P. 1
La Ley y La Gracia

La Ley y La Gracia

|Views: 26|Likes:
El hablar acerca de la ley y de la gracia, ah sido motivo de muchas y abismales diferencias, porque algunos no quieren saber nada de la ley, refugiándose totalmente en la gracia, menospreciando lo que Dios no pide que se menosprecie. Y otros no quieren saber nada de la gracia, colocando en la ley todo su esfuerzo para alcanzar la salvación. Sin embargo, ocurre algo muy curioso, aquellos que no quieren saber nada de la ley, sólo piensan así cuando les conviene, porque cuando no es así, se vuelven legalistas empecinados. Pero cuando no les conviene, casi satanizan la ley. Por ejemplo, la ley de Dios dice que la esposa debe estar sujeta al esposo y eso lo aplaude, y quieren que se cumpla al dedillo, pero también dice que a la mujer se debe tratar como vaso más frágil, pero a eso no le hacen caso, eso lo abuchean.
El hablar acerca de la ley y de la gracia, ah sido motivo de muchas y abismales diferencias, porque algunos no quieren saber nada de la ley, refugiándose totalmente en la gracia, menospreciando lo que Dios no pide que se menosprecie. Y otros no quieren saber nada de la gracia, colocando en la ley todo su esfuerzo para alcanzar la salvación. Sin embargo, ocurre algo muy curioso, aquellos que no quieren saber nada de la ley, sólo piensan así cuando les conviene, porque cuando no es así, se vuelven legalistas empecinados. Pero cuando no les conviene, casi satanizan la ley. Por ejemplo, la ley de Dios dice que la esposa debe estar sujeta al esposo y eso lo aplaude, y quieren que se cumpla al dedillo, pero también dice que a la mujer se debe tratar como vaso más frágil, pero a eso no le hacen caso, eso lo abuchean.

More info:

Published by: Juan Carlos Hoy Romero on Aug 10, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/06/2014

pdf

text

original

La ley y la gracia 1era.

Pedro 2:15-16

25 julio 2010 Juan Carlos Hoy San Mateo

1era. Pedro 2:15-16 Porque esta haciendo bien, hagáis callar la insensatos; 16 como libres, pero libertad como pretexto para hacer Dios.

es la voluntad de Dios: que ignorancia de los hombres no como los que tienen la lo malo, sino como siervos de

El hablar acerca de la ley y de la gracia, ah sido motivo de muchas y abismales diferencias, porque algunos no quieren saber nada de la ley, refugiándose totalmente en la gracia, menospreciando lo que Dios no pide que se menosprecie. Y otros no quieren saber nada de la gracia, colocando en la ley todo su esfuerzo para alcanzar la salvación. Sin embargo, ocurre algo muy curioso, aquellos que no quieren saber nada de la ley, sólo piensan así cuando les conviene, porque cuando no es así, se vuelven legalistas empecinados. Pero cuando no les conviene, casi satanizan la ley. Por ejemplo, la ley de Dios dice que la esposa debe estar sujeta al esposo y eso lo aplaude, y quieren que se cumpla al dedillo, pero también dice que a la mujer se debe tratar como vaso más frágil, pero a eso no le hacen caso, eso lo abuchean. De manera que la ley y la gracia han venido a hacer dos flagelos para algunos cristianos. Es muy importante para nosotros el saber cómo recibir lo que dice la Biblia, no basándonos en interpretaciones personales, sino como está escrito, para de ahí, poder partir. Primeramente miremos lo que significa la ley: Nombre Toráh, que significa «ley; dirección; instrucción». Este nombre aparece 220 veces en el Antiguo Testamento hebreo. En la literatura sapiencial, donde Toráh no aparece con artículo definido, el significado principal de este nombre es «dirección, enseñanza, instrucción»: Es interesante saber que el verbo Yarah, que significa: «lanzar, arrojar, erigir, dirigir, enseñar, instruir». El nombre Toráh se deriva de esta raíz.
La ley y la gracia 1 de 17

