Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Hizo las maletas. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. su simpático cuñado. pero siempre respetándola. -Sí. Alberto no decía nada. desafiando a la ley de la gravedad. eres un tesoro.respondió Rodolfo. Le he dicho que se venga una temporada a casa . Blanca. tres años después de vez en cuando la recordaba.dijo María. verdad? -Ummm. La fueron a buscar a la estación. El tiempo que haga falta. Abrazos y besos para su cuñado. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. Se había ganado una buena mamada esa noche. -¿A casa? . No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. -Jajajaja. Escote amplio. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. -Ella lo está pasando un poco mal. a la que quería con locura. su sobrino. Rodolfo sonrió.-Pero mira que eres bestia. María su hermana. 4 . hacía tiempo que no los veía. Los dos hombres dieron un respingo interior. Los hombres. Los pezones se notaban tras la fina tela. Y Alberto. Rodolfo. en su cama. Sólo de imaginarlo. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. Ella era una mujer de peso normal. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. La vería todos los días. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. siempre bromeando con ella. tan tímido. Necesitaba un cambio de aires. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. que la miraba con admiración. No llevaba sujetador. Alberto pensaba en su tía. con tirantes. y recordaba dos cosas. metiéndose con su físico. la polla se le puso morcillona. pero escuchaba todo. Además. pero sus tetas eran grandes. siempre justificándose entre ustedes. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. claro que no. no gruesa. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. Rodolfo. Abrazos y besos para su sobrino. ajustada. Y aún hoy en día. levantado una ceja. -Gracias. Abrazos y besos de las hermanas. Alberto casi se puso a babear. cogió el tren y se marchó. Ella estuvo una semana en su casa. ¿No te importa. pues vivían en otra provincia. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. Hacía mucho que no veía a sus tíos.

hasta que Maribel saludó. La corrida. La camisa ajustada. Venía con un pijama cortito.. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Esa noche. -Buenos días. El coche apreció y paró. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Maribel se sentó detrás. Alberto se quedó embobado mirándolas. Alberto. He dormido como un lirón. hola tía. Alberto. sobrino? -Sí. abundante. -Venga. Entre su padre y él metieron las maletas.. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado.-Vaya. -¿Puedes tu solo con las maletas. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. Hola sobrino -Ho. pero que buena estás. Abrió la puerta pare entrar. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. Su labios eran cálidos. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. Ella estaba al lado. Se rezagó un poco de los demás. -Alberto. La recordaba hermosa. Su madre y su tía hablaban entre ellas. tía". Le parecieron duras. miraba como su tía meneaba su redondo culito. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía. -¿Y tus padres? 5 . Se pasó el resto del camino callado. El orgasmo fue intenso. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. supo que su estancia iba a ser una tortura. chaval . Buenos días.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. vete delante con tu padre. Ahora le pareció aún más hermosa. Era la habitación contigua a la suya. El pobre muchacho maldijo su mala suerte. Su padre se adelantó a buscar el coche. tía. Tengo mucho de que hablar con tu tía .dijo su padre . Alberto arrastró las maletas. Alberto sintió un escalofrío. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. "Joder. Y él. pensaba. como siempre. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. acostado en su cama. sí puedo. Eres ya todo un hombre. su piel suave. Cuando llegaron a la casa. Sólo los separaba un fino tabique. sin apartar la vista. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas.dijo su madre.

sobrino. De todos los diferentes tipos de tetas. pero tampoco era feo. Un chico tan guapete como tú. Sus tetas se apretaban contra el borde. Papá ya se fue a trabajar. Aquellas que no son separadas. Ni ahora ni antes. Maribel. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. Se movían hacia los lados. Ella se sentó en la mesa. poniendo el humeante café delante. Era resultón. Se fue a su cuarto. Sabía que estaba rojo. es mi primer año. bajaban. Siempre volviendo a su sitio. pequeñas. el que más le gustaba. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. -Me voy a preparar un cafelito. Que nacen justo en el esternón. tiesas. sin novia. caídas. María. 6 . pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. Por ahora voy tirando. Alberto no era un guaperas. Sus tetas se agitaban con el movimiento. redondas. muchos los desconocían. Con la polla dura bajo la mesa. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. Como todo chico en tiempos de internet. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. La familia está para estas cosas.-Mamá está en el salón. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. Había visto muchas. La notó caliente. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. -¿Y cómo te va? -Bueno. Lo mejor eran sus profundos ojos. normales. Muchas gracias por todo. cerró la puerta y se sacó la polla. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. otra vez con las gracias. Que son amplias. Nunca había tenido una chica. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. -Qué raro. había uno en especial. Grandes. -Buenos días. y eso lo ponía aún más rojo. -Ahora no tengo. Subían. -Cuéntame. La llegada de su madre lo salvó. bien. -Ay. ¿Has dormido bien? -De maravilla. ¿No? -Sí. era un experto en tetas.

