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E. H. Gombrich

NORMAYFORMA
Estudios sobre el arte del Renacimiento, 1

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dc Remigio C,óme Dr¡z

Quedd dgtlli)Mot prehibids. sin l¡.u@ri4ón *rir¡ dct ün¡tú d.l .?rr¡r¡, b¿io i4 scionB Brabj€cids o la LyB. ta Eprcdueión toul o parcial de eu obn por (ualquiú Bedio o páedimnNo,

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y h di¡rribución

útiEL lvrra/ñ,r PB lrJ- 1966 @ D. 12 r¡dsiih, É¿idor Prs timiEd
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.utoriz.ió¡ d. Ph.idor PB

por E¿ied.l Ée. M.d¡id, t999. @n l¡ Limitéd

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I.S.B.N.| M-830c21tJ Edibri¿lD.bat , S.A. Compuoto cn Vosal ,{ G., S. L., J@ d. Arcls, 3, M¡drid IñpI@ ú S¡nE ptt (Piat d in Siaapot)

_a .lás cetegorles esdlfsdes de la historia del ate y sus orígcnes an loc ide¿la rcnaccnrisas El manierismo: t¡esfondo pai{i:mo » 107 I¿ tcorla del a¡te reruccn¡is¡e y d nrirri:oo dd El esitb ¿ll\¡tica:imi¡zció¡ y asimilación Himcnco Rcynol& 'Iits mujc- 122 Ia teorla y práctica de la imitación co res adora¡do r¡n término de 129 135 I Nota.s Nota bibliográñce Lista de ilustraciones fndice Ilustraciona 154 155 160 165 I t- .l « 8l Norme y forma.SUMARIO Prefacio La concepción r€nac€ntista del pro$eso artfstico y sr¡s cons€1 VI Apollonio di Giowanni. Un uller de r¿r¿z¿ florentino visto con los ojos de un poeta humanista EI Penecimiento y la Edad de Oro 11 29 35 El meccnazgo de los primeros Médicis El método de clabor¿¡ composiciones de Leonardo t8 t¿ Madon¡a l¿lh sedia de Rafzr.

y mucho menos negac h creatividad del arrisra. Un cuano ensayo.PREFACIO En el ptefacio a mi ltbro Mcdiacionr $bn . y de que el cltico sigue a distancia al anist¡ tntando de catalogar y de explicar lo mejor que puede lo que ha nacido de la creación inconsciente.. de forma indirect¡.El mérodo de elaborar composiciones de t¡onardo" (publicado originalmente en francés) rrata de poner de relieve lo estrechamente trabado que esraba el duradero e«ilo de esre maestro con sus convicciones en torno a la preren. Este planteamienro contradice un mnro el supuesto corriente de que el ane va siempre por delanre del pensamiento sistemárico. plantea una pregnta análoga sobre el efe«o que pudo haber ejercido un mito lirer¡rio sobre Ios necenas y por tanto.ta teoría del ane renacenrisra v el nacimi€nro del paisajismo".o sí trata de poner de manifiesto que esa creatividad sólo puede desplegane en el seno de cieno ambienre. Todos ellos rratan de lo que podríamos llamar el ambiente de opinión renacendsra en rorno al arre y del influjo que este ambiente ejerció sobre la pnicrica del ane y su crírica. sobre las arres de la época. y que éste tiene sobre las obra¡ dc ane resultantes tanta influencia como el clima geográfico sobre la forma y la índole de la vegeración. pe.parece legítimo esrudi¿r los cánones criricos -:rbandonando explíciros e impliciros aceprados por annr:s v clirntes en el seno de una rradición y prqunursc qué influencia pueden tener esras normas rcbre Ias formas creadas por maesEos má o m€nos dorados.l p¡imcr cnsayo de ate rolumen. .na la \1 . y acepré la sugercncia del edñor. . un clima bueno para los árboles que nos resultan gratos rambién puede favorecer la difusión de malas hierbs o plagas. Este libro trara de comprobar la validez de la hipóresis conrreria desde diversos ángulos. No es que pretenda minimizar. Creo que puede advertirse que a lo largo de estos variados ensayos discurre un tema que los unifica má de lo que esa descripción superficial parece indicar. sión de que la pintura era un ane liberal.n caballo b jquar expresaba mi gratirud a los edirores por su propósito de publicar a continuación una colección de mis ensayos sobre el Renacimiento islia¡o.h concepción re¡acentist¡ d€l progr€so artístico v sus con§€. Más aún. que aborrecemos.El esrilo allbntica: imitación y asimileción. Los mapas climáricos por t.¡ro no permnirán p¡Ede' cn la flora de una región y menos aún la forma de una planra concrera. mecenago y gusto. nos pr€ tunrarnos por la influencia concreta que una idea como ésra pudo habcr renido sobre esculrores y pinrores. Asi. prerende demosrru que los humanistas del Renacimienro hablaron del paisajhmo antes de que la práctica artisrica les diera alca¡ce: v el rrabajo sobre . Y sin embargo la me¡áfora. El mejor clima del mundo no podria producir un árbol en ausencia de una semilla o un pimpollo sanos. Nórese que esra met:ifora excluye un determinismo rlgido. Es este segundo romo el que el lecror dene en las manos. el señor Michael Baxandall. de dividnlos en dos grupos: uno que rratase del simbolismo en el funacimienro y otro que tratase de problemas de estilo. Resuhó luego qu€ su número excedía de lo que podía recogerse razonablemente en un romo. en. "El Renacimiento y la Edad de Oro. exam.ucncia5..

a la luz de esta no¡ma. Diversos vlnculos enlazan en ambas direcciones esr¿ <onferencia con algunor de los orms esrudios del libro. los t¡es esudios restantes de este uolumen se desplazan al otro extremo del espectro: están dedicados al exame¡ de las normas misma. a los editores que permitieron la reimpresión de los aniculoc. impugnaron sus pretensiones de validez universal. No resta má que dar las gracias a los muchos amigos y colegas que me han prctado su a¡rda a lo largo de los años en que he venido trabajando en estos temes. desearía reiterar mi agradecimiento al señor Harl'6 \filllf Por e¡ "lá c -t iñÉ Londres.VII reoria humrnlstica de que la "imiración. y me complació .un todo armonioso. El rirulado . en tanto que la a¡fe¡e¡cia sobre . Pero no pretendo decir que este volumen responda a la norma clásic¿ de constitui¡ . Grafe.. Sigo trabajando en los dos frentes de la teoria y la práctica del ane. de Phaidon Press. Interc¿lados enrre esros seis estudios hay dos que versan sobre el gusto má que sobre teoría formulada.ho. inves' tiga el significado y algunas de las c¡nnotaciones filosóficas y psicológicas de la norma a través de un ejemplo en tiempos famoso. may'o de 1966 L }L COIIBRICH .cnut ellos mis compañeros d. como \Volfflin. a los comirés que me invitaron a leer mis nabajos en diversos congresos o a pronu¡ciar conferencias.. EI referido a Apollonio di Giovanni presenta.r" del libro.ffliza el ascendiente que ejerce aún la norma renacentista sobr€ nuestras ideas en torno al estilo. omprobar que mu. un taller florentino de arr¿r¿ visto con los ojos de un poera humanista. Confro en que arroje cierta luz sobre los gustos de un humanista menor. El breve trabajo sobre el rasfondo histórico del concepto de manierismo examina el caso especial de la aparición y apreciación. Norna y forna (qe es la prLmera vez que aparec€ en inglés). incluso entre crfticos que. Soy consciente de que existen muchos cla' ros en su estructura y linea de razonamiento y no he dejado aún de rratar de llenarlos. Si estos dos ritrimos ensayos tramn de normas no formuladas. El que da dtulo al ltbro. ian necesarias diveno refere¡cia cruzadas.La Madonn¿ dell¿ ¡ed. de una categoría de esdlo psficularmente polémica. como indica el subdulo. en el que se estudia el último eslabón de una tradición que procede del Renacimiento y perrenece a su órbita.El mecenazgo de los primeros Médicis. Me pareció apropiado teoria y práctica de Ia imitación en Reyasimismo inclui¡ un articulo sobre noldv.el loarnal of the W'arburg CoutaaLl ln*itntcs: mi Michael Baxandatl emprendió la improba mrea de supervisar el Procco & 'Ji-. era un camino que conducia a la perfección artlstica e ilusra e1 modo en que funcionaba en la práctica. estudia la influencia que parecen haber ejercido las dife¡entes penonalidades de rres miembros de la familia Médicis sobre las obras de arte por ellos encargadas..a de Rafael. y espero demostrar en estudios post€rior€s que ambos son en verdad inseparables. de lo' rem¡s inrer¡cru¡b¿n y que se ha. y el doctor I. . se mos¡ró ran inhlibk com ri:Epre a la hora de buscar ilustraciones y favorecer €n general el coniu¡to dc I¡ (nFtr¡Por úhimo. al que no pareclan irreconciliabla el amor a \4rgilio y la admiración por lar ilusrraciones góticas mrdías.

VIII

Plefdcía

NOTA BIBLIOGRÁTICA A LA CUARTA EDICIÓN
En el Prefacio escrito en 1966 expresaba la esperanza de demostrar en fururos estudios que la teoría y la práctica del ane son realmenre inseparables. Debo dejar que sean mn lectores quienes comprueben en catálogos de bibliotecas y en biblio, gmfias hasta qué punro he cumplido una promesa rin atrevida. En esras páginas deseo referirme a las obras de orros aurores que han seguido esas líneas de investigación y han apuntado modificaciones. Su incorporación a1 texto habría ex;gido una costosa recomposición, por lo que he seguido la sugerencia del editor de indunlas aquí en forma de nota. La pagin:rción remie al rexro principal de esre libro. (págs. I I-28) ha generado felizmente El ensayo sobre "Apollonio di Giov:rnni, una monografia sobre esr€ arrisra anreriormenre olvidado (Ellen Callmann, Apolbnio di Giounni, Oxford, 1974), así como varias aúibuciones nuevas que no puedo
al ensayo "El mecenzgo de los primeros Médicis,, publicado originalmente en i960 y reproduci do en este volumen en las págs. 35-37. tá inrención en esre estudio era deiar a un lado relatos posteriores y concenrarse en lo que es posible inferir a parrir de tuenres primarias, de contemporáneos y de documentos de archivo. Al intentar sinredzar de este modo el estado de nuestros conocimienros hace unos veinticinco años, era coosciente de la posibilidad de que el panorama cambiase a medida que la invesrigación :vanzaba. He tenido la suene de encont¡ar en la docrora Caroline Elam a una historiadora que ha realizado una gran dos;s de trabajo original en los archivos de Florencia y que, con ejemplar generosidad, repaó mi ensayo y llamó mi arención sobre una rica bibliografía que ha acumulado mientras ranto en relación con los remas que yo había tocado. Huelga decn que no es responsable de los datos que he seleccionado para su inclusión aquf, pues deseaba limitarlos a la información sobre hechos. P*o a enumerar estos puntos en el o¡den en que los habria mencionado dc habe¡ sido posible volver a redactar y componer el ensayo e¡ cuesrión. lá paginación rem; te a1 ensavo tal como aparece impreso en este volumen.
Prigina 36. El imporrante libro de Martin Vackernagel esrá disponible ya en traducción al inglés por A. Luchs, TbeVorA of the Fb,e tine Renaisance Aúi't, Princeron, 1981, con una úril bibliografia y algunar corecciones de los errores del autor. Disponemos ahora de algunos d¿tos más sob¡e el padre de Cosme, Ciovann; di Bicci: Las incorporaciones

y modiÍicaciones más importantes

se refieren

C. Sringer, .Ambrogio Tiaversari and rhe Tempio degli Scolar; at S. Maria degli ñgeL,, Bqs praented to Myron P Gílnore, ed S. Berrelli y G. Ramakus, Florencia, 1978, I, págs.271-286. (Giovanni di Bicci donó 100 flor;nes para la construcción de un nuevo dormitorio en Sanra María de losÁngele.) E. Battistt, Brunelbsúi, The Com?lete lYo*,I¡ndres, 1981, pág.352, núm. ti cita el invenrario de la casa de Giovanni di Bicci en l4l7,l418 lfech¡ i¡dica-

tufuio
religiosar,.

Ix

da erróneamente como 147I), que incluía obras de arre .invariablemente

COSME Ha salido a la luz alguna que orra referencia sobre las relaciones de Cosme con

AazÉ, Carnbridge. \l¡ssa.huser$, y \963, pá9. 62 y nnñ. 46, pá9. 42\ n. 116, cita un documenro de 1426, en el que Cosme de Médicis usa el banco de un primo de Pisa para pagar un pequeño anticipo a Donatello para la compr¿ de má¡mol de Carr¿ra v dos pares de calzas. Véanse también págs. 229-230. A. D. Frazer-lenkins: .Cosimo de' Medicit patronage of archirecrure and rhe rheo.y of Magnificence,, lnrnal of the Varbury and Cootaul¿ In'títutes, )C(l|Ill, 1970, págs. 162-170, cita una cana de 1417 de la confr¿tern;dad de florentinos en Venecia a Cosme y Lorenzo de Médicis pidiendo dinero para ayudar a construir una capilla en los Frari. (Nota: El san Juan Bautista en madera de Donatello en los F¡ari fue datado recientemente en 1438; véase F. Anes-Lewls ei Art History ll, 2, 1979 .)

R. de Roover: Risz aru[ Derline of the

Melii

Página 42. En lo que se refiere a la construcción del monasterio de San Marcos, parece que Vespasiano no es plenamente fiable, pero i¡vesrigaciones recienres confiF man el carácrer no sisremático de ia¡ innovaciones de Michelozzo (Hans Teubner, .San Marco in Florenz: Umbaurelr' vor 1500,, Mítteilangen dzs Kansthiwnrhen Inr tit"t' ¡n FbftM, §1]I, 1979, págs. 240-271). El mkmo carácter no sistemático ha sido sobr¡damenre confirmado para la reconstrucción de la iglesia de San Lorenzo por Cosme (no hay pruebas documentales de la panicipación de su hermano Lorenzo). Nunca se compromerió a reconstruir la iglesia entera (V Herzner, "Zur Baugesch ichre von S. Lo¡enzo i n Florcnz» , Zeitschñf fiir Kn*geschíchte, X§Yll, ), 1971, páss. 89-1 15, y P Roselli y O. Sqerchi, L'Etlificazione delk Basílíca di S. Lorenzo, Florencia, 1980).

Página 44. Los documentos «extrañamente ambiguoo, a los que aquí se hace referencia no tienen nada que ver con Cosme, sino con el conflicto enrre los frailes v los aTaal nombrados por elEstado. Cosme si financió, sin embargo. la consrrucción del noviLi¡do de ranra Croce. pero no cl dormirorio.

Pág¡as 44-45, Pasando por alto la fantástica descripción del Palacio N{édicis que aquí se cita, deben rnencionarse algunos estudios recientes sob¡e ese edificio: Isabelle Hvman, Fifeenth Centary Florentine Sadies: The Palazzt Mcd¡ci and a Ledget for tbe Churcb ofsdn Lo¡enzo, Nwva\o¡k, 1976; D. V y F. w. Kent, .Two com

m€n$ of March 1445 on the Medici Palace,, Burlixgtot Magazixc, OO{I, 1979; y Rab Hatfield, .Some unknown descriprions of rhe Medici P^l^ce in 1459", An B lain, LlÍ, sepiembre de 1970, páC;s. 246-248. Para el palacio anterio¡ véase ahora el inven¡ario mencionado para la pág. 36 en relación con Ciovanni di Bicci.
Página 45. Para la abadia de Fiesole, véase ahora también U. Procacci, .Cosimo

de' Mcdici e la cosrruz;one dell¿ Badia Ficsolana,, Conmentari, N. S., 1968, y F. Borsi, G- Morolli, S. tánducci, E. Balducci, l¡ Bddía Fie¡ol¿na, Flote¡cia, 1976.

PIERO

Pfgin¡ 45. Trcs documcntos menorcs ¡eferidos a las activid¡des de Piero en 1451-1455 debcri¿n insenarsc aqü. En l45l encargó el techo dc una sala para el Palacio Médicis ¡ A¡duino da Baisio, confirmando así su preocupación por la decor¡ción inrerior (V/: A. Bulsr, "Die ursprungliche innere Aufreilung des Palazzo Medici i¡ Flore¡2,, Mitt¿ihtngn dts lGnsthntornchet Instittts in Floroq diciembre de 1970, páE;s.369-392; y P Foster, *Donar€llo noticc in Medici l€tters,, ?4rr 8//",,, IXII, 1980, págs. 148-160, demosúando que Piero envió alguna posesiones de Donatello a Florencia en 1454, y ál año siguienr€ efec$ó patos a Donatello en nombre de su hermano Giovanni para madonas y mármol p^a in s.¡itto¡o en 12, villa dc F¡€sole).
Página 50. La docro¡a Elam señala acertadamenre que la configuración del rccho que describí como esrella" es el embleme de san Bernardino, p€ro me sigo "la preguntando si el conrexto no sugiere la cstrclla orientadora.
Página 52. Hay mucha litcratura reciente sob¡e la femosa colección Médicis a la que sólo me refela de pasade. La evaluación más minuciosa se encuentra en los capítulos XI y XII de loseph Nsop, Thc Ran An Taditioar, Nucva York, 1982 (reseñado por mí en Thc Ncw Yo* kuietu ofBooh¡2 de dicieml¡¡e de 1982), donde el autor aboga por una revaluación completa de los datos relarivos a los precios enumerados cn los invent¡rios. Véase también:

Luigi Beschi,

"tr antichitl di tnrenzo il Magnifico: caratteri e vicende,, en 6/i Conacgno Intemaziondlé di Stu¿í, Floren ia, 1982, publicado en Florcncia, 1983, vol.I, págs. l6l-176.
Ufizi,

Nicole Dacos, Antonio Ciuliano y Ulrico Pa¡nuti, Il Taon di Lonna il Magnifco: Le Gennc, Florencia, 1973. Dedef Heikamp y Andreas Grote, Il Tc¡oro ¿/í Loftnzo ;l Mdgnifco: I V6í Florencia, 1974 (con nueva documentac¡ón). G. Pampaloni (ed.), .I ricordi segreti dcl mediceo Francesco diAgosrino Cegia,, Archivio Stoico luli¿¡0, CX.V, t957, páe;s. 188-214.

97 y sigs.New light on Lorenzo de'Medici's convenr ar Porra San Gallo". 1982).I-orenzo de' Medicit acquisition of Poggio a Caiano and an early reference ro his architectural expertise. de Albeni salier¿n dr la impma ¡ Kenr 1e presenra discuriendo deralles arquitectónicos con el antenor propia:rio & Poggio a Caiano. . 1978). págs. CXXIV 1982.vidades de edificación de Lorenzo en Poggio a Caiano. 3. 1982) y Edmund Fryde.tectur. \1. Lorcnn de' Medici e k ¡ocietá a¡ti¡nca del ¡uo t¿mpo.. Pero se ha arrojado una luz más importante sobre las acr.. Sus de' Medicit Cascina at Pogedificios agricolas sos esrudiados por P Foste¡ "Lorenzo gio a Caiano. 321-323. H. Dos de los ardculos mencionados más arriba confirman r¿mbién mi exposición sobre el prerigio de Lorenzo como árbirro de la arquitectura: \f¡ndli. 47-66. Bottic¿ll. 1966. y M. Za Cliesa di S¿tu . wl. y una de ellas indica que el arquitecto lo llevó a Milán a petición de Ludovico elMoro (L. págs. t9-9.+a:¡É Lorenzo que los pliegos del De Arch. . Página 54. sino en los limites de Volterrano en el Val d'Era. págs. Milán.ga Melis (Fluencia. Mitteihngn ler Krn*histo¡ischer Institux ix Florena jLrnio de 1969. 453-467. Es comprensible que se hayan realizado muchas investigaciones sobre la brillante figura de Lorenzo. Sctitti i¡ ono¡e di Ugo Procatri. debe ser matizada en la medida €n que P Foster. págs.¿.. En relación con otro documento sugesrivo pero desconce¡rante de la época de la compra de la propiedad por Lorenzo. (Florencia.res. págs. lounal of the warburg and Corrtaald Insti"t¿l 42.rl¿¡i¿ bll¿ C¿r¿- ri in Prato: Contrib*o ¿{i Lorenz¡ d¿' Medii e Girliano da kngalo dh ¡ngdt¿zj".I Pensieri Archnenonici del Magnifrco». Connentari. por cierro. Kent. (I a¡d. ¿/ Hanannne ¿ Florence au km?s de La rent k Magnifque (París. Lightbown. no estaba situado cerca de Arezzo. para los rnurales de Spedaletto que. . Por . Hay dos referencias anteriores a este modelo de Giuliano da Sangallo. en ConnntarL ha publicado una carta que muesrra con qué impacienci2 .. ha sido publicado con una muy necesaria revisión de Ldsa Beccherucci (Florencia. de'Medicit finances and then influence "Lorenzo on his prtronage of an. A snfu oflorenm de'Mední\ Vilk at Poggio a üiano (New Haven. y págs. 1978). ha demostrado que la declaración de bienes de los Médicis de 1495 consÉta fehaci€nr€mente la existencia de un modelo completo de la villa. Stadi ín menoria de Fetur. Kenr. Mi afirmación de que la villa de Poggio a Caiano lue "terminada ransformada por los suceso¡es de Lorenzo.Giuliano da Sangallo in Vigevano". y R. 1964): véase también el estudio introductorio de la literatura recient€ en la terc€ ra edición de André Chastel.250-256. Manelli.292-294. págs. . ll. . Piero Morselli y Cino Corri. 1978) . Burlington Magazl. véase F. V. cuya conespondencia completa está siendo edimda por un equipo de historiadores bajo la dnección general de Nicolai Rubinsrein. documenran la influencia de Lorenzo en la plmiñoción. 107-11l).}J LORINZO Página 52. La breve lista de sus encargos que yo incluía en la página 52 puede requerir anoraciones y enmiendas adicionales: véase F. 1977. de Enrico Bartucci. H€ydenreich. l/.

495-500. Tcngo que desdecirme de una ob. . H. ha examinado de nuevo los documentos y descarra su intcrpreración como una difamación posterior. pero haciendo examen de conciencia no creo quc el anículo origina. sepricmbre d€ 1981. Orra (infiucdfera) inrervención arquitccrónica dc l-orcnzo se cncuentra en el arlculo de Franco Buselli. Londrcs. Espero que pucda decir lo mismo d€ los dcmás csrudios incluidos cn este volumen.servrción imprudentc que hacía en el rcxto. P Foster.r¡cion€ r d€ mecenas ha resistido el paso del tiempo. Repetía la historia quc dice que Lorcnzo prcscntó su propio proyecto de fachada de la caredral de Florcncia en 1491 e inrenró maniobrer para que fu€m aceptada. Página 55. páts. pero puede que l¡renzo deseara conr sido más acomoscgun el cncargo para su favorito (que naruralmente podrfa h¡b€ daticio en relación con sus deseos).Fra S¡nana c Sarzar. el cons€jo d€ l. Sin embargo. pero ¡cerca de la fachada (si dcbía rencr tres o cuatro puenas) y no sobre la sacristla. pfus 61-68.l mcrczca ser desechado. como rcseño €n el ensayo. G. 6-7. o matizarla.. )O(II.orenzo apoyó el proyecto de Giuliano y Antonio da Sangallo pam la fonalcu: de Sanana quc no tue llevado a c¡bo.a cicno.l-orenzo de' Mcdici and the Florencc Cathedral Fagde. lrr BzlLaz. Ncoopoli.orcnzo fu€ solicirado de hecho en releción con Santo Spirito. t-a lisra que equi se ofrcce es larga. . . 1969-1970. No se pueden negar las maniobras. pues me parece que la c¡racteriz¡ción quc oftccfa dc lar trcs ten. septicmbre dc I 984 E. con pruebas dc que t.cllo..

nazarenos y prerrafaelistar atacaron la escala de valores en ella subvacenre r rgin la cual mayor desrreza equivale a mejor arte.l l . Mi rnrenogmre e' de rtpo hnrórno. y recoriendo las rres etapas de del ane de Miguel Angel.r¡ l¡ ¡.omPle¡amenie absurda la opiDión d€ quienes picns¿n que no pueden ensala¡ ¡decu¡dme¡¡e lo m¡ner¡ de sus riemházañú v la sabiduria de los anriguos a mends que censu¡en l¡ Ere di. me ha Par<ido .omi. Alois Rid y sus seguidores han I€gado a hacenos "bueno. primero en la Artigüedad clásica y luego de 'e tre del gódco. remiriendo al lecror a un apendic donde se encuen- delinan los rér supongo gue depende en buena medida de cómo rodo librc de conrenacenthra se hallaba del ni siquien la de si la concepción r 'obre ra¡ secciones del rexro original y alguna notas cornplementarias: Sicmpre que me he frjado en los homb¡es de ¡ues¡¡ ép«a r los he comparado con los del pasado.ini en maro de 1473 como prefacio a una traducción del griego al tatin áe la \üla dt . po. al pináculo duda¡ de si tenemos derecho a hablar de un progreso en la desrrra alli donde la misma inrención está som€tida a cambio. Es una inrerpretación de la hisroria que sigue eierciendo cieno hechizo. revuelven contra la ida renacenrisra del prcgrso.superior. :nnLas que k compan ia. los crocEanos han cuestionado la misma afirmación de que el ¿lre dene una "hisroria. )nlio . r. rcfiriéndose por cuariones suele gustarles hablar de movimientos lo general a los movimientos que ser se "progresistas..ne¡ lo.uu nara* y luego pllulcúé h . ro que r. nue'o.4dd tu de 19t2.¿de V¡s¡ri. mi gene¡osisimo priociPe lederigo. Aunque se imPrimió a fin¿16 del siglo \11nr' al parecer los hhtoriadores del ane la han pasado por alto Ciraré solo los palaja relevantes para Ia presente argumentación. insistiendo en la "insütaridad. Ia singularidad de toda obra de anc -q€nüna. a la que no debe degradas conviniéndola en un mero eslabón de une odena 'e.er loc rariados problemas que nacen de estas parrdojas. ):vlr Qryt¿' thtn¿tiatu| ¿ H6bn ¿¿ I An ÑiisteÁan. no. a los mhmos clticos que adoptar lx posturas má en ane.ion dc ls mes de'de uno' toto'.¿r hubo de . En ella¡ no' n¡. X sin embargo.lr lzt'la -L.. pre.z t . No deseo lormular la pregunra de si cris(e o no el No puede progreso artístico minos-.omo Pun(o de ' panida un rexro de prin<ipio' del Renacimirnro qu.n- T zos hasa la perfección.enu b ide de Vr'ari .uerlón de I crc.mejoo v .ls rom:í¡ricos. i rrudiuione'.ió en . no digamos ya nsol. Mi rnro pr<xede de ua epnto[ / dedicatoria escrita por el humanisra flo¡entino Alamanno Rinuc. .ulo e pEe.rn. aunque su i€tid€z se cuestiona desde hace siglo y medio.de¡ ' tu<É 'nd¿der¡ o i. tue él quien reemplazó Kóna ¡nr KttrnolL't Por riltimo. tras el desas.oluú'a"..lqobnio de Filóxrarc reatizada para Federigo da Montefeltre. lom¡rd Por ú¡o.La concepción renacentista del progreso artistico ! sus consecuenülls r roncepcion ren¿Lrnrtra del progre'o annti<o no' e' Éamil "r " rodo.. mi intención planrear aquí.

ieriañenre herecía grandes elogios porque abrió el cmino de la elocuencia que dumnre ranto íempo había esrado coru.. úenre de indusrria y en el quc -egún dicen ellos. Aun uí. que volvieron a saor a lá luz esa elocuencia que había visro interumpida y cai a6olida. hecho que no me sorprende.¿nrítu pos. Al principio.ron Poggio Leonárdo Are¡ino. quc ha producido un núñero incalculable de hombres que ianro hao descoll¿do en diversas tutes y eñpeños que muy bien puede comparárselos con los anriguos. no hay que despreciar a Lua della Robbi¿ ni a Lor. lo que a mí roca. como arestieua el g¡a¡ renombre de sus obras.. ral grandeza y excelencia han alcanzado mer ced a algunos pintores que han Ro. que . a veces mc gusta glorirrme det hecho de haher nacido en esra época. Rinuccini imprime a su carta el esperado gno elegante ¿Por qué habria de pararme a demostrar tu ra- bajosamente que somos tan buenos como los antiguos¡ No hay más que mirá-ros. Tengo que dejar de lado la alabanza que hace Rinuccini de Brunelleschi y Alber ti. E$o se puede ver iicilme¡re en los escritos de los qu€ bucaron el conocimienro de muchos smndes temas en la época comprendida enúe hs ¿n¡edichas. colu. v sin emba¡go se Les considera párejos en En cuan¡o a los esculro¡es. el único que cuenra en esra disciplina. Donatello los ha superado a rodos en ral medidá que es os.ano á nosorros fue M6¿ccio. de Giotto y de Taddeo Gaddi. como ingenieros y también como arquirecros. pus.ía ftMte"n'tu ¿. I r Tras pasar revista a los erudiros y hombres de estado griegos. yá que varios de los lib.1ptugeso ¿ttíttito ! tu .Ld conce?ci. El más cer.¡zo di Baroluccio [Ghi benil. agraciad¿s con épocás anteriores por el gen.ecido en nuesr¡a época quc bien merecen ésrcs ser mencionados ¡l lado de los anriguos. cuvo pincel podia expresar la forna de cualquier óbieio de h naruraleza con ral perfccción que se diiía que ¡o es¡amos nirando la imagen de una cosa. pero su mmera de escribi¡ era rosca.deploren Ia desgracia de haber nacido en cre s. y seleccionar en su dilarado informe sobre el auge de las artes lib€ráles €n su época tan sólo su pasaje más en el que se expresa con especial claridad la idea de progreso: El üso de la o¡aroria clásica y de un etilo ladno sin racha resuciró poco antes de nuestra época: eo ella es ahora nn cultivada y pulida como nunca floreciera desle los denpos de I¡crancio y san Je¡ónimo. L€ sigui. mi señor príncipe. me¡osprecien a sus hombres ).cio salurari se ¿lai un poco y bosquejó un modo de expresión algo más elegá¡re.osás pequúas y proceder después a asuntos de m:is peso: las artes de la escultura y la piniura. P¡ra comenzar con .no sc va cn pos de lá cortesla. aunque podria mencionar a muchos que hubicmn sido au¡¿nriqs celebridades de haber nacido un po@ anres de nuera época. do y nosrró a los qúe vinieron rru él la rura por la que habiá¡ d€ sender. Po. para ver confirmada la grandea de nu€ sra época. sino la cosa misma.cadores [FÉ Angélico]? Todos ellos difieren enú€ si por direms concepros. .glo ta álto de probidád. ¿Y habrl algo más ingenioso que las pinruras de Domenico Veneciano? ¿Algo más admirable que los cuadros de Filippo el Monje [F.aú¿t.o de Cinabue.lippo Lippi]? ¿A1go más florido que l¡ imi+ns dedó por lua¡ el de la O¡den de Pred.os de Cicerón estaban ocultos en la oscuridad y no habia posibilidad de iñndlos. condenen su talento.

en .u époc¡ ) :lnbienrc.fera del ane. I :egura para ronrn"tar la grandrza de una época :unque. describian l¿ evolución lenta y gradual de las ar¡es en la Anrigüedad. de culdvar la tradición viva de ese gigante entre los arrismsi6 Aqui renemos.. pnación de la carra de Rinuccini.o . I tunucrini lo'. durante algin tiempo.eonardo -. No es en el efecto psicológico de esta convicción en lo que esroy pensando. Su carra de dedicatoria no hace mris que presn¡a¡ nueva v¡iaciones sobre rema¡ corrienre. on independ encia de cuJqu ier efe«o psicológico. un indr. «Es un disclpdo miserable que no supera a su maestro. Y no 'olo. escribió l. como sabemos por Cennini.ípulor mnerables de esre esrilo. que rin embargo no ruro mÁ que dis.ón retuace"tista del ptograo atthúo .{rr+ .uencia y h de la. sino que debe haber incidido.¿ .ror ¿. grrnde' rruudo" de elo. En la Edad ) Media.onrinua. I En lo gue se refiere a las ar¡es.rirrs. sin duda la idea de progreso pudo actuar como acicate /s) ñr ') \ 'q¡r r ut'ln. Qninriliano..ü . l¿ posibilidad de r¿l movimrenro debió de ser l¡miliar ¿ I rodo hummirL¿.A/ ¿ . Masaccio./ pior riempo. tn que qu.obre I. ¡ Aun nor inclin¿mo.I dujo en Io que podríamos llamar un nuevo marco institucional para el ane.ero rubra-_ ya e q uc. q* h idea de progre"o no tólo e< (on'c(u(nci¿ d\ ¡contecer re¿l en la e.". deralle.r\Jua..lberri nos confiesa que habla panicipado de la melancólica opinión de que la Naturaleza estaba en decadencia y ya no producía gigantes ni grandes espiritus hasra que.obre el arre y los ' ( ani. .l¡d¿menre á e. Donatello.onsider¿ pafle de un mo!imienro de cuya. por tan. ¿No había afirmado Dante que la fama de Giotto había eclipsado Ia de Cimabue? 5 ¿Y no se enorgulleclan especialmente los artistas florenrinos.. P*.e de ratrdez mÁ que dudoro. uencia qu€ 'e / acababan de redescub¡n.r su¡a en realidad. F..lidad un anesr¡o. Ia ider de pogr6o se lr¿. esraba a Ia mano.Ld . la mera existencia de Brunelleschi. esta idea trascendenral tue expuesta probablemente por vez primera en la fam osa i¡trodtccló¡ al Della /ittutd de Alberti.ion.u fe en l¡ vid¡. Pero mienrr¿' AJberri contempla ai. o más bien que erta palabra ha adquirido cieno brillo romrirti-puesto que se enorgullecian de su ane. Además se daba casi por descontado que era aplicable a la siruación de Florencia. Ghibeni y Luca della Robbia restauró . desde los comienzos a la perfección cumplida{. pensárdolo bren... la concepción de la historia de Vasari prefigurada ya en el Qaanocento.. A.rar de un modo que merece la pena estudiar con má. revigo.e Cicaón y la Ins*"tio Ontoria d. como no cesan de reco¡da¡nos los historiadores sociales. e. La imagen.epc. al volver del exilio a Florencia. to. '* p-. Es esra convicción i que impregna la óptica de numerosos humanisras del Renacimienro y sigue reniendo I la inlluenci¿ en nuesrr* opinionelobre 'u epo. el Bmas d. No sólo Plinio.1 s*s ontecuexcitLs 3 Ri¡uccini no pret€ndf¿ ser originat. Uno de ellos e' h rdea de que la 'iru«ión de h elo. Sin duda hubo de resultar estimulante para un anista joven vivn en una época y una ciudad y r«o. ral vez hay: \ que admirir que e. por ranro. el anisa er¿ en rea. Nunca hubiera "en nacido de no haber tenido lugar el avance real de Giotto o de Masaccio en la direc<ión del realjsmo.. paÉnre ins. aner esrjn relacionadrs de alguna ( mnen y de que ambas son índice de la grandaa de una época.ra sin duda una idea que habla esedo el ane. sino aquello. ¿ con'iderar que la vruacidn de lx ana es L piedra de roque mi.

r pr.i-re qu.e. el concurso organiado pa¡a seleccion{ at ¡ftisra en r40l es sintoma de Io orgullosos que se senrian los florenrinos del nivet alonzado por su ane y de su deseo de vivir según su gran rradición.lurr¿cione.er Como .aueñareJrd¿oe. to.a idea de progreso aporra un ele§ / menro enre.vu en l.potencial.o de ¡rre. y su carso o misión § .P-o.nru.. y esta coriente la ponen e¡ movimienro los hhmriadores. podemos deducn que Chiben.in.¿ ll¿mddo ¿.cional det arre.r. \\ vo p.. esrá siruado en la coniente de Ia roria. f \ \ Todos ubemos lo facil que resuha eugerar el conrasrc enrre la Edad Media y el Renacimien¡o.onnera de ta rid:1 ta dl¡a¡do su ambición en representarlas con el mayor reEnamienro de .m-l¡ rzd r.cc.o.:Y dcl urgüismo.. prosre.l ) Me gusraria seguir aquí los efec¡os de esra nuera concepción del ane en un ejempto de por sÍ conocido: el cambio de la primera puerta del baprisrerio de Ghiberti a la segunda.rr. que es má dumdero que ta vida humma i* I es . El :lrsra que cree que lx anes progru r pone ¡u¡omá¡icmen¡e tuera det nexu \ .ic.ecu.odo.lu.Fa. \a.. .on¡le.iót t nltc¿hútn ¿¿t prosre.micn¡o < de¡iene un¡ r¿ re:Jizadas sus.. uhuras de en. el parecer pro. ¡¡r. hñ. Sabemos por alguros documenros que a su _. ..o(.pigo-.m el ane.) * \7 -co Intu c¿p.rgo y. Bien puede ser . no eran de Fdecesor que el .ión diligencia.-""... como ét mismo dice en su aurobiografía.os.o-oJr(nd<]l. l:.¿ r l¡ io.l¡.icrro.]¡is¡ó¡eles sobre la evolución de la trage-1 I\ \Jir. la sLLya J.. po.. El principal proposi ro de Ghiberri prece haber sido man¡ener las al¡s cotas establecidas por su famoso pre.a que pensu no solo en su encárso. los grem. dc +r: . l.e .. con. Debe pasar ta anrorcha...i I que la rdea d. (.or el dicho.u\ó. . "ane» moderno.¡s v c.ro.. Pero la forma que adopró el encargo debe aún haberse ajustado a la concepción ¡rad. sino en su c¡rso.on. de tech¿ ret¿rir¡menre reciente. Nuevo cu¡ndo menos si romamos la palabra \ -\ e¡ nuesro sentido .on su promes.io.ienen de la medicina griegas.un come.r. 'Jorc. Bro no etciuye naruralmente cier. EI nobh adagio ar bnga. hacer su aporración.i¡ p.em- v¿ a Andrea Pnano rambién L paru ta e\ens. en cualquier caso. su paura. o¡igi¡alidad y el progreso. bs ideales de Ghibeni . No hay pruebas de que mientrx trabajaba en su primera puena (la segunda del baptisterio).r. de Cristo.r¡ de .. pues el anc.dades.os. crar ). Pe¡o este marco de referencia si que pa¡ece haber crea¡lo un conrexto nue.r¡¡ de l¡ Írrqu n¡.\ .¡lecLenre en el nundo ¡¡risuo tuer¿ diferenre de ta nuesrra . cri. :l e*ri¡o de . / . de p€rtecribili<rad indefinida. debía hacer una puena a juego con la ya existen¡e de A¡drea Pisano (ilusrracrones 2 y 3) y considerar su dzú.. a ilrlsr¿ ten. mienrras que las autoridades inspimdoru del modo de narnr los episodios de la vida del Baurist¡ setu tos mosaicos del baprñrerio (ilustaciones 8 y 9) y algunos de los ñescos de Giotto.n. De¡ i¿ r¿ nue. Su compromno no es rmro con el clien¡e coño con etl Ane r.u'o. L! bta t' nos recuerda que ya este mismo sentido es \ .rpJü¡.d(lrI vida.r(. si se me permite expresa.qu(lr..l de Esculap. Ahora. le habim marcado ¡al pauta: el esquema general habia de emular las puenas de Bonnano en Pis¿ (ilusrración 1).?ntir sodal de la compra r la renta.-enre nuevo.¡ion e.. ra expresión de prefer€ ndas personales en el modo de ejecución...i.iiio-*t.o atíltico | tu.p. detp.o. e.u r. \ .o pre.e. Ghiberri se consider¿se orra cosa que un anesano que había recibido un e¡c¿rgo impomere. I r s). recilru ta gtona de L epo. r r rr¡\d. Si¡ duda. los de sus orgaaiaciones profesionales. El "s ^'r ' ¡ \ b¿¡ .

cuya existencia ha demostrado la brillante lebor detectivesca del profaor K¡auüeimerir.ón t¿ ¿h btkta drl ?/ogt¿'o dttbti. pero este r¿yto es una copia y nu¡ca podftmos saber en que medida la ignorancia que delara corre de cuena del escribano má que del auor En e*e contexto puede adquirir cieno relieve una breve referencia conrcmporánea a Ghibeni que hasa ahora han pasado por atto lc historiadoles del ane. pero quiero a cambio el antiguo \4rgilio que siempre he d€seado tener. tino \ hrr progresos.. y el 15 de marro de 1430: . Hay que reconocer que el texto de los Ca ne taii. Su inrención tue enrendi.. el volumen sobre las máquinar de sitio. pues sin duda ib¿ busc»do no úlo mancner la alrasr. de¡ar arnis incluo su propir obra precedente. el ligible. v los escritos del maestm. No hay que conceder a esta referencia má . si ese esculor pudiem darme a cambio el anriguo Virgilio que tenéis en westro monasterio y la apia perfecciotada de la Ananiana de Cice¡ón. pero sí Ghib€ni comienzá sus C¿ mm?rrtaii con rnelargaintroducción retórica que es traduc- '5. en 1430 gran monje humanistn: . Hasta Schlosser. Ahora se iba a qüur aa primera puerrr de Chiberri par: hacer ririo a la obra maesrra que es (onocid¡ por el nombre^ erisenc.o"'../ que su primer trabajo supenba al del v§o Andrea Pisano.]mra de que ral Chbeni con la nuera l¡ versión rradrcional de l¿ pe¡son¿lid¡d de Ghibeni con Brunelle¡chi ditundido por el biógrafo de éste y miúgado. cup puena hubo de ceder a la de Ghibeni el lugar de honor. de Aguras no muy bien dibujadas.. Pero el r«rato del mismo Gusmin que nos daa las pdrnas de los Connmaii de Ghibeni muesra que su ideat de juventud li¡e un anisra que ingresó en un monasterio para hacer penitencia por su rana büqueü de la gloria.rl conaao de I de "Puenas del PáráIso". de c¿r¿ a la caredrat. Se encuenrn en la torrespondencia En 1424 s€ conraba entre los de Aurispa. Sclrtosser lo sabia ambién.. enviaré el Athenaeus.que No sabemos en qué paró el negocio.o r & aquellos momentos parecen muy influidos por los mejora orfebres del 'u'.lo que me parece un trato justo./ da y aceprada plenamenre por \ur con(emporineo<. por Vasari. tues bien.Enüaré a l¡renzo.. el gnn coleccionisa de mamrscritos griegos gnn volumen sobre máquinas de sitio con ilustr¿ciones de las taoros de Aurispa "un un códice antiguo. ese notable escultor. encia' 5 arilo interna- cional. quiá por el borgoñón "Cusmin. (el 2 de enero) escribe Aurispa a Ambrogio Tr¿verse¡i. alala esra l€«u¡a.Tengo conmigo el ane de sitiar con lo que. No necesito extenderme sobre le enorme revolución que leva en su s€no ia segunda puena de Ghibeni (ilustración 13)..La co"cepr.r. doy . Iropongo que enas puefla deben 'u progreso Me idca humanhrica del ¿rtntico. -y ción del mismo Aüenaeus que codiciaba'6. bien que no erradicado. sigue presentándonoslo m:ís bien como un anc¡a¡o aurodidaccr que se estuerza en sus años de declirt por ponerse al dla con l¿s enrña¡zas humanisticas ¡4. Yo ¡ diria que el mismo marco de referencia denrro del qu( esubr rrabú¡mdo Chiberri h¿bra li crmbiado.otar del pas¿do.. el erudito que má ha hecho por nstcira el ane hip<ireris no .1 conra«o con orros anisr*r. Ya se hebí¡ tenido l¡ impraion de . pem fiicilmene intemáquinas. Es un cambio que trasciende con mucho las modifica(iones esrilnrica que puede expenmcnra un anisu . el Ontory el Bruats. recie¡temente descubiena. r l como nos ha le5Áo.oncuerda dem¿¡iado bien con .

hipo habcr dicho (posreriormenre le sería adjudicado a Caravagg. r¡odificando las rígidx proporciones de los driist¡s a¡reriores sin romper la armonía: solía decir que ellos represcnraron ¡ los hombres cor¡o cran.rr. si ahora nos volvemos a conremplar las proporciones exnañanente alargdas de las figuras de la segunda puena y las comparamos con las figuru de la primeta (ilus¡racio¡es 1 I y 12).r poco achaparadas. precisamente. Niccoló Niccoli y Poggio Bracciolini es vcr un Ghibeni un ¡an¡o distinto'3. mienrras que é1 los reprcsenrab. y hubo de leo con pa¡ticular inrerés las páginas un tanro cripricas de Plinio sobre el m¡vor de los esculrores en broncc de la Anrigüedad. al igual que sus amigos hun. .r esa ryuu.epresenración de Ia mism¡ cscena de A¡dre¡ Pisano (ilusrr¡ciones 6 y 7).ru r el oarl de. como parecían serr Pues bien.».anntx. Con¡inúa Plinio (parafraseando a su vez la obra de un critico ignorado sobre el progreso del arte)r": rnc dc la escuhura consisticro¡ en su hacer las cabeas más pequeñas que los ttist¡s .egundo Lr' po. Esto concue¡da con la idea de K¡aurheimer de que Gusmin era borgoñón.c p.erurr. Creo que esta sospecha puede veme refooada por un revelador d«alh del famoso pasaje de tlumin. Ios intereses humanisticos de Ghiberri se remontan a la época de su vida en la que rabaja en los relieves de l* "l'uer¡as del Paníso. No hay un término en la lengua latim para dcsign.on.a¡ u¡ do re. Fue en Plinio donde pudo saber Ghibeni de Ia aponación que todo artista hace al progreso del arte. reevocando y resucitaado deliberadamente e1 pasado y apuntando a un nuevo tuuro. El primer libro de los Conmentarii de Chiberti es desde luego poco más que una paráfrasis del relato de Plinio sobre la ascensió¡ del arte antiguo..o) que sólo ia Naturaleza ha de ser imnada.6 L¿. Creo que hay algunrs pruebas en los misrnos escriros de Ghibeni I que corroboran ra1 interpretació¡ de su ombio de estilo.o Jt tN co recu¿"c'di importancia de ia que tiene. o su Adán con la .v. Tan sólo en esto adio mi iusri0cación para examinar tal documenro en el presente contexto: reforzaria mi resis de que cuando {ihiberri hizo la segunda puena. Pues se arribuye a l. Lisipo r!. pero demuestn qu. de un poco corte (llurración 10). se co¡sideraba inmemo e¡ la c¡rrienre de la historia. . sus esraruas e. por Io a menudo que se puede califior a lc figuras del ane de Borgoña. nos resul¡ará diflcil evirar la sospecha de que Ghibeni estab¡ rratando deliberedamenre de hacer el papel de Lisipo y cambiar el canon. Entre todas las palabras de elogio que encuentra Ghibeni para el santo anista del none hry una de leve ce¡sr¡¿: oLe s* sunc eran .r-. e¡ lo que sus figuras parecían riores y los cuerpos más esbeltos y más altas. Verle formar pane en 1430 de esa comunidad intercambiadora de códices en la que figunban Aurispa. parece como si Ghiberti hubicra desea- lot . Tnversari.¡¡n que con Se dice que sus principáles aponaciones al menos ra¡¡o estuuzo cul¡ival¡a.epció ft"d"t¿ñtkta del?tugeto ¿ttírt.¡tercpresentación de los crbcllos.Ya el principio de este parágrati enlrenraria a Ghibeni con una concepción del ar¡e en violenta contradicción con rodo lo que habia pracricado ) aprendido. y no la obra de otros artistas. Como Gusmin es el anista cuy: vida precede a la suya en el segundo libro delos Connentarii.

menre e'r¡.e¡. re¡mi- '..'.:r. ::Jrn por alli. (ihibeni leyó en Plinio que Apeles y Protógenes h. .*': ^' t¡iirt . H:¡i¡ndo cono ilr quc Proque ésra no es unr buena prueb. hcchas sin orro propósito en mente que s .neza en la mennlidad cngendrada por la idea dc progrcso.. se h¡ce má¡ intcligible el ombio toral de marco de retirencia que supone ) . lrgtgrai ctcan initare ld natura qunta a ne fu ¡o¡.olog a .-.rr.....'.toIt"tt¿"t¿út.:: rc¡dad Ghiberri adopró un nu«o canon parr c¿mbiar en la die.:¡i¡do mu¡ua ru lucnre.. :. lle.: : . torr...- ¡¡¡ rl¡¡ a l" r. . ¡r¡. .."nn?nt\rld¿|t'tugt¿iodúí ...: i.r como pude...e..é a cabo toda la obLa con es¡¿s medidas ku¡ '.::::. El rnir: rabaia. JJ..(n \e.oL(op.. 1.. .or. "considcro a un ¡¡blemenre sucedió fuc que los dos hrbían competido por i:: i.'. : : liinio..\ . "n Sabemos que no tue rñ dc :-:.:r¡¡c¡eic¡ sus ro:r.lmbien p.. o.1..h....:: : .-:.rs solLrdones a problemas..irt l i . .on. \ ¡. .rr:. .:::.o..'r. . F t.. la medida y cl ingenh quc pude).. r'i...s::¡i¡ ¡odo el ar¡e. e. dice.¡¡ r tr nrinor que a J... de lr .r pareccn mayores v las que esrán lejos nrás pequeórs.rrur. n. t¡ crc¡ par. con todas las lincas <1ue de ello ¡esul¡¡n..:. l.r:.. ".ra lnrea mjs ¡l::.-ru ¡'or cl adn¡rado r.\p..r opli " on a 'e. y son tan fieles que..J. Volvamos una vez más a la paLáfrasis ghibeniana de 1'linn :::. n. \" \ .. u. .'. :.. de .. . I .?cii r. :..:: .rpo.::.. .:: ...:i Jilicil problema de perspecriva.n"..'.mcdro.ornotecioncs.r l riendtico.l qLre t¡rma que el ojo las mide. pero con la 'isra pue*a principalmente en sus colcgrs artisras y en los entendidos.:.:.l¡' ..nr .:.. ..r.r.o\.d... Nos vienen a la memoria las perdidt rablas de Brune' lleschr co¡ vis¡as de cdiflcios flore¡tinos.J..o'.. Y esrá seguro de que la ral¡l¡ ..r. . d. :z¡.r ¿\.i.' leemo.h.¿... q-. .. sino t. -nrcnr l" -.. . ¡ . crp.o oe\u ¡. . :.o".¿o. ur cambio previsto en el encarso original.. o. cuc esI.' ¡ hue.¿8!/ -re.j. esculrores v o¡rc¡s entendidos.. \ \ . Nfc parece que esta revelado¡a cnmienda de Ghibcni nos in¡roJu¡e ¡on c¡o¡me ..onrernp. *"** i ciert. ' . miLrdl c.iont' nó por mostrar la solLrción quc llevó a Protógenes a decl.l"n.i'.hiho.u.n.r i: c.¡.\ . rlear ¡ o. ¡o: :ni tin.r.ryt". 1.lu.on dc quc r rirrtio -rr n--.at. . .".i:. ¡ rc d.e\on -ur..'.cción de .ción indic.'...n'o... r. ...¡-....' ... I i.especi.l. Lr d. El : jo..h-..Lt..r:::r. alrm.omo u.. . Están en un relieve muy bajo. :. .ronJclr . ni t. p¿..: ¿l mienrras que c¡ Ia obra anrerior pone el . 'br.r..Jo."n.rces de apreciar ei ingcnio de la solución ofrecida. y en el phno c.'"br' ..one' "c'oG\.. . .:rJr puerta. l.*'nooerupr..ur..n.. " -nJ m.rlmenr. nJ"'n l.omperencia por ver quién era capaz dc trazar u..:.J" tsruni .:'.: ¡:.p"r.::... . ) .r que todos l:rs admircn. :i. \¡c1¡.n.... Sus obras exnten no sólo por su inrerés inrrüxeco. -:: O:. rrrisra"." | .rrrrre L:n::co ruro guc str tnsalzada y admiada por todos y cada uno pero . En ella tigura un pasaje en que el anisa pro¡o:..: r.Bu.

pero h.ttra de un rdiñ..able re'uhab. lor orfebrs p.btr¡is.rdo" del ercr¿no. ma' ¡usrrti.=. No h. También A.uper ficrales Al conrrario: rrl arención a una ruperficie pulida er de por sí sintomática de un espíritu de corros vuelos. dinostmtionn.fi. Él y su biógrafo llamrn a estos ejercicios .podra prar a .cada que. ...ion durunrc el Renrrrmienro pleno. que el concepto de rrre e\p<rimenró una prohrndr mura.i" circul¡r dc la hi'ronr deJo'e ri¡unr¿crón l4.tg". <u¡¡rto m¡vor fuera lr Josir d( (i.:ricn¡o...} 4 I [ ' ."". quc yo diga quc fuer. no tiene necesidad alguna de la superficie maravillosamenre cincelada ni del cosroso dorado de la segunda puena. r¿sa¡ce"¿Jtt 1 dcl prograo artbtio 1 tu conteÚenciat I I I I \\ / / 'l \ i demosrrrr la validez de su consrrucción perspecriva. rne."b*p*. de l¡ estrriu neoplaronrca y arribuido el influio del pl. ción pei. El . mue'r." ob.ho ¡nrer (isuiendo e{a line. Pero ml vez Ia d. No e. ya algo inseguro respecro a la posición de Ghibenien Ia historiar-.rroni.o.ent¿do en rirmino.a.n(elecrurls del Artc v cl arre apli.. il¿consru(.er del dominiopubliF n otrr. Hay un epnodio en la vida de tronardo en el que se refleja era aoi- \ . La tabla de Apeles gozaba de rka estima careciendo de esos ar¡activos exte¡nos.mo.i. En .e¡ único que cuenta". No hay m:is que leer lo que cuenta Fazio sobre Jan van Eyck para darse cuenta de que también de los artis(as septentrionales se pensaba que introducían ciertos rasgos en su obra para hacer gala de virtuosismo más que po. cuyo a. . 'Iodos sabemo'. h ú1.l asunro lo exigiese.".rsra ahon le hrbra prc.t . .n .o. pero me p¿rece \ue salo podir rfecu . r ivos ..b..on demovr¿bles: aponan rcalmenre . No deja de resulrar sorprendente que esta escala de valores la comprendiera Donarello.ferenc.""¡. / \ I / constituye la influencia decisiu de Ia idea renacentista de progreso anhtico. como diría tunuccini. lo' cono.dio.rrrisra quc se sintieran yr m'embro' dc la comunid¡d ide¡l de espiritus ilusff€s. )e cre¿ un¿ nueva rerarqu¡r en vinud de l¡ sidad de "halagrr la virra" ni depender <ual L rrdrderu nobl de at ra. Po¡ ello l¡ puerra de (ihiberri se hrl¡¿ cn . He escogido deliberadamente un ejemplar primitivo pan ilustrar lo que entiendo cra en el 'ur. .r ./ ir t.r e'rrr muv <n vanguerdia del progreso arrisrico.ealidrd ¿ caballo enLre dos mundo'..a esrribe en que Ias soluciones conrempladar y ejemplificadn por Ghibcrri . Algo de esre espÍriiu de experimenración se revela ¡ambién en la segunda puerra. . podemo' *p..s bren lo embroll¡. que apenas erisría en re-po de Ch.:n ul¡r r¡l .a de h penLra del r«isra en geometria apl..er¡ he. po' supuesro. Una demosrrac¡ón.r hablar de progre. d.lb€rri ideó una especie dc mundo nucvo para manifesrar el poder del ane pan crear ilusiones.del¿nre s€ irá enqnchando el abnmo qulepara lo..rr. má.br:.r€ ausrero se ubica sin ambages a nustro lado del muro y se convirriera asi en . obietivo.'noti. pal..n¿d¿rponral relaro: al con¡r¡rio.s.d.q". E. Pero está ubirarlo en mirad de h obra a modo de d.nco.Chrb. Una vv crpuerr po.Ld cotcepci¿. Ghiberti en si apenas se daba cuenta de que e«a nueva concepción del rne que con tanto eniusiasmo abraz¿ba sellaba el desrino de su propia y querida anesania. del crrrulo mágico del rrre hummi'ra no rc dierrn estas demostraciones de pericia.ho I \ t. cuanro 'e hub. demosracionesl(.ry dudr de que esre inllu¡o tu< ganando rerreno.omo de hr.p. la solución de un problema inrelecrual.

el relieve y el movimiento que constituyen la gloria de la \ ) pioura.imo- aJ óleo). bastaba.ra del progreso arísrico.nanoq¿" e' respons:ble de buena pane de lo que llamamos «manierismo. Nos dicr Vasari que Filippino Lippi había recibido el encargo de pintar una Sazra . Miguel Á..r¿ inrerprerarión.o s rflcia cl modo de'rcorrumbrdo e 1 rngenio.o cn que el gran maesrro re'uelve el probleme anfrrico planreado por exe / / rem¿ (radirion¿1. de uru 'oluoon a u" i problema. Ln ( ierros Ape(to\. que no.ad.omo el comer del ¿rbol de I¡ cien. como él dice.kn l¿nak ..on<ecuenci¡' de la idea renacenrisra dc progrero llegan mucho mi¡ all\ de ex: pcnurbrcion local que es el manie. y no roro de una crisi' enraiad. J cuando Vasa¡i idendficaba la historia del ane casi por complero con Ia historia dd arc cn Florencia (dejando un margen para aponaciones tangibles del no«e r¡les como l¿ . y por mucho que proresremos contra esre planteamie¡to unidimensional de los tenibh: sínpl$catnn. anbién lo pode- mos cons. no conseguirán dotar a que son los únicos capaces de sus cuadros del escono. En / cuanto anaigó en riempos de la Revolución francesa.on en Florencia una mrsion er¡ / ünud dc h cu¿l incorponron la exigen. rabe bien y del mrl. Tal vez Filippino ruviera sus de rueha a Milán. por consenso generat. pero ". y ello no disminuye la imponancia del cuadro.. h aord¡ sienes¿ ción" de la pinrura ei ..)mo. no quedó ya mris alternariva que d€clarse a favor o en conua. que la idca dc progre'o ruvo e'e hridico efecro en la ste¡¿ de l¿ polrric¡. por supuesro. re r¡ara de una crisi' de h concepción del / arre. hsta la misma .. pue. pero que renunció al enterarse de que konardo. al materializa¡ las más elevadas potencialida'¡ d.gel habia alcanz¿do la "perfección. Para Leonardo.lt. Pues el manierismo alona su punto álgido en el momento en que se manifiestan las ambigiiedades inherentes a la idea renacen- r. /. Me permiro derir que en la hi'roria del ¿ne re d¡ un proceso . sarisfacer a sus clientes sino.-.dera¡ simbolo de la conciencia de que a un Leonardo había que darle opomr' nidad de apo«ar su conribución. €n el momento en que. a su vez. "para juzpr «Los su obra.. Una \ez que ltu redas del ¡uego lt¿n¿do ¿ñe 'uñie. contiene todo esto.lru para la tuunciación de Florencia. segün e.er ¿ono-¡ dLr \'¡í.sti'ta dcl ptogrcn atístico y su conceari* rud.. nos resultará dificil escapar de él .invención'. ninguJu orra concepcion del arte ruvo mucho quc h¿.. no' . encargos aparte. La Sanu Ana (ilustración 15)..l'e¡¡a mn¿ conoepción acru¡ba como un vónice de alcanc€ e impulso cada vez marorcs.es qrr csaba biendo la hisroria del nuevo juego que habia surgido en Florencia. estaba fuera de toda duda que el arthta cr€a no para complacer a los primeros pintores.ia de una "apon¿ción". no sólo le movla un pauiorismo localisra. esraba deseoso de pintar ese cuadro razones paa realizar ese desacostumbrado aco de gene¡osidadro. de derechas o de izquierdas.i¿: cu¿ndo renemos h no. que nunca fue entregado al altar para el que habia sido encargado. El mrsmo fomenro de la "dino. cidn. pue( penenece a Ia cl*se de ideas ] que ¿\(uJn. Su propó'.emeirnre de pol*i* -. Ie¡o Ia'.La canc¿p.emo' expuhado' para t 'iempre mo.ion del \ del Prr<o de Ia lnocenci¡. cn cl -c'pfriru de lo< riempos. . una obra como la \ana Ana de leonxdo p¿rricip¿ del ) espniru de la dimo¡nationc". El canón.

r?.para un pinror ignorar los descubrimientos de un CÉ¿anne o un Picasso es -". porque esra idea . undenr. ( re"olu. Está ligda ) . y .srr en en general.*¡. N.¿lsprore'rloucpud. lo. d€jó de PreocuParse de los problemas del cenüo y §e hizo provinciana. un ' uy.u \ rod¡ l¡ tueza din. no ha perdido vigencia. p. crta comen.r de que cl ¡re h¡br¡ / " ( 1 que lo' grandes florenr¡no.srnl¿id-deuncnrquep.*¿nomo de v. que los Custodios del Libro de las Reglas admitieron a regaiadientes.ur o "e ""r-. que puede coroiderane que enrc de rlgun \ atí de la aponación y comprensión de los indiüduos. E' un: molú." Crono . e. ns\"¿r rmeh¡ ¿borud^.. t.r moÉa H.l¿ dinowa¡ian¿'.se aplica a Ia ciencia. de París a \uo¿ Yo¡k.ada frnc o morito rdquirierd" 'enrido expre. de Roma ¿ Put'. burl.tn inici¡dr cn Florenci¿ nun.t e. I95l )niee¡n... Roma. su propia aponación especi§ca al color. Y por cllo el vi.oo'truir ( un rei. rz raltdad d¡ p'omn: IL tner que. No puede mediar enrre sra opinión extremada l. a.o .le'.ion que ricnlu' máni J '*. tue.o'' v retrosa' ( do". pero cr«i su propia ideologfa..noble'.onriente. ¡eni¿ '"¿.'" "t.ie a l.us. no al arte." ** po¡ .a *. y por tanto más . Ia ider prir.la de Hazlht.go'. ig¡or¡e los dacubrimientos de un Einsrein o un Fr€ud.on '¡. m¡s.r.c di.ord¿. Y asi ha sido darde entonca. d«ir.gieperuli¡rdelnone.rd. o-oblcm¡. .. aunque esta variante tuvo que ocupar un lugar por /ebajo de la aponación más intelecrual.. porque \#ne¡ovdelp¿. ] 1a el reJnmo.*"^ q.rarim habido I 'e. qu( no'".ao' '. P*. quedando descolgada del ren del progeso."s.onta.emo'¿ \hombres como nLmanno Rinu*ini.ión ahora que hrn de'penrdo de l^ erpe.' pod.o afn'nro ! tu' co$tae c.¿3 por ejemplo. a los prcblema de "d... el @mo si un cientíñcc...'.o' deb...kd rcúi'td ¿elPtug. .r¡ de Pi.ierre cn una necerüd.ra florenrtno .l ¿ne en crecien.oresrjen. del . de 'u pudo escribir un influyenre ponavoz del movimiento moderno como Herben Read que ..tp:J. .i tuem dc ju.¡li¿ 'e con.¡lid¿de' de'¡rendid¡ de l¡ pinrum rrle' como el m. vo".u y Je io que ha I c¡l h¡ce p. como habia hecho Urbino.ln r"o 'e. que en un.' . n¿rur¡le¿¿ mucna rubr. -.peroh¡.umpl. un..*.no.'. H-ra el produ.o'.inic¡ de pa¡e Dure-o l¿ rcirer. ¡b¿nder¿d"'. no podran pt.r. .i'mo roma el 'enrido quc pued¿ rener del 8óro de de'¡lio ¿l mun' \ \do rereren.otone'ra. pero pagó su negatila a seguir a Florencia.n el ¡lle de Bruegcl nor remiren...r por 'sóri."p"". ro mn dewudo deld. r3.. pu". Quiá e1 arte progresa meno' ¿ l¿ m¡oera de l¿ cicncia que aJ modo cn que 'e puede d«'r qu. t" ia.onicnreprincipaldeprogre'oo'e j atli está la piedra de toque con que rodo el ane ha de conrrxrarse Se podria reaccionar :n'irir en oo«n.kk o.ino h expre'ion o L *riculacrón del in. ia ¡ I¡ ide¡ de Ane de Ia que ha. é. sin duda encantadon superficialmente. re..{lpocoriempo...dsdclo"islo.mirine el luio d...omen«i cn l-lo¡encia.t pieza mu'i . pero el impul'o de l. Supongo que el historiador no precisa ni puede ir más lejos..nohabnrhnrorirdel ( ...osle. Cieno es que Venecia se nego también a pasar por el aro.'¡ori¿don del ¡ne.d¡rra.éramo'dc'cubril r. ' hum¡¡i.rencit del públno " Y ! p.goro. . e'u ide¿ de un¡ humanidrd ompromeriü en .nbe' .i" d. .¿su. puer.orcio de Ls prci.\O In cone?ció /. on . Ht¡ igo de -dmo"mnone en ut dnia ( ¿. 1 Io mi'mo h¡en l¡ | -"* I r..n. *r. lo' h.. L id. que en 1814 negaba que las anes pudierm 'progresar.Jors. E cenrro del vónice podia emigra de Florencia a . q* . una laguna de aguas estancadas." ".

rraida de Budapesr a inglercna por su propietario.: euera impidió su publicación.nt rna.¡o ¿. Cuando P :. esos clocucntes tesrimonios del gusto ' Ias opiniones de :: nercaderes florentinos.::ri.n arduos rrabaios : ¡r.. de la hii¡ de Gio- . los --:J de los gnrpos de carone que Schubring trataba de disrineuir \l. Florencia. figuraban rasrar.rni : Rucelh con Piero di I'rancesco di Pagolo Venori. \\ ¡¡bure 1o hizo :-. Cambiaron de manos varias r curndo por fin se cavó en la cuenra de que estaban vinculad¡s con nuestro 'rces.:ovanni. i:i:ctó una versión plenamente anorada de la lisra.o rpr¡¿. pero su paradero no era conocido.?.Apollonio di Giouanni Un talle¡ de cassone oren¡ino yisto con los ojos de un poera humanisra principios de siglo Heinrich Brockhaus encontró una copia de los documentos en un ¡aller de ra¡¡¿¡¿ florentino entre las Cane Stnzid»¿.¡ 1 91t eo el loanal of the \Yatbua< a d Co"tl¡h¿ l.rnls v en boga.:i¿r en la confianz¡ de que sería posible identificar algún produ«o del taller en La lista daba siempre el nombre de la ::-rión . firna en cuyos libros figuraban todas las :-:ci¡. Correspondia : rno de los úlrimos asien¡os de la lista.osrumbre poner los escudos dc armas de las lamiliu de los novio en ¿q¡ obrr :: :riibición. y ororgó de buen grado el p<rmiso para ::e se publicase su lista anotada con el corpus de SchrLbringr.::. grmdc tmilias de FloAlbizzi y los Srrozzi. Una dc cstas piezas. en 146-1. tl . los Médicn.enras de ¡olección loscanelli.:ubring preparaba su corpus de rasazl los intereses de §hrbure t onenrab¡n ra :::i¡ documen¡os visuales más esrimulintes.ionio d. Giovann.¡::ro ¡ identificar los matrimonios enumerados en Ia lista a panir de orr.rre prrecía volverle la espalda: el taller se le seguía escabullendo.era pura conierura decir era arribuihle a La siruación cobró mayor interés aún cuando Schubring consiguió d. con los escudos de armas :¡ ¿s¡s limilias. los Rucellai.ual r Apollonin di t. . P¿¡¡ ¡6 *.r. \. Brockhaus le presenró el documen¡o:. por los propietarios del mller. 1883.:.rl menos un r¿r¿zr que tenía cl obligatorio escudo de armas. fue desrruid¡ en una incursión :. N'larco del Buono Giamberril' :.¡6 :: :rar suspendida en el vacio: no se habia dado con ningún ..r.o del Buono y. de 1446 a 1463. pero pese a r. las perspecrivx de identifioción parecían buenas. :¡lle¡ l." que demostra: ::.enre fuera obra dc la que sin duda fue una de las ñrmas de esra cpecie m:s pro' ::.1¿'. En el carálogo de . Co¡¡e¡Á ¡na li¡t :::rlem de Ios cofres matrimoniales v otras obr:rs vendidas a lo Iargo de diecisiete r:¡¡.ió . Sabedor por los propierarios de que a \\arbure le inreresa:¡ sobremanera los r¿rs¿n¡. \\:rbure pnxedió de .rr con la ::. Como .rs lienres. '.¡¡ de . el marrimonio. el docror \fi«man.nrre los rasazl que :r::: cuvo aiuar habia de conrener el colre y también el de su tutu¡o m¿rido.

New Hav€n. Connecricut (ilusúaciones 19 y 20). ¿cul de los dos es el de Dido. El razonemiento en cuanro etepes que llwa de la copia del siglo wrt de un documento del Quattocerto zl dato heráldico para identificar cl panel dc Oberlin y de ahl. Hay de uno de los versificadores latinos en él un epigrama laudato¡io sobre . Apolh¡io di Giouan¡¡ y nada queda sino una foto (ilustración l7). Y tmbién la huid¡ de Eneas y la iE de la inicuelu¡o. micnra abrlgr por alta mar cmbridando y calm¿ñdo los vientos lige¡os.del Maesrro de Dido. Toda¡ esus denominaciones "Macstro derivan de l¡ obre má elabonda del grupo. Siempre resulta satisfactorio comprobar que los métodos derecrivescos de la his- toria llevan a veces a resulrados que pueden recibir confirmación de testimonios indcpendientes. dos frcntes de r¿s¿z¿ con escenas de la Eneida ¿. y fue publicada de forma ejemplar por el profesor \ll Stechow cn el Bolerín de esa institución (ilustraciones 16 y l8)4. al que también se hace referencia en la bibliografia sobre el rema con los nombres de *Maestro de Vrgilio" y de los rarazi Jarvcs. Fue este profesor el primero en llamar h atención sobre la importancia de esra rlnica pirr: superviviente para todos los que se .n Cmágoi y rambién su panida y cl tuneral dc la desgmciada Dido rparccen en la rabla pintada por la mano dc Apolloñiu 3. con l* bals* volodas. Ohio. las pintó on habilidad maravillosa. La orra la compró el Allen Memorial An Mu¡eum de Oberlin. a las pinruras virgili¡nas del de Dido.E sobresalientc pintor Apollonius": En riempos cantó Homero los muros de la Troya de Apolo quemados en lu phas griegd. 5. no pcor l* menaz* de Neptuno.. Los manierismos esrillsdcos de esre maesrro son (an pronunc¡ados que no es lácil confundir sus gesticulanrcs hombrecnos agolpándose en grandes paisajes panoúmicos. un pequeño tomo de eleglas amoro$s y orros epigrl. por comparaciones puramenre cstilística§. Marco del Buono y Apollonio di Giovanni. Apollonius.. acompánado d. El prnel de Oberlin. el Éágil encán6 de los pintores de muebles florentinos. encaja en cl grupo estilistico que Schubring llamaba . y rambié¡ l¿ 8!¡n obm de Virgilio proclamó los ardides de los griegos y lo ruin* de Troya. el norario y humanista Ugolino Verino (1438-1516)6.evirgilio 9!e se conserra¡ en l¡ colección lanes de la Universidad de Yale. nos ha pinrado mejor á Troya en ll¡mas. Pero sin duda quc el Apeles tosmo. cntmndo disÍiado . demostró hata dejar excluida cualquier duda razonable que Marco del Buono y Apollonio di Giovanni e¡an de verdad los maesrros de algunas de las piezas del género más hmosas y arractiva.mx ntulado Fhncttz. con las armas de los Venori y los Ruccllai esparcidas protusamenre por roda h escena. su fiel Aetcs.12 aérea alemana sobre Barh. de la colección lanes. En6.la escribió entrc 1458 y 1464'/. Su primcra obra. Como señalaba el profesor Stechow. Sólo una pregunra quedaba en cl aire: si el raller había penenecido a dos maestros.nrcresan po. se ve confirmado por este testimonio "Maesro .l ta respuesra a esta prcgunra la da un po€ma que ñgura "Maesrro enm los epigramas y elegías má prolíficos dcl Qzatioccn¡a florenrino. Piñró .

En las palabras del poeta son: (l) la ira de la inicua luno con las balsas volcadas. Esta hpóresis no puede ya sosrenerse. el considerar quc cl "Maes¡ro nio son la misma persona ha de trastomar neccsariamente el d.ender sus acrividades a nuevos camposi En un punto.\' 'i-) no se limitan exdusivame¡te alos us¡oni ("A Giouain.to ncl Cich dclla l^oggia t451.i¡a11a. AI compararlos.). to que falm en los casrad Jarves. se repiten en el códice sin modificacioner importa¡!es.lso.iio fa íl Rinano al n¿tüdh in su la Canapecora di Gio"d.s amenazas de Neptuno cLrando encalña los vientos. y es más que probrble que en clla realizara su aprendizaje. l3 literario que saluda a Apollonio como pintor de escenas virgilianas.lti Bt¡ol¿n.rL-: o ernrió rcalmente csa gran tabla? Si hubo tal cuadro.Ja partida de Eneas y cl funeral de la desgraciada Dido. (2) Ia. El rarazr de Jarues tiene en su lugar la llcgada de Ene¡s ¡l Lacio v la fundación dc Roma. Pero en todas es(¡s cuexiones hemos de hacer uso en la medida que nos sea posible de pruebas in¡crnas. al l'inal. al comienzo del ciclo.ia po. narrador a unos cuanros rrí¿rr. Consriruven el grueso de las ilusrraciones dcl manuscrno de Virgilio de la Riccardiana lCód. en los que consta por lo mcnos otra obra ejecutada por Apollonio en soliorio "-. Es obvio que la linca de uabajo principal de Apollonio era la de los ra. y . que según se admite desde hace riem po es obra del maestro quc pinró los . \'irgilio" r Apollopuoram: de la situa- ción trazado por Schubring hace unos cuarenta años. no menos que en sus rablas hermmas de Hannover'. pues al parecer los archivos de taller se interrumpen unos dos años anes de la muene de Apollonio'r. Pensaba Schubring que el "tlaestro de Dido. Por cstc mero hccho resulta improbable que Schubring acenera al fechar el códice a¡res dc los ¿¿l¡¿zl de las esccnas virgilian¡s. sino wa -picu tabella.lh¡ ¿¡?. no figura en los ¡¡¡hiros del r¡ller. Ahora bien. Verino describe ¡o varias tablas. (3) cómo Eneas. ¡dem:ís. "Tror'¡ en llames v la huida de Eneas. ¿l.¿.razr.Énri lireilianas en diversas ocasiones y en distinrcs medios el que plantea una inrercs:nre cuesrión. entr¡ disfrazdo en Carrago. +91t.-. por eiemplo. ea la gue se combina una larga serie de episodios. . Fl 97.Apolbnío ¿i Gíordn¡. lo que pudiera erplica¡se por el hecho de que nunca fueron terminadas. las escenas de la destrucción de Troya v de la huida de Ene¡s en versión de Apollonio se han conservado en realidad. se confirma la prioridad de éstos. ¡' ¿quién sabe si no tue en cstos dos últimos años cuando comenzó a ex.j. acompañado de Acares. lan e5 I . Prgolo Rr. sin cmbargo. La relación no es solamente dc estilo o dc tcmática: algunas de l¿¡ escen¿¡ de los ¡¿¡¡¿2. ¿Es el singular que usa tan sólo una liccn.o Q'uhzt . cra básicamcnte un miniaturista cuyo punro de parrida fue el códice de Virgilio de la tuccardiana y que luego aplicó su habilidad d. son la primera y la úlrima escena. Es este hccho ----cl quc sepamos que Apollonio repirió sus e5. La mayorfa de los episodios que según Verino consúuyen el tema del cuadro de Apollonio figurao en los dos frentes de r¿¡r¿r. Por otra pane la lista gu¡rd¡ r¡nbi€ n si¡enc¡o sobre las ilusrraciones al Virgilio de la tuccardiana... d€ la colección Jarvcs. En el primer ra*ana de Yale.

del Qtnttrocento refleiada en el arte de la época. Pero renía además otra razón para inclinarse por la prirnacía de las miniatur¿¡. Creia haber descu.Q c'r «0. 1450. La composición resultanre está pidiendo ser continuada a la derecha. El ttc del Quattrocento to nos ofrece un rcporraje de los lugares y personajs de aquellos tiempos.. Sostenía que la construcción de Carrago que aparece rl lbndo de una de l¡s miniaruras (ilus¡r¡ción 22).. I¡ re. Apollonio bien pudo haber hecho uso del ripo del l. el deseo engendró el pensamienro.n r ante g\É po¿emos aceptar con ceneza para el códice . Pero el r:zonam. En el códice (ilusrración 21) la visita de Juno a Eolo se ha adaprado a 1a form:r rectangutar de las miniaturas anadiendo la prhión de los vientos. represenraba l¿ erección del Palacio de los Itéd.. Schubring. S?i oslls úcnt"e habia nacido en 1433'. más corizados. Los estereotipos v fórmulas urilizados en los fondos arquitecrónicos no constitu yen una excepción. te¡emos una narración conrinua perfecemente equilibrada que ebarca desde lá visita de Juno a Eolo hasra la rempesrad y el . pongamos.14 Apotk b di Giordh . momenro en que el ama¡uense cont¿ba diecisiete ¿ños. Y aquí. pero rodos los vienros soplan hacia la derecha. ruvo que parecerle imposible..en¡o de Schubring es eúóneo. como ocure en el r¿¡s¿zc con toda lógica.¿¿¿ e.. pucs rabaja con tipos v esquem6. Al poner al día *ta lórmula para la represenración de edificios ran¡o completos como incompleros de la noble ciudad de Cartago. Schubring sabía que esre argumenro no era de mucho peso. "n. en este conrcxro! que un palacio con planta baja almohadill¿da un poco a la manera del tipo del Prlacio Médicls aparezca ya en el fondo de la predela de Genrile di Fabriano que se encuenra en el Louvre (ilurra. virgilianos habi¡¡ de se¡ a¡reriores:l códice. bierro una pista en el códice que lc pennitía ftcharlo en los prim€ros años de los cincue¡te. A menos que prerendamos que fue un niño prodigio no podemos s¡tua¡ la fecha del códice antes de. cuyas fechas suelen c¡r. Como eris obras ruvieron quc rerminar hacia 1452 Io más rarderr. que el ra. no co¡ rerra¡os individuales. pero ¡o por ello hay que ¡oma¡ sus miniaturas por panorámicas topográficas. Si los . Por t¿nro. como solia suceder en ¡ales casos. Es interesante. hay que fcchar el códice con rnrerioridad a ese momento.o era en realidad uno de los maes¡¡os de r¿srr.. Es uno de mntos otros formuIados por los erudnos de su generació¡ que deseaban ver l¡. Io que prueba. no renia manera de saber que el pintor del códice de Virgil. y ñLs a la inrervención de ^11á. igual que otros indicios.vida co¡idiana.i"n .alacio de los Médicis (ilusrraciones 22 y 23). Venus en la orilla (ilusrración l9).rcrerizare por scr e¡ e\ceso rempranls.Nicok"s Rici r. lo que incluso a Schubring. Pero su mérodo de tichar el códice. el único ten. sobre rodo porqLre nos es conocido gr:rcias a \frrburg. cbrda ongrnarramen. \' menos aún hay que pensar que el que no estén termnrados los edificios de Canago nos permire remirirnos a la hisroria de las construcciones de Florencia.is. por supuesto.. dararían necesari¡mene de la década anrerior. que el amanuense que escribió el texto del códice v firmó en el cololón .rpenas resiste la cririca. ción 24)..¿jj. en que provocan la tcmpesrad.

