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TRANSPORTE TURBULENTO

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Capítulo

2
TRANSPORTE TURBULENTO.
Muchos procesos de transferencia que tiene lugar en las industrias químicas, así
como en trabajos de investigación y proyecto, pueden ser descritos mediante los
mecanismos y las ecuaciones de transporte molecular; pero también se cuenta con un
número elevado de situaciones en las que el mecanismo de transferencia es turbulento. El
flujo turbulento es el tipo mas frecuentemente encontrado, De ahí la importancia de
conocer los fundamentos del flujo turbulento, tanto desde el punto de vista físico como
analítico.
Dada la complejidad que presentan los intentos de describir matemáticamente el
transporte turbulento, en este material elemental para estudiantes de licenciatura, sólo de
presentan algunos conceptos esenciales que sirvan de base para una posterior información.
Se comenzará con el estudio del transporte turbulento de cantidad de movimiento,
puesto que sus fundamentos constituyen la base necesaria para una posterior comprensión
de las características del flujo turbulento con el transporte de calor y masa (1, 3, 4).
2.1.- Transporte turbulento de cantidad de movimiento
La naturaleza física del flujo turbulento es diferente y más compleja que la del flujo
laminar, por lo que la mayor parte del conocimiento acumulado sobre el flujo turbulento
esta basado en métodos semiempíricos.
El tratamiento analítico del flujo turbulento no está tan desarrollado como el del flujo
laminar. En realidad, las ecuaciones de continuidad y movimiento son aplicables al flujo
turbulento, si se tiene en cuenta que el tamaño medio de los remolinos es grande en
comparación con el recorrido libre medio de las moléculas del fluido. Sin embargo, dado
que los valores de la velocidad y de la presión presentan oscilaciones alrededor de sus
valores medios, al intentar describir este hecho mediante la ecuación de movimiento, esta
se hace muy compleja desde el punto de vista matemático, lo cual dificulta la obtención de
soluciones analíticas de la ecuación diferencial. Por ello, hasta el presente, se ha descrito el
flujo turbulento, auxiliándose de datos experimentales y de teorías semiempíricas.
2.2.- Descripción de la naturaleza física del flujo turbulento en flujos homogéneos
60
A diferencia del flujo laminar, en el que las capas de fluido se mueven paralelamente
sin mezclarse, en el flujo turbulento el movimiento de los grupos de partículas (remolinos)
es caótico y al azar. Por ello, en cada punto de la corriente la velocidad no permanece
constante en el tiempo ni en la dirección. En un flujo turbulento las variables de flujo y
fluido varían con el tiempo. El vector de velocidad instantánea, por ejemplo, será diferente
del vector de velocidad promedio tanto en magnitud como en dirección. De acuerdo con
esto, la velocidad instantánea v
z
de cada punto se halla en estado no estacionario; sin
embargo, analizando el movimiento de las partículas en su conjunto (globalmente), en un
intervalo de tiempo adecuado al desplazamiento caótico de las partículas conduce a un
movimiento resultante en la dirección del flujo, que es estable en el tiempo, dando lugar a
la velocidad media puntual v
z
en estado estacionario. Esta velocidad media puntual es la
velocidad que físicamente se mediría con un tubo de Pitot introducido en la corriente
turbulenta con vistas a determinar experimentalmente el perfil de velocidad. Teniéndose en
cuenta lo explicado hasta aquí, puede considerarse el flujo turbulento como
cuasiestacionario. En cada punto, la diferencia entre la velocidad instantánea v
z
y la
velocidad media puntual
z
v se debe a una fluctuación de la velocidad, que se designa por
z
v′
. Esta relación puede representarse esquemáticamente en un gráfico, como se muestra
en la figura 2.1. (1, 2, 3).
Figura 2.1 Velocidad instantánea y media puntual en el flujo turbulento.
La figura anterior ilustra el tipo de dependencia con el tiempo experimentada por el
componente axial de la velocidad para flujo turbulento en un tubo. Mientras que la
velocidad en la figura es considerada como estacionaria en su valor promedio,
fluctuaciones pequeñas al azar en la velocidad ocurren alrededor del valor promedio. De
acuerdo a esto, podemos expresar las variables de flujo y fluido en términos de un valor
61
promedio y un valor fluctuante. Por ejemplo la velocidad en la dirección x es expresada
como (1, 3):

( ) ( ) t z y x v z y x v v
i
x x x
, , , , , + ·


(2.1)
Donde
( ) z y x v
x
, ,

representa la velocidad promedio en el tiempo en el punto
(x,y.z).

( )

·

1
0
1
, , ,
1
t
x
dt t z y x v
t
v
(2.2)
Donde t
1
es un tiempo el cual es muy grande en comparación con la duración de
cualquier fluctuación. El valor promedio de ( ) t z y x v
i
x
, , , es cero, como es expresado por
( ) t z y x v
i
x
, , , ( ) t z y x v
i
x
, , ,
:
( ) t z y x v
i
x
, , ,
.

( )

· ·

1
0
1
0 , , ,
1
t
i
x
i
x
dt t z y x v
t
v

(2.3)
Figura 2.2.- Dependencia de la velocidad con el tiempo en un flujo turbulento: (a)
flujo medio estacionario. (b) Flujo medio inestable.
Figura 2.3.- Esquema simplificado de un circuito de cable caliente.
A partir de aquí,

Q
, será usada para designar el tiempo promedio de la propiedad
general Q, de acuerdo a la ecuación:
62
( )

·

1
0
1
, , ,
1
t
dt t z y x Q
t
Q
Mientras que el valor medio de las fluctuaciones turbulentas es cero, estas
fluctuaciones contribuyen al valor medio de ciertas cantidades de flujo. Por ejemplo la
energía cinética promedio por volumen unitario es:

− − − −
1
1
]
1

¸

,
_

¸
¸
+ +

,
_

¸
¸
+ +

,
_

¸
¸
+ ·
2 2 2
2
1
i
z z
i
y y
i
x x
v x v x v x KE ρ
El promedio de una suma es la suma de los promedios. Entonces la energía cinética
es:
¹
¹
¹
)
¹
¹
¹
¹
'
¹

,
_

¸
¸
+ + +

,
_

¸
¸
+ + +

,
_

¸
¸
+ + ·






2
2
2
2
2
2
2 2 2
2
1
i
z
i
z z z
i
x
i
y y y
i
x
i
x x x
v v v v v v v v v v v v KE ρ

Como
0 · ·

i
x x
i
x x
v v v v

( )
2 2 2 2 2 2
2
1
i
z
i
y
i
x z y x
v v v v v v KE + + + + + · ρ
(2.4)
Una fracción de la energía cinética de un flujo turbulento se considera estar asociada
con la magnitud de las fluctuaciones turbulentas. Se puede demostrar que el cuadrado del
promedio de la raíz es una cantidad importante. El nivel o intensidad de turbulencia es
definida como:


+ +
·
v
v v v
I
i
z
i
y
i
x
3
2 2 2
(2.5)
Si las oscilaciones turbulentas son iguales en todas direcciones, z y x
v v v ′ · ′ · ′
, se dice que la
turbulencia es isotrópica. Bajo estas condiciones, las fluctuaciones pueden ser expresadas
en términos de las oscilaciones en la dirección del flujo (1):

( )
v
v
I
z
t
2

·
(2.6)
La magnitud I
t
es una mediada de las fluctuaciones en cada punto de la corriente.
Para el flujo turbulento en tubos, I
t
=0.01-0.1. El parámetro I
t
ha resultado de gran utilidad
63
para el estudio de la estabilidad del flujo laminar y del origen de las turbulencias (transición
del régimen laminar a turbulento).
Donde ∞
v
es la velocidad promedio del flujo. La intensidad de la turbulencia es
una medida de la energía cinética de la turbulencia y es un parámetro importante en la
simulación del flujo. En la prueba de un modelo, la simulación del flujo turbulento
requiere no únicamente la duplicación del número de Reynolds sino que también la
duplicación de la energía cinética turbulenta. Así, la medición de la turbulencia se
considera una necesidad en muchas aplicaciones.
Al igual que la velocidad instantánea, la presión en un punto también experimenta
fluctuaciones alrededor de un valor medio. Por consiguiente, para la presión en cada punto
también se puede escribir una expresión fluctuante (1, 2, 3):

P P P ′ t ·

(2.7)
De los muchos métodos propuestos para la medición de la turbulencia, el
anemómetro de alambre caliente ha probado ser el más satisfactorio. Este instrumento
utiliza un alambre corto y muy delgado colocado perpendicularmente al componente de
velocidad que se va a medir. El alambre es calentado hasta 200 F arriba de la temperatura
de la corriente por calentamiento de la resistencia. La temperatura y por eso la resistencia
del alambre son proporcionales a la velocidad perpendicular al alambre. Conforme la
velocidad fluctúa, cambia la temperatura del alambre, lo que altera la caída del voltaje a
través del alambre.
La discusión general hasta ahora ha indicado la naturaleza fluctuante de la
turbulencia. La naturaleza azarosa de la turbulencia se presta así misma al análisis
estadístico.
No debe confundirse la velocidad media puntual v con la velocidad promedio de
flujo. Esta última es el promedio de los valores de las velocidades medias puntuales que
constituyen el perfil de velocidad turbulenta. La velocidad promedio de flujo turbulento se
designa por
v
.
Existen variaciones en el comportamiento físico de la turbulencia en la dirección
radial. Hacia el centro del conducto, la turbulencia se manifiesta en su forma más intensa,
mientras que en las inmediaciones de la pared del tubo, prácticamente desaparecen los
remolinos, y el movimiento de las partículas adquiere las características del flujo laminar.
Con el objeto de facilitar el estudio del flujo turbulento desarrollado, generalmente
se consideran tres zonas arbitrarias en el interior del tubo: la subcapa laminar, la cual tiene
las mismas características del flujo laminar, por lo que puede ser descrita mediante la ley de
Newton de la viscosidad; la zona de transición, en la que los efectos laminares y turbulentos
son del mismo orden; y el núcleo central turbulento, el cual ocupa la mayor parte de la
sección transversal del tubo, donde los efectos laminares son prácticamente nulos. En el
esquema de la figura 2.4 se indican estas zonas o regiones. Es necesario hacer hincapié
sobre el hecho de que la subcapa laminar no constituye una corriente independiente del
64
núcleo central turbulento, sino que las tres zonas son partes componentes del flujo
turbulento, visto como un todo (1,2,3,4)
En la figura 2.5 se comparan los perfiles de velocidad para flujo laminar y
turbulento. Como puede observarse, el perfil turbulento de velocidad tiene la forma de una
parábola menos pronunciada, en comparación con el perfil laminar de velocidad, tendiendo
a seguir una curva aplanada en el núcleo central turbulento.
Este hecho permite hacer simplificaciones en el tratamiento matemático del flujo
turbulento, ya que en ocasiones se admite considerar el perfil turbulento como plano, con
una velocidad constante U
v
(flujo pistón).
Figura 2.4 Zonas de flujo turbulento en zonas circulares
65
Figura 2.5 Comparación cualitativa de los perfiles de velocidad laminar y turbulento
en tubos circulares.
En el caso de transporte turbulento, las componentes de velocidad y de presión de las
ecuaciones de continuidad y de Navier-Stokes, representan la velocidad y la presión
instantáneas en cada punto de la corriente turbulenta.

