P. 1
Peter Blos Etapas

Peter Blos Etapas

|Views: 46|Likes:
Publicado porGerry Perez

More info:

Published by: Gerry Perez on Jun 13, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PPTX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/17/2014

pdf

text

original

El periodo de latencia

Peter Blos

Preadolescencia
Adolescencia temprana La adolescencia propiamente tal Adolescencia tardía

EL PERIODO DE LATENCIA

el periodo de latencia proporciona al niño los instrumentos, en términos de desarrollo del yo, que le preparan para enfrentarse al incremento de los impulsos en la pubertad. El niño, en otras palabras, está listo para la prueba de distribuir el influjo de energía en todos los niveles de funcionamiento de la personalidad, los cuales se elaboraron durante el periodo de latencia.

Freud (1905, b) se refiere a la latencia abortiva como "precocidad sexual espontánea" que se debe al hecho de que el periodo de latencia no se pudo establecer con éxito; por lo tanto pensó que "las inhibiciones sexuales" que constituyen el componente esencial del periodo de latencia, no fueron adquiridas adecuadamente, "ocasionando manifestaciones sexuales, que, debido a que las inhibiciones sexuales fueron incompletas y que por otro lado el sistema genital no está desarrollado, pueden orientarse hacia las perversiones".

En la latencia y en la adolescencia; esta figura del lenguaje "aparece al mismo tiempo que el control de los orificios corporales. Las emociones que originalmente estaban acompañadas con descargas corporales encuentran vías sustitutivas". Una ganancia en la expresión artística compensa por la pérdida de la espontaneidad corporal.

la inteligencia debe desarrollarse a través de una franca diferenciación entre el proceso primario y secundario del pensamiento y a través de una franca diferenciación entre el proceso primario y secundario del pensamiento y a través del empleo del juicio, la generalización y la lógica; la comprensión social, la empatía y los sentimientos de altruismo deben de haber adquirido una estabilidad considerable; la estatura física debe permitir independencia y control del ambiente; las funciones del yo deben haber adquirido una mayor resistencia a la regresión y a la desintegración bajo el impacto de situaciones de la vida cotidiana; la capacidad sintética del yo debe ser capaz de defender su integridad con menos ayuda del mundo externo

Este estado de cosas en el muchacho que entra a la pubertad es una muestra de que la función genital actúa como descarga no específica de tensión; esto es característico de la niñez hasta la época de la adolescencia cuando el órgano gradualmente adquiere la sensibilidad exclusiva al estímulo heterosexual.

Erickson (1951), describió la diferencia tan clara en las construcciones de juego de los adolescentes. es aparente a partir de su material que el tema de la masculinidad y de la feminidad conduce a diferentes configuraciones en el juego del muchacho y de la muchacha.

Erickson comenta: "Las diferencias sexuales más significativas en el juego nos dan el siguiente cuadro: en los muchachos las variables más sobresalientes son altura, caída y movimiento y su canalización o arresto (policía), en las muchachas, los interiores estáticos que están abiertos, simplemente encerrados o bloqueados y que son violados."

La gratificación instintiva directa habitualmente se enfrenta a un superyo reprobatorio. En este conflicto el yo recurre a soluciones bien conocidas: defensas como la represión, la formación reactiva y el desplazamiento

Esto le permite al niño desarrollar habilidades e intereses que son aprobados por sus compañeros de juego y además el dedicarse a muchas actitudes sobrecompensatorias en conductas compulsivas y en pensamientos obsesivos para aliviar su angustia.

Naturalmente no todas estas defensas son suficientes para enfrentarse a las demandas instintivas, ya que los miedos, las fobias, tics nerviosos, pueden aparecer como síntomas transitorios. La psicología del desarrollo descriptivo habla de descargas tensionales en esta etapa: frecuentes dolores de cabeza y de estómago, el comerse las uñas, taparse los labios, tartamudeo, el taparse la boca con la mano, el jugar con sus cabellos.