Por lo cual nos podemos dar cuenta que la ley, en ninguna manera es algo satánico o indeseable, sino que la ley siempre ha sido buena. Lamentablemente algunos cristianos “liberales”, por no llamarles libertinos, han hecho creer que porque ya no estamos bajo la ley sino bajo la gracia, podemos hacer pedacitos la ley y con ello los mandamientos que Dios dejó escritos. Ellos poco caso hacen a lo que dijo Jesucristo: Mateo 5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. BL95 No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer cosa alguna, sino para llevarla a la forma perfecta. BLS "No crean que vine a quitar la ley ni a decir que la enseñanza de los profetas ya no vale. Al contrario: vine a darles su verdadero valor. Jesús mismo dice que no vino a anular la ley, y no quedan ahí sus palabras, mire los versos siguientes: Mateo 5:18-20 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Vemos puntos importantes, nada de la ley, ni siquiera un puntito quedará sin cumplirse, y luego dice, cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños y así enseñe, será llamado pequeño, y luego dice que se deben obedecer y enseñar, y remata diciendo que nuestra justicia debe ser mayor que los escribas y fariseos. No está diciendo en que obedezcamos legítimamente apariencias sino de corazón. seamos más legalistas, sino que a lo que está escrito, no de

¡Pero hermano! ¿Cómo vamos a vivir bajo la ley? Eso está prohibido, ¡No! En ninguna manera, no podemos hacer una conclusión personal para evadir la verdad Bíblica.
La ley y la gracia 2 de 17

Miremos un texto que ha provocado mucha confusión y el cual ha dado pie a vivir la vida sin ningún freno: Gálatas 5:3-4 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Este texto en ninguna manera dice que la ley sea mala. Lo que estaba sucediendo es que los gentiles, estaban conociendo de Dios y algunos judíos querían que ellos se circuncidaran como decía le ley. Los judíos creían que la gente iba a ser salva si obedecía a todos los rituales y prácticas de ellos. Y esto no era cierto. El gentil, ya no tenía porque circuncidarse. El circuncidarse no le hace ni salvo, ni condenado. Simplemente era una señal, entre el pueblo de Israel y Dios. Hechos 15:5-11 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. 6 Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. 7 Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. 8 Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. 10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. Hechos 15:19-20 Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, 20 sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Ellos creían que se tenían que circuncidar para poder ser salvos y ya no era así, hoy en día la circuncisión a veces se tiene que llevar a cabo, por motivos de salud, y no por ello se tiene que entrar al legalismo farisaico. Aprovechando este asunto, debe quedar muy claro, que alguna gente quiere alcanzar la salvación por medio de la ley, y eso es
La ley y la gracia 3 de 17

imposible, porque quien quiera ser salvo por medio de ella quedará condenado, porque deshecha el sacrificio de Jesús: Gálatas 5:2-4 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Nosotros no somos salvos por guardar la ley, sino por la fe en Jesucristo: Gálatas 2:16-17 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Por gracia somos salvos, pero no por ser salvos por gracia, vamos a vivir como si no tuviéramos ley, todo lo contrario tenemos que vivir de una manera impecable, como resultado de la gracia: Efesios 2:8-10 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. BJ 10 En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos. Ahora bien, para hacer buenas obras, necesitamos un código de conducta, el cual solo se puede dar siguiendo ciertas leyes, y ese código está en la Biblia, La Toráh, o la ley; la cual nos dan dirección; instrucción. Los mandamientos de Dios, o las leyes de Dios son buenos, Romanos 7:12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. Para poder ejemplificar este asunto que parece muy complicado déjeme expresar lo siguiente: La persona que dice vivir bajo la gracia, ha determinado que no está obligada a guardar la ley, porque si la guarda se desliga de Cristo, y si ve a una persona guardar ciertos mandamientos les llama legalistas.
La ley y la gracia 4 de 17

Entonces como ya se está bajo la gracia, no debe guardar los mandamientos. No debe guardar la ley. Pero la ley dice: Éxodo 20:1-17 (sígame en la lectura) 1.- No tendrás dioses ajenos delante de mí. (20:3) 2.- No te harás imágenes, ni te inclinarás a ellas. (20:4) 3.- No tomarás el nombre del Señor en vano. (20:7) 4.- Acuérdate del día de reposo para santificarlo. (20:4) 5.- Honra a tu padre y a tú madre. (20:12) 6.- No matarás. (20:13) 7.- No cometerás adulterio. (20:14) 8.- No hurtarás. (20:15) 9.- No hablarás falso testimonio. (20:16) 10.- No codiciarás. (20:17) Ya miramos lo que dice la ley que tenemos que cumplir, pero, cómo ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia, ¿debemos o no obedecer estos mandamientos? ¡Claro que debemos obedecerlos! Pero ya no tanto para ganarnos la salvación, sino para que se note que somos salvos. Dice un mandamiento que hay que guardar el usted no se congrega para ser salvo, como es congrega. No por legalismo sino por gratitud, guardamos por amor, por obediencia a Dios, no por lo que sino por lo que nos ha dado. día de reposo, y salvo, por eso se el día de reposo él nos pueda dar,

