P. 1
CONCILIACION Procesal Civil

CONCILIACION Procesal Civil

|Views: 69|Likes:
Publicado porMarisela C-m

More info:

Published by: Marisela C-m on Jun 19, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/30/2015

pdf

text

original

FACULTAD DE

DERECHO

DERECHO PROCESAL CIVIL

DOCENTE : DR. SANCHEZ CORREA VICTOR
TEMAS  CONCILIACION  ALLANAMIENTO Y RECONOCIMIENTO  TRANSACCION  DESISTIMIENTO

 ABANDONO  CONCLUSION DEL PROCESO

DERECHO PROCESAL CIVIL DOCENTE : SANCHEZ CORREA VICTOR

TRABAJO :  CONCILIACION  ALLANAMIENTO Y RECONOCIMEINTO  TRANSACCION  DESISTIMIENTO  ABANDONO  CONCLUSION DEL PROCESO

INTEGRANTES : • • • DE LA CRUZ LOPEZ VICTORIA FERNANDEZ ZAVALETA SARA GUEVARA VASQUEZ DIALITA
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 2

PROCESAL CIVIL

• • •

HANANEL CASSARO CECILIA ELIZABETH MANAYALLE MANAY JORGE LUIS QUENEMA TORRES STEFANIE CHICLAYO14 DE NOVIEMBRE 2012.

AGRADECIMIENTO

En primer lugar a Dios Por todas las bendiciones que nos brinda Diariamente y por permitirnos Llegar a la meta Con esfuerzo y dedicación.

Y a Nuestro docente Por transmitirnos sus conocimientos Que estamos seguros Nos permitirán ser mejores Profesionales.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página 3

ÍNDICE

pág. AGRADECIMIENTO…………………………………………………………………. 3 INTRODUCCIÓN…………………………………………………………..…………..5 1. CAPITULO I CONCILIACION ASPECTOS GENERALES ………………………………………………………………………………………..6 2. CAPITULO II ALLANAMIENTO Y RECONOCIMIENTO ASPECTOS GENERALES ………………………………………………………………………………………….26 3. CAPITULO III TRANSACCION ASPECTOS GENERALES ……………………………………………………………………………………….....60 4. CAPITULO IV DESISTIMEINTO ASPECTOS GENERALES ………………………………………………………………………………………….65 5. CAPITULO V EL ABANDONO ASPECTOS GENERALES ………………………………………………………………………………………..110 6. CONCLUSION DEL PROCESO ASPECTOS GENERALES ………………………………………………………………………………………..121
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 4

7. CONCLUSIONES ………………………………………………………………………………………...128 8. BIBLIOGRAFÍA …………………………………………………………………………………………129

INTRODUCCION
El proceso es un devenir, es un ir hacia adelante, se comienza con la Demanda, luego sigue la Contestación de Demanda, luego el Auto de Saneamiento, después la Audiencia de Fijación de Puntos Controvertidos y Saneamiento Probatorio, luego la Audiencia de Pruebas y por último la Sentencia. Este es el iter procesal civil normal para lograr una sentencia de merito que resuelva el conflicto de intereses o ponga fin a la incertidumbre jurídica, sin embargo, la sentencia no es la única manera de poner fin a un proceso ya que existen formas reguladas por el Código Procesal Civil de terminación de

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página 5

un proceso, el cual puede concluir sin declaración sobre el fondo o con declaración sobre el fondo.

CAPITULO I

LA CONCILIACION
I. Aspectos generales La conciliación es un medio alternativo de resolución de conflictos que tiene por finalidad lograr consensualmente el acuerdo entre las partes gracias a la participación activa de un tercero. Este tercero conciliador en su afán de realizar una óptima gestión se moviliza en tres niveles: facilitación, impulso y proposición. En este sentido, el conciliador es un facilitador ya que procura que el proceso de toma de decisiones y solución de problemas sea manejado eficientemente; es un impulsor del proceso conciliatorio en tanto que lo conducirá activamente hacia la búsqueda de soluciones y es un proponente de soluciones al conflicto en tanto que puede participar muy activamente en la generación de alternativas de solución. Esta labor del conciliador se manifiesta a través de un procedimiento que tiene fases pre-establecidas, cada una de ellas con objetivos concretos y con acciones que debe llevar a cabo el conciliador para el buen desarrollo de la audiencia.

a) Etimología:

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página 6

Etimológicamente proviene de la palabra "Conciliare", voz latina que quiere decir componer, ajustar los ánimos de quienes están opuestos entre sí. También se afirma que el verbo proviene del latín "Conciliato", que significa composición en ánimos en diferencia. Conciliar significa el avenimiento de intereses contrapuestos de dos o más personas, que sostienen posiciones distintas.

b) Concepto:
El articulo III del Titulo Preliminar del Nuevo Código Procesal Civil señala que "El Juez deberá atender a que la finalidad concreta del proceso es resolver un conflicto de intereses o eliminar una incertidumbre, ambas con relevancia jurídica, haciendo efectivos los derechos sustanciales y que su finalidad abstracta es lograr la paz social en justicia. El surgimiento de un conflicto genera una serie de emociones, de malas percepciones y errores en la comunicación, emociones tan fuertes que conllevan a un ambiente de violencia. Estas son reguladas a través de técnicas, que evitan, sino la violencia, la reacción ante ella; las malas percepciones son discutidas a través de los terceros facilitadores, mejorando la comunicación y evitándose los malos entendidos, permitiendo que las partes entiendan el mensaje trasmitido por su contraparte y viceversa. Este proceso de comprensión de la parte humana de todo conflicto se realizada a través del proceso conducido por el Juez. Debajo de toda pretensión o posición jurídica, existe interés y/o deseos que motivan a las partes a decidirse por dicha postura. Son estos intereses comunes o diferentes los que pueden servir de base para un acuerdo que beneficie a ambas, el Juez no podría amparar la demanda y además con la renuncia del derecho que sustenta la pretensión, se da por concluido el proceso. Por el Juzgamiento anticipado, el Juez pronuncia resolución pronunciándose sobre el fondo de la controversia, en determinados casos y que se encuentran previstos expresamente en la Ley. En este caso, se evita el recorrido del proceso por todas las etapas y se logra un justicia inmediata con la paz social. En cambio con la conclusión anticipada del proceso, el Juez
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 7

también pronuncia Resolución Judicial, pero no se pronuncia sobre el fondo de la controversia.

c) Antecedentes Históricos:
La Conciliación, como toda Institución procesal ha sufrido una evolución progresiva y se viene perfeccionando como una forma más eficaz de término a un conflicto de intereses, promovido o por promoverse. En su evolución histórica, en el Derecho Romano encontramos la Ley de las XII Tablas, donde lo que convienen las partes tiene una fuerza obligatoria. Comentando el Derecho Romano, Cicerón trata de las ventajas de transacción, recomendando la avenencia de los que son parte en la controversia, hasta sacrificar algo del propio derecho, lo que consideró liberal y provechoso. En la antigua China, encontramos la mediación, como el mejor medio para resolver las desavenencias; ya que según Confucio, la persuasión moral y el acuerdo de las partes era uno de los mejores medios para lograr una solución optima, sin recurrir a la coacción. La mediación alcanzó una gran importancia en la autodeterminación y en la solución de los diferentes conflictos de intereses. En las costumbres japonesas encontramos muy arraigada la conciliación y la mediación para la solución de las desavenencias personales, y que fueron aprobados en la legislación antes de la segunda Guerra Mundial. En muchos pueblos de África, ha existido como una costumbre reunir en Asambleas o Juntas de vecinos, como uno de los medios de dar solución a las desavenencias interpersonales. Estas Asambleas o Juntas de Vecinos se caracterizaban, por que cualquier interesado o vecino podía convocarla, donde una persona de mayor consideración o autoridad, actuaba como mediador, a fin de ayudar a resolver los conflictos de las personas interesadas, como un medio de cooperación con la colectividad. En estos casos se aceptaba la conciliación, como un medio de solución de los conflictos, pero sin acudir al Juez y tampoco existían sanciones. Desde que el hombre vive en sociedad, se recurrió a la mediación, donde los jefes de familia patriarcal o matriarcal ofrecían su sapiencia, para dar solución a los conflictos surgidos entre los miembros de su familia. En España se puede señalar como antecedente de la
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 8

conciliación, una Instrucción o comunicación dirigida a los corregidores de 15 de mayo de 1788, donde se les ordena que eviten, en cuanto de ellos dependiera y les fuera posible, los pleitos procurando la avenencias entre las partes, con el fin de que compusieran amistosa y voluntariamente. Para lograr esta finalidad los funcionarios debían recurrir a la persuasión y no dando por terminado, su intento sino después de emplear todos los medios persuasivos cuando encontrasen completamente irreconciliables y muy enconados los ánimos de los litigantes. Es en la época moderna en el Siglo XVIII con la Revolución Francesa, donde la Conciliación se generaliza; ya que en dicha revolución por medio de la ley del 24 de agosto de 1790, se estableció, que no se admitiría demanda alguna sin previo intento de conciliación, que a estas conciliaciones no podía concurrir curiales o apoderados. El Código de Procedimiento Civil de 1806 de Napoleón, conservó la conciliación como obligatoria.

c) La Conciliación en la Doctrina:
En la doctrina ha existido y existe discusión con relación a las ventajas de la conciliación, especialmente hasta el siglo pasado. Muchos tratadistas y estudios del Derecho Procesal le negaron al Estado, la facultad de procurar la conciliación de los intereses privados, fundamentando esta posición, que el único Juez de esos intereses es su propio dueño. Además afirmaban, que el Estado no puede procurar transacciones en materia de justicia, por que existe sacrificio para una de las partes. Otros estudios del Derecho Procesal, más bien consideraban que la Conciliación sirve al Estado, por cuanto es un medio de resolver las controversias sin desgaste de la actividad jurisdiccional, siempre y cuando cumplan ciertas condiciones: a) que sea voluntaria y no obligatoria; b) que el Juez conciliador sea distinto del que debe decir el conflicto que ha de promoverse si casa la Conciliación. La filosofa que ha inspirado la Conciliación, ha estado sobre la base de que las mismas partes sean los que resuelven el conflicto mediante la auto composición, en forma pacífica, con la ayuda de un tercero que podía ser una persona natural o un
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 9

centro de conciliación y aun el mismo Juez en algunos casos. En la conciliación es el tercero quién asiste a las partes y les ayuda a buscar una solución al conflicto proponiendo fórmulas de arreglo; pero que estas fórmulas no son obligatorias a las partes. En la doctrina y en nuestra legislación se considera a la conciliación, como un modo anormal y autónomo de conclusión de los procesos. Hugo Alsina, refiriéndose a la conciliación, afirma que no importa una transacción, aunque esta puede ser a veces la consecuencia de aquella. Podettí, expresa, que la conciliación no se refiere al derecho que ampara la pretensión o la resistencia, sino al efecto de hecho de ambas posiciones. El que concilia no renuncia a un derecho subjetivo, acepta o reconoce que los hechos en los cuales se funda la pretensión eran equivocados o exagerados haciendo posible un reajuste de lo pretendido. Palacio, afirma que si cabe de hablar de conciliación como un medio anormal autónomo de terminación de los procesos, solo puede serlo en el sentido de que ella supone la iniciativa y la intervención del juez en la celebración del acto. Respecto a su contenido, considera que la conciliación es susceptible de participar, eventualmente, de las características de los restantes modos anormales de conclusión del juicio, pues mediante ella las partes concretar un desistimiento, una transacción o un allanamiento o una figura compleja que presente, al mismo tiempo notas comunes a esas Instituciones. La mediación consiste en que el tercero se limita a acercar a las partes, los que buscan directamente el arreglo de sus controversias. En cuanto a la mediación los tratadistas Folberg y Taylor. Definen, como el proceso mediante el cual los participantes, con la asistencia de una persona o personas naturales aíslan sistemáticamente los problemas en disputa, con el objeto de encontrar opciones, considerar alternativas y llegar a un acuerdo mutuo que se ajuste a sus necesidades. La mediación ayuda a reducir los obstáculos de comunicación entre los participantes, para lograr un acercamiento, con alternativas de solución de los conflictos de intereses. En la doctrina moderna se puede destacar como importantes, las dos siguientes: La distinción entre la relación jurídica, que se
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 10

constituye y desarrolla entre las partes y el Órgano Jurisdiccional; esto es la relación jurídico procesal, que se sustenta en la Teoría del Proceso: Como relación jurídico procesal. La relación jurídico material o sustancial, que existe entre las partes, sobre el cual versa el litigio o conflicto de intereses, le la contenido al proceso y que debe ser materia del pronunciamiento de fondo en la sentencia.

e) Clases:
e.1. Conciliación Judicial: La conciliación en la justicia moderna ofrece una de las formas más eficaces de dar solución, justa, equitativa e imparcial a todo conflicto de intereses y nuestro país se coloca a la vanguardia, dándole una orientación más científica y dentro de una serie de garantías procésales. La conciliación en el Código Procesal Civil, está regulada como una institución autónoma e independiente y como una forma especial para dar solución a los conflictos de intereses dentro el proceso, en base a citación a pedido de parte o de oficio en una audiencia especial. También esta regulado como parte integrante de todos los procesos contenciosos; ya que es una de las formas más eficaces de conclusión del proceso en trámite. Si en nuestro proceso, la conciliación se interpreta como un acto procesal, puede colegirse una finalidad clara y precisa, alcanzar un consenso o avenimiento de las partes en sus exigencia contrarias en las pretensiones controvertidas, sin necesidad de haber agotado una instancia judicial, que generalmente es fatigosa y larga y que no responde a la exigencia de lograr la tutela jurisdiccional con paz social. La conciliación en nuestro país, ha estado regulado desde el Reglamento de Juzgados de Paz vigente desde agosto de inicios de la vida Republicana, en la Ley de enjuiciamiento 1854, en las diferentes Leyes Orgánicas del Poder Judicial, el Código de Procedimientos Civiles de 1912 en los
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 11

cobros de alimentos con modificaciones introducidas en dicho Código y especialmente en los procesos agrarios, laboral. En realidad la conciliación Judicial dentro del proceso, no es el acuerdo de las partes, con concesión o renuncia de derechos, que se homologa por el Juez, y da por concluido el proceso. En el Art. 326 el Código Procesal Civil regula la audiencia como una institución autónoma, con un procedimiento específico, que tiene por objeto dar fin al proceso promovido. Afirmaba Piero Calamandrei, que la conciliación por órganos públicos que resuelven controversias entre particulares, es un caso típicamente de la administración pública. e)2. Conciliación Extrajudicial: A la conciliación prejudicial, se le llama también "Extrajudicial", porque se produce antes de promover el proceso. En esta forma de conciliación es en base a fórmulas compositivas, a través de mediadores o conciliadores, designados por las partes de común acuerdo. La intervención de un tercero no tiene carácter jurisdiccional, ya que no interviene el Estado y más bien es un mero procedimiento voluntario, que trata de atenuar posiciones extremas, procurando encontrar una auto composición. En esta forma de conciliación la solución del conflicto de intereses depende siempre de la voluntad de las partes y no de las fórmulas que proponga el mediador. En la conciliación extrajudicial, existe un tercero, que pone sus buenos oficios y que tiende a un acercamiento entre las partes. El conciliador tiene una actividad ofertando proposiciones de arreglo, que las partes pueden o no aceptar.

f) Oportunidad de la Conciliación:
De acuerdo a lo prescrito en el Art. 323 del Código Procesal Civil, "Las partes pueden conciliar su conflicto de interés en cualquier estado del proceso, siempre que no se haya expedido sentencia en segunda Instancia". Lo anteriormente expuesto concuerda con la norma sustantiva que en su artículo 346, dice: "Cesan los efectos de la separación, por reconciliación de los cónyuges. Si la reconciliación se produce durante el juicio, el Juez manda cortar el proceso. Si ocurriere después de la sentencia ejecutoriada, los cónyuges lo harán presente al
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 12

Juez dentro del mismo proceso". "Tanto la sentencia como la reconciliación producida después de ella, se inscriben en el registro personal". "Reconciliados los cónyuges, puede demandarse nuevamente la separación sólo por causas nuevas o recién sabidas. En este juicio no se invocarán los hechos perdonados, sino en cuanto contribuyan a que el Juez aprecie el valor de dicha causa". (Ver los artículos de la Ley Orgánica del Poder Judicial 56, 64, 67 Inciso 7. y 293)

II.

EL MODELO CONCILIATORIO DEL CODIGO PROCESAL CIVIL

El artículo 326 del CPC desarrolla las fases de la conciliación. A través de esta secuencia pueden descubrirse un conjunto de premisas que subyacen al modelo conciliatorio del Código Procesal Civil. Según el CPC, las fases de la audiencia conciliatoria son las siguientes: 1. Inicio de la Audiencia: El Juez como director del proceso da por iniciada la audiencia. 2. Explicación de razones: Se inicia la discusión con el demandante quien explicará sus razones. Posteriormente, el demandado participará para también explicar sus razones 3. Proposición de la fórmula conciliatoria: Inmediatamente, el Juez está obligado a proponer la fórmula de conciliación según su prudente arbitrio o suspender la audiencia y reanudarla dentro de los siguientes diez días. 4. Aceptación o rechazo de la fórmula: Si se acepta la fórmula se inscribe en el libro de Conciliaciones. Si la propuesta no es aceptada, se redacta la misma en un acta mencionándose qué parte la rechazó. Aquel que rechazó la oferta será sancionado con una multa no menor de dos ni mayor de diez URPs si la sentencia otorga igual o menor derecho que el de la fórmula de solución .
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 13

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 14

Modelo Conciliatorio del CPC
Juez inicia la audiencia.

Demandante explica sus razones.

Demandado explica sus razones

Inmediatamente, el juez propondrá la formula de conciliación.

Puede suspender la audiencia.

Se acepta la formula

No se acepta la formula.

Se inscribe en el libro de conciliación.

Se redacta la formula en una acta mencionándose que parte la rechazo. Sanción al que rechazo la formula conciliatoria si la sentencia otorga igual o menor derecho que el de la formula de solución.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 15

A continuación discutiremos cada una de las fases conciliatorias bajo la luz de las premisas de la conciliación. • Inicio de la Audiencia: Que el legislador ha asumido que la persona más apropiada para realizar la función conciliatoria es el Juez. Efectivamente, tratándose de un proceso judicial y siendo indiscutiblemente reconocido por la doctrina procesal que el director del proceso es el Juez, y habiéndose incluido a la audiencia de conciliación como parte del proceso, resulta lógico pensar que sea el a-quo quien deba realizar esta empresa. De esta forma, se presupone que la función conciliatoria debe recaer en un tercero imparcial, con autoridad de funcionario público y especialista en temas jurídicos; es decir, el Juez.

El conciliador en principio realiza gestión distinta a la jurisdiccional: entiende las verdaderas razones del conflicto, maneja el conflicto cooperativamente no adversariamente, no determina quién tiene la razón ni tiene por fin usar la conciliación para llegar a una conclusión, discute el pasado pero prefiere salirse de él para llevar la discusión a una solución ideal a futuro, se abstiene de enfocarse en buscar responsables, no distribuye culpas y premios sino más bien coadyuva al logro de una solución ad-hoc, imaginativa, adecuada, satisfactoria y duradera a los problemas de las partes. Por tanto, el modelo conciliatorio peruano ha sumido que la calidad profesional de Juez es suficiente para asegurar el adecuado cumplimiento de la gestión conciliatoria. Sin embargo, se debe concluir que para ser un buen conciliador no se requiere categoría profesional alguna en especial, basta con contar con las cualidades personales apropiadas y demostrar en los hechos que se puede cumplir con ser un buen conciliador(a). Esto ha sido señalado por el reporte de la Sociedad de Profesionales en Resolución Alternativa de Conflictos de los Estados Unidos (Society of Professionals in Dispute Resolution - SPIDR) en una resolución expedida por la Comisión sobre Calificación de Terceros señalando:
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 16

Que ningún tipo de grado en especial, título profesional o experiencia laboral ha demostrado ser un efectivo requisito de éxito para ser conciliador, mediador, árbitro u otro profesional neutral; más bien donde deban fijarse algunos estándares de calidad [para estos terceros] éstos deberían orientarse hacia la demostración de habilidades antes que a satisfacer requisitos formales (Honeyman: 1993). Creemos que los magistrados sí tienen las cualidades y la capacidad para tramitar el proceso e interpretar el derecho y no negamos que existan —y de hecho existen— jueces que pueden cumplir con la función conciliatoria y se sienten cómodos realizándola. Aún así, creemos que la función conciliatoria, en tanto ajena a la función judicial, no corre la misma suerte lo cual nos lleva a concluir que la primera premisa (condiciones adecuadas del conciliador) no necesariamente se cumple cuando el criterio optado por el legislador se ha centrado en asignar la función conciliatoria a una calidad profesional determinada. • Explicación de razones: Posteriormente, el modelo conciliatorio nos dirige hacia la fase de escuchar a las partes por su orden, primero se escuchará al demandante y después al demandado. ¿Cómo se realiza esta primera etapa en las audiencias de conciliación?. Existen diversas aplicaciones de esta fase según lo demuestra la realidad judicial. Pasemos a describirlas.

Primera posibilidad: las partes exclusivamente señalan sus argumentos y dan las razones que creen conveniente para sustentar su caso. Es decir hacen uso de unos minutos para persuadir al juez y señalar las fortalezas de su caso a modo de informe oral.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 17

Segunda posibilidad: el magistrado invita directamente a las partes a que propongan alguna solución definitiva haciéndoles ver las ventajas de arribar a un acuerdo conciliatorio. Tercera posibilidad: las partes exponen su perspectiva acerca de la situación conflictiva y el Juez estimula a que las partes den propuestas de solución Complementariamente a estas tres aplicaciones, el Juez puede o no permitir participar a los abogados patrocinantes en la audiencia con el fin de contribuir a la discusión fáctica o jurídica del conflicto. En general, hemos podido observar —en las diversas simulaciones realizadas en los cursos de Técnicas de Conciliación auspiciados por la Academia de la Magistratura—que la fase de escucha ha sido internalizada como la etapa en la cual se reconoce la necesidad de escuchar a las partes. Las partes asumen un rol protagónico al contar la realidad conflictiva que atraviesan y el Juez trata de fomentar el arreglo a través de preguntas y la búsqueda de soluciones, antes de dar una fórmula conciliatoria. Esta tendencia de escuchar no sólo la versión de las partes sino sus propuestas de solución comprueba —en los hechos— el respeto a la segunda premisa de la conciliación, la cual asume que la participación de las partes es necesaria para buscar soluciones al conflicto. Esto a su vez demuestra que la sabiduría del Juez peruano al interpretar la fase de “escuchar a las partes” ha rebazado a la literalidad del supuesto y ha involucrado las fases siguientes: Identificación de Problemas y Búsqueda de Soluciones (Ver gráfico 1). • Proposición de la fórmula conciliatoria: Según el modelo judicial conciliatorio, después de escuchar a las partes, rápidamente el legislador ordena el ingreso a la fase de búsqueda de soluciones. Este punto es trascendental para el desarrollo de la audiencia, por que el art. 326 del CPC señala que inmediatamente el Juez propondrá la fórmula conciliatoria.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 18

La obligación imperiosa de proponer una solución inmediata luego de escuchar a las partes afecta definitivamente a la segunda premisa de la conciliación (la participación de las partes con el tercero es necesaria para buscar soluciones). El modelo procesal señala claramente que es el Juez el que debe dar la solución, probablemente asumiendo

que en tanto conocedor de la disputa y conductor del proceso es la persona más idónea en darle solución, cuando es reconocido que los conocedores del conflicto (por gozar de toda la información del caso) son las partes mismas. Esta solución inmediata afectará también la tercera premisa de la conciliación (soluciones duraderas, satisfactorias y pragmáticas) en tanto que una solución rápida — inmediata según el art. 326 del CPC— no asegura la comprensión global del conflicto y el compromiso de las partes para someterse a una solución dictada. El problema no se limita al punto de la inmediatez de la fórmula sino que se extiende a la obligatoriedad de la dación de una (la) formula. Es decir, se ha impuesto la obligación judicial de dar una solución automática al conflicto afectándose nuevamente la tercera premisa de la conciliación. Los magistrados han manifestado en diversas ocasiones — a lo largo de los cursos—la dificultad que experimentan para dar fórmulas conciliatorias (ver la sección relacionada con este punto). • Aceptación o rechazo de la fórmula : Luego de haberse propuesto la fórmula conciliatoria se abren dos posibilidades, la aceptación o el rechazo. Si la aceptación se produce no habrá supuestamente problema alguno y se inscribirá el acuerdo en el Libro de Conciliaciones. De no haber acuerdo alguno en tanto que se rechaza la fórmula conciliatoria, se produce la situación de la sanción condicionada. Es decir, se multará al renuente que habiendo rechazado la fórmula al cabo del proceso obtuvo una sentencia que concedía igual o menor derecho que la fórmula conciliatoria propuesta anteriormente (art. 326 CPC).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 19

Nuevamente la idea de concluir el proceso anticipadamente en forma rápida y vinculando el rechazo de la fórmula a una multa, nos invita a pensar que en la mente de los legisladores existe una visión negativista sobre el conflicto; es decir, el conflicto como un fenómeno intolerable al cual hay que darle fin, para lo cual se necesita algún tipo de incentivo (la sanción). De esta forma se afecta nuevamente la tercera premisa antes señalada y la cuarta premisa que señala que la conciliación manifiesta una visión positiva hacia el conflicto, este modelo conciliatorio manifiesta más bien una urgente necesidad de acabar con el conflicto, implícitamente considerándolo intolerable, maligno, improductivo, quizás basado en el célebre aforismo: “más vale un mal arreglo que un buen juicio”. Finalmente, luego de haber analizado las fases de la conciliación judicial según el art. 326 del CPC, deberíamos meditar sobre la posibilidad de —a partir de esta estructura conciliatoria de la audiencia—poder crear las condiciones necesarias de cooperación (confianza) a través de la aplicación de este modelo. Creemos que esta posibilidad resulta difícil porque nuevamente al tercero se le ha asignado la difícil misión de solucionar un conflicto proponiendo una fórmula y eventualmente vinculándola a una multa ante un rechazo de las partes. Los problemas sin embargo no se quedan tan solo a ese nivel, existen una serie de problemas procesales producto de la obligación de dar la fórmula conciliatoria, problemas que ha continuación trataremos. 2.1 PROBLEMAS PROCESALES DERIVADOS DE LA ESTRUCTURA

CONCILIATORIA DEL CODIGO PROCESAL CIVIL La obligación de proponer la fórmula conciliatoria Cabría hacerse la siguiente pregunta: ¿Proponer una fórmula conciliatoria es una obligación judicial ineludible?
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 20

Uno de los problemas comúnmente escuchados en el ámbito judicial es la situación en la cual resulta muy difícil, a pesar de tratarse de derechos disponibles, dar una fórmula conciliatoria. Estas situaciones se dan en los asuntos de puro derecho que al final no posibilitan dar una fórmula conciliatoria (v.g. nulidad de acto jurídico). También se indica que hay situaciones en las que el asunto es tan claro que dar una fórmula conciliatoria implicaría dar una sentencia anticipada lo cual resultaría injusto per se, y un tercer supuesto en el que la situación es tan ambigua o compleja que dar una fórmula conciliatoria generaría injusticias por la imprecisión de la información que tiene el juzgador. En estos casos, por tanto, el magistrado ha optado por reservarse la fórmula conciliatoria o evadirla continuando con el proceso.

