EL ANALISIS MULTIRREFERENCIAL

Jacques Ardoino

Jacques Ardoino es Profesor de la Universidad de Par´ ıs VIII. Este texto ha sido tomado de Ardoino J. et al. SCIENCES DE L’EDUCATION, SCIENCES MAJEURES. ACTES DE JOURNEES D’ETUDE TENUES A L’OCCASION DES 21 ANS DES SCIENCES DE L’EDUCATION.1 Issy-les-Moulineaux, EAP, Colecci´ on Recherches et Sciences de l’education, 1991, pp. 173-181. Es necesario comprender el an´ alisis multirreferencial como una lectura plural, bajo diferentes ´ angulos, de los objetos que quiere aprehender, en funci´ on de sistemas de referencias supuestamente distintos, no reductibles los unos a los otros. La educaci´ on, por ejemplo, definida como una funci´ on social global, asegurada y traducida por un cierto n´ umero de pr´ acticas, est´ a en relaci´ on, evidentemente, con el conjunto m´ as vasto de las ciencias del hombre y de la sociedad. Por consecuencia, desde el punto de vista del saber, le interesa tanto al psic´ ologo como al psic´ ologo social, al economista como al soci´ ologo, al fil´ osofo como al historiador, etc´ etera. En el plano de la acci´ on, se advierten m´ ultiples competencias necesarias tanto para la inteligencia pr´ actica como para la gesti´ on de situaciones concretas. S´ olo se puede esperar emprender seriamente el an´ alisis de tales pr´ acticas a partir del reconocimiento de su complejidad y, por consecuencia, de una comprensi´ on considerablemente retrabajada del status de su opacidad. En efecto, son estas u ´ltimas nociones, las que a trav´ es de los desarrollos de la antropolog´ ıa contempor´ anea (E. Morin), nos parecen las m´ as propias para fundar la legitimidad de un an´ alisis multirreferencial. Introducen justamente a otra epistemolog´ ıa, cuestionando particularmente, la idea com´ unmente admitida de que el proceso cient´ ıfico consiste necesariamente en el tr´ ansito de lo complejo a lo simple. Dicho de otra forma, la representaci´ on tradicional de la complejidad, poco diferenciada de la complicaci´ on y usualmente sin´ onimo de enredo o de confusi´ on, es aqu´ ella de un producto bruto, mal acabado, provisoriamente opaco pero destinado, por el esfuerzo del conocimiento, a una transparencia a´ un en devenir. As´ ı, tal o cual enfermedad, a´ un no controlada, incurable, el SIDA, por ejemplo, se considera, a fin de cuentas, por los investigadores que a ella se enfrentan, como si pudiera ser erradicada, a partir del momento en el que se habr´ a comprendido la g´ enesis y las condiciones de desarrollo. El proceso de las ciencias positivas recorta efectivamente lo real y “construye” literalmente los “hechos”, las “leyes” y las teor´ ıas. Su “apuesta” es siempre aqu´ ella de la descomposici´ on (es la etimolog´ ıa del t´ ermino “an´ alisis”), de la divisi´ on, de la investigaci´ on de elementos cada vez m´ as simples, cada vez m´ as fundamentales, cuya acumulaci´ on, m´ as aun que la combinaci´ on, da justamente las propiedades del conjunto. Hay que notar, de paso, que la representaci´ on del proceso cient´ ıfico en t´ erminos de afinamientos, si no es que de “reafinamientos”,2 progresivos, hasta encontrar lo simple, es concebido como esencial, porque lo elemental alcanza al fantasma de la pureza que se encuentra en todas las culturas. Mitos y religi´ on ubican la pureza o el estado de inocencia en los or´ ıgenes. Es el tema de la edad de oro o del para´ ıso perdido. Ahora, la “religi´ on de los hechos” conserva, de cierta manera, esta nostalgia en el coraz´ on mismo de su racionalidad. Para esta cosmogenia, Dios, que sabe todo, cre´ o inicialmente el mundo. En seguida, los hombres se interrogan. El descubrimiento, por su etimolog´ ıa propia, a´ un muy cerca del develamiento, supone precisamente la puesta al d´ ıa de alguna cosa “oculta”, all´ a, preexistente, a la cual s´ olo se puede acceder obstinadamente, parsimoniosamente, poco a poco, por fragmentos. En este andar de lo no conocido o de lo desconocido hacia lo conocido, del no saber hacia el saber, todo ocurre como si la empresa cient´ ıfica quisiera, por sus esclarecimientos, disipar la penumbra, a la imagen del ciclo perpetuamente renovado de una alternancia de los periodos diurnos y nocturnos. Las “luces” de nuestra civilizaci´ on se dan, as´ ı, a la tarea de combatir y de vencer a las tinieblas de la barbarie. Despu´ es de la aurora de nuestra historia, la finalidad del conocimiento se expresa a trav´ es de una dial´ ectica de lo invisible y de lo visible, de lo oculto y de lo develado, de la opacidad y de la transparencia.