Usted no honra a su padre y a su madre, para ser salvo, cómo es salvo por ello los honra. Cómo ya no estoy bajo la ley entonces ¿puedo quebrantar los mandamientos? Cómo ya no estoy bajo la ley, ¿entonces puedo matar? ¿Puedo robar? Pero a la persona que no le conviene guardar el día de reposo por sus negocios del día domingo, cuando usted le dice que está quebrantando el mandamiento, le llama legalista. Redundo en lo que dije al inicio, hay personas que manipulan la Palabra de Dios a su conveniencia, otro ejemplo: ¿Nosotros debemos diezmar sí o no?
La ley y la gracia 5 de 17

Cuando se habla de diezmo la persona avara o tacaña, dirá que ya no estamos bajo la ley, qué cómo obligamos a la iglesia a diezmar, entonces ella si quiere dará una “ofrenda”, la cual yo de manera personal llamo sus “sobras”. ¿Cuándo aparece la ley? Juan 1:17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Antes de que quinientos años Génesis 14:20 enemigos en tu la ley fuese dada, esto es unos cuatrocientos o antes de Moisés, ya se diezmaba y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Génesis 28:22 Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. ¿Quién les dijo a Abraham y a Jacob que tenían que diezmar? La gratitud. Pero el que vive bajo la gracia dice que ya no se tiene que hacer, eso no dice la Biblia, eso él lo dice porque le conviene, Jesús nunca dijo que ya no se diezmara: Mateo 23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. BLS "¡Qué mal les va a ir a ustedes, maestros de la Ley y fariseos! ¡Hipócritas! Se preocupan por dar como ofrenda la décima parte de la menta, del anís y del comino que cosechan en sus terrenos. Pero no obedecen las enseñanzas más importantes de la ley: ser justos con los demás, tratarlos con amor y obedecer a Dios en todo. Hay que hacer esas tres cosas, sin dejar de obedecer los demás mandamientos. CST-IBS ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, que dais diezmos de la menta, el eneldo y el comino, pero dejáis a un lado lo principal de la ley, que es la justicia, la misericordia y la fe. Sí, dad vuestros diezmos, pero no dejéis de hacer lo que tiene mayor importancia. Hebreos 7:8 Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.
La ley y la gracia 6 de 17

BLS Los sacerdotes que ahora reciben la décima parte de lo que ganamos son personas que algún día morirán. Melquisedec, en cambio, sigue vivo, porque la Biblia no dice que haya muerto. Algunos que viven bajo la gracia, dicen que ya no se debe de diezmar y más cuando reciben una fuerte cantidad, cuando reciben mil pesos, les es fácil diezmar cien, son muy generosos, pero cuando reciben un millón de pesos, entonces hasta el semblante se les cae, porque en sus adentros saben que deben de diezmar, pero no lo hacen, y tratan de justificar su avaricia o su condición de ladrón con otros hermanos, tratándolos de convencer que ya no están obligados a diezmar, tratando con ello de hacerlos igual que ellos, ladrones o cicateros. Nosotros no obedecemos a la ley para alcanzar nada, sino porque hemos alcanzado a través de la gracia todo, por ello obedecemos las leyes de Dios. Esto es que guardamos el día de reposo por gratitud, diezmamos por gratitud, amamos a nuestros padres por lo mismo, y somos esclavos de Cristo por esa misma gratitud: Esclavo por gratitud Pablo Sucedió en la época en que en América, se compraban y se vendían esclavos africanos. Uno de esos esclavos, alto y musculoso, en cuyo rostro se dibujaba nobleza de carácter, despertó el interés de un hombre inglés que deseaba comprarlo. —Si usted me compra —le dijo el esclavo al inglés que estaba arreglando el precio con su dueño—, ¡yo nunca le serviré! El inglés miró al joven un buen rato, pero no respondió nada. Entró en la oficina del comerciante, pagó el precio por el esclavo, y salió con un documento en la mano. —Lee esto —le dijo el inglés al atlético e inteligente esclavo. El joven leyó el documento, y no podía creer lo que leía. Allí estaba legalizada su libertad. En aquel documento constaba que el precio total de su libertad, había sido pagado y que él ahora era dueño de sí mismo y podía hacer de su vida lo que quisiera. —Dijiste que si te compraba, no me servirías —le dijo el inglés—. Me gusta tu dignidad. He pagado el precio total de tu libertad para que, de aquí en adelante, seas un hombre libre y digno.
La ley y la gracia 7 de 17