ADOLESCENTE VARON Renuncia El conflicto preadolescente
típico del muchacho como de miedo y de envidia por la mujer. Su tendencia a identificarse con la madre fálica le alivia de la angustia de castración en relación con ella; normalmente se construye una organización defensiva en contra de esta tendencia

En la fase de la preadolescencia el muchacho tiene que renunciar nuevamente, y ahora definitivamente a sus deseos de tener un niño (pecho, pasividad) y, más o menos completar la tarea del periodo edípico (Mack Brunswick, 1940)

Transición
la fase típica de la preadolescencia en el hombre, antes de que efectúe con éxito un cambio hacia la masculinidad, recibe su cualidad característica del empleo de una angustia homosexual en contra de la angustia de castración. Es precisamente esta solución defensiva en el muchacho, subyacente en la conducta de grupo, la que la psicología descriptiva llama la "pandilla"* (No debe confundirse con la pandilla de los muchachos adolescentes). La psicología psicoanalítica llama a esto "el estadio homosexual" de la preadolescencia.

ADOLESCENTE MUJER La fase preadolescente de la organización Freud de los impulsos está dominada por una
defensa en contra de una fuerza regresiva hacia la madre preedípica,. Esta lucha se refleja en dos de los conflictos que surgen en este periodo entre madre e hija. una progresión hacia la adolescencia propiamente dicha en la mujer, está marcada por la emergencia de sentimientos edípicos que aparecen primero disfrazados y finalmente son extinguidos por "un proceso irreversible de desplazamiento" tal como Anny Katan (1937) lo ha designado: "remover al objeto".

La muchacha permanece en la situación edípica por un periodo indefinido; solamente lo abandona muy tarde en su vida y en forma incompleta". De ahí pues que la mujer luche con relaciones de objeto en forma más intensa durante su adolescencia; de hecho, la separación prolongada y dolorosa de la madre constituye la tarea principal de este periodo.

Madre Fálica
La pseudoheterosexualidad de la muchacha delincuente es una defensa en contra de la fuerza regresiva hacia la madre preedípica, una fuerza que es reducida intensamente porque esto significa permanecer adherida a un objeto homosexual y, por tanto, interrumpir fatalmente el desarrollo de la feminidad.

La elección de objeto adolescente

para autodefinirse en respuesta a la pregunta: "¿Quién soy yo?" El problema de relaciones de objeto pasa a primer plano, como tema central, y sus variaciones tiñen la totalidad del desarrollo psicológico en las dos fases subsiguientes. Lo que diferencia este periodo de la preadolescencia es, por lo tanto, el cambio meramente cuantitativo de los impulsos.

Relación objetal

Durante la adolescencia temprana y la adolescencia propiamente dicha debe lograrse la renunciación de los objetos primarios de amor, los padres como objetos sexuales; los hermanos y substitutos paternos deben ser incluidos en este proceso de renunciación estas fases están relacionadas esencialmente con la renuncia a objetos y a la búsqueda de otros. Estos procesos reverberan en el yo produciendo cambios catécticos que influyen tanto las representaciones de objeto existentes como las autorrepresentaciones. debido a esto el sentido de identidad adquiere de aquí en adelante una desconocida labilidad.

La característica distintiva de la adolescencia temprana radica en la falta de catexis en los objetos de amor incestuoso, y como consecuencia encontramos una libido que flota libremente y que clama por acomodarse

el superyo, una agencia de control cuyas funciones son para inhibir y regular la auto estimación, disminuye en eficiencia; esto deja al yo sin la dirección simple y presionate del la conciencia

Durante la adolescencia temprana el autocontrol amenaza con romperse y en algunos extremos surge la delincuencia.

El retiro de la catexis de objeto, y la ampliación de la distancia entre el yo y el superyo dan como resultado un empobrecimiento del yo

Empobrecimiento del yo
Elección objetal Narcisista

Formación del yo ideal
Vinculo afectivo

Freud
"Cualquiera que posea la cualidades sin las cuales el yo no puede alcanzar el ideal, será el que es amado".

En esta forma, grandes cantidades de libido, esencialmente homosexual son utilizadas en la formación del yo ideal narcisista y encuentran salida y satisfacción en mantenerla"... Continúa: "El yo ideal ha impuesto condiciones severas para la satisfacción de la libido a través de los objetos; ya que algunos de ellos son rechazados por medio e su censor, como incompatibles.