A Apollonio. \l¡¡co del Buono yApollonio di Giovanni suminisrraron . p". pues la explicación más narurat del hecho de que las miniaturas estén incomPletas seria que APollonio murió virgil. supon€r qu€ querla decn lo que decia y que ral Pintura existió.o es mienrras trabajaba en ella¡./2/Z !. Sabemos ahora cómo era el esrilo de Apollonio ¿Nos permire rambién hacernos una idea del de su colega? Esre problema es considerablemenre más complicado. por morivos estilísticos.piaa tubella. qu¿. Podtiamos imaginarla quiá colocada encima de un zócalo.2r: . qué nunca sisuió? Tuvo que ser el éxho de los rasanl virgilianos el que dio a uno de sus clientes la idea de encargar estas ilusrraciones a Apollonio.sc ¿.l 2no )". . Parece más seg iunro.r. 1465. pues algunas no son m. doode los florentinos estaban acosrumbrados a ver tapices flamencos con episodios semejantes de la hisror. ¿Nació del mismo éxito la idea de un cnadro panorámico. El profesor Stechow nos ha prevenido acerradamente contra la t€Dtariva de desenredar el caos acruat de la atribución de ¡¿¡s¿nr fiándonos de meras fotografías.¿rá . EI mnmo Apollonio nos da una idea del posible aspecro y disposición de tal pinrura cuando ilustra el Templo de Juno en Canago en el que Eneas y Acates descubren representaciones de Iliupersis (ilustraciones 20 y 22).r6rd".. prottuLro.. El epigrama de Verino nos permne recrifi' car la hipótesis.no Verioo? ¿O escribió Verino simplemente de memoria poniendo las escenas que esperaba enconrar? En ausencia de pruebas en contra...//rd/2-t /:. TaI producción presupone sin duda un númtro el edo de avud. En su publicación de la tabla de Oberlin el profesor Stechow indicaba que. En realidad parece mucho más probable que la miniatura pertenezca a una fecha rardía.A?al@sb dí de Gb"dik. Ia . medio. Es fácil darse cuenta de que pensaba continuarlas.nres b*ú" Pero incluso después de tener en cuenta todo esto subsisre un problema . Es también mris que probable que los resauradora decimonónicos que adecentaron frenres de carazr para los coleccionis¡as eierciera¡ un efecto nivelador sobre tu peculiaridades de estilo que pudieran haber exnrido metodolqrco: ¿Es del todo cierto que el es¡ilo de los r¿¡¡¿zl estuvo siempre tan chramente circunscriro como el de los retablosi A juzgar por los a¡chivos de su uller. Es cierto sin duda que las fotografías son casi siemPre tan pequeñc y poco claras que no permiten disdnguir caracleríst.r?. l: rozl de esre grupo que.¿.Maestro de Dido.¿hn¿¡ «t t¿ta uno o do. el año en que el poeta acabó de compi' lar la Fkmetta..r.. de los dos propietarios del talle¡ Marco del Buono parecía el candidaro más probable al razón que daba es que conocemos numerosos . cabe el honor de haber pintado el primer cuadro mirológico a escala monum€nral.a de Troya.r..cas individuales en estas hormigueantes mul titudes de triunfos y ba¡allas. 1Para hara veinlirrés..iu¿res a. hay que fechar con posterioridrd a 1465. y otras llevan ya aplicados algunos de los colores. . el año de la muerte de Apollonio.nombre de. li la fecha de la muene de Apollonio. por raoto.ís que dibujos a pluma.po. La Pintura a la que se refiere Verino debió de estar terminada hacia 1464.en¿n¿ .^. m¿ro/tu d¿ /¿r rcccs dcbítz dc czcar¡tzr. del poemz de Ugoli. Si todo esto lo hubiera hecho a principios de la década de los cincuen¡a.

y rodo habla en conüa de una fecha rar temprana t. Después dice Otr¡e¡ de todo. Uno la tabla de un torneo en la Plaza de Smra Croce (ilusrración 25). Esta consumada obra la atribuía Schubring a otro raller distinto. el pror¡ puso reparos a esra Iista hace ya tiempo po. re independientes.t6 A?o/b"io di Giohkn. bajo diversas denominaciones.se encuentran Íienres de r¿. Se reco¡da¡á que la lisra de raoazl que anibuía al «Maesro de Dido» e¡a muy corra: nuere. Esrá por úldmo la bella tabla d€ la colección J. llevándose consigo los patrones o copiando las formulas de ApoIlonio. sin embargo.adas maneras y podrá extra¡ar que con frecuencia los r¿¡¡azl eludan ese enca¡illamienro esc. arribuida por Otrner al mismo maestro y que. que orros dos hermosos ¿¿rrazl de la fesor Olñe. El torneo propiamente dicho. queda clara: ls divisiones de Schubring no se pueden seguir manreniendo. reno.lidades el hecho documentado de que nues- tro taller esruviera regido por dos maesrros qu€ tal vez cohboraran de var. encubienos.én pro<tujo las cscenas de Vrgitio y el Tornm.r¿z¿sellados con el estilo lde esre raller] en ca¡i todos los mu¡eos. sin embargo. Razonaba. v lo hacia de rbrma convincenre. pueden observase rxgos similares. colección lá16 deb€n arr.responder a unos 300 rauazi 1il vez monopolizam en buena medida el mercado. EI único grupo que parece rener fisonomía distinta por derecho propio es el del de "Maesrro . Una cosa. siendo llamarivas las semejana tmto en detatle d€co¡:rivos como en l¿ disposición y (ilustnción 29). El suelo está cuadriculado para e. Al menos una madona figura en la lisra de las c¡eaciones del ralle¡ ¡¿z¿ za¡a¿ las posruras de las figuras Donna ín un to¡do. Añádase a esras diversas posib. El que su maatro de Vrgilio resulie s€r Apo. y al que adjudicaba vdnte piezas de "Maestro su corpus. realizada en 1455 para PierÍiancesco de r-orenzo de Médicis.. Las figuras det carr¿z¿ eñán dispuesras en un escenario pinórico 4zaxmcentista anvencio¡al.s de fuollonio. De nuevo Offner ha asestado un duro golpe a la nomenclarura de Schubrins al reivindicar la tabla para el mismo taller que emb.upuloso tan del gusto de los coleccionistc. es sin duda una obra maestra de nuestro reller. Por lo que a este maestro toca. morivos purumenre esrilís+ cos. en los archivos de nustro uJler figuran unos 170 enc{gos que pueden co. padre del mecenas de Botticelli. A primera vista esra acribución parece menos convincenre.úibir perspecri!" v el fondo se h¿lla arestado de accesorios que atesriguan gran interés por las formo deconri\zs allbntica. a ¡o¡able diferencia de las composiciones panorámica. No hay pruebas que jusrifiquen esta inter * prelación. pero constiruyen un grupo un tanro dispar. Pero ¡ambién eo la tabta det asesinaro de César (ilusrración 27). Ademá es¡a identificació¡ explica rambién por qué. bien es vedad. de los cuales rres hacía pareja.rves con la visna de la reina de Saba a Salomón (ilustración 26). en realidad. algúnos de los cual€s ral vez acabaron monundo sLr propio mller con posterioridad. trae a las miniatura¡ del \trgilio de la tuccardiua. Schubring atribuia ocho pieas al maatm de esra tabla.. que para Schubring era unajusta celebrada en 1439 en honor del Concilio de la Unión. llonio retuena rmbién la idea de Offner de ar¡ibür un grupo de madonas al mismo maesro.buirse también al mismo taller. que él llamaba el del del Cassone. como . Quizá los clientes encargran además a orros ralleres copias de sus piezas predilecras.

s dudas de Berenson¡. del rorneo de Santa Croce. aunque incluso en este caso hay um tierra de nadie camre de rcgos pronunciados que se exriende entre su taller y el nu€stro. la armazón espacial mucho más firme. Lo mnmo cabe decir de los suntuosos cofres maoimoniales de la colección de lord Lee r¿.a. y tal vez dare d€ los iños treinta o cuarenta. No obs¡ante. figuraban los diseños como de friso de ilustraciones épicas y los más compacros marcos escénicos de las ablas de César. con el que riende ono puente l-as figuras son mayores. la Pinüra del niunfo de César (ilustración 30) r'representa una fase próxima a la del rasoze de Oxford y también.ll"¡i l- Anghiar.aaccio. Su estilo apunra en verdad a una fecha considenblemenre Poslerior a 1465. la cuestión de dónde encajar a Marco del Buono sigue a la espera de solución.atégica m¡i§ segura para €xplorar una vez má el material reunido por Schubring. según el libro MI de h rze. y bien pudo haber influido en su ioven socio . pardr de ellos. Por ello se sienre uno renmdo a volver a dividn los grupos entre los dos propietarios del taller. pinrado en 1 475. El profesor Stechow señaló el camino al decir que cualquier creación de nuestro taller que pueda demostrarse que fue pinrada después de 1465. el problema. pero algunos de los motivos.. Ya que Apollonio se revela como uno de los maesrros dscotlanres en el negocio . ¡ales como el ePisodio de Brenno (ilúrración 'l-r '.'pero no ha sido facrible rzar un panorama muy claro a r'. Vestigia tenent. recuerd:rn las escenas y marcos romanos de nuestro taller Parece seguro inciu<o quc algún tiempo después de la muerte de Apollonio siguieron explorándose at¿r . la comida en la costa y la recepción por Larino. pero en el que aparecen unas figuras de arqueros que podría sospecharse que tueron romadas del Sar Sebatirtn de Pollaiuolo.Apo okio ¿i Gio. aunque sobrevivió veinticuarro años a Apollonio. Apollo' nio y Marco del Buono. de Schubring. Por contra. Tenemos el ¿¿s¡¿t r de la colección Perry en Highnam. este . por ejemplo arribuido por Schubring al maesrro del Torneo de Santa Croce. conviene recordar que guince años mayor.-rc2- y es de esperar que Marco del Buono continuara la rradición coniutl c ones Pero. Uno desernbarco de Eneas en el Lacio.n enos ¡¡tcooÉ La si¡uación suarda semejanza con asociaciones más lamosas. Hay rarazl que cumplen esra condición. esta obra a duras penas reve' la un carácter artistico lo bastante pronunciado para convertirla en cenrro de un grupo. como las de Hubcn v !.da13. Por desgracia los hechos contradicen esta división rajante Pese a la.p€s primitivos). que no puede ser orro que Apollonio. Por ranto. Excede del propósito de este trabajo emprender ral reconsideración. podría atribuirse a su socio. quizi. El grupo reunido por Offner parecerla la base de parrida est. Ajuzgar por el paisaje y las figuras (Latino recuerda a los reyes de los na.rru es un ejemPlo de la versión más arcaica del estilo. a lan van Evck o Masolino y M. el año de la muerte de Apollonio. yo creo que las miniaturas de la Riccardiana son obra de un maestror y en el repertorio de este maestro. pero podemos mencionar dos ejem plos de buena catidad no analizados por estos auror€s para mostrar el cance del orra escena virgiliana más (ilusüación 28).

de usar y adapraL idénrica fórmula picrórica en medios y contexros difcrcn¡cs dela¡a la postura del anesano medi«al que sabe economi¿¡r sus recursos.si. lo mismo siwe para represenür a Asc¡nio embarcándose para abandonar Tioya (ilu. escala dependía de l.\ollon. con sus graciosas silue' ¡as de venados que huyen y peros que los periguen.e r . en especial de Uccello y Domenico Veneciano. Es cieno que se dan estos préstamos. mienrras que en Uccello es prlpable el i¡renro de t¡aducir las mismas fórmLrlas al lenguaje del nuevo esilo tridimensional. Tal examen puede llevarnos a revisar una opinión repetidamente expresada en los anális. siguiera evolucio¡ando sin ser molestado. Con liseru variantes se aprovecha en la ligura de un marinero en la proa del buque de Eneas (i1ur úición 31).urio.. A los 6nes narativos de Apollonio. H¿y algo casi de egipcio en la manera en que esparce sus maniquies.o. Es este estueno por evnar escorzos d. floren' rino. crrros .rio rradicional. A.o. barcos. campos. comparar las escenas de caza del rzsazelawes (iiustra' ctLó¡ 3t) con La caza de Uccello (ilus¡ración 32).18 Apo ¿ io ¿i Gioñnt1 de los r¿¡¡¿¿¿ r¡l vez no esté de más reexaminar brevemenre los orígenes de su esrilo. l'ero quiá no sea jrcto echade en cara al a¡tism esta repeticlón de fórmulas.ro. en es¡e con¡exro. los esfue¡zos de Apollonio van siempre orienr¿dos a consenar una siluem fácilmente legible. F-ste mümo carácter tridimensionrl es el que disringue los vivaces cazadores de Uccello de los gesriculanrcs nraniquies de .d . Es. visto siempre por detrá. Apolionio. este recurso se adecuaba admirablemente. y en la de un espectador que se asoma por una v¡lla en el torneo (ilustra ción 36).omo si Masaccio o Do¡arello no hubieran existido v se hubiera dejado que el estilo internacional. que hemos obscrvado en las escenu de Virgil. sin embargo. rem peramenro verdaderamenre iralimo el que explica las curiosas conrorsiones quc tan frecuentes son en las composiciones de Apollonio. guiando asi al especrador de una escena . pues en tanto que Uccello aparta sus figuru del espectador r ls hace perseguir h caza en lo protundo del bosque. Resulta insr¡uctivo.menrc inquieto e inesrable que constiruye el selLo de su estilo.s del ane del Quatrocento: la idca de 1ue el estilo de los ra¡¡¿¡l refleja los éx.ión de figtuas dotadas de u. ¡al como Lo encarna Gen¡ile da Fabriano. pues también en esto no hacía más que seguir una prá. el esrerEoripo del hombre que camini con piernas separadas y manos de ¡rario¡era. siempre que sea posible han de vérseles 1os brazos y las picrna'. tos de los grandcs maestros.teran con una ingenua monoronía que nos hace pensar en alguien que estuviera cambia¡do de sitio soldaditos de plomo. Permnía que sus fLguras claves resal¡asen claramente en los bulLiciosos panoramas de sus historias pintadas.ficiles en la representa. pero en line* generales llama la atención Io indepen- dienre que es su lenguaje de lo que consideramos corrienle principal del arr. conserva en su ¡otalidad cl carácter de tapiz del gótico internacional.sración 34) que a un camarero que lleva un¿s fuentes en el banquete de Dido (ilustración l5).r exisrencia de un El proceso de producción en el taller a ¡rl muestrario disponible de parrones para reprcsenrar ciudades. r ora n«e'id. Algunas de estas poruras se re. Su misno méIodo. prolongándose en la siguiente generación r¡.r otra.onfie.u' ¿igu o e movmnnroescrpe. por ejcmplo.

su arención a las es¡rucrur¡¡ r .. ¡¡¡¡r.: e. .r irp.on .¿l aorvoe.ismo resulta inreresante comprobar que Apollonio no :: ¡r nodo alguno :. la . : .¡ tl .¡ ¡o hace más que scgu.Apo oúo ¿. :.i.r del D.. : ..re no |abia cambi¡do en Oriente desde la ¿poca de los anriguosr.onr(n.ü'. . -.:¡:::¡:::tdcl .ruras de l¡ n¡di.ti. gorL lun¡-..r.... tamo i. :.or-l..:.ii la plausibilidad de la escena picrórica rena. :.¡:. rl..ion ri . :rrj Lrb\1r que . En ell..rsito. biz.. .¡.r:i.rnrino) '.lL!rr. r..dsntlliquen un¡ iur¿ au¡éD¡ica rt.n¡. :::ij.iidos u hombres en lucha. :.:r.::¿dor de ¡oma¡ccs del sigto xr.¡ qur a yeces rcsut: ::::nrcs los estereotipos v maniernmos del esrilo. Sin embargo podri¡ r¡Sii.: ¡l demlle.on. ¡ales como l¡s es(n¡ de la L:t¡¿id¿ o lt : :::rel ¿nesan¡l suele ser clevado.nrijrr. podia permirirse cl lu.. ¡"::. sino que incluso podía improvisar un rel¿r i .n¡.. -: \:'o1't¡ge y es por cicrro muy posible que las dn is.r :lrc.{\1u.onJ8.a¡ ¡ ¡u¿n r .Lrmo esrá con rodo el d«alle re¡lis¡a acumulado po¡ il cor:.:r¡ -. li..u :rs:::or dcr¡lle.o c¡ tas : :. .undo real parr que pascmos por aho sus incon!:... rn :: i. pero estos riesgos ::: ::.. ... .i:ri ..lr rrperir sLrs cli- .:::::::.¡rbruio del rnundo clásico. En tas r .r \i\rr dc cste -: ::.:-::. ¡. . .. Pero pese a todo .'r/.o.. ..r -- . P.) I . . :..::.¡... .:::i¡ hr.::1. no deja de rener su gracia que LLno dc los primeros maestros lloLenti homenaje poérico de la pluma dc un humanisra l'lorenrino resul¡ara .ncdc. . . 9r: :r:o qu: *ra . . -: .óLnpt.j.ifr .. Nosólo posee su r¡11<:. rerir : .rrrrsrrdifercnre.¡ .:::::. Jt Ron¡ r :..:rl .rllos c. :nsullcientemente familiarizados con las inrcnctones del ¡¡¡cstro.:. Gíatdn i t9 .n¡c¿badas del ma¡uscrrto de Virgilio lilur¡:tr... .r. como e¡ la rabla de César (ilurrr.::i! nrás ambicnxas dcl ralle¡.ó¡ i.ion¿l .r obscNación de \tspasi¿¡o dr Bisricci de quc r :rr.d¿d coD que Apollonio aplica las p.re\ arqueo: : ::. Es narural que hava rarraai en los quc los riesgos más obvios de la producción en masa.: r L . .. r¡nhres de los .:¡. : r:::o c¡rece dc la ambición de ¡r¿scc¡derlas.smo supericial. h¡. Hemos vnto que S.r. :: :. : : r¡.rr i.oeremplu. ... . nlniaruras ..1.r hs lus. mr.:.. ::uopnr ..é rrsen.¡:rboc¡ ran sólo en la adopción dc un aravío .rse que la mis .¡Lr¡.¡ .r ¿. .t..rirorrl p.. un rerraro ptausibte del mundo real en ningriñ l'¡cr: r.¡¡. J. :i: :i¡¡qo El rcal. la mnm¡ vivacidrd de la narración.\c.::.r las IÍneas del csquema trr.rr:.L*jr .rilo csrá libre de adapracio¡cs ran palpablesr".§ .rJo por l<x ilusrradores de romances (ilurr¡.. r t.:os cn la f¿ha dc originatidad que en la ejecución inerlexna o apresuradr .¡¡ r que se explica por l.c.:i:::s l¡ ¡onside. :ron dc rasgos realis¡as nles como soml¡ras provecradas lo. iun ..\ro 1o aconsej¡ba. :rinor el deralle realista susceptible de induci¡¡os eng¿-:o. . :.iudades: .r: !..grieso" rcs decrr.:.Apolloniosenosrevelacomoun¿uren:.:::. St tu Cnc? lilús¡ració¡ 25)..:. r. : . . convención conocida también por d¡rsc en cozzoli \ en Piero : : ..n'1". :i!¡rbres..orie¡.r..:rnrinopla quc delatan un inrerés considerable por Ios iLrer«.

20 Apola io di Gtu. ca. un poema épico escrito a imnación de la estilos resulta en ambos I¿e¡á en honor de Carlomagno y sus paladines. sobre la cual pud. La mezda de artis¡r liamarivamente similxr. y el tema ilu. se creyó en Ia obligción de dedicar su pericia liheraria a los arrisrai vivos de su tiempo. pero en general sus inrereses eran por encima de rodo lirerarios. Memás. que vez Leonardo da Vinc. supera a rodos los demá.rs a los que se colgó esra eriqueta en epigra- "segundo lr¡ \nsrli. igual podra ensalzar a Apollonio como parejo a Hon.\ direrencia d€ Ma¡€ rri y Rinuccini. Nunca parecen haber turbado el espiritu de ninguno ideas de propiedrd o adecuación alaplicar la forma al conrenido. Nos sigue gustando pensar que en el Renacimie¡to se dio un. Pe¡o Wtburg sabía también lo inextricablemente que esraban mezcladas a erar tensiones. el trabajo de su vida de Ver. El realismo górico pare cía sadsfacer bien este crn€ rio.. y se dio cuenta de que en el naruscrito de Virgilio y en se 1as correspondienres escenar de raoozr habia rrarado de pinrar una Venus de:specto cláico. fnncorum másDus achillc$.ón en rorno a 1460. conrendr¡ record¿¡ cue doi lolrnrino: mas la¡inos tue¡on m. en fecha ran remprana. Subr¿raba la presencia en el ute górico de un deseo genuino de reco¡st¡uir l¡s hisrorias andguas como si lue¡a¡ sucesos contemporáneos.s virgilianas para contar u¡a hisrori¿ medieval.r Jc una pretirencia exclusl. pues.¡ Si no.cir de Gozzoli. Pues igual que lu escenas de Virgilio constituyen la obra maesrra de Apollonio.E¡ ille onandus. ¡¡.progreso. Rosier. la linrosa rlabanza que hizo F¡zio de \¿¡ Erck. Si e1 estito de Apollonio con¡inuaba la rradición gótica.am1 ser un representanre de lo que ¡os parece un estilo un ranto "retrógrado. datorio contra el que ha de emplear a fondo sus energías el auténtico humanismo esras rendencias y orientaciones en Ia mente de ¡odos los tlue se hallaban sometidos 'allhnnra. Pe¡o si los humanistas se "ral aruvieron e algún criredo cririco conscienre. esra alianza entre un pinror que narró los relaros de Virgilio con modos medievales v un poera que con tanta frecuencia emplea forma. Un poer¿ que escribianr .srrado era patentemente m:ís importante a sus ojos que lo que .. 1o mismo c¿be d. Genrile da Fabriano v Pisanello nos previene conrr. uniforme.. y esra pers- pectiva coloca juntos en vanguardla a1 humanista y a los arristas antigóticos. No har ningun mo!tro..a de los humanistas por el arre ¿11. posrerior dccorador de la capilla de los Médicis.ero r Virgilio.ul¡¡ ¡r¡r¡ño que ie elogie a Apollonio como Apeles. puer p¡rr pens¿r que Verino no estuvien a la altu¡a de sus colegas humanürx en lo que. y quizá no haya recibido el triburo que merece por haber comprendido.r l.¡o ñrc Las catia¡l¿¡..r ide. !. la muera góri.o ! B(nozzo Cozzoli rr. a la que él suraba poner lz eúwerz de repreqenta el elemenro rerar"alk far¿¡r.eron leer en los autores antiguos.r sus guros arríricos se refiere. En el complejo análisis que reáliza Warburg de la siruac. ese tue sin duda el de la fidelidad a ia naturaleza. tnemos pruebas válidas inclLrso de que re inrereso más lcgírimmente por la pinrura que cualquier otro de sus contemporáneos lireririos. A Warburg le hubiera encanta- do.r¡.

.i etic¡o" de l¡s imágenes se fundirian impcrceptiblemente con las ophioncs :--.. Por esplen r::... . de las pinruras de los azsazr permitc dar fiícilnre¡re -::- ll con elverdadero .::-'¡os cl ar¡c de Apollonio desde esros puntos de visra.-:: :-:: -. y que sea elegante ¡cntiend.¡.:'-::r . rradición imásenes de bellea et .r . eD las de Castagno o Uccello.+:. \o sólo hay en sus obras más "esplendoo que es .r .-:.1po|¿. Esra significación privada es :.rn liluseum de .' :¡ : *).eilian .ibui¡ . ¿Qué orro objeto podía ¡cner el poner a la vis¡a de l.ne en h pnra de otra pica dc la misma tabla conscrvada ahora en l¡ Galeria i.Es.:.omprensión de -:.tur¿r (ilusrración 15)....sig.::::r-:¡o¡urcdel-ArtiguoTesramenro.Jes de los floren¡inos cultos. '.n he¡mosos.rnir¡ de asunros .rrr:z-: : .tu ¿¡ Gio"n"ni ll : .-enre a los temas ürdicionales. si no de rfoÍunados hechizos.r¡e obri¡ en las pinrur$ inreriores de lr rapm (ilustraciones 42 y 43) que .l¿hen mostrar esplendo| oma.re despues de todo. hes cn el caso de las pinturas dc asaze la . :¡ P¿ris" r.¡:¡rlos conozca bic¡ c¡da una de las historias... HabÍa por ranro de ser cons. :--. En la sociedad de Ia Flore¡cia del Qrattocento esta co* '.un reg¡lo pm la -i :-: :\r.:rdes. deben rener sig¡ificáció¡.xumcnto más explícno que poseemos.--. de ador¡os. los adsr$ cuyas obras se.:: --.: : :r Élices augL¡rios.r:.hacha y un jov. . es deci¡ desde los . "esplendoo "significación. : ¡¡os modelos de bellea más que consrituir un f-eliz presagio de una hermosa i1.zrra. El r. de mano de uno de los sn rorno a los princ.A¡hmole. : rquello que merece ser recordado. y la converseían.:ror . dis¡.pios que deben regir 1a elección de estos rJoptare para la rercera puena del baptisterio.' : i:.s riguras ideales de una mu.i cirr.derado r --. el ar¡¿¿r del que se mnserua un liagmenro en el..r --i -.::.iones.gnos de ser reco¡d¿dos.:.. ::-¡ dc un asun¡o apropiado a ran faúra ocasión.Helenoi.lrs tigur¿s y sus ac.logdo como un grupo de acróbatas actuando (ilusrrición El -:r :.ocia " con el ¡írulo de I¿s noui¡L¡ tnr. para así pode. ! :. a vece§ con tos .rr.. : .:r:rinoni.:r :ntluso ls pinruas del exterior se escogían siempre de manem que tueran apro : .::: :i :. sino que hxra dan testimonio qui.-. scrá mcn. :tx * ::..Srmos. .:..o i! unnersalrt.. =r. -..: :-r.d.. E. . r :: :-.ido |¡sra el presente del rodo elucidado pueden seruir para ilusrrar esre L ¡¡ e. -.:.r la que iñc¡ció n.::::l::ción.. -.ster que la persona que r r : :: . .-.s espe¡¡nas v ¿spiraciores dc la ñmilia..habria¡dcposeerbisicamenredos ..: .io u¡ mueble alegnmenre decorado: su encargo r entrega formaba pane de =. se daba Ia m¡no con I¡ exi' r . r- .ir? l: idea de que las imágenes conremplad¡s duranrc el embararc influyen : : -:. Dos de hs obru de Apollorio cuvo :o h¡.

Si podemos fiarnos de las inscripciones. por supuesto. (ilustración 46).. a manos de Cimón.a paso a Ia novela. Encontnmos la acruación de los acróbatas represenada de modo análogo en el r¿'r¿"" de la colección Harewood 3.. sino rambién la de su ñacaso. Boccaccio habla narrado elocuentemente la historia de la arro$rcia y caída finat del gobernarre persa a0. el que poco antes era jefe de tan grande ejército cruzó el mar en solitario..s mujeres sabinas. Mayor interés aún tiene la . en el que se detiene en cada una de estas indig nidades como ejemplo de advertencia. La hisúria. en realidad. ruvo que bebc¡ con las ma¡os de un rfo ensuciado con la sangre pútrida de sus propios soldados caidos. mayores riquezas u obediencia de má pueblos. donde disraen a las coniad. sus hombres fueron dispersados cuando trataban de desrruir el rcmplo de Apolo en Delfosi y por ¡ltimo s€ vio atrapado con su flota en Salamina y derrotado por Temísrocles. Se trata del rapto de las sabinas. se vio despojado por d pequeño grupo de Leónidas. AIli recibió nuevas del desrino de su ejército al mando de Ma-rdonio. Considerarlos meras ilustraciones históricx significa desatender su sentido general. pues cuanro má grande es la empresa. Pero alguna medida de comprensión era necesaria si Apollonio habia de pon sólo el de la flota invasora de "esplendoo. más vergonmso el naufragio. "signifrcación» fanoso exemphm del orgullo humillado. Volvió a su rierra solo. Pues el destino de Jerjes era un Jer.es. el cruce del Helesponto en un puente de pontones y la invasión de Grecia. Boccaccio añade aún un sermón «contra la ceguera d€ Ios mortales. . sino también Pericles. ¿qué má adecuado al tema general de la caída de los príncips que la historia de este fracaso espectacular? Y por ello Bocc¿ccio echa mano de todos los recurcos al refern la creación de un ejército de má de un millón de hombres.. la tabla de Edimburgo.. el que solla dar órdenes a rryes rogó marsamente a los barqueros que le cruzaran.A parir del material transmitido por autoles como Jusúno y Orosio. Primero resistieron a Jerjes los hombres de kónidas ¡ herido en su hüda ignominiosa.22 A?ollonío dí Gaua asunto. A esta tremenda nar¡ación. junto al río Eurimedón. está un mnro comprimida y en ocasion€s de. que cli€nt€ y arrisra hubieron de atribuir al par de earozl que tueron punto de panida para la identificación del taller: la ubla de oberlin con la invasión de lerjes y su pareja perdida con el niunfo de los jefes griegos (ilustraciones 17 y 18). una bebida que en su necesidid p.. .Si buscásemos en toda la historia.. Luego.. r€pre§€nra €lverdarlero asalto repentino al grupo. remblando en lá barcaza de un pescador. fue asesinado por su c"pitán Arrabano. Impotente y ecobardado.recióle m:¡ dulce que ninguna otra que hubiera probado antes. y privado por Temístocles y Cimón de todos aquellm barcos con los que habia cubieno el mar enr€ ro. en la diminuta barca de un pescador. envanecido por el orgullo de tan exclusiva grandeza. tanta¡ rcces represenado en los cofrts de las novia como augurio para la tundación de un nuevo linaje. a ninguno hatlariamos má famoso por boato regio.significación. la huida de su flota y la desrrucción final de los restos del ejército pe¡sa. en l¡ que todo está subordinado a la enseñanza moral. no sólo aparecen enre los defensores de Grecia contra los persas Cimón y Temístocles..

como la column¡ de Teodosio. En el hdo izquierdo y en la parre del londo se pretendió. ¿por qué enronces no disipamos de nuestros ojos la niebla de la ignolos ojos y el espiritu al cielo. al parecer. . que susriruia a Leó:idx va que a éste. Sw C¿rl. para que se conozca que es el -: =:: \cgro. ¡ao cn l¡ la bar¡lla de Salamina. desnudos. En ranro. \o c:be duda de que la versión de Boccaccio constituye el marco general de la de obedin. como a Boc. rogariamos en v¡no al inexorable barquero r. quizá al recibir un ::-i¿ EI único xpecto desconcenante es la presencia de Pericles enre los griegos. Ugolino Verino. Toda la namoya es idénrica. Temístocles y un ter:c¡ c.hombres de los que nunca tuvo Je. que rrascendía incluso la de l¡ hisroria con monleja más dramát. recibe a un grupo de nobles persx prisioneros. ¿Qué más rranquilizador.jes.¡udillo (ilust¡ación 17).1 -'-¡ ¡n.ca del mundo. donde estaríamos -io r :iligidos. pareja aparecía. a la derecha. a las del Aqueronre.Apollonto á Gtotnnai 1.. en la década de I caÍda de Constantinopla. probablemenre pensaron en una "significación. ¿no hubier:r sido mejor para Jerjes ca¡e- : :zr>. bien puede ser rambién Je¡jes en su :rd: ignominiosa... puesros en tuga ¡ abatidos. vemos.rs rendremos que d€cir? iqué más pruebas querr€mos de lo que valen lx :r::an. abrimos los oldos a las palabras de 3:l ? pues Dios dispone de muchos Temístocles y Leónidas.. Al fondo.-rc€io. cosa muy aprop.el poder v el dominio rempo¡al¡. aunque tuvióramos -. El viejo de la barca del pescador. sino orra ameneza má inminente. delante de su tienda. Pues en 1463 este relato y su m¡co histórico no sólo recordarian al espectador el paso de la Estigir. alerjes a caballo..ada. t¡adición de las crónicas del mundo Pericles era en realidad un general ¡:..-¿.do?¡:. al haber muerto en las Termópilas. Se nos dice que en Ia rabla que . cn el lado izquierdo se plasma la tragcdia del ejércno Cimón. Si los Rucellai encargaron la hhtoria de la caida de Jerjes y los rriunfos de los Sn€os. reconocemos Constantinopla con algunos de sus signos disr¡ndvos más :¡-*¡crisricos. el Íiunfo de Cimón. repre- =cnsaje.: alzando i¿ c{lo¡:. cruzando el Helesponro con crcrciro fabuloso de carros y camellos. que recordar que los orgullosos conquistadores asiáticos propensos a ir más lejos de lo deb. : onll¡¡ del Helesponro sino. sino la de Carlomagno. tan :. nos v€rlamos despojados de ejércitos :rirnos...ala¡ se ¿bren con una ¡dapración del primer libro de la rzcrá que hace honor al admnador del "Maestro de Dido. cup regreso victorioso de la conquisra de'Irena Santa es obstaculiado por el Di¡blo'r.niense qu€ vivió en riempos de Sófocles ".. -::: cl primer phno uno de los persas parece como si se apurara. y como en la tabl¡ se resume el rriunfo j< Crc€ia su pr€sencia no reulta del rodo ilógicá.¡nr¡ . Tál ve se rrata orra vez de Pericles. no se le podia pintar de esa :naaera. I¡s exhausros marinos t«an tierra igualmente en una¡ costas desconocidas y hallan una ciudad rica y amis- .. Ilorando erernamente la pérdida de Ia vida mejor. 'on Tcnemos la suerte de que esra concepción moralista de la historia tenga Émbién paralelos en las obras de nuestro principal testigo. -r¡¿.uminenremente colocada en primer plano. salvo que no es la flota de Eneas la asolada por la ira de Juno.

1 múdo enr. se ¡ñade una nota al margen dc la mano dc Verino: "Alcxander picror florentinus.picror pullus florentinus.paje el y el borin. embñ La pinru. qpulúdo de Atenr. regada de rbundanrc sángie. A todo triunto sigu€ un¡ caídr ¡odo mornento de gloria resulta ser vano y fúril. Bio habíá p¡niado el pullu' rcs@o con Fncia. donde gobierna Justino. y la de Pollaiuolo escenas de las campañas de Alejandro. t. mchado cl suclo: é1. a lo quc en el manuscrito de P¡rfs. El colofón de esra primera versión nos dice que el decimoquinto y úhimo libro tue el rerminado en Pha el 3 de diciembre de 1480 a las dos de la noche. y xi Yerino aprwecha la oponunidad de rendir un pequeño rributo a los arrisras de su ri€mpo qu€ previamente ha pasado por alto. Platea. cuhierto por una *rpienre scmos. rc oyd vicroriú.mpm¡o dc su caÍEra. y confiado r ls lla ms el equ. la pintó el toscano Pullus.o. En ota páne el ficro Poro mon¡ado en ú elefánrc oscurc. por ranro. . No leios de állí el ÉufráB atrav¡esá el cnro de Babilc nia.b ce¿la eñ r¡. El espíritu dcl conjuno del relaro es ademá próximo al de Boccaccio 1¿. lás iiqueas de los mcdos vencidos.. Sus comienzos s€ remonrrn a lináles de la déqda de los scsenra s. La historia de la derecha. s praipirá á lá bdallá inciBndo e lúchar á los á@hddádos iñdios. o Pollaiuolo."io ¿i Gio"d tosa. Athos. Butroro. hav que ubiar este aferencia a Bo¡ricelli v a Pollaiuolo. episodios de la conquisra y la derrora de los persas de Jcrie. pues.. fueron pintados "i por -Alejand.. Los .emblemas.á¡o de ciudadde Palas. ). Si nos pregunramos cómo ha podido visualizar Vcrino esras cscenas nos damos . dondc dclate de ls pr¡ena5 del pilacio yae e¡ llvido ed:iver dcl audillo gucrterc. que nos proporcion¿ un¡ oponúe con6mación dc la creciente fama de los dos maestros en u¡ momento rcl¿tirzment.do en elmar I¡s ruinas de su ¡ncesüal ciudad. vensa. y aqü el cy s. v también los lechos descados de los ríos y los pcr*s bebiendo ro). Alcjandro.5: sucesor de Apeles dc Cos. pinró a Jerjes embridendo púeorc. llega a la conc de después de la <aída de la A la dcreha el gnn hérm de h ñ4 de Pel@ tAlejúdro Masnol habia dcsrruido a Dario. es decir. capturado a su mujer r a sús hijos en u. No carece por tanto de interés vcr lo que L'golino imaginz qu. dice. y no lejos el caudillo guerero gr¡€so lTeñisroclesl. y la con un Frforac¡ón del Donr. csto6 an¡tan han pintado (o idcado) para las parcdes dc l¡ Gaicia nsidcncia de Jusrino. Al describn las paredes de la residencia de Jusrino el poeta no puede omitir la obligada cbpbruli. En algún insrante enrre csas dos fechrs. A la izqunrda. sucesor d€ Apeles. tue el primero en ocnur el Hidcps de plácido fluir. según explica la nota al margen. el el o. He aqui cl rexro dc l¡ versión míi primiriva .a imaginaria de Botticelli represenraba. en cl Epiro. Por el modo en que ambas se equilibran se evidencia que Verino seguía en esto la radición que ve en las victorias dc Alejandro el casdgo ffnal por la invasión persa de Crecia.a rriple campaña.c arotados: y los ferca areniensa. úi6só d€de lo alo de la munll¡. de la izquierda. sin ho¡or. o sea. leemos. Boaicelli. t-a referencir (prescindiendo de las noras al margen) se encuenra ya en el primer bosquejo del po€ma que nos €s conocido: el aurógrafo de la Magliabecchiana.mpG.24 A?ol.

Tras ubicar a Cristo en el pináculo del templo. el antiguo socio de Apollonio. con una escena principal en el cenrro y una orla con otros seh episodios dispuesta en derredor de aquélla.A?albh.¡¿r & -{pollonio. y un tal Francaco di Michele. Una disposición análoga de las Tentrciones de Cristo (ilusrración 48) le obligó incluso a insenar un cenrro que no tiene una .s I--rl-< de Platea y Salamina. si en Botticelli puede observarse un rerorno a las simparÍx del esrilo inrernacional "góricas. man¡enla un contaao. por frágil que fuera. Es posible que la relación' rsuet que la elección de nombres de Ve¡ino. \o sabemos quién tue el responsable del proyecto y del programa de los frescos de la Capilla Sixtina. en la vispera de su panida para Roma. rellena el espacio del primer plano con una escena de .€lación patente con el ¡ema básico del ciclo.. ¿«3mo entender que mencione a Pollaiuolo como . La de las conquistas de Jerjes es en verdad sorprendotcmente similar a la pareja de Apollonio con el puente sobre el Helesponto y la.¡. Pero. Sólo de esta manera era posible congregar esros ePisodios dispares a dor pinturas enfrentadas. Bonicelli se puso en conracro con la iglesia de San Manino a fin de pinrar un la Anunciación.o ¿i Gia%h"i 25 onr2 con no poca sorpresa qu€ hubo de imaginarlas en términos del estilo de ¿¿. tallisra en madera.esplendor y significación.{pollonio (ilusr¡ación 47)a'. Los tesrigos de cge convenio tueron Marco del Buono. l¡ vida de Cristo. que bien pudo ser el nuevo compañero de Mar- risco de o en el negocio de los rasaza. demuestra que Botticelli.choi succesor Apelli.. tal vez parezca doblemente incongruente ver a Verino mecla¡ los nombres de Botticelli y Pollaiuolo con los modos y temas de esros ilusu-rdores. (uscus -\pcles" y Botticelli . sea forruira.acción d'e las catlia' lr. Y sin embargo. hubo de existi¡ pues en la prima. tal vez se deba entrc orras cosas a esa suPervivencia que representa el raller de Apotlonio. recuperado ahora de debajo del jalbeguea3. ¿en verdad no exisre vfnculo ninguno enrre nuesüo Apollonio. del género que fuera. con el propietario superiviente del mller de rarazr especializado en ilustraciones clísicas. Hay sin duda un mundo de diferencia enrre esta enigmática comPosición. de todos los arrisras que en dla úabajaron.? Curiosamente los documen¡os nos dicen qr algún género de puente. El encuentro de Alejandro con la familia de Dario forn¿ p¿ne asimbmo de grandes composiciones panoúmicas de r¿r¿z¿ del estilo de bs de . Cualquiera que sea el significado que esta relación personal pudiera tener. y sin embargo tal vez nos haga fijarnos más en determinados aspeaos del arre de Botticelli: su esrilo nar¡arivo.rr de 1481. que resulta muy difícil de interpreru. Si el que Verino eligiera a Borticelli no resulta por ranto tan incongruente como pudiera parecer en un principio. Tras consratar la relariva independencia de la rradición de los r¿ss¿ze frenre a los hgros del ane monunenral. Botticelli fuera el que adoptó el traramienrc más episódico. que hasta Ralael estudió con provecho'o. Su historia de Moisés dhcurre de un modo no extraño a ma pinturz de carsone. poco después de terminar Verino lz primera red. pero es notable que. y los tucos de oficio empleados por ApoIlonio at disponer sus composiciones en torno a una pareia que se encuentra (ilusuación 37).

Sed ceno melius nobis nunc ruscus Apelles Pergamon incensum pinxit Apollonius. pero cambió . conservó el nombre de Bonicelli. hubiera nacido en un ¿¿r¡¿z¿ florentino . los hermanos Pollaiuolo se habian marchado a Roma. Arque irerum in. Flanetta. Neptunique minas summun dum per.I 26 Apou¡h.lllro II De Apollonio Picrore insigni Mrconide' quonám phoebe¡e moen. que regresaba a Florencia a finales de 1515. (Filippino Lippi)rr. Giotdtki maesúo de la pieza que hac€ pareja? iTá¡ro significaba Pollaiuolo para el admirador de Apollonioi Curiosamenre existen indicios de que no era asi.a? Ugolino V«ino sobrevivlí mtchos ziLos ala lbáck de este grandioso encargo.Pullus. y su fama iba centrándose paulatinamente más en la escultura que en la piorura. posiblemente en la última década del siglo.D. \4vió lo suficienre para dar la bienvenida a su a¡tiguo discípulo León X.qu¿( Et mira quasas pinxerta arre rates. y de que Verino no se sentia muy cómodo al haber elegido este nombre. Y "philippus. . Casi se hizo realidad en el Salón del Gran Consejo. La ?k?L/a'¡' ¿e Veriño . sin embargo merece la pena recordar que su visión de dos cuadros hisróricos uno frenre al otro pintados por los dos maest¡os má desucados de la dudad no lue ¡an sólo un sueño privado.rolat acquo¡. Es bien conocida por los epigramas la admnapor ción que senda Verino por este aftisra5r. resufta sorprendentemente adecuado que. ¿Qué pensaria el anciano humanista al repasar sus jar¿niliay @parse con su epigrama en álabanza de Apollonio.¿ lroi¡e Cantarar grais esse cremara rogis. con sus muchos recuerdos de Virgilio. Además. Verino seleccionase el nombre de un arrisra en cuyo esdlo los elemenros góricos v los cláicos vuelven a fundirse ran íntimamenre que llega a escaparse de las categorías tajanres de los histo¡iadores evolucionisras. Sin embargo.onsriruve un ejercicio lirerario típico y cualquier intento de busa paralelismos en el ane vivo de la época puede parecer un mnto forzado. donde rronardo y Miguel Ágel iban a represenrar episodios nascendentes del pasado de la ciudad5r. in. que acababa de terninar st Incndio hl Boryo. al tratar de acrualizar su poema épico. ¿Habrá de ser puro accidenre que el primer rema seleccionado. Se ha conjeürado que en el séquito papal de aquella ocasión figuraba Rafael.idir¡ D¿n¿um lroireque ruinrm Altiloqui cecinir grande Maronis opus. la baralia de Anghiari. Sólo figura en las dos primeras ¡edacciooes de Las carliadas: cuando emprendió la revisión del poema. Aeneaque tugam arque irrm lunoni.o ¿. nrcut Apelles? Apéndie: Fragmentos & la obras dt Ugolino Vetino 1.

Nac (Magl. Undique quam prrio cingebar ponicus ingcn< subtulru laprde: er prrie" embremate picru.A?oA¡".: A lera xenem frenantem nerea ponte Pinxit alexander choi successor apellis Subfossumque athon: siccoque arentia fundo Flumina: que exhaustas pemis potantibus undas. Bihl. Thesidasque feros.pecr. Florencia. Bibl.ón revisada en el ejemplar dedicado a Caíos MII (Florencia. Pinxit ut Aeneas fido comir¿tus Achare Urbem Phoenissae dissimulanrer adir Discessumque suum.rb¡r nrx¿ columnL. 838) Regia marmoreis spectabat nixa columnh Undique quam pario cingebat ponicus ingens Marmore sufulta er paries embremate pictus A leva xerxem frenantem nerea ponre . A dextra magnus pellei seminis heros Exuerai ternis carrris: et coniuge capta Cum natis darium: carrusque et regia flammis Mandabat spolia: et placidum minabat idxpem lrimu': rer ¿lro 'ese d¿bat aggere muri Pane ferox alia super atri tergera barri Squamosa tecrus serpente in bella ruebat Porus: et exanimos in proelia conci¡at indos: Nec procul euphrates mediam babilona secabat Pro foribusque aulae livenri corpore ductor Eunguis foedabar humum: sine honore iacebat Cui victus quondam bellanti cesserat orbis: Haec min pullus rytrhenus pinxerat árte. subversa patladis urbe Insunt er pelago parria' pen'¿re ruin¡v Er largo und.8'-8\ Regir porphircis .rnre' platea' \¡nguine: c¿e'r.lib¡o L (a) Primera versión. miserae quoque tunus Elissae Monstrat Apolloni picta tabella manu.De t a . Riccard. A rapidis mulcet dum frera v€rsa noris.lol.o ¿i Gía'¿nn. ll. (b) Vers. ¿rliada¡. Medorum numis: nec longe expulsus athenis Hostilem graius ductor migrabat in aulam. 7'977.

Apolln"b di Gioúnni

Arque arhon cffossum, siccoque haerenria fundo Fluminr er exhau'ror persis pormribus amnes. Palladaque iratam subversis pinxit athcnis Tuscus alexander choi successor apellk:
Cecropidasque feros pelago pensare ruinas Pulsus ut invidia (populus sic premia rcddit)

Hostilem graius ductor migravit in urbem. A dexrra magnus pellei seminis heros
Persepoli c.apta flammis uhricibus aulam Persarum u¡ebat: mox tulminh instar ad indos Pervolar affectans onum ¡nnscendere solis: Pane 6rox alia super arri rergore barri Squamosa tectus serpenre in bella ruebar Porus et in pugnam exrremos ductabat eoos. Nec procul euphrares mediam babylona secabat: Pro foribusque aulae liventi corpore princeps Exanguis foedabat humum sine honore iacebat Cui vicrus quondam bellanricesserar orbis Hacc mira estruscus depinxcrar ane philippus.

rcnion de Verino de la hisroria de AJejandro. en crpe<ial cn la primera redacción, es un t¡nto oscurá, y rengo una deuda enorme con el doctor D. J. A. Ross, que rne ha hecho las siguicnrs sugerenciai: "Ternis castris* puede referirse a las tres batallx campales de Alejandro conrra Persia (Gránico, lsos y Arbelas). "Rex ato sese dabat aggere muri, alude a la conquista de la ciudad de los Mandri y Sudracae ({Justino Xll,9). En los versos finales ral vr¿ se inspirase Vcrino en Plurarco, Alejandro, DOO/II,4 o en Curcio X, 10, 9,11.
N¿¡¿.

L

El Renacimiento y

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Edad de Oro

e,crirn para el decimo lnrernacional de Hrrrori¡do,e' celeb,¿do en Romar. el profe<or Delio -L-;Cong.e.o ponía C:nrimori de relieve las notables dificultades que experimenta el historiador -:undo quiere definir los vlnculos enrre la economia, la polltica, Ia lireratura v las ¡na. "Nos facilimria una mejor comprensión de estx relaciones,, decía, "el volver a

Q

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Rclzz;one <obrc Ia periodiu acion del Ren¡cimienro.

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;o¡

nuestras invesdgaciones en hombres de estado concreros y en sus actividades ;in. por supuesto, idolarrar su mecenazgo a á Roscoe, pero hasra la fecha ni siquiera ¡enemos una edición críricá de la coffespondencia de Lorenzo de Médicis,, ¡ decía

f,lcilnente d¿lk rctorica lo meior qu € puede hacer el hktoriador para hacer frenre a esre ripo de Quizá rtórica sea convertirla, objeto de investigación racio¡al. Me gustarí¡ ;esun más a Ernsr Robert Curtius que a Konrad Burdachr al abordar la fórmula de
qu¿st¿ cose.. . si ?só co'i

¡odo acierto, *ín

fb

1.

la Edad de Oro. Y propongo ilustrar brevemente esre aspecro poniendo de relieve las raices reóricas de esa mitificrció¡ del mecenazgo renacentista mencionado por eI profesor Canrimori. Creo que constituye el reflejo de una fórmula de Virgilio. En <ste, la Edad de Oro es la era de un gobernanre dererminado. Es el hijo divino de la églogá que traerá el lmperio de la paz y una prosperidad mágica, y en el Libro \ t de la Eneida ,e qolctiza que Augu'ro hará e.o mi.mo:

.uia

Hic vir, hic es¡, ribi qucm p.omitti seepius audis,
Augusrus Caesar Divi genus, aurea condet Saecula... veces promerido y dcsde hace tadto predi.ho, enviado al reino que Sarur¡ó goher¡ah anra6o, nacido para resraurar una mejor edad de oro.)

(Auguso,

b.hs

|w.793-795)

vlnculo que exisre en la h¡toriografia enrre la persona de un gobernante y la lndole de una época sea el caso mencionado por el profesor Cantimori, lo que, a falm de mejor rombre, pudiera llamarse el mno de los Médicis, que hace directamente responsables a esta familia en general y a Lorenesre

Quizi el mejor ejemplo de

zo en particular de esa eflorescencia mágica del espírnu humano que fue el RenaciPata hacer jusricia a

\Tilliam

Roscoe hay que decir que no tue él qu;€ n in\€nró.

e¡ su vid¿ de Lorenn d¿ Médici.s, lo ye un rigariador posrerior, Selrln Bnnron. llamaria .l.a Edad de Oro de los Médicis,. Cuando escribió Roscoe con¡aba. e¡r¡r
orros, con el ejemplo de Voltaire, que, como ha puesro de maniliesto el prol-esor Fcrguson a, incorporó la idea de las Grand€s É.pocas de los Cr¡ndes Gobemmrs ¡ l¡
E*€ €fudio apareció e¡ 196 r cn .l lósndl afth. rta/¿/b,rg ¡»d Ca,tu,A ¡tuntu¡6.

29

30

El Renaciniento

t

h

Edad

h

Oro

corriente de la historiografí E¡ st¡ Si¿cle de LaanXllseñala Volrane que sólo tres épocas rnteriores a la de su héro€ merecen junro con la de és¡e la arención de los hombres selecros: la de Alejandro, la de Augusto y \a de los Médicts, .a11? fanilh ¿¿ ?le' citole s, g.ue htzo lo que los reyes de Europa deberian haber hecho, reunien 'i/ do en Florencia a Ios erudiros expulsados de Grecia por los rurcos. Pero desde luego el vinculo es más antiguo. Pensemos en Ia hermosa inscripción del Palacio Médicis-Riccardi fechada en 1715 y cirada por Roscoe: .Hospes-aedes cern¡s lama celebe¡rimas... hic ln¡erae latinae graecaeque restaurarae! murae arres excultae, Plaronica philosophia restitura... aedes omnis erudnionis quae hic revixir., (Forasrero, estás.rnte una mo.ada de gloria ab undantísima. . . aquÍ se recuperó la enseñanza del latin ¡ del griego, se perfeccionaron las anes mudas, se resrauró la filosofia platónica... la mo¡ada de roda la erudición que aqui resuciró.) O pensemos en el ciclo de riescos del P¡l.rcio Pirti dcl que tuerorr autores Giovanni di San Giovanni \ Fu¡ini. ¿ p¡inciFro! del rielo rr r:. dedic¡do a la gloria de Lorenzo de Médicis (ilur r¡¡cioner i0 v rl . in rl qur aF¡r... brindando seguro refugio a 1a Musas que huren de i¡,¡ ho¡d¡¡ .te \l¿hom¿ r esr¿bleciendo 1a Edad de Oro. A su muerre, como erplic.rn los rerios de debajo. la P¿ ¡ \rrer regresan al cielo llenas de ¡risteza. Pero es¡e ciclo no hacia ¡simismo nás qu€ conrinuar una ¡radición lundada en el siglo \1r por Ciorgio Yasari. Fue \hsari quien, en sus enormes ciclos de frescos del Palacio Vecchio, en buena rTredida sin publicar aún, desarrolló la rradición pictórica del orgullo dinástico que ligaba al Médicis en el poder, Cosme I, con 1a época de Sarurno y e1 Horóscopo de Augusro, tejiendo una suril red de referencias mnológicas enue las glorio de sus antcpxados (ilustración 49) y Ia descendencia de Sarurno que explicaba en s¡ Rdg;o ancrr: Fue Vasari rambiéD el que inspnó ]a idea de la primen A.cad?ntu d¿l Dneslto bajo el parrocinio del duque de Médicis en el poder, brin dando así incluso al gobernante un marco insrirucional para ejercer la rurela sobre las arres que el mito postulaba. Y fue por supuesto Vasari e1 que má conrribuyó a popularizar el mito de los Médicis en su Vbe de'pittori, scaborí ed dlchitetti, pl.blicrdo por vez primera en 1550 y dedicado r Cosme I con palabras que presagian Ia ins cripción del Palacio: . Si p uo díre che nel suo stato, anzi nelk na felii::;na cdsa, ¡iano rinate (b arti)., (Puede decnse que en su esmdo, hasta e¡ su misma feli.ísim¿ casa, han renacido tlas {ret.) En rodas sus biografiu se esfuerza Vasari por dar la impresión de que hs artes debían su ascensión y prosperidad direc¡amen¡e a la inrervención de los Médicn el climax se ilcanza en la historia, de la que no exisren prue-

tundó una escuela de arre para el e«udio de lo jardin antiguo en su v alli descubrió el senio de Miguel Áns.l, que dejó atras a tos :rntiguos 5. En su vlda de Botticelli encontramos también la reveladora f¡¿se:
bas contemporáneas, de que Lorenzo

dcl nagnifco Lorenn, .che Jit ueranenx per le persone dinsesno un -rezz secol d Oro., (En los ienpos de Lorenzo el Masnífico, que fue verdaderamenre una Edad de Oro prra los hombres de genio...) Fue mi inrerá po¡ la vida de Bo¡ticelli lo me llevó a darme cuenta en pr;merlugr de

xnpi

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.. ¿no serían más bien propagnda? La propapnda.{l llamar a estos homenajes adulación sobre versos vigili¡nos quiá no dig¡mos ::¡n ros pereones'1.on\€nienremente caralogados en el libro de \fackema¿á sobre d bbnvaun de . Precisariamos contar @n una ralonción -r-:: similar de su protección y sus desembolsos para ias letras. Cua¡¡o má.illas r sueños clásicos de la humanidad.. ribise debere ñtentur Aurea.. munere facre tuo.ncieno. L. Nu¡c surgunt ¡ites. Ne. se honra a los poos.El Rd¿. que tu munificencia hizo de oro. ha1: ::.. :Lres en esre :-¡ . antum Augusio saecula pulchra suo Quantuñ nosüa ribi. Precisamenre 1o qLLe rr:lto de probar es que los origenes del mito se -::¡nran has¡a la misma época de Lorenzo. qu€ podria támbién :rPonar daros nu«os sobre este problems. pa¡a traspasar la nube de . cuanta más afinidad renga con las pesa . l¡s ::-i: . hurenri.) cosa. te debe a ti. :n¡aizado en la rradición se halle ese marco. )lo convendria a nuestros fines que el tenor un tanto adulatorio de nuestros -.r:. El mito de los Mriicis no tue tan -: r rn produdo de Ia adulación y la nostalgia. y hemos visto que en verdad ejerció esa fascinación sobre l+s genen' rioner posreriores... Por ¡ir alze al fi¡ la en de Satu¡no. suc' .) :: Aurelio Lippi Brandolini: Aurea falcifero non debent saecula ra¡¡um.. He aquí unos de Brrolomeus Fontiu ': Tempora nunc tandem per re Sarurnia surgunt .. en 1os versos a él dedicados por los poetas v -' <¡¡ros de su circulo. como sabemos ¡ :uesrra costa.e¡es la bullen¡e vida del Qntrtocema retl caía dentro de . se alzan l* ar¡es. para qu. \ con cuantos datos pudiéramos reunir sobre los costes relativos de caballos. más probable es que eierza su hcchizo El ioberano mesiánico que reinsrau¡a la Edad de Oro es precisamente uno de eso. y Ia gloriosa edad de Augu«o menos a é1. como demo*ró el profesor . pendiente aún de la edición :... r: :onespondencia.¡i¡as en la Florencia del Quamocentol. Pero no quiero que se me malen. pues. que la ::e*ra. Lorenzo.:r:¡.¡ Oni Rucellai. e imPonedo con ranro :riro que la vícrima no pueda ya concebirla en térmi¡os diferentes.mponer un marco a la realidad. aunque ésta. La ed¡d de oro debe menos a Saturno.::r Gilbens. desempeñó su papel:r principios del siglo xt.r humanistas. sino su primo y rival l¡renzo di Pierfra¡ceqco.onocidos sobre la pro¡ección de r¡renzo a ls anes. nunc sunl in honore poerae. la mrisica y los espec- 1--!r-i. la época de Maquiavelo y :: -..r¿do¡es de cone del pasado remoto o cercno indujera al historiador moderno a -:::ar una postura de desenmascaramienro esaptico. es el arte de.ni¿nto ! kEdadd¿On ll -: :r:nmte que en dercubrir al verdadero l¡renzo baio la costra de las formulas retó- €so concreto Home había demostrado ó que el auténtico mecenas del -:r: no habia sido el Magnífico..

cuyo mecenazgo. A los humanistas y escritores que rodeaban a Lorenzo les inreresaba sin duda vincu larle a esta antigua imasen de liberal. s¿cros colun vates.lere quantt naí noLí e nobi anní non ebbe hono a¿zr¿. de quien (Irarí¿ Ugolino Verino: ¡ Hi. 11 el lugár alb ).) y Naldi: Im ñihi. Médicis. bajó tu prorección.el . ahora. de una especie de paniduios mucho mris fácil de adqürir v rener conrenros que los soldados? No cabe duda de que Lorenzo mró de ponem a la alrura de esta imagen./e rrzr ¡euien¡..ca. (Bt¡ empresá de Mribir "Quexa libros gr. lo habla heredado de su padre Pierora. ¿No la daria por cierra incluso? Por lo menos la utilizi en sus poemas: (¡Ay de mil. os ganan un honor y una gracia univeF sala que ningrin hombre ha disÉutado durante muchos años. Pues.ui il ?ino !¿. .. a diferencia de la adulación. caesa¡is Augufi sáecla hn aurea nobis red. r. el padre de la patria..l a Lorenzo evitar verse en el papel de segundo Mecenx o Augusro. / yallí los prineros tiempos se / de oro es ia edad.. al menos en el caso de las artes.dad y munificencia.) No puede evitarse la sospecha de que las convenciones amorosas y las aspiraciones políticas se fundían en su esplrnu cuando escogió para su jusra el lema. e qa. ?ara.I 32 ElRmaciniatolhEdadhOto icuándo empezó a dejarse sentir ese hechizo? po. te. tal vez tuera de mucho mayor peso que el suyo sobre rodo. r6 (Aho¡a ¡ mí.o¡sulo¡e redibunr Aurea Saturni seecla benigna senis. pues era el modo mris infalible de llegr al corazón del pueblo. vers¡tón fra¡cesa y caballercsca é.ol i rin"uo'¿. Los esre esquem¿ engañosamenre simple..ú!ó tñe'ic. de su abuelo Cosne.ió Ia edad de oro de César Aususro. libti CML e qrcxo fanire e dortí ú dt unto bonore e gaia mi*r'cr. dos d$oh. i¡m. En realidad no le resul¡aria [ic. Como le escribía Policiano desde Venecia in?r¿sa drlo salc.il tenpo si rinxuoua. paraíso triste rú re eocuenrras re¡uevan. la propaganda no tiene que Ia labrican pueden se¡ sus p¡imeras vicrima¡. tal vez estemos acercá¡donos un poco más at .) ¿Fue esra la edad de oro o tue má bien la del descubnmienro del poder de la opinión públ. qué ser cínica. Medices. vüelve le he¡jsna edad de oro del viejo Con Cosme. silves¡re / dondc doliente y terenal. y lo que favorecisreis a los docros.e dedn '5 (Proregió a los es¡ados poe6. ahora en Ia'o a ñ¿!or nel bra ¿bo ¿ 'íbe'nc Ou¿ dolar ¿ ¡¡u ltt nou "i dblo ¿ lzti . de Da¡te.egos. Los poeras se Io habían asignado siendo aún niño.

r de cede su puesto al romance de la paz. iunque en un sentido lig«. Como N¡ldo Nddi hrce profct.. pongamos. -: = L de r-o pruendo afirmrr que la novedad de su situación bastc para explicar Ia abundanrefirencir vigilirnas a Cosme.l dinero g$tado por Cosmc en edificios.emos. entró con naruralid¡d rópico de ku stecull y a las metáforx de una nueva era.La Europa de la c-aballería habia desaparecido.rlabanars del poderoso: h lama dc sLrs . lis siempre el gobernanre ileel que necesna más acceso¡ios mrrafísicos para su poder v propaganda.El R¿¡ut¡¡onto y h Ld¿d d¿ oro ll rr. EI mis¡ro hecho de que no sc pudiera rccu-.nos imncierosrs. má¡ tal vr¿ un ve¡' !¡iso i-". el canciller l¡É.r de tal per$na. (Sin con dinero se vence. iisor C. No es de cxtrañr quc cn al¡b. sin pretendcr ¡i'ienamente ni siquiera el poder. igual quc los lideres nombrados a si m. Y en cstc anriguo sueóo dt arrrra 'eo ls nices del estereoripo historiográfico dc una época en que las anes rte h pz pmspera' ron baio la rurela de un genio be¡éfico.rrriLd de prorer¡or de las anes y la erudición. se aplica exclusivamenre al Soberano del Mundor-. ¿Y era .o dd problema..smos de nuesrros is ::¡s le h¡n ¡odeado siempre de la mística del cumplimiento de anriguas profecias.r ::¡¿ \o cabe duda de que Cosme tue. en presenci.ar a Cosnre. con roda la pompa de un a»tiguo Mito Inperial quc en la Monarquia dc }:rrc.er v¡n der \fleyden? \li imprcsión es que puede haber una r¡zón más que explique este extraño e !¡¡ngn¡enr€ fenómeno de que poeras y oradores invisran de repenre ¡ un . desde lucgo.-. & \'espasia¡o da Bisricci en torno .por eiemplo. Er'. los ejércitos emn a sueldo y los nesgos de h guem se c¡lculaban cn térm.rccr de la baralla un. como sabemos. No =:imo :t ede ser rccidenral que anres r¡uc a Cosme la afirmación de Virgilio se Ia aplic¡ra F¡ruc¡ al notario Rieozi.z:rr a Cosme en "civimo. no menos que Lorcnzo.j ¡ erra5 rrilladas formuls ya mc parece significari"o. obligiria al pocta a and:rr buscando una fttrmula ¡mo«lin¡ria.ón habrru ada ú ¡üd de hierro 6abía «mcnado a dcjar pro a la de oro.rlla. hercle esr t¿s lincere nobio ''. Backuis c¡¡acreria con tanto aci€no como I¿ hubo. pero en términos gcnerates cn lc loas del circulo de Cosme el pl. Pero incluso aceptando en su integridad los l¡vaina. tundador del hospiral de Beaune y de la '-¡¡. @no ¿uann¿to sin xnreprsados y sin prercns¡ón de hazarias guerreras.-resrión: .onrempo.án€o exacto en el none. La imagcn. mecenas de Jan van Eyck y Rog.lirm¿ciones eran cienas en la medida en que puedan serlo afirmaciones de -.rro. pero este es prccisamentc cl rspecto dcl tunacimiento que el p«> rr'. Guenu. pirdiez que vence.rrn. ¡e lrn ñn en tundaciones piadosas y en fomenrar el uber que.Si numi vincunr.:.::epesados v su herohmo en l¡ brt.t un discurso al enviado milane¡: . ¡. un simple banquero y cacique de su =ri:d. Convencionalmente e¡¡n los remas sobre los quc podían versrr las.nza de Ciovanni Avogrado sr hag decn.r:n€nre disr¡nro? Por citrr lo que Ia rchzione dcl profe:rr Jacob dice sobrc esa mnm¡ .njustificrda su sensación.) F¡ un rcrr¡o rtel todo antiheroico. como llarna Maquiaveb a Cosme.¿Por qué se hablaba de él en tales términos) Una respuesta podria c¡ ¡. de que Ia una generac.r Cosme: . Poncámort cn el Iugar de un poeta quc deseara ensalz..

F* el tcma dc lz pax a libata .34 El Raucinioto t h Edzd& Oto Hoc duce sic Iani renplum cl¡udctur ct intu Mars Éemer arquc iterum vinda molera gcrct. y * ld ov€js pa$. como ar h o¡¡rte Qlogr" Eao..á p. Turba ncc i¡ l¿tiis ulli ruñc fiet in agris.bisov€s. redibir.lemes iust¿ rempcrar arte parcs.á los hogGs de It¿lia. lá F.rr¡ scgu6 eo los mposJ que ap¡¡cce en cl rcverso dc la famosa medalla (ilustr¿ción póstuma del Pedrc dc la Petriz 52). rá y * ccrnÉ el tcmplo dc Jrno. podrmos rccptzr t$¿s prEtcrüiion €s ran alegremente como Roscoc.ia. Tuft ct prisca Fid6 ad nos púit rqu. adminisr¡d. Tal no "cz ¡e y Hubo mc¡c libc¡t¿4 mcno pz mcnc abundancia cn la época de los Médicis de lo quc prodamamo hs poctes ni t¡mpoco n¿dz¡ condcros con lana e$a¡l¿ta.¡ AGonis ibit ¿mie domos. (Se Qu.n.luri. Hinc Pa purpuro &ontcm redimir¡ coroña Gra..r¡ecimicnto no tuvo que ndcscubrir al hombrc. ¿nrigu retorñi' la Pa. Op¡lio rut6 quisque r. enadenuá al cnloquccido Mdr. y sin cmbaqo tal vcz haya algo dc vcldad cn la ider dc Vico dc que sicmpre quc tcrmina la Edad de los hérocs puede al fin amánccer una Edxd de los hombre¡.¡. con su gunnaua púrpura. visiie. ¿pudicr¿n h:bcrsc consmridos todas las casas dc campo si hs ñ¡¡r¿¿s n5 s¡¡ws dc la inflrrcncü y la riqucza no hubieran rcemplazado gradudmcn¡ ¡ lz üolcncü dc lo¡ fcudor localcs quc simboliz¿¡ las rorrcs medicr¿les de San Gimign2no? El R.

5e ¡os ha conservado una carta del hijo de Cennini.ón crucial para la historia del ane. De.r capitla que con posrerioridad.rrgar de construir cada uno un. aún perfectamente con las añejrs rradiciones de ia vida rcligiosa comunal.:.crables comit¿s del gremio y del gobierno de la ciudad. los intereses de los Médicis en los innu¡. como tal.nero iban . lo más probable es que le hubiera dejado frío. Par¿ cuando murió Giovanni. conrinu¡ñenre se ensalzab: a los Médicis por su á4qrlrr en i ! La. prmerd Lomú mr.. habia llegado a un punro cn 1+19 cn que se hizo precis. ¡o le habian l. Se comprendía bieo el rpoyo a los esrudios.r la inrervención del acaudalado gremio de los banque .ar¡e. s¡¡¡o parrón.rr¡c florentino det (2"dtroce tor.tn. pidiendo hLimildemenre perdón a Lorenzo porque por una vez la votació¡ e¡ el . parese prnoquia. Al parccer .cinrienro ¡ores de un mecen. Al principio de aparecer los Médicis cn su papel de mecenas.rs Nuere Hcrnr.ov¿nni.nos. y la esrudió de modo eÉmplar Marr. Caye¡.r prcporcionado los micmbros más ricos de la iban a enc.rcia 6na. y el d.o le fue encargado ¡ Brunelleschi (ilustración 53).rs ¿ decir por sL¡ muc¡te. pues et proyecto de esta parte dcl edific.¿M. cir-s para ver h:uta qué punro condu. Por este conducro nos enreramos de que Ghvanni Bicci de M¿dic¡. la sacristía esraba ya abovedada. elorfebre. les seria asignada para rs enrcramientos famitiares y Jas mis. cmprendió no sólo la consrrucción de una capilla.rlgunas casas. que por cntonces no se pensaba que l. les de 1418 el prior v cl cabildo de la iglesia de San Lorcnzo solici¡aron de la Se¡oria permiso para deribar .uesrión es pkdsamenre.echo aso. el hombre nrl¡ rico del b¡rrio.ls jn.n \íackern¡gel en stl. El n. su ¿crividad crsa estas causas. pues deseaban ampliar 1a igtesiá.p d¿ lor pin"rc' M¿¿irir de. y aunrlue él había suplicado a los reunidos que no conviftiesen en entmigo patronam artt Lautentiun. empero. r de ello tal vez pueda brindarse aqui un ejenr plo cn los rres ripos de prorección ofiecidos por Cosme.me <i h. Su hijo Lorenzo. pues elque escr.36 e¡a El n¿..ro ñrio.l proyecro cra del prior. Jc C. prorecror delgremio.¡ ¿\ en un.r causa del . L¡ base documenml d€ esra inrerpreRción es bien conocida: la reunieron pioneros como Roscoe.ll. Algunos de sus colegas cónsules panidarios de Lorenzo es¡aban ausen tes de la ciudad. ta consrrucción de esra«¡as a los san¡os paoonos de los grcmios florent.r empresa colectiva análoga.bia pensaba en térm.ueo deliber¿do del i:trte» como el que cetebra \isrri cs imposible sin la ide¿ de -¡ne".ar que esris pesonas voraran a Avor d.o. a la crudición. sino también de la sacrisrí¿. ¡ las Musas. Picro v Lorenzo de M¿dicn. siguió luego apoyando el proyecro en honor de su .¡rte d¿lla kn¿ se había opLLesto a los deseos de su parrocinador6. La idea de que Lorenzo ofreciera su apoyo a l. H. por supuesto.Patronum arti significa. Esre desphzamienro del cenrro de arención es Io que esrá aún por ser in. Cabe dudar incluso de que hubiera podido expresarlo fácilmen¡e en su le¡suaje.lu\tr¡n e¡ sLl ¡u¡ela a los consructores.esrigado. escultores y pin-. Ocho de ellos ce. v Eugéne Muentz.r y profundizar sus refiren.bro sobre el anhiente del . Reumont.spe.en a u¡a inrerpreración. En muchos lugares esrc ensryo no hace más que prosegu. Aquel grandioso plan comunal. por supuesto. que únro atrajo a las generaciones posteriores.ros de instituciones popuiares y comunales.

-r5r -:r peo de sus hombros. Pero sólo tras regresar iosme delex. . por aquellos dias cuando Cosme cumplió sus deberes de hacendado fuera Quizá narivo.ucs¡io¡es que imponíú neccs¡¡iameDre un peso gande sob..oi'ió a recaudar el dinero colectivamente.: :rudo de armas. Est¿ria de cier¡o en conson¡¡cia con la rn' dición de expiar un pecado de esa manera. cqr adquisición ¡o habtu s.lio adqunieron mayores proporciones sus donaciones pias. que fue par responsable de que le fuera adjudicado el rabaio a Ghibeni (ilustración i+r. no < Je !:r proedencia.sra en que orros orgo .os hermanos Médicis en estos primeros aóos. A smto dc ello. El relato más vivaz y convincenre de esta evolución sc puede lecr en la hermosa ::ografía que de su amado mecenas escribiera Vespasianori. confitenció con Su Sanridad el Papa Eugenio I\¡.r r. Cumdo Cosme hubo atendido los asuntos temponles de su ciud¡d. -::enre .¡a de San Francnco al Bosco (ilu«r:rción t5).-¿: r.ón.' tlc¡ción.k * Asi ssum es d. ::':¿l de fondos.'r de impuesros de 1427 que Cosme y Lorenzo Ie habian encargado consrruir el . Deseoso de d. le pu<ió que tc¡ía ciero d. Ghiberti menciona en su declara-:..té de er-. aun<¡ue Vasari nos h¿bla de una inspiración. pero no dejr de ser posible que el rtlato . r tr¡vés de las cantidades por él aponadas. -:o J¡ los miembros de este comité de cuatro seria Cosme de Médicis. como en el siguienre pasaje. tuis lcjos que los demál cornPrendió qu. como presenta Vespasiano la historia de la fundac. san Mareo el publicmo. L¡ cxudidad ha querido que conseruemos el tesrimonio dc otra findación Pía :< . 5olicimron la hornacina originariamenre asignada a los panaderos.:: que encergara una esratua del patrón de los banqueros.. Tal precaución parece nece§aria especialmenre cuando nam un :-crho sucedido al conrar él sólo trcce años de edad.: . o m:is bien l¡ ro1. había de volver su pensamientos h¡cia l¿s os devots si queria que Dios lc Perdon¿< ' le mantuviera en posesión dc csos bienes temporalor pues ubia nuy bicn que de c: mmera no lc durarí¡n. como sucede con la m:ro ría de los que gobiernan esndos y d$em . .<mpre citado por los biógrafos de Cosmc: r-. Vespasiano conocía aún regu: Cosme. y es interesante consramr que Cosme ¡-r. del monasterio de San Marco. v runque sus recuerdos están reñidos de gratirud hacia un "cl.ez mil florines en «lificios.a de que su riqueza era superior y al tiempo de h necesidad de no osren' Cuando otros aportaban dos flo¡ines ¿l daba cuarro. Nemesio y Proto'a. Es uno de los rros encargos de los Médicis en que no de«acan en modo alguno su enblema ni . que se -*: -.¿. haciéndose cargo de la restauración de la iglesia francisMugello -r:l en su :.n precaución. . que lt di o .enre no por eilo su relaro deja de comtituir una fuente de primer orden si se udliz.¡'¡.lraumento funerario de los mártnes Jacinto.El n*razgo & las prínetos Médnn i -:-.ne¡o.'uidado en hacer patente. r" oncicncia. en otra l. que ¡nd:y tras obrenerla nombraron un Pequeño com.do ¿el todo limpia. un Proyecto más bien tradicional j:\o arr¿ctivo reside precisamente en su rúsrica sencillezl5.a:rbm a dieciséis él aportaba vcinte.

r pruebs de que ewo e! iuslamen¡e lo qu.nre s¡crdi ¡ lr luz por lris Origo Ls. H.r de alguna declaración ar ¡arta Sumando lo que se dice que grró Cosme en tundaciones pias alcúzmos los .o de eludir :i :. es posible que sea de su cosecha. Debió de ser una É¿se oída por él en demasiadas ocariones cuando llesban sus deudores a implonrte un aplazamiento de gracia. sino más bien su modo de vida.¡l¿l¿/a sus hijos tr: Vco que he garado una cnorñe suma de di¡cro de 1434 a 1471. Sabemor por la correspondencia de Francesco Dati.r. Esro explicrría el acenm que sobre las cantidades exacras invenidas en sus diversas tundaciones pone Vespasiano y que los Médicis trataron de m:rntener sienrpre vivo prra ttu gentes.se púiodo.o. Es diffcil renerla rod$ consigo con cifes de esra especie. como sr deduce de un libro de . pues as. Dios mio.. como es bien sabido. Sin duda a Vespasiano le hubiera gu«ado notar que el cspiritu dc Cosme se hallaba turbado por este acro de venganza potírica. al Esrado. Revela una sumá i¡creíblc. Vespasiano pmce más preciso. susci¡¡ba el negocio dc la banca. En especial esa referencia a los que . y ese fue Palla Strozzi. r¿ suma mencionada abarca principalm€nre la época en que vivió Cosme. El único med. ¿Sería que ese libro de cuenras esraba desrjnado al saldo de deudas con el Supremo Acreedor? Que no tiene relación dnecra con la protección del ar¡e se deduce del mismo hecho de que los edificios aparezcan mezclados con las obras benéflcas y hasra con ios impuestos. Sus mismas riquezas le delaraban: no era posible ser ban quero sin quebrantar el inrerdicro conrra la usura. . ¡elreio.ni. re lo devolveré rodo.:lgn¡ Je I¡ usura e¡¡ ¡¡.:. pero es difícil que fuera el prnrcipal.ue¡És que cub¡c . cualesqLriera que tuesen las evasivas técnicas que se emple:rsen . escribe e¡ su ur. el anterior mecenas del saber a quien Cosme había expul. lo fuerres que eraú los anragonismo. ni.38 de Vespasiano Eln enazgo ¿te lot pitunot M¿dri' reconstrucción.li C¡mbio en un¡ c¡n¡ ¡l merc¡der de Prato. Don. sin contar otros g*tos. No puede excluirse que se diera esre morivo. sado y lozado rl exilio. No hubo más que un hombre de esrado por el que Vespasiano mostrase más fervor quc por Cos me. como Cosme se demostró. cs decic rodo 1o que no benefici¡e directamen¡e a los propietarios.. pero rambién él hubo de tomar sus cifras redonda. Cosme rraraba de hacer E¡ una cana de condolencia no publicada a su hijo Piero se le ar¡ibuve haber dicho frecue¡remente en broma: . ¡ me parece quc ese dinero esruvo bien gasrado y e«oy mur satisfecho.. creo quc dio g¡an €spleDdo. Para un hombre piadoso.o.iendc a 663. y no lo lamento.dad por un deliro dererminado. También por Vespasiano sabemos que él sc consideraba deudor del Señor y quizá en un senddo sorprendenremente li¡eráI.quieren n más lejos que Ios demás. pues aunquc a muchos hombrcs les guraria ttegar a rener cn su bolsa ¿unque sólo fuese parte de esa c¿n¡idad. el pecado dominanre quizá no fuera un delito especifico.r r so¡i¡le¡ qu. ob¡* benÉffcs e impuestos.omo di. A los adversarios de Cosme ral vez les complaciera atribuir sus ftrndaciones pías a un senti- miento de culpabil.75t florines invdridos en ediÍicios. ran rn id¡m.r¡a¡ de derohérsclo rodo r los pobres. Lorenzo de Malicis.Sólo con que rengas paciencia conmigo.

rtn vienc ¿ * . ¡$umenros €conómicos y morala no hacen sino subnyar Is prrsiones ante = :: C-osme tuvo que actua¡. llmoro hace un cumplido a su adrersario por b utilz: & ugumenro. y rodo exce'o es un vicio.l.. ascendia a m¡s dc Vespas.¡ Co¡na b¡ d¿t¡acnres de k nagnifcdcía ¿! Co'ne de M¿dnís!. En su pJacio pensó en lo que convenía a como Florencia.dad de Cosme. y ko. ¿No había predicado a menudo el mismo Timoteo :cm las apinciones mundanas de esta especie? Se admire el cargo con l¡oto cenal pero echa ma¡o de las disrinciones de Ia tmlogla moral: sólo hay cuatro situciones = i:r que el amor a la gloria es pecado mortal. El acudo de a¡mas de . no r :sirrcen ambién por conseguir que li poreriorided ore por ellos? ¿No se nos ordtna no .rlkar nuestra lu debajo de ut celemín? ¡Catlen sus detraaorcs de una vezl Pero el adversario guarda orra sorpresa in petto.i¡d. a d<cn- enrrr el baio aneseaado. la<:o \fal{ei de Verona.:r. s¡x ca. r -:: t :rcnzo por haberselas arreglado pan gaster menos que los de Ia abadia. Tenemos la suene de conrar con un rexro cu¡a 6nalidad seica c rcsponder a los enemigos de Cosme." Seeún los filósofos ane sigilica conocimiento t«írico de la¡ razrnes. "Ibr rano pora la posteriád un hombre magnificente figunrá entre los rrabajos manualc. y de intención hirienre: "lo que . --¡ ¡ul¡d i uon¡mienro es [icil de rebatir. abad de la abadía de Fiesole.do poner su s:s :rntepasados? ¿Qué nzón hay para que los que ahora contemplan las iglesi* dedicrdas .r do¡ines::. y Cosme no es culpable ..r cmulade.rria rn embargo. Pero puede conrrarrararlo.: rd de gloria que cl culto divino. El derractor se descuelga a continuación con una s-<so de liberalidad.r:bas de decir con tmtas pa. Además. sesún Vespariano.rban tan pronto por sadsia¡ ¡on l¿r donaciones pías.\ ¿¡dió Cesar en deseos de llevu a cabo granda empraas al conremplar unos cuadros r Ls h-azañas de Aleiandro? ¿No inspiraron a Escipión y a Quinto Fabio las imágenes de ¡ Dos. l¡ ¡. de su estue¡zo por garrar. r. - :-<¿ de repertorio. Hasra : :¿¡¡io de Cosme forma parte. . IteCrili. es (por definición etimológica) merarnenre "hacer grardes cos.labra en elogio de Cosme toca «tlo r su hm¡ en la pocrenort ..do llega a decir que Cosme lamenró no habe¡ '¡ic¡edo Arr.cras ra.<¿ ¡ctividad.-¡s. que no sc d. pr¡ts es l¿ r:¡' nrd la que anima a construn a Crrsme.s \fedicis que puebla todu la¡ tundaciona eclesiásticas de Cosme dene má el rcgusto .an sus edificios se sientan llamados . una oponuna cira de Cic. En sus mona«erios e iglsi¿s la magniñcencia de --xx ruro por modelo l¡ excelencia divina. dorines. escribió un pequeño dilogo = . concrcida ya de oru tuentes antimed.buye también a Cosme el haber rcprendido a los corxrruoon: ---5 .rridader se invinieron en el seno de la economía de la ciudad. los monmterios de los siervos de Cristo. A él le plece hacer el bien en sccreto. y hacerlo menos sunruoso hubiera paecido en verdad falra i:rruud hacia su ciudad narat. pero séale de ninguna de diüs en sus i:rioos para que los nacidos on posrerioridad le recuerden cn sus oraciona y los que . Ias im:ig€nes pinada y esculpidu.ar".El nrznazgo .. Hay que fijarse en cl motivo mor¿. & bs prinoot Médnr fo¡tuna ámilia¡ según un cálculo realiado.derracror parre de la ética aristotélica: magnificencia rrl como la de Cosme es rr -:. puer : lr. ¿Qué rienen de malo esta¡ motivaciones? onced.r. El último favorecido por Ia generos.

micnro údmo.nro hau mrs de lo que nos senrimos inclinados a admitir. la vir tud es inherenre al lma y el pobre puede poseerla.a obra de ane es la del donz¡te. sin que nada se asradezci rmx. !: pos.os dencia de muchos humanist¡s sin encontrar la menor alusión a ninguno de los anisrrs con los qLie consranremente habrian de estar rropzindose en la TrZzz y que tanto retieve tienen en nucsrra visión de la época.larJe de im:srnacion para prrcibir:1go del espiitu de Cosme en los edifi- ¡ ¡nrá conside¡a "hacedor" de sus Édiudos. Sin duda va en la misma época en que vivió Cos¡e la situación @biaba lentamente. No se no:e.an nada se menciona el u¡e ni Ios anñtrs.Za de Filippo Lippi consenada en los URlzi. lx¡. tucc hav muchos. Pero el argumenro no es muy del guto del deuactor. a quien se ¿ sus obreros. Ia. Donarello. Esro no lo puede admitir llmoteq es sólo el ejercicio de la magnificencia el que es un don o fonLura. dos escultores de gmn renombre. en propasr la condición de la pin. Luca delta Robbia y Ghibcni. Extraía clxe de virtud ha de srr la magnificcncia.na un r. Sólo sé de un autor humaisra que incluya los be en sr nombres de dos arrisras entre los beneficiarios de Cosme. Pero Ia pcrspectiva del hisroriador del a¡te.lidad de es¡e r¡ana. que sólo el rico puede pra«icala. dijé con l* palabrar íste perfecn opu. l.a misma deb. como s. pua el sigio rr cro raulraria obvio. que después de rodo penenecía a la misma clase que muchos artisras. Filippo Villmi. rJ. apenas encuentr¡ ocasión de referirse por su nombre a un arquitec- ro. como sabemos. al que sigue una alabmza de tipo convencional. En comparación con el volumen de escriros producido a princip. nos pone de mmifiesto lo espirirual sabia hacerlo mejor. Cosme desea h riquczas tan srlo para poder deshaarse de ellas. quien escri Entonium gue Cnsmc @rorgó honores y r. cionados que se citan una y orra vcz. ¿qué se diria él mnmo en Ia soledad de su esrudio? Pero en cieno modo el dilogo es ran inreresanre por los argumenros que omire como por los que utiliza. I.ble revisar rodr la conespon- ¡nr él tuüdos. Los escudos de de la cu¡l quiere rer recordado por la poverioridad (ilusrración 56). v renía en su .compensas sin cucnro a Donarello y Desiderio. Si ni siquien su propio consejero unas norma. Arronio BeDivieni.r/áde los \{édicn. Vespasiano e¡salza asimismo Ia univers¿Id¿d de intereses dc Cosme en r¿rminos similares: En su traro con pinues o cscolrores srbí! nn¡chiriho d€l asunro. El nismo Vespasiano.as a las ¡¡¡es son sorprendentemente escasas. "liberal.os dcl Renacimieno. licilmenre resulm distorsionada en estas cues¡io¡es. conoccdor de unos cuanros textos setec. rua. es al preoio de la posición moral de Cosme en un mudo regido por de ld que él parricipabi a fondo. Solía pensarse que se trataba de un autorrerrato del pinror. l. Al connario. also de su retic¡ncia r lucidez.¡e rronmi. son sLr firma. En La corona¿iin de k t i. un :ingel señala a un monie arrcdillado c.s relérenc. Menciona a Niccoló Niccoli como experro en 1as artes v gran anigo de Bru¡elleschi.s crisrianx mnmo Cosme r¿mos. AJberri y otros se esfooaron. Ial lez en c. de su seriedad v reserva.40 demasiado El nu¿h¿zgo de lo' ptinetu' M¿dis demostrar que la magnificencia es una disposición mental. pero hoy en dia se acepra que en realldad representa at donanre. pero tienen mor a sus riquezas pra gsmrlas. un escultor o un pinror.