Al joven le rodaron las lágrimas y, deponiendo toda actitud agresiva y con voz tierna y humilde, dijo: —Señor, no sólo seré su servidor, sino que si llega a ser necesario, daré la vida por usted. Eso es precisamente lo que sentimos los pecadores con relación a nuestro gran libertador, Jesucristo. Todos estamos esclavizados por alguna mala tendencia de nuestro ser: la pasión, el vicio, las debilidades, la rebeldía, el orgullo, los miedos. Esas inclinaciones nos esclavizan con cadenas a veces más fuertes que las de una esclavitud física. Pero Cristo vino y pagó por completo el precio de nuestra redención. Él derramó en la cruz su sangre preciosa, con la que compró la libertad para toda la humanidad. Por ello obedecemos a lo que Él, nos dice. El legalismo a que se refiere la Escritura de no vivir, es aquel que se va a los extremos, por ejemplo: Ahora cómo eres cristiano te tienes que hacer la circuncisión. Personas que obligan a usar ciertas vestimentas a sus congregantes, por ejemplo, ponen atención desmedida a que la mujer traiga la falda debajo de los tacones, el que no se pinten, que no se arreglen el cabello, las uñas, que no se pinten los labios, que usen el velo, como si el velo tuviera algún poder santificador, como si eso hiciera más santas a las mujeres, no permiten que usen ropa de moda, en algunos lugares les obligan a caminar mirando el suelo. Prohíben que los miembros de la iglesia aplaudan y dancen a Dios. Que no coman carne de puerco, camarones, conejo, café, bebidas y alimentos enlatados, o algunos artículos de determinadas marcas. Que quemen sus fotos, que tiren sus peluches, que no utilicen desodorantes, etc. Ese es un legalismo enfermizo. Mateo 23:25-26 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. Personas estrictas en el ritual, en la apariencia, pero olvidaban lo principal. Para ellos era más importante lo de afuera que lo de adentro, para ellos era más importante la ropa que se ponían, que el corazón de las personas.
La ley y la gracia 8 de 17

Ellos ponían particular interés en pequeñeces y se olvidaban de lo realmente importante, Mateo 23:24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! Juzgaban el vaso sucio, pero no al fornicario. Criticaban tal vez la manera de orar, pero ellos bien que murmuraban y juzgaban. Juzgaban a la gente que no conocía de Dios, pero ellos eran unos criminales. Es lo que hace el legalista; es duro con los demás, pero muy condescendiente o tolerante con él mismo. El legalista por ejemplo, le va a decir que es pecado ir al cine o mirar el televisor, un legalista dice ¿Cómo voy a ir al cine y sentarme en silla de escarnecedores? ¡Ni Dios lo quiera! Yo no me voy a sentar a esos lugares que han ocupado personas pecadoras, y cuando yo le digo, si es así, su manera de pensar, ¿por qué se sube al pesero? ¿Por qué se sube al metro? ¿Por qué se sienta en establecimientos públicos, tales como en donde venden las quesadillas, los sopecitos, el pozole, la pancita o la barbacoa? Debemos saber que toda sociedad que quiera vivir en paz necesita leyes para ese fin, la escuela, las dependencias, las oficinas, aun los deportes, necesitan leyes, ninguna sociedad sin leyes, podrá vivir, de manera justa y pacífica. Aunque somos libres en Cristo no debemos darle rienda suelta al libertinaje. El novelista inglés Charles Kingsley dijo correctamente: “Hay dos clases de libertad: La falsa, en la que el hom bre es libre para hacer lo que quiere; y la verdadera; en la que un hombre es libre para hacer lo que debe”. Los seres humanos hemos luchado con estos dos conceptos a lo largo de los siglos. Es una señal clara de madurez cuando aprendemos que la libertad es una herramienta para edificar y no un juguete para divertirnos, y que la libertad requiere que seamos responsables. 1era Pedro 2:15-16 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; 16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.
La ley y la gracia 9 de 17