( ) ( ) ( ) 0 · ′ +


+ ′ +


+ ′ +


z z y y x x
v v
x
v v
x
v v
x
(2.8)
o
0 ·

′ ∂
+

′ ∂
+

′ ∂
+


+


+


z
v
y
v
x
v
z
v
y
v
x
v
z
y
x z
y
x
(2.9)
Para régimen de flujo estacionario, si se promedian los valores de los componentes
de velocidad en un tiempo suficientemente grande, se llega al resultado
0 · ′ · ′ · ′
z y x
v v v
,
debido a las diferencias de signo de las oscilaciones en el tiempo. Por lo tanto, la ecuación
(2.9) se reduce a:

0 ·


+


+


z
v
y
v
x
v
z
y
x
(2.10)
En la ecuación de Navier-Stokes se aplica el mismo procedimiento. Restringiendo el
análisis, para mayor sencillez, al movimiento de un fluido en la dirección Z y en estado
estacionario, es posible entonces expresar dicha ecuación de la forma siguiente:
·

,
_

¸
¸
′ ′


+ ′ ′


+ ′ ′


+


+


+


z z z y z x z z z y z x
v v
z
v v
y
v v
x
v v
z
v v
y
v v
x
ρ ρ ρ ρ ρ ρ

t
z z z
g
z
v
y
v
x
v
z
P
ρ µ +
1
]
1

¸



+


+


+


·
2
2
2
2
2
2
(2.11)
La ecuación (2.11) se conoce en la literatura como ecuación de Reynolds. Las
expresiones (2.10) y (2.11) son las ecuaciones de continuidad y de movimiento para la
66
componente z, ambas promediadas en el tiempo t, que describen hidrodinámicamente el
flujo turbulento.
Esfuerzos de Reynolds,
) (t
ij
τ

z z
t
zz
v v ′ ′ · ρ τ
) (
;
z x
t
xz
v v ′ ′ · ρ τ
) (
;
z y
t
yz
v v ′ ′ · ρ τ
) (

(2.12)
Si se agrupan convenientemente los esfuerzos de Reynolds que aparecen en el
miembro izquierdo de la ecuación (2.11), con los términos que presentan los esfuerzos
cortantes que resulta como consecuencia de las fuerzas viscosas, entonces, ambos términos
pueden interpretarse como las componentes totales de esfuerzo cortante, ij
τ
, que se
generan en una corriente turbulenta y que toman en cuenta la contribución de los esfuerzos
laminar y turbulento.
z z
z
zz
v v
z
v
ρ µ τ


− ·
;
z x
z
xz
v v
x
v
ρ µ τ


− ·
;
z y
z
yz
v v
y
v
ρ µ τ


− ·
(2.13)
El análisis hecho en este apartado conduce a una importante conclusión, la cual
puede resumirse así: las ecuaciones de continuidad y de Navier-Stokes, pueden utilizarse
para plantear problemas de flujo turbulento con tal de que se cambie i
v
por i
v
,
p
por
i
p
y ij
τ
por ij
τ
. (1,2,3)
2.3.- Expresiones para los esfuerzos de Reynolds.
Con vistas a la aplicación de la ecuación (2.11) en la resolución de problemas de flujo
turbulento, es preciso disponer de alguna expresión para describir las componentes totales
de esfuerzo cortante ij
τ
. Ya se ha visto que ij
τ
considera las contribuciones de los
esfuerzos laminar y de Reynolds. Dada la complejidad de los mecanismos de turbulencia,
hasta el presente no se ha logrado obtener una expresión deducida analíticamente que
resulte satisfactoria para describir los esfuerzos de Reynolds. No obstante, diferentes
investigadores han propuesto distintas relaciones semiempíricas que han permitido obtener
resultados prácticos satisfactorios en el estudio de diversos problemas de flujo turbulento.
(1,2,3).
2.4.- Coeficientes turbulento efectivo de viscosidad
Por analogía con la ley de Newton de la viscosidad, Boussinesq propuso la expresión
siguiente:
67

y
v
z t t
yz


− ·
) ( ) (
µ τ
(2.14)
en la que
) (t
µ es el coeficiente turbulento de viscosidad o simplemente viscosidad
turbulenta o de remolino.
Si se combinan las ecuaciones (2.12) y (2.14), es posible expresar la componente
total de esfuerzo cortante de la forma siguiente:

( )
dy
v d
dy
v d
dy
v d
dy
v d
v v
dy
v d
z z t z t z
z y
z
yz
µ µ µ µ µ ρ µ τ − · + − ·

,
_

¸
¸
+ − ·

,
_

¸
¸
′ ′ − − ·
) ( ) (
(2.15)
donde
µ
es el coeficiente efectivo de viscosidad, cuyo valor puede determinarse
empíricamente con vistas a evaluar
) (t
µ . Haciendo un análisis de la ecuación (2.15), es de
esperar que en un punto distante de la pared del tubo, la relación 1
) (
>> µ µ
t
, es decir, que
la contribución del transporte molecular es despreciable en comparación con el transporte
turbulento de cantidad de movimiento, mientras que en un punto cercano a la pared, ha de
ocurrir todo lo contrario. Los modelos de gradiente múltiple son idóneos para obtener
alguna información acerca del flujo en régimen turbulento, ya que constituyen una
aproximación válida para el análisis de situaciones que escapan de la descripción
microscópica, utilizando sin embargo, la misma estructura para los modelos. Por
consiguiente, tomando como base lo explicado en el párrafo anterior, la ecuación (2.15)
puede escribirse en la forma:

dy
v d z
yz
yz µ τ − ·
(2.16)
Así, si se introduce esta última ecuación en la (2.11), modificada adecuadamente
con ayuda de la ecuación de continuidad para flujo turbulento, se obtiene una
simplificación de la ecuación de Navier-Stokes para transporte turbulento.
Para un fluido incompresible:
·

,
_

¸
¸


+


+


+


z
v
v
y
v
v
x
v
v
t
v z
z
z
y
z
x
z
ρ


z
z
zz
z
yz
z
xz
g
z
v
z y
v
y x
v
x z
p
ρ µ µ µ +

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸




+

,
_

¸
¸




+
,
_

¸
¸




+


− ·
(2.17)
La justificación para el uso de estas ecuaciones es que son relativamente fáciles de
aplicar y, además, se ha comprobado en la práctica que permiten obtener expresiones que
describen el proceso con una precisión adecuada (1,2,3)..
2.5.- Esfuerzos cortantes turbulentos.
68
El movimiento molecular azaroso de las moléculas demostró resultar en una
transferencia neta de momentum entre dos capas adyacentes de fluido, parece razonable
esperar que fluctuaciones a gran escala, tales como aquellas presentadas en un flujo
turbulento, resultaran en una transferencia neta de momentum. Usando un estudio similar,
consideraremos la transferencia de momentum en el flujo turbulento ilustrado en la figura
2.6.
Figura 2.6.- Movimiento turbulento en la superficie de un volumen de control.
La relación entre el flujo macroscópico de momentum debido a las fluctuaciones
turbulentas y al esfuerzo cortante pueden ser vistas desde la expresión del volumen de
control para momentum lineal.

( )
∫∫∫ ∫∫



+ ·
CV
CS
dV v
t
dA n v v F ρ ρ .

(2.18)
El flujo en el momentum en la dirección x a través del tope de la superficie de
control es:

( ) ( )
∫∫ ∫∫
+ ·
tope
i
x x
i
y
tope
dA v v v dA n v v ρ ρ 

(2.19)
Si el valor promedio del flujo de momentum en el período de tiempo es evaluado
para el caso de flujo promedio estacionario, la derivada temporal es cero en la ecuación
(2.18) y entonces:
69

∫∫ ∫∫ ∫∫

+ ·

,
_

¸
¸
+ ·
− −
dA v v dA v v dA v v v F
i
x
i
y
i
y
i
x x
i
y x
ρ ρ ρ

(2.20)
La presencia de las fluctuaciones turbulentas se considera que contribuye al flujo de
momentum en la dirección x promedio
i
y
i
x
v v ρ
por unidad de área. Aunque las
fluctuaciones turbulentas son función de la posición y del tiempo, su descripción analítica
no ha sido lograda, aún para el caso mas simple. La analogía cercana entre el intercambio
molecular de momentum en flujo laminar y el intercambio macroscópico de momentum en
flujo turbulento sugiere que el término
i
y
i
x
v v ρ
sea considerado como esfuerzo cortante.
Transportando este término al lado izquierdo de la ecuación (2.18) e incorporándolo con el
esfuerzo cortante debido a la transferencia molecular de momentum, vemos que el esfuerzo
cortante total es:

i
y
i
x
x
yz
v v
dy
v d
ρ µ τ − ·

(2.21)
La contribución turbulenta al esfuerzo cortante es llamada el esfuerzo de Reynolds.
En el flujo turbulento se encuentra que la magnitud del esfuerzo de Reynolds es mucho
mayor que la contribución molecular excepto cerca de las paredes. Por eso
i
y
i
x
v v ρ
es una
buena aproximación para el esfuerzo cortante excepto en la proximidad inmediata de una
frontera sólida.
Una diferencia importante entre las contribuciones molecular y turbulenta al
esfuerzo cortante se debe observar. Mientras la contribución molecular es expresada en
términos de una propiedad del fluido y una derivada del flujo promedio, la contribución
turbulenta es expresada solamente en términos de las propiedades fluctuantes del fluido.
Más aun estas propiedades del flujo no son expresables en términos analíticos. Mientras
que los esfuerzos de Reynolds existen para flujos multidimensionales, las dificultades en la
predicción analítica aun en el caso unidimensional han probado ser imposibles sin la ayuda
de datos experimentales. La razón de esas dificultades puede verse al examinar el numero
de ecuaciones y el numero de incógnitas involucradas. En la capa límite turbulenta
incompresible, por ejemplo, hay dos ecuaciones, la de momentum y la de continuidad, y
cuatro incógnitas,
i
y
i
x y x
v v v v , , ,
− −

Un primer intento para formular una teoría de esfuerzo cortante turbulento fue
hecha por Boussinesq. Por analogía con la forma de la relación de la viscosidad de Newton,
se introdujo el concepto relacionando del esfuerzo cortante turbulento a la velocidad de
deformación. El esfuerzo cortante en flujo laminar es
( )
dy
dv
x
yx
µ τ ·

Y entonces, por analogía, el esfuerzo de Reynolds llega a ser:
70

( )
dy
v d
A
x
t
turb
xy

· τ
(2.22)
Donde A
t
es la viscosidad de remolino. Refinamientos subsecuentes han llevado a la
propuesta de la difusividad de remolino de momentum
ρ
ε
t
M
A
·
, y así:

( )
dy
v d
x
M
turb
xy

· ρε τ
(2.23)
Las dificultades en tratamiento analítico aun existen, sin embargo, como la
difusividad de remolino es una propiedad del flujo y no del fluido. Por analogía con la
viscosidad cinemática en el flujo laminar, se puede observar que las unidades de la
difusividad de remolino son L
2
/t. (1, 2)
2.7.- Longitud de mezcla de Prandtl
Prandtl propuso la hipótesis de la longitud de mezcla con el propósito de describir
cuantitativamente el flujo turbulento. Con este objetivo, supuso que las grandes pérdidas
por fricción en la corriente turbulenta son causadas por el intercambio de cantidad de
movimiento entre las partículas del fluido. Considerando dos capas adyacentes de fluido
que se mueven a velocidades diferentes, Prandtl introdujo el concepto de Longitud de
mezcla, la cual representa físicamente la distancia que recorre una partícula
transversalmente a la dirección de flujo antes de perder su movimiento individual y
confundirse con otros grupos de partículas. Aquí se entiende por partículas a un grupo de
moléculas (remolinos) que se comporta como un núcleo con identidad propia. Así, las
partículas más lentas que entren en contacto con la capa de mayor velocidad, actúa como un
freno sobre ésta; en cambio, las partículas más rápidas, al ponerse en contacto con la capa
más lenta, tienden a incrementar la velocidad de ésta. Como resultado de este intercambio
de cantidad de movimiento, surgen fuerzas de fricción que dan lugar a un esfuerzo cortante
adicional entre las dos capas adyacentes del fluido.
En la figura 2.6 se representan las dos capas adyacentes del fluido cuya dirección
principal de movimiento es Z. Prandtl definió la longitud de mezcla mediante la ecuación:

dy
v d
I v
z
i z
· ′
(2.24)
71
Figura 2.6 Capas adyacentes de fluido en una corriente turbulenta que se mueve a
diferentes velocidades medias puntuales.
Según la ecuación (2.24), la fluctuación de velocidad en la dirección Z es del orden
de la diferencia de velocidad entre las dos capas separadas una distancia i
I
donde i
I
es la
longitud de mezcla instantánea.
El esfuerzo cortante turbulento está definido por la ecuación (2.12). Prandtl también
supuso que y
v′
y
z
v′
tiene valores del mismo orden, por lo tanto, la ecuación (2.12) se
transforma en:
( )
2
) (
z
t
yz
v′ · ρ τ (2.25)
Si se sustituye la ecuación (2.24) en esta última expresión, se llega a:

2
2 ) (

,
_

¸
¸ ′
·
dy
v d
l
z
t
yz
ρ τ (2.26)
donde l es el valor promedio de la longitud de mezcla. Si se tiene en cuenta que el signo de
) (t
yz
τ
puede depender de
dy
v d z

, resulta más conveniente expresar la ecuación (2.26) de la
forma siguiente:

dy
v d
dy
v d
l
z z
t
yz
′ ′
·
2 ) (
ρ τ

(2.27)
La ecuación (2.27) es la forma más difundida en la literatura para expresar la
hipótesis de la longitud de mezcla de Prandtl.
La longitud media de la mezcla l puede ser considerada como un índice de la escala
de la turbulencia. Se entiende por escala de turbulencia la medida del tamaño de los
remolinos.
72
El tamaño de los remolinos está relacionado con el grado o la intensidad de la
turbulencia. Por consiguiente, no es difícil comprender que el tamaño de los remolinos debe
variar en la dirección radial del tubo y, por lo tanto, que la longitud de la mezcla l también
es una función de la posición. Prandtl obtuvo algunos resultados satisfactorios considerando
que l es proporcional a la distancia S medida desde la pared, es decir, .
1
S k l ·
Si se compara la ecuación (2.27) con la hipótesis de Boussinesq (2.14), se llega a:

dy
v d
l
z t

·
2 ) (
ρ µ

(2.28)
Esta última ecuación permita hacer un análisis comparativo entre las dos teorías. La
ecuación (2.27) de Prandtl ha sido aplicada satisfactoriamente en el estado del flujo
turbulento a través de tuberías y canales, así como en sistemas de flujo turbulento libre.
Este último término se refiere a sistemas de flujo no limitados por paredes sólidas, como es
el caso de la descarga de un chorro en un medio fluido (1, 2, 3).
2.8.- La hipótesis de longitud de mezcla.
Una similaridad general entre el mecanismo de transferencia de momentum en flujo
turbulento y el del flujo laminar permite hacer una analogía para esfuerzo cortante
turbulento. La analogía para el recorrido libre medio en intercambio de momentum
molecular para el caso turbulento, es la longitud de mezclado propuesta por Prandtl en
1925. Considere el flujo turbulento simple mostrado en la figura 2.7.
Figura 2.7.- La longitud de mezcla de Prandtl.
La fluctuación de velocidad es hipotetizada como debida al movimiento en la
dirección y de un paquete de fluido a través de una distancia L. Al efectuar la translación,
el paquete de fluido retiene la velocidad promedio desde su punto de origen. Al alcanzar su
73
destino a una distancia L desde el punto de origen, el paquete de fluido va a diferir en la
velocidad promedio de aquella de el fluido adyacente por una cantidad
y
x
L y
x
v v




