EL ANALISIS MULTIRREFERENCIAL

Jacques Ardoino

Jacques Ardoino es Profesor de la Universidad de Par´ ıs VIII. Este texto ha sido tomado de Ardoino J. et al. SCIENCES DE L’EDUCATION, SCIENCES MAJEURES. ACTES DE JOURNEES D’ETUDE TENUES A L’OCCASION DES 21 ANS DES SCIENCES DE L’EDUCATION.1 Issy-les-Moulineaux, EAP, Colecci´ on Recherches et Sciences de l’education, 1991, pp. 173-181. Es necesario comprender el an´ alisis multirreferencial como una lectura plural, bajo diferentes ´ angulos, de los objetos que quiere aprehender, en funci´ on de sistemas de referencias supuestamente distintos, no reductibles los unos a los otros. La educaci´ on, por ejemplo, definida como una funci´ on social global, asegurada y traducida por un cierto n´ umero de pr´ acticas, est´ a en relaci´ on, evidentemente, con el conjunto m´ as vasto de las ciencias del hombre y de la sociedad. Por consecuencia, desde el punto de vista del saber, le interesa tanto al psic´ ologo como al psic´ ologo social, al economista como al soci´ ologo, al fil´ osofo como al historiador, etc´ etera. En el plano de la acci´ on, se advierten m´ ultiples competencias necesarias tanto para la inteligencia pr´ actica como para la gesti´ on de situaciones concretas. S´ olo se puede esperar emprender seriamente el an´ alisis de tales pr´ acticas a partir del reconocimiento de su complejidad y, por consecuencia, de una comprensi´ on considerablemente retrabajada del status de su opacidad. En efecto, son estas u ´ltimas nociones, las que a trav´ es de los desarrollos de la antropolog´ ıa contempor´ anea (E. Morin), nos parecen las m´ as propias para fundar la legitimidad de un an´ alisis multirreferencial. Introducen justamente a otra epistemolog´ ıa, cuestionando particularmente, la idea com´ unmente admitida de que el proceso cient´ ıfico consiste necesariamente en el tr´ ansito de lo complejo a lo simple. Dicho de otra forma, la representaci´ on tradicional de la complejidad, poco diferenciada de la complicaci´ on y usualmente sin´ onimo de enredo o de confusi´ on, es aqu´ ella de un producto bruto, mal acabado, provisoriamente opaco pero destinado, por el esfuerzo del conocimiento, a una transparencia a´ un en devenir. As´ ı, tal o cual enfermedad, a´ un no controlada, incurable, el SIDA, por ejemplo, se considera, a fin de cuentas, por los investigadores que a ella se enfrentan, como si pudiera ser erradicada, a partir del momento en el que se habr´ a comprendido la g´ enesis y las condiciones de desarrollo. El proceso de las ciencias positivas recorta efectivamente lo real y “construye” literalmente los “hechos”, las “leyes” y las teor´ ıas. Su “apuesta” es siempre aqu´ ella de la descomposici´ on (es la etimolog´ ıa del t´ ermino “an´ alisis”), de la divisi´ on, de la investigaci´ on de elementos cada vez m´ as simples, cada vez m´ as fundamentales, cuya acumulaci´ on, m´ as aun que la combinaci´ on, da justamente las propiedades del conjunto. Hay que notar, de paso, que la representaci´ on del proceso cient´ ıfico en t´ erminos de afinamientos, si no es que de “reafinamientos”,2 progresivos, hasta encontrar lo simple, es concebido como esencial, porque lo elemental alcanza al fantasma de la pureza que se encuentra en todas las culturas. Mitos y religi´ on ubican la pureza o el estado de inocencia en los or´ ıgenes. Es el tema de la edad de oro o del para´ ıso perdido. Ahora, la “religi´ on de los hechos” conserva, de cierta manera, esta nostalgia en el coraz´ on mismo de su racionalidad. Para esta cosmogenia, Dios, que sabe todo, cre´ o inicialmente el mundo. En seguida, los hombres se interrogan. El descubrimiento, por su etimolog´ ıa propia, a´ un muy cerca del develamiento, supone precisamente la puesta al d´ ıa de alguna cosa “oculta”, all´ a, preexistente, a la cual s´ olo se puede acceder obstinadamente, parsimoniosamente, poco a poco, por fragmentos. En este andar de lo no conocido o de lo desconocido hacia lo conocido, del no saber hacia el saber, todo ocurre como si la empresa cient´ ıfica quisiera, por sus esclarecimientos, disipar la penumbra, a la imagen del ciclo perpetuamente renovado de una alternancia de los periodos diurnos y nocturnos. Las “luces” de nuestra civilizaci´ on se dan, as´ ı, a la tarea de combatir y de vencer a las tinieblas de la barbarie. Despu´ es de la aurora de nuestra historia, la finalidad del conocimiento se expresa a trav´ es de una dial´ ectica de lo invisible y de lo visible, de lo oculto y de lo develado, de la opacidad y de la transparencia.