En la adolescencia temprana la megalomanía que da al niño una sensación de perfección siempre y cuando sea parte del padre, es ahora tomada por el yo ideal . "Como siempre, cuando se refiere a la libido, el hombre una vez más se muestra incapaz de abandonar la satisfacción de que antes ha disfrutado. No está dispuesto a dejar la perfección narcisista de su niñez, y cuando crece se siente molesto por las amonestaciones de otros y por el despertar de su juicio crítico, de ahí que no pude mantener esta perfección, que trata de recuperar en la nueva forma del yo ideal.

En la declinación del periodo edípico consolidó el superyo a través de la identificación con el padre. En ambos casos se establece una agencia controladora, la cual da vida a una nueva dirección y significado; simultáneamente esta agencia es también capaz de regular y mantener la autoestimación (equilibrio narcisista). La megalomanía del niño pequeño se ve amenazada por la indiscutible posición de privilegio y poder del padre; sus remanentes son absorbidos por el superyo, el cual participa de las "magnificencia del padre".

Idealización

• Una forma típica de idealización entre las muchachas es el "flechazo". Esta idealización y unión erotizada se extiende tanto a hombres como a mujeres aparece en su forma no adulterada. Los objetos escogidos tienen cierta similitud o son totalmente diferentes de los padres

ROL

• La muchacha está conscientemente más ocupada por la idea: "¿Soy un hombre o soy una mujer?" A menudo las muchachas tienen la creencia de que pueden decidir por cualquier orientación; el resultado es que cambian ciertos sentimientos y estados del yo en algunas ocasiones y en otras cambian a un énfasis bisexual. Las muchachas en esta edad experimentan una extraña sensación de vaguedad en relación con el tiempo y el espacio.

FIJACIÓN

• En la adolescencia temprana la muchacha muestra una gran facilidad para vivir a un sustituto, por ejemplo en identificaciones temporales. Existe el peligro de que esta actitud la lleve a una actuación, a una relación sexual prematura para la cual la muchacha no está preparada. estas experiencias tienen especialmente un efecto muy traumático, favorecen un desarrollo regresivo y pueden llevar a desviaciones en el desarrollo de la adolescencia.

Durante la adolescencia propiamente, la búsqueda de relaciones de objeto asume aspectos nuevos, diferentes de aquellos que predominaron en la fase preadolescente y en la adolescencia temprana

El adolescente por fin se desprende de los objetos infantiles de amor, lo que con anterioridad ha tratado de hacer muchas veces, los deseos edípicos y sus conflictos surgen nuevamente.

En el muchacho, tal como lo hemos visto, este cambio lleva a una elección narcisista de objeto basada en el yo ideal; podemos discernir en esta constelación libidinal los nuevos intentos de resolución de los aspectos remanentes reactivados del complejo de Edipo, positivo o negativo.

la formación de la identidad sexual es el logro final de la diferenciación del impulso adolescente durante esta fase

El alejamiento que experimenta el adolescente en relación a los objetos familiares de su infancia es una consecuencia más de la "deslibidinización del mundo externo" (A. Freud, 1936)

Una vez que la fuente de gratificación narcisista derivada del amor paternal ha cesado de fluir, el yo se cubre con una libido narcisista que es retirada del padre internalizado. El resultado final de este último cambio catéctico debe ser que el yo desarrolla la capacidad de asegurar, sobre la base de una ejecución realista
Esta etapa de narcisismo transitorio, se vuelve un nefasto rompimiento del desarrollo progresivo, sólo cuando el narcisismo es estructurado en una operación defensiva de sostén y así inhibe en vez de promover el proceso de desprendimiento. El proceso de separación y su facilitación son los que dan a la etapa narcisista su calidad positiva y progresiva. En cuanto a la regresión llevada a cabo bajo estos auspicios, el aforismo de Nietzche viene a la mente. "Dicen que está yendo hacia atrás, y desde luego; lo está porque intenta dar el gran salto". se podría también hablar de una "regresión al servicio del yo" que normalmente sucede en ese trance particular del desarrollo adolescente