. Si el
paquete de fluido originado a y + L, la diferencia de velocidad sería
y
x
L y
x
v v




. El
valor instantáneo de
y
i
x
v
es entonces
y
x
L y
x
v v

t


, el signo de L por supuesto,
dependiendo del punto de origen con respecto a y. Adicionalmente, la longitud de
mezclado, aunque finita, se supone que es suficientemente pequeña para permitir que la
diferencia de velocidad sea escrita como:
dy
v d
L v v
y
x
L y


t

t · −
y de esta forma:

dy
v d
L v
x i
x

t ·
(2.29)
El concepto de longitud de mezclado es algunas veces parecido al del recorrido libre
medio de la molécula de un gas. Las diferencias importantes son sus magnitudes y su
dependencia con las propiedades del flujo más que con las propiedades del fluido. Con una
expresión disponible para
i
x
v también es necesaria una expresión para
i
y
v
y poder
determinar el esfuerzo cortante turbulento
i
y
i
x
v v ρ
.
Prandtl supuso que
i
x
v debe ser proporcional a
i
y
v
. Si estas velocidades fueran
completamente independientes, entonces el promedio temporal de sus productos sería cero.
Tanto la ecuación de continuidad como los datos experimentales muestran que existe algún
grado de proporcionalidad entre ellas. Usando el hecho de que
i
x
i
y
v v ≈
, Prandtl propuso:

( )
dy
v d
dy
v d
L t cons v v
x
x i
y
i
x
− −
− ·
2
tan

(2.30)
La constante representa la proporcionalidad desconocida entre
i
x
v y
i
y
v
así como
su correlación para el promedio temporal. El signo menos y el valor absoluto fueron
introducidos para hacer a la cantidad
i
y
i
x
v v ρ
concordar con las observaciones
experimentales. La constante en la ecuación (2.30), la cuál es desconocida, puede ser
incorporada en la longitud de mezclado, la cuál es también desconocida, resultando:
74

dy
v d
dy
v d
L v v
x
x i
y
i
x
− −
− ·
2

(2.31)
Comparando con la expresión de Boussinesq para la difusión de remolino, resulta:

dy
v d
L
x
M

·
2
ε

(2.32)
A primera vista parece que poco se ha ganado en ir de la viscosidad de remolino a la
longitud de mezcla. Sin embargo existe alguna ventaja, ya que las suposiciones con
relación a la naturaleza y variación de la longitud de mezcla pueden ser hechas sobre una
base más fácil que las suposiciones que conciernen a la viscosidad de remolino (1).

Ejemplo 2.1 Distribución de velocidad para el flujo turbulento en tubos de sección
circular.
Aplicar la teoría de la longitud de mezcla de Prandtl para deducir la distribución de
velocidad para el flujo en un tubo largo de sección circular de radio R y longitud L. (figura
2.8).
Figura 2.8.- Flujo turbulento a través de un tubo de sección circular.
Solución:
Para el flujo axial en tubos circulares, si se combinan las expresiones equivalentes a
las (2.12), (2.13) y (2.27) se obtiene:
75

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
+ − ·
2
2 ) (
dr
v d
l
dr
v d
z z t
yz
ρ µ τ
(2.33)
Ya se ha dicho que en la zona central turbulenta, lejos se las paredes del tubo, la
contribución del transporte molecular es despreciable, por lo que se puede considerar que

,
_

¸
¸
· 0
dr
v d
z
µ
. Por lo tanto, la ecuación (2.33) se reduce a la forma de la ecuación (2.27):

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
− − ·
2
2 ) (
dr
v d
dr
v d
l
z z t
yz
ρ τ

(2.34)
La distancia medida desde la pared del tubo se expresa como
), ( r R S − ·
por
consiguiente, . dr dS − · Además, según la suposición de Prandtl, S k l
1
· y la ecuación
(2.34) se transforma en:

( ) ( )
2
2 2
1
2 2
1
) (

,
_

¸
¸
·

,
_

¸
¸
− ·
dS
v d
S k
dS
v d
dS
v d
S k
z z z
t
yz
ρ ρ τ (2.35)
Se ha analizado que en los conductos, el esfuerzo cortante alcanza su máximo valor en la
pared. Se sabe que en las inmediaciones de la pared se encuentra la subcapa laminar, donde
predomina el transporte molecular y, por consiguiente,
rz
rz τ τ · .

( ) ( )
( )
( )

,
_

¸
¸


· −

· −

·
R
S
L
p
r R
L
p
r
L
p
rz
1
2 2 2
τ
(2.36)
Por la ecuación anterior, para r = R,
w rz
L R p τ τ · ∆ · 2 / ) (
. Por consiguiente:

,
_

¸
¸
− ·
R
S
w rz
1 τ τ

(2.37)
donde
w
τ
es la magnitud del esfuerzo cortante en la pared. Si se sustituye esta expresión en
la ecuación (2.35), se obtiene:

( )

,
_

¸
¸
− ·

,
_

¸
¸
R
S
dS
v d
S k
w
z
1
2
2 2
1
τ ρ (2.38)
Prandtl supuso que el esfuerzo cortante,
rz
τ es constante en toda la sección
transversal del tubo, siendo su valor igual al del esfuerzo cortante en las proximidades de la
76
pared (para S = 0). En este caso, la relación S/R<<0, y la ecuación (2.38) puede
simplificarse:

( )
w
z
dS
v d
S k τ ρ ·

,
_

¸
¸
2
2 2
1
(2.39)
Esta suposición no se justifica desde el punto de vista físico, pero contribuye a la
simplificación del aspecto matemático. Además, se ha comprobado que este último
resultado difiere poco de lo que se obtiene por integración directa de la ecuación (2.38).
Tomando la raíz cuadrada de la ecuación (2.39), resulta:

S k dS
v d
w z 1
/
1
ρ τ
· (2.40)
Si se integra la ecuación anterior se llega a:

1
1
ln ln
/
C S
k
v
w
z + ·
ρ τ
(2.41)
La relación
ρ τ /
w tiene las dimensiones de una velocidad, por lo que puede representarse
por v
*
. La magnitud v
*
se conoce en la literatura como velocidad de fricción o velocidad
dinámica. La constante de integración puede evaluarse mediante la condición límite tomada
en la frontera del núcleo central turbulento con la zona de transición, es decir, para
1
S S · ,
:
1
z z v v ·

1 1
*
ln
1
S
S
k
v
v v z z · −

(2.42)
Arreglando, la ecuación (2.42) se expresa:

*
1 1
*
1
ln
1
v
v
S
S
k v
v z z
·

(2.43)
o bien, en variables adimensionales:

C S
k
v + ·
+ +
ln
1
1
(2.44)
donde:
77

*
v
v
v
z
·
+
y
µ
ρ
*
Sv
S ·
+
(2.45)
La ecuación (2.45) se conoce en la literatura como ley de distribución logarítmica de
velocidad.
Se ha encontrado, a partir de datos experimentales, diferentes valores de
1
k y C .
Schilichting recomienda 4 . 0
1
· k y 5 . 5 · C . Por consiguiente, la ecuación (2.44) se
escribe:
5 . 5 ln 5 . 2 + ·
+ +
S v (2.46)
Distintos investigadores han comprobado que la región de transición puede
describirse también mediante la ecuación (2.44), pero los valores de las constantes difieren
de los de la ecuación (2.46).
Si se pretende evaluar la velocidad en la pared del tubo (S = 0) mediante la ecuación
(1.46) o la (2.41), se obtiene −∞ · z v . Este resultado no concuerda con la realidad física.
Ello se debe a que en el proceso de deducción el efecto de las fuerzas viscosas al eliminar el
primer término de la ecuación (2.33). De aquí se deduce que la distribución logarítmica de
velocidad no es aplicable en la subcapa laminar. Al derivar la ecuación (2.46) y evaluarla
para el centro del tubo:

R v S dS
dv
R S
R S
*
5 . 2 5 . 2
ρ
µ
· ·
·
+
·
+
+
(2.47)
De acuerdo con la ecuación (2.47) en el centro del tubo, donde la velocidad es
máxima, el gradiente de velocidad tiene un valor finito. Este resultado tampoco concuerda
con el fenómeno físico, ya que en la posición correspondiente a la velocidad máxima, el
gradiente de velocidad debe ser nulo (1, 2,3).
Ejemplo 2.2.- Deducción de una expresión de la distribución universal de la velocidad en
las inmediaciones de la pared.
Deducir una expresión del perfil universal de la velocidad correspondiente a la
subcapa laminar de una corriente turbulenta en un tubo de radio R y longitud L.
Solución:
En la subcapa laminar predominan los mecanismos del transporte molecular ya que
l es cero. Por lo tanto, la ecuación (2.33) se reduce a:

dr
v d z
rz
rz µ τ τ − · · (2.48)
78
dado que el espesor de la subcapa laminar es del orden de décimas de milímetros (S = 0),
en esta zona el gradiente de velocidad es aproximadamente lineal y, de acuerdo con la
ecuación (2.36) . const
rz
rz · ·τ τ
Al sustituir la ecuación (2.48), resulta:

w
z
dr
v d
τ µ · −
(2.49)
µ
τ
w
z
dr
v d
− ·
Pero
) ( r R S − ·
y por lo tanto, . dS dr − · Si se sustituye en la ecuación
diferencial (2.49), se obtiene:

µ
τ
w
z
dS
v d
·
(2.50)
Integrando:
1
C S v
w
z + − ·
µ
τ

(2.51)
La constante de integración
1
C se evalúa mediante las condiciones límite:
C.L. para
; 0 · S
0 · z v
(2.52)
Al sustituir la condición límite en la ecuación (2.51), se obtiene que 0
1
· C . La
condición límite (2.52) presupone que no hay presencia de deslizamiento efectivo en la
interfase sólido fluido. Así, la ecuación (2.51) se transforma en:
S v
w
z
µ
τ
·
de aquí:

S v
w
z
µ
ρ
ρ
τ
·
(2.53)
79
Por la definición de velocidad de fricción, ( )
2
*
/ v
w
· ρ τ . Por tanto:
( ) S v vz
µ
ρ 2
*
·

o
,
*
*
µ
ρS v
v
vz
·
o sea:
+ +
· S v
(2.54)
Si se hace un resumen de lo explicado hasta aquí, se concluye que la distribución de
velocidad en toda la sección transversal del tubo puede calcularse mediante las expresiones
siguientes:
Subcapa laminar:

+ +
· S v , para 5 ≤
+
S
(2.55)
Región de transición:
, 05 . 3 ln 5 − ·
+ +
S v para 30 5 < <
+
S (2.56)
Núcleo central turbulento:
, 5 . 5 ln 5 . 2 − ·
+ +
S v para 30 ≥
+
S
(2.57)
Las ecuaciones (2.55), (2.56) y (2.57), como un conjunto, constituyen el perfil
universal de velocidad para flujo turbulento de fluidos newtonianos en tubos circulares
lisos. El perfil de velocidad, basado en estas últimas ecuaciones se representa en la figura
2.9. (1, 2, 3, 4)
80
Figura 2.9.- Distribución de velocidad universal para el flujo turbulento isotérmico
en tubos circulares.
Ejemplo 2.3.- Deducción de una expresión de la velocidad promedio para flujo turbulento.
Deducir una expresión de la velocidad promedio
v
para el flujo turbulento en un
tubo circular utilizando la ecuación (2.57) extendida a toda la sección del tubo (es decir, se
supone que la región de transición y la subcapa laminar tienen un espesor despreciable).
Solución:
La velocidad promedio en un tubo circular, se define mediante:


·
R
R
z
rdr
rdr v
v
0
0
2
2
π
π
o sea:


·
R
z rdr v
R
v
0
2
2

(2.58)
La ecuación (2.57) puede arreglarse de la forma siguiente:
81
5 . 5 ln 5 . 2
*
− · ·
+ +
S
v
v
v
z