La jurisprudencia de la Corte Superior de Lima ha manifestado opiniones contradictorias sobre este asunto En un primer momento se declara la nulidad de todo lo actuado basándose en el artículo 171 del CPC y se ordena reponer el proceso al momento de la audiencia de conciliación (Exp. 30-95 del 20/1/95 2da Sala Civil; Exp. 58-95 del 6/4/95 4ta Sala Civil). Posteriormente, se señala que no se incurre en nulidad ya que las partes han convalidado tácitamente esta omisión al no plantear su pedido en la primera oportunidad procesal que tuvieron para hacerlo según lo preceptúa el artículo 172 del CPC (Exp. 368-95 del 29/5/95, exp. 697-95 del 17/7/95, exp. 987-95 del 18/9/95 5ta Sala Civil). Posteriormente, estas resoluciones han sido contradichas por nuevas ejecutorias que reafirman la nulidad insalvable (Exp. 988-95 del 29/9/95, exp. 1264-95 del 26/10/95, exp. 1860-95 del 24/1/96 5ta Sala Civil). El tema sigue irresoluto a nivel jurisprudencial y la obligación de dar la fórmula conciliatoria está aún presente en la mente de los magistrados, a pesar de las continuas dificultades que enfrentan para cumplir con esta obligación. Adicionalmente se presenta un contrasentido, por un lado, parece ser que se exige al Juez que proponga la fórmula conciliatoria, pero por otro, existe una
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 21

ejecutoria en la cual se anula la fórmula por resultar excesiva con lo cual se demuestra que en ciertas situaciones el hecho de cumplir con la manifestación judicial de dar una fórmula conciliatoria acarrea serios riesgos que pueden al final perjudicar a las partes afectándoseles en sus derechos. Así lo ha señalado la jurisprudencia de la Segunda Sala Civil de Lima (Exp. 21-95 del 21/6/95 Segunda Sala Civil) que señala que: Resulta un exceso del Juez proponer como fórmula conciliatoria que el demandado desocupe el predio después de siete meses de iniciada la demanda y sancionar al actor con una multa por no haber aceptado la fórmula, máxima si el inquilino no se hallaba al día en el pago de la renta. En este caso de desalojo, el demandado probablemente frustrado por el incumplimiento del pago de la renta de varios meses, demandó a su inquilino exigiéndole la devolución del bien. Al momento de encontrarse las partes en la audiencia de conciliación, el Juez propone la fórmula de devolver el inmueble al cabo de cuatro meses a cambio de que el demandante condone la deuda y eventualmente que no se pague arriendo por esos siete meses. Resulta racional pensar que efectivamente un demandante que inicia un proceso judicial espera que se le restituya el bien cuanto antes ante el incumplimiento del pago del arriendo y decida no aceptar la fórmula antes citada. Habiendo sido ésta la situación en este caso, el demandado acepta la fórmula conciliatoria mientras que el demandante no. El hecho se torna más dramático cuando con la sentencia se multa al demandante por no haber aceptado la fórmula conciliatoria porque aquella concedió igual o menor derecho al presentado en la fórmula antedicha, tal cual lo prescribe el artículo 326 del CPC. Eso nos demuestra lo injusto que puede ser este sistema conciliatorio que no sólo propicia soluciones rápidas que cualitativamente pueden ser inadecuadas sino que además están vinculadas a una multa con lo cual se podría acabar sancionando al demandante, que es quien recurre al órgano jurisdiccional a exigir la cautela de sus derechos.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 22

¿Porque el legislador optó por obligar a que el Juez dé una fórmula conciliatoria en la audiencia de conciliación?. Existen diversas hipótesis. Primero, evitar que la audiencia de conciliación acabe en la inocua pregunta de antaño: “¿Tienen las partes ánimo de conciliar?”, que de no dar resultado positivo alguno ponía fin a la conciliación. Segundo, obligar, a que el rol del Juez sea muy activo sea a través de la generación de diversas fórmulas conciliatorias o dando al menos una para lograr efectivamente la conclusión anticipada del proceso. Creemos que no era necesario legislar en favor de una fórmula conciliatoria obligatoria, ya que desnaturaliza la institución conciliatoria y además como señala el Doctor Jorge Peyrano: . “No estamos del todo persuadidos de las ventajas del sistema utilizado en otros países5 consistente en imponerle al magistrado interviniente el deber de proponer una [...] fórmula conciliatoria en el curso de la audiencia respectiva. Es que ello: a) casi siempre redundará en la proposición de quitas o sacrificios numerarios concretos que pueden llegar a predisponer desfavorablemente a las partes acerca de la imparcialidad del juez; b) no parece adecuado que el juez proponga a las partes que, rígidamente, acepten o rechacen una fórmula conciliatoria de modo tal que resulte insusceptible de cambios. Parece más conveniente que la fórmula de conciliación sea configurada entre todos mediante ofertas, contraofertas y negociaciones de las partes y del tribunal, a que, en cambio, éste “cierre el debate” y la imponga a los contendientes una fórmula conciliatoria a la que solamente podrán “tomar o dejar”. Vinculación de la multa al rechazo de la fórmula conciliatoria

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 23

Una segunda pregunta a la cual debemos referirnos es: ¿Por qué el legislador ha optado por vincular una sanción pecuniaria al rechazo de la fórmula conciliatoria judicial? No nos queda más que establecer algunas hipótesis, según nos señalaron algunos magistrados éstas son: Primeramente, se sanciona a aquella parte que actúa de mala fe que no acepta la propuesta conciliatoria del Juez con el fin de alargar el proceso. Segundo, se sanciona al renuente en tanto hace trabajar adicionalmente a la administración de Justicia irrogando mayores gastos al Estado. Tercero, la multa tiene una naturaleza coercitiva que se convierte en una herramienta para lograr mayores acuerdos conciliatorios. En principio, creemos que los dos primeros supuestos están cubiertos por el artículo 292 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que sanciona la mala fe de los abogados y el Art. 326 del Cód. Procesal Civil del Perú:”Audiencia de conciliación. Presentes las partes, o sus apoderados o representantes con capacidad para ello, el juez escuchará por su orden las razones que expongan. De inmediato propondrá la fórmula de conciliación que su prudente arbitrio le aconseje. También puede disponer la suspensión de la audiencia y sus posterior reanudación dentro de un plazo no mayor de diez días...”.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 24

artículo 50, numeral 5 del CPC, que igualmente sanciona al abogado o a la parte que actúa con dolo o fraude en el proceso. Es decir, el legislador ya había implementado una obligación genérica para sancionar este tipo de supuestos, por tanto, resulta innecesario legislar nuevamente sobre la multa vinculándola al rechazo de la fórmula conciliatoria bajo los supuestos de la dilación o del uso abusivo de la administración de justicia. En conclusión, creemos que la multa responde a la necesidad de crear un mecanismo coercitivo que promueva soluciones rápidas basadas en la coacción ante una eventual sanción por el rechazo. Esta finalidad parte de una visión descongestionadora que se le achaca al instituto conciliatorio; es decir, se piensa que la conciliacion tiene como función la descongestión de los despachos judiciales y, consecuentemente, la reducción de la carga procesal, según el modelo conciliatorio, el legislador pensó que era necesario lograr este fin para lo cual se estimula al avenimiento con la inclusión de una multa. Nos reafirmamos en señalar, que la multa es un medio coercitivo que no hace más que desnaturalizar la conciliación propiciando el uso coactivo de la sanción para lograr el avenimiento de las partes.

II.3 Efectos de la Conciliación:
La conciliación surte el mismo efecto que la sentencia que tiene autoridad de cosa juzgada. (Art. 328 del Nuevo Código Procesal Civil). En consecuencia, la conciliación es una medida saneadora que en un momento dado, un Juez con amplias facultades puede dictar, respecto de presupuestos procésales, representación, y en general, regularidad en los procedimientos.

2.4 Suscripción de Actas: El acta de la audiencia de conciliación lo
suscriben, el Juez, el Secretario del Juzgado, y todos los que intervinieron en dicha diligencia judicial. La conciliación en general es una institución, que ha evolucionado en el Derecho procesal con una tendencia definida, la solución de los conflictos de intereses, en base a un acercamiento de las partes, con intereses opuestos. Es polémico este tema, ya que muchos estudiosos del
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 25

derecho procesal sostienen, que las partes son el único Juez para los intereses individuales y con la conciliación judicial se sacrifica el derecho de éstos. La mayor parte de autores, sostienen que la conciliación sirve al Estado, como un medio para resolver las controversias sin desgaste de la actividad judicial. De todo lo expuesto sobre la conciliación, se desprende que en esta institución procesal requiere de la concurrencia de una serie de elementos, para su eficaz aplicación; esto es, más que el procedimiento previsto en la ley, depende de las personas que intervienen, esto es el ánimo de acercamiento, de las habilidades que se emplee por el Juez conciliador, con un dominio de la interpretación de los intereses contrapuestos, la búsqueda de las fórmulas de conciliación y sobre todo su conducta imparcial y el don de persuasión y la colaboración de los Abogados que intervienen, desde el punto de vista, ético, profesional, humano y el servicio que prestan a la paz social en justicia.

2.4 Centros de Conciliación:
Estas entidades forman parte de la Junta Nacional de Centros de Conciliación, que es una persona jurídica de Derecho privado, que se constituyen por Escritura Pública, se inscriben en Registros Públicos y se rigen por sus estatutos. Los centros de conciliación tienen por objeto ejercer la acción conciliadora de conformidad con la ley 26872. Pueden sustituir centros de conciliación, las personas jurídicas de derecho público o derecho privado, sin fines de lucro y que tengan finalidad el ejercicio de la función conciliadora. Para el funcionamiento y aprobación de los centros de reconciliación, deben adjuntar a su solicitud, suscrita por su representante legal, la siguiente documentación: a) Los que acrediten la existencia de la institución. b) Los documentos que acrediten la representación. c) Reglamenté del Centro. d) Relación de conciliadores. (Art. 27).

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 26

CAPITULO II

ALLANAMIENTO Y RECONOCIMIENTO
1.
1.1

ALLANAMIENTO
Concepto El allanamiento es el acto jurídico procesal que importa la .sumisión expresa a las pretensiones formuladas por la parte contraria, ya sea en vía de acción o de reconvención. Quien se allana se somete a la pretensión planteada en su contra, abandonando, en consecuencia, toda oposición o defensa posible. «... En él predomina la decisión ele no defenderse, la voluntad de que se resuelva conforme a la pretensión, prescindiendo (o no) de su fundamentación (GELSIBIDAT, 1975: 501). La renuncia al derecho de contradicción reviste al allanamiento de la calidad de acto procesal de disposición que, además, es di; carácter unilateral, al perfeccionarse sin necesidad del consentimiento de la parte contraria. El allanamiento no significa siempre que el sujeto que lo hace reconozca que le corresponden o que sean de su cargo las obligaciones contenidas en la pretensión o derivadas de ella, sino que, en ocasiones, puede representar un simple sometimiento o subordinación a las pretensiones dirigidas en su contra, cumpliendo sí los deberes emergentes de ellas, pero por cuestiones prácticas o de utilidad, no porque esté convencido del fundamento invocado o de acuerdo con su legitimidad. Esto sucede, por ejemplo, cuando los litigios son de cuantía exigua, siendo más conveniente para uno satisfacer la pretensión que afrontar los gastos que implica el desarrollo de un proceso. El allanamiento tampoco significa la admisión total o parcial de los hechos (presupuesto del reconocimiento total o parcial, según el caso-), porque bien puede el sujeto procesal que se allana someterse a la pretensión, pero no aceptar los hechos expuestos por la contraparte, especialmente si son falsos

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 27

o afectan el honor y reputación del primero. En suma, como dice Jerónimo Infantes del allanamiento, “aquí no tenemos ninguna declaración referente a los hechos ni aceptación expresa del derecho invocado, sino pura y simplemente una manifestación de conformidad con la petición del ador” (INFANTES.. 1958: 267). De lo expresado se desprende que habrá allanamiento cuando el sujeto manifieste su conformidad respecto de la pretensión que se le opone, renunciando a toda oposición, sin que sea necesario para configurar dicho instituto jurídico la aceptación de los hechos o de los fundamentos jurídicos en los que la contraparte afirma se basa su reclamo o petitorio. Como el sometimiento a la pretensión acto en que consiste el allanamiento supone como consecuencia inevitable la renuncia expresa al derecho de defensa o de contradicción, suele decirse que la figura jurídica en estudio vendría a ser, entonces, una manifestación de voluntad dirigida a abdicar del derecho de oposición con que se cuenta, vale decir, no asumir la defensa enjuicio o no ejercerla. A continuación pasaremos a ver algunas definiciones que del allanamiento se encuentran en la doctrina. Para Fairen Guillen, «...el allanamiento es una renuncia (renuncia definitiva y no simple desistimiento) a la resistencia a la pretensión...» (FAIRENGUILLEN, 1986: -185). Alcalá-Zamora y Castillo concibe al allanamiento «...como el reconocimiento y sumisión de la parte atacada a la pretensión litigiosa contra ella dirigida..... (ALCALÁ-ZAMORA Y CASTILLO, 1947: 80). Según Rigante, «el allanamiento es el acto por el cual una parle reconoce la legitimidad de las pretensiones deducidas por la otra; es decir, se aviene a las pretensiones de la contraparte quitando, de esa forma, los obstáculos que dieron nacimiento, motivo al proceso” (RIGANTE, 1968: 156)-.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 28

Lorca Navarrete estima que “el allanamiento es un acto jurídico procesal por el que se produce la conformidad con las pretensiones del actor” (LORCA NAVARRETE, 2000: 203). Gimeno Sendra apunta que “el allanamiento es un acto del demandado, por el que, manifestando su conformidad con la pretensión formulada por el demandante, pone fin al proceso, provocando la emisión de una resolución con lodos los efectos de la cosa juzgada” (GIMENO SENDRA, 2007: 254). A decir de Prieto Castro y Fernández, “el allanamiento es una manifestación de conformidad con la petición contenida en la demanda, hecha por el demandado al contestar a ella o en otro momento. Por el allanamiento, el demandado 221). Montero Aroca, Gómez Colomer, Montón Redondo y Barona Vilar consideran que el allanamiento «es un acto procesal del demandado por el que manifiesta su voluntad de no oponerse a la pretensión del actor o de abandonar la oposición ya interpuesta, conformándose con la misma, provocando la terminación del proceso con sentencia no contradictoria de fondo en la que se le condenará” (MONTERO AROCA; GÓMEZ COLOMER; MONTÓN REDONDO; y BARONA VILAR, 2003: 369). En opinión de Enrique Falcón, “el allanamiento importa el sometimiento total o parcial del demandado a las pretensiones del actor, y comprende tanto el reconocimiento de la verdad de los hechos, como el reconocimiento del derecho en que se funden dichas pretensiones” (FALCÓN, 1978: 248). Goldschmidt señala que el allanamiento consiste “...en reconocer la alegación jurídica formulada por el demandante...” (GOLDSCHMIDT, 1936: 196). Monroy Cabra afirma que el allanamiento “es una manifestación de voluntad hecha por el demandado al contestar la demanda o en cualquier momento
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 29

reconoce

la

existencia

del

derecho

pretendido

por

el

demandante” (PRIETO CASTRO Y FERNANDEZ, 1980, Volumen 1: 220-

anterior a la sentencia de primera instancia, de que reconoce la existencia del derecho pretendido por el demandante (...). No es propiamente admisión de hechos ni tampoco una confesión provocada, ya que en estos casos se hace referencia a hechos, y en el allanamiento hay un pronunciamiento acerca de la pretensión del actor para aceptarla expresamente...” (MONROY CABRA, 1979: 394). Lino Palacio sostiene que “... en tanto importa un reconocimiento del derecho pretendido por el demandante, y, por consiguiente, un abandono a la oposición o discusión a la pretensión, el allanamiento configura (...) la contrapartida o reverso del desistimiento del derecho” (PALACIO, 1979, Tomo V: 546). Gómez de Liaño González y Pérez Cruz Martín definen al allanamiento de esta manera: “…Comprende una declaración de voluntad aceptando la petición concreta formulada por el demandante y que origina la conclusión del proceso mediante sentencia estimatoria, salvo supuestos excepcionales” (GÓMEZ DE LIAÑO GONZÁLEZ; y PEREZ-CRUZ MARTIN, 2000, Tomo I: 469). Tales autores añaden que son caracteres del allanamiento los siguientes: a) b) c) d) e) Constituye un acto dispositivo. Es un típico acto procesal que produce efectos en el derecho material. Es unilateral del demandado. Sólo puede recaer sobre derechos disponibles. Sólo origina la conclusión del proceso por sentencia cuando es total. El allanamiento ha de ser expreso...” (GÓMEZ DE LIAÑO GONZÁLEZ; y PEREZ-CRUZ MARTIN, 2000, Tomo I: 470). Es de destacar que el allanamiento es un acto típicamente procesal que tiene lugar necesariamente al interior del proceso. La subordinación que se hace a una determinada pretensión así lo hace notar por ser ésta un concepto más que todo de naturaleza procesal. La satisfacción de una reclamación fuera del contexto
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 30

procesal pone al acto en cuestión dentro del campo del derecho sustancial, que determinará sus rasgos distintivos. Así se podrá estar ante un reconocimiento de obligaciones o ante el cumplimiento de las mismas a través del pago. Sobre este punto, Jerónimo Infantes asevera que “... el allanamiento es un acto procesal, pero sólo porque únicamente puede realizarse en el proceso y no fuera de él; mas no es un acto en que se manifiesta el orden de proceder que conduce la causa por sus derroteros habituales, sino que producido al contestarse la demanda, momento normal, ha terminado con la discusión y no se ha dejado al Juez opción entre dos peticiones contradictorias de las partes, que se funden en una sola; ya no hay controversia, ya no hay litigio propiamente, dicho y sobran todos los medios procesales puestos a disposición del demandado” (INFANTES, 1958: 270). Por otro lado, en cuanto a la relación existente entre confesión y allanamiento, Alcalá-Zamora y Castillo expresa que “...la confesión de hechos y el allanamiento pertenecen a la categoría de derechos procesales renunciables, y el segundo puede, además, llevar implícita confesión de hechos. En segundo lugar, confesión y allanamiento entrañan actos o actitudes de reconocimiento a favor de la parte adversa, la primera respecto a sus afirmaciones de hecho y el segundo respecto a la pretensión jurídica. En tercer lugar (...) las dos instituciones limitan o excluyen los poderes, de valoración o de decisión, del juzgador...” (ALCALÁZAMORA Y CASTILLO, 1947: 89). Acerca de las diferencias entre confesión y allanamiento, Alcalá-Zamora y Castillo manifiesta que “... la confesión se contrae a afirmaciones de hecho y el allanamiento, a la pretensión jurídica'. Puede darse el caso de que confesando una de las partes todos los hechos afirmados por la contraria, no se allane, sin embargo, bien por aducir a su vez otros, que el adversario discuta, bien porque a un estando plenamente acordes en los hechos, extraigan de ellos distintas derivaciones jurídicas. Por el contrario, allanamiento no implica necesariamente confesión de los hechos afirmados por el demandante, sino renuncia a continuar la contienda, que de iure se considera como reconocimiento de que la pretensión
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 31

del ador es fundada, aunque de facto pueda responder a otros motivos (...) Más diferencias: el allanamiento es un acto procesal del demandado; la confesión, en cambio, puede ser prestada por ambas partes; el allanamiento, en realidad, sólo es posible en primera instancia, antes de que recaiga sentencia; confesión, en cambio, puede mediaren toda etapa en que se admita prueba...» (ALCALÁZAMORA V CASTILLO, 1947: 89). Lino Palacio coincide prácticamente con Alcalá-Zamora y Castillo respecto de la distinción entre confesión y allanamiento cuando sostiene que “por lo que concierne a la confesión, su primera diferencia con el allanamiento reside; en la circunstancia de que aquélla, al igual que la admisión, recae sobre hechos y no sobre la pretensión del demandante. En segundo lugar, mientras el allanamiento es una declaración de voluntad, la confesión es una declaración de ciencia cuyo efecto consiste en aportar prueba de hechos que el juez, como principio general, debe tener por ciertos. Por último la confesión puede provenir de cualquiera de las partos, al paso que el allanamiento es un acto del demandado (PALACIO, 1979, Tomo V: 547). El allanamiento se encuentra contemplado en el Capítulo II del Título XI de la Sección Tercera del Código Procesal Civil, en los arts. 330 al 333, siendo considerado normativamente como otra forma especial de conclusión del proceso. El artículo 330 trata sobre él preceptuando que: “El demandado puede expresamente allanarse o reconocer la demanda /...]. En el primer caso acepta la pretensión dirigida contra él /.../. Sobre el particular, hay que decir que el allanamiento no constituye en realidad una forma especial de conclusión del proceso porque no se le puedo asignar a dicho instituto un carácter extintivo especial o anormal o alternativo en relación a la sentencia, pues para que tal cualidad pueda darse no debe existir de por medio fallo alguno, lo que no ocurre en el allanamiento por cuanto éste no da lugar a la conclusión del proceso sino la sentencia subsiguiente. La inclusión por el legislador del allanamiento como forma especial de conclusión del proceso obedece más bien al hecho de que al producirse elimina la controversia (si se
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 32

refiere a todas las pretensiones ventiladas enjuicio) y trae como consecuencia la expedición inmediata y sin más trámite de la sentencia, lo cual, pese a no ser suficiente para configurar al allanamiento como una forma especial de conclusión del proceso, explica su inclusión como tal en el Título respectivo, más que por razones de fondo, por cuestiones de técnica legislativa.

Requisitos Son requisitos del allanamiento los siguientes: A) Debe ser expreso. El allanamiento no se presume sino que tiene que ser explícito, preciso y categórico, esto es, que de la declaración que se haga se desprenda indubitablemente la voluntad de someterse a la pretensión planteada en contra de quien lo practica. Jerónimo Infantes señala justamente que “... el allanamiento es siempre una manifestación expresa del demandado conformándose con la petición adversa..." (INFANTES, 1958: 27b). En cuanto a los términos en que ha de expresarse el allanamiento, dicho autor hace notar que «...ha de ser una manifestación inequívoca de la voluntad de conformarse con la petición del actor, la cual, por consiguiente, no puede ser contenida en expresiones vagas e imprecisas” (INFANTES, 1958: 287). En la misma línea se encuentra Reimundin al expresar que "...el allanamiento ha de ser siempre expreso, categórico y terminante, empleándose fórmulas precisas que no dejen lugar a dudas...» (REIMUND1N, 1957, Tomo II: 43). Para Lino Palacio, habrá allanamiento expreso «...cuando el demandado manifiesta, sin lugar a dudas, su conformidad con el reclamo contenido en la

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 33

pretensión, aviniéndose a satisfacerlo o haciéndolo simultáneamente en el mismo acto...” (PALACIO, 1979, Tomo V: 548). El silencio del demandado, que da lugar a la declaración de rebeldía, si bien puede producir presunción legal relativa de verdad, de ninguna manera configura allanamiento alguno. Ha generado discusión la figura del allanamiento tácito que se materializa cuando el demandado, en forma voluntaria, lleva a cabo los actos necesarios para el cumplimiento de la obligación que se exige judicialmente; o, como sostiene Lino Palacio, “...cuando, sin oponerse a la pretensión, el demandado adopta Lina actitud mediante la cual aquélla resulta satisfecha” (PALACIO, 197), Tomo V: 548-549). Sobre el particular, hay que indicar que, no obstante significar el allanamiento tácito a todas luces un sometimiento a la pretensión de la contraparte y, por tanto, una renuncia a hacer uso del derecho de oposición, no puede ser considerado propiamente un allanamiento por la calidad de declaración expresa que debe tener éste para su procedencia, así como por la exigencia para quien lo realiza de legalizar su firma ante el auxiliar jurisdiccional, y, por qué no, también, por su carácter no vinculante para el Juez, quien podrá rechazar el allanamiento si se está ante algún caso de improcedencia. Pese a lo expuesto, no se puede negar que en la doctrina procesal el tema se presta a debate. Así, entre los autores que admiten el allanamiento tácito se cuentan Fassi, Morello, Colombo, Palacio, etc.; entre los que se pronuncian en contra de él tenemos a Carli, Infantes, Podetti, Sentís Melendo, Arias, entre otros. La necesidad de que el allanamiento sea expreso está prevista en la primera parte del artículo 330 del Código Procesal Civil.

B)

Debe ser incondicional.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 34

El allanamiento tiene que ser un acto puro y no sujetarse a condición alguna. “...No debe contener reservas, ni limitaciones, ni reparos procesales...” (FALCON, 1978: 248). De lo contrario, dicho acto se desnaturalizaría al carecer de sus notas peculiares de sometimiento y renuncia. Jerónimo Infantes dice, refiriéndose a la calidad de acto puro que tiene la figura en estudio, que “...es otro de los caracteres que unánimemente se reconoce al allanamiento, que no puede someterse a condición, que por sí solo implica la petición de absolución. Es una rendición incondicional del demandado” (INFANTES, 1958: 276). Coincidiendo con lo expuesto, Rigante manifiesta que el allanamiento «... debe ser incondicional: es decir, que no debe estar sujeto a condición alguna; debe ser liso y llano, de lo contrario mal puede ser llamado allanamiento, toda vez que ello significa (...) quitar los obstáculos que motivaron el proceso» (RIGANTE, 1968: 157). Si el sujeto que pretende allanarse formula determinadas condiciones, no estaríamos ante un allanamiento sino que se configuraría un planteamiento de transacción o de conciliación, según el contenido del acto. Toda modificación a la pretensión del actor que quiera introducir la persona que desea allanarse traerá como consecuencia la pérdida del carácter de allanamiento de tal conducta. Es de subrayar que el pedido de exoneración de costas y costos integrado a la declaración expresa de allanamiento no supone ninguna condición por ser aquél accesorio y, además, por estar contemplado en la ley (siempre que el allanamiento se produzca dentro del plazo para contestar la demanda: art. 413 -último párrafo del C.P.C.).

C)

Debe ser oportuno.
FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 35

PROCESAL CIVIL

El demandado puede allanarse a la demanda en cualquier estado del proceso, previo a la sentencia. Así lo establece el primer párrafo del artículo 331 del Código Procesal Civil. Hay que distinguir la oportunidad del allanamiento como requisito de eficacia del mismo, representada en el momento indicado en el párrafo precedente, de la oportunidad en que debe producirse el allanamiento para fundar una exoneración de costas y costos, que es, en este último caso, hasta antes de que venza el plazo para contestar la demanda.

D)

Debe ser total. “...El allanamiento será eficaz en la medida en que comprenda la integridad de la pretensión del actor. Si hubiere acumulación objetiva de pretensiones, podrá haber allanamiento total y por ende eficaz si cumple los demás requisitos, con relación a una de ellas, en la medida en que la comprenda plenamente; respecto a las restantes, las mismas mantendrán su incolumidad. Desde este punto de vista el allanamiento habrá sido total respecto de una pretensión parcial en cuanto al conjunto...” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 137). Por otro lado, teniendo en cuenta la congruencia respecto del asunto controvertido, “...habrá allanamiento total, habrá allanamiento pleno, en la medida en que exista concordancia entre la pretensión del actor y lo manifestado en cuanto a satisfacerla. En otras palabras, debe ser congruente con la forma en que ha quedado trabada la relación procesal»(FORNACIARI, 1987, Tomo I: 137). Si es total el allanamiento, el Juez expedirá sentencia inmediata. Si fuese parcial, el proceso seguirá su curso en cuanto a las pretensiones que no fueron comprendidas en el allanamiento.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 36

E)

Debe el sujeto procesal que se allana legalizar su firma ante el auxiliar jurisdiccional. Esta es una formalidad exigida por el artículo 330 primer párrafo del Código Procesal Civil.

