Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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desafiando a la ley de la gravedad. Rodolfo. a la que quería con locura. 4 . verdad? -Ummm. tres años después de vez en cuando la recordaba.-Pero mira que eres bestia. eres un tesoro. cogió el tren y se marchó. su sobrino. siempre justificándose entre ustedes. Y Alberto. Alberto no decía nada. metiéndose con su físico. hacía tiempo que no los veía. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. Además. claro que no. Hizo las maletas. en su cama. Los pezones se notaban tras la fina tela. pues vivían en otra provincia. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. Alberto pensaba en su tía. -¿A casa? . Alberto casi se puso a babear. pero escuchaba todo.dijo María. y recordaba dos cosas. su simpático cuñado. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. ¿No te importa. siempre bromeando con ella. que la miraba con admiración. no gruesa. Sólo de imaginarlo. Le he dicho que se venga una temporada a casa . No llevaba sujetador. la polla se le puso morcillona. Y aún hoy en día. Ella era una mujer de peso normal. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. pero sus tetas eran grandes. La fueron a buscar a la estación. Abrazos y besos para su cuñado. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. levantado una ceja. -Sí. Rodolfo. Escote amplio. Los dos hombres dieron un respingo interior. -Jajajaja.respondió Rodolfo. con tirantes. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. Se había ganado una buena mamada esa noche. Abrazos y besos para su sobrino. -Ella lo está pasando un poco mal. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. Blanca. pero siempre respetándola. Ella estuvo una semana en su casa. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. Rodolfo sonrió. Hacía mucho que no veía a sus tíos. Necesitaba un cambio de aires. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Abrazos y besos de las hermanas. Los hombres. ajustada. El tiempo que haga falta. La vería todos los días. -Gracias. tan tímido. María su hermana. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa.

Esa noche. -Alberto. "Joder.-Vaya. sobrino? -Sí. sin apartar la vista. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Ella estaba al lado. tía.dijo su madre. pero que buena estás. -Buenos días. miraba como su tía meneaba su redondo culito. Y él. Alberto sintió un escalofrío. Venía con un pijama cortito. Abrió la puerta pare entrar. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Eres ya todo un hombre. Tengo mucho de que hablar con tu tía . su piel suave. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. chaval . La recordaba hermosa. Hola sobrino -Ho. Maribel se sentó detrás. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. como siempre. El coche apreció y paró. vete delante con tu padre. Se rezagó un poco de los demás. pensaba. El pobre muchacho maldijo su mala suerte.dijo su padre . se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. Su labios eran cálidos. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. Alberto.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. Entre su padre y él metieron las maletas. La corrida. El orgasmo fue intenso. Alberto. Alberto arrastró las maletas. supo que su estancia iba a ser una tortura. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. -¿Y tus padres? 5 . Cuando llegaron a la casa. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. sí puedo.. He dormido como un lirón. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía. Se pasó el resto del camino callado. Su madre y su tía hablaban entre ellas. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas. Sólo los separaba un fino tabique. Su padre se adelantó a buscar el coche. hola tía. abundante. -¿Puedes tu solo con las maletas. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. -Venga. Era la habitación contigua a la suya. La camisa ajustada.. tía". Buenos días. Alberto se quedó embobado mirándolas. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. Ahora le pareció aún más hermosa. hasta que Maribel saludó. acostado en su cama. Le parecieron duras.

sobrino. había uno en especial. Alberto no era un guaperas. La familia está para estas cosas. cerró la puerta y se sacó la polla. Muchas gracias por todo. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. -¿Y cómo te va? -Bueno. Era resultón. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. Con la polla dura bajo la mesa. es mi primer año. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. era un experto en tetas. Grandes. María. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. caídas. pero tampoco era feo. Había visto muchas. pequeñas. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. Maribel. Sus tetas se agitaban con el movimiento. De todos los diferentes tipos de tetas. Que nacen justo en el esternón. 6 . -Buenos días. bajaban. -Qué raro. -Ahora no tengo. Como todo chico en tiempos de internet. y eso lo ponía aún más rojo. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. Ella se sentó en la mesa. Se movían hacia los lados. tiesas. La notó caliente. poniendo el humeante café delante. bien. Sus tetas se apretaban contra el borde. Se fue a su cuarto. -Ay. Papá ya se fue a trabajar. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. sin novia. Aquellas que no son separadas. redondas. Nunca había tenido una chica. otra vez con las gracias. Lo mejor eran sus profundos ojos. Que son amplias. -Cuéntame. normales. Subían. muchos los desconocían. ¿Has dormido bien? -De maravilla. La llegada de su madre lo salvó. el que más le gustaba. Por ahora voy tirando. Un chico tan guapete como tú. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. Ni ahora ni antes. Siempre volviendo a su sitio. Sabía que estaba rojo.-Mamá está en el salón. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. ¿No? -Sí. -Me voy a preparar un cafelito.

-Sí. sobrino. Estoy muy orgullosa de él.. Muchos días. Y su tía siempre lo ponía muy excitado. Hasta luego. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. me voy a clase. -Hasta luego. Lejos de molestarle. Bueno. Pero ya se le pasará. -Hasta luego. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. Muy tímido. No se cansaba de mirarlas. de reojo. lo es. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación.grandes. Sin sujetador. -Nah. Es espero. se levantó y fue a hacer pis. Sobre todo por las mañanas. Aunque a ver si espabila un poco. decente. El que mejor se lo pasaba era Alberto. Y así eran justo las tetas de su tía. sonriendo a la imagen del espejo. Maribel no era tonta. 7 . no me extraña que Alberto me coma con los ojos. para la tarde caía otra.dijo Maribel cuando Alberto se fue. por el escote. Las tetas perfectas. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. Antes de salir del baño. se miró al espejo. que llegan casi hasta el sobaco. En cuanto encuentre una novia. ya lo he notado. que disfrute el chaval. Jajaja. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas.. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. Limpió el desaguisado. Se la comía con los ojos. Las tetas se salían por los lados. Tenía una camiseta de tirantes. -Joder. aunque fuera su sobrino. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. le encantaba saber que atraía a un joven. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. Cuando estaba muy excitado. -Jajaja. su padre y yo. -Bueno. tesoro. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. mujer. se vistió y fue a despedirse. lo estamos. Se pasó las manos por ellas. -Parece un buen chico . -Sí. se espabila enseguida. las corridas de Alberto eran muy abundantes. Una mañana.

Además. constreñida. con una amplia sonrisa. apretada. 8 . mujer. levantándose con una carpeta delante. -Vale. -¿No vas un poco. -Me voy a clase . tapando el bulto de su pantalón. Vale. -Ay. se sentó en frente de él. La tía Maribel hablaba con su madre. Pero la polla le dolía allí encerrada. como si tal cosa. Amaneció un sábado. como si no pasara nada. Que soy su tía. -Hasta luego. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. -Nah. desperezándose y levantando los brazo . -Buenos días. -Mejor te tapas un poco. Enseguida desvió la mirada. -Jajajaja. Alberto miraba aquellas dos maravillas. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular.Buenos días. Que aunque Alberto sea tu sobrino. Alberto estaba ya desayunando. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama. sobrino . -Hasta luego tesoro . seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. Alberto. María le dijo a su hermana. Me hace vieja. estrangulada. y al ver a su tía así. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino. -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. Alberto se marchó.dijo.se despidió Maribel. Pero siguió usando sus ceñidos pijamas.se despidió su madre. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. -Chao. deja ya eso de tía. Iré más tapadita.dijo. María. tía.. Cumplió su palabra. fue al baño y después a la cocina. Lámame Maribel. Maribel se despertó.Salió del baño y fue a la cocina. Maribel.. volvió a tener una fuerte erección. -Aghhhh .

que lo miraba a él. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. apartando la vista rápidamente. Maribel. se dijo. Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. -Venga. -Gracias.? Él estaba sentado en su cama. Fui un poco bruta. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino. No podía ni hablar. Alberto? Seguía frotándose las manos. -Perdóname. cabizbajo. tapado por un corto pantaloncito. -No me importa que me mires las tetas. Alberto se quedó petrificado. Alberto. como siempre. Di que me perdonas. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. nervioso. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó. Ahora.. De sus tetas. tan tímido o más que su sobrino. -¿Me perdonas. Cuando lo terminó. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. -Está. -¿Puedo pasar. Alberto? No hubo respuesta. -¿Eh? -Las tetas. -¿Alberto. bien. Meneó el culito. rojo como un tomate. La puerta estaba cerrada y tocó. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. Le soltó la rodilla y se levantó. lentamente.. Se levantó y fue a hablar con Alberto. Se atrevió a abrir. Y seguía colorado. No pudo resistirlo y se levantó. con una media sonrisa. la puerta. Sabía que él la estaba mirando. 9 . Me las vas a gastar de tanto mirarlas. "Joder. Maribel vio su azoramiento. a su plato. Se sentía terriblemente avergonzado. -Me las vas a gastar .consiguió articular Alberto. Pero que brutita eres". El muchacho no dijo nada. acercándose hasta la puerta. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. Sólo se frotó las manos. Miró a Maribel. Los colores se le subieron a la cara. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas..Se puso a prepararse un cafelito.dijo Maribel.. Hasta luego. huyendo hacia su cuarto. .

Y sabía que no debía ser así. su sobrino. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . en cierta medida. Una rápida mirada a su tía. a tal punto. mami.Tengo que estudiar. Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. -Bueno.Cerró la puerta y se marchó. -¿No tenías que estudiar? -No. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. y cuando regresó al salón. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. 10 . que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos.le preguntó mirándole a los ojos. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho.pensó Maribel. No sólo no le importaba. que lo miraba sonriendo le hizo desistir. que estuvo a punto de decir que iría con ello. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. -No. excitada. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. ¿Te vienes? . sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. la estaban sacando de ese estado. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. pues nada. deseada.preguntó María a su hermana. Y hasta. Sabía que la deseaba. su tía. "Al menos no ha salido corriendo" . Después de varios minutos. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. Alberto era su sobrino.. Allí. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. -No. Se empezó a sentir otra vez atractiva. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. Maribel se sentó en el sofá de al lado. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. se encontró a Alberto sentado mirando la tele. Nos vamos tu padre y yo. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. Maribel fue a la puerta a despedirlo. -¿Y tú.

Se levantó -Espera un momento. Verlo tan tímido. Y sabía que ella lo miraba a él. Le gustaba el efecto que causaba en él.Miró al chico. Se quedó mirándolas. Ahora vuelvo. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume. todo habría acabado ahí. sin sujetador. -Ya te dije que no me importa que me mires.. y asustado. no. -¿Seguro? ¿Y por qué. Pero no le digas nada a tu madre. sí.. tan dulce. Maribel se dio cuenta. eh? -No. Se volvió a sentar. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. Algo que no sentía desde hacía años. Alberto? -Joder. -¿Te gustan mis tetas. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. no a la tele. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero. evitando mirar hacia ella.. Aquel muchachito tan dulce. Me he puesto así para que me mires a mí.. Pero su separación. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez. Así compensaría el mal trago que le hizo pasar... le gustaba. En otras circunstancias.te tapas? Lo vio temblar. Regresó al salón. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo... Al fin eres rotundo. Alberto se puso a mirar la tele. Alberto se atrevió a mirar a su tía. Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso.. tan tierno. Estaba preciosa. Maribel notó un cosquilleo en el estómago. su falta de sexo. -¿Qué te pasa? -Nada. Alberto se atrevió a sonreír. Rojo como un tomate. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. Y esas tetas. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. su falta de cariño..cachondo las tetas de tu tiita? 11 . -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. claro. -Jajaja. se puso con disimulo las manos encima. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen.

-Ummm. mimosa. Lo malo es que le gustaba. te las enseño. ¿No? -No..quiero.si. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así. ya veo que sí. Alberto. Maribel se estaba excitando con todo aquello.. Los dos sintieron escalofríos.. Se miraban a los ojos. así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. vaya vaya. Si me lo pides. Alberto aspiró. Claro que se las quería ver. Cogió aire. Pero las palabras no se salían. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. hasta que sus muslos se tocaron. No podía.preguntó ella. -No es la primera vez que te la pongo así. Maribel ya no podía más. Maribel se acercó un poco más. Su coño ya era un mar de jugos. -¿Sí? Pídemelo bien. pero si tienes unos ojos preciosos.. -Vaya. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. El bulto en su pijama era evidente. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.Pídeme que te las enseñe. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. 12 . -Sí. -S.. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba. Estaba petrificado. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. -Sí. Y su coño se empezó a mojar. -¿Te la tocas? Venga. Alberto no contestó. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. -Sí. Pero lo malo no era eso. asombrado. Pero es tan difícil vértelos. Era lo que más deseaba en el mundo. -Ummm.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino. -Vértelas. ¿Qué quieres? . Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. le dijo. Y mirando a su tía a los ojos..

tenido novia -Oh. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él. -Son bonitas. -Ummmm. pobrecito. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida.me refiero a. levantándolas un poco. Ella comprendió lo que esos ojos pedían. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. bribón? -No. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. Miró el oscuro pezón. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron.-Maribel. 13 . Alberto? Él se sintió muy avergonzado. Era suave. cálida. Cruzó las manos por delante. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad. muy suavemente.. Las tengo muy sensibles...he. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. Volvieron con la pregunta.. Pero eso no era posible. Maribel acariciaba su mano..preciosas... el ordenador. ¿Verdad? -Son. -Ah. se acercaba a una de las preciosas tetas. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada.. -Nunca. así sí. -¿Sí? ¿Has visto muchas. Respondió con un apenas audible sí. A ella le encantó como él la miraba. Alberto la miró a los ojos.. Maribel le soltó la mano. -No tienes que avergonzarte. enséñame las tetas. Alberto. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo. -Acaríciala. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido.dejarás de serlo. Alberto no soltó la teta. a la vista de Alberto... ¿Eres virgen. dura. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. Alberto empezó a mover sus dedos.. Ella le sonreía... guiada por la de su tía. Llenos de súplicas. Maribel se agarró la camisa por la cintura. Eres muy joven. Estaba duro. Internet. Su suave mano. Acariciaba con las yemas. Como a cámara lenta vio como su mano.

las acarició. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. El cuerpo de Alberto se tensó. -Yo. La mirada de Alberto fue directa a su coño. . Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. que rico. -Tengo dos.. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla .. No le soltó la polla. La puso sobre ella y apretó. Maribel. había también allí una macha de humedad.dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. -Agggg... Lo siento. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola.Yo. Maribel lo miró.correrte en los calzoncillos. sobrino.. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas. -Uf.. Me estás poniendo. Hay que acariciar. Otra vez los colores encendieron sus mejillas.. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo. No pasa nada. -Son. -Agggggg sobrinito. Su inocencia la tenía loquita. Su sobrino se estaba corriendo.lo. Alberto llevó su otra mano a la otra teta. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. acercó una mano hacia polla. -Así. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda.. -Joder. Su sobrino la estaba calentando mucho. Maribel entrecerró los ojos.siento. sí. te has manchado. Miró hacia la polla de su sobrino. Los dedos se apretaron contra las tetas. Dejó allí la mano. La mancha aumentaba de tamaño. 14 . no estrujar.. Hacía mucho que no me acariciaban así. Estabas demasiado excitado...aggggggg.cachonda. Es normal. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible.. Ella no se había puesto bragas. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla. Esta vez sin ayuda.-Ummmm.. -Tranquilo. Claramente visible.. y con ambas manos.. Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje.. lo siento.son maravillosas.agggggg Fue una corrida larga. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura.muy bien..

Miraba a los ojos de su sobrino. despacito. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí. Introdujo los dedos entre los cálidos labios.Le preguntó Alberto.. acaricia mi pubis. Ella gemía de placer. Pero estoy muy muy mojada... Soltó la polla y le cogió una mano.acaricia el coñito de tu tía. la boca abierta.. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. fue metiendo la mano. -¿Lo haga bien? -Aggggg. Tú me lo has puesto así. Babosito... mojado. con los ojos semicerrados... justo ahí. El de su adorada tía.. Lo recorrió de arriba a abajo.. ahí. pegando su espalda al respaldo del sofá.. que está muy mojado. despacito. Siempre. sigue bajando. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito.. Estaba caliente. Alberto se dejó guiar hasta el pijama.. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. -¿Es tu clítoris? 15 .no sé -Yo te enseño. -Métela por dentro. Ahora. -¿Notas la humedad? -Sí. Cuando sus yemas lo tocaron. Ella presionó la palma de la mano en la zona. -Ahora.. -Ummmm.. Maribel se echó hacia atrás. con suavidad. -No. Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta. buscando aprobación. Le guió la mano hacia arriba. Lentamente. que rico siento tu mano.ahí. hacia el elástico del pijama.Sigue..pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño.. Eran en verdad preciosos. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía. como ella le decía. El primer coño que tocaba.. Miró a su tía. muy bien. -Es mi coño. enséñame. El corazón de Alberto iba a mil por hora... Acaricia alrededor. Ummmm ya no puedo más. ¿Me ayudas a correrme? -Yo..-¿Te has corrido? . -Ummmmm. como un botoncito.

