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Tres anillos

Teniendo necesidad de dinero, Saladn pens ponerle una trampa a un rico judo que era su sbdito, para despus sacarle algn dinero si caa en error.

Mand, pues, llamarlo a su presencia, y le pregunt cul era, segn su parecer, la mejor religin. S dice la juda, pensaba aquel infeliz, yo le dir que peca contra mi fe; y s dice la sarracena, yo le dir: Entonces, por qu practicas t la juda?.

Pero escuchando la pregunta del soberano, aquel tal, que no era tonto, le respondi as:

Seor, hubo una vez un padre de familia que tena tres hijos muy queridos y tena en su poder un anillo bellsimo, adornado con una gema preciosa, la mejor gema que existe en el mundo. Estos hijos suyos, cada uno le rogaba que a su muerte le dejase a l aquel adorno precioso; por lo tanto el padre deseoso de contentarlos, mand secretamente a por un habilsimo orfebre. Y le dijo: "Maestro, t tienes que hacerme dos anillos semejantes en todo a ste, con una gema idntica en cada uno".

Y el orfebre lo content, e hizo dos anillos tan iguales al primero que nadie poda conocer cul era el verdadero: nadie sino slo el padre.

Entonces, el padre mand llamar a los hijos, uno por uno, y a cada uno le entreg secretamente un anillo; de modo que cada uno crey que tena aqul bueno y ninguno saba cul era el verdadero, sino slo el padre.

As es con la fe, Seor. La Fe, t lo sabes, son tres. El Padre que la dio a sus hijos, sabe bien cul es la mejor. Pero los hijos, que somos nosotros, cada uno cree tener aquella buena; y el Padre sonre a todos y quiere que cada uno lleve en el dedo aquel anillo que le ha dado.