F)

No debe estar afectado el allanamiento por alguna causal de improcedencia. El artículo 332 del Código Procesal Civil prevé determinados casos (como la falta de capacidad, la afectación del orden público o las buenas costumbres, la presunción de existencia de fraude o dolo procesal, etc.) que generan la declaración judicial de improcedencia del allanamiento (y la continuación forzosa del proceso), los mismos que serán vistos más adelante.

Sujetos participantes Participan del allanamiento aquellos contra quienes se formula alguna pretensión. Pueden, entonces, allanarse tanto el demandado como el demandante (este último tratándose de la reconvención), el denunciado (en caso de denuncia civil: art. 102 del C.P.C.), el sucesor procesal (Art. 108 del C.P.C.) y, en fin, todo aquel que actúe como parte en un proceso. Al respecto, Jerónimo Infantes subraya que “el allanamiento es un acto procesal del demandado y siempre de éste, pues aunque en un proceso determinado pueda realizarlo el actor en relación con la reconvención del demandado, aquél entonces se pronuncia sobre la petición de éste, que es distinta de la absolución, a cuyos efectos es también demandado el actor. Son dos pleitos acumulados en uno solo, con los personajes invertidos” (INFANTES, 1958:278). Sobre el particular, Gimeno Sendra opina que «...sujeto (...) del allanamiento es exclusivamente el demandado, quien reconoce fundada la pretensión del actor y se conforma con la misma. Por ello, es un acto unilateral y expreso del demandado, que encuentra su paralelo con el mismo acto realizado por el actor,
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 37

estoes, con la renuncia, puesto que ambos actos conllevan un poder de disposición sobre el derecho subjetivo material y ocasionan los mismos efectos ele cosa juzgada- (GIMENO SENDRA, 2007: 254). Tienen potestad para allanarse a la pretensión las personas susceptibles de comparecer por sí mismas un proceso (que pueden disponer de los derechos que en él se hacen valer) o sus representantes (convencionales, legales o judiciales), siempre que éstos cuenten con facultades especiales o expresas para ello o estén autorizados normativa o judicialmente para hacerlo. Es de destacar que es válida la designación o actuación de apoderados judiciales conjuntos para el acto de allanamiento (art. 68 último párrafo del C.P.C). En el litisconsorcio facultativo (que -según el art. 94 del C.P.C- es aquel en el que sus integrantes son considerados como litigantes independientes, por lo que los actos de cada uno de ellos no favorecen ni perjudican a los demás, sin que por ello se afecte la unidad del proceso) cualquiera de los lilisconsortes puede allanarse a la pretensión, produciendo efectos el aIlanamiento sólo respecto a él. En este caso no se expedirá sentencia inmediata, sino que proseguirá el proceso en relación a todos los litisconsortes, es decir, incluyendo también al que se allanó listo obedece a cuestiones de orden procesal y al hecho de que una sentencia dictada aisladamente para uno de los que integran la relación procesal afectaría la unidad del proceso, produciéndose su desarticulación. Si bien el allanamiento de un litisconsorte facultativo pone fin al estado de controversia respecto de su persona, la sentencia respectiva se dictará una vez concluido el proceso, en salvaguarda de la unidad de éste. En el litisconsorcio necesario (que según el art. 93 del C.P.C- es aquel en el que la decisión a recaer en el proceso afecta de manera uniforme a todos los litisconsorles) el allanamiento debe provenir de todos los litisconsorles (art. 332. inc. 6) del C.P.C). En cuanto a esto, Formación sostiene acertadamente que “... partiendo de la base de que en este supuesto (litisconsorcio necesario) existe una relación material única que genera necesariamente la integración personal
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 38

en el proceso y que, indefectiblemente, deberá pronunciarse una sentencia única, se concluye que no puede haber allanamiento parcial. La indivisibilidad de la cuestión litigiosa impone esa solución. El allanamiento será eficaz en la medida en que todos los litisconsortes adopten análoga actitud” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 118).

Oportunidad Por ser el allanamiento una postura típica frente a la demanda, se acostumbro realizarlo al tiempo de contestarse aquélla, dentro del escrito correspondiente de contestación. Constituye así una de las respuestas posibles del demandado. No obstante lo expresado, por el contenido mismo del acto es admisible el allanamiento en momento posterior al señalado precedentemente y .interior al dictado de la sentencia. Precisamente, el artículo 331 primer párrafo del Código Procesal Civil dispone que “el demandado puede allanarse a la demanda en cualquier estado del proceso, previo a la sentencia”. Reiteramos que la oportunidad a que hace referencia dicho numeral tiene que ver con el límite temporal máximo para que sea eficaz el allanamiento, porque, a efecto tan sólo de la exoneración de costas y costos, puede el sujeto allanarse a la pretensión dentro del plazo para contestar la demanda (art. 113 -parte final- del C.P.C.). Jerónimo Infantes hace notar que “...de la misma manera que cuando pensamos en el proceso vemos ante todo la oposición, de igual manera al considerar el allanamiento lo encontramos lógico y normal al contestar la demanda y un tanto anómalo después de formalizada oposición y deducida ante el órgano judicial una petición contraria a la del actor” (INFANTES, 1958: 287). Agrega dicho autor que “no existe (...) ni en el derecho positivo ni en la doctrina científica ni jurisprudencial norma alguna que excluya la posibilidad del allanamiento después de formalizada oposición, ni parece que la razón, el buen sentido, así como
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 39

consideraciones de tipo económico se opongan a ello” (INFANTES, 1958: 287). Concluye Jerónimo Infantes puntualizando que “allanarse tras haber formalizado oposición implica una revocación, una renuncia a la oposición hecha, así como a todos los actos procesales tendientes a la prueba de las excepciones consignadas al contestar la demanda, las cuales, no obstante estar en el proceso, tienen que ser desconocidas del juzgador al dictar su fallo, lo que a sensu contrario rompe con el principio de que lo que no está en el proceso no existe al considerarse inexistente lo que está” (INFANTES, 1958: 288). Es importante dejar en claro que el allanamiento podrá acontecer hasta antes del pronunciamiento de la sentencia de primera instancia. Después tic este momento el sometimiento a la pretensión no será considerado allanamiento sino más bien representará la observancia o cumplimiento de la decisión judicial. Una vez expedido el fallo v antes de que éste quede firme, el sometimiento que se haga a la pretensión de que se trate, abdicando del derecho de oposición, ya sea dejando transcurrir el plazo para impugnar la resolución o renunciando al recurso interpuesto, no constituye allanamiento sino renuncia al recurso de apelación o desistimiento del mismo, respectivamente. El sometimiento a la pretensión luego que la resolución haya quedado firme mucho menos podrá ser visto como allanamiento, significando tan solo el acatamiento del fallo final. En suma, el allanamiento puede tener lugar desde la conformación de la relación jurídica procesal hasta antes de emitirse la sentencia de primera instancia.

Alcances El allanamiento "...puede ser completo o incompleto: (...). Es completo el allanamiento cuando junto con la manifestación se cumple con la prestación reclamada, es decir, se efectiviza. Es incompleto, cuando sólo se manifiesta la aceptación tic los hechos y el derecho invocados, pero sin cumplir la prestación simultáneamente..... (RIGANTE, 1968: 157).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 40

El allanamiento “...puede ser total o parcial: puede el allanamiento recaer sobre todas o algunas de las pretensiones deducidas por el actor...”(RIGANTE, 1968: 157). Como dice Fernando Paya, “el allanamiento es total cuando importa la conformidad del demandado con todas las pretensiones deducidas, y es en cambio parcial, cuando deja subsistente el conflicto respecto de una o más pretensiones. (PAYA, 1989:76). Según Gimeno Sendra, “...dicho acto de disposición (allanamiento) puede ser total o parcial. Es total, cuando el demandado reconoce todas las pretensiones, declarativas y de condena, del actor y manifiesta su disposición a cumplir voluntariamente con todas las prestaciones. Es parcial, cuando dicho reconocimiento se limita a determinadas pretensiones (así, ante una pretensión mixta, el demandado reconoce la declarativa, pero no la de condena) y no a otra o cuando existiendo una sola pretensión la conformidad se circunscribe a un solo pronunciamiento (así a la principal de condena, pero no a la de pago de intereses y costas)...” (GIMENO SENDRA, 2007: 255). “Tan solo el allanamiento total produce la finalización anormal del procedimiento (...), debiendo, en el parcial, continuar el procedimiento contra los demás» - (CIMHNO SENDRA, 2007: 255). El allanamiento puede ser total o parcial, ya sea desde el punto de vista objetivo o subjetivo. Habrá allanamiento parcial desde el ángulo objetivo cuantío, existiendo acumulación de pretensiones, el sujeto pasivo de la relación procesal renuncia expresamente a oponerse a alguna o algunas de ellas, persistiendo el litigio en cuanto a las demás. (El art. 331 último párrafo del C.P.C. permite el allanamiento parcial). Es preciso señalar que se hace referencia a la totalidad o parcialidad del acto en su confrontación con el conjunto de pretensiones y no como uno de las características que lo informan. Es decir, cuando se habla de allanamiento total se hace en relación a la abdicación del derecho de oposición frente a cierta pretensión, pero, si las pretensiones llegan a ser varias por efecto de la
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 41

acumulación, entonces, el allanamiento será total en cuanto a una de ellas y parcial respecto al conjunto. En el plano subjetivo, será parcial el allanamiento siempre y cuando, estando ante un litisconsorcio facultativo activo, el demandado se allane a la pretensión planteada por alguno de los demandantes, o, si mediando un litisconsorcio facultativo pasivo, alguno de los sujetos que lo conforman se allana a la pretensión del demandante. Improcedencia “...Doctrinalmente no hay nada que repugne a la admisión del allanamiento en el proceso civil, cuando del mismo se piensa solamente en su formulación como consecuencia de la convicción del demandado de que aquello que se le demanda constituye para él un deber el acatar; que la satisfacción exigida por el actor debió darla, sin necesidad de proceso, y que no por haberse iniciado éste ha de resistir agravando más su injusto comportamiento con el reclamante” (INFANTES, 1958: 269). Sin embargo, existen casos en que el allanamiento resulta ineficaz, sobre todo cuando la renuncia al derecho de oposición pone en peligro intereses ajenos o superiores a los de las partes. Como se aprecia, el allanamiento no es vinculante para el Juez, quien lo declarará procedente o no, para lo cual tendrá que examinar o tener en cuenta si se observaron las formalidades de ley, la renunciabilidad del derecho y el eventual perjuicio a terceros, ya sea en el ámbito meramente privado o en su más amplia significación. El análisis que efectúe el magistrado acerca del allanamiento se extiende a la conducta de los sujetos procesales, tratando así de determinar si existe simulación de por medio, dolo o fraude procesal. En resumen, debe el Juez merituar la procedencia del allanamiento y decidir en consecuencia, bien admitiéndolo o bien rechazándolo. Es por ello que disentimos de lo aseverado por Monroy Cabra en el sentido que “...cuando existe allanamiento, el juez no entra en el análisis ni valoración de los
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 42

hechos, sino que dicta sentencia” (MONRÜY CABRA, 1979: 394). Estamos en desacuerdo también con dicho autor cuando afirma que "... la condena sólo se extiende a los términos que de él (se refiere al allanamiento) resulten. En virtud de la congruencia, el juez dicta sentencia en consonancia con el allanamiento...” (MONROY CABRA, 1979: 395). Al respecto, Prieto Castro y Fernández expresa que “...la congruencia obliga al Juez a dictar sentencia que tenga por base dicho allanamiento (...). Pero esta doctrina no se opone a que s¡ el Juez advierte que el allanamiento tiene por objeto un fraude o envuelva simulación, en suma, si la causa es falsa o improtegible o puede afectar al orden público o a las buenas costumbres, se deberá abstener de ampararlo con la cosa juzgada, desestimando la pretensión del actor...” (PRIETOCASTRO Y FERRANDIZ, 1980, Volumen 1: 222). El artículo 332 del Código Procesal Civil está referido a la improcedencia del allanamiento y establece que: El Juez declara improcedente el allanamiento y ordena la continuación del proceso cuando: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. El demandado no tiene capacidad pan disponer del derecho en conflicto; El apoderado o representante del demandado carece de facultad para allanarse; Los hechos admitidos requieren ser probados por otros medios, además de la declaración de parte; El conflicto de intereses afecta el orden público o las buenas costumbres; El conflicto de intereses comprende derechos indisponibles; Habiendo litisconsorcio necesario, el allanamiento no proviene de todos los demandados; Presume la existencia de fraude o dolo procesal;

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 43

8. 9.

Advierte que la sentencia a dictarse va a surtir efecto frente a tercero no emplazado; o El demandado es el Estado u otra persona de derecho público, salvo que su representante tenga autorización expresa”.

Efectos El allanamiento, como acto unilateral de disposición que es, se perfecciona sólo con la declaración de voluntad de quien lo realiza, sin que se precise del consentimiento de la contraparte (lo cual no obsta que la última pueda observarlo, especialmente si no reúne los requisitos para su configuración o por otras consideraciones que lo desnaturalizan y, por ende, la perjudican en vez de beneficiarla). En consecuencia, producido el allanamiento y no encontrándose afecto a ninguna causal de improcedencia (por lo que es declarado procedente), se afecta el estado de controversia, el mismo que desaparece, correspondiendo la expedición inmediata de la sentencia. “...Ese acto volitivo (allanamiento) tenderá a eliminar el contraste de voluntades y obviamente incidirá en el contenido de la sentencia» (FORNACIAKI, 1987, Tomo I: 113). Realizado el allanamiento, quien lo hizo abdicó a su derecho de contradicción, sometiéndose a la pretensión planteada por el demandante. Declarada la procedencia de dicho acto dispositivo, ello no significa la extinción de la pretensión, la que se mantiene intacta, aunque tiene ahora mayor consistencia debido a la falta de oposición. La pretensión no resulta afectada con el allanamiento, por haberse eliminado con él únicamente el estado de controversia entre las partes. Será imprescindible la emisión de la sentencia para que se logren los efectos deseados por el actor al plantear su pretensión, estando él interesado en la declaración de certeza y la condena respectiva, y también, claro está, en la obtención de la cosa juzgada con la imposibilidad que ella conlleva de revisar el asunto nuevamente. El allanamiento, una vez declarado procedente,

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 44

carece, pues, de fuerza decisoria y, además, no exime al magistrado de dictar sentencia. La relación jurídica procesal tampoco se extingue con el allanamiento (o su declaración de procedencia) sino con el fallo que éste produce como efecto inmediato. Por eso discrepamos con Pairen Guillen cuando señala que el electo del allanamiento, una vez conseguido, es el de extinguir el proceso según sus términos... “(FAIREN GUILLEN, 1986: 488). Igual de controvertida -y para nosotros errada- es la posición que adopta Lino Palacio al afirmar que el allanamiento (...) en tanto entraña un reconocimiento de la razón que asiste al actor, no sólo releva a éste del onus probandi sino que, además, produce la extinción del proceso...» (PALACIO, 1979, Tomo V: 546). El allanamiento, insistimos, no pone fin al proceso sino la sentencia; y no exime al demandante de probar los hechos en los que basa su pretensión, pudiendo desestimarse la demanda si no se logra acreditar aquéllos. El artículo 333 del Código Procesal Civil preceptúa al respecto que «declarado el allanamiento, el Juez debe expedir sentencia inmediata, salvo que éste no se refiera a todas las pretensiones demandadas”. Esto último significa que el proceso seguirá su curso en caso de allanamiento parcial (lo que incluye la hipótesis del allanamiento del actor respecto de la reconvención). Dicho numeral es concordante con el inciso 3) del artículo 322 del Código adjetivo, el cual señala que concluye el proceso con declaración sobre el fondo cuando el demandado se allana al petitorio. Por otro lado, el allanamiento no implica renuncia alguna al derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, que adquirirá en este caso particular la forma cíe una sentencia que se pronuncie sobre el derecho subjetivo respecto del cual se ha eliminado toda controversia. Así, por ejemplo, si el Juez no expide sentencia, no obstante haberse formulado allanamiento y reunir éste todos los requisitos exigibles para su eficacia, nada impide que, sobre la base del derecho a la tutela

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 45

jurisdiccional efectiva, puedan tanto el demandante como el demandado reclamar la emisión del fallo final. Además, como se dijera anteriormente, el allanamiento, si bien tiene incidencia en el fallo resultante, no es vinculante para el magistrado, por lo tanto, éste puede acoger en la sentencia la pretensión del actor que fue objeto de allanamiento por el demandado, como también puede desestimarla. Para ello tendrá el juzgador que valorar las circunstancias de cada caso concreto y determinar si existe o no alguna norma objetiva que sustente la pretensión planteada por el demandante. Es efecto del allanamiento total el dictado inmediato de la sentencia la misma que tiene que ser congruente con la forma como quedó definida la relación procesal por haberse eliminado la controversia (siempre que no incurra aquél en alguna causal de improcedencia), pero no el que se declare fundada la demanda que contiene la pretensión del actor, pues, para ello, insistimos, debe haber fundamento jurídico. Con relación a lo expuesto en el párrafo precedente, Jerónimo Infantes señala que "... la afirmación de (...) que el allanamiento constriñe al Juez a tener por reconocidos los hechos es falsa, puesto que si el Juez tuviera que fundarse en los hechos invocados, los efectos jurídicos serían, no lo que las partes quisieran, sino los que de la ley se derivaran en el caso concreto” (INFANTES, 1958: 273). Rigante prácticamente comparte dicha posición al sostener que “...el juez debe dictar sentencia aunque no se encuentra obligado con el allanamiento a decidir conforme a lo solicitado en su escrito de demanda. Debe realizar un examen de los presupuestos procesales y decidir 'conforme a derecho', es decir, analizar si las pretensiones de la actora no son contrarias a la moral o a las buenas costumbres (...). De esta forma se evita toda posible lesión al orden público y a los derechos de terceros” (RIGANTIZ, 1968: 158). En la misma dirección apunta Lino Palacio cuando afirma que “...el allanamiento no tiene eficacia vinculatoria para el juez, quien no está obligado a dictar una sentencia estrictamente adecuada a los términos de la pretensión...” (PALACIO,
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 46

1979, Tomo V: 550). Agrega dicho autor que «... el juez se halla habilitado para rechazar la pretensión cuando ésta carece de fundamento jurídico, es decir, en el supuesto de que no exista una norma que respalde el derecho invocado por el actor, porque la conformidad o el reconocimiento de la fundabilidad de la pretensión por parte del demandado no puede coartar la independencia del juez en orden a la aplicación del ordenamiento jurídico vigente- (PALACIO, 1979, Tomo V: 550). Nada impide que la sentencia expedida como consecuencia inmediata del allanamiento sea objeto de impugnación (lo que implicaría en el fondo, tratándose del demandado, una revocación del allanamiento). Esto puede parecer discutible si se tiene en cuenta que difícilmente existirá agravio para el sujeto procesal que renunció a su derecho de oponerse a la pretensión de la parle contraria y se sometió a ella, así como también parece no haberlo en relación, quien planteó la pretensión que resultó finalmente acogida por el Juez en la sentencia respectiva. Sin embargo, si nos detenemos a pensar que el fallo, expedido en base al derecho normativo, por lo que no se ciñe estrictamente al contenido de la pretensión, puede no favorecerle al actor o al demandado, entonces, es posible encontrar algún fundamento para la impugnación de la sentencia. Es de resaltar que aun cuando la sentencia derivada del allanamiento se adecué con exactitud a la pretensión materia de dicho acto de disposición, puede ser tal resolución objeto de impugnación, sin embargo, en nuestra opinión, una vez interpuesto el recurso de apelación, debe ser éste rechazado por no reunir los requisitos de ley (art. 366 del C.P.C.), vale decir, por no existir a todas luces agravio alguno y carecer aquél de todo sustento posible, sea lógico o jurídico.

Exoneración de costas y costos en el allanamiento En relación a los efectos del allanamiento merece especial mención el referido a las costas y costos.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 47

Como se ha podido apreciar, el sujeto procesal que se allana se somete a la pretensión formulada en su contra, lo cual implica que sea considerado como parte vencida en el juicio, siempre y cuando así lo estime el magistrado en la sentencia, pues, reiteramos, el allanamiento, aun el declarado procedente, no vincula al Juez, quien resolverá conforme a ley, no teniendo que coincidir necesariamente con el planteamiento del actor, máxime si no le asiste derecho alguno. Ahora bien, teniendo en cuenta lo expuesto debe aplicarse para el caso del allanamiento total el principio general de la condena en costas y costos (que defiende al litigante que legítimamente busca y obtiene a través del proceso la actuación de la ley), contemplado en el primer párrafo del artículo 412 del Código Procesal Civil que establece lo siguiente: “El reembolso de las costas y costos del proceso no requiere ser demandado y es de cargo de la parte vencida, salvo declaración judicial expresa y motivada de exoneración”. Si el allanamiento fuese parcial y se hubiesen desestimado en la sentencia las pretensiones no comprendidas en él, entonces, las costas y costos se referirán únicamente a aquellas pretensiones que hayan sido acogidas para el vencedor (es decir, las que fueron objeto de allanamiento), correspondiendo su pago al vencido. Ello se desprende del tercer párrafo del artículo 412 del Código Procesal Civil. Además de la exoneración del pago de costas y costos por declaración judicial expresa y motivada (a que hace referencia la parte final del primer párrafo del art. 412 del C.P.C.), existe otra excepción a la regla general, cual es, en el caso particular, la exoneración del pago de costas y costos de quien se allana a la demanda dentro del plazo para contestarla (art. 413 último párrafo del C.P.C.). Tal exoneración estimula la pronta conclusión del proceso con la sentencia a expedirse inmediatamente después de producido el allanamiento dentro de la etapa postulatoria.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 48

Sobre el particular, Enrique Falcón expresa que “...las costas del allanamiento las soporta quien se allana, pero no se impondrán costas al vencido cuando se hubiese reconocido oportunamente como fundadas las pretensiones del adversario allanándose a satisfacerlas (...). Para que proceda la exención de costas, el allanamiento debe ser real, incondicionado, oportuno total y efectivo..... (FALCON, 1978:249). .

Jurisprudencia casatoria relacionada con el allanamiento La Corle Suprema de Justicia de la República, en relación al allanamiento, ha establecido lo siguiente: • "... El allanamiento regulado por el artículo 330 del Código Procesal Civil constituye una institución procesal, unilateral, puro [sic] y simple, y por su propia naturaleza no admite condiciones o modalidades, las que son propias de los actos bilaterales, pues requieren aceptación de la contraparte y por tanto los alcances del allanamiento no pueden extenderse más allá de los límites permitidos por la ley; es decir que, el allanamiento consiste en el sometimiento a la pretensión del actor y sólo puede tenerse como objeto las relaciones jurídicas disponibles; esto es que aquellas sean transigibles o renunciables, y en general que [...] en aquellas no estuviera comprometido el orden público. Por tanto, estamos ante un acto jurídico procesal que importa la sumisión expresa a las pretensiones formuladas por la parte contraria, ya sea en vía de acción o de reconvención. De manera que [...] quien se allana se somete a la pretensión planteada en su contra, abandonando, en 23712007 / Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 31-01-2008, págs. 21467-21468). • "... El allanamiento [...] es el sometimiento del demandado...” (Casación Nro. 1811-2007 / Cajamarca, publicada en el Diario Oficial III Peruano el 01-122008, págs. 23400-23401).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 49

"... Los requisitos del allanamiento son: a) debe ser expreso o explícito, preciso y categórico, según lo establece el primer párrafo del artículo 330' del Código Adjetivo [C.P.C.]; b) debe ser incondicional, por lanío, es un acto puro y no se sujeta a condición alguna; c) debe ser oportuno, pues el demandado debe allanarse a la demanda en cualquier estado del proceso, previo a la sentencia, según el primer párrafo del artículo 331 del Código Procesal Civil; d) debe ser total; por consiguiente, será eficaz en la medida que comprenda la integridad de la pretensión del actor, salvo la excepción contenida en la parte in fine del artículo 331 del Código acotado; y, e) el allanamiento no debe estar afectado por ninguna causal de improcedencia contenida en el artículo 332 del mismo Código Procesal Civil...” (Casación Nro. 2371-2007 / Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 31-01-2008, págs. 21467-21468).

“...El allanamiento en un litisconsorcio necesario tiene que darse de todos los que la [sic -léase de todos los que lo-) integran...” (Casación Nro. 985-2007 / Junín, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 31-08-2007, pág. 20174).

“...Conforme al artículo setenticinco del Código Procesal Civil se requiere otorgamiento de facultades especiales para realizar el allanamiento de la pretensión; tal otorgamiento se rige por el principio de literalidad...” (Casación Nro. 2324-2006 / Arequipa, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 02-102007, págs. 20762-20761).

2.

RECONOCIMIENTO

Configuración El reconocimiento strictu sensu es el instituto procesal mediante el cual el sujeto que lo practica declara expresamente que acepta no sólo la pretensión, sino

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 50

también la certeza o autenticidad de los hechos y la fundamentación jurídica en que dicha pretensión se sustenta. Según Gelsi Bidarl, “... sería un acto declarativo del demandado, reconociendo, señalando su conformidad o indicando que entiende fundada (fundabilidad de) la pretensión. Un acto declarativo de la conformidad, de hecho y de derecho, de ésta, con la realidad y con el orden jurídico que le es aplicable...” (GELSI BIDART, 1975:501). En opinión de Schónke, la admisión de hechos (o reconocimiento) “...es una declaración de voluntad procesal, mediante la cual la parte que la presta declara su conformidad con que el contenido de su declaración sirva, sin más examen, de fundamento a la resolución- (SCHONKII, 1950: 182). Para Fornaciari, “...el reconocimiento implica siempre admitir la existencia de una determinada relación jurídica...» (FORNACIARI, I9N7, Tomo I: 155). En el allanamiento una persona, renunciando a toda oposición, se somete a la pretensión formulada en su contra. III reconocimiento, en cambio, además de contener la sumisión al petitorio de la contraparte, supone la conformidad con los hechos y las disposiciones normativas sobre los que reposa la pretensión. Como bien sostiene Fornaciari, “...aunque el allanamiento sea continente del reconocimiento, éste no será siempre configurativo de aquél...” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 155). En efecto, es posible que el sujeto procesal reconozca o admita como ciertos los hechos en los que se funda la pretensión, pero decide no someterse a ésta por considerar que existen fundamentos jurídicos para oponerse a ella, lo cual se da, por ejemplo, cuando se alega la no exigibilidad de la prestación debido al beneficio de excusión, la prescripción de la acción o la caducidad del derecho (que afectan indudablemente la relación jurídica obligacional), etc. Se puede, entonces, reconoce los hechos y desconocer el derecho oponiéndose a la pretensión por cuanto la certeza acerca del hecho constitutivo alegado por el actor en su escrito de demanda no significa
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 51

-necesariamente que la norma legal invocada como fundamento de su pretensión sea la que en realidad corresponda aplicar ni que tenga el precepto normativo el alcance que el demandante le asigna. De esta manera el sujeto pasivo de la relación jurídica procesal reconoce los hechos como ciertos, pero les confiere una significación jurídica distinta a la del actor. 1:1 ejemplo más claro de esto lo constituyen las denominadas causas de puro derecho (en que el debate se circunscribe a cuestiones de orden jurídico). El Código Procesal Civil, en el primer párrafo de su artículo 330, establece al respecto que el demandado puede expresamente reconocer la demanda, en cuyo caso, “... además de aceptar la pretensión, admite la veracidad de los hechos expuestos en la demanda y los fundamentos jurídicos de ésta”. Como se puede observar, dicho numeral dispone como elementos tipificantes del reconocimiento los siguientes: • • • Aceptación de la pretensión. Admisión de los hechos expuestos en la demanda. Admisión de los fundamentos jurídicos de la demanda.

