P. 1
Una Revision Historica de Los Recursos Didacticos

Una Revision Historica de Los Recursos Didacticos

|Views: 3|Likes:
Publicado porFelipe Gonçalves

More info:

Published by: Felipe Gonçalves on Jun 14, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/03/2015

pdf

text

original

Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol.

5 Nº 1 (2006)

Una revisión histórica de los recursos didácticos audiovisuales e informáticos en la enseñanza de la química
Gregorio Jiménez Valverde1,2 y Anna Llitjós Viza2
I.E.S. Mercè Rodoreda. L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). E-mail: gjimene2@xtec.net. 2Departament de Didàctica de les Ciències Experimentals i la Matemàtica y Grupo ECEM. Universitat de Barcelona
1

Resumen: El objetivo de este artículo es datar y describir en orden cronológico los primeros usos documentados de diversos recursos didácticos audiovisuales e informáticos utilizados en la enseñanza de la química. Palabras clave: Recursos didácticos, Historia de la didáctica, Didáctica de la química. Title: A historical review of the audiovisual and computer teaching aids in chemical education. Abstract: The purpose of this article is to date and describe in a chronological order the first documented applications of some audiovisual and computer teaching aids used in chemical education. Keywords: Teaching Aids, Education History, Chemical Education. Introducción Actualmente, nos es imposible pensar que un docente sólo se limite a sus explicaciones orales en sus clases, prescindiendo de cualquier recurso didáctico. De hecho, según Reiser y Gagné (1983) hasta la voz del docente es un recurso didáctico. Pero más allá de la voz del docente o de recursos didácticos más clásicos como los libros de texto, las pizarras, las buretas o las pipetas, el profesorado de química tiene hoy en día un amplio abanico de recursos que puede utilizar en sus clases, muchos de ellos inexistentes hace 30 años. El presente trabajo pretende datar y describir, en orden cronológico, los primeros usos documentados en la enseñanza de la química de los siguientes recursos didácticos: radio, grabadoras de audio, diapositivas, proyectores, microfilms, cámaras de fotografía, películas (16 mm y 8 mm), televisión, vídeo-cassettes, vídeo-discos, multimedia, informática y telemática. No se pretende, por tanto, realizar un análisis crítico de estos recursos en la enseñanza de la química, aunque si el lector está interesado en dicho análisis puede consultar el trabajo de Llitjós et al. (1997), en donde se realiza una revisión de los recursos didácticos en la enseñanza de las ciencias.

1

de la misma forma que las fichas de planetas les podían ayudar a aprender astronomía o los mapas. En función del modelo usado. colorantes. en 1929 Taft (1929) publicó un artículo sobre un sistema de proyección en pantalla que usaba en sus clases de química. Se trataba de una 2 . estas fichas ayudarían a los estudiantes a aprender química. tales como la precipitación fraccionada o la ionización de ácidos fuertes y débiles para poder ser vistos por toda la clase y no sólo por el alumnado de las primeras filas. por ejemplo. Estos cuatro recursos consistían en dos modelos atómicos (de Jacob Green.. Killifer (1924) describió el primer uso didáctico de la radio en la enseñanza de la química. haciéndonos eco de un artículo de Williams (1996). Es decir. 5 Nº 1 (2006) Hasta el 1929: La radio y los proyectores Si bien los primeros usos documentados de recursos audiovisuales en la enseñanza de la química datan del siglo XX. y "Chart of Organic Elements". noticias y concursos. Este sistema de proyección era un precursor de los actuales proyectores y recibió el nombre de "Balopticon". como el que escribió Wilson (1931) sobre cómo crear diapositivas baratas a partir de celofán o la exhaustiva revisión que hizo Alyea (1939) sobre cómo crear y exponer diapositivas. de unos 10-15 minutos de duración.. de 1850. En efecto. visualizar la formación de moléculas a partir de los elementos. 1930-1939: Diapositivas En esta época empezaron a aparecer artículos que describían cómo realizar diapositivas. de 1868) y en dos juegos de fichas de química ("Chart of Chemistry" de Youmans. de Foster. en el que describe cuatro recursos didácticos convencionales y manipulativos (Marqués.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. Aunque se venían usando con anterioridad según el propio autor explica. a entender la geografía. con la particularidad que el área de cada ficha era proporcional al peso equivalente de dicho elemento. En concreto. cada una de las fichas representaba un átomo diferente. y el color de la ficha dependía también del elemento. que se emitían dentro de programas de variedades en los que también había cabida para música. alimentos. hemos preferido empezar este viaje histórico por el siglo XIX. La importancia de este artículo reside en que en las fichas de química de Youmans se hacía uso de una incipiente comunicación visual aplicada en la enseñanza de la química. de 1856). de 1834. se trataban de charlas sobre temas de química (petróleo. En 1924. y de Gaines. 2000) que estaban disponibles comercialmente en los Estados Unidos en el siglo XIX. Youmans pensó que estas fichas visuales serían de utilidad para. 1940-1949: Llegan las películas La primera referencia que hemos encontrado al uso de películas en la didáctica de la química data del año 1941 (Durban.). el "Balopticon" permitía proyectar tanto diapositivas como pequeños objetos opacos que posibilitaban que el docente pudiera proyectar diferentes experimentos. 1941).

