El lobo y el conejo

Había una vez un lobo que tenía mucha hambre llaqué ase días no comía asique decidió ir en busca de comida, de pronto se encuentra con un conejo y le empieza a observar lo que hacía en eso el conejo se da cuenta que le están observando y se corre. Luego de unos días se encuentra el conejo con el lobo y empiezan a dialogar sobre lo que había ocurrido entonces el conejo le pregunto: “ese día que me observabas me querías comer”, el lobo muy astuto decido mentirle y le respondió: “no nunca seria capas de acerté eso amigo conejo”, el pobre conejo se lo creyó lo que le había dicho el lobo. Pasaron los días el conejo se volvió amigo del lobo pero el lobo siguió con su plan de comerse al conejo, pero el conejo creía que él era uno de sus mejores amigos ya que siempre estaba con el conejo y le apoyaba en lo que hacía luego de unos días el lobo decide empezar con su plan, el lobo empieza a decir todo lo contrario del conejo y entonces el conejo se amargo con el lobo. Un día el lobo se encuentra con el conejo y le cuenta lo que le sucedió cuando dejaron de ser amigos pero el lobo si decía la verdad pero esta vez el conejo no le creyó lo que dijo ya que el conejo se enteró de que era mentira que no se lo iba a comer. Entonces el lobo se sintió muy triste ya que tenía un amigo y lo perdió en ese día el lobo aprendió a que no debemos mentir a nuestros amigos porque ellos no siempre van a estar a tu lado y te van a creer.

si no encontraba dinero que quitar a sus víctimas. Cochinito sabía que el Zorro. Cochinito era un cerdito. mi jarrón de plata! . Qué bien se vivía en aquel rinconcito. Ya para entonces llegaba a su lado el Zorro ladrón y le apuntaba con su espantable trabuco. Nuestro cerdito se puso a temblar. ordenándole: Ponga las manos arriba señor cerdito.Ay. pues. . se le ocurrió echar a correr y encerrarse en la casita antes de que llegara el enemigo: pero no tenía tiempo! Era necesario inventar algún ardid para engañar al ladrón. Solía sentarse sobre el brocal del pozo y allí estiraba las patitas.De plata? Qué dices? -inquirió el Zorro. lo pasaría mal. donde nadie venía a perturbar la paz que disfrutaba Cochinito! Pero un día apareció el Zorro ladrón. qué disgusto tengo. Ay. Luego. lleno de satisfacción. si no quiere que le sople en las costillas con un bastón de nudos. y suelte ahora mismo la bolsa. que venía derecho al pozo. a quien le gustaba salir a tomar el sol junto al pozo que había muy cerca de su casita. haciendo como que no había oído las amenazas del ladrón. querido Zorro! -se lamentó Cochinito. de lo contrario.El cerdito ingenioso Cochinito tenía su linda casita junto al camino. castigaba a éstas dándoles una gran paliza.

Querías robarme. atado con una cuerda. suspiraba el cerdito. ese hermoso jarrón de plata va a ser para mí. La ropa. Estás seguro de que es de plata? De plata maciza? . ya que has de saber que no hay ningún jarrón de plata. Pues mi querido amigo -exclamó alegremente el Zorro. y ya ves! Con mi jarrón era rico. asomando por la boca del pozo y riendo a más y mejor. además de ser ladrón. ladrón tonto. que lo menos que vale es un dineral. de plata. . el ladrón . . servía para sacar agua del pozo. y de lo difícil que te va a ser salir de ahí. pero no le encuentro.Como que pesaba veinte kilos! afirmó Cochinito Veinte kilos de plata que están en el fondo del pozo y del que ya no lo podré sacar.Preguntó. el cerdito ingenioso dejó castigado al Zorro ladrón. todo quedó depositado sobre el brocal del pozo. pero el robado vas a ser tú. Y. los zapatos. era muy tonto y empezó a despojarse sus vestidos para estar más libre de movimientos.Voy a buscar el jarrón. ya he llegado! Vamos a ver dónde está ese tesoro. El Zorro. Te acuerdas hacia qué lado se ha caído? . Se me ha caído al pozo y no puedo recuperarlo! Ay. lleno de codicia. Éste será el castigo de tu codicia y maldad. pero has resultado trasquilado. y una voz subió hasta Cochinito: Cerdito. Me lo dejó en herencia mi abuela. conteniendo la risa. que había tomado ya una decisión. Miro y remiro. Me río de ti. Ya estoy mirando pero no veo nada por aquí.le dijo al cerdito. porque me llevo tu ropa y el trabuco con el que atemorizabas a todos. Dé que te ríes? preguntó amoscado el Zorro. ni siquiera de hojalata. Y metiéndose muy decidido en el cubo que. Un jarrón de plata maciza.Sí amigo Zorro. el terrible trabuco. Viniste por lana. de esta suerte. se dejó caer por el agujero. Mira entonces por la izquierda dijo el cerdito. Poco después llegaba hasta el agua.Mira por la derecha -respondió Cochinito. por su codicia y maldad. infeliz de mí!. pero ahora soy más pobre que las ratas.

Estoy segura de poder ganarte una carrera -le dijo: ¿A mí? -preguntó. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera. Pues sí. . Confiada en su ligereza. empezó a correr. porque ante todos decía que era la más veloz. caracol. Se señaló cuál iba a ser el camino y la llegada. la serpiente se adelantó muchísimo. Una vez estuvo listo. Se detuvo al lado del camino y se sentó a descansar. la serpiente. a ti. constantemente se reía del lento caracol. comenzó la carrera entre grandes aplausos. el caracol se le ocurrió de pronto hacerle una rara apuesta a la liebre. muy divertida. sin parar.La serpiente y el caracol En el mundo de los animales vivía una serpiente muy orgullosa. pero. no corras tanto que te vas a cansar de ir tan de prisa! -decía la serpiente riéndose del caracol. la serpiente dejó partir al caracol y se quedó remoloneando. Todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. eso sí. La serpiente. la serpiente aprovechó para burlarse de ella una vez más. Un día. aceptó. Cuando el caracol pasó por su lado. Enseguida. corría veloz como el viento mientras el caracol iba despacio. asombrada. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lerda criatura! Luego. conversando entre ellas. -¡Miren al caracol! ¡Eh. Le dejó ventaja y nuevamente emprendió su veloz marcha. Por eso.

Mientras tanto. Confiada en su velocidad. Cuando la serpiente se despertó. el caracol había ganado la carrera. el caracol siguió caminando sin detenerse. a pesar de sus risas. la serpiente se tumbó bajo un árbol y ahí se quedó dormida. Aquel día fue muy triste para la serpinte y aprendió una lección que no olvidaría jamás: No hay que burlarse jamás de los demás. pero. el caracol siguió su camino hasta llegar a la meta. . corrió con todas sus fuerzas pero ya era demasiado tarde. También de esto debemos aprender que la pereza y el exceso de confianza pueden hacernos no alcanzar nuestros objetivos.Varias veces repitió lo mismo. y tan ligero como pudo. pasito a pasito.

Los tres cabritos Hace mucho tiempo había tres cabritos que solían pasar comer y no paraban de comer. ellos decidieron tomar distintos caminos para poder encontrar más rápido la comida pero no se dieron cuenta de las consecuencias que les pasarían si se separaban. hasta que un día se les acabo la comida y no sabían qué hacer entonces se pusieron a pensar por un rato y decidieron ir en busca de comida. porque cerca de ahí rondaba un cazador muy malo. .