La falla de alguno de dichos elementos torna ineficaz todo reconocimiento que se haga (pudiendo el acto en cuestión configurar solamente allanamiento, si es que hay sometimiento a la pretensión), aunque, tratándose de los fundamentos jurídicos de la demanda (que sustentan la pretensión), hay que dejar en claro que, salvo el caso que se esgrima alguna argumentación de derecho para oponerse -sólo en base a ella- a la pretensión, el reconocimiento de aquéllos resulta intrascendente por tocarle al Juez su evaluación y aplicación (en este último caso si así correspondiera), no importándole al magistrado en dicha tarea si hubo o no reconocimiento de los fundamentos legales en que-se alega- reposa la pretensión. El reconocimiento debe hacerse mediante una declaración expresa, no pudiendo ser manifestad o tácitamente. Además de ser expreso, el reconocimiento es un
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 52

acto formal que precisa de la legalización de firma de quien lo practica ante el auxiliar jurisdiccional (primera parte del art. 330 del C.P.C.). El reconocimiento es un acto unilateral, pues no precisa del consentimiento de la parte contraria. Puede tener lugar hasta antes de expedirse la sentencia de primera instancia (luego de ella simplemente se producirá su acatamiento) y tiene como principales efectos eliminar el estado de controversia y acelerar, por ende, la expedición del fallo (siempre que el reconocimiento fuese procedente). Al igual que con el allanamiento, la inclusión del reconocimiento como forma especial de conclusión del proceso que hace el Código Procesal Civil en su Capítulo II del Título XI de la Sección Tercera (arts. 330 al 333), obedece a cuestiones de técnica legislativa en vez de a razones de fondo. Así es, el reconocimiento no puede ser considerado una forma especial de conclusión del proceso porque su realización no extingue éste sino que trae como consecuencia inmediata la expedición de la sentencia (siempre que no medie alguna causal de improcedencia que lo haga ineficaz), que será la que ponga término al proceso. No tiene, pues, el reconocimiento el carácter extintivo anormal o alternativo en relación a la sentencia que justifique su inclusión como forma especial de conclusión del proceso, siendo la sentencia subsiguiente la que le ponga término y no aquel. La Corte Suprema de Justicia de la República, en relación al reconocimiento, ha establecido lo siguiente: • “...La demanda y su contestación son piezas principales del proceso y el Juzgador no puede omitir considerar lo que las partes reconocen en dichos escritos...” (Casación Nro. 3748-2000 / Ayacucho, publicada en el Diario Oficial 01 Peruano el 31-07-2001, pág. 7457). • “...Siendo el allanamiento o reconocimiento de la demanda un acto expreso no se puede considerar que el mismo pueda ser procedente de modo tácito, de lo contrario se estaría contraviniendo el texto expreso del artículo 330 del

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 53

Código Procesal Civil...” (Casación Nro. 1263-2001 / Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 01-07-2002, pág. 9016).

Contestación de demanda y reconocimiento El artículo 442 del Código Procesal Civil establece en su inciso 2) que al contestar la demanda el demandado debe: “Pronunciarse respecto de cada uno de los hechos expuestos en la demanda. El silencio, la respuesta evasiva o la negativa genérica pueden ser apreciados por el Juez como reconocimiento de verdad de los hechos alegados”. El artículo 442 del Código Procesal Civil preceptúa en su inciso 3) que al contestar la demanda el demandado debe: “Reconocer o negar categóricamente la autenticidad de los documentos que se le atribuyen, o aceptar o negar, de igual manera, la recepción de documentos que se alega le fueron enviados. El silencio puede ser apreciado por el Juez como reconocimiento o aceptación de recepción de los documentos”. Ahora bien, hay que distinguir la obligación legal para el demandado de pronunciarse sobre hechos o documentos bajo sanción de presumirse su reconocimiento en este Capítulo. El primer caso constituye un deber por parte del sujeto pasivo de la relación procesal de absolver o referirse a los hechos y documentos señalados en la demanda o adjuntados a ella, aceptando o negando categóricamente su autenticidad, el cual, de ser infringido, puede traer como consecuencia que el juzgador presuma su admisión o reconocimiento ficto. Dicha figura se basa entonces es una conducta omisiva del demandado a la que la ley asigna ciertas consecuencias (presunción de reconocimiento ficto). Como dice Fornaciari, “... la
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 54

ficto

(figura

conocida

como

admisión

-tácita- en

otras

legislaciones) del reconocimiento propiamente dicho y que es objeto de estudio

admisión puede resultar de inferencias antes respuestas evasivas o silencio...» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 153). El reconocimiento, en cambio, como se indicara, es la declaración expresa del demandado (y del demandante, respecto de la reconvención) mediante la cual, además de someterse a la pretensión dirigida contra él, admite la veracidad de los hechos expuestos en la demanda y sus fundamentos jurídicos. Dicho instituto procesal se funda en una conducta activa del demandado que produce determinados efectos (eliminación del estado de controversia y expedición inmediata de la sentencia, si fuese procedente el reconocimiento).

Oportunidad El reconocimiento puede representar una posición típica que el demandado puede adoptar frente a la demanda (o que el actor puede tener en relación a la reconvención), por lo que suele acontecer en la etapa postulatoria del proceso, al tiempo de contestarse aquélla (o la reconvención, tratándose del demandante). Sin embargo, por el contenido mismo del acto, se admite el reconocimiento producido en momento posterior al indicado líneas arriba y anterior a la expedición del fallo. Al respecto, el primer párrafo del artículo 331 del Código adjetivo establece que “el demandado puede allanarse a la demanda en cualquier estado del proceso, previo a la sentencia». Si tenemos en cuenta que el último párrafo del artículo 330 del Código Procesal Civil señala que "el reconocimiento se regula por lo dispuesto para el allanamiento», entonces, podemos colegir que la oportunidad que prevé el ordenamiento procesal para la realización del allanamiento es la misma para el reconocimiento. La oportunidad aludida en el numeral 331 primer párrafo del Código Procesal Civil tiene que ver con el límite temporal máximo para que sea eficaz el reconocimiento, porque, a efecto tan sólo de la exoneración de costas y costos,

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 55

puede el sujeto reconocer la demanda dentro del plazo que tiene para contestarla (art. 413 parte final del C.P.C.). Fin resumen, el reconocimiento puede darse desde la conformación de la relación jurídica procesal hasta antes de expedirse la sentencia de primera instancia. Luego de este último momento habrá acatamiento o cumplimiento de lo decidido en el fallo, pero no reconocimiento (con los efectos de tal).

Alcances Se dice que el reconocimiento puede ser completo o incompleto, cuando conjuntamente con él se da cumplimiento a la prestación exigida o no se cumple ésta en forma simultánea, respectivamente. El reconocimiento, considerado en sí mismo, es, por lo general, total, al comprender no sólo a la pretensión formulada en contra de quien lo realiza, sino también los hechos expuestos en la demanda y la fundamentación jurídica, los cuales son admitidos expresamente. Pese a ello, nada obsta que pueda producirse un reconocimiento parcial, que se materializará cuando el reconocimiento de los hechos y de su fundamento legal esté referido a una o más pretensiones (no a todas), también reconocidas o aceptadas. Esto último se desprende de la parle final el artículo 331 del Código Procesal Civil, el cual dispone que proceder el allanamiento respecto de alguna de las pretensiones demandadas”. Dicho numeral es aplicable para el caso del reconocimiento por mandato del último párrafo del artículo 330 del Código Procesal Civil que establece que el reconocimiento se regula por lo dispuesto para el allanamiento”. Lo expuesto al tratar sobre los alcances del allanamiento vale para este punto en lo que resulte pertinente.

Improcedencia
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 56

La aceptación de las pretensiones, así como de los hechos y fundamentos jurídicos contenidos en la demanda, en que consiste el reconocimiento, no le vincula al Juez, quien se encuentra obligado a examinarlo y rechazarlo, si se está ante alguna de las causales de improcedencia contempladas en el artículo 332 del Código Procesal Civil. Según este numeral (referido al allanamiento y aplicable al reconocimiento por regularse éste de acuerdo a Lis normas de aquél: art. 330 -último párrafo- del C.P.C.), el reconocimiento será declarado improcedente por el Juez (continuándose con el proceso) cuando: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. El demandado no tiene capacidad para disponer del derecho en conflicto. El apoderado o representante del demandado carece de facultad para allanarse (léase practicar el reconocimiento). Los hechos admitidos requieren ser probados por otros medios, además de la declaración de parte. El conflicto de intereses afecta el orden público o las buenas costumbres. El conflicto de intereses comprende derechos indisponibles. Habiendo litisconsorcio necesario, el allanamiento (reconocimiento) Presume la existencia de fraude o dolo procesal. Advierte que la sentencia a dictarse va a surtir efecto frente a tercero no emplazado. El demandado es el Estado u otra persona de derecho público, salvo que su representante tenga autorización expresa.

Efectos El reconocimiento, como acto unilateral de disposición que es, se perfecciona sólo con la declaración de voluntad de quien lo realiza, sin que sea necesaria la anuencia de la parte contraria (lo cual no impide que la última pueda hacer reparos, sobre todo si no reúne los requisitos para su configuración o contiene
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 57

innovaciones respecto del planteamiento fáctico y jurídico expresado en la demanda). Por lo tanto, realizado el reconocimiento, si no le afectase causal alguna de improcedencia, desaparecerá el estado de controversia, expidiéndose la sentencia inmediatamente después de la resolución que lo declara procedente. En relación a esto, Juan Lovato afirma que,”...si el litigio es el conflicto de interés calificado por la pretensión del ador y por la resistencia del demandado, si éste reconoce la demanda, ya no hace resistencia a la pretensión del actor, y, en consecuencia, no existe conflicto de intereses entre el actor y el demandado; y, por lo mismo, ha terminado el litigio” (LOVATO, 1967: 162). El reconocimiento no extingue la pretensión, manteniéndose ésta intacta aunque adquiere mayor fundamento a causa precisamente no sólo de su aceptación sino también de la de los hechos y de la normatividad alegados en la demanda. El reconocimiento aun si es declarado procedente no tiene carácter imperativo o decisorio, siendo imprescindible la expedición de la sentencia para la adquisición de los efectos deseados por el actor al formular su demanda, vale decir, la declaración de certeza y la condena respectiva, y, también, la obtención de la cosa juzgada que hará irrevisable el asunto debatido en juicio. Asimismo, el reconocimiento (o su declaración de procedencia) no pone término a la relación jurídica procesal, extinguiéndose ésta con la sentencia correspondiente. El artículo 333 del Código Procesal Civil dispone sobre el particular que "declarado el allanamiento, el Juez, debe expedir sentencia inmediata, salvo que éste no se refiera a todas las pretensiones demandadas». Dicho numeral se entiende aplicable para el reconocimiento por así establecerlo el último párrafo del artículo 330 del citado Código que señala que «el reconocimiento se regula por lo dispuesto para el allanamiento”. De la lectura del artículo 333 del Código Procesal Civil se puede apreciar que, de haber reconocimiento total por parte del demandado, se pondrá fin al proceso
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 58

inmediatamente con la sentencia respectiva. Ello es concordante con el inciso 3) del artículo 322 del Código adjetivo, el cual señala que concluye el proceso con declaración sobre el fondo cuando el demandado reconoce la demanda. Del artículo 333 del Código Procesal Civil se desprende, además, que en caso de reconocimiento parcial (lo que incluye la hipótesis del reconocimiento de la reconvención que pueda hacer el actor), es decir, cuando no comprende a todas las pretensiones, el proceso seguirá su curso. Por otro lado, y tal como se dijera anteriormente, el reconocimiento (inclusive el declarado procedente), no obstante tener incidencia en el fallo resultante, no vincula u obliga al magistrado, por lo que éste puede en la sentencia darle la razón al actor como puede también no dársela y desestimar su demanda. El sentido de la resolución dependerá entonces, no del contenido del reconocimiento sino de la existencia o falta de fundamento jurídico de la demanda. Así, pese a ser ésta materia de reconocimiento, no prosperará si no le asiste al actor derecho alguno. No hay impedimento para que la sentencia expedida como consecuencia inmediata del reconocimiento sea impugnada (lo cual supone en el fondo, en el caso del demandado, una revocación del reconocimiento que hizo). Puede parecer discutible esto si se tiene en cuenta que difícilmente habrá agravio para quien abdicó a su derecho de oposición y se sometió a la pretensión de la contraparte, así como también parece no haberlo en relación al sujeto procesal que planteó la pretensión acogida finalmente en el fallo respectivo. Sin embargo, es posible hallar fundamento para la impugnación de la sentencia, sobre todo tratándose del actor, en aquellos casos en que la decisión judicial no se ajuste al contenido de la demanda, no siéndole, por tanto, favorable a quien la formuló. Subrayamos que, aun cuando la sentencia coincida con la demanda que fue objeto de reconocimiento, puede ser ella impugnada; sin embargo, a nuestro modo de ver, una vez interpuesto el recurso de apelación debe ser éste desestimado pomo reunir los requisitos de ley (art. 366 del C.P.C), o sea, por la carencia de agravio y de sustento lógico o jurídico.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 59

Exoneración de costas y costos en el reconocimiento Resulta evidente que el sujeto que reconoce la demanda (es decir, la pretensión y sus fundamentos lácticos y jurídicos contenidos en aquélla) sea visto como parte vencida en el juicio. Naturalmente, ello deberá constar en la sentencia respectiva, pues, como se sabe, el reconocimiento (aun el declarado procedente) no tiene carácter imperativo o decisorio. Considerando lo indicado debe aplicarse para el caso del reconocimiento total el principio general de la condena en costas y costos (que defiende al litigante que legítimamente busca y obtiene a través del proceso la actuación de la ley), previsto en el primer párrafo del artículo 412 del Código Procesal Civil que a continuación citamos: “El reembolso de las costas y costos del proceso no requiere ser demandado y es de cargo de la parle vencidi, salvo declaración judicial expresa y motivada de exoneración». Al igual que para el allanamiento, si el reconocimiento fuese parcial y se hubiesen desestimado en la sentencia las pretensiones no comprendidas en él, entonces, las costas y costos se referirán únicamente a aquellas pretensiones que hayan sido acogidas para el vencedor (que fueron 'objeto de reconocimiento), correspondiendo su pago al vencido. Hilo se desprende del tercer párrafo del artículo 412 del Código Procesal Civil. Además de la exoneración del pago de costas y costos por declaración judicial expresa y motivada (a la que alude la parle final del primer párrafo del art. 412 del C.P.C.), existe otra salvedad a la regla general, cual es, en el caso particular, la exoneración del pago de costas y costos de quien reconoce la demanda dentro del plazo para contestarla (art. 413 -último párrafo del C.P.C.).

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 60

CAPITULO III

LA TRANSACCIÓN JUDICIAL
Es un acto jurídico bilateral que por lo tanto supone un acuerdo entre dos o más personas por el que se extinguen obligaciones dudosas o litigiosas, haciéndole concesiones recíprocas1. De dicha definición podemos obtener las siguientes características:  Debe existir una obligación dudosa o litigiosa, es decir desde la perspectiva procesal del presente análisis la transacción judicial requiere, como elemento previo, la existencia de un conflicto de intereses sometido a los órganos jurisdiccionales.

 La existencia de un acuerdo posterior al sometimiento del conflicto ante los órganos jurisdiccionales. Este acuerdo tiene por objeto extinguir o regular obligaciones, concluyendo el proceso promovido para solucionar el conflicto de interés surgido. En este orden de ideas, la transacción se constituye en una forma de conclusión del proceso, en la medida que el acuerdo destinado a dar por el concluido el conflicto se da luego de iniciado el proceso. De esta forma, la transacción extingue o regula obligaciones, compone el conflicto y concluye el proceso; efectos que deben ser entendidos siempre dentro de los alcances establecidos por el propio acuerdo de las partes.
1

Definición que se encuentra recogida en el Art.1302 del Código Civil

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 61

 Las concesiones recíprocas. Dicho elemento hace referencia a la renuncia mutua de las partes en el acto de transacción. Es decir, la transacción se configura si las partes hacen renuncias parciales o totales, es decir, sacrifican algo de su propio interés con el objetivo de dar por concluido el conflicto en el que se hallan envueltas. Es esa mutua renuncia del elemento distintivo de la transacción, “por lo que si habiendo un acuerdo a través del cual las partes deciden dar por concluido el conflicto con la sola renuncia de una de las partes, no estaremos frente a una transacción” 2. Ahora bien, “la reciprocidad, no significa equivalencia en lo que se cede, es decir, la ley no exige la igualdad de sacrificios para la existencia del acto”3. Como hemos hecho referencia las concesiones recíprocas hacen referencia a una renuncia. En ese sentido, la transacción es un acto de disposición de derechos, de ahí que se disponga que sólo pueda ser realizada por las partes o por sus representantes que tengan facultades expresas para hacerlo. Además, debe presentarse por escrito y con firmas legalizadas ante el auxiliar jurisdiccional4. Respecto de la oportunidad para poder celebrar la transacción, el artículo 334 del CPC dispone que las partes podrán transigir su conflicto de intereses en cualquier estado del proceso, incluso durante el trámite del recurso de casación, o si la causa está al voto. Es decir las partes pueden de común acuerdo componer su conflicto de intereses, antes de que exista un pronunciamiento definitivo del órgano jurisdiccional sobre el mismo. Ahora bien una vez dictada la resolución final del poder Judicial ya no procede la transacción, por cuando ya no existe la situación litigiosa (y menos aún dudosa) en tanto la sentencia firme dictada ha puesto fin al conflicto de intereses mediante una resolución que tiene las características de ser definitiva y ejecutable, es decir una resolución que ha adquirido la calidad de cosa juzgada 5. Es decir, con la
2

Alcala Zamora y Castillo,1947:84 PRIORI POSADA, G. Proceso y Justicia, Lima, pag.41 Art. 335 del CPC

3

4

5

Según Coture, la cosa juzgada es la autoridad y eficacia de una sentencia judicial cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan modificarla. PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 62

declaración judicial ha desaparecido un presupuesto para la procedencia de la transacción, cual es la existencia del conflicto. Una vez desaparecido el conflicto no puede darse una transacción.

Una vez que se a producido el acuerdo de las partes, para que la transaccion pueda surtir efectos, es necesario que el juez la apruebe (homologación de la transacción). Para ello, deberá verificar si es que existen concesiones recíprocas, si la materia sobre la que versa la transacción es sobre derechos patrimoniales 6, y si es que ésta no afecta al orden público, las buenas costumbres o los derechos de terceros. Con ello, la transacción celebrada por las partes adquiere los efectos de una sentencia. En este punto debe tenerse en cuenta que la aprobación de la transacción es un presupuesto para que ésta pueda tener los efectos de una sentencia. La transacción puede ser total o parcial. Será total cuando hayan participado en la transacción todas las personas que intervienen en el proceso y se refiera a todas las pretensiones sometidas al mismo. “Será parcial cuando versa sobre alguna o algunas de las pretensiones que se someten al proceso, o respecto a alguna o algunas de las personas que intervienen en el proceso”7. Así, de darse una transacción parcial, el tercer párrafo del artículo 337 del CPC dispone que el proceso continúe respecto de la o las pretensiones no comprendidas en ella, o respecto de la o las personas que no hayan intervenido en ella. Ahora bien, en el caso de la transacción parcial, es importante tener en cuenta lo referente al litisconsorcio necesario y facultativo. En el litisconsorcio facultativo existe unidad de la relación procesal y autonomía de los sujetos procesales, pues cada uno de los sujetos que participa del proceso como litisconsortes es titular de su propia pretensión. Es decir, la ley no exige la presencia de todas las personas
6

La regla general es que los derechos disponibles tienen contenido patrimonial (aquellos que son apreciables en dinero), pero una excepción a esta regla lo constituye el derecho de alimentos, que teniendo contenido patrimonial su naturaleza es la de ser un derecho indisponible. 7 DEVIS ECHANDIA,1985, Tomo II:652 PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 63

que conforman el litisconsorcio para estar frente a una relación jurídica procesal válida; sino que su presencia en el proceso se da por voluntad de cualquiera de las partes, teniendo como base su participación en la relación jurídico material. En ese sentido, en principio, nada obsta para que se pueda celebrar una transacción con uno o algunos de los litisconsortes facultativos, sin que ello afecte el trámite normal del proceso respecto a los demás litisconsortes; pues de haberse producido una transacción con uno de los litisconsortes solo se habría llegado a un acuerdo respecto de una de las pretensiones planteadas en el proceso, con lo cual el proceso concluiría sólo respecto de la pretensión objeto de la transacción. En el caso del litisconsorcio necesario las cosas son distintas. Así, en éste se necesita la presencia de todos para que la sentencia que se dicte al término del proceso sea eficaz, o mejor dicho para que podamos hablar de una relación jurídica procesal válida, pues en este caso existe una sola pretensión de la que son titulares los diversos sujetos que participan como litisconsortes. En este caso sólo será válida la transacción en la medida que participen todos los litisconsortes. Al lado del litisconsorcio necesario y facultativo, se ubica lo que la doctrina denomina el litisconsorcio cuasi necesario, una de cuyas manifestaciones se podría apreciar en el caso de los deudores solidarios. Así, conforme lo establece el artículo 1186 del Código Civil, el acreedor puede dirigirse contra cualquiera de los deudores solidarios o contra todos ellos. Es decir, la ley establece que en el caso que exista una pluralidad de deudores que se encuentre obligados de manera solidaria, el acreedor puede elegir - en el caso de iniciar un proceso-- entre demandar a uno de ello a algunos o a todos; con lo cual obviamente no es necesario la presencia de todos los deudores para que se conforme una relación jurídica procesal válida. Ahora bien, siguiendo con el ejemplo de los deudores solidarios, el artículo 1188 del Código Civil establece lo siguiente: "La (...) transacción entre el acreedor y uno de Ios deudores solidarios sobre la totalidad de la obligación, libera a los demás codeudores". En ese sentido, si nos encontramos en un proceso donde el
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 64

acreedor pretende el pago contra dos deudores solidarios demandados (litisconsorcio) y transige con uno de ellos, si bien es cierto nos hallamos frente a una transacción parcial en la medida en que ha sido celebrada por el demandante con sólo una de las persona que forman la parte demandada, la consecuencia sería idéntica a la obtenida con una transacción total. Nos explicamos. El demandante al haber transigido sobre la totalidad del monto de la deuda, no puede pretender continuar el proceso respecto del otro deudor, porque tal y como lo dispone el artículo 1188 del Código Civil antes referido, dicha transacción libera a los demás deudores. En este caso, sin embargo, debe tenerse en cuenta que el hecho que, si a consecuencia de la transacción, el deudor solidario pagó la totalidad de la deuda, éste se subrogará en el crédito que mantenía el acreedor frente al otro deudor solidario, produciéndose en consecuencia un supuesto de sucesión procesal regulada en el artículo 108 del CPC.

Finalmente, es preciso referirse a lo establecido por el

artículo

339 del CPC que

regula el acto jurídico posterior a la sentencia. La citada norma dispone que una vez dictada la sentencia, las partes podrán acordar condonar, novar, prorrogar el plazo para que se cumpla la obligación, etc.; pero este acto no es una transacción, porque como hemos sostenido en líneas anteriores, para que pueda hablarse propiamente de transacción debemos estar frente a un conflicto de intereses y dentro de una relación jurídica dudosa o litigiosa. “El supuesto de la norma en referencia es que ya se haya dictado sentencia, es decir que ya ha habido un pronunciamiento judicial que ha puesto término al conflicto de intereses y en consecuencia a desaparecido
la

duda y el litigio”8. Por ello, la

propia norma se encarga de aclarar que ello no constituye una transacción, y

8

HINOSTROZA MINGUEZ, A. Formas Especiales de Conclusión del Proceso, GRIJLEY, Lima, 2005, pág. 235

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 65

en consecuencia no se pueden aplicar a dicho acto jurídico las consecuencias propias de la transacción.

CAPITULO IV

DESISTIMIENTO
SIGNIFICADO El vocablo desistimiento significa abdicación, apartamiento o renuncia. Puede ser visto, entonces, el desistimiento como una forma de renuncia a algo que hace un determinado sujeto. “... El desistimiento es un instituto procesal. Siendo así, se presenta únicamente durante el desarrollo del proceso». (MONROY GALVEZ, 1987:163). “... El desistimiento como acto jurídico procesal representa una manifestación de voluntad unilateral encaminada a dejar sin efecto algún acto procesal o el proceso o a renunciara la pretensión. Advertimos que la declaración de quien se desiste es de carácter unilateral, presentándose en el desistimiento una nota de bilateralidad sólo en lo concerniente a su eficacia (como cuando se exige la conformidad del adversario o, al menos, su silencio -rebeldía-, tratándose del desistimiento del proceso, o cuando se requiere que sea convencional el desistimiento de la pretensión, si se hubiera expedido ya sentencia de primera instancia, operando esta última forma de desistimiento siempre que tal resolución no hubiese quedado firme todavía, en razón de la inmutabilidad derivada del instituto de la cosa juzgada que no puede ser afectada ni siquiera por acuerdo de las parles).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 66

El desistimiento implica el apartamiento voluntario y expreso (no hay desistimiento tácito) que uno de los sujetos procesales hace del proceso o también la renuncia a algún acto procesal o, inclusive, a la pretensión. Prácticamente se tiene por equivalentes los términos desistimiento y renuncia. A decir de Antonio Pardo, “... desistir es manifestar la parte su voluntad de separarse de la acción intentada o deducida, de la oposición que ha formulado, del incidente que ha promovido, o del recurso que haya interpuesto” (PARDO, 1951:311). Prieto – Castro y Ferrándiz concibe al desistimiento como “... la declaración de voluntad del demandante de no continuar el ejercicio de la acción en el proceso pendiente, iniciado por él». (PRIE IO-CASTRO Y FERRANDIZ, 1980, Volumen 1: 216). Enrique Falcón define al desistimiento como “... la abdicación, renuncia o abandono del proceso, mediante un acto unilateral o bilateral, en el cual una de las partes o ambas, manifiestan el propósito de no continuar el pleito o de abdicar definitivamente de la pretensión invocada-» (FALCON, 1978: 247). Para Podetti, el desistimiento «consiste en retirarla pretensión o pedido de protección jurídica con electo consuntivo sobre la facultad ejercitada, si no se obtiene la conformidad expresa de la contraria para que el desistimiento no impida deducir de nuevo el juicio” (PODETTI, 1963: 233). Como todos sabemos el proceso civil tiene un cierto carácter privado en la medida que son las propias partes las principales interesadas en promoverlo e impulsarlo. Por ello, el demandante tiene la esperanza de ser reconocido en sus derechos. Por otro lado, ejercitar una acción es una calidad personal que dependerá de la conveniencia del litigante. En ese sentido, el demandante puede , parlarse del proceso comenzado mediante el desistimiento del mismo o de la pretensión, no continuando así con su tramitación. El demandado [puede

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 67

hacer lo propio respecto de algún acto procesal (lo que incluye a la reconvención que contiene una pretensión suya) también por razones de utilidad. El desistimiento es un acto libre y voluntario, así como expreso y específico y no tácito ni genérico. “... Debe aparecer claramente la voluntad de producir estos efectos jurídicos, porque el juez no puede declararlo por meras deducciones o presunciones” (DEVIS ECHANDIA, 1985, Tomo II: 659). Es, además, En acto procesal revestido de formalidad (pues tiene que ser por escrito y debe legalizarse ante el auxiliar jurisdiccional la firma del proponente). Es también un acto puto, es decir, no es permisible condicionamiento alguno. Tiene efectos personalísimos porque sólo atañe al sujeto procesal que lo realiza, ya sea que actúe por sí mismo o a través de representante. El Código Procesal Civil considera al desistimiento (del proceso y de la pretensión) como una forma especial -en relación a la sentencia- de conclusión del proceso, regulándolo en el Capítulo IV (“Desistimiento”) del Título XI ("Formas especiales de conclusión del proceso”) de su Sección Tercera (“Actividad procesal”), en los artículos 340 al 345.

