. Junto a las analogías. la intencionalidad que interpreta el material le confiere a este material una función nueva. En el caso de la percepción. y el objeto que resulta de la interpretación realizada por la nóesis sobre la hýle. El noema es el correlato de la interpretación a apercepción o aprehensión noética. es decir. Ahí se introduce una terminología algo distinta. El análisis de la V Investigación lógica se reitera en Ideas I. Tenemos. Frente a estos componentes realinmanentes de la conciencia. llamamos al nóema componente intencional de la conciencia. A las nóesis o vivencias intencionales y a la hyle o dato sensible Husserl los llama componentes real-inmanentes de la conciencia. el material sonoro o gráfico es interpretado como la expresión de un significado. porque –como veremos. la relación entre el complejo sonoro o gráfico y el significado es convencional. una materia adquiere un sentido o una forma. En cambio. Por otro lado. Y en oposición a los datos hyléticos y la noesis que son componentes reales inmanentes de la conciencia. Por un lado. Como momentos real-inmanentes de la conciencia. El nóema es el objeto o correlato intencional. Por un lado. particularmente en el # 97. una intención perceptiva anima el complejo sensible y lo convierte en la presencia de una cosa. los datos sensibles son interpretados como la presencia de una cosa. el complejo sonoro o gráfico es ya un objeto de percepción por sí sólo. En ambos casos. recibe el nombre de nóema. de un dar sentido. El dato hylético está incluido en la nóesis o vivencia aprehensora.el dato sensible condiciona el objeto que yo puedo interpretar. el noema es ideal o irreal en el sentido de . En uno y otro caso.expresión que tiene significado). y las nóesis o vivencias intencionales aprehensoras están incluidas en el curso de las vivencias. la materia recibe el nombre de hýle o también de dato hylético. pues. la relación entre el dato sensible y la cosa percibida no lo es. la nóesis y el nóema. el dato sensible no es por sí sólo objeto de percepción. podemos señalar alguna diferencia. Por otro lado. en virtud de una animación. En cambio. la función de expresar un significado o de presentar una cosa. tanto las nóesis como los datos hyléticos participan de la temporalidad de la conciencia. tres componentes fundamentales de la conciencia: la hýle. en que la vivencia intencional que anima al material hylético como vivencia no intencional recibe el nombre de nóesis.

se mantiene idéntico a lo largo de ciertos actos que se vuelven sobre él.” Esto quiere decir que la naturaleza. La conciencia es una permanente correlación noético-noemática. Tenemos. y no hay nada noético que no tenga su correlato del lado noemático. en primer lugar. frente a la realidad inmanente de las nóesis y de la hyle. la concordancia. ya que. Mientras que los actos son múltiples y varían a lo largo del tiempo. o. es decir. podemos hablar de un paralelismo entre los componentes real-inmanentes (la nóesis y la hýle) y los componentes intencionales. Esto quiere decir que a todo dar sentido por parte de la nóesis corresponde un sentido objetivo en el nóema. También tenemos un paralelismo hylético-noemático. como objeto. un paralelismo noético-noemático. la tiza es una suerte de polo ideal en que convergen los actos noéticos y que escapa a la temporalidad de esos actos. en el sentido de que la composición de la hýle influye en las determinaciones objetivas del nóema u objeto. En tercer lugar. Podemos hablar de un triple paralelismo en la conciencia. Por ejemplo.que escapa a la temporalidad de la conciencia. frente a la realidad inmanente de la vivencias. la discordancia de los datos hyléticos condicionan la función aprehensiva. 1) PARALISMO NOÉTICO-NOEMÁTICO (dar sentido-sentido objetivo) 2) PARALELISMO HYLÉTICO-NOEMÁTICO . Por eso. Husserl habla de la irrealidad del nóema. como lo dice Husserl en este parágrafo 97: “El objeto sólo puede presentarse a la conciencia y tener ciertas determinaciones cuando los momentos hyléticos son precisamente lo que son y no otros. sintetizando los dos paralelismos anteriores. No hay nada noemático que no tenga su paralelo del lado noético. en cambio. el objeto se mantiene idéntico a lo largo de ese transcurso temporal. se percibe una tiza a lo largo de una sucesión de instantes a través de distintos actos perceptivos. interpretadora de la conciencia. de modo que el correlato escapa al transcurso temporal de los actos. El acto y el material hylético o sensible que es interpretado forman parte del tiempo de la conciencia. como se verá luego con más cuidado.

Y todas estas cogitationes o noesis tienen como correlato un objeto. Podemos ver en la conciencia un curso de vivencias noéticas y todas estas vivencias irradian de un yo. En el primer caso sólo se tiene en cuenta el devenir a través del tiempo del acto de percepción. La conciencia se caracteriza por dar sentido. Aquí aparece la donación de sentido (sinngebung) que es un concepto central en la fenomenología de Husserl. interpretación o noesis es un acto que da sentido. La intencionalidad es justamente este dar sentido por el cual un material hylético se convierte en un objeto y la conciencia es entonces precisamente conciencia intencional. Y para cada unos de esos aspectos vuelve a reiterarse la oposición anterior porque cada uno de esos aspectos puede darse a través de una multiplicidad de actos. El yo es el polo unitario de la conciencia a partir del cual irradian todos los actos. Pero no solo tenemos una oposición entre el objeto idéntico y la multiplicidad de los actos. sino que también tenemos una oposición entre el objeto idéntico y la multipliplicidad de los aspectos a través de los cuales puede aparecérsenos. apercepción. En el segundo caso se tiene en cuenta no sólo el devenir a través del tiempo de los actos de percepción sino también la variación que la percepción puede experimentar en función de mi desplazamiento corporal. moviendo nuestro cuerpo.(composición de la hýle. todas las cogitationes o todas las noesis. el nóema. es decir. Múltiples actos convergen a lo largo del tiempo sobre un mismo objeto que permanece a lo largo de ese tiempo.determinación del nóema) 3) PARALELISMO ENTRE LOS COMPONENTES REAL-INMANENTES Y LOS COMPONENTES INTENCIONALES El objeto es lo idéntico respecto de una multiplicidad de actos que se vuelves sobre él. conciencia de algo. En el primer caso tenemos en cuenta sólo el aspecto temporal de nuestra experiencia y en el segundo caso tenemos en cuenta también el aspecto espacial de nuestra experiencia porque es el caso en que podemos desplazarnos en el espacio. En cambio la noesis es el lugar de la multiplicidad. . En este paralelismo noético – noemático podemos decir que el nóema es el lugar de la unidad. La aprehensión. de modo que ese objeto unitario se nos muestre a través de múltiples aspectos.