1 Este texto fue publicado tambi´ en, en forma semejante, en Perspectives de l’analyse institutionnelle, bajo la direcci´ on de Hess R. y Savoye A. Par´ ıs, Klincksieck M´ eridiens, 1988. 2 Raffinages: idea de purificaci´ on y al mismo tiempo de adquirir un estado refinado.

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ya no hay coincidencia posible entre esta visi´ on de las cosas. naturalmente opaco y que tiene que ver. los mitos. Cierto. la doxa. en este universo. ilusi´ on. fuera del universo de la raz´ on. las aproximaciones hermen´ euticas. Se vuelve a encontrar. los fen´ omenos de recurrencia. una frontera u ´til entre la opini´ on com´ un. las creencias. Igualmente. ya establecida en el siglo pasado. el objeto de conocimiento se supon´ ıa fundamentalmente susceptible de transparencia cuando un trabajo conveniente del esp´ ıritu y un tratamiento de datos con metodolog´ ıas adecuadas. espacio. en “formalizar” y “modelizar”. del arte. de la poes´ ıa. establecer´ a. pol´ emico. en sus tiempos. y. del universo al que pertenece. de una funci´ on imaginaria“. conducen siempre a la evaporaci´ on. sino de la mirada en un sentido figurado. Dicho de otra forma. por ejemplo. las fenomenolog´ ıas. tambi´ en ahora. hay en s´ ı un poder de negaci´ on. reflejo. como E. entre ciencias de la explicaci´ on y ciencias de la ”comprehensi´ on”. despu´ es. generados y construidos en un efecto d’apr` es-coup de recurrencia. Cualesquiera que sean los determinismos que lo condicionan y puedan explicar sus modos de funcionamiento. Por esto. sin embargo. Morin ha intentado mostrar. entonces. Esto ser´ a aun m´ as verdadero en los procesos establecidos. estaban o bien consideradas como un estado solamente provisional del objeto. la inteligencia que supuestamente “atraviesan” m´ as o menos totalmente la cosa. todo producto. no podr´ an. por lo menos asegurados por una coherencia axiom´ atica. formas de conocimientos precient´ ıficos. o psicomecanicista cartesiano). es totalmente construible-deconstruible-reconstruible. son algo totalmente distinto de la explicaci´ on. la vista. le descargaban de las ilusiones sensibles. volumen. El creador. Notemos. cada uno por sus propios medios. Es la l´ ogica hipot´ etica-deductiva. En este sentido. la inteligibilidad de los fen´ omenos vivos consiste tambi´ en en reconstruir. destinado a ser reducido en elementos m´ as simples por el an´ alisis. pariente cercana aqu´ ı de la poeticidad (poiesis) es. La opacidad. Nosotros podr´ ıamos. efecto del propio juego de una combinatoria o de una axiom´ atica es transparente en este sentido del t´ ermino. al principio por los cibern´ eticos. “el esp´ ıritu”. sobre el que regresaremos m´ as adelante. Decir que aquello que es espec´ ıficamente humano es siempre. As´ ı. implicado y. M´ as generalmente a´ un. encontrar la ocasi´ on de confrontarse con los enunciados cient´ ıficos. etc´ etera. Este reconocimiento de la opacidad es. adquieren una importancia mucho mayor. por consecuencia. En este sentido. por el esp´ ıritu que conoce. un retorno a la magia de los or´ ıgenes). Adem´ as. a la desaparici´ on de las propiedades y de los caracteres. hablar de las ciencias de la implicaci´ on 2 . especialmente por Dilthey. de la novela o del discurso. al mismo tiempo. igual que de todo aquello que pod´ ıa venir a obstaculizarlo. Todo lo que pod´ ıa. sobre todo.Esta posici´ on anal´ ıtica “cl´ asica” basada en la hip´ otesis de una reducci´ on siempre posible de lo complejo a lo elemental. de lo heterog´ eneo a lo homog´ eneo. idealmente o ps´ ıquicamente. seg´ un el sentido corriente. es transparente. a veces. Aqu´ ı. esquematizar. para adaptarse. el psicoan´ alisis naciente. tanto o m´ as con una hermen´ eutica. la realidad humana y social. en s´ ıntesis. de contra-estrategia. plano. la