se espabila enseguida. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra. -Sí. 7 . Y su tía siempre lo ponía muy excitado. Antes de salir del baño. -Bueno. sonriendo a la imagen del espejo. mujer. Se pasó las manos por ellas. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. por el escote.grandes. Es espero. que llegan casi hasta el sobaco. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. me voy a clase. se vistió y fue a despedirse. -Hasta luego. Se la comía con los ojos. aunque fuera su sobrino. ya lo he notado. Hasta luego. Pero ya se le pasará. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. En cuanto encuentre una novia. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. -Nah. No se cansaba de mirarlas.. Limpió el desaguisado. Muchos días. Cuando estaba muy excitado. se levantó y fue a hacer pis. decente. tesoro. se miró al espejo. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. sobrino. Sin sujetador. Estoy muy orgullosa de él. para la tarde caía otra. Lejos de molestarle. El que mejor se lo pasaba era Alberto. Muy tímido. lo es. Aunque a ver si espabila un poco. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. Maribel no era tonta. Bueno. le encantaba saber que atraía a un joven. -Parece un buen chico . Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas. Jajaja. Las tetas perfectas. -Joder. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. -Jajaja.dijo Maribel cuando Alberto se fue. las corridas de Alberto eran muy abundantes. Tenía una camiseta de tirantes. lo estamos. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne.. -Sí. de reojo. que disfrute el chaval. -Hasta luego. Las tetas se salían por los lados. su padre y yo. Y así eran justo las tetas de su tía. Sobre todo por las mañanas. Una mañana.

Buenos días. sobrino . -Vale.dijo. Amaneció un sábado. tía. -Jajajaja. Que aunque Alberto sea tu sobrino. -Chao. como si no pasara nada. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. constreñida. La tía Maribel hablaba con su madre.dijo.. Pero siguió usando sus ceñidos pijamas. Enseguida desvió la mirada. levantándose con una carpeta delante. Iré más tapadita. -Hasta luego. -Hasta luego tesoro . -Ay. -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. volvió a tener una fuerte erección. Que soy su tía. 8 . se sentó en frente de él. Alberto se marchó. Alberto miraba aquellas dos maravillas.Salió del baño y fue a la cocina. mujer. -Nah.se despidió Maribel. estrangulada. Maribel se despertó. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. deja ya eso de tía. Cumplió su palabra. Lámame Maribel. fue al baño y después a la cocina. desperezándose y levantando los brazo . Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. María. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. tapando el bulto de su pantalón. Me hace vieja. Además. Vale. Pero la polla le dolía allí encerrada. -Buenos días. apretada. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. Maribel. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino.se despidió su madre. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama. -¿No vas un poco. Alberto estaba ya desayunando. -Mejor te tapas un poco. -Aghhhh . con una amplia sonrisa. -Me voy a clase . María le dijo a su hermana. como si tal cosa. Alberto. y al ver a su tía así. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa..

Me las vas a gastar de tanto mirarlas. apartando la vista rápidamente. cabizbajo. -¿Me perdonas. Sabía que él la estaba mirando. Le soltó la rodilla y se levantó. "Joder. No podía ni hablar.. Alberto? Seguía frotándose las manos. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. a su plato. lentamente. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Se sentía terriblemente avergonzado. Se atrevió a abrir.Se puso a prepararse un cafelito.? Él estaba sentado en su cama. Sólo se frotó las manos. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino. Alberto se quedó petrificado. De sus tetas. Alberto? No hubo respuesta. bien. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas. tapado por un corto pantaloncito. nervioso. Maribel. Meneó el culito. Pero que brutita eres". Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. Di que me perdonas. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. La puerta estaba cerrada y tocó. Cuando lo terminó. El muchacho no dijo nada. -¿Puedo pasar.. -No me importa que me mires las tetas. huyendo hacia su cuarto. Ahora. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos.. Se levantó y fue a hablar con Alberto. Los colores se le subieron a la cara. Alberto. -Gracias. No pudo resistirlo y se levantó.dijo Maribel. Maribel vio su azoramiento. -Me las vas a gastar . con una media sonrisa. Hasta luego. . 9 .. -¿Alberto. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. se dijo. Y seguía colorado. acercándose hasta la puerta. Miró a Maribel. rojo como un tomate. -Venga. -¿Eh? -Las tetas. la puerta. Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. que lo miraba a él. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó.consiguió articular Alberto. -Está. tan tímido o más que su sobrino. -Perdóname. Fui un poco bruta. como siempre.

Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. -¿Y tú. su sobrino.preguntó María a su hermana. Se empezó a sentir otra vez atractiva. Maribel fue a la puerta a despedirlo. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. Alberto era su sobrino. Sabía que la deseaba. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. excitada.pensó Maribel. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. Y hasta. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. ¿Te vienes? . su madre y su padre estaban desayunando y hablando.le preguntó mirándole a los ojos. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. que estuvo a punto de decir que iría con ello. Y sabía que no debía ser así. Allí. su tía. deseada. -No. y cuando regresó al salón. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. "Al menos no ha salido corriendo" . mami. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. Nos vamos tu padre y yo. -No. se encontró a Alberto sentado mirando la tele. a tal punto. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . en cierta medida. -¿No tenías que estudiar? -No. que lo miraba sonriendo le hizo desistir. la estaban sacando de ese estado. No sólo no le importaba.Tengo que estudiar. Una rápida mirada a su tía. Después de varios minutos. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. pues nada. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. -Bueno. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos..Cerró la puerta y se marchó. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. Maribel se sentó en el sofá de al lado. 10 .

Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso. le gustaba. sin sujetador. -Jajaja. Ahora vuelvo. Alberto? -Joder.. Alberto se puso a mirar la tele. no a la tele. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo.te tapas? Lo vio temblar. Maribel notó un cosquilleo en el estómago. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. -¿Te gustan mis tetas. y asustado. Estaba preciosa. Alberto se atrevió a mirar a su tía. Pero su separación... Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume. Aquel muchachito tan dulce. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. tan dulce. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez.. Me he puesto así para que me mires a mí. Le gustaba el efecto que causaba en él. Y esas tetas. Algo que no sentía desde hacía años. Se volvió a sentar. eh? -No. su falta de cariño. sí. -Ya te dije que no me importa que me mires. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura.Miró al chico. todo habría acabado ahí.cachondo las tetas de tu tiita? 11 . Así compensaría el mal trago que le hizo pasar. Alberto se atrevió a sonreír.. Y sabía que ella lo miraba a él. Al fin eres rotundo. Se levantó -Espera un momento. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen. se puso con disimulo las manos encima.. tan tierno. no. Verlo tan tímido. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero.. Pero no le digas nada a tu madre. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. claro. -¿Qué te pasa? -Nada. Maribel se dio cuenta. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. su falta de sexo. -¿Seguro? ¿Y por qué. evitando mirar hacia ella... Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. En otras circunstancias.. Regresó al salón. Se quedó mirándolas. Rojo como un tomate.

No podía. Alberto. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. -Vértelas. -Sí. te las enseño. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí.. Estaba petrificado.preguntó ella. Su coño ya era un mar de jugos.Pídeme que te las enseñe. Alberto aspiró. así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. -¿Sí? Pídemelo bien. 12 . Lo malo es que le gustaba. mimosa. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró.. vaya vaya. -¿Te la tocas? Venga. El bulto en su pijama era evidente. -Ummm. -Ummm. asombrado. ¿No? -No. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.. Y mirando a su tía a los ojos. Se miraban a los ojos. hasta que sus muslos se tocaron. Era lo que más deseaba en el mundo. Maribel se acercó un poco más. Pero es tan difícil vértelos. Si me lo pides. Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. pero si tienes unos ojos preciosos. ya veo que sí. Los dos sintieron escalofríos. Cogió aire.quiero. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba.. -S. -Vaya.. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino.si. -No es la primera vez que te la pongo así. Maribel ya no podía más. Y su coño se empezó a mojar. Pero lo malo no era eso.. -Sí.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada. le dijo. ¿Qué quieres? . Alberto no contestó. Claro que se las quería ver. -Sí. Maribel se estaba excitando con todo aquello. Pero las palabras no se salían.

guiada por la de su tía. ¿Verdad? -Son. Maribel se agarró la camisa por la cintura. Estaba duro. -Ah.... tiró de ella y se la quitó por la cabeza. el ordenador.. Ella le sonreía. A ella le encantó como él la miraba. Volvieron con la pregunta. Ella comprendió lo que esos ojos pedían. Su suave mano.he.-Maribel. Como a cámara lenta vio como su mano. Llenos de súplicas. Maribel le soltó la mano.dejarás de serlo. Respondió con un apenas audible sí. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido... Eres muy joven. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. levantándolas un poco. Maribel acariciaba su mano. Alberto la miró a los ojos. -Son bonitas. Era suave. -No tienes que avergonzarte. así sí. ¿Eres virgen. Cruzó las manos por delante. bribón? -No. Alberto no soltó la teta. -Nunca. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo. a la vista de Alberto. Internet.. enséñame las tetas.. Alberto empezó a mover sus dedos. Acariciaba con las yemas. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad. se acercaba a una de las preciosas tetas. muy suavemente. dura.... Se atrevió a pasar su pulgar sobre él. -Acaríciala. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. Miró el oscuro pezón...me refiero a. Las tengo muy sensibles. 13 . Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. Pero eso no era posible. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. Alberto.preciosas. Alberto? Él se sintió muy avergonzado. -¿Sí? ¿Has visto muchas. pobrecito.tenido novia -Oh.. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. cálida. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada. -Ummmm.