Hausser (1949) detalló el montaje necesario y el procedimiento a seguir para acoplar una cámara Polaroid a un microscopio y los usos didácticos que esta combinación puede tener. El uso de esta película presentaba. incrementaba la eficacia de la explicación sobre cómo usar la balanza y. 1950-1959: La televisión Poco después de la aplicación del "Delineascope" propuesta por Noller.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. la preparación del profesorado como "actores" y el equipo técnico. Se trataba de una modificación de un "Delineascope" para hacer demostraciones de la actividad óptica de sustancias (Noller. Burrt explicaba su experiencia docente utilizando una grabadora para grabar sus propias clases de Radioquímica y del éxito que tenía este sistema entre su alumnado. como por ejemplo. 1958). sobre la puesta en marcha de un circuito cerrado de TV en un curso de química general y trataba aspectos como el equipamiento audiovisual utilizado. al uso de una balanza analítica (Hayes et al. la acción de parejas de metales. También en 1956 se usó por primera vez la televisión para transmitir clases de química en circuito cerrado de televisión. tal y como Smith (1956) explicaba en su artículo. El proyecto fue evaluado positivamente y pronto surgieron nuevas experiencias televisivas para las clases teóricas de química (Glemser. ya que en la grabación también quedaba patente la información visual generada durante la clase. el movimiento aleatorio de las moléculas de un gas. la organización del alumnado. Slabaugh (1951) publicó un artículo en el que ofrecía una serie de experimentos que se pueden llevar a cabo en una cápsula de Petri encima de un proyector convencional: la actividad de metales. hacía más interesante el estudio del análisis cuantitativo para el alumnado.. 3 . Acabamos el repaso de las innovaciones educativas de esta década haciendo mención a una curiosa aplicación de la fotografía en la didáctica de la química: se trata del primer uso documentado de las hoy famosas cámaras de fotografiar Polaroid. ya que luego los estudiantes podían ir a su despacho a escuchar de nuevo la grabación y completar sus apuntes. 5 Nº 1 (2006) película muda de 16 mm sobre cómo utilizar una balanza analítica. lo que el profesor escribía en la pizarra. por último. En su artículo. tres ventajas sobre el modelo tradicional de enseñanza: acortaba el tiempo necesario para que los estudiantes manejasen correctamente una balanza. 1949). En el año 1956 se describió. Un nuevo precursor de los actuales proyectores se sumó a la lista iniciada por el "Balopticon". 1956). Slabaugh y Hatch. la electrólisis del agua. En él describía la experiencia de la Universidad de Park (Pensilvania). determinados aspectos cualitativos de la actividad óptica de diferentes sustancias y un experimento electroquímico. al igual que pasara con la primera película. 1958. por primera vez. La primera clase práctica emitida por circuito cerrado de televisión correspondió. un uso didáctico de la grabadora de audio (Burrt. En su artículo. 1958). la fuerza relativa de ácidos. a juicio del autor del artículo. El autor indicó que era igualmente efectivo con los estudiantes que no habían podido asistir a su clase.

Se empezó a hablar de "modern chemistry classrooms" (Barnard et al. el otro ya estaba mostrando su diapositiva en la misma pantalla: con esto se conseguía crear secuencias animadas sin las pausas que los proyectores de diapositivas suelen generar al cambiar de diapositiva. Chemical and Engineering News. 47(25). 1968c) como aulas en donde se combinaba el uso de proyectores. un sistema informático para la enseñanza de la química orgánica desarrollado por Bitzer en la Universidad de Illinois. pero no como método para grabar íntegramente una clase y su posterior reproducción (Brasted. se grababan clases en vídeocassettes (Barnard et al. cuando la tecnología lo permitió.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. Cuatro años antes ya se habían usado los vídeo-cassettes como mejora en las transmisiones en directo de algunas clases. Las microformas (nombre genérico que reciben todos los sistemas que utilizan microimágenes) fueron igualmente utilizadas en el campo de la educación química. 1964). 1968b. vídeo-cassettes y películas. En 1975. También. -Display panel forerunner of flat TV. 1972. grabadoras de audio. Barry y Carter.. Tenemos constancia de su uso en un artículo de 1969. Hubinger y Schultz (1971) describieron un método visual que combinaba dos proyectores de diapositivas sincronizados. 1968a. 1968b).. 1968d). 52-53 4 . incluyendo el nuevo formato de 8 mm (Barnard. Barnard. en donde Barnard (1969) analizaba el uso de microfilms como sistema de almacenaje y posterior consulta de gran cantidad de espectros químicos. Carraher (1975) describió una curiosa fusión de las diapositivas con el cómic. Para este autor. de tal manera que cuando en un proyector se estaba realizando el intercambio de diapositivas. 1968a. 48-49. Barry et al. Barnard. En cuanto a la informática. 1974). televisión. Chemical and Engineering News. 5 Nº 1 (2006) 1960-1969: Las aulas "modernas" de química El potencial educativo que ofrecía la televisión no pasó desapercibido y años más tarde. un buen método para introducir algunos conceptos químicos en clase consistía en elaborar diapositivas utilizando 1 Estos artículos corresponden a: -Computers: no longer a classroom novelty. 1970-1979: Llegan los microcomputadores En 1971. 1972. diapositivas. las diapositivas empezaron a ser usadas conjuntamente con cintas de audio (Barnard. tenemos constancia a través de dos artículos1 sin firmar en la revista "Chemical and Engineering News" del año 1969 de dos aplicaciones programadas para grandes computadores: un programa desarrollado por Gasser y Emmons en el Quincy College (Illinois) para ayudar a los estudiantes en la identificación de compuestos en un curso de análisis orgánico cualitativo y PLATO (Programmed Logic for Automatic Teaching Operations). y proliferaron los artículos que hacían referencia a técnicas avanzadas de producción de películas o de emisiones televisivas para la enseñanza de la química (Barnard y Tressel. 47(26).. 1969).

