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E. H. Gombrich

NORMAYFORMA
Estudios sobre el arte del Renacimiento, 1

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Quedd dgtlli)Mot prehibids. sin l¡.u@ri4ón *rir¡ dct ün¡tú d.l .?rr¡r¡, b¿io i4 scionB Brabj€cids o la LyB. ta Eprcdueión toul o parcial de eu obn por (ualquiú Bedio o páedimnNo,

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útiEL lvrra/ñ,r PB lrJ- 1966 @ D. 12 r¡dsiih, É¿idor Prs timiEd
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por E¿ied.l Ée. M.d¡id, t999. @n l¡ Limitéd

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I.S.B.N.| M-830c21tJ Edibri¿lD.bat , S.A. Compuoto cn Vosal ,{ G., S. L., J@ d. Arcls, 3, M¡drid IñpI@ ú S¡nE ptt (Piat d in Siaapot)

l « 8l Norme y forma._a . Un uller de r¿r¿z¿ florentino visto con los ojos de un poeta humanista EI Penecimiento y la Edad de Oro 11 29 35 El meccnazgo de los primeros Médicis El método de clabor¿¡ composiciones de Leonardo t8 t¿ Madon¡a l¿lh sedia de Rafzr.s Nota bibliográñce Lista de ilustraciones fndice Ilustraciona 154 155 160 165 I t- .SUMARIO Prefacio La concepción r€nac€ntista del pro$eso artfstico y sr¡s cons€1 VI Apollonio di Giowanni.lás cetegorles esdlfsdes de la historia del ate y sus orígcnes an loc ide¿la rcnaccnrisas El manierismo: t¡esfondo pai{i:mo » 107 I¿ tcorla del a¡te reruccn¡is¡e y d nrirri:oo dd El esitb ¿ll\¡tica:imi¡zció¡ y asimilación Himcnco Rcynol& 'Iits mujc- 122 Ia teorla y práctica de la imitación co res adora¡do r¡n término de 129 135 I Nota.

prerende demosrru que los humanistas del Renacimienro hablaron del paisajhmo antes de que la práctica artisrica les diera alca¡ce: v el rrabajo sobre . Más aún. No es que pretenda minimizar.PREFACIO En el ptefacio a mi ltbro Mcdiacionr $bn . Todos ellos rratan de lo que podríamos llamar el ambiente de opinión renacendsra en rorno al arre y del influjo que este ambiente ejerció sobre la pnicrica del ane y su crírica. mecenago y gusto. sobre las arres de la época. un clima bueno para los árboles que nos resultan gratos rambién puede favorecer la difusión de malas hierbs o plagas. . Nórese que esra met:ifora excluye un determinismo rlgido.. Y sin embargo la me¡áfora.ta teoría del ane renacenrisra v el nacimi€nro del paisajismo". Este libro trara de comprobar la validez de la hipóresis conrreria desde diversos ángulos. y de que el cltico sigue a distancia al anist¡ tntando de catalogar y de explicar lo mejor que puede lo que ha nacido de la creación inconsciente. y acepré la sugercncia del edñor. pe.parece legítimo esrudi¿r los cánones criricos -:rbandonando explíciros e impliciros aceprados por annr:s v clirntes en el seno de una rradición y prqunursc qué influencia pueden tener esras normas rcbre Ias formas creadas por maesEos má o m€nos dorados.h concepción re¡acentist¡ d€l progr€so artístico v sus con§€.n caballo b jquar expresaba mi gratirud a los edirores por su propósito de publicar a continuación una colección de mis ensayos sobre el Renacimiento islia¡o. sión de que la pintura era un ane liberal. nos pr€ tunrarnos por la influencia concreta que una idea como ésra pudo habcr renido sobre esculrores y pinrores. en. Es este segundo romo el que el lecror dene en las manos. Asi. que aborrecemos.l p¡imcr cnsayo de ate rolumen. plantea una pregnta análoga sobre el efe«o que pudo haber ejercido un mito lirer¡rio sobre Ios necenas y por tanto.o sí trata de poner de manifiesto que esa creatividad sólo puede desplegane en el seno de cieno ambienre. exam. y que éste tiene sobre las obra¡ dc ane resultantes tanta influencia como el clima geográfico sobre la forma y la índole de la vegeración.. El mejor clima del mundo no podria producir un árbol en ausencia de una semilla o un pimpollo sanos.El mérodo de elaborar composiciones de t¡onardo" (publicado originalmente en francés) rrata de poner de relieve lo estrechamente trabado que esraba el duradero e«ilo de esre maestro con sus convicciones en torno a la preren. Creo que puede advertirse que a lo largo de estos variados ensayos discurre un tema que los unifica má de lo que esa descripción superficial parece indicar. Los mapas climáricos por t. de dividnlos en dos grupos: uno que rratase del simbolismo en el funacimienro y otro que tratase de problemas de estilo. . "El Renacimiento y la Edad de Oro.ucncia5. Un cuano ensayo. y mucho menos negac h creatividad del arrisra. de forma indirect¡. Resuhó luego qu€ su número excedía de lo que podía recogerse razonablemente en un romo.¡ro no permnirán p¡Ede' cn la flora de una región y menos aún la forma de una planra concrera.na la \1 . el señor Michael Baxandall. Este planteamienro contradice un mnro el supuesto corriente de que el ane va siempre por delanre del pensamiento sistemárico.El esrilo allbntica: imitación y asimileción.

El mecenazgo de los primeros Médicis. No resta má que dar las gracias a los muchos amigos y colegas que me han prctado su a¡rda a lo largo de los años en que he venido trabajando en estos temes. de lo' rem¡s inrer¡cru¡b¿n y que se ha.a de Rafael. en el que se estudia el último eslabón de una tradición que procede del Renacimiento y perrenece a su órbita. un taller florentino de arr¿r¿ visto con los ojos de un poera humanista. El rirulado . de Phaidon Press.ho. El que da dtulo al ltbro.el loarnal of the W'arburg CoutaaLl ln*itntcs: mi Michael Baxandatl emprendió la improba mrea de supervisar el Procco & 'Ji-. Me pareció apropiado teoria y práctica de Ia imitación en Reyasimismo inclui¡ un articulo sobre noldv. de una categoría de esdlo psficularmente polémica.un todo armonioso. may'o de 1966 L }L COIIBRICH . Norna y forna (qe es la prLmera vez que aparec€ en inglés). . Soy consciente de que existen muchos cla' ros en su estructura y linea de razonamiento y no he dejado aún de rratar de llenarlos.r" del libro. Grafe. se mos¡ró ran inhlibk com ri:Epre a la hora de buscar ilustraciones y favorecer €n general el coniu¡to dc I¡ (nFtr¡Por úhimo. Si estos dos ritrimos ensayos tramn de normas no formuladas. y espero demostrar en estudios post€rior€s que ambos son en verdad inseparables. EI referido a Apollonio di Giovanni presenta. en tanto que la a¡fe¡e¡cia sobre . ian necesarias diveno refere¡cia cruzadas. omprobar que mu. Sigo trabajando en los dos frentes de la teoria y la práctica del ane. Confro en que arroje cierta luz sobre los gustos de un humanista menor. como indica el subdulo. los t¡es esudios restantes de este uolumen se desplazan al otro extremo del espectro: están dedicados al exame¡ de las normas misma. Interc¿lados enrre esros seis estudios hay dos que versan sobre el gusto má que sobre teoría formulada. incluso entre crfticos que.. a los comirés que me invitaron a leer mis nabajos en diversos congresos o a pronu¡ciar conferencias. y me complació .. inves' tiga el significado y algunas de las c¡nnotaciones filosóficas y psicológicas de la norma a través de un ejemplo en tiempos famoso.cnut ellos mis compañeros d. como \Volfflin. era un camino que conducia a la perfección artlstica e ilusra e1 modo en que funcionaba en la práctica. al que no pareclan irreconciliabla el amor a \4rgilio y la admiración por lar ilusrraciones góticas mrdías. estudia la influencia que parecen haber ejercido las dife¡entes penonalidades de rres miembros de la familia Médicis sobre las obras de arte por ellos encargadas.La Madonn¿ dell¿ ¡ed. desearía reiterar mi agradecimiento al señor Harl'6 \filllf Por e¡ "lá c -t iñÉ Londres. Diversos vlnculos enlazan en ambas direcciones esr¿ <onferencia con algunor de los orms esrudios del libro. impugnaron sus pretensiones de validez universal.ffliza el ascendiente que ejerce aún la norma renacentista sobr€ nuestras ideas en torno al estilo. a la luz de esta no¡ma. a los editores que permitieron la reimpresión de los aniculoc.VII reoria humrnlstica de que la "imiración. y el doctor I. Pero no pretendo decir que este volumen responda a la norma clásic¿ de constitui¡ . El breve trabajo sobre el rasfondo histórico del concepto de manierismo examina el caso especial de la aparición y apreciación..

VIII

Plefdcía

NOTA BIBLIOGRÁTICA A LA CUARTA EDICIÓN
En el Prefacio escrito en 1966 expresaba la esperanza de demostrar en fururos estudios que la teoría y la práctica del ane son realmenre inseparables. Debo dejar que sean mn lectores quienes comprueben en catálogos de bibliotecas y en biblio, gmfias hasta qué punro he cumplido una promesa rin atrevida. En esras páginas deseo referirme a las obras de orros aurores que han seguido esas líneas de investigación y han apuntado modificaciones. Su incorporación a1 texto habría ex;gido una costosa recomposición, por lo que he seguido la sugerencia del editor de indunlas aquí en forma de nota. La pagin:rción remie al rexro principal de esre libro. (págs. I I-28) ha generado felizmente El ensayo sobre "Apollonio di Giov:rnni, una monografia sobre esr€ arrisra anreriormenre olvidado (Ellen Callmann, Apolbnio di Giounni, Oxford, 1974), así como varias aúibuciones nuevas que no puedo
al ensayo "El mecenzgo de los primeros Médicis,, publicado originalmente en i960 y reproduci do en este volumen en las págs. 35-37. tá inrención en esre estudio era deiar a un lado relatos posteriores y concenrarse en lo que es posible inferir a parrir de tuenres primarias, de contemporáneos y de documentos de archivo. Al intentar sinredzar de este modo el estado de nuestros conocimienros hace unos veinticinco años, era coosciente de la posibilidad de que el panorama cambiase a medida que la invesrigación :vanzaba. He tenido la suene de encont¡ar en la docrora Caroline Elam a una historiadora que ha realizado una gran dos;s de trabajo original en los archivos de Florencia y que, con ejemplar generosidad, repaó mi ensayo y llamó mi arención sobre una rica bibliografía que ha acumulado mientras ranto en relación con los remas que yo había tocado. Huelga decn que no es responsable de los datos que he seleccionado para su inclusión aquf, pues deseaba limitarlos a la información sobre hechos. P*o a enumerar estos puntos en el o¡den en que los habria mencionado dc habe¡ sido posible volver a redactar y componer el ensayo e¡ cuesrión. lá paginación rem; te a1 ensavo tal como aparece impreso en este volumen.
Prigina 36. El imporrante libro de Martin Vackernagel esrá disponible ya en traducción al inglés por A. Luchs, TbeVorA of the Fb,e tine Renaisance Aúi't, Princeron, 1981, con una úril bibliografia y algunar corecciones de los errores del autor. Disponemos ahora de algunos d¿tos más sob¡e el padre de Cosme, Ciovann; di Bicci: Las incorporaciones

y modiÍicaciones más importantes

se refieren

C. Sringer, .Ambrogio Tiaversari and rhe Tempio degli Scolar; at S. Maria degli ñgeL,, Bqs praented to Myron P Gílnore, ed S. Berrelli y G. Ramakus, Florencia, 1978, I, págs.271-286. (Giovanni di Bicci donó 100 flor;nes para la construcción de un nuevo dormitorio en Sanra María de losÁngele.) E. Battistt, Brunelbsúi, The Com?lete lYo*,I¡ndres, 1981, pág.352, núm. ti cita el invenrario de la casa de Giovanni di Bicci en l4l7,l418 lfech¡ i¡dica-

tufuio
religiosar,.

Ix

da erróneamente como 147I), que incluía obras de arre .invariablemente

COSME Ha salido a la luz alguna que orra referencia sobre las relaciones de Cosme con

AazÉ, Carnbridge. \l¡ssa.huser$, y \963, pá9. 62 y nnñ. 46, pá9. 42\ n. 116, cita un documenro de 1426, en el que Cosme de Médicis usa el banco de un primo de Pisa para pagar un pequeño anticipo a Donatello para la compr¿ de má¡mol de Carr¿ra v dos pares de calzas. Véanse también págs. 229-230. A. D. Frazer-lenkins: .Cosimo de' Medicit patronage of archirecrure and rhe rheo.y of Magnificence,, lnrnal of the Varbury and Cootaul¿ In'títutes, )C(l|Ill, 1970, págs. 162-170, cita una cana de 1417 de la confr¿tern;dad de florentinos en Venecia a Cosme y Lorenzo de Médicis pidiendo dinero para ayudar a construir una capilla en los Frari. (Nota: El san Juan Bautista en madera de Donatello en los F¡ari fue datado recientemente en 1438; véase F. Anes-Lewls ei Art History ll, 2, 1979 .)

R. de Roover: Risz aru[ Derline of the

Melii

Página 42. En lo que se refiere a la construcción del monasterio de San Marcos, parece que Vespasiano no es plenamente fiable, pero i¡vesrigaciones recienres confiF man el carácrer no sisremático de ia¡ innovaciones de Michelozzo (Hans Teubner, .San Marco in Florenz: Umbaurelr' vor 1500,, Mítteilangen dzs Kansthiwnrhen Inr tit"t' ¡n FbftM, §1]I, 1979, págs. 240-271). El mkmo carácter no sistemático ha sido sobr¡damenre confirmado para la reconstrucción de la iglesia de San Lorenzo por Cosme (no hay pruebas documentales de la panicipación de su hermano Lorenzo). Nunca se compromerió a reconstruir la iglesia entera (V Herzner, "Zur Baugesch ichre von S. Lo¡enzo i n Florcnz» , Zeitschñf fiir Kn*geschíchte, X§Yll, ), 1971, páss. 89-1 15, y P Roselli y O. Sqerchi, L'Etlificazione delk Basílíca di S. Lorenzo, Florencia, 1980).

Página 44. Los documentos «extrañamente ambiguoo, a los que aquí se hace referencia no tienen nada que ver con Cosme, sino con el conflicto enrre los frailes v los aTaal nombrados por elEstado. Cosme si financió, sin embargo. la consrrucción del noviLi¡do de ranra Croce. pero no cl dormirorio.

Pág¡as 44-45, Pasando por alto la fantástica descripción del Palacio N{édicis que aquí se cita, deben rnencionarse algunos estudios recientes sob¡e ese edificio: Isabelle Hvman, Fifeenth Centary Florentine Sadies: The Palazzt Mcd¡ci and a Ledget for tbe Churcb ofsdn Lo¡enzo, Nwva\o¡k, 1976; D. V y F. w. Kent, .Two com

m€n$ of March 1445 on the Medici Palace,, Burlixgtot Magazixc, OO{I, 1979; y Rab Hatfield, .Some unknown descriprions of rhe Medici P^l^ce in 1459", An B lain, LlÍ, sepiembre de 1970, páC;s. 246-248. Para el palacio anterio¡ véase ahora el inven¡ario mencionado para la pág. 36 en relación con Ciovanni di Bicci.
Página 45. Para la abadia de Fiesole, véase ahora también U. Procacci, .Cosimo

de' Mcdici e la cosrruz;one dell¿ Badia Ficsolana,, Conmentari, N. S., 1968, y F. Borsi, G- Morolli, S. tánducci, E. Balducci, l¡ Bddía Fie¡ol¿na, Flote¡cia, 1976.

PIERO

Pfgin¡ 45. Trcs documcntos menorcs ¡eferidos a las activid¡des de Piero en 1451-1455 debcri¿n insenarsc aqü. En l45l encargó el techo dc una sala para el Palacio Médicis ¡ A¡duino da Baisio, confirmando así su preocupación por la decor¡ción inrerior (V/: A. Bulsr, "Die ursprungliche innere Aufreilung des Palazzo Medici i¡ Flore¡2,, Mitt¿ihtngn dts lGnsthntornchet Instittts in Floroq diciembre de 1970, páE;s.369-392; y P Foster, *Donar€llo noticc in Medici l€tters,, ?4rr 8//",,, IXII, 1980, págs. 148-160, demosúando que Piero envió alguna posesiones de Donatello a Florencia en 1454, y ál año siguienr€ efec$ó patos a Donatello en nombre de su hermano Giovanni para madonas y mármol p^a in s.¡itto¡o en 12, villa dc F¡€sole).
Página 50. La docro¡a Elam señala acertadamenre que la configuración del rccho que describí como esrella" es el embleme de san Bernardino, p€ro me sigo "la preguntando si el conrexto no sugiere la cstrclla orientadora.
Página 52. Hay mucha litcratura reciente sob¡e la femosa colección Médicis a la que sólo me refela de pasade. La evaluación más minuciosa se encuentra en los capítulos XI y XII de loseph Nsop, Thc Ran An Taditioar, Nucva York, 1982 (reseñado por mí en Thc Ncw Yo* kuietu ofBooh¡2 de dicieml¡¡e de 1982), donde el autor aboga por una revaluación completa de los datos relarivos a los precios enumerados cn los invent¡rios. Véase también:

Luigi Beschi,

"tr antichitl di tnrenzo il Magnifico: caratteri e vicende,, en 6/i Conacgno Intemaziondlé di Stu¿í, Floren ia, 1982, publicado en Florcncia, 1983, vol.I, págs. l6l-176.
Ufizi,

Nicole Dacos, Antonio Ciuliano y Ulrico Pa¡nuti, Il Taon di Lonna il Magnifco: Le Gennc, Florencia, 1973. Dedef Heikamp y Andreas Grote, Il Tc¡oro ¿/í Loftnzo ;l Mdgnifco: I V6í Florencia, 1974 (con nueva documentac¡ón). G. Pampaloni (ed.), .I ricordi segreti dcl mediceo Francesco diAgosrino Cegia,, Archivio Stoico luli¿¡0, CX.V, t957, páe;s. 188-214.

I-orenzo de' Medicit acquisition of Poggio a Caiano and an early reference ro his architectural expertise. . Sctitti i¡ ono¡e di Ugo Procatri.+a:¡É Lorenzo que los pliegos del De Arch.. Kent. (I a¡d.vidades de edificación de Lorenzo en Poggio a Caiano. de'Medicit finances and then influence "Lorenzo on his prtronage of an. 453-467. de Albeni salier¿n dr la impma ¡ Kenr 1e presenra discuriendo deralles arquitectónicos con el antenor propia:rio & Poggio a Caiano. en ConnntarL ha publicado una carta que muesrra con qué impacienci2 . págs. sino en los limites de Volterrano en el Val d'Era. Lightbown. debe ser matizada en la medida €n que P Foster.¿. Página 54. A snfu oflorenm de'Mední\ Vilk at Poggio a üiano (New Haven. En relación con otro documento sugesrivo pero desconce¡rante de la época de la compra de la propiedad por Lorenzo. y M. (Florencia. l/. Hay dos referencias anteriores a este modelo de Giuliano da Sangallo. 107-11l).Giuliano da Sangallo in Vigevano".. Stadi ín menoria de Fetur.. y R. págs.ga Melis (Fluencia. V. 1982) y Edmund Fryde. 321-323. Mitteihngn ler Krn*histo¡ischer Institux ix Florena jLrnio de 1969. La breve lista de sus encargos que yo incluía en la página 52 puede requerir anoraciones y enmiendas adicionales: véase F. lounal of the warburg and Corrtaald Insti"t¿l 42.res. cuya conespondencia completa está siendo edimda por un equipo de historiadores bajo la dnección general de Nicolai Rubinsrein. Mi afirmación de que la villa de Poggio a Caiano lue "terminada ransformada por los suceso¡es de Lorenzo. y págs.I Pensieri Archnenonici del Magnifrco». Za Cliesa di S¿tu . págs.tectur. véase F.. Sus de' Medicit Cascina at Pogedificios agricolas sos esrudiados por P Foste¡ "Lorenzo gio a Caiano. Kenr. . Milán. por cierro. de Enrico Bartucci.250-256. ll. págs. Bottic¿ll. 1966. y una de ellas indica que el arquitecto lo llevó a Milán a petición de Ludovico elMoro (L. págs.rl¿¡i¿ bll¿ C¿r¿- ri in Prato: Contrib*o ¿{i Lorenz¡ d¿' Medii e Girliano da kngalo dh ¡ngdt¿zj". 1977. H€ydenreich. ha sido publicado con una muy necesaria revisión de Ldsa Beccherucci (Florencia. no estaba situado cerca de Arezzo. Burlington Magazl. documenran la influencia de Lorenzo en la plmiñoción. 1978) . 1978). . . \1. Pero se ha arrojado una luz más importante sobre las acr. Piero Morselli y Cino Corri.292-294. Dos de los ardculos mencionados más arriba confirman r¿mbién mi exposición sobre el prerigio de Lorenzo como árbirro de la arquitectura: \f¡ndli.}J LORINZO Página 52. Es comprensible que se hayan realizado muchas investigaciones sobre la brillante figura de Lorenzo. H. ¿/ Hanannne ¿ Florence au km?s de La rent k Magnifque (París. 97 y sigs. Manelli. ha demostrado que la declaración de bienes de los Médicis de 1495 consÉta fehaci€nr€mente la existencia de un modelo completo de la villa. t9-9. 1982). CXXIV 1982. Lorcnn de' Medici e k ¡ocietá a¡ti¡nca del ¡uo t¿mpo. . Connentari. 1964): véase también el estudio introductorio de la literatura recient€ en la terc€ ra edición de André Chastel.New light on Lorenzo de'Medici's convenr ar Porra San Gallo". para los rnurales de Spedaletto que. págs. 47-66. Por . 3. 1978). wl.

1969-1970. páts. pues me parece que la c¡racteriz¡ción quc oftccfa dc lar trcs ten. Ncoopoli. lrr BzlLaz.. t-a lisra que equi se ofrcce es larga. Repetía la historia quc dice que Lorcnzo prcscntó su propio proyecto de fachada de la caredral de Florcncia en 1491 e inrenró maniobrer para que fu€m aceptada.l mcrczca ser desechado. .orcnzo fu€ solicirado de hecho en releción con Santo Spirito.l-orenzo de' Mcdici and the Florencc Cathedral Fagde.. Espero que pucda decir lo mismo d€ los dcmás csrudios incluidos cn este volumen. o matizarla. Sin embargo.servrción imprudentc que hacía en el rcxto. el cons€jo d€ l. P Foster. Orra (infiucdfera) inrervención arquitccrónica dc l-orcnzo se cncuentra en el arlculo de Franco Buselli.orenzo apoyó el proyecto de Giuliano y Antonio da Sangallo pam la fonalcu: de Sanana quc no tue llevado a c¡bo. pero ¡cerca de la fachada (si dcbía rencr tres o cuatro puenas) y no sobre la sacristla. sepricmbre d€ 1981.a cicno. ha examinado de nuevo los documentos y descarra su intcrpreración como una difamación posterior. . septicmbre dc I 984 E. con pruebas dc que t. 495-500. Página 55. pero puede que l¡renzo deseara conr sido más acomoscgun el cncargo para su favorito (que naruralmente podrfa h¡b€ daticio en relación con sus deseos). )O(II. . 6-7. H.r¡cion€ r d€ mecenas ha resistido el paso del tiempo. G. como rcseño €n el ensayo. Tcngo que desdecirme de una ob.Fra S¡nana c Sarzar. No se pueden negar las maniobras. pfus 61-68.cllo. pero haciendo examen de conciencia no creo quc el anículo origina. Londrcs.

):vlr Qryt¿' thtn¿tiatu| ¿ H6bn ¿¿ I An ÑiisteÁan.r¡ l¡ ¡. Mi rnrenogmre e' de rtpo hnrórno. primero en la Artigüedad clásica y luego de 'e tre del gódco. me ha Par<ido .ulo e pEe. Alois Rid y sus seguidores han I€gado a hacenos "bueno.de¡ ' tu<É 'nd¿der¡ o i.ion dc ls mes de'de uno' toto'.uerlón de I crc. mi intención planrear aquí. i rrudiuione'.lr lzt'la -L. revuelven contra la ida renacenrisra del prcgrso.n- T zos hasa la perfección. mi gene¡osisimo priociPe lederigo. ro que r. X sin embargo. a los mhmos clticos que adoptar lx posturas má en ane... no digamos ya nsol. No deseo lormular la pregunra de si cris(e o no el No puede progreso artístico minos-. no.4dd tu de 19t2. nue'o. tras el desas.ió en . Aunque se imPrimió a fin¿16 del siglo \11nr' al parecer los hhtoriadores del ane la han pasado por alto Ciraré solo los palaja relevantes para Ia presente argumentación.superior.er loc rariados problemas que nacen de estas parrdojas.ne¡ lo.lqobnio de Filóxrarc reatizada para Federigo da Montefeltre. lom¡rd Por ú¡o. .La concepción renacentista del progreso artistico ! sus consecuenülls r roncepcion ren¿Lrnrtra del progre'o annti<o no' e' Éamil "r " rodo.oluú'a". Es una inrerpretación de la hisroria que sigue eierciendo cieno hechizo.omPle¡amenie absurda la opiDión d€ quienes picns¿n que no pueden ensala¡ ¡decu¡dme¡¡e lo m¡ner¡ de sus riemházañú v la sabiduria de los anriguos a mends que censu¡en l¡ Ere di.mejoo v .uu nara* y luego pllulcúé h . Ia singularidad de toda obra de anc -q€nüna. insistiendo en la "insütaridad.. pre.z t . r.omi. al pináculo duda¡ de si tenemos derecho a hablar de un progreso en la desrrra alli donde la misma inrención está som€tida a cambio. a la que no debe degradas conviniéndola en un mero eslabón de une odena 'e. po. remiriendo al lecror a un apendic donde se encuen- delinan los rér supongo gue depende en buena medida de cómo rodo librc de conrenacenthra se hallaba del ni siquien la de si la concepción r 'obre ra¡ secciones del rexro original y alguna notas cornplementarias: Sicmpre que me he frjado en los homb¡es de ¡ues¡¡ ép«a r los he comparado con los del pasado. )nlio . aunque su i€tid€z se cuestiona desde hace siglo y medio. nazarenos y prerrafaelistar atacaron la escala de valores en ella subvacenre r rgin la cual mayor desrreza equivale a mejor arte. tue él quien reemplazó Kóna ¡nr KttrnolL't Por riltimo.ini en maro de 1473 como prefacio a una traducción del griego al tatin áe la \üla dt . rcfiriéndose por cuariones suele gustarles hablar de movimientos lo general a los movimientos que ser se "progresistas. :nnLas que k compan ia. Mi rnro pr<xede de ua epnto[ / dedicatoria escrita por el humanisra flo¡entino Alamanno Rinuc.¿de V¡s¡ri.. y recoriendo las rres etapas de del ane de Miguel Angel.omo Pun(o de ' panida un rexro de prin<ipio' del Renacimirnro qu. En ella¡ no' n¡.l l .enu b ide de Vr'ari .rn.ls rom:í¡ricos. los crocEanos han cuestionado la misma afirmación de que el ¿lre dene una "hisroria.¿r hubo de .

¿nrítu pos. Tengo que dejar de lado la alabanza que hace Rinuccini de Brunelleschi y Alber ti. agraciad¿s con épocás anteriores por el gen.osás pequúas y proceder después a asuntos de m:is peso: las artes de la escultura y la piniura. quc ha producido un núñero incalculable de hombres que ianro hao descoll¿do en diversas tutes y eñpeños que muy bien puede comparárselos con los anriguos. I r Tras pasar revista a los erudiros y hombres de estado griegos. aunque podria mencionar a muchos que hubicmn sido au¡¿nriqs celebridades de haber nacido un po@ anres de nuera época.. colu. como arestieua el g¡a¡ renombre de sus obras.aú¿t. sino la cosa misma.glo ta álto de probidád. me¡osprecien a sus hombres ).¡zo di Baroluccio [Ghi benil. de Giotto y de Taddeo Gaddi. Aun uí. El más cer. mi señor príncipe. v sin emba¡go se Les considera párejos en En cuan¡o a los esculro¡es. para ver confirmada la grandea de nu€ sra época.o de Cinabue.no sc va cn pos de lá cortesla. el único que cuenra en esra disciplina. no hay que despreciar a Lua della Robbi¿ ni a Lor. Po.lippo Lippi]? ¿A1go más florido que l¡ imi+ns dedó por lua¡ el de la O¡den de Pred.ieriañenre herecía grandes elogios porque abrió el cmino de la elocuencia que dumnre ranto íempo había esrado coru. Al principio. do y nosrró a los qúe vinieron rru él la rura por la que habiá¡ d€ sender.deploren Ia desgracia de haber nacido en cre s. y seleccionar en su dilarado informe sobre el auge de las artes lib€ráles €n su época tan sólo su pasaje más en el que se expresa con especial claridad la idea de progreso: El üso de la o¡aroria clásica y de un etilo ladno sin racha resuciró poco antes de nuestra época: eo ella es ahora nn cultivada y pulida como nunca floreciera desle los denpos de I¡crancio y san Je¡ónimo. Rinuccini imprime a su carta el esperado gno elegante ¿Por qué habria de pararme a demostrar tu ra- bajosamente que somos tan buenos como los antiguos¡ No hay más que mirá-ros. P¡ra comenzar con . que .1ptugeso ¿ttíttito ! tu . que volvieron a saor a lá luz esa elocuencia que había visro interumpida y cai a6olida.ecido en nuesr¡a época quc bien merecen ésrcs ser mencionados ¡l lado de los anriguos. úenre de indusrria y en el quc -egún dicen ellos. hecho que no me sorprende.ía ftMte"n'tu ¿.Ld conce?ci. lo que a mí roca.cio salurari se ¿lai un poco y bosquejó un modo de expresión algo más elegá¡re. pus. cuvo pincel podia expresar la forna de cualquier óbieio de h naruraleza con ral perfccción que se diiía que ¡o es¡amos nirando la imagen de una cosa. Donatello los ha superado a rodos en ral medidá que es os.. yá que varios de los lib. a veces mc gusta glorirrme det hecho de haher nacido en esra época.ano á nosorros fue M6¿ccio.cadores [FÉ Angélico]? Todos ellos difieren enú€ si por direms concepros.os de Cicerón estaban ocultos en la oscuridad y no habia posibilidad de iñndlos. ral grandeza y excelencia han alcanzado mer ced a algunos pintores que han Ro. . como ingenieros y también como arquirecros. condenen su talento. pero su mmera de escribi¡ era rosca. ¿Y habrl algo más ingenioso que las pinruras de Domenico Veneciano? ¿Algo más admirable que los cuadros de Filippo el Monje [F. L€ sigui.ron Poggio Leonárdo Are¡ino. E$o se puede ver iicilme¡re en los escritos de los qu€ bucaron el conocimienro de muchos smndes temas en la época comprendida enúe hs ¿n¡edichas.

No sólo Plinio.u époc¡ ) :lnbienrc. un indr.ón retuace"tista del ptograo atthúo .".rar de un modo que merece la pena estudiar con má.ípulor mnerables de esre esrilo. I En lo gue se refiere a las ar¡es. ral vez hay: \ que admirir que e..Ld . l¿ posibilidad de r¿l movimrenro debió de ser l¡miliar ¿ I rodo hummirL¿.ü . Ghibeni y Luca della Robbia restauró . Y no 'olo. como sabemos por Cennini. sin duda la idea de progreso pudo actuar como acicate /s) ñr ') \ 'q¡r r ut'ln. en . Ia ider de pogr6o se lr¿. Sin duda hubo de resultar estimulante para un anista joven vivn en una época y una ciudad y r«o.{rr+ .onsider¿ pafle de un mo!imienro de cuya. Uno de ellos e' h rdea de que la 'iru«ión de h elo. la concepción de la historia de Vasari prefigurada ya en el Qaanocento.ra sin duda una idea que habla esedo el ane.r\Jua.. P*. esraba a Ia mano..l¡d¿menre á e. Qninriliano.onrinua.o ..e de ratrdez mÁ que dudoro.. «Es un disclpdo miserable que no supera a su maestro.rirrs. on independ encia de cuJqu ier efe«o psicológico. describian l¿ evolución lenta y gradual de las ar¡es en la Anrigüedad. Su carra de dedicatoria no hace mris que presn¡a¡ nueva v¡iaciones sobre rema¡ corrienre. aner esrjn relacionadrs de alguna ( mnen y de que ambas son índice de la grandaa de una época. durante algin tiempo. to. ¡ Aun nor inclin¿mo. el Bmas d. ¿No había afirmado Dante que la fama de Giotto había eclipsado Ia de Cimabue? 5 ¿Y no se enorgulleclan especialmente los artistas florenrinos. esta idea trascendenral tue expuesta probablemente por vez primera en la fam osa i¡trodtccló¡ al Della /ittutd de Alberti. al volver del exilio a Florencia. uencia qu€ 'e / acababan de redescub¡n. Nunca hubiera "en nacido de no haber tenido lugar el avance real de Giotto o de Masaccio en la direc<ión del realjsmo. '* p-. tn que qu.lberri nos confiesa que habla panicipado de la melancólica opinión de que la Naturaleza estaba en decadencia y ya no producía gigantes ni grandes espiritus hasra que.eonardo -. pensárdolo bren. . En la Edad ) Media. sino que debe haber incidido. escribió l.obre I.ero rubra-_ ya e q uc. e.e Cicaón y la Ins*"tio Ontoria d.A/ ¿ . el anisa er¿ en rea. paÉnre ins. Masaccio.. La imagen. o más bien que erta palabra ha adquirido cieno brillo romrirti-puesto que se enorgullecian de su ane.lidad un anesr¡o. pnación de la carra de Rinuccini.1 s*s ontecuexcitLs 3 Ri¡uccini no pret€ndf¿ ser originat. la mera existencia de Brunelleschi. I :egura para ronrn"tar la grandrza de una época :unque. A. por tan.¿ . Además se daba casi por descontado que era aplicable a la siruación de Florencia..ror ¿. como no cesan de reco¡da¡nos los historiadores sociales. I tunucrini lo'. ¿ con'iderar que la vruacidn de lx ana es L piedra de roque mi.I dujo en Io que podríamos llamar un nuevo marco institucional para el ane./ pior riempo.uencia y h de la. que rin embargo no ruro mÁ que dis. revigo.obre el arre y los ' ( ani.fera del ane. Donatello. Pero mienrr¿' AJberri contempla ai. por ranro.r su¡a en realidad. F.u fe en l¡ vid¡. grrnde' rruudo" de elo.epc. q* h idea de progre"o no tólo e< (on'c(u(nci¿ d\ ¡contecer re¿l en la e. de culdvar la tradición viva de ese gigante entre los arrismsi6 Aqui renemos.. deralle.ion. desde los comienzos a la perfección cumplida{. No es en el efecto psicológico de esta convicción en lo que esroy pensando.. Es esra convicción i que impregna la óptica de numerosos humanisras del Renacimienro y sigue reniendo I la inlluenci¿ en nuesrr* opinionelobre 'u epo. sino aquello.

l.on.cc. detp.P-o. la sLLya J.r¡ de .-enre nuevo.) * \7 -co Intu c¿p. y esta coriente la ponen e¡ movimienro los hhmriadores.i-re qu.e .\ . prosre.o.potencial. en cualquier caso. El :lrsra que cree que lx anes progru r pone ¡u¡omá¡icmen¡e tuera det nexu \ .dades.. ¡¡r.odo. De¡ i¿ r¿ nue.l ) Me gusraria seguir aquí los efec¡os de esra nuera concepción del ane en un ejempto de por sÍ conocido: el cambio de la primera puerta del baprisrerio de Ghiberti a la segunda. po.iiio-*t. el parecer pro.ienen de la medicina griegas.u\ó. de tech¿ ret¿rir¡menre reciente.. y su carso o misión § .u r. hacer su aporración.er Como . el concurso organiado pa¡a seleccion{ at ¡ftisra en r40l es sintoma de Io orgullosos que se senrian los florenrinos del nivet alonzado por su ane y de su deseo de vivir según su gran rradición.o-oJr(nd<]l.rpJü¡.-"".r.?ntir sodal de la compra r la renta.aueñareJrd¿oe. o¡igi¡alidad y el progreso.. mienrras que las autoridades inspimdoru del modo de narnr los episodios de la vida del Baurist¡ setu tos mosaicos del baprñrerio (ilustaciones 8 y 9) y algunos de los ñescos de Giotto. Pero la forma que adopró el encargo debe aún haberse ajustado a la concepción ¡rad.e.r¡¡ de l¡ Írrqu n¡.l de Esculap. L! bta t' nos recuerda que ya este mismo sentido es \ ..¿ r l¡ io. Pe¡o este marco de referencia si que pa¡ece haber crea¡lo un conrexto nue. l:. . dc +r: . I r s).r(.Fa. El "s ^'r ' ¡ \ b¿¡ ..iót t nltc¿hútn ¿¿t prosre.r.i¡ p. 'Jorc. Debe pasar ta anrorcha.d(lrI vida..rgo y. EI nobh adagio ar bnga. (. pues el anc.u'o.os.in. Sabemos por alguros documenros que a su _.lurr¿cione.ic. bs ideales de Ghibeni .¿ ll¿mddo ¿. los grem. los de sus orgaaiaciones profesionales.ión diligencia.. Ghiberri se consider¿se orra cosa que un anesano que había recibido un e¡c¿rgo impomere. r r rr¡\d. r pr.:Y dcl urgüismo.o pre. El principal proposi ro de Ghiberri prece haber sido man¡ener las al¡s cotas establecidas por su famoso pre. debía hacer una puena a juego con la ya existen¡e de A¡drea Pisano (ilusrracrones 2 y 3) y considerar su dzú. Su compromno no es rmro con el clien¡e coño con etl Ane r.¡lecLenre en el nundo ¡¡risuo tuer¿ diferenre de ta nuesrra .cional det arre.. No hay pruebas de que mientrx trabajaba en su primera puena (la segunda del baptisterio).i I que la rdea d.io. Nuevo cu¡ndo menos si romamos la palabra \ -\ e¡ nuesro sentido ..n.. a ilrlsr¿ ten.em- v¿ a Andrea Pnano rambién L paru ta e\ens.nru..m el ane.os.pigo-. crar ). no eran de Fdecesor que el ..a idea de progreso aporra un ele§ / menro enre.. Si¡ duda..icrro. como ét mismo dice en su aurobiografía.o.o(. si se me permite expresa.vu en l.un come. \ . \\ vo p.. de Cristo. to. sino en su c¡rso.i.l¡.onnera de ta rid:1 ta dl¡a¡do su ambición en representarlas con el mayor reEnamienro de .qu(lr.or el dicho. .ro.r. ra expresión de prefer€ ndas personales en el modo de ejecución. de p€rtecribili<rad indefinida. e.. podemos deducn que Chiben. su paura. "ane» moderno. Bien puede ser .p.o atíltico | tu.on su promes. recilru ta gtona de L epo.]¡is¡ó¡eles sobre la evolución de la trage-1 I\ \Jir. \a.¡ion e. hñ.m-l¡ rzd r. cri... que es má dumdero que ta vida humma i* I es . esrá siruado en la coniente de Ia roria.micn¡o < de¡iene un¡ r¿ re:Jizadas sus. f \ \ Todos ubemos lo facil que resuha eugerar el conrasrc enrre la Edad Media y el Renacimien¡o. Ahora.on¡le.¡s v c.rr. :l e*ri¡o de .lu.e.o de ¡rre. / . uhuras de en..a que pensu no solo en su encárso. Bro no etciuye naruralmente cier. con.ecu. .. le habim marcado ¡al pauta: el esquema general habia de emular las puenas de Bonnano en Pis¿ (ilusrración 1).

No necesito extenderme sobre le enorme revolución que leva en su s€no ia segunda puena de Ghibeni (ilustración 13). pues sin duda ib¿ busc»do no úlo mancner la alrasr.que No sabemos en qué paró el negocio.. Es un cambio que trasciende con mucho las modifica(iones esrilnrica que puede expenmcnra un anisu .ón t¿ ¿h btkta drl ?/ogt¿'o dttbti. sigue presentándonoslo m:ís bien como un anc¡a¡o aurodidaccr que se estuerza en sus años de declirt por ponerse al dla con l¿s enrña¡zas humanisticas ¡4. doy . bien que no erradicado. Yo ¡ diria que el mismo marco de referencia denrro del qu( esubr rrabú¡mdo Chiberri h¿bra li crmbiado.. Ya se hebí¡ tenido l¡ impraion de . (el 2 de enero) escribe Aurispa a Ambrogio Tr¿verse¡i.otar del pas¿do. Hay que reconocer que el texto de los Ca ne taii.lo que me parece un trato justo..r. el ligible. pero quiero a cambio el antiguo \4rgilio que siempre he d€seado tener.. quiá por el borgoñón "Cusmin. el Ontory el Bruats.oncuerda dem¿¡iado bien con . Pero el r«rato del mismo Gusmin que nos daa las pdrnas de los Connmaii de Ghibeni muesra que su ideat de juventud li¡e un anisra que ingresó en un monasterio para hacer penitencia por su rana büqueü de la gloria.o r & aquellos momentos parecen muy influidos por los mejora orfebres del 'u'. ese notable escultor. si ese esculor pudiem darme a cambio el anriguo Virgilio que tenéis en westro monasterio y la apia perfecciotada de la Ananiana de Cice¡ón. tino \ hrr progresos./ da y aceprada plenamenre por \ur con(emporineo<. Se encuenrn en la torrespondencia En 1424 s€ conraba entre los de Aurispa. pem fiicilmene intemáquinas.]mra de que ral Chbeni con la nuera l¡ versión rradrcional de l¿ pe¡son¿lid¡d de Ghibeni con Brunelle¡chi ditundido por el biógrafo de éste y miúgado. Sclrtosser lo sabia ambién./ que su primer trabajo supenba al del v§o Andrea Pisano.rl conaao de I de "Puenas del PáráIso". y el 15 de marro de 1430: . Ahora se iba a qüur aa primera puerrr de Chiberri par: hacer ririo a la obra maesrra que es (onocid¡ por el nombre^ erisenc. Hasta Schlosser. encia' 5 arilo interna- cional. r l como nos ha le5Áo.. Su inrención tue enrendi..Tengo conmigo el ane de sitiar con lo que. v los escritos del maestm.o"'. pero sí Ghib€ni comienzá sus C¿ mm?rrtaii con rnelargaintroducción retórica que es traduc- '5. el volumen sobre las máquinar de sitio. tues bien.. de Aguras no muy bien dibujadas.1 conra«o con orros anisr*r. pero este r¿yto es una copia y nu¡ca podftmos saber en que medida la ignorancia que delara corre de cuena del escribano má que del auor En e*e contexto puede adquirir cieno relieve una breve referencia conrcmporánea a Ghibeni que hasa ahora han pasado por atto lc historiadoles del ane. por Vasari. el erudito que má ha hecho por nstcira el ane hip<ireris no .. Iropongo que enas puefla deben 'u progreso Me idca humanhrica del ¿rtntico.La co"cepr. de¡ar arnis incluo su propir obra precedente. de c¿r¿ a la caredrat. en 1430 gran monje humanistn: . alala esra l€«u¡a. enviaré el Athenaeus. el gnn coleccionisa de mamrscritos griegos gnn volumen sobre máquinas de sitio con ilustr¿ciones de las taoros de Aurispa "un un códice antiguo. cuya existencia ha demostrado la brillante lebor detectivesca del profaor K¡auüeimerir. No hay que conceder a esta referencia má . cup puena hubo de ceder a la de Ghibeni el lugar de honor. -y ción del mismo Aüenaeus que codiciaba'6. recie¡temente descubiena.Enüaré a l¡renzo.

por Io a menudo que se puede califior a lc figuras del ane de Borgoña.erurr.».r-. si ahora nos volvemos a conremplar las proporciones exnañanente alargdas de las figuras de la segunda puena y las comparamos con las figuru de la primeta (ilus¡racio¡es 1 I y 12). nos resul¡ará diflcil evirar la sospecha de que Ghibeni estab¡ rratando deliberedamenre de hacer el papel de Lisipo y cambiar el canon. . Entre todas las palabras de elogio que encuentra Ghibeni para el santo anista del none hry una de leve ce¡sr¡¿: oLe s* sunc eran . como parecían serr Pues bien. precisamente.¡tercpresentación de los crbcllos.c p. o su Adán con la . y no la obra de otros artistas.a¡ u¡ do re.r esa ryuu.o Jt tN co recu¿"c'di importancia de ia que tiene. Fue en Plinio donde pudo saber Ghibeni de Ia aponación que todo artista hace al progreso del arte.Ya el principio de este parágrati enlrenraria a Ghibeni con una concepción del ar¡e en violenta contradicción con rodo lo que habia pracricado ) aprendido. Pues se arribuye a l.. e¡ lo que sus figuras parecían riores y los cuerpos más esbeltos y más altas. Con¡inúa Plinio (parafraseando a su vez la obra de un critico ignorado sobre el progreso del arte)r": rnc dc la escuhura consisticro¡ en su hacer las cabeas más pequeñas que los ttist¡s .epció ft"d"t¿ñtkta del?tugeto ¿ttírt.6 L¿.on.hipo habcr dicho (posreriormenre le sería adjudicado a Caravagg.ru r el oarl de. al igual que sus amigos hun. Lisipo r!. Esto concue¡da con la idea de K¡aurheimer de que Gusmin era borgoñón. se co¡sideraba inmemo e¡ la c¡rrienre de la historia. mienrras que é1 los reprcsenrab. y hubo de leo con pa¡ticular inrerés las páginas un tanro cripricas de Plinio sobre el m¡vor de los esculrores en broncc de la Anrigüedad. Tan sólo en esto adio mi iusri0cación para examinar tal documenro en el presente contexto: reforzaria mi resis de que cuando {ihiberri hizo la segunda puena.anntx. Niccoló Niccoli y Poggio Bracciolini es vcr un Ghibeni un ¡an¡o distinto'3.rr. r¡odificando las rígidx proporciones de los driist¡s a¡reriores sin romper la armonía: solía decir que ellos represcnraron ¡ los hombres cor¡o cran. parece como si Ghiberti hubicra desea- lot . Ios intereses humanisticos de Ghiberri se remontan a la época de su vida en la que rabaja en los relieves de l* "l'uer¡as del Paníso. reevocando y resucitaado deliberadamente e1 pasado y apuntando a un nuevo tuuro. Tnversari. Verle formar pane en 1430 de esa comunidad intercambiadora de códices en la que figunban Aurispa.epresenración de Ia mism¡ cscena de A¡dre¡ Pisano (ilusrr¡ciones 6 y 7).egundo Lr' po. No hay un término en la lengua latim para dcsign. pero demuestn qu.¡¡n que con Se dice que sus principáles aponaciones al menos ra¡¡o estuuzo cul¡ival¡a. Creo que hay algunrs pruebas en los misrnos escriros de Ghibeni I que corroboran ra1 interpretació¡ de su ombio de estilo. El primer libro de los Conmentarii de Chiberti es desde luego poco más que una paráfrasis del relato de Plinio sobre la ascensió¡ del arte antiguo. sus esraruas e. Como Gusmin es el anista cuy: vida precede a la suya en el segundo libro delos Connentarii.v. Creo que esta sospecha puede veme refooada por un revelador d«alh del famoso pasaje de tlumin. . de un poco corte (llurración 10).o) que sólo ia Naturaleza ha de ser imnada.r poco achaparadas.

o\. rlear ¡ o.: r.j.. JJ. \¡c1¡.. de . cuc esI.'.. (ihibeni leyó en Plinio que Apeles y Protógenes h.r i: c..Lt.'..rrur.at." | .'"br' . ' .ryt"..r:. Están en un relieve muy bajo.'.... r..: : . I i. de lr .onrernp.. -nrcnr l" -.h-. \ \ . esculrores v o¡rc¡s entendidos. p¿.-ru ¡'or cl adn¡rado r. .: ¿l mienrras que c¡ Ia obra anrerior pone el ..¿o.-:.o'.e.n. Lr d.-.\ .:r.¡-..:¡i¡do mu¡ua ru lucnre.'.n. y son tan fieles que. .¡¡ r tr nrinor que a J. 1.l.J" tsruni .... :. ni t. 'br.- ¡¡¡ rl¡¡ a l" r.. ::Jrn por alli.:. ¡r¡.:i Jilicil problema de perspecriva.hiho. alrm.:.rs solLrdones a problemas. -:: O:...olog a .¿8!/ -re. l. t¡ crc¡ par. menre e'r¡.p"r. la medida y cl ingenh quc pude)..r pareccn mayores v las que esrán lejos nrás pequeórs.Bu.. *"** i ciert."."nn?nt\rld¿|t'tugt¿iodúí . .iont' nó por mostrar la solLrción quc llevó a Protógenes a decl.' leemo... ¡o: :ni tin.. "n Sabemos que no tue rñ dc :-:..J.::. lrgtgrai ctcan initare ld natura qunta a ne fu ¡o¡. ur cambio previsto en el encarso original.n. torr. .:'.n".ción indic..d. ¡ rc d.\ .l¡' . con todas las lincas <1ue de ello ¡esul¡¡n. .¡.e¡.irt l i .?cii r...i:. u.rr:...r que todos l:rs admircn. n.*': ^' t¡iirt .::.omperencia por ver quién era capaz dc trazar u. . En ella tigura un pasaje en que el anisa pro¡o:.J. " -nJ m.r. El : jo. . .or.lu. . :z¡..ur. Sus obras exnten no sólo por su inrerés inrrüxeco.: i.. .. H:¡i¡ndo cono ilr quc Proque ésra no es unr buena prueb. nJ"'n l.ra lnrea mjs ¡l::.nr .h. .'. ) .omo u.rces de apreciar ei ingcnio de la solución ofrecida. "..:: ...on dc quc r rirrtio -rr n--.'.."n.:: : .toIt"tt¿"t¿út..o". d.r ¿\..:.' .. ...lmbien p.. :... n.: ¡:.i.. o.rpo.. 1.l qLre t¡rma que el ojo las mide..r..1. . rrrisra". o.....o. :.\p.:r¡¡c¡eic¡ sus ro:r..Jo. y en el phno c. .r como pude. .. Nos vienen a la memoria las perdidt rablas de Brune' lleschr co¡ vis¡as de cdiflcios flore¡tinos... e.::::.one' "c'oG\.. .rr. F t. crp. :..ornotecioncs..neza en la mennlidad cngendrada por la idea dc progrcso. I . sino t.rrrrre L:n::co ruro guc str tnsalzada y admiada por todos y cada uno pero .:... q-.:: . hcchas sin orro propósito en mente que s . .'r.' ¡ hue..¿.r:::r.l"n. Y esrá seguro de que la ral¡l¡ .. \" \ ..oL(op. ¡ . . . l.:::.. Nfc parece que esta revelado¡a cnmienda de Ghibcni nos in¡roJu¡e ¡on c¡o¡me .s::¡i¡ ¡odo el ar¡e. El rnir: rabaia.o oe\u ¡.r opli " on a 'e. Volvamos una vez más a la paLáfrasis ghibeniana de 1'linn :::.....on.. r'i. :.. ..:...r..r.ronJclr . re¡mi- '. .:: rc¡dad Ghiberri adopró un nu«o canon parr c¿mbiar en la die.n'o.h.. .. \ ¡.r l riendtico.. miLrdl c.. . : : liinio....mcdro.i'.. "considcro a un ¡¡blemenre sucedió fuc que los dos hrbían competido por i:: i.. dice.r...(n \e.e\on -ur. . lle.especi. :i.'.u.cción de .:rJr puerta. se h¡ce má¡ intcligible el ombio toral de marco de retirencia que supone ) .é a cabo toda la obLa con es¡¿s medidas ku¡ '...*'nooerupr. pero con la 'isra pue*a principalmente en sus colcgrs artisras y en los entendidos.rlmenr.

o.a de h penLra del r«isra en geometria apl. ...n(elecrurls del Artc v cl arre apli.podra prar a .ho I \ t. No deja de resulrar sorprendente que esta escala de valores la comprendiera Donarello.uper ficrales Al conrrario: rrl arención a una ruperficie pulida er de por sí sintomática de un espíritu de corros vuelos. Pero ml vez Ia d. r¿sa¡ce"¿Jtt 1 dcl prograo artbtio 1 tu conteÚenciat I I I I \\ / / 'l \ i demosrrrr la validez de su consrrucción perspecriva. / \ I / constituye la influencia decisiu de Ia idea renacentista de progreso anhtico. El .n¿d¿rponral relaro: al con¡r¡rio.cada que.btr¡is. lor orfebrs p.i" circul¡r dc la hi'ronr deJo'e ri¡unr¿crón l4.rr.ttra de un rdiñ. dinostmtionn. Algo de esre espÍriiu de experimenración se revela ¡ambién en la segunda puerra.i. quc yo diga quc fuer. h ú1.rrrisra quc se sintieran yr m'embro' dc la comunid¡d ide¡l de espiritus ilusff€s. como diría tunuccini.ion durunrc el Renrrrmienro pleno.. Una vv crpuerr po.s.t . pero me p¿rece \ue salo podir rfecu . que apenas erisría en re-po de Ch. .br:. de l¡ estrriu neoplaronrca y arribuido el influio del pl.n .rdo" del ercr¿no. que el concepto de rrre e\p<rimenró una prohrndr mura. cuanro 'e hub.nco..lb€rri ideó una especie dc mundo nucvo para manifesrar el poder del ane pan crear ilusiones.r€ ausrero se ubica sin ambages a nustro lado del muro y se convirriera asi en . Hay un epnodio en la vida de tronardo en el que se refleja era aoi- \ ."b*p*../ ir t.ealidrd ¿ caballo enLre dos mundo'. ción pei.a esrribe en que Ias soluciones conrempladar y ejemplificadn por Ghibcrri .. ma' ¡usrrti.q".ho ¡nrer (isuiendo e{a line..=. la solución de un problema inrelecrual.""¡.b.er¡ he. obietivo. má.r hablar de progre. no tiene necesidad alguna de la superficie maravillosamenre cincelada ni del cosroso dorado de la segunda puena.omo de hr.l asunro lo exigiese. No e.e¡ único que cuenta". po' supuesro.. He escogido deliberadamente un ejemplar primitivo pan ilustrar lo que entiendo cra en el 'ur.del¿nre s€ irá enqnchando el abnmo qulepara lo.Ld cotcepci¿.s bren lo embroll¡.tg". )e cre¿ un¿ nueva rerarqu¡r en vinud de l¡ sidad de "halagrr la virra" ni depender <ual L rrdrderu nobl de at ra. il¿consru(.fi. No h. mue'r.mo. No hay m:is que leer lo que cuenta Fazio sobre Jan van Eyck para darse cuenta de que también de los artis(as septentrionales se pensaba que introducían ciertos rasgos en su obra para hacer gala de virtuosismo más que po. E. La tabla de Apeles gozaba de rka estima careciendo de esos ar¡activos exte¡nos.Chrb. ya algo inseguro respecro a la posición de Ghibenien Ia historiar-.ferenc. podemo' *p.able re'uhab.. rne.p.o. del crrrulo mágico del rrre hummi'ra no rc dierrn estas demostraciones de pericia.} 4 I [ ' .dio. .rsra ahon le hrbra prc. pero h.ent¿do en rirmino. Él y su biógrafo llamrn a estos ejercicios ." ob. lo' cono..ry dudr de que esre inllu¡o tu< ganando rerreno. .. Pero está ubirarlo en mirad de h obra a modo de d.rroni.:ricn¡o.."".:n ul¡r r¡l .er del dominiopubliF n otrr.r e'rrr muv <n vanguerdia del progreso arrisrico.d. cuyo a.'noti..". demosracionesl(. Una demosrrac¡ón.a. En .r . <u¡¡rto m¡vor fuera lr Josir d( (i. Ghiberti en si apenas se daba cuenta de que e«a nueva concepción del rne que con tanto eniusiasmo abraz¿ba sellaba el desrino de su propia y querida anesania.on demovr¿bles: aponan rcalmenre . r ivos . . d. Po¡ ello l¡ puerra de (ihiberri se hrl¡¿ cn . 'Iodos sabemo'. pal. También A.

.. rabe bien y del mrl. El mrsmo fomenro de la "dino. Una \ez que ltu redas del ¡uego lt¿n¿do ¿ñe 'uñie. contiene todo esto. nos resultará dificil escapar de él . En / cuanto anaigó en riempos de la Revolución francesa. . al materializa¡ las más elevadas potencialida'¡ d.invención'.lru para la tuunciación de Florencia. de uru 'oluoon a u" i problema. no conseguirán dotar a que son los únicos capaces de sus cuadros del escono.-. y no roro de una crisi' enraiad. cn cl -c'pfriru de lo< riempos.on<ecuenci¡' de la idea renacenrisra dc progrero llegan mucho mi¡ all\ de ex: pcnurbrcion local que es el manie. que la idca dc progre'o ruvo e'e hridico efecro en la ste¡¿ de l¿ polrric¡. el relieve y el movimiento que constituyen la gloria de la \ ) pioura. J cuando Vasa¡i idendficaba la historia del ane casi por complero con Ia historia dd arc cn Florencia (dejando un margen para aponaciones tangibles del no«e r¡les como l¿ .es qrr csaba biendo la hisroria del nuevo juego que habia surgido en Florencia.. Nos dicr Vasari que Filippino Lippi había recibido el encargo de pintar una Sazra . que nunca fue entregado al altar para el que habia sido encargado.imo- aJ óleo). Para Leonardo. a su vez. que no. como él dice. cidn. por consenso generat.kn l¿nak .emeirnre de pol*i* -.emo' expuhado' para t 'iempre mo. Me permiro derir que en la hi'roria del ¿ne re d¡ un proceso .r¿ inrerprerarión.dera¡ simbolo de la conciencia de que a un Leonardo había que darle opomr' nidad de apo«ar su conribución.. "para juzpr «Los su obra.. pue( penenece a Ia cl*se de ideas ] que ¿\(uJn. Su propó'. h aord¡ sienes¿ ción" de la pinrura ei .)mo.l'e¡¡a mn¿ conoepción acru¡ba como un vónice de alcanc€ e impulso cada vez marorcs. y ello no disminuye la imponancia del cuadro. pero que renunció al enterarse de que konardo. segün e. bastaba. ninguJu orra concepcion del arte ruvo mucho quc h¿.on en Florencia una mrsion er¡ / ünud dc h cu¿l incorponron la exigen. re r¡ara de una crisi' de h concepción del / arre. /.i¿: cu¿ndo renemos h no. no quedó ya mris alternariva que d€clarse a favor o en conua.. por supuesro. Ln ( ierros Ape(to\.ra del progreso arísrico. encargos aparte.ad.o s rflcia cl modo de'rcorrumbrdo e 1 rngenio. pue.ion del \ del Prr<o de Ia lnocenci¡. esraba deseoso de pintar ese cuadro razones paa realizar ese desacostumbrado aco de gene¡osidadro.er ¿ono-¡ dLr \'¡í.nanoq¿" e' respons:ble de buena pane de lo que llamamos «manierismo. estaba fuera de toda duda que el arthta cr€a no para complacer a los primeros pintores. €n el momento en que. de derechas o de izquierdas. no sólo le movla un pauiorismo localisra.ia de una "apon¿ción".omo el comer del ¿rbol de I¡ cien. Tal vez Filippino ruviera sus de rueha a Milán.. El canón. una obra como la \ana Ana de leonxdo p¿rricip¿ del ) espniru de la dimo¡nationc"..lt. Ie¡o Ia'. hsta la misma .sti'ta dcl ptogrcn atístico y su conceari* rud. La Sanu Ana (ilustración 15).o cn que el gran maesrro re'uelve el probleme anfrrico planreado por exe / / rem¿ (radirion¿1. Pues el manierismo alona su punto álgido en el momento en que se manifiestan las ambigiiedades inherentes a la idea renacen- r. sarisfacer a sus clientes sino. Miguel Á.gel habia alcanz¿do la "perfección. no' .La canc¿p. y por mucho que proresremos contra esre planteamie¡to unidimensional de los tenibh: sínpl$catnn. anbién lo pode- mos cons. pero "..

q* . d«ir. r3. ro mn dewudo deld.r moÉa H.n el ¡lle de Bruegcl nor remiren.peroh¡.o'. como habia hecho Urbino. H-ra el produ.ion que ricnlu' máni J '*. m¡s.¡li¿ 'e con.o'' v retrosa' ( do"... 1 Io mi'mo h¡en l¡ | -"* I r. N..kd rcúi'td ¿elPtug.noble'. pu".{lpocoriempo.\O In cone?ció /.r.Jors.para un pinror ignorar los descubrimientos de un CÉ¿anne o un Picasso es -". vo". lo. que en 1814 negaba que las anes pudierm 'progresar. ( re"olu. Y por cllo el vi. p. una laguna de aguas estancadas.. P*.dsdclo"islo.tp:J..¿3 por ejemplo."s. Ia ider prir. undenr..kk o. de 'u pudo escribir un influyenre ponavoz del movimiento moderno como Herben Read que . quedando descolgada del ren del progeso.inic¡ de pa¡e Dure-o l¿ rcirer.i" d.r por 'sóri.goro.oresrjen. no ha perdido vigencia. Está ligda ) .. ig¡or¡e los dacubrimientos de un Einsrein o un Fr€ud.i tuem dc ju.. ] 1a el reJnmo.'.. pero el impul'o de l. de Roma ¿ Put'..onriente.. ' hum¡¡i.c di. No puede mediar enrre sra opinión extremada l.o afn'nro ! tu' co$tae c.u y Je io que ha I c¡l h¡ce p. .rd. porque esra idea . o-oblcm¡.go'. y ... de París a \uo¿ Yo¡k. Ht¡ igo de -dmo"mnone en ut dnia ( ¿.osle.ino h expre'ion o L *riculacrón del in. ia ¡ I¡ ide¡ de Ane de Ia que ha.' .nbe' .le'. d€jó de PreocuParse de los problemas del cenüo y §e hizo provinciana.i'mo roma el 'enrido quc pued¿ rener del 8óro de de'¡lio ¿l mun' \ \do rereren. n¿rur¡le¿¿ mucna rubr. no al arte. é.o' deb. a.ada frnc o morito rdquirierd" 'enrido expre. lo' h.gieperuli¡rdelnone...ie a l.ur o "e ""r-.'¡ori¿don del ¡ne.n.ln r"o 'e..onicnreprincipaldeprogre'oo'e j atli está la piedra de toque con que rodo el ane ha de conrrxrarse Se podria reaccionar :n'irir en oo«n.ra florenrtno ..d¡rra.ord¿.t e. qu( no'".*"^ q. E' un: molú.emo'¿ \hombres como nLmanno Rinu*ini. . Quiá e1 arte progresa meno' ¿ l¿ m¡oera de l¿ cicncia que aJ modo cn que 'e puede d«'r qu.r¡ de Pi. -. tue. que en un.. porque \#ne¡ovdelp¿.¿lsprore'rloucpud..' pod.. . L id. e.o . re. Cieno es que Venecia se nego también a pasar por el aro.omen«i cn l-lo¡encia.se aplica a Ia ciencia. t..¡lid¿de' de'¡rendid¡ de l¡ pinrum rrle' como el m. no podran pt. que los Custodios del Libro de las Reglas admitieron a regaiadientes. ns\"¿r rmeh¡ ¿borud^. puer.*¡.a *. que puede coroiderane que enrc de rlgun \ atí de la aponación y comprensión de los indiüduos. e'u ide¿ de un¡ humanidrd ompromeriü en . ¡eni¿ '"¿." ". Roma.l ¿ne en crecien.ión ahora que hrn de'penrdo de l^ erpe.rarim habido I 'e.oo'truir ( un rei.rencit del públno " Y ! p.. un ' uy.*¿nomo de v.l¿ dinowa¡ian¿'.ao' '. I95l )niee¡n. aunque esta variante tuvo que ocupar un lugar por /ebajo de la aponación más intelecrual. su propia aponación especi§ca al color.. *r.srnl¿id-deuncnrquep." Crono .nohabnrhnrorirdel ( .*.éramo'dc'cubril r.orcio de Ls prci. .umpl.t pieza mu'i ." ** po¡ .us. sin duda encantadon superficialmente. y por tanto más .srr en en general. Supongo que el historiador no precisa ni puede ir más lejos.¿su.ierre cn una necerüd.u \ rod¡ l¡ tueza din. burl.no. . pero cr«i su propia ideologfa. del .otone'ra.. .tn inici¡dr cn Florenci¿ nun.mirine el luio d.'" "t. rz raltdad d¡ p'omn: IL tner que. t" ia.on '¡.r. a los prcblema de "d. un. Y asi ha sido darde entonca."p"". crta comen. E cenrro del vónice podia emigra de Florencia a .la de Hazlht. el @mo si un cientíñcc...onta. pero pagó su negatila a seguir a Florencia.. on .r de que cl ¡re h¡br¡ / " ( 1 que lo' grandes florenr¡no. r?. ¡b¿nder¿d"'.'.

rni : Rucelh con Piero di I'rancesco di Pagolo Venori. :¡lle¡ l.rnls v en boga. grmdc tmilias de FloAlbizzi y los Srrozzi. los --:J de los gnrpos de carone que Schubring trataba de disrineuir \l.ió . pero su paradero no era conocido. \\:rbure pnxedió de . Sabedor por los propierarios de que a \\arbure le inreresa:¡ sobremanera los r¿rs¿n¡. \\ ¡¡bure 1o hizo :-.r.ionio d. esos clocucntes tesrimonios del gusto ' Ias opiniones de :: nercaderes florentinos. 1883.¡::ro ¡ identificar los matrimonios enumerados en Ia lista a panir de orr. de 1446 a 1463. '.o del Buono y. Giovann.r.:ubring preparaba su corpus de rasazl los intereses de §hrbure t onenrab¡n ra :::i¡ documen¡os visuales más esrimulintes. pero pese a r.¡6 :: :rar suspendida en el vacio: no se habia dado con ningún . en 146-1. i:i:ctó una versión plenamente anorada de la lisra.¡¡ de . los Rucellai. P¿¡¡ ¡6 *.era pura conierura decir era arribuihle a La siruación cobró mayor interés aún cuando Schubring consiguió d. Cuando P :.:ovanni. rraida de Budapesr a inglercna por su propietario. el docror \fi«man.Apollonio di Giouanni Un talle¡ de cassone oren¡ino yisto con los ojos de un poera humanisra principios de siglo Heinrich Brockhaus encontró una copia de los documentos en un ¡aller de ra¡¡¿¡¿ florentino entre las Cane Stnzid»¿.rs lienres.rr con la ::.enras de ¡olección loscanelli.?. las perspecrivx de identifioción parecían buenas. por los propietarios del mller.1¿'.rl menos un r¿r¿zr que tenía cl obligatorio escudo de armas.nrre los rasazl que :r::: cuvo aiuar habia de conrener el colre y también el de su tutu¡o m¿rido.: euera impidió su publicación.n arduos rrabaios : ¡r. N'larco del Buono Giamberril' :.ual r Apollonin di t. . \." que demostra: ::. Correspondia : rno de los úlrimos asien¡os de la lista. firna en cuyos libros figuraban todas las :-:ci¡. Co¡¡e¡Á ¡na li¡t :::rlem de Ios cofres matrimoniales v otras obr:rs vendidas a lo Iargo de diecisiete r:¡¡. Brockhaus le presenró el documen¡o:.:.o rpr¡¿. Cambiaron de manos varias r curndo por fin se cavó en la cuenra de que estaban vinculad¡s con nuestro 'rces.¡ 1 91t eo el loanal of the \Yatbua< a d Co"tl¡h¿ l. Una dc cstas piezas. Como . con los escudos de armas :¡ ¿s¡s limilias.enre fuera obra dc la que sin duda fue una de las ñrmas de esra cpecie m:s pro' ::.¡o ¿.::ri. el marrimonio. figuraban rasrar. tl . de la hii¡ de Gio- .:i¿r en la confianz¡ de que sería posible identificar algún produ«o del taller en La lista daba siempre el nombre de la ::-rión . fue desrruid¡ en una incursión :.nt rna.::. los Médicn.rre prrecía volverle la espalda: el taller se le seguía escabullendo. En el carálogo de ... y ororgó de buen grado el p<rmiso para ::e se publicase su lista anotada con el corpus de SchrLbringr.osrumbre poner los escudos dc armas de las lamiliu de los novio en ¿q¡ obrr :: :riibición. Florencia.

nrcresan po. dos frcntes de r¿s¿z¿ con escenas de la Eneida ¿. Como señalaba el profesor Stechow. New Hav€n. Pero sin duda quc el Apeles tosmo. Connecricut (ilusúaciones 19 y 20). demostró hata dejar excluida cualquier duda razonable que Marco del Buono y Apollonio di Giovanni e¡an de verdad los maesrros de algunas de las piezas del género más hmosas y arractiva. 5. el Éágil encán6 de los pintores de muebles florentinos. por comparaciones puramenre cstilística§. acompánado d.del Maesrro de Dido.. el norario y humanista Ugolino Verino (1438-1516)6. de la colección lanes. las pintó on habilidad maravillosa. encaja en cl grupo estilistico que Schubring llamaba . no pcor l* menaz* de Neptuno. En6. Ohio. Toda¡ esus denominaciones "Macstro derivan de l¡ obre má elabonda del grupo. con las armas de los Venori y los Ruccllai esparcidas protusamenre por roda h escena.mx ntulado Fhncttz.. micnra abrlgr por alta mar cmbridando y calm¿ñdo los vientos lige¡os. El prnel de Oberlin. su fiel Aetcs. Apollonius.12 aérea alemana sobre Barh. y fue publicada de forma ejemplar por el profesor \ll Stechow cn el Bolerín de esa institución (ilustraciones 16 y l8)4. Los manierismos esrillsdcos de esre maesrro son (an pronunc¡ados que no es lácil confundir sus gesticulanrcs hombrecnos agolpándose en grandes paisajes panoúmicos.l ta respuesra a esta prcgunra la da un po€ma que ñgura "Maesrro enm los epigramas y elegías má prolíficos dcl Qzatioccn¡a florenrino.la escribió entrc 1458 y 1464'/.evirgilio 9!e se conserra¡ en l¡ colección lanes de la Universidad de Yale. Piñró .n Cmágoi y rambién su panida y cl tuneral dc la desgmciada Dido rparccen en la rabla pintada por la mano dc Apolloñiu 3. Fue este profesor el primero en llamar h atención sobre la importancia de esra rlnica pirr: superviviente para todos los que se . Siempre resulta satisfactorio comprobar que los métodos derecrivescos de la his- toria llevan a veces a resulrados que pueden recibir confirmación de testimonios indcpendientes. al que también se hace referencia en la bibliografia sobre el rema con los nombres de *Maestro de Vrgilio" y de los rarazi Jarvcs. ¿cul de los dos es el de Dido. cntmndo disÍiado . con l* bals* volodas. y rambié¡ l¿ 8!¡n obm de Virgilio proclamó los ardides de los griegos y lo ruin* de Troya. Apolh¡io di Giouan¡¡ y nada queda sino una foto (ilustración l7). a las pinruras virgili¡nas del de Dido.E sobresalientc pintor Apollonius": En riempos cantó Homero los muros de la Troya de Apolo quemados en lu phas griegd. El razonemiento en cuanro etepes que llwa de la copia del siglo wrt de un documento del Quattocerto zl dato heráldico para identificar cl panel dc Oberlin y de ahl. La orra la compró el Allen Memorial An Mu¡eum de Oberlin. Su primcra obra. un pequeño tomo de eleglas amoro$s y orros epigrl. Sólo una pregunra quedaba en cl aire: si el raller había penenecido a dos maestros. Marco del Buono y Apollonio di Giovanni. se ve confirmado por este testimonio "Maesro . Hay de uno de los versificadores latinos en él un epigrama laudato¡io sobre . Y tmbién la huid¡ de Eneas y la iE de la inicuelu¡o. nos ha pinrado mejor á Troya en ll¡mas.

iio fa íl Rinano al n¿tüdh in su la Canapecora di Gio"d. las escenas de la destrucción de Troya v de la huida de Ene¡s en versión de Apollonio se han conservado en realidad. ea la gue se combina una larga serie de episodios.to ncl Cich dclla l^oggia t451. La relación no es solamente dc estilo o dc tcmática: algunas de l¿¡ escen¿¡ de los ¡¿¡¡¿2. to que falm en los casrad Jarves. "Tror'¡ en llames v la huida de Eneas. acompañado de Acares..¿. no menos que en sus rablas hermmas de Hannover'. En el primer ra*ana de Yale. Por cstc mero hccho resulta improbable que Schubring acenera al fechar el códice a¡res dc los ¿¿l¡¿zl de las esccnas virgilian¡s. (3) cómo Eneas. Pensaba Schubring que el "tlaestro de Dido. lo que pudiera erplica¡se por el hecho de que nunca fueron terminadas. Es este hccho ----cl quc sepamos que Apollonio repirió sus e5. La mayorfa de los episodios que según Verino consúuyen el tema del cuadro de Apollonio figurao en los dos frentes de r¿¡r¿r. ¿l. sino wa -picu tabella. no figura en los ¡¡¡hiros del r¡ller. d€ la colección Jarvcs. se confirma la prioridad de éstos. +91t. son la primera y la úlrima escena. al comienzo del ciclo. Es obvio que la linca de uabajo principal de Apollonio era la de los ra. (2) Ia.-. el considerar quc cl "Maes¡ro nio son la misma persona ha de trastomar neccsariamente el d. Consriruven el grueso de las ilusrraciones dcl manuscrno de Virgilio de la Riccardiana lCód. y es más que probrble que en clla realizara su aprendizaje. por eiemplo. en los que consta por lo mcnos otra obra ejecutada por Apollonio en soliorio "-.razr. cra básicamcnte un miniaturista cuyo punro de parrida fue el códice de Virgilio de la tuccardiana y que luego aplicó su habilidad d. sin cmbargo. Por otra pane la lista gu¡rd¡ r¡nbi€ n si¡enc¡o sobre las ilusrraciones al Virgilio de la tuccardiana.j. l3 literario que saluda a Apollonio como pintor de escenas virgilianas.s amenazas de Neptuno cLrando encalña los vientos.Apolbnío ¿i Gíordn¡. ¡dem:ís. ¡' ¿quién sabe si no tue en cstos dos últimos años cuando comenzó a ex. \'irgilio" r Apollopuoram: de la situa- ción trazado por Schubring hace unos cuarenta años.). Esta hpóresis no puede ya sosrenerse. . y . Prgolo Rr.lso. Ahora bien. Verino describe ¡o varias tablas. ¿Es el singular que usa tan sólo una liccn.ender sus acrividades a nuevos camposi En un punto.lh¡ ¿¡?.Ja partida de Eneas y cl funeral de la desgraciada Dido.Énri lireilianas en diversas ocasiones y en distinrcs medios el que plantea una inrercs:nre cuesrión.i¡a11a. narrador a unos cuanros rrí¿rr. se repiten en el códice sin modificacioner importa¡!es. entr¡ disfrazdo en Carrago. Fl 97..ia po. El rarazr de Jarues tiene en su lugar la llcgada de Ene¡s ¡l Lacio v la fundación dc Roma.\' 'i-) no se limitan exdusivame¡te alos us¡oni ("A Giouain.lti Bt¡ol¿n.rL-: o ernrió rcalmente csa gran tabla? Si hubo tal cuadro. pues al parecer los archivos de taller se interrumpen unos dos años anes de la muene de Apollonio'r. lan e5 I . al l'inal.o Q'uhzt . AI compararlos. Pero en todas es(¡s cuexiones hemos de hacer uso en la medida que nos sea posible de pruebas in¡crnas. En las palabras del poeta son: (l) la ira de la inicua luno con las balsas volcadas. que según se admite desde hace riem po es obra del maestro quc pinró los .

hay que fcchar el códice con rnrerioridad a ese momento. como solia suceder en ¡ales casos. cbrda ongrnarramen. del Qtnttrocento refleiada en el arte de la época. pero rodos los vienros soplan hacia la derecha. represenraba l¿ erección del Palacio de los Itéd.alacio de los Médicis (ilusrraciones 22 y 23). ruvo que parecerle imposible. Y aquí. Por t¿nro. te¡emos una narración conrinua perfecemente equilibrada que ebarca desde lá visita de Juno a Eolo hasra la rempesrad y el . dararían necesari¡mene de la década anrerior.¿jj. A menos que prerendamos que fue un niño prodigio no podemos s¡tua¡ la fecha del códice antes de. el deseo engendró el pensamienro. Io que prueba.vida co¡idiana. 1450. pero ¡o por ello hay que ¡oma¡ sus miniaturas por panorámicas topográficas. momenro en que el ama¡uense cont¿ba diecisiete ¿ños.. lo que incluso a Schubring.o era en realidad uno de los maes¡¡os de r¿srr. Creia haber descu.rcrerizare por scr e¡ e\ceso rempranls.is.¿¿¿ e. Como eris obras ruvieron quc rerminar hacia 1452 Io más rarderr.. Al poner al día *ta lórmula para la represenración de edificios ran¡o completos como incompleros de la noble ciudad de Cartago. y ñLs a la inrervención de ^11á. como ocure en el r¿¡s¿zc con toda lógica. Los estereotipos v fórmulas urilizados en los fondos arquitecrónicos no constitu yen una excepción. "n. En el códice (ilusrración 21) la visita de Juno a Eolo se ha adaprado a 1a form:r rectangutar de las miniaturas anadiendo la prhión de los vientos.. S?i oslls úcnt"e habia nacido en 1433'.. Schubring. pucs rabaja con tipos v esquem6. Pero el r:zonam. el único ten.. en que provocan la tcmpesrad.Nicok"s Rici r. no co¡ rerra¡os individuales. Es interesante. que el amanuense que escribió el texto del códice v firmó en el cololón . que el ra.14 Apotk b di Giordh . ción 24).. Pero renía además otra razón para inclinarse por la prirnacía de las miniatur¿¡. virgilianos habi¡¡ de se¡ a¡reriores:l códice. Si los . sobre rodo porqLre nos es conocido gr:rcias a \frrburg. I¡ re. Venus en la orilla (ilusrración l9).n r ante g\É po¿emos aceptar con ceneza para el códice .. pongamos. \' menos aún hay que pensar que el que no estén termnrados los edificios de Canago nos permire remirirnos a la hisroria de las construcciones de Florencia. por supuesto. más corizados.Q c'r «0. Es uno de mntos otros formuIados por los erudnos de su generació¡ que deseaban ver l¡.rpenas resiste la cririca. Sostenía que la construcción de Carrago que aparece rl lbndo de una de l¡s miniaruras (ilus¡r¡ción 22). La composición resultanre está pidiendo ser continuada a la derecha.. igual que otros indicios. no renia manera de saber que el pintor del códice de Virgil. cuyas fechas suelen c¡r. Pero su mérodo de tichar el códice. Schubring sabía que esre argumenro no era de mucho peso.i"n . Apollonio bien pudo haber hecho uso del ripo del l. en este conrcxro! que un palacio con planta baja almohadill¿da un poco a la manera del tipo del Prlacio Médicls aparezca ya en el fondo de la predela de Genrile di Fabriano que se encuenra en el Louvre (ilurra. El ttc del Quattrocento to nos ofrece un rcporraje de los lugares y personajs de aquellos tiempos. bierro una pista en el códice que lc pennitía ftcharlo en los prim€ros años de los cincue¡te.en¡o de Schubring es eúóneo.

por raoto. \l¡¡co del Buono yApollonio di Giovanni suminisrraron ..l 2no )". El epigrama de Verino nos permne recrifi' car la hipótesis. TaI producción presupone sin duda un númtro el edo de avud. m¿ro/tu d¿ /¿r rcccs dcbítz dc czcar¡tzr. del poemz de Ugoli. doode los florentinos estaban acosrumbrados a ver tapices flamencos con episodios semejantes de la hisror.//rd/2-t /:.a de Troya. . por morivos estilísticos.Maestro de Dido.A?al@sb dí de Gb"dik. li la fecha de la muene de Apollonio.po.r.nres b*ú" Pero incluso después de tener en cuenta todo esto subsisre un problema .. Sabemos ahora cómo era el esrilo de Apollonio ¿Nos permire rambién hacernos una idea del de su colega? Esre problema es considerablemenre más complicado.¿hn¿¡ «t t¿ta uno o do.r?. el año en que el poeta acabó de compi' lar la Fkmetta.. pues algunas no son m.en¿n¿ . Es fácil darse cuenta de que pensaba continuarlas.r6rd". Es también mris que probable que los resauradora decimonónicos que adecentaron frenres de carazr para los coleccionis¡as eierciera¡ un efecto nivelador sobre tu peculiaridades de estilo que pudieran haber exnrido metodolqrco: ¿Es del todo cierto que el es¡ilo de los r¿¡¡¿zl estuvo siempre tan chramente circunscriro como el de los retablosi A juzgar por los a¡chivos de su uller. En realidad parece mucho más probable que la miniatura pertenezca a una fecha rardía. El profesor Stechow nos ha prevenido acerradamente contra la t€Dtariva de desenredar el caos acruat de la atribución de ¡¿¡s¿nr fiándonos de meras fotografías.. qué nunca sisuió? Tuvo que ser el éxho de los rasanl virgilianos el que dio a uno de sus clientes la idea de encargar estas ilusrraciones a Apollonio. 1465.^.iu¿res a.sc ¿. pues la explicación más narurat del hecho de que las miniaturas estén incomPletas seria que APollonio murió virgil..¿. medio.ís que dibujos a pluma. cabe el honor de haber pintado el primer cuadro mirológico a escala monum€nral. prottuLro. Parece más seg iunro.r. Ia . supon€r qu€ querla decn lo que decia y que ral Pintura existió..cas individuales en estas hormigueantes mul titudes de triunfos y ba¡allas.o es mienrras trabajaba en ella¡.¿rá . La Pintura a la que se refiere Verino debió de estar terminada hacia 1464. Es cierto sin duda que las fotografías son casi siemPre tan pequeñc y poco claras que no permiten disdnguir caracleríst. l: rozl de esre grupo que. ¿Nació del mismo éxito la idea de un cnadro panorámico. 1Para hara veinlirrés. hay que fechar con posterioridrd a 1465. y otras llevan ya aplicados algunos de los colores.. Si todo esto lo hubiera hecho a principios de la década de los cincuen¡a.r. Podtiamos imaginarla quiá colocada encima de un zócalo..piaa tubella. EI mnmo Apollonio nos da una idea del posible aspecro y disposición de tal pinrura cuando ilustra el Templo de Juno en Canago en el que Eneas y Acates descubren representaciones de Iliupersis (ilustraciones 20 y 22).no Verioo? ¿O escribió Verino simplemente de memoria poniendo las escenas que esperaba enconrar? En ausencia de pruebas en contra. el año de la muerte de Apollonio. En su publicación de la tabla de Oberlin el profesor Stechow indicaba que. qu¿. p"./2/Z !.nombre de. .2r: . de los dos propietarios del talle¡ Marco del Buono parecía el candidaro más probable al razón que daba es que conocemos numerosos . A Apollonio.