-Así. Su sobrino la estaba calentando mucho. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas. Los dedos se apretaron contra las tetas... ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura.. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama.. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. y con ambas manos. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje.siento.. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama..cachonda. La mancha aumentaba de tamaño.muy bien... Su sobrino se estaba corriendo.agggggg Fue una corrida larga. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. -Yo. te has manchado. Otra vez los colores encendieron sus mejillas. Esta vez sin ayuda.correrte en los calzoncillos.Yo. Lo siento. No le soltó la polla.. Es normal. había también allí una macha de humedad.. -Son. lo siento.lo.aggggggg. Hacía mucho que no me acariciaban así. -Tengo dos.-Ummmm. sobrino. Miró hacia la polla de su sobrino. Me estás poniendo. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible. La puso sobre ella y apretó. Su inocencia la tenía loquita. Maribel lo miró. acercó una mano hacia polla. que rico.son maravillosas. El cuerpo de Alberto se tensó...dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. Maribel. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo. sí. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. .. -Joder. no estrujar. Hay que acariciar. -Tranquilo. -Uf. Dejó allí la mano.. -Agggg. las acarició. La mirada de Alberto fue directa a su coño. No pasa nada. 14 .. -Agggggg sobrinito. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola. Estabas demasiado excitado. Maribel entrecerró los ojos. Alberto llevó su otra mano a la otra teta. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla.. Ella no se había puesto bragas.. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla . Claramente visible.

Miraba a los ojos de su sobrino... Ummmm ya no puedo más.-¿Te has corrido? . -Ummmmm. que está muy mojado. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía.ahí.no sé -Yo te enseño. Lentamente. El primer coño que tocaba. Ahora... Tú me lo has puesto así. con los ojos semicerrados. Ella presionó la palma de la mano en la zona.acaricia el coñito de tu tía.. muy bien..Sigue. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí. con suavidad. -Es mi coño. como un botoncito.Le preguntó Alberto. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. -¿Notas la humedad? -Sí. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. despacito. ahí. buscando aprobación. -No. la boca abierta. Ella gemía de placer. Maribel se echó hacia atrás. Introdujo los dedos entre los cálidos labios.. -¿Es tu clítoris? 15 . Miró a su tía. justo ahí... despacito... fue metiendo la mano. Soltó la polla y le cogió una mano.. Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta. El corazón de Alberto iba a mil por hora. -¿Lo haga bien? -Aggggg. Acaricia alrededor. -Métela por dentro.. hacia el elástico del pijama. que rico siento tu mano. ¿Me ayudas a correrme? -Yo. Pero estoy muy muy mojada... -Ummmm.. Le guió la mano hacia arriba. Siempre. como ella le decía... Cuando sus yemas lo tocaron. pegando su espalda al respaldo del sofá.. mojado. acaricia mi pubis. sigue bajando. Lo recorrió de arriba a abajo. Babosito. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo.. El de su adorada tía. -Ahora. Eran en verdad preciosos. Estaba caliente.pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño.. enséñame.

Como hacía mucho tiempo que no lo hacía. Se besaron largos segundos. Y él la miraba. Maribel se contorsionaba de placer. crispado por el placer. Más que nunca. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida.. Labios tentadores.es muy sensible. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer.. Bajó su cabeza. Lo besó con pasión.. recuerda. Y le aguantaba la mirada. gemía y cerraba los ojos. Alberto vio como ella se relajó. Alberto. Cuando los abrió. Una sonrisa en sus labios.. dejando la cabeza apoyada... atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente... -Ahora.sigue. Maribel cerró los ojos.siempre debes hacerlo suave.. Se separó.ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. En sus dedos notó un aumento de humedad. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él. Estaba muy hermosa. Eran una tentación. Gimiendo del placer que él le daba.qué bien lo haces. De labios gruesos.Vas a hacerme correr.a correr. Ella lo miraba fijamente. acercó su boca a la de ella y la besó. tan erótico mirarla...Alberto. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá. Tembló de pies a cabeza. No apartó los ojos de su bello rostro.vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos...... Sus muslos ya no apretaban su mano. Las preciosas tetas acercándose a su cara. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá. Que sus tetas subieran y bajaran.más.. Se separaron.. Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. Alberto empezó a acariciar alrededor. abriendo la boca...no pares. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad.me ahhhhhhhhh .más rápido. Ambos sonreían.. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara. -Aggggg.-Agggggg sí.uf. temiendo haber ido demasiado lejos... buscando su lengua. Y le miraban.sigue. Maribel cerró con fuerza sus muslos.. No había pedido permiso para poder besarla. sobrino. Una boca preciosa. -Ummmm... Los ojos seguían cerrados..voy. Sintió como ella se tensaba. Se pasó la lengua una vez más por los labios. Se pasaba la lengua por los labios.. -¿En serio? 16 . los de su tía también estaban abiertos... Era tan sexy.

