P. 1
Estadio Del Espejo

Estadio Del Espejo

|Views: 15|Likes:
Publicado porEdgar El Mudo

More info:

Published by: Edgar El Mudo on Jul 02, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/17/2014

pdf

text

original

Estadio del espejo: Representa un aspecto fundamental de la estructura de la subjetividad.

Describe la formación del Yo a través del proceso de identificación: el Yo es el resultado de identificarse con la propia imagen especular (se refiere al reflejo del propio cuerpo en el espejo, a la imagen de uno mismo que es simultáneamente uno mismo y otro).La clave de este fenómeno está en el carácter prematuro de la cría humana: a los seis meses, el bebé carece todavía de coordinación. No obstante, su sistema visual esta relativamente avanzado, lo que significa que puede reconocerse en el espejo antes de haber alcanzado el control de sus movimientos corporales. En el estadio del espejo el infante ve su reflejo en el espejo como una totalidad, como un todo/síntesis (gestalt), en contraste con la falta de coordinación del cuerpo real: este contraste es experimentado como una tensión agresiva entre la imagen especular y el cuerpo real, ya que la completad de la imagen parece amenazar al cuerpo con la desintegración y la fragmentación. La angustia provocada por esta sensación de fragmentación y como para resolver esta tensión agresiva, el sujeto se identifica con la imagen: esta identificación: esta identificación primaria con lo semejante es lo que da forma al Yo. El estadio del espejo demuestra que el Yo nace como una virtualidad, que es el producto del desconocimiento e indica el sitio donde el sujeto se aliena a si mismo. Lacan, de diferentes formas plantea que “el Yo es otro”, es decir que la imagen que el niño asume como propia, su Imago, constituye una unidad ilusoria porque proviene de Otro, es función del deseo de la madre. A la vez el niño ignora que “es otro” (función de desconocimiento). Por ello Lacan dice que el Yo está alienado, que su estructura es paranoica, que constituye una identidad enajenante(o armadura enajenante), una forma ortopédica, que se sitúa en una línea de ficción.
No solamente es un momento del desarrollo sino también es el momento en que nace el símbolo, la capacidad simbólica de la persona. El símbolo primario es el falo. al formar su imagen a partir de la imagen del otro (estadio del espejo) produce no sólo un sentimiento de perfección sino también cierta tensión por dicha alienación en el exterior de su cuerpo lo

cual produce cierta agresividad. Esto lleva a que Lacan concluya que el yo posee una configuración con características paranoicas: “La agresividad es la tendencia correlativa de un modo de identificación que llamamos narcisista y que determina la estructura formal del yo del hombre y del registro de entidades característico de su mundo” (Lacan, 1987:102) Lacan plantea que el ser humano se va a estructurar en la mirada del otro y que nosotros somos lo que somos porque fuimos mirados de una determinada manera fuimos tocados de otra manera y entendieron nuestro mensaje.

3 Etapas: - Júbilo ante el encuentro con el reflejo - “ “ Ante el encuentro con el idéntico - “ “ Ante la comunicación no verbal con la madre

Sobre el Otro: La primera tendría que ver con la teoría de la Prematuración La segunda es la Dependencia Yo ideal/ Ideal del Yo. El Yo Ideal alude a la imagen unificada en el espejo. Sería la imagen virtual, se origina en la imagen especular del estadio del espejo: es una promesa de síntesis futura hacia la cual tiende el yo, la ilusión de unidad que está en la base del yo. (Orden de lo imaginario). El Ideal del Yo, es el STE que opera como ideal, un plan internalizado de la ley, la guía que gobierna la posición del sujeto en el orden simbólico. (Orden de lo simbólico). La identificación imaginaria, esta acompañada por la mirada de la madre. Dicha mirada aporta algo del deseo de la madre. (Orden simbólico, lo simbólico atraviesa). Acompaña la identificación y por lo tanto hace a la formación del Yo. El yo no puede constituirse desde lo imaginario, solamente. (Pensarlo desde el esquema Lambda, lo simbólico atraviesa, mediante la línea en diagonal)

Bleichmar “En ese sentido el chico lee en los movimientos esbozados de la madre la satisfacción de sus necesidades. Por otro lado la madre le aporta al chico el lenguaje que le dice qué es lo que está pasando; le dice „tenés frío‟, „tenés hambre‟. No sólo la madre lee sus necesidades sino que le construye necesidades... Es el otro en tanto la madre le aporta el código, pero es el „otro en tanto es el „otro‟ imaginario, el semejante especular, con el cuál el chico se identifica y cree que ese otro es él” (Bleichmar, 1977:39). Es en este proceso dialéctico en el que el niño constituye su narcisismo primario en la imagen de un yo-ideal constituido por los significantes inscriptos por la madre sobre su cuerpo. Dichas inscripciones se realizan en un movimiento bascular en continua perpetuación y renovación en el desarrollo libidinal del sujeto. Esto implicaría una dialéctica en la que la imagen narcisística que el sujeto forma y proyecta en calidad de yo-ideal, es siempre renovada de acuerdo al deseo productor de la ley materna. De esta forma el niño reintegra y reasume sus deseos. En un tercer periodo (a partir de 1960) Lacan retoma la dialéctica del estadio del espejo, aunque esta vez concibiendo la imagen especular como imagen agujereada, incompleta, debido al carácter faltante y deseante del ser pulsional que es el otro. Dicho agujero en la imagen es, en el yo-ideal, el falo imaginario, objeto de la pulsión que jamás se nos muestra al desnudo, sino que se nos muestra revestido por las imágenes que el niño apropia en los procesos de identificación basculares que establece con la madre. Y recordemos que pese a que subjetivamente el niño siente ser el falo de la madre, la falta siempre esta ahí instalada, pues el yoideal nunca es el niño mismo, y el movimiento bascular es un movimiento en continua renovación identificatoria, y que no seria posible de no ser por un agujero donde esta situado el falo (objeto a), causa final de todo el proceso de narcisacion. “Por lo tanto el yo, el narcisismo, esta compuesto por un conjunto de imágenes investidas que circulan en derredor de una falta; se trata de un montaje en torno a un agujero. Este agujero real representa la causa del montaje del narcisismo, y las imágenes investidas permiten soportar a esta abertura” (Bleichmar, 1977:84) Esta falta o agujero es redoblado en el orden simbólico, pues el gran otro que es el lenguaje también se encuentra agujereado. Y es alrededor de esta falta o falo simbólico, que se consolidaran las identificaciones en torno al ideal del yo y que se desplegaran los

procesos propios del narcisismo secundario. Es en torno a esta incompletitud que el hombre se consolida como productor de cultura, como ser vivo insatisfecho que apunta siempre a una tarea inconclusa. Es el falo el que se encuentra como causa final en la cadena de significantes producida y a producir por el ser humano. Es el falo en tanto falo simbólico el que permite el movimiento de desarrollo de la cultura.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->