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Las Emociones y su comunicación

Las Emociones y su comunicación

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Las emociones en la comunicación terapéutica. Introducción.

En este capítulo se mostrará la importancia de aprender a trabajar con las emociones: lo que son, qué hacer ante ellas, cómo trabajar con el desánimo del paciente, su ansiedad y su rabia, en qué se diferencian las emociones de los comportamientos y, finalmente, las emociones del profesional de enfermería en el contexto de la comunicación terapéutica. ¿Qué son las emociones? Las emociones son parte del ser humano, son reacciones a pensamientos. Cuando una persona experimenta una emoción, lo más sano sería dejársela sentir, reconocerla y, según el contexto, expresarla. En nuestra cultura no cuesta expresar la alegría. Cuando la notamos, nos dejamos inundar por esa energía y la expresamos. No se ve como algo que se deba evitar. Por el contrario, la pena (el desánimo) está mal considerada. La gente dice de ella: “es que es una debilidad”, como si la debilidad fuera un fallo en la personalidad. Cuando uno tiene pena se siente más débil, más vulnerable, pero eso no es algo malo, es parte de ser una persona. En nuestra sociedad, en cuanto empezamos a notar tristeza, intentamos no sentirla de muchas maneras: centrándonos obsesivamente en algo que nos distraiga de esa emoción (ver la televisión, hiperactividad), razonando con nosotros mismos (“¡bah!, no es para tanto”), consumiendo sustancias que, momentáneamente, hacen que se detenga el sentimiento (alcohol, nicotina, etc.) o implicándonos en mucha actividad social. Pero esos “trucos” no funcionan. Si las emociones no se viven cuando aparecen, nos pasan “factura” más adelante. Si no nos permitimos sentir la pena cuando surge en nosotros, ésta puede aumentar, crear una gran tensión interna que puede provocar fobias, ansiedad, depresión u otros malestares. Las emociones no son ni “buenas” ni “malas”, ni “positivas” ni “negativas”. Son una expresión necesaria del ser humano. Sin duda, frecuentemente causan sensaciones perturbadoras. Es importante que la persona, y en este caso el paciente, pueda expresar lo que siente para desahogarse y convivir más cómodamente con sus emociones. Las emociones no son cosas que se deban “quitar” ni “solucionar”, sino experiencias a vivir. Y si alguien se siente desanimado para poder, en otro momento, sentir una emoción como la alegría, primero necesita sentir y expresar su pena. El ser humano es como una olla exprés: necesita que la presión salga. Toda persona pasa por momentos de pena y desánimo, rabia y miedo. Un paciente, sobre todo si tiene una enfermedad crónica, cada vez que empeora o que ve que la medicación no funciona, sentirá emociones. Lo mejor para su salud, física y mental, sería aliviarse de esas emociones, expresarlas. ¿Con quién puede hacerlo? Aunque tenga buena relación con sus familiares y amigos, a éstos también les afecta la enfermedad del paciente y, como son familiares y amigos y tienen una relación social, no siempre pueden escuchar de una manera terapéutica. Están demasiado implicados. Los profesionales de enfermería pueden ofrecer la neutralidad y la empatía necesarias para escuchar las emociones del paciente. ¿Qué hacer ante las emociones del paciente? Que pueda expresar sus emociones No queremos causar al paciente malestar emocional, sino crear un ambiente, en la relación terapéutica, en el que éste pueda expresar sus emociones y así reducir sus conflictos y molestias internos. “Ante las emociones del paciente la enfermera... Acepta esas emociones, no las minimiza, no intenta cambiarlas (no intenta tranquilizarle ni animarle). Le invita a hablar de lo que siente, le pregunta cómo lleva su situación y qué preocupaciones tiene. Muestra interés por lo que el paciente siente con frases como: “Noto que…”, “siente…”. Evita preguntas cerradas (a las que sólo se puede responder sí o no) como: “¿Quiere decir que siente rabia cuando tiene que esperar?” y hace preguntas abiertas, neutras (que no opinan) como: “Dígame, ¿cómo se siente cuando…?”. No se apresura a hablar cuando el paciente ha acabado una frase; espera, asintiendo, para dejar espacio a las emociones sobre lo que acaba de decir.

