P. 1
Estudio sociolingüístico de la palabra “naco”

Estudio sociolingüístico de la palabra “naco”

4.5

|Views: 9.253|Likes:
Publicado porSandra Strikovsky
Abstract
The word “naco” is an example of a slang term whose definition doesn’t seem clear. Its meaning and use seem to depend on other social factors. In this study, questionnaires have been applied to speakers belonging to different generations, in order to find out if they perceive the word in the same way. The results reveal that the meaning varies depending on the age of the speaker, and that the tendency to perceive the term as insulting is based on generational difference too.

Resumen
La palabra naco es un ejemplo de un término del lenguaje coloquial cuya definición no parece clara. Su significado y uso parecen depender de otros factores sociales. En este trabajo se aplicaron cuestionarios a informantes de distintas generaciones a fin de averiguar si perciben la palabra de la misma manera. Los resultados revelan que el significado varía dependiendo de la edad de los informantes, y que la tendencia a percibir el término como ofensivo también es generacional.
Abstract
The word “naco” is an example of a slang term whose definition doesn’t seem clear. Its meaning and use seem to depend on other social factors. In this study, questionnaires have been applied to speakers belonging to different generations, in order to find out if they perceive the word in the same way. The results reveal that the meaning varies depending on the age of the speaker, and that the tendency to perceive the term as insulting is based on generational difference too.

Resumen
La palabra naco es un ejemplo de un término del lenguaje coloquial cuya definición no parece clara. Su significado y uso parecen depender de otros factores sociales. En este trabajo se aplicaron cuestionarios a informantes de distintas generaciones a fin de averiguar si perciben la palabra de la misma manera. Los resultados revelan que el significado varía dependiendo de la edad de los informantes, y que la tendencia a percibir el término como ofensivo también es generacional.

More info:

Published by: Sandra Strikovsky on May 11, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial No-derivs

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

07/13/2013

Estudio sociolingüístico de la palabra “naco”

Sandra Strikovsky

Resumen La palabra naco es un ejemplo de un término del lenguaje coloquial cuya definición no parece clara. Su significado y uso parecen depender de otros factores sociales. En este trabajo se aplicaron cuestionarios a informantes de distintas generaciones a fin de averiguar si perciben la palabra de la misma manera. Los resultados revelan que el significado varía dependiendo de la edad de los informantes, y que la tendencia a percibir el término como ofensivo también es generacional. Palabras clave: sociolingüística, semántica, polisemia, disfemismo, lenguaje coloquial

Abstract The word “naco” is an example of a slang term whose definition doesn’t seem clear. Its meaning and use seem to depend on other social factors. In this study, questionnaires have been applied to speakers belonging to different generations, in order to find out if they perceive the word in the same way. The results reveal that the meaning varies depending on the age of the speaker, and that the tendency to perceive the term as insulting is based on generational difference too. Key words: sociolinguistics, semantics, polysemy, dysphemism, slang

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

Introducción El término naco es una palabra polisémica y compleja que no parece bien definida ni delimitada. Basta con preguntar a nuestros amigos y conocidos qué entienden por la palabra para darnos cuenta de la diversidad de opiniones. Este trabajo tiene como objetivo hacer un primer acercamiento al significado de este vocablo tan exclusivo de la sociedad mexicana. A pesar de ser un tema de la semántica, la lexicografía y la pragmática, el fenómeno encuentra un nicho en la sociolingüística al interactuar con los valores culturales de una sociedad y las actitudes de sus hablantes. ‘Naco’ no es una palabra como cualquier otra, cuyo significado permanece relativamente estable para los hablantes. El significado, connotación y uso que los hablantes hacen de esta depende de varios factores como pueden ser la edad, el nivel de educación, la clase social, el sexo, etcétera. En esta investigación me propongo demostrar que aun cuando no haya consenso sobre la definición de la palabra naco, su significado sí varía de acuerdo con el grupo social al que pertenecen los hablantes. En particular, creo que la edad es una variable fundamental que influye en este cambio semántico. Asimismo considero que a pesar de la diversidad de opiniones sobre el término, hay un consenso en que la función de la palabra es disfemística, es decir, ofensiva. Resulta complejo hablar de este fenómeno ya que casi no hay bibliografía sobre el tema y tampoco se han hecho estudios al respecto. Por ello considero que esta investigación será de utilidad para futuros estudios.