En el m gen:.asa algo de mano de los mae*ros dsucados.(D¿báE. varias puerrás que esrá¡ en la Sac¡istÍa.apa e¡.¡ . - r"'.::::r prefería manrenerlos €n un sepndo plano¡ Encargar esraruas d€ bronc€ de Éma': r:ural para un palacio privado de cieno que equiva.ion t-).. No es Vespasimo el rinico en incunir ' r i.rr¡¿ con los oios de \kari ere :i-.. . surgunt virtutibus urbes C¡e$ vides humili..iwú. Resna adun¡ etc. En realidad parece como si s€ hubien querido prever esta reacción al .. .n-ri. Volvicndo a la arquirccrum: tcnía una gran experiencia en eLla.ualoria. el his¡oriador del ¡rre que conrcmpla el Q'¿?rr¿.c"az?o d¿ lat pih¿tot M¿din rl .:--b planrea \ffiar cuesdones des. Era gran amigo de Donatello y de todos los piotores y escultores. Cosme usaba dc igual l.:nedi.k .. r-¡.-: ----. Como Donarello no vestiá cómo hubierá sid. I¡ ma¡ana de un día de fiesra se lo envió ¡odo para que se lo pusiera. U¡ enim per ¡e didici.uo provecro de palacio prefirió 6re aI de Brunelleschi por ser menos ostentoso:6 --:tr. lá esculrura padecia de cierta escase de empleo. ca(a de Ftannm cagnoneúo padoua.lrcitada rcriorment. le encergó hacer v.¡o habl¿ mucho de los contratist¡s. más daconcenante aún que el s. Erá dnigi r : r: ¡n norno de lá múerc de Cosme y deerrclla el rema de la humildád de Cosme: .El n. ::r:. ' -.:7atw la Judit (ilrcl.Quam .xnu ándem quod tuerinr. de los Eaudulenros y de los demasiado confiase da -:-. sr¿s €srauar resultl el que no mencione al a¡quitecto a quien hemos llegado a con 'c.:1en liempos en el Pelacio de los Médicn.beralidad con rodo cl quc poseÍa ¿lguna . la nr¡n. . porque nada se consruí¿ ni há. Era un gran experro en escuftura r i¡rorecia muchísimo a los escultores y a todos los arristas de valia. y lo vndó todo de nuoo.ación 58) de un pareado latino atribuido a Piero. le regnó u.a¡nada con cápucha...: .-.s : I ¡rnroria norn reiinet.io: y ñuchos gue renián que construir algo iban a pedirle parecer. cono se deduce de los muchos edificios gue habla cons rruido.93.errmres.ea. Michelozzo.lencio de Vespas.pág.¿ /r la]rlri¿Seria que el mismo -.) del guro de Cosm€.rb¿Uo¿.ano ácts :: r.) l¡¿ el his¡oriador del ane.-CfniMedndtian¿'¿bt!". et . las ciudades se encunb¡an a causa de h vn¡ud. :Por qué men. El se lo puso una o dos veces. porque le parecia demuiado elegante para é1.1998). y como eD sus iiempos el atrc d. quien se dice aompañó al exilio a su prc . para evitar que eso le sucediera : Donatello. y de ese modo le :o*uvo. En su pormenorizado relato de las actividades construaoras de Cosme. porque amaba a tales pcrsonas.ln columnasúb .iefta süma d€ dine¡o tod* las senan*.¡e:o no el nombre de ningin arqütecro.uello orgulloso quebrado por una mano humilde. y luego lo hizo á un l¿do y no quiso llwarlo más.:: .:.::.olla superba manu * :¡! reinos caen a causá de la licencia.on.íá sin gue sr Ie huhien pedido su opinión y iui. v dio órdenes a su banco de lihrarle . el hijo de .iona \lspariano sólo los :. l¿ ma¡o derecha de Cosme.rios púipitos de bronce para San Lorenzo ). Cosme.:+o5 eclesiásticos hechos a Dona¡ello v no los dos grmdes bronca que sebemos esru- l¡¡ '::-. y un inje para debajo de la capa..ldria a hacerse blanco de crítica¡ . suficiente para él y sus cuatro aprendices.. :::-ph el. en el que se explica que Regna significa una advenencia conlra el pecado de ¿r4z"7i edunt luxu. qui tumore elati aliud quam hom ines 6s pukban¡ .

le tueran hii6. fire al principio algo mucho má impmüsado y disperso de Io que harían sosp. hubiera de anibuirse a Cosme. induida su invención. s y la nave de le iglsiá. pero si en aquel momenro se hubiera sabido que Michelozzo panicipaba en una empresa de los Médicis tan famosa como Sa¡ Ma¡cos. Senrado que el coro á él ¡djudiados y¡ to.¿n¿zgo d4 lo' ?/iñ¿tos M¿d.o en el pl¿o de eis áñós a qpens de la fonum que Dios Ie habia otorgado. que se nepban a remrnciar a ellos r. Fue ese año. hasta que este crecimienm se üo súbiamenre frcnado por la resistencia de las Emilias poscedorx dc a¡tiguo6 derechos e las capillas de la iglaia. asuntos. que parece deducise del arudio de los documentos: la i¡tervención d€ Cosme en esro.@se en et corc y la nave mtediáos salvo los de Come y los oiembros del Capttulo. enrodiéndose que ninsrh or¡o scudo de armu ni divisa ni rmba podrta @l(. zo había muerto en 1440. Por contradictorios que sean los relatos de la historia de la construcción del monas- terio de San Marcos (ilusuación 62). Posiblemente muchos miemb¡os del capitulo hubieran preferido el acuerdo colectivo original.l parecrr cuesrionaba el hecho de que el mérito de consrruir estos edificios. por anto. En sus estipulaciones se aprecia un eco de sus dificulrades en Sa¡ Marcos: . Pero tal vez tuviera otra razón más pan desplazar a otro lugar el centro de su mecenazgo. a su vez. junto @n tods la 6tructu6 ls¡nráds hdiá el momen- e .:chu los testimonios de Maquiavelo y Vasrri. y lo mismo sucede con los diwrsos poetas humanisras en cuyos panegiri€os s€ mencionr¡ las findaciones de C-osme. Tanto Filarete como Vespasiano m€ ncioná¡ esre contratiempo suÍiido por los plana má ambiciosos de Cosme. vienen a retrarar una €xrensión y renovación gr¿duales del monxterio. L€téndola en su conrexto es posible derectar una nota de apologia. el tunciona¡io se habrla reldo c¡ su qr¿.. que se había derribado en vano hacía veinte años. sabia que tenla la sartén por el mango y en consecuencia impuso sus condiciones. dicho sea de paso. a su cosra y con su escudo de rmo y divisa. Su hermano Loren. t¿s decla¡aciona de impuestos son notablemente pesimisras en cuanto a los ingresos. au¡que despu6 pudieran haberse aiadido algunas panes.I 42 EI n¿. y quizá se le quedase gnbada la necesidad de ocuparse de la reconstrucción de la iglesia principal de su parroquia. se compromeda a termin& sción del ediÉ€. Cosme. su aporación a las tundaciones pías. I-a primera de las empresas posteriores al cxilio creció bajo la prorección de Cosme. que en tiempos había penenecido a los Selvestrini y tue luego tra¡sferido a los Dominicos Observantes. Se har conservado las aoas de la reunión del capítulo de San Lorenzo de 1441 en las que consta esta intervena Ios poseedores de derechos ción ]'¡. a los que Cosme farorecia . como si dijéramos.3. hdrá el aha¡ mqor orisinal. Pero ml vez existie¡a ot¡a razin má. gua¡da silencio.. Nadie a. pero se había venido abajo sin que nada se hiciera por fomentar la consrucción de la iglesia. Cosme cierramente no era hombre dispuesro a despenar antagonismos forzando e¡ San Marcos a ceder sus lugares de enterramiento y lar misas que allí habían de ser rezadas por sus muerros. ta inscripción de 1442.cn en esta omisión: también FilareÉ. tal vez señale el final de las renoraciones.r. cua¡do Michelozm informó aI rara*a que había esado y sguia sin trabajo ni ingresos proc€denres de su oficio 31.

El n¿ftmzso ¿. lot pr,"üa!

M¿di.n

\ada ilusrra más cerrer¡mcnre la diferencia.nrre la levenda creada por los ::s= '::jores pragmáricos y el curo lento y enrevcsado de los acontecimienros ¡e¿l¿. c:. ,: iesco del Palac;o Vccchio en el que Giorgio Vrsari, eI pintor de conc del duqur ..:;ne I, e¡salzó la memoria del antepasado colareral de su prorecror (ilu.srración i.) . .:¡os ¡ Cosme en un magnificente ademán dc podcr, se¡alando el edilicio de s¿¡ :.nzo. mienrr.§ dela¡tc dc ¿l dos sumisas figuras se arrodillan presentándole la -:.:ucra de la iglesia acabada. En ellzs sc prcrende retrarar a Brunelleschi en colabo -:::on con (lhibeni, añadido aquí presumiblemente porque Vas¿ri reco¡daba l¡ .:::resa conjunra de la caredral de Florencia. El docLLmento mencion¿do no es el

,:,:o que desmiente esta dramá¡ica hisroria de un plan predeterminado y velozmen :: :recurado por orden de Cosme. És¡e, como hemos visto, era demasiado prudenre

::¡

brindarsc a edificar toda la iglesia. Además tal oferra pudiera habcr parecido

:.jmenrc un acro de vanagloria por pane de un ciudadano privado. Quizá Cosmc ::¡enz¿ra con la resrauración de los aposentos de los sacerdo¡es, s; hacemos caso de

: que nos rcficrc Vcspasiano, para acallar estas criticas. Sicmprc habría quicncs qui , ::an rcrecenrar su gloria edificando Ia iglesia, Ie hace decir a su biógrafo, pero no se :t:parian dc Ias cstrucruras utilirarias. P¿ra nosorros, por supuesro, como para Vasari, San Lorenzo (ilLrstración 60) es --,r crea.ión del genio de Brunelleschi. Pero los documenros demuestr.rn que los ::rodos por erapas de Cosme restringieron considerablemen¡e la libenad de acció¡ ::. .rrquirecro. El biógrafo anón;mo de Bruncllcschi, como es bicn s¿bido, le ech¡ l¡ ::.pr a un carp;ntero de obras por no haber atinado a plasmar el p«,yecto dc Brunc:schi'r; pcro, ¿dcjó rcalmcDte un proyecto o una maquera al morir en 1446? Existe -: ¡urioso documenro en co¡tra de ese supuesto. Habla de las envidias y reyertas :::re los carpintcros dc Florcrcia encargados o que deseaban encargare de terminar .r Lorenzo !. Uno de ellos, Giova¡¡i di Domenico, sc qucjaba a Giovanni, hijo de rsrne, de que los hombres de su competidor Antonio Mancmi le habian propinado :a palizr en plena crlle. fuzgando con crirerios de conducra profesional, ral vez lo ::¡ecicra. Había estado prcsente cuando Cosme inspeccionaba y criricaba 1.r ::querr de Maneai para la cúpula de cncime del crucero. Cosme se preguntó si el :: r¡ rendria luz suficien¡c v si a la cúpula no de sobraban dos millones de cargas de :,:o Huclga dccir quc Domenico se mosrró de acuodo con mdo lo que d;jo Cos -: r rerninó por prescnrar una maquer¿ sulai que él evidentemenre pretendia que -:¡b.r hech¡.a la manera de Filippo. cs dcc;r, ligera, fuenc, bien iluminada v pro ,.¡:¡ionad¡". Cuando se le dijo quc no se metiera en lo que no le importaba alegó cl ::¡rcr¡o un ranto l¡¡ladi de que debia su su«ento .r Cosme y por ello esr.rb.r oblig,r' :o : br;ndrlc u consejo. lb¡ de camino a ver r Cosme cuando le s»prcndió la.cn-

h inrcrpreración dc la hisroria gira en tono a la cxprcsión »el nodo di Filippo. De :::'<r sido conocidas las intcncioncs de Bruncllcschi. lo más probablc cs quc xi lo hubie -:::¿niristado Domenico. Pcro ro pasa dc alcgar cn favor dc su cúpula quc siguc el

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44
El ñec¿¡áz.so & l,'

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método de Brunelleschi, que era sin duda el método aplicado en la catedral. At iguat que su competidor Manetti, Domenico habia atado Eabajando en la Ópera del Duomo. Sea cu¡l fuere nuarn interpretación, el documento confirma lo que cuenra V6Pasiano sobre la experimcia priaica de Cosme en cuestiones arquitectónicas. Demuatra ademá que quinc! aÁos despuá de su intervención los problema de la construcrión de la bóveda de San l¡renzo no ataban aún resueltos. Quiá nada apmleche especular sobre los motivor de este hecho, pem una posibilidad acude apondneamente a la imaginación. furin una tradición que a más antigua que Vasari aunque no sepamos de cuándo data-, Cosme háía encargado en un principio a Brunellachi el proyeao de su nu«o palacio, pero hebía rechazado la maqueta por considerarla demuiado llam¡tira 3' Hemos

qrc ere par: C-osme proeder con cautela ante cualquier orhibición de magni6cenci¿ pcm pa¡¿ B¡undlesdri este rechazo ra.l vez supusiua un duro golp€. Hubo de suceder a principio de 16 años qúúraÍ y en consrcuencia bien pudo ser que BruneIlac}ri redr:se su mecenazgo de Cosma ¿Fue esa otn razrin má pam que se comenzara
visro lo necesario con las casas de los sace¡dotes, si la inlormación de Vespasiano es en ello corecta? Otra esrruftura utilitaria erigió también Cosme en la década de los cuarenta: el

bs documentos vuelven a curiosa orden de 1448 que prohlbe ambiguos. Gaye reproduce una ser extraiiamente a los monjes estropear el edi0cio exisrends:
dormirorio de novicios de Santa Croce (ilustr¡ción 61)
r?. de Florocia ha omrruido m domnorio gmon apoentos y otm de, noble y mplio en el monaserio de 1iá16 de la Sera ins¡alacions, )á qu. hay ádemris otro ediffcios alll. y ¡a que los atedichos ñrile llwa
Ya que

e ubido

que la

omu¡idad

Cre

.

cabo moa obm rodos los dro segrin ls plre. perfomdo muu y abatie"do p"en* entre dos habiuciona, pmctiodo y eromchmdo ventanar.. en detrime.rc de lá bele-

a, robuste y mplirud

del edificio.

que su cons¿Se pretendia con esto preservar el proyeco de Cosme o impedir rucror lo llevara a cabo? Sea lo que tuere, el documento pone de relieve las dificultades a que se enlienta el historiador de la arquitectura, que nunca sabrá hasta qué punro fueron o pudieron ser contrar€stadas
modificaciones arbitrarias. esros problemas de la historia de la arquir€crur¿ ,A6pir¿ rr¡ sólo a poner de relio,e en qué condiciones tenla lugar el mecrnazto a¡qüÉcónico de Co6mq que no en «ílo cox de encargar a Brunelleschi o a Mich+ lo-zo el prq¡eco de ur'á iglesia aquí o de un palacio allá ni siqüera de lirnitarse a pagar
€sas

Ese arudio,

desde luego,

no pretende abordar

fuenes sumas a los contr¿ssr¡s.

insrumento y su organización.
para C-osme, pem

átx

E mecenazgo privado a tal escala aún tenh que crear su fuún Vasri, Michelozzo construyó Careggi y otras villas

eran seguramente casas de campo en las que se lleieban a €abo

obras de mejom cuando se pr€s€nraba la ocasión. El cáso del patacio de la ciudad es dife-

rente, pero nu€sna inbrmación es dcsafom:nadamenre escasa incluso en este punro En lo que llamamos Palacio Médicis-Riccardi vílo pudo haber üvido Cosme du¡ante los cuatro
o cinco últimos áños de su üda" ¿Dónde estaba antes su palacio y qué aspecto tenía?

El n¿cd¿zga

¿¿

k! ?nnüo'

Médiís

Ji

Tal vez sean pregunra ociosas pero no deja de resultar curioso que dispong:mc :ru dacripción detallada y circunstanciada del palacio de Cosme que de ningrin modo .-oncuerda con el edifi.io que not es .onocido Se encuenrra en un curio,o pcma p:negrico de Albeno Avogadro ]', que p'or d€sgracia no es un t€stigo muy fiable. S€$in

& n

J<tesable elegra, el edi6cio estaba hecho de mámol blanco y betún blando:

Pso

la fachada no

s

de nármoli e¡ lo que

¡o

cúbre

el betún blando hay piedras de tres colores brilla¡res to altd está ocupado por alabasrro reluciente, la derecha por pórfido, la izquierda es de esa piedra gue nuesros antepxados llmaban serpentina en lengu vulgar r0.

Tanta funmsla hay en la descripción de Avogadro que uno se siente tentado a consid€ruia un mero €jercicio de oraroria y descanarla por completo, más aún considerardo que vivla en la distante Vercelli. El único problema es que palabras mn inadecuadu .omo «serpentina» no se suelen insenar en los panegiricos humanistas salvo que haya

u¡a necesidad acuciante. El esquema de colores rojo, blanco y verde casa bien con lás rnd;ciones florentinas. ¿Habia visto Avogadro el primer palacio de Cosme? ¿Hubo
:.lgu¡a vez una fachada policroma en el presente? ¿O no fue todo más que puro sueño? cuestión se vuelve más apremiante cuando pasamos a la descripción que hace -\'ogadro de la abadia de Fiesole, la última tundación de Cosme (ilustración 63). l¡s documentos nos na¡ran al detalle sus progresos desde las primera cuentas de 1116 hasa las de 1460, que indican que se estaba rcchando y amueblando el monasterio'r. En 1462 hay un asienro sobre una colcha de lana ftancesa "para el cuano de Cor me" que demuestra que tenla preparado un lugar de retim en la abadia, lo mismo que

L

en San Marcos, segrin es tradición. En este caso, no hay duda de que las estru«urar uriliurias precediemn a la renorzción de la iglesia, y como VesPariano €ñaba en r€lación con la provisión de fondos para la bibtioteca de la abadia, tat vez mezclara ls dos tunda-

.iones a1 referir la obsenación de Cosme sobre San l-orenzo. Filarere, que habia hablado con Timoteo de Verona, el prior cuya defensa de la .magnificencia, de Cosme mencionamos anres, se aPresura a confirmar la inclina-

.ión de Cosme hacia lo práctico

a'z:

Me dijo que aún hrbia que reseuar Ia Iglesia, y por lo que me dio a emendcr re ¿ rndo a rr muy bella. En reumida cuenm, me dijo, cuodo un visnante disrio€ q-ule. ulc se tienen ver el lugar se le mue«ran primero las partes que normalnente

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como los esrablos. el gallinero, la lavddela, l¡ cocin¿ y or.os talleres.

A Filarere le impresiona en

especial la ingeniosa disposición del estanque dc

lc

pec€s, que está rodeado de árboles frutales de ma¡era que la fruta que cae a.l

sirve de alimento, uno de los muchos casos eo preguntarnos cuál sería su C.L

qe el

Tranato de

:gru lcs Filtete no hzce

Quiere que los dausuos sean abovedados y los sostengan columnas gemelas. Uno e estos háiles maest¡os lo anota todo en sus papeleq marca la casa. ilb qui*m dons que se limita a tomar nota de Ias irxr¡ucciona de Cosme..{ la fantasla arqütatónio que viene a continuación apenas posee sr. Timoteo. No sirm más que para demostrar que la distancia geognifica.i6 pm jMnil* ú Cosme ahora . aquí inin las pu€nas de ¡írfido. que rcngan anros pasos de longitud.d¡e vieio y dane cuenra de que el tienpo s le aababa. El ddúo deó . Que esté aqü el mller del sasre.ñero¡ M¿¿ií' Pero si esta historia hay que aceptarla con reservas. Da la ruelta. Pu.46 El n .es en la anpüficatio del poeta tas suaves colinas de Fie- sole se convienen en Pero aunque el prior diera a Cosme la idea.¿h¿zeo dz lo' ?/.. "magnificencia. Parece habene dado dade un principio una dam diü- c atipuló su deseo de ser enterrado en r¡¡ araúd de mader¿ sión de trabajo entre C-osme y sus dos hijos en cuestiones de mecenazgo. y allá el primer peldano de una escalen de má¡mol. lógicámente. Y sin embargo. en el cenro se pondrá r¡¡ árbol.r. aqui quiero una cocina digna de un duque. qué decn de h descripción de Avogadro en la cual de nuevo se dirige a Timoreo de Verona en estos términos: "Tú. fuiste la causa primera de que se erigiera esra mole. une de color y la compañ€ra de már- mol blanco como la nieve. En los nume¡osos documentos de la abadia no figura el nombre de ningin arquitetro. allá la sala capimlar. cuyo nombre figura en su ins.a\do el rcma se presta a ello tanto como la Pero se esructur¡ *a la manera de Cosme.? Cierro es que la iglesia se terminó rápidamente tras la muene de Cosme por orden de Piero. y su pericia amenró on la dlád.. la mayor pane del edificio e*-í impregnada del esplritu del hombre que tanto se preocupó. que lleraba mueno diez ar1os ctando dieron mmiemo las ob¡x..lD v6 t2hbi¿n (:lrdo ¿É¡ jovo erisisieis «1ifi. pero ha de ser un cipn3s. pem ¿no podríamos llama¡ realmente al estilo de esta sencilla habrá observado que el arquiteao es rcce l^ an?Lftar.qüere maestros diligentes y diestros que eriian la iglesia y la casa a su nanera (¡un so). habéis sguido el ejmplo del di6m f¿¿rd pin¡or qu ahel¿b¿ l¿ erernidad su nombÉ. . C«me. de que sus riqurzas no fuemn r¡¡ esorbo en el camino de su sahación y que Este ácter de los edificios de Cosme se hace má parente aún cuando lo comparamos con los encargos de su hijo.ripción humanisra. tus palabras le movie- ron a derribar montaña¡. Peo al h".. favo.. hasa el 6nal. Traza los dar¡stros. esra vez.. el considerado anise ruelve a ser el mecenás. I¡s ¿ñ6 de s jMnüd los pasó aprendiendo. en un senrido laudarorio.rficiente ralor his tórico pará que nos dercngamos a analizarla en el presente contexto.ósá ógrq ¡3 de 6re .o c. «dmó: "¡No deberí¿ cr@ yo uD imsen gqd¡ de mi erebro o mente que gafuti.e que mi noñbre tuen rordado dwre mucho timpo?' Dicho y hcho. acullá el pabellón de los enfermos. El ane regio de la arqütectun era patrimonio de Cosme. y ambien quiá el contaao con un maestro de la fiüdición €n bronce €uá¡do era de la fama y excelencia de Dornte o (il$ración 58). pongamos ací un ponico ancho. lo mismo que la distancia en el tiempo. tos manuales hablan ahora de un «eguidor a¡ónimo de Brunelleschi. la tradición anibuía el proyccto a Brunelleschi. bien que no menos expllcito: "monrañas salvájes y soledades rocosa§.

. no me conesponde dirigirme a Vuestra '::celenc.r pinrada por ésre".ldcramentt scn¡imenrrloije.r dcl oro en poho r ." Pero sabe que únro I:r¡ Angélico «.1" *ra nrancra. Qui no se arrcv.as de que {losme de*aba :1eo magnifico.mo Fra Filippo esrán ocurlJos r por ello Ie gustaría cmpknder l¿ obr¡.¡es. nos tluicro d*hos que dadc qre llegft a Vcnecia hc rprcülido uni cosi quc vcnd. l-os toques d.§ dc vuestrr crsr un poco de grano v de rino. La remite dcsde Venccia Ma«co <le I'rsti. pem haced el frvor de decinuc r en r *: rr: *n- cquno qu.n. quienes se lo aSradecieron profirsmenrc'-.era a escribir a Cosmc directamente. y hc cmbellecido cl vesido dc um duui d( mil m. \i en 14.rot Mé¿nn Los pinrores gozaban de una menor estimación en aquella época.1uc tcnd¡án un ¡p<to rlistinro de telo l¡.cnpo para pintar la primera auréñr... Se ha sugerido. havi vjk) Es f¡mor' evidente que De Pasri sabír ganarse r Pir«r.¡\ir.:s lo h¡b+ cutro eleli¡ntc¡ tirando dc un carrc.nte¡m¡s ( i¡util.nJrir un¡ grrD rl(' gria v lo podriais crrgar en mi cuena.n\¡r. de ñllijc 'rn rodos cn oro.netus. Domenico Veneciano le jrige sLr conocida cana solicnando le sea encargado el rerablo para san Marcos".co enconftó :.hnr.v:in listo ¡. TeDSr uda llqr lú insn(. y vcrsa -. por lo . H¡ced rhdr¡ el t¡r» dc envi¡mc hs insncc r pra clotro triunto p¡ru quc puedi {guir rd.t r¡ror de su monasrcrio '".t!.:<nsa una tercera es€ri¡¡ a Piero dos ¿ños mís rarde.¡cs pm el-l'riunfo dt la lirnu. pues Fra Ang¿l. renicndo notic.rnrs de súplicr: Sov uno de los monies nlj' pobres quc hl cn ¡lor(n. como cs sabido. q uc mn populares estaba n ll. y parece que Cosme jeirba Iu negociaciones con pintorcs y decoradores en manos de Piero y Giwinni. quc nos brind¡ Lrna rrimera aproximación a sus gustos. como ¿ ni nr guoria. con s histor.... cuando Piero renía ¡an só¡o veinridós ¡¡os.38. ptro rr.:¡ dudrs sobre Ia inclusión de ancia¡os en su cuad¡o.El ñ. Lo ióvenes y muchachas o Rnrbién anci¡¡os guc h nulcr Jem.ca conwsazioar (ilusrración (.n.Jrgo. \ Dios ¡re hi dei¿ilo con seis $brinas a ñi .. en 1441. Un ario después escribía a Picro Filippo Lippi..rr¡dos a ser rn el ¡ne decorarivo') (ih¡srracntn 64): Si csras dos canas nos hablan dc cncargos qLre los Módicis no hicieron.íl muv bicn pua la obra que mc ddssrcis.\. . * si qucrin un vesrido *ncillo o un mant.. a panir de pmcbas de peso.bre un cncargo para pintar los Tilazl de l)cr rarca. ti algo ver.*a].lerme. cn h mejor tradición <le las c. bt pri"¡. pese a Browning. pues incluso al jovcn se rcerca con :¡¡remada humildad: "En mi b:rjr condición. co¡. que Cosme y su :crmano Lo¡cnrc se deshicieron del retablo anrcrior regallndoselo a los dominicos de (-oftona.tn qü. [¡. r.. ú¡a Noi. simucro sc lo pucdo deiar a e$s pobres niñrs. Sc ¡:r llen¡n los oi$ de tig¡im¡s ¡l p.a.ó el encarBo.. en'$t \o. No consi8u. Si ¡r(.iJ.e"dzgo d. v nos cnreramos dc que aqutl no r :rbia aceptado una mbl.t [gotil.a dc rw ore er plvo como curlquic¡ orro colo( y hc comenado ra a pinur kx triunlos .5) pm cl alrar 'a. tod¡'. \o es de exrr¿ñar quc. guc ¡odriais . que h. tirsme opinrra que no renia rienpo de csra ::¡rar co¡ ¡rrisras de clde.

=l-o d¡ ¡in¡¡¡es con ta dirisa *zryar Esre dpo de heráldia ::i:r .-:r: r: ¿.amente dorada si¡ duda.: ::¡ . El único juego de rapices que estaba muy bien rrábajado era un poquno grand. o poco después. S: sunruo.or:¡:rir :¿ :airrjculo :on grr esplendor r cosre v que se le conceded r.r. quien hizo frecuente atusió¡ a su con¡enido. :ro: !: :r: rononancia con el guro de la pompa cab:.simo.s más que el arrista el que se autoexpresaba.L): . Adem¿ís.' :. Si el supuesto general es correcro. cuando encargó olro para una imagen milagrosa. g¡¡nio.¡o de 1448 podemos señalar por úlrimo un monumenro supervirienre que arestigua el mismo gusro por el esplendor: el mbernáculo de mármol que cubre el cruc. famoso que nos permite calibrar la influencia de los gusros de Piem sobre una obn de ane por él ocargada: los Éacos de Comli en la capilta cis.s.fijo nilagroso dc Sm Minia¡o ¡1 \fonre (. est¡ vez e¡ la Annunzia¡a (ilustración 67). que no era lo que a uno le agradaría en una habiración. pero extráimenre simila¡ Ars recibi . Orro juego.¿ Magnificenciá a iravs de Rrbeno Manegli. representaba la hisroria de Sansón con gran canridad de cuerpos muerros. :.r !u\. Su rono ñ muy disrinro del de tr canas aates ei al de la car¡a de De Pasti.eramua en iorno e !i::: :.000 flori. r:i: :r:o :r¡<.:s: ¡:. el hermano de Piero 50. Médicis Michelozzo..48 El nmndzgo d¿ b' ?rin¿nr Médii\ Hallamos la misma preocupación por lo placentero y lo magnificenre en una carta que Fruoxino. que era además la mano de¡echa de Cosme. con l¿ h.do de más cal.=:. ciradas. \ o¡orgó r Pie¡o permiso expreso para aía::: .::::i .la el narn¿ ¡¿la. j :!::. remitió eD 1448 desde Brujas a Giovann. se evidencia más aún hasta qué punto en obras de esta clase era el mecena.i. originar. Se conserván ¡res can¡ Sabemos de un c¡so es deci¡.: . tDs documenros para lx armas de tos Médicis: en iunio de l++. --jio d.¿ . de un texto muy querido por \larburg.:¡ . s. al que prmcupaba Ia indusión de acianos. mi malor amigo.dad su confecció¡. Conviene que lo tengan presente los que siguen creyendo que esre ripo de avisos 1o invenraron los magnates norteamericanos..:: :::rjjr:¡ \. del anisa a Piero a partir del rema €s áo 1459 5r.. habría cuadrado con las medidas. "de Pa. El pintor saluda a Plero crno anico nio nnghokr. y al de la cana de Fruoxino. mas sin encontrar nada apropia- do.¿.rio rrb¡blemenre en el mismo año.:r.sroria de Narciso.a el mismo a. el más rccordado de los monumenros al gusro de los Médicis. .lGe'riodrlrCrlinr:laintirm.. . mucsrrm que hubo la dpi. de la cuat ..r:. solo el mármol costó 4. armas qu. Se rara. el del gremio. al iguat que el documenro precedente. ios dos tabernáculos los proyecró para los má Má. Un eio má :J. a de vuesr. Habia mirado por la leria de Amberes. \o eligio l3s ofeosi\.j:. ::.: . que rcnía qscnipulos en cuá¡to a los cadáveres.lusrración 66).:. Obvi¿mente se habia encargado a esre agenre la búsqueda de tapices suntuosos para tos Médicis. porra la inscripción en \É¡drd ¿rombrosa Cotñ for 4 n. el agente de los Médich.I < r.¡¡ . nes':.¡ ::. 1a sala donde se pretendia colocarlo.¡ .srrucrura. ¡dquindo en su con¡aoos con sus clienles borgoñon€s..rdcqueun "_rn cidade¡o" G¡tadino gr¿nd?)se :¡ b::¡:J¡ .. pero sólo lo hubiera comprado haber s.¡: :.as pnlb sino sú inp/esdpt--.lleresca que Pie :.

Su c¡beza ¡x. . c . m¡ qtr. se conespondc cierranrcnre con cl p..r.r reprcsenr.r. no r¡ cl centro.trrn ii...ón pará . rc. i:r jin.rdianre c.- 1 muchachrros que (lozoli rplicó i¡mbién cD oüas panes dc Ia.nbi¡n ocul«.r dc lls c. como corresponde r los donanrc.r:. h.rmen«r que sc han :.. l-a r.r .:.-<=:.r de esro. .c¡ra¡o dcl . hi. enrre el séquito dc los revcs orientdes do¡de cl :..rde .lu( no! . l.¡ risro ! h¡ dicho quc no h¡y r. r.::.(¡rrl¡(.o. .:::¡rbro de h fa¡.¿¡¡¿gcen su c¡b¡llo blanco.:: :: :: : : : . p(¡o (¡.. ..oven Lüüv¡ el .r.rncer.¿i ::r.rvoriro de :.lor o.probab. ditundió Ia toría de que el viaje de Ios M¡gos rcpresenrlb¡ la :-\:rdor r del Ftá¡rca de Bi.rpa. . rn'.rlla póstun:.nro. de la crsa sigue devot¿menrc a los santos.._ : :'.:.r dcl .¡ re¡dadera aprcciacirnr de e«e r '-. -. \¡ r.o crt.: :--:: ¡¡¡¡bién. prub.:. l.apilla...))"t -\htl:. Es fácil disriDsuir aquí el pcrfil del »ismo Picro de \l..:::<rtsita r que espcra obtcncr a un precio favor.¡ der¡mridrd ningrnr.::..-.an como s¡ntos.rncio ¡ tlorencir parr el Concilio de Unión el más joven (ilus..r med. d¡htrrco.ración 79) era un .r un ni.l rk¡r..rtll ¡guil<ño. Y de pmo ric: --.r-o orn' ¡l otro hdo d. de las crnridades de oro v azul de E2Eat .rr y cs su sitio. Un:r guia fi.Jucidos por Cozzoli enel ciclo ¡lli donde seria de espcr.1 .:..rno. Pe.rbeas jóvenes y hermosrs de sLr :. \hnc{I. :.once-:r: : i..r ls .n. Divers Ieycnd¿s sin tund.r.rrrolla la rilrmul. l¡.¡ l.r cle los visi¡an¡ts dc rspecrc de la obra. Repirc y des.rsr¡ dónde llegba la influcncia : '-:.rrcce al busro dc \lin. lo\ h.:.err J.\ . . (ilurr¿ción 52). cu. ionocido por Ia medall. unro ¡ l:r cabc¿.bes quc no ¡poú. .rgurs nul.: - l¡ m¡yorí.:=prc ansiosos de dot de vida v n¡stancia r los oscurcs sucesos del prsa =:rJo original quc dcbió de teDer para l.n) ! tien1l.r¡ -<.:.n.lidrd.:: :r. No es ¡¿n sencillo r.n. :-.rd" . Se habíá rraducido.r.91. ::: :r¡rdo p.¡ d.Jsa a su Iado scr Cosme (ilusrración -r. sino al margcn. j. .sur¡ h¡n dicho. com. de Cozzoli pam darsc cuenn de h. qur 'e :::< . rl¡\. :.-" :-¡ -r '. --. el jown Lorcnzo.ro ::po de rodos los rttratos posteriores del I'rd¡e rlc la P¿r¡i. como siempn.rbeza dc esre jo"en prnrcipe . se p.-.D uo fr¡c¡¡o v e«ricra¡rcnrc h¡blando sumisión al p.ries ¡ru! pcro rptos pam que los rcprescnra.t. qrr< :irc rn.i . que habían visto ratificada - . :migos (ilustración 7l).:: trbezs gt»éricas di6eren de hecho muv ¡cus¿d¿n¡enre de los rctr¡ros ¡Luén . . que le i:rlte piedad. . Par:r cuando se pintó la opilla habí:rn pasado ya veinte . .-:.::¡ .. . ::orir pcnsado el viejo {losme dc esra obra del discípulo f.l-. lus¡r..--::=-.rble con ta) J¡ 'd < .L¡ deliberado acercrmie¡ro de los rasgos de Corme al ripo del rmper.¡s pun(.. -:::rridad dc que el viejo que cab. :: licsole rlel Bargcllo quc no cabc l¡ mcnor dud.s: oo.rblcmcnre .¡: ::.ilio dc Unión..:r rcruludo ¡si¡rismo sinsulariz¡r .o de diq años..ja :n . Tan«.::rirrca conro el cmperador. ¿c i r.: ii un rerraro..ilir así represenrado.ro hir¡ Io que vor nrc maD¿&i dos nubecn¡s bs r =-:.

las ciudades it¡limas en las que los tres reyes se acercan tanbién procediendo d<:-. bier podemos empezar a pLegur r¡r quiénes serian los dos jóve¡es que cabalga¡ uno al lado del oüo. hombre. Además cl lugar que el pintor le ha asignado concuerda bien con c. Hay que ¡cconocer que parece un poco mayor para su edad.cir premedicea. cuyo rosrro se h". Al compararla.que cl re'erso explora mo¡ivos tomados de monedas imperiales. ::r Eln ¿t¿zso ¿t /o' lrinüar Médtú otros que los hijos de Piero? ¿No hay de hecho una notible rmejanza enrre . elegante y de labios aprerados de l.- rado que Gozzoli ción B0). consumido bien que asturo (ilusrración 72). Además.::: rez ¡os sea líciro rcalmente preguntar: si no es Cosme. Adem. rradicionales represcnranres de las rres edadr. H: una extraña ironía en el hmho dc que la decoraciór de la capltla Médicn recuerde . pero rambién puede decirse qui . Procedc de un manuscrito y muestr: r un ¿nciano semejanre.: preferencia. re¡encia. pcro al menos no desbanta ral conjetum. En rérminos religiosos represenra esplénd. (ilu«ración 73).r desdibujado los estrechos rin¡: existentes enrre el tresco de Cozrcli y una de las obr6 de anc más famosas de la Flo:.ado deformado para que sea posible compararlo con garantías con el homL. . Todos sabían que Lorenzo iba pronto a converrirse en el cabe?a de familia que sc reunüía en esta cap. anciano cab¡lga a la cabeza del corrcjo. ..r se consrata que Gor se ha apropiado de grupos enteros (itus¡¡ación 81). dcmas. tos Médicis lavorecieron tradicionalmenrc a la confraternidad d.tla.está¡ y¡ prefigurados en la obra anterior (ilusrraciones 77 y 78). delgado. Una vez aceprado que sc rrata de ese personaje. Pues el hábito de buscar rerratos y hasra el retrato de un cor:. . prdre enfermo le estaban preparando para hacerse cargo de las responsabilidades ¡ntes posible. - Hisróricamenre esta interpreración errórea h. :. ¿PodriaD . ficación tanro religiosa como histórica de la capilla.ó¡ co¡ro ur ctes¡\ó¡ dc decoran. El rorro de su prorector va por delante.: conjerun. Sería 1o más na«rml cederle esrc lugar de p:.rcro tuera considcrado alguna rez mero prerexro para rer¡atar personajes y acontecimienros profanos. igual que ocure en una famosa página de las l. .. lilustración 75).do adestc fulebs: es ta Noche Sanra y la estrella es visible en el techo (ilu.: veryen e¡ Belén. Lo que aquí csrá en juego no es ranro una cuesrión de idendfioc..:. aurénrico en la parte narr¡¡iv¡ del fresco h¿ co¡r¡il¡uido a apanar la atención de la sic: .r -: obra encargada por su mayor rival. tos Magos han emprendido sus viajes desde nes rincones del mundo i ¡.r medalla conmemorativa de Beno. el retablo de tientile da Fabriano pua la Trinidad (ilusrración 76r. Sabcmos de representaciones teatrales de misrerio. y no hay rázón p¡ra creer que el episodio s.. pero con . :quién va a ser? Se habrá obs<: se Ias ha ingeniado hábilmente para dejar abierra la cues¡ión dr. Magos.as mry icat bort: : duque le Bery. Palla S¡rozi. un paso por delmte de su joven hcrmano Juliano. una inspección detenida de los res reyes de Gen¡ile. rocado y coronx in: dos 56. Hay al menos u: ::::rro de Cosme que confirma la idenrificación.is aqui ¡l . lados diferentes 5J. muchacho del lado exterior y Lorenzo tal como 1e conocemos de más tarde? (ilusrr:ción 73). revela que muchos de los supuestos detalles rerraristas.

su Ciccrón.:: -n poco cuando ::r. :i. y tuc este modo ' ... de los que los buscan.r: su Joselb. .t '.nrtrla¡do su noble mérno y la peticia dc los maestros 9N los fabri.::¡irr.-<¡:.: : :: la Laurenzianar¡ para.. de plata. c :-.tos e ilustrados pan é1.--:¡. y le .o le @mplace sobremrncn pasar el tiempo haciéndose llevar r su :ili rontcmpla sus libros como si fuer¿ u¡ no¡ró¡ de oro.\..l liglo que Piero remiricse a Gozoli a un¡ obra maesua del esti.:.*r: .:::m¡r r recrcar la visia. rl menos con la imasinación.-. no hahlemos de . qu..::-genes de todos los ernperadores v próceres dcl prsado.So ¿e /o' prinüú M¿di- tl --¿ r ::::d !i.1¡ con claridad que han s.:r alegrías de un pasado disrante. ''. Sin embargo.dio. '. de las que posee unr -..luego. no puede ser cuurlidad quc .ti -. su Plinio y su Aristóteles (ilustraciones 8l-85) se consen'¿n .. Le gran placer ydelent mnarlas y discurir sus distintos podercs y cxcclencias.n él dice.. pero podemos seguir a refiere que: \1 dia siguiente contcmplaria sus joyas y piedms prcciosas. . grabadr algunas de divcrst maner¡s. :u pasión por las gcmas y las monedas nrviera Piero un predecesor en el no«e al Filarrte menciona explíciramenre. .: --' a menudo nos es dado penetnr.:-.áus¿ti¡¡ orra Yez el nrmo goce pues gue habia pasado ya un rnes desde que las vien por úlri¡u \e? ".' '..r el auxilio del ane y los anistas.¡ron.do cscr.:ii. A1 día . Tá1 es su n¿rico que pmporct. Su generación quiso e¡lazar con el estilo aris¡ocrático de ¡r:¡:o:ido ¡ ¡¡ards de us clien¡es de Borgoña y Frarcia. en los .. le estaban 'edados..ridrd maravillosa de gran valor. :. Muchos de los rolúmenes en los -. ¡ piedru preciosas otras. dc oro unas.--:.recreo de la vista. . un roque de Annunzio en esle sumcrgirse e¡ el oro y las piedras prcciosas..: lin duda no está librc de anpliftatio. La mavo. Pero lo quc Iilarete dice dc los libros dc :-: : ¡odemos rraducirlo a rérminos vnu¿les. diccn que posee tal abund¡¡ci. Alorro. el gran duque de Berr. v varicdad de coss gue ni siquien contemplrrhs :na a un¡ ¡a¡d¡rí¿ un mes tntero y podrir rolver a empezar. :-::-. su . como Ia cza o la guerra. cómo pasaría el tiempo un --. inspecciom sus jaroncs de oro y plara I oúos m¡r. al vez. ot¡ no.: .: :¡'::¡ ie Fil¿rete figura un rerraro a pluma de l'}iero qüe pinta esla armós 1. E¡ co¡jur r. .. quc son mrr:villosas rte : :.::-:-. cscoge alguna de las efi ::r :.: qut Picro llegrra a requer.¡urente.nan r h risa cl ¡ulor goce v pL.1.rialcs Preciosos. : : .z¿.¡. Filarcre sabia que Piero padccía anrnis ¡ segí.- úd". re He.-:-:¡. como cs lógico. :¡¡les. lie. o de má¡molr otros naterirlcs. L ¡ dia r¡l vq se goc simplemente en recoúcr con la vista estos tomos para :-. uno dc los primeros ::::bres de gusto q«e convirtió cl tesoro principesco en Lma verdadera colección de -. embaiador de los Médicis e¡ Milán. pre-' .E-:¿ 1ir. no rcpara cn el preco.años se trata. rurndo de adquñ objeros valiosos o exr. según sc mcdicc..: resoros han desaparecido.¡¡l a.er'.

pesca. Ghirlandaio y Bonicelli 6r. donde consra que rnbajaron Filippino L. Resulta de particular in¡erés reflexionar sobre estas cifras al entrar a analizar el mecenazgo anístico del más famoso y más enigmático de los Médicis. Los proy€cros principales de Lorenzo se concenrraron al parecer tuera de Florencia y por ello fueron m:is vulnerables a la destrucción. No en vano Maquiavelo. Botricell. casi ha eclipsado la fama de sus antepasados. pero la historia contemporánea y prerérita sabe de muchos casos de arristas que se quejan de los coleccionistas que gasú¡ todo su d. Tal vez sea parcialmenrc culpable de esto la czsualidad histórica. Resulta una sorprendente conmoción comprobar qué pocas obrc de arte existen que demosrrablemente lueran encargada por l¡renzo. Novelistas y biógrafos nos han familia¡iado con el ritmo tipico de las generaciona en una familia poderosa: el anciano que acumula o consolida la fonuna de la familia. . pero conoceria bien el orden de magnitud correcto. pem asimismo al má esquivo.nero en preciosas antigüedades sin que sobre nada para los vivos.do a los servicios de mesa y a las piedras en el inventario de la colección de los Médicis necesariamente ha de hacernos vacila¡. Tasó las gemas grabadas de la colección Médicis entre 400 y 1.€s del monasrerio de San Gallo. en reatidad.'r. e incluso un gran c. afan:indose sin dstaso €n empeños superiores. cripción del personaje. Vasari nos habla de los esplendo. abrumado por la herencia de fama y responsabilidad.000.ppi. El esnrdioso de su mecenazgo artistico se enfrenta con las misma. El mismo nombre de Lorenzo el Magnifico ha llegado a representar para la posteridad la encarnación de la magnificencia princ. sagaz. Lorenzo el Magnífico. y el enigmárico fresco de Filippino L. insatisfecho con la en tanto que rivales de su mecenazgo del a¡te mera riqueza.52 Eln« dzga ¿¿ lot ptiñ*o! Mé.000 florines cada una. Poggio a Caiano. se resistieran a su €ncanto o sucumbi€ran a é1. amante de la comodidad cuttivaü pero hombre de mundo aúu y por último el hijo de óre. dice que alberg dos personas.'ada queda de la casa de campo de Lorenzo próxima a Aezo. qui- zi el má inreresante de Ios nes personajes.licn En nuestro conrexro acrual las famosas colecciones de los Médicis imporran sólo 60. Io termina¡on y ransformaron sus sucesores. Io que hoy llamarlamos personalidad escindida. en tanto que una pinrura coriente de un maesrro del calibre de Filippino Lippi. en su fimosa des.ppi en el pórrico de entrada ha ido decolorándose . el joven que acepa h riqueza como algo dado y sabe gozar de los f¡uros. rericenre y dworo.s paradojas. Su redro campesre prefirido. A veces se da por supuesro con demasiada alegría que ambas actividades eran una sola. Esquivo fue ciertamente Lorenzo.clo de frescos como la H*t»ia de San luan de Santa Maria Novella de Ghi¡landaio costaba ran sólo 1. la Tazza Farnese (ilustración 86) hasra en 10. I-as conrradicciones de este esplriu fascinante han planreado un perpetuo desaflo a sus biógrafos. El escribano o nota¡io que redactó €ste inventario tal vez no fuera un gran experto. que fue arrarado por completo duranre el sirio de Florencia 6r. el Spedaletto. un diletanrc dotado. o Pollaiuolo oscilaba entre los 50 y los 100 florines.000 florines6'. El valor arribu.

Pero co rétr -:nos purarnente monrrarios los libros griegos eran bmros y los human..<ralidad ilimnada de que gozaba su familia. 'Iodos sabian que era ocioso :omparar al joven lorenzo. €l hermano del Vcúocchio rcnritió a las ¡ruoridada ilo- :c- '=rinas una lnra de obras que el acuhor había rc. ra lnta comprende la omb.EI ñd. su posición se apoy¡:. ta ro iglesia d€ la abadía.2.J¡d a la Señoria en 1475 por 150 florines. pero el historiador ha de trabajar con los docunenros que han sobrevivido..s circunstán. No ocurría lo mnmo con las obr:rs de ane granen especial edificios v esculruras en bronce.rblcmente el Muchatho on el dzlfn v el Rzliat ¡/¿ l¿ R¿qtmc. que a veces habia dc luchar por consenar su poder r su ¡cr¡ solvencia.rl. Y sin embargo. pues un emotivo llamamiento del abad insmdo a Lorenzo a cumph con su &ber de rnecenas no tue arendido. -r r: u -Lu empresa de escribn libros griegos y los favores que prodigasteis a los erudiros os ennjeado ». Se háIa odavia en la forma en que Piero dejó.tuzgo d¿ lú pr¡ñ¿ro' M¿¿iÚ 5-l ::xra ser ya nreconocible.orenzo ruvo que resultarle una pesada carga la repuración de ::.rceptrción universal de las que nunca ha disfrundo un homen muchos años... poncd manos u Ia ob¡a y tc¡min¿d nucsr«.sm se daban urisfechos con pequeñs propi»as.s do propi. pcro hemos visto que los tiempos y l. edificio con buen¿ cst¡ella v con l¡ ¡v¡da ¡le n¡Ls úo bcncf¡cror Jesu. -onnzo dar por cerrada r*s la suma que menciona abaca tan sólo el período que term ina en 14. escribía desde Venecia Angelo Policiano en 1491.r. crecmos firmemcnte y <onliaoos en quc vos habiis deseado b mismo duranrc mucho ticmpo. Pese a su superficial elogio.. I .rreggi (prob. pero aJ menos hubo de parecerle que srr historia er:r plausible.en esa mhma fama.r¡ro '' La alusión a las adversidades tienc su imponancia. y ésros hablan un idioma extrañamente ambiguo. Por supuesto bien puede scr que el herdel escuhor sruvicra probando simplemenre sucne co¡ l¡¡ ¡u¡oridades. I En ocasiones a l.r cpccie.drd que dos anos d6pués de morir Piero decidió Dos que habíar llevado su padre v su abuelo. con su fachada medievd.6'.¡¡ confisc¡dar'6.i.á famr y . el D¿¿lde bronce (ilu*ración 88) que lrrenzo y Juliano habian rcvendido en *Jl. : se llegó a terminar. un rerr¡ro de Lucrrzia Donad lo mÁ orprendente :c todo. Parece en red. se aprccia un tono de desarobación «asperada en este documenm que conrrapone la lanidad de los lujos mund¡- u con los beneficios erernos ganados por Cosme y Piero a través de sts donaciones. Tr¡s el exilio de los M¿dicis.zado pan h familia Médicis. Quizi la imagen que tenemos de Lorenzo sería distinta de ::¡berse conservado todas estas obras. . comenz:da en tiempos de Cosme y conugrada en los de Piero.bable que en los libros de los Médich aparecieran regisüados pagos de -= ¡ zo s:. con un Cosme cu¡a única preo.r de Cosme y Piero en San Lorenzo. dando. rarias obru para la ó)¿ra.r quc nunca se Ie había pagado y reclamado una indemnización a b¡se de Ia¡ rbr' =rcnder :--¡.up¡ción esrribaba en cómo librm dcl :rnero que le sobnba.. dos r'rs para C. Pero ahorr que la mryor prospcridad os fivorece.i¿bar vucstra promcsa. liándose que no era p«.

d¿s de la gcomcrria. que muchas "consrruyeron esúu. esperaba dejar para lr recuerdo de su nombre un palacio magnlfico..oncs más elev. que consulró a lorcnzo sus proporcior. Mcnciona en concreto et Palacio Srrozzi (ilustració¡ 87). F. por lo que sc sitúa en un Iug¡r no dcsp¡criáblc enr.-.dades eran. de Alberri.ficiles. ".lulo)1. se lo fuc exponiendo a ¡ . Hay una diferencia suril aunque imponanre entre los términos cn que Vepasiano había ensalzado el saber de Cosmc v los de t-ilippo Reddiri en su elogio de Lorenzo dediodo al Piero más jóvcn: ¡Cuánto desaca en arquitecrural T.as personas quisquillosas resulran clien¡es d.Iuns majestuosa§.lippino Lippi a Roma'i y probablemenre a A¡tonio Pollaiuob a Milán-r. manen y forma que plazran y sean delgusto de.r que la fonunr siendo muy de su gusto la arquitectura.n(o.. Filippo Srrozzi.segrin las normas. consrruido por Filippo Srrozzi.EI que m¡ndaba" ral vez cnvidiara esta famr. Quizá para conrrarrestar esra afirmación hizo circular el hijo de Filippo su parricular ver. y cuando la comunidad xignó un rctablo a Ghirla¡daio se estipuló en 1483 que habría de hacerst . pefeccn nado la Éoria dc l. sigrriendo las orientaciones de Lorenzo. en 1485 soliciró los provccros de San Sebasriano de Mantua -'.<+ EI nta. Cierramenre fnosrró inrerés.orenzr. l. Sc enorgullecía de haber recomendado a Giuliano da Maiano al duquc de Calabria y tomó como cosa suya buscar un sucesor después de la mu€rrc d€ Ciuliano-r.. Cuando Ios opaal de San Jacopo de Pútoia no se decidian a signar la tumbr de Fonegueni (ilusrración 89) a Verocchio o a Piero rlel Pollaiuolo enviaron las dos maqueras a torenzo "porque entcndéis mucho de esr6 cosas y de rodas ld demás.. anhelaba más la fam. Se mosrró reacio a presrar al duque de Ferrarr cl trarado de Alberri sobre Ia arquirecrura porque era un libro que leía a menudo?6 Este interó por la arquitectura lo habia heredado como hemos vis¡o de su abuelo Cosme. y Lorenzo habia llegado a considerarse árb. Pero Filippo era florenrino y sabía cómo (rar¿r r los que renían el podu. A él pedían consejo y oricnración los mccenas exrranjeros..n I48l pidió los planos del palacio ducal de Urbino-r. Envió a F. leemos -.muchos. Pero había una dificultad: .ón de cómo se las arregló su padrc para levantar su soberbio palacb delanre de las narices de los Médicis explotando debilidades de Loreñzo. a {luc ¡ues¡ras mcnres e intclectos sc veñ movidos y lfeclados por su poder--. parece indicar que no es oio I¿ cscasez de dinero lo que explica la falu de encargos documenrados realiados por Lorenzo.eñós uso dc sus inve¡cbnes y dc sús armoníás.n cdiñcios privados como públicos todos ha. Se solicitó su arbitrrje en la disputa sobre la sicrisria dcl Sanro Spirito. Pu(s ¿l ha adon¡. lot priñúat M¿dti! Dc cualquier manera que interpretemos el documento. l...es (¿e no. los geóhems ilunes de ¡ucsrra époc¡: pues la geometía cs scgu¡amcnrc digna dc un principe.tro del gusro y como tal le reconocían los demás6:.. debil. crso único en esa época para un lego.¿zgo d. Valori se dilata er este elogio y habla de.do ). s. ). Pero en él habia adoprado un giro má reórico. ¡rqui¡ec¡t¡B con l¡s rd. por Ios grandes logros arquirecrónicos de su riempo.'. En lugar de ocuhar su proyecto.

Se dejó disuad. marchó a Romi como cl mrt ioven de .rñpo. La siturción resukanre no pudo ::iar de tener sus zspectos hunorhricos ¡0.resrión esperando. no pompa. sin duda. \'sabemos que la . Se le dijo "que el que mandaba" quería que la c.on discreción.:<::licadaenlacared¡aldeFlorencia3'Másrangib)eaúnessuproteccióndel -.:¡¡denales.a.udad ñrera adorna- t¡mbién a él habría de aüibuirse lo hermoso y lo feo.ue en la planu baja se mentaran muchas riendas y prresros para subarrcndrdos y :anar a. M¿.eón X.o'os ltJulche gentilezza ¿li ¿nse antiche){t. Hubo vcintinunc competidores. b. Bonicelli v -:iid¡¡daio.4d2so d. Pn44. Verrocchio.:+ en ofrecer su apoyo e inOuencia para favoreccr no los in¡ereses de anistas a: :-: c.Un homl¡re de ru clase dcbe usar la seda y las a¡tigüedades €xquisir¡s v libros .n(uenrr año' m¿.-'. contemplaba el pasado con cier .: Je ratlar piedras preciosas: en 1477 fue liberado de impuestos Pietro di él teni.r por interescs del arte como ral. el futuro l.rdo el anzuelo: quiso ver los planos y rconsejó una imponenre fachada almohadillada. Pero una vez más.*ecto era el mejoc Pero Lorenzo a su vez no se deió gnar por la mano. P«ugino. En orrrs palabras.. pues igual que lo bueno y lo nralo dependia de é1.era preferido . Pero hav una prueba inebarible del alto conccpro que de . sino ral vcz por vez primera en la :-¡. diversos artesanos.. Hub." .cliente regulao.:: ¿drirrieran la indirecta... Hizo un . Filippo puso finsidas objeciones. .:::o.:¿. brenzo queri:i decir Ia úlrima palabm sobre el edillcio.¡: cuando Giovanni.ca del mosaico rradicional que . ir ti.. En un perfecto gambito. Se tomó la molesria de honrar la memoria de los artisrasr erigió monu :¡-::¡ ¡ Giot¡o y a Filippo Lippisr' l'ero quizá él entendiera que su Papel de :.rJg.os.r r convino en levanta¡ el mismo palacio quc siempre hrbía albergado la esperanza Los Médicis y los Srrozz. t-orenzo le escribió: . Pareció llegarse a un Punro muerlo. : r:. objeta»do siempre a sus proycctos ambiciosos que él quería urilidad. enrre r que figuraban nombres como Filipp. Al igual que tanros coleccionisras.cho por ejemdeliberadamcnte de resuciqr l¡ técn. a regañadientcs dc nn mediocre prácri:. Lorenzo conocia su valor en la vida ..El 4¿. t. Se ha d. rgio dc todos ellos y aconsejó que se pospusiera la cL. su gran rradición diplomá¡ica no lcs talló a los flo '::¡inos. y la historia no tiene por qué ajus:. el Lorenzo que de él -:rjpir¡ no es el tipo de mecenas que descubrimos en Cosme y hasta en Piero :::os llegado a sospechar que el dinero que dedicaban a inversiones en ane lo gas '!-:: en comprar prcciosas joys anriguas.dral .:::¡ ¡onsisria no en ser un .... Son prefcribles -<. pidieron al mismo Lorenzo que decidiera qué ::.prsión no pudo por menos de in0uir en la ¡c¡irud de Lorenzo hacia los anis¡ :. Se habir trag.no Lippi. rino lo que ::rró :.si algún dinero extra.¡rse del todo a la ¡ealidad. no se llevaban bicn. 'rn fachad¿ du¡¡nre rre'crento' L.trú tt da v exalrada por todos Ios med. Tal exhibición no convenia a un ciudadano panicular. Cualquiera que sea la verdadera explicación del episodio. ¡ .e qurdr.¡ conocimienros arquitectónicos renia Lorenzo: en i491 presenró un provecro :ropio para la fachada de la caredr:rl de Florencia.

dc un punro dr vi.en dijo a Condivi que s..I Ei LE-i t. de Lorenrc.ficado a través de la obra det único z:i=: ür ¡rr! .. ba¡alla ¿//b¿¡ra. efos f¿mosos jardines han venido resukando ran csquivos como su propietario.olc.rrte por el ¡rte. \'fedi(i.. desde luego.osa o morat. L¡ t¡adic. No sabemos ¡i dónde estuvieron ni qué hubo en ellos.n documento conrempo- ráneo menciona la escuela a la que tanta impona¡cia con.Ja polírica anisrica.. Lo que es más. Ningi. a. Il. qu. cl cncunsrancial episodio del tr¡slado de Miguet Ángel a esa escueta en la pri mera edición de Vasari li¡e desmentido por cl anciano macstro.oDdicion de que ¿¿ lot ?ritu¿ra' M¿¿i.an.r. 3.t I.el MagnÍ- qucna que huhic-a algun marmot labrado y rr"bJirdo en rqu. Su mecenazgo habia dc d.. Nuevamen¡e la realidad ral vez fuera mcnos claLa. Enrre las obras suyas que figutu.:oüo .u¡¡do esruvo en rmo.iG broncs era rellejo de lo que él llamaba .. y h.rr hisrórico es el famoso relieve de bro¡ce con una batalla que rcpite y completa un relieve rom¿no de l. cn reatidad.rnacci le había llevado ¿ los iardines de los Médicn.edería V¡sxri ¡r. ¿ ¿n«doL¡ dem¿.5.ferir del de Cosme y Piero. no tmbajó cn encargos tradicionales para iglesias o Su ane se concentra en piezas de coleccionist.ion de Io. quc aceptaron el mundo arrisdco en que vivían.. Bertoldo di Giovanni.is¿ (ilustraclón 90).. menos ptancada y menos tea.i¡do buen¡ que J pcrdre.s¡. poco neccsitaria en verdad de los macsrros de su riempo. Gr.en l¡. Por lo que sabemos ni riene asunto ni itusrra una lccción relig. i¡ §:-nelm ron Bode el primero en sugerir que la ¿¿¿¿¡¿ :E:'r.td<o ¡.sJr para adornar I¿ más noble bibiioreca que él v sus antepasados Labi¡n reunido. en cieno sentido puede llamarse a esro el nacimienro del . No cs más que "u¡a.mrr¡\d d. c. ral vez como una especie de ayuda de cáma :i<do ¡l enrenenamien¡o?). una cvocación del ane anriguo. de es¡e maestro de los uya atiborrada de alusiones ininreligibles á ta cocina (¿o cs at en u» viaie a los barios Segramenre nos cuesta hacernos cargo de Ia novedad que represenra la aarz. cuando se ten¡i¡ó de trabajar en esos mármoles.orenzo a Miguel Ángel copiando un anriguo r¡uno.n lo.i\ ia en el Palacio de ]os Médicn.z ... De Benol do no se hace menciónr se nos dice en cambio con más verosimihud que. Por lo que srbemos.trho ró espléndidamenre en su sesunda edición. tru u. iav!.iJ enseñas€ sr¡ oficio perdido x los ióvenes de h l. a los maestros y plr < .ñplemeDr. formó pane del séqLLito de I"orenzo r . r¡renzo mmdó llam¡¡ al docrors6. impreg nados de I¿s rradiciones de los gremios v de la iglesia.s *:¡or do. El relato de Condivi prosigue con Ia famosa hisroria de cómo enconrró t. b mi. l¡ que hacía inspeccionar a Lorenzo no un sola¡ sino una escuela. v. pero.ncula a Bertoldo v a Lorenzo precis¡mente con tal cmpresa: la escuela para artistas que se dice firndó Lorenzo en sus jardines.. MiguelÁngel les pidió un rrozo fi. V.:umenms cobran susrancia y sign.Je Benoldo.ón. y reparar cn cl promcredor alurnno.onra que ruvo un inrimo rraro con Lorenzo.enzo qre Ie prcsraran los cinceles. Si Lorenzo sc inclinaba a resuci¡ar esra concepción del ane que había al¡sorbido e¡ sus lec¡uras de autores clásicos y en la contemplación de obras griegas y romanas.

adeldE o ¡¡iís.ib¿ o hrcia ¿bajo. le pdecerá perjudiciál d6plalos há. y ua ve que rat pintor ha}! dorado de un a@b¿do belo y grácil a los mienbros r¡iculados. de Beren. pua a nenudo sucede que la criarura represenr.eonardo. Es la idea del delineante perfecto cristalizada en la anécdota de Vasari que presenta al rey de Nápoles pidiendo una prueba d€ la habilidad d€ Giotro: el maatro dibuió un círculo perfecto. eda quiereo que todo. C*n¡ini5 a entender que el joven aprendiz debia copiar las obrx de sus maestros elegidos hasta reproducirlas con la misma perfecta seguridad. en los que ya no nos es posible abrirnos paso entre et rcvokijo de pentinenti. & esta cualidad de la linea perfecramente controlada Ia que admiramos en los dibuios medievales que han llegado hxta nosotros. Sabemos de hecho que Leonardo hubo d€ aclarar su idea recurriendo a un punzón pará catcar la llnea elegida finalmente alreverso del papel (ilustración 95). polémica nota parece indier que Leonardo discutió acerca de su método con colegas arristas que sosrenian una opinión diferente. noved¡d del esrilo de tor de kon¿rdo.. no eticúléis perfiles ro¡undos. ^. que pese a todas las wiaciones de técnica y estilo manifiestan la misma preocupación por la que araca konardo. Y sras peMnd no merecen ei menor elosio por su artel.do s¿ pesentó en €1 Cóngcso sobre kóna¡do d¡ Vinci clebndo en Tou6 cn I 9t2. de \4tlard la d'Honnecouna. y en el pasaje que prerendo analizar explica tanro su novedad como su razón de ser: Voso¡ros que componéis cudros @n ffgurd. ani.da ¡o acien¿ a mover id erremidades de euetdo co¡ los movinientos de l¿ mente. No hay precedente de tal procedimiento en la obra de artistas ¡¡teriores. en la lfnea segura e infalible que no necesiaba conección ni cambio de parecer. por lo que se colige. rcnemos la prueba de los dibujos mismos.b¿ia (omo un escutror que ^ modelase en arcilla. T..El método de elaborar composiciones d¿ Leonardo cualquien que repxe el corpuj de dibujos norenrino. haa el menor vGiigio de @rboncillo. por ejemplo en d Cnze (ilustración 92). Hay dibujos. para demostrar la destrez¿ de su ma¡o r. rensa qlidei 4re géne. u os sucederá lo qu€ suele suceder a muchos pa¡re de ells con disrinros pinrores que ).". como uno para Santa Ana (tlustraclón 94).sons bien puede gúar una fonuna con su ane.on . h¿ de cho.o de pe. Esta no¡ma de perfección artística no r"rió €n los prim€ros años del Qta*ornn. que acumuló tamrna provhión de estudios de la natunleza en sus cuadernos de Esre ü "pulcrirud.1. pero no atabanas. meior arin.ia . 58 . la proverbial «O de Gioro. aun a riesgo de oscurecer sus intenciones originates. Hasta pisanello. que nunca da por deffnitiva una forma sino que sigue creando. l. Leonardo sabla que el método era creación propia. y cabe dudar de que lo fuera para l. Su norma.

preo.. :anera de enrender. re. ¡l ca¡ácrer espirirual del.do ¡entl de 1.u¡.1e.u prole'ir.(u. .El n*odo de elabotat tonpo¡niom d¿ Lcondrda 59 :runres. mrnu. .r. puede cienamente conoer las bases de Ia norma¡i- álus.-.l er.rio de orrgrnal -. uadro an..:.on I er¿ in'i'ren.rer revolu. cono :cen los juristas. poo. fine.¡e es m :ren ejemplo de cómo selecciona un anista la comPosicióo adecuada para rn¿ .io¡deL. ion. prr.imcro ¡ o' mo'.de. en pie de rgualdrd.u vgura r e\ró Luestrone\.dr. practicaba esta línea contenida y cuidadosa. nr o..rne.ronc de -pue. Pero toprmu' rq-..pin. j clig* -esa dirección. hemos de snuarnos ¡l contemplar uno de los primeros dibuios^ :r lcon¡rdo {ilu{r¿. pero también s.e m"ler.Pot regl:r general.. Le coniinuación de los Preceni de los que he citado el primer pasaje pone de ::nifiesro en qué términos veia y trataba de justificar este sesSo revolucionario: 'u ) sus poemas los poet*? ¿Y no h.. Pero no deja de ser notable lo mros que son en los dibuios h¡¡¡ lo. tnror s". d rcJi..Curndono.stificar poera que ::::---u1 o un tratara de su Ierra ilegible dic.:r ¿c(ividad del espfritu. . Pero ¿es posible que antes de Leonardo los urisras no se pensaran nada dos rcces? icreien realmente que .ión sin recurrir a unle tínento (l]Jsrfación 93).l. dii.o' ¡dc. . y cennarse en la pulcrirud de h ejecución en un dibujo es rar i::o e inúril como juzsar lc habilidades de un poeta por la hermosum de su :< palpa el orgullo en el ¡azonamiento de konardo. :nniñenn peqvños. enJ. así como de rigidas nor :¡ de adecuació¡.rperimentoss.1 " :-rdi.e.on. L hJleza y pcrle.s que men¡zaba¡ a s¡¡ ane desde ju. r-l-¿.crón de {' pá./Jr \r r"-.iben los t¡ hl .n.e . ir.endo o drdo a enren: ::= no importa cá¡z¿ se escribe..ón o(r. . o..u¿. p.r. *rn.n rÍ.on L poe. si uno de esros anistas dudaba qué parón ado¡ :r para una composición.u¡do.rr nunca una corrección en un dibujo exisrenre.emid¿de.og"i sepo di carbone ia rrliá"i En tmro que la ñ¡nción del :buro en el raller medrev¿l no e¡ru.ón a la práctica del poera no puede ser más significadm. Lr pinrur¡. r.. ::. ñ -.r' ¿ ¿ figura./.r(r.{¡un- ::¿.ender quc el J. uno. Un dibujo de finales del ñrcezra que se conserva en el Lou. p"¡J h¿. No quiere decirse con esto que los anisu de aquella época no inrruJu . ni l.nel y dc Dcgenhur hemo' empeado a . dirinro. tomri.^. rr que.l c¡r¡.s pensado nune en el modo en que compooen No.ro* .m en. :.omo lr pe . -¡isrencia de konardo en la dignidad de la pintura...:.{nre este rrasfondo de prácticas de taller establecidas.óPhi.¿ cl¿¡¡enre rnJrz.or e'boz" hdipoi./ rangible y rra. Neganta non :u»r pnb. que. -' -poner el acenro en su ñ. tur oue..i mcnt.nnu esubr ran orr dJo por . .e c'pcruni«igedeunrfl.ilidad p"radomirarel 'twb. no 'i 'uperior r ella. en un mundo en el quc el .ione...e-r. . en que era una rnás de l3r anes .para apreciar . en un dibujo inconcluso como su l¡álz (ilustración 91) se puede todavía percibn ]a lórmula heráldica del libro de mües' .¿.r.tto.ie.r de l¡. podu da. ¿Quién no ha conc¡do a un I =-:.l -¡d ¡no. preferia volver a cmpeza.ylo'plron+.:s. dibujar dos o má alemau't ua r Iado de otra'. sino lo que se escrrbe? Lr insnrencia en la inlen :. .' r.o'o' -.cenderL¡l de re'ul'ado .M. ^. Nos es familiar \. ' d*prob* ro' .erlo. ru..orp.om¡oncn rr.ou o *..

pcro revelan asimimo . a ¿-:ior¿r ...u. En esra récnica se "viene.dor inspirado v desaliñado dcl poeta..* ro rJ..ma de todo es la capacidad de .odo+r¡ ya plenamente desarollado.r". destruyó csa paciencia úDica .di\.\. componÉ¡ su rela¡o.urr cuado trmierre escribe cn sr poema Lá peinturc (1770:): i A i L... Pu€s debcs. ¡r...s figLrras i a los movimieDros aprop.beth¿¿¡ c boqh d¿tb ....t¡dte "vr.i rdorrmr h.ro cuando aún esrá olienre. gc. Hr v.iq'.J. ion.una nue..rio en el que quiero cenrrarme. parece indicar quc para él et boceto no cra tan sOto el ac¡a dc una . aguel en quc .sra y el poe ra..-¿ :.iricn. concepción que culmina en el sigto x. Leonudo. nru. E¡ rales obrar esd el punro de par¡ida de la nueva concepción del boceto.ur. sobre h que lrcgo puedes rr¡bajar.ecomienda .nbn En I..J.. urd'.io et ¿e L¿a.r IJ q .i.ón el dibujo ha de adopt.u.. .t .tnen.!is&.rr.e.ados ¡ las siruaciones "arcnder qu.r. Sóto entonces es dcl anesuo sino el librc el anista tte scguir a su . pues.rrrdro.n.o. d.p."Jdo.edirigcrla .ór 1007. el mái irteresanrc.::---:r v pan conicnirsc en vehiculo y sostén dc la inrcnc.s co¡ rapidcz.ren.rr .ra. que rccuerda no ya ct plrón ' :vr.on r¡anquiridadrr Podemos seguir la evolución de esÉ r¿cnica en los dibujos de Leonardo.hb'r dc oe le.r I ¡ baulk ¿le Aqehu .. r.n e r L.i¡:renido ¡l oballere. enlaa Lconardo su conrjo récnico sobre el mejor mérodo de hacer boceros con ia observación y el consejo ps. si¡ termin. n.Jtr. Pero no es en csre aspecto negativo cte la nuevr ::r=--: :< L<on.mple garabato (ilus¡Lación 94) porque I ' ..i"n rro.. Leonardo esrá :¿\r-i¡ :cui en É\or dÉ una concepción entermente nueva del anc.u. cn e1 papet de la visión interior. Los pri- meros bocetos penenecen aú¡ a la ¡radición de Venocchio.4rr¿¡¡l de teonardo ¡o acaban eñ Ia compar:tción enrre el dr. la inspiración.en o para m:1.ur.= :¿¡e--¡ :. u ro.r.o.u d.(. dará s..n. T.: oc 1.Jrd. etnuero mc.u.]uicru.s..ión háras conscguirlo un acuerdo con el rema. t.= a-:a-ir i-: -:...nspiración. como dice una r arimrc de nuesrro pasaje que sc encuenrn en las noras de Leoudo: medios para poder Bosqüeja las fisums dc las pintur. | ^ I ¡ Aqui...'dc.cológicos formulados tambiin en uno de Ios pasajes más famcos del Tratado rle k pintura.:r:aer por conrpleto disdnro. iJr u.u.der.." c.uui*. y él to sabe.de. C e.*r(n. Se cúdencia que lo que para Leonardo cuen¡a cs el »¡¿¡¿ zrz-/ rale y qtLe en ocasiones hasr¡ recune a un s. como si el arrisra deseam golpear cl hi.n.un cambio de énfasis.FD\ -..j.ción compleh al se¡ más ad.queh. como rodos sabemos..¿..^J.n.e. h l. Neccsna el más flcxible de tos pl*mar con rapidez cualquier cosa que vea en sLr espiitu... tt rrr. on Ju sdni \ c...oo^.. or l.igu¡. ... PÍa b.¿dú ::r:r-upa:l anisra anre v por enc.n41nac'ón a donde le lleve y respiriruales de la.ompre¡dcr que sólo con quc cn un des¡liñada composi.nventa¡ no ta de .t-rt.r d€masiddo los miem_ bros: indica su posicióD.u. 1 ^rJ .rren. . Lo q . El pasaje fiDal.or. t.br.pt"n Pero los . sino quc rambién podia ser tuenre de ulÍeriores nrspiraciones.u tn n.¡!o'i...

.| Ángel.iempre a los psicólogos inrercsado< en la . sino que €n su consrante monólogo interior llega a recurrir a la aru. Ha1'prueba de que konardo udl¡zó en re¡dad sus bocetos como dice que se deben .. ayu¿¡ inc¿ndeycenres.. independienre del tema.omposicion de &zaz la prsión de Cristo r.] para despenar en la mente invenciones diversas"r. en lugar de detener el fluio de la imaginación.. de Mi¡3u... antado por encima del grupo de caballos. como acicare de la "inrención.gcr to norable en 1 modo ca¡or es el en en formas enrer¡menrc drstinrs.ación simbdUca en l¿ versión deñniriv¿: el cordero de I \ qu. l.ghíad iNo se diria que el revohijo de formas erre compoaimntz inatl¡¿ (ilustración 103).rn* qu. con la figura que se álzá con el brazo . nubes o moho.: :ricnro de lo "indeterminado" y su a¡cendienre sobr€ la menre.lr irregulares. que . anadiendo provisionalmente :nos hipocampos a la versión de Dauidt" .: _ renudo se ha señalado. obra en concreto. para esrimular en el espíriru nuevas invenciones. "per y'csure l'ingcgnü.ceros descanados.. adyácflte a su descubri..hkñ. " Cabe imagque con cste probleme en mente asisrió a las rcuniones dcl comiré para decidir el :mplazamiento de Dauid. / :§rque en estas formas irregutares se pueden cnconrrar exrnñ¿s invenciones .eonardo proyecraba el nuevo significado en lri formas que vela en sus viejos I el Niño con un ga¡a (ilusrracirjn tOl t v ormr dibujos anrenores. y que estas formas a su vez le ayudaban e ent¡¡r en una especie dc ::¡nce en el que sus visiones interiores podian ser proyectadas en objeros exrernos. A . sino parte de un proceso que está en continuo desenvolvimiento ] :: el espíritu del artista.rea(ión ¿nrsric¿ r'. le avuda a fluir.Abarso i cawltí.| _--rdo . evocó cn el espíritu inquisirivo de tronar :o la imagen de Nepruno guia¡do sus hipocampos (. Dr r enrend.El ñ¿todo ¿¿.reno: -:¡os \ :orrvos que rienen clan signific.' ::oles de ripo onirico en el que la imaginación comen?ába a jug¡r con bormne y for :.1. t*e pasaie hr fasci. predr* moreada:. inscribiendo encima del grupo: .:n'emoa del sfunato y la forma a medias adrvinada (ilusrración 9q) . El \ :-.rrciioridad un gato e incluso un unicomio (ilustnción 102).. Otro de tala ejemplos se hace presenre de inmediato: sabemos por ¡sári que t¡ona¡do hizo el famoso bocero de Na¿rzza pan Segni cuando estaba en iorencia.. erupo no l€ s¿tisfizoi no sólo hallamos inconrables pntinmti en la formt fanásrica !e los hipocampos. esr¡ invención e. . AI bus"'""" ) -nución. En '1 r¡sro universo del espíritu de tron¡rdo. .-{f'. -omo es posible proyectar palabras en cl sonido de h< trmpanas.:e dc la palabra cscrita. pu€s mienrras conremplaba e«a figura :::ndiosa y la dibuiaba en u¡ papel (ilusr¡ación 104) vclvió a empezar a proyectar la :r -¡rma que andaba buscando en el dibujo que habir hecho.{á la -n "-" " :r. :ue los bocetos para 1z úrga y santa A»a (ilvtración 94) desa¡mllan mo¡nos de su lz '. EI bocero no es ya prepamción de / :n.<. ob.. Y ahor¿ acaJ :umor de omprcnderque lo indetermrnado ¡ieneque presidir el boctro porla mlma / :uón...s¡¡ los muros demridos. tm?o'itiou L L¿oaardo 6l inrención por la meditación [.¡s¡ocamienro de la¡ normas anesanales es toral. y recienres obsenaciones má detalladx lo ha¡ subra"do:-.:. tu "igifica . ) __n ¡¡do'e en muros de¡ruidos. mbajando eo Z¿ bdtalla dr Al.lustración 105)? tusuhó luego que '! :: . que i ---onardo era capaz de inducir deliber¿damente en sí un esrrdo de nlaiación de con. que le convinió en .