Y estos predicados o determinaciones están referidos necesariamente a un sujeto. y un plano de multiplicidad que es el “objeto en el cómo de sus determinaciones”. El sentido noemático es para Husserl la capa nuclear del noema a la cual se van a adosar otros estratos o capas. La x vacía es también llamada por Husserl “el objeto puro y simple”. hay que distinguir entre caracteres de creencias. Se refiere también en el parágrafo 131 de Ideas I a un puro algo objetivo como punto de unidad. Entonces. Por lo tanto. y por otro lado. hay en el sentido noemático un plano de unidad. Esta distinción entre dos aspectos del sentido noemático expresa de otra manera la distinción que mencionada anteriormente entre el objeto y sus aspectos o escorzos: una misma x vacía puede manifestarse a través de variados aspectos o escorzo. Así como en esta primera capa tenemos que distinguir entre el dar sentido (el lado noético) y el sentido noemático precisamente (el lado noemático). Pero los términos “sujeto” y “predicado” no son en este caso categorías sino que son expresiones de estructuras perceptivas. Esta x vacía u objeto puro y simple se presenta como el centro necesario del nóema. el punto de enlace o soporte de todos los predicados. es el momento más interior del nóema y sirve de soporte al sentido noemático que determina en qué modo o como qué la conciencia representa el objeto. La x vacía no puede presentarse sin determinaciones. Podemos ver en la x vacía el sujeto de predicados o deteminaciones. Al sentido noemático como capa nuclear se añaden otros estratos.Hasta ahora se ha hablado del noema como unidad objetiva que resulta de la donación o dación de sentido por parte de la noesis. con abstracción de todos los predicados. el primero de los cuales es el de la tesis. del lado noético y caracteres de ser. es decir. las determinaciones requieren necesariamente de un sustrato o x vacía al cual están referidas. nunca podemos tener una experiencia o percepción de la x vacía por sí sola. en el caso de la tesis. las determinaciones del objeto. También podemos establecer la distinción en términos de “objeto que es intencionado” y “objeto tal como es intencionado”. que es la modalidad a través de la cual se nos manifiesta el sentido noemático. del lado . es decir la “x vacía”. Husserl habla de un momento noemático central. la pura x. Pero el noema presenta una serie de elementos además de su condición de sentido. En el sentido noemático podemos distinguir una “x vacía” como sustrato de determinación y un “objeto en el cómo de las maneras de darse”.

es posiblemente una mesa. sino una mesa cuyo ser es probable (cuyo carácter de ser es la probabilidad) y una creencia cuyo carácter será la conjetura. El carácter noético correspondiente a la cuestionabilidad es la pregunta. hay modificaciones intencionales de la efectividad y de la certeza.noémático. Una vez que llegamos a la duda pueden suceder dos cosas: o que el objeto sea afirmado como tal. No se puede afirmarlo con certeza porque hay ciertas experiencias del objeto que no se pueden articular con el resto. ni probablemente una mesa. no se puede hablar de una mesa efectiva o de una mesa que se presenta con la nota de efectividad. Por ende. Supongamos que alguna de las caras de la mesa no converge armoniosamente con las demás. El sentido es percibido como efectivo o es puesto como efectivo por la conciencia cuando todos sus escorzos o perfiles se combinan armoniosamente para presentar un mismo objeto. Esta forma madre es la efectividad. mientras que la certeza es la forma madre de los caracteres de creencia. Entonces. porque la experiencia vuelve a ser convergente. Entre los caracteres de ser hay una forma madre de la cual derivan todas las otras modalidades. a cuestionable. el carácter de noético de creencia es la certeza. la efectividad es la forma madre de los caracteres de ser. porque la incoherencia llega a tal punto que no es posible hablar más de ese objeto. la mesa se tornará cuestionable o se dará bajo el carácter de ser de la cuestionabilidad. termina siendo francamente dudoso en virtud de la cantidad de experiencias que ya no contribuyen a confirmarlo. Y de ambos lados hay una serie de modificaciones intencionales. Paralelamente. ya ni siquiera se puede hablar de probabilidad sino de “posibilidad”: el objeto que se encuentra enfrente ni es efectivamente una mesa. Cuando alguien camina alrededor de la mesa y todos los escorzos y perfiles se sintetizan armoniosamente en la presentación de la mesa. Es decir. Si la experiencia sigue siendo cada vez menos desarmónica. Todo elemento que aparezca del lado de la noesis debe tener su necesario correlato del lado del nóema. El carácter de ser será la dubitabilidad y el carácter de creencia será el de la duda. que tiene el carácter de ser de la efectividad. Si la convergencia decrece aún más. a posible. entonces se puede decir que la mesa es efectiva. Se tiene certeza de una mesa efectiva porque todas las experiencias se presentan armónicamente al caminar en torno a una mesa. la creencia que le corresponde es la sospecha. o que el objeto sea negado como tal. . Correlativamente. Este objeto que se ha ido degradando de efectivo a probable. Siempre hay una estricta correlación entre la nóesis y el nóema. que es algo de menos fuerza que la conjetura.

Y a este conjunto se lo llama esencia intencional. No puede haber nóema sin sentido y tesis. más la tesis configura lo que Husserl llama esencia intencional. El sentido noemático. como capa nuclear. tiene un sentido y una tesis. tesis y plenitud) configuran la llamada esencia cognoscitiva. sin esta gradación. La neutralización consiste en “poner entre paréntesis” la creencia y dejar tan solo al sentido. el conjunto de sentido noemático. SENTIDO NOEMÁTICO + TESIS = ESENCIA INTENCIONAL ESENCIA INTENCIONAL + PLENITUD = ESENCIA COGNOSCITIVA . hay otro carácter de creencia de segundo orden que es la neutralización. Afirmación y negación configuran caracteres de creencia de segundo orden. Son de segundo orden porque presuponen un paso por la duda luego de la cual puedo retornar a la certeza y a la efectividad iniciales porque justamente suponen este proceso y este pasaje por la duda. de tal modo que la tesis ya crece de eficacia en el nóema y solo tiene vigencia el sentido noemático. y por eso es un elemento esencial de la intencionalidad. afirmado o negado son caracteres de ser de segundo orden. Por otro lado. Es la esencia intencional del nóema porque todo acto. esa esfera serpa cancelada por medio de una negación simple sin esa gradación en la coherencia de la percepción. Si se interpreta un objeto como una esfera y de golpe al rodearlo aparece una superficie chata. Un tercer componente del nóema es la plenitud y la esencia intencional más la plenitud (es decir.Noéticamente tendremos una afirmación o una negación de ese objeto o bien afirmado o bien negado. De esta negación de segundo orden hay que distinguir la negación simple que equivale a una cancelación directa de la certeza cuando se revela de inmediato que el objeto no es tal como se lo había supuesto. Una nueva experiencia me niega inmediatamente el objeto. Correlativamente. Posteriormente se verá la aplicación que tiene esta neutralización. o todo correlato de una acto.