CLASES Del artículo 340 del Código Procesal Civil se desprenden tres clases o tipos de desistimiento, a saber: A) B) C) Desistimiento del proceso Desistimiento de actos procesales. Desistimiento ele la pretensión.

Cada uno de ellos serán tratados en detalle en los puntos que siguen.

Desistimiento del proceso
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 68

Definición El desistimiento del proceso, denominado también desistimiento o renuncia al estado de litispendencia (según la doctrina alemana) o renuncia a los actos del juicio (según cierto sector de la doctrina italiana) o desistimiento de la acción o de la instancia o de la demanda, es aquel acto jurídico procesal a través del cual el demandante manifiesta expresamente su voluntad ele apartarse del proceso (quedando incólume su pretensión), terminando de este modo la relación jurídica procesal (siempre que reúna dicho acto los requisitos de ley y sea declarado eficaz por el Juez, y, a tiernas, que no haya de por medio reconvención formulada por el demandado). Dicha clase de desistimiento podrá provenir también del demandado si el actor se desistió del procese) y, subsistiendo la relación jurídica procesal en virtud de la reconvención planteada por el demandado, éste posteriormente expresa su voluntad de desistirse del proceso. Según Pohle, el desistimiento constituye «... una capitulación del actor con respecto al proceso pendiente: el demandante se doblega ante el demandado» (POHLE:, 1954: 4). Rodríguez Saiach conceptúa al desistimiento del proceso como "... la manifestación expresa de una de las partes (...) de su intención de no proseguir la instancia...” (RODRIGUFZ SAIACH, 1972: 42). Fin opinión de Monroy Calvez, por el desistimiento del proceso “... el actor renuncia a todos los derechos que haya obtenido en el curso de la relación jurídica procesal, es decir, en lo que va de recorrido el proceso...” (MONROY CALVEZ, 1987: 163). Passi Lanza sostiene que el desistimiento de la instancia (o del proceso) “... es la declaración de voluntad de poner fin a la relación procesal sin una sentencia de fondo” (PASSI LANZA, 1967: 546). Cortés Figueroa asegura que “el desistimiento de la instancia estriba en la declaración que hace el actor en el sentido que renuncia a los actos del juicio
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 69

iniciado y, por lo tanto, a que se dicte sentencia en el mismo» (CORTHS FIGUEROA, 1950:307). Fairén Guillen anota que “el desistimiento del actor es un abandono, hecho por él, de su demanda y, con ella, de la primera instancia judicial que produjo, sin que por esto se extinga su derecho de acceder a los tribunales ulteriormente formulando la misma pretensión” (FAIREN GUILLEN, 1990:201). Goldschmidt denomina desistimiento de la demanda (o del proceso) a “... la declaración de la voluntad determinarla litispendencia...» (GOLDSCHMIDT, 1936:377). Loutayf Ranea señala al respecto que el desistimiento de la demanda (o del proceso) “... se trata de uno de los medios de terminación del proceso, que le pone fin, pero que de ninguna manera afecta al derecho de fondo” (LOUTAYF, 1974: 26). Añade dicho autor que “... por ello es que, a pesar del desistimiento, puede iniciarse nuevamente otra demanda para procurar la tutela jurisdiccional y la satisfacción o concreción del mismo derecho sustancial” (LOUTAYE RANEA, 1974: 26). Alvarez Julia, Neuss y Wagner entienden al desistimiento de la acción (o del proceso) como “... un modo anormal de terminación de los procesos cuando ambas partes manifiestan su voluntad de darlo por extinguido, o el ador requiere al juez que lo dé por terminado” (ALVAREZ JULIA; NEUSS; y WAGNER, 1990:300). Para Micheli, “con la renuncia a los actos [desistimiento], el actor declara querer abandonar la posición procesal que se ha creado con la demanda introductiva y con el cumplimiento de los sucesivos actos procesales. No parece exacto, por tanto, hablar, respecto de la renuncia, de una revocación de la demanda o de un retiro de la misma y tampoco de una renuncia a los actos singulares del proceso. La verdad es que la parte no renuncia a algo que, habiéndose ya verificado, no puede ser renunciado, sino que declara abandonar una situación procesal que
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 70

hace actuales poderes procesales de la misma parte, del adversario, del y de terceros, facultades de la misma parte, deberes, etc. (...). Tal renuncia incide, por tanto, en una situación procesal más bien compleja, de suerte que la ley se preocupa de que la misma no perjudique el interés de la contraparte, esto es, de quien ha debido sufrir la iniciativa del proceso, del demandado, en suma, el cual está provisto de poderes idóneos al objeto de defenderse, en un pie de igualdad con el actor...” (MICHELI, 1970, Volumen IF: 213-214). Finalmente, Gómez de Liaño González le da al instituto en análisis esta significación: “Es un acto procesal del demandante, por el cual abandona el proceso iniciado, originando la conclusión del mismo sin resolverse sobre la acción ejercitada que puede ser interpuesta en un proceso ulterior...» (GÓMEZ DEL AÑO GONZÁLEZ, 1992: 205).

Naturaleza jurídica En principio, hay que señalar que como la manifestación de voluntad en que consiste el desistimiento, una vez exteriorizada, no conlleva la finalización inmediata de la relación jurídica procesal, existe discusión acerca de si realmente el actor se desiste del proceso. Si consideramos que el proceso supone un desarrollo secuencial de actos de los sujetos involucrados (las partes y el juez) con una definida teleología, y que la vinculación jurídica entre ellos ha sido estimada mayoritariamente como una relación, resulta cuestionable que una simple declaración de voluntad proveniente de una de las personas que la integran sea idónea para dar por finalizada dicha relación, sobre todo si se tiene en cuenta que para ello tiene que observarse en el desistimiento las formalidades de ley y ser autorizado por el Juez, no debiendo existir, además, reconvención alguna. En base a lo expuesto se puede afirmar que el desistimiento no implica renuncia al proceso sino a su continuación. Se manifiesta entonces, de modo expreso, la
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 71

intención de no seguir haciendo valer el derecho de petición, renunciándose así al ejercicio de la potestad que representa la acción (que no tendrá carácter definitivo, pues nada impide al interesado que siga ejercitando su derecho de acción promoviendo un nuevo proceso). Así también lo considera Fornaciari al sostener que “... el llamado desistimiento del proceso es la renuncia al ejercicio de la acción, tendiente a extinguir la relación procesal sin el dictado de una sentencia de fondo» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 8). No podemos dejar de mencionar que, tratándose del demandado, éste, al estar conforme con el desistimiento del actor, también está renunciando a ejercer su derecho de peticionar, pues, no obstante tener distinto en lo que o fundamento en relación al demandante, al igual que éste peticiona una solución justa, radicando la diferencia en este aspecto en que el demandante ha iniciado el proceso. En esa dirección apunta Fornaciari cuando afirma que el desistimiento de la acción (léase del proceso) “... puede ser tanto del actor cuanto del demandado. En la medida en que se requiera la conformidad del accionado y éste preste tal conformidad, su asentimiento implicará también una renuncia a ejercer su derecho a peticionar y a obtener una sentencia» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 10). El desistimiento del proceso es, en suma, una figura de naturaleza dispositiva que, si bien no extingue de inmediato la relación jurídica procesal, influye notoriamente en ella por estar dirigida dicha clase de desistimiento a ponerle fin. Esto último no es sino el resultado de la decisión -exteriorizada expresa y formalmente- del interesado de no seguir haciendo uso de su derecho de acción (el mismo que no fenece porque bien puede ejercitarlo nuevamente) y apartarse de ese modo del proceso. Así lo deja entrever Fornaciari al concluir que “... nos encontramos con un acto procesal de parte que implica renuncia. Ergo, podemos calificarlo de acto procesal de disposición” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 10).

Legitimación
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 72

“¿Quién puede desistir? El titular de aquello que se desiste o a lo que se renuncia: derecho, acción, ejercicio de la acción ante determinado Juez, acto realizado. Parece claro que lo unilateral predomina cuando se trata del derecho sustantivo del que es exclusivo el renunciante, o si se trata de la acción, que obviamente en su dirección y sentido peculiar sólo corresponde al propio titular (a menos que resulten ésta o aquél indisponibles por decisión legal); o, en el otro extremo, si se renuncia a un acto unilateral del proceso, siempre que este no baya proseguido y se encuentre en una etapa de superación del acto, de tal modo que renunciar al mismo carezca de trascendencia» (GELSI BIDART, 1975: 499). Tiene legitimidad para desistirse del proceso la parte demandante o su representante (convencional, legal o judicial). Por tratarse dicho instituto procesal de un arlo de disposición (así no elimine la pretensión), deberá el ultimo de los nombrados contar con facultades especiales (de conformidad con el artículo 75 del Código Procesal Civil) o estar autorizado legal o judicialmente para hacerlo. Posición coincidente adopta Corles Figueroa al manifestar que el desistimiento “... implica un acto de disposición de las ventajas obtenidas en el proceso recién iniciado, por cuyo motivo nada más puede hacerse por persona capaz o por representante con cláusula especial o poder amplísimo” (CORTES FIGUEROA, 1950: 307). En la misma línea se encuentra Juan Lovato, quien sostiene que “desistir del juicio es disponer del mismo; y, por esto, se requiere de cláusula especial para desistir del pleito» (LOVATO, 1967: 179). Es de destacar que para el acto de desistimiento del proceso será válida la actuación conjunta de los apoderados judiciales que hubiesen sido designados por quien tiene capacidad para comparecer por sí mismo al proceso (esto es, la persona que puede disponer de los derechos que en el se hacen valer), si éste así lo dispuso (ello de acuerdo a lo previsto en el artículo 68 -último párrafo- del Código Procesal Civil). Esto significa que, de haber ordenado el interesado la actuación conjunta de apoderados judiciales en caso de desistimiento del

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 73

proceso y producirse, no obstante, la actuación individual de alguno de ellos, dicho acto procesal no surtirá ningún efecto, siendo a tocias luces ineficaz. Los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, el Ministerio Público, los órganos constitucionales autónomos, los Gobiernos Regionales y Locales y las universidades (en realidad sus representantes), sólo podrán desistirse del proceso previa autorización expresa de la autoridad o funcionario competente. Así lo establece el artículo 336 del Código Procesal Civil. También se encuentra legitimada la parte demandada para desistirse del proceso, esta situación se da cuando, habiendo ella formulado reconvención, el actor se desiste del proceso, el mismo que continúa respecto de la pretensión reconvencional. Así, si el demandado renuncia a esta última, se estará configurando el desistimiento del proceso, pero provocado por el sujeto pasivo de la relación jurídica procesal.

Oportunidad Suele afirmarse que habrá desistimiento del proceso a partir del momento en que se configure la relación procesal que se quiere extinguir con él, vale decir, cuando tenga lugar el traslado de la demanda, pues antes de ello no existirá todavía una relación totalmente integrada. Así lo estima Alessandri al asegurar que “... existe retiro de la demanda, cuando el demandante la 'retira' antes de que haya sido notificada a la parle contraria, al demandado; antes de que haya tal notificación no se ha formado la relación procesal y el demandante es dueño de su demanda y, en consecuencia, puede retirarla sin formalidad alguna...” (ALESSANDRI, 1940-2012). Añade dicho autor que “después de notificada la demanda, ya no puede retirarla lisa y llanamente, sólo puede desistirse...” (ALESSANDRI, 1940: 213).

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 74

Tal posición es compartida por Casarino Viterbo cuando anota que antes de notificada la demanda al reo, podrá retirarla el actor sin trámite alguno, y se considerará como no presentada (...). Quiere decir entonces que en esta oportunidad, o sea, antes de notificada la demanda al demandado, el desistimiento no se somete a tramitación alguna; se trata de un simple retiro material de la demanda y que no produce efecto procesal alguno, al disponer la ley que se tiene como no presentada. Esto es lógico, desde el momento en que mientras ella no ha sido notificada, no se ha producido entre las partes relación procesal alguna” (CASARINO VITERBO, 1983, Tomo III: 323-324). Por nuestra parte, creemos que aun si no se hubiera producido todavía el traslado de la demanda será factible el desistimiento del proceso si es propuesto por el actor Lina vez presentada dicha demanda y antes de que se corra su traslado, porque, si bien no está conformada plenamente la relación procesal, con la interposición de aquélla se da comienzo a tal relación, representando así la presentación de la demanda su primera manifestación. Similar parecer tiene Fornaciari cuando dice que «... se puede desistir de los actos del proceso (es decir, del proceso) desde que existe, aun en su mínima expresión, relación procesal. Si ésta no está integrada totalmente, bastará la manifestación del actor. Si medió traslado de la demanda se requerirá la conformidad del demandado» (FORNACIARI, 1987, TOMO I: 35). Luego de haber visto el momento a partir del cual puede formularse el desistimiento del proceso, toca determinar hasta cuando resulta oportuno este último. El primer párrafo del artículo 342 del Código Procesal Civil, referido precisamente a la oportunidad del desistimiento, preceptúa que el desistimiento del proceso “... se interpone antes que la situación procesal que se renuncia haya producido efecto”. Esto significa que será posible proponer el desistimiento del proceso hasta antes que éste concluya, pues una vez finalizado será ostensiblemente extemporáneo.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 75

Es de subrayar que lo expuesto no significa que podrá acontecer el desistimiento del proceso únicamente en momento inmediatamente anterior al de aquel en que la sentencia quede firme, sino que la regla se hace extensible a toda resolución que pueda poner fin al procesa ya que éste no es susceptible de terminar tan sólo con la sentencia, pudiendo tener el mismo efecto, por ejemplo, la conciliación (art. 322 -inc. 2)- del C.P.C.) y resoluciones como la homologatoria de la transacción (art. 337del C.P.C), la que declara el abandono del proceso (art. 321 -inc. 3)- del C.P.C), la que declara la inadmisibilidad o improcedencia de la demanda (arts. 426 y 427 del C.P.C, respectivamente), entre otras.

Formalidad Todo tipo de desistimiento (incluyéndose el del proceso) tiene que ser expreso y no Ilícito. Es preciso en el desistimiento una expresión de voluntad cierta y categórica (que no deje dudas) en un determinado sentido. El desistimiento es un acto formal, además, por cuanto se requiere de la legalización de firma de quien lo practica ante el auxiliar jurisdiccional. en él no debe haber ningún condicionamiento u otra modalidad propia de los actos jurídicos de orden sustantivo por tratarse de un acto procesal estrictamente puro. La exigencia legal de formalidades obedece al carácter dispositivo (al implicar una renuncia) del desistimiento. En relación al tema, Bourguignon pone énfasis en que “... el desistimiento debe ser efectuado por escrito, debe ser claro, incondicionado, de interpretación restrictiva no necesariamente fundado» (BOURCUIGNON; citado por FORNACIARI, 1987, Tomo I: 41). El artículo 341 del Código Procesal Civil establece al respecto lo siguiente: El desistimiento no se presume. El escrito que lo contiene debe precisar su contenido y alcance, legalizando su firma el proponente ante el secretario respectivo.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 76

El desistimiento es incondicional y sólo perjudica a quien lo hace». Si bien el desistimiento del proceso (o de algún acto procesal o de la pretensión) se formula a través de escrito que para dicho efecto presenta quien lo realiza, tal como lo contempla el numeral, citado precedentemente, nada obsta que pueda ser practicado mediante acta, con la correspondiente legalización de firma a la que se refiere el artículo 341 del Código Procesal Civil, lo importante es que se deje constancia en autos del acto de renuncia. Sobre el particular, Pairen Guillen manifiesta que, «en cuanto a los requisitos formales del desistimiento, han de ser previstos en función del sistema de principios formales que rijan el concreto procedimiento en el que el desistimiento haya de producirse; si se trata de un procedimiento escrito, las declaraciones de partes y Tribunal sobre tal figura deberán ser escritas y previamente producidas con sus copias; si se trata de un procedimiento oral (y el desistimiento se produce en un momento verbal del mismo) bastará con que las actuaciones se desarrollen verbalmente, protocolizándose después en acta” (PAIREN GUILLEN, 1986: 477).

Alcances Antonio Pardo tiene la siguiente visión general acerca de los alcances del instituto procesal en estudio: “El desistimiento es total, cuando, por ejemplo, el demandante expresa su voluntad de separarse de todas las acciones deducidas en el libelo, acumuladas, en forma concurrente, sucesiva, alternativa, subordinada o eventual; y es parcial, en el caso de que únicamente desista el demandador de alguna o algunas de las acciones ejercitadas, conjuntamente, dejando existentes varias, o vigente, por lo menos, una” (PARDO, 1951: 312). El desistimiento del proceso puede ser total o parcial, ya sea considerándolo desde el punto de vista subjetivo u objetivo. En el plano subjetivo el desistimiento del proceso será total si comprende a todos los integrantes de la relación jurídica procesal. Será parcial el desistimiento del
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 77

proceso siempre en el plano subjetivo- si alguno de quienes conforman tal relación no participa en él. Como bien sostiene Pornaciari, “... en los casos de litigios con pluralidad de partes, habrá desistimiento parcial cuando éste opere respecto de algunos y en la medida de su escindibilidad, tal el caso del litisconsorcio facultativo...” (FORNACIAR1, 1987, Tomo I: 43). El desistimiento del proceso será total desde el ángulo objetivo siempre que abarque el conjunto de pretensiones existentes en el proceso. Será, en cambio, parcial el desistimiento del proceso -en el plano objetivo- cuando no esté referido a la totalidad de pretensiones acumuladas en el proceso sino sólo a alguna (s) de ellas.

Efectos El desistimiento del proceso constituye una renuncia de consecuencias eminentemente procesales al incidir casi de manera exclusiva sobre la relación procesal y no sobre el derecho material que se ventila en juicio. Sin embargo, dicho derecho puede ser afectado a causa del desistimiento del proceso en lo' que concierne al plazo de prescripción extintiva o liberatoria. Ello es así si se tiene en cuenta que el emplazamiento válido con la demanda produce como efecto -entre otros- la interrupción de la prescripción extintiva (art. 438 -inc. 4)del C.P.C.) y que, por disposición del artículo 439 -inc. 1)- del Código Procesal Civil (concordante con el art. 1997-inc. 2)- del C.C.), queda sin efecto la interrupción de la prescripción cuando el demandante se desiste del proceso. El desistimiento del proceso representa, entonces, una causal de ineficacia de la interrupción de la prescripción. Sostiene Vidal Ramírez en relación a esto que “la doctrina y la codificación civil son unánimes en señalar, como efecto fundamental de la interrupción del decurso prescriptorio, la inutilización del tiempo transcurrido hasta la aparición de la causal, el que no podrá ser lomado en consideración para el cómputo del plazo pues queda borrado. Desaparecida la causal el de curso

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 78

prescriptorio se reanuda, pero como si recién se iniciara” (VIDAL RAMÍREZ, 1996: 125). El desistimiento del proceso, una vez aprobado por el Juez luego de examinar si cuenta con los requisitos de ley (entre ellos la legalización de firma ante el auxiliar jurisdiccional y el asentimiento del demandado o, al menos, .su silencio -rebeldía-, de haberse producido la notificación de la demanda antes de la renuncia a continuar con la litis), pone término a la relación procesal sin afectar el derecho de fondo o cuestión material. Migliardi índica precisamente sobre esto que “... el desistimiento de la instancia o del proceso, no importa afectar el derecho material o sustancial que se ejerció, mediante la forma prevista por la ley procesal...” (MIGLIARDI, 1968: 578). Así también lo considera Cortes Figueroa al manifestar que el desistimiento de la instancia “... deja intocado lo substancial de la controversia, la que no puede decirse que haya sido zanjada por la circunstancia del desistimiento...” (CORTES FIGUEROA, 1950: 308). Agrega dicho autor que “... el desistimiento de la instancia hace desaparecer lodos los actos jurídico procesales llevados a cabo en él ya sean del juez o de las partes-, pero quedan ex judice todos los restantes elementos traídos al proceso” (CORTES FIGUEROA, 1950: 308). Posición coincidente adoptan Álvarez Julia, Neuss y Wagner al asegurar que “formulado el desistimiento de la acción (o del proceso), el juez debe disponer la extinción del proceso y el archivo de las actuaciones, imponer las costas en la forma que corresponda y regular los honorarios de los profesionales que hayan intervenido» (ALVAREZ JULIA; NEUSS; y WAGNER, 1990: 300). Concluyen Álvarez Julia, Neuss y Wagner diciendo que “... esta clase de desistimiento no obsta a que la cuestión de fondo sea planteada nuevamente en un proceso posterior, salvo que se haya operado la prescripción» (ALVAREZ JULIA; NLUSS; y WAGNER, 1990: 300).

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 79

Micheli, compartiendo lo expuesto, señala que “... en la hipótesis de renuncia a los actos del juicio [de desistimiento] el mérito de la controversia queda imprejuzgad o y es posible, por eso, que, en el futuro, la misma demanda pueda ser presentada entre las mismas partes...” (MICHELI, 1970, Volumen II: 242). A la misma conclusión llega Prieto-Castro y Ferrándiz cuando afirma que "... el efecto del desistimiento es dar por terminado el proceso sin sentencia; pero la acción no se consume, de suerte que puede ejercitarse de nuevo, a menos que mientras tanto haya prescrito o caducado el derecho. Todos los efectos de la litispendencia extinguida desaparecen (...), y como consecuencia obvia el ador debe asumir las costas” (PRIETO-CASTRO Y FERRANDIZ, 1980, Volumen I: 217). Antonio Pardo, acerca de los efectos del desistimiento, sostiene que “... se reponen las cosas al estado que tenían antes de la demanda, lo que indica que que el desistimiento produce consecuencias retroactivas..." (PARDO, 1951:315). Por su parte, Fairén Guillen, refiriéndose a los efectos procesales del desistimiento de la instancia, aduce que: A) B) Produce la extinción del proceso en que se desarrollaba. Debe producir la condena en costas a la parte que desiste (...) fenecido” (FAIREN GUILLEN, H86: 478). El mismo autor, esta vez al examinar los efectos extraprocesales del desistimiento de la instancia, expresa que «como efectos extraprocesales en sentido estricto, produce el de que el 'derecho' esgrimido en la demanda como base de la pretensión no se extingue (al contrario de lo que ocurre en la renuncia), y en relación con éste, el efecto de que la interrupción de la prescripción que la litispendencia provocó debe desaparecer con electo retroactivo, por considerarse 'no hecha la citación judicial'...” (PAIREN GUILLEN 1986 - 479).

C) El procurador cesa en su representación para el pleito, ya que éste ha

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 80

El primer párrafo del artículo 343 del Código Procesal Civil versa sobre los efectos del desistimiento del proceso al establecer que “el desistimiento del proceso lo da por concluido sin afectar la pretensión. Cuando se formula después de notificada la demanda, requiere la conformidad del demandado expresada dentro de tercer día de notificado, o en su rebeldía. Si hubiera oposición, el desistimiento carecerá de eficacia, debiendo continuar el proceso”. En el artículo 321 -inciso 6)- del Código Procesal Civil se precisa que concluye el proceso sin declaración sobre el fondo cuando el demandante se desiste del proceso (o de la pretensión). El desistimiento del proceso no es sólo una forma especial en relación a la sentencia- de conclusión del proceso sino que constituye, además, un caso de conclusión anticipada del mismo, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 474 del Código Procesal Civil. Si acaso hubiera pluralidad de demandantes y no se desistieran del proceso todos ellos, continuará éste su trámite respecto de quienes no participaron de dicho acto de renuncia, pues, conforme a la parte final del artículo 344 del Código Procesal Civil, el desistimiento “sólo perjudica a quien lo hace”. En lo concerniente a los medios de prueba, es de resaltar que en caso de desistimiento del proceso, concluido éste, los medios probatorios ofrecidos y/o actuados pueden hacerse valer en otro proceso por no afectar la renuncia al litigio su eficacia. El artículo 198 del Código Procesal Civil que trata sobre la prueba trasladada- dispone sobre el particular que “las pruebas obtenidas válidamente en un proceso tienen eficacia en otro. Para ello, deberán constar en copia certificada por el auxiliar jurisdiccional respectivo y haber sido actuados con conocimiento de la parte contra quien se invocan. Puede prescindirse de este último requisito por decisión motivada del Juez”.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 81

En cuanto a las costas y costos, si el proceso acaba por desistimiento, ellas son de cargo de quien se desiste, salvo pacto en contrario. Así lo preceptúa la primera parte del artículo 416 del Código Procesal Civil.

Revocación La declaración de voluntad dirigida a apartarse del proceso es susceptible de revocación, pudiendo acontecer ésta antes que la resolución que la aprueba quede firme. Por tratarse el desistimiento del proceso de un acto procesal, y conforme al artículo 342 del Código Procesal Civil, puede formularse su revocación (lo que constituye en el fondo otro desistimiento) antes que la situación procesal que se renuncia haya producido electo, lo cual no se da con el asentimiento de la contraparte respecto del desistimiento del proceso o su silencio - rebeldía- ni con el simple pronunciamiento judicial autorizándolo, sino en el momento en que la mencionada decisión quede firme, siendo así irrevisable.