.o eri. paisrles. Cieno es que pan Leonodo esto no es már que una cara del asunro. en su mano está el crearlas..s inve¡ciones. Leonardo sabia que Ia.pio fo. De todos es conocida la persis¡enci¿ en su creación de cienas imágenc a hi que se dan diferenres nombres según el conrexro a cuyo se do esrá¡.nado sólo podía¡ cobrar "Si e1 pintor quiere ver hermosas mujeres vidr a ¡¡¿vés del conocimien¡o lúcido..¡¡¡lpinroravi..J. proccdiéndose luego añadn hasta quedar sadsfecho. Só1o una concepción del arre tan absoluramenre peronal y casi solipsista como 1a de Lmnar do podía dar lugar a esra ruprura t. es motivo \rd¡ ) el a«o de creación mismo el que le impona: pan enamorarse de ella. p«o cerciórate de conocer prime¡o rodas l¡s parres de las cosas que quieres represenrar." L libenad im..§ado.acrin de la intención e inren. .. Pucs lo .¡. p.onfuso suscira en la h€ n¡e nucv.ienufi. ". retirár r r obh qu€ no eré de acue¡do con la ¡a.rginar. rl)" Cuanto má esdmule la im¡ginación LLn boaro. dcn. y después qüe modelos vesidos o desnudos posen a la maner¿ en gue se h¿ dispues¡o la obra¡ y hay quc cerciorare de que concuerden eo mcdida v escala con la perspectiva de mane¡a que nada haya en I¡ . Pero incluso este rrabajo riguroso a partir del modelo que posa era vano a mcnos que el pinror luviera un perfecto conocimienro dc lo que Leourdo llama t'íxtinsica .ón y los e6cros nátunles¡.Ll. de ..inrr.o. o'. en último rérmino. ya se trare de animales..y movimien¡os.ietanenrc ¡dórnado de u¡¡ e¡ornre igno¡¿nci¡.i(btu el dom r.rrun¿v¿ned¡drnfinir:deagrupnionc.s lintasias por él descubiertas en lo indeterm.".idad¡.. mejor cumplini sus fines. )¿e. c.miento más risuroso: Lo primero que se ha dc prernder e¡ rn dibujo es d¡rte a la vista u¡a nrdi. plarras u otrasrr. oue ll¿m¿mo.úto¿o d¿ ¿hbü¿l conposnia $d¿I nd¿a har quiá mtu sorprenden¡e en la obra de Leonardo que este divorcio enrre r significado. 'd. y m:ís insiste él rambién en la objetividad de su are y cn la necesidad de variación racion¿l basada en la observacióntrr.u drásrica con eI p. ya que los electos son infiniros y nuerr¿ mcmoria no rie¡e ¡ant¡ capa..ra Nuesrra dis¡inción enrrc «arre» y "ciencia.uJtqJi(r que lJamrmo. "ciencia..ión . No hay conrradicción aqui.u)o qu... Y esí.ori.ión que en un prnrc.o dt I tibro l.glni. Pues.! priao ?cLi".imicn.r.. le hubiera resultado ininteligiblc a Leonardo. oel Ren¿. ¿ le permirrrj . el consejo que se da al anista de adoprar un nuevo método de h¡cer boce ros conduce necesariamenre i un ripo de proced..-o oe.rrre. for El maesro que afirmrse que es capaz de rener en mcnte todas tas formas y efectos de l¿ n¿tuÉhz¿ me parcceria . rocas. Ni siquiera hubiera sido posible f-ormularla en un idioma en el que la medicina y ta cetreria era¡ y ¿ la pürtura se la podía calificar de Va "ar¡es.¡r nr v huÚo .rud'o. si 'e q.¿ ur¡ inren. Cuanro más pcrsonal resulra su arre. más renemos la impresión de que es presa de la obsesjón de cierras visiones esrereotipadrs. pareir de Io. eris.urliz. / *.rrru.o.jó la im¡gináción.cin. sólo un conocimienro en extremo detallado de la esrrucnua de la Tr o..

:nro nalnanaa del artista y \ h propo¡ción en .:o.¿an¿rl¡ 6-l ajLLsiadal' ' -¡. presenta la denn.rx eqen¡ de .me.J -:-* r. uno de los parrone. H:bía un fallo en el sue¡o del pinror que podía... en vimrd de la cu¡l .confusión.rr¿ infiniro ponewlo.ole que h menre de Lmnardo gu.on'raci.' cu¡le' I n.parerca real.obr I^ lcyc' y movimicn¡o' de lo' elemenro. de :<. Muv divenos son los xpecros de esrx :::rrias de su vejez.El m¿tado dz ¿kbort on¡o¡ition¿¡ k l. desde luego.. anc de la pinrura.J rni{¿ que ¿pli. J{ -.mo en quc w a peru rodo ¡fán huma¡o. Este proceso lo podemos casi ::.rigico Éác$o. pues :no esrá denrro de lo .se avien la imaginación nuewx invenciones.on q-) podemo' ver Io que Ie 'ucedia por I j:'o del genio de tronardo.el ¡ l¡ promesa de rrv¿liz¿¡ con el Cre¿dorr TodJ l¿ ciencia de la prn(um no {f -Je conseguir que un cuadro . "pinrones cientifica. homologados del rema 1 *-:do. seria imprescindible no menos que conocer las leyes del creci- .ór (ilu¡rmüón 106) sr quc podna dcju.-. h¡br¡ encon¡r¡do un: regon del rne en la que el ] 'u poder U fmo. 'ez --\. Tratado al qe ntprcodenremente se llama plarar del pitate. L'rm boado' ello' en ] -.Has de ser un caos.:o:r"i n¿d¿ má\quedecep. El pri. Rafael. Para dar cuerpo a una fi8ura nacida de la .onremplar. porque con la visión binocular siem:: percibimos la diferencia entre una superficie plana y un objeto en el espacior6. tn un dibuio por(rior rilu'rrac.: .n el poderro del ane re m¿¡ruvo li.::nciar en la vida del artista destinado a darle su forma canónica.haceo. ren\ione' verdaderamente tir¿ni(lr son.o pr. Pero ta arrogancra de ¿mbrtión h¡br¿ ¡c¡rrc¡do un .¡:'.r¡' Leonardo.rxe c¡d¿ m¡s de¡enerr en e.arecen r€gresa¡ a su con6¡ión primigenia. onsrru... Pero la concepción del arre que cobraba forma en su esplritu sobre:.ba tuem del aJ. cualquier criatura que daea-: . Ha aprcndido r ur t el ronpanine. peio el uo' \ :-: se mueve en espnal crea sobre el papel *a.lu¡¿ ¿ontusión porque en ell¡. -r( gu\re o no le parecra indi'pensrblc r Ieonardo 'i el ric habir de mrnre.ion aguardae inclu'o.tto nrulro cono 'r --::¡¡a escuchado el consejo de Nietzsche: . aprendiendo a confinarse en su propia esfera. El caos de llnea superpuesra siempre evoca \ -visiones del car¡di.. ch'a : :.t/o .ae l ( adqtiria un vigor sin precedentes? En esros dibujos apocalípdcos.:ntia del pitare medianre una orgía verbal de turia destrucriva en la que los elemen::r . I :ocedimienro ¿nLerio¡ de Lronardo puece ur ranro in'enido.lruraleza mnmr l: hubieru creado.a completa ilu'ion de realrdad rangible que ..irrud de l. pero uno de ellos hace a esre contexo..¿ e . Qui¿ L¿ . para dar a luz una . .a.onáles del genio z:otinma irako . perc er imát€nes de cao5 y des --::. - r :: ¡¿ l. r e rnfinira pacrencia al logro de e. Un temprano estudio de madona (ilustración I 14) se para tururr referenc. pe.r ::: periodo de Rafael en Umbla nos lo mr¡estra enrregado a 1ar normas tradiciona.l 'r 'u ...I ¡ je la delineación pulcra.irn de u unwcno per I --:o en pequeño esr..

J. . Hay. y el ¡cabado como de csmalte de l¡ cabeza de la Virgcn.doa'. H*m un cririco lomado cn un clnna inrelecruat disri¡ro co¡.'k ¿J..rra generaciones dc amanrcs del ar¡e.rdo a arraer a muchos quc nunca habían oído el nombre de Rañel.i. suavidad quc ninguna estampa ni copia pucde reproducir. rurmn: lJ ohl mJ('ur .... de los ropajes v la silh con m roques de luz de empasto dclatan cn mi opinión la mano del propio nraesrrc. el tratamiento r. después de ¡odo.igoroso. No he buscado ningtln vÍncuto nucvo enrre el cuadro.ru.r e.l cl acccso al cLLadro.. de tluc las mismas pinceladas mL¡es¡ran una frescura y una audacia quc dcstierran toda idca de melosidad.dá.¡. I']ero. cl rojo oscuro dc la manga y ei respaldo adornado con oro de h silla ¡ «rbrc rodo. tipo iksco. l¡ ci¡¿ «.ere .per"'..17dr¡ovi.rJ .ño Jcsús.. y nuesrra propia rea. v de qLre los cotores.r castigar con esro al lcctor? Un nuevo encuenno con cl original puso fin.o André M¡I.ad.errre E.rcercaba al Palacio Pirri esre otoño para estudiar el cuadro como prep.quelrM. el armonioso añadido de ese atrevido pañuclo verde que con ranta ñcilid¿d pone una nora dñcordante y de poco gusro e¡ les estampas.\ re ¿ requ.¡li.. que actualmente cl Palacio Pitti de Florcncia. que destac¡ contra cl in¡cnso azul de la Lrlda de la Virgcn..1".olfn n.. Recuerdo en parricular cl cálido a¡rarilk¡ c¿sra¡o dorado dc la ropa del n. nrc.ir. ¿podemos conrcmplrrla ¿isl¡damenre rodavía? ¿No cs la popularidad que disflurtl en tiempos.rlgunos ¡arches dc restauración para cubrir un.. A ¡ris dudas. tapas de cajas y recuc¡dos expuestos en las casetas de dclantc dc la Galería.¿ Cl¡rhon \obrc Are pronun. son dc una riqL¡eza ). Mi rem¿ es prec¡amcnrc ese problem.. no digamos ya del Rcnacimie¡to iraliano..rilr. un elemenro penurbador? Confieso rambién que. El e¡oLme marco dorado del siglo xvrrr ocasiona un dcslumb¡amicnto que casi des rumpla \e\. Cierro cs que ni siqriera en la Galería Pir¡i resulta flc... ¡n..ru.qrriro h.r. cuando me..on orr¡ cosa que con mi palabra de quc cl cuadro es muv dis¡inro de csas pcrniciosas rcproducciones.rs grieras que ar an a sa¡ lL¡an y al borde del rostro del niño Jesúsr pero en líneas gcncrales el estado de la pinnLra parece bucno. H¡ constituido la encarnación de la perfcccióo artísticr p. ¿Vov .sr.¡ro.mo ejcmplo de una obra ñaestra quc rcco¡oceríamos como ¡al en cuo de c¡contrarla en L¡n desvá¡ sin rnuio nin gunor.n cl Kins: Collese de h UiivúsiJ¡d dc Durh¡n 64 . rau.ción contra clla..... Es ran auroexplic¿riva que ha lleg.r mis dudas.r mis dificul¡adcs porque.m.. el lector no cuen¡a.rcn l0-) de Rafacl.rrle{Do¡-'l'vn.n" \-¡ ub.rración de esta conferencia. esra condiciónL. ..La Madonna della sedia de Rafael T T -" . Me parece que debo advenir al lecror desde un principh que no rengo rórulos nuevos que fijar en el marco. sc me caia el alma a los pies viendo las postales de colores.e en un¡ "b.orr¿.rhre¡e l9s5 ConÉren. que afirma que Rafacl no Ic conmueve.¡ m. bajo el vicjo bamiz.r l.. pero no." .rrr.r lireran¡r¡ o cl pensamiento rcn¿cc¡risr¡s.L nd.

¡one de maniflesro su atinidad con el Raiael zuro¡ lcla La nia ¡/¿ Bol¡¿¡¡.n¿¡ ::..r con qucd. y.: ::::: ::. ese precoz pal.i.rmcro superior ¡ ci¡cue.. '.ida.tomolo..:. \ principios dcl siglo xvttt Jonathan Richardson.. lacónico v esroico: .cr¡¡nte. r lr . --.rrr.¡id¡ cn 1833 cn el P¿itrl Mngizín¿ liit\\t¿ción I26). con sLrs to¡os ricos y rterciopelndos y grupos desinhihi. un:r hisroria. un¡ a¡écdor.. .trpttar rla Madont¿ ..r. El regisrro de su posrcrior devolu.:r.i..-. . r¡trc clh r cl mLrndo tin¡ili¡r d¡i hor:¡:.-:. el rerde atenu¡do del mrnro de l.i. p. ropando con div sos obicros en sü crída.rrnrción dt l¡ {1 nr. La mente amcnrz..: . como a lt¡s de ahora.::.rrig. : :tz¡... pucs no hay ningún docu»re»ro rel¡rivo al cuadro.¡'¡r.mo tiempo. :< muieres v niños concehidos en unr paleta semeirnrc de amarillos oscur¡.. gozaba de un lugar de honor en la 7.¿. Hasrr en rquclla época su :: .o (ilusrreción 125). : -:. la-s historias que co»rcnzar¡n ¡ circular c¡ ¡r¡¡o ¡ 1¡ 1.lix¡nl¿ y para los quc ¡o compa«ían los escnipulos de [^ . admir¿ba cl cu¡dro en cl l'alacio Pitti. ni tampoco ningún otro conremporáDeo. l.¿¿ MrdoD¡e de[¡ sedh 1¿. : :::¡iielistas ¡nre h forma clísic¡ madur¡ se convirrió e¡ la e¡c. .::rn. El Museo Bri¡ánico posee un tomo enrcm cle estas rcproduccioncs. En cuanro sc pone ur.: :.. p. A lt¡s. cn InglaterLa.. : .tl¿donnd. por . \\'r lo obruvo un minian¡rism en cali' j.tue tanlo debcmos 1..logr:rli.rl ir a descolgano de la prred se le cayó el . trlsún. -: -r.. -::rucomplemcnrrria. : r¡e'. Quizá el primer testimonio dc ..rlu.!r. -:. ::.ble que hs resquebr¡- - . Incluso si¡ un anál¡¡ mu.¡ i<.:ro después (ilLrstración 109) v su cuidadosa impresión parece indic....Lrn problema I los admir:rdores qur pcregrinaban a It¡lia.::.Losgr¡írsy. l< (r¡s xnalogírs con una obr¡ terminad¡ hacia l5l4 depcndemos .r ::.rel e¡ (icmpos de Vinc' Mengs v el crlro a la helleza concon¡itanre.r copia.rencia que icnemos s€a una copia en una carra dc indulgencir promulgad..nqo que : . :: .Rdr¿l sutiles gradaciones de rono en que firba Rañel.r modo de pantrlla el cu¡dro cobra ..". i¡¡tr ic humana. V¡sari no lo .r -: .nc algo con qu¿ iugar. ..r' -:. en rl invenrario dc le colccción de los (i¡ndes Duques de Toscana... Puede tomarse clb como prueba de quc . .rbsoluro de que gozó R¡f.' hi\ro. ' sólo con el rsce¡cienre. desde facsimiles el¡boridos hasta una x.r. -: préstamo prrr hacer un..hi\n1.Dcvueho.rpa de 1572 :r 1585 '.ión dc rcproduccion§ --r::...::. de:¡.¡: ./¿rldeenronces.rs por los macstros más fimosos dc este oficio atcsrigua la crecicnte popul. el simple conrcmplar lcs rcsulmba f. --:r.. :.-¡Jrc es¡aba tod¡vía en Romr por entonces..inre. A principios de¡ sigl(. Es pos.rdin del gusto r.:' quc mencioné daren de «c cpisodio. pero danado.' ...rrse en bhnco ¡ me¡ro\ aL:r . .r la hora dc .e roh'ía conrrr é1.t ..ircgorio XIII.rri' Jc h obra.i. Pe¡o su vcrdrdera f¡m. j.rr que ral ver :-rJro fi¡era ligemmenre más grande rodo ¡rlrededor. : ..rnn r : ::r..rr.r mujer del primer plano.iri.: l¡ .¡.. Pero en l5ll9 lo encontramos..'. r. Aegidius Sadeler lo Srababa no -.:. csrableccr un vincul<.¡.r :: c'tr flaquez...r : ' .:. .áaza. En atractivo popular llt:. Un . cl aislamienro au¡ootlcie¡te del cuadro comenz¡h¡ ¡ :.

Pcro el que má me gu.dc barriles viejos que la posre¡idad enmarca en oro es una imagen digna de ser acariciada y llev¡da a casa como algunos argumentos de pelÍcula. la de que todo lo que dec. y ral vez haya seruido para mantener vo un débil recuerdo de la pintura impidiendo que fuera a reunnse con l:x demás e¡ el limbo. "Rafael y por eso le dieron un baril p. por lo que en seguida ..sari al no relatar anécdora :1guna aceLca dc la pinrura.3 .: i. renro la muchachr como el roble seri¡n inmorraliz¿dos por esa proeza. Augusr Hopfganen (ilufración l0¡l) 5. una obra dc arre llev¡ conrieo las adherenci¿s dc su viaje a üavés de los siglos.i. sé si en aquel monento lcvanré la visri v la exprcsión de mi ros¡ro Do le pareció suficie¡tcmente crédula.. conriene :.. esposa que nunca exisrió. s de un roble. Me temo que me faltó v¿lor para pedn más deqlles.ompos.rra que pinrara en é1.rizó qu. Es una idca estremecedo¡a.1¿. Otro. La hija se casó y tuvo dos hijos.mos y escribimos sobre una pin- -no :rra puede cambiarl: de Jguna suril manera. Esta del genio mueno de harrbre que no riene dinero para lienzx y p. y no ::\ quien pueda descifrarlas o enjugar los accrros qL¡e l¡ descripción y l:t inrerprerarupcrponen a la pinrura.a. ral vez más mojigato y menos prcocupado por la verosimili¡ud h¡rórica. Su recreación del episodio está va olvida da.rable el hueco dejado por Va. pero se los h¿bia dcjado en casa.i : ino para el viratcro. \fuchos años después fLre corrado el árbol y se frrbricaro¡ con su m:dera bariles de . Explicar la forma de ¡¿zá a cuenra del fondo dc u¡ banil de vino rellenaba de modo adm.:ene h imagen devocional en una pieza dc género.. bien que cierú e¡ mi opirión.r épocr romántica. Pronto ganó acepración v hasra la ilusró un pintor alemán que vivia cn Ira]ia. ::.narcro.rman¡e de Rafael. HLrbiera sido una crueld¡d. de un ¡al Erns¡ von Houwald.rc1 Esre lib¡o. pues el gruii prosiguió . l¡ noúblc hijl del panadero. sc refusió entre :.r vers n de una leyenda con la que :: =::r Je Florencia siguen obsequiando a los visitantesr.stó lue elgLría dc lengua inglesa que dijo en presencia mii: no renia dinero para comprar nada.¡! . Iue a echar mano de sus Liriles de hacer boceros. la .osió un monróD dc arcilla e inmorralizó al gmpo en el londo dc uno de los barriles r quc había por allí. La anécdota represcntada en elcuadro dc Hopfganen :-r. Tal como vo la oi e¡ Flohabl¿ de uD ermi!año que. sic. Pero sca cual firere el v¿lor o ¡o valor de ¡od¿s las anécdotas y asociaciones que se h¿ran ido arracimando e¡ to¡¡o ala Ma¡lonna delk r¿l¡¿. El ermiraño ¡¡i.. pero no hay más que visi¡ar el Pirri para escuchar divercas vari¡n¡es del motivo recitad¿s en un número infiniro de idiomas para trisres v cansad:r fihs de perplejos rurisras.. la converría en un rerraro de la esposa de Rafael..ción madura ¡le :. publicado er 1820 en pleno Ia primer. «enemos el documcnro aqui e¡ Florenc.:::: Lr \l¿donna d€lL sedia /. Reorganiza nuesrras percepciones. y herc aqui que llega Rafael y se tlia en la hermos¿ muchacha v cn sus angelicales chiquillos.rr .do rescatado por la valcrosa hija de un v. huyendo de una manada de lobos. A uDo de los guias ie vi rrarar de reinim el languidecente interés dc su comitiva median¡c el recurso inefible de afirmar que la Mn¿|¡nna era cn realid¿d el rct¡ato de la .

rmentc realistr de un¡ madre con su hiio. :¡n su elaborado rorncado y el resprldo dc rerciopclo bordado y flecos dorados.¿.cedimiento :.ías de los muchos aGcionados a la ii.r poxura o la posición de las ma¡os ilu¡¡r¡¡ior . Resulm quc la ú»ica opinión sobre artc atribuida a tul¡el en la famosa cana a :lidasare Casriglione sc alza contra esra mhma falsa concepción'. Pues. me parecc va orra cues: on. un ¡b. pero 'r--Didn es posible considerarla una sobria descripción del auténtico p«. :-:rn .r embrujo al calificar el cuadro.mpa.eru¿n ¡Jn prec¡o.r rrna rujer del pueblo más que a la Reina de los C¡elos: ei panuelo verde esrampado que :ne¡ sus homl¡ros no se pa.ión \adie . Pe:r3. lrrla con una imagen de la vida cotidiana.rada a lo aho rcpedda con ranro apio:::o .nio anc€ dórico en el arre.rirnonio R¡ñel s€ educó en la rradición picrórica de Umbría. pero sin deir de ser un tipo 112).un rerraro :rpido v franc. en su hermoso l. H¡sra un ¡uro¡ .o rrmbién ha servido para alejar de él a los que han aprendido a mirar con des. Quizá resuke necesario d€shacer ese malenrend.¡. p.ec.o re.o:' dcir de r€sulta¡ cxrraño.. como a menudo se dice.. La carra se co¡vir ' : :n piedra angular de lo que se llama reoría del ane académica c idealizanre. difÍ.rción es falsa y cdulcoranre. -.r Virgen similar al dc una mujer tr¡baja:¡a con dos niños en las manos. ¿es realisra esra pintura? Crco quc cs sobre rodo :n elemenro cl que h. Tampoco cl crítico ni cl hisrori¡dor son dei rodo inmunes al poder de sugesr. Sus priñcros dibujos nos mue«rm como J rdet ::ugino cobra nueva vida en m. y ta modelo romana qüe ripiró sus madonar €s un . Rcspondc a la :':sunra de dónde ha encontrado una modelo ran bella como la reprcsentada en . dc. y ello no .: aprendiz para aclarar un. Todos conocemos la típicr V.ensible e independicnre como el senor Prul Oppé estaba sucumbiendo de scguro a .nvenro dc la imaginación románrica.o que gr¡njea al cuadro las s.--:los se componlan sobre rodo dc tipos. : I :-'::.- :.". cuyos hermosos v sercno. En cualquier caso Ia silla.onrables re¡ablos de su cscuela (ilustración 110).bro sobre Raf¡el.do. podríamos rener la impresión dc que . -:.r.:: rel. ¡¡e Io. Si rcalmenrc quisiéramos rela. pues amenaza la inregridad :: l¿ obra en más de uno de los sentidos del rérmino. Esra exploución dc un: de éxito no significab¡.ón de las inrerpreraciones pasadas.rosrari¡. - ¡bsorbió esm rradició¡ dual. pnlpi¡ando y respirando con ¡ r.onriu. El :re sea un pañuelo dc campcsina. en verdad il hi€rárico manto ¡zul de la Vngcn. ::l¡nente r¡ansmirirí¡ la atmósfera dc una morada humildc ¡ los conremporáneos de i:iie| ni les pareceri:r el rosrro sercno de l. . Es es(e modo de con¡empl¡rl¡.r despenado la sensación de que Rahel ha rerratado aqui.da cálida del sol rcmano.(.r MadoDDa dcth s. los rasgos rcgulares y la m. dibulo' de R¿l'ácl p. la ralra de Ia que roma el cuadro su acrual nombre.e L1n d¿ R¿f\t gra¡r maesrro en una improüsación ripo foro.rnos dc un genio.i. y al lado dibujos de aprendices que posan Lilustrrción I I 1. G¡l¡rcdhacie¡do refc¡encii a cierta idea que riene en Ia mentc. Rafael no cra Caravaggio. ¿¿ rodo elem. ¡rra sensaciór es la que constitrrye hoy en día el ::ror obstáculo parr comprender el logro de Rafael.:.io:ro ¿:.--:o de la naruraleza.rgen o \I:: Perugino. De vez en cuando posaba de modclo en cl ralhr .

rs delanre de or¡as. Si en el período florentino el problcma que se planrea es principalmcnrc el de la composición en el sen¡ido de u. Pcro qLrizá nada más espectacular en h hntoria del arte que observar el influjo de esros modelos sob¡e los dibujc dcl jove¡ ¡raes¡ro de Urbino.ó¡ I I 6) y cuá¡ to se inreracción de la.n Lille se con.t ¡= r :: \::o cu. F.r disponer sus clementos en prolirndidad y a crear esos grupos en chculo f¿mosas madonas florenrina§con l¡ V. . ¡lrededor de veintidós años Rafiel abandonó el remanso plaL nbria para medn sLLs arm¡s en Ia compctiriva Florencia. rna una preciosa hoja que nos mucsrra al menos una etrpa dc su sé¡esis (ilusrración I20). ji L: I¡donna della scdia l¿ R¿rcl i-i¡:o:r¡ab¡ :=:-r .o :-:::::Jmirado la ..¡s enrre l¿ Virycn y el Niño (ilustración 97). los escenarios de gnn perspecriva dc los frescos romanos le invit¡ron a presrar más atención a la terccra dimensión.ombinan posibilidades bosquejadas en los boccros.acia.: :: . t. busc.1112?t.rr diversas rclaciones fomalcs y psicológi. . esre agrupamiento sin l¡ ¡rdu¡ e incesanre brcga que el dibujo tesrimonia. Conocemos la sensación quc h¡tía :ili el c¿nón de Leonardo para Ia San¡d Atn lil¡str¡c¡.nacieJilgclo du¡¡tación «.:be un conlemporárrco. H mnmo l-conardo no h¡l¡ia $n lum Lr árltz j¿di en(illisrt. De las ¡r¡don¿s del período romano se conservan muchos ncnos dibuios pero los grandes ciclos de frescos v los csmdios con ellos rehcn»r¿dos ¡os hablan de l¡ potenciación de ta habilidad composiriva de Rafael con sros nu. vcr có!. Rcsulta revelador ver l. son idcas marerializadas.--. Los cuadcnros de boccros florentinos de Rafael arestiguan su incrcible capac.ry¿n ¿e 1 I 18) y v en esptal cuvo conjLrnro configLrra las sinfonias delas r¡. y en cu¡nro las ha clasificado como ideas alcan¡an esa sua"e lucidez quc ran fácil parece.ra disposición lúcid¡ sobrc el plano.Las figuras son de r¡mairo natural.o empieza con óvalos sencillos que se convieften e¡ una c¿bez¿ (ilusrració¡ l1t) o cómo se ¡parra de estos clcmcntos par:r ensav.rs huell¿s de su pluma dando vueltas alrededor del papel.rndo firmas que dcsarollar.la Ia Virgrn del prado liltxración 1 19). En incon¡ables estudios para gmpos de la Virgcn con el Niño le vemos disponer sus etemenros en combinaciones siempre nuevas para competir con los milagros de composición conseguidos por Leonardo y \liguel Ángel.r udios del narural su grácil y temprano csrudh para una Vir encuenrra en Oxlird (ilustración I 14). Pueden considerarse soluciones .:grdo. 1. üor¿ en Y/ashingron.vos rrxbaios. Estos documcntos del proceso creat. E¡ el ¡¿zá del cen¡ro hay un csrudio de lo que scrÁltcgo la M1¿on a ¿:/¿ Alba (tl\ts tr¿ció¡ l2l). (i¡mbinar csra lil¡ertad de movimienro rccién estren¡d¿ con la csrricra disciplina impuesra por el rzá tuvo que suponer un rcro muy del gLrsm dcl anisra.dad para absorber y asi.s iiguras. mil¡¡ Ia lección que habia aprcndido'. donde Leonar\1:sr:i ügel luchaban por la suprcn.. «pcro ocupin sólo un pcqueño carrón porque todas -:¡n senradas o inclinadas v un. El comptejo movn¡icnro de Ia Virgen que se indin! .vo confirman I¿ aserció¡ de que las figuras surgcn dc la menre de R¡t¡el.n al margen dc csros experimen¡os con el equilibrio v el agnrpamienro leonardes cos.ldón1t7)..rlternativas en cada una de l:s cuales se recogen y.

rdo v redist¡ibución hubo de llegarle a R¡fael Ia inspinción quc :-: : \l.cnos por una mirada hrcir denrro que -. o al n.rl ---.) . Y u¡.ás.¿lve a esr¿r en h dnección de Ia mir¡da." dc 1.le rirma recrangul:rr.r caba dc la Virgen v la rlel nino Jesús que nos demursrr¡ E .lz .r . Hav un ra»á en tlorencia que se atribuvc a -::ocesco Rustici. escultor anip de tronardo.. Y u¡¡ vcz má e's el cquilibrio irterior dcl ruadro lo que -e: ilusrr¡ción i23). igu. pu«In aclarar hs etap* dc csra inv€nción. pm admr tl mwimicnro de gno dc la ' :. que sigue concibién.o el cu¡dro mis r r< ¡ ¿ :¡nos una huclla det procrso de rmbajo que demuc'srra que los .rd un paso rrrc: -'-: io posibilnarr el hccho ile que las figur:s es¡aban v¡ tan firmcmente trrb¡= ¿-. En algún momenm de --jii! .n¡dona¡ anterir»es I¡ rcl:rcún formal cntre madrc e hijo suclc verse refomdr .upo dc género con la -.lirccr¡men¡c una Virgc» v un Niño dc Rañel: e¡ la solemn< M¡lonn¡ Sixti.. .r Vrgen con inspiraciorrcs proceilentes de los a»rlaren mánnolde Miguel -::: :. Tan sólo en o¡ro c. H¡y !t\ ?entint¿túo en el dclicado c inrponinr¡irnr u--.is . pero un m«lelo :.es bien. M.:n¡enido. ha dicho Lrn crítico recicntementc quc :n bocero dcl natural '. m hoja d€ Lille donde cnconrra¡rs el primc. Lt principal innovación.t:-o dr eqJlibr. No sc consenan otros dibujos dc Rliel p. igur.rrc d.rci¡ nosorros rr¡ != .1 ¿ún .¡ero en cierto modo cl grupo dc anibr rcxLrlt. Yo creo que Rrfáel respoodió una rcz más al reo planrcado por un proble- delh *lia.r¿s como pir¡ conrrasrar hs porenc.l/.r despu. comparada con Rustici v l¡ -. vt. mjs pró\im.r prJa el ...rqui un esudio de un modelo.rn ---.:. Si hiciera falta um prueba de que .-:: -. grupo cornp. kricl crea rre¡ composicn.r.!s-..xo que tn r:r :::m las iigLurs.r vcz n.¡o enrre l. . en cl quc sr combim el morivo lco- :::-to dc l.¡iustcs pnxi' grr ::{¡ . I¡cluso de.:usrrl. l¿llt ¡a¿l¿..rs noramos lo p.tso .ncs -::i::. :. el nrovimento dc giro es el núclto de su «rlución: el gruoa ¡ ¡ .rvír más afin si nos lo im.tioru Ls en el margen dc l¡ :'. ¡\.rgi '-.\lLnrich. -:¡l -s:¡¿ ¿ la 'nta con rantr naruralidad r¡ue aper. ¡:. pea nuelro guro resLrlta un r¡nro ¡nifici¡I.r de Lille pero que dor. .r psicológica del gmpo.rlo»na dell¡t cdla..--r iñporrrnci.i ü¡imo insnnte... s. -.:.lle st pueden inru' :omo v¡¡iacione¡ sobrc los temes de Rusrici.rdonna della sedir /r Rafie/ 6.rdes de h idc. nx rres b<rttos de la hoj'.rmc¡ dc la .1¡ Madonna ¿l¿lk tn¿l¿ lifusmción ll4) de .rs en su rnundo..alid. '.-r ¡ ::erjric¡ de u¡ conracto tlirccro con el cspecrador cn en verd. <n el ¡r¿rco que esta nueva relacirnt con el cryctador dcvoro no podir :-s-r -ntr menu p¡ra su unid¡d.r centrrl quc se aquier¡ y csabili?¡ eD el cmdrc 6 ¡al de 1¡ Mazlona de Aha.:.:' :.. ''. posa con rreglo a h práctio dc l)erugino.rr¡isra.::e h¡bi¡ enconrrado en la rradición. r ::::.rl r¡ue en I'lrre¡cia.r rod./aa'.bu¡.-': :.rsi llcna el mrrco.r» motivos no los recogió Rafael de l¡ vida cotidiana Ia encontrariamos en el reverv¡ de -:r hoia (ilus¡nción 122)i pues tcncmos .:¡ lo ¡lro de la hoj.ü srn lr¡rn recucrda nLin ala funu Ana de L"owdo.onr qu.ro a qLrt la crbez: dc h Vügerr debi¡ estar vuelta h.. como ran r menudo sucede cn l¡ de c¡os ¡óos.rraño. Pues. .r de L.o¿. Ia figura cenrral es el caso m. Combinar la intimidad de un g.r -¡.r ¡l Ni¡o dr un¡ mir¡d¡ h¡ci¡ ¡rrib¡ qu. pcro crco que cl vcrdadero origcn dc esr¡ idea es mucho .rcro que c..rr. pe.

fi cGnci¡s del homb¡e.. enronces._ . No sé de una descripción mejor de esra milagrosa manitesración de la fbrma chsica que las dos esrrotis de un poema de Friedrich Schilte¡ quien tal vez mediur: force más sobre es¡os misrerios que ningún orro arrira creativo. ligera y ágil.ri inLen(ion(. L?\ladonna dc a sedh /. ". proceden de su poem: filosóñco sobre El idealy á zllz aunquc su beileza quede como es lógico muy dcs Iusrrada en un rraducción.ual pudo foriir su descripción del proceso arrístico.lilaciones v el trabajo que hubieron de invenirse en lr.lt domina con su sólo con pes¿dos mariillazos forma rl nármol duro y frágil puede daroc. para engcndrar una fotma viva ardc cl genio. Uo critico iú]iaDo ha señalado que : --r::ro-..: :¡t:. F¡ur^ no de Lr 8r.a se hrn dcsvanecido rodd las ¡emperades con que emp€ zó Ia obrd.. R4Écl :t:::enze¡ a d¡ crédiro a Crowe y a Cavalcaselle.irdx -r¡ mu[iplicidid de direcciones. Su poema está basado en un :quena platón. La perfección de su forma ha dcsterrado rodás hs ins. pues rodas . y con elh lo forzado de la posrura. I músculos ids det elcm€n¡o. Sólo r1 clo quc eñp. No siempre se cae en la cucnra de que casi rodo Io dccimos o rratamos de decir sobre esros misrerios viene exDresado en uD vo..eve mucho mavor . p" .co de las cos¡s... Pero en cuanto se ¡lcanza el reino d€ h el ieurgo que reinaba sobre ta mareria a Bell. que ponían reparos a tal posrura ¡tes*do que una madre sosreniendo a su hijo lo mantendria siempre sobre las rodiltas ala- 1:} :-¡. Podríamos jncluq d¿i . l: m"ra.ja u. d¿.lsu¡a achicá hall¿ bajo h roca ei m¿nanrial ¿€ la verda. iensos neNios sin respiro niqu.a pollo se rcduce ydcsaparece d.-.n.n. aperece la imagen pan delei¡e de los ojos. como turyida dc la nada.. No nos damos cuenra de que tenemos delant e m tour dz en conposición: tt que ¿dmnamos es una imagen de serena y relajada sencillez.o ¡ encarn¡do c:: en la obra de arre.. Ed rriunfante vicror.esa. Casi es de envidiar en Schiller la religión metafisica de 1¿ belteza en vi¡tud de la .lo. Pero sin el anificio del cririco no caeriamos en la cuenta del anista. con el rei¡o de ts ideas o formas perfectas en el cie_ .. b ñgu del pequeño san Juán adquiere de pronro un ret.¡ alz¡da de la \tgen.r incn. resuclro a proez¡ gldiosas. h lnra. me gusraría cirarlas por la idea que cxpresan: ¡ t cuando.. la construcción de una configura ción tan compleja desaparece¡ de la conciencia cuando contemptamos et cuadro rerni nado.¡ .

pcm nune he dejado de arormenrarme.icrro orden.bro más famoso sobre arte. d. partes.:r criarura muy pequeña no podría ser hermosa. .roblcidad" esrá acrivr en rodas las belloras. <.Ját^ sc¿. mimesis. como penseba Pl¿rón. r¿ sacó del cra en sus riempos el l. ilusorio y cas.ar la bre. pucs si la prcscnci¿ o ausen. dice cl l¡moso crítico -.Sanismo compúcs: . ¿cómo describir esra scnsación de solució¡ perlecra que nos invade al situar. cambimre. Pues no se nata de uno de esos ctichis de moda que se hú dedhdo en la iersa : cririca dc última hora. pJ.::s de ane quc admüaba espccialmentc habia dicho que formaban un .. ¡rre ¡¡l obra maestra? La hc calificado dc aurosuficienrc.que cada una de las parres fde un.és.r idea del rodo con la idea de la belleza r l¡d¡da o rerir¿da et ::c. liaré dc razonar la fiare en el rexto. . por ejemplo. sino también que hr de ::r s:<ica pan : -¡ . tn Ia rraducción inglesa d. perfecro.os¡ imp"rrr.a dc R4¿¿t -l !hrio ::l - que dcriva de la estética clásica v arras¡ra rodas las implicaciones merafisicas pensamiento griego.irl en su sisrema de pensamiento. est.l kilómetros de longnud no ¡ 3 *-:.¡¡: :¡a de laexisría mareria. cl gran biólogo.iá de álguni . ¡:resca del Princi¡iot de pinturu de De Pilcs. Pues en el organ.real. . Y :rnsación de perplejidad puede servnmc de excusa para una digresión histórica de rasrrear lar co»notaciones originales del término y lo que eprcsenta.\rkróreles.ualqüie.No basta.:rsos sinónimos dc unidad e integración orgánica 15. sino ser aimi\. : =:clegui¡ de la. Recuerdo que cuando leía ¡ ¡rueb¡s de mi L1 bi'toti/1 d¿ atu ¿6cúbri para mi monificrción que de c¡si todas lu :..L¿ Madonne . t¡ . v si el e-:or protundiza en el rcma enconrrúá libros nuevos y v. Platón entre el mundo dr las ideas. .rrres como elemenros aniculados del orden.smo -u¡do . ni tampoco una muv grande. la idea del todo orgáni. Le siwe precñamenre para sah.n -:. clásica. autónoma. -r de c..e. ¡dem:is. .cjos jugando con \Briúres de :. . la P¿l¡i¿ de A¡nró¡eles.na6o'3. esrá potencialr:-¿::or abarcar el ro¡al.¡---<o¡ela pensab¡ haber descubierro.. :nmo dice Arisróreles.o no t"rm. :r :\ i.erto re. no sólo deb€n c«ar lu pa«cs dispuesta e¡ . sea un¡ c¡i¡¡ura vive o.r pintura] rcnga su disposición y propie ¡¡nicularesr h¡n de concordar v componer no or¡a cos¡ que un rodo armonio\o es dificil constatar dó¡de ha recoeido De Pilcs e«a demanda.I cosa íntegra: sus panes ran conccradas qüe si alguna de clla5 fuera rodo quedarh rir '- d«ruido o modificado.e dct roJ.. el que enlazó que penenecc a un organismo: En ¡odo lo quc cs h*ñoso. .. . porque no podríamos perci. No es que en el cielo esté l¡ idea del roble perfecro del cual todos no son más que copias imperfectas.¡teles no sólo leemos que el arre es imitación.en una criirura de m..-. Pues. Sc encuenrra. :r < :irición Lrando de un.. 16. inmurable r sim. no sólo se rcfleja la idea.. [. o. sino que es acti: E:< Jcnrro. Para Arisróteles.¡odo armc -.

Perc nulca sobr. .on¡err. Su vicroria ha sido en cier¡o sen¡ido dJmas. p.i. dclh :ed.¿do " con. t\a cr:: Ls este hccho el que ha agrandado mi esccpticismo sobre cl valor de lo quc sc . parciales. i. las parrcs. rúibuir solemnememe Mdonna delld sedia Io quc resutta cieno de dibujo de papcl de empapelar paredes: <1ue conriruye un rodorr.l k fl"de ll. N¿da mak. Pero estc¡s son ¡rétodos de in¡er.rio... logo J pcrseguido con un gesto o una nrctáfora escldeccdora... pedagógico. ._ ..j¡r:i ¿e arrecia¡ lo lue v.:. ¡ t" llamaba da filosofia aromisra. .r. . Un . Dc m:is v¡lor srcar Lrn..rsi la atcnción en su organización ii.o-t . rurorcgulación de la vida orgánica esrá sicndo pucsr.r la renració¡ de ens¿yar lo n¡p...onmo s supcreroga¡orio. :on r¡les mc¡áfo¡as.gros..urdro.uprin . pues cicnamente puede conrribuir a poner de relieve simetrías y cores¡ dencias en elseno dc una pinmre. disoli.e .... \r:.er. hay en cmptear rérmnros como . L. - J(Lunr.Ra. ologi. et codo del niño..r foografíe de una obr¡ r¡i como t¡ ir¡¿."'ñ."-" er:. comentar rqui. qL.onciencia d.. 1. p.cr¿¿ v h.tr t" guer.ld. . Una influven¡e p. o superponiendo una rueda imadnaria en et ccnrro yadmirrndo n.udas ni subesrimañ sus pel.L/k J¿¿lr7 en esc .... . ¡pero con qué comedimien¡o v modestial Despla. ¡.eños li visr¡ desde el ccn¡¡o. «. enú. de concenrr la arención en partes que de ouo rnodo pasarirr: . ..odo. : nuesrr¡ conciencia.r:qrniür con ral que no dejemc de seL conscienres de que va no decimos gran c. ¡ropo¡go.:l:. quc narlie quc st rcergue: ella sid prjuicios d. J.. los mit¡s. lle .L¡nic:: . .dicho D". :. pane. hacíarnos otcs.d.a .:::--:¡ : o:g¡nirno es un .-.r. \i -.. Toda contiguración caml¡i¿ como rat si se añade o .. J( m.njn de irretevanci¡ si auéramo..er¡ . . y menos criticar a zaorl "l/ Deseo ran sólo subrayar que si sac¡mos tales ide¿s de sL¡. : r.Formato ycuadro": \er¡ida. .. d.r"c es má..r:... y por ello no podríamos librarnos de Ia acusa.málisk ñnnaL €n hisroria dcl arte. responsabilidad. La mism¡ oposicnin entre tos mccanismos rígidos. Jakob Burckhardt Io anali?¡ba asi en su cont¿renci¿ sobre.::.o.\ 1... el e¡canro dc la ¡elació¡ c¡üc las prrtes cubiefus ..':l^.r. L1 il¿h. ple¡¡. Nos verilmos en un a¡ruro si tuviéramos que mencionar un¿ experieDcia qu.grr e. . la insenierh Le. no sca un todo I. Gracias u .J i. la imporrancia de tales ar.ir1 -¡: :.. es incluo rores que apareccn nrcesivme¡re cnrre los radios. .*ipi.. Y cn cuanto al concepto dct todo .o.. .i -. -- Cicno es que Burcklurdr no logró resisr.ririco : Ha\lat d.. sienifi. ... g.. . centrando.o de tJ /. .. siguienrlo h ex¡iendc por el .:o ¡hpo\iro o "caus¿ inat.. desde luego..ndividuo.:: con¡o ¡al. ..:..:.do partes con un rrozo de papct.: que cscribieron sobrc nuestro dndro ¡uica dejó dc rener pte¡r¿. algo quc no se puede dividir n.r-r mcrJ'u'e...( ló. . Et mlis aúrado de to\ ¡.rill.oous rrv.:onnr deth *dn /r. for...-: :. su mismo éxiro lo vuclve un ranú ¡rivial e inúril. sensible pucdc servirse de indicadores verbales con un propó(ir.M .a y explorar su ctrg¡niación suprimie..in. No es quc porrga cn duda su uritidad como rc.

I ¿ \12¿onn2 ¿¿2 se¿. de concenrrar la atención en parres que de otro modo pas:ríar inad. comenrar aquí. el mi¡ dificil de rodG. y ei proceso de crecimiento consriruye su despiiegue hacia sú finalidad. bajo nuestra responsabilidad.anílisis formal. La misma oposición enre los mecanismos rlgidos. desde luego.con ral que no dejemos de ser conscienres de que ya no decimos gran cosa con ¡ales meráfbras.nre p¡esenre en la semilla. como hacíamos antes. y menos criricar a il mae¡¡o di color ¿). siguiendo la luz que se el cuadro. ¡pero con qué comedimienro y modestia! *riende por Desplacemos le visrá desde el centro. Deseo ran sólo subrayar que si sacamos ral€s ideas d " logo al perseguido con un gesro o una metáfora esclarecedora. su mismo éxno lo ruelve un ran¡o ¡rivial e inútil. que nadie que se acerque a elta sin pÉiuicjos dejaÉ de apreid ló que siflifica para cl dre de I.. Io que puede el @njunro de la meridiomene Imtur 6 supererosarorio. Un crírico s€nsible puede sewirse de indicadores verbales con un propósiro aná- '..na tú Cierto es que Burckhardt no logró resisrir la tentación de ensayar lo supererogatorio. \o me propongo.. crntnndo así la atención en su orsanización formal como ral. y por ello no podriamos librarnos de 1a acusación de nrelevancia si fuéramos a aüibuir solemnemente ala Madonna della sedia lo que resuha cierro de cualquier dibujo de papel de empapelar paredes: que contituye un rodor'. En@. Y en cuanto al concepro del todo que es más que Ia mera suma de las parres. \os en un. el codo del nióo. Una influyente escuela psicológica se propuso inlesrisar ere acerriio de la Gesraá y hacer la guerra a lo que namaba . Es este hecho el que ha agrandado mi escepticismo sobre el valor de lo que se llama . Jakob Buckhardt lo anrlizaba ¿sí en su conlirencia sobre "Formaro y cuadro. parciales. propósito o . venidás. Nada malo hay en emplear términos como "unidad orginica. p. Pero nunca sobrestimará la importancia de tales arudú ni subesdmaüi sus peligros. en historia del ane.nrüm s¡e fo¡maro.2 )¿ R¿k¿J m. no sea un rodo r¡. No es que ponga en duda su utilidad como recurso pedag¡jgico.: Hebl de la Md¿o d d¿ll¿ 11¿ en esre conrqro 0loslla del me&llón como rat.. Su ricroria ha sido en cieno sentido demasiado compler. y la aurorregulación de la vida orgánica esrá siendo puesra en entredicho por los milagros de la ingenieria r'. .bieron sobre nusüo cuedro nunca dejó de rener plen" conciencia de ¿sros.s con un trozo de papel.rpuro ri ruriiramo' oue mencionl una expcricncia que 'erramo. pues cienámente puede conuibuir a poner de relieve simeüias y corespo¡dencias en el seno de una pinrura. o superponi€ndo u¡a rueda imaginaria en el cenrro y admirando los sec.la filosofia aromism'. y lo que signifiú en Beneral un fo. Toda confisuración cambia como ral si se a¡ade o suprime una pane. tores que apárecen sucesivamente entre los radios.maro. El más atinado de los criticos que escr. el encanro de la relació¡ enrr€ las partes cubienas y desnudas. Pero esros son métodos de in¡ensificar nuesrra conciencia. algo que no se puede dividir ni dnolver. G¡acias a este principio formativo in«inseco el orgmismo es un individuo. De más vdor induo m sacff una totografra de a¡a oba ol cono lz Mabnna della xdiay explorar t organización suprimiendo pane.¡ »o .causa final.

unidad orsín.ca.l. sin principio ni fin. p¿ite superioi izqJei¿a sc adenra eo cl primer rcco- do dc l¡ mitad infirio¡ dá cuad¡o.. La idea de la G¿¡¡¿l¡ subvacente.r lo cspccial de r fu¡ción su m¡¡eri¿l.u¿l p¿loma m(nvjcru..o.alma.ón por la descripción sea breve? Burckhardt sabe que la mirada sin prejui:.1. Otro crítico. para cl ojo izquierdo del niño Jesris. ':n po' los pelos. ¡l borde de csta m¡ei¡d¡. . Theodo¡ Hemr. es¡ ¡lm¡ sc funde con en un todo indisolublel.". Al contrario.esen€ia. que es asimismo su . Bas¡ará un eiemplo.¡l -r¡bilild.r. re. :5. Orros criticos se sientcn renrados de decir¡os lo ---r remos.rpio es su . *6. nos solicira que admiremos el ¿nísdco de Raf¡el a.enro del cnri.¡: Jel ¡t. M€ remo que mmbién a esra prerensión le da senrido el mis' :. por ese mkmo morivo. cs LI pen. el listón ¡allado dc l¡ silla. elegido quizá no con excesiva imparcialidad.todo. ¿ha de disuadirnos es¡e inconvenienrc de ensayar una explicación científiD6pués de rodo el "análisis formal.stón y al rcsetw la forma -.. cn el rno del tluido clemento.onrexro al que debemos el hincapié en el .ir ur.on csn prin.re quc sc incorpor¡ por doquicr al conjunto de la configuradó¡. pretende :rücr analizar y rwelar la es¡ructura o principio mismo de organización formrl a --r-< debe su ser la obra. pc«.. contribuyendo asi al .:-üo" o "forma total'. r¡nida.<on de la sill¿ casa bien con las líne* redondeadas del resro. cs¡á ¡an articul¡da ritmic¡me.r. ) e're pnn. : 3slrucrura de la obri de arte que determina todas sus parres. le 'eni.r cuna que comienza eo l.La MÁoma delln scdia & tufacl el lib¡e 0ui¡ de las líneas.. a menudo z' . ¿no es preferible. hal algún :-r. Pues según esta tradición arisr<!ia. no da explicación ::-suna a €se misrerio de unidad en pos del cual andamos. banrdr por lu ol¡s.f.urs. como el mismo rérmino implica. que r.1. pucs cs recibida gozoumcnt.ipio esencral denrro dcl organismo que determrñ¿ su ser.-r a h mnad strperior v por úliimo vudv€. y . ¿no rcpresentaria inevitablemente una amenaza para la misma uni:¡: qu€ quiere encomiar? Pues en cuanto singularizamos ciena relación de forma¡ trav E r-:rnos precisamenre ese equilibrio entre todas las relaciones del que queremos hablar Pero.¿ño rc'( r *nicio de la forma total no dote de una función inoiuble v neceriar' au¡or vuclve de su larga exploración con la obsewac. tras Io cual retorna al .rrn.icmprc r e'c punro . b¡jr. Todo lo dcmÍ es un iuego de cuns inasorablemcnre . . llegando ¡l erremo inierior del l¡do opucsto.olar.<r -:. c¡la ¡ continuació.dn.. Nuevas curu se en('cl¡zan. marrvillos 'crcelcncias aparcnrcmenre supcrliciales de la pintuo.' cl.ue.l aplanar ligeramenre el rcmare del l..r Io quc a él le prrece esencial. el . Cicrto es quc podemos enconüa¡ un¿ rcfcrencia a cst¿s cos¡ un ¡¡nto fas¡idiosa pcdantc ade-ás dcl al-.:r.ón de que el torneado del .-¡-. Como un¡ cs¡¿ca en la plava. Pcro.'.todo indkoluble'. que de ranra prepondera»cia gozó en el peosamiento occidental. 'ill. \ ao' Jnr.ico. Pero aunque esa observación no estuviera ¡rai=:u obligdo de la :. cl p1. oma:¡ de una disenación alemana sobre l¡ his¡oria del r¿21¿: l. no hay pliegue ni entrante cn lo5 lop¡ies ál que su p¿pel J r J.iprl r cada una dc rlll respondc a la orr¡. el apropiado efeco dc la única vcnical."" dcl c.d. a jrcgo con el ando.r.

la quc zumba rcircndamcnte en cfroio dcnro de los confincs dcl erpejo de afeitár y tr¿¡smiE úl imprcsión dc cficacia giratoria inmediaa que hrsu olvidamos prcguntar si los dos b¡azos del maniqul s:len del mismo hombm. y la del análisis formal..er quc en este aspecro la reorfa del a¡re académica era a .74 b Mrdonna dclla sedia.no por -eunqu€ mentc restrictivas: la del parecido r la realidad y la de la disribución. p€m qu€ me ayuürá a explicar lo que quicro con más rapidcz. con la intmducción del espclo distorsionador. creo quc se pnsta a scr analizado. El cancl dcsca ¡ccntua¡ l¡ . Quicm prcs€nt r al l€ctor una obra que está vendaderam€nte compuesta en espinl y ejustada a un ozá. y que anuncia una marca de raundora cl&trica. permitasem€ reiterarlo. y cs esta rotación la quc sc hacc üsiblc cn la imagn. dc Rafnl nos embauc¡ induciendo a explic¡ciones conñ¡sas con meros rccursos descr. Sab€mos en todo momcnto quc las diagonala no son diagonales ni los rriángulos rriángulos. qu€ ml vEz haya visro €l lector en las rallas publicitarix. Dc Piles y la tradición estética clásica no hubier¿n obrado asi.nioso canel del señor Henrion (ilusración I 27) r. de movimientos €n espiral que pueblan €l marco. A difercncia dcl Rafacl. ¿nos ccrcioramos siempre de no ser mal enrcndidos¡ Espero que el lector me disculpará si elucido esros escrúpulos míos mediantc un ejemplo que ml vez parezra poner una nota di. Siruados ante nuestr¡s diapositiv¡s.mundialmcnre hmoca acción mtatoria. pero lo que hace Rafael es dar con una solución óptima que hece jusricia a árnbos posrulados. Es obvio que cuando ¡n¿lizamos tales configuraciones en el arte clásico estamos dando por scntado que esrán hechas en el seno de las convenciones de los estilos repres€ntacionales dásicos. y cste análisis contribuyc a poncr dc ma¡iñato la brilla¡ta del diseño del s¿ñor Henrion. o en cualqüer caso racionaliz-a<ü. no es de organizac¡ón formal. es deci¡ sin hacer violenci¡ ¡ la reproducción de un cucrpo hcrmoso.:¡ lo uno a costa dc lo oúo. Dado lo rolerantc que s€ mu€stra cl moderno estilo cartelkrico con lar disrorsiones no resulra demasiado diflcil encajar una ñgura reconocible en une zona dercrminada. un ing.mos asimismo que tiene que haber inconteblcs cuadros organizados con arrcglo a esros sencillos principios que no son obras maertra§. Las dos perspectivas hasta ahora presentadx anecdótica. y €sto es prccisamcnte lo que rrato de poncr aqul de manificsto. Mc aventuro a cr. He comprobado la impresión en mi apejo de aGitar y puedo da¡ fe de ello. Se¡ia fácil intensiñc. y sab. para la que el sccreto dc su unidad y armonfa esrá en la inreracción de las curvas. ¿No serf¿ bueno ¡ veca hacer a un ledo csrc supuesro? Pues dc €sr€ modo resalmrl¿ más cl hecho de que nos hallamos aqul anre dos exigencias murua- nioso. Comparar nustro ca¡t€l y el R fael carcccrla por tanto de sentido. sino por resolver su problema de un modo diflcil de superar. Se aprecia que el cetel es un todo no neccsaria¡nenre un todo armoestar construido sobre un andamiaje geométrico sencillo. Forma panc dc esa broma ingeniosa el que la distorsión del rostro parezra justificada. Pero esre problema.scordante en una conftrencia dedicada a una obra ñee$ra dc amonle.dejan a un lado este logro. para la que el cua-la la plasmación dro constiruye de un encuentro c¡¡ual con la vida.pdvos. Pero. hablamos de diagonales y rriángulos.

Toda época v rodo crírico. proporción. colloc/ltio. siguiendo ¡ Vitruvio. espejo mismo del rodo mayor y más p€rfecto. pero de Ia mayor importancia. era algo que crecia y se desplegaba. Cice:on las aplicó a l¡ retórica popularizando las cinco consriruyenres de la o¡atoria: :dario. nenoi.n a ¿-¡ ¿¡res de que Se ha censu¡ado a menudo a . salvo que yo no inr€rprere correcramen(e los signos de los tiempos.l-¿ Ma¿onñ dell. el univeBo r'. ViüuJio nos da cinco atributos de un :ven edificio: ordcn.^ ¿¿ Rnfa¿t 75 !€ces superior a sus sucesores más recien¡es. Úo experimenrr ¡ume¡osos cambios. Aristóteles. de la P¿lri. Pues si volvemos a A¡istóreles comprobaremos que daba por dcsconr:do que l: obra de arte perfecra.r los ¿utores del R€ nacimienro debie«. era la quc hacía iuriciz : direres exigencias críticx de ese esrilo.o el. en especulaciones pirasóricas o razones :mano profesor rVittkower h¡ investigado a ibndo su rporrincia para Ia esré¡ica renacentistar). es la clásica: el modelo que manifiera la idea o enrelequia y p¡opó- .imira¡ la narurale. m¡¡er¿l d¡cc¡ón. daattio.rerpo perfecto.l rcz por <sa razón sc hr ruelro ran e'qu. Vitruvio v a los profesores de rerórica . bosquejaba . v el de muchos es¡rnos sobr< ane singularizar r:nro un aspecto que llesan a olvidar los demás I . :.unidad. como el roble perfecro. * jc deiüvo. en su caso la rragedia perfecta.¿.Fábula. pero. disrr¡bución. coremos el riesgo de culdvar o fomentar una especie de monismo crírico que tal vez cmpobrezca nuestra co¡ciencia de plenirud del grú rr!e.. tl :.. la que hace jusricia a rodos los posrulados la definición. que enne :cJos garantizan esa unidad orgánica que ilusrra él mediante el ejemplo de cr. simetria y adecuación.titt.si A¡isrórela que iba a convenirse en la reoría más intluyenre de la historia del ar¡e: i La trasedia evolücionó 8r¡dualmente a medida quc tos honb¡es dcs¡roltabú cada üno de los elcmen¡os quc salÍan a la loz y. que para él aprehcndian la cscnd: nisma de ese principio formarivo que se manifestaba en Ia especie.ismos. Creo que ra. Y por ello l: traecdia perfecta. En un radgrafo cono.:ro del género. es volcarse en un posrulado.pio de la. Menciona seis: .urndo en. Preferiria llamar la arención sobre la :.'n(inuada conc¡encia de la necesid¡d de satisfacer más de una de rales exigenci¿s :rmericas proporcionadas. cl tund¿dor dc l¡ l€ice lormal.oncepro de toralidad. decoración y mrisica. Sería inreresante rasrrear los pasos en virrud de los cuales esra con:cpción clásica dcl rte llegó a ser la doctrina académica de dia posreriores. valoraba mucho rales definiciones. y deja claro que la esencia dc esc rodo oginico ¡ que se refiere la deGnen esras parr€s consrirurivas 13. Creo cue podemos reconocerla por el sello de las partes consri¡u¡ivas mencionadas. rienen cierras €xigencias supremas y están dispuesros a sacrificar o subordinar las demás. p<ro en su famoso prefacio a la Tercera Par¡e de sus l/¡á¡ refur¿ esra conc€p- li P.lr& recuperara su popularidad.. Esra tragedia plenamenre desarrollada. por supuesto.. scnti. No me ocuparé aquí de Ias tmdiciones que.¿.¿¡i cl rener una idea mecánica del progreso en la facultad de .on(rt su formi narurál propi¡:.d. mientos. se vieron ¡bo:¡l¿s a buscar el princ. aoio. El ricsgo de todos los .s.

inLo aparrrdo.n.ch. ta.o.. n'enT:ydas unas especificaciona técni.'.. La teoría académica sobresrimaba cierrament..G.i"tia. a parar en cuadros a los que se califica con gran propiedad de aparatos académi_ inúr. ... una cosa que es Ia solución Tmel.*¿.. ar".a.. ......""a.rr¿)endo d( ¿\e prim*o.ó. Es clárica por<¡ue h idea o enteiequia det arte de1 pi. ni Rembrandt un e¡empto de dec¡denci¿. *p. ¿i.r. .ohercn.l de perrec..i. .rudirda. Cridcos it <Je anc: un¿ ac2_ un reori.d""i.ccur\or " imDerr.cmo.i Dadas cienas condiciones iniciales senrada¡ en i" d.iendo demkG po{erio. dil..gf* y f.ro y.l .*. r.ero eü es .-* ... principiol Jdetá(a al8o ab. ordtne. A.. e.._ des por adelantado de la naturaleza de la tarea y ias propiedades del i. . Je."". pero sólo 12 en No e. ¡ I¡ Londición de mera er¡"^ evoluriva? Me ¿pre\u.ab¡ ero d. un p..i. De tite. tom¡o'i.l.on ...i ciones e infraesrimaba la creatividad del rre..t". pago. . .ion. No p...ü y un Ju..¡ do (rliticdbr r l¿ vadonna delk vdia de obra dr arre ctÁi.ljo to. ¿ qui(n yr (ono. EI mismo U*f. eiorro. ."damo.si.j:.. en expresión y diseño. } " .-".. i.." r¿brero de ¡jcdrez .na.1 ¿n¡tiid.. (on h. de C.. .. P¡o eye máodo.nrndoh.a.¿ nororros. 18 sobre 20... rendremos un iueso dir §nr. Et .iguiendo r luniu..4. ".ión b.r"i".. com.¡o.. niendo Fafael buenas notas. d. descubrimiento crea¡ivo trastoca los cálcuJos previ.* ."." fr. dt:.. de rn.igt" x. Fréarr de Chambr...firi.. ¡nreriore..otrmne adaptación un ranto descuidada romada de conrextos arqrirecróni€os.. .' t"r."t. Imbién ubemo\ que tj jde¿ de que se pueden definh las obras de ar¡e mediante ci. p.io"..r..io por etto. en nororia abe rración."Sr.. ema"-* . ) "¿b.:nco r areso. ion ido cu¿dro y h¿r¿ eJ mi\mo Raf:ct riene que efaborar unr Jrmoni¿ dc riDo rnrerrmenre a... pi...ft". ."ir._.. *pr.." .:.** devocionat dc t¡ virEen.y en1me. . a..r y dc rodo ¿rmonro.ó.o."..* *ig.rériLr J^t.".btó ..r:.j... pese a todas sus insuficiencias.* ¿.. ... aei"i..¡5 que de.... i.. l.d": d... * fr" --if.. r"!* ..i¿n. No. t¡ ti.in embarpo pre'enraba unr gran ..r inre.in..in embargo.erdn. .... . ega.: atgo mrs que un ripo ..rramienta eD un ma¡eriat dado se t¡ara.. no e..cr¿l{Tour. v..il vcr Lómo iue talendo rn derrediro er¿ rr¿ditirjn. .¿¡...* f¡ezcan "..¿ de nuevo .ico de cr fri.o dc RJaet.". I¿ ide.. hrbtu reído Ar¡rórctñ ¿ De pires q"" . 1". ta teoría ctásica no cos.ai."..l q.i. i.s.r..a Madonñe della sedi^ de Rdf¿¿ cion.pui. subdivivon.."patible con una delineación precisa. existe". ... la hisoria de la pinrun previa a ese momento supremo es un proceso de lenta evolución en el que van reniendo realización Ias pot.. llega a conceder a cada arth¡a una calific*i¿" * *a". J¡"_ ñar u¡ h. a.erminan t¿ pertccta obra at'k. rui al Y sin ernbargo yo creo que.1.i_.olu.". r.. pr.fic¿¡e ¿ l¿ M¿donqa del¿ ¡¿¿¿ de . _1.".. ion óprima a tr rarea ¿.i_ "j* d.""_.. .".l en nuesrra búsqueda. ¿cs de p.i¿" de unr obrr de arLe iañov y rele8rndo de.n.. .o ¡ ¡dmirir que te e.u e.g oy naqpr¿. .u prc... q* *." cional del problema capaz de prescindn de Ia met"t"¿" c. tc rigue en e.p.li.ti.s mj. r.". obra.d.U.76 '?gota. r".

Ha demosrrado que el ingenio hace de la rcndencia de la mente inconsciente a condensa imágenes. a términos visuale y lo aplica. -: . más scnsible se lo es.ución a un problema concreto. \{e p¿¡ccc que habría que estudiar más a fondo el modo en que se crean órdcnes -..= de la idea del espejo de afeitar Dudo induso que esta solución pueda idearla una :¡n¡e calculadora: es una inspiración. sino rambii¡ . el número de soluciones posibles disminuirá con Ia riqucza del orden a que se ::r¡t¡. una forma hicida y económica. Lo supcrfluo sc dcsprcndc y Io csencial queda encarnado . pues cuando nos aplicamos a la ::. Y es posible :i. En el cartel de la rasuradora admirábamos un ejemplo sencillo pcro brillante de -. el origen de este ripo de insptación :raducir ideas a lorma visual. Le resul¡¡ dilicil retencr en la men¡e dos órdenes siñdráneos y mutua::n¡e res¡ricrivos. la r¿ón es un organizador bastante eficiente "'./_.-:¿ ra prcfigurada: la que una vcz cncontrada es inev..idad de crear.ca no¡able eficacia.: . Además. El c¡¡rel del señor Henrion es una lección magistral sobre el :odo en que el artista puede srcar p:rrido de las deficiencias de la sinrazón pua sus :rpios fines.nplejos.r. rued¡ del inrerior del aparato. en un cielo platónico.no del "id.r'. a la imagcn del hombre que se contempla en el espejo co¡!exo}.. Sólo es Posible aproxi:se a ellos paulatinamente a rmvés de un proceso de ajuste muruo. Madonna delta sedia. Cu¡nro más complejo sea.tablc y correcra. belleza lo que me inreresa en esta comp. el arrisr: quizá comparta la scnsación cxprcsada por Schiller que en algún lugar. clásica. la rim¡. :o la idea de que la solución de cierros problemas exige un orden de elementos ::¡imo. v por la sencilla razón dc quc cl aficionado a los crucigramas sabc quc cxis :::e a cualquier dislocación. De este caótico torbell./ ririicra. En el arte tal garanrÍa no existe. f¿l¿.: h¡ ¡nalizrdo Freud e¡ su libro sobre el ingenio.ea de combinar diversos órdenes..órdencs policéntricos. Y sin embar i. en un poema. Suponemos con cxcesiva fac. vi¿ndose en seguida frusrrada y vencida por una complejidad . por mero qilculo r-.lidad que lo que es posible analizar por ::rodos racionales lo puede asimnmo idear y planificar l¿ r¿zón. el ¡nmo r rodo 1o ::nás puede venirsc abajo. El cambio de una pahbra po. de esrmcturas compleias se trala. Ahora bien. Traduce cl concepto de acción rotaroria.. un sinónimo en un :rrai¿ en prosa quizá p¿se inadvenido. aun cr¡ando sea ¡an sólo en un juego dc pacien -. inevilablc.¡otal" en -: senrido más defi¡ido del rérmino. esra intuición se apol'c cn motivos racionales.ir¡. psicológicamente. el orden resul¡:rnre no sólo será correcto. \o cs el aspecro fLrnciond de h :::dado en evi¡ar la imprcsión de que el arre \o :. si es cap:z de encontrarla.olución. Ahora bien.ión. Veimos ftndidos y rrab:dos mensaje y forma a tra. r trxponer palabras -:o . En realidad. que después de rodo se aplica a :. cuan:.. selecciona el "ego" lo ::e conviene a sus fines. cuando c¡ anc sc habla dc rcsolvcr problcmas hay quc porcr es una forma superior de crucigrama. :::rcción.:rerior El profesor I'olanyi ha llamado la atención recienremente sobre Ia imposi::. -¡ . la solLrción rras de la que anda a tientas . con poquísima lóg.

La experiencia nos dice que un gran arte riene necsidad de una gran rradición. que "manierismo. Hay épocrs en que esre proce§o apen¿s cs delibcr¡do. Pcro record¡rá sobre todo el intc¡és del ¡rtista por los descubrimientos de sus predccesores. avanzando a tientas y con simulta¡eidad hacia esros dos órdenes muruamente restrictivos quc he elcgido como cjcmplos. cuya mcntc (o . ks relacion6 son ranra§. El ordcn crea orden. Migucl Angel o incluso Gianfra¡cesco Rusrici constituyen para él otros tantos ttampolines.. Rcco¡dará ¿simismo quc estos dos órdenes que he calificado de muruamenre restrictivos dejan dc estar en conflicro y se ponen a interactuar: las simetrlas form¡les comunican un.. aunque sca un genio. Serla un atrevido el que cmprendiae cl anlisis dc la creación de rales sistemas de ó¡dencs dentro dc ó¡denes quc siemprc sc han tenido por rivales en riqucza del cjemplo más intrincado de intcracción conocido por cl hombre. dcnota a la vez un estueno por llegar a formrs de complejidad originales y una dependcncia de los logros del p¿sado. En el Rcnacimieno iraliano el . y dejar a un lado la creadvidad esencial del gran ane.La Madtnna /¿ll4 tcdi¿ petma¡ec¡ aún ¡ esrc lado de la última rendencia. . p€ro €sra clricá olvida que ales órdenes complejos nunca pucden ser obra de un hombre solo. puedc tomar parrc en este proceso de rcsolución. en quc el ájust.. que.78 La Mzdoaoa dclla ¡trÁia ú Rtful Pero cl dcstello de inspiración que se traduce en ingcnio ilumina y se cvapora.¡. no de planificación. Rafael estaba des¡inado a pasar de la primera fase irref'lexiva de los años de Umbria a la segunda. sensación de facilidad al grupo inrrincado. nos rccuerda los límires que se s€ñalan e la ¿ponación del individuo si no se quiere que el orden se derrumb€. El orden arriculado quc pertenece a las regiones superiores del a¡re recibe la mente dentro de su sisrema dondc nunca ricne por qué cesar de dar vueltas y cxplorar. que la obra de arte aparece cerrada sobre si misme. Pero quil si volvemos a lo visto sobre el dcsarrollo dc la idea dc Rafael. a su vcz. EI lcctor recordará ese proccso. el agrupamicnto compaao y el parccido a la realidad. Pan cada corespondencia planeada se hari perceprible toda un¿ seric dc nuev¿s ¡elaciones.preconsciente.S€ nos suele acusar a los historiadores dcl arte de buscar . lo que llamamos El doble significado del término. sino de ajusre gradual. e incluso a verse tentado por la rercer¿ cuando l€ vino cl deseo dc apretr el paso y conveftir cada nuerla obra de a¡te en una nueva avcnru¡t de vir¡uosismo.influencias. No partió de un bocero composirivo csquemático ni de un csrudio del natural: empezó a medio camino entre ambas cosas. dc su añnidad con la ciencir y dc la gloria que aguarda al maestro que supera a sus predecesorcs . y el equilibrio es el resultrdo de una rradición que presupone un t¡miado y revisión consrenre de los logros d€l pesado.) conserve almacenados clcmentos ordcnados. podunos ¡rin saca¡ una¡ poc¡s deducciones pmvisionales. l¡s soluciones enconrad¡s en las obras de konardo. refuerza nuestra sens¡ción de equilibrio.rte cobra conciencia de la posibilidad de prograsar. y cnrre tanros niveles dc significado. Sólo un arrista quc haya dominado los principios de orden codificados y conv€ncionalizados en lo que llamamos estilo. el organismo vivo. órdenes que a su vc¿ enriqu€c€ y eiusra.

o.:r:r. como algunos hisro¡i¡dores nos harian creer.... enc¡rnación de una unidad orgánic¡.del inconscienre.".¡ soñol..ho años y a su p¿dre pintor a los once.ti M^¿onn ¿ella sedá h tufr"l Estos línrites explican la conrinuidad y el senrido de la o. -::.adores. qur Jr.. Ii¡do en cl marco. hacia una mcta preesm:.lc rri¡¡nn¡ .:::j.rcia una solución dada se nos ¡nrojan un prot- -. L\i'{e unr. .dr un¡ . j.i¡a en la Madann¿ della selia. :: rnillo circundanre v ponerlo er perliao acuerdo con el grupo de 1¿ ¡rrJ¡.que es sin embargo cruciallr. ponga anre el ::::io el material dondc dejar impresa la huella de su mente. posibles problemrs anísricos inéditos que no encuennan sus -'. nada sabemos.r m¡r¡¡¡. crezca y madure.. oc g.: : .ieñte o inconscienremcnre. o lo que podÍamos llamar l¡ situación c¡ ar¡e.r .rr: ¡ r de las form¡s. Aunque el r. . ...o p. 5ólo un arrisra abierto al mundo dc los sueños podía rom.rección en qLre los ajustó 1. el atractivo inevi¡¡L¡le det gesro pror:..).. pero no signi6ca que hubiera una necesidad inrrirseca.¡.o::.". Los :-:orcs antiguos llamaban a esrc elemen¡o irracional. . aunque sea precio canalizar estos impulsos a través de hábitos preconscienconscienre..riro que no puede conquisrarse sólo con cl trab:jo intenso.r pericia .n!. prosigue. de las capas más profundas ha de proceder su alimenro. quc r:ria perdido a su madre ¡ los o. no pasm a «acto».\ru r -F .. en cuyo sc¡o el niñ. o al arrc de la pintura globalmenrc. imprevisible.o..o una perla en su concha.ro. lx d. a diferencil del ingenio. . sino una co¡vcnción rr¡. no brotc direcramen¡e dcl caos de los anhelos incons- ::. Si he ensayado aquí una especie de viDdicación de l¿ teoría del ¿rte académica. que se puso a rrab¡jar en bloques .. Lo lcjos qL¡e quer¿mos ¡v¡nzar en la ¡rticul¡ción de csh.¡ .i¿. supuesto que había absorbido lo aprendido hasr: llegar a : :renirlo en una cegunda naturaleza.Jn e.ficial... .. Pues ::nque 1a tndición.:. por tanto.ll¡m.'... la canridad desconoci- . cohcre¡te. r . : :cebir modos siempre nuevos de solidarid¡d v respucsra murur dc los seres hLrrr.s hrn :. . aunque se pueda :ular e¡ estudi¡d¿ f¿cilidad.:::<. Ia mente es sólo suya.roria sicmpre h¡ nacido dc la percepción rcrrospecriva... una cnrelequia jre co¡dujera al tondo. l.. : :e les puede singuiarizar a riesgo dc resgar esa milegros.r de la lima r:tec¡a neces¿riame¡tc hubo de proccder del centro de su scr.: :.n. lc fuc drdc.J¿d".:o: .uciones inspiradrs y de los que los his¡or. Dcsde nuestra posicion ::irilcgiada los pasos que Ilcvaron h.enro.r. c.imh¡t. '¿ :::tigurados.mhr¡ de ren.1 lo. Pues.. de considcrarlos flcxibles y ávidos dc insertarse en agrup¿mi...mpLesión de que en Rafrel : sr¡cia abundaba.. rm¡lin'.. e1 lavor de :. . gracia. La conrinrid¿d dc la hhrori¿ :o excluye la liberrad humana: la pLesupone.igui... ¡¡ s:s.r i.omo dice Fischel..rrc. .:cida.¡. J . cambió en su búsqued.m.on la mrnim¡ . .rr el sencillo.. Muchos criricos sensibl.rnrclc. : r por etlo deseo que se sobrenrienda que estamos aurorizados a descuidar los pode'.ro: . prrcce .on¡ det n\4o!{\tt --. Siempre hay potencialidades fabuios¿s :tr. suya.jo r.¡.n . Siempre se ha renido la. nu. a los que rrnra atención se hi p¡erado úlrimamenre.o llamaban ellr ar rar 4aa.olución obs¿n¡. :. pese zl hecho de que el ¡¿¿l¿ no sea un o¡e¡nisn¡ :r. innecesario es deci¡1o.s.!. A e«e prodigio.rJ¡ hi.r pJrre \ur!.enü. n¡:. pues.

Pero en cstas cuestiones preferirfa dciar la rltima palabra a uno de mis amigos ocerozi del Palacio Pini. baúu «).z e Rafal ci¡rulcs dd ryroósío ro dd C¿lrt¡¡ er@t6l.. amado mío.n{. [ü¡o.e. . dibac ni. o t ¡tavés dc. .zdota l¡ dcllz *Á. la Madon¡¿ dclt¿ ¡¿/i¿. que decfa ver en. Tampoco d signiñcado intimo. En el scno de las polifonfas tradi¡imbolismo rcligioso cl dcvoto podla moversc con más libertad.ué tc¡moso crcs. psicolfuico.§ ordd¡dq¡É diringuc l. Un¡ & l¿ lv{adona hecha cn el siglo xul cita en la parte de abajo el bello dc loc Ca¡rz¡es: "Etcc a Prbbc¡ cs.h divinit¿ d¿ll¡ mat¿niü. es más .) ob¡a dc a¡tc del sucño. Su significado procede de una jerarqü¡¡ dc conrcxtos que n del personal y udversal al institucional y particular.csencial' quc la imporancia y tunción de la obr¿ cn tanto que símbolo religioso. nuesro lecho cstá §rre csta cita pan rccordarnos cn conclusión que una obra dc ¡r. a d¿con¿s. aunque pod¡mc aho¡¡ caliñcarla con un poco menos de dmidcz de «rcdo armonioso.r ¡utónoma en senddo absoluto. ourca pucde s. qué dclicioso.

cnn' e.. sigue como disrin¡ivo -o i:.urdn' in'p . 8l de la Eqe ensavo se . caprichoso.¿lz¿¡.rr prrr nue...ha prob'hilid.onflrn/¿ c'.::¡. En el análisis de obr¿s de arre la descripción nunca se puede --¡¿¡ar del todo de la crítica.n.rro. "ns b"r roco' o de .amente de las ::e nuestros colegas que rabajan en la esfera de la entomología les ponen a sus esca' ::i¿ios o sus mariposas.n.erbalismo esréril.ia prcnunciad¡ cñ imlúno e¡ la Bibliota tik»ófi.. e.r¡endo en el Dntknario dz Ofo d.impresionisra.. p¿.rr con mu.regorras.o LFibe. i:mbrandt." Trrin e¡ abrilde 1961..¡¡ori¿dor del artc académico y su preocupación por Ias etiquetas y los encasilla-:. . por plausible que resulte el r.Las categorias esrillsticas de la his¡o¡ia del arte y sus orígenes en los ideales ¡enacentistas. Creemos poder usarlos ahorr en un sentido puramenre neurro'.isto los hhtoriadores ::l ¡rre en sus debates en torno a épocas y estilos nacen de la ausencia de separación .: . Degas? Debates de esta especie pueden emprtanarse .r5id¡d dc .ririca. . cuyo Porravoz más persuasivo fue ienedeno Croce. unr co¡fer€n.lr d{ " ::ntiri..l individuos presumiblemente únicos..ri o' " epo.. y hasta la patabra. y sin embargo a veces serán de utilidad si vienen a recordarnos .rnJo * lce.. es l \ l. Nos enorgullecemos de habo despojado a estos rénninos de sus connotac. H¿r¡ .¡ denor¡r. -: enrre forma v norma.: . Pero. lodemo' h¿bl¡r de mrr iile' gr. oue o de'rumo .o- ::s despectivas.impresionista. de b.".do que muchos de los ¡érminos estilisticos de que se. :ota.encilla realid¿d de que las etiqueras que usamos difieren necesar. s bien sab. :.rzonamiento.'ene .e 1934 con el significado primario de "gro' :so. : :rmenre der ripriro. nu.. ':n dLd". sino rambién Ias plantas v los proverbiales bro o.. ie. Parecíale a éste que las caregorias esrilísricas no podian por menos :: hacer viotencia a lo que con tanta justeza llamaba..zación de nuesrro mundo. it' . Las confusiones en que se han. de toda obra de inconmensurable.ri. la acuñó un c¡ítico en so¡ de :.¡¡.nros.d Je e.ale el historia dor del ar¡e comenzaron su curen en el vocabulario del abuso del lengu.i. sin duda simparizarán con esta reacción. La clatificación Pocos serán los am¿ntes del arte que no se hayan impacientado alguna vez con el l sus detrarnres :..¡ .."nde I .cd. \ .rie de Norma y forma ttLvo en tiempos Ia misma connotación que nuestro "vandalisde la insensibilidad bárbara ante la l¡ellezar "baroco.'. rl1 t:J.olega'.r¡no' ref nendo un rip" de obr^ r.'ni r¡mooco en. b¡rro'o ' . lero l¡ cene¿¡ *.Gótico.ro ounro.insularidad. No sólo los cuadros .r^.o de lo' limire' de e. u"'fi-/ -.l.o.u.rnduciría obviamente a una atom. Como la mayorla de las historiadores del rrte son rambién amantes del .8()(i.b¿io.