La verdadera libertad, no se encuentra en lo que queramos hacer, si no en lo que debemos hacer. Hay un texto que nos puede ampliar de manera generosa este asunto: 1era. Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. BAD «Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo. BLS Algunos de ustedes dicen: "Soy libre de hacer lo que quiera". ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere conviene, ni todo fortalece la vida cristiana. Me es permitido asistir al cine ¡Sí! Pero hay películas que no convienen, que en nada le edifican. Toco un punto importante, referente al alcohol, según este texto, algunos pudieran interpretar que es lícito beberlo, pero ¿conviene? ¿Le es de provecho? ¿Le edifica? DHH 1era. Corintios 10:23 Se dice: "Uno es libre de hacer lo que quiera." Es cierto, pero no todo conviene. Sí, uno es libre de hacer lo que quiera, pero no todo edifica la comunidad. No se bebe alcohol porque ya no se tiene necesidad de ello para sentirse gozoso y satisfecho. ¿Y no dice 1era Corintios 6:10 que los borrachos no heredarán el reino de Dios? ¿Puedo andar con un incrédulo o incrédula? Yo le pregunto ¿Le conviene? Cuando la Biblia dice todo me es lícito, no se refiere en ninguna manera al pecado, a la desobediencia, sino más bien a libertad que tenemos como cristianos. Uno quisiera que todo fuera lícito por conveniencia, pero no es así, porque si todo en realidad fuera lícito, en vano estarían algunas prohibiciones; 2da. Corintios 6:14-15 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Esto es sugerencia o mandamiento? Si todo nos fuera lícito, no habría pecado en ninguna manera y forma en nuestras vidas, y si
La ley y la gracia 10 de 17

bajo la gracia podemos hacer lo que queramos, entonces ¿por qué quedó escrito lo siguiente? 1era. Corintios 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. ¿Usted cree que Dios nos iba a limpiar con la sangre de Jesús de todo lo anterior, para luego darnos permiso de volvernos a revolcar? Mire lo que dice el Señor a aquellos que predican libertad, sin santidad. 2da. Pedro 2:17-22 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. 18 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. 19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. 20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. No debemos usar nuestra libertad, como pretexto para dar rienda suelta al libertinaje, no haga caso a aquellos pastores que están promulgando cosas contrarias a lo que está escrito, como por ejemplo, los jóvenes ya no van a la discoteca, ahora van a una “criscoteca”, en donde hay puros hermanitos bailando, bebiendo bebidas “suaves”. Tenga cuidado de aquellas iglesias que han pervertido el lugar santo, llevando shows y artistas para entretener a la iglesia, tenga cuidado de aquellos lugares en los cuales han desplazado la
La ley y la gracia 11 de 17

alabanza a Dios con música del mundo, rap, rock, cumbias “cristianas”. Judas 1:3-5 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. 4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. 5 Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. Libertinaje proviene de la palabra griega Aselgeia, denotando exceso, desenfreno, indecencia, se traduce «lascivia» en casi todos los pasajes en que aparece. Se traduce «libertinaje. Y una persona que vive así vive sin ley, “anomos” palabra derivada de Anomia quiere decir; iniquidad maldad se traduce «infracción de la ley» En la frase anterior se traduce verbalmente: «infringe también la ley» (lit.: «practica anomia»); el término no significa «infracción de la ley», sino el rechazo de la ley misma, la rebelión en contra de la voluntad conocida de Dios para establecer la propia. Cuarenta y cuatro arrestos en un solo día Pablo El primer arresto fue a eso de las seis de la mañana; el segundo, un par de horas después. Pero luego los arrestos se produjeron como granizadas, hasta llegar a cuarenta y cuatro, y todo esto en un solo día. La cárcel del poblado se llenó de gente. Los abogados tuvieron abundante trabajo y los tribunales quedaron abarrotados. Ocurrió en un parque de West Palm Beach, Florida, Estados Unidos, un domingo de verano en un mes de julio. Cuarenta y cuatro homosexuales, que en pleno día y a la vista del público se desnudaron y realizaron sus prácticas, fueron arrestados. Alguien lo llamó «total impudicia, desvergüenza y depravación». Este caso ocurrió a la luz del día, en un parque de una ciudad turística en un estado de un país notorio por su llamada «libertad», mejor dicho «libertinaje». Ese parque tiene fama
La ley y la gracia 12 de 17

