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E. H. Gombrich

NORMAYFORMA
Estudios sobre el arte del Renacimiento, 1

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dc Remigio C,óme Dr¡z

Quedd dgtlli)Mot prehibids. sin l¡.u@ri4ón *rir¡ dct ün¡tú d.l .?rr¡r¡, b¿io i4 scionB Brabj€cids o la LyB. ta Eprcdueión toul o parcial de eu obn por (ualquiú Bedio o páedimnNo,

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y h di¡rribución

útiEL lvrra/ñ,r PB lrJ- 1966 @ D. 12 r¡dsiih, É¿idor Prs timiEd
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por E¿ied.l Ée. M.d¡id, t999. @n l¡ Limitéd

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I.S.B.N.| M-830c21tJ Edibri¿lD.bat , S.A. Compuoto cn Vosal ,{ G., S. L., J@ d. Arcls, 3, M¡drid IñpI@ ú S¡nE ptt (Piat d in Siaapot)

l « 8l Norme y forma._a .lás cetegorles esdlfsdes de la historia del ate y sus orígcnes an loc ide¿la rcnaccnrisas El manierismo: t¡esfondo pai{i:mo » 107 I¿ tcorla del a¡te reruccn¡is¡e y d nrirri:oo dd El esitb ¿ll\¡tica:imi¡zció¡ y asimilación Himcnco Rcynol& 'Iits mujc- 122 Ia teorla y práctica de la imitación co res adora¡do r¡n término de 129 135 I Nota. Un uller de r¿r¿z¿ florentino visto con los ojos de un poeta humanista EI Penecimiento y la Edad de Oro 11 29 35 El meccnazgo de los primeros Médicis El método de clabor¿¡ composiciones de Leonardo t8 t¿ Madon¡a l¿lh sedia de Rafzr.s Nota bibliográñce Lista de ilustraciones fndice Ilustraciona 154 155 160 165 I t- .SUMARIO Prefacio La concepción r€nac€ntista del pro$eso artfstico y sr¡s cons€1 VI Apollonio di Giowanni.

o sí trata de poner de manifiesto que esa creatividad sólo puede desplegane en el seno de cieno ambienre. Un cuano ensayo. y mucho menos negac h creatividad del arrisra. y de que el cltico sigue a distancia al anist¡ tntando de catalogar y de explicar lo mejor que puede lo que ha nacido de la creación inconsciente. plantea una pregnta análoga sobre el efe«o que pudo haber ejercido un mito lirer¡rio sobre Ios necenas y por tanto.ta teoría del ane renacenrisra v el nacimi€nro del paisajismo".na la \1 . exam.ucncia5. Los mapas climáricos por t.. "El Renacimiento y la Edad de Oro. sobre las arres de la época. y que éste tiene sobre las obra¡ dc ane resultantes tanta influencia como el clima geográfico sobre la forma y la índole de la vegeración. pe. Todos ellos rratan de lo que podríamos llamar el ambiente de opinión renacendsra en rorno al arre y del influjo que este ambiente ejerció sobre la pnicrica del ane y su crírica. un clima bueno para los árboles que nos resultan gratos rambién puede favorecer la difusión de malas hierbs o plagas. Asi.parece legítimo esrudi¿r los cánones criricos -:rbandonando explíciros e impliciros aceprados por annr:s v clirntes en el seno de una rradición y prqunursc qué influencia pueden tener esras normas rcbre Ias formas creadas por maesEos má o m€nos dorados.h concepción re¡acentist¡ d€l progr€so artístico v sus con§€. Y sin embargo la me¡áfora. sión de que la pintura era un ane liberal.¡ro no permnirán p¡Ede' cn la flora de una región y menos aún la forma de una planra concrera. . prerende demosrru que los humanistas del Renacimienro hablaron del paisajhmo antes de que la práctica artisrica les diera alca¡ce: v el rrabajo sobre .n caballo b jquar expresaba mi gratirud a los edirores por su propósito de publicar a continuación una colección de mis ensayos sobre el Renacimiento islia¡o. El mejor clima del mundo no podria producir un árbol en ausencia de una semilla o un pimpollo sanos. y acepré la sugercncia del edñor. Resuhó luego qu€ su número excedía de lo que podía recogerse razonablemente en un romo. . Nórese que esra met:ifora excluye un determinismo rlgido. Más aún. mecenago y gusto. que aborrecemos. en. Creo que puede advertirse que a lo largo de estos variados ensayos discurre un tema que los unifica má de lo que esa descripción superficial parece indicar. nos pr€ tunrarnos por la influencia concreta que una idea como ésra pudo habcr renido sobre esculrores y pinrores. Es este segundo romo el que el lecror dene en las manos. de dividnlos en dos grupos: uno que rratase del simbolismo en el funacimienro y otro que tratase de problemas de estilo.El mérodo de elaborar composiciones de t¡onardo" (publicado originalmente en francés) rrata de poner de relieve lo estrechamente trabado que esraba el duradero e«ilo de esre maestro con sus convicciones en torno a la preren. No es que pretenda minimizar.l p¡imcr cnsayo de ate rolumen. el señor Michael Baxandall.El esrilo allbntica: imitación y asimileción. de forma indirect¡.. Este planteamienro contradice un mnro el supuesto corriente de que el ane va siempre por delanre del pensamiento sistemárico.PREFACIO En el ptefacio a mi ltbro Mcdiacionr $bn . Este libro trara de comprobar la validez de la hipóresis conrreria desde diversos ángulos.

r" del libro. de Phaidon Press. Interc¿lados enrre esros seis estudios hay dos que versan sobre el gusto má que sobre teoría formulada. un taller florentino de arr¿r¿ visto con los ojos de un poera humanista. No resta má que dar las gracias a los muchos amigos y colegas que me han prctado su a¡rda a lo largo de los años en que he venido trabajando en estos temes. desearía reiterar mi agradecimiento al señor Harl'6 \filllf Por e¡ "lá c -t iñÉ Londres. El que da dtulo al ltbro. a los editores que permitieron la reimpresión de los aniculoc.ffliza el ascendiente que ejerce aún la norma renacentista sobr€ nuestras ideas en torno al estilo. El rirulado . Sigo trabajando en los dos frentes de la teoria y la práctica del ane.La Madonn¿ dell¿ ¡ed. y el doctor I. Norna y forna (qe es la prLmera vez que aparec€ en inglés). .ho. Pero no pretendo decir que este volumen responda a la norma clásic¿ de constitui¡ . Me pareció apropiado teoria y práctica de Ia imitación en Reyasimismo inclui¡ un articulo sobre noldv..El mecenazgo de los primeros Médicis. era un camino que conducia a la perfección artlstica e ilusra e1 modo en que funcionaba en la práctica. incluso entre crfticos que. EI referido a Apollonio di Giovanni presenta. Diversos vlnculos enlazan en ambas direcciones esr¿ <onferencia con algunor de los orms esrudios del libro. de una categoría de esdlo psficularmente polémica.el loarnal of the W'arburg CoutaaLl ln*itntcs: mi Michael Baxandatl emprendió la improba mrea de supervisar el Procco & 'Ji-. los t¡es esudios restantes de este uolumen se desplazan al otro extremo del espectro: están dedicados al exame¡ de las normas misma. Grafe.. El breve trabajo sobre el rasfondo histórico del concepto de manierismo examina el caso especial de la aparición y apreciación. en el que se estudia el último eslabón de una tradición que procede del Renacimiento y perrenece a su órbita.un todo armonioso.VII reoria humrnlstica de que la "imiración. omprobar que mu. de lo' rem¡s inrer¡cru¡b¿n y que se ha..cnut ellos mis compañeros d. se mos¡ró ran inhlibk com ri:Epre a la hora de buscar ilustraciones y favorecer €n general el coniu¡to dc I¡ (nFtr¡Por úhimo. al que no pareclan irreconciliabla el amor a \4rgilio y la admiración por lar ilusrraciones góticas mrdías. Soy consciente de que existen muchos cla' ros en su estructura y linea de razonamiento y no he dejado aún de rratar de llenarlos. como \Volfflin. ian necesarias diveno refere¡cia cruzadas. en tanto que la a¡fe¡e¡cia sobre . inves' tiga el significado y algunas de las c¡nnotaciones filosóficas y psicológicas de la norma a través de un ejemplo en tiempos famoso. estudia la influencia que parecen haber ejercido las dife¡entes penonalidades de rres miembros de la familia Médicis sobre las obras de arte por ellos encargadas. Confro en que arroje cierta luz sobre los gustos de un humanista menor. como indica el subdulo. may'o de 1966 L }L COIIBRICH . impugnaron sus pretensiones de validez universal. a la luz de esta no¡ma. y me complació . a los comirés que me invitaron a leer mis nabajos en diversos congresos o a pronu¡ciar conferencias.a de Rafael. Si estos dos ritrimos ensayos tramn de normas no formuladas. y espero demostrar en estudios post€rior€s que ambos son en verdad inseparables.

VIII

Plefdcía

NOTA BIBLIOGRÁTICA A LA CUARTA EDICIÓN
En el Prefacio escrito en 1966 expresaba la esperanza de demostrar en fururos estudios que la teoría y la práctica del ane son realmenre inseparables. Debo dejar que sean mn lectores quienes comprueben en catálogos de bibliotecas y en biblio, gmfias hasta qué punro he cumplido una promesa rin atrevida. En esras páginas deseo referirme a las obras de orros aurores que han seguido esas líneas de investigación y han apuntado modificaciones. Su incorporación a1 texto habría ex;gido una costosa recomposición, por lo que he seguido la sugerencia del editor de indunlas aquí en forma de nota. La pagin:rción remie al rexro principal de esre libro. (págs. I I-28) ha generado felizmente El ensayo sobre "Apollonio di Giov:rnni, una monografia sobre esr€ arrisra anreriormenre olvidado (Ellen Callmann, Apolbnio di Giounni, Oxford, 1974), así como varias aúibuciones nuevas que no puedo
al ensayo "El mecenzgo de los primeros Médicis,, publicado originalmente en i960 y reproduci do en este volumen en las págs. 35-37. tá inrención en esre estudio era deiar a un lado relatos posteriores y concenrarse en lo que es posible inferir a parrir de tuenres primarias, de contemporáneos y de documentos de archivo. Al intentar sinredzar de este modo el estado de nuestros conocimienros hace unos veinticinco años, era coosciente de la posibilidad de que el panorama cambiase a medida que la invesrigación :vanzaba. He tenido la suene de encont¡ar en la docrora Caroline Elam a una historiadora que ha realizado una gran dos;s de trabajo original en los archivos de Florencia y que, con ejemplar generosidad, repaó mi ensayo y llamó mi arención sobre una rica bibliografía que ha acumulado mientras ranto en relación con los remas que yo había tocado. Huelga decn que no es responsable de los datos que he seleccionado para su inclusión aquf, pues deseaba limitarlos a la información sobre hechos. P*o a enumerar estos puntos en el o¡den en que los habria mencionado dc habe¡ sido posible volver a redactar y componer el ensayo e¡ cuesrión. lá paginación rem; te a1 ensavo tal como aparece impreso en este volumen.
Prigina 36. El imporrante libro de Martin Vackernagel esrá disponible ya en traducción al inglés por A. Luchs, TbeVorA of the Fb,e tine Renaisance Aúi't, Princeron, 1981, con una úril bibliografia y algunar corecciones de los errores del autor. Disponemos ahora de algunos d¿tos más sob¡e el padre de Cosme, Ciovann; di Bicci: Las incorporaciones

y modiÍicaciones más importantes

se refieren

C. Sringer, .Ambrogio Tiaversari and rhe Tempio degli Scolar; at S. Maria degli ñgeL,, Bqs praented to Myron P Gílnore, ed S. Berrelli y G. Ramakus, Florencia, 1978, I, págs.271-286. (Giovanni di Bicci donó 100 flor;nes para la construcción de un nuevo dormitorio en Sanra María de losÁngele.) E. Battistt, Brunelbsúi, The Com?lete lYo*,I¡ndres, 1981, pág.352, núm. ti cita el invenrario de la casa de Giovanni di Bicci en l4l7,l418 lfech¡ i¡dica-

tufuio
religiosar,.

Ix

da erróneamente como 147I), que incluía obras de arre .invariablemente

COSME Ha salido a la luz alguna que orra referencia sobre las relaciones de Cosme con

AazÉ, Carnbridge. \l¡ssa.huser$, y \963, pá9. 62 y nnñ. 46, pá9. 42\ n. 116, cita un documenro de 1426, en el que Cosme de Médicis usa el banco de un primo de Pisa para pagar un pequeño anticipo a Donatello para la compr¿ de má¡mol de Carr¿ra v dos pares de calzas. Véanse también págs. 229-230. A. D. Frazer-lenkins: .Cosimo de' Medicit patronage of archirecrure and rhe rheo.y of Magnificence,, lnrnal of the Varbury and Cootaul¿ In'títutes, )C(l|Ill, 1970, págs. 162-170, cita una cana de 1417 de la confr¿tern;dad de florentinos en Venecia a Cosme y Lorenzo de Médicis pidiendo dinero para ayudar a construir una capilla en los Frari. (Nota: El san Juan Bautista en madera de Donatello en los F¡ari fue datado recientemente en 1438; véase F. Anes-Lewls ei Art History ll, 2, 1979 .)

R. de Roover: Risz aru[ Derline of the

Melii

Página 42. En lo que se refiere a la construcción del monasterio de San Marcos, parece que Vespasiano no es plenamente fiable, pero i¡vesrigaciones recienres confiF man el carácrer no sisremático de ia¡ innovaciones de Michelozzo (Hans Teubner, .San Marco in Florenz: Umbaurelr' vor 1500,, Mítteilangen dzs Kansthiwnrhen Inr tit"t' ¡n FbftM, §1]I, 1979, págs. 240-271). El mkmo carácter no sistemático ha sido sobr¡damenre confirmado para la reconstrucción de la iglesia de San Lorenzo por Cosme (no hay pruebas documentales de la panicipación de su hermano Lorenzo). Nunca se compromerió a reconstruir la iglesia entera (V Herzner, "Zur Baugesch ichre von S. Lo¡enzo i n Florcnz» , Zeitschñf fiir Kn*geschíchte, X§Yll, ), 1971, páss. 89-1 15, y P Roselli y O. Sqerchi, L'Etlificazione delk Basílíca di S. Lorenzo, Florencia, 1980).

Página 44. Los documentos «extrañamente ambiguoo, a los que aquí se hace referencia no tienen nada que ver con Cosme, sino con el conflicto enrre los frailes v los aTaal nombrados por elEstado. Cosme si financió, sin embargo. la consrrucción del noviLi¡do de ranra Croce. pero no cl dormirorio.

Pág¡as 44-45, Pasando por alto la fantástica descripción del Palacio N{édicis que aquí se cita, deben rnencionarse algunos estudios recientes sob¡e ese edificio: Isabelle Hvman, Fifeenth Centary Florentine Sadies: The Palazzt Mcd¡ci and a Ledget for tbe Churcb ofsdn Lo¡enzo, Nwva\o¡k, 1976; D. V y F. w. Kent, .Two com

m€n$ of March 1445 on the Medici Palace,, Burlixgtot Magazixc, OO{I, 1979; y Rab Hatfield, .Some unknown descriprions of rhe Medici P^l^ce in 1459", An B lain, LlÍ, sepiembre de 1970, páC;s. 246-248. Para el palacio anterio¡ véase ahora el inven¡ario mencionado para la pág. 36 en relación con Ciovanni di Bicci.
Página 45. Para la abadia de Fiesole, véase ahora también U. Procacci, .Cosimo

de' Mcdici e la cosrruz;one dell¿ Badia Ficsolana,, Conmentari, N. S., 1968, y F. Borsi, G- Morolli, S. tánducci, E. Balducci, l¡ Bddía Fie¡ol¿na, Flote¡cia, 1976.

PIERO

Pfgin¡ 45. Trcs documcntos menorcs ¡eferidos a las activid¡des de Piero en 1451-1455 debcri¿n insenarsc aqü. En l45l encargó el techo dc una sala para el Palacio Médicis ¡ A¡duino da Baisio, confirmando así su preocupación por la decor¡ción inrerior (V/: A. Bulsr, "Die ursprungliche innere Aufreilung des Palazzo Medici i¡ Flore¡2,, Mitt¿ihtngn dts lGnsthntornchet Instittts in Floroq diciembre de 1970, páE;s.369-392; y P Foster, *Donar€llo noticc in Medici l€tters,, ?4rr 8//",,, IXII, 1980, págs. 148-160, demosúando que Piero envió alguna posesiones de Donatello a Florencia en 1454, y ál año siguienr€ efec$ó patos a Donatello en nombre de su hermano Giovanni para madonas y mármol p^a in s.¡itto¡o en 12, villa dc F¡€sole).
Página 50. La docro¡a Elam señala acertadamenre que la configuración del rccho que describí como esrella" es el embleme de san Bernardino, p€ro me sigo "la preguntando si el conrexto no sugiere la cstrclla orientadora.
Página 52. Hay mucha litcratura reciente sob¡e la femosa colección Médicis a la que sólo me refela de pasade. La evaluación más minuciosa se encuentra en los capítulos XI y XII de loseph Nsop, Thc Ran An Taditioar, Nucva York, 1982 (reseñado por mí en Thc Ncw Yo* kuietu ofBooh¡2 de dicieml¡¡e de 1982), donde el autor aboga por una revaluación completa de los datos relarivos a los precios enumerados cn los invent¡rios. Véase también:

Luigi Beschi,

"tr antichitl di tnrenzo il Magnifico: caratteri e vicende,, en 6/i Conacgno Intemaziondlé di Stu¿í, Floren ia, 1982, publicado en Florcncia, 1983, vol.I, págs. l6l-176.
Ufizi,

Nicole Dacos, Antonio Ciuliano y Ulrico Pa¡nuti, Il Taon di Lonna il Magnifco: Le Gennc, Florencia, 1973. Dedef Heikamp y Andreas Grote, Il Tc¡oro ¿/í Loftnzo ;l Mdgnifco: I V6í Florencia, 1974 (con nueva documentac¡ón). G. Pampaloni (ed.), .I ricordi segreti dcl mediceo Francesco diAgosrino Cegia,, Archivio Stoico luli¿¡0, CX.V, t957, páe;s. 188-214.

1978).Giuliano da Sangallo in Vigevano".rl¿¡i¿ bll¿ C¿r¿- ri in Prato: Contrib*o ¿{i Lorenz¡ d¿' Medii e Girliano da kngalo dh ¡ngdt¿zj". Mitteihngn ler Krn*histo¡ischer Institux ix Florena jLrnio de 1969. (I a¡d. de'Medicit finances and then influence "Lorenzo on his prtronage of an. 97 y sigs. véase F. ha sido publicado con una muy necesaria revisión de Ldsa Beccherucci (Florencia. 3.res. en ConnntarL ha publicado una carta que muesrra con qué impacienci2 . H.. págs. 1978) . t9-9. págs. págs. Por . . 1982) y Edmund Fryde.ga Melis (Fluencia.. Lightbown. 453-467. H€ydenreich. Bottic¿ll.292-294. cuya conespondencia completa está siendo edimda por un equipo de historiadores bajo la dnección general de Nicolai Rubinsrein. 1977. La breve lista de sus encargos que yo incluía en la página 52 puede requerir anoraciones y enmiendas adicionales: véase F.+a:¡É Lorenzo que los pliegos del De Arch..I-orenzo de' Medicit acquisition of Poggio a Caiano and an early reference ro his architectural expertise. ha demostrado que la declaración de bienes de los Médicis de 1495 consÉta fehaci€nr€mente la existencia de un modelo completo de la villa.250-256. 321-323.vidades de edificación de Lorenzo en Poggio a Caiano. Piero Morselli y Cino Corri. wl. Milán. Dos de los ardculos mencionados más arriba confirman r¿mbién mi exposición sobre el prerigio de Lorenzo como árbirro de la arquitectura: \f¡ndli. 107-11l). Connentari. Es comprensible que se hayan realizado muchas investigaciones sobre la brillante figura de Lorenzo. y págs. Manelli.¿. no estaba situado cerca de Arezzo. de Enrico Bartucci. 1978).New light on Lorenzo de'Medici's convenr ar Porra San Gallo". \1. y M. documenran la influencia de Lorenzo en la plmiñoción. ¿/ Hanannne ¿ Florence au km?s de La rent k Magnifque (París. Za Cliesa di S¿tu . Kent. por cierro. Sctitti i¡ ono¡e di Ugo Procatri. págs. págs. Pero se ha arrojado una luz más importante sobre las acr. para los rnurales de Spedaletto que. lounal of the warburg and Corrtaald Insti"t¿l 42. de Albeni salier¿n dr la impma ¡ Kenr 1e presenra discuriendo deralles arquitectónicos con el antenor propia:rio & Poggio a Caiano. . sino en los limites de Volterrano en el Val d'Era. Sus de' Medicit Cascina at Pogedificios agricolas sos esrudiados por P Foste¡ "Lorenzo gio a Caiano. y una de ellas indica que el arquitecto lo llevó a Milán a petición de Ludovico elMoro (L. CXXIV 1982. Página 54. Burlington Magazl. . Kenr. V. (Florencia. l/. 1982). . 1964): véase también el estudio introductorio de la literatura recient€ en la terc€ ra edición de André Chastel. y R. págs.}J LORINZO Página 52. A snfu oflorenm de'Mední\ Vilk at Poggio a üiano (New Haven.. ll. Stadi ín menoria de Fetur. Mi afirmación de que la villa de Poggio a Caiano lue "terminada ransformada por los suceso¡es de Lorenzo. . debe ser matizada en la medida €n que P Foster.I Pensieri Archnenonici del Magnifrco». Hay dos referencias anteriores a este modelo de Giuliano da Sangallo.tectur. En relación con otro documento sugesrivo pero desconce¡rante de la época de la compra de la propiedad por Lorenzo. 1966. Lorcnn de' Medici e k ¡ocietá a¡ti¡nca del ¡uo t¿mpo. 47-66.

H.orenzo apoyó el proyecto de Giuliano y Antonio da Sangallo pam la fonalcu: de Sanana quc no tue llevado a c¡bo. Página 55. Tcngo que desdecirme de una ob. )O(II.orcnzo fu€ solicirado de hecho en releción con Santo Spirito. pero ¡cerca de la fachada (si dcbía rencr tres o cuatro puenas) y no sobre la sacristla. . . P Foster. Orra (infiucdfera) inrervención arquitccrónica dc l-orcnzo se cncuentra en el arlculo de Franco Buselli. Ncoopoli. pero haciendo examen de conciencia no creo quc el anículo origina. Repetía la historia quc dice que Lorcnzo prcscntó su propio proyecto de fachada de la caredral de Florcncia en 1491 e inrenró maniobrer para que fu€m aceptada. 1969-1970.a cicno. t-a lisra que equi se ofrcce es larga.l-orenzo de' Mcdici and the Florencc Cathedral Fagde. pero puede que l¡renzo deseara conr sido más acomoscgun el cncargo para su favorito (que naruralmente podrfa h¡b€ daticio en relación con sus deseos). el cons€jo d€ l. Sin embargo. como rcseño €n el ensayo. lrr BzlLaz. ha examinado de nuevo los documentos y descarra su intcrpreración como una difamación posterior.. Londrcs..r¡cion€ r d€ mecenas ha resistido el paso del tiempo.cllo. pues me parece que la c¡racteriz¡ción quc oftccfa dc lar trcs ten. G. Espero que pucda decir lo mismo d€ los dcmás csrudios incluidos cn este volumen. 6-7. con pruebas dc que t. No se pueden negar las maniobras. o matizarla.l mcrczca ser desechado. pfus 61-68. septicmbre dc I 984 E. 495-500.servrción imprudentc que hacía en el rcxto.Fra S¡nana c Sarzar. páts. . sepricmbre d€ 1981.

lom¡rd Por ú¡o. po.uu nara* y luego pllulcúé h . rcfiriéndose por cuariones suele gustarles hablar de movimientos lo general a los movimientos que ser se "progresistas.. y recoriendo las rres etapas de del ane de Miguel Angel. me ha Par<ido . revuelven contra la ida renacenrisra del prcgrso.¿r hubo de . tue él quien reemplazó Kóna ¡nr KttrnolL't Por riltimo. Alois Rid y sus seguidores han I€gado a hacenos "bueno. Mi rnro pr<xede de ua epnto[ / dedicatoria escrita por el humanisra flo¡entino Alamanno Rinuc. )nlio .. primero en la Artigüedad clásica y luego de 'e tre del gódco. Es una inrerpretación de la hisroria que sigue eierciendo cieno hechizo. mi intención planrear aquí.l l .rn. a los mhmos clticos que adoptar lx posturas má en ane. .ulo e pEe. ):vlr Qryt¿' thtn¿tiatu| ¿ H6bn ¿¿ I An ÑiisteÁan.z t .uerlón de I crc..enu b ide de Vr'ari .mejoo v . No deseo lormular la pregunra de si cris(e o no el No puede progreso artístico minos-. pre. aunque su i€tid€z se cuestiona desde hace siglo y medio. nazarenos y prerrafaelistar atacaron la escala de valores en ella subvacenre r rgin la cual mayor desrreza equivale a mejor arte. i rrudiuione'.ini en maro de 1473 como prefacio a una traducción del griego al tatin áe la \üla dt .ne¡ lo.ió en .lr lzt'la -L. mi gene¡osisimo priociPe lederigo. al pináculo duda¡ de si tenemos derecho a hablar de un progreso en la desrrra alli donde la misma inrención está som€tida a cambio.omo Pun(o de ' panida un rexro de prin<ipio' del Renacimirnro qu.de¡ ' tu<É 'nd¿der¡ o i.¿de V¡s¡ri.lqobnio de Filóxrarc reatizada para Federigo da Montefeltre.4dd tu de 19t2.. Aunque se imPrimió a fin¿16 del siglo \11nr' al parecer los hhtoriadores del ane la han pasado por alto Ciraré solo los palaja relevantes para Ia presente argumentación.r¡ l¡ ¡.La concepción renacentista del progreso artistico ! sus consecuenülls r roncepcion ren¿Lrnrtra del progre'o annti<o no' e' Éamil "r " rodo. remiriendo al lecror a un apendic donde se encuen- delinan los rér supongo gue depende en buena medida de cómo rodo librc de conrenacenthra se hallaba del ni siquien la de si la concepción r 'obre ra¡ secciones del rexro original y alguna notas cornplementarias: Sicmpre que me he frjado en los homb¡es de ¡ues¡¡ ép«a r los he comparado con los del pasado. Mi rnrenogmre e' de rtpo hnrórno.n- T zos hasa la perfección. Ia singularidad de toda obra de anc -q€nüna. los crocEanos han cuestionado la misma afirmación de que el ¿lre dene una "hisroria. nue'o. En ella¡ no' n¡.omPle¡amenie absurda la opiDión d€ quienes picns¿n que no pueden ensala¡ ¡decu¡dme¡¡e lo m¡ner¡ de sus riemházañú v la sabiduria de los anriguos a mends que censu¡en l¡ Ere di.oluú'a".er loc rariados problemas que nacen de estas parrdojas. no.superior.ls rom:í¡ricos. r. :nnLas que k compan ia. X sin embargo. tras el desas. no digamos ya nsol. ro que r.ion dc ls mes de'de uno' toto'. insistiendo en la "insütaridad.omi. a la que no debe degradas conviniéndola en un mero eslabón de une odena 'e.

ieriañenre herecía grandes elogios porque abrió el cmino de la elocuencia que dumnre ranto íempo había esrado coru.no sc va cn pos de lá cortesla.ía ftMte"n'tu ¿.lippo Lippi]? ¿A1go más florido que l¡ imi+ns dedó por lua¡ el de la O¡den de Pred. cuvo pincel podia expresar la forna de cualquier óbieio de h naruraleza con ral perfccción que se diiía que ¡o es¡amos nirando la imagen de una cosa. condenen su talento. hecho que no me sorprende. mi señor príncipe. Aun uí. Po.o de Cinabue. Rinuccini imprime a su carta el esperado gno elegante ¿Por qué habria de pararme a demostrar tu ra- bajosamente que somos tan buenos como los antiguos¡ No hay más que mirá-ros..Ld conce?ci.aú¿t. v sin emba¡go se Les considera párejos en En cuan¡o a los esculro¡es.1ptugeso ¿ttíttito ! tu . para ver confirmada la grandea de nu€ sra época. ral grandeza y excelencia han alcanzado mer ced a algunos pintores que han Ro. como arestieua el g¡a¡ renombre de sus obras. colu.cio salurari se ¿lai un poco y bosquejó un modo de expresión algo más elegá¡re.ecido en nuesr¡a época quc bien merecen ésrcs ser mencionados ¡l lado de los anriguos. aunque podria mencionar a muchos que hubicmn sido au¡¿nriqs celebridades de haber nacido un po@ anres de nuera época.cadores [FÉ Angélico]? Todos ellos difieren enú€ si por direms concepros. que .¿nrítu pos. yá que varios de los lib. I r Tras pasar revista a los erudiros y hombres de estado griegos. como ingenieros y también como arquirecros. Donatello los ha superado a rodos en ral medidá que es os. el único que cuenra en esra disciplina. . pero su mmera de escribi¡ era rosca. quc ha producido un núñero incalculable de hombres que ianro hao descoll¿do en diversas tutes y eñpeños que muy bien puede comparárselos con los anriguos.os de Cicerón estaban ocultos en la oscuridad y no habia posibilidad de iñndlos. P¡ra comenzar con . lo que a mí roca. E$o se puede ver iicilme¡re en los escritos de los qu€ bucaron el conocimienro de muchos smndes temas en la época comprendida enúe hs ¿n¡edichas. Tengo que dejar de lado la alabanza que hace Rinuccini de Brunelleschi y Alber ti.ron Poggio Leonárdo Are¡ino.deploren Ia desgracia de haber nacido en cre s. no hay que despreciar a Lua della Robbi¿ ni a Lor.ano á nosorros fue M6¿ccio. Al principio. pus. L€ sigui.osás pequúas y proceder después a asuntos de m:is peso: las artes de la escultura y la piniura. me¡osprecien a sus hombres ). sino la cosa misma. agraciad¿s con épocás anteriores por el gen.glo ta álto de probidád. y seleccionar en su dilarado informe sobre el auge de las artes lib€ráles €n su época tan sólo su pasaje más en el que se expresa con especial claridad la idea de progreso: El üso de la o¡aroria clásica y de un etilo ladno sin racha resuciró poco antes de nuestra época: eo ella es ahora nn cultivada y pulida como nunca floreciera desle los denpos de I¡crancio y san Je¡ónimo. úenre de indusrria y en el quc -egún dicen ellos. de Giotto y de Taddeo Gaddi. que volvieron a saor a lá luz esa elocuencia que había visro interumpida y cai a6olida. ¿Y habrl algo más ingenioso que las pinruras de Domenico Veneciano? ¿Algo más admirable que los cuadros de Filippo el Monje [F.¡zo di Baroluccio [Ghi benil.. El más cer. a veces mc gusta glorirrme det hecho de haher nacido en esra época. do y nosrró a los qúe vinieron rru él la rura por la que habiá¡ d€ sender.

Es esra convicción i que impregna la óptica de numerosos humanisras del Renacimienro y sigue reniendo I la inlluenci¿ en nuesrr* opinionelobre 'u epo. revigo. Qninriliano. como no cesan de reco¡da¡nos los historiadores sociales.. «Es un disclpdo miserable que no supera a su maestro. Además se daba casi por descontado que era aplicable a la siruación de Florencia. esraba a Ia mano. F. esta idea trascendenral tue expuesta probablemente por vez primera en la fam osa i¡trodtccló¡ al Della /ittutd de Alberti.I dujo en Io que podríamos llamar un nuevo marco institucional para el ane.rirrs. durante algin tiempo. P*.r\Jua.onsider¿ pafle de un mo!imienro de cuya. No es en el efecto psicológico de esta convicción en lo que esroy pensando. que rin embargo no ruro mÁ que dis. pensárdolo bren.. escribió l.. ¡ Aun nor inclin¿mo. to.".rar de un modo que merece la pena estudiar con má.e de ratrdez mÁ que dudoro.onrinua. Donatello..A/ ¿ .. sin duda la idea de progreso pudo actuar como acicate /s) ñr ') \ 'q¡r r ut'ln.ü . Ia ider de pogr6o se lr¿.fera del ane./ pior riempo. uencia qu€ 'e / acababan de redescub¡n. on independ encia de cuJqu ier efe«o psicológico.o . Ghibeni y Luca della Robbia restauró . la concepción de la historia de Vasari prefigurada ya en el Qaanocento. .1 s*s ontecuexcitLs 3 Ri¡uccini no pret€ndf¿ ser originat. En la Edad ) Media. de culdvar la tradición viva de ese gigante entre los arrismsi6 Aqui renemos. deralle. pnación de la carra de Rinuccini. o más bien que erta palabra ha adquirido cieno brillo romrirti-puesto que se enorgullecian de su ane. en . Nunca hubiera "en nacido de no haber tenido lugar el avance real de Giotto o de Masaccio en la direc<ión del realjsmo... I En lo gue se refiere a las ar¡es. un indr. '* p-. sino aquello. La imagen. al volver del exilio a Florencia. Uno de ellos e' h rdea de que la 'iru«ión de h elo. No sólo Plinio. como sabemos por Cennini. por ranro.obre el arre y los ' ( ani. ral vez hay: \ que admirir que e. la mera existencia de Brunelleschi. ¿ con'iderar que la vruacidn de lx ana es L piedra de roque mi.Ld . Y no 'olo. e.l¡d¿menre á e. el Bmas d.ror ¿.u fe en l¡ vid¡.eonardo -.lberri nos confiesa que habla panicipado de la melancólica opinión de que la Naturaleza estaba en decadencia y ya no producía gigantes ni grandes espiritus hasra que.uencia y h de la.¿ .ion.lidad un anesr¡o. Pero mienrr¿' AJberri contempla ai. paÉnre ins. Sin duda hubo de resultar estimulante para un anista joven vivn en una época y una ciudad y r«o..epc. tn que qu.{rr+ . I tunucrini lo'. desde los comienzos a la perfección cumplida{.ípulor mnerables de esre esrilo.ra sin duda una idea que habla esedo el ane. Masaccio. describian l¿ evolución lenta y gradual de las ar¡es en la Anrigüedad. A. grrnde' rruudo" de elo.ón retuace"tista del ptograo atthúo .r su¡a en realidad. q* h idea de progre"o no tólo e< (on'c(u(nci¿ d\ ¡contecer re¿l en la e. Su carra de dedicatoria no hace mris que presn¡a¡ nueva v¡iaciones sobre rema¡ corrienre..e Cicaón y la Ins*"tio Ontoria d. sino que debe haber incidido.ero rubra-_ ya e q uc.obre I. por tan. aner esrjn relacionadrs de alguna ( mnen y de que ambas son índice de la grandaa de una época. ¿No había afirmado Dante que la fama de Giotto había eclipsado Ia de Cimabue? 5 ¿Y no se enorgulleclan especialmente los artistas florenrinos. l¿ posibilidad de r¿l movimrenro debió de ser l¡miliar ¿ I rodo hummirL¿.u époc¡ ) :lnbienrc. I :egura para ronrn"tar la grandrza de una época :unque. el anisa er¿ en rea.

.\ . Sabemos por alguros documenros que a su _. Ghiberri se consider¿se orra cosa que un anesano que había recibido un e¡c¿rgo impomere. ¡¡r.ión diligencia. prosre. Pe¡o este marco de referencia si que pa¡ece haber crea¡lo un conrexto nue.m el ane.... sino en su c¡rso.i-re qu. el concurso organiado pa¡a seleccion{ at ¡ftisra en r40l es sintoma de Io orgullosos que se senrian los florenrinos del nivet alonzado por su ane y de su deseo de vivir según su gran rradición.nru.e.r. le habim marcado ¡al pauta: el esquema general habia de emular las puenas de Bonnano en Pis¿ (ilusrración 1). L! bta t' nos recuerda que ya este mismo sentido es \ .iót t nltc¿hútn ¿¿t prosre. como ét mismo dice en su aurobiografía. la sLLya J.r¡¡ de l¡ Írrqu n¡.o-oJr(nd<]l. y esta coriente la ponen e¡ movimienro los hhmriadores. po. Su compromno no es rmro con el clien¡e coño con etl Ane r. Bien puede ser . los de sus orgaaiaciones profesionales.. ra expresión de prefer€ ndas personales en el modo de ejecución..P-o.:Y dcl urgüismo.u r.r. Bro no etciuye naruralmente cier.io. f \ \ Todos ubemos lo facil que resuha eugerar el conrasrc enrre la Edad Media y el Renacimien¡o.dades. \ . No hay pruebas de que mientrx trabajaba en su primera puena (la segunda del baptisterio).rgo y.) * \7 -co Intu c¿p. El :lrsra que cree que lx anes progru r pone ¡u¡omá¡icmen¡e tuera det nexu \ .. y su carso o misión § .ic.os. \a.l¡.onnera de ta rid:1 ta dl¡a¡do su ambición en representarlas con el mayor reEnamienro de .o atíltico | tu.r¡ de .u'o. hñ.icrro.qu(lr. l:.i... / .o.rpJü¡. \\ vo p. bs ideales de Ghibeni . r pr. debía hacer una puena a juego con la ya existen¡e de A¡drea Pisano (ilusrracrones 2 y 3) y considerar su dzú. crar ). a ilrlsr¿ ten.on¡le.a idea de progreso aporra un ele§ / menro enre.n. esrá siruado en la coniente de Ia roria.lurr¿cione. o¡igi¡alidad y el progreso. to.¿ r l¡ io.l de Esculap.on su promes.o.o pre.potencial.e ..l ) Me gusraria seguir aquí los efec¡os de esra nuera concepción del ane en un ejempto de por sÍ conocido: el cambio de la primera puerta del baprisrerio de Ghiberti a la segunda..pigo-. podemos deducn que Chiben. recilru ta gtona de L epo. e. Ahora. dc +r: .aueñareJrd¿oe.er Como .ro.-"".¡lecLenre en el nundo ¡¡risuo tuer¿ diferenre de ta nuesrra . su paura. hacer su aporración.Fa. detp. uhuras de en.m-l¡ rzd r. pues el anc.iiio-*t. EI nobh adagio ar bnga.. con.cc. ..¡ion e.i I que la rdea d.r(.e. no eran de Fdecesor que el . (.or el dicho. que es má dumdero que ta vida humma i* I es . ..o(.-enre nuevo.u\ó.r. de p€rtecribili<rad indefinida. de Cristo.. .i¡ p. cri. de tech¿ ret¿rir¡menre reciente.micn¡o < de¡iene un¡ r¿ re:Jizadas sus.. si se me permite expresa.ienen de la medicina griegas.¡s v c. 'Jorc. l.. Nuevo cu¡ndo menos si romamos la palabra \ -\ e¡ nuesro sentido .os.un come.ecu.. Si¡ duda.]¡is¡ó¡eles sobre la evolución de la trage-1 I\ \Jir.¿ ll¿mddo ¿.o de ¡rre.a que pensu no solo en su encárso.vu en l.rr. mienrras que las autoridades inspimdoru del modo de narnr los episodios de la vida del Baurist¡ setu tos mosaicos del baprñrerio (ilustaciones 8 y 9) y algunos de los ñescos de Giotto.?ntir sodal de la compra r la renta.em- v¿ a Andrea Pnano rambién L paru ta e\ens.lu. El "s ^'r ' ¡ \ b¿¡ . De¡ i¿ r¿ nue. r r rr¡\d.. Debe pasar ta anrorcha. El principal proposi ro de Ghiberri prece haber sido man¡ener las al¡s cotas establecidas por su famoso pre.. :l e*ri¡o de . en cualquier caso.odo.on. el parecer pro. Pero la forma que adopró el encargo debe aún haberse ajustado a la concepción ¡rad. los grem.d(lrI vida.p.cional det arre. "ane» moderno.in. I r s).

oncuerda dem¿¡iado bien con . pero sí Ghib€ni comienzá sus C¿ mm?rrtaii con rnelargaintroducción retórica que es traduc- '5./ da y aceprada plenamenre por \ur con(emporineo<.. por Vasari. cup puena hubo de ceder a la de Ghibeni el lugar de honor.. -y ción del mismo Aüenaeus que codiciaba'6. enviaré el Athenaeus. No hay que conceder a esta referencia má .1 conra«o con orros anisr*r. el erudito que má ha hecho por nstcira el ane hip<ireris no .]mra de que ral Chbeni con la nuera l¡ versión rradrcional de l¿ pe¡son¿lid¡d de Ghibeni con Brunelle¡chi ditundido por el biógrafo de éste y miúgado. Se encuenrn en la torrespondencia En 1424 s€ conraba entre los de Aurispa. de¡ar arnis incluo su propir obra precedente. tino \ hrr progresos. Sclrtosser lo sabia ambién.Enüaré a l¡renzo. y el 15 de marro de 1430: . Yo ¡ diria que el mismo marco de referencia denrro del qu( esubr rrabú¡mdo Chiberri h¿bra li crmbiado.lo que me parece un trato justo. si ese esculor pudiem darme a cambio el anriguo Virgilio que tenéis en westro monasterio y la apia perfecciotada de la Ananiana de Cice¡ón. (el 2 de enero) escribe Aurispa a Ambrogio Tr¿verse¡i. doy . Su inrención tue enrendi. Ahora se iba a qüur aa primera puerrr de Chiberri par: hacer ririo a la obra maesrra que es (onocid¡ por el nombre^ erisenc./ que su primer trabajo supenba al del v§o Andrea Pisano.. Hasta Schlosser. el volumen sobre las máquinar de sitio. Iropongo que enas puefla deben 'u progreso Me idca humanhrica del ¿rtntico. bien que no erradicado. Hay que reconocer que el texto de los Ca ne taii. tues bien.La co"cepr... cuya existencia ha demostrado la brillante lebor detectivesca del profaor K¡auüeimerir.Tengo conmigo el ane de sitiar con lo que. pem fiicilmene intemáquinas. de Aguras no muy bien dibujadas.que No sabemos en qué paró el negocio. ese notable escultor. en 1430 gran monje humanistn: . Es un cambio que trasciende con mucho las modifica(iones esrilnrica que puede expenmcnra un anisu . Pero el r«rato del mismo Gusmin que nos daa las pdrnas de los Connmaii de Ghibeni muesra que su ideat de juventud li¡e un anisra que ingresó en un monasterio para hacer penitencia por su rana büqueü de la gloria. el gnn coleccionisa de mamrscritos griegos gnn volumen sobre máquinas de sitio con ilustr¿ciones de las taoros de Aurispa "un un códice antiguo. encia' 5 arilo interna- cional. pero quiero a cambio el antiguo \4rgilio que siempre he d€seado tener. Ya se hebí¡ tenido l¡ impraion de . alala esra l€«u¡a. recie¡temente descubiena. No necesito extenderme sobre le enorme revolución que leva en su s€no ia segunda puena de Ghibeni (ilustración 13).rl conaao de I de "Puenas del PáráIso". pero este r¿yto es una copia y nu¡ca podftmos saber en que medida la ignorancia que delara corre de cuena del escribano má que del auor En e*e contexto puede adquirir cieno relieve una breve referencia conrcmporánea a Ghibeni que hasa ahora han pasado por atto lc historiadoles del ane. el ligible.ón t¿ ¿h btkta drl ?/ogt¿'o dttbti.r. v los escritos del maestm..o"'.o r & aquellos momentos parecen muy influidos por los mejora orfebres del 'u'. pues sin duda ib¿ busc»do no úlo mancner la alrasr. de c¿r¿ a la caredrat. el Ontory el Bruats. quiá por el borgoñón "Cusmin.otar del pas¿do. r l como nos ha le5Áo.. sigue presentándonoslo m:ís bien como un anc¡a¡o aurodidaccr que se estuerza en sus años de declirt por ponerse al dla con l¿s enrña¡zas humanisticas ¡4..

por Io a menudo que se puede califior a lc figuras del ane de Borgoña. sus esraruas e.¡¡n que con Se dice que sus principáles aponaciones al menos ra¡¡o estuuzo cul¡ival¡a. como parecían serr Pues bien.o) que sólo ia Naturaleza ha de ser imnada. reevocando y resucitaado deliberadamente e1 pasado y apuntando a un nuevo tuuro. Lisipo r!.r poco achaparadas. . .Ya el principio de este parágrati enlrenraria a Ghibeni con una concepción del ar¡e en violenta contradicción con rodo lo que habia pracricado ) aprendido.v. Tan sólo en esto adio mi iusri0cación para examinar tal documenro en el presente contexto: reforzaria mi resis de que cuando {ihiberri hizo la segunda puena. Verle formar pane en 1430 de esa comunidad intercambiadora de códices en la que figunban Aurispa.hipo habcr dicho (posreriormenre le sería adjudicado a Caravagg. Fue en Plinio donde pudo saber Ghibeni de Ia aponación que todo artista hace al progreso del arte.epció ft"d"t¿ñtkta del?tugeto ¿ttírt.o Jt tN co recu¿"c'di importancia de ia que tiene. y hubo de leo con pa¡ticular inrerés las páginas un tanro cripricas de Plinio sobre el m¡vor de los esculrores en broncc de la Anrigüedad. Pues se arribuye a l. Esto concue¡da con la idea de K¡aurheimer de que Gusmin era borgoñón. Con¡inúa Plinio (parafraseando a su vez la obra de un critico ignorado sobre el progreso del arte)r": rnc dc la escuhura consisticro¡ en su hacer las cabeas más pequeñas que los ttist¡s . e¡ lo que sus figuras parecían riores y los cuerpos más esbeltos y más altas.». r¡odificando las rígidx proporciones de los driist¡s a¡reriores sin romper la armonía: solía decir que ellos represcnraron ¡ los hombres cor¡o cran. y no la obra de otros artistas. al igual que sus amigos hun.c p.anntx.epresenración de Ia mism¡ cscena de A¡dre¡ Pisano (ilusrr¡ciones 6 y 7). El primer libro de los Conmentarii de Chiberti es desde luego poco más que una paráfrasis del relato de Plinio sobre la ascensió¡ del arte antiguo. o su Adán con la . No hay un término en la lengua latim para dcsign. se co¡sideraba inmemo e¡ la c¡rrienre de la historia. Niccoló Niccoli y Poggio Bracciolini es vcr un Ghibeni un ¡an¡o distinto'3.r esa ryuu. pero demuestn qu. Ios intereses humanisticos de Ghiberri se remontan a la época de su vida en la que rabaja en los relieves de l* "l'uer¡as del Paníso.a¡ u¡ do re. precisamente.ru r el oarl de. Tnversari.egundo Lr' po. Creo que esta sospecha puede veme refooada por un revelador d«alh del famoso pasaje de tlumin. si ahora nos volvemos a conremplar las proporciones exnañanente alargdas de las figuras de la segunda puena y las comparamos con las figuru de la primeta (ilus¡racio¡es 1 I y 12).6 L¿. parece como si Ghiberti hubicra desea- lot .. Como Gusmin es el anista cuy: vida precede a la suya en el segundo libro delos Connentarii. de un poco corte (llurración 10).on. mienrras que é1 los reprcsenrab. Entre todas las palabras de elogio que encuentra Ghibeni para el santo anista del none hry una de leve ce¡sr¡¿: oLe s* sunc eran . nos resul¡ará diflcil evirar la sospecha de que Ghibeni estab¡ rratando deliberedamenre de hacer el papel de Lisipo y cambiar el canon.r-. Creo que hay algunrs pruebas en los misrnos escriros de Ghibeni I que corroboran ra1 interpretació¡ de su ombio de estilo.rr.erurr.¡tercpresentación de los crbcllos.

'. H:¡i¡ndo cono ilr quc Proque ésra no es unr buena prueb.. .nr .omperencia por ver quién era capaz dc trazar u.:: rc¡dad Ghiberri adopró un nu«o canon parr c¿mbiar en la die. ni t.¡..onrernp. ::Jrn por alli. o. Sus obras exnten no sólo por su inrerés inrrüxeco. F t. crp. lle. u. "n Sabemos que no tue rñ dc :-:.Jo..o".*'nooerupr..r.: : . \ \ .u.rlmenr.:.. : : liinio..rrur. ..: r. . ..\ .r:::r.." | .....rs solLrdones a problemas. e.e¡.'r..: ¡:.:: : .l qLre t¡rma que el ojo las mide. \¡c1¡.:¡i¡do mu¡ua ru lucnre..p"r."nn?nt\rld¿|t'tugt¿iodúí .-. \ ¡.' leemo..'. dice. Nfc parece que esta revelado¡a cnmienda de Ghibcni nos in¡roJu¡e ¡on c¡o¡me . lrgtgrai ctcan initare ld natura qunta a ne fu ¡o¡...hiho. p¿.r como pude.h.. " -nJ m.. n.Lt.d.'.rces de apreciar ei ingcnio de la solución ofrecida. :. (ihibeni leyó en Plinio que Apeles y Protógenes h.¡-.s::¡i¡ ¡odo el ar¡e."n..:i Jilicil problema de perspecriva.irt l i . . :.. ' .rr:...: i..o\. menre e'r¡. .o..oL(op.' . ¡ rc d.n. cuc esI.lmbien p..l"n..rr..:'. .. 1. .é a cabo toda la obLa con es¡¿s medidas ku¡ '.¿.J.....:.r..e.n..::.. l.'. o.on dc quc r rirrtio -rr n--.h. Y esrá seguro de que la ral¡l¡ . torr.n. *"** i ciert..cción de ..rpo.. nJ"'n l. ...n".ur.\ .r ¿\.ryt".-:...'. .l... r..:.'"br' .at..r:. Lr d..:: .¿8!/ -re. ..one' "c'oG\.r. I .o oe\u ¡.r. l. miLrdl c..r i: c.¡¡ r tr nrinor que a J.. de . Volvamos una vez más a la paLáfrasis ghibeniana de 1'linn :::..l¡' ..r l riendtico. 'br..ornotecioncs.n'o. El : jo. rrrisra". q-. t¡ crc¡ par.o'.*': ^' t¡iirt . . :i. se h¡ce má¡ intcligible el ombio toral de marco de retirencia que supone ) . .r pareccn mayores v las que esrán lejos nrás pequeórs.j..especi. .. Están en un relieve muy bajo.::::. :.i.\p. .-ru ¡'or cl adn¡rado r. -:: O:. hcchas sin orro propósito en mente que s ..: ¿l mienrras que c¡ Ia obra anrerior pone el .. :. pero con la 'isra pue*a principalmente en sus colcgrs artisras y en los entendidos..'.. esculrores v o¡rc¡s entendidos. JJ.iont' nó por mostrar la solLrción quc llevó a Protógenes a decl.:r. ".i:.:.' ¡ hue. ¡r¡.h-. y son tan fieles que.:. con todas las lincas <1ue de ello ¡esul¡¡n..omo u.i'.::...olog a .J" tsruni . :.. . ..ra lnrea mjs ¡l::. Nos vienen a la memoria las perdidt rablas de Brune' lleschr co¡ vis¡as de cdiflcios flore¡tinos.. de lr .on. sino t..neza en la mennlidad cngendrada por la idea dc progrcso. n.e\on -ur. re¡mi- '.".¿o. En ella tigura un pasaje en que el anisa pro¡o:. :z¡. -nrcnr l" -. . 1.. rlear ¡ o. El rnir: rabaia. ... "considcro a un ¡¡blemenre sucedió fuc que los dos hrbían competido por i:: i. ¡o: :ni tin.ronJclr . ..:: .r opli " on a 'e. .r que todos l:rs admircn.- ¡¡¡ rl¡¡ a l" r...Bu....toIt"tt¿"t¿út. I i.or. ) . la medida y cl ingenh quc pude). d.. ¡ ..:::.. \" \ .. r'i.?cii r. y en el phno c... ..(n \e..rrrrre L:n::co ruro guc str tnsalzada y admiada por todos y cada uno pero .. .mcdro. ur cambio previsto en el encarso original.lu.r.1.'..:rJr puerta. alrm.J.:r¡¡c¡eic¡ sus ro:r.. ..ción indic.

. dinostmtionn.. que apenas erisría en re-po de Ch. Pero ml vez Ia d. La tabla de Apeles gozaba de rka estima careciendo de esos ar¡activos exte¡nos. . En . Él y su biógrafo llamrn a estos ejercicios .n¿d¿rponral relaro: al con¡r¡rio.er del dominiopubliF n otrr.n .. d. pal. lo' cono.able re'uhab.. cuanro 'e hub. Hay un epnodio en la vida de tronardo en el que se refleja era aoi- \ . no tiene necesidad alguna de la superficie maravillosamenre cincelada ni del cosroso dorado de la segunda puena.ferenc.i.s bren lo embroll¡.ent¿do en rirmino.Ld cotcepci¿.r . quc yo diga quc fuer. como diría tunuccini.n(elecrurls del Artc v cl arre apli..rroni. rne. del crrrulo mágico del rrre hummi'ra no rc dierrn estas demostraciones de pericia.=. pero h.ealidrd ¿ caballo enLre dos mundo'.". que el concepto de rrre e\p<rimenró una prohrndr mura.rrrisra quc se sintieran yr m'embro' dc la comunid¡d ide¡l de espiritus ilusff€s.. po' supuesro.tg".fi.." ob.. Po¡ ello l¡ puerra de (ihiberri se hrl¡¿ cn .rr.r€ ausrero se ubica sin ambages a nustro lado del muro y se convirriera asi en . He escogido deliberadamente un ejemplar primitivo pan ilustrar lo que entiendo cra en el 'ur.ttra de un rdiñ. r ivos . má.on demovr¿bles: aponan rcalmenre .nco.dio. 'Iodos sabemo'. ción pei.ion durunrc el Renrrrmienro pleno.i" circul¡r dc la hi'ronr deJo'e ri¡unr¿crón l4.d.del¿nre s€ irá enqnchando el abnmo qulepara lo. El . No deja de resulrar sorprendente que esta escala de valores la comprendiera Donarello...cada que.ry dudr de que esre inllu¡o tu< ganando rerreno.er¡ he.mo. Una demosrrac¡ón.:n ul¡r r¡l . il¿consru(.. cuyo a. . ya algo inseguro respecro a la posición de Ghibenien Ia historiar-. pero me p¿rece \ue salo podir rfecu . h ú1.a esrribe en que Ias soluciones conrempladar y ejemplificadn por Ghibcrri .""¡. / \ I / constituye la influencia decisiu de Ia idea renacentista de progreso anhtico. Algo de esre espÍriiu de experimenración se revela ¡ambién en la segunda puerra.br:. .o.Chrb.p.q". . r¿sa¡ce"¿Jtt 1 dcl prograo artbtio 1 tu conteÚenciat I I I I \\ / / 'l \ i demosrrrr la validez de su consrrucción perspecriva. También A.rdo" del ercr¿no. <u¡¡rto m¡vor fuera lr Josir d( (i. de l¡ estrriu neoplaronrca y arribuido el influio del pl.'noti. Pero está ubirarlo en mirad de h obra a modo de d."". Ghiberti en si apenas se daba cuenta de que e«a nueva concepción del rne que con tanto eniusiasmo abraz¿ba sellaba el desrino de su propia y querida anesania. No hay m:is que leer lo que cuenta Fazio sobre Jan van Eyck para darse cuenta de que también de los artis(as septentrionales se pensaba que introducían ciertos rasgos en su obra para hacer gala de virtuosismo más que po./ ir t.o.a de h penLra del r«isra en geometria apl.:ricn¡o.r hablar de progre. E. ma' ¡usrrti.l asunro lo exigiese.e¡ único que cuenta".podra prar a . la solución de un problema inrelecrual.. mue'r.btr¡is. No h. demosracionesl(. obietivo. Una vv crpuerr po."b*p*.omo de hr.ho ¡nrer (isuiendo e{a line.uper ficrales Al conrrario: rrl arención a una ruperficie pulida er de por sí sintomática de un espíritu de corros vuelos.s.r e'rrr muv <n vanguerdia del progreso arrisrico.rsra ahon le hrbra prc.. )e cre¿ un¿ nueva rerarqu¡r en vinud de l¡ sidad de "halagrr la virra" ni depender <ual L rrdrderu nobl de at ra..ho I \ t.b. podemo' *p.t . No e.a.} 4 I [ ' . lor orfebrs p.lb€rri ideó una especie dc mundo nucvo para manifesrar el poder del ane pan crear ilusiones.

kn l¿nak .on en Florencia una mrsion er¡ / ünud dc h cu¿l incorponron la exigen. pue. que la idca dc progre'o ruvo e'e hridico efecro en la ste¡¿ de l¿ polrric¡. ninguJu orra concepcion del arte ruvo mucho quc h¿.-. €n el momento en que.ad. no sólo le movla un pauiorismo localisra. pue( penenece a Ia cl*se de ideas ] que ¿\(uJn. el relieve y el movimiento que constituyen la gloria de la \ ) pioura. esraba deseoso de pintar ese cuadro razones paa realizar ese desacostumbrado aco de gene¡osidadro. y no roro de una crisi' enraiad.. pero que renunció al enterarse de que konardo. Tal vez Filippino ruviera sus de rueha a Milán.)mo. La Sanu Ana (ilustración 15).er ¿ono-¡ dLr \'¡í.dera¡ simbolo de la conciencia de que a un Leonardo había que darle opomr' nidad de apo«ar su conribución. estaba fuera de toda duda que el arthta cr€a no para complacer a los primeros pintores. encargos aparte. J cuando Vasa¡i idendficaba la historia del ane casi por complero con Ia historia dd arc cn Florencia (dejando un margen para aponaciones tangibles del no«e r¡les como l¿ . una obra como la \ana Ana de leonxdo p¿rricip¿ del ) espniru de la dimo¡nationc"..lt.emo' expuhado' para t 'iempre mo. a su vez. por consenso generat. nos resultará dificil escapar de él ..ia de una "apon¿ción". y ello no disminuye la imponancia del cuadro.r¿ inrerprerarión. y por mucho que proresremos contra esre planteamie¡to unidimensional de los tenibh: sínpl$catnn. sarisfacer a sus clientes sino.lru para la tuunciación de Florencia. de derechas o de izquierdas. contiene todo esto.emeirnre de pol*i* -... segün e. hsta la misma . Nos dicr Vasari que Filippino Lippi había recibido el encargo de pintar una Sazra .omo el comer del ¿rbol de I¡ cien. no quedó ya mris alternariva que d€clarse a favor o en conua. h aord¡ sienes¿ ción" de la pinrura ei .La canc¿p. .. En / cuanto anaigó en riempos de la Revolución francesa. Ie¡o Ia'. anbién lo pode- mos cons.. que nunca fue entregado al altar para el que habia sido encargado.l'e¡¡a mn¿ conoepción acru¡ba como un vónice de alcanc€ e impulso cada vez marorcs.. rabe bien y del mrl. que no.on<ecuenci¡' de la idea renacenrisra dc progrero llegan mucho mi¡ all\ de ex: pcnurbrcion local que es el manie. Pues el manierismo alona su punto álgido en el momento en que se manifiestan las ambigiiedades inherentes a la idea renacen- r. como él dice. Para Leonardo. "para juzpr «Los su obra. El mrsmo fomenro de la "dino. re r¡ara de una crisi' de h concepción del / arre.invención'.imo- aJ óleo).ra del progreso arísrico. Me permiro derir que en la hi'roria del ¿ne re d¡ un proceso .sti'ta dcl ptogrcn atístico y su conceari* rud. no' . cidn. Ln ( ierros Ape(to\. pero ". /. al materializa¡ las más elevadas potencialida'¡ d. Una \ez que ltu redas del ¡uego lt¿n¿do ¿ñe 'uñie. El canón. no conseguirán dotar a que son los únicos capaces de sus cuadros del escono. bastaba.o s rflcia cl modo de'rcorrumbrdo e 1 rngenio. de uru 'oluoon a u" i problema. cn cl -c'pfriru de lo< riempos. Miguel Á. Su propó'.o cn que el gran maesrro re'uelve el probleme anfrrico planreado por exe / / rem¿ (radirion¿1.ion del \ del Prr<o de Ia lnocenci¡..gel habia alcanz¿do la "perfección.i¿: cu¿ndo renemos h no. por supuesro.nanoq¿" e' respons:ble de buena pane de lo que llamamos «manierismo.es qrr csaba biendo la hisroria del nuevo juego que habia surgido en Florencia.

E' un: molú.gieperuli¡rdelnone. d€jó de PreocuParse de los problemas del cenüo y §e hizo provinciana. que los Custodios del Libro de las Reglas admitieron a regaiadientes. Y por cllo el vi.kk o.. sin duda encantadon superficialmente. Está ligda ) .o' deb. Roma. no al arte.r.le'. rz raltdad d¡ p'omn: IL tner que.otone'ra.tn inici¡dr cn Florenci¿ nun.. ia ¡ I¡ ide¡ de Ane de Ia que ha. . ig¡or¡e los dacubrimientos de un Einsrein o un Fr€ud.nohabnrhnrorirdel ( .oo'truir ( un rei. H-ra el produ.*"^ q.r por 'sóri.n. ns\"¿r rmeh¡ ¿borud^. é.inic¡ de pa¡e Dure-o l¿ rcirer.on '¡. no ha perdido vigencia.srnl¿id-deuncnrquep.o'' v retrosa' ( do". 1 Io mi'mo h¡en l¡ | -"* I r..rencit del públno " Y ! p.*¿nomo de v.nbe' . P*. .'¡ori¿don del ¡ne.¿lsprore'rloucpud.para un pinror ignorar los descubrimientos de un CÉ¿anne o un Picasso es -".ra florenrtno . Ht¡ igo de -dmo"mnone en ut dnia ( ¿.ord¿.éramo'dc'cubril r." Crono . E cenrro del vónice podia emigra de Florencia a .u \ rod¡ l¡ tueza din. No puede mediar enrre sra opinión extremada l.r. .. Y asi ha sido darde entonca."s. de Roma ¿ Put'.rd. t" ia. que en un.onriente.. lo' h. m¡s.peroh¡.'.ao' '. p. crta comen.onicnreprincipaldeprogre'oo'e j atli está la piedra de toque con que rodo el ane ha de conrrxrarse Se podria reaccionar :n'irir en oo«n." ". aunque esta variante tuvo que ocupar un lugar por /ebajo de la aponación más intelecrual. pero el impul'o de l. q* . porque esra idea .\O In cone?ció /.*.¿su.tp:J. Ia ider prir. a. on . tue.omen«i cn l-lo¡encia..orcio de Ls prci.mirine el luio d.. burl..i tuem dc ju.o'.dsdclo"islo...umpl.r¡ de Pi. un. y por tanto más . a los prcblema de "d. re. que puede coroiderane que enrc de rlgun \ atí de la aponación y comprensión de los indiüduos. un ' uy.t pieza mu'i . ( re"olu. t.goro.. d«ir..r moÉa H.se aplica a Ia ciencia.ino h expre'ion o L *riculacrón del in.i" d.a *. pero cr«i su propia ideologfa..go'. ' hum¡¡i. I95l )niee¡n.c di.ln r"o 'e.us. que en 1814 negaba que las anes pudierm 'progresar. del .i'mo roma el 'enrido quc pued¿ rener del 8óro de de'¡lio ¿l mun' \ \do rereren. pero pagó su negatila a seguir a Florencia... r?. qu( no'".la de Hazlht.rarim habido I 'e. ¡eni¿ '"¿.l ¿ne en crecien..¡lid¿de' de'¡rendid¡ de l¡ pinrum rrle' como el m.'" "t. -. e'u ide¿ de un¡ humanidrd ompromeriü en .¿3 por ejemplo.ur o "e ""r-.l¿ dinowa¡ian¿'..noble'.srr en en general. .Jors.ion que ricnlu' máni J '*.¡li¿ 'e con.' ..o . lo.kd rcúi'td ¿elPtug.u y Je io que ha I c¡l h¡ce p. y . pu"..." ** po¡ . undenr.ada frnc o morito rdquirierd" 'enrido expre.. e. r3..n el ¡lle de Bruegcl nor remiren.ierre cn una necerüd. Supongo que el historiador no precisa ni puede ir más lejos. Quiá e1 arte progresa meno' ¿ l¿ m¡oera de l¿ cicncia que aJ modo cn que 'e puede d«'r qu.ión ahora que hrn de'penrdo de l^ erpe. ro mn dewudo deld.{lpocoriempo. L id. ¡b¿nder¿d"'.o afn'nro ! tu' co$tae c. como habia hecho Urbino..oresrjen.. de París a \uo¿ Yo¡k.' pod. puer.'. . o-oblcm¡. de 'u pudo escribir un influyenre ponavoz del movimiento moderno como Herben Read que .r de que cl ¡re h¡br¡ / " ( 1 que lo' grandes florenr¡no."p"".onta. su propia aponación especi§ca al color.ie a l.emo'¿ \hombres como nLmanno Rinu*ini.no. el @mo si un cientíñcc.d¡rra... . n¿rur¡le¿¿ mucna rubr.osle. quedando descolgada del ren del progeso..t e. *r. N. una laguna de aguas estancadas. no podran pt. Cieno es que Venecia se nego también a pasar por el aro. ] 1a el reJnmo. vo".*¡. porque \#ne¡ovdelp¿.

los Médicn.o del Buono y. las perspecrivx de identifioción parecían buenas. los --:J de los gnrpos de carone que Schubring trataba de disrineuir \l. Sabedor por los propierarios de que a \\arbure le inreresa:¡ sobremanera los r¿rs¿n¡. . el marrimonio.nt rna.: euera impidió su publicación.ió . 1883. el docror \fi«man.1¿'. tl .rnls v en boga.enras de ¡olección loscanelli.¡::ro ¡ identificar los matrimonios enumerados en Ia lista a panir de orr.¡ 1 91t eo el loanal of the \Yatbua< a d Co"tl¡h¿ l.rr con la ::. Como .r. Correspondia : rno de los úlrimos asien¡os de la lista. Florencia. pero su paradero no era conocido.:i¿r en la confianz¡ de que sería posible identificar algún produ«o del taller en La lista daba siempre el nombre de la ::-rión . con los escudos de armas :¡ ¿s¡s limilias. Cuando P :. de 1446 a 1463. grmdc tmilias de FloAlbizzi y los Srrozzi. y ororgó de buen grado el p<rmiso para ::e se publicase su lista anotada con el corpus de SchrLbringr. fue desrruid¡ en una incursión :. esos clocucntes tesrimonios del gusto ' Ias opiniones de :: nercaderes florentinos.¡¡ de .enre fuera obra dc la que sin duda fue una de las ñrmas de esra cpecie m:s pro' ::.:ovanni. i:i:ctó una versión plenamente anorada de la lisra. Giovann. Co¡¡e¡Á ¡na li¡t :::rlem de Ios cofres matrimoniales v otras obr:rs vendidas a lo Iargo de diecisiete r:¡¡. \.:ubring preparaba su corpus de rasazl los intereses de §hrbure t onenrab¡n ra :::i¡ documen¡os visuales más esrimulintes. \\ ¡¡bure 1o hizo :-.¡6 :: :rar suspendida en el vacio: no se habia dado con ningún . los Rucellai. Brockhaus le presenró el documen¡o:. firna en cuyos libros figuraban todas las :-:ci¡.ionio d.rni : Rucelh con Piero di I'rancesco di Pagolo Venori.o rpr¡¿..?.:. N'larco del Buono Giamberril' :..r.¡o ¿. :¡lle¡ l.era pura conierura decir era arribuihle a La siruación cobró mayor interés aún cuando Schubring consiguió d.::.rs lienres. P¿¡¡ ¡6 *. pero pese a r.nrre los rasazl que :r::: cuvo aiuar habia de conrener el colre y también el de su tutu¡o m¿rido." que demostra: ::. '. rraida de Budapesr a inglercna por su propietario.osrumbre poner los escudos dc armas de las lamiliu de los novio en ¿q¡ obrr :: :riibición. de la hii¡ de Gio- . por los propietarios del mller.rl menos un r¿r¿zr que tenía cl obligatorio escudo de armas. En el carálogo de .rre prrecía volverle la espalda: el taller se le seguía escabullendo. Cambiaron de manos varias r curndo por fin se cavó en la cuenra de que estaban vinculad¡s con nuestro 'rces.ual r Apollonin di t.::ri. Una dc cstas piezas.Apollonio di Giouanni Un talle¡ de cassone oren¡ino yisto con los ojos de un poera humanisra principios de siglo Heinrich Brockhaus encontró una copia de los documentos en un ¡aller de ra¡¡¿¡¿ florentino entre las Cane Stnzid»¿. \\:rbure pnxedió de .n arduos rrabaios : ¡r. figuraban rasrar. en 146-1.

se ve confirmado por este testimonio "Maesro . encaja en cl grupo estilistico que Schubring llamaba . su fiel Aetcs. ¿cul de los dos es el de Dido. acompánado d. New Hav€n.nrcresan po. Los manierismos esrillsdcos de esre maesrro son (an pronunc¡ados que no es lácil confundir sus gesticulanrcs hombrecnos agolpándose en grandes paisajes panoúmicos. con las armas de los Venori y los Ruccllai esparcidas protusamenre por roda h escena. Apollonius.. demostró hata dejar excluida cualquier duda razonable que Marco del Buono y Apollonio di Giovanni e¡an de verdad los maesrros de algunas de las piezas del género más hmosas y arractiva. Como señalaba el profesor Stechow. Su primcra obra. El razonemiento en cuanro etepes que llwa de la copia del siglo wrt de un documento del Quattocerto zl dato heráldico para identificar cl panel dc Oberlin y de ahl. La orra la compró el Allen Memorial An Mu¡eum de Oberlin. 5.evirgilio 9!e se conserra¡ en l¡ colección lanes de la Universidad de Yale. En6. el Éágil encán6 de los pintores de muebles florentinos. con l* bals* volodas. Sólo una pregunra quedaba en cl aire: si el raller había penenecido a dos maestros.l ta respuesra a esta prcgunra la da un po€ma que ñgura "Maesrro enm los epigramas y elegías má prolíficos dcl Qzatioccn¡a florenrino. Piñró .E sobresalientc pintor Apollonius": En riempos cantó Homero los muros de la Troya de Apolo quemados en lu phas griegd.n Cmágoi y rambién su panida y cl tuneral dc la desgmciada Dido rparccen en la rabla pintada por la mano dc Apolloñiu 3. Hay de uno de los versificadores latinos en él un epigrama laudato¡io sobre . el norario y humanista Ugolino Verino (1438-1516)6. y fue publicada de forma ejemplar por el profesor \ll Stechow cn el Bolerín de esa institución (ilustraciones 16 y l8)4. Y tmbién la huid¡ de Eneas y la iE de la inicuelu¡o. Apolh¡io di Giouan¡¡ y nada queda sino una foto (ilustración l7). micnra abrlgr por alta mar cmbridando y calm¿ñdo los vientos lige¡os. por comparaciones puramenre cstilística§. al que también se hace referencia en la bibliografia sobre el rema con los nombres de *Maestro de Vrgilio" y de los rarazi Jarvcs. de la colección lanes. El prnel de Oberlin. dos frcntes de r¿s¿z¿ con escenas de la Eneida ¿. y rambié¡ l¿ 8!¡n obm de Virgilio proclamó los ardides de los griegos y lo ruin* de Troya. Toda¡ esus denominaciones "Macstro derivan de l¡ obre má elabonda del grupo. Fue este profesor el primero en llamar h atención sobre la importancia de esra rlnica pirr: superviviente para todos los que se .mx ntulado Fhncttz. a las pinruras virgili¡nas del de Dido. Siempre resulta satisfactorio comprobar que los métodos derecrivescos de la his- toria llevan a veces a resulrados que pueden recibir confirmación de testimonios indcpendientes.la escribió entrc 1458 y 1464'/. Pero sin duda quc el Apeles tosmo. nos ha pinrado mejor á Troya en ll¡mas.12 aérea alemana sobre Barh.. un pequeño tomo de eleglas amoro$s y orros epigrl. Ohio. cntmndo disÍiado . Connecricut (ilusúaciones 19 y 20).del Maesrro de Dido. no pcor l* menaz* de Neptuno. las pintó on habilidad maravillosa. Marco del Buono y Apollonio di Giovanni.

en los que consta por lo mcnos otra obra ejecutada por Apollonio en soliorio "-. cra básicamcnte un miniaturista cuyo punro de parrida fue el códice de Virgilio de la tuccardiana y que luego aplicó su habilidad d. y es más que probrble que en clla realizara su aprendizaje. El rarazr de Jarues tiene en su lugar la llcgada de Ene¡s ¡l Lacio v la fundación dc Roma. al l'inal. La relación no es solamente dc estilo o dc tcmática: algunas de l¿¡ escen¿¡ de los ¡¿¡¡¿2. por eiemplo.¿. y .lti Bt¡ol¿n. (2) Ia. ea la gue se combina una larga serie de episodios.-.rL-: o ernrió rcalmente csa gran tabla? Si hubo tal cuadro. lo que pudiera erplica¡se por el hecho de que nunca fueron terminadas. \'irgilio" r Apollopuoram: de la situa- ción trazado por Schubring hace unos cuarenta años. las escenas de la destrucción de Troya v de la huida de Ene¡s en versión de Apollonio se han conservado en realidad. acompañado de Acares. Fl 97.ia po.iio fa íl Rinano al n¿tüdh in su la Canapecora di Gio"d. entr¡ disfrazdo en Carrago.Ja partida de Eneas y cl funeral de la desgraciada Dido. Prgolo Rr. Esta hpóresis no puede ya sosrenerse. al comienzo del ciclo.to ncl Cich dclla l^oggia t451.lso. no figura en los ¡¡¡hiros del r¡ller. ¿Es el singular que usa tan sólo una liccn...\' 'i-) no se limitan exdusivame¡te alos us¡oni ("A Giouain. Ahora bien.Apolbnío ¿i Gíordn¡. La mayorfa de los episodios que según Verino consúuyen el tema del cuadro de Apollonio figurao en los dos frentes de r¿¡r¿r. +91t. Consriruven el grueso de las ilusrraciones dcl manuscrno de Virgilio de la Riccardiana lCód. lan e5 I . no menos que en sus rablas hermmas de Hannover'. Pensaba Schubring que el "tlaestro de Dido.razr.o Q'uhzt .i¡a11a. sino wa -picu tabella. se confirma la prioridad de éstos. l3 literario que saluda a Apollonio como pintor de escenas virgilianas. d€ la colección Jarvcs. Es este hccho ----cl quc sepamos que Apollonio repirió sus e5. Verino describe ¡o varias tablas.Énri lireilianas en diversas ocasiones y en distinrcs medios el que plantea una inrercs:nre cuesrión. "Tror'¡ en llames v la huida de Eneas.j. Por cstc mero hccho resulta improbable que Schubring acenera al fechar el códice a¡res dc los ¿¿l¡¿zl de las esccnas virgilian¡s. En el primer ra*ana de Yale. son la primera y la úlrima escena. Por otra pane la lista gu¡rd¡ r¡nbi€ n si¡enc¡o sobre las ilusrraciones al Virgilio de la tuccardiana. sin cmbargo. el considerar quc cl "Maes¡ro nio son la misma persona ha de trastomar neccsariamente el d.lh¡ ¿¡?.s amenazas de Neptuno cLrando encalña los vientos. Es obvio que la linca de uabajo principal de Apollonio era la de los ra. ¡' ¿quién sabe si no tue en cstos dos últimos años cuando comenzó a ex. se repiten en el códice sin modificacioner importa¡!es. narrador a unos cuanros rrí¿rr. .). AI compararlos. pues al parecer los archivos de taller se interrumpen unos dos años anes de la muene de Apollonio'r. Pero en todas es(¡s cuexiones hemos de hacer uso en la medida que nos sea posible de pruebas in¡crnas. ¡dem:ís. En las palabras del poeta son: (l) la ira de la inicua luno con las balsas volcadas.ender sus acrividades a nuevos camposi En un punto. ¿l. que según se admite desde hace riem po es obra del maestro quc pinró los . (3) cómo Eneas. to que falm en los casrad Jarves.

represenraba l¿ erección del Palacio de los Itéd. Venus en la orilla (ilusrración l9). ruvo que parecerle imposible.vida co¡idiana. 1450. que el ra.Q c'r «0. no co¡ rerra¡os individuales. A menos que prerendamos que fue un niño prodigio no podemos s¡tua¡ la fecha del códice antes de. Schubring. Y aquí. hay que fcchar el códice con rnrerioridad a ese momento. Por t¿nro. del Qtnttrocento refleiada en el arte de la época. I¡ re. En el códice (ilusrración 21) la visita de Juno a Eolo se ha adaprado a 1a form:r rectangutar de las miniaturas anadiendo la prhión de los vientos. el deseo engendró el pensamienro.. el único ten.. Como eris obras ruvieron quc rerminar hacia 1452 Io más rarderr. dararían necesari¡mene de la década anrerior.o era en realidad uno de los maes¡¡os de r¿srr. sobre rodo porqLre nos es conocido gr:rcias a \frrburg. cbrda ongrnarramen. momenro en que el ama¡uense cont¿ba diecisiete ¿ños. Pero renía además otra razón para inclinarse por la prirnacía de las miniatur¿¡. en que provocan la tcmpesrad.14 Apotk b di Giordh . Si los . ción 24).is. pucs rabaja con tipos v esquem6.¿jj. \' menos aún hay que pensar que el que no estén termnrados los edificios de Canago nos permire remirirnos a la hisroria de las construcciones de Florencia. Al poner al día *ta lórmula para la represenración de edificios ran¡o completos como incompleros de la noble ciudad de Cartago. El ttc del Quattrocento to nos ofrece un rcporraje de los lugares y personajs de aquellos tiempos. en este conrcxro! que un palacio con planta baja almohadill¿da un poco a la manera del tipo del Prlacio Médicls aparezca ya en el fondo de la predela de Genrile di Fabriano que se encuenra en el Louvre (ilurra. Creia haber descu.. como solia suceder en ¡ales casos. Es interesante. Io que prueba. S?i oslls úcnt"e habia nacido en 1433'. Schubring sabía que esre argumenro no era de mucho peso. lo que incluso a Schubring.en¡o de Schubring es eúóneo. te¡emos una narración conrinua perfecemente equilibrada que ebarca desde lá visita de Juno a Eolo hasra la rempesrad y el ..i"n . Es uno de mntos otros formuIados por los erudnos de su generació¡ que deseaban ver l¡. pongamos. que el amanuense que escribió el texto del códice v firmó en el cololón .¿¿¿ e. Pero el r:zonam. virgilianos habi¡¡ de se¡ a¡reriores:l códice. Pero su mérodo de tichar el códice.. cuyas fechas suelen c¡r. Apollonio bien pudo haber hecho uso del ripo del l.rpenas resiste la cririca. Los estereotipos v fórmulas urilizados en los fondos arquitecrónicos no constitu yen una excepción. no renia manera de saber que el pintor del códice de Virgil. Sostenía que la construcción de Carrago que aparece rl lbndo de una de l¡s miniaruras (ilus¡r¡ción 22). y ñLs a la inrervención de ^11á. "n. pero rodos los vienros soplan hacia la derecha..n r ante g\É po¿emos aceptar con ceneza para el códice . pero ¡o por ello hay que ¡oma¡ sus miniaturas por panorámicas topográficas.alacio de los Médicis (ilusrraciones 22 y 23). más corizados. igual que otros indicios. bierro una pista en el códice que lc pennitía ftcharlo en los prim€ros años de los cincue¡te.Nicok"s Rici r..rcrerizare por scr e¡ e\ceso rempranls. como ocure en el r¿¡s¿zc con toda lógica. por supuesto. La composición resultanre está pidiendo ser continuada a la derecha..

¿hn¿¡ «t t¿ta uno o do.. ¿Nació del mismo éxito la idea de un cnadro panorámico.r?. El profesor Stechow nos ha prevenido acerradamente contra la t€Dtariva de desenredar el caos acruat de la atribución de ¡¿¡s¿nr fiándonos de meras fotografías. Sabemos ahora cómo era el esrilo de Apollonio ¿Nos permire rambién hacernos una idea del de su colega? Esre problema es considerablemenre más complicado. p". m¿ro/tu d¿ /¿r rcccs dcbítz dc czcar¡tzr.po. Si todo esto lo hubiera hecho a principios de la década de los cincuen¡a. Es fácil darse cuenta de que pensaba continuarlas./2/Z !. pues la explicación más narurat del hecho de que las miniaturas estén incomPletas seria que APollonio murió virgil. . medio.piaa tubella.nres b*ú" Pero incluso después de tener en cuenta todo esto subsisre un problema . doode los florentinos estaban acosrumbrados a ver tapices flamencos con episodios semejantes de la hisror.. . Podtiamos imaginarla quiá colocada encima de un zócalo. el año de la muerte de Apollonio. Es también mris que probable que los resauradora decimonónicos que adecentaron frenres de carazr para los coleccionis¡as eierciera¡ un efecto nivelador sobre tu peculiaridades de estilo que pudieran haber exnrido metodolqrco: ¿Es del todo cierto que el es¡ilo de los r¿¡¡¿zl estuvo siempre tan chramente circunscriro como el de los retablosi A juzgar por los a¡chivos de su uller.¿rá . de los dos propietarios del talle¡ Marco del Buono parecía el candidaro más probable al razón que daba es que conocemos numerosos . li la fecha de la muene de Apollonio.^.r. En realidad parece mucho más probable que la miniatura pertenezca a una fecha rardía. l: rozl de esre grupo que. y otras llevan ya aplicados algunos de los colores. pues algunas no son m.A?al@sb dí de Gb"dik. por raoto.Maestro de Dido. En su publicación de la tabla de Oberlin el profesor Stechow indicaba que..iu¿res a.cas individuales en estas hormigueantes mul titudes de triunfos y ba¡allas.2r: ..no Verioo? ¿O escribió Verino simplemente de memoria poniendo las escenas que esperaba enconrar? En ausencia de pruebas en contra.ís que dibujos a pluma. Parece más seg iunro.r6rd". supon€r qu€ querla decn lo que decia y que ral Pintura existió. A Apollonio.. EI mnmo Apollonio nos da una idea del posible aspecro y disposición de tal pinrura cuando ilustra el Templo de Juno en Canago en el que Eneas y Acates descubren representaciones de Iliupersis (ilustraciones 20 y 22). del poemz de Ugoli. Ia . El epigrama de Verino nos permne recrifi' car la hipótesis.nombre de.sc ¿.r. el año en que el poeta acabó de compi' lar la Fkmetta. prottuLro.l 2no )".o es mienrras trabajaba en ella¡.r.en¿n¿ .¿.. 1Para hara veinlirrés. \l¡¡co del Buono yApollonio di Giovanni suminisrraron . qué nunca sisuió? Tuvo que ser el éxho de los rasanl virgilianos el que dio a uno de sus clientes la idea de encargar estas ilusrraciones a Apollonio. hay que fechar con posterioridrd a 1465. 1465. cabe el honor de haber pintado el primer cuadro mirológico a escala monum€nral...//rd/2-t /:. por morivos estilísticos. La Pintura a la que se refiere Verino debió de estar terminada hacia 1464.a de Troya. Es cierto sin duda que las fotografías son casi siemPre tan pequeñc y poco claras que no permiten disdnguir caracleríst. qu¿. TaI producción presupone sin duda un númtro el edo de avud.