Desistimiento de actos procesales Noción El desistimiento de actos procesales no está referido a la totalidad de estos sino sólo a alguno o algunos de ellos, porque de lo contrario estaríamos ante el “desistimiento de los actos del juicio”, expresión con que suele denominarse también al desistimiento del proceso. El desistimiento de actos procesales viene a ser una subdivisión del desistimiento estrictamente procesal por cuanto nuestro ordenamiento jurídico lo legisla conjuntamente con el último (art. 340 -inc. 1)- del C.P.C.). Desistirse de un acto procesal supone la manifestación de voluntad dirigida a renunciar o dejar sin efecto un recurso u otro medio impugnatorio, excepción, cuestión probatoria, etc.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 82

De esto puede inferirse que dicha clase de desistimiento no está reservado al actor sino que opera también en cuanto al demandado y a los terceros legitimados. Para Casarino Viterbo, el desistimiento de un acto del procedimiento (o acto procesal) “... sólo significa la extinción del derecho a que el acto se refiere, pudiendo, incluso, el desistimiento de un acto procesal emanar tanto del demandante como del demandado...” (CASARINO VITERI30, 1983, Tomo III: 322). "La doctrina distingue entre la renuncia a una facultad procesal y el desistimiento de un acto procesal. El primer supuesto se configura cuando actor o demandado, o ambos en forma conjunta, abdican por anticipado de una facultad procesal. La renuncia entonces se produce antes de la realización del acto (por ejemplo, renuncia anticipada al derecho de apelar); el acto de que se trate aún no se ha producido. El segundo supuesto implica abdicar a una actuación que ya ha comenzado a producirse o ha generado efectos (por ejemplo, el desistimiento del recurso interpuesto y concedido)» (FORNACIAR1, 1987, Tomo I: 64-65). El desistimiento de actos procesales -así como los demás tipos en que puede presentarse el acto de disposición que estudiamos en este Capítulo es una declaración de voluntad expresa y concreta, no pudiendo ser manifestada tácita o genéricamente, es también un acto puro porque no admite condición alguna u otra modalidad (como el plazo y el cargo) aplicable a los actos jurídicos de naturaleza sustantiva. Es, finalmente, unilateral, no sólo por tratarse el desistimiento de actos procesales de una declaración de origen individual o emanada de un sujeto procesal considerado aisladamente, sino, además, por no requerir (a diferencia del desistimiento del proceso) de la conformidad del adversario (esto no significa que no pueda ser impugnado).

Legitimación
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 83

Cuentan con legitimidad para desistirse de actos procesales las parles o sus representantes (convencionales, legales o judiciales). Por configurar dicho instituto procesal un acto dispositivo, quien represente a la parte que se desiste de algún (algunos) acto (s) procesal (es) deberá tener facultades especiales (con arreglo al artículo 75 del Código Procesal Civil) o estar autorizado legal o judicialmente para hacerlo. Puntualizamos que en el desistimiento de algún (algunos) acto (s) procesal (es) será válida la actuación conjunta de los apoderados judiciales que hubieren sido designados por el poderdante para obrar de esa forma (de acuerdo a lo contemplado en el artículo 68 último párrafo- del Código Procesal Civil). Esto quiere decir que si hubiese dispuesto el interesado la actuación conjunta de apoderados judiciales para desistirse de un determinado acto procesal (o de varios) y se produjera, pese a ello, la actuación aislada de alguno de los apoderados, tal acto de disposición resultará ineficaz, no surtiendo, en consecuencia, ningún efecto.

Oportunidad El artículo 342-primer párrafo- del Código Procesal Civil versa sobre la oportunidad del desistimiento de un acto procesal (y del proceso), estableciendo que puede interponerse éste «antes que la situación procesal que se renuncia haya producido efecto». Así, por ejemplo, se podrá desistir: a) de un recurso presentado hasta tanto no quede firme la resolución que se impugna (porque, de ser así, adquiriría la calidad de cosa juzgada y, por ende, de inmutable, siendo el desistimiento notoriamente inútil o ineficaz); b) de la reconvención planteada, hasta que no quede firme la sentencia que la resuelva; c) del allanamiento formulado, si aún no es declarado; d) de la excepción deducida, mientras no se sanee la relación procesal o no se suspenda o anule lo actuado y se dé por concluido el proceso (según el caso); e) de un medio de prueba ofrecido, mientras no se produzca su actuación (aunque en este último caso existe
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 84

discusión por haber pugna con el principio de comunidad o adquisición que postula la pertenencia al proceso de todo lo que en el se presente o actúe, máxime si se trata del material probatorio, el cual, se afirma con razón, no puede ser objeto de disposición); etc.

Formalidad Por ser un acto de renuncia o disposición se exige para el desistimiento de actos procesales una serie de formalidades. Así, según el artículo 341 del Código Procesal Civil: • • El desistimiento no se presume (es decir, la manifestación de voluntad en ese sentido tiene que ser expresa). Debe constar por escrito, debiéndose precisare! contenido y alcance del desistimiento (esto es, la declaración no debe ser genérica sino específica y categórica, determinando claramente cuál es el acto al que se renuncia). Somos de la opinión que nada impide que pueda realizarse mediante acta, bastando, entonces, que se deje constancia en autos del desistimiento que se realiza. • • El proponente debe legalizar su firma ante el secretario respectivo. El desistimiento es incondicional. (Siendo aquél un acto esencialmente puro, no resultará eficaz, si está sujeto a alguna modalidad).

Desistimiento de medios probatorios “Se sostiene que si la prueba es individual, el oferente de la misma puede unilateralmente desistiría, bastando su sola manifestación en tal sentido. Si se trata de prueba común, ambos interesados en ella deben desistiría; en cambio, si la renuncia es unilateral, ésta tendrá efectos únicamente para quien desiste” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 65).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 85

“Si se trata de prueba ofrecida, el desistimiento será viable, no así cuando la prueba se ha producido. En tal supuesto, el principio de adquisición genera una valla insalvable” (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 65). No obstante parecer lo expuesto lógico y sensato, subrayamos que no se puede operar de esa manera en razón de que los alcances del principio de la comunidad o adquisición de la prueba son aún mayores. Sostiene acertadamente Alcalá Zamora y Castillo que “... en virtud del principio de adquisición procesal, la prueba aportada por cualquiera de las partes queda a disposición de las demás” (ALCALAZA MORA Y CASTILLO, 1964: 263). Similar parecer tiene Ubertone, quien señala que “... de acuerdo al principio de adquisición procesal, las pruebas aportadas al proceso (no antes) son del juez y las partes ya no pueden disponer de ellas...” (UBERTONE, 1968). En la misma línea se encuentra Sentís Melendo al afirmar lo siguiente: “se entiende que las pruebas pertenecen al proceso, que se adquieren para él, y no para, o en beneficio de una de las parles...” (SENTÍS MELENDO, 1965: 99). Este principio (de adquisición o comunidad de la prueba) Postula, pues, la pertenencia de la prueba al proceso y no al sujeto procesal que la suministro. Por ello, es que no se concibe que un medio probatorio beneficie únicamente a la parte que lo aportó, es más, una vez incorporado al proceso será eficaz para establecer la verdad o falsedad de los hechos alegados por los litigantes, pudiendo inclusive perjudicar los intereses de quien lo ofreció al serle adversa. Teniendo en cuenta que la finalidad del proceso es la materialización del derecho aplicable a una determinada situación y que las pruebas constituyen elementos indispensables para la obtención de dicho resultado, se colige que es irrelevante en quien recae el ofrecimiento porque lo sustancial es el convencimiento que puedan formar en el magistrado para expedir la-respectiva resolución.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 86

En suma, de acuerdo al principio de adquisición de la prueba resulta improcedente el desistimiento del medio probatorio agregado al proceso, por lo que surte efectos, debiendo ser actuado y valorado por el Juez salvo que el elemento probatorio no resulte útil o idóneo para el fin que se busca esto es verificar la verdad o falsedad de los hechos alegados-, en cuyo caso el Juez podrá hacer lugar al desistí miento del mismo, siempre que no medie oposición de la parte contraria). Tan indisolublemente ligados al proceso están los medios de prueba que, una vez incorporados a él, no cabe su disposición por alguno de los justiciables, ni siquiera en el caso que cuente con la anuencia de la contraparte, así como tampoco será posible el desistimiento bilateral de un medio probatorio, es decir, emanado de ambas partes, porque, insistimos, el material de prueba pertenece al proceso y no a uno de los litigantes (que1 la suministró) ni a todos en su conjunto.

Desistimiento de medios impugnatorios Se dan dos posibilidades de desistimiento tratándose de medios impugnatorios: el desistimiento de carácter unilateral respecto de un remedio o recurso interpuesto y la renuncia conjunta o bilateral de los sujetos procesales a la potestad impugnatoria. En el primer caso existe una declaración de voluntad expresa de alguno (s) de los justiciables dirigida a dejar sin efecto el medio impugnatorio (remedio o recurso) planteado o la adhesión producida (que, claro está, tiene que provenir -en esta última hipótesis del propio adherente). Su efecto es dejar firme el acto impugnado, siempre que no medie adhesión (conforme a la parte final del art. 343 del C.P.C.), porque, si fuera así, ésta también deberá ser materia de desistimiento para que se dé el efecto indicado. Puntualizamos que el desistimiento a la vez del medio impugnatorio y de la adhesión formulados no le quita a dicho acto de disposición su carácter unilateral.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 87

Sobre el particular, Fairén Guillen sostiene que: “El desistimiento en segunda instancia produce los siguientes efectos: A) Como estrictamente procesales, extingue el 'proceso de apelación'; debe producir, en consecuencias, la devolución de los autos al inferior, la condena en costas al que desistió del recurso. B) Como procesales en el sentido amplio, produce la firmeza de la resolución que se impugnó, la cual pasa a surtir efectos de cosa juzgada, los que a su vez impiden que se vuelva a promover la pretensión contenida en el recurso (efecto igual al de la renuncia). En efecto, el proceso no es reiterable, porque la pretensión abandonada no lo es ella solamente; se abandona también al supuesto 'derecho' que le servía de fundamento ('derecho' al recurso)” (FAIREN GUILLEN, 1986: 479-480). Fairén Guillen concluye que “... si se renuncia a la segunda instancia o a la casación, queda detrás, vigente, la situación formada por la sentencia o resolución que pusieron fin al tracto procesal anterior» (FAIREN GUILLEN, 1986: 180). En el segundo caso de desistimiento referido a medios impúgnatorio (renuncia conjunta o bilateral a la potestad impugnatoria), las partes convienen la renuncia a interponer recurso contra las resoluciones que, pronunciándose sobre el fondo, le ponen fin al proceso. Tal renuncia será admisible siempre que el derecho que sustenta la pretensión discutida sea renunciabley no afecte el orden público, las buenas costumbres o norma imperativa. Así lo establece el artículo 361 del Código Procesal Civil. No podemos dejar de mencionar que, de acuerdo a lo previsto en el inciso 2) del artículo 123 del Código Procesal Civil, una resolución adquiere la calidad de cosa juzgada cuando las partes renuncian expresamente a interponer medios. impúgnatorios.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 88

Desistimiento de defensas y excepciones El desistimiento de defensas y excepciones planteadas en el proceso (que no incluye, por cierto, el de los medios probatorios anexados u ofrecidos en ellas) representa una renuncia -total o parcial- al derecho de oposición, y es de índole unilateral por no precisarse del asentimiento del demandante (o del accionado, si las defensas y excepciones fueron formuladas por el actor pura hacer frente a una eventual reconvención). Se afirma que la no exigibilidad de la conformidad de la contraparte obedece a que, una vez producido el desistimiento de las defensas y excepciones planteadas, ya no son ellas susceptibles de ser argumentadas nuevamente en el proceso por cerrarse su etapa postulatoria, y también a que deja sin efecto la situación procesal favorable a su titular, es decir, no perjudica a la parte contraria, siendo, entonces, innecesario que preste su consentimiento. La renuncia total a la defensa (considerada en sentido amplio) no supone un allanamiento porque para configurarse éste debe haber no sólo abdicación del derecho de oposición sino también sometimiento a la pretensión del sujeto activo de la relación procesal (o a la del sujeto pasivo, si el actor se allana a la pretensión reconvencional).

Efectos del desistimiento de actos procesales El segundo párrafo del artículo 343 del Código Procesal Civil versa sobre los efectos del desistimiento de actos procesales, disponiendo que “el desistimiento de algún acto procesal, sea medio impugnatorio, medio de defensa u otro, deja sin efecto la situación favorable a su titular. Si el desistimiento es de un medio impugnatorio, su efecto es dejar firme el acto impugnado, salvo que se hubiera interpuesto adhesión”.

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 89

De dicho precepto se desprende que la clase de desistimiento que nos ocupa -una vez aprobado judicialmente, se entiende produce la ineficacia de la situación procesal favorable únicamente a su titular y no la de aquella que beneficia al adversario o que eventualmente pueda hacerlo. listo explica que no sea necesaria la anuencia de la parte contraria respecto del desistimiento del acto procesal al no afectarle éste de modo alguno, según lo prevé el citado artículo, concordante con la parte final del numeral 341 del Código Procesal Civil, en la cual se señala que el desistimiento sólo perjudica a quien lo hace. “... Si el acto procesal de que se quiere renunciar (...) produce efectos favorables a la parte contraria, tal renuncia no puede ser unilateral” (PAIREN GUILLEN, 1990: 210). En esta hipótesis se requerirá, entonces, la conformidad del interesado. Por otro lado, del artículo 343 segundo párrafo del Código Procesal Civil se infiere, además, que el desistimiento de un medio impugnatorio hace que el acto impugnado adquiera firmeza, siempre y cuando no se hubiera interpuesto adhesión. Esta salvedad se sustenta también en el hecho que el desistimiento de algún acto procesal deja sin efecto tan sólo la situación favorable a su titular y perjudica únicamente a quien lo efectúa, no pudiéndose, entonces, vulnerar el derecho de la parte contraria que formulo adhesión al medio impugnatorio a la revisión del acto impugnado. Sin embargo, de haber adhesión quedara firme el acto impugnado por efecto del desistimiento del medio impugnatorio si éste fuese conjunto, es decir, si proviene tanto del impugnante como del adherente. Por último, el desistimiento de un medio impugnatorio deber ocurrir antes que el acto impugnado quede firme porque, de lo contrario, ya no tendría oléelo alguno que sea propuesto al devenir en inútil o irrelevante. Fairén Guillen, en relación al desistimiento de medios impúgnatenos, afirma que “….el desistimiento de y durante los recursos, esto es, a una o más fases del proceso que no son la primera, (...) deja vigente la última situación jurídico procesal de contenido iusmaterial, ya consolidada por la preclusión la cosa juzgada formal, esto es, la resolución cío la instancia anterior, la cual queda ya firme. Esto es, se trata no de un simple desistimiento de toda la pretensión, sino
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 90

de éste en una segunda o tercera (o posteriores) fase, lo que deja su base tomo definitiva, Mi proceso no puede reiterarse por aparecer la fuerza de la cosa juzgada material” (FAIREN GUILEN, 1900: 207).

Retractación del desistimiento de actos procesales La manifestación expresa de voluntad encaminada a renunciar determinado acto procesal puede ser materia de retractación o revocación, siempre que tenga lugar antes ele que la resolución que la apruebe adquiera firmeza. Por ser la clase de desistimiento que estudiamos un acto procesal, y conforme al artículo 3-12 del Código Procesal Civil, puede plantearse su retractación (lo que representa en sí otro desistimiento) antes que la situación procesal que se renuncia baya producido efecto, lo cual no se da con la conformidad del adversario (que reiteramos no es exigible), ni con el simple pronunciamiento judicial que autoriza el desistimiento, sino en el momento en que la mencionada decisión quede firme (lo que la hace irrevisable).

Desistimiento de la pretensión Configuración ElI desistimiento de la pretensión es denominado también renuncia o desistimiento del derecho o, inclusive, de la acción. Así, según Passi Lanza, «fiara un correcto encuadre terminológico debe tenerse presente que, a los fines procesales, desistimiento del derecho o desistimiento de la acción son términos equivalentes, puesto que la renuncia de ésta última implica la imposibilid.nl jurídica ríe reiterar la pretensión...” (PASSI LANZA, 1967: 545). Dicha clase de desistimiento constituye una manifestación expresa de voluntad dirigida no sólo a apartarse del proceso sino también a abdicar de la pretensión del proponente.
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 91

el desistimiento de la pretensión es una forma especial en relación a la sentencia de conclusión del proceso que, además de poner término a la relación procesal, afecta la cuestión de fondo (enmarcada en la pretensión del sujeto), la misma que, una vez renunciada y aprobada por el Juez, no puede ventilarse nuevamente en otro juicio. Así, el derecho sustancial en que reposa la pretensión no puede ser luego debatido judicialmente si se hizo renuncia de él en un proceso previo. El desistimiento de la pretensión, visto desde la perspectiva de la conclusión eventual del proceso, implica una declaración indubitable tendiente a abandonar aquello que se pretende en sede jurisdiccional, a hacer dejación del objeto litigioso, no importando la causa o motivo en que reposa dicha expresión de voluntad (salvo si se trata de dolo o fraude). Por renunciarse al derecho reclamado y que dio origen al litigio (y si el acto dispositivo se refiere a todas las pretensiones comprendidas en el proceso), es que el proceso culmina con efecto parecido a como si se hubiera desestimado definitivamente la demanda. El desistimiento de la pretensión, no obstante afectar el derecho sustancial, es un acto estrictamente procesal y no uno de orden sustantivo. Además, atañe únicamente a la res litigiosa, es decir, lo que representó el objeto del proceso, por lo que aquélla deja de serlo definitivamente en razón de la declaración cierta en ese sentido que efectúa quien se desiste de su pretensión. A decir de Fornaciari, «... nos encontramos con una forma de abdicación, renuncia o dejación de un derecho, sólo que en esta instancia estamos rol ¡riéndonos al derecho material...» (FORNACIARI, 1987: 71). Para Juan Lovato “renunciar a un derecho es renunciar a su accion (LOVATO, 1967: 161). Monroy Cabra asegura que «el desistimiento implica la declaración del actor de abandonar su pretensión en el proceso...» (MONROY CABRA, 1979:392).

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 92

Casarino Viterbo señala que el desistimiento del derecho «... implica reconocer que la pretensión jurídica hecha valer en el proceso es infundada y, por consiguiente, involucra también la renuncia de la acción...» (CASARINO VITERBO, 1983, Tomo III: 322). Prieto-Castro y Ferrándiz sostiene que la «renuncia a la pretensión del actor (y correspectivo objeto del proceso) es mía manifestación formulada por éste, con la que él quiere argüir que hace dejación de dicha pretensión, la abandona o se desentiende de ella, en todo o en parte, bien sea porque estime que no existe o porque sea infundada, o por mediar una causa jurídica o moral cualquiera subyacente» (PRIETO-CASTRO Y FERRÁNDIZ, 1980, Volumen 1: 222). En opinión de Pairen Guillen, el desistimiento de la pretensión: A) B) Se trata de un acto del demandante. Deberá ser expreso, formal y no tácito o confundido con otro acto. no existe- (FAIREN GUILLEN 1990: 202-203). Entre el desistimiento de la pretensión y el del proceso existe una serie de diferencias muy marcadas, siendo las principales las siguientes: • El desistimiento de la pretensión es esencialmente unilateral (salvo si es posterior a la expedición de la sentencia de primera instancia, en cuyo caso es convencional); el desistimiento del proceso, en cambio, tiene un cierto carácter bilateral. «... El desistimiento es manifestación de voluntad recepticia, exigiendo la conformidad del demandado; la renuncie) (a la pretensión o al derecho) es unilateral...»- (PRIETO-CASTRO Y FERRANDIZ, 1980, Volumen I: 223). • El desistimiento de la pretensión versa sobre la relación material litigiosa (que a causa de aquél deja de serlo); el desistimiento del proceso está referido única y exclusivamente a la relación jurídica procesal (la cual fenece de producirse dicho acto de disposición).
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 93

C) El contenido de tal acto debe ser el de declarar que la pretensión ejercitada

El desistimiento de la pretensión impide la formulación de esta última en un nuevo proceso; en tanto que el desistimiento del proceso no afecta la pretensión, que puede ser hecha valer en ulterior proceso.

Naturaleza jurídica El desistimiento de la pretensión, al implicar una renuncia de esta, constituye un acto jurídico procesal de carácter dispositivo dirigido a la extinción o limitación (pues no pueden ser exigidos judicialmente) de derechos procesales y sustanciales. Esta clase de desistimiento es un acto típicamente procesal pese a incidir no solo en el proceso sino también en el derecho que sustenta la pretensión, el mismo que no puede hacerse valer de nuevo al estar vedado el posterior ejercicio de la acción respecto de él. El desistimiento de la pretensión contiene un cierto aspecto de fondo por influir notoriamente en el derecho litigioso, pero ello no le convierte en una institución del derecho material, significando sin lugar a iludas un acto propio de la esfera procesal por no concebirse su realización sino al interior del proceso que es el que posibilita su existencia. El desistimiento de la pretensión se distingue, además, por ser estrictamente unilateral porque la declaración de voluntad en ese sentido no precisa de la aceptación de la parte contraria por no perjudicarle a esta sino, más bien, favorecerle y por no afectar tampoco el eventual reclamo que quisiera hacer la última en relación al asunto material del que emerge el derecho contenido en la pretensión desistida. Fornaciari aborda en forma singular el tema de la unilaleralid.nl de esta clase de desistimiento como pasamos a ver a continuación: «Cuando el estado protege intereses individuales lo hace dentro de un marco más general de necesidad comunitaria de observancia del derecho. La facultad de reclamar la garantía jurisdiccional existe siempre y hace a la propia función y
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 94

vigencia del estado. Empero, en materia disponible prima la autonomía de la voluntad, y quien ejercitó la acción estimulando la jurisdicción puede abdicar de ella renunciando al derecho material. Ahora bien, cuando el titular del derecho conculcado se transforma en actor, somete su derecho a la confrontación procesal y lo hace ante la resistencia del obligado. Esa resistencia, a su vez, toma forma en el proceso con el ejercicio del derecho de defensa. Pero luego del proceso no hay otra posibilidad. Entonces, si el obligado resiste, si esa resistencia genera un proceso y en él vuelve a deducir oposición, es a todas luces evidente su voluntad de no cumplir. Si pese a todo ello el actor desiste del derecho, no se advierte necesidad alguna de requerir anuencia del derecho. Habrá concluido el proceso, pero también se habrá extinguido el derecho que le diera vida. Como dijimos, ya no hay otra posibilidad. Cualquier nuevo intento del ador puede ser paralizado mediante el ejercicio de la defensa de desistimiento de derecho. Podrá argüirse que si se desiste antes de la notificación de la demanda, no hubo resistencia del demandado, empero, si se llego a la instancia procesal es lógico pensar en el incumplimiento, forma primaria de resistencia. Aun cuando no hubiere esa voluntad de incumplir y se promueve igualmente la demanda, tampoco se requerirá la anuencia del accionado. Quien llevó su derecho hasta su instancia más dramática sin necesidad y luego lo desiste, evidentemente carece de interés, siendo dable suponer que ha tenido suficiente satisfacción con el efecto catártico de la demanda» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 76-77).

Legitimación Tiene legitimidad para desistirse de la pretensión la parte demandante o su representante (convencional, legal o judicial). Por ser dicha clase de desistimiento un acto dispositivo, deberá el último de los nombrados contar con

PROCESAL CIVIL

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 95

facultades especiales (a que se contrae el artículo 75 del Código Procesal Civil) o estar autorizado legal o judicialmente para hacerlo. Es de subrayar que para el acto de desistimiento de la pretensión será válida la actuación conjunta de los apoderados judiciales que hubiesen sido designados por quien tiene capacidad para comparecer por sí mismo al proceso (es decir, la persona que puede disponer de los derechos que en él se hacen valer), si éste así lo dispuso (de conformidad con lo señalado en el artículo 68 último párrafodel Código Procesal Civil). Esto supone que, de haber establecido el poderdante la actuación conjunta de los apoderados judiciales en caso de desistimiento de la pretensión y producirse, sin embargo, la actuación individual o aislada de alguno de ellos, tal acto procesal no surtirá ningún efecto. Los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, el Ministerio Público, los órganos constitucionales autónomos, los Gobiernos Regionales y Locales y las universidades (en realidad sus representantes), sólo podrán desistirse de la pretensión previa autorización expresa de la autoridad o funcionario competente. Así lo ordena el numeral 336 del Código Procesal Civil. La parte demandada, al igual que el actor, se encuentra legitimada para desistirse tic la pretensión. Esta situación tiene lugar cuando, habiendo ella planteado reconvención, se desiste precisamente de la pretensión reconvencional dirigida contra el accionante.

Oportunidad Por tratarse el desistimiento de la pretensión de un acto típicamente procesal, tendrá lugar sólo a partir del momento en que el actor interpone su demanda y no antes, porque antes de presentada ésta no existirá todavía el proceso que posibilitará la realización del indicado acto de renuncia. Como bien sostiene Fornaciari, «... la dejación del derecho sustancial en el ámbito del proceso puede hacerse desde que éste existe en su mínima expresión...»
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 96

"... en cualquier tipo de proceso, para 'renunciar' -y ya se entiende, al derecho de pretender- será necesario que ya se haya ejercitado el derecho de pretender con todos los elementos de lo pretendido en la demanda...» (PAIREN GUILLEN, 1990: 203). Procede la formulación del desistimiento de la pretensión hasta antes de que se expida la sentencia de primera instancia (según lo contemplado en el último párrafo del artículo 342 del Código Procesal Civil). Será, entonces, extemporáneo -y, por ende, improcedente el desistimiento de la pretensión que se produzca luego de emitido el fallo de primera instancia. (Nótese que hacemos referencia a la emisión de tal resolución y no al momento en que ésta adquiere firmeza). Sin embargo, el numeral citado líneas arriba establece una salvedad respecto de la oportunidad en que puede acontecer el desistimiento de la pretensión. En efecto, el artículo 342 último párrafo del Código Procesal Civil permite que la renuncia a la pretensión pueda ser planteada después de expedida la sentencia de primera instancia, pero siempre y cuando dicho acto de disposición fuese convencional, va le decir, que medie acuerdo en ese sentido entre ambas partes. Naturalmente, de ser convencional el desistimiento de la pretensión podrá este acto ser propuesto hasta antes que la sentencia quede firme, caso contrario, ni siquiera el acuerdo de los justiciables dirigido a la renuncia de la pretensión puede afectar la inmutabilidad propia de la cosa juzgada que adquiere el fallo definitivo. Advertimos que el desistimiento convencional de la pretensión puede darse hasta antes que quede firme la sentencia final, entendiéndose que ésta no es únicamente la de primera instancia sino que, además, puede tratarse de la resolución de vista o de secundo grado e, inclusive, de la que resuelve el recurso de casación, pues, existiendo impugnación de por medio, nada obsta que pueda renunciarse convencionalinente a la pretensión mientras no adquiera la resolución judicial de que se trate la calidad de cosa juzgada. Vemos, entonces, que el desistimiento de la pretensión procederá cuando sea propuesto en momento anterior a la expedición de la sentencia de primera
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 97

instancia, si la declaración dispositiva fuese unilateral, o hasta antes de que quede firme la resolución final (de primera o ulterior instancia), si la renuncia es convencional. Pero, en relación a su procedencia, hay que tener en cuenta otra hipótesis, cual es que deberá acontecer el desistimiento de la pretensión antes que haya concluido el proceso de cualquier otro modo distinto a la sentencia. Siendo aquél un acto jurídico procesal, únicamente puede tener lugar al interior del proceso, por lo tanto, habiendo concluido éste por conciliación, transacción, abandono, inadmisibilidad o improcedencia de la demanda, etc., ya no es posible desistirse de la pretensión.