gráficos y sonido. con el objetivo de introducirlo en los hogares y tres años después Apple hizo lo propio con su famoso Macintosh. 1984). para el tema de Termodinámica. pero su precio era mucho menor. con los cuales es posible crear presentaciones que conjugan vídeos.. con la ventaja añadida de ser interactivos y de poder responder de manera diferenciada a cada estudiante. 1994) y poco después. favoreciendo el impulso de los sistemas multimedia. la de los grandes computadores. IBM lanzó el IBM Personal Computer. aunque los sistemas informáticos del momento no eran todavía lo suficientemente potentes como para integrar vídeo (Smith y Jones... Para el autor del artículo. 1984a). Moore y Moore (1984b) estimaron que. Algunos autores (Dessy. a los avances en las tarjetas de vídeo de los PCs (Whitnell et al. lo que luego repercutiría en el número de aplicaciones que habría disponibles. con los que realizaron diversas demostraciones de programas para la enseñanza de la química (Moore y Moore. existían aproximadamente unos 400 programas informáticos relacionados con la enseñanza de la química. En 1978. El proyecto informático más ambicioso en la primera mitad de la década de los 80 fue el proyecto "SERAPHIM": recopilación de software para la enseñanza de la química (Lagowski. en 1994. 1982) llegaron a hablar de "microcomputer revolution" en la enseñanza de la química. en especial. valor muy diferente a los 8 que Tabutt (1970) había cuantificado en 1970. 5 Nº 1 (2006) personajes de cómics.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. que disponía de un atractivo interfaz gráfico. 1980-1989: Los ordenadores personales En 1981. la tecnología informática ya permitía integrar vídeo a pantalla completa gracias. por ejemplo. A finales de la década de los 80 la tecnología audiovisual se fusionó con la tecnología informática: los ordenadores podían ser usados para generar algunas de las imágenes que aparecían en los libros. 1989). los vídeo-discos ofrecían un elemento de interacción con el estudiante del que carecen los vídeo-cassettes. el autor creó diapositivas con las imágenes del Hombre Energía o los Gemelos Entropía (Orden y Desorden). Bill Butler y Scott Owen se dejaron ver con un Commodore PET y con un Apple II (dos microcomputadores lanzados en 1977). texto. La llegada de los ordenadores personales hizo posible que muchos investigadores y docentes empezaran a experimentar con aplicaciones informáticas. se generalizó la incorporación de dispositivos de lectura de CD-ROM en los ordenadores personales. Estos microcomputadores podían realizar prácticamente las mismas funciones que los computadores pertenecientes a la anterior generación. Así. 1995). durante la Fifth Biennial Conference on Chemical Education. Los ordenadores ya eran capaces de generar algo más que simples líneas rectas y éstas empezaron a ser reemplazadas por gráficos digitalizados. De 1990 a la actualidad: Multimedia e Internet A principios de 1993. En 1984 aparecieron los vídeo-discos en la enseñanza de la química (Russell. 5 . en agosto de 1983.