porque es algo así como una Meca de homosexuales. Allí se juntan, por decenas, para realizar su inmoralidad, prescindiendo de todo pudor, decencia, vergüenza y temor de Dios. Esa no es libertad, sino libertinaje. Tenga cuidado con los que entran encubiertamente al cristianismo, tratando de seducirle a vivir la libertad, en libertinaje. ¿Y sabe? Ello pudiera estar aun con nuestros propios familiares que dicen profesar la misma fe, pero la viven no como está Escrito, sino como a ellos les conviene. Ellos toman cualquier texto, para sacarlo de contexto, para hacer con ello un “buen” pretexto: 1era. Corintios 9:19-23 Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 20 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 22 Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 23 Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él. Este es uno de los pasajes favoritos de algunos que quieren participar del pecado, pero jamás la Biblia se va a contradecir, y mucho menos dará por bueno que se trastoque lo escrito, para ganar a nadie, no podemos ni debemos pisotear lo santo, para darle gusto a los demás, para haber si así, se les antoja la vida cristiana. Gloria del ministro es negarse a sí mismo para servir a Cristo y salvar almas. Pero cuando el ministro renuncia a su derecho por amor del evangelio, hace más de lo que demandan su oficio y su cargo. Al predicar gratuitamente el evangelio, el apóstol demuestra que su acción está basada en principios de celo y amor y, de esa manera disfruta de mucho consuelo y esperanza en su alma. Aunque consideraba la ley ceremonial como yugo quitado por Cristo, se sometía a ella de todos modos para trabajar entre los judíos, eliminar sus prejuicios, lograr que ellos oyeran el evangelio
La ley y la gracia 13 de 17

y ganarlos para Cristo. Aunque no transgredía las leyes de Cristo por complacer al hombre, sin embargo, él se acomodaba a todos los hombres, mientras pudiera hacerlo lícitamente, para ganar a algunos. Debemos estar alertas contra los extremos, y no confiarnos en cualquier cosa, salvo confiar solo en Cristo. No debemos permitir errores o faltas que hieran a los demás o perjudiquen el evangelio. Dizque para salvar a algunos. Usted no debe ponerse a rezar, para haber si se convierte alguno, tampoco debe inclinarse a los santos para lo mismo. Tampoco debe hacerse borrachito, para ganar a los borrachitos, tampoco drogadicto para ganar a algunos de ellos. En ese texto que acabamos de leer en ninguna manera el apóstol Pablo comprometió su testimonio, ni pisoteó sus convicciones o creencias. Pero yo les digo a esas personas que tuercen la Biblia a su conveniencia: Para compartirles a los homosexuales, ¿se tienen que hacer igual que ellos, para ganar a algunos? Para compartir a los asesinos, ¿tengo yo que convertirme en un asesino? Para compartirles a los rebeldes ¿Tengo que ser o aparentar ser rebelde? Para compartirles los secuestradores ¿tengo que hacerme un secuestrador? Para compartirles a los mormones ¿Tengo que fingirme mormón? Para compartirles a los vagos y viciosos, ¿Tengo que dejarme de bañar, dejarme crecer el cabello hasta la cintura, inhalar solventes y pintarme los pelos para que conozcan a Cristo? Jesús no lo hizo, Jesús no se hizo fariseo, ni escriba, ni borracho, ni pecador, para anunciar las Buenas Nuevas y si el Maestro no lo hizo, no tenemos porque hacerlo nosotros los alumnos. Es cierto que convivió con ellos, pero no se hizo como ellos: Jeremías 15:19 Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
La ley y la gracia 14 de 17

