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Cardenal Joseph Suenens-Renovación y poder de las tinieblas

Cardenal Joseph Suenens-Renovación y poder de las tinieblas

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Cardenal Joseph Suenens, “Renovación y poder de las tinieblas”

El Cardenal León Joseph Suenens, de Malinas, Bélgica, fue uno de los grandes referentes en las sesiones del Concilio Vaticano II, por sus intervenciones que fueron decisivas para incorporar a los documentos del Concilio la doctrina de los carismas en la Iglesia. Luego del Concilio el Cardenal Suenens fue nombrado por el Papa Paulo VI su representante personal ante la Renovación Carismática Católica de incipiente surgimiento, puesto que el Cardenal se había integrado a la experiencia carismática. En 1982 escribió el libro “Renovación y poder de las tinieblas”, con un prefacio escrito por el cardenal Joseph Ratzinger, actual Papa Benedicto XVI, quien expresa: “Como Prefecto de la Congregación para la Doctrina y la fe, no puedo sino saludar cordialmente la obra del Cardenal Suenens: es una importante contribución al verdadero desarrollo de la vida espiritual en la Iglesia de hoy”. De la Parte Primera del libro, que se titula “Iglesia y poder de las tinieblas”, extraemos las siguientes consideraciones sobre la existencia y acción de Satanás: <<La fe de la Iglesia Es forzoso reconocer que entre los cristianos existe hoy día una cierta desazón a propósito de la existencia del o de demonios. ¿Mito o realidad? ¿Satanás debe ser relegado al reino de los fantasmas? ¿Se trata simplemente de la personificación simbólica del Mal, de un mal recuerdo de una época precientífica ya superada? Un gran número de cristianos se deciden por el mito; los que aceptan la realidad se sienten cohibidos e incómodos para hablar del Demonio, por temor a parecer que se solidarizan con las representaciones de que le ha hecho objeto la fantasía popular, y que desconocen los progresos de la ciencia. La catequesis, la predicación, la enseñanza teológica en las universidades y en los seminarios evitan generalmente el tema. E incluso en los lugares donde se discute la existencia del Demonio, apenas es objeto de examen su acción y su influencia en el mundo. El Demonio ha conseguido hacerse pasar por un anacronismo: es el colmo del éxito solapado. En estas condiciones hace falta valor al cristiano de hoy para desafiar a la ironía fácil y la sonrisa conmiserativa de sus contemporáneos. Y ello tanto más cuanto que reconocer la existencia del Demonio no se aviene demasiado con lo que Leo Moulin llama “el optimismo pelagiano de nuestra época”. Más que nunca el cristiano está invitado a tener confianza en la Iglesia, a dejarse conducir por ella, a hacer suya una vez más la humilde oración que ella pone en nuestros labios en el transcurso de cada Eucaristía:

así como a su principal fuente. igualmente apoyados en la Escritura. Por este motivo. Es cierto que en el transcurso de los siglos. “En lo que concierne a la demonología. Audiencia general del miércoles 15 de noviembre de 1972). no mires nuestros pecados. Se sale del cuadro de la enseñanza bíblica y eclesiástica quien se niega a reconocer su existencia.44-45). como si no tuviera relación con lo que está en juego en el misterio de la redención. Ello es especialmente verdadero en este terreno. Sobre el mismo tema.3-12).45. cuando hoy se pone en duda su realidad. sin embargo. y hace problemática la alternativa de su salvación”. un anacronismo. Mt 12. pervertido y pervertidor. pero es. se fortifica y alimenta de la fe eclesial que la conduce. a que se refiere San Pablo (2 Tes 2. . Jn 8. es el insidiador sofístico del equilibrio moral del hombre… … No se ha dicho que todo pecado se deba directamente a la acción diabólica. El autor empieza diciendo por qué la existencia de Satanás y de los demonios no ha sido nunca objeto de una declaración dogmática. o bien la explica como una pseudo-realidad. veamos a continuación las conclusiones de un autorizado estudio publicado por L’Osservatore Romano bajo el título “Fe cristiana y demonología”. y a reconocer que todavía hoy la presencia del Maligno no es. cierto que quien no vigila con cierto rigor moral sobre sí mismo (cf. un ser vivo. Nuestra fe personal.que no se trata de una afirmación secundaria de la que se puede fácilmente prescindir. a romper el silencio. Con este espíritu filial debemos oír la voz del Papa Paulo VI. (Pablo VI. sino la fe de tu Iglesia”. que es la enseñanza de Cristo. una personificación conceptual y fantástica de las causas desconocidas de nuestras desgracias… …Es „el homicida desde el principio… y padre de toda mentira‟ como lo define Cristo (cf. como antes lo hemos recordado. efectivamente. que nos invita a dominar la desazón. la existencia de Satanás y los demonios no ha sido nunca objeto de una afirmación explícita de su magisterio.“Señor. He aquí el pasaje clave de su declaración: “El mal no es solamente una deficiencia.11) se expone a la influencia del „mysterium iniquitatis‟. y le da empuje y seguridad. estaban de acuerdo en reconocer su existencia y sus principales fechorías. Ef 6. debemos recurrir. la posición de la Iglesia es clara y firme. en la enseñanza evangélica y en el corazón de la fe viva es donde se revela como un dato dogmático la existencia del mundo demoníaco”. Misteriosa y pavorosa. Terrible realidad. sino una eficiencia. La causa de ello es que la cuestión nunca se planteó en esos términos: tanto los herejes como los fieles. Y. pobre y vacilante. a la fe constante y universal de la Iglesia. la sostiene. ¡por desgracia!. A continuación nos muestra el autor -con una cita de Pablo VI en su apoyo. y recomendado por la Congregación para la Doctrina de la Fe como base segura para reafirmar la doctrina del Magisterio sobre esta materia. espiritual.