.. Gimiendo del placer que él le daba.. dejando la cabeza apoyada. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara. Sintió como ella se tensaba. Y él la miraba.. atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. Y le aguantaba la mirada. Ella lo miraba fijamente.. Se pasaba la lengua por los labios.. Cuando los abrió.. Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. Labios tentadores... De labios gruesos.sigue.. -¿En serio? 16 ..ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer. Bajó su cabeza. Como hacía mucho tiempo que no lo hacía. Los ojos seguían cerrados. acercó su boca a la de ella y la besó. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él. Se separó. Se besaron largos segundos. Maribel cerró con fuerza sus muslos. Eran una tentación... Ambos sonreían. -Aggggg. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá. No apartó los ojos de su bello rostro. Estaba muy hermosa. -Ummmm.. Sus muslos ya no apretaban su mano. Una boca preciosa... Alberto empezó a acariciar alrededor. crispado por el placer.. Se separaron. Lo besó con pasión.no pares.qué bien lo haces. los de su tía también estaban abiertos.más.me ahhhhhhhhh .. Se pasó la lengua una vez más por los labios. Una sonrisa en sus labios. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad. Maribel cerró los ojos. Que sus tetas subieran y bajaran.. Tembló de pies a cabeza. sobrino. No había pedido permiso para poder besarla.sigue.más rápido.es muy sensible..Alberto. Las preciosas tetas acercándose a su cara. Era tan sexy.a correr.. Alberto.siempre debes hacerlo suave.uf.. Más que nunca. temiendo haber ido demasiado lejos. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá. Maribel se contorsionaba de placer. buscando su lengua.. tan erótico mirarla. Alberto vio como ella se relajó. recuerda.voy..-Agggggg sí.Vas a hacerme correr. Y le miraban.. abriendo la boca. gemía y cerraba los ojos.... -Ahora.. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida. En sus dedos notó un aumento de humedad.vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos..

lo que quiero es sacarte más. Maribel. pillo. Era una linda polla. bajar. -Ah.desde.. Se lo dijo. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer.. Uf. 17 .. -¿Quieres que te haga yo una? . Esta vez no hubo explosión. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. muchas. -Estoy. Maribel no quería que se corriera demasiado pronto. Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla.. sí. de las proporciones adecuadas y de buen grosor.. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama.. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si.-Sip. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo. como hizo él con la suya. Estaba brillante. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. Despacito. Eso fue hace tres años.desde la última vez que viniste. El joven se hinchó de orgullo.. -Vaya.. Una en su pecho e instantes después. sólo es semen. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego. y que gordita es. Quería que él disfrutara.. Tienes una buena herramienta. Y ella. sobrinito. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. Las acarició y empezó a gemir. Él aguantó su mirada. Además. apretada por la delicada mano de su tía. La mano empezó a subir y bajar. apretando. -Bueno. en su polla.le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. -Tienes una polla preciosa. hártate de teta... Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. Me encanta. para descubrir la erecta polla de su sobrino. Hacía esfuerzos para no correrse. -Sí. Venga. Alberto no decía nada.. mojada. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. Las dos estupendas tetas de Maribel. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen.

A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano. Siempre es agradable que le digan a una un piropo.. Bueno... -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las.. Jajajaja.. ¿Es siempre así? 18 . ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí. que. lo hizo... -Aggggggggggggg tía.. manchando el pijama. Dejó de moverla... Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho.. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena.-Vaya. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano. a pesar de haberse corrido no hacía mucho. -Ummmm.. Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión. Aumentó un poco el ritmo de la mano. -Vaya corrida.sí. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. Maribel. -Gracias. más flojos.. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. le cayeron sobre la mano... Los dos últimos chorros. sobre todo si es de un joven guapo como tú. Y sabía que habría más. Le besó con pasión.. nunca había visto una polla soltar tanta leche. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo.. Al séptimo chorro la polla dejó de manar. Lo dijo mirándola a los ojos.. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus... Dime. Estás. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. y el cuarto. La polla seguía pulsando.en tus tetas. Joder. miles de veces las acaricié en mi cabeza.. Alberto seguía sin respirar.. sí.. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que.. pues que honor. Su cuerpo se tensó.las besaba. Por fin. en todo... sobrinito.gusto. besaba.. pero siguieron los espasmos. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. Albertito. Ella sonrió y acercó su boca a la suya.. Luego vino el tercero. Maribel movió aún más rápido la mano.

Lo escondió entre la demás ropa. 800. María. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra. Como siempre que iban de compras. volvían discutiendo.. Y las bragas mojadas. -Ey. No tienes que sentirlo. Te has pasado comprando. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. -Tomo. 19 . -Uf. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. pon esto también en el cesto. con las bragas y el pantalón de su pijama. En ese momento vino Maribel. -¿Sí. Le soltó la polla. Aún estaban calientes. mira como te has puesto. Si tu madre lo ve así le da algo. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. Alberto alargó una mano y cogió las prendas. Rodolfito. Jajajaja.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. ruborizándose un poco. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama.dijo mirándole la entrepierna .contestó Alberto. exagerada.. Los dos se miraron. Aunque no tanto como antes. se las acercó a la nariz y las olió. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. -Bah.. -Joder.-Siempre que pienso en ti. seguía dura. -Sí. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. no creo que tarden mucho en regresar. Mira como has dejado mi manita. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. -Pues haber comprado tú. Como mucho. Sólo un poco. -Jajajaja. Lo sabía.. -Lo siento. -Jajaja. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. Y . .

nada. ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" .preguntó María. Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo.pensó Alberto. -La verdad. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón. Maribel. sí.le dijo por lo bajinis su padre a Alberto. Luego me las peso y te digo. A María no le gustaban ese tipo de bromas. "Que es tu cuñada. -Pues haber venido con nosotros. disimulando. dio un respingo. Recogieron entre los cuatro la compras. Que. Como la miraba él. como siempre. coño. "Sí. -Joder. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. buscó con su pierna la pierna de su sobrino.. Cuando Alberto la sintió. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre. -Aburrirme como una ostra. Después de comer.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !. Rodolfo fue a echarse una siesta.preguntó su madre.-Capullo. papá.estalló Rodolfo . Durante la comida siguieron las furtivas miradas. Que es una broma.dijo María dándole un codazo a su marido . Alberto y Maribel se echaban miraditas. 20 . Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. coño".MENOS BROMITAS -Pues no sé. -AY. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. -Con gusto se las pesaba yo . -¿Qué te pasa? . -¿Y vosotros que habéis hecho? . -Jajajajaja . -Nada. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera. Ni María ni Alberto reían.. Una broma.

-Jajajaja. Sobrinito lindo. y Maribel y Alberto en otro. Buenas noches a todos. Justo detrás dormía su tía. Tan bella... -Oooaaaahhh. Ni durante el resto del día. ¿Me haces una pajita?". tiente.estoy cachonda. Alberto le echó una mirada de fuego. su adorada e idolatrada tía.. Cuando terminó. 21 . -Coño. Bueno. Metió la mano derecha y se la agarró. NO. me caigo de sueño. Que estoy de broma. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. Incluso la había hecho correr masturbándola. Se acostó en su cama. Oyó a sus padres irse a la cama. hombre. Cogió el teléfono.. Miró a la pared de su derecha. Me voy a dormir. tan sexy. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana. él también se fue a dormir. El corazón le dio un vuelco con en el pecho. Al poco. Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. -Chao cuñadita. No se lo podía creer. -Hasta mañana. -Bueno. pero no puedo evitar echarse a reír. quizás sea mejor que él mismo las. La casa quedó en silencio. Él la miraba de vez en cuando... María y Rodolfo en un sofá. pero Maribel parecía absorta en la película. "Sobrino. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono.saludó su hermana. no con la imaginación. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. seria. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. Su móvil hizo bip-bip. María estaba habladora y no se separaba de Maribel. Por fin había tenido sexo con una mujer. Y nada más y nada menos que su tía. Casi no atinó a responderle. Ese día no lo iba a olvidar jamás. Abrió el mensaje. No reconoció el número.-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. Maribel lo miró. Y ella a él. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. con los brazos detrás de la cabeza. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. Maribel . Había recibido un sms. Alberto no dijo nada. Maribel se levantó y se desperezó. Pero ahora con recuerdos.

"Claro. -Pasa y cierra la puerta . Alberto miró. cómo me gusta que me acaricies. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Lo abrió pero no separó la tela. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. Maribel se echó hacia un lado de la cama. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad.. sus manos fueron hacia el siguiente. Despacito. Alberto se miró. Alargó una mano y acarició una de las tetas. 22 . descubriendo esa mitad del cuerpo. cada vez más excitada. A la luz de la lamparita estaba preciosa. sonriendo. Voy para allá". Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. -Ummm. Era individual. Alberto se acercó y se quedó de pie. La apretó ligeramente con sus dedos.. que también fue abierto. veo que tú también estás. entró. como si descubriera el mayor de los tesoros. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. Maribel le miraba a los ojos. suave. Ella respiraba cada vez más profundamente. Con dificultad lo abrió. En el cuarto de sus padres no había luz. Sus ojos brillaban.. -Acuéstate a mi lado. Con delicadeza. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. Su coño rezumaba jugos. las tetas de su tía. Caliente. Salió de su cuarto a oscuras. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. Maribel. maravilloso. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito.contento. mirando a la hermosa mujer que le sonreía.. Al poco. Sólo se vía un poco a través de la abertura. pero podrían caber los dos. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. El pijama era de botones. -Ummmm. Después. Se miraron. acostada.le susurró. todos y cada uno de los botones estaba abierto. Fue. de 105. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. -Ni yo. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. Se acercó y sin tocar. juntitos. ya sin disimulo. con un corto pijama. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. Ella estaba sobre la cama. Se las veía apretadas tras el pijama. sobrinito. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. sobrinito. -Vaya.

Me vas a matar. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. Sigue. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Un beso en la clavícula. en su ombligo. continuaron su camino. Ella arqueó la espalda. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo. Y lamiendo. aunque es lo que deseaba. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra. Lámemelas. El dedo bajó. eres.Sigue.. 23 ..Alberto se agachó y besó a su tía en los labios. La besó el mentón. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos. cerca de la oreja.. -Aggggg. Ella tenía los ojos cerrados. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía. La besó una mejilla. Después. La besó en el cuello. Y gemía de placer. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía... la dureza la polla.. Cambió a la otra. Lo lamió alrededor. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. besando... bajando. Fue bajando.. Ella sonrió. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. Recorrió los labios vaginales. Apenas rozándolo. Ella se estremeció. sigue.. lo atrapó entre sus labios y chupó. Se enredaron en el vello púbico.. -Ummmmm dios mío. Las siguió acariciando. Se detuvieron un poco en su barriga. la boca de Alberto llegó. por fin. y siguió bajando sus dedos. Ella tembló. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron.. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello. de mecer su cuerpo. Estaba tan linda.haz como en tus fantasías. Hasta llegar al elástico del pijama.. a uno de los duros pezones. Placer que él le estaba dando. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando.. acariciando su pecho al mismo tiempo.sigue. Le gustó su tacto suave. haciendo lo mismo. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. Alberto. -Aggggg que rico. Ella gimió.. Los dos cerraron los ojos para sentir. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. y subió a buscar el inflamado clítoris. Maribel no dejaba de gemir.. Bésamelas. -Agggggg sobrinito. El labio inferior ligeramente mordido. No fue un obstáculo. Volvió a chupar los pezones.. Besito a besito. Y contra su cadera..eres. Un nuevo beso. bajando.

¿Verdad? -Oh.. entre tus.. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama.me has hecho correr como todo un experto.Ella sentía los dedos. Recuerda que. seguro. completa. saltando de pezón en pezón. su lengua. sí... Alberto quería verla así. No se atrevía a pedir lo que deseaba.. La apretó y empezó una lenta paja.. -Ummm sobrinito. Los dientes apretados. Maribel. Aún tenía algo de vergüenza. Su sobrino aprendía rápido. 24 . La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Los ojos cerrados con fuerza. Eso fue definitivo. -Venga. Y de repente.. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas. Bajó con sus dedos índice y corazón.. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. Dímelo y te dejaré hacerlo. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos.. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. buscando la entrada de vagina... Eres la primera. ¿No es así? -Sí. Maribel se empezó a tensar. dímelo.. Separó la cabeza y la miró. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino.agggggg debes tratar así siempre a. quedó relajada. mientras te hacías una paja pensando en mí.. Y al mismo tiempo sus labios. Sin prisas...mi polla. con tu boca. en tu cama.. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión. -Agggg. agggggg las mujeres. -Pues. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos... Su dedo pulgar acarició el clítoris. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. La encontró y empezó a meterlos. y serán tuyas. Dime en que pensabas todas esas noches. -Pensabas en mis tetas. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía.. Alberto probó una cosa.. acariciarla expertamente. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No.con dulzura.tetas..

Jamás pensé que esto pudiera pasar. ¿Sabes ya lo que quieres? . Se apoyó con las manos en el colchón. -Quiero. Maribel puso la almohada en el suelo.. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho.-Aggggg sí. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire. Con los duros pezones acarició la punta de la polla.le preguntó. . Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo. -Levanta el culete. llenártelas de leche. Eres mi sobrino. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. ni yo. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. Maribel lo notó y le soltó la polla.. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas. tirándolo al suelo. Alberto estaba a punto de correrse.. así me gusta. quiero que me hagas una paja con tus tetas. -Ummm. ojos. -Uf.. Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas.sí. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama. Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. Alberto gimió. embelesado. Metiendo su polla entre las tetas de su tía.. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. Y seguro que te corrías sobre ellas. no. La polla quedó apuntando al techo.. niño malo. sobrinito.. pero se atrevió a responderle. Que pidas lo que deseas. Quiero correrme entre ellas.Siéntate en la cama. 25 . Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. el hijo de mi hermana mayor. Maribel se agarró las tetas. acercó las tetas a la polla. entre las piernas de él y se arrodilló. echándose ligeramente hacia atrás. juntándolas entre sí. -Bueno. que daba saltitos sola de excitación. Alberto la miraba. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista. -Ummm. Alberto obedeció al instante.

Y las tetas. Con rapidez. ¿Estoy guapa? -Estás. brillantes.. limpiándolos de leche. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. Maribel se miró las tetas. sobrinito. calientes. Y se pasó la lengua por los labios. Tenía la cara marcada por un disparo de semen... espesos. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas.. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. Alberto gemía cada vez más fuerte. Ni las rozó... Los dos lo sabían. El siguiente. en su boca. llenas del semen se su sobrino. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas.. que sorprendida. sacó la polla de entre sus tetas.nevadas. -Vaya corrida.. Era la pura imagen de la lujuria. -Ummm. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. sobrinito.maravilloso -Disfruta.. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche. -Ummm Maribel. que se esparcía sobre las grandes tetas. entrando un poco.. preciosa.. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. Aquello no iba a durar mucho.-Aggggg. miró hacia abajo. Alberto se quedó mirando a su tía. esta vez con la polla entre ellas. pero ella le sonreía. Cuando todo acabó. dios mío. Dio de pleno en el cuello de Maribel. Y empezó con la paja cubana.esto es.. como si de crema solar se tratase. Mira cómo me has puesto. 26 . ¿Verdad? -Aggggg sí. Disfruta de mis tetas. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios. Se llenó de su aroma. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal. -Qué dura tienes la polla. Cada una recibió tres enormes chorros.. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. creo que alguien se va a correr. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla. Sí.. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos. incluso. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen.. para la izquierda. sí. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. Un chorro contra la teta derecha. El segundo tampoco dio en las tetas. Los dos miraron.

Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. -Buenos días. Después de desayunar. -Pues. Nada. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. A toda prisa lo cogió y lo leyó. Su tía estaba de pie junto al wáter. Su sonrisa.. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño. supongo. 27 . -Yo debo de haber sudado mucho. Jajajaja Alberto no pudo más. Allí su madre y su tía charlaban. se metió dentro y cerró la puerta. El domingo amaneció un día radiante. -Ummm sobrinito. Tendría que conformarse con mirar. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño... Se metió en la cama para intentar dormir. bien. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. fue a la cocina..preguntó su madre. -¿Qué vas a hacer hoy. "Ummmm. Llevó las manos a las tetas. Al poco sonó un mensaje en su móvil. Su boca sabía salada. no sé.-Dicen que es bueno para la piel.. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. no vaya a ser que nos pillen. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. A regañadientes. Si su madre no estuviera. se arrodilló junto a ella y la besó.. -Buenos días. Maribel salió de la cocina. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso.. La polla. Alberto? . me vas a calentar otra vez. se puso dura del todo. que estaba morcillona. Tengo el cuerpo. que se meneaba más de lo normal. con pasión. Se levantó y salió también de la cocina. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. Pero estaba... Ella sabía que él lo estaría mirando. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. Ella le mandó un beso volado. pegajoso. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. gracias.. Será mejor que no vayamos a dormir. sobrino? -Pues. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. ¿Qué tal has dormido. sobrinito.

-Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. Llegó junto a ella.le dijo. -¿Me secas. Me estaba meando. Deseaba una cosa. qué fría está. Maribel se sentó y empezó a orinar. Oía el chorrito perfectamente. sequita. Entonces. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse. -Estamos locos. Maribel no se lo esperaba. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel.. -Sí. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. -Bien.Se miraron. Estaba caliente. Nos van a pillar.comerte el coño. Ya estoy. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. Al menos de pis. sobrinito? -Deseo. abrió sus piernas.. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí. parece que tu amiguito está en pie de guerra. y la iba a conseguir. Ella lo hizo.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. sobrinito. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. pero se estremeció de pies a cabeza. riendo. Como todo en el resto de ella. Bien arreglado. Él se arrodilló en el suelo. 28 . jeje. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. El coño de su tía quedó expuesto.. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. Se mojó aún más de lo que ya estaba. Alberto se acercó lentamente a su tía. -Uy. sobrinito? .. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. Alberto soltó el papel. Por primera vez Alberto veía su coño. que rico. Se lo enrolló en los dedos. Él no podía si había alguien más en el baño. era precioso. -Vaya. ¿Qué deseas. pasándole el papel Alberto lo cogió. Maribel. -Aggggg. y acarició el coño con los dedos. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. -Uf. -Levántate . mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa.

