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En relación a la imagen, no concuerdo con que se diga que el objeto escapa de su esencia misma al momento de estar representado en un poema

. A mi mirar, creo que el objeto mantiene su forma y su sentido siempre y solo logra desprenderse de estos cuando el poeta se esmera en transformarlos. Por lo cual ya dejan de ser en esencia lo que son realmente y se amoldan a lo que el autor busca que entendamos al leerlo.

Encuentro muy subjetiva el comentario de “la historia de Occidente puede verse como la historia de un error, un extravío, en el doble sentido de la palabra: nos hemos alejado de nosotros mismos al perdernos en el mundo…El mundo occidental es el del «esto o aquello»; el oriental, el del «esto y aquello»”. Se comparan dos formas de vida, dos culturas totalmente heterogéneas, en los que yo veo el cambio no como error, ni HORROR, si no que como cambio y progreso.

“Las doctrinas orientales no son transmitibles en formulas o razonamientos, si no que se muestra el camino y cada uno debe recorrerlo”, finalmente al seguir este método, se nos dice si lo estamos haciendo bien o mal, por lo cual, se nos fija un destino al que debemos supuestamente llegar, entonces de una forma interna si se nos estaría encaminando, no de la mano si no de correcciones. Se nos pone una calle con barandas e iríamos zigzagueando para llegar al destino ya preestablecido.

Siguiendo con el tema de lo occidental y oriental… no concuerdo con el concepto del aprendizaje, creo que se hablan de dos temas totalmente diferentes al comparar conocimiento y espíritu. Para una persona el conocimiento debe ser base de la vida y este estar acompañado de un espíritu en equilibrio y sano para sacarle el mejor provecho.