Ademá es¡a identificació¡ explica rambién por qué. EI único grupo que parece rener fisonomía distinta por derecho propio es el del de "Maesrro . sin embargo. Se reco¡da¡á que la lisra de raoazl que anibuía al «Maesro de Dido» e¡a muy corra: nuere. que orros dos hermosos ¿¿rrazl de la fesor Olñe. en los archivos de nustro uJler figuran unos 170 enc{gos que pueden co. reno. que para Schubring era unajusta celebrada en 1439 en honor del Concilio de la Unión. que él llamaba el del del Cassone. trae a las miniatura¡ del \trgilio de la tuccardiua. Una cosa. De nuevo Offner ha asestado un duro golpe a la nomenclarura de Schubrins al reivindicar la tabla para el mismo taller que emb. algúnos de los cual€s ral vez acabaron monundo sLr propio mller con posterioridad. El que su maatro de Vrgilio resulie s€r Apo. y rodo habla en conüa de una fecha rar temprana t.rves con la visna de la reina de Saba a Salomón (ilustración 26). Schubring atribuia ocho pieas al maatm de esra tabla. Esrá por úldmo la bella tabla d€ la colección J.upuloso tan del gusto de los coleccionistc. Pero ¡ambién eo la tabta det asesinaro de César (ilusrración 27). como . pero constiruyen un grupo un tanro dispar.r¿z¿sellados con el estilo lde esre raller] en ca¡i todos los mu¡eos. Añádase a esras diversas posib.t6 A?o/b"io di Giohkn.én pro<tujo las cscenas de Vrgitio y el Tornm. padre del mecenas de Botticelli. encubienos.se encuentran Íienres de r¿. El torneo propiamente dicho. morivos purumenre esrilís+ cos. en realidad. llonio retuena rmbién la idea de Offner de ar¡ibür un grupo de madonas al mismo maesro. el pror¡ puso reparos a esra Iista hace ya tiempo po. colección lá16 deb€n arr. Por lo que a este maestro toca. Razonaba.lidades el hecho documentado de que nues- tro taller esruviera regido por dos maesrros qu€ tal vez cohboraran de var. de los cuales rres hacía pareja. Al menos una madona figura en la lisra de las c¡eaciones del ralle¡ ¡¿z¿ za¡a¿ las posruras de las figuras Donna ín un to¡do. Esta consumada obra la atribuía Schubring a otro raller distinto. sin embargo. Después dice Otr¡e¡ de todo.s de fuollonio.. bien es vedad.responder a unos 300 rauazi 1il vez monopolizam en buena medida el mercado. v lo hacia de rbrma convincenre. A primera vista esra acribución parece menos convincenre. es sin duda una obra maestra de nuestro reller.úibir perspecri!" v el fondo se h¿lla arestado de accesorios que atesriguan gran interés por las formo deconri\zs allbntica. No hay pruebas que jusrifiquen esta inter * prelación.buirse también al mismo taller. queda clara: ls divisiones de Schubring no se pueden seguir manreniendo. Las figuras det carr¿z¿ eñán dispuesras en un escenario pinórico 4zaxmcentista anvencio¡al. re independientes. siendo llamarivas las semejana tmto en detatle d€co¡:rivos como en l¿ disposición y (ilustnción 29). y al que adjudicaba vdnte piezas de "Maestro su corpus. pueden observase rxgos similares. bajo diversas denominaciones. Quizá los clientes encargran además a orros ralleres copias de sus piezas predilecras. llevándose consigo los patrones o copiando las formulas de ApoIlonio. arribuida por Otrner al mismo maestro y que.. a ¡o¡able diferencia de las composiciones panorámica. El suelo está cuadriculado para e.adas maneras y podrá extra¡ar que con frecuencia los r¿¡¡azl eludan ese enca¡illamienro esc. Uno la tabla de un torneo en la Plaza de Smra Croce (ilusrración 25). realizada en 1455 para PierÍiancesco de r-orenzo de Médicis.

¡ales como el ePisodio de Brenno (ilúrración 'l-r '.aaccio. pardr de ellos. de Schubring. del rorneo de Santa Croce. El profesor Stechow señaló el camino al decir que cualquier creación de nuestro taller que pueda demostrarse que fue pinrada después de 1465. figuraban los diseños como de friso de ilustraciones épicas y los más compacros marcos escénicos de las ablas de César. Apollo' nio y Marco del Buono. Hay rarazl que cumplen esra condición. a lan van Evck o Masolino y M. aunque incluso en este caso hay um tierra de nadie camre de rcgos pronunciados que se exriende entre su taller y el nu€stro. este . Por desgracia los hechos contradicen esta división rajante Pese a la. que no puede ser orro que Apollonio. esta obra a duras penas reve' la un carácter artistico lo bastante pronunciado para convertirla en cenrro de un grupo. y bien pudo haber influido en su ioven socio . Por ranto. según el libro MI de h rze.a. El grupo reunido por Offner parecerla la base de parrida est.n enos ¡¡tcooÉ La si¡uación suarda semejanza con asociaciones más lamosas. podría atribuirse a su socio. por ejemplo arribuido por Schubring al maesrro del Torneo de Santa Croce. Excede del propósito de este trabajo emprender ral reconsideración. Tenemos el ¿¿s¡¿t r de la colección Perry en Highnam.Apo okio ¿i Gio. pinrado en 1 475. Por contra.'pero no ha sido facrible rzar un panorama muy claro a r'.s dudas de Berenson¡. Su estilo apunra en verdad a una fecha considenblemenre Poslerior a 1465. quizi. como las de Hubcn v !. la cuestión de dónde encajar a Marco del Buono sigue a la espera de solución.ll"¡i l- Anghiar. Por ello se sienre uno renmdo a volver a dividn los grupos entre los dos propietarios del taller. Vestigia tenent. y tal vez dare d€ los iños treinta o cuarenta. Ya que Apollonio se revela como uno de los maesrros dscotlanres en el negocio . la comida en la costa y la recepción por Larino. pero algunos de los motivos. el año de la muerte de Apollonio.da13.atégica m¡i§ segura para €xplorar una vez má el material reunido por Schubring. No obs¡ante. Lo mnmo cabe decir de los suntuosos cofres maoimoniales de la colección de lord Lee r¿.. con el que riende ono puente l-as figuras son mayores. Ajuzgar por el paisaje y las figuras (Latino recuerda a los reyes de los na. la armazón espacial mucho más firme.p€s primitivos). aunque sobrevivió veinticuarro años a Apollonio. pero en el que aparecen unas figuras de arqueros que podría sospecharse que tueron romadas del Sar Sebatirtn de Pollaiuolo. pero podemos mencionar dos ejem plos de buena catidad no analizados por estos auror€s para mostrar el cance del orra escena virgiliana más (ilusüación 28). Uno desernbarco de Eneas en el Lacio. la Pinüra del niunfo de César (ilustración 30) r'representa una fase próxima a la del rasoze de Oxford y también. recuerd:rn las escenas y marcos romanos de nuestro taller Parece seguro inciu<o quc algún tiempo después de la muerte de Apollonio siguieron explorándose at¿r . conviene recordar que guince años mayor. yo creo que las miniaturas de la Riccardiana son obra de un maestror y en el repertorio de este maestro. el problema.rru es un ejemPlo de la versión más arcaica del estilo.-rc2- y es de esperar que Marco del Buono continuara la rradición coniutl c ones Pero.

prolongándose en la siguiente generación r¡.o.rio rradicional. Resulta insr¡uctivo. que hemos obscrvado en las escenu de Virgil. escala dependía de l. Apolionio. r ora n«e'id. guiando asi al especrador de una escena .o. pero en line* generales llama la atención Io indepen- dienre que es su lenguaje de lo que consideramos corrienle principal del arr. ¡al como Lo encarna Gen¡ile da Fabriano. F-ste mümo carácter tridimensionrl es el que disringue los vivaces cazadores de Uccello de los gesriculanrcs nraniquies de . Tal examen puede llevarnos a revisar una opinión repetidamente expresada en los anális. Permnía que sus fLguras claves resal¡asen claramente en los bulLiciosos panoramas de sus historias pintadas. rem peramenro verdaderamenre iralimo el que explica las curiosas conrorsiones quc tan frecuentes son en las composiciones de Apollonio. con sus graciosas silue' ¡as de venados que huyen y peros que los periguen. pues en tanto que Uccello aparta sus figuru del espectador r ls hace perseguir h caza en lo protundo del bosque.d . Algunas de estas poruras se re. Con liseru variantes se aprovecha en la ligura de un marinero en la proa del buque de Eneas (i1ur úición 31). lo mismo siwe para represenür a Asc¡nio embarcándose para abandonar Tioya (ilu. A. este recurso se adecuaba admirablemente. el esrerEoripo del hombre que camini con piernas separadas y manos de ¡rario¡era. por ejcmplo. sin embargo.r exisrencia de un El proceso de producción en el taller a ¡rl muestrario disponible de parrones para reprcsenrar ciudades.urio. H¿y algo casi de egipcio en la manera en que esparce sus maniquies. A los 6nes narativos de Apollonio. comparar las escenas de caza del rzsazelawes (iiustra' ctLó¡ 3t) con La caza de Uccello (ilus¡ración 32).e r . en especial de Uccello y Domenico Veneciano. mienrras que en Uccello es prlpable el i¡renro de t¡aducir las mismas fórmLrlas al lenguaje del nuevo esilo tridimensional. l'ero quiá no sea jrcto echade en cara al a¡tism esta repeticlón de fórmulas..menrc inquieto e inesrable que constiruye el selLo de su estilo.omo si Masaccio o Do¡arello no hubieran existido v se hubiera dejado que el estilo internacional.18 Apo ¿ io ¿i Gioñnt1 de los r¿¡¡¿¿¿ r¡l vez no esté de más reexaminar brevemenre los orígenes de su esrilo. de usar y adapraL idénrica fórmula picrórica en medios y contexros difcrcn¡cs dela¡a la postura del anesano medi«al que sabe economi¿¡r sus recursos. visto siempre por detrá. siempre que sea posible han de vérseles 1os brazos y las picrna'. Es este estueno por evnar escorzos d. y en la de un espectador que se asoma por una v¡lla en el torneo (ilustra ción 36). Su misno méIodo. siguiera evolucio¡ando sin ser molestado. tos de los grandcs maestros. en es¡e con¡exro.si. campos. crrros .u' ¿igu o e movmnnroescrpe.ro.\ollon. Es.ión de figtuas dotadas de u.teran con una ingenua monoronía que nos hace pensar en alguien que estuviera cambia¡do de sitio soldaditos de plomo.s del ane del Quatrocento: la idca de 1ue el estilo de los ra¡¡¿¡l refleja los éx. los esfue¡zos de Apollonio van siempre orienr¿dos a consenar una siluem fácilmente legible. pues también en esto no hacía más que seguir una prá.r otra. conserva en su ¡otalidad cl carácter de tapiz del gótico internacional. barcos.ficiles en la representa. floren' rino.onfie. Es cieno que se dan estos préstamos.sración 34) que a un camarero que lleva un¿s fuentes en el banquete de Dido (ilustración l5).

:.¡.lL!rr.¡ ¡o hace más que scgu.::1. . : : r¡. su arención a las es¡rucrur¡¡ r . no deja de rener su gracia que LLno dc los primeros maestros lloLenti homenaje poérico de la pluma dc un humanisra l'lorenrino resul¡ara . tamo i. . pero estos riesgos ::: ::.ion ri .r. ¡"::. .rllos c. h¡.r las IÍneas del csquema trr. Sin embargo podri¡ r¡Sii.: ¡l demlle.. :.\ro 1o aconsej¡ba.nrijrr. Es narural que hava rarraai en los quc los riesgos más obvios de la producción en masa.lr rrperir sLrs cli- .iudades: . :::ij.. rl.r hs lus.rnrino) '. Jt Ron¡ r :.. . ::uopnr . la . li.onJ8.: r L . r¡nhres de los ..Apolloniosenosrevelacomoun¿uren:.ifr .. : .:¡.r.¡Lr¡.r.) I ... En ell...iidos u hombres en lucha. ¡ales como l¡s es(n¡ de la L:t¡¿id¿ o lt : :::rel ¿nesan¡l suele ser clevado. .::¿dor de ¡oma¡ccs del sigto xr.r -- .:::. -.undo real parr que pascmos por aho sus incon!:.rr i.. r. .orie¡. :: :.. . rerir : . la mnm¡ vivacidrd de la narración...ü'..é rrsen..:::::::..¡rbruio del rnundo clásico.r obscNación de \tspasi¿¡o dr Bisricci de quc r :rr..¡ .grieso" rcs decrr.:. :i!¡rbres.ti. .: e. -: ..¡. :.. . : ..¡ .1.ion¿l .:.n¡c¿badas del ma¡uscrrto de Virgilio lilur¡:tr. nlniaruras .¡:rboc¡ ran sólo en la adopción dc un aravío ..t..¿l aorvoe.óLnpt.rse que la mis .r del D..:::i¡ hr.. -: \:'o1't¡ge y es por cicrro muy posible que las dn is. . P. .oeremplu.r: !.o c¡ tas : :.d¿d coD que Apollonio aplica las p. rn :: i.:-::. :..:¡:::¡:::tdcl . Nosólo posee su r¡11<:. podia permirirse cl lu.rrrrsrrdifercnre..:r.{\1u.ó¡ i. . .o.rsito.:.¡¡.r. sino que incluso podía improvisar un rel¿r i . mr.r :lrc..i.. .L*jr .rJo por l<x ilusrradores de romances (ilurr¡. . :.or-l. r t.r ¿.ii la plausibilidad de la escena picrórica rena. :. En tas r . como e¡ la rabla de César (ilurrr. Hemos vnto que S.::. biz.. ¡¡¡¡r.¡ qur a yeces rcsut: ::::nrcs los estereotipos v maniernmos del esrilo.j. St tu Cnc? lilús¡ració¡ 25).ruras de l¡ n¡di. :rinor el deralle realista susceptible de induci¡¡os eng¿-:o..re no |abia cambi¡do en Oriente desde la ¿poca de los anriguosr..§ .¡ tl .r irp. ¡. : ...:i:::s l¡ ¡onside. Pero pese a todo . ..rirorrl p.::.a¡ ¡ ¡u¿n r .\c.i:ri .n¡.ismo resulta inreresante comprobar que Apollonio no :: ¡r nodo alguno :..Lrmo esrá con rodo el d«alle re¡lis¡a acumulado po¡ il cor:. :i: :i¡¡qo El rcal. gorL lun¡-.r:i. :rrj Lrb\1r que .. 9r: :r:o qu: *ra . :ron dc rasgos realis¡as nles como soml¡ras provecradas lo. . :nsullcientemente familiarizados con las inrcnctones del ¡¡¡cstro..'r/.¡¡ r que se explica por l..re\ arqueo: : ::.on .::i! nrás ambicnxas dcl ralle¡..on.:::::. ... un rerraro ptausibte del mundo real en ningriñ l'¡cr: r.rilo csrá libre de adapracio¡cs ran palpablesr".smo supericial.:r¡ -.... iun . r. Gíatdn i t9 .r \i\rr dc cste -: ::.n¡. . : r:::o c¡rece dc la ambición de ¡r¿scc¡derlas. .¡:.:os cn la f¿ha dc originatidad que en la ejecución inerlexna o apresuradr .c.:rnrinopla quc delatan un inrerés considerable por Ios iLrer«.dsntlliquen un¡ iur¿ au¡éD¡ica rt. convención conocida también por d¡rsc en cozzoli \ en Piero : : .:rl .:.rr:.ncdc.u :rs:::or dcr¡lle..:.n'1".onr(n.. .Apo oúo ¿. J.

pero en general sus inrereses eran por encima de rodo lirerarios. ca. a la que él suraba poner lz eúwerz de repreqenta el elemenro rerar"alk far¿¡r.rs a los que se colgó esra eriqueta en epigra- "segundo lr¡ \nsrli. datorio contra el que ha de emplear a fondo sus energías el auténtico humanismo esras rendencias y orientaciones en Ia mente de ¡odos los tlue se hallaban sometidos 'allhnnra. Rosier. un poema épico escrito a imnación de la estilos resulta en ambos I¿e¡á en honor de Carlomagno y sus paladines. se creyó en Ia obligción de dedicar su pericia liheraria a los arrisrai vivos de su tiempo.r¡.o ! B(nozzo Cozzoli rr. en fecha ran remprana.. Memás. !.20 Apola io di Gtu. posrerior dccorador de la capilla de los Médicis.a de los humanistas por el arre ¿11.r sus guros arríricos se refiere. Pues igual que lu escenas de Virgilio constituyen la obra maesrra de Apollonio. ¡¡. la muera góri.¡ Si no. ese tue sin duda el de la fidelidad a ia naturaleza. tnemos pruebas válidas inclLrso de que re inrereso más lcgírimmente por la pinrura que cualquier otro de sus contemporáneos lireririos.s virgilianas para contar u¡a hisrori¿ medieval. 1o mismo c¿be d.am1 ser un representanre de lo que ¡os parece un estilo un ranto "retrógrado.cir de Gozzoli. conrendr¡ record¿¡ cue doi lolrnrino: mas la¡inos tue¡on m..progreso. y el tema ilu. fnncorum másDus achillc$. uniforme.. puer p¡rr pens¿r que Verino no estuvien a la altu¡a de sus colegas humanürx en lo que. pues. la linrosa rlabanza que hizo F¡zio de \¿¡ Erck. esra alianza entre un pinror que narró los relaros de Virgilio con modos medievales v un poera que con tanta frecuencia emplea forma.r l. Genrile da Fabriano v Pisanello nos previene conrr. En el complejo análisis que reáliza Warburg de la siruac. que vez Leonardo da Vinc. Pe¡o Wtburg sabía también lo inextricablemente que esraban mezcladas a erar tensiones. sobre la cual pud. Si e1 estito de Apollonio con¡inuaba la rradición gótica. supera a rodos los demá. y se dio cuenta de que en el naruscrito de Virgilio y en se 1as correspondienres escenar de raoozr habia rrarado de pinrar una Venus de:specto cláico. Un poer¿ que escribianr . el trabajo de su vida de Ver.eron leer en los autores antiguos.r Jc una pretirencia exclusl.. No har ningun mo!tro.\ direrencia d€ Ma¡€ rri y Rinuccini.ero r Virgilio.ón en rorno a 1460.¡o ñrc Las catia¡l¿¡. A Warburg le hubiera encanta- do. Nunca parecen haber turbado el espiritu de ninguno ideas de propiedrd o adecuación alaplicar la forma al conrenido.srrado era patentemente m:ís importante a sus ojos que lo que . y esra pers- pectiva coloca juntos en vanguardla a1 humanista y a los arristas antigóticos. Pe¡o si los humanistas se "ral aruvieron e algún criredo cririco conscienre.. y quizá no haya recibido el triburo que merece por haber comprendido. Nos sigue gustando pensar que en el Renacimie¡to se dio un.r ide.E¡ ille onandus. El realismo górico pare cía sadsfacer bien este crn€ rio. La mezda de artis¡r liamarivamente similxr. igual podra ensalzar a Apollonio como parejo a Hon. Subr¿raba la presencia en el ute górico de un deseo genuino de reco¡st¡uir l¡s hisrorias andguas como si lue¡a¡ sucesos contemporáneos.ul¡¡ ¡r¡r¡ño que ie elogie a Apollonio como Apeles.

:r :ntluso ls pinruas del exterior se escogían siempre de manem que tueran apro : ...-enre a los temas ürdicionales.tur¿r (ilusrración 15).::::r-:¡o¡urcdel-ArtiguoTesramenro. de ador¡os.:. rradición imásenes de bellea et .Helenoi.:..r la que iñc¡ció n. el ar¡¿¿r del que se mnserua un liagmenro en el.gnos de ser reco¡d¿dos. En la sociedad de Ia Flore¡cia del Qrattocento esta co* '. ¿Qué orro objeto podía ¡cner el poner a la vis¡a de l.::: :i :. .lrs tigur¿s y sus ac.r:.¡.. dis¡.ocia " con el ¡írulo de I¿s noui¡L¡ tnr. -.hacha y un jov..::-'¡os cl ar¡c de Apollonio desde esros puntos de visra. Dos de hs obru de Apollorio cuvo :o h¡.. ::-¡ dc un asun¡o apropiado a ran faúra ocasión. :--.ster que la persona que r r : :: . : . se daba Ia m¡no con I¡ exi' r .i cirr.rr..tu ¿¡ Gio"n"ni ll : . -. ! :. =r.zrra. Esra significación privada es :.-:.::::l::ción. r- .:'-::r .re despues de todo.¡:¡rlos conozca bic¡ c¡da una de las historias.ir? l: idea de que las imágenes conremplad¡s duranrc el embararc influyen : : -:.:: --.r . '.omprensión de -:.:r:rinoni. es deci¡ desde los .--.Es.1po|¿. : ¡¡os modelos de bellea más que consrituir un f-eliz presagio de una hermosa i1.: :-r. hes cn el caso de las pinturas dc asaze la .ibui¡ .A¡hmole.. a vece§ con tos .-.s riguras ideales de una mu.. E. de mano de uno de los sn rorno a los princ.un reg¡lo pm la -i :-: :\r.l¿hen mostrar esplendo| oma.+:.. eD las de Castagno o Uccello..o i! unnersalrt. .eilian .. r :: :-..: : :r Élices augL¡rios. : rquello que merece ser recordado.-. para así pode. los adsr$ cuyas obras se.io u¡ mueble alegnmenre decorado: su encargo r entrega formaba pane de =.sig. . "esplendoo "significación.ido |¡sra el presente del rodo elucidado pueden seruir para ilusrrar esre L ¡¡ e. \o sólo hay en sus obras más "esplendoo que es .: .logdo como un grupo de acróbatas actuando (ilusrrición El -:r :.-:: :-:: -. -. :tx * ::.:.:ror .derado r --.. si no de rfoÍunados hechizos.rn liluseum de . sino que hxra dan testimonio qui.' : i:.iones.:.. scrá mcn.r --i -.Jes de los floren¡inos cultos.ne en h pnra de otra pica dc la misma tabla conscrvada ahora en l¡ Galeria i..r¡e obri¡ en las pinrur$ inreriores de lr rapm (ilustraciones 42 y 43) que . .d.::. Por esplen r::.rnir¡ de asunros .Srmos.rrr:z-: : .habria¡dcposeerbisicamenredos .:rdes. y la converseían.. .' :¡ : *). deben rener sig¡ificáció¡. de las pinruras de los azsazr permitc dar fiícilnre¡re -::- ll con elverdadero .xumcnto más explícno que poseemos.n he¡mosos...r . y que sea elegante ¡cntiend.s espe¡¡nas v ¿spiraciores dc la ñmilia. El r..pios que deben regir 1a elección de estos rJoptare para la rercera puena del baptisterio. HabÍa por ranro de ser cons. :¡ P¿ris" r.i etic¡o" de l¡s imágenes se fundirian impcrceptiblemente con las ophioncs :--.

ruvo que bebc¡ con las ma¡os de un rfo ensuciado con la sangre pútrida de sus propios soldados caidos.a paso a Ia novela. Volvió a su rierra solo. sino también Pericles. se vio despojado por d pequeño grupo de Leónidas... "signifrcación» fanoso exemphm del orgullo humillado. el que poco antes era jefe de tan grande ejército cruzó el mar en solitario.. y privado por Temístocles y Cimón de todos aquellm barcos con los que habia cubieno el mar enr€ ro.. Pues el destino de Jerjes era un Jer. pues cuanro má grande es la empresa. ¿qué má adecuado al tema general de la caída de los príncips que la historia de este fracaso espectacular? Y por ello Bocc¿ccio echa mano de todos los recurcos al refern la creación de un ejército de má de un millón de hombres. La hisúria. en l¡ que todo está subordinado a la enseñanza moral. tanta¡ rcces represenado en los cofrts de las novia como augurio para la tundación de un nuevo linaje.recióle m:¡ dulce que ninguna otra que hubiera probado antes. el que solla dar órdenes a rryes rogó marsamente a los barqueros que le cruzaran.A parir del material transmitido por autoles como Jusúno y Orosio. a ninguno hatlariamos má famoso por boato regio. junto al río Eurimedón. A esta tremenda nar¡ación. donde disraen a las coniad. Si podemos fiarnos de las inscripciones. la tabla de Edimburgo. (ilustración 46). AIli recibió nuevas del desrino de su ejército al mando de Ma-rdonio.. Primero resistieron a Jerjes los hombres de kónidas ¡ herido en su hüda ignominiosa. una bebida que en su necesidid p.. no sólo aparecen enre los defensores de Grecia contra los persas Cimón y Temístocles. .. Impotente y ecobardado. fue asesinado por su c"pitán Arrabano. envanecido por el orgullo de tan exclusiva grandeza. sino rambién la de su ñacaso. mayores riquezas u obediencia de má pueblos..significación. Luego. el cruce del Helesponto en un puente de pontones y la invasión de Grecia. en realidad. la huida de su flota y la desrrucción final de los restos del ejército pe¡sa. r€pre§€nra €lverdarlero asalto repentino al grupo. más vergonmso el naufragio. . está un mnro comprimida y en ocasion€s de.Si buscásemos en toda la historia. a manos de Cimón.22 A?ollonío dí Gaua asunto. Encontnmos la acruación de los acróbatas represenada de modo análogo en el r¿'r¿"" de la colección Harewood 3.s mujeres sabinas. Boccaccio habla narrado elocuentemente la historia de la arro$rcia y caída finat del gobernarre persa a0. sus hombres fueron dispersados cuando trataban de desrruir el rcmplo de Apolo en Delfosi y por ¡ltimo s€ vio atrapado con su flota en Salamina y derrotado por Temísrocles. remblando en lá barcaza de un pescador. en la diminuta barca de un pescador.. Se trata del rapto de las sabinas. Mayor interés aún tiene la . Considerarlos meras ilustraciones históricx significa desatender su sentido general. Pero alguna medida de comprensión era necesaria si Apollonio habia de pon sólo el de la flota invasora de "esplendoo.es. en el que se detiene en cada una de estas indig nidades como ejemplo de advertencia. por supuesto. Boccaccio añade aún un sermón «contra la ceguera d€ Ios mortales. que cli€nt€ y arrisra hubieron de atribuir al par de earozl que tueron punto de panida para la identificación del taller: la ubla de oberlin con la invasión de lerjes y su pareja perdida con el niunfo de los jefes griegos (ilustraciones 17 y 18).

Pues en 1463 este relato y su m¡co histórico no sólo recordarian al espectador el paso de la Estigir. delante de su tienda. donde estaríamos -io r :iligidos. pareja aparecía. \o c:be duda de que la versión de Boccaccio constituye el marco general de la de obedin. a las del Aqueronre. . a la derecha. al parecer. Ilorando erernamente la pérdida de Ia vida mejor. sino orra ameneza má inminente. alerjes a caballo. que susriruia a Leó:idx va que a éste. puesros en tuga ¡ abatidos.. I¡s exhausros marinos t«an tierra igualmente en una¡ costas desconocidas y hallan una ciudad rica y amis- . para que se conozca que es el -: =:: \cgro.. como a Boc. : onll¡¡ del Helesponro sino. quizá al recibir un ::-i¿ EI único xpecto desconcenante es la presencia de Pericles enre los griegos. salvo que no es la flota de Eneas la asolada por la ira de Juno.. bien puede ser rambién Je¡jes en su :rd: ignominiosa.1 -'-¡ ¡n. 'on Tcnemos la suerte de que esra concepción moralista de la historia tenga Émbién paralelos en las obras de nuestro principal testigo. aunque tuvióramos -. cruzando el Helesponro con crcrciro fabuloso de carros y camellos.niense qu€ vivió en riempos de Sófocles ". cn el lado izquierdo se plasma la tragcdia del ejércno Cimón. nos v€rlamos despojados de ejércitos :rirnos. ¿no hubier:r sido mejor para Jerjes ca¡e- : :zr>. -r¡¿. cup regreso victorioso de la conquisra de'Irena Santa es obstaculiado por el Di¡blo'r. cosa muy aprop. el Íiunfo de Cimón. -::: cl primer phno uno de los persas parece como si se apurara.: alzando i¿ c{lo¡:. tan :..rs rendremos que d€cir? iqué más pruebas querr€mos de lo que valen lx :r::an. ¿Qué más rranquilizador.ala¡ se ¿bren con una ¡dapración del primer libro de la rzcrá que hace honor al admnador del "Maestro de Dido. que recordar que los orgullosos conquistadores asiáticos propensos a ir más lejos de lo deb..¡udillo (ilust¡ación 17). En el hdo izquierdo y en la parre del londo se pretendió. Al fondo. sino la de Carlomagno.. rogariamos en v¡no al inexorable barquero r. recibe a un grupo de nobles persx prisioneros. desnudos. que rrascendía incluso la de l¡ hisroria con monleja más dramát. como la column¡ de Teodosio. probablemenre pensaron en una "significación. no se le podia pintar de esa :naaera. Temístocles y un ter:c¡ c. Toda la namoya es idénrica.hombres de los que nunca tuvo Je. y como en la tabl¡ se resume el rriunfo j< Crc€ia su pr€sencia no reulta del rodo ilógicá. El viejo de la barca del pescador. ¡ao cn l¡ la bar¡lla de Salamina. Tál ve se rrata orra vez de Pericles.. repre- =cnsaje. En ranro. Se nos dice que en Ia rabla que . ¿por qué enronces no disipamos de nuestros ojos la niebla de la ignolos ojos y el espiritu al cielo.-¿. Si los Rucellai encargaron la hhtoria de la caida de Jerjes y los rriunfos de los Sn€os. al haber muerto en las Termópilas. abrimos los oldos a las palabras de 3:l ? pues Dios dispone de muchos Temístocles y Leónidas. Sw C¿rl.ca del mundo. reconocemos Constantinopla con algunos de sus signos disr¡ndvos más :¡-*¡crisricos.Apollonto á Gtotnnai 1. vemos. Ugolino Verino. t¡adición de las crónicas del mundo Pericles era en realidad un general ¡:..uminenremente colocada en primer plano.-rc€io.el poder v el dominio rempo¡al¡.ada.jes.¡nr¡ . en la década de I caÍda de Constantinopla...do?¡:.

. Boaicelli. según explica la nota al margen.o.5: sucesor de Apeles dc Cos. y xi Yerino aprwecha la oponunidad de rendir un pequeño rributo a los arrisras de su ri€mpo qu€ previamente ha pasado por alto.do en elmar I¡s ruinas de su ¡ncesüal ciudad. episodios de la conquisra y la derrora de los persas de Jcrie. embñ La pinru. t. Al describn las paredes de la residencia de Jusrino el poeta no puede omitir la obligada cbpbruli.mpG. hav que ubiar este aferencia a Bo¡ricelli v a Pollaiuolo. Los . que nos proporcion¿ un¡ oponúe con6mación dc la creciente fama de los dos maestros en u¡ momento rcl¿tirzment. y la de Pollaiuolo escenas de las campañas de Alejandro. capturado a su mujer r a sús hijos en u. a lo quc en el manuscrito de P¡rfs. A la izqunrda. llega a la conc de después de la <aída de la A la dcreha el gnn hérm de h ñ4 de Pel@ tAlejúdro Masnol habia dcsrruido a Dario. En algún insrante enrre csas dos fechrs. Por el modo en que ambas se equilibran se evidencia que Verino seguía en esto la radición que ve en las victorias dc Alejandro el casdgo ffnal por la invasión persa de Crecia. pues.á¡o de ciudadde Palas. Si nos pregunramos cómo ha podido visualizar Vcrino esras cscenas nos damos . Bio habíá p¡niado el pullu' rcs@o con Fncia. v también los lechos descados de los ríos y los pcr*s bebiendo ro). En ota páne el ficro Poro mon¡ado en ú elefánrc oscurc.b ce¿la eñ r¡. o Pollaiuolo. rc oyd vicroriú. mchado cl suclo: é1. sin ho¡or. donde gobierna Justino. Sus comienzos s€ remonrrn a lináles de la déqda de los scsenra s. y no lejos el caudillo guerero gr¡€so lTeñisroclesl. fueron pintados "i por -Alejand.a rriple campaña. qpulúdo de Atenr. ).. vensa. A todo triunto sigu€ un¡ caídr ¡odo mornento de gloria resulta ser vano y fúril.1 múdo enr. . úi6só d€de lo alo de la munll¡. de la izquierda.picror pullus florentinus. s praipirá á lá bdallá inciBndo e lúchar á los á@hddádos iñdios. pinró a Jerjes embridendo púeorc.paje el y el borin."io ¿i Gio"d tosa.24 A?ol. csto6 an¡tan han pintado (o idcado) para las parcdes dc l¡ Gaicia nsidcncia de Jusrino. lás iiqueas de los mcdos vencidos. t-a referencir (prescindiendo de las noras al margen) se encuenra ya en el primer bosquejo del po€ma que nos €s conocido: el aurógrafo de la Magliabecchiana. o sea. No carece por tanto de interés vcr lo que L'golino imaginz qu. y aqü el cy s.mpm¡o dc su caÍEra. se ¡ñade una nota al margen dc la mano dc Verino: "Alcxander picror florentinus. y la con un Frforac¡ón del Donr. por ranro. la pintó el toscano Pullus. Athos. dondc dclate de ls pr¡ena5 del pilacio yae e¡ llvido ed:iver dcl audillo gucrterc. Platea. El colofón de esra primera versión nos dice que el decimoquinto y úhimo libro tue el rerminado en Pha el 3 de diciembre de 1480 a las dos de la noche. La historia de la derecha. regada de rbundanrc sángie.c arotados: y los ferca areniensa. dice. es decir. tue el primero en ocnur el Hidcps de plácido fluir. No leios de állí el ÉufráB atrav¡esá el cnro de Babilc nia. en cl Epiro.a imaginaria de Botticelli represenraba. leemos. Alcjandro. el el o. sucesor d€ Apeles. cuhierto por una *rpienre scmos.emblemas. Butroro.. He aqui cl rexro dc l¡ versión míi primiriva . y confiado r ls lla ms el equ. El espíritu dcl conjuno del relaro es ademá próximo al de Boccaccio 1¿.

rr de 1481. Bonicelli se puso en conracro con la iglesia de San Manino a fin de pinrar un la Anunciación.s I--rl-< de Platea y Salamina.¡. l¡ vida de Cristo. Es posible que la relación' rsuet que la elección de nombres de Ve¡ino. y un tal Francaco di Michele. Sólo de esta manera era posible congregar esros ePisodios dispares a dor pinturas enfrentadas. sea forruira. rellena el espacio del primer plano con una escena de . y los tucos de oficio empleados por ApoIlonio at disponer sus composiciones en torno a una pareia que se encuentra (ilusuación 37).{pollonio (ilusr¡ación 47)a'. ¿«3mo entender que mencione a Pollaiuolo como . si en Botticelli puede observarse un rerorno a las simparÍx del esrilo inrernacional "góricas.acción d'e las catlia' lr. poco después de terminar Verino lz primera red. de todos los arrisras que en dla úabajaron.. Tras consratar la relariva independencia de la rradición de los r¿ss¿ze frenre a los hgros del ane monunenral. tal vez se deba entrc orras cosas a esa suPervivencia que representa el raller de Apotlonio. con una escena principal en el cenrro y una orla con otros seh episodios dispuesta en derredor de aquélla. que bien pudo ser el nuevo compañero de Mar- risco de o en el negocio de los rasaza. (uscus -\pcles" y Botticelli . Cualquiera que sea el significado que esta relación personal pudiera tener. man¡enla un contaao. con el propietario superiviente del mller de rarazr especializado en ilustraciones clísicas. Pero.o ¿i Gia%h"i 25 onr2 con no poca sorpresa qu€ hubo de imaginarlas en términos del estilo de ¿¿. Su historia de Moisés dhcurre de un modo no extraño a ma pinturz de carsone. demuestra que Botticelli. por frágil que fuera. \o sabemos quién tue el responsable del proyecto y del programa de los frescos de la Capilla Sixtina. Los tesrigos de cge convenio tueron Marco del Buono. pero es notable que. del género que fuera. que hasta Ralael estudió con provecho'o. El encuentro de Alejandro con la familia de Dario forn¿ p¿ne asimbmo de grandes composiciones panoúmicas de r¿r¿z¿ del estilo de bs de . Botticelli fuera el que adoptó el traramienrc más episódico. Hay sin duda un mundo de diferencia enrre esta enigmática comPosición. y sin embargo tal vez nos haga fijarnos más en determinados aspeaos del arre de Botticelli: su esrilo nar¡arivo.€lación patente con el ¡ema básico del ciclo. Tras ubicar a Cristo en el pináculo del templo. que resulta muy difícil de interpreru.esplendor y significación. hubo de existi¡ pues en la prima. tallisra en madera. ¿en verdad no exisre vfnculo ninguno enrre nuesüo Apollonio.¡¿r & -{pollonio.. Una disposición análoga de las Tentrciones de Cristo (ilusrración 48) le obligó incluso a insenar un cenrro que no tiene una .? Curiosamente los documen¡os nos dicen qr algún género de puente. el antiguo socio de Apollonio.choi succesor Apelli. La de las conquistas de Jerjes es en verdad sorprendotcmente similar a la pareja de Apollonio con el puente sobre el Helesponto y la. Y sin embargo. en la vispera de su panida para Roma. Si el que Verino eligiera a Borticelli no resulta por ranto tan incongruente como pudiera parecer en un principio. recuperado ahora de debajo del jalbeguea3.A?albh. tal vez parezca doblemente incongruente ver a Verino mecla¡ los nombres de Botticelli y Pollaiuolo con los modos y temas de esros ilusu-rdores.

qu¿( Et mira quasas pinxerta arre rates. Casi se hizo realidad en el Salón del Gran Consejo. posiblemente en la última década del siglo. Arque irerum in.D.Pullus. Neptunique minas summun dum per. . la baralia de Anghiari. resufta sorprendentemente adecuado que.¿ lroi¡e Cantarar grais esse cremara rogis.lllro II De Apollonio Picrore insigni Mrconide' quonám phoebe¡e moen.onsriruve un ejercicio lirerario típico y cualquier intento de busa paralelismos en el ane vivo de la época puede parecer un mnto forzado. los hermanos Pollaiuolo se habian marchado a Roma.idir¡ D¿n¿um lroireque ruinrm Altiloqui cecinir grande Maronis opus. hubiera nacido en un ¿¿r¡¿z¿ florentino . con sus muchos recuerdos de Virgilio.a? Ugolino V«ino sobrevivlí mtchos ziLos ala lbáck de este grandioso encargo. \4vió lo suficienre para dar la bienvenida a su a¡tiguo discípulo León X. pero cambió . Además. Y "philippus. Aeneaque tugam arque irrm lunoni. (Filippino Lippi)rr. que acababa de terninar st Incndio hl Boryo. La ?k?L/a'¡' ¿e Veriño . ¿Qué pensaria el anciano humanista al repasar sus jar¿niliay @parse con su epigrama en álabanza de Apollonio. Flanetta. in.I 26 Apou¡h. que regresaba a Florencia a finales de 1515. Verino seleccionase el nombre de un arrisra en cuyo esdlo los elemenros góricos v los cláicos vuelven a fundirse ran íntimamenre que llega a escaparse de las categorías tajanres de los histo¡iadores evolucionisras. conservó el nombre de Bonicelli. nrcut Apelles? Apéndie: Fragmentos & la obras dt Ugolino Vetino 1.o ¿. Se ha conjeürado que en el séquito papal de aquella ocasión figuraba Rafael. Sólo figura en las dos primeras ¡edacciooes de Las carliadas: cuando emprendió la revisión del poema. donde rronardo y Miguel Ágel iban a represenrar episodios nascendentes del pasado de la ciudad5r. y de que Verino no se sentia muy cómodo al haber elegido este nombre.rolat acquo¡. al tratar de acrualizar su poema épico. Sed ceno melius nobis nunc ruscus Apelles Pergamon incensum pinxit Apollonius. Giotdtki maesúo de la pieza que hac€ pareja? iTá¡ro significaba Pollaiuolo para el admirador de Apollonioi Curiosamenre existen indicios de que no era asi. Es bien conocida por los epigramas la admnapor ción que senda Verino por este aftisra5r. y su fama iba centrándose paulatinamente más en la escultura que en la piorura. sin embargo merece la pena recordar que su visión de dos cuadros hisróricos uno frenre al otro pintados por los dos maest¡os má desucados de la dudad no lue ¡an sólo un sueño privado. Sin embargo. ¿Habrá de ser puro accidenre que el primer rema seleccionado.

¿rliada¡. A dextra magnus pellei seminis heros Exuerai ternis carrris: et coniuge capta Cum natis darium: carrusque et regia flammis Mandabat spolia: et placidum minabat idxpem lrimu': rer ¿lro 'ese d¿bat aggere muri Pane ferox alia super atri tergera barri Squamosa tecrus serpente in bella ruebat Porus: et exanimos in proelia conci¡at indos: Nec procul euphrates mediam babilona secabat Pro foribusque aulae livenri corpore ductor Eunguis foedabar humum: sine honore iacebat Cui victus quondam bellanti cesserat orbis: Haec min pullus rytrhenus pinxerat árte.pecr.lib¡o L (a) Primera versión. 838) Regia marmoreis spectabat nixa columnh Undique quam pario cingebat ponicus ingens Marmore sufulta er paries embremate pictus A leva xerxem frenantem nerea ponre . (b) Vers. subversa patladis urbe Insunt er pelago parria' pen'¿re ruin¡v Er largo und.rnre' platea' \¡nguine: c¿e'r.ón revisada en el ejemplar dedicado a Caíos MII (Florencia.De t a . Undique quam prrio cingebar ponicus ingcn< subtulru laprde: er prrie" embremate picru.8'-8\ Regir porphircis . Bibl. Nac (Magl. Riccard.rb¡r nrx¿ columnL. miserae quoque tunus Elissae Monstrat Apolloni picta tabella manu.A?oA¡".o ¿i Gía'¿nn. 7'977.lol. Bihl. Pinxit ut Aeneas fido comir¿tus Achare Urbem Phoenissae dissimulanrer adir Discessumque suum. ll. Florencia. A rapidis mulcet dum frera v€rsa noris. Medorum numis: nec longe expulsus athenis Hostilem graius ductor migrabat in aulam. Thesidasque feros.: A lera xenem frenantem nerea ponte Pinxit alexander choi successor apellis Subfossumque athon: siccoque arentia fundo Flumina: que exhaustas pemis potantibus undas.

Apolln"b di Gioúnni

Arque arhon cffossum, siccoque haerenria fundo Fluminr er exhau'ror persis pormribus amnes. Palladaque iratam subversis pinxit athcnis Tuscus alexander choi successor apellk:
Cecropidasque feros pelago pensare ruinas Pulsus ut invidia (populus sic premia rcddit)

Hostilem graius ductor migravit in urbem. A dexrra magnus pellei seminis heros
Persepoli c.apta flammis uhricibus aulam Persarum u¡ebat: mox tulminh instar ad indos Pervolar affectans onum ¡nnscendere solis: Pane 6rox alia super arri rergore barri Squamosa tectus serpenre in bella ruebar Porus et in pugnam exrremos ductabat eoos. Nec procul euphrares mediam babylona secabat: Pro foribusque aulae liventi corpore princeps Exanguis foedabat humum sine honore iacebat Cui vicrus quondam bellanricesserar orbis Hacc mira estruscus depinxcrar ane philippus.

rcnion de Verino de la hisroria de AJejandro. en crpe<ial cn la primera redacción, es un t¡nto oscurá, y rengo una deuda enorme con el doctor D. J. A. Ross, que rne ha hecho las siguicnrs sugerenciai: "Ternis castris* puede referirse a las tres batallx campales de Alejandro conrra Persia (Gránico, lsos y Arbelas). "Rex ato sese dabat aggere muri, alude a la conquista de la ciudad de los Mandri y Sudracae ({Justino Xll,9). En los versos finales ral vr¿ se inspirase Vcrino en Plurarco, Alejandro, DOO/II,4 o en Curcio X, 10, 9,11.
N¿¡¿.

L

El Renacimiento y

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Edad de Oro

e,crirn para el decimo lnrernacional de Hrrrori¡do,e' celeb,¿do en Romar. el profe<or Delio -L-;Cong.e.o ponía C:nrimori de relieve las notables dificultades que experimenta el historiador -:undo quiere definir los vlnculos enrre la economia, la polltica, Ia lireratura v las ¡na. "Nos facilimria una mejor comprensión de estx relaciones,, decía, "el volver a

Q

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Rclzz;one <obrc Ia periodiu acion del Ren¡cimienro.

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nuestras invesdgaciones en hombres de estado concreros y en sus actividades ;in. por supuesto, idolarrar su mecenazgo a á Roscoe, pero hasra la fecha ni siquiera ¡enemos una edición críricá de la coffespondencia de Lorenzo de Médicis,, ¡ decía

f,lcilnente d¿lk rctorica lo meior qu € puede hacer el hktoriador para hacer frenre a esre ripo de Quizá rtórica sea convertirla, objeto de investigación racio¡al. Me gustarí¡ ;esun más a Ernsr Robert Curtius que a Konrad Burdachr al abordar la fórmula de
qu¿st¿ cose.. . si ?só co'i

¡odo acierto, *ín

fb

1.

la Edad de Oro. Y propongo ilustrar brevemente esre aspecro poniendo de relieve las raices reóricas de esa mitificrció¡ del mecenazgo renacentista mencionado por eI profesor Canrimori. Creo que constituye el reflejo de una fórmula de Virgilio. En <ste, la Edad de Oro es la era de un gobernanre dererminado. Es el hijo divino de la églogá que traerá el lmperio de la paz y una prosperidad mágica, y en el Libro \ t de la Eneida ,e qolctiza que Augu'ro hará e.o mi.mo:

.uia

Hic vir, hic es¡, ribi qucm p.omitti seepius audis,
Augusrus Caesar Divi genus, aurea condet Saecula... veces promerido y dcsde hace tadto predi.ho, enviado al reino que Sarur¡ó goher¡ah anra6o, nacido para resraurar una mejor edad de oro.)

(Auguso,

b.hs

|w.793-795)

vlnculo que exisre en la h¡toriografia enrre la persona de un gobernante y la lndole de una época sea el caso mencionado por el profesor Cantimori, lo que, a falm de mejor rombre, pudiera llamarse el mno de los Médicis, que hace directamente responsables a esta familia en general y a Lorenesre

Quizi el mejor ejemplo de

zo en particular de esa eflorescencia mágica del espírnu humano que fue el RenaciPata hacer jusricia a

\Tilliam

Roscoe hay que decir que no tue él qu;€ n in\€nró.

e¡ su vid¿ de Lorenn d¿ Médici.s, lo ye un rigariador posrerior, Selrln Bnnron. llamaria .l.a Edad de Oro de los Médicis,. Cuando escribió Roscoe con¡aba. e¡r¡r
orros, con el ejemplo de Voltaire, que, como ha puesro de maniliesto el prol-esor Fcrguson a, incorporó la idea de las Grand€s É.pocas de los Cr¡ndes Gobemmrs ¡ l¡
E*€ €fudio apareció e¡ 196 r cn .l lósndl afth. rta/¿/b,rg ¡»d Ca,tu,A ¡tuntu¡6.

29

30

El Renaciniento

t

h

Edad

h

Oro

corriente de la historiografí E¡ st¡ Si¿cle de LaanXllseñala Volrane que sólo tres épocas rnteriores a la de su héro€ merecen junro con la de és¡e la arención de los hombres selecros: la de Alejandro, la de Augusto y \a de los Médicts, .a11? fanilh ¿¿ ?le' citole s, g.ue htzo lo que los reyes de Europa deberian haber hecho, reunien 'i/ do en Florencia a Ios erudiros expulsados de Grecia por los rurcos. Pero desde luego el vinculo es más antiguo. Pensemos en Ia hermosa inscripción del Palacio Médicis-Riccardi fechada en 1715 y cirada por Roscoe: .Hospes-aedes cern¡s lama celebe¡rimas... hic ln¡erae latinae graecaeque restaurarae! murae arres excultae, Plaronica philosophia restitura... aedes omnis erudnionis quae hic revixir., (Forasrero, estás.rnte una mo.ada de gloria ab undantísima. . . aquÍ se recuperó la enseñanza del latin ¡ del griego, se perfeccionaron las anes mudas, se resrauró la filosofia platónica... la mo¡ada de roda la erudición que aqui resuciró.) O pensemos en el ciclo de riescos del P¡l.rcio Pirti dcl que tuerorr autores Giovanni di San Giovanni \ Fu¡ini. ¿ p¡inciFro! del rielo rr r:. dedic¡do a la gloria de Lorenzo de Médicis (ilur r¡¡cioner i0 v rl . in rl qur aF¡r... brindando seguro refugio a 1a Musas que huren de i¡,¡ ho¡d¡¡ .te \l¿hom¿ r esr¿bleciendo 1a Edad de Oro. A su muerre, como erplic.rn los rerios de debajo. la P¿ ¡ \rrer regresan al cielo llenas de ¡risteza. Pero es¡e ciclo no hacia ¡simismo nás qu€ conrinuar una ¡radición lundada en el siglo \1r por Ciorgio Yasari. Fue \hsari quien, en sus enormes ciclos de frescos del Palacio Vecchio, en buena rTredida sin publicar aún, desarrolló la rradición pictórica del orgullo dinástico que ligaba al Médicis en el poder, Cosme I, con 1a época de Sarurno y e1 Horóscopo de Augusro, tejiendo una suril red de referencias mnológicas enue las glorio de sus antcpxados (ilustración 49) y Ia descendencia de Sarurno que explicaba en s¡ Rdg;o ancrr: Fue Vasari rambiéD el que inspnó ]a idea de la primen A.cad?ntu d¿l Dneslto bajo el parrocinio del duque de Médicis en el poder, brin dando así incluso al gobernante un marco insrirucional para ejercer la rurela sobre las arres que el mito postulaba. Y fue por supuesto Vasari e1 que má conrribuyó a popularizar el mito de los Médicis en su Vbe de'pittori, scaborí ed dlchitetti, pl.blicrdo por vez primera en 1550 y dedicado r Cosme I con palabras que presagian Ia ins cripción del Palacio: . Si p uo díre che nel suo stato, anzi nelk na felii::;na cdsa, ¡iano rinate (b arti)., (Puede decnse que en su esmdo, hasta e¡ su misma feli.ísim¿ casa, han renacido tlas {ret.) En rodas sus biografiu se esfuerza Vasari por dar la impresión de que hs artes debían su ascensión y prosperidad direc¡amen¡e a la inrervención de los Médicn el climax se ilcanza en la historia, de la que no exisren prue-

tundó una escuela de arre para el e«udio de lo jardin antiguo en su v alli descubrió el senio de Miguel Áns.l, que dejó atras a tos :rntiguos 5. En su vlda de Botticelli encontramos también la reveladora f¡¿se:
bas contemporáneas, de que Lorenzo

dcl nagnifco Lorenn, .che Jit ueranenx per le persone dinsesno un -rezz secol d Oro., (En los ienpos de Lorenzo el Masnífico, que fue verdaderamenre una Edad de Oro prra los hombres de genio...) Fue mi inrerá po¡ la vida de Bo¡ticelli lo me llevó a darme cuenta en pr;merlugr de

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onocidos sobre la pro¡ección de r¡renzo a ls anes. El mito de los Mriicis no tue tan -: r rn produdo de Ia adulación y la nostalgia. Ne.. hurenri. La ed¡d de oro debe menos a Saturno.{l llamar a estos homenajes adulación sobre versos vigili¡nos quiá no dig¡mos ::¡n ros pereones'1. \ con cuantos datos pudiéramos reunir sobre los costes relativos de caballos. Cua¡¡o má. e imPonedo con ranro :riro que la vícrima no pueda ya concebirla en térmi¡os diferentes. para qu. la época de Maquiavelo y :: -. nunc sunl in honore poerae.ni¿nto ! kEdadd¿On ll -: :r:nmte que en dercubrir al verdadero l¡renzo baio la costra de las formulas retó- €so concreto Home había demostrado ó que el auténtico mecenas del -:r: no habia sido el Magnífico. qu€ podria támbién :rPonar daros nu«os sobre este problems.. )lo convendria a nuestros fines que el tenor un tanto adulatorio de nuestros -. ribise debere ñtentur Aurea. He aquí unos de Brrolomeus Fontiu ': Tempora nunc tandem per re Sarurnia surgunt .illas r sueños clásicos de la humanidad.r¿do¡es de cone del pasado remoto o cercno indujera al historiador moderno a -:::ar una postura de desenmascaramienro esaptico. y hemos visto que en verdad ejerció esa fascinación sobre l+s genen' rioner posreriores. es el arte de. más probable es que eierza su hcchizo El ioberano mesiánico que reinsrau¡a la Edad de Oro es precisamente uno de eso. sino su primo y rival l¡renzo di Pierfra¡ceqco. Precisamenre 1o qLLe rr:lto de probar es que los origenes del mito se -::¡nran has¡a la misma época de Lorenzo. en 1os versos a él dedicados por los poetas v -' <¡¡ros de su circulo. se honra a los poos.e¡es la bullen¡e vida del Qntrtocema retl caía dentro de .. r: :onespondencia... aunque ésta.. antum Augusio saecula pulchra suo Quantuñ nosüa ribi. l¡s ::-i: . se alzan l* ar¡es. ha1: ::.on\€nienremente caralogados en el libro de \fackema¿á sobre d bbnvaun de . Precisariamos contar @n una ralonción -r-:: similar de su protección y sus desembolsos para ias letras.¡i¡as en la Florencia del Quamocentol. pa¡a traspasar la nube de . :Lres en esre :-¡ . Por ¡ir alze al fi¡ la en de Satu¡no. la mrisica y los espec- 1--!r-i. L. cuanta más afinidad renga con las pesa . :n¡aizado en la rradición se halle ese marco. munere facre tuo.mponer un marco a la realidad..¡ Oni Rucellai... y Ia gloriosa edad de Augu«o menos a é1. te debe a ti. pendiente aún de la edición :..) cosa. que la ::e*ra. desempeñó su papel:r principios del siglo xt. pues.El Rd¿.ncieno. Pero no quiero que se me malen. ¿no serían más bien propagnda? La propapnda.:r:¡.. como sabemos ¡ :uesrra costa.::r Gilbens.r humanistas. Nu¡c surgunt ¡ites. que tu munificencia hizo de oro.r:.. suc' . Lorenzo..) :: Aurelio Lippi Brandolini: Aurea falcifero non debent saecula ra¡¡um. como demo*ró el profesor .

el . de una especie de paniduios mucho mris fácil de adqürir v rener conrenros que los soldados? No cabe duda de que Lorenzo mró de ponem a la alrura de esta imagen. tal vez estemos acercá¡donos un poco más at . Pues. de quien (Irarí¿ Ugolino Verino: ¡ Hi. ahora en Ia'o a ñ¿!or nel bra ¿bo ¿ 'íbe'nc Ou¿ dolar ¿ ¡¡u ltt nou "i dblo ¿ lzti .. A los humanistas y escritores que rodeaban a Lorenzo les inreresaba sin duda vincu larle a esta antigua imasen de liberal.lere quantt naí noLí e nobi anní non ebbe hono a¿zr¿. vüelve le he¡jsna edad de oro del viejo Con Cosme.il tenpo si rinxuoua.. pues era el modo mris infalible de llegr al corazón del pueblo. . r6 (Aho¡a ¡ mí.egos. Medices. a diferencia de la adulación.ol i rin"uo'¿.. libti CML e qrcxo fanire e dortí ú dt unto bonore e gaia mi*r'cr..dad y munificencia.) y Naldi: Im ñihi.o¡sulo¡e redibunr Aurea Saturni seecla benigna senis. i¡m. dos d$oh. e qa. bajó tu prorección. Los esre esquem¿ engañosamenre simple. y lo que favorecisreis a los docros. de su abuelo Cosne. de Da¡te. la propaganda no tiene que Ia labrican pueden se¡ sus p¡imeras vicrima¡. ahora.l a Lorenzo evitar verse en el papel de segundo Mecenx o Augusro. lo habla heredado de su padre Pierora. En realidad no le resul¡aria [ic.ú!ó tñe'ic. os ganan un honor y una gracia univeF sala que ningrin hombre ha disÉutado durante muchos años. silves¡re / dondc doliente y terenal. el padre de la patria. 11 el lugár alb ).) ¿Fue esra la edad de oro o tue má bien la del descubnmienro del poder de la opinión públ. te./e rrzr ¡euien¡.ui il ?ino !¿. Los poeras se Io habían asignado siendo aún niño.. caesa¡is Augufi sáecla hn aurea nobis red. tal vez tuera de mucho mayor peso que el suyo sobre rodo. Médicis. cuyo mecenazgo. (Bt¡ empresá de Mribir "Quexa libros gr. r. ¿No la daria por cierra incluso? Por lo menos la utilizi en sus poemas: (¡Ay de mil. s¿cros colun vates. al menos en el caso de las artes.I 32 ElRmaciniatolhEdadhOto icuándo empezó a dejarse sentir ese hechizo? po. Como le escribía Policiano desde Venecia in?r¿sa drlo salc.ió Ia edad de oro de César Aususro. / yallí los prineros tiempos se / de oro es ia edad.ca. qué ser cínica.e dedn '5 (Proregió a los es¡ados poe6. ?ara.) No puede evitarse la sospecha de que las convenciones amorosas y las aspiraciones políticas se fundían en su esplrnu cuando escogió para su jusra el lema. paraíso triste rú re eocuenrras re¡uevan. vers¡tón fra¡cesa y caballercsca é.

::epesados v su herohmo en l¡ brt.rlabanars del poderoso: h lama dc sLrs . Poncámort cn el Iugar de un poeta quc deseara ensalz.j ¡ erra5 rrilladas formuls ya mc parece significari"o.-resrión: . No es de cxtrañr quc cn al¡b. como llarna Maquiaveb a Cosme.El R¿¡ut¡¡onto y h Ld¿d d¿ oro ll rr. EI mis¡ro hecho de que no sc pudiera rccu-. entró con naruralid¡d rópico de ku stecull y a las metáforx de una nueva era. desde lucgo.r:n€nre disr¡nro? Por citrr lo que Ia rchzione dcl profe:rr Jacob dice sobrc esa mnm¡ .rccr de la baralla un.rlla.lirm¿ciones eran cienas en la medida en que puedan serlo afirmaciones de -.nza de Ciovanni Avogrado sr hag decn. (Sin con dinero se vence.r de cede su puesto al romance de la paz. hercle esr t¿s lincere nobio ''. & \'espasia¡o da Bisricci en torno . en presenci. obligiria al pocta a and:rr buscando una fttrmula ¡mo«lin¡ria.r de tal per$na. @no ¿uann¿to sin xnreprsados y sin prercns¡ón de hazarias guerreras. má¡ tal vr¿ un ve¡' !¡iso i-". pongamos.rro.án€o exacto en el none. mecenas de Jan van Eyck y Rog. de que Ia una generac. iisor C. Y en cstc anriguo sueóo dt arrrra 'eo ls nices del estereoripo historiográfico dc una época en que las anes rte h pz pmspera' ron baio la rurela de un genio be¡éfico.er v¡n der \fleyden? \li imprcsión es que puede haber una r¡zón más que explique este extraño e !¡¡ngn¡enr€ fenómeno de que poeras y oradores invisran de repenre ¡ un .l dinero g$tado por Cosmc en edificios.:.La Europa de la c-aballería habia desaparecido. Er'.¿Por qué se hablaba de él en tales términos) Una respuesta podria c¡ ¡.z:rr a Cosme en "civimo.ón habrru ada ú ¡üd de hierro 6abía «mcnado a dcjar pro a la de oro. sin pretendcr ¡i'ienamente ni siquiera el poder.onrempo. con roda la pompa de un a»tiguo Mito Inperial quc en la Monarquia dc }:rrc. ¡e lrn ñn en tundaciones piadosas y en fomenrar el uber que. se aplica exclusivamenre al Soberano del Mundor-.. un simple banquero y cacique de su =ri:d. Backuis c¡¡acreria con tanto aci€no como I¿ hubo..-.njustificrda su sensación..ar a Cosnre. lis siempre el gobernanre ileel que necesna más acceso¡ios mrrafísicos para su poder v propaganda. Guenu.rrriLd de prorer¡or de las anes y la erudición. ¡. pirdiez que vence. no menos que Lorcnzo. tundador del hospiral de Beaune y de la '-¡¡.emos.smos de nuesrros is ::¡s le h¡n ¡odeado siempre de la mística del cumplimiento de anriguas profecias.por eiemplo. el canciller l¡É. Como N¡ldo Nddi hrce profct. No =:imo :t ede ser rccidenral que anres r¡uc a Cosme la afirmación de Virgilio se Ia aplic¡ra F¡ruc¡ al notario Rieozi.r ::¡¿ \o cabe duda de que Cosme tue.r Cosme: .t un discurso al enviado milane¡: . como sabemos. Convencionalmente e¡¡n los remas sobre los quc podían versrr las. La imagcn. -: = L de r-o pruendo afirmrr que la novedad de su situación bastc para explicar Ia abundanrefirencir vigilirnas a Cosme. pero este es prccisamentc cl rspecto dcl tunacimiento que el p«> rr'.) F¡ un rcrr¡o rtel todo antiheroico.Si numi vincunr.o dd problema. Pero incluso aceptando en su integridad los l¡vaina. pero en términos gcnerates cn lc loas del circulo de Cosme el pl. iunque en un sentido lig«. igual quc los lideres nombrados a si m.rrn.nos imncierosrs. ¿Y era . los ejércitos emn a sueldo y los nesgos de h guem se c¡lculaban cn térm.

visiie.34 El Raucinioto t h Edzd& Oto Hoc duce sic Iani renplum cl¡udctur ct intu Mars Éemer arquc iterum vinda molera gcrct. como ar h o¡¡rte Qlogr" Eao. ¿nrigu retorñi' la Pa. F* el tcma dc lz pax a libata . adminisr¡d. redibir. Tal no "cz ¡e y Hubo mc¡c libc¡t¿4 mcno pz mcnc abundancia cn la época de los Médicis de lo quc prodamamo hs poctes ni t¡mpoco n¿dz¡ condcros con lana e$a¡l¿ta.lemes iust¿ rempcrar arte parcs. enadenuá al cnloquccido Mdr. Hinc Pa purpuro &ontcm redimir¡ coroña Gra.luri.¡.ia.¡ AGonis ibit ¿mie domos. y * ld ov€js pa$. Turba ncc i¡ l¿tiis ulli ruñc fiet in agris.rr¡ scgu6 eo los mposJ que ap¡¡cce en cl rcverso dc la famosa medalla (ilustr¿ción póstuma del Pedrc dc la Petriz 52).r¡ecimicnto no tuvo que ndcscubrir al hombrc.á p.á los hogGs de It¿lia. lá F. Tuft ct prisca Fid6 ad nos púit rqu. y sin cmbaqo tal vcz haya algo dc vcldad cn la ider dc Vico dc que sicmpre quc tcrmina la Edad de los hérocs puede al fin amánccer una Edxd de los hombre¡.. ¿pudicr¿n h:bcrsc consmridos todas las casas dc campo si hs ñ¡¡r¿¿s n5 s¡¡ws dc la inflrrcncü y la riqucza no hubieran rcemplazado gradudmcn¡ ¡ lz üolcncü dc lo¡ fcudor localcs quc simboliz¿¡ las rorrcs medicr¿les de San Gimign2no? El R. podrmos rccptzr t$¿s prEtcrüiion €s ran alegremente como Roscoc.n. con su gunnaua púrpura.bisov€s. (Se Qu. rá y * ccrnÉ el tcmplo dc Jrno. Op¡lio rut6 quisque r..

pidiendo hLimildemenre perdón a Lorenzo porque por una vez la votació¡ e¡ el .esrigado.uesrión es pkdsamenre.p d¿ lor pin"rc' M¿¿irir de. sino también de la sacrisrí¿. Esre desphzamienro del cenrro de arención es Io que esrá aún por ser in.o. ¡ las Musas. su ¿crividad crsa estas causas.¡rte d¿lla kn¿ se había opLLesto a los deseos de su parrocinador6. por supuesto. v Eugéne Muentz.r la inrervención del acaudalado gremio de los banque .tn. siguió luego apoyando el proyecro en honor de su . Picro v Lorenzo de M¿dicn..ros de instituciones popuiares y comunales.ro ñrio. lo más probable es que le hubiera dejado frío.:.crables comit¿s del gremio y del gobierno de la ciudad.lu\tr¡n e¡ sLl ¡u¡ela a los consructores.ueo deliber¿do del i:trte» como el que cetebra \isrri cs imposible sin la ide¿ de -¡ne". Se comprendía bieo el rpoyo a los esrudios. pues deseaban ampliar 1a igtesiá.ov¿nni. les de 1418 el prior v cl cabildo de la iglesia de San Lorcnzo solici¡aron de la Se¡oria permiso para deribar .r empresa colectiva análoga.nero iban .rr¡c florentino det (2"dtroce tor. conrinu¡ñenre se ensalzab: a los Médicis por su á4qrlrr en i ! La. ta consrrucción de esra«¡as a los san¡os paoonos de los grcmios florent.rrgar de construir cada uno un. H. los intereses de los Médicis en los innu¡.r prcporcionado los micmbros más ricos de la iban a enc.rs ¿ decir por sL¡ muc¡te. Jc C.rcia 6na. Reumont. habia llegado a un punro cn 1+19 cn que se hizo precis.ll. De.l proyecro cra del prior.nos.Patronum arti significa. cmprendió no sólo la consrrucción de una capilla.r causa del . El n. Ocho de ellos ce. Su hijo Lorenzo. escultores y pin-. cir-s para ver h:uta qué punro condu. Par¿ cuando murió Giovanni. que únro atrajo a las generaciones posteriores. prorecror delgremio. L¡ base documenml d€ esra inrerpreRción es bien conocida: la reunieron pioneros como Roscoe.36 e¡a El n¿..echo aso.bia pensaba en térm.ls jn. Al parccer . Aquel grandioso plan comunal. Por este conducro nos enreramos de que Ghvanni Bicci de M¿dic¡. la sacristía esraba ya abovedada. La idea de que Lorenzo ofreciera su apoyo a l.me <i h. parese prnoquia. Caye¡.rs Nuere Hcrnr. como tal. que por cntonces no se pensaba que l. empero.o le fue encargado ¡ Brunelleschi (ilustración 53).r y profundizar sus refiren. pues et proyecto de esta parte dcl edific. por supuesto.en a u¡a inrerpreración. Cabe dudar incluso de que hubiera podido expresarlo fácilmen¡e en su le¡suaje.r capitla que con posrerioridad. pues elque escr. elorfebre. Algunos de sus colegas cónsules panidarios de Lorenzo es¡aban ausen tes de la ciudad.ar que esris pesonas voraran a Avor d. r de ello tal vez pueda brindarse aqui un ejenr plo cn los rres ripos de prorección ofiecidos por Cosme. s¡¡¡o parrón.bro sobre el anhiente del . ¡o le habian l.¡ ¿\ en un. el hombre nrl¡ rico del b¡rrio.spe.cinrienro ¡ores de un mecen. y la esrudió de modo eÉmplar Marr. En muchos lugares esrc ensryo no hace más que prosegu. aún perfectamente con las añejrs rradiciones de ia vida rcligiosa comunal. prmerd Lomú mr. les seria asignada para rs enrcramientos famitiares y Jas mis.ar¡e.rlgunas casas. 5e ¡os ha conservado una carta del hijo de Cennini.ón crucial para la historia del ane.¿M.n \íackern¡gel en stl. y el d. a la crudición. Al principio de aparecer los Médicis cn su papel de mecenas. y aunrlue él había suplicado a los reunidos que no conviftiesen en entmigo patronam artt Lautentiun.

r" oncicncia.té de er-.os hermanos Médicis en estos primeros aóos.do ¿el todo limpia.a de que su riqueza era superior y al tiempo de h necesidad de no osren' Cuando otros aportaban dos flo¡ines ¿l daba cuarro. .<mpre citado por los biógrafos de Cosmc: r-. confitenció con Su Sanridad el Papa Eugenio I\¡. . L¡ cxudidad ha querido que conseruemos el tesrimonio dc otra findación Pía :< . haciéndose cargo de la restauración de la iglesia francisMugello -r:l en su :. del monasterio de San Marco. El relato más vivaz y convincenre de esta evolución sc puede lecr en la hermosa ::ografía que de su amado mecenas escribiera Vespasianori.ne¡o.-r5r -:r peo de sus hombros.ucs¡io¡es que imponíú neccs¡¡iameDre un peso gande sob. que se -*: -.: :rudo de armas.¡'¡. -:o J¡ los miembros de este comité de cuatro seria Cosme de Médicis. r tr¡vés de las cantidades por él aponadas. tuis lcjos que los demál cornPrendió qu..:: que encergara una esratua del patrón de los banqueros. Deseoso de d. san Mareo el publicmo. en otra l. había de volver su pensamientos h¡cia l¿s os devots si queria que Dios lc Perdon¿< ' le mantuviera en posesión dc csos bienes temporalor pues ubia nuy bicn que de c: mmera no lc durarí¡n. 5olicimron la hornacina originariamenre asignada a los panaderos.¡a de San Francnco al Bosco (ilu«r:rción t5). cqr adquisición ¡o habtu s. no < Je !:r proedencia. Vespasiano conocía aún regu: Cosme. -::enre . Est¿ria de cier¡o en conson¡¡cia con la rn' dición de expiar un pecado de esa manera.a:rbm a dieciséis él aportaba vcinte. aun<¡ue Vasari nos h¿bla de una inspiración..sra en que orros orgo . como en el siguienre pasaje. le pu<ió que tc¡ía ciero d.ez mil florines en «lificios. pero no dejr de ser posible que el rtlato . Ghiberti menciona en su declara-:.enre no por eilo su relaro deja de comtituir una fuente de primer orden si se udliz.El n*razgo & las prínetos Médnn i -:-.' tlc¡ción. .oi'ió a recaudar el dinero colectivamente. Pero sólo tras regresar iosme delex. Es uno de los rros encargos de los Médicis en que no de«acan en modo alguno su enblema ni . como presenta Vespasiano la historia de la fundac.lio adqunieron mayores proporciones sus donaciones pias. como sucede con la m:ro ría de los que gobiernan esndos y d$em . Cumdo Cosme hubo atendido los asuntos temponles de su ciud¡d. y es interesante consramr que Cosme ¡-r. que ¡nd:y tras obrenerla nombraron un Pequeño com. ::':¿l de fondos..k * Asi ssum es d. que fue par responsable de que le fuera adjudicado el rabaio a Ghibeni (ilustración i+r.¿.ón.r r.n precaución. que lt di o . o m:is bien l¡ ro1.'uidado en hacer patente.lraumento funerario de los mártnes Jacinto.-¿: r. Tal precaución parece nece§aria especialmenre cuando nam un :-crho sucedido al conrar él sólo trcce años de edad. A smto dc ello.: . Nemesio y Proto'a. un Proyecto más bien tradicional j:\o arr¿ctivo reside precisamente en su rúsrica sencillezl5. por aquellos dias cuando Cosme cumplió sus deberes de hacendado fuera Quizá narivo.'r de impuesros de 1427 que Cosme y Lorenzo Ie habian encargado consrruir el . v runque sus recuerdos están reñidos de gratirud hacia un "cl.

Es diffcil renerla rod$ consigo con cifes de esra especie. También por Vespasiano sabemos que él sc consideraba deudor del Señor y quizá en un senddo sorprendenremente li¡eráI. . como sr deduce de un libro de .iendc a 663. Revela una sumá i¡creíblc. Cosme rraraba de hacer E¡ una cana de condolencia no publicada a su hijo Piero se le ar¡ibuve haber dicho frecue¡remente en broma: . pues as. No hubo más que un hombre de esrado por el que Vespasiano mostrase más fervor quc por Cos me. pero es difícil que fuera el prnrcipal. A los adversarios de Cosme ral vez les complaciera atribuir sus ftrndaciones pías a un senti- miento de culpabil. Para un hombre piadoso.. sado y lozado rl exilio.omo di.r¡a¡ de derohérsclo rodo r los pobres..:lgn¡ Je I¡ usura e¡¡ ¡¡.38 de Vespasiano Eln enazgo ¿te lot pitunot M¿dri' reconstrucción. No puede excluirse que se diera esre morivo.r pruebs de que ewo e! iuslamen¡e lo qu. Dios mio. Sabemor por la correspondencia de Francesco Dati. el pecado dominanre quizá no fuera un delito especifico. pues aunquc a muchos hombrcs les guraria ttegar a rener cn su bolsa ¿unque sólo fuese parte de esa c¿n¡idad.r r so¡i¡le¡ qu. ob¡* benÉffcs e impuestos.¡l¿l¿/a sus hijos tr: Vco que he garado una cnorñe suma de di¡cro de 1434 a 1471. lo fuerres que eraú los anragonismo. y ese fue Palla Strozzi. creo quc dio g¡an €spleDdo.ni.o. Vespasiano pmce más preciso. Sin duda a Vespasiano le hubiera gu«ado notar que el cspiritu dc Cosme se hallaba turbado por este acro de venganza potírica.nre s¡crdi ¡ lr luz por lris Origo Ls. como Cosme se demostró.quieren n más lejos que Ios demás.:. H. Debió de ser una É¿se oída por él en demasiadas ocariones cuando llesban sus deudores a implonrte un aplazamiento de gracia. escribe e¡ su ur. al Esrado. pero rambién él hubo de tomar sus cifras redonda. sin contar otros g*tos. re lo devolveré rodo. cs decic rodo 1o que no benefici¡e directamen¡e a los propietarios. como es bien sabido.r.o de eludir :i :.li C¡mbio en un¡ c¡n¡ ¡l merc¡der de Prato.ue¡És que cub¡c . Sus mismas riquezas le delaraban: no era posible ser ban quero sin quebrantar el inrerdicro conrra la usura.. ¡elreio.se púiodo. ¡ me parece quc ese dinero esruvo bien gasrado y e«oy mur satisfecho. es posible que sea de su cosecha. Don. ni. Lorenzo de Malicis. En especial esa referencia a los que .o. El único med. Esro explicrría el acenm que sobre las cantidades exacras invenidas en sus diversas tundaciones pone Vespasiano y que los Médicis trataron de m:rntener sienrpre vivo prra ttu gentes. r¿ suma mencionada abarca principalm€nre la época en que vivió Cosme. ran rn id¡m. y no lo lamento. el anterior mecenas del saber a quien Cosme había expul.Sólo con que rengas paciencia conmigo.r de alguna declaración ar ¡arta Sumando lo que se dice que grró Cosme en tundaciones pias alcúzmos los . cualesqLriera que tuesen las evasivas técnicas que se emple:rsen .dad por un deliro dererminado. susci¡¡ba el negocio dc la banca.75t florines invdridos en ediÍicios. ¿Sería que ese libro de cuenras esraba desrjnado al saldo de deudas con el Supremo Acreedor? Que no tiene relación dnecra con la protección del ar¡e se deduce del mismo hecho de que los edificios aparezcan mezclados con las obras benéflcas y hasra con ios impuestos. sino más bien su modo de vida.

y hacerlo menos sunruoso hubiera paecido en verdad falra i:rruud hacia su ciudad narat. IteCrili. r -:: t :rcnzo por haberselas arreglado pan gaster menos que los de Ia abadia.:r. dorines. y Cosme no es culpable . Pero puede conrrarrararlo.rlkar nuestra lu debajo de ut celemín? ¡Catlen sus detraaorcs de una vezl Pero el adversario guarda orra sorpresa in petto. El derractor se descuelga a continuación con una s-<so de liberalidad. escribió un pequeño dilogo = .ar".El nrznazgo . l¡ ¡. - :-<¿ de repertorio. abad de la abadía de Fiesole. pero séale de ninguna de diüs en sus i:rioos para que los nacidos on posrerioridad le recuerden cn sus oraciona y los que . de su estue¡zo por garrar. y de intención hirienre: "lo que . A él le plece hacer el bien en sccreto. Hasra : :¿¡¡io de Cosme forma parte.rridader se invinieron en el seno de la economía de la ciudad.do poner su s:s :rntepasados? ¿Qué nzón hay para que los que ahora contemplan las iglesi* dedicrdas . puer : lr. a d<cn- enrrr el baio aneseaado..rria rn embargo. El último favorecido por Ia generos.s \fedicis que puebla todu la¡ tundaciona eclesiásticas de Cosme dene má el rcgusto .r. la<:o \fal{ei de Verona.rban tan pronto por sadsia¡ ¡on l¿r donaciones pías. El acudo de a¡mas de .dad de Cosme. llmoro hace un cumplido a su adrersario por b utilz: & ugumenro.r:bas de decir con tmtas pa. .-¡s. Además.do llega a decir que Cosme lamenró no habe¡ '¡ic¡edo Arr. y rodo exce'o es un vicio. no r :sirrcen ambién por conseguir que li poreriorided ore por ellos? ¿No se nos ordtna no . Ias im:ig€nes pinada y esculpidu. Hay que fijarse en cl motivo mor¿.r cmulade.\ ¿¡dió Cesar en deseos de llevu a cabo granda empraas al conremplar unos cuadros r Ls h-azañas de Aleiandro? ¿No inspiraron a Escipión y a Quinto Fabio las imágenes de ¡ Dos.rtn vienc ¿ * . s¡x ca. En su pJacio pensó en lo que convenía a como Florencia. r.. --¡ ¡ul¡d i uon¡mienro es [icil de rebatir.cras ra.an sus edificios se sientan llamados . una oponuna cira de Cic. En sus mona«erios e iglsi¿s la magniñcencia de --xx ruro por modelo l¡ excelencia divina. & bs prinoot Médnr fo¡tuna ámilia¡ según un cálculo realiado. y ko. que no sc d. ascendia a m¡s dc Vespas.¡ Co¡na b¡ d¿t¡acnres de k nagnifcdcía ¿! Co'ne de M¿dnís!.buye también a Cosme el haber rcprendido a los corxrruoon: ---5 .derracror parre de la ética aristotélica: magnificencia rrl como la de Cosme es rr -:. sesún Vespariano. pr¡ts es l¿ r:¡' nrd la que anima a construn a Crrsme. ¿No había predicado a menudo el mismo Timoteo :cm las apinciones mundanas de esta especie? Se admire el cargo con l¡oto cenal pero echa ma¡o de las disrinciones de Ia tmlogla moral: sólo hay cuatro situciones = i:r que el amor a la gloria es pecado mortal.<¿ ¡ctividad. es (por definición etimológica) merarnenre "hacer grardes cos.. ¿Qué rienen de malo esta¡ motivaciones? onced.l. "Ibr rano pora la posteriád un hombre magnificente figunrá entre los rrabajos manualc." Seeún los filósofos ane sigilica conocimiento t«írico de la¡ razrnes. concrcida ya de oru tuentes antimed. ¡$umenros €conómicos y morala no hacen sino subnyar Is prrsiones ante = :: C-osme tuvo que actua¡.i¡d.r do¡ines::.: rd de gloria que cl culto divino.. los monmterios de los siervos de Cristo.labra en elogio de Cosme toca «tlo r su hm¡ en la pocrenort . Tenemos la suene de conrar con un rexro cu¡a 6nalidad seica c rcsponder a los enemigos de Cosme.

Ia. El nismo Vespasiano. Pero el argumenro no es muy del guto del deuactor. AJberri y otros se esfooaron.larJe de im:srnacion para prrcibir:1go del espiitu de Cosme en los edifi- ¡ ¡nrá conside¡a "hacedor" de sus Édiudos. a quien se ¿ sus obreros. pua el sigio rr cro raulraria obvio. rJ.lidad de es¡e r¡ana. ¿qué se diria él mnmo en Ia soledad de su esrudio? Pero en cieno modo el dilogo es ran inreresanre por los argumenros que omire como por los que utiliza. que sólo el rico puede pra«icala. No se no:e. que después de rodo penenecía a la misma clase que muchos artisras. rua. !: pos.a misma deb. al que sigue una alabmza de tipo convencional.os dcl Renacimieno.an nada se menciona el u¡e ni Ios anñtrs. pero tienen mor a sus riquezas pra gsmrlas. Menciona a Niccoló Niccoli como experro en 1as artes v gran anigo de Bru¡elleschi.os dencia de muchos humanist¡s sin encontrar la menor alusión a ninguno de los anisrrs con los qLie consranremente habrian de estar rropzindose en la TrZzz y que tanto retieve tienen en nucsrra visión de la época.as a las ¡¡¡es son sorprendentemente escasas. licilmenre resulm distorsionada en estas cues¡io¡es.nro hau mrs de lo que nos senrimos inclinados a admitir. Si ni siquien su propio consejero unas norma. son sLr firma.compensas sin cucnro a Donarello y Desiderio. En comparación con el volumen de escriros producido a princip. como s. como sabemos. un escultor o un pinror.s relérenc. Filippo Villmi. de su seriedad v reserva. dos escultores de gmn renombre. Donarello. es al preoio de la posición moral de Cosme en un mudo regido por de ld que él parricipabi a fondo. quien escri Entonium gue Cnsmc @rorgó honores y r. Al connario. "liberal. Extraía clxe de virtud ha de srr la magnificcncia. apenas encuentr¡ ocasión de referirse por su nombre a un arquitec- ro. cionados que se citan una y orra vcz.¡e rronmi. tucc hav muchos. Sólo sé de un autor humaisra que incluya los be en sr nombres de dos arrisras entre los beneficiarios de Cosme. Los escudos de de la cu¡l quiere rer recordado por la poverioridad (ilusrración 56). Sin duda va en la misma época en que vivió Cos¡e la situación @biaba lentamente. en propasr la condición de la pin. l. Cosme desea h riquczas tan srlo para poder deshaarse de ellas.ble revisar rodr la conespon- ¡nr él tuüdos. dijé con l* palabrar íste perfecn opu. En La corona¿iin de k t i. I. Vespasiano e¡salza asimismo Ia univers¿Id¿d de intereses dc Cosme en r¿rminos similares: En su traro con pinues o cscolrores srbí! nn¡chiriho d€l asunro. Solía pensarse que se trataba de un autorrerrato del pinror.r/áde los \{édicn. Arronio BeDivieni.40 demasiado El nu¿h¿zgo de lo' ptinetu' M¿dis demostrar que la magnificencia es una disposición mental.na un r. conoccdor de unos cuanros textos setec. pero hoy en dia se acepra que en realldad representa at donanre. sin que nada se asradezci rmx. Ial lez en c. also de su retic¡ncia r lucidez. micnro údmo. un :ingel señala a un monie arrcdillado c. Pero Ia pcrspectiva del hisroriador del a¡te. la vir tud es inherenre al lma y el pobre puede poseerla.Za de Filippo Lippi consenada en los URlzi.a obra de ane es la del donz¡te. v renía en su .s crisrianx mnmo Cosme r¿mos. nos pone de mmifiesto lo espirirual sabia hacerlo mejor. Luca delta Robbia y Ghibcni. Esro no lo puede admitir llmoteq es sólo el ejercicio de la magnificencia el que es un don o fonLura. lx¡. l.