Esta vez no hubo explosión. El joven se hinchó de orgullo. Alberto no decía nada.. Él aguantó su mirada. -Vaya. -Sí.desde. Una en su pecho e instantes después. -Tienes una polla preciosa. Uf. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. Y ella. en su polla. sí.-Sip. como hizo él con la suya. -¿Quieres que te haga yo una? .. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen.. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. Eso fue hace tres años. Despacito. Las dos estupendas tetas de Maribel. Me encanta. Maribel no quería que se corriera demasiado pronto. -Ah.. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego. Estaba brillante. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer.. muchas.. hártate de teta. La mano empezó a subir y bajar.. Quería que él disfrutara. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. lo que quiero es sacarte más. apretando. bajar.. mojada. de las proporciones adecuadas y de buen grosor. -Bueno. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. Maribel. sobrinito. para descubrir la erecta polla de su sobrino. y que gordita es.. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama. pillo. Era una linda polla. Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. Se lo dijo. 17 . Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. Las acarició y empezó a gemir. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si. Venga. sólo es semen. Además. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama.desde la última vez que viniste. apretada por la delicada mano de su tía. -Estoy.. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí.le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos. Hacía esfuerzos para no correrse... Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Tienes una buena herramienta.

.en tus tetas. Le besó con pasión. le cayeron sobre la mano. A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano... Estás. miles de veces las acaricié en mi cabeza.gusto. a pesar de haberse corrido no hacía mucho. -Vaya corrida. en todo.. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. sobre todo si es de un joven guapo como tú..-Vaya... Joder. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que... y el cuarto. que... Maribel. Y sabía que habría más. ¿Es siempre así? 18 .. Jajajaja.. sobrinito.. pero siguieron los espasmos. Maribel movió aún más rápido la mano.. -Aggggggggggggg tía. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí.sí. Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión.. Bueno. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. Luego vino el tercero. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena. Albertito. pues que honor. Por fin. Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano. besaba. Al séptimo chorro la polla dejó de manar.. sí. -Gracias. La polla seguía pulsando.. más flojos.. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí. lo hizo. Aumentó un poco el ritmo de la mano.... Su cuerpo se tensó.. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. Los dos últimos chorros. Dejó de moverla. Alberto seguía sin respirar. -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las.. Siempre es agradable que le digan a una un piropo. Dime. -Ummmm. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo. nunca había visto una polla soltar tanta leche. manchando el pijama.las besaba.... Ella sonrió y acercó su boca a la suya. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. Lo dijo mirándola a los ojos..

pon esto también en el cesto. Y las bragas mojadas.-Siempre que pienso en ti. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse.dijo mirándole la entrepierna . Jajajaja. Rodolfito. Si tu madre lo ve así le da algo. Alberto alargó una mano y cogió las prendas. Te has pasado comprando.. Mira como has dejado mi manita. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. -Tomo.. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama. 19 . -Bah. -Joder. seguía dura. María. -Sí.. Sólo un poco. Los dos se miraron. no creo que tarden mucho en regresar.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. Como siempre que iban de compras. -Uf. mira como te has puesto. -Jajajaja. volvían discutiendo. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. . -Pues haber comprado tú. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. Aún estaban calientes. exagerada. Y . -Jajaja. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos.contestó Alberto. -¿Sí. -Lo siento. se las acercó a la nariz y las olió. 800. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra.. -Ey. Lo sabía. En ese momento vino Maribel. ruborizándose un poco. Le soltó la polla. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. Aunque no tanto como antes. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. Lo escondió entre la demás ropa. No tienes que sentirlo. Como mucho. con las bragas y el pantalón de su pijama.

-AY. -La verdad. Recogieron entre los cuatro la compras.preguntó María. -Pues haber venido con nosotros. papá. Como la miraba él. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre.pensó Alberto. dio un respingo. coño. Cuando Alberto la sintió. sí. Que es una broma. disimulando. Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. como siempre. Ni María ni Alberto reían. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón.. -¿Qué te pasa? .preguntó su madre. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. Que. Maribel. nada. "Que es tu cuñada. -Aburrirme como una ostra. A María no le gustaban ese tipo de bromas. -Con gusto se las pesaba yo . Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo.. 20 .dijo María dándole un codazo a su marido . Rodolfo fue a echarse una siesta. Alberto y Maribel se echaban miraditas.-Capullo. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. Luego me las peso y te digo. Durante la comida siguieron las furtivas miradas. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !.le dijo por lo bajinis su padre a Alberto. ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . buscó con su pierna la pierna de su sobrino. "Sí.estalló Rodolfo . Después de comer. -Jajajajaja . -¿Y vosotros que habéis hecho? . Una broma. coño". -Nada. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía.MENOS BROMITAS -Pues no sé. -Joder.