Hasta que los labios llegaron a las ingles. Alrededor de su boca su piel estaba brillante. -Soy yo. Un beso a medio muslo.muy bien. Ella miraba. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. a chupar.. Y se corrió. -¿Quién es? .. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. Dejó de respirar. deteniéndose en el clítoris.. Las besó. En pocos segundo ella lo sintió. Y con el siguiente en la otra rodilla.. Tu coño es. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. evitando gritar. Él empezó a lamer.. la acercó y lo lamió de abaja a arriba. -Bésame. Abrió lo más que pudo las piernas. Su cuerpo se empezó a tensar. Primero una y después la otra..no pares.. bribón. Ella gemía con todas las caricias. Salgo en un momento. Fue él el que acercó su cara a sus piernas.hermoso Sacó la lengua. Besó la cara interna de los muslos. arrollador. 29 .. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar. Alberto. Los justos para mirar el brillante coño. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces.. que tenía un espasmo tras otro. Justo cuando las bocas se iban a tocar. -Aggggggggg Alberto.. Se mordía con fuerza el labio inferior. Otro más cerca. intenso. Alberto separó la boca.. Maribel. La estaba matando de placer. El sabor de coño le encantó.cómele el coño a la tita Maribel. -Tus tetas son preciosas. Me matas. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris.me vas a ... Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino. cuñado. Alberto se separó unos centímetros. que se mordió para no gritar de placer. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella..hacer correr. Y otro aún más cerca. Maribel se tensó de puro placer.. Fue un orgasmo largo. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. Le iba a hacer correr con la boca. Salado. tocaron a la puerta. A veces despacito y tras muy rápido.sonó la voz de Rodolfo.muy.Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza.. gustoso.

Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse.. ¿Me traes papel higiénico... Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar.. Todo tuyo. Después de comer. te has ganado una buena. -Claro. Seguro que me correré rápido. Abrió la puerta. -Ummm.no puedo más. Miró en la cocina. Después.-Date prisa. asustados. Chúpamela ahora. -Gracias cuñado. -No. Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase. La polla quedó a la altura de sus labios. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta. Se arrodilló delante de su sobrino.. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. -Ummmmm. En el salón no había nadie.. -Joder.es demasiado arriesgado . -Y yo. -Aquí tienes. Maribel. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. Alberto la abrazó y la besó con pasión. pero. Tenía una mirada suplicante. -Esto. Ahora. Cómo estás sobrinito. Él estaba allí. Alberto abrió y se escabulló. sin soltarle la polla. Maribel le miró a los ojos. Contra su barriga notó la dureza de la polla. 30 . Tenemos que ser más cuidadosos. esto no es ser cuidadosos.. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. Está bien. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. Lo deseo ahora.. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. -Uf. Alberto y Maribel se miraron.. que me meo..no sabes como lo deseo.. -Pero. será por tu culpa.. Casi nos pillan. Se ha terminado. -Uf. Pero si nos descubren.le dijo. -Joder. sacó la mano y cogió el rollo. Al minuto salió. Estoy muy excitado. Allí estaba su hermana. Pero seamos cautos. Sabía que iba a ser su primera mamada. Se habían librado por los pelos. Alberto. mamada. sobrinito. te chuparé la polla. -Por favor. cuñadito.

Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. "Te deseo. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. Seguía flotando en su nube. por su cuello. para tocarse. sobre uno de los muslos. Maribel". Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. Empezó a tener espasmos. lo atrajo hacia ella. Cuando terminó de correrse. Alberto oía como su tía tragaba. La polla empezó a temblar. Sabía que eso volvía locos a los hombres. Alberto apenas la oía. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. me voy antes de que nos echen de menos. Estaba muy excitado y se correría pronto. sentándose en la cama. Esa vez no fue una excepción. En pocos segundos recibió respuesta. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. absorbiendo. Alberto no le había mentido. Pero coño. a media asta. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. Le miró a los ojos. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. me encanta tu leche.Pero no había tiempo para eso ahora. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. lamiendo con la lengua. es imposible tragársela toda. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. Cuando se acuesten tus padres. -Bueno. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. chupando. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. que bajó por su barbilla. espera 15 minutos y ven" 31 . Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. En plena nube de placer. Los dedos se sus manos se agarrotaron. Enseguida empezó a mamar. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. -Ummmm. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. "Y yo a ti. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. abrió la boca y se tragó la polla. sobrinito. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca.

.. Las agarró y acarició. 32 . Maribel. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama. -Estás muy mojadita. Alberto la miró a los ojos.Le espera se le hizo eterna. Entró y cerró. Y con la polla danzando entre las piernas. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. se abrazaron y empezaron a besarse. Sus preciosas tetas sobre su pecho. A tientas dio con la puerta de su tía. sobrinito. Se quedó embelesado mirándola. Besaba los labios. -Desnúdate. Su pubis.. mi niño. Alberto. sobre la cama. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. Acostada. Tus miradas me estaban poniendo loquita. Totalmente desnuda.. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño. Alberto apagó las luces y salió.eso no.. Maribel. Haz correr a tu tía con esa boca tuya.. Se acercó a la cama y entonces. Y yo también lo deseo. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla. Me las has chupado. Alberto llevó una manos a las tetas. Cuando pasó el tiempo establecido. En cuanto se acostó. Ella lo tapaba con uno de los muslos. Soy tu tía. Ella la recibió abriendo las piernas.. Ahora deseo follarte. las mejillas. se acercó a la cama.. la frente. Su barriguita. todo la tarde mi madre de cháchara. -Joder. Pero no puede ser. No te dejó ni un momento libre. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar.. No veía su coño. -Lo que yo deseo es. Su cabello alborotado sobre la almohada. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. el cuello de su tía. -Aggggg Alberto. -¿Por qué no? Me has masturbado. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino. Qué placer me diste. La habitación estaba a oscuras. sobrinito. -Sí. El pijama voló por los aires. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco.eso no. Y ven con la tita a la cama.. ¿Es por mí? -Agggg. claro que es por ti. follarte -Ummm.

...sólo un poquito.....por favor... Maribel cerró los ojos. Salte antes. Te deseo tanto.... Miraba los preciosos ojos del muchacho.sólo. Los ojos de Alberto se iluminaron... -Por favor. Bajó sus labios y la besó...... Maribel abrió las piernas 33 .-Por favor.pero.está bien. Sus barreras se desmoronaban. -¿Tienes. -Ummmmm.sólo un poquito. -Aggggg Alberto.... No te corras dentro. Metió los dedos más a fondo. no tengo -Agggggg.. Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer..condones? -No. Maribel..ten cuidado... Déjame follarte..... Miraba la cara de súplica de su sobrino. joder.

con un aire tímido y algo sofisticado. el único varón… O sea. La genética se ha portado muy bien con ellas. se distingue de su hermana en el color de los ojos. muy mona. a muchas que no he querido. esto quiere decir que soy un follador nato. También morenaza. mejor que por el final. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. el que tiene derecho a todo. Mis hermanas. las tres llaman la atención. muy pija. empecemos como todos. Almudena está de impresión. parece más explosiva) de hecho. todas con A). La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. todo en su justa medida. Pero esto era en mi pueblo. Amalia. darse cuenta de las señales. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. me ataña o no. llama la atención por donde va. Almudena y Ana (si. verdes como los míos. 34 . ver anticipadamente lo que se te viene encima. Yo no fui de esos. Soy el pequeño de todos. el más mimado. Bueno. Amalia es rubita. por el principio. En esta historia en particular. están muy bien. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. de los que se percatan.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. Es más. cada una en su estilo. es morena de ojos negros. Pero. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. Tengo fama de buen amante. La cuestión es detectarlo en el momento preciso.

Bien. con las amigas de la novia de un compañero. no de actor principal naturalmente. No quiero pecar de falta de modestia. Casi ninguna quería compromiso. no estaban nada mal. La niña estaba en 1º de bachiller. la voz se corrió del instituto a la facultad. por lo menos a priori. hice de mi habitación mi feudo. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. como experiencia. ahí está. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. solo intento constatar un hecho incuestionable. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. de momento. Me mandó a tomar por saco. Las chicas de la uni. ojos verdes. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. Tras las dos primeras. castaño claro tirando a rubio. así no. que parezca más natural. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. Tras este par de meses. 35 . Más de185 centímetrosen canal. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. La técnica es fundamental. sin embargo. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. podría empezar por ahí. naturalmente. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados. Esto fueron palabras mayores. Yo no es que domine. Y soy capaz de dar lo preciso. Pero esto del cine porno. el tiempo necesario.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. repite esa postura. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. dependiendo de lo que se busque. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. lo he dejado. en el momento justo. porque para esto se necesita algo más. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. soy demasiado joven e inexperto para eso. Pero bueno. al instalarme en casa con mis hermanas. he participado en un par de pelis porno. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. Ahora solo faltaba coger fama aquí. así como el aguante. Mi amigo me llevó un poco a rastras. 16 añitos. más liberales. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. Incluso. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. me estrené en un instituto. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. a posteriori todas me querían para toda la vida. es que voy camino de convertirme en un maestro. por casualidad. el resto fue coser y cantar.

No sé si le costó mucho o poco. la cara de un orgasmo. Pero Amalia. Pero tanta fama. había aceptado (aunque fuera de boquilla). todas las mujeres eran objetos sexuales. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. Almudena. pero no son objetos. con la misma rutina. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. el gemido. la mayor. si las demás suspiran por alguien como yo. ¡No te jode! Evidentemente. Cuando salen de mi cama. vale. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. En esta tesitura. algunas el físico. Incluso. Era lista la cabrona. Seguí. no a follar todo el santo día. nunca rechazo a nadie. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. aunque no siempre. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. curiosamente. Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. intentó buscar alianzas. bastante pasota. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. siempre que podía. son muchísimo más agradecidas. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. no hice ni puto caso. Muy. todo lo contrario.Mi casa se convirtió. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. ni por el forro. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. No porque una chica sea fea. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. tanto en el buen como en el mal sentido. las de mis otras hermanas evidentemente. muy pocas. en un continuo ir y venir de chicas. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. la satisfacción del clímax. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. lo hizo por mi fama. Al ver cómo me seguía portando. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. Sobre todo. En los círculos en los que me movía. le importaba un pimiento lo que hiciera. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. 36 . mi machismo (¿?) y de que para mí. pero excepto las lesbianas declaradas. se combinan ambos. más cercana a mí. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. no estaba por la labor y a Ana. solo me quedaban mis hermanas. para mí son las personas más adorables. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. A veces. sin pasarme. tanto polvo me estaba cansando un poco. Yo había venido a estudiar. Toda chavala tiene su lado bueno. a cual más maciza. a algunos se lo harán. otras el intelecto. casi todos los días. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí.

Pero Amalia. Era la guerra. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. lo que les empezó a resultar agobiante. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. Incluso amigas íntimas de ellas. A mí. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. darles un tratamiento especial. Con ella tenía bastante confianza. al parecer. No sé exactamente qué intentaron. Pudo más que ellas. Entonces. me había follado 37 . qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. lo creído que me lo tenía. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. lo chulo que era (cosas de las pelis. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. algunas lo calificaban de hazañas. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. o coche. Almudena o Ana. la relación con ellas fue a peor. es más. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. luego en mosqueo (Almudena). parecían estar de guardia las 24 horas. o quizás por eso. incidió en cómo me exhibía. más allá de ser su hermano. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. primero en desprecio (Amalia). les salió el tiro por la culata. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). Siempre había alguna hermana por allí. Y al poder más que ellas. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. Lo de las tres llegó a convertirse. cepillándome a dos tías de bandera. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. morenaza como Almudena. la pequeña. Cuando me cepillé a éstas. apenas nos llevábamos un año.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. exhibiendo rabo. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. pero Ana. No les funcionó nada. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. fue la primera en decidirse.

he estado hablando con un montón de amigas. No me quedó más remedio que mirarla. Sin rodeos. Otra cosa que tengo. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. No sé si es verdad o no. es que no falto nunca a mi palabra. un martes. muy decidida ella. curiosamente día de descanso. En eso estaba yo pensando. Recordé que le había dicho que se pasara. te lo estoy pidiendo. hoy es miércoles. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. -Alberto. volvió a la carga. 38 . Estoy estudiando. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. pero le anda cerquita. pero me lo tienes que demostrar. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. Si estás tan desesperada. -Joder Alberto. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. anda. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. soy tu hermana. en follarme a mi hermana. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. pero no esperaba que lo hiciera. sí.a todas sus amigas del pueblo y. Pero al día siguiente. Ana no tiene prejuicios de nada. -Mira tú. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. Como lo olvidé yo. a lo hecho. No lo vi venir. Alberto. vete. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. Al fin y al cabo. deberías ser más cariñoso conmigo. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. ahora. A esta se le había ido la olla. como dije. cosa que naturalmente ella sabía. pecho. los martes siempre estudio. O pobre yo que no calculé su determinación. Ahora. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. mañana pásate por aquí. miércoles. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. que estaba decidida. -Si hombre. A mí me traía sin cuidado. de la facultad. Anda. justo cuando llegué de la facultad. Se fue refunfuñando. ¡Alberto! – Gritó. ¡Joder. – Le dije para quitármela de encima. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. era martes! Mi día de descanso.

sus clavículas. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. La levanté la barbilla. deshaciéndolos. cuando pellizqué sus pezoncillos color café. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. con habilidad. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. el nacimiento de su pecho… Mis manos. Fui besando. sus dedos. se iba a enterar de quién era su hermano. Estaba un poco tensa. en uno de asombro y estupor. si se hace bien. Con más cuidado del que solía utilizar. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. Palpando. cundo circundé sus areolas. bonita. Cogí un aceite corporal perfumado. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. la pasé detrás de sus orejas. sus ojos asustados se abrieron de par en par. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. poco a poco. Con movimientos pausados y felinos. un recurso que utilizo mucho. ni se movió. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. Ana se dejaba todavía. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. muy mono. la fui trasladando a mi cama. Yo. Sé que es un poco doloroso pero.No me había dado tiempo ni a sentarme. de masajes. sé un montón. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. la di media vuelta colocándola boca abajo. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. Según le quité la prenda por la cabeza. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. me fijé en su sujetador negro. acercándola a la cama. vi su cara de susto. de si la fama era justificada o no. fui. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. cuando sus senos quedaron libres para mí. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. una minifalda y zapatillas de estar en casa. encontré los nudos de sus músculos. soplé sus oídos con suavidad. Pensé. su cuello. con mucha habilidad. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. A mí no se me toma el pelo en estos temas. las yemas de mis dedos. empecé a besarla por los pies. 39 .

como esperaba. Mordiendo las sábanas. cuando froté. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. se la saqué. Lo primero. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. dos. 40 . también se abrieron. la vagina totalmente dilatada. nunca mejor dicho.Al cabo de media hora. estaba horadando sus entrañas. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. las paredes vaginales. ola tras ola. Luego pantorrillas. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. al conseguir la mayor relajación. largo. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. diferente… Al relajarse. apretaba. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. la masturbación sólo era un estimulante. quitarle las bragas mientras acariciaba. los labios… Vaginales. con mucha delicadeza. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. sin darle la vuelta. corvas y rodillas. Al cabo de un rato. Se acarician ambas partes de igual forma. Cuando conseguí su tercer orgasmo. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. intenso. haciéndola recoger las piernas. muslos… Entonces. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. tenía la espalda totalmente relajada. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. ahí iba el primero. otro orgasmo la avasalló como una tromba. Los muslos bien aceitados. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. las nalgas. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. Una vez encontrado. No sabía que sólo acababa de empezar. ella ronroneaba. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. al llegar. solo una mano masajeaba las piernas. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. Continué el masaje por las piernas. en la parte superior de la pared vaginal. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. durante… Ahí va: una. pero si no era así. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. levantándole el culo de la cama.