que no son muy eficaces y que pueden ser hasta contraproducentes. Enfermera: “¡Bah! tranquila. me pongo a llorar”. para su edad. Buenas intenciones… ¿Por qué la enfermera de este ejemplo ha intervenido así?. por los retos que éste problema causa en su vida (familiar. Hay profesionales con buenas intenciones que intentan animar al paciente con intervenciones que no corresponden a la comunicación terapéutica sino a la comunicación social. Pero la falta de formación sobre las emociones hace que hable de una manera social. Los pacientes pueden estar desanimados y sentir pena por diversas razones: por padecer un problema de salud que no mejora. No minimizar su emoción (no decir: “No es para tanto”). sino que perciba que durante unos minutos se ha sentido escuchado. Sin duda. También sería interesante cronometrar durante cuántos minutos la enfermera hace intervenciones ineficaces como insistir. En nuestra cultura. laboral. anímese. Se le escucha un poco y luego se le indica cuándo podrá hablar más. Ahora. Cómo se comunica cada uno en su vida social es muy personal. Dejar que llore si quiere. preguntarle cómo lleva su situación y qué . ¿Qué hacer con el desánimo del paciente?. Veamos un ejemplo. la paciente del ejemplo no se siente menos triste ni más animada. Para esto no se necesita mucho tiempo. en la consulta. Invitar al paciente a hablar de lo que siente. cuando veo que tengo más dolor que el año pasado. tiene buenas intenciones. pero en la comunicación con el paciente hay que utilizar una metodología terapéutica. tendrán que estar mucho rato escuchándole. Lo más importante es aceptar el desánimo del paciente y mostrar que le acompañamos. más de lo que pueden. El tiempo Hay enfermeras que piensan que. se utilizan expresiones como “anímate”. cuando oyen y ven las emociones del paciente. repetir información que el paciente ya tiene. “hacer ver”. Paciente: “Últimamente. Con las palabras de la enfermera. si el paciente expresa sus emociones. etc. cuando alguien está desanimado. Enfermera: “No la veo muy contenta”. Esto hace que. intentar convencer. que no vemos mal su malestar. “tranquilo” y “no es para tanto”. no está tan mal”. No intentar cambiar su emoción (no intentar tranquilizarle ni animarle). Ese tiempo podría ser utilizado para atender las emociones del paciente. Paciente: “¿Cómo voy a estarlo? Pasan los años y mi artritis no mejora”. aparte de desanimada. no sepan qué hacer. Invitar al paciente a hablar de sus emociones no quiere decir que haya que estar escuchándole media hora. social y económica) o por cualquier otra razón por la cual los seres humanos se desalientan. Lo importante no es que el paciente “eche toda su llorera” ahí. Se puede hacer en unos segundos”. La tristeza y el desánimo del paciente.Muestra empatía con todo lo que siente el paciente. Ejemplo de intervención ineficaz. menos solo y que su desánimo es comprendido y aceptado. La mayoría de los profesionales de enfermería no han tenido formación sobre los aspectos psicoemocionales del ser humano. El que lo dice piensa que así va a animar al otro. “Tan sólo mostrar al paciente que nos importa lo que siente ya le ayuda mucho. Hablar lo menos posible. lo cual no ayuda a la paciente. Le anima a vincular lo que siente ahora con lo que sintió en el pasado”. Enfermera: “Bueno. Otras intervenciones relevantes pueden ser: Sentarse a su lado. piense en las cosas agradables que tiene en su vida”. también se cree más sola e incomprendida. quiere que la paciente esté mejor.