Desistimiento de pretensión no resuelta El artículo 345 del Código Procesal Civil está referido al caso del desistimiento de pretensión no resuella y señala que «el titular de una pretensión no resuelta en primera instancia, puede desistirse de la misma antes que el proceso sea decidido por el superior». Como se aprecia, estamos ante el supuesto de una sentencia de primera instancia incompleta, es decir, que omite el pronunciamiento sobre determinada pretensión que ha sido materia de apelación, lo que no impide manifestar expresamente en segunda instancia la voluntad dirigida a desistirse de la pretensión no resuelta por el inferior jerárquico siempre y cuando el órgano jurisdiccional superior no resuelva aún el recurso de apelación respectivo. Por cierto, no habrá necesidad en este caso de que el desistimiento sea convencional.

Formalidad Todo tipo de desistimiento (lo que incluye al de la pretensión) debe ser expreso y no tácito. No se presume. Se requiere en el desistimiento una expresión de
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 98

voluntad referida cierta e indubitablemente a renunciar algo (en el caso particular a la pretensión), El desistimiento es un acto formal, además, porque debe constar por escrito y legalizarse la firma del proponente ante el auxiliar jurisdiccional (artículo 341 del Código Procesal Civil). Fin él no se admite como contenido ninguna condición u otra modalidad que sí puede estipularse en los actos jurídicos sustantivos ya que se trata de un acto enteramente puro. Sobre esto último, Fornaciari anota que «la renuncia a un derecho no puede estar condicionada. Se lo impide su propia naturaleza y se lo impide también el efecto extintivo de la relación procesal que conlleva. En este sentido es determinante el ámbito procesal donde se desarrolla tal renuncia- (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 94). Pese a desprenderse del artículo 341 del Código Procesal Civil que el desistimiento de la pretensión (o del proceso o de algún acto procesal) se formula través de escrito que para dicho efecto presenta quien lo practica, nada impide que pueda realizarse mediante acta, con la respectiva legalización de firma ante el secretario respectivo. Resulta suficiente a nuestro entender-que se deje constancia en autos del desistimiento de la pretensión acontecido. Resta decir que debido al carácter dispositivo que tiene el desistimiento de la pretensión (al consistir una renuncia) es que se justifica la asignación legal de formalidades.

Alcances Al igual que el desistimiento del proceso, el de la pretensión puede ser total o parcial, ya sea considerándolo desde el ángulo subjetivo u objetivo. Subjetivamente, será total el desistimiento de la pretensión cuando comprenda a todos los que conforme en la relación jurídica procesal. Será más bien pardal el
PROCESAL CIVIL FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página 99

desistimiento de la pretensión -desde el punto de vista subjetivo, si alguno de quienes integran tal relación no interviene en él o si dicha clase de desistimiento no se refiere a todos los sujetos procesales. En el plano objetivo, el desistimiento de la pretensión será total si versa sobre todas las pretensiones ventiladas en el proceso. Será, en cambio, parcial cuando dicha forma de desistimiento no abarca la totalidad de pretensiones acumuladas en el proceso sino únicamente parte de ellas.

Rol del Juez en el desistimiento de la pretensión “... La renuncia del derecho formulada en el proceso no es vinculante para el juez. Este deberá examinar la procedencia del acto atendiendo a la naturaleza del derecho cuestionado. La disponibilidad del derecho determinará que sea o no viable la renuncia» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 81). Lovato entiende como irrenunciables «... las acciones correspondientes a los derechos que no sólo miran al interés individual del renunciante sino también al de la sociedad: y, ni aun las acciones correspondientes a derechos que sólo miran al interés individual del renunciante, si su renuncia está prohibida por la ley” (LOVATO, 1967: 161) En la parte final del primer párrafo del artículo 344 del Código Procesal Civil se establece que el desistimiento de la pretensión no requerirá la conformidad del demandado, debiendo el Juez revisar únicamente (además del cumplimiento de las formalidades de ley como, por ejemplo, la legalización de firma ante el auxiliar jurisdiccional y el no señalamiento de condición alguna) la capacidad de quien lo realiza y la naturaleza del derecho que suélenla la pretensión (el cual no debe ser indisponible o irrenunciable), teniendo en cuenta lo dispuesto sobre la improcedencia del allanamiento en lo que corresponda.

PROCESAL CIVIL 100

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

El artículo 332 del Código Procesal Civil versa precisamente sobre la improcedencia del allanamiento, preceptuando que el juez declarará improcedente el allanamiento y ordenará la contaminación del proceso cuando: 1. 2. 3. El demandado no tiene capacidad para disponer del derecho en litigio. El apoderado o representante del demandado carece de facultad para allanarse (léase desistirse de la pretensión). Los hechos admitidos requieren ser probados por olios medios, además de la declaración de parte. (liste inciso es prácticamente inaplicable al desistimiento de la pretensión). 4. 5. 6. 7. 8. El conflicto de intereses comprende derechos indisponibles Habiendo litisconsorcio necesario, el allanamiento (léase desistimiento de la pretensión en el caso particular) no proviene de todos los demandados Presume la existencia de fraude o dolo procesal. Advierte que la sentencia a dictarse va a surtir efecto frente a tercero no emplazado. El demandado es el Estado u oda persona de derecho público, salvo que su representante tenga autorización expresa. Para el objeto de nuestro estudio y en el caso particular, toda alusión al (a los) demandado (s) que se hace en el artículo 332 del Código Procesal Civil debe entenderse hecha a quien se desiste de la pretensión, es decir, al (a los) demandante (s), siendo de aplicación al (a los) demandado (s) tratándose del desistimiento de la pretensión reconvencional.

Efectos del desistimiento de la pretensión “El desistimiento del derecho no requiere conformidad de la contraria, pues la parte extingue por propia voluntad y en forma definitiva, la pretensión que argüía contra el contrario. El juez sólo examinará la procedibilidad del acto por terminado el proceso. El efecto es de cosa juzgada...» (FALCON, I978: 217).
PROCESAL CIVIL 101 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

"... La renuncia a la acción precluye todo (ulterior) a la tutela jurisdiccional, y por consiguiente incide sobre el derecho...» (SATTA, 1971, Volumen I: 377). El desistimiento de la pretensión, por ser una forma especial en relación a la sentencia de conclusión del proceso, pone fin una vez, aprobado por el Juez) a la relación jurídica procesal, afectando, además en lo que respecta a su reclamo judicial, la cuestión litigiosa o asunto de fondo que constituye el marco de la pretensión, así como el derecho en que ésta se sustenta. Por disposición del artículo 321 -inciso 6) del Código Procesal Civil (concordante con el numeral 171 del C.P.C. referido a la conclusión anticipada del proceso), concluye el proceso sin declaración sobre el fondo cuando el demandante se desiste de la pretensión (o del proceso). Innecesaria y contradictoriamente el Código adjetivo establece, en su artículo 322 -inciso 5)-, que concluye el proceso con declaración sobre el fondo cuando el demandante renuncia al derecho que sustenta su pretensión, listo significa que para el legislador el desistimiento de la pretensión y la renuncia al derecho son dos figuras distintas con diferentes efectos: la conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo y con ella, respectivamente. Se considera así que el desistimiento de la pretensión constituye únicamente la renuncia a esta última, encontrándose el fundamento jurídico en que se sustenta al margen de dicho concepto. Considera también el legislador que la renuncia al derecho puede hacerse en forma aislada en relación a la pretensión. Desde ese punto de vista, la renuncia a la pretensión y la referida al derecho darían lugar a la fusión de ambas figuras y a un instituto mixto y sui generis. Nada más errado. El desistimiento de la pretensión comprende no sólo a ésta sino también a la renuncia al derecho en que se sustenta dicha pretensión, pues esta última abarca también aquel derecho (sin que por ello se niegue que existan pretensiones infundadas -sin asidero legal, pese a ser invocado- y pretensiones sin derecho -sin alegación tic norma alguna). Tal afirmación se basa en la presencia de dos elementos en la pretensión: su objeto y su razón. El primero de ellos representa el efecto jurídico que se quiere alcanzar, o sea, la
PROCESAL CIVIL 102 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

tutela jurídica exigida ante el órgano jurisdiccional. En ese sentido se pronuncia Gozaini cuando sostiene que en objeto de la pretensión «... constituye la declaración de la voluntad que se pide...- (GOZAINI, 1992, Tomo I: 126). La razón (elemento de la pretensión) es el fundamento, la aseveración de que lo pretendido deriva de hechos coincidentes con la hipótesis láctica de la regla de derecho cuya aplicación se solicita para la obtención del efecto jurídico que se busca. Se clasifica en: razón de (conjunto de afirmaciones sobre hechos, situaciones y circunstancias en que reposa la pretensión) y razón de derecho (alegaciones de la coincidencia entre los hechos afirmados como ciertos y las normas jurídicas materiales). Es asimilada la razón de la pretensión con la causa petendi de la demanda. Por otro lado, el desistimiento de la pretensión no afecta directamente la cuestión de fondo (litigiosa) que no sufrí1 en realidad mayor modificación porque únicamente trae como consecuencia la privación a quien afirmó ser titular del respectivo derecho y que se desistió de la pretensión de un nuevo ejercicio de la acción, vale decir, se impide al renunciante reclamar posteriormente en sede judicial la pretensión desistida en anterior proceso, lis por ello que a causa del desistimiento de la pretensión el proceso concluye sin declaración sobre el fondo (art. 321 -inciso 6) del C.P.C.) porque efectivamente no puede haberla. Sin embargo, la primera parte del artículo 344 del Código Procesal Civil crea confusión al establecer que «la resolución que aprueba el desistimiento de la pretensión, produce los efectos de una demanda infundada con la autoridad de cosa juzgada...», lo cual implicaría que se piense equivocad a mentí" acerca de la existencia de una declaración sobre el fondo (concebible cuando se resuelve que algo es fundado o no), máxime si el inciso 1) del artículo 322 del Código Procesal Civil preceptúa que concluye el proceso con declaración sobre el fondo cuando el Juez declara en definitiva fundada o infundada la demanda. En razón de lo expuesto, resulta desafortunada la primera parte del artículo 344 del Código Procesal Civil que se contrapone a lo dispuesto en el artículo 321 inciso 6) del citado cuerpo de leyes, asignándose así para un mismo instituto (el desistimiento
PROCESAL CIVIL 103 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

de la pretensión) dos efectos contrarios y excluyentes entre sí: a) la conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo (que es lo correcto), y b) la conclusión del proceso con declaración sobre el fondo. Sería preferible, entonces, la enmienda legislativa del caso a fin de eliminarla primera parte del artículo 344 del Código Procesal Civil y establecer tan sólo que el desistimiento de la pretensión aprobado por el Juez impide un nuevo ejercicio cié la acción referida a la pretensión desistida en el proceso. El desistimiento de la pretensión una vez aprobado extingue el proceso, si os total (y no hubiera reconvención). En cambio, si fuese parcial esto es si desistimiento no se refiere a todas las pretensiones o si sólo es deducido por uno de los demandantes, el proceso continuará respecto de las pretensiones y personas no comprendidas en él. En este último caso, debe tenerse presente lo dispuesto sobre litisconsorcio necesario (art. 344 penúltimo párrafo del C.P.C). El artículo 93 del Código Procesal Civil trata justamente sobre el litisconsorcio necesario, preceptuando que, «cuando la decisión a recaer en el proceso afecta de manera uniforme a todos los litisconsortes, sólo será expedida válidamente si todos comparecen o son emplazados, según se trate de litisconsorcio activo o pasivo, respectivamente, salvo disposición legal en contrario". Se desprende del numeral citado que no será factible el desistimiento de la pretensión si no proviene de todos los litisconsorcio es necesarios la improcedencia del desistimiento de la pretensión en caso de no intervenir en él todos los que integran el litisconsorcio necesario se encuentra, además, prevista en el inciso 6) del artículo 332 del Código Procesal Civil, referido a la improcedencia del allanamiento por dicha causal y aplicable a la figura del desistimiento de la pretensión por disposición de la parte final del primer párrafo del artículo 344 del Código adjetivo. Acerca de la hipótesis del desistimiento de la pretensión en caso de litisconsorcio facultativo Fornaciari sostiene que “existiendo en esta forma de litisconsorcio unidad de relación jurídica con autonomía de los sujetos procesales, se genera
PROCESAL CIVIL 104 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

una independencia que permite el dictado de una sentencia con contenidos distintos para cada litisconsorte (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 85). Añade dicho autor que «esa independencia, esa escindibilidad, permiten independiente abdicación al derecho material respecto de un litisconsorte, sin consentimiento de los demás. Igual actitud podrá adoptar cualquiera de los sujetos integrantes del miembro activo de la relación procesal» (FORNACIARI, 1987, tomo I: 85). Fornaciari, refiriéndose esta ve/, al litisconsorcio necesario asegura que, «en este supuesto, tenemos una única cuestión litigiosa y una única pretensión, la multiplicidad es subjetiva y su elemento aglutina está dado por la unicidad de relación material» (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 85). Concluye Fornaciari diciendo que «esa inescindibilidad determina que los actos de disposición produzcan efectos en la medida en que todos los litisconsortes adopten la misma actitud...» (FORNACIARI, "1987, Tomo I: 85-86). El desistimiento de la pretensión no obsta el trámite de la reconvención, que continuará ante el mismo Juez, cualquiera que fuese su cuantía (último párrafo del artículo 344 del Código Procesal Civil). Contrario sensu, si dicho acto dispositivo se dirige hacia la pretensión reconvencional, extinguiéndola, el proceso seguirá su curso respecto de la (s) pretensión (pretensiones) del actor. Por último, es efecto del desistimiento de la pretensión que el pago de las costas y costos sea asumido por quien lo realiza. Así lo establece la parle final del primer párrafo del artículo 416 del Código Procesal Civil.

Revocación del desistimiento de la pretensión Declaración de voluntad encaminada a desistirse de la pretensión puede ser materia de revocación siempre que ésta se produzca hasta antes que la resolución que la aprueba quede firme, debiendo rechazarse la revocacion si es formulada en momento posterior. Por tratarse el desistimiento de la pretensión de
PROCESAL CIVIL 105 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

un acto procesal, v de conformidad con lo previsto en el artículo 312 del Código Procesal Civil, puede ser objeto de retractación (lo que en sí constituye desistimiento) antes que la situación procesal que se renuncia haya producido efecto, lo cual no se da con el asentimiento de la parte contraria en relación al desistimiento de la pretensión (que, dicho sea de paso, no es exigible) ni con el .mero pronunciamiento judicial autorizándolo, sino en el momento en que la mencionada decisión quede firme tornándose así en irrevisable. Para Fornaciari, «producida la renuncia, (...) el juez, previo análisis de su procedencia, por la índole del derecho, debe de inmediato dictar resolución acogiéndolo, para precluir la posibilidad de retractación en miras a la seguridad jurídica (FORNACIARI, 1987, Tomo I: 97).

La excepción de desistimiento de la pretensión La excepción de desistimiento de la pretensión estaba contemplada en el Código de Procedimientos Civiles de 1912 en los artículos 312 y 317 -incisos 1), 2) y 4), bajo el nombre de excepción de pleito acabado. El Código Procesal Civil vigente la regula en el artículo 446 -inciso 9), dándole la primera denominación. Monroy Gálvez, discrepando de la denominación que le daba el Código de Procedimientos Civiles a esta excepción, ya opinaba desde .mies de la vigencia del Código Procesal Civil que «... la excepción estudiada debería tener un nombre que corresponda al instituto procesal que le sirve di1 presupuesto. Así, bien podría denominarse excepción de desistimiento de la pretensión procesal o, simplemente, del derecho...» (MONROY GALVEZ, 1987: 165). Esta figura procesal es aquella que se plantea cuando se da inicio a un proceso idéntico a otro concluido por el desistimiento de la pretensión del accionante. Obviamente, la pretensión desistida tiene que guardar correspondencia con la

PROCESAL CIVIL 106

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

contenida en el nuevo proceso. La identidad que se exige se encuentra referida a la de las partes, pretensiones procesales e interés para obrar. La excepción de desistimiento de la pretensión se funda en la inmutabilidad de la resolución que aprueba el desistimiento que impide toda revisión o tratamiento posterior de la pretensión desistida. (Recuérdese que, por disposición de la primera parte del artículo 344 del Código Procesal Civil, la resolución que aprueba el desistimiento de la pretensión produce los efectos de una demanda infundada con la autoridad de la cosa juzgada). Según Monroy Gálvez, esta excepción «... resulta procedente cuando se pide al órgano jurisdiccional amparo a una pretensión que ya fue peticionada en un anterior proceso en donde el accionante se desistió de la pretensión procesal concreta o derecho material que tal proceso contenía» (MONROY GALVEZ, 1987: 163). Añade dicho autor que, «...si bien en la práctica se acepta que el desistimiento alcance a cualquier derecho adquirido por las partes en el proceso, el desistimiento que constituye el presupuesto para el amparo de la excepción de pleito acabado, es el referido a la acción» (MONROY GALVEZ, 1987: 165). El desistimiento de la acción equivale al del derecho material pretendido hecho valer en el juicio y no debe ser confundido con el desistimiento del proceso. Por mandato del artículo 453 inciso 3) del Código Procesal Civil, será fundada la excepción de desistimiento de la pretensión cuando se inicia el proceso idéntico a otro en que el demandante se desistió de la pretensión. Habrá procesos idénticos de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 452 del Código Procesal Civil cuando coincidan: Las partes o quienes de ellos deriven sus derechos El petitorio. El interés para obrar.

PROCESAL CIVIL 107

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

De resolverse infundada la excepción de desistimiento de la pretensión, se declarará saneado el proceso, o sea, la existencia de una relación jurídica procesal válida; con arreglo a lo previsto en el artículo 449 del Código Procesal Civil. Si se declarase fundada la excepción de desistimiento de la pretensión, una vez consentido o ejecutoriado el auto respectivo el cuaderno de excepciones si' agrega al principal produciendo como efecto la anulación de lo actuado y la conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo; de acuerdo a lo ordenado en los artículos 451 inciso 5) y 321 inciso 4) de! Código Procesal Civil.

BILATERALIDAD DEL DESISTIMIENTO La bilateralidad se genera al estar tanto el demandante como el sujeto pasivo de la relación jurídica procesal integrados al proceso. Siendo así, el desistimiento de uno de los litigantes puede ser posible en ciertos casos sólo si la parte contraria presta su consentimiento. La declaración en que consiste el desistimiento es esencialmente unilateral. La nota de bilateralidad en el desistimiento-presente en algunas de las formas que adopta dicho acto de disposición- radica en la necesidad de su aceptación o, mejor aún, di1 que no exista resistencia alguna. En lo concerniente a aquélla, sostiene acertadamente: Michcli que «la aceptación, como la renuncia, no pueden contener condiciones o bien reservas (...), las cuales, si existen, quitan a uno y otro acto procesal la respectiva eficacia...» (MICIIELI, 1970, Volumen 11:245). El desistimiento del proceso, cuando se formula después de notificada la demanda, requiere, pues, la conformidad del demandado expresada dentro de tercer día de notificado, o, al menos, su silencio -rebeldía-. Si hubiera oposición (la cual suele afirmarse no tiene por qué ser fundada o justificada), el
PROCESAL CIVIL 108 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

desistimiento carecerá de eficacia, debiendo continuar el proceso (art. 343 -primer párrafo del Código Procesal Civil). Sobre esto, Eduardo Pallares apunta que «el desistimiento de la demanda exige el consentimiento del demandado porque deja a salvo los derechos del ador, que podrá ejercitarlos más tarde en juicio diverso. No sería justo que por es sola voluntad del demandante quedara pendiente la resolución de las cuestiones controvertidas, con la amenaza de un nuevo juicio, ya que es evidente, que el demandado tiene interés o puede tenerlo en que el proceso llegue a su terminación normal y se: ponga fin para siempre al litigio» (PALLARES, 1979:113). Por su parte, Loutayf Ranea expresa que, «cuando el demandado se opone al desistimiento, es decir quiere la continuación del proceso, la actuación del Tribunal debe fincar en la valoración de los intereses encontrados: el del actor en el sentido de que termine el proceso y el del demandado que quiere que éste continúe hasta la sentencia definitiva (...) Ante ello, el órgano jurisdiccional no debe hacer lugar al desistimiento...» (LOUTAYF RANEA, 1974: 3-1). Pairen Guillen destaca a su vez que «... una vez expresada por el ador su voluntad de desistir en primera instancia, de desvincularse del proceso por él promovido, por el ordenamiento jurídico se debe dar posibilidad y momento procesal a aquel o aquellos que puedan tener interés jurídico (o transformable en jurídico) en que el actor continúe vinculado (y esta o estas personas son el demandado o demandados) para que aleguen y prueben la existencia de dicho interés y su carácter o faceta jurídicos, y debe poder imponer que el tribunal resuelva sobre si el interés del demandado en oponerse al desistimiento es más o menos digno de tutela que el intento de desistir...» (FAIREN GUILLEN, 1986: 474). Es de subrayar que si el actor se desistiera del proceso una ve/ interpuesta la demanda y antes de su traslado al accionado, no se presentará la bilateralidad en
PROCESAL CIVIL 109 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

tal acto de renuncia por no estar integrada todavía la relación procesa!. Indica Liebman al respecto que «... la eficacia de la renuncia está subordinada por la ley a la aceptación de la contraparte solamente si ésta se encuentra constituida...» (LIEBMAN, 1980: 399). El desistimiento de actos procesales no precisa del asentimiento de la parte contraria, porque no es exigido por el ordenamiento procesal y por perjudicar únicamente a quien lo practica al dejarse sin efecto, en razón de la renuncia, la situación procesal favorable a su titular. Ello no impide que sea impugnado dicha clase de desistimiento El desistimiento de la pretensión no requiere la conformidad del demandado (primer párrafo del art. 344 del C.P.C.), salvo cuando se propone después de emitida la sentencia de primera instancia (y antes de que quede firme dicha sentencia o la de ulterior instancia), en cuyo caso tendrá que ser convencional (art. 342 último párrafo- del C.P.C.). La bilateralidad del desistimiento se funda en la existencia de la relación procesal y en el eventual perjuicio moral o económico que puede representar el litigio para el demandado que aspira a la solución definitiva del conflicto de intereses o a la eliminación de la incertidumbre jurídica o, también, al esclarecimiento de los hechos, especialmente aquellos que menoscaban su honor, prestigio u otro bien jurídico de su interés. Sobre el particular, Fornaciari asevera que «... el fundamento de la llamada bilateralidad del desistimiento del proceso encuentra basamento en la existencia de relación procesal (aun cuando existan múltiples sujetos), y en el interés de quien debe prestar su anuencia; sea que ese interés se origine en razones personales o patrimoniales...” (EORNACIARI, 1987, Tomo I: 102). Reimundin manifiesta en relación al tema que el demandado «... tiene interés en exigir que se prosiga el trámite de la causa; (...) por la notificación de la demanda, el demandado tiene la carga de impulsar el proceso, para evitar la caducidad. De
PROCESAL CIVIL 110 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

ahí que, en su condición de sujeto de la relación procesal, es que tenga interés en oponerse al desistimiento formulado por el actor; el tiene interés en desvincularse de esa relación jurídica procesal y en que la relación procesal se extinga por el modo normal de extinción: la sentencia que pone fin al litigio, rechazando las pretensiones del actor, dejando así establecido el juez que el actor carecía de razón y que la demanda resultó infundada...» (RHIMUNDIN, 1970: 543).

JURISPRUDENCIA CASATORIA RELACIONADA CON EL DESISTIMIENTO La Corte Suprema de Justicia de la República, en relación al desistimiento, ha establecido lo siguiente: o 01 / Aroquipa,-prrh1icada~ en el Diario Oficial El Peruano el 02-01-2002, págs. 8242-8243). o «... Es principio de derecho que lo accesorio sigue la suerte de lo principal; en tal sentido, habiéndose determinado en la demanda, que la acumulación de pretensiones es de tipo objetivo originario accesorio, al haberse desistido de la pretensión autónoma, comprende también a las pretensiones accesorias...» (Casación Nro. 3774-2000 / Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 01-10-2001, págs. 7784-7785). o «... El segundo párrafo del precitado dispositivo |art. 68 del C.P.C.I establece que: 'No es válida la designación o actuación de apoderados conjuntos, salvo para los actos de allanamiento, transacción o desistimiento'; disposición que, en armonía con lo establecido por el mismo artículo sesentiocho, primer párrafo, de que: 'Quien tiene capacidad para comparecer por sí al proceso y disponer de los derechos que en él se discuten, puede nombrar uno o más apoderados'; nos lleva a interpretar que la prohibición de designación de apoderados demandante o demando [sic -léase demandado-], se nombran distintos apoderados por cada lino o grupo de demandantes o demandados
PROCESAL CIVIL 111 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

CAPITULO IV

EL ABANDONO

El abandono es una de las formas especiales de conclusión del proceso que extingue la relación procesal y que se produce después de un periodo de tiempo en virtud de la inactividad de las partes, la misma que constituye una sanción al litigante negligente y responde a un principio de economía procesal y de certeza jurídica, para impulsar la terminación de los pleitos. Para que se dé la figura del abandono, las partes no deben realizar acto alguno que impulse el proceso durante un periodo de cuatro meses, lo cual dará lugar, a que el juez declare su abandono de oficio o a solicitud de parte o tercero legitimado. El abandono es una forma especial de conclusión del proceso que se produce cuando existe inactividad de las partes durante determinado lapso de tiempo previsto legalmente, es decir, cuando ellas no realizan ningún acto de impulso procesal. El abandono da lugar a la conclusión anticipada del proceso porque los litigantes no han llevado a cabo durante el plazo prefijado normativamente ningún acto que impulse el proceso, con lo que se presume su falta de interés respecto de la prosecución del litigio. De esta manera, la pasividad de las partes, la inactividad de estas por un lapso prolongado de tiempo da lugar a que en tal situación se exima a los órganos jurisdiccionales de su obligación de administrar justicia, por lo que el proceso concluye sin declaración sobre el fondo.

PROCESAL CIVIL 112

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

El abandono, conocido como caducidad de la instancia, supone el cese voluntario del trámite procesal durante los lapsos que la ley determina. La norma nos remite a los siguientes presupuestos para que opere el abandono. Uno de eilos es la permanencia del proceso en primera instancia. No contempla dicha permanencia en segunda o tercera instancia. Otro presupuesto para el abandono es la inactividad procesal absoluta, entendida esta como "la permanencia del proceso sin que se realice acto que lo impulse"; sin embargo, también configura el abandono si aun existiendo actividad esta no sea jurídicamente idónea para activar el proceso, como sería los supuestos de inoperancia que contempla la parte final del artículo 348 del Código. Véase el caso de pedir copias certificadas, variar de domicilio, cambiar de abogado, etc. La inactividad tiene que ser medida a través de determinados plazos que la norma regula en cuatro meses. Para el cómputo del plazo de abandono se deben considerar las siguientes reglas: a. El proceso se inicia con la presentación de la demanda y no con la citación de esta (nótese que este último supuesto es importante para el cómputo de la interrupción de la prescripción a que hace referencia el inciso 3 del artículo 1996 del Código Civil). b. Los plazos de caducidad corren durante los días inhábiles pero se descontará el tiempo en que el proceso hubiese estado paralizado por acuerdo de partes aprobado por eljuez, como sería el caso de la suspensión convencional a que refiere el artículo 319 del Código o porque el juez lo haya dispuesto expresamente, como sería el caso del llamamiento por fraude a que refiere el artículo 106 del Código.