¿Cuál es la característica de la fantasía con respecto a la rememoración? Es que la fantasía no coloca al objeto en un lugar del tiempo. Por esta razón. En la conciencia de imagen se representa un objeto a través de otro objeto. el centauro en la fantasía se da en sí mismo. Correlativamente tenemos. Es decir. cuyos casos son la conciencia de imagen y el signo. si bien no en persona u originalmente como en la percepción. de uno presente y uno futuro. Ninguno de los dos da el objeto en sí mismo sino que dan una imagen y un signo del objeto. lo percibido. El objeto rememorado aparece como pasado. La fantasía intenciona los objetos como si estuvieran en el tiempo. Junto a la percepción hay presentificaciones y objetos presentificados. por ejemplo al representarse un centauro. La presentificación no da el objeto en carne y hueso. Cuando se fantasea. ponen al objeto en un lugar del tiempo. hay que aclarar que esta puede ser una presentificación de un suceso pasado. No es que se tenga una imagen de la situación rememorada sino que esa situación está presente en sí misma. esa situación es rememorada según ha sido ella misma. Pero en el caso de la presentificación simple. en carne y hueso. La percepción se caracteriza por darnos el objeto en sí mismo. La atención no se detiene en la estatua . Esto diferencia a la presentificación simple de la compleja. aunque ni la fantasía ni la rememoración dan al objeto en persona como lo hace la percepción. Con respecto a la presentificación. del lado noemático. que es aquel acto que nos proporciona el objeto. ¿Por qué decimos que el objeto es dado en sí mismo en la rememoración y en la fantasía? Porque se tiene lo rememorado en sí mismo. un prócer a través de una estatua. cuyos casos son la rememoración y la fantasía con su objeto rememorado y su objeto fantaseado. No se tiene una imagen del centauro sino al centauro tal como se ha fantaseado. no lo da originalmente como la percepción. si se rememora una situación que se ha vivido el día anterior. en persona.Con la plenitud ingresamos en el ámbito del conocimiento porque ingresamos en el ámbito de la intuición. sí dan al objeto en sí mismo. la espera o la presentificación de presente. Por ejemplo. pero no los coloca en un lugar del tiempo como la rememoración. es decir la rememoración . con un acercamiento que no puede ser superado. el objeto esperado aparece como futuro y el objeto presentificado en el presente aparece como presente aún cuando no es percibido. el objeto es dado en sí mismo. la espera y la presentificación de presente. La presentificación temporal. La estatua remite a otro objeto. Aquí la forma madre es la percepción. La presentificación compleja tiene como primer caso la conciencia de imagen.

La diferencia que hay entre conciencia de imagen y signo es que la primera requiere de una cierta semejanza con respecto al objeto representado. El otro caso de la presentificación compleja es el signo. es decir. la manera en que el sentido noemático. aparece. La atención puede compararse según Husserl como una luz que ilumina y modifica la manera en que el nóema aparece y. sino que es remitida a otra persona. Los inauténticos grados de claridad tienen que ver con la mayor o menor cantidad de intuiciones que tenemos de un objeto.percibida. está presente implícitamente. está presente explicitamente y. Esa manera de darse tiene que ver con la atención. así como en el caso anterior el objeto se daba como representado en una imagen. el nóema se dará en la marginalidad. por así decirlo. en tanto nos desplazamos respecto del objeto y captamos otras caras del mismo. En este punto Husserl distingue entre inauténticos grados de claridad y auténticos grados de claridad. Y esto depende directamente de que el yo se vuelva activamente o no hacia el nóema. La variación inautentica llena el vacío. Otra manera de darse el nóema son la claridad y la oscuridad. En el parágrafo 92 de Ideas I. En medio de modificaciones atencionales. Este es el caso de una bandera como signo en un país. es decir. En un caso. Pero la variación autentica de la claridad tiene que ver con la mayor vivacidad o intensidad que tienen esas percepciones. . El objeto se da como designado. mientras que la variación auténtica perfecciona lo ya plenificado. Esto quiere decir que lo que se ha dado en la intuición con plenitud admite diferencias de vivacidad o de intencidad. La percepción puede ser más intensa o vivaz si se da en condiciones favorables. El yo debe dirigir el rayo de su atención hacia el nóema para que el nóema tenga el carácter de la focalidad. o cuando el objeto se encuentra en la cercanía del sujeto que la percibe. Nuestra percepción del objeto puede ir aumentando en extensión. en otro caso. analiza otra manera de darse además de la plenitud. Esto quiere decir que el nóema presenta los caracteres de la focalidad o de la marginalidad. mientras que el signo no tiene semejanza con lo representado. la capa nuclear del nóema. en condiciones de luminosidad adecuada. más precisamente. Estas diferencias de vivacidad o intencidad parten de un grado cero y pueden variar de forma continua. el sentido noemático se mantiene como un núcleo idéntico. en caso contrario.

tenemos la . o que el contenido puede desplegarse en una descripción de caracter linguitico. hay una intención vacía que podemos representar con la imagen del “apuntar hacia”.Husserl afirma. Por un lado. por otro lado. una cierta objetividad. en una descripción que. La verdad Husserl introduce la noción de verdad en la VI Investigación lógica. Plenitud Modificaciones atencionales Claridad Tesis X vacía Objeto en el como de sus determinaciones Que es negro. que el contenido noemático se despliega en una descripción. a saber. como dice Husserl en el mismo parágrafo 130. “el contenido noemático se despliega en una descripción de determinado alcance. algo Todo acto puede ser descripto en un enunciado de esta naturaleza o. § 39. en el parágrafo 130 de Ideas I. a través de una descripción de esta índole. al examinar la relación entre las intenciones o intenciones vacías que se sustentan en significados lingüísticos y las intuiciones que plenifican estas intenciones vacías. evita todas las expresiones subjetivas”. en cuanto descripción de la objetividad mentada en cuanto tal. La subjetividad de nuestra percepción adquiere. utilzable para escribir y rectangular “YO” Percibo/ Con atención/ Y con rememoro/ marginalmente cierto fantaseo grado de claridad Como efectivo/ probable/ posible/ etc.