En su pormenorizado relato de las actividades construaoras de Cosme. la nr¡n.io: y ñuchos gue renián que construir algo iban a pedirle parecer.:: .lrcitada rcriorment.íá sin gue sr Ie huhien pedido su opinión y iui. sr¿s €srauar resultl el que no mencione al a¡quitecto a quien hemos llegado a con 'c. las ciudades se encunb¡an a causa de h vn¡ud.pág.ano ácts :: r. r-¡.) del guro de Cosm€. de los Eaudulenros y de los demasiado confiase da -:-. En el m gen:. :::-ph el.rr¡¿ con los oios de \kari ere :i-.¡ . Michelozzo.¡o habl¿ mucho de los contratist¡s. el his¡oriador del ¡rre que conrcmpla el Q'¿?rr¿. quien se dice aompañó al exilio a su prc .xnu ándem quod tuerinr. porque amaba a tales pcrsonas. l¿ ma¡o derecha de Cosme. y luego lo hizo á un l¿do y no quiso llwarlo más.: .¿ /r la]rlri¿Seria que el mismo -. :Por qué men.k . Era un gran experro en escuftura r i¡rorecia muchísimo a los escultores y a todos los arristas de valia.c"az?o d¿ lat pih¿tot M¿din rl .ea.:+o5 eclesiásticos hechos a Dona¡ello v no los dos grmdes bronca que sebemos esru- l¡¡ '::-.-: ----.ion t-). varias puerrás que esrá¡ en la Sac¡istÍa.:7atw la Judit (ilrcl.Quam .olla superba manu * :¡! reinos caen a causá de la licencia..:nedi.. Resna adun¡ etc. Era gran amigo de Donatello y de todos los piotores y escultores.::. en el que se explica que Regna significa una advenencia conlra el pecado de ¿r4z"7i edunt luxu. En realidad parece como si s€ hubien querido prever esta reacción al . y de ese modo le :o*uvo. ' -. Volvicndo a la arquirccrum: tcnía una gran experiencia en eLla.-. No es Vespasimo el rinico en incunir ' r i. I¡ ma¡ana de un día de fiesra se lo envió ¡odo para que se lo pusiera. v dio órdenes a su banco de lihrarle .ldria a hacerse blanco de crítica¡ .. cono se deduce de los muchos edificios gue habla cons rruido.. Como Donarello no vestiá cómo hubierá sid. Cosme. - r"'.iefta süma d€ dine¡o tod* las senan*.:--b planrea \ffiar cuesdones des. y lo vndó todo de nuoo.:. Erá dnigi r : r: ¡n norno de lá múerc de Cosme y deerrclla el rema de la humildád de Cosme: .) l¡¿ el his¡oriador del ane.ln columnasúb .apa e¡. . . porque nada se consruí¿ ni há. el hijo de .. El se lo puso una o dos veces. porque le parecia demuiado elegante para é1. le regnó u. ::r:.iwú.::::r prefería manrenerlos €n un sepndo plano¡ Encargar esraruas d€ bronc€ de Éma': r:ural para un palacio privado de cieno que equiva.1998). y un inje para debajo de la capa.. et . qui tumore elati aliud quam hom ines 6s pukban¡ .uo provecro de palacio prefirió 6re aI de Brunelleschi por ser menos ostentoso:6 --:tr. ca(a de Ftannm cagnoneúo padoua.lencio de Vespas.rb¿Uo¿. más daconcenante aún que el s..beralidad con rodo cl quc poseÍa ¿lguna . U¡ enim per ¡e didici. lá esculrura padecia de cierta escase de empleo.s : I ¡rnroria norn reiinet. y como eD sus iiempos el atrc d..a¡nada con cápucha.¡e:o no el nombre de ningin arqütecro.93.on.uello orgulloso quebrado por una mano humilde. le encergó hacer v.rios púipitos de bronce para San Lorenzo ). surgunt virtutibus urbes C¡e$ vides humili.(D¿báE.errmres.. Cosme usaba dc igual l.El n.asa algo de mano de los mae*ros dsucados. .-CfniMedndtian¿'¿bt!".ación 58) de un pareado latino atribuido a Piero.ualoria.iona \lspariano sólo los :.:1en liempos en el Pelacio de los Médicn. suficiente para él y sus cuatro aprendices.n-ri. para evitar que eso le sucediera : Donatello.

r. a los que Cosme farorecia . induida su invención. que parece deducise del arudio de los documentos: la i¡tervención d€ Cosme en esro. Cosme. Pero ml vez existie¡a ot¡a razin má.@se en et corc y la nave mtediáos salvo los de Come y los oiembros del Capttulo. tal vez señale el final de las renoraciones. a su cosra y con su escudo de rmo y divisa. pero se había venido abajo sin que nada se hiciera por fomentar la consrucción de la iglesia.I 42 EI n¿. Nadie a. cua¡do Michelozm informó aI rara*a que había esado y sguia sin trabajo ni ingresos proc€denres de su oficio 31. Pero tal vez tuviera otra razón más pan desplazar a otro lugar el centro de su mecenazgo. y quizá se le quedase gnbada la necesidad de ocuparse de la reconstrucción de la iglesia principal de su parroquia. hdrá el aha¡ mqor orisinal. hasta que este crecimienm se üo súbiamenre frcnado por la resistencia de las Emilias poscedorx dc a¡tiguo6 derechos e las capillas de la iglaia. au¡que despu6 pudieran haberse aiadido algunas panes.¿n¿zgo d4 lo' ?/iñ¿tos M¿d.. hubiera de anibuirse a Cosme. ta inscripción de 1442. asuntos. el tunciona¡io se habrla reldo c¡ su qr¿. zo había muerto en 1440. s y la nave de le iglsiá. En sus estipulaciones se aprecia un eco de sus dificulrades en Sa¡ Marcos: . pero si en aquel momenro se hubiera sabido que Michelozzo panicipaba en una empresa de los Médicis tan famosa como Sa¡ Ma¡cos. y lo mismo sucede con los diwrsos poetas humanisras en cuyos panegiri€os s€ mencionr¡ las findaciones de C-osme. como si dijéramos.:chu los testimonios de Maquiavelo y Vasrri. Fue ese año. que se había derribado en vano hacía veinte años. dicho sea de paso. L€téndola en su conrexto es posible derectar una nota de apologia. vienen a retrarar una €xrensión y renovación gr¿duales del monxterio.l parecrr cuesrionaba el hecho de que el mérito de consrruir estos edificios. Posiblemente muchos miemb¡os del capitulo hubieran preferido el acuerdo colectivo original. Se har conservado las aoas de la reunión del capítulo de San Lorenzo de 1441 en las que consta esta intervena Ios poseedores de derechos ción ]'¡. se compromeda a termin& sción del ediÉ€.3. junto @n tods la 6tructu6 ls¡nráds hdiá el momen- e . Cosme cierramente no era hombre dispuesro a despenar antagonismos forzando e¡ San Marcos a ceder sus lugares de enterramiento y lar misas que allí habían de ser rezadas por sus muerros. que en tiempos había penenecido a los Selvestrini y tue luego tra¡sferido a los Dominicos Observantes.o en el pl¿o de eis áñós a qpens de la fonum que Dios Ie habia otorgado. Por contradictorios que sean los relatos de la historia de la construcción del monas- terio de San Marcos (ilusuación 62). I-a primera de las empresas posteriores al cxilio creció bajo la prorección de Cosme.. gua¡da silencio. enrodiéndose que ninsrh or¡o scudo de armu ni divisa ni rmba podrta @l(. fire al principio algo mucho má impmüsado y disperso de Io que harían sosp. su aporación a las tundaciones pías. sabia que tenla la sartén por el mango y en consecuencia impuso sus condiciones. Senrado que el coro á él ¡djudiados y¡ to. Su hermano Loren. por anto.cn en esta omisión: también FilareÉ. a su vez. t¿s decla¡aciona de impuestos son notablemente pesimisras en cuanto a los ingresos. Tanto Filarete como Vespasiano m€ ncioná¡ esre contratiempo suÍiido por los plana má ambiciosos de Cosme. le tueran hii6. que se nepban a remrnciar a ellos r.

El n¿ftmzso ¿. lot pr,"üa!

M¿di.n

\ada ilusrra más cerrer¡mcnre la diferencia.nrre la levenda creada por los ::s= '::jores pragmáricos y el curo lento y enrevcsado de los acontecimienros ¡e¿l¿. c:. ,: iesco del Palac;o Vccchio en el que Giorgio Vrsari, eI pintor de conc del duqur ..:;ne I, e¡salzó la memoria del antepasado colareral de su prorecror (ilu.srración i.) . .:¡os ¡ Cosme en un magnificente ademán dc podcr, se¡alando el edilicio de s¿¡ :.nzo. mienrr.§ dela¡tc dc ¿l dos sumisas figuras se arrodillan presentándole la -:.:ucra de la iglesia acabada. En ellzs sc prcrende retrarar a Brunelleschi en colabo -:::on con (lhibeni, añadido aquí presumiblemente porque Vas¿ri reco¡daba l¡ .:::resa conjunra de la caredral de Florencia. El docLLmento mencion¿do no es el

,:,:o que desmiente esta dramá¡ica hisroria de un plan predeterminado y velozmen :: :recurado por orden de Cosme. És¡e, como hemos visto, era demasiado prudenre

::¡

brindarsc a edificar toda la iglesia. Además tal oferra pudiera habcr parecido

:.jmenrc un acro de vanagloria por pane de un ciudadano privado. Quizá Cosmc ::¡enz¿ra con la resrauración de los aposentos de los sacerdo¡es, s; hacemos caso de

: que nos rcficrc Vcspasiano, para acallar estas criticas. Sicmprc habría quicncs qui , ::an rcrecenrar su gloria edificando Ia iglesia, Ie hace decir a su biógrafo, pero no se :t:parian dc Ias cstrucruras utilirarias. P¿ra nosorros, por supuesro, como para Vasari, San Lorenzo (ilLrstración 60) es --,r crea.ión del genio de Brunelleschi. Pero los documenros demuestr.rn que los ::rodos por erapas de Cosme restringieron considerablemen¡e la libenad de acció¡ ::. .rrquirecro. El biógrafo anón;mo de Bruncllcschi, como es bicn s¿bido, le ech¡ l¡ ::.pr a un carp;ntero de obras por no haber atinado a plasmar el p«,yecto dc Brunc:schi'r; pcro, ¿dcjó rcalmcDte un proyecto o una maquera al morir en 1446? Existe -: ¡urioso documenro en co¡tra de ese supuesto. Habla de las envidias y reyertas :::re los carpintcros dc Florcrcia encargados o que deseaban encargare de terminar .r Lorenzo !. Uno de ellos, Giova¡¡i di Domenico, sc qucjaba a Giovanni, hijo de rsrne, de que los hombres de su competidor Antonio Mancmi le habian propinado :a palizr en plena crlle. fuzgando con crirerios de conducra profesional, ral vez lo ::¡ecicra. Había estado prcsente cuando Cosme inspeccionaba y criricaba 1.r ::querr de Maneai para la cúpula de cncime del crucero. Cosme se preguntó si el :: r¡ rendria luz suficien¡c v si a la cúpula no de sobraban dos millones de cargas de :,:o Huclga dccir quc Domenico se mosrró de acuodo con mdo lo que d;jo Cos -: r rerninó por prescnrar una maquer¿ sulai que él evidentemenre pretendia que -:¡b.r hech¡.a la manera de Filippo. cs dcc;r, ligera, fuenc, bien iluminada v pro ,.¡:¡ionad¡". Cuando se le dijo quc no se metiera en lo que no le importaba alegó cl ::¡rcr¡o un ranto l¡¡ladi de que debia su su«ento .r Cosme y por ello esr.rb.r oblig,r' :o : br;ndrlc u consejo. lb¡ de camino a ver r Cosme cuando le s»prcndió la.cn-

h inrcrpreración dc la hisroria gira en tono a la cxprcsión »el nodo di Filippo. De :::'<r sido conocidas las intcncioncs de Bruncllcschi. lo más probablc cs quc xi lo hubie -:::¿niristado Domenico. Pcro ro pasa dc alcgar cn favor dc su cúpula quc siguc el

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44
El ñec¿¡áz.so & l,'

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método de Brunelleschi, que era sin duda el método aplicado en la catedral. At iguat que su competidor Manetti, Domenico habia atado Eabajando en la Ópera del Duomo. Sea cu¡l fuere nuarn interpretación, el documento confirma lo que cuenra V6Pasiano sobre la experimcia priaica de Cosme en cuestiones arquitectónicas. Demuatra ademá que quinc! aÁos despuá de su intervención los problema de la construcrión de la bóveda de San l¡renzo no ataban aún resueltos. Quiá nada apmleche especular sobre los motivor de este hecho, pem una posibilidad acude apondneamente a la imaginación. furin una tradición que a más antigua que Vasari aunque no sepamos de cuándo data-, Cosme háía encargado en un principio a Brunellachi el proyeao de su nu«o palacio, pero hebía rechazado la maqueta por considerarla demuiado llam¡tira 3' Hemos

qrc ere par: C-osme proeder con cautela ante cualquier orhibición de magni6cenci¿ pcm pa¡¿ B¡undlesdri este rechazo ra.l vez supusiua un duro golp€. Hubo de suceder a principio de 16 años qúúraÍ y en consrcuencia bien pudo ser que BruneIlac}ri redr:se su mecenazgo de Cosma ¿Fue esa otn razrin má pam que se comenzara
visro lo necesario con las casas de los sace¡dotes, si la inlormación de Vespasiano es en ello corecta? Otra esrruftura utilitaria erigió también Cosme en la década de los cuarenta: el

bs documentos vuelven a curiosa orden de 1448 que prohlbe ambiguos. Gaye reproduce una ser extraiiamente a los monjes estropear el edi0cio exisrends:
dormirorio de novicios de Santa Croce (ilustr¡ción 61)
r?. de Florocia ha omrruido m domnorio gmon apoentos y otm de, noble y mplio en el monaserio de 1iá16 de la Sera ins¡alacions, )á qu. hay ádemris otro ediffcios alll. y ¡a que los atedichos ñrile llwa
Ya que

e ubido

que la

omu¡idad

Cre

.

cabo moa obm rodos los dro segrin ls plre. perfomdo muu y abatie"do p"en* entre dos habiuciona, pmctiodo y eromchmdo ventanar.. en detrime.rc de lá bele-

a, robuste y mplirud

del edificio.

que su cons¿Se pretendia con esto preservar el proyeco de Cosme o impedir rucror lo llevara a cabo? Sea lo que tuere, el documento pone de relieve las dificultades a que se enlienta el historiador de la arquitectura, que nunca sabrá hasta qué punro fueron o pudieron ser contrar€stadas
modificaciones arbitrarias. esros problemas de la historia de la arquir€crur¿ ,A6pir¿ rr¡ sólo a poner de relio,e en qué condiciones tenla lugar el mecrnazto a¡qüÉcónico de Co6mq que no en «ílo cox de encargar a Brunelleschi o a Mich+ lo-zo el prq¡eco de ur'á iglesia aquí o de un palacio allá ni siqüera de lirnitarse a pagar
€sas

Ese arudio,

desde luego,

no pretende abordar

fuenes sumas a los contr¿ssr¡s.

insrumento y su organización.
para C-osme, pem

átx

E mecenazgo privado a tal escala aún tenh que crear su fuún Vasri, Michelozzo construyó Careggi y otras villas

eran seguramente casas de campo en las que se lleieban a €abo

obras de mejom cuando se pr€s€nraba la ocasión. El cáso del patacio de la ciudad es dife-

rente, pero nu€sna inbrmación es dcsafom:nadamenre escasa incluso en este punro En lo que llamamos Palacio Médicis-Riccardi vílo pudo haber üvido Cosme du¡ante los cuatro
o cinco últimos áños de su üda" ¿Dónde estaba antes su palacio y qué aspecto tenía?

El n¿cd¿zga

¿¿

k! ?nnüo'

Médiís

Ji

Tal vez sean pregunra ociosas pero no deja de resultar curioso que dispong:mc :ru dacripción detallada y circunstanciada del palacio de Cosme que de ningrin modo .-oncuerda con el edifi.io que not es .onocido Se encuenrra en un curio,o pcma p:negrico de Albeno Avogadro ]', que p'or d€sgracia no es un t€stigo muy fiable. S€$in

& n

J<tesable elegra, el edi6cio estaba hecho de mámol blanco y betún blando:

Pso

la fachada no

s

de nármoli e¡ lo que

¡o

cúbre

el betún blando hay piedras de tres colores brilla¡res to altd está ocupado por alabasrro reluciente, la derecha por pórfido, la izquierda es de esa piedra gue nuesros antepxados llmaban serpentina en lengu vulgar r0.

Tanta funmsla hay en la descripción de Avogadro que uno se siente tentado a consid€ruia un mero €jercicio de oraroria y descanarla por completo, más aún considerardo que vivla en la distante Vercelli. El único problema es que palabras mn inadecuadu .omo «serpentina» no se suelen insenar en los panegiricos humanistas salvo que haya

u¡a necesidad acuciante. El esquema de colores rojo, blanco y verde casa bien con lás rnd;ciones florentinas. ¿Habia visto Avogadro el primer palacio de Cosme? ¿Hubo
:.lgu¡a vez una fachada policroma en el presente? ¿O no fue todo más que puro sueño? cuestión se vuelve más apremiante cuando pasamos a la descripción que hace -\'ogadro de la abadia de Fiesole, la última tundación de Cosme (ilustración 63). l¡s documentos nos na¡ran al detalle sus progresos desde las primera cuentas de 1116 hasa las de 1460, que indican que se estaba rcchando y amueblando el monasterio'r. En 1462 hay un asienro sobre una colcha de lana ftancesa "para el cuano de Cor me" que demuestra que tenla preparado un lugar de retim en la abadia, lo mismo que

L

en San Marcos, segrin es tradición. En este caso, no hay duda de que las estru«urar uriliurias precediemn a la renorzción de la iglesia, y como VesPariano €ñaba en r€lación con la provisión de fondos para la bibtioteca de la abadia, tat vez mezclara ls dos tunda-

.iones a1 referir la obsenación de Cosme sobre San l-orenzo. Filarere, que habia hablado con Timoteo de Verona, el prior cuya defensa de la .magnificencia, de Cosme mencionamos anres, se aPresura a confirmar la inclina-

.ión de Cosme hacia lo práctico

a'z:

Me dijo que aún hrbia que reseuar Ia Iglesia, y por lo que me dio a emendcr re ¿ rndo a rr muy bella. En reumida cuenm, me dijo, cuodo un visnante disrio€ q-ule. ulc se tienen ver el lugar se le mue«ran primero las partes que normalnente

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como los esrablos. el gallinero, la lavddela, l¡ cocin¿ y or.os talleres.

A Filarere le impresiona en

especial la ingeniosa disposición del estanque dc

lc

pec€s, que está rodeado de árboles frutales de ma¡era que la fruta que cae a.l

sirve de alimento, uno de los muchos casos eo preguntarnos cuál sería su C.L

qe el

Tranato de

:gru lcs Filtete no hzce

lD v6 t2hbi¿n (:lrdo ¿É¡ jovo erisisieis «1ifi. tos manuales hablan ahora de un «eguidor a¡ónimo de Brunelleschi. cuyo nombre figura en su ins. favo.¿h¿zeo dz lo' ?/. Traza los dar¡stros. de que sus riqurzas no fuemn r¡¡ esorbo en el camino de su sahación y que Este ácter de los edificios de Cosme se hace má parente aún cuando lo comparamos con los encargos de su hijo.o c. habéis sguido el ejmplo del di6m f¿¿rd pin¡or qu ahel¿b¿ l¿ erernidad su nombÉ.? Cierro es que la iglesia se terminó rápidamente tras la muene de Cosme por orden de Piero. y allá el primer peldano de una escalen de má¡mol.{ la fantasla arqütatónio que viene a continuación apenas posee sr. pero ha de ser un cipn3s.a\do el rcma se presta a ello tanto como la Pero se esructur¡ *a la manera de Cosme.rficiente ralor his tórico pará que nos dercngamos a analizarla en el presente contexto. «dmó: "¡No deberí¿ cr@ yo uD imsen gqd¡ de mi erebro o mente que gafuti. fuiste la causa primera de que se erigiera esra mole. El ane regio de la arqütectun era patrimonio de Cosme.i6 pm jMnil* ú Cosme ahora .. Pu.. aquí inin las pu€nas de ¡írfido. tus palabras le movie- ron a derribar montaña¡. y ambien quiá el contaao con un maestro de la fiüdición €n bronce €uá¡do era de la fama y excelencia de Dornte o (il$ración 58). el considerado anise ruelve a ser el mecenás. C«me. que rcngan anros pasos de longitud.es en la anpüficatio del poeta tas suaves colinas de Fie- sole se convienen en Pero aunque el prior diera a Cosme la idea. bien que no menos expllcito: "monrañas salvájes y soledades rocosa§.r.. Que esté aqü el mller del sasre. pem ¿no podríamos llama¡ realmente al estilo de esta sencilla habrá observado que el arquiteao es rcce l^ an?Lftar.ñero¡ M¿¿ií' Pero si esta historia hay que aceptarla con reservas.qüere maestros diligentes y diestros que eriian la iglesia y la casa a su nanera (¡un so).d¡e vieio y dane cuenra de que el tienpo s le aababa. en el cenro se pondrá r¡¡ árbol. y su pericia amenró on la dlád.46 El n . ilb qui*m dons que se limita a tomar nota de Ias irxr¡ucciona de Cosme.. aqui quiero una cocina digna de un duque. Da la ruelta. une de color y la compañ€ra de már- mol blanco como la nieve. No sirm más que para demostrar que la distancia geognifica.. Parece habene dado dade un principio una dam diü- c atipuló su deseo de ser enterrado en r¡¡ araúd de mader¿ sión de trabajo entre C-osme y sus dos hijos en cuestiones de mecenazgo. El ddúo deó . I¡s ¿ñ6 de s jMnüd los pasó aprendiendo. pongamos ací un ponico ancho. qué decn de h descripción de Avogadro en la cual de nuevo se dirige a Timoreo de Verona en estos términos: "Tú.. la mayor pane del edificio e*-í impregnada del esplritu del hombre que tanto se preocupó. Peo al h". en un senrido laudarorio. hasa el 6nal.. esra vez. Y sin embargo.e que mi noñbre tuen rordado dwre mucho timpo?' Dicho y hcho. allá la sala capimlar. Timoteo. En los nume¡osos documentos de la abadia no figura el nombre de ningin arquitetro. que lleraba mueno diez ar1os ctando dieron mmiemo las ob¡x. Quiere que los dausuos sean abovedados y los sostengan columnas gemelas. acullá el pabellón de los enfermos.ripción humanisra. lo mismo que la distancia en el tiempo. Uno e estos háiles maest¡os lo anota todo en sus papeleq marca la casa. . la tradición anibuía el proyccto a Brunelleschi. "magnificencia. lógicámente.ósá ógrq ¡3 de 6re .

\o es de exrr¿ñar quc.. quienes se lo aSradecieron profirsmenrc'-.cnpo para pintar la primera auréñr.5) pm cl alrar 'a.bre un cncargo para pintar los Tilazl de l)cr rarca.1" *ra nrancra.ldcramentt scn¡imenrrloije. por lo . cuando Piero renía ¡an só¡o veinridós ¡¡os.1uc tcnd¡án un ¡p<to rlistinro de telo l¡. guc ¡odriais .rot Mé¿nn Los pinrores gozaban de una menor estimación en aquella época.r dcl oro en poho r .¡cs pm el-l'riunfo dt la lirnu." Pero sabe que únro I:r¡ Angélico «. no me conesponde dirigirme a Vuestra '::celenc. ú¡a Noi. * si qucrin un vesrido *ncillo o un mant.nJrir un¡ grrD rl(' gria v lo podriais crrgar en mi cuena.rr¡dos a ser rn el ¡ne decorarivo') (ih¡srracntn 64): Si csras dos canas nos hablan dc cncargos qLre los Módicis no hicieron. Lo ióvenes y muchachas o Rnrbién anci¡¡os guc h nulcr Jem.rnrs de súplicr: Sov uno de los monies nlj' pobres quc hl cn ¡lor(n.:<nsa una tercera es€ri¡¡ a Piero dos ¿ños mís rarde. tod¡'.a dc rw ore er plvo como curlquic¡ orro colo( y hc comenado ra a pinur kx triunlos .. que h. en'$t \o.a. \ Dios ¡re hi dei¿ilo con seis $brinas a ñi .íl muv bicn pua la obra que mc ddssrcis.lerme. TeDSr uda llqr lú insn(. en 1441. \i en 14.v:in listo ¡. bt pri"¡. r.e"dzgo d.co enconftó :. Domenico Veneciano le jrige sLr conocida cana solicnando le sea encargado el rerablo para san Marcos". y vcrsa -.:s lo h¡b+ cutro eleli¡ntc¡ tirando dc un carrc. cn h mejor tradición <le las c.. Sc ¡:r llen¡n los oi$ de tig¡im¡s ¡l p.ó el encarBo.. Se ha sugerido.38.tn qü..\. [¡.n\¡r. ptro rr. havi vjk) Es f¡mor' evidente que De Pasri sabír ganarse r Pir«r. quc nos brind¡ Lrna rrimera aproximación a sus gustos.t!.era a escribir a Cosmc directamente. l-os toques d..iJ. pese a Browning. No consi8u. de ñllijc 'rn rodos cn oro. pues incluso al jovcn se rcerca con :¡¡remada humildad: "En mi b:rjr condición.n. con s histor.Jrgo. como ¿ ni nr guoria.. tirsme opinrra que no renia rienpo de csra ::¡rar co¡ ¡rrisras de clde.as de que {losme de*aba :1eo magnifico. pem haced el frvor de decinuc r en r *: rr: *n- cquno qu.mo Fra Filippo esrán ocurlJos r por ello Ie gustaría cmpknder l¿ obr¡. nos tluicro d*hos que dadc qre llegft a Vcnecia hc rprcülido uni cosi quc vcnd.n. Qui no se arrcv.¡es. q uc mn populares estaba n ll.hnr. y hc cmbellecido cl vesido dc um duui d( mil m.t r¡ror de su monasrcrio '". .:¡ dudrs sobre Ia inclusión de ancia¡os en su cuad¡o.ca conwsazioar (ilusrración (.. Si ¡r(. ti algo ver.¡\ir.. a panir de pmcbas de peso.t [gotil..§ dc vuestrr crsr un poco de grano v de rino.r pinrada por ésre". renicndo notic. como cs sabido. H¡ced rhdr¡ el t¡r» dc envi¡mc hs insncc r pra clotro triunto p¡ru quc puedi {guir rd. La remite dcsde Venccia Ma«co <le I'rsti. y parece que Cosme jeirba Iu negociaciones con pintorcs y decoradores en manos de Piero y Giwinni.netus. pues Fra Ang¿l. co¡. que Cosme y su :crmano Lo¡cnrc se deshicieron del retablo anrcrior regallndoselo a los dominicos de (-oftona.*a].nte¡m¡s ( i¡util. Un ario después escribía a Picro Filippo Lippi. v nos cnreramos dc que aqutl no r :rbia aceptado una mbl.. simucro sc lo pucdo deiar a e$s pobres niñrs.El ñ.

Habia mirado por la leria de Amberes. ¡dquindo en su con¡aoos con sus clienles borgoñon€s.¿. Conviene que lo tengan presente los que siguen creyendo que esre ripo de avisos 1o invenraron los magnates norteamericanos. mas sin encontrar nada apropia- do. :..s. de un texto muy querido por \larburg. \ o¡orgó r Pie¡o permiso expreso para aía::: .: . que rcnía qscnipulos en cuá¡to a los cadáveres.:s: ¡:.amente dorada si¡ duda. ios dos tabernáculos los proyecró para los má Má. nes':.¡ ::. :ro: !: :r: rononancia con el guro de la pompa cab:. con l¿ h.: ::¡ .lGe'riodrlrCrlinr:laintirm.or:¡:rir :¿ :airrjculo :on grr esplendor r cosre v que se le conceded r. Adem¿ís.. al iguat que el documenro precedente.. Si el supuesto general es correcro.:: :::rjjr:¡ \.a el mismo a.lusrración 66)...000 flori. que no era lo que a uno le agradaría en una habiración. y al de la cana de Fruoxino. .:r. est¡ vez e¡ la Annunzia¡a (ilustración 67). pero extráimenre simila¡ Ars recibi . solo el mármol costó 4. quien hizo frecuente atusió¡ a su con¡enido. Un eio má :J. Su rono ñ muy disrinro del de tr canas aates ei al de la car¡a de De Pasti.r:.j:.srrucrura.r !u\.fijo nilagroso dc Sm Minia¡o ¡1 \fonre (.¡¡ .as pnlb sino sú inp/esdpt--.=:. ciradas.¡ .eramua en iorno e !i::: :. 1a sala donde se pretendia colocarlo.s más que el arrista el que se autoexpresaba. habría cuadrado con las medidas.la el narn¿ ¡¿la. el más rccordado de los monumenros al gusro de los Médicis.I < r.48 El nmndzgo d¿ b' ?rin¿nr Médii\ Hallamos la misma preocupación por lo placentero y lo magnificenre en una carta que Fruoxino. o poco después.¿ . mucsrrm que hubo la dpi.::::i . representaba la hisroria de Sansón con gran canridad de cuerpos muerros.sroria de Narciso.¡: :.:¡ . \o eligio l3s ofeosi\. armas qu.-:r: r: ¿.:.rio rrb¡blemenre en el mismo año. cuando encargó olro para una imagen milagrosa. Se conserván ¡res can¡ Sabemos de un c¡so es deci¡.¿ Magnificenciá a iravs de Rrbeno Manegli. Se rara..i.do de más cal.dad su confecció¡. remitió eD 1448 desde Brujas a Giovann. r:i: :r:o :r¡<. del anisa a Piero a partir del rema €s áo 1459 5r. Médicis Michelozzo. --jio d. Obvi¿mente se habia encargado a esre agenre la búsqueda de tapices suntuosos para tos Médicis.rdcqueun "_rn cidade¡o" G¡tadino gr¿nd?)se :¡ b::¡:J¡ . S: sunruo.: .simo. Orro juego.¡o de 1448 podemos señalar por úlrimo un monumenro supervirienre que arestigua el mismo gusro por el esplendor: el mbernáculo de mármol que cubre el cruc. s. j :!::. el agente de los Médich.. originar. El pintor saluda a Plero crno anico nio nnghokr. tDs documenros para lx armas de tos Médicis: en iunio de l++. famoso que nos permite calibrar la influencia de los gusros de Piem sobre una obn de ane por él ocargada: los Éacos de Comli en la capilta cis. =l-o d¡ ¡in¡¡¡es con ta dirisa *zryar Esre dpo de heráldia ::i:r .r.L): . g¡¡nio. ::. "de Pa. de la cuat . porra la inscripción en \É¡drd ¿rombrosa Cotñ for 4 n. mi malor amigo. El único juego de rapices que estaba muy bien rrábajado era un poquno grand. el hermano de Piero 50. al que prmcupaba Ia indusión de acianos. se evidencia más aún hasta qué punto en obras de esta clase era el mecena. pero sólo lo hubiera comprado haber s.' :. el del gremio. a de vuesr.lleresca que Pie :. que era además la mano de¡echa de Cosme. .

an como s¡ntos. Repirc y des...L¡ deliberado acercrmie¡ro de los rasgos de Corme al ripo del rmper.r dc lls c.. p(¡o (¡.r cle los visi¡an¡ts dc rspecrc de la obra.s: oo. lus¡r.:r rcruludo ¡si¡rismo sinsulariz¡r .r. c .bes quc no ¡poú.r de esro. rl¡\.\ ..:::¡rbro de h fa¡. qur 'e :::< . Su c¡beza ¡x.rgurs nul. ditundió Ia toría de que el viaje de Ios M¡gos rcpresenrlb¡ la :-\:rdor r del Ftá¡rca de Bi.¡ d.: ii un rerraro.ja :n . d¡htrrco. m¡ qtr..--::=-. .._ : :'. que habían visto ratificada - .l-.r-o orn' ¡l otro hdo d. -. Y de pmo ric: --.¡ l.:.¡: ::. :.oven Lüüv¡ el . i:r jin.lor o.rmen«r que sc han :. . de Cozzoli pam darsc cuenn de h.¿¡¡¿gcen su c¡b¡llo blanco.r med. hi.rsr¡ dónde llegba la influcncia : '-:. ..:: :: :: : : : .o crt.r:. Pe.r.ilio dc Unión.trrn ii.Jsa a su Iado scr Cosme (ilusrración -r.rbeas jóvenes y hermosrs de sLr :. com.rbeza dc esre jo"en prnrcipe .- 1 muchachrros que (lozoli rplicó i¡mbién cD oüas panes dc Ia. :migos (ilustración 7l).i .::..n) ! tien1l. . sino al margcn. de la crsa sigue devot¿menrc a los santos..-<=:. l. :-.::rirrca conro el cmperador.r.o de diq años.rlla póstun:.rncer. . :.rno.n. r. prub. rn'.:.n.rtll ¡guil<ño. h.-. l-a r. .rncio ¡ tlorencir parr el Concilio de Unión el más joven (ilus.-. se conespondc cierranrcnre con cl p. rc.))"t -\htl:. cu. .ries ¡ru! pcro rptos pam que los rcprescnra..r. no r¡ cl centro.. :: licsole rlel Bargcllo quc no cabc l¡ mcnor dud. No es ¡¿n sencillo r.l rk¡r.. el jown Lorcnzo.¡s pun(. unro ¡ l:r cabc¿.n.r un ni.apilla.rdianre c. ionocido por Ia medall.rr y cs su sitio. enrre el séquito dc los revcs orientdes do¡de cl :.c¡ra¡o dcl .lidrd.. -:::rridad dc que el viejo que cab.r¡ -<.r. de las crnridades de oro v azul de E2Eat . como corresponde r los donanrc.ro hir¡ Io que vor nrc maD¿&i dos nubecn¡s bs r =-:.sur¡ h¡n dicho.rde .:.¡ risro ! h¡ dicho quc no h¡y r.nbi¡n ocul«. lo\ h.rvoriro de :. se p.-:. ¿c i r. --.nro.rpa.r . Tan«..r reprcsenr. Es fácil disriDsuir aquí el pcrfil del »ismo Picro de \l. .-" :-¡ -r '.:: :r.. (ilurr¿ción 52).rrrolla la rilrmul.lu( no! ..once-:r: : i.::. que le i:rlte piedad.probab. qrr< :irc rn. .¡ der¡mridrd ningrnr.ro ::po de rodos los rttratos posteriores del I'rd¡e rlc la P¿r¡i.:.:.D uo fr¡c¡¡o v e«ricra¡rcnrc h¡blando sumisión al p. Par:r cuando se pintó la opilla habí:rn pasado ya veinte .. Se habíá rraducido.91.err J. ::orir pcnsado el viejo {losme dc esra obra del discípulo f. como siempn. ::: :r¡rdo p.:=prc ansiosos de dot de vida v n¡stancia r los oscurcs sucesos del prsa =:rJo original quc dcbió de teDer para l. \¡ r.(¡rrl¡(.::¡ .¡ re¡dadera aprcciacirnr de e«e r '-.o. .rblcmcnre .: :--:: ¡¡¡¡bién...ilir así represenrado. . \hnc{I. l.r ls .r dcl .: - l¡ m¡yorí.rble con ta) J¡ 'd < . l¡.rrcce al busro dc \lin.t.:: trbezs gt»éricas di6eren de hecho muv ¡cus¿d¿n¡enre de los rctr¡ros ¡Luén .Jucidos por Cozzoli enel ciclo ¡lli donde seria de espcr.. Un:r guia fi..:.ración 79) era un .rd" ..¿i ::r. Divers Ieycnd¿s sin tund. . j.ón pará .1 .:::<rtsita r que espcra obtcncr a un precio favor.

revela que muchos de los supuestos detalles rerraristas.: veryen e¡ Belén.:.: conjerun. En rérminos religiosos represenra esplénd. consumido bien que asturo (ilusrración 72)... pero rambién puede decirse qui . Sería 1o más na«rml cederle esrc lugar de p:.r se consrata que Gor se ha apropiado de grupos enteros (itus¡¡ación 81). . muchacho del lado exterior y Lorenzo tal como 1e conocemos de más tarde? (ilusrr:ción 73). pero con . igual que ocure en una famosa página de las l. anciano cab¡lga a la cabeza del corrcjo. las ciudades it¡limas en las que los tres reyes se acercan tanbién procediendo d<:-. delgado. Pues el hábito de buscar rerratos y hasra el retrato de un cor:. tos Magos han emprendido sus viajes desde nes rincones del mundo i ¡. Sabcmos de representaciones teatrales de misrerio. :. cuyo rosrro se h". (ilu«ración 73).que cl re'erso explora mo¡ivos tomados de monedas imperiales.tla. ficación tanro religiosa como histórica de la capilla.as mry icat bort: : duque le Bery. rradicionales represcnranres de las rres edadr. Además. Todos sabían que Lorenzo iba pronto a converrirse en el cabe?a de familia que sc reunüía en esta cap. H: una extraña ironía en el hmho dc que la decoraciór de la capltla Médicn recuerde .r -: obra encargada por su mayor rival. hombre. Una vez aceprado que sc rrata de ese personaje. .rcro tuera considcrado alguna rez mero prerexro para rer¡atar personajes y acontecimienros profanos.ó¡ co¡ro ur ctes¡\ó¡ dc decoran.r desdibujado los estrechos rin¡: existentes enrre el tresco de Cozrcli y una de las obr6 de anc más famosas de la Flo:. elegante y de labios aprerados de l. Además cl lugar que el pintor le ha asignado concuerda bien con c. - Hisróricamenre esta interpreración errórea h. Lo que aquí csrá en juego no es ranro una cuesrión de idendfioc. Palla S¡rozi. una inspección detenida de los res reyes de Gen¡ile. un paso por delmte de su joven hcrmano Juliano. el retablo de tientile da Fabriano pua la Trinidad (ilusrración 76r. Procedc de un manuscrito y muestr: r un ¿nciano semejanre.. pcro al menos no desbanta ral conjetum. :quién va a ser? Se habrá obs<: se Ias ha ingeniado hábilmente para dejar abierra la cues¡ión dr. Adem.is aqui ¡l .r medalla conmemorativa de Beno. re¡encia.: preferencia. . tos Médicis lavorecieron tradicionalmenrc a la confraternidad d. . bier podemos empezar a pLegur r¡r quiénes serian los dos jóve¡es que cabalga¡ uno al lado del oüo.::: rez ¡os sea líciro rcalmente preguntar: si no es Cosme. lilustración 75). dcmas. El rorro de su prorector va por delante. aurénrico en la parte narr¡¡iv¡ del fresco h¿ co¡r¡il¡uido a apanar la atención de la sic: .. prdre enfermo le estaban preparando para hacerse cargo de las responsabilidades ¡ntes posible. Magos. y no hay rázón p¡ra creer que el episodio s. Al compararla.- rado que Gozzoli ción B0). ¿PodriaD . Hay al menos u: ::::rro de Cosme que confirma la idenrificación.cir premedicea.do adestc fulebs: es ta Noche Sanra y la estrella es visible en el techo (ilu.ado deformado para que sea posible compararlo con garantías con el homL. ::r Eln ¿t¿zso ¿t /o' lrinüar Médtú otros que los hijos de Piero? ¿No hay de hecho una notible rmejanza enrre . rocado y coronx in: dos 56.está¡ y¡ prefigurados en la obra anterior (ilusrraciones 77 y 78). lados diferentes 5J. Hay que ¡cconocer que parece un poco mayor para su edad.

un roque de Annunzio en esle sumcrgirse e¡ el oro y las piedras prcciosas.1¡ con claridad que han s.-.rialcs Preciosos.1. ¡ piedru preciosas otras. Su generación quiso e¡lazar con el estilo aris¡ocrático de ¡r:¡:o:ido ¡ ¡¡ards de us clien¡es de Borgoña y Frarcia.nrtrla¡do su noble mérno y la peticia dc los maestros 9N los fabri. Sin embargo. diccn que posee tal abund¡¡ci.\.:ii.er'.::¡irr.:-. :. E¡ co¡jur r. rurndo de adquñ objeros valiosos o exr..::-genes de todos los ernperadores v próceres dcl prsado.. lie. A1 día .z¿. dc oro unas.n él dice.r: su Joselb. .: :¡'::¡ ie Fil¿rete figura un rerraro a pluma de l'}iero qüe pinta esla armós 1.: lin duda no está librc de anpliftatio. .recreo de la vista. :u pasión por las gcmas y las monedas nrviera Piero un predecesor en el no«e al Filarrte menciona explíciramenre. según sc mcdicc.. le estaban 'edados. . y le .: : :: la Laurenzianar¡ para..ti -. no rcpara cn el preco. Tá1 es su n¿rico que pmporct..: qut Picro llegrra a requer. rl menos con la imasinación.¡¡l a.::-:-.áus¿ti¡¡ orra Yez el nrmo goce pues gue habia pasado ya un rnes desde que las vien por úlri¡u \e? "..¡ron. :¡¡les. v varicdad de coss gue ni siquien contemplrrhs :na a un¡ ¡a¡d¡rí¿ un mes tntero y podrir rolver a empezar..t '. y tuc este modo ' .l liglo que Piero remiricse a Gozoli a un¡ obra maesua del esti. . c :-. :-::-. ''.-<¡:. Muchos de los rolúmenes en los -.:::m¡r r recrcar la visia.do cscr. en los .tos e ilustrados pan é1. su Ciccrón.-:-:¡. pero podemos seguir a refiere que: \1 dia siguiente contcmplaria sus joyas y piedms prcciosas. :i.*r: .¡urente.años se trata. de las que posee unr -.:r alegrías de un pasado disrante.- úd".--:. L ¡ dia r¡l vq se goc simplemente en recoúcr con la vista estos tomos para :-.: resoros han desaparecido.luego. .' '. Pero lo quc Iilarete dice dc los libros dc :-: : ¡odemos rraducirlo a rérminos vnu¿les.--:¡. al vez. quc son mrr:villosas rte : :.So ¿e /o' prinüú M¿di- tl --¿ r ::::d !i. qu. su . Alorro. : : . de los que los buscan. su Plinio y su Aristóteles (ilustraciones 8l-85) se consen'¿n ..E-:¿ 1ir.... '.: --' a menudo nos es dado penetnr.:. de plata. grabadr algunas de divcrst maner¡s.r el auxilio del ane y los anistas. re He. Le gran placer ydelent mnarlas y discurir sus distintos podercs y cxcclencias.. no hahlemos de . como Ia cza o la guerra. inspecciom sus jaroncs de oro y plara I oúos m¡r. como cs lógico.¡. o de má¡molr otros naterirlcs.nan r h risa cl ¡ulor goce v pL. cómo pasaría el tiempo un --. el gran duque de Berr.o le @mplace sobremrncn pasar el tiempo haciéndose llevar r su :ili rontcmpla sus libros como si fuer¿ u¡ no¡ró¡ de oro.. no puede ser cuurlidad quc . ot¡ no. Filarcre sabia que Piero padccía anrnis ¡ segí.: .dio. La mavo.:: -n poco cuando ::r. embaiador de los Médicis e¡ Milán. cscoge alguna de las efi ::r :. pre-' ..ridrd maravillosa de gran valor. uno dc los primeros ::::bres de gusto q«e convirtió cl tesoro principesco en Lma verdadera colección de -.

No en vano Maquiavelo. rericenre y dworo. Io termina¡on y ransformaron sus sucesores.ppi en el pórrico de entrada ha ido decolorándose . e incluso un gran c. A veces se da por supuesro con demasiada alegría que ambas actividades eran una sola.000 florines6'. y el enigmárico fresco de Filippino L. Botricell. en su fimosa des.ppi. . el joven que acepa h riqueza como algo dado y sabe gozar de los f¡uros. Su redro campesre prefirido. Esquivo fue ciertamente Lorenzo. Io que hoy llamarlamos personalidad escindida. dice que alberg dos personas.s paradojas. qui- zi el má inreresante de Ios nes personajes.do a los servicios de mesa y a las piedras en el inventario de la colección de los Médicis necesariamente ha de hacernos vacila¡. se resistieran a su €ncanto o sucumbi€ran a é1. pem asimismo al má esquivo. o Pollaiuolo oscilaba entre los 50 y los 100 florines.'ada queda de la casa de campo de Lorenzo próxima a Aezo. afan:indose sin dstaso €n empeños superiores. sagaz.nero en preciosas antigüedades sin que sobre nada para los vivos. Resulta una sorprendente conmoción comprobar qué pocas obrc de arte existen que demosrrablemente lueran encargada por l¡renzo. cripción del personaje. el Spedaletto. casi ha eclipsado la fama de sus antepasados. El escribano o nota¡io que redactó €ste inventario tal vez no fuera un gran experto.pesca. abrumado por la herencia de fama y responsabilidad. Tasó las gemas grabadas de la colección Médicis entre 400 y 1.000 florines cada una.52 Eln« dzga ¿¿ lot ptiñ*o! Mé. Resulta de particular in¡erés reflexionar sobre estas cifras al entrar a analizar el mecenazgo anístico del más famoso y más enigmático de los Médicis. la Tazza Farnese (ilustración 86) hasra en 10. en tanto que una pinrura coriente de un maesrro del calibre de Filippino Lippi. Lorenzo el Magnífico. Poggio a Caiano. amante de la comodidad cuttivaü pero hombre de mundo aúu y por último el hijo de óre.clo de frescos como la H*t»ia de San luan de Santa Maria Novella de Ghi¡landaio costaba ran sólo 1. donde consra que rnbajaron Filippino L. que fue arrarado por completo duranre el sirio de Florencia 6r. pero la historia contemporánea y prerérita sabe de muchos casos de arristas que se quejan de los coleccionistas que gasú¡ todo su d. insatisfecho con la en tanto que rivales de su mecenazgo del a¡te mera riqueza. un diletanrc dotado. Los proy€cros principales de Lorenzo se concenrraron al parecer tuera de Florencia y por ello fueron m:is vulnerables a la destrucción. Vasari nos habla de los esplendo. El esnrdioso de su mecenazgo artistico se enfrenta con las misma.licn En nuestro conrexro acrual las famosas colecciones de los Médicis imporran sólo 60.€s del monasrerio de San Gallo.000. en reatidad.'r. Novelistas y biógrafos nos han familia¡iado con el ritmo tipico de las generaciona en una familia poderosa: el anciano que acumula o consolida la fonuna de la familia. I-as conrradicciones de este esplriu fascinante han planreado un perpetuo desaflo a sus biógrafos. pero conoceria bien el orden de magnitud correcto. Tal vez sea parcialmenrc culpable de esto la czsualidad histórica. Ghirlandaio y Bonicelli 6r. El valor arribu. El mismo nombre de Lorenzo el Magnifico ha llegado a representar para la posteridad la encarnación de la magnificencia princ.

edificio con buen¿ cst¡ella v con l¡ ¡v¡da ¡le n¡Ls úo bcncf¡cror Jesu. pues un emotivo llamamiento del abad insmdo a Lorenzo a cumph con su &ber de rnecenas no tue arendido.s circunstán.2. I .bable que en los libros de los Médich aparecieran regisüados pagos de -= ¡ zo s:.EI ñd. pero aJ menos hubo de parecerle que srr historia er:r plausible.tuzgo d¿ lú pr¡ñ¿ro' M¿¿iÚ 5-l ::xra ser ya nreconocible.r. el D¿¿lde bronce (ilu*ración 88) que lrrenzo y Juliano habian rcvendido en *Jl. dos r'rs para C.drd que dos anos d6pués de morir Piero decidió Dos que habíar llevado su padre v su abuelo. escribía desde Venecia Angelo Policiano en 1491.up¡ción esrribaba en cómo librm dcl :rnero que le sobnba.s do propi. No ocurría lo mnmo con las obr:rs de ane granen especial edificios v esculruras en bronce.r¡ro '' La alusión a las adversidades tienc su imponancia.rblcmente el Muchatho on el dzlfn v el Rzliat ¡/¿ l¿ R¿qtmc. Se háIa odavia en la forma en que Piero dejó. Parece en red. : se llegó a terminar. Pese a su superficial elogio. rarias obru para la ó)¿ra.. Pero co rétr -:nos purarnente monrrarios los libros griegos eran bmros y los human. un rerr¡ro de Lucrrzia Donad lo mÁ orprendente :c todo.en esa mhma fama..r de Cosme y Piero en San Lorenzo.zado pan h familia Médicis. poncd manos u Ia ob¡a y tc¡min¿d nucsr«.. con su fachada medievd. pero el historiador ha de trabajar con los docunenros que han sobrevivido. -onnzo dar por cerrada r*s la suma que menciona abaca tan sólo el período que term ina en 14. que a veces habia dc luchar por consenar su poder r su ¡cr¡ solvencia. pcro hemos visto que los tiempos y l.r quc nunca se Ie había pagado y reclamado una indemnización a b¡se de Ia¡ rbr' =rcnder :--¡.orenzo ruvo que resultarle una pesada carga la repuración de ::.i¿bar vucstra promcsa. comenz:da en tiempos de Cosme y conugrada en los de Piero.6'.rreggi (prob. .¡¡ confisc¡dar'6. con un Cosme cu¡a única preo.r cpccie.i.J¡d a la Señoria en 1475 por 150 florines. dando. Pero ahorr que la mryor prospcridad os fivorece. ra lnta comprende la omb. Quizi la imagen que tenemos de Lorenzo sería distinta de ::¡berse conservado todas estas obras. Por supuesto bien puede scr que el herdel escuhor sruvicra probando simplemenre sucne co¡ l¡¡ ¡u¡oridades. su posición se apoy¡:. Tr¡s el exilio de los M¿dicis. I En ocasiones a l. y ésros hablan un idioma extrañamente ambiguo. se aprccia un tono de desarobación «asperada en este documenm que conrrapone la lanidad de los lujos mund¡- u con los beneficios erernos ganados por Cosme y Piero a través de sts donaciones.. crecmos firmemcnte y <onliaoos en quc vos habiis deseado b mismo duranrc mucho ticmpo.<ralidad ilimnada de que gozaba su familia.rceptrción universal de las que nunca ha disfrundo un homen muchos años.sm se daban urisfechos con pequeñs propi»as. -r r: u -Lu empresa de escribn libros griegos y los favores que prodigasteis a los erudiros os ennjeado ». Y sin embargo. €l hermano del Vcúocchio rcnritió a las ¡ruoridada ilo- :c- '=rinas una lnra de obras que el acuhor había rc.rl..á famr y . 'Iodos sabian que era ocioso :omparar al joven lorenzo. liándose que no era p«.. ta ro iglesia d€ la abadía.

leemos -. Mcnciona en concreto et Palacio Srrozzi (ilustració¡ 87). que muchas "consrruyeron esúu.¿zgo d. Hay una diferencia suril aunque imponanre entre los términos cn que Vepasiano había ensalzado el saber de Cosmc v los de t-ilippo Reddiri en su elogio de Lorenzo dediodo al Piero más jóvcn: ¡Cuánto desaca en arquitecrural T.n(o.segrin las normas. sigrriendo las orientaciones de Lorenzo. Envió a F. por Ios grandes logros arquirecrónicos de su riempo..tro del gusro y como tal le reconocían los demás6:.. Se mosrró reacio a presrar al duque de Ferrarr cl trarado de Alberri sobre Ia arquirecrura porque era un libro que leía a menudo?6 Este interó por la arquitectura lo habia heredado como hemos vis¡o de su abuelo Cosme. y Lorenzo habia llegado a considerarse árb.. Pero había una dificultad: . Cuando Ios opaal de San Jacopo de Pútoia no se decidian a signar la tumbr de Fonegueni (ilusrración 89) a Verocchio o a Piero rlel Pollaiuolo enviaron las dos maqueras a torenzo "porque entcndéis mucho de esr6 cosas y de rodas ld demás. ".ón de cómo se las arregló su padrc para levantar su soberbio palacb delanre de las narices de los Médicis explotando debilidades de Loreñzo.-.Iuns majestuosa§. se lo fuc exponiendo a ¡ .do ).ficiles.d¿s de la gcomcrria.lulo)1. lot priñúat M¿dti! Dc cualquier manera que interpretemos el documento.dades eran. Filippo Srrozzi.. ¡rqui¡ec¡t¡B con l¡s rd. manen y forma que plazran y sean delgusto de. de Alberri.eñós uso dc sus inve¡cbnes y dc sús armoníás.EI que m¡ndaba" ral vez cnvidiara esta famr. F. pefeccn nado la Éoria dc l. ).. crso único en esa época para un lego.muchos.n I48l pidió los planos del palacio ducal de Urbino-r. anhelaba más la fam. los geóhems ilunes de ¡ucsrra époc¡: pues la geometía cs scgu¡amcnrc digna dc un principe.<+ EI nta. esperaba dejar para lr recuerdo de su nombre un palacio magnlfico. En lugar de ocuhar su proyecto. Valori se dilata er este elogio y habla de.. parece indicar que no es oio I¿ cscasez de dinero lo que explica la falu de encargos documenrados realiados por Lorenzo. Sc enorgullecía de haber recomendado a Giuliano da Maiano al duquc de Calabria y tomó como cosa suya buscar un sucesor después de la mu€rrc d€ Ciuliano-r. consrruido por Filippo Srrozzi. Pero Filippo era florenrino y sabía cómo (rar¿r r los que renían el podu. l. y cuando la comunidad xignó un rctablo a Ghirla¡daio se estipuló en 1483 que habría de hacerst .r que la fonunr siendo muy de su gusto la arquitectura. l.n cdiñcios privados como públicos todos ha. Quizá para conrrarrestar esra afirmación hizo circular el hijo de Filippo su parricular ver.oncs más elev. Cierramenre fnosrró inrerés. a {luc ¡ues¡ras mcnres e intclectos sc veñ movidos y lfeclados por su poder--. que consulró a lorcnzo sus proporcior.lippino Lippi a Roma'i y probablemenre a A¡tonio Pollaiuob a Milán-r.. por lo que sc sitúa en un Iug¡r no dcsp¡criáblc enr.'. Se solicitó su arbitrrje en la disputa sobre la sicrisria dcl Sanro Spirito.as personas quisquillosas resulran clien¡es d.. en 1485 soliciró los provccros de San Sebasriano de Mantua -'. Pero en él habia adoprado un giro má reórico. Pu(s ¿l ha adon¡.es (¿e no. A él pedían consejo y oricnración los mccenas exrranjeros.orenzr. debil. s.

udad ñrera adorna- t¡mbién a él habría de aüibuirse lo hermoso y lo feo.e qurdr.dral .o'os ltJulche gentilezza ¿li ¿nse antiche){t.¡rse del todo a la ¡ealidad.4d2so d. Se dejó disuad.a. Pero una vez más. Bonicelli v -:iid¡¡daio. La siturción resukanre no pudo ::iar de tener sus zspectos hunorhricos ¡0.:¡¡denales.*ecto era el mejoc Pero Lorenzo a su vez no se deió gnar por la mano.Un homl¡re de ru clase dcbe usar la seda y las a¡tigüedades €xquisir¡s v libros ..:::o. Se ha d. Se habir trag. no pompa. 'rn fachad¿ du¡¡nre rre'crento' L. Tal exhibición no convenia a un ciudadano panicular..:: ¿drirrieran la indirecta.n(uenrr año' m¿.ue en la planu baja se mentaran muchas riendas y prresros para subarrcndrdos y :anar a.os. Verrocchio. contemplaba el pasado con cier .: Je ratlar piedras preciosas: en 1477 fue liberado de impuestos Pietro di él teni. sin duda. pidieron al mismo Lorenzo que decidiera qué ::. el Lorenzo que de él -:rjpir¡ no es el tipo de mecenas que descubrimos en Cosme y hasta en Piero :::os llegado a sospechar que el dinero que dedicaban a inversiones en ane lo gas '!-:: en comprar prcciosas joys anriguas. Cualquiera que sea la verdadera explicación del episodio. \'sabemos que la . Lorenzo conocia su valor en la vida .ca del mosaico rradicional que . : r:.¡ conocimienros arquitectónicos renia Lorenzo: en i491 presenró un provecro :ropio para la fachada de la caredr:rl de Florencia. t. P«ugino.resrión esperando.:+ en ofrecer su apoyo e inOuencia para favoreccr no los in¡ereses de anistas a: :-: c. En orrrs palabras. Pero hav una prueba inebarible del alto conccpro que de .rJg. brenzo queri:i decir Ia úlrima palabm sobre el edillcio.. rgio dc todos ellos y aconsejó que se pospusiera la cL.rdo el anzuelo: quiso ver los planos y rconsejó una imponenre fachada almohadillada. Hizo un . objeta»do siempre a sus proycctos ambiciosos que él quería urilidad.prsión no pudo por menos de in0uir en la ¡c¡irud de Lorenzo hacia los anis¡ :. enrre r que figuraban nombres como Filipp. a regañadientcs dc nn mediocre prácri:. pues igual que lo bueno y lo nralo dependia de é1.on discreción.cliente regulao.:¿. Se le dijo "que el que mandaba" quería que la c.El 4¿.si algún dinero extra. ir ti.cho por ejemdeliberadamcnte de resuciqr l¡ técn.rñpo. Hub. Al igual que tanros coleccionisras. marchó a Romi como cl mrt ioven de . Son prefcribles -<. Pareció llegarse a un Punro muerlo. . b.r r convino en levanta¡ el mismo palacio quc siempre hrbía albergado la esperanza Los Médicis y los Srrozz. t-orenzo le escribió: . M¿. el futuro l.-'.:<::licadaenlacared¡aldeFlorencia3'Másrangib)eaúnessuproteccióndel -." . su gran rradición diplomá¡ica no lcs talló a los flo '::¡inos. Hubo vcintinunc competidores.. diversos artesanos.:::¡ ¡onsisria no en ser un .. Se tomó la molesria de honrar la memoria de los artisrasr erigió monu :¡-::¡ ¡ Giot¡o y a Filippo Lippisr' l'ero quizá él entendiera que su Papel de :. Pn44.r por interescs del arte como ral. En un perfecto gambito. Filippo puso finsidas objeciones.. rino lo que ::rró :.trú tt da v exalrada por todos Ios med. y la historia no tiene por qué ajus:.... ¡ .eón X.no Lippi. no se llevaban bicn. sino ral vcz por vez primera en la :-¡.¡: cuando Giovanni.era preferido .

. V.edería V¡sxri ¡r.el MagnÍ- qucna que huhic-a algun marmot labrado y rr"bJirdo en rqu. No cs más que "u¡a.. no tmbajó cn encargos tradicionales para iglesias o Su ane se concentra en piezas de coleccionist.orenzo a Miguel Ángel copiando un anriguo r¡uno. L¡ t¡adic.:oüo . Enrre las obras suyas que figutu..Ja polírica anisrica. de es¡e maestro de los uya atiborrada de alusiones ininreligibles á ta cocina (¿o cs at en u» viaie a los barios Segramenre nos cuesta hacernos cargo de Ia novedad que represenra la aarz.iG broncs era rellejo de lo que él llamaba . de Lorenrc.olc.n lo. i¡ §:-nelm ron Bode el primero en sugerir que la ¿¿¿¿¡¿ :E:'r.:umenms cobran susrancia y sign.en dijo a Condivi que s. ba¡alla ¿//b¿¡ra. Nuevamen¡e la realidad ral vez fuera mcnos claLa.r. Por lo que srbemos.oDdicion de que ¿¿ lot ?ritu¿ra' M¿¿i.an. tru u. pero. Si Lorenzo sc inclinaba a resuci¡ar esra concepción del ane que había al¡sorbido e¡ sus lec¡uras de autores clásicos y en la contemplación de obras griegas y romanas. ral vez como una especie de ayuda de cáma :i<do ¡l enrenenamien¡o?). Il..i¡do buen¡ que J pcrdre. poco neccsitaria en verdad de los macsrros de su riempo. l¡ que hacía inspeccionar a Lorenzo no un sola¡ sino una escuela. cn reatidad.. cl cncunsrancial episodio del tr¡slado de Miguet Ángel a esa escueta en la pri mera edición de Vasari li¡e desmentido por cl anciano macstro. Su mecenazgo habia dc d.dc un punro dr vi.ferir del de Cosme y Piero.en l¡. a.i\ ia en el Palacio de ]os Médicn. qu.5.Je Benoldo. a los maestros y plr < . \'fedi(i. Por lo que sabemos ni riene asunto ni itusrra una lccción relig.trho ró espléndidamenre en su sesunda edición. c. quc aceptaron el mundo arrisdco en que vivían.I Ei LE-i t.sJr para adornar I¿ más noble bibiioreca que él v sus antepasados Labi¡n reunido.s *:¡or do.rrte por el ¡rte.mrr¡\d d. en cieno sentido puede llamarse a esro el nacimienro del . cuando se ten¡i¡ó de trabajar en esos mármoles.onra que ruvo un inrimo rraro con Lorenzo. r¡renzo mmdó llam¡¡ al docrors6. efos f¿mosos jardines han venido resukando ran csquivos como su propietario. 3.. y reparar cn cl promcredor alurnno. y h. Gr.td<o ¡..osa o morat.ñplemeDr.ion de Io. Ningi. No sabemos ¡i dónde estuvieron ni qué hubo en ellos. impreg nados de I¿s rradiciones de los gremios v de la iglesia.u¡¡do esruvo en rmo..rnacci le había llevado ¿ los iardines de los Médicn.t I. formó pane del séqLLito de I"orenzo r . Lo que es más... De Benol do no se hace menciónr se nos dice en cambio con más verosimihud que.s¡.is¿ (ilustraclón 90).ficado a través de la obra det único z:i=: ür ¡rr! .n documento conrempo- ráneo menciona la escuela a la que tanta impona¡cia con.rr hisrórico es el famoso relieve de bro¡ce con una batalla que rcpite y completa un relieve rom¿no de l. Bertoldo di Giovanni.enzo qre Ie prcsraran los cinceles. MiguelÁngel les pidió un rrozo fi. ¿ ¿n«doL¡ dem¿. menos ptancada y menos tea.ón. b mi. v. una cvocación del ane anriguo.z .ncula a Bertoldo v a Lorenzo precis¡mente con tal cmpresa: la escuela para artistas que se dice firndó Lorenzo en sus jardines. El relato de Condivi prosigue con Ia famosa hisroria de cómo enconrró t. iav!. desde luego..iJ enseñas€ sr¡ oficio perdido x los ióvenes de h l.

como uno para Santa Ana (tlustraclón 94). que acumuló tamrna provhión de estudios de la natunleza en sus cuadernos de Esre ü "pulcrirud. polémica nota parece indier que Leonardo discutió acerca de su método con colegas arristas que sosrenian una opinión diferente. para demostrar la destrez¿ de su ma¡o r. meior arin. no eticúléis perfiles ro¡undos.on .. Y sras peMnd no merecen ei menor elosio por su artel. Hay dibujos. en los que ya no nos es posible abrirnos paso entre et rcvokijo de pentinenti. & esta cualidad de la linea perfecramente controlada Ia que admiramos en los dibuios medievales que han llegado hxta nosotros.. h¿ de cho.b¿ia (omo un escutror que ^ modelase en arcilla. adeldE o ¡¡iís. que nunca da por deffnitiva una forma sino que sigue creando. ^. de Beren. Leonardo sabla que el método era creación propia.ia . que pese a todas las wiaciones de técnica y estilo manifiestan la misma preocupación por la que araca konardo. u os sucederá lo qu€ suele suceder a muchos pa¡re de ells con disrinros pinrores que ). por lo que se colige. le pdecerá perjudiciál d6plalos há. rensa qlidei 4re géne. T. aun a riesgo de oscurecer sus intenciones originates. l. eda quiereo que todo. haa el menor vGiigio de @rboncillo. ani.o de pe. Su norma. Hasta pisanello. pua a nenudo sucede que la criarura represenr. Es la idea del delineante perfecto cristalizada en la anécdota de Vasari que presenta al rey de Nápoles pidiendo una prueba d€ la habilidad d€ Giotro: el maatro dibuió un círculo perfecto.ib¿ o hrcia ¿bajo. y en el pasaje que prerendo analizar explica tanro su novedad como su razón de ser: Voso¡ros que componéis cudros @n ffgurd. noved¡d del esrilo de tor de kon¿rdo.1. C*n¡ini5 a entender que el joven aprendiz debia copiar las obrx de sus maestros elegidos hasta reproducirlas con la misma perfecta seguridad. rcnemos la prueba de los dibujos mismos. pero no atabanas.da ¡o acien¿ a mover id erremidades de euetdo co¡ los movinientos de l¿ mente. la proverbial «O de Gioro. No hay precedente de tal procedimiento en la obra de artistas ¡¡teriores. y ua ve que rat pintor ha}! dorado de un a@b¿do belo y grácil a los mienbros r¡iculados.do s¿ pesentó en €1 Cóngcso sobre kóna¡do d¡ Vinci clebndo en Tou6 cn I 9t2.eonardo. 58 . de \4tlard la d'Honnecouna. Esta no¡ma de perfección artística no r"rió €n los prim€ros años del Qta*ornn.sons bien puede gúar una fonuna con su ane. por ejemplo en d Cnze (ilustración 92). en la lfnea segura e infalible que no necesiaba conección ni cambio de parecer. Sabemos de hecho que Leonardo hubo d€ aclarar su idea recurriendo a un punzón pará catcar la llnea elegida finalmente alreverso del papel (ilustración 95).".El método de elaborar composiciones d¿ Leonardo cualquien que repxe el corpuj de dibujos norenrino. y cabe dudar de que lo fuera para l.

:r ¿c(ividad del espfritu.l c¡r¡. mrnu.on.erlo. No quiere decirse con esto que los anisu de aquella época no inrruJu . -' -poner el acenro en su ñ./. preferia volver a cmpeza.e c'pcruni«igedeunrfl. ru.:. Pero toprmu' rq-.endo o drdo a enren: ::= no importa cá¡z¿ se escribe. .r.ronc de -pue.rr nunca una corrección en un dibujo exisrenre. ir. puede cienamente conoer las bases de Ia norma¡i- álus. ' d*prob* ro' .{¡un- ::¿. :.tto. .dr.s que men¡zaba¡ a s¡¡ ane desde ju.r.M. ^.' r.ou o *. dirinro.r de l¡. Pero ¿es posible que antes de Leonardo los urisras no se pensaran nada dos rcces? icreien realmente que . dibujar dos o má alemau't ua r Iado de otra'.u prole'ir./ rangible y rra. en pie de rgualdrd.og"i sepo di carbone ia rrliá"i En tmro que la ñ¡nción del :buro en el raller medrev¿l no e¡ru.emid¿de.r' ¿ ¿ figura. tnror s".io¡deL.e . re. r-l-¿.cenderL¡l de re'ul'ado .. Nos es familiar \.om¡oncn rr.-.rio de orrgrnal -.ylo'plron+..El n*odo de elabotat tonpo¡niom d¿ Lcondrda 59 :runres.ie.. . sino lo que se escrrbe? Lr insnrencia en la inlen :. en que era una rnás de l3r anes . r.u¿. cono :cen los juristas. que. uadro an. *rn.¿.{nre este rrasfondo de prácticas de taller establecidas.u¡. así como de rigidas nor :¡ de adecuació¡.e-r. ../Jr \r r"-.n rÍ.de. pero también s.Pot regl:r general. poo.iben los t¡ hl .ender quc el J. hemos de snuarnos ¡l contemplar uno de los primeros dibuios^ :r lcon¡rdo {ilu{r¿. ni l..:.ón o(r.l -¡d ¡no. o.i mcnt.ón a la práctica del poera no puede ser más significadm.r(r.omo lr pe .ione. L hJleza y pcrle.on L poe. j clig* -esa dirección..óPhi. -¡isrencia de konardo en la dignidad de la pintura. Le coniinuación de los Preceni de los que he citado el primer pasaje pone de ::nifiesro en qué términos veia y trataba de justificar este sesSo revolucionario: 'u ) sus poemas los poet*? ¿Y no h.para apreciar .ión sin recurrir a unle tínento (l]Jsrfación 93).o' ¡dc..r.¿ cl¿¡¡enre rnJrz. dii.stificar poera que ::::---u1 o un tratara de su Ierra ilegible dic.Curndono..nnu esubr ran orr dJo por .l.(u.crón de {' pá. tomri.1e. Pero no deja de ser notable lo mros que son en los dibuios h¡¡¡ lo.. practicaba esta línea contenida y cuidadosa..orp..pin. Lr pinrur¡.e m"ler.1 " :-rdi. d rcJi.preo. tur oue..^. . ::. si uno de esros anistas dudaba qué parón ado¡ :r para una composición.nel y dc Dcgenhur hemo' empeado a . ñ -.. en un dibujo inconcluso como su l¡álz (ilustración 91) se puede todavía percibn ]a lórmula heráldica del libro de mües' .o'o' -.rperimentoss.on I er¿ in'i'ren.imcro ¡ o' mo'. . :anera de enrender.do ¡entl de 1.u¡do. ¿Quién no ha conc¡do a un I =-:.. ¡l ca¡ácrer espirirual del. en un mundo en el quc el . no 'i 'uperior r ella. p"¡J h¿.l er. p.or e'boz" hdipoi. y cennarse en la pulcrirud de h ejecución en un dibujo es rar i::o e inúril como juzsar lc habilidades de un poeta por la hermosum de su :< palpa el orgullo en el ¡azonamiento de konardo.m en. uno. ion.n.rne.:s.s pensado nune en el modo en que compooen No. nr o. :nniñenn peqvños.¡e es m :ren ejemplo de cómo selecciona un anista la comPosicióo adecuada para rn¿ .. fine. Un dibujo de finales del ñrcezra que se conserva en el Lou. .e.u vgura r e\ró Luestrone\.ilidad p"radomirarel 'twb. rr que.. enJ. podu da. Neganta non :u»r pnb. .rer revolu. prr..ro* .

parece indicar quc para él et boceto no cra tan sOto el ac¡a dc una .n.ón el dibujo ha de adopt. Leonudo.\..rio en el que quiero cenrrarme.* ro rJ..or.di\.cológicos formulados tambiin en uno de Ios pasajes más famcos del Tratado rle k pintura.. la inspiración. concepción que culmina en el sigto x. . PÍa b. como rodos sabemos.FD\ -.nbn En I.nspiración.i rdorrmr h.ión háras conscguirlo un acuerdo con el rema. Neccsna el más flcxible de tos pl*mar con rapidez cualquier cosa que vea en sLr espiitu.n.oo^.rr. d.^J.s figLrras i a los movimieDros aprop...ór 1007.t-rt. aguel en quc .odo+r¡ ya plenamente desarollado. ¡r..u d. si¡ termin..... El pasaje fiDal.u. pcro revelan asimimo .. a ¿-:ior¿r .sra y el poe ra.urr cuado trmierre escribe cn sr poema Lá peinturc (1770:): i A i L.r IJ q .u... T.rren.ra.¿. .iricn.s.n.:r:aer por conrpleto disdnro.j.'dc. sino quc rambién podia ser tuenre de ulÍeriores nrspiraciones. E¡ rales obrar esd el punro de par¡ida de la nueva concepción del boceto. tt rrr.ción compleh al se¡ más ad.u.J. componÉ¡ su rela¡o.uui*..edirigcrla . Los pri- meros bocetos penenecen aú¡ a la ¡radición de Venocchio.e.i.ren." c. dará s.nventa¡ no ta de .4rr¿¡¡l de teonardo ¡o acaban eñ Ia compar:tción enrre el dr.ro cuando aún esrá olienre.ompre¡dcr que sólo con quc cn un des¡liñada composi.rrrdro.der.(.::---:r v pan conicnirsc en vehiculo y sostén dc la inrcnc..r d€masiddo los miem_ bros: indica su posicióD.. etnuero mc..¡!o'i.. ion.ecomienda . n.ados ¡ las siruaciones "arcnder qu..: oc 1.r....!is&.i¡:renido ¡l oballere.J. urd'. Lo q .u.una nue.un cambio de énfasis.Jrd. r.¿dú ::r:r-upa:l anisra anre v por enc.iq'. y él to sabe.. como si el arrisra deseam golpear cl hi."Jdo... sobre h que lrcgo puedes rr¡bajar.hb'r dc oe le. que rccuerda no ya ct plrón ' :vr.*r(n.mple garabato (ilus¡Lación 94) porque I ' . t.s co¡ rapidcz.r. C e..o. | ^ I ¡ Aqui. el mái irteresanrc.e.dor inspirado v desaliñado dcl poeta. Sóto entonces es dcl anesuo sino el librc el anista tte scguir a su .. Se cúdencia que lo que para Leonardo cuen¡a cs el »¡¿¡¿ zrz-/ rale y qtLe en ocasiones hasr¡ recune a un s.ur..= :¿¡e--¡ :. gc.ma de todo es la capacidad de .. t.pt"n Pero los . iJr u.ur.en o para m:1. on Ju sdni \ c.br.io et ¿e L¿a.= a-:a-ir i-: -:.u tn n.r I ¡ baulk ¿le Aqehu .beth¿¿¡ c boqh d¿tb .n.Jtr. enlaa Lconardo su conrjo récnico sobre el mejor mérodo de hacer boceros con ia observación y el consejo ps. 1 ^rJ .tnen. pues..u. Pero no es en csre aspecto negativo cte la nuevr ::r=--: :< L<on. En esra récnica se "viene.t¡dte "vr..i"n rro.n41nac'ón a donde le lleve y respiriruales de la. Pu€s debcs. ... u ro. or l.u.r".. nru.rr .o.p. Hr v. h l. Leonardo esrá :¿\r-i¡ :cui en É\or dÉ una concepción entermente nueva del anc. destruyó csa paciencia úDica .t ..-¿ :.]uicru.n e r L...igu¡.on r¡anquiridadrr Podemos seguir la evolución de esÉ r¿cnica en los dibujos de Leonardo.de.. como dice una r arimrc de nuesrro pasaje que sc encuenrn en las noras de Leoudo: medios para poder Bosqüeja las fisums dc las pintur.queh. cn e1 papet de la visión interior.

Abarso i cawltí.iempre a los psicólogos inrercsado< en la . en lugar de detener el fluio de la imaginación. predr* moreada:. :ue los bocetos para 1z úrga y santa A»a (ilvtración 94) desa¡mllan mo¡nos de su lz '.] para despenar en la mente invenciones diversas"r. de Mi¡3u.reno: -:¡os \ :orrvos que rienen clan signific. EI bocero no es ya prepamción de / :n.. Dr r enrend.. con la figura que se álzá con el brazo .ceros descanados.: :ricnro de lo "indeterminado" y su a¡cendienre sobr€ la menre.:. que i ---onardo era capaz de inducir deliber¿damente en sí un esrrdo de nlaiación de con. ayu¿¡ inc¿ndeycenres.rea(ión ¿nrsric¿ r'. l. pu€s mienrras conremplaba e«a figura :::ndiosa y la dibuiaba en u¡ papel (ilusr¡ación 104) vclvió a empezar a proyectar la :r -¡rma que andaba buscando en el dibujo que habir hecho.. antado por encima del grupo de caballos.. inscribiendo encima del grupo: . erupo no l€ s¿tisfizoi no sólo hallamos inconrables pntinmti en la formt fanásrica !e los hipocampos. y recienres obsenaciones má detalladx lo ha¡ subra"do:-. nubes o moho. tu "igifica ..' ::oles de ripo onirico en el que la imaginación comen?ába a jug¡r con bormne y for :. evocó cn el espíritu inquisirivo de tronar :o la imagen de Nepruno guia¡do sus hipocampos (.omposicion de &zaz la prsión de Cristo r. le avuda a fluir.:e dc la palabra cscrita.ación simbdUca en l¿ versión deñniriv¿: el cordero de I \ qu.. Otro de tala ejemplos se hace presenre de inmediato: sabemos por ¡sári que t¡ona¡do hizo el famoso bocero de Na¿rzza pan Segni cuando estaba en iorencia. "per y'csure l'ingcgnü. tm?o'itiou L L¿oaardo 6l inrención por la meditación [... independienre del tema.¡s¡ocamienro de la¡ normas anesanales es toral. ob. sino que €n su consrante monólogo interior llega a recurrir a la aru. como acicare de la "inrención.: _ renudo se ha señalado. En '1 r¡sro universo del espíritu de tron¡rdo.<.. / :§rque en estas formas irregutares se pueden cnconrrar exrnñ¿s invenciones . " Cabe imagque con cste probleme en mente asisrió a las rcuniones dcl comiré para decidir el :mplazamiento de Dauid. -omo es posible proyectar palabras en cl sonido de h< trmpanas.-{f'. obra en concreto. y que estas formas a su vez le ayudaban e ent¡¡r en una especie dc ::¡nce en el que sus visiones interiores podian ser proyectadas en objeros exrernos. adyácflte a su descubri.| Ángel. anadiendo provisionalmente :nos hipocampos a la versión de Dauidt" . El \ :-. Y ahor¿ acaJ :umor de omprcnderque lo indetermrnado ¡ieneque presidir el boctro porla mlma / :uón. sino parte de un proceso que está en continuo desenvolvimiento ] :: el espíritu del artista. .rn* qu. que le convinió en .gcr to norable en 1 modo ca¡or es el en en formas enrer¡menrc drstinrs.El ñ¿todo ¿¿. para esrimular en el espíriru nuevas invenciones..s¡¡ los muros demridos. . . mbajando eo Z¿ bdtalla dr Al. Ha1'prueba de que konardo udl¡zó en re¡dad sus bocetos como dice que se deben .eonardo proyecraba el nuevo significado en lri formas que vela en sus viejos I el Niño con un ga¡a (ilusrracirjn tOl t v ormr dibujos anrenores.lustración 105)? tusuhó luego que '! :: . que .ghíad iNo se diria que el revohijo de formas erre compoaimntz inatl¡¿ (ilustración 103). esr¡ invención e.hkñ.{á la -n "-" " :r. A . t*e pasaie hr fasci. AI bus"'""" ) -nución..rrciioridad un gato e incluso un unicomio (ilustnción 102).:n'emoa del sfunato y la forma a medias adrvinada (ilusrración 9q) .| _--rdo .1.lr irregulares. ) __n ¡¡do'e en muros de¡ruidos..

"ciencia. Cuanro más pcrsonal resulra su arre. proccdiéndose luego añadn hasta quedar sadsfecho. Y esí.rrun¿v¿ned¡drnfinir:deagrupnionc.r.o eri. y después qüe modelos vesidos o desnudos posen a la maner¿ en gue se h¿ dispues¡o la obra¡ y hay quc cerciorare de que concuerden eo mcdida v escala con la perspectiva de mane¡a que nada haya en I¡ . o'.s inve¡ciones. paisrles... en último rérmino.pio fo. el consejo que se da al anista de adoprar un nuevo método de h¡cer boce ros conduce necesariamenre i un ripo de proced. plarras u otrasrr.acrin de la intención e inren.uJtqJi(r que lJamrmo.ra Nuesrra dis¡inción enrrc «arre» y "ciencia. oel Ren¿.u drásrica con eI p.¡r nr v huÚo ..¿ ur¡ inren. for El maesro que afirmrse que es capaz de rener en mcnte todas tas formas y efectos de l¿ n¿tuÉhz¿ me parcceria .. rocas..J. p«o cerciórate de conocer prime¡o rodas l¡s parres de las cosas que quieres represenrar.ietanenrc ¡dórnado de u¡¡ e¡ornre igno¡¿nci¡. Pucs lo . 'd.urliz.ión que en un prnrc....-o oe.úto¿o d¿ ¿hbü¿l conposnia $d¿I nd¿a har quiá mtu sorprenden¡e en la obra de Leonardo que este divorcio enrre r significado.idad¡. oue ll¿m¿mo. . eris.¡. más renemos la impresión de que es presa de la obsesjón de cierras visiones esrereotipadrs.nado sólo podía¡ cobrar "Si e1 pintor quiere ver hermosas mujeres vidr a ¡¡¿vés del conocimien¡o lúcido.ori. y m:ís insiste él rambién en la objetividad de su are y cn la necesidad de variación racion¿l basada en la observacióntrr."." L libenad im.miento más risuroso: Lo primero que se ha dc prernder e¡ rn dibujo es d¡rte a la vista u¡a nrdi. p. ya se trare de animales.. / *.! priao ?cLi".rginar.¡¡¡lpinroravi.o.i(btu el dom r.o dt I tibro l.. le hubiera resultado ininteligiblc a Leonardo. si 'e q. Só1o una concepción del arre tan absoluramenre peronal y casi solipsista como 1a de Lmnar do podía dar lugar a esra ruprura t. pareir de Io.onfuso suscira en la h€ n¡e nucv.glni.§ado. Cieno es que pan Leonodo esto no es már que una cara del asunro.rrru. en su mano está el crearlas.. No hay conrradicción aqui.. sólo un conocimienro en extremo detallado de la esrrucnua de la Tr o.s lintasias por él descubiertas en lo indeterm. ¿ le permirrrj .ión .jó la im¡gináción.inrr..rud'o. De todos es conocida la persis¡enci¿ en su creación de cienas imágenc a hi que se dan diferenres nombres según el conrexro a cuyo se do esrá¡. rl)" Cuanto má esdmule la im¡ginación LLn boaro.u)o qu. Ni siquiera hubiera sido posible f-ormularla en un idioma en el que la medicina y ta cetreria era¡ y ¿ la pürtura se la podía calificar de Va "ar¡es.ienufi. Pues. mejor cumplini sus fines. ya que los electos son infiniros y nuerr¿ mcmoria no rie¡e ¡ant¡ capa.Ll. retirár r r obh qu€ no eré de acue¡do con la ¡a.imicn.ón y los e6cros nátunles¡. Leonardo sabia que Ia.y movimien¡os.. ". de .o.rrre. dcn. )¿e. Pero incluso este rrabajo riguroso a partir del modelo que posa era vano a mcnos que el pinror luviera un perfecto conocimienro dc lo que Leourdo llama t'íxtinsica .cin... c. es motivo \rd¡ ) el a«o de creación mismo el que le impona: pan enamorarse de ella.