Ni los exegetas ni los teólogos deberían dejar de tener en cuenta esta advertencia”. en suma.‟ En este sentido. ¿antagonista de Dios? La alusión. como por el milagro. de la conciencia misma de Jesús. como el Principio del Bien frente al Principio del Mal. Ha rechazado cualquier capitulación doctrinal ante el fatalismo. Se requiere efectivamente reserva y prudencia. Se debe evitar. la Iglesia deja siempre lugar. hablando recientemente de esta „realidad terrible. Afirmar la existencia del demonio no es caer en el maniqueísmo. Aquí. por tanto. “Al subrayar actualmente la existencia demonológica. dejarse confundir con relatos inexactos. no muestra la menor debilidad. Es fácil engañarse con la imaginación. como en otros campos. sino la incuria propia de los hombres la causante de todas sus caídas y de todas las desgracias de que se lamentan. se debe utilizar el discernimiento. en la cita. “Además. en poner a plena luz el poder y la bondad del Creador. Es indudable que ella jamás ha permitido al hombre eludir su responsabilidad. Por este motivo. Hay que dejar campo abierto a la investigación y a sus resultados. mediante atribuir sus faltas a los demonios. de Antagonista directamente opuesto a Dios. ni disminuir por eso la responsabilidad y la libertad humana. desde el momento en que se habla de una intervención diabólica posible. la Iglesia no vacilaba en pronunciarse diciendo con San Juan Crisóstomo: „No es el Diablo. a la exigencia crítica. la Iglesia no se propone ni hacernos volver a las especulaciones dualistas y maniqueas de otros tiempos. de su concepción de la Redención y. en su punto de partida. su origen en Dios‟. toda renuncia de la libertad ante el esfuerzo. en efecto.” El Demonio. es una puesta en guardia contra cualquier teoría que hiciera del demonio una especie de Contra-Poder. misteriosa y temible‟ del Mal. ni presentarnos un sucedáneo racionalmente aceptable. o bien quien hace de ella un principio que existe por sí y que no tiene como cualquier otra criatura. Ha denunciado en el pasado y condenará siempre el recurso demasiado fácil de dar como pretexto una tentación demoníaca. imaginar a Satanás como una especie de anti-Dios. Ante tal escapatoria. como dos rivales en una misma línea de combate. como si se tratara de dos absolutos enfrentados. Dios es el único . en duda un elemento secundario del pensamiento cristiano: se trata de una fe constante de la Iglesia. la enseñanza cristiana.“La desazón contemporánea que hemos denunciado al principio no pone. Ha proscrito la superstición igual que la magia. el Papa Pablo VI podía afirmar con autoridad: „Se sale del cuadro de la enseñanza bíblica y eclesiástica quien se niega a reconocer su existencia. torpemente transmitidos o abusivamente interpretados.” El espíritu crítico y la prudencia son necesarios más que en otros puntos en un terreno en que el discernimiento es difícil y requiere él mismo garantías. Ella solamente quiere permanecer fiel al Evangelio y sus exigencias. a las especulaciones dualistas y maniqueas. si llegaba el caso. por su vigor en asegurar la libertad y la grandeza del hombre.