PROCESAL CIVIL 113

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

c. El plazo se computa desde la fecha de la última petición de las partes, o resolución que tuviese por efecto impulsar el procedimiento. d. El plazo se suspende cuando por razones de fuerza mayor o en virtud de cualquier otra causa, las partes se encuentran posibilitadas o inhabilitadas para activar la marcha del proceso; por citar, el fallecimiento de alguna de las partes o de sus apoderados, hasta tanto venza el plazo acordado a los herederos o al mandante para que comparezca al proceso, el extravío del expediente, siempre que se hayan practicado las diligencias necesarias para su búsqueda o recomposición. La resolución que declare la extinción del proceso como consecuencia de las circunstancias anteriormente detalladas podrá ser apelada conforme lo refiere el artículo 353 del' Código. 2. La declaración de abandono opera de oficio o a solicitud de parte o de tercero legitimado. Aunque la norma no precise a qué tipo de parte se refiere, activa o, pasiva, se dice que solo el demandado se encuentra facultado para pedir el abandono, porque el actor carecería de interés jurídico en provocar la extinción de un proceso que él mismo ha generado; sin embargo, hay posiciones contrarias que consideran factible su pedido como un medio de enmendar errores de hecho o de derecho en un nuevo proceso.

Por disposición expresa del artículo bajo comentario, el abandono del proceso se produce si no se ha realizado algún acto procesal que lo impulse durante el lapso de cuatro meses. Es importante precisar que la paralización del proceso no debe obedecer a causas de fuerza mayor no imputables a las partes. Es de destacar también que no constituyen actos de impulso procesal todos aquellos que no tienen como misión la activación del proceso, como pueden ser, por ejemplo, el señalamiento de nuevo domicilio procesal, el pedido de copias, el apersonamiento de nuevo apoderado y otros actos procesales análogos.
PROCESAL CIVIL 114 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

El abandono requiere de resolución judicial que la tenga por producida. Tiene carácter constitutivo y solo produce efectos hacia el futuro. La resolución que declare la extinción del proceso como consecuencia del abandono podrá ser apelada conforme lo refiere el artículo 353 del código. Declarado el abandono y encontrándose firme la respectiva resolución corresponde disponer el archivo del expediente dejándose previamente sin efecto las medidas cautelares. Este efecto se explica en el carácter instrumental de la medida cautelar, que nace al servicio del proceso definitivo. Ella está siempre subordinada a un fallo definitivo, aun cuando pueda preceder, en algunos casos, al proceso (ver el artículo 636 del CPC) porque se orienta, más que actuar el derecho. a conseguir o asegurar la eficacia práctica de la sentencia; más que hacer justicia, contribuye a garantizar el eficaz funcionamiento de esta. La función del proceso cautelar no es independiente del proceso definitivo. Existe subordinación. No puede aparecer el proceso cautelar sin la existencia o supuesta existencia del proceso definitivo, por tanto, consecuencia lógica es aceptar que declarado el embargo, mediante resolución firme, se proceda a dejar sin efecto las medidas cautelares trabadas en el proceso concluido. Especial situación genera el caso del abandono de la medida cautelar fuera de proceso. Ya no se trata de una medida cautelar que por obra del abandono del proceso principal se deja sin efecto, sino de una medida dictada y jamás ejecutada, fuera de proceso, se declara el abandono del proceso cautelar. se parte del supuesto que con la intervención que permite el artículo 636 del CPC, se da inicio a la instancia sin proceso y por tanto, la instancia no puede estar abierta sin ningún límite de tiempo, a la espera de que la parte beneficiada con la medida decida poner fin a ella mediante la ejecución de esta. Existen algunas posiciones en la actividad judicial que aplican el plazo de 4 meses a la caducidad
PROCESAL CIVIL 115 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

de dicha instancia, bajo justificantes que el proceso cautelar es autónomo, y en atención a ello, resulta válido aplicarle las reglas de la caducidad que recoge el artículo 346 del CPC. Sobre el particular, léase la ejecutoria recaída en el Exp. Ne 99-4842-2742 del 25 de octubre de 1999 en el caso seguido por Banco Contiental con Molino La Casta S.A. sobre medida cautelar fuera de proceso. En conclusión, el artículo en comentario recoge el efecto de un hecho sobreviviente a la decisión cautelar, como sería el caso del abandono, sin embargo, pueden ser calificados como sobrevivientes a la nulidad en el trámite cautelar, al desistimiento tanto de la pretensión como del proceso, a una sentencia adversa para el ejecutante y al cumplimiento de la obligación en debate. El abandono pone fin al proceso sin afectar la pretensión, pero su declaración impide al demandante iniciar otro proceso con la misma pretensión durante un año, contado a partir de la notificación del auto que lo declare. Si después de transcurrido el año se iniciase otro proceso con la misma pretensión y entre las mismas partes y este cayera nuevamente en abandono, se extinguirá el derecho pretendido. Es decir, dos veces ha caído en abandono el proceso, ese demandante es algo más que negligente, no tiene interés en la solución del conflicto de intereses por parte del órgano jurisdiccional. Ahora, puede darse el caso que, habiéndose cumplido el plazo para declarar el abandono, el proceso no concluya, debido a que el beneficiado con el abandono (entiéndase el demandado) realiza un acto de impulso procesal, que traerá como consecuencia que el proceso sigua su curso, continúe. Así lo establece el segundo párrafo del artículo 348 del C.P.C que a letra dice: No la designación de un nuevo domicilio procesal, el apersonamiento de nuevo apoderado, la expedición de copias certificadas, no se consideran actos de impulso del proceso.

PROCESAL CIVIL 116

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

Es aquél instituto por el cual se pone fin al juicio -cualquiera sea el estado en que se encuentre- en razón a la inactividad del proceso, por el no impulso de las partes e, inclusive, del Juez; en los actos que son de su entera competencia, en su calidad de director del proceso. Los requisitos para la configuración del abandono son: la existencia de un proceso instaurado, la inactividad procesal y el vencimiento del término fijado por la ley para que se produzca. El abandono será improcedente, entre otros, en los procesos que se encuentres en ejecución de sentencia, en los procesos no contenciosos, etc. (artículo 350º del Código Procesal Civil). Contra la resolución que declara el abandono del proceso sólo puede fundarse en el cómputo del plazo o en causas de fuerza mayor (o caso fortuito). una vez transcurrido el plazo legal, esto es, de cuatro meses sin acto procesal que impulse el proceso, el juez declarará el abandono el proceso y, consecuentemente, la conclusión anticipada del proceso sin declaración sobre el fondo, a pedido de parte interesada o de tercero legitimado –y no lo declarará de oficio–, en la segunda oportunidad que se solicite.

Es de resaltar que el órgano jurisdiccional declarará el abandono del proceso en la primera oportunidad que se solicite siempre y cuando, realizada la petición del caso, el accionante no se haya opuesto al pedido de abandono de manera expresa o no haya cumplido con absolver el traslado referido a la solicitud de abandono del proceso. Al respecto, deben tenerse en consideración las siguientes reglas establecidas en el Código Procesal Civil:

-

No opera el abandono cuando la paralización del proceso se debe a causas

de fuerza mayor y que los litigantes no hubieran podido superar con los medios procesales a su alcance.

PROCESAL CIVIL 117

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

-

No hay abandono: a) en los procesos que se encuentran en ejecución de

sentencia; b) en los procesos no contenciosos; c) en los procesos en que se contiendan pretensiones imprescriptibles; d) en los procesos que se encuentran para sentencia, salvo que estuviera pendiente una actuación cuya realización dependiera de una parte, en este caso, el plazo se cuenta desde notificada la resolución que la dispuso; e) en los procesos que se encuentran pendientes de una resolución y la demora en dictarla fuera imputable al juez laboral, o la continuación del trámite dependiera de una actividad que la ley le impone a los Auxiliares jurisdiccionales o al Ministerio Público o a otra autoridad o funcionario público que deba cumplir un acto procesal requerido por el Juez; y, f) en los procesos que la ley señale.

-

El abandono pone fin al proceso sin afectar la pretensión. Sin embargo, su

declaración impide al demandante iniciar otro proceso con la misma pretensión durante un año, contado a partir de la notificación del auto que lo declare. Asimismo, restituye las cosas al estado que tenían antes de la demanda.

-

Si por segunda vez, entre las mismas partes y en ejercicio de la misma

pretensión, se declara el abandono, se extingue el derecho pretendido y se ordena la cancelación de los títulos del demandante, si a ello hubiera lugar.

-

Las pruebas actuadas en un proceso extinguido por abandono son válidas y

pueden ser ofrecidas en otro proceso.

PROCESAL CIVIL 118

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

-

La resolución que declara el abandono es apelable con efecto suspensivo. El

recurso solo puede estar fundamentado en la existencia de un error de cómputo, o en causas de fuerza mayor. La resolución que desestima un pedido de abandono es apelable sin efecto suspensivo.

-

Declarado el abandono, la prescripción interrumpida por el emplazamiento

sigue transcurriendo, tal como si la interrupción no se hubiese producido.

2. Naturaleza del abandono.El abandono opera por el sólo transcurso del plazo desde la última actuación procesal o desde notificada la última resolución. No hay abandono si luego de transcurrido el plazo, el beneficiado con él realiza un acto de impulso procesal. No se consideran actos de impulso procesal aquellos que no tienen por propósito activar el proceso, tales como la designación de nuevo domicilio, pedido de copias, apersonamiento de nuevo apoderado y otros análogos. 3. Paralización que no produce abandono.No opera el abandono cuando la paralización del proceso se debe a causas de fuerza mayor y que los litigantes no hubieran podido superar con los medios procesales a su alcance. 4. Improcedencia del abandono.No hay abandono: 1. En los procesos que se encuentran en ejecución de sentencia; 2. En los procesos no contenciosos;
PROCESAL CIVIL 119 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

3. En los procesos en que se contiendan pretensiones imprescriptibles; 4. En los procesos que se encuentran para sentencia, salvo que estuviera pendiente actuación cuya realización dependiera de una parte. En este caso, el plazo se cuenta desde notificada la resolución que la dispuso; 5. En los procesos que se encuentran pendientes de una resolución y la demora en dictarla fuera imputable al Juez, o la continuación del trámite dependiera de una actividad que la ley le impone a los Auxiliares jurisdiccionales o al Ministerio Público o a otra autoridad o funcionario público que deba cumplir un acto procesal requerido por el Juez; y 6. En los procesos que la ley señale.

El abandono pone fin al proceso sin afectar la pretensión. Sin embargo, su declaración impide al demandante iniciar otro proceso con la misma pretensión durante un año, contado a partir de la notificación del auto que lo declare. Asimismo, restituye las cosas al estado que tenían antes de la demanda. Si por segunda vez, entre las mismas partes y en ejercicio de la misma pretensión, se declara el abandono, se extingue el derecho pretendido y se ordena la cancelación de los títulos del demandante, si a ello hubiera lugar. Artículo 352.- Las pruebas en el proceso abandonado.Las pruebas actuadas en un proceso extinguido por abandono son válidas y pueden ser ofrecidas en otro proceso. 1. El abandono no perjudica las pruebas producidas en dicho proceso. Todas las pruebas producidas en el proceso paralizado pueden utilizarse sin restricción en el nuevo proceso que se inicie. Su fundamento es la economía procesal.

PROCESAL CIVIL 120

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

2. La norma es coherente con lo regulado en el artículo 18 del CPC que hace referencia a la "prueba trasladada". Es aquella que se admite y se practica en otro proceso y que es presentada -a un nuevo proceso- en copia certificada por el auxiliar jurisdiccional respectivo. La eficacia de la prueba producida en otro expediente judicial se mide en atención a si este ha sido tramitado entre las mismas partes o entre un tercero y una de ellas. En el primer caso, asumiremos que tiene plena eficacia si ambos litigantes han tenido la oportunidad de ejercer su control con las garantías del debido proceso legal. La exigencia de la bilateralidad no es un problema de forma de la prueba sino de garantía del contradictorio. Este criterio no es absoluto para nuestro Código pues permite la incorporación de pruebas actuadas en otro proceso sin conocimiento de la parte contra quien se invocan, para lo cual, la norma exige que el juez Puede prescindir de la bilateralidad por decisión motivada, tal como señala la última parte del artículo 198 del CPC. En relación a la prueba producida en otro expediente no seguido entre las mismas partes, sino entre un tercero y una de ellas, contra quien se la pretende oponer, diremos que es eficaz, siempre y cuando haya sido citado y tenido la oportunidad de lntervenir. Cuando se ofrece como medio probatorio un expediente fenecido, debe acreditarse su existencia con documento, señala el artículo 240 del CFC. Artículo 353.- Recursos.La resolución que declara el abandono es apelable con efecto suspensivo. El recurso sólo puede estar fundamentado en la existencia de un error de cómputo, o en causas de fuerza mayor. La resolución que desestima un pedido de abandono es apelable sin efecto suspensivo.

PROCESAL CIVIL 121

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

El artículo regula los efectos de la apelación con relación al abandono y lo hace en concordancia con el artículo 371 del Código al disponer que la apelación contra el auto que declara el abandono se otorgue con efecto suspensivo; ello es atendible porque con el abandono se pone fin al proceso (ver el inciso 3 del artículo 32.1 del CPC); en cambio, si se desestima el pedido del abandono solo será concedida la apelación sin efecto suspensivo, dejando al pronunciamiento del juez sobre el carácter diferido de esta, el mismo que -conforme señala el artículo 372 del CPC-, cuando el Código no haga referencia al efecto o a la calidad en que es apelable una resolución, es sin efecto suspensivo y sin la calidad de diferida. En este caso la eficacia de la resolución impugnada se mantiene. Por otro lado, la apelación debe justificarse en dos supuestos: error en el cómputo del plazo que señala el artículo 346 del Código o en causas de fuerza mayor. En cuanto al primer supuesto, debe considerarse lo siguiente para el cómputo del plazo de abandono: el proceso se inicia con la presentación de la demanda y no con la citación de esta; los plazos de caducidad correrán durante los días inhá biles pero se descontará el tiempo en que el proceso hubiese estado paralizado por acuerdo de partes o porque el juez lo haya dispuesto; y el plazo se computa desde la fecha de la última petición de las partes, o resolución que tuviese por efecto impulsar el procedimiento. Las razones de fuerza mayor operan cuando las partes se encuentran imposibilitadas o inhabilitadas para activar la marcha del proceso por haber acaecido algún acontecimiento que no ha podido preverse o que, previsto, no ha podido resistirse. A manera de ejemplo podemos señalar el fallecimiento de alguna de las partes, el extravío del expediente, el incendio, terremoto o guerra que afecte el desarrollo del proceso. Artículo 354.- Abandono y prescripción extintiva.PROCESAL CIVIL 122 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

Declarado el abandono, la prescripción interrumpida por el emplazamiento sigue transcurriendo, tal como si la interrupción no se hubiese producido. Uno de los efectos civiles que genera la declaración del abandono es la ineficacia de la interrupción de la prescripción. La interrupción de la prescripción consiste en la aparición de una causa que produce el efecto de inutilizar, para los efectos del cómputo de la prescripción, el tiempo transcurrido hasta entonces. Las causas de interrupción las regula el artículo 1996 del Código Civil, destacando entre ellas, el inciso 3 que refiere a la citación judicial del deudor. Adviértase que no se refiere a la interposición de la demanda sino a la citación de esta, esto es, con el emplazamiento a este. El abandono del proceso constituye una de las causas de ineficacia de la interrupción de la prescripción que se encuentra regulado en el inciso 3 del artículo 1997 del Código Civil. La ineficacia de la interrupción se produce cuando atendiendo a las características de las causales interruptoras, por circunstancias que señala la ley (ver –el artículo 1997 del CC) la interrupción queda sin efecto, generando que la prescripción se compute desde su inicio como si no hubiera existido la interrupción. El presente artículo al referirse a este efecto señala: "la prescripción interrumpida por el emplazamiento sigue transcurriendo, tal como si la interrupción no se hubiese producido".

PROCESAL CIVIL 123

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

CAPITULO VI

CONCLUSION Art 321

DEL

PROCESO

SIN

DECLARACIÓN

SOBRE EL FONDO

El proceso puede concluir sin poner fin al conflicto. Cuando estamos ante éste hecho nos ubicamos en la "conclusión del proceso sin declaración sobre el fondo" que implica un conflicto no diluido y la postergación de la discusión de este para otra oportunidad. La norma nos plantea los siguientes supuestos: 1. La sustracción de la pretensión del ámbito jurisdiccional. Toda pretensión al ser postulada al proceso encierra una declaración de voluntad para solicitar una actuación al órgano jurisdiccional frente a determinada persona distinta al accionante. Esta pretensión tiene elementos intrínsecos que justifican esa postulación como el llamado interés para obrar, pero puede darse el caso que ese interés desaparezca antes que el derecho haga su obra porque la pretensión ha sido satisfecha fuera del ámbito jurisdiccional. Podemos citar el caso del ocupante que desocupa el predio +entrega las llaves al juzgado o al directamente accionante tan luego loma conocimiento de la demanda que contiene la pretensión judicial de desalojo; o el caso de la deuda que es cancelada, tan luego conoce de la demanda. También concurre a la sustracción si durante el trámite del divorcio, fallece el cónyuge; cuando se solicita la anulabilidad de un contrato y las partes durante el proceso la convalidan; en el proceso contencioso la, Administración revoca el acto impugnado.

PROCESAL CIVIL 124

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

En todos los casos citados nos encontramos con una constante, la extinción del objeto litigioso por sustracción de la materia. La doctrina alemana los califica de "obsolescencia procesal" cuando ha cesado la situación cuya modificación se pide. 2. Por disposición legal el conflicto de intereses deja de ser un caso justiciable. Se trata de conflictos que, por más que tengan relevancia jurídica, el propio ordenamiento jurídico les sustrae de la posibilidad de ser exigidos judicialmente. Son supuestos de conflictos jurídicos pero sin acción. Podemos citar como ejemplo de casos no justiciables las deudas que provengan del juego y la apuesta no autorizados. Según el artículo 194Í! del Código Civil estos no son pasibles de reclamo judicial. Otro caso de conflicto eunuco lo ubicamos en la pérdida de acción del fiador contra el deudor si, omitió comunicarle el pago efectuado, este ha cancelado igualmente la deuda. Conforme refiere el artículo 1892 del Código Civil, no se perjudica el derecho de repetición del fiador contra el acreedor. También concurren bajo este supuesto el arrendamiento afectado por el D.Ley N° 21938, ya derogado. Mediante este decreto ley no se permitía pretensiones judiciales en torno a la desocupación del predio por vencimiento de contrato, situación que a la fecha ha sido superada. Operan aquí los llamados derechos eunucos o inertes que significa que no siempre el derecho es a la pretensión, porque puede haber pretensión sin derecho como también derecho sin pretensión; de ahí que Camelutti, al referirse a estos derechos inertes, considere que al lado de la pretensión. Infundada –pretensión sin derecho coexista el derecho sin pretensión comofenómeno inverso.
PROCESAL CIVIL 125 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

Para Monroy la autonomía del Derecho Procesal se expresa nítidamente en estos casos no justiciables, en los que el sistema jurídico, a pesar. De reconocer la existencia de un derecho material, le niega explícitamente al titular de él la posibilidad de reclamarlo en sede judicial. 3. La declaración de abandono es una modalidad de concluir el proceso. Surge a partir de la inactividad de los sujetos del proceso, en un plazo de cuatro meses a partir de la instancia. Dicho plazo se interrumpe a partir de la actividad procesal idónea para el fin del proceso, generando el cómputo de un nuevo plazo a partir de cada interrupción. El abandono es una medida razonable porque si la inactividad dura tanto y se manifiesta de tal modo que deje presumir que ha desaparecido la voluntad de litigar, es justo que la demanda pierda sus efectos. Hay un criterio axiológico que opera en el abandonó, como es, buscar que prevalezca la paz y la seguridad jurídica. Hay otras posiciones que consideran el abandonó es la sanción litigante moroso y otros justifican en criterios de economía procesal y certeza jurídica. El principio es el mismo que opera en la prescripción. Si la fuerza que mantiene vivo el proceso es la acción, es atendible que el proceso se extinga cuando la acción suceda la inacción en un espacio de tiempo. 4. Que El supuesto que regula el inciso 4 es una expresión coherente de los efectos delas excepciones y defensas previas, pues ellas se orientan a trabajar por la valides de la relación procesal entablada, por tanto, si no se ha logrado una relación sana resultaría insulso continuar con el proceso. En igual forma se concluye el proceso en el supuesto del saneamiento, donde no se hubiera cumplido con subsanar las observaciones del juez dentro del plazo concedido, vasta remitirnos a la redacción del propio artículo 451 para colegir ello .

PROCESAL CIVIL 126

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

5. La caducidad, como un medo de extinción de derechos por transcurso del tiempo, también constituye una de las causales para conclusión del proceso sin declaración de fondo, porque estamos ante el supuesto de pretensiones sin derechos. La caducidad implica decadencia o pérdida del derecho, que se produce sin mediando un periodo de tiempo no se ejercita tal derecho o no se da cumplimiento a un acto lo que implica una sanción. Se trata de un derecho que nace con un plazo de vida y que pasado este se extingue. Este plazo no admite interrupción. La caducidad se aplica generalmente no a los derechos propiamente hablados, sino a las facultades o poderes jurídicos, cuyo fin es promover el cambio de situaciones jurídicas, tengan o no carácter patrimonial. El fundamento de la caducidad exige que las situaciones jurídicas no estén permanentemente sometidas a la posibilidad de revisión, de forma que, aunque a ya razones de permitir esta, el que está facultado para ello ha de hacerlo prontamente o pierde tal posibilidad. El efecto del plazo de posibilidad se produce automáticamente, es decir, una vez concurrido el plazo extinguido el derecho y La acción y no es necesario que ello sea alega por el interesado porque los jueces lo apreciaran de oficio. 6. El desistimiento del proceso solo se admite como argumento para la

conclusión del proceso. No puede hacerse extensivo al desistimiento de la pretensión, porque en este caso si estaríamos hablando de la conclusión no solo del proceso sino del conflicto. Desistirse de la pretensión implica una renuncia al derecho substantivo discutido en el proceso. Este desistimiento se sustenta en el derecho
PROCESAL CIVIL 127 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

efectivamente existente producen los efectos de un demanda infundada con la autoridad de la cosa juzgada, conforme lo regula el articulo 344del código procesal, situación q no es extensiva del desistimiento de la pretensión se intentara de volver a iniciar dicha pretensión debe ser oponible la excepción de desistimiento de la pretensión. A pesar de ello, el legislador ha querido involucrar bajo esta forma de conclusión del proceso al desistimiento de la pretensión, que si tiene efectos de una declaración de fondo tarifada por ley, como una demanda infundada. Esta discordancia merecería ser corregida a fin de ser trasladada al artículo 322 siguiendo el código. El desistimiento del proceso es una renuncia, no al proceso sino a continuar con él. Si el desistimiento opera luego de la sentencia no hay desistimiento sino renuncia del derecho reconocido en la sentencia 7. La consolidación sobreviene que regula el código se refiere cuando con posterioridad al nacimiento de una obligación se reúnen en la misma persona las dos calidades opuestas: acreedor y deudor. Caso como el usufructuario que por herencia se constituye en dueño del bien que estuvo usufructuando, llevan a desaparecer este último derecho sustituyéndolo, esto es, la propiedad reemplaza al usufructo. Cuando los patrimonios del acreedor y del deudor se reúnen una misma persona, la obligación no puede sobrevivir. Hay una imposibilidad absoluta y material de cumplir la obligación porque nadie puede ser deudor y acreedor de sí mismo; nadie puede tener acción contar su propio patrimonio. Véase el caso de Rocky y Foster. Ellos son antiguos arrendadores de un viejo solar de propiedad de la beneficencia de lima. Ante el inminente peligro de que el inmueble se desplome la municipalidad de lima autorizo su demolición. La
PROCESAL CIVIL 128 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

beneficencia consiguió que los ocupantes fueran reubicados en una de las propiedades de Enace. Con el correr de los mese, Enace demanda a Rocky y Foster para que desocupen el bien por ser considerados ocupantes precarios. Durante la actuación de los medios probatorios, Rocky y Foster logran que se les adjudique dicho inmueble produciendo con ello la consolidación en el proceso. Es interesante precisar que esta forma de afectación del vínculo obligacional no lo aniquila sino que neutraliza su posibilidad de persecución judicial. Formaciari considera que desaparecida la confusión por acontecimiento

posterior, acción y pretensión se restablecen. En posición contaría a nuestro código, que opta por la conclusión del proceso, formaciari considera que el supuesto de reunión de las calidades de acreedor y deudor, el proceso al igual que la obligación, permanecen con vida latente. De manera tal que cesada la confusión no advierte impedimento para que el proceso continúe. Señala: "Mientras duró la situación generada por la confusión, el litigio no puede verse afectado por caducidad desde que de ninguna manera podía impulsárselo: el ejercicio de la acción se encontraba paralizado. Tampoco puede operar la prescripción". Como ya hemos referido, nuestro código no ha optado por la posibilidad de la suspensión del proceso ante el supuesto de la consolidación sobrevenida, sino por la conclusión de este. 8. Adicionalmente a los casos ya previstos, la norma permite que se agregue otros supuestos que permiten concluir el proceso sin declaración de fondo; por citar, la inasistencia a las audiencias de pruebas por dos veces, la no ratificación de los actos del procurador oficioso, la celebración de convenio

PROCESAL CIVIL 129

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

arbitral durante un proceso judicial, entre otros. Sobre este último caso, véase lo regulado en el artículo 17 de Ley General de Arbitraje. 9. En relación a los gastos procesales diremos que la teoría objetiva del vencimiento que rige para la condena de los gastos procesales es enervada para fijar estos bajo dos parámetros: la institución acogida para la conclusión y la parte que dio motivo a la declaración de conclusión. A pesar de que la norma no contempla la posibilidad de la exoneración de los gastos, consideramos que ella podría ser extensiva, según la particular reflexión para cada caso.

CONCLUSION

 Podemos concluir que, si bien es cierto, ordinariamente el proceso termina con una sentencia que resuelve el fondo del asunto, esté puede concluir también por conciliación, allanamiento y reconocimiento, transacción judicial, desistimiento o abandono. La conciliación, el allanamiento y reconocimiento, la transacción judicial
PROCESAL CIVIL 130 FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO Página

son formas de conclusión del proceso con declaración sobre el fondo, en cambio, el desistimiento de la pretensión o del proceso y el abandono provocan que el proceso concluya sin que el fondo del asunto se vea solucionado (pretensión

BIBLIOGRAFÍA

PROCESAL CIVIL 131

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

 ALBALADEJO, Manuel. Derecho Civil – Volumen II: Derecho de Obligaciones, Editorial Bosh, Barcelona, 1993.  CASTILLO FREYRE, Mario & OSTERLING PARODI, Felipe. Tratado de las Obligaciones, Fondo Editorial, Lima, 2001.  HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. Formas especiales de conclusión del proceso, Jurista Editores EIRL Lima 2012 .

 MONROY GALVEZ, JUAN; Introducción al proceso civil, Tomo I, Editorial Temis S.A. Bogotá, 1996.  LEDESMA NARVAEZ, Marianella, Comentarios al Código Procesal Civil, Tomo II, Gaceta jurídica, Perú, 2008.

PROCESAL CIVIL 132

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUSION DEL PROCESO

Página

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->