Disfemismos y lenguaje coloquial El lenguaje como fenómeno social puede reflejar los valores y creencias de una sociedad. Los prejuicios contra cualquier minoría o grupo social que se siente desfavorecido o perseguido por razón de su sexo, etnia, clase, edad o cualquier otro factor, muy pronto se asoman en el lenguaje con términos peyorativos o con connotaciones negativas en los términos empleados para designarlos. Según Allan y Burridge, parece ser que todos los grupos humanos tienen en su lengua un término despectivo para al menos otro grupo con el que tienen contacto (2005: 66). Los autores australianos llaman en inglés a este tipo de disfemismos -IST dysphemisms (sexist, racist, speciesist, classist, ageist), los cuales funcionan como insultos.

2

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

Por disfemismo entenderé “una palabra o frase con connotaciones que son ofensivas ya sea acerca del denotatum y/o las personas a las que se dirige la expresión o que llegan a oírla” (Allan, 2004: 5). Un denotatum es el objeto al que los hablantes se refieren cuando usan la expresión lingüística. Denotación es la relación entre expresiones lingüísticas y objetos o acontecimiento en los mundos —no solamente el mundo en el que vivimos, sino cualquier mundo y época (histórica, de ficción, imaginada) de la que se puede hablar. Las connotaciones de una palabra o expresión más larga son efectos semánticos (matices de significado) que surgen del conocimiento enciclopédico sobre la denotación de la palabra y también de la experiencia, creencias, y prejuicios sobre los contextos en que la palabra se usa típicamente. El insulto dentro del continuo del discurso oral—discurso escrito, tiene cinco características: la oralidad, la ambigüedad, la inestabilidad, la gradación y la fijación (Colín, 2003: 37). Para efectos de esta investigación, únicamente profundizaremos en la ambigüedad y la inestabilidad. Según Colín (2003: 38), la ambigüedad es central y, citando a Casas (1999: 197), señala que esta se produce como resultado del uso que el hablante hace de la polisemia, situada en el plano formal de la expresión material. En cuanto a la inestabilidad, se puede decir que “las unidades léxicas y fraseológicas que actúan como insultos, entre ellas las llamadas malas palabras, tienen una naturaleza sincrónica dado que las acepciones expresan las experiencias y por tanto el uso por parte de un grupo. Además, no hay que olvidar que en el lenguaje coloquial, las connotaciones varían en la mente de un hablante particular, “ya que las palabras evocan asociaciones emotivas y cognitivas que se pierden de una denotación a otra” (Colín, 2003: 38-59).

En torno a la palabra “naco” Aunque la palabra naco está consignada en algunos diccionarios regionales de México, las definiciones parecen algo generales, escuetas, e incluso insuficientes. El Diccionario Usual en México define naco como un adjetivo coloquial y ofensivo que tiene dos acepciones: (1) que es indio o indígena de México; (2) que es ignorante y torpe, que carece de educación. En la misma línea, el Diccionario Breve de Mexicanismos registra: (Posiblemente de totonaco.) 1. Indio, indígena. || 2. De bajo nivel cultural, ignorante.

3

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

Resulta interesante la definición de Francisco Santamaría en su Diccionario de mejicanismos de 1959: 1. (Del otomí, naco, cuñado) m. En Tlaxcala, indio de calzones blancos. 2. En Guerrero llaman así a los indígenas nativos del Estado y, por extensión, al torpe, ignorante e iletrado. “Nacos llaman a los nativos y también a veces, en forma despectiva, a los impreparados, diciendo por ejemplo: ‘tú eres naco’, dando a entender impreparado, tonto”. Por último, aunque no es un diccionario, el fascinante glosario de voces y frases populares mexicanas de Jesús Flores y Escalante (2004) señala que naco es un “término despectivo usado por el mexicano. Ser naco es no estar ‘in’, en la onda. (...) // En otro sentido ser naco es ser indio. // Persona que viste de mal gusto”. Uno de los principales problemas que esta palabra presenta hoy en día es que su definición se ha ampliado con respecto a lo que significaba en un principio. Según Carlos Monsiváis, el término–aféresis de totonaco- empieza a circular a mediados de los años cincuenta, como referencia a lo que el mestizaje no disipa: los rasgos de origen indígena, el signo de la Raza de Bronce (1995: p. 170). Guillermo Bonfil Batalla también apunta al factor racista del término: “Lo naco designa también a lo indio, cualquier rasgo que recuerde la estirpe original de la sociedad y la cultura mexicana, cualquier dato que ponga en evidencia el mundo indio presente en las ciudades, queda conjurado con el calificativo de naco” (1990:89). La palabra naco encarna el sistema de exclusión que nos heredó la colonia y sus estructuras excluyentes. “Lo naco representa la exclusión y la introyección de la exclusión, al hacer propio el proceso de colonización y aplicarlo a los colonizados” (Mendoza Martínez, 2004). En este sentido, “el naco” estaría más cerca, racialmente, del indígena que del colonizador y el emigrante europeo. Pero naco no se reduce solamente a una cuestión racial, el término, claramente ofensivo y despectivo, tenía que ver con la clase social:
Si antes se les llamaba plebe, hoy se emplea otro término que ya alcanzó arraigo: son los nacos. La palabra de innegable contenido peyorativo, discriminador y racista, se aplica preferentemente al habitante urbano desindianizado, al que se le atribuyen gustos y actitudes que serían una grotesca imitación del comportamiento cosmopolita al que aspiran las élites, deformando hasta la caricatura por la incapacidad y la “falta de cultura” de la naquiza (Bonfil Batalla, 1990: 89).