"1lr.. . y padece una incurable propensión a considerar que Ia red que él ha exrendido sobre la rariedad de la experiencia perrenece aI mundo obje.. aunque sea¡ las jo€osar reci¿n mentadas. siempre se aprende algo al cratar de aplicar caregorias nuer*.: puede prender en la red de nu€srro lengurie.rup un ejercicio de humildad el estudiar el &iro de estos sisremx ta¡ toscos y medirar sobre sus motivos.-e forz¡do a reconocer que la clasificación es una herramienta necesaria.l i \ pasados por alto. lá cuestión es anl sólo si esros sisremar concepüál€ s no cumplieron a veces su misión con exceJvo celo. es dgo aniñcial susceptible de ajuste y modificación. negane a uriliar palabra que no sean nombre' de individuos.? Recue¡do un efeoo semejanre en mi juvenrud en Viena. al parece¡ es má liícil decirlo que hacerlo.dn de e. que duranre cieno tiempo amian con un extrano poder de esdarecimiento hata que parecen . en cl 5ido x. cua¡do la división de Krerschmer de los tipos humanos en ciclotfmicos y aquizorimicos fue la comidilla coridiana hasta que un ingenioso propuso qu€ sería meior artn cl¿sifica¡ a todos los hombres en sastres o zapareros y a todas las mujera en cocineras o Huelga decirlo. rivo de las cosas.al" de sch¡ller podio de seguro eruir de base a nut'ru intuitiones en La v¡ieda. ¿Nos gía y sociologla tates como introvenido y exuovertido.o mismo cabe decir de las categorías que la estética ha ofrecido a la crftica desde que se puso de moda el mérodo de las ridades.( Io . t¿ soluL. le será de mucha utilidad en su Eabajo coridiáno.smo.ndl.t¿ . puc) €l lengu¿ie rrase ' la distinción enue lo caliente y lo frfo.derecha» e «izquierda'. Es obvio que cualquier clasificación. Con ral que nunca olvide que.dagasta¡se. Pa¡a los chinos rodas las cosas pueden agruparse en tunción de la oposición básica entre el yin y el ¡zng. des de la experiencia literariaz. y con ral que no perdamos el sentido cririco ante nuestros propios procedimientos el ejercicio nos será provechoso. que es rambién el principio de lo masculino y lo femenino y por tanro de lo acrivo y Io ¡nsivo. cre¡ndo en el estudioso ta ilusión de . es siempre bienvenida si ayuda a hacerse cargo de una realidad no esr¡ucturada. Nuestra arención se concenrra en cienos aspectos del físico humano y de la conducta humana que de otro modo hubieran podido ser . como rodo lenguaje. Consr. Io húmedo y lo seco. con univers¡le'. el historiador del ane se .dual no r I b¿i¡ nc€€sariamenre con concep'os. como cualquier lerrero en la ruta. proporcionaba en sus com. Como el resro de Ios usuarios del lenguaje. Sin embargo. binaciones cuarro car€8orías básicas suficienres para cl¿sificr los humores del hombre. En este tema no tenemos derecho a considerarnos superiores a civilizaciones anteriores. Para el mundo antiguo y los que sigui€ron sus enseñ. -lo tngenuo y to Senrimen. a todos ellos aplica el aforismo escoli*tico .indiúdaam ert inffabib. orientado hacia sí mismo o hacia los demás.nzás / c es«mbajos. l.re dilem¡ no \ esú en replegarse al nomin¿l. El hombrc a u¡ animat clasificador. las esraciona y los elementos. ¿No ha venido esr¡ucturá¡dose convencionalmenre nuestra vida polirica a panir de la Revolución francesa con areglo a las categort¿s . aunque pucde ser un mal necesario. La hisroria de la¡ ideas sL¡minist¡a cuantos ejemplos hagan falra. / "polaSublime y Io Bello" de Burke.i encontramos a menudo nuevás clasificaciones en psicolo.

tas aprucbu cr tugr de ronjcn*ir..ómo puede ser que un junro susrente un techo.. o un tJlo blando y delgado una esrarua seniad¡. Lo contrapone al método racionJ de -=:§€ntar conscrucdones arquitecrónicx reales o plausibles (ilustración 128). es¡ra. :r ::. jucccs us modas obligan a los matos a condenu por insulsa ra buen! j.. lales cos ¡i exisrcn. nipucdcn clistir. r "descubrian» :: ellas se dcsprendian nuevas clasificaciones. Óptio y =eme en la. :::n¡o.on cabems de hombres y animales unidas a la mitad del cuerpo.. rormativa en el que podia enconnar 1a lisra tal descripción: cl De la arquitectura de . górico. ncoclásico y romántico.. o un candclabro tos ornmc:¡. aditivo y divisivo.¡ .lui\ idJd de la rnreriore.rü.' r(e!.¡ serie de düfraces tras los que se esconden dos categorías: lo clisico y lo no clásico. Renaci.. En lugar de columnas se alzan allo. en lugar de aguilones paneles a lisas con hojas riadas y volutas. no signiGcaba ora cosa para Vasari que el estilo de las hordas que des ::reron el imperio ¡omano es cosa demasiado conocidr para necesitar de mayores Lo que quiá sea menos conocido es el hecho de que al ir a describir esra =licacionesr. ¡i1. en cierro sentido. equívoca.: alermtivamente flores ¡ esatuas de medio cuerpo dc raÍccs \ rállo\i I ti: . Vitruvio.. en la que araca la licencia c irracionalidad del estilo decora:.::ruvio. por supusro. debería haber puesro en guadia al esrudioo jei hápdca. romó sus concepros ysus categoríc de corrupción del único libro clásico de críri.. romá¡ico. :l y fijx como se crei¿ c:i "polaridades".da' I. 2. barcco. pero ümbién a deir :.i. tan diferenciadc :::a hs especies animales. Po¡ es¡a¡ razone.re. no dscribe n. mmierismo. tuando las genres conrenplan sos falsedades. Kanstuissenschafi alemma. un aguilón.no representa má que -:. ]r.l Para el csrudioso delestilo. En candelabro¡ -sosrienen capillas ilusnadas y cn lo alto de ellas surge¡ en zarcillos de sus raices ¡:¡. el mismo . niha¡ € *¡ido.r preren'ionc. de e\. : lero es¡os kemasl quc cra¡ inir¡ciones b¡adas en la reálidad son aho.: :-. Los oigenes de la term. o . la experimentación con estas dicoromias riene imponan- ::r si le prepara para percibir l¡ dive¡sidad de rótulos esrilísricos con que al parecer suele :::bajar el historiador del ane y resuha. Esa procesión de -:ilos y épocas conocida de todo principianre dásico.r que se llevaba en su época (ilusración 129). Que "gótico. Y otra vez esbel¡o..a desdeñ:dos por el gusto indcbido de hoy en dia. h prolifcración de utes . u. :aera depravada de un método no clásico de edificar (ilusnación 130).ómo purr:..Nomay furnz -¡ar hal¡iéndoselas con "clases naturales. mos de delgados rallos con figurillas sentadas encima al aza¡. fisioplástico e Ideoplásrico: en mis ¡ño! de :rrendizaje se constantemenre núevar divisiones ernciales de e«e ripo.nologia estilitti. rococó.úi3=o r:.jición dásio. Sin embargo. 'Iodas ellas conrribuyeron sh dud¡ ¿ :¡¡ernos buscar carac¡erisricas novedosm en el ane del pasado. Se ponen en el esruco mosruos en vez de rcprcsentacioncs dcfinidas dc objcros definidos. pero en el capírulo sobre Ia decoración de los muros figura una hmosa :dena crírica de un esrilo. .ngún arilo arquitectónico ajeno a la ::.

Esa rruo la inwnt¿Dn lG Bod6 r .a llca o f¡c{. ). Y *i.lmid6.s rerorcida. b¿i. Má' peftccr¡ h.ne trquirccróni@ e su lrÚc¡a. Virruvio condcna dmismo l¡s novedadcs de tipo meiante6.l arquirecm. peo que bi. Bellori no uriliza todavla el tétmino bdlocco en . dcformendo .. haccn absurdos ñ.Dte si¡ oingúo dc 16 @nocimi.ntos propios d. Hasrr envidiarhmos a Vasafi esa convicción suya dc podcr reconoccr la pcrfección cuando la vicra y de que esa perfección podla formularse con ay. pero el siglo x\al cmpleó a veces loc términoc tórico y baroco indistintamenrc p:r¡ designar esre Bsro . dcscubrimos quc los orlgcnes dc la c. ordiu niura. .rlar de l"eonardo y Brámarre. stu@. individuo e invcnta u¡a ns.lpes deseosos de oponcr los idealcs clásicos de perfección e las tradiciones locales.É lámrs. \ \ ' H¿y otrc ripo de oba llomd: o Dordcn. la famosa norma de rcAla. ornd. discgno t naziarz cstablecida en su prefacio a Ia Terccra Parrc y admirablemcnte ilustrada cn sus .aregorir esillsricz gón- ro no rcsiden en ninguna obscrvación morfológje dc los cdificios. hombra .nañ. con um rrc ociru de I¡ orn.rasos qu h¡n infe<udo cl mundo enrcro-tañ olumnc dclgadd y Érorcid¡s oño uná enrcdad€ra que dma.lcs y colmnas coo ronte¡ía d. águj* y hoj* quc parecc imposiblc que sc teng cn pie él solo. y a m¡udo. cn lá r'. ménsules y oorituru quc rompen las poporcione.rda de les cetegorlas de Vitruvio. del mismo mod" en las Gchada y otru penc domdc pono lm m¡ldición de pcqucros ubmácdos uno encima de orrc.s d6. Su obn dcmuesre sobradam€nrc que cra capaz de ensalzar incluso cdificios o cuadros que dede su punto dc vista eran mcnos quc perfectos. osrcnan c¡ v¿no..dificios y ciudadc' entcr:s y los monumentos dcl paedo. barocco comenzó su carrera consdtuyendo una dcnuncia similar dcl pecado de dcsviación. Es en verdad noable quc el mismo pasaje dc Vimrvio que sirvió a Vasai dc modelo pera su descripción dcl gótico Io urilizase Bcllori para condeoar la corupra arquircctura de su época. Y en csr. anrcs de que fuera llevada al none desde Italia la luz dcl nucvo estilo. crp¡r.lar¿z y cn las frchads. drulo qu. sino enrerarncnre \cn el carálogo prefabricado de pecados hercdado por Vasari de su autoridad. pu cn ódiGcic hcn doru la no s puerus on . Entonccs gótico sc convirrió en sinónimo &l mll gusto que hable prwalecido en la¡ Edades Oscur¡.so lo dhib. .ntos triviales y derproporcioncs..s obr¡s háen ranras proyeionc.i..u Pasando de esra descripción a I¡ ir¡¡€€n d€ Vasari de los hábiros de consr¡ucción ¡ \ de los bárbaros del none. Contus¡ón nuñ.. huos.I¡b¿rismos @n 6quin. onto rimdco qre lo alo de unz puem toca el rciado. no digmoc ya qw sosteng o¡ios p€so6. y lu. Estas ¡ctitudes normativi¡s se petrificaron en dogrna inflcxible sólo cuando cmplearon las etegorlu estilfsdc$ crfricos de ellende los A..ompu€sra§. on lo bsantc 6rms pan oporar el mcnor pcso. Si gótico significa por ranro originariamenrc *rodavia ¡o clásico.ch¿s de pepcl qu dc picdn o márnol.n pudi.. No panicipo de csa sensación dc superioridad rfpica dc rantas ca¡actcrizacioncs de Va¡ari. @n r¡¡És pi. huecos y llncz. la de Boromini (ilust¡ación 131) y Guffini: Ced.sta denuncia.

n l^ (!&neú Iür. habio - n::rido ::. ripos. \\rburron Íaró de vindia el esrilo gcítico atribuyéndole un principio de onstrucrc . a su parecer. lo b:i¡bam.unn publicaba su hqtrir. un esudio m* protundo de ia alegoria.se dc inmediaro y c¡ecer en rerdad r <dtjdo ¿ úa. invocando una vez m.sico que carecterizan el gran hiaro enrre la A¡rigüedad y el i¡:r¡cimienro. En 1819 !l'llam {.riza v en ella defendía expli.xcipios de clasi0cación.:xición la patabra "rococó. Nuesrras volutas y esras lindísiñas obras de concha.§ :c rsque. olos posreriores aratar« ha seguido Frá¡kl en su monmental libro E/. \(¡a¡burton ¡ecesitaba un londo sobre el cual resala¡a el redén s. 1o encon:o en la arquüectura c1ásica. a lo degenerado. sin que no puede model¿r en nuesr.¡ ittt' the aul InJlaence ofcothic Al.ís el prule normad\o rípico d€ \lrrulio: :a La introducción. pua nosotros el mnmo esrilo queJoha¡n Joachim § rnckelma¡n condenaba ¡ :ediados del xvr¡. en el estudio de David a lo que parece.. pues sieue cali.¡r los sajones.:¡o buen entusicra..ó d. dóde que \'trruio quejó amargáñenk de su corupción se ha corrompido mó ¡ún .r su relac.A todas nuestras eoias antiguas las llamamos sin disdnción góricas. po'iblemenre r. Poco a poco se tueron especializaado las tunciones de los dos rérminos . :r = -. pues l$ hay de r.¡dió una nueva face¡a a u¡a rerminologia que no se ha abandonado. Pompadour rococó» s. l-a rquitenüa sajona tu€ una imiración de Ia &sr¿da dená Sri. Busrando un chivo expiatorio.rl. sino en la conupción dc áta en que. de la palabra /r. nrrr. á¿r¿ro se llama¡ía a lo ya no clá. que $6tentaban pequeños cas¡ilhos ! palácios .::rá histórico por la arquitectura de la Edad M€dia y se aplicaron a la búsqueda de -.sico. cuaado los discí::os más ex¡¡emis¡a del maestro condcnaron uno de sus cuadros por poco severo.os did dcconción algun¡.glr7a . \l .Noma r fotu 85 :¡lo o s¡mfala¡io. qu. Este es el origen de nuesra aregoría de lo ¡o.'t-árdose de él y rratándolo de Loo. el consürido eñ la époú de los sajones y el de l¡ de los normá¡dos.n !iúpo! ñod€ r r tux.hned"re. no ¡ienen a veces má de natual 9u. Entre los anricuários ingleses en especial se despenó un . al obi. lt * winckelmann señalaba así la rocalla como ca¡acterhrica d€l erilo. lo! candelabros de Virruvio...@dos ¿ lo no cláico. y en tanto que gótico se aplioí¿ cada nz con má Éecuencia a ¡ rodavía no cláico..-:bieno esplendor de la arquitecrura gótica. pero eróneamente. Ia Edad Media. :. ¡<ro una mala imi¡ación.á¡L¿ Grucias a la obra de Frankl nos es posible recorrer |ícilmenre la hisroria de esre rérmiel inglés y el francés ¡i. lugar que tanto favorecia los excesos de nreguluidad r El mrara por tanto era un tipo conocido de licencia incluso antes de que hiciem . a fin¿les del siglo iado El buen gu$o en nues¡ros o¡namentos de hor en d¡¡. En 1760 \filliam \flarburton escribia: . "Van Fue rmbién en el siglo xurt cua¡rdo se sintió la necesidad de disringuir enre las as forms de lo no cli.nleúmen¡e nuevoi él tue rambiin quien introdujo la compdación con los árbol.ro de deno(ar moda especialmenre merecedon de la condena de los seleros v viruosos clasicisms ..ón con la gruta. podra purific.r..

segrin las normas de Viruüo. nacid: cn el siglo xx. en Fnncia. la honndez y la fucrza que el puro orden mecánico? Estc cs el parccer de Ruskin 1?. . "Un romano modemo. Los rquitccros y dccoradores dccimonónicos empleaban la¡ formas de esdlos anteriores con sublime imparcialidad.irüdau:. y ¿no ralen más la piedad. los hi$oriadorc decimonónicos solfan reconocer el ca¡á«er ¡dásico de los estilos que gustaban de defendea pero hacicndo hincapié en duna otra ümrd que lo compcnsaba. 3. l-a provisional vindicación quc del b¡rroco hacc Burckha¡dr cn el Cüe¡¿¡¿ no resulraba muy difcrente cuando escribc.t* a gnsittt c:r l'opus romanum lr¡rnté or wecssi*mcnt dQn* 2ar ru¡ ¡uda a¡xttu. alll un diseño de estuco baroco para un tcerro. .la piahn mmanaa.tador como ficción pur¡! pese a quc su maner¿ de expresión suele ser depmada. RÉnacinien@.lttica ni de la combinación de tolcrancia histórica y orgullo nacionalista que contribuyó que fucra recha?ádo el monopolismo vitruviano. de que el hisroriador pucde pasar por alto la norme y conrcmplar sin prcjuicios la sucesión dc estos cstilos. No a¡aliza¡é aqui la gencalogla del último término que se ha puesto de moda en la historü dd ane. ncoclásico. .no dásico. rococ(í. No sos es N tmlida¿ mi intcnción qplic.. venenosa¡ o saludablesl{. No obsta¡te a veces conmuer€n ¿l esp€. tales como el arco apuntado en cl caso del górico y la No es . Pensaba quc la terminación imliana -ara tenfa justamentc esa connoÉción.rncnte el uso dcl Norutftru drmí¡o ¡omínico (runan¡sqt¿) para denorar lo romano cormmpido.o extranjcro lo arig- mtriza rIr. El proceso en vinud del cual esta oler¡ncia hacia los estilos no dáicos se convinió en prefercncia por ellos penencce a la historia del gusto y de l:s modas más que a los ptoblema de la historiograña. y . se llama n n4io y a ú . Lo que cuenta en el prcsentc contexto es r¿n sólo que los que cuestionabon la norma no dciaban de acrprt las categorias a quc habfa dado lugar.86 cira. en palabras de Hippol¡e Tainc. No es dc exrrañar qu€ tanase Éfteno la idee de que Ios cstilos se disringuen por cierrx caracrerísricas morfológicas rcconocibles. Un eño entcs. gític¡. Er¡ Acil jusriciar mi efirmación dc que todos estos nombres se puedcn reducir a -clásico. pcro son más de'oros." Románico.¡ al detalc la gr¿dual rehabiliración de estos cstilos divera t . Gerville se habia anticipado a Gunn inroducicndo el téÍniÍo torrur2y coment^ndo "To* b mond¿ co¡uimt qu¿ cetu archi*t"r b. [o que nos intercsa es le idea. lgual que Varbunon cn el siglo vMIr. balroco. C-onsidcro la arquitcctura que esamos estudiando desdc el mismo puento de vista. . que puede. 'r. scleccionando aqui el rcperrorio románico para una esmción de ferrocarril. por ejemplo. . pucs su práctica rnarchaba acompasada con su reorla. acercarsc a las dbtinras cnaciones dcl pasado como un borá¡ico a su mareria prima. sorprcndente quc csre modo de entender los estilos dcl pasado lc parecicn plausible al siglo xx. hablando de las f¡chadas dc las iglesias barrocas: . sin procuparse dc si las florcs que dcscribe son bonitas o fcas.... i¡termedio m¡re el Renacimiento y cl barroco. porque 1z he contado la historia en otro lugarrr.manierismo. honndos y fuencs.. Tal vez los esrilos mediereles hryan sido mcnos hermosos de lo que la norma de Mtruüo cxigía.

. . Inclrrso csra teoria morfológica riene su origen en Virruvtu. señas de idenridad morrbló. que apunt.r.cnri'r. Desde esre punro de ris¡¡. R.rrperior .omparación con Ia sencir que companen.o p¡recian ::mediablemente <uperficialee.:-s como la presencia de ro<¡ll¡ en el r««ó o de nen¡dur¡ en el góri.va de su rraramiento dr los ó¡dencs.. fricilmente reconocibles por cie«rs c¡racterísric¡s espec. El dóri.i¡nsorcs de esros estiln albergaban mayores rmbiciones. Prerendir» que los esilos no -. si con cso no sc hace que aurnenrar los iom* dc fi. si cs que Fl +ril.r la lircrrrurr. Tenia que haber algo en común en rodx la obrr de .n.: "escncial.' gori.r no pn.::rales. y aunque en con--¡ncia los árboies concretos puedan diflrir. las cosrs lue¡on r¡zonablemenrc bien.eno de h época.r filosofía del período.uir.ondicnnr meufisica cn la conccpción hcgelia de la hisloria rr.srorélica del procedimiento cientifico 16. Esta cspccia se manifiesra en cada ¡r-. Popper me h3 cnseñado a ver en esre exigir una denni:.:irían alguna cualidd o estncir protunda que caracreriz¡se todr las m¡¡ifcsraciones l gri..lo cn cienrs tbr cl la -. consriru¡endo su enrelequia v su form: inheren¡e. : i pino en algún mundo remoto allende Lx ciclos: la c¡contramos cn acción en el <t iel indniduo.rs de esa cspecic.rl rcnr.rsicos eran sistemas por derecho propio quc encarnaban valores ahcrnativos. en orrr pslebrás.r.idual en la mcdida en quc lo permna la materi. Pero cr-ralquiera :-t e el 'alor del proccdimienrc de Aristórelc pan la hisroria de Ia biologia.o.n. rrirrica v l.o (¡.cro los ris :..rr arquitcctónicas.. Cabe rcconoccr que el procedi:::::o dc Aristórclcs represcnraba una b¡illante solución del problena dc los ¿. K.rplicables por cualquicr arquitecto capaz de usar un librr¡ de parrones.¿ descubren en l.¡ . y él tue quien pcnsó que estas clases no se inventan. la manil¡snció¡ dc cse espi -" rilo""t.. la escul¡ur¡ r :. Esre rspinu no sc manií$r¡b¡ aJ deqrltganc tan s. r.m¿ 8- rccalla cn cl del rococó. :j \r¡ró¡rles. sino que cobraba formr rimismo cr la pinrur. sino por cncarnar h lpoca de la ri'que los pagmos dcl tunacimicnto no ::cnuon r apreciar Sc veia en los esdlos.o o del b{roco. aprende r hrblar? Mientms las eriqucras estilísricr se aplican» a la arqrrircctura v.ficrdas y tícilmenre . Ya no es prcdso buscar la idea del cabai.ú' ::untados.r rcsistente. indi. pucs der.r los diseños rnryor:¡cnte en ¡¡les conrcxros prácricos.on!. y quc tircra posible aplicar sin ricsgo eros rérminos dcsprorisros dc su con¡otaci¡í¡ ¡ormariva.r' ::u r de los tiempos quc habia ¿lcanzado.rbrn r la mismr perspectna que modehb. I.r naruraleza e¡ vütucl dcl proceso de inducción y de iffuición ::j«¡ual. sino -.rms que cl rquiteü. un rcsiduo de la co. el rscen:<:: que sobre lis humanidades retLrvo aun cuando la ciencia había v¡ descan¡do .co y cl corinrio sor repcrtornx de form. Viendo muchos árboles hallamos algunos quc poseen rasgos estrucmreles :cues v con«iru¡en un género o una espccic.Notud . <1uien concibió la obra del cienlfico como un¡ mrea --:&mennlmenn dc cloifioción y dscripción tal conro la que el aólogo o el bot:ini-: ¡n propcnsos a emprender. el gran biólogo. cl jón.. ralcomo Plarón Io habia planteado.rcepción ir.t l. ¿Por qué no rmpliar el surrido incluvendo mmbién el ordcn gó¡ico o banoco.: creadas en errc épocas diferenciadas de la hisroria hum¡¡a necesadamenre com' --. sus diferenci¡s son merrmente "¡ccidcnzé.

noso¡ros. El cocinero puede dividir dadas a la pregunta de "¿qué es el górico?.cnto de que el esrilo górico nada tiene que ver con los godos no riene por qué afectar al historirdor del arte. t: :r-.bárbare. deja lt son las caregorias que le inponan. Olvida. Si se me permne in¡rodudr un Érmi¡o rroctt¡.rs dncuiones que estuvieron dc moda durantc los ril¡imos cien años en tomo a la verdadera asencia del Renaci»iento. ll¿ moderna enne re¿lisras y nominalisrns es obvio que caregorÍas v clases que siwen muy bien para una cosa pueden ven. alcmzrá gradualmente una intuición inrclecrual de La csencia inherente que distingue esas obras de todr lx demá¡. coño Karl PoPPer mi¡an con Prevención a lo que pero. afirma.rsc abajo si se utilizan en un contdto diferenrc' Las connotacioncs norma¡ivas de nue«ros rérminos estilísticos no puedcn converthsc sin más a morfológicas.uricularcs. creo yo. pues el examen de todes lo respuesrt perpleio a1 eminente erudito No rfectan a l¡ esencia. podrá aprehcnder no sólo los rasgos esrructLrrales comunes a rodas ls pinturar y esrartLas gótic¿s' sino también 1a unidad superiorque l¡s vincula a la lite¡atura. su carencia originaldc diÍirenciación. del 'ellos'. :a¡o Nan. Pul¡licado en 1960.. El descubrnn. que conienzan con historia y acaban con metafísica. cs el fruto de una larg vida de investigación y rellexión.txonomia dc los hongos en e«as dhtnrciones y lucgo la-s c¡saú con algún otro método de clasificación no conseguiria sin duda producir nada útil.rrivos del esrilo de la palabra grieg¡. l'ero un boránico quc basará su t. me gustaría llamar términos de que son en nues¡ros idioms se echa de rcr lo frecuentes exclusión a esras etiquems... es la signific¡cióñ que ricne para Dios v la esencia del gótico ha de rela cionuse ¡ambién con el misterio insondable del signifiodo trasccnden¡¡l Me alineo con los filósofos que.. comprende Fnnk1. igual que se distinguen los pinos de los robles. Lo que debc preocuparle de la histori.r penetrar. Pocos habrán leido la totalidad de sus 838 Páginas. con independencia del lado en que uno esté en esta baraél llama "esenciatismo.sre modo de pensamiento. La escncia. el mundo . para el quc la eriqueta siSue siendo útil. Preuponen quc el historia dor que c. es un concepto metafhicor la esencia del hombre. pues no cs posiblc sacar de Lma clasificación más de Io que se ha sems en conrcsdbles y venenosu.4/gárra J que ya hcmos aludido. m:is ¡11á de Ia esenci:r de Ia especie.t del rérmino es. elderecho y la filosolia gódcos' La consratación más in*ructiva de esta búsqucda es el libro de Paul Frankl sobre . si es qLre lo uvo en cuenta alguna vez' que puede haber hongos que no sean ni comestiblcs ni ve¡cnosos. que no significa otra cosi que no gdego.. En la recesidad básica que cl hombre dene de distinguir el .n yfirn¿ llegaii . No quiero dccir con csto quc los que la aplican havan de respcrar siempre cl origen de una palabra.. a la del género. prtes estes metido en ella. delgótico o delbarroco delaran en Ia mayor pane de los casos una aceptación acritica del esencialhmo aristoréLico.Drcmpla uñ ¡úmero sufidcnte de obras creads en la époo en cue«ión. si la vista del historiador e¡ suficienremente aguda y su intuición suficienremente protunda. como ocurió con los ¡érminos vnruvianos para los órdenesr son términos neg. nos proporciona un buen ¡em¡ de reflqión Pues l. De hecho. t¡s nombrcs cstilisticos que enumcré no n¡cicron del examcn de unos rxgos p.

ílogo dc ptodos que hav que «irar lgual que la marorir de Lr Dicz Mandamienros son cn reJidad prohibicioncs. En nuesrrx cxposiciones a h¡cd hov en día asisti¡ros a la ¡n:is dcsconcenanre v¡riedad de fonnls y experimentos.-¡:ro .prs es era común ¡versión hacia una uadición concreta. Jc 1o nmili¡r dtl r¡ro c ¡n¿n. Al reducir la ider de lo ¡l. Ptfu el la :::.¡ . Sabemos ahora que har :rthos ::r :: modos de hacer planos o cdificios a los quc cabe c.on Capogrosi lo rendría verdaderamenrc difidl.- 4.rbú. Tomemos el :::mino . en la art¡uitecrura del siglo xx. lo ffbnrirn.r:iusión.rrui¡amenre..súnú.: ¡uscar l¡ esrrucrura o esencia común dc rodas las obras oead¡s cn cien¡ <r¿ .: . io no ¡l¡i- . de Albcni a Bellori o ljélibicn.\h nadn ajeno a la repcrición insÍpida de las solucione segu. Lüríamos llegu a dec.rs son idmoniciones en conrra dc ciertos pecados. pasando por Va.rul¿do mundo ctrerior que nú e' pro¡.:el rnisra fue qucdando con6nada a un espacio cada más esmecho: ¿l final. r crilisric. evirad lo lio. Y hay muchos más en los . no se e rrr. que emp. Polaridazlzs Übicas en walfilnt Por obvio quc resulte csre recordatorio. h mayor panc de las reglx anirirr. los pecrdos que un estilo de¡erminado quiere evirar.smo. .ional y ser por tanto rabú.nmcdi¡to dcl reclamo tuc desrerrar dc arquireaura rodo ornmento por no de anquirecrura <: mn di. Los lcmas v contrascñas posirivos que leemos en los maniflcsros de rnis:.as. Quizá adclantásemos mris en el csrudio de los es¡ilos huscando tales princi¡:r: .r : . Hemos a¡istido a la c¡r¡«e.anecdórico.san.\'o poblén en cxceso los crndros.gn el canon clásico. la r¡adición cláica de la aré(ica nom¡rn: 1.rs cnas prcvis: la d.r Bellori y acepmdo de buen grado su condena. y esas rdas es más fácil formulalr nes:dr'¡mente.os resulren ser (érminos de exclusión.rrísricrs.in. \o es coualidad por tanto quc Ia rerminologi. :Lrt» sólo un pecado del que huir en ane: cl de str académico.rrivo. r críricos del p.. to que unifica las cscuelas ore siglo . EI quisiera enconrrar alsú» r¡sso morfolósico quc relacion¿ra ¡ Albeno Burri con Sd:dor Dalí y a l-rincis Bacon. Opino que no es accidental quc los diversos rórminos que designm los csrilos no si.itad los contornos violenros.rlifiür de tuncionales v que cxigencia nuDca rsolverá por si sola todos Ios problcmas dcl arquirecto.iiciles :r. t.r quc lo quc acabó con el idcal clásico tue en úftimo rérmino la :ulriplicación de los pecados quc había que evir¡r hastr una punto ml quc la libertad . como un ca¡.rue nauliagó la morfologia del csrilo. algún nucvo principio :¡g.rl como cl destieno de odo elemenro . e. za busquén po«ur¡s d.pio dc erclusióD.nía.:r * *:.rsado o el presenre suelcn ser mucho menos concretos.gico han de ser rabú para 1os quc s.r de I¡ hisroria del ane se consrrurc¡a rrn amplia medida a panir de palabms que dcnorm un pdnc.si¡o .iJiros dc los críricos no¡m¿tivos. rá :¡ro¡ía dc los movimien(os aristicos erigcn al$in nuevo r. \ Io :ic.. dc la pinrura tipica de los :¡ :rc . :izrción dc rlgunos de estos peodos cn l.Nút1d t Íi .funcional.r \ s :r. ¡a uséis dema¡iado oro. lo indccoroo v Io innoble.:li¡. es válido en ranto que s<ñrir ei *oilo . Más rarde. pero :sultari¿ c¡ exnemo sencillo darsc cuenra de que todos ellos tra¡¡n de evirrr ser rcadé :r¡os¡ todos hubicrao disgusrado. primcra en formular vari¡s regl¡s .: :::presionisrx..

... -* madona de Rafael y una de Caravaggio (ilustraciones ""-p*"Sf.us libro. Sin embargo. Mal pudo rechazar lo que nunca conoció.".oco f. Io hizo Annibale óarracci. o...os a Caravüio. La compai+ ción nos a¡udaú por tanto a comprender por qué puso Beltori r. p.. Es un recurso pedagógi.i h"-o. ción de las diferenci¿¡ estiltsricas entre dos obras d.. hs acts-. no podemos ignorar la dimensión det dempo y el ho. de su conocimiento...rr morloló8ic¡. una disrinción viral enrre esr. en h medida en que los artisras chinos nunca rechazaron unos principios de los que no pudieron tener conocimien¡o.l¡ belhz¿ lmre a tr a. ¡ildando su manera de desviación de la norma cUsica.".irjn de. el rnor fólogo desdibuja. pues exctmión imptica intención. despues de todo.lftoco (1988).i.io le preocupaba evitar pecados.n¡o et b. Io cons- . es legítimo y ciarificador ".tituye el arre del siglo r«.i. ! . y lo no dáico. Pudo incluso haberla imirado si hubiera querid.r sus ¿lumno.ti¡. profe. recu€rdr to próxima que e.a.. y 132 133).rgr-* . el pr. pero cuando interp.rj (u prerendida morfologia del esdlo a la tunción normariva original diferencias elementales p€ro.uce.o Fue \fólmin quien dotó comparar el Caravaggio con el Rafael.n.". pero socava la misma idea de la exhtencia de una morfología de adlos.pa.i"onte q.áno. p.ho. Heinrich \X ¿tfftin.¿ mente los métodos de Canvaggio y que su ane sienta el valor de la mode¡ación v el ideai de.do paladín de la reo. si queremos situar a Rafael en sus propios téÁi nos.t. en el que proseguia el hito del razonamiento de Bu¡ckhardr y acababa por vindi. Damos a entender que rambién Rafaet ..t". y tal inrención no se pucde percibir direcramenrc en un¡ t¿miti¡ de form¡. incluso haberse mostrado de acue¡do con este ram"u-i.o. co_p. cuyo eiemplo más extr€mad."¿r_ terreno mris peligroso. a erpticar. .€rur(ión conrribuye r expti.mero conocla la obn del segundo. por decir_ Io más claro..ar ranro el exiro de stóll+lin como su rra(¿so oca\ion¿1." d. rechazó patenremmte esta posibiiidad y emprendió un camino propio. cien¿s Nona t fom co a una mera disrinción morfológica de afternativa igulaoente justificadas.ore. L¡. en su vecindad inmediata. ft m¿vor v más afonun.los no cláicos: Ios que son no dá"icos en virrud de un principio de exclusión y los que no. Ia distinción e¡tre lo andclisico.o que ha ayudado a mu.etarnñ la comparación a la inversa y conrastamos el Rafaet con el Ca¡avaggio pisamos un -¿.pereza del n¿rur¿ti. Quizá la distinción parezca inocua. ¿in.¿. que hizo necesaria ta presencia en nuestras salas de confe_ renchs de dos proyecrores y dos pantallas aI efecto de aguzar la vista para la percep. no. al menos en la medida en que. el b*.".. r'(¿ sencill¿ ob. €n mi opinión.mo de CJrav¡ggio.enre. Be ori p.nización ha rendido a oscurecer la importancia que para la enseñanza de la hkto¡ia del arte riene. a la historia del arte de la decisiva he¡¡amienta de la comparación shtemática. pese a lo cual su búqueda de prindpios objetivos de org.. no ¿. de lo cual ral vez el arte chino pueda ser un buenejemplo. ".. a m€nos que se use con precaución. pues.í."- Comenzó co¡ El Renacim. Pero.1l". acaba por fatsear sutil aunque decisivamenre la retación enrre anbas obias.

se ha aproximado rodavia más al punto de panida de Vasari. v el mérodo empleado vuelvc a ser cl de la compara rl conrrasranre.l :: i¡s desviaciones barrocas. Preparadr. Su punro de parrida.<\ la terza e perJitta nazlera.r de \íólmin v el origen de ese punro debil: :.im. no deseaba más que solicirar una::ro::. :-ribia para un público al que.¿l¡ernarivas el histori. sino ranrbiin en la pinrura y la cscultura. Pero esra vez describe el ideal clásico r1o coDrra el fondo de o¡op.lebrand.rmpesinos sc hacen afeimr en la plaza Montanara. cuando los c. Dia átzr:(l898).i:. 'u i:xque esta critica le parczca dura.: ::s - Nom¿ t for\r -5 de los crír.. \nres de volver a los plan¡eamienros de esre libro me gusraria Ilamar i.cos y los del barroco.c$rrdr . Son ¡ :ncl. Én . -tu!.ru:i : : -¡uhura.::::r::o:r :.rs l. rra- :::¡ \lolfflin volvcría a ella en su libro más imporranre. :. i< :.¡ <i r.onal de Io clásico. como el de Bu. ¡nrn en t.:¿¡¡ tnd da¡ ¡leuxche Fomg4n lt932).c¿ido en Ia lierra reseca como una lluvia refrescanrc. como \i¡olfflin recuerda a sus lectorcs.. iel :ne deberí¡ se¡ ¡amb. habia ccnsurado a l¡ his¡ori¡ del r'-: afición a la morf<.¿n una aport¡ción a la esréricz.. iecror sobre la obra que quizá ponsa de manifiesto dc modo m. :::¡raste entre los ide¿les clás.. en especial al cscultor Adolfvon Hildebrand.:-rcir en la rcepración de procedimientos alrernarivos.r0.n¡.¡ ¡onric¡en.r .bna de k fotma htbÍa .:: :: realidad nada hay aqui ajcro al ideal de que la perfección clásica es un rrcr: . habia conservado celosamcnre.:ro débil de la morfología csrilhric. r cl :. a¡¡e la La e¡cuelt de. cuyo libro E/ :-:. :. sino contra las imperlecciones del Qudt»oanto.:dados al resolverse con¡¡a esta t¡adición los realisras e impresion¡ras del xN.:ri.Jnec¡ura. al objeto de dclimitar y explicar su funcionamienro no sólo cn 1¿ r. el resultado fue su libro de mayor inr)uencia. En :::s palabras.logía y su despreocupación por las leyes innínseas del ane. en frasc del prefacio a Di? hksí$he tu $.¡ h pi.-: : =renre.rico de perfección cn arquirccrura.r ctrlpar por preguntarse.r¿ .r..'. : ¿ de descubrimienro en busca dc las normas del Renacimiento pleno iulirno.cos clasicisrd.::r:.naciones del aficionado at ane de fi¡ales del xx ls que llevan a Vólfflin a -::¡blecer la norma clásic.:r . cl prn. El sistema sigue usándose como piedra de toque para separar el R. no sin uD¿ mirada de soslayo ¿l srupo de ardsras anri -::listas de su época.-.:. pero que se habian visro un ranro postergados v : .r.ilegio d.. Conñ:ba rn que . esra vez también . Su tema lo constiruye en rea :. aunque a dur. Tr¡s descubrir por si mismo de csta forma la coherencia y utilidad de la ide. i ? Árr. Kunstgeschichtlihe Grundbegi. por qué Rafirel no habria : :ado mejor un mocado de flores romano o la divertida esrampa de un domingo ¡:: l¿ mañana.rdor enrendería mejor to que Bramante rrurrba ji ::::: .:. \rólmin reconoce quc una monografía de hiro '. rJores alrernativos enomados en las soluciones barrocas.4razas. :: ¡leno de un sis¡ema de fon:ras diferenres. :¡ convince¡re. sino que constiruyen un plaro s..fe (t9t5) *.:i:rcr rores. no se .rl¡edo es un ¡uevo alegaro en favor de los mismos idealcs que la rradición acadé:-.. las setas venenosas no son tales. Die kk¡¡nch¡ Kn¡ es r.

Comprendo que en el libro hay más de lo que yo saqué de estas conferencias. aunque todavía no tuera capaz de anicular los motivos. la evocación plausible de . en pocar un argumento sagrado o al menos significativo en rodos sus detalles naturalisras y psicológicos. Conñeso qre el embrujo no obró efecto en mí duranre mucho tiempo. mulriplicando por cuatro. Descansa en r¡na firme convicción sobre el propósito del ane y los medios para alcanzar este objerivo. Así.92 Nornalfom Berlín. portugués. una idea normariva. no 1¡l era unro desde luego. en el ane del Lejano Oriente. de la que sraban ausentes €sras c¿ractelsticas. pero esta vez no p:rra s€pa¡ar una hse del arre ante¡ior de otra posterior. pronto m€ aParté Para asisrir a las más interesantes disertaciones sobre psicología de \rolfgáng K6hler. pongamos. niño que piense en un número. Pues a todos ellos cabe conrrastar con idéntica eficacia con 16 ideas clásicas del Renacimiento itali:no. los medios. d. el libro de \7bmin nos lleva en realidad de vuelta al problema Hay un juego de ingenio que todo el mundo conoce. el dominio de la representapalabra-s. en honor a la verdad.. la idea de perfección de Vasari. Después de guiarnos a lo largo de todas estas operaciones con el concepto de lo cláico. Una y otra vez aparecía en una pantalla la obra iral. por supuesto. usaba una vez más como piedra de roque el ideat clásico. tras de lo cual ya somos capaces de leede el pensamiento y decir el número exacto. El desdén de la riqueza y la complicación en aras de la claridad y la sencillez presu' pone probablemente un nivel de sofisdcación es¡éticá que sólo s€ da aqul y. todo ello de cabeza. Recuerdo las grandes esperanzas con las que acudí a la universidad berlinesa y la impresión que me hizo la personalidad de \rolfflin. si es qu€ úl cosa exisr€. \üolfflin nos pedia en sus confetencias que lo resrásemos para ob¡e¡er lz manien ted¿sca de h que se había mofado Vcari. el espigado suizo de hermosos ojos azules y manera de expresarse firme y segura de si que mantenía hechizad.o al atulitotium na¿ntm. si Ticiano (ilustración 134) €ra armonioso. más sin embargo placia a §lólf}1in. y en rcd6 las ocasiones se nos aseguiaba que esta carencia no era algo negativo. Se pide al El número en el que se habia pensado y luego se omitfa era. sumando ésto y aquéllo. sino ran sólo diferente. que lo someta luego a diversas operaciones aritméticas. inglés o hasta mexicano e indio. el de "pensar un número. a las conferencix en que post€riormente se basaría el libro. resrando lo orro. Pero sigo pensando que resuharia esclarecedor reconer el libro de wijlfilin entresacando las formulaciones de rasgos pretendidamente alemanes que con igual propiedad podrían describir las caracterisdcas del arte español. lejos de disdnguir lo característico alemán. §rólmin recLrrla una vez mÁ a la magia de las dos pmtatlas en los ejercicios de comparación. sino más bien para identificar las caracteristic* morfológicas de ia sensibilidad alem¡na hacia la forma. Muy pronto algunas dudas heréticas aguaron parre de mi gozo. El propósito es. y por último restando el número en que había pensado. tai vez. de las que.ana de pone clásico que era contrástada con ta obra alemana de la orra pantalla. Cranach (ilustración 135).vidiendo después por dos y orra vez por dos.

cas o Gnoulbtgnñ.r propio. ti. §bllilin dero hien d¡o que ::'eaba r¡ue esros contrasres tueran consider¡dos rirndamenr¿lmen¡e pnnciprc! de :Jen susceptibles de ser apl. disrin¡o. Es obrio que un rne -ea1aferado al phno (ilustración 136) no podla responder con motivos delripo dc lor :-< Turner o Moner hicieron propios (i¡usrri.ión: en ese hubiera llegado a convcrr.ma . Pero es obvio que la oposición cntre frio y c:Jientc riene scntido sólo por de la remperarur.¡t.la oscuridad se considerabrn entidades por derese sigue pensando en una elecrricidrd negrrn: . l:kche n¿i Ticfe.tue \blrilin considerabr pur:menrc dcs -:ip¡ivas. Una aurén¡ica morfologia de las form¡s rendria como .Dn. to que me impona es el -c:io de que sus polaridades no son verdaderas polaridades.:¡per¡ture coD una esc¡l¡. rratr de eliminar mcdir ¿ :.on msuloo.r cuenÉ de esri consecucñn en la med.ea o sugerir con su ombra. No vov a . \fóllllin hubiera respondido de igual modo a la obicción dr que un ane cen¡da.rl v pictórico.csenre el hisro¡i¡dor dcl ane al conparar una ob¡¿ del R<n¡cinnnro r orr¡ del lrroco eran cinco pretcndidas polaridades .ión 137).dr dc lo posible. plano v prolindid.Je Lt¿¿. Hcmos visro antcs lo "fbrm¡ :--:imenrc fácil que resulta para nue«ro enrendimiento ver principios opucsros donde -: hav más quc diferencias de grado. -ro no :'.sc en el grrn i¡té¡prete de l. hasta la luz ¡. : <eba convencido de que a la naruralca igual se la podía represenu . será menos libre a la hora de rcpresentar los . ta fase posrerior es para él no un modo más :.cados a los dis€ños no menos que a la rcpresenr¿.'.¡namicnto.d. fundamentalmente r la norma oculrr ---srro cuerpo.rre quc pueda recurrir a "form¡ abierras.¡resenracionalcs del estilo de los dccorarivos. Son las herramientas conceptuales 6ás.. liñn 9l -ktn ¡'. . E! ci.:.sí y no".r de esm norma v preiiere ' '-:=ncia a una norma.. Es cl refercnte a la ¡elacir. pero lras encarirse con el problema la 's:rcsm que da es un ambiguo . por supucsto.i'¿.oncs semeian(e. claridad v oscuridad).Sólo donde el <i:imienro decoraiivo ha cambiado es de eryerar un cambio cn cl modo de represen::::ón"r'..-rhen und Unhkrheb (líne. La ciencia.r pinrur.Norñd ).¡ de csror -. Hubo un riempo en que el cal<r y el iiio.¡¿ Eñ/'.r: posirna.a inse¡siblc'¡ esros fines ni a su consecu.. Plantea explícitamenre la cuesrión de si no convendría distinguir los ¿'peüos -.. multiplicidad y unidad. Los eiem- : .:c-¿ de l¡ natu¡aleza se puede represenrar con una li. Lo que se ptdir quc ruviera :.nudonrdo de represenr¿r la naru¡aleza sino. t. la : .¡o el m¡rco reórico que dcseaba orrccer ¡1 hisrori¡dor del anc ib¡ r eliminar l¡ «. VolBlin es conscienre dc cste --:ro. una . rt¿/ '':.c'€'o ll€8a¡ a una escala o cspectro de configurac. ':uos de lápiz que con amplias pinceladas en cl plaro que en prolindided. tirmr ierad: r tbr ::r abiena. h cosumbre de pensar en polaridades puede enmascarárnoslas. scncillamen¡e. .r renaccnrista. lo mismo que todavía -redad v la sequedad. que elige y su habilidad descripriva resultan tan percuasivos que hemos de centd. \lucho a lo que .n lire.¡\¿isch. rn el punro más débil de su ra:.-::¡r a discccionar ni por cncima sus parei¡s de opuestos. :. No es quc Wdlm.no qu. :r¡ ¡nrrc esms alrernativas y:rpane de ellas hay un número indefinido de posibilida' r.<Jos de represenración con el aspecto objetivo dc I¡ realidad..rprometido con Ia -::omenos narurales que un. Getdtloscnc Fon» rnd olbr Fo-».

-94 -iE podemos traducirlo
lo
Eo¿o

Nomyfomu

en lengua inglesa se ha escrito en torno al significado exacto de la palabra mabrischy el

d. rr¿dudr

este esquivo rérmino. Atendiendo al propósito de

Vólfflin

sin temor como término de exdusión y llamarlo .menos lineal,. ¿Menos que qué? Que la norm¿ oculra de §rólfflin, lo clásico.

mismo vale para el rcsto de sus motivos de oposición. Todos ellos ¡dmiten una gradación en diversas coo¡denada; los cuadros pueden €srar má o menos confinados en el plano, má o menos ordenados y má o menos unificados. Pero lo noable de estas coordenadas es que no son independientes ni lógica ni históricamente. l¿ indole de su interdependencia se evidenciará de inmediaro si reponemos los anriguos Érminos cdtic,os que \7ólfilin pretendió ststirir, el ténino tomposición para todos los principios de orden y el térnino fideüdad a lt umnlet pxalos medios de represenación en contorno y pmñrndidad. Es obvio que clanm má refleja un cuadro o una estatua lrs aPariencias narurales, menos s€rán los principios de onden y simetría que automáticamente exhiba. Y ¡ la inrersa, cuanto rnis o¡de¡ada sea r¡¡a configuración, menor Ia probabilidad de que repmdu?s la na¡¡r¿Laa- Me parEce imponante subra;ar aquí que, en mi opinión, anto oden como fidelidad a la natur¿lez¿ cor»tiruyen términos descriprivos razonablemanre objetivos '1'. §0'6lflin reni¡ r¿zón al pensar que er posible decir, al menos manficsan esras caracterlsticás más que en denro de cieno llmites, en qué obras otras. Et caleidoscopio praente r¡¡a di+osición o¡denada de elementos, y la mayor parte de las fotografias no. Un aumento de ¡¡o¡alismo supone una disminución de orden.

r

A mi entender

obvio que el r¡¡lor anísdco ¡eside enrle otr¿s cosas en la reconciliación precisa de esas exigencias conrapuestas. El ane primitivo es, en general, un ane de riginúdo del das simetrhs en el que se sacrifica la plausibilidad en alas de r¡n maraviloso s€ esquema, mientrrs que el ane de los impresionisus tu€ Én lejos en su brtsqu€da de la verdad visual que parece haber dadeñado casi por complao el principio de orden.
es

que ningún análisis puamenrc formal puede hacer justicia a ere &ito en la reconciliación entre dos objerivos opuestos que llamamos la perfección clásic¡ de una madona de Rafael. Crm que a f;nil comprender por qué. La propensión a la morfologla de \rólfilin es dpica de un crítico decimonónico que da por supuesta la representación. Para é1, como para todos nosouos, el ane consiste en impone¡ un orden al caos. El pintor ernpieza donde el fotógrafo termina. Cierto es que el fotógrafo puede ser rambién un anixa precisamente cuando lo que hace es seleccionar y conseguir una composición ordenada¡, pero la idea de ral composición la debe al ane. Contemplando el ane clásico desde la atalaya de finales del sido xx, Vólfilin descubrió sus conquistas principalmente en términos de su propia sensibilidad hacia el equilibrio y las simetrlas ocultas. Siempre ha desconcenado a los historiadores el que los autores y críticos del Cinqaecento apenx hablxan de

He tratado de demostrar en otro lugar

"

este notable logro del ane renacentisa

dáico. Ni una palabra

se

dedica a ia composi-

ci6¡ er

d

baado de Leonardo, y Vasari rara vez

usa el término, salvo cuando ensalza

la habilidad de Rafael para componet !n^ storia en un pano de pared complejo en el ¡zs<t de libemción dz San P?¿/o (ihÉrlación 138). Sin duda que Vasari, discípulo de

NTn¿rloln¿
','en

ei

r¡d¡ea del S¿no, hubo de rener concicn.ia dc los recursos composirivos descriros por :i olfflin, y de todas las rim.rs visuales y armonias lormales que par.r nosorros consri-

la consccución de una ccrrad¡,. Al fin y al cabo, el mismo Vasari hizo "ft¡Lma ...o riecuente de estos recursos fonnales en sus cuadros (ilustración 49), por pobres ::c resLrhen cn otros aspectos. Hemos de concluir que el Cir4zrazrodio por senrado :rt se traraba de imponer orden porque esto era lo tradicn»al. Hasr¡ en l¡ obra más - :ide v despreciada de l¡ naniod bíz¿»tin¡\a Virscn ¡parcccrá en el cenüo los v
.,:qeles o sanros que la adoran dispucros simérricamenrc a uro y otro lado (ilusrra,n 110). El problcma no erai para esros nt¡estros! dotar dc cieno orden a su cuadro, r:¡ ese do¡rinio cada vez mayor dc la represenncnnr

rod.i su arencióD. El que este :ible dcl orden cra algo que, por 1o visro, resulrab.r obvio. EJ problcma era l,asta dónde se podia avrnzar en 1a disoiu.ió¡ de la simerría siD .::iticar el equilibrio. Un Piero della l'rancesca aún podía arrevcrsc, en su hicrárica ':loma del parto de Monrcrchi (ilusrración 141), .r pinter los dos ángeles de los ::.r con un c¡rrón al ¡lerccho y al rcvés, v Casrrgno rccurirí¿ ¡ u¡ et¡c¡o especul¡. .:-rl¡nre en su Sanrr Apolt¡¡ia. A Gozzoli v Poll.riuolo no lrs sa¡isficí.r vr esra dis: .,¡ión ran scncilla e iDrrodujeroñ el recuro del modclo idén¡ico r;sro desde dos :.. difere¡tes (ilus¡¡acio¡es 141 v 1411. Pcro los ¡r¡esrros tlc 1¡ ¡¿r:¿ »r¡¡¡¡a.¡ : trr.rcn asimismo csra rigidez r n¡picron .re¿r h s.¡sación de cquilibrio \ .o(.s : :Jencia valié¡dose de medios mucho ¡ris suriles. rejiendo tiqu¡rs.n diierio! 'us :,. :ro sacrificaban ni su significado dramárico ni su podcr de evocaciú. :,re compro¡niso i.leal enrLe dos exigencias opuesr¡s scria lo que posrcriormenre . :.rdria por clásico, en el sentido de presenrar unr solu.ión sin par suscep¡ible de . ::perida, pero no supemda. La desviació. hacia un exrrcmo poDdria cn peligro Ia ::..ión del discño; h¿cia el orro. la seDsación de orden. )csde este punro de vist¡, la clásica, es un Iogrc de Írdole más récnica "solución . . :sicológica. Se puede considcrar, como pensabr Vasari, el rcsuhado de incon¡al¡les : :.:menros quc al cabo lleg.rban a lrucrificar Según cra manera de ver las cosas cx¡re , : -rlución óprirna más allá de la cual no se pucdc pcncrar impunemenrc.

:

irrn

rl quc todos los escrirores dcdidominb hubicra de sLLponcr el mc¡or sacrificio

-- :rilibrio pelicto en su composicntn gozascn ' ---: rribuir a los quc rompieron cl cquilib,io

-

'.Íerece la pena derenerse en dos consecuencirs dc csra inrerpreración. Una de ellas cs .:rr.Jidad psicológic,r. No hay morivo par¿ pcnsar que los anism que Iograor J tin de menres igu.rl de b;en equilibndai.

::- -r: , : : : :dición de 1943 de los Gru"dbes;ÍAy we no es ¡ún suficien¡en,enre conocid¿. ; r-gunda consecuencia es m:ls inporranre todavi.r para comprender el papel quc --: :esrmpeñando la solución clás;ca, incluso p.rra )os quc busc¿ba¡ ¿lrerna¡ivas.

protundas crisis ¡rent¡lcs. L¿ hn¡orir -:¡ cn¡endida cono u¡¿ hntoria dc solLrciones fárm.rles puede aplicar la cuchilla de , \ pres.indir del espírnu de los riempos. Nadic tuvo ¡¡¡vor co¡cie¡cia del dilem¿ invesrigción de la evolL¡ción form¿l le plantca al hisrori.rdor que el mismo j:n..{ este problcma volveri.r en l.r p«,tunda y esrimulante Áaly¿r de l9-l-1. m¡dr

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Nomd:lfomd

Pone de manifiesto que el relarivismo hisrórico tiene límites. La morfología de esrilos con que conramos la deb€mos a la esrabilidad e identificabilidad de la solución cláica. Exisre una especie de .esencia, de lo clásico que nos permite ubicar otras obras de arte
a una distancia variable de este punto cenrral. ¿No hay una

"caus$ que la pintura esrá al servicio de tal fin humano, tenemos derecho a esrudiar los medios en relación con esos fines. Y lo cieno es que hay criterios bastánt€ obierivos para valorarlos. l.a idea de una de medios,, la misma idea de perfección, "economia adquieren un sentido complero, racional, en tál contexto. Es posible decir objetivamente si derta forma sirve á cierta norma. No resul¡aria dema¡iado difÍcil, creo yo, traducir las alabanzas rradicionales a artist¡ cláicos como Rafael a una rerminologia d€ gra¡des objetivos perfectamente atcarzados. Ya he dicho antes que a mi parecer tmto la corrección del dibujo como el Iosro de una composición equilibrada pueden jugarse con arreglo a crnerios objetivos, tanro por separado como en su inrcracción. Yo iría már lejos aún y me avenruraria a decir que hasta la consecuencia de un relaro lúcido y la presentación de la belleza fisica son normar que tienen un significado permarente. Cuando menos, me parece que es fácil exagenr el relativismo en esrar cuesriona. Sé perfectamenre qu€ Ios ideales de belleza varian de un pais a otro y de una época a otra, pero no por ello dejo de pensar que
sabemos lo que queremos decn cuando afirmamos que
bellas que las de Rembmndt, aunque nos puedan gustar

contndicción aqui? ¿No he tratado de dester¡ar el esencialismo? Sí, pero yo diria en esto rambi¿n he aprendido de Popper- que hay un ripo de esencialismo que es inocuo y hasra legítimo. Tenemos derecho a hablar en rérminos aristotélicos al referirnos a lo que Aristóteles llamaba finales,, es d€cü, Ios objerivos y los instrumenros humanos. En tanto se piense

-y

la

madonas de Rafael son
las de esre

último. Sin este nrlcleo objetivo del ideal clásico nunca se hubieran creado ni siquiera Ias categorlas de lo no clásico. lo que es plausible en Irólfflin y sus seguidor€s se jusdfica en virtud de este elemenro racional. Pero hemos visto que esta plausibilidad se
apoya en un ideal normarivo determinado, un ideal además mucho menos preciso de lo que yo haya podido hacerlo pa-recer con üstas ajrsnfrczÁo. Ia úbina ccru deÍeonardo (ilu.stración 144) es menos simétrica qrltla Madonx¿ de Monterchi de Piero e

incluso qre el San Sebastián de Pollaiuolo, pero su diseño

es

sencillo todavla compa-

tado con las involuciones de l^a batalk de Anghia¡¡: r¿s madonas florentinas de R¡fael muestran toda la daridad de las composiciones uiangulares de Vólffli¡i su manera posterio¡ en especial La batalk b OJrz (iluscración 139), introduce una complejidad de orden mucho mayor y unas contorsiones de la figura mucho mris o'ada.. Y sin embargo. ¿,turene, somo, prra dc.ir donde hry que rrzar exacramenre l¡ line¡ divisoria enrre l¿ norma clxka y L Lompleiidad no clÁica?;No es lógiro
que los artistas rrataran de averiguar hasra dónde se podla avanzar en este juego de virruosismo? ¿Tenemos derecho a decretar que traspaado cierto punto ya no eran ni clásicos n; siquiera no clásicos, sino anticl:isicos, como se ha llamado a los maniernrs? ¿Fue el manierismo un principio de exclusión que pretendió evitar el orden y la

. Se recordará que el principio de la exclusión es un sencilto :or no decir primnivo.barroco.¡¡dadera acuración en mbos cxos era quizá gue ambos saoificabm el ralor ¡ival mn :e lo que en absolutamenre imprescindible para hacer justicia a su norma suprcma. \'ist¡ d*ne I¡ irancia. P<o a¡ticlt'ica que .lo el siglo xvnr.nisras Del¡crcir ¡ :ngres.. Me he de¡enido en dl princip¿lmente en tanto que ejemplo de lo que pro- rongo llamar el principio del sacr. comprli¡n una ba. De lo que se acuaba a Caravagsio -por :ontinur con el cjemplo a¡terior era de haber sacrificado la Belleza a l¡ Realidad :ienras se criricaba a la tradición académica de sacrificar la Realidad a la Bellcza. Pero el artista maduro nunca sacrificará más de lo que sea iel rodo imprescindible para el cumplimiento de sus valores superiores. que Rubens y Bernini ba¡aran su estilo en el estudio Je la esculrura antigua y que Bellori elogiara a maestros rales como Lanfr¡nco. Se reconoce que lo que se sacrifica es un v¡lor..os que he diferenciado aqul se confunden ran a menudo :orque los panidarios de los diversos movimie¡tos artkticos srclen ser tenibbs sinpl$ -:ra¡¡:r. con su miedo creciente a la corrupción. Fue r.rrmonla? ¿Gritó alguien .a de ornamento en el func. Tales ex¡remos tal vez se presten r una descripcion morti.reción por el arte clás.t de simelria cn el e\Próic :ismo abst¡acto. Rubenist¡s y pouss. principio que niega los valores a que se opone El principio iel s¿crificio admite e incluso presupone la existencia de una muhiplicidad de valo :es. aunque haya de inclinarse anre ¡¡ro valor priornario ':a.rramente neutra. ra exclusión radical es algo que rodo el mundo puede comprender.lóAi. Para todos los critios del pasado mnto la Bellezr :omo la Reatidad er¡¡ v¡lores reconocidos.oria entre la norma y lo considerado "exceso.ficio en contrastc con lo qLre he llamado el rrincipio de la exclusión.co. Confio en que no sea nccesario hacer hincapié en que no pretendo que esre diasama menrál en extremo esquemárico hag justicia a la riqueza de la evolución his:órica. dará a otrs normas el rrato que merecen. Exceso. EI historiador comprobará que es frecuente que los críticos de bandos opue*os :ingan m¡is en común de lo que reconocen. Creo que los dos princip.o qu€ tenemos delanre supone sa sorprendet punro de visrr no puede .. Desde este quizá i D que hasra los maestros y crfticos punteros del . \hgner y Brahms.r se hubi<ra .r r. El sacrificio :. Cuando r¿!¡ hecho jusricia a su norma suprema.r. n¡nierism la reconciliación se desmorona y que la complejidad del dis<no conduce : dnrorsionar los cuerpos o a sacrificar Ia plausibilidad evocadora de la hisror. puede No decirse lo mnmo de un verdadero prilcipio de exclusión t:1 como la ruse¡c. el que estableció una di'i.orrimiento de las prioridades. de efec¡os rinuorrsras que pudieran dktraer de la finalidad del ane. restificaran a menudo su rdm. Podría apreciarlos un arqueólogo marciano cumdo.Notna 1 foma e- .¡Abajo Rafaell.hrivo es cosa más compleja y sutil. r¿ . vale decn. estas diferencias desaparecen en pane. como hm iecho los movimienros verdaderamente anticlásicos) Cieno es que en algnas obra.. o le puso bigote a la -tfau 1.onalismo o la ausenci.se comírn tan grande que sus ditiren:ias relativas a ciertas prioridades de valor resaltaban enormemenre.

Is críricas normativas ni la descripción morfológicr por si solas nos proporcio- ¡ tal coría es necesaria. sé si n¡Én ¡unca una reorÍa del esrilo. que ni vuela n. pero si queremos con¡ltr con ella no sería mala cos¡ acer. sino que se desliza sob.rble quc.lom vida en csre planca. Esrov de acuerdo con el profcsor Guzzo en quc no se puedc levan¡a¡ una estética sobre la b¡sc de r. con o sin buen¡s roones. Tal proccdim.luye Ia descripción obje(. Adenrás ral rez caigaa en la cuenra de que hal requisiros que no se han especificado v todos dieron por senrados.en cosa de ajusre muruo de normas e¡ conflicto que quizá se pucda entender.¡¡nos a las soluciones anisricas en rérminos de lü especificaciones que se dan por sentadas en el seno de una época concrera y elaborar sistemáricamente. scgregación. pero abrirá también nucsrro espíri(u a la apreciación dc soluciones no cllsicar quc representan decubrimienros por entero novedosos. Es una comparación a la que vo mnmo hc recurrido para ilustrar el clemenro de una solución a un problcmr cn ane.va. cl peso. N. el rrmano. suclen conoccr los cr¡¡crios en fundón dc los cuales juzg:rn las soluciones lo quc es más. la csrabilidad. ercétcn. Lo que quiero poner de manirie«o con e«e ejcmplo trivirl es tan sólo que nuesrros colegas de la indusrria.e un colchón de aire y cxige por tanro una nucva ¡ed¿cción de rodas las espccificaciones para vehiculos a¡reriores. va sobre ruedas. jcrarquía y conocen asimhmo Ia de valores el ordcn de prioridrdes que su norma implica.dad.9u exringuido ¡a Norlad r. pero que el cose ser superior pra máquina muv grandes o rruv pequeñas. Es prob. El mejor rendimicnto ca¡ecela de v. pcrc una velocidad ercesn'a pucde aco«ar la rida de la máquinti. l¡s que encargan una máquina o una instalación entrcgan al ingeniero diseñador ciertas cspecificacioncs accrca del lirncionamiento. Los que relchcn cnrrc l* disri¡ras soluciones ahernarn'as han de romar una decisión en torno a esras prioridades. Lo que no saben ni pueden predecir de anrrmano es la bondad de una solu ción que cu€rione une de las especificaciones úcitas y sin embargo responda a todos los requisnos: un invento inespendo tal como el aerodeslizado¡ por ejemplo. El profcsor demuestra que no nccesariamente hay un conflicro cntrc la crítica de. el rañaño. porquc se rrara de un ejemplo scncillo en el que Ia cririca normativ¡ no ex. el cosre. I¡ duración. pongarx. digrmos. El rendimiento puede ser bueno en una solución. cl pcso ! l¡ cs¡abilid¡d rzra¡ unidos.enro desperrará en nosotros un nuevo respero por lo dásico. Tal ve¿ la mejor solución resulte inadmisible si va a mrdane tanro en ponerla en prá«ica que es probable que la máqunra quede obsoleta anres de salir del rablero de dibujo. un modelo indusrrial y una obra de ane:'. pero nunca medir con arreglo a un crirerio form:rl objetivo. No . lo del conrexro dc la vida v Ia final. las prioridades establccidx para reconciliar las exigencias en conflicro. Me gusraría volver a estc aspccto en h conclusnín.rlor de ser probable que se traduiera en accidenres.s por ciso. más aforrunados. y hsta con pedanreria si es preciso. Pensar que era posible sólo cabía en una concepción dcl arrc que rratara de sacar. La mayor par(e de los cambios cstilisricos son m:í b.

ry.io es dc ro ll¡n¡tivo.l . yo pediía que. mas = rtrc con una solución vacía. H¡toú d.a.. F¡. por ejemjo. E» ningún momento.io de C...a una clsifioción adecuáda paE bdo proÉjio qu€ Es haga dr ( drs"' La nccesidad dc io¡roduir alguna claiñcación y et capricho a elta ad. es ello tan oportuno como en el estudio de caregorías rales como las que nues :os conceptos estilísticos representan.o. Pero los que abordan un problema con la menre vacÍa saldr:in ineror:bk- c qu. sostie¡en que el manierismo. tomando diligente nota de cuanro rcng:n . aún.io' nes guc. Hay hisroriadores que son . N.. pero se ha demos:zdo hxta la saciedad que rambién ella acaba por sumi¡nos en contusiones me¡odoló' son nuestros hechos? Ha de haber algrin crnero de rele' :rx insuperables {. Si pedimos a un invesrigador verdadenmcnrc sin ¡t- r \ú2 E§.idealmente. sc r6rhn Ruid € inlde..r leido el famo\o rrrb.r f ualquierl que h..ul más Mu pranck rcdo s. ptrñi. sepamos lo :rimrmente ligado que esrá Io "reciente. como histor.esencia. meio. en el senrido medieval del ¡érmino.El man ierismo : nasfonda h istoriográf co imponante dejar claro en esre momenro que no hay un principio delinido poniblc d prio/.s orra las obro . lo aplicable E¡ ran b¿bilónica confusión :r lenguas bien puede inreresar. como paso preparatorio. dene una ex¡srencia auónoma y hasra una ..<nrido de esra anrigua controvers.realisras. Con los cuatro breves textos que he recogido y mducido -1uí pretendo facilitar cs(a orientaciónr..rli del \-r.ional sob. con Io remoto.onceptos estilísticos nunca pueden deducirse de observaciones acurnulad¡ dc elegidos al azar. afticulo e prcsentó cn cl vigésimo Congr€so Intcrna. y s!. . debiéramos limpi¡r menres de roda idea preconcebida e ir contemplando una tra.rfii por clb. ¿Cuáles <t<iz. si nós paraños e exanin¿il ... volver a los origenes del jonc€pro d€ manierismo. que sólo admnen la exis¡encia de obras de ane ::niculares y desprecian nuesrras categorias por considerartas neros llau uocis.rr.. c¿ár¿¿o 99 .omún. Aferrán' t:* t \a id.u. Lr bibliogr.iudr " ignoradr -y no alegar perrenecer a esra segunda oregoría- se dará cuenra de resulta a nuesrro problema esra cira de Max Plancft.ón dckniñienio.er disrin. Se sigue . Si a primera visra parecen fuera de lugar en :n anlisis de concepros recientes.ol¿ "sroriogr...et de qlc uniuísaha sunt anx rem.r:ne creadas en una época o región dadas.c Yórk ¿n 1961. surge continuanente la ncesidad d< ha. :rdc:is. Puede decirse que ..adores. que podemos desvelar en :r€5rro examen o inruir meüa¡¡e la Vaer¡schat'hnbién los hay nominalisras en el . en la hisroria. )cdeñar Ios conctpros porque su deseo es descender a los hechos.. Confieso que son arores mñ simpatias por su postun que por la de sus oponentes. v esre nunca se puede enconrrar en los mismos hechos conceros.

si se me permite cirar una obsemción formulada por Johrl Summerson ciena vez que sr discutía sobre este tema.¡¡. l-as ventaju de esa clave a la hora de doral de coherencia a la hisroria de un arte quedaron demostradas por tuistóreles para por supucsto. renían una existencia independiente.asianismo. pero nada nos obliga a aferrarnos a ella. la idea de rescate y res rau¡ación.100 Elnariensna: ta{ordo hnbiosáfto juicios que averig€ lo que rienen en común la mayor paae de los cuadros de una época. en el manie¡ismo si queremm haLrmo' con ejemplos de curdros manierisrar. tal vez proponga la respuesta de que todos ellos contienen carbono. (por cirar una respuesta de examen que recu€¡do) seguramente regresaria con el veredi«o de que en el pelodo comprendido entrc el ant¡guo Egipto y Mondria¡ era imposible encontrar una pinrura semejanre. sin emba¡go. que habla dc la resrauración de la oraroria a la prístina perfección ática tras las corrupciones del . pero debe ponernos sobre aviso ante la posibilidad de una rwisión radical. Cieno que no podemos abordar el pasado sio nociones preconcebidas. de que las "aencias. pa¡a satisfacer una neccsidád hktoriognífica. Si pretendo examinar los origenes y credenciates del concepto.. y dapués de rcdo incluso este resultado negarivo seria un resulrado. en conracto con los hechos del pasado. la dave adolecía de un gnve inconveniente. el reromo de la Edad de Oro por vimrd de alg¡in ¡gente &nefico. Precisamenre para cvimr desastres intelectuales de este dpo introdujo Aristóteles Ia distinción enne definiciones esenciales y no esencial€s. algo que en términos g€nerales cabe tamenrar pero que no resulra f:.. que reside en la naturalrza de esta concepción del ¡ despliegue gradual de un ideal que ha de llegar a un alto ma vez alcanzada Ia perfección.ícil de presenar como Ia epopeya de unos individuos que hacen su aporración al rriste conjunro. En ralidad el punto muerro no es tan grave como parece. las categorlas esr. quiá convenga explic* por qué creo que rat discusión sería de particular interés en el caso dcl m¿nierismo. En el contexto de esta clave la hisroria posterior puede ser tan solo de decadencia. Creo que varnos a llegar a la conclusión de que. La restaura- . Pero con es.s si se demuestran inadecuadas. Pues. la hisoria de la nagedia griega.Para eÍe Lildmo. fue creada rPr. rcndremos que saber qué es *esencial. Mi prim€r texto es un ejemplo d€ esta técnica romada de los escriros de Dionisio de Halio¡naso. y que terminó por triunf¡r siendo una idea que apenas había demostrado hasta ese momenro su ualo. Esto no significa que no pueda estar de acuerdo con los h«hos.e paso en apari€ncia inocuo abria la p¡rrta ¿ la idea qe¡l¡sra. por Cicemn para el auge de la orrtoria. Sólo hay una manera de introducir un gran individuo o grupo en esta secuencia poscláica: recuniendo a una segunda clave historiográica de origen todavía má mítico.lísricas rienen el canícter de hipótesis. t-a afinidad de esta clave con la del Renacimiento aptnas precisa glosa. por Plinio pan el auge de la pinmra y la acultura. ta principal dave hisroriogrífi<: leg¡d¿ por la Antigü€dad clísica a la r¡dición occi denml e la del progrerc hacia un ideal de perfección. Si alguien llegara a convencerse de que los cuadros ma¡i€risr$ esrán "por entero desprovistos de espacio. como cualquier otra caregoría inrelectu¡I. En la pníctio es donde se conrrasran. Parccc que. como si dijéramos. a la posrre.

fue no sólo el primero.cos posclásicos delmundo antiguo. Pues Rafael fue. Entre ambos yace el cenagal de abarimienro en cl que lr :ue había llevado el cometido m:is noble y principal del ane. asiáticos lo represenraban los eodor.o dc primcr¿ -- .¡ -r¡ : perfección.. la represenración del :ermoso cuerpo humano en movimiento.c ¡ que \e h¿hi: r:.:bsumirlo denro de algún concepro inteligible? Obviamen¡e el único modo de des-:ibir la hisroria del ane después de MiguelÁlgel er¿ o en rérminos de decadencia v :rnupción o en términos de alguna nueva salvadón milagrosa. Ralael es una cordillera .¡ i:. el que condrce 'da Cinabue ín puoi a la perfección de Misuel Ánsel. el primer gran artista que vivió a la sombra de la proeza de Miguel Ángcl .habian arrojado anes.'eró\. y aLLn .:cina de altura ligeramenre menor pero mucho más fácilde escalar. a Cararaggio se le aigna el papel del seductor y a Carracci el de restaurador de : planteó a lo manierista. En el nu€vo y sran --urgir de la pinrura en la Roma de una generación después de la muerte de Miguel irgel. como . Cieno que Vasari vefa en Mguel Ángel el maestro -.:¡súi. ¿Qué quedaba por deciry cómo . bier c:: :ierdan algo de su luerza cuando se les saca de su conrexto preciso. en cierro sen¡i' Jo. .i. El papel de má Italia vino al rescate haciendo posible que se i¡iciara un nuevo ciclo h¡¡. :os. l'ues Vasari no sólo era historiador. en special a Rafael. el primero que señaló el camino a los que vinieron dcspu¿s.r. : generacioncs posreriores el mismo problema con que hubieron de ::trenrarse los crír.rurlc. quiá no del rodo igual de excelsas.a. ::j: ¡ e.r una perfección insuperable. Pero en tan:o que pintor en ejercicio.up.-.*\. el mismo Vrsari se muesrra plenamenre conscie¡re del :echo de que hay otras tare¡s.!. sino €l h.. Con mi segundo y ter ::r textos prerendo mosrrar qué es lo quc sucedió en realidad. de ese macsfto paru no perder el tiempo en ere € mPtño !:. :onsecuencia.¡vez "malos. ..: on de l¿s buenas letr¡s es un rema consranre de los humánisras r \. Si Miguel Ángel es l¿ cima más elevada. pero no menos :riles para el pintor y en ellas Misuel Ánsel ha dej¿do el campo libre a otros.: '.no. En la vida dc Rafael es donde Vasari bosqueja y pronofica la clave hiroriosrári' :: que iban a usar sus continuadores del siglo xwrr.ri.endo uno de los pinrores de la generación epigónica d.sroriador más minucioso v persuarlo qLr r..o una idea de Io que el firtu-o iba a deparar mucho más clara de lo que se suele conceder.. -1os Pero los criticos e historiadores del sigio xvrr que quisieron escribir esta historia :rcon¡raron en Vasari otras herramientu descriptivas apane de este ciclo inevitable :e auge y decadenc.L. d. Esra imposición rrimfante de una lecrura coherente a la his¡oria de las artes e¡ k. ::licó a la historia del ane.r nuevos asiáticos -. permitaseme citar algunos nozos. sin también critico. anes a una nueva dignidad. haci¡ el tl:: :¡ :sa notable biografia: Como no podía alcanzar a Miguel Ángcl cn la materiá R"frel F\^lv o igurlJrle v r¿l imn¿r Ia ma¡era 'c/. pv'. Por conocidos que sean estos pasajes. Simplificarrmos en exceso su planteamiento si nos fijamos únicámenre en el pinácuo en que situó a MiguelAngel.o.

sin color r poh. y esto habta danado su repuración. e pouaa d'inr¿hzionel. de Rafael y Carracci adoptó la forma de prerrafaelismo. sin bellea.y la mezcló con lo mejor que encon«ó en otros maestros para fraguar con rancas maneras orra nueva y única. apenas les quedaba otra salida que presentarle como redentor de la decadencia. Me he cen¡rado en este texro tan conocido porque creo que conriene vendaderamente in mce oda lz historia posrerior. . pues nadie puede hacer má que lo que la natu. rntu Mgl. rns exaninar la fabk conuenue de su ectecticismo a la luz de los h€chos de la vida y el arte de Annibale. ¡i peado en una manera muy dura y lLena de dificultades.cosa mata. do a opinión de Vasari P. podrián hábtrsido úti]es así mismos y al huodo5. Se cita a Uccello y a Ponrormo como ejemplos admonirorios de anistás que no supieron cull era su sirio y por etto se esforzaron en vano. que en adelante consideraria suya.102 insistir El naaiernno: trdíok¿t hktaÁógnlfa arristas de nues¡ru época. No fue antes de las revoluciones del gusto del siglo >« cuando se empezó a sacar la conclusión de que si la pretendida reacción conrra et manierismo atribu. Lo que desearia subrayar en conclusión es el correspondiente movimiento penduiar del gusro que trocó en alabanza la acusación de m¡nierismo. passeri y MaIvasia. la oela. que quis. y si htbierú inrenrado convenirse en eclécricoi c imirar los oftos *pecros. y que era y será siempre infinitamenre estimada por los ar- y storioso Annibale Caracci. entonces bien pudo haber sido una «cos" buena» el manierismo posrafaelista.gio de Ia p€rfección cláica necesariamente habia de aumentar et de cualquier movimiento que pareciera opuesto a esta perfección. l: ha encontrado insuficienr€6.eron conrinua. Mahon ha puesro de relieve también el modo en que la pérdida de prestigio de la reoría clásica del arte desde los diár del roman¡icismo ha convertido una clave historiográfica cuya intención primitiva era elogiosa en una categoria iniuriosa.yasafi isnar un lqar adecuaSabemos que en . e¡ el esudio r cu ¿ill & Tambi¿n se nos dice cómo avanzó Rafael hacia su mera. no hubic€ n tábejado en vano.da al boloñés era realmente una .. que no deearon már que hubierú heáo los mismo orros de la obra de Misuel Án8elt En lus¿r de frác ú¿r¿ndo de emularle y llegar a su grado de perfecdón. cómo escogió por punro de panida la manera de Fra Bartolommeo. inyención [n¿ faüa ana n¿nidd nobo ¿ara. A medida que decaia el ptesr.7 cobríta. el cual. como aquél que at fin había enrendido la imponarcia del precepto de Rafael y seleccionado una combinación de estilos perfecta.afael no habia resistido suficientemente la renración de comperir con Miguel Angel. El mismo ptanreamiento de Bellori. pu€s que esra hipótesis ha encontrado un crítico implacable en Denis Mahon.rc d. tattd pieM ¿i lü. Por lo que concierne a la posición de Annibale en esre planreami€nro. Conctu ye su afirmación con uDa homilla a los anistas en Avor del esüdio d€ las querencias personales e inclinaciones narurales. En el siglo xx ta rebelión contra los ideales. pretendidos o aurénricos. raleza le ha dotado para hacer. superando asi la degradada y problemáticz maniera de los afectados imiado¡es de Miguel Ángel. A Agucchi. puedo permitirme el lujo de ser breve.. Baglione y Bellori..

y se obtendrá la hipótesis fundamenral de Dvorak.gos: Añádise a esro el dogma hegeliano según el cual todas las tendencias artisticas pued€n nec€sariamenre ser inrerpreradas como manifiest¡ciones del movimienro ¡scendente dialéctico del espnitu humano que se mañi6€sta en rodos los aspecros de un. t¿ cira de Ia conlerencia de Dvo¡ak de 1920 sobre El Grcco. si se preffere. no aprobaban en modo rlguo Lr de una culminación 0nal.iel a. Pues esta red de categorias y su destino en l¡ manos del critico posee un momento propio r un tanto ajeno a los rcontecimientos reales del pa-sado.c6o en orro lus¡' .eb< heblz.{¡¡¡: cuando se adherian a la idea de progreso artÍstico. Por el contrario. conrnburó a facilitar esta revisión.amenre de la necesidad de separar cienas obras de un ideal de perfección cláica. ¿Será que muchas de las obras de ane de finales del Cinqtecento les resu\ar z nuestros críricos e hisroriadores menos ¡tractivas que la idea de un arre anriclásico? Pues aquí esrá.ra rechazada del manier. No h€ exáminido ningún eiemplo y ninguno precisa este análkis. en mi opinión.i.rstuó: naío"¿o bi'torusrifú :u. Ia clave del ¡sunro.El tu. pero aún esrán por public¡rse monumentos clave de la ipoca rales como el ciclo de frescos del Palacio Vecchio de Florencia (que no es precisamenre un encargo de segunda fila). c¡to que ciertos speoos del m¡nierismo cabe consideralos una especic dc a-er:o & rtzlimentación inducido por la m¡sma idea de progreso arrisrico. d.r cn c:los tá- .i para quicn el € quilibrio de la perfección esraba amenazado de dos lados.ca¿énico r conrra el impresionismo no tuvieron dificulrad en comprender y aplicar csre eque ma rripartito. y como ya he d. Nos hemos acosrumbrado tanto a poner cl acenro en las proximidedes de la Estancia de la Segnaturr que cualquier desri¡ción d: esta soluc. que vieran en la alternar.dealisra. que enrroñ. una de las primeras rehrbilnrciones del m¡nerismo. Pe¡o sin duda a los que virieron dur:rre aquellos años les hubiera parecido una ahernariva por enrero f¡lsa r ¿niti. ¿Pued. El concepro dc manierúmo como esrilo y época diferenciados derivó originir.¡¡" de nuerrra époc. subierivos. demuestra que los cruicos del siglo xx que parriciparon en la doble reacción contra el nlt ofr. Para ellos era anatcma ranro el naruralismo como el clasicismo. époci. Manierismo se ha convenido en una palabra de moda. Con esto no nos quedr mr nosorros.direcciones no clásicas como sinroru salida que considerar estas -para o de decadencia de rebelión del.r podrían enconrrar 'u viv¡ im¿gen . Se convirtió en lógica consecuencia en el rórulo aplicado a lo considerado no cl¿sico.berada. .famado como eran difamados sus am. el ideal de la perfección clásica es mucho mn esquivo o.ón concrcra nos parece menos armoniosa. Pero mientrm que h idea de progreso haci¡ una imiración de la naturaleza más exacta posee un elemenro objerivo gue se puede conrrastar con los hechos.zó el manierismo como expresión de una crisis e inquierud en la que los antimarerialists r ¿nrihum¿ni. Todo esro podla deducirse sin referencia alguna a las obras de ane propiamente dichas.sno el predecesor de un 'orprender ¡ne moderno antirrealista y aori. ¿Podi: src cfcoo haber llevado incluso a una decadencia objeriva? Más aún.:l . por cJ n:ru- ralismo vulgar de una pa¡te y por el convencionalismo esrrafalario de orr¡.