de la intención por la intuición. En el caso estático. o impleción. La verdad es esa identidad. y correlativamente tomo conciencia de la identidad entre el objeto mentado y el objeto dado. hay un primer momento de intención vacía. Es el caso que se produce cuando digo “mesa” en presencia de la mesa: la expresión lingüística coincide inmediatamente con la intuición de la mesa. por el cual tomo conciencia de la plenificación. no hay un estadio previo de intención vacía no plenificada. Hay un acto de intención y hay uno de intuición. En lugar de una confirmación de la intención por la intuición. La evidencia es. La impleción es. Puede no haber una plenificación de la intención vacía. A esta intuición la podemos representar con la imagen del “alcanzar aquello a lo que apuntaba la intención”. El objeto dado en la intuición es el mismo que ha sido mentado en la intención. en el caso dinámico. en el punto de vista dinámico. que lleva a cabo una plenificación o impleción. la impleción o plenificación de la intención vacía es un proceso ya realizado: la intuición coincide de entrada con la expresión que sustenta la intención vacía. En lugar de una vivencia de la concordancia. sino que se contrapone a ella. pero junto a ellos hay un tercer acto. y ella tiene como objeto esa identidad. Entre la intención y la intuición hay una conciencia del cumplimiento o plenificación. El proceso de plenificación implica una identificación entre lo mentado y lo dado. no hay un estadio previo de intención significativa incumplida o no plenificada. La intuición alcanza aquello que era apuntado en forma vacía por la intención. En lugar de una síntesis de identificación. entonces. A plenificación se opone la decepción. tenemos una vivencia de la discordancia. en este caso. tenemos una refutación. Podemos considerar esta unidad entre intención (o mención) e intuición de un modo estático o bien de un modo dinámico. De modo que la plenificación tiene. o ilustración intuitiva de esa intención vacía. La intuición no concuerda con la intención. el resultado de un desarrollo temporal en el que voy enriqueciendo cada vez más mi experiencia del objeto. hacia el darse de forma adecuada el objeto. Tenemos aquí una relación de cumplimiento -o plenificación. una estructura teleológica: está orientada hacia una meta. En cambio. A la conciencia de la identidad o vivencia de la verdad la llama “evidencia”. es decir.intuición. A la concordancia entre intención e intuición se opone la discordancia o contrariedad. tenemos una síntesis de diferenciación. carente de la correspondiente intuición. el tercer acto por el cual tomo conciencia de la verdad en cuanto identidad entre lo mentado y lo dado. o repleción. . Husserl llama a la identidad entre el objeto mentado y el objeto dado “verdad”. de la síntesis de intención e intuición.

A la suma de lo signitivo más lo intuitivo se le puede asignar el valor 1. Las intenciones signitivas son aquellas que apuntan en forma vacía a objetos o a determinaciones ausentes de los objetos. No toda identificación tiene una estructura teleológica como la que caracteriza a la plenificación. en cambio. el componente signitivo de la experiencia equivaldrá a 0. La plenitud está totalmente ausente en la intención. Cada cara presente del objeto intenciona las caras ausentes del objeto y. hemos hablado de intenciones significativas vacías. Esto quiere decir que la intención significativa lingüística queda incluida en un marco más general: el de las intenciones signitivas. Al hablar de intención vacía. La intención significativa vacía equivale al mero pensamiento de un objeto. podemos plenificar esas intenciones vacías del mismo modo que plenificamos la expresión lingüística. de modo que lo signitivo puede oscilar entre el valor 1 y 0. dirá Husserl. Si yo digo “mesa”. SIGNITIVO + INTUITIVO = 1 . sino que se presenta también en la misma percepción o intuición. tiene el carácter de una plenificación. Si yo. y el componente intuitivo equivaldrá a 1. Esta oposición entre intención e impleción es correlativa de la oposición kantiana entre pensar y conocer. aparece sólo con la intuición. 3 + 6 = 9. Esto quiere decir que el pasaje de la intención a la intuición no es el mero aumento de algo que ya estaba allí. la intuición que plenifica esa intención equivale a un conocimiento del objeto.pero no toda identificación. porque todo está plenificado. sino que se introduce un elemento nuevo. que es un momento nuevo frente al sentido y la tesis. etcétera. Si lo signitivo equivale a 1. lo intuitivo equivaldrá a 0. si avanzamos en su percepción. La intuición aporta algo nuevo: la plenitud. Un caso de identificación carente de estructura teleológica es el que se presenta en los diversos casos de suma equivalentes a un mismo número: 4 + 5 =9. Pero la intención vacía no se limita a una intención sustentada en la expresión lingüística. de expresiones como “mesa” o proposiciones como “La mesa es rectangular”. lo signitivo tendrá valor 1 y lo intuitivo valor 0. Podemos establecer relaciones de peso entre componentes signitivos y componentes intuitivos. como sucede en el pasaje de una imagen vaga a una distinta. que intencionan algo que luego se dará en la intuición. en cambio. digo “mesa” en presencia de la mesa. sin intuición alguna correspondiente a la mesa.

es la evidencia. con variables oscilaciones. es decir. Anteriormente se dijo que la verdad es una identidad entre lo mentado y lo dado. Estos grados dependen del aumento de la impleción o plenificación y. Esta identidad es noemática. en el cual la presentificación es igual a 0 y la percepción es igual a 1. la mayor presencia de percepciones y la mayor vivacidad de estas percepciones (que se den en las condiciones de cercanía y luminosidad a las que aludí anteriormente). La suma de percepción y presentificación puede caracterizarse con un valor 1. de la mayor presencia de percepciones. El ideal al que apunta esta gradación es la mayor extensión en las determinaciones del objeto dadas intuitivamente. El polo ideal al que tiende el conocimiento es el de la mayor extensión. el mayor tenor de realidad en este darse intuitivo. La evidencia es una nóesis. en una pura percepción. En este extremo. el mayor tenor de realidad y la mayor vivacidad en el conocimiento. con una percepción igual a 0.S=1S=0 I=0I=1 Dentro de la intuición puedo establecer un análisis semejante. Hay grados del conocimiento. mayor será la perfección del conocimiento. Su correlato noético. es decir que se encuentra del lado objetivo de la conciencia. lo cual permite una oscilación desde una presentificación igual a 1 -cuando me represento el objeto a través de rememoraciones-. PERCEPCIÓN + PRESENTIFICACIÓN= 1 Pre = 1 Pre = 0 Per = 0 Per = 1 Cuanto mayor sea el peso de los contenidos intuitivos respecto de los signitivos y cuanto mayor sea el peso de los contenidos perceptivos respecto de los presentificativos. la vivencia de la verdad. dentro de la plenificación. el objeto está presente sólo a través de percepciones. hasta llegar al otro extremo. la verdad .