4

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

En 1970 Monsiváis escribió que naco “dentro de este lenguaje de discriminación a la mexicana, equivale al proletario, lumpenproletariado, pobre, sudoroso, el pelo grasiento y el copete alto, el perfil de cabeza de Palenque, vestido a la moda de hace seis meses, vestido fuera de moda. Naco es los anteojos oscuros a la media noche, el acento golpeado, la herencia del peladito y el lépero, el diente de oro. Naco es el insulto que una clase dirige a otra”(1989: 120). Si bien el origen de la palabra tiene como raíz el estereotipo racial y como fondo la discriminación, para los hablantes de mi generación el término parece haber adquirido otro sentido. Eso se debe a que en los años ochenta, el comediante mexicano Luis de Alba popularizó la palabra y le cambió el significado cuando inventó su famoso personaje llamado el Pirrurris. El personaje era un joven muy rico con un corte de cabello similar al que usaban los Beatles en los primeros años que disfrutaba criticando a la clase media baja que tenía aires de grandeza, mal gusto y una manera de hablar particular. A este tipo de gente la llamaba despectivamente los nacos. El Pirrurris inclusive formalizó su crítica en un estudio del naco al que llamaba nacología y en el que el personaje aparecía sentado detrás de un escritorio explicándole a su audiencia “el naco del día” como si fuera un científico. Esto parece haber ampliado el alcance del término, el cual ya no se refería únicamente a los indígenas y a los más desfavorecidos, sino más bien a todo aquél que no fuera rico, o como él lo decía jocosamente “hijo de papi”. Si no fuera porque Luis de Alba lo hacía chistoso, el Pirrurris sería ofensivo. En su programa de televisión la palabra naco era un insulto y se la pasaba diciéndoles a todos “¡qué nacos son!” Dos décadas después el término sigue usándose, pero al parecer con otro significado y otra connotación. Veremos cómo es percibido por los hablantes. Metodología Se aplicaron cuestionarios a 25 hablantes de diferentes generaciones con el fin de averiguar si la edad influye en el significado que se tiene de la palabra. Para el diseño de las preguntas me basé en las definiciones de la palabra “naco” que aparecen en los diccionarios citados y en lo que han escrito algunos intelectuales, particularmente Monsiváis. Las preguntas 4, 5 y 6 responden a las motivaciones de esta investigación, ya que están basadas en lo que a mi juicio encierra el uso actual de la palabra. La última pregunta trata de

5

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

averiguar si la palabra es ofensiva o no para el informante, esto con el fin de confirmar si el término tiene una función disfemística para la mayoría de los hablantes. Dada la complejidad del término, las respuestas se ponderaron con una escala de mucho, poco o nada. Esto se hizo así, por un lado, para obligar al informante a reflexionar en su respuesta y evitar que contestara que sí o que no a todo por comodidad. Por otro lado, de este modo se permitió que los encuestados que tuvieran vergüenza de sus respuestas pudieran escudarse detrás de un “poco”. Al final del cuestionario hay una sección para que el informante haga comentarios. Esto se hizo con el fin de obtener datos que haya omitido y que puedan dar la pauta para futuras investigaciones. Desde luego, soy conciente de que este cuestionario reduce la complejidad del tema al excluir la importancia del “contexto” en el uso de la palabra naco. Sin embargo, para efectos de esta investigación la metodología propuesta resulta útil.