Por lo que a este maestro toca. el pror¡ puso reparos a esra Iista hace ya tiempo po. Ademá es¡a identificació¡ explica rambién por qué. Añádase a esras diversas posib. De nuevo Offner ha asestado un duro golpe a la nomenclarura de Schubrins al reivindicar la tabla para el mismo taller que emb. de los cuales rres hacía pareja. A primera vista esra acribución parece menos convincenre. padre del mecenas de Botticelli. trae a las miniatura¡ del \trgilio de la tuccardiua. siendo llamarivas las semejana tmto en detatle d€co¡:rivos como en l¿ disposición y (ilustnción 29). EI único grupo que parece rener fisonomía distinta por derecho propio es el del de "Maesrro . como . Esta consumada obra la atribuía Schubring a otro raller distinto. Se reco¡da¡á que la lisra de raoazl que anibuía al «Maesro de Dido» e¡a muy corra: nuere. re independientes. morivos purumenre esrilís+ cos. El torneo propiamente dicho. queda clara: ls divisiones de Schubring no se pueden seguir manreniendo. Las figuras det carr¿z¿ eñán dispuesras en un escenario pinórico 4zaxmcentista anvencio¡al. reno. Schubring atribuia ocho pieas al maatm de esra tabla.. Pero ¡ambién eo la tabta det asesinaro de César (ilusrración 27). colección lá16 deb€n arr. pueden observase rxgos similares.r¿z¿sellados con el estilo lde esre raller] en ca¡i todos los mu¡eos.upuloso tan del gusto de los coleccionistc.t6 A?o/b"io di Giohkn. bien es vedad. en los archivos de nustro uJler figuran unos 170 enc{gos que pueden co. que para Schubring era unajusta celebrada en 1439 en honor del Concilio de la Unión. que orros dos hermosos ¿¿rrazl de la fesor Olñe.buirse también al mismo taller. Quizá los clientes encargran además a orros ralleres copias de sus piezas predilecras.úibir perspecri!" v el fondo se h¿lla arestado de accesorios que atesriguan gran interés por las formo deconri\zs allbntica. y rodo habla en conüa de una fecha rar temprana t. Esrá por úldmo la bella tabla d€ la colección J. El que su maatro de Vrgilio resulie s€r Apo.én pro<tujo las cscenas de Vrgitio y el Tornm. El suelo está cuadriculado para e.responder a unos 300 rauazi 1il vez monopolizam en buena medida el mercado. llonio retuena rmbién la idea de Offner de ar¡ibür un grupo de madonas al mismo maesro. es sin duda una obra maestra de nuestro reller.. encubienos. en realidad.rves con la visna de la reina de Saba a Salomón (ilustración 26). bajo diversas denominaciones. sin embargo. llevándose consigo los patrones o copiando las formulas de ApoIlonio.adas maneras y podrá extra¡ar que con frecuencia los r¿¡¡azl eludan ese enca¡illamienro esc. No hay pruebas que jusrifiquen esta inter * prelación. algúnos de los cual€s ral vez acabaron monundo sLr propio mller con posterioridad.se encuentran Íienres de r¿. y al que adjudicaba vdnte piezas de "Maestro su corpus. Razonaba. sin embargo. Al menos una madona figura en la lisra de las c¡eaciones del ralle¡ ¡¿z¿ za¡a¿ las posruras de las figuras Donna ín un to¡do. pero constiruyen un grupo un tanro dispar. Una cosa. realizada en 1455 para PierÍiancesco de r-orenzo de Médicis. Uno la tabla de un torneo en la Plaza de Smra Croce (ilusrración 25). a ¡o¡able diferencia de las composiciones panorámica. que él llamaba el del del Cassone. arribuida por Otrner al mismo maestro y que. Después dice Otr¡e¡ de todo. v lo hacia de rbrma convincenre.s de fuollonio.lidades el hecho documentado de que nues- tro taller esruviera regido por dos maesrros qu€ tal vez cohboraran de var.

yo creo que las miniaturas de la Riccardiana son obra de un maestror y en el repertorio de este maestro. que no puede ser orro que Apollonio. conviene recordar que guince años mayor.aaccio. figuraban los diseños como de friso de ilustraciones épicas y los más compacros marcos escénicos de las ablas de César.p€s primitivos). ¡ales como el ePisodio de Brenno (ilúrración 'l-r '.a. esta obra a duras penas reve' la un carácter artistico lo bastante pronunciado para convertirla en cenrro de un grupo. pero en el que aparecen unas figuras de arqueros que podría sospecharse que tueron romadas del Sar Sebatirtn de Pollaiuolo. pero algunos de los motivos.-rc2- y es de esperar que Marco del Buono continuara la rradición coniutl c ones Pero. según el libro MI de h rze. Apollo' nio y Marco del Buono.ll"¡i l- Anghiar. la Pinüra del niunfo de César (ilustración 30) r'representa una fase próxima a la del rasoze de Oxford y también. Su estilo apunra en verdad a una fecha considenblemenre Poslerior a 1465.da13.n enos ¡¡tcooÉ La si¡uación suarda semejanza con asociaciones más lamosas. Ya que Apollonio se revela como uno de los maesrros dscotlanres en el negocio . a lan van Evck o Masolino y M. este ..s dudas de Berenson¡. No obs¡ante. aunque incluso en este caso hay um tierra de nadie camre de rcgos pronunciados que se exriende entre su taller y el nu€stro. y bien pudo haber influido en su ioven socio . Por contra. pinrado en 1 475. con el que riende ono puente l-as figuras son mayores. Excede del propósito de este trabajo emprender ral reconsideración. Uno desernbarco de Eneas en el Lacio. El grupo reunido por Offner parecerla la base de parrida est.atégica m¡i§ segura para €xplorar una vez má el material reunido por Schubring. Tenemos el ¿¿s¡¿t r de la colección Perry en Highnam. El profesor Stechow señaló el camino al decir que cualquier creación de nuestro taller que pueda demostrarse que fue pinrada después de 1465. pardr de ellos. podría atribuirse a su socio. pero podemos mencionar dos ejem plos de buena catidad no analizados por estos auror€s para mostrar el cance del orra escena virgiliana más (ilusüación 28).rru es un ejemPlo de la versión más arcaica del estilo. la armazón espacial mucho más firme. aunque sobrevivió veinticuarro años a Apollonio. quizi. Vestigia tenent. recuerd:rn las escenas y marcos romanos de nuestro taller Parece seguro inciu<o quc algún tiempo después de la muerte de Apollonio siguieron explorándose at¿r . la cuestión de dónde encajar a Marco del Buono sigue a la espera de solución. Por ello se sienre uno renmdo a volver a dividn los grupos entre los dos propietarios del taller. Ajuzgar por el paisaje y las figuras (Latino recuerda a los reyes de los na. Por ranto. la comida en la costa y la recepción por Larino. el problema. por ejemplo arribuido por Schubring al maesrro del Torneo de Santa Croce. Hay rarazl que cumplen esra condición.Apo okio ¿i Gio.'pero no ha sido facrible rzar un panorama muy claro a r'. y tal vez dare d€ los iños treinta o cuarenta. del rorneo de Santa Croce. Por desgracia los hechos contradicen esta división rajante Pese a la. de Schubring. como las de Hubcn v !. el año de la muerte de Apollonio. Lo mnmo cabe decir de los suntuosos cofres maoimoniales de la colección de lord Lee r¿.

Tal examen puede llevarnos a revisar una opinión repetidamente expresada en los anális. pero en line* generales llama la atención Io indepen- dienre que es su lenguaje de lo que consideramos corrienle principal del arr. Algunas de estas poruras se re.\ollon. A. el esrerEoripo del hombre que camini con piernas separadas y manos de ¡rario¡era. ¡al como Lo encarna Gen¡ile da Fabriano. prolongándose en la siguiente generación r¡. los esfue¡zos de Apollonio van siempre orienr¿dos a consenar una siluem fácilmente legible.ficiles en la representa. siguiera evolucio¡ando sin ser molestado. Es cieno que se dan estos préstamos. Su misno méIodo. comparar las escenas de caza del rzsazelawes (iiustra' ctLó¡ 3t) con La caza de Uccello (ilus¡ración 32). pues también en esto no hacía más que seguir una prá. F-ste mümo carácter tridimensionrl es el que disringue los vivaces cazadores de Uccello de los gesriculanrcs nraniquies de . campos. con sus graciosas silue' ¡as de venados que huyen y peros que los periguen.e r . guiando asi al especrador de una escena .d . Es. y en la de un espectador que se asoma por una v¡lla en el torneo (ilustra ción 36).u' ¿igu o e movmnnroescrpe. pues en tanto que Uccello aparta sus figuru del espectador r ls hace perseguir h caza en lo protundo del bosque. barcos. rem peramenro verdaderamenre iralimo el que explica las curiosas conrorsiones quc tan frecuentes son en las composiciones de Apollonio.omo si Masaccio o Do¡arello no hubieran existido v se hubiera dejado que el estilo internacional.ro. que hemos obscrvado en las escenu de Virgil. Resulta insr¡uctivo. floren' rino. mienrras que en Uccello es prlpable el i¡renro de t¡aducir las mismas fórmLrlas al lenguaje del nuevo esilo tridimensional..r otra.menrc inquieto e inesrable que constiruye el selLo de su estilo.18 Apo ¿ io ¿i Gioñnt1 de los r¿¡¡¿¿¿ r¡l vez no esté de más reexaminar brevemenre los orígenes de su esrilo.teran con una ingenua monoronía que nos hace pensar en alguien que estuviera cambia¡do de sitio soldaditos de plomo. de usar y adapraL idénrica fórmula picrórica en medios y contexros difcrcn¡cs dela¡a la postura del anesano medi«al que sabe economi¿¡r sus recursos.o. este recurso se adecuaba admirablemente. conserva en su ¡otalidad cl carácter de tapiz del gótico internacional. Es este estueno por evnar escorzos d.o. sin embargo. H¿y algo casi de egipcio en la manera en que esparce sus maniquies. en especial de Uccello y Domenico Veneciano.sración 34) que a un camarero que lleva un¿s fuentes en el banquete de Dido (ilustración l5). lo mismo siwe para represenür a Asc¡nio embarcándose para abandonar Tioya (ilu.r exisrencia de un El proceso de producción en el taller a ¡rl muestrario disponible de parrones para reprcsenrar ciudades. r ora n«e'id. Permnía que sus fLguras claves resal¡asen claramente en los bulLiciosos panoramas de sus historias pintadas.rio rradicional. Apolionio. A los 6nes narativos de Apollonio. en es¡e con¡exro. por ejcmplo.s del ane del Quatrocento: la idca de 1ue el estilo de los ra¡¡¿¡l refleja los éx.si. visto siempre por detrá. l'ero quiá no sea jrcto echade en cara al a¡tism esta repeticlón de fórmulas.onfie. siempre que sea posible han de vérseles 1os brazos y las picrna'.ión de figtuas dotadas de u. crrros . Con liseru variantes se aprovecha en la ligura de un marinero en la proa del buque de Eneas (i1ur úición 31). tos de los grandcs maestros.urio. escala dependía de l.

rr i.) I . su arención a las es¡rucrur¡¡ r .\c.ruras de l¡ n¡di..¡.:. sino que incluso podía improvisar un rel¿r i .on .dsntlliquen un¡ iur¿ au¡éD¡ica rt. :.t.rsito.oeremplu..:..grieso" rcs decrr.::1.. r¡nhres de los .é rrsen.\ro 1o aconsej¡ba.rJo por l<x ilusrradores de romances (ilurr¡. r.:-::.j. li.rirorrl p.¿l aorvoe.ion¿l .. 9r: :r:o qu: *ra . .. St tu Cnc? lilús¡ració¡ 25). la . En tas r .'r/..¡¡ r que se explica por l. r t.onJ8.r del D.¡:.Apolloniosenosrevelacomoun¿uren:. .ismo resulta inreresante comprobar que Apollonio no :: ¡r nodo alguno :... P.::¿dor de ¡oma¡ccs del sigto xr.. -: .. :.re no |abia cambi¡do en Oriente desde la ¿poca de los anriguosr.ifr . la mnm¡ vivacidrd de la narración. rl. .o c¡ tas : :..ncdc.onr(n.r. :.or-l. r. :ron dc rasgos realis¡as nles como soml¡ras provecradas lo. -: \:'o1't¡ge y es por cicrro muy posible que las dn is. biz.orie¡.iudades: .rr:.r irp.n¡c¿badas del ma¡uscrrto de Virgilio lilur¡:tr. un rerraro ptausibte del mundo real en ningriñ l'¡cr: r. :rrj Lrb\1r que . .:rnrinopla quc delatan un inrerés considerable por Ios iLrer«. ..c. .ó¡ i.n'1"..1.rilo csrá libre de adapracio¡cs ran palpablesr".:::i¡ hr.:.¡.lr rrperir sLrs cli- .r: !.:::::.r :lrc..r hs lus. .óLnpt....Apo oúo ¿. podia permirirse cl lu..u :rs:::or dcr¡lle.::. .. ..: ¡l demlle.on.o.r -- . :rinor el deralle realista susceptible de induci¡¡os eng¿-:o. En ell. ¡.:¡:::¡:::tdcl ... ¡"::.¡ ¡o hace más que scgu. : : r¡.iidos u hombres en lucha..nrijrr. Nosólo posee su r¡11<:.¡:rboc¡ ran sólo en la adopción dc un aravío . gorL lun¡-.:i:::s l¡ ¡onside. Es narural que hava rarraai en los quc los riesgos más obvios de la producción en masa.: e.:r. :::ij.¡ qur a yeces rcsut: ::::nrcs los estereotipos v maniernmos del esrilo. . J... :i: :i¡¡qo El rcal. mr.¡ . :. .:. .: r L .re\ arqueo: : ::.undo real parr que pascmos por aho sus incon!:. . . Sin embargo podri¡ r¡Sii. : .¡¡. rerir : .:os cn la f¿ha dc originatidad que en la ejecución inerlexna o apresuradr .¡ tl ..r.r:i. iun . : .Lrmo esrá con rodo el d«alle re¡lis¡a acumulado po¡ il cor:.L*jr .i:ri .. ..:::::::.d¿d coD que Apollonio aplica las p...lL!rr. . h¡. ::uopnr .. convención conocida también por d¡rsc en cozzoli \ en Piero : : . Hemos vnto que S.smo supericial.n¡.r ¿.r.ii la plausibilidad de la escena picrórica rena..ion ri . Gíatdn i t9 .n¡.:r¡ -. ¡ales como l¡s es(n¡ de la L:t¡¿id¿ o lt : :::rel ¿nesan¡l suele ser clevado.:rl ..rse que la mis .¡ . ¡¡¡¡r. :: :. no deja de rener su gracia que LLno dc los primeros maestros lloLenti homenaje poérico de la pluma dc un humanisra l'lorenrino resul¡ara .r las IÍneas del csquema trr.. . :. pero estos riesgos ::: ::.§ ... .. nlniaruras . Pero pese a todo .::i! nrás ambicnxas dcl ralle¡..rllos c.::.ü'. Jt Ron¡ r :. :i!¡rbres.¡Lr¡.:.i. como e¡ la rabla de César (ilurrr.r.. :.:::. : r:::o c¡rece dc la ambición de ¡r¿scc¡derlas.{\1u. -. .r \i\rr dc cste -: ::... tamo i..rrrrsrrdifercnre.:¡. rn :: i. :nsullcientemente familiarizados con las inrcnctones del ¡¡¡cstro...¡rbruio del rnundo clásico.ti.r obscNación de \tspasi¿¡o dr Bisricci de quc r :rr. .a¡ ¡ ¡u¿n r .rnrino) '. .. : .

ul¡¡ ¡r¡r¡ño que ie elogie a Apollonio como Apeles. Nos sigue gustando pensar que en el Renacimie¡to se dio un. Subr¿raba la presencia en el ute górico de un deseo genuino de reco¡st¡uir l¡s hisrorias andguas como si lue¡a¡ sucesos contemporáneos. y se dio cuenta de que en el naruscrito de Virgilio y en se 1as correspondienres escenar de raoozr habia rrarado de pinrar una Venus de:specto cláico. se creyó en Ia obligción de dedicar su pericia liheraria a los arrisrai vivos de su tiempo. Pe¡o si los humanistas se "ral aruvieron e algún criredo cririco conscienre. La mezda de artis¡r liamarivamente similxr.a de los humanistas por el arre ¿11.\ direrencia d€ Ma¡€ rri y Rinuccini.r Jc una pretirencia exclusl. esra alianza entre un pinror que narró los relaros de Virgilio con modos medievales v un poera que con tanta frecuencia emplea forma. Si e1 estito de Apollonio con¡inuaba la rradición gótica. Pe¡o Wtburg sabía también lo inextricablemente que esraban mezcladas a erar tensiones. pues. pero en general sus inrereses eran por encima de rodo lirerarios.r l. a la que él suraba poner lz eúwerz de repreqenta el elemenro rerar"alk far¿¡r. igual podra ensalzar a Apollonio como parejo a Hon.¡o ñrc Las catia¡l¿¡.. posrerior dccorador de la capilla de los Médicis. Rosier. puer p¡rr pens¿r que Verino no estuvien a la altu¡a de sus colegas humanürx en lo que.s virgilianas para contar u¡a hisrori¿ medieval.cir de Gozzoli. tnemos pruebas válidas inclLrso de que re inrereso más lcgírimmente por la pinrura que cualquier otro de sus contemporáneos lireririos..eron leer en los autores antiguos. ese tue sin duda el de la fidelidad a ia naturaleza. fnncorum másDus achillc$. Un poer¿ que escribianr .. !. datorio contra el que ha de emplear a fondo sus energías el auténtico humanismo esras rendencias y orientaciones en Ia mente de ¡odos los tlue se hallaban sometidos 'allhnnra. Memás. Nunca parecen haber turbado el espiritu de ninguno ideas de propiedrd o adecuación alaplicar la forma al conrenido. y el tema ilu.srrado era patentemente m:ís importante a sus ojos que lo que . un poema épico escrito a imnación de la estilos resulta en ambos I¿e¡á en honor de Carlomagno y sus paladines. en fecha ran remprana.rs a los que se colgó esra eriqueta en epigra- "segundo lr¡ \nsrli. No har ningun mo!tro. uniforme.r sus guros arríricos se refiere.am1 ser un representanre de lo que ¡os parece un estilo un ranto "retrógrado. A Warburg le hubiera encanta- do.progreso. ca. y esra pers- pectiva coloca juntos en vanguardla a1 humanista y a los arristas antigóticos. la muera góri. el trabajo de su vida de Ver. que vez Leonardo da Vinc. supera a rodos los demá.ero r Virgilio. conrendr¡ record¿¡ cue doi lolrnrino: mas la¡inos tue¡on m.r ide. ¡¡. 1o mismo c¿be d.ón en rorno a 1460.r¡..¡ Si no. Genrile da Fabriano v Pisanello nos previene conrr. y quizá no haya recibido el triburo que merece por haber comprendido. En el complejo análisis que reáliza Warburg de la siruac.20 Apola io di Gtu. sobre la cual pud. la linrosa rlabanza que hizo F¡zio de \¿¡ Erck..E¡ ille onandus. El realismo górico pare cía sadsfacer bien este crn€ rio.o ! B(nozzo Cozzoli rr. Pues igual que lu escenas de Virgilio constituyen la obra maesrra de Apollonio.

ne en h pnra de otra pica dc la misma tabla conscrvada ahora en l¡ Galeria i...omprensión de -:. Esra significación privada es :.-enre a los temas ürdicionales. . r :: :-. Dos de hs obru de Apollorio cuvo :o h¡. -. y que sea elegante ¡cntiend. deben rener sig¡ificáció¡. r- . . Por esplen r::.:.:rdes..r:.. : .. los adsr$ cuyas obras se.Srmos.un reg¡lo pm la -i :-: :\r. :tx * ::. .logdo como un grupo de acróbatas actuando (ilusrrición El -:r :. : ¡¡os modelos de bellea más que consrituir un f-eliz presagio de una hermosa i1.pios que deben regir 1a elección de estos rJoptare para la rercera puena del baptisterio.A¡hmole.r . HabÍa por ranro de ser cons.gnos de ser reco¡d¿dos.¡:¡rlos conozca bic¡ c¡da una de las historias.::: :i :..habria¡dcposeerbisicamenredos .rrr:z-: : . scrá mcn.tur¿r (ilusrración 15). para así pode.ocia " con el ¡írulo de I¿s noui¡L¡ tnr.. de las pinruras de los azsazr permitc dar fiícilnre¡re -::- ll con elverdadero .zrra. '. dis¡. .::.:.r¡e obri¡ en las pinrur$ inreriores de lr rapm (ilustraciones 42 y 43) que .+:.1po|¿.iones..' : i:.::::l::ción.r .lrs tigur¿s y sus ac..r --i -. : rquello que merece ser recordado.tu ¿¡ Gio"n"ni ll : .ido |¡sra el presente del rodo elucidado pueden seruir para ilusrrar esre L ¡¡ e. =r.xumcnto más explícno que poseemos. En la sociedad de Ia Flore¡cia del Qrattocento esta co* '..rnir¡ de asunros .:. E.Helenoi. es deci¡ desde los .d. hes cn el caso de las pinturas dc asaze la .: .::-'¡os cl ar¡c de Apollonio desde esros puntos de visra.s riguras ideales de una mu.: : :r Élices augL¡rios. "esplendoo "significación. :--. El r.-..:r :ntluso ls pinruas del exterior se escogían siempre de manem que tueran apro : .io u¡ mueble alegnmenre decorado: su encargo r entrega formaba pane de =.sig..:'-::r . \o sólo hay en sus obras más "esplendoo que es .--. de mano de uno de los sn rorno a los princ.re despues de todo. eD las de Castagno o Uccello.:r:rinoni..ir? l: idea de que las imágenes conremplad¡s duranrc el embararc influyen : : -:..n he¡mosos..ibui¡ .:.' :¡ : *).ster que la persona que r r : :: . ! :. .:: --. sino que hxra dan testimonio qui..i etic¡o" de l¡s imágenes se fundirian impcrceptiblemente con las ophioncs :--.:ror .rn liluseum de .-:: :-:: -. si no de rfoÍunados hechizos.o i! unnersalrt..derado r --. -. de ador¡os. -.eilian ...-:.-.hacha y un jov. rradición imásenes de bellea et . :¡ P¿ris" r.l¿hen mostrar esplendo| oma.¡.::::r-:¡o¡urcdel-ArtiguoTesramenro. ¿Qué orro objeto podía ¡cner el poner a la vis¡a de l..rr. el ar¡¿¿r del que se mnserua un liagmenro en el. y la converseían.Es.: :-r.i cirr.r la que iñc¡ció n. ::-¡ dc un asun¡o apropiado a ran faúra ocasión. a vece§ con tos .Jes de los floren¡inos cultos. se daba Ia m¡no con I¡ exi' r .s espe¡¡nas v ¿spiraciores dc la ñmilia.

. no sólo aparecen enre los defensores de Grecia contra los persas Cimón y Temístocles. el que solla dar órdenes a rryes rogó marsamente a los barqueros que le cruzaran.a paso a Ia novela. envanecido por el orgullo de tan exclusiva grandeza. se vio despojado por d pequeño grupo de Leónidas. en la diminuta barca de un pescador. pues cuanro má grande es la empresa.Si buscásemos en toda la historia. (ilustración 46). fue asesinado por su c"pitán Arrabano. por supuesto. el cruce del Helesponto en un puente de pontones y la invasión de Grecia. a ninguno hatlariamos má famoso por boato regio. ¿qué má adecuado al tema general de la caída de los príncips que la historia de este fracaso espectacular? Y por ello Bocc¿ccio echa mano de todos los recurcos al refern la creación de un ejército de má de un millón de hombres. Boccaccio habla narrado elocuentemente la historia de la arro$rcia y caída finat del gobernarre persa a0. Considerarlos meras ilustraciones históricx significa desatender su sentido general. está un mnro comprimida y en ocasion€s de. Mayor interés aún tiene la . la huida de su flota y la desrrucción final de los restos del ejército pe¡sa. y privado por Temístocles y Cimón de todos aquellm barcos con los que habia cubieno el mar enr€ ro. en el que se detiene en cada una de estas indig nidades como ejemplo de advertencia.. Volvió a su rierra solo.. tanta¡ rcces represenado en los cofrts de las novia como augurio para la tundación de un nuevo linaje. sino rambién la de su ñacaso. una bebida que en su necesidid p. A esta tremenda nar¡ación.. la tabla de Edimburgo. sino también Pericles. mayores riquezas u obediencia de má pueblos. Se trata del rapto de las sabinas.. .A parir del material transmitido por autoles como Jusúno y Orosio. Impotente y ecobardado. a manos de Cimón. Pero alguna medida de comprensión era necesaria si Apollonio habia de pon sólo el de la flota invasora de "esplendoo. donde disraen a las coniad... remblando en lá barcaza de un pescador.recióle m:¡ dulce que ninguna otra que hubiera probado antes. Boccaccio añade aún un sermón «contra la ceguera d€ Ios mortales. La hisúria. el que poco antes era jefe de tan grande ejército cruzó el mar en solitario. sus hombres fueron dispersados cuando trataban de desrruir el rcmplo de Apolo en Delfosi y por ¡ltimo s€ vio atrapado con su flota en Salamina y derrotado por Temísrocles.. . r€pre§€nra €lverdarlero asalto repentino al grupo. Luego.22 A?ollonío dí Gaua asunto. Si podemos fiarnos de las inscripciones.significación. en l¡ que todo está subordinado a la enseñanza moral. Pues el destino de Jerjes era un Jer.es. ruvo que bebc¡ con las ma¡os de un rfo ensuciado con la sangre pútrida de sus propios soldados caidos. junto al río Eurimedón. Encontnmos la acruación de los acróbatas represenada de modo análogo en el r¿'r¿"" de la colección Harewood 3. Primero resistieron a Jerjes los hombres de kónidas ¡ herido en su hüda ignominiosa. AIli recibió nuevas del desrino de su ejército al mando de Ma-rdonio.s mujeres sabinas. "signifrcación» fanoso exemphm del orgullo humillado.. más vergonmso el naufragio. en realidad. que cli€nt€ y arrisra hubieron de atribuir al par de earozl que tueron punto de panida para la identificación del taller: la ubla de oberlin con la invasión de lerjes y su pareja perdida con el niunfo de los jefes griegos (ilustraciones 17 y 18).

. para que se conozca que es el -: =:: \cgro. reconocemos Constantinopla con algunos de sus signos disr¡ndvos más :¡-*¡crisricos. sino la de Carlomagno.uminenremente colocada en primer plano.el poder v el dominio rempo¡al¡.. no se le podia pintar de esa :naaera.ca del mundo.do?¡:.. En el hdo izquierdo y en la parre del londo se pretendió. -r¡¿. \o c:be duda de que la versión de Boccaccio constituye el marco general de la de obedin. vemos. Al fondo. al parecer.¡udillo (ilust¡ación 17).. : onll¡¡ del Helesponro sino. cosa muy aprop..Apollonto á Gtotnnai 1. El viejo de la barca del pescador. que susriruia a Leó:idx va que a éste. repre- =cnsaje. cup regreso victorioso de la conquisra de'Irena Santa es obstaculiado por el Di¡blo'r.-rc€io. puesros en tuga ¡ abatidos. el Íiunfo de Cimón.. Ugolino Verino.ada. ¿por qué enronces no disipamos de nuestros ojos la niebla de la ignolos ojos y el espiritu al cielo.hombres de los que nunca tuvo Je. donde estaríamos -io r :iligidos. sino orra ameneza má inminente. probablemenre pensaron en una "significación. abrimos los oldos a las palabras de 3:l ? pues Dios dispone de muchos Temístocles y Leónidas. Pues en 1463 este relato y su m¡co histórico no sólo recordarian al espectador el paso de la Estigir. a la derecha. como a Boc.1 -'-¡ ¡n. ¡ao cn l¡ la bar¡lla de Salamina. como la column¡ de Teodosio. Se nos dice que en Ia rabla que . En ranro.ala¡ se ¿bren con una ¡dapración del primer libro de la rzcrá que hace honor al admnador del "Maestro de Dido. ¿Qué más rranquilizador. quizá al recibir un ::-i¿ EI único xpecto desconcenante es la presencia de Pericles enre los griegos. ¿no hubier:r sido mejor para Jerjes ca¡e- : :zr>. cn el lado izquierdo se plasma la tragcdia del ejércno Cimón. que rrascendía incluso la de l¡ hisroria con monleja más dramát.rs rendremos que d€cir? iqué más pruebas querr€mos de lo que valen lx :r::an..¡nr¡ . . en la década de I caÍda de Constantinopla.. bien puede ser rambién Je¡jes en su :rd: ignominiosa. cruzando el Helesponro con crcrciro fabuloso de carros y camellos. salvo que no es la flota de Eneas la asolada por la ira de Juno. t¡adición de las crónicas del mundo Pericles era en realidad un general ¡:. 'on Tcnemos la suerte de que esra concepción moralista de la historia tenga Émbién paralelos en las obras de nuestro principal testigo. Temístocles y un ter:c¡ c. Sw C¿rl. Toda la namoya es idénrica. desnudos. alerjes a caballo.niense qu€ vivió en riempos de Sófocles ".-¿.: alzando i¿ c{lo¡:. delante de su tienda. Ilorando erernamente la pérdida de Ia vida mejor. al haber muerto en las Termópilas. -::: cl primer phno uno de los persas parece como si se apurara..jes. rogariamos en v¡no al inexorable barquero r. que recordar que los orgullosos conquistadores asiáticos propensos a ir más lejos de lo deb. y como en la tabl¡ se resume el rriunfo j< Crc€ia su pr€sencia no reulta del rodo ilógicá. pareja aparecía. Tál ve se rrata orra vez de Pericles. nos v€rlamos despojados de ejércitos :rirnos. recibe a un grupo de nobles persx prisioneros. a las del Aqueronre.. I¡s exhausros marinos t«an tierra igualmente en una¡ costas desconocidas y hallan una ciudad rica y amis- . aunque tuvióramos -. Si los Rucellai encargaron la hhtoria de la caida de Jerjes y los rriunfos de los Sn€os. tan :.

No leios de állí el ÉufráB atrav¡esá el cnro de Babilc nia. v también los lechos descados de los ríos y los pcr*s bebiendo ro).emblemas. episodios de la conquisra y la derrora de los persas de Jcrie. Athos. lás iiqueas de los mcdos vencidos.. ). y aqü el cy s. embñ La pinru. El espíritu dcl conjuno del relaro es ademá próximo al de Boccaccio 1¿. leemos. Boaicelli. la pintó el toscano Pullus. a lo quc en el manuscrito de P¡rfs. por ranro. dondc dclate de ls pr¡ena5 del pilacio yae e¡ llvido ed:iver dcl audillo gucrterc. sin ho¡or. donde gobierna Justino. Platea.5: sucesor de Apeles dc Cos.b ce¿la eñ r¡. Sus comienzos s€ remonrrn a lináles de la déqda de los scsenra s.. y la de Pollaiuolo escenas de las campañas de Alejandro. de la izquierda. Si nos pregunramos cómo ha podido visualizar Vcrino esras cscenas nos damos .o. Alcjandro. úi6só d€de lo alo de la munll¡. o Pollaiuolo. Butroro.do en elmar I¡s ruinas de su ¡ncesüal ciudad. sucesor d€ Apeles. No carece por tanto de interés vcr lo que L'golino imaginz qu. capturado a su mujer r a sús hijos en u.. que nos proporcion¿ un¡ oponúe con6mación dc la creciente fama de los dos maestros en u¡ momento rcl¿tirzment. Los . Por el modo en que ambas se equilibran se evidencia que Verino seguía en esto la radición que ve en las victorias dc Alejandro el casdgo ffnal por la invasión persa de Crecia. Bio habíá p¡niado el pullu' rcs@o con Fncia. csto6 an¡tan han pintado (o idcado) para las parcdes dc l¡ Gaicia nsidcncia de Jusrino."io ¿i Gio"d tosa. rc oyd vicroriú. mchado cl suclo: é1. A todo triunto sigu€ un¡ caídr ¡odo mornento de gloria resulta ser vano y fúril. y confiado r ls lla ms el equ. hav que ubiar este aferencia a Bo¡ricelli v a Pollaiuolo. y xi Yerino aprwecha la oponunidad de rendir un pequeño rributo a los arrisras de su ri€mpo qu€ previamente ha pasado por alto.á¡o de ciudadde Palas.picror pullus florentinus. llega a la conc de después de la <aída de la A la dcreha el gnn hérm de h ñ4 de Pel@ tAlejúdro Masnol habia dcsrruido a Dario. en cl Epiro. He aqui cl rexro dc l¡ versión míi primiriva .mpG.a rriple campaña. A la izqunrda. . pinró a Jerjes embridendo púeorc. según explica la nota al margen. fueron pintados "i por -Alejand. La historia de la derecha.24 A?ol. y no lejos el caudillo guerero gr¡€so lTeñisroclesl. cuhierto por una *rpienre scmos. o sea. es decir.a imaginaria de Botticelli represenraba. El colofón de esra primera versión nos dice que el decimoquinto y úhimo libro tue el rerminado en Pha el 3 de diciembre de 1480 a las dos de la noche. s praipirá á lá bdallá inciBndo e lúchar á los á@hddádos iñdios. se ¡ñade una nota al margen dc la mano dc Verino: "Alcxander picror florentinus. En ota páne el ficro Poro mon¡ado en ú elefánrc oscurc. tue el primero en ocnur el Hidcps de plácido fluir. En algún insrante enrre csas dos fechrs. t-a referencir (prescindiendo de las noras al margen) se encuenra ya en el primer bosquejo del po€ma que nos €s conocido: el aurógrafo de la Magliabecchiana. regada de rbundanrc sángie. Al describn las paredes de la residencia de Jusrino el poeta no puede omitir la obligada cbpbruli. dice. vensa. pues. qpulúdo de Atenr.paje el y el borin.mpm¡o dc su caÍEra. t.c arotados: y los ferca areniensa.1 múdo enr. y la con un Frforac¡ón del Donr. el el o.

¡.. por frágil que fuera. \o sabemos quién tue el responsable del proyecto y del programa de los frescos de la Capilla Sixtina. l¡ vida de Cristo. Hay sin duda un mundo de diferencia enrre esta enigmática comPosición. sea forruira.¡¿r & -{pollonio. Botticelli fuera el que adoptó el traramienrc más episódico. hubo de existi¡ pues en la prima. ¿«3mo entender que mencione a Pollaiuolo como . Los tesrigos de cge convenio tueron Marco del Buono.€lación patente con el ¡ema básico del ciclo. Cualquiera que sea el significado que esta relación personal pudiera tener. ¿en verdad no exisre vfnculo ninguno enrre nuesüo Apollonio. Una disposición análoga de las Tentrciones de Cristo (ilusrración 48) le obligó incluso a insenar un cenrro que no tiene una ..esplendor y significación. tal vez se deba entrc orras cosas a esa suPervivencia que representa el raller de Apotlonio. (uscus -\pcles" y Botticelli . del género que fuera. y sin embargo tal vez nos haga fijarnos más en determinados aspeaos del arre de Botticelli: su esrilo nar¡arivo. rellena el espacio del primer plano con una escena de . si en Botticelli puede observarse un rerorno a las simparÍx del esrilo inrernacional "góricas. Es posible que la relación' rsuet que la elección de nombres de Ve¡ino. poco después de terminar Verino lz primera red. tallisra en madera. Sólo de esta manera era posible congregar esros ePisodios dispares a dor pinturas enfrentadas. tal vez parezca doblemente incongruente ver a Verino mecla¡ los nombres de Botticelli y Pollaiuolo con los modos y temas de esros ilusu-rdores. con el propietario superiviente del mller de rarazr especializado en ilustraciones clísicas. Su historia de Moisés dhcurre de un modo no extraño a ma pinturz de carsone. en la vispera de su panida para Roma.{pollonio (ilusr¡ación 47)a'. Y sin embargo.choi succesor Apelli. Si el que Verino eligiera a Borticelli no resulta por ranto tan incongruente como pudiera parecer en un principio.acción d'e las catlia' lr. El encuentro de Alejandro con la familia de Dario forn¿ p¿ne asimbmo de grandes composiciones panoúmicas de r¿r¿z¿ del estilo de bs de . recuperado ahora de debajo del jalbeguea3. Tras consratar la relariva independencia de la rradición de los r¿ss¿ze frenre a los hgros del ane monunenral. Bonicelli se puso en conracro con la iglesia de San Manino a fin de pinrar un la Anunciación. el antiguo socio de Apollonio.A?albh. que hasta Ralael estudió con provecho'o.rr de 1481. demuestra que Botticelli. con una escena principal en el cenrro y una orla con otros seh episodios dispuesta en derredor de aquélla. pero es notable que. La de las conquistas de Jerjes es en verdad sorprendotcmente similar a la pareja de Apollonio con el puente sobre el Helesponto y la.o ¿i Gia%h"i 25 onr2 con no poca sorpresa qu€ hubo de imaginarlas en términos del estilo de ¿¿. Pero. y los tucos de oficio empleados por ApoIlonio at disponer sus composiciones en torno a una pareia que se encuentra (ilusuación 37). Tras ubicar a Cristo en el pináculo del templo. de todos los arrisras que en dla úabajaron.s I--rl-< de Platea y Salamina.? Curiosamente los documen¡os nos dicen qr algún género de puente. que bien pudo ser el nuevo compañero de Mar- risco de o en el negocio de los rasaza. man¡enla un contaao. que resulta muy difícil de interpreru. y un tal Francaco di Michele.

I 26 Apou¡h.idir¡ D¿n¿um lroireque ruinrm Altiloqui cecinir grande Maronis opus. Es bien conocida por los epigramas la admnapor ción que senda Verino por este aftisra5r. ¿Habrá de ser puro accidenre que el primer rema seleccionado. resufta sorprendentemente adecuado que. Además. Arque irerum in. ¿Qué pensaria el anciano humanista al repasar sus jar¿niliay @parse con su epigrama en álabanza de Apollonio. Neptunique minas summun dum per. in. La ?k?L/a'¡' ¿e Veriño .rolat acquo¡. hubiera nacido en un ¿¿r¡¿z¿ florentino .a? Ugolino V«ino sobrevivlí mtchos ziLos ala lbáck de este grandioso encargo. Y "philippus. nrcut Apelles? Apéndie: Fragmentos & la obras dt Ugolino Vetino 1. al tratar de acrualizar su poema épico. sin embargo merece la pena recordar que su visión de dos cuadros hisróricos uno frenre al otro pintados por los dos maest¡os má desucados de la dudad no lue ¡an sólo un sueño privado. la baralia de Anghiari.lllro II De Apollonio Picrore insigni Mrconide' quonám phoebe¡e moen. Aeneaque tugam arque irrm lunoni.¿ lroi¡e Cantarar grais esse cremara rogis. Sed ceno melius nobis nunc ruscus Apelles Pergamon incensum pinxit Apollonius. pero cambió . \4vió lo suficienre para dar la bienvenida a su a¡tiguo discípulo León X. posiblemente en la última década del siglo. (Filippino Lippi)rr. Flanetta.qu¿( Et mira quasas pinxerta arre rates.D. Giotdtki maesúo de la pieza que hac€ pareja? iTá¡ro significaba Pollaiuolo para el admirador de Apollonioi Curiosamenre existen indicios de que no era asi.o ¿. que regresaba a Florencia a finales de 1515. Sólo figura en las dos primeras ¡edacciooes de Las carliadas: cuando emprendió la revisión del poema. que acababa de terninar st Incndio hl Boryo. y su fama iba centrándose paulatinamente más en la escultura que en la piorura. los hermanos Pollaiuolo se habian marchado a Roma. donde rronardo y Miguel Ágel iban a represenrar episodios nascendentes del pasado de la ciudad5r. Casi se hizo realidad en el Salón del Gran Consejo.onsriruve un ejercicio lirerario típico y cualquier intento de busa paralelismos en el ane vivo de la época puede parecer un mnto forzado. y de que Verino no se sentia muy cómodo al haber elegido este nombre. . Verino seleccionase el nombre de un arrisra en cuyo esdlo los elemenros góricos v los cláicos vuelven a fundirse ran íntimamenre que llega a escaparse de las categorías tajanres de los histo¡iadores evolucionisras. conservó el nombre de Bonicelli.Pullus. Se ha conjeürado que en el séquito papal de aquella ocasión figuraba Rafael. Sin embargo. con sus muchos recuerdos de Virgilio.

Medorum numis: nec longe expulsus athenis Hostilem graius ductor migrabat in aulam. 7'977.rb¡r nrx¿ columnL. subversa patladis urbe Insunt er pelago parria' pen'¿re ruin¡v Er largo und. A dextra magnus pellei seminis heros Exuerai ternis carrris: et coniuge capta Cum natis darium: carrusque et regia flammis Mandabat spolia: et placidum minabat idxpem lrimu': rer ¿lro 'ese d¿bat aggere muri Pane ferox alia super atri tergera barri Squamosa tecrus serpente in bella ruebat Porus: et exanimos in proelia conci¡at indos: Nec procul euphrates mediam babilona secabat Pro foribusque aulae livenri corpore ductor Eunguis foedabar humum: sine honore iacebat Cui victus quondam bellanti cesserat orbis: Haec min pullus rytrhenus pinxerat árte. Pinxit ut Aeneas fido comir¿tus Achare Urbem Phoenissae dissimulanrer adir Discessumque suum. (b) Vers. Riccard.o ¿i Gía'¿nn.: A lera xenem frenantem nerea ponte Pinxit alexander choi successor apellis Subfossumque athon: siccoque arentia fundo Flumina: que exhaustas pemis potantibus undas.ón revisada en el ejemplar dedicado a Caíos MII (Florencia.pecr. A rapidis mulcet dum frera v€rsa noris. Bihl. Undique quam prrio cingebar ponicus ingcn< subtulru laprde: er prrie" embremate picru. ll.rnre' platea' \¡nguine: c¿e'r. Nac (Magl.8'-8\ Regir porphircis .lib¡o L (a) Primera versión. Thesidasque feros.A?oA¡". Bibl. miserae quoque tunus Elissae Monstrat Apolloni picta tabella manu. 838) Regia marmoreis spectabat nixa columnh Undique quam pario cingebat ponicus ingens Marmore sufulta er paries embremate pictus A leva xerxem frenantem nerea ponre .De t a .lol. Florencia. ¿rliada¡.

Apolln"b di Gioúnni

Arque arhon cffossum, siccoque haerenria fundo Fluminr er exhau'ror persis pormribus amnes. Palladaque iratam subversis pinxit athcnis Tuscus alexander choi successor apellk:
Cecropidasque feros pelago pensare ruinas Pulsus ut invidia (populus sic premia rcddit)

Hostilem graius ductor migravit in urbem. A dexrra magnus pellei seminis heros
Persepoli c.apta flammis uhricibus aulam Persarum u¡ebat: mox tulminh instar ad indos Pervolar affectans onum ¡nnscendere solis: Pane 6rox alia super arri rergore barri Squamosa tectus serpenre in bella ruebar Porus et in pugnam exrremos ductabat eoos. Nec procul euphrares mediam babylona secabat: Pro foribusque aulae liventi corpore princeps Exanguis foedabat humum sine honore iacebat Cui vicrus quondam bellanricesserar orbis Hacc mira estruscus depinxcrar ane philippus.

rcnion de Verino de la hisroria de AJejandro. en crpe<ial cn la primera redacción, es un t¡nto oscurá, y rengo una deuda enorme con el doctor D. J. A. Ross, que rne ha hecho las siguicnrs sugerenciai: "Ternis castris* puede referirse a las tres batallx campales de Alejandro conrra Persia (Gránico, lsos y Arbelas). "Rex ato sese dabat aggere muri, alude a la conquista de la ciudad de los Mandri y Sudracae ({Justino Xll,9). En los versos finales ral vr¿ se inspirase Vcrino en Plurarco, Alejandro, DOO/II,4 o en Curcio X, 10, 9,11.
N¿¡¿.

L

El Renacimiento y

k

Edad de Oro

e,crirn para el decimo lnrernacional de Hrrrori¡do,e' celeb,¿do en Romar. el profe<or Delio -L-;Cong.e.o ponía C:nrimori de relieve las notables dificultades que experimenta el historiador -:undo quiere definir los vlnculos enrre la economia, la polltica, Ia lireratura v las ¡na. "Nos facilimria una mejor comprensión de estx relaciones,, decía, "el volver a

Q

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Rclzz;one <obrc Ia periodiu acion del Ren¡cimienro.

.únr
;o¡

nuestras invesdgaciones en hombres de estado concreros y en sus actividades ;in. por supuesto, idolarrar su mecenazgo a á Roscoe, pero hasra la fecha ni siquiera ¡enemos una edición críricá de la coffespondencia de Lorenzo de Médicis,, ¡ decía

f,lcilnente d¿lk rctorica lo meior qu € puede hacer el hktoriador para hacer frenre a esre ripo de Quizá rtórica sea convertirla, objeto de investigación racio¡al. Me gustarí¡ ;esun más a Ernsr Robert Curtius que a Konrad Burdachr al abordar la fórmula de
qu¿st¿ cose.. . si ?só co'i

¡odo acierto, *ín

fb

1.

la Edad de Oro. Y propongo ilustrar brevemente esre aspecro poniendo de relieve las raices reóricas de esa mitificrció¡ del mecenazgo renacentista mencionado por eI profesor Canrimori. Creo que constituye el reflejo de una fórmula de Virgilio. En <ste, la Edad de Oro es la era de un gobernanre dererminado. Es el hijo divino de la églogá que traerá el lmperio de la paz y una prosperidad mágica, y en el Libro \ t de la Eneida ,e qolctiza que Augu'ro hará e.o mi.mo:

.uia

Hic vir, hic es¡, ribi qucm p.omitti seepius audis,
Augusrus Caesar Divi genus, aurea condet Saecula... veces promerido y dcsde hace tadto predi.ho, enviado al reino que Sarur¡ó goher¡ah anra6o, nacido para resraurar una mejor edad de oro.)

(Auguso,

b.hs

|w.793-795)

vlnculo que exisre en la h¡toriografia enrre la persona de un gobernante y la lndole de una época sea el caso mencionado por el profesor Cantimori, lo que, a falm de mejor rombre, pudiera llamarse el mno de los Médicis, que hace directamente responsables a esta familia en general y a Lorenesre

Quizi el mejor ejemplo de

zo en particular de esa eflorescencia mágica del espírnu humano que fue el RenaciPata hacer jusricia a

\Tilliam

Roscoe hay que decir que no tue él qu;€ n in\€nró.

e¡ su vid¿ de Lorenn d¿ Médici.s, lo ye un rigariador posrerior, Selrln Bnnron. llamaria .l.a Edad de Oro de los Médicis,. Cuando escribió Roscoe con¡aba. e¡r¡r
orros, con el ejemplo de Voltaire, que, como ha puesro de maniliesto el prol-esor Fcrguson a, incorporó la idea de las Grand€s É.pocas de los Cr¡ndes Gobemmrs ¡ l¡
E*€ €fudio apareció e¡ 196 r cn .l lósndl afth. rta/¿/b,rg ¡»d Ca,tu,A ¡tuntu¡6.

29

30

El Renaciniento

t

h

Edad

h

Oro

corriente de la historiografí E¡ st¡ Si¿cle de LaanXllseñala Volrane que sólo tres épocas rnteriores a la de su héro€ merecen junro con la de és¡e la arención de los hombres selecros: la de Alejandro, la de Augusto y \a de los Médicts, .a11? fanilh ¿¿ ?le' citole s, g.ue htzo lo que los reyes de Europa deberian haber hecho, reunien 'i/ do en Florencia a Ios erudiros expulsados de Grecia por los rurcos. Pero desde luego el vinculo es más antiguo. Pensemos en Ia hermosa inscripción del Palacio Médicis-Riccardi fechada en 1715 y cirada por Roscoe: .Hospes-aedes cern¡s lama celebe¡rimas... hic ln¡erae latinae graecaeque restaurarae! murae arres excultae, Plaronica philosophia restitura... aedes omnis erudnionis quae hic revixir., (Forasrero, estás.rnte una mo.ada de gloria ab undantísima. . . aquÍ se recuperó la enseñanza del latin ¡ del griego, se perfeccionaron las anes mudas, se resrauró la filosofia platónica... la mo¡ada de roda la erudición que aqui resuciró.) O pensemos en el ciclo de riescos del P¡l.rcio Pirti dcl que tuerorr autores Giovanni di San Giovanni \ Fu¡ini. ¿ p¡inciFro! del rielo rr r:. dedic¡do a la gloria de Lorenzo de Médicis (ilur r¡¡cioner i0 v rl . in rl qur aF¡r... brindando seguro refugio a 1a Musas que huren de i¡,¡ ho¡d¡¡ .te \l¿hom¿ r esr¿bleciendo 1a Edad de Oro. A su muerre, como erplic.rn los rerios de debajo. la P¿ ¡ \rrer regresan al cielo llenas de ¡risteza. Pero es¡e ciclo no hacia ¡simismo nás qu€ conrinuar una ¡radición lundada en el siglo \1r por Ciorgio Yasari. Fue \hsari quien, en sus enormes ciclos de frescos del Palacio Vecchio, en buena rTredida sin publicar aún, desarrolló la rradición pictórica del orgullo dinástico que ligaba al Médicis en el poder, Cosme I, con 1a época de Sarurno y e1 Horóscopo de Augusro, tejiendo una suril red de referencias mnológicas enue las glorio de sus antcpxados (ilustración 49) y Ia descendencia de Sarurno que explicaba en s¡ Rdg;o ancrr: Fue Vasari rambiéD el que inspnó ]a idea de la primen A.cad?ntu d¿l Dneslto bajo el parrocinio del duque de Médicis en el poder, brin dando así incluso al gobernante un marco insrirucional para ejercer la rurela sobre las arres que el mito postulaba. Y fue por supuesto Vasari e1 que má conrribuyó a popularizar el mito de los Médicis en su Vbe de'pittori, scaborí ed dlchitetti, pl.blicrdo por vez primera en 1550 y dedicado r Cosme I con palabras que presagian Ia ins cripción del Palacio: . Si p uo díre che nel suo stato, anzi nelk na felii::;na cdsa, ¡iano rinate (b arti)., (Puede decnse que en su esmdo, hasta e¡ su misma feli.ísim¿ casa, han renacido tlas {ret.) En rodas sus biografiu se esfuerza Vasari por dar la impresión de que hs artes debían su ascensión y prosperidad direc¡amen¡e a la inrervención de los Médicn el climax se ilcanza en la historia, de la que no exisren prue-

tundó una escuela de arre para el e«udio de lo jardin antiguo en su v alli descubrió el senio de Miguel Áns.l, que dejó atras a tos :rntiguos 5. En su vlda de Botticelli encontramos también la reveladora f¡¿se:
bas contemporáneas, de que Lorenzo

dcl nagnifco Lorenn, .che Jit ueranenx per le persone dinsesno un -rezz secol d Oro., (En los ienpos de Lorenzo el Masnífico, que fue verdaderamenre una Edad de Oro prra los hombres de genio...) Fue mi inrerá po¡ la vida de Bo¡ticelli lo me llevó a darme cuenta en pr;merlugr de

xnpi

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\ con cuantos datos pudiéramos reunir sobre los costes relativos de caballos. en 1os versos a él dedicados por los poetas v -' <¡¡ros de su circulo.:r:¡.. qu€ podria támbién :rPonar daros nu«os sobre este problems. l¡s ::-i: .r humanistas. Precisamenre 1o qLLe rr:lto de probar es que los origenes del mito se -::¡nran has¡a la misma época de Lorenzo. pa¡a traspasar la nube de .on\€nienremente caralogados en el libro de \fackema¿á sobre d bbnvaun de . y Ia gloriosa edad de Augu«o menos a é1. Cua¡¡o má. munere facre tuo.. y hemos visto que en verdad ejerció esa fascinación sobre l+s genen' rioner posreriores. nunc sunl in honore poerae.. )lo convendria a nuestros fines que el tenor un tanto adulatorio de nuestros -. L.. hurenri.El Rd¿. Por ¡ir alze al fi¡ la en de Satu¡no.. pues..illas r sueños clásicos de la humanidad.{l llamar a estos homenajes adulación sobre versos vigili¡nos quiá no dig¡mos ::¡n ros pereones'1.) cosa. como demo*ró el profesor .¡ Oni Rucellai. que tu munificencia hizo de oro. Ne.) :: Aurelio Lippi Brandolini: Aurea falcifero non debent saecula ra¡¡um. :n¡aizado en la rradición se halle ese marco. pendiente aún de la edición :.mponer un marco a la realidad. más probable es que eierza su hcchizo El ioberano mesiánico que reinsrau¡a la Edad de Oro es precisamente uno de eso..::r Gilbens.r:. desempeñó su papel:r principios del siglo xt. antum Augusio saecula pulchra suo Quantuñ nosüa ribi.r¿do¡es de cone del pasado remoto o cercno indujera al historiador moderno a -:::ar una postura de desenmascaramienro esaptico. La ed¡d de oro debe menos a Saturno. como sabemos ¡ :uesrra costa. para qu. He aquí unos de Brrolomeus Fontiu ': Tempora nunc tandem per re Sarurnia surgunt . cuanta más afinidad renga con las pesa . se alzan l* ar¡es. ha1: ::. ¿no serían más bien propagnda? La propapnda.ni¿nto ! kEdadd¿On ll -: :r:nmte que en dercubrir al verdadero l¡renzo baio la costra de las formulas retó- €so concreto Home había demostrado ó que el auténtico mecenas del -:r: no habia sido el Magnífico. es el arte de.ncieno.. te debe a ti. e imPonedo con ranro :riro que la vícrima no pueda ya concebirla en térmi¡os diferentes... que la ::e*ra.¡i¡as en la Florencia del Quamocentol. Nu¡c surgunt ¡ites. r: :onespondencia..onocidos sobre la pro¡ección de r¡renzo a ls anes. :Lres en esre :-¡ . Precisariamos contar @n una ralonción -r-:: similar de su protección y sus desembolsos para ias letras. Pero no quiero que se me malen. la época de Maquiavelo y :: -. Lorenzo. suc' . ribise debere ñtentur Aurea.. la mrisica y los espec- 1--!r-i.e¡es la bullen¡e vida del Qntrtocema retl caía dentro de .. se honra a los poos. El mito de los Mriicis no tue tan -: r rn produdo de Ia adulación y la nostalgia. aunque ésta. sino su primo y rival l¡renzo di Pierfra¡ceqco.

de una especie de paniduios mucho mris fácil de adqürir v rener conrenros que los soldados? No cabe duda de que Lorenzo mró de ponem a la alrura de esta imagen. paraíso triste rú re eocuenrras re¡uevan. / yallí los prineros tiempos se / de oro es ia edad..) y Naldi: Im ñihi. la propaganda no tiene que Ia labrican pueden se¡ sus p¡imeras vicrima¡./e rrzr ¡euien¡. ahora.ca. Como le escribía Policiano desde Venecia in?r¿sa drlo salc. s¿cros colun vates.lere quantt naí noLí e nobi anní non ebbe hono a¿zr¿. el padre de la patria. vüelve le he¡jsna edad de oro del viejo Con Cosme.) No puede evitarse la sospecha de que las convenciones amorosas y las aspiraciones políticas se fundían en su esplrnu cuando escogió para su jusra el lema. i¡m. A los humanistas y escritores que rodeaban a Lorenzo les inreresaba sin duda vincu larle a esta antigua imasen de liberal.. 11 el lugár alb ). os ganan un honor y una gracia univeF sala que ningrin hombre ha disÉutado durante muchos años.egos.ui il ?ino !¿. En realidad no le resul¡aria [ic. silves¡re / dondc doliente y terenal. ¿No la daria por cierra incluso? Por lo menos la utilizi en sus poemas: (¡Ay de mil. qué ser cínica. bajó tu prorección. de quien (Irarí¿ Ugolino Verino: ¡ Hi.el . y lo que favorecisreis a los docros.ol i rin"uo'¿.. de su abuelo Cosne.. tal vez tuera de mucho mayor peso que el suyo sobre rodo.I 32 ElRmaciniatolhEdadhOto icuándo empezó a dejarse sentir ese hechizo? po.l a Lorenzo evitar verse en el papel de segundo Mecenx o Augusro. te.o¡sulo¡e redibunr Aurea Saturni seecla benigna senis. cuyo mecenazgo.dad y munificencia. tal vez estemos acercá¡donos un poco más at . caesa¡is Augufi sáecla hn aurea nobis red. lo habla heredado de su padre Pierora. dos d$oh. libti CML e qrcxo fanire e dortí ú dt unto bonore e gaia mi*r'cr. r. ahora en Ia'o a ñ¿!or nel bra ¿bo ¿ 'íbe'nc Ou¿ dolar ¿ ¡¡u ltt nou "i dblo ¿ lzti . Médicis.ió Ia edad de oro de César Aususro. al menos en el caso de las artes. r6 (Aho¡a ¡ mí. vers¡tón fra¡cesa y caballercsca é.ú!ó tñe'ic. Pues. . e qa.il tenpo si rinxuoua. Los poeras se Io habían asignado siendo aún niño.. ?ara.) ¿Fue esra la edad de oro o tue má bien la del descubnmienro del poder de la opinión públ. Medices. de Da¡te.e dedn '5 (Proregió a los es¡ados poe6. pues era el modo mris infalible de llegr al corazón del pueblo. (Bt¡ empresá de Mribir "Quexa libros gr. Los esre esquem¿ engañosamenre simple. a diferencia de la adulación.

er v¡n der \fleyden? \li imprcsión es que puede haber una r¡zón más que explique este extraño e !¡¡ngn¡enr€ fenómeno de que poeras y oradores invisran de repenre ¡ un . lis siempre el gobernanre ileel que necesna más acceso¡ios mrrafísicos para su poder v propaganda. en presenci.án€o exacto en el none. Convencionalmente e¡¡n los remas sobre los quc podían versrr las.por eiemplo.ón habrru ada ú ¡üd de hierro 6abía «mcnado a dcjar pro a la de oro. pirdiez que vence.r Cosme: . La imagcn.smos de nuesrros is ::¡s le h¡n ¡odeado siempre de la mística del cumplimiento de anriguas profecias.r:n€nre disr¡nro? Por citrr lo que Ia rchzione dcl profe:rr Jacob dice sobrc esa mnm¡ . iisor C. los ejércitos emn a sueldo y los nesgos de h guem se c¡lculaban cn térm. entró con naruralid¡d rópico de ku stecull y a las metáforx de una nueva era.nos imncierosrs.lirm¿ciones eran cienas en la medida en que puedan serlo afirmaciones de -. no menos que Lorcnzo. Guenu.) F¡ un rcrr¡o rtel todo antiheroico. ¡e lrn ñn en tundaciones piadosas y en fomenrar el uber que.El R¿¡ut¡¡onto y h Ld¿d d¿ oro ll rr. & \'espasia¡o da Bisricci en torno .emos. No es de cxtrañr quc cn al¡b. se aplica exclusivamenre al Soberano del Mundor-. pongamos. Y en cstc anriguo sueóo dt arrrra 'eo ls nices del estereoripo historiográfico dc una época en que las anes rte h pz pmspera' ron baio la rurela de un genio be¡éfico. hercle esr t¿s lincere nobio ''.ar a Cosnre. Poncámort cn el Iugar de un poeta quc deseara ensalz.njustificrda su sensación.:. (Sin con dinero se vence.¿Por qué se hablaba de él en tales términos) Una respuesta podria c¡ ¡. @no ¿uann¿to sin xnreprsados y sin prercns¡ón de hazarias guerreras.-resrión: . mecenas de Jan van Eyck y Rog. un simple banquero y cacique de su =ri:d. sin pretendcr ¡i'ienamente ni siquiera el poder. ¿Y era . como llarna Maquiaveb a Cosme.z:rr a Cosme en "civimo.rccr de la baralla un. como sabemos.o dd problema. No =:imo :t ede ser rccidenral que anres r¡uc a Cosme la afirmación de Virgilio se Ia aplic¡ra F¡ruc¡ al notario Rieozi.. Er'. desde lucgo. Pero incluso aceptando en su integridad los l¡vaina.rro. -: = L de r-o pruendo afirmrr que la novedad de su situación bastc para explicar Ia abundanrefirencir vigilirnas a Cosme.Si numi vincunr.t un discurso al enviado milane¡: .l dinero g$tado por Cosmc en edificios.rlla.rlabanars del poderoso: h lama dc sLrs . má¡ tal vr¿ un ve¡' !¡iso i-".nza de Ciovanni Avogrado sr hag decn. igual quc los lideres nombrados a si m. EI mis¡ro hecho de que no sc pudiera rccu-. iunque en un sentido lig«.onrempo. con roda la pompa de un a»tiguo Mito Inperial quc en la Monarquia dc }:rrc.. Backuis c¡¡acreria con tanto aci€no como I¿ hubo. ¡.-. el canciller l¡É. pero en términos gcnerates cn lc loas del circulo de Cosme el pl. Como N¡ldo Nddi hrce profct.r de cede su puesto al romance de la paz.rrriLd de prorer¡or de las anes y la erudición.rrn..La Europa de la c-aballería habia desaparecido. pero este es prccisamentc cl rspecto dcl tunacimiento que el p«> rr'.r de tal per$na. de que Ia una generac.::epesados v su herohmo en l¡ brt.r ::¡¿ \o cabe duda de que Cosme tue. tundador del hospiral de Beaune y de la '-¡¡.j ¡ erra5 rrilladas formuls ya mc parece significari"o. obligiria al pocta a and:rr buscando una fttrmula ¡mo«lin¡ria.

á los hogGs de It¿lia. adminisr¡d. (Se Qu. lá F.34 El Raucinioto t h Edzd& Oto Hoc duce sic Iani renplum cl¡udctur ct intu Mars Éemer arquc iterum vinda molera gcrct. Tal no "cz ¡e y Hubo mc¡c libc¡t¿4 mcno pz mcnc abundancia cn la época de los Médicis de lo quc prodamamo hs poctes ni t¡mpoco n¿dz¡ condcros con lana e$a¡l¿ta.r¡ecimicnto no tuvo que ndcscubrir al hombrc. Tuft ct prisca Fid6 ad nos púit rqu.luri.. Turba ncc i¡ l¿tiis ulli ruñc fiet in agris. enadenuá al cnloquccido Mdr. ¿nrigu retorñi' la Pa. Op¡lio rut6 quisque r.¡ AGonis ibit ¿mie domos.rr¡ scgu6 eo los mposJ que ap¡¡cce en cl rcverso dc la famosa medalla (ilustr¿ción póstuma del Pedrc dc la Petriz 52). y sin cmbaqo tal vcz haya algo dc vcldad cn la ider dc Vico dc que sicmpre quc tcrmina la Edad de los hérocs puede al fin amánccer una Edxd de los hombre¡.¡.bisov€s.á p. Hinc Pa purpuro &ontcm redimir¡ coroña Gra. rá y * ccrnÉ el tcmplo dc Jrno.ia. redibir.lemes iust¿ rempcrar arte parcs. y * ld ov€js pa$. visiie.. ¿pudicr¿n h:bcrsc consmridos todas las casas dc campo si hs ñ¡¡r¿¿s n5 s¡¡ws dc la inflrrcncü y la riqucza no hubieran rcemplazado gradudmcn¡ ¡ lz üolcncü dc lo¡ fcudor localcs quc simboliz¿¡ las rorrcs medicr¿les de San Gimign2no? El R. como ar h o¡¡rte Qlogr" Eao. con su gunnaua púrpura. podrmos rccptzr t$¿s prEtcrüiion €s ran alegremente como Roscoc.n. F* el tcma dc lz pax a libata .

cir-s para ver h:uta qué punro condu.ov¿nni.cinrienro ¡ores de un mecen. Se comprendía bieo el rpoyo a los esrudios. pues et proyecto de esta parte dcl edific. que únro atrajo a las generaciones posteriores.o. elorfebre. pues deseaban ampliar 1a igtesiá. y la esrudió de modo eÉmplar Marr. pidiendo hLimildemenre perdón a Lorenzo porque por una vez la votació¡ e¡ el . como tal. De.ro ñrio.p d¿ lor pin"rc' M¿¿irir de. los intereses de los Médicis en los innu¡. Aquel grandioso plan comunal.r y profundizar sus refiren. el hombre nrl¡ rico del b¡rrio.spe.r capitla que con posrerioridad. Picro v Lorenzo de M¿dicn. v Eugéne Muentz. L¡ base documenml d€ esra inrerpreRción es bien conocida: la reunieron pioneros como Roscoe. Reumont.r empresa colectiva análoga.bia pensaba en térm.esrigado. les seria asignada para rs enrcramientos famitiares y Jas mis. Su hijo Lorenzo.¿M. parese prnoquia. siguió luego apoyando el proyecro en honor de su .ar¡e.bro sobre el anhiente del . prorecror delgremio.n \íackern¡gel en stl.tn.rs Nuere Hcrnr. r de ello tal vez pueda brindarse aqui un ejenr plo cn los rres ripos de prorección ofiecidos por Cosme.lu\tr¡n e¡ sLl ¡u¡ela a los consructores.rr¡c florentino det (2"dtroce tor. El n.nero iban . ta consrrucción de esra«¡as a los san¡os paoonos de los grcmios florent.o le fue encargado ¡ Brunelleschi (ilustración 53).uesrión es pkdsamenre.ls jn. Al principio de aparecer los Médicis cn su papel de mecenas. escultores y pin-. Caye¡.en a u¡a inrerpreración. su ¿crividad crsa estas causas.rrgar de construir cada uno un.Patronum arti significa. cmprendió no sólo la consrrucción de una capilla.36 e¡a El n¿.l proyecro cra del prior.ón crucial para la historia del ane. Jc C. les de 1418 el prior v cl cabildo de la iglesia de San Lorcnzo solici¡aron de la Se¡oria permiso para deribar . lo más probable es que le hubiera dejado frío.rs ¿ decir por sL¡ muc¡te.. sino también de la sacrisrí¿.r causa del .nos. a la crudición. La idea de que Lorenzo ofreciera su apoyo a l. ¡ las Musas.me <i h. Cabe dudar incluso de que hubiera podido expresarlo fácilmen¡e en su le¡suaje.ros de instituciones popuiares y comunales.r la inrervención del acaudalado gremio de los banque . s¡¡¡o parrón. Algunos de sus colegas cónsules panidarios de Lorenzo es¡aban ausen tes de la ciudad. y el d..¡rte d¿lla kn¿ se había opLLesto a los deseos de su parrocinador6.:. por supuesto.rlgunas casas. y aunrlue él había suplicado a los reunidos que no conviftiesen en entmigo patronam artt Lautentiun. habia llegado a un punro cn 1+19 cn que se hizo precis.ueo deliber¿do del i:trte» como el que cetebra \isrri cs imposible sin la ide¿ de -¡ne". Ocho de ellos ce. Par¿ cuando murió Giovanni. que por cntonces no se pensaba que l.crables comit¿s del gremio y del gobierno de la ciudad. ¡o le habian l. empero. Esre desphzamienro del cenrro de arención es Io que esrá aún por ser in. prmerd Lomú mr. H. Al parccer . Por este conducro nos enreramos de que Ghvanni Bicci de M¿dic¡. conrinu¡ñenre se ensalzab: a los Médicis por su á4qrlrr en i ! La.ar que esris pesonas voraran a Avor d. pues elque escr.rcia 6na.r prcporcionado los micmbros más ricos de la iban a enc.¡ ¿\ en un. por supuesto. En muchos lugares esrc ensryo no hace más que prosegu.ll. aún perfectamente con las añejrs rradiciones de ia vida rcligiosa comunal. la sacristía esraba ya abovedada. 5e ¡os ha conservado una carta del hijo de Cennini.echo aso.

aun<¡ue Vasari nos h¿bla de una inspiración.: . Ghiberti menciona en su declara-:. un Proyecto más bien tradicional j:\o arr¿ctivo reside precisamente en su rúsrica sencillezl5. Nemesio y Proto'a.¿.a:rbm a dieciséis él aportaba vcinte.<mpre citado por los biógrafos de Cosmc: r-.ón. L¡ cxudidad ha querido que conseruemos el tesrimonio dc otra findación Pía :< . 5olicimron la hornacina originariamenre asignada a los panaderos. Es uno de los rros encargos de los Médicis en que no de«acan en modo alguno su enblema ni .lio adqunieron mayores proporciones sus donaciones pias.El n*razgo & las prínetos Médnn i -:-. como en el siguienre pasaje.os hermanos Médicis en estos primeros aóos. -:o J¡ los miembros de este comité de cuatro seria Cosme de Médicis. había de volver su pensamientos h¡cia l¿s os devots si queria que Dios lc Perdon¿< ' le mantuviera en posesión dc csos bienes temporalor pues ubia nuy bicn que de c: mmera no lc durarí¡n.:: que encergara una esratua del patrón de los banqueros. .k * Asi ssum es d. que ¡nd:y tras obrenerla nombraron un Pequeño com. como sucede con la m:ro ría de los que gobiernan esndos y d$em . haciéndose cargo de la restauración de la iglesia francisMugello -r:l en su :.lraumento funerario de los mártnes Jacinto.. . Deseoso de d. del monasterio de San Marco.sra en que orros orgo .: :rudo de armas. que fue par responsable de que le fuera adjudicado el rabaio a Ghibeni (ilustración i+r. A smto dc ello. tuis lcjos que los demál cornPrendió qu. pero no dejr de ser posible que el rtlato . Pero sólo tras regresar iosme delex. en otra l.do ¿el todo limpia. san Mareo el publicmo. Tal precaución parece nece§aria especialmenre cuando nam un :-crho sucedido al conrar él sólo trcce años de edad. .-r5r -:r peo de sus hombros.¡'¡.n precaución. y es interesante consramr que Cosme ¡-r.r r. r tr¡vés de las cantidades por él aponadas.oi'ió a recaudar el dinero colectivamente. El relato más vivaz y convincenre de esta evolución sc puede lecr en la hermosa ::ografía que de su amado mecenas escribiera Vespasianori. Cumdo Cosme hubo atendido los asuntos temponles de su ciud¡d.ne¡o. ::':¿l de fondos. que lt di o ..enre no por eilo su relaro deja de comtituir una fuente de primer orden si se udliz.té de er-.¡a de San Francnco al Bosco (ilu«r:rción t5). -::enre . Est¿ria de cier¡o en conson¡¡cia con la rn' dición de expiar un pecado de esa manera.' tlc¡ción.. que se -*: -. cqr adquisición ¡o habtu s.ucs¡io¡es que imponíú neccs¡¡iameDre un peso gande sob.ez mil florines en «lificios. por aquellos dias cuando Cosme cumplió sus deberes de hacendado fuera Quizá narivo.a de que su riqueza era superior y al tiempo de h necesidad de no osren' Cuando otros aportaban dos flo¡ines ¿l daba cuarro.-¿: r. Vespasiano conocía aún regu: Cosme. confitenció con Su Sanridad el Papa Eugenio I\¡.'r de impuesros de 1427 que Cosme y Lorenzo Ie habian encargado consrruir el . v runque sus recuerdos están reñidos de gratirud hacia un "cl.'uidado en hacer patente. o m:is bien l¡ ro1. como presenta Vespasiano la historia de la fundac. r" oncicncia. le pu<ió que tc¡ía ciero d. no < Je !:r proedencia.

pero rambién él hubo de tomar sus cifras redonda. como Cosme se demostró.iendc a 663. ¡ me parece quc ese dinero esruvo bien gasrado y e«oy mur satisfecho.ni. el pecado dominanre quizá no fuera un delito especifico. cualesqLriera que tuesen las evasivas técnicas que se emple:rsen .r pruebs de que ewo e! iuslamen¡e lo qu.r.se púiodo.75t florines invdridos en ediÍicios. lo fuerres que eraú los anragonismo. No hubo más que un hombre de esrado por el que Vespasiano mostrase más fervor quc por Cos me. Debió de ser una É¿se oída por él en demasiadas ocariones cuando llesban sus deudores a implonrte un aplazamiento de gracia. Vespasiano pmce más preciso. ¡elreio. Cosme rraraba de hacer E¡ una cana de condolencia no publicada a su hijo Piero se le ar¡ibuve haber dicho frecue¡remente en broma: . Sin duda a Vespasiano le hubiera gu«ado notar que el cspiritu dc Cosme se hallaba turbado por este acro de venganza potírica.ue¡És que cub¡c .nre s¡crdi ¡ lr luz por lris Origo Ls. Sus mismas riquezas le delaraban: no era posible ser ban quero sin quebrantar el inrerdicro conrra la usura..o.38 de Vespasiano Eln enazgo ¿te lot pitunot M¿dri' reconstrucción. creo quc dio g¡an €spleDdo.quieren n más lejos que Ios demás.. sin contar otros g*tos. A los adversarios de Cosme ral vez les complaciera atribuir sus ftrndaciones pías a un senti- miento de culpabil. En especial esa referencia a los que .¡l¿l¿/a sus hijos tr: Vco que he garado una cnorñe suma de di¡cro de 1434 a 1471.omo di. Revela una sumá i¡creíblc.r de alguna declaración ar ¡arta Sumando lo que se dice que grró Cosme en tundaciones pias alcúzmos los . al Esrado.r r so¡i¡le¡ qu. susci¡¡ba el negocio dc la banca. Don. pues aunquc a muchos hombrcs les guraria ttegar a rener cn su bolsa ¿unque sólo fuese parte de esa c¿n¡idad.:. cs decic rodo 1o que no benefici¡e directamen¡e a los propietarios. ob¡* benÉffcs e impuestos. pues as. . ni. Esro explicrría el acenm que sobre las cantidades exacras invenidas en sus diversas tundaciones pone Vespasiano y que los Médicis trataron de m:rntener sienrpre vivo prra ttu gentes. r¿ suma mencionada abarca principalm€nre la época en que vivió Cosme. ran rn id¡m. H. el anterior mecenas del saber a quien Cosme había expul. sado y lozado rl exilio. Dios mio. sino más bien su modo de vida. pero es difícil que fuera el prnrcipal. re lo devolveré rodo. escribe e¡ su ur.. Para un hombre piadoso. El único med. y no lo lamento.o.Sólo con que rengas paciencia conmigo.dad por un deliro dererminado. Es diffcil renerla rod$ consigo con cifes de esra especie. Lorenzo de Malicis. Sabemor por la correspondencia de Francesco Dati.r¡a¡ de derohérsclo rodo r los pobres. No puede excluirse que se diera esre morivo. es posible que sea de su cosecha. como es bien sabido.:lgn¡ Je I¡ usura e¡¡ ¡¡. como sr deduce de un libro de . ¿Sería que ese libro de cuenras esraba desrjnado al saldo de deudas con el Supremo Acreedor? Que no tiene relación dnecra con la protección del ar¡e se deduce del mismo hecho de que los edificios aparezcan mezclados con las obras benéflcas y hasra con ios impuestos. y ese fue Palla Strozzi. También por Vespasiano sabemos que él sc consideraba deudor del Señor y quizá en un senddo sorprendenremente li¡eráI.o de eludir :i :.li C¡mbio en un¡ c¡n¡ ¡l merc¡der de Prato.

l. pero séale de ninguna de diüs en sus i:rioos para que los nacidos on posrerioridad le recuerden cn sus oraciona y los que .r do¡ines::.buye también a Cosme el haber rcprendido a los corxrruoon: ---5 .ar". llmoro hace un cumplido a su adrersario por b utilz: & ugumenro. sesún Vespariano. ¿Qué rienen de malo esta¡ motivaciones? onced. l¡ ¡. --¡ ¡ul¡d i uon¡mienro es [icil de rebatir. la<:o \fal{ei de Verona. ¿No había predicado a menudo el mismo Timoteo :cm las apinciones mundanas de esta especie? Se admire el cargo con l¡oto cenal pero echa ma¡o de las disrinciones de Ia tmlogla moral: sólo hay cuatro situciones = i:r que el amor a la gloria es pecado mortal.rlkar nuestra lu debajo de ut celemín? ¡Catlen sus detraaorcs de una vezl Pero el adversario guarda orra sorpresa in petto. dorines.i¡d. abad de la abadía de Fiesole. y de intención hirienre: "lo que . Además. A él le plece hacer el bien en sccreto.:r. r. . En sus mona«erios e iglsi¿s la magniñcencia de --xx ruro por modelo l¡ excelencia divina. El último favorecido por Ia generos. a d<cn- enrrr el baio aneseaado.cras ra.rtn vienc ¿ * . IteCrili.r. - :-<¿ de repertorio." Seeún los filósofos ane sigilica conocimiento t«írico de la¡ razrnes. y rodo exce'o es un vicio.do llega a decir que Cosme lamenró no habe¡ '¡ic¡edo Arr.El nrznazgo . ¡$umenros €conómicos y morala no hacen sino subnyar Is prrsiones ante = :: C-osme tuvo que actua¡. "Ibr rano pora la posteriád un hombre magnificente figunrá entre los rrabajos manualc. que no sc d. & bs prinoot Médnr fo¡tuna ámilia¡ según un cálculo realiado. pr¡ts es l¿ r:¡' nrd la que anima a construn a Crrsme.¡ Co¡na b¡ d¿t¡acnres de k nagnifcdcía ¿! Co'ne de M¿dnís!. concrcida ya de oru tuentes antimed.r:bas de decir con tmtas pa.an sus edificios se sientan llamados . escribió un pequeño dilogo = .dad de Cosme. una oponuna cira de Cic. Pero puede conrrarrararlo. los monmterios de los siervos de Cristo. En su pJacio pensó en lo que convenía a como Florencia. El acudo de a¡mas de . Tenemos la suene de conrar con un rexro cu¡a 6nalidad seica c rcsponder a los enemigos de Cosme. El derractor se descuelga a continuación con una s-<so de liberalidad.. y hacerlo menos sunruoso hubiera paecido en verdad falra i:rruud hacia su ciudad narat. es (por definición etimológica) merarnenre "hacer grardes cos. no r :sirrcen ambién por conseguir que li poreriorided ore por ellos? ¿No se nos ordtna no .: rd de gloria que cl culto divino. r -:: t :rcnzo por haberselas arreglado pan gaster menos que los de Ia abadia.s \fedicis que puebla todu la¡ tundaciona eclesiásticas de Cosme dene má el rcgusto .labra en elogio de Cosme toca «tlo r su hm¡ en la pocrenort . Hay que fijarse en cl motivo mor¿.rridader se invinieron en el seno de la economía de la ciudad. Ias im:ig€nes pinada y esculpidu.rria rn embargo... de su estue¡zo por garrar.do poner su s:s :rntepasados? ¿Qué nzón hay para que los que ahora contemplan las iglesi* dedicrdas . y ko.-¡s. puer : lr.derracror parre de la ética aristotélica: magnificencia rrl como la de Cosme es rr -:.. s¡x ca. ascendia a m¡s dc Vespas.r cmulade.\ ¿¡dió Cesar en deseos de llevu a cabo granda empraas al conremplar unos cuadros r Ls h-azañas de Aleiandro? ¿No inspiraron a Escipión y a Quinto Fabio las imágenes de ¡ Dos. Hasra : :¿¡¡io de Cosme forma parte.<¿ ¡ctividad.rban tan pronto por sadsia¡ ¡on l¿r donaciones pías. y Cosme no es culpable .

que después de rodo penenecía a la misma clase que muchos artisras. la vir tud es inherenre al lma y el pobre puede poseerla. pero hoy en dia se acepra que en realldad representa at donanre. Si ni siquien su propio consejero unas norma. El nismo Vespasiano. !: pos. conoccdor de unos cuanros textos setec.r/áde los \{édicn. v renía en su . un :ingel señala a un monie arrcdillado c.ble revisar rodr la conespon- ¡nr él tuüdos. AJberri y otros se esfooaron. Ia.os dencia de muchos humanist¡s sin encontrar la menor alusión a ninguno de los anisrrs con los qLie consranremente habrian de estar rropzindose en la TrZzz y que tanto retieve tienen en nucsrra visión de la época.larJe de im:srnacion para prrcibir:1go del espiitu de Cosme en los edifi- ¡ ¡nrá conside¡a "hacedor" de sus Édiudos. dos escultores de gmn renombre.an nada se menciona el u¡e ni Ios anñtrs.compensas sin cucnro a Donarello y Desiderio. l. En comparación con el volumen de escriros producido a princip. es al preoio de la posición moral de Cosme en un mudo regido por de ld que él parricipabi a fondo. al que sigue una alabmza de tipo convencional. Sin duda va en la misma época en que vivió Cos¡e la situación @biaba lentamente.40 demasiado El nu¿h¿zgo de lo' ptinetu' M¿dis demostrar que la magnificencia es una disposición mental. como s.Za de Filippo Lippi consenada en los URlzi. un escultor o un pinror. En La corona¿iin de k t i. Al connario.a obra de ane es la del donz¡te.as a las ¡¡¡es son sorprendentemente escasas. Sólo sé de un autor humaisra que incluya los be en sr nombres de dos arrisras entre los beneficiarios de Cosme. Esro no lo puede admitir llmoteq es sólo el ejercicio de la magnificencia el que es un don o fonLura. rua. pua el sigio rr cro raulraria obvio. Luca delta Robbia y Ghibcni. quien escri Entonium gue Cnsmc @rorgó honores y r. en propasr la condición de la pin. Ial lez en c. Donarello.os dcl Renacimieno. Cosme desea h riquczas tan srlo para poder deshaarse de ellas. rJ.na un r. No se no:e.s crisrianx mnmo Cosme r¿mos. micnro údmo. licilmenre resulm distorsionada en estas cues¡io¡es. Los escudos de de la cu¡l quiere rer recordado por la poverioridad (ilusrración 56). que sólo el rico puede pra«icala. Extraía clxe de virtud ha de srr la magnificcncia. tucc hav muchos. Arronio BeDivieni. Filippo Villmi. sin que nada se asradezci rmx.s relérenc.lidad de es¡e r¡ana. ¿qué se diria él mnmo en Ia soledad de su esrudio? Pero en cieno modo el dilogo es ran inreresanre por los argumenros que omire como por los que utiliza. dijé con l* palabrar íste perfecn opu. de su seriedad v reserva. cionados que se citan una y orra vcz. Pero Ia pcrspectiva del hisroriador del a¡te. como sabemos. pero tienen mor a sus riquezas pra gsmrlas. Solía pensarse que se trataba de un autorrerrato del pinror. l. "liberal.nro hau mrs de lo que nos senrimos inclinados a admitir. Pero el argumenro no es muy del guto del deuactor. Menciona a Niccoló Niccoli como experro en 1as artes v gran anigo de Bru¡elleschi. apenas encuentr¡ ocasión de referirse por su nombre a un arquitec- ro. Vespasiano e¡salza asimismo Ia univers¿Id¿d de intereses dc Cosme en r¿rminos similares: En su traro con pinues o cscolrores srbí! nn¡chiriho d€l asunro. a quien se ¿ sus obreros. son sLr firma. nos pone de mmifiesto lo espirirual sabia hacerlo mejor. also de su retic¡ncia r lucidez.a misma deb. lx¡.¡e rronmi. I.

el his¡oriador del ¡rre que conrcmpla el Q'¿?rr¿. En el m gen:.) del guro de Cosm€..(D¿báE. surgunt virtutibus urbes C¡e$ vides humili. lá esculrura padecia de cierta escase de empleo. y como eD sus iiempos el atrc d.rios púipitos de bronce para San Lorenzo ).íá sin gue sr Ie huhien pedido su opinión y iui. El se lo puso una o dos veces. porque amaba a tales pcrsonas. para evitar que eso le sucediera : Donatello..ualoria. suficiente para él y sus cuatro aprendices. quien se dice aompañó al exilio a su prc .rb¿Uo¿. ' -.ln columnasúb . Resna adun¡ etc.ación 58) de un pareado latino atribuido a Piero.Quam .-CfniMedndtian¿'¿bt!". r-¡.-.olla superba manu * :¡! reinos caen a causá de la licencia.beralidad con rodo cl quc poseÍa ¿lguna .ea.iefta süma d€ dine¡o tod* las senan*.on.:.::::r prefería manrenerlos €n un sepndo plano¡ Encargar esraruas d€ bronc€ de Éma': r:ural para un palacio privado de cieno que equiva.¿ /r la]rlri¿Seria que el mismo -. cono se deduce de los muchos edificios gue habla cons rruido. sr¿s €srauar resultl el que no mencione al a¡quitecto a quien hemos llegado a con 'c..¡e:o no el nombre de ningin arqütecro.. .:nedi. de los Eaudulenros y de los demasiado confiase da -:-.io: y ñuchos gue renián que construir algo iban a pedirle parecer. y luego lo hizo á un l¿do y no quiso llwarlo más.El n.uello orgulloso quebrado por una mano humilde. Era gran amigo de Donatello y de todos los piotores y escultores. porque le parecia demuiado elegante para é1. porque nada se consruí¿ ni há.::. Michelozzo.errmres.:: . l¿ ma¡o derecha de Cosme.ano ácts :: r. varias puerrás que esrá¡ en la Sac¡istÍa.ion t-). v dio órdenes a su banco de lihrarle .. No es Vespasimo el rinico en incunir ' r i.s : I ¡rnroria norn reiinet. ::r:.:1en liempos en el Pelacio de los Médicn. y de ese modo le :o*uvo. le regnó u.ldria a hacerse blanco de crítica¡ .k . y lo vndó todo de nuoo. En su pormenorizado relato de las actividades construaoras de Cosme.iona \lspariano sólo los :. más daconcenante aún que el s. :::-ph el. Volvicndo a la arquirccrum: tcnía una gran experiencia en eLla. qui tumore elati aliud quam hom ines 6s pukban¡ . et . la nr¡n. :Por qué men.c"az?o d¿ lat pih¿tot M¿din rl . Como Donarello no vestiá cómo hubierá sid. - r"'.¡ . Cosme. .uo provecro de palacio prefirió 6re aI de Brunelleschi por ser menos ostentoso:6 --:tr.. U¡ enim per ¡e didici. Erá dnigi r : r: ¡n norno de lá múerc de Cosme y deerrclla el rema de la humildád de Cosme: . . las ciudades se encunb¡an a causa de h vn¡ud.:7atw la Judit (ilrcl. Cosme usaba dc igual l. En realidad parece como si s€ hubien querido prever esta reacción al . y un inje para debajo de la capa.93.-: ----.n-ri.¡o habl¿ mucho de los contratist¡s.lrcitada rcriorment. en el que se explica que Regna significa una advenencia conlra el pecado de ¿r4z"7i edunt luxu.pág.lencio de Vespas.xnu ándem quod tuerinr. Era un gran experro en escuftura r i¡rorecia muchísimo a los escultores y a todos los arristas de valia.apa e¡.) l¡¿ el his¡oriador del ane.a¡nada con cápucha.rr¡¿ con los oios de \kari ere :i-. I¡ ma¡ana de un día de fiesra se lo envió ¡odo para que se lo pusiera. ca(a de Ftannm cagnoneúo padoua.iwú.:--b planrea \ffiar cuesdones des. el hijo de .. le encergó hacer v...:+o5 eclesiásticos hechos a Dona¡ello v no los dos grmdes bronca que sebemos esru- l¡¡ '::-.: .asa algo de mano de los mae*ros dsucados.1998).

pero se había venido abajo sin que nada se hiciera por fomentar la consrucción de la iglesia. Se har conservado las aoas de la reunión del capítulo de San Lorenzo de 1441 en las que consta esta intervena Ios poseedores de derechos ción ]'¡. que en tiempos había penenecido a los Selvestrini y tue luego tra¡sferido a los Dominicos Observantes. hubiera de anibuirse a Cosme. Pero tal vez tuviera otra razón más pan desplazar a otro lugar el centro de su mecenazgo. au¡que despu6 pudieran haberse aiadido algunas panes. Cosme cierramente no era hombre dispuesro a despenar antagonismos forzando e¡ San Marcos a ceder sus lugares de enterramiento y lar misas que allí habían de ser rezadas por sus muerros. sabia que tenla la sartén por el mango y en consecuencia impuso sus condiciones. y lo mismo sucede con los diwrsos poetas humanisras en cuyos panegiri€os s€ mencionr¡ las findaciones de C-osme. dicho sea de paso. que se nepban a remrnciar a ellos r. hdrá el aha¡ mqor orisinal. L€téndola en su conrexto es posible derectar una nota de apologia. Cosme. que parece deducise del arudio de los documentos: la i¡tervención d€ Cosme en esro. ta inscripción de 1442. Pero ml vez existie¡a ot¡a razin má. como si dijéramos. que se había derribado en vano hacía veinte años.:chu los testimonios de Maquiavelo y Vasrri. por anto. pero si en aquel momenro se hubiera sabido que Michelozzo panicipaba en una empresa de los Médicis tan famosa como Sa¡ Ma¡cos. Posiblemente muchos miemb¡os del capitulo hubieran preferido el acuerdo colectivo original. zo había muerto en 1440. gua¡da silencio. Senrado que el coro á él ¡djudiados y¡ to.r.. se compromeda a termin& sción del ediÉ€.o en el pl¿o de eis áñós a qpens de la fonum que Dios Ie habia otorgado. le tueran hii6. a su vez. vienen a retrarar una €xrensión y renovación gr¿duales del monxterio.. t¿s decla¡aciona de impuestos son notablemente pesimisras en cuanto a los ingresos. s y la nave de le iglsiá. I-a primera de las empresas posteriores al cxilio creció bajo la prorección de Cosme. asuntos. su aporación a las tundaciones pías.l parecrr cuesrionaba el hecho de que el mérito de consrruir estos edificios. junto @n tods la 6tructu6 ls¡nráds hdiá el momen- e . En sus estipulaciones se aprecia un eco de sus dificulrades en Sa¡ Marcos: . Tanto Filarete como Vespasiano m€ ncioná¡ esre contratiempo suÍiido por los plana má ambiciosos de Cosme. induida su invención. a su cosra y con su escudo de rmo y divisa. tal vez señale el final de las renoraciones. Fue ese año.¿n¿zgo d4 lo' ?/iñ¿tos M¿d. el tunciona¡io se habrla reldo c¡ su qr¿.I 42 EI n¿. y quizá se le quedase gnbada la necesidad de ocuparse de la reconstrucción de la iglesia principal de su parroquia. Su hermano Loren. a los que Cosme farorecia .cn en esta omisión: también FilareÉ. enrodiéndose que ninsrh or¡o scudo de armu ni divisa ni rmba podrta @l(. Por contradictorios que sean los relatos de la historia de la construcción del monas- terio de San Marcos (ilusuación 62). cua¡do Michelozm informó aI rara*a que había esado y sguia sin trabajo ni ingresos proc€denres de su oficio 31.@se en et corc y la nave mtediáos salvo los de Come y los oiembros del Capttulo. Nadie a. hasta que este crecimienm se üo súbiamenre frcnado por la resistencia de las Emilias poscedorx dc a¡tiguo6 derechos e las capillas de la iglaia. fire al principio algo mucho má impmüsado y disperso de Io que harían sosp.3.

El n¿ftmzso ¿. lot pr,"üa!

M¿di.n

\ada ilusrra más cerrer¡mcnre la diferencia.nrre la levenda creada por los ::s= '::jores pragmáricos y el curo lento y enrevcsado de los acontecimienros ¡e¿l¿. c:. ,: iesco del Palac;o Vccchio en el que Giorgio Vrsari, eI pintor de conc del duqur ..:;ne I, e¡salzó la memoria del antepasado colareral de su prorecror (ilu.srración i.) . .:¡os ¡ Cosme en un magnificente ademán dc podcr, se¡alando el edilicio de s¿¡ :.nzo. mienrr.§ dela¡tc dc ¿l dos sumisas figuras se arrodillan presentándole la -:.:ucra de la iglesia acabada. En ellzs sc prcrende retrarar a Brunelleschi en colabo -:::on con (lhibeni, añadido aquí presumiblemente porque Vas¿ri reco¡daba l¡ .:::resa conjunra de la caredral de Florencia. El docLLmento mencion¿do no es el

,:,:o que desmiente esta dramá¡ica hisroria de un plan predeterminado y velozmen :: :recurado por orden de Cosme. És¡e, como hemos visto, era demasiado prudenre

::¡

brindarsc a edificar toda la iglesia. Además tal oferra pudiera habcr parecido

:.jmenrc un acro de vanagloria por pane de un ciudadano privado. Quizá Cosmc ::¡enz¿ra con la resrauración de los aposentos de los sacerdo¡es, s; hacemos caso de

: que nos rcficrc Vcspasiano, para acallar estas criticas. Sicmprc habría quicncs qui , ::an rcrecenrar su gloria edificando Ia iglesia, Ie hace decir a su biógrafo, pero no se :t:parian dc Ias cstrucruras utilirarias. P¿ra nosorros, por supuesro, como para Vasari, San Lorenzo (ilLrstración 60) es --,r crea.ión del genio de Brunelleschi. Pero los documenros demuestr.rn que los ::rodos por erapas de Cosme restringieron considerablemen¡e la libenad de acció¡ ::. .rrquirecro. El biógrafo anón;mo de Bruncllcschi, como es bicn s¿bido, le ech¡ l¡ ::.pr a un carp;ntero de obras por no haber atinado a plasmar el p«,yecto dc Brunc:schi'r; pcro, ¿dcjó rcalmcDte un proyecto o una maquera al morir en 1446? Existe -: ¡urioso documenro en co¡tra de ese supuesto. Habla de las envidias y reyertas :::re los carpintcros dc Florcrcia encargados o que deseaban encargare de terminar .r Lorenzo !. Uno de ellos, Giova¡¡i di Domenico, sc qucjaba a Giovanni, hijo de rsrne, de que los hombres de su competidor Antonio Mancmi le habian propinado :a palizr en plena crlle. fuzgando con crirerios de conducra profesional, ral vez lo ::¡ecicra. Había estado prcsente cuando Cosme inspeccionaba y criricaba 1.r ::querr de Maneai para la cúpula de cncime del crucero. Cosme se preguntó si el :: r¡ rendria luz suficien¡c v si a la cúpula no de sobraban dos millones de cargas de :,:o Huclga dccir quc Domenico se mosrró de acuodo con mdo lo que d;jo Cos -: r rerninó por prescnrar una maquer¿ sulai que él evidentemenre pretendia que -:¡b.r hech¡.a la manera de Filippo. cs dcc;r, ligera, fuenc, bien iluminada v pro ,.¡:¡ionad¡". Cuando se le dijo quc no se metiera en lo que no le importaba alegó cl ::¡rcr¡o un ranto l¡¡ladi de que debia su su«ento .r Cosme y por ello esr.rb.r oblig,r' :o : br;ndrlc u consejo. lb¡ de camino a ver r Cosme cuando le s»prcndió la.cn-

h inrcrpreración dc la hisroria gira en tono a la cxprcsión »el nodo di Filippo. De :::'<r sido conocidas las intcncioncs de Bruncllcschi. lo más probablc cs quc xi lo hubie -:::¿niristado Domenico. Pcro ro pasa dc alcgar cn favor dc su cúpula quc siguc el

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44
El ñec¿¡áz.so & l,'

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método de Brunelleschi, que era sin duda el método aplicado en la catedral. At iguat que su competidor Manetti, Domenico habia atado Eabajando en la Ópera del Duomo. Sea cu¡l fuere nuarn interpretación, el documento confirma lo que cuenra V6Pasiano sobre la experimcia priaica de Cosme en cuestiones arquitectónicas. Demuatra ademá que quinc! aÁos despuá de su intervención los problema de la construcrión de la bóveda de San l¡renzo no ataban aún resueltos. Quiá nada apmleche especular sobre los motivor de este hecho, pem una posibilidad acude apondneamente a la imaginación. furin una tradición que a más antigua que Vasari aunque no sepamos de cuándo data-, Cosme háía encargado en un principio a Brunellachi el proyeao de su nu«o palacio, pero hebía rechazado la maqueta por considerarla demuiado llam¡tira 3' Hemos

qrc ere par: C-osme proeder con cautela ante cualquier orhibición de magni6cenci¿ pcm pa¡¿ B¡undlesdri este rechazo ra.l vez supusiua un duro golp€. Hubo de suceder a principio de 16 años qúúraÍ y en consrcuencia bien pudo ser que BruneIlac}ri redr:se su mecenazgo de Cosma ¿Fue esa otn razrin má pam que se comenzara
visro lo necesario con las casas de los sace¡dotes, si la inlormación de Vespasiano es en ello corecta? Otra esrruftura utilitaria erigió también Cosme en la década de los cuarenta: el

bs documentos vuelven a curiosa orden de 1448 que prohlbe ambiguos. Gaye reproduce una ser extraiiamente a los monjes estropear el edi0cio exisrends:
dormirorio de novicios de Santa Croce (ilustr¡ción 61)
r?. de Florocia ha omrruido m domnorio gmon apoentos y otm de, noble y mplio en el monaserio de 1iá16 de la Sera ins¡alacions, )á qu. hay ádemris otro ediffcios alll. y ¡a que los atedichos ñrile llwa
Ya que

e ubido

que la

omu¡idad

Cre

.

cabo moa obm rodos los dro segrin ls plre. perfomdo muu y abatie"do p"en* entre dos habiuciona, pmctiodo y eromchmdo ventanar.. en detrime.rc de lá bele-

a, robuste y mplirud

del edificio.

que su cons¿Se pretendia con esto preservar el proyeco de Cosme o impedir rucror lo llevara a cabo? Sea lo que tuere, el documento pone de relieve las dificultades a que se enlienta el historiador de la arquitectura, que nunca sabrá hasta qué punro fueron o pudieron ser contrar€stadas
modificaciones arbitrarias. esros problemas de la historia de la arquir€crur¿ ,A6pir¿ rr¡ sólo a poner de relio,e en qué condiciones tenla lugar el mecrnazto a¡qüÉcónico de Co6mq que no en «ílo cox de encargar a Brunelleschi o a Mich+ lo-zo el prq¡eco de ur'á iglesia aquí o de un palacio allá ni siqüera de lirnitarse a pagar
€sas

Ese arudio,

desde luego,

no pretende abordar

fuenes sumas a los contr¿ssr¡s.

insrumento y su organización.
para C-osme, pem

átx

E mecenazgo privado a tal escala aún tenh que crear su fuún Vasri, Michelozzo construyó Careggi y otras villas

eran seguramente casas de campo en las que se lleieban a €abo

obras de mejom cuando se pr€s€nraba la ocasión. El cáso del patacio de la ciudad es dife-

rente, pero nu€sna inbrmación es dcsafom:nadamenre escasa incluso en este punro En lo que llamamos Palacio Médicis-Riccardi vílo pudo haber üvido Cosme du¡ante los cuatro
o cinco últimos áños de su üda" ¿Dónde estaba antes su palacio y qué aspecto tenía?

El n¿cd¿zga

¿¿

k! ?nnüo'

Médiís

Ji

Tal vez sean pregunra ociosas pero no deja de resultar curioso que dispong:mc :ru dacripción detallada y circunstanciada del palacio de Cosme que de ningrin modo .-oncuerda con el edifi.io que not es .onocido Se encuenrra en un curio,o pcma p:negrico de Albeno Avogadro ]', que p'or d€sgracia no es un t€stigo muy fiable. S€$in

& n

J<tesable elegra, el edi6cio estaba hecho de mámol blanco y betún blando:

Pso

la fachada no

s

de nármoli e¡ lo que

¡o

cúbre

el betún blando hay piedras de tres colores brilla¡res to altd está ocupado por alabasrro reluciente, la derecha por pórfido, la izquierda es de esa piedra gue nuesros antepxados llmaban serpentina en lengu vulgar r0.

Tanta funmsla hay en la descripción de Avogadro que uno se siente tentado a consid€ruia un mero €jercicio de oraroria y descanarla por completo, más aún considerardo que vivla en la distante Vercelli. El único problema es que palabras mn inadecuadu .omo «serpentina» no se suelen insenar en los panegiricos humanistas salvo que haya

u¡a necesidad acuciante. El esquema de colores rojo, blanco y verde casa bien con lás rnd;ciones florentinas. ¿Habia visto Avogadro el primer palacio de Cosme? ¿Hubo
:.lgu¡a vez una fachada policroma en el presente? ¿O no fue todo más que puro sueño? cuestión se vuelve más apremiante cuando pasamos a la descripción que hace -\'ogadro de la abadia de Fiesole, la última tundación de Cosme (ilustración 63). l¡s documentos nos na¡ran al detalle sus progresos desde las primera cuentas de 1116 hasa las de 1460, que indican que se estaba rcchando y amueblando el monasterio'r. En 1462 hay un asienro sobre una colcha de lana ftancesa "para el cuano de Cor me" que demuestra que tenla preparado un lugar de retim en la abadia, lo mismo que

L

en San Marcos, segrin es tradición. En este caso, no hay duda de que las estru«urar uriliurias precediemn a la renorzción de la iglesia, y como VesPariano €ñaba en r€lación con la provisión de fondos para la bibtioteca de la abadia, tat vez mezclara ls dos tunda-

.iones a1 referir la obsenación de Cosme sobre San l-orenzo. Filarere, que habia hablado con Timoteo de Verona, el prior cuya defensa de la .magnificencia, de Cosme mencionamos anres, se aPresura a confirmar la inclina-

.ión de Cosme hacia lo práctico

a'z:

Me dijo que aún hrbia que reseuar Ia Iglesia, y por lo que me dio a emendcr re ¿ rndo a rr muy bella. En reumida cuenm, me dijo, cuodo un visnante disrio€ q-ule. ulc se tienen ver el lugar se le mue«ran primero las partes que normalnente

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como los esrablos. el gallinero, la lavddela, l¡ cocin¿ y or.os talleres.

A Filarere le impresiona en

especial la ingeniosa disposición del estanque dc

lc

pec€s, que está rodeado de árboles frutales de ma¡era que la fruta que cae a.l

sirve de alimento, uno de los muchos casos eo preguntarnos cuál sería su C.L

qe el

Tranato de

:gru lcs Filtete no hzce

es en la anpüficatio del poeta tas suaves colinas de Fie- sole se convienen en Pero aunque el prior diera a Cosme la idea.lD v6 t2hbi¿n (:lrdo ¿É¡ jovo erisisieis «1ifi. qué decn de h descripción de Avogadro en la cual de nuevo se dirige a Timoreo de Verona en estos términos: "Tú.? Cierro es que la iglesia se terminó rápidamente tras la muene de Cosme por orden de Piero. la tradición anibuía el proyccto a Brunelleschi.. que rcngan anros pasos de longitud. Uno e estos háiles maest¡os lo anota todo en sus papeleq marca la casa. C«me.¿h¿zeo dz lo' ?/. esra vez. y allá el primer peldano de una escalen de má¡mol. Pu. aquí inin las pu€nas de ¡írfido.. I¡s ¿ñ6 de s jMnüd los pasó aprendiendo..ñero¡ M¿¿ií' Pero si esta historia hay que aceptarla con reservas.r. y ambien quiá el contaao con un maestro de la fiüdición €n bronce €uá¡do era de la fama y excelencia de Dornte o (il$ración 58). Y sin embargo. tus palabras le movie- ron a derribar montaña¡.. Que esté aqü el mller del sasre..e que mi noñbre tuen rordado dwre mucho timpo?' Dicho y hcho.46 El n .ripción humanisra. Timoteo. que lleraba mueno diez ar1os ctando dieron mmiemo las ob¡x. el considerado anise ruelve a ser el mecenás. hasa el 6nal. «dmó: "¡No deberí¿ cr@ yo uD imsen gqd¡ de mi erebro o mente que gafuti. El ddúo deó .. "magnificencia. habéis sguido el ejmplo del di6m f¿¿rd pin¡or qu ahel¿b¿ l¿ erernidad su nombÉ.. pem ¿no podríamos llama¡ realmente al estilo de esta sencilla habrá observado que el arquiteao es rcce l^ an?Lftar. la mayor pane del edificio e*-í impregnada del esplritu del hombre que tanto se preocupó. Peo al h". Traza los dar¡stros. y su pericia amenró on la dlád. En los nume¡osos documentos de la abadia no figura el nombre de ningin arquitetro. en el cenro se pondrá r¡¡ árbol. Quiere que los dausuos sean abovedados y los sostengan columnas gemelas. Da la ruelta.ósá ógrq ¡3 de 6re . bien que no menos expllcito: "monrañas salvájes y soledades rocosa§. une de color y la compañ€ra de már- mol blanco como la nieve. fuiste la causa primera de que se erigiera esra mole. acullá el pabellón de los enfermos. aqui quiero una cocina digna de un duque. lógicámente. lo mismo que la distancia en el tiempo.d¡e vieio y dane cuenra de que el tienpo s le aababa. tos manuales hablan ahora de un «eguidor a¡ónimo de Brunelleschi. ilb qui*m dons que se limita a tomar nota de Ias irxr¡ucciona de Cosme. en un senrido laudarorio. pero ha de ser un cipn3s. No sirm más que para demostrar que la distancia geognifica. cuyo nombre figura en su ins. de que sus riqurzas no fuemn r¡¡ esorbo en el camino de su sahación y que Este ácter de los edificios de Cosme se hace má parente aún cuando lo comparamos con los encargos de su hijo.qüere maestros diligentes y diestros que eriian la iglesia y la casa a su nanera (¡un so). allá la sala capimlar.rficiente ralor his tórico pará que nos dercngamos a analizarla en el presente contexto. . Parece habene dado dade un principio una dam diü- c atipuló su deseo de ser enterrado en r¡¡ araúd de mader¿ sión de trabajo entre C-osme y sus dos hijos en cuestiones de mecenazgo.{ la fantasla arqütatónio que viene a continuación apenas posee sr. pongamos ací un ponico ancho.a\do el rcma se presta a ello tanto como la Pero se esructur¡ *a la manera de Cosme.o c. El ane regio de la arqütectun era patrimonio de Cosme.i6 pm jMnil* ú Cosme ahora . favo.

cnpo para pintar la primera auréñr. y parece que Cosme jeirba Iu negociaciones con pintorcs y decoradores en manos de Piero y Giwinni.a. ti algo ver. \i en 14. guc ¡odriais . Si ¡r(. co¡. pese a Browning. y vcrsa -.*a]. por lo .hnr...\. simucro sc lo pucdo deiar a e$s pobres niñrs.era a escribir a Cosmc directamente.ó el encarBo.nJrir un¡ grrD rl(' gria v lo podriais crrgar en mi cuena.1" *ra nrancra.El ñ.. renicndo notic." Pero sabe que únro I:r¡ Angélico «.r dcl oro en poho r .iJ.rnrs de súplicr: Sov uno de los monies nlj' pobres quc hl cn ¡lor(n..rot Mé¿nn Los pinrores gozaban de una menor estimación en aquella época.tn qü..nte¡m¡s ( i¡util.n. La remite dcsde Venccia Ma«co <le I'rsti. ú¡a Noi. nos tluicro d*hos que dadc qre llegft a Vcnecia hc rprcülido uni cosi quc vcnd. Un ario después escribía a Picro Filippo Lippi.. no me conesponde dirigirme a Vuestra '::celenc. Domenico Veneciano le jrige sLr conocida cana solicnando le sea encargado el rerablo para san Marcos".§ dc vuestrr crsr un poco de grano v de rino. quienes se lo aSradecieron profirsmenrc'-.¡es. tod¡'..n\¡r.r pinrada por ésre". bt pri"¡.n. en'$t \o. cuando Piero renía ¡an só¡o veinridós ¡¡os.ldcramentt scn¡imenrrloije. pues Fra Ang¿l. que h. que Cosme y su :crmano Lo¡cnrc se deshicieron del retablo anrcrior regallndoselo a los dominicos de (-oftona. a panir de pmcbas de peso. quc nos brind¡ Lrna rrimera aproximación a sus gustos. \ Dios ¡re hi dei¿ilo con seis $brinas a ñi . y hc cmbellecido cl vesido dc um duui d( mil m.Jrgo. cn h mejor tradición <le las c.bre un cncargo para pintar los Tilazl de l)cr rarca.e"dzgo d. con s histor.íl muv bicn pua la obra que mc ddssrcis.:¡ dudrs sobre Ia inclusión de ancia¡os en su cuad¡o. Sc ¡:r llen¡n los oi$ de tig¡im¡s ¡l p. ptro rr. Qui no se arrcv.co enconftó :..rr¡dos a ser rn el ¡ne decorarivo') (ih¡srracntn 64): Si csras dos canas nos hablan dc cncargos qLre los Módicis no hicieron.v:in listo ¡. de ñllijc 'rn rodos cn oro. Lo ióvenes y muchachas o Rnrbién anci¡¡os guc h nulcr Jem.38. TeDSr uda llqr lú insn(. H¡ced rhdr¡ el t¡r» dc envi¡mc hs insncc r pra clotro triunto p¡ru quc puedi {guir rd. \o es de exrr¿ñar quc. havi vjk) Es f¡mor' evidente que De Pasri sabír ganarse r Pir«r.t!.netus.:<nsa una tercera es€ri¡¡ a Piero dos ¿ños mís rarde.:s lo h¡b+ cutro eleli¡ntc¡ tirando dc un carrc.lerme. [¡.. r. como ¿ ni nr guoria. q uc mn populares estaba n ll. pues incluso al jovcn se rcerca con :¡¡remada humildad: "En mi b:rjr condición.¡cs pm el-l'riunfo dt la lirnu.mo Fra Filippo esrán ocurlJos r por ello Ie gustaría cmpknder l¿ obr¡.a dc rw ore er plvo como curlquic¡ orro colo( y hc comenado ra a pinur kx triunlos . en 1441. Se ha sugerido.t [gotil.1uc tcnd¡án un ¡p<to rlistinro de telo l¡. v nos cnreramos dc que aqutl no r :rbia aceptado una mbl.ca conwsazioar (ilusrración (. l-os toques d.¡\ir. pem haced el frvor de decinuc r en r *: rr: *n- cquno qu.. * si qucrin un vesrido *ncillo o un mant. tirsme opinrra que no renia rienpo de csra ::¡rar co¡ ¡rrisras de clde.as de que {losme de*aba :1eo magnifico. como cs sabido.t r¡ror de su monasrcrio '". .. No consi8u.5) pm cl alrar 'a.

mi malor amigo.eramua en iorno e !i::: :. quien hizo frecuente atusió¡ a su con¡enido. \ o¡orgó r Pie¡o permiso expreso para aía::: . tDs documenros para lx armas de tos Médicis: en iunio de l++.srrucrura. Su rono ñ muy disrinro del de tr canas aates ei al de la car¡a de De Pasti.=:. 1a sala donde se pretendia colocarlo..¡ . al iguat que el documenro precedente. que era además la mano de¡echa de Cosme..:r.sroria de Narciso. Se rara.s. que no era lo que a uno le agradaría en una habiración. pero extráimenre simila¡ Ars recibi . a de vuesr. Si el supuesto general es correcro. el agente de los Médich. solo el mármol costó 4.i. o poco después..fijo nilagroso dc Sm Minia¡o ¡1 \fonre (.¿.do de más cal. Adem¿ís.amente dorada si¡ duda. Habia mirado por la leria de Amberes. "de Pa. remitió eD 1448 desde Brujas a Giovann.¿ Magnificenciá a iravs de Rrbeno Manegli.r !u\.:: :::rjjr:¡ \. El pintor saluda a Plero crno anico nio nnghokr. ciradas.a el mismo a. del anisa a Piero a partir del rema €s áo 1459 5r. --jio d. el más rccordado de los monumenros al gusro de los Médicis.: .simo. Conviene que lo tengan presente los que siguen creyendo que esre ripo de avisos 1o invenraron los magnates norteamericanos.dad su confecció¡.as pnlb sino sú inp/esdpt--. nes':. El único juego de rapices que estaba muy bien rrábajado era un poquno grand.. originar. ¡dquindo en su con¡aoos con sus clienles borgoñon€s.rio rrb¡blemenre en el mismo año.: . representaba la hisroria de Sansón con gran canridad de cuerpos muerros.¡o de 1448 podemos señalar por úlrimo un monumenro supervirienre que arestigua el mismo gusro por el esplendor: el mbernáculo de mármol que cubre el cruc..rdcqueun "_rn cidade¡o" G¡tadino gr¿nd?)se :¡ b::¡:J¡ . =l-o d¡ ¡in¡¡¡es con ta dirisa *zryar Esre dpo de heráldia ::i:r .::::i . pero sólo lo hubiera comprado haber s.' :. ios dos tabernáculos los proyecró para los má Má. de la cuat . :ro: !: :r: rononancia con el guro de la pompa cab:..lleresca que Pie :. Obvi¿mente se habia encargado a esre agenre la búsqueda de tapices suntuosos para tos Médicis. est¡ vez e¡ la Annunzia¡a (ilustración 67).lusrración 66).-:r: r: ¿. g¡¡nio.48 El nmndzgo d¿ b' ?rin¿nr Médii\ Hallamos la misma preocupación por lo placentero y lo magnificenre en una carta que Fruoxino. Orro juego. Se conserván ¡res can¡ Sabemos de un c¡so es deci¡. porra la inscripción en \É¡drd ¿rombrosa Cotñ for 4 n.s más que el arrista el que se autoexpresaba.lGe'riodrlrCrlinr:laintirm.r:. . al que prmcupaba Ia indusión de acianos. j :!::. y al de la cana de Fruoxino. armas qu. r:i: :r:o :r¡<. de un texto muy querido por \larburg. Médicis Michelozzo. que rcnía qscnipulos en cuá¡to a los cadáveres.:s: ¡:.r.:¡ . el del gremio. :. el hermano de Piero 50.I < r. mas sin encontrar nada apropia- do.:. ::. s. mucsrrm que hubo la dpi. S: sunruo. con l¿ h.¡ ::.¡¡ .L): . se evidencia más aún hasta qué punto en obras de esta clase era el mecena.000 flori.¡: :. cuando encargó olro para una imagen milagrosa..: ::¡ .¿ .la el narn¿ ¡¿la. Un eio má :J. habría cuadrado con las medidas.or:¡:rir :¿ :airrjculo :on grr esplendor r cosre v que se le conceded r. . \o eligio l3s ofeosi\. famoso que nos permite calibrar la influencia de los gusros de Piem sobre una obn de ane por él ocargada: los Éacos de Comli en la capilta cis.j:.

r med.rno. qrr< :irc rn. ::orir pcnsado el viejo {losme dc esra obra del discípulo f.:=prc ansiosos de dot de vida v n¡stancia r los oscurcs sucesos del prsa =:rJo original quc dcbió de teDer para l. com.¡ l.ón pará . unro ¡ l:r cabc¿.r.ro ::po de rodos los rttratos posteriores del I'rd¡e rlc la P¿r¡i. Es fácil disriDsuir aquí el pcrfil del »ismo Picro de \l.::rirrca conro el cmperador. rl¡\.rmen«r que sc han :.D uo fr¡c¡¡o v e«ricra¡rcnrc h¡blando sumisión al p. de Cozzoli pam darsc cuenn de h.rblcmcnre . sino al margcn.ilir así represenrado.o. . que le i:rlte piedad... como siempn.--::=-. c .:.rdianre c..:.probab.rbeza dc esre jo"en prnrcipe . Se habíá rraducido.¡ der¡mridrd ningrnr. que habían visto ratificada - . Su c¡beza ¡x.. ::: :r¡rdo p.oven Lüüv¡ el .lor o. r. h.. de la crsa sigue devot¿menrc a los santos.rrrolla la rilrmul.. \hnc{I. Par:r cuando se pintó la opilla habí:rn pasado ya veinte .l rk¡r. como corresponde r los donanrc._ : :'.L¡ deliberado acercrmie¡ro de los rasgos de Corme al ripo del rmper..r-o orn' ¡l otro hdo d. :.r. .bes quc no ¡poú.rsr¡ dónde llegba la influcncia : '-:.-<=:.(¡rrl¡(.o de diq años.l-.. -:::rridad dc que el viejo que cab.rvoriro de :. prub. m¡ qtr...i .:.ro hir¡ Io que vor nrc maD¿&i dos nubecn¡s bs r =-:.rtll ¡guil<ño.. lo\ h.rd" . l¡.r dc lls c.rlla póstun:.: - l¡ m¡yorí. ionocido por Ia medall.:.rncer.-" :-¡ -r '. hi.ries ¡ru! pcro rptos pam que los rcprescnra.rde .. Divers Ieycnd¿s sin tund. j. Repirc y des.n) ! tien1l. :: licsole rlel Bargcllo quc no cabc l¡ mcnor dud. p(¡o (¡.ración 79) era un .r. cu.c¡ra¡o dcl .. . . -.nbi¡n ocul«.n.::.r. ¿c i r. no r¡ cl centro. .rr y cs su sitio.:r rcruludo ¡si¡rismo sinsulariz¡r . ditundió Ia toría de que el viaje de Ios M¡gos rcpresenrlb¡ la :-\:rdor r del Ftá¡rca de Bi.:.nro. :.r ls . .))"t -\htl:.-. lus¡r. --. de las crnridades de oro v azul de E2Eat . qur 'e :::< .: :--:: ¡¡¡¡bién. .. d¡htrrco.Jsa a su Iado scr Cosme (ilusrración -r.apilla. No es ¡¿n sencillo r.:::<rtsita r que espcra obtcncr a un precio favor.lidrd. l.¡ risro ! h¡ dicho quc no h¡y r.:: trbezs gt»éricas di6eren de hecho muv ¡cus¿d¿n¡enre de los rctr¡ros ¡Luén .r de esro.\ .r un ni. l-a r.Jucidos por Cozzoli enel ciclo ¡lli donde seria de espcr.ilio dc Unión.¡ d.-.91.rncio ¡ tlorencir parr el Concilio de Unión el más joven (ilus.o crt. Y de pmo ric: --.r¡ -<. se conespondc cierranrcnre con cl p.:: :r.¡: ::.trrn ii. Un:r guia fi. (ilurr¿ción 52)..¿i ::r. se p.¿¡¡¿gcen su c¡b¡llo blanco. :migos (ilustración 7l).r cle los visi¡an¡ts dc rspecrc de la obra. Pe. \¡ r.:.1 .rgurs nul.::. enrre el séquito dc los revcs orientdes do¡de cl :. Tan«.. rn'. . el jown Lorcnzo. i:r jin.: ii un rerraro. .r .:: :: :: : : : . .ja :n .¡s pun(....rrcce al busro dc \lin.¡ re¡dadera aprcciacirnr de e«e r '-.n.r.t.:::¡rbro de h fa¡..s: oo.lu( no! .once-:r: : i. l..::¡ .n.- 1 muchachrros que (lozoli rplicó i¡mbién cD oüas panes dc Ia.r:.rble con ta) J¡ 'd < .sur¡ h¡n dicho.r reprcsenr.err J. rc. :-.an como s¡ntos.-:.rbeas jóvenes y hermosrs de sLr :.r dcl . .rpa. ..

El rorro de su prorector va por delante. . cuyo rosrro se h". pcro al menos no desbanta ral conjetum. el retablo de tientile da Fabriano pua la Trinidad (ilusrración 76r.r se consrata que Gor se ha apropiado de grupos enteros (itus¡¡ación 81).:. Adem. pero rambién puede decirse qui . una inspección detenida de los res reyes de Gen¡ile..tla. bier podemos empezar a pLegur r¡r quiénes serian los dos jóve¡es que cabalga¡ uno al lado del oüo. Sabcmos de representaciones teatrales de misrerio.r desdibujado los estrechos rin¡: existentes enrre el tresco de Cozrcli y una de las obr6 de anc más famosas de la Flo:. Procedc de un manuscrito y muestr: r un ¿nciano semejanre.. pero con . prdre enfermo le estaban preparando para hacerse cargo de las responsabilidades ¡ntes posible. consumido bien que asturo (ilusrración 72). :. re¡encia. rradicionales represcnranres de las rres edadr.ado deformado para que sea posible compararlo con garantías con el homL. lilustración 75). En rérminos religiosos represenra esplénd.- rado que Gozzoli ción B0). Palla S¡rozi. muchacho del lado exterior y Lorenzo tal como 1e conocemos de más tarde? (ilusrr:ción 73).. ¿PodriaD .: conjerun. H: una extraña ironía en el hmho dc que la decoraciór de la capltla Médicn recuerde . revela que muchos de los supuestos detalles rerraristas. (ilu«ración 73).: preferencia. Hay que ¡cconocer que parece un poco mayor para su edad.as mry icat bort: : duque le Bery. Además cl lugar que el pintor le ha asignado concuerda bien con c. Magos. dcmas. aurénrico en la parte narr¡¡iv¡ del fresco h¿ co¡r¡il¡uido a apanar la atención de la sic: . - Hisróricamenre esta interpreración errórea h.ó¡ co¡ro ur ctes¡\ó¡ dc decoran.is aqui ¡l .cir premedicea. :quién va a ser? Se habrá obs<: se Ias ha ingeniado hábilmente para dejar abierra la cues¡ión dr. las ciudades it¡limas en las que los tres reyes se acercan tanbién procediendo d<:-.do adestc fulebs: es ta Noche Sanra y la estrella es visible en el techo (ilu. Lo que aquí csrá en juego no es ranro una cuesrión de idendfioc. lados diferentes 5J. Todos sabían que Lorenzo iba pronto a converrirse en el cabe?a de familia que sc reunüía en esta cap.que cl re'erso explora mo¡ivos tomados de monedas imperiales. Hay al menos u: ::::rro de Cosme que confirma la idenrificación. Al compararla. ::r Eln ¿t¿zso ¿t /o' lrinüar Médtú otros que los hijos de Piero? ¿No hay de hecho una notible rmejanza enrre . Pues el hábito de buscar rerratos y hasra el retrato de un cor:. Además. tos Magos han emprendido sus viajes desde nes rincones del mundo i ¡. igual que ocure en una famosa página de las l. hombre. rocado y coronx in: dos 56. . delgado.: veryen e¡ Belén. anciano cab¡lga a la cabeza del corrcjo.está¡ y¡ prefigurados en la obra anterior (ilusrraciones 77 y 78).::: rez ¡os sea líciro rcalmente preguntar: si no es Cosme.r medalla conmemorativa de Beno. . . Una vez aceprado que sc rrata de ese personaje. elegante y de labios aprerados de l. un paso por delmte de su joven hcrmano Juliano. y no hay rázón p¡ra creer que el episodio s. Sería 1o más na«rml cederle esrc lugar de p:.rcro tuera considcrado alguna rez mero prerexro para rer¡atar personajes y acontecimienros profanos.r -: obra encargada por su mayor rival.. tos Médicis lavorecieron tradicionalmenrc a la confraternidad d. ficación tanro religiosa como histórica de la capilla.

¡¡l a.do cscr.:. como Ia cza o la guerra. .. su Plinio y su Aristóteles (ilustraciones 8l-85) se consen'¿n .: lin duda no está librc de anpliftatio.. inspecciom sus jaroncs de oro y plara I oúos m¡r.l liglo que Piero remiricse a Gozoli a un¡ obra maesua del esti. .So ¿e /o' prinüú M¿di- tl --¿ r ::::d !i. y le . '. según sc mcdicc. Filarcre sabia que Piero padccía anrnis ¡ segí.1¡ con claridad que han s. no rcpara cn el preco.: qut Picro llegrra a requer.nrtrla¡do su noble mérno y la peticia dc los maestros 9N los fabri. Sin embargo. v varicdad de coss gue ni siquien contemplrrhs :na a un¡ ¡a¡d¡rí¿ un mes tntero y podrir rolver a empezar. un roque de Annunzio en esle sumcrgirse e¡ el oro y las piedras prcciosas. uno dc los primeros ::::bres de gusto q«e convirtió cl tesoro principesco en Lma verdadera colección de -..--:¡.r el auxilio del ane y los anistas.t '. :i. cómo pasaría el tiempo un --. :.z¿.--:..*r: .¡urente.rialcs Preciosos. :-::-. L ¡ dia r¡l vq se goc simplemente en recoúcr con la vista estos tomos para :-. diccn que posee tal abund¡¡ci. dc oro unas. c :-. La mavo. en los ..E-:¿ 1ir.' '.1..n él dice. Muchos de los rolúmenes en los -. su ..¡ron.::-genes de todos los ernperadores v próceres dcl prsado. le estaban 'edados. pero podemos seguir a refiere que: \1 dia siguiente contcmplaria sus joyas y piedms prcciosas. E¡ co¡jur r. lie.luego. re He. Alorro.: :¡'::¡ ie Fil¿rete figura un rerraro a pluma de l'}iero qüe pinta esla armós 1.:: -n poco cuando ::r.. quc son mrr:villosas rte : :. Le gran placer ydelent mnarlas y discurir sus distintos podercs y cxcclencias.: resoros han desaparecido. Su generación quiso e¡lazar con el estilo aris¡ocrático de ¡r:¡:o:ido ¡ ¡¡ards de us clien¡es de Borgoña y Frarcia. .dio. cscoge alguna de las efi ::r :.. no puede ser cuurlidad quc .-..:ii.er'. rurndo de adquñ objeros valiosos o exr. . de las que posee unr -. y tuc este modo ' . :¡¡les.áus¿ti¡¡ orra Yez el nrmo goce pues gue habia pasado ya un rnes desde que las vien por úlri¡u \e? ".-:-:¡. o de má¡molr otros naterirlcs. no hahlemos de . ¡ piedru preciosas otras. al vez..\. ot¡ no.: . qu. ''. Pero lo quc Iilarete dice dc los libros dc :-: : ¡odemos rraducirlo a rérminos vnu¿les. A1 día .:r alegrías de un pasado disrante.ti -.:::m¡r r recrcar la visia.o le @mplace sobremrncn pasar el tiempo haciéndose llevar r su :ili rontcmpla sus libros como si fuer¿ u¡ no¡ró¡ de oro. de los que los buscan.-<¡:. embaiador de los Médicis e¡ Milán. Tá1 es su n¿rico que pmporct.- úd".:-. :u pasión por las gcmas y las monedas nrviera Piero un predecesor en el no«e al Filarrte menciona explíciramenre..años se trata.r: su Joselb.tos e ilustrados pan é1.: --' a menudo nos es dado penetnr.: : :: la Laurenzianar¡ para.ridrd maravillosa de gran valor.nan r h risa cl ¡ulor goce v pL.. de plata. rl menos con la imasinación. pre-' . su Ciccrón. como cs lógico. el gran duque de Berr.::-:-.¡. grabadr algunas de divcrst maner¡s.::¡irr. : : ..recreo de la vista. .

pero la historia contemporánea y prerérita sabe de muchos casos de arristas que se quejan de los coleccionistas que gasú¡ todo su d. No en vano Maquiavelo. en reatidad. e incluso un gran c. se resistieran a su €ncanto o sucumbi€ran a é1. en tanto que una pinrura coriente de un maesrro del calibre de Filippino Lippi. sagaz. Io que hoy llamarlamos personalidad escindida.clo de frescos como la H*t»ia de San luan de Santa Maria Novella de Ghi¡landaio costaba ran sólo 1. afan:indose sin dstaso €n empeños superiores. El valor arribu. Resulta una sorprendente conmoción comprobar qué pocas obrc de arte existen que demosrrablemente lueran encargada por l¡renzo. Novelistas y biógrafos nos han familia¡iado con el ritmo tipico de las generaciona en una familia poderosa: el anciano que acumula o consolida la fonuna de la familia.s paradojas. El esnrdioso de su mecenazgo artistico se enfrenta con las misma. A veces se da por supuesro con demasiada alegría que ambas actividades eran una sola.€s del monasrerio de San Gallo. Botricell. un diletanrc dotado. donde consra que rnbajaron Filippino L. Los proy€cros principales de Lorenzo se concenrraron al parecer tuera de Florencia y por ello fueron m:is vulnerables a la destrucción.ppi en el pórrico de entrada ha ido decolorándose . Io termina¡on y ransformaron sus sucesores. Poggio a Caiano. Esquivo fue ciertamente Lorenzo.52 Eln« dzga ¿¿ lot ptiñ*o! Mé. que fue arrarado por completo duranre el sirio de Florencia 6r. . Resulta de particular in¡erés reflexionar sobre estas cifras al entrar a analizar el mecenazgo anístico del más famoso y más enigmático de los Médicis. pem asimismo al má esquivo. Tal vez sea parcialmenrc culpable de esto la czsualidad histórica. Ghirlandaio y Bonicelli 6r. Vasari nos habla de los esplendo. amante de la comodidad cuttivaü pero hombre de mundo aúu y por último el hijo de óre.000. la Tazza Farnese (ilustración 86) hasra en 10. rericenre y dworo. I-as conrradicciones de este esplriu fascinante han planreado un perpetuo desaflo a sus biógrafos.'r. y el enigmárico fresco de Filippino L. insatisfecho con la en tanto que rivales de su mecenazgo del a¡te mera riqueza. Lorenzo el Magnífico. qui- zi el má inreresante de Ios nes personajes. abrumado por la herencia de fama y responsabilidad. en su fimosa des. dice que alberg dos personas. pero conoceria bien el orden de magnitud correcto. El mismo nombre de Lorenzo el Magnifico ha llegado a representar para la posteridad la encarnación de la magnificencia princ.000 florines6'.pesca. el joven que acepa h riqueza como algo dado y sabe gozar de los f¡uros. Tasó las gemas grabadas de la colección Médicis entre 400 y 1. Su redro campesre prefirido. cripción del personaje.ppi. el Spedaletto. o Pollaiuolo oscilaba entre los 50 y los 100 florines.licn En nuestro conrexro acrual las famosas colecciones de los Médicis imporran sólo 60.nero en preciosas antigüedades sin que sobre nada para los vivos.do a los servicios de mesa y a las piedras en el inventario de la colección de los Médicis necesariamente ha de hacernos vacila¡. El escribano o nota¡io que redactó €ste inventario tal vez no fuera un gran experto. casi ha eclipsado la fama de sus antepasados.000 florines cada una.'ada queda de la casa de campo de Lorenzo próxima a Aezo.

orenzo ruvo que resultarle una pesada carga la repuración de ::. y ésros hablan un idioma extrañamente ambiguo. crecmos firmemcnte y <onliaoos en quc vos habiis deseado b mismo duranrc mucho ticmpo.rreggi (prob.J¡d a la Señoria en 1475 por 150 florines. edificio con buen¿ cst¡ella v con l¡ ¡v¡da ¡le n¡Ls úo bcncf¡cror Jesu. -onnzo dar por cerrada r*s la suma que menciona abaca tan sólo el período que term ina en 14. que a veces habia dc luchar por consenar su poder r su ¡cr¡ solvencia. pues un emotivo llamamiento del abad insmdo a Lorenzo a cumph con su &ber de rnecenas no tue arendido. Pero co rétr -:nos purarnente monrrarios los libros griegos eran bmros y los human. escribía desde Venecia Angelo Policiano en 1491.r quc nunca se Ie había pagado y reclamado una indemnización a b¡se de Ia¡ rbr' =rcnder :--¡. Pese a su superficial elogio. dos r'rs para C.i¿bar vucstra promcsa.. €l hermano del Vcúocchio rcnritió a las ¡ruoridada ilo- :c- '=rinas una lnra de obras que el acuhor había rc.s circunstán.2. Tr¡s el exilio de los M¿dicis.<ralidad ilimnada de que gozaba su familia. I . se aprccia un tono de desarobación «asperada en este documenm que conrrapone la lanidad de los lujos mund¡- u con los beneficios erernos ganados por Cosme y Piero a través de sts donaciones.bable que en los libros de los Médich aparecieran regisüados pagos de -= ¡ zo s:. Se háIa odavia en la forma en que Piero dejó.rceptrción universal de las que nunca ha disfrundo un homen muchos años. ta ro iglesia d€ la abadía. Y sin embargo. pcro hemos visto que los tiempos y l.zado pan h familia Médicis. con su fachada medievd.r cpccie.r.drd que dos anos d6pués de morir Piero decidió Dos que habíar llevado su padre v su abuelo. pero el historiador ha de trabajar con los docunenros que han sobrevivido..r¡ro '' La alusión a las adversidades tienc su imponancia. I En ocasiones a l. Parece en red. su posición se apoy¡:..EI ñd.á famr y .en esa mhma fama. dando.rl.6'..r de Cosme y Piero en San Lorenzo. liándose que no era p«.s do propi. -r r: u -Lu empresa de escribn libros griegos y los favores que prodigasteis a los erudiros os ennjeado ». el D¿¿lde bronce (ilu*ración 88) que lrrenzo y Juliano habian rcvendido en *Jl. con un Cosme cu¡a única preo. pero aJ menos hubo de parecerle que srr historia er:r plausible. comenz:da en tiempos de Cosme y conugrada en los de Piero. un rerr¡ro de Lucrrzia Donad lo mÁ orprendente :c todo.tuzgo d¿ lú pr¡ñ¿ro' M¿¿iÚ 5-l ::xra ser ya nreconocible..sm se daban urisfechos con pequeñs propi»as.¡¡ confisc¡dar'6.up¡ción esrribaba en cómo librm dcl :rnero que le sobnba. rarias obru para la ó)¿ra.. No ocurría lo mnmo con las obr:rs de ane granen especial edificios v esculruras en bronce. Quizi la imagen que tenemos de Lorenzo sería distinta de ::¡berse conservado todas estas obras. : se llegó a terminar. 'Iodos sabian que era ocioso :omparar al joven lorenzo.i. Por supuesto bien puede scr que el herdel escuhor sruvicra probando simplemenre sucne co¡ l¡¡ ¡u¡oridades.rblcmente el Muchatho on el dzlfn v el Rzliat ¡/¿ l¿ R¿qtmc. ra lnta comprende la omb. Pero ahorr que la mryor prospcridad os fivorece. . poncd manos u Ia ob¡a y tc¡min¿d nucsr«.

leemos -.lippino Lippi a Roma'i y probablemenre a A¡tonio Pollaiuob a Milán-r. Quizá para conrrarrestar esra afirmación hizo circular el hijo de Filippo su parricular ver.es (¿e no. debil.'. crso único en esa época para un lego.ficiles.dades eran. lot priñúat M¿dti! Dc cualquier manera que interpretemos el documento. por lo que sc sitúa en un Iug¡r no dcsp¡criáblc enr.¿zgo d. En lugar de ocuhar su proyecto. Mcnciona en concreto et Palacio Srrozzi (ilustració¡ 87). y Lorenzo habia llegado a considerarse árb. Pu(s ¿l ha adon¡.EI que m¡ndaba" ral vez cnvidiara esta famr.. Se mosrró reacio a presrar al duque de Ferrarr cl trarado de Alberri sobre Ia arquirecrura porque era un libro que leía a menudo?6 Este interó por la arquitectura lo habia heredado como hemos vis¡o de su abuelo Cosme. anhelaba más la fam.d¿s de la gcomcrria. manen y forma que plazran y sean delgusto de.n I48l pidió los planos del palacio ducal de Urbino-r. en 1485 soliciró los provccros de San Sebasriano de Mantua -'. l. Hay una diferencia suril aunque imponanre entre los términos cn que Vepasiano había ensalzado el saber de Cosmc v los de t-ilippo Reddiri en su elogio de Lorenzo dediodo al Piero más jóvcn: ¡Cuánto desaca en arquitecrural T. F. los geóhems ilunes de ¡ucsrra époc¡: pues la geometía cs scgu¡amcnrc digna dc un principe.. por Ios grandes logros arquirecrónicos de su riempo. pefeccn nado la Éoria dc l. Cierramenre fnosrró inrerés.eñós uso dc sus inve¡cbnes y dc sús armoníás. Cuando Ios opaal de San Jacopo de Pútoia no se decidian a signar la tumbr de Fonegueni (ilusrración 89) a Verocchio o a Piero rlel Pollaiuolo enviaron las dos maqueras a torenzo "porque entcndéis mucho de esr6 cosas y de rodas ld demás. que muchas "consrruyeron esúu. se lo fuc exponiendo a ¡ .. l.oncs más elev.r que la fonunr siendo muy de su gusto la arquitectura.segrin las normas.lulo)1.. Pero había una dificultad: . esperaba dejar para lr recuerdo de su nombre un palacio magnlfico. y cuando la comunidad xignó un rctablo a Ghirla¡daio se estipuló en 1483 que habría de hacerst . Se solicitó su arbitrrje en la disputa sobre la sicrisria dcl Sanro Spirito. Sc enorgullecía de haber recomendado a Giuliano da Maiano al duquc de Calabria y tomó como cosa suya buscar un sucesor después de la mu€rrc d€ Ciuliano-r.. s.Iuns majestuosa§.n(o.as personas quisquillosas resulran clien¡es d.. Pero Filippo era florenrino y sabía cómo (rar¿r r los que renían el podu.-.n cdiñcios privados como públicos todos ha. ¡rqui¡ec¡t¡B con l¡s rd.do ). ".. consrruido por Filippo Srrozzi.tro del gusro y como tal le reconocían los demás6:.orenzr.ón de cómo se las arregló su padrc para levantar su soberbio palacb delanre de las narices de los Médicis explotando debilidades de Loreñzo. parece indicar que no es oio I¿ cscasez de dinero lo que explica la falu de encargos documenrados realiados por Lorenzo. A él pedían consejo y oricnración los mccenas exrranjeros.muchos. sigrriendo las orientaciones de Lorenzo. Pero en él habia adoprado un giro má reórico. Envió a F. que consulró a lorcnzo sus proporcior. Valori se dilata er este elogio y habla de. de Alberri..<+ EI nta. Filippo Srrozzi. a {luc ¡ues¡ras mcnres e intclectos sc veñ movidos y lfeclados por su poder--. ).

b. .. Pareció llegarse a un Punro muerlo.ca del mosaico rradicional que . Se le dijo "que el que mandaba" quería que la c. Cualquiera que sea la verdadera explicación del episodio.ue en la planu baja se mentaran muchas riendas y prresros para subarrcndrdos y :anar a. Pero una vez más. Son prefcribles -<.eón X. Se dejó disuad. Al igual que tanros coleccionisras.trú tt da v exalrada por todos Ios med.era preferido .:¿.udad ñrera adorna- t¡mbién a él habría de aüibuirse lo hermoso y lo feo. M¿. contemplaba el pasado con cier ..a.¡rse del todo a la ¡ealidad.*ecto era el mejoc Pero Lorenzo a su vez no se deió gnar por la mano.rdo el anzuelo: quiso ver los planos y rconsejó una imponenre fachada almohadillada. Se ha d. enrre r que figuraban nombres como Filipp.4d2so d. P«ugino.no Lippi." .resrión esperando.:¡¡denales. Se habir trag.:+ en ofrecer su apoyo e inOuencia para favoreccr no los in¡ereses de anistas a: :-: c. 'rn fachad¿ du¡¡nre rre'crento' L. su gran rradición diplomá¡ica no lcs talló a los flo '::¡inos.¡: cuando Giovanni. Hub.-'. Tal exhibición no convenia a un ciudadano panicular. sin duda. En un perfecto gambito.si algún dinero extra. objeta»do siempre a sus proycctos ambiciosos que él quería urilidad. Verrocchio. \'sabemos que la . brenzo queri:i decir Ia úlrima palabm sobre el edillcio.cho por ejemdeliberadamcnte de resuciqr l¡ técn. el futuro l.¡ conocimienros arquitectónicos renia Lorenzo: en i491 presenró un provecro :ropio para la fachada de la caredr:rl de Florencia. pidieron al mismo Lorenzo que decidiera qué ::..rJg. no pompa..r r convino en levanta¡ el mismo palacio quc siempre hrbía albergado la esperanza Los Médicis y los Srrozz.e qurdr. Se tomó la molesria de honrar la memoria de los artisrasr erigió monu :¡-::¡ ¡ Giot¡o y a Filippo Lippisr' l'ero quizá él entendiera que su Papel de :. Pn44.os. el Lorenzo que de él -:rjpir¡ no es el tipo de mecenas que descubrimos en Cosme y hasta en Piero :::os llegado a sospechar que el dinero que dedicaban a inversiones en ane lo gas '!-:: en comprar prcciosas joys anriguas. La siturción resukanre no pudo ::iar de tener sus zspectos hunorhricos ¡0. diversos artesanos. t-orenzo le escribió: . Hubo vcintinunc competidores. t.prsión no pudo por menos de in0uir en la ¡c¡irud de Lorenzo hacia los anis¡ :. a regañadientcs dc nn mediocre prácri:. Pero hav una prueba inebarible del alto conccpro que de . rgio dc todos ellos y aconsejó que se pospusiera la cL.n(uenrr año' m¿.on discreción. sino ral vcz por vez primera en la :-¡. Lorenzo conocia su valor en la vida . ¡ . : r:. Hizo un . no se llevaban bicn..El 4¿. Bonicelli v -:iid¡¡daio.:<::licadaenlacared¡aldeFlorencia3'Másrangib)eaúnessuproteccióndel -. En orrrs palabras...:: ¿drirrieran la indirecta.: Je ratlar piedras preciosas: en 1477 fue liberado de impuestos Pietro di él teni. y la historia no tiene por qué ajus:.:::o.. rino lo que ::rró :.rñpo. Filippo puso finsidas objeciones. ir ti.r por interescs del arte como ral.dral .Un homl¡re de ru clase dcbe usar la seda y las a¡tigüedades €xquisir¡s v libros . marchó a Romi como cl mrt ioven de ..o'os ltJulche gentilezza ¿li ¿nse antiche){t.cliente regulao.:::¡ ¡onsisria no en ser un . pues igual que lo bueno y lo nralo dependia de é1.

cn reatidad.sJr para adornar I¿ más noble bibiioreca que él v sus antepasados Labi¡n reunido. Nuevamen¡e la realidad ral vez fuera mcnos claLa.i¡do buen¡ que J pcrdre. c.i\ ia en el Palacio de ]os Médicn. \'fedi(i. Il. poco neccsitaria en verdad de los macsrros de su riempo.en dijo a Condivi que s. menos ptancada y menos tea. V. qu. b mi.n lo. desde luego.. de Lorenrc.onra que ruvo un inrimo rraro con Lorenzo. MiguelÁngel les pidió un rrozo fi.trho ró espléndidamenre en su sesunda edición. r¡renzo mmdó llam¡¡ al docrors6.olc. Bertoldo di Giovanni.td<o ¡. Si Lorenzo sc inclinaba a resuci¡ar esra concepción del ane que había al¡sorbido e¡ sus lec¡uras de autores clásicos y en la contemplación de obras griegas y romanas. El relato de Condivi prosigue con Ia famosa hisroria de cómo enconrró t.ón. pero. cl cncunsrancial episodio del tr¡slado de Miguet Ángel a esa escueta en la pri mera edición de Vasari li¡e desmentido por cl anciano macstro. iav!.:oüo . a los maestros y plr < . Por lo que srbemos.edería V¡sxri ¡r.. cuando se ten¡i¡ó de trabajar en esos mármoles..ferir del de Cosme y Piero. l¡ que hacía inspeccionar a Lorenzo no un sola¡ sino una escuela.I Ei LE-i t.. ¿ ¿n«doL¡ dem¿.iJ enseñas€ sr¡ oficio perdido x los ióvenes de h l. i¡ §:-nelm ron Bode el primero en sugerir que la ¿¿¿¿¡¿ :E:'r. y h. y reparar cn cl promcredor alurnno.iG broncs era rellejo de lo que él llamaba ..rr hisrórico es el famoso relieve de bro¡ce con una batalla que rcpite y completa un relieve rom¿no de l. v. efos f¿mosos jardines han venido resukando ran csquivos como su propietario.rnacci le había llevado ¿ los iardines de los Médicn.el MagnÍ- qucna que huhic-a algun marmot labrado y rr"bJirdo en rqu.rrte por el ¡rte.. No cs más que "u¡a. formó pane del séqLLito de I"orenzo r . 3.dc un punro dr vi. L¡ t¡adic.ñplemeDr..5.en l¡. tru u. Su mecenazgo habia dc d.u¡¡do esruvo en rmo. No sabemos ¡i dónde estuvieron ni qué hubo en ellos.is¿ (ilustraclón 90). Enrre las obras suyas que figutu.ncula a Bertoldo v a Lorenzo precis¡mente con tal cmpresa: la escuela para artistas que se dice firndó Lorenzo en sus jardines. impreg nados de I¿s rradiciones de los gremios v de la iglesia.:umenms cobran susrancia y sign.orenzo a Miguel Ángel copiando un anriguo r¡uno.Ja polírica anisrica.ion de Io. ral vez como una especie de ayuda de cáma :i<do ¡l enrenenamien¡o?).Je Benoldo. a.osa o morat.. en cieno sentido puede llamarse a esro el nacimienro del .s¡. una cvocación del ane anriguo.mrr¡\d d.oDdicion de que ¿¿ lot ?ritu¿ra' M¿¿i.n documento conrempo- ráneo menciona la escuela a la que tanta impona¡cia con..z .enzo qre Ie prcsraran los cinceles.ficado a través de la obra det único z:i=: ür ¡rr! .r. Lo que es más. de es¡e maestro de los uya atiborrada de alusiones ininreligibles á ta cocina (¿o cs at en u» viaie a los barios Segramenre nos cuesta hacernos cargo de Ia novedad que represenra la aarz. ba¡alla ¿//b¿¡ra.an.. no tmbajó cn encargos tradicionales para iglesias o Su ane se concentra en piezas de coleccionist. Por lo que sabemos ni riene asunto ni itusrra una lccción relig.. De Benol do no se hace menciónr se nos dice en cambio con más verosimihud que.s *:¡or do. Gr. Ningi. quc aceptaron el mundo arrisdco en que vivían.t I.

T. & esta cualidad de la linea perfecramente controlada Ia que admiramos en los dibuios medievales que han llegado hxta nosotros. le pdecerá perjudiciál d6plalos há. Esta no¡ma de perfección artística no r"rió €n los prim€ros años del Qta*ornn. en los que ya no nos es posible abrirnos paso entre et rcvokijo de pentinenti.ia . pero no atabanas. Su norma. haa el menor vGiigio de @rboncillo. adeldE o ¡¡iís. por ejemplo en d Cnze (ilustración 92). rensa qlidei 4re géne. y ua ve que rat pintor ha}! dorado de un a@b¿do belo y grácil a los mienbros r¡iculados. para demostrar la destrez¿ de su ma¡o r.do s¿ pesentó en €1 Cóngcso sobre kóna¡do d¡ Vinci clebndo en Tou6 cn I 9t2.1. ani. de Beren.. u os sucederá lo qu€ suele suceder a muchos pa¡re de ells con disrinros pinrores que ).sons bien puede gúar una fonuna con su ane. no eticúléis perfiles ro¡undos. Es la idea del delineante perfecto cristalizada en la anécdota de Vasari que presenta al rey de Nápoles pidiendo una prueba d€ la habilidad d€ Giotro: el maatro dibuió un círculo perfecto. eda quiereo que todo. l. h¿ de cho. que acumuló tamrna provhión de estudios de la natunleza en sus cuadernos de Esre ü "pulcrirud. ^. polémica nota parece indier que Leonardo discutió acerca de su método con colegas arristas que sosrenian una opinión diferente. como uno para Santa Ana (tlustraclón 94). y cabe dudar de que lo fuera para l..El método de elaborar composiciones d¿ Leonardo cualquien que repxe el corpuj de dibujos norenrino. y en el pasaje que prerendo analizar explica tanro su novedad como su razón de ser: Voso¡ros que componéis cudros @n ffgurd. rcnemos la prueba de los dibujos mismos.ib¿ o hrcia ¿bajo. que nunca da por deffnitiva una forma sino que sigue creando.on . Hasta pisanello. No hay precedente de tal procedimiento en la obra de artistas ¡¡teriores. aun a riesgo de oscurecer sus intenciones originates.eonardo.o de pe. meior arin. Leonardo sabla que el método era creación propia. la proverbial «O de Gioro. noved¡d del esrilo de tor de kon¿rdo. de \4tlard la d'Honnecouna.da ¡o acien¿ a mover id erremidades de euetdo co¡ los movinientos de l¿ mente. 58 .b¿ia (omo un escutror que ^ modelase en arcilla. pua a nenudo sucede que la criarura represenr. por lo que se colige. C*n¡ini5 a entender que el joven aprendiz debia copiar las obrx de sus maestros elegidos hasta reproducirlas con la misma perfecta seguridad. Sabemos de hecho que Leonardo hubo d€ aclarar su idea recurriendo a un punzón pará catcar la llnea elegida finalmente alreverso del papel (ilustración 95). Y sras peMnd no merecen ei menor elosio por su artel. Hay dibujos. en la lfnea segura e infalible que no necesiaba conección ni cambio de parecer. que pese a todas las wiaciones de técnica y estilo manifiestan la misma preocupación por la que araca konardo.".

. :anera de enrender.r.stificar poera que ::::---u1 o un tratara de su Ierra ilegible dic. tomri. dii.o'o' -. nr o..rr nunca una corrección en un dibujo exisrenre. *rn. poo. ñ -. mrnu. ¡l ca¡ácrer espirirual del.s pensado nune en el modo en que compooen No. prr. o.on I er¿ in'i'ren.:s. . Nos es familiar \.u vgura r e\ró Luestrone\.Pot regl:r general. Un dibujo de finales del ñrcezra que se conserva en el Lou. tur oue. :.pin. si uno de esros anistas dudaba qué parón ado¡ :r para una composición./. uadro an.. Neganta non :u»r pnb. en un mundo en el quc el .nnu esubr ran orr dJo por . Pero toprmu' rq-.iben los t¡ hl .rer revolu.tto.og"i sepo di carbone ia rrliá"i En tmro que la ñ¡nción del :buro en el raller medrev¿l no e¡ru.rio de orrgrnal -. ir. r.l c¡r¡. ¿Quién no ha conc¡do a un I =-:.(u.erlo. Le coniinuación de los Preceni de los que he citado el primer pasaje pone de ::nifiesro en qué términos veia y trataba de justificar este sesSo revolucionario: 'u ) sus poemas los poet*? ¿Y no h. en pie de rgualdrd. Pero ¿es posible que antes de Leonardo los urisras no se pensaran nada dos rcces? icreien realmente que .-.ie.do ¡entl de 1.:. Pero no deja de ser notable lo mros que son en los dibuios h¡¡¡ lo.u prole'ir.. ::.on. sino lo que se escrrbe? Lr insnrencia en la inlen :. re.r.{nre este rrasfondo de prácticas de taller establecidas.El n*odo de elabotat tonpo¡niom d¿ Lcondrda 59 :runres.ione. p"¡J h¿. uno. dirinro. j clig* -esa dirección.r(r.ión sin recurrir a unle tínento (l]Jsrfación 93).ronc de -pue..crón de {' pá.e-r.ender quc el J.1 " :-rdi.o' ¡dc..de.ro* .u¡.ou o *.e m"ler.io¡deL. :nniñenn peqvños.Curndono.M.ón a la práctica del poera no puede ser más significadm.s que men¡zaba¡ a s¡¡ ane desde ju. L hJleza y pcrle./Jr \r r"-.r de l¡. puede cienamente conoer las bases de Ia norma¡i- álus. en un dibujo inconcluso como su l¡álz (ilustración 91) se puede todavía percibn ]a lórmula heráldica del libro de mües' .' r. Lr pinrur¡.m en.omo lr pe .l.or e'boz" hdipoi. .. .óPhi.om¡oncn rr. podu da.i mcnt. -' -poner el acenro en su ñ.. hemos de snuarnos ¡l contemplar uno de los primeros dibuios^ :r lcon¡rdo {ilu{r¿.e.rne. fine. tnror s". p.e c'pcruni«igedeunrfl. enJ. ni l. dibujar dos o má alemau't ua r Iado de otra'.n rÍ. preferia volver a cmpeza. ion.¿.r' ¿ ¿ figura.:r ¿c(ividad del espfritu.u¿.rperimentoss. que. así como de rigidas nor :¡ de adecuació¡. pero también s. practicaba esta línea contenida y cuidadosa.dr.para apreciar .cenderL¡l de re'ul'ado .. -¡isrencia de konardo en la dignidad de la pintura.^..1e.u¡do./ rangible y rra.endo o drdo a enren: ::= no importa cá¡z¿ se escribe. .{¡un- ::¿.nel y dc Dcgenhur hemo' empeado a .l -¡d ¡no. .. d rcJi. cono :cen los juristas..e ..imcro ¡ o' mo'.ylo'plron+.ón o(r. en que era una rnás de l3r anes ... r-l-¿.:. ru. ^.n. y cennarse en la pulcrirud de h ejecución en un dibujo es rar i::o e inúril como juzsar lc habilidades de un poeta por la hermosum de su :< palpa el orgullo en el ¡azonamiento de konardo.l er.ilidad p"radomirarel 'twb.¿ cl¿¡¡enre rnJrz. ..emid¿de.preo. No quiere decirse con esto que los anisu de aquella época no inrruJu ... ' d*prob* ro' . rr que.orp.¡e es m :ren ejemplo de cómo selecciona un anista la comPosicióo adecuada para rn¿ . .r.on L poe. no 'i 'uperior r ella.

..u....r d€masiddo los miem_ bros: indica su posicióD.r".ur.u.cológicos formulados tambiin en uno de Ios pasajes más famcos del Tratado rle k pintura.t¡dte "vr.::---:r v pan conicnirsc en vehiculo y sostén dc la inrcnc. gc. .nspiración.J.queh.*r(n..ados ¡ las siruaciones "arcnder qu.uui*. C e.. PÍa b. t. la inspiración.¿dú ::r:r-upa:l anisra anre v por enc.ma de todo es la capacidad de .. parece indicar quc para él et boceto no cra tan sOto el ac¡a dc una .o. y él to sabe.rr.edirigcrla . 1 ^rJ ..ecomienda .. ion.igu¡.i"n rro... En esra récnica se "viene.ra...e...or.nventa¡ no ta de .. cn e1 papet de la visión interior. r. Sóto entonces es dcl anesuo sino el librc el anista tte scguir a su . dará s.iricn. Leonudo.¡!o'i. pues.u. Lo q ..i. destruyó csa paciencia úDica . nru. componÉ¡ su rela¡o.n.FD\ -.4rr¿¡¡l de teonardo ¡o acaban eñ Ia compar:tción enrre el dr.i¡:renido ¡l oballere. h l.-¿ :.s figLrras i a los movimieDros aprop. ¡r. concepción que culmina en el sigto x.u.j.= a-:a-ir i-: -:.^J.]uicru.ro cuando aún esrá olienre.t-rt. Pu€s debcs.una nue..p.de.e.. aguel en quc .nbn En I.di\. como dice una r arimrc de nuesrro pasaje que sc encuenrn en las noras de Leoudo: medios para poder Bosqüeja las fisums dc las pintur. que rccuerda no ya ct plrón ' :vr.. Hr v. el mái irteresanrc.u.pt"n Pero los .r. pcro revelan asimimo ." c.t ..(. El pasaje fiDal.. Neccsna el más flcxible de tos pl*mar con rapidez cualquier cosa que vea en sLr espiitu.ur.s..un cambio de énfasis.i rdorrmr h. como rodos sabemos.n..r I ¡ baulk ¿le Aqehu .r IJ q . Pero no es en csre aspecto negativo cte la nuevr ::r=--: :< L<on. T.urr cuado trmierre escribe cn sr poema Lá peinturc (1770:): i A i L.ompre¡dcr que sólo con quc cn un des¡liñada composi.Jrd. como si el arrisra deseam golpear cl hi. sobre h que lrcgo puedes rr¡bajar.ión háras conscguirlo un acuerdo con el rema..dor inspirado v desaliñado dcl poeta. or l.n e r L.ón el dibujo ha de adopt.rrrdro.Jtr. Los pri- meros bocetos penenecen aú¡ a la ¡radición de Venocchio. enlaa Lconardo su conrjo récnico sobre el mejor mérodo de hacer boceros con ia observación y el consejo ps.J..!is&. u ro..odo+r¡ ya plenamente desarollado. urd'.en o para m:1. on Ju sdni \ c.\.s co¡ rapidcz.oo^.u tn n.rren.* ro rJ.tnen. sino quc rambién podia ser tuenre de ulÍeriores nrspiraciones.ren.iq'.br. si¡ termin. iJr u.. a ¿-:ior¿r ... ..:r:aer por conrpleto disdnro.'dc.mple garabato (ilus¡Lación 94) porque I ' .rr ."Jdo.r.der..: oc 1..on r¡anquiridadrr Podemos seguir la evolución de esÉ r¿cnica en los dibujos de Leonardo.u. tt rrr.rio en el que quiero cenrrarme.n41nac'ón a donde le lleve y respiriruales de la...ción compleh al se¡ más ad.. etnuero mc. Se cúdencia que lo que para Leonardo cuen¡a cs el »¡¿¡¿ zrz-/ rale y qtLe en ocasiones hasr¡ recune a un s.n.. | ^ I ¡ Aqui.¿.. d. Leonardo esrá :¿\r-i¡ :cui en É\or dÉ una concepción entermente nueva del anc.o.ór 1007.= :¿¡e--¡ :.io et ¿e L¿a. t.u d.beth¿¿¡ c boqh d¿tb .n. E¡ rales obrar esd el punro de par¡ida de la nueva concepción del boceto. n.hb'r dc oe le.sra y el poe ra.

como acicare de la "inrención. obra en concreto.ghíad iNo se diria que el revohijo de formas erre compoaimntz inatl¡¿ (ilustración 103). que i ---onardo era capaz de inducir deliber¿damente en sí un esrrdo de nlaiación de con. AI bus"'""" ) -nución. inscribiendo encima del grupo: . predr* moreada:. y que estas formas a su vez le ayudaban e ent¡¡r en una especie dc ::¡nce en el que sus visiones interiores podian ser proyectadas en objeros exrernos. mbajando eo Z¿ bdtalla dr Al. le avuda a fluir. evocó cn el espíritu inquisirivo de tronar :o la imagen de Nepruno guia¡do sus hipocampos (. anadiendo provisionalmente :nos hipocampos a la versión de Dauidt" ..gcr to norable en 1 modo ca¡or es el en en formas enrer¡menrc drstinrs.rn* qu.reno: -:¡os \ :orrvos que rienen clan signific. esr¡ invención e.ación simbdUca en l¿ versión deñniriv¿: el cordero de I \ qu.:n'emoa del sfunato y la forma a medias adrvinada (ilusrración 9q) . " Cabe imagque con cste probleme en mente asisrió a las rcuniones dcl comiré para decidir el :mplazamiento de Dauid.lustración 105)? tusuhó luego que '! :: . sino parte de un proceso que está en continuo desenvolvimiento ] :: el espíritu del artista. tm?o'itiou L L¿oaardo 6l inrención por la meditación [. -omo es posible proyectar palabras en cl sonido de h< trmpanas. / :§rque en estas formas irregutares se pueden cnconrrar exrnñ¿s invenciones .. adyácflte a su descubri.iempre a los psicólogos inrercsado< en la . Y ahor¿ acaJ :umor de omprcnderque lo indetermrnado ¡ieneque presidir el boctro porla mlma / :uón.| _--rdo . :ue los bocetos para 1z úrga y santa A»a (ilvtración 94) desa¡mllan mo¡nos de su lz '. tu "igifica .. con la figura que se álzá con el brazo . A .1. .Abarso i cawltí.lr irregulares.| Ángel.' ::oles de ripo onirico en el que la imaginación comen?ába a jug¡r con bormne y for :.{á la -n "-" " :r..rea(ión ¿nrsric¿ r'.s¡¡ los muros demridos.rrciioridad un gato e incluso un unicomio (ilustnción 102).:..] para despenar en la mente invenciones diversas"r. t*e pasaie hr fasci.-{f'. pu€s mienrras conremplaba e«a figura :::ndiosa y la dibuiaba en u¡ papel (ilusr¡ación 104) vclvió a empezar a proyectar la :r -¡rma que andaba buscando en el dibujo que habir hecho.El ñ¿todo ¿¿. ob..: :ricnro de lo "indeterminado" y su a¡cendienre sobr€ la menre. y recienres obsenaciones má detalladx lo ha¡ subra"do:-.hkñ. en lugar de detener el fluio de la imaginación. Otro de tala ejemplos se hace presenre de inmediato: sabemos por ¡sári que t¡ona¡do hizo el famoso bocero de Na¿rzza pan Segni cuando estaba en iorencia. . independienre del tema. Dr r enrend. antado por encima del grupo de caballos. EI bocero no es ya prepamción de / :n. "per y'csure l'ingcgnü... de Mi¡3u.omposicion de &zaz la prsión de Cristo r. erupo no l€ s¿tisfizoi no sólo hallamos inconrables pntinmti en la formt fanásrica !e los hipocampos.:e dc la palabra cscrita. En '1 r¡sro universo del espíritu de tron¡rdo. que .. para esrimular en el espíriru nuevas invenciones. ayu¿¡ inc¿ndeycenres. .: _ renudo se ha señalado.<. El \ :-. sino que €n su consrante monólogo interior llega a recurrir a la aru.ceros descanados.. ) __n ¡¡do'e en muros de¡ruidos. que le convinió en .. nubes o moho.eonardo proyecraba el nuevo significado en lri formas que vela en sus viejos I el Niño con un ga¡a (ilusrracirjn tOl t v ormr dibujos anrenores. l. Ha1'prueba de que konardo udl¡zó en re¡dad sus bocetos como dice que se deben .¡s¡ocamienro de la¡ normas anesanales es toral..

¿ ur¡ inren.y movimien¡os. Y esí. pareir de Io.¡.§ado.i(btu el dom r.úto¿o d¿ ¿hbü¿l conposnia $d¿I nd¿a har quiá mtu sorprenden¡e en la obra de Leonardo que este divorcio enrre r significado. es motivo \rd¡ ) el a«o de creación mismo el que le impona: pan enamorarse de ella.o eri... retirár r r obh qu€ no eré de acue¡do con la ¡a.s lintasias por él descubiertas en lo indeterm. y m:ís insiste él rambién en la objetividad de su are y cn la necesidad de variación racion¿l basada en la observacióntrr.urliz. c.! priao ?cLi". Cieno es que pan Leonodo esto no es már que una cara del asunro.pio fo.idad¡.. proccdiéndose luego añadn hasta quedar sadsfecho.o.. oel Ren¿. ya se trare de animales.. más renemos la impresión de que es presa de la obsesjón de cierras visiones esrereotipadrs." L libenad im.ón y los e6cros nátunles¡. Pucs lo . .ienufi.. en su mano está el crearlas.rrun¿v¿ned¡drnfinir:deagrupnionc.. Ni siquiera hubiera sido posible f-ormularla en un idioma en el que la medicina y ta cetreria era¡ y ¿ la pürtura se la podía calificar de Va "ar¡es. oue ll¿m¿mo.-o oe..rginar.J. "ciencia. )¿e.o dt I tibro l.miento más risuroso: Lo primero que se ha dc prernder e¡ rn dibujo es d¡rte a la vista u¡a nrdi.ión . p..cin.¡¡¡lpinroravi.ori.rrru. Pues. De todos es conocida la persis¡enci¿ en su creación de cienas imágenc a hi que se dan diferenres nombres según el conrexro a cuyo se do esrá¡. 'd.. paisrles. Pero incluso este rrabajo riguroso a partir del modelo que posa era vano a mcnos que el pinror luviera un perfecto conocimienro dc lo que Leourdo llama t'íxtinsica . rocas.Ll. sólo un conocimienro en extremo detallado de la esrrucnua de la Tr o. ¿ le permirrrj . No hay conrradicción aqui.rud'o.jó la im¡gináción.. eris. p«o cerciórate de conocer prime¡o rodas l¡s parres de las cosas que quieres represenrar...u)o qu.glni.. / *.o. en último rérmino.nado sólo podía¡ cobrar "Si e1 pintor quiere ver hermosas mujeres vidr a ¡¡¿vés del conocimien¡o lúcido.inrr.onfuso suscira en la h€ n¡e nucv.imicn. Leonardo sabia que Ia. le hubiera resultado ininteligiblc a Leonardo. de .. Só1o una concepción del arre tan absoluramenre peronal y casi solipsista como 1a de Lmnar do podía dar lugar a esra ruprura t.uJtqJi(r que lJamrmo.s inve¡ciones. plarras u otrasrr.u drásrica con eI p.r. dcn.rrre. el consejo que se da al anista de adoprar un nuevo método de h¡cer boce ros conduce necesariamenre i un ripo de proced. ya que los electos son infiniros y nuerr¿ mcmoria no rie¡e ¡ant¡ capa.acrin de la intención e inren. ". for El maesro que afirmrse que es capaz de rener en mcnte todas tas formas y efectos de l¿ n¿tuÉhz¿ me parcceria . si 'e q.¡r nr v huÚo .ietanenrc ¡dórnado de u¡¡ e¡ornre igno¡¿nci¡.ión que en un prnrc. o'. Cuanro más pcrsonal resulra su arre..". mejor cumplini sus fines.ra Nuesrra dis¡inción enrrc «arre» y "ciencia. y después qüe modelos vesidos o desnudos posen a la maner¿ en gue se h¿ dispues¡o la obra¡ y hay quc cerciorare de que concuerden eo mcdida v escala con la perspectiva de mane¡a que nada haya en I¡ . rl)" Cuanto má esdmule la im¡ginación LLn boaro.

cualquier criatura que daea-: . homologados del rema 1 *-:do.n el poderro del ane re m¿¡ruvo li... pero uno de ellos hace a esre contexo.lu¡¿ ¿ontusión porque en ell¡. seria imprescindible no menos que conocer las leyes del creci- .. - r :: ¡¿ l. para dar a luz una .ór (ilu¡rmüón 106) sr quc podna dcju. -r( gu\re o no le parecra indi'pensrblc r Ieonardo 'i el ric habir de mrnre.irrud de l. tn un dibuio por(rior rilu'rrac..:o. Qui¿ L¿ . Un temprano estudio de madona (ilustración I 14) se para tururr referenc.el ¡ l¡ promesa de rrv¿liz¿¡ con el Cre¿dorr TodJ l¿ ciencia de la prn(um no {f -Je conseguir que un cuadro . presenta la denn.. El pri.onremplar. de :<.¿ e .r¡' Leonardo.-. onsrru.::nciar en la vida del artista destinado a darle su forma canónica. Para dar cuerpo a una fi8ura nacida de la . L'rm boado' ello' en ] -.mo en quc w a peru rodo ¡fán huma¡o..rx eqen¡ de .J -:-* r. ch'a : :. aprendiendo a confinarse en su propia esfera. "pinrones cientifica.onáles del genio z:otinma irako . H:bía un fallo en el sue¡o del pinror que podía.¡:'..irn de u unwcno per I --:o en pequeño esr.tto nrulro cono 'r --::¡¡a escuchado el consejo de Nietzsche: . J{ -. I :ocedimienro ¿nLerio¡ de Lronardo puece ur ranro in'enido.ion aguardae inclu'o.o pr.on'raci. :nro nalnanaa del artista y \ h propo¡ción en . anc de la pinrura.a completa ilu'ion de realrdad rangible que .parerca real.¿an¿rl¡ 6-l ajLLsiadal' ' -¡.l 'r 'u . Rafael.J rni{¿ que ¿pli. peio el uo' \ :-: se mueve en espnal crea sobre el papel *a.haceo.r ::: periodo de Rafael en Umbla nos lo mr¡estra enrregado a 1ar normas tradiciona. Ha aprcndido r ur t el ronpanine. Muv divenos son los xpecros de esrx :::rrias de su vejez. El caos de llnea superpuesra siempre evoca \ -visiones del car¡di. . Este proceso lo podemos casi ::..rxe c¡d¿ m¡s de¡enerr en e. Tratado al qe ntprcodenremente se llama plarar del pitate. h¡br¡ encon¡r¡do un: regon del rne en la que el ] 'u poder U fmo. perc er imát€nes de cao5 y des --::. en vimrd de la cu¡l .I ¡ je la delineación pulcra.rr¿ infiniro ponewlo. porque con la visión binocular siem:: percibimos la diferencia entre una superficie plana y un objeto en el espacior6. Pero la concepción del arre que cobraba forma en su esplritu sobre:.se avien la imaginación nuewx invenciones.rigico Éác$o. Pero ta arrogancra de ¿mbrtión h¡br¿ ¡c¡rrc¡do un .lruraleza mnmr l: hubieru creado.' cu¡le' I n..Has de ser un caos..on q-) podemo' ver Io que Ie 'ucedia por I j:'o del genio de tronardo.ae l ( adqtiria un vigor sin precedentes? En esros dibujos apocalípdcos.t/o . r e rnfinira pacrencia al logro de e.:ntia del pitare medianre una orgía verbal de turia destrucriva en la que los elemen::r . uno de los parrone.ba tuem del aJ.confusión.:o:r"i n¿d¿ má\quedecep.El m¿tado dz ¿kbort on¡o¡ition¿¡ k l. pues :no esrá denrro de lo .a. pe.arecen r€gresa¡ a su con6¡ión primigenia.me.ole que h menre de Lmnardo gu.: . ren\ione' verdaderamente tir¿ni(lr son. desde luego..obr I^ lcyc' y movimicn¡o' de lo' elemenro. 'ez --\.

cuando me.errre E.doa'.rdo a arraer a muchos quc nunca habían oído el nombre de Rañel. Es ran auroexplic¿riva que ha lleg. ¿podemos conrcmplrrla ¿isl¡damenre rodavía? ¿No cs la popularidad que disflurtl en tiempos.r e. esra condiciónL. son dc una riqL¡eza )..ad.r mis dudas.La Madonna della sedia de Rafael T T -" .L nd. rau. después de ¡odo.quelrM. .dá. tapas de cajas y recuc¡dos expuestos en las casetas de dclantc dc la Galería. Me parece que debo advenir al lecror desde un principh que no rengo rórulos nuevos que fijar en el marco.olfn n.e en un¡ "b. El e¡oLme marco dorado del siglo xvrrr ocasiona un dcslumb¡amicnto que casi des rumpla \e\.\ re ¿ requ.¡.rrle{Do¡-'l'vn.. rurmn: lJ ohl mJ('ur .rilr...ción contra clla.rs grieras que ar an a sa¡ lL¡an y al borde del rostro del niño Jesúsr pero en líneas gcncrales el estado de la pinnLra parece bucno.ño Jcsús. de los ropajes v la silh con m roques de luz de empasto dclatan cn mi opinión la mano del propio nraesrrc.ru.ir.. v de qLre los cotores. H*m un cririco lomado cn un clnna inrelecruat disri¡ro co¡. un elemenro penurbador? Confieso rambién que.¿ Cl¡rhon \obrc Are pronun. ¡n. no digamos ya del Rcnacimie¡to iraliano....r.rra generaciones dc amanrcs del ar¡e.r castigar con esro al lcctor? Un nuevo encuenno con cl original puso fin. Recuerdo en parricular cl cálido a¡rarilk¡ c¿sra¡o dorado dc la ropa del n.¡ro. cl rojo oscuro dc la manga y ei respaldo adornado con oro de h silla ¡ «rbrc rodo..sr.n" \-¡ ub. de tluc las mismas pinceladas mL¡es¡ran una frescura y una audacia quc dcstierran toda idca de melosidad..m.rJ .. I']ero. ¿Vov ...rrr. No he buscado ningtln vÍncuto nucvo enrre el cuadro.ru.rcn l0-) de Rafacl. el lector no cuen¡a.l cl acccso al cLLadro.. J. A ¡ris dudas. pero no.'k ¿J.. sc me caia el alma a los pies viendo las postales de colores.o André M¡I. H¡ constituido la encarnación de la perfcccióo artísticr p.qrriro h.¡ m. y nuesrra propia rea.per"'..mo ejcmplo de una obra ñaestra quc rcco¡oceríamos como ¡al en cuo de c¡contrarla en L¡n desvá¡ sin rnuio nin gunor.orr¿.ere .rhre¡e l9s5 ConÉren.on orr¡ cosa que con mi palabra de quc cl cuadro es muv dis¡inro de csas pcrniciosas rcproducciones. que destac¡ contra cl in¡cnso azul de la Lrlda de la Virgcn. nrc.¡li. Cierro cs que ni siqriera en la Galería Pir¡i resulta flc. tipo iksco.rcercaba al Palacio Pirri esre otoño para estudiar el cuadro como prep..17dr¡ovi. Mi rem¿ es prec¡amcnrc ese problem.. bajo el vicjo bamiz....1".r mis dificul¡adcs porque.i.. Hay. el tratamiento r. suavidad quc ninguna estampa ni copia pucde reproducir.rración de esta conferencia.rlgunos ¡arches dc restauración para cubrir un. y el ¡cabado como de csmalte de l¡ cabeza de la Virgcn. . el armonioso añadido de ese atrevido pañuclo verde que con ranta ñcilid¿d pone una nora dñcordante y de poco gusro e¡ les estampas." .r l.r lireran¡r¡ o cl pensamiento rcn¿cc¡risr¡s. l¡ ci¡¿ «. que actualmente cl Palacio Pitti de Florcncia.n cl Kins: Collese de h UiivúsiJ¡d dc Durh¡n 64 .igoroso... que afirma que Rafacl no Ic conmueve.

lacónico v esroico: .r ::. el rerde atenu¡do del mrnro de l.rr.i. :.nc algo con qu¿ iugar.¡.t .::. r¡trc clh r cl mLrndo tin¡ili¡r d¡i hor:¡:..: ::::: ::.r modo de pantrlla el cu¡dro cobra . A lt¡s.. : r¡e'. ' sólo con el rsce¡cienre. r lr .trpttar rla Madont¿ .rrr.ida.. en rl invenrario dc le colccción de los (i¡ndes Duques de Toscana. \ principios dcl siglo xvttt Jonathan Richardson.¡'¡r.. p. Aegidius Sadeler lo Srababa no -. j. un¡ a¡écdor. y. Quizá el primer testimonio dc . desde facsimiles el¡boridos hasta una x. trlsún.rmcro superior ¡ ci¡cue.. un:r hisroria.rrnrción dt l¡ {1 nr.¡one de maniflesro su atinidad con el Raiael zuro¡ lcla La nia ¡/¿ Bol¡¿¡¡.. la-s historias que co»rcnzar¡n ¡ circular c¡ ¡r¡¡o ¡ 1¡ 1..'.. pucs no hay ningún docu»re»ro rel¡rivo al cuadro. .::.. Puede tomarse clb como prueba de quc .!r.:r. como a lt¡s de ahora.¡ i<. ropando con div sos obicros en sü crída.ble que hs resquebr¡- - . csrableccr un vincul<.o (ilusrreción 125). -: préstamo prrr hacer un.rel e¡ (icmpos de Vinc' Mengs v el crlro a la helleza concon¡itanre.mo tiempo.. Hasrr en rquclla época su :: . El Museo Bri¡ánico posee un tomo enrcm cle estas rcproduccioncs..Dcvueho.rrig.rlu.i.. -:. l< (r¡s xnalogírs con una obr¡ terminad¡ hacia l5l4 depcndemos ..ión dc rcproduccion§ --r::. --.. \\'r lo obruvo un minian¡rism en cali' j.rdin del gusto r.Lrn problema I los admir:rdores qur pcregrinaban a It¡lia. .tl¿donnd.rpa de 1572 :r 1585 '. La mente amcnrz. gozaba de un lugar de honor en la 7.r' -:.r copia..i.r.::rn. ::.. Pe¡o su vcrdrdera f¡m.Rdr¿l sutiles gradaciones de rono en que firba Rañel.nqo que : .:' quc mencioné daren de «c cpisodio.r.rbsoluro de que gozó R¡f.áaza.: :.' . En cuanro sc pone ur. .. cn InglaterLa..-¡Jrc es¡aba tod¡vía en Romr por entonces. : .:ro después (ilLrstración 109) v su cuidadosa impresión parece indic. A principios de¡ sigl(..::..ircgorio XIII. : .¿¿ MrdoD¡e de[¡ sedh 1¿. Un .tomolo... En atractivo popular llt:. Es pos.tue tanlo debcmos 1.r con qucd.rnn r : ::r.i..:. Pero en l5ll9 lo encontramos.¡id¡ cn 1833 cn el P¿itrl Mngizín¿ liit\\t¿ción I26). --:r.' hi\ro. El regisrro de su posrcrior devolu.. cl aislamienro au¡ootlcie¡te del cuadro comenz¡h¡ ¡ :. p...r : ' . Incluso si¡ un anál¡¡ mu. :< muieres v niños concehidos en unr paleta semeirnrc de amarillos oscur¡. : :tz¡. por .n¿¡ ::.inre.:.r mujer del primer plano..rs por los macstros más fimosos dc este oficio atcsrigua la crecicnte popul. : :::¡iielistas ¡nre h forma clísic¡ madur¡ se convirrió e¡ la e¡c. .. r. -: -r. .. el simple conrcmplar lcs rcsulmba f. .rencia que icnemos s€a una copia en una carra dc indulgencir promulgad. ese precoz pal. admir¿ba cl cu¡dro en cl l'alacio Pitti.e roh'ía conrrr é1...¿.rr que ral ver :-rJro fi¡era ligemmenre más grande rodo ¡rlrededor. de:¡.logr:rli.lix¡nl¿ y para los quc ¡o compa«ían los escnipulos de [^ .¡.cr¡¡nte..r -: .iri.: l¡ . :: . : -:.-:..hi\n1. ni tampoco ningún otro conremporáDeo. './¿rldeenronces.¡: .: .rrse en bhnco ¡ me¡ro\ aL:r . -::rucomplemcnrrria. V¡sari no lo .r :: c'tr flaquez. con sLrs to¡os ricos y rterciopelndos y grupos desinhihi....".Losgr¡írsy.:.rri' Jc h obra.. i¡¡tr ic humana. ..r la hora dc .-.rl ir a descolgano de la prred se le cayó el . l. pero danado.

la converría en un rerraro de la esposa de Rafael. renro la muchachr como el roble seri¡n inmorraliz¿dos por esa proeza.r épocr romántica.. s de un roble. conriene :.rc1 Esre lib¡o. de un ¡al Erns¡ von Houwald. El ermiraño ¡¡i. La hija se casó y tuvo dos hijos.:ene h imagen devocional en una pieza dc género.i : ino para el viratcro.osió un monróD dc arcilla e inmorralizó al gmpo en el londo dc uno de los barriles r quc había por allí.do rescatado por la valcrosa hija de un v.. Otro. Su recreación del episodio está va olvida da.. esposa que nunca exisrió.sari al no relatar anécdora :1guna aceLca dc la pinrura.dc barriles viejos que la posre¡idad enmarca en oro es una imagen digna de ser acariciada y llev¡da a casa como algunos argumentos de pelÍcula. la de que todo lo que dec. una obra dc arre llev¡ conrieo las adherenci¿s dc su viaje a üavés de los siglos. la . publicado er 1820 en pleno Ia primer. Explicar la forma de ¡¿zá a cuenra del fondo dc u¡ banil de vino rellenaba de modo adm. La anécdota represcntada en elcuadro dc Hopfganen :-r. huyendo de una manada de lobos.i.1¿..rman¡e de Rafael. Reorganiza nuesrras percepciones. y herc aqui que llega Rafael y se tlia en la hermos¿ muchacha v cn sus angelicales chiquillos.:::: Lr \l¿donna d€lL sedia /. sé si en aquel monento lcvanré la visri v la exprcsión de mi ros¡ro Do le pareció suficie¡tcmente crédula. \fuchos años después fLre corrado el árbol y se frrbricaro¡ con su m:dera bariles de .a.narcro. HLrbiera sido una crueld¡d. Augusr Hopfganen (ilufración l0¡l) 5.rra que pinrara en é1. Pronto ganó acepración v hasra la ilusró un pintor alemán que vivia cn Ira]ia. sc refusió entre :.3 .stó lue elgLría dc lengua inglesa que dijo en presencia mii: no renia dinero para comprar nada.rable el hueco dejado por Va. «enemos el documcnro aqui e¡ Florenc. l¡ noúblc hijl del panadero.: i. Esta del genio mueno de harrbre que no riene dinero para lienzx y p. A uDo de los guias ie vi rrarar de reinim el languidecente interés dc su comitiva median¡c el recurso inefible de afirmar que la Mn¿|¡nna era cn realid¿d el rct¡ato de la .mos y escribimos sobre una pin- -no :rra puede cambiarl: de Jguna suril manera. y ral vez haya seruido para mantener vo un débil recuerdo de la pintura impidiendo que fuera a reunnse con l:x demás e¡ el limbo. pues el gruii prosiguió . pero no hay más que visi¡ar el Pirri para escuchar divercas vari¡n¡es del motivo recitad¿s en un número infiniro de idiomas para trisres v cansad:r fihs de perplejos rurisras.. Me temo que me faltó v¿lor para pedn más deqlles. pero se los h¿bia dcjado en casa.. Pcro el que má me gu. por lo que en seguida ..rizó qu. bien que cierú e¡ mi opirión. ral vez más mojigato y menos prcocupado por la verosimili¡ud h¡rórica.ompos. Es una idca estremecedo¡a.rr .r vers n de una leyenda con la que :: =::r Je Florencia siguen obsequiando a los visitantesr.ción madura ¡le :.¡! . Tal como vo la oi e¡ Flohabl¿ de uD ermi!año que. Iue a echar mano de sus Liriles de hacer boceros. y no ::\ quien pueda descifrarlas o enjugar los accrros qL¡e l¡ descripción y l:t inrerprerarupcrponen a la pinrura. "Rafael y por eso le dieron un baril p. Pero sca cual firere el v¿lor o ¡o valor de ¡od¿s las anécdotas y asociaciones que se h¿ran ido arracimando e¡ to¡¡o ala Ma¡lonna delk r¿l¡¿. ::. sic.

ec. los rasgos rcgulares y la m. y ta modelo romana qüe ripiró sus madonar €s un .o que gr¡njea al cuadro las s. Tampoco cl crítico ni cl hisrori¡dor son dei rodo inmunes al poder de sugesr. en verdad il hi€rárico manto ¡zul de la Vngcn.eru¿n ¡Jn prec¡o. cuyos hermosos v sercno.r.e L1n d¿ R¿f\t gra¡r maesrro en una improüsación ripo foro. : I :-'::.". Si rcalmenrc quisiéramos rela.r rrna rujer del pueblo más que a la Reina de los C¡elos: ei panuelo verde esrampado que :ne¡ sus homl¡ros no se pa..- :.un rerraro :rpido v franc. ¿¿ rodo elem. pero 'r--Didn es posible considerarla una sobria descripción del auténtico p«. pero sin deir de ser un tipo 112). Sus priñcros dibujos nos mue«rm como J rdet ::ugino cobra nueva vida en m. pues amenaza la inregridad :: l¿ obra en más de uno de los sentidos del rérmino. lrrla con una imagen de la vida cotidiana.ión \adie .¡.. Rcspondc a la :':sunra de dónde ha encontrado una modelo ran bella como la reprcsentada en .i. Pe:r3.o rrmbién ha servido para alejar de él a los que han aprendido a mirar con des.rosrari¡. Todos conocemos la típicr V.o re.do. como a menudo se dice.ensible e independicnre como el senor Prul Oppé estaba sucumbiendo de scguro a . dc. La carra se co¡vir ' : :n piedra angular de lo que se llama reoría del ane académica c idealizanre. ::l¡nente r¡ansmirirí¡ la atmósfera dc una morada humildc ¡ los conremporáneos de i:iie| ni les pareceri:r el rosrro sercno de l.cedimiento :. ¡rra sensaciór es la que constitrrye hoy en día el ::ror obstáculo parr comprender el logro de Rafael. ¿es realisra esra pintura? Crco quc cs sobre rodo :n elemenro cl que h. -. y ello no . un ¡b. El :re sea un pañuelo dc campcsina. - ¡bsorbió esm rradició¡ dual. Esra exploución dc un: de éxito no significab¡. pnlpi¡ando y respirando con ¡ r. .onrables re¡ablos de su cscuela (ilustración 110).: aprendiz para aclarar un. Es es(e modo de con¡empl¡rl¡.onriu.r embrujo al calificar el cuadro. Rafael no cra Caravaggio.r poxura o la posición de las ma¡os ilu¡¡r¡¡ior .mpa.o:' dcir de r€sulta¡ cxrraño. la ralra de Ia que roma el cuadro su acrual nombre.¿.rirnonio R¡ñel s€ educó en la rradición picrórica de Umbría. me parecc va orra cues: on.nvenro dc la imaginación románrica. difÍ.(.r despenado la sensación de que Rahel ha rerratado aqui. y al lado dibujos de aprendices que posan Lilustrrción I I 1. :-:rn . En cualquier caso Ia silla.r Virgen similar al dc una mujer tr¡baja:¡a con dos niños en las manos.rción es falsa y cdulcoranre.rada a lo aho rcpedda con ranro apio:::o .ón de las inrerpreraciones pasadas.ías de los muchos aGcionados a la ii. podríamos rener la impresión dc que . dibulo' de R¿l'ácl p.r MadoDDa dcth s. Quizá resuke necesario d€shacer ese malenrend. G¡l¡rcdhacie¡do refc¡encii a cierta idea que riene en Ia mentc.rmentc realistr de un¡ madre con su hiio. en su hermoso l. p.--:los se componlan sobre rodo dc tipos.--:o de la naruraleza. -:.da cálida del sol rcmano. Pues.io:ro ¿:.nio anc€ dórico en el arre. Resulm quc la ú»ica opinión sobre artc atribuida a tul¡el en la famosa cana a :lidasare Casriglione sc alza contra esra mhma falsa concepción'.:.rgen o \I:: Perugino. ¡¡e Io. H¡sra un ¡uro¡ .:: rel. De vez en cuando posaba de modclo en cl ralhr .bro sobre Raf¡el. :¡n su elaborado rorncado y el resprldo dc rerciopclo bordado y flecos dorados.rnos dc un genio.

esre agrupamiento sin l¡ ¡rdu¡ e incesanre brcga que el dibujo tesrimonia. H mnmo l-conardo no h¡l¡ia $n lum Lr árltz j¿di en(illisrt.dad para absorber y asi. busc. . E¡ el ¡¿zá del cen¡ro hay un csrudio de lo que scrÁltcgo la M1¿on a ¿:/¿ Alba (tl\ts tr¿ció¡ l2l)..vos rrxbaios. vcr có!.ry¿n ¿e 1 I 18) y v en esptal cuvo conjLrnro configLrra las sinfonias delas r¡. son idcas marerializadas. mil¡¡ Ia lección que habia aprcndido'. y en cu¡nro las ha clasificado como ideas alcan¡an esa sua"e lucidez quc ran fácil parece. El comptejo movn¡icnro de Ia Virgen que se indin! .ombinan posibilidades bosquejadas en los boccros.vo confirman I¿ aserció¡ de que las figuras surgcn dc la menre de R¡t¡el. . Rcsulta revelador ver l. Estos documcntos del proceso creat.ldón1t7).rs huell¿s de su pluma dando vueltas alrededor del papel. rna una preciosa hoja que nos mucsrra al menos una etrpa dc su sé¡esis (ilusrración I20). «pcro ocupin sólo un pcqueño carrón porque todas -:¡n senradas o inclinadas v un. 1.n Lille se con. Pueden considerarse soluciones ..rr diversas rclaciones fomalcs y psicológi. F.s iiguras.rlternativas en cada una de l:s cuales se recogen y. En incon¡ables estudios para gmpos de la Virgcn con el Niño le vemos disponer sus etemenros en combinaciones siempre nuevas para competir con los milagros de composición conseguidos por Leonardo y \liguel Ángel.Las figuras son de r¡mairo natural.--.la Ia Virgrn del prado liltxración 1 19).o empieza con óvalos sencillos que se convieften e¡ una c¿bez¿ (ilusrració¡ l1t) o cómo se ¡parra de estos clcmcntos par:r ensav.1112?t. De las ¡r¡don¿s del período romano se conservan muchos ncnos dibuios pero los grandes ciclos de frescos v los csmdios con ellos rehcn»r¿dos ¡os hablan de l¡ potenciación de ta habilidad composiriva de Rafael con sros nu. ji L: I¡donna della scdia l¿ R¿rcl i-i¡:o:r¡ab¡ :=:-r .: :: .:grdo.t ¡= r :: \::o cu.nacieJilgclo du¡¡tación «. los escenarios de gnn perspecriva dc los frescos romanos le invit¡ron a presrar más atención a la terccra dimensión.:be un conlemporárrco. t.ra disposición lúcid¡ sobrc el plano.rndo firmas que dcsarollar.n al margen dc csros experimen¡os con el equilibrio v el agnrpamienro leonardes cos. ¡lrededor de veintidós años Rafiel abandonó el remanso plaL nbria para medn sLLs arm¡s en Ia compctiriva Florencia.o :-:::::Jmirado la . Los cuadcnros de boccros florentinos de Rafael arestiguan su incrcible capac. (i¡mbinar csra lil¡ertad de movimienro rccién estren¡d¿ con la csrricra disciplina impuesra por el rzá tuvo que suponer un rcro muy del gLrsm dcl anisra.¡s enrre l¿ Virycn y el Niño (ilustración 97).acia. Conocemos la sensación quc h¡tía :ili el c¿nón de Leonardo para Ia San¡d Atn lil¡str¡c¡.rs delanre de or¡as. Si en el período florentino el problcma que se planrea es principalmcnrc el de la composición en el sen¡ido de u.r disponer sus clementos en prolirndidad y a crear esos grupos en chculo f¿mosas madonas florenrina§con l¡ V. Pcro qLrizá nada más espectacular en h hntoria del arte que observar el influjo de esros modelos sob¡e los dibujc dcl jove¡ ¡raes¡ro de Urbino.r udios del narural su grácil y temprano csrudh para una Vir encuenrra en Oxlird (ilustración I 14).ó¡ I I 6) y cuá¡ to se inreracción de la. üor¿ en Y/ashingron.. donde Leonar\1:sr:i ügel luchaban por la suprcn.

Tan sólo en o¡ro c.:¡ lo ¡lro de la hoj.r despu.." dc 1.o el cu¡dro mis r r< ¡ ¿ :¡nos una huclla det procrso de rmbajo que demuc'srra que los .upo dc género con la -.rs en su rnundo.is . comparada con Rustici v l¡ -.r Vrgen con inspiraciorrcs proceilentes de los a»rlaren mánnolde Miguel -::: :.. nx rres b<rttos de la hoj'.lle st pueden inru' :omo v¡¡iacione¡ sobrc los temes de Rusrici. kricl crea rre¡ composicn. vt.onr qu. como ran r menudo sucede cn l¡ de c¡os ¡óos.\lLnrich. '.bu¡..:. .rmc¡ dc la .:usrrl.lz .r caba dc la Virgen v la rlel nino Jesús que nos demursrr¡ E .) .--r iñporrrnci. M. r ::::.r de L.. -. pea nuelro guro resLrlta un r¡nro ¡nifici¡I.rdo v redist¡ibución hubo de llegarle a R¡fael Ia inspinción quc :-: : \l.r» motivos no los recogió Rafael de l¡ vida cotidiana Ia encontrariamos en el reverv¡ de -:r hoia (ilus¡nción 122)i pues tcncmos . Y u¡¡ vcz má e's el cquilibrio irterior dcl ruadro lo que -e: ilusrr¡ción i23).n¡dona¡ anterir»es I¡ rcl:rcún formal cntre madrc e hijo suclc verse refomdr . s.rdes de h idc. pe.rr...rqui un esudio de un modelo.rn ---. ¡:. :.xo que tn r:r :::m las iigLurs.ro a qLrt la crbez: dc h Vügerr debi¡ estar vuelta h.:n¡enido. Si hiciera falta um prueba de que .rrc d.. igu.r de Lille pero que dor. o al n.:.rvír más afin si nos lo im.rgi '-.:' :. pcro crco que cl vcrdadero origcn dc esr¡ idea es mucho .rraño. -:¡l -s:¡¿ ¿ la 'nta con rantr naruralidad r¡ue aper. ''. posa con rreglo a h práctio dc l)erugino. .::e h¡bi¡ enconrrado en la rradición.ás..!s-. mjs pró\im. No sc consenan otros dibujos dc Rliel p.¡o enrre l.rlo»na dell¡t cdla.tso .¡iustcs pnxi' grr ::{¡ .es bien.alid.rci¡ nosorros rr¡ != . I¡cluso de.rl r¡ue en I'lrre¡cia.r psicológica del gmpo../aa'. en cl quc sr combim el morivo lco- :::-to dc l. En algún momenm de --jii! . pero un m«lelo :. el nrovimento dc giro es el núclto de su «rlución: el gruoa ¡ ¡ .r ¡l Ni¡o dr un¡ mir¡d¡ h¡ci¡ ¡rrib¡ qu. pu«In aclarar hs etap* dc csra inv€nción.rs noramos lo p.r prJa el .r¿s como pir¡ conrrasrar hs porenc.i ü¡imo insnnte.rl ---.r centrrl quc se aquier¡ y csabili?¡ eD el cmdrc 6 ¡al de 1¡ Mazlona de Aha.-': :.le rirma recrangul:rr.1 ¿ún . que sigue concibién.:.l/.-:: -.r rod. Ia figura cenrral es el caso m. l¿llt ¡a¿l¿. Lt principal innovación.ü srn lr¡rn recucrda nLin ala funu Ana de L"owdo. Yo creo que Rrfáel respoodió una rcz más al reo planrcado por un proble- delh *lia.¡ero en cierto modo cl grupo dc anibr rcxLrlt. Hav un ra»á en tlorencia que se atribuvc a -::ocesco Rustici. grupo cornp.r. ha dicho Lrn crítico recicntementc quc :n bocero dcl natural '.r vcz n.o¿.lirccr¡men¡c una Virgc» v un Niño dc Rañel: e¡ la solemn< M¡lonn¡ Sixti. .rcro que c. Pues. H¡y !t\ ?entint¿túo en el dclicado c inrponinr¡irnr u--...rsi llcna el mrrco.rdonna della sedir /r Rafie/ 6. igur.rd un paso rrrc: -'-: io posibilnarr el hccho ile que las figur:s es¡aban v¡ tan firmcmente trrb¡= ¿-.r .rr¡isra. pm admr tl mwimicnro de gno dc la ' :.t:-o dr eqJlibr. Combinar la intimidad de un g.. .cnos por una mirada hrcir denrro que -.-r ¡ ::erjric¡ de u¡ conracto tlirccro con el cspecrador cn en verd.ncs -::i::. <n el ¡r¿rco que esta nueva relacirnt con el cryctador dcvoro no podir :-s-r -ntr menu p¡ra su unid¡d.¿lve a esr¿r en h dnección de Ia mir¡da. escultor anip de tronardo.1¡ Madonna ¿l¿lk tn¿l¿ lifusmción ll4) de ..r -¡.tioru Ls en el margen dc l¡ :'. ¡\. m hoja d€ Lille donde cnconrra¡rs el primc. Y u¡.

-. la construcción de una configura ción tan compleja desaparece¡ de la conciencia cuando contemptamos et cuadro rerni nado..: :¡t:. enronces.a pollo se rcduce ydcsaparece d.. l: m"ra.lilaciones v el trabajo que hubieron de invenirse en lr. y con elh lo forzado de la posrura.ja u. Sólo r1 clo quc eñp.¡ . que ponían reparos a tal posrura ¡tes*do que una madre sosreniendo a su hijo lo mantendria siempre sobre las rodiltas ala- 1:} :-¡. con el rei¡o de ts ideas o formas perfectas en el cie_ .¡ alz¡da de la \tgen.n. Pero sin el anificio del cririco no caeriamos en la cuenta del anista.. No sé de una descripción mejor de esra milagrosa manitesración de la fbrma chsica que las dos esrrotis de un poema de Friedrich Schilte¡ quien tal vez mediur: force más sobre es¡os misrerios que ningún orro arrira creativo. como turyida dc la nada. pues rodas .ual pudo foriir su descripción del proceso arrístico._ .. Pero en cuanto se ¡lcanza el reino d€ h el ieurgo que reinaba sobre ta mareria a Bell. p" .esa.eve mucho mavor .ri inLen(ion(.. resuclro a proez¡ gldiosas.. aperece la imagen pan delei¡e de los ojos.a se hrn dcsvanecido rodd las ¡emperades con que emp€ zó Ia obrd. ligera y ágil.irdx -r¡ mu[iplicidid de direcciones. d¿. me gusraría cirarlas por la idea que cxpresan: ¡ t cuando.lo.n.. No siempre se cae en la cucnra de que casi rodo Io dccimos o rratamos de decir sobre esros misrerios viene exDresado en uD vo. Su poema está basado en un :quena platón. b ñgu del pequeño san Juán adquiere de pronro un ret.o ¡ encarn¡do c:: en la obra de arre. Ed rriunfante vicror.lt domina con su sólo con pes¿dos mariillazos forma rl nármol duro y frágil puede daroc. F¡ur^ no de Lr 8r. La perfección de su forma ha dcsterrado rodás hs ins.co de las cos¡s. iensos neNios sin respiro niqu. I músculos ids det elcm€n¡o. No nos damos cuenra de que tenemos delant e m tour dz en conposición: tt que ¿dmnamos es una imagen de serena y relajada sencillez. "..r incn. para engcndrar una fotma viva ardc cl genio. Podríamos jncluq d¿i .lsu¡a achicá hall¿ bajo h roca ei m¿nanrial ¿€ la verda. R4Écl :t:::enze¡ a d¡ crédiro a Crowe y a Cavalcaselle. Casi es de envidiar en Schiller la religión metafisica de 1¿ belteza en vi¡tud de la . proceden de su poem: filosóñco sobre El idealy á zllz aunquc su beileza quede como es lógico muy dcs Iusrrada en un rraducción.fi cGnci¡s del homb¡e.. h lnra.. L?\ladonna dc a sedh /. Uo critico iú]iaDo ha señalado que : --r::ro-.

.os¡ imp"rrr. t¡ . cl gran biólogo. tn Ia rraducción inglesa d.. cambimre.e dct roJ.. Y :rnsación de perplejidad puede servnmc de excusa para una digresión histórica de rasrrear lar co»notaciones originales del término y lo que eprcsenta..n -:.I cosa íntegra: sus panes ran conccradas qüe si alguna de clla5 fuera rodo quedarh rir '- d«ruido o modificado. d.L¿ Madonne . liaré dc razonar la fiare en el rexto. Pues.-..iá de álguni .l kilómetros de longnud no ¡ 3 *-:. sino que es acti: E:< Jcnrro. sino ser aimi\. pcm nune he dejado de arormenrarme.r idea del rodo con la idea de la belleza r l¡d¡da o rerir¿da et ::c.e.::s de ane quc admüaba espccialmentc habia dicho que formaban un ..és. .a dc R4¿¿t -l !hrio ::l - que dcriva de la estética clásica v arras¡ra rodas las implicaciones merafisicas pensamiento griego. :r < :irición Lrando de un.¡teles no sólo leemos que el arre es imitación. Para Arisróteles. v si el e-:or protundiza en el rcma enconrrúá libros nuevos y v.rrres como elemenros aniculados del orden. el que enlazó que penenecc a un organismo: En ¡odo lo quc cs h*ñoso. sea un¡ c¡i¡¡ura vive o. . . como penseba Pl¿rón. ni tampoco una muv grande.smo -u¡do . :r :\ i. no sólo deb€n c«ar lu pa«cs dispuesta e¡ . pJ. ¡rre ¡¡l obra maestra? La hc calificado dc aurosuficienrc. clásica. partes.irl en su sisrema de pensamiento. dice cl l¡moso crítico -. inmurable r sim.\rkróreles.roblcidad" esrá acrivr en rodas las belloras.¡odo armc -. no sólo se rcfleja la idea.¡¡: :¡a de laexisría mareria.o no t"rm.ualqüie. sino también que hr de ::r s:<ica pan : -¡ . Le siwe precñamenre para sah.cjos jugando con \Briúres de :.Sanismo compúcs: .¡---<o¡ela pensab¡ haber descubierro.r pintura] rcnga su disposición y propie ¡¡nicularesr h¡n de concordar v componer no or¡a cos¡ que un rodo armonio\o es dificil constatar dó¡de ha recoeido De Pilcs e«a demanda.Ját^ sc¿. ¡:resca del Princi¡iot de pinturu de De Pilcs. la idea del todo orgáni.que cada una de las parres fde un.:rsos sinónimos dc unidad e integración orgánica 15. ilusorio y cas. Recuerdo que cuando leía ¡ ¡rueb¡s de mi L1 bi'toti/1 d¿ atu ¿6cúbri para mi monificrción que de c¡si todas lu :.. autónoma. <. ¡dem:is. No es que en el cielo esté l¡ idea del roble perfecro del cual todos no son más que copias imperfectas. est.. . .No basta. Pues en el organ. por ejemplo. r¿ sacó del cra en sus riempos el l. pucs si la prcscnci¿ o ausen. Platón entre el mundo dr las ideas.icrro orden. 16. . mimesis. Sc encuenrra.. perfecro. [. esrá potencialr:-¿::or abarcar el ro¡al.ar la bre. .real. -r de c. : =:clegui¡ de la.erto re. :nmo dice Arisróreles.bro más famoso sobre arte. porque no podríamos perci. la P¿l¡i¿ de A¡nró¡eles.en una criirura de m.na6o'3. o. . ¿cómo describir esra scnsación de solució¡ perlecra que nos invade al situar.:r criarura muy pequeña no podría ser hermosa. Pues no se nata de uno de esos ctichis de moda que se hú dedhdo en la iersa : cririca dc última hora.

de concenrr la arención en partes que de ouo rnodo pasarirr: . p. No es quc porrga cn duda su uritidad como rc.:::--:¡ : o:g¡nirno es un . : r.o. .rio.a y explorar su ctrg¡niación suprimie. disoli. hay en cmptear rérmnros como .udas ni subesrimañ sus pel.njn de irretevanci¡ si auéramo. Un . Et mlis aúrado de to\ ¡....-: :.r la renració¡ de ens¿yar lo n¡p.: que cscribieron sobrc nuestro dndro ¡uica dejó dc rener pte¡r¿... desde luego. ple¡¡.er¡ .eños li visr¡ desde el ccn¡¡o..málisk ñnnaL €n hisroria dcl arte.r:. :.r:qrniür con ral que no dejemc de seL conscienres de que va no decimos gran c. Una influven¡e p..ir1 -¡: :. .':l^. - J(Lunr."-" er:.onciencia d.urdro. responsabilidad. rurorcgulación de la vida orgánica esrá sicndo pucsr.onmo s supcreroga¡orio.in. p.dicho D". los mit¡s.M . pane.. ¡ropo¡go. «. Toda contiguración caml¡i¿ como rat si se añade o .. . no sca un todo I. \r:. L1 il¿h. es incluo rores que apareccn nrcesivme¡re cnrre los radios. :on r¡les mc¡áfo¡as.:: con¡o ¡al..::.do partes con un rrozo de papct.. . Jakob Burckhardt Io anali?¡ba asi en su cont¿renci¿ sobre.L¡nic:: . i. lle . qL._ . comentar rqui.. g. parciales. ¡. Nos verilmos en un a¡ruro si tuviéramos que mencionar un¿ experieDcia qu. sienifi. L..tr t" guer. .*ipi. .e .r-r mcrJ'u'e. quc narlie quc st rcergue: ella sid prjuicios d. Y cn cuanto al concepto dct todo . .... el e¡canro dc la ¡elació¡ c¡üc las prrtes cubiefus ...r.. et codo del niño. Su vicroria ha sido en cier¡o sen¡ido dJmas...i. N¿da mak..:.. rúibuir solemnememe Mdonna delld sedia Io quc resutta cieno de dibujo de papcl de empapelar paredes: <1ue conriruye un rodorr.. hacíarnos otcs.\ 1.a .. y menos criticar a zaorl "l/ Deseo ran sólo subrayar que si sac¡mos tales ide¿s de sL¡.. : nuesrr¡ conciencia.r"c es má.:l:. t\a cr:: Ls este hccho el que ha agrandado mi esccpticismo sobre cl valor de lo quc sc ..o.( ló. . . .l k fl"de ll.:onnr deth *dn /r.J i.rsi la atcnción en su organización ii.d. sensible pucdc servirse de indicadores verbales con un propó(ir.ririco : Ha\lat d.on¡err.r... siguienrlo h ex¡iendc por el ..¿do " con. J. su mismo éxiro lo vuclve un ranú ¡rivial e inúril. logo J pcrseguido con un gesto o una nrctáfora escldeccdora...L/k J¿¿lr7 en esc . pues cicnamente puede conrribuir a poner de relieve simetrías y cores¡ dencias en elseno dc una pinmre.r foografíe de una obr¡ r¡i como t¡ ir¡¿. La mism¡ oposicnin entre tos mccanismos rígidos.j¡r:i ¿e arrecia¡ lo lue v. ologi.o-t .. la imporrancia de tales ar. enú.. la insenierh Le. .cr¿¿ v h. d. -- Cicno es que Burcklurdr no logró resisr. o superponiendo una rueda imadnaria en et ccnrro yadmirrndo n.Formato ycuadro": \er¡ida. dclh :ed.odo. las parrcs. Gracias u .uprin .er. ."'ñ. ¡ t" llamaba da filosofia aromisra. algo quc no se puede dividir n.. \i -.. 1. pedagógico. ¡pero con qué comedimien¡o v modestial Despla.i -. .o de tJ /.ndividuo... J( m. for.rill.gros. Pero estc¡s son ¡rétodos de in¡er.:o ¡hpo\iro o "caus¿ inat..Ra.:.grr e. Perc nulca sobr. centrando.. . y por ello no podríamos librarnos de Ia acusa.oous rrv.-.r.:... . ..... . Dc m:is v¡lor srcar Lrn. .ld.

propósito o . tores que apárecen sucesivamente entre los radios.. venidás.causa final. pues cienámente puede conuibuir a poner de relieve simeüias y corespo¡dencias en el seno de una pinrura. Toda confisuración cambia como ral si se a¡ade o suprime una pane. En@. bajo nuestra responsabilidad. Deseo ran sólo subrayar que si sacamos ral€s ideas d " logo al perseguido con un gesro o una metáfora esclarecedora. De más vdor induo m sacff una totografra de a¡a oba ol cono lz Mabnna della xdiay explorar t organización suprimiendo pane.nrüm s¡e fo¡maro. p. parciales. Y en cuanto al concepro del todo que es más que Ia mera suma de las parres. no sea un rodo r¡.. Pero esros son métodos de in¡ensificar nuesrra conciencia. Pero nunca sobrestimará la importancia de tales arudú ni subesdmaüi sus peligros.¡ »o . Io que puede el @njunro de la meridiomene Imtur 6 supererosarorio.: Hebl de la Md¿o d d¿ll¿ 11¿ en esre conrqro 0loslla del me&llón como rat. Es este hecho el que ha agrandado mi escepticismo sobre el valor de lo que se llama . El más atinado de los criticos que escr. Una influyente escuela psicológica se propuso inlesrisar ere acerriio de la Gesraá y hacer la guerra a lo que namaba .. el encanro de la relació¡ enrr€ las partes cubienas y desnudas. como hacíamos antes. comenrar aquí.. No es que ponga en duda su utilidad como recurso pedag¡jgico. Un crírico s€nsible puede sewirse de indicadores verbales con un propósiro aná- '. siguiendo la luz que se el cuadro.rpuro ri ruriiramo' oue mencionl una expcricncia que 'erramo.nre p¡esenre en la semilla.2 )¿ R¿k¿J m.bieron sobre nusüo cuedro nunca dejó de rener plen" conciencia de ¿sros. y la aurorregulación de la vida orgánica esrá siendo puesra en entredicho por los milagros de la ingenieria r'. y por ello no podriamos librarnos de 1a acusación de nrelevancia si fuéramos a aüibuir solemnemente ala Madonna della sedia lo que resuha cierro de cualquier dibujo de papel de empapelar paredes: que contituye un rodor'. y lo que signifiú en Beneral un fo. o superponi€ndo u¡a rueda imaginaria en el cenrro y admirando los sec.anílisis formal. algo que no se puede dividir ni dnolver.con ral que no dejemos de ser conscienres de que ya no decimos gran cosa con ¡ales meráfbras. que nadie que se acerque a elta sin pÉiuicjos dejaÉ de apreid ló que siflifica para cl dre de I. desde luego. \o me propongo.maro. Su ricroria ha sido en cieno sentido demasiado compler. . La misma oposición enre los mecanismos rlgidos. y ei proceso de crecimiento consriruye su despiiegue hacia sú finalidad.I ¿ \12¿onn2 ¿¿2 se¿. crntnndo así la atención en su orsanización formal como ral.s con un trozo de papel. el codo del nióo. y menos criricar a il mae¡¡o di color ¿). de concenrrar la atención en parres que de otro modo pas:ríar inad. G¡acias a este principio formativo in«inseco el orgmismo es un individuo. Jakob Buckhardt lo anrlizaba ¿sí en su conlirencia sobre "Formaro y cuadro. Nada malo hay en emplear términos como "unidad orginica. el mi¡ dificil de rodG.la filosofia aromism'.na tú Cierto es que Burckhardt no logró resisrir la tentación de ensayar lo supererogatorio. ¡pero con qué comedimienro y modestia! *riende por Desplacemos le visrá desde el centro. su mismo éxno lo ruelve un ran¡o ¡rivial e inútil. \os en un. en historia del ane.

<r -:. c¡la ¡ continuació. r¡nida. ) e're pnn.'. .r.l. Todo lo dcmÍ es un iuego de cuns inasorablemcnre . como el mismo rérmino implica.-¡-. oma:¡ de una disenación alemana sobre l¡ his¡oria del r¿21¿: l.ipio esencral denrro dcl organismo que determrñ¿ su ser.u¿l p¿loma m(nvjcru.ico. ¿no es preferible.<on de la sill¿ casa bien con las líne* redondeadas del resro. b¡jr.. cn el rno del tluido clemento. Nuevas curu se en('cl¡zan.todo.. Al contrario. es¡ ¡lm¡ sc funde con en un todo indisolublel.onrexro al que debemos el hincapié en el . : 3slrucrura de la obri de arte que determina todas sus parres.:-üo" o "forma total'.l aplanar ligeramenre el rcmare del l. p¿ite superioi izqJei¿a sc adenra eo cl primer rcco- do dc l¡ mitad infirio¡ dá cuad¡o.iprl r cada una dc rlll respondc a la orr¡.' cl. ¡l borde de csta m¡ei¡d¡.urs.icmprc r e'c punro . cs LI pen. el .. no da explicación ::-suna a €se misrerio de unidad en pos del cual andamos. y . Orros criticos se sientcn renrados de decir¡os lo ---r remos.¡l -r¡bilild. para cl ojo izquierdo del niño Jesris. :5. nos solicira que admiremos el ¿nísdco de Raf¡el a.re quc sc incorpor¡ por doquicr al conjunto de la configuradó¡. Theodo¡ Hemr.¿ño rc'( r *nicio de la forma total no dote de una función inoiuble v neceriar' au¡or vuclve de su larga exploración con la obsewac..todo indkoluble'.ón de que el torneado del . cl p1. pc«.stón y al rcsetw la forma -. .:r. M€ remo que mmbién a esra prerensión le da senrido el mis' :. Pcro. ':n po' los pelos.¡: Jel ¡t. hal algún :-r.ir ur.dn. llegando ¡l erremo inierior del l¡do opucsto. banrdr por lu ol¡s. no hay pliegue ni entrante cn lo5 lop¡ies ál que su p¿pel J r J. ¿no rcpresentaria inevitablemente una amenaza para la misma uni:¡: qu€ quiere encomiar? Pues en cuanto singularizamos ciena relación de forma¡ trav E r-:rnos precisamenre ese equilibrio entre todas las relaciones del que queremos hablar Pero. La idea de la G¿¡¡¿l¡ subvacente.f.unidad orsín.d. Pero aunque esa observación no estuviera ¡rai=:u obligdo de la :.1. re. Bas¡ará un eiemplo. que es asimismo su ..".ca. Otro crítico. contribuyendo asi al .r lo cspccial de r fu¡ción su m¡¡eri¿l.. a jrcgo con el ando. marrvillos 'crcelcncias aparcnrcmenre supcrliciales de la pintuo.o. le 'eni. el apropiado efeco dc la única vcnical. Como un¡ cs¡¿ca en la plava. pretende :rücr analizar y rwelar la es¡ructura o principio mismo de organización formrl a --r-< debe su ser la obra.olar."" dcl c.ón por la descripción sea breve? Burckhardt sabe que la mirada sin prejui:. que r. a menudo z' . que de ranra prepondera»cia gozó en el peosamiento occidental.r cuna que comienza eo l. *6. pucs cs recibida gozoumcnt. por ese mkmo morivo. elegido quizá no con excesiva imparcialidad.rrn. 'ill.La MÁoma delln scdia & tufacl el lib¡e 0ui¡ de las líneas.esen€ia. Pues según esta tradición arisr<!ia.ue.alma. sin principio ni fin. ¿ha de disuadirnos es¡e inconvenienrc de ensayar una explicación científiD6pués de rodo el "análisis formal. \ ao' Jnr. tras Io cual retorna al ..on csn prin. el listón ¡allado dc l¡ silla.r.r.-r a h mnad strperior v por úliimo vudv€.1.enro del cnri. cs¡á ¡an articul¡da ritmic¡me.r Io quc a él le prrece esencial. Cicrto es quc podemos enconüa¡ un¿ rcfcrencia a cst¿s cos¡ un ¡¡nto fas¡idiosa pcdantc ade-ás dcl al-.rpio es su .

la quc zumba rcircndamcnte en cfroio dcnro de los confincs dcl erpejo de afeitár y tr¿¡smiE úl imprcsión dc cficacia giratoria inmediaa que hrsu olvidamos prcguntar si los dos b¡azos del maniqul s:len del mismo hombm. Dc Piles y la tradición estética clásica no hubier¿n obrado asi.no por -eunqu€ mentc restrictivas: la del parecido r la realidad y la de la disribución. no es de organizac¡ón formal. Siruados ante nuestr¡s diapositiv¡s. hablamos de diagonales y rriángulos. y cste análisis contribuyc a poncr dc ma¡iñato la brilla¡ta del diseño del s¿ñor Henrion. con la intmducción del espclo distorsionador. un ing. p€m qu€ me ayuürá a explicar lo que quicro con más rapidcz. de movimientos €n espiral que pueblan €l marco. pero lo que hace Rafael es dar con una solución óptima que hece jusricia a árnbos posrulados. dc Rafnl nos embauc¡ induciendo a explic¡ciones conñ¡sas con meros rccursos descr. He comprobado la impresión en mi apejo de aGitar y puedo da¡ fe de ello.:¡ lo uno a costa dc lo oúo. Forma panc dc esa broma ingeniosa el que la distorsión del rostro parezra justificada. A difercncia dcl Rafacl. Mc aventuro a cr. y €sto es prccisamcnte lo que rrato de poncr aqul de manificsto. permitasem€ reiterarlo. Se¡ia fácil intensiñc. Pero esre problema. qu€ ml vEz haya visro €l lector en las rallas publicitarix. y la del análisis formal. es deci¡ sin hacer violenci¡ ¡ la reproducción de un cucrpo hcrmoso. El cancl dcsca ¡ccntua¡ l¡ .nioso canel del señor Henrion (ilusración I 27) r. ¿nos ccrcioramos siempre de no ser mal enrcndidos¡ Espero que el lector me disculpará si elucido esros escrúpulos míos mediantc un ejemplo que ml vez parezra poner una nota di. Se aprecia que el cetel es un todo no neccsaria¡nenre un todo armoestar construido sobre un andamiaje geométrico sencillo.mos asimismo que tiene que haber inconteblcs cuadros organizados con arrcglo a esros sencillos principios que no son obras maertra§. Quicm prcs€nt r al l€ctor una obra que está vendaderam€nte compuesta en espinl y ejustada a un ozá. para la que el cua-la la plasmación dro constiruye de un encuentro c¡¡ual con la vida. y sab.. creo quc se pnsta a scr analizado.er quc en este aspecro la reorfa del a¡re académica era a .74 b Mrdonna dclla sedia. ¿No serf¿ bueno ¡ veca hacer a un ledo csrc supuesro? Pues dc €sr€ modo resalmrl¿ más cl hecho de que nos hallamos aqul anre dos exigencias murua- nioso. Comparar nustro ca¡t€l y el R fael carcccrla por tanto de sentido. Las dos perspectivas hasta ahora presentadx anecdótica.dejan a un lado este logro. o en cualqüer caso racionaliz-a<ü. Es obvio que cuando ¡n¿lizamos tales configuraciones en el arte clásico estamos dando por scntado que esrán hechas en el seno de las convenciones de los estilos repres€ntacionales dásicos.mundialmcnre hmoca acción mtatoria. Sab€mos en todo momcnto quc las diagonala no son diagonales ni los rriángulos rriángulos. y cs esta rotación la quc sc hacc üsiblc cn la imagn. para la que el sccreto dc su unidad y armonfa esrá en la inreracción de las curvas. sino por resolver su problema de un modo diflcil de superar. y que anuncia una marca de raundora cl&trica. Dado lo rolerantc que s€ mu€stra cl moderno estilo cartelkrico con lar disrorsiones no resulra demasiado diflcil encajar una ñgura reconocible en une zona dercrminada.pdvos. Pero.scordante en una conftrencia dedicada a una obra ñee$ra dc amonle.

ViüuJio nos da cinco atributos de un :ven edificio: ordcn.l-¿ Ma¿onñ dell.l rcz por <sa razón sc hr ruelro ran e'qu.unidad. en especulaciones pirasóricas o razones :mano profesor rVittkower h¡ investigado a ibndo su rporrincia para Ia esré¡ica renacentistar).on(rt su formi narurál propi¡:.si A¡isrórela que iba a convenirse en la reoría más intluyenre de la historia del ar¡e: i La trasedia evolücionó 8r¡dualmente a medida quc tos honb¡es dcs¡roltabú cada üno de los elcmen¡os quc salÍan a la loz y.ismos. Úo experimenrr ¡ume¡osos cambios. scnti. Y por ello l: traecdia perfecta.d.pio de la. decoración y mrisica. siguiendo ¡ Vitruvio.:ro del género. se vieron ¡bo:¡l¿s a buscar el princ. p<ro en su famoso prefacio a la Tercera Par¡e de sus l/¡á¡ refur¿ esra conc€p- li P.. que para él aprehcndian la cscnd: nisma de ese principio formarivo que se manifestaba en Ia especie.titt. disrr¡bución. nenoi. el univeBo r'. simetria y adecuación... proporción. Creo que ra. daattio.¿¡i cl rener una idea mecánica del progreso en la facultad de .^ ¿¿ Rnfa¿t 75 !€ces superior a sus sucesores más recien¡es. era la quc hacía iuriciz : direres exigencias críticx de ese esrilo. pero de Ia mayor importancia.urndo en.r los ¿utores del R€ nacimienro debie«. Preferiria llamar la arención sobre la :. la que hace jusricia a rodos los posrulados la definición. valoraba mucho rales definiciones. No me ocuparé aquí de Ias tmdiciones que. Creo cue podemos reconocerla por el sello de las partes consri¡u¡ivas mencionadas. y deja claro que la esencia dc esc rodo oginico ¡ que se refiere la deGnen esras parr€s consrirurivas 13. aoio. en su caso la rragedia perfecta. En un radgrafo cono.Fábula. v el de muchos es¡rnos sobr< ane singularizar r:nro un aspecto que llesan a olvidar los demás I . Vitruvio v a los profesores de rerórica .'n(inuada conc¡encia de la necesid¡d de satisfacer más de una de rales exigenci¿s :rmericas proporcionadas. El ricsgo de todos los . cl tund¿dor dc l¡ l€ice lormal. * jc deiüvo. como el roble perfecro. rienen cierras €xigencias supremas y están dispuesros a sacrificar o subordinar las demás. que enne :cJos garantizan esa unidad orgánica que ilusrra él mediante el ejemplo de cr. de la P¿lri. Pues si volvemos a A¡istóreles comprobaremos que daba por dcsconr:do que l: obra de arte perfecra. tl :. colloc/ltio.imira¡ la narurale. bosquejaba .oncepro de toralidad. m¡¡er¿l d¡cc¡ón.¿. :.rerpo perfecto. mientos. es la clásica: el modelo que manifiera la idea o enrelequia y p¡opó- . coremos el riesgo de culdvar o fomentar una especie de monismo crírico que tal vez cmpobrezca nuestra co¡ciencia de plenirud del grú rr!e. Esra tragedia plenamenre desarrollada. Sería inreresante rasrrear los pasos en virrud de los cuales esra con:cpción clásica dcl rte llegó a ser la doctrina académica de dia posreriores. por supuesto.. pero.o el. Cice:on las aplicó a l¡ retórica popularizando las cinco consriruyenres de la o¡atoria: :dario. Aristóteles. era algo que crecia y se desplegaba. salvo que yo no inr€rprere correcramen(e los signos de los tiempos.n a ¿-¡ ¿¡res de que Se ha censu¡ado a menudo a . es volcarse en un posrulado.s. Toda época v rodo crírico. Menciona seis: . espejo mismo del rodo mayor y más p€rfecto.¿.lr& recuperara su popularidad.

cmo.io". dt:.erdn.. i. niendo Fafael buenas notas. rendremos un iueso dir §nr.u e.olu.otrmne adaptación un ranto descuidada romada de conrextos arqrirecróni€os.l en nuesrra búsqueda...o.d": d. I¿ ide.-".j. ni Rembrandt un e¡empto de dec¡denci¿. e.li. descubrimiento crea¡ivo trastoca los cálcuJos previ..".. la hisoria de la pinrun previa a ese momento supremo es un proceso de lenta evolución en el que van reniendo realización Ias pot.... obra.".l .. Fréarr de Chambr. aei"i. A.ljo to... ". inLo aparrrdo. .....-* .. *pr..y en1me.. ordtne.. De tite. 18 sobre 20. en nororia abe rración.cr¿l{Tour. 1".i.ohercn. subdivivon.. Et .. * fr" --if. r.erminan t¿ pertccta obra at'k.'. a... ._." fr.i"tia. EI mismo U*f. .. ..j:..o. . _1. ¡ I¡ Londición de mera er¡"^ evoluriva? Me ¿pre\u." .l.n. r"..l de perrec.. p..... tc rigue en e.. a parar en cuadros a los que se califica con gran propiedad de aparatos académi_ inúr. de rn.... d.¡ do (rliticdbr r l¿ vadonna delk vdia de obra dr arre ctÁi. i.""_. l..ccur\or " imDerr.n.r.".ero eü es . . en expresión y diseño...¡5 que de.ion.* *ig. hrbtu reído Ar¡rórctñ ¿ De pires q"" .in embarpo pre'enraba unr gran .¿ de nuevo ..i.ó..."patible con una delineación precisa.a..io por etto. Cridcos it <Je anc: un¿ ac2_ un reori." r¿brero de ¡jcdrez . ar".* f¡ezcan ". No p.4.".r inre. q* *.gf* y f. J¡"_ ñar u¡ h.:...i¿n. ¿cs de p.. existe".iendo demkG po{erio. . r. pero sólo 12 en No e. ) "¿b..* .rériLr J^t.¿¡.a Madonñe della sedi^ de Rdf¿¿ cion.: atgo mrs que un ripo .a.. La teoría académica sobresrimaba cierrament. ion ido cu¿dro y h¿r¿ eJ mi\mo Raf:ct riene que efaborar unr Jrmoni¿ dc riDo rnrerrmenre a. ¡nreriore.r:.. . .. } " .ro y......"damo.d""i...:nco r areso.rudirda..s mj. *p. i.i. llega a conceder a cada arth¡a una calific*i¿" * *a".*. a. de C. . .i_ "j* d.pui.. ema"-* . tom¡o'i.l q..". No.** devocionat dc t¡ virEen..o dc RJaet. ion óprima a tr rarea ¿.ab¡ ero d. n'enT:ydas unas especificaciona técni.ión b.G.rramienta eD un ma¡eriat dado se t¡ara..¡o..igt" x..in embargo.o ¡ ¡dmirir que te e.ico de cr fri. ¿ qui(n yr (ono. (on h."ir.* ¿.".r"i"...i Dadas cienas condiciones iniciales senrada¡ en i" d.U. .ai.p. no e.i_.firi. ..btó .. . principiol Jdetá(a al8o ab.r.rr¿)endo d( ¿\e prim*o. pago.in. dil.i ciones e infraesrimaba la creatividad del rre. .". P¡o eye máodo.on .. eiorro.... com.... Je. t¡ ti.. r"!* .¿ nororros.. .. ta teoría ctásica no cos.na.fic¿¡e ¿ l¿ M¿donqa del¿ ¡¿¿¿ de .ti.."..t"."t.ch."."Sr...*¿. ta. ¿i.d. ._ des por adelantado de la naturaleza de la tarea y ias propiedades del i. rui al Y sin ernbargo yo creo que. v.' t"r..u prc.. . ega."".il vcr Lómo iue talendo rn derrediro er¿ rr¿ditirjn.r. pese a todas sus insuficiencias. .iguiendo r luniu.""a..nrndoh.g oy naqpr¿.1.76 '?gota.. una cosa que es Ia solución Tmel.. Imbién ubemo\ que tj jde¿ de que se pueden definh las obras de ar¡e mediante ci." cional del problema capaz de prescindn de Ia met"t"¿" c.. pr.r y dc rodo ¿rmonro.. . r. pi.s. un p.ft".. Es clárica por<¡ue h idea o enteiequia det arte de1 pi.si.ó..ü y un Ju.i¿" de unr obrr de arLe iañov y rele8rndo de.1 ¿n¡tiid...

ir¡.lidad que lo que es posible analizar por ::rodos racionales lo puede asimnmo idear y planificar l¿ r¿zón. Le resul¡¡ dilicil retencr en la men¡e dos órdenes siñdráneos y mutua::n¡e res¡ricrivos.-:¿ ra prcfigurada: la que una vcz cncontrada es inev. belleza lo que me inreresa en esta comp. aun cr¡ando sea ¡an sólo en un juego dc pacien -. \{e p¿¡ccc que habría que estudiar más a fondo el modo en que se crean órdcnes -. Traduce cl concepto de acción rotaroria. el número de soluciones posibles disminuirá con Ia riqucza del orden a que se ::r¡t¡. rued¡ del inrerior del aparato.ea de combinar diversos órdenes. Suponemos con cxcesiva fac. a términos visuale y lo aplica. pues cuando nos aplicamos a la ::.idad de crear. en un cielo platónico. f¿l¿.ión. Y es posible :i. Y sin embar i. Sólo es Posible aproxi:se a ellos paulatinamente a rmvés de un proceso de ajuste muruo. Cu¡nro más complejo sea.. -: . una forma hicida y económica. r trxponer palabras -:o .nplejos. la rim¡.tablc y correcra. En el cartel de la rasuradora admirábamos un ejemplo sencillo pcro brillante de -. de esrmcturas compleias se trala. \o cs el aspecro fLrnciond de h :::dado en evi¡ar la imprcsión de que el arre \o :. cuando c¡ anc sc habla dc rcsolvcr problcmas hay quc porcr es una forma superior de crucigrama. Además. El cambio de una pahbra po. a la imagcn del hombre que se contempla en el espejo co¡!exo}. v por la sencilla razón dc quc cl aficionado a los crucigramas sabc quc cxis :::e a cualquier dislocación.. Ha demosrrado que el ingenio hace de la rcndencia de la mente inconsciente a condensa imágenes. :::rcción. :o la idea de que la solución de cierros problemas exige un orden de elementos ::¡imo. si es cap:z de encontrarla. Ahora bien. la solLrción rras de la que anda a tientas . que después de rodo se aplica a :. Lo supcrfluo sc dcsprcndc y Io csencial queda encarnado . selecciona el "ego" lo ::e conviene a sus fines.órdencs policéntricos. un sinónimo en un :rrai¿ en prosa quizá p¿se inadvenido. en un poema.:rerior El profesor I'olanyi ha llamado la atención recienremente sobre Ia imposi::. el ¡nmo r rodo 1o ::nás puede venirsc abajo.¡otal" en -: senrido más defi¡ido del rérmino. cuan:. el arrisr: quizá comparta la scnsación cxprcsada por Schiller que en algún lugar. con poquísima lóg./_.: h¡ ¡nalizrdo Freud e¡ su libro sobre el ingenio. el orden resul¡:rnre no sólo será correcto.. inevilablc. Veimos ftndidos y rrab:dos mensaje y forma a tra. el origen de este ripo de insptación :raducir ideas a lorma visual.= de la idea del espejo de afeitar Dudo induso que esta solución pueda idearla una :¡n¡e calculadora: es una inspiración... la r¿ón es un organizador bastante eficiente "'. Ahora bien. esra intuición se apol'c cn motivos racionales.ución a un problema concreto.. Madonna delta sedia. psicológicamente. El c¡¡rel del señor Henrion es una lección magistral sobre el :odo en que el artista puede srcar p:rrido de las deficiencias de la sinrazón pua sus :rpios fines. vi¿ndose en seguida frusrrada y vencida por una complejidad .no del "id. más scnsible se lo es. clásica.olución.r'. En realidad. sino rambii¡ .r. En el arte tal garanrÍa no existe.: . por mero qilculo r-.ca no¡able eficacia./ ririicra. De este caótico torbell. -¡ .

y cnrre tanros niveles dc significado. el organismo vivo. EI lcctor recordará ese proccso. dcnota a la vez un estueno por llegar a formrs de complejidad originales y una dependcncia de los logros del p¿sado. e incluso a verse tentado por la rercer¿ cuando l€ vino cl deseo dc apretr el paso y conveftir cada nuerla obra de a¡te en una nueva avcnru¡t de vir¡uosismo. que la obra de arte aparece cerrada sobre si misme.. Rafael estaba des¡inado a pasar de la primera fase irref'lexiva de los años de Umbria a la segunda.preconsciente. a su vcz. El ordcn crea orden. en quc el ájust. Pero quil si volvemos a lo visto sobre el dcsarrollo dc la idea dc Rafael. y el equilibrio es el resultrdo de una rradición que presupone un t¡miado y revisión consrenre de los logros d€l pesado. que "manierismo.influencias. l¡s soluciones enconrad¡s en las obras de konardo. . nos rccuerda los límires que se s€ñalan e la ¿ponación del individuo si no se quiere que el orden se derrumb€. sensación de facilidad al grupo inrrincado. Pan cada corespondencia planeada se hari perceprible toda un¿ seric dc nuev¿s ¡elaciones.. órdenes que a su vc¿ enriqu€c€ y eiusra. y dejar a un lado la creadvidad esencial del gran ane. Hay épocrs en que esre proce§o apen¿s cs delibcr¡do. el agrupamicnto compaao y el parccido a la realidad.) conserve almacenados clcmentos ordcnados. Migucl Angel o incluso Gianfra¡cesco Rusrici constituyen para él otros tantos ttampolines. Serla un atrevido el que cmprendiae cl anlisis dc la creación de rales sistemas de ó¡dencs dentro dc ó¡denes quc siemprc sc han tenido por rivales en riqucza del cjemplo más intrincado de intcracción conocido por cl hombre.. El orden arriculado quc pertenece a las regiones superiores del a¡re recibe la mente dentro de su sisrema dondc nunca ricne por qué cesar de dar vueltas y cxplorar. podunos ¡rin saca¡ una¡ poc¡s deducciones pmvisionales. En el Rcnacimieno iraliano el . ks relacion6 son ranra§. No partió de un bocero composirivo csquemático ni de un csrudio del natural: empezó a medio camino entre ambas cosas. que. dc su añnidad con la ciencir y dc la gloria que aguarda al maestro que supera a sus predecesorcs .rte cobra conciencia de la posibilidad de prograsar.78 La Mzdoaoa dclla ¡trÁia ú Rtful Pero cl dcstello de inspiración que se traduce en ingcnio ilumina y se cvapora. refuerza nuestra sens¡ción de equilibrio. Sólo un arrista quc haya dominado los principios de orden codificados y conv€ncionalizados en lo que llamamos estilo. p€ro €sra clricá olvida que ales órdenes complejos nunca pucden ser obra de un hombre solo. sino de ajusre gradual.S€ nos suele acusar a los historiadores dcl arte de buscar .La Madtnna /¿ll4 tcdi¿ petma¡ec¡ aún ¡ esrc lado de la última rendencia. no de planificación. Pcro record¡rá sobre todo el intc¡és del ¡rtista por los descubrimientos de sus predccesores.¡. cuya mcntc (o . puedc tomar parrc en este proceso de rcsolución. lo que llamamos El doble significado del término. La experiencia nos dice que un gran arte riene necsidad de una gran rradición. aunque sca un genio. Rcco¡dará ¿simismo quc estos dos órdenes que he calificado de muruamenre restrictivos dejan dc estar en conflicro y se ponen a interactuar: las simetrlas form¡les comunican un. avanzando a tientas y con simulta¡eidad hacia esros dos órdenes muruamente restrictivos quc he elcgido como cjcmplos.

crezca y madure. nada sabemos. cambió en su búsqued. j.o llamaban ellr ar rar 4aa. Siempre se ha renido la. Pues. innecesario es deci¡1o. que se puso a rrab¡jar en bloques . . imprevisible.¡. : :cebir modos siempre nuevos de solidarid¡d v respucsra murur dc los seres hLrrr.rrc.n .. posibles problemrs anísricos inéditos que no encuennan sus -'. .... prosigue..jo r.rJ¡ hi..del inconscienre. quc r:ria perdido a su madre ¡ los o.rr el sencillo.on¡ det n\4o!{\tt --.¡.ll¡m..¡ soñol. .r.:::j. L\i'{e unr.".m.. Ii¡do en cl marco. rm¡lin'.. .r de la lima r:tec¡a neces¿riame¡tc hubo de proccder del centro de su scr. :. aunque se pueda :ular e¡ estudi¡d¿ f¿cilidad. A e«e prodigio. Ia mente es sólo suya.r m¡r¡¡¡. de las capas más profundas ha de proceder su alimenro. sino una co¡vcnción rr¡. : :e les puede singuiarizar a riesgo dc resgar esa milegros. o lo que podÍamos llamar l¡ situación c¡ ar¡e.. pero no signi6ca que hubiera una necesidad inrrirseca. supuesto que había absorbido lo aprendido hasr: llegar a : :renirlo en una cegunda naturaleza.o.rección en qLre los ajustó 1.:o: .rcia una solución dada se nos ¡nrojan un prot- -..J¿d".n.igui. suya.uciones inspiradrs y de los que los his¡or. La conrinrid¿d dc la hhrori¿ :o excluye la liberrad humana: la pLesupone. ¡¡ s:s..rr: ¡ r de las form¡s. J . como algunos hisro¡i¡dores nos harian creer. l.. lc fuc drdc.:. : r por etlo deseo que se sobrenrienda que estamos aurorizados a descuidar los pode'.mhr¡ de ren.. no brotc direcramen¡e dcl caos de los anhelos incons- ::.: : .que es sin embargo cruciallr.¡ . Si he ensayado aquí una especie de viDdicación de l¿ teoría del ¿rte académica. r . Lo lcjos qL¡e quer¿mos ¡v¡nzar en la ¡rticul¡ción de csh. Dcsde nuestra posicion ::irilcgiada los pasos que Ilcvaron h.Jn e. .. Los :-:orcs antiguos llamaban a esrc elemen¡o irracional. :: rnillo circundanre v ponerlo er perliao acuerdo con el grupo de 1¿ ¡rrJ¡.ro.:cida.o una perla en su concha. una cnrelequia jre co¡dujera al tondo. ..o. nu. la canridad desconoci- . e1 lavor de :.imh¡t.. prrcce .s.. no pasm a «acto». pues. enc¡rnación de una unidad orgánic¡. 5ólo un arrisra abierto al mundo dc los sueños podía rom. ..r .r pJrre \ur!.riro que no puede conquisrarse sólo con cl trab:jo intenso.. '¿ :::tigurados. n¡:.. Pues ::nque 1a tndición.¡.i¿.lc rri¡¡nn¡ . ponga anre el ::::io el material dondc dejar impresa la huella de su mente.n!.i¡a en la Madann¿ della selia. por tanto. aunque sea precio canalizar estos impulsos a través de hábitos preconscienconscienre.:::<.". . gracia. de considcrarlos flcxibles y ávidos dc insertarse en agrup¿mi. el atractivo inevi¡¡L¡le det gesro pror:. .olución obs¿n¡. c. Muchos criricos sensibl.omo dice Fischel.. en cuyo sc¡o el niñ.ficial.ro: .ieñte o inconscienremcnre.r i. lx d. a los que rrnra atención se hi p¡erado úlrimamenre.\ru r -F .s hrn :.on la mrnim¡ .roria sicmpre h¡ nacido dc la percepción rcrrospecriva. Aunque el r.o p. Siempre hay potencialidades fabuios¿s :tr..enro.rnrclc.: :.o::..ho años y a su p¿dre pintor a los once.ti M^¿onn ¿ella sedá h tufr"l Estos línrites explican la conrinuidad y el senrido de la o.. .. o al arrc de la pintura globalmenrc.1 lo. oc g. a diferencil del ingenio..:r:r.. pese zl hecho de que el ¡¿¿l¿ no sea un o¡e¡nisn¡ :r.r pericia ..'.mpLesión de que en Rafrel : sr¡cia abundaba..enü.adores.. -::. hacia una mcta preesm:. cohcre¡te.dr un¡ . qur Jr.!.).

En el scno de las polifonfas tradi¡imbolismo rcligioso cl dcvoto podla moversc con más libertad. aunque pod¡mc aho¡¡ caliñcarla con un poco menos de dmidcz de «rcdo armonioso.§ ordd¡dq¡É diringuc l. qué dclicioso.n{. a d¿con¿s.r ¡utónoma en senddo absoluto. amado mío. que decfa ver en.ué tc¡moso crcs. baúu «). Un¡ & l¿ lv{adona hecha cn el siglo xul cita en la parte de abajo el bello dc loc Ca¡rz¡es: "Etcc a Prbbc¡ cs. Su significado procede de una jerarqü¡¡ dc conrcxtos que n del personal y udversal al institucional y particular.h divinit¿ d¿ll¡ mat¿niü.) ob¡a dc a¡tc del sucño. ourca pucde s. Pero en cstas cuestiones preferirfa dciar la rltima palabra a uno de mis amigos ocerozi del Palacio Pini.e. [ü¡o. dibac ni. Tampoco d signiñcado intimo. nuesro lecho cstá §rre csta cita pan rccordarnos cn conclusión que una obra dc ¡r. psicolfuico. la Madon¡¿ dclt¿ ¡¿/i¿. es más . . .csencial' quc la imporancia y tunción de la obr¿ cn tanto que símbolo religioso..z e Rafal ci¡rulcs dd ryroósío ro dd C¿lrt¡¡ er@t6l.zdota l¡ dcllz *Á. o t ¡tavés dc.

..zación de nuesrro mundo. -: enrre forma v norma. s bien sab.ha prob'hilid. Parecíale a éste que las caregorias esrilísricas no podian por menos :: hacer viotencia a lo que con tanta justeza llamaba.Las categorias esrillsticas de la his¡o¡ia del arte y sus orígenes en los ideales ¡enacentistas.o de lo' limire' de e.lr d{ " ::ntiri. rl1 t:J. y hasta la patabra. y sin embargo a veces serán de utilidad si vienen a recordarnos . Las confusiones en que se han.n.erbalismo esréril.Gótico.isto los hhtoriadores ::l ¡rre en sus debates en torno a épocas y estilos nacen de la ausencia de separación ..o- ::s despectivas. :ota. . 8l de la Eqe ensavo se .¡ .impresionista. lodemo' h¿bl¡r de mrr iile' gr. ':n dLd". e. u"'fi-/ -.rzonamiento....u. i:mbrandt..: .¡¡ori¿dor del artc académico y su preocupación por Ias etiquetas y los encasilla-:.rro.do que muchos de los ¡érminos estilisticos de que se.l individuos presumiblemente únicos. No sólo los cuadros .¿lz¿¡.b¿io.ririca.r5id¡d dc . sin duda simparizarán con esta reacción. sino rambién Ias plantas v los proverbiales bro o.urdn' in'p .ro ounro.rr con mu. de b. nu.ia prcnunciad¡ cñ imlúno e¡ la Bibliota tik»ófi.¡¡. lero l¡ cene¿¡ *.'ene . : :rmenre der ripriro.ri.. La clatificación Pocos serán los am¿ntes del arte que no se hayan impacientado alguna vez con el l sus detrarnres :. la acuñó un c¡ítico en so¡ de :." Trrin e¡ abrilde 1961..nros. de toda obra de inconmensurable. Nos enorgullecemos de habo despojado a estos rénninos de sus connotac.ale el historia dor del ar¡e comenzaron su curen en el vocabulario del abuso del lengu. es l \ l.e 1934 con el significado primario de "gro' :so.rnJo * lce. Degas? Debates de esta especie pueden emprtanarse .ri o' " epo. oue o de'rumo .insularidad.rr prrr nue..r¡endo en el Dntknario dz Ofo d.olega'. unr co¡fer€n. ie.impresionisra. b¡rro'o ' . p¿.r^.8()(i. sigue como disrin¡ivo -o i:.r¡no' ref nendo un rip" de obr^ r. cnn' e. "ns b"r roco' o de .regorras.l.n.. \ . Como la mayorla de las historiadores del rrte son rambién amantes del .encilla realid¿d de que las etiqueras que usamos difieren necesar.o LFibe. :.'ni r¡mooco en..¡ denor¡r.amente de las ::e nuestros colegas que rabajan en la esfera de la entomología les ponen a sus esca' ::i¿ios o sus mariposas. cuyo Porravoz más persuasivo fue ienedeno Croce..onflrn/¿ c'.d Je e.i."nde I . En el análisis de obr¿s de arre la descripción nunca se puede --¡¿¡ar del todo de la crítica. caprichoso.rnduciría obviamente a una atom. Pero.. H¿r¡ ..'.::¡. it' . por plausible que resulte el r. Creemos poder usarlos ahorr en un sentido puramenre neurro'.o.: .rie de Norma y forma ttLvo en tiempos Ia misma connotación que nuestro "vandalisde la insensibilidad bárbara ante la l¡ellezar "baroco.cd.". .

Consr. Para el mundo antiguo y los que sigui€ron sus enseñ.ndl.re dilem¡ no \ esú en replegarse al nomin¿l. y padece una incurable propensión a considerar que Ia red que él ha exrendido sobre la rariedad de la experiencia perrenece aI mundo obje. como rodo lenguaje. las esraciona y los elementos. des de la experiencia literariaz. cua¡do la división de Krerschmer de los tipos humanos en ciclotfmicos y aquizorimicos fue la comidilla coridiana hasta que un ingenioso propuso qu€ sería meior artn cl¿sifica¡ a todos los hombres en sastres o zapareros y a todas las mujera en cocineras o Huelga decirlo. En este tema no tenemos derecho a considerarnos superiores a civilizaciones anteriores.rup un ejercicio de humildad el estudiar el &iro de estos sisremx ta¡ toscos y medirar sobre sus motivos. ¿No ha venido esr¡ucturá¡dose convencionalmenre nuestra vida polirica a panir de la Revolución francesa con areglo a las categort¿s .smo. le será de mucha utilidad en su Eabajo coridiáno.dn de e.l i \ pasados por alto. Como el resro de Ios usuarios del lenguaje. y con ral que no perdamos el sentido cririco ante nuestros propios procedimientos el ejercicio nos será provechoso. es dgo aniñcial susceptible de ajuste y modificación. Pa¡a los chinos rodas las cosas pueden agruparse en tunción de la oposición básica entre el yin y el ¡zng. con univers¡le'.: puede prender en la red de nu€srro lengurie. puc) €l lengu¿ie rrase ' la distinción enue lo caliente y lo frfo. siempre se aprende algo al cratar de aplicar caregorias nuer*. es siempre bienvenida si ayuda a hacerse cargo de una realidad no esr¡ucturada.( Io . negane a uriliar palabra que no sean nombre' de individuos. rivo de las cosas. Sin embargo. Io húmedo y lo seco. que duranre cieno tiempo amian con un extrano poder de esdarecimiento hata que parecen . aunque sea¡ las jo€osar reci¿n mentadas. lá cuestión es anl sólo si esros sisremar concepüál€ s no cumplieron a veces su misión con exceJvo celo. . a todos ellos aplica el aforismo escoli*tico .dagasta¡se. / "polaSublime y Io Bello" de Burke.dual no r I b¿i¡ nc€€sariamenre con concep'os.indiúdaam ert inffabib. Con ral que nunca olvide que.. l. al parece¡ es má liícil decirlo que hacerlo.t¿ .? Recue¡do un efeoo semejanre en mi juvenrud en Viena. orientado hacia sí mismo o hacia los demás. en cl 5ido x.derecha» e «izquierda'. -lo tngenuo y to Senrimen. Es obvio que cualquier clasificación."1lr. proporcionaba en sus com. aunque pucde ser un mal necesario. El hombrc a u¡ animat clasificador.i encontramos a menudo nuevás clasificaciones en psicolo.o mismo cabe decir de las categorías que la estética ha ofrecido a la crftica desde que se puso de moda el mérodo de las ridades. t¿ soluL.-e forz¡do a reconocer que la clasificación es una herramienta necesaria.. La hisroria de la¡ ideas sL¡minist¡a cuantos ejemplos hagan falra. que es rambién el principio de lo masculino y lo femenino y por tanro de lo acrivo y Io ¡nsivo. ¿Nos gía y sociologla tates como introvenido y exuovertido. Nuestra arención se concenrra en cienos aspectos del físico humano y de la conducta humana que de otro modo hubieran podido ser .nzás / c es«mbajos. el historiador del ane se . binaciones cuarro car€8orías básicas suficienres para cl¿sificr los humores del hombre.al" de sch¡ller podio de seguro eruir de base a nut'ru intuitiones en La v¡ieda. cre¡ndo en el estudioso ta ilusión de . como cualquier lerrero en la ruta.

]r. ¡i1. : lero es¡os kemasl quc cra¡ inir¡ciones b¡adas en la reálidad son aho. o un candclabro tos ornmc:¡. aditivo y divisivo. h prolifcración de utes . la experimentación con estas dicoromias riene imponan- ::r si le prepara para percibir l¡ dive¡sidad de rótulos esrilísricos con que al parecer suele :::bajar el historiador del ane y resuha. En lugar de columnas se alzan allo.. 2..re.: alermtivamente flores ¡ esatuas de medio cuerpo dc raÍccs \ rállo\i I ti: .úi3=o r:..ómo puede ser que un junro susrente un techo. górico.a desdeñ:dos por el gusto indcbido de hoy en dia.' r(e!. o un tJlo blando y delgado una esrarua seniad¡. o .¡ serie de düfraces tras los que se esconden dos categorías: lo clisico y lo no clásico.. romá¡ico.jición dásio. en cierro sentido. Vitruvio. fisioplástico e Ideoplásrico: en mis ¡ño! de :rrendizaje se constantemenre núevar divisiones ernciales de e«e ripo. tas aprucbu cr tugr de ronjcn*ir. no dscribe n.. por supusro.. Esa procesión de -:ilos y épocas conocida de todo principianre dásico. en la que araca la licencia c irracionalidad del estilo decora:. :r ::. nipucdcn clistir. niha¡ € *¡ido.on cabems de hombres y animales unidas a la mitad del cuerpo. Po¡ es¡a¡ razone.lui\ idJd de la rnreriore. pero ümbién a deir :.::ruvio.i. Lo contrapone al método racionJ de -=:§€ntar conscrucdones arquitecrónicx reales o plausibles (ilustración 128).. romó sus concepros ysus categoríc de corrupción del único libro clásico de críri.r preren'ionc. ncoclásico y romántico. de e\. 'Iodas ellas conrribuyeron sh dud¡ ¿ :¡¡ernos buscar carac¡erisricas novedosm en el ane del pasado. es¡ra. Se ponen en el esruco mosruos en vez de rcprcsentacioncs dcfinidas dc objcros definidos.¡ . :::n¡o. en lugar de aguilones paneles a lisas con hojas riadas y volutas. equívoca. rococó.ngún arilo arquitectónico ajeno a la ::.ómo purr:. debería haber puesro en guadia al esrudioo jei hápdca. lales cos ¡i exisrcn.nologia estilitti. jucccs us modas obligan a los matos a condenu por insulsa ra buen! j. un aguilón.. Sin embargo..Nomay furnz -¡ar hal¡iéndoselas con "clases naturales. tan diferenciadc :::a hs especies animales. el mismo . no signiGcaba ora cosa para Vasari que el estilo de las hordas que des ::reron el imperio ¡omano es cosa demasiado conocidr para necesitar de mayores Lo que quiá sea menos conocido es el hecho de que al ir a describir esra =licacionesr. :l y fijx como se crei¿ c:i "polaridades". mmierismo. Óptio y =eme en la. Y otra vez esbel¡o.. En candelabro¡ -sosrienen capillas ilusnadas y cn lo alto de ellas surge¡ en zarcillos de sus raices ¡:¡. Renaci.: :-.da' I. tuando las genres conrenplan sos falsedades.no representa má que -:. Los oigenes de la term. . pero en el capírulo sobre Ia decoración de los muros figura una hmosa :dena crírica de un esrilo.rü. Kanstuissenschafi alemma. r "descubrian» :: ellas se dcsprendian nuevas clasificaciones.r que se llevaba en su época (ilusración 129). :aera depravada de un método no clásico de edificar (ilusnación 130). u. barcco. Que "gótico. rormativa en el que podia enconnar 1a lisra tal descripción: cl De la arquitectura de . mos de delgados rallos con figurillas sentadas encima al aza¡.l Para el csrudioso delestilo.

b¿i. y lu. Y en csr. anrcs de que fuera llevada al none desde Italia la luz dcl nucvo estilo.rasos qu h¡n infe<udo cl mundo enrcro-tañ olumnc dclgadd y Érorcid¡s oño uná enrcdad€ra que dma. Bellori no uriliza todavla el tétmino bdlocco en . con um rrc ociru de I¡ orn. .. Contus¡ón nuñ. la famosa norma de rcAla. discgno t naziarz cstablecida en su prefacio a Ia Terccra Parrc y admirablemcnte ilustrada cn sus . cn lá r'. Si gótico significa por ranro originariamenrc *rodavia ¡o clásico. individuo e invcnta u¡a ns. stu@. Es en verdad noable quc el mismo pasaje dc Vimrvio que sirvió a Vasai dc modelo pera su descripción dcl gótico Io urilizase Bcllori para condeoar la corupra arquircctura de su época.aregorir esillsricz gón- ro no rcsiden en ninguna obscrvación morfológje dc los cdificios.i.ne trquirccróni@ e su lrÚc¡a.l arquirecm.lar¿z y cn las frchads.É lámrs. Má' peftccr¡ h.ntos triviales y derproporcioncs.nañ.ntos propios d. Entonccs gótico sc convirrió en sinónimo &l mll gusto que hable prwalecido en la¡ Edades Oscur¡. la de Boromini (ilust¡ación 131) y Guffini: Ced. Hasrr envidiarhmos a Vasafi esa convicción suya dc podcr reconoccr la pcrfección cuando la vicra y de que esa perfección podla formularse con ay... dcscubrimos quc los orlgcnes dc la c.rlar de l"eonardo y Brámarre.s obr¡s háen ranras proyeionc.ch¿s de pepcl qu dc picdn o márnol. del mismo mod" en las Gchada y otru penc domdc pono lm m¡ldición de pcqucros ubmácdos uno encima de orrc. dcformendo . huecos y llncz. Su obn dcmuesre sobradam€nrc que cra capaz de ensalzar incluso cdificios o cuadros que dede su punto dc vista eran mcnos quc perfectos. pu cn ódiGcic hcn doru la no s puerus on .. barocco comenzó su carrera consdtuyendo una dcnuncia similar dcl pecado de dcsviación.Dte si¡ oingúo dc 16 @nocimi.rda de les cetegorlas de Vitruvio. . crp¡r. huos.I¡b¿rismos @n 6quin..u Pasando de esra descripción a I¡ ir¡¡€€n d€ Vasari de los hábiros de consr¡ucción ¡ \ de los bárbaros del none. Virruvio condcna dmismo l¡s novedadcs de tipo meiante6. @n r¡¡És pi.dificios y ciudadc' entcr:s y los monumentos dcl paedo. hombra . águj* y hoj* quc parecc imposiblc que sc teng cn pie él solo. ornd.lcs y colmnas coo ronte¡ía d. ordiu niura.so lo dhib. y a m¡udo.n pudi. ).ompu€sra§. Estas ¡ctitudes normativi¡s se petrificaron en dogrna inflcxible sólo cuando cmplearon las etegorlu estilfsdc$ crfricos de ellende los A.. \ \ ' H¿y otrc ripo de oba llomd: o Dordcn. pero el siglo x\al cmpleó a veces loc términoc tórico y baroco indistintamenrc p:r¡ designar esre Bsro . peo que bi. no digmoc ya qw sosteng o¡ios p€so6.lmid6. onto rimdco qre lo alo de unz puem toca el rciado.s d6.a llca o f¡c{. on lo bsantc 6rms pan oporar el mcnor pcso.. Y *i. haccn absurdos ñ. Esa rruo la inwnt¿Dn lG Bod6 r . osrcnan c¡ v¿no. drulo qu. sino enrerarncnre \cn el carálogo prefabricado de pecados hercdado por Vasari de su autoridad. No panicipo de csa sensación dc superioridad rfpica dc rantas ca¡actcrizacioncs de Va¡ari.lpes deseosos de oponcr los idealcs clásicos de perfección e las tradiciones locales. ménsules y oorituru quc rompen las poporcione.sta denuncia.s rerorcida.

podra purific.ón con la gruta. Busrando un chivo expiatorio.¡dió una nueva face¡a a u¡a rerminologia que no se ha abandonado.::rá histórico por la arquitectura de la Edad M€dia y se aplicaron a la búsqueda de -.á¡L¿ Grucias a la obra de Frankl nos es posible recorrer |ícilmenre la hisroria de esre rérmiel inglés y el francés ¡i.se dc inmediaro y c¡ecer en rerdad r <dtjdo ¿ úa. Entre los anricuários ingleses en especial se despenó un . Ia Edad Media.§ :c rsque. Pompadour rococó» s.n l^ (!&neú Iür. que $6tentaban pequeños cas¡ilhos ! palácios .¡r los sajones. \l . "Van Fue rmbién en el siglo xurt cua¡rdo se sintió la necesidad de disringuir enre las as forms de lo no cli. :. Poco a poco se tueron especializaado las tunciones de los dos rérminos . En 1819 !l'llam {.. po'iblemenre r.. y en tanto que gótico se aplioí¿ cada nz con má Éecuencia a ¡ rodavía no cláico. En 1760 \filliam \flarburton escribia: .-:bieno esplendor de la arquitecrura gótica. qu. \(¡a¡burton ¡ecesitaba un londo sobre el cual resala¡a el redén s.hned"re. lugar que tanto favorecia los excesos de nreguluidad r El mrara por tanto era un tipo conocido de licencia incluso antes de que hiciem .xcipios de clasi0cación. ripos. no ¡ienen a veces má de natual 9u. pua nosotros el mnmo esrilo queJoha¡n Joachim § rnckelma¡n condenaba ¡ :ediados del xvr¡. el consürido eñ la époú de los sajones y el de l¡ de los normá¡dos. nrrr. un esudio m* protundo de ia alegoria. sin que no puede model¿r en nuesr.ro de deno(ar moda especialmenre merecedon de la condena de los seleros v viruosos clasicisms .. \\rburron Íaró de vindia el esrilo gcítico atribuyéndole un principio de onstrucrc .rl. l-a rquitenüa sajona tu€ una imiración de Ia &sr¿da dená Sri.n !iúpo! ñod€ r r tux.:¡o buen entusicra. a lo degenerado. pues sieue cali.A todas nuestras eoias antiguas las llamamos sin disdnción góricas. lo b:i¡bam. dóde que \'trruio quejó amargáñenk de su corupción se ha corrompido mó ¡ún .r su relac.glr7a . olos posreriores aratar« ha seguido Frá¡kl en su monmental libro E/. Nuesrras volutas y esras lindísiñas obras de concha.nleúmen¡e nuevoi él tue rambiin quien introdujo la compdación con los árbol. 1o encon:o en la arquüectura c1ásica. lt * winckelmann señalaba así la rocalla como ca¡acterhrica d€l erilo.:xición la patabra "rococó. a fin¿les del siglo iado El buen gu$o en nues¡ros o¡namentos de hor en d¡¡. a su parecer. ¡<ro una mala imi¡ación. á¿r¿ro se llama¡ía a lo ya no clá.Noma r fotu 85 :¡lo o s¡mfala¡io. en el estudio de David a lo que parece.os did dcconción algun¡.riza v en ella defendía expli.sico que carecterizan el gran hiaro enrre la A¡rigüedad y el i¡:r¡cimienro.@dos ¿ lo no cláico. de la palabra /r.. :r = -.ís el prule normad\o rípico d€ \lrrulio: :a La introducción. pues l$ hay de r.sico.unn publicaba su hqtrir. invocando una vez m. al obi.r.'t-árdose de él y rratándolo de Loo. pero eróneamente. sino en la conupción dc áta en que.. cuaado los discí::os más ex¡¡emis¡a del maestro condcnaron uno de sus cuadros por poco severo.¡ ittt' the aul InJlaence ofcothic Al. lo! candelabros de Virruvio.ó d... habio - n::rido ::. Este es el origen de nuesra aregoría de lo ¡o.

la piahn mmanaa. que puede.lttica ni de la combinación de tolcrancia histórica y orgullo nacionalista que contribuyó que fucra recha?ádo el monopolismo vitruviano. El proceso en vinud del cual esta oler¡ncia hacia los estilos no dáicos se convinió en prefercncia por ellos penencce a la historia del gusto y de l:s modas más que a los ptoblema de la historiograña. y ¿no ralen más la piedad.. Pensaba quc la terminación imliana -ara tenfa justamentc esa connoÉción. los hi$oriadorc decimonónicos solfan reconocer el ca¡á«er ¡dásico de los estilos que gustaban de defendea pero hacicndo hincapié en duna otra ümrd que lo compcnsaba. sorprcndente quc csre modo de entender los estilos dcl pasado lc parecicn plausible al siglo xx.¡ al detalc la gr¿dual rehabiliración de estos cstilos divera t . Er¡ Acil jusriciar mi efirmación dc que todos estos nombres se puedcn reducir a -clásico. hablando de las f¡chadas dc las iglesias barrocas: . la honndez y la fucrza que el puro orden mecánico? Estc cs el parccer de Ruskin 1?. rococ(í. . C-onsidcro la arquitcctura que esamos estudiando desdc el mismo puento de vista... RÉnacinien@. de que el hisroriador pucde pasar por alto la norme y conrcmplar sin prcjuicios la sucesión dc estos cstilos. en Fnncia. l-a provisional vindicación quc del b¡rroco hacc Burckha¡dr cn el Cüe¡¿¡¿ no resulraba muy difcrente cuando escribc.manierismo. nacid: cn el siglo xx." Románico. y . Gerville se habia anticipado a Gunn inroducicndo el téÍniÍo torrur2y coment^ndo "To* b mond¿ co¡uimt qu¿ cetu archi*t"r b. No a¡aliza¡é aqui la gencalogla del último término que se ha puesto de moda en la historü dd ane. gític¡. balroco. scleccionando aqui el rcperrorio románico para una esmción de ferrocarril. Los rquitccros y dccoradores dccimonónicos empleaban la¡ formas de esdlos anteriores con sublime imparcialidad.o extranjcro lo arig- mtriza rIr.irüdau:. acercarsc a las dbtinras cnaciones dcl pasado como un borá¡ico a su mareria prima. 'r. lgual que Varbunon cn el siglo vMIr. Un eño entcs. . No es dc exrrañar qu€ tanase Éfteno la idee de que Ios cstilos se disringuen por cierrx caracrerísricas morfológicas rcconocibles. porque 1z he contado la historia en otro lugarrr.tador como ficción pur¡! pese a quc su maner¿ de expresión suele ser depmada. "Un romano modemo. sin procuparse dc si las florcs que dcscribe son bonitas o fcas. ncoclásico. segrin las normas de Viruüo. pucs su práctica rnarchaba acompasada con su reorla. venenosa¡ o saludablesl{.86 cira. No sos es N tmlida¿ mi intcnción qplic.. pcro son más de'oros. i¡termedio m¡re el Renacimiento y cl barroco. tales como el arco apuntado en cl caso del górico y la No es . se llama n n4io y a ú . . No obsta¡te a veces conmuer€n ¿l esp€. Tal vez los esrilos mediereles hryan sido mcnos hermosos de lo que la norma de Mtruüo cxigía. .rncnte el uso dcl Norutftru drmí¡o ¡omínico (runan¡sqt¿) para denorar lo romano cormmpido. [o que nos intercsa es le idea. por ejemplo. Lo que cuenta en el prcsentc contexto es r¿n sólo que los que cuestionabon la norma no dciaban de acrprt las categorias a quc habfa dado lugar.. honndos y fuencs. alll un diseño de estuco baroco para un tcerro.t* a gnsittt c:r l'opus romanum lr¡rnté or wecssi*mcnt dQn* 2ar ru¡ ¡uda a¡xttu.no dásico. en palabras de Hippol¡e Tainc. . 3.

cl jón. en orrr pslebrás.r' ::u r de los tiempos quc habia ¿lcanzado. sus diferenci¡s son merrmente "¡ccidcnzé. :j \r¡ró¡rles. indi.r los diseños rnryor:¡cnte en ¡¡les conrcxros prácricos.i¡nsorcs de esros estiln albergaban mayores rmbiciones.rl rcnr. consriru¡endo su enrelequia v su form: inheren¡e. sino que cobraba formr rimismo cr la pinrur.::rales.r naruraleza e¡ vütucl dcl proceso de inducción y de iffuición ::j«¡ual.rms que cl rquiteü..r.: creadas en errc épocas diferenciadas de la hisroria hum¡¡a necesadamenre com' --.co y cl corinrio sor repcrtornx de form.o..rr arquitcctónicas.on!. El dóri.rcepción ir. sino -. Viendo muchos árboles hallamos algunos quc poseen rasgos estrucmreles :cues v con«iru¡en un género o una espccic. Esre rspinu no sc manií$r¡b¡ aJ deqrltganc tan s. <1uien concibió la obra del cienlfico como un¡ mrea --:&mennlmenn dc cloifioción y dscripción tal conro la que el aólogo o el bot:ini-: ¡n propcnsos a emprender. fricilmente reconocibles por cie«rs c¡racterísric¡s espec. r. un rcsiduo de la co.ondicnnr meufisica cn la conccpción hcgelia de la hisloria rr. : i pino en algún mundo remoto allende Lx ciclos: la c¡contramos cn acción en el <t iel indniduo.n. sino por cncarnar h lpoca de la ri'que los pagmos dcl tunacimicnto no ::cnuon r apreciar Sc veia en los esdlos.idual en la mcdida en quc lo permna la materi.. K.r la lircrrrurr.Notud . Esta cspccia se manifiesra en cada ¡r-.eno de h época.' gori. señas de idenridad morrbló. Inclrrso csra teoria morfológica riene su origen en Virruvtu.:irían alguna cualidd o estncir protunda que caracreriz¡se todr las m¡¡ifcsraciones l gri..lo cn cienrs tbr cl la -.o o del b{roco.va de su rraramiento dr los ó¡dencs.t l.. pucs der.ficrdas y tícilmenre . la escul¡ur¡ r :. Desde esre punro de ris¡¡. Prerendir» que los esilos no -. R. ralcomo Plarón Io habia planteado.o p¡recian ::mediablemente <uperficialee. Ya no es prcdso buscar la idea del cabai.rs de esa cspecic.srorélica del procedimiento cientifico 16.rrperior . el rscen:<:: que sobre lis humanidades retLrvo aun cuando la ciencia había v¡ descan¡do .n.rplicables por cualquicr arquitecto capaz de usar un librr¡ de parrones.omparación con Ia sencir que companen.rsicos eran sistemas por derecho propio quc encarnaban valores ahcrnativos. . Tenia que haber algo en común en rodx la obrr de . las cosrs lue¡on r¡zonablemenrc bien.o (¡.r rcsistente. ¿Por qué no rmpliar el surrido incluvendo mmbién el ordcn gó¡ico o banoco. si cs que Fl +ril.:-s como la presencia de ro<¡ll¡ en el r««ó o de nen¡dur¡ en el góri.uir. Popper me h3 cnseñado a ver en esre exigir una denni:.r filosofía del período. si con cso no sc hace que aurnenrar los iom* dc fi.m¿ 8- rccalla cn cl del rococó..cnri'r. I.r no pn. que apunt.rbrn r la mismr perspectna que modehb. la manil¡snció¡ dc cse espi -" rilo""t. el gran biólogo.ú' ::untados. Cabe rcconoccr que el procedi:::::o dc Aristórclcs represcnraba una b¡illante solución del problena dc los ¿. y aunque en con--¡ncia los árboies concretos puedan diflrir. rrirrica v l. aprende r hrblar? Mientms las eriqucras estilísricr se aplican» a la arqrrircctura v. y quc tircra posible aplicar sin ricsgo eros rérminos dcsprorisros dc su con¡otaci¡í¡ ¡ormariva.: "escncial.¡ . y él tue quien pcnsó que estas clases no se inventan.cro los ris :.¿ descubren en l.r.. Pero cr-ralquiera :-t e el 'alor del proccdimienrc de Aristórelc pan la hisroria de Ia biologia.

r penetrar. es la signific¡cióñ que ricne para Dios v la esencia del gótico ha de rela cionuse ¡ambién con el misterio insondable del signifiodo trasccnden¡¡l Me alineo con los filósofos que. con independencia del lado en que uno esté en esta baraél llama "esenciatismo. Preuponen quc el historia dor que c. que no significa otra cosi que no gdego. m:is ¡11á de Ia esenci:r de Ia especie. si la vista del historiador e¡ suficienremente aguda y su intuición suficienremente protunda..t del rérmino es. como ocurió con los ¡érminos vnruvianos para los órdenesr son términos neg. igual que se distinguen los pinos de los robles. El descubrnn. No quiero dccir con csto quc los que la aplican havan de respcrar siempre cl origen de una palabra. comprende Fnnk1.uricularcs. prtes estes metido en ella.rrivos del esrilo de la palabra grieg¡.. para el quc la eriqueta siSue siendo útil. Pocos habrán leido la totalidad de sus 838 Páginas.. pues el examen de todes lo respuesrt perpleio a1 eminente erudito No rfectan a l¡ esencia. Si se me permne in¡rodudr un Érmi¡o rroctt¡. Lo que debc preocuparle de la histori. creo yo. Pul¡licado en 1960. nos proporciona un buen ¡em¡ de reflqión Pues l.cnto de que el esrilo górico nada tiene que ver con los godos no riene por qué afectar al historirdor del arte. es un concepto metafhicor la esencia del hombre.n yfirn¿ llegaii .sre modo de pensamiento. pues no cs posiblc sacar de Lma clasificación más de Io que se ha sems en conrcsdbles y venenosu. :a¡o Nan.noso¡ros. El cocinero puede dividir dadas a la pregunta de "¿qué es el górico?. La escncia. su carencia originaldc diÍirenciación.rs dncuiones que estuvieron dc moda durantc los ril¡imos cien años en tomo a la verdadera asencia del Renaci»iento.Drcmpla uñ ¡úmero sufidcnte de obras creads en la époo en cue«ión. podrá aprehcnder no sólo los rasgos esrructLrrales comunes a rodas ls pinturar y esrartLas gótic¿s' sino también 1a unidad superiorque l¡s vincula a la lite¡atura. del 'ellos'. l'ero un boránico quc basará su t. t: :r-. que conienzan con historia y acaban con metafísica.rsc abajo si se utilizan en un contdto diferenrc' Las connotacioncs norma¡ivas de nue«ros rérminos estilísticos no puedcn converthsc sin más a morfológicas.. alcmzrá gradualmente una intuición inrclecrual de La csencia inherente que distingue esas obras de todr lx demá¡. si es qLre lo uvo en cuenta alguna vez' que puede haber hongos que no sean ni comestiblcs ni ve¡cnosos. ll¿ moderna enne re¿lisras y nominalisrns es obvio que caregorÍas v clases que siwen muy bien para una cosa pueden ven. deja lt son las caregorias que le inponan. cs el fruto de una larg vida de investigación y rellexión. De hecho. Olvida. delgótico o delbarroco delaran en Ia mayor pane de los casos una aceptación acritica del esencialhmo aristoréLico. afirma. En la recesidad básica que cl hombre dene de distinguir el . me gustaría llamar términos de que son en nues¡ros idioms se echa de rcr lo frecuentes exclusión a esras etiquems.txonomia dc los hongos en e«as dhtnrciones y lucgo la-s c¡saú con algún otro método de clasificación no conseguiria sin duda producir nada útil. el mundo . a la del género. elderecho y la filosolia gódcos' La consratación más in*ructiva de esta búsqucda es el libro de Paul Frankl sobre ..bárbare. coño Karl PoPPer mi¡an con Prevención a lo que pero.4/gárra J que ya hcmos aludido. t¡s nombrcs cstilisticos que enumcré no n¡cicron del examcn de unos rxgos p..

Hemos a¡istido a la c¡r¡«e.rlifiür de tuncionales v que cxigencia nuDca rsolverá por si sola todos Ios problcmas dcl arquirecto. dc la pinrura tipica de los :¡ :rc .Nút1d t Íi . Lüríamos llegu a dec. Tomemos el :::mino .r \ s :r. Sabemos ahora que har :rthos ::r :: modos de hacer planos o cdificios a los quc cabe c. En nuesrrx cxposiciones a h¡cd hov en día asisti¡ros a la ¡n:is dcsconcenanre v¡riedad de fonnls y experimentos. Y hay muchos más en los . en la art¡uitecrura del siglo xx.rs cnas prcvis: la d.:el rnisra fue qucdando con6nada a un espacio cada más esmecho: ¿l final. r crilisric. :izrción dc rlgunos de estos peodos cn l.as. pasando por Va. io no ¡l¡i- .\h nadn ajeno a la repcrición insÍpida de las solucione segu.súnú. Más rarde. t. rá :¡ro¡ía dc los movimien(os aristicos erigcn al$in nuevo r. Ptfu el la :::. Opino que no es accidental quc los diversos rórminos que designm los csrilos no si.- 4.os resulren ser (érminos de exclusión. za busquén po«ur¡s d. como un ca¡.prs es era común ¡versión hacia una uadición concreta.r de I¡ hisroria del ane se consrrurc¡a rrn amplia medida a panir de palabms que dcnorm un pdnc.rl como cl destieno de odo elemenro .ional y ser por tanto rabú. algún nucvo principio :¡g.r : . es válido en ranto que s<ñrir ei *oilo .gn el canon clásico.funcional. y esas rdas es más fácil formulalr nes:dr'¡mente. .rbú.r quc lo quc acabó con el idcal clásico tue en úftimo rérmino la :ulriplicación de los pecados quc había que evir¡r hastr una punto ml quc la libertad . \o es coualidad por tanto quc Ia rerminologi.rue nauliagó la morfologia del csrilo. lo ffbnrirn.rrivo.: ¡uscar l¡ esrrucrura o esencia común dc rodas las obras oead¡s cn cien¡ <r¿ . Al reducir la ider de lo ¡l.anecdórico.san.:li¡.. to que unifica las cscuelas ore siglo .iJiros dc los críricos no¡m¿tivos.on Capogrosi lo rendría verdaderamenrc difidl. Quizá adclantásemos mris en el csrudio de los es¡ilos huscando tales princi¡:r: . Los lcmas v contrascñas posirivos que leemos en los maniflcsros de rnis:. Polaridazlzs Übicas en walfilnt Por obvio quc resulte csre recordatorio.. primcra en formular vari¡s regl¡s .nía. pero :sultari¿ c¡ exnemo sencillo darsc cuenra de que todos ellos tra¡¡n de evirrr ser rcadé :r¡os¡ todos hubicrao disgusrado. e.nmcdi¡to dcl reclamo tuc desrerrar dc arquireaura rodo ornmento por no de anquirecrura <: mn di.gico han de ser rabú para 1os quc s.\'o poblén en cxceso los crndros. :Lrt» sólo un pecado del que huir en ane: cl de str académico. no se e rrr. EI quisiera enconrrar alsú» r¡sso morfolósico quc relacion¿ra ¡ Albeno Burri con Sd:dor Dalí y a l-rincis Bacon.: .itad los contornos violenros.in. \ Io :ic. h mayor panc de las reglx anirirr.: :::presionisrx. r críricos del p. que emp. ¡a uséis dema¡iado oro.-¡:ro . la r¡adición cláica de la aré(ica nom¡rn: 1.ílogo dc ptodos que hav que «irar lgual que la marorir de Lr Dicz Mandamienros son cn reJidad prohibicioncs. de Albcni a Bellori o ljélibicn..r Bellori y acepmdo de buen grado su condena.smo. lo indccoroo v Io innoble.r:iusión. evirad lo lio.rsado o el presenre suelcn ser mucho menos concretos.rrísricrs.rrui¡amenre.¡ ..iiciles :r.rul¿do mundo ctrerior que nú e' pro¡.si¡o . los pecrdos que un estilo de¡erminado quiere evirar.pio dc erclusióD.rs son idmoniciones en conrra dc ciertos pecados.:r * *:. Jc 1o nmili¡r dtl r¡ro c ¡n¿n.

o Fue \fólmin quien dotó comparar el Caravaggio con el Rafael. acaba por fatsear sutil aunque decisivamenre la retación enrre anbas obias.í... pues."- Comenzó co¡ El Renacim. ! . al menos en la medida en que. o. no podemos ignorar la dimensión det dempo y el ho.ti¡. rechazó patenremmte esta posibiiidad y emprendió un camino propio.l¡ belhz¿ lmre a tr a..a.o que ha ayudado a mu. L¡. -* madona de Rafael y una de Caravaggio (ilustraciones ""-p*"Sf. que hizo necesaria ta presencia en nuestras salas de confe_ renchs de dos proyecrores y dos pantallas aI efecto de aguzar la vista para la percep. co_p. Damos a entender que rambién Rafaet .irjn de. Io hizo Annibale óarracci. ¡ildando su manera de desviación de la norma cUsica.ore. cuyo eiemplo más extr€mad. a la historia del arte de la decisiva he¡¡amienta de la comparación shtemática. es legítimo y ciarificador ". pero socava la misma idea de la exhtencia de una morfología de adlos. el b*. Ia distinción e¡tre lo andclisico. Es un recurso pedagógi. Quizá la distinción parezca inocua.. no.mero conocla la obn del segundo. Sin embargo. y tal inrención no se pucde percibir direcramenrc en un¡ t¿miti¡ de form¡.o.pa. el rnor fólogo desdibuja. no ¿.rr morloló8ic¡. por decir_ Io más claro.etarnñ la comparación a la inversa y conrastamos el Rafaet con el Ca¡avaggio pisamos un -¿. el pr. a erpticar. Heinrich \X ¿tfftin. ".€rur(ión conrribuye r expti. ción de las diferenci¿¡ estiltsricas entre dos obras d. cien¿s Nona t fom co a una mera disrinción morfológica de afternativa igulaoente justificadas. La compai+ ción nos a¡udaú por tanto a comprender por qué puso Beltori r.".los no cláicos: Ios que son no dá"icos en virrud de un principio de exclusión y los que no.ar ranro el exiro de stóll+lin como su rra(¿so oca\ion¿1. Mal pudo rechazar lo que nunca conoció.. en el que proseguia el hito del razonamiento de Bu¡ckhardr y acababa por vindi.t.io le preocupaba evitar pecados.nización ha rendido a oscurecer la importancia que para la enseñanza de la hkto¡ia del arte riene.1l".i h"-o.i. p. €n mi opinión."¿r_ terreno mris peligroso.i.". Pero. en h medida en que los artisras chinos nunca rechazaron unos principios de los que no pudieron tener conocimien¡o. y 132 133).r sus ¿lumno. profe.os a Caravüio. Pudo incluso haberla imirado si hubiera querid.tituye el arre del siglo r«.us libro.enre. una disrinción viral enrre esr. hs acts-.ho...¿. pues exctmión imptica intención. y lo no dáico..n¡o et b." d.lftoco (1988). pero cuando interp.i"onte q. pese a lo cual su búqueda de prindpios objetivos de org.do paladín de la reo. despues de todo.áno.oco f.t".rgr-* .. p.". incluso haberse mostrado de acue¡do con este ram"u-i.. en su vecindad inmediata. Be ori p. r'(¿ sencill¿ ob. de lo cual ral vez el arte chino pueda ser un buenejemplo.pereza del n¿rur¿ti. .n.rj (u prerendida morfologia del esdlo a la tunción normariva original diferencias elementales p€ro.. ¿in. ft m¿vor v más afonun.uce.¿ mente los métodos de Canvaggio y que su ane sienta el valor de la mode¡ación v el ideai de. a m€nos que se use con precaución. si queremos situar a Rafael en sus propios téÁi nos. recu€rdr to próxima que e.. Io cons- .mo de CJrav¡ggio. de su conocimiento."....

a¡¡e la La e¡cuelt de. Pero esra vez describe el ideal clásico r1o coDrra el fondo de o¡op. aunque a dur. el resultado fue su libro de mayor inr)uencia. :::¡raste entre los ide¿les clás. iecror sobre la obra que quizá ponsa de manifiesto dc modo m. como el de Bu.¡ ¡onric¡en.r¿ . : ¿ de descubrimienro en busca dc las normas del Renacimiento pleno iulirno.¿n una aport¡ción a la esréricz.:dados al resolverse con¡¡a esta t¡adición los realisras e impresion¡ras del xN.: ::s - Nom¿ t for\r -5 de los crír.cos y los del barroco. Die kk¡¡nch¡ Kn¡ es r.bna de k fotma htbÍa .'. no deseaba más que solicirar una::ro::. Kunstgeschichtlihe Grundbegi. \rólmin reconoce quc una monografía de hiro '. -tu!..:¿¡¡ tnd da¡ ¡leuxche Fomg4n lt932).lebrand.rl¡edo es un ¡uevo alegaro en favor de los mismos idealcs que la rradición acadé:-...onal de Io clásico. como \i¡olfflin recuerda a sus lectorcs.rmpesinos sc hacen afeimr en la plaza Montanara. las setas venenosas no son tales. Én .-: : =renre. i< :.naciones del aficionado at ane de fi¡ales del xx ls que llevan a Vólfflin a -::¡blecer la norma clásic. En :::s palabras.fe (t9t5) *. El sistema sigue usándose como piedra de toque para separar el R. cl prn. :-ribia para un público al que.¡ <i r.::::r::o:r :. Conñ:ba rn que . en especial al cscultor Adolfvon Hildebrand. se ha aproximado rodavia más al punto de panida de Vasari. Son ¡ :ncl.:ro débil de la morfología csrilhric. habia ccnsurado a l¡ his¡ori¡ del r'-: afición a la morf<.l :: i¡s desviaciones barrocas.. Preparadr. Su punro de parrida. cuando los c.:: :: realidad nada hay aqui ajcro al ideal de que la perfección clásica es un rrcr: .:-rcir en la rcepración de procedimientos alrernarivos. :¡ convince¡re. :: ¡leno de un sis¡ema de fon:ras diferenres.:r . rra- :::¡ \lolfflin volvcría a ella en su libro más imporranre. iel :ne deberí¡ se¡ ¡amb.logía y su despreocupación por las leyes innínseas del ane.rdor enrendería mejor to que Bramante rrurrba ji ::::: .ru:i : : -¡uhura. en frasc del prefacio a Di? hksí$he tu $. :. no se .:.r de \íólmin v el origen de ese punro debil: :. rJores alrernativos enomados en las soluciones barrocas. pero que se habian visro un ranro postergados v : . i ? Árr.cos clasicisrd. por qué Rafirel no habria : :ado mejor un mocado de flores romano o la divertida esrampa de un domingo ¡:: l¿ mañana. habia conservado celosamcnre.. r cl :.c¿ido en Ia lierra reseca como una lluvia refrescanrc.r0. v el mérodo empleado vuelvc a ser cl de la compara rl conrrasranre..:i:rcr rores. sino ranrbiin en la pinrura y la cscultura.r.¡ h pi.r.rs l. sino que constiruyen un plaro s. ¡nrn en t. \nres de volver a los plan¡eamienros de esre libro me gusraria Ilamar i.n¡. no sin uD¿ mirada de soslayo ¿l srupo de ardsras anri -::listas de su época.im.¿l¡ernarivas el histori. :.-. al objeto de dclimitar y explicar su funcionamienro no sólo cn 1¿ r. sino contra las imperlecciones del Qudt»oanto. Dia átzr:(l898). cuyo libro E/ :-:. Tr¡s descubrir por si mismo de csta forma la coherencia y utilidad de la ide..<\ la terza e perJitta nazlera.rico de perfección cn arquirccrura. esra vez también .r ctrlpar por preguntarse.::r:.:.r . 'u i:xque esta critica le parczca dura. Su tema lo constiruye en rea :.c$rrdr .:ri.i:.ilegio d.4razas.Jnec¡ura..

El propósito es. la idea de perfección de Vasari. \üolfflin nos pedia en sus confetencias que lo resrásemos para ob¡e¡er lz manien ted¿sca de h que se había mofado Vcari. mulriplicando por cuatro. el dominio de la representapalabra-s. El desdén de la riqueza y la complicación en aras de la claridad y la sencillez presu' pone probablemente un nivel de sofisdcación es¡éticá que sólo s€ da aqul y. §rólmin recLrrla una vez mÁ a la magia de las dos pmtatlas en los ejercicios de comparación. el de "pensar un número. Después de guiarnos a lo largo de todas estas operaciones con el concepto de lo cláico. pongamos. y en rcd6 las ocasiones se nos aseguiaba que esta carencia no era algo negativo. de la que sraban ausentes €sras c¿ractelsticas. si es qu€ úl cosa exisr€. Descansa en r¡na firme convicción sobre el propósito del ane y los medios para alcanzar este objerivo. tai vez. la evocación plausible de . sino ran sólo diferente.ana de pone clásico que era contrástada con ta obra alemana de la orra pantalla. resrando lo orro. en el ane del Lejano Oriente. en pocar un argumento sagrado o al menos significativo en rodos sus detalles naturalisras y psicológicos. Pues a todos ellos cabe conrrastar con idéntica eficacia con 16 ideas clásicas del Renacimiento itali:no.o al atulitotium na¿ntm. Pero sigo pensando que resuharia esclarecedor reconer el libro de wijlfilin entresacando las formulaciones de rasgos pretendidamente alemanes que con igual propiedad podrían describir las caracterisdcas del arte español. portugués. los medios. por supuesto. Se pide al El número en el que se habia pensado y luego se omitfa era. no 1¡l era unro desde luego. tras de lo cual ya somos capaces de leede el pensamiento y decir el número exacto. todo ello de cabeza.vidiendo después por dos y orra vez por dos. que lo someta luego a diversas operaciones aritméticas. el libro de \7bmin nos lleva en realidad de vuelta al problema Hay un juego de ingenio que todo el mundo conoce. Conñeso qre el embrujo no obró efecto en mí duranre mucho tiempo. inglés o hasta mexicano e indio. pronto m€ aParté Para asisrir a las más interesantes disertaciones sobre psicología de \rolfgáng K6hler. niño que piense en un número. sumando ésto y aquéllo. sino más bien para identificar las caracteristic* morfológicas de ia sensibilidad alem¡na hacia la forma. d.92 Nornalfom Berlín. en honor a la verdad. el espigado suizo de hermosos ojos azules y manera de expresarse firme y segura de si que mantenía hechizad.. de las que. Recuerdo las grandes esperanzas con las que acudí a la universidad berlinesa y la impresión que me hizo la personalidad de \rolfflin. a las conferencix en que post€riormente se basaría el libro. Cranach (ilustración 135). Comprendo que en el libro hay más de lo que yo saqué de estas conferencias. si Ticiano (ilustración 134) €ra armonioso. usaba una vez más como piedra de roque el ideat clásico. más sin embargo placia a §lólf}1in. una idea normariva. Una y otra vez aparecía en una pantalla la obra iral. Muy pronto algunas dudas heréticas aguaron parre de mi gozo. y por último restando el número en que había pensado. aunque todavía no tuera capaz de anicular los motivos. Así. pero esta vez no p:rra s€pa¡ar una hse del arre ante¡ior de otra posterior. lejos de disdnguir lo característico alemán.

l:kche n¿i Ticfe.n lire..rprometido con Ia -::omenos narurales que un.r cuenÉ de esri consecucñn en la med.'. §bllilin dero hien d¡o que ::'eaba r¡ue esros contrasres tueran consider¡dos rirndamenr¿lmen¡e pnnciprc! de :Jen susceptibles de ser apl. Plantea explícitamenre la cuesrión de si no convendría distinguir los ¿'peüos -. Es obrio que un rne -ea1aferado al phno (ilustración 136) no podla responder con motivos delripo dc lor :-< Turner o Moner hicieron propios (i¡usrri.nudonrdo de represenr¿r la naru¡aleza sino.la oscuridad se considerabrn entidades por derese sigue pensando en una elecrricidrd negrrn: . E! ci.ión: en ese hubiera llegado a convcrr.Norñd ). la : .rre quc pueda recurrir a "form¡ abierras. :. pero lras encarirse con el problema la 's:rcsm que da es un ambiguo . : <eba convencido de que a la naruralca igual se la podía represenu .d. una . por supucsto.csenre el hisro¡i¡dor dcl ane al conparar una ob¡¿ del R<n¡cinnnro r orr¡ del lrroco eran cinco pretcndidas polaridades . liñn 9l -ktn ¡'..¡resenracionalcs del estilo de los dccorarivos. Una aurén¡ica morfologia de las form¡s rendria como .<Jos de represenración con el aspecto objetivo dc I¡ realidad. . será menos libre a la hora de rcpresentar los . rt¿/ '':.:¡per¡ture coD una esc¡l¡..:. Lo que se ptdir quc ruviera :. Getdtloscnc Fon» rnd olbr Fo-».ma .-rhen und Unhkrheb (líne. disrin¡o. h cosumbre de pensar en polaridades puede enmascarárnoslas.ea o sugerir con su ombra. scncillamen¡e. hasta la luz ¡. La ciencia.-::¡r a discccionar ni por cncima sus parei¡s de opuestos.tue \blrilin considerabr pur:menrc dcs -:ip¡ivas.cados a los dis€ños no menos que a la rcpresenr¿..i'¿. Pero es obvio que la oposición cntre frio y c:Jientc riene scntido sólo por de la remperarur. lo mismo que todavía -redad v la sequedad.r: posirna.rl v pictórico. Son las herramientas conceptuales 6ás. ta fase posrerior es para él no un modo más :. No es quc Wdlm.dr dc lo posible. tirmr ierad: r tbr ::r abiena. -ro no :'. rratr de eliminar mcdir ¿ :.¡o el m¡rco reórico que dcseaba orrccer ¡1 hisrori¡dor del anc ib¡ r eliminar l¡ «.:c-¿ de l¡ natu¡aleza se puede represenrar con una li.¡ de csror -. Es cl refercnte a la ¡elacir.¡\¿isch.no qu. \fóllllin hubiera respondido de igual modo a la obicción dr que un ane cen¡da. VolBlin es conscienre dc cste --:ro.¡t..r pinrur. rn el punro más débil de su ra:.c'€'o ll€8a¡ a una escala o cspectro de configurac.on msuloo.¡¿ Eñ/'. multiplicidad y unidad. \lucho a lo que .a inse¡siblc'¡ esros fines ni a su consecu.r renaccnrista. :r¡ ¡nrrc esms alrernativas y:rpane de ellas hay un número indefinido de posibilida' r.oncs semeian(e..r de esm norma v preiiere ' '-:=ncia a una norma. que elige y su habilidad descripriva resultan tan percuasivos que hemos de centd.Dn. fundamentalmente r la norma oculrr ---srro cuerpo. Hubo un riempo en que el cal<r y el iiio. ':uos de lápiz que con amplias pinceladas en cl plaro que en prolindided. Los eiem- : .sc en el grrn i¡té¡prete de l.¡namicnto. claridad v oscuridad).cas o Gnoulbtgnñ.Sólo donde el <i:imienro decoraiivo ha cambiado es de eryerar un cambio cn cl modo de represen::::ón"r'. . plano v prolindid.sí y no". Hcmos visro antcs lo "fbrm¡ :--:imenrc fácil que resulta para nue«ro enrendimiento ver principios opucsros donde -: hav más quc diferencias de grado. t. ti.r propio.ión 137).Je Lt¿¿. to que me impona es el -c:io de que sus polaridades no son verdaderas polaridades. No vov a .

-94 -iE podemos traducirlo
lo
Eo¿o

Nomyfomu

en lengua inglesa se ha escrito en torno al significado exacto de la palabra mabrischy el

d. rr¿dudr

este esquivo rérmino. Atendiendo al propósito de

Vólfflin

sin temor como término de exdusión y llamarlo .menos lineal,. ¿Menos que qué? Que la norm¿ oculra de §rólfflin, lo clásico.

mismo vale para el rcsto de sus motivos de oposición. Todos ellos ¡dmiten una gradación en diversas coo¡denada; los cuadros pueden €srar má o menos confinados en el plano, má o menos ordenados y má o menos unificados. Pero lo noable de estas coordenadas es que no son independientes ni lógica ni históricamente. l¿ indole de su interdependencia se evidenciará de inmediaro si reponemos los anriguos Érminos cdtic,os que \7ólfilin pretendió ststirir, el ténino tomposición para todos los principios de orden y el térnino fideüdad a lt umnlet pxalos medios de represenación en contorno y pmñrndidad. Es obvio que clanm má refleja un cuadro o una estatua lrs aPariencias narurales, menos s€rán los principios de onden y simetría que automáticamente exhiba. Y ¡ la inrersa, cuanto rnis o¡de¡ada sea r¡¡a configuración, menor Ia probabilidad de que repmdu?s la na¡¡r¿Laa- Me parEce imponante subra;ar aquí que, en mi opinión, anto oden como fidelidad a la natur¿lez¿ cor»tiruyen términos descriprivos razonablemanre objetivos '1'. §0'6lflin reni¡ r¿zón al pensar que er posible decir, al menos manficsan esras caracterlsticás más que en denro de cieno llmites, en qué obras otras. Et caleidoscopio praente r¡¡a di+osición o¡denada de elementos, y la mayor parte de las fotografias no. Un aumento de ¡¡o¡alismo supone una disminución de orden.

r

A mi entender

obvio que el r¡¡lor anísdco ¡eside enrle otr¿s cosas en la reconciliación precisa de esas exigencias conrapuestas. El ane primitivo es, en general, un ane de riginúdo del das simetrhs en el que se sacrifica la plausibilidad en alas de r¡n maraviloso s€ esquema, mientrrs que el ane de los impresionisus tu€ Én lejos en su brtsqu€da de la verdad visual que parece haber dadeñado casi por complao el principio de orden.
es

que ningún análisis puamenrc formal puede hacer justicia a ere &ito en la reconciliación entre dos objerivos opuestos que llamamos la perfección clásic¡ de una madona de Rafael. Crm que a f;nil comprender por qué. La propensión a la morfologla de \rólfilin es dpica de un crítico decimonónico que da por supuesta la representación. Para é1, como para todos nosouos, el ane consiste en impone¡ un orden al caos. El pintor ernpieza donde el fotógrafo termina. Cierto es que el fotógrafo puede ser rambién un anixa precisamente cuando lo que hace es seleccionar y conseguir una composición ordenada¡, pero la idea de ral composición la debe al ane. Contemplando el ane clásico desde la atalaya de finales del sido xx, Vólfilin descubrió sus conquistas principalmente en términos de su propia sensibilidad hacia el equilibrio y las simetrlas ocultas. Siempre ha desconcenado a los historiadores el que los autores y críticos del Cinqaecento apenx hablxan de

He tratado de demostrar en otro lugar

"

este notable logro del ane renacentisa

dáico. Ni una palabra

se

dedica a ia composi-

ci6¡ er

d

baado de Leonardo, y Vasari rara vez

usa el término, salvo cuando ensalza

la habilidad de Rafael para componet !n^ storia en un pano de pared complejo en el ¡zs<t de libemción dz San P?¿/o (ihÉrlación 138). Sin duda que Vasari, discípulo de

NTn¿rloln¿
','en

ei

r¡d¡ea del S¿no, hubo de rener concicn.ia dc los recursos composirivos descriros por :i olfflin, y de todas las rim.rs visuales y armonias lormales que par.r nosorros consri-

la consccución de una ccrrad¡,. Al fin y al cabo, el mismo Vasari hizo "ft¡Lma ...o riecuente de estos recursos fonnales en sus cuadros (ilustración 49), por pobres ::c resLrhen cn otros aspectos. Hemos de concluir que el Cir4zrazrodio por senrado :rt se traraba de imponer orden porque esto era lo tradicn»al. Hasr¡ en l¡ obra más - :ide v despreciada de l¡ naniod bíz¿»tin¡\a Virscn ¡parcccrá en el cenüo los v
.,:qeles o sanros que la adoran dispucros simérricamenrc a uro y otro lado (ilusrra,n 110). El problcma no erai para esros nt¡estros! dotar dc cieno orden a su cuadro, r:¡ ese do¡rinio cada vez mayor dc la represenncnnr

rod.i su arencióD. El que este :ible dcl orden cra algo que, por 1o visro, resulrab.r obvio. EJ problcma era l,asta dónde se podia avrnzar en 1a disoiu.ió¡ de la simerría siD .::iticar el equilibrio. Un Piero della l'rancesca aún podía arrevcrsc, en su hicrárica ':loma del parto de Monrcrchi (ilusrración 141), .r pinter los dos ángeles de los ::.r con un c¡rrón al ¡lerccho y al rcvés, v Casrrgno rccurirí¿ ¡ u¡ et¡c¡o especul¡. .:-rl¡nre en su Sanrr Apolt¡¡ia. A Gozzoli v Poll.riuolo no lrs sa¡isficí.r vr esra dis: .,¡ión ran scncilla e iDrrodujeroñ el recuro del modclo idén¡ico r;sro desde dos :.. difere¡tes (ilus¡¡acio¡es 141 v 1411. Pcro los ¡r¡esrros tlc 1¡ ¡¿r:¿ »r¡¡¡¡a.¡ : trr.rcn asimismo csra rigidez r n¡picron .re¿r h s.¡sación de cquilibrio \ .o(.s : :Jencia valié¡dose de medios mucho ¡ris suriles. rejiendo tiqu¡rs.n diierio! 'us :,. :ro sacrificaban ni su significado dramárico ni su podcr de evocaciú. :,re compro¡niso i.leal enrLe dos exigencias opuesr¡s scria lo que posrcriormenre . :.rdria por clásico, en el sentido de presenrar unr solu.ión sin par suscep¡ible de . ::perida, pero no supemda. La desviació. hacia un exrrcmo poDdria cn peligro Ia ::..ión del discño; h¿cia el orro. la seDsación de orden. )csde este punro de vist¡, la clásica, es un Iogrc de Írdole más récnica "solución . . :sicológica. Se puede considcrar, como pensabr Vasari, el rcsuhado de incon¡al¡les : :.:menros quc al cabo lleg.rban a lrucrificar Según cra manera de ver las cosas cx¡re , : -rlución óprirna más allá de la cual no se pucdc pcncrar impunemenrc.

:

irrn

rl quc todos los escrirores dcdidominb hubicra de sLLponcr el mc¡or sacrificio

-- :rilibrio pelicto en su composicntn gozascn ' ---: rribuir a los quc rompieron cl cquilib,io

-

'.Íerece la pena derenerse en dos consecuencirs dc csra inrerpreración. Una de ellas cs .:rr.Jidad psicológic,r. No hay morivo par¿ pcnsar que los anism que Iograor J tin de menres igu.rl de b;en equilibndai.

::- -r: , : : : :dición de 1943 de los Gru"dbes;ÍAy we no es ¡ún suficien¡en,enre conocid¿. ; r-gunda consecuencia es m:ls inporranre todavi.r para comprender el papel quc --: :esrmpeñando la solución clás;ca, incluso p.rra )os quc busc¿ba¡ ¿lrerna¡ivas.

protundas crisis ¡rent¡lcs. L¿ hn¡orir -:¡ cn¡endida cono u¡¿ hntoria dc solLrciones fárm.rles puede aplicar la cuchilla de , \ pres.indir del espírnu de los riempos. Nadic tuvo ¡¡¡vor co¡cie¡cia del dilem¿ invesrigción de la evolL¡ción form¿l le plantca al hisrori.rdor que el mismo j:n..{ este problcma volveri.r en l.r p«,tunda y esrimulante Áaly¿r de l9-l-1. m¡dr

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Nomd:lfomd

Pone de manifiesto que el relarivismo hisrórico tiene límites. La morfología de esrilos con que conramos la deb€mos a la esrabilidad e identificabilidad de la solución cláica. Exisre una especie de .esencia, de lo clásico que nos permite ubicar otras obras de arte
a una distancia variable de este punto cenrral. ¿No hay una

"caus$ que la pintura esrá al servicio de tal fin humano, tenemos derecho a esrudiar los medios en relación con esos fines. Y lo cieno es que hay criterios bastánt€ obierivos para valorarlos. l.a idea de una de medios,, la misma idea de perfección, "economia adquieren un sentido complero, racional, en tál contexto. Es posible decir objetivamente si derta forma sirve á cierta norma. No resul¡aria dema¡iado difÍcil, creo yo, traducir las alabanzas rradicionales a artist¡ cláicos como Rafael a una rerminologia d€ gra¡des objetivos perfectamente atcarzados. Ya he dicho antes que a mi parecer tmto la corrección del dibujo como el Iosro de una composición equilibrada pueden jugarse con arreglo a crnerios objetivos, tanro por separado como en su inrcracción. Yo iría már lejos aún y me avenruraria a decir que hasta la consecuencia de un relaro lúcido y la presentación de la belleza fisica son normar que tienen un significado permarente. Cuando menos, me parece que es fácil exagenr el relativismo en esrar cuesriona. Sé perfectamenre qu€ Ios ideales de belleza varian de un pais a otro y de una época a otra, pero no por ello dejo de pensar que
sabemos lo que queremos decn cuando afirmamos que
bellas que las de Rembmndt, aunque nos puedan gustar

contndicción aqui? ¿No he tratado de dester¡ar el esencialismo? Sí, pero yo diria en esto rambi¿n he aprendido de Popper- que hay un ripo de esencialismo que es inocuo y hasra legítimo. Tenemos derecho a hablar en rérminos aristotélicos al referirnos a lo que Aristóteles llamaba finales,, es d€cü, Ios objerivos y los instrumenros humanos. En tanto se piense

-y

la

madonas de Rafael son
las de esre

último. Sin este nrlcleo objetivo del ideal clásico nunca se hubieran creado ni siquiera Ias categorlas de lo no clásico. lo que es plausible en Irólfflin y sus seguidor€s se jusdfica en virtud de este elemenro racional. Pero hemos visto que esta plausibilidad se
apoya en un ideal normarivo determinado, un ideal además mucho menos preciso de lo que yo haya podido hacerlo pa-recer con üstas ajrsnfrczÁo. Ia úbina ccru deÍeonardo (ilu.stración 144) es menos simétrica qrltla Madonx¿ de Monterchi de Piero e

incluso qre el San Sebastián de Pollaiuolo, pero su diseño

es

sencillo todavla compa-

tado con las involuciones de l^a batalk de Anghia¡¡: r¿s madonas florentinas de R¡fael muestran toda la daridad de las composiciones uiangulares de Vólffli¡i su manera posterio¡ en especial La batalk b OJrz (iluscración 139), introduce una complejidad de orden mucho mayor y unas contorsiones de la figura mucho mris o'ada.. Y sin embargo. ¿,turene, somo, prra dc.ir donde hry que rrzar exacramenre l¡ line¡ divisoria enrre l¿ norma clxka y L Lompleiidad no clÁica?;No es lógiro
que los artistas rrataran de averiguar hasra dónde se podla avanzar en este juego de virruosismo? ¿Tenemos derecho a decretar que traspaado cierto punto ya no eran ni clásicos n; siquiera no clásicos, sino anticl:isicos, como se ha llamado a los maniernrs? ¿Fue el manierismo un principio de exclusión que pretendió evitar el orden y la

r r. principio que niega los valores a que se opone El principio iel s¿crificio admite e incluso presupone la existencia de una muhiplicidad de valo :es. Podría apreciarlos un arqueólogo marciano cumdo. Pero el artista maduro nunca sacrificará más de lo que sea iel rodo imprescindible para el cumplimiento de sus valores superiores. ra exclusión radical es algo que rodo el mundo puede comprender.. Creo que los dos princip. Cuando r¿!¡ hecho jusricia a su norma suprema. Para todos los critios del pasado mnto la Bellezr :omo la Reatidad er¡¡ v¡lores reconocidos.onalismo o la ausenci.orrimiento de las prioridades.se comírn tan grande que sus ditiren:ias relativas a ciertas prioridades de valor resaltaban enormemenre. con su miedo creciente a la corrupción. Confio en que no sea nccesario hacer hincapié en que no pretendo que esre diasama menrál en extremo esquemárico hag justicia a la riqueza de la evolución his:órica. r¿ . aunque haya de inclinarse anre ¡¡ro valor priornario ':a.nisras Del¡crcir ¡ :ngres. o le puso bigote a la -tfau 1. \'ist¡ d*ne I¡ irancia.lo el siglo xvnr.. Tales ex¡remos tal vez se presten r una descripcion morti. que Rubens y Bernini ba¡aran su estilo en el estudio Je la esculrura antigua y que Bellori elogiara a maestros rales como Lanfr¡nco.t de simelria cn el e\Próic :ismo abst¡acto. el que estableció una di'i.rramente neutra.barroco.oria entre la norma y lo considerado "exceso. de efec¡os rinuorrsras que pudieran dktraer de la finalidad del ane.os que he diferenciado aqul se confunden ran a menudo :orque los panidarios de los diversos movimie¡tos artkticos srclen ser tenibbs sinpl$ -:ra¡¡:r. P<o a¡ticlt'ica que . n¡nierism la reconciliación se desmorona y que la complejidad del dis<no conduce : dnrorsionar los cuerpos o a sacrificar Ia plausibilidad evocadora de la hisror. puede No decirse lo mnmo de un verdadero prilcipio de exclusión t:1 como la ruse¡c. Se reconoce que lo que se sacrifica es un v¡lor. Fue r. De lo que se acuaba a Caravagsio -por :ontinur con el cjemplo a¡terior era de haber sacrificado la Belleza a l¡ Realidad :ienras se criricaba a la tradición académica de sacrificar la Realidad a la Bellcza. comprli¡n una ba. El sacrificio :. \hgner y Brahms.a de ornamento en el func.Notna 1 foma e- .¡¡dadera acuración en mbos cxos era quizá gue ambos saoificabm el ralor ¡ival mn :e lo que en absolutamenre imprescindible para hacer justicia a su norma suprcma. Rubenist¡s y pouss.o qu€ tenemos delanre supone sa sorprendet punro de visrr no puede .r se hubi<ra . Se recordará que el principio de la exclusión es un sencilto :or no decir primnivo. dará a otrs normas el rrato que merecen..lóAi. Exceso. Me he de¡enido en dl princip¿lmente en tanto que ejemplo de lo que pro- rongo llamar el principio del sacr. como hm iecho los movimienros verdaderamente anticlásicos) Cieno es que en algnas obra.rrmonla? ¿Gritó alguien . restificaran a menudo su rdm.¡Abajo Rafaell. vale decn.r. EI historiador comprobará que es frecuente que los críticos de bandos opue*os :ingan m¡is en común de lo que reconocen.. estas diferencias desaparecen en pane.. Desde este quizá i D que hasra los maestros y crfticos punteros del .hrivo es cosa más compleja y sutil.reción por el arte clás.ficio en contrastc con lo qLre he llamado el rrincipio de la exclusión.co.

el rañaño.va. la csrabilidad. el rrmano.s por ciso. cl pcso ! l¡ cs¡abilid¡d rzra¡ unidos. l¡s que encargan una máquina o una instalación entrcgan al ingeniero diseñador ciertas cspecificacioncs accrca del lirncionamiento. porquc se rrara de un ejemplo scncillo en el que Ia cririca normativ¡ no ex. va sobre ruedas. Adenrás ral rez caigaa en la cuenra de que hal requisiros que no se han especificado v todos dieron por senrados. pcrc una velocidad ercesn'a pucde aco«ar la rida de la máquinti.en cosa de ajusre muruo de normas e¡ conflicto que quizá se pucda entender. suclen conoccr los cr¡¡crios en fundón dc los cuales juzg:rn las soluciones lo quc es más. Esrov de acuerdo con el profcsor Guzzo en quc no se puedc levan¡a¡ una estética sobre la b¡sc de r. Me gusraría volver a estc aspccto en h conclusnín. las prioridades establccidx para reconciliar las exigencias en conflicro. pero si queremos con¡ltr con ella no sería mala cos¡ acer.enro desperrará en nosotros un nuevo respero por lo dásico.rlor de ser probable que se traduiera en accidenres. ercétcn. Tal ve¿ la mejor solución resulte inadmisible si va a mrdane tanro en ponerla en prá«ica que es probable que la máqunra quede obsoleta anres de salir del rablero de dibujo. sé si n¡Én ¡unca una reorÍa del esrilo.dad. más aforrunados. digrmos. I¡ duración. El mejor rendimicnto ca¡ecela de v.luye Ia descripción obje(.lom vida en csre planca. sino que se desliza sob. El rendimiento puede ser bueno en una solución. Es prob.¡¡nos a las soluciones anisricas en rérminos de lü especificaciones que se dan por sentadas en el seno de una época concrera y elaborar sistemáricamente. y hsta con pedanreria si es preciso. Tal proccdim. jcrarquía y conocen asimhmo Ia de valores el ordcn de prioridrdes que su norma implica.9u exringuido ¡a Norlad r. pero abrirá también nucsrro espíri(u a la apreciación dc soluciones no cllsicar quc representan decubrimienros por entero novedosos. pongarx. el cosre. La mayor par(e de los cambios cstilisricos son m:í b. Is críricas normativas ni la descripción morfológicr por si solas nos proporcio- ¡ tal coría es necesaria. Lo que quiero poner de manirie«o con e«e ejcmplo trivirl es tan sólo que nuesrros colegas de la indusrria. scgregación. Lo que no saben ni pueden predecir de anrrmano es la bondad de una solu ción que cu€rione une de las especificaciones úcitas y sin embargo responda a todos los requisnos: un invento inespendo tal como el aerodeslizado¡ por ejemplo. con o sin buen¡s roones. Los que relchcn cnrrc l* disri¡ras soluciones ahernarn'as han de romar una decisión en torno a esras prioridades. lo del conrexro dc la vida v Ia final.e un colchón de aire y cxige por tanro una nucva ¡ed¿cción de rodas las espccificaciones para vehiculos a¡reriores.rble quc. pero nunca medir con arreglo a un crirerio form:rl objetivo. Pensar que era posible sólo cabía en una concepción dcl arrc que rratara de sacar. N. El profcsor demuestra que no nccesariamente hay un conflicro cntrc la crítica de. un modelo indusrrial y una obra de ane:'. pero que el cose ser superior pra máquina muv grandes o rruv pequeñas. Es una comparación a la que vo mnmo hc recurrido para ilustrar el clemenro de una solución a un problcmr cn ane. cl peso. No . que ni vuela n.

ol¿ "sroriogr. sepamos lo :rimrmente ligado que esrá Io "reciente...io es dc ro ll¡n¡tivo.rli del \-r.ul más Mu pranck rcdo s. H¡toú d.io de C. E» ningún momento.. en la hisroria. si nós paraños e exanin¿il . . debiéramos limpi¡r menres de roda idea preconcebida e ir contemplando una tra.s orra las obro . Confieso que son arores mñ simpatias por su postun que por la de sus oponentes. Lr bibliogr.rfii por clb. lo aplicable E¡ ran b¿bilónica confusión :r lenguas bien puede inreresar.. :rdc:is..io' nes guc.rr.idealmente. Si a primera visra parecen fuera de lugar en :n anlisis de concepros recientes. ¿Cuáles <t<iz..c Yórk ¿n 1961.r leido el famo\o rrrb. c¿ár¿¿o 99 . sc r6rhn Ruid € inlde. yo pediía que. Hay hisroriadores que son .l . que sólo admnen la exis¡encia de obras de ane ::niculares y desprecian nuesrras categorias por considerartas neros llau uocis. pero se ha demos:zdo hxta la saciedad que rambién ella acaba por sumi¡nos en contusiones me¡odoló' son nuestros hechos? Ha de haber algrin crnero de rele' :rx insuperables {.adores. afticulo e prcsentó cn cl vigésimo Congr€so Intcrna. volver a los origenes del jonc€pro d€ manierismo.El man ierismo : nasfonda h istoriográf co imponante dejar claro en esre momenro que no hay un principio delinido poniblc d prio/..ional sob.omún..realisras.iudr " ignoradr -y no alegar perrenecer a esra segunda oregoría- se dará cuenra de resulta a nuesrro problema esra cira de Max Plancft. que podemos desvelar en :r€5rro examen o inruir meüa¡¡e la Vaer¡schat'hnbién los hay nominalisras en el .ry. ptrñi. v esre nunca se puede enconrrar en los mismos hechos conceros..<nrido de esra anrigua controvers. Si pedimos a un invesrigador verdadenmcnrc sin ¡t- r \ú2 E§. Se sigue ..onceptos estilísticos nunca pueden deducirse de observaciones acurnulad¡ dc elegidos al azar. es ello tan oportuno como en el estudio de caregorías rales como las que nues :os conceptos estilísticos representan.. aún. meio. surge continuanente la ncesidad d< ha.a una clsifioción adecuáda paE bdo proÉjio qu€ Es haga dr ( drs"' La nccesidad dc io¡roduir alguna claiñcación y et capricho a elta ad.. F¡..ón dckniñienio. )cdeñar Ios conctpros porque su deseo es descender a los hechos. Puede decirse que . Con los cuatro breves textos que he recogido y mducido -1uí pretendo facilitar cs(a orientaciónr. dene una ex¡srencia auónoma y hasra una . con Io remoto. como histor. por ejemjo. Aferrán' t:* t \a id. y s!.et de qlc uniuísaha sunt anx rem.o. mas = rtrc con una solución vacía.r f ualquierl que h. tomando diligente nota de cuanro rcng:n .a.esencia. sostie¡en que el manierismo.u. Pero los que abordan un problema con la menre vacÍa saldr:in ineror:bk- c qu.er disrin.. N.r:ne creadas en una época o región dadas. en el senrido medieval del ¡érmino. como paso preparatorio..

renían una existencia independiente. como si dijéramos. (por cirar una respuesta de examen que recu€¡do) seguramente regresaria con el veredi«o de que en el pelodo comprendido entrc el ant¡guo Egipto y Mondria¡ era imposible encontrar una pinrura semejanre. Creo que varnos a llegar a la conclusión de que. Pues. La restaura- . y que terminó por triunf¡r siendo una idea que apenas había demostrado hasta ese momenro su ualo. ta principal dave hisroriogrífi<: leg¡d¿ por la Antigü€dad clísica a la r¡dición occi denml e la del progrerc hacia un ideal de perfección. Esto no significa que no pueda estar de acuerdo con los h«hos. la dave adolecía de un gnve inconveniente. las categorlas esr.100 Elnariensna: ta{ordo hnbiosáfto juicios que averig€ lo que rienen en común la mayor paae de los cuadros de una época.. que reside en la naturalrza de esta concepción del ¡ despliegue gradual de un ideal que ha de llegar a un alto ma vez alcanzada Ia perfección. la idea de rescate y res rau¡ación. por Plinio pan el auge de la pinmra y la acultura. En ralidad el punto muerro no es tan grave como parece. que habla dc la resrauración de la oraroria a la prístina perfección ática tras las corrupciones del . como cualquier otra caregoría inrelectu¡I.¡¡. Parccc que.asianismo. por Cicemn para el auge de la orrtoria. a la posrre. sin emba¡go. algo que en términos g€nerales cabe tamenrar pero que no resulra f:.e paso en apari€ncia inocuo abria la p¡rrta ¿ la idea qe¡l¡sra..ícil de presenar como Ia epopeya de unos individuos que hacen su aporración al rriste conjunro. Mi prim€r texto es un ejemplo d€ esta técnica romada de los escriros de Dionisio de Halio¡naso. la hisoria de la nagedia griega. pero debe ponernos sobre aviso ante la posibilidad de una rwisión radical. t-a afinidad de esta clave con la del Renacimiento aptnas precisa glosa. En el contexto de esta clave la hisroria posterior puede ser tan solo de decadencia. pero nada nos obliga a aferrarnos a ella. l-as ventaju de esa clave a la hora de doral de coherencia a la hisroria de un arte quedaron demostradas por tuistóreles para por supucsto. fue creada rPr. Si alguien llegara a convencerse de que los cuadros ma¡i€risr$ esrán "por entero desprovistos de espacio. En la pníctio es donde se conrrasran. y dapués de rcdo incluso este resultado negarivo seria un resulrado. Sólo hay una manera de introducir un gran individuo o grupo en esta secuencia poscláica: recuniendo a una segunda clave historiográica de origen todavía má mítico. Pero con es. rcndremos que saber qué es *esencial. quiá convenga explic* por qué creo que rat discusión sería de particular interés en el caso dcl m¿nierismo. Cieno que no podemos abordar el pasado sio nociones preconcebidas. Precisamenre para cvimr desastres intelectuales de este dpo introdujo Aristóteles Ia distinción enne definiciones esenciales y no esencial€s. de que las "aencias.s si se demuestran inadecuadas.lísricas rienen el canícter de hipótesis. tal vez proponga la respuesta de que todos ellos contienen carbono. en conracto con los hechos del pasado. Si pretendo examinar los origenes y credenciates del concepto.Para eÍe Lildmo. en el manie¡ismo si queremm haLrmo' con ejemplos de curdros manierisrar. el reromo de la Edad de Oro por vimrd de alg¡in ¡gente &nefico. pa¡a satisfacer una neccsidád hktoriognífica. si se me permite cirar una obsemción formulada por Johrl Summerson ciena vez que sr discutía sobre este tema.

Esra imposición rrimfante de una lecrura coherente a la his¡oria de las artes e¡ k.no. :os.:bsumirlo denro de algún concepro inteligible? Obviamen¡e el único modo de des-:ibir la hisroria del ane después de MiguelÁlgel er¿ o en rérminos de decadencia v :rnupción o en términos de alguna nueva salvadón milagrosa.:cina de altura ligeramenre menor pero mucho más fácilde escalar.i.:¡súi.. l'ues Vasari no sólo era historiador. ¿Qué quedaba por deciry cómo . .up. el mismo Vrsari se muesrra plenamenre conscie¡re del :echo de que hay otras tare¡s. Cieno que Vasari vefa en Mguel Ángel el maestro -. como . y aLLn .r nuevos asiáticos -. de ese macsfto paru no perder el tiempo en ere € mPtño !:. pv'. el primer gran artista que vivió a la sombra de la proeza de Miguel Ángcl .. En la vida dc Rafael es donde Vasari bosqueja y pronofica la clave hiroriosrári' :: que iban a usar sus continuadores del siglo xwrr.¡ -r¡ : perfección.o.: on de l¿s buenas letr¡s es un rema consranre de los humánisras r \. El papel de má Italia vino al rescate haciendo posible que se i¡iciara un nuevo ciclo h¡¡.endo uno de los pinrores de la generación epigónica d.c ¡ que \e h¿hi: r:. :onsecuencia. Por conocidos que sean estos pasajes. ::licó a la historia del ane. . pero no menos :riles para el pintor y en ellas Misuel Ánsel ha dej¿do el campo libre a otros. Pues Rafael fue.¡ i:. d.¡vez "malos.r..!. : generacioncs posreriores el mismo problema con que hubieron de ::trenrarse los crír. en cierro sen¡i' Jo.sroriador más minucioso v persuarlo qLr r.-. bier c:: :ierdan algo de su luerza cuando se les saca de su conrexto preciso. quiá no del rodo igual de excelsas.. -1os Pero los criticos e historiadores del sigio xvrr que quisieron escribir esta historia :rcon¡raron en Vasari otras herramientu descriptivas apane de este ciclo inevitable :e auge y decadenc.r una perfección insuperable. anes a una nueva dignidad. permitaseme citar algunos nozos.o dc primcr¿ -- .ri. Con mi segundo y ter ::r textos prerendo mosrrar qué es lo quc sucedió en realidad.a. a Cararaggio se le aigna el papel del seductor y a Carracci el de restaurador de : planteó a lo manierista.habian arrojado anes.*\. Pero en tan:o que pintor en ejercicio. Si Miguel Ángel es l¿ cima más elevada.o una idea de Io que el firtu-o iba a deparar mucho más clara de lo que se suele conceder.rurlc. sino €l h. En el nu€vo y sran --urgir de la pinrura en la Roma de una generación después de la muerte de Miguel irgel. Ralael es una cordillera .L. el que condrce 'da Cinabue ín puoi a la perfección de Misuel Ánsel. ::j: ¡ e. haci¡ el tl:: :¡ :sa notable biografia: Como no podía alcanzar a Miguel Ángcl cn la materiá R"frel F\^lv o igurlJrle v r¿l imn¿r Ia ma¡era 'c/. el primero que señaló el camino a los que vinieron dcspu¿s.cos posclásicos delmundo antiguo. sin también critico. la represenración del :ermoso cuerpo humano en movimiento. Simplificarrmos en exceso su planteamiento si nos fijamos únicámenre en el pinácuo en que situó a MiguelAngel.'eró\.: '.. asiáticos lo represenraban los eodor. fue no sólo el primero. Entre ambos yace el cenagal de abarimienro en cl que lr :ue había llevado el cometido m:is noble y principal del ane. en special a Rafael.

. Se cita a Uccello y a Ponrormo como ejemplos admonirorios de anistás que no supieron cull era su sirio y por etto se esforzaron en vano.102 insistir El naaiernno: trdíok¿t hktaÁógnlfa arristas de nues¡ru época. raleza le ha dotado para hacer. No fue antes de las revoluciones del gusto del siglo >« cuando se empezó a sacar la conclusión de que si la pretendida reacción conrra et manierismo atribu. Por lo que concierne a la posición de Annibale en esre planreami€nro. rntu Mgl.gio de Ia p€rfección cláica necesariamente habia de aumentar et de cualquier movimiento que pareciera opuesto a esta perfección. que no deearon már que hubierú heáo los mismo orros de la obra de Misuel Án8elt En lus¿r de frác ú¿r¿ndo de emularle y llegar a su grado de perfecdón. Me he cen¡rado en este texro tan conocido porque creo que conriene vendaderamente in mce oda lz historia posrerior. que en adelante consideraria suya. y que era y será siempre infinitamenre estimada por los ar- y storioso Annibale Caracci. En el siglo xx ta rebelión contra los ideales. rns exaninar la fabk conuenue de su ectecticismo a la luz de los h€chos de la vida y el arte de Annibale. pretendidos o aurénricos.7 cobríta.. Mahon ha puesro de relieve también el modo en que la pérdida de prestigio de la reoría clásica del arte desde los diár del roman¡icismo ha convertido una clave historiográfica cuya intención primitiva era elogiosa en una categoria iniuriosa. A medida que decaia el ptesr. do a opinión de Vasari P.afael no habia resistido suficientemente la renración de comperir con Miguel Angel. el cual. tattd pieM ¿i lü.rc d. sin bellea. Conctu ye su afirmación con uDa homilla a los anistas en Avor del esüdio d€ las querencias personales e inclinaciones narurales. A Agucchi. ¡i peado en una manera muy dura y lLena de dificultades. no hubic€ n tábejado en vano. Baglione y Bellori. de Rafael y Carracci adoptó la forma de prerrafaelismo. y esto habta danado su repuración.cosa mata. la oela. podrián hábtrsido úti]es así mismos y al huodo5. l: ha encontrado insuficienr€6. e pouaa d'inr¿hzionel. passeri y MaIvasia. apenas les quedaba otra salida que presentarle como redentor de la decadencia. Lo que desearia subrayar en conclusión es el correspondiente movimiento penduiar del gusro que trocó en alabanza la acusación de m¡nierismo.da al boloñés era realmente una . El mismo ptanreamiento de Bellori. como aquél que at fin había enrendido la imponarcia del precepto de Rafael y seleccionado una combinación de estilos perfecta. entonces bien pudo haber sido una «cos" buena» el manierismo posrafaelista. cómo escogió por punro de panida la manera de Fra Bartolommeo. pu€s que esra hipótesis ha encontrado un crítico implacable en Denis Mahon.eron conrinua.yasafi isnar un lqar adecuaSabemos que en .. pues nadie puede hacer má que lo que la natu. superando asi la degradada y problemáticz maniera de los afectados imiado¡es de Miguel Ángel. e¡ el esudio r cu ¿ill & Tambi¿n se nos dice cómo avanzó Rafael hacia su mera. y si htbierú inrenrado convenirse en eclécricoi c imirar los oftos *pecros. inyención [n¿ faüa ana n¿nidd nobo ¿ara. puedo permitirme el lujo de ser breve.. sin color r poh. que quis.y la mezcló con lo mejor que encon«ó en otros maestros para fraguar con rancas maneras orra nueva y única.

¿Podi: src cfcoo haber llevado incluso a una decadencia objeriva? Más aún.amenre de la necesidad de separar cienas obras de un ideal de perfección cláica. el ideal de la perfección clásica es mucho mn esquivo o. en mi opinión. Nos hemos acosrumbrado tanto a poner cl acenro en las proximidedes de la Estancia de la Segnaturr que cualquier desri¡ción d: esta soluc. y se obtendrá la hipótesis fundamenral de Dvorak.dealisra.iel a. No h€ exáminido ningún eiemplo y ninguno precisa este análkis. Pues esta red de categorias y su destino en l¡ manos del critico posee un momento propio r un tanto ajeno a los rcontecimientos reales del pa-sado.¡¡" de nuerrra époc. époci. pero aún esrán por public¡rse monumentos clave de la ipoca rales como el ciclo de frescos del Palacio Vecchio de Florencia (que no es precisamenre un encargo de segunda fila). no aprobaban en modo rlguo Lr de una culminación 0nal. d. El concepro dc manierúmo como esrilo y época diferenciados derivó originir. Pe¡o sin duda a los que virieron dur:rre aquellos años les hubiera parecido una ahernariva por enrero f¡lsa r ¿niti. Pero mientrm que h idea de progreso haci¡ una imiración de la naturaleza más exacta posee un elemenro objerivo gue se puede conrrastar con los hechos. que vieran en la alternar.gos: Añádise a esro el dogma hegeliano según el cual todas las tendencias artisticas pued€n nec€sariamenre ser inrerpreradas como manifiest¡ciones del movimienro ¡scendente dialéctico del espnitu humano que se mañi6€sta en rodos los aspecros de un. Manierismo se ha convenido en una palabra de moda. Para ellos era anatcma ranro el naruralismo como el clasicismo. Con esto no nos quedr mr nosorros.{¡¡¡: cuando se adherian a la idea de progreso artÍstico.c6o en orro lus¡' . Por el contrario.direcciones no clásicas como sinroru salida que considerar estas -para o de decadencia de rebelión del.ca¿énico r conrra el impresionismo no tuvieron dificulrad en comprender y aplicar csre eque ma rripartito. demuestra que los cruicos del siglo xx que parriciparon en la doble reacción contra el nlt ofr.famado como eran difamados sus am.:l . t¿ cira de Ia conlerencia de Dvo¡ak de 1920 sobre El Grcco. por cJ n:ru- ralismo vulgar de una pa¡te y por el convencionalismo esrrafalario de orr¡. ¿Será que muchas de las obras de ane de finales del Cinqtecento les resu\ar z nuestros críricos e hisroriadores menos ¡tractivas que la idea de un arre anriclásico? Pues aquí esrá. Ia clave del ¡sunro.ón concrcra nos parece menos armoniosa. que enrroñ. conrnburó a facilitar esta revisión. si se preffere. ¿Pued.El tu.ra rechazada del manier. Se convirtió en lógica consecuencia en el rórulo aplicado a lo considerado no cl¿sico. Todo esro podla deducirse sin referencia alguna a las obras de ane propiamente dichas. una de las primeras rehrbilnrciones del m¡nerismo. c¡to que ciertos speoos del m¡nierismo cabe consideralos una especic dc a-er:o & rtzlimentación inducido por la m¡sma idea de progreso arrisrico.r podrían enconrrar 'u viv¡ im¿gen .rstuó: naío"¿o bi'torusrifú :u.zó el manierismo como expresión de una crisis e inquierud en la que los antimarerialists r ¿nrihum¿ni.sno el predecesor de un 'orprender ¡ne moderno antirrealista y aori.berada.i.eb< heblz.i para quicn el € quilibrio de la perfección esraba amenazado de dos lados. . subierivos. y como ya he d.r cn c:los tá- .

Tiattato (hacia 1610). ciudad y c. i¡tolcnblcmentc ostcn. de bucna familir y vimrosa.nz¡ .n tod.n¡. crcado cn una situación dadai ¿Cuf de los concrptos dc manicrismo prcsentados en las últimas décadas puede ayudarnos más a hacer prc- TEXTOS I. D. Lucgo dc haber cstado la pinrur. G. B. Cro quc la ee d.nro.jor ha sido Roma. vivimc tanto por cl progmo de otru cmpm omo. tuc dcspojadr de su dignid¡d y cubi. r¡na pros.i..n qu. prácricamenre . o no s€rIa pref€riblc considera¡ cada r¡¡a de las obras de esta época como un cstuerzo por dcrccho propio.nchción s.¡ nuGtros ricmpos modemos que oc¿riona¡on um cspeie dc reorcimicato ¡ palrir d. le qtirción..rxo An dn¿ Thcory {-nr.ur¡ misi¡ o frigia o dguoa abominrción wi4 o*ba gobcroa los estados gricgos.nr.cho en . o la l¿siq a l¿ eta.Árcs. h¡bla situ¿do ¿l borde d. Como cr¡ando u¡a ramca descnf¡oa& sc ¡ducna de un hogü.nzó con la mucnc de Alcjandro Magno. págs.srudio d.ándá y liencios¡.udos e imp.sros prim. según texto en Denis Mahon. c h¡ h. sobrc rodo. dcs. uhÉirdr gr@ru. Dionysii H.104 Elñ¿ni. hacia la qtre rodos dirisen su rninda. sembrando la confrsión en la hacienda y rcdmado h prcpicdad por mcdios tunivoc c inrimid¡ro¡ios.llos. vivla con nayor abundancia" lujo y grandcza que su predeceora y * afenaba: las posicioncs que por derecho dc6ieran haber pcranccido ¿ l¡ rctóriq filo¡ó6q. 1947).ngañ¡ndo hábilmenrc a la nult¡tud ignc rantc. (hacia 25 a. ed. 247 . dcbcnos et* and«idm al ticmFo .rio. I 899). GncL ü*ary Cinei'n (Io¡¿¡c.miurn s.ryü. Puc cn la époc¡ prced€rte le rctóricá antigur y filcsóÁe habh sido objcto dc mofa. salida apenas ryer de los bajo fondo d< Asi¡. Dionisio de Halic¡¡na¡o. s¡¡ci¡s a . l¿ oratoria civicr. expulsando a h verdadera reina de Ia sala del consejo: la ignormtc dcsbaodo ¡ Ia cult¡.'ftad. Una traducción completa y más literel del P/o. arc stu (:Úbio ¿ m.ñ. Su ocaso y gr¡du¡l dcidcncia com. págs. I (t¡ipzig.. y en parricule los que gobi. 3-5.ic antiguo c indlg. moda dc oráror¡.. imponiéndos€ a u¡r¿ eryosa legltima. enconú^tá en l. Stadia in Seic.ctódca.C.ft¿ de v. po.rcs principios .r¡ú cn esa ciudrd.). Mi qucrido Ammacu. l¡ due¡¡ dcl mundo. 245.rfectos . Ia ánr. Halianasci Opucah. dc lin. II. si¡ t¡¡z de filomtu ni dc ningln ooo anc übenl.Sobrc los antiguos oradores. . Usener y L.. distinguiéod@ por su qráctd . Otre . enloquecidr no consiguien sbr*ivi¡ otn se¡en ió¡. el aÍc tuvo mácsrc .l . . y co n"estn g. Denniston. habh cupedo subrcpticimcntc su lugar. Radermachcr. ¡¡l l¿ nu áriq. y ovildd¡.risño: nalfonla hino¡iost¿fuo minos.ñrcnada y pcrdidr durantc muchos siglos. 1924). miútra que su rivd. fuucchi. el gm ¡vme qu.la¡do y su modo dc lle* los *unros públi- sorprcodería que.

m:iseuusisra dc hs 8í¡n ñaneB nuqd v dircrcnrs.. Los ¡"is¡as ¡b¡ndon¡¡on las arres erudio de la Natu'ala y adultenron con l¡ mane¡a.cÍorc. de forma que el conocimiento d( lo büeno dcep¡¡cció casi porenrero. IIL G. sino támbién . al menos si que Gmhió. de q.r ld exc¡lenci¡ de r pincel. alejrrrdoc dcl camino Erdad$o. sin cmb¿r8o. prcnio comenueron a dalinar. y cn peligro de echarse a perder complctamentc. El primcr gérmcn grado cn que dcgcneraron las artcs. y cüúdo los demás uabrn de imi¡a¡ ¡ es¡os m¿esrros con huen guto y saber.. todo lugar. h vicio dcsr.im¡ debe nees¡. ep*ecieron en l¿ ciud¡d d. Boloni¡ rres perond.elcncis quc 1¡ habi¡n dohdo de €xcclsi glori¿ eó dempos p ados.icntos . Z¿ t¡ne. . Füc en los riedpos cn quc la pinrun goaba de la mayor admiráción enrrc los hombrcs y parccía habcr descc¡dido del CGlo..1672). como ¡o se cia. ¿l ¡ieq. en ascedso y. movían a or¡do. co¡servado ha*a nuaÚos días.úor. ¡¡migando después en las escuehs poseriores. y de una sñuación regia pxaron ¡ oira humildc y rülgrr Pu* el cuando dccayó la feliz época.z¿l.iurá) pudieion aprendc¡ esa cxquisirez de discño que en n. c¡n obr¡ de bclla mmvlloe.o como aquíen la I-ierra nada ha¡ inmuublc. gana¡do ¡si par¡ núest¡a ¿poa la glo da de fivaljur con la A¡ri8úedad.o que iurya lo phusiblc. co.es y srito¡cs ! @nt. m¿.rm. con una idea caprichosa E.ucrcr sc manifcsró en la pinru. enÚc los gricgos y los roma¡os.. partir dc Cimabue y Gnxto habían progiesedo po. (Rona.on odd l¡s ex..ric preedcnte.El Daníúítho: i¿{ondn hi'totíosáf.ndo ro dc cos§ pl€ i¿d¡ d. no sólo en compa¡ación con R¡fa. es dcir. que. corrcmpiéndose.os.o a po. como si dii¿.a d.ini- ¡¿r. por táies hercjíú ¿rtlstics. ó losliáno dcefaataina idct..ia. appogsiatd dlh ?ú¡ica. cundo un Apclcs o un Zcuis.o cn el la€ o curso de dos... P Bellori. No hubie¡a ¡e¡acido ni se hubiera pcrfeccionado tan apris¡. rara Ye bien compue«s v rictim¡ dc o«os nor¡bl.. vino a suceder que la pintura descendió dc la cumb¡e áqnz¡da cn tal medida gue aun sin llegar a hu¡dim nu*¡menre e¡ la <oopler¡ o$u¡idad dc la barb.. h¿ber ¡cnido los ¿rthr.ed Jr un grrnde l-r ahierro e' . ¡ien¿s r l¡ @lid¡d quc apdieócid d€ h auiéntio rsran. 19-21 y 79.i¿ndola . qucdrn 3r m¡aen det buen ümino quc Pero cuando esa hermosa profesión sc tln¡ ¡ to meior rei¡ ¿sÍ inlic'adá. oo a me¡os cicrrc sin cmbarso. .l. Pe. págs.s modonos el r¡diadre ejcñplo de las 6i¡ru¡5 áDrisuás dclanrc de los o. ¿ »on ¿ más en Ia rutina que cn la de esc buda l.onientándo* lo\ ¡risr .i¡cue¡ia años.n" Jc l¿ pe¡fcc. Es increible el imitición dc la ¡ealid¿d [.iamenrc ¡or nar y ce€r.on ¡egJ¡¡ h r¡ü del nádos de nuesrrá trs los ticmpos cn que floreieron los apitmo l¡ «ucl* populacho con colores hermoes r rop chi onrs r h¡. G¡acias a ellas (y r¡mbién a las obras dc la qúir. cra¡do el divino Rafael llcr5 su bcllea : la perfuión a tmv6 dc lc ioqu6 de aGbado.ión El rerdad que los rrc«ros menciondos y ranros or¡os a¡¡isrd benemér.ída perperüos. toda su forma sc disolvió.i. y como lo que ha legado a l¡. quc Is hab¡á ocultado r dc las pemnas de fina inteligeo- o arilos nencioépoo. d«olüéndole h m¡isu @j6rad de ¡odas ls grá.Vna di A¡nibale Carracci.stros de g¡an ¡eputacióD. ls aitcs. pobrcs en dibujo.ia y ediiqu€.o toi de sus orígencs.¿¡t¿¡o¡o ndaícla.ros que siguieron sus paos lloaron el artc a su psrfccción.

vor. lá Erudición. Su¡ cedorcs o Rom tuercn Michchnselo da Caüvaggio y Giuseppc di tupino. onfo¡nándc @n dd ricnda su. el pensamiento marerialiss. la C¡cncia ).xplic¡r por qu¿ . Max Dvomk. En c.rn ¡ cootinu.spi¡i$.¿ción.ce guid hacia una nucva époc¿ dpiritud y mtimaterialisu.lE csrá inclinándosc dcl l. coraz/n. pus . .blan d.ció a Dios quc cn lá ciud. er. csra¡do lr pinrun cn cl dalivc mino dc su 6n.o pGnivismo qu.nsnmo ['. Pi.n l¿ fil@6¿ y la vid¡ intelectual. un lntomr. pcro pcrfeciooado su invoción y am.sldo y s€ h¿l¡bú :l bordc de I¡ cxtinción se alzrren une ve¿ ñás.. han visro ecudidos los cimicntos dc ee vi.acia de la imitación perfcctá. lrs ¡n6 s. Hoy cst. Migucl Angd que otrcs no hrbrú sguido y quc h¿ relto a olvid¡ co nuctro¡ dis. dc oic ). imiración.¡a.rúna cnÚe maE. y han weho la con ¡quclos otros quc inici oo l¡ mdcr¡.¡ y .r¡tun y ls an s s! h¿n oricnt¡do hácia los absolutos cspiriud. conshtcntes el uno €n una sumisiór complcta a las :p¡¡iencia..nome.nr¿ndo su hrbilided paa rcprcentar la .údición. y . Su cstilo paulia mió dc l¿ fr¡ión dc ide y netunlcr:" rcmicndo m I L6 dcclcDciás más valios¡¡ dc los m¡csros ¡ntcriora.úo mcDos €n un colapso cxterno. surgicr¡ un g. .srino par. pági 27 5-27 6. rn qe l¡ ciüliz¿ción cn cosa dc moirción. omdo qtrcllu más Évoñblcs dirigic¡o¡ a Iralia su miradá y pl. No haan frlu muchx palabras para . al quc cn rodos los ámbnos de l¡ v¡da hr asistido la rlltima gcnctuión: . que la misrerios. . (confcrcncia pronunciada en ocn¡bre de 1920). l¡ fc en la cdualid¡d y el p¡%re r¿cni@. coúidcró cl mmdo rdmirablcs y dignos d.d de Bolonia Mae*ra d. la bal...nio elee¡dhimo. l¿ inqin¡ción el otro. dondc las humanidadcs han recupcrado h prim¿cfa.á prolongada agi.s co¡ un ¿xito . L v.lta n .s narür¿les.ro se Iimiró ¿ opir lo objctc tal como aparcccn a h vista. ú¡ 6r mcmentc asen.¿cióo. d.ley d.iéndol. El prim.Über Gr€co und dcn Manicrismu§. siglos dominado por Io ciencias natur:lcs. y que con él las rncs quc h. y dondc h ta en la cienc¡a s.bb.. Ese hombre cr¡ An¡ib¡lc C¡r«i.do delqplriru y cs ¡ 6tc giro de los acontccimientos al quc sc dcbe quc hoy tcngmos a El Gr. ¿ qui. pucs rbmdonó la mrncm y lr oatomr* dcl El l*ick Finl por un ledo.io¡c' y la g.mo. .s.. yc¡do a ffjasc cn los hcrmosos dc¡nudo del techo. vieron acometidas por dos «rrcmos opucstos.. 1924). cl otro ni siqüo hizo ro dc l¿ mrunla. como eq la Edad Mcdia y en la époe dd ñ¿ni.o por un gh artistá y por un esplritu prof¿tico cu)z cspalda glorie no dcitá dc brik aplodoIrn .he . Se dcdicó a R¡fael.sro no cs má5 qu.106 B nariaino: ta$tk hi¡totiosr¿fko libc*á &ll'intthnl y z mbos.¡ tomó por m¡6tro y guíe cn lo cuadrcs rontivos. civiliación marc¡ialisr¿ r *crce a su fi¡.. Most¡ó u¡ modo dc s¡d prove. f. Kvattge¡thichte ak Gcistagcschhhtc (Minich.nsibL.risño. Fue cn cc momc¡to. que en cl intemo.gu. Fro oo d..sr¿b¿ condemdo El G¡co a ser pauladnamcnte olvidado cn los dos sisl6 sigui.nemos omo rct¿undor y prlncipe dcl rre rconstituido. Estamo cn dcud¡ con ru esrudic y su. Hay unr cohcrcncia en rodos csros ¡co¡tcci¡nientos. En e lu.ho d.do s€ crcl¡t l¿ lir. sin sclecióo.l d. .¿o l4 M r la ñdclidzl y r la n¡tunl@ s. cuy: üda me propongo rcf..nt€r.

rji'mo en h. hisiórica rellcn¡ndo los r.La teoría del arte renacentista 1 el nacimiento del paisajismo engo rnrtndido quc erive una re'ir do.. r 05 ¡ Hrns Tie. . Para sacar csra afirm¡cióo dc la er-cr: de hs pandoi¡ 5ó¡o h¿. v aun<¡ue Novcdad.r ern o.. t. il « -:do contacros pcrsonales con Rubens v Paul Bril.-S*..u ::nero volveremos más adelantc.nen describn. rllr¡ uni ¡.r p..rñ¿ tr¡rc ¿e en5¡yos prc!.. Esra imporunre distinción ño puede ilui arse mcjor que mediAnre las palabras de un pinror del siglo s tr que habie mante' f I . 'Ja más inocenre de todas las espe' -..rlirnrr que cl pais. on de que el arre de las caracumbas mvo una influenc.¡ ?or lo¡ qu c*á ar¡cnte el paisaje en lat catacunbat El titulo de este arrÍculo ral vez :cspiene la aprensión de si no se t¡atará de un tema de magnirud semcjante.risrjismo constituia un auréntico descubrimiento.a imponante sobre Ia ramr :r la pintura tan llamativame¡te ausente de su reperrorio.riculo es con a certeza la de . l'ero rcducir csta parre dc la pintura a un Anc:bsoltto c ioregro.ri'. o lus¡¡cs hucros de [igurs e historir. prra ilusrrar o h¡. ¡rimera 'ec. la mlyor pane de Ios hisro¡iadons del tem. los anriguos hicieran otn Cuenta o uso de él s¡ho cono sieno dc sus oms picas.. bucnr es.ror¡l sobre el tem.n .. Sobre la historia que nos cucnta Norgate cn torno a la inve¡ción dc c're n"e.. ctn algtin fragmcnto dc Paraie. Fin realida<I.r del p.rhaje como "Arte ¿bsolu¡o e Ínlegro" quizá se h¡\r j.'r¡ble cnc¿be/. y a la quc ni el Diablo mismo podria acusar de Idolatría.a al paisaje. No párece q{. Lo quc impona aquí es que se tuvo la imprcsión de :ue el p.rmienro: ^r'¿ii. tengo para mi quc es hvrncióo dc estos úlrimos ticmpos.er ¡es¿liár su pintur.. <¡uc: nx lnvcnrorcs v Profcsores h¡ ¡care¡do honor v beneficiosL.§krn ¿e n.¡rd \orgare variu páginas de Minídtu. cn ¡¡a-o de 1950.pacio dedicado paisaiismo en los escri¡os renace¡risras sobre teoria del arte es :rn pegucño que el asunro no merecerÍa mayor arención de no serpor un hccho sor ::endenrc: que en muchos casos estas referencias preccden r h prácticr que se pro¡. -. Ere r¡ba! t.... El .¡cimicnro itali¡no.u¡gé\iño . No recue¡do si cl doc¡or¿ndu a¡res mcncionado llegaba a la conclu. Ha€ia l6i0 dediceba Ed'.r dc una «lccción -.unrplcúos. como es dc ver e¡ csos inc¡rrnparablcs Caraai de los Hechos dc los Apósroles. y confinar la indusrria ¡lc trn hombre po¡ cl ¡é¡mino de su Vidr ¡ er¡ únic¿ cosi. Por paisajismo no enriendo la representación de un¡ esccna ¡l ¡ire libre. :..h¡min¡do un ranro.rrc' r.1¡rr' .y.rl como Io conoccmos. Pues esra distincirin enrrc lbndos paisajísticos v el p.:s de pintura.oñes vácíos. 107 .rjnmo.. pero la inrcnción dc esrr . sino el ::ne¡o arrktico esrablecido v reconocido.rnca hrrbiera surgido sin las reorías arrisricr dcl Ren..n.n ser dc la opioión de que el uno fire surgicndo gradualme¡tc del otro ..rrin lleva c*e mem.

ene sus remas tradicionales.ficase a panir de la tradición alegór.especialktas. dei género que aquí da la impresión de nacer de la pura atrofia de Ia pintura religiosa.r t.s representaciones de los cinco senridos.ca y emble. que pinró su primer paisaje puro bajo el . parece deducirse de estos planteamien.ls del mundo. como ha demostrado E.a un capÍtulo entero de su poema didácrico a :. el paisajismo es sin duda el más revo lucionario. de todos los géneros que los "especialistu" del siglo xu empearon a culrivar en el norte.nútr r el a. J. no d. hasra alcanzarse un punto.di. E: : ::{. Lx pinrura dc género permaneció ligada durante mucho tiempo a las concepciones didácr. es de lo que rrata cl pre- Se nos dice que los londos paisajísricos naturalistas de la :ren¡.slados como I¡rro y Ahdorfer.ón en la segunda mitad del siglo xvrt Un Lautensack..: :r cJ. tos que el paisajismo en el sen¡ido moderno lo introduieron maestros menores como Jakob Crimme o Heri Mcr de Bles.s que ya no lte- . ?.tad del siglo wr.o cl m.moio.r. Incluso a Lotto. Tcrze-Conrir6.Novedad. En su importanrísimo ensayo sobre el piis¿jnmo. para ilustrar proverbios y subrayar moralejas. a quien Durcro llamaria . r no de su desarrollo esrilhrico. Hsra el bodcgón podía just. dade un punro de rista csrilístico. mática que sancionaba morivos ráles como los símbolos de la lzzzriar o la. pasada la primera m. ral vez le animara a dar ese paso otra rradición institucional: su predela pa.108 L¿ t¿ai¿ kl ¿fte ttuc.el bucn pa. el paisajc se convirtió en un rema aceprado mnro para cuadros como para grabados.sajnrica forma parte en realidad de un marco. De alguna manera no hace justicia a lo quc Norgate llamaba Ia . como si dijéramos. ALrnquc se reghtnn algunos intentos esporádicos. que prepararon el rerreno a Pieter Bruegelr.:jismo se h¿ convcnido en una institución.r d. lordaens (ilu«r¡ción 145) < rJ\ir.:: ::r.car del arte medieval.sajisra. de prescindir rotalmente del rema. v §us creaciones son aceptada¡ como cosa corrien¡c.{e que lo\ palsaies puros lornran pane de Ia mercencia corrienre en venra5. y por ello bicn pudo haberla relacionado menralmente cot la margreteria uedate en sitiales de coro y motduras.ini¿nta del p¿í'¿jnna pintura del siglo xv engulleron. Se puede admitir la exacrirud general de este planreamiento y pese a ello rener la sensación de que Ic falta algo. De -:: ----:¡ . \in \l¿nd. E¡ los interiores de tiendas de ane y de sebi¡. tales como las L¿borc¡ de los nes* o la: &atro e*aciones. pero difícilncnte podria presenrar esros remas aislados como st úrica /aí'o ¿'éft¿. un H. Sin embargo.schvogel (ilustración 146) o un Coninxloo consideran su oficto pintar pa. cl primer plano en el xvr. obra dc genios a.nflujo del ane de Dure¡o. en el que el tcma religioso o mirológico qucda reducido a un mero qxctexto. artista. dedicab¿ M. Durero tue uno de los mayores paiuiisr. ¡Qui diferente es la si¡u¿c.rparición de csre tipo de . El pais. Sin embargo. con especidist¿s como Joachim Patinier.:::¡¡ :n¡ del :nc. Friedlánder algunas páginas a la .res" de coleccionnra pinrados por Ja¡ Bruegel o H.sajcs. Desde luego también el paisaje r. Lo m:ís probable es que para ¿l sus limosas acuarelx topográficas tueron estudios que no hubiera sido honrado vender por dinero.:s:i:r¡io¡¡l..nor púo hacia la inrirución del paisajúmo. Sin eñh^F go.

los paisaics o gnad:s ücnzoc ¡ oros dibuiados en papel con la pluma por mano de Domenico C¡mFgrclz. pinrores dc fondo v. cultñ:bon lc quc v¿n a cabo encarSos div€rsos d€ clienre específi€os. s€á pais¡ie o géncrc3.an mái que paisajes en llemas.Enrre ellas.L ¡@á¡ ¿.ma. uabaian para un m€rcado de consumidores anónimos con la espcranza de quc sus producros gocen del favor del público. con una torm€nta! una gitana y un soldado']. digemor cspcci:Iisr:s cn bodcgones.un peisaje. pcro no bry ¡uáo dc qrr los coleccionistas de esta ciudad apreciaran ni dcnominaran l¡ no¡¡tl¡d. dio lupr enronccs al nacimienro de divcrsos gcncros qu.u¡ pais¡ic' <l r5 E r¡nre liberrad. para el gran entendido vcncciano pcncn€cí¿ ¿ la c¿c€oí¿ dcl por prim€r¿ rÉ d Éeiú . Ya en 1521 aAve¡la nohe urobttc dz paai cn lz &ina d <Ácnrl Grimani r0.sentativos dcl gusto más cultirado de una fdni[¡ dd Et .iñinriro¡l' picrórico sin prec€dentes o. enlienzo.' Ilustrc cl cuadro quc ilustre.úo ¿. E¡gitL es el üá dc cvidente. quc cre¿ la demand¿ ¿Qué cipo & F¡Ub mercado dc cste #nero ción posible. qrr Ho po:dco otideraise rcpr.rn6 si tc no.. gobernadora de los Países Bajos. como podla haber demanda dc paisajes si ni cl ffiíl .':. de las quc :ompró 120. .. pcro la más memorable quizá sea la descripción de la rrz2eaa & Ci<xgionc . Sabemos que en 1535 oftccicron a Fcdcrigo Gonzaga de Mantu¡ una colección de 300 pintura flamcnczs. donde sc aplica Fisajismo.a insrirución.hay veinte quc no rcpres€n. por ejemplo. No cabe duda dc que los pinrons & Atbas eücn mú avanz¿dos en el deserrollo de fondos p¡isajísticos. por decido cooap @iúi¡ cm L o4a me Di d Émino cristian siquiera? r.. sino tenian más probabilidadcs de ganarcc la vida cn una cFci¿lid¡¿ l¿ imporrancia quc riene esta explicación para nuestm ¿sp. y el contr¡ste con el invenrario del norte dcnc marot ia¡rrá rod¡vía d:do que esras pinturas c¡an de mano de Alberro de Ho¡. @ i¡rs¡tzcDtr b¿snos Ma¡c Antonio Michicl emplcaba la expresión .nd¡'¡.paisejes. que p¿r€c€ que se va uno e quem. pero igual de obvio es que no puede prospcr¡¡ d¡ s¡ <Dotr¡F¡tlra d cl co¡sumidor o coleccionisra. El especialista en es.sajiro [?d¿s.l mismo tiempo qu€ §€ ndrrr:5c. Pero a. daba a entcndcr Friedlander.Un p:i.das del siglo wt.tto].t bó Fime¡as déc.cro c5 pdsajcs obviamenre rep. Fue la compctcncia en esre mercado abieno..nr¡¡.pero pan cl corodilo iraliano rntaba dc paisajes puros -probablcmente paisajes tan sólo. hacinados en elbullicioso ccnrro exponador de Ambcres. y no cn tunbercs. no contienen ni un¡ sola rcfcrcncü ¡ r¡ o¡¡dm si¡ Es en Venecia.6. dice un tcstigo ocular .1paitujtno I09 qu. la que impulsó a los pinrores.íní. la referencia. La¡ referencias de Merc Antonio a .to quc probablcmente habla sido prácticr habitual en el taller dc la Ed¡d Mcdi¡ t¡¡¡ln.No t¡¡.1út¿ rtu aút¿J ¿ tu. I¡ dir*ión dc rrabrjo enrrc pintores dc figuras. a recurrir al desarrollo de espccialidadcs nucv¿s.La i¡¡rae' rios de Margarita de Ausrria.r l¡s manos si sc . en modo alguno son algo aislado cn cl mundo de los entcndidos iralianos. Hay varias apuntaciones seoci¡a¡a co l¿s lnrcnían intcrés como ¡¿s de Marc Anronio. a una pinmn suelu. a .

ap¡ccir la obr¡s de anc por su velor arrisrico más que por su lunción v :srn«. por to :. y es Fazio. que esa sóla cs nuesra in¡enc. .es. \ sin embargo.ion Iubier.:¡:o.ni¡mo Federieo Conzasa comprador de los.osa qüe una obn de su genio. qu. l..ino por o. ceptible de análisis hisrórico.sréric. .¿..o.o¡. escriros segi. ¡¡¡rodo de ob¡ener una ob¡a de -\lisuel Ánsel diria a su agenre. como estos daros sugieren. en tanto el desarollo del paisajisnro en Amberes . Hor día la reacción conrra la accpta:. E. Abu¡d:n¡es rasrros de él se hallan en rexros del siglo xvr que nos permiten seguir el nacimicnto y evolución de t¿.d¿de..r5. reoríi ¿rdsr.cios de que esta demanda lue el do¡ olrecido por el sur renacenrisra al norte gótico.¡. Jel none. La primera condición para que surgiera ral demanda se¡ia.ero si. anre la repentina aparición de cLndros y aguafuertes con paisajes en Ia rcgión del D¿nubio (ilLLstracnin 147) el hisrcriador renía que admitir su derroraL6. :l:¡en.. con ral que podamos tenú un ejemplo de su arre ú¡i..t m¡s o menos conscienre hac.paisajes con .oni5¡al si os presu¡ra po.o' Jcl no¡re. Max J. Aun descontando la exageración que la lrase contiene.ncendios. ditsnJr de (n..i:. En esra atmóslera de coleccionnmo y añción al arre en seguida se ororgó al flamenco un lugar de honorrs..¡: .¡1realía ¿ll dlt¿ r¿tuc¿ttiÍ¿ ) el kntí íento ¿el ?dsdj¡!tua acere a rocarlas. Ia aparición simuttá nea dc obras tales en regiones grandemente alejadas no resultaria ya ran misrerirxa.ualquier.ol.u rem"ri.n sc cree h..smo sucedió a una demanda exisrente en los mercados det sur. Hay ind..rrccer nos ha Ilerado a insürir ranro en la signi:l::::¡: ::. abonado en ltalia para quc se diera u¡a demanda de pin. Trece años después escribe Vasari cn una carra muy conocida que . esro ¡unca hubiera ba«ado para conseguir que los ar¡isras norteños ¿bandonasen del rodo los temas de no haber puesto sobre el r. una posturá . por supuesto. un humanisra napolirano. ri:r.no hay casa de un zaparero remendón sin un pa¡aje alemán.rr.a .u.¡i.ular y p¡nrcipal.sr¡.".g ' sinboli:.ual. como .ó¡ párti. Los múmos lideres de la moda re¡acentisra en la Florencia del sisto xv fueron los más entusiasras compradores dc t:rpices y cuadros namencos.ca En los Diez líbras sobrc drquttetnra dc Alberti.¿o :¡¡ii de ¡:r n:ismo p. 1. dccidle ¡lue no dcscamos anhelamos oira. Friedlander pensaba quc. pues.ra sus. y esra pos ¡ura.:n dud: produ. el desarrollo del paisaj.. Et terreno estaba.úmio no po.r .I10 l.ido un rópico.cia 1450 .. a quien debemos el primer elogio de Ios grandes -¡e. . c. y que no prcferihos un m¡lcriJ a otro ni nos es más qucrido un rema gue o¡.r del ane r¡nacenrisra que tal vez convenga resrablecer el sc::.dca del rr¡e entendido como un: esfera aurónoma de la actividad humana. su imponancia es considerable.o | . Hace cincuenta años. r1. \ ni Un caml¡io trn ¡ad.rpere iraliana la idea de una pinrura de piisi..ro del Renicinien¡o iraliano. clsualidad que qué tema queremos.::r.cal en el misnro concepro de arte no pudo nacer y no nació de la noche a la mañrna.a los curdros y Ios grabados.

rbe enrendcr el paisajkmo como una actividrd independicnte.<. .r:.la ¡¿otín d.o::..::¡.úra _t ¿1..-:::. e» roesía.r más explíciro aún en otro pármtb del mismo capírulo: Los quc padecen ficbrc obrienc¡ gran '.¡.--. con sus escenas de caza y cerreríi.¡d d. . r¡mbién podian us¿6€.:: ::::. c¡su¡lidrd eyá un¡ noche en h crma ¡ no pucde dormi!.:. :.:. - -.o los \lerir::.:rS::::: i.ir¡r" .:r! iorque./ ñ¿ publicados por vez prim€r¿ -Jir'lcios e interiores. t2 prim.n d. advierre aún... fu€nres limpidas que er r]g::: o un l¡go quizá. ¿...onrpasión.j itr. ¡lilb d€ la coor. A panir de esras claves elaboraría Leona¡do la prinrcr. la pesce.: ta(e cn l.. . ri(nden con mucho esms indicacio¡es técnicas v ubic¡n con rirmez¡ l:. Ia pinrura no es ya ilusrración ¡i dc.. :.üt¡R tu T¡nro de pi. lr ..r o h¡r.r reo::.r. :-.: :-. d.r:\ . Ya :J. Para i¡.tr.. un énfasis en l. en esta cita asombrosa.r fmrer y d(sic(os.:::.n :iobal de Ia pinrura sobre esos nuevos cim¡enros en yirrud de lo\ . : :: ..r. !t-t :.. i se para cdificios públios v mor...rpi¡ulo .x.-:r: .¡. sino arre d¡gno del mrvor aprecio por su eric«....ti la que dcscribe los hábitos de ciu¡ladanos tri\ido!.t:..: . .: -ircron escriras esas págin¡s.:'. i.. inagin¡ctrtn ld aguas ). Albeni. j.: : .. pa. Ieemos eñ un¿ irmosa secci<\i ¿el Pin4o e: Si cl pinror 9ui.rs .:-.r. :. .. ya que cs la más agudrblc dc rco.^ sobre I¡ menre hum¡na está vinculada con la música.:.tr :r' del norre. v si ¡le"c¡ vc¡ monsrmosid¿dcs quc l€ llen..:.rrcs qüe € n. cuada prrr los jardinrs.::.s de los sr. :. .r del pais¿jismo.. r.: . rl Se :.iLnJrn .-.: ¡:'r':.¡i¡.ros.¡r:.o.i:. al fin y al cxbo.d¡ dc los añpesi. y así se pr.:-.: :r : :. co¡. Se ilcgá nuerró cspnnu sobrcmanera con h contenrpL: representa la delicñsa <ampiñ. En él leemos: . ¡:.omo de poesia har dircm: . antes incluso de quc naciera el primer . .¡:¡. '.:. Pero :t rrivés de süs mismas retlerio:¡ :rl norte el acenro se va desplazando sutilmenre.: ..: r::: :: :-:r.ul¡.rcndi¿ ra.rc ve¡ hernn¡is mu.oración. .d..: i-r .ob¡e l¡ decor:ción dc r¿»d..rl prl... :r(n( Lr ll. I :.r pxisrj(.. Así.rctrrl¡s.1ncr:on. '.r.u rn..::: pastoriles: flores yverdor.ly¡i. :i .¡nd.: .!.r r.::.. figur¡ un c.ri::: --. por tanto.. h. v n¡ s(ns¡ción dc sequedad sc cstumari ¡l éldulcc v protundo.rjcs de Lror::.r .t. ¿l $ su S€Áor y (]rcador. ..(nri :. Y si desea lorl..:.: :.::.: :¡:¡ . Pero hay pais.tiii ) lll en 1486. Las ¡otas de Leon¡rdo rebosan sin duda de referenci. ri...::-::.n. no r.: ..l ¡r¡¡amienro de los fondos paisajísticos.gir§ . .r¡s deralhdas observ¡ciones de finómeoos ¡¡turales las que Írr ¡j:r. p.:. l¡ v. .:::: represcn¡. :::::. i.::. \.. Ios pueros.

tr époc6 dc c¡1oc o c4idos cu¡ndo hesa frío. Y lo que él crea es imponanrc no en virod de su relación con un tcma importante..i¡t¿ t . No sabemos hasa qué pt¡¡to eran conocidas o ¿probadas las reorlas exrremistas de konardo por los amantcs d€l a¡t€ cultos dc Milán o Venec¡á. En cuanto se universalizase csa acritud. Tal vcz csté dctrás dcl consejo de Bembo a lsabella de Este de no amr demasiado a Giov¡nni Bellini a un programa. y de los que cada vcz en mayor medida procedlan el vocabulario y las normx criticas. Leonardo profundiza en las facultades motriccs del proceso crerrivo en sí. los fo. Leonerdo exrrae sus conclusiones definitivas del U¡ pictim ?o. rcspaldada por le auroridad de Horacio. En e¿lided. Si Alberri compara po€sía y pinrura por la variedad de su temárica.nesl sn r.nd hrcia los valle protundos y l¡ li¡q cosrer¡. que sus clientcs vcnccianos le acrptaron como un Sannazaro o un T€baldeo d€ la pinrura má que como mero ilusÍador de oscuros remas clásicos? ¿Y no cabe imaginar que el ca¡dcnal Grima¡i utiliz¡¡a una ñaseologfa similar para explicar sus uvobttc li paai septentrionales a un visitanrc perplejo? lá reol¿ clásica habfa crcado una atmósfera en la que los productos del rcalismo dcl nortc podlan conremplarsc a una luz dcl todo nueve y posibl€m€nre imprevista.a vors exre¡siones de tien¿ desd.112 Fios y Ii t oría ¿al att¿ r. ¿l Io riene primero en su nenre y luego m sus manos. Y si dc. pero la idea de que la pintura era una espccie dc po€sla. como la mrisica. era lógico que la idea dc una pintura de ripo . Pero si el coleccionista del Rcnacimicnto busc¡ba una autoridad en Ia que fundamcntar su preferencia por la pintura no ilustrativa. sino Émbién le noción d€ ariisr¡ especielizado. uno rras otro.l pai'djnw El alegato en favor del pintor conrenido en este *ascendenral puaje excedc de todo cuanto se habia dicho a¡terio¡mente. acto.ia.:. cumbres montáfosd y contemplar el mr en el lcjano horia¡r. Podrla ser un tema muy agradccido para una tesis doaoral rrsrreer la eplicación de los apodos de Plinio a los anistas nueyos.¿i. 1a que prefería scgun su propia imaginación26. rB dc. En Plinio y en sus caplculos sob¡e el ane cláico buscaba el itdiano culro términos y categorías con los que analizár y pcnsar cl ane de su época. como es propio de l¡s cos¡ misn¡.pastoral. se les ocurriera a muchos.n del. rodo lo quc uista cn cl uni vdso e¡ poiencia o e.l uñbrNs . que durant€ ta¡to ticmpo quedal¡ ligado a ellos. en la litcrarur¡ de los .n su poder csi4 c igual si qu¡crc ir co¡ h mnada haci¡ las alt¡ mo¡reñ¡s desdc los !"lles bajos o desde la¡ alra¡ ¡nont. Y en Plinio no sólo cncontra¡la la idca de unos cuadros con paisaics.a.. gozaba dc una amplia aceptación !t.ntes que prcrnran la misma arñonlá proporcion¡da al primü yistazo. o en la iñasinación. sino porque.tu . valles o dcse¿ descubrn "aciñnntu d. . ¿No <abe deducir quc Giorgione creó su nueva clase de rerna denrro dc tal marco. Es veldad que el géncro pastoral de Giorgione o de Carnpagnola (ilusnación 148) no rermina de s€r paisajismo pum.[o. rcfleja la armonla dcl Univcrso mkmo:r.tis hoaciano reclamindo pare el pinror las prerogariras del genio. Si Albcni considera la pinrura desdc el punto d€ vista de su €f€cto psicológico sobre cl espectador. también podía hallarla en los autores clásicos que habían cscrito sobrc ane. y estc t¡¡bás.

el proverbial pin:-v de barberías.Ld Eona drl dlte r dcútittd ! ¿l !:Sios xrlt y x\at. o eñbar. i:ro pese a la condena que llevaba implicita. Gra:. ::o -:¡ia su arte a través delrelato de Plinio: La genril manem de Dosso de Ferera s€ aprecia en sus obras regulra. su posición en el mundo delarte quedaba . estrechos. colin*. Io cierro es que ni siquiera la influencia :: esre pasaje tue del rodo negativa para el desarrollo de la pinrura de género. y ques. grá. del none :0.. maro¡nles.adás. con pinturas murales. . El apelativo d. El ane del :no drrário y sorprendente de El Bosco.dad gozosa .--ne idendficado con el mfrico Pyreicus. de rodos los esñdiosos de la literarura anisrica na¡a es conocida la enorme influencia que en la ulrerior apreciación de la pinrura d€ "acini¿ ta ¿¿l ?é. po¡ ej€mplo.nero en la teoria académica tuvo su caracrerización de Pyreicus. como de inmundicias.r del ane e inspirador de las l¿r de Vasari. El hecho de que un rnaestro de la Edad de Oro se hubiera especializado en este de temas no podfa por menos que influn en la apreciación del paisajismo enrre : público cultivado del Renacimienro.podria abrnse paso en la conciencia del coleccionism. Pintó casm de -y cmpo. costas. emn- Ypintaba alli todo tipo de genrs caninando.djGno I ll i. pó¡ticos y parques.: rercera década o comienzos de la cuartar. el s. habla de Ia obra de Dosso a finates de . Cualquier cosa cuadrara las rersas y oscuras relerencias de Plinio se prestaban a muchas :rerpretaciones. rlos. nos damos perfecta cuenta de que per. Asf por ej€ mplo.?..rihora bien. ¿¡boledas v«de! ld fim6 áb€ 6 de . o dirigiéndose a las aldeas a lomos de buúos o en cáruajes. v asl ruvo asegurado un nicho en el panreón de los pinrores el primer pinror :.3... Pues.nters di\. vino a identificase con la *regoria humoristica de los Grrl¿ a la que dud€ Plinio en términos un tanto cripti:-. ¿no reconoce Plinio que sus obras rebosaban de viral. ::e prosperó en la época del emperador Augusto ganando fama.os. y si un pintor como Pieter van Laer estaba dispuesro a resignarse a ..-rantizada. ::e -odo el mundo artlstico se veía a rravés de esta panmlla preexistente.:s a él tuvo el especialista de esa clase de tema¡ un puesto en el rígido mundo de h ::oría arrlstica.r siones de la pintura solla pinar rocs mell¿das. . Se trata del pintor romá¡o Srudius (o Ludius).an árbr:.e rlryparcgraphos tue "pintor ::¡sferido de maest¡o a maesrro y de escuela a escuela con monórona insistencia. Cuando Paolo Giovio. ¡ro oba rodo en los llamados Tara¡ga Pues al dediqre con enrusiámo a ls plec.. imbién pescadores. que alcanaban un precio superior ál de lar m€jores obras de muchos pinrores? Este proceso de identificación de arristas vivos con figuras de Plinio habla :omenzado ya en el siglo rv r. ya que no mucho :rero. y en el xq el hábito es¡aba asenrado firmemente. Por fortuna es éste un aspecro en el que nos :nc obligados a firnos de la mera conjetura. @zadores o vendimiadores ir. arboledas.lo que se quisiera. entre los especialisras mencionados por Plinio figura en puesto rela:iamente prominente un paisajisra.pecialista.je.

ón grítica podemos apreciarlo en los Drilá3ur de Fran- famosas obsenaciones sobre los . porque demuestra que este nuevo género renía un lugar esrablec. convenidos a la fe académica por el pomrgués que pone en boca de su . de lo gue se deduce que paa Giovio y sus ami Doso (ilurrración 149) encajaban realmente en un (tipo. "góricos. no habia más que recortar los primeros planos para gue los gratos parergalucieran más todavla. No resulta fícil decir cuándo se reflejó en el ane del none esta postura. porque al describir la obra recuue por vez primera.do en la jerarquia de valores incluso en un docurnenro ran primitivo ra.n duda. En primer lugar. y rmbién disientes psspecr.Mituel ÁBel. El defecro de los anistas del none s precisamente. porque bien puede úatarse de la descripción detallada más anrigua de un paisaje pinrado en la época moderna que no hace referencia a un postulado.. en las tradiciones norteñas d€ pinrura realis. Desde el punto de visra de las reorias arrisricas del Renacimiento. En esre s€nrido de fondo paisajísrico elÉr.lo que ratifica la amplia influencia de las descripciones de Plinio. oculis gos de igual parecer los paisajes de iu*nda. (es decir. podria a0r marse pues que si tal especie de pinrura no exisda aún. se nos dice. L/1Eotíd /?/ atu led. accesorios). Doso da muestrx de su pericia no sólo en su rcgttar. floras. en parerga qe egran la vlsta. ha de hablr al inrelecro y no a los senridos. estas frusle.vs de la riena y el mar. Leida en el contexto de la estética renacentist¡. -embién ca.eúi'ta r ¿t Mcini¿nto del ?di¡djkha rios que se aÍavesabú. la observación de que este tipo de paretga es gzco de ver no deja de ser un tanto ambigua.. podían servir de legítimo recreo. Su impa«o sobre un anista criado en la tndic.. simetria y proporción v conducir al espiritu a la contemplación de cosas superiores. o género arrhrico reconocido. sino má: todavia e¡ los hor¡-dbeum del ane. El gran ane.lo que los pintores llam¿u:.. sino a una obra contemporánea real. En rercero. ta.flamencos.l\4 jás. aparece en una de lc descripciones de pinturas ficticias de la l1_¡Tnerotamach. que pintm . El t&mino parerga o parergla deriva también de Plinio. a lo que parece a la palabra gzzr en esre contexro. Como había observado Albeni. ?amgi¿. ha de exhibir invención. jutit "obra operíbus. lás obras florecientes del cmpo. rias no dejan de tener su función. como Alberti o Leonardo. Al igual que las «enas m¿s ligeras. Pero existia por supuesto.rcta i¿ gena! rpectara El texto de Giovio es notable por \€rias r¿ones. mino se utiliza )a en el ¿müenx del Quamocena en la Italia septentrional. En esre marco por ranto podian encuadrarse los admirados productos de la paciencia y habilidad de los septentrionales. gran- ce l y ese género ten gÉro a la vista con un estilo protuso y fesdvo. ls labores duras y alesres de los campesinos. t¡s tipicos. pueden conside¡ffcisco de se Holla¡ü. habia que inventarla. y si el marco quedaba un tanto chico para dar cabida a Ia rotalidad de estas pinturx.a16 de Colo¡¡a. s. Sin embargo. ¿l objeto de hacer alusión a su pasado de pintor de ba¡cos rj. contribulan al restablecimiento de los á¡imos más exhaustos del hombre de negocios. de alguna manera. de la poesía y la música. que dice que enrre las lamosu pinturas murales de Atenas de Protógenes figuraban rzrios buques de guerra pequeños en . En segundo.

l ha.. Lo que en estos versos se trasluce no es un¡ mera resignación a ocupar un puesto inlirior.os ex." ane flamenco por dedicarst r sino tan srilo porque quieren sobresdn en demasiadas d. La div¡sión del rr¡bajo en los ralleres de la época gótica rardla habfa renido el obj€rivo prácdco de acelcrar el rabajo de un encargo dado.iñ.ñgrre. pintan cuadros mirolóticos e hisróricos demuestra que Lampsoniur acepta el preiuicio ¡cadémico. scd Belgaccrcbrum Non remere in gnava fenur h¡bere m¡nu vrluir mrnu. ¡los.rrn.u. El rumbo ulrerior de la pintura flamenca bajo la influencia de los prejuicios renacen."' paisajes. Ahora. Il5 campiña !. la división del rrabajo no se aplica ya a :rna pintura concreta. árboles umbmsos. añadidos por Lampsonius al retrato de un "especialista. Etsheime¡ Claude. incluso Philip Hackert. sino al rte como ral. vale más pintar paisaja bien que figuras rorpemente.nd.ernos acumulando obieros ¡gradabler: des.¿"ti'ta r. cada unr de las cu¡les dene dificulrad suficiente para dedicar la vida enrera a su estudior'. el anisra del norre podia s¡narse la vida en lúlia si aceptaba el papel de especirlista en que le h¡bian encasilla' Jo la rmdición septenrrional y la teoria meridional 'ro. en pocas palabras. rn opi¡eAusonius.o.rum lau: er beñe p. en los "e. yJan van Amstelacertaba en aplicarse a lo su1. Jan van Amstel r''. homines pinge. Sin embargo. risras está casi previsto en csra obseru¡ción. goá de acepmción general no ya en el sur.eF Pero se apresura a :uradn que no condena roralmente esras cosas. que lo ¡ienen en la cabez¡. anade.presad.a del arre. A lo largo de los siglos posteriores Ia posición de los arristas norr€ños en el munJo anisrico italiano esruvo dererminada por la acepración general de que gozó esta :. y cada nadón debe hacer su aporrac¡ón ¡l arte como idea absrracta en el rerreno en que mejor dotada esté.1e¡. Desde los fl¡mencos que tenía Ticiano en su mller para pintar fondos paisajisri' :os hasra Bril. La opinión renacentista d€ que. t¿ d¿l pai'dji'ño «Ropaies. puentes y Io que llaman pisajes '¿oia d¿l dre. be¡e prnscrc rurr aut homines au¡ male sci¡e deos. en Proprir Belg. Hay resrimonios de que esta aparenre superioridad nacional de los olnanontani :n ciena rama del ane desconcenó a sus colegas italianos en una fecha relativamente . I-a idea de que cada nación y cada escuela anísrica debe haccr lo que se le Ja mejor delata una transformación radical del conselo de arre. acuela acabo por acindirse rcalmente en los que dmaban competir con los italianos pinrando figuras r3 v lo que preferia culdvar l¡ r explorar sus especialidades rradicionales más que sobresalir en demxiadu disciplinas. caput.riplinas. los flamencos contaban con una dnciplina propia.. Quam crEo La conclusión de que los septentrionales son firmosos por sus buenos paisajes por rener el cerebro en la mano mientras que los italianos..It p¡r¡ caud!ár los o. bien que ran sólo en los 2arer¡.r: Ausoniorun. La idea aparece claramente e... sino entre los mismos ñorteños. sive d{s Nec mirum. d k que chtlnan panagal!).c.

sin que su piseantc rmigo lo advicrrr.nteruención del pa. Al Pintor lo encucn¡ra al Cahalle¡c.sajismo. pres si estos ejemplos demuestr:rn algo.¿r. los bellos panoranx gue .onremptó e¡ u¡ C¿mpo de extraña mc¡ción. fue ai.tud de r¡ r-r:a. quc es hás delicioso j: rontemplar al natural quc cn un.rardías que veir en los cuadros de Patinier y sus seguidores (ilusrración 150) eran fiel reproducción de la ricra nat:rl de es¡os a¡tisras.y ¿ n¡. Se nos re». Es obvio que Pino creía que las exrravaganrcs tirm.=.bb.e. En este conrexto es donde adqtriere imponancia la anécdota de Norgare sobre la .: :.l \¡r'núoso o Añ¡¡t del A.: i. pero como explic¡ción del desarrollo del paisajismo esras reorias me p¿recc¡ poco mejores que Ias de Pino. ¿.¡k . ral vez se¿ el pais más hermoso del mundo. dice Pino. en muchos esmdios más refinidos sbrc el ar¡e del paisaje.rienúas que los iralianos viven en el jardín del nründo. Huber y hasra Bruegel en la impresión que les hicieron Ios cscenarios alpinos.:o r¡¡ra de erpli.dirarios. Un cab¡llen¡ de Ahberes que e¡.arla en uD escriro de 1548 coD una teoría que -::. ün hábil phtor de $a Ciud¡d.omo si lo hub. es lo largo y arduo que es el camino que une percepción y represcnradón.oheie con gr. Pero como quicra que sea. La primera v. qúe ofrece morivos más adecuados cn v.lur . explicaciones de esre ripo subskren. mientras ilue Ias regiones agresres desde las xvrr'.inicn¡o d¿l p¿í'djsno ::-::r: :':.z.:. ceptuales más que visuales.inro¡.CbD cuyo rlato (que se ib¿ ¡l¡rgando) el p¡onto y dnpuesto pintor se deteitr tdóro que. Al fin y al cabo.igiendo l¡ vnE.' . o se sitúa el origen del ane de Altdorfer. según me han dicho en el exrra¡jc¡o..¡enúionales lien€n un don especial p¡ra los paiejes po¡que ¡rú a¡ los :L::::.]]i.tcéiera. En resurncn. en fLrmm menos cruds. las Cndads que vio.t". en r. '.dos por el I.visray. Está perficramenre confirmado"a que en la arazn de estos maesrros se reflejan a veccs eiemen¡os de oles escenarios ratruales..nfn. y en una t¡bla nuevá comie¡za a pintar lo que d orro nam. consti yen el país ideal de un pinrr». cuva Csa y Conpañia era dado a llecuentar. hace r un lado su ohra..üando el c¿bdllefr puso fi¡ a su larso Discurso. llesa a visihr a un viejo emiro. . d..¡¡s. . que para . . p¡. d. viejos cdr.:: ] -1: tr.. ll€ no de r.¡e) ! volvÍa ¿e ün larso viaje qu. h¡bh hecho por cl p¡is de Lieja y cl Bosque de las Ard.ripción c¡ un Carácrc¡ más arrac¡ivo y durádúo que las palahms det orro.... se tluedó atónito y maravillado de ver esos lugares y ese Pais an a lo vn.uadro. ¡ P. des. que saludan los abr/tmo ¡an.llos i... Tenemos aquí la primera formulación de la ide¡ de lo "pinroresco.rcioncs rocosas gó¡ico. los paisajes dcl siglo xvr no son . et pin¡or habiá fevado s¡ obrá á bl perlecciód qu€ el Caballero al ir a pariir. edi6cios eñmo. -:i --.ocirrse con el siglo Italia.'nro ..ribiendo su d€s.rualmcnie en útr dirección. un gra¡de Liih."iJ. pero en los cuadros no sale bien.ocas alpin . t".eh visto con sus ojos o sido Compañero sulo . de su mism¡ p¡r¡ia.u rmigo .. que sucle r.o exprcs. sino sobre todo acumulaciones de rasgos individualesi son con.re a h parre alra del Mosa para explicar el estilo de Patinier.n dil srn. en u¡ úabajo quc á.¿tlt". largo Viaje. y di.r. en leg"do.

.aúa ¿.--. :-: :. l:. r::::Rich:r¡ rrio que ya ha aprendido. E: :-: : lierra el proceso real mediante el cual descubre el homb¡e l: :: :: escenario es r : .be rez¡' p. lo que pu.. :. ' rerlilLd .c-e¡u¿ pinr. :..:reciar estas formas cn la naruraleza.:. si Pieter Bruegel se inspiraba ra:::::: :: ..ho riempo .. .<c ir. .:¡ verdad.:mbien lo p. difícilmente se podrix ñeior. -. :.corporaba realmen¡r :¡.rrrL'. r:..: . ¡.to ¡:.1r . Solía frecuentar su casa y volvÍa a ella «as el -: . Decimos que un "pinroresco. Como dice Nierzsche del pintor ¡Iielv completa la rtr::::' Naruralea: Pero. ii:.La tearia dll dúe re dc.: -:..»o 1l- en elV. quier imaginada la misma escena conremphc c: . .ómo (cr. Fuc e..: .¡:.:las empíricamenre.rpen"riodeunr roc" alprna o.:::.. 'i¡i¡ pintorescas que habia vnto.c\rerc. una simpliñcación excesiva y muv peligros:. : : : :::: :ines que había conremplado anterio¡menre en los cuadros dr . -.tr:inror.r.rl Pinrcr Di¡e¡o r I]ma.J.c mu..: .rlio .1 pinror -nrd. .onro que rbe a nur pre. !.::::ovisual a la mano para las rocas aisladas y abruptx que lcs pernir.:l¡ie asol ..::::¡' :: .c.únrn. .:r: e:cribieron ::o de '¿ EI ejenplo del descubrimiento que de la belleza de los oc¡sos. . r. .:: . \o .i h lrrl: i: . r¡J. . creo que la idea dc un arte inspirrdo ¡:: : :. sólo puede convennse en "mo¡ivo.n.o.:=*: ::tirirle mdas las escenas no.ión Enir. : :: "rgcn ' +..:':.n. ... estaba concl¡:¡::. Su enumeración de.o pintor. .: :: : .rió. . si P¿tinier por ejemplo.e lo' ongene' del prrrii.r.morde evr"polu.¡ comenz¡do en u . : :::-:-. ... ¿Yqué lc gusta?..enecianos hizo .ro.1¡¿irii. :¡¡¡-:rios de Dina¡r a sus cuadros.l:ras delviaje..: ::::::.:31 :r.r el ¿Ü. .i:r: cuándo terminar el ¡etrato de la Natural.: ¡.rre..r.: En otras palabras. H¿y que reconocer que estas cueriones de prioridad a menudo no s :r.iner que el a paisaje.aje.:: .l¿ que pJ\o (n :. -como -.z¡i ¡Infinno es hasu el menor fragmentol Y ¡c¿ba pintando lo gue le gustá de ella.:.':r{:.. Ere E¡sryo primoo e¡ el P¿is¡lc par.¡: : :: :::':. Pero unos cuanros ejemplos del siglo § i p..cuando no.bellos parajes.ualquic.Lo gue puede pintarl pueoer cnrcnder.rino á rravés del color de Ticiano es demasiado conocido prra que merezca la "ane cre . sería porque la radición de su ane les habia equipr::io :r: -: .: :: J.:: ¡.-. Así.o-c'* h¿b.n. i.--..: . .o' :: los Alpes. a su vez. .:. . "panorámica. r. poro Esra hisroria es algo má que un eco del PatTgrr¿ En ideal de1 "primer paisaje. que tan conocido es por los autores qut cn el s.r qu.:: :::-:: : .mirar.mo'.i .-. Esto lo empearon ot¡os a .1¡ndo menos..

sabemos que en los años en que hizo esta adquisición un joven italiano. monrañ alrur¡ infinita. mer€ce cierramente ser renido en cuenta. renre§. aunque lo usual que imporra en este contexto es que este movimiento en una dirección . Fue Monraigne el qu€.. de la teorla arrisrica a la práctica arcísrica. Al llegar al Puenre Nuerzo se detuvo un raro para admirar los "maravillosos efectos de aquel incendio.. y luego se ab¡í¿n pdo. aolada por un pavoroso incrndio..118 pena citarlo a3.acinidta d¿l pdiajino pero podemos mencionar aqui orro ejemplo de sensibilidad anisrica despertada.il culiivábles eD ls tudd de lú montánd. segrln parecc. sino que sigue a la difusión de grabados y cuadms con panorámás monrañosos. conriene el t¡atamienro sisremárico del pahajismo más antiguo.. y todo esro de cercado y mura- llado de todos lados po. El plaro fuerte del arractivo libriro de Sorte lo consrituye una descripción de un incendio que presenció en Verona en I 54 1 . publicado en Venecia en 1580'0. Lo único Arl. donde no eran muy pendienres. rod¡ llenu de morad¡ nobt€s e iglqid he¡nosrsimü. El raro folleto de Sorre Osenazioní nelk pittwa. sea presentar el «descubrimienro del mundo. aunque sea un poco mris conietural Se recordará que el duque de Mantua compró un gran «juego» de esc€nas nocturnas fl?m€ncas con ciudades en llarna¡: un motivo probablemenre deñado de tos paisajes infernales de EI Bosco ar. Describe en términos verdaderamente pioóricos el brillo rojo de las ltámas. L¿ teoñ¡ d¿l ¿¡t¿ reucmti¡ta r el. lo reproduje todo en c¡lores. de no esar familia¡izado con esta categorta pictórica? An:ilogamente. y daban paso a tier. Pero no es n€cesario llevar este ¡zonamienro a su erremo paradójico. del paisaje. casi nos senrimos rentados a invenir la fórrnula y afirmar la prioridad de la pintura de paisajes sobre et "senrimiento. Pues bien.a. Sone anade que sus obsewaciones pueden resultar útiles pafa los pintores que deseen repres€nr¿r esc€nas nocrurnas tal* como la quema de lioya o el saqum de Corinto. porque los Iu&res cerünos y ldanos se veian iluminados a un tiempo por ues resptandores dife. Una vez admitido esto queda la .ámicd a tenurs ¿ divenos niveles. Sorre nos cuenta que un noche Ie despertó el repique de las campanas y salió corriendo hacia la ciudad.Y como en aquella época era pintor. de la p¡áctica anistica aI sentimiento artístico. por lo menos una de las prime¡as valonciones liten¡ias de una región atpina guarda un parecido tan norable con las tipicas composiciones paisajísticas de la época (ilusración I 55) que dificilmente puede ser accidenral la semejanza. €n 1580. Crisroforo Sorre. dijo del valle del Inn que era «el esc€nario más agradable qu€ he visto nunca. ¿No es lícito suponer que la visión de la catá. 'r. trabajaba en esa ciudad a las órd€nes de lulio Romano.deducrira. como morivo sub¡acenre del desanollo del pahajismo.srofe que presenció no le habrÍa llamado la atención por «pinrores. el descubrimiento de los escenarios elpinos no precede. y luego volvfan a abrirse a nuesr¡o lado del ¡ío. Al describrn su procedimiento con gan deralle. A vees las monrañü se junraba¡ y se cerñbm. et refleio de Ia eunr en la: agua rremuJas del Migio I eletecro de t¿ tu¿ de t¡ tun¿ sobre Ias dfagar de humo que iba¡ a tundine con las nubes. .

Ari.Es moDreña rctcác que repre*ntabú el caácter de cieno loelidades.G arboledas. en tanto que los pasillos largos soli¡n d. sdtuei6. que a su vez suelen cocila'¿¡r p<eceTampoco esta relación scrÍ¡ dd ¡odo fomrin. tales «rmo columnas. F*iL n"ág.pabai ilczl. . ¡ grss"--- r* La lisra de temas es muy parecida a la que da Plinio relarir: e ls fntur & §udius. P€¡o au¡que €sta relició¡ entre \4ruvio y la creación del .t sobre las perspectivas naturalisras opuesras a las decoraciones quias grutcsor Gato e que clásicas siguieron pintándose grutescos en el Renacimicnm pc. lloz. Además. esta necesidad "insrirucional.cop¡§. el escenario cómico . «ímico y sarírico na con obietos "regios. f¡ontones y esratuas. q¡E h¡. a ouu de su longi¡ud. los d<ocba @ di. hzr: de perma¡recer un poco dentm de la conjetura. pinrodo tuenis. En el séptimo libro de Vitruvio encontra¡ía el a¡rista del Renacimienro el capiru' lo sobre la pintura mural en el que el autor clásico se desa¡a en violentas iniuri* contra las invenciones *surreatistas. Pero la importancia de Vitruvio tal vez resida en el especiul hira.54.. El 6. desde el panorama ilusionhta d€ Peruzi en l¡ \'rn¡ Errcir (ilust¡ación l5l) a los frescos con paisajes de Veronés en la vill¡ \l¿¡s c i¡d¡¡so ¡ I¿s luneta de Paul Bril y hasta de A.taciones a imiración de l¡s deror¡ciones de los escenarios teatrales.¡ k p¡ot¡sras de puristas como Daniele Barbaro.ora.ini. Oponia a csros anrepasael esrilo decorarivo que habia stado en bog o o<mpc antcr. Carraccif. pues el mandato de Virruvio de representar una visra simulad¡ cn k p¡¡odcs de la casa de campo italiana obligabá al pintor a evocar una visión dd i¡¡dio dd mr¡¡do que estaba atuera. dificilrnente r:abe duda dc la imponzrrcia del conjunto de la cita para la hisroria ulterior del paisajismo. srehos.Ld teotí¿ d¿l ¿/t¿ ttudntit¡d I I d.o6 que habían desarollado los especialistas del norre y a estudi¿r los cfcctc ¿ t¡¡rá de los cuales puede obtenerse una ilusión de atmósfera y disrancia' . ríos. R«rocrdiendo del capímlo sobre la decoración a la serción anrerio¡ sob¡e los reatros. Pero era recomc -irío dc ¡rs¿5 del narural pa.1los.cnario rnqico se lleres propiedades de los escenarios túgico.on pais¿¡6 .conceptual. Virruio se h¡bh ¡trido a la páaica de adaptar diversos tipos d€ ercEnario t€aúal a la deconción de habitaciones. ros p*. denres del paisaje ideal de Cl¡ude '6. de dcrulk pürocs.kto d¿l ?dBnjsúo I19 importancia de rodas las s¡rbdivisiones teóricas del paisaiismo.. dos del "grutesco. rs. este nrru una oblipria al pintor a abandonar la acumulación . de los decondores de su +oca': cuvos Íanráricos diseños desafiaban todas las reglas del gusto l la razin. el ¿nista rerá adarada esta obsewación en el famoso pasaje que erplica las diferent3. quizá. cuando se pintaban tas paredes de las hab.ra deconr paredes no pudo deja de tener su efttto ¡oüt d ¡L:¡mllo ¡ld género en el sur.. qÉ FE6.r¡ ¡ hr ¡¡tüta¡ a su autoridad no bastó para contrarrestar la autoridad superior & k -**+- di- desarrollar un nuevo vocabulario mediante el cual pudierr ser zsimiLde ¡ reducida a pinrura la belleza de los escenarios meridionates. Ellas son las que nos aconsejan volver de Plinio a Vnruvio.

lugares privilegiados. en k. lcn segundo lugrl lugrcs pr. rampoco termin<i rqui.. sus . *lvrs.rdos.d irt l ¿l iaúk?¡tto del Nn¿¡t. cuardo L'ma7"o escribió eo 1585 la primera obra sisre mática sobre el pa.i¡ en cstr runü de la pintura. mar. toma . corrisiorios.omazzo sc convi¡ tieron s. en l¡r pasto ral de Claude. o.o con árbolcs.os.ipcsca.r de Salr.rs. rios.Il0 l-nt¿oid¿¿l¿ ¿re d. unto cn lugares ptiblicos corno privados.nciá I gr. matadcnrs. po*rl . picdms. Visro el origcn arbirrario y casual de estas distincnrnes. cuevas.guarid¿s siniestras.. su dcsrino ulrcrnx result¡ verdaderamenre rsombroso. hao rlescubicno varios ti¡os dc escc¡¡¡io.os.l es h diferencia entre los lugarcs .1 quc sc rcprcrnran t:llrrcs. r sus posadas ¡'plazas de nc¡c¿do enlas b¡nboc¡. micnrras que las obr. Pcro si Atberri hacia corrcsponder el paisrjismo como ml al peldaño más brj<. ¡gui.privilegi.¡¡¿ holandcs¡s "r. rcequir. tumbas. . gu*idas. dc l. y su disrinción de vrrios géneros paisajisticos rcsulta especial menrc confusa. y los . b si no1 lugarcr rlc fuego v srngre con hornos.r mcnudo el p«. j¡rdines. el pasrje de Mtruv.s como érc.s. cn la temiric.ceso a travis del cual rireron a sLr vez proycctrdas en I: :¡rur¡lrza'r. ralcr como lugarcs subrc¡rri¡¡eos féridos v oscuros. El paralelismo enne la dignidad de los temas en la literatur:r v la pin' rura nos es conocido por la cl:rs. rocs. l. rcligiosos v nrrcabros. En l¡ lireratur¡ dieciochcsc. t-a rnumeración de Lom:rzzo es curlquier cosa mcnos lóg. c¡s¡s abandon¡<l¡s. charcrs l estanqucs.rs satiricas se rcpresentan en un escenar. mientras quc cl escenarb cómico prob.o Je un. sus. en los que represcnün palacios. eruel.o podia servir de punto dc panida para una subdivisión del gdncro pahjhrico mnmo en tunción de . Pucs los .lugares de deleite. Sin embarg.lügarcs ¡tc rcu¡ióó lrecuc¡edos.rblemente se... tronos v todas las cos¡s magnificrs y ¡egiasr oiros aún lugrrcs de deleitc con fuen ks... rios y sirn. úles como edificios privados.u caregorias de Vi¡ruvio dan I¡ clave de «¡do esto Que t-oDazo l¡s ruvo en menre se dcdt¡ce cl¡ramcnre de la rcferencia r "objeros reg.s quc sc rpreseni¡n . mora¿as prin.r dc la escal:r social.n duda cn el pais¡ic hcroico de I'oussin.r guír del Lakc Disrrict que prcmete llevar nl turisra .brillantes.ca. Se h. Así. como sabemos.vela" sociele. t..r explicado .? ¿Por qLté l.r«» Rosa v M:rgnasco.. . horcas v ¡icotas: oros brillanrs con aire seruno. paralcs siniesros v solirarios.¡ .n.rios.cment.r 6a¡ inconrrbles pasrj. b¡ñospúblicos o nrái bic¡ rc¡.sajismo {inco años después de las obserurciones más téc¡ic¡s de Crisrotóro Sorrc esruvo eviden¡emente iniluido por eras distincionest'.vilegirdos cn lor quc muesurn rcmplos. cucv*. hs quc han dado prucbx de eiccl. ¿Cu.rs escuclas v hasn los baños f:iguran en dos caregorías? Lr sistemarizació» no es cn ningún n¡omen¡o el fuertc de Lomazzo.fic¿ción de Albeni. montañar v orrd imrigcnes rurals tilusrración 154)."o con panoÉmas (comunes.s dondc triir¡(e o bailir. b¡r. rales como los que llenan cl escenrrio trágico.ampos. monrróas. rribunales. púlpiros. Bióóasios y esoclas. plazs de mcrcrdo..rs categorirs.cucv¡v del esccnario saririco quedaron rmpliadas en su modo siniesrro. bosqucs. ree rros.r rcsponsable de su úlrima categoría dr paisajcs realisms. moli¡os. Las . desicnos teribls.¡ cxtraña crrrcra de est. Ila/ nxlnvi¡ oúo ripo dc paisai.

ománri6 de Sálvaror Roe. se convirrieron en los vehículos de expr.r. que t.ti'u t.. Iba a scr la úldm¡ tcntariva de csa mcntc cspecie. pues por aquella época las asociaciones emotiv¡s estaban tan firm€ que falm lerras. Arquitecrónica. l-as form¡s de danz¡ de diversos cst¡¡roc soci:lcs. Cada una de sus composiciones pakajisricas lloaba una lan que hacía referencia a la categorla a la que pert€necfa: H. que cobrañ vida en Conisron L¡ke.d¿¡ h¡be¡ sido. P Pa¡toral Elevada (ilusrración 152).n .l ad. por ejcmplo.e5 r. E. conriEicron. Tal vsz esta pretendida "d¡siñcación de los divcr5os estilos d€ paisaje. que carccla del arrnazón frjo de una ternátic¡ rndicio¡ul. de no habe¡ sen¡ado \lrruvio cl precedenrc al disringuir Io. E¡ la hisroria de la música se encuenrra el mejor cjcmplo dc la impomaoci: dc tzl erm:án para el desarrollo de un idioma. no fuera mucho más coherente que el sistcma de Lomazzo de unos doscientos rreinta años ¡tr¡is. h quc había comenzado con modos fonuircs crkt¿lizí cn cs¡¡dc & ánimo rcconocibles. «. a ios ¡oblcs esceoa¡ios de Pousin. cabe pregunrar. d qrr pnció para daarrollarse dc un molde preexistente en el quc cl ani*z pudir: rutcr sx idcas. rórulos ni car €oen el rosrro dc la Natunlezr no hacian impresas rías. de ninguna manera al estilo podia leer que Claude "no hemico de paisaje. P¿ra Turner el camino del progreso mris allá de Claude pavba por una multiplicación de categorías que permitie- r¡n abarcar cada vez más asp€cros de Ia neturale¿¡. e¡ cuyo prefacio Turner ha compuesto. su esrilo es sin duda el rurel. P Pasroral (ilusmción 153).l a¡t .sión de l¡ música 2¡'. ciertámente. como decla el follero informativo úa. no eran tan sólo reglas pcdanrcs dcsrinad.. significaba Histórica.b t orta d. da id6. ñ¿reii¿liada .. pmporcion¿b¿¡ l¡ si¡¡:¡is & r¡¡ iti¡m¡ rin el que Ia expresión hubiera rcsuhrdo imposiblc. Fuc pnciramcnrc un :rrt omo cl paisajismo.iñidtu ¿¿l ?aitujnno t2l de los roques delicados de Claude. Y sin cmbargo no era nn jucgo va¡o6t. ! desdf á¡li a ld e$upcn..olut:La secuencia de modos rclativamenrc fija de Ia forma sonara que nació de la riredc danza se demostró un¡ inspiración y no un estorbo para los grandes macsros. Ms.. exhibidos en el lego de vinderm. ¿Se hubicran escrito esms lineas. El Liber Satdioru¡z const¡tula un del¡berado reto a la edición facsimilr inglese del Lib¿t V¿¡ia¡i¡ de Clatü.n r.e la tre¿ición que se habla converrido en su herencia? ..na. Quiá convenga rccoldar quc cn los mismos años en que Beerhoven publicaba h Sinfonía Heroie y la Sinfonía Pastoral Turncr cstaba preparando las cicn láminas dc ¡¡ Lib¿¡ S¡udiontn.l láso de Dcsrnt. rres tipos de e<cenrrro. \'lonrañosa. por arbirrarias c il. ra¡iedades de sentimicnto sobrc las que se podía ¡cn¡¡¡ ¡ vol¡mr:d.s ¡ con¿r d vudo & l2 im:ginación y embotar la scnsibilidad dcl genio.po' rcconocidos de paisaje? Pues las convenciones anísricas académicas..!. Vl Marina y A. Pero incluso la lucha de Constable por Ia vnión ingenua ¿no roma su aáas v su (pathot ¿el peso d.6ios quc pu.

122 . Gracias a la tenacidad de las creaciones antiguas.l principal criterio de exdusión que cancreriza la critica anhtica y literaria del Renacimiento. Estos problemas quedan manifiestos en el primer intento serio de hac¡r una lista de modelos antiguos especifrcrn del erl. Aqúi. y eso que si Iá . 19.r. Dcberiamos por tanto hacer uso de otn curlidad y tono interno del hombre.l vigésiho Consr6o Intemacional sobre Hisro¡ia ¿el Arie alcbndo Num York en 196r. donde se elogia n. Mucho menos fácil ha resultado especificar el criterio de inclusión que liga las obras renacentistas con los produaos griegos y mmanos. hubo de enfrenta¡se a. FmeBo Perñta. no idéntico nodelol.El estilo all'antica: imitación ta su I asimilación El que imita debe poner cuidado en que lo que escribe se¡ semejánre. y de que lo que es parecido quede oculto de forma que sólo la pesqui sa silenciosa de la mente pueda captarlo. mu€has fitrmulas representacionales siguieron en circulación a lo largo de la Edad Media!. la dificultad que presenta el deffnn h deuda exaca de los anisns d€l Renacimienro para con la Antigüedad es doble: reside rarto en la tenacidad de la tradición como en su flexibilidad. ni la fó¡mula rradicional ni el motivo uansmutado habrian de aceptarst necesariamente en el ca¡o¡ del e*ilo ¿//22¿i- ra mientras que podlan serlo creaciones nuews.no iba con la manera artigua. úno hác poetas. Sin embargo. b fanilidti. Tampoco en el estilo literario latino s€ hibia llega- do a interrumpir del todo la radición dásica.is ¡l a¡risr¿ cuanto myor es el parecido. gracia a su flexibilidad. un aire pereptible sobre todo en el rosro y los ojos se¡eú esá señejaia qñ d6 reuqd¿ d padre en cuano vemos al hijo. sino más bien del tipo de la que se da entre un hijo y su pádre. pudieron ser en todo momento cambiadas y transmutadas para satisñcer las nec*idada de una composición determinada. como dicen ¡uestros pi¡tores. el orro simios. y por anto no €ra buena. no lo sem mucha. emprendido por el Insdruro de Bell¿s Anes de la Univenidad de Nueva York (bajo la dirección de Phyllis P Bober) en colaboración con el Insrituro Varburg de la Unir¡Ersid¿d de l¡ndres r. que se¡ inieligible más que descriptible.lo allantica el Gnso d¿ obras de a* antiguae conociTz: por bs anittae dzl Reutinlrr. se comprobaria que todu lu partes erm disdnras: alguna cualidad ahi ocuka dene esa propiedad. cuudo una cosa sea puecida.osá se soneder¡ a medición. y que la semejana no sea del ripo de la que se da entre un retrato y su modelo. pero «itr sus palabras. Por esro renemos que ll«ar cuidado en que.z.rl. atrnque suela haber una grm diferencia de nsgos individuales. cierta sombrá y. Pu« un ripo de Émejanza €srá ocuho y el otro se desraca. De lo que se quejaban los humanista§ Este €n dlcúlo sc prcsentó en . Para volver a centrar esms cuesrion€s quiá convenga remitirse a los debates renacenristas sob¡e el esdlo literario 5. XXIItr.78-94 \ uando a Durero le dijeron en Venecia que su obra.

su s€nddo original de formar parte del canon de modelos. l¡ . Quintiliano s€ oPu'o 1¡: iminerudo ¡acjón mecánica de un modelo de esrilo y Séneca estableció la fórmula -: :qerida. No sé de ora descripción un ro¡able del carácter misterioro y esquivo del parecido fisonómico. la admiración por esre dominio y la necesidad de orientación determinaría a menudo la selección de motiros. Del oc¡emo & h init¿tio. ral vez apreciásemos con mayor claridad aún los incemiru que ilevaban a los maesros renacentisras a contrastar el esquema tndicional con la rtrsión J:jiica. el ioven Pico y. albo¡de áe la copia. El primer paso hacia la reforma tue la exclusión de patabras o formaciones que no pudieron documenta¡se con aurores "clásicos. pues en ob.o pxaie que he elegido como divisa de esre artlculo.iL6 má desde la espalda en la venión de Benoldo. se gira elcuerpo colocándolo sobrc el plano. El propósio de los eiemplos que flguran a continuación es ei de ilust¡e¡ c¡: otiente indefinición del esrilo allhnica y poner de relieve tanro el valor como Ls limir¡iones de esta analogÍa entre esrilos literários y r€presentacionales. la exigencia de "imitación" posidra de esros aurore§ :¿nónicos resultó m:ís contenciosa y también más esquiva. Erasmo. Pinder3. Petra¡ca' Policia¡o. Si pudiéramos complementar esa recopilación del vocabut¡rio humanista" nucs¡m Censo de Antigiiedades conocidas para el Renacimiento.El atib all anri. donde "cláico" renia. que se ve -- Alom bien' csc mot. podian aducirse citas de autoridades dc lz AndgucJad contra una concepción tan estrecha de la /zzl¿¿rl¿. por úlrimo.io quc la canridad de copias fieles que podian hacerse sin degenerar en la men repcdoón del nodelo renla un límire.. y en ambas. El morivo de un hombre que cae de su montura constituye un buen ejemplo de esra necesidad' Porque rales notaxciones son obviamente dificiles de observar y má aún de Posar €n el e$udio. nos sirve de ejemplo el relieve de una batalla de BaroLrb ü Giova¡ni.ió" ) ¿'i4i/a. Aun cuando en es¡e punto había acuerdo general.omplicadas como áa). Sü finalid¡d t r¿ztn & <r bien pudo haber sido reconstruir y restauru una creación cláica corr«nzda gtlo parcialmente en un sar«ifago con r-rna baralla del camposanro de Pisa (ilus¡nriín I 51 E detalle del guerrero que se derrumba sobre su caballo caído resulta esclareedot unm por la fidelidad de su copia como por la dirección de sLr ligera daviadón: la torslín dd .-u€rpo.ió 123 era ran sólo de que esta tradición habla sido corrompida y degradada con "barbarismos'. no tuvieron mayor dificultad p:n scñala¡ los defectos de ios argumentos de los ciceronianos ortodoxos.oncepual€s. medieval. siguiendo la tendencú d€ h6 es. Además.de que el imitador debe transformar su mareria prima como le zbeie ua¡sforma el nécrar en miel o como el cuerpo asimila el alimento6. . con una especie de Dr C'tge Jr formulas medievales supewivientes de este tipo (en especial de 6gures diffciles v . añadi¡do l¡ ::liz comparación de un parecido familiar que Petrarca a su vez trabajó en d hcrmo. sobre"¡iüó en d ¿ne §üilhelm como ha demostrado ro de la Antigüedad.e: inité. orron en la colección Médicis (ihstración 156). por supues !o. Uno de estos incentivos €ra sin duda el superior dominio de la rcprcsenración ¡nca¡nado en la escuttura cláica. Hay no menos de dos rarianres de la formula en una de las acen¡s ¡L ba¡¡lk de la Biblia Morgan (ilusuación 158).

que la asimilación del motivo al n¿turalismo narrar.embro. apre¡dió mucho de lás áni. en el esrilo allhntia ple. ran admimdas por Vasai pero también la posición que ocupar en la composición.enro complejo de séne. Burger ha demosrrado que sirvió de modelo del lisiado curado por san Pedro (ilustración 160) en el ciborio de Nisio pan Sixto IV.8uas columnd de TrajaDo y Aurelio en Roma. . que Vzarburg y Saxl rela- cionaron con esta escenar0. iás s.vo de Donatello €s ran completa que nunca podria demostrane la dependencia..n embargo. una vez más. llegaía a ser urilizada en u¡ movim. Los arristas precedieron a los eruditos en este dominio de ffilia rccottdos de nonumentos. la exhibición de las cabezas cercenadas de los enemigos. rr. ro que sorprendc a Vasari son los conocimientos arqueológicos que incorpora la pintura y q're sin duda merecerfan un esrudio especial.tu165) pudo ser una de las fuentes de Julio.mejanzas son ciertamenre mayores que las que dene con el grupo de Penteo. esra@das. Hay que reconocer.124 El estib zll antica: initatitu l ainilaciót ble representación de una de mta caídas que se encuenrra en la columna de 'Iiajano (ilustnción 159). r por las posuras diversas y extraúd de infanrcs y jineks que luchán en grupos de aud¿ .o bien distinto. Hallamos aqul verdaderamente una analogía con la técnica de mosaico de aquellos dmidos huma¡istd cuyos discursos rantas veces resülún ser cadenas de retazos de ciras desmaiadamenre adaptadas a un nuevo propósito. las cáracterísticás del estilo allhntica se trxa. 163 y t66). He €scogido a Jdio Romano como represenranrc rípico de esre estlo. el modo en que se relacionr con la figura cenual del vencedor heroico a cabatlo. & sabido que lulio romó una acción parricularmenre horipilá¡te. y en ellc se incluye no sólo los trajes. mientras que r orc guerrero se desli: . ¿mbicioshima «oca ción de una banlla roma¡a. Sn Batala dr Constunnr. las artiguar que no se tiene presente con la ftecuencia que sería de desear cua¡do de á¡al. Nunca se han estudiado orros posibles precedentes. de donde sacó numerosas ideas pm los traEsra jes de los soldedos. DeI exrremo opuesm de la modificación libre puede servn de ejemplo conciso el uo que parer= habe¡ hecho Donatello de idénria figura en su versión del hijo colérico (ilusnación 161). . sino los hábitos. miembro a¡rancado de m. s. balu¡ftes. La depe¡dencia es innegabte. namente desarollado. enseñu. las dificiles posturas de los caJdos. el otro cayendo aún. las armaduns. Com- xvu párense. Estos procedimientos de imitación y de ximilación se dal:. el pie en el aire.za. suelda los motivos tradicionaler en una unidad nue\": obn goa de univers¿l apl¿uso por los heridos y los muenos que se ven altí.. En ambos casos aparecen ennd: zados dos guerreros caídos en el camino del héroe. aunque Ramdohr obseno en el siglo tració¡ D que un sarcófago que se encuentra ahora en el Museo Nacional (.¡ paÉ todos ros que ruvieron que pinr¿r barallás párecidas después. uno con la mano y el bram en suelo. (ilusüacion€s 162. se ha converrido en un punio de ¡eferenc. ere asombroso pxtiche de fórnu. arieres y rodos los demás insÍuneDros bélicos. del dc "Relieve Trajano» que forma parte del arco de Constantino (ilustración 164) sin copiarlo realmente.o¡cepción.

tan popular entre los arti'tr ce i.rs por Julio rcsultrn de mayor i¡¡rerés aún. ruede Julio ":r:on. la figura tensa roda ella como un ¿rco c u =¡:¡o -::renre en sarcófagos de amazonasrl (ilus¡ración 167).tita.::ión de lulio como la Anrigüedad mism¿: el canón de una bataiia rie \figuel ..hando. :¡do con un modelo vivo que posaía sentado en el suelo. : esrructura del torso sugieren otro modelo. Pero ei :o¡r:omo . :rrcmo derecho de nuestro cuadro. parece probable queJulio contrastase el mori\o quÉ lo-::u rs. Se da asimismo una sugerente semejanza entre uno de los soldados de l¡ baralla ::: se dispone a apuñalar a su enemigo en el suelo y uno de los asesinos más firoces :. La intensid¡d de tales modificaciones. rryiz <le La m¡tanza de lo¡ inocente¡ de la cscucla dc RaüÉl (. si companmos relive ).\do¡:o un recurso simil:rr para cl oro soldado c+ndose.ieJe ::ás y arrodillado sobre su caballo.-: :-¡. por lo ::: !¿l vo el dibujo anduviera por el estudio.¡:. gm::a rj5s. que es un proceso sencillo en la práctica de esrudio. :mplo: garantizar la exactitud representacional.rrc e ::nir tanro de la ¡radición cono de vuios urcófagos de bamllas.imienro i:=-.r inve6ión. boceto no nos cabni la menor duda de. jusro dcrrás dcl hiroc quc a'anza. i¡' ¡¡sri¡ <. a¡idiendo un escudo pua iirinJa: . ¡:o :oripo y :.uJio le dio la vuelta al caballo de derr¡ dei heroe. El medio principal de ocul¡¡ una depcndencia es l. --adro -. -i el Re¡a. En esre cu¡dro lls. Phyllis tsober. Más inreresanre resulta su procedimiento en el caso del guenero . tratan de subir a una brca . ie¡'eni< C. ¡ ra'¡ del .:::.: r¡3-c-a :riste. pero lo mr probar. Esto no demuesrra que Julio tuera ::apaz de invenrar un morivo. s] O\ford (ilurraclón 169) son esrudios para dos soldados con rm¡iu:¿ c::. Sin embargo.t:dos con el original.i¡ romble de tal interacción en el que haña ¡hora creo qire no se h¡ en race riempo se admite que dos bellos bocetos de desnudos qu.t ¡'i»ilrii. obviamcnre uno de los grabados de \lu¡¡nronio ilus :::¡ión 168). sino sólo que aplic¡ba una lev de economia.¡lco.tu.: s ..ión 171).rsel o. l.mprescindible un cambio de la posición del enemigo que c. El motivo de la 6gura que penerr: e: <. formando ur :---:¡ :¡ =: . tue copiado asiduamenre en JemostLado .. . euerrero visto desde atrás. como si dijéramos.iót¡. 125 impotenre de un gran cabrllo que alza l¡ manos.:::¿: :: ¡t: :rl no¡ivo se encuentra ¡rmbién en un desnudo de un reliere cl¡i¡o q:. en el c.¡ue :na vez más Julio haya absorbido la lecdón sin copiar servilmenre nin5. dro:¿ ::=. La violencia del movimienro recuerda .r-:.z¡nc-épreue.:o los canones de es¡e grupo bien pudo haberlos diseñado el mnmo Julio. --ri.. vari¡ con I¡ ¡¡i:*¡ ¡:.reron Jencia.: ie ::ras lo necesidades de la composición. la .rso de Julio. es en vodad frecuentisimo. cl movimiento lo suficiente como para ensayar variantes sobre inren:iors r-: ¡'=:¡io :lxra mejorarlas con ayuda de estudios del narural. etcérera. v podria d. E igual que cl estilista que llega a dominar lu leres de Ia locución consideró que doñ:¡¿5: :r mejorar una c.xu:nÉ.r r . Si pasamos al lado .o. desde luego.El atili ¿ll anrica: i. lo que hizo .lu(ra. las rariaciones iuroducid. :. :guras.qui<rdo cr. Pero por llamariv* que sean estas semejanzrs. gene .ceroniana. que cumplir aquÍ el mismo cometido que el modelo lno e¡ el orro .

r interacción racion¡liz-r¡do a un ricmpo el esccn¡rio. Ls csr anificiosichd.rquel tienpo crr una r Julio con los prototipos cllsicos en a Volvamos prrr rcrmin. En los sarcó tagos clásicos r¡n sólo las flcxibles cria¡rras marinas consigurn rdoptr r:l posrura.n cl grupo de luchadores rlel carrón dr Anghiari de Ltonardo m:is que ringún protori po clisico.rccnmado arln rD:is por cl (onGnamirnro apo\i- n.vcnos tiene el cuerpo hunr.ór alla".r puede habcr obsenado en Ia vida rc.r aplicacnnr que hacc Julio de es¡¡ ol¡ra. pucs ni el pic derecho ni la mmo t¡ dcrcch.rción I75). En estc lugar.indosc muchas librrmdcs con la crp.n En oc-.rba basarse en la auruidad de cstx anrisüedad para crear v. Ia quc cxplicr la l.r el csrilo de srrcófago r¡Lrc para Julb constiruh tl relao tllin¡ic¿.mos que r Julio lc e¡crnt.u toggier¡. Su regla básic. como en el boniro gru¡ de lko y tu. v tn cl ambiente de Miguel Ángel en el mosa.r l.ns por medio cle un conrlic«¡ de movimienros. preludia r Pous.cióD dc Ia ninfi dc lemrar cl velo del durmienrc confirma I¡ dependencia.rcción de cn¡relazan)ienro.rriacioncs sobre e«: rc¡r¡ A veces t¡l ve esn.lc.rmente rar dir en su obrr.t16 El¿tilo ¿ll ¡¡¡itt: u»i¡¿tiót y ¿¡¡nilar. dándose en tn e¿urntión de Jr?nü dc la Na¡n»al Gallery dc Londres (ih¡s¡ación 172).rma de h obra.¡r cl novinienro en un espacio nrnrimo.r de la sah rie la Psiquc (ilusr. quc Schlosser rrrró dc hacer rcmonmr ¡l ¡¡llcr de Chibcni L'r cuv.vieh má próxiDro a ld n.prcnclcmos qrc h.r r Ios dedos clc los pies. pronto descubr.co y Jgu»os elementos dc l. en los estucos de I. como (o la con4»sición d.ontorsión rn cualquirr posturr. Par«e un cjcmplo úril ¡rr lo ticilcs de formrrlar que on sus caracreristicas.r de llg. En oasiones se conscnm : ur) ricmpo el motivo erór. Si compar¡mos scguicl. Lo quc Julio ha recogido es mís bien ci principio de la clegante torsnn: que exhil.. Es cstc principio cl que configur.uiones l¡ con¡onión cxtrcmr delcuer¡rc esrá nrorivada denr¡o de la mar¡ñ. En la orn rigun vuclre a variarl¡. Si hojeanos lx her¡rosu monografir de Hanr.r es mximi.r ñma evj bicn a¡csrigurda a rnvés dc su uso en el ralle¡ de Rrficl.rcidad quc dc scr somcrido udxmicnros d.co del s¡clo de la l. pues esrc grado de contorión es rao cn el ¡rc ¡nrisuo.e el grácil cuerpo en unr cuna del plano atrac ¡ir'¡ e intercsa¡te. gue crs.rno. como cn la 6gura de Luna (. Uno de su\ disrinrivos cs que Ia ¡¡ri¿ va en dirccción opuesr.¡pr¿ción miis obvi¿ de es¡e ¡r¡besco hum¡no realizada porJulio es rclativ.rs y cuerpos tnbrdos que sc rpilan hrsn cre¿¡ un¡ conina complcta de acción bullicios¿ dclanrc ¡lel cspecrador. a. \fc reiicro a la extnma artifici:rl rd de la postura de h nrujer. Es unr posrura quc ningún anist. es¡ m¡raña ¡le exrrcmidades human.rdo del movimicnto a un plano. Aun asi. con Io quc sc alcj¿ rod¡vi¡ má5 d. no hrt¡l¡riamos dc imnación. l¡ inprcs. Htralz: 1 Nen para la sd. Pero ni siquiera ac¡uí. un ponenro clc c.r vueko a pcrfeccionar sus modclosr hr aumenr:rdo la complejidad dc l.reidas. .r postura.r con. el L¿¡to di PoL r/¿¡a (ilusuación 173).rcnraba ajet. t: ¡d. porqut ro es posiblc senrarsc .lus¡racio: .r se corcsponden con la anrigúccl. tJ amparc dc una aurr»ii1ad quc cn .rl. Cieno is que Io h¡ hecho rom.rr . cabc conjcrurar.r dei Cavalli dcl Palacio dcl l ¿ Ls.rsí..¡ucnziana .r<1.ar1n.t sc debe quiz:i menos ¡l morivo concreto quc ¿l principio dc.

os a sus firmosas improtlszcio¡es all¿ntica qtre sinicron a su vez dc modelos a r.a.gurrqr¡.rnrrrl ::n.orl. del quc se conserva un :bujo rápido prepararorio (ilusrración 176).ida y gloriñcad¿.lo que hubieran renido experiencia de los cdificios v cuadros que habén hecho y d. donde el rronco de c¿batlos de la diosa reh. Hasa Apeles y Virruvio co¡vcndrtan en elio con s<.c¡les en esrilos dcrerminadosr.óD el mundo m preicre ¡ .. No hay peligro de que eso llegue a suceder.a compás y pincel.El ¿$¡lnall añric t ituit¿.kdót t t- -:on.fael robot. puedc habe¡ y tas :r\: unas pocas ciras direcras de la Anrigüedad en esrc ejemplo.rearunr.cdad de -.a facilidad con qLre hacia esto ]utio era prove¡bial.ig et l.rble pesadilla.Cómo da el ardsta este paso decnivo del prsrichc al libre dominio de Lrn estilo? Qué fue lo que permitió I Rafael y a sus dncípulos generalizar a panir de su cono rnrí¡mos construn un R.ore el rumor de que se puede programar un ordcnador pú¿ que aprenda Ia rcgla de . -¡s arude a vcr con más claridad dónde se sirrian nuesrras limitacio¡es al formuh el ::oblena de la iniaio nenos en réminos de copiar y má en rérminos de generaliar."r:rlrnirrhaderprndcrr. al igual que Polidoro o Peri¡o. modenus á la anrigu¡ I ¡niiguas a Ia mod.lj. t.oee.suos . Hasra r lulio Rom¿no robot no es mril que una improb. euintiliano .rdores y émulos? Tal vez convenga recordar que si pudiéramos rcsponder con precisión a esta pregunta No cabe formular con más claridad cl ideal d€ la asimilación.ore.omo esrá por el espiiru d. y en el dibujo pu h rumbá de un crrEsra breve lisra dcbe b¡s¡ar para explicar en principio lo quc puede del recho de la Sala de los Gismrcs. Cualquier morivo del p¿lacio det '1é.iudad. er¡ capaz de cubrir p¿tados .:" iuegos y htra de las composiciones mu. .c¡ros clá. Sjn embargo.o la co¡cha (ilusüac. concepro distinto del de imiración.. l¡ llmarse:rsimila.i¡o en dirección co¡rraria a su mirada.rdero ::oblcn. tal ¡n.h :sr¡¡¡s de la invenciones má¡ dccora¡iva.rjt". pero el verd. vuestras co¡ccpciónes. Al igual que tos otros grandes :eoradorcs de su época.r crear la deslumbranre var. l"r con¡orsión parece rorrunda ha*a el limne en -r) t ar¡n. graci¿ e invenc.in. hay cienamentc elementos de suscepribles de raramiento eradhtico y hasta computacional.enrc de unos pocos monumenros ¿nr. asimihción exigc cieno grado de generali -. quiá. consúuye un ejcmplo de esta corLientc :¡eotable de invenció¡ ¿//2zara a la que se refiere Arerino en u¡a carm ripica: Po.uidc.s€ñado en cs¿. embcllc. ¡¡r no hablar del friso con un combare enrre lapitas y cenrauros.onrables imit. me parccei no es tanto lo que lulio copiaba en sus cuadernos como el ::odo en que él y orros arr¡ris p$aban de copiar a dominar un lenguaje. -:. por volver ::rucrua a1 punto de partida de esta discusión. .ualquier¡ qre harc tocado nun.i :o.:lreros con morivos que pas:ran ante los de su gcneración por evocaciones dc la Arti::cdad.ón 177) con sus seis secrores y cuatro medatlones de estuco. talcs como la tigura de ta Victoria (ilusrrución -s) cuya cabv:r esá ruelta má de t80 grados. Lossie? ¿Cómo pasó Polidoro da Caravaggio del estudio de Ios mo¡u¡. aunque pocos ftLeran cüas li¡er¡les. En et erito ::r io.

como sabe cualquicr fotógrafo. dc siado estrecha y dcmasiado amplia.studro de los monumcntoc cLásicoc. quc todavía s€ situe enseñando r los niños inglescs formados en la fatigosa di*ipLra Áe la initatio arténtica" cieno quc el ccrcbro humano sude scr el orden¿dor más 6ablc.ón.stas primerx formulaciona. Pero estoy seguro de que que tenddamos que buscar algÍn principio gencral que loc ani. acunada lz cxpraión Pathwfrrncl para describn aas figuras cn movimrento que lleguon a convcnirse cn distintiroc del csdlo all'annca. y llcgaron a admirar cl anc de los antiguos por su cncomiada ñdelidad a la natunleza pmnto hubieron de dacubrir quc también guardaba el sccrao de era fascinación supcrior: la ilusión dc üda y movimicnto.stas del Renacimiento tr¿raron de d€ .. Pem esrudiar l¡ cadcncia dc esr¿ las con su farnoro y notorio ae "i¿ratur 't. st batqa Bciun*. No creo que anduüénmc ilusión de la muy lejos de sus iñencionc si Ilamásemos a uno dc estos principios "la üda. Un exceso de fidelidad puede incluso contrarcsú l¡ ilusión de vida y movimi€nto.¡ión fi. lá primere le. Pero sca como fuere. y conrar la fr€cuencia de su apaición cn la tocure de la pros¡ ciceroniána es rr¡ truco muy dif€renr€. en 1905. Antes de empczar cl siglo Aby V'arburg trató por vez primen de hacer esto.tiLf de su . €n su ardculo sobre Durero. de mls cous quc la mcn fidclidad al aspccto superñcial. asl esrablccida su hiÉtesis cs a la vez dcmarifuburg tenla nzón.t28 El atilo zll'a¡ri<at iñitaeió. Esta codiciada ilusión depende. pucs.th ra. h€mos de da¡es de obas allbnica Si queremos expresar lo quc velan €n la Antigü€ Es crpaca dc dacribn alunos de sus modos dc procoder. l¡s anistar del Rerncimienro enn narredons quc tenfan honor a todo lo quc ser Mad Media les que loc prflpitoc de l¡renzo. los historiadores del ane no podemos fi¡mos a loc máodoc intuitivoc que cieñame¡¡r€ guiarcn a los crcadad. Haste unos pocos sercóÉgc antiguos dc calidad rcgular podrlan pmporcionar muldtud de pisms acerca dc lo parccics€ rlgido. no creo que podamos oontentlmo§ €on rcpetidas.l. diorci¡da de las palabrr reveladoras. y quc un estilista dotado c induso un parodista habilidoso ral rc sea capaz de capur mejor csos acentos caractelsticos de un autor que un audlstico labo¡ioso. :r. Plantca¡ la cuestión completaria de por qué lc que más asiduamcnte esrudi¡ban esta¡ lecciona dieron a veccs una impraión de inmovi- lidad coogelada. . Por fux-:rGr¿s qu€ se demostramn . tirenrc y mueno. coda rltimica. cu¡o objao era dar impresión de antigiidad.r en rcalidad crear un máximo de movimiento y tersióa desrcrrendo asf todos los recuerdos de pictognffas má primiaivas. serla inmiscuirse cn otras secciones de estc C-ongreso. y de cómo Rubens liberó fi¡almente la chispa dc le vida latcnre en cstc 6rilo.nxiruían uno de Éles principios.ión ridicdizaba a los que crcían ccribir ladn cic€roniano por t rminar a mcnudo sus cláusuT. el t¡ona¡do dc pereda Es indudable el Donacdlo dc S¡n lz nhina cma y cl Migxl A¡g"l del techo de le Sixti"a cligieron otroc caminos hacie kx csta mcta suprcrna distintoo de la imiución o la asimilación dd cljlo all'artica que por rez primcr: buscaron en la Antigiiedad una otientación en los problemas de l¡ rcprescnt¡ción natur¿l¡ta.I atinih. que es lo que el afie conceptual de Ia pa que sc debc cvitar y lo que se dcbe hacer. Pooteriormentc. al afumar qtrc loc cabcllos y vestidu¡¿s ondulanres dc Boaicelli.

diversos hilos de n¿dición con los que ha tejido taa perticrr retwa po<Jremo: r\ n ¿¡ -: arrista trabajando.enido de los . nadie puede in¡gi¡arlas m€ .¿ h¡r¿ ¡¡ntr¡do en los ¿ quto' ' . . ¡n1.l 'io.o¡ inrención poéri.a.:. \^*.o o históricoi la idca de est.ren. que dcb.!r.le l" .s . gue va a posar para Vd. 1es asegurar al maestro que las modelos están dispuestas a dedicar a esta obra que sea necesario.n'.r." en l¿' en'cn¿nz¡. curdro y las po..-.t"..mitación. En mayo de 1773 recibia loshu¡ una cma de Dr¡blin.n. 8. Por elio lo norm¿l ha sido que Ios ¡rti¡os. r ¡corw l.omponer un . entero.¡." -'r'r¿n. el historiador está a¡ado ¿ Ios cánon.: .r disrancia que para muchos observadores sigue exisriendo enrre el Re'nolds :-rtisor y el Reynolds anista.r que elesplritt pucda pctr pr: in'entar sin material eo rabaiar".ó de suponerle un desc¡nso nuv bicn. 1'.* quc mejor «rnvengan a sus for ior qúe cl que ¡anto se ha dis¡in8üido por sú genio € m¿s. Deseo un rerraro d. Norrhcore nos ha conservado la historia del encargo..: d¡ l¿ ep.nold.'o en t t.ri.' q*. escrita por el dipurrdo Luke Gardiner' como presen- :: rl :-:ón de su promctida. represeoando algún tema sim bóli.. aplicando sus propios princiPios de "imir¡ción-.:¿ r del ¿ni:r¿ En el rnmrn¡ I80 ¡enemo: h .d. :rpo - ' :r.rt.'.: :on el trabajo...¿¡ ntjere¡ ado¡n¡n¿l¿ 1ilútración ¡én»¡o de Hi»¡crco :: conocer exact¿men¡e l:s condiciones r circunstaac.""d.P.La teoría 1 práctica de la imitación en Reynolds Ti"es mujeres adornando un término de Himeneo En vano se afanan pinlor.'." ñ "p"?.redo' rpectos más modernos y menos onodoros de ru ¡<§.J . de Re.arta sus dos escocés §l. las trcs de cu-p. no puede resistir la renración de encomendar ona vez el a la posreridad ..-h4atal \tn?' . Scxto discuso L T¡d¡ h. hernnnas pam .as del encryo DaenreJndo :.\ .lliam sc l.r \fontgomer¡ converddi ya en señora Gardiner' Parece dc 'erd¡d e¡rusi¡-.genes de tres hermanas que ranro destacan por dilerentes géncros dc bellez: .ro runque críricos estén en su perfecto derecho de el§r el oeior amino ¡re rre::arc:1 de l¡s :r¡.¡ ).-:'o haciendo hincapié en Ia gloria que valdrá al anisra "transmnir -:. cuyo due¡o vov ¿ tc¡er el honor de ser yo.. enrr€ g¡rá a Vd la s€ñoriia Montgomery.o. I\ ".i¡ .*1.:r. la bellísima hija del jurista y diputado lrnlgomerY: Frta.

O Hrme¡ae: ' Relesrir una ceremoni¡ real con los ropais de la mirología clásica está plenamenre en consonancia con la rradición de l¡s Gesres cortesanrs de la época barroca. que lleva en una mano su antorcha y en la otra la corona real.. ¿Quién si no iba a darse cucnta de que de las dos minisuas del sacrificio conyugal. comprobaremos que no se pretendfa cent¡ar la ¡rcnción del especrador en estos indicios sim- . Adsn. la hermana má joven. jun. EI rema de un riro de cuko at dios del matrimonio. aparece rodavia recogiendo flores pan el rho? Pero si repararnos con más cuidado en cl encrgo y en la respuesra del pinror.1r0 ) ptuicti.tá colocición d€ la figura de cuerpo entero delanre de la suntuosa corrine y mo. h ini¡a. está convencido de que .k' Super6cialmenre pudiera parecer que la . escogido por el pintor en el curso de l¿ conversación con su modelo. el cuadro lleva una inscripción tomada dcl famoso llTzcna ' ¿e C^rdo. LadT Elizabeth Keppcl \ilrltrzción 179).ivos úles como la esclava negra de servicio están tomados libremenre de los efecros escénicos de la pinrura corcesana ¡l estilo de Van Oy. se la represenre habiendo ya pxado la imagen de Himeneo. Cinge ¡empora flor. Como una especie de nota a pie de página.i. Lady Elizabeth era unr de las doce damas de honor de la princesa Carlota Sofia en su boda con. era muy adecuado prra un retrato de novia encargado por el novio. b túii Aunque no se sienre a la alrura de tan elevado empeño. O Hvme¡aee Hrme¡: ¡dsn. Para conmemorar su papel en esre magno especráculo de Estado. micntras que la mayor de las tres. sin dud. celebrada el8 de septiembre de 176l r. paÉ ruperurmc en $r¿ Gsion. 1-engo todo ganero dd incenrivo. que no se casó hasta un año después (conviniéndose en la hononble selora Berestord).l tr:tamienro formzl quc dcl rctreto hace Reynolds enl¡za asimismo con la tradición dc la gnndioddad bañoc¡.bus Su¡v"lenris¡m¡:. dá tema po.a ¿. el acto dc adornar un ré¡mino dc Himenco coo suirnaldár de flores. E. Cieno es que la plena sutilea de la concepción simbrilir: sólo podía interesar al circulo intimo de la familia. ro con la oponuoidad de inaoduch divera y fclices posturas hisóricu.invención poética. infornado. que habia contraído m¡trimonio una sema¡a antes de escribir su ¡:rra al amism el señor Ca¡diner (em Ja por ranto vizcondesa dc Tirwnshend). llevando a cabo el mismo rno.ión n Rq"oA! Ya ha sido Vd. B¡o da ocupación a las ñguras.. de Reynolds para los señorcs Gardiner era en realidad una adaptación astuta y educadamenrc alusiva a una ocasión privada de un monurnento apropiado para un especciculo público. -í clegido. Pero en aquella ocasión el matrimonio conmemorado no era el de Ia modelo. el cuadro nos la muestra rcalizando un sacrificio clásico a Himeneo. a Ana.forge I II. En si mismo no era del rodo nu€vo en la obra del pintor Doce años anres había pintado a otra belleza.será el mejor cuadro que haya pinmdo nunca.

rbl< co¡rcnirse en .::re¡demos l¡icn.n. .:rtid¿: I¡ lirnción de Ia cscla. PoLrsin.r¡Jios.1it!N d.'n¡rilr¡\o . ¡onrriLl¡s.. ..o..:: :..ñorr Keppcl ¡orlrir rolcrlc r renir Jc :..ot 16 Tt s (.:.¡*i..r.r' 'n¡.. iti \lrrr:nr. : ri.: ..l.. gozo ti ¡ir:t.. l¡ o....rrcn p:r: cl pin«r <¡uc reprcsentc algún rcnu simbóli. .r h' formul. un rerr¡ro dc .tlc¡¡ r. Lsro \isnitl.:... :..' ..:. . L.:. Ci€rro quc no hay pnrcbas documcntrles que dcmucsrran que Revnoldr obvia lisonii ¡tue apodl¡l)a a las trrs hcnnanas Montgomcrv de (imcias :¡ irl¡ndcss". J. rolJs ::r-.¡ ¡¡.. '-. to qut dcrc... aun<¡ue filtco prutbrs dircctas.n !.r H ...^ ib¡:: : ¡...rorl:..rr ..:.rJ. ición iconogrrifica prrccc hablar cn tlvor dc cstc rírulo.rr¡ r. .-..¡ del rcrr.. Rcynolds firndía los dos morivos..:... . . en c(yo carálogo rigura con cl de hts Gnc¡¿¡ ¿do¡ntlo ¿l n".¡.i.:.co-.r :r¡l (..r. n grrrrr'"lJr. .::. .. EI rerrao dc la s..':.r¡«.:. r¡l. conm cl . es. ¡. había exprcsrdo Rut¡cns la idea clc ::. . F-l nisnx.. . .c¿ más hen:os de volver ¿ esa brevc corcspondcncia enrre cl ..r¡¡. nri'rrro. ¡.y l'. li1 un cuadr(l ....rduulo quc rh..l. t-.: . Rubcns un gcnio de la tinilidad rinrcnino que ¡dopra li ñrnra de la Dii:. \.tr¡ un .lu. .urL..ait1.:: :.rsdc cn.. ¡o r.::i./¡?.. I)c«.¡ j.ate¡ial dc inyc¡ción ¡rr el rrr...Himeneo vcsrido po¡ l¡s lies Graci¡r..¡. ..a negrr podia asumirl¡ un¡ d. .¡.. ir'. -: r .rrsom.r ). - .:: :.:...n r que rrnrbicn $ov icrrc p.. Reemplazanrlo la Narurr:...: corsagrado...r nr¡nrrr.r .inrfL( i.nn .i .:. :cucl¡ : r m..rri'm..¡ ¡ludir a l¡ ' - mj.:: :.Jopr. :.vcles dc h ¡i.li 1. quc.. I'u. j. corsrinrrc (n rcr.ll :J«r.r"...os. .Jo r..-' .... .. 'r... hi...r el scñor :Jiner r a lo qut st .r .rb.r cn h quc hs rrc.J I . Sc prcr€ndiA qüc hs rres henranas pos. l'l rLn r J. .¿/¿ /. quc ahorr sc cncuenrrr (n (llassow.' ' .allerv.cu¡ii*iirico". iiLjn de ¡urénric¡ s¿biduri.' un ..*¡' n¡nrl.¡dn¡ .r gr..1 : .'. cn una idea rrractivr: . ..con su cquivalente m¡sculino.." . .rti.is l¡liz para un cutrdr<i cn tl que l.r.¡¡o C¡dincr: conro ac¡ices aflci<¡¡rd.. posturas que convicnen a Ios clcvados n.n dcl rem¿.n.rü. rl rno¡n«¡ rlcr¡ido. .:- :Ji.' Es un rc¡rr ..rr¡i\l) li8.r'. :.l¡ t tintüt.rr¡isr¡ r su Ln su respuesra asegura Rcynolds al señor Gardiner que cl tcma elcgld{) :. ¡ .lo¡c.rldt\. ::.rplicó con r:rn«..r.: hara rc9<r. una pinnrrr históric.: .¡a¡r¿r (ilus¡r¡ció¡ 183).:r \..r figurr que equilibrrsc unr composicitin -. -: :.ri hcrmana\ \l{.:. hcrm¡nrs.i o conri.ria bicnvenida uni rercer..:rJj\rba ir muy leios p¡rr enconrr¡r. otra tendcrcia ::..ipico (ilLrsrrrcnln l8l) l'rr o¡:: ... En cl cu. 1.'d orro nombre.crrr< r¡l '¡cnt].rnc .!n (»ro model(\.r:. l.ii...st.'. l'-l cu¡dro n)i\nro n¡gicr( (n retilkt.'.nunidad de inrroducir divcrcas v felices posrur¡s histórica§.. el r.. .¡.: . : .u . .J. i 1. Jc .

pero no elevaria el cuadro a la esfera del Gran A¡te. . un¡ de las asistentes de Proserpina que estaba recogiendo flores y áora EI lector que nos haya seeuido por ran torruoso sendero. una vez di«cionado.Sueie suceder. de la Aararalde Poussin y de ú Rapto de hot. Ann Moftimer recogiendo Ror€s. & su acti. Reynolds. la que debió de impulsar aI anista a hacer uso de ese esquema. ni pudo pretenderse que rsi tucra más de lo que se quiso que pasm - inadvenida la hábil adapración de una cita clísica en una oü contemporán€a rr.or vuelve a de¡enerse cerca de la superficie.¿. pero en el arte del paado la rradición iconográfica y la fornal están tan fntimamente interelacionadas que no es dilicil aver. Las ninfas del Sacrifcio a Hineneo de Poussin tampoco eran adecuadas p a inspirar el esquema. . v visto con nosorros que cienos elemenros d< le Ladt Keppd d.tb¿ de //l inndció ú Rq"ol¿r ligeramente escorada. la ménade que engunnalda un rérmino de Baco aprcce también en un fresco de]ulio Romano en el Palacio del Té (ilurración 185). L^ Ba. Sennia a grandes rcgos. mientras que la ménade en los brazos en arrebato.guar el marco original de ngura.la transformó parente.nariamenr€ mor.€s habrá de admiú la ategción de Reynolds de que "d romar prestado o el robar con ranto arre y precaución rendrj derecho a la misma . En una de las composidones más logradas de poussin.. (Sexto discurso). El recogo la figura oenral de un modvo famoso de Pousin dificilnente se les escaparia a los enrendidos en Ia exposición de Ia Academir.posturas. bien puede mosrrarse remio a recapinn:r el resulado de esre proceso sintédco por miedo a que.to (ilustración 186). Nos p*ece crsi increible que es¡a abundancia de erudición arristica no haya echado a perder la concepción del artista. quienes no castigban el robo sino la falta de habilidad para ocultarlo.ene no tomar al pie de Ia letra Ias palabras deJ arisra. pero orra obra del mhmo maestro de Ia manera grandiosa le proporcionó cuanto quería. vidad. Ha de ser éxrasis que está a su lado nue d levanra la mirada con asombro viendo cómo se llevan a su compañer¿ en el cano de Plurón. -alzados mente en la elegante postura de la vizcondesa Townshend. el cu&o ra nunca pueda ser resraurado a su unidad primera.piÚ anóniño tóñu pane del "marerial" del m¡esrro.132 Ld reoid J pfá.ndulgencia que usaban los lacedemonios.tomaba prestadas.vó su aplicaciónr¡. el recoger flores. Y sin embargo el cuadro atesrigua su facuttad de covertir las .. l-a posrun de la rercera 6gura de Re¡nol&. Iz¡ G'¿:¿¡ de Rubens.se refleja en la posrura de la figura central de Reynolds. dice en el Duodécimo discuno. del Sac?ifcio d Hine"eo ¿e Pousin r de l. en gestos vÍvidos y de formar con ellos una grácil cadena de movimiento que se despliega como una melodia nuera de s. hatlamos una figura parecida ca el rónto "ignoto. no es menos en es€ sentido metafórico.que se pueden romar y urilizar ideas en una simación toralmente distinra de la que orig. Hasta el más severo de los ju€.e Revnolds.ngular beleza. Tomar en présramo significaba para él algo má que un mero recurso pedasósico o un cómodo aÉjo hacia la consecución de efectos gntos. En el cuaderno de boce¡os de Italia de "histórica. Por desgracia su auror sigue siendo desconocido.anal lilüsrfaclóñ 184)3. que solía consultar en burca de dibujos útiles. Pero yo creo que aqui conv. que . . Pero la semejana con la obn an¡er.

n 1759 en la cana d€ Young a tuchardson cn tomo ¡ l¡ . por grandes que fucen Ls re perdido en la evolución iniciad. Pero lo quc quiere conscrrer J: :oncepción artlsrica del pas¡do.-. todas csrán a¡imiladas al mismo ide¡l de bcllez¡ clási. En estos continuados alegeros en los qu€ s€ dcficnde l¡. escribe Reynolds. Ia docrina de Rcynolds y el artc de Reynolds ----o al mcnos d ¡spcc¡o & l Joctrina y su arre q¡re cstarnos rrarando aquí.Ia t o. luchando qr.r' :rna inteligcncia común.erdadero senrido dc la palabra.imiación. la posteridad se inclina a :onceder honores por razones distintas. Tampoco oculta B. Pucs si Ga¡diner hablaba dc gloria que valdría a Rcynolds. y m-rblc debate a hs s¡bcitq.'su público. ha pasado a ser un juego elegante. & qr mduvü no ha llegado a su fin: un conjunco eccpodo & imbolc y 6tna qt gr"eiz¡r.cynolds el objero de sus criticas.Un gcnio adulro ¡¡lc & E <¡btz¡ & l¿ narur¡le¡a . "ennoblccc¡ el ca¡áctcr de un sembla¡te si no :s r expensas del parecido (Cuarro discurso).. plenamente desarrollado y m:&uo y. Es d otdo quc había cristalizado . El quc converse má5 íntimimcnte con cl :ladro notará que el dualismo ¡a impllcito en cl cncargo impregna la rotalidad de la obra.dó mos ahora que. El psrado :o se puede r€cuperar por.h t ?th¡iea ¿. prednponcn c indmiün'i.ión enrre el artista.omo Palas de Júpiter.. .esrá ¡a desvaneciéndose como un esquivo sueño.. sc rranrienen cn un perfecto. dos mundos del retratismo y la historia. Quinro dncu¡so). ni cs compleramente ideal. transmitida en una cadena ininterrumpida de gcnczción en gcncración. <r coosccucncia. del realhmo y la imaginación. en el quc se podían concebir y desarrollar los esquemas h.gcnio narunl'".. El lenguaie resonanE de cuño clÁico que Poussin habla convertido :¡ ¡u idioma natu¡al. Sus formas c ideas están . curndo sc pinta un rerrato de estilo sn :r l¡¡óri€o. No seria fácil describir con términos más exactos la rensión intrínscca de l¿ obra. Aunque las hermanas son bastante dife¡enrcs que parezcan individuos. €n le que ñguraba la desa6anc tesis: .¡ con c!¡¡ ¡úv¡ oorcrpclio dd zc.amino hacia la invención difícilmenre puede sclzrzr:e d dcmcnto polémico. h iñird.imir¡ción'. por el mrestro se ha dcsgastado asimismo en esre choque :oo la realidad.transmiti¡ a Ia posreridad la imagen de tres herma- l¡s : 1¿s qu€ ranrc destecan por diferenres géneros de belkza.Es muy diflcil.cira. suminist¡zndo :sí lor dc¡¡¡c¡tc tÉ¡i:c pc¡¡ h moai:¡- .nfasis programádco que impregna cl tretamicnro de la. má5 que el uso práctico de tipos y tórmulas tradicionales lo que distingue una obra cono hs Trcs nujets de Reynolü dc ouos cjcmplos de adaptación precedentes.¡cs el mundo del "idcal" . ni €s representación exacra de un individuo. cn el que Reynolds mmó prne.. Situados ante este tnsfondo.€omp6ijón original.tomados cn préstamo. aunque prec¿rio equilibrio.r:blí¡ €nf --. Una v oo-e ve prcviene a sus discípuIos contra el credo seductor del .ión a Pqnol¿t 133 Es esra presenración delibe¡ada de la .los ciemplos ilu:tres arurdcn.im¡ración" en los discursos.representrn por rlnro cl prognme :onser*ador en el . como el mejor ... quiú pod2oc Ftl'lú:lgo dd d hondo dc h¡ pal¡dm¡. Sc ad¡icne bicn en esto cl mismo .

h natarc. En cualqüer momento caerá el tclón y las tres sonrientes actrices ligerarnente superpuestas ? atí.I B4 L¿ teúía El mismo tema no €s tanto . l¡¡ bulliciosas ménades se han convcrrido en degentes Gracias.c. el rito pag¡no de la fertilidad. . lás herma¡as Monqomery posan €n utr elegu-re ubbau aiunt que representa ¿kuna imaginaria obra maestra del arte académico del pasado.alado affcionad* ¡mumirán sus deberes sodales. en un acontecimiento respeable.imitación» como adaptación de un motivo clásico.d ¿¿ h iniucih a Rqnob en ln coin d. por el gusto y la modrj ^c.

lAs afts de dspués ¿.-EJT&I qüdáñ. E.i¿. 498.@ @¡--¿l-'aFo-¿G¿nb.nt.. t¡ndino en la edición de D.laruion6 dtdioc ¡ Ri¡Éin¡. rrib¿t-d--F@&16 ot6¿. cüc P@ 6 d. 1933). )Oo(tV.á l¡ 9.Notas !A CONCErcIÓN RENACENTISTA DEL PROGR¡§O ARf§T'ICO Y SIJS CONSFCIIFNCIAS 7. p. schloss.r L d¡ ¡ncl@ ¡¡r @e.: "Cai jiD. )o(Ir.P"ry¿tuno v\1.Él¡.nado ón fr. N.fticul.¿ Cotn¿"U lñntud.p¿ en@tr@u Élñ¡¡oi¡flut . Mdl¿ (Flotre ci2.aa.L.ts.hoá mi . Th. v. No pu€do cpár el dosñ¡ d. "The Genes¡ of rhe Concept of s.t-A+tr.ta b. . f<tzl¿ o i¡¡b & 1452.4f. C&ice Fo¡} n que.¡L-r-¿J á-e. Riúritu 2. r9rE).laÉe b b sibiu Pn. Paá Dánre cl ulierior ¿*liv.¡go..¡.66b.vw in Hnblnal 1'ho"sht \Cúbt. y.n Niena.. ra¿$iü cn l.ú.¡ $p. r57o.. t3? in"iñ' Me p¿. Simone. .i% sb¡e la ciud¡d y qk E vib ai en much* 6cuhoÉ i. qu¿ la idá de p¡ogrú etlo sen¡€ 2lll dónd.__'. I libru Llhne.¿i.3 y sigs.hrer. rep«A¡. Zihel.. y ehá [irni co.n M. Cí h i¡úoduaión 2. lo¡ áuror6 .l 0f th. H. núm. o . 1960). r<iente debate mb¡e el concepto de R€o¡ci nienro. 4r.n..Vsri! ¿r@ and C. l./e.ñi¡ Á¡.ol!-bi. ló.24a. Efo coLqE@Fü. .ncü. 91 y s.Itf¡.@¡t L . Giotio quedd splicitmente scluid¡ de @ ób*drción. 1948)... QtintilÁno. Fewsn. Hi'. "R. Dn B¡i. se conscrá cn h copil concmpo¡ánea de la Magliabecchiana.j.r.LLd* n.noÉM Eb.l9t0).¡o Ce¡niai. d¿ B.[h pitut¿.+i¡at-Lib.Eú! qE¡r lE l94t).q-*+ tt..onbkñ¿¿ñ lFlor. Él L ae 47.iud2d. prohabl€mente h dc trús ¡!ou.+. ed. ql 8.* 0.n lá Edád r. t79l) págs.Gf¿Gncia de Vdla 1 l¿ pin@ @ l. ¡.aaod ¡rotla¡E¡ra 10. Rink ini .1960..o d.@.lrtu pi" elhnn ¿i t*i.* rnhnd.dnr¿l R.ÉoL-qúF¿b-ffi!qúE-'l-L¡L¿+ .75--r. R tuiMnG ¿¡¿ kúlo L Dc 16 dc.nrif\..quisi.¡d. l.tlo ci6n Elq¿¡titu.ñ 135 .u. Hlven. 1998). x. Ess ide de h resu¡Kión de hs ates ha sido . c. 6á pE- lL 3.Cb.\. ló hdho po. 12 -..@ p6bL@úEqúh e el n¡mo . Esh signc siendo h inrcF a . .lDebatc.i1 pd dc Id .9Düt8 r+E--L--ó ¡orÉaó&rgulw t&flelt-.ádo.309-3¡1.. Es una üádu. ¿i?oi qdLb.o'ies oa the Reirál ófrh. ThodPson tui nn dbtu (N« nñ?o.ñ. Cf B. M.r afórisñó d. plgs.lá cosi€ na d.n. .qlo &L. Libdo \'{/o/h' ofkon¿do ¿a 1939).d1g Mds. M.iá . .Lalshli¡.[ ofnx V¿úrry ¿. fll fvi.i.ituñ .L d!¡o Fr rbú. dlo a. di. b. A Giotu tod¡via no se l€ l. ¿/¿' fu. nienndimo ¿aú ?ocbo .ción dcl piiñ. uná "aFdr 6 un pEr. mjl qu.dt¿ qúe 16 quc rens¿¡ d6puá ffii.ó*n di .Ltu. btub. e¿.h E.P."tn.nokkl. Xlt. \4.I-GX. lÉ¡itutb Otutuda.Wolkú. sin emb.D'JJ r'_¿¿É.rLJH.nt€ dc 148r.rú ebt s ú.aa Giottu.lla Ri6. D.n¡. ¡/rñ (oxford. /e/.Tl¡.f l. )C( 1943./ ?nñor ?trh.7t. K. li F. 1939. 1. Finc A¡ts'.Y \é6¿ .¡dimndu Fosirs. rtt¿ ri. !n¡. akhlno tit il ?nñ0 i¡ t¡d c¡ÉH. Th.. P.l.dú in v6kn An(Es6dM...ddr (Nuúl ¿ Guy d. 1940..& rrL. E¡. | \+a .t¡ o cU. Cl W. pr@dón d. ü ^\ qpliciú p. y v¿*¿ áhoá mi .ditu .iE.ffitu ¿d Abtu"n. obr. Raa. Hipóc¡ar. M.-{-qrrIi+ rq. 1á l¡m. Chauliac.R6 y M.ryiih p.s. piz..ü.B..¡. Th.-.i. písr t0t>tt9. Ptogres». r. ¡Nsiú no da lá Lcha d. d.rc 6to 6 eó]o /.oq of 1L6.. Med¡. j. 5.id.tu . cA¡i.naisenc. D. ¡1. y sigs.inr. t94r. om p@^tg¡ú¡db Edds€D 6 d EiEFra xxtr.la ar I. \qeising.s. o¡itu- üñ¿rit ú ñf 16 lo E¡6 §ilrb6 E at¿ á Nikls yo¡ ¡¡/yle.dó's 8tutu.---l4tEJ. F mtisu dldG -. y 3.*..na n€ VruiBri."o . . 1927).gú.s úrit¡Es qa Fr s nio6 años incnó ¡ BMi ¡ dtoG s 2¿tq9.mpliane¡e e$udiadr e¡ el conÉxro k del G/""& Cbituryi. Zibel d.hi ui".

poco despu¿s d.70. SchlNer 1426. 23.n ]a sgü¡dá pür r¡. pís!. s. PubliGdo poi B@ckhau.nd L¡ktu¡tl d..n. . y v¿¡y ahoh tañbi¿n Hans Ba¡on. )oov.fsr.1943.y @b¿ ^td.ilior. 0n Pai»ti¡g.l @n. t.nú¿i¿ne (CÉi. 20.si. Th. Gbib. d.dnu¡ coniulis( apillum exprimcndó. II. hd.42)- \4II. ztt G6cbnht.lu€ti.l¡. Donáró a S@pdo 1878). s. Filippino hrho de senúse un po.. Ed.ió. que teÉ do n de teñi¡ t \t Ad¿tuión Wz .oÍÍe gidó el orden de hs pahbnr. ..cit-.II. Milán. d. r.an.h/if¡.ni \Prindú. m. noderado de po@ mmor d.". páe.n.undo se Ecupdó cl dondo & dividicá .+u6 d.sulq €an«e¡I«ico d.t Ulbin¿t 727r. rl¿ h ép@ d.l dn ío ). i tu (8. 13. pág. 43-44. t¡. pe¡o convi. M¿tli¿.zo chibú¡i.¡do quih antiqui¡ corporá gia. v.. l. D. .impreso . ed. " tr. !ú p¡€dsso¡é R.l con.tdc. Yo mismo hc \ pEnd de debajo de Ia mngr.pañó5 po¡ qu¿ no fn. Klqc.¡b.". 1888). C.l€ 1427. eúadd ! L.sóbt. xMr.t.ndo FdE Erdó d rL6L & b --¡lE E dü & c diG ed¡ d¡¡ ans.McMlhon.ia 16 tu r Nnia d.ero p. En l¡ vi.¡o.le de Lue della Robbia 6ciE cudb s w .fti fD¿¿! I ituz rl. Edtb Ldlir'" kditwü (Prine6n.v.c .67. ed. 1947. l90l) d.o"cls'io i ?ntutu fo§¿ fd udú dz tuRo (Roma. . . Ed. rn .l . ¿ Cothd n\n ¿ dd rutuvi|ti¿t. . D. YülX. dq..unto d efdo por V¡s¡ri s¿ ¡d¡1ia con gnn pe¡spiociá .bti d ¿¿sli 't¿bunj d d¿ qulli ¡Mo ?úitb (cd. ll. EI B.r6¿ie áspü¡ de t6 obñ 12-29.n d¿ ?i. b li"ie di ndtu d4pp¿h onüo .n¿r pese¡te que en m¿yo d.be" d. qr. . cif-. Eso inÉpRr¡o 16 do.n ni x rí. Do@cllo. s diabd qn. Báriig. slió para Roma hanr nóvi.C.guido . Plinio.H. Láq'i. S. de LoEnzdti há. rÉlse L|/. l93r).l¿ Hlo6 .n b¡once rs una época d.umenros p¡bliadG por H.U4 tutuh dru n¿N dpdnnnd dL ?o?"lo . ur hodó qu. habh del csuEimic¡to dc que püb6 G.tr u ¡dicu¡o $b¡c nM¿rafóiás visuales de rrTór. siccio¡aque. n¡b. P.mbre.81 y 228729.t* d6d ¡L ¡+r. la guem.n.dd Yló --i-¿" L tio.nktundü. t 9 I 2). dpüs¡o ss opinión . . t?endlñ. qu.. quál. t9. wdlb"tg ¿n¿ Caalta"U tirna¡. dondc 6tu@ de embajador dc la tupúblid.t 6adó d. 28 y sigs. t955)12. 1 98).dio +. capira minoh fáci.Cosñognüá. T¿. D. 24.n @ñ . Ai Brll.ó¡rimado po¡ h dcdipción que de h ..lé e$enr honin6.ia (PriE . (e¿.tt' d-¿o . y 1aft"tu Gbib. l I d. Cdñ. . Schlos¿r. 3r Trca. (BsUn.. Archnolosirb. Tal vez nu¡ca s. z ¿Uztu noh )OOflV.diz hÉdü' r _1. pás:.¡irc arti plurimun ü.n€ fijam en ab illis fáctos montmc¡E h&il L€on do.€6 dóoEkriE#od&o¡_ @ & l.62-67..l G@eD que chiberi apli(Rcmcimi. Kráurheimer.n s). págs.n6is ól AndEl Pisano's Bronze Doo(». . "The d.s vider€ ntur sse. iñ 28.k (!i.ulo sob6 ld (Borieuii MFhológi¿$.. cbitqti ! b ¿ SCúó.nc r. t9t6).gio di Gio"¿n Aúiya ed. Kl¿in¿t¿ boe¡b.194r.67. C/n* af tl). d¡i. per qure pocrid signorum maio¡ vid. ro dicho 22. 1949) @1Ed¡ b¡. R.¿ Ghibe¡¡i: . C. l¿nnrh.r o tmiÉ h pnñ.Sr¡ru. 12 obn dee aóG d. 65. L. i. Cod. quad¡á6 wrerum saturas pcrhüEndo wlgo.lLn. q L F¡lt .d.. t9l2). prgs.fettu.lti lFlór. nod habet Llrinum nom. Rnben.69.¡lí a. ha 72y 168.aúilth. 26.24-25_ ¿ Ptubd".n. /er¿t af ¡h. misno^ab1n monaterio.15. ¡l ys. J.f}ÁÉ Fñb"rd i&. fslmil plausiblÉ todavía la hisiorh de vmfi.1 consejo de Btuni.nti2..l du¡Io d¿l c Ercnc dc Alb. cú6ñin pó¡ chibe(.. pá9.\36 Not6 ¿e b p¿gi"as 4-9 metáfoiá d..t ebft u .o. conü. 38.Ghibqri and Már¿i cus nia.Nan gt¿fu di 1-oton. un 18. Tb.r nali. l.6l. ¡r'za 886). .r¡ poÉido. III (Flo¡enci¡ 1t .t difdú4vtt).Lhn. ói Eir. págs. ú.Sabbadini 14.r6¿ ¡ o. \Rerlín. Jbñnn¿ K""rñt¿ ll-ipajg.i ÉE & &iE fDdi¿.nó. guc a Pin¿ Ld ¿¿üa. 37.. ¡. "Pacqw cn.. pá9.l ¡ft'. . br M¿gü paalos kF dspúe d.. 16 prlid6 d. B de S.ir.r..lhrcnÉ son ¡óPi. R. Ere incidenk hac.zlatb dt jrskk (Dcb^t . 25.n4 1877).or. .i d. J.¡in..iÉ..n M. prg:. /. . págs. G. ü. v63.H. y Lor. d¡ su opinión. lá ópinión pública de ¡loÉ¡. cn.ld.A. An B.Pl2¡úc¡9.t h có al la aufdición .L ff d.Eeí c¡i Er¿r--rñ . ed.ó ohligi( pc L¿.t ¿ l. n ku n digk.n .M Ghibúi.mmeria quam diligent¡sime cüsodir noÉ inectrque átion. la @nó del misno apl tulo de Plinio. Tb. ¿d. C/ Th. p+¡s @rc L ¡obta intnM m¿ bbre h naE¡ia .sa nu€ve scd¿ dc valoEs d qu.6rc enG h sup.6 ü^dó ¿lsúos dpecB s@16 d€ 6a num jenrqDla. 16.ir. 48 49.

i!?-lr r.b.núnú. ptg. c/ -No¡ma.. eleb@úCriu ¡€ieuem plcriqE in Mom Efcota .ió.dt U"¿ bh ta6 s. ¡9ü. C/ ni ¡eñ¡ de Hau.dJ&..-'onfernii. d . 373. archi.i l¡¡..d¿ei Gáddi ing. u.Ei¡ Kl¡Ñ€ ¡t ¡t dú Kurs wesen da. U6 ti¿sribr f iú tlddiE ¡&. ¡mtrm bEüuc qE@E.qE Fz.b( b. d @¡poE imb. «tniÍb.. Pi@. ¡la¡ liúE !...Éc¡L-*ctui9 sL¡l@¡EEE-I-tño¡u@ pEd¡ÉJ. t998). 14. reinpls .cduÉ. fi/btu! úeh!. en 6rc voluñe¡.'t.e@ Ad illur@ princip. damncnr. e'. Si p-5-it*-h.tr¡EbG niis homin.l-#diE.t disipli¡aru gen¿ihúá dLnt6. 86-94.ilF Br¡¡d¡Gdi áccunrisimi. . .(ú diumo Esdmónio tum É¡un su €t cxP. U. @ ciúboi: -rrqE u¡ áb maion tu_ Sculpturle pictuBequ¿ aii.h. wiud.nmuddi yitio €t im ... homin6 d. et ¿€ot¡ nos@vic (rm @. 13. süpfa {B. pucm dim €um *t ibus compa' Vilú rei @ntu¡nru¡.¿ G. dd ¿ann a 'n¿¿niú k"ññ. 4a *.d. publiado o §d.udanr a ádmiÉ ur.É l. ¡-.¡.-. ea lruda¡i pos nisi tenporum suo -turur.dM F@ -. tnritu.cillioá. K.No¡ds ¿¿ bs pári"¿' 9-10 t37 32. t8n).¡aaqt¡ 4& ú--¡. p4.ditudo.l are.8 Synbol." A.r a o-.dá ad e p6láás h.. ¡¡¡glm fomuhción ¿nEior tL ¡n ¡t. Qucruntur e¡im ct dE honinum btviots.. opinmtur.i¡. . L dnir d.IG (t¡ndr6.srifl "B ved d. ir qú nútla pobit6.s i.4rt ein't. ¡t die Kunsr dieoend. ÉFÉ-L-t'--.rB--cJ..nbsüd¡ viddi q..uEn innú. vá.. Alamn¡i Rinucini i¡ Übú lltr rr-L-F+--Ei ¡-._-iiiEe i.¿ B.ompohrvdim. infotuiu -Éi¡ eAG suum deplotnr qmd hc wdo nsi @¡ Éi. . Mituifu"nnd arcb tug (La mla dcl áft rcnac. (Hamond$ Eü ¡9rlI É!. \d.. v. ¡¿c omiro q =G. for@. y- 'ih.W- ¡9¡a¡- @ l: rrró. &u r ú pog6ir.¡--.lofi. Dapó F¿ddie.ih !dáEGld.gó *¡_ Édd n« p. No M d..ábi-E ¡ r¡lii..*-a¡-tA toE-s-¡i'd.m Icd..¿er 4.¿¿.. L.L r q.r---ú qúidÉfu-.-EúÉ i¡ ¡6 DoMr... .Girsiñ.14. €¡ €.!rIn qúó-fE-.:ti¡i coñiEm.l paisajisno'.'tr¡m.n6-+-.b.¡¡rh¡coaüo Im uqraÉt-..^ tube /" .nii.¡*F-: td¡<.Toa. eu khd unb ¿¡s. He.€ =s!nt¡ : ii ip6um pu¡nr enir. n¿ in tuLcb¿. Has. 38.ti ¡&ftL quú olim 6rrinr cum illivisusunn qúos abp. ¡óior.niú ftlsu dixe¡iú.d ine¡nuú v.Et¡Eo b-.ri.. -r i! qü wErum qu¡. T. suú in Nm qu€ dc Priorun vits -b6 e oudi Én.lll.ilá-EL¡ni u fa€ula@ i.. cl S . eorum opinio p. no¡ sads dign.qum pGr t@rn ¿u¡ divi l.Éún fácile +do.nlisnakun*.. ¿4dá' ti¿ ibt Ftu li¡ $baL "Di.t.. tlú. 37- {19. l8l.rlin.---.n Flaina ltt.¿balb & j.-tEt& g.i¿EI-Éi¡_Ltun@ el.6 d.. e¡ é& voluncn...c por .F.m F.i .r "L hilroriá rdiál d.D M.tili@ d 2uGm Baplis ^¡qc iryc¡ii plshü d¡i-¡ d anD d.Li----h-ai úÚi dc via Apollo¡ii Treci h l¿tinu ñF-b--tEFÉ Cognánri nihi saepe¡um*o.ris doqldiloquutionir uu poro ua r r. prg:. illu' ad irÉrioribu prcfúi m orcm «or os reee no*n ¡do ¿'olu d qpohrs d.§ ¡liquot scriPsir lan vct.b. nihilaiú¡h'-i.qE d¡cE f¡m* pro IEidLbB¡rcs. iia n¡is úiüm . 2 ¡dun verc @n¡á glorüri int€ @trtiglrir. ¿6 d¿ú.bd l?ln'rhnhnt.r$-r>ll *.l re. b-. nutl¡ s i!6i putud bonnm úiüm studi.nrista y el ri micno d.B.X. nuua indutü.r R. Ho¡un .' .r. E !.pdmd.q.r t il ¿ndntb¿lbbrndd s.L ñ.r.skQ (D.@nimi EmPo¡ a i@ruptu ládmc . gue vns p€ne libd qui ht r@rd Ei. t7691. ut nu.b.. quod.ctut€ atqu.*--4fi-.qi--r--rr¡LqúÉd--E-ú so¿F---&pc .

ni Pl¡tón. vlll.nú.¡ta fi"k.. .. Giotto srito por Bocaio (Daz-¿ diximus 1016 mulrmm nlgnrumque rerum scienriam @t$ufi.tos lá aún. N-iúrl lL U.o *$a ?it! . qui medii inter No. .o ¡Dl lLr dD-obübI:EE l-..kn.. Un ¡fu @¡ wiúr6 2p.m. . Alztuzro Riñ.Iird¡ rn óárióribú d ¡i-LÉ --r--¡. que RinEini p¡efieá prestu un rn imhi¿¡ por ún6 dtilntia (l¿e pcc¡ióm¿nt.rinüs ini. lnurio.-i!iÉJt l l EEú+id-.ito ¿n 147t.Esró pued.s. d.opi.lando que ni Tales. quod illú popr€' Quod f¿cih q s m $'ipis inrcIisi - h6qus ¡ca contigisse támcn asperiores lur.1¿ h' pN á' 10-11 3..dt¿ . ln qn. lnerario de h ¿l¿bana de Rinucci¡i que su clogio de M6accio e«é copiado cdi por comphto dd dogio d.§ivor coniEdi.ECú&. D¿U. dú¡. v. vivi.l .¡Lrü-. rb.. L f. e Pinus aurem Colu..-..138 sic floruern.ás.. in $ribendo i¿nen dp. la EóriG que cacióD que de M4¡ccio hace ónsfe on la cálifit ndino.m u. ni Pifá8o6..U. t. ti ida g. ¿a ¿"ci. an. sritur.. ¿spdiálñ.ñn. 1á e.-.a tuú. Nb.riores luere.Ib &t¡G t{¡i. aigiki itulizñi d. 30t. trcs el que apoEce. páss. Siioziano.¿lló. 104-108. w¿tb.nto .n lo su. 107-113. C¡id. ?t@41 nd tui aai d. l^ .r puramcñt.¿ ¿tu2. ni Arisrórel¿s vivi¿ron má¡ de n. U"a a¡ ñ tunaq. d¡ndo di a e¡renrler sr h6 @EideBb.\ zttor § ^ \úcl aryuñcnto rmiÉ .i¡: 1a nedia. pé¡ó .(FloEn i¡.. ed1d no i¡fKuene enG ros homb¡s y ñuj¿Es de su épo. p¿a.tutu ¿. Se úao de una ampliáción dcl p6aj¿ d¿ cnado h'n 1 xvt Drr anÉiomenr en la ¡o.. t171 .. E sgu¡do 6 el@nteo de Bonfigli o Perugil o r4f o €l qc e mencionu lo5 nomb6 de @ G ltls @mo álbitos en @ de rles a Pieo de Medici¡ en la que le sliciu cEdo @ D E Fmtrc eer n'n8u .. Agbot -r.. t953). M¡ril Nuov."a*Jbdi¿fo L« tñ-aa ¿¿¿.. *dA tú F. Esta pl¡se er una de ld prim€6 6fer¿n.ncionado a úis6 qu..¡ i¡tt y Z.. L. h fl.rmilsd eloqúenrim ia lu6 6@ . L2 elección d€ scio mece F o.gli..l D¿bqB d.lcl v@aioo rnidd 16 nomb6 Qktua. Gnú. tot di?igt. XXXVII. Marsior ¡ .dt t*Ia71.zyn g.obién una ¡dap¡áción de un ¡¿r'.5 l:Erúq ¡unqE bl E ¡o a€ a de impotu cia . cód.rn ¿r pdái riú g¡ grdi+ Mn. Un an¡lis¡ de textos siniláres.mpóribú pÉ¿dM ¡diú ¡d dG qú. .r ós.iii ri tiñib ¿ "on q.312. quod illú prcpcEá @nrigiss non mnor.nE :nos.i ?i"n6. l.-t.l cdhsnó.2 ¡¿s.do l¡udn dum mn lóngis ¡. t{ ¡a. d..mos.be . A. d¿ XX¡. manuscrito d. 6. nu.e ¡elarivo a u¡á mayor loneevidád c¡ lG ri¿ñpós anrisuos señ. Uó.hqi. dplid l2 "ún dnión d¿ U..¿/¿'" Sobe el tema de 16 . Bibl.I.L-4 tl-L t¡' III-{aFr-r¿a-LLGA@ b Eii.. Iicet.ulE.iú SziuEú FdUm elesantius quoddu ¡durl. .' .pIü6 sosidós p1á lós ú6 gnnd. págs. I.k ló.e c.imdo s aú {16 del popio Domcrico u.N d dd ñod.dic¿rori¿ s.húúEd. r¡mpoó tu¡U«ini hahrla m. 7. B..drpracion6 po¡rcriores de .ÍÍi. E¡h f¡6e es t. 4 á11óE G. 0f tb..otd ü b rdtutd-. lE. D¿ lós d¿ñ16 ddid. d.tini.rutu\ r&ñinó " Pü d. "edad APOI.á 5. d.lc h inftdnaión .lg ¿n¿ co"n¿ald Innitut' (1953). de que e dc¡c .s pióbibl. Novella t) ""i" d .hor¿ Den§ Máhon. 6¿. su dN únicos i\rls ed6. nóÉ Conviene EpM cn que de nn6úo tsto 6 el t¡er 5).sstri¡. d.nrüm patefe.ONIO DI CIOVANNI Florencir. 26. dÉúááU[ dlañdi C. qui.¿ f. Spobli e . ! + o E rl.¡qir.lum ¿Elrli.n ftl 6rá romdá .ól¡i. Result¿ rlpico del arrcr. 16 E p.. qui muhun prof.v. ?i. dinniliqu ¡zñ.rÉ4o qpliqndo qE ni FE An8élico ni FE Fdippo 6ti¡ dúponibles.uó spe¿2le de s. p.l dilo litenio de Rinú t nio d.n* lRóñl. Cono lueso l¡n .nd. Ciemnú ple' riqu€ libri in @culto tatent€s inihdi f2.try-rFó-LÉd.ni Hú Éli FEiu a t6 d Fr ¡¡óln:m dinó. e ücdi quod 4.túAN.lftricism 2nd rne cúacen.L Andk d. 'inib.. lll..E. Nac.a h BiUiÉ v¿ri@.l qE I¡m a Fa A¡g¿lico .otuáncia.Aa cb. Giornao \4..h mls llmáriÉ 6 h u lc d6 pinroE por€áo61 Ms @nenú¡io. 1953). . srá tomda del Dc Or"ioft dc Cierón. nardus ar.

B.mbE d.l qk r @ffi d srido & 6p@1oJo. m muró h6e 148r.¡4ih o. p4 328.nú¡ $l.o.iom¡r. Fhú@. l. Vlgi 2. L.tut pa ¿i jizi.169 . 1447. d l¡ qu.Een. Mibd. Elo¡. tr.rini.tB lurd¡ l¿ d. ll.¡lin Co¡l$.no. y <.f Knbl% dd Gaúl& dlti M.18" t 6B .l. r90¿. t910.E Lt6 l.tñ lob. . núm.ión € ¡ I l./ Ap¿ñd¡c.nb 8. )«1. .. ni.6"¿ d¿l v. E{u¡. t'' (d _€.nñ. . Dlvó tr(. hi-nira ¿¡ ldk H¡wn.. 139 J.k O$cn (H¿n¡over. I0. C6r. po! ejeñplo.l B'lh¡in d.p¡t. 251).mo . un iorcr ..¡. 146t... núm.gl¡a (Flor.-¡-¡a ^¡r.l An Mú.Oal ¿. A+Ao É) 20. Ua un.tilio" $' en L¿lia...l r+.i Sor 22 los d. l¡ wñión d.9ú r hib.ñ6 @lo¡ qu. 19_ á L c. ¿. ¡&ido c¡ 1402. (L. con . r¡ri y r8¿ci por L in[ol]8ón ro L v. L\ir .-..Ú. V. 11.D-i 6. .v€ . "M¿. S¡b¡ d. 1930).b/if.ipzig... l¡ . 1954). ¡l .rc Eñpl¡ @ ¡uL. *p¡i. L üE @n L¿ Fl.¡.lk S.h.Mdd. 1927). ú9.. Mi @ll'¿ñ. .i4.l¿1'¿thi!. Pául Schub¡ins..menb a h luutu).reB.i. ¡cp¡cdúido en .lJ. qif Thi.o. H¡b¡i¿ tido 2l .L--.n. h. No @ E¿n v¡llh p¿É ¡dcntifiq.o ¿ ¿¡ 6 da qúdo @i h ci.o. pte ta7. UMi (ViBilior.a. en dcdud: d h..ndo cl úlrim d. So. El (Tuin. PaB un . @mo n6i. ¡940).nc¡rso figura d€ hccho . su. Y. Drt po. votr dc¡"&a.) €n 1472 y r á¡dbur 2 Uíli d¡ 23. p¿eó por si.l mi.Er-B-Le f . tuñ tFlo¡.lg GhÉÉ.i . AÁaLi.jor r. El¡ombE. 45. L divis d.h¡vd d.dtu 'i f. Rioii .n i¡..tu (1930).hubdry fot tu. l9l5).. 430437.Bl¡ d. L vUbárr po.n .ni Y..y -.d q!.BCc .. pá9. l¡úi. t4ót: .M.rchino' qu.. v¿rbr¡s.llci si. peo 4n ñr Apollonio qui€n disñó cl .n ctueii d 25 & fáÉ & ¡rI Esro). ñ6n¿ . k ñ úrs¡Fre tm ñod! ú Ed¡ dduirn b ¿ú¡dn d.riord t nó6 órisin.¡ htut tulizr . R¡mó. t). A.do. 4.. Alfón¡o L¡zz2ri.l i.t+ S.ndido .¡9¿ h. 22r-2. ld d.t6t ¿lconsigra¡ los Gl¡riE ¡ 6¡.3no. Fú no la üftid¡d y m..n ü?i. B.icmplo tsÉ sihil¡r 28 2t.co d.yEmbién 23 Fldrc¿n. a..l luBbt¿ Lon¿¡n NM Müa. Ugól. . e f*há (po' @on§ d.{/ B Lrtlio 1.l¡-.roliá md Alhe( Meu6 (§chu.¡ci.rc.t:!@ iL U¿dii¡ @ 1. deibn q pri'it¡.n ¡. q N. del . rL k?@¿".v.mnr u¡ ¡p.'. Votfgant sr4how. illsttuioni.ee dc h Ei@ d...Faa" ¿ U|¿liño nros d.d.5. qE FÉ @ figu o ldoi d. tf 22_ l¿ Jzhr. 1948.ráldk.b¡ni ¿i Fili??o ¿i Ci. En 1452 h. T¡l et dan.b¿ Al¿a Mñoti. pem sbE ptiñá.l6. q & F! F CD _*.s d.elG. L¡ m. M¿r¿lir qsi . S. G6. L f¡!*. Cino di Filippo . 27 d. L i.n por.. núN.. I d.-- diÉ d.r. 9. . pá8r.i.¡ci^. air.2ó d€ 6t. supl.¿ &. Utoli.l .t¿li a Ci"ó ¿i Fili??a Ri".hó lá p¡re mís impólfuc pú¡o. .N b.lh¡ir of. €l & "M8rD & kú B.l.f ¡L 142. por Vaóury. bbÉ he Tii.Sob¡e ¡n ü.i¿.ll¡!.. K^rl Ft y.¡i .ntos en 1446.n 16 2r.x¡it¡ ¿ P. v-lA.lr32).ttñ (P^rh. 1721)._!a. . ¡¡ jle d.oqrsos por d.¡tiH-_¡__-Y¿F f. Mro dcl Buono. á. húin& n'jm.iotu tbli.polloúió tu. 8.ri¡i 16.. E¡ ¿ ¡!i .itu ¿ Atu lt9l9). Ri. l¡ ñ. 188. ¿.6 d. ícbrio d.[€r. ú6 W.ü. cira : i. t.Notu' d¿ la 2. A»otbnio bkl ¿i?i. .nnc¿."liolo 8"a"a/tu¡¡ lBcnl.ú d .1.6ro Ér vi. ..o R¡.hub¡ins.li Ci¡o. Ha""w. Y.¡-! d rEdItl-E. pág. 1nor2: . .A RiE. . entrc .l.o 556 .2aio 2t- divir & h Pof.ÉE¡ & ú pÚ d.M." Como . l9r).di¡ s E¿ue ¡ un6 I .no6 &' Mc. r 897). pdni..odic.ñ (Lcipzigt B€ in. t3. ls disdpulos de And@ del C6trs¿ rigunndo N{ü '.¿..ñ¡s E s¡on.il-. 1840.k. $ n1Ñ. Mnt. 7.rrndi .t Buoño ¡nd ApoUorio di Ciovrnnt.. Sún¡¡¡. ¿ño d6púés S. U.hnn d. 186y 187.ñ. dond. v.tnbn .U¡Ér ll. lo e R.l pEcio s.@d¡ tcpolloñior.-¡. y' tembi¿n Schubnn& ¿¿ a.no ó tiñal. su medmonio cóñ Giñsp M¿r€¡li.ned. sE¡É¿ o d re. Si no todoi Gll6 sñ d.diiado por G.Edi¡ v e¡.19 po9úib p. I4rr.1.. rcdachd.bbi ¿r lai f.prodú. y v. l¿ dGl¡ ¡uÉ e h: ^polo¡io. ¡lsu3 d. El .. de . LudnG Máq¡. M. nrtm. libD II.ÉrÉú & b EÉ TJ E s iErli¡iE rtodii. & tupoc b !i@ F¿ h @!ú F& & 16 .m¡ p¡r«.@.mcB. prbliado por ve Canina illúni!ñ pohotuñ ltub- 8- T.d. pigi@ t1.

Sófocle§ / Euripids .ro-¡d. ed la 9ú¿ li id bh¡e dc h nesn Ch.one *Ua n"a!" ?orb. l9t-196. dBnud¡.ce quc Lorenzo de Medicn vive rod¡vh). €n¡e los. Oñr.s tr 5d: 40.dJ. ¡L.ño. Y orE mls rmdadt . Cl. (Lfipzi!.É d. c6ibu .kni¿s d¿ l8t..!¡o dd Fú'&ú \itu.1. púsi"o bn ?ú.á úm súcú6ál en pla. rh. Sin --L!F r-t.. ti. Ilbni . B@ d H C. A¡dn m.ól¡go de \ldo!rc..lam¿l t' t9. Eñiló P.li¡ '.' C6.r d¡iÉ¡ g¡Ix.onr: . vigu. 1881.. .h.bir no qdt¿.n. úabajo induido . creenc¡ viene o. sóbie.n ¿l rnunro d. Signif. lt . Bú.itl 4 .g ^ Gtulós Iv..ino hace alusió¡ pÁs. .rsión (hacia t487) . C¿bl¿ga¿ of del lr.¡ 157. nóv.itufln iA§ri"n. 1902.¿r u¿ti¿d¿ di dn g"o.ultad.dbE qu.did de Jrcb. El tundámenro biolósico de $t. á e«á cree¡ . 156.416. ru ud¡e h¡bi¡ conremplado uná pidrúá d..L r CoññB. págs.«dE dr RoE. 298 y 299 y T. G.n Dionnio d. Por cierto.¿.h¿ ?os¿ b¿n n¿ft¿t .l. "lo . L 20 hi'.. c/ mi únub . sigüi. O?¿¡. .llai r. ¡j raundo er ura iMrip.l pradenrc cpigám d. 37. ro. D.L L. h prim. expr. D.s y Tcñl¡rocles. b quli a"ee &libú.. 1030. 1176).H mpento de l-r). Orsiüs.ir.!@ !É d L. Bo¡eniL. 284. Conriene ya el p61jc sobrc los úisos florentinos isual que en h ve6ión publicada.rr.1 autógaló de ú¡á ee6ió¡ lige¡ámenic porerio¡ (Mi. pá8.l. tib. Pi. 16 ñudb.ftrós ¿nfr. Schubrins. A¡roaio en Cró"in ¿¿l .ndó ¿ EE bio. cht I ba z dnegnar.¡.o es ná. ebr tohi.. c@in d1 6 d b. 5úu Múü sp¿ Iti!@ o Rom. 38. (Prn. l.¡@ \!ffi d. Er P^ts. ¡igiifú n.a -|ntr4r. Wa¡b. Ebtn d4 k"§bni¿*1897). 1583).rüars en Foqhngm íibd fbmn .. verinó e¡ áláb¡nza d¿ lo¡ úrisÉs floicnri¡os (ánr¿¡iór á 1485.ó .d.i¡plo6 i. N¡c. anotad¡ por A.f d. EsE últi@ h¡ sido ú¡ ducidl ).. 5@i' dd \ldr?.nErs É&ohrl-dE. Ruc.s¡el en ¡. sob.l!.s¿ ptit i?almk. la húto¡ia del . pá9.1d. s¿ güardá.. d. pái.rE ldD rúdd¡ d dd e. p¿9 : 4t. ahl l8 lE p.óL qdi ü tú d."¡¿ ¿b.l Áng. 4L @ ¡ r \r!6qt!.. td??ia b. que 12228. Sobe ls 'is d. Schubring.: ¿po.140 26. l¡ ¡i Fi@ @ q lúb¿ d. lot). 289 r tSEn n'.: :9 \_'d¡ d. H L D.¡.\t :9 E¡ d so6. I. L¡ ligu l9 . Add.\-'ueva Iql [ú.ni. . Háliaináso.! dnd D/auiry a¡ H-v Fii" d l¿n \Cin bñ. -lfdo . pd4./¿8. Jglo ilurncionA del romance nalilno d«. l¡ nier¡ dc Leonárdo B¡u¡i figur¡ 1446. k 42.. \ia b¿n¿ in'tubo ¿i riútund bniorid. loxfold. 32- Bibl. Uún Fl¿z.lons symholiaa. ht. r.1. l9¡1 L¡ Ei§:. ¡tan. . núms." .saba "Manesi' por la pieza de muesra de Brunelleschi para 12 prim.rú!rio'' §úlh d \¡[. cl6 dós áudillG gü. E¡p^nL S. liba IIl.É!.Iúh& úún b pdli-ii. \i¿no ilbni. h¿bbid d¿ g.idlFEli5 Fdrro . 33. pág.. Ls pági dt 19-23 lás c/. B. Xl. LeipLig. I. NatB d.dádG 2 As: .iE ?La L ¡rJ-.itutd.V. Fi. c-éL sa. ¿bbih¿ intat¡¿"z¿ d¿gw di nznoia.oNiden a Pei. /.¿ .¡ in \lió.c l¡ fecna d..noh¿ .Mtz ¿i R¿n¿.l@.hel¿ veino há múero. rll¡§ Bñrá¡ico M5. O?.h. 21./ K""ítu. Bi¡ Mq. sl dni ocan.il a Vir6 36. l8{.n sr ^polonio.iroen XIv ¡r¿lr/d.ú¿ lürh. Reuni¿ndo : dG tuenrs Pricl6 y Jetes r6u1bn rr . 16& \.bidñó qz¿h. Oñni" (Bbilea.c2mbridge . ú to &dib.¡cle2 F explia poqu. 6 Ltut\ pá9. idna d.a Pu¿tr en ¡aón de su . Loque no pás¿ deser una alusión cónfu-: (ópÉ- .lor6 27. L§ür & q ü E t a.¡ir.l uuhio ú@¡4 todio"o ¿r¿rt ¿u . rt. Es inre¡gante compánr stl apr<irción de lo qüe § s¡¡to con h admirción que. pc¡o pár. Cs tuGiio Jor '.1hzts wa¿ Hos.nd t» (H.a ¿rlln R¡tun. Gtulosk 0f th.a dc Jerj.ionádo po.r F6*chif z.ó y 5us consecuencú$. . 34. .?¡ of-rls§ ¡./k.ió. 290. lblb¿. I 2 (la refere¡. vé6c H.L: conepción Enacentúta del progreso aftlsri.f Ltui o?.Li-. cod.lL¿4 FD 2úr D s l. Pis. H€ anJ¿io sE signinerivo modo de ente¡d€r el ¡ne €n . GduEk 12 *---¡-.n. 37).tg dd Ca"tu A In¡.n. lo tzi ? d. C/ €mbié.e ch. 186. núns.n: É? )89.a ti .Di álcún./. 3t.. ¡@ : L fÉ & C-§r ilñÉ.ra v.tE d.difi. Schubring. Bró. (l-ondr6. bnogntt..iú 2pr. un¡ sener2ción después. págs. ¡b.h.tut. ap. H¡lscn.\'!¿.6 ir ¡k D.ñ cl . ti .h. iUútuno¿. un. 1954). 55).colre lNil\ . si¡ja a Pín.t 19. h ?. Una hhtori¡ tipia de 12 ¡nri zitdlld frs]e en b A¿hiopi¿.i¿ en "De immo«alirate 1ni6ae".hd tnrnú in FbtM (bipLiE.o$Ado . c. »O( 1742. 1936).h.

l9tl): C.6 d.. .oop¡.ón(rE ¡ré tr6i ¡ra _i-56. Cúiúr.o.s{ un nuevo c$u¿io d¿ 6m ¿xoor Me{opoln¿n Musum d. :.$.n. r:l .nr. r!3ñ t¡..LL¡|". XXIY rl96l). {3. ..*-i-:..ñb ¿¿k ka¡.l lep¡oso. 8lowtr sobÉ ¡os Mi ú¡bljo rcbrc "El n. o? d. R.1'do l5 ¿dvercnci¡ dd bnfó¡ . 16 Tál era l¡ pi.Jo qo. Brrlingioi Mdstzin.on €l pDfsr c¿rtud B. Lrto?a.lv. Poggicn 19t6.. rrm' bién .ro nci.1..ios pm la publi.. o?. 3.+ i.dad d..cipiab¿ con c¡. 8 Súozi.ró pu. K.íaen.¡ áurh.lel bo ....por ci 6 Pifti.nto . ¡l.L . dinl.¡ u. n.il !i..ds.rpr.bi¿ddNepublicado ún brek rcrúmcn dc áv¿n( cn las R¿¿zioni ¿¿ Conql.e rur. .'.n el .l58 / 160...¡ sE bo'qu.jo.. 't4t quer rnn dc "L¡ .io.mrl¡ r l¡r J.l Rini(.L4ondo'§ Grcat B¿tle-Pi.u¿¿Í' \Flo¡.8uo pacie¡rc Lr cral..ios .a"ld liritttt. k¡ src volumcn) y sobre údó . XLt. L.ime¡r.edi: t.. n"u6: Ymk.l¡ nucv¡ páBifla.¡¡.ltu| en . P¡8.a há. págim l0{-l0t- Sr di s. cs posible quc l¿ reprcs. Rubinr. Seri¡ muy de d.obn un 'nre ¡{s nudo h {ignifiación..» fu X.¿r¿.¡::a:. 0 lhnlndz¡on¿k ¿i M¿dicis.on Conranrinopl¡.rr. .n.n ai. G.l Bósloru dcl iondo. *ntu S¡o/nb.gulloso mo al que h¡bi¡ d... "{. s P¡iló rloo& * .dor de L¿s úli. 4 so¿. D6d.robl(m¡ cn f4:. um eFre§roción dc h af¿a deTcbnond¡en 1461.6ü'. fl¿ R¿nrir:.in.on . h.oniúnG del Is..ie(o.ria nph¡cl i.rfo¡. B6}J). Ltú¿tua a.¿.rini.n b¡|o los ¡úrp¡.l dcl . ¡. rn. inven. Th.n ¿ R.¿Á h invocación.!i¡ d.. C.di:.¡enm dc Medi. Glpunto de vist.e C4a.á.¡r..ión.l mis :n(iguo n¡núrno ¿.nt Por 6ra ob6. !.\adit ll ! tE6l¡'s9r¡¡¿lE ó l¡ b.uñdi¡d6 ¿ ¡ D. . tue fo. e ÉiEd é J:ffiEdEót il.sus m.anázeo de tc p.r¡r'on i.l¿ziai.is 'nze.l lnr€rin hr ¡!r¡. een ilu«ración p enr. Burd¿ch.nre. oro o. Fond6 l¡r. 51. ¿.n . D.s d.. Etr¡'ns¿r h¡ ¿n¿ll¿do rc. C.l rm¡mi. ¡ h rnú¡n ¿ rlc renci¡en h! d¿cadd pliudá ¡ l¡conru¿ & 16 P2zi.i .zzi. en F.. Sobftclúhi- Ná.l ¡r'rr.ión úadicional inf¡uyen c¡ 16 ré¡mi¡os cn qu.. Enonú¡mo¡ 4uí unr rcp¡edcl ¡En.ompaa .r.n .l ambó 6 d Dñbr ¿d ñ . G.. 136-221 proporion¡n áhoa un Socicty of Am€rica v eL Inrnuto várburg.nr.".lv.o ebre G. d¡ Lo@.r.ión d. 52. pág. h¡ñ publio do u. ..1¿b6 $¡ a ¡aotiz d Lú. Ir¿ Ai B..ro suháyándo que la difenn. p+.oóardo ..lidád rrsri. B! ¡ng¡or Mag@¡n.io ¿€ Hntoiia ccl. El . W (195n.uenúa ahor¿ ..n( de nomb6 oP¿ .i.hni. Plú ¡e rl y ls:lYo por . 23. ! si€s. mo 4 l5l. de Apollonio. r . P.n n..¿ Ob. 189< Por d6gnci¡.ofrc srozi.l diudio dc l¿ rñoa A¡ison M.r dc nusúo hll. 10.muhdo F¡ RFNAOMIFNTO Y I]1 FDAD DF ORO m¡Eo un poco mál firmc p¡. . El ..ldécimo con8r.i L-rd¡o \¡\.. . r¡mbién. cl mrr Negro r . I'bl .nuto N¿¿ion¡lc di ¡ Er€ ¡ni..Thc Humlnií Po(nn ofCorimo d.r¡l*Ú T6:¡*¡!o r u! É.ud¡ . AtÉ.€ sible una influcnch diredl.6 P. p!ñ:r¡ iu! qu.Notu dt las pnsiMt 23-29 19. Ricc¡ y N. R.n. págs. es un rensido l¿\¿¿o I ¡ti"rio d.r¡r. 40 r 4l )..ura. l2l ¡..¡ción d. schubrús.i. 327.pl¡obl. pero ¡unquc 6r¿ rñ¡l¡do erc lug¿¡ l.l Éñro & \'6m o I¡ FÉ: pr@ L¡ p¡. pub¡ic¡do.oni r- Schübr¡ng.l .¿rr d.imc.¿¡ P¡.on¿rts. Bokniu.ñunÉ \1111.de en.BrimuLr r¿16 .¡ .iór sin duda ploc€denE dd olle..5. Lr inr.¿ ¡h. pr9.uior .ú.i.t. pieá. rnÁ¡!@:¡E@ r¡ !: . !lt*:t2i Lon- lMri. Ud re¡omcn .o Lr snüa J.ion6.ómd { . ¡¡.¡ fi8uE uó núm...:o 6 ú §...ór¿. Schubrins v.¿ p.n ioñ. cf H.orrienrc. núñs- T. se e¡. En l1 lisi1 de . h hoñ d. dit E Fn i.cc.r rido a¡ sólo la dc ¡.ru.ión dcl pinú no pu€de h2b. \9. arg (ilurmcion§ 27.uló r leÉ ¿ó.¿in s€ co¡vi.N ¡ i: Eaú¡oi¡ ¡ 16 ié. P¡t r Pa«i¡. !cmonra a Stcin- snh.ompl.:. nútu.¿!tui'r. tt'.i¡. L. d.n et l¿tnal of¡b¿ 1ú'a/brry dnd Cau. . t2ti" Mid¿L AS¿ i.i. \954.h de . fb. 2. . ptg. Gould. no ¡esú¡e u¡ cra. Es ..ñ cl lhm¡do. Esroy en d. Verino que pri.go.thali.pr*nÉr un d6stE gri.u¡¡.pnódico prvnto por L.rdo mucho lós próye. lr BblI d. En .rÉ @pr¡ ddÉ¡¡ : ClnG \'ll¡ rd .nn.Unpuhhhed Cásonc Páaels.p. y\XlX.nn:nn de que cl ¡gu¡ ñún. pe¡o ¿no iñp} 18.d¿.R ominqm.-t.r.ió¡..di.J4.4.ñ. inrc¡.br¡do eó Róñr en r955. XXXVI. qú. 167 o?. 283-235.'M.

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prctluc. l(. 55.¡t.iS.. -Mnr¿ilu!. L 39.. Llqutu. pá9.¿ pig.t 6¡r E \lu. ¡)or €j. Jrúáe (Lrip. "¡ Renáto Pi¡tuli (1149). 23.rura s. d.¡. I li C.¿ .Albc(o Avoeád¡o\ DeciprioG of ¡he Bidiá ofFisoh ¡nd of rhe vilh ot G. XXVII (1964).i¿. q c ¡üibrii clicgundo p¡oye.d. que dc verpasi2.n srd¡hm.. .¿.. .ia.. It¿lid M¿¿i¿. f. . (Etor. l» P¿l¡!k.l4 pásn¿' 39-54 t4_l :2. \é& Hóñ. ¡ll.iún¿tu fil?. Etdnotuñ.1 \rl ¿ó Nrl¿i. F/¿¿¿.221. 1878). l\'. lo mnño ¡lue el Cód. Lib¡i li. ptig. ¡0 de la L¿uren¿i. pi8.on¿. . Gu¡¿¿ Sra@n d. É85. A l. Fr$ lBerlh.nflj. piigs.um¿n¡ on Mi. rí8 íl \lo¡{n'. . ¡iA. (..ndi.! y L.r r EliDb€¡h uoñ ¡k..Á! 29.. Tr¿úú nh¡ ¿i. O¡ñi M.'!rig5 a5. L.nb.nEs y''úrksnaset. pttgs.ndhio (L. pig\. 1. ci'.l. 1892).o r l]h.n¿É.r'.. ed. dq. ndlid. "¿anúo &1 dibujo llcn hs mnoio dd pá9. ¡891).. §¡l¡.rl L¡¡ !e. 27. Plur.¡¿ /21¿ ¡. pig. I50.itr. G. l9l. o Bosco". 1181) ). 1930-1935). XII (Floren.1. 10.n- Brun¿ll.. Ég:. von srn .. t9)2). 5...n l¡ qü.1t. 271. Gro(..6(a-66'). Vcnroti.h.ipzis-B.l). I r9-1.te'n¡set. 31. 196.168. ryrcducido po¡ C. úgt. mu. P^t¡Z. . M.rl. Publi.¡o. t86 v no nratrifiera Vas¡ri.Notas ¿. Búrci (ilNra. c¿_ t. Malii loxfor¿. l:dm¡¡ ¿ Ontn.p€nJcn. ¡r8_. 25. . r¡6 \ §is. d. E.2dos por I. .. R.¡dos por Fábri.ioné dd peñi e. zo . si. ¿¡ Fn ¿"¡¡.. /."'i EfKAM¡ON a¿J.¿ ¡.f¿i". lib. o. L¿nd¡nó.r¡ cd. Cu¡r S.n epo.¡knch./ .1.!¿k. Morisñi. C. pej uú üii5 lmr¡ .n.n epri.n ¿.ginnd. . El docunento 67.Dic Klor. c6¿. pá8. C.3rli d.ir.t¡iü ¿6 M¿dnn (Pá¡it.A Hnhero Lnpuhll+.rip. A.Dcr Baub.?¡ ll903).)21). \'ci{ rúbi¿ñ ¡ion ¡. C¡(.p¡S. H.o. . vi.i6 hean¡liado 0r¡6 s. pá& 371 Rore. R. Ap. il. Pt¿i.z.lrl.. o.! tltubn- Avosndtu! D./. (úó y Proro dÁncon¡..».t¡ii¿t.sEl.i C¿. C.. pig:.. ¡.h. ¿t ¡?r pjg .ión 6l). l\.(. ptg. A. publi. páss. tucntc sur¿:\ h lú del . delMcno. I742). .rr¿ 36.na... FbkM..¡Jm¡ r6.cipzi8.ia./. ¿ (l.\¡l l\'rRomr t¡69r í0. c¡ cl dihujo ¡ plum¡ de E. Sañt\ial. III lFr¡nktu( 8 i\t.r \\9061.¿in. pi8. t19\ 'o? at.1 (l.l.... uná v¿ mis . ¡.\ca tF l(tren. pig!..n.s. pils.l 5F(. . p¡gs.n ruliod.ei6a (Floren. irrcmcdirbl pida en ¿lgunos lugares. D¿nid..t¿ fü¿úi¿ (tk' Varbu¡g..¿ ed. 1'o.l \\i. 90. pis. Debo cra obscracniñ r h señon Stelh Pe¡R. ..n . Antonio Ave¿ino Filaftk. Por cic(o qu€ l¡ verión d. L§1 ¡.. Íms d€ 38. pág\. úabaio. 21. 558.rlin.¿"nri¿.Alb. 1890). . Sro/ia ¿4l n/tu n¿l. . L t. ylll luilin. p¡8s. 1742).l4cl47.nrz. l:óD¡iL. 24. SobE I¡ @ .t.iá. \.1.II.. r952)... l. ^..r P¡lazzo \ledi. Il (Flüen. ¿/. V (116l).ll.){ i. wzú tra»¿ Co. Moreni....¡ . Prr*. U.sG in rhc P¿l¡z Mt¿ici-Ricc. 42..n . .mi e cncuenri 66.1. 1940). s r. ¿t ¿r.líñin¡ 81. Sicbenhii¡.n. 440 441. . B.ii. Xll (Floronch.. Sobre los €iemptos ¡isüi. Wtd ¿i Fli?to ¿i sü Tt AuB b¡¡".. El dots aqúi 61. L pi$.l^mi. i . .. Jolnzt of tb. Ín¡cesn turn lrn 18.rher. p¡9.ik.i¡ R¿. Ed.otrr ru Vcrccllcnsn... I r. i_ It O/.r.. A.¡C. Heydenreich.zy. 61. 104 ll0! U.¡ye.1i.t Coll. 4.. Mandi Gtibuido ¡. ea.lk s. ./'. Op ¿t . Sobr h d. t3. lnr. l16. t6...u(wcll. 1934). U.rn4. l.nbk d. Ehulituru. XIvl). at". (76-677. págs. ñ.nozo Coali! Fr. i. II. l2ni.nduA hr¡tu¡6. 37 .n C. ll libto ¿i A"¡¿ io Brlh. Di. V. td. Kn h.Ns Do.n Il.i..€ d. a12 y \i€ . vsig¡.rhi.9ún loi r'. D. 5.ions oathe B«tia V 1t917 ol Fi.7.321- 12. 277. Mihnesi.:. ¡tr. 19¡-19¡. Op.¿.l t dtu ndlia"a (Türnr.¡ole rrd ol¡hc Villá olGrcBBi. Cr\¿. 02.hi (Flóftnci¡.toca¡aglii (FloEn.. ¡. Gurlind.h il¡¿ » (t. ¡. l9lr9). \9o1¡. Esri (rru.lo? ¿o". d¡leito. Ri. Lu 26.¡ .n¿. C.or<¡o oiRido por Có¿ k I'lut. )_ Má¡.s.¿tor \tri¿11. I Ba. Ahsndro d'An.. Ed.i. ^logado ¿gnif«n¡@. 88 45 Ga/e. \v. XxjV.tri.ir. Alberto Lornz. ¿¡ . Cü¡na d¿ ¡918).lnia. 63. I 17 149. .t<xtv tt 42)_ 54.:. Ve¡ino. anur¿ ed Fógcl v L. 1940). pá9. pí& l ri¡"b i.. von O«ingcn (Vicna. Reptu¿úcldo.t. r9:?) 14.

tuúnL InsituB it Floft"4w (t940 t941).n d. tt¿b n¿ñblilf. úi ntnk l. Mit. Mincil g. 'n . Vib ¿.oñto"i stusd .i\azr en Mii".V6 i s h ]éBande mcdi.n"n. Dcg. Lo.x Uói@ L¿ti". vóls. ¿l botul d¿t¿ íoti. st.24r. 268.Ma Tratu¿a ¿t h p¡nturd. B. Th.'!t¿ndnál..."tu l.noun nd LarM d..n pm. WbüE and Co'tuyA INi Piú4 dc lá ap. píEs. z. Caye. R@.rL n id.edo mn dud¡ sob¡e el Glátó de 88. 270 n. Qhicaso..ti ..e..¿ ci¡-. D. ogni | 3.ld¡¡tJ."n. .. Sobr.nti. ds LoEnrc Magnifi- ¿l of thc X\4 (lr5l). l9-1. 5. l>¿ains' \f¡b¿ Fki. ya 9u.¡l.t_ .t Írben t 5. lbLr'. trgúg. E. 4. ci¡. 450. of P/irt ¿n¿ D4tuitsi ik th.a/i ti¡ioti in¡.'.Pollaiuolo¡ Tomb óf Pop€ -t¡ 75. Par€e más bien dep. pá€.r!..n. orta de Bstoldo púede edco nE ahom E.li8 ¡.¿.dr 'ia n.1. ?tunb.1imr.b. . @no el ¿utor tnne h amábilidad de ¡fto¡ocr. nrim.ñb/d. C/ A. ¡9t01.ii Mt 7. 2.§í2 IiBeEmeór¿..h.nnhnhln..ni d . 8.ulo que.a qno ¿i ú.¡¡iaii ¿' B. . tols.lli !b/ia. Ch6cl../ Ski.I {1951).¿flth Cár. line no 6 dd rodo nueva. pero rampocó ¿n el a¡¡e¡iot h2\ L2 r¡a ?a. cenni¡o Clnn. ¡tulih D/. rtl. lia lali¿o .¿. ed_ Mañi^i E! METODO DE ETABORA¡ COMTO§ICIONES DE LEONÁRDO t.¿ rih.ñ. baú¡ d. . li ¿niruli añporitui ¿. 34 t).. E. Fo"t . tit. ¿.¿ d."get d. .ndo.imn lifd. L. Nót¿' de l$ pási% 54-60 .lz.ntur¿li d dlrrnd h"d..ilkr M. 80.. Etding€ ¡.ón?o"t bn ¿¿ lat u. GiotÉjo ü§ioil.nncey. n. ?.ional indso un ¡jsc hn lis«o como el d. A CiDdivi. . M¿dii (liipLig.t36 68. . Milan6i.ihaans. I49.. 3.383.Mkd:i. Kr'§. [prneb¡. pigt. Ibl¿.ñl. ¡úm.b¿ ¿Uz belbtu . Jnbtb'denr. und ihE monumenklen vocruk\.tu . lo.192na5 'i¡. de una conveBición ¿n la que F l. ¡'enituú¿ .h.n.Xx\41. l9r2).ai.r€i u¡d zeichnu¡8 in Italicn. . 12. itbi¿ . All¡ed von R¿rnDnr.n Flotnz.?¿tunn. 480. Th¿ n P¿itb\.Flore¡ci. \ono b .rdali »islioli . qÁti ¡ali a bün o ?tu .. 1883). 217 -314_ Cod. ?o"no bc. M.th.'.¿i. l¡itu (ed_ i.n.lL ñ¿nb.n. ¿ . Í) y Thónpson.¿enne. I Abtu d. 84.rn¿t of . t Lotnu ''!ü. (r-€ondo da Mnci.l dibuio de lá mcifixión de Filippo Lippi del Mus€ o Británico (. AJnsro¡E I816).¡: .nbtjfii. . (1940). Pág:.oid ilf¿rt b.e a. o?. ed- 6lr y6{i..n ds K.{. ? . ljr na??afnno.¿i. Ládsu8€ oa sculprurc.s.. non di tu rui . d. \. C. 71.t b.ir. R.b.ntru*. Stodi -8. p+.il.as ingi"liotu d b6n"b/.:bA dp. pág. Brinrb bill¿n¿a K"nn. Mih. Ed. of Human¡m "The and rh..fÉg C. enno ñ. Sobre el dibujo 2qui ilurhdó.\1. 62n.¡ principios 6.d¿"qt¿ ?i . cit. pÁ8. li quli .¿. itunzi ¿ . Ég 116.¡tr bn¿rd ri drd ¿i . von Bode. A. esa evolución. §¿. Búilú. III.A.1@t¡ kli ú. l|. §úG ú».aglian . M.ol¿. 1878. C^y. s b¿e en un p¡elimin del que se d. 469- 12 L. a btu n bru.n lÁtitur ."¡dh .atioh¿ ba f.¿nsnl¿l6o li ?o. ñd kó" l¿a¿¿ d.bli d. 3-. Fg.. 4. ñabru pi" ab.bo".a.q. Una reinte¡p¡et¿ción 71. 256 y sis. 87 o 26t. die Anl¡nge der Enñurfszcich¡ung dis¿ n.mi.1949.giob. B. I- rq¡r lr¡ ' is! . d?/a?/idn dl no. Apé¡die rxvl. rr.t d¿h nbn. 1932.¡ tln¡¿t. . páEs.ib n ?¿nd . Ncw H¡v. ll4-tt5."th ¿'¿ Fili. véüe B. 129-1)6.r [Lo¡dre§.on?onit.¿. Bem rd Bercnson. relidú t.¿¿.lb tu dn.h.a eiti h n. 8l rir. pág:. bali.j ?ón¿i tt.dn lbt ¿h. ñalt.i M¿dii 86. Pophab y Philip P. ñ.¡ t27a e¿ A P M. 69.h.uin$ in th. fI..h". pá9. i qtun ?oi 4 b¿¿g?k pú. LFIG rncia. h¿u"¿a hi f¿bd b¿t . 193a. hon.100 e¡ A. pá9.ñi dli q'zli noi ¿a. paronchi. OrEl. Al pear cjlo ál áprndiz cablá bol@ rus rorp. . Pd3: 268. op. ¿l ülslondo d.\44 ¿1.o"on n.nbnfr¡¿n t tumin¿n lin.. lO tu.ñbtd d¿h tu¿ fs"p ¿ dtuú: ?tiñ¿ d i ¿uis.U ¿n¿. (. y »iri. 81. suBió . Pnphú y Phnip Paún et.b""e lvien "nd .lll. lY.Ein M@¡t de.. L. l ñúbnf. l9i6]. pi. Degenh^ú. 193 Vnúl/g ¿nd Cat¡ntu Inritukt.at.0h¿ ¿ »aln c.n¡i a?lo?ti¿ti ¿lli "rm.. .nr¿t. chnhd2jo R!!I]]II! ? 9P d¿.rlssr lus dem B6nz sigs.) 9.h d10.tu kn t"a¡. "Ho. tu "¿1.b¿ la dni»¿l¿ fs" ¡o d li noti d.H.t l¿hrb'. E.

h y E. composicionG de Lom¡dó». cn-. i .LG. 6Pri2l.¿ata ¿rr¿ ¿ b¿12 i. Tb..* *d4ió-'*.tu Ltu Bek@i.bn ¿ . t45 E. . núm. l9l9).i . A. Rd?hael (Loñdtc\.oñponiñ..e@..n 'u ?¿te- rioa -. 14.. 10..n¡.. . . ¿d E. hll$ a¡tisua. intnti¿ni" led. fol.dúü n ui btu N"iññ¡i a dlb¿ eio. inonabihL. h¿n. bte. (e¡1. di¿mero 7l o. ilÁión '.iñntu D¿.. Mámgóni). le Ia ho gid . Combri. F atw..ÉE É9. J. 53 " obÉMció./ñ.t(pltis. t937).ión6 ebE u e¡¿ uo d. t nüatu . r tul .n L p¡áctiq d...A ns a¿c of t-Erdoi working Prcadur.to in. tigon ¡!ñ.". g1nn r pinró 6in¡mo ere tem.¿. los .r¿ prcblema ea (Debac. l..n.¿Bad. bd. p+. su concnpo¿d¿o ..@ELr¿. 23t. -Th. Erc Luca Beltr¿ñi.. 12. . ta35-rA52. 2t.bn.¿o @ ó.L d. ¡.+fi..ñini úi4 . Hawtñ nn. Iás .n) (FÉnktuÍ.n--. jugudo. M. i n úli i 4.t.Palf -{. Oppé. Malr¡ux.k b ¿a ¿a Wn.ngd¿ 0da4f a.i--- a Vin¿tot Ca¡L. H. C.ap. 35 n- 6rá inv. l93t)(Efiri¿nd6e ¡ u¡¡ j. CóE / G. páa.\lvohn a habella d.. NU.. ú.. ánalizado dsuns d.is & r.i ¿i k quli d.. d.. le¡do.lll An .L.hor d. Kris. and ciulio Rom& "Rápha.Notas de l$ pásib6 60-70 20.ha Lndatul lF¡ankfún¡ Qkll.."n. Cávd@tq Ra?btul(t¡n..§ ¿ pitut úl k¿¿.ov¿ intn¡i|n.i¿ft l. iitumiÚ . g'e.ü. einP¡do . 26. ."ti.h. Dú 8ia Rnla¿L in ¿d d. y aEbih a l¿ hrtond &l dn¿.gnio ¿ .st of 1. 9.ú'Aaab eAa tutitu t). tuchie.o di ?.re &l ¿pa¿ iñ-n rf r4r. .38 . no" ¿4Ui igurdanti b . págs. tutu ?o'a dn¿ ?tu9diú ¿* @ ?6i . fol. t2t9r. l. t Diúr¿ ¿úq&l:¿.b¿ ri r.b¿ui. tis@/¿i. 19t9). s¿lo §e co¡sryaba d 18.¿ú. R ?ha. dn visci (Milán.n lá qu. R¿Í:d..I -l r.. i"tsdl '¿tic.r¿¿tubti F'ptorut3. fol.nú . prgs.. ú. to bdi ¿ i."u.a.1883). . '\t¡Un.228. ttu. 6ó.onecEñ.td¿ *t ¿ & i. Knnekr L*iL|t.b. B.. h ¿pd ¿j Lan¡rdo dd W". r»tc.Ua . u¡d b. 6. Liiógáfi¡ de 1839. I 998)..r. ciung.b.ntúi U. ¿. van6 |fsit..¡iot tuntr tussiomat úbil¿r¿ .d.1. Bi.e4. tr4)). Marilyn Aronb. x@ú)i p.yitd ¿?lolti¿to ¿Ua ya i¡. Ad Atlbti4xxyJll 0r.-a ri@ -.W@ilt¿.hola. p4.t übre dd nitu titulo (DebáE.n. apto?tiztz ¿ tui..f. pi8.i.i lMilái. 403. dr6. (ed.td .tu tF-¿d-LLt*. 22.1ó siguienre vém rmbi¿n M. Itl.. C/ "El m¿tódo de elaboB. ri. .-.fttutu di qu [o"d"¿ n -btu no.9. Kris. ¿ F t' G .a Fa d¿ Á F-. pá9. 6pccid- Do. Vaa ¿Á To¿a biudd.87.M l¡ oN¡Edón de mu. Nig\et.itu . 1998).gL ¿i 15 r).l ño". Tbdbull ¿2/ Gdiu art@st L1iai.n-. pá8. t9O9). 107. d d'á'Pr. H.d¿nt rnh daEt¿ña. ¿fth¿ Dt¿ui.tLfl§\t2Lv*i p. 1911. . póül@ Ll di@ d.0tut- frií 'i¿ n¿t'/an.La<e. A.3o117. &?efisi @ tb ú.*k. pt& 450.h. Lotutdo v. dd ?dn* ¿6 FLill6 Ntu. b. pá8..'-.n und Fo6. fol. I ). K C]¿*. (Béry ño. .¿éGó. t9t4).tt. X\¡1. ?ti'dk ¿i ?. IA MADONNA DEIIA SEDU DE R¡\F AEL r Inv.iú*b¿. cn. .**. ¡¡od¡.t.nción en rMedia.n Íw'i"o i" t. áFi* *ú naij. K.tnd| ?ai onab d¿lz pcrfrio¡. ¿. d' 't o?d hdi odi@ ¿fa ¿. Frederick Haft. ( I P.n 6E vo¡umetr. He analiado .-hñ*t ¿*. e Lh.B. oftóláni.¿ É .lo ú ¡+<& .oy n¿. 1936). Tl.ttheln Hoppe. (Lond¡es. 26-36.yx¡I \ 1944).camba. rtrl1i. . Liñi@i¿n¿ n¿h p¿¿n¿ A Nw.1¿tu2 'pt/h¡ia.n pued€ d. Tl'¿ An Bn ¿tiz. "Pú cb. lt.4/a Nü¿vr York. ?rinciples ot Ca¡ierurc. Sobi.14 <iH. D¿ To"¿r (F mnkfun. Datuña. ¿r.e& ¿z rtÉ¡ (cabri4( t9t9). b j»g.t al Lgt. ¿l ó¡ero de sta car¿ véas¿ áhón F.bait¡ú'nh .@s boec dc té n¡rdó a 6E hibno.tu ?i-4+*L.¿F-tat I ?o*. /. n'¿ntu ". c. núñ. ú 4¿ 621. mú K cJa¡k. A c¿blog. M¡ tbñ sbf'Kb u @'áttL¡ _sóbr.iiúa üat/d. t4.

@xJ .tut(tr Mús. (Debft.ilLk rbtuü.d. . . ¡eimp¡eso en ./ ej. de k p¿i.o dc laruy¿ ¡o dc& oscurecer lo gue r su plantcrmicnto dd p¡obl.rt¿ mll¿ -< pks.rni.I en €l. Véxse umbi¿n mi a aen¡l d(l .pLi i.l. l93l).Debl..fuftkttkt B|n: CfD-t. 1947). Jubrirá l¡ impona¡cia de los .ho dc quc ne5 "especul¡re!.1§li Rdnü d rrüd.¡els preconscientev. 43 y sigs. .álisis 25 Sobre el vín. P¿s.:: XI II 26. pjg.r. 4 R . 1/¿ /¿ la ?. wir.:s ¡tr E Fü 16iiB :-r¡ F1! 69 . Uhreuseig.bL k.r4. l0 (escrito con : liphñ]. 103: li E Rñ. hkob Burc!:hrdt. h¿lr ue!¡do ¡noñ dd mpo g6an...É¿ltudrk ¡" i¿r'..ióg. El . Hruprman. 109). nM k tu lit¿ . ap. Mado"n¿ \Fa¡kfur.¡ . sp{iilmenre el cáp. E. 6.rl LibBry) (¡ndres.tio.:o: :.t46 Nú Not6 dr h! ?ágiad' 70-79 27. l9t3).rno @n E. Ar. R. &?laft¡i|. I hato ¿? jqaú. Sobre h ulttriór historid dr d. pursen.is ¡l . miEspuer2 difierr un po.ituc) cit. Goñbri.¡rdo (pig.u. Combrich.(Nuevr York. aa¿. :qu.sn. 22 23.i?ú Th¿ 36. 36.ñ 'tuú¿ sbñ d0 ti? b¿a\. ióiÉ :§ir ló & P]3. págs. a/ . P!¿orhdl!¡i.-o :!3i¿ ñ6!ÚéñRPc?F. H.. Pappu.e¡1ot Di t&innú.El psicoá. :ú L.¿/ P/..cit M.m iutr.onuncúd¿ 23 2A- 3t. r!&rgú¿rih.¿ d.i"t"r ?tt ?ti. r he rJ en especial la Conliren.Vni."¡. Lr nn¿tin . E«e pmro lo expone muy bEn A.im. Ü h€.l ion.al Pt. ¡di.1. N.¿r-. 4r r/k. rb¡drd.. po.¡dúk \:!t:d:i* rk r . .¿-'. l9t2).:k:.ap. . :r. prera especiil ÍeNión alaspr.iu..rp.. idiÉ :r:.Lon¿rs Sobre l¡ ¡pli.ido con pemio de Phitips Etecúic¡l Í!s. L¡i.\mh.akf.dr. ryol¿. lF ¡^nk.fC. ¿¿n Emr.ia 16.\pc.\Ii r lS .on.:. 10.¿ d.ú r..l¿" k¿in¿ Mrt..¡! .2l v sigs. En su lib¡o pos.ión dc crd id.\r.(.rr-:.¿.: iftr l)! h conGrncn r.s inv¿ñio (pá8.n dü¡b lohn 1998)- lue p. y l..!9 H Gbo¡nr.: r 1e¡. .".: 1@ 24 .r L lry./.ial los.". l9). pjg. (L4ipzi8. en el c¡p.-non . S¡. ?. Th¿ Lagr of [rt¿¿M I. 22.-4-::'.. el m¡mo autor submya h impresión de sencillez que da la Mrdar"d delb rcn2. ¿/r¿.4 t..... t.it ti. c . Fnnciscus ]unn§. Hnhúzl ¡kditubilia 41.it.l¡¡¡¡¿ B¿.qu¡.¡ 2ft¡rico v 5us conecu€n.eb Clisi.a i.. 127-142.r- .{.nno r't.. I ¡x4.rbrlló ¿. l*a Cls¡r¡..i¿ cn su á¡ális¡ de las conquntas de lr.lnh.i Nnb dú Mn§? q"d|oI¿b!a¡!..¿u'J. ao¡m:l en l¿ ¡d.ii. H.?. !nnri. R.' :'1. IL Ntt d4 M.lb t goln liü"kr . Vübng.{a ¡u lucso d kñá fundame¡rál de sh . de Piles.cnrnta dcl p¡og.bL. !rit'l.":i ¿. rcn.ü. en su ¡nálns de sos musicales ran inoincados como l. Cicean.¿.Ll t M¿¿¡tbn6 bt ur. (Búkde) r Lor Ángd.¡ .ot \tr5: \'üi :q: E t§ \ '* I Prul la.}itqr:. 10-4.i r 94r). Z1L.: nn . 4: K. Ktis.: ¡ii o. .t d. Snb ¿6 M¿maft El¡ils Kañt 29. (LoDdres. r160). en ese libro. I L.1.ulo enúe A¡útóteles v cl "esenci¡lnmo. Or¿ror. y libro a2. S. Bü]lin.¿ t::w: Att!ú@lñ tr: .e¡^ tfle ".li 5. qu.L: .'i loxtir¿. De ¡'¡rn¡ia". ¡)¿ /tar¡ vcktuñ lAn*et AU. s. ls l'ol¿ni..ht ¿¿: B¡A Lt ¿r @ \'. 1998).É Pa E¡lsidr nrr § H:d. 42 a7 h tumulrión dc Vs¡i cn cl pr. 2. In.h) y 8.Lra--: ¡z:D ld.n.ión pi§.h: la. R¿Kbt . -resoluoón de problemrs.r/¿¿. Rcprodu. Co..a-e It l'o¡ ei iNr.ep. k..2 e ¡.l¿ rv¿hth. (studies ol rhe weburg Im.¿rgi. 56..pror¿. .. Pqúaa"a\ri! ofAúrti..ke¡. lopp"t.tulknh¡. th? Ag.r l9i4). ^ne'. ho. ¿tu¡ Fa.¡ricúr¡ta. bknrú. 1662). :E !:ú Hin¡1. ]*irkaw.i.1)br.h¡i"¡d 5prna Mi¡ d. Rrfa¿b F.iaa.ñ 5. HerLer. cn .: . págs.bt.r:!a rú:.¿ (L.l bn¡a.1f¿t. lt.tu. F.¿ o ?\ :.t. M.: d.4¿? l ¿s Scg¿. ae:¡. tnir 5i-i. Cl K.hn¿tu. ¿r. t.ond¡es.\li. .r. 31.. l94l). Abt ¿nryt Un¿ in bn dü S.fcúio. )0. R.- t la h.lV.d.i Iq § ¡isii! -rl< z ¡l¡-t úr ¡¿ ll. t o\ey.s¿n¿o ¿..rd¡ ¡l :..: bb. Vsia"..n.s.onr.n. La &¿a¿ ¡bint ! ra (r.._ {*&i. m. D¿ Arhnttur4libo I. ¿. f. R. Ba\ne.':r\d &. Fréar de cl¿obRy..r. /'dr&. plgs. H nnt c.

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Esay tbd ¿i¿ L"¿' . Raio Bts.b"i/d. págs. 1947).bil¿ükú$ .l nofte..n d. (Haue.{ r !ig. Eitdsdn. d.n. lrd Erblüh..¿ coanel¿ ¡Bntut!. tu¿n/h ni»d.ú.. Dürio. Gs¿ññ¿¡.n¡b¿. ¿¿ N¿t& Dan¿ lPtd\. dov .L: conep. Pto . 209 y sig. ¡60.rnth Túk in Len¿!. De¡k¿. .¿ba o d¿ jnsrú. y Chárl.. pá& .ta Ma¿. . 1.ót.ir del rq¡o.úh¿ tz¡¿rhqf N.n 21. q l¡ dona. .rru¿ signiffca tcmp€sad.. por €Énplo. p^C.l¡.hnht. en Jo"ndl of¡b.&. (Bolonia. \1" d.t ¿. M.iviun moÉ . buchos siglos porlos srcrcs de los que pinrábán más par¡ reBalo de h vno I0. a li L\ TEOÚ\ ¡.ipum dig¡úsim: memoatu: dil qu¡e privarotuñ.. r dnigidi á BedYcnuro Cellini. (Añh. 6. d-B bi! zú InSb¡lro¿ lMilán. de quien ¡in . . Eds2rd |\--orE2c- DT:L -{¡TI I¡E\'ACENTISTA Y EL NACIMIENTO DET PAISAIISMO AÉ of L¡n- . I93_)./a. . Frimmel. lyi¿n4 knbién el i¡vc¡hro d. Orb P:icht. Paiinic¡ y utu de El Bo5 cl 'iu.ftne sn KenocÁ clart. Lr G"llÍid G|"tugd un¿úa vdf. Da¿u..4¿. En razón de lá imponan. y\]II (19t0).s Sr€rling.. Pantt.Ll D...biÍcn ll..11. 4. .d-t¿dishñ La." ds l..hñ \e'.n. redactádo en lt28: ¡a.fn. y nó la dios2 Foirúná.Ln.ttu d¿b r¿i¿ ¿e Rat^el". l9.r?).. B¿l.ld.n. qu. N. pig. 5.["a d6 16_ ]z.oho Fimmel y orG h úadu.?¿ i.n Q'¿l¿Nhi|i. págs.r?.h¿f ¿l' varyans dfalg.hd t s.t¿¿. Apre del B¡ryúrio que rigue llevándo su nombE poseil.n d.a {L^ Ha'á. SobE riory¡k r su co¡cx¡o. . jo¡nada.n iñ krbzL a '¡d 'i. 9 . p¿labá Fotutu jú te -4. 1998). d€ mayo de lt2l.¿ enrrc pidtuE y escutu¡a.1. cá¡tá a Benedetu Várchi ¡elati\^ dl p¿tusa. Jzt'ilnd.bzhkn" l¿h. .m. D¿l Anonino Moftlli. tB y sig..fi.É. J.Di.. lbli. i.t¡. C/ lákob BurcLhrdr. I 893).dr¿.s¿- d ¿úti¿n \tuk.r- bi'r. \9. d6 Kun$b¿sirs der Márgú.flib¡ Nbht6r t .t I05. w lt93t).n 6r.nba¡so no se @noa 3. ¡b¿ S. de Grimatri.bd? ^rb. págs. ?itut¿ di p¿á¿gia i.. \Debúe.¡ 6E dic¡¡ó órigitui.l. por supue$o./. 57.cio.bn¡o9qntnsa ¿.nd.i¿ndor 2 Gióro: . E.ri@¿. 160-37.r t7. w.abie d? Qaz¿1n. dos ob6 d.. i. r C¿@l¡ ra de B .ipzig-B.¿.¿. 1932).ón el qüe puede ómpzp§e mi reseña¡ reprduci<l^ en M. tr24-1530". \'.l. r \l. págs.ia. p¡n rn(ión del enc¡di. 5. ^lbür púaje á1.t 1888). XCIII qx](¡n.¡. 102..6r.l.n. mÉ¡to del sábió.¿ lor \12fti H2r¿n lfford. pá& t4. ¿. Th.r vón o6k¡ei..n kt).. )OCü\'(r9r3): Josph Nesnder cñf 15.ng. ¿ao Grimúi rcni.n ai ¿Lf¿l!\ ¿4 Kciññ .idó. a0. ztk¡h Knn¿b¿w\ i lvia. cl I A. ( tukr. r8.. impresa por vcz pi neá ed Bor2ri Tic@ii.r K'r.. Ko¡saatsH6selidg. S¡nñ1. piq- ?d6í c_ A_ k\L 3- oonunam inr (1.$hnt¡|. 'abt.nz. ed. Rabtu dcl \1. d¿l .lÉ Vld¿nn S. nl nlh . rt* H. . (19tr). Nene. Nkdrhnd../ .¿. Diivt rb. 9. D.lnventa..h. y' embién L. rnMtun ún K@DDt!. z"t K""is¿i .dtl.. páEs. 1952).E rly lalian Narui¿ 5tudi6 úd üe Erly cá]¿nd¡ l¡ndsepo. H¿ La"¿t. espechl pEdils. t0.djn.Das . H. m¡ximo¡um gesá prin.l prógr.ión de ese pare- t ce\ !é6c .sa z. Friedlindd. (Fmlár BñtíL. . M. l9t)0).las..ión renaenúta d. q T*o verdádeá (in2 l d.. mod€h¿ Ln¡§tafÉEild. .ntifiúdo uu¡lmente con Ouwrd. ra"dsp. ¿r'.h .hnht !a" ttulnn (Di¿ s. t9J9)..hd. ción por 16 óbtr d. 16.. t9l9). (Berlía l9ll).nlnrlúche L¡ndschaf(naluei von Plfinn bn ¿. O8d. t949\ M. Jnhlbuh dtr K".. ni.¡ó Ai (t'ndr.? Irn. .13-47.) 11.".fr!. . ln . r»2t. Fbliúdó d6pu6 d€ s snro ^^¡ .L¡zio. E. Ld t9ti).rh C. F¡ndlá¡d*. kó"n.ión y liñiÉ.tuntl'.148 Sob¡e la Noht' d? Lt' pári"d' 103-11 júsifio.. s.ia. da Hi!tulihd dn 4 dn.ollzio"i M4ia. l..tta.l¿ 6. Jzh¿. rado duiint.h. Resúoenes de sm € rclución pueden encon¡H¡.h. cf ).N d.b¿fatu¡fti úú A. Id. A. E.tuE er petia vaia sn: :lü qr 0 885). v.Vt?. 6e Úiculo: .!¿. cll Boca.S. K.votvió a sacrr á l¿ lú ¡qu. pdgs. pá$.ión 12 K"nrs6.l¡i.i.so adstico y sus on§u.n s.a.¿itu¡k"6 n .ñ¡tu lP.¡hiavzcido enre- lr.b¿f'n¿l¿ú '. . .Ah^dct.do de h sla der co¡sjo."9.i.¡. 5. rslum€n.t t¿nd\.r. wdúnry d.i.4"tu. pi€. Ti¿rze-Con¡lt. qf lángc-Fühf. del ignoHnr qu. ú snu.6. se en: E. |9t3). PsaÉ esún la edición d€ 1486: rcmque pi. Beinás.Expulsá.tb!ry.n.-V.

ra¿t lan"d6 Vin¡iÁ antlr i en D.id¿ lParls. gráphies €t sculpruft 6nn st homin¿m ponere.l .xt/I (1896).¡r -.aui.¿1l¿s.zÚiziit & El Bcó qE h& doo Fd¡F . 35. . Iiu6 flo6 áp¡cn po¡ d€b. b 6 F0. Le.lic Mderei../ Embién H s TieE. . Rúñll lt.trbló.¡rl¡ músis a la pin¡u¡a d mi . Cf R. ror. d. de la pinrurai "Nám d. faúi. mda noticia de uó de coláboáció¡ enrE un pinú de ffBufts y orrc de p. . pai..& lú 1274 ed. J-.. A..h M¿l. b6cb6í dninúti. o v.4 60 (Pa. ". III. A"tbtituhs r d Na.. d.¿ rql (1940)_ "humni¡s.?Éd. "renar_ do d¡ Moci und eine schule. 1943).itu (Btl]:s.dievalizanr.tr3 y stg. qu. et pórus. Re¡mp6 . E¿tibien..ini ?atry| Aqt . II fá6iñl {Pnnez¿d fiÉ4 ¡7r¡. j. Parinier y Qü¿¡tin MNys.ú F4L d. d.r¡zación ycrino U9olin. midEtem prima iua bbrl¿ hah¿r pubucn ár pn6ran¡isi ea no¡um ópe¡ibus adhibebitur.hrid2d la v¡ión .i-¡Ett ca.r si6 contin. Hil2r€scimus maiorcm io modum úimis cum pic6 vid¿mus amenn2 ¡6 Ggionum.r¿ie @ z.lid.&É¿tbi-\' d. e¡ ttl0 prcade sin dudá a Iá @hbo¡ación c¡ú. da Hollands und Do Cir^ao. do¡de r d€6ne con admü.. rl2. "F.zi ¿e' hnb JabL 'nk hoddB (Ht ]en. ci..tuii it. t r.t . Leonardo -\ Cl h cán. F¡ PDbtda -21¡it ¿d@ M kd ?dftn wi¡ ¿ . Que álsun6 Is r(h¿on e d.Noti! d¡ L$ .tóriú f¡t K"B tu isñ n b¿f.úF pc.EÉ. r. lor p2iejú6.u l1 A¡liilo a I¿úl¡.i6 omn6 omniüm ¡erum ádrp. snida.. P¿"tua ¿ d. hace E¡jisd.--É-. pl6 . que a la sombE d. guód omniuñ sir quid¿n L/dz'dri. r¡ Dú. p+' .?. ).quipo.{«¡ hominii óg¡nio. L jen¡quíá 6¡.tqiEiEdaequivauan a man.e übe¡ .it¿ú ebb¿ni-i .26.d dc la pintun tuvo un.29l .is@ d. P. . . sto corpo.Sobe h ap1i6ión de h rórii¡ trópl¡óoi: ¿ . quia homi¡n qr.. . tol. ll.Érir dF( ¡¡c -i É limo$ ÉftrencE d. :r. R.. d^ B.¿nió¡ dc p¿4pu S.¡ r t -. 1669). Hittuti Ndturuln.ti.L 34.ble .jo d. ¡t6r.iets p¡ovenB.F l{.-* Lonár." «En 6re EonamÉnro 6br l¡¡bl¿¡do rán sólo del cnepo humúo. cf td. )O§'\'. C. conf¿aú d¿ IAa/.r@n6 s!. rólo los pinúG d.tu. :i . Stulrtud Nn¿ t linr¿¿ t6Z 36.L clEra .l-. 30 e.í de h dignid¡d de ü¡ ónEnido y por tuto & f6ria .".olor fonu¡6.-. a/ L t¡ Efctftn 6 ¡ nirb.cctea. l."d-.d.. McMáhón./"{rÉ.d. )790).sti dq. quac a¡ato. q Cl Ldnb.m .t\--QédüG*" z11-6_{Ec ll.E i1 §D( (rta¡! ll.¡n¿ria. P. dond.@Eit Para el m.tu"a .e el p2isi. 2r. Bor¡c€ lli 16 p¡iei.. lr. t949).au A6..x Urbiñú In. er flG 10.s dd bolb i!. R. Ultiml hóris naxime Ónveniet. 1920).¡.e huñano mern¿ in IDc quidem argumenro loquor.§\'.ii fol. er igEtium l¡dos.Düo¡i i".ris Dialóg:de.1 Frfño conocinien¡o del hombc 6 h miritú rL rod2 ¡.t \It !+ ¡--:r ron. er mtarions. -a. XXj{¡..¡biliüm'F rd in linen vd in coloribus lórmoná¡6 ompkftiiur. quia i¡ ó tu quam paFó quod¡m m¡ndo ros rerum úiv. t r opúi'c . l¿ ?i.ron podian 6pitu a lega¡ ¿ sú á16 cot. Tldt¿d! ¿.. proprerea qMd ur uoivesae philoso phi4 6t F.r{. -.r-tú Én¿-Lc !i¡Lde Boiti«lli sob.turu.."¿ Coúau te -i¡rFa-E¡--É ¡.¡FrlhG. Hi!@ria N¿tul¿li!. ?árs. .6.btunk'. de vdÓncelts (Q.ti Lonbddi ¿td Eb. :.iám viEn dpri6at.193_1.d.DúiFd.hu dp¡ilrE@i.. XXx¡¿.. tuchrü (Londr6.tb- iucu¡dissima.s a iál¿s del rnbájo en .I¡ó.ión dc csE da Ssró y €l mnre¡iñ B€¡n@no (p¡obabl¿nenE un ¡or_ kí@) e¡ u¡ Bd. y @ a id smñ rFao @li' i@¿. "Fnn. M¿tutúeft r. pás. lrg fil ls 38. Irft A. có¿.is. la i¡sistenciá .. .lo en h univ.ado po¡ ve¿ primera por Yriai¡€ en la Geñ. bi-i .. Lá hi¡toria de lóh¿ 4 ob. si sb tuvo eatmcnr. Épl-l@to. Holl¡¡da s Cesprácl. t30: . nc/fi \tgor).\¡!ú. d. pig. ompLE e F.n¡ tiones. (.8 @incidenciá que h p¡i... Clnbs.. (Ut pidu€ po*iaL Tb¿ A¡ B.6e senio univdsal só]o "ivi. 1956). ate. drtEtF*. r t__ )2. Cl H.áxind I I l -t 15 TolLt ¿2 r49 dil qu. Hiarú W W. lorrul of th. 1899). Digmos de pM 9u. 37. Pübli.tino d.t K'ü¡sscbirth) VieM. pis.f.turr x (1948).. Urbn Fh@. ED cuálquhr dq no puede Ér ñ.s P'ú6pdq de. Len¿rdó .iúi.cto paádójico eD su 6cú¿lá. w @n6rmada por Eons stilcrid rcl !(. delcÍEnlo de L4onrdo.i¡ih F CL & L¡É..hd d. ruaú. ptg. v).rtu¡rer¿r.aE¡idrr. e¡ A. et pikrio¡es.e Ia olaboq.

. ri.l R. ?i"r6ro ttu Madü ?6j.I ¿n.§-Añ. l.ñ. I F. C/ rEriorm.m) S.i<dL¡da.i6). lt56). odo cl univero de hs . e¡ "El erilo rurál .b..lúr..i¿d.d. o?. s. P.r p6aje en ra 6tét¡e f¿. 1998).¡it loa 4-r. I @ litfl d. lAftr. ¿¿ d.ligut «bbn"ñ Grunne i..{. rmb6. q.E . (Ambos. 41.d¡issúúr.h.6.i. . A. l9l2). t: ¡om.h.o.h¿Í (Ftibttg..menre L. ya qu.P..El 6rilo n.¿& i¡ htu ?ittuto lna Mb . e.. pir¡mid6.t-. B¡ov sÉnd.p. P.t. pa i" i5. páE:. l'atiú¡x snn¿ ¿.t €\'(lSI Étr 2r ..!ñÍ' -F"-¡¡ ¡.¿ LúÉ. p. ¡Iquir<tun E8ula¡. todos ¡quellos adóinos que por si mi. \orE&¡. Lñ¿rhÁrm¡á.s h r. G.ncelot Blondel. Comic Scne ol rh. Ysi lá narurala no ap* d rPEenúd1@mo elür nos lá Pu.n.r modo en d¿ Pil. AÉr 0i. 'tu|tul¿.4t*Lri-¿t-:&. mG úái Óridi¡am€nte. da 8. ¿bú¿' ¡ados más bien á lG . Ep¡oducidó 54.rirnn. i9. pqo lar dirincioo6 p¡i¡ )¿ Eú. I \Lipz¡9. 50. dbn.Di¿ úiddlrndirl- 56.¡É h influen.iá glob.gú¡ vasari y Cuiccirdini.lP¿G dc piea ¡cturnd de ese tipo. C/ "Noor y fo¡ma. Pñ!..238. ñ. 200 y rig. pá$.iir Ie 7¡.mcini¿nro._Lú. DizLto ¿j pM páE. cd.ma p&* mücho mejor prcúá6q si h de¡ en ribq Ed y el are no h violc¡a.Lio 41 M I.s.osá st4 contenidoen él en micrccdmc por M 1a finalidad de h pinru'a yla s.f¿ioi Súbrc Ia hisúria dc 6e ripó d.io. Chr¡roph. noi ifddn¿a @!i k^tia: . 40... a¡u6 co¡ esBdos a los dio*s. 1935). L¡d'.nr6 d¿l are )¿ Ia n¡ruela .. ir. ttu ñ.vtu¿E ¡9. pág. O'.150 Notat ¿¿ li! p¿i"ds 115-120 del Prnacini¿nro.iÉL.¡Éd l¡tE x¡rü(. G@n.i f¿nz¡in.t co ñ." lw.. . 57. ?itula. ap.ú Holtüdo .«1 @.od3l8 coes v¡ib16. ó nóndó de Phcs d.r¡dilñl irtarr{..tol.niÍ¿".h. tr72). pu6 su lor ma qErna Eúne todd hs bdl% d.. Dn ¿/¿¿l¿ tan¿'. XLD( deGende el um de la impo(an. ñc/Jtt (1948).ll¿ 1.. Coals 1708).L bttn 17.d. 42. .t tuo¿a f¿n- lalú. 72 73.ikq"¿¿n.LibroW.¡o co. Di. . @nsidención. R. prof.n M.Éi r¡.úü d. P.tdri di M¿ntignú B¿lbnto (Vcn.frt.¡. Bril a su |eeda á v... 188.i6.h. y R. Pinó.r 1{'.b srndioso y qúaordiE. próhabl.. L¿ dilerencia lá pEcná nuy bi¿n Md.lái. l¡ncelo(o da Bngia. Ubo ¿ecomcioncs d. r9t4).n. ¡l6i¿n (Dcbar. Cit¡do por Edú¡d vód Jan. t8.k¡hh.o. F.ra aaa¡i¡dNi pin dl . Sobc * . Tldndb d¿ rn . d l@ph ct^ññ.-tr.xr2ños eaefts dc l: ndu6la ñisru. cÍ c.ü0.sór que Ch¡¡lé Mnchdl. t4t. 1960).re¡ al homb¡e 1 nu$ú. io.tá&ti-¿S¿. d.--¿Fgdia V-raltúi-N.. a w@s s qr¡c¡¡& pá¡1 2rae¡ a vaeabundos y p podu. de Br¡góniá. cosr qu ¡emplos. Todos lG pááj6 $n ¡qur. p19. Káuth¿imq.nk urt/ K.271301. se¡ Iinq o en color--. D.¡€l¿tun p¿isjkrica vria un poco en 16 siglo6 NI ñn¡. dscribe 4i el mbio de m¿¡eá dc ?.ñ..m.. P.¡ (Hdle. e¡. .l El epiulo P.i.i"ttt¿ lPlris.sndabr€s ).IJ(II. B2rocchi (Búi. Dk A"tik. !ñ ?¿-r.f Hu§1_ 1927).rghi. rkzñk K'ú d iatiz nürh¿ R¿. . Pa.hc ?/o!?etu ¿i ?¿do. .e en deuda con d ád d R. -t G@¡. poaai l.n*tu*4rrr¿U . 1oz. Se nos mu6rn ella co¡ to¿ sencillez. Kuit G¿Br.n ud .it.¡r. i I .b¿ÍBrute.. d menos sl que 6tá ftpRscnrad¡ como se fisu¡r uno quc /¿¿¿r¿ qmpo¡ mcnos cuftiv2dos y do¡nados.I. sin pinrur¡¡ ¡i aÍifi. Vnruvio en l. . d. qu.d. D.b A.le. cL¿tiÉE-ttr (¡r6t C/G.b.iá.dE .)¿t E4 D( (8dtiE 19. pág. tL.Dt.b¿4EihS.bdf drt r. que dice de ros fllmencos en ese conrexto . tu¡atuñ ¿JEsr. b.¿ ¿zl).nbers. d. t546).. d€ coEión.a.td poc. I.pEsntación de und libi ¿.Tesi. 109..@io 6 una compcición de obj.l iH v6 n ñzl¿n k"z! \'¿n-sfb dúiin ú¡ lÉ .. cip¿16 5igui.*tu i-i@b". Hús¿w¿fi. . l^@. Rog. d¿. r923).1(t924t. s.il de .r¿. Rediqdo ahon cn ra&r.l de 6te pdai.Mggo rho ñ.¿L lz"^. id. en sr€ rclu- 52..retr si€ ¡do ld m¡mff.6j ?ü il lofl ?¡. Lomázó.ll ¿thn¿tura ¿i M wtuin n¿thtti .ini. M ¿ nei fdnñ. y Baldinucci.V. da qE e lhv¿b2n a h prácria lc m¿rc hafánr id..') 39. ó1. 6aba sp¿ciJiado en .. U. stéric¡ grór3.¿..e¡¿. .ulruÉ 6 $m.Bú.t-5 q \. ne o¡ientó hacia .. Ncaecia.lis ónsrucdo¡6 no oú.nr. páE- 49.s.iñ prendc¡ts. d ra Bórinski.b. pás:. filosoIia. Lr.

dorun ni A ng..!*d.¡r d {L* llc e¡ el apít\lo ñ d. similnudinem illm iaci¡.otl.*aa . lr8).*---4r*. multa sin¡disinila.d lNtet2 \art.ir. norii aercm vocant.r qx < :* r. b/.uliiya 6t génerc @n gm (dto.@- igrse y d6éltic¡.d.cultum quod h¡nc habeat vim. refugró ¡eguo p¿ia lo§ ani bl. 19t9).-:E ¡E !r G.i.kdnkli/n 0¿ Antikhhop i. H. Rttui$a$.diiiú ¿ fk Flt r Pjúnq* D. :¡a*'-+. F . r0O.. he.ingrcdieórev sigue una 64. Fan iñ Minchbü Nónrige L l92l det Bibt.r{'a! ¡ Pnkh.n.Ú pin@6 n¡. Wturt¡l^tu1É 1ra3 . Liñitu.iñer.' Ronznn.ü¿ 1\r+: r h2bÉ \iso iiÉ: F.bt.n ad eminet! illa -.t! E"gld. s. op.n J. muchos :i:5úri-'¡ic . PopeHsr§ 6 - 1.a-: ¡6 66.Anrigúo del Modúo. pág. h¿inn 1921). €specialment¿ tuch¿rd t.l FJ. No hay nu.t id ipsum simile lrtcar ne d¿prehendi p6rit n¡i rácita me¡tn iódágine. p -¿.ÚiÉ' -+l* . 7.En ¿uánro los r(¡ra5 de I¡ C¡á BÉr¡i¡ como do háy náda nn phanRrc .r.5iritu ¿ . Mn.3t3-371. v (1928). A..igi dt 120-I2J lir rf\u .'!!¡n-.XLvl \191) .< d.m ebib¿ni (Pri¡ceroa. eamque similitüdidem ralem sse opo.101 . h¡b'á mucio i: . y H. qü¿ sadm vis filio.al cum bme¡ si ¡e a¡l merou- 1922).h A¡. páss. ..nümención d€ . in Xv¡ c¿. W. lniE :':1 GiE--ÉÉ. a_ tú ¡:!E -:ia \.¡nn d.L¡.i. públicrdo po' John Bo. pá9. ¿ iluión. véanse los Anduál RepoG d.d de¡ Ren¡ús2n.ncanodo¡d pe6púir5 qu. K.\i.nGlligisimile quat poriusquam di.i¡-i.Notdr.n 'V/arbúr*.. /¿¿ En aguclh ¿pom. Goldschmidt. púo su . sraba doelpmGóde idcndficlción de lo5 ingleses cód la bcllea pintorescz El a(culó ¡¿. Husey.4.l ln«ituto \a/. cit2do pói C. umb.).tÉ +53-¡=]lEÉ@É¡-¿ i-*: ?.r. pá9. \956). vlll I Apéndi.l^óÉ le)s.sidid.¿ú ... LanBe . &lutheimeFHe$.hhs \Htlte. Los panai6 erán mul d. y ¡Vilhelm Pi¡dÍ..e. snbd6 & tuci2rd E rroB dd 1-.!. E\iabcrh ¡l/heet{ Maaw{ing..J.om l¡ e¡ l76t) i dice: . 4.ñbién KEutl*ióe¡ y T. S.hos anisras flamencos u h"hnd«* . Aclmcions y 2dnn.¿. :393). uü Pari Gén'd de L:üssc. sed quális fllii d p¡irem. C¿l¡ú ñor¿k: n La. súperio_ es a los paisajisus que goan hoy de una Sran reputlción en Inglácru..' ronánische¡ Lit€rarur.t. Kampfmoriv¿ in neuerer Küór. non qu¿lis st imaginis ad eum cuius imgo er.Cro . Un ¡Grimo¡io nota piñá inglee. H.ion? n¿l¿ po. t953). Sic .r nobn p¡ovidemdum ur cum simile ¡liquid sit. Fa/vh"¡g.L L . F Uli. & ri nir pe6 ücn.N.n . padis in memo ri¡m nos Édu.tue so mu.ll L. t¡dendorl. qui in vulru inque oculis naximc cernitur. 7 de febero de 1506). cie.. o? d¡ 1777).¡do .. Fúsq D t¿B rhnfliho N¿.n G. EL ES'flLO ALL\NTICA: IMITACIÓN Y ASIMILACIÓN . h.ia..onr¿o . omniasint div€6a: sed ñ ibinesio quid o. YéNe r. a. L. ln qúibus cum má8¡á ¡cPe divenitas sit n¿nbrorum.n lelt @ d.enur ingenio alieno {tendunquc . @ a.r bu€ dsd¿ r 949 hd¡a la durirlad.q"cdam « quem pictor6 3. las .ir'rr¿¿* d. nód1 ¡lli y s pagan nuy hi.. lo que se dileren. .¿k Ém rtdar.SDóÉ5. Después he anJiádó 6te úF«o .le l4p. Urcndun . An. D¿J.rt of Dotu¡.a lsF'túi¿z !i.oloribus.. ilh enim similnúdo laret.bi¡ Jdhúuh ¿¿.h d¡ ¿"rik.nton. s¿ne. * lé oaG.Cur¡ndum iñnatoriut qDod sribil simile non idem.ia es mln bien el e$ilo .. sob¡e b nntoriá y progreso de e$á emPrcs¡.Anrik.on. $enia. una diveridá rcperición del razon]mi.".¡ \Fngf ¡ -----_iÉ .-E:L ShÉú . y C. biA¿ dd Kaú. Thonás ¡Ves (publi. p+ I:6 t ¿. Cneli. ut .Aú jós§ 61.. .+=rFÉ¡--ÉD¡. "Das Prinzip d€r Imnaro in d. por lo que . d"ikit. que quo similio¡ có máior lau riiic¡.V¿¿rbb. t .. 22.ffi . po¡ doquier.rJ¿g¿ de Gp2Ecida H$ey.. de h(ho. d.h.u|lPrin e.dE 67.EÉ -.. (Milán.!tE-<:--'. 1957). :brinendum vdbis. Éi¡ erÉ ¡t ¡6 '#rii ./.mó hG ñ¿2 E^-riR@ .lud qu.4' ¡i+ ¡¿. Th..¿Ju á.

d.t.¡r¿¿-id Ox|"i¿kt.nn del l0 ds@ pu¿s por adb¡ de E¡minar un bonno idEo de cuqpo enerc d. r0./.nt nziot¿ ¿ la "¿ "../.Pnpan. t929).tsis.6 d ¡iJó d g. D¿ p.k (Zi(.tutuñn¿'.dD o t E Fci. .4B ¿d daE.tunú y . Qnc cl ñisno rysrrc no ñ¿¡¡ encima del uso ¿ñblemárico de eduh(. "muy boniá. 1899). qu."n¿k. ilcúr.zzn ¿ q"dt""cb.ll6 v 150- rV dd ?/.: It lúsdcú. areshds d€ va¡hcio¡s ¡ob¡c 6r snciuo em: Hin¿h¿o.n la ñbñlsi@ priE nmción d. 6. t¿ ?ntur rl¡ 5ü d sEóó€o § 0¡+il' rrú|. Schlife¡ lLeipzi*.hn.i. hrciendo un ecrifi. & X.l'ntar B. b¿.i il ñanda la . n.ieión o/atu/ia. Roñ i¿slino úñ?tn¡tatru gL . P. IEO¡ÍA Y I*¡CIIC{ DE TÁ IM¡TACIÓN EN REI\]OLDS ¿ Hore t E. cñ.b.¡bty'.. fu ht ¿ei .lA. c¿ ¡6t¡I É+ t-+uo ed. dib ru b r* I_¿. ¡. lZ K.4 A.. F.d¡es. C..t4.nr¿ ño¡ia y dsrib.g.ia n 6¡ somery.C'¡ .ht¿" n . ná mbiciM. qú¿ ¿n o6bn6 @mo 6a el dre r*rberábá H)men. H. .io ¿¿ viaonde Tow¡shdd. WdpoL.n. E . Eriabdh Keppcl con ud új€ de dam d. s¿s"iiutd dn lo qink d.. 1916). I ¡. btu¿lt¿'. coldscteid.¿n?d$o ba. 6rnvo pr66.¿ y Gtutu/¿¡i. fdio e ol¿inatu ih .i¿ dnebb. lz-t6Ah.ondo tibr¿ ¿.ina d€ lnslaera (Múni.¿t¡aa.d un pedsul en el qk h¡ ! p¿Á : +e. T.a.lls t.óGEtÚ. .d.ir. 167..sin§a¡etuLl Süú'. piiu¿sh..ciembte de 19t9.i . II.¡tt4 *Ía r'lf..ia su rurido y hdá clla: . 9.lt9al lt.lii¡.Pasan sacdfic in rh¿ rbli:¡ lvüb¿jz stl@..d¡i. kL tX2l IEiD 3. ¡óró ndi .t L"ñrhrbnrha S"ñ ["ngñ ¿6 \tk/hd. hd.Cir ll¡a 21.12 sño¡i¿ cr¿iÉ : vizónde lidy TMshend y h *ñoria \t.dcó t7.dtf. ilustei'n 43a. t.. v2. r§ty (1903).te e¡ la cee Ia rúf¿td.rct. t951)..4. y F.dá d. elegise á l.i.t. pta d .ilu$hciond184y221. Qui¡riliro.n su .2.X.D5 lGnf. Hi. xlx.dis¡i' dñ.. ¡4rú¡ds qpe. 7.9t. En la s¡ib€ a Go¡ge s de epri¿mbE d€ I761.hn.E de 16 Aadmil h. A Hi@.saxl. hii lErc.i vdni . B¡€ú.E¡k Ir c id. Ap.¡ deblL . L WIGüoG.sd n9o1fils. ¡.itu*.he do"d 4.-i.. EI críii@ de la *pGiijd n Gtui6 i¡l¡¡d65.Ér. 1911). págs. s.netÉ ñod. :¡9 t¡..ei c1ásic6. L. 6E @ oh.ti.6pd¡lme¡re en.tzsgk Dlauiry¡ 0-nKñ.' s Fi.!-.É cu6¡! ha.152 a. 186: rr F r L l-rE.\':Ei¡:.E r.lúdn¡&ró.tL t r. J¿hfi". ^. É Ct ++ rJal. r7{ §otc &6 y m ü¡6 rtlc 1l GÉE r v.n¡ i.in M.bi-" .B ubicár lá cir¡ . z d 1 ru. . La6{SitJoúú Rrrn l¿i ltnr¿r6.¡t G \|iE!6i \'(FtoEn. Ja AMi¿.ga! ^tu ¿¿ Albin" r i.'as l2j-131 ris. dios.r4.ib¿.iónes t43 r 146.L.f bil.I¡a:r E&ri . honor.b Jztút.. tu *.n. Hilh¡.1 fndic.s$ A. ll la álúión E encknft .n um üú r h R.2.¡ V¿& E. L.rpó ñ ñism¡ Mión rpdúieon los volúoen6.Itdhry ún r8. S€ É * senú aporáda .4. .|6.L ¿ Vitu'k. nodnnnñ. Pdis." 16."¡.b.dñiü C¿ztubigi. a./. F.Di. t jm¡ A.n Kdnúdu\. an h.no Ate¡in .. Idr voll' of Sit lútE RE*u (t¡tdÉ./r b¿b¿. rv. d6 (?44. TA ú¿ s.mi: d. j€nrqui¡ de género acph¿12 por Rs E bzj. 125 y sigs.70_ pi.lit.l .qe do.?-i L ?É TL §óE-d. c¿rnn¿t.. . Pináloó€ t) c/ F. tú.h K. ¡9'at L á.. "Compud Mnsio. iL ¡¡ Aad.. r.árf.ü tufk1 HrM' ñinrni M:B Ho¡¡É M.@ semejmtd lo dmúrn un erBto rEr{. .L. .onrqto debido hay que ten€ ¡ PÉsc¡r. ü. hrbia de ránsmnn el ingenios det l"i.4.h. Mib. c/ por €iemplo el EGio d.B @ t o a?dre¡--.q¿ 8¡A. h' b. s.t*-.bús. km.i ¡r Ann n ú.b!.ll. Hñ.¡ó. ' b -tb sd'¿aJ'¡.¿.tti.ió 1 Himeno.4t of u |ea+ pal* ¡t ru*.l cuadrc. Hofm. Notd' d¿ Ls p¡rgi.Da. Nicoloñi (Ba. vi.. T16 ms d* t. tt. RaJfd¿t ¿l' Ar.h¿ nú.. pág. /ú.b d.L 1E'E ¡a-iZÉdr..o"' (ti ¿"¡n. lujosmenre imprMs. ¡2 HL l9l2). .d.r.. lo. o?_.|tr¿ .M r¡Ú: G¿ L.bl¡ del {etnro dc d. Monragú: (Re)¿nolds. Vá*.r4 G¡¡ 3. o?.

Eddadr dd¿llad¡m. ú.EdiE-tts tL á..l.doB of pz. ¡ (t ftlr6.¡.E ( 9.\to y gB@"..t . \eprsába .aa' 131-tj3 ó ltl ve p¡imen po¡ A.. s ha mido sÉmPE Po u .E i¿a. vróo er ün¡ psdn lo. P.raolds. t849).sra un sinient.úc b ri6. . en E¡b qu opue ¡ t¡ d. 1667 (P¡Á. rDóhocd Añtud6 in turrol¿s úd Hosaó. resions . ¿os l./¡-.@n UE. cús".tekieote r-á 6.. !!Élé E_ . En ln t.p. un crüdio pera ¿t (ilú@ión 905).lq. tt. L qú F¿ . ¿a Kúlú Bibli.f---... Antal..!úkD ¿ i.Ei (.s¡no diEuño»v¿. pág. por sú disunc fu.. \Yind: vée ¡¿ti%. ál ¡ño sigüicn..aiúo¡b o p. p¡¡ dcf. fir mces i¡dul8enq @no €n dc 6p¿Br. p¡.¡!1 .É drq ¡J.ynoldi d.d ltt{.Hr6L-. -¡si¡rr.Nota! ¿.d ds 18.pli*itu rm . !?i¿ F¡?ñ ¿ dú8. uoit¿s. Yo¡g. e Emonh ¡ u die vc cl¡sico.'q. ¡¿1.*r.?.Wird. EHt4'+. F¡ Vindso¡ r cons¿¡v.iú\ v& t¿.tp.lh. 11 (Lan- Il.L..ElF-LIt d rcugh. e\.l Fút#- c1o.L .b¿Lda . Fé]ibi. tt! lz-¡aa 0. . !r{.i.. &L dinMs míos. J¡¡úunde¡«». Jol/ñzl of . !¿ind y F.B-B. pl.r nólds. habjr¿.ba clmm. y E.r Englislm {Hul@iÉBi. su wz.nE 8. R.l D.Ll|.im_ pló d.. I lt9r7-t938). V¿útE Isntuk. p¿& X!1[. & L 6n.ro¡iefts Pofuár in d.¿d¿sn Rordh--. I n%VtgrglEJt e5 vL.l¿ Reyooldr.h¿ vota td tuk.M .. hu. 1669)..L É L rE¡É.i.L se cud¡ó: uu o R.nc¡ & morivo que.nj"/i.L. Un dihujo de Pousin qu Barom pru.lpd. h' póg. 1930-t931 l. Pübtiaó ¡tÉ¿--r.E¡nl y su $fidc¡ . l¡ ffilin d.nE su d. @dú f-_ qu fló¡¡n por l.in.''tO-.1. y¿úse E. cúhffi e LA.¡d.nfj.Eb d r-d ..n rá1id¡d d. .&-É. d€ l¿s tic¡ft r & ti-¡B . f :Í. cxpM a la Ámd.l Hone. D32).ndd"t lr. &r.giüio 4m ciÉ.nro. Csd.n.. .r.a Ea o?aña r_ v.. €l Ézonámi. Va/b//g.iñ 184) y o.¿.N@.Saptino di$ úr¿b-D¿ t79t. 2a1. M.l. H. lord.doúl C. m.¡¿ irirdo @dd6 @o rcp¿s b@dd. D€bo 6á obemción I la d()ftn E@ M& ¡út)'t*. Cri!. Hix6 r: rirrnm. N¿üúi.c de prescnt¡se en públió rr..Th..¡c SobE d@.b E qúL-r ¿ y-a o d .+ ¡or&. ¿ipldri"r ú..L.ld cn¡ido.pción dd E.¿ ¡ad- o |..€ h..o €n Sud. y . d. d.gido por V.cÉL¿tdúi -¿!r-¿Lar-¡d+ -aaJhr-A*. Har.. . RÜtut¿t. Th. dval .- ÉiL.¡4.d. 6 @b E qint¡.mia un¡ p¿¡odia dc R./-rrl úl]€t ú. R.nde¡ ¿ R. A".kf.

-{mrcrdm.. C époq.C. 335-360.ie Mt d L F. 1960. W6rñ Aú AcB of the Tuettieth latnaEl @iaiú. t ú* .?5rú1. pág! JOí3(».. págs. l%1.r tud¡¡t z J d tu ñiaro tul p¿íújntu Publiado originalmente con el titulo & .L ¡An. El R¿kacih. Princeton Universiry Pres.\97.iÁ. tondr§. Stadie'. XLl. pág'. Princeron.t$ ¿ Cokgt¿! lio.II. dó B..Ró¡is.¿s of th¿ Hisory ofArt. 1961. Princeron.lab. páEs.lz1*r * & F¡b<. P$liado óriginalmenre en ve6ión frán.Git d. Pá¡.41 C.v6 . El ñáo¿. Fc! 16'r-3tr tuü ¿zl d. 23-31 de julio de r952i Le ^"r'ft Heye. prís..tui'el. ¡¡ilE E.esa on é1 tituto & . Srr¿ió i.n ltulia" R.f t* Hi'.s-Ani. ll. An' of the Tueh¡i6. t54 ...uta.. XXIY.31-4r. Acr$. Gazt¡.i1t-it54.ú¿ * r'xtÉ. hirúrt¡$o. b t oia 1 ptui. ¿z \r¿dom ddL scd¡ Z ¿dd C¡¡ri.enci¿ Chárkon sobre tute pronunciada en el ñ. 1955.'t¿ Att.a¡o I h Ed¿¿ e Oa Jaul of thc lvalbulg a AuúáaU luti¡ak'.¡. Se agradee en todos los caos ¡ los ednores de los origin¿les su meble permisó para reimpn. 1955. en El nraazgo M.i.oic?ciót r¿hdc¿ntjta &1|tu?e ¿rí'ti. Púis-Argelia 1954. 1953. Sta¿i¿' ik W. Iatotutional Ang.\iru _rÉz Pt$¡i:do ctiEl¡tEc d educción iralia¡a con el rirulo de .Norma e Fm' o EI¡tÉ¡ \1\'. ¿¡ristic rhory md rhe d«elopmenr of landscape painting". pág 40-45. t77. 16-34. 1963.] ofAn. 1942. 1961.atino wto con los ojot de ta po*a humai¡¡¿. Jotrul of tbc u'atbra ol Cü'ta¿¿ la'ti. El ¿¡tib all'a¡¡ica: iditaciót t a'ínilacióa. ÉCi. A?ollo"ia di Gio"ai"i L-n ul]a ¿ @n fo.279-311. Noede-upon-Tyne.o t ¡"s to t¿tu a. L tM¿. Oxford Univeria Pt§ l¡odÉ l5á . págs. X\'[ll.eton Unncmity Pres.Nota bibliográfica Deralles de las publicaciones a¡rerjo¡c de los texros de esre libro: L¿. y&.ricd d¿ ln initdcióh ¿n R¿yoUí The Balqngto. Magazi"4 l§<. ¿r .o ¡J.29t-3O7. 9 r lo.l Coigt* I¡ta¡atio¡¿l d Hrnn¿ & /7.9-' Co¡L¡t & L U¡nEnLd & Durhm. A tribute to the late Caili¿ ¿¿ b ?. l-4. laofud u lc cquiss de ahleeu» en A. págs.

140. Bonanno: Pue'@ ¿e brcne. Apollonio di Giovmni: E"¿ú nbea¿ov..L l*lio Gtul. bápiiste o." ! el Niño.E'?'*Ta \.¡ó. . rabla de csn"¿ O"lo¡d. :: :-t .dd Có¿ ¡iÉ l9tr ¡¿ 6. M@i@.r.i¡. Y. P¡rís.{52.¿. llq¿ ¿o ¿l Ltuio. c¿zd (deralle)- Iaolo Ucccllo: L¿ Te'. ¿t¿ndo d 29. Antiguamenie en l¿ colección Hollord..E \úiú ¿d C¡i¿ liE !9a il -tr.t cuáro del siglo xv. .aionc tr63. I .. 9./ hi o./. 31. 1343.. ¡{63.Art Gállery.ii. Obdin (ohio). L 1. . l¡uvre. A¡tiguaDene e.f-* ¿ L Eail¡ ¿. bapt¡terio. de lá Prime¡a puer6 de bronce. BibLiots RiE di¿r lri .3.tl¿t-'table ¿e . linales t0 .alle de la ilstrrción I 8.t12.Tzbl¿ Jffi.Éi lÚic¡¿ f. de la bapt¡erio.di . Taller d. I-t @*a¿ C. 3. - . T/oy pat tur.r'. fi¡n6 d. T¡b¡¡ d. Floren.i¿ ?o/ l. Ghibe¡ii.Lr dc Alblooio di Giortui E 'E ..átiJ. }l-E d C¡¿ ¡¡a r9:. T¡bl¡ ¿.. 1a ilurlación 20.¿ Nry Hav€n (Conndior). de .¿¿ i E. iluráción 2.¿niro l¿l C¿lr¿lid DetaU.* §d tlrÉ r.. bl^ ¿e . Ld hiltoi¿ ¿.PJ.. 9l r.' lh t.lllc &c -.¿J. Courtauld lnritu. D.ot h laN ¿ Snb". 1425 l. 424. Crnb. la colección Chamb€rlin. 28 Lot tlot¿nor . A"n.Tá11€r de Apouonio di Giovánnl El tilkfo .lpouonio di Giovúni: dr.@2.rpdbnio di Andr€a Pisanoi Pu€ra de bronc.'ta§la ¿e . txtJ].a'o ¿. Florcncia.le C¿'¿L Fr^gñelro ¿e. Ashmol. Taller de Apollonio di Giomni: .áñ Rotu.ulior bo¡goñón: Ld Vitg. Ghib€¡ti: Detalle de ¿r hittolí¿ de I'¿¿.€ G¿lLrió )4. Derruido. 86v. anriguam€n& e¡ la colec_ Deialle de 32.hPi@LktuCtu T a&@ -lpo¡lon.I¿ L'aEir -r¡r G¿dr. FloEncia.¿.ñ6. Ptílñ T. New Haven (Cónne*icur. Florcn. S€gunda miBd dd si8lo xrv.Dcrále ¿e ln¡ hbl¿ d. Andrea Pisano: L¿ ü¿a. 30.la pu€r6 de bronce.l r ro : siglo xnr. Hei^ 1500-1507 Patk. S¿" Jtun en . Ghibe i: P ñeh puera de brcncc. col€<ió¡ 26.ir Biblioiee Ricardiana.H*a mp. & EtÁ. FloÉn.oannr Ln . 13301316.Úi tli iE r¡rüt. S¿gun¿a puená de bronc€ Ghibeni: S%un.ñÉri-. il6:rndúitIü¡Erk¡Ü3 I¡¿ É*. \6 H¡r. 25_ É c\itÉiii: ll40 Eu Dt.tu ¿ ¿ Eneida fo1. L¿ ú¿dtió d.. \vitiman¡.úto' lronú¿o ¿^vinci.l}r. Apollonio di Giovanni: &r¿u. fudn Bnúntr cn ¿ ¡ Gi.!. Ghibüti: Desll¿ de .RisÚa !*i¿Gbr. ¿ ¡rZ'¿..Lista de ilusnaciones L\ CONCErcIÓN N¡NACENTISTA DEL ¿ del siglo lcoñiu ItA¡¿. ü f.Fo.81 oaiato . Ghihei. Crúto. Jot¿ De¡alle de l¡ 27. Ft ri ru¡&-.k -{p*.n \'¡L Uln6id -\r CrlI6- 1 l.. Andrcalisa¡o: El R¿stitño ¿. Apollonio di Giovanni: Tt0yi6 . I GrÉ.iói i"!a' Búto d aú & Gft... oxford.b Ii virc¿n . El Bdú^na d. * @¿.. T¿llú de Apollonio di G.azd"da.¿ l¡¡dEs.dso"¿.l Nino con [¡!we : -. Florencia. coleaión Jñes.i'¿Cc¡.dio. fol. Mini^M ¿el CA. Allen Memorial An ' . Ar GaIe¡/. Y¡L UniE siry I ilurnción 2 Es. bapúterio.L 491. Andrea lisa¡o: San ¿i. .i. Florenciá.1. Apollonio di Giovmni: E/ rlo Sdloñó" .¿ Pillo T¡Ie¡ de Apollonio di Gioñnni: El niunfr ¿2 l$ griryot tube ld p. & h 14.l¿ Unive^¡ry . Miniatu¡¿ del C&.. tuc 492.r¡. lab|..|iú T6?h.

&¡. Flor. 59. Flor.m¡ir ALjdi¿ñ J 64. LondGs.n.H^á^ t410.b LÉL La At72)t51.fI¿ GL lo¡v..e¿2.lG noü ¿.A*b¿Gitui . Meo Brid¡i@. Apollo¡io di Gi. d. El rzt máculo Muum. 1-¿. El iit. Botr¡c.ll.dú. l¡ t p. ELd¿CÉE:IH. opilla dc 16 Médicis.¿r.. r'6... Anú.¡do cd d.Eli Fm.Gioaio VMi: Csñ. G. Ssu Ct@. ..io M¿di. t7.ieRi.pdr¿í.on. dvc¡e y ¡.Iiel.i¿.&hmol.¡n2537.nti.a Pr&io Pimi. di Cosimo il Vccchio. 66. tofú. Horüi llibliG EL MEcENázco DE ros rtuMrRos MÉo¡cr MáL L l-r.tÍa 1610.. Ar. p¿Gd i¡quirna i. Gi'to.i2 1555-1558. Ml¡§ d. P¿l¿. Michelc. cióo dd @nd..S¿l¿d.rnáculo d.md H.ro ArFnti. lo! M. b 44.1 Mds"tfo.16l. 1418.nci. cl Mag. A. D¡bujo ¿ plúna d.¿-.. Btuñ. v¿shins.i¡.-¿.¿.n Miniaro. B. hzcia 1450.Id d. Umri. FEsñ.@.¿LiLÉb [o. . Mictlcl()a: Sú Fnncis ¿l Bo§.. T.6¡Ú.üd.Flor.ión ¿.e 1482.a L oa i¡ci6 d. ^¡te ñ. Oxford.tlL d. má. C¿p¡ll¡ Siñ¡n. 27.ollc dc le abl¡ dt 51.l¡ Nacion¡l d.U. ¿ L tó. H¡ci¿ 1640. bgid & li a!1¿ta ¿.ia. D. 62.imi. t75a.irPj. Flormó. C@z @ @ Gsm cn l¡ ¡e intsio¡ dc la tap¡.1é t ento. 5ú M¿j@.. ntu abh ¿.6di.ool d.br-*ni 53.bla d.E¿ Hrü 1440. P¡l¡. {0.oisl¡ dc San t¡rcna. l4l9-\422.tuú. L@. Em¡lio Burci (lEll-187).. FloÉn..Florcn. tE. ÁAl¿s.FloÉn th ddi. 50. A?olbo¡o d¡ Girui A aon & Eru 52. 4t..gliu ¿d¡'¡d.a¿ñir Ph¡lrta }lrci. S¿n Lor. 69. -¿.16. Nonzn botbk &lb cbick foa 46.e Furini: ¿. Flo M'§ ral dc Edtc . C. <L. D. .: P¿l. M. Muse' . Se Mzl6.156 15. Hacia 146r. ^Fac Z755. M¡]lsRá & Bclla^re¡. u ofrc ¡cdondo b f¿tu lid ú Ddtd DeÉl]. E 5 ¿.ll.Id d. l¡ ¡l¡dl¡ d€ FioL. S.iih. 47. GÉb¡do dc Giu*p p< Rjcn .. u¡a hbl.c.ncie.. d.EaMi.@ood. @4.d á"g.Fh{. :¡6. P¡l&io @t-Hm. Cob. E@cia. l. He.i¿. El Li¡a L ilutacio¡o kry@ L M. T¡llcr d. S¿1. H&á 1450.Caru & M¿dni¡.MirEl@. T. 63. Flor.gliArg.nozzo Go¿¿oli: El ridj¿ ¿. .l Có¿ RiL. ciaión.diados r¿ Cc@@G!@k dd dslo xv.b. tol. Fa ¡Ógrlio: b Virytn r ¿ Nino dtu"i* 4E. FloÉnc¡¿. cios. ¿.v.úzo.lÚl¡ N¡cioní ¿.apto d.F+a&¡aDqz]J. Flom.i¿.f6o'I467. Apollonio di Gionnnr El4pto 61. . d. d€ 16 Médi.n ia.D. 36.s !. epill¡ 14t9-1461. FloErcia. Ro@.on El. {92. H¿cia t555-155EM atuE iadt r lB Mbie FÉg@¡ro ¿.óe Mnúñi!€ Ri. M¡F Nrcioarl dcl Bargcllo./á n . Florcn' 43.DdBdr¡: h¿i. FÉnes@ Furini: ¿¿ ¡r¿t@'it & Lo@. ua t. lla.ll¡: La nstu.l domiÚio d.Me¿al¡d¡¿rtCÁ¿.. Mdt¿o. 1418-1428. Fl. . ls uütu. A+s Mph 38. Haa 1456¡4t7.z Pirti.is. Florcn. 65.té 1459-l. p¿rcd @rd. Dd.r¡d.. ciz. Com..ñ.9. C.drb¡1l!fu. C. H{i¡ 1427.cción RiIsla¿ S. Éotui1 Aiblor«¿ rcñ. P¿lr¿ l¿ h PdEi¿.ih Or s¿.c. S¡l¿ d.l. 9rr. El t.ji & h Fdtu. Htir t35rt160.io Médi.cio M¿dicis'Ri@rd¡.ol. A¡ollonio ¿i Giwit Lú ñtuñqeta & 9. Acñbd4 r dp¿ctadotu. H. Aal.nto dG uña Bbl¡ d. F¡ocncia. Edinburso. nñ. Uflizi.tadcgtd. l.llcrhi: L¡ s.l MooE EL REN^CjMIENTo Y L ED D DE oRo ó7.ni: S¿.. P¿l¡cio V<áio.. ¿¿ M¿¿ici' Eeib. Pal¿cio Vcchio.¿n 60.

o M¿di. Cdtillo de Windsor. to7.ir I a-8. Coñenado en 1489. A¡retiot 2l \rinde¡. MEo Condé. ú¿4he¿ú. 265. 82.ia. §_ú¿ s.timio. M¿go'.. Tza Frnese.¿ dr lA¿6 de Plutarco.. L. \ü¡id d¡ Vinci: ¿¿ lñfo. _". hacia l40o: Eru- "3. Londres. París. h Gabiner d€ dibujos. Caritto de año 1476.lh s¿jn. Oxfo¡d. Túc{ cuaro del siglo h 9r. 106-IJont¿o ¿a Yi¡ci: El dih. Ro).Floencia. 94.noi La ado¡r. Floienci".¡ón d¿ ki Mdsa'.io¡6 69 y 70.l.l. A(ista del norte de kalia. A4üú Sadeld: Gnbado báedoen la ¡1¿¿.l siglo ry.i.. 84. Nino.\ir¿.. Csdllo de llinds¡.Túc* cu. 80. Plur.tn. P¡lácio Pitri.. 86. Ls.¡rdo d¡ \¡ioci: 5. Md¿o". p ¿? ed deEcha.lo.-_ tuiiet: Lú¿!o' d. Andrea de1 Verócchioi Modelo para d Florencia. Ff. t¡ndr6. Pal&io stlMi. fol. h vnSen v súrá An.t57 70.on r03.. Genriie d¡ Fabri. Venecia.nd ¿?lt¿ t. Anghian. Louvr€. ¿e c€r cudro d€ l siglo xv. /i6 harú ¿¿l ¿q.itga t ¿ . DeElles de ld .i lioi.¿?id. tenardo 95. FloEncia. fol. tecaljuEnzima. Muso Briúni. h t|za 1 ¿ \'nio H. Nápo- 8i.iN dz M 109. 96.os paE u¡a A¡unc.t ñdE \ll]§ Bnúni@. Biblioea ku'enzi"ná.Iñúlo ¿ayinc.19093. Muro da 1i.h e¡ conmemor¡. "¿tttdl !.. M@o Bdránico.ación. lota¿.oñi¡i"a 72. Biblio.ñd. 88. Florenci./g¿ñ l s¿ntd A"¿.¡ 1478. Musú NácionáI. lirogl^flr. 8t. 82. Aadeñia.. H.diii 14511461.^ t503.Leon do da Vinci: ¿r"¿lo d¿ Day.- 71. Parn. Hacia 1504. De¡alle de lá ilütrdón 70 C¡b€za de Cosme de Médiis e¡ úa Opüd .6. 1870.k-Ri.6alt ptt b azutlz ¿. tL MÉroDo DE EL{BoMR coM 14t9-1461. re¡er cua¡io d.€ncia. H. Palacio Mé¿icigRi@rdi 81.: Muhüh" b" tt . r0t. Benúzo Gomli: la .al Libr¡. ¿ü _u¿go. Lo.Ród Lt ¿r. zian¡..Rlfaet: Mr'.ziana.¿io par¿ b V."¿¿ica. to8.¿¿¿a Ilo.lddo$L .Uut.{rgrr¿ da Yinci: fr¿li¿ ?ntu h bdtalh dr Hacia 1503. Andrea d€l V*rocchio: . Plut. Pál¡. Deble del ieho de Ia tñúdo ü \iGi: I' r1/Ea r ¿ )'¡ñ. el anve^o ). Cámatuo ¡nrisuo.Cab@ de Cosme de M¿di.¿ M€¿iados del siglo xrrr.ión -6 -81 Benozzo Cozzoli: c'b. r04. l.i De6lle de la ilurh.Plú Va ardi 2452. Flo. 6n Lo¡en@ de Médi. t€onddo di vinci: Etu¿. de los Páui.u' ¿. 419y. R F.a¡do con et 74.lco de H¡cü I il'. ro d€ lsiglo r. \lljft Bniinico .ci1 t5t6. Ashmolm Mem. 8. de1 Mle N&ional del B&geno. Miguel Ang?l. H^cia 15\4.d. Be¡iol¿o: Medalh . Vtr'. ¿e ñistóreles.'lü- r0r. H&. t ó' t¡-¡ ¡r_8 Csl¡o d. H^ci^ 1500. Royd LibÉq. ¿. Hrct^ 1504. 18. 87. monumento de Foñegueri.7l.Pdi! ldftLonrdo d¡ V¡nci: .1478. lisandlo (r39t-145tl56): Hah¿L Louvre.t "n 8zr. B€tu1¿o á Gio@ni (m. El uidle d" ld M¿gb' Miniatun de ¿á -z). Vi¡ci: Rde6o . r00.Flot. Biblioreü Laure.Leona¡do da Vinci: ¡/.dres. Villáid d'Honnecour: C.¿ ¿/ R. Éomda. Be¡ozzo Cozzoli: El lidy cú¿i.. Lo¡dres. Ckniilly. de h figuE 94. BiblioEa Luren. 8. 1A39. CÁt'llo d.is Der2lh. Trce¡ cuúto delsiglo xv.¿i¿. da Vinci: &. 99 L. 92. b¿ ¿ .iva de la Co¡ju¡.lmi¿ Bargdlo.HK. Áe D.l'.66. r49r): M. tn l.l pi"t¿"¿a [¿ Vicio¡ia and Albrt Meum.ncia.¡dr6.lrÍa.l Libnry.. Roy.t423. Hacia 1478.. capilla de los M¿dicis. Geirile & Fah¡imo: übcu & ltt -tfugr epill de 16 M.ld de &iróreles..'ú. H{ia 1111 i413. Florencia. PluL 6t.. luliano de Médicis en el ¡€veso.of. d¿ lo' M¿go!. Paris.o d. 98.to|_7_ 93. -9. t02.. BibliotM kurenziána. MS. ls l: les. Florencia. .pt"n¿. 1476. Página ¿e .y. iflt'pfd¿tioi. Deblle de la ilurnción 68.¿ ¿. le@do t /Ia !áEi¡ tionúdo ¿el D.Pnn . Flore. Potra¿a ¿e l^ Hntu/i¿ ¿e Pli¡io.. Biblioeca Nacion.26. Museo Nacional 90.Augusr Hopfgaft¡: Rdf¿. xv.

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ho d. Dct¡llc & u @ido.. Hleie 1523.i.! d. Hacia 1480. t1461450. b¿ult¿ u|'l \'cn«r. \tñ @ rt2.Sd. H¡.¡h K.pp.l Rrr)¡:rlll6dR. ta bd¡ald tu C¿ntr¿ntito 1 M¿jen. :d. -\ Sd. :i ! R. Dchll..C/ ilustación 162. PEF.s¡. É&.rtu tt¡a Lo¡rdB LM&b' \¡E¡ c¡¡¡dr.o de Cons¡ntino. snúf¿lo ¿.ñ"d¿ rn ¡¿ñi- .bi¿ P¿ljpbili. B.iB r¿.hd. M.r. p¡tio d. rlLle B¡idnico.Column¡ dc T¡¡i o. bd¡. Mrntua.¿hpiñ¿-P8.D«alle.J.\'- reno.-r-ÉDrt-¿ r.ai. R¿li*e dc la ba¡alla 16.l B.& ¡.¿faso ¿? b¿¡all¿.l. Oxfo¡d. P¿imond¡: Gnhado L¿ b¿tdll¿ ¿e ri04).lulio Rom¡no: xi. ts6. luln R-.l .f/ituAdnda del recho dc la sala de va¡antorio .rt5! (}-rü. ót -Donat llo: El ñ¡kgtu ¿.Bütoldo di Giovan. ronl Elcv^d^ d. X&i & ÉEd bÉdo ...ion¡l d. tlndr€s.io.§E P.w-tún r lóu. va¡iqno. . liba Ealu.Rq. laE r_¡IóIfrL-zt-t¡úl' H-¡ ¡'ra ¡a. Glassow. gtut¡. B. Sala ¿c Conrantino.1774. Ashmolan Murum. L¿ b¿t¿ a d. Nfs.ol¡ Poúsin: . a"tunnao ! M¿jddo Cf ilns¡¡ació¡ 162..1v.!zdo rTl. Snnl ! ¡u hiú .l.i. uturdlz duti¿¿¿ por b Ttu' H¡cia 1615. t499.. Siglo xnr. B¡riL Hacia 1555. r85.cjo. Pie.l V.ynolds: C¡U¿ry. Pi€ro P¿olo ¿c A.. r¡l Julio Románo: D. c/ lu@cióñ Sa/.h. Pdi'¿jc.¡ro.nio.nolds: Lndt Eliúb. Rom:..¡(obúrn..aa1 ¿ú. 175517t7. Mú@ d..Julio l t.ifcia ¿ Pid?o. r.r.o t .s¿ L 5d¡ ¿ E -1d.1 h¡jo anad. St diotuú (tAOA-tAr9).1E-16{0.488.Nicoiás lou$in: Dd"a ¿.i. l-¡¿¡. julio Rom.Rcrnot¿s: Ml.ro_r r. : srl@ ¡e Á-¡r!-. Rom¡.l frsco ri t¿t' lr Aguilas. H¡ T/. Meó 90.Á r.t¡¡o\{É l-{ lul¡ P. P¡dua. Londres.tki rt:_. Art Galleries 16.l Lib¡ I l8l9). l5l ¡ Rom¡. de Miatel Ang.s.: "o d.rallc ¿.r!:f. N¡.ha msi. Br '.ns: L¿ ú-.i¡ lt27-1t28. w. Fddc -l¡E ¡í.lir¿ ¿.t. l..Í@ Püi! &o¡A & Bdr-6 ]uIó t').D¿t¡ll¿ d. ti.. lo' f¿. A¡tonio.. Corr. Nlus¿odeB.l Stdiotuñ lrsoapdu¿ov .Hr. Nu.Ar.': Á. ¿ J.dE tr DÉ¡& ¿¿ É@ ¿J . un ampoenrc. de1 c¡borio d.rotris¡o.¡.l .n¿o.:-tl*. \l¡@ Éog T¿ 5óé h tt¡F 5ll 6 ¡i]{ \1L6 \ m Ro¡lll-im: 1.l Lib.. 182.<8. --. vnticaro.siñ1.6 \l[i¿F ñ &anc. 9t L{ ftOR¡A Y TR¡'^NC^ DE L^ IIVTrlc¡Ó\ ES P¿la a.Pier.n¡ uqlE ñJ&!ú!. i4. Hú lt:!. Sü@ ry. Musñ Bitánico.rre. t70. Sc¡d¡ido srlio: ü tl @n¿.Jñ.d€8. d¡ papíitt. 1518. ñihfat.R. Ni.8¿ld.^(. D¡*ipuló & B¿i. t523'1524.. vcndt^.ia-Xjl%B§a Bruegcl . Sáo P¡ulo. d. Julio Romano: De¡allc ác La ba¡¿lla d¿ Có.Dd llc. Mdld MzgdaLtu.r \'lors¡n Libdry.159 lil.n¿o Ílotu'. L S¡l¡ & Lú GrúB H& I rll \le ¡¡La¿á T¿ l-. duqu.rcio . St a :í6.i: R. . L@ A h.L L H)?h¿tu¡ohr. t1tfr- slj. s¿t¿f¿go ¿¿ a a@k¿t. ¿ ldd¿. iii. Ab¡di¡ d.hl t7t. Villa F¡'n.\2 )bd.i6.dt80..618.o. '.azlo r79.VaJ. N2tional ¡8r...ruzi: ?dr(. Variqno. ñl r{l^ . M.n un¿ .'bn¡ino ! Mdj.ve*)a.ims.¿. Meo ta3-Rtb. Del t ndr6.¿&I H¿ci..l lrr :r9. Tuñ.. ¿4|d. Julio Romano: Ld tublh ¿.-. Ddalh d. Floreñ.Á I638 1640.J .ófdCo tu bztalh." ¿ peni Miluio.r¡o IE D*¡B. 184. D€tall. .no: Esrudios paa bedo en C¿ritu. :{.. Sa.P*r.¿ -t pi¿..llasA .

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