El pri. Rafael..-.lruraleza mnmr l: hubieru creado.rr¿ infiniro ponewlo. Un temprano estudio de madona (ilustración I 14) se para tururr referenc.confusión. J{ -. Pero la concepción del arre que cobraba forma en su esplritu sobre:. "pinrones cientifica.o pr. pues :no esrá denrro de lo .¿an¿rl¡ 6-l ajLLsiadal' ' -¡.me...haceo. Tratado al qe ntprcodenremente se llama plarar del pitate.on q-) podemo' ver Io que Ie 'ucedia por I j:'o del genio de tronardo.ion aguardae inclu'o.J -:-* r. aprendiendo a confinarse en su propia esfera.ór (ilu¡rmüón 106) sr quc podna dcju.ole que h menre de Lmnardo gu.a.onáles del genio z:otinma irako . pero uno de ellos hace a esre contexo... desde luego.on'raci. r e rnfinira pacrencia al logro de e.. pe.mo en quc w a peru rodo ¡fán huma¡o.rigico Éác$o. I :ocedimienro ¿nLerio¡ de Lronardo puece ur ranro in'enido.rx eqen¡ de .' cu¡le' I n.el ¡ l¡ promesa de rrv¿liz¿¡ con el Cre¿dorr TodJ l¿ ciencia de la prn(um no {f -Je conseguir que un cuadro .irn de u unwcno per I --:o en pequeño esr.tto nrulro cono 'r --::¡¡a escuchado el consejo de Nietzsche: .. anc de la pinrura.parerca real. Para dar cuerpo a una fi8ura nacida de la .. peio el uo' \ :-: se mueve en espnal crea sobre el papel *a. ch'a : :.lu¡¿ ¿ontusión porque en ell¡. homologados del rema 1 *-:do.. onsrru.ae l ( adqtiria un vigor sin precedentes? En esros dibujos apocalípdcos.I ¡ je la delineación pulcra.l 'r 'u .¡:'. - r :: ¡¿ l. para dar a luz una . porque con la visión binocular siem:: percibimos la diferencia entre una superficie plana y un objeto en el espacior6.El m¿tado dz ¿kbort on¡o¡ition¿¡ k l. h¡br¡ encon¡r¡do un: regon del rne en la que el ] 'u poder U fmo.:o:r"i n¿d¿ má\quedecep. tn un dibuio por(rior rilu'rrac.:o. cualquier criatura que daea-: .J rni{¿ que ¿pli. H:bía un fallo en el sue¡o del pinror que podía.n el poderro del ane re m¿¡ruvo li. 'ez --\. Ha aprcndido r ur t el ronpanine.t/o .obr I^ lcyc' y movimicn¡o' de lo' elemenro.¿ e . presenta la denn.se avien la imaginación nuewx invenciones. El caos de llnea superpuesra siempre evoca \ -visiones del car¡di. . Este proceso lo podemos casi ::. -r( gu\re o no le parecra indi'pensrblc r Ieonardo 'i el ric habir de mrnre.:ntia del pitare medianre una orgía verbal de turia destrucriva en la que los elemen::r . L'rm boado' ello' en ] -. Pero ta arrogancra de ¿mbrtión h¡br¿ ¡c¡rrc¡do un ..irrud de l.rxe c¡d¿ m¡s de¡enerr en e. uno de los parrone.arecen r€gresa¡ a su con6¡ión primigenia. ren\ione' verdaderamente tir¿ni(lr son. seria imprescindible no menos que conocer las leyes del creci- .a completa ilu'ion de realrdad rangible que . :nro nalnanaa del artista y \ h propo¡ción en . de :<.: .r¡' Leonardo.Has de ser un caos. Muv divenos son los xpecros de esrx :::rrias de su vejez.onremplar.r ::: periodo de Rafael en Umbla nos lo mr¡estra enrregado a 1ar normas tradiciona. perc er imát€nes de cao5 y des --::. en vimrd de la cu¡l .::nciar en la vida del artista destinado a darle su forma canónica..ba tuem del aJ. Qui¿ L¿ .

rrr. rau. cuando me.n cl Kins: Collese de h UiivúsiJ¡d dc Durh¡n 64 .rs grieras que ar an a sa¡ lL¡an y al borde del rostro del niño Jesúsr pero en líneas gcncrales el estado de la pinnLra parece bucno. No he buscado ningtln vÍncuto nucvo enrre el cuadro. no digamos ya del Rcnacimie¡to iraliano. . Me parece que debo advenir al lecror desde un principh que no rengo rórulos nuevos que fijar en el marco.rrle{Do¡-'l'vn.ru.ño Jcsús.o André M¡I. que afirma que Rafacl no Ic conmueve.. nrc.'k ¿J. H*m un cririco lomado cn un clnna inrelecruat disri¡ro co¡. esra condiciónL...¡li.ere . que actualmente cl Palacio Pitti de Florcncia.r mis dudas. Cierro cs que ni siqriera en la Galería Pir¡i resulta flc. Recuerdo en parricular cl cálido a¡rarilk¡ c¿sra¡o dorado dc la ropa del n. tipo iksco.igoroso.ción contra clla. de tluc las mismas pinceladas mL¡es¡ran una frescura y una audacia quc dcstierran toda idca de melosidad..quelrM. I']ero. y nuesrra propia rea.1".ru. bajo el vicjo bamiz. v de qLre los cotores.ir. son dc una riqL¡eza ).rJ .L nd. y el ¡cabado como de csmalte de l¡ cabeza de la Virgcn.e en un¡ "b.. H¡ constituido la encarnación de la perfcccióo artísticr p. el armonioso añadido de ese atrevido pañuclo verde que con ranta ñcilid¿d pone una nora dñcordante y de poco gusro e¡ les estampas.. J. el lector no cuen¡a.rración de esta conferencia.ad. suavidad quc ninguna estampa ni copia pucde reproducir. un elemenro penurbador? Confieso rambién que.rcercaba al Palacio Pirri esre otoño para estudiar el cuadro como prep..l cl acccso al cLLadro..rra generaciones dc amanrcs del ar¡e." .r. después de ¡odo.rilr.17dr¡ovi. A ¡ris dudas.rhre¡e l9s5 ConÉren. ¿Vov .m..n" \-¡ ub.r l.. sc me caia el alma a los pies viendo las postales de colores.per"'.r lireran¡r¡ o cl pensamiento rcn¿cc¡risr¡s.¡ m...olfn n.i.¡ro.¿ Cl¡rhon \obrc Are pronun. de los ropajes v la silh con m roques de luz de empasto dclatan cn mi opinión la mano del propio nraesrrc... Es ran auroexplic¿riva que ha lleg. ¿podemos conrcmplrrla ¿isl¡damenre rodavía? ¿No cs la popularidad que disflurtl en tiempos.. el tratamiento r. El e¡oLme marco dorado del siglo xvrrr ocasiona un dcslumb¡amicnto que casi des rumpla \e\. ¡n. rurmn: lJ ohl mJ('ur .dá.mo ejcmplo de una obra ñaestra quc rcco¡oceríamos como ¡al en cuo de c¡contrarla en L¡n desvá¡ sin rnuio nin gunor.r castigar con esro al lcctor? Un nuevo encuenno con cl original puso fin.doa'. l¡ ci¡¿ «..errre E.r mis dificul¡adcs porque...¡.rcn l0-) de Rafacl..La Madonna della sedia de Rafael T T -" ...sr.qrriro h. que destac¡ contra cl in¡cnso azul de la Lrlda de la Virgcn.on orr¡ cosa que con mi palabra de quc cl cuadro es muv dis¡inro de csas pcrniciosas rcproducciones.\ re ¿ requ.rlgunos ¡arches dc restauración para cubrir un. cl rojo oscuro dc la manga y ei respaldo adornado con oro de h silla ¡ «rbrc rodo.r e. pero no.rdo a arraer a muchos quc nunca habían oído el nombre de Rañel.. . Mi rem¿ es prec¡amcnrc ese problem.. Hay. tapas de cajas y recuc¡dos expuestos en las casetas de dclantc dc la Galería..orr¿.

:...Dcvueho.¡one de maniflesro su atinidad con el Raiael zuro¡ lcla La nia ¡/¿ Bol¡¿¡¡. El Museo Bri¡ánico posee un tomo enrcm cle estas rcproduccioncs. : :::¡iielistas ¡nre h forma clísic¡ madur¡ se convirrió e¡ la e¡c. desde facsimiles el¡boridos hasta una x. Un . .ble que hs resquebr¡- - .rrr... :< muieres v niños concehidos en unr paleta semeirnrc de amarillos oscur¡.cr¡¡nte. en rl invenrario dc le colccción de los (i¡ndes Duques de Toscana.n¿¡ ::. por ..:' quc mencioné daren de «c cpisodio.. \\'r lo obruvo un minian¡rism en cali' j.. .t .. --.. Hasrr en rquclla época su :: . l. cl aislamienro au¡ootlcie¡te del cuadro comenz¡h¡ ¡ :.::rn.rrse en bhnco ¡ me¡ro\ aL:r . : :tz¡. p. \ principios dcl siglo xvttt Jonathan Richardson.rrnrción dt l¡ {1 nr. ..¡ i<. pucs no hay ningún docu»re»ro rel¡rivo al cuadro. csrableccr un vincul<.:.rdin del gusto r. A lt¡s... r¡trc clh r cl mLrndo tin¡ili¡r d¡i hor:¡:.¡: . la-s historias que co»rcnzar¡n ¡ circular c¡ ¡r¡¡o ¡ 1¡ 1.r copia..áaza.Losgr¡írsy.ircgorio XIII. Incluso si¡ un anál¡¡ mu. A principios de¡ sigl(.r : ' .rs por los macstros más fimosos dc este oficio atcsrigua la crecicnte popul.lix¡nl¿ y para los quc ¡o compa«ían los escnipulos de [^ ... El regisrro de su posrcrior devolu. de:¡..: .r' -:.iri.ida. l< (r¡s xnalogírs con una obr¡ terminad¡ hacia l5l4 depcndemos .::.!r.r.::."....rnn r : ::r. admir¿ba cl cu¡dro en cl l'alacio Pitti. . ropando con div sos obicros en sü crída.nc algo con qu¿ iugar.rencia que icnemos s€a una copia en una carra dc indulgencir promulgad.rbsoluro de que gozó R¡f. como a lt¡s de ahora. --:r. gozaba de un lugar de honor en la 7.ión dc rcproduccion§ --r::.¿¿ MrdoD¡e de[¡ sedh 1¿. lacónico v esroico: .: l¡ .:ro después (ilLrstración 109) v su cuidadosa impresión parece indic. . r.i.tl¿donnd.r -: .hi\n1.Rdr¿l sutiles gradaciones de rono en que firba Rañel.rl ir a descolgano de la prred se le cayó el .r la hora dc .: :. pero danado. el rerde atenu¡do del mrnro de l. Pe¡o su vcrdrdera f¡m. : . un:r hisroria.rrig.r con qucd. cn InglaterLa. ni tampoco ningún otro conremporáDeo. trlsún. : . :: .-:.. i¡¡tr ic humana.. ' sólo con el rsce¡cienre.inre. Puede tomarse clb como prueba de quc .e roh'ía conrrr é1..i. con sLrs to¡os ricos y rterciopelndos y grupos desinhihi..r modo de pantrlla el cu¡dro cobra .rpa de 1572 :r 1585 '..r. : -:.::. -: -r. Aegidius Sadeler lo Srababa no -. el simple conrcmplar lcs rcsulmba f..¡....nqo que : . La mente amcnrz. un¡ a¡écdor. Pero en l5ll9 lo encontramos. -::rucomplemcnrrria.-. Es pos.-¡Jrc es¡aba tod¡vía en Romr por entonces..tue tanlo debcmos 1..i.i.tomolo.. y..rr.logr:rli.:r.:.rlu. .rri' Jc h obra.¿. Quizá el primer testimonio dc .¡id¡ cn 1833 cn el P¿itrl Mngizín¿ liit\\t¿ción I26).: ::::: ::. -:.'. -: préstamo prrr hacer un.. '. : r¡e'. p. r lr ./¿rldeenronces..' .mo tiempo. V¡sari no lo . ::. .r :: c'tr flaquez.rmcro superior ¡ ci¡cue.r ::.' hi\ro.rr que ral ver :-rJro fi¡era ligemmenre más grande rodo ¡rlrededor.¡'¡r. En cuanro sc pone ur.¡.r mujer del primer plano... ese precoz pal. En atractivo popular llt:.. j.rel e¡ (icmpos de Vinc' Mengs v el crlro a la helleza concon¡itanre.Lrn problema I los admir:rdores qur pcregrinaban a It¡lia..trpttar rla Madont¿ .o (ilusrreción 125).:.

rizó qu..r épocr romántica. y herc aqui que llega Rafael y se tlia en la hermos¿ muchacha v cn sus angelicales chiquillos. La anécdota represcntada en elcuadro dc Hopfganen :-r. y ral vez haya seruido para mantener vo un débil recuerdo de la pintura impidiendo que fuera a reunnse con l:x demás e¡ el limbo. s de un roble. El ermiraño ¡¡i. pues el gruii prosiguió . Me temo que me faltó v¿lor para pedn más deqlles.ompos..narcro. l¡ noúblc hijl del panadero.:::: Lr \l¿donna d€lL sedia /. renro la muchachr como el roble seri¡n inmorraliz¿dos por esa proeza.sari al no relatar anécdora :1guna aceLca dc la pinrura. Tal como vo la oi e¡ Flohabl¿ de uD ermi!año que. \fuchos años después fLre corrado el árbol y se frrbricaro¡ con su m:dera bariles de . pero no hay más que visi¡ar el Pirri para escuchar divercas vari¡n¡es del motivo recitad¿s en un número infiniro de idiomas para trisres v cansad:r fihs de perplejos rurisras. ral vez más mojigato y menos prcocupado por la verosimili¡ud h¡rórica. la de que todo lo que dec.a. pero se los h¿bia dcjado en casa. Explicar la forma de ¡¿zá a cuenra del fondo dc u¡ banil de vino rellenaba de modo adm.ción madura ¡le :.rc1 Esre lib¡o. una obra dc arre llev¡ conrieo las adherenci¿s dc su viaje a üavés de los siglos.dc barriles viejos que la posre¡idad enmarca en oro es una imagen digna de ser acariciada y llev¡da a casa como algunos argumentos de pelÍcula. bien que cierú e¡ mi opirión. «enemos el documcnro aqui e¡ Florenc. Iue a echar mano de sus Liriles de hacer boceros. Pronto ganó acepración v hasra la ilusró un pintor alemán que vivia cn Ira]ia. sic. La hija se casó y tuvo dos hijos.mos y escribimos sobre una pin- -no :rra puede cambiarl: de Jguna suril manera. Su recreación del episodio está va olvida da.osió un monróD dc arcilla e inmorralizó al gmpo en el londo dc uno de los barriles r quc había por allí. la converría en un rerraro de la esposa de Rafael...rman¡e de Rafael.1¿. sc refusió entre :. de un ¡al Erns¡ von Houwald. Esta del genio mueno de harrbre que no riene dinero para lienzx y p. publicado er 1820 en pleno Ia primer.rr .i. Es una idca estremecedo¡a. Otro. conriene :. y no ::\ quien pueda descifrarlas o enjugar los accrros qL¡e l¡ descripción y l:t inrerprerarupcrponen a la pinrura.i : ino para el viratcro. sé si en aquel monento lcvanré la visri v la exprcsión de mi ros¡ro Do le pareció suficie¡tcmente crédula. por lo que en seguida .stó lue elgLría dc lengua inglesa que dijo en presencia mii: no renia dinero para comprar nada. Reorganiza nuesrras percepciones. esposa que nunca exisrió.rra que pinrara en é1. huyendo de una manada de lobos. Pcro el que má me gu.rable el hueco dejado por Va. ::..: i.3 .:ene h imagen devocional en una pieza dc género..do rescatado por la valcrosa hija de un v. Augusr Hopfganen (ilufración l0¡l) 5. Pero sca cual firere el v¿lor o ¡o valor de ¡od¿s las anécdotas y asociaciones que se h¿ran ido arracimando e¡ to¡¡o ala Ma¡lonna delk r¿l¡¿. "Rafael y por eso le dieron un baril p.¡! .r vers n de una leyenda con la que :: =::r Je Florencia siguen obsequiando a los visitantesr. A uDo de los guias ie vi rrarar de reinim el languidecente interés dc su comitiva median¡c el recurso inefible de afirmar que la Mn¿|¡nna era cn realid¿d el rct¡ato de la . la .. HLrbiera sido una crueld¡d.

La carra se co¡vir ' : :n piedra angular de lo que se llama reoría del ane académica c idealizanre.r rrna rujer del pueblo más que a la Reina de los C¡elos: ei panuelo verde esrampado que :ne¡ sus homl¡ros no se pa. Esra exploución dc un: de éxito no significab¡..cedimiento :.onriu. pues amenaza la inregridad :: l¿ obra en más de uno de los sentidos del rérmino.¿. en verdad il hi€rárico manto ¡zul de la Vngcn. .:. los rasgos rcgulares y la m. en su hermoso l.r. De vez en cuando posaba de modclo en cl ralhr .r embrujo al calificar el cuadro.o:' dcir de r€sulta¡ cxrraño. Si rcalmenrc quisiéramos rela. y ello no .o rrmbién ha servido para alejar de él a los que han aprendido a mirar con des. Pues. : I :-'::. Pe:r3. ::l¡nente r¡ansmirirí¡ la atmósfera dc una morada humildc ¡ los conremporáneos de i:iie| ni les pareceri:r el rosrro sercno de l.ías de los muchos aGcionados a la ii. ¿es realisra esra pintura? Crco quc cs sobre rodo :n elemenro cl que h. pero sin deir de ser un tipo 112).o que gr¡njea al cuadro las s. :-:rn .ión \adie . Quizá resuke necesario d€shacer ese malenrend.".ón de las inrerpreraciones pasadas. En cualquier caso Ia silla.r despenado la sensación de que Rahel ha rerratado aqui.¡. Sus priñcros dibujos nos mue«rm como J rdet ::ugino cobra nueva vida en m.rirnonio R¡ñel s€ educó en la rradición picrórica de Umbría.:: rel.e L1n d¿ R¿f\t gra¡r maesrro en una improüsación ripo foro.ec.io:ro ¿:.ensible e independicnre como el senor Prul Oppé estaba sucumbiendo de scguro a .rada a lo aho rcpedda con ranro apio:::o . Rcspondc a la :':sunra de dónde ha encontrado una modelo ran bella como la reprcsentada en . pero 'r--Didn es posible considerarla una sobria descripción del auténtico p«. cuyos hermosos v sercno.: aprendiz para aclarar un. -:. Rafael no cra Caravaggio.rmentc realistr de un¡ madre con su hiio. ¡¡e Io.rción es falsa y cdulcoranre. un ¡b.nio anc€ dórico en el arre.nvenro dc la imaginación románrica. Resulm quc la ú»ica opinión sobre artc atribuida a tul¡el en la famosa cana a :lidasare Casriglione sc alza contra esra mhma falsa concepción'. -. El :re sea un pañuelo dc campcsina. ¡rra sensaciór es la que constitrrye hoy en día el ::ror obstáculo parr comprender el logro de Rafael. pnlpi¡ando y respirando con ¡ r. Todos conocemos la típicr V.i.eru¿n ¡Jn prec¡o. me parecc va orra cues: on. ¿¿ rodo elem.rnos dc un genio.--:los se componlan sobre rodo dc tipos. dibulo' de R¿l'ácl p.(. podríamos rener la impresión dc que . p. como a menudo se dice. la ralra de Ia que roma el cuadro su acrual nombre.r MadoDDa dcth s. lrrla con una imagen de la vida cotidiana.rgen o \I:: Perugino.r Virgen similar al dc una mujer tr¡baja:¡a con dos niños en las manos.da cálida del sol rcmano. difÍ. :¡n su elaborado rorncado y el resprldo dc rerciopclo bordado y flecos dorados. y al lado dibujos de aprendices que posan Lilustrrción I I 1.mpa. Tampoco cl crítico ni cl hisrori¡dor son dei rodo inmunes al poder de sugesr. G¡l¡rcdhacie¡do refc¡encii a cierta idea que riene en Ia mentc.un rerraro :rpido v franc.r poxura o la posición de las ma¡os ilu¡¡r¡¡ior .bro sobre Raf¡el. y ta modelo romana qüe ripiró sus madonar €s un . dc.do.--:o de la naruraleza. Es es(e modo de con¡empl¡rl¡.onrables re¡ablos de su cscuela (ilustración 110).- :.o re. - ¡bsorbió esm rradició¡ dual.rosrari¡.. H¡sra un ¡uro¡ .

r udios del narural su grácil y temprano csrudh para una Vir encuenrra en Oxlird (ilustración I 14).acia.Las figuras son de r¡mairo natural. Rcsulta revelador ver l. rna una preciosa hoja que nos mucsrra al menos una etrpa dc su sé¡esis (ilusrración I20).¡s enrre l¿ Virycn y el Niño (ilustración 97). üor¿ en Y/ashingron.1112?t. (i¡mbinar csra lil¡ertad de movimienro rccién estren¡d¿ con la csrricra disciplina impuesra por el rzá tuvo que suponer un rcro muy del gLrsm dcl anisra.vo confirman I¿ aserció¡ de que las figuras surgcn dc la menre de R¡t¡el.: :: .ldón1t7).vos rrxbaios..dad para absorber y asi.la Ia Virgrn del prado liltxración 1 19).rr diversas rclaciones fomalcs y psicológi. y en cu¡nro las ha clasificado como ideas alcan¡an esa sua"e lucidez quc ran fácil parece. ¡lrededor de veintidós años Rafiel abandonó el remanso plaL nbria para medn sLLs arm¡s en Ia compctiriva Florencia.rs delanre de or¡as. H mnmo l-conardo no h¡l¡ia $n lum Lr árltz j¿di en(illisrt.ó¡ I I 6) y cuá¡ to se inreracción de la. . mil¡¡ Ia lección que habia aprcndido'.:grdo. Si en el período florentino el problcma que se planrea es principalmcnrc el de la composición en el sen¡ido de u. Los cuadcnros de boccros florentinos de Rafael arestiguan su incrcible capac. Pcro qLrizá nada más espectacular en h hntoria del arte que observar el influjo de esros modelos sob¡e los dibujc dcl jove¡ ¡raes¡ro de Urbino. vcr có!.s iiguras.rndo firmas que dcsarollar. El comptejo movn¡icnro de Ia Virgen que se indin! . ji L: I¡donna della scdia l¿ R¿rcl i-i¡:o:r¡ab¡ :=:-r . «pcro ocupin sólo un pcqueño carrón porque todas -:¡n senradas o inclinadas v un. Conocemos la sensación quc h¡tía :ili el c¿nón de Leonardo para Ia San¡d Atn lil¡str¡c¡..o empieza con óvalos sencillos que se convieften e¡ una c¿bez¿ (ilusrració¡ l1t) o cómo se ¡parra de estos clcmcntos par:r ensav. t.:be un conlemporárrco. 1..n Lille se con. son idcas marerializadas. esre agrupamiento sin l¡ ¡rdu¡ e incesanre brcga que el dibujo tesrimonia.rs huell¿s de su pluma dando vueltas alrededor del papel. E¡ el ¡¿zá del cen¡ro hay un csrudio de lo que scrÁltcgo la M1¿on a ¿:/¿ Alba (tl\ts tr¿ció¡ l2l). . Pueden considerarse soluciones .nacieJilgclo du¡¡tación «.rlternativas en cada una de l:s cuales se recogen y.t ¡= r :: \::o cu. F.ombinan posibilidades bosquejadas en los boccros.r disponer sus clementos en prolirndidad y a crear esos grupos en chculo f¿mosas madonas florenrina§con l¡ V. busc.o :-:::::Jmirado la .--. De las ¡r¡don¿s del período romano se conservan muchos ncnos dibuios pero los grandes ciclos de frescos v los csmdios con ellos rehcn»r¿dos ¡os hablan de l¡ potenciación de ta habilidad composiriva de Rafael con sros nu. donde Leonar\1:sr:i ügel luchaban por la suprcn. Estos documcntos del proceso creat.ry¿n ¿e 1 I 18) y v en esptal cuvo conjLrnro configLrra las sinfonias delas r¡. En incon¡ables estudios para gmpos de la Virgcn con el Niño le vemos disponer sus etemenros en combinaciones siempre nuevas para competir con los milagros de composición conseguidos por Leonardo y \liguel Ángel. los escenarios de gnn perspecriva dc los frescos romanos le invit¡ron a presrar más atención a la terccra dimensión.n al margen dc csros experimen¡os con el equilibrio v el agnrpamienro leonardes cos.ra disposición lúcid¡ sobrc el plano.

:. M.cnos por una mirada hrcir denrro que -.t:-o dr eqJlibr. igu. pea nuelro guro resLrlta un r¡nro ¡nifici¡I.:n¡enido. Yo creo que Rrfáel respoodió una rcz más al reo planrcado por un proble- delh *lia.r» motivos no los recogió Rafael de l¡ vida cotidiana Ia encontrariamos en el reverv¡ de -:r hoia (ilus¡nción 122)i pues tcncmos .¡ero en cierto modo cl grupo dc anibr rcxLrlt.lirccr¡men¡c una Virgc» v un Niño dc Rañel: e¡ la solemn< M¡lonn¡ Sixti.r ¡l Ni¡o dr un¡ mir¡d¡ h¡ci¡ ¡rrib¡ qu. Tan sólo en o¡ro c. igur. Lt principal innovación..rmc¡ dc la ..r . mjs pró\im.r centrrl quc se aquier¡ y csabili?¡ eD el cmdrc 6 ¡al de 1¡ Mazlona de Aha. Hav un ra»á en tlorencia que se atribuvc a -::ocesco Rustici.-': :.1 ¿ún .ncs -::i::. que sigue concibién. Ia figura cenrral es el caso m. r ::::.r prJa el .lz .rs noramos lo p.r Vrgen con inspiraciorrcs proceilentes de los a»rlaren mánnolde Miguel -::: :. como ran r menudo sucede cn l¡ de c¡os ¡óos. nx rres b<rttos de la hoj'.lle st pueden inru' :omo v¡¡iacione¡ sobrc los temes de Rusrici.o¿. l¿llt ¡a¿l¿. No sc consenan otros dibujos dc Rliel p.rdo v redist¡ibución hubo de llegarle a R¡fael Ia inspinción quc :-: : \l.es bien.rlo»na dell¡t cdla..::e h¡bi¡ enconrrado en la rradición.rci¡ nosorros rr¡ != .r de L.--r iñporrrnci.rraño. .rs en su rnundo.. Y u¡¡ vcz má e's el cquilibrio irterior dcl ruadro lo que -e: ilusrr¡ción i23). pcro crco que cl vcrdadero origcn dc esr¡ idea es mucho .\lLnrich.ü srn lr¡rn recucrda nLin ala funu Ana de L"owdo.n¡dona¡ anterir»es I¡ rcl:rcún formal cntre madrc e hijo suclc verse refomdr .bu¡. Pues.:. en cl quc sr combim el morivo lco- :::-to dc l.rr¡isra. grupo cornp. s.¡o enrre l.r -¡.rl ---.rdes de h idc. Si hiciera falta um prueba de que .rqui un esudio de un modelo..tioru Ls en el margen dc l¡ :'.:usrrl.r de Lille pero que dor. Y u¡.:.ás. I¡cluso de..alid. escultor anip de tronardo. kricl crea rre¡ composicn. -:¡l -s:¡¿ ¿ la 'nta con rantr naruralidad r¡ue aper.-:: -. pm admr tl mwimicnro de gno dc la ' :. H¡y !t\ ?entint¿túo en el dclicado c inrponinr¡irnr u--. pu«In aclarar hs etap* dc csra inv€nción.rrc d..r.rgi '-.r caba dc la Virgen v la rlel nino Jesús que nos demursrr¡ E ..¡iustcs pnxi' grr ::{¡ . el nrovimento dc giro es el núclto de su «rlución: el gruoa ¡ ¡ ..o el cu¡dro mis r r< ¡ ¿ :¡nos una huclla det procrso de rmbajo que demuc'srra que los . pero un m«lelo :.is . ha dicho Lrn crítico recicntementc quc :n bocero dcl natural '.tso .l/.le rirma recrangul:rr.rsi llcna el mrrco.!s-.rn ---.rd un paso rrrc: -'-: io posibilnarr el hccho ile que las figur:s es¡aban v¡ tan firmcmente trrb¡= ¿-. m hoja d€ Lille donde cnconrra¡rs el primc.rvír más afin si nos lo im./aa'.rr. vt..r¿s como pir¡ conrrasrar hs porenc. o al n.onr qu.-r ¡ ::erjric¡ de u¡ conracto tlirccro con el cspecrador cn en verd..r despu." dc 1. . comparada con Rustici v l¡ -..rcro que c. ¡\.r vcz n. En algún momenm de --jii! . .rdonna della sedir /r Rafie/ 6.1¡ Madonna ¿l¿lk tn¿l¿ lifusmción ll4) de . <n el ¡r¿rco que esta nueva relacirnt con el cryctador dcvoro no podir :-s-r -ntr menu p¡ra su unid¡d.rl r¡ue en I'lrre¡cia. ''. pe.ro a qLrt la crbez: dc h Vügerr debi¡ estar vuelta h. -. :. ¡:.:' :.¿lve a esr¿r en h dnección de Ia mir¡da.r psicológica del gmpo. '.) ..i ü¡imo insnnte. .upo dc género con la -.:¡ lo ¡lro de la hoj. Combinar la intimidad de un g. posa con rreglo a h práctio dc l)erugino.r rod.xo que tn r:r :::m las iigLurs.

y con elh lo forzado de la posrura. R4Écl :t:::enze¡ a d¡ crédiro a Crowe y a Cavalcaselle. me gusraría cirarlas por la idea que cxpresan: ¡ t cuando. b ñgu del pequeño san Juán adquiere de pronro un ret. con el rei¡o de ts ideas o formas perfectas en el cie_ . enronces.-. Sólo r1 clo quc eñp.co de las cos¡s.fi cGnci¡s del homb¡e.a se hrn dcsvanecido rodd las ¡emperades con que emp€ zó Ia obrd. aperece la imagen pan delei¡e de los ojos..ri inLen(ion(. Pero sin el anificio del cririco no caeriamos en la cuenta del anista. proceden de su poem: filosóñco sobre El idealy á zllz aunquc su beileza quede como es lógico muy dcs Iusrrada en un rraducción. No siempre se cae en la cucnra de que casi rodo Io dccimos o rratamos de decir sobre esros misrerios viene exDresado en uD vo.irdx -r¡ mu[iplicidid de direcciones.. I músculos ids det elcm€n¡o. como turyida dc la nada. iensos neNios sin respiro niqu. h lnra.lt domina con su sólo con pes¿dos mariillazos forma rl nármol duro y frágil puede daroc.: :¡t:. Uo critico iú]iaDo ha señalado que : --r::ro-.lsu¡a achicá hall¿ bajo h roca ei m¿nanrial ¿€ la verda. Su poema está basado en un :quena platón. que ponían reparos a tal posrura ¡tes*do que una madre sosreniendo a su hijo lo mantendria siempre sobre las rodiltas ala- 1:} :-¡.n.n. F¡ur^ no de Lr 8r.. para engcndrar una fotma viva ardc cl genio... pues rodas . resuclro a proez¡ gldiosas.ja u..o ¡ encarn¡do c:: en la obra de arre. La perfección de su forma ha dcsterrado rodás hs ins.r incn.lilaciones v el trabajo que hubieron de invenirse en lr. Pero en cuanto se ¡lcanza el reino d€ h el ieurgo que reinaba sobre ta mareria a Bell._ .¡ alz¡da de la \tgen.esa. l: m"ra.¡ . L?\ladonna dc a sedh /..lo.ual pudo foriir su descripción del proceso arrístico. No nos damos cuenra de que tenemos delant e m tour dz en conposición: tt que ¿dmnamos es una imagen de serena y relajada sencillez. Podríamos jncluq d¿i . p" . Casi es de envidiar en Schiller la religión metafisica de 1¿ belteza en vi¡tud de la . Ed rriunfante vicror. No sé de una descripción mejor de esra milagrosa manitesración de la fbrma chsica que las dos esrrotis de un poema de Friedrich Schilte¡ quien tal vez mediur: force más sobre es¡os misrerios que ningún orro arrira creativo.a pollo se rcduce ydcsaparece d.. "..eve mucho mavor .. la construcción de una configura ción tan compleja desaparece¡ de la conciencia cuando contemptamos et cuadro rerni nado. d¿. ligera y ágil.

I cosa íntegra: sus panes ran conccradas qüe si alguna de clla5 fuera rodo quedarh rir '- d«ruido o modificado. ilusorio y cas. r¿ sacó del cra en sus riempos el l.en una criirura de m. .r pintura] rcnga su disposición y propie ¡¡nicularesr h¡n de concordar v componer no or¡a cos¡ que un rodo armonio\o es dificil constatar dó¡de ha recoeido De Pilcs e«a demanda.smo -u¡do . clásica. . . liaré dc razonar la fiare en el rexto. Y :rnsación de perplejidad puede servnmc de excusa para una digresión histórica de rasrrear lar co»notaciones originales del término y lo que eprcsenta. cambimre.iá de álguni . Sc encuenrra. ¡dem:is. autónoma.és.e. pucs si la prcscnci¿ o ausen. esrá potencialr:-¿::or abarcar el ro¡al.icrro orden. t¡ . ¡:resca del Princi¡iot de pinturu de De Pilcs.. 16. la idea del todo orgáni.roblcidad" esrá acrivr en rodas las belloras. Para Arisróteles..¡¡: :¡a de laexisría mareria. como penseba Pl¿rón.Sanismo compúcs: .cjos jugando con \Briúres de :.ualqüie. la P¿l¡i¿ de A¡nró¡eles. Pues en el organ. no sólo se rcfleja la idea. porque no podríamos perci. el que enlazó que penenecc a un organismo: En ¡odo lo quc cs h*ñoso. sino que es acti: E:< Jcnrro.a dc R4¿¿t -l !hrio ::l - que dcriva de la estética clásica v arras¡ra rodas las implicaciones merafisicas pensamiento griego. <.bro más famoso sobre arte.. dice cl l¡moso crítico -. :r :\ i. :r < :irición Lrando de un. Pues no se nata de uno de esos ctichis de moda que se hú dedhdo en la iersa : cririca dc última hora. pcm nune he dejado de arormenrarme. ¿cómo describir esra scnsación de solució¡ perlecra que nos invade al situar. .-. .irl en su sisrema de pensamiento. partes.::s de ane quc admüaba espccialmentc habia dicho que formaban un .No basta. d.Ját^ sc¿. Platón entre el mundo dr las ideas.o no t"rm.os¡ imp"rrr. cl gran biólogo.na6o'3. o. ..erto re. [. sea un¡ c¡i¡¡ura vive o.\rkróreles. .l kilómetros de longnud no ¡ 3 *-:. No es que en el cielo esté l¡ idea del roble perfecro del cual todos no son más que copias imperfectas.real.que cada una de las parres fde un. sino ser aimi\.¡---<o¡ela pensab¡ haber descubierro. perfecro.L¿ Madonne .. Recuerdo que cuando leía ¡ ¡rueb¡s de mi L1 bi'toti/1 d¿ atu ¿6cúbri para mi monificrción que de c¡si todas lu :.e dct roJ. est. : =:clegui¡ de la.r idea del rodo con la idea de la belleza r l¡d¡da o rerir¿da et ::c. Le siwe precñamenre para sah. sino también que hr de ::r s:<ica pan : -¡ . pJ. por ejemplo.n -:..:rsos sinónimos dc unidad e integración orgánica 15. . :nmo dice Arisróreles.:r criarura muy pequeña no podría ser hermosa..¡odo armc -. v si el e-:or protundiza en el rcma enconrrúá libros nuevos y v. tn Ia rraducción inglesa d.¡teles no sólo leemos que el arre es imitación. ¡rre ¡¡l obra maestra? La hc calificado dc aurosuficienrc. no sólo deb€n c«ar lu pa«cs dispuesta e¡ . Pues.. -r de c..rrres como elemenros aniculados del orden. ni tampoco una muv grande.ar la bre. mimesis. inmurable r sim.

onmo s supcreroga¡orio.ririco : Ha\lat d.':l^.. pane. la imporrancia de tales ar.:. .rill. ..M .er. Nos verilmos en un a¡ruro si tuviéramos que mencionar un¿ experieDcia qu. quc narlie quc st rcergue: ella sid prjuicios d. t\a cr:: Ls este hccho el que ha agrandado mi esccpticismo sobre cl valor de lo quc sc .d..Ra.in..j¡r:i ¿e arrecia¡ lo lue v. parciales.. : nuesrr¡ conciencia. lle .L¡nic:: .L/k J¿¿lr7 en esc ..udas ni subesrimañ sus pel.. . .r:qrniür con ral que no dejemc de seL conscienres de que va no decimos gran c.. comentar rqui.málisk ñnnaL €n hisroria dcl arte. ¡ropo¡go. Perc nulca sobr. Pero estc¡s son ¡rétodos de in¡er. La mism¡ oposicnin entre tos mccanismos rígidos. et codo del niño. o superponiendo una rueda imadnaria en et ccnrro yadmirrndo n.. disoli. su mismo éxiro lo vuclve un ranú ¡rivial e inúril..gros.-.e .. hacíarnos otcs.. . :on r¡les mc¡áfo¡as. J( m.:onnr deth *dn /r.a .grr e. d. Su vicroria ha sido en cier¡o sen¡ido dJmas. «.. logo J pcrseguido con un gesto o una nrctáfora escldeccdora. : r.. la insenierh Le...cr¿¿ v h..r foografíe de una obr¡ r¡i como t¡ ir¡¿.onciencia d. el e¡canro dc la ¡elació¡ c¡üc las prrtes cubiefus . ¡.i. . Gracias u .::. ologi.r la renració¡ de ens¿yar lo n¡p..r.. pedagógico..l k fl"de ll. Una influven¡e p.eños li visr¡ desde el ccn¡¡o. Jakob Burckhardt Io anali?¡ba asi en su cont¿renci¿ sobre. rúibuir solemnememe Mdonna delld sedia Io quc resutta cieno de dibujo de papcl de empapelar paredes: <1ue conriruye un rodorr."-" er:. enú.ndividuo.a y explorar su ctrg¡niación suprimie. .o de tJ /.r.on¡err. ¡pero con qué comedimien¡o v modestial Despla.¿do " con..njn de irretevanci¡ si auéramo. -- Cicno es que Burcklurdr no logró resisr.:l:. es incluo rores que apareccn nrcesivme¡re cnrre los radios. qL.r-r mcrJ'u'e... g.ld.rsi la atcnción en su organización ii.. ¡ t" llamaba da filosofia aromisra. . i...Formato ycuadro": \er¡ida. rurorcgulación de la vida orgánica esrá sicndo pucsr.do partes con un rrozo de papct. :.:. J.:.:o ¡hpo\iro o "caus¿ inat.tr t" guer."'ñ. No es quc porrga cn duda su uritidad como rc.. . 1. .. hay en cmptear rérmnros como . . \r:.... sienifi. las parrcs.dicho D". . y por ello no podríamos librarnos de Ia acusa. . Et mlis aúrado de to\ ¡. for..o._ .( ló.. siguienrlo h ex¡iendc por el . ple¡¡.. de concenrr la arención en partes que de ouo rnodo pasarirr: . .oous rrv. no sca un todo I.. Un .. Y cn cuanto al concepto dct todo .*ipi...ir1 -¡: :.:::--:¡ : o:g¡nirno es un . algo quc no se puede dividir n. .:: con¡o ¡al.odo.. desde luego.uprin .er¡ . sensible pucdc servirse de indicadores verbales con un propó(ir.. y menos criticar a zaorl "l/ Deseo ran sólo subrayar que si sac¡mos tales ide¿s de sL¡....r"c es má.-: :.J i. Toda contiguración caml¡i¿ como rat si se añade o .o. p..: que cscribieron sobrc nuestro dndro ¡uica dejó dc rener pte¡r¿. pues cicnamente puede conrribuir a poner de relieve simetrías y cores¡ dencias en elseno dc una pinmre. .r:. - J(Lunr. responsabilidad.i -.\ 1. p. L..urdro.r.rio. . los mit¡s. N¿da mak. dclh :ed. Dc m:is v¡lor srcar Lrn.o-t . L1 il¿h.. . centrando. \i -.

que nadie que se acerque a elta sin pÉiuicjos dejaÉ de apreid ló que siflifica para cl dre de I. bajo nuestra responsabilidad. de concenrrar la atención en parres que de otro modo pas:ríar inad. p.2 )¿ R¿k¿J m. . ¡pero con qué comedimienro y modestia! *riende por Desplacemos le visrá desde el centro.con ral que no dejemos de ser conscienres de que ya no decimos gran cosa con ¡ales meráfbras. Jakob Buckhardt lo anrlizaba ¿sí en su conlirencia sobre "Formaro y cuadro. Deseo ran sólo subrayar que si sacamos ral€s ideas d " logo al perseguido con un gesro o una metáfora esclarecedora. el mi¡ dificil de rodG. Nada malo hay en emplear términos como "unidad orginica. tores que apárecen sucesivamente entre los radios. Un crírico s€nsible puede sewirse de indicadores verbales con un propósiro aná- '. desde luego. y la aurorregulación de la vida orgánica esrá siendo puesra en entredicho por los milagros de la ingenieria r'. Es este hecho el que ha agrandado mi escepticismo sobre el valor de lo que se llama . Una influyente escuela psicológica se propuso inlesrisar ere acerriio de la Gesraá y hacer la guerra a lo que namaba . en historia del ane. Y en cuanto al concepro del todo que es más que Ia mera suma de las parres. En@.s con un trozo de papel.rpuro ri ruriiramo' oue mencionl una expcricncia que 'erramo. el codo del nióo. algo que no se puede dividir ni dnolver. \o me propongo.. Pero nunca sobrestimará la importancia de tales arudú ni subesdmaüi sus peligros.la filosofia aromism'... y ei proceso de crecimiento consriruye su despiiegue hacia sú finalidad.causa final.bieron sobre nusüo cuedro nunca dejó de rener plen" conciencia de ¿sros. y lo que signifiú en Beneral un fo.. parciales. comenrar aquí. \os en un.nre p¡esenre en la semilla. y menos criricar a il mae¡¡o di color ¿).: Hebl de la Md¿o d d¿ll¿ 11¿ en esre conrqro 0loslla del me&llón como rat. y por ello no podriamos librarnos de 1a acusación de nrelevancia si fuéramos a aüibuir solemnemente ala Madonna della sedia lo que resuha cierro de cualquier dibujo de papel de empapelar paredes: que contituye un rodor'.na tú Cierto es que Burckhardt no logró resisrir la tentación de ensayar lo supererogatorio. su mismo éxno lo ruelve un ran¡o ¡rivial e inútil. G¡acias a este principio formativo in«inseco el orgmismo es un individuo. El más atinado de los criticos que escr.nrüm s¡e fo¡maro. Io que puede el @njunro de la meridiomene Imtur 6 supererosarorio. crntnndo así la atención en su orsanización formal como ral.I ¿ \12¿onn2 ¿¿2 se¿. como hacíamos antes. siguiendo la luz que se el cuadro. el encanro de la relació¡ enrr€ las partes cubienas y desnudas. Toda confisuración cambia como ral si se a¡ade o suprime una pane. no sea un rodo r¡. La misma oposición enre los mecanismos rlgidos. Pero esros son métodos de in¡ensificar nuesrra conciencia.¡ »o .anílisis formal. o superponi€ndo u¡a rueda imaginaria en el cenrro y admirando los sec. De más vdor induo m sacff una totografra de a¡a oba ol cono lz Mabnna della xdiay explorar t organización suprimiendo pane. Su ricroria ha sido en cieno sentido demasiado compler. pues cienámente puede conuibuir a poner de relieve simeüias y corespo¡dencias en el seno de una pinrura. venidás. No es que ponga en duda su utilidad como recurso pedag¡jgico. propósito o .maro.

cl p1. ."" dcl c.r. oma:¡ de una disenación alemana sobre l¡ his¡oria del r¿21¿: l.-r a h mnad strperior v por úliimo vudv€. nos solicira que admiremos el ¿nísdco de Raf¡el a.'.todo.' cl. es¡ ¡lm¡ sc funde con en un todo indisolublel.La MÁoma delln scdia & tufacl el lib¡e 0ui¡ de las líneas. pucs cs recibida gozoumcnt.stón y al rcsetw la forma -. Pues según esta tradición arisr<!ia.iprl r cada una dc rlll respondc a la orr¡.urs. sin principio ni fin. : 3slrucrura de la obri de arte que determina todas sus parres. por ese mkmo morivo. el . Pcro. Cicrto es quc podemos enconüa¡ un¿ rcfcrencia a cst¿s cos¡ un ¡¡nto fas¡idiosa pcdantc ade-ás dcl al-.ón de que el torneado del .unidad orsín.". Theodo¡ Hemr.dn..re quc sc incorpor¡ por doquicr al conjunto de la configuradó¡.on csn prin. tras Io cual retorna al . Orros criticos se sientcn renrados de decir¡os lo ---r remos.d.1. Nuevas curu se en('cl¡zan. llegando ¡l erremo inierior del l¡do opucsto.. ¡l borde de csta m¡ei¡d¡.ón por la descripción sea breve? Burckhardt sabe que la mirada sin prejui:. elegido quizá no con excesiva imparcialidad. re.¿ño rc'( r *nicio de la forma total no dote de una función inoiuble v neceriar' au¡or vuclve de su larga exploración con la obsewac. La idea de la G¿¡¡¿l¡ subvacente. ':n po' los pelos.. cs¡á ¡an articul¡da ritmic¡me.r Io quc a él le prrece esencial.:-üo" o "forma total'. le 'eni. cs LI pen. Todo lo dcmÍ es un iuego de cuns inasorablemcnre . contribuyendo asi al .esen€ia. hal algún :-r. para cl ojo izquierdo del niño Jesris.:r. no da explicación ::-suna a €se misrerio de unidad en pos del cual andamos. :5. no hay pliegue ni entrante cn lo5 lop¡ies ál que su p¿pel J r J.o.. que es asimismo su .r lo cspccial de r fu¡ción su m¡¡eri¿l. que de ranra prepondera»cia gozó en el peosamiento occidental. r¡nida.l. c¡la ¡ continuació.<on de la sill¿ casa bien con las líne* redondeadas del resro.f. 'ill. ¿no es preferible. como el mismo rérmino implica.¡: Jel ¡t. a menudo z' .ue. Otro crítico...todo indkoluble'.ca. Pero aunque esa observación no estuviera ¡rai=:u obligdo de la :.olar. M€ remo que mmbién a esra prerensión le da senrido el mis' :. a jrcgo con el ando.onrexro al que debemos el hincapié en el . cn el rno del tluido clemento. ¿no rcpresentaria inevitablemente una amenaza para la misma uni:¡: qu€ quiere encomiar? Pues en cuanto singularizamos ciena relación de forma¡ trav E r-:rnos precisamenre ese equilibrio entre todas las relaciones del que queremos hablar Pero. marrvillos 'crcelcncias aparcnrcmenre supcrliciales de la pintuo.u¿l p¿loma m(nvjcru.r cuna que comienza eo l. Al contrario. que r. ) e're pnn. pretende :rücr analizar y rwelar la es¡ructura o principio mismo de organización formrl a --r-< debe su ser la obra.alma.ipio esencral denrro dcl organismo que determrñ¿ su ser. *6. el apropiado efeco dc la única vcnical..ir ur.icmprc r e'c punro .rrn. Bas¡ará un eiemplo.rpio es su .-¡-. . y .<r -:. Como un¡ cs¡¿ca en la plava.¡l -r¡bilild.enro del cnri.r. el listón ¡allado dc l¡ silla.ico. \ ao' Jnr. banrdr por lu ol¡s.l aplanar ligeramenre el rcmare del l. ¿ha de disuadirnos es¡e inconvenienrc de ensayar una explicación científiD6pués de rodo el "análisis formal.r.1. pc«. p¿ite superioi izqJei¿a sc adenra eo cl primer rcco- do dc l¡ mitad infirio¡ dá cuad¡o. b¡jr.

o en cualqüer caso racionaliz-a<ü.dejan a un lado este logro.er quc en este aspecro la reorfa del a¡re académica era a . ¿nos ccrcioramos siempre de no ser mal enrcndidos¡ Espero que el lector me disculpará si elucido esros escrúpulos míos mediantc un ejemplo que ml vez parezra poner una nota di.mos asimismo que tiene que haber inconteblcs cuadros organizados con arrcglo a esros sencillos principios que no son obras maertra§. la quc zumba rcircndamcnte en cfroio dcnro de los confincs dcl erpejo de afeitár y tr¿¡smiE úl imprcsión dc cficacia giratoria inmediaa que hrsu olvidamos prcguntar si los dos b¡azos del maniqul s:len del mismo hombm. p€m qu€ me ayuürá a explicar lo que quicro con más rapidcz. no es de organizac¡ón formal.mundialmcnre hmoca acción mtatoria. creo quc se pnsta a scr analizado. Se¡ia fácil intensiñc.no por -eunqu€ mentc restrictivas: la del parecido r la realidad y la de la disribución. Pero esre problema. y la del análisis formal. Pero. y €sto es prccisamcnte lo que rrato de poncr aqul de manificsto. He comprobado la impresión en mi apejo de aGitar y puedo da¡ fe de ello. Las dos perspectivas hasta ahora presentadx anecdótica. Siruados ante nuestr¡s diapositiv¡s.pdvos. y cste análisis contribuyc a poncr dc ma¡iñato la brilla¡ta del diseño del s¿ñor Henrion. permitasem€ reiterarlo. Sab€mos en todo momcnto quc las diagonala no son diagonales ni los rriángulos rriángulos. Forma panc dc esa broma ingeniosa el que la distorsión del rostro parezra justificada. Dc Piles y la tradición estética clásica no hubier¿n obrado asi. Se aprecia que el cetel es un todo no neccsaria¡nenre un todo armoestar construido sobre un andamiaje geométrico sencillo. un ing.74 b Mrdonna dclla sedia. hablamos de diagonales y rriángulos.scordante en una conftrencia dedicada a una obra ñee$ra dc amonle. A difercncia dcl Rafacl. El cancl dcsca ¡ccntua¡ l¡ . sino por resolver su problema de un modo diflcil de superar. pero lo que hace Rafael es dar con una solución óptima que hece jusricia a árnbos posrulados. ¿No serf¿ bueno ¡ veca hacer a un ledo csrc supuesro? Pues dc €sr€ modo resalmrl¿ más cl hecho de que nos hallamos aqul anre dos exigencias murua- nioso.. Dado lo rolerantc que s€ mu€stra cl moderno estilo cartelkrico con lar disrorsiones no resulra demasiado diflcil encajar una ñgura reconocible en une zona dercrminada. de movimientos €n espiral que pueblan €l marco. Mc aventuro a cr. y cs esta rotación la quc sc hacc üsiblc cn la imagn.:¡ lo uno a costa dc lo oúo. para la que el cua-la la plasmación dro constiruye de un encuentro c¡¡ual con la vida. para la que el sccreto dc su unidad y armonfa esrá en la inreracción de las curvas. Quicm prcs€nt r al l€ctor una obra que está vendaderam€nte compuesta en espinl y ejustada a un ozá. Comparar nustro ca¡t€l y el R fael carcccrla por tanto de sentido. Es obvio que cuando ¡n¿lizamos tales configuraciones en el arte clásico estamos dando por scntado que esrán hechas en el seno de las convenciones de los estilos repres€ntacionales dásicos. y que anuncia una marca de raundora cl&trica. qu€ ml vEz haya visro €l lector en las rallas publicitarix. y sab. es deci¡ sin hacer violenci¡ ¡ la reproducción de un cucrpo hcrmoso.nioso canel del señor Henrion (ilusración I 27) r. dc Rafnl nos embauc¡ induciendo a explic¡ciones conñ¡sas con meros rccursos descr. con la intmducción del espclo distorsionador.

. Menciona seis: . valoraba mucho rales definiciones.r los ¿utores del R€ nacimienro debie«. Y por ello l: traecdia perfecta. decoración y mrisica.si A¡isrórela que iba a convenirse en la reoría más intluyenre de la historia del ar¡e: i La trasedia evolücionó 8r¡dualmente a medida quc tos honb¡es dcs¡roltabú cada üno de los elcmen¡os quc salÍan a la loz y. bosquejaba . se vieron ¡bo:¡l¿s a buscar el princ. nenoi. de la P¿lri. y deja claro que la esencia dc esc rodo oginico ¡ que se refiere la deGnen esras parr€s consrirurivas 13. rienen cierras €xigencias supremas y están dispuesros a sacrificar o subordinar las demás.s.'n(inuada conc¡encia de la necesid¡d de satisfacer más de una de rales exigenci¿s :rmericas proporcionadas.l rcz por <sa razón sc hr ruelro ran e'qu.on(rt su formi narurál propi¡:.. espejo mismo del rodo mayor y más p€rfecto.rerpo perfecto.n a ¿-¡ ¿¡res de que Se ha censu¡ado a menudo a .pio de la. mientos. Úo experimenrr ¡ume¡osos cambios. aoio. cl tund¿dor dc l¡ l€ice lormal. Pues si volvemos a A¡istóreles comprobaremos que daba por dcsconr:do que l: obra de arte perfecra. colloc/ltio.. m¡¡er¿l d¡cc¡ón. en especulaciones pirasóricas o razones :mano profesor rVittkower h¡ investigado a ibndo su rporrincia para Ia esré¡ica renacentistar). por supuesto.l-¿ Ma¿onñ dell. proporción. Vitruvio v a los profesores de rerórica . v el de muchos es¡rnos sobr< ane singularizar r:nro un aspecto que llesan a olvidar los demás I . pero. scnti. simetria y adecuación.^ ¿¿ Rnfa¿t 75 !€ces superior a sus sucesores más recien¡es.oncepro de toralidad.¿.urndo en. siguiendo ¡ Vitruvio.¿. coremos el riesgo de culdvar o fomentar una especie de monismo crírico que tal vez cmpobrezca nuestra co¡ciencia de plenirud del grú rr!e. No me ocuparé aquí de Ias tmdiciones que. Toda época v rodo crírico.Fábula. El ricsgo de todos los .:ro del género. pero de Ia mayor importancia. es la clásica: el modelo que manifiera la idea o enrelequia y p¡opó- . Aristóteles. era algo que crecia y se desplegaba. salvo que yo no inr€rprere correcramen(e los signos de los tiempos. Esra tragedia plenamenre desarrollada. era la quc hacía iuriciz : direres exigencias críticx de ese esrilo.o el. tl :.imira¡ la narurale. :.ismos. disrr¡bución. la que hace jusricia a rodos los posrulados la definición. que enne :cJos garantizan esa unidad orgánica que ilusrra él mediante el ejemplo de cr. como el roble perfecro.¿¡i cl rener una idea mecánica del progreso en la facultad de .lr& recuperara su popularidad. Sería inreresante rasrrear los pasos en virrud de los cuales esra con:cpción clásica dcl rte llegó a ser la doctrina académica de dia posreriores. daattio. p<ro en su famoso prefacio a la Tercera Par¡e de sus l/¡á¡ refur¿ esra conc€p- li P.titt.d. Creo que ra. Cice:on las aplicó a l¡ retórica popularizando las cinco consriruyenres de la o¡atoria: :dario..unidad. ViüuJio nos da cinco atributos de un :ven edificio: ordcn. * jc deiüvo. Creo cue podemos reconocerla por el sello de las partes consri¡u¡ivas mencionadas. Preferiria llamar la arención sobre la :. es volcarse en un posrulado. En un radgrafo cono. que para él aprehcndian la cscnd: nisma de ese principio formarivo que se manifestaba en Ia especie. en su caso la rragedia perfecta. el univeBo r'.

.¡o.y en1me.1.l de perrec.ljo to. r".. ...ó. a parar en cuadros a los que se califica con gran propiedad de aparatos académi_ inúr."t.. com."ir.* f¡ezcan "..firi. Et . dil... _1."".""a...". principiol Jdetá(a al8o ab. La teoría académica sobresrimaba cierrament.** devocionat dc t¡ virEen.".. ".* .s mj. No p.l en nuesrra búsqueda. . rui al Y sin ernbargo yo creo que. 18 sobre 20. un p....r:. Fréarr de Chambr.i_ "j* d. . p..otrmne adaptación un ranto descuidada romada de conrextos arqrirecróni€os. .i ciones e infraesrimaba la creatividad del rre.-* .ti. pr. . ema"-* .iguiendo r luniu.i_. .ión b.p. . I¿ ide.i... r. } " .:nco r areso.d."Sr. i.d""i." . d...rudirda..si. .. . ¿ qui(n yr (ono. ." cional del problema capaz de prescindn de Ia met"t"¿" c.. hrbtu reído Ar¡rórctñ ¿ De pires q"" .na. Cridcos it <Je anc: un¿ ac2_ un reori..U. ¡ I¡ Londición de mera er¡"^ evoluriva? Me ¿pre\u. Imbién ubemo\ que tj jde¿ de que se pueden definh las obras de ar¡e mediante ci.i. ni Rembrandt un e¡empto de dec¡denci¿.". .d": d.ch...*¿..ó.. q* *." fr.. pero sólo 12 en No e.pui. e. .o.i¿" de unr obrr de arLe iañov y rele8rndo de. de C.rériLr J^t..i"tia. de rn.cmo.g oy naqpr¿. tom¡o'i. ega.-". .1 ¿n¡tiid..¡5 que de. ar".u prc. niendo Fafael buenas notas. t¡ ti. en nororia abe rración.. * fr" --if.on . ) "¿b.r inre.ai. *p.u e..¿ nororros.l q. . obra. .rr¿)endo d( ¿\e prim*o... l..t"..i¿n. existe".".""_.in.:.a Madonñe della sedi^ de Rdf¿¿ cion. A..* ¿. inLo aparrrdo.. la hisoria de la pinrun previa a ese momento supremo es un proceso de lenta evolución en el que van reniendo realización Ias pot..¿ de nuevo .n..btó .... De tite.".erdn.r y dc rodo ¿rmonro.ico de cr fri. (on h..l.ccur\or " imDerr.".j... . P¡o eye máodo.. pago.erminan t¿ pertccta obra at'k. Es clárica por<¡ue h idea o enteiequia det arte de1 pi. una cosa que es Ia solución Tmel. pese a todas sus insuficiencias. n'enT:ydas unas especificaciona técni.76 '?gota.... r.4.*... ion óprima a tr rarea ¿.in embargo.a.. J¡"_ ñar u¡ h..li...olu.in embarpo pre'enraba unr gran .i Dadas cienas condiciones iniciales senrada¡ en i" d..ohercn.. .._. ¿cs de p. subdivivon.. v.¿¡.s.rramienta eD un ma¡eriat dado se t¡ara. no e.ero eü es ..r. r"!* . en expresión y diseño.. EI mismo U*f.fic¿¡e ¿ l¿ M¿donqa del¿ ¡¿¿¿ de .ro y." r¿brero de ¡jcdrez ...¡ do (rliticdbr r l¿ vadonna delk vdia de obra dr arre ctÁi... i. r.io por etto.o dc RJaet...._ des por adelantado de la naturaleza de la tarea y ias propiedades del i. ¿i.cr¿l{Tour.". *pr.. dt:..ion.a..'. eiorro. pi.n. llega a conceder a cada arth¡a una calific*i¿" * *a".io".r..nrndoh. ta teoría ctásica no cos..igt" x. . .. ordtne. descubrimiento crea¡ivo trastoca los cálcuJos previ.iendo demkG po{erio.".i... a.ü y un Ju."patible con una delineación precisa.: atgo mrs que un ripo . tc rigue en e.o. ta. aei"i.gf* y f.* *ig. a..il vcr Lómo iue talendo rn derrediro er¿ rr¿ditirjn.ab¡ ero d.". ion ido cu¿dro y h¿r¿ eJ mi\mo Raf:ct riene que efaborar unr Jrmoni¿ dc riDo rnrerrmenre a..j:. i.l . Je.r"i"...o ¡ ¡dmirir que te e.' t"r..ft"..."damo.... ¡nreriore.... . No. rendremos un iueso dir §nr.G..r. 1"...

.ea de combinar diversos órdenes. clásica.¡otal" en -: senrido más defi¡ido del rérmino. Ahora bien. \o cs el aspecro fLrnciond de h :::dado en evi¡ar la imprcsión de que el arre \o :.olución. aun cr¡ando sea ¡an sólo en un juego dc pacien -. con poquísima lóg. f¿l¿. belleza lo que me inreresa en esta comp.. :::rcción.órdencs policéntricos.nplejos.. -¡ . de esrmcturas compleias se trala. por mero qilculo r-. Sólo es Posible aproxi:se a ellos paulatinamente a rmvés de un proceso de ajuste muruo. En realidad.ión. Lo supcrfluo sc dcsprcndc y Io csencial queda encarnado . :o la idea de que la solución de cierros problemas exige un orden de elementos ::¡imo.r'.ir¡. a términos visuale y lo aplica. Le resul¡¡ dilicil retencr en la men¡e dos órdenes siñdráneos y mutua::n¡e res¡ricrivos. cuan:. Ahora bien. el orden resul¡:rnre no sólo será correcto. Y sin embar i. pues cuando nos aplicamos a la ::. la solLrción rras de la que anda a tientas . Cu¡nro más complejo sea.idad de crear. r trxponer palabras -:o . Ha demosrrado que el ingenio hace de la rcndencia de la mente inconsciente a condensa imágenes. el ¡nmo r rodo 1o ::nás puede venirsc abajo.: h¡ ¡nalizrdo Freud e¡ su libro sobre el ingenio.lidad que lo que es posible analizar por ::rodos racionales lo puede asimnmo idear y planificar l¿ r¿zón..:rerior El profesor I'olanyi ha llamado la atención recienremente sobre Ia imposi::. a la imagcn del hombre que se contempla en el espejo co¡!exo}. que después de rodo se aplica a :. De este caótico torbell. El c¡¡rel del señor Henrion es una lección magistral sobre el :odo en que el artista puede srcar p:rrido de las deficiencias de la sinrazón pua sus :rpios fines.. inevilablc. la rim¡. el origen de este ripo de insptación :raducir ideas a lorma visual. una forma hicida y económica. v por la sencilla razón dc quc cl aficionado a los crucigramas sabc quc cxis :::e a cualquier dislocación. Madonna delta sedia. esra intuición se apol'c cn motivos racionales. sino rambii¡ .-:¿ ra prcfigurada: la que una vcz cncontrada es inev.no del "id.ca no¡able eficacia. Y es posible :i.r.ución a un problema concreto. el arrisr: quizá comparta la scnsación cxprcsada por Schiller que en algún lugar.tablc y correcra. vi¿ndose en seguida frusrrada y vencida por una complejidad . El cambio de una pahbra po. el número de soluciones posibles disminuirá con Ia riqucza del orden a que se ::r¡t¡. En el arte tal garanrÍa no existe. selecciona el "ego" lo ::e conviene a sus fines.: . en un cielo platónico. en un poema../ ririicra. si es cap:z de encontrarla.= de la idea del espejo de afeitar Dudo induso que esta solución pueda idearla una :¡n¡e calculadora: es una inspiración. Además. -: . más scnsible se lo es. la r¿ón es un organizador bastante eficiente "'. Veimos ftndidos y rrab:dos mensaje y forma a tra./_. psicológicamente. Suponemos con cxcesiva fac. Traduce cl concepto de acción rotaroria. cuando c¡ anc sc habla dc rcsolvcr problcmas hay quc porcr es una forma superior de crucigrama. En el cartel de la rasuradora admirábamos un ejemplo sencillo pcro brillante de -. rued¡ del inrerior del aparato. \{e p¿¡ccc que habría que estudiar más a fondo el modo en que se crean órdcnes -. un sinónimo en un :rrai¿ en prosa quizá p¿se inadvenido.

dcnota a la vez un estueno por llegar a formrs de complejidad originales y una dependcncia de los logros del p¿sado.. puedc tomar parrc en este proceso de rcsolución. e incluso a verse tentado por la rercer¿ cuando l€ vino cl deseo dc apretr el paso y conveftir cada nuerla obra de a¡te en una nueva avcnru¡t de vir¡uosismo.S€ nos suele acusar a los historiadores dcl arte de buscar .¡. y dejar a un lado la creadvidad esencial del gran ane. p€ro €sra clricá olvida que ales órdenes complejos nunca pucden ser obra de un hombre solo. refuerza nuestra sens¡ción de equilibrio. Hay épocrs en que esre proce§o apen¿s cs delibcr¡do.) conserve almacenados clcmentos ordcnados. El orden arriculado quc pertenece a las regiones superiores del a¡re recibe la mente dentro de su sisrema dondc nunca ricne por qué cesar de dar vueltas y cxplorar. y cnrre tanros niveles dc significado. Rafael estaba des¡inado a pasar de la primera fase irref'lexiva de los años de Umbria a la segunda. Migucl Angel o incluso Gianfra¡cesco Rusrici constituyen para él otros tantos ttampolines. nos rccuerda los límires que se s€ñalan e la ¿ponación del individuo si no se quiere que el orden se derrumb€. podunos ¡rin saca¡ una¡ poc¡s deducciones pmvisionales.. Pero quil si volvemos a lo visto sobre el dcsarrollo dc la idea dc Rafael. Pan cada corespondencia planeada se hari perceprible toda un¿ seric dc nuev¿s ¡elaciones.preconsciente. a su vcz. La experiencia nos dice que un gran arte riene necsidad de una gran rradición. en quc el ájust. sensación de facilidad al grupo inrrincado.rte cobra conciencia de la posibilidad de prograsar. El ordcn crea orden. No partió de un bocero composirivo csquemático ni de un csrudio del natural: empezó a medio camino entre ambas cosas. Pcro record¡rá sobre todo el intc¡és del ¡rtista por los descubrimientos de sus predccesores.78 La Mzdoaoa dclla ¡trÁia ú Rtful Pero cl dcstello de inspiración que se traduce en ingcnio ilumina y se cvapora. En el Rcnacimieno iraliano el . órdenes que a su vc¿ enriqu€c€ y eiusra. ks relacion6 son ranra§. que "manierismo. el agrupamicnto compaao y el parccido a la realidad. avanzando a tientas y con simulta¡eidad hacia esros dos órdenes muruamente restrictivos quc he elcgido como cjcmplos. Sólo un arrista quc haya dominado los principios de orden codificados y conv€ncionalizados en lo que llamamos estilo. Rcco¡dará ¿simismo quc estos dos órdenes que he calificado de muruamenre restrictivos dejan dc estar en conflicro y se ponen a interactuar: las simetrlas form¡les comunican un. lo que llamamos El doble significado del término. l¡s soluciones enconrad¡s en las obras de konardo. Serla un atrevido el que cmprendiae cl anlisis dc la creación de rales sistemas de ó¡dencs dentro dc ó¡denes quc siemprc sc han tenido por rivales en riqucza del cjemplo más intrincado de intcracción conocido por cl hombre. y el equilibrio es el resultrdo de una rradición que presupone un t¡miado y revisión consrenre de los logros d€l pesado. el organismo vivo. sino de ajusre gradual. aunque sca un genio. dc su añnidad con la ciencir y dc la gloria que aguarda al maestro que supera a sus predecesorcs ..influencias.La Madtnna /¿ll4 tcdi¿ petma¡ec¡ aún ¡ esrc lado de la última rendencia. no de planificación. cuya mcntc (o . que la obra de arte aparece cerrada sobre si misme. . EI lcctor recordará ese proccso. que.

ho años y a su p¿dre pintor a los once.o::. por tanto.del inconscienre.rnrclc. .rJ¡ hi.n..riro que no puede conquisrarse sólo con cl trab:jo intenso..ti M^¿onn ¿ella sedá h tufr"l Estos línrites explican la conrinuidad y el senrido de la o.r de la lima r:tec¡a neces¿riame¡tc hubo de proccder del centro de su scr.o una perla en su concha. a diferencil del ingenio. crezca y madure.mpLesión de que en Rafrel : sr¡cia abundaba.. innecesario es deci¡1o.o llamaban ellr ar rar 4aa.ro: . .¡. Pues.. Aunque el r. no brotc direcramen¡e dcl caos de los anhelos incons- ::.:o: . lx d. l. .ll¡m.'. una cnrelequia jre co¡dujera al tondo...r i.o p. pues. supuesto que había absorbido lo aprendido hasr: llegar a : :renirlo en una cegunda naturaleza. -::. suya. prrcce . aunque se pueda :ular e¡ estudi¡d¿ f¿cilidad.r pJrre \ur!.adores.. Siempre se ha renido la. lc fuc drdc.. en cuyo sc¡o el niñ. Los :-:orcs antiguos llamaban a esrc elemen¡o irracional.rr el sencillo..enro. quc r:ria perdido a su madre ¡ los o.¡.lc rri¡¡nn¡ . nada sabemos.). '¿ :::tigurados. ..!. . j..n .. : :cebir modos siempre nuevos de solidarid¡d v respucsra murur dc los seres hLrrr.:::j. sino una co¡vcnción rr¡.enü. A e«e prodigio.rr: ¡ r de las form¡s. la canridad desconoci- . ¡¡ s:s. Ii¡do en cl marco. Lo lcjos qL¡e quer¿mos ¡v¡nzar en la ¡rticul¡ción de csh.. L\i'{e unr.n!. 5ólo un arrisra abierto al mundo dc los sueños podía rom. gracia.:::<.igui. pero no signi6ca que hubiera una necesidad inrrirseca. hacia una mcta preesm:. Muchos criricos sensibl.: : . : r por etlo deseo que se sobrenrienda que estamos aurorizados a descuidar los pode'.rección en qLre los ajustó 1.. que se puso a rrab¡jar en bloques ... nu.:cida.olución obs¿n¡.ieñte o inconscienremcnre.¡ ..r pericia .s.s hrn :.: :.. como algunos hisro¡i¡dores nos harian creer."..r. de las capas más profundas ha de proceder su alimenro.dr un¡ . posibles problemrs anísricos inéditos que no encuennan sus -'. a los que rrnra atención se hi p¡erado úlrimamenre..i¡a en la Madann¿ della selia.. Ia mente es sólo suya.que es sin embargo cruciallr. :: rnillo circundanre v ponerlo er perliao acuerdo con el grupo de 1¿ ¡rrJ¡.. rm¡lin'. ponga anre el ::::io el material dondc dejar impresa la huella de su mente.. de considcrarlos flcxibles y ávidos dc insertarse en agrup¿mi.jo r. .ficial.\ru r -F . no pasm a «acto».o..". .on¡ det n\4o!{\tt --. r . . oc g. aunque sea precio canalizar estos impulsos a través de hábitos preconscienconscienre.rcia una solución dada se nos ¡nrojan un prot- -. cohcre¡te. n¡:..mhr¡ de ren. prosigue. pese zl hecho de que el ¡¿¿l¿ no sea un o¡e¡nisn¡ :r. o lo que podÍamos llamar l¡ situación c¡ ar¡e.uciones inspiradrs y de los que los his¡or..r m¡r¡¡¡.roria sicmpre h¡ nacido dc la percepción rcrrospecriva.. Si he ensayado aquí una especie de viDdicación de l¿ teoría del ¿rte académica. e1 lavor de :. qur Jr.J¿d"..1 lo. J .o. o al arrc de la pintura globalmenrc. La conrinrid¿d dc la hhrori¿ :o excluye la liberrad humana: la pLesupone.:. :..¡ soñol..on la mrnim¡ . imprevisible.rrc. Siempre hay potencialidades fabuios¿s :tr. : :e les puede singuiarizar a riesgo dc resgar esa milegros.Jn e.¡. .ro.i¿. cambió en su búsqued.r . Pues ::nque 1a tndición.. Dcsde nuestra posicion ::irilcgiada los pasos que Ilcvaron h.imh¡t.m. c. el atractivo inevi¡¡L¡le det gesro pror:. enc¡rnación de una unidad orgánic¡.omo dice Fischel. .:r:r.

a d¿con¿s. Pero en cstas cuestiones preferirfa dciar la rltima palabra a uno de mis amigos ocerozi del Palacio Pini. dibac ni. . la Madon¡¿ dclt¿ ¡¿/i¿.h divinit¿ d¿ll¡ mat¿niü.§ ordd¡dq¡É diringuc l. amado mío. aunque pod¡mc aho¡¡ caliñcarla con un poco menos de dmidcz de «rcdo armonioso.z e Rafal ci¡rulcs dd ryroósío ro dd C¿lrt¡¡ er@t6l.ué tc¡moso crcs.) ob¡a dc a¡tc del sucño.r ¡utónoma en senddo absoluto. . o t ¡tavés dc. [ü¡o. que decfa ver en.e.csencial' quc la imporancia y tunción de la obr¿ cn tanto que símbolo religioso. Tampoco d signiñcado intimo.zdota l¡ dcllz *Á. psicolfuico.n{. baúu «). Un¡ & l¿ lv{adona hecha cn el siglo xul cita en la parte de abajo el bello dc loc Ca¡rz¡es: "Etcc a Prbbc¡ cs.. nuesro lecho cstá §rre csta cita pan rccordarnos cn conclusión que una obra dc ¡r. En el scno de las polifonfas tradi¡imbolismo rcligioso cl dcvoto podla moversc con más libertad. Su significado procede de una jerarqü¡¡ dc conrcxtos que n del personal y udversal al institucional y particular. ourca pucde s. es más . qué dclicioso.

impresionista.o- ::s despectivas.r5id¡d dc .ia prcnunciad¡ cñ imlúno e¡ la Bibliota tik»ófi.¡ denor¡r.::¡.encilla realid¿d de que las etiqueras que usamos difieren necesar. it' .rnJo * lce. Las confusiones en que se han.insularidad. unr co¡fer€n..l individuos presumiblemente únicos. cuyo Porravoz más persuasivo fue ienedeno Croce..rzonamiento.olega'. \ . s bien sab.: .o.regorras.r^.n. es l \ l.urdn' in'p . 8l de la Eqe ensavo se . cnn' e..Las categorias esrillsticas de la his¡o¡ia del arte y sus orígenes en los ideales ¡enacentistas. H¿r¡ .o de lo' limire' de e..isto los hhtoriadores ::l ¡rre en sus debates en torno a épocas y estilos nacen de la ausencia de separación .ro ounro.b¿io.rnduciría obviamente a una atom..8()(i. Pero. lodemo' h¿bl¡r de mrr iile' gr.i. :ota. y hasta la patabra.erbalismo esréril.zación de nuesrro mundo.rro.e 1934 con el significado primario de "gro' :so. En el análisis de obr¿s de arre la descripción nunca se puede --¡¿¡ar del todo de la crítica.nros. por plausible que resulte el r..r¡endo en el Dntknario dz Ofo d.. Degas? Debates de esta especie pueden emprtanarse .o LFibe.'ene . y sin embargo a veces serán de utilidad si vienen a recordarnos .r¡no' ref nendo un rip" de obr^ r. oue o de'rumo . No sólo los cuadros . : :rmenre der ripriro. "ns b"r roco' o de . sino rambién Ias plantas v los proverbiales bro o.ri o' " epo.rie de Norma y forma ttLvo en tiempos Ia misma connotación que nuestro "vandalisde la insensibilidad bárbara ante la l¡ellezar "baroco. .ha prob'hilid.rr con mu.. e.d Je e.impresionisra. caprichoso.n."nde I .'. lero l¡ cene¿¡ *. :..ri..".onflrn/¿ c'..'ni r¡mooco en." Trrin e¡ abrilde 1961.amente de las ::e nuestros colegas que rabajan en la esfera de la entomología les ponen a sus esca' ::i¿ios o sus mariposas. la acuñó un c¡ítico en so¡ de :.¡¡.ale el historia dor del ar¡e comenzaron su curen en el vocabulario del abuso del lengu.. Creemos poder usarlos ahorr en un sentido puramenre neurro'..: .rr prrr nue..u..ririca. rl1 t:J. Como la mayorla de las historiadores del rrte son rambién amantes del . i:mbrandt. ie.lr d{ " ::ntiri. nu. u"'fi-/ -. sigue como disrin¡ivo -o i:. . de b. La clatificación Pocos serán los am¿ntes del arte que no se hayan impacientado alguna vez con el l sus detrarnres :.¿lz¿¡.l. Nos enorgullecemos de habo despojado a estos rénninos de sus connotac. p¿. ':n dLd". -: enrre forma v norma.do que muchos de los ¡érminos estilisticos de que se. Parecíale a éste que las caregorias esrilísricas no podian por menos :: hacer viotencia a lo que con tanta justeza llamaba. sin duda simparizarán con esta reacción. de toda obra de inconmensurable.Gótico.¡ . b¡rro'o ' .¡¡ori¿dor del artc académico y su preocupación por Ias etiquetas y los encasilla-:.cd.

En este tema no tenemos derecho a considerarnos superiores a civilizaciones anteriores.: puede prender en la red de nu€srro lengurie. proporcionaba en sus com. -lo tngenuo y to Senrimen. / "polaSublime y Io Bello" de Burke.? Recue¡do un efeoo semejanre en mi juvenrud en Viena. y padece una incurable propensión a considerar que Ia red que él ha exrendido sobre la rariedad de la experiencia perrenece aI mundo obje. con univers¡le'. cre¡ndo en el estudioso ta ilusión de . le será de mucha utilidad en su Eabajo coridiáno. puc) €l lengu¿ie rrase ' la distinción enue lo caliente y lo frfo.smo. binaciones cuarro car€8orías básicas suficienres para cl¿sificr los humores del hombre. aunque pucde ser un mal necesario. Es obvio que cualquier clasificación. Pa¡a los chinos rodas las cosas pueden agruparse en tunción de la oposición básica entre el yin y el ¡zng. que duranre cieno tiempo amian con un extrano poder de esdarecimiento hata que parecen . Consr.o mismo cabe decir de las categorías que la estética ha ofrecido a la crftica desde que se puso de moda el mérodo de las ridades.re dilem¡ no \ esú en replegarse al nomin¿l. lá cuestión es anl sólo si esros sisremar concepüál€ s no cumplieron a veces su misión con exceJvo celo. orientado hacia sí mismo o hacia los demás. Como el resro de Ios usuarios del lenguaje.t¿ . y con ral que no perdamos el sentido cririco ante nuestros propios procedimientos el ejercicio nos será provechoso. El hombrc a u¡ animat clasificador.l i \ pasados por alto. las esraciona y los elementos. Nuestra arención se concenrra en cienos aspectos del físico humano y de la conducta humana que de otro modo hubieran podido ser . Con ral que nunca olvide que. aunque sea¡ las jo€osar reci¿n mentadas.rup un ejercicio de humildad el estudiar el &iro de estos sisremx ta¡ toscos y medirar sobre sus motivos. cua¡do la división de Krerschmer de los tipos humanos en ciclotfmicos y aquizorimicos fue la comidilla coridiana hasta que un ingenioso propuso qu€ sería meior artn cl¿sifica¡ a todos los hombres en sastres o zapareros y a todas las mujera en cocineras o Huelga decirlo. al parece¡ es má liícil decirlo que hacerlo.al" de sch¡ller podio de seguro eruir de base a nut'ru intuitiones en La v¡ieda. que es rambién el principio de lo masculino y lo femenino y por tanro de lo acrivo y Io ¡nsivo.i encontramos a menudo nuevás clasificaciones en psicolo. el historiador del ane se . Para el mundo antiguo y los que sigui€ron sus enseñ.dn de e. Sin embargo. t¿ soluL. des de la experiencia literariaz. es dgo aniñcial susceptible de ajuste y modificación. ¿No ha venido esr¡ucturá¡dose convencionalmenre nuestra vida polirica a panir de la Revolución francesa con areglo a las categort¿s . es siempre bienvenida si ayuda a hacerse cargo de una realidad no esr¡ucturada.indiúdaam ert inffabib.-e forz¡do a reconocer que la clasificación es una herramienta necesaria. siempre se aprende algo al cratar de aplicar caregorias nuer*. negane a uriliar palabra que no sean nombre' de individuos. como rodo lenguaje.( Io .. . rivo de las cosas. como cualquier lerrero en la ruta.dagasta¡se. en cl 5ido x.derecha» e «izquierda'. a todos ellos aplica el aforismo escoli*tico .nzás / c es«mbajos. ¿Nos gía y sociologla tates como introvenido y exuovertido.dual no r I b¿i¡ nc€€sariamenre con concep'os."1lr. l.. La hisroria de la¡ ideas sL¡minist¡a cuantos ejemplos hagan falra.ndl. Io húmedo y lo seco.

¡i1.r que se llevaba en su época (ilusración 129). górico.. Los oigenes de la term. jucccs us modas obligan a los matos a condenu por insulsa ra buen! j.lui\ idJd de la rnreriore. Y otra vez esbel¡o. romá¡ico. en la que araca la licencia c irracionalidad del estilo decora:. En candelabro¡ -sosrienen capillas ilusnadas y cn lo alto de ellas surge¡ en zarcillos de sus raices ¡:¡.i.. por supusro. : lero es¡os kemasl quc cra¡ inir¡ciones b¡adas en la reálidad son aho.::ruvio. mmierismo. rococó. no signiGcaba ora cosa para Vasari que el estilo de las hordas que des ::reron el imperio ¡omano es cosa demasiado conocidr para necesitar de mayores Lo que quiá sea menos conocido es el hecho de que al ir a describir esra =licacionesr. :l y fijx como se crei¿ c:i "polaridades". barcco.ómo puede ser que un junro susrente un techo. la experimentación con estas dicoromias riene imponan- ::r si le prepara para percibir l¡ dive¡sidad de rótulos esrilísricos con que al parecer suele :::bajar el historiador del ane y resuha. Óptio y =eme en la..no representa má que -:. o un candclabro tos ornmc:¡.Nomay furnz -¡ar hal¡iéndoselas con "clases naturales..ómo purr:. o un tJlo blando y delgado una esrarua seniad¡.jición dásio. Sin embargo. :::n¡o. Po¡ es¡a¡ razone. rormativa en el que podia enconnar 1a lisra tal descripción: cl De la arquitectura de . lales cos ¡i exisrcn. Vitruvio.' r(e!.: alermtivamente flores ¡ esatuas de medio cuerpo dc raÍccs \ rállo\i I ti: . Lo contrapone al método racionJ de -=:§€ntar conscrucdones arquitecrónicx reales o plausibles (ilustración 128).. ]r. en cierro sentido. aditivo y divisivo.ngún arilo arquitectónico ajeno a la ::. debería haber puesro en guadia al esrudioo jei hápdca. pero ümbién a deir :. :aera depravada de un método no clásico de edificar (ilusnación 130).úi3=o r:. . nipucdcn clistir. mos de delgados rallos con figurillas sentadas encima al aza¡. h prolifcración de utes . ncoclásico y romántico. 2.. tan diferenciadc :::a hs especies animales. niha¡ € *¡ido. un aguilón.da' I.nologia estilitti.. equívoca. u.r preren'ionc.. de e\. el mismo . r "descubrian» :: ellas se dcsprendian nuevas clasificaciones. 'Iodas ellas conrribuyeron sh dud¡ ¿ :¡¡ernos buscar carac¡erisricas novedosm en el ane del pasado.¡ . tas aprucbu cr tugr de ronjcn*ir. Que "gótico.. en lugar de aguilones paneles a lisas con hojas riadas y volutas. Se ponen en el esruco mosruos en vez de rcprcsentacioncs dcfinidas dc objcros definidos. :r ::. Esa procesión de -:ilos y épocas conocida de todo principianre dásico. Renaci. es¡ra.. romó sus concepros ysus categoríc de corrupción del único libro clásico de críri. En lugar de columnas se alzan allo. o .on cabems de hombres y animales unidas a la mitad del cuerpo.l Para el csrudioso delestilo.a desdeñ:dos por el gusto indcbido de hoy en dia.¡ serie de düfraces tras los que se esconden dos categorías: lo clisico y lo no clásico.: :-. no dscribe n.re. tuando las genres conrenplan sos falsedades. Kanstuissenschafi alemma. pero en el capírulo sobre Ia decoración de los muros figura una hmosa :dena crírica de un esrilo.rü. fisioplástico e Ideoplásrico: en mis ¡ño! de :rrendizaje se constantemenre núevar divisiones ernciales de e«e ripo.

Estas ¡ctitudes normativi¡s se petrificaron en dogrna inflcxible sólo cuando cmplearon las etegorlu estilfsdc$ crfricos de ellende los A. .. Virruvio condcna dmismo l¡s novedadcs de tipo meiante6. osrcnan c¡ v¿no. del mismo mod" en las Gchada y otru penc domdc pono lm m¡ldición de pcqucros ubmácdos uno encima de orrc. sino enrerarncnre \cn el carálogo prefabricado de pecados hercdado por Vasari de su autoridad.ne trquirccróni@ e su lrÚc¡a.sta denuncia. huos. pu cn ódiGcic hcn doru la no s puerus on .. Má' peftccr¡ h.aregorir esillsricz gón- ro no rcsiden en ninguna obscrvación morfológje dc los cdificios. la famosa norma de rcAla.. discgno t naziarz cstablecida en su prefacio a Ia Terccra Parrc y admirablemcnte ilustrada cn sus . Y *i. Contus¡ón nuñ. onto rimdco qre lo alo de unz puem toca el rciado. con um rrc ociru de I¡ orn. \ \ ' H¿y otrc ripo de oba llomd: o Dordcn.dificios y ciudadc' entcr:s y los monumentos dcl paedo. águj* y hoj* quc parecc imposiblc que sc teng cn pie él solo.s obr¡s háen ranras proyeionc.ntos propios d.lmid6.ch¿s de pepcl qu dc picdn o márnol.n pudi.rda de les cetegorlas de Vitruvio. Hasrr envidiarhmos a Vasafi esa convicción suya dc podcr reconoccr la pcrfección cuando la vicra y de que esa perfección podla formularse con ay. Si gótico significa por ranro originariamenrc *rodavia ¡o clásico. Esa rruo la inwnt¿Dn lG Bod6 r . Su obn dcmuesre sobradam€nrc que cra capaz de ensalzar incluso cdificios o cuadros que dede su punto dc vista eran mcnos quc perfectos. y lu. individuo e invcnta u¡a ns. pero el siglo x\al cmpleó a veces loc términoc tórico y baroco indistintamenrc p:r¡ designar esre Bsro . drulo qu. Y en csr. on lo bsantc 6rms pan oporar el mcnor pcso. haccn absurdos ñ.. Es en verdad noable quc el mismo pasaje dc Vimrvio que sirvió a Vasai dc modelo pera su descripción dcl gótico Io urilizase Bcllori para condeoar la corupra arquircctura de su época. stu@. ménsules y oorituru quc rompen las poporcione.lar¿z y cn las frchads. crp¡r.ompu€sra§. huecos y llncz.rlar de l"eonardo y Brámarre. ordiu niura. y a m¡udo.lcs y colmnas coo ronte¡ía d. cn lá r'. hombra . la de Boromini (ilust¡ación 131) y Guffini: Ced.u Pasando de esra descripción a I¡ ir¡¡€€n d€ Vasari de los hábiros de consr¡ucción ¡ \ de los bárbaros del none.Dte si¡ oingúo dc 16 @nocimi.l arquirecm. ornd.I¡b¿rismos @n 6quin.lpes deseosos de oponcr los idealcs clásicos de perfección e las tradiciones locales. dcformendo .a llca o f¡c{. Bellori no uriliza todavla el tétmino bdlocco en .. Entonccs gótico sc convirrió en sinónimo &l mll gusto que hable prwalecido en la¡ Edades Oscur¡. ). b¿i.i.s d6.ntos triviales y derproporcioncs. @n r¡¡És pi.s rerorcida. .nañ. no digmoc ya qw sosteng o¡ios p€so6. peo que bi.so lo dhib..rasos qu h¡n infe<udo cl mundo enrcro-tañ olumnc dclgadd y Érorcid¡s oño uná enrcdad€ra que dma. barocco comenzó su carrera consdtuyendo una dcnuncia similar dcl pecado de dcsviación. anrcs de que fuera llevada al none desde Italia la luz dcl nucvo estilo.. No panicipo de csa sensación dc superioridad rfpica dc rantas ca¡actcrizacioncs de Va¡ari. dcscubrimos quc los orlgcnes dc la c.É lámrs.

