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El mar

Viv contento en salgar: su paz, su tranquilidad, en ningn otro sitio he escuchado mejor a Chopin, en ocasiones interrumpido por el canto de los pjaros o por la voz estentrea de una vecina, pero disuelta por el encanto del nombre que grita: Marilyn, luego todo vuelve a la calma y la magia del artista continua. Donde vivo no ser del agrado de ojos contempladores de otros paisajes, por las calles rotas y aguas negras surcndolas, pero estas circunstancias aleja del ruido brutal producido por automviles y motocicletas, adems est el mar, camino maana y tarde por la larga y solitaria playa, ante m la inmensidad de aquel y el ancho cielo con sus bellos y cambiantes encendidos colores, entonces pienso leo Marini, t quieres ms el mar me dijo con dolor y el cristal de su voz se quebr, en Julio Flrez, ruge el mar y se encrespa y se agiganta, en Verlaine, la mer, la mer, en commenant toujours que segn el traductor francs es : el mar, el mar, siempre recomenzando. Atrs queda el cine, ah! El cine, la literatura abandonados por razones visuales, dos formas estticas que me ayudaron a soportar la existencia y ahora me queda el mar hermano mo.

Emiro Guerrero.