Se integra la tecnología multimedia con el hipertexto. En 1994. existen dos tipos de multimedia según el soporte: multimedia en soporte físico y en línea. Las aplicaciones multimedia en soporte físico corresponden. 1993) con resultados positivos. acceso al material en cualquier momento y desde cualquier lugar con cobertura telefónica (Tissue. Con los primeros navegadores (Mosaic) y las conexiones de banda estrecha. Varberi ofrece una serie de instrucciones para acceder a diferentes fuentes de información químicas a través de Internet. pero las aplicaciones multimedia (e hipermedia) en Internet ya ofrecen ventajas sobre los soportes físicos: rapidez de actualización de contenidos. 1996). permiten la simulación de actividades de laboratorio en ordenadores (Clark. 1993). la visualización de estructuras moleculares (Ranck. 1994) amplia la información y ofrece una lista de servidores FTP en los cuales se puede encontrar información de interés para el profesorado de química. 1996). 5 Nº 1 (2006) Los sistemas multimedia. 1998. La primera aplicación documentada de Internet en el campo de la enseñanza de la química la encontramos en 1993 (Varberi. corresponde a la fusión de la tecnología audiovisual con la tecnología informática y con la tecnología telemática: Internet. menor coste de distribución. llegándose a hablar incluso de un cambio en la enseñanza de la química.. la simulación de procesos químicos (Clark. 1997. 1997).. 1997). además de otros usos genéricos tales como el uso de procesadores de texto u hojas de cálculo. La informática ya permite. catalizado por la tecnología multimedia (Jones y Smith. 1997. Debido a que los materiales hipermedia no están constreñidos a la linealidad. 1995). el mismo autor (Varberi. 1996). flexibles y asociados a la idea de interacción. a los CD-ROM y DVD y tienen gran impacto en la didáctica de la química porque. básicamente. 1993) y se refiere al uso de Internet como fuente de información. por primera vez. Durante este periodo somos testigos de una vertiginosa carrera. Empiezan a crearse sistemas de gestión de información química a través de Internet. En esos momentos el soporte en CD-ROM ofrece todavía mayor velocidad de transferencia de datos. Tropsha y Bowen. como el ChemRAS (Harkanyi y Carande. en la que la potencia de los equipos informáticos y sus precios discurren en sentidos opuestos. comenzaron a ser utilizados en la didáctica de la química. Pavia y Wicholas. creando hipermedia (Tissue. Se estudió incluso el uso conjugado de la tecnología multimedia con el aprendizaje cooperativo (Pence. Según Prendes y Solano (2001). La tecnología hipermedia no sólo 6 . 1994). los estudiantes tienen la oportunidad de elegir los enlaces que más les puedan interesar y esta libertad de elección favorecerá la individualización del proceso de aprendizaje. 1997) o la visualización de vídeos sobre química (Anthony et al. El soporte en línea como método de distribución de los materiales multimedia. Smith y Stovall. En este artículo. 1997) y porque permiten proyectar en las pantallas del aula imágenes y vídeos de alta calidad sobre diferentes temas de química (Illman. aún vigente.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. 1995). las aplicaciones multimedia en soporte en línea iniciales se limitan a visualización de imágenes fijas o pequeños archivos de vídeo de baja resolución (Tissue et al. el modelaje y simulación de moléculas (Northrup.

1998). 1997). Matthews. 1997. 1997. Tissue et al. 1996b). sino que también éstos sacarán provecho de los sistemas multimedia para crear sus propias presentaciones o proyectos (Jenkinson y Fraiman. 1998). con los proyectores (Alyea. el uso del recurso didáctico innovador se extiende como la pólvora pero su uso se mantiene a lo largo del tiempo.. Stevens y Stevens. 1997. aplicaciones multimedia o hipermedia a través de la red (Tissue et al.. 1962. como sucedió. Tissue et al. Walker. 1998. existe un cierto interés inicial y mucho entusiasmo sobre los efectos que éste pueda tener sobre la práctica educativa. Towns et al. 1996. por ejemplo. pero tuvieron una vida útil mayor debido a que. Valoración y conclusiones La evolución de los recursos didácticos audiovisuales e informáticos a lo largo del siglo XX ha sido espectacular y prueba de ello es la amplia variedad de recursos que el docente de química tiene para utilizarlos en sus clases. De entre los recursos audiovisuales que se utilizan actualmente. 2005a).. algunos fueron utilizados por vez primera hace muchos años y.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. uso de tutoriales en formato de página web (Parrill y Gervay. a pesar de que son superados por otras tecnologías. Cuando se introduce un nuevo recurso didáctico en las escuelas. Tissue. sin embargo. 1996a). Por otra parte. 1999.. 1999). 1997) o la realización ejercicios o informes y confección de exámenes basados en páginas web (Earp y Tissue. McGowan y Sendall. 1997. Es el caso del video. tecnológicamente inferior al DVD o al CD-ROM y con muchas menos posibilidades interactivas. 1995. Además. 2005b.. debido a que fueron superados rápidamente por tecnologías posteriores o porque su impacto educativo fue escaso (microformas o vídeo-discos. Waldow et al. Con la llegada de las conexiones de banda ancha. uso didáctico de los foros de discusión (Paulisse y Polik. Internet permite a docentes y estudiantes poder colaborar o cooperar superando las barreras espaciales y temporales (Jiménez y Llitjós. como la radio y las películas. el potencial educativo que ofrecen las TICs aumenta y ya no es difícil encontrar referencias al uso de Internet o de otras TICs en la enseñanza de la química: Internet como fuente de información (Holmes y Warden. En algunos casos. Una de las principales conclusiones que podemos extraer a la vista de la historia de los recursos audiovisuales es que la expectación que han creado los primeros usos de estos recursos no tiene por qué ser necesariamente correspondida con el alcance educativo que puedan tener ni con su uso futuro. el uso de algunos recursos no ha dejado de ser puntual. Stout et al. 7 . Jiménez y Llitjós. al ser más antiguos. 1996. 1996. siguen siendo utilizados todavía hoy a pesar de la aparición de tecnologías técnicamente superiores. cursos a distancia (Judd. 1964). pero que sigue siendo utilizado por el profesorado de química. 1996.. Liu et al. 1999) y del correo electrónico (Pence. 5 Nº 1 (2006) será aprovechada por el profesorado para preparar presentaciones más atractivas para sus estudiantes. que permiten distribuir vídeo a tiempo real con mayor calidad. por ejemplo). quedaron igualmente obsoletos. Otros recursos. la tecnología que los superó tardó más tiempo en ser desarrollada..