Si alguno con todo lo que vimos quiere vivir, no en la gracia, no en la libertad, que Cristo nos ofrece; sino en libertinaje, creyendo que con sólo hacer una oracioncita para recibir a Jesús, ya es salvo, allá él. Si la vida cristiana no se rige por leyes y mandamientos que algunos dicen que no debemos obedecer porque somos salvos, entonces por qué quedó escrito lo siguiente: Hebreos 10:26-31 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! ¿Sabe cuándo se peca? Cuando se quebranta la ley, la ordenanza o el mandamiento. Debemos saber que: ¡Nosotros tenemos mayor responsabilidad que los que están bajo la ley! Mire lo que decía y dice la ley y lo que hoy dice la gracia: Mateo 5:21-22 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Mateo 5:27-29 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Mateo 5:38-39 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
La ley y la gracia 15 de 17

Mateo 5:43-44 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; En la ley se diezmaba, en la gracia se entrega todo. Ve como la gracia en ninguna manera nos deslinda de la ley, sino que la gracia nos dice como aplicarla. Y la ley en ninguna manera es mala: 1era Timoteo 1:5-10 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, 7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. 8 Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; 9 conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 10 los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, Muerte en una espiral de humo Pablo Al principio fue una advertencia silenciosa. La camarera señaló con el dedo un cartel que decía: «no fumar». Pero la mujer siguió fumando. Después ya fue una advertencia de palabra: «Le ruego, señora, que no fume aquí. Si quiere fumar, hay otra sección del restaurante para eso.» Pero la mujer siguió fumando. Entonces, ante las quejas de varios clientes, vino una orden: «Si no puede dejar de fumar, abandone el restaurante.» La mujer salió enfurecida, y volvió a la hora, armada de un revólver. Fue así como Dafne Luster, de veintidós años de edad y madre de cinco niños, mató a Rochelle Hudson, la mesera que se había quejado del cigarrillo. En una espiral de humo se esfumó una vida, y otra fue a dar a la cárcel por veinticinco años. Hay sucesos en la vida que prácticamente nos obligan a hacer una reflexión. He aquí una mujer joven, de sólo veintidós años, madre ya de cinco hijos, apasionada fumadora, que se enfurece porque en un restaurante le piden que no fume en la sección reservada para no fumadores.
La ley y la gracia 16 de 17

La ira y la frustración la trastornan, y no haya más escape para su furia que matar de un tiro a la mujer que se ha quejado. Hay personas que se creen muy libres por haber derribado barreras morales y ataduras religiosas. Se jactan de su libertad, se pavonean de su independencia y hacen alarde de su individualismo. Pero están atadas a vicios y pasiones mil veces más fuertes que los valores de los cuales dicen estar libres. En las décadas de 1960 y 1970 se desarrolló mundialmente ese sentimiento de «libertad». Sobre todo los jóvenes, saltando las vallas de la familia, de la iglesia, de la escuela y de la ley, reclamaron libertad. Y en efecto, se independizaron de todo valor moral. Sin embargo, en su supuesta libertad fueron presa de las drogas y del alcohol, y en lugar de libertad, ganaron sólo más servidumbre y esclavitud. En su libertad imaginaria gustaron el amor libre hasta saciarse, y el resultado fue la depravación moral junto con su secuela inevitable y mortal, el SIDA. Es que la libertad sin valores, sin normas morales, sin pautas espirituales, sin límites religiosos, no es libertad; es libertinaje. Y el libertinaje es una esclavitud más exigente que las leyes morales más estrictas. Sólo Jesucristo ofrece verdadera libertad. Sólo Él quita la opresión. Sólo Él da libertad de las pasiones, de los vicios, de los odios y del pecado. Sólo Él nos libra de toda atadura y esclavitud. Si de veras queremos ser libres, sometámonos al señorío de Cristo. Esa es la única manera de ser verdaderamente libres. De manera que todo me es lícito, pero no todo me conviene y cuando comprendemos esto, entonces haremos lo que ordena Dios y se callarán los insensatos. 1era. Pedro 2:15-16 Porque esta haciendo bien, hagáis callar la insensatos; 16 como libres, pero libertad como pretexto para hacer Dios. Pastor: Juan Carlos Hoy Romero jctoday_1@hotmail.com
La ley y la gracia 17 de 17

es la voluntad de Dios: que ignorancia de los hombres no como los que tienen la lo malo, sino como siervos de

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->