Tampoco hay que abusar. hice que se volviera a correr. vino la parte difícil para ella. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. no muy grandes pero sí muy tiesos. me centré un ratito en sus pechos. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. Desorientada al principio. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . sólo lo pensé. parecía volver del limbo de los justos. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. así que decidí ser bueno. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. de decir que no podía más. en su punto G. más de dos horas.La di media vuelta. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. Al sacarle el pene de su interior. Mi hermana despertó entonces. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. hoyito y nódulo durante un tiempo que. para ella. Estuve recorriendo sus ingles. estuve a punto de hacer que lo chupara. estaba derrengada. labios. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. cuando estaba a punto de rendirse. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. Estaba casi dormida. corriéndose por enésima vez. Totalmente deshecha encima de mí. ella no sabía ya ni donde estaba. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. una al día es más que suficiente. fue eterno. vi el tiempo que llevábamos. Tenía que lograr que yo me corriera. No quise estirar demasiado la cuerda. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. no lo llegué a decir. estarías tan ricamente. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. que lo dejara como una patena. Cerca de la hora de cenar. absolutamente pringado. Me puse debajo. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. tardó un poco en llamar mi atención. pidió clemencia. totalmente agotada por lo vivido. tampoco me encanta que me la chupen. Ahora bien. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. Si no hubieras venido. Me lo pensé un ratito. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella.

a ti tampoco… -Hombre. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. no tienes abuela… -A las pruebas me remito. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. Ana. – Más cínico y no nazco. eh. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. -No es exactamente depravado. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. volvía a la carga y no era cuestión. 42 . Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. Se quedó un poco contrita. sí. No había tenido una experiencia así en mi vida…. Esto ha sido… Un regalo. -Ni la tendrás… . deberías suponerlo. -¿Felices? ¡Joder. eh. me parece una pasada. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. Se acercó a mí. – La estaba vacilando. el coño prácticamente depilado. si no. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. me plantó sus tetas en el hombro. Eso de repetir.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego.Dijo con voz soñadora.Me miró con arrobo. -Claro. Yo nunca hago ascos a una chavala así. Simplemente me gusta follar. – Pero su voz decía lo contrario. también satisfechas. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada. -Eh. -Tienes razón. y porque eres tú. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. -Por lo que parece. Con una vez. Tenía los pechos desafiantes. con cara de felicidad y sonrisa tonta. me dio un beso en la mejilla y se fue. se me da bien y hago felices a las chicas. Hay que reconocer que estás bien buena. ni de casualidad. lo reconozco. pero el que hayas querido averiguarlo. -No sé lo que dicen de mí. nanai. es más que suficiente. – Le dije con indiferencia.

Almudena se levantó más cabreada aún. Ni filetes. -Mira niño. no pienso hacer nada por ti. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. a la hora de comer y con un hambre de lobo. si quieres algo. Sois lo más precioso para mí… . si quieres algo. yo hacía todo lo que me mandaban. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. Fui a su cuarto. sin llamar. te buscas la vida. corrió a su habitación y se encerró. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. ni huevos. aparté su cabello y besé su nuca. Almu. me encontré a mi hermana Almudena sola. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. viendo que el picaporte cedía. entré hasta sentarme a su lado. No había cerrado la puerta. rico! – Me contestó con mala leche. 43 . ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. Lloraba tumbada boca abajo. te lo haces tú. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía.Y volví a besarle la nuca. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. empezó a llorar. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. -¿Qué te crees. – Me contestó con muy malos modos. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. – Respondí cabreado. Siendo como soy. Enredé mis dedos en el pelo.Según aparecí el jueves a mediodía. A partir de ahora. tímida como ella sola. no podía dejarla llorando. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. Me incliné sobre ella.

Almudena tenía una forma de vestir curiosa. chupé y mordí sus dedos. Mis hermanas se habían vuelto locas. se me entregaba totalmente. la empujé hacia mí. no pretendía hacer nada. llevaba un vestido largo hasta los pies. En fin. con ternura. fui subiendo poco a poco. en la parte superior de su intimidad. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. con una camiseta debajo. con una delicadeza especial. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. vencida a la tercera caricia. me atraía. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. sus mejillas. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. Almudena gemía. sus pantorrillas… Mientras. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. 44 . Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. no me dejes así… Otra al coleto. su boca… No dejé nada sin saborear. sé cuando estar un ratito. Ahora venía la parte difícil. noté su ansia. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. llevando al vestido conmigo. muy oscuro. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. Cuando me perdí allí. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. sus labios mordían los míos. bebieron sus lágrimas. me quería sólo para sí. Estuvimos un rato besándonos. su humedad… y supe que estaría dispuesta. era un poco hippie. no sabía hasta dónde quería llegar. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. la puse boca arriba.Acaricié su espalda. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. apenas tenía un mechoncito de vello. mis labios recorrieron. sus ojos. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. masajeé por turnos sus plantas. Tengo capacidad. lo pedía por favor.

sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. pero tuve que ser suave. pero creo que su miedo era mayor. mas yo sabía lo que tenía que hacer. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. no. luego. Utilicé mi aceite. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. la vaselina. con su hoyito. arquear la espalda… Y. levantar el culo de la cama. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. caer derrotada en su cama. En un rato. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. Lo esparcí por su coñito. No fui brusco. Al llegar al fondo. no. Metí un dedo. Tuve que relajarla. con su nódulo… No importaba. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. reconozco que no hubiera debido hacerlo. no sé si lo sabía o lo intuía. en que intentó bajarse el vestido otra vez. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. tierno… Almudena no daba esa imagen. con cuidado. No lo permití. sin apretar. Era mayor que Ana. Alberto. Lo que venía ahora. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. aguantaría lo que hiciera falta. tenía humedad en su intimidad.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. reseca. -No. no todos… Estando jugando con su clítoris. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. llegó el momento de ir un poco más allá. también bien aceitada. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. vi vencido sus primeros temores. mucho más prieto de lo que pensaba. no quise cogerlo. lo hice con suavidad. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . Mi herramienta. Si no era así. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. adquiría otra textura al tacto. volviera a tener otro que la hizo. también se sorprendió. al cabo de unos cuantos segundos. con mucho cuidado… Lo retiré.

no puedo más. Pero Almudena había sido dura de pelar. vergonzosa. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. con un dedo en su esfínter. je. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. le marcaban unas tetas de lujo. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. discretamente. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. Se quedó en sujetador. junto con la camiseta que llevaba. pero al darse cuenta de donde salía. Me muero… Je. la puse encima de mí. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. la más mona. fue a ver qué estaba haciendo allí. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. Alber. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. pidió clemencia… -Ya. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. se tumbó sobre mí. gritando mi nombre. la más recatada. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. Hasta entonces no me lo había planteado. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. podía ser terrible. sin parar de chillar. 46 . mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. restregaba sus pechos y pubis contra mí. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. me retiré a mi propio cuarto. otro dedo se enterró en su culo. sin salir de ella en ningún momento. Y van dos. pero. se corrió como una burra. Yo. en el sentido de que no se excitó fácilmente. ya. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. saqué. pellizqué. en ese momento me di cuenta de que. En principio. no lo había visto venir. suspiraba y gemía. La pobre no se movía. debía de sentirse empalada. Ya lo sabía yo. cuando intentó decir algo o protestar. para obtener una victoria completa. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. cambié. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. como antes… Y como antes. Agarrándola de las nalgas con una mano. solo me saludó con cierta frialdad. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. del tamaño justo.

estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. Encomendándome a todos los santos conocidos. si le daba mucho tiempo para pensar. de alguna manera. era el causante de todo. tenía que. de las tres. iba a ser nuestra perdición. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. me ha pillado con la guardia baja. No me decidía. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. En fin. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. estaba hecha una furia. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. Amalia era para mí.-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. No te imaginas la cara que tenías… . la más desconocida. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. calmar esta situación. a punto de llamar. hace tiempo. normalmente. -Bueno. que tú fuiste la primera. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca. Yo no quería. Nos reunimos en el cuarto de estar. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. Y tú. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. Conociéndola. dice que va a hablar con los papás. A fin de cuentas. más después de saber que tú habías estado con él. Se nos va a caer el pelo. Pensé en si tenía novio. Me decidí. En el fondo. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. era capaz de cualquier cosa. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. qué cague! 47 . Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. Aun siendo el pequeño. me ha visto desnuda… Imagínate. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. Ha montado un pollo de espanto. Es capaz de liarla parda. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. era pura envidia. en plan conciliábulo. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. -Oye. ¿Pero cómo? Oí un portazo. Una. -Joder.

-¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. Me acerqué rápidamente a ella. mírame. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. la más lanzada. no vi otro remedio. si esto salía mal ya podía darme por perdido. valor. nadie se atrevería a entrar sin permiso. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. 48 .Le dije con voz suave y profunda. Ana.Sin darme tiempo a reaccionar. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. En otras circunstancias. Debía de suponer que. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. -¡Vete a la mierda. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. cómo estaba! Yo… lo siento. -Amalia. fue lo único que se me ocurrió en ese momento. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. No cejé en mi empeño. quizás hubiera tenido razón. siendo ella. ¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. Puedo presumir de tener bastante labia. Aun así. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. lo intenté. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. Cierta razón no le faltaba. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. pero no deja de ser una locura de juventud… . la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. Alberto.

Seguí a lo mío como si no la oyera. pensé. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. más ahora después de haber empezado. llorando. No me amilané. dejé de tocarle el pecho. esconder ese tesoro… Pero no podía. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. no se podía ni mover. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. Dejé los besos. no. Como me retiraba la cara. Acariciando sus piernas. todo lo contrario. yo tenía una de las mías entre ellas. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. No fui brusco. 49 . Besé tanto como pude por donde pude. besé su cuello. sin soltarla en ningún momento. yo no soy como ellas. contando la diferencia de tamaño y fuerza. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. -No. déjame. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. con la habilidad de la práctica. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. por favor. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. -Si puedo. -Por favor. -Déjame. tan perfectas o más que las de sus hermanas. se dejaba hacer sin participar. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. fui soltando el abrazo mientras ella. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. soy tu hermana. se dilataban. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. me tumbé en la cama con ella. Poco a poco. – Fue lo único que contesté. no lo hagas. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. Ahora lo veremos. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. supongo que a su pesar. Amalia me golpeaba la espalda. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. Alberto. Si no caes es que no me llamo Alberto. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida.Apreté más mi abrazo. déjame. de mí no conseguirás nada. directamente. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. Me centré en su clítoris. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. Amalia iba cediendo en su resistencia.

a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. la ensarté la mitad en el primer envite. a veces. quizás porque no quería. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. Déjame. a veces. mi lengua recorría sus labios jugando. hundí mi cara en su intimidad. se la metí hasta el fondo de su intimidad. Alberto. intentó otra vez cerrar aquellas columnas.Algo había conseguido. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. -¡Me has desvirgado. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. Me incorporé sentándome en el borde de la cama. al primer lametón. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. entrando y saliendo de ese hoyito divino. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. Del segundo. la boca abierta como si quisiera gritar. también le quité la camiseta que llevaba. por favor… aaahhh. me tiraba del pelo. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. hijo de puta! ¡Cabrón. con la cara de mi hermana llena de espanto. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. no me había dado tiempo a ducharme. golpeándome con los puños. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. Al primer beso. Mientras sentía los últimos estertores. Tardé una eternidad. había aguantado como una campeona. nada violento. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. ella no se lo merecía. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. Me chocó un poco. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. ataqué con dulzura. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. 50 . Con los ojos como platos. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. le quité la falda sin que opusiera resistencia. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas.

qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. sino por lo que había hecho yo. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. había forzado un poquito las situaciones. Sin importarte nada. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. mirándome muy seria a los ojos. me cogió de la barbilla. empecé a llorar yo también. Me había pasado cinco pueblos. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. izó mi cara. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. eso sí lo noté. como con Almudena.Ahora sí que me había dejado de piedra. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . Quizás le di pena. como la arena de la playa. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. Fui consciente. decirle cómo me sentía. en ese momento. mis lágrimas fluían como un manantial. debió de notar mis temblores. Levantó la cabeza. y no por lo que fuera a hacer ella. Ella no se movió. ¿Pero violar? ¡Dios. golpeaba con los puños mi espalda. ruin y miserable. mierda. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas.Se me quebró la voz y no pude continuar. me lo merecía. cuando me dirigió la palabra. qué había hecho! Amalia lloraba. empecé a sacarle mi miembro despacito. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. Enterré la cabeza en su cuello. No había contado con hacer daño a nadie. -Perdóname Amalia. que recordara. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. no había rencor… -No debería perdonarte. o debería buscar algo que te sirva de lección. sólo a veces. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. de que mi vida se me iba entre los dedos. te has llevado mi 51 .

besaba a mi hermana con dulzura en su cara. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. no me dejó. con esta experiencia que me has hecho pasar. amargo en varios sentidos… Su promesa. En un par de minutos. -Perdóname. Luego. no te lo mereces.virginidad por delante. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. estoy esperando… Tragándome los mocos. en su cuello. me lo merezco. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. su deseo y su lucha interior. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. -Oye Alberto. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. – Me dijo seria pero sin acritud. me sentía el ser más miserable dela Tierra. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. – Contesté con voz anegada en llanto. Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. Pero no es una oferta eterna. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. volví a lamer con cuidado. no sé en que estaba pensando. su anhelo. ya me encontraba en mi salsa. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. Quise levantarme. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. 52 . Mis caricias. Y no me vale con que no sabías nada. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. Amalia necesitaba delicadeza. En el baño me lavé rápidamente la cara. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. Ante mi sorpresa. acababa de pasar por un trance amargo. Haciendo de tripas corazón. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. No tienes excusa. me acerqué a ella. con mi miembro totalmente kaput. su hermano. -No debería decirte esto. muy a regañadientes me dejó marchar. quitarme a mi hermana de encima. amargura por felicidad. Me esperaba en la cama. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. mi hermana tenía toda la razón. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. Yo no podía parar de llorar. ya veremos. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada.

lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. Mientras besaba. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. sus orejas. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Vi llegado el momento. con el menor dolor posible. acariciaba sus senos. acelerando un poco más. superponiendo uno a otro. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. como podía. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. si erra virgen. y más… Hasta que empezó a gemir. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. besé sus labios. Respingó al notarlo. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. Aceleré un poco más. me emborrachaba de sus rasgos. las paredes. Boqueó con esta primera acometida. cuando su excitación lo requirió. acostumbrarse. delicadeza. y más. busqué su lengua. supe que iba por el buen camino. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. Estando entero dentro. con toda suavidad. debía de ir con un cuidado exquisito. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. Hice movimientos cortos y pausados. Me incorporé encima de ella. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. cuidado. La dejé descansar. Entonces me solté un poco. No había dicho nada durante este tiempo. no mucho. si se le podían llamar así.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. no dijo nada. Lo tuve. Vi la crispación de su cara. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. iba. Estuve a punto de dejarlo. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. 53 . Sí es verdad que se movió algo más rápido. Nunca lo hice con más cuidado. solo esperó… Frotaba con suavidad.

me senté en el borde de la cama. volvió a mover las caderas. sin pausa. me besaba lo labios y me volvía a mirar. Pero tampoco tuve que 54 . Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. Totalmente desmadrada.Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. y otros dos orales. Mientras me movía con cuidado. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. El sexto orgasmo estaba pasando factura. Ahora fue distinto. hasta que volvió a gemir y gritar. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. botando ella sobre mi herramienta. sólo de la penetración. Íbamos por el buen camino. literalmente. Seguí y seguí. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Sin que supiera evitarlo. pero entonces no sería yo. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. Despacio. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. volvió a correrse entre espasmos. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. Volví a tumbarla boca arriba. Pero aun no habíamos acabado. supe llegado el momento de que se corriera por fin. con mi herramienta entrando hasta el fondo. En un rato era ella la que saltaba. me miraba a los ojos. Bueno. volví a chupar su nódulo. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. Para resarcirla. volvió a gemir y gritar y. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. se corrió gritando agotada. entrando desde arriba. el clítoris en mi boca. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. saqué mi miembro de su interior. Dejándola descansar un poquito. ya van dos. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. como era de esperar. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. con Amalia no. sin llegar a hacer el bestia. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. Acariciando sus labios con los dedos. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. no había claudicado. dejo de controlar la situación. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. a pesar de ella. volví a meter mi cabeza entre sus piernas.

¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. Acariciaba un poco sus pechos. me bajé de encima.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. -Si lo llego a saber… . no la había cerrado. se hizo enorme. pero yo sí. Por si acaso. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. a lo mejor no te hubiera gritado. mi hermana prácticamente ni se movía. todos hicimos la promesa. Mi cara debía de ser inescrutable porque. tenía un carácter de narices. Aupándose un poco. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. muy seria. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. ya. la luz de las farolas entraba por la ventana. Al perder la erección. repentinamente. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. para excitar sus pezones. Mucho tiempo después. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. permanecí callado. Me tumbé en la cama. sí la conocía. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. Ahora sí que me había dejado alelado. Miré hacia la puerta. Una sonrisa tímida en principio que. -Ya. sonrió. Me quedé tumbado encima de su espalda. Tuvieron la decencia de cerrar. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. Agarrado a sus soberbios pechos. pasado un rato. habían pasado horas. por favor. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba.esforzarme demasiado. las hice gestos para que desaparecieran. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. al encontrar respuesta en la mía. seria. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. O en el momento de meterla. No creo que la mantenga nadie. 55 . Sólo besé su pelo. A pesar de su aspecto delicado. te hubieras dado cuenta.

no me extraña que hable de ti todo el mundo. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. Pero no quiero hablar de eso. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. -No seáis cínicas. ALMUUUU – Gritó llamándolas. depende. Tenemos un hambre que me comería una vaca. Me miró otra vez. No sé luego muy bien lo que ha pasado. Pusieron cara de asombro y escándalo. podíais preparar algo de cenar.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. Creo que hoy ha sido lo más especial. es de otro nivel. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. ya está. Prácticamente la llevé en brazos. la pobre apenas se movía. La enjaboné y me enjaboné. Como experiencia. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. no te puedes imaginar lo que aguantan. chicas. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. No quise decir nada. Me dejó helado (aparte de sordo). lo más alucinante que haya podido vivir nunca. Esto tuyo es un don. pero te hubiera costado. Nunca te había visto llorar. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. 56 . O sí. solo que me corría y me corría sin parar. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. eres muy mono. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. -Ya. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. Ahora que lo dices… -Sin embargo. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. Ahí has hecho que me enternezca de verdad.

podrás compartir a las tres. que seguro que vas de pena. -Pues no. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. como no. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. todo lo que venga después no me va a saber a nada. te quedan cuatro días para los libros. -Así ahora. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. callado. Hubo risas. Yo. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. hablado y requeterepasado. -Bueno niño. – Soltó bastante seria. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. llevo las asignaturas al día. por lo menos yo. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. Y porque somos buenas. me iba a dejar querer. Amalia tuvo que poner las cosas claras. después de probarte. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. ¡Pringao. Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. buen humor. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. que lo tenían todo pensado. para ti no hay otras mujeres. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. prácticamente. Hasta aquí has llegado. después de estas demostraciones. Dicho y hecho.Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. quién me lavaba la ropa. 57 . -Como comprenderás. como comprenderás. tendrás más tiempo para estudiar. solo con la mirada se entendían perfectamente. Porque. Al final. Sólo somos tres. complicidad. no me vendría mal el cambio. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. que eres un pringao! Pero. pensándolo bien.

en general. No pueden imaginar lo que las quiero yo. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza. con una basta. porque no se lo voy a contar. Si encima toman la píldora. alguna de ellas duerme conmigo. me cuidan y cumplen mis caprichos. ya es de cajón. o si salgo. a veces. Por si no me había fijado. me miman. Lo que no saben. que me quieren. Pero sin malos rollos. Llega un momento en que la gente busca pareja y. Que no salga por ahí. que son hermanas. Yo tengo a tres. 58 . tienden a sincronizar sus reglas. Incluso.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. las mujeres. No se puede ser más feliz. para que no me escape por la noche. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. es que no les hace falta tanto control. Porque me controlan hasta esos días. cuando se reúnen o viven juntas. aunque lo había oído. Por si acaso. muy bien avenidas y se quieren mucho. que no vaya con chicas. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón.