1997). La omisión de la interacción social en estos entornos informáticos de aprendizaje preocupaba a muchos educadores de aquella época. ya que muchos de los primeros usos didácticos de la misma habían sido de una mediocre calidad educativa: la mayor parte de programas habían consistido en la emisión de una clase magistral (Reiser. como fue el caso de la radio: algunos expertos audiovisuales afirmaron. a principios de los años 30. Feldhusen y Szabo (1969) pronosticaron que la instrucción asistida por ordenador sería una especie de transplante de corazón en el mundo educativo. En ese periodo de tiempo. 2004. y que afecta a la naturaleza del proceso docente. Sherry. 2001). 1996). las investigaciones educativas realizadas iban acompañadas de unos intervalos de confianza pocas veces convincentes y el resultado más común era que no se encontraba "una diferencia significativa" entre la instrucción tradicional y la asistida por ordenador (Lower. la televisión educativa o la radio (Reiser. como el BSCW (Jiménez y Llitjós. Por vez primera. 2001. Se ha de tener en cuenta. pero contrariamente a estas predicciones. En algunas ocasiones se usó el recurso didáctico sólo por la novedad que representaba. 2000). las TICs permiten una interacción entre estudiantes y entre éstos y el profesorado que va más allá de la simple interacción estudiantes-contenido que ofrecían los recursos audiovisuales anteriores. están recibiendo cada vez más atención en contextos educativos. sin tener en cuenta su potencial pedagógico. la situación ha cambiado drásticamente. Hasta esa fecha. que todas las innovaciones requieren un cierto tiempo antes de poder ofrecer un resultado educativo óptimo.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. sin embargo. Gran parte de la investigación en el uso de las TICs en la educación considera más o menos explícitamente las posibilidades tecnológicas para facilitar la interacción social entre el profesorado y el alumnado y entre los propios estudiantes. 2001). Quizá este pronóstico fue algo precipitado en vista del escaso impacto educativo que tuvieron los recursos informáticos hasta la década de los 90. que la radio revolucionaría la educación (Reiser. Por este motivo. 1986). 5 Nº 1 (2006) como las presentaciones multimedia con cañones proyectores. Por ejemplo. En los últimos quince años. En cuanto a la informática. En este sentido podríamos recordar que a mediados de la década de los 90 los primeros materiales multimedia consistían en enciclopedias que se troceaban para crear una interactividad a partir de los mimos documentos escritos (Llitjós. el interés y el entusiasmo inicial que causaron otros recursos didácticos se fue difuminando rápidamente con el tiempo y finalmente el recurso didáctico innovador acabó teniendo poco impacto en la práctica educativa. los materiales didácticos informáticos se basaban en individualizar el proceso educativo. Sin embargo. En 1969. 2005b) o el Synergeia (Jiménez y Llitjós. como las películas. a partir de la segunda mitad de los años 60 empezó a disminuir el interés de la televisión en el mundo educativo. la radio tuvo un impacto muy pequeño en la educación (Cuban. 2005c). Estos primeros materiales multimedia poco tienen que ver con los actuales. Por la 8 . las herramientas groupware (software que facilita el aprendizaje cooperativo on-line).