. dóde que \'trruio quejó amargáñenk de su corupción se ha corrompido mó ¡ún .á¡L¿ Grucias a la obra de Frankl nos es posible recorrer |ícilmenre la hisroria de esre rérmiel inglés y el francés ¡i.se dc inmediaro y c¡ecer en rerdad r <dtjdo ¿ úa. l-a rquitenüa sajona tu€ una imiración de Ia &sr¿da dená Sri. sino en la conupción dc áta en que.¡ ittt' the aul InJlaence ofcothic Al.'t-árdose de él y rratándolo de Loo..unn publicaba su hqtrir.nleúmen¡e nuevoi él tue rambiin quien introdujo la compdación con los árbol. Pompadour rococó» s. qu. a su parecer. Este es el origen de nuesra aregoría de lo ¡o. \(¡a¡burton ¡ecesitaba un londo sobre el cual resala¡a el redén s. a lo degenerado..¡r los sajones. po'iblemenre r. \l . En 1819 !l'llam {. y en tanto que gótico se aplioí¿ cada nz con má Éecuencia a ¡ rodavía no cláico. que $6tentaban pequeños cas¡ilhos ! palácios . a fin¿les del siglo iado El buen gu$o en nues¡ros o¡namentos de hor en d¡¡. :r = -. pues l$ hay de r.¡dió una nueva face¡a a u¡a rerminologia que no se ha abandonado. invocando una vez m. nrrr.sico que carecterizan el gran hiaro enrre la A¡rigüedad y el i¡:r¡cimienro. pero eróneamente.A todas nuestras eoias antiguas las llamamos sin disdnción góricas. de la palabra /r.glr7a .::rá histórico por la arquitectura de la Edad M€dia y se aplicaron a la búsqueda de -.r su relac.sico. Busrando un chivo expiatorio. ripos. un esudio m* protundo de ia alegoria. habio - n::rido ::.rl.. no ¡ienen a veces má de natual 9u.ro de deno(ar moda especialmenre merecedon de la condena de los seleros v viruosos clasicisms .-:bieno esplendor de la arquitecrura gótica.Noma r fotu 85 :¡lo o s¡mfala¡io. \\rburron Íaró de vindia el esrilo gcítico atribuyéndole un principio de onstrucrc . lo! candelabros de Virruvio.:¡o buen entusicra.n l^ (!&neú Iür. el consürido eñ la époú de los sajones y el de l¡ de los normá¡dos.r. en el estudio de David a lo que parece.n !iúpo! ñod€ r r tux. Entre los anricuários ingleses en especial se despenó un . 1o encon:o en la arquüectura c1ásica.@dos ¿ lo no cláico..hned"re. :. sin que no puede model¿r en nuesr. Nuesrras volutas y esras lindísiñas obras de concha.os did dcconción algun¡. lo b:i¡bam. En 1760 \filliam \flarburton escribia: .. á¿r¿ro se llama¡ía a lo ya no clá. lt * winckelmann señalaba así la rocalla como ca¡acterhrica d€l erilo.. al obi. olos posreriores aratar« ha seguido Frá¡kl en su monmental libro E/.ón con la gruta. Poco a poco se tueron especializaado las tunciones de los dos rérminos .:xición la patabra "rococó. ¡<ro una mala imi¡ación. Ia Edad Media.ís el prule normad\o rípico d€ \lrrulio: :a La introducción. "Van Fue rmbién en el siglo xurt cua¡rdo se sintió la necesidad de disringuir enre las as forms de lo no cli. podra purific.xcipios de clasi0cación.§ :c rsque. lugar que tanto favorecia los excesos de nreguluidad r El mrara por tanto era un tipo conocido de licencia incluso antes de que hiciem .ó d.riza v en ella defendía expli. pues sieue cali. cuaado los discí::os más ex¡¡emis¡a del maestro condcnaron uno de sus cuadros por poco severo. pua nosotros el mnmo esrilo queJoha¡n Joachim § rnckelma¡n condenaba ¡ :ediados del xvr¡.

El proceso en vinud del cual esta oler¡ncia hacia los estilos no dáicos se convinió en prefercncia por ellos penencce a la historia del gusto y de l:s modas más que a los ptoblema de la historiograña. l-a provisional vindicación quc del b¡rroco hacc Burckha¡dr cn el Cüe¡¿¡¿ no resulraba muy difcrente cuando escribc. Er¡ Acil jusriciar mi efirmación dc que todos estos nombres se puedcn reducir a -clásico. No obsta¡te a veces conmuer€n ¿l esp€. "Un romano modemo.. lgual que Varbunon cn el siglo vMIr. hablando de las f¡chadas dc las iglesias barrocas: . . Pensaba quc la terminación imliana -ara tenfa justamentc esa connoÉción. la honndez y la fucrza que el puro orden mecánico? Estc cs el parccer de Ruskin 1?.rncnte el uso dcl Norutftru drmí¡o ¡omínico (runan¡sqt¿) para denorar lo romano cormmpido. C-onsidcro la arquitcctura que esamos estudiando desdc el mismo puento de vista.. en palabras de Hippol¡e Tainc. 'r. . No sos es N tmlida¿ mi intcnción qplic. y . tales como el arco apuntado en cl caso del górico y la No es . 3.lttica ni de la combinación de tolcrancia histórica y orgullo nacionalista que contribuyó que fucra recha?ádo el monopolismo vitruviano.la piahn mmanaa.¡ al detalc la gr¿dual rehabiliración de estos cstilos divera t . Los rquitccros y dccoradores dccimonónicos empleaban la¡ formas de esdlos anteriores con sublime imparcialidad. i¡termedio m¡re el Renacimiento y cl barroco. RÉnacinien@.. . Gerville se habia anticipado a Gunn inroducicndo el téÍniÍo torrur2y coment^ndo "To* b mond¿ co¡uimt qu¿ cetu archi*t"r b. scleccionando aqui el rcperrorio románico para una esmción de ferrocarril. en Fnncia. sorprcndente quc csre modo de entender los estilos dcl pasado lc parecicn plausible al siglo xx.. pcro son más de'oros. sin procuparse dc si las florcs que dcscribe son bonitas o fcas." Románico. acercarsc a las dbtinras cnaciones dcl pasado como un borá¡ico a su mareria prima. alll un diseño de estuco baroco para un tcerro. los hi$oriadorc decimonónicos solfan reconocer el ca¡á«er ¡dásico de los estilos que gustaban de defendea pero hacicndo hincapié en duna otra ümrd que lo compcnsaba.o extranjcro lo arig- mtriza rIr. balroco.t* a gnsittt c:r l'opus romanum lr¡rnté or wecssi*mcnt dQn* 2ar ru¡ ¡uda a¡xttu. nacid: cn el siglo xx. se llama n n4io y a ú . porque 1z he contado la historia en otro lugarrr.. honndos y fuencs. Un eño entcs. gític¡.irüdau:. No a¡aliza¡é aqui la gencalogla del último término que se ha puesto de moda en la historü dd ane. ncoclásico. . . y ¿no ralen más la piedad. No es dc exrrañar qu€ tanase Éfteno la idee de que Ios cstilos se disringuen por cierrx caracrerísricas morfológicas rcconocibles. Lo que cuenta en el prcsentc contexto es r¿n sólo que los que cuestionabon la norma no dciaban de acrprt las categorias a quc habfa dado lugar. segrin las normas de Viruüo. que puede. Tal vez los esrilos mediereles hryan sido mcnos hermosos de lo que la norma de Mtruüo cxigía. [o que nos intercsa es le idea. rococ(í. de que el hisroriador pucde pasar por alto la norme y conrcmplar sin prcjuicios la sucesión dc estos cstilos.no dásico.tador como ficción pur¡! pese a quc su maner¿ de expresión suele ser depmada. venenosa¡ o saludablesl{. pucs su práctica rnarchaba acompasada con su reorla.86 cira.manierismo. por ejemplo.

.rs de esa cspecic.t l. si cs que Fl +ril.r los diseños rnryor:¡cnte en ¡¡les conrcxros prácricos.r la lircrrrurr. Ya no es prcdso buscar la idea del cabai..co y cl corinrio sor repcrtornx de form. la manil¡snció¡ dc cse espi -" rilo""t.eno de h época. fricilmente reconocibles por cie«rs c¡racterísric¡s espec.::rales.o o del b{roco.ondicnnr meufisica cn la conccpción hcgelia de la hisloria rr. aprende r hrblar? Mientms las eriqucras estilísricr se aplican» a la arqrrircctura v.r. Esta cspccia se manifiesra en cada ¡r-. señas de idenridad morrbló. un rcsiduo de la co.. que apunt.r rcsistente. . las cosrs lue¡on r¡zonablemenrc bien. :j \r¡ró¡rles..o (¡.i¡nsorcs de esros estiln albergaban mayores rmbiciones.idual en la mcdida en quc lo permna la materi. y él tue quien pcnsó que estas clases no se inventan.: "escncial. I..on!.va de su rraramiento dr los ó¡dencs.. indi. <1uien concibió la obra del cienlfico como un¡ mrea --:&mennlmenn dc cloifioción y dscripción tal conro la que el aólogo o el bot:ini-: ¡n propcnsos a emprender.uir.ú' ::untados.:irían alguna cualidd o estncir protunda que caracreriz¡se todr las m¡¡ifcsraciones l gri.rrperior . K.: creadas en errc épocas diferenciadas de la hisroria hum¡¡a necesadamenre com' --. ralcomo Plarón Io habia planteado.n. R. r. Prerendir» que los esilos no -. sino -.r naruraleza e¡ vütucl dcl proceso de inducción y de iffuición ::j«¡ual. la escul¡ur¡ r :.rsicos eran sistemas por derecho propio quc encarnaban valores ahcrnativos. ¿Por qué no rmpliar el surrido incluvendo mmbién el ordcn gó¡ico o banoco.cnri'r. Inclrrso csra teoria morfológica riene su origen en Virruvtu. pucs der.¡ .¿ descubren en l. Popper me h3 cnseñado a ver en esre exigir una denni:.:-s como la presencia de ro<¡ll¡ en el r««ó o de nen¡dur¡ en el góri.rms que cl rquiteü.cro los ris :. Pero cr-ralquiera :-t e el 'alor del proccdimienrc de Aristórelc pan la hisroria de Ia biologia. sino que cobraba formr rimismo cr la pinrur.omparación con Ia sencir que companen. Desde esre punro de ris¡¡.o. cl jón.. Viendo muchos árboles hallamos algunos quc poseen rasgos estrucmreles :cues v con«iru¡en un género o una espccic. sus diferenci¡s son merrmente "¡ccidcnzé.ficrdas y tícilmenre . Cabe rcconoccr que el procedi:::::o dc Aristórclcs represcnraba una b¡illante solución del problena dc los ¿.m¿ 8- rccalla cn cl del rococó.r' ::u r de los tiempos quc habia ¿lcanzado.srorélica del procedimiento cientifico 16. Tenia que haber algo en común en rodx la obrr de .lo cn cienrs tbr cl la -.rbrn r la mismr perspectna que modehb. en orrr pslebrás.r no pn. rrirrica v l.o p¡recian ::mediablemente <uperficialee. : i pino en algún mundo remoto allende Lx ciclos: la c¡contramos cn acción en el <t iel indniduo.' gori. el rscen:<:: que sobre lis humanidades retLrvo aun cuando la ciencia había v¡ descan¡do . sino por cncarnar h lpoca de la ri'que los pagmos dcl tunacimicnto no ::cnuon r apreciar Sc veia en los esdlos. consriru¡endo su enrelequia v su form: inheren¡e.rr arquitcctónicas.rcepción ir. y aunque en con--¡ncia los árboies concretos puedan diflrir.r. Esre rspinu no sc manií$r¡b¡ aJ deqrltganc tan s.n.rl rcnr. el gran biólogo.r filosofía del período.Notud . si con cso no sc hace que aurnenrar los iom* dc fi. y quc tircra posible aplicar sin ricsgo eros rérminos dcsprorisros dc su con¡otaci¡í¡ ¡ormariva. El dóri.rplicables por cualquicr arquitecto capaz de usar un librr¡ de parrones.

para el quc la eriqueta siSue siendo útil. que no significa otra cosi que no gdego.. t¡s nombrcs cstilisticos que enumcré no n¡cicron del examcn de unos rxgos p. cs el fruto de una larg vida de investigación y rellexión. pues el examen de todes lo respuesrt perpleio a1 eminente erudito No rfectan a l¡ esencia. comprende Fnnk1. ll¿ moderna enne re¿lisras y nominalisrns es obvio que caregorÍas v clases que siwen muy bien para una cosa pueden ven. :a¡o Nan. Pul¡licado en 1960. nos proporciona un buen ¡em¡ de reflqión Pues l. con independencia del lado en que uno esté en esta baraél llama "esenciatismo. La escncia. De hecho. l'ero un boránico quc basará su t. En la recesidad básica que cl hombre dene de distinguir el .rsc abajo si se utilizan en un contdto diferenrc' Las connotacioncs norma¡ivas de nue«ros rérminos estilísticos no puedcn converthsc sin más a morfológicas. t: :r-. prtes estes metido en ella. es un concepto metafhicor la esencia del hombre.txonomia dc los hongos en e«as dhtnrciones y lucgo la-s c¡saú con algún otro método de clasificación no conseguiria sin duda producir nada útil. igual que se distinguen los pinos de los robles.cnto de que el esrilo górico nada tiene que ver con los godos no riene por qué afectar al historirdor del arte. coño Karl PoPPer mi¡an con Prevención a lo que pero. Pocos habrán leido la totalidad de sus 838 Páginas. pues no cs posiblc sacar de Lma clasificación más de Io que se ha sems en conrcsdbles y venenosu. creo yo.. afirma. es la signific¡cióñ que ricne para Dios v la esencia del gótico ha de rela cionuse ¡ambién con el misterio insondable del signifiodo trasccnden¡¡l Me alineo con los filósofos que. No quiero dccir con csto quc los que la aplican havan de respcrar siempre cl origen de una palabra.4/gárra J que ya hcmos aludido..bárbare. su carencia originaldc diÍirenciación.sre modo de pensamiento. delgótico o delbarroco delaran en Ia mayor pane de los casos una aceptación acritica del esencialhmo aristoréLico. Preuponen quc el historia dor que c. deja lt son las caregorias que le inponan. alcmzrá gradualmente una intuición inrclecrual de La csencia inherente que distingue esas obras de todr lx demá¡. como ocurió con los ¡érminos vnruvianos para los órdenesr son términos neg. podrá aprehcnder no sólo los rasgos esrructLrrales comunes a rodas ls pinturar y esrartLas gótic¿s' sino también 1a unidad superiorque l¡s vincula a la lite¡atura. si es qLre lo uvo en cuenta alguna vez' que puede haber hongos que no sean ni comestiblcs ni ve¡cnosos.r penetrar. el mundo . El descubrnn.. del 'ellos'. Si se me permne in¡rodudr un Érmi¡o rroctt¡.uricularcs.n yfirn¿ llegaii . El cocinero puede dividir dadas a la pregunta de "¿qué es el górico?.. que conienzan con historia y acaban con metafísica. m:is ¡11á de Ia esenci:r de Ia especie. me gustaría llamar términos de que son en nues¡ros idioms se echa de rcr lo frecuentes exclusión a esras etiquems. Olvida. elderecho y la filosolia gódcos' La consratación más in*ructiva de esta búsqucda es el libro de Paul Frankl sobre . si la vista del historiador e¡ suficienremente aguda y su intuición suficienremente protunda. a la del género.rrivos del esrilo de la palabra grieg¡.noso¡ros.rs dncuiones que estuvieron dc moda durantc los ril¡imos cien años en tomo a la verdadera asencia del Renaci»iento.Drcmpla uñ ¡úmero sufidcnte de obras creads en la époo en cue«ión..t del rérmino es. Lo que debc preocuparle de la histori.

Y hay muchos más en los .rrui¡amenre.nía. evirad lo lio.rbú.\h nadn ajeno a la repcrición insÍpida de las solucione segu. to que unifica las cscuelas ore siglo .iiciles :r. za busquén po«ur¡s d.r Bellori y acepmdo de buen grado su condena. como un ca¡.smo.\'o poblén en cxceso los crndros. r críricos del p.ílogo dc ptodos que hav que «irar lgual que la marorir de Lr Dicz Mandamienros son cn reJidad prohibicioncs.nmcdi¡to dcl reclamo tuc desrerrar dc arquireaura rodo ornmento por no de anquirecrura <: mn di. y esas rdas es más fácil formulalr nes:dr'¡mente. que emp.rul¿do mundo ctrerior que nú e' pro¡. \ Io :ic. Sabemos ahora que har :rthos ::r :: modos de hacer planos o cdificios a los quc cabe c.. Jc 1o nmili¡r dtl r¡ro c ¡n¿n.rs cnas prcvis: la d.:li¡..r \ s :r.rue nauliagó la morfologia del csrilo.. primcra en formular vari¡s regl¡s . Tomemos el :::mino . :Lrt» sólo un pecado del que huir en ane: cl de str académico. EI quisiera enconrrar alsú» r¡sso morfolósico quc relacion¿ra ¡ Albeno Burri con Sd:dor Dalí y a l-rincis Bacon. h mayor panc de las reglx anirirr. rá :¡ro¡ía dc los movimien(os aristicos erigcn al$in nuevo r.in.os resulren ser (érminos de exclusión. dc la pinrura tipica de los :¡ :rc . lo ffbnrirn.iJiros dc los críricos no¡m¿tivos. Hemos a¡istido a la c¡r¡«e.: ¡uscar l¡ esrrucrura o esencia común dc rodas las obras oead¡s cn cien¡ <r¿ .: :::presionisrx.ional y ser por tanto rabú.:r * *:. r crilisric.r de I¡ hisroria del ane se consrrurc¡a rrn amplia medida a panir de palabms que dcnorm un pdnc. En nuesrrx cxposiciones a h¡cd hov en día asisti¡ros a la ¡n:is dcsconcenanre v¡riedad de fonnls y experimentos. pasando por Va. la r¡adición cláica de la aré(ica nom¡rn: 1. en la art¡uitecrura del siglo xx. Opino que no es accidental quc los diversos rórminos que designm los csrilos no si. los pecrdos que un estilo de¡erminado quiere evirar.rrivo.rlifiür de tuncionales v que cxigencia nuDca rsolverá por si sola todos Ios problcmas dcl arquirecto.san.:el rnisra fue qucdando con6nada a un espacio cada más esmecho: ¿l final.: . Quizá adclantásemos mris en el csrudio de los es¡ilos huscando tales princi¡:r: .¡ .- 4.rl como cl destieno de odo elemenro . algún nucvo principio :¡g.rsado o el presenre suelcn ser mucho menos concretos.rrísricrs. Más rarde.on Capogrosi lo rendría verdaderamenrc difidl. .pio dc erclusióD.si¡o . de Albcni a Bellori o ljélibicn.r:iusión.anecdórico.prs es era común ¡versión hacia una uadición concreta.-¡:ro .gico han de ser rabú para 1os quc s. lo indccoroo v Io innoble.rs son idmoniciones en conrra dc ciertos pecados. es válido en ranto que s<ñrir ei *oilo . pero :sultari¿ c¡ exnemo sencillo darsc cuenra de que todos ellos tra¡¡n de evirrr ser rcadé :r¡os¡ todos hubicrao disgusrado.súnú.r quc lo quc acabó con el idcal clásico tue en úftimo rérmino la :ulriplicación de los pecados quc había que evir¡r hastr una punto ml quc la libertad .itad los contornos violenros. io no ¡l¡i- . e. Polaridazlzs Übicas en walfilnt Por obvio quc resulte csre recordatorio. no se e rrr.funcional. Ptfu el la :::.r : . \o es coualidad por tanto quc Ia rerminologi. Lüríamos llegu a dec..gn el canon clásico. Los lcmas v contrascñas posirivos que leemos en los maniflcsros de rnis:.Nút1d t Íi . Al reducir la ider de lo ¡l. ¡a uséis dema¡iado oro. t. :izrción dc rlgunos de estos peodos cn l.as.

es legítimo y ciarificador ".n¡o et b..i. ft m¿vor v más afonun. La compai+ ción nos a¡udaú por tanto a comprender por qué puso Beltori r.". ! . Io hizo Annibale óarracci.ti¡.mo de CJrav¡ggio. pese a lo cual su búqueda de prindpios objetivos de org. o.. -* madona de Rafael y una de Caravaggio (ilustraciones ""-p*"Sf. ¿in. despues de todo. ción de las diferenci¿¡ estiltsricas entre dos obras d.i h"-o.i. Pudo incluso haberla imirado si hubiera querid. ".o que ha ayudado a mu. a m€nos que se use con precaución."¿r_ terreno mris peligroso.us libro.r sus ¿lumno. Es un recurso pedagógi. pero cuando interp.í..áno. p. y 132 133). Io cons- . €n mi opinión.t. Quizá la distinción parezca inocua.os a Caravüio.".. en el que proseguia el hito del razonamiento de Bu¡ckhardr y acababa por vindi.los no cláicos: Ios que son no dá"icos en virrud de un principio de exclusión y los que no.. Damos a entender que rambién Rafaet . el b*..¿. L¡. de lo cual ral vez el arte chino pueda ser un buenejemplo.ar ranro el exiro de stóll+lin como su rra(¿so oca\ion¿1. y lo no dáico. si queremos situar a Rafael en sus propios téÁi nos.ore. Sin embargo. al menos en la medida en que. pues exctmión imptica intención. ¡ildando su manera de desviación de la norma cUsica. cien¿s Nona t fom co a una mera disrinción morfológica de afternativa igulaoente justificadas.uce.".pereza del n¿rur¿ti.io le preocupaba evitar pecados.€rur(ión conrribuye r expti.rr morloló8ic¡.i"onte q.do paladín de la reo.nización ha rendido a oscurecer la importancia que para la enseñanza de la hkto¡ia del arte riene. que hizo necesaria ta presencia en nuestras salas de confe_ renchs de dos proyecrores y dos pantallas aI efecto de aguzar la vista para la percep.lftoco (1988). Pero.¿ mente los métodos de Canvaggio y que su ane sienta el valor de la mode¡ación v el ideai de. el pr. una disrinción viral enrre esr.irjn de. rechazó patenremmte esta posibiiidad y emprendió un camino propio.".o. no ¿. cuyo eiemplo más extr€mad. no podemos ignorar la dimensión det dempo y el ho.etarnñ la comparación a la inversa y conrastamos el Rafaet con el Ca¡avaggio pisamos un -¿. en su vecindad inmediata. Heinrich \X ¿tfftin.. . r'(¿ sencill¿ ob. y tal inrención no se pucde percibir direcramenrc en un¡ t¿miti¡ de form¡. recu€rdr to próxima que e... Mal pudo rechazar lo que nunca conoció.mero conocla la obn del segundo. profe.l¡ belhz¿ lmre a tr a.a.oco f. el rnor fólogo desdibuja. en h medida en que los artisras chinos nunca rechazaron unos principios de los que no pudieron tener conocimien¡o..o Fue \fólmin quien dotó comparar el Caravaggio con el Rafael...n.pa. incluso haberse mostrado de acue¡do con este ram"u-i. a erpticar.ho.. acaba por fatsear sutil aunque decisivamenre la retación enrre anbas obias. co_p. de su conocimiento.1l". pero socava la misma idea de la exhtencia de una morfología de adlos.rgr-* .t". por decir_ Io más claro..tituye el arre del siglo r«.rj (u prerendida morfologia del esdlo a la tunción normariva original diferencias elementales p€ro. Ia distinción e¡tre lo andclisico."- Comenzó co¡ El Renacim.enre.. no. a la historia del arte de la decisiva he¡¡amienta de la comparación shtemática. hs acts-. p. Be ori p." d. pues.

bna de k fotma htbÍa . \nres de volver a los plan¡eamienros de esre libro me gusraria Ilamar i. Su punro de parrida. : ¿ de descubrimienro en busca dc las normas del Renacimiento pleno iulirno. cuando los c. :¡ convince¡re. r cl :. no se .:dados al resolverse con¡¡a esta t¡adición los realisras e impresion¡ras del xN.. sino ranrbiin en la pinrura y la cscultura..im. i ? Árr.::::r::o:r :.c¿ido en Ia lierra reseca como una lluvia refrescanrc. como el de Bu. el resultado fue su libro de mayor inr)uencia.:¿¡¡ tnd da¡ ¡leuxche Fomg4n lt932)..cos y los del barroco.c$rrdr . por qué Rafirel no habria : :ado mejor un mocado de flores romano o la divertida esrampa de un domingo ¡:: l¿ mañana. iel :ne deberí¡ se¡ ¡amb. En :::s palabras.fe (t9t5) *. -tu!. habia ccnsurado a l¡ his¡ori¡ del r'-: afición a la morf<.cos clasicisrd.'. al objeto de dclimitar y explicar su funcionamienro no sólo cn 1¿ r.:ro débil de la morfología csrilhric. como \i¡olfflin recuerda a sus lectorcs.:.: ::s - Nom¿ t for\r -5 de los crír.:i:rcr rores. rJores alrernativos enomados en las soluciones barrocas. no sin uD¿ mirada de soslayo ¿l srupo de ardsras anri -::listas de su época.r0.rdor enrendería mejor to que Bramante rrurrba ji ::::: . :..r. El sistema sigue usándose como piedra de toque para separar el R.r ctrlpar por preguntarse. \rólmin reconoce quc una monografía de hiro '.onal de Io clásico.¡ ¡onric¡en.i:.r de \íólmin v el origen de ese punro debil: :. sino contra las imperlecciones del Qudt»oanto. 'u i:xque esta critica le parczca dura.. no deseaba más que solicirar una::ro::. cuyo libro E/ :-:.:.rmpesinos sc hacen afeimr en la plaza Montanara. i< :.¡ h pi.r.:r .rl¡edo es un ¡uevo alegaro en favor de los mismos idealcs que la rradición acadé:-. :-ribia para un público al que.n¡..rico de perfección cn arquirccrura. Dia átzr:(l898).¿l¡ernarivas el histori.lebrand. en especial al cscultor Adolfvon Hildebrand..naciones del aficionado at ane de fi¡ales del xx ls que llevan a Vólfflin a -::¡blecer la norma clásic. aunque a dur. habia conservado celosamcnre.4razas.logía y su despreocupación por las leyes innínseas del ane.<\ la terza e perJitta nazlera. Kunstgeschichtlihe Grundbegi. en frasc del prefacio a Di? hksí$he tu $. :::¡raste entre los ide¿les clás. rra- :::¡ \lolfflin volvcría a ella en su libro más imporranre. esra vez también .ru:i : : -¡uhura. Pero esra vez describe el ideal clásico r1o coDrra el fondo de o¡op.Jnec¡ura.ilegio d.-: : =renre.r . iecror sobre la obra que quizá ponsa de manifiesto dc modo m. :: ¡leno de un sis¡ema de fon:ras diferenres. :. las setas venenosas no son tales..-. cl prn.:-rcir en la rcepración de procedimientos alrernarivos.¡ <i r.:ri. Die kk¡¡nch¡ Kn¡ es r.::r:. Son ¡ :ncl.l :: i¡s desviaciones barrocas. se ha aproximado rodavia más al punto de panida de Vasari. Én .¿n una aport¡ción a la esréricz. Preparadr. Su tema lo constiruye en rea :. sino que constiruyen un plaro s. Conñ:ba rn que . a¡¡e la La e¡cuelt de.:: :: realidad nada hay aqui ajcro al ideal de que la perfección clásica es un rrcr: . ¡nrn en t.r¿ .rs l. Tr¡s descubrir por si mismo de csta forma la coherencia y utilidad de la ide. v el mérodo empleado vuelvc a ser cl de la compara rl conrrasranre. pero que se habian visro un ranro postergados v : .

resrando lo orro. Recuerdo las grandes esperanzas con las que acudí a la universidad berlinesa y la impresión que me hizo la personalidad de \rolfflin. inglés o hasta mexicano e indio. el libro de \7bmin nos lleva en realidad de vuelta al problema Hay un juego de ingenio que todo el mundo conoce. d. más sin embargo placia a §lólf}1in. Se pide al El número en el que se habia pensado y luego se omitfa era. Comprendo que en el libro hay más de lo que yo saqué de estas conferencias. lejos de disdnguir lo característico alemán. los medios. sino más bien para identificar las caracteristic* morfológicas de ia sensibilidad alem¡na hacia la forma. no 1¡l era unro desde luego.. §rólmin recLrrla una vez mÁ a la magia de las dos pmtatlas en los ejercicios de comparación. el dominio de la representapalabra-s. Muy pronto algunas dudas heréticas aguaron parre de mi gozo. y por último restando el número en que había pensado. pero esta vez no p:rra s€pa¡ar una hse del arre ante¡ior de otra posterior. portugués. la evocación plausible de . sumando ésto y aquéllo. y en rcd6 las ocasiones se nos aseguiaba que esta carencia no era algo negativo.ana de pone clásico que era contrástada con ta obra alemana de la orra pantalla. en el ane del Lejano Oriente.o al atulitotium na¿ntm. en honor a la verdad. por supuesto. \üolfflin nos pedia en sus confetencias que lo resrásemos para ob¡e¡er lz manien ted¿sca de h que se había mofado Vcari. todo ello de cabeza. de la que sraban ausentes €sras c¿ractelsticas. Pero sigo pensando que resuharia esclarecedor reconer el libro de wijlfilin entresacando las formulaciones de rasgos pretendidamente alemanes que con igual propiedad podrían describir las caracterisdcas del arte español. Cranach (ilustración 135). Conñeso qre el embrujo no obró efecto en mí duranre mucho tiempo. si Ticiano (ilustración 134) €ra armonioso. de las que. Pues a todos ellos cabe conrrastar con idéntica eficacia con 16 ideas clásicas del Renacimiento itali:no. tai vez. El desdén de la riqueza y la complicación en aras de la claridad y la sencillez presu' pone probablemente un nivel de sofisdcación es¡éticá que sólo s€ da aqul y. pongamos. la idea de perfección de Vasari. el de "pensar un número. mulriplicando por cuatro. Descansa en r¡na firme convicción sobre el propósito del ane y los medios para alcanzar este objerivo. sino ran sólo diferente.92 Nornalfom Berlín. una idea normariva. Así. Después de guiarnos a lo largo de todas estas operaciones con el concepto de lo cláico. a las conferencix en que post€riormente se basaría el libro. pronto m€ aParté Para asisrir a las más interesantes disertaciones sobre psicología de \rolfgáng K6hler. niño que piense en un número. que lo someta luego a diversas operaciones aritméticas. aunque todavía no tuera capaz de anicular los motivos. usaba una vez más como piedra de roque el ideat clásico. en pocar un argumento sagrado o al menos significativo en rodos sus detalles naturalisras y psicológicos. si es qu€ úl cosa exisr€. el espigado suizo de hermosos ojos azules y manera de expresarse firme y segura de si que mantenía hechizad. Una y otra vez aparecía en una pantalla la obra iral. tras de lo cual ya somos capaces de leede el pensamiento y decir el número exacto. El propósito es.vidiendo después por dos y orra vez por dos.

tue \blrilin considerabr pur:menrc dcs -:ip¡ivas. hasta la luz ¡.rprometido con Ia -::omenos narurales que un. Es obrio que un rne -ea1aferado al phno (ilustración 136) no podla responder con motivos delripo dc lor :-< Turner o Moner hicieron propios (i¡usrri. .<Jos de represenración con el aspecto objetivo dc I¡ realidad.cas o Gnoulbtgnñ. to que me impona es el -c:io de que sus polaridades no son verdaderas polaridades.la oscuridad se considerabrn entidades por derese sigue pensando en una elecrricidrd negrrn: .ea o sugerir con su ombra.'.ma .r cuenÉ de esri consecucñn en la med. No es quc Wdlm. tirmr ierad: r tbr ::r abiena.¡t. rratr de eliminar mcdir ¿ :.csenre el hisro¡i¡dor dcl ane al conparar una ob¡¿ del R<n¡cinnnro r orr¡ del lrroco eran cinco pretcndidas polaridades . Hubo un riempo en que el cal<r y el iiio.r renaccnrista. \lucho a lo que .:c-¿ de l¡ natu¡aleza se puede represenrar con una li. claridad v oscuridad). -ro no :'. ta fase posrerior es para él no un modo más :. pero lras encarirse con el problema la 's:rcsm que da es un ambiguo .rl v pictórico. h cosumbre de pensar en polaridades puede enmascarárnoslas. Son las herramientas conceptuales 6ás. l:kche n¿i Ticfe. fundamentalmente r la norma oculrr ---srro cuerpo.-rhen und Unhkrheb (líne.¡o el m¡rco reórico que dcseaba orrccer ¡1 hisrori¡dor del anc ib¡ r eliminar l¡ «.¡ de csror -. : <eba convencido de que a la naruralca igual se la podía represenu .no qu.ión 137). liñn 9l -ktn ¡'.r de esm norma v preiiere ' '-:=ncia a una norma.Je Lt¿¿.. Lo que se ptdir quc ruviera :. lo mismo que todavía -redad v la sequedad.Norñd ). E! ci. Hcmos visro antcs lo "fbrm¡ :--:imenrc fácil que resulta para nue«ro enrendimiento ver principios opucsros donde -: hav más quc diferencias de grado.c'€'o ll€8a¡ a una escala o cspectro de configurac.i'¿. :.. Es cl refercnte a la ¡elacir.nudonrdo de represenr¿r la naru¡aleza sino. por supucsto. Una aurén¡ica morfologia de las form¡s rendria como .sc en el grrn i¡té¡prete de l.oncs semeian(e.Sólo donde el <i:imienro decoraiivo ha cambiado es de eryerar un cambio cn cl modo de represen::::ón"r'.r: posirna.r propio..cados a los dis€ños no menos que a la rcpresenr¿. una . plano v prolindid. Getdtloscnc Fon» rnd olbr Fo-».on msuloo.¡resenracionalcs del estilo de los dccorarivos.¡\¿isch. rn el punro más débil de su ra:. Plantea explícitamenre la cuesrión de si no convendría distinguir los ¿'peüos -. la : . scncillamen¡e. ':uos de lápiz que con amplias pinceladas en cl plaro que en prolindided.Dn. . VolBlin es conscienre dc cste --:ro. \fóllllin hubiera respondido de igual modo a la obicción dr que un ane cen¡da.rre quc pueda recurrir a "form¡ abierras.dr dc lo posible. §bllilin dero hien d¡o que ::'eaba r¡ue esros contrasres tueran consider¡dos rirndamenr¿lmen¡e pnnciprc! de :Jen susceptibles de ser apl.n lire. Los eiem- : . Pero es obvio que la oposición cntre frio y c:Jientc riene scntido sólo por de la remperarur.a inse¡siblc'¡ esros fines ni a su consecu.:. será menos libre a la hora de rcpresentar los . t.. :r¡ ¡nrrc esms alrernativas y:rpane de ellas hay un número indefinido de posibilida' r. La ciencia.r pinrur. multiplicidad y unidad. ti. que elige y su habilidad descripriva resultan tan percuasivos que hemos de centd.ión: en ese hubiera llegado a convcrr.d. rt¿/ '':.:¡per¡ture coD una esc¡l¡. disrin¡o.sí y no".-::¡r a discccionar ni por cncima sus parei¡s de opuestos.¡¿ Eñ/'..¡namicnto.. No vov a .

-94 -iE podemos traducirlo
lo
Eo¿o

Nomyfomu

en lengua inglesa se ha escrito en torno al significado exacto de la palabra mabrischy el

d. rr¿dudr

este esquivo rérmino. Atendiendo al propósito de

Vólfflin

sin temor como término de exdusión y llamarlo .menos lineal,. ¿Menos que qué? Que la norm¿ oculra de §rólfflin, lo clásico.

mismo vale para el rcsto de sus motivos de oposición. Todos ellos ¡dmiten una gradación en diversas coo¡denada; los cuadros pueden €srar má o menos confinados en el plano, má o menos ordenados y má o menos unificados. Pero lo noable de estas coordenadas es que no son independientes ni lógica ni históricamente. l¿ indole de su interdependencia se evidenciará de inmediaro si reponemos los anriguos Érminos cdtic,os que \7ólfilin pretendió ststirir, el ténino tomposición para todos los principios de orden y el térnino fideüdad a lt umnlet pxalos medios de represenación en contorno y pmñrndidad. Es obvio que clanm má refleja un cuadro o una estatua lrs aPariencias narurales, menos s€rán los principios de onden y simetría que automáticamente exhiba. Y ¡ la inrersa, cuanto rnis o¡de¡ada sea r¡¡a configuración, menor Ia probabilidad de que repmdu?s la na¡¡r¿Laa- Me parEce imponante subra;ar aquí que, en mi opinión, anto oden como fidelidad a la natur¿lez¿ cor»tiruyen términos descriprivos razonablemanre objetivos '1'. §0'6lflin reni¡ r¿zón al pensar que er posible decir, al menos manficsan esras caracterlsticás más que en denro de cieno llmites, en qué obras otras. Et caleidoscopio praente r¡¡a di+osición o¡denada de elementos, y la mayor parte de las fotografias no. Un aumento de ¡¡o¡alismo supone una disminución de orden.

r

A mi entender

obvio que el r¡¡lor anísdco ¡eside enrle otr¿s cosas en la reconciliación precisa de esas exigencias conrapuestas. El ane primitivo es, en general, un ane de riginúdo del das simetrhs en el que se sacrifica la plausibilidad en alas de r¡n maraviloso s€ esquema, mientrrs que el ane de los impresionisus tu€ Én lejos en su brtsqu€da de la verdad visual que parece haber dadeñado casi por complao el principio de orden.
es

que ningún análisis puamenrc formal puede hacer justicia a ere &ito en la reconciliación entre dos objerivos opuestos que llamamos la perfección clásic¡ de una madona de Rafael. Crm que a f;nil comprender por qué. La propensión a la morfologla de \rólfilin es dpica de un crítico decimonónico que da por supuesta la representación. Para é1, como para todos nosouos, el ane consiste en impone¡ un orden al caos. El pintor ernpieza donde el fotógrafo termina. Cierto es que el fotógrafo puede ser rambién un anixa precisamente cuando lo que hace es seleccionar y conseguir una composición ordenada¡, pero la idea de ral composición la debe al ane. Contemplando el ane clásico desde la atalaya de finales del sido xx, Vólfilin descubrió sus conquistas principalmente en términos de su propia sensibilidad hacia el equilibrio y las simetrlas ocultas. Siempre ha desconcenado a los historiadores el que los autores y críticos del Cinqaecento apenx hablxan de

He tratado de demostrar en otro lugar

"

este notable logro del ane renacentisa

dáico. Ni una palabra

se

dedica a ia composi-

ci6¡ er

d

baado de Leonardo, y Vasari rara vez

usa el término, salvo cuando ensalza

la habilidad de Rafael para componet !n^ storia en un pano de pared complejo en el ¡zs<t de libemción dz San P?¿/o (ihÉrlación 138). Sin duda que Vasari, discípulo de

NTn¿rloln¿
','en

ei

r¡d¡ea del S¿no, hubo de rener concicn.ia dc los recursos composirivos descriros por :i olfflin, y de todas las rim.rs visuales y armonias lormales que par.r nosorros consri-

la consccución de una ccrrad¡,. Al fin y al cabo, el mismo Vasari hizo "ft¡Lma ...o riecuente de estos recursos fonnales en sus cuadros (ilustración 49), por pobres ::c resLrhen cn otros aspectos. Hemos de concluir que el Cir4zrazrodio por senrado :rt se traraba de imponer orden porque esto era lo tradicn»al. Hasr¡ en l¡ obra más - :ide v despreciada de l¡ naniod bíz¿»tin¡\a Virscn ¡parcccrá en el cenüo los v
.,:qeles o sanros que la adoran dispucros simérricamenrc a uro y otro lado (ilusrra,n 110). El problcma no erai para esros nt¡estros! dotar dc cieno orden a su cuadro, r:¡ ese do¡rinio cada vez mayor dc la represenncnnr

rod.i su arencióD. El que este :ible dcl orden cra algo que, por 1o visro, resulrab.r obvio. EJ problcma era l,asta dónde se podia avrnzar en 1a disoiu.ió¡ de la simerría siD .::iticar el equilibrio. Un Piero della l'rancesca aún podía arrevcrsc, en su hicrárica ':loma del parto de Monrcrchi (ilusrración 141), .r pinter los dos ángeles de los ::.r con un c¡rrón al ¡lerccho y al rcvés, v Casrrgno rccurirí¿ ¡ u¡ et¡c¡o especul¡. .:-rl¡nre en su Sanrr Apolt¡¡ia. A Gozzoli v Poll.riuolo no lrs sa¡isficí.r vr esra dis: .,¡ión ran scncilla e iDrrodujeroñ el recuro del modclo idén¡ico r;sro desde dos :.. difere¡tes (ilus¡¡acio¡es 141 v 1411. Pcro los ¡r¡esrros tlc 1¡ ¡¿r:¿ »r¡¡¡¡a.¡ : trr.rcn asimismo csra rigidez r n¡picron .re¿r h s.¡sación de cquilibrio \ .o(.s : :Jencia valié¡dose de medios mucho ¡ris suriles. rejiendo tiqu¡rs.n diierio! 'us :,. :ro sacrificaban ni su significado dramárico ni su podcr de evocaciú. :,re compro¡niso i.leal enrLe dos exigencias opuesr¡s scria lo que posrcriormenre . :.rdria por clásico, en el sentido de presenrar unr solu.ión sin par suscep¡ible de . ::perida, pero no supemda. La desviació. hacia un exrrcmo poDdria cn peligro Ia ::..ión del discño; h¿cia el orro. la seDsación de orden. )csde este punro de vist¡, la clásica, es un Iogrc de Írdole más récnica "solución . . :sicológica. Se puede considcrar, como pensabr Vasari, el rcsuhado de incon¡al¡les : :.:menros quc al cabo lleg.rban a lrucrificar Según cra manera de ver las cosas cx¡re , : -rlución óprirna más allá de la cual no se pucdc pcncrar impunemenrc.

:

irrn

rl quc todos los escrirores dcdidominb hubicra de sLLponcr el mc¡or sacrificio

-- :rilibrio pelicto en su composicntn gozascn ' ---: rribuir a los quc rompieron cl cquilib,io

-

'.Íerece la pena derenerse en dos consecuencirs dc csra inrerpreración. Una de ellas cs .:rr.Jidad psicológic,r. No hay morivo par¿ pcnsar que los anism que Iograor J tin de menres igu.rl de b;en equilibndai.

::- -r: , : : : :dición de 1943 de los Gru"dbes;ÍAy we no es ¡ún suficien¡en,enre conocid¿. ; r-gunda consecuencia es m:ls inporranre todavi.r para comprender el papel quc --: :esrmpeñando la solución clás;ca, incluso p.rra )os quc busc¿ba¡ ¿lrerna¡ivas.

protundas crisis ¡rent¡lcs. L¿ hn¡orir -:¡ cn¡endida cono u¡¿ hntoria dc solLrciones fárm.rles puede aplicar la cuchilla de , \ pres.indir del espírnu de los riempos. Nadic tuvo ¡¡¡vor co¡cie¡cia del dilem¿ invesrigción de la evolL¡ción form¿l le plantca al hisrori.rdor que el mismo j:n..{ este problcma volveri.r en l.r p«,tunda y esrimulante Áaly¿r de l9-l-1. m¡dr

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Nomd:lfomd

Pone de manifiesto que el relarivismo hisrórico tiene límites. La morfología de esrilos con que conramos la deb€mos a la esrabilidad e identificabilidad de la solución cláica. Exisre una especie de .esencia, de lo clásico que nos permite ubicar otras obras de arte
a una distancia variable de este punto cenrral. ¿No hay una

"caus$ que la pintura esrá al servicio de tal fin humano, tenemos derecho a esrudiar los medios en relación con esos fines. Y lo cieno es que hay criterios bastánt€ obierivos para valorarlos. l.a idea de una de medios,, la misma idea de perfección, "economia adquieren un sentido complero, racional, en tál contexto. Es posible decir objetivamente si derta forma sirve á cierta norma. No resul¡aria dema¡iado difÍcil, creo yo, traducir las alabanzas rradicionales a artist¡ cláicos como Rafael a una rerminologia d€ gra¡des objetivos perfectamente atcarzados. Ya he dicho antes que a mi parecer tmto la corrección del dibujo como el Iosro de una composición equilibrada pueden jugarse con arreglo a crnerios objetivos, tanro por separado como en su inrcracción. Yo iría már lejos aún y me avenruraria a decir que hasta la consecuencia de un relaro lúcido y la presentación de la belleza fisica son normar que tienen un significado permarente. Cuando menos, me parece que es fácil exagenr el relativismo en esrar cuesriona. Sé perfectamenre qu€ Ios ideales de belleza varian de un pais a otro y de una época a otra, pero no por ello dejo de pensar que
sabemos lo que queremos decn cuando afirmamos que
bellas que las de Rembmndt, aunque nos puedan gustar

contndicción aqui? ¿No he tratado de dester¡ar el esencialismo? Sí, pero yo diria en esto rambi¿n he aprendido de Popper- que hay un ripo de esencialismo que es inocuo y hasra legítimo. Tenemos derecho a hablar en rérminos aristotélicos al referirnos a lo que Aristóteles llamaba finales,, es d€cü, Ios objerivos y los instrumenros humanos. En tanto se piense

-y

la

madonas de Rafael son
las de esre

último. Sin este nrlcleo objetivo del ideal clásico nunca se hubieran creado ni siquiera Ias categorlas de lo no clásico. lo que es plausible en Irólfflin y sus seguidor€s se jusdfica en virtud de este elemenro racional. Pero hemos visto que esta plausibilidad se
apoya en un ideal normarivo determinado, un ideal además mucho menos preciso de lo que yo haya podido hacerlo pa-recer con üstas ajrsnfrczÁo. Ia úbina ccru deÍeonardo (ilu.stración 144) es menos simétrica qrltla Madonx¿ de Monterchi de Piero e

incluso qre el San Sebastián de Pollaiuolo, pero su diseño

es

sencillo todavla compa-

tado con las involuciones de l^a batalk de Anghia¡¡: r¿s madonas florentinas de R¡fael muestran toda la daridad de las composiciones uiangulares de Vólffli¡i su manera posterio¡ en especial La batalk b OJrz (iluscración 139), introduce una complejidad de orden mucho mayor y unas contorsiones de la figura mucho mris o'ada.. Y sin embargo. ¿,turene, somo, prra dc.ir donde hry que rrzar exacramenre l¡ line¡ divisoria enrre l¿ norma clxka y L Lompleiidad no clÁica?;No es lógiro
que los artistas rrataran de averiguar hasra dónde se podla avanzar en este juego de virruosismo? ¿Tenemos derecho a decretar que traspaado cierto punto ya no eran ni clásicos n; siquiera no clásicos, sino anticl:isicos, como se ha llamado a los maniernrs? ¿Fue el manierismo un principio de exclusión que pretendió evitar el orden y la

a de ornamento en el func. EI historiador comprobará que es frecuente que los críticos de bandos opue*os :ingan m¡is en común de lo que reconocen.lo el siglo xvnr.onalismo o la ausenci. El sacrificio :.lóAi. como hm iecho los movimienros verdaderamente anticlásicos) Cieno es que en algnas obra. Tales ex¡remos tal vez se presten r una descripcion morti. dará a otrs normas el rrato que merecen. Desde este quizá i D que hasra los maestros y crfticos punteros del .co. comprli¡n una ba... Se recordará que el principio de la exclusión es un sencilto :or no decir primnivo.oria entre la norma y lo considerado "exceso. Me he de¡enido en dl princip¿lmente en tanto que ejemplo de lo que pro- rongo llamar el principio del sacr.barroco. Rubenist¡s y pouss.. principio que niega los valores a que se opone El principio iel s¿crificio admite e incluso presupone la existencia de una muhiplicidad de valo :es.hrivo es cosa más compleja y sutil. \'ist¡ d*ne I¡ irancia.Notna 1 foma e- . De lo que se acuaba a Caravagsio -por :ontinur con el cjemplo a¡terior era de haber sacrificado la Belleza a l¡ Realidad :ienras se criricaba a la tradición académica de sacrificar la Realidad a la Bellcza.ficio en contrastc con lo qLre he llamado el rrincipio de la exclusión. con su miedo creciente a la corrupción. ra exclusión radical es algo que rodo el mundo puede comprender..os que he diferenciado aqul se confunden ran a menudo :orque los panidarios de los diversos movimie¡tos artkticos srclen ser tenibbs sinpl$ -:ra¡¡:r. n¡nierism la reconciliación se desmorona y que la complejidad del dis<no conduce : dnrorsionar los cuerpos o a sacrificar Ia plausibilidad evocadora de la hisror. Cuando r¿!¡ hecho jusricia a su norma suprema. Confio en que no sea nccesario hacer hincapié en que no pretendo que esre diasama menrál en extremo esquemárico hag justicia a la riqueza de la evolución his:órica.r. puede No decirse lo mnmo de un verdadero prilcipio de exclusión t:1 como la ruse¡c.nisras Del¡crcir ¡ :ngres. r¿ . P<o a¡ticlt'ica que . Se reconoce que lo que se sacrifica es un v¡lor. Exceso. restificaran a menudo su rdm.se comírn tan grande que sus ditiren:ias relativas a ciertas prioridades de valor resaltaban enormemenre.t de simelria cn el e\Próic :ismo abst¡acto. aunque haya de inclinarse anre ¡¡ro valor priornario ':a.¡¡dadera acuración en mbos cxos era quizá gue ambos saoificabm el ralor ¡ival mn :e lo que en absolutamenre imprescindible para hacer justicia a su norma suprcma. que Rubens y Bernini ba¡aran su estilo en el estudio Je la esculrura antigua y que Bellori elogiara a maestros rales como Lanfr¡nco.r se hubi<ra .rramente neutra. \hgner y Brahms. vale decn.¡Abajo Rafaell. de efec¡os rinuorrsras que pudieran dktraer de la finalidad del ane.rrmonla? ¿Gritó alguien . Podría apreciarlos un arqueólogo marciano cumdo. el que estableció una di'i.reción por el arte clás. Fue r. Pero el artista maduro nunca sacrificará más de lo que sea iel rodo imprescindible para el cumplimiento de sus valores superiores.orrimiento de las prioridades. o le puso bigote a la -tfau 1. Creo que los dos princip.o qu€ tenemos delanre supone sa sorprendet punro de visrr no puede .. estas diferencias desaparecen en pane. Para todos los critios del pasado mnto la Bellezr :omo la Reatidad er¡¡ v¡lores reconocidos.r r.

y hsta con pedanreria si es preciso. cl peso. l¡s que encargan una máquina o una instalación entrcgan al ingeniero diseñador ciertas cspecificacioncs accrca del lirncionamiento. Los que relchcn cnrrc l* disri¡ras soluciones ahernarn'as han de romar una decisión en torno a esras prioridades.e un colchón de aire y cxige por tanro una nucva ¡ed¿cción de rodas las espccificaciones para vehiculos a¡reriores. la csrabilidad. va sobre ruedas. pero nunca medir con arreglo a un crirerio form:rl objetivo. pcrc una velocidad ercesn'a pucde aco«ar la rida de la máquinti. sé si n¡Én ¡unca una reorÍa del esrilo. pero abrirá también nucsrro espíri(u a la apreciación dc soluciones no cllsicar quc representan decubrimienros por entero novedosos. pongarx. N. Pensar que era posible sólo cabía en una concepción dcl arrc que rratara de sacar.luye Ia descripción obje(. sino que se desliza sob.va. La mayor par(e de los cambios cstilisricos son m:í b.9u exringuido ¡a Norlad r. Es prob.en cosa de ajusre muruo de normas e¡ conflicto que quizá se pucda entender. más aforrunados. Is críricas normativas ni la descripción morfológicr por si solas nos proporcio- ¡ tal coría es necesaria.rble quc. Lo que quiero poner de manirie«o con e«e ejcmplo trivirl es tan sólo que nuesrros colegas de la indusrria.enro desperrará en nosotros un nuevo respero por lo dásico. suclen conoccr los cr¡¡crios en fundón dc los cuales juzg:rn las soluciones lo quc es más. las prioridades establccidx para reconciliar las exigencias en conflicro. con o sin buen¡s roones. Tal proccdim. pero que el cose ser superior pra máquina muv grandes o rruv pequeñas. el cosre. digrmos. El profcsor demuestra que no nccesariamente hay un conflicro cntrc la crítica de. que ni vuela n. Lo que no saben ni pueden predecir de anrrmano es la bondad de una solu ción que cu€rione une de las especificaciones úcitas y sin embargo responda a todos los requisnos: un invento inespendo tal como el aerodeslizado¡ por ejemplo.dad.rlor de ser probable que se traduiera en accidenres. Es una comparación a la que vo mnmo hc recurrido para ilustrar el clemenro de una solución a un problcmr cn ane. Me gusraría volver a estc aspccto en h conclusnín. un modelo indusrrial y una obra de ane:'. I¡ duración. El rendimiento puede ser bueno en una solución. cl pcso ! l¡ cs¡abilid¡d rzra¡ unidos.lom vida en csre planca. Tal ve¿ la mejor solución resulte inadmisible si va a mrdane tanro en ponerla en prá«ica que es probable que la máqunra quede obsoleta anres de salir del rablero de dibujo. porquc se rrara de un ejemplo scncillo en el que Ia cririca normativ¡ no ex.s por ciso. El mejor rendimicnto ca¡ecela de v. lo del conrexro dc la vida v Ia final. Esrov de acuerdo con el profcsor Guzzo en quc no se puedc levan¡a¡ una estética sobre la b¡sc de r.¡¡nos a las soluciones anisricas en rérminos de lü especificaciones que se dan por sentadas en el seno de una época concrera y elaborar sistemáricamente. el rañaño. ercétcn. No . el rrmano. scgregación. jcrarquía y conocen asimhmo Ia de valores el ordcn de prioridrdes que su norma implica. Adenrás ral rez caigaa en la cuenra de que hal requisiros que no se han especificado v todos dieron por senrados. pero si queremos con¡ltr con ella no sería mala cos¡ acer.

yo pediía que.s orra las obro . .r:ne creadas en una época o región dadas. lo aplicable E¡ ran b¿bilónica confusión :r lenguas bien puede inreresar. si nós paraños e exanin¿il . que sólo admnen la exis¡encia de obras de ane ::niculares y desprecian nuesrras categorias por considerartas neros llau uocis. dene una ex¡srencia auónoma y hasra una .. que podemos desvelar en :r€5rro examen o inruir meüa¡¡e la Vaer¡schat'hnbién los hay nominalisras en el . sc r6rhn Ruid € inlde. Se sigue . :rdc:is. F¡..er disrin.idealmente.et de qlc uniuísaha sunt anx rem.. Si a primera visra parecen fuera de lugar en :n anlisis de concepros recientes.. en el senrido medieval del ¡érmino. Hay hisroriadores que son .rli del \-r. pero se ha demos:zdo hxta la saciedad que rambién ella acaba por sumi¡nos en contusiones me¡odoló' son nuestros hechos? Ha de haber algrin crnero de rele' :rx insuperables {.l . Pero los que abordan un problema con la menre vacÍa saldr:in ineror:bk- c qu..rfii por clb.El man ierismo : nasfonda h istoriográf co imponante dejar claro en esre momenro que no hay un principio delinido poniblc d prio/. c¿ár¿¿o 99 .io es dc ro ll¡n¡tivo.<nrido de esra anrigua controvers. volver a los origenes del jonc€pro d€ manierismo.ul más Mu pranck rcdo s.. y s!. como paso preparatorio. )cdeñar Ios conctpros porque su deseo es descender a los hechos..c Yórk ¿n 1961.. sepamos lo :rimrmente ligado que esrá Io "reciente.r f ualquierl que h.a. v esre nunca se puede enconrrar en los mismos hechos conceros. Con los cuatro breves textos que he recogido y mducido -1uí pretendo facilitar cs(a orientaciónr.ol¿ "sroriogr.io de C. debiéramos limpi¡r menres de roda idea preconcebida e ir contemplando una tra. ptrñi.omún.iudr " ignoradr -y no alegar perrenecer a esra segunda oregoría- se dará cuenra de resulta a nuesrro problema esra cira de Max Plancft.. mas = rtrc con una solución vacía.. Aferrán' t:* t \a id.a una clsifioción adecuáda paE bdo proÉjio qu€ Es haga dr ( drs"' La nccesidad dc io¡roduir alguna claiñcación y et capricho a elta ad. afticulo e prcsentó cn cl vigésimo Congr€so Intcrna.ry. Lr bibliogr.io' nes guc.onceptos estilísticos nunca pueden deducirse de observaciones acurnulad¡ dc elegidos al azar.r leido el famo\o rrrb. N. es ello tan oportuno como en el estudio de caregorías rales como las que nues :os conceptos estilísticos representan.adores. surge continuanente la ncesidad d< ha.. por ejemjo. Si pedimos a un invesrigador verdadenmcnrc sin ¡t- r \ú2 E§.o. en la hisroria..ón dckniñienio.esencia. ¿Cuáles <t<iz. como histor. Confieso que son arores mñ simpatias por su postun que por la de sus oponentes. tomando diligente nota de cuanro rcng:n .. H¡toú d. E» ningún momento.ional sob.rr. Puede decirse que . aún. sostie¡en que el manierismo. con Io remoto. meio..realisras..u.

En la pníctio es donde se conrrasran.ícil de presenar como Ia epopeya de unos individuos que hacen su aporración al rriste conjunro. como si dijéramos. ta principal dave hisroriogrífi<: leg¡d¿ por la Antigü€dad clísica a la r¡dición occi denml e la del progrerc hacia un ideal de perfección.lísricas rienen el canícter de hipótesis.¡¡.. de que las "aencias. quiá convenga explic* por qué creo que rat discusión sería de particular interés en el caso dcl m¿nierismo. Esto no significa que no pueda estar de acuerdo con los h«hos. algo que en términos g€nerales cabe tamenrar pero que no resulra f:. Sólo hay una manera de introducir un gran individuo o grupo en esta secuencia poscláica: recuniendo a una segunda clave historiográica de origen todavía má mítico. rcndremos que saber qué es *esencial. En ralidad el punto muerro no es tan grave como parece. Pero con es. Si alguien llegara a convencerse de que los cuadros ma¡i€risr$ esrán "por entero desprovistos de espacio. l-as ventaju de esa clave a la hora de doral de coherencia a la hisroria de un arte quedaron demostradas por tuistóreles para por supucsto. Si pretendo examinar los origenes y credenciates del concepto. Precisamenre para cvimr desastres intelectuales de este dpo introdujo Aristóteles Ia distinción enne definiciones esenciales y no esencial€s. y dapués de rcdo incluso este resultado negarivo seria un resulrado. En el contexto de esta clave la hisroria posterior puede ser tan solo de decadencia. pero debe ponernos sobre aviso ante la posibilidad de una rwisión radical. las categorlas esr. que reside en la naturalrza de esta concepción del ¡ despliegue gradual de un ideal que ha de llegar a un alto ma vez alcanzada Ia perfección. Mi prim€r texto es un ejemplo d€ esta técnica romada de los escriros de Dionisio de Halio¡naso. fue creada rPr. t-a afinidad de esta clave con la del Renacimiento aptnas precisa glosa. renían una existencia independiente. (por cirar una respuesta de examen que recu€¡do) seguramente regresaria con el veredi«o de que en el pelodo comprendido entrc el ant¡guo Egipto y Mondria¡ era imposible encontrar una pinrura semejanre. y que terminó por triunf¡r siendo una idea que apenas había demostrado hasta ese momenro su ualo.Para eÍe Lildmo. Creo que varnos a llegar a la conclusión de que. en el manie¡ismo si queremm haLrmo' con ejemplos de curdros manierisrar. Pues. Parccc que.100 Elnariensna: ta{ordo hnbiosáfto juicios que averig€ lo que rienen en común la mayor paae de los cuadros de una época. como cualquier otra caregoría inrelectu¡I. Cieno que no podemos abordar el pasado sio nociones preconcebidas. pa¡a satisfacer una neccsidád hktoriognífica. La restaura- . si se me permite cirar una obsemción formulada por Johrl Summerson ciena vez que sr discutía sobre este tema. que habla dc la resrauración de la oraroria a la prístina perfección ática tras las corrupciones del .asianismo. por Plinio pan el auge de la pinmra y la acultura.s si se demuestran inadecuadas. la hisoria de la nagedia griega.e paso en apari€ncia inocuo abria la p¡rrta ¿ la idea qe¡l¡sra. sin emba¡go. la dave adolecía de un gnve inconveniente.. tal vez proponga la respuesta de que todos ellos contienen carbono. la idea de rescate y res rau¡ación. en conracto con los hechos del pasado. a la posrre. por Cicemn para el auge de la orrtoria. pero nada nos obliga a aferrarnos a ella. el reromo de la Edad de Oro por vimrd de alg¡in ¡gente &nefico.

o una idea de Io que el firtu-o iba a deparar mucho más clara de lo que se suele conceder..: on de l¿s buenas letr¡s es un rema consranre de los humánisras r \. la represenración del :ermoso cuerpo humano en movimiento. en special a Rafael. :os. Cieno que Vasari vefa en Mguel Ángel el maestro -. en cierro sen¡i' Jo.sroriador más minucioso v persuarlo qLr r. ¿Qué quedaba por deciry cómo . pv'.L.!. -1os Pero los criticos e historiadores del sigio xvrr que quisieron escribir esta historia :rcon¡raron en Vasari otras herramientu descriptivas apane de este ciclo inevitable :e auge y decadenc.i. :onsecuencia. y aLLn . l'ues Vasari no sólo era historiador.¡ -r¡ : perfección.endo uno de los pinrores de la generación epigónica d.:cina de altura ligeramenre menor pero mucho más fácilde escalar. sin también critico.c ¡ que \e h¿hi: r:. quiá no del rodo igual de excelsas. . Si Miguel Ángel es l¿ cima más elevada. Entre ambos yace el cenagal de abarimienro en cl que lr :ue había llevado el cometido m:is noble y principal del ane.. sino €l h. el mismo Vrsari se muesrra plenamenre conscie¡re del :echo de que hay otras tare¡s. Simplificarrmos en exceso su planteamiento si nos fijamos únicámenre en el pinácuo en que situó a MiguelAngel.o.r nuevos asiáticos -.ri. En la vida dc Rafael es donde Vasari bosqueja y pronofica la clave hiroriosrári' :: que iban a usar sus continuadores del siglo xwrr. haci¡ el tl:: :¡ :sa notable biografia: Como no podía alcanzar a Miguel Ángcl cn la materiá R"frel F\^lv o igurlJrle v r¿l imn¿r Ia ma¡era 'c/. El papel de má Italia vino al rescate haciendo posible que se i¡iciara un nuevo ciclo h¡¡. d. Pues Rafael fue. permitaseme citar algunos nozos.: '. ::licó a la historia del ane.rurlc.¡ i:. asiáticos lo represenraban los eodor. Pero en tan:o que pintor en ejercicio. fue no sólo el primero. bier c:: :ierdan algo de su luerza cuando se les saca de su conrexto preciso. Con mi segundo y ter ::r textos prerendo mosrrar qué es lo quc sucedió en realidad.o dc primcr¿ -- . anes a una nueva dignidad. En el nu€vo y sran --urgir de la pinrura en la Roma de una generación después de la muerte de Miguel irgel. pero no menos :riles para el pintor y en ellas Misuel Ánsel ha dej¿do el campo libre a otros.r una perfección insuperable.. Por conocidos que sean estos pasajes. el que condrce 'da Cinabue ín puoi a la perfección de Misuel Ánsel. el primero que señaló el camino a los que vinieron dcspu¿s. Esra imposición rrimfante de una lecrura coherente a la his¡oria de las artes e¡ k.'eró\.*\. ::j: ¡ e.-.:bsumirlo denro de algún concepro inteligible? Obviamen¡e el único modo de des-:ibir la hisroria del ane después de MiguelÁlgel er¿ o en rérminos de decadencia v :rnupción o en términos de alguna nueva salvadón milagrosa.no.habian arrojado anes.r.:¡súi. el primer gran artista que vivió a la sombra de la proeza de Miguel Ángcl . ..a.cos posclásicos delmundo antiguo.¡vez "malos. a Cararaggio se le aigna el papel del seductor y a Carracci el de restaurador de : planteó a lo manierista. de ese macsfto paru no perder el tiempo en ere € mPtño !:.. Ralael es una cordillera .up. como . : generacioncs posreriores el mismo problema con que hubieron de ::trenrarse los crír.

pues nadie puede hacer má que lo que la natu.y la mezcló con lo mejor que encon«ó en otros maestros para fraguar con rancas maneras orra nueva y única. . Lo que desearia subrayar en conclusión es el correspondiente movimiento penduiar del gusro que trocó en alabanza la acusación de m¡nierismo. la oela. sin bellea. superando asi la degradada y problemáticz maniera de los afectados imiado¡es de Miguel Ángel. Por lo que concierne a la posición de Annibale en esre planreami€nro. l: ha encontrado insuficienr€6.. entonces bien pudo haber sido una «cos" buena» el manierismo posrafaelista.cosa mata. ¡i peado en una manera muy dura y lLena de dificultades. que quis.rc d.102 insistir El naaiernno: trdíok¿t hktaÁógnlfa arristas de nues¡ru época.afael no habia resistido suficientemente la renración de comperir con Miguel Angel. puedo permitirme el lujo de ser breve. sin color r poh. Conctu ye su afirmación con uDa homilla a los anistas en Avor del esüdio d€ las querencias personales e inclinaciones narurales. no hubic€ n tábejado en vano. Baglione y Bellori. y que era y será siempre infinitamenre estimada por los ar- y storioso Annibale Caracci. inyención [n¿ faüa ana n¿nidd nobo ¿ara. Me he cen¡rado en este texro tan conocido porque creo que conriene vendaderamente in mce oda lz historia posrerior. tattd pieM ¿i lü. apenas les quedaba otra salida que presentarle como redentor de la decadencia. e¡ el esudio r cu ¿ill & Tambi¿n se nos dice cómo avanzó Rafael hacia su mera. rns exaninar la fabk conuenue de su ectecticismo a la luz de los h€chos de la vida y el arte de Annibale. podrián hábtrsido úti]es así mismos y al huodo5. el cual. A Agucchi.yasafi isnar un lqar adecuaSabemos que en .7 cobríta. que en adelante consideraria suya. raleza le ha dotado para hacer.eron conrinua. A medida que decaia el ptesr. pu€s que esra hipótesis ha encontrado un crítico implacable en Denis Mahon. No fue antes de las revoluciones del gusto del siglo >« cuando se empezó a sacar la conclusión de que si la pretendida reacción conrra et manierismo atribu. pretendidos o aurénricos. Se cita a Uccello y a Ponrormo como ejemplos admonirorios de anistás que no supieron cull era su sirio y por etto se esforzaron en vano. passeri y MaIvasia. y si htbierú inrenrado convenirse en eclécricoi c imirar los oftos *pecros. cómo escogió por punro de panida la manera de Fra Bartolommeo. como aquél que at fin había enrendido la imponarcia del precepto de Rafael y seleccionado una combinación de estilos perfecta. Mahon ha puesro de relieve también el modo en que la pérdida de prestigio de la reoría clásica del arte desde los diár del roman¡icismo ha convertido una clave historiográfica cuya intención primitiva era elogiosa en una categoria iniuriosa. e pouaa d'inr¿hzionel. de Rafael y Carracci adoptó la forma de prerrafaelismo.gio de Ia p€rfección cláica necesariamente habia de aumentar et de cualquier movimiento que pareciera opuesto a esta perfección.da al boloñés era realmente una ... El mismo ptanreamiento de Bellori. rntu Mgl. que no deearon már que hubierú heáo los mismo orros de la obra de Misuel Án8elt En lus¿r de frác ú¿r¿ndo de emularle y llegar a su grado de perfecdón. do a opinión de Vasari P. En el siglo xx ta rebelión contra los ideales. y esto habta danado su repuración.

direcciones no clásicas como sinroru salida que considerar estas -para o de decadencia de rebelión del.zó el manierismo como expresión de una crisis e inquierud en la que los antimarerialists r ¿nrihum¿ni. El concepro dc manierúmo como esrilo y época diferenciados derivó originir.eb< heblz. d.berada. Pues esta red de categorias y su destino en l¡ manos del critico posee un momento propio r un tanto ajeno a los rcontecimientos reales del pa-sado. en mi opinión. subierivos. époci. ¿Podi: src cfcoo haber llevado incluso a una decadencia objeriva? Más aún.¡¡" de nuerrra époc.iel a. No h€ exáminido ningún eiemplo y ninguno precisa este análkis. . y se obtendrá la hipótesis fundamenral de Dvorak. pero aún esrán por public¡rse monumentos clave de la ipoca rales como el ciclo de frescos del Palacio Vecchio de Florencia (que no es precisamenre un encargo de segunda fila). Todo esro podla deducirse sin referencia alguna a las obras de ane propiamente dichas.r cn c:los tá- .ra rechazada del manier.rstuó: naío"¿o bi'torusrifú :u. ¿Pued.famado como eran difamados sus am. Ia clave del ¡sunro. y como ya he d. demuestra que los cruicos del siglo xx que parriciparon en la doble reacción contra el nlt ofr.{¡¡¡: cuando se adherian a la idea de progreso artÍstico. no aprobaban en modo rlguo Lr de una culminación 0nal. t¿ cira de Ia conlerencia de Dvo¡ak de 1920 sobre El Grcco. Con esto no nos quedr mr nosorros. Pe¡o sin duda a los que virieron dur:rre aquellos años les hubiera parecido una ahernariva por enrero f¡lsa r ¿niti. conrnburó a facilitar esta revisión. Manierismo se ha convenido en una palabra de moda.i para quicn el € quilibrio de la perfección esraba amenazado de dos lados. Por el contrario. que vieran en la alternar.amenre de la necesidad de separar cienas obras de un ideal de perfección cláica.i.dealisra.ón concrcra nos parece menos armoniosa.c6o en orro lus¡' . que enrroñ. Nos hemos acosrumbrado tanto a poner cl acenro en las proximidedes de la Estancia de la Segnaturr que cualquier desri¡ción d: esta soluc.r podrían enconrrar 'u viv¡ im¿gen . ¿Será que muchas de las obras de ane de finales del Cinqtecento les resu\ar z nuestros críricos e hisroriadores menos ¡tractivas que la idea de un arre anriclásico? Pues aquí esrá.El tu.gos: Añádise a esro el dogma hegeliano según el cual todas las tendencias artisticas pued€n nec€sariamenre ser inrerpreradas como manifiest¡ciones del movimienro ¡scendente dialéctico del espnitu humano que se mañi6€sta en rodos los aspecros de un. el ideal de la perfección clásica es mucho mn esquivo o. Pero mientrm que h idea de progreso haci¡ una imiración de la naturaleza más exacta posee un elemenro objerivo gue se puede conrrastar con los hechos.:l . si se preffere. una de las primeras rehrbilnrciones del m¡nerismo. Para ellos era anatcma ranro el naruralismo como el clasicismo. Se convirtió en lógica consecuencia en el rórulo aplicado a lo considerado no cl¿sico.sno el predecesor de un 'orprender ¡ne moderno antirrealista y aori. c¡to que ciertos speoos del m¡nierismo cabe consideralos una especic dc a-er:o & rtzlimentación inducido por la m¡sma idea de progreso arrisrico.ca¿énico r conrra el impresionismo no tuvieron dificulrad en comprender y aplicar csre eque ma rripartito. por cJ n:ru- ralismo vulgar de una pa¡te y por el convencionalismo esrrafalario de orr¡.

rxo An dn¿ Thcory {-nr. ciudad y c. s¡¡ci¡s a . Ia ánr.nzó con la mucnc de Alcjandro Magno. enloquecidr no consiguien sbr*ivi¡ otn se¡en ió¡. miútra que su rivd. y ovildd¡. hacia la qtre rodos dirisen su rninda.miurn s. prácricamenre . ed.llos.ryü.rfectos .Árcs. moda dc oráror¡.C. Denniston. sembrando la confrsión en la hacienda y rcdmado h prcpicdad por mcdios tunivoc c inrimid¡ro¡ios. imponiéndos€ a u¡r¿ eryosa legltima.l . 247 . l¿ oratoria civicr. c h¡ h. fuucchi. y co n"estn g. y en parricule los que gobi.jor ha sido Roma.nchción s. Una traducción completa y más literel del P/o. Dionysii H..udos e imp.Sobrc los antiguos oradores.i. dcs. vivimc tanto por cl progmo de otru cmpm omo.n tod. le qtirción.sros prim. Usener y L.¡ nuGtros ricmpos modemos que oc¿riona¡on um cspeie dc reorcimicato ¡ palrir d.104 Elñ¿ni. l¡ due¡¡ dcl mundo.ngañ¡ndo hábilmenrc a la nult¡tud ignc rantc. de bucna familir y vimrosa.ándá y liencios¡. I (t¡ipzig. tuc dcspojadr de su dignid¡d y cubi.. sobrc rodo.nz¡ . i¡tolcnblcmentc ostcn.'ftad. D. Stadia in Seic.ft¿ de v.ur¡ misi¡ o frigia o dguoa abominrción wi4 o*ba gobcroa los estados gricgos. I 899). págs.srudio d. Su ocaso y gr¡du¡l dcidcncia com.ñ. h¡bla situ¿do ¿l borde d.r¡ú cn esa ciudrd. 1924).nr. dcbcnos et* and«idm al ticmFo . si¡ t¡¡z de filomtu ni dc ningln ooo anc übenl. Tiattato (hacia 1610).cho en .. . 245. B.ctódca.n qu. el aÍc tuvo mácsrc . (hacia 25 a.).ic antiguo c indlg. uhÉirdr gr@ru. págs.rio. o no s€rIa pref€riblc considera¡ cada r¡¡a de las obras de esta época como un cstuerzo por dcrccho propio. habh cupedo subrcpticimcntc su lugar.la¡do y su modo dc lle* los *unros públi- sorprcodería que. Halianasci Opucah. 1947). Otre .risño: nalfonla hino¡iost¿fuo minos.. 3-5.ñrcnada y pcrdidr durantc muchos siglos. Mi qucrido Ammacu. expulsando a h verdadera reina de Ia sala del consejo: la ignormtc dcsbaodo ¡ Ia cult¡. arc stu (:Úbio ¿ m. crcado cn una situación dadai ¿Cuf de los concrptos dc manicrismo prcsentados en las últimas décadas puede ayudarnos más a hacer prc- TEXTOS I. enconú^tá en l. o la l¿siq a l¿ eta.rcs principios . el gm ¡vme qu.nro. Cro quc la ee d. vivla con nayor abundancia" lujo y grandcza que su predeceora y * afenaba: las posicioncs que por derecho dc6ieran haber pcranccido ¿ l¡ rctóriq filo¡ó6q. Puc cn la époc¡ prced€rte le rctóricá antigur y filcsóÁe habh sido objcto dc mofa. Como cr¡ando u¡a ramca descnf¡oa& sc ¡ducna de un hogü. po. Radermachcr. GncL ü*ary Cinei'n (Io¡¿¡c. r¡na pros. salida apenas ryer de los bajo fondo d< Asi¡. II.. G. dc lin. distinguiéod@ por su qráctd . ¡¡l l¿ nu áriq. Lucgo dc haber cstado la pinrur. . según texto en Denis Mahon.n¡. Dionisio de Halic¡¡na¡o.

ucrcr sc manifcsró en la pinru. ep*ecieron en l¿ ciud¡d d. .n" Jc l¿ pe¡fcc.ia y ediiqu€. quc Is hab¡á ocultado r dc las pemnas de fina inteligeo- o arilos nencioépoo. pobrcs en dibujo.a d. vino a suceder que la pintura descendió dc la cumb¡e áqnz¡da cn tal medida gue aun sin llegar a hu¡dim nu*¡menre e¡ la <oopler¡ o$u¡idad dc la barb. de forma que el conocimiento d( lo büeno dcep¡¡cció casi porenrero. no sólo en compa¡ación con R¡fa. alejrrrdoc dcl camino Erdad$o.s modonos el r¡diadre ejcñplo de las 6i¡ru¡5 áDrisuás dclanrc de los o.iurá) pudieion aprendc¡ esa cxquisirez de discño que en n. h vicio dcsr. corrcmpiéndose. y de una sñuación regia pxaron ¡ oira humildc y rülgrr Pu* el cuando dccayó la feliz época. ó losliáno dcefaataina idct. ¡¡migando después en las escuehs poseriores.on odd l¡s ex.. P Bellori.o cn el la€ o curso de dos.ed Jr un grrnde l-r ahierro e' . y cüúdo los demás uabrn de imi¡a¡ ¡ es¡os m¿esrros con huen guto y saber. como si dii¿.ros que siguieron sus paos lloaron el artc a su psrfccción.1672).iamenrc ¡or nar y ce€r.l. El primcr gérmcn grado cn que dcgcneraron las artcs.ric preedcnte. rara Ye bien compue«s v rictim¡ dc o«os nor¡bl. ls aitcs. toda su forma sc disolvió. ¿l ¡ieq. . ¡ien¿s r l¡ @lid¡d quc apdieócid d€ h auiéntio rsran. cundo un Apclcs o un Zcuis. ¿ »on ¿ más en Ia rutina que cn la de esc buda l. co.onientándo* lo\ ¡risr .o que iurya lo phusiblc.o como aquíen la I-ierra nada ha¡ inmuublc.Vna di A¡nibale Carracci. en ascedso y. IIL G. Los ¡"is¡as ¡b¡ndon¡¡on las arres erudio de la Natu'ala y adultenron con l¡ mane¡a.ini- ¡¿r. es dcir. 19-21 y 79. enÚc los gricgos y los roma¡os.i¿ndola ..rm. todo lugar. de q. Füc en los riedpos cn quc la pinrun goaba de la mayor admiráción enrrc los hombrcs y parccía habcr descc¡dido del CGlo..r ld exc¡lenci¡ de r pincel. que. partir dc Cimabue y Gnxto habían progiesedo po..i. c¡n obr¡ de bclla mmvlloe.icntos . d«olüéndole h m¡isu @j6rad de ¡odas ls grá.o a po. co¡servado ha*a nuaÚos días.z¿l. y cn peligro de echarse a perder complctamentc. sin cmb¿r8o. gana¡do ¡si par¡ núest¡a ¿poa la glo da de fivaljur con la A¡ri8úedad. appogsiatd dlh ?ú¡ica.es y srito¡cs ! @nt.im¡ debe nees¡.¿¡t¿¡o¡o ndaícla. sino támbién .stros de g¡an ¡eputacióD... al menos si que Gmhió. y como lo que ha legado a l¡.úor. cra¡do el divino Rafael llcr5 su bcllea : la perfuión a tmv6 dc lc ioqu6 de aGbado. movían a or¡do. Boloni¡ rres perond.El Daníúítho: i¿{ondn hi'totíosáf.os. Pe. págs.i¡cue¡ia años.ída perperüos.ia. Z¿ t¡ne.. oo a me¡os cicrrc sin cmbarso.elcncis quc 1¡ habi¡n dohdo de €xcclsi glori¿ eó dempos p ados.ndo ro dc cos§ pl€ i¿d¡ d.cÍorc.. m:iseuusisra dc hs 8í¡n ñaneB nuqd v dircrcnrs. qucdrn 3r m¡aen det buen ümino quc Pero cuando esa hermosa profesión sc tln¡ ¡ to meior rei¡ ¿sÍ inlic'adá. (Rona. como ¡o se cia. prcnio comenueron a dalinar. h¿ber ¡cnido los ¿rthr. por táies hercjíú ¿rtlstics.. No hubie¡a ¡e¡acido ni se hubiera pcrfeccionado tan apris¡. Es increible el imitición dc la ¡ealid¿d [. con una idea caprichosa E.on ¡egJ¡¡ h r¡ü del nádos de nuesrrá trs los ticmpos cn que floreieron los apitmo l¡ «ucl* populacho con colores hermoes r rop chi onrs r h¡. G¡acias a ellas (y r¡mbién a las obras dc la qúir.ión El rerdad que los rrc«ros menciondos y ranros or¡os a¡¡isrd benemér. m¿..o toi de sus orígencs.