-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. Había recibido un sms. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana. él también se fue a dormir. Su móvil hizo bip-bip. 21 . Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. Cogió el teléfono. No reconoció el número. No se lo podía creer. Me voy a dormir. Ese día no lo iba a olvidar jamás. Pero ahora con recuerdos. Maribel se levantó y se desperezó. Justo detrás dormía su tía. Y nada más y nada menos que su tía... tan sexy. Se acostó en su cama. tiente. Que estoy de broma. NO. El corazón le dio un vuelco con en el pecho.estoy cachonda. pero Maribel parecía absorta en la película.. Maribel . me caigo de sueño.. Incluso la había hecho correr masturbándola. -Oooaaaahhh. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. quizás sea mejor que él mismo las. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. La casa quedó en silencio. con los brazos detrás de la cabeza. -Chao cuñadita. Al poco. -Coño. Buenas noches a todos... "Sobrino. Bueno. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. su adorada e idolatrada tía. hombre. -Hasta mañana. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. -Bueno. ¿Me haces una pajita?". Sobrinito lindo. Y ella a él. -Jajajaja. Abrió el mensaje. Maribel lo miró. Alberto le echó una mirada de fuego. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. no con la imaginación. María estaba habladora y no se separaba de Maribel. Oyó a sus padres irse a la cama. María y Rodolfo en un sofá.saludó su hermana. Alberto no dijo nada. seria. Casi no atinó a responderle. pero no puedo evitar echarse a reír. Él la miraba de vez en cuando. Por fin había tenido sexo con una mujer. y Maribel y Alberto en otro. Metió la mano derecha y se la agarró. Tan bella. Ni durante el resto del día. Miró a la pared de su derecha. Cuando terminó.

Ella respiraba cada vez más profundamente. sobrinito. Alberto se acercó y se quedó de pie. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. ya sin disimulo. juntitos. que también fue abierto. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad. El pijama era de botones. acostada. -Ummmm."Claro. Se las veía apretadas tras el pijama. Maribel. Maribel se echó hacia un lado de la cama. Después. con un corto pijama. pero podrían caber los dos. de 105. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Era individual. sonriendo. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. Fue. En el cuarto de sus padres no había luz. Lo abrió pero no separó la tela. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. maravilloso. cómo me gusta que me acaricies. Con dificultad lo abrió. -Ni yo. Sólo se vía un poco a través de la abertura. como si descubriera el mayor de los tesoros. Salió de su cuarto a oscuras. La apretó ligeramente con sus dedos. Voy para allá". Alberto se miró. sus manos fueron hacia el siguiente.le susurró. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. Caliente. -Acuéstate a mi lado. cada vez más excitada. A la luz de la lamparita estaba preciosa. Despacito. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. Ella estaba sobre la cama. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. Maribel le miraba a los ojos. Al poco. suave. -Pasa y cierra la puerta .. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos.. Alargó una mano y acarició una de las tetas. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. -Ummm. descubriendo esa mitad del cuerpo. -Vaya. entró. 22 .contento. todos y cada uno de los botones estaba abierto.. veo que tú también estás. Se miraron. Con delicadeza. sobrinito. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. Su coño rezumaba jugos. Se acercó y sin tocar.. Sus ojos brillaban. las tetas de su tía. Alberto miró.

haz como en tus fantasías.. y subió a buscar el inflamado clítoris.. sigue.. bajando. haciendo lo mismo. la boca de Alberto llegó. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo.. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos. eres. bajando. Hasta llegar al elástico del pijama. -Aggggg. Se detuvieron un poco en su barriga. Ella arqueó la espalda.Sigue. Un beso en la clavícula. -Aggggg que rico. -Agggggg sobrinito. aunque es lo que deseaba... Lo lamió alrededor.. Bésamelas. Fue bajando. Sigue. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. besando.. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. la dureza la polla. Ella gimió. 23 .Alberto se agachó y besó a su tía en los labios.... mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. acariciando su pecho al mismo tiempo.. en su ombligo. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. La besó una mejilla. Placer que él le estaba dando. Se enredaron en el vello púbico. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. -Ummmmm dios mío. Estaba tan linda. Y contra su cadera. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. La besó en el cuello. Apenas rozándolo. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. No fue un obstáculo.. lo atrapó entre sus labios y chupó. Me vas a matar. a uno de los duros pezones.. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía. y siguió bajando sus dedos. Ella tenía los ojos cerrados. de mecer su cuerpo. Y lamiendo. Ella sonrió. Después.. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Cambió a la otra. Maribel no dejaba de gemir.eres.sigue. Lámemelas. Besito a besito. Un nuevo beso. Los dos cerraron los ojos para sentir.. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía. cerca de la oreja. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello. Y gemía de placer.. La besó el mentón. Le gustó su tacto suave. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer.. Las siguió acariciando. Volvió a chupar los pezones. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron. Ella tembló. continuaron su camino. por fin. Ella se estremeció. Recorrió los labios vaginales. Alberto. El dedo bajó. El labio inferior ligeramente mordido.