,
_

¸
¸
+
,
_

¸
¸
− ·

,
_

¸
¸
+ · 5 . 5 1 ln 5 . 2 5 . 5 ln 5 . 2
*
*
*
*
R
r R v
v
v S
v vz
µ
ρ
µ
ρ
por tanto:

( )

,
_

¸
¸
+ − + · 5 . 5 1 ln 5 . 2 ln 5 . 2
*
*
*
r
R v
v vz
µ
ρ

(2.59)
donde:
( )
*
/ r R r ·
Si se introduce esta última expresión de
z v en la ecuación (2.58) se expresa la
ecuación resultante en términos de
( )
*
/ r R r ·
, y se toman los límites de integración
correspondientes, se obtiene:

( )

,
_

¸
¸
+ − + ·
1
0
* * *
*
*
5 . 5 1 ln 5 . 2 ln 5 . 2 2 dr r r
R v
v vz
µ
ρ

(2.60)
Al integrarse se obtiene:
( )

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
+

,
_

¸
¸
− +

,
_

¸
¸
·

1
0
2
*
1
0
* * *
1
0
*
* *
2
5 . 5 1 ln 5 . 2 ln
2
5 . 2 2
r
dr r r
R v r
v vz
µ
ρ

,
_

¸
¸
+
,
_

¸
¸
− + ·
2
5 . 5
4
3
5 . 2 ln 5 . 2 2
*
*
µ
ρ R v
v vz
por lo tanto:
75 . 1 ln 5 . 2
*
*
+ ·
µ
ρ R v
v
v

(2.61)
La ecuación (2.61) es válida para tubos lisos (3).
2.9.- Distribución de velocidad en tubos rugosos.
Es conocido que la rugosidad relativa no afecta la distribución de velocidad en régimen
de flujo laminar, en cambio, si influye en régimen turbulento.
82
La experiencia ha demostrado que es posible aplicar la ley de distribución
logarítmica de velocidad para el flujo turbulento en tubos rugosos. En la deducción de una
correlación general para la distribución de velocidad, Prandtl modificó la ecuación (2.44)
sustituyendo la distancia adimensional
+
S por la relación ( )
R
e S , obteniendo:

"
1
ln
1
C
e
S
k
v
R
+ ·
+
(2.62)
Los experimentos de Nikuradse con tuberías de rugosidad artificial permitieron
determinar que 4 . 0
1
· k y
5 . 8
"
· C
. Luego, para la zona central turbulenta se
obtiene la ecuación:

5 . 8 ln 5 . 2 + ·
+
R
e
S
v

(2.63)
También es posible expresar esta última ecuación en función de la velocidad promedio
v
:

*
75 . 3 ln 5 . 2
v
v
R
S
v + + ·
+

(2.64)
La ecuación (2.64) es aplicable en tubos lisos y rugosos, indistintamente. Este
resultado constituye una evidencia de que los mecanismos de la turbulencia son
independientes de las condiciones de la pared sólida (1, 2, 3).
2.10.- Distribución de velocidad deducida de la teoría de longitud de mezclado.
Una de las contribuciones importantes de la teoría de longitud de mezclado es su
uso en la correlación de perfiles de velocidad a grandes números de Reynolds. Considere
un flujo turbulento como se ilustra en la figura 2.10. En la vecindad de la pared, la longitud
de mezclado se supone que varia directamente con y, y así L = Ky, donde K permanece
como una constante adimensional para ser determinada vía experimentos. El esfuerzo
cortante es supuesto para ser debido enteramente a la turbulencia y permanecer constante
sobre la región de interés. Se supone que la velocidad
i
x
v se incrementa en la dirección y,
y así:
dy
v d
dy
v d x x
− −
·
Usando estas suposiciones, podemos escribir el esfuerzo cortante turbulento como:
83
0
2
2 2
τ ρ τ ·

,
_

¸
¸
·

dy
v d
y K
x
yx
, una constante.
Ky dy
v d x
ρ
τ
0
·

La cantidad
ρ
τ
0
tiene unidades de velocidad. La integración de esta ecuación,
produce:

C y
K
vx + ·

ln
0
ρ
τ
(2.65)
Donde C es una constante de integración. Esta constante puede ser evaluada
conociendo que
− −
·
max , x x
v v
a y = h. entonces:

1
]
1

¸

− ·

− −
h
y
K
v v x x
ln
1
0
max ,
ρ
τ

(2.66)
La constante K fue evaluada por Prandtl y Nikuradse a partir de datos de flujo
turbulento en tubos y se encontró tener un valor de 0.4. La concordancia entre datos
experimentales para flujo turbulento en tubos lisos con la ecuación (2.66) es muy buena,
como se puede ver en la figura 2.11.
84
Figura 2.11. Comparación de los datos para flujos en tubos con la ecuación 13.15.
La naturaleza empírica de la discusión anterior no puede ser desapercibida. Varias
de las suposiciones con relación al flujo se sabe que son incorrectas para flujo en tubos,
concretamente, aquella del esfuerzo cortante no es constante aquella de la geometría que
fue tratada desde un punto de vista bi dimensional mas que un punto de vista axisimétrico.
Debido a esas dificultades obvias, es notorio que la ecuación (2.66) describa al perfil de
velocidad tan bien (1, 3).
Ejemplo 2.4.- Flujo turbulento en un conducto circular.
En un conducto circular liso de 0.30 m de diámetro interno, fluye aire a 40˚C con
una velocidad promedio de 8.8 m/s; la caída de presión por unidad de longitud es
∆p/L=2.34 Pa/m.
a) Determinar la velocidad en un punto situado a 0.025 m de la pared, utilizando la
ecuación (2.57)
b) Calcular la velocidad del fluido en el límite de la zona de transición con la subcapa
laminar. Comparar los resultados con ayuda de las ecuaciones (2.55) y (2.56).
c) Determinar la velocidad promedio. Comparar el resultado calculado con el valor
dado en el problema.
d) Repetir el inciso a), empleando la ecuación (2.64).
Solución:
Si se considera que la densidad no cambia mucho con la presión, y se toma un valor
promedio, el problema puede ser tratado como un fluido incompresible.
Las propiedades físicas del aire a 40˚C y presión atmosférica son:
85
s Pa x . 10 0191 . 0
03 −
· µ (viscosidad)
3
/ 12 . 1 m Kg · ρ (densidad del aire)
Los datos del problema son:
s m v / 8 . 8 ·
m D
tubo
30 . 0 ·
m Pa L p / 34 . 2 / · ∆
m D R 15 . 0 2 / · ·
a) Primeramente se requiere calcular el valor de
+
S con el propósito de conocer en que
región va a ser determinado el valor de
z v :
m v S S 025 . 0
*
· ·
+
µ ρ
( )
( )( )
( )( )
s m
R
L
p
v
w
/ 396 . 0
2 12 . 1
15 . 0 34 . 2 2
*
· ·

,
_

¸
¸ ∆
· ·
ρ ρ
τ
por lo tanto:
5 . 580
) 10 019 . 0 (
) 396 . 0 )( 12 . 1 )( 025 . 0 (
03
· ·

+
x
S
El calor de
+
S corresponde a un punto situado en el núcleo central turbulento. En
esta zona se cumple la ecuación (2.57):
*
41 . 21 5 . 5 ) 5 . 580 ln( 5 . 2 5 . 5 ln 5 . 2
v
v
S v
z
· · + · − ·
+ +
s m v v vz / 48 . 8 ) 396 . 0 )( 41 . 21 (
*
· · ·
+
b) Empleando la ecuación (2.55)
+ +
·S v
5 ·
+
S , para el límite de la subcapa y la zona de transición. Luego:
5
*
· ·
+
v
v
v
z
s m v vz / 98 . 1 ) 396 . 0 ( 5 5
*
· · ·
Utilizando la ecuación (2.56):
*
997 . 4 05 . 3 ) 6 . 1 ( 5 05 . 3 5 ln 5
v
v
v
z
· · − · − ·
+
por tanto:
86
s m v v vz / 987 . 1 ) 396 . 0 )( 997 . 4 (
*
· · ·
+
Como puede observarse, la deferencia es del orden de 0.1%, lo que es una evidencia
de que ambas ecuaciones describen el límite entre las dos zonas prácticamente con la
misma precisión.
c) La velocidad promedio se calcula mediante la ecuación (2.61)
s m
x
R v
v v / 77 . 8 75 . 1
) 10 0191 . 0 (
) 15 . 0 )( 396 . 0 )( 2 . 1 (
ln 5 . 2 ) 396 . 0 ( 75 . 1 ln 5 . 2
03
*
*
·

,
_

¸
¸
+ ·

,
_

¸
¸
+ ·

µ
ρ
El valor calculado coincide prácticamente con el enunciado del problema.
d) La ecuación (1.52), para el cálculo de ,
+
v es:
49 . 21
396 . 0
8 . 8
75 . 3
15 . 0
025 . 0
ln 5 . 2 75 . 3 ln 5 . 2
*
· + + · + + ·
+
v
v
R
S
v
por tanto:
s m v v vz / 51 . 8 ) 396 . 0 ( 49 . 21
*
· · ·
+
El resultado es similar al obtenido en el inciso a) mediante la ecuación (2.57). (3)
2.9.- La distribución universal de velocidad.
Para flujo turbulento en tubos lisos la ecuación (2.66) puede ser considerada como
una base para un desarrollo más general. Recordando que el término
ρ
τ
0
tiene las
unidades de velocidad podemos introducir una velocidad adimensional,

ρ
τ
0
x v
v

+
·
(2.67)
Podemos escribir la ecuación 13-14 como:

C y
K
v + ·
+
ln
1
(2.68)
El lado izquierdo de la ecuación (2.68) es por supuesto adimensional; por eso el
lado derecho de esta ecuación debe también ser adimensional. Un pseudo número de
Reynolds es encontrado útil en este respecto. Si definimos:
87

y y
ν
ρ
τ
0
·
+
(2.69)
Encontramos que la ecuación (2.70) se transforma en:

( ) β
ρ
τ
ν
ln ln
1
ln
1
0
+ · +

,
_

¸
¸
·
+
+
+
y
K
C
y
K
v
(2.70)
Donde la constante beta es adimensional.
La ecuación (13-19) indica que para flujo en tubos lisos, ( )
+ +
· y f v

1
1
1
1
1
]
1

¸

· ·

+
ν
ρ
τ
ρ
τ
0
0
ln
y
f
v
v
x
(2.71)
El rango de validez de la ecuación (2.70) puede ser observado de un trazo (ver
figura 2.12) de v
+
contra ln(y
+
) usando los datos de Nikuradse y Reichardt.
Tres distintas regiones son aparentes: un núcleo turbulento, una región de transición
y una subcapa laminar. La velocidad es correlacionada como sigue:
Para el núcleo turbulento, y+ ≥ 30, v+ = 5.5 + 2.5lny+ (2.72)
Para la región de transición, 5 30 ≥ ≥
+
y , v+ = -3.05 + 5lny+ (2.73)
Para la subcapa laminar, 5 > y > 0, v+ = y+ (2.74)
Las ecuaciones (2.72) hasta (2.74) definen a la distribución de velocidad universal.
Debido a la naturaleza empírica de esas ecuaciones, existen algunas inconsistencias. El
gradiente de velocidad, por ejemplo, en el centro del tubo predicho por (2.72) no es cero. A
pesar de esto y otras inconsistencias, estas ecuaciones son extremadamente útiles para
describir el flujo en tubos lisos.
En tubos rugosos, la escala de la rugosidad e afecta al flujo en el flujo turbulento,
pero no en la subcapa laminar. La constante beta en la ecuación (2.70) llega a ser:
88
1
1
1
1
1
]
1

¸

,
_

¸
¸
− ·
ν
ρ
τ
ε
β
0
ln 4 . 3 ln
para tubos rugosos. Como el esfuerzo cortante en la pared
aparece en la expresión anterior, es importante notar que la rugosidad de la pared afecta a la
magnitud del esfuerzo cortante en el flujo turbulento (1).
2.10.- Otras expresiones empíricas para el flujo turbulento
Se ha demostrado experimentalmente que la distribución radial de velocidad puede ser
descrita mediante la expresión empírica siguiente:

m m
z
z
R
S
R
r
v
v
′ ′

,
_

¸
¸
·
,
_

¸
¸
− ·
1 1
max ,
1
(2.75)
en la que el exponente m′ varía con el número de Reynolds desde una valor de 6 · ′ m
para
03
10 4 Re x · , hasta 10 · ′ m para
06
10 24 . 3 Re x · . Para valores de
05
10 Re > , el
exponente 7 · ′ m .
La expresión (2.75) es conocida en la literatura como ley de la potencia de la
distribución de la velocidad de flujo turbulento.
También el esfuerzo cortante en la pared puede ser calculado mediante la
correlación de Blasius:

