Está en la página 1de 2

O sueo de mujer? Slo es un sueo. Duermo.

Si no durmiera, l no me buscara, no cruzara sus buenas tierras y mis malas tierras para llegar hasta m. Sobre todo, que no me despierten! Qu angustia! He de estar en la tumba para atraerlo! Y si me besara? Ese besocmo quererlo? Quiero? El amor es un asunto de umbral. Noche para su da, as se ha imaginado desde siempre. Oscuridad para su blancura. Les han colonizado el cuerpo del que no se atreven a gozar. Ellos han cometido el peor crimen contra las mujeres: las han arrastrado, insidiosa, violentamente, a odiar a las mujeres, a ser sus propias enemigas, a movilizar un inmenso poder contra s mismas, a ser ejecutoras del viril trabajo. Les han creado un anti-narcisismo!, un narcisismo por el que slo se ama hacindose amar por lo que no se tiene! Han fabricado la infame lgica del antiamor. Lo peor no sera, no es, realmente, que la mujer no est castrada, que le baste con dejar or las sirenas (pues las sirenas eran hombres) para que la historia cambie de sentido? Para ver a la medusa de frente basta con mirarla: y no es mortal. Es hermosa y re. Ellas vienen de lejos: de siempre: del fuera, de las landas donde las brujas siguen vivas; de debajo, del otro lado de la cultura; de sus infancias, que a ellos tanto les cuesta hacerles olvidar, que condenan al in pace. Conservadas, intactas de s mismas, en el hielo. Frigidificadas. Pero, cunto se mueve ah debajo! Qu esfuerzos los de los policas del sexo, siempre volviendo a empezar, para impedir su amenazante retorno! Por ambas partes, hay tal despliegue de fuerzas que, durante siglos, la lucha se ha inmovilizado en el equilibrio tembloroso de un punto muerto. Nosotras, las precoces, nosotras las inhibidas de la cultura, las hermosas boquitas bloqueadas con mordazas, polen, alientos cortados, nosotras los laberintos, las escaleras, los espacios hollados; las despojadas, nosotras somos negras y somos bellas. Debe existir otra parte, me digo. Y todo el mundo sabe que para ir a otra parte hay pasajes, indicaciones, mapas para una exploracin, una navegacin. Son los libros. Todo el mundo sabe que existe un lugar que no est obligado econmica ni polticamente a todas las bajezas y a todos los compromisos. Que no est obligado

a reproducir el sistema. Y es la escritura. Y si hay un otra parte que puede escapar a la repeticin infernal est por all, donde se escribe, donde se suea, donde se inventan nuevos mundos.