mientras te hacías una paja pensando en mí. en tu cama. buscando la entrada de vagina.agggggg debes tratar así siempre a. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración... -Ummm sobrinito. y serán tuyas. Los ojos cerrados con fuerza. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado..me has hecho correr como todo un experto. Dímelo y te dejaré hacerlo.. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino.. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión. saltando de pezón en pezón. Maribel se empezó a tensar. La apretó y empezó una lenta paja. -Agggg. su lengua. Su dedo pulgar acarició el clítoris. Eso fue definitivo.. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos. -Pensabas en mis tetas.Ella sentía los dedos. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama. La encontró y empezó a meterlos. entre tus... con tu boca. -Venga... Alberto probó una cosa. dímelo.. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla. ¿Verdad? -Oh. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada.. Separó la cabeza y la miró. Su sobrino aprendía rápido.. Eres la primera. Y de repente. sí. Maribel. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Alberto quería verla así. seguro... ¿No es así? -Sí. agggggg las mujeres.. Sin prisas. Los dientes apretados. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía.. Aún tenía algo de vergüenza.. completa. quedó relajada. Y al mismo tiempo sus labios..mi polla. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas. Dime en que pensabas todas esas noches. Recuerda que. acariciarla expertamente. No se atrevía a pedir lo que deseaba. -Pues. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas.tetas.. Bajó con sus dedos índice y corazón.. 24 .con dulzura. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló.

Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. llenártelas de leche. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas. -Bueno. -Uf. 25 . el hijo de mi hermana mayor. Maribel se agarró las tetas.. -Levanta el culete. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. -Ummm. Con los duros pezones acarició la punta de la polla. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. Jamás pensé que esto pudiera pasar.. entre las piernas de él y se arrodilló. Maribel lo notó y le soltó la polla. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama. Maribel puso la almohada en el suelo. pero se atrevió a responderle... acercó las tetas a la polla. .. Y seguro que te corrías sobre ellas. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo. ni yo. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho.le preguntó. Alberto estaba a punto de correrse. Alberto la miraba..Siéntate en la cama. Alberto obedeció al instante. Que pidas lo que deseas. -Ummm. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. Alberto gimió.sí. Eres mi sobrino. juntándolas entre sí. echándose ligeramente hacia atrás. así me gusta. que daba saltitos sola de excitación. -Quiero. tirándolo al suelo. La polla quedó apuntando al techo. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. no. Quiero correrme entre ellas. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso.-Aggggg sí. quiero que me hagas una paja con tus tetas. ¿Sabes ya lo que quieres? . sobrinito. ojos. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. Se apoyó con las manos en el colchón.. Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. niño malo. embelesado.

-Vaya corrida.. Los dos lo sabían. El segundo tampoco dio en las tetas.maravilloso -Disfruta. Cada una recibió tres enormes chorros. Era la pura imagen de la lujuria. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. ¿Estoy guapa? -Estás. Tenía la cara marcada por un disparo de semen. esta vez con la polla entre ellas. Con rapidez. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla.. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. Y se pasó la lengua por los labios. Alberto gemía cada vez más fuerte. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen. Dio de pleno en el cuello de Maribel. Ni las rozó. sí. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. calientes. sobrinito. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. brillantes. Maribel se miró las tetas.-Aggggg. miró hacia abajo. El siguiente. Mira cómo me has puesto... Un chorro contra la teta derecha. para la izquierda. ¿Verdad? -Aggggg sí. sobrinito. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. llenas del semen se su sobrino. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas. -Ummm. pero ella le sonreía. Sí. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios... como si de crema solar se tratase. Y las tetas.. creo que alguien se va a correr. -Qué dura tienes la polla.esto es. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. en su boca. Y empezó con la paja cubana. dios mío. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. Alberto se quedó mirando a su tía..nevadas.. Cuando todo acabó.. Se llenó de su aroma. Disfruta de mis tetas.. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche... 26 . que se esparcía sobre las grandes tetas. limpiándolos de leche. entrando un poco. Los dos miraron. sacó la polla de entre sus tetas. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos. incluso.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas. Aquello no iba a durar mucho. espesos.. que sorprendida. preciosa. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal.. -Ummm Maribel.

pegajoso. se metió dentro y cerró la puerta. Ella le mandó un beso volado. Tendría que conformarse con mirar. supongo. me vas a calentar otra vez. no vaya a ser que nos pillen. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. no sé.. sobrinito. -Yo debo de haber sudado mucho. sobrino? -Pues. A toda prisa lo cogió y lo leyó.-Dicen que es bueno para la piel.. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. Si su madre no estuviera. que estaba morcillona. Su sonrisa. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. -Buenos días. gracias. -Pues. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche.. -Buenos días. Allí su madre y su tía charlaban. Su tía estaba de pie junto al wáter. Se metió en la cama para intentar dormir.. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso.. Alberto? . con pasión. Después de desayunar. ¿Qué tal has dormido. Será mejor que no vayamos a dormir. Llevó las manos a las tetas. que se meneaba más de lo normal. Nada.. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. El domingo amaneció un día radiante. La polla. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. se arrodilló junto a ella y la besó. fue a la cocina. Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. Al poco sonó un mensaje en su móvil. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño.. -Ummm sobrinito.. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Ella sabía que él lo estaría mirando. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. A regañadientes. "Ummmm. Tengo el cuerpo. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos.. Se levantó y salió también de la cocina. Su boca sabía salada. 27 . Jajajaja Alberto no pudo más. -¿Qué vas a hacer hoy. bien.preguntó su madre.. se puso dura del todo. Maribel salió de la cocina. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. Pero estaba.