sin intentar censurarle o animarle. cuando surjan retos otra vez. Aunque puede haber depresiones problemáticas. Si el paciente llora. . Una vez el paciente ha pasado por la experiencia de desesperase y desahogarse acompañado por un profesional empático. ¿que soy una llorica?”. Enfermera: “Aquí puede llorar y. Algunos profesionales enfermeros dicen que no hay que dejar que el paciente desanimado se “hunda”. me cuenta más sobre cómo le va”. Enfermera: (le toca la mano y asiente en silencio). En realidad. “La pena y el desánimo.. No ver la emoción del paciente como “negativa”.” (dice mirando hacia el suelo con ojos tristes). Así. La tristeza se alivia y cambia si la persona que la siente la vive y la expresa. Las enfermeras siempre intentan que los pacientes estén todos animados. etc.. no se interrumpe su llanto con preguntas. Enfermera: “Cuénteme. por lo menos una vez. Es una gran ayuda para el paciente que una enfermera le acompañe cuando se desespera. sí es para tanto”. un empeoramiento. y cuando ya no puedo más. Se puede pedir a un especialista que verifique si la depresión del paciente es adaptativa o problemática. Enfermera: (espera en silencio unos segundos y luego dice) “Debe de ser duro”. como estar animado. necesito llorar. Considerar que ayudar al paciente a expresar lo que siente es parte del trabajo. el paciente necesita llegar al fondo de su desánimo y desesperación porque así después podrá pensar y ver su situación de otra manera. Estar desanimado es también parte de la vida. un diagnóstico. El paciente desanimado tiene razones para estarlo.preocupaciones tiene. Cuando vuelva el próximo día. Depresión reactiva. ¿qué va a pensar usted de mí?. Algunos síntomas de este tipo de depresión pueden ser: pérdida de peso. el paciente verá que experimentar desesperación no es el fin del mundo y que es una etapa necesaria en momentos difíciles (malas noticias. Ejemplo de cómo ayudar a un paciente desanimado. Recordar que… El paciente no se anima “animándole”. la pérdida de la independencia. pero el profesional de enfermería puede hacer. duelo..). Enfermera: “Pienso que lo está pasando mal y está muy bien que se desahogue aquí. empeoramiento de la depresión a medida que pasa el día y problemas para dormir.” Paciente: “Es que no mejoro. Enfermera: “¿Qué tal? ¿Cómo lleva su situación?”. me dicen que no es para tanto”. señorita. sino ayudándole a expresar su desánimo para que se desahogue y se alivie. Paciente: “No muy bien. muchos pacientes pasan por depresiones reactivas como consecuencia de un evento como la muerte de alguien querido.. se le escucha en silencio. un trabajo eficaz utilizando la empatía y la escucha receptiva y creando un entorno en el cual el paciente sienta que puede compartir su pena. no es algo malo que hay que “solucionar”. Paciente: “Pero. No se cambia la tristeza del paciente animándole ni diciéndole que tenga pensamientos “positivos”. pero con mi familia no puedo. diagnóstico.. esto muestra poca comprensión por nuestra parte sobre la complejidad del ser humano y de la vida. etc.. Este tipo de depresión constituye una fase en la adaptación del paciente a una pérdida. Paciente: “Son muchos años con este dolor”. sin la intervención de un especialista. estoy harta” (se pone a llorar). Paciente: “Sí. ya podrá hacerlo solo en el futuro.