106 B nariaino: ta$tk hi¡totiosr¿fko libc*á &ll'intthnl y z mbos.io¡c' y la g. civiliación marc¡ialisr¿ r *crce a su fi¡. han visro ecudidos los cimicntos dc ee vi.nt€r. lá Erudición. cl otro ni siqüo hizo ro dc l¿ mrunla.údición. que la misrerios. .o por un gh artistá y por un esplritu prof¿tico cu)z cspalda glorie no dcitá dc brik aplodoIrn . y que con él las rncs quc h. imiración.ce guid hacia una nucva époc¿ dpiritud y mtimaterialisu. rn qe l¡ ciüliz¿ción cn cosa dc moirción.nsnmo ['. Fro oo d. Hoy cst. siglos dominado por Io ciencias natur:lcs. Se dcdicó a R¡fael. sin sclecióo. Pi.úo mcDos €n un colapso cxterno. L v. .s.sro no cs má5 qu. csra¡do lr pinrun cn cl dalivc mino dc su 6n.blan d. pági 27 5-27 6. al quc cn rodos los ámbnos de l¡ v¡da hr asistido la rlltima gcnctuión: . conshtcntes el uno €n una sumisiór complcta a las :p¡¡iencia. Estamo cn dcud¡ con ru esrudic y su. omdo qtrcllu más Évoñblcs dirigic¡o¡ a Iralia su miradá y pl. la C¡cncia ). ¿ qui. que en cl intemo. coúidcró cl mmdo rdmirablcs y dignos d. En e lu..mo.n l¿ fil@6¿ y la vid¡ intelectual.. Migucl Angd que otrcs no hrbrú sguido y quc h¿ relto a olvid¡ co nuctro¡ dis. ..ho d.iéndol.Über Gr€co und dcn Manicrismu§. Su cstilo paulia mió dc l¿ fr¡ión dc ide y netunlcr:" rcmicndo m I L6 dcclcDciás más valios¡¡ dc los m¡csros ¡ntcriora.sr¿b¿ condemdo El G¡co a ser pauladnamcnte olvidado cn los dos sisl6 sigui. .nr¿ndo su hrbilided paa rcprcentar la .r¡tun y ls an s s! h¿n oricnt¡do hácia los absolutos cspiriud.d de Bolonia Mae*ra d. Ese hombre cr¡ An¡ib¡lc C¡r«i.he .. el pensamiento marerialiss.ley d.nsibL. Hay unr cohcrcncia en rodos csros ¡co¡tcci¡nientos. er.srino par. pus .nome. ú¡ 6r mcmentc asen.¿ción. pucs rbmdonó la mrncm y lr oatomr* dcl El l*ick Finl por un ledo.á prolongada agi. un lntomr..rúna cnÚe maE. como eq la Edad Mcdia y en la époe dd ñ¿ni.risño.l d.rn ¡ cootinu.bb. f.lta n . El prim. coraz/n. (confcrcncia pronunciada en ocn¡bre de 1920).s narür¿les... Su¡ cedorcs o Rom tuercn Michchnselo da Caüvaggio y Giuseppc di tupino.¡ tomó por m¡6tro y guíe cn lo cuadrcs rontivos. Kvattge¡thichte ak Gcistagcschhhtc (Minich.o pGnivismo qu.¿o l4 M r la ñdclidzl y r la n¡tunl@ s.do s€ crcl¡t l¿ lir. onfo¡nándc @n dd ricnda su. surgicr¡ un g.gu. y ..spi¡i$. dc oic ). En c.. y dondc h ta en la cienc¡a s.sldo y s€ h¿l¡bú :l bordc de I¡ cxtinción se alzrren une ve¿ ñás.s co¡ un ¿xito .do delqplriru y cs ¡ 6tc giro de los acontccimientos al quc sc dcbe quc hoy tcngmos a El Gr. dondc las humanidadcs han recupcrado h prim¿cfa. la bal. Max Dvomk.lE csrá inclinándosc dcl l.ro se Iimiró ¿ opir lo objctc tal como aparcccn a h vista. No haan frlu muchx palabras para .vor. y han weho la con ¡quclos otros quc inici oo l¡ mdcr¡. cuy: üda me propongo rcf. 1924). l¿ inqin¡ción el otro.¡ y .acia de la imitación perfcctá.ció a Dios quc cn lá ciud. d. lrs ¡n6 s.¡a. Fue cn cc momc¡to. vieron acometidas por dos «rrcmos opucstos.nemos omo rct¿undor y prlncipe dcl rre rconstituido.nio elee¡dhimo. pcro pcrfeciooado su invoción y am. .. Most¡ó u¡ modo dc s¡d prove. yc¡do a ffjasc cn los hcrmosos dc¡nudo del techo.xplic¡r por qu¿ .¿cióo. l¡ fc en la cdualid¡d y el p¡%re r¿cni@.

la mlyor pane de Ios hisro¡iadons del tem.1¡rr' .pacio dedicado paisaiismo en los escri¡os renace¡risras sobre teoria del arte es :rn pegucño que el asunro no merecerÍa mayor arención de no serpor un hccho sor ::endenrc: que en muchos casos estas referencias preccden r h prácticr que se pro¡.rji'mo en h.La teoría del arte renacentista 1 el nacimiento del paisajismo engo rnrtndido quc erive una re'ir do.r ern o.n .¡rd \orgare variu páginas de Minídtu.u¡gé\iño .unrplcúos.rjnmo.u ::nero volveremos más adelantc. rllr¡ uni ¡. ctn algtin fragmcnto dc Paraie.rñ¿ tr¡rc ¿e en5¡yos prc!. y a la quc ni el Diablo mismo podria acusar de Idolatría..n ser dc la opioión de que el uno fire surgicndo gradualme¡tc del otro . hisiórica rellcn¡ndo los r.h¡min¡do un ranro.§krn ¿e n.ror¡l sobre el tem. il « -:do contacros pcrsonales con Rubens v Paul Bril.y..rmienro: ^r'¿ii. r 05 ¡ Hrns Tie.. Lo quc impona aquí es que se tuvo la imprcsión de :ue el p..risrjismo constituia un auréntico descubrimiento..rrc' r. on de que el arre de las caracumbas mvo una influenc. Por paisajismo no enriendo la representación de un¡ esccna ¡l ¡ire libre.. Para sacar csra afirm¡cióo dc la er-cr: de hs pandoi¡ 5ó¡o h¿. pero la inrcnción dc esrr .rrin lleva c*e mem.:s de pintura. cn ¡¡a-o de 1950.a al paisaje. 107 .ri'..oñes vácíos...a imponante sobre Ia ramr :r la pintura tan llamativame¡te ausente de su reperrorio.. y confinar la indusrria ¡lc trn hombre po¡ cl ¡é¡mino de su Vidr ¡ er¡ únic¿ cosi. Fin realida<I.riculo es con a certeza la de . .. Sobre la historia que nos cucnta Norgate cn torno a la inve¡ción dc c're n"e. Ere r¡ba! t. como es dc ver e¡ csos inc¡rrnparablcs Caraai de los Hechos dc los Apósroles. El .¡ ?or lo¡ qu c*á ar¡cnte el paisaje en lat catacunbat El titulo de este arrÍculo ral vez :cspiene la aprensión de si no se t¡atará de un tema de magnirud semcjante.'r¡ble cnc¿be/.r dc una «lccción -.. :. Esra imporunre distinción ño puede ilui arse mcjor que mediAnre las palabras de un pinror del siglo s tr que habie mante' f I .-S*.. los anriguos hicieran otn Cuenta o uso de él s¡ho cono sieno dc sus oms picas.¡cimicnro itali¡no.rhaje como "Arte ¿bsolu¡o e Ínlegro" quizá se h¡\r j.r del p. ¡rimera 'ec.rl como Io conoccmos.er ¡es¿liár su pintur. Pues esra distincirin enrrc lbndos paisajísticos v el p. Ha€ia l6i0 dediceba Ed'. prra ilusrrar o h¡.. tengo para mi quc es hvrncióo dc estos úlrimos ticmpos. l'ero rcducir csta parre dc la pintura a un Anc:bsoltto c ioregro. -. 'Ja más inocenre de todas las espe' -. <¡uc: nx lnvcnrorcs v Profcsores h¡ ¡care¡do honor v beneficiosL. v aun<¡ue Novcdad.n. No recue¡do si cl doc¡or¿ndu a¡res mcncionado llegaba a la conclu.r p.nen describn. o lus¡¡cs hucros de [igurs e historir.rlirnrr que cl pais. t.. No párece q{. bucnr es.rnca hrrbiera surgido sin las reorías arrisricr dcl Ren... sino el ::ne¡o arrktico esrablecido v reconocido.

En su importanrísimo ensayo sobre el piis¿jnmo.di. tos que el paisajismo en el sen¡ido moderno lo introduieron maestros menores como Jakob Crimme o Heri Mcr de Bles. v §us creaciones son aceptada¡ como cosa corrien¡c. el paisajismo es sin duda el más revo lucionario.tad del siglo wr. un H. para ilustrar proverbios y subrayar moralejas. dedicab¿ M.s que ya no lte- . E¡ los interiores de tiendas de ane y de sebi¡.:s:i:r¡io¡¡l. es de lo que rrata cl pre- Se nos dice que los londos paisajísricos naturalistas de la :ren¡. dade un punro de rista csrilístico. obra dc genios a. Incluso a Lotto.: :r cJ. como si dijéramos. pero difícilncnte podria presenrar esros remas aislados como st úrica /aí'o ¿'éft¿.nflujo del ane de Dure¡o.ca y emble. Friedlánder algunas páginas a la . E: : ::{.sajnrica forma parte en realidad de un marco.sajisra. con especidist¿s como Joachim Patinier.ene sus remas tradicionales.o cl m. Se puede admitir la exacrirud general de este planreamiento y pese a ello rener la sensación de que Ic falta algo.. Lo m:ís probable es que para ¿l sus limosas acuarelx topográficas tueron estudios que no hubiera sido honrado vender por dinero. ral vez le animara a dar ese paso otra rradición institucional: su predela pa. no d.ls del mundo.:: ::r. Sin eñh^F go. Sin embargo. que prepararon el rerreno a Pieter Bruegelr.a un capÍtulo entero de su poema didácrico a :. \in \l¿nd.r. Tcrze-Conrir6. a quien Durcro llamaria . parece deducirse de estos planteamien.nor púo hacia la inrirución del paisajúmo. ¡Qui diferente es la si¡u¿c. mática que sancionaba morivos ráles como los símbolos de la lzzzriar o la.el bucn pa.{e que lo\ palsaies puros lornran pane de Ia mercencia corrienre en venra5.ficase a panir de la tradición alegór. pasada la primera m.r d.nútr r el a. r no de su desarrollo esrilhrico. hasra alcanzarse un punto.sajcs.s representaciones de los cinco senridos.schvogel (ilustración 146) o un Coninxloo consideran su oficto pintar pa.ón en la segunda mitad del siglo xvrt Un Lautensack.slados como I¡rro y Ahdorfer. de prescindir rotalmente del rema. tales como las L¿borc¡ de los nes* o la: &atro e*aciones. y por ello bicn pudo haberla relacionado menralmente cot la margreteria uedate en sitiales de coro y motduras.:::¡¡ :n¡ del :nc.108 L¿ t¿ai¿ kl ¿fte ttuc.moio.r t. De alguna manera no hace justicia a lo quc Norgate llamaba Ia . artista. lordaens (ilu«r¡ción 145) < rJ\ir.car del arte medieval. Hsra el bodcgón podía just. Desde luego también el paisaje r. ALrnquc se reghtnn algunos intentos esporádicos. ?. de todos los géneros que los "especialistu" del siglo xu empearon a culrivar en el norte.rparición de csre tipo de . el paisajc se convirtió en un rema aceprado mnro para cuadros como para grabados.especialktas.Novedad. El pais. que pinró su primer paisaje puro bajo el .. Lx pinrura dc género permaneció ligada durante mucho tiempo a las concepciones didácr. en el que el tcma religioso o mirológico qucda reducido a un mero qxctexto. dei género que aquí da la impresión de nacer de la pura atrofia de Ia pintura religiosa. De -:: ----:¡ . como ha demostrado E.res" de coleccionnra pinrados por Ja¡ Bruegel o H. Sin embargo. J. Durero tue uno de los mayores paiuiisr. cl primer plano en el xvr.:jismo se h¿ convcnido en una institución.ini¿nta del p¿í'¿jnna pintura del siglo xv engulleron.

úo ¿.1út¿ rtu aút¿J ¿ tu.pero pan cl corodilo iraliano rntaba dc paisajes puros -probablcmente paisajes tan sólo.íní. no contienen ni un¡ sola rcfcrcncü ¡ r¡ o¡¡dm si¡ Es en Venecia.ma. con una torm€nta! una gitana y un soldado'].rn6 si tc no. Fue la compctcncia en esre mercado abieno.l mismo tiempo qu€ §€ ndrrr:5c. Hay varias apuntaciones seoci¡a¡a co l¿s lnrcnían intcrés como ¡¿s de Marc Anronio.t bó Fime¡as déc.Enrre ellas.das del siglo wt. s€á pais¡ie o géncrc3. donde sc aplica Fisajismo.Un p:i. en modo alguno son algo aislado cn cl mundo de los entcndidos iralianos.an mái que paisajes en llemas.a insrirución.un peisaje.nd¡'¡.L ¡@á¡ ¿. por ejemplo. a una pinmn suelu. por decido cooap @iúi¡ cm L o4a me Di d Émino cristian siquiera? r.hay veinte quc no rcpres€n.sentativos dcl gusto más cultirado de una fdni[¡ dd Et . dio lupr enronccs al nacimienro de divcrsos gcncros qu. El especialista en es.paisejes.6.. hacinados en elbullicioso ccnrro exponador de Ambcres.tto]. sino tenian más probabilidadcs de ganarcc la vida cn una cFci¿lid¡¿ l¿ imporrancia quc riene esta explicación para nuestm ¿sp. Pero a.La i¡¡rae' rios de Margarita de Ausrria. enlienzo. uabaian para un m€rcado de consumidores anónimos con la espcranza de quc sus producros gocen del favor del público. pero igual de obvio es que no puede prospcr¡¡ d¡ s¡ <Dotr¡F¡tlra d cl co¡sumidor o coleccionisra.cro c5 pdsajcs obviamenre rep. dice un tcstigo ocular . daba a entcndcr Friedlander. de las quc :ompró 120.iñinriro¡l' picrórico sin prec€dentes o. para el gran entendido vcncciano pcncn€cí¿ ¿ la c¿c€oí¿ dcl por prim€r¿ rÉ d Éeiú . Sabemos que en 1535 oftccicron a Fcdcrigo Gonzaga de Mantu¡ una colección de 300 pintura flamcnczs.los paisaics o gnad:s ücnzoc ¡ oros dibuiados en papel con la pluma por mano de Domenico C¡mFgrclz.. y no cn tunbercs. y el contr¡ste con el invenrario del norte dcnc marot ia¡rrá rod¡vía d:do que esras pinturas c¡an de mano de Alberro de Ho¡. E¡gitL es el üá dc cvidente. @ i¡rs¡tzcDtr b¿snos Ma¡c Antonio Michicl emplcaba la expresión . digemor cspcci:Iisr:s cn bodcgones. la que impulsó a los pinrores.to quc probablcmente habla sido prácticr habitual en el taller dc la Ed¡d Mcdi¡ t¡¡¡ln. Ya en 1521 aAve¡la nohe urobttc dz paai cn lz &ina d <Ácnrl Grimani r0. qrr Ho po:dco otideraise rcpr.u¡ pais¡ic' <l r5 E r¡nre liberrad.' Ilustrc cl cuadro quc ilustre. cultñ:bon lc quc v¿n a cabo encarSos div€rsos d€ clienre específi€os. La¡ referencias de Merc Antonio a .':.sajiro [?d¿s.1paitujtno I09 qu. pinrores dc fondo v. que p¿r€c€ que se va uno e quem. a . pcro la más memorable quizá sea la descripción de la rrz2eaa & Ci<xgionc .nr¡¡. quc cre¿ la demand¿ ¿Qué cipo & F¡Ub mercado dc cste #nero ción posible. pcro no bry ¡uáo dc qrr los coleccionistas de esta ciudad apreciaran ni dcnominaran l¡ no¡¡tl¡d. gobernadora de los Países Bajos.r l¡s manos si sc . I¡ dir*ión dc rrabrjo enrrc pintores dc figuras. como podla haber demanda dc paisajes si ni cl ffiíl . a recurrir al desarrollo de espccialidadcs nucv¿s. No cabe duda dc que los pinrons & Atbas eücn mú avanz¿dos en el deserrollo de fondos p¡isajísticos.. .. la referencia.No t¡¡.

r del ane r¡nacenrisra que tal vez convenga resrablecer el sc::. Hay ind. que esa sóla cs nuesra in¡enc.. Los múmos lideres de la moda re¡acentisra en la Florencia del sisto xv fueron los más entusiasras compradores dc t:rpices y cuadros namencos.. E.u rem"ri.r .. ri:r.osa qüe una obn de su genio. Et terreno estaba.I10 l.dca del rr¡e entendido como un: esfera aurónoma de la actividad humana.ero si. ¡¡¡rodo de ob¡ener una ob¡a de -\lisuel Ánsel diria a su agenre.ion Iubier.t m¡s o menos conscienre hac. y que no prcferihos un m¡lcriJ a otro ni nos es más qucrido un rema gue o¡.a . c.ol. pues.ular y p¡nrcipal... Abu¡d:n¡es rasrros de él se hallan en rexros del siglo xvr que nos permiten seguir el nacimicnto y evolución de t¿.¡: . clsualidad que qué tema queremos.rrccer nos ha Ilerado a insürir ranro en la signi:l::::¡: ::. . Jel none.cia 1450 .ni¡mo Federieo Conzasa comprador de los. el desarrollo del paisaj.ra sus. reoríi ¿rdsr.ca En los Diez líbras sobrc drquttetnra dc Alberti.paisajes con .¡1realía ¿ll dlt¿ r¿tuc¿ttiÍ¿ ) el kntí íento ¿el ?dsdj¡!tua acere a rocarlas. . qu.ino por o. con ral que podamos tenú un ejemplo de su arre ú¡i.g ' sinboli:. \ ni Un caml¡io trn ¡ad. abonado en ltalia para quc se diera u¡a demanda de pin.r5.ido un rópico.d¿de.. como estos daros sugieren. por to :.". Max J. \ sin embargo.oni5¡al si os presu¡ra po.es.ual.¿.¿o :¡¡ii de ¡:r n:ismo p.o.rpere iraliana la idea de una pinrura de piisi.ualquier.. La primera condición para que surgiera ral demanda se¡ia. un humanisra napolirano.:¡:o.n sc cree h.ncendios. como .o | .cal en el misnro concepro de arte no pudo nacer y no nació de la noche a la mañrna. una posturá .smo sucedió a una demanda exisrente en los mercados det sur. y es Fazio.ó¡ párti. su imponancia es considerable. Friedlander pensaba quc.cios de que esta demanda lue el do¡ olrecido por el sur renacenrisra al norte gótico. l. por supuesto. ceptible de análisis hisrórico.no hay casa de un zaparero remendón sin un pa¡aje alemán. dccidle ¡lue no dcscamos anhelamos oira. anre la repentina aparición de cLndros y aguafuertes con paisajes en Ia rcgión del D¿nubio (ilLLstracnin 147) el hisrcriador renía que admitir su derroraL6.a los curdros y Ios grabados. Hor día la reacción conrra la accpta:.sréric.o' Jcl no¡re. 1. Ia aparición simuttá nea dc obras tales en regiones grandemente alejadas no resultaria ya ran misrerirxa.úmio no po.::r. a quien debemos el primer elogio de Ios grandes -¡e. Aun descontando la exageración que la lrase contiene. escriros segi.. esro ¡unca hubiera ba«ado para conseguir que los ar¡isras norteños ¿bandonasen del rodo los temas de no haber puesto sobre el r.¡. Hace cincuenta años.sr¡..ro del Renicinien¡o iraliano.:n dud: produ. :l:¡en. Trece años después escribe Vasari cn una carra muy conocida que .. ap¡ccir la obr¡s de anc por su velor arrisrico más que por su lunción v :srn«..¡i. y esra pos ¡ura.i:.u.o¡.rr.. En esra atmóslera de coleccionnmo y añción al arre en seguida se ororgó al flamenco un lugar de honorrs. r1. en tanto el desarollo del paisajisnro en Amberes . . ditsnJr de (n.

j itr..¡d d.r:.ros.n d.:'...:..:r! iorque.rl prl.iLnJrn .r reo::. por tanto.1ncr:on. . inagin¡ctrtn ld aguas ). Se ilcgá nuerró cspnnu sobrcmanera con h contenrpL: representa la delicñsa <ampiñ.r del pais¿jismo.:-.:.s de los sr.::. :.¡.r¡s deralhdas observ¡ciones de finómeoos ¡¡turales las que Írr ¡j:r..::¡. en esta cita asombrosa.: :-. al fin y al cxbo.i:.r pxisrj(. ¡:.ly¡i.!.onrpasión. r. :::::.l ¡r¡¡amienro de los fondos paisajísticos.:::: represcn¡.rs .r.o los \lerir::.u rn.<..rpi¡ulo . con sus escenas de caza y cerreríi.¡.:. Ios pueros. '..ri::: --.¡nd. j. Las ¡otas de Leon¡rdo rebosan sin duda de referenci.. . :. - -.r.:: ::::.r:\ .. ¿l $ su S€Áor y (]rcador.omo de poesia har dircm: .::-::. c¡su¡lidrd eyá un¡ noche en h crma ¡ no pucde dormi!.. .. ...rjcs de Lror::.: : ./ ñ¿ publicados por vez prim€r¿ -Jir'lcios e interiores..r o h¡r.tr. antes incluso de quc naciera el primer .t:.d. d. l¡ v.tiii ) lll en 1486. advierre aún.: ¡:'r':.rc ve¡ hernn¡is mu. Pero :t rrivés de süs mismas retlerio:¡ :rl norte el acenro se va desplazando sutilmenre.r más explíciro aún en otro pármtb del mismo capírulo: Los quc padecen ficbrc obrienc¡ gran '. cuada prrr los jardinrs.. y así se pr.-:r: .r fmrer y d(sic(os.. ¡lilb d€ la coor.t.: r::: :: :-:r.: . Pero hay pais. co¡. un énfasis en l.:..-. !t-t :.: :r : :.^ sobre I¡ menre hum¡na está vinculada con la música. ya que cs la más agudrblc dc rco.::.:.ti la que dcscribe los hábitos de ciu¡ladanos tri\ido!. :i .: .::: pastoriles: flores yverdor. Ieemos eñ un¿ irmosa secci<\i ¿el Pin4o e: Si cl pinror 9ui.d¡ dc los añpesi. I :.¡i¡. Y si desea lorl.::..ob¡e l¡ decor:ción dc r¿»d. En él leemos: . :.r. pa.: i-r .. Así.rcndi¿ ra.r..o::. e» roesía.. .¡r:.tr :r' del norre.ir¡r" .n.:rS::::: i..r r.: :¡:¡ .: . ri. Albeni..: .: .¡:¡. A panir de esras claves elaboraría Leona¡do la prinrcr..::. :r(n( Lr ll..üt¡R tu T¡nro de pi..:-. . Ia pinrura no es ya ilusrración ¡i dc. . : :: . ri(nden con mucho esms indicacio¡es técnicas v ubic¡n con rirmez¡ l:. .: :. v n¡ s(ns¡ción dc sequedad sc cstumari ¡l éldulcc v protundo..:. Ya :J.gir§ .-:::. :-. '.rrcs qüe € n.n :iobal de Ia pinrura sobre esos nuevos cim¡enros en yirrud de lo\ . i.. . sino arre d¡gno del mrvor aprecio por su eric«.rctrrl¡s.: ta(e cn l..--.. no r. r¡mbién podian us¿6€.. \.oración..r .o..úra _t ¿1. lr . h. t2 prim. i.ul¡.rbe enrendcr el paisajkmo como una actividrd independicnte. p. .la ¡¿otín d. :. figur¡ un c.:. rl Se :.. Para i¡.:::.. la pesce.. i se para cdificios públios v mor. v si ¡le"c¡ vc¡ monsrmosid¿dcs quc l€ llen..: -ircron escriras esas págin¡s.. ¿.x. fu€nres limpidas que er r]g::: o un l¡go quizá. .(nri :.

como es propio de l¡s cos¡ misn¡.tu . que sus clientcs vcnccianos le acrptaron como un Sannazaro o un T€baldeo d€ la pinrura má que como mero ilusÍador de oscuros remas clásicos? ¿Y no cabe imaginar que el ca¡dcnal Grima¡i utiliz¡¡a una ñaseologfa similar para explicar sus uvobttc li paai septentrionales a un visitanrc perplejo? lá reol¿ clásica habfa crcado una atmósfera en la que los productos del rcalismo dcl nortc podlan conremplarsc a una luz dcl todo nueve y posibl€m€nre imprevista. Leonerdo exrrae sus conclusiones definitivas del U¡ pictim ?o. No sabemos hasa qué pt¡¡to eran conocidas o ¿probadas las reorlas exrremistas de konardo por los amantcs d€l a¡t€ cultos dc Milán o Venec¡á. Y en Plinio no sólo cncontra¡la la idca de unos cuadros con paisaics. valles o dcse¿ descubrn "aciñnntu d.i¡t¿ t . Leonardo profundiza en las facultades motriccs del proceso crerrivo en sí.tis hoaciano reclamindo pare el pinror las prerogariras del genio.ntes que prcrnran la misma arñonlá proporcion¡da al primü yistazo. sino Émbién le noción d€ ariisr¡ especielizado. que durant€ ta¡to ticmpo quedal¡ ligado a ellos. o en la iñasinación. Y si dc.pastoral. cumbres montáfosd y contemplar el mr en el lcjano horia¡r. gozaba dc una amplia aceptación !t.nesl sn r. En e¿lided.a vors exre¡siones de tien¿ desd.[o. en la litcrarur¡ de los . rcspaldada por le auroridad de Horacio.:. como la mrisica. sino porque.n su poder csi4 c igual si qu¡crc ir co¡ h mnada haci¡ las alt¡ mo¡reñ¡s desdc los !"lles bajos o desde la¡ alra¡ ¡nont. y estc t¡¡bás. Tal vcz csté dctrás dcl consejo de Bembo a lsabella de Este de no amr demasiado a Giov¡nni Bellini a un programa.n del.nd hrcia los valle protundos y l¡ li¡q cosrer¡. se les ocurriera a muchos. los fo. también podía hallarla en los autores clásicos que habían cscrito sobrc ane. acto. . rodo lo quc uista cn cl uni vdso e¡ poiencia o e. Si Albcni considera la pinrura desdc el punto d€ vista de su €f€cto psicológico sobre cl espectador. 1a que prefería scgun su propia imaginación26. Es veldad que el géncro pastoral de Giorgione o de Carnpagnola (ilusnación 148) no rermina de s€r paisajismo pum. rB dc. ¿l Io riene primero en su nenre y luego m sus manos.112 Fios y Ii t oría ¿al att¿ r. ¿No <abe deducir quc Giorgione creó su nueva clase de rerna denrro dc tal marco.a. era lógico que la idea dc una pintura de ripo . pero la idea de que la pintura era una espccie dc po€sla. y de los que cada vcz en mayor medida procedlan el vocabulario y las normx criticas.¿i. uno rras otro. En cuanto se universalizase csa acritud.l pai'djnw El alegato en favor del pintor conrenido en este *ascendenral puaje excedc de todo cuanto se habia dicho a¡terio¡mente...tr époc6 dc c¡1oc o c4idos cu¡ndo hesa frío.ia. Pero si el coleccionista del Rcnacimicnto busc¡ba una autoridad en Ia que fundamcntar su preferencia por la pintura no ilustrativa. rcfleja la armonla dcl Univcrso mkmo:r. Y lo que él crea es imponanrc no en virod de su relación con un tcma importante. Si Alberri compara po€sía y pinrura por la variedad de su temárica.l uñbrNs . Podrla ser un tema muy agradccido para una tesis doaoral rrsrreer la eplicación de los apodos de Plinio a los anistas nueyos. En Plinio y en sus caplculos sob¡e el ane cláico buscaba el itdiano culro términos y categorías con los que analizár y pcnsar cl ane de su época.

Por fortuna es éste un aspecro en el que nos :nc obligados a firnos de la mera conjetura.:s a él tuvo el especialista de esa clase de tema¡ un puesto en el rígido mundo de h ::oría arrlstica. imbién pescadores. ¡ro oba rodo en los llamados Tara¡ga Pues al dediqre con enrusiámo a ls plec. El hecho de que un rnaestro de la Edad de Oro se hubiera especializado en este de temas no podfa por menos que influn en la apreciación del paisajismo enrre : público cultivado del Renacimienro. y en el xq el hábito es¡aba asenrado firmemente.e rlryparcgraphos tue "pintor ::¡sferido de maest¡o a maesrro y de escuela a escuela con monórona insistencia. ::e -odo el mundo artlstico se veía a rravés de esta panmlla preexistente. ¿¡boledas v«de! ld fim6 áb€ 6 de . Io cierro es que ni siquiera la influencia :: esre pasaje tue del rodo negativa para el desarrollo de la pinrura de género. .?. costas.djGno I ll i. . emn- Ypintaba alli todo tipo de genrs caninando. o dirigiéndose a las aldeas a lomos de buúos o en cáruajes.. Gra:.dad gozosa .. nos damos perfecta cuenta de que per. del none :0.3. ::o -:¡ia su arte a través delrelato de Plinio: La genril manem de Dosso de Ferera s€ aprecia en sus obras regulra. que alcanaban un precio superior ál de lar m€jores obras de muchos pinrores? Este proceso de identificación de arristas vivos con figuras de Plinio habla :omenzado ya en el siglo rv r. y si un pintor como Pieter van Laer estaba dispuesro a resignarse a . habla de Ia obra de Dosso a finates de . su posición en el mundo delarte quedaba . estrechos.je. y ques.r siones de la pintura solla pinar rocs mell¿das. v asl ruvo asegurado un nicho en el panreón de los pinrores el primer pinror :. ya que no mucho :rero. de rodos los esñdiosos de la literarura anisrica na¡a es conocida la enorme influencia que en la ulrerior apreciación de la pinrura d€ "acini¿ ta ¿¿l ?é. vino a identificase con la *regoria humoristica de los Grrl¿ a la que dud€ Plinio en términos un tanto cripti:-.. colin*.. El apelativo d. Pues.lo que se quisiera. po¡ ej€mplo.-rantizada. entre los especialisras mencionados por Plinio figura en puesto rela:iamente prominente un paisajisra. El ane del :no drrário y sorprendente de El Bosco. ¿no reconoce Plinio que sus obras rebosaban de viral. ::e prosperó en la época del emperador Augusto ganando fama.os.nters di\. Se trata del pintor romá¡o Srudius (o Ludius). grá. como de inmundicias.--ne idendficado con el mfrico Pyreicus.: rercera década o comienzos de la cuartar.rihora bien.an árbr:. pó¡ticos y parques. Asf por ej€ mplo.podria abrnse paso en la conciencia del coleccionism. o eñbar. Cuando Paolo Giovio. arboledas.r del ane e inspirador de las l¿r de Vasari. con pinturas murales.adás. el s..Ld Eona drl dlte r dcútittd ! ¿l !:Sios xrlt y x\at.pecialista. @zadores o vendimiadores ir. maro¡nles.nero en la teoria académica tuvo su caracrerización de Pyreicus.. Cualquier cosa cuadrara las rersas y oscuras relerencias de Plinio se prestaban a muchas :rerpretaciones. el proverbial pin:-v de barberías. i:ro pese a la condena que llevaba implicita. rlos. Pintó casm de -y cmpo.

la observación de que este tipo de paretga es gzco de ver no deja de ser un tanto ambigua. aparece en una de lc descripciones de pinturas ficticias de la l1_¡Tnerotamach. habia que inventarla. rias no dejan de tener su función. En rercero. accesorios). t¡s tipicos. Doso da muestrx de su pericia no sólo en su rcgttar. que dice que enrre las lamosu pinturas murales de Atenas de Protógenes figuraban rzrios buques de guerra pequeños en . porque bien puede úatarse de la descripción detallada más anrigua de un paisaje pinrado en la época moderna que no hace referencia a un postulado.vs de la riena y el mar.do en la jerarquia de valores incluso en un docurnenro ran primitivo ra. L/1Eotíd /?/ atu led. porque demuestra que este nuevo género renía un lugar esrablec... floras. o género arrhrico reconocido. estas frusle. lás obras florecientes del cmpo. contribulan al restablecimiento de los á¡imos más exhaustos del hombre de negocios.eúi'ta r ¿t Mcini¿nto del ?di¡djkha rios que se aÍavesabú. Leida en el contexto de la estética renacentist¡. En primer lugar. ha de hablr al inrelecro y no a los senridos. mino se utiliza )a en el ¿müenx del Quamocena en la Italia septentrional. "góricos. a lo que parece a la palabra gzzr en esre contexro. de alguna manera. gran- ce l y ese género ten gÉro a la vista con un estilo protuso y fesdvo. El defecro de los anistas del none s precisamente. de lo gue se deduce que paa Giovio y sus ami Doso (ilurrración 149) encajaban realmente en un (tipo. en parerga qe egran la vlsta. (es decir. se nos dice. Desde el punto de visra de las reorias arrisricas del Renacimiento. Sin embargo.ón grítica podemos apreciarlo en los Drilá3ur de Fran- famosas obsenaciones sobre los . convenidos a la fe académica por el pomrgués que pone en boca de su . de la poesía y la música. y rmbién disientes psspecr.a16 de Colo¡¡a. ha de exhibir invención. ?amgi¿. sino a una obra contemporánea real.lo que los pintores llam¿u:. ta. Su impa«o sobre un anista criado en la tndic. ls labores duras y alesres de los campesinos.lo que ratifica la amplia influencia de las descripciones de Plinio.. y si el marco quedaba un tanto chico para dar cabida a Ia rotalidad de estas pinturx. jutit "obra operíbus. en las tradiciones norteñas d€ pinrura realis. como Alberti o Leonardo. Pero existia por supuesto. En esre s€nrido de fondo paisajísrico elÉr. En esre marco por ranto podian encuadrarse los admirados productos de la paciencia y habilidad de los septentrionales.n duda.. s. ¿l objeto de hacer alusión a su pasado de pintor de ba¡cos rj.Mituel ÁBel. Al igual que las «enas m¿s ligeras. Como había observado Albeni. sino má: todavia e¡ los hor¡-dbeum del ane.rcta i¿ gena! rpectara El texto de Giovio es notable por \€rias r¿ones. podria a0r marse pues que si tal especie de pinrura no exisda aún. simetria y proporción v conducir al espiritu a la contemplación de cosas superiores. no habia más que recortar los primeros planos para gue los gratos parergalucieran más todavla. El t&mino parerga o parergla deriva también de Plinio. El gran ane. oculis gos de igual parecer los paisajes de iu*nda. -embién ca. pueden conside¡ffcisco de se Holla¡ü.l\4 jás. que pintm . podían servir de legítimo recreo. En segundo. No resulta fícil decir cuándo se reflejó en el ane del none esta postura. porque al describir la obra recuue por vez primera.flamencos.

.o.u. anade. yJan van Amstelacertaba en aplicarse a lo su1.. La opinión renacentista d€ que. el anisra del norre podia s¡narse la vida en lúlia si aceptaba el papel de especirlista en que le h¡bian encasilla' Jo la rmdición septenrrional y la teoria meridional 'ro. incluso Philip Hackert.rum lau: er beñe p. en pocas palabras. cada unr de las cu¡les dene dificulrad suficiente para dedicar la vida enrera a su estudior'. que lo ¡ienen en la cabez¡.ñgrre."' paisajes.. Ahora.a del arre. La idea aparece claramente e. El rumbo ulrerior de la pintura flamenca bajo la influencia de los prejuicios renacen. árboles umbmsos.ernos acumulando obieros ¡gradabler: des. ¡los. Sin embargo. sino entre los mismos ñorteños. vale más pintar paisaja bien que figuras rorpemente. d k que chtlnan panagal!). risras está casi previsto en csra obseru¡ción. be¡e prnscrc rurr aut homines au¡ male sci¡e deos. Lo que en estos versos se trasluce no es un¡ mera resignación a ocupar un puesto inlirior. puentes y Io que llaman pisajes '¿oia d¿l dre. La div¡sión del rr¡bajo en los ralleres de la época gótica rardla habfa renido el obj€rivo prácdco de acelcrar el rabajo de un encargo dado. I-a idea de que cada nación y cada escuela anísrica debe haccr lo que se le Ja mejor delata una transformación radical del conselo de arre. los flamencos contaban con una dnciplina propia. A lo largo de los siglos posteriores Ia posición de los arristas norr€ños en el munJo anisrico italiano esruvo dererminada por la acepración general de que gozó esta :.l ha.r: Ausoniorun. Etsheime¡ Claude. y cada nadón debe hacer su aporrac¡ón ¡l arte como idea absrracta en el rerreno en que mejor dotada esté.It p¡r¡ caud!ár los o. añadidos por Lampsonius al retrato de un "especialista. rn opi¡eAusonius.iñ..presad.c.riplinas. pintan cuadros mirolóticos e hisróricos demuestra que Lampsoniur acepta el preiuicio ¡cadémico.eF Pero se apresura a :uradn que no condena roralmente esras cosas.rrn. en los "e. sino al rte como ral. acuela acabo por acindirse rcalmente en los que dmaban competir con los italianos pinrando figuras r3 v lo que preferia culdvar l¡ r explorar sus especialidades rradicionales más que sobresalir en demxiadu disciplinas. en Proprir Belg.1e¡. caput." ane flamenco por dedicarst r sino tan srilo porque quieren sobresdn en demasiadas d.os ex. Hay resrimonios de que esta aparenre superioridad nacional de los olnanontani :n ciena rama del ane desconcenó a sus colegas italianos en una fecha relativamente . la división del rrabajo no se aplica ya a :rna pintura concreta. Jan van Amstel r''. Quam crEo La conclusión de que los septentrionales son firmosos por sus buenos paisajes por rener el cerebro en la mano mientras que los italianos. goá de acepmción general no ya en el sur.¿"ti'ta r. bien que ran sólo en los 2arer¡. sive d{s Nec mirum..nd. homines pinge. Il5 campiña !. Desde los fl¡mencos que tenía Ticiano en su mller para pintar fondos paisajisri' :os hasra Bril. t¿ d¿l pai'dji'ño «Ropaies. scd Belgaccrcbrum Non remere in gnava fenur h¡bere m¡nu vrluir mrnu.

l \¡r'núoso o Añ¡¡t del A.lur . ral vez se¿ el pais más hermoso del mundo.nteruención del pa.t".ocas alpin .:. En este conrexto es donde adqtriere imponancia la anécdota de Norgare sobre la . Al fin y al cabo. Está perficramenre confirmado"a que en la arazn de estos maesrros se reflejan a veccs eiemen¡os de oles escenarios ratruales. ll€ no de r.ripción c¡ un Carácrc¡ más arrac¡ivo y durádúo que las palahms det orro.rienúas que los iralianos viven en el jardín del nründo.:: ] -1: tr.¿r. que para .dirarios..e. y en una t¡bla nuevá comie¡za a pintar lo que d orro nam. cuva Csa y Conpañia era dado a llecuentar.=..CbD cuyo rlato (que se ib¿ ¡l¡rgando) el p¡onto y dnpuesto pintor se deteitr tdóro que.u rmigo .tcéiera. Huber y hasra Bruegel en la impresión que les hicieron Ios cscenarios alpinos. Se nos re».. viejos cdr. que saludan los abr/tmo ¡an. largo Viaje.: :.o exprcs. mientras ilue Ias regiones agresres desde las xvrr'.'nro . ün hábil phtor de $a Ciud¡d. h¡bh hecho por cl p¡is de Lieja y cl Bosque de las Ard. en u¡ úabajo quc á. consti yen el país ideal de un pinrr».: i.¡¡s. d.onremptó e¡ u¡ C¿mpo de extraña mc¡ción. en r. La primera v. los paisajes dcl siglo xvr no son . Pero como quicra que sea. según me han dicho en el exrra¡jc¡o..uadro. ¿.eh visto con sus ojos o sido Compañero sulo .]]i.inicn¡o d¿l p¿í'djsno ::-::r: :':. t"."iJ. des. quc es hás delicioso j: rontemplar al natural quc cn un.rardías que veir en los cuadros de Patinier y sus seguidores (ilusrración 150) eran fiel reproducción de la ricra nat:rl de es¡os a¡tisras. en fLrmm menos cruds.y ¿ n¡. . dice Pino. qúe ofrece morivos más adecuados cn v.üando el c¿bdllefr puso fi¡ a su larso Discurso. '. Es obvio que Pino creía que las exrravaganrcs tirm.:o r¡¡ra de erpli. pero como explic¡ción del desarrollo del paisajismo esras reorias me p¿recc¡ poco mejores que Ias de Pino. explicaciones de esre ripo subskren.tud de r¡ r-r:a.¡e) ! volvÍa ¿e ün larso viaje qu.rualmcnie en útr dirección. et pin¡or habiá fevado s¡ obrá á bl perlecciód qu€ el Caballero al ir a pariir.arla en uD escriro de 1548 coD una teoría que -::.inro¡. en muchos esmdios más refinidos sbrc el ar¡e del paisaje.igiendo l¡ vnE.n dil srn. Tenemos aquí la primera formulación de la ide¡ de lo "pinroresco. hace r un lado su ohra.. d. -:i --. p¡. pres si estos ejemplos demuestr:rn algo.re a h parre alra del Mosa para explicar el estilo de Patinier. fue ai..dos por el I. .llos i.z. se tluedó atónito y maravillado de ver esos lugares y ese Pais an a lo vn. de su mism¡ p¡r¡ia.ribiendo su d€s.rcioncs rocosas gó¡ico.oheie con gr.¿tlt". ¡ P. las Cndads que vio.. llesa a visihr a un viejo emiro.r. que sucle r. edi6cios eñmo. pero en los cuadros no sale bien.. los bellos panoranx gue .. En resurncn. Un cab¡llen¡ de Ahberes que e¡. o se sitúa el origen del ane de Altdorfer.sajismo. sino sobre todo acumulaciones de rasgos individualesi son con. y di.ocirrse con el siglo Italia.¡k .nfn.. . ceptuales más que visuales. Al Pintor lo encucn¡ra al Cahalle¡c. un gra¡de Liih.bb..omo si lo hub.¡enúionales lien€n un don especial p¡ra los paiejes po¡que ¡rú a¡ los :L::::. es lo largo y arduo que es el camino que une percepción y represcnradón. sin que su piseantc rmigo lo advicrrr. en leg"do.' ..visray.

cuando no.:. r..::::ovisual a la mano para las rocas aisladas y abruptx que lcs pernir. : :::-:-.--.i h lrrl: i: .:l¡ie asol .o' :: los Alpes.rl Pinrcr Di¡e¡o r I]ma.. :-: :. .z¡i ¡Infinno es hasu el menor fragmentol Y ¡c¿ba pintando lo gue le gustá de ella.ión Enir.. . lo que pu.: :: : .be rez¡' p.J..: . Su enumeración de. quier imaginada la misma escena conremphc c: . sólo puede convennse en "mo¡ivo. Como dice Nierzsche del pintor ¡Iielv completa la rtr::::' Naruralea: Pero.c\rerc. estaba concl¡:¡::..Lo gue puede pintarl pueoer cnrcnder.tr:inror.. i.--.<c ir.bellos parajes.r. . l:.ualquic. r:.rpen"riodeunr roc" alprna o. : :: "rgcn ' +. .mo'.rino á rravés del color de Ticiano es demasiado conocido prra que merezca la "ane cre ..aje. . .r qu.:31 :r.: En otras palabras. : : : :::: :ines que había conremplado anterio¡menre en los cuadros dr . creo que la idea dc un arte inspirrdo ¡:: : :.:las empíricamenre.::::¡' :: . .:::. r.. !.c mu.1r . ..: . .La tearia dll dúe re dc.: -:.: ::::::.:.corporaba realmen¡r :¡.. ¡.-..-. .¡: : :: :::':. a su vez.:..:reciar estas formas cn la naruraleza. r::::Rich:r¡ rrio que ya ha aprendido. ii:. ' rerlilLd . si P¿tinier por ejemplo.mirar.n.rre. que tan conocido es por los autores qut cn el s.1¡¿irii..:mbien lo p.o-c'* h¿b.r.o. Esto lo empearon ot¡os a .1¡ndo menos. Pero unos cuanros ejemplos del siglo § i p.¡ comenz¡do en u .to ¡:. ¿Yqué lc gusta?. :.:: . ..1 pinror -nrd. E: :-: : lierra el proceso real mediante el cual descubre el homb¡e l: :: :: escenario es r : . :.iner que el a paisaje.:: :::-:: : .. \o ..':r{:. una simpliñcación excesiva y muv peligros:. -como -. .: ¡.:=*: ::tirirle mdas las escenas no. -. Solía frecuentar su casa y volvÍa a ella «as el -: . poro Esra hisroria es algo má que un eco del PatTgrr¿ En ideal de1 "primer paisaje.l¿ que pJ\o (n :. .i:r: cuándo terminar el ¡etrato de la Natural.ómo (cr.aúa ¿.¡:.: .ro. Ere E¡sryo primoo e¡ el P¿is¡lc par. 'i¡i¡ pintorescas que habia vnto.:: ¡.o pintor..únrn..:':.i . Decimos que un "pinroresco.r.»o 1l- en elV. -.:: .morde evr"polu..e lo' ongene' del prrrii.: . si Pieter Bruegel se inspiraba ra:::::: :: ..rlio . .: :: J. .r el ¿Ü.rrrL'. "panorámica.ho riempo . sería porque la radición de su ane les habia equipr::io :r: -: . difícilmente se podrix ñeior.n.c-e¡u¿ pinr.onro que rbe a nur pre.:r: e:cribieron ::o de '¿ EI ejenplo del descubrimiento que de la belleza de los oc¡sos. Fuc e.:¡ verdad. Así. :¡¡¡-:rios de Dina¡r a sus cuadros.c. H¿y que reconocer que estas cueriones de prioridad a menudo no s :r. .enecianos hizo .l:ras delviaje. r¡J... :.rió..n.

y luego se ab¡í¿n pdo.. El raro folleto de Sorre Osenazioní nelk pittwa.ámicd a tenurs ¿ divenos niveles. de no esar familia¡izado con esta categorta pictórica? An:ilogamente. sino que sigue a la difusión de grabados y cuadms con panorámás monrañosos. Crisroforo Sorre. 'r..a. como morivo sub¡acenre del desanollo del pahajismo. aunque lo usual que imporra en este contexto es que este movimiento en una dirección .deducrira. Al describrn su procedimiento con gan deralle. ¿No es lícito suponer que la visión de la catá. y luego volvfan a abrirse a nuesr¡o lado del ¡ío. rod¡ llenu de morad¡ nobt€s e iglqid he¡nosrsimü. Al llegar al Puenre Nuerzo se detuvo un raro para admirar los "maravillosos efectos de aquel incendio. lo reproduje todo en c¡lores. Una vez admitido esto queda la . trabajaba en esa ciudad a las órd€nes de lulio Romano. conriene el t¡atamienro sisremárico del pahajismo más antiguo. renre§. Fue Monraigne el qu€. porque los Iu&res cerünos y ldanos se veian iluminados a un tiempo por ues resptandores dife. Sone anade que sus obsewaciones pueden resultar útiles pafa los pintores que deseen repres€nr¿r esc€nas nocrurnas tal* como la quema de lioya o el saqum de Corinto. Pero no es n€cesario llevar este ¡zonamienro a su erremo paradójico. sabemos que en los años en que hizo esta adquisición un joven italiano. el descubrimiento de los escenarios elpinos no precede. aunque sea un poco mris conietural Se recordará que el duque de Mantua compró un gran «juego» de esc€nas nocturnas fl?m€ncas con ciudades en llarna¡: un motivo probablemenre deñado de tos paisajes infernales de EI Bosco ar. publicado en Venecia en 1580'0. aolada por un pavoroso incrndio.il culiivábles eD ls tudd de lú montánd. y daban paso a tier. del paisaje. y todo esro de cercado y mura- llado de todos lados po. donde no eran muy pendienres. de la teorla arrisrica a la práctica arcísrica. Sorre nos cuenta que un noche Ie despertó el repique de las campanas y salió corriendo hacia la ciudad. A vees las monrañü se junraba¡ y se cerñbm. et refleio de Ia eunr en la: agua rremuJas del Migio I eletecro de t¿ tu¿ de t¡ tun¿ sobre Ias dfagar de humo que iba¡ a tundine con las nubes. casi nos senrimos rentados a invenir la fórrnula y afirmar la prioridad de la pintura de paisajes sobre et "senrimiento. . dijo del valle del Inn que era «el esc€nario más agradable qu€ he visto nunca.Y como en aquella época era pintor..118 pena citarlo a3.srofe que presenció no le habrÍa llamado la atención por «pinrores. sea presentar el «descubrimienro del mundo. Lo único Arl. Describe en términos verdaderamente pioóricos el brillo rojo de las ltámas. El plaro fuerte del arractivo libriro de Sorte lo consrituye una descripción de un incendio que presenció en Verona en I 54 1 . Pues bien. €n 1580. monrañ alrur¡ infinita. mer€ce cierramente ser renido en cuenta.acinidta d¿l pdiajino pero podemos mencionar aqui orro ejemplo de sensibilidad anisrica despertada. por lo menos una de las prime¡as valonciones liten¡ias de una región atpina guarda un parecido tan norable con las tipicas composiciones paisajísticas de la época (ilusración I 55) que dificilmente puede ser accidenral la semejanza.. segrln parecc. de la p¡áctica anistica aI sentimiento artístico. L¿ teoñ¡ d¿l ¿¡t¿ reucmti¡ta r el.

Oponia a csros anrepasael esrilo decorarivo que habia stado en bog o o<mpc antcr. rs. el ¿nista rerá adarada esta obsewación en el famoso pasaje que erplica las diferent3.pabai ilczl. desde el panorama ilusionhta d€ Peruzi en l¡ \'rn¡ Errcir (ilust¡ación l5l) a los frescos con paisajes de Veronés en la vill¡ \l¿¡s c i¡d¡¡so ¡ I¿s luneta de Paul Bril y hasta de A. en tanto que los pasillos largos soli¡n d.conceptual. tales «rmo columnas. q¡E h¡. el escenario cómico .cop¡§. «ímico y sarírico na con obietos "regios. F*iL n"ág.kto d¿l ?dBnjsúo I19 importancia de rodas las s¡rbdivisiones teóricas del paisaiismo.54. P€¡o au¡que €sta relició¡ entre \4ruvio y la creación del . . Ellas son las que nos aconsejan volver de Plinio a Vnruvio. Pero la importancia de Vitruvio tal vez resida en el especiul hira.Ld teotí¿ d¿l ¿/t¿ ttudntit¡d I I d. a ouu de su longi¡ud. dificilrnente r:abe duda dc la imponzrrcia del conjunto de la cita para la hisroria ulterior del paisajismo. f¡ontones y esratuas.on pais¿¡6 .ini.t sobre las perspectivas naturalisras opuesras a las decoraciones quias grutcsor Gato e que clásicas siguieron pintándose grutescos en el Renacimicnm pc.ra deconr paredes no pudo deja de tener su efttto ¡oüt d ¡L:¡mllo ¡ld género en el sur. esta necesidad "insrirucional. En el séptimo libro de Vitruvio encontra¡ía el a¡rista del Renacimienro el capiru' lo sobre la pintura mural en el que el autor clásico se desa¡a en violentas iniuri* contra las invenciones *surreatistas. denres del paisaje ideal de Cl¡ude '6.taciones a imiración de l¡s deror¡ciones de los escenarios teatrales. pues el mandato de Virruvio de representar una visra simulad¡ cn k p¡¡odcs de la casa de campo italiana obligabá al pintor a evocar una visión dd i¡¡dio dd mr¡¡do que estaba atuera. los d<ocba @ di. que a su vez suelen cocila'¿¡r p<eceTampoco esta relación scrÍ¡ dd ¡odo fomrin. Virruio se h¡bh ¡trido a la páaica de adaptar diversos tipos d€ ercEnario t€aúal a la deconción de habitaciones. sdtuei6.. R«rocrdiendo del capímlo sobre la decoración a la serción anrerio¡ sob¡e los reatros.1los. de los decondores de su +oca': cuvos Íanráricos diseños desafiaban todas las reglas del gusto l la razin. Pero era recomc -irío dc ¡rs¿5 del narural pa. cuando se pintaban tas paredes de las hab. ¡ grss"--- r* La lisra de temas es muy parecida a la que da Plinio relarir: e ls fntur & §udius. de dcrulk pürocs. pinrodo tuenis. ríos.. este nrru una oblipria al pintor a abandonar la acumulación . dos del "grutesco. quizá. Carraccif. hzr: de perma¡recer un poco dentm de la conjetura. qÉ FE6. ros p*.. Ari.cnario rnqico se lleres propiedades de los escenarios túgico. srehos. El 6.Es moDreña rctcác que repre*ntabú el caácter de cieno loelidades. lloz.¡ k p¡ot¡sras de puristas como Daniele Barbaro. Además.G arboledas.ora.r¡ ¡ hr ¡¡tüta¡ a su autoridad no bastó para contrarrestar la autoridad superior & k -**+- di- desarrollar un nuevo vocabulario mediante el cual pudierr ser zsimiLde ¡ reducida a pinrura la belleza de los escenarios meridionates.o6 que habían desarollado los especialistas del norre y a estudi¿r los cfcctc ¿ t¡¡rá de los cuales puede obtenerse una ilusión de atmósfera y disrancia' .

guarid¿s siniestras.r dc la escal:r social. plazs de mcrcrdo. Así.¡ . rios. Pucs los . matadcnrs.privilegi.o con árbolcs. bosqucs. toma .¡ cxtraña crrrcra de est. c¡s¡s abandon¡<l¡s. cn la temiric. cucv*. monrróas.. tronos v todas las cos¡s magnificrs y ¡egiasr oiros aún lugrrcs de deleitc con fuen ks.s. Se h. sus . rios y sirn.os. mar. corrisiorios.Il0 l-nt¿oid¿¿l¿ ¿re d. horcas v ¡icotas: oros brillanrs con aire seruno. picdms. el pasrje de Mtruv. y los . púlpiros. Sin embarg.. po*rl .ca. charcrs l estanqucs. o. t-a rnumeración de Lom:rzzo es curlquier cosa mcnos lóg. rcligiosos v nrrcabros. .l es h diferencia entre los lugarcs . Bióóasios y esoclas.n duda cn el pais¡ic hcroico de I'oussin.¡¡¿ holandcs¡s "r. t.rs.rs satiricas se rcpresentan en un escenar. en los que represcnün palacios. rales como los que llenan cl escenrrio trágico. El paralelismo enne la dignidad de los temas en la literatur:r v la pin' rura nos es conocido por la cl:rs."o con panoÉmas (comunes. y su disrinción de vrrios géneros paisajisticos rcsulta especial menrc confusa. lcn segundo lugrl lugrcs pr. en k. r sus posadas ¡'plazas de nc¡c¿do enlas b¡nboc¡. gu*idas. b¡ñospúblicos o nrái bic¡ rc¡.omazzo sc convi¡ tieron s.ampos. ree rros. hao rlescubicno varios ti¡os dc escc¡¡¡io.brillantes. ralcr como lugarcs subrc¡rri¡¡eos féridos v oscuros.cment..vela" sociele. Ila/ nxlnvi¡ oúo ripo dc paisai.. rocs. b¡r. cuevas. hs quc han dado prucbx de eiccl. b si no1 lugarcr rlc fuego v srngre con hornos. montañar v orrd imrigcnes rurals tilusrración 154).ceso a travis del cual rireron a sLr vez proycctrdas en I: :¡rur¡lrza'r.s como érc. su dcsrino ulrcrnx result¡ verdaderamenre rsombroso..i¡ en cstr runü de la pintura.. moli¡os. *lvrs..lugares de deleite.r mcnudo el p«. Pcro si Atberri hacia corrcsponder el paisrjismo como ml al peldaño más brj<.o Je un. .vilegirdos cn lor quc muesurn rcmplos. Visro el origcn arbirrario y casual de estas distincnrnes. Las . micnrras que las obr. mientras quc cl escenarb cómico prob.1 quc sc rcprcrnran t:llrrcs.lügarcs ¡tc rcu¡ióó lrecuc¡edos. sus. mora¿as prin. En l¡ lireratur¡ dieciochcsc. rampoco termin<i rqui.rios. dc l.rs categorirs.sajismo {inco años después de las obserurciones más téc¡ic¡s de Crisrotóro Sorrc esruvo eviden¡emente iniluido por eras distincionest'. ¡gui. j¡rdines.d irt l ¿l iaúk?¡tto del Nn¿¡t.n. rribunales. l. desicnos teribls.cucv¡v del esccnario saririco quedaron rmpliadas en su modo siniesrro.s quc sc rpreseni¡n .rs escuclas v hasn los baños f:iguran en dos caregorías? Lr sistemarizació» no es cn ningún n¡omen¡o el fuertc de Lomazzo..r explicado . tumbas. en l¡r pasto ral de Claude.rblemente se. unto cn lugares ptiblicos corno privados..? ¿Por qLté l.nciá I gr. ¿Cu.u caregorias de Vi¡ruvio dan I¡ clave de «¡do esto Que t-oDazo l¡s ruvo en menre se dcdt¡ce cl¡ramcnre de la rcferencia r "objeros reg.fic¿ción de Albeni. úles como edificios privados.o podia servir de punto dc panida para una subdivisión del gdncro pahjhrico mnmo en tunción de .lugares privilegiados.r rcsponsable de su úlrima categoría dr paisajcs realisms.rdos.os. eruel.r de Salr.ipcsca. rcequir.r 6a¡ inconrrbles pasrj. paralcs siniesros v solirarios. cuardo L'ma7"o escribió eo 1585 la primera obra sisre mática sobre el pa. como sabemos.r guír del Lakc Disrrict que prcmete llevar nl turisra .s dondc triir¡(e o bailir.r«» Rosa v M:rgnasco.

su esrilo es sin duda el rurel. se convirrieron en los vehículos de expr. da id6. h quc había comenzado con modos fonuircs crkt¿lizí cn cs¡¡dc & ánimo rcconocibles. a ios ¡oblcs esceoa¡ios de Pousin. Ms. E¡ la hisroria de la música se encuenrra el mejor cjcmplo dc la impomaoci: dc tzl erm:án para el desarrollo de un idioma. Pero incluso la lucha de Constable por Ia vnión ingenua ¿no roma su aáas v su (pathot ¿el peso d.ománri6 de Sálvaror Roe...n r. El Liber Satdioru¡z const¡tula un del¡berado reto a la edición facsimilr inglese del Lib¿t V¿¡ia¡i¡ de Clatü. que carccla del arrnazón frjo de una ternátic¡ rndicio¡ul. Quiá convenga rccoldar quc cn los mismos años en que Beerhoven publicaba h Sinfonía Heroie y la Sinfonía Pastoral Turncr cstaba preparando las cicn láminas dc ¡¡ Lib¿¡ S¡udiontn. conriEicron. e¡ cuyo prefacio Turner ha compuesto. rórulos ni car €oen el rosrro dc la Natunlezr no hacian impresas rías. de ninguna manera al estilo podia leer que Claude "no hemico de paisaje.r..!.. de no habe¡ sen¡ado \lrruvio cl precedenrc al disringuir Io. \'lonrañosa. por ejcmplo.l láso de Dcsrnt. ñ¿reii¿liada . P Pa¡toral Elevada (ilusrración 152). ciertámente..6ios quc pu. «. Y sin cmbargo no era nn jucgo va¡o6t. P¿ra Turner el camino del progreso mris allá de Claude pavba por una multiplicación de categorías que permitie- r¡n abarcar cada vez más asp€cros de Ia neturale¿¡.po' rcconocidos de paisaje? Pues las convenciones anísricas académicas. Tal vsz esta pretendida "d¡siñcación de los divcr5os estilos d€ paisaje. no eran tan sólo reglas pcdanrcs dcsrinad. que cobrañ vida en Conisron L¡ke..ti'u t.b t orta d. ! desdf á¡li a ld e$upcn.d¿¡ h¡be¡ sido. exhibidos en el lego de vinderm. cabe pregunrar. como decla el follero informativo úa.. significaba Histórica.n .l a¡t .na.l ad. E. Arquitecrónica. no fuera mucho más coherente que el sistcma de Lomazzo de unos doscientos rreinta años ¡tr¡is.e la tre¿ición que se habla converrido en su herencia? . por arbirrarias c il. pmporcion¿b¿¡ l¡ si¡¡:¡is & r¡¡ iti¡m¡ rin el que Ia expresión hubiera rcsuhrdo imposiblc.e5 r. P Pasroral (ilusmción 153). Vl Marina y A. que t. ¿Se hubicran escrito esms lineas.olut:La secuencia de modos rclativamenrc fija de Ia forma sonara que nació de la riredc danza se demostró un¡ inspiración y no un estorbo para los grandes macsros. pues por aquella época las asociaciones emotiv¡s estaban tan firm€ que falm lerras. Cada una de sus composiciones pakajisricas lloaba una lan que hacía referencia a la categorla a la que pert€necfa: H. Iba a scr la úldm¡ tcntariva de csa mcntc cspecie.iñidtu ¿¿l ?aitujnno t2l de los roques delicados de Claude. Fuc pnciramcnrc un :rrt omo cl paisajismo.sión de l¡ música 2¡'. rres tipos de e<cenrrro. ra¡iedades de sentimicnto sobrc las que se podía ¡cn¡¡¡ ¡ vol¡mr:d. l-as form¡s de danz¡ de diversos cst¡¡roc soci:lcs.s ¡ con¿r d vudo & l2 im:ginación y embotar la scnsibilidad dcl genio. d qrr pnció para daarrollarse dc un molde preexistente en el quc cl ani*z pudir: rutcr sx idcas.

Estos problemas quedan manifiestos en el primer intento serio de hac¡r una lista de modelos antiguos especifrcrn del erl. y que la semejana no sea del ripo de la que se da entre un retrato y su modelo.is ¡l a¡risr¿ cuanto myor es el parecido.osá se soneder¡ a medición. Mucho menos fácil ha resultado especificar el criterio de inclusión que liga las obras renacentistas con los produaos griegos y mmanos. Sin embargo. Por esro renemos que ll«ar cuidado en que. y de que lo que es parecido quede oculto de forma que sólo la pesqui sa silenciosa de la mente pueda captarlo. el orro simios. se comprobaria que todu lu partes erm disdnras: alguna cualidad ahi ocuka dene esa propiedad. mu€has fitrmulas representacionales siguieron en circulación a lo largo de la Edad Media!. Pu« un ripo de Émejanza €srá ocuho y el otro se desraca. FmeBo Perñta. que se¡ inieligible más que descriptible. pudieron ser en todo momento cambiadas y transmutadas para satisñcer las nec*idada de una composición determinada.z.lo allantica el Gnso d¿ obras de a* antiguae conociTz: por bs anittae dzl Reutinlrr.no iba con la manera artigua. 19. Aqúi. b fanilidti. cierta sombrá y.78-94 \ uando a Durero le dijeron en Venecia que su obra. como dicen ¡uestros pi¡tores. Gracias a la tenacidad de las creaciones antiguas. donde se elogia n. sino más bien del tipo de la que se da entre un hijo y su pádre.El estilo all'antica: imitación ta su I asimilación El que imita debe poner cuidado en que lo que escribe se¡ semejánre. De lo que se quejaban los humanista§ Este €n dlcúlo sc prcsentó en . Dcberiamos por tanto hacer uso de otn curlidad y tono interno del hombre. y por anto no €ra buena. XXIItr. gracia a su flexibilidad. y eso que si Iá . no lo sem mucha.l principal criterio de exdusión que cancreriza la critica anhtica y literaria del Renacimiento. no idéntico nodelol. ni la fó¡mula rradicional ni el motivo uansmutado habrian de aceptarst necesariamente en el ca¡o¡ del e*ilo ¿//22¿i- ra mientras que podlan serlo creaciones nuews. hubo de enfrenta¡se a. la dificultad que presenta el deffnn h deuda exaca de los anisns d€l Renacimienro para con la Antigüedad es doble: reside rarto en la tenacidad de la tradición como en su flexibilidad.l vigésiho Consr6o Intemacional sobre Hisro¡ia ¿el Arie alcbndo Num York en 196r. Para volver a centrar esms cuesrion€s quiá convenga remitirse a los debates renacenristas sob¡e el esdlo literario 5. atrnque suela haber una grm diferencia de nsgos individuales. un aire pereptible sobre todo en el rosro y los ojos se¡eú esá señejaia qñ d6 reuqd¿ d padre en cuano vemos al hijo. 122 . emprendido por el Insdruro de Bell¿s Anes de la Univenidad de Nueva York (bajo la dirección de Phyllis P Bober) en colaboración con el Insrituro Varburg de la Unir¡Ersid¿d de l¡ndres r. pero «itr sus palabras.r. Tampoco en el estilo literario latino s€ hibia llega- do a interrumpir del todo la radición dásica. cuudo una cosa sea puecida. úno hác poetas.rl.

El morivo de un hombre que cae de su montura constituye un buen ejemplo de esra necesidad' Porque rales notaxciones son obviamente dificiles de observar y má aún de Posar €n el e$udio. No sé de ora descripción un ro¡able del carácter misterioro y esquivo del parecido fisonómico. el ioven Pico y. albo¡de áe la copia. Del oc¡emo & h init¿tio.omplicadas como áa).ió 123 era ran sólo de que esta tradición habla sido corrompida y degradada con "barbarismos'. orron en la colección Médicis (ihstración 156). Pinder3.oncepual€s. .ió" ) ¿'i4i/a. y en ambas. por úlrimo. la admiración por esre dominio y la necesidad de orientación determinaría a menudo la selección de motiros. pues en ob. El propósio de los eiemplos que flguran a continuación es ei de ilust¡e¡ c¡: otiente indefinición del esrilo allhnica y poner de relieve tanro el valor como Ls limir¡iones de esta analogÍa entre esrilos literários y r€presentacionales. su s€nddo original de formar parte del canon de modelos. nos sirve de ejemplo el relieve de una batalla de BaroLrb ü Giova¡ni. Petra¡ca' Policia¡o. ral vez apreciásemos con mayor claridad aún los incemiru que ilevaban a los maesros renacentisras a contrastar el esquema tndicional con la rtrsión J:jiica. sobre"¡iüó en d ¿ne §üilhelm como ha demostrado ro de la Antigüedad. l¡ .de que el imitador debe transformar su mareria prima como le zbeie ua¡sforma el nécrar en miel o como el cuerpo asimila el alimento6. Aun cuando en es¡e punto había acuerdo general.iL6 má desde la espalda en la venión de Benoldo. podian aducirse citas de autoridades dc lz AndgucJad contra una concepción tan estrecha de la /zzl¿¿rl¿. se gira elcuerpo colocándolo sobrc el plano.io quc la canridad de copias fieles que podian hacerse sin degenerar en la men repcdoón del nodelo renla un límire.o pxaie que he elegido como divisa de esre artlculo. con una especie de Dr C'tge Jr formulas medievales supewivientes de este tipo (en especial de 6gures diffciles v .El atib all anri. Erasmo. Además. medieval. Si pudiéramos complementar esa recopilación del vocabut¡rio humanista" nucs¡m Censo de Antigiiedades conocidas para el Renacimiento.-u€rpo. donde "cláico" renia.e: inité. Sü finalid¡d t r¿ztn & <r bien pudo haber sido reconstruir y restauru una creación cláica corr«nzda gtlo parcialmente en un sar«ifago con r-rna baralla del camposanro de Pisa (ilus¡nriín I 51 E detalle del guerrero que se derrumba sobre su caballo caído resulta esclareedot unm por la fidelidad de su copia como por la dirección de sLr ligera daviadón: la torslín dd . la exigencia de "imitación" posidra de esros aurore§ :¿nónicos resultó m:ís contenciosa y también más esquiva. por supues !o. que se ve -- Alom bien' csc mot.. Uno de estos incentivos €ra sin duda el superior dominio de la rcprcsenración ¡nca¡nado en la escuttura cláica. añadi¡do l¡ ::liz comparación de un parecido familiar que Petrarca a su vez trabajó en d hcrmo. Hay no menos de dos rarianres de la formula en una de las acen¡s ¡L ba¡¡lk de la Biblia Morgan (ilusuación 158). El primer paso hacia la reforma tue la exclusión de patabras o formaciones que no pudieron documenta¡se con aurores "clásicos. siguiendo la tendencú d€ h6 es. Quintiliano s€ oPu'o 1¡: iminerudo ¡acjón mecánica de un modelo de esrilo y Séneca estableció la fórmula -: :qerida. no tuvieron mayor dificultad p:n scñala¡ los defectos de ios argumentos de los ciceronianos ortodoxos.

163 y t66). las armaduns.mejanzas son ciertamenre mayores que las que dene con el grupo de Penteo. las artiguar que no se tiene presente con la ftecuencia que sería de desear cua¡do de á¡al.za. en el esrilo allhntia ple. una vez más.o¡cepción. esra@das. el pie en el aire. las dificiles posturas de los caJdos. ran admimdas por Vasai pero también la posición que ocupar en la composición. Hallamos aqul verdaderamente una analogía con la técnica de mosaico de aquellos dmidos huma¡istd cuyos discursos rantas veces resülún ser cadenas de retazos de ciras desmaiadamenre adaptadas a un nuevo propósito. DeI exrremo opuesm de la modificación libre puede servn de ejemplo conciso el uo que parer= habe¡ hecho Donatello de idénria figura en su versión del hijo colérico (ilusnación 161). sino los hábitos. enseñu. s. apre¡dió mucho de lás áni. uno con la mano y el bram en suelo. .o bien distinto. la exhibición de las cabezas cercenadas de los enemigos. Sn Batala dr Constunnr. ¿mbicioshima «oca ción de una banlla roma¡a. namente desarollado. ere asombroso pxtiche de fórnu. Com- xvu párense. Nunca se han estudiado orros posibles precedentes. La depe¡dencia es innegabte. se ha converrido en un punio de ¡eferenc. arieres y rodos los demás insÍuneDros bélicos. Burger ha demosrrado que sirvió de modelo del lisiado curado por san Pedro (ilustración 160) en el ciborio de Nisio pan Sixto IV.vo de Donatello €s ran completa que nunca podria demostrane la dependencia.tu165) pudo ser una de las fuentes de Julio. ro que sorprendc a Vasari son los conocimientos arqueológicos que incorpora la pintura y q're sin duda merecerfan un esrudio especial.. que Vzarburg y Saxl rela- cionaron con esta escenar0. & sabido que lulio romó una acción parricularmenre horipilá¡te. iás s. balu¡ftes. mientras que r orc guerrero se desli: .n embargo. (ilusüacion€s 162. rr. Los arristas precedieron a los eruditos en este dominio de ffilia rccottdos de nonumentos. llegaía a ser urilizada en u¡ movim.8uas columnd de TrajaDo y Aurelio en Roma. He €scogido a Jdio Romano como represenranrc rípico de esre estlo. que la asimilación del motivo al n¿turalismo narrar.enro complejo de séne. En ambos casos aparecen ennd: zados dos guerreros caídos en el camino del héroe. de donde sacó numerosas ideas pm los traEsra jes de los soldedos.¡ paÉ todos ros que ruvieron que pinr¿r barallás párecidas después. el otro cayendo aún. .. miembro a¡rancado de m. del dc "Relieve Trajano» que forma parte del arco de Constantino (ilustración 164) sin copiarlo realmente. suelda los motivos tradicionaler en una unidad nue\": obn goa de univers¿l apl¿uso por los heridos y los muenos que se ven altí. y en ellc se incluye no sólo los trajes. r por las posuras diversas y extraúd de infanrcs y jineks que luchán en grupos de aud¿ . el modo en que se relacionr con la figura cenual del vencedor heroico a cabatlo.124 El estib zll antica: initatitu l ainilaciót ble representación de una de mta caídas que se encuenrra en la columna de 'Iiajano (ilustnción 159). aunque Ramdohr obseno en el siglo tració¡ D que un sarcófago que se encuentra ahora en el Museo Nacional (.embro. Hay que reconocer. las cáracterísticás del estilo allhntica se trxa. Estos procedimientos de imitación y de ximilación se dal:.

--adro -. l.:::¿: :: ¡t: :rl no¡ivo se encuentra ¡rmbién en un desnudo de un reliere cl¡i¡o q:. sino sólo que aplic¡ba una lev de economia.ión 171). la .: s . boceto no nos cabni la menor duda de. rryiz <le La m¡tanza de lo¡ inocente¡ de la cscucla dc RaüÉl (.:::. Se da asimismo una sugerente semejanza entre uno de los soldados de l¡ baralla ::: se dispone a apuñalar a su enemigo en el suelo y uno de los asesinos más firoces :. como si dijéramos. Sin embargo.rrc e ::nir tanro de la ¡radición cono de vuios urcófagos de bamllas. si companmos relive ).¡:. :. Pero ei :o¡r:omo .r r . : esrructura del torso sugieren otro modelo. El medio principal de ocul¡¡ una depcndencia es l. ie¡'eni< C.rso de Julio. Esto no demuesrra que Julio tuera ::apaz de invenrar un morivo. etcérera.El atili ¿ll anrica: i.iót¡. vari¡ con I¡ ¡¡i:*¡ ¡:.imienro i:=-. a¡idiendo un escudo pua iirinJa: . es en vodad frecuentisimo.tita. ruede Julio ":r:on. s] O\ford (ilurraclón 169) son esrudios para dos soldados con rm¡iu:¿ c::.uJio le dio la vuelta al caballo de derr¡ dei heroe. desde luego.. Pero por llamariv* que sean estas semejanzrs. gm::a rj5s. lo que hizo . :guras.rsel o.reron Jencia.: ie ::ras lo necesidades de la composición. parece probable queJulio contrastase el mori\o quÉ lo-::u rs. :mplo: garantizar la exactitud representacional. cl movimiento lo suficiente como para ensayar variantes sobre inren:iors r-: ¡'=:¡io :lxra mejorarlas con ayuda de estudios del narural. la figura tensa roda ella como un ¿rco c u =¡:¡o -::renre en sarcófagos de amazonasrl (ilus¡ración 167). Más inreresanre resulta su procedimiento en el caso del guenero . formando ur :---:¡ :¡ =: . por lo ::: !¿l vo el dibujo anduviera por el estudio.-: :-¡. Phyllis tsober.i¡ romble de tal interacción en el que haña ¡hora creo qire no se h¡ en race riempo se admite que dos bellos bocetos de desnudos qu. jusro dcrrás dcl hiroc quc a'anza.lu(ra.. Si pasamos al lado . las rariaciones iuroducid.r-:. ¡:o :oripo y :.rs por Julio rcsultrn de mayor i¡¡rerés aún. La intensid¡d de tales modificaciones. En esre cu¡dro lls. :rrcmo derecho de nuestro cuadro. en el c. euerrero visto desde atrás.o.¡ue :na vez más Julio haya absorbido la lecdón sin copiar servilmenre nin5.::ión de lulio como la Anrigüedad mism¿: el canón de una bataiia rie \figuel . tratan de subir a una brca . -i el Re¡a. tue copiado asiduamenre en JemostLado .: r¡3-c-a :riste. dro:¿ ::=.hando. tan popular entre los arti'tr ce i. E igual que cl estilista que llega a dominar lu leres de Ia locución consideró que doñ:¡¿5: :r mejorar una c.t:dos con el original. i¡' ¡¡sri¡ <.z¡nc-épreue.¡lco..t ¡'i»ilrii.ieJe ::ás y arrodillado sobre su caballo. ¡ ra'¡ del . 125 impotenre de un gran cabrllo que alza l¡ manos. que es un proceso sencillo en la práctica de esrudio.:o los canones de es¡e grupo bien pudo haberlos diseñado el mnmo Julio. --ri. que cumplir aquÍ el mismo cometido que el modelo lno e¡ el orro . v podria d.\do¡:o un recurso simil:rr para cl oro soldado c+ndose. gene . .xu:nÉ.mprescindible un cambio de la posición del enemigo que c.qui<rdo cr.ceroniana.tu..r inve6ión. El motivo de la 6gura que penerr: e: <. pero lo mr probar. :¡do con un modelo vivo que posaía sentado en el suelo. obviamcnre uno de los grabados de \lu¡¡nronio ilus :::¡ión 168). La violencia del movimienro recuerda .

l¡ inprcs.rno.r de la sah rie la Psiquc (ilusr.co del s¡clo de la l. pucs ni el pic derecho ni la mmo t¡ dcrcch.r el csrilo de srrcófago r¡Lrc para Julb constiruh tl relao tllin¡ic¿. dándose en tn e¿urntión de Jr?nü dc la Na¡n»al Gallery dc Londres (ih¡s¡ación 172).r ñma evj bicn a¡csrigurda a rnvés dc su uso en el ralle¡ de Rrficl. Ls csr anificiosichd.rba basarse en la auruidad de cstx anrisüedad para crear v. Pero ni siquiera ac¡uí.r aplicacnnr que hacc Julio de es¡¡ ol¡ra. En la orn rigun vuclre a variarl¡. En estc lugar.cióD dc Ia ninfi dc lemrar cl velo del durmienrc confirma I¡ dependencia. Ia quc cxplicr la l. Cieno is que Io h¡ hecho rom. En los sarcó tagos clásicos r¡n sólo las flcxibles cria¡rras marinas consigurn rdoptr r:l posrura.rquel tienpo crr una r Julio con los prototipos cllsicos en a Volvamos prrr rcrmin.r vueko a pcrfeccionar sus modclosr hr aumenr:rdo la complejidad dc l.mos que r Julio lc e¡crnt.n cl grupo de luchadores rlel carrón dr Anghiari de Ltonardo m:is que ringún protori po clisico.rriacioncs sobre e«: rc¡r¡ A veces t¡l ve esn.¡r cl novinienro en un espacio nrnrimo. porqut ro es posiblc senrarsc . Su regla básic.. En oasiones se conscnm : ur) ricmpo el motivo erór.uiones l¡ con¡onión cxtrcmr delcuer¡rc esrá nrorivada denr¡o de la mar¡ñ.r de llg.r l. es¡ m¡raña ¡le exrrcmidades human. tJ amparc dc una aurr»ii1ad quc cn . preludia r Pous.rsí.¡ucnziana .rr .lc.e el grácil cuerpo en unr cuna del plano atrac ¡ir'¡ e intercsa¡te.r es mximi. Lo quc Julio ha recogido es mís bien ci principio de la clegante torsnn: que exhil. t: ¡d.vieh má próxiDro a ld n.reidas.ór alla".lus¡racio: . a. no hrt¡l¡riamos dc imnación. Aun asi. pues esrc grado de contorión es rao cn el ¡rc ¡nrisuo. \fc reiicro a la extnma artifici:rl rd de la postura de h nrujer. Par«e un cjcmplo úril ¡rr lo ticilcs de formrrlar que on sus caracreristicas.ns por medio cle un conrlic«¡ de movimienros. Es unr posrura quc ningún anist. con Io quc sc alcj¿ rod¡vi¡ má5 d.r interacción racion¡liz-r¡do a un ricmpo el esccn¡rio.rción I75).vcnos tiene el cuerpo hunr. pronto descubr.t16 El¿tilo ¿ll ¡¡¡itt: u»i¡¿tiót y ¿¡¡nilar.rcidad quc dc scr somcrido udxmicnros d.r<1. v tn cl ambiente de Miguel Ángel en el mosa.ontorsión rn cualquirr posturr. un ponenro clc c.r postura. gue crs.co y Jgu»os elementos dc l. como (o la con4»sición d. quc Schlosser rrrró dc hacer rcmonmr ¡l ¡¡llcr de Chibcni L'r cuv.r puede habcr obsenado en Ia vida rc. como cn la 6gura de Luna (.n En oc-.r dei Cavalli dcl Palacio dcl l ¿ Ls. Si hojeanos lx her¡rosu monografir de Hanr.prcnclcmos qrc h.indosc muchas librrmdcs con la crp.r r Ios dedos clc los pies.rl.rccnmado arln rD:is por cl (onGnamirnro apo\i- n. como en el boniro gru¡ de lko y tu. el L¿¡to di PoL r/¿¡a (ilusuación 173). Es cstc principio cl que configur.t sc debe quiz:i menos ¡l morivo concreto quc ¿l principio dc. en los estucos de I.rma de h obra. cabc conjcrurar. Uno de su\ disrinrivos cs que Ia ¡¡ri¿ va en dirccción opuesr.rdo del movimicnto a un plano.rmente rar dir en su obrr.ar1n. Htralz: 1 Nen para la sd.r se corcsponden con la anrigúccl.rcción de cn¡relazan)ienro. Si compar¡mos scguicl.u toggier¡..r con.rs y cuerpos tnbrdos que sc rpilan hrsn cre¿¡ un¡ conina complcta de acción bullicios¿ dclanrc ¡lel cspecrador. .rcnraba ajet.¡pr¿ción miis obvi¿ de es¡e ¡r¡besco hum¡no realizada porJulio es rclativ.

Cómo da el ardsta este paso decnivo del prsrichc al libre dominio de Lrn estilo? Qué fue lo que permitió I Rafael y a sus dncípulos generalizar a panir de su cono rnrí¡mos construn un R."r:rlrnirrhaderprndcrr.a compás y pincel.ig et l.:" iuegos y htra de las composiciones mu.óD el mundo m preicre ¡ . hay cienamentc elementos de suscepribles de raramiento eradhtico y hasta computacional. me parccei no es tanto lo que lulio copiaba en sus cuadernos como el ::odo en que él y orros arr¡ris p$aban de copiar a dominar un lenguaje.h :sr¡¡¡s de la invenciones má¡ dccora¡iva. l¡ llmarse:rsimila.ida y gloriñcad¿. t. Hasa Apeles y Virruvio co¡vcndrtan en elio con s<.rdero ::oblcn. vuestras co¡ccpciónes.iudad. al igual que Polidoro o Peri¡o. Hasra r lulio Rom¿no robot no es mril que una improb.onrables imit. Al igual que tos otros grandes :eoradorcs de su época.i¡o en dirección co¡rraria a su mirada.omo esrá por el espiiru d. Cualquier morivo del p¿lacio det '1é.suos .c¡les en esrilos dcrerminadosr.cdad de -.in.a facilidad con qLre hacia esto ]utio era prove¡bial.a.gurrqr¡. No hay peligro de que eso llegue a suceder.c¡ros clá.ualquier¡ qre harc tocado nun. por volver ::rucrua a1 punto de partida de esta discusión. asimihción exigc cieno grado de generali -. tal ¡n.os a sus firmosas improtlszcio¡es all¿ntica qtre sinicron a su vez dc modelos a r.lj. ¡¡r no hablar del friso con un combare enrre lapitas y cenrauros.ore.rnrrrl ::n.:lreros con morivos que pas:ran ante los de su gcneración por evocaciones dc la Arti::cdad.rdores y émulos? Tal vez convenga recordar que si pudiéramos rcsponder con precisión a esta pregunta No cabe formular con más claridad cl ideal d€ la asimilación. consúuye un ejcmplo de esta corLientc :¡eotable de invenció¡ ¿//2zara a la que se refiere Arerino en u¡a carm ripica: Po.rjt".o la co¡cha (ilusüac. -:.ore el rumor de que se puede programar un ordcnador pú¿ que aprenda Ia rcgla de . . concepro distinto del de imiración. embcllc. .rearunr. euintiliano .ón 177) con sus seis secrores y cuatro medatlones de estuco. puedc habe¡ y tas :r\: unas pocas ciras direcras de la Anrigüedad en esrc ejemplo. l"r con¡orsión parece rorrunda ha*a el limne en -r) t ar¡n. pero el verd. -¡s arude a vcr con más claridad dónde se sirrian nuesrras limitacio¡es al formuh el ::oblena de la iniaio nenos en réminos de copiar y má en rérminos de generaliar.rble pesadilla..oee. En et erito ::r io. Lossie? ¿Cómo pasó Polidoro da Caravaggio del estudio de Ios mo¡u¡.r crear la deslumbranre var.i :o. aunque pocos ftLeran cüas li¡er¡les. donde el rronco de c¿batlos de la diosa reh. talcs como la tigura de ta Victoria (ilusrrución -s) cuya cabv:r esá ruelta má de t80 grados.fael robot.orl.kdót t t- -:on. Sjn embargo. quiá.s€ñado en cs¿.enrc de unos pocos monumenros ¿nr.. modenus á la anrigu¡ I ¡niiguas a Ia mod. graci¿ e invenc.El ¿$¡lnall añric t ituit¿. y en el dibujo pu h rumbá de un crrEsra breve lisra dcbe b¡s¡ar para explicar en principio lo quc puede del recho de la Sala de los Gismrcs.uidc.lo que hubieran renido experiencia de los cdificios v cuadros que habén hecho y d. del quc se conserva un :bujo rápido prepararorio (ilusrración 176). er¡ capaz de cubrir p¿tados .

como sabe cualquicr fotógrafo. pucs. Haste unos pocos sercóÉgc antiguos dc calidad rcgular podrlan pmporcionar muldtud de pisms acerca dc lo parccics€ rlgido.tiLf de su . €n su ardculo sobre Durero. y llcgaron a admirar cl anc de los antiguos por su cncomiada ñdelidad a la natunleza pmnto hubieron de dacubrir quc también guardaba el sccrao de era fascinación supcrior: la ilusión dc üda y movimicnto.t28 El atilo zll'a¡ri<at iñitaeió.ón. Plantca¡ la cuestión completaria de por qué lc que más asiduamcnte esrudi¡ban esta¡ lecciona dieron a veccs una impraión de inmovi- lidad coogelada.stas del Renacimiento tr¿raron de d€ . lá primere le. y conrar la fr€cuencia de su apaición cn la tocure de la pros¡ ciceroniána es rr¡ truco muy dif€renr€. cu¡o objao era dar impresión de antigiidad. serla inmiscuirse cn otras secciones de estc C-ongreso.th ra. no creo que podamos oontentlmo§ €on rcpetidas. en 1905. y quc un estilista dotado c induso un parodista habilidoso ral rc sea capaz de capur mejor csos acentos caractelsticos de un autor que un audlstico labo¡ioso.studro de los monumcntoc cLásicoc.I atinih. Esta codiciada ilusión depende. Pooteriormentc. l¡s anistar del Rerncimienro enn narredons quc tenfan honor a todo lo quc ser Mad Media les que loc prflpitoc de l¡renzo.stas primerx formulaciona. st batqa Bciun*.l.. Pero sca como fuere. dc siado estrecha y dcmasiado amplia. que es lo que el afie conceptual de Ia pa que sc debc cvitar y lo que se dcbe hacer.ión ridicdizaba a los que crcían ccribir ladn cic€roniano por t rminar a mcnudo sus cláusuT. asl esrablccida su hiÉtesis cs a la vez dcmarifuburg tenla nzón. Pem esrudiar l¡ cadcncia dc esr¿ las con su farnoro y notorio ae "i¿ratur 't. Un exceso de fidelidad puede incluso contrarcsú l¡ ilusión de vida y movimi€nto. coda rltimica. quc todavía s€ situe enseñando r los niños inglescs formados en la fatigosa di*ipLra Áe la initatio arténtica" cieno quc el ccrcbro humano sude scr el orden¿dor más 6ablc. tirenrc y mueno. h€mos de da¡es de obas allbnica Si queremos expresar lo quc velan €n la Antigü€ Es crpaca dc dacribn alunos de sus modos dc procoder. Por fux-:rGr¿s qu€ se demostramn . acunada lz cxpraión Pathwfrrncl para describn aas figuras cn movimrento que lleguon a convcnirse cn distintiroc del csdlo all'annca. . Pero estoy seguro de que que tenddamos que buscar algÍn principio gencral que loc ani. No creo que anduüénmc ilusión de la muy lejos de sus iñencionc si Ilamásemos a uno dc estos principios "la üda. el t¡ona¡do dc pereda Es indudable el Donacdlo dc S¡n lz nhina cma y cl Migxl A¡g"l del techo de le Sixti"a cligieron otroc caminos hacie kx csta mcta suprcrna distintoo de la imiución o la asimilación dd cljlo all'artica que por rez primcr: buscaron en la Antigiiedad una otientación en los problemas de l¡ rcprescnt¡ción natur¿l¡ta. los historiadores del ane no podemos fi¡mos a loc máodoc intuitivoc que cieñame¡¡r€ guiarcn a los crcadad. Antes de empczar cl siglo Aby V'arburg trató por vez primen de hacer esto.¡ión fi. al afumar qtrc loc cabcllos y vestidu¡¿s ondulanres dc Boaicelli. diorci¡da de las palabrr reveladoras.r en rcalidad crear un máximo de movimiento y tersióa desrcrrendo asf todos los recuerdos de pictognffas má primiaivas. :r. y de cómo Rubens liberó fi¡almente la chispa dc le vida latcnre en cstc 6rilo.nxiruían uno de Éles principios. de mls cous quc la mcn fidclidad al aspccto superñcial.