Un cambio catéctico dota a los órganos de los sentidos de una percepción hiperaguda que obtiene su contenido especial y calidad de la proyección; los acontecimientos internos son ahora experimentados como percepciones externas, y su calidad frecuentemente se aproxima a las alucinaciones Los estados del yo autoinducidos de intensidad afectiva y sensorial, permiten al yo experimentar un autosentimiento y, así, protegen la integridad de sus límites de cohesión; es más, estos estados promueven la vigilancia del yo sobre la tensión instintiva Se puede describir esta fase de la adolescencia en términos de dos amplios estados afectivos: "duelo" y "estar enamorado". el adolescente sufre una perdida verdadera con la renunciación de sus padres edípicos, y experimenta un vacío interno, pena y tristeza que son parte de todo luto

La elaboración del proceso de duelo es esencial para el logro gradual de la liberación del objeto periodo; requiere tiempo y repetición. Similarmente en la adolescencia la separación de los padres edípicos es un proceso doloroso que únicamente puede lograrse gradualmente.

Ciertos esfuerzos característicos realizados por el yo para contrarrestar su emprobrecimiento y su débil sostén en la realidad, llevan los signos del fenómeno de restitución. La integridad del yo -su cohesión y continuidad- está amenazada por la decatexis de objetos de amor infantil; para arreglar este daño intrapsíquico se inician procesos restitutivos.

el yo obtiene otra vez su pista de la organización dominante de los impulsos; y durante la adolescencia en sí aparece paralelamente una organización jerárquica de funciones del yo. Aparece un ordenamiento superior de pensamiento, reconocible en el desarrollo de teorías y sistemas; consecuentemente, un orden más discernible se asigna a los preceptos.

La adolescencia es la fase durante la cual estos procesos estratificatorios son iniciados. Durante la adolescencia tardía asumen una estructura definitiva. Cuando ocurre una tardanza o una falla en la organización jerárquica de los impulsos sexuales, hay un retraso o falla en la correspondiente fase adecuada del desarrollo del yo.

El yo, durante la adolescencia en sí, inicia medidas defensivas procesos y acomodos adaptativas. Su elección muestra mayor variación individual de la que fue discernible en fases previas, un hecho que anuncia su influencia selectiva definitiva en la formación del carácter. Es más, los arreglos jerárquicos de las funciones yoicas hacen su aparición, modeladas tras el surgimiento de la organización de impulso

Los procesos se hacen más objetivos y analíticos; el reinado del principio de la realidad se inicia. La innovación jerárquica por sí misma hace que sobresalgan diferentes intereses, capacidades, habilidades y talentos, que son probados experimentalmente por el uso y apoyo en el mantenimiento de la autoestimación; de este modo la elección vocacional se solidifica o, cuando menos, hace oír su voz

El final de la adolescencia trae una nueva calidad a este reinado de anhelos hacia posibles seres; en términos generales podemos decir que la adolescencia en sí a su fin delineación de un conflicto idiosincrásico y la constelación de impulso que durante el final de adolescencia se trasforma en un sistema unido e integrado. La adolescencia en sí elabora un centro de lucha interna que resiste las trasformaciones del adolescente; los conflictos y las fuerzas desequilibradas se mueven en un ángulo agudo

La adolescencia tardía

• es un punto de cambio decisivo y, por consecuencia, es un tiempo de crisis, que frecuentemente somete a esfuerzos decisivos la capacidad integrativa del individuo y resulta en fracasos de adaptación, deformaciones yoicas, maniobras defensivas y psicopatología severa.

podemos decir que a través de toda la adolescencia el yo está en el más íntimo envolvimiento – aunque defensivamente- con los impulsos, y a lo largo del camino ha llegado selectivamente a buen término con su intensidad, objetos, y sus metas

el dominio del trauma es una interminable tarea de la vida, tan infinita como la prevención de su recurrencia

Ninguna progresión de una fase de la adolescencia a la siguiente es siempre completada sin llevar consigo “fenómenos residuales”. Debe ser ahora añadido que estos residuos retienen una animación inquebrantable; solo durante tiempos de calma relativa en la vida adulta se someten alguna vez al dominio del yo

“Desde luego, nadie hace uso de todos los mecanismos posibles de defensa; cada persona solamente selecciona algunos de ellos, pero éstos se fijan en su yo, estableciéndose como modos habituales de reacción para ese carácter en particular, los que son repetidos durante toda la vida siempre que ocurra una situación similar a aquella que originalmente las evocó". (Freud, 1937).

