Recuperación de la Confianza y Resiliencia ante Situaciones de Abuso Sexual Infantil

María Soledad Latorre Latorre Fundación para la Confianza1. Una de las consecuencias de la vivencia de una situación de abuso sexual es la pérdida de la confianza. La confianza en uno mismo y la confianza en los demás, en las instituciones, en la justicia o en todo lo que constituía un espacio de protección. Entonces, el primer camino que hay que emprender, es el de la recuperación de la confianza tanto en uno mismo como en el otro. Además, todo abuso comienza en un abuso de confianza. Por eso, creemos necesario replantear el concepto de confianza. Es necesario establecer límites claros, sin confundir estos límites con la desconfianza, así como tampoco hay que confundir el confiar con el desprotegerse (confianza ciega). Abuso como Daño a la Confianza Todo abuso sexual es una violación al cuerpo, a la confianza y a los límites personales, emocionales, sexuales. Desde el Modelo Traumatogénico del Abuso Sexual de Finkelhor (1988), el abuso sexual, genera como parte del impacto psicológico en las víctimas, la pérdida de confianza o traición2. Miremos en concepto de traición, que viene del latín traditio y es la acción contraria a la lealtad. Consiste en renegar de un vínculo de amor, amistad
Trabajadora Social y Magíster en Psicología Clínica Estudios Sistémicos Avanzados de la Familia y la Pareja. Se desempeña como Coordinadora Técnica en la Fundación para la Confianza. 2 Estas dos acepciones, pérdida de confianza y traición han sido nombradas indistintamente como una de las variables centrales que dañan la visión de mundo y las capacidades afectivas de la víctima.
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un médico. verdad. . en el ser humano. honesto y cooperativo basado en normas comunes. la pérdida de confianza no se relaciona solamente con la figura agresora. por ejemplo. en el mundo adulto. es decir. Si esto tan grave ocurrió ¿Cómo puedo asegurar o garantizar que esto no volverá a ocurrir? La Confianza como Apuesta La confianza es la creencia que la acción de otro será apropiada o no causará daño. En una situación de abuso sexual. o bien al contexto más amplio de las relaciones interpersonales (Sanmartín. cuidado y responsabilidad en su acción (Misztal. el abuso de un niño/a por parte de un adultos significativo a nivel familiar. que tiene intenciones positivas. Se vivencia. en los hombres o en el mundo o la familia como un lugar seguro o predecible. Quien traiciona vulnera la confianza depositada en él o ella. También cobra relevancia la traición que significan los abusos sexuales extrafamiliares por parte de figuras conocidas con un alto nivel de legitimidad o autoridad.o compromiso hacia personas o grupos de personas. compartidas por los miembros de una comunidad (Fukuyama. 1993. sino que puede hacerse extensiva al resto de las relaciones familiares. Derbel y Mamlouk. respeto o cuidado hacia alguien. de certeza de no ser dañado. una parvularia. Lo que se derriba es una sensación de seguridad. supone un compromiso de fidelidad. pues actúa contrariamente a lo que se esperaba de él o ella en el contexto de ese vínculo. Para Fukuyama (1996). por ejemplo. 1996). un sacerdote. Echeburúa y Guerricaecheverría. La lealtad. por no haber logrado librar a la víctima de las experiencia abusivas. 2009). por el contrario. la confianza es la expectativa de comportamiento normal. un profesor. 2003). 2008. al hacer aparecer las vulnerabilidades de los sujetos y la insuficiencia de los sistemas y mecanismos de protección y control. La traición es aún más significativa cuando proviene de una figura que se suponía debía cumplir un rol de protección y cuidado. entonces un especie de fracaso en la labor de protección de los sujetos. citado por Chávez. Ante una experiencia de abuso puede surgir en la víctima y en su entorno una sensación de desconfianza generalizada.

1999. confianza y desconfianza son mecanismos adecuados para manejar la complejidad y la incertidumbre. Derbel y Mam louk (2003) señalan que el confiar no se basa en un saber verificable. ya que “nadie conoce previa y directamente en forma suficiente la garantía de su acción presente o futura" (Derbel y Mamlouk. La confianza es definida en términos de expectativas confidenciales positivas para con la conducta de otra persona. 2009). pero con un resultado a futuro. Basándose en Luhmann (1996) y en su análisis exclusivamente funcional. existirían elementos que aumentan y disminuyen la confianza y otros elementos que aumentan y disminuyen la desconfianza (Wicks et al. por lo cual es necesario limitar las opciones y que las personas debe optar por confiar o por desconfiar. 1996. citado por Yáñez y Ahumada. . 1999). acciones y decisiones de otro.. por ello se requiere un cierto nivel de cada uno de ellos. Yamagishi (2001) y Markóczy (2003) muestran que la confianza no es un fenómeno unidimensional y que sería un error entender la confianza como un aspecto positivo y la desconfianza como uno negativo. honestidad o justicia (McAllister. 2006). Es una apuesta acerca de las acciones contingentes futuras de otros. mientras que la desconfianza refleja la expectativa confidencial negativa (Lewiki 1998). Confianza y Desconfianza Teóricos como Luhmann (1996) y Lewicki et al. Al ser la confianza y la desconfianza conceptos independientes. desde la seguridad confidencial sobre su integridad. Según Wicks et al. Derbel y Mamlouk. 2006). por lo que puede ser una estrategia para enfrentar un futuro incierto e incontrolable. 2003). 2003: 4. En este sentido. 1995. Plantea que los seres humanos tienen una limitada capacidad de procesamiento de información y que la realidad se muestra abierta a complejas posibilidades. citado por Chávez. Es una relación con efectos en el presente. (1998) y las investigaciones experimentales realizadas por Rotter (1980). Ambas posibilidades pueden ser ventajosas o perjudiciales de acuerdo a las circunstancias (Luhmann. (1999) en las personas co-existen expectativas positivas y negativas con respecto a las conductas de las personas. La desconfianza no es simplemente la ausencia de confianza (Kramer. 2003). que puede ser el éxito o fracaso de esta apuesta (Hevia de la Jara.Bajo esa idea la confianza aparece como voluntad de acción sobre la base de las palabras. la confianza es anticipatoria. Yáñez y Ahumada.

2003)... (Gambetta D. es una seguridad mutua de que uno no va explotar la vulnerabilidad del otro (Derbel y Mamlouk. 2003. Derbel y Mamlouk plantean que la confianza es una aceptación del riesgo asociado al tipo y a la profundidad de la interdependencia en una relación dada. la confianza implica situaciones donde al menos una de las partes experimenta una ganancia significativa y es consciente del potencial de traición o de daño que puede causar a la otra parte. nos proporciona una sensación de mayor seguridad. De este modo. más que existir creencias consistentes sobre confianza hacia otros. es decir. 1998).Dado lo complejas y multifacéticas que son las relaciones interpersonales. debe tener la posibilidad de terminar por una decepción o una traición. en donde coexisten actitudes de confianza y de desconfianza. citado por Chávez. luego de episodios que han significado traición y abuso. lo más frecuente sería la existencia de ciertas tensiones inherentes a las relaciones sociales. riesgo. Desde esta perspectiva. Vulnerabilidad y Riesgo La confianza se relaciona estrechamente con la noción de vulnerabilidad.. Se trata de pasar de una situación de desmoralización y desconfianza generalizada a instaurar un paradigma que permita instaurar y mantener una noción de confianza que facilite la vinculación y solidaridad humana y. Para que la confianza sea realmente pertinente. al permitir a las personas protegerse contra el riesgo potencial de un comportamiento dañino del otro. Para estos autores (Wicks et al. en Derbel y Mamlouk. la confianza es una variable dinámica. si bien existen estados temporales de balance en las relaciones. Por esto puede estimarse que cumple un rol preventivo. ya que. daño y potencial oportunismo. a la vez. 1998). protección. establezca límites y proteja a los sujetos de posibles riesgos. Lewicki et al. Es decir. 2000). lo inherente sería la ambivalencia (Lewicki et al. citado por Chávez. 2003). 1999. expresión de una situación de precariedad. de reducción de amenazas (Echeverría. Recuperación de la Confianza desde el Enfoque de la Resiliencia La recuperación de la confianza es un proceso que busca reconstruir las bases para el establecimiento de relaciones confiables. 2003. Confianza. .

lo que significa desprotección. entonces me hace sentir valorado. cuidar el lugar de cada uno. que puede tener efectos negativos. La confianza que se establece me hace respetarme. es decir. valiosos. 2011). Cuando alguien me llama por mi nombre. 2011). en tanto un espacio que hay que construir y cuidar. Por eso es tan importante el reconocimiento mutuo en el espacio iluminado por la confianza lúcida (Murillo. que confíe en mí. valoración y respeto. Tal como señala Murillo (2011). o desconfío de manera generalizada. es difícil que yo mismo llegue a respetarme. al mismo tiempo. Wicks. estando dominado por el miedo. Y cuidar al que está frente a mí es. 2010). La confianza lúcida es un concepto que considera un tipo de relación en que los sujetos se ven y se reconocen mutuamente. cuidarme y confiar en mí mismo. La confianza lúcida dice relación con el cuidado como base de la relación. en un marco de aceptación. con respeto y valor. ético y cuidadoso de los demás. lo que significa una restricción importante de la libertad (Murillo. cuando hay otra persona que respeta el espacio de luz que ilumina la relación que se está construyendo. dignos de amor y de confianza (Murillo. no dejar que traicione su confianza ni la mía. . lo que implica ser vistos y oídos por los otros. Berman y Jones (1999) señalan que una confianza ciega es excesiva. Y si no me valoro. de tratar al otro como alguien tan valioso como yo mismo. a participar en los procesos que se generen alrededor y a garantizar un proyecto de vida propio en consonancia con el entorno social (González Arvelaez.Noción de Confianza Lúcida versus Confianza Ciega La noción de confianza lúcida. cuidarme y valorarme. Una excesiva confianza implica riesgos muy altos. Dice relación con la construcción de un mundo más sano. Sin alguien que me reconozca y me valore. cuidar del mundo y del universo entero. 2006). donde todos nos sintamos únicos. las cuales tienden a verse como las únicas alternativas posibles: o confío de manera total. entonces yo mismo me reconozco en ese respeto y me siento valorado. acuñada por Murillo (2010) surge como una propuesta de conceptualización distinta a la desconfianza y a la confianza ciega. Cuidar este espacio significa cuidar al otro. no dejar jamás de respetarse. en ciertas circunstancias sería razonable cierto grado de sospecha e incluso de desconfianza (Yáñez y Ahumada. El reconocimiento es la garantía del derecho que tenemos todos los seres humanos de ser reconocidos como seres individuales. ni respeto no tendré problema en faltar el respeto a los demás. 2003). me cuido. peligrosa y facilita la conducta abusiva.

basada en una visión de la sociedad como una comunidad cultural solidaria” (Lane. que construyen. La confianza relacional se refiere a las expectativas de gozar de confianza y lealtad en las relaciones íntimas. lo cual se vincula con la concepción sobre la naturaleza humana. sea previsible y digno de confianza. 1997. 2006). citado por Carr. ya que supone un vínculo íntimo e importante con el otro (el cónyuge. observa y describe en la interacción social. Miller y Mitamura (2003) y Couch y Jones (1997) hablan de Confianza Social.se refiere a las expectativas sobre los motivos sociales de la gente en general. individualización. La confianza generalizada –o también llamada confianza social o disposicional3. 2004). 2006). Este tipo de confianza también podría llamarse confianza en desconocidos. La traición sería la violación de este último de confianza. el cuidar es un proceso que pone en primer plano los problemas de la interrelación entre personas: dependencia. se genera. el padre.Como práctica social. tal como señala Hevia de la Jara (2003). Los niveles de confianza en esta dimensión dicen relación con esperar que el otro significativo. cambian o mantienen interacciones (Hevia de la Jara. negocian. autonomía. Una alta confianza en este plano sería esperar que los demás se comporten de manera íntegra la mayor parte de las situaciones. 2004). el colega) (Carr. 1998). Es una noción de confianza normativa. 3 . el amigo. Se define y actualiza por parte de los actores sociales. posibilidades de acceso a la palabra. Este tipo de confianza. 2003). Confianza Generalizada y Confianza Relacional En el estudio de la confianza se debe distinguir además entre la confianza generalizada y la confianza relacional (Jones y otros. que no se basa en una historia de experiencia con otro (Yáñez y Ahumada. La cuestión central a abordar desde esta perspectiva es cómo lidiar con la dependencia y la responsabilidad. mientras que Kramer (1999) de disposicional (Yañez y Ahumada.

estando siempre alerta frente a posibles amenazas. 2001. lo que significa una importante restricción de la libertad de los sujetos (De León y Salcedo. el miedo y la inseguridad conducen la vida. la actitud básica es de desconfianza y sospecha. citado por Yáñez. Es un proceso que permite a ciertos individuos desarrollarse con normalidad y en armonía con su medio . las acciones de los demás se escrutan como posible evidencia de falta de confiabilidad. Se basa en el de temor a las pérdidas. por considerar a todos los desconocidos indiscriminadamente como potenciales amenazas. Este último marco se vincula estrechamente con el Enfoque de la Resiliencia. 2003). Según Yamagishi (2001) la desconfianza social generalizada puede surgir por una estrategia de defensa aprendida por personas que no pueden protegerse apropiadamente a sí mismas de los riesgos de las situaciones sociales. 2006. De León y Salcedo. Como especie tenemos una profunda inclinación a la supervivencia y a proteger los recursos necesarios para ella. con o sin fundamento. En el segundo marco mental la actitud básica es de confianza. La mejor estrategia de estas personas es aislarse socialmente o limitar sus relaciones solo a los conocidos. 2003). la sospecha y la suspicacia es una actitud permanente. En el primer marco mental. 2010). Estas personas pueden evitar ser víctimas en tales situaciones eligiendo no involucrarse en situaciones sociales de riesgo. La Resiliencia y la Cultura de la Confianza La resiliencia es entendida como la capacidad de los seres humanos de hacer frente a las adversidades de la vida. 1998). donde predomina la tendencia a ver las acciones de los demás como acciones potencialmente cooperativas y/o solidarias (Nooteboom. superarlas y ser transformado positivamente por ellas (Grotberg.Marcos Mentales para la Confianza Es importante distinguir dos marcos mentales básicos que pueden sustentar los seres humanos: uno orientado a la “protección de los recursos propios” y el otro a la “solidaridad”. En este caso. En esta situación. de manera similar a la vivencia paranoide. pero también tenemos la inclinación a ser miembros leales de una comunidad y a hacer sacrificios por ella. Esto limita considerablemente los vínculos sociales y las manifestaciones de solidaridad entre los sujetos (Yamagishi. Otra estrategia frente a la desconfianza es el control y la vigilancia excesivos. intentando manejar todas las variables y factores de potencial riesgo.

A partir de las nociones y distinciones acerca de la confianza revisadas. que les proporciona a los sujetos soporte externo. La idea de la resiliencia ha reforzado una perspectiva más actual. La confianza es un elemento fundamental de resiliencia humana. El Contexto relacional para la construcción de Confianzas Es necesario considerar la dimensión relacional de las nociones de Confianza y Desconfianza. en el plano interpersonal no se trata de confiar de manera total o ciega. 2000. y datos que le permite inferir la sinceridad del otro. límites y protección. Esta seguridad en el contacto va a depender de si los sujetos consiguen encontrar y descifrar señales que prueben esta situación. 2005). La confianza permite al ser humano actuar de manera más libre y creativa que cuando está asustado o defensivo. Perelmann (1999) afirma que la confianza sólo puede desarrollarse en contextos o relaciones en que no está presente el miedo o la competencia comunicativa entre los actores de una interacción. Algunas de las actitudes y señales coherentes con un marco de confianza son: . vemos que. anuncios verbales. 2003). la confianza supone un mínimo de seguridad. transversal a todas las edades. (Gibb y Rogers. contextual y sistémica del desarrollo humano. sino que se requiere construir condiciones que posibiliten interacciones confiables. citados por Uriarte. 1970). reconocimiento. que los confirma. en un marco de respeto. para poder discutir sobre el desafío que constituye construir o recuperar confianza (Hevia de la Jara.a pesar de vivir en un contexto desfavorecido y deprivado socioculturalmente y a pesar de haber experimentado situaciones conflictivas desde su niñez (Luthar y Cicchetti. Por lo tanto. 2005. Werner. Estas señales pueden ser gestos. Los seres humanos necesitan establecer y sostener relaciones de confianza y solidaridad fuertes y de largo plazo con personas o grupos. Gibb y Rogers (1970) afirman que “ser persona es una relación que se hace posible en base a la confianza”. contiene y protege (Grotberg. Afirma que una infancia infeliz. Es un enfoque que se basa en la confianza en las posibilidades de adaptación y de mejora constante del ser humano (Uriarte. 2006). precaria y conflictiva no determina necesariamente ni conduce de forma inevitable hacia la desadaptación y los trastornos psicológicos futuros. Cyrulnik). Grotberg (2006) menciona la confianza como uno de los pilares de la resiliencia. 1984.

los sujetos requieren desarrollar ciertas capacidades o competencias resilientes. en que la confianza sea mutua. Credulidad . Ser desconfiado correspondería a la expectativa de que los otros no serían confiables mientras no haya información disponible para sustentar confianza (Markóczy. ya que pueden ser no confiables. creencias y normas de comportamiento (Nooteboom. Para Rotter (1980). previsibilidad o riesgo. Sinceridad. Para Markóczy (2003) confianza implica creer en lo que me comunica otro en ausencia de razones fuertes para no creerle. 2010). De este modo. Hacia el Desarrollo de una Actitud Precavida o Vigilante Yamagishi (2001) y Markóczy (2003) han propuesto la noción de actitud precavida o vigilante. Un importante aporte de Rotter (1980) fue mostrar evidencias de que ambas variables. 2003). que les permitan descifrar las señales de seguridad. una predisposición de ambas partes de no ocultar información relevante y decir la verdad Cumplimiento de promesas y compromisos Consistencia entre palabras y actos Interés por conseguir beneficios conjuntos. confianza y credulidad.          Generar expectativas realistas Mostrar atención y preocupación por la otra persona Reconocer la legitimidad de los intereses y necesidades del otro Asumir la responsabilidad propia (no trasladar la culpa) Generar seguridad a través de la predictibilidad del curso de la relación Reciprocidad. en la cual es importante tomar conciencia que no todos son confiables y considerar necesario mostrarse cautos cuando se trata con vínculos o situaciones riesgosas. Yamagishi (2001) y Markóczy (2003) tender a confiar no está vinculado necesariamente a ser crédulo o ingenuo. en base a una coincidencia de valores. poner atención a la interacción con los otros. no es sinónimo de tener una tendencia a desconfiar de otros. son independientes: pueden existir personas con tendencia a confiar y a ser crédulas y puede haber otros que son precavidos. Desarrollo de Competencias Emocionales Resilientes Para poder desenvolverse en contextos relacionales desde la confianza.

2005). que le permite a los sujetos tomar decisiones. Wicks (1999) se refiere a los sujetos que llama confiados prudentes. el respeto y el amor. La autoconfianza es el resultado de una relación basada en el reconocimiento. 2006). ya que conoce tanto sus posibilidades como sus límites. La autoconfianza es posible porque el sujeto se sabe amado por el otro y confía en la estabilidad de esta relación afectiva (Honneth. 2006). que desarrollan una confianza óptima. en qué grado y cuándo cesar de cooperar con esos que muestran signos de oportunismo. nos empoderamos y podemos respetar y hacer respetar límites claros a nuestra intimidad. Este tipo de confianza se liga a la noción de empoderamiento. estas personas están más expuestas a diferentes tipos de relaciones sociales en que experimentan éxitos y fracasos. En un escenario de este tipo. libertad. Esto les permitiría detectar mejor las claves que señalan cuándo es razonable confiar. dirigir su propio desarrollo y alcanzar sus propios objetivos (Sen. que buscan tener compromisos estables y continuos pero también son cautos en determinar en quién se confía y en qué grado (Yañez y Ahumada. Las personas que tienden a confiar pueden asumir que las personas son confiables hasta que hay evidencias que les indiquen lo contrario. 2011). El fomento de la Confianza en Sí mismo La herramienta más efectiva y más justa para la protección ante los abusos es el fortalecimiento de la confianza en uno mismo. identidad (Murillo. la cual se produciría cuando se crean y mantienen relaciones predispuestas por una voluntad a confiar.significa creer en otra persona aun cuando hay claras evidencias de que a la persona no se le debe creer. Con otros términos. El desarrollo de la confianza en sí mismos permite que los sujetos puedan tomar iniciativa “arriesgar con seguridad”. . en este caso. las personas logran tener expectativas más exactas sobre la conducta de los otros y pueden mostrar un nivel de confianza óptima en una situación dada. Yamagishi (2001) sostiene que puede establecerse una relación interesante cuando está presente la predisposición a la confianza social con la actitud vigilante. se podría estar ante una muestra de inteligencia social. Los crédulos serían insensibles a estas evidencias (Yáñez y Ahumada. que dice relación con la recuperación del dominio y control sobre la propia vida. 2003). Cuando confiamos en nosotros mismos. Por su tendencia a confiar.

estando conectado con sus necesidades. no tienen por eje una «espacialidad de posición».Un sujeto que confía en sí mismo tiene la creencia interna en sus propias capacidades. centradas en el cuerpo. ni desarrollar su personalidad. 2006). y cómo y en qué situaciones. Los límites del cuerpo permiten la delimitación de la acción. emociones y sensaciones. El «aquí» del cuerpo no designa una serie determinada de coordenadas sino la situación del cuerpo activo orientado hacia sus tareas. Los límites corporales o físicos determinan a qué distancia se pueden acercar los demás sin que nos sintamos incómodos. sin aislarse. Señala Merleau-Ponty “El contorno de mi cuerpo es una frontera que las relaciones espaciales ordinarias no franquean”. Esto se debe a que el cuerpo. es el centro de formas de acción y percatación que realmente definen su unidad. entre protección y apertura de sí. está inmediatamente incluida en la seguridad ontológica o actitud de confianza en la . constituyendo delimitaciones espaciales y restricciones para la interacción entre los sujetos. En este sentido. y quiénes nos pueden tocar. La imagen corporal es en definitiva un modo de enunciar que mi cuerpo está-en-el-mundo (MerleauPonty. Desarrollo de la Capacidad de Establecer Límites Todos necesitamos nuestro espacio protegido. lo de otros). con la experiencia de un movimiento corporal. Esto requiere la construcción de una identidad propia y una diferenciación adecuada respecto del entorno (lo mío. en el fluir de una acción. con palabras de MerleauPonty. entre auto-limitarse y auto-darse (Grün y Robben. es importante que se recupere la conexión con las propias necesidades y la capacidad de orientarse de acuerdo a éstas. Las relaciones espacio-temporales de presencia. demarcar territorio y construir acuerdos sobre los lìmites. Esa actividad del cuerpo. Esto cobra especial relevancia para sujetos que han sufrido experiencias de victimización de tipo sexual. se necesita una buena compensación entre límite y superación del límite. que tienden a dudar de su capacidad de descifrar las señales de que “algo anda mal”. el ser humano no puede percibir su propia persona. 1974). lo que permite establecer distancias y límites adecuados. sino una «espacialidad de situación». Sin la capacidad de autolimitarse. Para que un encuentro humano sea exitoso.

resguardando lo que verdaderamente nos importa” (Katherine. y poner freno a comportamientos que consideramos inapropiados o incluso destructivos para nosotros. un importante factor de riesgo para situaciones abusivas. Dice relación con la protección de nuestra integridad. Por otra parte. Los límites emocionales aquellos que permiten resguardar las propias emociones. Se vinculan con la capacidad de saber hasta dónde podemos ceder ante otros. Esto redunda en una restricción en los vínculos sociales y en la libertad de los sujetos. autonomía e intimidad Conclusiones A partir de lo expuesto. impidiendo ser arrastrado o manipulado por los deseos o emociones de los demás. envuelta en la duración de la vida cotidiana. sino que por el contrario. Cuando éstos son violados la energía. en la búsqueda de la protección absoluta se refuerza. 2003). Paradojalmente. la autoconfianza y la seguridad se desmoronan. Tal como sostiene Katherine (2003). surge como principal conclusión que la desconfianza generalizada no es una reacción constructiva ni protectora. Son como un brújula moral.continuidad del mundo y del propio-ser. y considerando que uno de los aspectos centrales de la recuperación psicosocial es poder construir vínculos no abusivos. sin vivenciar al otro como una extensión de sí mismo. Desde estos límites es posible reconocer señales de sensaciones de bienestar o malestar. deseos y necesidades. que nos mantienen en el camino correcto. surge con claridad la idea que la llamada confianza ciega también encierra riesgos. al depositar en ciertas relaciones la creencia absoluta y acrítica de seguridad. reconociendo que las situaciones de abuso sexual socavan la confianza de las víctimas y sus entornos. que permiten regular las interacciones con el entorno. al dejar a los sujetos desprovistos de vínculos diversos y enriquecedores que les permitan experimentar una gama amplia de relaciones sociales. los límites son una “frontera que favorece la integridad. puede traducirse en conductas de aislamiento y hostilidad. a la inversa. entre ellas basadas en la confianza y la solidaridad. desde una percepción de los otros como potenciales amenazas. impidiendo a los sujetos ver y distinguir . Los límites nos separan de los demás y nos protegen de las agresiones y también nos sirven para un intercambio con otros.

asumir la responsabilidad de convertirse en sujetos coherentes y confiables. A la vez. desde una creencia básica en el ser humano. sino en ¿Cómo construir una noción de confianza que verdaderamente resulta protectora y favorezca el desarrollo de los sujetos? Y desde esta pregunta ¿Cómo nos hacemos cargo de construir contextos institucionales y relacionales que brinden condiciones efectivas para la confianza? El marco de la resiliencia nos lleva a reflexionar sobre la importancia de mantener altos niveles de confianza social. Esto es posible en la medida que existe un reconocimiento del otro como. como dice Franco (2002). 2000). nos obliga a hacernos cargo del bienestar de los demás. el establecimiento de límites en las relaciones personales y la capacidad de reconocer señales de riesgo. emocionales y relacionales para ejercitar esta confianza lúcida y responsable. desde una construcción relacional de la Confianza. 1977. en la esperanza de su lealtad e integridad (Franco. Entonces. su dignidad y su capacidad de comportamiento ético. Para acceder al otro es necesario establecer un vínculo que no dé cabida a la posesión. manipulación ni dominación. el dilema no parece estar en confiar o no confiar. en el sentido de que el otro me “afecta y me importa”. sino que junto con esto. que brinden posibilidades para relaciones genuinas y en que se asuma el compromiso de vigilar las condiciones de buen trato y cuidado hacia el otro. pudieran dar lugar a interacciones riesgosas o abusivas. Es a partir de esta confianza que es posible la vinculación y el establecimiento de relaciones afectivas estables. integrarse a otros humanos. 2002). a través de la conciencia responsable y crítica. que en el plano relacional. por lo cual me responsabilizo de sus necesidades (Lévinas. la resiliencia nos propone algunas claves para vincular las nociones de confianza y protección.aquellas señales. La cercanía hacia el otro es de tipo ética. El hecho de que nuestra identidad personal se defina en relación con otros. El ideal ético. Es importante. desde un reconocimiento su vulnerabilidad. El cuidado como acción moral consiste en responder ante los otros y de los otros. cosificación. tener en cuenta que no se trata solamente de desarrollar en los sujetos capacidades cognitivas. que nace del reconocimiento del vínculo y la necesidad de relación . en las palabras de Lévinas (1977) “alguien que me concierne” y el encuentro con su rostro vulnerable me obliga al respeto y a la responsabilidad.

las personas somos libres para aceptar o rechazar la posibilidad de cuidar . me obliga a actuar a favor del otro (Noddings. 2002). pero. Nuestra propia naturaleza social. en cada situación.entre las personas como experiencia personal. el sentimiento de vínculo con otros seres humanos y la recepción de las alegrías o miserias de otros entran en escena para obligarnos a hacernos cargo del destino de otras personas y cuidar de ellas.

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