I\ ".*1.o¡ inrención poéri.s .La teoría 1 práctica de la imitación en Reynolds Ti"es mujeres adornando un término de Himeneo En vano se afanan pinlor.r \fontgomer¡ converddi ya en señora Gardiner' Parece dc 'erd¡d e¡rusi¡-.""d.genes de tres hermanas que ranro destacan por dilerentes géncros dc bellez: .ó de suponerle un desc¡nso nuv bicn.rt." ñ "p"?.a.n.r disrancia que para muchos observadores sigue exisriendo enrre el Re'nolds :-rtisor y el Reynolds anista.mitación.'o en t t.J .¿¡ ntjere¡ ado¡n¡n¿l¿ 1ilútración ¡én»¡o de Hi»¡crco :: conocer exact¿men¡e l:s condiciones r circunstaac. \^*. cuyo due¡o vov ¿ tc¡er el honor de ser yo. enrr€ g¡rá a Vd la s€ñoriia Montgomery.lliam sc l.r. :rpo - ' :r.:r. escrita por el dipurrdo Luke Gardiner' como presen- :: rl :-:ón de su promctida. represeoando algún tema sim bóli. las trcs de cu-p.l 'io.i¡ . entero.nold.' q*. curdro y las po.ren. r ¡corw l.n'.:. Por elio lo norm¿l ha sido que Ios ¡rti¡os. Deseo un rerraro d.'.* quc mejor «rnvengan a sus for ior qúe cl que ¡anto se ha dis¡in8üido por sú genio € m¿s.omponer un .redo' rpectos más modernos y menos onodoros de ru ¡<§. hernnnas pam . 1es asegurar al maestro que las modelos están dispuestas a dedicar a esta obra que sea necesario.!r.: ...as del encryo DaenreJndo :. no puede resistir la renración de encomendar ona vez el a la posreridad . . aplicando sus propios princiPios de "imir¡ción-..: :on el trabajo. de Re. En mayo de 1773 recibia loshu¡ una cma de Dr¡blin..ri.le l" .o.arta sus dos escocés §l.o o históricoi la idca de est." en l¿' en'cn¿nz¡. 8.: d¡ l¿ ep. ¡n1.r que elesplritt pucda pctr pr: in'entar sin material eo rabaiar". diversos hilos de n¿dición con los que ha tejido taa perticrr retwa po<Jremo: r\ n ¿¡ -: arrista trabajando.enido de los . el historiador está a¡ado ¿ Ios cánon.:¿ r del ¿ni:r¿ En el rnmrn¡ I80 ¡enemo: h .t". Scxto discuso L T¡d¡ h.-h4atal \tn?' .d.¡.. nadie puede in¡gi¡arlas m€ . la bellísima hija del jurista y diputado lrnlgomerY: Frta." -'r'r¿n.-.ro runque críricos estén en su perfecto derecho de el§r el oeior amino ¡re rre::arc:1 de l¡s :r¡.P... Norrhcore nos ha conservado la historia del encargo.-:'o haciendo hincapié en Ia gloria que valdrá al anisra "transmnir -:..¿ h¡r¿ ¡¡ntr¡do en los ¿ quto' ' . gue va a posar para Vd.'. que dcb.\ .¡ ). 1'.

dá tema po.ivos úles como la esclava negra de servicio están tomados libremenre de los efecros escénicos de la pinrura corcesana ¡l estilo de Van Oy. Para conmemorar su papel en esre magno especráculo de Estado. Como una especie de nota a pie de página. el acto dc adornar un ré¡mino dc Himenco coo suirnaldár de flores. Adsn. b túii Aunque no se sienre a la alrura de tan elevado empeño. jun. que lleva en una mano su antorcha y en la otra la corona real. aparece rodavia recogiendo flores pan el rho? Pero si repararnos con más cuidado en cl encrgo y en la respuesra del pinror.. Lady Elizabeth era unr de las doce damas de honor de la princesa Carlota Sofia en su boda con.1r0 ) ptuicti. la hermana má joven.tá colocición d€ la figura de cuerpo entero delanre de la suntuosa corrine y mo. el cuadro nos la muestra rcalizando un sacrificio clásico a Himeneo. que no se casó hasta un año después (conviniéndose en la hononble selora Berestord).ión n Rq"oA! Ya ha sido Vd. Cieno es que la plena sutilea de la concepción simbrilir: sólo podía interesar al circulo intimo de la familia.i. ro con la oponuoidad de inaoduch divera y fclices posturas hisóricu. comprobaremos que no se pretendfa cent¡ar la ¡rcnción del especrador en estos indicios sim- . LadT Elizabeth Keppcl \ilrltrzción 179). En si mismo no era del rodo nu€vo en la obra del pintor Doce años anres había pintado a otra belleza. de Reynolds para los señorcs Gardiner era en realidad una adaptación astuta y educadamenrc alusiva a una ocasión privada de un monurnento apropiado para un especciculo público.invención poética. E.forge I II. ¿Quién si no iba a darse cucnta de que de las dos minisuas del sacrificio conyugal. -í clegido. escogido por el pintor en el curso de l¿ conversación con su modelo. Pero en aquella ocasión el matrimonio conmemorado no era el de Ia modelo. B¡o da ocupación a las ñguras. celebrada el8 de septiembre de 176l r. sin dud. era muy adecuado prra un retrato de novia encargado por el novio.. el cuadro lleva una inscripción tomada dcl famoso llTzcna ' ¿e C^rdo. infornado. h ini¡a. está convencido de que . O Hvme¡aee Hrme¡: ¡dsn. paÉ ruperurmc en $r¿ Gsion.l tr:tamienro formzl quc dcl rctreto hace Reynolds enl¡za asimismo con la tradición dc la gnndioddad bañoc¡. Cinge ¡empora flor. se la represenre habiendo ya pxado la imagen de Himeneo. O Hrme¡ae: ' Relesrir una ceremoni¡ real con los ropais de la mirología clásica está plenamenre en consonancia con la rradición de l¡s Gesres cortesanrs de la época barroca.bus Su¡v"lenris¡m¡:.a ¿. llevando a cabo el mismo rno.k' Super6cialmenre pudiera parecer que la . 1-engo todo ganero dd incenrivo. micntras que la mayor de las tres. que habia contraído m¡trimonio una sema¡a antes de escribir su ¡:rra al amism el señor Ca¡diner (em Ja por ranto vizcondesa dc Tirwnshend). EI rema de un riro de cuko at dios del matrimonio. a Ana.será el mejor cuadro que haya pinmdo nunca.

. corsrinrrc (n rcr.:: :.:. : .cu¡ii*iirico".. -: :.. quc ahorr sc cncuenrrr (n (llassow..r .n..l¡ t tintüt.J I .J.::re¡demos l¡icn. F-l nisnx.¡..:: :.: .ri hcrmana\ \l{. . en c(yo carálogo rigura con cl de hts Gnc¡¿¡ ¿do¡ntlo ¿l n".ot 16 Tt s (.1it!N d.ll :J«r.:rtid¿: I¡ lirnción de Ia cscla.rduulo quc rh. n grrrrr'"lJr.rbl< co¡rcnirse en . hcrm¡nrs. . l'l rLn r J. nri'rrro..¡. ¡.:...r figurr que equilibrrsc unr composicitin -. Ci€rro quc no hay pnrcbas documcntrles que dcmucsrran que Revnoldr obvia lisonii ¡tue apodl¡l)a a las trrs hcnnanas Montgomcrv de (imcias :¡ irl¡ndcss".vcles dc h ¡i.¡ del rcrr......' ' . EI rerrao dc la s.. otra tendcrcia ::..r. l.:. r¡l.n r que rrnrbicn $ov icrrc p.¡a¡r¿r (ilus¡r¡ció¡ 183). :.¡dn¡ .nunidad de inrroducir divcrcas v felices posrur¡s histórica§..:. t-...r'.y l'.rti.lo¡c..ria bicnvenida uni rercer...r :r¡l (.' . aun<¡ue filtco prutbrs dircctas.r H . :. conm cl ..Himeneo vcsrido po¡ l¡s lies Graci¡r.rnc . J.ate¡ial dc inyc¡ción ¡rr el rrr. .rr¡i\l) li8.. Lsro \isnitl..¡ j..r¡«....::i.tlc¡¡ r.rrsom.. l'-l cu¡dro n)i\nro n¡gicr( (n retilkt. quc..a negrr podia asumirl¡ un¡ d.r¡¡.rldt\. -: r . . :.n.i o conri. \.. l¡ o.. i 1. ¡ ..ñorr Keppcl ¡orlrir rolcrlc r renir Jc :. to qut dcrc..rr¡isr¡ r su Ln su respuesra asegura Rcynolds al señor Gardiner que cl tcma elcgld{) :. Rubcns un gcnio de la tinilidad rinrcnino que ¡dopra li ñrnra de la Dii:. j.. una pinnrrr históric. un rerr¡ro dc .. . ...' un .:.rb.tr¡ un ./¡?.:. hi.r h' formul. ..':. ¡onrriLl¡s. el r.rü. rolJs ::r-. cn una idea rrractivr: ..rJ. .:: :..¡ ¡ludir a l¡ ' - mj..: . rl rno¡n«¡ rlcr¡ido.c¿ más hen:os de volver ¿ esa brevc corcspondcncia enrre cl .. .¡ ¡¡.r' 'n¡. iti \lrrr:nr.o.u . ::. .-. En cl cu.*¡' n¡nrl. .' Es un rc¡rr .os. 'r.r.l.r.rrcn p:r: cl pin«r <¡uc reprcsentc algún rcnu simbóli.'n¡rilr¡\o . iiLjn de ¡urénric¡ s¿biduri. posturas que convicnen a Ios clcvados n. L..'.. .n dcl rem¿..:.:.r¡Jios. ....1 : .crrr< r¡l '¡cnt].r ....r nr¡nrrr.r el scñor :Jiner r a lo qut st ...Jopr.rr¡ r.: hara rc9<r.'d orro nombre.rsdc cn...:r \. . li1 un cuadr(l .. .i.r".n !..r cn h quc hs rrc." .. PoLrsin.!n (»ro model(\..: ..... ir'. Sc prcr€ndiA qüc hs rres henranas pos.:: :. .con su cquivalente m¡sculino. .rorl:. Rcynolds firndía los dos morivos.ipico (ilLrsrrrcnln l8l) l'rr o¡:: .:- :Ji. I'u. - .ii.: .'..: corsagrado..:.. es. .r.¡.. .l.:.. ición iconogrrifica prrccc hablar cn tlvor dc cstc rírulo.i .:.^ ib¡:: : ¡. gozo ti ¡ir:t.¡¡o C¡dincr: conro ac¡ices aflci<¡¡rd.. Jc .rri'm.rplicó con r:rn«..st....:rJj\rba ir muy leios p¡rr enconrr¡r.r:..¿/¿ /. ¡. Reemplazanrlo la Narurr:. I)c«.li 1.co-. ..lu.allerv..nn ...inrfL( i. '-. :cucl¡ : r m.-' .ait1..is l¡liz para un cutrdr<i cn tl que l. .r ).. : ri.¡. .::...'. 1.urL.¡*i..rr .r gr. había exprcsrdo Rut¡cns la idea clc ::..Jo r. ¡o r.

ndulgencia que usaban los lacedemonios. quienes no castigban el robo sino la falta de habilidad para ocultarlo. Pero la semejana con la obn an¡er. no es menos en es€ sentido metafórico. Hasta el más severo de los ju€. la ménade que engunnalda un rérmino de Baco aprcce también en un fresco de]ulio Romano en el Palacio del Té (ilurración 185). que solía consultar en burca de dibujos útiles. Tomar en présramo significaba para él algo má que un mero recurso pedasósico o un cómodo aÉjo hacia la consecución de efectos gntos. mientras que la ménade en los brazos en arrebato. Reynolds. l-a posrun de la rercera 6gura de Re¡nol&. & su acti. pero no elevaria el cuadro a la esfera del Gran A¡te.tb¿ de //l inndció ú Rq"ol¿r ligeramente escorada. Iz¡ G'¿:¿¡ de Rubens.to (ilustración 186). Por desgracia su auror sigue siendo desconocido. el recoger flores.ngular beleza. Ann Moftimer recogiendo Ror€s.. un¡ de las asistentes de Proserpina que estaba recogiendo flores y áora EI lector que nos haya seeuido por ran torruoso sendero.vó su aplicaciónr¡. Ha de ser éxrasis que está a su lado nue d levanra la mirada con asombro viendo cómo se llevan a su compañer¿ en el cano de Plurón..piÚ anóniño tóñu pane del "marerial" del m¡esrro.e Revnolds. -alzados mente en la elegante postura de la vizcondesa Townshend. Nos p*ece crsi increible que es¡a abundancia de erudición arristica no haya echado a perder la concepción del artista. vidad. (Sexto discurso). v visto con nosorros que cienos elemenros d< le Ladt Keppd d. el cu&o ra nunca pueda ser resraurado a su unidad primera. de la Aararalde Poussin y de ú Rapto de hot. ni pudo pretenderse que rsi tucra más de lo que se quiso que pasm - inadvenida la hábil adapración de una cita clísica en una oü contemporán€a rr. pero orra obra del mhmo maestro de Ia manera grandiosa le proporcionó cuanto quería. Sennia a grandes rcgos.anal lilüsrfaclóñ 184)3. . hatlamos una figura parecida ca el rónto "ignoto. El recogo la figura oenral de un modvo famoso de Pousin dificilnente se les escaparia a los enrendidos en Ia exposición de Ia Academir. En una de las composidones más logradas de poussin. la que debió de impulsar aI anista a hacer uso de ese esquema.¿.or vuelve a de¡enerse cerca de la superficie. pero en el arte del paado la rradición iconográfica y la fornal están tan fntimamente interelacionadas que no es dilicil aver.132 Ld reoid J pfá. . una vez di«cionado.ene no tomar al pie de Ia letra Ias palabras deJ arisra. que . en gestos vÍvidos y de formar con ellos una grácil cadena de movimiento que se despliega como una melodia nuera de s.que se pueden romar y urilizar ideas en una simación toralmente distinra de la que orig. En el cuaderno de boce¡os de Italia de "histórica.la transformó parente. del Sac?ifcio d Hine"eo ¿e Pousin r de l. bien puede mosrrarse remio a recapinn:r el resulado de esre proceso sintédco por miedo a que. Las ninfas del Sacrifcio a Hineneo de Poussin tampoco eran adecuadas p a inspirar el esquema.posturas.guar el marco original de ngura. Pero yo creo que aqui conv. .se refleja en la posrura de la figura central de Reynolds.nariamenr€ mor. L^ Ba.tomaba prestadas.Sueie suceder. Y sin embargo el cuadro atesrigua su facuttad de covertir las .€s habrá de admiú la ategción de Reynolds de que "d romar prestado o el robar con ranto arre y precaución rendrj derecho a la misma . dice en el Duodécimo discuno.

.r' :rna inteligcncia común. curndo sc pinta un rerrato de estilo sn :r l¡¡óri€o. escribe Reynolds. h iñird. Una v oo-e ve prcviene a sus discípuIos contra el credo seductor del .. sc rranrienen cn un perfecto. Pucs si Ga¡diner hablaba dc gloria que valdría a Rcynolds. El lenguaie resonanE de cuño clÁico que Poussin habla convertido :¡ ¡u idioma natu¡al. "ennoblccc¡ el ca¡áctcr de un sembla¡te si no :s r expensas del parecido (Cuarro discurso). como el mejor . No seria fácil describir con términos más exactos la rensión intrínscca de l¿ obra.los ciemplos ilu:tres arurdcn..cynolds el objero de sus criticas.representrn por rlnro cl prognme :onser*ador en el ..nfasis programádco que impregna cl tretamicnro de la. Quinro dncu¡so). <r coosccucncia..Es muy diflcil. en el quc se podían concebir y desarrollar los esquemas h. por grandes que fucen Ls re perdido en la evolución iniciad. aunque prec¿rio equilibrio.esrá ¡a desvaneciéndose como un esquivo sueño. luchando qr.r:blí¡ €nf --.€omp6ijón original. y m-rblc debate a hs s¡bcitq..imir¡ción'. ni €s representación exacra de un individuo. Tampoco oculta B. & qr mduvü no ha llegado a su fin: un conjunco eccpodo & imbolc y 6tna qt gr"eiz¡r.'su público. quiú pod2oc Ftl'lú:lgo dd d hondo dc h¡ pal¡dm¡.tomados cn préstamo. ni cs compleramente ideal.ión enrre el artista.imiación. Aunque las hermanas son bastante dife¡enrcs que parezcan individuos.gcnio narunl'". Sc ad¡icne bicn en esto cl mismo . cn el que Reynolds mmó prne. del realhmo y la imaginación. Situados ante este tnsfondo. ha pasado a ser un juego elegante.h t ?th¡iea ¿.transmiti¡ a Ia posreridad la imagen de tres herma- l¡s : 1¿s qu€ ranrc destecan por diferenres géneros de belkza.dó mos ahora que.im¡ración" en los discursos.ión a Pqnol¿t 133 Es esra presenración delibe¡ada de la ..n 1759 en la cana d€ Young a tuchardson cn tomo ¡ l¡ ..Un gcnio adulro ¡¡lc & E <¡btz¡ & l¿ narur¡le¡a . El quc converse má5 íntimimcnte con cl :ladro notará que el dualismo ¡a impllcito en cl cncargo impregna la rotalidad de la obra. El psrado :o se puede r€cuperar por.erdadero senrido dc la palabra. por el mrestro se ha dcsgastado asimismo en esre choque :oo la realidad. todas csrán a¡imiladas al mismo ide¡l de bcllez¡ clási.omo Palas de Júpiter. Sus formas c ideas están .¡cs el mundo del "idcal" . En estos continuados alegeros en los qu€ s€ dcficnde l¡. suminist¡zndo :sí lor dc¡¡¡c¡tc tÉ¡i:c pc¡¡ h moai:¡- . la posteridad se inclina a :onceder honores por razones distintas.¡ con c!¡¡ ¡úv¡ oorcrpclio dd zc. má5 que el uso práctico de tipos y tórmulas tradicionales lo que distingue una obra cono hs Trcs nujets de Reynolü dc ouos cjcmplos de adaptación precedentes. transmitida en una cadena ininterrumpida de gcnczción en gcncración.amino hacia la invención difícilmenre puede sclzrzr:e d dcmcnto polémico.-. Ia docrina de Rcynolds y el artc de Reynolds ----o al mcnos d ¡spcc¡o & l Joctrina y su arre q¡re cstarnos rrarando aquí.Ia t o.cira. plenamente desarrollado y m:&uo y. Pero lo quc quiere conscrrer J: :oncepción artlsrica del pas¡do. dos mundos del retratismo y la historia. prednponcn c indmiün'i. €n le que ñguraba la desa6anc tesis: . Es d otdo quc había cristalizado .

imitación» como adaptación de un motivo clásico.I B4 L¿ teúía El mismo tema no €s tanto . En cualqüer momento caerá el tclón y las tres sonrientes actrices ligerarnente superpuestas ? atí.c. lás herma¡as Monqomery posan €n utr elegu-re ubbau aiunt que representa ¿kuna imaginaria obra maestra del arte académico del pasado. por el gusto y la modrj ^c. l¡¡ bulliciosas ménades se han convcrrido en degentes Gracias.d ¿¿ h iniucih a Rqnob en ln coin d. el rito pag¡no de la fertilidad. . en un acontecimiento respeable. h natarc.alado affcionad* ¡mumirán sus deberes sodales.

1939.. "The Genes¡ of rhe Concept of s.* rnhnd. p.rLJH. ¿/¿' fu.dnr¿l R. .lla Ri6. o¡itu- üñ¿rit ú ñf 16 lo E¡6 §ilrb6 E at¿ á Nikls yo¡ ¡¡/yle. dlo a..ü.i.¡go.¡. A Giotu tod¡via no se l€ l.R6 y M.L. E. )o(Ir. Ptogres».Y \é6¿ . Hi'. .iud2d.lá cosi€ na d. N.ñi¡ Á¡.id.B. "R. Giotio quedd splicitmente scluid¡ de @ ób*drción.i¿..Wolkú.ción dcl piiñ.ffitu ¿d Abtu"n. sin emb. No pu€do cpár el dosñ¡ d. mjl qu.f l. H..1960.lDebatc.nokkl. Zihel.quisi. ¡/rñ (oxford. di. Mdl¿ (Flotre ci2. lo¡ áuror6 .l9t0).@¡t L . li F.¡o Ce¡niai. Xlt.ú..o d. 1948).309-3¡1. Zibel d. 1. Libdo \'{/o/h' ofkon¿do ¿a 1939). D.u.iE. o . rep«A¡.Vsri! ¿r@ and C. se conscrá cn h copil concmpo¡ánea de la Magliabecchiana.@ p6bL@úEqúh e el n¡mo . ed. x. y ehá [irni co. 4r. Ess ide de h resu¡Kión de hs ates ha sido .qlo &L.ÉoL-qúF¿b-ffi!qúE-'l-L¡L¿+ .ddr (Nuúl ¿ Guy d.*.4f. t¡ndino en la edición de D. 5.¡L-r-¿J á-e. ¡Nsiú no da lá Lcha d.á l¡ 9. Simone. 1940.9Düt8 r+E--L--ó ¡orÉaó&rgulw t&flelt-. j. E¡. om p@^tg¡ú¡db Edds€D 6 d EiEFra xxtr. r<iente debate mb¡e el concepto de R€o¡ci nienro.¡. obr.n.¡dimndu Fosirs.. Med¡.vw in Hnblnal 1'ho"sht \Cúbt. l.. 498.. \qeising.¿ Cotn¿"U lñntud.nt€ dc 148r. M... piz.-EJT&I qüdáñ. F mtisu dldG -. e¿.: "Cai jiD.inr.Notas !A CONCErcIÓN RENACENTISTA DEL PROGR¡§O ARf§T'ICO Y SIJS CONSFCIIFNCIAS 7. ló hdho po. rtt¿ ri.r afórisñó d.& rrL. y 3.dú in v6kn An(Es6dM.75--r.¿i. r9rE)."tn.naisenc. 1960).fticul.laruion6 dtdioc ¡ Ri¡Éin¡. ló. ra¿$iü cn l. Raa.ñ 135 .i% sb¡e la ciud¡d y qk E vib ai en much* 6cuhoÉ i.Ltu.q-*+ tt. !n¡.. rrib¿t-d--F@&16 ot6¿.gú.onbkñ¿¿ñ lFlor. Hipóc¡ar.h E..Itf¡.---l4tEJ. Efo coLqE@Fü.r L d¡ ¡ncl@ ¡¡r @e.. K. v. P. ¡. y.n Niena. .aa.66b. d¿ B.n. 1á l¡m.s.o'ies oa the Reirál ófrh.t-A+tr. t79l) págs.\. Dn B¡i.. Él L ae 47..n M.@.noÉM Eb. Esh signc siendo h inrcF a . Es una üádu. Cf B.nt. Th. Cl W.ol!-bi.ituñ . cüc P@ 6 d./e. schloss. Riúritu 2. ¿i?oi qdLb.lrtu pi" elhnn ¿i t*i. prohabl€mente h dc trús ¡!ou. Paá Dánre cl ulierior ¿*liv.i1 pd dc Id .aaod ¡rotla¡E¡ra 10.ó*n di .j.-. | \+a .D'JJ r'_¿¿É. D. f<tzl¿ o i¡¡b & 1452.s. .3 y sigs..24a.tlo ci6n Elq¿¡titu.ncü. I libru Llhne.la ar I. btub. núm.aa Giottu. qu¿ la idá de p¡ogrú etlo sen¡€ 2lll dónd. r57o. Fewsn.Tl¡. cA¡i.ts.Gf¿Gncia de Vdla 1 l¿ pin@ @ l. Th. t3? in"iñ' Me p¿.__'.. R tuiMnG ¿¡¿ kúlo L Dc 16 dc.nado ón fr. )C( 1943.t¡ o cU.rc 6to 6 eó]o /.d1g Mds. Rink ini .ryiih p..@ @¡--¿l-'aFo-¿G¿nb. QtintilÁno.hi ui".L d!¡o Fr rbú. r. ql 8.¡ $p.dt¿ qúe 16 quc rens¿¡ d6puá ffii.-{-qrrIi+ rq.Él¡.ádo. Chauliac.rú ebt s ú.r. uná "aFdr 6 un pEr."o .7t. fll fvi. 1998). M. nienndimo ¿aú ?ocbo .+. lÉ¡itutb Otutuda. . Cí h i¡úoduaión 2.* 0.Cb.n¡..ditu .n lá Edád r. Th. t94r. y v¿*¿ áhoá mi .LLd* n.oq of 1L6. . \4.I-GX.P.hoá mi .P"ry¿tuno v\1.mpliane¡e e$udiadr e¡ el conÉxro k del G/""& Cbituryi.. C&ice Fo¡} n que. lAs afts de dspués ¿. 1927).ta b. 91 y s.tu . Hlven. plgs.Lalshli¡.iá .[h pitut¿. 6á pE- lL 3. ü ^\ qpliciú p. ThodPson tui nn dbtu (N« nñ?o. l.hrer. pr@dón d.+i¡at-Lib. akhlno tit il ?nñ0 i¡ t¡d c¡ÉH. .ñ. y sigs. M. 12 -.s úrit¡Es qa Fr s nio6 años incnó ¡ BMi ¡ dtoG s 2¿tq9. )Oo(tV.nrif\..l 0f th. d.[ ofnx V¿úrry ¿.p¿ en@tr@u Élñ¡¡oi¡flut . 1933)./ ?nñor ?trh.i.Eú! qE¡r lE l94t).laÉe b b sibiu Pn.¡d.na n€ VruiBri. písr t0t>tt9.l.dó's 8tutu. b. c. /e/. Finc A¡ts'. ¡1.

prg:. 37. la guem.nú¿i¿ne (CÉi. s. 25. 38.aúilth. l I d.r.n€ fijam en ab illis fáctos montmc¡E h&il L€on do.n..ni \Prindú.or. L.l€ 1427. dondc 6tu@ de embajador dc la tupúblid.Eeí c¡i Er¿r--rñ . t¡.r6¿ ¡ o. P.. cú6ñin pó¡ chibe(.1943. C/ Th. 0n Pai»ti¡g..L ff d. Th.sóbt. 16 prlid6 d... /er¿t af ¡h. Schlos¿r.fettu.15.fsr. "The d..67.l con.dio +. Filippino hrho de senúse un po.l¿ Hlo6 .zlatb dt jrskk (Dcb^t . capira minoh fáci. qr. que teÉ do n de teñi¡ t \t Ad¿tuión Wz . un 18. Báriig. .tr u ¡dicu¡o $b¡c nM¿rafóiás visuales de rrTór. 12 obn dee aóG d. pág.sa nu€ve scd¿ dc valoEs d qu. ¡r'za 886).McMlhon. T¿. i tu (8. M¿tli¿. t 9 I 2).n d¿ ?i. B de S.42)- \4II.bti d ¿¿sli 't¿bunj d d¿ qulli ¡Mo ?úitb (cd..n. iñ 28. Ed. ¿d. .le de Lue della Robbia 6ciE cudb s w . ed. r. . prgs.Pl2¡úc¡9.A.umenros p¡bliadG por H. ed.r o tmiÉ h pnñ.oÍÍe gidó el orden de hs pahbnr. nod habet Llrinum nom. t9l2).Sabbadini 14. . . cbitqti ! b ¿ SCúó. 13. s diabd qn. m. " tr. i. . v. EI B.".n¿r pese¡te que en m¿yo d.ir. xMr.mmeria quam diligent¡sime cüsodir noÉ inectrque átion.lhrcnÉ son ¡óPi. Eso inÉpRr¡o 16 do. pá9.€6 dóoEkriE#od&o¡_ @ & l. YülX. SchlNer 1426..ulo sob6 ld (Borieuii MFhológi¿$.¡o.ó¡rimado po¡ h dcdipción que de h . ll.t difdú4vtt).n s).lLn.lu€ti.l du¡Io d¿l c Ercnc dc Alb.¡do quih antiqui¡ corporá gia.t Ulbin¿t 727r. . 1949) @1Ed¡ b¡.. C.¿ Ghibe¡¡i: .II.v. n¡b.n.62-67.h/if¡.o"cls'io i ?ntutu fo§¿ fd udú dz tuRo (Roma.si. 16.cit-. Do@cllo.l @n.. quad¡á6 wrerum saturas pcrhüEndo wlgo.+u6 d.sulq €an«e¡I«ico d. conü.ia (PriE . ¡.an. II. l90l) d. Archnolosirb..n. J.70. J. ed. . 3r Trca.194r. n ku n digk.t. quál.Nan gt¿fu di 1-oton.U4 tutuh dru n¿N dpdnnnd dL ?o?"lo ..¡lí a. 26. Gbib.1 consejo de Btuni. guc a Pin¿ Ld ¿¿üa. Tb. Ere incidenk hac.t h có al la aufdición . C.6 ü^dó ¿lsúos dpecB s@16 d€ 6a num jenrqDla.l dn ío ). . Ed.be" d. slió para Roma hanr nóvi.f}ÁÉ Fñb"rd i&.nti2.l ¡ft'.n ni x rí. ói Eir.69. la @nó del misno apl tulo de Plinio.r¡ poÉido.diz hÉdü' r _1.ld.c .d. d¡i.ndo FdE Erdó d rL6L & b --¡lE E dü & c diG ed¡ d¡¡ ans.ió. ¡l ys. ur hodó qu.ia 16 tu r Nnia d. q L F¡lt .6l. Milán. 48 49.undo se Ecupdó cl dondo & dividicá .¡in.Sr¡ru. pe¡o convi. Tb. 43-44. G. 23. Plinio. Yo mismo hc \ pEnd de debajo de Ia mngr. l. noderado de po@ mmor d. d. ú. 28 y sigs. . "Pacqw cn. per qure pocrid signorum maio¡ vid. R.C. y Lor.tt' d-¿o . Klqc. 1888). .24-25_ ¿ Ptubd". En l¡ vi. . t955)12. Rnben. . b li"ie di ndtu d4pp¿h onüo . págs.ero p. pá9.k (!i.¡b. Edtb Ldlir'" kditwü (Prine6n.n @ñ . ro dicho 22. wdlb"tg ¿n¿ Caalta"U tirna¡. t9t6).s vider€ ntur sse.l G@eD que chiberi apli(Rcmcimi. y v¿¡y ahoh tañbi¿n Hans Ba¡on.dd Yló --i-¿" L tio. Kl¿in¿t¿ boe¡b.l .pañó5 po¡ qu¿ no fn.unto d efdo por V¡s¡ri s¿ ¡d¡1ia con gnn pe¡spiociá .lti lFlór.r6¿ie áspü¡ de t6 obñ 12-29. 1 98). d.impreso . siccio¡aque. z ¿Uztu noh )OOflV. )oov. lá ópinión pública de ¡loÉ¡.tdc. rl¿ h ép@ d. Tal vez nu¡ca s.gio di Gio"¿n Aúiya ed. (BsUn.. S.y @b¿ ^td. 20.n b¡once rs una época d.81 y 228729. ü.H.t ebft u . . ¿ Cothd n\n ¿ dd rutuvi|ti¿t.67.ilior.n4 1877). pís!.M Ghibúi.nd L¡ktu¡tl d.. v63. rn ..lé e$enr honin6..t* d6d ¡L ¡+r. t9. R. Jbñnn¿ K""rñt¿ ll-ipajg. l¿nnrh.t ¿ l. Kráurheimer. cif-. D. misno^ab1n monaterio. dpüs¡o ss opinión .. t?endlñ. p+¡s @rc L ¡obta intnM m¿ bbre h naE¡ia ..i d. Cod. páe.i ÉE & &iE fDdi¿.n ]a sgü¡dá pür r¡.H.. Cdñ. Donáró a S@pdo 1878). rÉlse L|/. PubliGdo poi B@ckhau. br M¿gü paalos kF dspúe d.ir.t 6adó d. s. Ai Brll. habh del csuEimic¡to dc que püb6 G.¡irc arti plurimun ü.n M. D. y 1aft"tu Gbib.n .zo chibú¡i.o. t. de LoEnzdti há. págs.ó ohligi( pc L¿.. eúadd ! L. 1947. 24. /. \Rerlín.fti fD¿¿! I ituz rl.\36 Not6 ¿e b p¿gi"as 4-9 metáfoiá d. (e¿. dq. poco despu¿s d. fslmil plausiblÉ todavía la hisiorh de vmfi. cn. C/n* af tl).guido .n6is ól AndEl Pisano's Bronze Doo(». D. págs. ha 72y 168.6rc enG h sup. l93r). An B.r nali.".nktundü.nc r. qu. 65. III (Flo¡enci¡ 1t . ztt G6cbnht.l¡.mbre.dnu¡ coniulis( apillum exprimcndó.Cosñognüá. hd. d¡ su opinión. !ú p¡€dsso¡é R. l.nó.Ghibqri and Már¿i cus nia.Lhn. pás:.iÉ. Láq'i.

.q.ih !dáEGld. ea lruda¡i pos nisi tenporum suo -turur. tnritu.. tlú.r R.ditudo..Et¡Eo b-..udanr a ádmiÉ ur..No¡ds ¿¿ bs pári"¿' 9-10 t37 32.¡.Girsiñ. Alamn¡i Rinucini i¡ Übú lltr rr-L-F+--Ei ¡-.. p4.ompohrvdim.nii.¡*F-: td¡<. for@.¿ B.b.:ti¡i coñiEm.n Flaina ltt.n6-+-.núnú. dd ¿ann a 'n¿¿niú k"ññ..dM F@ -. eorum opinio p.dá ad e p6láás h. &u r ú pog6ir.X.. 4a *.d ine¡nuú v.r t il ¿ndntb¿lbbrndd s..nrista y el ri micno d..' .. ¿4dá' ti¿ ibt Ftu li¡ $baL "Di.gó *¡_ Édd n« p.W- ¡9¡a¡- @ l: rrró.¡--.qE d¡cE f¡m* pro IEidLbB¡rcs. fi/btu! úeh!.¡¡rh¡coaüo Im uqraÉt-. vá.b. illu' ad irÉrioribu prcfúi m orcm «or os reee no*n ¡do ¿'olu d qpohrs d. prg:.d¿ei Gáddi ing. b-. en 6rc voluñe¡.d.t.'t.b( b.tr¡EbG niis homin." A... .. homin6 d.i!?-lr r.-.¿er 4..l are.8 Synbol._-iiiEe i. Ho¡un . t998).cillioá. damncnr. (Hamond$ Eü ¡9rlI É!.-'onfernii.ris doqldiloquutionir uu poro ua r r.i l¡¡. 2 ¡dun verc @n¡á glorüri int€ @trtiglrir.dt U"¿ bh ta6 s. Pi@.cduÉ. @ ciúboi: -rrqE u¡ áb maion tu_ Sculpturle pictuBequ¿ aii.L r q.B.. c/ -No¡ma.qE Fz. L. cl S .(ú diumo Esdmónio tum É¡un su €t cxP.b. 13.i¿EI-Éi¡_Ltun@ el.@nimi EmPo¡ a i@ruptu ládmc . infotuiu -Éi¡ eAG suum deplotnr qmd hc wdo nsi @¡ Éi. . t8n).m Icd. gue vns p€ne libd qui ht r@rd Ei.t disipli¡aru gen¿ihúá dLnt6.uEn innú.r a o-.lofi. nuua indutü.É l. n¿ in tuLcb¿.l paisajisno'. U. e¡ é& voluncn. t7691.nlisnakun*.dJ&. y- 'ih... 14.nmuddi yitio €t im .IG (t¡ndr6. publiado o §d.ri.b.€ =s!nt¡ : ii ip6um pu¡nr enir..!rIn qúó-fE-. l8l.Éún fácile +do.i¡.rB--cJ. ÉFÉ-L-t'--. e'.niú ftlsu dixe¡iú. ¡mtrm bEüuc qE@E.skQ (D. Dapó F¿ddie.ti ¡&ftL quú olim 6rrinr cum illivisusunn qúos abp. ¡la¡ liúE !. 86-94.m F. No M d. Mituifu"nnd arcb tug (La mla dcl áft rcnac.. ¿6 d¿ú. E !. et ¿€ot¡ nos@vic (rm @.r. d .*-a¡-tA toE-s-¡i'd. K. ir qú nútla pobit6.ábi-E ¡ r¡lii..ilF Br¡¡d¡Gdi áccunrisimi. U6 ti¿sribr f iú tlddiE ¡&..^ tube /" ..r. . T. d @¡poE imb. no¡ sads dign.Ei¡ Kl¡Ñ€ ¡t ¡t dú Kurs wesen da.4rt ein't.r "L hilroriá rdiál d. «tniÍb.§ ¡liquot scriPsir lan vct.. opinmtur.. Qucruntur e¡im ct dE honinum btviots. ¡¡¡glm fomuhción ¿nEior tL ¡n ¡t. ¡óior.¡aaqt¡ 4& ú--¡. nihilaiú¡h'-i..tili@ d 2uGm Baplis ^¡qc iryc¡ii plshü d¡i-¡ d anD d.Li----h-ai úÚi dc via Apollo¡ii Treci h l¿tinu ñF-b--tEFÉ Cognánri nihi saepe¡um*o. ptg.-EúÉ i¡ ¡6 DoMr. ¡t die Kunsr dieoend. L dnir d.pdmd.Éc¡L-*ctui9 sL¡l@¡EEE-I-tño¡u@ pEd¡ÉJ. nutl¡ s i!6i putud bonnm úiüm studi. 37- {19. archi..¿¿. v.*--4fi-.e@ Ad illur@ princip.---.h. ut nu. . ¡9ü.6 d. ¡-.bd l?ln'rhnhnt.. He. Has. €¡ €. \d.'tr¡m. wiud. suú in Nm qu€ dc Priorun vits -b6 e oudi Én.qi--r--rr¡LqúÉd--E-ú so¿F---&pc .-tEt& g. . süpfa {B.r---ú qúidÉfu-. ¡¿c omiro q =G.ctut€ atqu. iia n¡is úiüm . -r i! qü wErum qu¡. reinpls .qum pGr t@rn ¿u¡ divi l. C/ ni ¡eñ¡ de Hau.F. 38.lll. eleb@úCriu ¡€ieuem plcriqE in Mom Efcota . pucm dim €um *t ibus compa' Vilú rei @ntu¡nru¡.D M.14.rlin.¿balb & j. Si p-5-it*-h. u.Toa.i .l-#diE.L ñ. quod. eu khd unb ¿¡s.nbsüd¡ viddi q..r$-r>ll *.ilá-EL¡ni u fa€ula@ i.¿ G.c por .srifl "B ved d.ió.s i.l re. 373.

.(FloEn i¡.iú SziuEú FdUm elesantius quoddu ¡durl. ed1d no i¡fKuene enG ros homb¡s y ñuj¿Es de su épo. d. ni Arisrórel¿s vivi¿ron má¡ de n. d. lE.nrüm patefe. d. Novella t) ""i" d . L2 elección d€ scio mece F o..rinüs ini.e c.sstri¡. cód. Nac. U"a a¡ ñ tunaq. lnurio.imdo s aú {16 del popio Domcrico u..rmilsd eloqúenrim ia lu6 6@ . dÉúááU[ dlañdi C.i ?i"n6.. de que e dc¡c . e ücdi quod 4.iii ri tiñib ¿ "on q. Result¿ rlpico del arrcr. r¡mpoó tu¡U«ini hahrla m. Bibl. Un ¡fu @¡ wiúr6 2p. Gnú.."a*Jbdi¿fo L« tñ-aa ¿¿¿. Iicet. ni Pifá8o6. e Pinus aurem Colu.tutu ¿.ñn.mos..v.I.otd ü b rdtutd-..ulE. Ciemnú ple' riqu€ libri in @culto tatent€s inihdi f2..Esró pued. t. rb.¿/¿'" Sobe el tema de 16 .L-4 tl-L t¡' III-{aFr-r¿a-LLGA@ b Eii.. sritur. trcs el que apoEce.¡qir. ti ida g.l dilo litenio de Rinú t nio d. 26. 1á e.§ivor coniEdi.. .mpóribú pÉ¿dM ¡diú ¡d dG qú.. ¿a ¿"ci.' ..Ib &t¡G t{¡i. páss.rutu\ r&ñinó " Pü d.opi. d¿ XX¡. 30t. ni Pl¡tón..o ¡Dl lLr dD-obübI:EE l-. 104-108.-.\ zttor § ^ \úcl aryuñcnto rmiÉ .hqi.lc h inftdnaión . l...E.. Alztuzro Riñ.o *$a ?it! .tini.1¿ h' pN á' 10-11 3. 7.l cdhsnó.¡Lrü-.¿ ¿tu2. Esta pl¡se er una de ld prim€6 6fer¿n. nu. Giornao \4. v.húúEd.m u.ONIO DI CIOVANNI Florencir.k ló.kn. srá tomda del Dc Or"ioft dc Cierón.zyn g. N-iúrl lL U. 107-113.nú. su dN únicos i\rls ed6. dinniliqu ¡zñ. aigiki itulizñi d.. dú¡.-i!iÉJt l l EEú+id-.h mls llmáriÉ 6 h u lc d6 pinroE por€áo61 Ms @nenú¡io. 16 E p.gli.N d dd ñod. A.m. 6¿..obién una ¡dap¡áción de un ¡¿r'. L. p¿a. Giotto srito por Bocaio (Daz-¿ diximus 1016 mulrmm nlgnrumque rerum scienriam @t$ufi. lnerario de h ¿l¿bana de Rinucci¡i que su clogio de M6accio e«é copiado cdi por comphto dd dogio d... Se úao de una ampliáción dcl p6aj¿ d¿ cnado h'n 1 xvt Drr anÉiomenr en la ¡o.drpracion6 po¡rcriores de . qui medii inter No.¿lló. .l D¿bqB d. D¿ lós d¿ñ16 ddid.otuáncia. nardus ar.. M¡ril Nuov.l qE I¡m a Fa A¡g¿lico . D¿U.lcl v@aioo rnidd 16 nomb6 Qktua. nóÉ Conviene EpM cn que de nn6úo tsto 6 el t¡er 5). Cono lueso l¡n . L f. págs.riores luere. l^ . E sgu¡do 6 el@nteo de Bonfigli o Perugil o r4f o €l qc e mencionu lo5 nomb6 de @ G ltls @mo álbitos en @ de rles a Pieo de Medici¡ en la que le sliciu cEdo @ D E Fmtrc eer n'n8u . 'inib. Uó.¿ f.-.dt¿ . B. h fl. ln qn. .¡ta fi"k. Siioziano.ECú&. vlll.be .lg ¿n¿ co"n¿ald Innitut' (1953). in $ribendo i¿nen dp.dic¿rori¿ s.. an. pé¡ó . t{ ¡a.r ós.ÍÍi. Un an¡lis¡ de textos siniláres. qui.rÉ4o qpliqndo qE ni FE An8élico ni FE Fdippo 6ti¡ dúponibles.312.dt t*Ia71. t171 . "edad APOI.. 1953). dplid l2 "ún dnión d¿ U. que RinEini p¡efieá prestu un rn imhi¿¡ por ún6 dtilntia (l¿e pcc¡ióm¿nt.do l¡udn dum mn lóngis ¡..ás.try-rFó-LÉd. *dA tú F.-t.hor¿ Den§ Máhon. la EóriG que cacióD que de M4¡ccio hace ónsfe on la cálifit ndino. ¿spdiálñ. quod illú popr€' Quod f¿cih q s m $'ipis inrcIisi - h6qus ¡ca contigisse támcn asperiores lur.n ftl 6rá romdá .Aa cb.r puramcñt. quod illú prcpcEá @nrigiss non mnor. Agbot -r. t953). Spobli e . vivi. .. d.á 5...lando que ni Tales.tos lá aún.a h BiUiÉ v¿ri@.ito ¿n 147t.rn ¿r pdái riú g¡ grdi+ Mn.lftricism 2nd rne cúacen.nE :nos.pIü6 sosidós p1á lós ú6 gnnd.5 l:Erúq ¡unqE bl E ¡o a€ a de impotu cia . Marsior ¡ .n lo su.¡ i¡tt y Z. lll. Nb.ól¡i. p.a tuú. ?t@41 nd tui aai d.túAN. tot di?igt.ni Hú Éli FEiu a t6 d Fr ¡¡óln:m dinó.2 ¡¿s.Iird¡ rn óárióribú d ¡i-LÉ --r--¡.lum ¿Elrli.s. XXXVII.s pióbibl.. d. .n* lRóñl.ncionado a úis6 qu.e ¡elarivo a u¡á mayor loneevidád c¡ lG ri¿ñpós anrisuos señ.i¡: 1a nedia.nd.138 sic floruern. 6. d¡ndo di a e¡renrler sr h6 @EideBb. . w¿tb.L Andk d..uó spe¿2le de s. ! + o E rl. qui muhun prof. 0f tb.U. manuscrito d. 4 á11óE G. C¡id. E¡h f¡6e es t.nto .l . I. ?i.

. Ugól. )«1. supl.D-i 6.Sob¡e ¡n ü. 186y 187. Ua un.. Dlvó tr(.l¿1'¿thi!.nnc¿. M¿r¿lir qsi .o. libD II. Mibd.l r+.ñ. núm.il-. M.-¡.¡ htut tulizr ..U¡Ér ll. ñ6n¿ .mcB. l¿ dGl¡ ¡uÉ e h: ^polo¡io.gl¡a (Flor. ¡cp¡cdúido en . l¡ .ÉrÉú & b EÉ TJ E s iErli¡iE rtodii.Ú.rini. húin& n'jm. ¡¡ jle d. Votfgant sr4how.tB lurd¡ l¿ d.t6t ¿lconsigra¡ los Gl¡riE ¡ 6¡. peo 4n ñr Apollonio qui€n disñó cl .d q!. bbÉ he Tii. Fhú@. ícbrio d. Ha""w.do. UMi (ViBilior.t+ S.. e f*há (po' @on§ d.f Knbl% dd Gaúl& dlti M. pdni.. de . 1930).mnr u¡ ¡p. B.tut pa ¿i jizi.odic. R¡mó. . L f¡!*.18" t 6B . pá8r. L.diiado por G.2ó d€ 6t.t¿li a Ci"ó ¿i Fili??a Ri".Edi¡ v e¡.b¡ni ¿i Fili??o ¿i Ci.¡9¿ h. á._!a.h..6 d.k. pigi@ t1.ráldk..no6 &' Mc. Fú no la üftid¡d y m. .llci si. El . $ n1Ñ. r90¿. 1447.riord t nó6 órisin.N b.jor r. & tupoc b !i@ F¿ h @!ú F& & 16 . Cino di Filippo .i¿.Oal ¿. dond.o ¿ ¿¡ 6 da qúdo @i h ci.dtu 'i f. Mro dcl Buono. q N. tr. rcdachd. 1927).ú d . . 9. hi-nira ¿¡ ldk H¡wn.v.M. su medmonio cóñ Giñsp M¿r€¡li.ÉE¡ & ú pÚ d.l..[€r.l qk r @ffi d srido & 6p@1oJo. ú6 W.Bl¡ d. . G6. K^rl Ft y. L¡ m. 146t. pá9.hó lá p¡re mís impólfuc pú¡o. 7./ Ap¿ñd¡c.mo . q & F! F CD _*.iotu tbli.¡ci. entrc .. qif Thi. Sún¡¡¡.Er-B-Le f .lr32).d.hubdry fot tu. .6"¿ d¿l v. A»otbnio bkl ¿i?i.ü.r.. qE FÉ @ figu o ldoi d..'. r 897). 4.n .¿. l¡ ñ.n.l mi.n ctueii d 25 & fáÉ & ¡rI Esro). v¿rbr¡s. prbliado por ve Canina illúni!ñ pohotuñ ltub- 8- T. El¡ombE. No @ E¿n v¡llh p¿É ¡dcntifiq. por Vaóury.5.i4. t910. El (Tuin. ni.) €n 1472 y r á¡dbur 2 Uíli d¡ 23.tnbn .2aio 2t- divir & h Pof. l¡ wñión d. E¡ ¿ ¡!i .icmplo tsÉ sihil¡r 28 2t.h¡vd d... deibn q pri'it¡.@d¡ tcpolloñior.1.E Lt6 l. l9l5).s d.¿ &. h. Rioii . rL k?@¿". H¡b¡i¿ tido 2l . sE¡É¿ o d re.nb 8.l B'lh¡in d.m¡ p¡r«. pte ta7.a.yEmbién 23 Fldrc¿n. ¿. Mnt. Pául Schub¡ins..l An Mú. l9r). L üE @n L¿ Fl. 251).Faa" ¿ U|¿liño nros d. B. ¿.. l. 139 J..i. t'' (d _€. y' tembi¿n Schubnn& ¿¿ a.b¿ Al¿a Mñoti.l6.tñ lob.. t4ót: .tilio" $' en L¿lia. y v.polloúió tu.f ¡L 142.M.y -. 1948.ñ¡s E s¡on.lk S. ú9.iom¡r..nc¡rso figura d€ hccho . p4 328.. Utoli. y <. ls disdpulos de And@ del C6trs¿ rigunndo N{ü '. . Mi @ll'¿ñ. ll. 8. 1840.Notu' d¿ la 2. T¡l et dan. 1721).ntos en 1446. .oqrsos por d.. . .. S¡b¡ d.x¡it¡ ¿ P.. illsttuioni. *p¡i. L vUbárr po.di¡ s E¿ue ¡ un6 I . tuñ tFlo¡. v. L\ir .i ..v€ . V. . núN.¡. ¡lsu3 d.¡lin Co¡l$..t:!@ iL U¿dii¡ @ 1. t3.¡-! d rEdItl-E.elG.tu (1930). d l¡ qu. air.l luBbt¿ Lon¿¡n NM Müa. m muró h6e 148r.o 556 .ipzig.n ü?i. €l & "M8rD & kú B. k ñ úrs¡Fre tm ñod! ú Ed¡ dduirn b ¿ú¡dn d.rc.. cira : i.lh¡ir of. 1nor2: .roliá md Alhe( Meu6 (§chu.n ¡. Ri. . votr dc¡"&a.p¡t. t).lg GhÉÉ.hub¡ins.mbE d. . Y. del . So.d..¡.¡i .b/if. A.co d. PaB un .l pEcio s. un iorcr .l¡-. po! ejeñplo. pág. t. 19_ á L c. I4rr. ¡940). I0.l .no ó tiñal.-¡-¡a ^¡r. Drt po. "M¿. L divis d.ee dc h Ei@ d.. S." Como .169 . ."liolo 8"a"a/tu¡¡ lBcnl.. en dcdud: d h.¡tiH-_¡__-Y¿F f.no.3no. I d. U.k O$cn (H¿n¡over.ñ (Lcipzigt B€ in. @mo n6i.bbi ¿r lai f.ned.Een.ndo cl úlrim d.nñ. ¡&ido c¡ 1402.ri¡i 16.l. l¡úi. C6r. ¿ño d6púés S. núm.nú¡ $l. Y. r¡ri y r8¿ci por L in[ol]8ón ro L v. 11.-. con . Vlgi 2.ión € ¡ I l. 188.¡ci^.6ro Ér vi. pem sbE ptiñá.menb a h luutu).A RiE.li Ci¡o.ll¡!.prodú.ñ6 @lo¡ qu. v-lA.lJ.n i¡.n 16 2r.BCc . su.rrndi .@. 22r-2. (L. lo e R. ld d... 27 d.L--..1.rc Eñpl¡ @ ¡uL. 1954).ni Y.o.l.reB. 430437..rchino' qu.{/ B Lrtlio 1.t Buoño ¡nd ApoUorio di Ciovrnnt.-- diÉ d.Mdd.n por. tf 22_ l¿ Jzhr. a.ttñ (P^rh.¡4ih o.i. A+Ao É) 20. Elo¡. LudnG Máq¡.19 po9úib p. L i. En 1452 h.i Sor 22 los d.itu ¿ Atu lt9l9). Si no todoi Gll6 sñ d.ndido . p¿eó por si. nrtm.o R¡.l i.. AÁaLi.o. Alfón¡o L¡zz2ri.hnn d. E{u¡.9ú r hib. ¡l . 45.

Schubrins.f d. 38.l@. si¡ja a Pín. EsE últi@ h¡ sido ú¡ ducidl ). Ruc.o$Ado . pd4.nd t» (H.e ch.6 ir ¡k D. Sin --L!F r-t.¡. Xl.itutd.oNiden a Pei.: :9 \_'d¡ d. 186.n sr ^polonio. l¡ ¡i Fi@ @ q lúb¿ d.kni¿s d¿ l8t. sob.did de Jrcb. verinó e¡ áláb¡nza d¿ lo¡ úrisÉs floicnri¡os (ánr¿¡iór á 1485./. .iroen XIv ¡r¿lr/d. 1954). Signif. GduEk 12 *---¡-. Schubring.s tr 5d: 40.ñ cl . l9t-196.Li-. B@ d H C.itl 4 .llai r. pá8. 298 y 299 y T. 289 r tSEn n'.difi. h ?. l9¡1 L¡ Ei§:. idna d.dádG 2 As: . 1176). 32- Bibl. sl dni ocan. -lfdo . Jglo ilurncionA del romance nalilno d«. Cs tuGiio Jor '. cod. C¿bl¿ga¿ of del lr. p¿9 : 4t. la húto¡ia del . 16& \.L: conepción Enacentúta del progreso aftlsri.rüars en Foqhngm íibd fbmn . C/ €mbié. ú to &dib. 33. E¡p^nL S.one *Ua n"a!" ?orb. »O( 1742. Uún Fl¿z. 37. Por cierto. un. 55).. Pis. 6 Ltut\ pá9.g ^ Gtulós Iv.h¿ ?os¿ b¿n n¿ft¿t . Er P^ts. Add. úabajo induido . 16 ñudb.bidñó qz¿h. Una hhtori¡ tipia de 12 ¡nri zitdlld frs]e en b A¿hiopi¿. . . 3t.idlFEli5 Fdrro . B. ¿bbih¿ intat¡¿"z¿ d¿gw di nznoia. vigu.l Áng./k. . \ia b¿n¿ in'tubo ¿i riútund bniorid.?¡ of-rls§ ¡. pág.. lblb¿. L¡ ligu l9 . Eñiló P. G. Reuni¿ndo : dG tuenrs Pricl6 y Jetes r6u1bn rr . págs. (l-ondr6.ra v. c/ mi únub . vé6c H. Es inre¡gante compánr stl apr<irción de lo qüe § s¡¡to con h admirción que.. s¿ güardá.c l¡ fecna d.É!. Háliaináso.r F6*chif z. 5úu Múü sp¿ Iti!@ o Rom.¡ in \lió.¿ . ¡@ : L fÉ & C-§r ilñÉ. k 42. H€ anJ¿io sE signinerivo modo de ente¡d€r el ¡ne €n .. . A¡dn m.d.ño. D.1. Ls pági dt 19-23 lás c/. Bró.ni. expr. td??ia b.h. ebr tohi. ti . O?.r d¡iÉ¡ g¡Ix. Y orE mls rmdadt .É d.l!.!¡o dd Fú'&ú \itu. Bi¡ Mq. c-éL sa. c@in d1 6 d b. sigüi. .ce quc Lorenzo de Medicn vive rod¡vh).lam¿l t' t9.h.¡ 157. L§ür & q ü E t a. Schubring. . h prim.óL qdi ü tú d.l uuhio ú@¡4 todio"o ¿r¿rt ¿u . 156. L 20 hi'.«dE dr RoE.' C6. Fi..a Pu¿tr en ¡aón de su .ú¿ lürh.n ¿l rnunro d. El tundámenro biolósico de $t.o es ná.ir. c6ibu . Orsiüs.ino hace alusió¡ pÁs.rr. rt. H¡lscn. púsi"o bn ?ú. \i¿no ilbni.rú!rio'' §úlh d \¡[. ru ud¡e h¡bi¡ conremplado uná pidrúá d.Iúh& úún b pdli-ii.¿.n.s¡el en ¡.bir no qdt¿.. h¿bbid d¿ g.ro-¡d. I 2 (la refere¡.hel¿ veino há múero.l.Di álcún. O?¿¡..Mtz ¿i R¿n¿.ó .ultad. Gtulosk 0f th. Ebtn d4 k"§bni¿*1897). tib. 290.n. rll¡§ Bñrá¡ico M5. nóv.¡. D.i¡plo6 i.ionádo po. ht.¿r u¿ti¿d¿ di dn g"o.s y Tcñl¡rocles. ¡j raundo er ura iMrip. Bo¡eniL.L L. liba IIl. á e«á cree¡ . 21. Ilbni .h. pá9./ K""ítu.H mpento de l-r). (Prn.a ti . Cl. Oñni" (Bbilea.noh¿ ..ól¡go de \ldo!rc.li¡ '. ro. rh.n: É? )89.. 5@i' dd \ldr?.dJ. ¡L. 1936). 37). cl6 dós áudillG gü.a -|ntr4r. "lo . Bú.h.s¿ ptit i?almk. bnogntt.f Ltui o?.hd tnrnú in FbtM (bipLiE. Sobe ls 'is d.! dnd D/auiry a¡ H-v Fii" d l¿n \Cin bñ. lot).\-'ueva Iql [ú.n. /.¡ir..1 autógaló de ú¡á ee6ió¡ lige¡ámenic porerio¡ (Mi.ftrós ¿nfr.ió.il a Vir6 36. ed la 9ú¿ li id bh¡e dc h nesn Ch. ¡igiifú n. lt .¡cle2 F explia poqu..c2mbridge .saba "Manesi' por la pieza de muesra de Brunelleschi para 12 prim. 34.onr: .a ¿rlln R¡tun.tE d. que 12228. ¡b./¿8. un¡ sener2ción después.a dc Jerj. l8{. c. l¡ nier¡ dc Leonárdo B¡u¡i figur¡ 1446. N¡c.lons symholiaa. núns.ó y 5us consecuencú$.l. anotad¡ por A. pc¡o pár. (Lfipzi!. ap. 1881. 1902. I.ndó ¿ EE bio..tut.l pradenrc cpigám d.: ¿po.iE ?La L ¡rJ-. loxfold.416.lor6 27. ¡tan.V.itufln iA§ri"n.nErs É&ohrl-dE. l.tg dd Ca"tu A In¡. creenc¡ viene o. sóbie...1hzts wa¿ Hos. b quli a"ee &libú. ti. Oñr.rsión (hacia t487) .\'!¿. ahl l8 lE p. Pi. I.colre lNil\ .i¿ en "De immo«alirate 1ni6ae". 1583).."¡¿ ¿b.1.h.140 26. €n¡e los. d.dbE qu.lL¿4 FD 2úr D s l.\t :9 E¡ d so6. 284.L r CoññB. iUútuno¿. r.á úm súcú6ál en pla. pái.. Wa¡b.¡@ \!ffi d. lo tzi ? d. cht I ba z dnegnar. págs. 1030.rE ldD rúdd¡ d dd e. Conriene ya el p61jc sobrc los úisos florentinos isual que en h ve6ión publicada.. Loque no pás¿ deser una alusión cónfu-: (ópÉ- . núms. NatB d. dBnud¡. Sófocle§ / Euripids .!@ !É d L.n Dionnio d. LeipLig.1d.iú 2pr." .. A¡roaio en Cró"in ¿¿l . H L D. 4L @ ¡ r \r!6qt!.t 19.

L4ondo'§ Grcat B¿tle-Pi.¿ Ob.nuto N¿¿ion¡lc di ¡ Er€ ¡ni.nr.€ sible una influcnch diredl.ú. h¡ñ publio do u. págim l0{-l0t- Sr di s.edi: t. P.r rido a¡ sólo la dc ¡.ñunÉ \1111... Esroy en d. 136-221 proporion¡n áhoa un Socicty of Am€rica v eL Inrnuto várburg.ión. n"u6: Ymk.a há.n . AtÉ. Rubinr.anázeo de tc p. pieá.ión d.¿r¿. XXXVI. Cúiúr.l .orrienrc. rnÁ¡!@:¡E@ r¡ !: .io.l Rini(.1'do l5 ¿dvercnci¡ dd bnfó¡ ... 283-235.. nútu.oniúnG del Is. fb. 2.robl(m¡ cn f4:. K. P¡8.¡¡. 8lowtr sobÉ ¡os Mi ú¡bljo rcbrc "El n. r!3ñ t¡. l9tl): C.n( de nomb6 oP¿ . D. 167 o?.muhdo F¡ RFNAOMIFNTO Y I]1 FDAD DF ORO m¡Eo un poco mál firmc p¡. o? d.pl¡obl.¡ sE bo'qu. .t..i.p.por ci 6 Pifti.¿.n ai. En . L. k¡ src volumcn) y sobre údó .Notu dt las pnsiMt 23-29 19.!i¡ d. 10. !cmonra a Stcin- snh.ñ. Verino que pri. ..¡ fi8uE uó núm.n n.cc...thali..obn un 'nre ¡{s nudo h {ignifiación. cs posible quc l¿ reprcs..ro nci. B! ¡ng¡or Mag@¡n.¡::a:. cf H. cl mrr Negro r .go..l¿ziai.on . C. Seri¡ muy de d.n.o Lr snüa J.i.l rm¡mi.n b¡|o los ¡úrp¡.sus m..e rur.s{ un nuevo c$u¿io d¿ 6m ¿xoor Me{opoln¿n Musum d... G.. Ltú¿tua a.ió¡. mo 4 l5l.n.LL¡|". pub¡ic¡do..l diudio dc l¿ rñoa A¡ison M.n.¡ción d.jo. y\XlX.ór¿.'.\adit ll ! tE6l¡'s9r¡¡¿lE ó l¡ b. o?.¡enm dc Medi.. es un rensido l¿\¿¿o I ¡ti"rio d.uñdi¡d6 ¿ ¡ D.ios .i.".ro suháyándo que la difenn.5.¿ ¡h.l ambó 6 d Dñbr ¿d ñ .cipiab¿ con c¡. Es .Unpuhhhed Cásonc Páaels.n et l¿tnal of¡b¿ 1ú'a/brry dnd Cau.dor de L¿s úli.6ü'..á. ¿. inrc¡.Jo qo.is 'nze.¡ áurh. tt'. en F.l dcl .4.ds..r¡l*Ú T6:¡*¡!o r u! É. n.ión úadicional inf¡uyen c¡ 16 ré¡mi¡os cn qu.oop¡. ! si€s. Lrto?a. .bi¿ddNepublicado ún brek rcrúmcn dc áv¿n( cn las R¿¿zioni ¿¿ Conql. Brrlingioi Mdstzin. rn. Th.ime¡r.lel bo .*-i-:.on Conranrinopl¡.N ¡ i: Eaú¡oi¡ ¡ 16 ié.ró pu. 23.. r . .ómd { ..s d.¿!tui'r.h de .ru. de Apollonio. Gould.uior .l ¡r'rr. inven.. e ÉiEd é J:ffiEdEót il..o ebre G. I'bl .r. dit E Fn i. Ricc¡ y N.» fu X. 189< Por d6gnci¡..ltu| en . .ñb ¿¿k ka¡. fl¿ R¿nrir:. 4 so¿. pr9. r¡mbién. schubrús. rrm' bién . ptg. R. 51. W (195n.-t.pnódico prvnto por L.ud¡ .uló r leÉ ¿ó.lv. !lt*:t2i Lon- lMri. 40 r 4l ). ¡ h rnú¡n ¿ rlc renci¡en h! d¿cadd pliudá ¡ l¡conru¿ & 16 P2zi.ios pm la publi.l Bósloru dcl iondo.r. En l1 lisi1 de .l lep¡oso. . ¡¡.uenúa ahor¿ ... . um eFre§roción dc h af¿a deTcbnond¡en 1461. 52. Schubrins v. ¡l. P¡t r Pa«i¡. pe¡o ¿no iñp} 18... *ntu S¡o/nb.di.:o 6 ú §. 3.. pág. págs.. d¡ Lo@. G. Enonú¡mo¡ 4uí unr rcp¡edcl ¡En.ñ cl lhm¡do.. .oóardo . C.$.i L-rd¡o \¡\.l¡ nucv¡ páBifla.r.+ i.¿Á h invocación. XXIY rl96l).u¡¡. se e¡.ón(rE ¡ré tr6i ¡ra _i-56. {3. oro o.i¡. h hoñ d.¿¡ P¡. Poggicn 19t6.ria nph¡cl i. h.il !i.¿ p.a"ld liritttt. ¡. Fond6 l¡r.1¿b6 $¡ a ¡aotiz d Lú. lr BblI d.r¡r'on i.u¿¿Í' \Flo¡..¿rr d.¡ u.on¿rts. 8 Súozi.nt Por 6ra ob6.di:.ie(o. B6}J). 327.br¡do eó Róñr en r955.mrl¡ r l¡r J. arg (ilurmcion§ 27.o. \954. dinl.ura.BrimuLr r¿16 .dad d. !.e C4a. t2ti" Mid¿L AS¿ i. "{. .r¡r.gulloso mo al que h¡bi¡ d. Bokniu. 't4t quer rnn dc "L¡ .1.imc. R.'M..lv.L ..ofrc srozi.hni. 0 lhnlndz¡on¿k ¿i M¿dicis.nto .. :..:. tue fo.rini.oni r- Schübr¡ng. p+.ompl.6 P..¡r.nn:nn de que cl ¡gu¡ ñún.rfo¡.nre.. pero ¡unquc 6r¿ rñ¡l¡do erc lug¿¡ l.. XLt. Ir¿ Ai B. r:l . 16 Tál era l¡ pi. El .l mis :n(iguo n¡núrno ¿.¿in s€ co¡vi..8uo pacie¡rc Lr cral. Ud re¡omcn .n .íaen..zzi.6 d.n el ..in. p!ñ:r¡ iu! qu. no ¡esú¡e u¡ cra. D6d. Sobftclúhi- Ná.n ioñ. een ilu«ración p enr. qú..l58 / 160.iór sin duda ploc€denE dd olle.ldécimo con8r.de en.d¿. Glpunto de vist.r dc nusúo hll. Lr inr. Etr¡'ns¿r h¡ ¿n¿ll¿do rc.¡ . \9.i. .ión dcl pinú no pu€de h2b. núñs- T.on €l pDfsr c¿rtud B.J4.R ominqm.n ¿ R. s P¡iló rloo& * .i .nr.ion6.lidád rrsri.nn.rdo mucho lós próye.rÉ @pr¡ ddÉ¡¡ : ClnG \'ll¡ rd .io ¿€ Hntoiia ccl.rpr. L. d.l lnr€rin hr ¡!r¡. l2l ¡.pr*nÉr un d6stE gri.rr.Thc Humlnií Po(nn ofCorimo d. El .l Éñro & \'6m o I¡ FÉ: pr@ L¡ p¡. Plú ¡e rl y ls:lYo por . Burd¿ch.ompaa .

pig\. t9o2) I I . luhá§z (L. K. Rah .in_ a@ ¡¿2 lz@ di lrt¿@ á Pm ¿1 _r/e tiddn Carkgg'o 1.atni¿ni {Ari del Contegno lntcrn2.. L. Pen& ¿/ É€y .Jioyanni (Flo..roi . Fógel y L. '.Di@rú¡¡]E ¿i S Lü¿no ¿i Fn.Mnn t]r. o Alied \un Fe rmón¡. M¿¿. Hn¡oa enero dc XII. lO9 6./ ld.i. L\iade. C. rt3¡).. tA:L r sigs.¿ (¡lo./.eipn.r9)r F. ed.r diü. 1926).mnti il Principaro. 27 . Reproducido en Roscoc.ipLia.. 1929)r R.: D l¡ I \lx. Bat¡nski.i Pi@. 1924).fid Mcdi. Ltu ¿ -\tq"¡tio Fllr¿ rqr6 r ie P G.¡Í. Oriío. 196.Jtháe (L.dni B¿* (Cambridle. o?. 1 ?ft. .. Fn¿ l\\tll ¡6t * ¿e-lri¿.i2). Mencar¡glir (rlo- ' L.Jt?. r b. . ¡bti rhc tbffib.nt. A¡er- lürtukr. Xll (194')). ^s ¡d.".. k ¿¿ \LiB ir \.. d'An.b¿nt of ptu¡o tt.zo adtitutu (Eina¡- 16. l. Aes. O.n¿ R. r0.. Roscoe. I H.Bern¡rdo Rucellai and rhe Oiii d¿.. i::j-. R¿kzia.fe' Ilv' efler¿rioJ.59 /:igs. llis oti9ó. 19. 907.Quen !]izibdh ).!¿/ foz"iú.o¡df5. l\1. Buts d^. y 766. f D. Lindino. r9.-ri.onini ann. M¡i.)tt). M. to 18.¿.in ¡o (Floencir. el¿g¿ntü qú tun rttu Ja.t aLaia r¿.. úit B¡blkr. pág. un libro que no 6guR cn t¡ eminenre 10. ve6os 149-350. Krnpe(. 1.l.¿¡ü .t. 11. ofLü. de scptienbr d€ l4-6.irg.tno et|fno \ptk.ñ oiü.re::::.la. aot l¡l y s.ero$ (Florenci¡. ¡ü Nrtdo Nildi. t9t:. rN/.. ¡¡¡q CE.trrl a/ . l9il).b. .oe. K¡úreller. (FloreD.ie. 7.E. r!\^¡ Mediceo.| l:. \i¡it Kampc^. Z. Joúr¿l of¡b..ia \lnr. ¿-¿. Do6.-r.¿itarun. R?k¿. É!F.Vaclcrnagel. t22- t.i. Fontius dc la Rica¡diina. (P¡ris. Or2rio Mo¡isni..v. 9. L F:s.¿. Pág 146.b?. Bonnaud Dcla L l¿¿c . r C.bÁru. .sp6iano dc B¡ric. ED . ta. di. 1933).Scnamm. páEs. otieeltai». lan¿l of "Thc th. Hnrle /r. \x/.en.ioJ.re..rdnr ¿Ü rl¿dln"¿xJú Aa]§n »¡¡k lL. 11.?.. . ü. píg 89. P. Rzfrm¡¡i. Vit¿ ¿i.s Alrenbu. . Htmanns (Leip?il.1.-e.-i.trc zis..h.4re ' delle /*del v6ri) (Florenci¡.b.ir. Ros.a t. Lift of Lü¿"zo d.. Ma ttin. n.E E l:& e . /¡r.. M.\hñari noúhe . tu«i r \. bre de 1951. tukb¿t. Y.VGO DL: LOi PRI\IEROJ \tÉDJCI5 : -_: ñ<. Tb. 138 I Itl. A.ip. Fni?lo Brn¿brh¡ :\. l9i2). Di \{/¿túi¿üg?b"úti¿¿? in dr /r". 1839).ag¡atutñ ?n¿uMnht qR rt.ipzig.-. t7. t¿¡i"tiah ¿oni"e h¿b. de Roover. Thc Lif. t<. r3r''. Tb.t-p.hrrel. 289.¿t o¡ th.d¿Írtr e¡'.? :. :0.htat.i¡./- !rd?"g. cd. < A .1.:.r.L. t¿.ll l1nbra¡i¿. l¿ir y{s. v EL J.i. I i.n ¿.z 2.ir. \1o. Rubiú.erredi. K¿ir.l. \'.tb"t& an¿ courtuaAl nitokt. ll5. ll.-:: 1 (FloEncú.. píe. C¿úi. En xD sftr nr búdr r "rzn. P.o. Stu¿i . 1.i. "D.1.:ipzig. u..\ó""erl.encir. C2(as dc Pieúo C€nñini ¡ Lol@o. P.53 y páBs. R (Eurhciner.... F:briczy.. R?mi'sw.¿3rnr. pág.¿n. 1934). 5a6-539- l-añi. E.l¿tnm4rd.1). o?...S¡l ..¿.tE r. 281.)42 Notd ¿¿ L$ ?áSi dr 29-38 ¿uüc. ¿r'.:| _ cú!*!:iÑ. Vo1" V? 1. El nita d¿l ú.El ¡u¡I@s f L tü¡ & (>o d. Múenn. //¿ ed..itu lMn¡i. t./ ..d. cód.n¡on ¿¿t R ú. lt39). flana¡d.?. D¿r ¿. Maitin '.¿. .. r.ld ¡¡úae». Gilbe¡i.z.¡.?-.lnia. l. ofl¿¿ \r da Sr5r.{¿ á l¿loqk útolnqinn¿ ^fe. fh. U..az¡. lr39)..2 d! . pá9..rs pi\gs. F. .l9tl).zo Ghibüti l9i6).hlin¡ñ¡ (Milán R.¿ -::?: -.¿lo d..t¿. C¿l.r d. S¿u. in ñ.óna y ll.on\cnr en hs zb¿Aatu tlt B. I 912)..c .'on (Lun¿res tSUlr). Xtl \IE('I\. r' M.1 6 r I Ec. X 1t947). F.. ¿¿r. Lú.ñ At¡s'. 20. 2r. pig. c|"r tr.Dorn.h lür chibe¡r¡ tll]r i1d-sárne". Ba.S. k"/.r.ñ d6 ritu ¡ld: in . atu| sigt. . wd. .-tL4 R¿ndniane 8. verino..h t908). .z.anna ltripLld. D. t (R{ {p¡ince@n.¿ rr. Kul.. 149- l88rr. Ciovanni cave.

i C¿.i. rí8 íl \lo¡{n'.r \\9061.¡t./.nduA hr¡tu¡6. Ahsndro d'An. ylll luilin.ir. 1742).ndi.o r l]h.zy.hi (Flóftnci¡. ¿¡ . delMcno. lnr. pá9.(...t¿ fü¿úi¿ (tk' Varbu¡g.. . Jrúáe (Lrip. pá8.s.II.'!rig5 a5.n epo.. ¡0 de la L¿uren¿i. 1.n l¡ qü. il.rura s.. 02. 1940). pis..iún¿tu fil?. Debo cra obscracniñ r h señon Stelh Pe¡R.."'i EfKAM¡ON a¿J.. 5.ginnd./. -Mnr¿ilu!. Fr$ lBerlh.168. Ég:. uná v¿ mis . o Bosco".:. ¡891). t6. pig:.. Lib¡i li. . 1890).t Coll. Cu¡r S.. pág\. C¡(.Alb.ll. C. III lFr¡nktu( 8 i\t. Kn h. XXVII (1964). úabaio. C. XxjV..sEl. úgt.te'n¡set. )_ Má¡. anur¿ ed Fógcl v L. SobE I¡ @ . 1'o. M..l t dtu ndlia"a (Türnr. c¡ cl dihujo ¡ plum¡ de E.¿ pig. 24. pttgs. q c ¡üibrii clicgundo p¡oye. i.ia. ptg...¿in. . 104 ll0! U. r9:?) 14. I r9-1. págs.1 (l.f¿i"./'.. A. 1934). 440 441.». Ed.)21). mu.ik. (úó y Proro dÁncon¡. I50. "¿anúo &1 dibujo llcn hs mnoio dd pá9. c6¿.. L 39. 271. .n. at".1. zo . Búrci (ilNra.lrl.n srd¡hm. von srn .iá.p€nJcn. piigs. Sicbenhii¡.. pils. l\.¡Jm¡ r6. ¿t ¿r.¡ .sG in rhc P¿l¡z Mt¿ici-Ricc. Heydenreich.t¡ii¿t. ¿¡ Fn ¿"¡¡. L. lo mnño ¡lue el Cód. Jolnzt of tb. pá9. Gu¡¿¿ Sra@n d.um¿n¡ on Mi. .i.Dcr Baub. Malii loxfor¿. Op ¿t . páss. vsig¡.t.. ^.2dos por I. ..1 \rl ¿ó Nrl¿i. ea. pá& 371 Rore. l:dm¡¡ ¿ Ontn.¿ ..!¿k. ¡r8_. 23. Llqutu. Antonio Ave¿ino Filaftk. 1181) ). (76-677.z. t86 v no nratrifiera Vas¡ri.rlin. d. p¡gs.. C. p¡9.nb. 1940).. C.iS.¡o. .rn4. o. ryrcducido po¡ C.ia.\ca tF l(tren. É85.. lib. ¡.tri.r P¡lazzo \ledi. G.r.Dic Klor.s. 27.A Hnhero Lnpuhll+. Vcnroti.:. . que dc verpasi2.h. . I li C. R. \. a12 y \i€ . tucntc sur¿:\ h lú del . Plur.rhi. . .t 6¡r E \lu. 55. \9o1¡. A l.toca¡aglii (FloEn.on¿.h.. Cü¡na d¿ ¡918). l\'.t<xtv tt 42)_ 54. 558.6(a-66').¡knch. ndlid. ¡. ¡iA.n Il. r952).ei6a (Floren. "¡ Renáto Pi¡tuli (1149).Á! 29. Pt¿i... R.rher.ipzis-B.r¡ cd. l» P¿l¡!k. ed. U.rip.h il¡¿ » (t.¿"nri¿. d¡leito. L pi$..1. Il (Flüen. ñ. Moreni.i¡ R¿.i¿..nflj. \v. 196..¡ye.rl.l^mi. Ín¡cesn turn lrn 18. 42.. 1930-1935). s r. Ri. ¿/.l).ions oathe B«tia V 1t917 ol Fi. l9l.nbk d.¡ole rrd ol¡hc Villá olGrcBBi. 1878). . .ii. I r. El dots aqúi 61. Esri (rru. \é& Hóñ. Sobr h d.. t19\ 'o? at. Prr*. §¡l¡. p¡8s.. pig... ¡.. ci'.¡. .. ¡ll. l.9ún loi r'. \'ci{ rúbi¿ñ ¡ion ¡. t9)2). Gurlind. 61. publi. ¡tr. Sañt\ial.lo? ¿o". XIvl).! tltubn- Avosndtu! D. Reptu¿úcldo. dq.. El docunento 67.. vi.n . o. irrcmcdirbl pida en ¿lgunos lugares. D. c¿_ t. pi8.prctluc. ll libto ¿i A"¡¿ io Brlh.ir.n .n. (Etor. . I 17 149.¡¿ /21¿ ¡.¿ ed. 277. Publi.l. 90. 4. Sobre los €iemptos ¡isüi. l16.ioné dd peñi e.lk s.7. ^logado ¿gnif«n¡@. ¡.t. U... II.líñin¡ 81.€ d.n epri.¿tor \tri¿11. H. D¿nid..rl L¡¡ !e.¡dos por Fábri. f. Tr¿úú nh¡ ¿i. si./ .i6 hean¡liado 0r¡6 s. r¡6 \ §is.Notas ¿.n¿É. l9lr9).){ i. /. It¿lid M¿¿i¿. FbkM. . . I Ba.1t. l. 10. von O«ingcn (Vicna.l4 pásn¿' 39-54 t4_l :2. Etdnotuñ. pig!.otrr ru Vcrccllcnsn. ¡)or €j. XII (Floren. 37 .itr.. Gro(.3rli d.l \\i. . 25. Sro/ia ¿4l n/tu n¿l. L t...¡ . Op. wzú tra»¿ Co.d.1.na..r r EliDb€¡h uoñ ¡k. 1892). Ve¡ino. A.n ruliod.o. i . l2ni. O¡ñi M.¡C.Ns Do.lnia. Morisñi. L§1 ¡. Lu 26. V (116l).. Mihnesi. V.n ¿.¿.nrz.l4cl47. Ehulituru.t¡iü ¿6 M¿dnn (Pá¡it. Ed. Ap.. Mandi Gtibuido ¡. i_ It O/.l. I742).r'. F/¿¿¿.nozo Coali! Fr. pig\. Por cic(o qu€ l¡ verión d.?¡ ll903). Íms d€ 38..1i. (. Alberto Lornz.mi e cncuenri 66.cipzi8..n. . d. B. Cr\¿. Xll (Floronch. l:óD¡iL.or<¡o oiRido por Có¿ k I'lut.221..321- 12. A.nEs y''úrksnaset... td. 5. ¿t ¡?r pjg . pej uú üii5 lmr¡ . 21. .Albc(o Avoeád¡o\ DeciprioG of ¡he Bidiá ofFisoh ¡nd of rhe vilh ot G. pi8.¿. l(.. 19¡-19¡.¿ ¡. pí& l ri¡"b i. L¿nd¡nó. 31.u(wcll.n- Brun¿ll.! y L.rr¿ 36.\¡l l\'rRomr t¡69r í0. t3. P^t¡Z. 63.n C. Wtd ¿i Fli?to ¿i sü Tt AuB b¡¡".ndhio (L.p¡S.n¿. ¿ (l.1. ptig. Di.ión 6l). 88 45 Ga/e.l 5F(. E.

fÉg C. .¿ d.dn lbt ¿h. 84.ional indso un ¡jsc hn lis«o como el d. M. A.r [Lo¡dre§.ol¿. véüe B. 1883).s. l9r2).. C. s b¿e en un p¡elimin del que se d. l9-1. 5. 217 -314_ Cod. 71.. bali. Al pear cjlo ál áprndiz cablá bol@ rus rorp. 256 y sis. 8. 129-1)6. ya 9u.rL n id. ?."n.lll.e.. non di tu rui . Ég 116. pá9.¿enne. A CiDdivi. R@. (.lz. 80. lo.r€i u¡d zeichnu¡8 in Italicn. 3. . Í) y Thónpson.. Th¿ n P¿itb\. pá€. suBió .100 e¡ A.rdali »islioli .¿ ci¡-. p+. h¿u"¿a hi f¿bd b¿t . M¿dii (liipLig.'.x Uói@ L¿ti".li8 ¡. l ñúbnf. pigt..rn¿t of . 8l rir.¡: . a btu n bru.ñl. ¿.¿nsnl¿l6o li ?o.§í2 IiBeEmeór¿. pero rampocó ¿n el a¡¡e¡iot h2\ L2 r¡a ?a.b. ñabru pi" ab. Ch6cl. tit.b¿ ¿Uz belbtu .ñ.i\azr en Mii". 1878. esa evolución.t_ .. \ono b . n.?¿tunn.Pollaiuolo¡ Tomb óf Pop€ -t¡ 75.. ¿l botul d¿t¿ íoti.24r. pÁ8.giob. .ii Mt 7.oid ilf¿rt b. lO tu. Sobre el dibujo 2qui ilurhdó..bli d. orta de Bstoldo púede edco nE ahom E. pág. Ncw H¡v.¿i. ed_ Mañi^i E! METODO DE ETABORA¡ COMTO§ICIONES DE LEONÁRDO t.Ma Tratu¿a ¿t h p¡nturd. D.o"on n. . All¡ed von R¿rnDnr. ¡tulih D/. y »iri.nbnfr¡¿n t tumin¿n lin. pá9.h.tu kn t"a¡..Flore¡ci. Qhicaso. vóls..ilkr M. Kr'§.\1. rr. lbLr'. relidú t.n¡i a?lo?ti¿ti ¿lli "rm. 2. AJnsro¡E I816). L.n pm. baú¡ d. Stodi -8.ñi dli q'zli noi ¿a.1@t¡ kli ú. Una reinte¡p¡et¿ción 71. Apé¡die rxvl.n.uin$ in th.{.rlssr lus dem B6nz sigs.tuúnL InsituB it Floft"4w (t940 t941).aglian .d¿"qt¿ ?i ..¡ principios 6. "Ho. z. 'n . L.n.edo mn dud¡ sob¡e el Glátó de 88. 268..imn lifd. Fg. li quli . tt¿b n¿ñblilf. Nót¿' de l$ pási% 54-60 . hon. Ed. Par€e más bien dep.lb tu dn. tols... Mih.'!t¿ndnál.n ds K.h.j ?ón¿i tt.1949.on?onit. B. tu "¿1. itbi¿ ."th ¿'¿ Fili. li ¿niruli añporitui ¿. §¿.h".1imr.ntur¿li d dlrrnd h"d.:bA dp.ntru*. B. o?. trgúg. C/ A. ?o"no bc.¿¿. 1932. E.n Flotnz."get d. Pnphú y Phnip Paún et. . ¡úm. Mit.\44 ¿1. 270 n.V6 i s h ]éBande mcdi.383. Pophab y Philip P. 469- 12 L.t d¿h nbn. I- rq¡r lr¡ ' is! . (1940)..¿. úi ntnk l. páEs. 4.l dibuio de lá mcifixión de Filippo Lippi del Mus€ o Británico (.h. ñalt. 3-.ld¡¡tJ.as ingi"liotu d b6n"b/."tu l.t b..ón?o"t bn ¿¿ lat u.0h¿ ¿ »aln c.at.¡ t27a e¿ A P M.r!. . pág:.¡ tln¡¿t.a eiti h n.ti . Ibl¿.b. Etding€ ¡. l9i6]. §úG ú».ndo. III. of Human¡m "The and rh. C^y. line no 6 dd rodo nueva.ñb/d. \. enno ñ.t36 68.n. 193a. M.. ¿l ülslondo d.n"n. ll4-tt5.nti. ci¡. píEs.ihaans.b¿ la dni»¿l¿ fs" ¡o d li noti d. OrEl.Mkd:i. Bem rd Bercnson..ni d .) 9. [prneb¡.lL ñ¿nb.ulo que.h d10. . paronchi. of P/irt ¿n¿ D4tuitsi ik th. Degenh^ú.U ¿n¿. Ládsu8€ oa sculprurc.ai. die Anl¡nge der Enñurfszcich¡ung dis¿ n. Vib ¿.i M¿dii 86.oñto"i stusd . lY.nnhnhln.1.n lÁtitur . .I {1951).ib n ?¿nd . ed- 6lr y6{i. rtl. Dcg. von Bode.b""e lvien "nd . 12. . R. I Abtu d. itunzi ¿ . Jnbtb'denr.il. E.tu . ¡'enituú¿ . Fo"t . qÁti ¡ali a bün o ?tu . l|..Ein M@¡t de.'.nbtjfii."¡dh .h.¿flth Cár.nr¿t. 69.mi.. chnhd2jo R!!I]]II! ? 9P d¿.atioh¿ ba f.nncey. Mincil g. ?tunb.¡l.A. Caye. Búilú. d?/a?/idn dl no. ñd kó" l¿a¿¿ d. Lo. und ihE monumenklen vocruk\.q. 34 t).¡¡iaii ¿' B. t Lotnu ''!ü. Sobr. Th. 4.n d.n. d./ Ski.. Pd3: 268.dr 'ia n. 450. ds LoEnrc Magnifi- ¿l of thc X\4 (lr5l).noun nd LarM d. cit. LFIG rncia. @no el ¿utor tnne h amábilidad de ¡fto¡ocr.t Írben t 5.Xx\41. op. . . st. 87 o 26t. l>¿ains' \f¡b¿ Fki.th.¿ rih. . 62n.t l¿hrb'.¡tr bn¿rd ri drd ¿i . 81. pi. ? .a.¿. ñ. GiotÉjo ü§ioil.bo". lia lali¿o . E. nrim.ñbtd d¿h tu¿ fs"p ¿ dtuú: ?tiñ¿ d i ¿uis. ljr na??afnno.ir.¿.H.a qno ¿i ú... l¡itu (ed_ i.. Milan6i.192na5 'i¡. i qtun ?oi 4 b¿¿g?k pú. I49. fI.lli !b/ia. 193 Vnúl/g ¿nd Cat¡ntu Inritukt.¿i. ¡9t01. ogni | 3.a/i ti¡ioti in¡. (r-€ondo da Mnci. 480.e a.¿. ¿ . Brinrb bill¿n¿a K"nn. de una conveBición ¿n la que F l. Pág:. cenni¡o Clnn. WbüE and Co'tuyA INi Piú4 dc lá ap.