No debemos tener a Satanás como el Adversario que planta cara a Dios. el enemigo del designio de Dios sobre el hombre. persigue un designio destructor y se coloca y obra así en el anti-reino. Es una fuerza consciente que conoce. que terminará en la hora de la pasión. desempeña en la creación un papel de parásito destructor. San Lucas termina el relato de la tentación en el desierto con estas palabras: “Acabada toda tentación. incorporal. en el mundo pagano griego se los identifica con los espíritus de los muertos o con divinidades paganas. criatura de Dios. Desde que Satanás. El Antiguo Testamento se muestra prudente sobre el papel de Satanás. En los Ejercicios Espirituales. San Ignacio le llama “el enemigo de la natura humana”. El enfrentamiento es constante. En la Biblia. Más importancia cobrará en el judaísmo contemporáneo de Cristo. Bajo el nombre de Satanás (el Adversario). le provoca y le mantiene en jaque. originalmente buena en su realidad ontológica.1). o de Diablo (el Calumniador). Jesús y el Demonio No podemos leer el Evangelio sin sentirnos sorprendidos por la presencia del Maligno en su oposición a Jesús. de la perversión. Satanás para llevar a cabo su malvado designio contra el hombre se adelanta entre “los Hijos de Dios que venían a presentarse ante el Señor” (Jb 1. sino una anticipación del drama final.13). 2. aunque no aparezca siempre en primer plano. aparece en la Biblia bajo la figura de la “serpiente”. la Biblia lo presenta como un ser personal. El relato de la tentación de Jesús en el desierto es como el prefacio de la misión que el Salvador se disponía a cumplir y como la clave del drama que iba a desarrollarse en el Calvario. Justamente así es como lo muestran los primeros capítulos del libro de Job. como su se corriera el velo entreabriéndose ya el misterio del Viernes Santo. dotado de conocimiento y de libertad. Pero ante todo es el enemigo del hombre (Sb 2. en la oposición al Reino mesiánico. se hace hincapié en que se trata de una criatura de Dios (Gn 3. principio del mal. .Absoluto trascendente y soberano: el Demonio. el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno” (Lc 4. por el contrario.24). tal vez para evitar que Israel haga de él un segundo Dios. a causa de estar plenamente establecida la absoluta trascendencia de Dios. Esta confrontación inevitable no es un simple episodio entre otros. Por su parte. es decir. Se le percibe claramente en el umbral de la vida pública del Salvador. invisible por sí mismo.1). designan diversos “espíritus del mal” que el Nuevo Testamento denomina “espíritus impuros”. cuando para el judaísmo ya no existía el peligro. negativo y subalterno. Es el Padre de la mentira. quiere. En cuanto a los demonios. Con ello se alude indudablemente a la confrontación final.6.

indiquemos. sin duda. ¿Quién dirá. la lucha de Cristo contra el Tentador la encontramos varias veces a lo largo de su existencia. San Juan hace constar que “era de noche” (Jn 13. confeccionar el inventario. ni intentar determinar su “especialidad”. Por lo demás. lo que hay que tomar literalmente de estas palabras y lo que es una hipérbole e imagen que invita a la confianza en el Señor? Sin hacer aquí una exégesis de este texto. La presencia hostil del Enemigo se adivina en filigrana. intérprete del texto de San Marcos: “Expulsarán demonios” Es la Iglesia quien debe guiar en la lectura de los textos precisos y específicos. por ser un añadido al texto primitivo..La referencia a “las tinieblas” se repite en el Evangelio como para hacernos palpar –entre líneas. después que “entró en él Satanás” (Jn 13. algunas consideraciones que se nos ocurren. Sí. Jesús luchará contra aquellos de los que se vale el Demonio como instrumentos para hacerle desviar del camino del Padre: los judíos de su tiempo. No dijo que hay que interpelar a los demonios. y cuando Jesús expira en la Cruz. que las tinieblas cubrían el cielo de Jerusalén. Cuando Judas sale del cenáculo. agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño. a cada paso. como lo hizo él mismo a veces –no siempre-. La Iglesia. los mismos apóstoles.30). “Expulsaréis demonios”. Se trata de una constante en su vida: no tenemos el derecho de ponerla entre paréntesis y de pasarla en silencio. ¿Cómo leer y entender estas palabras del maestro que se encuentran de forma semejante en otros lugares: “Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios. y que representa un testimonio apostólico. no por ello es menos reconocido por la Iglesia como canónico e inspirado. 54-55). . ha prometido Nuestro Señor a sus futuros discípulos. pero hay muchas formas de triunfar del Maligno. hablarán en lenguas nuevas. -Jesús no adoptó él mismo una forma estereotipada. no por puro prurito de detalle sino a causa de su densidad teológica. uniforme. a título de ejemplo.27). sino el magisterio vivo de la Iglesia. impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien” (Mc 16. 17-18).la hostilidad solapada del Enemigo. y menos aún. y en algunas ocasiones. el escritor inspirado hace constar. Pedro (Mt 16.23). Detengámonos en el final de San Marcos que. El detalle no se consigna por puro prurito de precisión histórica. relativos a la promesa de Jesús a sus futuros discípulos con respecto al poder del Mal. Santiago y Juan (Lc 9. ni pedirles sus nombres. en último análisis.