idea que uno se hace de su funcionamiento supuesto. una m´ aquina. incluso transformarlos. la descomposici´ on abstracta o concreta (por ejemplo: la disecci´ on de un organismo vivo). Quedar´ an del orden de la filosof´ ıa. las sociolog´ ıas criticas. es necesario entender por transparencia m´ as que lo que puede estar abrazado por la mirada. La opacidad. quiz´ a. un objeto matem´ atico n´ umero. la conciencia. Ninguna reducci´ on de este tipo es leg´ ıtima cualquiera que fuese la nostalgia que a´ un se tenga de ella. retomada y utilizada. no se trata ya de la mirada tomada a la letra. efectivamente. pero este trabajo de an´ alisis y de s´ ıntesis. sin embargo. tambi´ en. a deformarlo. por los t´ ecnicos. totalmente descrito. para despu´ es ser deconstruido (descompuesto) y reconstruido id´ entico. que con el propio proceso explicativo. poner en juego lo imaginario se valoraba como humo. siempre m´ as o menos tributarias de la hip´ otesis de la eficacia propia de un inconsciente y. el reparador y el utilizador pueden conocerla casi totalmente. o los enunciados de saber que permiten una administraci´ on de la prueba. por la escuela hermen´ eutica alemana. esta representaci´ on del “objeto cient´ ıfico” y el fen´ omeno vivo o. que le da al menos. por m´ as compleja que sea. concebido. la complejidad. m´ as temporal e hist´ orico que espacial o extendido (en el sentido l´ ogico-matem´ atico. con todas sus propiedades. los m´ as espec´ ıficos y fundamentales del objeto de tales investigaciones: la vida. formas de reflexi´ on. resultado. de retroacci´ on. un recordatorio a las particularidades de la intimidad. funci´ on. a´ un racionales. aquello que puede ser construido. por consecuencia. a sobrecargarlo. la explicaci´ on y la elucidaci´ on. m´ as espec´ ıficamente a´ un. a pesar de la noci´ on de “caja negra” forjada. la comprensi´ on de estos determinismos y una cierta capacidad para actuar. En este sentido. la distinci´ on. es insistir sobre el car´ acter a la vez objetivo y subjetivo. que aqu´ ı. o bien abandonadas a los caos exteriores. el constructor. el signo de los roles y de las funciones de un aparato imaginario (sin aceptar. por mucho tiempo. en parte. definido o inspeccionado. m´ as generalmente a´ un.

Sin embargo. Debido a que esta capacidad “negatriz” es exclusiva de lo vivo. al privilegiar la regulaci´ on. una pr´ actica social. Por otra parte. La hip´ otesis de una pluralidad de “miradas” necesarias para permitir la comprehensi´ on de un objeto dado. que esa noci´ on se opone a la ambici´ on simplificadora. pueden referirse igualmente a la idea de “complementariedad”. termina. Digamos simplemente aqu´ ı. por otorgar a este objeto un elevado grado de desorden y de heterogeneidad que. Entonces.y de las ciencias de la explicaci´ on (sin ser de ninguna manera despreciable la funci´ on del pliegue adentro o afuera. de interdependencia. de provocar contraestrategias apropiadas. en la que su objeto-sujeto. esta imposibilidad de separar o descomponer los “constituyentes” de una realidad compleja no prohibe. que fundan eventualmente las propiedades cuasi hologr´ aficas. por la cual los fen´ omenos de relaciones. es entonces. la noci´ on de complejidad merecer´ ıa un muy amplio desarrollo para dejar de ser o de parecer la panacea. las dimensiones propias del sujeto. consciente o inconscientemente. en este sentido. Por un lado. Cuando. ) Es toda la cr´ ıtica de la forma del pensamiento disyuntivo y disciplinario la que marca a´ un nuestro conocimiento. Reconocer la complejidad como fundamental en una regi´ on del saber. se convierten en preeminentes para la inteligibilidad. de alteraci´ on. precisamente. a fortiori del hombre. como hipercomplejos. Entonces. de hecho. los caracteriza. es necesario hacer notar que se trata mucho