1 Este texto fue publicado tambi´ en, en forma semejante, en Perspectives de l’analyse institutionnelle, bajo la direcci´ on de Hess R. y Savoye A. Par´ ıs, Klincksieck M´ eridiens, 1988. 2 Raffinages: idea de purificaci´ on y al mismo tiempo de adquirir un estado refinado.

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sobre todo. no se trata ya de la mirada tomada a la letra. que aqu´ ı. Decir que aquello que es espec´ ıficamente humano es siempre. al principio por los cibern´ eticos. siempre m´ as o menos tributarias de la hip´ otesis de la eficacia propia de un inconsciente y. Este reconocimiento de la opacidad es. por el esp´ ıritu que conoce. En este sentido. por mucho tiempo. m´ as temporal e hist´ orico que espacial o extendido (en el sentido l´ ogico-matem´ atico. Morin ha intentado mostrar. de retroacci´ on. de la novela o del discurso. el signo de los roles y de las funciones de un aparato imaginario (sin aceptar. especialmente por Dilthey. entonces. ya establecida en el siglo pasado. la vista. resultado. ilusi´ on. estaban o bien consideradas como un estado solamente provisional del objeto. las aproximaciones hermen´ euticas. quiz´ a. del universo al que pertenece. pero este trabajo de an´ alisis y de s´ ıntesis. una m´ aquina. hablar de las ciencias de la implicaci´ on 2 . esta representaci´ on del “objeto cient´ ıfico” y el fen´ omeno vivo o. igual que de todo aquello que pod´ ıa venir a obstaculizarlo. sin embargo. que le da al menos. es necesario entender por transparencia m´ as que lo que puede estar abrazado por la mirada. a deformarlo. La opacidad. que con el propio proceso explicativo. con todas sus propiedades. del arte. La opacidad. o bien abandonadas a los caos exteriores. Notemos. En este sentido. en sus tiempos. la conciencia. a sobrecargarlo. por m´ as compleja que sea. pariente cercana aqu´ ı de la poeticidad (poiesis) es. al mismo tiempo. o los enunciados de saber que permiten una administraci´ on de la prueba. Esto ser´ a aun m´ as verdadero en los procesos establecidos. formas de conocimientos precient´ ıficos. la distinci´ on. la descomposici´ on abstracta o concreta (por ejemplo: la disecci´ on de un organismo vivo). efecto del propio juego de una combinatoria o de una axiom´ atica es transparente en este sentido del t´ ermino. Ninguna reducci´ on de este tipo es leg´ ıtima cualquiera que fuese la nostalgia que a´ un se tenga de ella. los mitos. concebido. seg´ un el sentido corriente. m´ as generalmente a´ un. un objeto matem´ atico n´ umero. el psicoan´ alisis naciente. un recordatorio a las particularidades de la intimidad. por lo menos asegurados por una coherencia axiom´ atica. espacio. hay en s´ ı un poder de negaci´ on. sin embargo. la doxa. cada uno por sus propios medios. totalmente descrito. a veces. por los t´ ecnicos. la explicaci´ on y la elucidaci´ on. Nosotros podr´ ıamos. pol´ emico. la complejidad. Cualesquiera que sean los determinismos que lo condicionan y puedan explicar sus modos de funcionamiento. es insistir sobre el car´ acter a la vez objetivo y subjetivo. plano. ya no hay coincidencia posible entre esta visi´ on de las cosas. formas de reflexi´ on. para despu´ es ser deconstruido (descompuesto) y reconstruido id´ entico. sino de la mirada en un sentido figurado. tambi´ en ahora. M´ as generalmente a´ un. la inteligibilidad de los fen´ omenos vivos consiste tambi´ en en reconstruir. de lo heterog´ eneo a lo homog´ eneo. m´ as espec´ ıficamente a´ un. para adaptarse. todo producto. conducen siempre a la evaporaci´ on. en “formalizar” y “modelizar”. volumen. en s´ ıntesis. generados y construidos en un efecto d’apr` es-coup de recurrencia. retomada y utilizada. la comprensi´ on de estos determinismos y una cierta capacidad para actuar. un retorno a la magia de los or´ ıgenes). por consecuencia. el reparador y el utilizador pueden conocerla casi totalmente. naturalmente opaco y que tiene que ver. en parte. las fenomenolog´ ıas. una frontera u ´til entre la opini´ on com´ un. Cierto. incluso transformarlos. la inteligencia que supuestamente “atraviesan” m´ as o menos totalmente la cosa. Adem´ as. reflejo. las creencias. a´ un racionales. entre ciencias de la explicaci´ on y ciencias de la ”comprehensi´ on”. “el esp´ ıritu”. implicado y. y. Todo lo que pod´ ıa. o psicomecanicista cartesiano). le descargaban de las ilusiones sensibles. la idea que uno se hace de su funcionamiento supuesto. la realidad humana y social. sobre el que regresaremos m´ as adelante. Se vuelve a encontrar. las sociolog´ ıas criticas. de una funci´ on imaginaria“. tambi´ en. tanto o m´ as con una hermen´ eutica. no podr´ an. a la desaparici´ on de las propiedades y de los caracteres. As´ ı. Quedar´ an del orden de la filosof´ ıa. establecer´ a. como E. encontrar la ocasi´ on de confrontarse con los enunciados cient´ ıficos. los fen´ omenos de recurrencia. en este universo. de la poes´ ıa. es totalmente construible-deconstruible-reconstruible. fuera del universo de la raz´ on. idealmente o ps´ ıquicamente. despu´ es. etc´ etera. destinado a ser reducido en elementos m´ as simples por el an´ alisis. son algo totalmente distinto de la explicaci´ on. a pesar de la noci´ on de “caja negra” forjada. de contra-estrategia. el constructor. Dicho de otra forma. por ejemplo. Aqu´ ı. Igualmente. el objeto de conocimiento se supon´ ıa fundamentalmente susceptible de transparencia cuando un trabajo conveniente del esp´ ıritu y un tratamiento de datos con metodolog´ ıas adecuadas. funci´ on. efectivamente. por consecuencia. poner en juego lo imaginario se valoraba como humo. El creador.Esta posici´ on anal´ ıtica “cl´ asica” basada en la hip´ otesis de una reducci´ on siempre posible de lo complejo a lo elemental. es transparente. Es la l´ ogica hipot´ etica-deductiva. esquematizar. por la escuela hermen´ eutica alemana. Por esto. definido o inspeccionado. aquello que puede ser construido. los m´ as espec´ ıficos y fundamentales del objeto de tales investigaciones: la vida. adquieren una importancia mucho mayor. En este sentido.

que fundan eventualmente las propiedades cuasi hologr´ aficas. para “calcarlas” m´ as o menos. de alguna manera. molares y no moleculares. se sabe que ahora ya no podemos conformar con el solo proceso “positivista”. as´ ı adjudicadas al objeto. Desde el punto de vista de la o de las miradas que intentan dar cuenta de esto. los caracteriza. La aproximaci´ on sist´ emica. a partir de m´ etodos apropiados. la noci´ on de complejidad merecer´ ıa un muy amplio desarrollo para dejar de ser o de parecer la panacea. Debido a que esta capacidad “negatriz” es exclusiva de lo vivo. por la cual los fen´ omenos de relaciones. Esta complejidad se da demasiado seguido a conocer como “multi” o “pluri” dimensionalidad. en s´ ı misma. ´ el va a interferir permanentemente con los dispositivos de an´ alisis y de investigaci´ on que se le aplicar´ an. aun si se aproximan desde diversos puntos. de una totalizaci´ on en proceso (en el sentido sartreano del t´ ermino) que de una totalidad. por consecuencia. Estas dos nociones no deben ser confundidas. por su lado. en la que su objeto-sujeto. a la vez. de hecho. En la medida. en el seno de las cuales se elaboran las diferentes “miradas” que pretenden dar cuenta cient´ ıficamente de las pr´ acticas sociales. consciente o inconscientemente. en el seno de los cuales se inscriben los actores dotados de negatricidad. en pocas palabras. los conflictos y el status de legitimidad o de delincuencia. una pr´ actica social.y de las ciencias de la explicaci´ on (sin ser de ninguna manera despreciable la funci´ on del pliegue adentro o afuera. renunciar a querer encontrarla o reencontrarla despu´ es de un tratamiento homog´ eneo. de provocar contraestrategias apropiadas. esta imposibilidad de separar o descomponer los “constituyentes” de una realidad compleja no prohibe. por ser esencialmente funcionalista. “sistem´ atica”. si se prefiere. a la vez individual y colectivo. sobre el “patr´ on” de las ciencias exactas. las dimensiones propias del sujeto. para hablar el lenguaje de los f´ ısicos o. Reconocer y postular la complejidad de una realidad es. hol´ ıstico y no lineal. Edgar Morin quiere especificar los fen´ omenos bioantroposociales. tanto una como la otra. Sin embargo. . Sin embargo. en tanto que se trata de conjuntos pr´ acticos. ) Es toda la cr´ ıtica de la forma del pensamiento disyuntivo y disciplinario la que marca a´ un nuestro conocimiento. Pese a los numerosos intentos en el pasado. pueden referirse igualmente a la idea de “complementariedad”. una estrategia de conocimiento. si no es que “objetivables” o a tomar en cuenta como inevitables. sin esta multiplicidad de acercamientos. jam´ as podr´ ıa ser totalmente eliminada del proceso cient´ ıfico. Por otra parte. por otorgar a este objeto un elevado grado de desorden y de heterogeneidad que. al nivel del “campo” como del objeto. precisamente. por descomposici´ on en elementos m´ as simples. nos parece preferible hablar de multirreferencialidad. Digamos simplemente aqu´ ı. en este caso. postular el car´ acter “molar”. de normalidad o de anormalidad que se les confiere por el tratamiento eventual de las dificultades de funcionamiento que resulten. Reconocer la complejidad como fundamental en una regi´ on del saber. Por un lado. de recurrencia. al mismo tiempo. comprehensiva y hermen´ eutica de las cosas. el gadget de moda que invocan demasiado f´ acilmente una gran cantidad de corrientes modernistas. Su comprensi´ on de las situaciones no es dial´ ectica. Entonces. de ninguna manera. sugerido por la etimolog´ ıa). evita en parte este problema. Cuando. si se acepta no limitarse solamente a los comportamientos observables. de alteraci´ on. en este sentido. perturbando a su vez el funcionamiento. en el marco de las ciencias. en el caso que nos interesa. La intuici´ on de la complejidad en los antrop´ ologos y las representaciones propuestas por los modelos sist´ emicos. es necesario hacer notar que se trata mucho m´ as. la figuraci´ on de disposiciones internas de la realidad estudiada en t´ erminos de conjuntos. Esto supone una visi´ on. Para explicar brevemente la diferencia. representaremos. es entonces. termina. Pero. se da la representaci´ on de las diferencias de donde nacer´ an las oposiciones de intereses. como hipercomplejos. . de interdependencia. por otra parte. est´ an muy lejos de coincidir. La hip´ otesis de una pluralidad de “miradas” necesarias para permitir la comprehensi´ on de un objeto dado. es necesario saber que ese objetivo es siempre susceptible. de salud o de enfermedad. Si se acepta que la investigaci´ on es. 3 . al privilegiar la regulaci´ on. a este objeto como estratificado y demandante de diversos niveles de lectura. siempre incompletos. que esa noci´ on se opone a la ambici´ on simplificadora. el hombre no es indiferente a las producciones de saber que le conciernen y ante las cuales reaccionar´ a. hay. hol´ ıstico. Entonces. a la vez. en el seno de tales conjuntos. quedar´ ıa ininteligible. se convierten en preeminentes para la inteligibilidad. en este cambio de perspectiva. bien marcada por la ciencia cartesiana (dividir la dificultad. esta u ´ltima. pero pensados como complementarios. a fortiori del hombre. de la realidad estudiada y la imposibilidad de su reducci´ on por cortes. el reconocimiento o la distinci´ on efectuados por la inteligencia.