y es al Magisterio vivo de la Iglesia que corresponde el discernimiento final.-Durante su ministerio público. -Jesús no dijo que el afrontar directamente al demonio –el ataque directo por orden expresa o por adjuración. Manifestó una libertad soberana al escoger los medios: a veces el vuelve la espalda y se dirige al enfermo. En una palabra.figura de las preocupaciones que apartan de Dios.formaba parte integrante de nuestra vida cristiana y que convenía por lo tanto enseñar a todos “la liberación” concebida así. De igual modo que el sol. para comprender un texto. o de los incestuosos de Corinto (1 Cor 5). es para nosotros. Cristo Jesús despliega en el misterio eucarístico –si sabemos acogerlo. ni el método a seguir. aparte del caso en que la simiente es arrebatada por el Diablo. o también porque las espinas . ni a beber “algún veneno mortal”. Explicó una parábola que no va de ningún modo en este sentido. El Señor no dijo que el Demonio está al origen de todo pecado de los hombres y que todas las faltas sean cometidas por instigación suya. fuente de curación y de liberación. denuncia la impostura u ordena la liberación. reaccionó de múltiples formas cuando se encontró frente al Espíritu del Mal.la ahogan (Mt 13. De igual modo que no ha recomendado animar a los cristianos a tomar “serpientes en sus manos”. Se combate al Demonio preventiva y positivamente con todo lo que alimenta y fortifica la vida cristiana y. la interpretación fiel en su Espíritu y en su letra. por lo tanto. esperando su vuelta gloriosa. ningún demonio de incredulidad fue expulsado de Pedro después de su triple negación. Lc 8. La parábola del sembrador. disipa y expulsa la noche. por medio de su ser de fuego y de luz. Y entre éstos.). Ningún demonio de avaricia fue expulsado de Zaqueo.15. primer enemigo . con el recurso a los Sacramentos. Mc 4. Jesús no dijo que este combate debía ser un duelo singular.todo su poder de vida y de victoria sobre el Mal. Sino que suscitó el ministerio apostólico para guiarlos en el camino. la Eucaristía que es su centro de convergencia. O hacer de ella un ejercicio de piedad de uso cotidiano. menciona otras en que la simiente muere porque ha caído en tierra sin profundidad -símbolo de la ligereza y de la inconstancia de los hombres-. en primer lugar. hay que ponerlo en su contexto pleno y vital. por excelencia. 7).12 ss. El pecado. a veces le confunde. No dio a sus discípulos la fórmula infalible para el discernimiento de espíritus. Se puede también resaltar útilmente que ningún demonio de lujuria fue expulsado de la mujer adúltera (Jn 8) o de la pecadora de que habla San Lucas (cap. 19 ss. Ningún demonio de rivalidad fue expulsado de los corintios que Pablo tuvo que llamar al orden.