La mía se llamaba Ángela. me sonreía. de hacer dinero. Lina. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. la chica más inteligente de su grupo. Yo. al menos. Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. Puede ser una oportunidad laboral. sin embargo. Sinceramente. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. probablemente. Y 59 . era un joven profesor de universidad. emocional o incluso sexual. Y entonces entró ella. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. por aquel entonces. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. redondos. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. La vida. ciertamente. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. poseía también un vientre plano y liso. no nos equivoquemos) tenía una esposa. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Ya entonces había demostrado ser. y una hija pequeña de a penas unos meses. llegado el momento.

un culo redondo y firme. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. que entraba justo cuando yo me quería marchar. Por muy atractiva que fuese. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. Ángela. llevar adelante un par de seminarios. tres investigaciones. pero elegantes. Yo sólo quería poder recoger. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. sé lo que estáis pensando. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. y mientras dure la tesis. Y entonces. yo ya estaba harto de la Facultad. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. toda expresión pareció desaparecer de su cara. Justo encima de ellos. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. y ya me diréis.bajo él. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. -Profesor Luna. como aristocráticos. En cualquier caso. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota. No deberías haberlo dejado hasta última hora. le dejaré follarme una vez por semana. Que a una chica así no se le dice que no. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. directamente y sin dar rodeos. nada grosero. Una diosa. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. -Usted es el mejor del Departamento.Ya.Sonreí. sopesando algo. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. incluso los provenientes de una mujer así. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos.me dijo ella nada más sentarse. Fruncí la boca. ligeramente respingón. Bajo ellos. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. ella permaneció en silencio unos segundos. en resumen. de modo suave y perfectamente coherente. que fui un idiota. suave y sedoso como si se acabase de duchar. -De acuerdo. -Me temo que eso no es posible. que hoy por hoy es 60 . y sólo esperaba que fuese breve. Estaría encantado. Sin embargo. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. y participar en el Departamento. le ofrezco lo siguiente.

podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. a parte de un torrente de sangre. Bueno. corrija los errores con severidad. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. tienes razón. y realmente esa es la razón principal. y todos los que seguirían. se lo tendré que ofrecer a él.He de decir que no tenía respuesta para algo así. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. y ella lo sabía. como te he dicho. De acuerdo. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. Ni lo vi venir. Así que. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. sino con una fría determinación.61 . ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. lentamente. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. Yo seré tu tutor.Ella asintió. Ya tengo un alumno de doctorando. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. quizás. Yo no tenía respuesta. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. No quiero el camino fácil. En mis años de docencia.Aquello era un golpe bajo. habría que cambiar las reglas. Lina. llegados este punto. Pero. -La oferta es tentadora. No podía hacerle eso a mi esposa. y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. pero me temo que es imposible. y me indique lo que haya que mejorar. así que habló ella de nuevo. encajando las cosas lentamente en su sitio. Ángela. No puedo meterme en algo así. Eres el mejor. todo sea dicho. Aunque supongo que. sólo una cosa me vino a la cabeza. Si iba a jugar a esto. No son cosas que pasen en el mundo real. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo. Que realmente analice mis textos. Mi enemistad con Luis era conocida. En cualquier caso.En ese momento. respondí con parte de mi aplomo habitual. y mientras mantenga esa plaza. y soy un hombre casado. Y quiero que me hagas una demostración.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. -Y espero que a cambio de todo ello.

que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. y por mi.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. su interés por mi aumentaba. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. ya entonces. A partir de aquel día. Por Lina. Y quiero creer que. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. Yo realmente había aceptado ser su tutor. Al menos. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. ya que las paredes de la facultad son de papel. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. con sus suaves y variados perfumes. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. Al principio. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. Los pantalones desparecieron. con cada negativa a entrar en su juego.Dejé caer las palabras con tono serio. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. Sin embargo. ella siempre fue más elegante que eso. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. Creo que no se lo esperaba. y sus gestos estudiados. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. a ver quien de los dos se quemaba. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. pero debía hacerlo. Y. y no por su cuerpo. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. Trabajos sobre esta organización hay muchos. ella fue variando su vestuario. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados. y ante mi sólida resistencia. Parejo a cierto equilibrio intelectual. encima. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. 62 . y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. como con la mayoría de mis doctorandos. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. y después por unas más cortas. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. Pero. Y notaba que. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. igual de negociador que ella. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. Así que sacó la artillería.

Así que me puse en pie y. cuando se inclinó. sorprendida. me indicaba que le había gustado. Estuvimos trabajando cerca de una hora. y nos preparamos para despedirnos. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. Con las ideas ya resumidas y anotadas. pero los besos… los besos son otra cosa. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. Ella dio un saltito hacia atrás. yo bullía. Por ello. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. Juguetona. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. Pero todo remanso de paz tiene un final. El sexo es sólo sexo. Ella era consciente de que. que buscaba evitar males mayores. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. La había traicionado. Y. jamás me había dicho que la iba a poder besar. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. y sabía que. desde aquel 63 . Sin embargo. Nochebuena con una familia. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. regresaría Ángela. De nuevo. Fin de Año con otra. lentamente. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. Con el regreso a las clases. la última semana antes del parón por vacaciones. no era parte del trato. en lugar de darme la mano. Desde luego.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. en Enero. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. Reyes con ambas. Por suerte. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. Y dejó muy claro. Y. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. ella se acercó a despedirse con dos besos. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. arriba. en el momento en que ella abandonó mi despacho. de diablesa. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. y varias apreciaciones más. Y lo hizo. Sólo había sido un beso. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. en Lina y en mi pequeña. estando yo sentado. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. el sabor de sus suaves y húmedos labios. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. la exploración exterior fue ganando en intensidad. pero yo no podía ya dar marcha atrás. Para cuando su orgasmo llegó.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. comenzando a acariciarla suavemente. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. vidriosos. sin embargo. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". y yo me incliné sobre ella. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. pasión y lujuria. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. y bájate las bragas. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. Cuanta razón tenían. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. Pero este no fue breve y fugaz. Entonces. ella se puso en pie. entonces. y con su ropa. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. sino que me quedé allí. Me miró desafiante y. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. a medida que eso hacía. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. y le dije: -Súbete a la mesa. me sentí ligeramente defraudado. nuestras lenguas jugaban la 67 . Así que me colé entre sus piernas abiertas. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. y ella se reclinó sobre sus codos. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. perdería de nuevo. Tras lo ocurrido la vez anterior. besándolos con pasión y fuerza. Y. expectantes y duros. Yo. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. que dejaba todo tapado pero por los pelos. pero mirándola directamente a los ojos. Y. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. la falda más corta que le había visto. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. sin tocarla. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño. Lentamente. Abajo. y el trabajo ya estaba muy avanzado. y me quedé mirando directamente a sus ojos. la miré mientras recogía sus cosas. Cuando terminamos de revisarlo todo. que quiero cobrar parte de nuestro trato. mordiendo sus labios. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. Si lo hacía.

68 . todo a última hora. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. Típico de los chicos. Además. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. luego en la mía. Pero no paré. Como siempre. y yo tenía los míos. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. Al fin y al cabo. azorada y roja. pero no se pasaba a nada más. llegaba con bastante retraso. Ella tenía sus planes para la continuación. Había que preparar exámenes. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. Acercándose ya finales de Abril. en esta ocasión. luego en el espacio entre ellas. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. comenzó a solicitar mucho más tiempo. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. pero ella estaba lista. Para cuando salió al encuentro de su novio. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. Jorge Mediaz. a la semana siguiente no vino. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. Yo creo que era una excusa. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. donde se jugaba con palabras y gestos. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. no terminado. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. Pero. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. y que necesitaba el tiempo. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido.una con la otra como si fueran viejas amigas. en pausa. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. escribir. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Una vez más. pues llevaba todo con mucho retraso. él va por su parte. mi otro alumno de doctorado. A mediados de Junio fue su examen. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades.

con una extraña sonrisa. y un tercero. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. El primero que ella me daba a mi. No. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. en los cuales. Y a este le siguió otro. y ante su mirada dudosa. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza.Le dije. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. del trabajo de tantos meses. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. y que permaneció grabado en los míos durante horas. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. es cierto. y yo contra ella. Y. la acompañé hasta la puerta. de las dudas y las inseguridades. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. Pero. simplemente para sentirla por completo contra mi. Fueron meses dichosos. no. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). las caricias eran suaves y lentas. -Venga. pero no fue uno breve. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. rompió a llorar sobre mi hombro. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. Que mañana vas a triunfar. No le decía "te voy a follar ahora mismo. Sólo pequeños gestos. como yo ya sabía. y con su novio al lado (un tipo atractivo. me costó evitar que lo hicieran). Sus labios se entreabrieron. superó con creces. Y cuando. Con lo exuberante que era su cuerpo. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. como si de fuego se hubiese tratado. sino "estoy a tu lado en esta prueba". La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. como dedos cruzados. un minuto más tarde. vete preciosa. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. al día siguiente no pasó nada. 69 . cuando oí que sus sollozos remitían. y uno más. y un Magna Cum Lauden. aunque lo hiciese rápido. Ángela". tras aquel año de locura. Como es obvio. la verdad. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. Prueba que. de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. Fue un beso suave. pero era la que se me ocurría. no ocurrió lo típico. Por una vez. cariñosas y dulces. supe que todo estaba listo. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas.Cuando llegó la hora de marchar. como todos los años.

Yo estaba a la expectativa. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. una vez más. como suele decir un amigo mío. pues no quería volver a tener una situación así con él. no era algo que hubiera pensado. Se inclinó sobre mi. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. que se entregaba. unos zapatos con algo de tacón. chupaban. directa a sus pecho derecho que todavía. Parecía querer huir de su encierro. Después de ello. a estas alturas. inseguro sobre todo. no desanimó: duro. Sus labios acariciaban. El primer día de tutorías no vino. que le gustaba. No tenía nada claro y. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. firme. Con los meses pasados. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. Sus manos rodeaban mi cuello. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. sin poder verla ni hablarlo con ella. con las piernas una a cada lado. Ella. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. en cambio. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. Jamás me habían besado así: un beso profundo. sin barreras. por los pelos. redondo y pleno. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. Lo conseguimos dos días después. me había desarmado por completo con ese ataque. Rodeó mi mesa y. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. entregado. Con los retrasos. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. Y. ciertamente. Estaba en sus derrotado. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. por primera vez. no había catado. apasionado. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. y no de los amantes. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. su falda corta y. fue directa a mis labios. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record.Sin embargo. 70 . sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. y enormemente sensible. Al día siguiente de tutorías vino ella. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. se sentó sobre mi. mordían. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". lo tenía muy claro. el segundo día tampoco fue posible. su pelo negro ondeando suavemente. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano.

Sólo pude dejarme llevar. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. Creía que ya había ganado. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. no sabía que pensar. la verdad. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". Así que me masturbé como un loco. desmadejado y derrotado. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. ni esa semana ni la siguiente. -Yo también tengo mis trofeos. y finalmente se sentó. y disfrutarlo. pero yo le indiqué que tomase asiento. y eso la desilusionaba. 71 . con una sonrisa juguetona. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. Quería que. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. Y no la tuve. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. Tanta espera no da aguante. Durante la siguiente semana. y yo no tenía voluntad para contraatacar. No tardé mucho en aproximarme al momento. Ya pensaría algo sobre la marcha. yo había triunfado. cuando llegase el día. guapa pero contrariada. Ella había triunfado.Y entonces ella. Demasiadas cosas en mi mente. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Verás. si era posible. Ella había vuelto una bestia del sexo. Ángela sonrió. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. al fin y al cabo. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. Eso la descolocó. Y yo. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. Pero feliz. Uno gordo. Ella llegó. con una sonrisa morbosísima. Notaba que no estaba todo ganado ya. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. pero su pasión. Lo dobló con cuidado. su entrega. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. en un movimiento fluido y felino. y lo guardó en su bolso. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. ya que no vino. allí. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. no quería perder tan rápido. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. recogió todo mi regalo en un pañuelo. y eso le gustaba. ladeó la cabeza. Se sabía vencedora de esta ronda. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar.me dijo.

Aquella tarde no pasó nada más. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. Es curioso como. primero con ternura. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. Ella entró como salida de una fantasía erótica. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. Ni siquiera en las siguientes reuniones. a golpe de imprevistos. dándome la espalda. Muchas gracias. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. el sabor de sus labios. pero será currículo de cara al futuro. además de experiencia. y requería mucha preparación. excitándome al hacerlo.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. Por no ser como los demás. Voy a necesitar ayuda. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. Había pasión y calor. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. Trabajo y más trabajo. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. y luego… no sé. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. no lleva ningún contrato adicional.Hice una pausa. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. Por esta oportunidad. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. 72 . Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. No creo que pueda darte un gran sueldo. Y. Sólo se que las caricias de su lengua. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. breve. llevo un año analizando tu trabajo. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. y en España el encargado seré yo. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. Había un reconocimiento. la vida universitaria. por supuesto. ciertamente. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. pero no sólo eso. por todo. O algo. Se alejó un poco y me miró a los ojos. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. Iba a ser una investigación larga. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene.

acariciando la base de su teta derecha. Y ella. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. Y siempre salía con la misma taquicardia. con lo del trabajo. Jugamos de ese modo. llevé mi segunda mano a sus pechos y. miradas pícaras. no sabía reaccionar. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro.Así que yo contraataqué y. aunque fuesen escasas. Tenía que dejar correr mis hormonas. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. aquello se salía del guión. calentándonos mutuamente. acariciando su pezón en círculos. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. Pequeñas caricias. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. Lo había conseguido. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. desde sus pechos a su estómago. brevemente. Ella dio un respingo. por breve que fuera el contacto. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. capturada entre dos frentes. mientras tanto. durante toda la reunión. Así que dejé que se confiase. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. y comenzamos los jueguecitos de siempre. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. pero de modo controlado. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. y ser más audaz que lo habitual. cuando noté que ella ya iba calentita. no me cansaba de sobar toda su anatomía. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. sus pechos. sus hombros y su espalda. aunque lo llevaba mejor. Como siempre. pero de nuevo ella llevaba ventaja. Creo que a ella le ocurría lo mismo. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. o su cadera. Yo. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. según el reloj de mi ordenador y. pellizcándola. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes.

sus labios hinchados del todo. el juego fue modificado para siempre. Ahí se perdió. o por que. pero permitían ir avanzando 74 . Las mamadas. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. si hubieran sido una complicada carretera. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. todo se construía sobre una mentira. yo me quedé a trabajar. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. Y. Sin embargo. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. Y con ello. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. Ciertamente.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas.le dije. y arqueando ligeramente la espalda. No se si por el morbo. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. Magna Cum Lauden. desde que me había ido volviendo más atento. aunque tendrás que mejorar la exposición. Los fajes se volvieron habituales. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. y yo le correspondí en igual manera. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. Si que os puedo decir que. y nos separamos de nuevo. se volvieron más habituales. una vez más. con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. Cierto. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. en Septiembre la vi de nuevo. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. la veía más feliz que nunca. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. su DEA fue aprobado con la mayor nota. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. mientras se recuperaba. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. Ella a su ciudad. Por supuesto. Eran preliminares. Sinceramente. mutuas o de uno solo. Ella era mi compañera en el camino. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. nunca tuvimos sexo. Me parece que esos datos son prometedores. el proyecto seguía en marcha. pero… En cualquier caso. por mis caricias. llegó el verano. A partir de entonces. risueño. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. podría haberla recorrido incluso ciego. por lo que nuestra participación al respecto era baja.