(1968b). 681-684. General chemistry slideaudio tape programs. future developments. W. C. Barnard. 45(2). P. Burrt. Bertaut.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. y O'Conner. 254-256. Tapes and cassette tape recorders.. y Carter. J. Barnard. R. Journal of Chemical Education. R. (1969). W. (1968a). Advanced film-TV production techniques. 51(8). G. R. (1972). H. Journal of Chemical Education. Journal of Chemical Education. Journal of Chemical Education. N. The modern chemistry classroom. (1962). W. 16(7). 136-138. The ChemLinks and ModularCHEM consortia: using active and contextbased learning to teach students how chemistry is actually done. Anthony. W. B. 5 Nº 1 (2006) evolución de los recursos informáticos y de la telemática. Barnard.. R. 537-538. Brasted. (1956). 543-546. R. (1968a). Tested overhead projection series. H. 617-620. The tape recorder as a teaching aid. (1998). Journal of Chemical Education. Spencer.. Journal of Chemical Education. R. Journal of Chemical Education. Journal of Chemical Education. Microforms in chemical education. 322-324. Projection screens and chalk boards in the modern chemistry classroom. R. Stordahl. Evaluation of general chemistry slideaudio tape programs. E. N. A. y Tressel. S. R. 745-749. (1968b). 39(1). Lantern slide techniques. Barry. R. 46(4). Journal of Chemical Education. W. Journal of Chemical Education. Alyea. 45(1). R. K. Mernitz. A. R.. R. (1964). (1968d). Barnard.. E. S. Barry. 136-140. J. 45(10). 9 . 33(3). Television for the modern chemistry classroom: Hardware. Television for the modern chemistry classroom: New projects. 45(8). 461-464. TV for the modern chemistry classroom: Tested applications. W. 63-70. (1939). Lagowski. (1968c). 49(2). Journal of Chemical Education. y Molinario. 12-15. M. Journal of Chemical Education. y Carter.. Barnard. Barnard. 49(7). Journal of Chemical Education. 308-312. Barnard. 45(11). Barnard. R. H. B. W. (1969). J. Gutwill. Journal of Chemical Education. 41(3). creemos que los vaticinios de Feldhusen y Szabo cobran cada día mayor fuerza. (1974). 495-496. The general chemistry program at the University of Minnesota.. R. 45(9). R. 139. 46(7). Referencias bibliográficas Alyea. 139-142. W. D. Kegley. W. Barnard. y O'Connor. 75(3). Journal of Chemical Education. (1972). D. 8mm projectors in the modern chemistry classroom. Journal of Chemical Education. R. F.

The Chemical Educator [versión electrónica]. Consultado el 19/01/2006 en: http://dx. Teachers and machines: The classroom use of technology since 1920. W. Multimedia toos gain favor for chemistry presentation. A PERL script to generate HTML pages containing multiple-choice questions. Using Internet to disseminate an expert system of chemical information resources. Schempf. Illman. Consultado el 19/01/2006 en: http://dx. Time-lapse multiple slide projection as an instructional aid. y Szabo. M. y Tissue. J. 1(5). Journal of Chemical Education. M. Journal of Chemical Education.org/10. (1982). Journal of Chemical Education. 48(9). y Schultz. Journal of Chemical Education. A. T y Fraiman. (1997).doi. a new tool for education and research. (1958). A. (1949). (1958). E. Earp. (1996). J. 5 Nº 1 (2006) Carraher. H. 265-274. M. 26(4). 35(12). Closed circuit TV in the chemistry auditorium. Dessy. P. (1969). y Murnin. Glaser. (1995). J. Hubinger.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. Organic chemistry online: building collaborative learning communities through electronic communication tools. interactive chemical information course. 654. A multimedia approach to lab reporting via computer presentation sofware. 72(19). 699-703.. S. 10 . L. (1975). A. 34-40. 224-225. (1986). C. Journal of Chemical Education. O. (1999). Harkanyi. The Chemical Educator [versión electrónica]. E. 76(2). Hayes. A. K. H. (1999). 520. S1430-4171(97)01110-2. 573-574. Teaching weighing technic with the aid of a motion picture film. L. R. computer-assisted instruction: A brief review of research. y Poole. Balance instruction by television. The Polaroid Land camera. 18(11).1333/s00897960055a Feldhusen. The advent of the educational heart transplant. R. y Warden. Chemistry and the microcomputer revolution. Comic books – another visual aid in teaching chemistry. Holmes. R. 615. Jekinson. 618-620. O. Chemical & Engineering News. 76(5). 40(5). Journal of Chemical Education. 73(4). Hauser. (1995). Journal of Chemical Education. Clark. (1971). R. y Carande. R. Nueva York: Teachers College Press. L. 325-331.org/10. E. 35(10). M. J. CIS Studio: a worldwide web-based. 283284. Journal of Chemical Education. A review of Corel's ChemLab CD-ROM. E. 72(9). J. Journal of Chemical Education. C. S1430-4171(96)05055-8. G. Journal of Chemical Education. 52(10). T. 812-813. 59(4). D. (1941). Durban.doi. B. Contemporary Education. J. 2(1). 320-327. Glemser.1333/s00897970110a Cuban. R. (1994). Journal of Chemical Education.

