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TITULO PRELIMINAR Art. I .

- Principios del Proceso Laboral: El proceso laboral se inspira, entre otros, en los principios de inmediación, oralidad, concentración, celeridad, economía procesal y veracidad El término inspiración debemos interpretarlo en el sentido de patrón de construcción.

Es decir, el Nuevo Procesal laboral se construye en el marco de los principios de inmediación, oralidad, concentración, celeridad, economía procesal y veracidad.

Con ello, no nos referimos al diseño positivizado por el legislador (construcción legislativa), sino más bien a la forma como debe interpretarse esta ley (construcción de lege lata). Ello, debido a que en varios pasajes de la ley es evidente que el legislador no ha cumplido con el principio de concentración. Un claro ejemplo es la instauración de la audiencia de conciliación. Como lo ha manifestado la notable Eugenia Ariano Deho si se exige pasar por la conciliación como mecanismo previo al proceso – como en casos de obligación de dar suma de dinero civil – con ello se le quita aquello de ” alternative mecanism” propio de las siglas MARCS o lo que es lo mismo ” mecanismo alternativo”. En el caso del proceso laboral, sucede algo absolutamente similar. Legislativamente se exige conciliar dentro del proceso, cuando si realmente existiera la voluntad de ello, se hubiera realizado antes.

Estamos ante principios- criterios de interpretación legislativa y no propiamente ante Principios en el sentido estricto del término. Así, por ejemplo la oralidad no es ningún principio en el sentido estricto. La oralidad es únicamente una cualidad del diseño creado por el legislador y un criterio de interpretación a tener en cuenta. Es un criterio de interpretación porque el diseño aboga porque se prefiera la oralidad frente la escrituralidad. Existe una “presunción de ventaja” de una frente a la otra.