m´ as. evita en parte este problema. por su lado. para hablar el lenguaje de los f´ ısicos o. esta u ´ltima. Sin embargo. al nivel del “campo” como del objeto. el reconocimiento o la distinci´ on efectuados por la inteligencia. sin esta multiplicidad de acercamientos. si se acepta no limitarse solamente a los comportamientos observables. Esta complejidad se da demasiado seguido a conocer como “multi” o “pluri” dimensionalidad. al mismo tiempo. en este caso. los conflictos y el status de legitimidad o de delincuencia. si se prefiere. postular el car´ acter “molar”. Para explicar brevemente la diferencia. Esto supone una visi´ on. hol´ ıstico. en este cambio de perspectiva. el hombre no es indiferente a las producciones de saber que le conciernen y ante las cuales reaccionar´ a. sobre el “patr´ on” de las ciencias exactas. Su comprensi´ on de las situaciones no es dial´ ectica. ´ el va a interferir permanentemente con los dispositivos de an´ alisis y de investigaci´ on que se le aplicar´ an. si no es que “objetivables” o a tomar en cuenta como inevitables. la figuraci´ on de disposiciones internas de la realidad estudiada en t´ erminos de conjuntos. pero pensados como complementarios. aun si se aproximan desde diversos puntos. jam´ as podr´ ıa ser totalmente eliminada del proceso cient´ ıfico. de la realidad estudiada y la imposibilidad de su reducci´ on por cortes. renunciar a querer encontrarla o reencontrarla despu´ es de un tratamiento homog´ eneo. en el seno de los cuales se inscriben los actores dotados de negatricidad. en s´ ı misma. en pocas palabras. de alguna manera. a la vez. en el marco de las ciencias. “sistem´ atica”. a la vez individual y colectivo. en el seno de las cuales se elaboran las diferentes “miradas” que pretenden dar cuenta cient´ ıficamente de las pr´ acticas sociales. La aproximaci´ on sist´ emica. por descomposici´ on en elementos m´ as simples. quedar´ ıa ininteligible. por otra parte. Pese a los numerosos intentos en el pasado. de recurrencia. Pero. Edgar Morin quiere especificar los fen´ omenos bioantroposociales. 3 . bien marcada por la ciencia cartesiana (dividir la dificultad. perturbando a su vez el funcionamiento. Estas dos nociones no deben ser confundidas. nos parece preferible hablar de multirreferencialidad. en el seno de tales conjuntos. se sabe que ahora ya no podemos conformar con el solo proceso “positivista”. para “calcarlas” m´ as o menos. en tanto que se trata de conjuntos pr´ acticos. hol´ ıstico y no lineal. de ninguna manera. a la vez. el gadget de moda que invocan demasiado f´ acilmente una gran cantidad de corrientes modernistas. . tanto una como la otra. Si se acepta que la investigaci´ on es. por ser esencialmente funcionalista. En la medida. de salud o de enfermedad. de normalidad o de anormalidad que se les confiere por el tratamiento eventual de las dificultades de funcionamiento que resulten. representaremos. . a este objeto como estratificado y demandante de diversos niveles de lectura. Reconocer y postular la complejidad de una realidad es. una estrategia de conocimiento. molares y no moleculares. hay. se da la representaci´ on de las diferencias de donde nacer´ an las oposiciones de intereses. siempre incompletos. de una totalizaci´ on en proceso (en el sentido sartreano del t´ ermino) que de una totalidad. Desde el punto de vista de la o de las miradas que intentan dar cuenta de esto. comprehensiva y hermen´ eutica de las cosas. en el caso que nos interesa. est´ an muy lejos de coincidir. es necesario saber que ese objetivo es siempre susceptible. as´ ı adjudicadas al objeto. por consecuencia. La intuici´ on de la complejidad en los antrop´ ologos y las representaciones propuestas por los modelos sist´ emicos. a partir de m´ etodos apropiados. sugerido por la etimolog´ ıa).

Otro ejemplo podr´ ıa ser buscado a´ un en la metodolog´ ıa de la intervenci´ on. lenguas sin confundirlas. en este campo.4 A´ un es necesario comprender aqu´ ı que para estas diferentes perspectivas hay lenguajes muy diferentes por su vocabulario. (psicol´ ogicos. viene a complementar muy u ´tilmente. ser´ a necesario esperar la puesta al d´ ıa de las adquisiciones de la psicosociolog´ ıa. Sin embargo. heterog´ eneos. podemos hablar de multi-dimensionalidad quedando en el interior de un universo perfectamente homog´ eneo (las dimensiones de una figura geom´ etrica. sin embargo. Para concretar esta problem´ atica hemos desarrollado un modelo de explicaci´ on de las pr´ acticas educativas. Un excelente an´ alisis organizacional puede perfectamente economizar e ignorar las dimensiones espec´ ıficamente institucionales. La reciprocidad no es. es igualmente plural. En fin. olfato. por ejemplo. la multifactorialidad jam´ as sobreentiende el reconocimiento de la heterogeneidad eventual de los diferentes factores. y si se quieren evitar las necedades de una din´ amica de grupo barata que enuncia seriamente que tomar la palabra en un grupo es hacer un acto de poder. m´ as all´ a de las teorizaciones del terreno. hablamos ya de realidades m´ as heterog´ eneas entre ellas pero que quedan sin embargo coordinadas. distinguiendo las “miradas” centradas en los individuos. Evidentemente. en el marco de las ciencias antroposociales que hacen un llamado. para que una elaboraci´ on te´ orica se haga posible. Por su parte. Si hablamos de dos “´ angulos complementarios” cuya suma da un ´ angulo recto. valdr´ ıa m´ as la pena efectuar una instrumentaci´ on de an´ alisis mucho m´ as fina. por el hecho mismo de la “indexicabilidad” 4 . los procesos de transferencia) y el poder. 3. A la inversa.oculta contenidos muy diferentes: 1. de un sistema explicativo u ´nico que perdura en nuestra cultura. por ejemplo). de hecho. “piloteadas: por un sistema nervioso central. ser´ a necesario a´ un distinguir entre una representaci´ on funcionalista. que requiere de una lectura psicol´ ogica. hasta psicoanal´ ıtica (las im´ agenes parentales.3 lo que de ninguna manera es la misma cosa. que en intentar articularlos o hasta conjugarlos. 2. Pag` es) para comprender determinadas interferencias de lo ps´ ıquico y de lo social en el funcionamiento de las grandes organizaciones modernas. Sin embargo. m´ as deliberadamente institucionalista. El trabajo de an´ alisis consiste menos en intentar homogeneizarlos. en gran parte. Cuando decimos que los diferentes “sentidos” (vista. hablados. Adem´ as. la complementariedad que evocamos es aqu´ ella de dos subconjuntos homog´ eneos el uno con respecto al otro. m´ as comprensible desde la mirada del soci´ ologo. corresponden a una lectura totalmente distinta. a rejas de lectura diferentes. todos estos diferentes aspectos interfieren. que son. las personas (perspectiva psicol´ ogica). psicosociales. las instituciones de referencia propios. su representaci´ on del objeto. verdadera. Sin embargo. la interdisciplinariedad evocadas e invocadas permanecen como promesas piadosas es. El an´ alisis propiamente institucional de un objeto social no es de ninguna manera pertinente en tanto que no se haya efectuado el an´ alisis organizacional correspondiente. el enfoque de los fen´ omenos de dominaci´ on que proponen los psicosoci´ ologos (M. Cuando queremos estudiar los fen´ omenos de poder en el campo educativo o fuera. en el grupo (perspectivas psicosociales). en las interacciones. y una representaci´ on m´ as pol´ ıtica. en las organizaciones. Mucho m´ as que una yuxtaposici´ on de “miradas” disciplinarias. su filosof´ ıa y. al precio de una reducci´ on inevitable. su sintaxis. cuando en realidad se trata de un problema de autorizaci´ on. tacto) son complementarios. Igualmente. lo que importa es no confundir la problem´ atica psicoarcaica de la autoridad. cuando queremos subrayar la importancia de perspectivas “complementaristas” para la comprensi´ on de los fen´ omenos. finalmente. la “complementariedad” es la de conjuntos profundamente o inclusive irreductiblemente. las interacciones de grupo y la dimensi´ on de leadership que conlleva. aunque sin confundirse con las aproximaciones m´ as cl´ asicas del poder. Si muy frecuentemente la pluridisciplinariedad. ´ esta es central en la perspectiva socioanal´ ıtica. a los sistemas de referencia. sociol´ ogicos). particularmente. Esta perspectiva supone evidentemente hacer el duelo de un “monismo”. la aproximaci´ on etnometodol´ ogica de las pr´ acticas sociales. mecanicista y energ´ etica del poder en el marco de una sociolog´ ıa de las organizaciones. porque cada una quiere conservar el uso de su propio lenguaje sin querer aprender y hablar aqu´ el de los otros. El “complementarismo” de G. en principio. En los l´ ımites de un an´ alisis factorial. Devereux es otra forma de multirreferencialidad. por ejemplo. de las empresas internacionales.