Si un ser humano intenta no sentir la pena que tiene. Intervención que ayuda a un paciente con ansiedad. La ansiedad del paciente La ansiedad y el miedo son compañeros de viaje de todo paciente. Pero sigo nervioso”. a los problemas económicos o a la muerte. será su propia tristeza sobre sus propias cuestiones. dice al paciente: “No es para tanto”. Son una reacción a una situación del presente o del pasado. ante cualquier manifestación de ansiedad. Si ésta la siente ante el paciente. Esto no ayuda. Paciente: “Estoy muy nervioso por la intervención de mañana”. ya sabe que le van a hacer… (explica la intervención)”. . Veamos un ejemplo: Intervención que no ayuda a un paciente con ansiedad. No es peor ni mejor que la alegría. en los hospitales y en los centros de atención primaria se imparta una formación específica para que los profesionales aprendan a trabajar con el sufrimiento del paciente y su impacto sobre el profesional”. dado que está de acuerdo en operarse y la operación es al día siguiente). Paciente: “No. por la incertidumbre de la enfermedad. Paciente: “Eso ya me lo han explicado. “no se preocupe”. Enfermera: “Cuénteme qué cree que le ayudaría”. En esta intervención. es por su bien”. Paciente: “Poder hablar de lo que me da miedo”. En el hospital. En enfermería se ve sufrimiento (físico y/o emocional) todos los días. en cada situación: “¿Qué le ayudaría a sentirse mejor?”.La pena y el desánimo no son emociones “negativas”. ya que creará un conflicto interno. Enfermera: “¿Necesita más información sobre la intervención?”. tendrá ansiedad. Enfermera: “Tranquilícese. cuando tiene el diagnóstico pero no sabe cómo se desarrollará la enfermedad. La tristeza del paciente no se contagia a la enfermera. si el paciente no está informado de todo lo que se le está haciendo y se le va a hacer. Es muy importante que en las escuelas de enfermería. la enfermera pierde el tiempo en repetir algo que el paciente ya conoce y en decirle que la operación “es buena” para él (idea que se supone que ya sabe. Lo primero es que el profesional de enfermería la acepte y respete. Es verdad que. Las enfermedades crónicas causan desánimo. Paciente: “Estoy muy nervioso por la intervención de mañana”. es preciso preguntar al paciente. La pena es una emoción. Enfermera: “Bueno. en general. La vida del paciente está marcada por la ansiedad. ya me lo han explicado todo. le repiten la misma información una y otra vez. Veamos la misma situación aplicando la comunicación terapéutica. puesto que el paciente quisiera estar tranquilo pero que se lo digan no consigue que ocurra. pero sigo nervioso”. al abandono. Para saber lo que le ayudaría. ante la ansiedad del paciente. pero hay que verificar si ya tiene esa información y si quiere más. pero el profesional de enfermería no siempre se da cuenta de esto y. cuando se da cuenta de que ha perdido el control de su cuerpo y de gran parte de su vida y. Las enfermeras tienden a pensar que dando información al paciente se resolverá su ansiedad. Enfermera (se sienta al lado del paciente): “Hábleme de lo que le preocupa”. Puede sentir temor a ser dependiente. El paciente siente ansiedad cuando se encuentra mal y aún no tiene un diagnóstico. ya sabe que esa operación le va a ayudar. el paciente tiene ansiedad porque no es su mundo y no sabe qué le van a hacer. Hay profesionales sanitarios que. ¿Qué necesita el paciente para convivir mejor con su ansiedad?. cuando empeora. se sentirá peor. También decirle “tranquilícese” tiene el efecto contrario: inquieta.

• Dar falsas esperanzas. las dificultades económicas que casi siempre acompañan a una situación de enfermedad o la injusticia de la soledad y el sufrimiento. pero nosotros le podemos ayudar creando un espacio en el cual pueda desahogarse. Pensar: “Se encuentra mal y es la única manera en la que lo puede expresar ahora”. Aceptar que la rabia es una emoción como cualquier otra. pero no decimos frases que el paciente sabe que no son verdad. • Invitarle a hablar de lo que le preocupa. la frustración de no mejorar. pero no es tonto. Intervenciones en pacientes con ansiedad Intervenciones que no ayudan a los pacientes con ansiedad. Intervenciones que ayudan a los pacientes con ansiedad. se puede despistar. Mantener la calma. Ante la rabia del paciente: Recordar que no es un ataque personal. está invitando al profesional de enfermería a dialogar. • Intentar que se distraiga. es una manera de expresar el miedo y la fragilidad. Es un adulto y sabe que cuando decimos frases como “todo irá bien”. la pena o la vergüenza. no es verdad. Sobre todo. Entrar a verle a menudo. en nuestra cultura. Paciente (gritando): “¿¡Cómo quieres que esté!?”. • Ver con el paciente qué estrategias le ayudarían a sentirse mejor. Además. en esta situación. Pensar: “Tiene derecho a sentir rabia”. muchos profesionales de enfermería se sienten muy incómodos con la rabia del paciente. No olvidar que la rabia ayuda al paciente a tener energía. cuando alguien se siente así se pone a la defensiva y muestra rabia. la pena o el miedo. ya que la interpretan como un ataque personal. en realidad está abriendo una puerta.Tabla 1. La rabia es una emoción como la alegría. Tener presente que la rabia puede ser una expresión indirecta de la soledad. una persona enferma siente rabia por perder el control de su vida. Esto sólo hace que el paciente se sienta más solo e incomprendido. La rabia del paciente. el miedo. de su cuerpo y de su futuro. La rabia abre puertas Aunque parezca contradictorio. Ya que en nuestra sociedad no está muy bien visto mostrar vulnerabilidad. • Decir “tranquilo”. cuando un paciente muestra rabia. El enfermero. Veamos un ejemplo: Enfermero (entrando en la habitación del paciente): “¿Qué tal? ¿Cómo está?”. a menudo la rabia. Mostrar respeto por el paciente. Pero un profesional formado se dará cuenta de que la expresión . Si el paciente quiere distraerse de su ansiedad. • Estar con el paciente. • Mostrarle empatía con lo que siente. El enfermero debe tener en cuenta que lo más importante que hay que hacer ante la rabia del paciente es pensar de una manera terapéutica. Forma parte de ser un ser humano. Escuchar con tranquilidad el mensaje que hay debajo de lo que dice el paciente. No ponerse a discutir con el paciente. pensar que el paciente es un pesado y un maleducado e irse de la habitación. El paciente posiblemente no es un profesional sanitario. ya lo hará. Deseamos que todo vaya bien. Es importante ponerse en la situación del paciente e imaginarse todas las razones por las cuales puede sentir rabia: la injusticia de tener una enfermedad. No obstante. las carencias del sistema sanitario. No podemos garantizar tal cosa.

el paciente siente que no ha sido tratado con respeto y empatía por los profesionales sanitarios. expresan sus malestares por medio de comportamientos que no siempre son. no se respeta su dignidad. Hay enfermeras que intentan que el paciente cambie sus comportamientos. El paciente está enfermo y tiene que expresar su inquietud. su privacidad. “El paciente no ha venido aquí para que le cambien sus comportamientos ni para que se los critiquen”. Si el paciente no puede expresar su malestar en el sistema sanitario. “Es su manera de expresar su malestar”. “Quejas”. Los comportamientos del paciente son una expresión del malestar de vivir con un problema de salud. sino por un problema de salud. lo que está haciendo es arrojar una petición de ayuda. Puede ser una reacción a las injusticias o carencias que el enfermo vive. En realidad las quejas son información necesaria para que la enfermera pueda ayudar mejor al paciente. Esto quiere decir: no tomarse personalmente lo que dice el paciente. Veamos cómo podría continuar este diálogo: Enfermero (con voz tranquila): “Bueno. es importante pensar: “Estoy trabajando”. Cuénteme…”. es importante que el profesional reflexione sobre el porqué de los mismos y también sobre cómo intervenir de la manera más terapéutica y eficaz. No tendría sentido pensar que un paciente. es que el profesional piense de una manera terapéutica y no social. agradables. creando un conflicto innecesario y dificultando la relación terapéutica. Los comportamientos. ¿dónde lo puede hacer?. su inteligencia y su participación. enfermo y además hospitalizado. Cuando el paciente parece estar “lanzando” rabia. frecuentemente. Los profesionales de enfermería tienden a ponerse nerviosos y de mal humor cuando el paciente se queja. No son un ataque al profesional. Lo más importante. pero el paciente no ha acudido al sistema sanitario para eso. Por ello. “No se encuentra bien y tiene derecho a expresar ese malestar”. veo que no está muy contento. Si el paciente protesta por algo que el profesional enfermero considera insignificante y este último . Ante los comportamientos del paciente. A menudo. desde el punto de vista de la comunicación social. Es importante mantener la calma y el rol de profesional. Los comportamientos del paciente son sólo su manera de expresar su malestar. Los pacientes. Uno de los problemas principales e innecesarios que los profesionales de enfermería se crean a ellos mismos es despistarse y confundirse ante los comportamientos del paciente.del paciente es una invitación a que el enfermero le comprenda y le apoye. “Algo le pasa”. El paciente necesita poder expresar su malestar y el profesional necesita ver lo incómodo que está el paciente. También la agresividad puede ser una manera de esconder o “defenderse” de la pena y el miedo que sienten. como una crítica. hospitalización. Los estudios muestran que. están perdiendo el tiempo. ante su enfermedad. los que critican u opinan sobre los comportamientos del paciente no están actuando de una manera profesional. Para reducir las dificultades que los comportamientos del paciente plantean. Los profesionales enfermeros somos expertos en salud. Ante comportamientos que al profesional de enfermería no le agradan. Agresividad. ver que debajo de la rabia hay miedo y que el enfermo se está intentando defender y ver su agresividad como la única manera de la que puede expresarse en ese momento. ¿Qué hacer?. ya que ven la protesta como un ataque personal. pueda vivir sus dificultades con buen humor y tranquilidad. al ver la agresividad del paciente. no en cómo se debe comportar el ser humano. empeoramiento u otro reto. La agresividad se manifiesta por diversas razones.

podrían ser consideradas culturalmente como de “mala educación”. • Tener presente que no es un ataque personal. Ofrecer al paciente la posibilidad de hablar de lo que siente. Las emociones no se contagian. • Verificar si es razonable hacer algo para mejorar la situación. Cuando se está enfermo es muy difícil comportarse de una manera tranquila y respetuosa. el profesional de enfermería no se centra en cómo se expresa el paciente. una defensa. ¿Qué hacer cuando un paciente se queja?. Esto es debido a que la mayoría de los pacientes han tenido ya malas experiencias con profesionales sanitarios. Las emociones del profesional enfermero en el contexto de la comunicación terapéutica. Estas normas no son relevantes en la comunicación terapéutica porque los comportamientos del paciente conforman una expresión necesaria de su malestar. el paciente verá que no puede confiar en él para quejas más importantes. a veces. Querer ayudar a alguien que está sufriendo es la razón principal por la cual hemos escogido esta profesión pero. dígamelo”. “El profesional de enfermería no reprocha al paciente sus comportamientos”. ahora tal vez le pueda ayudar mejor”. desgraciadamente. Hay pacientes que muestran indiferencia o lo que se llama ahora “pasotismo”. El dolor. • Recordar que estamos trabajando. de lo que le harta y de lo que vive y mostrarle empatía y respeto. • Escucharle con empatía. Si se le reprocha que protesta de cómo está puesta la almohada. puede hacer la siguiente intervención: “Dígame si hay algo que podría hacer para que estuviera más cómodo” o “si hay algo que le molesta. pequeñas o grandes. Por muy buenas habilidades de comunicación terapéutica que tenga la enfermera. Cuando un profesional de enfermería nota que el paciente no confía en él. ha sobrevivido mucho y está harto.responde a la queja con mal humor o reproches (“no es para tanto”). • Hacerle saber que nos puede contar todo tipo de quejas. la mayoría de las escuelas de enfermería y de los programas de formación . ¿Qué hacer?. por favor. Tal indiferencia es. Es verdad que trabajar con personas que lo están pasando mal es difícil. la incertidumbre y el miedo hacen que el paciente se exprese de maneras que. Ya ha vivido mucho. Sí le importa lo que vive. • Decirle: “Gracias por decirme eso. sino en el malestar que hay debajo de sus comportamientos. ¿cómo va a compartir su queja más grande sobre la ansiedad que tiene con respecto a su enfermedad?. • Recordar que se encuentra mal. es normal encontrar pacientes que parecen no confiar en ella. Se interesa por esos malestares mostrando empatía. nuestra propia vulnerabilidad. Cuando esto ocurre. Falta de confianza. En la comunicación social hay unas normas culturales en cuanto a lo que es “buena educación” y “mala educación”. en realidad. Ver al paciente sufrir nos recuerda nuestra propia humanidad. Indiferencia. debe darse cuenta de que está pensando de una manera social y no terapéutica y está complicando la relación de ayuda. Sí le preocupa su situación. Es muy importante que el profesional sanitario se observe a sí mismo y. si ve que ha etiquetado al paciente de “pesado” (en sus pensamientos o cuando habla de él con otros profesionales). “Mala educación”. el malestar.

• Buscar y crear un espacio semanal en el cual hablar de estas situaciones. Hay profesionales de enfermería que creen que la mejor manera de cuidar sus propias emociones es no implicarse. trabajo en grupo. las emociones no se contagian. escritura y reflexión) y de supervisión. supervisión. no nos lo “hace” el paciente. • Intentar ver si hay un tipo de situación o de emoción que nos hace sentir más incómodos. obligatoriamente. Sin embargo. pero encontrar un equilibrio. trabajo en grupo. Para poder trabajar con el sufrimiento del paciente. El reto para el enfermero es cuidar al paciente de una manera humana. En ese momento es necesario dejar nuestras propias emociones a un lado y escuchar con empatía las del paciente. Para trabajar con las emociones del paciente y saber qué hacer con las nuestras. Por medio de procesos de autoconocimiento (terapia. Se ha generalizado la idea de que un buen profesional de enfermería es el que se preocupa mucho . la mejor herramienta es el autoconocimiento. pero no nos hace sentir.continua no tratan el tema del sufrimiento humano y de cómo posicionarnos ante el del paciente y ante el nuestro. Las herramientas más útiles. Primero es necesario aceptar nuestra vulnerabilidad. • Reflexionar sobre otros aspectos de nuestra vida para ver si hay una conexión entre lo que nos ocurre en el trabajo y fuera del trabajo. es necesario conocerse a uno mismo. Necesitamos implicarnos. Esto no funciona. • Tomar nota mentalmente de que sentimos un malestar emocional y dejarlo para luego. La otra herramienta para trabajar con las emociones del paciente y vivir con las nuestras lo mejor que podamos. Lo que siente el paciente nos recuerda nuestras propias emociones. Ante las emociones del paciente y las nuestras. ¿Sufrir?. Nuestras emociones. lo que ve le afecta. Implicarse. • Autoconocimiento: observación de uno mismo. lo cual nos impediría dar un apoyo eficaz. • Escribir cada semana las situaciones emocionales en las que nos hemos sentido incómodos. sin hacerle sufrir más ni sufrir nosotros más de lo inevitable. aunque uno piense que está “poniendo paredes” y haciéndose “duro”. ¿Qué hacer?. sentarnos con una libreta y anotar lo que sentimos y pensamos en esa situación. que forma parte de ser un ser humano. Cuando escuchamos a un paciente hablar o expresar sus emociones y notamos que queremos parar su expresión o irnos. es importante observarnos y tomar nota. Cuando nos sentimos incómodos ante la expresión emocional del paciente: • Notar que el malestar es nuestro. ya que impide hacer un trabajo eficaz con el paciente y porque. procesos terapéuticos. escribir en un diario… • Utilizar la comunicación terapéutica. • Después o al final del día. podemos comenzar el reto que nos va a acompañar en toda nuestra vida profesional: el de cuidar con empatía y haciéndonos el menor daño posible. lo mismo. Tenemos que observarnos e ir buscando maneras de ser humanos con el paciente al mismo tiempo que tenemos cuidado de no mezclar nuestros propios temas. formación. es llevar a cabo una comunicación terapéutica lo más eficaz posible. No somos inmunes a lo que vive el paciente. levantar una pared ante el sufrimiento del paciente. sufriendo lo menos posible y sin hacer sufrir más al enfermo.

sino conocerlas para intentar no compensarlas con nuestro trabajo con los pacientes. interesarse por los pacientes y ser eficaz y terapéutico. Todos tenemos carencias. Un buen profesional es el que sabe implicarse. . Es normal. haga dos listas con los títulos: “Lo que me falta en la vida” y “lo que me sobra en la vida”.por los pacientes. La idea no es “solucionar” esas carencias. Esto no es así. sin ser “mártir”. En una hoja. Si notamos que tendemos a intentar “rescatar” a ciertos pacientes. es posible que estemos utilizando estas situaciones laborales para compensar carencias en nuestras vidas. Ejercicio de auto-observación. Lo que es importante es ser conscientes de qué carencias son.

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