Freud (1939) en uno de sus últimos estudios: “Los efectos de un trauma tienen dos caras, positiva y negativa.

La primera son intentos de revivir el trauma, de hacerla real – de revivir una vez más su repetición Estos intentos se resumen en términos de “fijación del trauma” y “compulsión a la repetición”. Los efectos pueden ser incorporados al así llamado yo normal y, en forma de tendencias constantes le prestan rasgos de carácter inmutable

Las reacciones negativas. Pueden ser agrupadas como reacciones defensivas, tienen tendencia que puede culminar con inhibición o fobia. Estas reacciones negativas también contribuyen considerablemente a la formación del carácter”.

Efecto positivo El aspecto positivo del trauma reside en el hecho de ejercer una fuerza implacable para llegar a un acuerdo con sus residuos nocivos, a través de su reactivación constante en el medio ambiente.

Las fijaciones Proveen la especificad de elección en términos de necesidades libidinales, identificaciones prevalentes y fantasías preferidas

La estabilización de la autoestimación

es uno de los mayores logros de la edad adulta. “La autoestimación es la expresión emocional de la autoevaluación y la correspondiente catexis libidinosa o agresiva de las autorepresentacion es.
no refleja necesariamente la tensión entre el superyó y el yo

La parte que resistió la resolución adolescente se convierte en el centro de un esfuerzo continuado hacia este fin; procede dentro de los confines de selecciones personales, tales como trabajo, valores, lealtades, amor.

Lo que observamos al fin de la adolescencia es un proceso autolimitativo, la demarcación de un espacio de vida que permite movimiento sólo dentro de un área psicológica restringida.

la declinación del complejo edípico lleva a la formación de compromisos, pero, sobre todo, a la estructuración decisiva de una institución psíquica, el superyo

El fin de la adolescencia

Freud (1930)

Una característica predominante de la adolescencia tardía

El fin de la adolescencia implica la transformación de estos restos edípicos en modalidades yoicas

“El acentuar la importancia del trabajo tiene un efecto mayor que cualquier otra técnica del vivir para conectar al individuo más íntimamente con la realidad; la comunidad humana

es no tanto la resolución de los conflictos instintivos, sino más bien lo incompleto de esta resolución.

Aquello que fue un impedimento y un obstáculo para la maduración se convierte precisamente en lo que da a la madurez su aspecto especial.

Anna Freud (1952): “Sabemos por experiencia que los intereses yoicos que se originan en tendencias narcisistas, exhibicionistas, agresivas, etcétera, pueden persistir por toda la vida como sublimaciones valiosas a pesar del destino del instinto original que los provocó.”

El papel del artista creador en sus diversas formas, tanto en los tiempos modernos como en todas las eras, da prueba de los residuos de necesidades infantiles inconscientes que no pueden ser expresadas en la vida adulta sino por medio de regresiones comunales institucionalizadas “al servicio del yo”. (Kris, 1950).

Winicott (1953)
• en su estudio de “objetos de transición “describió el antecedente genético de una actividad mental en la vida adulta que no era bien comprendida anteriormente.

Habla de un área “mental” intermedia de experiencia en que la realidad interna y externa se combinan, “un área que no es desafiada; un lugar de descaso para el individuo ocupado en la perpetua tarea humana de mantener la realidad interna y externa separadas pero a su vez interrelacionadas

Se acepta aquí que la tarea de aceptación de la realidad nunca es completada, que ningún ser humano esta libre del esfuerzo de relacionar la realidad interna y externa, y que un aligeramiento de ese esfuerzo es provisto por un área intermedia de experiencia que no es definida (arte, religión, etc.), esta área intermedia esta en continuidad directa con el área de juego del niño pequeño que se “pierde” en el juego”.

la adolescencia tardía es el tiempo cuando los fracasos adpatativos toman su forma final, cuando ocurre el quiebre.

Erikson (1956) se refiere al periodo de consolidación de la adolescencia tardía como el periodo de “crisis de la identidad” conceptualiza el quiebre en la adolescencia tardía en términos de fracaso para llevar a cabo la tarea de maduración de esta etapa, el establecimiento de la “identidad del yo”.

Siempre que la deformación temprana del yo , con diferenciaciones incompletas entre el yo y la realidad, es la razón del fracaso de la adolescencia (síntesis yoica defectuosa) el quiebre aparece como el límite o la enfermedad psicótica.

Brierly (1951) el quiebre esta relacionado con los objetos distorsionados internalizados y debe producir “sadismo infantil proyectado”.

El desarrollo del carácter neurótico o la formación de síntomas en la adolescencia tardía representa un intento de “autocuración” después de fracasar en la resolución de fijaciones infantiles articuladas al nivel del complejo de Edipo.

Viada amorosa del adolescente tardío

demuestra clínicamente las varias condiciones de amor que se basan en la persistencia del complejo de Edipo. Fueron descritas por Freud (1910): 1)la necesidad de una tercera persona ofendida; 2)el amor a una prostituta; 3)una larga cadena de objetos; 4)el rescate de una persona amada; 5)una hendidura entre la ternura y la sensualidad. A esta lista puede añadirse la “exogamia neurótica” de Abraham.

los fracasos a la integración se deben a 1) un aparato defectuoso (yo); 2) una capacidad deteriorada para estudio diferencial; o 3)una proclividad a la ansiedad traumática (pánico de la pérdida del yo).

los casos que comprenden condiciones limítrofes esquizofrénicas y psicóticas, pueden ser llamados casos de adolescencia mal. Lograda, por el otro lado si los fracasos se deben a: 1) perturbaciones entre los sistemas: 2) bloqueos al aprendizaje diferencial (como tipo de inhibiciones): o 3) evitar ansiedad conflictiva (formación de síntomas), entonces podemos hablar de adolescencia incompleta o de perturbación neurótica.

falla en la resolución en el proceso adolescente que proviene de un origen diferente: la sexualización de las funciones yoicas

que producen una actividad yoica muy inestable, y que finalmente conducirán a la inhibición

La sexualidad de las funciones yoicas debilitaba objetividad, la comprobación de la realidad y la autocrítica: parte de la actividad basada en la fantasía se vuelve yo-diatónica. “la fantasía yodiatónica contribuirá a la pauta de la organización del yo y sufrirá mas modificaciones de desarrollo junto con el yo, mientras que la fantasía yodiatónica puede formar el núcleo de un sistema disociado y por lo tanto potencialmente patógeno”(Brierley 1951).

Esta condición ha sido estudiada especialmente con referencia a la inestabilidad de elección vocacional en los jóvenes en la adolescencia tardía, y también en relación con las inhibiciones y síntomas de los artistas

La mayor capacidad para el pensamiento abstracto, para la construcción de modelos y sistemas, la compacta amalgama de pensamiento y acción, dan a la personalidad de la adolescencia tardía una calidad más unificada y consistente

Freud (1938) La situación se complica por el hecho de que los procesos necesarios para lograr un resultado final están o no completamente presentes o completamente ausentes: como una regla están parcialmente presentes, así que el resultado final depende de relaciones cuantitativas.

La identidad del yo de Erickson (1956), con la realización especifica de la fase de la tardía adolescencia, describe una experiencia subjetiva de variables estados del yo, de fluctuaciones de libido debido a crisis conflictivas y de maduración: en conclusión es el resultado de procesos psicológicos heterogéneos que se combinan acumulativamente en un estado de yo descrito mejor como sentido de identidad, identidad del yo, o sentido del ser.

Después de que una fijación a sido establecida entre las tres antítesis aun varían en combinación y énfasis, dependiendo de los variados roles que el sujeto asume en la vida. La fijación de roles, así como la necesidad especifica de gratificación que alcanzan estos roles dentro de un vector circunscrito, de interacción entre el sujeto y el medio ambiente, es una realización esencial de los procesos mentales adaptativos.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->