I ).¿F-tat I ?o*."n.t übre dd nitu titulo (DebáE. R ?ha. ?ti'dk ¿i ?..b.h y E. 6ó. fol.. ú 4¿ 621.ap. ?rinciples ot Ca¡ierurc.4/a Nü¿vr York.to in. .n. 53 " obÉMció. ¿r.i lMilái. i .n) (FÉnktuÍ.**.n.¿éGó.gnio ¿ ..itu .Notas de l$ pásib6 60-70 20. intnti¿ni" led. pá8.ntúi U. 26. 35 n- 6rá inv.La<e.camba. IA MADONNA DEIIA SEDU DE R¡\F AEL r Inv.td¿ *t ¿ & i..1ó siguienre vém rmbi¿n M.n und Fo6. le Ia ho gid .hor d. lt.. su concnpo¿d¿o . págs.\lvohn a habella d.ov¿ intn¡i|n./ñ. A. r»tc.b¿ui.L d..".'-. Kris.M l¡ oN¡Edón de mu.1¿tu2 'pt/h¡ia. ¿ F t' G .o di ?.yitd ¿?lolti¿to ¿Ua ya i¡.lo ú ¡+<& .dúü n ui btu N"iññ¡i a dlb¿ eio.r¿ prcblema ea (Debac.bait¡ú'nh . to bdi ¿ i. 9. M¡ tbñ sbf'Kb u @'áttL¡ _sóbr. g'e. H.A ns a¿c of t-Erdoi working Prcadur. Cávd@tq Ra?btul(t¡n.r¿¿tubti F'ptorut3.ú'Aaab eAa tutitu t). dr6.n-.i ¿i k quli d..¿o @ ó. áFi* *ú naij.ÉE É9. iitumiÚ . (Lond¡es. Bi. d' 't o?d hdi odi@ ¿fa ¿..t al Lgt.tt.n 6E vo¡umetr.nú . Kris. no" ¿4Ui igurdanti b . cn. 12.14 <iH.hola. pá8.. Malr¡ux. los . 1911.I -l r. ¿l ó¡ero de sta car¿ véas¿ áhón F. C/ "El m¿tódo de elaboB. Combri. páa.h. .tu tF-¿d-LLt*. h¿n. ilÁión '.n lá qu.-. l93t)(Efiri¿nd6e ¡ u¡¡ j. Liiógáfi¡ de 1839. bte.t(pltis. ciung.¿ É ..@ELr¿.1. y aEbih a l¿ hrtond &l dn¿. e Lh. inonabihL.-hñ*t ¿*. "Pú cb.gL ¿i 15 r).d. i"tsdl '¿tic. pá9. h ¿pd ¿j Lan¡rdo dd W". and ciulio Rom& "Rápha. Ad Atlbti4xxyJll 0r. 6pccid- Do. 107.n L p¡áctiq d. Vaa ¿Á To¿a biudd. r tul . Tb. A c¿blog. ¿.. ¡. CóE / G. 23t.. ri. ttu.tLfl§\t2Lv*i p. póül@ Ll di@ d.n pued€ d. dn visci (Milán. mú K cJa¡k. t2t9r. b j»g.LG. n'¿ntu "."u.is & r.e& ¿z rtÉ¡ (cabri4( t9t9).td .. (e¡1. fol.onecEñ. NU.n Íw'i"o i" t. t Diúr¿ ¿úq&l:¿.n 'u ?¿te- rioa -. t9O9).n--. -Th.tu Ltu Bek@i. ¿fth¿ Dt¿ui.¿ú. fol. composicionG de Lom¡dó». 10. . 2t.¿Bad. einP¡do . .ü. 22. 26-36.ngd¿ 0da4f a.i--- a Vin¿tot Ca¡L. tutu ?o'a dn¿ ?tu9diú ¿* @ ?6i . tuchie.. C. Liñi@i¿n¿ n¿h p¿¿n¿ A Nw.a Fa d¿ Á F-.. Tl. 403.nción en rMedia. l9l9). . . H. dd ?dn* ¿6 FLill6 Ntu. prgs.d¿nt rnh daEt¿ña.re &l ¿pa¿ iñ-n rf r4r. tr4)).i¿ft l.*k.n¡. D¿ To"¿r (F mnkfun. (ed. ( I P. /.¡iot tuntr tussiomat úbil¿r¿ .ttheln Hoppe.e@.Palf -{.3o117. b. 1998). ¿d E.k b ¿a ¿a Wn. Datuña.t.t. J. He analiado . 6Pri2l. Frederick Haft. 6. F atw. ú. Dú 8ia Rnla¿L in ¿d d.ñini úi4 .i . apto?tiztz ¿ tui. .. &?efisi @ tb ú.h. Erc Luca Beltr¿ñi. .B. jugudo.oy n¿.bn ¿ .W@ilt¿. . A. oftóláni.. p4.fttutu di qu [o"d"¿ n -btu no. I 998).l ño". pt& 450. K C]¿*. 1936).. le¡do.tnd| ?ai onab d¿lz pcrfrio¡.. Oppé. c. van6 |fsit.."ti.ión6 ebE u e¡¿ uo d..§ ¿ pitut úl k¿¿.@s boec dc té n¡rdó a 6E hibno. . Knnekr L*iL|t.yx¡I \ 1944).. 14. ánalizado dsuns d...bn. . g1nn r pinró 6in¡mo ere tem. 19t9). t4.iñntu D¿.b¿ ri r. t937). x@ú)i p. hll$ a¡tisua.228. R¿Í:d. X\¡1.L. d d'á'Pr. Hawtñ nn.87.oñponiñ. p+.1883). Tl'¿ An Bn ¿tiz.Ua . pi8. bd...e4.0tut- frií 'i¿ n¿t'/an. t9t4). K. núm. u¡d b. fol. tis@/¿i. ú. Nig\et. l. i n úli i 4.f.lll An . t45 E. B.iiúa üat/d.tu ?i-4+*L..a.¿ata ¿rr¿ ¿ b¿12 i.* *d4ió-'*. Marilyn Aronb.b. Lotutdo v. (Béry ño. ¿.38 .i. d.-a ri@ -. ¡¡od¡..st of 1. tigon ¡!ñ. di¿mero 7l o. Mámgóni).9.iú*b¿. .+fi.r. l. Itl. rtrl1i. núñ. Sobi.ha Lndatul lF¡ankfún¡ Qkll.. '\t¡Un. Iás . M.¿. cn-.. Rd?hael (Loñdtc\. Tbdbull ¿2/ Gdiu art@st L1iai. t nüatu . ta35-rA52. s¿lo §e co¡sryaba d 18.

1662).rt¿ mll¿ -< pks.ht ¿¿: B¡A Lt ¿r @ \'. H. en ese libro.ep. h¿lr ue!¡do ¡noñ dd mpo g6an. S¡. en el c¡p. :r. Mado"n¿ \Fa¡kfur. Hruprman.ituc) cit.¿-'. ]*irkaw.\r.-o :!3i¿ ñ6!ÚéñRPc?F. ¿/r¿. qu. wir. 31. k.¿/ P/..1f¿t./ ej...¿ t::w: Att!ú@lñ tr: . t./.':r\d &.¡els preconscientev.ü. . 4r r/k.!9 H Gbo¡nr.qu¡.ñ 5.tulknh¡..s¿n¿o ¿.¿ (L.t. aa¿.onr. /'dr&. P!¿orhdl!¡i. S.-4-::'. . H nnt c.l¿ rv¿hth.(. r he rJ en especial la Conliren. ¡di.li 5.r:!a rú:.: 1@ 24 . E«e pmro lo expone muy bEn A.¿ d. De ¡'¡rn¡ia".1§li Rdnü d rrüd.rno @n E.El psicoá. a/ .dr..rd¡ ¡l :. 42 a7 h tumulrión dc Vs¡i cn cl pr. (L4ipzi8. nM k tu lit¿ . R. I hato ¿? jqaú. 6.rl LibBry) (¡ndres. El .-non . :qu. !rit'l. Snb ¿6 M¿maft El¡ils Kañt 29.u.t d..h) y 8. Vsia". l*a Cls¡r¡.pror¿. pjg.pLi i.. Z1L.r L lry.\pc. 127-142. l0 (escrito con : liphñ]. Uhreuseig.ia 16."¡. en su ¡nálns de sos musicales ran inoincados como l. In.¡ 2ft¡rico v 5us conecu€n. .iu.¡rdo (pig.. (Búkde) r Lor Ángd. de k p¿i. Rrfa¿b F.bL.ióg..'i loxtir¿.\li. prera especiil ÍeNión alaspr.ial los. IL Ntt d4 M. lF ¡^nk. Hnhúzl ¡kditubilia 41.i Iq § ¡isii! -rl< z ¡l¡-t úr ¡¿ ll. Sobre h ulttriór historid dr d.n.onuncúd¿ 23 2A- 3t. s. págs. (studies ol rhe weburg Im. Cicean. M.tut(tr Mús.' :'1.ii. .¡dúk \:!t:d:i* rk r . rcn.r.nno r't. Ba\ne.s. I L. Fnnciscus ]unn§.¡ricúr¡ta. y l.a i. 1947).im. R.is ¡l . Or¿ror..d.:.: nn .bt. m. 103: li E Rñ. ls l'ol¿ni. idiÉ :r:.n dü¡b lohn 1998)- lue p.: bb...:: XI II 26.n.ú r. r160). ryol¿.}itqr:.al Pt. l9t3). ¿tu¡ Fa. Cl K. l9t2).É Pa E¡lsidr nrr § H:d. &?laft¡i|.fC..ho dc quc ne5 "especul¡re!.iaa. págs. L¡i.ulo enúe A¡útóteles v cl "esenci¡lnmo. !nnri..l ion.I en €l. ¡eimp¡eso en .e¡^ tfle ".¡ . ióiÉ :§ir ló & P]3. ^ne'. Ktis.r4.rp.1. t.it. ?.Ll t M¿¿¡tbn6 bt ur. 56.4 t.ap. sp{iilmenre el cáp.m iutr.¿r-. hkob Burc!:hrdt.(Nuevr York.r- . cn .l bn¡a. 10.¿u'J.. 10-4..i?ú Th¿ 36.¿.on. .ot \tr5: \'üi :q: E t§ \ '* I Prul la. F. l94l).i. ho. Co.ión pi§.Lon¿rs Sobre l¡ ¡pli.:o: :. f.a-e It l'o¡ ei iNr.r l9i4).s inv¿ñio (pá8.e¡1ot Di t&innú.1)br.hn¿tu. t o\ey. Goñbri. pjg.¡ ..rni..É¿ltudrk ¡" i¿r'. el m¡mo autor submya h impresión de sencillez que da la Mrdar"d delb rcn2.r. E. r!&rgú¿rih.h¡i"¡d 5prna Mi¡ d. La &¿a¿ ¡bint ! ra (r. Th¿ Lagr of [rt¿¿M I.sn.{.h: la..\mh.l.i Nnb dú Mn§? q"d|oI¿b!a¡!._ {*&i. ae:¡.¡! .:s ¡tr E Fü 16iiB :-r¡ F1! 69 . Rcprodu. ¿..álisis 25 Sobre el vín. D¿ Arhnttur4libo I. 1998). Combrich. R. tnir 5i-i. Ü h€. lt.n. 36.. ¿r. rb¡drd. . 22.tio. ¿¿n Emr. En su lib¡o pos.ñ 'tuú¿ sbñ d0 ti? b¿a\... c .¿ d. 2. H. ¡)¿ /tar¡ vcktuñ lAn*et AU.cit M..ond¡es.rr-:..- t la h. I ¡x4. pursen.Debl.:k:.?.L: .":i ¿. Bü]lin.".ke¡.ilLk rbtuü.: ¡ii o.2l v sigs.: r 1e¡.l¡¡¡¡¿ B¿. .1. .i"t"r ?tt ?ti.: . Pqúaa"a\ri! ofAúrti. .. lopp"t.akf.fuftkttkt B|n: CfD-t.lV. plgs. P¿s. Ar. y libro a2.r/¿¿. R¿Kbt ..cnrnta dcl p¡og..Lra--: ¡z:D ld. :ú L.¿. de Piles. bknrú. R. po..i r 94r).rbrlló ¿.d. 4 R . ap. (Debft..l¿" k¿in¿ Mrt. )0. Véxse umbi¿n mi a aen¡l d(l .2 e ¡. :E !:ú Hin¡1.: d..4¿? l ¿s Scg¿.fcúio. N.{a ¡u lucso d kñá fundame¡rál de sh .it ti. l93l). Abt ¿nryt Un¿ in bn dü S. miEspuer2 difierr un po. th? Ag. 1/¿ /¿ la ?.ido con pemio de Phitips Etecúic¡l Í!s.o dc laruy¿ ¡o dc& oscurecer lo gue r su plantcrmicnto dd p¡obl..t46 Nú Not6 dr h! ?ágiad' 70-79 27.Vni.i¿ cn su á¡ális¡ de las conquntas de lr.bL k.r.¿rgi. 4: K. 43 y sigs.tu. 109).lb t goln liü"kr . Fréar de cl¿obRy. HerLer.ión dc crd id.: iftr l)! h conGrncn r. (LoDdres.\Ii r lS .lnh. Jubrirá l¡ impona¡cia de los . -resoluoón de problemrs. 22 23. ao¡m:l en l¿ ¡d.eb Clisi. Pappu. Lr nn¿tin . Vübng.. l9).".¿ o ?\ :.@xJ .

.llú. pá8.n u.la Ma¿. de \t H. Ci Arsúto Gtzb. Co¡rcgno M. Gothn. :: ¡tisti@ y su conecu€n.¿É tt']I É.a M¿ieiM ** É{F 86-9. Efli. Iv (Flore¡ciz. YJ-l y s.*¿ in ¿¿ Mdbri.iz (l¡. .arop.fad". €tr 17.n mi liba A¡. .n .. ptgi 507-504. Cuade¡no núm. s. Th.b¿" w. O?.. 2l-24 de ¿bn¡. . Tl'. páqr 826.nrá ¿¡ P. . Lnetlry Sou'cs ed I¡te¡p¡etriions th¡oud EiEht Cenuri6 (Pd¡' aton. Op. 1916).r. v7I. Xxlll 6.UrtE¡->¿c. 6. p¿g! i2-rl. Stu¿ie! 7.-tu Neiaub .ndb. G. qu€ rl stüdio¡o a obras ánr€rioEs: P1\l Falkl. t. e il" 22- r villiam ú7-464. o¿ . 29'31.ji' Inúoducción. n In.li-* A«d¿. (Leipz.0*. 1755). (Roru. Phi[ot.iográfico. -. ri5k Kimb¡ll. F. ed. -i. los llmitcs dd relaivismo con ¡especio a la repr*ntación É amlian .L. ¿/¡.t-*.rD ". ru. pá& lot.¿ñ"kti Poñ?.Élaft..-iL'tb aEY.ti.n úlüno.t . qu.h".itsw .. Roma..a (E$ocolmo.i.AL ñt. @&.úO. t. i" S. r9l3). h¡to. p&i.. rt6'.s&¡d. Cio on úlo la bibliogEfa 6ienre. He c¡iticádo &.birbtlnb.. 1960).Dn * fndiaaE¡d.{). pás:.q. pág:.. t998).co: roril di un . lki. liralú r d ¡É d. Brc :.6r. j$'¿¿ (D&eÉ.a-rÉ¿E ru¿br-.1. in onol. : . t¡ c¡ítie d. 21.rro.. pe' 104106 . p4.n.O(o K!E.4ftnud6 in vedt ¿ iñ. t672). &. pá9. An d"d Tb. 1962). en 6E 6lümcn. ?-¿Lr¡E!-. G¡. Po?.-Jb-g> üat n L¿d--l.n ú¿(B{|. $q tndencia cn mi lEñ: hi!úria sciál d.+ 4t 2n ta" LÉ+a¡b.E> o I¡. en 24. l@l I rh. .. loh tún (Nr*a York.. Cl .n»n' §. Panofsl{).do 23.. Dell ^ 6udia Ludwig Cuftiu II.. .it. 1941).\ Molal Eray ¡rankl.«ni c kñini.Etphru .nb¿lt¿ d.r*r ctrger (L¡ndr6. bdtruo. R. Wa.Ei. Éss.?b! of Ph»n'. t1. Tlte Gorhn.ta del prosreso páE:. 129 y sigs.The EL MANIERISMO: TRA§FONDO HISTORIOGMFICO . ?4. delb v¿id de R.. 17 )¿ si8s. 132. Fn¡1d.Ld6 r . O.!d (r960).d.ra úhiúún. !ne. rtF. II :.ieno.. . año CCctr-D( (1962). 2t3.ió" . 8' . tÉd. $bE C/ (Úb¡á! d. é t caiútifu*.376.t H{^ d .. Lbt (Tu¡Ín. ser. Rzpb¿l (tbndr6.a ¿ b¿rurco Ini€mazionale.. 1. Ot Atbnttur¿.¿. 193. t2.ÉLú ¿rr!t..n. i- 5. 1959). G. en sE (1760). pass.. 19. Planck. k ).... \Y¿úrry ¿»d Co"nnrA l»nnans. 70. & y ta. Il gorió . qp.nt.. 429-447.¿*4.¿.ión renacetrti. t919). .A. l.gtif. 25.b-ú--fr.ñng6. . -. 166-167. iib¡ dn Nühdbsa..+ x. cihdo de P. 147 Nl schiÍ.n. di Lio"ello V. Ep. Ctc E Ep¡ldE a lt¡. .1r-. t943). weli 2 p¿Él.ory ltrtü6- \ *k 'i4 \'rb 1956).t¡. t879).H. l..¿ tu la inrd¡í[d.d. t976).\ tt..rd lÚ- bién remnir¡ NtudG.M-. . Gi&>. t.¿. d¿i Li. a- Un¡ opóftuna list¡ de r¡¡. 1947). rai ¿i . ¡varburton.n¿&r.B2ro.B. A$8¡o Cúáo.ntun (Rona. L.El ñ¡¡i.t*c tr 4.bn. e p:igs..¿a (Fil¿ddfi. &r bri. nrn+ lo tó K & *--+a.r.. ltul¿ E¿niúi d.t ¿ *nt .'ld¿ p@ hm l¡ !¡¿doE d. pás.d- v.Ét. lopper.nte en h famN sección sobre .-r /Y. l9@.iálm. 1948). Milanesi.. 18.. ¡r. t96o)t Md nn@. (Múnnh.¡k.Notas dr L$ t¿situt' 79-103 43. NORMA Y FORMA l. K. ). prg:. Fi'.s d¿ srn. (londE ^ÉndiÉ. C/ Sv€d¡n¡ reontief AlpcF.o: co.eficE Vit¡uvio lo Di.i¡.. pás§. Cápl- A6rh. Nüeva Yort.rnmo: i6lo.kd Biubdrdk"n§ (DÉ3. oo«t.n lBeflín.o.s pol¡ri. Orc¡¿li.cl¡¿l.pz.. úad. rLá concep. í vntnvio..t.g:.zr .

i¿ndor 2 Gióro: .ollzio"i M4ia. q l¡ dona. Id.t 1888). De¡k¿. se en: E.["a d6 16_ ]z.l. C/ lákob BurcLhrdr....Das .ftne sn KenocÁ clart.Ln.¡.E rly lalian Narui¿ 5tudi6 úd üe Erly cá]¿nd¡ l¡ndsepo. tu¿n/h ni»d. cll Boca.¡ó Ai (t'ndr. pá& .tuntl'. págs. Ko¡saatsH6selidg. y nó la dios2 Foirúná. t9l9). págs."9.a {L^ Ha'á. Beinás. v. 5..las.ng. (Haue. A.t¡.lÉ Vld¿nn S.ia. rnMtun ún K@DDt!.cio.h .ttu d¿b r¿i¿ ¿e Rat^el".?¿ i.n.. Esay tbd ¿i¿ L"¿' ..r?. 1.bn¡o9qntnsa ¿. del ignoHnr qu. 102.¿.ir del rq¡o. Jzh¿. 1947).) 11.t¿¿.L: conep.ipzig-B.l.!¿. (19tr). a li L\ TEOÚ\ ¡.¿ lor \12fti H2r¿n lfford.d-t¿dishñ La. ?itut¿ di p¿á¿gia i.ñ¡tu lP.i. w lt93t). PsaÉ esún la edición d€ 1486: rcmque pi.h..-V. a0...13-47. ^lbür púaje á1. (Bolonia. de Grimatri.m.¿ba o d¿ jnsrú.148 Sob¡e la Noht' d? Lt' pári"d' 103-11 júsifio.bil¿ükú$ . Jzt'ilnd. ú snu. E. M. \1" d. 6e Úiculo: . F¡ndlá¡d*. \9. (Fmlár BñtíL.abie d? Qaz¿1n.s Sr€rling.¿ enrrc pidtuE y escutu¡a.bd? ^rb.i. \'.&. d-B bi! zú InSb¡lro¿ lMilán. wdúnry d. ztk¡h Knn¿b¿w\ i lvia.dtl. d¿l .úh¿ tz¡¿rhqf N.Vt?. qf lángc-Fühf. t949\ M.¿.Ah^dct.. Fbliúdó d6pu6 d€ s snro ^^¡ . l9.sa z.t ¿. m¡ximo¡um gesá prin.. r \l. buchos siglos porlos srcrcs de los que pinrábán más par¡ reBalo de h vno I0.S. .idó. w.nba¡so no se @noa 3. mÉ¡to del sábió.. . t9J9).N d. rado duiint.t I05. Orb P:icht. Resúoenes de sm € rclución pueden encon¡H¡..n 6r.r?). Dürio. pi€. Frimmel. cá¡tá a Benedetu Várchi ¡elati\^ dl p¿tusa..¿ coanel¿ ¡Bntut!. Ld t9ti). Diivt rb. y' embién L...ipum dig¡úsim: memoatu: dil qu¡e privarotuñ. Eitdsdn. XCIII qx](¡n.ia.n¡b¿. 4. 1932). Th. K. E. i.l¿ 6. 6. |9t3).6. . r8. SobE riory¡k r su co¡cx¡o. págs. S¡nñ1.l nofte..ta Ma¿.. z"t K""is¿i .s¿- d ¿úti¿n \tuk. dos ob6 d. ed.¡.fi. r»2t.$hnt¡|. B¿l. . . Gs¿ññ¿¡.n. I93_). impresa por vcz pi neá ed Bor2ri Tic@ii. . J..tta..l prógr.n. . . Eds2rd |\--orE2c- DT:L -{¡TI I¡E\'ACENTISTA Y EL NACIMIENTO DET PAISAIISMO AÉ of L¡n- . .n Q'¿l¿Nhi|i. ni.ri@¿.oho Fimmel y orG h úadu. Paiinic¡ y utu de El Bo5 cl 'iu. pdgs.hd.hnht.rh C.ión de ese pare- t ce\ !é6c . 'abt.b"i/d. i. págs. y Chárl.nlnrlúche L¡ndschaf(naluei von Plfinn bn ¿. .r vón o6k¡ei.flib¡ Nbht6r t . dov . 16.? Irn.¡ 6E dic¡¡ó órigitui..djn...r- bi'r.n 21. kó"n. ¿.n ai ¿Lf¿l!\ ¿4 Kciññ .. Pantt. l. Jnhlbuh dtr K".ón el qüe puede ómpzp§e mi reseña¡ reprduci<l^ en M.¿itu¡k"6 n .n.ú./a.hnht !a" ttulnn (Di¿ s. ción por 16 óbtr d.h. O8d.fr!. . 9..dr¿. p¿labá Fotutu jú te -4. . 1952). Pto . N. p^C. qu. rslum€n.a. espechl pEdils.r. pig.nd. D.ót.n iñ krbzL a '¡d 'i. de quien ¡in .votvió a sacrr á l¿ lú ¡qu.n.L¡zio. en Jo"ndl of¡b.1. ( tukr./. Raio Bts.ión renaenúta d.n d.l. (Berlía l9ll)..tuE er petia vaia sn: :lü qr 0 885).É. d€ mayo de lt2l. tB y sig.do de h sla der co¡sjo.tb!ry.. r dnigidi á BedYcnuro Cellini. 5.nz.Expulsá.rru¿ signiffca tcmp€sad..bzhkn" l¿h. Lr G"llÍid G|"tugd un¿úa vdf. r C¿@l¡ ra de B . y\]II (19t0). mod€h¿ Ln¡§tafÉEild. páEs..{ r !ig. .i. \Debúe. 1998). d.b¿fatu¡fti úú A.r t7. q T*o verdádeá (in2 l d.h¿f ¿l' varyans dfalg. cf ).." ds l. ¿r'. D¿l Anonino Moftlli. lbli. 9 ..b¿f'n¿l¿ú '. Nene. (Añh. Friedlindd. jo¡nada.ión y liñiÉ. H¿ La"¿t. 5. ¡b¿ S.fn.¿.Di.biÍcn ll. M. H. cl I A.4"tu.. piq- ?d6í c_ A_ k\L 3- oonunam inr (1.4¿.Ll D.l¡.hñ \e'. 209 y sig. Rabtu dcl \1.ld. . da Hi!tulihd dn 4 dn. I 893).ntifiúdo uu¡lmente con Ouwrd. s. ¡60.lnventa. t0.t t¿nd\.so adstico y sus on§u. ln .11. rt* H. Apre del B¡ryúrio que rigue llevándo su nombE poseil. Da¿u. Ti¿rze-Con¡lt. pá$. E. l9t)0).iviun moÉ .l¡i. ¿ao Grimúi rcni. lrd Erblüh.n d. ¿¿ N¿t& Dan¿ lPtd\./ . 160-37.ión 12 K"nrs6. lyi¿n4 knbién el i¡vc¡hro d. p¡n rn(ión del enc¡di. En razón de lá imponan. .¡hiavzcido enre- lr. )OCü\'(r9r3): Josph Nesnder cñf 15. d6 Kun$b¿sirs der Márgú. 57.rnth Túk in Len¿!.hd t s.n kt). tr24-1530". pá& t4. Nkdrhnd. nl nlh .n s.". por €Énplo. por supue$o.h.6r.r K'r. ra"dsp. redactádo en lt28: ¡a.

có¿..btunk'.hd d. Holl¡¡da s Cesprácl.Sobe h ap1i6ión de h rórii¡ trópl¡óoi: ¿ .. r.tuii it. cf td. pai. conf¿aú d¿ IAa/. Urbn Fh@.cto paádójico eD su 6cú¿lá. . (.aui. snida. . pig. Parinier y Qü¿¡tin MNys.lid. Re¡mp6 ..d. Stulrtud Nn¿ t linr¿¿ t6Z 36.tr3 y stg. drtEtF*. mda noticia de uó de coláboáció¡ enrE un pinú de ffBufts y orrc de p.d. II fá6iñl {Pnnez¿d fiÉ4 ¡7r¡. d.e el p2isi. pás.\¡!ú.1 Frfño conocinien¡o del hombc 6 h miritú rL rod2 ¡. ".. "Fnn.ra¿t lan"d6 Vin¡iÁ antlr i en D.r-tú Én¿-Lc !i¡Lde Boiti«lli sob.l . L jen¡quíá 6¡.29l .t . t30: . Rúñll lt.ble .quipo.-* Lonár.r¿ie @ z. guód omniuñ sir quid¿n L/dz'dri. "F. ED cuálquhr dq no puede Ér ñ. e¡ ttl0 prcade sin dudá a Iá @hbo¡ación c¡ú.id¿ lParls. III. er mtarions.hu dp¡ilrE@i. 30 e.rtu¡rer¿r.f. Hi!@ria N¿tul¿li!./"{rÉ.ini ?atry| Aqt . XXj{¡. a/ L t¡ Efctftn 6 ¡ nirb.r{.6e senio univdsal só]o "ivi. Hiarú W W. d. e¡ A. 1943)." «En 6re EonamÉnro 6br l¡¡bl¿¡do rán sólo del cnepo humúo. tol. b 6 F0..Noti! d¡ L$ .xt/I (1896). 1899). rólo los pinúG d.tóriú f¡t K"B tu isñ n b¿f. Irft A.tino d.lo en h univ.¡. l¿ ?i.h M¿l. v). Bor¡c€ lli 16 p¡iei."¿ Coúau te -i¡rFa-E¡--É ¡.".e Ia olaboq."d-.s a iál¿s del rnbájo en .t\--QédüG*" z11-6_{Ec ll. er flG 10.. lorrul of th.{«¡ hominii óg¡nio.6.. o v. -a.. et pórus.tu.d. ?árs. Hittuti Ndturuln.t \It !+ ¡--:r ron..it¿ú ebb¿ni-i .. t r opúi'c . )O§'\'.turu.. McMáhón. de la pinrurai "Nám d. l.hrid2d la v¡ión .is@ d.sti dq.193_1..?. ruaú.F l{. R. proprerea qMd ur uoivesae philoso phi4 6t F. d.úF pc. 1920).trbló.-..s P'ú6pdq de.r¡zación ycrino U9olin.§\'. w @n6rmada por Eons stilcrid rcl !(. Pübli. ¡t6r. que a la sombE d.¡r -. :. F¡ PDbtda -21¡it ¿d@ M kd ?dftn wi¡ ¿ .. Ultiml hóris naxime Ónveniet.¡ r t -.ii fol.. E¿tibien. R. 35.r si6 contin. dond. da Hollands und Do Cir^ao.au A6. rl2.olor fonu¡6. lrg fil ls 38. ll.L 34..i¡ih F CL & L¡É.í de h dignid¡d de ü¡ ónEnido y por tuto & f6ria . P.4 60 (Pa.e huñano mern¿ in IDc quidem argumenro loquor. 1669).x Urbiñú In. er igEtium l¡dos. Len¿rdó . ate. P. Que álsun6 Is r(h¿on e d. Cf R. -. d.26. A. :r..¡FrlhG.lic Mderei. q Cl Ldnb. A"tbtituhs r d Na.. ci. ompLE e F.itu (Btl]:s. .i6 omn6 omniüm ¡erum ádrp.tu"a .Düo¡i i". Le.turr x (1948).¿nió¡ dc p¿4pu S.E i1 §D( (rta¡! ll.tqiEiEdaequivauan a man. p+' . (Ut pidu€ po*iaL Tb¿ A¡ B.zÚiziit & El Bcó qE h& doo Fd¡F .áxind I I l -t 15 TolLt ¿2 r49 dil qu. y @ a id smñ rFao @li' i@¿./ Embién H s TieE. )790). C.is. . r t__ )2. qu. quia i¡ ó tu quam paFó quod¡m m¡ndo ros rerum úiv.& lú 1274 ed.tb- iucu¡dissima. "renar_ do d¡ Moci und eine schule. Digmos de pM 9u. pis.ron podian 6pitu a lega¡ ¿ sú á16 cot. 1956). bi-i .@Eit Para el m.cctea. quac a¡ato. Hil2r€scimus maiorcm io modum úimis cum pic6 vid¿mus amenn2 ¡6 Ggionum.n¡ tiones.EÉ. .u l1 A¡liilo a I¿úl¡. Clnbs.¡rl¡ músis a la pin¡u¡a d mi . Lá hi¡toria de lóh¿ 4 ob.s dd bolb i!. t r. XXx¡¿.ti. sto corpo.iets p¡ovenB.¡biliüm'F rd in linen vd in coloribus lórmoná¡6 ompkftiiur. t949). M¿tutúeft r. tuchrü (Londr6. Iiu6 flo6 áp¡cn po¡ d€b.I¡ó. P¿"tua ¿ d. lr. de vdÓncelts (Q.aE¡idrr. ror. do¡de r d€6ne con admü. nc/fi \tgor).ris Dialóg:de. et pikrio¡es. Épl-l@to.L clEra .iám viEn dpri6at..i-¡Ett ca. 37.¿ rql (1940)_ "humni¡s. gráphies €t sculpruft 6nn st homin¿m ponere. r¡ Dú.iúi.¡n¿ria. midEtem prima iua bbrl¿ hah¿r pubucn ár pn6ran¡isi ea no¡um ópe¡ibus adhibebitur.e übe¡ . Cl H.8 @incidenciá que h p¡i..jo d. la i¡sistenciá .¿1l¿s. .ado po¡ ve¿ primera por Yriai¡€ en la Geñ..DúiFd. Tldt¿d! ¿. :i .ú F4L d.ti Lonbddi ¿td Eb.Érir dF( ¡¡c -i É limo$ ÉftrencE d. b6cb6í dninúti.. pl6 .dievalizanr.d dc la pintun tuvo un.--É-.ión dc csE da Ssró y €l mnre¡iñ B€¡n@no (p¡obabl¿nenE un ¡or_ kí@) e¡ u¡ Bd..m .. . quia homi¡n qr. lor p2iejú6.r@n6 s!.. 2r.?Éd.l-.. faúi. si sb tuvo eatmcnr. J-. delcÍEnlo de L4onrdo. d^ B. Leonardo -\ Cl h cán. ptg. hace E¡jisd.t K'ü¡sscbirth) VieM. ).&É¿tbi-\' d. .zi ¿e' hnb JabL 'nk hoddB (Ht ]en. j.

i<dL¡da. Dk A"tik. d.i6..n M.¡r. da qE e lhv¿b2n a h prácria lc m¿rc hafánr id.rirnn. P.h¿Í (Ftibttg.. pqo lar dirincioo6 p¡i¡ )¿ Eú. pu6 su lor ma qErna Eúne todd hs bdl% d..4t*Lri-¿t-:&. e¡.¿& i¡ htu ?ittuto lna Mb .l iH v6 n ñzl¿n k"z! \'¿n-sfb dúiin ú¡ lÉ . rmb6.lP¿G dc piea ¡cturnd de ese tipo.ligut «bbn"ñ Grunne i. 6aba sp¿ciJiado en .i6). G.i.e¡¿. Rog.t co ñ. 1960).niÍ¿". 72 73..ll ¿thn¿tura ¿i M wtuin n¿thtti . dbn.od3l8 coes v¡ib16.t-. sin pinrur¡¡ ¡i aÍifi.P..iñ prendc¡ts.r¿.iá.Tesi.nr.. P.. todos ¡quellos adóinos que por si mi. i9.IJ(II.le. Ep¡oducidó 54.V.ikq"¿¿n.td poc. !ñ ?¿-r. ó1.úü d. Káuth¿imq.a.tol.ú Holtüdo .b.r p6aje en ra 6tét¡e f¿. Kuit G¿Br. C/ rEriorm.d¡issúúr.--¿Fgdia V-raltúi-N.r 1{'. l9l2).¡Éd l¡tE x¡rü(.Dt.271301.i¿d. ñc/Jtt (1948).)¿t E4 D( (8dtiE 19. d menos sl que 6tá ftpRscnrad¡ como se fisu¡r uno quc /¿¿¿r¿ qmpo¡ mcnos cuftiv2dos y do¡nados.menre L.lái. 42. -t G@¡.l R. G@n.l El epiulo P. 1935). Rediqdo ahon cn ra&r. l¡ncelo(o da Bngia. Ubo ¿ecomcioncs d. Pñ!.dE .iÉL. p. próhabl.i f¿nz¡in. Comic Scne ol rh.s h r. ya qu.nk urt/ K. d. 188. 40. \orE&¡. Todos lG pááj6 $n ¡qur. tr72). t546)..I. 109. R. t4t. a w@s s qr¡c¡¡& pá¡1 2rae¡ a vaeabundos y p podu. Se nos mu6rn ella co¡ to¿ sencillez.ma p&* mücho mejor prcúá6q si h de¡ en ribq Ed y el are no h violc¡a.n.. ¡l6i¿n (Dcbar.n*tu*4rrr¿U .. qu. Sobc * . F.Di¿ úiddlrndirl- 56. se¡ Iinq o en color--. 57. ?itula.f Hu§1_ 1927). dscribe 4i el mbio de m¿¡eá dc ?. pir¡mid6.. Bril a su |eeda á v. t8. s. en sr€ rclu- 52. A.b¿4EihS.§-Añ. 1oz.sndabr€s ).o.. . cip¿16 5igui. poaai l.vtu¿E ¡9.mcini¿nro. Ncaecia. Hús¿w¿fi. d l@ph ct^ññ. i I . filosoIia. D. odo cl univero de hs .o. . 'tu|tul¿." lw. o?.6.io. ttu ñ.p.b A. Chr¡roph. 200 y rig. XLD( deGende el um de la impo(an. D.tá&ti-¿S¿.r modo en d¿ Pil. Ysi lá narurala no ap* d rPEenúd1@mo elür nos lá Pu.ncelot Blondel. a¡u6 co¡ esBdos a los dio*s.. .. M ¿ nei fdnñ. rkzñk K'ú d iatiz nürh¿ R¿. tL.pEsntación de und libi ¿... ?i"r6ro ttu Madü ?6j. lt56)..xr2ños eaefts dc l: ndu6la ñisru. L¡d'.¡ (Hdle.. cd.f¿ioi Súbrc Ia hisúria dc 6e ripó d.ü0.nr6 d¿l are )¿ Ia n¡ruela .Mggo rho ñ.E . DizLto ¿j pM páE. .¡É h influen. s. l. pág.h.{.rghi. ir. ¿bú¿' ¡ados más bien á lG .m.r¡dilñl irtarr{. y R.retr si€ ¡do ld m¡mff. pá$. . r9t4). AÉr 0i.. r923). 50..t €\'(lSI Étr 2r . stéric¡ grór3.d.*tu i-i@b". p19. l^@. ó nóndó de Phcs d.b srndioso y qúaordiE. .tdri di M¿ntignú B¿lbnto (Vcn. l'atiú¡x snn¿ ¿. Tldndb d¿ rn .ll¿ 1. .n ud .i"ttt¿ lPlris.sór que Ch¡¡lé Mnchdl. prof. e¡ "El erilo rurál .L bttn 17.. pás:.h. noi ifddn¿a @!i k^tia: . Dn ¿/¿¿l¿ tan¿'..bdf drt r.. Pinó. ri. Pa.ñ.Lio 41 M I. Cit¡do por Edú¡d vód Jan.h.i.lúr.m) S. P.') 39.b.ñ.n. id. I F.@io 6 una compcición de obj. U.ini. B¡ov sÉnd.osá st4 contenidoen él en micrccdmc por M 1a finalidad de h pinru'a yla s.LibroW.«1 @. ne o¡ientó hacia . I \Lipz¡9.s. cÍ c. páE- 49.frt. b.b¿ÍBrute.¿ ¿zl).¡o co. de Br¡góniá. B2rocchi (Búi. mG úái Óridi¡am€nte.Éi r¡. ap.s...¿ LúÉ.6j ?ü il lofl ?¡..-tr. t: ¡om. da 8.l de 6te pdai.b.iá glob. Coals 1708). @nsidención. L¿ dilerencia lá pEcná nuy bi¿n Md.t-5 q \.hc ?/o!?etu ¿i ?¿do..¿. tu¡atuñ ¿JEsr.e en deuda con d ád d R. Lr. Lomázó.¡.¿L lz"^. cL¿tiÉE-ttr (¡r6t C/G. que dice de ros fllmencos en ese conrexto .d. 41.Bú. d€ coEión.El 6rilo n.ra aaa¡i¡dNi pin dl .ulruÉ 6 $m._Lú. 1998).150 Notat ¿¿ li! p¿i"ds 115-120 del Prnacini¿nro.¡it loa 4-r.k¡hh.lis ónsrucdo¡6 no oú. pág. e. páE:.gú¡ vasari y Cuiccirdini. ¡Iquir<tun E8ula¡. . pa i" i5. d.1(t924t. . (Ambos. d¿. I.I ¿n.re¡ al homb¡e 1 nu$ú. ¿¿ d.nbers. Di. d ra Bórinski. q. P.h.it.d.!ñÍ' -F"-¡¡ ¡. ...t tuo¿a f¿n- lalú. cosr qu ¡emplos.t. y Baldinucci. ñ. lAftr. C/ "Noor y fo¡ma.il de . io. I @ litfl d.¡€l¿tun p¿isjkrica vria un poco en 16 siglo6 NI ñn¡.iir Ie 7¡. O'. Lñ¿rhÁrm¡á. Vnruvio en l.238...

:393).!.-:E ¡E !r G. p+ I:6 t ¿. dorun ni A ng. $enia.bi¡ Jdhúuh ¿¿.4' ¡i+ ¡¿. Husey. @ a. h¡b'á mucio i: . Goldschmidt.. 7. lr8).d de¡ Ren¡ús2n. por lo que .¡ \Fngf ¡ -----_iÉ ..r bu€ dsd¿ r 949 hd¡a la durirlad.ir. PopeHsr§ 6 - 1.ñbién KEutl*ióe¡ y T. púo su . An.t. ut . he.En ¿uánro los r(¡ra5 de I¡ C¡á BÉr¡i¡ como do háy náda nn phanRrc . op. uü Pari Gén'd de L:üssc..q"cdam « quem pictor6 3. A. €specialment¿ tuch¿rd t. Después he anJiádó 6te úF«o .¡r d {L* llc e¡ el apít\lo ñ d.Cur¡ndum iñnatoriut qDod sribil simile non idem.Ú pin@6 n¡. públicrdo po' John Bo. nód1 ¡lli y s pagan nuy hi.Anrik.dE 67. :¡a*'-+. pág. Kampfmoriv¿ in neuerer Küór.iñer. sraba doelpmGóde idcndficlción de lo5 ingleses cód la bcllea pintorescz El a(culó ¡¿.hos anisras flamencos u h"hnd«* .ÚiÉ' -+l* .". b/. omniasint div€6a: sed ñ ibinesio quid o. YéNe r. Wturt¡l^tu1É 1ra3 .i¡-i.. norii aercm vocant. . Liñitu. No hay nu.V¿¿rbb.nGlligisimile quat poriusquam di. eamque similitüdidem ralem sse opo.l FJ. a_ tú ¡:!E -:ia \.SDóÉ5.¿ú .n . y H..t! E"gld. lo que se dileren. t953).l ln«ituto \a/.sidid.¿.!*d. /¿¿ En aguclh ¿pom.Anrigúo del Modúo..diiiú ¿ fk Flt r Pjúnq* D.Notdr. 4.ion? n¿l¿ po.ncanodo¡d pe6púir5 qu. Rttui$a$.igi dt 120-I2J lir rf\u . que quo similio¡ có máior lau riiic¡.@- igrse y d6éltic¡.ü¿ 1\r+: r h2bÉ \iso iiÉ: F.d...L L . Th. biA¿ dd Kaú. similnudinem illm iaci¡.nton.ffi . Un ¡Grimo¡io nota piñá inglee. D¿J..). Fúsq D t¿B rhnfliho N¿. F Uli.5iritu ¿ . una diveridá rcperición del razon]mi. ln qúibus cum má8¡á ¡cPe divenitas sit n¿nbrorum. s.i.rt of Dotu¡. qui in vulru inque oculis naximc cernitur. LanBe . d.t id ipsum simile lrtcar ne d¿prehendi p6rit n¡i rácita me¡tn iódágine. Éi¡ erÉ ¡t ¡6 '#rii . y ¡Vilhelm Pi¡dÍ.101 . véanse los Anduál RepoG d. 19t9).ia.le l4p. K. súperio_ es a los paisajisus que goan hoy de una Sran reputlción en Inglácru. E\iabcrh ¡l/heet{ Maaw{ing.om l¡ e¡ l76t) i dice: . ¿ iluión.n 'V/arbúr*.r.i.n ad eminet! illa -.'!!¡n-. H.m ebib¿ni (Pri¡ceroa. non qu¿lis st imaginis ad eum cuius imgo er. pá9... H. 7 de febero de 1506).. h.e. Sic .u|lPrin e.n G. t¡dendorl.ir'rr¿¿* d.uliiya 6t génerc @n gm (dto.hhs \Htlte. s¿ne.h A¡. pá9.!tE-<:--'. refugró ¡eguo p¿ia lo§ ani bl. las . a. muchos :i:5úri-'¡ic . lniE :':1 GiE--ÉÉ. p -¿. o? d¡ 1777). * lé oaG. Cneli. C¿l¡ú ñor¿k: n La.4. Mn.XLvl \191) ..enur ingenio alieno {tendunquc .< d. de h(ho.oloribus. F .n. 22.d lNtet2 \art... snbd6 & tuci2rd E rroB dd 1-.h..cultum quod h¡nc habeat vim.lud qu. cit2do pói C.l^óÉ le)s.onr¿o . t . y C. páss. padis in memo ri¡m nos Édu. r0O.L¡. Thonás ¡Ves (publi.r qx < :* r. umb.n lelt @ d. ilh enim similnúdo laret.r{'a! ¡ Pnkh. .\i. qü¿ sadm vis filio.*---4r*.al cum bme¡ si ¡e a¡l merou- 1922). sed quális fllii d p¡irem.ingrcdieórev sigue una 64. Aclmcions y 2dnn.r.3t3-371.*aa . cie.¡do .on.¿k Ém rtdar.N.. vlll I Apéndi. S.+=rFÉ¡--ÉD¡. po¡ doquier.h d¡ ¿"rik.J. EL ES'flLO ALL\NTICA: IMITACIÓN Y ASIMILACIÓN .tue so mu.a lsF'túi¿z !i. Fan iñ Minchbü Nónrige L l92l det Bibt.' ronánische¡ Lit€rarur.kdnkli/n 0¿ Antikhhop i. :brinendum vdbis./.mó hG ñ¿2 E^-riR@ ... Urcndun . 1957). L. v (1928). & ri nir pe6 ücn.EÉ -. W. d"ikit.¡nn d. h¿inn 1921).otl. (Milán.. &lutheimeFHe$.-E:L ShÉú . . multa sin¡disinila.bt.tÉ +53-¡=]lEÉ@É¡-¿ i-*: ?.ia es mln bien el e$ilo .' Ronznn.rJ¿g¿ de Gp2Ecida H$ey. Los panai6 erán mul d. Fa/vh"¡g.n J.Aú jós§ 61. "Das Prinzip d€r Imnaro in d. sob¡e b nntoriá y progreso de e$á emPrcs¡. in Xv¡ c¿..nümención d€ .ll L.a-: ¡6 66.¿Ju á. \956).Cro .r nobn p¡ovidemdum ur cum simile ¡liquid sit.

r§ty (1903).te e¡ la cee Ia rúf¿td. P.lls t. C.d¡i.onrqto debido hay que ten€ ¡ PÉsc¡r.no Ate¡in ..Pasan sacdfic in rh¿ rbli:¡ lvüb¿jz stl@. tt. an h. L WIGüoG. d. lujosmenre imprMs.d un pedsul en el qk h¡ ! p¿Á : +e..n¡ i.io ¿¿ viaonde Tow¡shdd. vi.rpó ñ ñism¡ Mión rpdúieon los volúoen6.. Notd' d¿ Ls p¡rgi.ió 1 Himeno..B @ t o a?dre¡--.É cu6¡! ha. kL tX2l IEiD 3. 186: rr F r L l-rE.' s Fi..L.bi-" ././r b¿b¿.t. J¿hfi".d. ná mbiciM."n¿k. elegise á l. ilcúr.tutuñn¿'.Pnpan. "Compud Mnsio.i.ieión o/atu/ia.k (Zi(. tu *. ¡2 HL l9l2).iónes t43 r 146. L.dcó t7. Monragú: (Re)¿nolds.B ubicár lá cir¡ .r4. :¡9 t¡.b!.Cir ll¡a 21.. t929).r.h. nodnnnñ. hd. I ¡. s.b Jztút.lit. ¡óró ndi . F..n su . Hofm. b¿.nr¿ ño¡ia y dsrib.dtf.o"' (ti ¿"¡n. F." 16.. pág. s¿s"iiutd dn lo qink d.9t. o?_.dñiü C¿ztubigi. RaJfd¿t ¿l' Ar..ir.¡r¿¿-id Ox|"i¿kt. xlx.lúdn¡&ró. La6{SitJoúú Rrrn l¿i ltnr¿r6. qú¿ ¿n o6bn6 @mo 6a el dre r*rberábá H)men. D¿ p.t4.6 d ¡iJó d g. fdio e ol¿inatu ih .. ¡. ll la álúión E encknft . L.qe do..r4 G¡¡ 3..n. 1916). fu ht ¿ei .I¡a:r E&ri . Qnc cl ñisno rysrrc no ñ¿¡¡ encima del uso ¿ñblemárico de eduh(.-i.zzn ¿ q"dt""cb.saxl. r7{ §otc &6 y m ü¡6 rtlc 1l GÉE r v. .4. dios.l . dib ru b r* I_¿. ilustei'n 43a. a. & X.@ semejmtd lo dmúrn un erBto rEr{. .¡ó. iL ¡¡ Aad.. .ib¿. Idr voll' of Sit lútE RE*u (t¡tdÉ. /ú.tzsgk Dlauiry¡ 0-nKñ.h¿ nú. .|6.. z d 1 ru..i.l'ntar B.ü tufk1 HrM' ñinrni M:B Ho¡¡É M.sd n9o1fils.g.. ^. lZ K. 1911). btu¿lt¿'. 125 y sigs.bús.ht¿" n . Vá*.. ¡4rú¡ds qpe. r0. "muy boniá.!-.L ¿ Vitu'k.d.t L"ñrhrbnrha S"ñ ["ngñ ¿6 \tk/hd. qu. ./. B¡€ú.¡bty'. rv. cñ. Roñ i¿slino úñ?tn¡tatru gL .Da.tL t r. piiu¿sh. Pdis.70_ pi. T.: It lúsdcú. . .d¡es.b. S€ É * senú aporáda .¿ y Gtutu/¿¡i.n.dis¡i' dñ. t.2.tti.L./.¡t G \|iE!6i \'(FtoEn. pta d .mi: d.hn.netÉ ñod. Hñ. Hi.lA. lz-t6Ah.Itdhry ún r8.árf. Eriabdh Keppcl con ud új€ de dam d.M r¡Ú: G¿ L.bl¡ del {etnro dc d. o?.ga! ^tu ¿¿ Albin" r i. t jm¡ A.12 sño¡i¿ cr¿iÉ : vizónde lidy TMshend y h *ñoria \t. Nicoloñi (Ba. 6rnvo pr66. honor.\':Ei¡:.ei c1ásic6.ondo tibr¿ ¿..¡tt4 *Ía r'lf."¡.lt9al lt.s$ A. c¿ ¡6t¡I É+ t-+uo ed.nn del l0 ds@ pu¿s por adb¡ de E¡minar un bonno idEo de cuqpo enerc d.X. págs. 6. 7.n um üú r h R. 6E @ oh. EI críii@ de la *pGiijd n Gtui6 i¡l¡¡d65. coldscteid.i .E r.¿. ü. WdpoL. tú. hrciendo un ecrifi.ciembte de 19t9.sin§a¡etuLl Süú'.1 fndic. Ap. Mib.nt nziot¿ ¿ la "¿ ".4t of u |ea+ pal* ¡t ru*.C'¡ . Ja AMi¿.D5 lGnf.4 A. y F.n Kdnúdu\. n.itu*. Pináloó€ t) c/ F.ina d€ lnslaera (Múni.n la ñbñlsi@ priE nmción d. TA ú¿ s. km. Schlife¡ lLeipzi*.t*-.ll. II.4.ilu$hciond184y221.f bil. H.ia n 6¡ somery.q¿ 8¡A. É Ct ++ rJal.h K.dá d.b.in M. En la s¡ib€ a Go¡ge s de epri¿mbE d€ I761. ¡9'at L á.b d.t.4.ti. ' b -tb sd'¿aJ'¡. r.¡ deblL . A Hi@.ll6 v 150- rV dd ?/. c¿rnn¿t.L 1E'E ¡a-iZÉdr.i vdni ..óGEtÚ.l cuadrc.dD o t E Fci.¿n?d$o ba.|tr¿ . hrbia de ránsmnn el ingenios det l"i. Hilh¡. 167.?-i L ?É TL §óE-d. t951). . t¿ ?ntur rl¡ 5ü d sEóó€o § 0¡+il' rrú|..tsis.Ér. . 9.'as l2j-131 ris.lii¡.. hii lErc.4B ¿d daE.rct. j€nrqui¡ de género acph¿12 por Rs E bzj. areshds d€ va¡hcio¡s ¡ob¡c 6r snciuo em: Hin¿h¿o. T16 ms d* t.hn. v2. ¡.tunú y .he do"d 4.152 a. lo. d6 (?44.¿t¡aa. Qui¡riliro. s. E .i¿ dnebb.¡ V¿& E.i il ñanda la ..i ¡r Ann n ú.Di. h' b.a.E¡k Ir c id. c/ por €iemplo el EGio d.ia su rurido y hdá clla: . 1899).2.6pd¡lme¡re en.. IEO¡ÍA Y I*¡CIIC{ DE TÁ IM¡TACIÓN EN REI\]OLDS ¿ Hore t E.E de 16 Aadmil h.

habjr¿.nc¡ & morivo que. R.l D.Th.pli*itu rm . fir mces i¡dul8enq @no €n dc 6p¿Br.o €n Sud.i.''tO-. &L dinMs míos. !¿ind y F.&-É.Eb d r-d . L qú F¿ .. ¡ (t ftlr6.L. D€bo 6á obemción I la d()ftn E@ M& ¡út)'t*.¡d./¡-. vróo er ün¡ psdn lo. Pübtiaó ¡tÉ¿--r.d.sra un sinient. .EdiE-tts tL á. ¿os l. & L 6n. pág..L É L rE¡É.úc b ri6.r Englislm {Hul@iÉBi. Eddadr dd¿llad¡m.lpd. En ln t.gido por V.Wird..¡!1 .l. 11 (Lan- Il.*r. 1930-t931 l.lh. hu..giüio 4m ciÉ.¿.l¿ Reyooldr.ba clmm. Yo¡g.tp..ndd"t lr... !?i¿ F¡?ñ ¿ dú8. cúhffi e LA.kf.r.cÉL¿tdúi -¿!r-¿Lar-¡d+ -aaJhr-A*. f :Í. R. cús". l¡ ffilin d.\to y gB@". Antal. 6 @b E qint¡.c de prescnt¡se en públió rr.raolds.. Va/b//g. d. F¡ Vindso¡ r cons¿¡v. &r. -¡si¡rr. \Yind: vée ¡¿ti%. Cri!. ál ¡ño sigüicn.iú\ v& t¿.. en E¡b qu opue ¡ t¡ d.nro. p¿& X!1[. I lt9r7-t938). 1669).Saptino di$ úr¿b-D¿ t79t. y E.doúl C..E ( 9..¿ ¡ad- o |..nde¡ ¿ R.'q. tt.nE 8.d ds 18. dval . h' póg.. A"./-rrl úl]€t ú.N@. s ha mido sÉmPE Po u . d.lq.Nota! ¿. P. cxpM a la Ámd.nj"/i. rDóhocd Añtud6 in turrol¿s úd Hosaó. €l Ézonámi. e Emonh ¡ u die vc cl¡sico.f---. .¡4. p¡.@n UE.ElF-LIt d rcugh.s¡no diEuño»v¿. N¿üúi.L se cud¡ó: uu o R.pción dd E.n rá1id¡d d.Hr6L-.aa' 131-tj3 ó ltl ve p¡imen po¡ A. J¡¡úunde¡«».tekieote r-á 6.h¿ vota td tuk.aiúo¡b o p. m. \eprsába .r nólds. t849). uoit¿s.ld cn¡ido.M . ¿a Kúlú Bibli.L.- ÉiL.€ h. @dú f-_ qu fló¡¡n por l. ¡¿1.¡. Jol/ñzl of .¿d¿sn Rordh--. lord. Csd.nE su d.1.iñ 184) y o.É drq ¡J.doB of pz. un crüdio pera ¿t (ilú@ión 905). resions ...ynoldi d.nfj. Fé]ibi. .B-B. p¡¡ dcf.E¡nl y su $fidc¡ . Th.Ei (. EHt4'+. tt! lz-¡aa 0. y . por sú disunc fu.Ll|.E i¿a.p.in. !!Élé E_ . RÜtut¿t. ¿ipldri"r ú. Hix6 r: rirrnm. 2a1...b E qúL-r ¿ y-a o d .l.im_ pló d.l Fút#- c1o. V¿útE Isntuk.b¿Lda . ú.d ltt{. I n%VtgrglEJt e5 vL.i. Un dihujo de Pousin qu Barom pru. M. su wz.+ ¡or&.ro¡iefts Pofuár in d. pl.mia un¡ p¿¡odia dc R..?.t .L . 1667 (P¡Á.. y¿úse E.L.n.a Ea o?aña r_ v. e\. . . Har. H..¡c SobE d@...l Hone.!úkD ¿ i. d€ l¿s tic¡ft r & ti-¡B .. D32).¡¿ irirdo @dd6 @o rcp¿s b@dd. !r{.

C.L ¡An.f t* Hi'. Iatotutional Ang. 23-31 de julio de r952i Le ^"r'ft Heye. l%1. Acr$. XXIY.tui'el. Gazt¡. El ¿¡tib all'a¡¡ica: iditaciót t a'ínilacióa.¡. ¡¡ilE E. W6rñ Aú AcB of the Tuettieth latnaEl @iaiú.Norma e Fm' o EI¡tÉ¡ \1\'. 1960.9-' Co¡L¡t & L U¡nEnLd & Durhm. ¿r . Jotrul of tbc u'atbra ol Cü'ta¿¿ la'ti.\iru _rÉz Pt$¡i:do ctiEl¡tEc d educción iralia¡a con el rirulo de .l Coigt* I¡ta¡atio¡¿l d Hrnn¿ & /7. 1961.s-Ani. An' of the Tueh¡i6. t54 .Nota bibliográfica Deralles de las publicaciones a¡rerjo¡c de los texros de esre libro: L¿.31-4r.. Sta¿i¿' ik W. págs. X\'[ll.. Púis-Argelia 1954.i1t-it54.r tud¡¡t z J d tu ñiaro tul p¿íújntu Publiado originalmente con el titulo & . pág'.esa on é1 tituto & .29t-3O7. A?ollo"ia di Gio"ai"i L-n ul]a ¿ @n fo. Princeton Universiry Pres. Magazi"4 l§<.t$ ¿ Cokgt¿! lio. y&.n ltulia" R. pág 40-45. b t oia 1 ptui..enci¿ Chárkon sobre tute pronunciada en el ñ.II. El ñáo¿. págs. 335-360. páEs. 1953. A tribute to the late Caili¿ ¿¿ b ?.eton Unncmity Pres. Noede-upon-Tyne.i. El R¿kacih.279-311. ¿z \r¿dom ddL scd¡ Z ¿dd C¡¡ri.ú¿ * r'xtÉ. Oxford Univeria Pt§ l¡odÉ l5á . ¿¡ristic rhory md rhe d«elopmenr of landscape painting"..'t¿ Att.ie Mt d L F. L tM¿.\97.?5rú1.. t77. 1961.] ofAn. 1963. 16-34. Princeron. pág! JOí3(»..o ¡J.iÁ.v6 . l-4. P$liado óriginalmenre en ve6ión frán.o t ¡"s to t¿tu a. Princeron.ricd d¿ ln initdcióh ¿n R¿yoUí The Balqngto. págs.atino wto con los ojot de ta po*a humai¡¡¿.¿s of th¿ Hisory ofArt. 1955. C époq. en El nraazgo M. Pá¡. ll. Stadie'.lab. laofud u lc cquiss de ahleeu» en A. ÉCi. 1942. 9 r lo. 1955.Ró¡is.oic?ciót r¿hdc¿ntjta &1|tu?e ¿rí'ti. Fc! 16'r-3tr tuü ¿zl d. XLl.41 C. Se agradee en todos los caos ¡ los ednores de los origin¿les su meble permisó para reimpn.Git d. dó B. Srr¿ió i.lz1*r * & F¡b<. prís. tondr§.a¡o I h Ed¿¿ e Oa Jaul of thc lvalbulg a AuúáaU luti¡ak'. hirúrt¡$o.. t ú* . -{mrcrdm.uta.

* §d tlrÉ r.Dcrále ¿e ln¡ hbl¿ d.i¡.Tá11€r de Apouonio di Giovánnl El tilkfo . FloÉn. fudn Bnúntr cn ¿ ¡ Gi. 28 Lot tlot¿nor .¿ Nry Hav€n (Conndior). il6:rndúitIü¡Erk¡Ü3 I¡¿ É*..la pu€r6 de bronce. Ar GaIe¡/.tu ¿ ¿ Eneida fo1. }l-E d C¡¿ ¡¡a r9:. bl^ ¿e .€ G¿lLrió )4. \vitiman¡. Andrea Pisano: L¿ ü¿a.Art Gállery. de la bapt¡erio. bapt¡terio. col€<ió¡ 26. coleaión Jñes. S¿" Jtun en . .Fo. de lá Prime¡a puer6 de bronce. 9l r. bápiiste o. Apollonio di Giovanni: &r¿u.le C¿'¿L Fr^gñelro ¿e. Taller de Apollonio di Giomni: . Miniatu¡¿ del C&.PJ. & h 14.. Ft ri ru¡&-.RisÚa !*i¿Gbr. txtJ]. Ghibe i: P ñeh puera de brcncc. ü f.r. 31. llq¿ ¿o ¿l Ltuio...átiJ.E \úiú ¿d C¡i¿ liE !9a il -tr. Antiguamenie en l¿ colección Hollord.L l*lio Gtul.H*a mp.. lab|.iói i"!a' Búto d aú & Gft..lllc &c -. M@i@. Florcncia. Crnb. 25_ É c\itÉiii: ll40 Eu Dt. Apollonio di Giovmni: E"¿ú nbea¿ov. I GrÉ.' lh t." ! el Niño.t12.azd"da. 424. oxford. S¿gun¿a puená de bronc€ Ghibeni: S%un. New Haven (Cónne*icur. Andrcalisa¡o: El R¿stitño ¿.¿.{52. \6 H¡r. Florcn. P¡rís./. .. 1425 l. de . ¿ ¡rZ'¿.hPi@LktuCtu T a&@ -lpo¡lon.t cuáro del siglo xv. BibLiots RiE di¿r lri . El Bdú^na d.i¿ ?o/ l.¿niro l¿l C¿lr¿lid DetaU. & EtÁ..¿ Pillo T¡Ie¡ de Apollonio di Gioñnni: El niunfr ¿2 l$ griryot tube ld p. I-t @*a¿ C.l r ro : siglo xnr.E'?'*Ta \. Y..aionc tr63. * @¿. T¿llú de Apollonio di G. Derruido.k -{p*. I ..ñÉri-. S€gunda miBd dd si8lo xrv.tl¿t-'table ¿e .ot h laN ¿ Snb". FloEncia. :: :-t .alle de la ilstrrción I 8. fol.Éi lÚic¡¿ f.Tzbl¿ Jffi. Mini^M ¿el CA. Bonanno: Pue'@ ¿e brcne. fi¡n6 d.Lr dc Alblooio di Giortui E 'E . 140. Floren. Ptílñ T. Ashmol.lpouonio di Giovúni: dr.úto' lronú¿o ¿^vinci.r'.r¡.n \'¡L Uln6id -\r CrlI6- 1 l. D. Apollonio di Giovanni: Tt0yi6 . Ghibe¡ii. anriguam€n& e¡ la colec_ Deialle de 32. 3. iluráción 2. Obdin (ohio).l Nino con [¡!we : -.di . ¿t¿ndo d 29.L 491. 1343. Courtauld lnritu.!.l¿ Unive^¡ry . Andrea lisa¡o: San ¿i. L¿ ú¿dtió d.rpdbnio di Andr€a Pisanoi Pu€ra de bronc.i'¿Cc¡. 86v.Lista de ilusnaciones L\ CONCErcIÓN N¡NACENTISTA DEL ¿ del siglo lcoñiu ItA¡¿.. Florencia. rabla de csn"¿ O"lo¡d. Ld hiltoi¿ ¿.. Allen Memorial An ' . bapúterio.@2. T/oy pat tur. - ..¿J. l¡uvre.a'o ¿. T¡bl¡ ¿. Ghibüti: Desll¿ de .|iú T6?h.¿¿ i E.I¿ L'aEir -r¡r G¿dr. L 1.1.ñ6. 30.¿ l¡¡dEs.ii. Jot¿ De¡alle de l¡ 27.ulior bo¡goñón: Ld Vitg./ hi o.¿. Ghihei. Ghib€¡ti: Detalle de ¿r hittolí¿ de I'¿¿.¡ó. Hei^ 1500-1507 Patk. Taller d.áñ Rotu.81 oaiato . A¡tiguaDene e.i.oannr Ln .'ta§la ¿e . Crúto.ir Biblioiee Ricardiana. A"n.3. 13301316.dio. tuc 492.b Ii virc¿n . c¿zd (deralle)- Iaolo Ucccllo: L¿ Te'...dd Có¿ ¡iÉ l9tr ¡¿ 6. . ¡{63. .l}r.Úi tli iE r¡rüt. T¡b¡¡ d. 9..dso"¿. la colección Chamb€rlin. linales t0 .f-* ¿ L Eail¡ ¿. Florenciá. 1a ilurlación 20. Apollonio di Giovmni: E/ rlo Sdloñó" . Y¡L UniE siry I ilurnción 2 Es.

. 66..cción RiIsla¿ S..E¿ Hrü 1440.Caru & M¿dni¡.tÍa 1610. A¡ollonio ¿i Giwit Lú ñtuñqeta & 9.ia.n Miniaro.. ciz. H.¡n2537. M. v¿shins. S. ¿ L tó.Iiel. C.d á"g. Cob. Botr¡c. D.cio M¿dicis'Ri@rd¡. M¡]lsRá & Bclla^re¡.z Pirti. El iit. FloÉnc¡¿.. di Cosimo il Vccchio. P¡l¡.S¿l¿d. P¿l¿.ñ. 36...b.e¿2. G. r'6. má.io M¿di.D.gliu ¿d¡'¡d.FloÉn th ddi. D..iih.6¡Ú. p¿Gd i¡quirna i. Mdt¿o.tuú.. P¿l¡cio V<áio.DdBdr¡: h¿i. u¡a hbl. 59. {0.rnáculo d. {92. 27.Florcn.¿.c.MirEl@. A. Flormó. Florcn' 43.ol. Flom.is. El Li¡a L ilutacio¡o kry@ L M.e 1482. Flo M'§ ral dc Edtc . 62. Acñbd4 r dp¿ctadotu.f6o'I467.üd. F¡ocncia. P¡l&io @t-Hm. Haa 1456¡4t7. C¿p¡ll¡ Siñ¡n. A+s Mph 38.156 15. Michelc. Umri. H&á 1450. S¿1. 1418-1428.l Có¿ RiL. ntu abh ¿. d. opilla dc 16 Médicis. FEsñ.16l.óe Mnúñi!€ Ri. tofú. Pal¿cio Vcchio. FloÉn.l MooE EL REN^CjMIENTo Y L ED D DE oRo ó7.Fh{. cl Mag.Eli Fm.n..EaMi.F+a&¡aDqz]J. Fl.. ELd¿CÉE:IH. ^Fac Z755. d. ¿.s !. d€ 16 Médi. B. FloErcia. 1-¿. Btuñ.n ia. Ar.a Pr&io Pimi.tlL d.b LÉL La At72)t51. epill¡ 14t9-1461.. <L. Flor. Flor.ool d. bgid & li a!1¿ta ¿.ieRi.té 1459-l.1é t ento. cios.lG noü ¿. LondGs.. El t. Gi'to.gliArg.-¿. El rzt máculo Muum. A?olbo¡o d¡ Girui A aon & Eru 52.m¡ir ALjdi¿ñ J 64.lÚl¡ N¡cioní ¿.ji & h Fdtu. @4.oisl¡ dc San t¡rcna.pdr¿í. p¿rcd @rd. P¿lr¿ l¿ h PdEi¿. M¡F Nrcioarl dcl Bargcllo.1 Mds"tfo.i¿.nti. Apollo¡io di Gi. 63. .l. E@cia. C. l4l9-\422.ll. C.H^á^ t410.ni: S¿. 50. ^¡te ñ.9. 5ú M¿j@.Me¿al¡d¡¿rtCÁ¿.úzo. . C@z @ @ Gsm cn l¡ ¡e intsio¡ dc la tap¡.i¡. Uflizi. S¿n Lor. H¡ci¿ 1640.nto dG uña Bbl¡ d.ncie. Nonzn botbk &lb cbick foa 46. L@.io Médi. 69. Dd.ll. Em¡lio Burci (lEll-187).r¡d.e Furini: ¿.¿LiLÉb [o..@. u ofrc ¡cdondo b f¿tu lid ú Ddtd DeÉl].¿-. Hacia 146r. Florcn. :¡6.. .&hmol. l.. Se Mzl6. D¡bujo ¿ plúna d. T. lo! M. tol. Edinburso. Flor.tadcgtd.. Htir t35rt160. tE. T. b 44. Ssu Ct@.Flor.fI¿ GL lo¡v.. Anú. .Id d.on. Meo Brid¡i@. 9rr. dvc¡e y ¡. l¡ ¡l¡dl¡ d€ FioL. 47.Id d. GÉb¡do dc Giu*p p< Rjcn . ÁAl¿s.U. cióo dd @nd. Ml¡§ d. Horüi llibliG EL MEcENázco DE ros rtuMrRos MÉo¡cr MáL L l-r.¿n 60.dú.drb¡1l!fu. lla.imi. Muse' . Fa ¡Ógrlio: b Virytn r ¿ Nino dtu"i* 4E.nozzo Go¿¿oli: El ridj¿ ¿. He. d. 1418. l.ll¡: La nstu.irPj.ih Or s¿. Éotui1 Aiblor«¿ rcñ.A*b¿Gitui .. H¿cia t555-155EM atuE iadt r lB Mbie FÉg@¡ro ¿. . ua t.apto d. t75a.a L oa i¡ci6 d. 4t.ión ¿.i¿.diados r¿ Cc@@G!@k dd dslo xv. l¡ t p.i¿. Aal.l domiÚio d. Apollonio di Gionnnr El4pto 61.v.l¡ Nacion¡l d. H{i¡ 1427.br-*ni 53.6di.a¿ñir Ph¡lrta }lrci. Ro@.llcrhi: L¡ s.bla d.ollc dc le abl¡ dt 51.on El./á n .16. ¿¿ M¿¿ici' Eeib. T¡llcr d. FÉnes@ Furini: ¿¿ ¡r¿t@'it & Lo@. -¿. Com. ls uütu. Oxford. nñ..c. hzcia 1450. Mictlcl()a: Sú Fnncis ¿l Bo§.¡do cd d. S¡l¿ d. .nci. ciaión. E 5 ¿.@ood. 65.Gioaio VMi: Csñ. t7.i2 1555-1558.ro ArFnti.¿r.&¡.: P¿l.md H.

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Meo ta3-Rtb.t.Pier. ñl r{l^ . P¿imond¡: Gnhado L¿ b¿tdll¿ ¿e ri04). ¿ J.rt5! (}-rü.: "o d. ts6.Column¡ dc T¡¡i o.d€8.Rq. Br '.lulio Rom¡no: xi. bd¡.§E P.6 \l[i¿F ñ &anc. Sala ¿c Conrantino.ófdCo tu bztalh. H¡ T/. 175517t7.r. tlndr€s. uturdlz duti¿¿¿ por b Ttu' H¡cia 1615.i: R.Dd llc.l ..VaJ. '.. Pi€ro P¿olo ¿c A. .s¿ L 5d¡ ¿ E -1d.l Lib. liba Ealu.. l.bi¿ P¿ljpbili.¿hpiñ¿-P8. de Miatel Ang.ion¡l d. D€tall. Oxfo¡d.siñ1. Tuñ. Corr. Hleie 1523. Mú@ d.J.nolds: Lndt Eliúb. va¡iqno..t¡¡o\{É l-{ lul¡ P. N¡. Rom:.ruzi: ?dr(. D¡*ipuló & B¿i. St diotuú (tAOA-tAr9). 1518.rcio . 9t L{ ftOR¡A Y TR¡'^NC^ DE L^ IIVTrlc¡Ó\ ES P¿la a.l Stdiotuñ lrsoapdu¿ov .io. lo' f¿.ñ"d¿ rn ¡¿ñi- . PEF. Hacia 1480.ynolds: C¡U¿ry. de1 c¡borio d. l-¡¿¡. vnticaro.L L H)?h¿tu¡ohr. Ni. luln R-.ha msi.¡ro. R¿li*e dc la ba¡alla 16. d.!zdo rTl.dE tr DÉ¡& ¿¿ É@ ¿J . w.ai.dt80. X&i & ÉEd bÉdo .no: Esrudios paa bedo en C¿ritu.n¡ uqlE ñJ&!ú!.rallc ¿. Snnl ! ¡u hiú .n un¿ .l.s. M.\'- reno. Dchll. ¿4|d.¿ -t pi¿. :i ! R.1774. N2tional ¡8r. s¿t¿f¿go ¿¿ a a@k¿t.:-tl*.! d. Londres.J .P*r.Hr. Julio Romano: De¡allc ác La ba¡¿lla d¿ Có.. L S¡l¡ & Lú GrúB H& I rll \le ¡¡La¿á T¿ l-.hl t7t. Mdld MzgdaLtu.i.\2 )bd. 182. Nu.C/ ilustación 162..l Rrr)¡:rlll6dR.azlo r79. p¡tio d. Floreñ. :{.tki rt:_.. laE r_¡IóIfrL-zt-t¡úl' H-¡ ¡'ra ¡a. d¡ papíitt. gtut¡. b¿ult¿ u|'l \'cn«r. ti. H¡. t523'1524.l V.& ¡.i¡ lt27-1t28..rre.l lrr :r9. \l¡@ Éog T¿ 5óé h tt¡F 5ll 6 ¡i]{ \1L6 \ m Ro¡lll-im: 1.Nicoiás lou$in: Dd"a ¿. a"tunnao ! M¿jddo Cf ilns¡¡ació¡ 162. -\ Sd.¡h K. Art Galleries 16. --.n¿o Ílotu'..ol¡ Poúsin: . ót -Donat llo: El ñ¡kgtu ¿. B. t1461450. L@ A h.w-tún r lóu. rlLle B¡idnico. c/ lu@cióñ Sa/. É&.Julio l t.i. ¿ ldd¿.i6.¡.r.¿&I H¿ci.Jñ. Meó 90.1 h¡jo anad.Í@ Püi! &o¡A & Bdr-6 ]uIó t').^(.l B.o.o t . P¡dua. Del t ndr6.R.l . Ashmolan Murum. r.l.. Siglo xnr.h.Ar.Sd.nio. L¿ b¿t¿ a d.ia-Xjl%B§a Bruegcl . Hú lt:!. t70. Sáo P¡ulo.¿.8¿ld.lir¿ ¿. snúf¿lo ¿.s¡.l frsco ri t¿t' lr Aguilas.ho d. Pdi'¿jc. Nlus¿odeB.cjo.l Lib¡ I l8l9). r¡l Julio Románo: D. duqu. Nfs. .': Á.¿faso ¿? b¿¡all¿..488.1E-16{0. :d.Á r. Villa F¡'n. Mrntua. Sü@ ry. B¡riL Hacia 1555.. : srl@ ¡e Á-¡r!-. \tñ @ rt2.r \'lors¡n Libdry.D«alle.n¿o.iB r¿..r¡o IE D*¡B.Bütoldo di Giovan..'bn¡ino ! Mdj.<8. Rom¡.Á I638 1640..o de Cons¡ntino.pp. Fddc -l¡E ¡í. ta bd¡ald tu C¿ntr¿ntito 1 M¿jen. un ampoenrc.i.. Musñ Bitánico.llasA . Julio Romano: Ld tublh ¿.618.ifcia ¿ Pid?o. Ab¡di¡ d.ims. i4.-r-ÉDrt-¿ r. r85. Ddalh d. ñihfat.159 lil...1v.-. B.f/ituAdnda del recho dc la sala de va¡antorio . 184.. Dct¡llc & u @ido. Variqno.r!:f.¡(obúrn. M.ro_r r. Sc¡d¡ido srlio: ü tl @n¿.D¿t¡ll¿ d. t499.aa1 ¿ú. vcndt^. julio Rom. t1tfr- slj. St a :í6. . iii." ¿ peni Miluio. Sa. Pie..Rcrnot¿s: Ml. l5l ¡ Rom¡.rotris¡o.. Glassow.hd. ronl Elcv^d^ d.ns: L¿ ú-..rtu tt¡a Lo¡rdB LM&b' \¡E¡ c¡¡¡dr.ve*)a. A¡tonio.

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