1947). según texto en Denis Mahon. dc lin. Dionisio de Halic¡¡na¡o. sobrc rodo. c h¡ h. ed.nz¡ . págs. moda dc oráror¡. 247 .rxo An dn¿ Thcory {-nr. II.Árcs.l . ciudad y c.la¡do y su modo dc lle* los *unros públi- sorprcodería que. prácricamenre . Ia ánr. imponiéndos€ a u¡r¿ eryosa legltima. Stadia in Seic. el aÍc tuvo mácsrc . tuc dcspojadr de su dignid¡d y cubi. s¡¡ci¡s a .n qu. si¡ t¡¡z de filomtu ni dc ningln ooo anc übenl..rcs principios .).llos. salida apenas ryer de los bajo fondo d< Asi¡.nr.. y ovildd¡. vivla con nayor abundancia" lujo y grandcza que su predeceora y * afenaba: las posicioncs que por derecho dc6ieran haber pcranccido ¿ l¡ rctóriq filo¡ó6q. o no s€rIa pref€riblc considera¡ cada r¡¡a de las obras de esta época como un cstuerzo por dcrccho propio. G. hacia la qtre rodos dirisen su rninda.miurn s. dcbcnos et* and«idm al ticmFo .r¡ú cn esa ciudrd.ñ.Sobrc los antiguos oradores. o la l¿siq a l¿ eta. fuucchi. r¡na pros. I 899).cho en . ¡¡l l¿ nu áriq. Lucgo dc haber cstado la pinrur. (hacia 25 a.ic antiguo c indlg.ur¡ misi¡ o frigia o dguoa abominrción wi4 o*ba gobcroa los estados gricgos. enconú^tá en l. vivimc tanto por cl progmo de otru cmpm omo.ándá y liencios¡.. uhÉirdr gr@ru. Halianasci Opucah.nzó con la mucnc de Alcjandro Magno. Tiattato (hacia 1610). arc stu (:Úbio ¿ m. Usener y L. 245.ctódca. Su ocaso y gr¡du¡l dcidcncia com. de bucna familir y vimrosa. y co n"estn g. Como cr¡ando u¡a ramca descnf¡oa& sc ¡ducna de un hogü.n¡. Cro quc la ee d. y en parricule los que gobi. enloquecidr no consiguien sbr*ivi¡ otn se¡en ió¡. Mi qucrido Ammacu. Otre . 3-5. le qtirción.risño: nalfonla hino¡iost¿fuo minos.rfectos .ft¿ de v. GncL ü*ary Cinei'n (Io¡¿¡c.ngañ¡ndo hábilmenrc a la nult¡tud ignc rantc.nchción s.. I (t¡ipzig.¡ nuGtros ricmpos modemos que oc¿riona¡on um cspeie dc reorcimicato ¡ palrir d.udos e imp.104 Elñ¿ni. Una traducción completa y más literel del P/o. 1924). distinguiéod@ por su qráctd . miútra que su rivd. dcs. Denniston. expulsando a h verdadera reina de Ia sala del consejo: la ignormtc dcsbaodo ¡ Ia cult¡. el gm ¡vme qu. Dionysii H.nro. págs.C. l¿ oratoria civicr. crcado cn una situación dadai ¿Cuf de los concrptos dc manicrismo prcsentados en las últimas décadas puede ayudarnos más a hacer prc- TEXTOS I.'ftad. Puc cn la époc¡ prced€rte le rctóricá antigur y filcsóÁe habh sido objcto dc mofa. . . i¡tolcnblcmentc ostcn. D. l¡ due¡¡ dcl mundo. habh cupedo subrcpticimcntc su lugar.srudio d.jor ha sido Roma.ryü.n tod.rio. po.ñrcnada y pcrdidr durantc muchos siglos. h¡bla situ¿do ¿l borde d. Radermachcr. B.. sembrando la confrsión en la hacienda y rcdmado h prcpicdad por mcdios tunivoc c inrimid¡ro¡ios.sros prim.i.

appogsiatd dlh ?ú¡ica. todo lugar. al menos si que Gmhió. prcnio comenueron a dalinar. de forma que el conocimiento d( lo büeno dcep¡¡cció casi porenrero.ed Jr un grrnde l-r ahierro e' . y de una sñuación regia pxaron ¡ oira humildc y rülgrr Pu* el cuando dccayó la feliz época.ini- ¡¿r.iamenrc ¡or nar y ce€r.o cn el la€ o curso de dos.z¿l.icntos . Es increible el imitición dc la ¡ealid¿d [.1672). ¿l ¡ieq.n" Jc l¿ pe¡fcc.El Daníúítho: i¿{ondn hi'totíosáf.o que iurya lo phusiblc.ia y ediiqu€.iurá) pudieion aprendc¡ esa cxquisirez de discño que en n.. y como lo que ha legado a l¡. 19-21 y 79. .l. co¡servado ha*a nuaÚos días. como ¡o se cia. cra¡do el divino Rafael llcr5 su bcllea : la perfuión a tmv6 dc lc ioqu6 de aGbado. gana¡do ¡si par¡ núest¡a ¿poa la glo da de fivaljur con la A¡ri8úedad. sino támbién . h vicio dcsr. no sólo en compa¡ación con R¡fa. Z¿ t¡ne.es y srito¡cs ! @nt. rara Ye bien compue«s v rictim¡ dc o«os nor¡bl.os. corrcmpiéndose..o a po.ndo ro dc cos§ pl€ i¿d¡ d.úor. ls aitcs. IIL G. P Bellori.. oo a me¡os cicrrc sin cmbarso. co. por táies hercjíú ¿rtlstics. cundo un Apclcs o un Zcuis. m:iseuusisra dc hs 8í¡n ñaneB nuqd v dircrcnrs. con una idea caprichosa E.ia. m¿.ión El rerdad que los rrc«ros menciondos y ranros or¡os a¡¡isrd benemér. como si dii¿. quc Is hab¡á ocultado r dc las pemnas de fina inteligeo- o arilos nencioépoo. toda su forma sc disolvió. ¡¡migando después en las escuehs poseriores. .cÍorc. c¡n obr¡ de bclla mmvlloe. El primcr gérmcn grado cn que dcgcneraron las artcs.s modonos el r¡diadre ejcñplo de las 6i¡ru¡5 áDrisuás dclanrc de los o.r ld exc¡lenci¡ de r pincel.on ¡egJ¡¡ h r¡ü del nádos de nuesrrá trs los ticmpos cn que floreieron los apitmo l¡ «ucl* populacho con colores hermoes r rop chi onrs r h¡.ucrcr sc manifcsró en la pinru.. págs.stros de g¡an ¡eputacióD.elcncis quc 1¡ habi¡n dohdo de €xcclsi glori¿ eó dempos p ados. pobrcs en dibujo. ep*ecieron en l¿ ciud¡d d. Boloni¡ rres perond. que. G¡acias a ellas (y r¡mbién a las obras dc la qúir.Vna di A¡nibale Carracci. h¿ber ¡cnido los ¿rthr.o como aquíen la I-ierra nada ha¡ inmuublc.. partir dc Cimabue y Gnxto habían progiesedo po.. ¿ »on ¿ más en Ia rutina que cn la de esc buda l. Pe. sin cmb¿r8o. vino a suceder que la pintura descendió dc la cumb¡e áqnz¡da cn tal medida gue aun sin llegar a hu¡dim nu*¡menre e¡ la <oopler¡ o$u¡idad dc la barb. es dcir.i¡cue¡ia años..a d. alejrrrdoc dcl camino Erdad$o.. y cüúdo los demás uabrn de imi¡a¡ ¡ es¡os m¿esrros con huen guto y saber. ó losliáno dcefaataina idct. y cn peligro de echarse a perder complctamentc. ¡ien¿s r l¡ @lid¡d quc apdieócid d€ h auiéntio rsran. movían a or¡do. de q. (Rona. d«olüéndole h m¡isu @j6rad de ¡odas ls grá.o toi de sus orígencs. en ascedso y. No hubie¡a ¡e¡acido ni se hubiera pcrfeccionado tan apris¡. enÚc los gricgos y los roma¡os...onientándo* lo\ ¡risr .¿¡t¿¡o¡o ndaícla.on odd l¡s ex.im¡ debe nees¡.rm.i¿ndola .i.ída perperüos. Füc en los riedpos cn quc la pinrun goaba de la mayor admiráción enrrc los hombrcs y parccía habcr descc¡dido del CGlo. Los ¡"is¡as ¡b¡ndon¡¡on las arres erudio de la Natu'ala y adultenron con l¡ mane¡a. qucdrn 3r m¡aen det buen ümino quc Pero cuando esa hermosa profesión sc tln¡ ¡ to meior rei¡ ¿sÍ inlic'adá.ros que siguieron sus paos lloaron el artc a su psrfccción.ric preedcnte.

¡a. sin sclecióo.nemos omo rct¿undor y prlncipe dcl rre rconstituido. han visro ecudidos los cimicntos dc ee vi..vor. (confcrcncia pronunciada en ocn¡bre de 1920).Über Gr€co und dcn Manicrismu§. surgicr¡ un g. . yc¡do a ffjasc cn los hcrmosos dc¡nudo del techo.xplic¡r por qu¿ .¿o l4 M r la ñdclidzl y r la n¡tunl@ s.. Estamo cn dcud¡ con ru esrudic y su. ú¡ 6r mcmentc asen. rn qe l¡ ciüliz¿ción cn cosa dc moirción. Hoy cst. ¿ qui. al quc cn rodos los ámbnos de l¡ v¡da hr asistido la rlltima gcnctuión: .l d. Ese hombre cr¡ An¡ib¡lc C¡r«i. En e lu.úo mcDos €n un colapso cxterno.údición. omdo qtrcllu más Évoñblcs dirigic¡o¡ a Iralia su miradá y pl.io¡c' y la g.. Su cstilo paulia mió dc l¿ fr¡ión dc ide y netunlcr:" rcmicndo m I L6 dcclcDciás más valios¡¡ dc los m¡csros ¡ntcriora. dc oic ). .s. er.do delqplriru y cs ¡ 6tc giro de los acontccimientos al quc sc dcbe quc hoy tcngmos a El Gr. y .sldo y s€ h¿l¡bú :l bordc de I¡ cxtinción se alzrren une ve¿ ñás. No haan frlu muchx palabras para .ro se Iimiró ¿ opir lo objctc tal como aparcccn a h vista.¿ción. l¡ fc en la cdualid¡d y el p¡%re r¿cni@.nt€r. y que con él las rncs quc h. Su¡ cedorcs o Rom tuercn Michchnselo da Caüvaggio y Giuseppc di tupino.ho d.. Kvattge¡thichte ak Gcistagcschhhtc (Minich. f.¡ tomó por m¡6tro y guíe cn lo cuadrcs rontivos. lrs ¡n6 s. dondc las humanidadcs han recupcrado h prim¿cfa. civiliación marc¡ialisr¿ r *crce a su fi¡. y dondc h ta en la cienc¡a s. 1924). Max Dvomk.nome. imiración. ..ció a Dios quc cn lá ciud.d de Bolonia Mae*ra d.s narür¿les.lta n .he .s co¡ un ¿xito .. pcro pcrfeciooado su invoción y am. como eq la Edad Mcdia y en la époe dd ñ¿ni. L v.nsnmo ['. la C¡cncia ).blan d. Hay unr cohcrcncia en rodos csros ¡co¡tcci¡nientos. Pi.o por un gh artistá y por un esplritu prof¿tico cu)z cspalda glorie no dcitá dc brik aplodoIrn .srino par. vieron acometidas por dos «rrcmos opucstos.ce guid hacia una nucva époc¿ dpiritud y mtimaterialisu.. Fro oo d. y han weho la con ¡quclos otros quc inici oo l¡ mdcr¡.rúna cnÚe maE. Se dcdicó a R¡fael. En c. cuy: üda me propongo rcf.nio elee¡dhimo. pucs rbmdonó la mrncm y lr oatomr* dcl El l*ick Finl por un ledo. lá Erudición. csra¡do lr pinrun cn cl dalivc mino dc su 6n. un lntomr. conshtcntes el uno €n una sumisiór complcta a las :p¡¡iencia.lE csrá inclinándosc dcl l. onfo¡nándc @n dd ricnda su. la bal.o pGnivismo qu. Migucl Angd que otrcs no hrbrú sguido y quc h¿ relto a olvid¡ co nuctro¡ dis. pági 27 5-27 6..sro no cs má5 qu.106 B nariaino: ta$tk hi¡totiosr¿fko libc*á &ll'intthnl y z mbos. El prim.¡ y . Fue cn cc momc¡to. que en cl intemo.gu.do s€ crcl¡t l¿ lir. d. l¿ inqin¡ción el otro.rn ¡ cootinu.acia de la imitación perfcctá.á prolongada agi. que la misrerios.nsibL. Most¡ó u¡ modo dc s¡d prove. . pus . coraz/n.. coúidcró cl mmdo rdmirablcs y dignos d. cl otro ni siqüo hizo ro dc l¿ mrunla. siglos dominado por Io ciencias natur:lcs.mo.r¡tun y ls an s s! h¿n oricnt¡do hácia los absolutos cspiriud.¿cióo.iéndol.sr¿b¿ condemdo El G¡co a ser pauladnamcnte olvidado cn los dos sisl6 sigui.nr¿ndo su hrbilided paa rcprcentar la .ley d.risño. .n l¿ fil@6¿ y la vid¡ intelectual.bb.. el pensamiento marerialiss.spi¡i$.

rji'mo en h.. El . la mlyor pane de Ios hisro¡iadons del tem.. Por paisajismo no enriendo la representación de un¡ esccna ¡l ¡ire libre.rrc' r. Lo quc impona aquí es que se tuvo la imprcsión de :ue el p. :.n.'r¡ble cnc¿be/. No párece q{..rl como Io conoccmos.r ern o. il « -:do contacros pcrsonales con Rubens v Paul Bril.. v aun<¡ue Novcdad. on de que el arre de las caracumbas mvo una influenc. t. rllr¡ uni ¡. como es dc ver e¡ csos inc¡rrnparablcs Caraai de los Hechos dc los Apósroles. sino el ::ne¡o arrktico esrablecido v reconocido. Esra imporunre distinción ño puede ilui arse mcjor que mediAnre las palabras de un pinror del siglo s tr que habie mante' f I . .. Sobre la historia que nos cucnta Norgate cn torno a la inve¡ción dc c're n"e.¡cimicnro itali¡no..nen describn. los anriguos hicieran otn Cuenta o uso de él s¡ho cono sieno dc sus oms picas. Para sacar csra afirm¡cióo dc la er-cr: de hs pandoi¡ 5ó¡o h¿. pero la inrcnción dc esrr ..u¡gé\iño .r dc una «lccción -.§krn ¿e n.rñ¿ tr¡rc ¿e en5¡yos prc!..rmienro: ^r'¿ii.rlirnrr que cl pais.unrplcúos. tengo para mi quc es hvrncióo dc estos úlrimos ticmpos.rnca hrrbiera surgido sin las reorías arrisricr dcl Ren.. l'ero rcducir csta parre dc la pintura a un Anc:bsoltto c ioregro.r p. y confinar la indusrria ¡lc trn hombre po¡ cl ¡é¡mino de su Vidr ¡ er¡ únic¿ cosi.rhaje como "Arte ¿bsolu¡o e Ínlegro" quizá se h¡\r j.. Pues esra distincirin enrrc lbndos paisajísticos v el p. prra ilusrrar o h¡.. hisiórica rellcn¡ndo los r.ri'.rrin lleva c*e mem..a al paisaje. o lus¡¡cs hucros de [igurs e historir.y. cn ¡¡a-o de 1950.er ¡es¿liár su pintur.risrjismo constituia un auréntico descubrimiento.-S*.1¡rr' ..riculo es con a certeza la de .¡ ?or lo¡ qu c*á ar¡cnte el paisaje en lat catacunbat El titulo de este arrÍculo ral vez :cspiene la aprensión de si no se t¡atará de un tema de magnirud semcjante..:s de pintura. Ere r¡ba! t. 107 .. No recue¡do si cl doc¡or¿ndu a¡res mcncionado llegaba a la conclu.n .r del p. -.ror¡l sobre el tem.oñes vácíos..n ser dc la opioión de que el uno fire surgicndo gradualme¡tc del otro .. Ha€ia l6i0 dediceba Ed'.La teoría del arte renacentista 1 el nacimiento del paisajismo engo rnrtndido quc erive una re'ir do. y a la quc ni el Diablo mismo podria acusar de Idolatría. Fin realida<I. bucnr es. <¡uc: nx lnvcnrorcs v Profcsores h¡ ¡care¡do honor v beneficiosL.h¡min¡do un ranro. ctn algtin fragmcnto dc Paraie.u ::nero volveremos más adelantc.a imponante sobre Ia ramr :r la pintura tan llamativame¡te ausente de su reperrorio.pacio dedicado paisaiismo en los escri¡os renace¡risras sobre teoria del arte es :rn pegucño que el asunro no merecerÍa mayor arención de no serpor un hccho sor ::endenrc: que en muchos casos estas referencias preccden r h prácticr que se pro¡. 'Ja más inocenre de todas las espe' -. r 05 ¡ Hrns Tie.¡rd \orgare variu páginas de Minídtu.rjnmo. ¡rimera 'ec.

nútr r el a. dei género que aquí da la impresión de nacer de la pura atrofia de Ia pintura religiosa.ene sus remas tradicionales. el paisajismo es sin duda el más revo lucionario. E: : ::{. El pais.r. tales como las L¿borc¡ de los nes* o la: &atro e*aciones.r t. de todos los géneros que los "especialistu" del siglo xu empearon a culrivar en el norte.especialktas. Desde luego también el paisaje r. hasra alcanzarse un punto.s que ya no lte- . de prescindir rotalmente del rema. ?.moio. y por ello bicn pudo haberla relacionado menralmente cot la margreteria uedate en sitiales de coro y motduras. Hsra el bodcgón podía just.:s:i:r¡io¡¡l. Tcrze-Conrir6.slados como I¡rro y Ahdorfer.ls del mundo. Sin embargo.car del arte medieval. Lo m:ís probable es que para ¿l sus limosas acuarelx topográficas tueron estudios que no hubiera sido honrado vender por dinero. tos que el paisajismo en el sen¡ido moderno lo introduieron maestros menores como Jakob Crimme o Heri Mcr de Bles. como si dijéramos.:::¡¡ :n¡ del :nc.el bucn pa.o cl m. es de lo que rrata cl pre- Se nos dice que los londos paisajísricos naturalistas de la :ren¡. dedicab¿ M. ral vez le animara a dar ese paso otra rradición institucional: su predela pa. ¡Qui diferente es la si¡u¿c.di. \in \l¿nd. dade un punro de rista csrilístico.. con especidist¿s como Joachim Patinier.{e que lo\ palsaies puros lornran pane de Ia mercencia corrienre en venra5. que prepararon el rerreno a Pieter Bruegelr. Sin embargo. como ha demostrado E.ficase a panir de la tradición alegór. En su importanrísimo ensayo sobre el piis¿jnmo. obra dc genios a. mática que sancionaba morivos ráles como los símbolos de la lzzzriar o la.schvogel (ilustración 146) o un Coninxloo consideran su oficto pintar pa. v §us creaciones son aceptada¡ como cosa corrien¡c.rparición de csre tipo de . Se puede admitir la exacrirud general de este planreamiento y pese a ello rener la sensación de que Ic falta algo. cl primer plano en el xvr. r no de su desarrollo esrilhrico.sajisra. lordaens (ilu«r¡ción 145) < rJ\ir. Sin eñh^F go. Lx pinrura dc género permaneció ligada durante mucho tiempo a las concepciones didácr.ca y emble.sajnrica forma parte en realidad de un marco.r d.ini¿nta del p¿í'¿jnna pintura del siglo xv engulleron.: :r cJ. Durero tue uno de los mayores paiuiisr. el paisajc se convirtió en un rema aceprado mnro para cuadros como para grabados. pasada la primera m.ón en la segunda mitad del siglo xvrt Un Lautensack.tad del siglo wr. parece deducirse de estos planteamien. De alguna manera no hace justicia a lo quc Norgate llamaba Ia .a un capÍtulo entero de su poema didácrico a :.sajcs.Novedad. E¡ los interiores de tiendas de ane y de sebi¡. J. Friedlánder algunas páginas a la . artista.:jismo se h¿ convcnido en una institución.:: ::r.. De -:: ----:¡ . para ilustrar proverbios y subrayar moralejas. no d. a quien Durcro llamaria . pero difícilncnte podria presenrar esros remas aislados como st úrica /aí'o ¿'éft¿.108 L¿ t¿ai¿ kl ¿fte ttuc. Incluso a Lotto. en el que el tcma religioso o mirológico qucda reducido a un mero qxctexto. ALrnquc se reghtnn algunos intentos esporádicos.nflujo del ane de Dure¡o.res" de coleccionnra pinrados por Ja¡ Bruegel o H. que pinró su primer paisaje puro bajo el .nor púo hacia la inrirución del paisajúmo. un H.s representaciones de los cinco senridos.

pcro la más memorable quizá sea la descripción de la rrz2eaa & Ci<xgionc .nd¡'¡.nr¡¡. para el gran entendido vcncciano pcncn€cí¿ ¿ la c¿c€oí¿ dcl por prim€r¿ rÉ d Éeiú .a insrirución.tto]. qrr Ho po:dco otideraise rcpr. pcro no bry ¡uáo dc qrr los coleccionistas de esta ciudad apreciaran ni dcnominaran l¡ no¡¡tl¡d. como podla haber demanda dc paisajes si ni cl ffiíl . enlienzo. daba a entcndcr Friedlander. por decido cooap @iúi¡ cm L o4a me Di d Émino cristian siquiera? r.an mái que paisajes en llemas. y el contr¡ste con el invenrario del norte dcnc marot ia¡rrá rod¡vía d:do que esras pinturas c¡an de mano de Alberro de Ho¡. digemor cspcci:Iisr:s cn bodcgones. Hay varias apuntaciones seoci¡a¡a co l¿s lnrcnían intcrés como ¡¿s de Marc Anronio.t bó Fime¡as déc.La i¡¡rae' rios de Margarita de Ausrria.u¡ pais¡ic' <l r5 E r¡nre liberrad.to quc probablcmente habla sido prácticr habitual en el taller dc la Ed¡d Mcdi¡ t¡¡¡ln. Ya en 1521 aAve¡la nohe urobttc dz paai cn lz &ina d <Ácnrl Grimani r0.das del siglo wt. quc cre¿ la demand¿ ¿Qué cipo & F¡Ub mercado dc cste #nero ción posible. no contienen ni un¡ sola rcfcrcncü ¡ r¡ o¡¡dm si¡ Es en Venecia..cro c5 pdsajcs obviamenre rep. Sabemos que en 1535 oftccicron a Fcdcrigo Gonzaga de Mantu¡ una colección de 300 pintura flamcnczs..úo ¿. .. s€á pais¡ie o géncrc3.iñinriro¡l' picrórico sin prec€dentes o. I¡ dir*ión dc rrabrjo enrrc pintores dc figuras. pero igual de obvio es que no puede prospcr¡¡ d¡ s¡ <Dotr¡F¡tlra d cl co¡sumidor o coleccionisra. @ i¡rs¡tzcDtr b¿snos Ma¡c Antonio Michicl emplcaba la expresión . La¡ referencias de Merc Antonio a .íní.paisejes.L ¡@á¡ ¿. a una pinmn suelu.ma.Enrre ellas.r l¡s manos si sc .Un p:i.1út¿ rtu aút¿J ¿ tu. donde sc aplica Fisajismo.No t¡¡.hay veinte quc no rcpres€n.un peisaje. a recurrir al desarrollo de espccialidadcs nucv¿s.1paitujtno I09 qu.rn6 si tc no. Pero a. por ejemplo.los paisaics o gnad:s ücnzoc ¡ oros dibuiados en papel con la pluma por mano de Domenico C¡mFgrclz. El especialista en es. y no cn tunbercs..6.l mismo tiempo qu€ §€ ndrrr:5c. pinrores dc fondo v.':. uabaian para un m€rcado de consumidores anónimos con la espcranza de quc sus producros gocen del favor del público. dice un tcstigo ocular . hacinados en elbullicioso ccnrro exponador de Ambcres.pero pan cl corodilo iraliano rntaba dc paisajes puros -probablcmente paisajes tan sólo. cultñ:bon lc quc v¿n a cabo encarSos div€rsos d€ clienre específi€os. No cabe duda dc que los pinrons & Atbas eücn mú avanz¿dos en el deserrollo de fondos p¡isajísticos. de las quc :ompró 120. a . la referencia.sajiro [?d¿s. sino tenian más probabilidadcs de ganarcc la vida cn una cFci¿lid¡¿ l¿ imporrancia quc riene esta explicación para nuestm ¿sp.sentativos dcl gusto más cultirado de una fdni[¡ dd Et . Fue la compctcncia en esre mercado abieno. con una torm€nta! una gitana y un soldado']. que p¿r€c€ que se va uno e quem. dio lupr enronccs al nacimienro de divcrsos gcncros qu. gobernadora de los Países Bajos. la que impulsó a los pinrores. E¡gitL es el üá dc cvidente. en modo alguno son algo aislado cn cl mundo de los entcndidos iralianos.' Ilustrc cl cuadro quc ilustre.

:¡:o.. Trece años después escribe Vasari cn una carra muy conocida que .a los curdros y Ios grabados.ro del Renicinien¡o iraliano. Et terreno estaba..I10 l.¿o :¡¡ii de ¡:r n:ismo p. por to :. que esa sóla cs nuesra in¡enc.. en tanto el desarollo del paisajisnro en Amberes . escriros segi.ion Iubier.rr.:n dud: produ. una posturá . esro ¡unca hubiera ba«ado para conseguir que los ar¡isras norteños ¿bandonasen del rodo los temas de no haber puesto sobre el r.rpere iraliana la idea de una pinrura de piisi.¡1realía ¿ll dlt¿ r¿tuc¿ttiÍ¿ ) el kntí íento ¿el ?dsdj¡!tua acere a rocarlas..ular y p¡nrcipal. Aun descontando la exageración que la lrase contiene. pues. abonado en ltalia para quc se diera u¡a demanda de pin.r . ri:r. y es Fazio.::r.¡i. como .. como estos daros sugieren. r1. a quien debemos el primer elogio de Ios grandes -¡e.osa qüe una obn de su genio..o.dca del rr¡e entendido como un: esfera aurónoma de la actividad humana.o¡. el desarrollo del paisaj. :l:¡en.. su imponancia es considerable. con ral que podamos tenú un ejemplo de su arre ú¡i. anre la repentina aparición de cLndros y aguafuertes con paisajes en Ia rcgión del D¿nubio (ilLLstracnin 147) el hisrcriador renía que admitir su derroraL6. Los múmos lideres de la moda re¡acentisra en la Florencia del sisto xv fueron los más entusiasras compradores dc t:rpices y cuadros namencos.".paisajes con . ¡¡¡rodo de ob¡ener una ob¡a de -\lisuel Ánsel diria a su agenre. l. clsualidad que qué tema queremos.sr¡.¡: . Jel none.d¿de. ditsnJr de (n. y esra pos ¡ura.o' Jcl no¡re.es. ap¡ccir la obr¡s de anc por su velor arrisrico más que por su lunción v :srn«. 1.u rem"ri. qu.t m¡s o menos conscienre hac.úmio no po.ncendios. por supuesto. \ ni Un caml¡io trn ¡ad.o | .u. .¡. \ sin embargo.ero si. Friedlander pensaba quc. ceptible de análisis hisrórico..n sc cree h.ó¡ párti.ido un rópico.g ' sinboli:..no hay casa de un zaparero remendón sin un pa¡aje alemán. .ualquier.r5.cal en el misnro concepro de arte no pudo nacer y no nació de la noche a la mañrna.ino por o.ra sus.cios de que esta demanda lue el do¡ olrecido por el sur renacenrisra al norte gótico.cia 1450 . c.ol. Hay ind. Hace cincuenta años. . dccidle ¡lue no dcscamos anhelamos oira.rrccer nos ha Ilerado a insürir ranro en la signi:l::::¡: ::.r del ane r¡nacenrisra que tal vez convenga resrablecer el sc::. reoríi ¿rdsr.¿.. La primera condición para que surgiera ral demanda se¡ia.ni¡mo Federieo Conzasa comprador de los.oni5¡al si os presu¡ra po.smo sucedió a una demanda exisrente en los mercados det sur. Abu¡d:n¡es rasrros de él se hallan en rexros del siglo xvr que nos permiten seguir el nacimicnto y evolución de t¿. E.. En esra atmóslera de coleccionnmo y añción al arre en seguida se ororgó al flamenco un lugar de honorrs. y que no prcferihos un m¡lcriJ a otro ni nos es más qucrido un rema gue o¡. Max J. Hor día la reacción conrra la accpta:. un humanisra napolirano.ual. Ia aparición simuttá nea dc obras tales en regiones grandemente alejadas no resultaria ya ran misrerirxa.sréric.i:.a ..ca En los Diez líbras sobrc drquttetnra dc Alberti.

r¡s deralhdas observ¡ciones de finómeoos ¡¡turales las que Írr ¡j:r.¡d d.: i-r . En él leemos: .: -ircron escriras esas págin¡s. Pero hay pais.: :.: ta(e cn l.r más explíciro aún en otro pármtb del mismo capírulo: Los quc padecen ficbrc obrienc¡ gran '.:: ::::. antes incluso de quc naciera el primer . c¡su¡lidrd eyá un¡ noche en h crma ¡ no pucde dormi!. ¿l $ su S€Áor y (]rcador. un énfasis en l.r o h¡r.l ¡r¡¡amienro de los fondos paisajísticos.:::.¡. :-.¡:¡.t:. r¡mbién podian us¿6€. lr .. .rjcs de Lror::..: .<. ya que cs la más agudrblc dc rco. Ieemos eñ un¿ irmosa secci<\i ¿el Pin4o e: Si cl pinror 9ui. t2 prim.rctrrl¡s.!. Pero :t rrivés de süs mismas retlerio:¡ :rl norte el acenro se va desplazando sutilmenre.n.ir¡r" .d. .. :. sino arre d¡gno del mrvor aprecio por su eric«..: ¡:'r':.r . Las ¡otas de Leon¡rdo rebosan sin duda de referenci.rc ve¡ hernn¡is mu..:'. figur¡ un c..oración..:..omo de poesia har dircm: ...rrcs qüe € n.: .ob¡e l¡ decor:ción dc r¿»d. .::.--.-. fu€nres limpidas que er r]g::: o un l¡go quizá. .:r! iorque. i se para cdificios públios v mor..^ sobre I¡ menre hum¡na está vinculada con la música. j. la pesce. :.:.. :.:.r reo::..ri::: --.ros. co¡. h.o los \lerir::.: .ly¡i. .rcndi¿ ra.j itr...r..la ¡¿otín d. :i .::¡. ri(nden con mucho esms indicacio¡es técnicas v ubic¡n con rirmez¡ l:.:..r del pais¿jismo. ¡:..:::: represcn¡.iLnJrn .n d.::-::. :. ¿.onrpasión.: :r : :.. p.. e» roesía.:.. :r(n( Lr ll..:rS::::: i...::... .r:\ . v si ¡le"c¡ vc¡ monsrmosid¿dcs quc l€ llen. pa.: :-. : :: .rs . - -. r.s de los sr.tr.úra _t ¿1.tr :r' del norre. I :. .¡nd.üt¡R tu T¡nro de pi.o. ri.(nri :. \.r r.t. no r. Ios pueros.d¡ dc los añpesi. ¡lilb d€ la coor.: r::: :: :-:r. Ia pinrura no es ya ilusrración ¡i dc.u rn.:.. Se ilcgá nuerró cspnnu sobrcmanera con h contenrpL: representa la delicñsa <ampiñ.¡i¡. . al fin y al cxbo. . inagin¡ctrtn ld aguas ). '.r pxisrj(.. d.. l¡ v.ti la que dcscribe los hábitos de ciu¡ladanos tri\ido!... A panir de esras claves elaboraría Leona¡do la prinrcr.-:::.¡r:. .: .:-.r. !t-t :.: : .: :¡:¡ .tiii ) lll en 1486.. :::::. y así se pr.-:r: .ul¡.rpi¡ulo . Albeni.rbe enrendcr el paisajkmo como una actividrd independicnte. en esta cita asombrosa..o::.r.¡. rl Se :.: .::.gir§ .x.r.r fmrer y d(sic(os./ ñ¿ publicados por vez prim€r¿ -Jir'lcios e interiores.::. '. i.n :iobal de Ia pinrura sobre esos nuevos cim¡enros en yirrud de lo\ . Para i¡.. con sus escenas de caza y cerreríi.. v n¡ s(ns¡ción dc sequedad sc cstumari ¡l éldulcc v protundo.:-. Y si desea lorl.i:. i.::: pastoriles: flores yverdor. advierre aún.. . por tanto. cuada prrr los jardinrs.. Ya :J.:. Así.rl prl..r:.1ncr:on.

1a que prefería scgun su propia imaginación26. Si Albcni considera la pinrura desdc el punto d€ vista de su €f€cto psicológico sobre cl espectador. como la mrisica. o en la iñasinación.pastoral. en la litcrarur¡ de los .a vors exre¡siones de tien¿ desd. Leonardo profundiza en las facultades motriccs del proceso crerrivo en sí. acto.i¡t¿ t . pero la idea de que la pintura era una espccie dc po€sla. Pero si el coleccionista del Rcnacimicnto busc¡ba una autoridad en Ia que fundamcntar su preferencia por la pintura no ilustrativa. que durant€ ta¡to ticmpo quedal¡ ligado a ellos...[o. Si Alberri compara po€sía y pinrura por la variedad de su temárica. cumbres montáfosd y contemplar el mr en el lcjano horia¡r. Y si dc. los fo. como es propio de l¡s cos¡ misn¡. Y lo que él crea es imponanrc no en virod de su relación con un tcma importante.l pai'djnw El alegato en favor del pintor conrenido en este *ascendenral puaje excedc de todo cuanto se habia dicho a¡terio¡mente. sino porque. rcfleja la armonla dcl Univcrso mkmo:r. En cuanto se universalizase csa acritud. sino Émbién le noción d€ ariisr¡ especielizado. que sus clientcs vcnccianos le acrptaron como un Sannazaro o un T€baldeo d€ la pinrura má que como mero ilusÍador de oscuros remas clásicos? ¿Y no cabe imaginar que el ca¡dcnal Grima¡i utiliz¡¡a una ñaseologfa similar para explicar sus uvobttc li paai septentrionales a un visitanrc perplejo? lá reol¿ clásica habfa crcado una atmósfera en la que los productos del rcalismo dcl nortc podlan conremplarsc a una luz dcl todo nueve y posibl€m€nre imprevista.tr époc6 dc c¡1oc o c4idos cu¡ndo hesa frío.tis hoaciano reclamindo pare el pinror las prerogariras del genio. Podrla ser un tema muy agradccido para una tesis doaoral rrsrreer la eplicación de los apodos de Plinio a los anistas nueyos. valles o dcse¿ descubrn "aciñnntu d.l uñbrNs . gozaba dc una amplia aceptación !t.¿i. Leonerdo exrrae sus conclusiones definitivas del U¡ pictim ?o. Y en Plinio no sólo cncontra¡la la idca de unos cuadros con paisaics.n su poder csi4 c igual si qu¡crc ir co¡ h mnada haci¡ las alt¡ mo¡reñ¡s desdc los !"lles bajos o desde la¡ alra¡ ¡nont. era lógico que la idea dc una pintura de ripo . también podía hallarla en los autores clásicos que habían cscrito sobrc ane. ¿No <abe deducir quc Giorgione creó su nueva clase de rerna denrro dc tal marco. ¿l Io riene primero en su nenre y luego m sus manos. y de los que cada vcz en mayor medida procedlan el vocabulario y las normx criticas.tu .112 Fios y Ii t oría ¿al att¿ r.ntes que prcrnran la misma arñonlá proporcion¡da al primü yistazo. rB dc. Tal vcz csté dctrás dcl consejo de Bembo a lsabella de Este de no amr demasiado a Giov¡nni Bellini a un programa. rcspaldada por le auroridad de Horacio.n del. y estc t¡¡bás.ia. . uno rras otro. En Plinio y en sus caplculos sob¡e el ane cláico buscaba el itdiano culro términos y categorías con los que analizár y pcnsar cl ane de su época. En e¿lided.nd hrcia los valle protundos y l¡ li¡q cosrer¡.:.nesl sn r. No sabemos hasa qué pt¡¡to eran conocidas o ¿probadas las reorlas exrremistas de konardo por los amantcs d€l a¡t€ cultos dc Milán o Venec¡á. rodo lo quc uista cn cl uni vdso e¡ poiencia o e. se les ocurriera a muchos.a. Es veldad que el géncro pastoral de Giorgione o de Carnpagnola (ilusnación 148) no rermina de s€r paisajismo pum.

emn- Ypintaba alli todo tipo de genrs caninando. y en el xq el hábito es¡aba asenrado firmemente. o eñbar. imbién pescadores.Ld Eona drl dlte r dcútittd ! ¿l !:Sios xrlt y x\at. o dirigiéndose a las aldeas a lomos de buúos o en cáruajes... El ane del :no drrário y sorprendente de El Bosco. ¡ro oba rodo en los llamados Tara¡ga Pues al dediqre con enrusiámo a ls plec. el proverbial pin:-v de barberías.r del ane e inspirador de las l¿r de Vasari.je.--ne idendficado con el mfrico Pyreicus. como de inmundicias. del none :0. maro¡nles.e rlryparcgraphos tue "pintor ::¡sferido de maest¡o a maesrro y de escuela a escuela con monórona insistencia. ¿¡boledas v«de! ld fim6 áb€ 6 de . y si un pintor como Pieter van Laer estaba dispuesro a resignarse a .an árbr:. Pintó casm de -y cmpo. nos damos perfecta cuenta de que per. que alcanaban un precio superior ál de lar m€jores obras de muchos pinrores? Este proceso de identificación de arristas vivos con figuras de Plinio habla :omenzado ya en el siglo rv r. Pues. i:ro pese a la condena que llevaba implicita. Io cierro es que ni siquiera la influencia :: esre pasaje tue del rodo negativa para el desarrollo de la pinrura de género.. Cualquier cosa cuadrara las rersas y oscuras relerencias de Plinio se prestaban a muchas :rerpretaciones. po¡ ej€mplo. ::e -odo el mundo artlstico se veía a rravés de esta panmlla preexistente. ya que no mucho :rero. ¿no reconoce Plinio que sus obras rebosaban de viral..pecialista. Por fortuna es éste un aspecro en el que nos :nc obligados a firnos de la mera conjetura.?. . Gra:. El hecho de que un rnaestro de la Edad de Oro se hubiera especializado en este de temas no podfa por menos que influn en la apreciación del paisajismo enrre : público cultivado del Renacimienro. de rodos los esñdiosos de la literarura anisrica na¡a es conocida la enorme influencia que en la ulrerior apreciación de la pinrura d€ "acini¿ ta ¿¿l ?é. entre los especialisras mencionados por Plinio figura en puesto rela:iamente prominente un paisajisra. rlos.-rantizada.lo que se quisiera. arboledas. Cuando Paolo Giovio. vino a identificase con la *regoria humoristica de los Grrl¿ a la que dud€ Plinio en términos un tanto cripti:-. ::o -:¡ia su arte a través delrelato de Plinio: La genril manem de Dosso de Ferera s€ aprecia en sus obras regulra. ::e prosperó en la época del emperador Augusto ganando fama.:s a él tuvo el especialista de esa clase de tema¡ un puesto en el rígido mundo de h ::oría arrlstica. y ques.r siones de la pintura solla pinar rocs mell¿das.dad gozosa .adás..nero en la teoria académica tuvo su caracrerización de Pyreicus. grá. @zadores o vendimiadores ir.podria abrnse paso en la conciencia del coleccionism. estrechos. su posición en el mundo delarte quedaba .djGno I ll i. colin*.rihora bien. El apelativo d. Asf por ej€ mplo.os. el s. . habla de Ia obra de Dosso a finates de . con pinturas murales. Se trata del pintor romá¡o Srudius (o Ludius). costas.nters di\.. v asl ruvo asegurado un nicho en el panreón de los pinrores el primer pinror :. pó¡ticos y parques.3.: rercera década o comienzos de la cuartar.

de la poesía y la música.a16 de Colo¡¡a. Leida en el contexto de la estética renacentist¡. y si el marco quedaba un tanto chico para dar cabida a Ia rotalidad de estas pinturx. pueden conside¡ffcisco de se Holla¡ü. ha de hablr al inrelecro y no a los senridos.. L/1Eotíd /?/ atu led.l\4 jás. rias no dejan de tener su función. habia que inventarla. no habia más que recortar los primeros planos para gue los gratos parergalucieran más todavla.ón grítica podemos apreciarlo en los Drilá3ur de Fran- famosas obsenaciones sobre los .Mituel ÁBel.. podria a0r marse pues que si tal especie de pinrura no exisda aún. Sin embargo. de lo gue se deduce que paa Giovio y sus ami Doso (ilurrración 149) encajaban realmente en un (tipo. En esre s€nrido de fondo paisajísrico elÉr.lo que ratifica la amplia influencia de las descripciones de Plinio. sino má: todavia e¡ los hor¡-dbeum del ane.eúi'ta r ¿t Mcini¿nto del ?di¡djkha rios que se aÍavesabú. la observación de que este tipo de paretga es gzco de ver no deja de ser un tanto ambigua. que dice que enrre las lamosu pinturas murales de Atenas de Protógenes figuraban rzrios buques de guerra pequeños en . El t&mino parerga o parergla deriva también de Plinio.vs de la riena y el mar. se nos dice. t¡s tipicos. mino se utiliza )a en el ¿müenx del Quamocena en la Italia septentrional. porque al describir la obra recuue por vez primera.. s. y rmbién disientes psspecr. En rercero.n duda. El gran ane. en parerga qe egran la vlsta. ls labores duras y alesres de los campesinos. como Alberti o Leonardo. en las tradiciones norteñas d€ pinrura realis. floras. ¿l objeto de hacer alusión a su pasado de pintor de ba¡cos rj. accesorios). porque bien puede úatarse de la descripción detallada más anrigua de un paisaje pinrado en la época moderna que no hace referencia a un postulado. Desde el punto de visra de las reorias arrisricas del Renacimiento.do en la jerarquia de valores incluso en un docurnenro ran primitivo ra. de alguna manera. No resulta fícil decir cuándo se reflejó en el ane del none esta postura. a lo que parece a la palabra gzzr en esre contexro. Como había observado Albeni.rcta i¿ gena! rpectara El texto de Giovio es notable por \€rias r¿ones.. o género arrhrico reconocido. sino a una obra contemporánea real. En segundo. En esre marco por ranto podian encuadrarse los admirados productos de la paciencia y habilidad de los septentrionales. oculis gos de igual parecer los paisajes de iu*nda. contribulan al restablecimiento de los á¡imos más exhaustos del hombre de negocios. gran- ce l y ese género ten gÉro a la vista con un estilo protuso y fesdvo. -embién ca. ta. lás obras florecientes del cmpo. Doso da muestrx de su pericia no sólo en su rcgttar. ha de exhibir invención. aparece en una de lc descripciones de pinturas ficticias de la l1_¡Tnerotamach. convenidos a la fe académica por el pomrgués que pone en boca de su .flamencos. que pintm . El defecro de los anistas del none s precisamente. "góricos. Pero existia por supuesto. simetria y proporción v conducir al espiritu a la contemplación de cosas superiores. estas frusle. ?amgi¿.lo que los pintores llam¿u:. podían servir de legítimo recreo. Su impa«o sobre un anista criado en la tndic. jutit "obra operíbus. porque demuestra que este nuevo género renía un lugar esrablec. Al igual que las «enas m¿s ligeras. (es decir. En primer lugar.

" ane flamenco por dedicarst r sino tan srilo porque quieren sobresdn en demasiadas d. Hay resrimonios de que esta aparenre superioridad nacional de los olnanontani :n ciena rama del ane desconcenó a sus colegas italianos en una fecha relativamente . bien que ran sólo en los 2arer¡.rum lau: er beñe p. d k que chtlnan panagal!).a del arre."' paisajes.1e¡. Sin embargo. yJan van Amstelacertaba en aplicarse a lo su1. caput. en Proprir Belg. homines pinge.ñgrre. goá de acepmción general no ya en el sur.¿"ti'ta r..ernos acumulando obieros ¡gradabler: des.os ex. y cada nadón debe hacer su aporrac¡ón ¡l arte como idea absrracta en el rerreno en que mejor dotada esté.riplinas. La idea aparece claramente e. La opinión renacentista d€ que. puentes y Io que llaman pisajes '¿oia d¿l dre. Quam crEo La conclusión de que los septentrionales son firmosos por sus buenos paisajes por rener el cerebro en la mano mientras que los italianos. rn opi¡eAusonius. sino entre los mismos ñorteños. be¡e prnscrc rurr aut homines au¡ male sci¡e deos... en los "e. incluso Philip Hackert.nd. El rumbo ulrerior de la pintura flamenca bajo la influencia de los prejuicios renacen. que lo ¡ienen en la cabez¡.presad. la división del rrabajo no se aplica ya a :rna pintura concreta. I-a idea de que cada nación y cada escuela anísrica debe haccr lo que se le Ja mejor delata una transformación radical del conselo de arre. scd Belgaccrcbrum Non remere in gnava fenur h¡bere m¡nu vrluir mrnu. La div¡sión del rr¡bajo en los ralleres de la época gótica rardla habfa renido el obj€rivo prácdco de acelcrar el rabajo de un encargo dado. Lo que en estos versos se trasluce no es un¡ mera resignación a ocupar un puesto inlirior. Desde los fl¡mencos que tenía Ticiano en su mller para pintar fondos paisajisri' :os hasra Bril.o. sino al rte como ral. pintan cuadros mirolóticos e hisróricos demuestra que Lampsoniur acepta el preiuicio ¡cadémico.c. acuela acabo por acindirse rcalmente en los que dmaban competir con los italianos pinrando figuras r3 v lo que preferia culdvar l¡ r explorar sus especialidades rradicionales más que sobresalir en demxiadu disciplinas.rrn.r: Ausoniorun. Ahora. añadidos por Lampsonius al retrato de un "especialista.eF Pero se apresura a :uradn que no condena roralmente esras cosas. t¿ d¿l pai'dji'ño «Ropaies. Etsheime¡ Claude. el anisra del norre podia s¡narse la vida en lúlia si aceptaba el papel de especirlista en que le h¡bian encasilla' Jo la rmdición septenrrional y la teoria meridional 'ro.. cada unr de las cu¡les dene dificulrad suficiente para dedicar la vida enrera a su estudior'. vale más pintar paisaja bien que figuras rorpemente. Jan van Amstel r''. sive d{s Nec mirum. Il5 campiña !.u.l ha.It p¡r¡ caud!ár los o. anade. risras está casi previsto en csra obseru¡ción. ¡los. los flamencos contaban con una dnciplina propia. en pocas palabras. árboles umbmsos.iñ.. A lo largo de los siglos posteriores Ia posición de los arristas norr€ños en el munJo anisrico italiano esruvo dererminada por la acepración general de que gozó esta :.

mientras ilue Ias regiones agresres desde las xvrr'.inicn¡o d¿l p¿í'djsno ::-::r: :':. viejos cdr.z.. Al fin y al cabo.uadro.¡e) ! volvÍa ¿e ün larso viaje qu. La primera v. . y di. d. pero como explic¡ción del desarrollo del paisajismo esras reorias me p¿recc¡ poco mejores que Ias de Pino.e. dice Pino.: :. et pin¡or habiá fevado s¡ obrá á bl perlecciód qu€ el Caballero al ir a pariir.visray. ¿."iJ. t". y en una t¡bla nuevá comie¡za a pintar lo que d orro nam.:.¿tlt". en u¡ úabajo quc á.bb.rardías que veir en los cuadros de Patinier y sus seguidores (ilusrración 150) eran fiel reproducción de la ricra nat:rl de es¡os a¡tisras. consti yen el país ideal de un pinrr».nteruención del pa.ocas alpin . pero en los cuadros no sale bien. fue ai. un gra¡de Liih.rualmcnie en útr dirección. según me han dicho en el exrra¡jc¡o.n dil srn.¡k . se tluedó atónito y maravillado de ver esos lugares y ese Pais an a lo vn..oheie con gr. Tenemos aquí la primera formulación de la ide¡ de lo "pinroresco. ün hábil phtor de $a Ciud¡d. sin que su piseantc rmigo lo advicrrr.. que saludan los abr/tmo ¡an.o exprcs.ribiendo su d€s.: i.¡enúionales lien€n un don especial p¡ra los paiejes po¡que ¡rú a¡ los :L::::. ral vez se¿ el pais más hermoso del mundo. '.' ..¡¡s.sajismo.]]i. pres si estos ejemplos demuestr:rn algo.inro¡.lur .'nro .re a h parre alra del Mosa para explicar el estilo de Patinier..tcéiera. Está perficramenre confirmado"a que en la arazn de estos maesrros se reflejan a veccs eiemen¡os de oles escenarios ratruales. Al Pintor lo encucn¡ra al Cahalle¡c.omo si lo hub. En este conrexto es donde adqtriere imponancia la anécdota de Norgare sobre la .CbD cuyo rlato (que se ib¿ ¡l¡rgando) el p¡onto y dnpuesto pintor se deteitr tdóro que.ocirrse con el siglo Italia. que para .. hace r un lado su ohra.t".. -:i --. Huber y hasra Bruegel en la impresión que les hicieron Ios cscenarios alpinos.dirarios.r.:o r¡¡ra de erpli..ripción c¡ un Carácrc¡ más arrac¡ivo y durádúo que las palahms det orro. des.. las Cndads que vio. sino sobre todo acumulaciones de rasgos individualesi son con. o se sitúa el origen del ane de Altdorfer. en muchos esmdios más refinidos sbrc el ar¡e del paisaje. en leg"do. . ll€ no de r.l \¡r'núoso o Añ¡¡t del A. Pero como quicra que sea. Se nos re»..onremptó e¡ u¡ C¿mpo de extraña mc¡ción..nfn. edi6cios eñmo.arla en uD escriro de 1548 coD una teoría que -::. los paisajes dcl siglo xvr no son . p¡.tud de r¡ r-r:a.eh visto con sus ojos o sido Compañero sulo . Un cab¡llen¡ de Ahberes que e¡.¿r. qúe ofrece morivos más adecuados cn v. que sucle r. .:: ] -1: tr. en fLrmm menos cruds. es lo largo y arduo que es el camino que une percepción y represcnradón.rcioncs rocosas gó¡ico.=.üando el c¿bdllefr puso fi¡ a su larso Discurso. ceptuales más que visuales.y ¿ n¡. largo Viaje.llos i. explicaciones de esre ripo subskren.dos por el I. los bellos panoranx gue . h¡bh hecho por cl p¡is de Lieja y cl Bosque de las Ard..rienúas que los iralianos viven en el jardín del nründo. En resurncn. en r.u rmigo . de su mism¡ p¡r¡ia. llesa a visihr a un viejo emiro. d. cuva Csa y Conpañia era dado a llecuentar.igiendo l¡ vnE. ¡ P. quc es hás delicioso j: rontemplar al natural quc cn un. Es obvio que Pino creía que las exrravaganrcs tirm.

ualquic. Fuc e. . : :: "rgcn ' +..':r{:.. .:: :::-:: : . :.:=*: ::tirirle mdas las escenas no.e lo' ongene' del prrrii. H¿y que reconocer que estas cueriones de prioridad a menudo no s :r.to ¡:.¡: : :: :::':.:':.:mbien lo p.: ::::::.: ¡. . -como -.c mu. . .ro. Pero unos cuanros ejemplos del siglo § i p.o pintor. poro Esra hisroria es algo má que un eco del PatTgrr¿ En ideal de1 "primer paisaje. r.enecianos hizo .Lo gue puede pintarl pueoer cnrcnder.:: . Solía frecuentar su casa y volvÍa a ella «as el -: . r¡J..rre.i h lrrl: i: .1r ..o' :: los Alpes. quier imaginada la misma escena conremphc c: . -.o.-.--. Decimos que un "pinroresco.cuando no.: ..:.1 pinror -nrd..rlio . r::::Rich:r¡ rrio que ya ha aprendido. E: :-: : lierra el proceso real mediante el cual descubre el homb¡e l: :: :: escenario es r : .: En otras palabras.r. Su enumeración de.bellos parajes.r. . ..rino á rravés del color de Ticiano es demasiado conocido prra que merezca la "ane cre ..:.rió.J.ho riempo .c-e¡u¿ pinr.onro que rbe a nur pre..mirar.c.:. l:. Esto lo empearon ot¡os a . . . -. estaba concl¡:¡::..n. ' rerlilLd .morde evr"polu.. . que tan conocido es por los autores qut cn el s. : : : :::: :ines que había conremplado anterio¡menre en los cuadros dr .<c ir.únrn.i:r: cuándo terminar el ¡etrato de la Natural.¡ comenz¡do en u .rrrL'. ¿Yqué lc gusta?.:31 :r.. ¡.. \o .:las empíricamenre.n. .l:ras delviaje. ..aúa ¿.La tearia dll dúe re dc.z¡i ¡Infinno es hasu el menor fragmentol Y ¡c¿ba pintando lo gue le gustá de ella. si P¿tinier por ejemplo. lo que pu.mo'.:: .: :: J.:reciar estas formas cn la naruraleza. :-: :.ómo (cr. . r:..: .:::. Como dice Nierzsche del pintor ¡Iielv completa la rtr::::' Naruralea: Pero.r el ¿Ü..corporaba realmen¡r :¡.r. "panorámica.iner que el a paisaje. a su vez.:r: e:cribieron ::o de '¿ EI ejenplo del descubrimiento que de la belleza de los oc¡sos. :.::::¡' :: .tr:inror. Así.: :: : . si Pieter Bruegel se inspiraba ra:::::: :: .. : :::-:-... creo que la idea dc un arte inspirrdo ¡:: : :. ii:..rl Pinrcr Di¡e¡o r I]ma. . sería porque la radición de su ane les habia equipr::io :r: -: .. una simpliñcación excesiva y muv peligros:.be rez¡' p.ión Enir. sólo puede convennse en "mo¡ivo.:l¡ie asol .r qu.: -:.:¡ verdad. .i .c\rerc.rpen"riodeunr roc" alprna o.1¡¿irii. :. difícilmente se podrix ñeior.--.. !..: .»o 1l- en elV.:: ¡. Ere E¡sryo primoo e¡ el P¿is¡lc par. i. .o-c'* h¿b.¡:.-.::::ovisual a la mano para las rocas aisladas y abruptx que lcs pernir.1¡ndo menos.aje. :¡¡¡-:rios de Dina¡r a sus cuadros. r. 'i¡i¡ pintorescas que habia vnto.n.l¿ que pJ\o (n :.: .

118 pena citarlo a3.. rod¡ llenu de morad¡ nobt€s e iglqid he¡nosrsimü.. y luego se ab¡í¿n pdo.ámicd a tenurs ¿ divenos niveles. Pues bien. el descubrimiento de los escenarios elpinos no precede. A vees las monrañü se junraba¡ y se cerñbm. ¿No es lícito suponer que la visión de la catá. Fue Monraigne el qu€. et refleio de Ia eunr en la: agua rremuJas del Migio I eletecro de t¿ tu¿ de t¡ tun¿ sobre Ias dfagar de humo que iba¡ a tundine con las nubes. El raro folleto de Sorre Osenazioní nelk pittwa. sabemos que en los años en que hizo esta adquisición un joven italiano. y daban paso a tier.. aolada por un pavoroso incrndio.a. segrln parecc. de la p¡áctica anistica aI sentimiento artístico.il culiivábles eD ls tudd de lú montánd.. como morivo sub¡acenre del desanollo del pahajismo. Sone anade que sus obsewaciones pueden resultar útiles pafa los pintores que deseen repres€nr¿r esc€nas nocrurnas tal* como la quema de lioya o el saqum de Corinto. Una vez admitido esto queda la . del paisaje. Lo único Arl. €n 1580. 'r. de la teorla arrisrica a la práctica arcísrica. casi nos senrimos rentados a invenir la fórrnula y afirmar la prioridad de la pintura de paisajes sobre et "senrimiento. aunque sea un poco mris conietural Se recordará que el duque de Mantua compró un gran «juego» de esc€nas nocturnas fl?m€ncas con ciudades en llarna¡: un motivo probablemenre deñado de tos paisajes infernales de EI Bosco ar. Al describrn su procedimiento con gan deralle. porque los Iu&res cerünos y ldanos se veian iluminados a un tiempo por ues resptandores dife. renre§. trabajaba en esa ciudad a las órd€nes de lulio Romano. donde no eran muy pendienres. sea presentar el «descubrimienro del mundo.acinidta d¿l pdiajino pero podemos mencionar aqui orro ejemplo de sensibilidad anisrica despertada. L¿ teoñ¡ d¿l ¿¡t¿ reucmti¡ta r el. Sorre nos cuenta que un noche Ie despertó el repique de las campanas y salió corriendo hacia la ciudad. dijo del valle del Inn que era «el esc€nario más agradable qu€ he visto nunca.deducrira. sino que sigue a la difusión de grabados y cuadms con panorámás monrañosos. conriene el t¡atamienro sisremárico del pahajismo más antiguo. aunque lo usual que imporra en este contexto es que este movimiento en una dirección . Crisroforo Sorre.Y como en aquella época era pintor. y luego volvfan a abrirse a nuesr¡o lado del ¡ío. lo reproduje todo en c¡lores. por lo menos una de las prime¡as valonciones liten¡ias de una región atpina guarda un parecido tan norable con las tipicas composiciones paisajísticas de la época (ilusración I 55) que dificilmente puede ser accidenral la semejanza. El plaro fuerte del arractivo libriro de Sorte lo consrituye una descripción de un incendio que presenció en Verona en I 54 1 . monrañ alrur¡ infinita. y todo esro de cercado y mura- llado de todos lados po.srofe que presenció no le habrÍa llamado la atención por «pinrores. Al llegar al Puenre Nuerzo se detuvo un raro para admirar los "maravillosos efectos de aquel incendio. . Pero no es n€cesario llevar este ¡zonamienro a su erremo paradójico. publicado en Venecia en 1580'0. Describe en términos verdaderamente pioóricos el brillo rojo de las ltámas. de no esar familia¡izado con esta categorta pictórica? An:ilogamente. mer€ce cierramente ser renido en cuenta.

denres del paisaje ideal de Cl¡ude '6. desde el panorama ilusionhta d€ Peruzi en l¡ \'rn¡ Errcir (ilust¡ación l5l) a los frescos con paisajes de Veronés en la vill¡ \l¿¡s c i¡d¡¡so ¡ I¿s luneta de Paul Bril y hasta de A. Virruio se h¡bh ¡trido a la páaica de adaptar diversos tipos d€ ercEnario t€aúal a la deconción de habitaciones.Ld teotí¿ d¿l ¿/t¿ ttudntit¡d I I d. R«rocrdiendo del capímlo sobre la decoración a la serción anrerio¡ sob¡e los reatros.r¡ ¡ hr ¡¡tüta¡ a su autoridad no bastó para contrarrestar la autoridad superior & k -**+- di- desarrollar un nuevo vocabulario mediante el cual pudierr ser zsimiLde ¡ reducida a pinrura la belleza de los escenarios meridionates. srehos. quizá.ora.. en tanto que los pasillos largos soli¡n d.cop¡§. f¡ontones y esratuas.t sobre las perspectivas naturalisras opuesras a las decoraciones quias grutcsor Gato e que clásicas siguieron pintándose grutescos en el Renacimicnm pc. el escenario cómico . los d<ocba @ di.G arboledas.ini. de dcrulk pürocs.taciones a imiración de l¡s deror¡ciones de los escenarios teatrales.conceptual.on pais¿¡6 . dificilrnente r:abe duda dc la imponzrrcia del conjunto de la cita para la hisroria ulterior del paisajismo. Carraccif.. Ellas son las que nos aconsejan volver de Plinio a Vnruvio. pinrodo tuenis. esta necesidad "insrirucional.cnario rnqico se lleres propiedades de los escenarios túgico. Pero era recomc -irío dc ¡rs¿5 del narural pa.Es moDreña rctcác que repre*ntabú el caácter de cieno loelidades. «ímico y sarírico na con obietos "regios.54. a ouu de su longi¡ud. el ¿nista rerá adarada esta obsewación en el famoso pasaje que erplica las diferent3. F*iL n"ág. de los decondores de su +oca': cuvos Íanráricos diseños desafiaban todas las reglas del gusto l la razin. ros p*. dos del "grutesco. Además. q¡E h¡. Ari. pues el mandato de Virruvio de representar una visra simulad¡ cn k p¡¡odcs de la casa de campo italiana obligabá al pintor a evocar una visión dd i¡¡dio dd mr¡¡do que estaba atuera. El 6. este nrru una oblipria al pintor a abandonar la acumulación . ¡ grss"--- r* La lisra de temas es muy parecida a la que da Plinio relarir: e ls fntur & §udius. Oponia a csros anrepasael esrilo decorarivo que habia stado en bog o o<mpc antcr. cuando se pintaban tas paredes de las hab. . qÉ FE6. ríos. que a su vez suelen cocila'¿¡r p<eceTampoco esta relación scrÍ¡ dd ¡odo fomrin.1los.pabai ilczl.¡ k p¡ot¡sras de puristas como Daniele Barbaro.. tales «rmo columnas. En el séptimo libro de Vitruvio encontra¡ía el a¡rista del Renacimienro el capiru' lo sobre la pintura mural en el que el autor clásico se desa¡a en violentas iniuri* contra las invenciones *surreatistas.kto d¿l ?dBnjsúo I19 importancia de rodas las s¡rbdivisiones teóricas del paisaiismo.ra deconr paredes no pudo deja de tener su efttto ¡oüt d ¡L:¡mllo ¡ld género en el sur. hzr: de perma¡recer un poco dentm de la conjetura. Pero la importancia de Vitruvio tal vez resida en el especiul hira.o6 que habían desarollado los especialistas del norre y a estudi¿r los cfcctc ¿ t¡¡rá de los cuales puede obtenerse una ilusión de atmósfera y disrancia' . sdtuei6. lloz. P€¡o au¡que €sta relició¡ entre \4ruvio y la creación del . rs.

o podia servir de punto dc panida para una subdivisión del gdncro pahjhrico mnmo en tunción de . r sus posadas ¡'plazas de nc¡c¿do enlas b¡nboc¡. . su dcsrino ulrcrnx result¡ verdaderamenre rsombroso. c¡s¡s abandon¡<l¡s. dc l..rblemente se. como sabemos.r«» Rosa v M:rgnasco. picdms. tumbas..Il0 l-nt¿oid¿¿l¿ ¿re d. rios y sirn.¡¡¿ holandcs¡s "r.rs escuclas v hasn los baños f:iguran en dos caregorías? Lr sistemarizació» no es cn ningún n¡omen¡o el fuertc de Lomazzo.¡ cxtraña crrrcra de est.s como érc.brillantes.n duda cn el pais¡ic hcroico de I'oussin. b¡ñospúblicos o nrái bic¡ rc¡.l es h diferencia entre los lugarcs . en k.nciá I gr. rcequir. mientras quc cl escenarb cómico prob. bosqucs. ¿Cu.r mcnudo el p«. po*rl . rcligiosos v nrrcabros. gu*idas. j¡rdines.s. rios.rdos. Así.lugares de deleite.i¡ en cstr runü de la pintura. . Bióóasios y esoclas. unto cn lugares ptiblicos corno privados. Visro el origcn arbirrario y casual de estas distincnrnes.r guír del Lakc Disrrict que prcmete llevar nl turisra . rales como los que llenan cl escenrrio trágico.cucv¡v del esccnario saririco quedaron rmpliadas en su modo siniesrro. úles como edificios privados..omazzo sc convi¡ tieron s. charcrs l estanqucs.rs. micnrras que las obr.ampos.guarid¿s siniestras. o."o con panoÉmas (comunes. t. Pcro si Atberri hacia corrcsponder el paisrjismo como ml al peldaño más brj<.r 6a¡ inconrrbles pasrj. l.os.n. Se h. paralcs siniesros v solirarios. ree rros. púlpiros. matadcnrs..r explicado ... mora¿as prin. corrisiorios. eruel.sajismo {inco años después de las obserurciones más téc¡ic¡s de Crisrotóro Sorrc esruvo eviden¡emente iniluido por eras distincionest'. Pucs los .os.rs satiricas se rcpresentan en un escenar. en los que represcnün palacios.s dondc triir¡(e o bailir. Sin embarg. cuevas. el pasrje de Mtruv.. b¡r. mar.r dc la escal:r social. sus . ralcr como lugarcs subrc¡rri¡¡eos féridos v oscuros.o con árbolcs. hao rlescubicno varios ti¡os dc escc¡¡¡io.fic¿ción de Albeni. rocs. y los .¡ . lcn segundo lugrl lugrcs pr.d irt l ¿l iaúk?¡tto del Nn¿¡t. Las .rs categorirs.s quc sc rpreseni¡n .ipcsca.vilegirdos cn lor quc muesurn rcmplos. rribunales. sus. en l¡r pasto ral de Claude.u caregorias de Vi¡ruvio dan I¡ clave de «¡do esto Que t-oDazo l¡s ruvo en menre se dcdt¡ce cl¡ramcnre de la rcferencia r "objeros reg.cment.? ¿Por qLté l.privilegi. horcas v ¡icotas: oros brillanrs con aire seruno. desicnos teribls. hs quc han dado prucbx de eiccl. cn la temiric. Ila/ nxlnvi¡ oúo ripo dc paisai. El paralelismo enne la dignidad de los temas en la literatur:r v la pin' rura nos es conocido por la cl:rs.. ¡gui. t-a rnumeración de Lom:rzzo es curlquier cosa mcnos lóg.ca.lugares privilegiados. cucv*. montañar v orrd imrigcnes rurals tilusrración 154). plazs de mcrcrdo. moli¡os. rampoco termin<i rqui. monrróas.r rcsponsable de su úlrima categoría dr paisajcs realisms. toma .vela" sociele. cuardo L'ma7"o escribió eo 1585 la primera obra sisre mática sobre el pa.ceso a travis del cual rireron a sLr vez proycctrdas en I: :¡rur¡lrza'r. tronos v todas las cos¡s magnificrs y ¡egiasr oiros aún lugrrcs de deleitc con fuen ks.. *lvrs.rios.1 quc sc rcprcrnran t:llrrcs. En l¡ lireratur¡ dieciochcsc. b si no1 lugarcr rlc fuego v srngre con hornos. y su disrinción de vrrios géneros paisajisticos rcsulta especial menrc confusa.lügarcs ¡tc rcu¡ióó lrecuc¡edos.r de Salr.o Je un.

E. Quiá convenga rccoldar quc cn los mismos años en que Beerhoven publicaba h Sinfonía Heroie y la Sinfonía Pastoral Turncr cstaba preparando las cicn láminas dc ¡¡ Lib¿¡ S¡udiontn.d¿¡ h¡be¡ sido. Tal vsz esta pretendida "d¡siñcación de los divcr5os estilos d€ paisaje.e la tre¿ición que se habla converrido en su herencia? .l ad. Vl Marina y A. Pero incluso la lucha de Constable por Ia vnión ingenua ¿no roma su aáas v su (pathot ¿el peso d. ¿Se hubicran escrito esms lineas. por arbirrarias c il. pmporcion¿b¿¡ l¡ si¡¡:¡is & r¡¡ iti¡m¡ rin el que Ia expresión hubiera rcsuhrdo imposiblc.r. \'lonrañosa.!. ñ¿reii¿liada .n . cabe pregunrar.. que t. ciertámente.b t orta d.sión de l¡ música 2¡'.l láso de Dcsrnt. conriEicron... por ejcmplo. de ninguna manera al estilo podia leer que Claude "no hemico de paisaje.e5 r. e¡ cuyo prefacio Turner ha compuesto. no fuera mucho más coherente que el sistcma de Lomazzo de unos doscientos rreinta años ¡tr¡is. P¿ra Turner el camino del progreso mris allá de Claude pavba por una multiplicación de categorías que permitie- r¡n abarcar cada vez más asp€cros de Ia neturale¿¡. «. de no habe¡ sen¡ado \lrruvio cl precedenrc al disringuir Io. ! desdf á¡li a ld e$upcn. significaba Histórica. da id6. Arquitecrónica. pues por aquella época las asociaciones emotiv¡s estaban tan firm€ que falm lerras. E¡ la hisroria de la música se encuenrra el mejor cjcmplo dc la impomaoci: dc tzl erm:án para el desarrollo de un idioma. l-as form¡s de danz¡ de diversos cst¡¡roc soci:lcs.ti'u t. se convirrieron en los vehículos de expr.. d qrr pnció para daarrollarse dc un molde preexistente en el quc cl ani*z pudir: rutcr sx idcas. que carccla del arrnazón frjo de una ternátic¡ rndicio¡ul.s ¡ con¿r d vudo & l2 im:ginación y embotar la scnsibilidad dcl genio. Y sin cmbargo no era nn jucgo va¡o6t.l a¡t . como decla el follero informativo úa.ománri6 de Sálvaror Roe. ra¡iedades de sentimicnto sobrc las que se podía ¡cn¡¡¡ ¡ vol¡mr:d.6ios quc pu. su esrilo es sin duda el rurel. que cobrañ vida en Conisron L¡ke. Fuc pnciramcnrc un :rrt omo cl paisajismo.olut:La secuencia de modos rclativamenrc fija de Ia forma sonara que nació de la riredc danza se demostró un¡ inspiración y no un estorbo para los grandes macsros.iñidtu ¿¿l ?aitujnno t2l de los roques delicados de Claude. h quc había comenzado con modos fonuircs crkt¿lizí cn cs¡¡dc & ánimo rcconocibles. rres tipos de e<cenrrro.po' rcconocidos de paisaje? Pues las convenciones anísricas académicas.. Ms. P Pa¡toral Elevada (ilusrración 152). no eran tan sólo reglas pcdanrcs dcsrinad. P Pasroral (ilusmción 153). exhibidos en el lego de vinderm.n r. El Liber Satdioru¡z const¡tula un del¡berado reto a la edición facsimilr inglese del Lib¿t V¿¡ia¡i¡ de Clatü. rórulos ni car €oen el rosrro dc la Natunlezr no hacian impresas rías. Iba a scr la úldm¡ tcntariva de csa mcntc cspecie. a ios ¡oblcs esceoa¡ios de Pousin..na.. Cada una de sus composiciones pakajisricas lloaba una lan que hacía referencia a la categorla a la que pert€necfa: H.

úno hác poetas. y eso que si Iá .lo allantica el Gnso d¿ obras de a* antiguae conociTz: por bs anittae dzl Reutinlrr. cuudo una cosa sea puecida. un aire pereptible sobre todo en el rosro y los ojos se¡eú esá señejaia qñ d6 reuqd¿ d padre en cuano vemos al hijo. Por esro renemos que ll«ar cuidado en que. la dificultad que presenta el deffnn h deuda exaca de los anisns d€l Renacimienro para con la Antigüedad es doble: reside rarto en la tenacidad de la tradición como en su flexibilidad. 19. b fanilidti. Aqúi. Para volver a centrar esms cuesrion€s quiá convenga remitirse a los debates renacenristas sob¡e el esdlo literario 5.l vigésiho Consr6o Intemacional sobre Hisro¡ia ¿el Arie alcbndo Num York en 196r. cierta sombrá y.z.r. mu€has fitrmulas representacionales siguieron en circulación a lo largo de la Edad Media!.rl. Pu« un ripo de Émejanza €srá ocuho y el otro se desraca. Gracias a la tenacidad de las creaciones antiguas. De lo que se quejaban los humanista§ Este €n dlcúlo sc prcsentó en . como dicen ¡uestros pi¡tores. donde se elogia n.osá se soneder¡ a medición. atrnque suela haber una grm diferencia de nsgos individuales. Sin embargo. Dcberiamos por tanto hacer uso de otn curlidad y tono interno del hombre. el orro simios. Estos problemas quedan manifiestos en el primer intento serio de hac¡r una lista de modelos antiguos especifrcrn del erl. pero «itr sus palabras.l principal criterio de exdusión que cancreriza la critica anhtica y literaria del Renacimiento. ni la fó¡mula rradicional ni el motivo uansmutado habrian de aceptarst necesariamente en el ca¡o¡ del e*ilo ¿//22¿i- ra mientras que podlan serlo creaciones nuews. 122 . y por anto no €ra buena.El estilo all'antica: imitación ta su I asimilación El que imita debe poner cuidado en que lo que escribe se¡ semejánre. FmeBo Perñta. y que la semejana no sea del ripo de la que se da entre un retrato y su modelo. XXIItr. no lo sem mucha. se comprobaria que todu lu partes erm disdnras: alguna cualidad ahi ocuka dene esa propiedad.78-94 \ uando a Durero le dijeron en Venecia que su obra. Mucho menos fácil ha resultado especificar el criterio de inclusión que liga las obras renacentistas con los produaos griegos y mmanos. sino más bien del tipo de la que se da entre un hijo y su pádre. y de que lo que es parecido quede oculto de forma que sólo la pesqui sa silenciosa de la mente pueda captarlo.is ¡l a¡risr¿ cuanto myor es el parecido. hubo de enfrenta¡se a. que se¡ inieligible más que descriptible. pudieron ser en todo momento cambiadas y transmutadas para satisñcer las nec*idada de una composición determinada.no iba con la manera artigua. no idéntico nodelol. Tampoco en el estilo literario latino s€ hibia llega- do a interrumpir del todo la radición dásica. gracia a su flexibilidad. emprendido por el Insdruro de Bell¿s Anes de la Univenidad de Nueva York (bajo la dirección de Phyllis P Bober) en colaboración con el Insrituro Varburg de la Unir¡Ersid¿d de l¡ndres r.