Resultados Después de aplicar los cuestionarios obtuve datos para tres rangos de edad y me fue posible confirmar la hipótesis de que la palabra significa más o menos lo mismo para personas que pertenecen a una misma generación.
18-25 años (6 informantes) Relacionas la palabra “naco” con: 1. Indígena o piel morena 2. Inculto o ignorante 3. No viste a la moda 4. Dice “haiga, dijistes, fuistes” 5. Irrespetuoso 6. Llamar la atención 0% 0% 50% 50% 50% 50% 83% 17% 50% 33% 17% 50% 50% 33% 0% 33% 0% 33% Nada Poco Mucho 26-34 años (11 informantes) Relacionas la palabra “naco” con: 1. Indígena o piel morena 2. Inculto o ignorante 3. No viste a la moda 4. Dice “haiga, dijistes, fuistes” 5. Irrespetuoso 6. Llamar la atención 0% 36% 9% 36% 91% 28% 64% 0% 36% 0% 36% 45% 64% 64% 0% 55% 0% 36% Nada Poco Mucho

6

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

45-54 años (8 informantes) Relacionas la palabra “naco” con: 1. Indígena o piel morena 2. Inculto o ignorante 3. No viste a la moda 4. Dice “haiga, dijistes, fuistes" 5. Irrespetuoso 6. Le gusta llamar la atención Nada Poco Mucho 38% 0% 88% 37% 12% 25% 62% 50% 12% 25% 0% 62% 0% 50% 0% 37% 88% 12%

Sobresale el hecho de que para los tres grupos, aunque en menor medida para el primero, lo que más se relacionó con la palabra fue “una persona que es maleducada e irrespetuosa con los demás”. Resulta muy revelador, ya que ningún diccionario regional consigna esta definición. Es interesante observar que aun cuando nadie relacionó “mucho” la palabra con un indígena o con una persona de piel morena, la mayoría de los informantes de 45-54 años contestaron “poco”. La respuesta se vio también en el grupo de 26-34 años, aunque con menor frecuencia y en el grupo de 18-25 solamente una persona contestó “poco” a esa pregunta. Esto se puede apreciar mejor en el siguiente gráfico:

100.00% 80.00% 60.00% 40.00% 20.00% 0.00% Nada Poco Mucho 18-25 26-34 45-54

Esa pregunta en particular nos parece relevante ya que como vimos la palabra “naco” se usaba originalmente para referirse peyorativamente a los indígenas. Los resultados sugieren que los hablantes que eran niños en los cincuenta y sesenta siguen relacionando el término con la cuestión racial. La elección de “poco” puede interpretarse de varias formas. Por un lado, puede ser que los informantes hayan tenido vergüenza de

7

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

contestar honestamente y se hayan escudado detrás del “poco”. Por otro lado, puede ser que los mismos hablantes no lo tengan muy claro. Un comerciante de 54 años dijo en los comentarios que cuando era pequeño un naco era un “chavo de Tepito y esos rumbos”, pero que ahora para los jóvenes es otra cosa. Aunque quizá la elección de “poco” también tenga que ver con la manera como está planteada la pregunta. Una informante de 32 años dijo que no relacionaba naco con un indígena, pero sí con una persona morena. Es evidente que habría que hacer más estudios si se pretende profundizar en ese asunto. En cuanto a la pregunta de si se considera que la palabra “naco” es ofensiva, los resultados también revelaron datos interesantes. Nuestra hipótesis era que aunque el significado variara según el grupo social, la función de la palabra sería la misma para todos los hablantes, es decir, disfemística. Sin embargo, para nuestra sorpresa, en esto también hubo variación de acuerdo con las generaciones de los encuestados. En ese caso, una vez más, la ponderación de las respuestas incrementó conforme incrementaba la edad de los hablantes:

¿Consideras que la palabra es ofensiva? 80.00% 60.00% 40.00% 20.00% 0.00% Nada Poco Mucho 18-25 26-34 45-54

Discusión

Llama la atención que mientras que ninguno de los hablantes de 26-34 ni 45-54 años consideró que la palabra fuera “nada” ofensiva, ninguno de la primera generación dijo que fuera “mucho”. La interpretación podría ser que la palabra está perdiendo esa connotación tan negativa que tenía en el origen y que quizás hasta se está volviendo más jocosa (¡un informante de la primera generación comentó que “el cuestionario estaba bien naco”!). Pero

8

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

tampoco hay que aventurarse en sacar conclusiones tan rápido. La razón podría deberse a otra cosa, a saber, el hecho de que la pregunta está planteada fuera de contexto. No olvidemos que las palabras ofensivas lo son dentro de un contexto dado. De hecho, varios informantes dijeron que contestaban “poco” porque dependía de la situación o de quién lo dijera y a quién. Una estudiante de 26 años dijo inclusive que ve “difícil expresarse abiertamente de una persona con ese apelativo, si se encuentra con desconocidos”, ya que frente a estos prefiere “guardarse sus opiniones discriminatorias”. Sin embargo, no deja de ser interesante, para los propósitos de esta investigación, que los hablantes que consideraron ofensiva la palabra en sí, es decir, fuera de contexto, pertenezcan a las generaciones más viejas. Aunque no nos esperábamos que las respuestas variarían dependiendo del sexo de los informantes, para nuestra sorpresa sí hubo una variación significativa. Esto lo podemos ver en la siguiente tabla que señala la frecuencia con la que contestaron los hombres y las mujeres a las preguntas (esta se obtuvo calculando la moda en nuestro rango de datos):

Pregunta I. Relacionas naco con: 1. Indígena o piel morena 2. Inculto o ignorante 3. No viste a la moda 4. Dice “haiga, dijistes, fuistes" 5. Irrespetuoso 6. Llama la atención II. La palabra es ofensiva

Frecuencia Mujeres Nada Poco Nada Mucho Mucho Mucho Poco Hombres Poco Mucho Nada Mucho Mucho Poco Mucho

Entre las mujeres, la tendencia fue a no relacionar la palabra con la cuestión racial, mientras que en los hombres la tendencia fue a relacionarla poco. Por otro lado, las mujeres tendieron a decir que naco es poco ofensivo mientras que los hombres tendieron a decir que es muy ofensivo. No sabemos si esto se debe a que los hombres realmente lo piensan, o a que las mujeres tengan más miramientos al responder. Nuevamente sería aventurado sacar conclusiones, sobre todo porque nuestra muestra no es representativa. Habría que llevar a cabo más investigaciones para comprobar si la palabra realmente cambia en significado y connotación de acuerdo con el sexo de la persona. 9

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

Conclusiones Hemos visto que en cuanto al significado de la palabra “naco” sí hay una variación de acuerdo con la edad (y con el sexo) del hablante, lo cual confirma la primera hipótesis de este trabajo. Hemos visto también que, contra lo esperado, la variación por edad también se da en la función de la palabra. Es decir, mientras que los hablantes pertenecientes a las generaciones más viejas consideran que la palabra es disfemística, los hablantes más jóvenes tienden a no considerarla ofensiva. Esto sugiere que tanto el significado como la connotación de la palabra han cambiado. Pero no hay que olvidar que el contexto es muy importante y que su ausencia en el cuestionario pudo haber afectado algunas respuestas. Como lo dije en un principio, este es un estudio preliminar cuya intención es hacer un primer acercamiento al fenómeno y averiguar cómo es percibido por diferentes grupos sociales. Los resultados que obtuve revelan datos muy interesantes que podrán usarse como base para otros trabajos que sí consideren el contexto y que, eventualmente, busquen la correlación con otros factores, como la clase social y el nivel de estudios de los hablantes.

Referencias bibliográficas

Allan, K. & K. Burridge (2005). Forbidden words: Taboo and the Censoring of Language. Cambridge: Cambridge University Press Allan, K. (2004) “Politeness, Orthophemism, Euphemism And Dysphemism”, Proceedings of the 2nd International Conference on New Directions in the Humanities in July 2004. Bonfil Batalla, G. (1990). México Profundo. Una civilización negada, México: Grijalbo. Colín, M. (2003). El insulto: estudio pragmático-textual y representación lexicográfica, Tesis de Doctorado, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona: Serie Tesis de l’IULA Flores y Escalante, J. (2004). Morralla del caló mexicano, México: Asociación Mexicana de Estudios Fonográficos, Segunda Edición. Gómez Silva, G. (2001). Diccionario breve de mexicanismos, México: FCE Lara, L.F. (1996). Diccionario usual de México, México: El Colegio de México

10

UNAM-MLA

Sandra Strikovsky

Mendoza Martínez, V. (2004). “Fenomenología crítica para el análisis del uso lingüístico de los actos de habla de exclusión: los nacos”, Razón y Palabra, No. 38, México: ITESM Recuperado en http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n38/vmendoza.html Monsiváis, C. (1989). Días de guardar, México: Biblioteca Era, 15º Impresión. ——————(1995). “Léperos y catrines, nacos y yupis”, Mitos mexicanos, Florescano Enrique (Ed.), México: Aguilar Santamaría, F. (1959). Diccionario de mejicanismos, México: Porrúa

11

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->