Zielinski y M. Gil. 43-48. 1073.). y Smith.apac-eureka. J. H. y Llitjós. Morales. A. L. Consultado el 19/01/2006 en: http://www.. G. D. (2000). (1998). 75(4). Liu. (1998). 75(9).htm tipología. Lagowski..Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. Bilbao: Universidad del País Vasco. Revista Eureka sobre enseñanza y divulgación de las Ciencias. (1924). (1997).fq. Recursos didácticos en la enseñanza de las ciencias.pdf Jiménez.net/apieaula2. Entornos telemáticos interactivos para el trabajo cooperativo en los ciclos formativos de grado superior de la familia de química. (1993). Consultado el 19/01/2006 en: http://dewey. Journal of Chemical Education.uab. Synergeia: Adaptación del BSCW al mundo educativo. Journal of Chemical Education. en Aspectos didácticos de Física y Química (pp. Lower. M. Borsese. 565-568).. (2005c). ventajas. Journal of Chemical Education. (2004).htm Jiménez. Cooperación en entornos telemáticos en la enseñanza de la química. Llitjós. en R. Chemical education via radio. evaluación. Jiménez y A. Consultado el 19/01/2006 en: http://www. Judd. A. y Llitjós. J.asp?id_contenido=46049 Jones. S. K. Colomer.. 1(3). Delivering a course over the Internet.org/revista/experiencias95. A. D. 5 Nº 1 (2006) Jiménez. 65(2). A. Multimedia technology: a catalyst for change in chemical education. D. (2005a). (2005b). 123-125. Pure & Applied Chemistry.. 3(1). P. Revista Iberoamericana de Educación [versión electrónica]. News from online: using the web for your courses. Wamba (Eds. Washintong. Chemical education: past. Servicio Editorial. Los medios didácticos: componentes. J. 355-376). García. present. funciones. G. Jiménez. 75(1). G. y Brooks. A. 11 . S. Using computers in chemistry and chemical education (pp. Computer-Assisted Instruction in Chemistry. 145-170). M. 245-249. Quark [revista digital]. (1997).org/revista/Volumen3/Numero_3_1/Jiménez_y_Llitjos_2006. y Llitjós. Huelva: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva. (1998). 115-133. J. 425-436. S. J. en La didáctica de las ciencias experimentales ante las reformas educativas y la convergencia europea (pp. y Sánchez. A. y Llitjós.). Swift (Eds. and future.. en T.es/pmarques/medios. J. Marqués. J.campus-oei. Una experiencia sobre hipertexto cooperativo en la clase de química. M.profes. C. L. Hacia el siglo XXI: Comunicación audiovisual de la química. J. 369-395). DC: American Chemical Society. G. Journal of Chemical Education. Killeffer. P. Walter. W. A. M. Llitjós. D. G. (2000). Zaragoza: ICE Universidad de Zaragoza. Avances en la didáctica de las Ciencias Experimentales (pp. Consultado el 19/01/2006 en: http://www.

Moore. Looking back and moving ahead in computer-related topics. R. Educational Technology Research and Development. Parrill. J. L. (2001). Zielinski y M. 74(8). Using the world wide web to enhance writing assignments in introductory chemistry courses. E. (1997). A. H. 11(3). (1997).). 283-308). 699-703. R. 25-26 junio (pp. Education. Introduction to a symposium report on will computers replace TA's? Professors? Labs? Should they? Journal of Chemical Education. A. D. y Gervay. 76(5). A. L. y Wicholas. y Polik. en T. C. 444. DC: American Chemical Society. (1997). (1993). J. F. 5 Nº 1 (2006) Matthews. E. Barcelona: Universitat de Barcelona. An apparatus for lecture demonstration of optical activity. Combining cooperative learning and multimedia in general chemistry. Pence. Molecular graphics and simulation of proteins and nucleic acids. 74(4). Multimedia como recurso para la formación. Cooperative electronic mail: effective communication technology for introductory chemistry. K. Ranck. (1997). (2001). Noller. Moore. Use of WWW discussion boards in chemistry education. R. 26(5). Swift (Eds. Journal of Chemical Education. 12 . y Moore. (1984a). Journal of Chemical Education. J. y Gagné. 375-380. M. J.). Using computers in chemistry and chemical education (pp. L. E. Paulisse. 269-270. Using computers in chemistry and chemical education (pp. A. M. W. J. P. 74(4). (1999). 61(8). 53-64. E. (1999). Journal of Chemical Education. Zielinski y M. H. Reiser. en T. Journal of Chemical Education. 329. 1011-1014. (1984b). 76(5). M. 227-240). M. F. I. P. 49(1). Northrump. W. S. Journal of Chemical Education. y Sendall. 391. y Moore. R. J. Journal of Chemical Education. en Actas de las III Jornadas Multimedia Educativo. (1949). J. Englewood Cliffs. DC: American Chemical Society. From UNIX to PC via X-Windows: molecular modeling for the general chemistry lab. Reiser. C. 26-27. Prendes. Journal of Chemical Education. A History of Instructional Design and Technology: Part I: A History of Instructional Media.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. A. (1983). Washintong. Discovery-based stereochemistry tutorials available on the world wide web. Washintong. Chemical literature: a course composed of traditional and online searching techniques. 61(1). McGowan. Pavia. 704-707. P. Visualization for chemists. NJ: Educational Technology. 460-470). 697-698. y Solano. Swift (Eds. Selecting media for instruction. W. L. (1997). (1997). Pence. Journal of Chemical Education. 74(3). W.