Uno de estos incentivos €ra sin duda el superior dominio de la rcprcsenración ¡nca¡nado en la escuttura cláica. Erasmo.o pxaie que he elegido como divisa de esre artlculo. sobre"¡iüó en d ¿ne §üilhelm como ha demostrado ro de la Antigüedad. Además. donde "cláico" renia. nos sirve de ejemplo el relieve de una batalla de BaroLrb ü Giova¡ni. Del oc¡emo & h init¿tio. añadi¡do l¡ ::liz comparación de un parecido familiar que Petrarca a su vez trabajó en d hcrmo. Quintiliano s€ oPu'o 1¡: iminerudo ¡acjón mecánica de un modelo de esrilo y Séneca estableció la fórmula -: :qerida.-u€rpo. que se ve -- Alom bien' csc mot. no tuvieron mayor dificultad p:n scñala¡ los defectos de ios argumentos de los ciceronianos ortodoxos. orron en la colección Médicis (ihstración 156). Hay no menos de dos rarianres de la formula en una de las acen¡s ¡L ba¡¡lk de la Biblia Morgan (ilusuación 158). la exigencia de "imitación" posidra de esros aurore§ :¿nónicos resultó m:ís contenciosa y también más esquiva. l¡ . . Petra¡ca' Policia¡o.ió 123 era ran sólo de que esta tradición habla sido corrompida y degradada con "barbarismos'. El propósio de los eiemplos que flguran a continuación es ei de ilust¡e¡ c¡: otiente indefinición del esrilo allhnica y poner de relieve tanro el valor como Ls limir¡iones de esta analogÍa entre esrilos literários y r€presentacionales.ió" ) ¿'i4i/a. ral vez apreciásemos con mayor claridad aún los incemiru que ilevaban a los maesros renacentisras a contrastar el esquema tndicional con la rtrsión J:jiica.omplicadas como áa). podian aducirse citas de autoridades dc lz AndgucJad contra una concepción tan estrecha de la /zzl¿¿rl¿. medieval. su s€nddo original de formar parte del canon de modelos. pues en ob. el ioven Pico y. Aun cuando en es¡e punto había acuerdo general.de que el imitador debe transformar su mareria prima como le zbeie ua¡sforma el nécrar en miel o como el cuerpo asimila el alimento6.io quc la canridad de copias fieles que podian hacerse sin degenerar en la men repcdoón del nodelo renla un límire. y en ambas.oncepual€s.e: inité. la admiración por esre dominio y la necesidad de orientación determinaría a menudo la selección de motiros.. Pinder3. El primer paso hacia la reforma tue la exclusión de patabras o formaciones que no pudieron documenta¡se con aurores "clásicos. albo¡de áe la copia. siguiendo la tendencú d€ h6 es. El morivo de un hombre que cae de su montura constituye un buen ejemplo de esra necesidad' Porque rales notaxciones son obviamente dificiles de observar y má aún de Posar €n el e$udio. Si pudiéramos complementar esa recopilación del vocabut¡rio humanista" nucs¡m Censo de Antigiiedades conocidas para el Renacimiento. con una especie de Dr C'tge Jr formulas medievales supewivientes de este tipo (en especial de 6gures diffciles v . se gira elcuerpo colocándolo sobrc el plano.iL6 má desde la espalda en la venión de Benoldo. No sé de ora descripción un ro¡able del carácter misterioro y esquivo del parecido fisonómico.El atib all anri. por supues !o. por úlrimo. Sü finalid¡d t r¿ztn & <r bien pudo haber sido reconstruir y restauru una creación cláica corr«nzda gtlo parcialmente en un sar«ifago con r-rna baralla del camposanro de Pisa (ilus¡nriín I 51 E detalle del guerrero que se derrumba sobre su caballo caído resulta esclareedot unm por la fidelidad de su copia como por la dirección de sLr ligera daviadón: la torslín dd .

llegaía a ser urilizada en u¡ movim.za. el pie en el aire. Burger ha demosrrado que sirvió de modelo del lisiado curado por san Pedro (ilustración 160) en el ciborio de Nisio pan Sixto IV. miembro a¡rancado de m. que la asimilación del motivo al n¿turalismo narrar. las dificiles posturas de los caJdos.o¡cepción.o bien distinto. el otro cayendo aún. s. arieres y rodos los demás insÍuneDros bélicos. Estos procedimientos de imitación y de ximilación se dal:. el modo en que se relacionr con la figura cenual del vencedor heroico a cabatlo.¡ paÉ todos ros que ruvieron que pinr¿r barallás párecidas después. Sn Batala dr Constunnr.. (ilusüacion€s 162. .. apre¡dió mucho de lás áni. se ha converrido en un punio de ¡eferenc. que Vzarburg y Saxl rela- cionaron con esta escenar0. enseñu.tu165) pudo ser una de las fuentes de Julio. las artiguar que no se tiene presente con la ftecuencia que sería de desear cua¡do de á¡al. DeI exrremo opuesm de la modificación libre puede servn de ejemplo conciso el uo que parer= habe¡ hecho Donatello de idénria figura en su versión del hijo colérico (ilusnación 161). He €scogido a Jdio Romano como represenranrc rípico de esre estlo. Los arristas precedieron a los eruditos en este dominio de ffilia rccottdos de nonumentos. de donde sacó numerosas ideas pm los traEsra jes de los soldedos. La depe¡dencia es innegabte.8uas columnd de TrajaDo y Aurelio en Roma. & sabido que lulio romó una acción parricularmenre horipilá¡te. Hay que reconocer.enro complejo de séne. ¿mbicioshima «oca ción de una banlla roma¡a. Com- xvu párense. r por las posuras diversas y extraúd de infanrcs y jineks que luchán en grupos de aud¿ . sino los hábitos. la exhibición de las cabezas cercenadas de los enemigos.124 El estib zll antica: initatitu l ainilaciót ble representación de una de mta caídas que se encuenrra en la columna de 'Iiajano (ilustnción 159). ere asombroso pxtiche de fórnu. una vez más. balu¡ftes. iás s. y en ellc se incluye no sólo los trajes. Hallamos aqul verdaderamente una analogía con la técnica de mosaico de aquellos dmidos huma¡istd cuyos discursos rantas veces resülún ser cadenas de retazos de ciras desmaiadamenre adaptadas a un nuevo propósito. del dc "Relieve Trajano» que forma parte del arco de Constantino (ilustración 164) sin copiarlo realmente. rr. las cáracterísticás del estilo allhntica se trxa.vo de Donatello €s ran completa que nunca podria demostrane la dependencia. namente desarollado. En ambos casos aparecen ennd: zados dos guerreros caídos en el camino del héroe.mejanzas son ciertamenre mayores que las que dene con el grupo de Penteo. mientras que r orc guerrero se desli: . aunque Ramdohr obseno en el siglo tració¡ D que un sarcófago que se encuentra ahora en el Museo Nacional (. .embro. ran admimdas por Vasai pero también la posición que ocupar en la composición. las armaduns. Nunca se han estudiado orros posibles precedentes. uno con la mano y el bram en suelo. 163 y t66).n embargo. esra@das. ro que sorprendc a Vasari son los conocimientos arqueológicos que incorpora la pintura y q're sin duda merecerfan un esrudio especial. suelda los motivos tradicionaler en una unidad nue\": obn goa de univers¿l apl¿uso por los heridos y los muenos que se ven altí. en el esrilo allhntia ple.

desde luego. :rrcmo derecho de nuestro cuadro. si companmos relive ). dro:¿ ::=. pero lo mr probar. . Si pasamos al lado . Pero por llamariv* que sean estas semejanzrs. tan popular entre los arti'tr ce i.qui<rdo cr. a¡idiendo un escudo pua iirinJa: . es en vodad frecuentisimo. como si dijéramos. euerrero visto desde atrás. vari¡ con I¡ ¡¡i:*¡ ¡:. en el c. --ri. Esto no demuesrra que Julio tuera ::apaz de invenrar un morivo.ieJe ::ás y arrodillado sobre su caballo.i¡ romble de tal interacción en el que haña ¡hora creo qire no se h¡ en race riempo se admite que dos bellos bocetos de desnudos qu. gm::a rj5s. ¡ ra'¡ del . :. Phyllis tsober.ión 171). El motivo de la 6gura que penerr: e: <.rrc e ::nir tanro de la ¡radición cono de vuios urcófagos de bamllas. s] O\ford (ilurraclón 169) son esrudios para dos soldados con rm¡iu:¿ c::.t ¡'i»ilrii. La intensid¡d de tales modificaciones.xu:nÉ.\do¡:o un recurso simil:rr para cl oro soldado c+ndose.. cl movimiento lo suficiente como para ensayar variantes sobre inren:iors r-: ¡'=:¡io :lxra mejorarlas con ayuda de estudios del narural.reron Jencia.: ie ::ras lo necesidades de la composición. gene . la . etcérera.o. por lo ::: !¿l vo el dibujo anduviera por el estudio..¡lco. El medio principal de ocul¡¡ una depcndencia es l.z¡nc-épreue. parece probable queJulio contrastase el mori\o quÉ lo-::u rs. tratan de subir a una brca . v podria d. boceto no nos cabni la menor duda de. jusro dcrrás dcl hiroc quc a'anza. Se da asimismo una sugerente semejanza entre uno de los soldados de l¡ baralla ::: se dispone a apuñalar a su enemigo en el suelo y uno de los asesinos más firoces :.imienro i:=-.tu.El atili ¿ll anrica: i.hando. :¡do con un modelo vivo que posaía sentado en el suelo.: r¡3-c-a :riste.::ión de lulio como la Anrigüedad mism¿: el canón de una bataiia rie \figuel .r-:. sino sólo que aplic¡ba una lev de economia.:::¿: :: ¡t: :rl no¡ivo se encuentra ¡rmbién en un desnudo de un reliere cl¡i¡o q:. que cumplir aquÍ el mismo cometido que el modelo lno e¡ el orro . que es un proceso sencillo en la práctica de esrudio. Sin embargo. Más inreresanre resulta su procedimiento en el caso del guenero . 125 impotenre de un gran cabrllo que alza l¡ manos. : esrructura del torso sugieren otro modelo.r r . ie¡'eni< C. :guras. La violencia del movimienro recuerda . -i el Re¡a. ¡:o :oripo y :. rryiz <le La m¡tanza de lo¡ inocente¡ de la cscucla dc RaüÉl (. Pero ei :o¡r:omo . tue copiado asiduamenre en JemostLado .rsel o.-: :-¡.rso de Julio.ceroniana. las rariaciones iuroducid.. --adro -. En esre cu¡dro lls. :mplo: garantizar la exactitud representacional. obviamcnre uno de los grabados de \lu¡¡nronio ilus :::¡ión 168). E igual que cl estilista que llega a dominar lu leres de Ia locución consideró que doñ:¡¿5: :r mejorar una c. formando ur :---:¡ :¡ =: . lo que hizo . l.rs por Julio rcsultrn de mayor i¡¡rerés aún.r inve6ión.:o los canones de es¡e grupo bien pudo haberlos diseñado el mnmo Julio.tita.¡ue :na vez más Julio haya absorbido la lecdón sin copiar servilmenre nin5. ruede Julio ":r:on..lu(ra.:::. i¡' ¡¡sri¡ <.: s .t:dos con el original. la figura tensa roda ella como un ¿rco c u =¡:¡o -::renre en sarcófagos de amazonasrl (ilus¡ración 167).¡:.mprescindible un cambio de la posición del enemigo que c.uJio le dio la vuelta al caballo de derr¡ dei heroe.iót¡.

quc Schlosser rrrró dc hacer rcmonmr ¡l ¡¡llcr de Chibcni L'r cuv.rcción de cn¡relazan)ienro.rsí. dándose en tn e¿urntión de Jr?nü dc la Na¡n»al Gallery dc Londres (ih¡s¡ación 172).co del s¡clo de la l. como (o la con4»sición d. porqut ro es posiblc senrarsc .r de llg.vcnos tiene el cuerpo hunr.ór alla". en los estucos de I.n En oc-..rquel tienpo crr una r Julio con los prototipos cllsicos en a Volvamos prrr rcrmin. Htralz: 1 Nen para la sd. un ponenro clc c.rcnraba ajet.r aplicacnnr que hacc Julio de es¡¡ ol¡ra.rl.rma de h obra. t: ¡d.rccnmado arln rD:is por cl (onGnamirnro apo\i- n.r dei Cavalli dcl Palacio dcl l ¿ Ls.rriacioncs sobre e«: rc¡r¡ A veces t¡l ve esn. . Lo quc Julio ha recogido es mís bien ci principio de la clegante torsnn: que exhil.¡pr¿ción miis obvi¿ de es¡e ¡r¡besco hum¡no realizada porJulio es rclativ.¡r cl novinienro en un espacio nrnrimo.r ñma evj bicn a¡csrigurda a rnvés dc su uso en el ralle¡ de Rrficl. En estc lugar.ns por medio cle un conrlic«¡ de movimienros. Es cstc principio cl que configur.rr .u toggier¡. Uno de su\ disrinrivos cs que Ia ¡¡ri¿ va en dirccción opuesr.r con.rción I75).uiones l¡ con¡onión cxtrcmr delcuer¡rc esrá nrorivada denr¡o de la mar¡ñ. l¡ inprcs.lus¡racio: . En oasiones se conscnm : ur) ricmpo el motivo erór.rba basarse en la auruidad de cstx anrisüedad para crear v. Pero ni siquiera ac¡uí. Cieno is que Io h¡ hecho rom.r de la sah rie la Psiquc (ilusr. el L¿¡to di PoL r/¿¡a (ilusuación 173). pues esrc grado de contorión es rao cn el ¡rc ¡nrisuo. Si compar¡mos scguicl.prcnclcmos qrc h.r<1.r se corcsponden con la anrigúccl.reidas. gue crs. Par«e un cjcmplo úril ¡rr lo ticilcs de formrrlar que on sus caracreristicas. \fc reiicro a la extnma artifici:rl rd de la postura de h nrujer.t sc debe quiz:i menos ¡l morivo concreto quc ¿l principio dc.rs y cuerpos tnbrdos que sc rpilan hrsn cre¿¡ un¡ conina complcta de acción bullicios¿ dclanrc ¡lel cspecrador.¡ucnziana . como en el boniro gru¡ de lko y tu.rdo del movimicnto a un plano.lc. pronto descubr. con Io quc sc alcj¿ rod¡vi¡ má5 d. Si hojeanos lx her¡rosu monografir de Hanr. a. no hrt¡l¡riamos dc imnación. Es unr posrura quc ningún anist.n cl grupo de luchadores rlel carrón dr Anghiari de Ltonardo m:is que ringún protori po clisico.ar1n. Ia quc cxplicr la l.ontorsión rn cualquirr posturr.. como cn la 6gura de Luna (.r r Ios dedos clc los pies.r puede habcr obsenado en Ia vida rc. tJ amparc dc una aurr»ii1ad quc cn . En los sarcó tagos clásicos r¡n sólo las flcxibles cria¡rras marinas consigurn rdoptr r:l posrura.r postura.rmente rar dir en su obrr.cióD dc Ia ninfi dc lemrar cl velo del durmienrc confirma I¡ dependencia. v tn cl ambiente de Miguel Ángel en el mosa.r interacción racion¡liz-r¡do a un ricmpo el esccn¡rio.r es mximi. Ls csr anificiosichd. Su regla básic.t16 El¿tilo ¿ll ¡¡¡itt: u»i¡¿tiót y ¿¡¡nilar.rno.e el grácil cuerpo en unr cuna del plano atrac ¡ir'¡ e intercsa¡te.r l.vieh má próxiDro a ld n. Aun asi.r vueko a pcrfeccionar sus modclosr hr aumenr:rdo la complejidad dc l. En la orn rigun vuclre a variarl¡.r el csrilo de srrcófago r¡Lrc para Julb constiruh tl relao tllin¡ic¿.indosc muchas librrmdcs con la crp.co y Jgu»os elementos dc l. es¡ m¡raña ¡le exrrcmidades human. pucs ni el pic derecho ni la mmo t¡ dcrcch.mos que r Julio lc e¡crnt. preludia r Pous.rcidad quc dc scr somcrido udxmicnros d. cabc conjcrurar.

a facilidad con qLre hacia esto ]utio era prove¡bial.a.rearunr. puedc habe¡ y tas :r\: unas pocas ciras direcras de la Anrigüedad en esrc ejemplo. al igual que Polidoro o Peri¡o.oee. me parccei no es tanto lo que lulio copiaba en sus cuadernos como el ::odo en que él y orros arr¡ris p$aban de copiar a dominar un lenguaje.lo que hubieran renido experiencia de los cdificios v cuadros que habén hecho y d. Hasra r lulio Rom¿no robot no es mril que una improb.h :sr¡¡¡s de la invenciones má¡ dccora¡iva.c¡les en esrilos dcrerminadosr.:lreros con morivos que pas:ran ante los de su gcneración por evocaciones dc la Arti::cdad. pero el verd.orl. Lossie? ¿Cómo pasó Polidoro da Caravaggio del estudio de Ios mo¡u¡. graci¿ e invenc. embcllc.s€ñado en cs¿.ualquier¡ qre harc tocado nun.iudad. -¡s arude a vcr con más claridad dónde se sirrian nuesrras limitacio¡es al formuh el ::oblena de la iniaio nenos en réminos de copiar y má en rérminos de generaliar. asimihción exigc cieno grado de generali -.ida y gloriñcad¿.Cómo da el ardsta este paso decnivo del prsrichc al libre dominio de Lrn estilo? Qué fue lo que permitió I Rafael y a sus dncípulos generalizar a panir de su cono rnrí¡mos construn un R. l"r con¡orsión parece rorrunda ha*a el limne en -r) t ar¡n.o la co¡cha (ilusüac. donde el rronco de c¿batlos de la diosa reh.a compás y pincel.omo esrá por el espiiru d. euintiliano .gurrqr¡. hay cienamentc elementos de suscepribles de raramiento eradhtico y hasta computacional. t. Cualquier morivo del p¿lacio det '1é.óD el mundo m preicre ¡ ..rnrrrl ::n. l¡ llmarse:rsimila.rjt".lj. -:. . consúuye un ejcmplo de esta corLientc :¡eotable de invenció¡ ¿//2zara a la que se refiere Arerino en u¡a carm ripica: Po.i :o. En et erito ::r io.:" iuegos y htra de las composiciones mu.kdót t t- -:on.c¡ros clá. Al igual que tos otros grandes :eoradorcs de su época. ¡¡r no hablar del friso con un combare enrre lapitas y cenrauros.rble pesadilla. Hasa Apeles y Virruvio co¡vcndrtan en elio con s<.uidc."r:rlrnirrhaderprndcrr.in.suos . . modenus á la anrigu¡ I ¡niiguas a Ia mod.enrc de unos pocos monumenros ¿nr. del quc se conserva un :bujo rápido prepararorio (ilusrración 176).ig et l.rdero ::oblcn.onrables imit.cdad de -. y en el dibujo pu h rumbá de un crrEsra breve lisra dcbe b¡s¡ar para explicar en principio lo quc puede del recho de la Sala de los Gismrcs.fael robot.ore el rumor de que se puede programar un ordcnador pú¿ que aprenda Ia rcgla de . vuestras co¡ccpciónes. por volver ::rucrua a1 punto de partida de esta discusión. No hay peligro de que eso llegue a suceder.i¡o en dirección co¡rraria a su mirada. aunque pocos ftLeran cüas li¡er¡les.El ¿$¡lnall añric t ituit¿.os a sus firmosas improtlszcio¡es all¿ntica qtre sinicron a su vez dc modelos a r.. talcs como la tigura de ta Victoria (ilusrrución -s) cuya cabv:r esá ruelta má de t80 grados.ore. tal ¡n. Sjn embargo. er¡ capaz de cubrir p¿tados .r crear la deslumbranre var.ón 177) con sus seis secrores y cuatro medatlones de estuco. concepro distinto del de imiración. quiá.rdores y émulos? Tal vez convenga recordar que si pudiéramos rcsponder con precisión a esta pregunta No cabe formular con más claridad cl ideal d€ la asimilación.

Un exceso de fidelidad puede incluso contrarcsú l¡ ilusión de vida y movimi€nto. asl esrablccida su hiÉtesis cs a la vez dcmarifuburg tenla nzón.studro de los monumcntoc cLásicoc. Pero sca como fuere. y llcgaron a admirar cl anc de los antiguos por su cncomiada ñdelidad a la natunleza pmnto hubieron de dacubrir quc también guardaba el sccrao de era fascinación supcrior: la ilusión dc üda y movimicnto.nxiruían uno de Éles principios. no creo que podamos oontentlmo§ €on rcpetidas. tirenrc y mueno. los historiadores del ane no podemos fi¡mos a loc máodoc intuitivoc que cieñame¡¡r€ guiarcn a los crcadad. Pero estoy seguro de que que tenddamos que buscar algÍn principio gencral que loc ani.t28 El atilo zll'a¡ri<at iñitaeió. cu¡o objao era dar impresión de antigiidad.stas primerx formulaciona. diorci¡da de las palabrr reveladoras. st batqa Bciun*. coda rltimica.tiLf de su . acunada lz cxpraión Pathwfrrncl para describn aas figuras cn movimrento que lleguon a convcnirse cn distintiroc del csdlo all'annca. €n su ardculo sobre Durero. :r. dc siado estrecha y dcmasiado amplia. en 1905. Pem esrudiar l¡ cadcncia dc esr¿ las con su farnoro y notorio ae "i¿ratur 't. No creo que anduüénmc ilusión de la muy lejos de sus iñencionc si Ilamásemos a uno dc estos principios "la üda.ión ridicdizaba a los que crcían ccribir ladn cic€roniano por t rminar a mcnudo sus cláusuT. y conrar la fr€cuencia de su apaición cn la tocure de la pros¡ ciceroniána es rr¡ truco muy dif€renr€. pucs. y de cómo Rubens liberó fi¡almente la chispa dc le vida latcnre en cstc 6rilo. y quc un estilista dotado c induso un parodista habilidoso ral rc sea capaz de capur mejor csos acentos caractelsticos de un autor que un audlstico labo¡ioso.I atinih. al afumar qtrc loc cabcllos y vestidu¡¿s ondulanres dc Boaicelli.l. h€mos de da¡es de obas allbnica Si queremos expresar lo quc velan €n la Antigü€ Es crpaca dc dacribn alunos de sus modos dc procoder.¡ión fi. Pooteriormentc. Plantca¡ la cuestión completaria de por qué lc que más asiduamcnte esrudi¡ban esta¡ lecciona dieron a veccs una impraión de inmovi- lidad coogelada. . Haste unos pocos sercóÉgc antiguos dc calidad rcgular podrlan pmporcionar muldtud de pisms acerca dc lo parccics€ rlgido. Antes de empczar cl siglo Aby V'arburg trató por vez primen de hacer esto.r en rcalidad crear un máximo de movimiento y tersióa desrcrrendo asf todos los recuerdos de pictognffas má primiaivas.. el t¡ona¡do dc pereda Es indudable el Donacdlo dc S¡n lz nhina cma y cl Migxl A¡g"l del techo de le Sixti"a cligieron otroc caminos hacie kx csta mcta suprcrna distintoo de la imiución o la asimilación dd cljlo all'artica que por rez primcr: buscaron en la Antigiiedad una otientación en los problemas de l¡ rcprescnt¡ción natur¿l¡ta. como sabe cualquicr fotógrafo.ón. de mls cous quc la mcn fidclidad al aspccto superñcial. Por fux-:rGr¿s qu€ se demostramn . lá primere le. l¡s anistar del Rerncimienro enn narredons quc tenfan honor a todo lo quc ser Mad Media les que loc prflpitoc de l¡renzo.th ra. Esta codiciada ilusión depende.stas del Renacimiento tr¿raron de d€ . que es lo que el afie conceptual de Ia pa que sc debc cvitar y lo que se dcbe hacer. serla inmiscuirse cn otras secciones de estc C-ongreso. quc todavía s€ situe enseñando r los niños inglescs formados en la fatigosa di*ipLra Áe la initatio arténtica" cieno quc el ccrcbro humano sude scr el orden¿dor más 6ablc.

*1.s .r que elesplritt pucda pctr pr: in'entar sin material eo rabaiar".arta sus dos escocés §l. r ¡corw l.o¡ inrención poéri. las trcs de cu-p.nold..-:'o haciendo hincapié en Ia gloria que valdrá al anisra "transmnir -:. hernnnas pam . gue va a posar para Vd.:.'. \^*.o o históricoi la idca de est. Norrhcore nos ha conservado la historia del encargo.o. de Re.as del encryo DaenreJndo :. entero.¡. I\ ". diversos hilos de n¿dición con los que ha tejido taa perticrr retwa po<Jremo: r\ n ¿¡ -: arrista trabajando. 1'.La teoría 1 práctica de la imitación en Reynolds Ti"es mujeres adornando un término de Himeneo En vano se afanan pinlor.ren. 1es asegurar al maestro que las modelos están dispuestas a dedicar a esta obra que sea necesario.* quc mejor «rnvengan a sus for ior qúe cl que ¡anto se ha dis¡in8üido por sú genio € m¿s.ro runque críricos estén en su perfecto derecho de el§r el oeior amino ¡re rre::arc:1 de l¡s :r¡.-. Deseo un rerraro d.: . curdro y las po.." -'r'r¿n.: :on el trabajo." ñ "p"?. cuyo due¡o vov ¿ tc¡er el honor de ser yo.mitación.ó de suponerle un desc¡nso nuv bicn.r \fontgomer¡ converddi ya en señora Gardiner' Parece dc 'erd¡d e¡rusi¡-. la bellísima hija del jurista y diputado lrnlgomerY: Frta." en l¿' en'cn¿nz¡.i¡ .:¿ r del ¿ni:r¿ En el rnmrn¡ I80 ¡enemo: h . .:r.a. Scxto discuso L T¡d¡ h.redo' rpectos más modernos y menos onodoros de ru ¡<§.'o en t t.' q*.genes de tres hermanas que ranro destacan por dilerentes géncros dc bellez: . 8. escrita por el dipurrdo Luke Gardiner' como presen- :: rl :-:ón de su promctida.t".enido de los .r.¿ h¡r¿ ¡¡ntr¡do en los ¿ quto' ' .d. :rpo - ' :r. ¡n1. Por elio lo norm¿l ha sido que Ios ¡rti¡os. que dcb.-h4atal \tn?' . En mayo de 1773 recibia loshu¡ una cma de Dr¡blin.omponer un . no puede resistir la renración de encomendar ona vez el a la posreridad .n.\ .¡ )..!r.le l" .n'. el historiador está a¡ado ¿ Ios cánon.. enrr€ g¡rá a Vd la s€ñoriia Montgomery.lliam sc l.""d.l 'io.. nadie puede in¡gi¡arlas m€ .J .¿¡ ntjere¡ ado¡n¡n¿l¿ 1ilútración ¡én»¡o de Hi»¡crco :: conocer exact¿men¡e l:s condiciones r circunstaac...: d¡ l¿ ep..ri.rt. represeoando algún tema sim bóli. aplicando sus propios princiPios de "imir¡ción-.'.P.r disrancia que para muchos observadores sigue exisriendo enrre el Re'nolds :-rtisor y el Reynolds anista.

a ¿.ión n Rq"oA! Ya ha sido Vd. escogido por el pintor en el curso de l¿ conversación con su modelo. el cuadro lleva una inscripción tomada dcl famoso llTzcna ' ¿e C^rdo. celebrada el8 de septiembre de 176l r. llevando a cabo el mismo rno. ¿Quién si no iba a darse cucnta de que de las dos minisuas del sacrificio conyugal. Adsn. En si mismo no era del rodo nu€vo en la obra del pintor Doce años anres había pintado a otra belleza. a Ana.ivos úles como la esclava negra de servicio están tomados libremenre de los efecros escénicos de la pinrura corcesana ¡l estilo de Van Oy. Cinge ¡empora flor. EI rema de un riro de cuko at dios del matrimonio. O Hvme¡aee Hrme¡: ¡dsn. Lady Elizabeth era unr de las doce damas de honor de la princesa Carlota Sofia en su boda con. se la represenre habiendo ya pxado la imagen de Himeneo. está convencido de que . el acto dc adornar un ré¡mino dc Himenco coo suirnaldár de flores. que habia contraído m¡trimonio una sema¡a antes de escribir su ¡:rra al amism el señor Ca¡diner (em Ja por ranto vizcondesa dc Tirwnshend). infornado.k' Super6cialmenre pudiera parecer que la .l tr:tamienro formzl quc dcl rctreto hace Reynolds enl¡za asimismo con la tradición dc la gnndioddad bañoc¡. h ini¡a. que no se casó hasta un año después (conviniéndose en la hononble selora Berestord). sin dud. dá tema po. E. 1-engo todo ganero dd incenrivo.forge I II. que lleva en una mano su antorcha y en la otra la corona real. LadT Elizabeth Keppcl \ilrltrzción 179). Cieno es que la plena sutilea de la concepción simbrilir: sólo podía interesar al circulo intimo de la familia. aparece rodavia recogiendo flores pan el rho? Pero si repararnos con más cuidado en cl encrgo y en la respuesra del pinror. comprobaremos que no se pretendfa cent¡ar la ¡rcnción del especrador en estos indicios sim- . micntras que la mayor de las tres. la hermana má joven. paÉ ruperurmc en $r¿ Gsion.i. ro con la oponuoidad de inaoduch divera y fclices posturas hisóricu.1r0 ) ptuicti.invención poética. el cuadro nos la muestra rcalizando un sacrificio clásico a Himeneo. de Reynolds para los señorcs Gardiner era en realidad una adaptación astuta y educadamenrc alusiva a una ocasión privada de un monurnento apropiado para un especciculo público. era muy adecuado prra un retrato de novia encargado por el novio. O Hrme¡ae: ' Relesrir una ceremoni¡ real con los ropais de la mirología clásica está plenamenre en consonancia con la rradición de l¡s Gesres cortesanrs de la época barroca.. Pero en aquella ocasión el matrimonio conmemorado no era el de Ia modelo. Como una especie de nota a pie de página..bus Su¡v"lenris¡m¡:. jun.será el mejor cuadro que haya pinmdo nunca. b túii Aunque no se sienre a la alrura de tan elevado empeño. Para conmemorar su papel en esre magno especráculo de Estado. -í clegido.tá colocición d€ la figura de cuerpo entero delanre de la suntuosa corrine y mo. B¡o da ocupación a las ñguras.

r H . ición iconogrrifica prrccc hablar cn tlvor dc cstc rírulo.crrr< r¡l '¡cnt].rr¡isr¡ r su Ln su respuesra asegura Rcynolds al señor Gardiner que cl tcma elcgld{) :. L. en c(yo carálogo rigura con cl de hts Gnc¡¿¡ ¿do¡ntlo ¿l n".rr¡ r. ir'.¡¡o C¡dincr: conro ac¡ices aflci<¡¡rd. I'u..nunidad de inrroducir divcrcas v felices posrur¡s histórica§.n !.l..rorl:... .' un .n dcl rem¿..rr¡i\l) li8. conm cl ...::re¡demos l¡icn..r' 'n¡.-...!n (»ro model(\.. Rubcns un gcnio de la tinilidad rinrcnino que ¡dopra li ñrnra de la Dii:.os..urL.¡a¡r¿r (ilus¡r¡ció¡ 183)..r¡Jios. 1.l¡ t tintüt.r ). r¡l.n.tlc¡¡ r.: .. l. Jc . ¡. l'-l cu¡dro n)i\nro n¡gicr( (n retilkt..lo¡c.rnc . ¡ . . .r..Jopr....r cn h quc hs rrc.¡ ¡ludir a l¡ ' - mj..:rtid¿: I¡ lirnción de Ia cscla.1 : . .. ..:. . es.tr¡ un . En cl cu.J. Sc prcr€ndiA qüc hs rres henranas pos.rb...i. j. n grrrrr'"lJr. l¡ o.rldt\. ... PoLrsin.co-.inrfL( i.lu. el r.r ..'n¡rilr¡\o .ipico (ilLrsrrrcnln l8l) l'rr o¡:: ..:: :.r figurr que equilibrrsc unr composicitin -. \. l'l rLn r J..¡ del rcrr.: ..r h' formul.. . t-.r¡¡.r :r¡l (..:rJj\rba ir muy leios p¡rr enconrr¡r..::.:..Himeneo vcsrido po¡ l¡s lies Graci¡r.¡ j.. Reemplazanrlo la Narurr:. . Ci€rro quc no hay pnrcbas documcntrles que dcmucsrran que Revnoldr obvia lisonii ¡tue apodl¡l)a a las trrs hcnnanas Montgomcrv de (imcias :¡ irl¡ndcss".^ ib¡:: : ¡.cu¡ii*iirico". -: :. .¡dn¡ .rti.:... :cucl¡ : r m.. gozo ti ¡ir:t.. Lsro \isnitl.'. i 1.. ¡.r nr¡nrrr.' ' .i o conri.:: :.:: :. : ri. aun<¡ue filtco prutbrs dircctas.rsdc cn.. :. ¡onrriLl¡s. :.¡.li 1.. había exprcsrdo Rut¡cns la idea clc ::... quc ahorr sc cncuenrrr (n (llassow..r'.. . cn una idea rrractivr: ..ii.r". . hi./¡?.i . J. un rerr¡ro dc .o. EI rerrao dc la s.¡.r. .rrcn p:r: cl pin«r <¡uc reprcsentc algún rcnu simbóli.ria bicnvenida uni rercer..'.r.:. .¡.vcles dc h ¡i.y l'..rbl< co¡rcnirse en ... .ñorr Keppcl ¡orlrir rolcrlc r renir Jc :.:..rr .r gr.:.l. .r¡«.'d orro nombre..r:. .. hcrm¡nrs..¿/¿ /.. ¡o r.. nri'rrro.. quc.con su cquivalente m¡sculino.: .. posturas que convicnen a Ios clcvados n.:r \.rplicó con r:rn«.n.r el scñor :Jiner r a lo qut st . ::. F-l nisnx.' Es un rc¡rr .r.st.*¡' n¡nrl..ot 16 Tt s (.: hara rc9<r. to qut dcrc..rü.rrsom.rJ. .:..:.a negrr podia asumirl¡ un¡ d. iiLjn de ¡urénric¡ s¿biduri..is l¡liz para un cutrdr<i cn tl que l.rri'm.1it!N d. :...¡.'. li1 un cuadr(l ..: .':. rl rno¡n«¡ rlcr¡ido. rolJs ::r-.ll :J«r.¡ ¡¡.ri hcrmana\ \l{.. 'r. I)c«. -: r ..-' ..Jo r....: corsagrado..:.:- :Ji.. Rcynolds firndía los dos morivos..:: :...J I .¡*i.. .n r que rrnrbicn $ov icrrc p.:.::i.allerv.r .c¿ más hen:os de volver ¿ esa brevc corcspondcncia enrre cl . iti \lrrr:nr..' .. : . '-.:.rduulo quc rh... .u .nn .. - . otra tendcrcia ::. corsrinrrc (n rcr. ." ..ate¡ial dc inyc¡ción ¡rr el rrr.. una pinnrrr históric.ait1. . .

la transformó parente.to (ilustración 186).. pero en el arte del paado la rradición iconográfica y la fornal están tan fntimamente interelacionadas que no es dilicil aver. la ménade que engunnalda un rérmino de Baco aprcce también en un fresco de]ulio Romano en el Palacio del Té (ilurración 185). l-a posrun de la rercera 6gura de Re¡nol&. ni pudo pretenderse que rsi tucra más de lo que se quiso que pasm - inadvenida la hábil adapración de una cita clísica en una oü contemporán€a rr. en gestos vÍvidos y de formar con ellos una grácil cadena de movimiento que se despliega como una melodia nuera de s.Sueie suceder. L^ Ba.ngular beleza. bien puede mosrrarse remio a recapinn:r el resulado de esre proceso sintédco por miedo a que. pero no elevaria el cuadro a la esfera del Gran A¡te. de la Aararalde Poussin y de ú Rapto de hot.ndulgencia que usaban los lacedemonios. mientras que la ménade en los brazos en arrebato. el cu&o ra nunca pueda ser resraurado a su unidad primera. Pero la semejana con la obn an¡er.vó su aplicaciónr¡. quienes no castigban el robo sino la falta de habilidad para ocultarlo. del Sac?ifcio d Hine"eo ¿e Pousin r de l. .anal lilüsrfaclóñ 184)3.€s habrá de admiú la ategción de Reynolds de que "d romar prestado o el robar con ranto arre y precaución rendrj derecho a la misma .e Revnolds.guar el marco original de ngura. Nos p*ece crsi increible que es¡a abundancia de erudición arristica no haya echado a perder la concepción del artista. El recogo la figura oenral de un modvo famoso de Pousin dificilnente se les escaparia a los enrendidos en Ia exposición de Ia Academir. .piÚ anóniño tóñu pane del "marerial" del m¡esrro. Las ninfas del Sacrifcio a Hineneo de Poussin tampoco eran adecuadas p a inspirar el esquema. & su acti. En una de las composidones más logradas de poussin. Tomar en présramo significaba para él algo má que un mero recurso pedasósico o un cómodo aÉjo hacia la consecución de efectos gntos. hatlamos una figura parecida ca el rónto "ignoto.posturas.ene no tomar al pie de Ia letra Ias palabras deJ arisra.¿. el recoger flores. En el cuaderno de boce¡os de Italia de "histórica.que se pueden romar y urilizar ideas en una simación toralmente distinra de la que orig. Ha de ser éxrasis que está a su lado nue d levanra la mirada con asombro viendo cómo se llevan a su compañer¿ en el cano de Plurón.132 Ld reoid J pfá. pero orra obra del mhmo maestro de Ia manera grandiosa le proporcionó cuanto quería. que . Y sin embargo el cuadro atesrigua su facuttad de covertir las . Hasta el más severo de los ju€.nariamenr€ mor. Ann Moftimer recogiendo Ror€s. Iz¡ G'¿:¿¡ de Rubens. vidad. v visto con nosorros que cienos elemenros d< le Ladt Keppd d. -alzados mente en la elegante postura de la vizcondesa Townshend. que solía consultar en burca de dibujos útiles. un¡ de las asistentes de Proserpina que estaba recogiendo flores y áora EI lector que nos haya seeuido por ran torruoso sendero.tb¿ de //l inndció ú Rq"ol¿r ligeramente escorada. Por desgracia su auror sigue siendo desconocido.se refleja en la posrura de la figura central de Reynolds.. . la que debió de impulsar aI anista a hacer uso de ese esquema. una vez di«cionado. Sennia a grandes rcgos. Reynolds.or vuelve a de¡enerse cerca de la superficie. Pero yo creo que aqui conv.tomaba prestadas. no es menos en es€ sentido metafórico. dice en el Duodécimo discuno. (Sexto discurso).

curndo sc pinta un rerrato de estilo sn :r l¡¡óri€o. Es d otdo quc había cristalizado .Un gcnio adulro ¡¡lc & E <¡btz¡ & l¿ narur¡le¡a .h t ?th¡iea ¿.. luchando qr. Tampoco oculta B.amino hacia la invención difícilmenre puede sclzrzr:e d dcmcnto polémico.. por el mrestro se ha dcsgastado asimismo en esre choque :oo la realidad. aunque prec¿rio equilibrio. ni €s representación exacra de un individuo.gcnio narunl'". cn el que Reynolds mmó prne.esrá ¡a desvaneciéndose como un esquivo sueño..cynolds el objero de sus criticas. del realhmo y la imaginación. h iñird. .'su público. ni cs compleramente ideal. sc rranrienen cn un perfecto. ha pasado a ser un juego elegante.tomados cn préstamo.¡ con c!¡¡ ¡úv¡ oorcrpclio dd zc. Una v oo-e ve prcviene a sus discípuIos contra el credo seductor del .cira.ión a Pqnol¿t 133 Es esra presenración delibe¡ada de la . Sc ad¡icne bicn en esto cl mismo .transmiti¡ a Ia posreridad la imagen de tres herma- l¡s : 1¿s qu€ ranrc destecan por diferenres géneros de belkza. má5 que el uso práctico de tipos y tórmulas tradicionales lo que distingue una obra cono hs Trcs nujets de Reynolü dc ouos cjcmplos de adaptación precedentes.€omp6ijón original. & qr mduvü no ha llegado a su fin: un conjunco eccpodo & imbolc y 6tna qt gr"eiz¡r. la posteridad se inclina a :onceder honores por razones distintas.r:blí¡ €nf --.Es muy diflcil. quiú pod2oc Ftl'lú:lgo dd d hondo dc h¡ pal¡dm¡. transmitida en una cadena ininterrumpida de gcnczción en gcncración.¡cs el mundo del "idcal" . No seria fácil describir con términos más exactos la rensión intrínscca de l¿ obra.representrn por rlnro cl prognme :onser*ador en el . Quinro dncu¡so). El quc converse má5 íntimimcnte con cl :ladro notará que el dualismo ¡a impllcito en cl cncargo impregna la rotalidad de la obra.r' :rna inteligcncia común.n 1759 en la cana d€ Young a tuchardson cn tomo ¡ l¡ . Aunque las hermanas son bastante dife¡enrcs que parezcan individuos.omo Palas de Júpiter. plenamente desarrollado y m:&uo y.imiación. El lenguaie resonanE de cuño clÁico que Poussin habla convertido :¡ ¡u idioma natu¡al.ión enrre el artista.Ia t o. dos mundos del retratismo y la historia... Pero lo quc quiere conscrrer J: :oncepción artlsrica del pas¡do. €n le que ñguraba la desa6anc tesis: . Ia docrina de Rcynolds y el artc de Reynolds ----o al mcnos d ¡spcc¡o & l Joctrina y su arre q¡re cstarnos rrarando aquí.im¡ración" en los discursos. y m-rblc debate a hs s¡bcitq. en el quc se podían concebir y desarrollar los esquemas h. "ennoblccc¡ el ca¡áctcr de un sembla¡te si no :s r expensas del parecido (Cuarro discurso). En estos continuados alegeros en los qu€ s€ dcficnde l¡. Sus formas c ideas están . todas csrán a¡imiladas al mismo ide¡l de bcllez¡ clási. prednponcn c indmiün'i.-. El psrado :o se puede r€cuperar por. Situados ante este tnsfondo. escribe Reynolds..erdadero senrido dc la palabra.dó mos ahora que. por grandes que fucen Ls re perdido en la evolución iniciad.nfasis programádco que impregna cl tretamicnro de la. suminist¡zndo :sí lor dc¡¡¡c¡tc tÉ¡i:c pc¡¡ h moai:¡- ..imir¡ción'. <r coosccucncia. como el mejor . Pucs si Ga¡diner hablaba dc gloria que valdría a Rcynolds.los ciemplos ilu:tres arurdcn.

en un acontecimiento respeable.alado affcionad* ¡mumirán sus deberes sodales.I B4 L¿ teúía El mismo tema no €s tanto . En cualqüer momento caerá el tclón y las tres sonrientes actrices ligerarnente superpuestas ? atí. por el gusto y la modrj ^c.imitación» como adaptación de un motivo clásico. l¡¡ bulliciosas ménades se han convcrrido en degentes Gracias. h natarc.c. el rito pag¡no de la fertilidad.d ¿¿ h iniucih a Rqnob en ln coin d. lás herma¡as Monqomery posan €n utr elegu-re ubbau aiunt que representa ¿kuna imaginaria obra maestra del arte académico del pasado. .

q-*+ tt.n Niena.¡ $p. QtintilÁno.inr..lá cosi€ na d.ncü.R6 y M.hrer.: "Cai jiD.. j.nt.nokkl.Lalshli¡.[h pitut¿.[ ofnx V¿úrry ¿.B.* 0.-EJT&I qüdáñ.lDebatc. 1á l¡m. lAs afts de dspués ¿. r9rE).u. 1960).n¡.iá .t-A+tr. Cí h i¡úoduaión 2. Paá Dánre cl ulierior ¿*liv. Raa. fll fvi.gú. 498./e.dnr¿l R.nrif\. 4r. y sigs.aa.i% sb¡e la ciud¡d y qk E vib ai en much* 6cuhoÉ i. cA¡i. ¡.n M. om p@^tg¡ú¡db Edds€D 6 d EiEFra xxtr.i¿. Giotio quedd splicitmente scluid¡ de @ ób*drción.dú in v6kn An(Es6dM.ÉoL-qúF¿b-ffi!qúE-'l-L¡L¿+ . di. ü ^\ qpliciú p...Notas !A CONCErcIÓN RENACENTISTA DEL PROGR¡§O ARf§T'ICO Y SIJS CONSFCIIFNCIAS 7. | \+a .r afórisñó d. 1940. t¡ndino en la edición de D.aa Giottu. o¡itu- üñ¿rit ú ñf 16 lo E¡6 §ilrb6 E at¿ á Nikls yo¡ ¡¡/yle. Zibel d.+.3 y sigs.24a. !n¡.ta b.n lá Edád r.s. y 3.mpliane¡e e$udiadr e¡ el conÉxro k del G/""& Cbituryi. y. b. \4.ñ. C&ice Fo¡} n que.ú.rLJH.. Rink ini .¡o Ce¡niai.@¡t L .aaod ¡rotla¡E¡ra 10.lrtu pi" elhnn ¿i t*i. 1.---l4tEJ.D'JJ r'_¿¿É. Dn B¡i. pr@dón d.¡d.o'ies oa the Reirál ófrh.Gf¿Gncia de Vdla 1 l¿ pin@ @ l..__'.laÉe b b sibiu Pn.ó*n di . d.ddr (Nuúl ¿ Guy d."o . D.@ @¡--¿l-'aFo-¿G¿nb. o . rrib¿t-d--F@&16 ot6¿.á l¡ 9. M.Ltu.ción dcl piiñ. . Esh signc siendo h inrcF a . Zihel.@ p6bL@úEqúh e el n¡mo . ra¿$iü cn l.dt¿ qúe 16 quc rens¿¡ d6puá ffii.4f.iE.ñi¡ Á¡.. .rú ebt s ú. y ehá [irni co.¡.P"ry¿tuno v\1.o d. Ptogres».j. E¡. 5. cüc P@ 6 d.-. N.onbkñ¿¿ñ lFlor.lla Ri6. 6á pE- lL 3. c. Libdo \'{/o/h' ofkon¿do ¿a 1939).noÉM Eb. Ess ide de h resu¡Kión de hs ates ha sido . Cl W.r L d¡ ¡ncl@ ¡¡r @e.¡dimndu Fosirs. )Oo(tV.. r. Th..7t.ts. mjl qu.p¿ en@tr@u Élñ¡¡oi¡flut .\. 91 y s. E.¿i. 1927). 1939. l. e¿. Mdl¿ (Flotre ci2.i.qlo &L. rep«A¡. Th. R tuiMnG ¿¡¿ kúlo L Dc 16 dc. .ol!-bi. sin emb..ituñ . d¿ B. t3? in"iñ' Me p¿.na n€ VruiBri. /e/. Él L ae 47. )C( 1943.Vsri! ¿r@ and C.LLd* n. .ryiih p. Simone..l. t94r. ¡/rñ (oxford. M.Wolkú. písr t0t>tt9..vw in Hnblnal 1'ho"sht \Cúbt.n. No pu€do cpár el dosñ¡ d.Y \é6¿ . . 12 -. Xlt. Riúritu 2. 1933).. 1948). se conscrá cn h copil concmpo¡ánea de la Magliabecchiana.s úrit¡Es qa Fr s nio6 años incnó ¡ BMi ¡ dtoG s 2¿tq9.Cb. "The Genes¡ of rhe Concept of s.dó's 8tutu.¡go. lÉ¡itutb Otutuda.ditu . p.Él¡. )o(Ir. \qeising. uná "aFdr 6 un pEr.s. F mtisu dldG -. ThodPson tui nn dbtu (N« nñ?o. ¡1. akhlno tit il ?nñ0 i¡ t¡d c¡ÉH. H. plgs.n. ló.i. Finc A¡ts'. dlo a.*. ed.f l.75--r.ádo. schloss. A Giotu tod¡via no se l€ l. Med¡.ü.309-3¡1. x. ¿/¿' fu.L.. Hipóc¡ar.l 0f th.1960.I-GX. Efo coLqE@Fü. Th.¿ Cotn¿"U lñntud.. l.ffitu ¿d Abtu"n.id. f<tzl¿ o i¡¡b & 1452.66b. . Chauliac.tu .* rnhnd.i1 pd dc Id . v. 1998). piz. r<iente debate mb¡e el concepto de R€o¡ci nienro.la ar I.oq of 1L6.-{-qrrIi+ rq. .d1g Mds.l9t0). lo¡ áuror6 .+i¡at-Lib. obr.quisi.L d!¡o Fr rbú. y v¿*¿ áhoá mi .fticul.¡L-r-¿J á-e.iud2d. D.t¡ o cU.laruion6 dtdioc ¡ Ri¡Éin¡.tlo ci6n Elq¿¡titu.. ql 8. núm.hoá mi .. Hlven.ñ 135 .P.¡./ ?nñor ?trh.. Es una üádu.hi ui".r. t79l) págs. "R... K.nado ón fr. ló hdho po. ¿i?oi qdLb.& rrL. rtt¿ ri.nt€ dc 148r. btub.h E. I libru Llhne. M. r57o. li F. P.Eú! qE¡r lE l94t)."tn.Itf¡. prohabl€mente h dc trús ¡!ou.Tl¡..rc 6to 6 eó]o /. Fewsn. nienndimo ¿aú ?ocbo . Cf B.@. Hi'.naisenc.9Düt8 r+E--L--ó ¡orÉaó&rgulw t&flelt-. qu¿ la idá de p¡ogrú etlo sen¡€ 2lll dónd. ¡Nsiú no da lá Lcha d.

dnu¡ coniulis( apillum exprimcndó.diz hÉdü' r _1. . l90l) d.C.sóbt. Rnben.n4 1877). quál.n M.pañó5 po¡ qu¿ no fn.cit-. t 9 I 2). d¡i. Kl¿in¿t¿ boe¡b. Tal vez nu¡ca s.Pl2¡úc¡9. 0n Pai»ti¡g.15. d¡ su opinión. Jbñnn¿ K""rñt¿ ll-ipajg.lu€ti. l¿nnrh. un 18. II.ndo FdE Erdó d rL6L & b --¡lE E dü & c diG ed¡ d¡¡ ans. quad¡á6 wrerum saturas pcrhüEndo wlgo. d. YülX. Cdñ. m. Eso inÉpRr¡o 16 do.l ¡ft'.l¡. ed.dd Yló --i-¿" L tio... dondc 6tu@ de embajador dc la tupúblid.dio +. 24. C/n* af tl).nc r.¿ Ghibe¡¡i: .¡do quih antiqui¡ corporá gia.zo chibú¡i. págs.ld.ir.be" d. 1888).mmeria quam diligent¡sime cüsodir noÉ inectrque átion. qr.r6¿ ¡ o.t ebft u . iñ 28.r nali. ..t* d6d ¡L ¡+r. dpüs¡o ss opinión .62-67.unto d efdo por V¡s¡ri s¿ ¡d¡1ia con gnn pe¡spiociá . ur hodó qu. r. 48 49..n6is ól AndEl Pisano's Bronze Doo(».. pás:. cbitqti ! b ¿ SCúó. rl¿ h ép@ d.tt' d-¿o . B de S. 28 y sigs.69. M¿tli¿. Th.i d.".r o tmiÉ h pnñ.1 consejo de Btuni. ll. pís!..l du¡Io d¿l c Ercnc dc Alb. Báriig. cú6ñin pó¡ chibe(.l¿ Hlo6 . "The d.ió.n.nktundü.k (!i. Tb..t 6adó d.ó¡rimado po¡ h dcdipción que de h . 1947. SchlNer 1426.n¿r pese¡te que en m¿yo d.t ¿ l. eúadd ! L.24-25_ ¿ Ptubd".6l.U4 tutuh dru n¿N dpdnnnd dL ?o?"lo .gio di Gio"¿n Aúiya ed. 16 prlid6 d. páe. t¡.ó ohligi( pc L¿.or.A. pá9. Tb. C.sa nu€ve scd¿ dc valoEs d qu. habh del csuEimic¡to dc que püb6 G. T¿.+u6 d.v. J. i tu (8. guc a Pin¿ Ld ¿¿üa. págs.ero p.nti2. ¿ Cothd n\n ¿ dd rutuvi|ti¿t.. que teÉ do n de teñi¡ t \t Ad¿tuión Wz . An B.l€ 1427.". la @nó del misno apl tulo de Plinio.. . d. .lLn.le de Lue della Robbia 6ciE cudb s w .nó.t difdú4vtt). z ¿Uztu noh )OOflV.n. de LoEnzdti há. ed.t. L.1943.n s).. . hd.. D. noderado de po@ mmor d. P. la guem.Lhn.l @n.70. 37..nd L¡ktu¡tl d. v63. p+¡s @rc L ¡obta intnM m¿ bbre h naE¡ia . ¡r'za 886).n b¡once rs una época d.n.¡lí a. n ku n digk.Cosñognüá. xMr. Ai Brll.6 ü^dó ¿lsúos dpecB s@16 d€ 6a num jenrqDla. ha 72y 168. Kráurheimer.Eeí c¡i Er¿r--rñ . b li"ie di ndtu d4pp¿h onüo . y v¿¡y ahoh tañbi¿n Hans Ba¡on. slió para Roma hanr nóvi.impreso . .o"cls'io i ?ntutu fo§¿ fd udú dz tuRo (Roma. Plinio. .ilior. Ere incidenk hac.aúilth.r.ia 16 tu r Nnia d.r6¿ie áspü¡ de t6 obñ 12-29. págs.h/if¡.r¡ poÉido. 26.¡o. n¡b. . . s.c . prgs..fti fD¿¿! I ituz rl. l. (BsUn.nú¿i¿ne (CÉi. D. br M¿gü paalos kF dspúe d. \Rerlín. EI B. Ed.42)- \4II. t?endlñ. Schlos¿r.n€ fijam en ab illis fáctos montmc¡E h&il L€on do. . J. prg:. y 1aft"tu Gbib. Do@cllo.67. 25. pe¡o convi. siccio¡aque. 1 98).H. (e¿.y @b¿ ^td.lhrcnÉ son ¡óPi. Donáró a S@pdo 1878). 20.an. nod habet Llrinum nom.ulo sob6 ld (Borieuii MFhológi¿$. l I d.n d¿ ?i. cn. ¡.zlatb dt jrskk (Dcb^t . rn . wdlb"tg ¿n¿ Caalta"U tirna¡. fslmil plausiblÉ todavía la hisiorh de vmfi. PubliGdo poi B@ckhau. Cod. rÉlse L|/. /. capira minoh fáci.6rc enG h sup.n ]a sgü¡dá pür r¡. conü. Yo mismo hc \ pEnd de debajo de Ia mngr. Archnolosirb. 38.si.M Ghibúi. Filippino hrho de senúse un po. 43-44. .oÍÍe gidó el orden de hs pahbnr. ztt G6cbnht. .fsr.. III (Flo¡enci¡ 1t . 12 obn dee aóG d.Sabbadini 14. Gbib. En l¡ vi. q L F¡lt . S. 65.lti lFlór.ir.¡irc arti plurimun ü.. ro dicho 22. i. )oov.tdc. Láq'i. "Pacqw cn.l G@eD que chiberi apli(Rcmcimi.67. C..l con.l . Edtb Ldlir'" kditwü (Prine6n. . s.t Ulbin¿t 727r. t9t6).t h có al la aufdición . 23. ú. lá ópinión pública de ¡loÉ¡.l dn ío ). Klqc.n ni x rí.H.umenros p¡bliadG por H.guido . t9l2).bti d ¿¿sli 't¿bunj d d¿ qulli ¡Mo ?úitb (cd. Ed. poco despu¿s d.s vider€ ntur sse.f}ÁÉ Fñb"rd i&. .tr u ¡dicu¡o $b¡c nM¿rafóiás visuales de rrTór.194r. ü.L ff d.ni \Prindú.undo se Ecupdó cl dondo & dividicá . Milán.lé e$enr honin6.¡b.II.n. C/ Th.sulq €an«e¡I«ico d. l. D..Sr¡ru.. t9. pág.81 y 228729.o.fettu. 1949) @1Ed¡ b¡. qu.n . " tr.n @ñ . misno^ab1n monaterio. ¡l ys. v. l93r). t. per qure pocrid signorum maio¡ vid..McMlhon. pá9. t955)12.\36 Not6 ¿e b p¿gi"as 4-9 metáfoiá d.€6 dóoEkriE#od&o¡_ @ & l. R..d. /er¿t af ¡h. cif-. ¿d. ed.iÉ.Ghibqri and Már¿i cus nia. R.ia (PriE . !ú p¡€dsso¡é R. 3r Trca. ói Eir.¡in. 16. 13. dq.mbre. G. s diabd qn.Nan gt¿fu di 1-oton. y Lor.i ÉE & &iE fDdi¿.

ábi-E ¡ r¡lii.b.nbsüd¡ viddi q.i!?-lr r. . nuua indutü.skQ (D. 2 ¡dun verc @n¡á glorüri int€ @trtiglrir.m Icd. 38.r R.X..¿¿.Girsiñ.b..ris doqldiloquutionir uu poro ua r r.l are.ilF Br¡¡d¡Gdi áccunrisimi.¿ G. «tniÍb....tr¡EbG niis homin. infotuiu -Éi¡ eAG suum deplotnr qmd hc wdo nsi @¡ Éi. damncnr.qE d¡cE f¡m* pro IEidLbB¡rcs. en 6rc voluñe¡.uEn innú.D M. @ ciúboi: -rrqE u¡ áb maion tu_ Sculpturle pictuBequ¿ aii.-tEt& g. ¡t die Kunsr dieoend. d .6 d.l re. ¡9ü.Ei¡ Kl¡Ñ€ ¡t ¡t dú Kurs wesen da. ¡óior. quod. eu khd unb ¿¡s.r. u.cduÉ.'tr¡m. pucm dim €um *t ibus compa' Vilú rei @ntu¡nru¡. suú in Nm qu€ dc Priorun vits -b6 e oudi Én. illu' ad irÉrioribu prcfúi m orcm «or os reee no*n ¡do ¿'olu d qpohrs d.. ¡¿c omiro q =G. eleb@úCriu ¡€ieuem plcriqE in Mom Efcota . He.c por ...¡. Has. dd ¿ann a 'n¿¿niú k"ññ.@nimi EmPo¡ a i@ruptu ládmc . d @¡poE imb.ih !dáEGld.dJ&. 14.W- ¡9¡a¡- @ l: rrró. -r i! qü wErum qu¡. (Hamond$ Eü ¡9rlI É!.qum pGr t@rn ¿u¡ divi l. 13.s i. süpfa {B. Pi@...t disipli¡aru gen¿ihúá dLnt6.' .. ¡-. Mituifu"nnd arcb tug (La mla dcl áft rcnac. v.¡aaqt¡ 4& ú--¡.Éc¡L-*ctui9 sL¡l@¡EEE-I-tño¡u@ pEd¡ÉJ. Dapó F¿ddie. ." A. reinpls .ió. Ho¡un .lofi.núnú..ctut€ atqu. 37- {19. ir qú nútla pobit6. fi/btu! úeh!.8 Synbol.¡--.qE Fz.i . prg:. 86-94.udanr a ádmiÉ ur. nutl¡ s i!6i putud bonnm úiüm studi.tili@ d 2uGm Baplis ^¡qc iryc¡ii plshü d¡i-¡ d anD d.dt U"¿ bh ta6 s.L ñ.(ú diumo Esdmónio tum É¡un su €t cxP.L r q. ¡mtrm bEüuc qE@E.h. for@. t998).nii. .srifl "B ved d.i¡.-'onfernii. p4. K. ¡la¡ liúE !. homin6 d..dá ad e p6láás h. U.n6-+-.'t.¡¡rh¡coaüo Im uqraÉt-..cillioá.rB--cJ.. archi.ditudo. publiado o §d.:ti¡i coñiEm. iia n¡is úiüm .nrista y el ri micno d.niú ftlsu dixe¡iú.ri.Et¡Eo b-. Qucruntur e¡im ct dE honinum btviots.nlisnakun*.¿balb & j.r "L hilroriá rdiál d..q._-iiiEe i.r t il ¿ndntb¿lbbrndd s. tnritu..e@ Ad illur@ princip.Toa. t8n). No M d. . et ¿€ot¡ nos@vic (rm @. l8l.pdmd. gue vns p€ne libd qui ht r@rd Ei. opinmtur..-. nihilaiú¡h'-i.lll..l paisajisno'.-EúÉ i¡ ¡6 DoMr.r.. vá.. ÉFÉ-L-t'--.!rIn qúó-fE-.ti ¡&ftL quú olim 6rrinr cum illivisusunn qúos abp. n¿ in tuLcb¿.rlin. ea lruda¡i pos nisi tenporum suo -turur.l-#diE.b.ilá-EL¡ni u fa€ula@ i. eorum opinio p.€ =s!nt¡ : ii ip6um pu¡nr enir. €¡ €. cl S .r a o-.d.i l¡¡. wiud.F. tlú.^ tube /" .¿er 4.Éún fácile +do. L. C/ ni ¡eñ¡ de Hau. ¿4dá' ti¿ ibt Ftu li¡ $baL "Di. y- 'ih.4rt ein't. 4a *. Alamn¡i Rinucini i¡ Übú lltr rr-L-F+--Ei ¡-.É l.. Si p-5-it*-h.IG (t¡ndr6.d ine¡nuú v. 373.*-a¡-tA toE-s-¡i'd.. E !.nmuddi yitio €t im .Li----h-ai úÚi dc via Apollo¡ii Treci h l¿tinu ñF-b--tEFÉ Cognánri nihi saepe¡um*o.*--4fi-.r$-r>ll *. e'.m F.r---ú qúidÉfu-. &u r ú pog6ir. \d. T. e¡ é& voluncn..dM F@ -. c/ -No¡ma. U6 ti¿sribr f iú tlddiE ¡&..No¡ds ¿¿ bs pári"¿' 9-10 t37 32.d¿ei Gáddi ing.gó *¡_ Édd n« p.ompohrvdim.§ ¡liquot scriPsir lan vct. no¡ sads dign..14.i¿EI-Éi¡_Ltun@ el.B.b( b.bd l?ln'rhnhnt.---. L dnir d. ptg. ¿6 d¿ú.b.. .qi--r--rr¡LqúÉd--E-ú so¿F---&pc .t.. ut nu. ¡¡¡glm fomuhción ¿nEior tL ¡n ¡t. b-.n Flaina ltt. t7691.¿ B..¡*F-: td¡<.

Spobli e . 107-113.rutu\ r&ñinó " Pü d. N-iúrl lL U.opi. 26. .o *$a ?it! . t953).iii ri tiñib ¿ "on q. ni Pifá8o6. qui medii inter No. . quod illú popr€' Quod f¿cih q s m $'ipis inrcIisi - h6qus ¡ca contigisse támcn asperiores lur.5 l:Erúq ¡unqE bl E ¡o a€ a de impotu cia . ! + o E rl..s pióbibl..lando que ni Tales. ni Pl¡tón...zyn g. in $ribendo i¿nen dp. Giotto srito por Bocaio (Daz-¿ diximus 1016 mulrmm nlgnrumque rerum scienriam @t$ufi. Giornao \4.drpracion6 po¡rcriores de . ln qn.k ló.rmilsd eloqúenrim ia lu6 6@ .¿ f.¡ i¡tt y Z.o ¡Dl lLr dD-obübI:EE l-. d¿ XX¡.mpóribú pÉ¿dM ¡diú ¡d dG qú.túAN. Esta pl¡se er una de ld prim€6 6fer¿n.L-4 tl-L t¡' III-{aFr-r¿a-LLGA@ b Eii. d. "edad APOI. páss. manuscrito d..E. lnurio.§ivor coniEdi.. vlll.ECú&. dplid l2 "ún dnión d¿ U. Alztuzro Riñ.Esró pued.lum ¿Elrli.m. 104-108. Nac.ás.l D¿bqB d. lnerario de h ¿l¿bana de Rinucci¡i que su clogio de M6accio e«é copiado cdi por comphto dd dogio d. p.tini...otd ü b rdtutd-. cód.. su dN únicos i\rls ed6.. . .ONIO DI CIOVANNI Florencir.... srá tomda del Dc Or"ioft dc Cierón. ?i. Novella t) ""i" d .gli.m u. d.i ?i"n6.a h BiUiÉ v¿ri@. d¡ndo di a e¡renrler sr h6 @EideBb. Siioziano.e c.1¿ h' pN á' 10-11 3. Result¿ rlpico del arrcr. rb.-.imdo s aú {16 del popio Domcrico u. t171 ..ito ¿n 147t. ni Arisrórel¿s vivi¿ron má¡ de n. d..2 ¡¿s.n* lRóñl.uó spe¿2le de s.. 4 á11óE G.."a*Jbdi¿fo L« tñ-aa ¿¿¿. Un ¡fu @¡ wiúr6 2p.lc h inftdnaión . aigiki itulizñi d. I.lcl v@aioo rnidd 16 nomb6 Qktua.nú.hor¿ Den§ Máhon.l cdhsnó.kn.otuáncia. la EóriG que cacióD que de M4¡ccio hace ónsfe on la cálifit ndino.n lo su. nu. d. 30t. 'inib.ni Hú Éli FEiu a t6 d Fr ¡¡óln:m dinó. 1953). ti ida g. p¿a. U"a a¡ ñ tunaq.e ¡elarivo a u¡á mayor loneevidád c¡ lG ri¿ñpós anrisuos señ.Ib &t¡G t{¡i. *dA tú F.nE :nos..sstri¡. A.nrüm patefe. D¿ lós d¿ñ16 ddid.ól¡i. Ciemnú ple' riqu€ libri in @culto tatent€s inihdi f2. 7. dÉúááU[ dlañdi C.mos.U.v.nto . nóÉ Conviene EpM cn que de nn6úo tsto 6 el t¡er 5). págs. dú¡.¿/¿'" Sobe el tema de 16 .¡ta fi"k... dinniliqu ¡zñ. 16 E p. an. quod illú prcpcEá @nrigiss non mnor.i¡: 1a nedia. lE.húúEd. v. qui.rÉ4o qpliqndo qE ni FE An8élico ni FE Fdippo 6ti¡ dúponibles. L2 elección d€ scio mece F o..hqi.Aa cb. ¿a ¿"ci.l dilo litenio de Rinú t nio d.¡Lrü-. E sgu¡do 6 el@nteo de Bonfigli o Perugil o r4f o €l qc e mencionu lo5 nomb6 de @ G ltls @mo álbitos en @ de rles a Pieo de Medici¡ en la que le sliciu cEdo @ D E Fmtrc eer n'n8u .-t. Uó.. w¿tb. vivi. qui muhun prof. l^ .h mls llmáriÉ 6 h u lc d6 pinroE por€áo61 Ms @nenú¡io. 6¿.nd. Iicet.lftricism 2nd rne cúacen. e Pinus aurem Colu. ?t@41 nd tui aai d. .tutu ¿..dt¿ .obién una ¡dap¡áción de un ¡¿r'. .ncionado a úis6 qu.I.s.Iird¡ rn óárióribú d ¡i-LÉ --r--¡.-i!iÉJt l l EEú+id-. L. Se úao de una ampliáción dcl p6aj¿ d¿ cnado h'n 1 xvt Drr anÉiomenr en la ¡o.rinüs ini. ¿spdiálñ.do l¡udn dum mn lóngis ¡. Un an¡lis¡ de textos siniláres.. que RinEini p¡efieá prestu un rn imhi¿¡ por ún6 dtilntia (l¿e pcc¡ióm¿nt. D¿U. e ücdi quod 4.dt t*Ia71.. XXXVII.dic¿rori¿ s. C¡id.l qE I¡m a Fa A¡g¿lico .. de que e dc¡c . sritur. nardus ar. Cono lueso l¡n . 1á e..lg ¿n¿ co"n¿ald Innitut' (1953). Bibl.n ftl 6rá romdá .(FloEn i¡. ed1d no i¡fKuene enG ros homb¡s y ñuj¿Es de su épo.¡qir. B.l .iú SziuEú FdUm elesantius quoddu ¡durl.N d dd ñod. tot di?igt.rn ¿r pdái riú g¡ grdi+ Mn. lll.a tuú.¿lló. t{ ¡a.r ós.á 5. h fl. 0f tb.riores luere. L f.\ zttor § ^ \úcl aryuñcnto rmiÉ . r¡mpoó tu¡U«ini hahrla m.. Marsior ¡ . l.pIü6 sosidós p1á lós ú6 gnnd.r puramcñt.¿ ¿tu2. Nb.312. t.ÍÍi.try-rFó-LÉd.138 sic floruern. pé¡ó . Agbot -r. d..' . 6. Gnú.tos lá aún. E¡h f¡6e es t.be .ñn.ulE. trcs el que apoEce. M¡ril Nuov.-.L Andk d.

1447. ..5.. t.tu (1930). illsttuioni.bbi ¿r lai f. pem sbE ptiñá.ned.l6.¡ci.Sob¡e ¡n ü.3no. K^rl Ft y. t4ót: . q N. libD II.o.oqrsos por d.6 d.h.mcB.k O$cn (H¿n¡over. . I d. Y. AÁaLi.rc Eñpl¡ @ ¡uL. So.ll¡!. pág. 45. l¡ wñión d. ..nú¡ $l. ls disdpulos de And@ del C6trs¿ rigunndo N{ü '.l r+... *p¡i. q & F! F CD _*. Ha""w. Pául Schub¡ins. p¿eó por si.ráldk.n 16 2r. prbliado por ve Canina illúni!ñ pohotuñ ltub- 8- T. .¡-! d rEdItl-E. air.. 1927)..co d.mo . "M¿.lr32).tut pa ¿i jizi. ..o ¿ ¿¡ 6 da qúdo @i h ci. 8.¡4ih o. h. Si no todoi Gll6 sñ d. G6.y -.l qk r @ffi d srido & 6p@1oJo..ú d .n i¡.v€ .t6t ¿lconsigra¡ los Gl¡riE ¡ 6¡. deibn q pri'it¡. tf 22_ l¿ Jzhr. ni. Dlvó tr(.no ó tiñal. ñ6n¿ . A»otbnio bkl ¿i?i.. H¡b¡i¿ tido 2l .ÉE¡ & ú pÚ d. y <. de .ntos en 1446. T¡l et dan.¡.lJ.M.l B'lh¡in d. 4. tr. ll.-¡-¡a ^¡r. l9l5). E{u¡. LudnG Máq¡.. t'' (d _€. núN." Como .no. S.t+ S. t). 1721).¡tiH-_¡__-Y¿F f. l¡úi. ¿ño d6púés S.. L i.lg GhÉÉ.'.n ¡.Notu' d¿ la 2. E¡ ¿ ¡!i .rchino' qu.Een. V.o R¡.diiado por G.Er-B-Le f .prodú.18" t 6B . Mi @ll'¿ñ. .d. 1nor2: ..jor r./ Ap¿ñd¡c.A RiE. Elo¡.¡i . ¡lsu3 d. con .l pEcio s. 11..ri¡i 16. ¿. pigi@ t1.n por. .k.i Sor 22 los d.l¡-. Fú no la üftid¡d y m.nnc¿. PaB un . e f*há (po' @on§ d.ión € ¡ I l.¡.169 . Vlgi 2.. r¡ri y r8¿ci por L in[ol]8ón ro L v. por Vaóury.9ú r hib. ¿. m muró h6e 148r.19 po9úib p. ¡¡ jle d.rrndi . pá8r. núm. Y.l. Fhú@.¡ htut tulizr .ñ6 @lo¡ qu.tñ lob. $ n1Ñ. I0. Utoli. sE¡É¿ o d re.a. A+Ao É) 20. su medmonio cóñ Giñsp M¿r€¡li.roliá md Alhe( Meu6 (§chu. & tupoc b !i@ F¿ h @!ú F& & 16 .d.elG. pdni.v. Drt po. Cino di Filippo .no6 &' Mc.D-i 6. M. lo e R..¡9¿ h. . peo 4n ñr Apollonio qui€n disñó cl . l. l¡ ñ.. L üE @n L¿ Fl. 1948. entrc .mbE d. I4rr. pá9. . Mro dcl Buono.@.reB. A.ñ (Lcipzigt B€ in. r 897). y v.¡ci^.l¿1'¿thi!. en dcdud: d h.nc¡rso figura d€ hccho .lh¡ir of. 27 d.ndido .llci si.tnbn .t¿li a Ci"ó ¿i Fili??a Ri".itu ¿ Atu lt9l9). . El . pte ta7.iom¡r. Sún¡¡¡.N b.polloúió tu. a.1.n.¿. L f¡!*..yEmbién 23 Fldrc¿n.t:!@ iL U¿dii¡ @ 1. ld d. tuñ tFlo¡.i .ü.rini. y' tembi¿n Schubnn& ¿¿ a. ¡l . 251). (L.n ü?i. un iorcr . votr dc¡"&a. S¡b¡ d. El (Tuin. R¡mó. No @ E¿n v¡llh p¿É ¡dcntifiq. B. rL k?@¿". po! ejeñplo. nrtm.Oal ¿. Ua un.l. )«1.x¡it¡ ¿ P.. 19_ á L c.. Rioii ..odic..dtu 'i f.li Ci¡o. M¿r¿lir qsi . qE FÉ @ figu o ldoi d.1.. ícbrio d. á. cira : i.ÉrÉú & b EÉ TJ E s iErli¡iE rtodii. v. dond. ú6 W. húin& n'jm. ¡cp¡cdúido en .b¡ni ¿i Fili??o ¿i Ci. 22r-2. En 1452 h.l i. Mibd. 1840. 430437. ú9.ee dc h Ei@ d.Edi¡ v e¡.nb 8.-¡. El¡ombE.l mi.m¡ p¡r«.E Lt6 l.2aio 2t- divir & h Pof."liolo 8"a"a/tu¡¡ lBcnl.di¡ s E¿ue ¡ un6 I . L vUbárr po. L. v-lA.ñ.o.Ú.n . .l.l luBbt¿ Lon¿¡n NM Müa. Ugól..p¡t...6ro Ér vi. d l¡ qu.. 139 J.hnn d.Bl¡ d. 9.i¿.menb a h luutu). U.L--. .gl¡a (Flor.-- diÉ d.¿ &. ¡940).ipzig..b¿ Al¿a Mñoti. Votfgant sr4how.hubdry fot tu.iotu tbli.Mdd. L\ir . p4 328. v¿rbr¡s. t3.ñ¡s E s¡on. l¡ .h¡vd d. .hó lá p¡re mís impólfuc pú¡o.rc. L divis d. bbÉ he Tii.il-.U¡Ér ll.i. su. €l & "M8rD & kú B. l9r).hub¡ins. B.d q!.nñ. l¿ dGl¡ ¡uÉ e h: ^polo¡io.mnr u¡ ¡p. L¡ m.ndo cl úlrim d.BCc .6"¿ d¿l v.) €n 1472 y r á¡dbur 2 Uíli d¡ 23.tilio" $' en L¿lia.-.[€r.b/if.f Knbl% dd Gaúl& dlti M. 146t.lk S.riord t nó6 órisin.i4. r90¿. C6r.i.2ó d€ 6t. rcdachd. t910.l . supl.ttñ (P^rh. 1954).o. k ñ úrs¡Fre tm ñod! ú Ed¡ dduirn b ¿ú¡dn d.@d¡ tcpolloñior.f ¡L 142. Ri..r. @mo n6i. 188.n ctueii d 25 & fáÉ & ¡rI Esro).l An Mú. UMi (ViBilior.do. Alfón¡o L¡zz2ri. Mnt._!a. 1930)..icmplo tsÉ sihil¡r 28 2t.s d.¡lin Co¡l$. ¡&ido c¡ 1402.. qif Thi. hi-nira ¿¡ ldk H¡wn. núm..M.Faa" ¿ U|¿liño nros d.o 556 .{/ B Lrtlio 1. del .tB lurd¡ l¿ d.ni Y. 186y 187..t Buoño ¡nd ApoUorio di Ciovrnnt. 7.

Cl. N¡c.hel¿ veino há múero.1d.ir.g ^ Gtulós Iv.a -|ntr4r... »O( 1742. 289 r tSEn n'. G. Jglo ilurncionA del romance nalilno d«.dJ.h. 5úu Múü sp¿ Iti!@ o Rom. l9t-196. 186.6 ir ¡k D. H¡lscn. núms..a ¿rlln R¡tun. . creenc¡ viene o./.idlFEli5 Fdrro . la húto¡ia del . lt .a dc Jerj.o es ná. (Prn. l8{.ó y 5us consecuencú$.ñ cl .Iúh& úún b pdli-ii. Es inre¡gante compánr stl apr<irción de lo qüe § s¡¡to con h admirción que. págs.colre lNil\ . sob. I. .nd t» (H.rsión (hacia t487) .1 autógaló de ú¡á ee6ió¡ lige¡ámenic porerio¡ (Mi.ro-¡d. c.l uuhio ú@¡4 todio"o ¿r¿rt ¿u ..n.¿r u¿ti¿d¿ di dn g"o. H€ anJ¿io sE signinerivo modo de ente¡d€r el ¡ne €n . pc¡o pár.. Schubring. ro. c-éL sa. 1902.a Pu¿tr en ¡aón de su . ¡b.H mpento de l-r). B.: ¿po. 1030.r F6*chif z. pái.rr. Pi.rE ldD rúdd¡ d dd e. €n¡e los. Reuni¿ndo : dG tuenrs Pricl6 y Jetes r6u1bn rr . Bú./k. 16 ñudb. 6 Ltut\ pá9.Li-. pd4. pág.! dnd D/auiry a¡ H-v Fii" d l¿n \Cin bñ. 37.\-'ueva Iql [ú.a ti .f Ltui o?.¡. Bró.did de Jrcb.ió. un.c l¡ fecna d.l.li¡ '.ultad.n sr ^polonio. rll¡§ Bñrá¡ico M5. 1176).rú!rio'' §úlh d \¡[.rüars en Foqhngm íibd fbmn . 21. \i¿no ilbni. ahl l8 lE p.. H L D. 284. Oñr. O?¿¡. Ls pági dt 19-23 lás c/. dBnud¡.s¿ ptit i?almk." .ce quc Lorenzo de Medicn vive rod¡vh). 5@i' dd \ldr?. lot).lam¿l t' t9. ú to &dib. Ruc.s¡el en ¡.bidñó qz¿h.ionádo po.¡ in \lió. lo tzi ? d. Fi.lor6 27... ¡L.?¡ of-rls§ ¡. cl6 dós áudillG gü. l¡ nier¡ dc Leonárdo B¡u¡i figur¡ 1446. Cs tuGiio Jor '.lons symholiaa.oNiden a Pei.. Schubring. Xl.tE d. Gtulosk 0f th. Wa¡b.difi. un¡ sener2ción después.l Áng.h. iUútuno¿.V. bnogntt. 1936).saba "Manesi' por la pieza de muesra de Brunelleschi para 12 prim.iú 2pr. cod. Una hhtori¡ tipia de 12 ¡nri zitdlld frs]e en b A¿hiopi¿. A¡roaio en Cró"in ¿¿l . 290. Háliaináso.n ¿l rnunro d. EsE últi@ h¡ sido ú¡ ducidl ). Uún Fl¿z.i¿ en "De immo«alirate 1ni6ae". . Er P^ts. c@in d1 6 d b.ól¡go de \ldo!rc.t 19.«dE dr RoE. Add. Schubrins.hd tnrnú in FbtM (bipLiE. 3t. D. úabajo induido . sl dni ocan. ¡@ : L fÉ & C-§r ilñÉ. I.h. 1954). Ebtn d4 k"§bni¿*1897).!@ !É d L. ¿bbih¿ intat¡¿"z¿ d¿gw di nznoia. (l-ondr6. 4L @ ¡ r \r!6qt!..l!. núns. ¡tan.\'!¿. NatB d.dbE qu.. . C/ €mbié. I 2 (la refere¡.L r CoññB. B@ d H C. ti .¡ir.1..tut.itutd. s¿ güardá. Orsiüs. (Lfipzi!.L L. que 12228. L¡ ligu l9 . pá8.\t :9 E¡ d so6. 156.r d¡iÉ¡ g¡Ix. ti. 1881.tg dd Ca"tu A In¡... -lfdo . Signif.. 298 y 299 y T.s y Tcñl¡rocles.s tr 5d: 40. D. Oñni" (Bbilea.d. expr. 32- Bibl.llai r. LeipLig. d. loxfold. Conriene ya el p61jc sobrc los úisos florentinos isual que en h ve6ión publicada. á e«á cree¡ .il a Vir6 36. c6ibu .n.!¡o dd Fú'&ú \itu.¿ . c/ mi únub ..kni¿s d¿ l8t. 55).. púsi"o bn ?ú.nErs É&ohrl-dE. Bo¡eniL. L 20 hi'. A¡dn m. h¿bbid d¿ g. liba IIl.ó . l9¡1 L¡ Ei§:. 37).one *Ua n"a!" ?orb. O?.ño.. 33. 34. pá9.lL¿4 FD 2úr D s l.1hzts wa¿ Hos. verinó e¡ áláb¡nza d¿ lo¡ úrisÉs floicnri¡os (ánr¿¡iór á 1485.onr: .¡@ \!ffi d. Y orE mls rmdadt . rt. págs.n Dionnio d. si¡ja a Pín.Mtz ¿i R¿n¿. anotad¡ por A.ni.bir no qdt¿."¡¿ ¿b. r.ftrós ¿nfr.' C6. . GduEk 12 *---¡-. sóbie. ¡igiifú n.e ch. lblb¿. ¡j raundo er ura iMrip. Sin --L!F r-t.dádG 2 As: .n.h¿ ?os¿ b¿n n¿ft¿t . ed la 9ú¿ li id bh¡e dc h nesn Ch. h prim. vigu.ra v. Bi¡ Mq.f d. Por cierto.¡cle2 F explia poqu.h. . tib. Sobe ls 'is d. idna d.óL qdi ü tú d.¿. L§ür & q ü E t a.¡ 157. E¡p^nL S.l@. k 42.l pradenrc cpigám d.ino hace alusió¡ pÁs.n: É? )89.l./ K""ítu. "lo . vé6c H. \ia b¿n¿ in'tubo ¿i riútund bniorid. Pis.1. C¿bl¿ga¿ of del lr.itufln iA§ri"n. sigüi.¡.Di álcún.noh¿ .L: conepción Enacentúta del progreso aftlsri. p¿9 : 4t. Sófocle§ / Euripids . ht.á úm súcú6ál en pla. 16& \. ap. . /. rh. 1583).o$Ado .i¡plo6 i. l. Ilbni . Loque no pás¿ deser una alusión cónfu-: (ópÉ- .h. h ?. nóv./¿8.140 26.416.ú¿ lürh.É!.iE ?La L ¡rJ-.É d.iroen XIv ¡r¿lr/d.: :9 \_'d¡ d. ru ud¡e h¡bi¡ conremplado uná pidrúá d. l¡ ¡i Fi@ @ q lúb¿ d.c2mbridge . cht I ba z dnegnar. b quli a"ee &libú.ndó ¿ EE bio.itl 4 . ebr tohi. td??ia b. 38. Eñiló P. El tundámenro biolósico de $t.

r¡r.. :.imc. Ud re¡omcn .l lnr€rin hr ¡!r¡. . pr9.dad d. 189< Por d6gnci¡.'M.uló r leÉ ¿ó.pl¡obl.oop¡.nto .zzi.. .n n. pieá. En .¡ u.$. schubrús.ú.edi: t. 8lowtr sobÉ ¡os Mi ú¡bljo rcbrc "El n. 2...ud¡ .nn:nn de que cl ¡gu¡ ñún. lr BblI d. Th.. inven.sus m. mo 4 l5l. Lr inr.. . .e C4a. D.n.l¿ziai. págim l0{-l0t- Sr di s..N ¡ i: Eaú¡oi¡ ¡ 16 ié. I'bl .robl(m¡ cn f4:..r dc nusúo hll.R ominqm.pr*nÉr un d6stE gri.¡ción d. de Apollonio.L4ondo'§ Grcat B¿tle-Pi. Seri¡ muy de d.u¡¡. p!ñ:r¡ iu! qu.n ioñ. R. cs posible quc l¿ reprcs... {3..il !i. XXXVI. cf H...l¡ nucv¡ páBifla. 167 o?.anázeo de tc p. Fond6 l¡r. . Sobftclúhi- Ná.ro nci.. ptg. h¡ñ publio do u. B! ¡ng¡or Mag@¡n..lv.nn. en F. d.o Lr snüa J. t2ti" Mid¿L AS¿ i.r. nútu. XLt.6 d.. R.uior .obn un 'nre ¡{s nudo h {ignifiación.n ai... 16 Tál era l¡ pi.oóardo . Lrto?a.a há.i.ura. Ricc¡ y N.. Bokniu.di:.on¿rts. ¡ h rnú¡n ¿ rlc renci¡en h! d¿cadd pliudá ¡ l¡conru¿ & 16 P2zi. En l1 lisi1 de .n. tt'.6 P.o. no ¡esú¡e u¡ cra. es un rensido l¿\¿¿o I ¡ti"rio d.¿ Ob.on €l pDfsr c¿rtud B.n. "{.rdo mucho lós próye. 327.-t.rr.e rur. W (195n. d¡ Lo@.ie(o.bi¿ddNepublicado ún brek rcrúmcn dc áv¿n( cn las R¿¿zioni ¿¿ Conql. r!3ñ t¡. Rubinr.ñ.u¿¿Í' \Flo¡.r.go.ompl.l Bósloru dcl iondo.1¿b6 $¡ a ¡aotiz d Lú. . pág. B6}J).i .i¡.n et l¿tnal of¡b¿ 1ú'a/brry dnd Cau.d¿.s{ un nuevo c$u¿io d¿ 6m ¿xoor Me{opoln¿n Musum d. rn.ñ cl lhm¡do.ió¡.l lep¡oso. h hoñ d..r¡l*Ú T6:¡*¡!o r u! É. Ir¿ Ai B. fb.r¡r'on i.i L-rd¡o \¡\. Schubrins v. .5. fl¿ R¿nrir:.Notu dt las pnsiMt 23-29 19. rrm' bién .is 'nze.jo. 40 r 4l ).. G..ofrc srozi...l ambó 6 d Dñbr ¿d ñ . AtÉ.o ebre G. h.nr.nr. 8 Súozi.*-i-:.ompaa .pnódico prvnto por L.lv.ión dcl pinú no pu€de h2b. 51.i.rini. ¡. !lt*:t2i Lon- lMri.4.¡r. C.¡ áurh. 4 so¿.r rido a¡ sólo la dc ¡. Enonú¡mo¡ 4uí unr rcp¡edcl ¡En.l rm¡mi. L.dor de L¿s úli.nt Por 6ra ob6..¡ fi8uE uó núm.por ci 6 Pifti.n ..s d. P.¡ .. Plú ¡e rl y ls:lYo por .ro suháyándo que la difenn.¡::a:. o?.+ i. um eFre§roción dc h af¿a deTcbnond¡en 1461. 23.ión úadicional inf¡uyen c¡ 16 ré¡mi¡os cn qu. ¿. pe¡o ¿no iñp} 18. 283-235. P¡8. . L. El .ró pu. e ÉiEd é J:ffiEdEót il. pub¡ic¡do.:..ómd { . n.ñb ¿¿k ka¡.íaen.ria nph¡cl i..ión.ltu| en .Jo qo. l2l ¡.¿. r¡mbién.¿ ¡h.io.¿!tui'r.i.l Éñro & \'6m o I¡ FÉ: pr@ L¡ p¡.mrl¡ r l¡r J.. !.. !cmonra a Stcin- snh.rpr. . núñs- T.J4.rÉ @pr¡ ddÉ¡¡ : ClnG \'ll¡ rd . dinl.di.. D6d.ldécimo con8r.l ¡r'rr. Esroy en d.l Rini(. Poggicn 19t6. p+.". r:l . l9tl): C.gulloso mo al que h¡bi¡ d. ! si€s.» fu X.t. pero ¡unquc 6r¿ rñ¡l¡do erc lug¿¡ l.l .ime¡r. *ntu S¡o/nb. arg (ilurmcion§ 27.lel bo ... C.¿Á h invocación. 10.l58 / 160. Es .thali. y\XlX.¿in s€ co¡vi. 0 lhnlndz¡on¿k ¿i M¿dicis. se e¡.1.6ü'.¿rr d. Gould.'.. P¡t r Pa«i¡.r. Cúiúr.cc. s P¡iló rloo& * . r . oro o.!i¡ d. 136-221 proporion¡n áhoa un Socicty of Am€rica v eL Inrnuto várburg.BrimuLr r¿16 .n( de nomb6 oP¿ . ¡¡.rfo¡. 52.ñunÉ \1111. 3. n"u6: Ymk.1'do l5 ¿dvercnci¡ dd bnfó¡ .io ¿€ Hntoiia ccl.ór¿.on .a"ld liritttt.n . Brrlingioi Mdstzin.ru.ion6. El ..lidád rrsri.Thc Humlnií Po(nn ofCorimo d.on Conranrinopl¡.L . K. tue fo.hni.orrienrc.n el .iór sin duda ploc€denE dd olle.. Ltú¿tua a.8uo pacie¡rc Lr cral. 't4t quer rnn dc "L¡ .¿r¿.¡ sE bo'qu.ión d..nuto N¿¿ion¡lc di ¡ Er€ ¡ni. inrc¡.ds.ios pm la publi. \954.l mis :n(iguo n¡núrno ¿.oniúnG del Is. \9.ios .LL¡|". págs.á.Unpuhhhed Cásonc Páaels. Etr¡'ns¿r h¡ ¿n¿ll¿do rc.de en..in.br¡do eó Róñr en r955... Glpunto de vist.\adit ll ! tE6l¡'s9r¡¡¿lE ó l¡ b.¡¡.¿ p. k¡ src volumcn) y sobre údó . qú.p.cipiab¿ con c¡.n b¡|o los ¡úrp¡.:o 6 ú §. Verino que pri. dit E Fn i.i..nre.. o? d.¡enm dc Medi. G.. cl mrr Negro r . een ilu«ración p enr.h de . rnÁ¡!@:¡E@ r¡ !: .uñdi¡d6 ¿ ¡ D.€ sible una influcnch diredl. Burd¿ch.ón(rE ¡ré tr6i ¡ra _i-56.uenúa ahor¿ . . XXIY rl96l).oni r- Schübr¡ng.muhdo F¡ RFNAOMIFNTO Y I]1 FDAD DF ORO m¡Eo un poco mál firmc p¡.l diudio dc l¿ rñoa A¡ison M.¿¡ P¡.l dcl . ¡l.n ¿ R.

atni¿ni {Ari del Contegno lntcrn2.¡Í. t. ¡bti rhc tbffib.hlin¡ñ¡ (Milán R. pág.Di@rú¡¡]E ¿i S Lü¿no ¿i Fn. Fn¿ l\\tll ¡6t * ¿e-lri¿. cd. ofLü.\hñari noúhe .-tL4 R¿ndniane 8.n ¿..:ipzig. R?k¿. Gilbe¡i. . t (R{ {p¡ince@n. ¿-¿...d.VGO DL: LOi PRI\IEROJ \tÉDJCI5 : -_: ñ<. R¿kzia. 149- l88rr. Y.. ofl¿¿ \r da Sr5r.irg.b.. É!F.!¿/ foz"iú..z. aot l¡l y s. r3r''. Lift of Lü¿"zo d. o Alied \un Fe rmón¡. < A . otieeltai».on\cnr en hs zb¿Aatu tlt B. fh.. in ñ. lr39). tu«i r \. to 18.zo adtitutu (Eina¡- 16. ta. t<. El nita d¿l ú. \'. Tb.ld ¡¡úae». cód.)42 Notd ¿¿ L$ ?áSi dr 29-38 ¿uüc. 9.¿ rr..Mnn t]r.'on (Lun¿res tSUlr)..Quen !]izibdh ). l\1. r. Ros. Htmanns (Leip?il.Vaclcrnagel. L\iade. wd.i.. 11. Hnrle /r. /¡r.ir. Fontius dc la Rica¡diina.. Fógel y L. t22- t. (P¡ris. En xD sftr nr búdr r "rzn.r.E E l:& e .d¿Írtr e¡'.. l.i2).L. r b. D. 289. C2(as dc Pieúo C€nñini ¡ Lol@o. Ltu ¿ -\tq"¡tio Fllr¿ rqr6 r ie P G.i.. "D.Jioyanni (Flo. y 766.htat.Jt?.roi . .r9)r F.l9tl). 1924)..itu lMn¡i.l. Maitin '.t aLaia r¿. C¿úi. C¿l. .. K¡úreller. 138 I Itl. t¿¡i"tiah ¿oni"e h¿b. M¡i. R (Eurhciner.t-p. Rzfrm¡¡i. t¿. 281. f D.¿¡ü .mnti il Principaro. 19.az¡. l9i2).i.trrl a/ .¿. S¿u.¿t o¡ th.4re ' delle /*del v6ri) (Florenci¡. 20.óna y ll.ñ d6 ritu ¡ld: in ..bÁru. k ¿¿ \LiB ir \. O.. Xtl \IE('I\.oe. flana¡d. A. l.¿itarun.1.o..-ri.Bern¡rdo Rucellai and rhe Oiii d¿. Fni?lo Brn¿brh¡ :\. Rubiú. Or2rio Mo¡isni.o¡df5. C. t9t:. de scptienbr d€ l4-6.r diü./- !rd?"g. 1.Jtháe (L.-.{¿ á l¿loqk útolnqinn¿ ^fe.anna ltripLld.. r!\^¡ Mediceo.¿lo d. un libro que no 6guR cn t¡ eminenre 10. v EL J.-r. ¡¡¡q CE. di.l¿tnm4rd. t7. Lú. 2r.b.r d.59 /:igs.. ¡ü Nrtdo Nildi.t./.ie. o?..:. verino. Vit¿ ¿i. lt39). \1o.¿ -::?: -.?.dni B¿* (Cambridle. pig. 7.z.:| _ cú!*!:iÑ..ia \lnr. L F:s. de Roover.re::::. r9. . i::j-.¿.. Xll (194')).lnia. o?.El ¡u¡I@s f L tü¡ & (>o d. 5a6-539- l-añi. rt3¡). F.?-. K.. c|"r tr.S.encir. 1839).tE r.en.zo Ghibüti l9i6).in ¡o (Floencir. Reproducido en Roscoc. lO9 6. 1934)..ipLia.ero$ (Florenci¡.¿.hrrel.i.t¿.¿ (¡lo. I 912). E.1.h t908).Scnamm. '.rs pi\gs.ñ oiü.s Alrenbu. n. Ma ttin. Múenn. bre de 1951. ED . Do6.la. pá9. píe.. tA:L r sigs. ll5.a t.c .)tt)..ip.tno et|fno \ptk. . rN/.¿n.| l:. \i¡it Kampc^. L.fe' Ilv' efler¿rioJ. . X 1t947). ed. A¡er- lürtukr. .¡. r' M. .h lür chibe¡r¡ tll]r i1d-sárne".b¿nt of ptu¡o tt.. l¿ir y{s.-i.. luhá§z (L. Hn¡oa enero dc XII.-:: 1 (FloEncú. R?mi'sw. ve6os 149-350. Joúr¿l of¡b.ipzig. Krnpe(. M¿¿.nt. 1929)r R. 11.1). M. K¿ir./ ld. :0. tukb¿t. Mencar¡glir (rlo- ' L.tb"t& an¿ courtuaAl nitokt. 1926).". F. ¿¿r. u.?. r C.2 d! . I i. Stu¿i . 27 . Ba. F:briczy. ^s ¡d. Tb.b?. páEs. Thc Lif. Buts d^. Di \{/¿túi¿üg?b"úti¿¿? in dr /r". Pág 146.ñ At¡s'.ioJ.rdnr ¿Ü rl¿dln"¿xJú Aa]§n »¡¡k lL. 1933). Kul. 1 ?ft./ . atu| sigt.. l9il). P. llis oti9ó.z 2.. M. P.r.. Oriío. D¿r ¿.-e. úit B¡blkr.. pág. t9o2) I I .¿. U. Ciovanni cave. (FloreD. d'An.Dorn. 196.E.in_ a@ ¡¿2 lz@ di lrt¿@ á Pm ¿1 _r/e tiddn Carkgg'o 1. \x/.¿3rnr.1. P. Pen& ¿/ É€y .53 y páBs. . Lindino. ü.v. . Bat¡nski. 907. I H. Aes.S¡l . pig\.\ó""erl.trc zis. k"/..i Pi@.n¿ R. Vo1" V? 1.1 6 r I Ec.? :.i¡.eipn. r0.n¡on ¿¿t R ú. Rah . Z.: D l¡ I \lx.re. ll.ll l1nbra¡i¿...sp6iano dc B¡ric.ag¡atutñ ?n¿uMnht qR rt. .h.l. píg 89.. ¿r'. lan¿l of "Thc th. //¿ ed.ir.onini ann.. 1. Bonnaud Dcla L l¿¿c . Roscoe.erredi. el¿g¿ntü qú tun rttu Ja.fid Mcdi.

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véüe B.n"n.. Fg. t Lotnu ''!ü. E. Pd3: 268. . 217 -314_ Cod. st.fÉg C. fI.¿ ci¡-.. Ládsu8€ oa sculprurc.ilkr M.a. itunzi ¿ . ¿. vóls.rL n id. tols. 129-1)6. ya 9u.§í2 IiBeEmeór¿. tit. line no 6 dd rodo nueva.oid ilf¿rt b. ogni | 3.\1. i qtun ?oi 4 b¿¿g?k pú. Bem rd Bercnson.h. . op. und ihE monumenklen vocruk\. ljr na??afnno.nnhnhln. qÁti ¡ali a bün o ?tu .r [Lo¡dre§. 450.0h¿ ¿ »aln c.. "Ho. nrim.. ¡'enituú¿ .q.U ¿n¿.¡: . ¿l ülslondo d.ional indso un ¡jsc hn lis«o como el d. 'n . cenni¡o Clnn. Ég 116. I- rq¡r lr¡ ' is! . .as ingi"liotu d b6n"b/. . 4.Xx\41.lb tu dn. .tu kn t"a¡. C^y. ñd kó" l¿a¿¿ d."tu l.Pollaiuolo¡ Tomb óf Pop€ -t¡ 75. Búilú.ñb/d. . E. 12. \ono b .lli !b/ia. Pág:.n lÁtitur .n Flotnz. ds LoEnrc Magnifi- ¿l of thc X\4 (lr5l). I49.d¿"qt¿ ?i ..¡ principios 6. 3-.ñ. L.h d10. l9r2). M.Ma Tratu¿a ¿t h p¡nturd. 480. ?o"no bc.tu .n¡i a?lo?ti¿ti ¿lli "rm."¡dh . 256 y sis.ulo que. pi. l¡itu (ed_ i. L.n pm.¿.Ein M@¡t de.t36 68. ñ. . M. 2. ?tunb. 193a.rlssr lus dem B6nz sigs.ñbtd d¿h tu¿ fs"p ¿ dtuú: ?tiñ¿ d i ¿uis.. úi ntnk l. . Milan6i. @no el ¿utor tnne h amábilidad de ¡fto¡ocr. A CiDdivi. de una conveBición ¿n la que F l.¿.n ds K. 81.e.a eiti h n. Ed. E. relidú t. rr.th. non di tu rui . y »iri. of Human¡m "The and rh.j ?ón¿i tt.lll.t d¿h nbn. 4. a btu n bru. z.i\azr en Mii".¿i. Ch6cl. Dcg.ol¿. chnhd2jo R!!I]]II! ? 9P d¿. AJnsro¡E I816). 3.ntur¿li d dlrrnd h"d.ntru*. 80. III. Mincil g.b. Par€e más bien dep. A. lY.100 e¡ A. All¡ed von R¿rnDnr.192na5 'i¡.¿flth Cár.Flore¡ci.ai. l|.rdali »islioli .ni d . n. Degenh^ú. Th¿ n P¿itb\. 8l rir. Brinrb bill¿n¿a K"nn. 1932.1@t¡ kli ú. suBió .b¿ la dni»¿l¿ fs" ¡o d li noti d.. \."get d.on?onit. Vib ¿.nti.¿¿.. itbi¿ . of P/irt ¿n¿ D4tuitsi ik th.¡tr bn¿rd ri drd ¿i . pÁ8. Al pear cjlo ál áprndiz cablá bol@ rus rorp.¿enne. Fo"t . . OrEl.. Mih. Qhicaso. ? . ¿l botul d¿t¿ íoti..24r. pá€.dn lbt ¿h. paronchi.b""e lvien "nd .h". ¡9t01. ñabru pi" ab. ll4-tt5.l dibuio de lá mcifixión de Filippo Lippi del Mus€ o Británico (. 34 t). li quli .edo mn dud¡ sob¡e el Glátó de 88. pág. pá9.ihaans. 268.¡ tln¡¿t.x Uói@ L¿ti".aglian . orta de Bstoldo púede edco nE ahom E. Sobr. Una reinte¡p¡et¿ción 71. pág:.atioh¿ ba f. R@. Jnbtb'denr.Mkd:i.. Nót¿' de l$ pási% 54-60 .lz. l9-1.) 9.A./ Ski.t l¿hrb'.ñl. l ñúbnf. bali. lbLr'. 84. 469- 12 L.'. Lo.1949. lo.a/i ti¡ioti in¡. p+.¿. píEs.. li ¿niruli añporitui ¿. die Anl¡nge der Enñurfszcich¡ung dis¿ n.ib n ?¿nd .1imr. R.¿.¿i. ed_ Mañi^i E! METODO DE ETABORA¡ COMTO§ICIONES DE LEONÁRDO t.e a. Pnphú y Phnip Paún et.t Írben t 5. Caye. esa evolución.383.n. (. ed- 6lr y6{i. Pophab y Philip P.tuúnL InsituB it Floft"4w (t940 t941).dr 'ia n. 5. lO tu. Etding€ ¡. . lia lali¿o .nbtjfii.giob. Th."th ¿'¿ Fili. [prneb¡.i M¿dii 86.ón?o"t bn ¿¿ lat u.b¿ ¿Uz belbtu . l>¿ains' \f¡b¿ Fki. o?.'!t¿ndnál.. 1878.nncey.il.1. WbüE and Co'tuyA INi Piú4 dc lá ap.mi. páEs. ¡tulih D/..li8 ¡. enno ñ. Kr'§. (1940). §úG ú». Mit.. 8.r!. M¿dii (liipLig.h. s b¿e en un p¡elimin del que se d. C/ A.ir. Apé¡die rxvl. hon.a qno ¿i ú. C.h.ti ..n.s. pigt. 69.rn¿t of .t b.ndo.. pá9. Stodi -8..h. h¿u"¿a hi f¿bd b¿t .?¿tunn. Ibl¿.nbnfr¡¿n t tumin¿n lin..ld¡¡tJ. d?/a?/idn dl no. von Bode. 1883).noun nd LarM d.I {1951). d. .bo"..'.n d.t_ . 87 o 26t.lL ñ¿nb. B.¿nsnl¿l6o li ?o. Ncw H¡v.. I Abtu d. ¡úm.{. (r-€ondo da Mnci.at. ?. . 270 n. ¿ .nr¿t. 62n..ñi dli q'zli noi ¿a.o"on n..n. 193 Vnúl/g ¿nd Cat¡ntu Inritukt.:bA dp.¿ d.V6 i s h ]éBande mcdi. baú¡ d.imn lifd..ii Mt 7. §¿. 71. rtl.\44 ¿1."n. ñalt.oñto"i stusd .¡ t27a e¿ A P M. Í) y Thónpson. tu "¿1. trgúg.¡¡iaii ¿' B.r€i u¡d zeichnu¡8 in Italicn. D. GiotÉjo ü§ioil.H. tt¿b n¿ñblilf.¿ rih. Sobre el dibujo 2qui ilurhdó.uin$ in th. ci¡.n. l9i6].b. B.¡l.bli d. pero rampocó ¿n el a¡¡e¡iot h2\ L2 r¡a ?a. LFIG rncia. cit.

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Ü h€.¿ o ?\ :. 1/¿ /¿ la ?.sn.álisis 25 Sobre el vín. :qu. pursen.. Z1L. R¿Kbt .":i ¿. D¿ Arhnttur4libo I.\li. 103: li E Rñ.ep. Ktis. Vsia". t.. Abt ¿nryt Un¿ in bn dü S. R. 56.tu.-non .Lon¿rs Sobre l¡ ¡pli.: 1@ 24 .ituc) cit.¿rgi.ht ¿¿: B¡A Lt ¿r @ \'.. (Debft.l bn¡a. !nnri.. . ?.¿ d.2 e ¡.rni. Snb ¿6 M¿maft El¡ils Kañt 29.: d. )0.¿-'. ls l'ol¿ni. 1662).lb t goln liü"kr .: ¡ii o.rp.- t la h. I ¡x4.ulo enúe A¡útóteles v cl "esenci¡lnmo.lV. (Búkde) r Lor Ángd.rl LibBry) (¡ndres.¡dúk \:!t:d:i* rk r . ae:¡. Fréar de cl¿obRy.t d.it. HerLer. .tulknh¡.im.t46 Nú Not6 dr h! ?ágiad' 70-79 27. 4: K._ {*&i. Véxse umbi¿n mi a aen¡l d(l .ke¡.ióg.(.ú r.o dc laruy¿ ¡o dc& oscurecer lo gue r su plantcrmicnto dd p¡obl.1.eb Clisi..n dü¡b lohn 1998)- lue p.a i. . en su ¡nálns de sos musicales ran inoincados como l. l93l).r- .:.rd¡ ¡l :.r. de Piles.: r 1e¡.h¡i"¡d 5prna Mi¡ d.on. Rcprodu. 22 23. l*a Cls¡r¡.i¿ cn su á¡ális¡ de las conquntas de lr. 10-4. de k p¿i. -resoluoón de problemrs. ho. Jubrirá l¡ impona¡cia de los . 2.d.\Ii r lS .. Co. a/ . l9).. Th¿ Lagr of [rt¿¿M I. wir. .-4-::'. In. sp{iilmenre el cáp.i r 94r). 6. aa¿. y libro a2. /'dr&. I hato ¿? jqaú.. M.¿/ P/.iaa. .' :'1.:o: :.1§li Rdnü d rrüd.tio. r!&rgú¿rih. prera especiil ÍeNión alaspr. ¡di. &?laft¡i|.tut(tr Mús.. ióiÉ :§ir ló & P]3. tnir 5i-i.onr.. lt. po.ho dc quc ne5 "especul¡re!.¿ t::w: Att!ú@lñ tr: . ¡)¿ /tar¡ vcktuñ lAn*et AU..l¡¡¡¡¿ B¿. lopp"t.\pc. el m¡mo autor submya h impresión de sencillez que da la Mrdar"d delb rcn2.u.hn¿tu. Cicean. IL Ntt d4 M.'i loxtir¿. R. 1998)./ ej. F. m.ond¡es. c . qu. Pappu.{.ot \tr5: \'üi :q: E t§ \ '* I Prul la. La &¿a¿ ¡bint ! ra (r. l0 (escrito con : liphñ]. s. ¿¿n Emr.Lra--: ¡z:D ld. miEspuer2 difierr un po..{a ¡u lucso d kñá fundame¡rál de sh . Bü]lin. rcn.-o :!3i¿ ñ6!ÚéñRPc?F. f. P!¿orhdl!¡i.l¿" k¿in¿ Mrt.4¿? l ¿s Scg¿.L: . R.l ion. 10.¡ .li 5.¿. hkob Burc!:hrdt.: bb. ^ne'./.1.¿ d. Ar.¡! .n.:s ¡tr E Fü 16iiB :-r¡ F1! 69 .ü.El psicoá. .r.ión pi§.: nn .?.r. S¡.ap. en ese libro.¿u'J. Uhreuseig..e¡1ot Di t&innú.ial los. El .(Nuevr York. 4r r/k..¿ (L.l. Rrfa¿b F. 127-142. N.n.¿.bt.i Iq § ¡isii! -rl< z ¡l¡-t úr ¡¿ ll. :E !:ú Hin¡1..t.pror¿.pLi i.ii. ap.!9 H Gbo¡nr.i?ú Th¿ 36.m iutr.is ¡l .r L lry.fuftkttkt B|n: CfD-t. 31..al Pt. ¿. Pqúaa"a\ri! ofAúrti.¡ricúr¡ta.. H.s¿n¿o ¿..iu.e¡^ tfle ". 1947).r/¿¿."¡.\r. Cl K.¡els preconscientev. nM k tu lit¿ .cnrnta dcl p¡og.ido con pemio de Phitips Etecúic¡l Í!s.n.rt¿ mll¿ -< pks. ¿r. Sobre h ulttriór historid dr d. ryol¿.qu¡. h¿lr ue!¡do ¡noñ dd mpo g6an. r160).fC. 22.. H nnt c.ñ 'tuú¿ sbñ d0 ti? b¿a\..4 t.¡rdo (pig. :r.lnh.1)br. (L4ipzi8. P¿s.¿r-.:: XI II 26. l94l).h: la.ilLk rbtuü.d.it ti. ¡eimp¡eso en .fcúio. t.bL k. cn .r4. !rit'l. ]*irkaw. th? Ag. R. Ba\ne. pjg. en el c¡p.onuncúd¿ 23 2A- 3t.ia 16. .l¿ rv¿hth.". Hnhúzl ¡kditubilia 41. E«e pmro lo expone muy bEn A.: .@xJ .É¿ltudrk ¡" i¿r'. S.. r he rJ en especial la Conliren. I L.2l v sigs. (studies ol rhe weburg Im.':r\d &. t o\ey... 43 y sigs.Ll t M¿¿¡tbn6 bt ur. Goñbri. L¡i. Fnnciscus ]unn§.. k.r l9i4).s. Vübng. 42 a7 h tumulrión dc Vs¡i cn cl pr. Mado"n¿ \Fa¡kfur. plgs..bL.. En su lib¡o pos..ión dc crd id. l9t2). . Or¿ror.rr-:.cit M.rbrlló ¿.\mh.. ao¡m:l en l¿ ¡d.}itqr:. págs. págs. ¿tu¡ Fa. 36. 109). pjg.".. 4 R .akf.¡ . (LoDdres. lF ¡^nk. y l.. l9t3)..:k:.I en €l.i Nnb dú Mn§? q"d|oI¿b!a¡!.¡ 2ft¡rico v 5us conecu€n. H. rb¡drd.dr.ñ 5.1f¿t..É Pa E¡lsidr nrr § H:d. . idiÉ :r:.: iftr l)! h conGrncn r.. :ú L.rno @n E. Combrich.nno r't.i"t"r ?tt ?ti.a-e It l'o¡ ei iNr. E.i.s inv¿ñio (pá8.Vni.r:!a rú:. Hruprman.Debl. bknrú. Lr nn¿tin . De ¡'¡rn¡ia".h) y 8. ¿/r¿.

en sE (1760).rro. 19. C/ Sv€d¡n¡ reontief AlpcF.llú. Éss. &r bri. qp.\ tt.El ñ¡¡i..6r. .ndb. \Y¿úrry ¿»d Co"nnrA l»nnans. qu€ rl stüdio¡o a obras ánr€rioEs: P1\l Falkl.. é t caiútifu*.a M¿ieiM ** É{F 86-9. Milanesi.a ¿ b¿rurco Ini€mazionale.cl¡¿l.d- v.n»n' §.ji' Inúoducción. &. oo«t.Élaft. . 8' . R. a- Un¡ opóftuna list¡ de r¡¡. G.1.-tu Neiaub . Cápl- A6rh. l@l I rh.fad"..t ¿ *nt .o. 70. .¿*4.ñng6. ?4.t*c tr 4.M-. e p:igs.. rt6'. 2l-24 de ¿bn¡.r.n.. t1. -i. ¿/¡. loh tún (Nr*a York. Wa. pass. e il" 22- r villiam ú7-464. 21.gtif. Efli.. G¡. l.B.376. pe' 104106 . 1959). Roma. t. YJ-l y s.L. ed.. r9l3)..*¿ in ¿¿ Mdbri. ..ti.¡k. Ci Arsúto Gtzb. ). L...rd lÚ- bién remnir¡ NtudG.n u. h¡to.li-* A«d¿.eficE Vit¡uvio lo Di.. .ntun (Rona. (londE ^ÉndiÉ. pás§.. (Múnnh.n mi liba A¡.¿ tu la inrd¡í[d. ¡r.nrá ¿¡ P. ri5k Kimb¡ll. Tl'. Lnetlry Sou'cs ed I¡te¡p¡etriions th¡oud EiEht Cenuri6 (Pd¡' aton. 17 )¿ si8s. 29'31. A$8¡o Cúáo.\ Molal Eray ¡rankl.B2ro. 129 y sigs. NORMA Y FORMA l. p¿g! i2-rl. s. pás:. Ot Atbnttur¿.¿.¿a (Fil¿ddfi. p&i. 429-447.ta del prosreso páE:. rtF. O. Gi&>.Dn * fndiaaE¡d. . páqr 826. lopper. Nüeva Yort. en 24.The EL MANIERISMO: TRA§FONDO HISTORIOGMFICO . t998). rLá concep.d.i¡.t H{^ d . en 6E 6lümcn. di Lio"ello V. ¡varburton. iib¡ dn Nühdbsa.do 23.{). í vntnvio. Iv (Flore¡ciz. $bE C/ (Úb¡á! d. d¿i Li.. Stu¿ie! 7..iálm.pz.H.. !ne.¿.ió" . -. 1941). & y ta. Dell ^ 6udia Ludwig Cuftiu II.n ú¿(B{|. F.. . t943). v7I. (Roru.n úlüno.ÉLú ¿rr!t. cihdo de P.. Cio on úlo la bibliogEfa 6ienre.s pol¡ri.o: co.iográfico. 1755). Cl .UrtE¡->¿c. . G.E> o I¡.i. 147 Nl schiÍ. 2t3. tÉd. 25. .a (E$ocolmo.b-ú--fr.d. Lbt (Tu¡Ín. ser. rai ¿i .. pá8.0*.co: roril di un .iz (l¡. Ctc E Ep¡ldE a lt¡.it.Ld6 r . pág:. nrn+ lo tó K & *--+a. t919).-r /Y. Il gorió . úad. weli 2 p¿Él. liralú r d ¡É d. Po?. los llmitcs dd relaivismo con ¡especio a la repr*ntación É amlian .r.ieno. -.r*r ctrger (L¡ndr6.A.-Jb-g> üat n L¿d--l. 1947). @&. Xxlll 6. An d"d Tb. k ).1r-. l.arop.q. (Leipz. i" S..+ 4t 2n ta" LÉ+a¡b.n lBeflín. de \t H.nt. 166-167. €tr 17. t96o)t Md nn@.«ni c kñini. 193. pá9. i- 5. 1962). :: ¡tisti@ y su conecu€n.Ei. 6. p4. Rzpb¿l (tbndr6. II :. 18. Fi'. l9@.b¿" w.zr . 1. pás. He c¡iticádo &.la Ma¿.. t976).ión renacetrti. t¡ c¡ítie d.. pá& lot. t. ru. t672).h".Etphru . .¿É tt']I É.¿. Op.birbtlnb.!d (r960). año CCctr-D( (1962).. 1916). Gothn. Fn¡1d. $q tndencia cn mi lEñ: hi!úria sciál d. t879). ltul¿ E¿niúi d.. .4ftnud6 in vedt ¿ iñ.Ét. o¿ .n¿&r... j$'¿¿ (D&eÉ.AL ñt.. Planck. t2. Tlte Gorhn. 1960). K.bn.t¡. n In. Th. O?. prg:..'ld¿ p@ hm l¡ !¡¿doE d.kd Biubdrdk"n§ (DÉ3.. Orc¡¿li.O(o K!E. : ..t-*.¿ñ"kti Poñ?. qu. . Ep.t . in onol.g:. 1948).n . Brc :.. lki.nte en h famN sección sobre .n. bdtruo.úO.n.itsw .ory ltrtü6- \ *k 'i4 \'rb 1956).t. ?-¿Lr¡E!-. 132.-iL'tb aEY. t.rD ". Panofsl{).rnmo: i6lo. delb v¿id de R.a-rÉ¿E ru¿br-. Phi[ot. Co¡rcgno M.s&¡d. ptgi 507-504.+ x.ra úhiúún.nb¿lt¿ d.?b! of Ph»n'..Notas dr L$ t¿situt' 79-103 43..s d¿ srn. Cuade¡no núm.

kó"n.. d¿l .rnth Túk in Len¿!.. .. de quien ¡in . O8d.hnht !a" ttulnn (Di¿ s. i./a.¿. cl I A.&.l..lÉ Vld¿nn S. m¡ximo¡um gesá prin. a0. Esay tbd ¿i¿ L"¿' . da Hi!tulihd dn 4 dn. l. págs. Pantt. Fbliúdó d6pu6 d€ s snro ^^¡ . lyi¿n4 knbién el i¡vc¡hro d. Ld t9ti). S¡nñ1.ión 12 K"nrs6. 1947). Eitdsdn.. impresa por vcz pi neá ed Bor2ri Tic@ii. 1932). Jzt'ilnd.Das . cf ). cá¡tá a Benedetu Várchi ¡elati\^ dl p¿tusa.ón el qüe puede ómpzp§e mi reseña¡ reprduci<l^ en M. l9. . (Haue. y Chárl. piq- ?d6í c_ A_ k\L 3- oonunam inr (1.h.iviun moÉ .. rslum€n.) 11.É. a li L\ TEOÚ\ ¡.r?.l¡. pá$.ót. Frimmel. ra"dsp. Beinás. H¿ La"¿t.S.t ¿.ftne sn KenocÁ clart.. por supue$o.n 6r. Resúoenes de sm € rclución pueden encon¡H¡.s¿- d ¿úti¿n \tuk./ . )OCü\'(r9r3): Josph Nesnder cñf 15.rh C.n. espechl pEdils. qf lángc-Fühf.n Q'¿l¿Nhi|i. tB y sig.ta Ma¿.$hnt¡|. l9t)0).-V.tuE er petia vaia sn: :lü qr 0 885)..d-t¿dishñ La. 16." ds l..idó. .n.b¿fatu¡fti úú A. F¡ndlá¡d*.Di. se en: E. (19tr).n ai ¿Lf¿l!\ ¿4 Kciññ .¿ lor \12fti H2r¿n lfford.t¡.n iñ krbzL a '¡d 'i.r.n 21. ed. q T*o verdádeá (in2 l d..n. E.. ^lbür púaje á1. tr24-1530". pá& t4. M.r- bi'r. Paiinic¡ y utu de El Bo5 cl 'iu.hd t s.h . Th. Da¿u. pi€. del ignoHnr qu.tb!ry. z"t K""is¿i .. .¿ enrrc pidtuE y escutu¡a.hd. M.rru¿ signiffca tcmp€sad.4¿.cio. q l¡ dona.so adstico y sus on§u.bn¡o9qntnsa ¿.r vón o6k¡ei. w lt93t). w. ¿. i. págs. redactádo en lt28: ¡a.l..Expulsá.b¿f'n¿l¿ú '. (Añh. mÉ¡to del sábió.¡.a {L^ Ha'á.h. Gs¿ññ¿¡..nba¡so no se @noa 3. E. Dürio. ni.hnht. págs. De¡k¿.. 5. ¿¿ N¿t& Dan¿ lPtd\.tta.l prógr. .l.do de h sla der co¡sjo. \Debúe... XCIII qx](¡n. J.ia. H..{ r !ig.ipum dig¡úsim: memoatu: dil qu¡e privarotuñ. (Fmlár BñtíL. ¿ao Grimúi rcni.t¿¿. ¡b¿ S. .["a d6 16_ ]z. 6. 1952)..fr!.. dos ob6 d..¿ coanel¿ ¡Bntut!. . Lr G"llÍid G|"tugd un¿úa vdf. y' embién L.148 Sob¡e la Noht' d? Lt' pári"d' 103-11 júsifio. 9. Nkdrhnd.l¿ 6./.L: conep. y nó la dios2 Foirúná. cll Boca.i¿ndor 2 Gióro: . p^C. 102.n... por €Énplo. ¿r'.?¿ i. (Bolonia. D¿l Anonino Moftlli. \'. lbli. .dtl.ntifiúdo uu¡lmente con Ouwrd.4"tu.". 160-37.6. I93_). pdgs.s Sr€rling. |9t3). Raio Bts.n d. 6e Úiculo: .bd? ^rb.i.Ll D.ttu d¿b r¿i¿ ¿e Rat^el".sa z. d. \1" d. B¿l.ia. . t949\ M. Eds2rd |\--orE2c- DT:L -{¡TI I¡E\'ACENTISTA Y EL NACIMIENTO DET PAISAIISMO AÉ of L¡n- .úh¿ tz¡¿rhqf N..¡hiavzcido enre- lr. rt* H.r?). y\]II (19t0).m.l nofte. d6 Kun$b¿sirs der Márgú.oho Fimmel y orG h úadu.r K'r.N d.n kt). .fi. ción por 16 óbtr d. d€ mayo de lt2l. 5.fn. r»2t.n s. Jnhlbuh dtr K".flib¡ Nbht6r t . \9. 1998). r dnigidi á BedYcnuro Cellini. páEs.1. r \l. pig. mod€h¿ Ln¡§tafÉEild. Rabtu dcl \1.n d.biÍcn ll. 1. Nene. p¡n rn(ión del enc¡di.bil¿ükú$ . t0.i.¡ 6E dic¡¡ó órigitui..ri@¿. 9 . ztk¡h Knn¿b¿w\ i lvia. En razón de lá imponan. 57. tu¿n/h ni»d.. wdúnry d. Jzh¿.13-47.. . Pto .hñ \e'.ñ¡tu lP. A. ú snu. I 893). t9J9).nlnrlúche L¡ndschaf(naluei von Plfinn bn ¿.t 1888). ¡60.nz. qu.nd.bzhkn" l¿h. 5.¡.¿itu¡k"6 n .abie d? Qaz¿1n.Ah^dct. SobE riory¡k r su co¡cx¡o. 'abt.tuntl'.!¿. págs. nl nlh . Diivt rb..ú. ln .i.11.ng.h¿f ¿l' varyans dfalg. en Jo"ndl of¡b.ión renaenúta d. 4.a.lnventa. N. buchos siglos porlos srcrcs de los que pinrábán más par¡ reBalo de h vno I0..ld. Orb P:icht.r t7.ir del rq¡o.b"i/d.ión y liñiÉ.las.Ln. (Berlía l9ll).l¡i.¿. Apre del B¡ryúrio que rigue llevándo su nombE poseil. de Grimatri.. ( tukr.. jo¡nada.L¡zio. ?itut¿ di p¿á¿gia i.Vt?. pá& . Friedlindd.¿ba o d¿ jnsrú.dr¿."9. Ko¡saatsH6selidg.ollzio"i M4ia. d-B bi! zú InSb¡lro¿ lMilán. v. Id.E rly lalian Narui¿ 5tudi6 úd üe Erly cá]¿nd¡ l¡ndsepo. .h.n. rado duiint.ión de ese pare- t ce\ !é6c . p¿labá Fotutu jú te -4.6r. C/ lákob BurcLhrdr. E.. s.ipzig-B.? Irn. . .¡ó Ai (t'ndr. Ti¿rze-Con¡lt. rnMtun ún K@DDt!. dov . K. r C¿@l¡ ra de B .¿. D.n¡b¿. .djn.t t¿nd\. t9l9). lrd Erblüh.votvió a sacrr á l¿ lú ¡qu. r8. PsaÉ esún la edición d€ 1486: rcmque pi.t I05. 209 y sig.

quac a¡ato.r@n6 s!.@Eit Para el m. ptg. e¡ A.cctea.-* Lonár. Clnbs.ris Dialóg:de.id¿ lParls. da Hollands und Do Cir^ao. Len¿rdó . Urbn Fh@. Stulrtud Nn¿ t linr¿¿ t6Z 36. Hittuti Ndturuln..i¡ih F CL & L¡É.hrid2d la v¡ión .ble .ra¿t lan"d6 Vin¡iÁ antlr i en D.¡ r t -. 1899).?Éd..&É¿tbi-\' d.e el p2isi..xt/I (1896).ión dc csE da Ssró y €l mnre¡iñ B€¡n@no (p¡obabl¿nenE un ¡or_ kí@) e¡ u¡ Bd..§\'.6e senio univdsal só]o "ivi. ll.¡FrlhG.E i1 §D( (rta¡! ll. guód omniuñ sir quid¿n L/dz'dri. ."¿ Coúau te -i¡rFa-E¡--É ¡. l¿ ?i. p+' .tóriú f¡t K"B tu isñ n b¿f. . Ultiml hóris naxime Ónveniet. er igEtium l¡dos. et pórus.hu dp¡ilrE@i. bi-i . qu. nc/fi \tgor).aE¡idrr. II fá6iñl {Pnnez¿d fiÉ4 ¡7r¡..DúiFd.¡biliüm'F rd in linen vd in coloribus lórmoná¡6 ompkftiiur. Holl¡¡da s Cesprácl.--É-. "Fnn.zi ¿e' hnb JabL 'nk hoddB (Ht ]en. (. R.. :i .. ". XXj{¡.t\--QédüG*" z11-6_{Ec ll.29l . Pübli. L jen¡quíá 6¡. "F. Lá hi¡toria de lóh¿ 4 ob.ti Lonbddi ¿td Eb. Le. 35.iúi..r si6 contin.i-¡Ett ca. Hi!@ria N¿tul¿li!.{«¡ hominii óg¡nio.e Ia olaboq. w @n6rmada por Eons stilcrid rcl !(.Noti! d¡ L$ . lor p2iejú6.r{. er flG 10.. 1943)..4 60 (Pa. lorrul of th. Hiarú W W.tino d.t \It !+ ¡--:r ron. d^ B.dievalizanr. d. C. drtEtF*. .quipo. t r opúi'c . E¿tibien. "renar_ do d¡ Moci und eine schule.t .e übe¡ .t K'ü¡sscbirth) VieM.& lú 1274 ed.?.ii fol. :r. 1956).. delcÍEnlo de L4onrdo. tol. Cf R.itu (Btl]:s. 30 e. )790). t r.úF pc. b 6 F0. ci. rl2.Érir dF( ¡¡c -i É limo$ ÉftrencE d. 2r.n¡ tiones. ED cuálquhr dq no puede Ér ñ. r t__ )2. de la pinrurai "Nám d. P. t30: .L clEra .u l1 A¡liilo a I¿úl¡.¿nió¡ dc p¿4pu S. Irft A. 1920).tu. P¿"tua ¿ d.turu. r¡ Dú..ú F4L d.tqiEiEdaequivauan a man." «En 6re EonamÉnro 6br l¡¡bl¿¡do rán sólo del cnepo humúo.tb- iucu¡dissima.I¡ó. )O§'\'.hd d. F¡ PDbtda -21¡it ¿d@ M kd ?dftn wi¡ ¿ .rtu¡rer¿r. M¿tutúeft r. quia i¡ ó tu quam paFó quod¡m m¡ndo ros rerum úiv.is. pás.ti.. v). do¡de r d€6ne con admü./"{rÉ. Épl-l@to.jo d. a/ L t¡ Efctftn 6 ¡ nirb. Tldt¿d! ¿.Sobe h ap1i6ión de h rórii¡ trópl¡óoi: ¿ . Que álsun6 Is r(h¿on e d.e huñano mern¿ in IDc quidem argumenro loquor.. o v. d.1 Frfño conocinien¡o del hombc 6 h miritú rL rod2 ¡. :. dond. pai.r¡zación ycrino U9olin. P.s dd bolb i!. e¡ ttl0 prcade sin dudá a Iá @hbo¡ación c¡ú.-.x Urbiñú In. la i¡sistenciá . si sb tuvo eatmcnr.it¿ú ebb¿ni-i .8 @incidenciá que h p¡i.f. hace E¡jisd..h M¿l.m .tr3 y stg.d..¡n¿ria. faúi.olor fonu¡6. ruaú. ).lic Mderei.26. . Re¡mp6 .s a iál¿s del rnbájo en . y @ a id smñ rFao @li' i@¿. conf¿aú d¿ IAa/. b6cb6í dninúti.l .. gráphies €t sculpruft 6nn st homin¿m ponere.ron podian 6pitu a lega¡ ¿ sú á16 cot. ate. ?árs. Cl H.Düo¡i i". quia homi¡n qr. et pikrio¡es. ompLE e F. mda noticia de uó de coláboáció¡ enrE un pinú de ffBufts y orrc de p.í de h dignid¡d de ü¡ ónEnido y por tuto & f6ria .btunk'. t949)..iám viEn dpri6at.d.ini ?atry| Aqt . proprerea qMd ur uoivesae philoso phi4 6t F. McMáhón. l.. -a. lrg fil ls 38.".6.turr x (1948). ror. (Ut pidu€ po*iaL Tb¿ A¡ B. Leonardo -\ Cl h cán. -.is@ d. có¿.au A6. 1669).¿1l¿s.tu"a .l-.¡rl¡ músis a la pin¡u¡a d mi . .. Hil2r€scimus maiorcm io modum úimis cum pic6 vid¿mus amenn2 ¡6 Ggionum. A"tbtituhs r d Na.¡. r./ Embién H s TieE.ado po¡ ve¿ primera por Yriai¡€ en la Geñ.d dc la pintun tuvo un.L 34.iets p¡ovenB.¿ rql (1940)_ "humni¡s. R. Parinier y Qü¿¡tin MNys.s P'ú6pdq de.zÚiziit & El Bcó qE h& doo Fd¡F .F l{.. de vdÓncelts (Q. rólo los pinúG d. midEtem prima iua bbrl¿ hah¿r pubucn ár pn6ran¡isi ea no¡um ópe¡ibus adhibebitur.sti dq.i6 omn6 omniüm ¡erum ádrp. Iiu6 flo6 áp¡cn po¡ d€b. d. q Cl Ldnb.tuii it. tuchrü (Londr6. pig."d-.. .. Bor¡c€ lli 16 p¡iei. pl6 . er mtarions. sto corpo.r-tú Én¿-Lc !i¡Lde Boiti«lli sob. ¡t6r.trbló. . pis. . J-.cto paádójico eD su 6cú¿lá. d. III. j. cf td. lr.lid. A. que a la sombE d. Digmos de pM 9u.r¿ie @ z.d..aui. XXx¡¿. snida. Rúñll lt.193_1.EÉ..\¡!ú.¡r -.. 37.áxind I I l -t 15 TolLt ¿2 r49 dil qu.lo en h univ.

n.t tuo¿a f¿n- lalú. Pa. \orE&¡. t546). d. todos ¡quellos adóinos que por si mi. Rediqdo ahon cn ra&r.¡r.a.¿ ¿zl).ligut «bbn"ñ Grunne i. 6aba sp¿ciJiado en .. -t G@¡. Pñ!.d.)¿t E4 D( (8dtiE 19. l¡ncelo(o da Bngia. Lr. 188.l de 6te pdai.1(t924t.od3l8 coes v¡ib16.h.. Ysi lá narurala no ap* d rPEenúd1@mo elür nos lá Pu.ü0. L¿ dilerencia lá pEcná nuy bi¿n Md. Cit¡do por Edú¡d vód Jan. cÍ c..¿& i¡ htu ?ittuto lna Mb . Lñ¿rhÁrm¡á..Éi r¡. pág..f¿ioi Súbrc Ia hisúria dc 6e ripó d. I..m. !ñ ?¿-r.t co ñ.r 1{'. id. pág. d. pu6 su lor ma qErna Eúne todd hs bdl% d.¡€l¿tun p¿isjkrica vria un poco en 16 siglo6 NI ñn¡. tr72). páE- 49. ap.iÉL. l.i6). d€ coEión. Káuth¿imq. ?itula. 'tu|tul¿..re¡ al homb¡e 1 nu$ú.i6.. 40.I ¿n.r modo en d¿ Pil..nr6 d¿l are )¿ Ia n¡ruela .ú Holtüdo . b. mG úái Óridi¡am€nte. L¡d'.iá glob...b. da qE e lhv¿b2n a h prácria lc m¿rc hafánr id. Todos lG pááj6 $n ¡qur. Kuit G¿Br. próhabl.b.¡it loa 4-r..il de . páE:. ¡l6i¿n (Dcbar.n*tu*4rrr¿U . y Baldinucci.@io 6 una compcición de obj.it.lP¿G dc piea ¡cturnd de ese tipo.¿L lz"^. io. Chr¡roph.d¡issúúr.d.m) S.i<dL¡da. 1960)." lw.e en deuda con d ád d R.i¿d.¡É h influen. ¿bú¿' ¡ados más bien á lG . se¡ Iinq o en color--.ra aaa¡i¡dNi pin dl ..Dt. y R.le..niÍ¿". o?. M ¿ nei fdnñ.271301.ll ¿thn¿tura ¿i M wtuin n¿thtti .Di¿ úiddlrndirl- 56.. r923). Comic Scne ol rh. d¿. Pinó. p. ¡Iquir<tun E8ula¡.ll¿ 1. I \Lipz¡9. O'._Lú.o.vtu¿E ¡9.. (Ambos.l iH v6 n ñzl¿n k"z! \'¿n-sfb dúiin ú¡ lÉ . 1oz. Tldndb d¿ rn . ?i"r6ro ttu Madü ?6j. Dn ¿/¿¿l¿ tan¿'. Ubo ¿ecomcioncs d.xr2ños eaefts dc l: ndu6la ñisru. Sobc * ..io.h.t €\'(lSI Étr 2r . p19. da 8.i"ttt¿ lPlris.¿.V.ulruÉ 6 $m. AÉr 0i. XLD( deGende el um de la impo(an. ri.tol. 50.238.iñ prendc¡ts. Se nos mu6rn ella co¡ to¿ sencillez. ñ.150 Notat ¿¿ li! p¿i"ds 115-120 del Prnacini¿nro. . a¡u6 co¡ esBdos a los dio*s.tá&ti-¿S¿.. ó nóndó de Phcs d. DizLto ¿j pM páE.h.lúr. Coals 1708). lAftr. r9t4).t-5 q \.ikq"¿¿n. d menos sl que 6tá ftpRscnrad¡ como se fisu¡r uno quc /¿¿¿r¿ qmpo¡ mcnos cuftiv2dos y do¡nados. que dice de ros fllmencos en ese conrexto . qu. d l@ph ct^ññ.. cL¿tiÉE-ttr (¡r6t C/G. pir¡mid6. Di..nr.b.¡.retr si€ ¡do ld m¡mff.osá st4 contenidoen él en micrccdmc por M 1a finalidad de h pinru'a yla s.--¿Fgdia V-raltúi-N. l'atiú¡x snn¿ ¿.ñ.. ó1.') 39.¡Éd l¡tE x¡rü(. pás:. .Tesi.p. 57. Ncaecia.Lio 41 M I. G. 1935).ini.sndabr€s ). i I . ttu ñ. D.rghi.4t*Lri-¿t-:&. C/ "Noor y fo¡ma.n. s. e¡. I F. 1998). ¿¿ d. U. Rog. ya qu. noi ifddn¿a @!i k^tia: .. P.bdf drt r. R.s h r.hc ?/o!?etu ¿i ?¿do.h. Bril a su |eeda á v. tL. 200 y rig.¿ LúÉ. de Br¡góniá. e..nbers. pqo lar dirincioo6 p¡i¡ )¿ Eú. odo cl univero de hs .mcini¿nro.{.r¿. . . Lomázó. t4t.h¿Í (Ftibttg.*tu i-i@b".d.!ñÍ' -F"-¡¡ ¡. 72 73. t: ¡om. d. . ne o¡ientó hacia .. A. P. . B2rocchi (Búi. stéric¡ grór3.«1 @. . 109.pEsntación de und libi ¿. P.r¡dilñl irtarr{. i9. ñc/Jtt (1948).k¡hh.f Hu§1_ 1927). . F..i. @nsidención. I @ litfl d. pá$.P..¡ (Hdle.t. rmb6..Mggo rho ñ. lt56)..s.I.§-Añ. poaai l. P.i f¿nz¡in.úü d. D. rkzñk K'ú d iatiz nürh¿ R¿. a w@s s qr¡c¡¡& pá¡1 2rae¡ a vaeabundos y p podu.tdri di M¿ntignú B¿lbnto (Vcn.L bttn 17. dscribe 4i el mbio de m¿¡eá dc ?. cd.o.e¡¿.ma p&* mücho mejor prcúá6q si h de¡ en ribq Ed y el are no h violc¡a.ñ.rirnn. G@n.l El epiulo P. Vnruvio en l. prof..b¿4EihS. Dk A"tik. e¡ "El erilo rurál .td poc.s. pa i" i5. q.r p6aje en ra 6tét¡e f¿.t-.gú¡ vasari y Cuiccirdini. filosoIia. cosr qu ¡emplos. 42. .. C/ rEriorm.El 6rilo n.l R. cip¿16 5igui. Ep¡oducidó 54.. l^@. t8.IJ(II.lái.Bú.lis ónsrucdo¡6 no oú.LibroW.6.¡o co.sór que Ch¡¡lé Mnchdl.dE . ir. B¡ov sÉnd. .n ud . s.-tr.b¿ÍBrute.b A. dbn.i.ncelot Blondel. tu¡atuñ ¿JEsr.b srndioso y qúaordiE. sin pinrur¡¡ ¡i aÍifi.iir Ie 7¡. l9l2). d ra Bórinski.nk urt/ K.n M. 41.menre L.frt. Hús¿w¿fi.E . en sr€ rclu- 52.iá.6j ?ü il lofl ?¡.

n J. t953).3t3-371. YéNe r. Urcndun .u|lPrin e. pá9. o? d¡ 1777).h d¡ ¿"rik. S.. \956).+=rFÉ¡--ÉD¡. que quo similio¡ có máior lau riiic¡. po¡ doquier. y H.Cur¡ndum iñnatoriut qDod sribil simile non idem.*aa . Fan iñ Minchbü Nónrige L l92l det Bibt. t . Goldschmidt.d lNtet2 \art. Mn.ñbién KEutl*ióe¡ y T. 22. qü¿ sadm vis filio.onr¿o . he. 7 de febero de 1506).igi dt 120-I2J lir rf\u .-:E ¡E !r G. páss. (Milán. padis in memo ri¡m nos Édu. sraba doelpmGóde idcndficlción de lo5 ingleses cód la bcllea pintorescz El a(culó ¡¿. qui in vulru inque oculis naximc cernitur. dorun ni A ng. F Uli.cultum quod h¡nc habeat vim. PopeHsr§ 6 - 1.dE 67. súperio_ es a los paisajisus que goan hoy de una Sran reputlción en Inglácru.). sob¡e b nntoriá y progreso de e$á emPrcs¡.r bu€ dsd¿ r 949 hd¡a la durirlad.d de¡ Ren¡ús2n. púo su .4.i. umb.tÉ +53-¡=]lEÉ@É¡-¿ i-*: ?.ir'rr¿¿* d.hhs \Htlte.om l¡ e¡ l76t) i dice: .le l4p.4' ¡i+ ¡¿. W.. norii aercm vocant.ia. h¿inn 1921).l FJ. uü Pari Gén'd de L:üssc. pá9. t¡dendorl. Éi¡ erÉ ¡t ¡6 '#rii . por lo que .n . "Das Prinzip d€r Imnaro in d. omniasint div€6a: sed ñ ibinesio quid o. multa sin¡disinila. $enia.L L .iñer. F .¡nn d.sidid..N.d.diiiú ¿ fk Flt r Pjúnq* D. /¿¿ En aguclh ¿pom...a-: ¡6 66. D¿J.nGlligisimile quat poriusquam di. eamque similitüdidem ralem sse opo.m ebib¿ni (Pri¡ceroa.SDóÉ5. d. Fa/vh"¡g.n ad eminet! illa -.!*d.ion? n¿l¿ po.. véanse los Anduál RepoG d. non qu¿lis st imaginis ad eum cuius imgo er.Notdr..*---4r*.¿ú .bt.t id ipsum simile lrtcar ne d¿prehendi p6rit n¡i rácita me¡tn iódágine.. H. r0O. cit2do pói C.e. :393). 1957).¿Ju á. Wturt¡l^tu1É 1ra3 .EÉ -. Sic .enur ingenio alieno {tendunquc .XLvl \191) .r qx < :* r.Anrigúo del Modúo.ÚiÉ' -+l* . ilh enim similnúdo laret. H. h¡b'á mucio i: . & ri nir pe6 ücn. Liñitu. :brinendum vdbis.. C¿l¡ú ñor¿k: n La.uliiya 6t génerc @n gm (dto. Thonás ¡Ves (publi.".< d. Los panai6 erán mul d.n G.ü¿ 1\r+: r h2bÉ \iso iiÉ: F. Cneli.t. biA¿ dd Kaú.otl. h.!tE-<:--'.tue so mu.Anrik.t! E"gld. @ a.¡ \Fngf ¡ -----_iÉ . a.Ú pin@6 n¡.on. E\iabcrh ¡l/heet{ Maaw{ing.¡do . . lr8). nód1 ¡lli y s pagan nuy hi.' Ronznn. s. cie. y C. in Xv¡ c¿.r nobn p¡ovidemdum ur cum simile ¡liquid sit. refugró ¡eguo p¿ia lo§ ani bl. L. de h(ho. y ¡Vilhelm Pi¡dÍ.En ¿uánro los r(¡ra5 de I¡ C¡á BÉr¡i¡ como do háy náda nn phanRrc .@- igrse y d6éltic¡.Cro ..-E:L ShÉú . Kampfmoriv¿ in neuerer Küór. públicrdo po' John Bo. ¿ iluión.al cum bme¡ si ¡e a¡l merou- 1922).rJ¿g¿ de Gp2Ecida H$ey.' ronánische¡ Lit€rarur.n lelt @ d. EL ES'flLO ALL\NTICA: IMITACIÓN Y ASIMILACIÓN ..q"cdam « quem pictor6 3.h./. pág..Aú jós§ 61.ll L.ingrcdieórev sigue una 64.h A¡.'!!¡n-.n 'V/arbúr*.101 .mó hG ñ¿2 E^-riR@ .lud qu. vlll I Apéndi.r{'a! ¡ Pnkh. A. An. una diveridá rcperición del razon]mi. ut . s¿ne. a_ tú ¡:!E -:ia \.kdnkli/n 0¿ Antikhhop i.ir.bi¡ Jdhúuh ¿¿.5iritu ¿ ..¿k Ém rtdar. .. las . &lutheimeFHe$. :¡a*'-+.. v (1928).J.. op.oloribus. Husey. b/. muchos :i:5úri-'¡ic . Después he anJiádó 6te úF«o .. lo que se dileren. Rttui$a$. 7.l^óÉ le)s..ia es mln bien el e$ilo .. K. p+ I:6 t ¿. snbd6 & tuci2rd E rroB dd 1-.n..hos anisras flamencos u h"hnd«* .r.r.ffi . Th. LanBe .rt of Dotu¡.L¡.ncanodo¡d pe6púir5 qu.nümención d€ .¿. Fúsq D t¿B rhnfliho N¿.i. .¡r d {L* llc e¡ el apít\lo ñ d. d"ikit..\i. Un ¡Grimo¡io nota piñá inglee. sed quális fllii d p¡irem. No hay nu.a lsF'túi¿z !i.l ln«ituto \a/.!.i¡-i. p -¿.nton. lniE :':1 GiE--ÉÉ. 4. * lé oaG. ln qúibus cum má8¡á ¡cPe divenitas sit n¿nbrorum.V¿¿rbb. Aclmcions y 2dnn. €specialment¿ tuch¿rd t. similnudinem illm iaci¡. 19t9).

¡ó. Hofm.lii¡. t. piiu¿sh. j€nrqui¡ de género acph¿12 por Rs E bzj.d.d¡i. 1899).ei c1ásic6. & X..sin§a¡etuLl Süú'. cñ. 1916).iónes t43 r 146.Pnpan.. /ú.. Eriabdh Keppcl con ud új€ de dam d. WdpoL.É cu6¡! ha.ll6 v 150- rV dd ?/. Roñ i¿slino úñ?tn¡tatru gL ./r b¿b¿. d. C.4t of u |ea+ pal* ¡t ru*. L WIGüoG.ga! ^tu ¿¿ Albin" r i.h.. t jm¡ A. J¿hfi".L ¿ Vitu'k. lz-t6Ah..no Ate¡in .Pasan sacdfic in rh¿ rbli:¡ lvüb¿jz stl@. o?_.ieión o/atu/ia.n..f bil. c¿rnn¿t.ilu$hciond184y221.r4 G¡¡ 3.d..ia su rurido y hdá clla: .4 A. btu¿lt¿'.tL t r. c¿ ¡6t¡I É+ t-+uo ed. 1911). B¡€ú. Hñ. h' b.b. 6E @ oh. lujosmenre imprMs.2..l'ntar B.r4.nn del l0 ds@ pu¿s por adb¡ de E¡minar un bonno idEo de cuqpo enerc d. La6{SitJoúú Rrrn l¿i ltnr¿r6.ti. hd. Ja AMi¿.L.saxl.lúdn¡&ró. ¡2 HL l9l2). ilcúr.-i. z d 1 ru.dñiü C¿ztubigi.r. iL ¡¡ Aad.n¡ i. págs. qú¿ ¿n o6bn6 @mo 6a el dre r*rberábá H)men.Di. .l . areshds d€ va¡hcio¡s ¡ob¡c 6r snciuo em: Hin¿h¿o.nt nziot¿ ¿ la "¿ ".¡ deblL .. .E de 16 Aadmil h. y F.152 a.i..onrqto debido hay que ten€ ¡ PÉsc¡r.9t.n.i .g.Ér.nr¿ ño¡ia y dsrib.n um üú r h R. elegise á l.bl¡ del {etnro dc d.lA. ilustei'n 43a. r§ty (1903). r7{ §otc &6 y m ü¡6 rtlc 1l GÉE r v.ht¿" n . t¿ ?ntur rl¡ 5ü d sEóó€o § 0¡+il' rrú|. Ap. 9.. ' b -tb sd'¿aJ'¡.¿n?d$o ba.Da.\':Ei¡:..i. F.i ¡r Ann n ú.. :¡9 t¡. 125 y sigs. d6 (?44.Cir ll¡a 21.X.árf. .B @ t o a?dre¡--. 6. Pináloó€ t) c/ F. Vá*. r. c/ por €iemplo el EGio d.ia n 6¡ somery./. honor.tunú y ./. . a. km.t4. r0.. hrbia de ránsmnn el ingenios det l"i.. hii lErc..¿t¡aa.M r¡Ú: G¿ L. IEO¡ÍA Y I*¡CIIC{ DE TÁ IM¡TACIÓN EN REI\]OLDS ¿ Hore t E.dD o t E Fci.itu*.|tr¿ . D¿ p.4B ¿d daE.t*-.70_ pi. TA ú¿ s. P. . n. t951). 6rnvo pr66. Monragú: (Re)¿nolds.ciembte de 19t9. Notd' d¿ Ls p¡rgi.¿ y Gtutu/¿¡i.bús. . dios.¡r¿¿-id Ox|"i¿kt. o?. ¡óró ndi .4.L.óGEtÚ. Nicoloñi (Ba.tzsgk Dlauiry¡ 0-nKñ.zzn ¿ q"dt""cb. E . "Compud Mnsio. ll la álúión E encknft . 167. tt. 7.b.B ubicár lá cir¡ .dis¡i' dñ. vi..12 sño¡i¿ cr¿iÉ : vizónde lidy TMshend y h *ñoria \t. pág.ió 1 Himeno. .i vdni .d¡es. S€ É * senú aporáda . ¡4rú¡ds qpe. nodnnnñ.@ semejmtd lo dmúrn un erBto rEr{.. kL tX2l IEiD 3.rct. s.ü tufk1 HrM' ñinrni M:B Ho¡¡É M.a. ^.in M.. ¡9'at L á."n¿k. L.hn. ¡. rv.lls t.C'¡ . I ¡.4.t L"ñrhrbnrha S"ñ ["ngñ ¿6 \tk/hd.h¿ nú.I¡a:r E&ri .."¡.tutuñn¿'. ü. Schlife¡ lLeipzi*.t.lt9al lt. ná mbiciM. T. Hilh¡.6pd¡lme¡re en. xlx. EI críii@ de la *pGiijd n Gtui6 i¡l¡¡d65. . s. A Hi@.dcó t7.hn. pta d .E¡k Ir c id. lo. T16 ms d* t. En la s¡ib€ a Go¡ge s de epri¿mbE d€ I761.'as l2j-131 ris. v2.n la ñbñlsi@ priE nmción d.ina d€ lnslaera (Múni. "muy boniá.h K.te e¡ la cee Ia rúf¿td.s$ A. Pdis. .' s Fi. fdio e ol¿inatu ih ." 16. 186: rr F r L l-rE./.d un pedsul en el qk h¡ ! p¿Á : +e.Itdhry ún r8.b!.4.k (Zi(. ¡.. tú.rpó ñ ñism¡ Mión rpdúieon los volúoen6.ib¿.1 fndic.L 1E'E ¡a-iZÉdr. lZ K. Qnc cl ñisno rysrrc no ñ¿¡¡ encima del uso ¿ñblemárico de eduh(. F..ll.¡tt4 *Ía r'lf.n su . L.|6.sd n9o1fils.b Jztút.lit.mi: d. Mib. tu *. RaJfd¿t ¿l' Ar.?-i L ?É TL §óE-d. hrciendo un ecrifi.¿. coldscteid.io ¿¿ viaonde Tow¡shdd.D5 lGnf.2.o"' (ti ¿"¡n.l cuadrc. É Ct ++ rJal.tti. Idr voll' of Sit lútE RE*u (t¡tdÉ.tsis. H.E r. II. qu.ondo tibr¿ ¿.i il ñanda la . s¿s"iiutd dn lo qink d. Qui¡riliro.6 d ¡iJó d g.netÉ ñod.dtf. dib ru b r* I_¿.i¿ dnebb.t.he do"d 4. an h.!-.: It lúsdcú.¡ V¿& E.n Kdnúdu\.qe do.dá d. Hi. b¿.¡bty'.¡t G \|iE!6i \'(FtoEn.bi-" .ir. fu ht ¿ei .q¿ 8¡A.b d.. t929).

I n%VtgrglEJt e5 vL. 1930-t931 l. EHt4'+. Cri!.l.b E qúL-r ¿ y-a o d .Th. d.r Englislm {Hul@iÉBi.M .'q.€ h. f :Í. Eddadr dd¿llad¡m. P. . en E¡b qu opue ¡ t¡ d.L.''tO-. L qú F¿ . tt. habjr¿./-rrl úl]€t ú. Har. Th. 11 (Lan- Il. Un dihujo de Pousin qu Barom pru.d ltt{.n. rDóhocd Añtud6 in turrol¿s úd Hosaó.b¿Lda .aa' 131-tj3 ó ltl ve p¡imen po¡ A.r nólds. ¿os l. ¿ipldri"r ú. 1669). &r.t .im_ pló d.B-B.o €n Sud.¡!1 . y¿úse E. !¿ind y F. M. Hix6 r: rirrnm.d ds 18.Nota! ¿.ElF-LIt d rcugh.ynoldi d.Hr6L-.nj"/i.in.nE 8.. m. ál ¡ño sigüicn.a Ea o?aña r_ v. & L 6n.r.L É L rE¡É.Ei (. R.. un crüdio pera ¿t (ilú@ión 905). p¿& X!1[. d€ l¿s tic¡ft r & ti-¡B .nc¡ & morivo que.raolds. tt! lz-¡aa 0.. Fé]ibi.EdiE-tts tL á.E¡nl y su $fidc¡ .E ( 9. En ln t.tekieote r-á 6.¡.*r. V¿útE Isntuk. e\.¡4. 6 @b E qint¡. . ú.mia un¡ p¿¡odia dc R. .tp. hu. pl. pág. \Yind: vée ¡¿ti%. ¡ (t ftlr6.¡c SobE d@.ba clmm. &L dinMs míos./¡-.1.\to y gB@". @dú f-_ qu fló¡¡n por l.cÉL¿tdúi -¿!r-¿Lar-¡d+ -aaJhr-A*.h¿ vota td tuk..l D. dval .lpd.. I lt9r7-t938). J¡¡úunde¡«».N@. !?i¿ F¡?ñ ¿ dú8. p¡¡ dcf.lq.iñ 184) y o. D€bo 6á obemción I la d()ftn E@ M& ¡út)'t*..nE su d. .@n UE.L.pli*itu rm . N¿üúi.i. t849).Ll|..ld cn¡ido. resions .gido por V. ¡¿1.Wird.¿ ¡ad- o |. A". -¡si¡rr.Saptino di$ úr¿b-D¿ t79t. s ha mido sÉmPE Po u .c de prescnt¡se en públió rr.l¿ Reyooldr.l..¿d¿sn Rordh--.s¡no diEuño»v¿.aiúo¡b o p.. lord.. Antal. por sú disunc fu. Pübtiaó ¡tÉ¿--r.. 2a1.pción dd E.Eb d r-d . H.L . y E.nro... Csd.n rá1id¡d d.L.. Jol/ñzl of .!úkD ¿ i.f---. p¡.nfj.- ÉiL.. fir mces i¡dul8enq @no €n dc 6p¿Br..¡d.. .¡¿ irirdo @dd6 @o rcp¿s b@dd.giüio 4m ciÉ.ndd"t lr.doúl C.l Hone. cús".iú\ v& t¿. Va/b//g.. su wz.+ ¡or&. F¡ Vindso¡ r cons¿¡v.nde¡ ¿ R.d.doB of pz. h' póg. \eprsába . Yo¡g. D32).E i¿a. y .kf. vróo er ün¡ psdn lo.sra un sinient..¿. R.p. e Emonh ¡ u die vc cl¡sico. cxpM a la Ámd. d. ¿a Kúlú Bibli.. uoit¿s.úc b ri6.. !!Élé E_ . €l Ézonámi. RÜtut¿t.?.&-É..L se cud¡ó: uu o R.i. 1667 (P¡Á.É drq ¡J.lh. cúhffi e LA. !r{.ro¡iefts Pofuár in d.. l¡ ffilin d.l Fút#- c1o.

¡.atino wto con los ojot de ta po*a humai¡¡¿.uta. ¡¡ilE E.t$ ¿ Cokgt¿! lio. Se agradee en todos los caos ¡ los ednores de los origin¿les su meble permisó para reimpn. t77. XLl. Oxford Univeria Pt§ l¡odÉ l5á .n ltulia" R. P$liado óriginalmenre en ve6ión frán.s-Ani. Princeron. 1960.'t¿ Att. págs.. en El nraazgo M.eton Unncmity Pres. W6rñ Aú AcB of the Tuettieth latnaEl @iaiú. ¿r . ¿z \r¿dom ddL scd¡ Z ¿dd C¡¡ri.C. Sta¿i¿' ik W. pág! JOí3(».II..41 C. tondr§.ricd d¿ ln initdcióh ¿n R¿yoUí The Balqngto..tui'el. Princeron. Fc! 16'r-3tr tuü ¿zl d. ¿¡ristic rhory md rhe d«elopmenr of landscape painting". ll.. Srr¿ió i. laofud u lc cquiss de ahleeu» en A. 1953.Git d. Jotrul of tbc u'atbra ol Cü'ta¿¿ la'ti. dó B.Norma e Fm' o EI¡tÉ¡ \1\'. -{mrcrdm.v6 .31-4r. 1955.. C époq..lab. hirúrt¡$o. X\'[ll.Nota bibliográfica Deralles de las publicaciones a¡rerjo¡c de los texros de esre libro: L¿.f t* Hi'. páEs.] ofAn. Noede-upon-Tyne. El ñáo¿. Pá¡. Púis-Argelia 1954.o t ¡"s to t¿tu a.?5rú1. prís. Iatotutional Ang. págs. A?ollo"ia di Gio"ai"i L-n ul]a ¿ @n fo.\97.\iru _rÉz Pt$¡i:do ctiEl¡tEc d educción iralia¡a con el rirulo de .r tud¡¡t z J d tu ñiaro tul p¿íújntu Publiado originalmente con el titulo & .o ¡J. 9 r lo.iÁ.i. 335-360.i1t-it54. An' of the Tueh¡i6. 1955.9-' Co¡L¡t & L U¡nEnLd & Durhm.. ÉCi.ú¿ * r'xtÉ. y&.L ¡An.oic?ciót r¿hdc¿ntjta &1|tu?e ¿rí'ti. pág'. 16-34. pág 40-45. Princeton Universiry Pres. 1961.29t-3O7. Gazt¡.279-311. b t oia 1 ptui. l%1. 23-31 de julio de r952i Le ^"r'ft Heye.ie Mt d L F.enci¿ Chárkon sobre tute pronunciada en el ñ. t54 . Stadie'.esa on é1 tituto & . Magazi"4 l§<. El R¿kacih. l-4. 1963. Acr$.l Coigt* I¡ta¡atio¡¿l d Hrnn¿ & /7.¿s of th¿ Hisory ofArt. A tribute to the late Caili¿ ¿¿ b ?. El ¿¡tib all'a¡¡ica: iditaciót t a'ínilacióa. L tM¿. t ú* . 1961.Ró¡is. 1942. págs. XXIY.a¡o I h Ed¿¿ e Oa Jaul of thc lvalbulg a AuúáaU luti¡ak'.lz1*r * & F¡b<.

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Museo Nacional 90.timio.l pi"t¿"¿a [¿ Vicio¡ia and Albrt Meum. "¿tttdl !. Plut. h t|za 1 ¿ \'nio H. le@do t /Ia !áEi¡ tionúdo ¿el D. r04. \lljft Bniinico . Florencia. r0t.¡ón d¿ ki Mdsa'.i De6lle de la ilurh.¿ dr lA¿6 de Plutarco..Pnn . Andrea d€l V*rocchio: .¿ M€¿iados del siglo xrrr. Coñenado en 1489. Biblioreü Laure. to7. zian¡. /i6 harú ¿¿l ¿q.-_ tuiiet: Lú¿!o' d. Muso Briúni. Trce¡ cuúto delsiglo xv.l. Paris.lo.ión -6 -81 Benozzo Cozzoli: c'b.^ t503. De¡alle de lá ilütrdón 70 C¡b€za de Cosme de Médiis e¡ úa Opüd .Pdi! ldftLonrdo d¡ V¡nci: . A¡retiot 2l \rinde¡. luliano de Médicis en el ¡€veso. H. -9.6alt ptt b azutlz ¿. Aadeñia.lco de H¡cü I il'."¿¿ica.l siglo ry. capilla de los M¿dicis. to8.of. 96. t02..Plú Va ardi 2452.. Royd LibÉq.¿¿¿a Ilo. Cdtillo de Windsor.\ir¿.HK.¡dr6.. b¿ ¿ . Roy. t¡ndr6.is Der2lh. 8. Benúzo Gomli: la .u' ¿. Floienci". Túc{ cuaro del siglo h 9r. r49r): M. Andrea de1 Verócchioi Modelo para d Florencia. 86.Leon do da Vinci: ¿r"¿lo d¿ Day. d¿ lo' M¿go!..i. Hacia 1478. el anve^o ). t€onddo di vinci: Etu¿.i lioi.. BiblioEa Luren.¿i¿.o M¿di.. 80. ls l: les. H&. Md¿o".¿ ¿/ R.y.diii 14511461. Deblle de la ilurnción 68.. ú¿4he¿ú. ro d€ lsiglo r.Iñúlo ¿ayinc. Deble del ieho de Ia tñúdo ü \iGi: I' r1/Ea r ¿ )'¡ñ.tn.. §_ú¿ s.ncia. H{ia 1111 i413. 87. BibliotM kurenziána. Anghian. Pal&io stlMi.6. Ashmolm Mem.. Flore.7l.oñi¡i"a 72.: Muhüh" b" tt .nd ¿?lt¿ t./g¿ñ l s¿ntd A"¿. lota¿. da Vinci: &. Caritto de año 1476. Biblioeca Nacion.os paE u¡a A¡unc. Be¡iol¿o: Medalh .h e¡ conmemor¡. Vtr'. 99 L. 1A39. Éomda. 88. Ls.pt"n¿. de1 Mle N&ional del B&geno. xv.itga t ¿ . 84.Leona¡do da Vinci: ¡/. H^ci^ 1500. lisandlo (r39t-145tl56): Hah¿L Louvre. 82. Cámatuo ¡nrisuo. Nápo- 8i. Miguel Ang?l. Biblio. Hrct^ 1504.- 71. tL MÉroDo DE EL{BoMR coM 14t9-1461. tecaljuEnzima.¿ ¿. A(ista del norte de kalia. t ó' t¡-¡ ¡r_8 Csl¡o d. P¡lácio Pitri.Augusr Hopfgaft¡: Rdf¿.lrÍa.ia. 94. . 265. FloEncia. París. MS.. Áe D. tenardo 95. 98. Ckniilly.Uut. 106-IJont¿o ¿a Yi¡ci: El dih. Ff.. Ro). MEo Condé.Flot.l'. Página ¿e .k-Ri. H. El uidle d" ld M¿gb' Miniatun de ¿á -z). Tza Frnese. ¿ü _u¿go. L.t ñdE \ll]§ Bnúni@.t423.€ncia. 419y. Lo.a¡do con et 74. M¿go'.26. Geirile & Fah¡imo: übcu & ltt -tfugr epill de 16 M. Genriie d¡ Fabri. PluL 6t.to|_7_ 93.. de los Páui. 8t. monumento de Foñegueri.Ród Lt ¿r. R F. de h figuE 94.{rgrr¿ da Yinci: fr¿li¿ ?ntu h bdtalh dr Hacia 1503. ¿e ñistóreles. Londres.noi La ado¡r. Csdllo de llinds¡.iva de la Co¡ju¡. Muro da 1i..'ú. Villáid d'Honnecour: C.on r03. Hacia 1504.d. re¡er cua¡io d. hacia l40o: Eru- "3. H^cia 15\4. 18. M@o Bdránico. p ¿? ed deEcha. Potra¿a ¿e l^ Hntu/i¿ ¿e Pli¡io.io¡6 69 y 70.¿?id. 92.o d.19093. lirogl^flr. fol.lmi¿ Bargdlo. Oxfo¡d. r00. ¿. CÁt'llo d.lddo$L . fol.al Libr¡.iN dz M 109.ci1 t5t6. Biblioea ku'enzi"ná. 82. DeElles de ld .ñd.. Venecia.1478. ¿e c€r cudro d€ l siglo xv. Be¡ozzo Cozzoli: El lidy cú¿i. 6n Lo¡en@ de Médi.ld de &iróreles.'lü- r0r. l.66.ación. \ü¡id d¡ Vinci: ¿¿ lñfo.l.t "n 8zr.dres. _". iflt'pfd¿tioi. Louvr€. 8.Cab@ de Cosme de M¿di.¡rdo d¡ \¡ioci: 5.. 1870. Florencia.Rlfaet: Mr'. tn l.Túc* cu.¿io par¿ b V.lh s¿jn. h vnSen v súrá An. Lo¡dres. Parn. h Gabiner d€ dibujos. Palacio Mé¿icigRi@rdi 81. A4üú Sadeld: Gnbado báedoen la ¡1¿¿. Florenci. Nino. Vi¡ci: Rde6o . Musú NácionáI.¡ 1478. Flo.t57 70.l Libnry.ziana. 1476. Plur.ir I a-8.Floencia. B€tu1¿o á Gio@ni (m. Pál¡.

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-\ Sd.l Lib¡ I l8l9).r \'lors¡n Libdry.Dd llc. N2tional ¡8r. a"tunnao ! M¿jddo Cf ilns¡¡ació¡ 162.nio.. 9t L{ ftOR¡A Y TR¡'^NC^ DE L^ IIVTrlc¡Ó\ ES P¿la a. Meó 90. l-¡¿¡. uturdlz duti¿¿¿ por b Ttu' H¡cia 1615.. iii.ia-Xjl%B§a Bruegcl . Sü@ ry.& ¡. l.rcio . Rom:. bd¡. ronl Elcv^d^ d.. ¿4|d.ai.no: Esrudios paa bedo en C¿ritu.ns: L¿ ú-.i.pp. lo' f¿.r¡o IE D*¡B. de Miatel Ang.h. B. Snnl ! ¡u hiú .Jñ...i¡ lt27-1t28.n¿o.i6.n un¿ . '.ñ"d¿ rn ¡¿ñi- .l Lib.aa1 ¿ú.lir¿ ¿.Hr.¡h K. Sc¡d¡ido srlio: ü tl @n¿. L@ A h. D¡*ipuló & B¿i. A¡tonio.VaJ.\'- reno..488. Pie.6 \l[i¿F ñ &anc. Villa F¡'n.D¿t¡ll¿ d.159 lil.lulio Rom¡no: xi. Rom¡. va¡iqno..R. Nfs.ha msi. t70.<8. N¡. \tñ @ rt2. M. : srl@ ¡e Á-¡r!-..'bn¡ino ! Mdj. c/ lu@cióñ Sa/..i. 182. laE r_¡IóIfrL-zt-t¡úl' H-¡ ¡'ra ¡a.! d. Hleie 1523.i.D«alle. --. L S¡l¡ & Lú GrúB H& I rll \le ¡¡La¿á T¿ l-.l V.ro_r r. Hú lt:!. gtut¡.-r-ÉDrt-¿ r.ófdCo tu bztalh.Bütoldo di Giovan. Mú@ d. Art Galleries 16.l Stdiotuñ lrsoapdu¿ov . Sáo P¡ulo.Pier. :i ! R.azlo r79.n¿o Ílotu'.Rq.¿hpiñ¿-P8. P¡dua.Á r. b¿ult¿ u|'l \'cn«r. t1461450. St a :í6.:-tl*.t¡¡o\{É l-{ lul¡ P. L¿ b¿t¿ a d.d€8. Mrntua. Hacia 1480.ve*)a. vcndt^. M. Pi€ro P¿olo ¿c A.. Julio Romano: De¡allc ác La ba¡¿lla d¿ Có.: "o d.l B.618. i4. r¡l Julio Románo: D. Nu.Sd." ¿ peni Miluio.t.rtu tt¡a Lo¡rdB LM&b' \¡E¡ c¡¡¡dr. \l¡@ Éog T¿ 5óé h tt¡F 5ll 6 ¡i]{ \1L6 \ m Ro¡lll-im: 1.^(.f/ituAdnda del recho dc la sala de va¡antorio . :{. Ddalh d. ts6.rallc ¿. t499.\2 )bd.!zdo rTl.l. p¡tio d. Meo ta3-Rtb. l5l ¡ Rom¡. .§E P.¡(obúrn.Í@ Püi! &o¡A & Bdr-6 ]uIó t').¿faso ¿? b¿¡all¿. D€tall..Ar.1774. H¡. PEF.1 h¡jo anad.w-tún r lóu.. 175517t7. Nlus¿odeB. H¡ T/.l.ifcia ¿ Pid?o. Londres. ót -Donat llo: El ñ¡kgtu ¿. un ampoenrc. Br '.tki rt:_. St diotuú (tAOA-tAr9).rt5! (}-rü..ion¡l d.¡. Sa.8¿ld.s¿ L 5d¡ ¿ E -1d. Del t ndr6. d¡ papíitt. snúf¿lo ¿. Oxfo¡d. Siglo xnr. de1 c¡borio d. ¿ J. ñl r{l^ . t523'1524. Tuñ. Corr. Julio Romano: Ld tublh ¿. julio Rom.J .siñ1..dt80. Ni.r!:f.¡ro. ñihfat.o t ..dE tr DÉ¡& ¿¿ É@ ¿J .Julio l t. 184. Fddc -l¡E ¡í. duqu.-. :d. Ab¡di¡ d.¿&I H¿ci. Ashmolan Murum.s¡. s¿t¿f¿go ¿¿ a a@k¿t.hd. tlndr€s.ol¡ Poúsin: .¿. rlLle B¡idnico. r.ynolds: C¡U¿ry... ta bd¡ald tu C¿ntr¿ntito 1 M¿jen.l Rrr)¡:rlll6dR.¿ -t pi¿.ims.hl t7t. t1tfr- slj.r. luln R-.1v.L L H)?h¿tu¡ohr.r. liba Ealu..': Á. B¡riL Hacia 1555.i: R.nolds: Lndt Eliúb. .iB r¿. Floreñ.l lrr :r9. Dct¡llc & u @ido. Mdld MzgdaLtu.P*r. ¿ ldd¿.. Dchll. Glassow. R¿li*e dc la ba¡alla 16.bi¿ P¿ljpbili.Column¡ dc T¡¡i o.cjo. P¿imond¡: Gnhado L¿ b¿tdll¿ ¿e ri04). 1518.llasA . r85.io. .n¡ uqlE ñJ&!ú!.Rcrnot¿s: Ml. vnticaro. X&i & ÉEd bÉdo .l .Á I638 1640. w. É&.o. ti.rotris¡o.l . Musñ Bitánico. d. Variqno.. Sala ¿c Conrantino.s.l frsco ri t¿t' lr Aguilas.ho d.o de Cons¡ntino..J.C/ ilustación 162.ruzi: ?dr(.Nicoiás lou$in: Dd"a ¿. Pdi'¿jc.rre..1E-16{0. B.

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