4 1
4 7
max , 0225 . 0

,
_

¸
¸
·
R
vz
w
ρ
µ
ρ τ
(2.76)
2.11.- Relaciones empíricas adicionales para flujo turbulento.
Dos resultados experimentales importantes que son útiles para estudiar el flujo
turbulento son la relación de la ley de potencia para los perfiles de velocidad y la relación
de esfuerzo cortante para flujo turbulento, obtenidas por Blasius. Ambas ecuaciones son
validas para flujo sobre superficies lisas.
Para flujo en tubos circulares lisos, se encuentra que en gran parte de la sección
transversal, el perfil de velocidad puede ser correlacionado como:
89

n
x
R
y
v
v
1
max

,
_

¸
¸
·


(2.77)
Donde R es el radio del tubo y n es una función que varía lentamente con el número
de Reynolds. El exponente n se encuentra que varia desde un valor de 6 a Reynolds de 4000
hasta 10, a Reynolds de 3,200,000. A número de Reynolds de 100,000, el exponente es 7.
Esto conduce a la frecuentemente usada ley de potencia de un séptimo,
7
1
max

,
_

¸
¸
·


R
y
v
v
x
El perfil de la ley de potencia también se ha encontrado que representa al perfil de
velocidad en capas limites. Para capas límites, la ley de potencia es:

7
1
max

,
_

¸
¸
·


δ
y
v
v
x
(2.78)
Los perfiles de ley de potencia tienen dos dificultades obvias: los gradientes de
velocidad en la pared y aquellos en δ son incorrectos. Esta expresión indica que el gradiente
de velocidad en la pared es infinito y que el gradiente de velocidad en delta no es cero.
A pesar de esas inconsistencias, la ley de potencia es extremadamente útil en
conexión con la relación integral de Von Karman. Otra relación útil es la correlación de
Blasius para esfuerzo cortante. Para numero de Reynolds de flujo de tubo hasta 100,000 y
numero de Reynolds de placa plana hasta 10,000,000 el esfuerzo cortante en la pared en un
flujo turbulento es dado por:
4
1
max max
2
max ,
0
0225 . 0

,
_

¸
¸
·


y v
vx
ν
ρ τ
Donde y
max
= R en tubos y y
max
= δ para superficies planas. (1, 2, 3).
2.12.- transporte de calor en flujo turbulento.
2.12.1.- Descripción física del transporte turbulento de energía calorífica
El movimiento oscilatorio de las partículas en la corriente turbulenta origina un
intenso intercambio de cantidad de movimiento y, de igual forma, la energía calorífica se
transporta muy rápidamente de un lugar a otro. Como se ha visto, la intensidad de la
90
turbulencia es mayor en el núcleo central turbulento, por tanto, es de esperar que en esta
región, dado el rápido transporte de calor debido a los remolinos, la temperatura media
puntual varíe un poco. Por lo explicado hasta aquí, no es difícil comprender que en la zona
turbulenta predomina el transporte de calor por convección forzada. En cambio, en la
subcapa laminar, donde la actividad de los remolinos es despreciable, predomina el
mecanismo de la conducción. En la zona de transición son importantes tanto el transporte
de calor por convección como por conducción. En la figura 2.13 se representa un esquema
del perfil de temperatura en estas tres zonas (1, 2, 3).
Figura 2.13.- Perfil de temperatura en un líquido que circula en flujo turbulento
El efecto del flujo turbulento sobre el transporte de calor es similar al efecto sobre el
transporte de la cantidad de movimiento. Como consecuencia, en cada punto de la
corriente, la temperatura instantánea T , al igual que la velocidad instantánea no
permanece constante en el tiempo ni en la dirección, sino que oscila grandemente con el
tiempo alrededor de un valor medio puntual, T . De acuerdo con esto se puede escribir:

T T T ′ + ·
(2.79)
donde T′ es la fluctuación de la temperatura. En la figura 2.14 se representa
gráficamente la variación de la temperatura instantánea con el tiempo. para tubos circulares.
En el esquema se indica como cambia la temperatura en las zonas típicas del flujo
turbulento.
91
Figura 2.14.- Temperatura instantánea y media puntual en flujo turbulento.
2.12.2.- Descripción analítica del transporte turbulento de calor
Si en la ecuación de energía se introduce las expresión (2.79), y auxiliándose de los
resultados anteriores, se obtiene la expresión general de la ecuación de energía promediada
en un intervalo de tiempo t, para un fluido de ρ, C
p,
µ y k constantes:

(2.80)
Por analogía con los esfuerzos de Reynolds, se define la componente de la densidad
de flujo turbulento de energía calorífica, .
) (t
l
q

;
) (
T v C q x
p
t
x
′ ′ ·ρ

;
) (
T v C q y
p
t
y
′ ′ ·ρ

T v C q z
p
t
z
′ ′ ·ρ
) (

(2.81)
así como la disipación turbulenta de energía.
92

,
_

¸
¸
+




+




+




+
+
1
1
]
1

¸

+

,
_

¸
¸




+

,
_

¸
¸


+
,
_

¸
¸


+
+
1
]
1

¸



+


+


+

,
_

¸
¸



+ ′


+ ′


·
·


+


+


·


... 2 2
... 2 2
' ' ' ' ' '
2 2
2
2
2
2
2
2
' ' '
x
v
y
v
y
v
y
v
x
v
x
v
x
v
y
v
y
v
x
v
z
T
y
T
x
T
k T v C
z
T v C
y
T v C
x
T v C
z
T v C
y
T v C
x t
T
C
y x x x x x
y x y x
z
p
y
p
x
p
z
p
y
p
x
p p
µ
µ
ρ ρ ρ
ρ ρ ρ ρ

,
_

¸
¸
+

′ ∂

′ ∂
+

′ ∂

′ ∂
+

′ ∂

′ ∂
· ... 2 2
) (
x
v
y
v
y
v
y
v
x
v
x
v
S
y
x x x x x t
µ
µ
(2.
82)
Después de arreglar y agrupar términos en la ecuación (2.80), de forma similar el
procedimiento utilizado en la ecuación (2.11), se obtienen las expresiones de las
componentes totales de la densidad de flujo de calor
i
q
:
; T v C
x
T
k q x
p x
′ ′ +


− · ρ

; T v C
y
T
k q y
p y
′ ′ +


− · ρ

T v C
z
T
k q z
p z
′ ′ +


− · ρ

(2.83)
Aquí se puede concluir también que la ecuación de energía puede utilizarse para
plantear problemas de flujo turbulento de calor, siempre que se sustituyan i
v
por
i v , T
por T y i
q
por
i
q
. En el análisis de los problemas de flujo turbulento, generalmente se
tienen en cuenta los términos de disipación viscosa (1, 2, 3, 4).
2.12.3.- Expresiones semiempíricas para la densidad de flujo turbulento de
energía calorífica.
Para resolver la ecuación de energía promediada es preciso disponer de alguna
relación entre
) (t
i
q y T , con vistas a expresar
i
q
en términos matemáticos adecuados, ya
que, como se ha visto en la ecuación (2.83), la magnitud
i
q
considera la contribución
molecular y turbulenta de la densidad de flujo de calor. Al igual que para
) (t
ij
τ
, hasta el
presente solo se dispone de algunas relaciones semiempíricas para describir
) (t
i
q . Estas
relaciones, por su forma general son análogas a las de
) (t
ij
τ
y, por lo tanto presentan las
mismas limitaciones de carácter teórico.
Coeficiente Turbulento y Efectivo de conductividad calorífica:
Por analogía con la ley de Fourier de conducción de calor, el coeficiente turbulento
de conductividad calorífica de define por:

dy
dT
k T v C q
t
y
p
t
y
) ( ) (
− · ′ ′ ·ρ

(2.84)
donde
) (t
k es el coeficiente turbulento de conductividad calorífica o conductividad
turbulenta. Al igual que
) (t
µ , la conductividad turbulenta tampoco es una propiedad física
del fluido, sino una función que depende de la posición, dirección y naturaleza del flujo
turbulento.
Al combinar las ecuaciones (2.83) y (2.84), resulta:
93

dy
T d
k
dy
T d
k k q
t
y
− · + − · ) (
) (

(2.85)
donde k es un coeficiente efectivo de conductividad, cuyo valor puede hallarse
empíricamente.
La ecuación de energía expresada como un balance de gradiente múltiple para un
fluido incompresible se escribe de la forma:
S
z
T
k
z y
T
k
y x
T
k
x z
T
v
y
T
v
x
T
v
t
T
C z y x z y x
p
+

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸




+

,
_

¸
¸




+
,
_

¸
¸




·

,
_

¸
¸


+


+


+


ρ
(2.86)
donde S representa una fuente de energía calorífica.
La analogía de Reynolds se aplica tanto para el régimen laminar de flujo como para
el turbulento. Knudsen y Katz presentan en su libro las datos experimentales obtenidos por
Pannell relacionados con la transferencia de calor para régimen turbulento en tubos lisos.
En la figura 2.15 se muestran los resultados obtenidos con aire que fluye por el tubo para
Re= 17 300. Como puede observarse, los perfiles de velocidad y de temperatura
prácticamente coinciden, lo cual indica que para el aire, los mecanismos de transferencia de
calor y cantidad de movimiento son idénticos.
Figura 2.15.- Perfiles de velocidad y de temperatura para el cálculo turbulento en
tubos circulares.
Las ecuaciones (2.15) y (2.85) pueden expresarse en términos de viscosidades
cinemáticas y de difusividades térmicas respectivamente:
94

dy
v d
v v
z
t
yz
) (
) (
+ − · ρ τ

(2.87)
y

dy
T d
a a C q
t
p y
) (
) (
+ − · ρ

(2.88)
Las magnitudes
) (t
v y
) (t
a tienen las mismas unidades. La relación v/a es igual al
número adimensional de Prandtl, Pr. La analogía de Reynolds se cumple en la medida en
que Pr ≈ 1. Para estos fluidos, la relación
) (t
v /
) (t
a también es aproximadamente a la
unidad.
2.12.4.- Longitud de mezcla de Prandtl.
Sobre la base de la analogía existente entre la transferencia de cantidad de
movimiento y de calor, se establece que
) (t
v / 1
) (
·
t
a , Prandtl supuso que la longitud de
mezcla para el transporte de cantidad de movimiento, (ver figura 2.6).
De acuerdo con esto, la ecuación (2.28) puede escribirse sustituyendo ρ µ /
) (t
por
) (t
a :

dy
v d
l a
z
t 2 ) (
·

(2.89)
Si se introduce esta última expresión en la ecuación (2.88), se obtiene para la dirección y:

dy
T d
dy
v d
l a C q
z
p y
) (
2
+ − · ρ

(2.90)
y por consiguiente:

dy
T d
dy
v d
l C q
z
p
t
y
2 ) (
ρ − ·

(2.91)
La ecuación (2.13) expresa la densidad de flujo de calor turbulento basada en la hipótesis
de la longitud de mezcla de Prandtl. Note la analogía por su forma con la ecuación (2.27).
(1, 2, 3, 4).
Ejemplo 2.5 Expresión de la distribución logarítmica de temperatura para el transporte
turbulento.
95
Un fluido incompresible circula con flujo turbulento por un tubo circular de radio
R. En una región de longitud L existe un dispositivo de calentamiento que permite el
intercambio de calor desde la pared del tubo hacia el fluido, con una densidad de flujo de
calor
Cons q
w
·
(figura 2.16). Se desea deducir una expresión para el perfil turbulento de
temperatura utilizando las expresiones obtenidas de acuerdo con la teoría de la longitud de
mezcla de Prandtl, para el núcleo turbulento en régimen estacionario. No se consideran los
efectos de disipación viscosa.
Figura 2.16.- Flujo turbulento en un tubo circular con densidad de flujo de calor
constante en la pared
) (
0
T T
w
·
Solución:
La densidad de flujo de calor en la dirección radial viene dada por la ecuación
(2.90), expresada para coordenadas cilíndricas:

dr
T d
dr
v d
l a C q
z
p r

,
_

¸
¸
+ − ·
2
ρ
(2.92)
Como en la zona de turbulencia el transporte molecular en insignificante con
respecto al turbulento, la expresión (2.14) se reduce a:

,
_

¸
¸
− · ·
dr
T d
dr
v d
l C q q
z
p
t
r r
2 ) (
ρ
(2.93)
Si se expresa l y dr en términos de la longitud radial S, resulta:

dS
T d
dS
v d
S k C q
z
p
t
r
2 2
1
) (
ρ ·

(2.94)
96
Al igual que en el ejemplo 2.1 se supuso que
w rz
τ τ ·
(esfuerzo en la pared), en este
ejemplo se hará la suposición equivalente de que const q q
w
t
r
· ·
) (
, donde w
q
es la
densidad de flujo de calor en la pared del tubo. Por lo tanto, la ecuación (2.94) se describe
en la forma:

dS
T d
dS
v d
S k C q
z
p w

,
_

¸
¸
·
2 2
1
ρ

(2.95)
por la ecuación (2.39), se obtiene:

,
_

¸
¸
·
,
_

¸
¸
dS
v d dS
v d
S k
z
w
z
ρ
τ
2 2
1
(2.96)
Si se introduce esta última expresión en la ecuación (2.95), resulta:
dS
T d
dS
v d
C q
z
w
p w