o bien cuando prestamos atención a cualquiera de los términos que entran en relación. puesto que la idea es inalcanzable. que es la máxima extensión. el máximo tenor de realidad y la máxima claridad o vivacidad. en el caso de este segundo concepto de verdad. Tenemos. que es una forma madre de la que derivan la rememoración y la fantasía. Las formas derivadas de la verdad surgen cuando prestamos atención por separado a la plenitud ideal de la concordancia entre lo mentado y lo dado. hay que contar con elementos aportados por la percepción. Este esquema de forma madre y derivados también se ve en el caso de la efectividad. Tan sólo tenemos una evidencia de la progresiva aproximación a la idea. una noción correlativa de evidencia. pero no hay una evidencia que se corresponda con la idea. el objeto mentado y el objeto dado. La verdad es el polo ideal al que tiende permanentemente el proceso del conocimiento. que surgen de la consideración aislada de cada uno de los términos que entran en la forma madre. Si prestamos atención a la plenitud ideal de la concordancia entre lo mentado y lo dado. Es un polo inalcanzable. tenemos otras dos nociones de verdad. para poder fantasear algo. . por lo cual se puede extrapolar la meta del proceso. y esto da la idea como polo ideal. es decir. nos encontramos con la verdad como idea. Se puede reflexionar sobre la explicitación del horizonte del objeto: una y otra vez y. Esta noción de verdad como identidad entre el objeto mentado y el objeto dado es. Para poder rememorar algo. en el caso de la percepción. en primer lugar. se tuvo que percibirlo antes. al reflexionar. como dijimos. Es la idea de la adecuación absoluta de lo intuido a lo intencionado. No tenemos. Por otro lado. se advierte que ese proceso está orientado hacia una meta. Nunca se tiene una experiencia absolutamente adecuada de un objeto.es una determinación noemática. Esa experiencia queda como una idea que regula el proceso del conocimiento y lo orienta. una forma madre de la que derivan otras tres formas de verdad. La verdad como identidad entre lo mentado y lo dado es una forma madre de la que derivan otras tres modalidades. la verdad como idea.

la objetividad dada y la corrección de la intención. Cuando uno se encuentra repentinamente con algo que no estaba anticipando. de la intuición. es decir. tiene justeza cuando se ajusta al objeto dado o.Puede darse el caso de que un objeto de presente. identificaciones dentro de la propia experiencia intuitiva. Debemos tener en cuenta que la adecuación no se limita a la relación entre una expresión significativa y una intuición. Así. El fenómeno del apuntar hacia y del alcanzar se da en la percepción misma. porque un aspecto del objeto intuido intenciona en forma vacía otras apariciones y. La evidencia es. entonces. Esa versión tradicional se expresa a través de la fórmula adaequatio rei et intellectus. entonces. cuatro nociones de verdad: la identidad de lo mentado y lo dado. en tanto objeto dado. es decir. correlativamente. Husserl ha distinguido. La mención es correcta -tiene corrección. el objeto mentado. el objeto de la impleción desempeña el papel de la cosa. en términos más generales. la idea de la adecuación plena. y es posible hablar de verificación en la misma esfera de la percepción o. Aquí. Y. A este caso en que no hay mención previa corresponde la tercera forma de verdad. que ubica la verdad en la proposición (o por lo menos un aspecto de la concepción tradicional de la verdad). inesperadamente. Ya hay una adecuación entre mención vacía e intuición en la propia intuición. no se puede hablar de la verdad entre lo mentado y lo dado. la adecuación de la cosa y el intelecto. mientras que el objeto de la intención . Esta verdad se identifica con el objeto dado. Husserl procura acceder a una verdad más primigenia que la de la concepción tradicional de la verdad. la experiencia del objeto. sino que esta adecuación se presenta originariamente en la misma experiencia intuitiva. O sea que ya hay cumplimientos. a un estado de cosas dado. por último podemos considerar aisladamente la mención. sin que haya una mención previa orientada hacia él. en este caso. hablamos de una corrección de la mención. y la evidencia es. cuando esas apariciones se presentan. plenifican la intención vacía sustentada en la aparición previa. por así decirlo. en el caso de la proposición. porque no hay un objeto previamente mentado. sin que una expresión lingüística haya aludido al objeto en forma vacía. En ese caso. Y. la experiencia de este objeto.

pues. en un primer momento. La reflexión se dirige a algo que está todavía presente en la conciencia y que ha precedido a la reflexión. es decir. Hay un doblarse de la conciencia sobre sí misma. que se eleva. Todo lo que se dice sobre el nóema y la verdad se dice a partir de un acto de reflexión. no tiene conciencia del acto de reflexión. El objeto de la reflexión no es un objeto mundano. una reflexión sobre la reflexión. El yo que lleva a cabo la reflexión se encuentra. y gracias a la cual se puede hablar de percepciones y de presentificaciones. que está precedida por una intentio recta. sino el acto que hasta entonces pasaba inadvertido.desempeña el papel del intelecto. por así decirlo. es decir. Se trata de una percepción de segundo grado efectuada por el yo reflexionante. La reflexión. por lo tanto. exterior. sólo es posible como una captación retrospectiva o. como dice Husserl también. tenemos una percepción inmanente que se vuelve sobre la propia conciencia. un percatarse con posterioridad. es decir. una intención dirigida a las cosas. La Reflexión La reflexión ha estado implícita en todo lo que se ha dicho hasta ahora. y esto significa que ignoramos el hecho de estar dirigidos hacia ellos. a fin de alcanzar una conciencia de ese acto perceptivo y también una conciencia de sí mismo como yo que ejecuta ese acto de percepción. Así. sino que se da en la misma percepción. entre aspectos vacíos o plenos de la percepción. Hay un yo inferior. una separación temporal entre la reflexión como acto y el acto sobre el cual la reflexión reflexiona. Hay una adecuación entre el objeto de la impleción y el objeto de la intención. Es necesaria una segunda reflexión. que es objeto de la reflexión. La adecuación no se da entre un enunciado y las cosas. Primero estamos sumergidos en la contemplación de los objetos. Hay. una percepción inmanente por la cual la conciencia se vuelve sobre sus propios actos. por encima de la percepción o contemplación inicial. Tomar conciencia de esta situación exige una percepción inmanente o reflexión. en un primer momento. a fin de poner de manifiesto qué es lo que está implícito en ellos. el yo que reflexiona. una suerte de escisión del yo en la reflexión. para poner de manifiesto el . por así decirlo. Así como el yo que percibía no tenía conciencia de su acto. una intención oblicua. en el modo del yo que se olvida de sí mismo. la reflexión es una intentio obliqua. y un yo superior. Además de la percepción trascendente (que se orienta hacia el mundo exterior) y sus derivados en la presentificación. que es sujeto de la reflexión.