Nos vemos pasado mañana en la reunión. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. a partir de entonces. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. mimosa. y fue tan tórrida como todas las anteriores. Solo esperaba que no significase amistad. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. Nunca la había llamado de ese modo. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. De hecho. César?Mi nombre. Brillaban. intentando salir al paso de mi error. cuando nadie miraba. Por un momento la miré a los ojos. ella dijo con tranquilidad. de nuevo. Habiendo yo cometido el error. Eres un tonto. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas.dijo ella.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. o algo así. Ya sabes. lentamente. La tercera vez ya nos vimos a solas. era lícito. juguetones. de nuevo. Eso lo complicaría todo. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. Me besó. pero tampoco amor. en mi despacho. en parte porque me encanta. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. Victoria para ella. su boca se saciaba con mi cuello. casi naturalidad. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. de modo que oiría todo por discretos que 75 . hora de irse.se levantó. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Desde Octubre. sin embargo. Bueno. y luego rompimos a reír. Pero. Y. y dándome un besito suave y cariñoso que. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. ¿no.dije. Y se había roto.

en mi despacho. Pero. Estábamos. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. simplemente. pero siempre he sido bueno en ello. como siempre. como siempre. ya que no podíamos darnos rienda suelta. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. y me pareció que la había cagado. o su vagina. pero teníamos el tiempo para hacerlo. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente.oí decir a su voz-. Igual que el novio de Angie. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. nunca quedaba saciado. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. y con más ganas el uno del otro. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. pero una cosa sé hacer bien: mentir. Conozco un buen motel. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. eran como una misma cosa.Pude ver como sus ojos. brevemente se llenaban de lágrimas. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. y un Diciembre casi de locura. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. Sin embargo. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. con un aplomo que me sorprendió-. supongo que ella simplemente estaba encantada. la última semana antes de navidades traería cambios. No. Hasta entonces. Además. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas. o su cintura. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. la verdad. Debía sentirse a 76 . Supongo que Lina agradeció esto. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. Así que estábamos especialmente calientes.fuésemos. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. en tanto tiempo.respondí. yo sugerí. que necesitaba salir por algún lado. Entonces. dándome la espalda. Era poco lo que había que hacer. Así vino un Noviembre de sequía y ansias. No es algo que haga a menudo. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. está alejado y nadie nos reconocería. Era increíble pero.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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si no llegaba. de golpe. todo esto no cabe en una de mis servilletas. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. Entonces lo agarró con una mano y. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. Fue como una declaración de guerra. Pero ella. ya que siempre que yo estaba a punto. Es cierto que así la corrida es mayor. Sin embargo. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. exagero. también a mis huevos. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. succionando. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. y continué un poco más. por primera vez. con cuidado para no hacerla daño. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. Comencé a acariciárselo por fuera. Al menos me lo hizo a mí. pero tampoco la tengo pequeña. para. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. Obviamente. 80 . Una y otra vez. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. viendo que me paralizaba brevemente. No lo era. haciéndola rabiar. burlonamente. estar a su altura. se lo tragó entero. besando. acariciando. que pedían amor. Aquella vez ya no. Lamiendo.un gesto que hizo por mí. No es que tenga un monstruo entre las piernas. internándome un poco en su coño. me dejaba al límite. ella paraba. pero dentro de ella. sobre su coño. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. ¡Para. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. y puse mi polla. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. al menos habría tenido una noche mágica con ella. Así que la introduje un poco. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. lentamente. Desde luego. produce inseguridad. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. que me haces cosquillas!Por lo que paré. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. pero salió tanto como nunca en mi vida. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. me acercó con sus brazos y me besó. Por respuesta. al lado de mi. Obviamente no era virgen. pero nunca se sabe. entrando paso a paso. esperé a que se habituase.comentó. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. Así que me coloqué sobre ella. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y.

Nos quedamos en la cama como media hora.Eres un tonto. charlando. que tengo conmigo las pastillas para el día después. más apasionado y caliente. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. comencé a darle ritmo a la cosa. de a dónde íbamos. de la mía.me dijo ella. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. Tranquilo. cariñosamente. sigue de una puta vez!". ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. de a dónde no íbamos. pero fue tan gratificante como el anterior.Con un suspiro. Eso sí. De su vida. O no debería. pero yo paraba. una vez estuvo dentro del todo. con no se. No eran proyectos de pareja. Ella se corrió un poco antes. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. y luego lo retomaba. no pares. de todo y de nada. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. pero sin buscar hacerle daño. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. Mi hermana me las consigue de trapicheo. pero desde luego no cometía tonterías como esa. ¿Cuál? Eso no lo sabía. un ritmo pausado pero firme. mientras me besaba con verdadero sentimiento. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. Después un ritmo más fuerte. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. Al principio. Parando si veía que ella aún no llegaba. pero no sería verdad. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. brevemente. tranquilo. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. un millón de cosas. con amor. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. acercándonos a ambos al orgasmo. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos.

dentro de una familia casi normal. 82 . sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. vivimos mi hermano y yo con mi madre. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. Es guapa. A nivel personal. Tenía dos fallos fundamentales. sin pasarse. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo.Una chica normal Me considero una chica normal. no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete. muy bien. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. Estuvimos un par de años saliendo juntos. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. Su educación no ha sido excesivamente estricta. El primero era que. cuando hacíamos el amor.

harta de gritar. mi madre tenía razón. que si era demasiado joven. Conclusión. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. creí que el definitivo. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. me tenía controlada todo el día. me afianzó más en mi decisión. fueron los celos. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. él fue el primero y.Yo no conocía otra cosa. además. Cómo consejo y para próximas citas. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. escuchó mi versión y. -Mira Lidia. me daba mucho corte. finalmente. el realmente importante. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. si no te respetan. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. curiosamente. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. conforme le iba relatando todo lo sucedido. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos…. los que no están realmente enamorados son ellos. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. Era un celoso patológico. algo que no había 83 . Mientras tanto. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. ya encontraría al indicado. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. tú les contestas que. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. como siempre. con quién iba. si te presionan para que te acuestes con ellos. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. nada de amigos. mi madre se iba encendiendo más y más. Acabó dándome la razón. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. que si tenía que hacerme respetar. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. que si era una irresponsable. cosa que tampoco me quitaba el sueño.

gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. Entré bastante mareada.hecho nunca. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. estaba cada vez peor y. María y José! 84 . había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. pero no quería seguir por ahí. bebiendo. no tenía tiempo. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. particularmente. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. sólo que era algo muy esporádico. a mí. en la penumbra de su cuarto. Me extrañó mucho. la ventana abierta para hacer correr el aire. con unas ganas de vomitar tremendas. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. al ir a entrar en el mío. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. Como hacía calor. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. Ahora vivía un momento plácido. preferí volverme. sin novio ni ganas de tenerlo. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. ella nunca traía hombres a casa. bailando… Hasta que. Fue un acuerdo tácito con nosotros. le comía toda su intimidad ¡Jesús. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. a lo mejor tenía abierta la ventana. empecé a encontrarme fatal. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. tenía la puerta abierta y estaba vacío. Al llegar. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. metida la cabeza entre sus piernas. Veía el brillo de su sudor. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada.

cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. dos dedos desaparecían en mi interior. tres. NO. Mi hermano. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. uno. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda. Tenía que ser él que volvía a su cuarto.Dijo el tío con voz jadeante. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. gemía… Hasta que. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. que conste) a mi entrepierna. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . NO. SIIIII. sigilosamente salí disparada de allí. No sabía si me habían oído. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. hasta la primera papilla. me quedé estupefacta. mamá. dos. mamá gemía. ya llego… . Mi madre. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. gritaba. NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. ay. El tío empezó a bombear a lo bestia. Yo. ay. esa señora de los consejos sobre el respeto. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. Sin hacer ruido. era impresionante. mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. Me quería morir. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo. Mi madre debía de alucinar. ¡Dios mío. no se cortaba un pelo. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. tenía que morderme los labios para no gritar. Tenía que ser un puto. NOOOOO. mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. qué cosa! No distinguía apenas las caras. me fui corriendo a mi habitación. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. muy fuertes. ¿Mama? Ay.El tío no paraba. me metí en el baño.

No fue de la noche a la mañana pero. con unos atributos que me habían dejado de piedra. otra idea fue madurando en mi cabeza. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. no había pegado ojo. acostarse con una de las amigas de mamá. la que me dijo cómo eras. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. Aunque ya le valía. decidiendo si enfrentarme a ellos o no. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad.. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. – Contestó Luis gimoteando. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. incapaz de mirar a ninguno a la cara. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. oí una conversación en la cocina. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. en las veces que parecía haberse corrido. él era una víctima (o no). no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. en la cosa de mi hermano. no puedo. mierda y mierda! Esto era súper complicado. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. Vale.. vale. Al acercarme a desayunar. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. o solo a mi madre.

Me tumbé en el sofá. nada – Le contesté llorosa. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. bastante malo por cierto. por la tarde preparaba escritos. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. incorporándome e intentando recomponer la postura. mentalizándome durante semanas.. ideé un plan. Acabé decidiéndome. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. Es una tontería. qué careto! Venga Lidia. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. me tenía que encontrar hecha polvo. Al entrar en el salón y verme. ¡Joder. 87 . Era perfecto. Luis siguió insistiendo. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. – Dije entre hipos secándome los ojos. Dando muchas vueltas al asunto. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. no se me pasaba por la cabeza.Ni de coña. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. Haciéndome rogar durante un rato. Me estaba carcomiendo por dentro. Apenas hablaba con ellos. Luis no había llegado todavía. Mamá iba a los juzgados por la mañana. nunca he destacado por mi imaginación. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. boca abajo y llorando. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. Nada.. Es una estupidez. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. o hacía algo o me volvía loca. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. recibía clientes y cosas así. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. culito respingón y una cara agradable (dicen). Unos días después. tía. Estuve dándole vueltas. tetas en su justa medida. al volver de la facultad. acabé soltándole la bola que tenía preparada. Luis no debería tardar.

Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. no sé. no pasa nada porque me lo digas. tronca… ¡Pues al orgasmo. a lo mejor ella te puede ayudar. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. que suele funcionar casi siempre. ya verás cómo todo se arregla. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. sería capaz de llegar hasta el final. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. lo que prefieras. noté su cariño. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. tía. tarde lo que tarde. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. No te rayes.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. estoy un poco sensiblona… No sé. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. 88 . Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. más colorada todavía. En ese momento pensé que. Dándole las gracias por haberme escuchado. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. a pesar de querer auto convencerme. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. ir con algún chico a ver qué tal. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. Procuraba llegar a casa antes que Luis. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. Ya. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. Ya te he dicho que es una tontería. a lo mejor.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. Después. había resultado una zorra de cuidado. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). era el momento. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. cuando vea que llego normalmente. tía.

me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. me vestí. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. Iba por buen camino. A partir de entonces. Ah. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. se notaba que había alguien detrás y que. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. Cada día estaba más cachonda. dejar la puerta un poco más abierta. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. Casi siempre era verdad. 89 . que pensara que había sido un descuido. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. Me hice la sorprendida al verle. me corría patas abajo. Pasada una semana o así. Estaba más abierta. Hola tía. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. Después. dejaba la puerta bien cerrada y. sólo imaginando que me vería. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. Agotada. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. aunque a veces no estuviera todavía a punto. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. Seguí con el cacharro metido. intentaba dejarla en la situación original. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. por lo menos había logrado que se excitara. disimuladamente. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. de una forma alucinante. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar.Naturalmente. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. me produjo una extraña sensación de triunfo. estaba muy excitada. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. di el siguiente paso.

Pues debía ser una película porno. viéndome desnuda.. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. mi hermano. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. mi plan no daba más de sí. como la grana. quería que Luis entrara en la habitación. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. fui hasta su 90 . Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. no de la suya. incapaz de levantar la vista. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. intenté dar otro paso más. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. incluso una vez en que no pude evitarlo. Creo que lo estaba consiguiendo. se llevara a mi hermano a su cama.. Me fijé en la cara de Luis. No podía más. Tampoco hizo falta ningún disimulo. jugara conmigo. Tuve un orgasmo impresionante. porque vaya gritos. Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. empecé a necesitar algo más.Dicho y hecho. lanzarme a lo desconocido. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. mamá. Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. Algo estaba cambiando dentro de mí. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Improvisando sobre la marcha. hacía como si no me diera cuenta. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. Y la dejé allí toda cortada. la zorra de mi madre.Dijo a la defensiva. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto. Estaba más cachonda que nunca. debiste escuchar eso… . me tocara… Pero no se lanzaba para nada. Anoche estabas con un hombre en casa.

creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. se serenó un poco. Luis. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. esto es secreto. no soy de piedra! – Se excusó. joder. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. además. todavía muy cortado. pareciéndome que decía mi nombre. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. no estaba muy segura. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. Oye Luis. algo que le provocara definitivamente. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones. El pobre estaba todo cortado. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. pero es que… ¡Joder. intentando 91 . Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. sin ninguna idea buena. tía! Al pasar te vi. Pero ya no sabía qué más hacer. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. No supe muy bien ni cómo lo hice. no sabía ni qué decir. me planté totalmente desnuda delante de él. Tenía que hacer algo distinto. Yo seguí.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. Estaba con la mente en blanco. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. Como sólo mascullaba. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. desde que le dije a mi madre que la había oído. Ni me molesté en vestirme. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. pero me dio esa sensación. me moriría de vergüenza… .

¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. luego en su hombro. por los nervios. No se movía. Cuando se 92 . suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. apoyada contra él. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. solté el jersey y me pegué un poco más. su cosa se clavaba en mi monte de Venus. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. conseguí llorar. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. perdona… . Luis. jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. tía. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. además de la cabeza en su hombro. en este caso. No pienses mal de mí. iba a hacer un ridículo espantoso. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. no esperaba verte así. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. no ha sido a propósito. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. si yo daba el primer paso estaba perdida. Lidia. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. en esta postura.Intentaba ser la inocencia personificada. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. me tenía que ver todo el culo al aire. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. al acariciar mi espalda. no me he dado cuenta. Estaba con la sensibilidad a flor de piel.dar una imagen de vergüenza y timidez. redondito y respingón. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. por la excitación. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin.

En el momento en que intenté metérmelo. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. con todas las letras! De rodillas a sus pies. Lo metía y sacaba. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. los deseché en ese momento. algún miedo o vergüenza. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. sus caricias subieron de nivel. dándome un gusto tremendo. ni yo misma lo había intentado. como pidiendo permiso. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. Nadie me había tocado nunca ahí. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado. ayudándole a desprenderse de su ropa. él jadeó y llevó la otra mano. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. apenas podía por su grosor. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). Lo chupé y lamí como pude. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. notaba perfectamente su cacharro contra mí. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. apreté mi pelvis contra él. consideré que era el momento de colaborar. 93 . por delante. con manos trémulas. Si me quedaba alguna duda. ya no podía aguantar más. ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA.posaron en mi culo muy suavemente. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. En un momento. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. No pude conseguir más. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. me corrí sin apenas darme cuenta.

como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. en llenarme de besos. es más. con los nervios a como cuerdas de guitarra. AAAAHHHHHHHH. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior.Luis me incorporó. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. succionaba. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. Me produjo un orgasmo impresionante. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. cuando creía que no podía más. jugar con la mía. en meterme su lengua hasta la garganta. sobre todo por arriba. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. algo que venía de dentro con el vibrador. a mis areolas. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. me fue tumbando en su cama. a mis pezones… Suave. ¡Hostias. la vagina. me besó en los labios y. lo lamía. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. cómo subía hasta mi botón. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. lo había provocado. LUIIIIISSSSSS. coño. Al principio me crispó aún más. En ese momento. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. ¡Mi primera comida de 94 . DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. me iba a hacer pis. tras desprenderse de su camiseta. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. los labios. hostias. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. interminable. ¡Coño. me había dejado al borde del colapso. jugueteaba con él… ¡Si.

me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. notando a tope la dilatación de mi coño. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. que costaba muchísimo. era enorme. Cuando le correspondí. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. Me acarició los pechos con mucha suavidad. Había sido alucinante. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. Por lo menos. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. saciada. muy despacio. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. Cuando 95 . esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. el cuello y las orejas. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. Se movió hacia su mesilla. entonces pude controlar yo la penetración. con calma y paciencia. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. poco a poco. por otro. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. debía de tener el coño súper estrecho… O no. no se movía y. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. Me cambió de postura. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. ¡Mi madre. cuando ese dolor era soportable. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. iba a decirle qué sentía. creí que se había puesto un condón. me puso encima de él. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. tenía la delicadeza de no apretar. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. Por un lado lo agradecí. me besaba la boca. era como si me hubieran dejado vacía. empezó a moverse muy.

Me consideré una heroína. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. tenía dentro todo aquello. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. Él sí. ni siquiera un poquito. eso no debía ser el punto G. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. una vez. tenía que ser todo el abecedario. sin compasión. me iba a matar! Aceleró un poco más.llegué al fondo. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. DIOOOOOSSSSSSSS. parecía que ya iba a llegar por fin. me puso a cuatro patas. le besé en la boca. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. hasta que me empezaba a doler. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. Pero no había terminado. Me faltaba como media polla por entrar. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. suave y cadencioso. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. sujetándome del culo. Luis apenas se movía. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. creo que estuve a punto de desmayarme. se sentó en la cama. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. salía… ¡Dios. me reventó del todo. Tardé menos y nada en volver a correrme. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. se apoyó contra la cabecera y. de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. me tenía hecha puré. 96 . Me dio media vuelta sacándome su herramienta. Estaba agotada de tanto orgasmo. sin fuerzas para moverme. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. salía. Ni siquiera así salió de mi interior. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. Adopté un movimiento constante. entraba. Entraba. me dejé caer hacia delante. Apoyada sobre él. coño. otra….

seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. no era normal. era lo que sentía en ese momento. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. A mí me daba igual. muy lejana… Noté cómo me sacudía. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. 97 . Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. Desperté junto a él. No sé el tiempo que estuve durmiendo.Aquí. más de lo que hubiera imaginado. estaba más allá de la conciencia… Despierta. Sé que me corrí. conseguí incorporarme y quedarme sentada. No me sé explicar mejor. venga. despierta. perdí la noción del tiempo y del espacio. Lidia. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. nadie me molestó. Tía. acababa de gastar mis últimas energías. apenas podía abrir un ojo. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. Me sentía feliz. supongo que se quedó mirándome. sí que sí. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. Y empezó la bronca. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. ¡No me grites. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. Estaba feliz. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. No tenía sentido. muchas veces. quería a Luis. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. a mí y a Luis. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz.