tan valiosa para Saint-Exup´ ery). 4 Cfr. forma de escucha destinada a la familiarizaci´ on de los intervinientes con las particularidades idexicales y simb´ olicas. la autorizaci´ on. hay que distinguir entre: Una multirreferencialidad comprehensiva. como lo se˜ nalamos arriba). Petite Biblioth` eque Payot. ejercida igualmente a nivel de las pr´ acticas. Dicho de otra manera. es la capacidad conquistada por la educaci´ on. m´ as interdisciplinaria y orientada hacia la producci´ on de saber. el an´ alisis ya no se define como tradicionalmente por su capacidad de recorte. et al. sino por sus propiedades de “comprehensi´ on”. va a jugar un rol muy importante. y. esto nos sugiere. 5 . a nivel del enfoque cl´ ınico.que reconoce. (De paso. L’intervention psychosociologique. cuando se puede demostrar que es insignificante en otros campos cient´ ıficos. Traducci´ on de PATRICIA DUCOING y revisi´ on de MONIQUE LANDERMANN. Aqu´ ı hay una dificultad para el pensamiento: la heterogeneidad evidente entre las multirreferencialidades comprehensivas e interpretativas. as´ ı como con las significaciones propias de los allant-de-soi. 1987. ligadas a la escucha. a las preocupaciones explicativas. L’intervention institutionnelle. de divisi´ on-reducci´ on en elementos m´ as simples. A partir de esto. Una multirreferencialidad explicativa. aqu´ ı. desarrollando as´ ı un proceso de “familiarizaci´ on cl´ ınica” (que sobre todo no hay que confundir con la “domesticaci´ on” del “Principito”. a pesar de todo. 1981. Y Dubost J. En efecto. retomando la etimolog´ ıa. en este sentido. a veces se abocar´ a a la comprehensi´ on de las situaciones. la escucha. de convertirse en su propio autor Depende esencialmente de una evoluci´ on de fondo psicoarcaico que condicionan las primeras representaciones de la autoridad. Presses Universitaires de France. En esta relaci´ on implicada al otro. puestos en marcha espont´ aneamente por sus colegas Una multirreferencialidad interpretativa. en una intencionalidad que se acerque. Par´ ıs. ella misma.T. sin que sea por familiarizaci´ on y de manera totalmente legitima. A veces el an´ alisis multirreferencial se abocar´ a a la comprensi´ on de los conceptos y de las nociones.5 formas triviales. N. Payot. de descomposici´ on. se requiere ser consciente de que la mayor parte de los trabajos sobre la educaci´ on tratan sobre las “pr´ acticas sociales” mucho m´ as que sobre los fen´ omenos o los hechos entendidos com´ unmente. De hecho. a partir de datos precedentes y que pretende un cierto tratamiento de este material a trav´ es de la comunicaci´ on. 5 Obvios. por un lado. un excelente ejemplo de la opacidad fundamental. en el sentido de autorizarse a s´ ı mismo para algo y no a alguien es m´ as com´ un solicitar autorizaci´ on a otro. de “acompa˜ namiento” de los fen´ omenos vivos y din´ amicos en los cuales se interesa. por la experiencia. N. referenciales heterog´ eneos exteriores) siempre ordenada con base en una especializaci´ on al menos ideal. al tomar en cuenta las dimensiones hist´ orico-temporales que la observaci´ on deja de lado. T. Par´ ıs. Mendel G. irreductible. 3 La autorizaci´ on se entiende. ordenadas seg´ un la temporalidad y la multirreferrencialidad explicativa (que supone.

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