Podemos distinguir una conciencia simple o inmediata y una conciencia de conciencia. en tanto ella es la conciencia inmediata de un objeto del mundo externo. y aclara en el § 78 que el término reflexión es el nombre del método de la conciencia para el conocimiento de la conciencia en general. podemos recurrir a las siguientes distinciones. es conciencia de conciencia. Husserl afirma. Hay un objeto nuevo. . Hay aquí una suerte de posibilidad de reiterar infinitamente la reflexión. La presentificación es una conciencia de conciencia. que corresponden precisamente a la presentificación y a la reflexión. La rememoración es presentificación de una percepción pasada. La conciencia simple o inmediata es la percepción o presentación. Pero el objeto de la presentificación y el objeto de la percepción son el mismo objeto: rememoro el mismo objeto que percibí. sino que es el acto. en que me vuelvo sobre alguna vivencia –sea percepción. sea presentificación-. Los objetos propios de la reflexión son los actos o vivencias que integran el mismo curso de vivencias que ella integra. en el sentido de que hay una presentificacón de una experiencia anterior. el objeto no es el mismo: el objeto no es el objeto del mundo exterior. en el § 77 de Ideas I. pero también con su lado subjetivo. como en el caso anterior. Ese objeto es la vivencia. presentificaciones y reflexiones. En cambio. En el caso de la conciencia de conciencia. y que pueden ser captados y analizados por su mirada intuitiva de un modo evidente. Ese objeto nuevo es el acto. por contraste con los objetos de la percepción o de la rememoración. en la reflexión. La conciencia de conciencia y la conciencia que posibilita la conciencia de conciencia tienen el mismo objeto.carácter del acto de reflexión y para poner de manifiesto al yo reflexionante. Y así sucesivamente. con su lado objetivo. La reflexión es un tipo de intuición: da el objeto inmediatamente y lo da en persona. Si queremos deslindar percepciones o presentaciones. de una percepción pasada. Por lo tanto. podemos distinguir dos casos. que el método fenomenológico se desenvuelve íntegramente en actos de reflexión. La reflexión de segundo orden también se encuentra en el anonimato y necesitaría una reflexión de tercer orden. a la cual se puede llamar objeto inmanente.

por ejemplo. Además del yo rememorante actual. Por ejemplo. en el caso de la presentificación. que implícitamente estoy presente en la escena . tiene que haber un punto de orientación espacial. Ahondando en la espera. en el caso de la reflexión: repito el mismo objeto y repito un nuevo objeto.Podemos también hablar de una repetición directa. y de una repetición oblicua. se puede reflexionar sobre la presentificación en un primer paso. sino que yo mismo estoy implicado en la fastasía. sino que hay un yo futuro que va atener la experiencia aguardada. ya no el yo rememorante actual. y descubrir un yo rememorante y un objeto rememorado. porque los centauros que me atacan estarán a la derecha o a la izquierda y. también se da esta situación. si están a la derecha o a la izquierda. Por ejemplo. en el caso de la fantasía. Eso es lo que Husserl llama reflexión sobre la rememoración o sobre una presentificación. no sólo hay un yo fantaseante. que es también el mismo yo. introducirse más dentro de la presentificación. Simple o inmediata Percepción presentación CONCIENCIA Conciencia de conciencia a) Presentificación b) Reflexión Las relaciones entre presentificación y reflexión tienen alguna complejidad. es decir. está el yo percipiente pasado. Y ahí se descubre un segundo yo. sino el yo percipiente. Pero luego se puede reflexionar en la presentificación. y ese punto de orientación espacial soy yo. La reflexión en la rememoración permite descubrir un segundo yo. se descubre que no sólo hay un yo actual que espera. Y. si yo fantaseo una situación. Lo mismo se puede hacer en el caso de la espera. pasado. pero en un momento pasado del curso de vivencias.

de una reflexión egológica. el puro espectador desinteresado de sí mismo permite descubrir al yo trascendental. Se trata del mismo yo en tres funciones distintas. Los objetos de su experiencia tienen validez para él sin más ni más. en tanto yo que lleva a cabo la epojé. que se descubre en una reflexión en la presentificación. el yo espectador y el yo trascendental. Junto a esta reflexión efectuada en la actitud natural. en el caso de las presentificaciones. Esa validez está sobreentendida. una puesta entre paréntesis de la creencia en el mundo. en que sólo hay un yo presentificante y la situación u objeto presentificado. una reflexión trascendental. Es un espectador desinteresado. es un presupuesto o prejuicio: las cosas existen con independencia de nuestras operaciones. El hombre de la actitud natural da por supuesta sin más ni más la existencia de las cosas. Hay. en tanto este mundo es el correlato de sus vivencias actuales y potenciales. es el yo fenomenologizante. pues. La reflexión natural es la reflexión del yo en la actitud natural. O sea. Es la reflexión. Se pueden hacer distinciones respecto de la reflexión. más allá de la reflexión sobre la presentificación. la puesta entre paréntesis o exclusión de la tesis de la actitud natural. Podemos hablar de una reflexión noética. El yo espectador se abstiene de toda convicción sobre el mundo. En la reflexión trascendental intervienen tres yoes: el yo natural. El yo espectador. siempre hay un segundo yo. El yo trascendental tiene una experiencia del mundo como mundo efectivo. El yo espectador es el yo que reflexiona. . hay una reflexión efectuada en la actitud trascendental. Pero la reflexión más importante que se puede hacer en relación con la reflexión es la distinción entre reflexión natural y reflexión trascendental. y esto significa poner entre paréntesis esa tesis sobre la independencia del mundo. dentro de la caverna. Se trata de un puro espectador de sí mismo. es decir. Se lleva a cabo aquí una suerte de escisión del yo. porque el puro espectador se contempla a sí mismo como anteriormente entregado al mundo y ya no más entregado de esa manera al mundo.fantaseada. de la tesis de efectividad que acompaña al mundo en la actitud natural. por así decirlo. en el sentido de que inhibe todo interés por el mundo. es decir. y el yo trascendental resulta ser el verdadero sujeto de la creencia en el mundo. Está también la distinción entre reflexión sobre y reflexión en el acto. y esa es la tesis general de la actitud natural. de una reflexión noemática. según sobre qué aspecto del acto se vuelva la mirada de la reflexión. en la actitud prefilosófica o prefenomenológica.

y por eso no hay una certeza apodíctica. para poder reflexionar sobre ella. Se debe suponer que la vivencia está ahí. Esta alteración libera la cosa de una falsa interpretación. Y le confiere validez en el modo de la efectividad porque la experiencia del mundo es siempre. Y. no hay una aparición ulterior que puede cancelar mi certeza de la vivencia como objeto. y eso no sucede con los objetos del mundo exterior. y por eso el mundo se da en la experiencia como un mundo efectivo. una creencia fundada en la naturaleza misma de nuestra experiencia. Lo que se suspende es una cierta clase de creencia y una cierta tesis correlativa. Lo que se pone entre paréntesis. sino también validez en el modo de la efectividad. pero queda abierta la posibilidad. en el sentido de que un sobreentendido o supuesto se convierte en una creencia justificada. sino una certeza presuntiva del mundo. La certeza apodíctica es la que se da cuando se vuelve sobre las propias vivencias. la evidencia que yo tengo de mi propia vivencia es apodíctica. No está implicada aquí una duda sobre la existencia del mundo. Por lo tanto. una falta de creencia. . sino una cierta cualidad natural que ha adquirido la creencia en el mundo.El mundo es captado por el yo que reflexiona dentro de la epojé como un universo de trascendencias que pueden aparecer gracias a sus operaciones efectivas o posibles. no es la existenciadel mundo. La epojé implica una alteración de valor o una transvaloración (Unwertung) en el carácter de la creencia en el mundo (la expresión se encuentra en el § 76 de Ideas I). como sí una certeza apodíctica de las propias vivencias. en última instancia. No se tiene una certeza apodíctica del mundo. no se cancela la creencia en el mundo. y es compatible con una ininterrumpida creencia en la existencia del mundo. los objetos inmanentes o vivencias carecen de escorzos o apariciones espaciales. Esto quiere decir que el yo trascendental. una experiencia convergente. a través de la epojé. sino que se procura corregir un falso modo de creencia. excluye la posibilidad de la cancelación. O sea. a diferencia de los objetos del mundo externo. Queda abierta la posibilidad de una discordancia ulterior en la experiencia del mundo. es decir. en tanto yo constituyente. Esta discordancia no tiene ningún motivo en la experiencia pasada que siempre ha sido concordante. más allá de las discordancias que puedan ocasionalmente producirse. al modo cartesiano. entonces. precede al mundo y le confiere no sólo sentido. Lo que se suspende es una creencia que absolutiza al mundo. Toda discordancia en la experiencia de las cosas se resuelve en una armonía ulterior. Por lo tanto. sino una cierta interpretación de esta existencia.

junto con mi propia subjetividad. Eso quiere decir que la reducción permite referir o reducir el mundo a los actos a través de los cuales se revela para mí como mundo. una vez que se ha completado la tarea de la reducción. no se trata de una subjetividad trascendental individual. sino todos los actos posibles que pueden orientarse al mundo y. Reducción viene del latín reducere. porque la conciencia es intencional. El sentido de la epojé se advierte una vez que se ha efectuado la reducción. al cancelar la creencia natural en el mundo. gracias a la cual ese mundo tiene validez o vigencia. Husserl introduce una distinción: la epojé. La epojé. queda en claro que no se trata de dejar a un lado el ser del mundo. paralelamente. que significa hacer volver. La conciencia es nuestro medio de acceso al mundo. La reducción del mundo a la subjetividad implica un descubrimiento y una ulterior investigación de la correlación entre el mundo y la conciencia del mundo. además. Entonces se advierte. porque tengo acceso a los demás yoes a través de la empatía. En la Crisis. Advierto que el mundo es el nóema. § 43. Junto a la reducción. entonces. me permite tomar conciencia de todos los modos en que puedo tener conciencia del mundo.Husserl considera que por medio de la epojé descubro que el mundo es para mí y que yo precedo al ser para mí del mundo. y no hay mundo sin conciencia. En virtud de la epojé y del consiguiente pasaje de la actitud natural a la actitud trascendental. sino de dejar a un lado el olvido de la subjetividad. con tal o cual sentido para el sujeto. conducir retrospectivamente. es la condición de posibilidad de la reducción. y de ese modo descubro que ellos son coconstituyentes del sentido y de la validez del mundo. porque ese mundo debe revelarse a algún foco de revelación. Aquí vale una aclaración terminológica: en Ideas I se identifican las expresiones epojé y “reducción fenomenológica”. y que la efectividad de su existencia y. sino de una intersubjetividad trascendental. es el reflejo de la convergencia armónica de mis actos. La epojé nos permite tomar conciencia de todos los modos concebibles en que ese mundo puede darse para mí. Los actos son no sólo los actos efectivos. el correlato o cogitatum de mis cogitationes o actos. como puesta entre paréntesis de la creencia natural en el mundo. mi certeza de ella. posibilita esta referencia del mundo a mis operaciones. y ningún mundo se nos daría sin este medio de acceso. es decir. podemos hablar . No hay conciencia sin mundo. permite analizar el mundo como correlato de mis percepciones y de todos los demás actos por lo cuales tengo acceso a ese mundo. Nuestros actos nos proporcionan acceso al mundo. reconducir. el mundo se reduce al mundo subjetivamente vigente o válido.

correlatos constituidos como trascendencias por medio de actos explícitos e implícitos. y cuya trascendencia no se puede establecer o encontrar en ninguna otra instancia que no sea la conciencia. como guía intencional o hilo conductor. correlaciones esenciales entre el objeto de la experiencia y las operaciones a través de las cuales se nos revelan. al modo en que es intencionada o mentada. objetos. contenidos intencionales. en este sentido. Las nociones de reducción del mundo al sujeto y de constitución del mundo por el sujeto designan el anverso y reverso de una misma correlación entre el sujeto y el mundo. el contrapolo del mundo. Puesto que las trascendencias. como ya hemos dicho. es decir. pues. Esa trascendencia sólo se puede establecer como una trascendencia dada a la conciencia o mentada en ella. es la condición de posibilidad del mundo. Parte del objeto. en este marco. Desde el punto de vista de la actitud trascendental.de constitución. repito. cada tipo de objeto se presenta como un hilo conductor trascendental o como una guía trascendental para el estudio reflexivo sistemático de las multiplicidades de la conciencia. a fin de investigar a partir de las apariciones del objeto los modos de conciencias o vivencias en que ese objeto se presenta. El tema central de la fenomenología de Husserl es dar cuenta de un mundo que no es un contenido inmanente. Son siempre. El análisis o la reflexión trascendental presta atención sistemáticamente al modo en que la cosa aparece. sino intencional. significa dejar aparecer. Constitución no significa en este caso creación. Las cosas aparecen en una nueva perspectiva cuando se las analiza en su condición de fenómenos. de las múltiples operaciones de la conciencia en que ese objeto se constituye como una unidad noemática. constituye el mundo. Hay. El mundo se reduce a las operaciones efectivas y posibles de la conciencia. es decir. La conciencia. los objetos trascendentes se manifiestan en la conciencia y sólo se revelan en ella. y la conciencia constituye el mundo por medio de tales operaciones. La conciencia deja aparecer el mundo a través de sus actos y. la conciencia es una conciencia . contenidos que trascienden los componentes real-inmanentes del curso de vivencias. la instancia o dimensión en la cual el mundo se manifiesta y se legitima. Que los objetos sean considerados como correlatos no significa que se conviertan en componentes reales o contenidos inmanentes del curso de la conciencia.