,
_

¸
¸
·
ρ
τ
ρ
o bien:
z
w w
p
v d T d
q
C
τ
ρ
ρ ·
(2.97)
Integrando:

1
C v T
q
C
z
w w
p
+ ·
τ
ρ
ρ
(2.98)
La constante de integración C
1
puede ser evaluada en el punto S
1
, que es el límite entre las
zonas turbulentas y de transición:
C.L. para
1
S S · ;
1
z z v v · ;
1 T T ·
(2.99)
Al sustituir en (2.98) se obtiene:
1
1
1
z
w w
p
v T
q
C
C
τ
ρ
ρ − ·
(2.100)
por tanto, al sustituir en la ecuación (2.98) y arreglar, se llega a:
97

) ( ) (
1
1 z z
w w
p
v v T T
q
C
− · −
τ
ρ
ρ
(2.101)

La ecuación (2.101) establece que los perfiles de velocidad y de temperatura son
semejantes, lo cual corresponde aproximadamente con resultados experimentales.
Si se sustituye la ecuación (2.42) en la ecuación (2.101), resulta:

,
_

¸
¸
· −
1 1
*
1 ln ) (
S
S
k
v
T T
q
C
w w
p
τ
ρ
ρ

(2.102)
Es más conveniente expresar la ecuación (2.102) en términos se las variables
adimensionales dadas por la ecuación (2.45), y por la temperatura adimensional:

w
w p
q
T T v C
T
) (
*

·
+
ρ

(2.103)
Donde w
T
es la temperatura de la pared del tubo, que se supone constante.
Si se introducen estas variables adimensionales, y se tiene es cuenta que, la ecuación
(2.102) se transforma en:

,
_

¸
¸
· −
+
+
+ +
1 1
1
ln
1
S
S
k
T T
(2.104)
Referencias (1, 3).
2.12.5.- Perfil de temperatura en la región próxima a la pared.
La teoría de la longitud de mezcla de Prandtl no es válida para la región próxima a
la pared. Bird propone la utilización de una expresión sugerida por Deissler, para describir
el transporte de calor en las inmediaciones de las superficies sólidas:

( )
dy
T d
e y v m C q
y v m
x
p
t
y
x υ
ρ
/ 2 ) (
2
1

− − ·

(2.105)
Donde m es una constante igual a 0.124 y υ la viscosidad cinemática del fluido. Aplicando
la ecuación (2.105), se llega a una expresión que describe el perfil de temperatura en
función de las variables adimensionales para 26 ≤
+
S :
98

( )

+
+ +
− + +
+
+
− +
,
_

¸
¸
·
S
S v m
e S v m
dS
T
0
2
2
1
Pr
1
(2.106)
La ecuación (2.106) es válida para la subcapa laminar y para la zona de transición.
El sistema de las ecuaciones (2.104) y (2.106) constituyen el perfil universal de
temperatura para fluidos que circulan con flujo turbulento en tubos circulares lisos. Para
valores pequeños de S
+
, la ecuación (2.106) se reduce a:
, Pr
+ +
· S T para 5 <
+
S (2.107)
La ecuación (2.107) puede obtenerse también integrando para la subcapa laminar la ley de
Fourier de la conducción, e introduciendo las variables adimensionales dadas por las
ecuaciones (2.45) y (2.103). (1, 2, 3)
Ejemplo 2.6.- Representación de los perfiles de temperatura del aire y del agua en un tubo
circular para densidad de flujo de calor constante en la pared.
Obtener los valores del perfil de temperatura adimensional para el aire y para el
agua que circula con flujo turbulento a 34°C por un tubo circular liso de R = 0.05 m,
suponiendo q
w
= Constante en la pared. Comparar, además los resultados obtenidos para
5 <
+
S utilizando las ecuaciones (2.106) y (2.107). La temperatura de la pared del tubo es
constante e igual a 42°C.
Solución.
Las propiedades físicas se evaluarán a una temperatura media:
( )
C T

38
2
42 32
·
+
·
Aire Agua
µ = 0.019 mPa.s = 0.019x10
-3
Pa.s µ = 0.691 mPa.s = 0.691x10
-3
Pa.s
k = 0.027 W/m.K k = 0.624 W/m.K
C
p
= 1.033x10
3
J/kg.K C
p
= 4.343x10
3
J/kg.K
Pr = C
p
l
2
/k = 0.727 Pr = C
p
l
2
/k = 4.81
El valor máximo de S
+
se haya en el centro del tubo; por consiguiente, los perfiles de
temperatura viene dados por las ecuaciones siguientes:
Para el aire, según la ecuación (2.106), en el intervalo : 26 0 ≤ <
+
S
99

( )
∫ ∫
+ +
+ +
+
− + +
+
+
·
− +
·
S S
S v
XdS
e S v
dS
T
0 0
0154 . 0
1 0154 . 0 376 . 1

(2.108)
y para : 26 >
+
S

24 . 10
26
ln 5 . 2 + ·
+
+
S
T

(2.109)
El valor de 24 . 10 ·
+
T de la ecuación (2.109) se obtiene con ayuda de la ecuación
(2.108). Para 26
1
· ·
+ +
S S , realizando una integración gráfica por el método de la regla
trapezoidal. De igual forma se hayan los valores del perfil de T
+
para cualquier valor de
26 >
+
S , tabla 2.1. Al utilizar la ecuación (2.108) las magnitudes de v
+
se calculan por
medio de las ecuaciones (2.55) y (2.56). Para valores de 26 >
+
S , los valores de T
+
se
determinan mediante la ecuación (2.109).
Para el agua, en el intervalo : 26 0 ≤ <
+
S

( )
∫ ∫
+ +
+ +
+
− + +
+
+
·
− +
·
S S
S v
XdS
e S v
dS
T
0 0
0154 . 0
1 0154 . 0 208 . 0

(2.110)
y para : 26 >
+
S
31 . 36
26
ln 5 . 2 + ·
+
+
S
T
(2.111)
El valor 24 . 10
1
·
+
T de la ecuación (2.111) se obtiene con ayuda de la ecuación (2.110),
para 26
1
· ·
+ +
S S . En las figuras 2.17, 2.18 y en la tabla 2.1 se dan los resultados del
cálculo para ambos fluidos.
100
Figura 2.17.- Relación entre la función X y S
+
a) para aire; b) para agua.
0
5
10
15
20
25
30
35
40
45
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110
S
+
T
+
Figura 2.18.- Perfil de temperatura (○) Aire y (□) Agua.
a)
0
0.1
0.2
0.3
0.4
0.5
0.6
0.7
0.8
0 5 10 15 20 25 30
S
+
X
b)
0
1
2
3
4
5
6
0 5 10 15 20 25 30
S
+
X
101
Tabla 2.1 Cálculo de perfiles de temperatura.
Fluido
+
S
+
v X
+
T
+
T
ec(2.107
)
Aire 0 0 0.727 - -
(Pr = 0.727) 1 1 0.726 0.726 0.726
2 2 0.720 1.450 1.454
4 4 0.700 2.880 2.904
6 5.91 0.620 3.560 -
10 8.46 0.430 6.300 -
14 10.15 0.300 7.760 -
16 10.81 0.260 8.320 -
20 11.93 0.200 9.230 -
26 13.24 0.150 10.24 -
30 - - 10.60 -
50 - - 11.87 -
100 - - 13.60 -
200 - - 15.34 -
500 - - 17.63 -
Agua 0 0 4.807 - -
(Pr = 4.81) 1 1 4.802 4.800 4.810
2 2 4.720 9.570 9.620
4 4 3.840 18.35 19.24
6 5.91 2.280 24.45 -
10 8.46 0.870 30.24 -
14 10.15 0.460 32.90 -
16 10.81 0.370 33.72 -
20 11.93 0.260 34.93 -
26 13.24 0.180 36.31 -
30 - - 36.67 -
50 - - 37.94 -
100 - - 39.68 -
200 - - 41.41 -
500 - - 43.70 -
Referencia 3.
2.13.- Transporte de masa en flujo turbulento.
2.13.1 Características del transporte turbulento de masa desde un punto de vista
físico.
Para el análisis se utilizará el modelo yo conocido, de las tres regiones: núcleo
turbulento, región de transición y subcapa laminar.
102
En la figura 2.19 se muestra un esquema de este modelo. La concentración se mantiene
prácticamente constante en el núcleo central turbulento. Aquí también el mecanismo
fundamental de transporte de masa es la convección, favorecido por el intenso movimiento
de los remolinos, lo cual explica el hecho de que la concentración media puntual varíe poco
en esta región. En la subcapa laminar, donde los remolinos prácticamente no se producen,
el transporte de masa se lleva a efecto por el mecanismo de difusión molecular. Aquí,
debido a los efectos viscosos, la concentración cambia rápidamente en el espesor de la capa
laminar. En la zona intermedia o de transición, el transporte de masa tiene lugar tanto por el
mecanismo de convección como por el de difusión molecular.

Figura 2.19.- Perfil de concentración en flujo turbulento por tubos circulares.
De lo explicada hasta aquí se deduce que, al igual que la velocidad y la temperatura,
la concentración molar en una corriente turbulenta es también una función del tiempo y de
la dirección, existiendo fluctuaciones alrededor de un calor puntual
A C . En la figura 2.20
se representa la variación de la concentración instantánea con el tiempo t. (3)
103
Figura 2.20.- Concentraciones instantánea y media puntual en flujo turbulento.
2.13.2.- Descripción analítica del transporte turbulento de masa.
La concentración molar instantánea puede expresarse de forma análoga a la ecuación
(2.79):

'
A
A
A
C C C + · (2.112)
donde
'
A
C es la fluctuación de concentración turbulenta. Desde un punto de vista físico, si
se hicieran mediciones experimentales, los perfiles de concentración que se hallarían serían
los correspondientes a la concentración media puntual
A C .
Para un sistema en el que tiene lugar una reacción química de primer orden, el
proceso de transferencia molecular de masa se describe mediante la ecuación de
continuidad del componente A:

A
A A A
AB A z A y A x
A
C k
z
C
y
C
x
C
D C v
z
C v
y
C v
x t
C
'
1
2
2
2
2
2
2

,
_

¸
¸


+


+


+

,
_

¸
¸


+


+


− ·



(2.113)
La ecuación (2.113) puede utilizarse para describir el transporte turbulento de masa,
introduciendo las ecuaciones (2.1) y (2.112), se obtiene la expresión de la ecuación de
continuidad promediada en un tiempo t:
104
A
A A A
AB
A z A y A x A z A y A x
A
C k
z
C
y
C
x
C
D
C v
z
C v
y
C v
x
C v
z
C v
y
C v
x t
C
'
1
2
2
2
2
2
2
' ' ' ' ' '

,
_

¸
¸


+


+


+
+

,
_

¸
¸


+


+


,
_

¸
¸


+


+


− ·


(2.114)
Al comparar las ecuaciones (2.113) y (2.114), se observa que la diferencia entre
ambas viene dada por la aparición de los términos adicionales que contienen las magnitudes
debido a las oscilaciones.
Esos términos son los que describen las componentes
) (t
i
J de la densidad de flujo
turbulento molar.
;
' '
) (
A x
t
A
C v J
x
·
;
' '
) (
A y
t
A
C v J
y
·

' '
) (
A z
t
A
C v J
z
·
(2.115)
Debe señalarse que existen diferencias al expresar el término de reacción química en
dependencia del orden de la reacción. Para reacciones de primer orden, la ecuación
diferencial que describe el proceso es lineal, y el término de reacción química tiene la
misma forma en la ecuación promediada que en la ecuación original, ya que 0 · A C y por
ello
A
C se sustituye solo por
A
C . En cambio, si la reacción es de segundo orden,
( ) 0
2
'
≠ A C
, por lo que la ecuación diferencial promediada da lugar al término adicional
( )
2
' '
2
A C k
.
Si se arreglan y se agrupan términos en la ecuación (2.114) de forma análoga con lo
relacionado en las ecuaciones (2.11) y (2.80), se obtienen las expresiones de los
componentes totales de la densidad de flujo normal
i J :
;
' '
A x
A
AB
A C v
x
C
D J
x
+


− ·
;
' '
A y
A
AB
A C v
y
C
D J
y
+


− ·

' '
A z
A
AB
A C v
z
C
D J
z
+


− · (2.116)
En general, se concluye que, al igual que en el transporte turbulento de cantidad de
movimiento y de calor es posible utilizar las ecuaciones diferenciales generales de
movimiento y de energía, en el transporte turbulento de masa puede también hacerse uso de
la ecuación de continuidad del componente A para plantear problemas de flujo de masa (o
molares), siempre que se sustituya v
i
por v
t
; C
A
por
A C y J
t
por
i J . (1, 2, 3).
2.13.3.- Expresiones semiempíricas para la densidad de flujo turbulento de masa.
Para poder utilizar la ecuación de continuidad del componente A promediada, es
preciso expresar las ecuaciones (2.115) en términos de
A C o de su gradiente.
2.13.4 Coeficiente turbulento y efectivo de difusividad.
105
Por analogía con la ley de difusión de Fick, el coeficiente turbulento de difusividad
se define por:

dy
C d
D C v J
A
t
AB
A y
t
A
y
) (
' '
) (
− · ·
(2.117)
donde
) (t
AB
D es el coeficiente turbulento de difusividad o difusividad turbulenta. El
coeficiente
) (t
AB
D tampoco es una propiedad física del sistema, sino un coeficiente que es
función de la posición, la dirección y el grado de turbulencia. Teniendo en cuenta la
expresión que define a
) (t
AB
D , es posible escribir la ecuación (2.116) de la forma siguiente:

( )
dy
C d
D
dy
C d
D D J
A
AB
A
t
AB AB
A
y
− · + − ·
) (
(2.118)
donde
AB
D es el coeficiente efectivo de difusividad, que puede ser evaluado
empíricamente. En la modelación matemática de procesos de transferencia turbulenta de
masa, se utiliza el coeficiente efectivo
AB D . Así, también por analogía con la ecuación
(2.86) de energía, la ecuación de continuidad del componente A, expresada como un
balance de gradiente múltiple para un fluido incompresible, se escribe:

A
A
AB
A
AB
A
AB
A
z
A
y
A
x
A
R
z
C
D
z y
C
D
y x
C
D
x
z
C
v
y
C
v
x
C
v
t
C
z y x
+

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸




+

,
_

¸
¸




+
,
_

¸
¸




·
·


+


+


+


(2.119)
2.13.5.- Expresiones basadas en la longitud de mezcla de Prandtl.
Dada la analogía existente entre los procesos de transporte de calor y de masa, es
posible hacer el mismo análisis de “Longitud de mezcla de Prandtl”. Por tanto, por esta vía
se llega a:

dy
C d
l D
A
t
AB
2 ) (
·

(2.120)
Si se combina esta última expresión con la ecuación (2.118), se obtiene:

dy
C d
dy
C d
l D J
A A
AB A
y

,
_

¸
¸
+ − ·
2
(2.121)
y por tanto:

dy
C d
dy
C d
l J
A A
t
A
y
2 ) (
− ·
(2.122)
106
La ecuación (2.122) es idéntica, por su forma a la ecuación (2.91) de la densidad de
flujo turbulento de calor. En esta expresión, l es la longitud de mezcla de Prandtl, que para
el flujo por tuberías es igual a S, donde S es la distancia medida desde la pared.
Ejemplo 2.7.- Distribución de concentración en tubos circulares lisos.
Deducir la expresión del perfil de concentraciones para la transferencia turbulenta
de masa en tubos lisos de radio R con densidad de flujo constante en la pared. Se supone,
que en el sistema no hay reacción química. Utilizar la expresión basada en la longitud de
mezcla de Prandtl.
Para z < 0, el flujo tiene una concentración constante e igual a C
A
. en la región
L z ≤ ≤ 0 , la solución sólida de A se disuelve en el fluido, estableciéndose una densidad de
flujo molar
W
A
J
desde la pared hacia el fluido, ver figura 2.21.
Figura 2.21.- Flujo turbulento en un tubo circular con densidad de flujo de masa
constante en la pared.
Solución:
La densidad del flujo turbulento molar viene dada por la ecuación (2.122), la cual se
expresa en coordenadas cilíndricas para la dirección radial:

dr
C d
dr
C d
l J
A A
t
A
r
2 ) (
− ·

(2.123)
Si se considera
const J J
W r
A
t
A
· ·
) (
y se expresa l y dr en términos de S, resulta:
107

dS
C d
dS
v d
S k J
A z
A
W

,
_

¸
¸
·
2 2
1
(2.124)
Al introducir la ecuación (2.96), se obtiene:

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
·
dS
C d
dS
v d
J
A
z
w
A
W
ρ
τ
(2.125)
por la definición de ( )
2
* *
/ v v
w
· ρ τ , se tiene:
( )
( )

,
_

¸
¸
·
,
_

¸
¸

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
·
dS
C d
J
v
dS
v d
dS
C d
dS
v d
v
J
A
A
z
A
z
A
W
W
2
*
2
*
Simplificando:

*
*
v
v d
C d
J
v z
A
A
W
·
(2.126)
Al integrar:
1
*
*
1
C v
v
C
J
v
z A
A
W
+ ·
(2.127)
La constante de integración C
1
puede ser evaluada en el punto S
1
, que es el límite
del núcleo turbulento en la zona de transición:
C.L. ;
1
S S · ;
1
z z v v ·
1
A A C C ·
(2.128)
Sustituyendo en la ecuación (2.127), se obtiene:
1 1
*
*
1
1
z A
A
v
v
C
J
v
C
W
− ·
(2.129)
Por tanto, si se combina esta última expresión con la ecuación (2.127), se llega a:

( ) ( )
1 1
*
*
1
z z A A
A
v v
v
C C
J
v
W
− · −
(2.130)
108
Se introducen las variables adimensionales:

( )
;
1
*
W
A
A A
A
J
C C v
C

+

*
v
v
v
z
·
+
(2.131)
donde
+
A
C es la concentración del fluido en la interfase sólido-fluido. Al sustituirlas en la
ecuación (2.130), resulta:
( ) ( )
+ + + +
− · −
1
1
v v C C
A A
(2.132)
De acuerdo con la ecuación (2.43):

( )
1 1
1
ln
1
S
S
k
v v · −
+ +
(2.133)
Por tanto la ecuación (2.132) puede escribirse en la forma:

( )
1 1
ln
1
1
S
S
k
C C
A A
· −
+ +

(2.134)
la cual puede ser expresada en términos de:

( )
+
+
+ +
· −
1 1
ln
1
1
S
S
k
C C
A A

(2.135)
La ecuación (2.135) describe el perfil de concentración en flujo turbulento para
valores de 26 ≥
+
S , siendo 26
1
·
+
S . (3).
2.13.6.- Perfil de concentración en la región próxima a la pared.
Por analogía con la ecuación (2.105), Deissler propuso la expresión:

( )
dy
C d
e y v m J
A
y v m
x
t
A
x
2
1
1
2 ) ( −
− − ·

(2.136)
donde m tiene el mismo valor que se utiliza en la ecuación (2.105). Utilizando la ecuación
(2.136) se llega a una expresión para el perfil adimensional de concentración de forma
similar a la ecuación (2.106) para el perfil de temperatura, la cual es válida en el intervalo
: 26 0 ≤ ≤
+
S
109

( )

+
+ +
− + +
+
+
− +
·
S
S v m
A
e S v m
Sc
dS
C
0
2
2
1
1

(2.137)
donde el número de Schimidit, Sc, sustituye al número de Prandtl. Esta expresión es válida
también para la subcapa laminar y la zona de transición. Los valores de v
+
vienen dados por
las ecuaciones (2.55) y (2.56). La integral también se evalúa gráficamente, aplicando las
reglas de Simpson o la regla de los trapecios.
Las ecuaciones (2.135) y (2.137) constituyen el perfil universal de concentración
para fluidos con flujo turbulento que circulan por tubos circulares. Para valores pequeños
de S
+
, la ecuación (2.137) se reduce a:
, .
+ +
· S Sc C
A
para 5 <
+
S
(2.138)
para fluidos con
, 1 Pr ≈ ·Sc
los perfiles universales de velocidad, de temperatura y de
concentración coinciden en una misma curva, lo cual constituye una evidencia de las
analogías existentes entre los tres procesos de transferencia.
Ejemplo 2.8.- Evaporación de un componente A en una columna de pared mojada.
Por la superficie interior de un tubo cilíndrico de 0.10 m de diámetro, desciende una
película de una disolución acuosa de amoniaco a 20 °C. Por la región central del tubo
asciende una corriente de aire saturado con agua a una velocidad promedio de 7 m/s y una
diferencia de presión aplicada ∆p/L = 4.3 Pa/m. El amoniaco se transfiere desde la película
líquida hacia el aire, estableciéndose un perfil de concentraciones en la corriente gaseosa
turbulenta.
Calcular la concentración adimensional de A en un punto situado a 0.04 m de la pared. Se
utilizará el valor de
044 . 9
1
·
+
A
C
, calculado para 26
1
· ·
+ +
S S por la correlación de
Deissler.
Solución:
Las propiedades físicas del aire a 20 °C son:
Densidad ρ = 1.193 kg/m
3
; Sc = 0.612
Viscosidad µ = 0.01813X10
3
Pa.s
Difusividad D
A-aire
= 0.248X10
4
m
2
/s
Primero se calcula el número de Reynolds:
110
46062
) 10 01813 . 0 (
) 7 )( 193 . 1 )( 10 . 0 (
Re
3
· · ·
X
v D
µ
ρ
En efecto, el valor de Re indica que la corriente gaseosa fluye en régimen
turbulento; por lo tanto, el perfil de concentración para la zona central turbulenta ( 26 >
+
S ),
se describe mediante la ecuación (2.135). En el ejemplo, esta ecuación se describe en la
forma:
094 . 9
26
ln 5 . 2 + ·
+
+
S
C
A
(2.139)
Para los cálculos se necesitan los valores siguientes:
( )
Pa
L
R P
w
108 . 0
2
) 05 . 0 )( 3 . 4 (
2
· ·

· τ
s m v
w
3 . 0
193 . 1
108 . 0
*
· · ·
ρ
τ
790
) 10 01813 . 0 (
) 03 . 0 )( 193 . 1 )( 04 . 0 (
3
*
· · ·

+
X
v S
S
µ
ρ
Por lo tanto, sustituyendo estos valores en la ecuación (2.139):
044 . 9 ) 414 . 3 ( 5 . 2 094 . 9
26
790
ln 5 . 2 + · + ·
+
A
C
o sea:
·
+
A
C 17.58, Referencia 3.
2.14.- La capa limite turbulenta sobre placa plana.
La variación en grosores de capa limite para flujo turbulento sobre una placa plana
lisa pueden ser obtenidos de la expresión integral de momentum de Von–Karman. La
manera de aproximación involucrada en un análisis turbulento difiere de aquella usada
previamente. En un flujo laminar, un polinomio simple se supuso representaba al perfil de
velocidad. En flujo turbulento, hemos visto que el perfil de velocidad depende del esfuerzo
cortante en la pared, y que no hay una sola función que represente adecuadamente al perfil
de velocidad sobre la región entera. El procedimiento que usaremos será trabajar con la
relación integral de Von – Karman en flujo turbulento es utilizar un perfil simple para la
integración con la correlación de Blasius para el esfuerzo cortante. Para un gradiente de
presión cero, la relación integral de Von–Karman es:
111

( )

− ·

δ
ρ
τ
0
0
dy v v v
dx
d
x x

(2.140)
Usando la ley de potencia de un séptimo para v
x
, y la relación de Blasius, ecuación
(2.78) para el esfuerzo cortante en la pared, 0
τ
entonces la ecuación anterior se transforma
en:

dy
y y
v
dx
d
v
v
¹
¹
¹
)
¹
¹
¹
¹
'
¹

,
_

¸
¸

,
_

¸
¸
·

,
_

¸
¸



7
2
7
1
2
4
1
2
0225 . 0
δ δ δ
ν
(2.141)
Donde la velocidad de corriente libre ∞
v
es escrita en lugar de
max , x v

.
Efectuando la integración y derivación indicada, obtenemos:

dx
d
v
v
δ
δ
ν
72
7
0225 . 0
4
1
2
·

,
_

¸
¸



(2.142)
Integrando:
C x
v
+ ·

,
_

¸
¸

4
5
4
1
45 . 3 δ
ν
(2.143)
Si se supone que la capa limite es turbulenta desde el borde, x = 0, (una suposición
pobre), la ecuación anterior puede ser rearreglada para dar:

5
1
Re
376 . 0
x
x
·
δ

(2.144)
El coeficiente de fricción superficial local puede ser calculado de la relación de
Blasius para esfuerzo cortante, ecuación (2.78), para dar:

5
1
Re
0576 . 0
x
fx
C ·

(2.145)
Varias cosas deben notarse acerca de estas expresiones: Primero, ellas están
limitadas a valores de Re
x
<10,000000 debido a la relación de Blasius. Segundo, ellas
aplican únicamente a placas planas lisas. Por ultimo, una suposición mejor ha sido hecha al
considerar que la capa limite es turbulenta desde el borde de contacto. La capa limite se
112
sabe que es laminar inicialmente y que cambia a flujo turbulento a un valor de Reynolds de
200000. Nosotros vamos a retener la suposición de capa límite turbulenta completamente,
por la simplicidad que implica. Es reconocido sin embargo, que esta suposición introduce
algún error en el caso de una capa limite la cual no es completamente turbulenta.
Una comparación de una capa limite laminar y turbulenta puede hacerse de la
solución de flujo laminar de Blasius y las ecuaciones (2.144) y (2.145). Al mismo numero
de Reynolds, la capa limite turbulenta se observa que es mas gruesa y esta asociada con un
coeficiente de fricción superficial mayor. Mientras pareciera que una capa limite laminar es
mas deseable, lo contrario es generalmente verdadero. En la mayoría de los casos de
interés ingenieril, una capa limite turbulenta es deseada porque resiste a la separación
mejor que una capa limite laminar. Los perfiles de velocidad en capas limite laminar y
turbulenta son comparados cualitativamente en la figura 2.22
Figura 2.22.- Comparación entre los perfiles de velocidad en capas limite laminar y
turbulenta.
Se puede observar que la capa limite turbulenta tiene una velocidad promedio
mayor, y por lo mismo mayor energía y momentum que la capa limite laminar. El mayor
momentum y energía permite a la capa limite turbulenta permanecer adherida por una
mayor distancia en la presencia de un gradiente de presión adverso a como seria el caso
para una capa limite laminar.
Considere el caso de una placa plana con transición de flujo laminar a flujo
turbulento ocurriendo sobre una placa. Si la transición de flujo laminar a flujo turbulento se
supone que ocurre abruptamente, para propósitos computacionales, surge un problema en
como juntar a la capa limite laminar y a la capa turbulenta en el punto de transición. Al
comienzo de la porción turbulenta de la capa límite, el grosor de momentum θ, es igual al
grosor de momentum al final de la porción laminar de la capa límite.
113
2.15.- Factores afectando la transición de flujo laminar a turbulento.
Los perfiles de velocidad y mecanismos de transferencia de momentum han sido
examinados para los regimenes de flujo laminar y turbulento y se encontró que son muy
diferentes. El flujo laminar ha sido observado también que sufre transición a flujo
turbulento a ciertos numero de Reynolds.
Hasta ahora, la ocurrencia de la transición ha sido expresada en términos del
número de Reynolds solamente, mientras que una variedad de factores adicionales al
número de Reynolds en realidad tienen influencia sobre la transmisión. El número de
Reynolds permanece sin embargo como el principal parámetro para predecir a la transición.
La tabla 2.2 indica la influencia de algunos de esos factores sobre el número de
Reynolds de transición.
Tabla 2.2.- Factores afectando el numero de Reynolds de transición de flujo
laminar a flujo turbulento.
Factor Influencia.
Gradiente de presión. El gradiente de presión favorable retarda la transición,
un gradiente de presión favorable la favorece.
Turbulencia de la corriente libre. La turbulencia de corriente libre decrece el número de
Reynolds de transición.
Rugosidad. No tiene efecto en tubos, decrece la transición en flujo
externo.
Succión. La succión incrementa grandemente el Re de
transición.
Curvatura de la pared. La curvatura convexa incrementa el Re de transición.
La curvatura cóncava lo decrece.
Temperatura de pared. Las paredes frías incrementan el Re de transición, las
paredes calientes lo decrecen.
2.16.- Flujo en conductos cerrados.
Muchas de las relaciones teóricas que han sido desarrolladas hasta ahora aplican a
situaciones especiales tales como flujo no viscoso, flujo incompresible y situaciones
semejantes. En este apartado, se considera una aplicación del material que ha sido
desarrollado hasta ahora, con respecto a la situación de importancia considerable en
ingeniería, concretamente el flujo de fluidos, tanto laminar como turbulento a través de
conductos cerrados.
2.16.1.- Análisis dimensional de flujo en conductos.
114
Como un estudio inicial para flujo en conductos utilizaremos el análisis dimensional
para obtener los parámetros significantes del flujo de un fluido incompresible en un tubo
circular horizontal y recto de sección transversal constante. (1, 3)
Las variables importantes y sus expresiones dimensionales son representadas en la
siguiente tabla:
Variable Símbolo Dimensiones.
Caída de presión ∆P M/Lt2
Velocidad V L/t
Diámetro del tubo. D L
Longitud del tubo L L
Rugosidad del tubo. ε L
Viscosidad del fluido. µ M/Lt
Densidad del fluido. ρ M/L2
2
1
v
P
ρ
π

·
Cada una de las variables es familiar, con excepción de la rugosidad de la pipa, la
cual es incluida para representar las condiciones de la superficie del tubo y puede ser
considerada como característica de la altura de las proyecciones desde la pared del tubo, y
por eso la dimensión de longitud.
De acuerdo con el teorema de pi–Buckinham, el número de grupos adimensionales
independientes para formarse con estas variables es cuatro. Si el grupo central consiste las
variables v, D y ρ, entonces los grupos a formarse son como sigue:
P D v
c b a
∆ · ρ π
1

L D v
f e d
ρ π ·
2
ε ρ π
i h g
D v ·
3
µ ρ π
l k j
D v ·
4
Resolviendo para los exponentes desconocidos en cada grupo, se obtiene lo
siguiente para los parámetros adimensionales:
2
1
v
P
ρ
π

·

D
L
·
2
π

D
ε
π ·
3

µ
ρ
π
Dv
·
4
El primer grupo es el número de Euler. Como la caída de presión es debida a la
fricción del fluido, este parámetro es con frecuencia escrito con
ρ
P ∆
reemplazado por
g
hL
, donde h
L
es la “pérdida por carga”, y así,
115
g
v
h
L
2
1
· π
El tercer grupo, es la rugosidad relativa y el cuarto grupo es el número de Reynolds,
Re.
Una expresión resultante del análisis dimensional puede ser escrita como sigue:

,
_

¸
¸
· Re , ,
1
2
D D
L
g
v
h
L
ε
φ

(2.146)
Los datos experimentales han mostrado que la perdida de carga en flujos
desarrollados completamente es directamente proporcional a la relación L/D. Esta relación
puede entonces ser removida de la expresión funcional resultando:

,
_

¸
¸
· Re ,
2
2
D D
L
g
v
h
L
ε
φ
(2.147)
La función φ2, que varía con la rugosidad relativa y el Re es designada f, el factor
de fricción. Expresando la pérdida de carga de la ecuación (2.147) en términos de f,
tenemos.

g
v
D
L
f h
f L
2
2 ·
(2.148)
Con un factor de 2 insertado en el lado derecho, ecuación (2.148) es la relación para
ff, el factor de fricción de Fanning. Otro de fricción en uso común es el factor de fricción
de Darcy, f
D
, definido así:

g
v
D
L
f h
D L
2
2
·

(2.149)
Se desprende que fD = 4ff. El factor de fricción se usará en este texto y es el mismo
que el factor de fricción superficial Cf.
Nuestra tarea ahora será determinar relaciones adecuadas para ff de la teoría y datos
experimentales.
2.16.2.- Factores de fricción para flujos laminar, transición y turbulento
completamente desarrollados en conductos circulares.
116
A.- Flujo laminar.
Algunos análisis ya han sido efectuados para flujo laminar e incompresible. Como
el comportamiento del fluido puede ser descrito completamente bien en este régimen de
acuerdo a la relación de viscosidad de Newton, no debemos esperar dificultad en obtener
una relación funcional para ff en el caso de flujo laminar. Recordar que para conductos
cerrados, el flujo puede ser considerado laminar para valores del número de Reynolds
menores que 2300.
La ecuación de Hagen – Poiseuille se derivada para flujo laminar e incompresible en
un conducto.

2
32
D
v
dx
dP
ave
µ
· −
(2.150)
Separando variables e integrando esta ecuación a lo largo de la longitud L del tubo,
conseguimos:
∫ ∫
· −
L
ave
P
P
dx
D
v
dP
0
2
32
0
µ
L
D
v
P
ave
2
32
µ
· ∆ (2.151)
Recordar que la ecuación (2.150) es valida para el caso de flujo desarrollado
completamente y entonces v
ave
no varia a lo largo de la longitud del tubo.
Formando una expresión por pérdida de carga friccional de la ecuación (2.151),
tenemos:

2
32
D g
L v
g
P
h
ave
L
ρ
µ
ρ
·

·
(2.152)
Combinando esta ecuación con la ecuación (2.148), la relación para ff es:
g
v
D
L
f
D g
L v
h
f
ave
L
2
2
2 32 · ·
ρ
µ
Y resolviendo para ff obtenemos:
Re
16
16 · ·
ρ
µ
ave
f
Dv
f
117
Este resultado muy simple indica que ff es inversamente proporcional a Re en el
rango de flujo laminar, el factor de fricción no es una función de la rugosidad del tubo, para
valores de Re < 2300, pero varía únicamente con el número de Reynolds. Este resultado ha
sido verificado experimentalmente y es la manifestación de efectos viscosos en el
amortiguamiento del fluido sobre cualquier irregularidad en el flujo causada por la
superficie rugosa. (1).
B.- Flujo turbulento.
En el caso de flujo turbulento en conductos cerrados o tubos, la relación para ff no
es tan simplemente obtenida o expresada como en el caso laminar. Ninguna relación
fácilmente obtenida tal como la ley de Hagen – Poiseuille aplica, sin embargo, algún uso se
pueden hacer de los perfiles de velocidad expresados en apartados anteriores para flujo
turbulento. Todo desarrollo será hecho sobre conductos circulares, entonces estamos
interesados primeramente con tubos circulares. En el flujo turbulento, se debe hacer una
distinción entre tubos con superficie rugosa y lisa.
Tubos lisos.-
El perfil de velocidad en el núcleo turbulento ha sido expresado por:
V+ = 5.5 + 2.5lny+
Donde las variables v+ y y+ son definidas de acuerdo a las relaciones:

ρ
τ
0

+
·
v
v
(2.67)

y y
ν
ρ
τ
0
·
+
(2.69)
La velocidad promedio en el núcleo turbulento para el flujo en un tubo de radio R
puede ser evaluado de la ecuación (2.72) como sigue:
Existen dos condiciones en la región de entrada las cuales causan que el factor de
fricción sea mas grande que en flujo completamente desarrollado. La primera condición es
el valor extremadamente grande gradiente de velocidad en la pared justo a la entrada. El
gradiente decrece en la dirección aguas abajo, llegando a ser constante antes que el perfil de
velocidad sea completamente desarrollado. El otro factor es la existencia de un núcleo de
fluido afuera de la capa viscosa cuya velocidad debe incrementarse conforme estipula la
continuidad. El fluido en el núcleo es acelerado, quizás produciendo una fuerza de arrastre
adicional cuyo efecto es incorporado en el factor de fricción.
118
El factor de fricción para flujo laminar en la entrada al tubo ha sido estudiado por
Langhaar. Sus resultados indicaron que el factor de fricción tiene el mayor valor en la
vecindad de la entrada y entonces decrece suavemente al valor de flujo completamente
desarrollado. La figura 2.23 es una representación cualitativa de esta variación. La tabla 2.3
reporta los resultados de Langhaar para el factor de fricción promedio entre la entrada y una
localización a una distancia x desde la entrada.
Figura 2.23.- Variación del perfil de velocidad y el factor de fricción para el flujo laminar
en la región cercana a la entrada del tubo.
Tabla 2.3.- Factor de fricción promedio para el flujo laminar en la entrada de un tubo
circular.
Para flujo turbulento en la región de entrada el factor de fricción así como el perfil de
velocidad es difícil de expresar. Deissler (1953) ha analizado esta situación y ha presentado
sus resultados gráficamente.
119
Aún para velocidades de corriente libre muy grandes, habrá alguna porción de la
entrada sobre la cual la capa limite es laminar. La configuración de entrada, así como el
numero de Reynolds afectan la longitud del tubo sobre la cual la frontera laminar existe
antes de llegar a ser turbulenta. Un grafico similar a la figura 2.23 es presentado en la figura
2.24 para los factores de fricción en flujo turbulento en la region de entrada.
Figura 2.24.- Variación del perfil de velocidad y el factor de fricción para flujo turbulento
en la región cerca de la entrada del tubo.
La descripción anterior de la región de entrada ha sido cualitativa. Para una
consideración analítica adecuada de un sistema involucrando el fenómeno de longitud de
entrada, los resultados de Deissler mostrados en la figura 2.25 pueden ser utilizados.
120
Figura 2.25.- Caída de presión estática debido al cambio de fricción y momentum en la
entrada de un tubo circular liso y horizontal.
Es importante darse cuenta que en muchas situaciones el flujo es nunca
completamente desarrollado, así el factor de fricción será mayor que el predicho por las
ecuaciones de flujo desarrollado completamente o el gráfico del factor de fricción.
Bibliografia
1.- Fundamentals of Momentum, Heat and Mass Transfer.
James R. Welty, Charles E. Wicks, Robert E. Wilson and Gregory Rorrer.
Quinta Edición.
John Wiley and Sons, Inc., 2008.
2.- Transport Phenomena.
R. Byron Bird, Warren E. Stewart, Edwin N. Ligthfoot.
Second edition.
John Wiley and Sons, Inc., 2002.
3.- Transferencia de cantidad de movimiento, calor y masa.
L. García Puyans, A. Díaz García y G. Suris Conde.
Editorial Pueblo y Educación.
La Habana, 1988.
4.- Transport Proceses and Unit Operations.
Christie J. Geankoplis
Tercera Edición.
Perentice Hall, P T R. 1993.
121

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