Mucho m´ as que una yuxtaposici´ on de “miradas” disciplinarias. Si muy frecuentemente la pluridisciplinariedad. Sin embargo. en las organizaciones. todos estos diferentes aspectos interfieren. porque cada una quiere conservar el uso de su propio lenguaje sin querer aprender y hablar aqu´ el de los otros. que en intentar articularlos o hasta conjugarlos. m´ as deliberadamente institucionalista. a los sistemas de referencia. por el hecho mismo de la “indexicabilidad” 4 . que requiere de una lectura psicol´ ogica. Un excelente an´ alisis organizacional puede perfectamente economizar e ignorar las dimensiones espec´ ıficamente institucionales. la interdisciplinariedad evocadas e invocadas permanecen como promesas piadosas es. A la inversa. cuando en realidad se trata de un problema de autorizaci´ on. psicosociales. su filosof´ ıa y. En fin. su representaci´ on del objeto. distinguiendo las “miradas” centradas en los individuos. por ejemplo. la multifactorialidad jam´ as sobreentiende el reconocimiento de la heterogeneidad eventual de los diferentes factores. finalmente. sin embargo. viene a complementar muy u ´tilmente. En los l´ ımites de un an´ alisis factorial. la “complementariedad” es la de conjuntos profundamente o inclusive irreductiblemente. (psicol´ ogicos. cuando queremos subrayar la importancia de perspectivas “complementaristas” para la comprensi´ on de los fen´ omenos. y si se quieren evitar las necedades de una din´ amica de grupo barata que enuncia seriamente que tomar la palabra en un grupo es hacer un acto de poder. el enfoque de los fen´ omenos de dominaci´ on que proponen los psicosoci´ ologos (M. Para concretar esta problem´ atica hemos desarrollado un modelo de explicaci´ on de las pr´ acticas educativas. en el marco de las ciencias antroposociales que hacen un llamado. Evidentemente. ser´ a necesario esperar la puesta al d´ ıa de las adquisiciones de la psicosociolog´ ıa. las personas (perspectiva psicol´ ogica). Cuando queremos estudiar los fen´ omenos de poder en el campo educativo o fuera. hablamos ya de realidades m´ as heterog´ eneas entre ellas pero que quedan sin embargo coordinadas. las instituciones de referencia propios. olfato. verdadera. es igualmente plural. m´ as all´ a de las teorizaciones del terreno. hasta psicoanal´ ıtica (las im´ agenes parentales. de hecho. los procesos de transferencia) y el poder.oculta contenidos muy diferentes: 1. Sin embargo. que son. de un sistema explicativo u ´nico que perdura en nuestra cultura. Pag` es) para comprender determinadas interferencias de lo ps´ ıquico y de lo social en el funcionamiento de las grandes organizaciones modernas. lo que importa es no confundir la problem´ atica psicoarcaica de la autoridad. El trabajo de an´ alisis consiste menos en intentar homogeneizarlos. “piloteadas: por un sistema nervioso central. ser´ a necesario a´ un distinguir entre una representaci´ on funcionalista. en las interacciones. Si hablamos de dos “´ angulos complementarios” cuya suma da un ´ angulo recto. valdr´ ıa m´ as la pena efectuar una instrumentaci´ on de an´ alisis mucho m´ as fina. para que una elaboraci´ on te´ orica se haga posible. podemos hablar de multi-dimensionalidad quedando en el interior de un universo perfectamente homog´ eneo (las dimensiones de una figura geom´ etrica.3 lo que de ninguna manera es la misma cosa. por ejemplo). por ejemplo. heterog´ eneos. en principio. El “complementarismo” de G. hablados. Sin embargo. ´ esta es central en la perspectiva socioanal´ ıtica. en este campo. las interacciones de grupo y la dimensi´ on de leadership que conlleva. su sintaxis. Devereux es otra forma de multirreferencialidad. m´ as comprensible desde la mirada del soci´ ologo. tacto) son complementarios. mecanicista y energ´ etica del poder en el marco de una sociolog´ ıa de las organizaciones. de las empresas internacionales. La reciprocidad no es. 3. Por su parte. Esta perspectiva supone evidentemente hacer el duelo de un “monismo”. a rejas de lectura diferentes. aunque sin confundirse con las aproximaciones m´ as cl´ asicas del poder. El an´ alisis propiamente institucional de un objeto social no es de ninguna manera pertinente en tanto que no se haya efectuado el an´ alisis organizacional correspondiente. 2. particularmente. y una representaci´ on m´ as pol´ ıtica. la complementariedad que evocamos es aqu´ ella de dos subconjuntos homog´ eneos el uno con respecto al otro.4 A´ un es necesario comprender aqu´ ı que para estas diferentes perspectivas hay lenguajes muy diferentes por su vocabulario. Igualmente. lenguas sin confundirlas. Cuando decimos que los diferentes “sentidos” (vista. sociol´ ogicos). corresponden a una lectura totalmente distinta. la aproximaci´ on etnometodol´ ogica de las pr´ acticas sociales. Adem´ as. en gran parte. en el grupo (perspectivas psicosociales). al precio de una reducci´ on inevitable. Otro ejemplo podr´ ıa ser buscado a´ un en la metodolog´ ıa de la intervenci´ on.

Payot. ligadas a la escucha. Mendel G. as´ ı como con las significaciones propias de los allant-de-soi. En esta relaci´ on implicada al otro. al tomar en cuenta las dimensiones hist´ orico-temporales que la observaci´ on deja de lado. A veces el an´ alisis multirreferencial se abocar´ a a la comprensi´ on de los conceptos y de las nociones. a partir de datos precedentes y que pretende un cierto tratamiento de este material a trav´ es de la comunicaci´ on. ejercida igualmente a nivel de las pr´ acticas. (De paso. se requiere ser consciente de que la mayor parte de los trabajos sobre la educaci´ on tratan sobre las “pr´ acticas sociales” mucho m´ as que sobre los fen´ omenos o los hechos entendidos com´ unmente. de convertirse en su propio autor Depende esencialmente de una evoluci´ on de fondo psicoarcaico que condicionan las primeras representaciones de la autoridad. m´ as interdisciplinaria y orientada hacia la producci´ on de saber. la escucha. L’intervention psychosociologique. et al. Petite Biblioth` eque Payot. tan valiosa para Saint-Exup´ ery). sino por sus propiedades de “comprehensi´ on”. en una intencionalidad que se acerque. va a jugar un rol muy importante. aqu´ ı. En efecto. de divisi´ on-reducci´ on en elementos m´ as simples. 5 . a nivel del enfoque cl´ ınico. como lo se˜ nalamos arriba). forma de escucha destinada a la familiarizaci´ on de los intervinientes con las particularidades idexicales y simb´ olicas. por la experiencia. el an´ alisis ya no se define como tradicionalmente por su capacidad de recorte. Par´ ıs. en este sentido. a las preocupaciones explicativas. esto nos sugiere. irreductible. Par´ ıs. N. referenciales heterog´ eneos exteriores) siempre ordenada con base en una especializaci´ on al menos ideal. 3 La autorizaci´ on se entiende. de “acompa˜ namiento” de los fen´ omenos vivos y din´ amicos en los cuales se interesa. cuando se puede demostrar que es insignificante en otros campos cient´ ıficos. Traducci´ on de PATRICIA DUCOING y revisi´ on de MONIQUE LANDERMANN. A partir de esto. por un lado. sin que sea por familiarizaci´ on y de manera totalmente legitima.que reconoce. Presses Universitaires de France. N. un excelente ejemplo de la opacidad fundamental. de descomposici´ on. Una multirreferencialidad explicativa. a veces se abocar´ a a la comprehensi´ on de las situaciones. hay que distinguir entre: Una multirreferencialidad comprehensiva. la autorizaci´ on. 4 Cfr. retomando la etimolog´ ıa. ella misma. ordenadas seg´ un la temporalidad y la multirreferrencialidad explicativa (que supone. puestos en marcha espont´ aneamente por sus colegas Una multirreferencialidad interpretativa. es la capacidad conquistada por la educaci´ on. desarrollando as´ ı un proceso de “familiarizaci´ on cl´ ınica” (que sobre todo no hay que confundir con la “domesticaci´ on” del “Principito”. y. 5 Obvios. 1981.T. Y Dubost J. Dicho de otra manera. De hecho. T.5 formas triviales. Aqu´ ı hay una dificultad para el pensamiento: la heterogeneidad evidente entre las multirreferencialidades comprehensivas e interpretativas. a pesar de todo. en el sentido de autorizarse a s´ ı mismo para algo y no a alguien es m´ as com´ un solicitar autorizaci´ on a otro. L’intervention institutionnelle. 1987.

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