579-580. K. Stevens. (1951).. Journal of Chemical Education. Online cooperative learning in physical chemistry.org/10. L. C. 923.. H.. W. Journal of Chemical Education.. R. An experiment in teaching general chemistry by closed-circuit television. (1995). (1996). 73(1). J. S. G. 73(10). 16(9). (1970). Application of computers in chemical education. y Long. L. B. Earp. Images. Sherry. 490-495. International Journal of Educational Telecommunications. D. Stout. Journal of Chemical Education. Journal of Chemical Education. Sauder. B. E. R. Smith. M. y Yip. L. (1996). 65-68. General chemistry via television. Networked instructional chemistry. y Stovall. 1638-1643. A116-A117. imagination.. 48(3). Slabaugh..1333/s00897960010a Tissue. Journal of Chemical Education. I. y Wong. 66(1). Increasing the usefulness of the short focus projection lantern. 44-57. (1996a). 72(6). A. S1430-4171(96)01010-2. 28(11). y Jones. Overview of interactive programming methods for the world-wide web. R. L.. T. Use the world-wide web in lowerdivision chemistry courses. Journal of Chemical Education. 13 . B.org/10. M. Tissue. Yip. (1984). y Anderson. 866-868. R.1333/s00897970107a Tabbutt. Smith. Yip. (1989). and chemical reality. Applying hipermedia to chemical education. S1430-4171(97)01107-2. (1997). NCSA Mosaic: an Internet and hypermedia browser. Tissue. B. 1(2). F. R. 61(10). 73(19). M. y Stevens. 8-11. V. B. Using technology to teach chemistry. Smith. E. Journal of Chemical Education. Journal of Chemical Education. 5 Nº 1 (2006) Russell. 1(4). G. Design and student use of world wide web-based prelab exercises. chemical Slabaugh. Journal of Chemical Education. G. 35(2). Issues in distance learning. 73(5). H. S. W. Towns. (1956). 911915. Zielinski. From videotapes to videodiscs: from passive to active instruction. M. Chemical & Engineering News. M. 257-263. D. Taft. (1929). Earp. (1996). (1996b). W. Tissue. 6(10). 1(1). Consultado el 19/01/2006 en: http://dx.doi. The Chemical Educator [versión electrónica]. Development and evaluation of Internet-based hypermedia chemistry tutorials. C. L. M. Tissue. Journal of Chemical Education. 33(6). H. C. (1958). A. (1996).Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. The Chemical Educator [versión electrónica]. R. Journal of Chemical Education. 96. The overhead projector and demonstrations. Y. 95-96. M. (1997). y Hatch. C. Consultado el 19/01/2006 en: http://dx.doi. Trends in analytical chemistry. 337-365.

Washintong. R. C. J. 1(3). Using computers in chemistry and chemical education (pp. Almassizadeh. Stout.doi. R.. B. Long. Swift (Eds. K. L. S.. (1964). F. 309-330). Williams. 70(3). Fryhle. D. Varveri. Walker. (1931). Trospa. y Bowne. DC: American Chemical Society. Journal of Chemical Education. The Chemical Educator [versión electrónica]. B.. B. Multimedia Chemistry Lectures. Some nineteenth century chemistry teaching aids. F. T.. (1993). A. 721-725. y Wilson. A. M. F. C. 204-208.Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias Vol. Varveri. M. Love. 41(12).1333/s00897960039a Wilson. (1994). Information retrieval in chemistry. G. A. Lantern slides from cellophane. W.). 14 . Journal of Chemical Education. 2212-2213. en T. (1997). 8(11). Consultado el 19/01/2006 en: http://dx. (1997). Kreke. Teaching basic chemistry concepts with the overhead projector. Journal of Chemical Education. A.org/10. 663-665.. Sawrey. H. S. 441-442. (1996). Journal of Chemical Education. C.. Journal of Chemical Education. y Bock. Journal of Chemical Education. 1653-1657. S. 71(9). y Zielinski. L. R. CIRRUS: A chemistry internet resource for research by undergraduate students. D. 75(12). Zielinski y M. Information retrieval in chemistry: chemistry-related anonymous ftp sites.. An assessment of a physical chemistry online activity. J. J. J.. J. P. R. Fernandes. 74(4). M. 71(19). A.. Sauder. Waldow. 872-873. Journal of Chemical Education. Dugan. K.. J. J. (1994). (1998). Modecular modeling and drug design. 5 Nº 1 (2006) Towns. E. Whitnell.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->