pero que es un elemento de perturbación. Su influencia está presente allí donde el pecado reina. no es normalmente la “posesión diabólica”. Como ha escrito Jean-Claude Sagne. En teología. Acentúa los trazos ya dibujados. para hacer de nuestros movimientos de orgullo un obstáculo endurecido a la invasión del Espíritu Santo. Los medios de comunicación social. fundamental y prioritariamente la liberación del pecado en nosotros. para hacer de nuestros apegos „ataduras‟ espirituales y. Habrá muchas cosas que decir sobre la acción tentadora del demonio y de los ángeles malos que la secundan. que el demonio interviene para transformar nuestra debilidad en peso espiritual. Lo que nos hace “esclavos” del poder del Mal. Es este un dato clásico que califica una situación previa al ejercicio de la libertad . Satanás endurece lo que encuentra o lo desorganiza más. y no sobre fenómenos que pueden ser únicamente psicopatológicos. los teólogos están de acuerdo en decir que el Demonio no puede entrar en lo secreto de las conciencias si uno no se la entrega voluntariamente. Es el pecado y su dominio que nos hacen esclavos y que permiten a las influencias perversas el amplificar la nocividad. por su parte. por fin. Explota nuestras debilidades…”.P. acción. que hay que fijar ante todo la atención cuando se habla de liberación. han acentuado fuertemente esta tendencia. La dificultad es que el pecado actúa a todos los niveles del hombre: razón. emoción. como un viento que sopla sobre un fuego imprudentemente encendido. y éste ha invadido. que nos hace esclavos y disminuye nuestra libertad. La escala de este tipo de esclavitud es muy amplia y variada. sino el pecado en cuanto tal. no identificable con lo demoníaco. voluntad. se entiende generalmente por este término los restos dejados por el pecado en el hombre justificado por la gracia. Hay que ser consciente de la deformación de óptica así creada y evitar la trampa de dar más importancia a lo que es raro y excepcional. es decir. La liberación es. en alto grado. por lo tanto. O. Es aquí. nuestra humanidad descentrada y entregada a tanta permisividad moral.En la literatura demonológica la atención está centrada normalmente en los casos reales o supuestos de posesión diabólica. El arma más temible de que dispone el Demonio no es la toma de posesión. Nos referimos a la concupiscencia. las secuelas que se manifiestan en contra de su voluntad bajo forma de diversos impulsos. La concupiscencia No se puede olvidar tampoco que hay en nosotros una realidad que no se identifica con el pecado.: “Es en el vacío provocado por nuestra falta de confianza en Dios o por nuestro apego egoísta o aún por nuestra suficiencia orgullosa.

las intervenciones “visibles” son la excepción. A esta escala reina también el pecado. Aun herido por el pecado. La influencia del demonio se ejerce de diversas formas: es el tentador. San Pablo no dudó en escribir: “No hago lo que quiero. ésta permanece sin embargo fundamentalmente intacta. sino que hago lo que aborrezco” (Rom 7.14). no es por eso menos perversa. El pecado “estructural” Lo dicho a nivel de las personas es verdad también a nivel de las estructuras inhumanas de nuestra sociedad. por ser invisible y sutil. para camuflar o atenuar la libertad de nuestra propia decisión. primer responsable El pesimismo radical con respecto al mundo. con un dominio especial directo del Demonio. y en último término. no pertenece a la fe católica. Nos imaginamos demasiado fácilmente que la acción del Demonio es de tipo espectacular.. el mal como bien. aun cuando la responsabilidad d e cada uno se separa y se desliga mal de la responsabilidad colectiva. y que si la responsabilidad puede ser atenuada por circunstancias. creándonos libres y responsables. políticas. subyacente al actuar humano. El hombre. Es demasiado fácil apelar a causas extrínsecas a nosotros mismos. No hay que identificar esta concupiscencia. La iglesia se ha opuesto siempre a todo lo que “desestabiliza” al hombre y le convierte en juguete de fuerzas extrañas. La insistencia en las influencias diabólicas no debe servir de excusa y de alibi a la debilidad humana y disminuir o eliminar la conciencia de nuestra responsabilidad. Su acción.15). el hombre es siempre responsable de su pecado. De hecho. “disfrazándose de ángel de luz” (2 Cor 11. a la libertad innata del hombre.>> . el hombre permanece responsable de sus actos y no es el juguete pasivo de influencias diabólicas que lo manipulan. Pero su dominio no es despótico: requiere la aquiescencia de los interesados. al cuerpo humano. Engaña y presenta lo falso como verdadero.y que condiciona por una parte el actuar moral del hombre justificado. el inspirador de opciones culpables. que no reconocen los derechos del hombre y que son incompatibles con su dignidad. el seductor. estructuras económicas. Profesa que Dios ha puesto nuestra suerte en nuestras manos. sociales.

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