Debí quedarme frita otra vez. apartó las sábanas haciéndome sitio y. me había dejado hecha cisco. Luis se levantó totalmente desnudo. tapado con una toalla. Ni siquiera se había vestido. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). a fin de cuentas era mayor. pararle los pies. Tras media hora bajo el agua. echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. ¡Mierda. oye. no seas perezosa. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. Era de día. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. labios y lenguas que se buscaron. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. tenía que demostrar un poco de autoridad. Otro beso apasionado. tú. pensé para mis adentros. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. no! 98 . Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. me esperaba sentado dentro de su cama. Me estampó. quitándome la toalla. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. levanta. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. conseguí separarme. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. con su cosa. con su cara. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. Primero. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. No sé cómo. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. Flipé con su cuerpo. me tumbó junto a él. Oye. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. oliendo a gel. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. literalmente.

El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. iba introduciéndomelo cada vez más. si no me la sacaba por la garganta. me dio un ataque de risa. No sé cómo lo hizo. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. llevando sus labios a mi zona más sensible. poco le iba a faltar. tenía que hacer 99 . Yo seguía meneando su cacharro con las manos. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. corriéndome como una burra. volví a sentir que me partía en dos. me agarró los pechos con ambas manos. En esta postura entraba todavía más. comiéndole la boca con auténtica ansia. excitando mis pezones y areolas con los dedos. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. aplastando mis tetas en su pecho. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. Aunque lo hizo despacito. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. de delante a atrás. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. Con un balanceo suave de cadera. tener ese cacharro dentro era impresionante. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. Me tumbé encima. tía. No podía ni abarcarla entera. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. la pomada. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. ¿? Ah. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. Pero no pareció que le molestara demasiado. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. Tardé un rato en poder moverme. Me incorporó. cómo se movió. pero poco tiempo. Me llevó al éxtasis en un momento. Oí un ¡Puaj!.

me gustaba mucho pero quería descansar un poco. a rozar contra él. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. cuando me tumbaba. no me había ni enterado. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. LUIS. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. un orgasmo devastador me recorrió entera. YAAAAAHHHHHH -No sigas. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. me hizo un mete saca muy rápido. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. me volvió a mover. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. NO PUEDO MÁS… . No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. por detrás. desde mi interior a la punta de mis pezones. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. la sacaba. era muy agradable. no sigas. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. moviéndolo a toda leche. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. Como la tarde anterior. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. no me dejaba relajarme de verdad. se me estaban cansando las piernas. a intentar que volviera a correrme.Dije agotada. me frotaba el clítoris con los dedos y. me tumbé encima quedándome quieta. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . yo descansaba un poco… Ya. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. Botando en la misma postura. por favor. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. Por lo menos. todo era cuestión de acostumbrarse. no me hizo ni caso. a traición.

A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. tía – Contestó con muy buen humor. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. Tumbada encima. han sido los mejores polvos de mi vida. Y la culpa es tuya. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. apareces en pelotas en mi cuarto. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile.inacabable. luego te vi y. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. Además. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. estuve a punto de quedarme dormida. que quería seguir conmigo. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. Si te ponía tan histérico. me estabas poniendo súper cachondo. Pues sí. tronca. otro día. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. sudados. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. estás de la hostia. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. No pude más. Gruñó. Este tío era insaciable. Haberme dicho algo. Te has pasado tres pueblos. que uno no es de piedra. Acabamos agotados. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. eres la tía más maciza que conozco. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. otro así y me revientas. la llevé a mis labios besándola. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. al final. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. me mordió la nuca y yo la almohada. me asfixiaba… Sin embargo. Al principio te oía. no estaba montada sobre mi hermano. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. un salido y un degenerado. andaba todo el día empalmado. Bueno. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. sentía todo su peso encima de mí. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. Luis – Me di la vuelta hacia él. no había sentido algo parecido en mi vida. Eres un salido. ¿Ah. pero me ha encantado. 101 . Bueno. no tan estúpido.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

todo fenomenal. Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. Pero si soy sincera. no me pasó nada por pura chiripa. bueno… El origen no. Nuestra rutina no ha cambiado. aunque a mí me da igual. había armonía. cuernos y venganza 105 . la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. irán pasando los meses y mamá irá engordando.A partir de entonces. Estuvo a punto de no tenerlo pero. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. En fin. niño o niña. Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. pero ahora he tenido que reaccionar. de vez en cuando. Sexo anal. Él sigue igual de salido o más. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. ni se me ocurrió tomar la píldora. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. ha decidido dar a luz a este niño. sólo la continuadora. Seguiremos juntos. Tuve una suerte enorme. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. no sé muy bien por qué. Mejoraron mucho las relaciones en casa. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. ya veremos qué viene. Es el hijo de los tres. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. hacíamos una visita a mamá. no llevábamos todos muy bien. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. El primer día que fuimos con ella.

no terminaban de entender lo narrado. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta. La mayoría. en particular. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. de esta forma. “La de Cervantes”. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. por todos o casi todos. a los que me escribieron y. dependiendo de una región o zona. quiero complacer. algo que ahuyentaba a las mujeres. Aclarado esto. para mí. Hecha la aclaración. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. he recibido infinidad de correos. quien no las entienda. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”.NOTA: En anteriores relatos. Pero también tenemos nuestros localismos o. De esta forma. entre personas de diferentes grupos de edad. son de países de América y. Los lectores. tomando un descanso. Realmente era un tipo muy abandonado al que. Dentro de España. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. y tenidos en cuenta vuestros correos. el sentido concreto que pretendo. o lo que sea). son habituales les pondré “Comillas”. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. Pero. ambientes. palabras y/o expresiones propias. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. me indicaban que. insípido. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. su esposa. dicho de otro modo. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. en su totalidad. de España. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. esta situación. también ocurre lo mismo.Vaqueros. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. 106 . ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. dando. enviados por lectores. Incluso se puede dar. o cualquier otro tipo de circunstancia. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. a los que me estoy refiriendo. en algunas fases de mis relatos. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. Todo esto es normal y comprensible. que se suele decir. de apenas una hora. semáforos. Claudio era un personaje triste. en general. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. una ironía. una “tía” de las que se ven pocas. algunos. un doble sentido. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. a todos los lectores. los bocinazos.

Cuando llegaron al lugar de destino. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. tenía mil euros entre las manos-. de forma burlesca. la que estaba de moda. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. Así lo hizo hasta que. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. No pudo evitar escuchar cómo. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. poder quitarle los billetes.Un buen día. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. la mujer. la clienta. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. así. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. evidentemente. echó un vistazo por el espejo retrovisor. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. además de dinero. la mujer le pagó con un billete de diez euros. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. un sábado. sin pretenderlo. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. buscando tranquilidad. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. de once a ocho de la mañana. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. no sabía cómo. pero decidido. tanto que sentía como si le faltaran. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. Con miedo. pagaría sus ansiadas vacaciones. al menos. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. Al subir al vehículo. Aparcó el vehículo y entró en el local. “Yo Claudio”. a eso de las tres de la madrugada. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. la más frecuentada del momento. entre la multitud. si todo salía bien. que se partiera la cabeza y. totalmente ajeno al tráfico. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. tenía un buen 107 . por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. ella. Apenas pasaron tres meses cuando. Al verla sin abrigo pensó que.

atrajo su atención. aunque así fuera. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. posiblemente. bailando como perras en celo. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. La locura provocada. 108 . y el grupo de amigos con quien estaba. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. montó en su taxi. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. las mujeres y un par de hombres. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. con edificios “calcados”. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. habían dejado los abrigos en los sillones. Por no perder tiempo decidió coger ambos. palpó con las manos a su espalda. de clase obrera. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. Pili. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. primero. dos teléfonos de alta gama y. Casi eran las nueve de la mañana. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. se fueron a bailar. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. Se acercó a los abrigos. con toda seguridad. Claudio. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. y “desplumaría”. sin perder un segundo en saquear los bolsos. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. se sentó en el borde del asiento. Lo tomó entre las manos. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. después. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. Tras un buen rato. No quería enojar a su mujer y. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. Salió al parking. en la penumbra del ambiente. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. al ver el color del dinero. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. ahogadas en alcohol. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. sin levantar sospechas. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. sin tomarse el café de costumbre. estaba el tesoro que ansiaba robar. su esposa y única compañera desde hacía seis años. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. tras media hora. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. Con este pensamiento se puso en camino y. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras.

debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. también se desnudó.respondió de forma contundente la afortunada-. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres. se mantenía. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. es para ti. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. de cualquier edad o condición. su mujer. Claudio. con sus caderas. Claudio no perdía detalle. “la sargento mayor”. Si mi amor. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. que lo debió coger otro cliente. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja. dices que no lo has visto. afloraron al hacerlo. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. Sin perder tiempo. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. ambos. Rara vez. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. Pero… si piensas que debemos devolverlo. los movimientos de Pili. de apenas cinco minutos. Apenas un par de minutos después. hasta la fecha. Él. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. lo hacemos. Ella se acercó a él. Sin demorarse más tiempo. La tomaba del pelo fuertemente. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. a lo más que había llegado. Y así era: cuando no estaba cansado él. sus ojos brillaron. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. cuando él se calentaba. muy lentamente y poniendo caras muy raras. joven y lozana como una universitaria. a sus treinta años. 109 . Poco a poco fue acompañando. como si quisiera apresar el momento para siempre. había sido a un coito rápido. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. tenía predisposición. Nada más llegar. pues era prácticamente el único uso que hacían de él). perfectos. ella se enfriaba.Sin tiempo para decir más. de forma tradicional y sin ganas. ella abandonó la felación. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. tú. ella comenzó a desnudarse. Ven. en tonterías. estaba desganada Pili. como tú quieras.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. se subió a la cama. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. como si no quisiera verlo. Pili. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. con los ojos cerrados. cambió el tono de voz.

solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. y. pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. por las tardes. Pili. por las mañanas. y. le dijo que. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. sin despertar sospechas. Decidido. sorprendida y asustada. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. Cuando. bajó. por ser una presa fácil. Tras terminar. Desde esa noche. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. Tras soltarla salió corriendo. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. dormía hasta la hora de comer. Para ello aprovechaba las tardes ya que. no pudo aguantar más. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. el afortunado Claudio. Así comenzó a pensar. la envolvió el cuello con su brazo. robarle el bolso. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. no lo pensó dos veces y obedeció. sin que ella advirtiera su presencia. un vehículo de este tipo. y se encaminó hacia la entidad bancaria. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. en que consiguió de la joven más de cien euros. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. Claudio quedó pensativo en la cama. para él. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). vio que una chica joven sacaba dinero. con voz firme y amenazadora. Pero una noche. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. su mujer. al pasar por delante de un cajero automático. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. A Pili. aprovechando el descuido de alguna incauta. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . lo más importante. no hace sospechar a nadie. La pobre muchacha. Comenzó a robar en casas apartadas. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. dando un paso más. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. lo aparcó. le había podido ofrecer. maquinar y. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. Ahora era consciente de que. hasta la fecha. se levantó. apretó el culo. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. exigió que le diera el dinero. se vistió y se fue a hacer sus cosas. se acercó a la chica. eran víctimas más fáciles.

¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. se encaminó a la parte trasera. se libró de las manos que la retenían y se separó. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. La mujer se retorcía al sentir los magreos. Claudio se asustó pensando que iban a subir. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. empujando una pequeña ventana. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. le subió la falda y. por encima del vestido. muro o cercado. buscó las bragas por debajo del vestido. boca abajo. Si alguien contestaba. gritara como una loca. más segura y discreta. 111 . Si no había respuesta. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. la enculada. consiguió entrar con facilidad. se desabrochó la bragueta. consiguiendo que. Se asomó con cautela. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. Al contar con dos plantas. Volvió a pie y. introduciendo las manos entre el vestido. Allí. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. Ambos parecían bebidos y muy calientes. de la valla. ella. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. Un viernes. tras saltar el muro. la casa. llamaba al timbre o al portero automático. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. Inesperadamente. el hombre. se dirigía a la parte trasera. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. Sin replicar. Se tumbó sobre su espalda. se la metió por el culo. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. Tras llamar y no recibir respuesta. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. sin poder remediarlo. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. decidió empezar por la superior. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. En esta incómoda. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. como queriendo no ser obedecida. Inició una corta carrera hasta las escaleras. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. ella. Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. posición comenzó a follarla con ganas. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. según el caso.dinero extra que entraba en casa. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. sobresaltado. pedía calma con la “boca pequeña”. quedara tumbada sobre los escalones. escondiéndolo tras unos arbustos. pero excitante.

Vamos a la cama. al ver el tamaño del tipo. en pie. se situó detrás. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. Presuntamente se estaba corriendo. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. en cuclillas. o ¿Debía permanecer escondido. más profundo de lo normal. todo lo contrario. Pili. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. Saliendo de su recto. era el único lugar. De repente. agitando la cabeza en todas direcciones. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. tal vez aguantar los cuernos y ver todo. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. se incrementaban con cada nueva embestida. Cuando se separaron. A pesar de que su erección había bajado. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. por otro lado tenía miedo y. dando la espalda. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. besándose y manoseándose. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. Al mirar. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. echándole un par de “huevos”. Tan claro como si fuera de día. Los gritos de la mujer no decaían. Claudio. pudo ver la cara de la mujer. agitándola ligeramente. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. terminó por aceptar que se trataba de Pili. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. Pensó que sería un buen lugar. él. decidió mirar y sufrir en silencio. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. junto a la puerta. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. se desabrochó la camisa y se la abrió. Los amantes seguían jadeando y gritando. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. Cuando lo hubo hecho. inclinó su torso hacía la cama. y la penetró por segunda vez. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. pese a lo que sucediera. sin dejar de follar. más. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. ella sentada sobre su miembro. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. en suaves jadeos. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. sin mirar?. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. Vio un gran armario. Él se colocó muy pegado a su culo. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . y con ganas. Más que eso. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche.

Es más. un vecino. Sabes de sobra que no le dejo. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante. por las tardes. Ella también alcanzo el éxtasis. Pero… ¡Cuenta. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. más erótica. 113 . Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. Después regresó a su país y no lo volví a ver. sigue con lo del polaco! –insistió él. le entregaba el ano a otra persona. Justo en el momento en que se calmó un poco.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. Follamos durante un par de semanas. Cuando ella parecía estar corriéndose. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. Poco a poco. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. le recibía con vicio. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. por segunda vez. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. ¡Sigue. No eres el primero.mientras. no daba crédito. sin hablar. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. vio inundado su recto por el semen del hombre que. sorprendentemente sin desacoplarse. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. aparte de ti. descargó durante varios segundos. ella. Pues…. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. Sí. Perdona Piluchi. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. no lo podía entender: sorprendentemente. El hombre se animó un poco más. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. Claudio. su esposa. Una y otra vez se preguntaba. gimoteando y suspirando. no quiero que te enojes. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. algo que jamás había consentido con él. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. le motivase mucho más. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido.

Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. después de mezclar jabón con aceite. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. desde ese instante.Pues. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. que en pocos minutos estaría gritando de placer. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. he abierto el agujero trasero desde el primer día. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. Le pedí que me follara por detrás. Al regresar. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. Follamos un par de semanas. con más velocidad. boca abajo. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. solo quería romperme el culo. Finalmente accedí. me hizo colocarme encima. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. Estábamos en la piscina comunitaria. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. con todos. Después de irse a su país. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. charlando. no iba a desear que me la sacara. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. Sin saber cómo. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. 114 . Desde ese día me folló por el culo a diario. Él fue a la cocina y al baño. pero que no me hiciera daño. me abrió los muslos y. Finalmente comenzó a entrar y salir. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. A mí me daba miedo. como te decía. Siguió penetrando y yo gritando. Él no tardó mucho más. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. pero él supo convencerme. me embadurnó el ano abundantemente. Nada más entrar fuimos al salón. a medida que el dolor remitía un poco. Finalmente comenzó a encularme. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. A los cuatro o cinco días me lo propuso. lo hizo con una botella de aceite de oliva. en ese preciso momento. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. Desde que el polaco se fue. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. que una vez la tuviera dentro. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. me quité el bañador y el hizo lo mismo. Con mi marido no quería hacerlo. Le pedí que fuéramos a mi casa. con sus palabras. una tarde de mucho calor. Extendió la toalla en el sofá. Me puso tan cachonda. yo ya era toda una experta en sexo anal. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. que no pude aguantar más.

Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. La guardó en su bolsillo. Cuando regresó. en su mente. sin perder tiempo. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. bajando las escaleras. con más claridad y frialdad. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. cual era la que abría.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. Colócate en posición. alguna que otra noche. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. Dame un minuto que no tardo. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. finalmente. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. Ahora pensaba mejor. totalmente seguro. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. abrió la puerta. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. Asomó la cabeza y. ya había sido suficiente para él. cerró el cajón. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. con el mismo resultado. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. halló varias llaves sueltas. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. junto a la salida. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. Durante un buen rato. al rebuscar en su interior. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. Antes de salir al exterior reparó en que. Sin saber qué hacer. –dijo el amante y salió del dormitorio. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. los amantes. ni dónde ir. Lo tomó. un poco más. De un trago se la tomó y pidió otra. sorprendentemente. confundiéndose con susurros y risas. Tras compararlas con la que abría la puerta. El pobre cornudo apenas podía pensar y. llegó a la puerta principal. despejó su mente. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. El licor calmó su ansiedad y. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. una por una. bajó las escaleras de dos en dos. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. sobre una pequeña mesita. abrió lo suficiente la puerta y probó. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. Abrió uno de los cajones de la mesita y. sin embargo. encontró una idéntica. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. 115 .

ella. un bolso negro que Claudio reconoció al instante. se dirigió al salón y se sentó en una silla. Un lunes. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. Pasó varios días “tragándose” el secreto. No. pero sereno. otros dos. en la mano derecha. y casi tartamudeando. una plaza monumental. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. Claudio les invitó a pasar. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. sin rumbo fijo. Con la cara desencajada. impecables. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. vestido con un traje marrón oscuro. Se han personado varios efectivos policiales. Sí señor. su mujer dejó de recibir regalos. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. guapa.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. Ligeramente mareado. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. en la vivienda indicada. No obstante. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida. Al hacerlo. Claudio Moscada Espósito. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. su esposa. sobre las dos de la tarde. Se incorporó de la cama. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. –Se excusó forzando una sonrisa.añadió. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. y sanitarios. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. Hablaba solo. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. Uno de ellos portaba. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas.Preguntó. frente a la cara. Eso sí. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. Es que he tenido una noche de perros. evitando que Claudio sospechara de ello. eso sí. abandonó el local. pero. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . vestidos con uniforme policial. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno.¿Qué desean?. se puso las mugrientas zapatillas. Perdona. fornidos. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. en comisaría. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. de las buenas. Tengo el triste deber de comunicarle que. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. de su esposa.

Entre otras propiedades. no tenemos hijos. ha tenido varias amantes. durante los últimos tres años. 117 . sobre las diez y media de la noche. al regresar sobre… las nueve. fue a los lavabos. a juzgar por las pruebas. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. en su defecto. casado y con dos hijos de corta edad. con su esposa.. el otro policía conducía y. poseen un chalet en una urbanización próxima.. Añadió. Una vez estuvo en el despacho del comisario. En ellos permaneció unos diez minutos. sin leerlos. Hoy. al parecer. Por las tardes. tras firmar los documentos que le presentaron. él iba sentado en el asiento trasero.. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. salió del lugar en dirección a comisaría. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. se había sentado el inspector. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos.No señor. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. De camino hacia el depósito de cadáveres. Pilar. señor. excusándose. según la declaración del detenido. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. su mujer entre ellas. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. después de comer. las continuas salidas. Junto a un socio. posee una empresa de gran envergadura y. no sé nada. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. entonces escucharé lo que tenga que decirme. sin titubear y con gesto triste. como hago todos los días. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. Al salir. le explicó todo lo que. éste. me encuentre más calmado. digo. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. de 37 años de edad.. No será necesario. eran evidentes sus gestos de aflicción y. hasta la hora de la comida en que Pili…. junto a uno de los agentes uniformados. a su lado. Deme un par de minutos y me adecento un poco. con alguna vecina de confianza. ¡Despierte!. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. alegando que. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. No. entonces…. en el coche policial.respondió Claudio al mirar su reloj. yo. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. Tras desayunar me he acostado. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. –Respondió Claudio muy nervioso.

Los meses fueron pasando y llegó el verano. él. realizada desde el teléfono de la vivienda. El domingo. de ser así. sobre esa hora.Tras esta corta conversación. como acusación pública. minutos más tarde. dio los siguientes datos: El lunes. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. ésta. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. necesitaban saber si lo conocía y. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. De esta forma. si. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. afirmó no haberlo visto nunca. su inocencia en relación al crimen. Respecto a lo sucedido. afirmó no saber nada. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. Esta. en todo momento. Mucho menos una llamada. no la halló y. Pidió poder marcharse a casa. no lo consiguió. con puntualidad. Tras mirarlo unos minutos. el ministerio fiscal. En él. Asustada. se lo concedió. a una localidad situada a 32 km. y el acusado. su esposa. desnuda. de las informaciones que le proporcionaba la policía. como presunto responsable. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. “de boca en boca”… Curiosamente. si bien. Por consiguiente. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. Decidió regresar junto a su familia. Al ser interrogada por los agentes. la señora. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. Lo hacía una vez a la semana. él no podía haberlo cometido. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. junto con su esposa e hijos. asegurando que llegó a media noche y que. de los chismes que circulaban por la calle. Éste último mantuvo. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. encontró a la victima tumbada sobre la cama. Al llegar. Días antes. a través de un cristal especial. Claudio. reconoció su relación sentimental con la víctima. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. se encontraba lejos del lugar. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. la hora estimada del crimen. aseguró que no echaba nada 118 . a última hora de la tarde. fueron a pasar unos días con sus padres. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. como acusación particular. en su declaración. a su socio** El día siguiente. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. sobre las nueve de la mañana. sin embargo. en su móvil. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. los martes.

a “diestro y siniestro”. él. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. antes de la hora de comer. Ella reusó su propuesta. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. Pensó que habría ido a la compra al no ver. No era así. a buen seguro. en la cocina. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. ansioso. como si buscara una forma de arreglarlo. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. Al salir del barrio. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. Posiblemente debido a que era muy reciente. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. 119 . Sin perder tiempo la subió en el taxi. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. si bien. Ella. se levantó antes de lo acostumbrado. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. se había olvidado el teléfono y. a la sesión de las diez. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. esto me da una idea. en la encimera. comenzó a lanzar insultos. de esa misma mañana. El domingo. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. la muy puta. sentado junto a su abogado. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. como si quisiera violarla por detrás. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. la inclinó contra el capó. Encima. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. consiguió atarle los pies con otro cinturón. por la mañana. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. que se hubiera producido un Robo** Claudio. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. de inmediato. y. Sorprendentemente. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. Advirtió que. tenía que ir a trabajar. en la parte trasera. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. a las nueve de la noche. evitando las coces que ella lanzaba. amenazas y todo tipo de palabrotas. a empujones. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. eso me da igual. él. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. su mente estaba en otra parte. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. ella había olvidado borrar. solía ser bastante impaciente. hasta que Pili aceptó. casi con total seguridad. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala.

entró en la casa. Allí esperó hasta poco después de las once. se defendió con uñas y dientes. entró en el dormitorio y la dejó caer. Los nervios que había sufrido. de tela. Subió con ella al piso superior. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. Claudio. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. Veinte minutos después de haber llegado. sobre la cama. Tras esperar diez minutos más salió del coche. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. El amante esperó unos minutos en la puerta y. simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. hora en que. el día que entró en la casa. debió quedar muy extrañado y. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. supuestamente. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. Comenzó a 120 . y de hacer ruidos con la nariz. que había en un pequeño zapatero. tras la puerta. esta circunstancia.Acto seguido subió al vehículo. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. como una leona enloquecida. Cogió a su delgada esposa. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. al ver que ella no llegaba. bajó a la planta baja. Una vez hubo terminado. por su propio peso. el amante. como si quisiera gritar por ella. Le estaban un poco grandes pero. Nos vemos mañana para ultimar detalles. había ocultado el taxi. La mujer no paraba de patalear. Tras un corto. seguramente. se acrecentaron. en brazos. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. abrió el maletero. tomó el bolso de Pili. salió de la casa. tumbada. pero agotador forcejeo. cogió de nuevo a su mujer. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. No puedo acudir a la cita. lo había citado. aprovechando la escasez de luz. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. no representó ningún problema para él. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. en el asiento del conductor. Tras la tercera llamada. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. no quiso llamar la atención. como pudo. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. subió a su coche y se marchó. Pili. la cargó sobre su hombro y. Un saludo”. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. No hizo nada. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. la llevó hasta la casa. Pili. No fue muy deprisa. cabreado. Con este mensaje. hasta ese momento. con la familia. a pesar de su escaso peso. Claudio.

buscaba ese cuarto donde. al ver que tenía todo lo necesario. Mientras asfixiaba a su Compañera. apretó con todas sus fuerzas. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. una mesa de jardín plegable. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. casi de forma incontenible. Finalmente se incorporó. la desventurada. apenar…. de plástico ligero y poco pesada. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. tomó una de las almohadas. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. tras el chalet. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. No parecía saber qué pasaba. allí estaban. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. eso podría ser lo menos grave. Durante unos segundos la miró. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. un pequeño hacha que. La mujer lo miraba atónita. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . su mirada era lo suficientemente explícita. como si se despidiera. llorosa… aterrada. Su esposo le besó los labios. su marido. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. Junto a la puerta de salida se detuvo. Su intuición tuvo premió ya que. sobre la mesa. con furia. sin apartar los ojos de los de ella…. Dio un último repaso a los objetos y. Posiblemente pensara que. y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. Claudio volvió a bajar.mirar en todas las habitaciones de la casa. pero no dijo nada. llorar. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. Sin mostrar remordimiento. efectivamente. de los que se suelen usar para secar cubiertos. junto a la piscina. de unos ochenta centímetros de lado. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. luchar. con ternura. Ella pareció relajarse un poco. luchó por no derramar las lágrimas que. De nuevo en el cuarto. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. No tuvo más tiempo para pensar. con prisa y cuidado. Tras unos interminables segundos. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. secó sus ojos con la manga del mono. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. le vendría muy bien. le había puesto los cuernos…. negras y con asas. la puso sobre la cara de la desdichada y…. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. tantas veces. Se sentó sobre sus rodillas y. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. con las vecinas. por lo general. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. Claudio. Respiró profundamente.

Así se libró de la prenda que. la mayor parte de las noches. los camiones que riegan las calles. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. Finalmente se marchó. la policía. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . le prendió fuego. su amigo y socio en la empresa.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. A mí no me sorprendió puesto que. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. Claudio. lo sacó de la bolsa y. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. Finalmente se marchó llevándola consigo. no articuló palabra alguna. Te espero en la puerta de la empresa”. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. mi marido me dijo que tenía que marcharse. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. en un momento dado. en un rinconcito. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. Sobre las cinco de la madrugada. junto al teléfono de la casa. Lo último que recuerda es que. Al llegar a casa se duchó. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. cuando no transportaba a ningún cliente. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. Han surgido problemas. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. después. había una pequeña libreta. su plan podría tener mayor o menor éxito. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. se desvió y se metió en él. pero le daba igual. descendió con el mono en la mano.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. Se puso sus zapatos. Claudio se puso nervioso pues. al pasar junto a un oscuro callejón. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. le podría haber delatado. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. desapareciendo para siempre. de forma disimulada para no llamar la atención. A partir de ese momento. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. dentro de una bolsa de plástico. Detuvo el taxi. sobre las nueve de la noche. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. con algunos clientes o proveedores. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. Por la mañana. que había recibido un mensaje de Carlos. como si fuera otra jornada más. El resto de la noche la pasó trabajando. Tras enviarlo observó que. desayunó y terminó por meterse en la cama. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo.

si alguien preguntaba a qué hora había regresado. pero no he querido parar. Tras hacerlo. mejor dicho. algo muy frecuente para mí. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. estaba leyendo. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. le leían sus derechos y se lo llevaban. Le despedí junto al coche y entré en casa. a eso de las once. apretó los puños y. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. creo que dura unas dos horas. No ha sido grave. me lavé la cara y regresé al dormitorio. Sobre las once. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. dijera que a media noche. me he asustado. Me pidió…. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. por aquellos días. Imagino que. Cuando terminó la película…. lo había denunciado. se personó La Policía preguntado por mi esposo. Claudio respiró profundamente. o a mí si es demasiado tarde. El juez lo mandó callar y ordenó. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. para acostar a los niños. por un momento. si disponíamos de uno. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que.y se marchó. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. CLARA. sobre todo cuando me siento sola…. Realice la higiene bucal. vino a decir lo siguiente: 123 . a los agentes que lo custodiaban. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. A la mañana siguiente. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. después de que se fuera. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. ha adquirido una considerable destreza. insistió en que. resumida por un diario de la ciudad. mis suegros. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. por pequeña que fuera. tomé el libro que. me quité el maquillaje. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. después de tanto tiempo haciéndolo. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. La sentencia así lo reflejó y. Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban.

la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. Pero. para adelantar la tarea al lunes por la mañana. Una señora se acercó a su taxi. y decidió posponerlo para el día siguiente. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. fortuita. demostrados. a sabiendas de que.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. junto con el socio. la asistenta. tras el invierno. 124 . Hay otros compañeros antes que yo y. salvo dos. a donde quiera.000. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. de forma habitual. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. o sintió temor. Por razones que no se han esclarecido. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. estaban más que contentos. por el fallecimiento de Pili. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. el hombre acabó con la vida de la víctima. quedándose con “casi todo”. (Cantidad que se me antoja escasa. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. Pero…. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. el acusado. verá señora… Nada de explicaciones. Dada la fortuna del marido. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. no iría a limpiar hasta el martes. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. pero no puedo llevarla. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. todos los días. después de todo. hubiese pensado que lo hizo ella. De esta forma. Pasó el verano. si lo desea. Él no era consciente del acuerdo previo. para practicar sexo.000 euros. sobradamente. abrió la puerta y entró. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. después el otoño y. mientras él hablaba con los compañeros. la primavera trajo nuevas noticias. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. Un día. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. Al no encontrarse. algo más de 150. en el lugar del crimen. su plan salió perfecto y todos. que cobró de la compañía de seguros. Asustado por lo que había hecho. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. en opinión de quien firma este artículo). entre esta y su esposa. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. el primero de la fila puede hacerlo.La noche de autos. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse. Algo le inquietó. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. También había sabido que. los hechos quedan.

Tras recorrer. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. su socio. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. Soy la esposa del hombre que…. Y sí. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. como se dice vulgarmente. al mismo tiempo. asimilar lo que escuchaba. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. que fue usted.exigió la mujer.Éste. en una importante ciudad costera. con un porte que denotaba distinción. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. usted no habría cobrado la indemnización. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. Sin replicar. digamos. me divorcié de mi marido. me lo dio. Mientras le preguntaba la dirección de destino. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. Por lo que veo no me ha reconocido. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. A mi marido que “le den por el culo”. Busqué consuelo y cariño y. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo. proporcionándome una nueva oportunidad. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. mi esposo no habría sido condenado. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. Claudio. Imagino que todo esto le sorprende. y. el socio de mi esposo. “mató” a su mujer. casi con total certeza. su venganza no 125 . Vi la oportunidad y mentí…. unas exquisitas formas de hablar. parecía estar “MUY BUENA”. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. Allí hemos comprado un hotel. sin peleas. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. No es que Claudio no quisiera decir nada. sin mi testimonio favorable a sus intereses. Prosigo… Sé. por lo que podía ver. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. si yo no hubiese mentido. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco. sin pretenderlo. se puso en marcha. sin juicios. Usted me presentó la solución. Como debe saber. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. con los que quiero. Le he dicho que no me interrumpiera. apenas cien metros. Usted cambió mi vida. entre nosotros. Pero…. yo también lo fui. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. pero lo hizo. Pero no fue usted el único beneficiado.

Si no es así. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. Con este relato he querido hacer algo más serio. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. Aquella mujer. desde hace un par de semanas se están publicando. Ejercicio de Autores es un encuentro. 126 . y soltero. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. hágalo. enviarlos a la persona que los publica. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. con mucho más morbo. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. Al hacerlo. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. Eso sí.. en esta maleta. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. no podía concentrase en el tráfico. se fue a casa. Es lo menos que puedo hacer. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. He terminado. asociarse y vivir conmigo. visítenos. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. aunque con un poco de “picante”. con seis millones de euros. con urgencia. no tengo inconveniente en escribir una continuación. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. concurso o como quiera llamarse. Debo añadir que mis hijos también han ganado. hacerlo dentro de un plazo determinado. le digo ¡Adiós!. certamen. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. Pero. para “rizar el rizo”. que le había dejado sin habla. Y. Espero que os haya gustado. En mí tendrá. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. Si algún día decide cambiar de vida. aquí le dejo un regalo. sin pensar si lo hacía bien o mal. la colocó en el asiento delantero. Al llegar a este punto del relato. ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. que tengan una aceptable ortografía. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. Termino –continuó hablando la mujer-. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. a una mujer agradecida y a una amiga. no le será difícil encontrarme. para siempre. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. detuvo el taxi en doble fila..habría sido completa. Como ve. como a un padre. Simplemente calló. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. en Todorelatos. se puede desmelenar bastante. Como soy mujer y madre agradecida. Claudio. a mi actual pareja. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. esperó unos segundos. Cerró la maleta y. Si tiene algo que decir….

hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas.Pero. entre los que no hemos participado. yo. a pesar de todo. En mi caso particular reconozco que. no obstante. pero vi determinadas actitudes y. ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. “cosas raras”. en un principio. tuve cierto interés por participar. solo lo haré en mi nombre. que me desanimaron. en el que me incluyo. 127 . No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo).