EL ANALISIS MULTIRREFERENCIAL

Jacques Ardoino

Jacques Ardoino es Profesor de la Universidad de Par´ ıs VIII. Este texto ha sido tomado de Ardoino J. et al. SCIENCES DE L’EDUCATION, SCIENCES MAJEURES. ACTES DE JOURNEES D’ETUDE TENUES A L’OCCASION DES 21 ANS DES SCIENCES DE L’EDUCATION.1 Issy-les-Moulineaux, EAP, Colecci´ on Recherches et Sciences de l’education, 1991, pp. 173-181. Es necesario comprender el an´ alisis multirreferencial como una lectura plural, bajo diferentes ´ angulos, de los objetos que quiere aprehender, en funci´ on de sistemas de referencias supuestamente distintos, no reductibles los unos a los otros. La educaci´ on, por ejemplo, definida como una funci´ on social global, asegurada y traducida por un cierto n´ umero de pr´ acticas, est´ a en relaci´ on, evidentemente, con el conjunto m´ as vasto de las ciencias del hombre y de la sociedad. Por consecuencia, desde el punto de vista del saber, le interesa tanto al psic´ ologo como al psic´ ologo social, al economista como al soci´ ologo, al fil´ osofo como al historiador, etc´ etera. En el plano de la acci´ on, se advierten m´ ultiples competencias necesarias tanto para la inteligencia pr´ actica como para la gesti´ on de situaciones concretas. S´ olo se puede esperar emprender seriamente el an´ alisis de tales pr´ acticas a partir del reconocimiento de su complejidad y, por consecuencia, de una comprensi´ on considerablemente retrabajada del status de su opacidad. En efecto, son estas u ´ltimas nociones, las que a trav´ es de los desarrollos de la antropolog´ ıa contempor´ anea (E. Morin), nos parecen las m´ as propias para fundar la legitimidad de un an´ alisis multirreferencial. Introducen justamente a otra epistemolog´ ıa, cuestionando particularmente, la idea com´ unmente admitida de que el proceso cient´ ıfico consiste necesariamente en el tr´ ansito de lo complejo a lo simple. Dicho de otra forma, la representaci´ on tradicional de la complejidad, poco diferenciada de la complicaci´ on y usualmente sin´ onimo de enredo o de confusi´ on, es aqu´ ella de un producto bruto, mal acabado, provisoriamente opaco pero destinado, por el esfuerzo del conocimiento, a una transparencia a´ un en devenir. As´ ı, tal o cual enfermedad, a´ un no controlada, incurable, el SIDA, por ejemplo, se considera, a fin de cuentas, por los investigadores que a ella se enfrentan, como si pudiera ser erradicada, a partir del momento en el que se habr´ a comprendido la g´ enesis y las condiciones de desarrollo. El proceso de las ciencias positivas recorta efectivamente lo real y “construye” literalmente los “hechos”, las “leyes” y las teor´ ıas. Su “apuesta” es siempre aqu´ ella de la descomposici´ on (es la etimolog´ ıa del t´ ermino “an´ alisis”), de la divisi´ on, de la investigaci´ on de elementos cada vez m´ as simples, cada vez m´ as fundamentales, cuya acumulaci´ on, m´ as aun que la combinaci´ on, da justamente las propiedades del conjunto. Hay que notar, de paso, que la representaci´ on del proceso cient´ ıfico en t´ erminos de afinamientos, si no es que de “reafinamientos”,2 progresivos, hasta encontrar lo simple, es concebido como esencial, porque lo elemental alcanza al fantasma de la pureza que se encuentra en todas las culturas. Mitos y religi´ on ubican la pureza o el estado de inocencia en los or´ ıgenes. Es el tema de la edad de oro o del para´ ıso perdido. Ahora, la “religi´ on de los hechos” conserva, de cierta manera, esta nostalgia en el coraz´ on mismo de su racionalidad. Para esta cosmogenia, Dios, que sabe todo, cre´ o inicialmente el mundo. En seguida, los hombres se interrogan. El descubrimiento, por su etimolog´ ıa propia, a´ un muy cerca del develamiento, supone precisamente la puesta al d´ ıa de alguna cosa “oculta”, all´ a, preexistente, a la cual s´ olo se puede acceder obstinadamente, parsimoniosamente, poco a poco, por fragmentos. En este andar de lo no conocido o de lo desconocido hacia lo conocido, del no saber hacia el saber, todo ocurre como si la empresa cient´ ıfica quisiera, por sus esclarecimientos, disipar la penumbra, a la imagen del ciclo perpetuamente renovado de una alternancia de los periodos diurnos y nocturnos. Las “luces” de nuestra civilizaci´ on se dan, as´ ı, a la tarea de combatir y de vencer a las tinieblas de la barbarie. Despu´ es de la aurora de nuestra historia, la finalidad del conocimiento se expresa a trav´ es de una dial´ ectica de lo invisible y de lo visible, de lo oculto y de lo develado, de la opacidad y de la transparencia.
1 Este texto fue publicado tambi´ en, en forma semejante, en Perspectives de l’analyse institutionnelle, bajo la direcci´ on de Hess R. y Savoye A. Par´ ıs, Klincksieck M´ eridiens, 1988. 2 Raffinages: idea de purificaci´ on y al mismo tiempo de adquirir un estado refinado.

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los mitos. las creencias. Nosotros podr´ ıamos. el signo de los roles y de las funciones de un aparato imaginario (sin aceptar. de lo heterog´ eneo a lo homog´ eneo. al mismo tiempo. por el esp´ ıritu que conoce. al principio por los cibern´ eticos. Notemos. es transparente. Cierto. hablar de las ciencias de la implicaci´ on 2 . Es la l´ ogica hipot´ etica-deductiva. la explicaci´ on y la elucidaci´ on. Ninguna reducci´ on de este tipo es leg´ ıtima cualquiera que fuese la nostalgia que a´ un se tenga de ella. de la novela o del discurso. En este sentido. el psicoan´ alisis naciente. o psicomecanicista cartesiano). sin embargo. Por esto. por m´ as compleja que sea. es totalmente construible-deconstruible-reconstruible. plano. fuera del universo de la raz´ on. la descomposici´ on abstracta o concreta (por ejemplo: la disecci´ on de un organismo vivo). efecto del propio juego de una combinatoria o de una axiom´ atica es transparente en este sentido del t´ ermino. un retorno a la magia de los or´ ıgenes). cada uno por sus propios medios. la conciencia. “el esp´ ıritu”. sino de la mirada en un sentido figurado. las aproximaciones hermen´ euticas. no se trata ya de la mirada tomada a la letra. sobre todo. la idea que uno se hace de su funcionamiento supuesto. entre ciencias de la explicaci´ on y ciencias de la ”comprehensi´ on”. reflejo. un recordatorio a las particularidades de la intimidad. le descargaban de las ilusiones sensibles. siempre m´ as o menos tributarias de la hip´ otesis de la eficacia propia de un inconsciente y. La opacidad. formas de conocimientos precient´ ıficos. concebido. tanto o m´ as con una hermen´ eutica. Se vuelve a encontrar. Adem´ as. m´ as espec´ ıficamente a´ un. destinado a ser reducido en elementos m´ as simples por el an´ alisis. tambi´ en. En este sentido. en parte. generados y construidos en un efecto d’apr` es-coup de recurrencia. a deformarlo. funci´ on. todo producto. entonces. los m´ as espec´ ıficos y fundamentales del objeto de tales investigaciones: la vida. El creador. del arte. etc´ etera. o los enunciados de saber que permiten una administraci´ on de la prueba. quiz´ a. tambi´ en ahora. un objeto matem´ atico n´ umero. a´ un racionales. pero este trabajo de an´ alisis y de s´ ıntesis. Aqu´ ı. pariente cercana aqu´ ı de la poeticidad (poiesis) es. idealmente o ps´ ıquicamente. a pesar de la noci´ on de “caja negra” forjada. En este sentido. hay en s´ ı un poder de negaci´ on. Cualesquiera que sean los determinismos que lo condicionan y puedan explicar sus modos de funcionamiento. igual que de todo aquello que pod´ ıa venir a obstaculizarlo. m´ as generalmente a´ un. retomada y utilizada. aquello que puede ser construido. efectivamente. sin embargo. espacio. para despu´ es ser deconstruido (descompuesto) y reconstruido id´ entico. ilusi´ on. que con el propio proceso explicativo. o bien abandonadas a los caos exteriores. Esto ser´ a aun m´ as verdadero en los procesos establecidos. por los t´ ecnicos.Esta posici´ on anal´ ıtica “cl´ asica” basada en la hip´ otesis de una reducci´ on siempre posible de lo complejo a lo elemental. y. en “formalizar” y “modelizar”. el constructor. resultado. La opacidad. pol´ emico. volumen. Dicho de otra forma. establecer´ a. M´ as generalmente a´ un. por consecuencia. de contra-estrategia. una m´ aquina. poner en juego lo imaginario se valoraba como humo. implicado y. Este reconocimiento de la opacidad es. por ejemplo. no podr´ an. incluso transformarlos. la comprensi´ on de estos determinismos y una cierta capacidad para actuar. Decir que aquello que es espec´ ıficamente humano es siempre. naturalmente opaco y que tiene que ver. definido o inspeccionado. en s´ ıntesis. totalmente descrito. Todo lo que pod´ ıa. conducen siempre a la evaporaci´ on. como E. estaban o bien consideradas como un estado solamente provisional del objeto. la inteligibilidad de los fen´ omenos vivos consiste tambi´ en en reconstruir. son algo totalmente distinto de la explicaci´ on. Morin ha intentado mostrar. los fen´ omenos de recurrencia. formas de reflexi´ on. esquematizar. a veces. m´ as temporal e hist´ orico que espacial o extendido (en el sentido l´ ogico-matem´ atico. una frontera u ´til entre la opini´ on com´ un. encontrar la ocasi´ on de confrontarse con los enunciados cient´ ıficos. la realidad humana y social. las fenomenolog´ ıas. despu´ es. especialmente por Dilthey. ya no hay coincidencia posible entre esta visi´ on de las cosas. es insistir sobre el car´ acter a la vez objetivo y subjetivo. por lo menos asegurados por una coherencia axiom´ atica. las sociolog´ ıas criticas. ya establecida en el siglo pasado. de una funci´ on imaginaria“. la inteligencia que supuestamente “atraviesan” m´ as o menos totalmente la cosa. la distinci´ on. Quedar´ an del orden de la filosof´ ıa. por mucho tiempo. sobre el que regresaremos m´ as adelante. seg´ un el sentido corriente. el reparador y el utilizador pueden conocerla casi totalmente. que le da al menos. la doxa. la vista. esta representaci´ on del “objeto cient´ ıfico” y el fen´ omeno vivo o. por la escuela hermen´ eutica alemana. As´ ı. a la desaparici´ on de las propiedades y de los caracteres. por consecuencia. adquieren una importancia mucho mayor. para adaptarse. de la poes´ ıa. con todas sus propiedades. del universo al que pertenece. Igualmente. que aqu´ ı. el objeto de conocimiento se supon´ ıa fundamentalmente susceptible de transparencia cuando un trabajo conveniente del esp´ ıritu y un tratamiento de datos con metodolog´ ıas adecuadas. a sobrecargarlo. de retroacci´ on. es necesario entender por transparencia m´ as que lo que puede estar abrazado por la mirada. en sus tiempos. en este universo. la complejidad.

se da la representaci´ on de las diferencias de donde nacer´ an las oposiciones de intereses. una estrategia de conocimiento. sobre el “patr´ on” de las ciencias exactas. En la medida. por consecuencia. Por otra parte. Desde el punto de vista de la o de las miradas que intentan dar cuenta de esto. jam´ as podr´ ıa ser totalmente eliminada del proceso cient´ ıfico. . el reconocimiento o la distinci´ on efectuados por la inteligencia. La intuici´ on de la complejidad en los antrop´ ologos y las representaciones propuestas por los modelos sist´ emicos. Digamos simplemente aqu´ ı. por descomposici´ on en elementos m´ as simples. Entonces. hay. es entonces. La aproximaci´ on sist´ emica. para “calcarlas” m´ as o menos. en tanto que se trata de conjuntos pr´ acticos. si se prefiere. en el seno de los cuales se inscriben los actores dotados de negatricidad. precisamente. pueden referirse igualmente a la idea de “complementariedad”. a este objeto como estratificado y demandante de diversos niveles de lectura. “sistem´ atica”. comprehensiva y hermen´ eutica de las cosas. por su lado. que fundan eventualmente las propiedades cuasi hologr´ aficas. a la vez. de alguna manera. Edgar Morin quiere especificar los fen´ omenos bioantroposociales. en el seno de las cuales se elaboran las diferentes “miradas” que pretenden dar cuenta cient´ ıficamente de las pr´ acticas sociales. en este cambio de perspectiva. en este caso. a la vez. al mismo tiempo. de hecho. que esa noci´ on se opone a la ambici´ on simplificadora. tanto una como la otra. la noci´ on de complejidad merecer´ ıa un muy amplio desarrollo para dejar de ser o de parecer la panacea. al nivel del “campo” como del objeto. de recurrencia. siempre incompletos. al privilegiar la regulaci´ on. si no es que “objetivables” o a tomar en cuenta como inevitables. es necesario hacer notar que se trata mucho m´ as. de la realidad estudiada y la imposibilidad de su reducci´ on por cortes. por la cual los fen´ omenos de relaciones. Por un lado. hol´ ıstico. de salud o de enfermedad. Reconocer la complejidad como fundamental en una regi´ on del saber. esta u ´ltima. en este sentido. Pese a los numerosos intentos en el pasado. postular el car´ acter “molar”. si se acepta no limitarse solamente a los comportamientos observables. Debido a que esta capacidad “negatriz” es exclusiva de lo vivo. se sabe que ahora ya no podemos conformar con el solo proceso “positivista”. una pr´ actica social. de interdependencia. se convierten en preeminentes para la inteligibilidad. en el marco de las ciencias. hol´ ıstico y no lineal. est´ an muy lejos de coincidir.y de las ciencias de la explicaci´ on (sin ser de ninguna manera despreciable la funci´ on del pliegue adentro o afuera. pero pensados como complementarios. 3 . a la vez individual y colectivo. renunciar a querer encontrarla o reencontrarla despu´ es de un tratamiento homog´ eneo. Sin embargo. es necesario saber que ese objetivo es siempre susceptible. Estas dos nociones no deben ser confundidas. a fortiori del hombre. como hipercomplejos. termina. de una totalizaci´ on en proceso (en el sentido sartreano del t´ ermino) que de una totalidad. el gadget de moda que invocan demasiado f´ acilmente una gran cantidad de corrientes modernistas. nos parece preferible hablar de multirreferencialidad. las dimensiones propias del sujeto. de alteraci´ on. Sin embargo. la figuraci´ on de disposiciones internas de la realidad estudiada en t´ erminos de conjuntos. bien marcada por la ciencia cartesiana (dividir la dificultad. el hombre no es indiferente a las producciones de saber que le conciernen y ante las cuales reaccionar´ a. en pocas palabras. por ser esencialmente funcionalista. a partir de m´ etodos apropiados. La hip´ otesis de una pluralidad de “miradas” necesarias para permitir la comprehensi´ on de un objeto dado. Pero. sin esta multiplicidad de acercamientos. as´ ı adjudicadas al objeto. en s´ ı misma. ) Es toda la cr´ ıtica de la forma del pensamiento disyuntivo y disciplinario la que marca a´ un nuestro conocimiento. los conflictos y el status de legitimidad o de delincuencia. para hablar el lenguaje de los f´ ısicos o. por otra parte. en el caso que nos interesa. en la que su objeto-sujeto. perturbando a su vez el funcionamiento. Esta complejidad se da demasiado seguido a conocer como “multi” o “pluri” dimensionalidad. por otorgar a este objeto un elevado grado de desorden y de heterogeneidad que. consciente o inconscientemente. Si se acepta que la investigaci´ on es. Cuando. Reconocer y postular la complejidad de una realidad es. quedar´ ıa ininteligible. Para explicar brevemente la diferencia. representaremos. esta imposibilidad de separar o descomponer los “constituyentes” de una realidad compleja no prohibe. Su comprensi´ on de las situaciones no es dial´ ectica. los caracteriza. de ninguna manera. . evita en parte este problema. ´ el va a interferir permanentemente con los dispositivos de an´ alisis y de investigaci´ on que se le aplicar´ an. de provocar contraestrategias apropiadas. sugerido por la etimolog´ ıa). molares y no moleculares. aun si se aproximan desde diversos puntos. Esto supone una visi´ on. Entonces. de normalidad o de anormalidad que se les confiere por el tratamiento eventual de las dificultades de funcionamiento que resulten. en el seno de tales conjuntos.

olfato. Sin embargo. psicosociales. por ejemplo). mecanicista y energ´ etica del poder en el marco de una sociolog´ ıa de las organizaciones. ser´ a necesario a´ un distinguir entre una representaci´ on funcionalista. que son. hablamos ya de realidades m´ as heterog´ eneas entre ellas pero que quedan sin embargo coordinadas. la “complementariedad” es la de conjuntos profundamente o inclusive irreductiblemente. y una representaci´ on m´ as pol´ ıtica. en este campo. la multifactorialidad jam´ as sobreentiende el reconocimiento de la heterogeneidad eventual de los diferentes factores. verdadera. hablados. heterog´ eneos. Para concretar esta problem´ atica hemos desarrollado un modelo de explicaci´ on de las pr´ acticas educativas. a rejas de lectura diferentes. Si hablamos de dos “´ angulos complementarios” cuya suma da un ´ angulo recto. Devereux es otra forma de multirreferencialidad. en principio. Pag` es) para comprender determinadas interferencias de lo ps´ ıquico y de lo social en el funcionamiento de las grandes organizaciones modernas. las personas (perspectiva psicol´ ogica). que en intentar articularlos o hasta conjugarlos. Si muy frecuentemente la pluridisciplinariedad. de hecho. su sintaxis. ser´ a necesario esperar la puesta al d´ ıa de las adquisiciones de la psicosociolog´ ıa. m´ as comprensible desde la mirada del soci´ ologo. las instituciones de referencia propios. lenguas sin confundirlas. cuando queremos subrayar la importancia de perspectivas “complementaristas” para la comprensi´ on de los fen´ omenos. Adem´ as. corresponden a una lectura totalmente distinta. en las organizaciones. es igualmente plural. viene a complementar muy u ´tilmente. 3. todos estos diferentes aspectos interfieren. podemos hablar de multi-dimensionalidad quedando en el interior de un universo perfectamente homog´ eneo (las dimensiones de una figura geom´ etrica. a los sistemas de referencia. en el grupo (perspectivas psicosociales). hasta psicoanal´ ıtica (las im´ agenes parentales. en gran parte. para que una elaboraci´ on te´ orica se haga posible. sociol´ ogicos). al precio de una reducci´ on inevitable. La reciprocidad no es. “piloteadas: por un sistema nervioso central. distinguiendo las “miradas” centradas en los individuos.4 A´ un es necesario comprender aqu´ ı que para estas diferentes perspectivas hay lenguajes muy diferentes por su vocabulario. porque cada una quiere conservar el uso de su propio lenguaje sin querer aprender y hablar aqu´ el de los otros. de un sistema explicativo u ´nico que perdura en nuestra cultura. en las interacciones. la interdisciplinariedad evocadas e invocadas permanecen como promesas piadosas es. Mucho m´ as que una yuxtaposici´ on de “miradas” disciplinarias. de las empresas internacionales. cuando en realidad se trata de un problema de autorizaci´ on. Otro ejemplo podr´ ıa ser buscado a´ un en la metodolog´ ıa de la intervenci´ on. Esta perspectiva supone evidentemente hacer el duelo de un “monismo”. Igualmente. El “complementarismo” de G.3 lo que de ninguna manera es la misma cosa. su representaci´ on del objeto. 2. Evidentemente. Cuando queremos estudiar los fen´ omenos de poder en el campo educativo o fuera. las interacciones de grupo y la dimensi´ on de leadership que conlleva. En los l´ ımites de un an´ alisis factorial. por ejemplo. valdr´ ıa m´ as la pena efectuar una instrumentaci´ on de an´ alisis mucho m´ as fina. por ejemplo. m´ as all´ a de las teorizaciones del terreno. la complementariedad que evocamos es aqu´ ella de dos subconjuntos homog´ eneos el uno con respecto al otro. que requiere de una lectura psicol´ ogica. los procesos de transferencia) y el poder. En fin. finalmente. m´ as deliberadamente institucionalista. y si se quieren evitar las necedades de una din´ amica de grupo barata que enuncia seriamente que tomar la palabra en un grupo es hacer un acto de poder. (psicol´ ogicos. Sin embargo. Cuando decimos que los diferentes “sentidos” (vista. Por su parte.oculta contenidos muy diferentes: 1. ´ esta es central en la perspectiva socioanal´ ıtica. El an´ alisis propiamente institucional de un objeto social no es de ninguna manera pertinente en tanto que no se haya efectuado el an´ alisis organizacional correspondiente. particularmente. tacto) son complementarios. por el hecho mismo de la “indexicabilidad” 4 . lo que importa es no confundir la problem´ atica psicoarcaica de la autoridad. sin embargo. El trabajo de an´ alisis consiste menos en intentar homogeneizarlos. Sin embargo. aunque sin confundirse con las aproximaciones m´ as cl´ asicas del poder. el enfoque de los fen´ omenos de dominaci´ on que proponen los psicosoci´ ologos (M. A la inversa. su filosof´ ıa y. Un excelente an´ alisis organizacional puede perfectamente economizar e ignorar las dimensiones espec´ ıficamente institucionales. la aproximaci´ on etnometodol´ ogica de las pr´ acticas sociales. en el marco de las ciencias antroposociales que hacen un llamado.

En esta relaci´ on implicada al otro. en este sentido. en el sentido de autorizarse a s´ ı mismo para algo y no a alguien es m´ as com´ un solicitar autorizaci´ on a otro. un excelente ejemplo de la opacidad fundamental. m´ as interdisciplinaria y orientada hacia la producci´ on de saber.5 formas triviales. Una multirreferencialidad explicativa. es la capacidad conquistada por la educaci´ on.que reconoce. de “acompa˜ namiento” de los fen´ omenos vivos y din´ amicos en los cuales se interesa. 4 Cfr. (De paso. Y Dubost J. al tomar en cuenta las dimensiones hist´ orico-temporales que la observaci´ on deja de lado. Par´ ıs. as´ ı como con las significaciones propias de los allant-de-soi. a nivel del enfoque cl´ ınico.T. referenciales heterog´ eneos exteriores) siempre ordenada con base en una especializaci´ on al menos ideal. cuando se puede demostrar que es insignificante en otros campos cient´ ıficos. irreductible. de descomposici´ on. de convertirse en su propio autor Depende esencialmente de una evoluci´ on de fondo psicoarcaico que condicionan las primeras representaciones de la autoridad. aqu´ ı. la autorizaci´ on. retomando la etimolog´ ıa. En efecto. N. forma de escucha destinada a la familiarizaci´ on de los intervinientes con las particularidades idexicales y simb´ olicas. 3 La autorizaci´ on se entiende. esto nos sugiere. ordenadas seg´ un la temporalidad y la multirreferrencialidad explicativa (que supone. ella misma. 1981. por un lado. 5 . T. Traducci´ on de PATRICIA DUCOING y revisi´ on de MONIQUE LANDERMANN. Aqu´ ı hay una dificultad para el pensamiento: la heterogeneidad evidente entre las multirreferencialidades comprehensivas e interpretativas. et al. hay que distinguir entre: Una multirreferencialidad comprehensiva. ligadas a la escucha. 1987. 5 Obvios. en una intencionalidad que se acerque. L’intervention institutionnelle. se requiere ser consciente de que la mayor parte de los trabajos sobre la educaci´ on tratan sobre las “pr´ acticas sociales” mucho m´ as que sobre los fen´ omenos o los hechos entendidos com´ unmente. ejercida igualmente a nivel de las pr´ acticas. a las preocupaciones explicativas. Payot. desarrollando as´ ı un proceso de “familiarizaci´ on cl´ ınica” (que sobre todo no hay que confundir con la “domesticaci´ on” del “Principito”. Par´ ıs. la escucha. Mendel G. L’intervention psychosociologique. va a jugar un rol muy importante. a pesar de todo. Presses Universitaires de France. De hecho. a partir de datos precedentes y que pretende un cierto tratamiento de este material a trav´ es de la comunicaci´ on. por la experiencia. A veces el an´ alisis multirreferencial se abocar´ a a la comprensi´ on de los conceptos y de las nociones. Dicho de otra manera. sin que sea por familiarizaci´ on y de manera totalmente legitima. N. el an´ alisis ya no se define como tradicionalmente por su capacidad de recorte. A partir de esto. de divisi´ on-reducci´ on en elementos m´ as simples. sino por sus propiedades de “comprehensi´ on”. puestos en marcha espont´ aneamente por sus colegas Una multirreferencialidad interpretativa. tan valiosa para Saint-Exup´ ery). como lo se˜ nalamos arriba). Petite Biblioth` eque Payot. a veces se abocar´ a a la comprehensi´ on de las situaciones. y.