Así. al menos en los análisis fuertes de estilo cartesiano que aparecen en Ideas y en Meditaciones cartesianas. Por eso el ego cogito no fue para Descartes un campo de experiencia para ser analizado. en el sentido de que yo no puedo reflexionar si no hay una vivencia sobre la cual reflexiono. en primer lugar. Pero el cogito. en la reflexión. Tal denominación de trascendental se extiende a las operaciones del yo trascendental y a los modos de análisis del yo que reflexiona. Pero. a la subjetividad. la vivencia. de actos puros. es decir. La primera es que. de un yo puro. el ser humano mundano. correlativo del de trascendencia. . es. Es decir. es puesto absolutamente. no es una región del mundo. con la res cogitans. no es parte del mundo. etcétera. de reducción trascendental. como se mencionó anteriormentes. para Husserl. se habla de experiencia trascendental y también de reflexión trascendental. El concepto de trascendental es. a la conciencia como curso de vivencias. se funda en dos cuestiones. la reflexión presupone la existencia de la vivencia y. el objeto inmanente. no es punto de partida de inferencias sino un campo para la descripción efectuada precisamente por medio de la reflexión. porque no hay un escorzo espacial que pueda cancelarlo en la experiencia ulterior. en la reflexión. El yo trascendental o la subjetividad trascendental presenta algunas características especiales.trascendental. En primer lugar. es decir. Husserl llama trascendental. el objeto se da absolutamente. de ahí la distinción entre yo psicológico y yo trascendental. y al yo del que ellas irradian. como constituyente también del yo psicológico. es decir. además. constitutiva de trascendencias. sino el origen de todas las regiones del mundo. además de puro. toda psique presupone un sujeto que permita cceder a ella. Se habla de una conciencia pura. es decir. el ámbito fontanal para todos los orígenes. La conciencia es trascendental en tanto es el lugar de origen de las trascendencias o. Esta apodicticidad del yo. Al ser un objeto de investigación o de análisis. como dice Husserl. sino que fue el punto de partida de una inferencia: a partir de una parte real del mundo se procura inferir la existencia del resto del mundo. sino el contrapolo del mundo. Entre los objetos que la conciencia pura o el yo puro constituyen se encuentra también el yo psíquico o yo hombre. El yo trascendental. esto es. pues. También se habla de epojé trascendental. por lo tanto. un yo apodíctico. La crítica que Husserl le hace a Descartes reside en que Descartes identificó el ego cogito con una parte del mundo. Por eso la conciencia y el yo se llaman puros.

La reflexión en general y la reflexión trascendental en particular puede analizarse a través de tres momentos. el de la explicitación y el de la descripción. la descripción debe efectuarse en el marco de la epojé. precisamente. Esto quiere decir que la descripción debe carecer de supuestos. Es necesario poner entre paréntesis todos los preconceptos. puedo explicitar la vivencia. En primer lugar. De ahí la idea de una fenomenología. dentro de esta descripción de la correlación. el yo trascendental no remite a otra cosa. indistinta. es decir. es decir. el fluir temporal que caracteriza a la vivencia. por así decirlo. y de una descripción noemática. la descripción es una descripción de la correlación y. Y. a fin de enfrentarse con los fenómenos en cuanto tales. en el sentido de que todos los objetos remiten al yo trascendental. Se trata de una descripción fenomenológicotrascendental. de la expresión en enunciados lingüísticos de los resultados de la explicitación. Todos los objetos son relativos a la conciencia. una descripción de la esencia de aquello que se describe. Hay retenciones y protensiones de los momentos de las vivencias. El solo hecho de reflexionar implica la existencia de la vivencia sobre la cual se reflexiona. que responde a una reflexión noemática. porque es la fuente de sentido y de validez a la que remiten todos los objetos. porque retengo los momentos anteriores y anticipo los momentos ulteriores. con aquello que se nos manifiesta o se nos da. En un segundo momento. en cambio. por ejemplo. que pone el acento en el polo subjetivo. con el acento en el polo objetivo. y esto se pone de manifiesto a través de una explicitación que sucede a esa primera intuición. y esta descripción tiene un carácter distintivo. El yo trascendental es absoluto. Estos tres momentos son el de la intuición. Se trata de describir las cosas de acuerdo con los modos de conciencia que tenemos de ellas. La vivencia tiene sus momentos temporales. poner de manifiesto los componentes de la vivencia. . podemos hablar de descripciones noéticas. Y el tercer momento es el de la descripción. hay que decir que el yo trascendental es un yo absoluto.pone esa vivencia en forma absoluta. En segundo lugar. en tercer lugar. en virtud de la correlación. que responden a una reflexión noética. Una tercera característica de la descripción es que se trata de una descripción eidética. Lo reflexionante y lo reflexionado forman una suerte de entramado inseparable. Ya se mencionó que la reflexión es un acto intuitivo cuyo objeto inmediato es la vivencia u objeto inmanente. es decir. que se corresponde con el carácter general del método fenomenológico. Una descripción fenomenológica no puede apoyarse en presupuestos de índole ontológica o de índole gnoseológica.

el espectador trascendental reflexiona sobre sí mismo para poner de manifiesto cuáles son las características de su reflexión y cómo se diferencia él como espectador trascendental del yo trascendental y del yo natural. es decir. Es decir. O. en la teoría trascendental del método. Parte del mundo de la intuición. como en la teoría trascendental de los elementos. cómo los actos se constituyen a través de escorzos o de momentos temporales. porque estudia lo que no se nos da en la intuición. sino la constitución temporal de los actos. de los objetos de la intuición como hilos conductores o guías trascendentales. sino que el tema es cómo opera el espectador trascendental. más allá de las rememoraciones. la constitución del mundo por obra del yo trascendental. redactada por Fink por encargo de Husserl. tenemos una teoría trascendental del método. Y. la fenomenología progresiva o constructiva tiene que construir o reconstruir ese pasado. La analítica trascendental examina ya no la constitución del mundo a través de nuestros actos. cuáles son las características de la actividad reflexionante. dicho de otra manera. en una teoría trascendental de los elementos y en una teoría trascendental del método. es decir. Ahí aparece la fenomenología trascendental dividida al modo de la Crítica de la razón pura. La analítica trascendental examina el mundo de la intuición. Entonces. nuestro pasado. La construcción no puede ser algo arbitrario.Para terminar. la siguiente. podemos ahora efectuar una presentación de la fenomenología trascendental en los términos de la Crítica de la razón pura de Kant. Eso es algo que dejo a un lado por el momento. que coincide en el espíritu con la dialéctica trascendental de Kant. finalmente. Yo no puedo rememorar ciertas etapas de mi infancia. ¿Qué es lo que no se da en la intuición? Por ejemplo. El tema no es ya. e investiga las operaciones subjetivas en las cuales ese mundo se nos manifiesta. el objeto es el espectador trascendental y el sujeto es también el espectador trascendental. Mientras que en la teoría trascendental de los elementos el objeto es la constitución del mundo y el sujeto es el espectador trascendental o sujeto reflexionante. hay una fenomenología progresiva. sino que está siempre suscitada por problemas que se plantean en los límites de lo dado en la intuición. La teoría trascendental de los elementos se compone de una fenomenología regresiva. justamente. Esto lo hace Eugen Fink en la VI Meditación cartesiana. Además de una fenomenología regresiva. que a su vez se divide en una estética trascendental y una analítica trascendental. .

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