parece que tu amiguito está en pie de guerra. Estaba caliente. Como todo en el resto de ella. abrió sus piernas. qué fría está. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. Maribel. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. era precioso. jeje. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. Él se arrodilló en el suelo. sobrinito? -Deseo. Al menos de pis. -¿Me secas. Se mojó aún más de lo que ya estaba. pero se estremeció de pies a cabeza. sobrinito.. -Aggggg. -Uf. Llegó junto a ella. Se lo enrolló en los dedos. riendo. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí.le dijo. Maribel no se lo esperaba. Ella lo hizo. Él no podía si había alguien más en el baño. pasándole el papel Alberto lo cogió. Nos van a pillar. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. y acarició el coño con los dedos. 28 .. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. Por primera vez Alberto veía su coño. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa.. -Bien. Bien arreglado. Me estaba meando. Alberto soltó el papel.Se miraron. Oía el chorrito perfectamente. y la iba a conseguir. Entonces. Deseaba una cosa. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. -Estamos locos. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. sobrinito? . -Levántate . -Vaya. Alberto se acercó lentamente a su tía. sequita. -Sí. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió.comerte el coño. -Uy. Maribel se sentó y empezó a orinar.. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse. que rico. ¿Qué deseas. El coño de su tía quedó expuesto. Ya estoy.

Abrió lo más que pudo las piernas... Dejó de respirar. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella.hacer correr.Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. -Tus tetas son preciosas. gustoso. -Soy yo... Me matas.. Él empezó a lamer. Los justos para mirar el brillante coño. Maribel se tensó de puro placer. Ella miraba. Alberto separó la boca. En pocos segundo ella lo sintió. a chupar. Justo cuando las bocas se iban a tocar.. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar.muy bien. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio.cómele el coño a la tita Maribel.. Y otro aún más cerca. 29 . Otro más cerca. Tu coño es.muy. El sabor de coño le encantó. Las besó. Le iba a hacer correr con la boca. Ella gemía con todas las caricias. Primero una y después la otra.. Se mordía con fuerza el labio inferior. Maribel. Fue un orgasmo largo. arrollador. que se mordió para no gritar de placer. evitando gritar.no pares.. -Aggggggggg Alberto.sonó la voz de Rodolfo. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino.me vas a . tocaron a la puerta. Su cuerpo se empezó a tensar.. bribón. Un beso a medio muslo. Fue él el que acercó su cara a sus piernas. Alrededor de su boca su piel estaba brillante. Alberto se separó unos centímetros.hermoso Sacó la lengua. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla. Salado. Besó la cara interna de los muslos... -Bésame. Salgo en un momento. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. Y se corrió. la acercó y lo lamió de abaja a arriba. -¿Quién es? . Alberto. mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. que tenía un espasmo tras otro. cuñado.. Hasta que los labios llegaron a las ingles. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces.. La estaba matando de placer.. deteniéndose en el clítoris. Y con el siguiente en la otra rodilla.. A veces despacito y tras muy rápido. intenso.

Alberto.. Todo tuyo. Pero seamos cautos. Pero si nos descubren. Seguro que me correré rápido. Tenía una mirada suplicante. La polla quedó a la altura de sus labios.. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. -Y yo. Está bien. sin soltarle la polla.-Date prisa.. te chuparé la polla. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino.no sabes como lo deseo. pero. Sabía que iba a ser su primera mamada. Alberto abrió y se escabulló. -Pero. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta.. Al minuto salió. esto no es ser cuidadosos. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse.. Él estaba allí. ¿Me traes papel higiénico. Miró en la cocina. será por tu culpa. -Ummmmm. asustados. mamada. Se arrodilló delante de su sobrino. cuñadito. te has ganado una buena. -Ummm. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. -Claro.. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. Abrió la puerta. Estoy muy excitado. Se habían librado por los pelos. que me meo. Casi nos pillan. Lo deseo ahora.. -Gracias cuñado. Después de comer. Ahora. -Aquí tienes. -Joder. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. -Joder.. -No. Alberto la abrazó y la besó con pasión. Allí estaba su hermana. Contra su barriga notó la dureza de la polla. Maribel. sacó la mano y cogió el rollo.le dijo. Tenemos que ser más cuidadosos.no puedo más. Maribel le miró a los ojos. En el salón no había nadie. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. Después. Cómo estás sobrinito... sobrinito. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. -Por favor.es demasiado arriesgado . Se ha terminado. -Esto. Chúpamela ahora. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. 30 . -Uf. Alberto y Maribel se miraron... Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase. -Uf.

La polla empezó a temblar. me voy antes de que nos echen de menos. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca. Empezó a tener espasmos. "Te deseo. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. me encanta tu leche. Enseguida empezó a mamar. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás.Pero no había tiempo para eso ahora. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. Sabía que eso volvía locos a los hombres. "Y yo a ti. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. Seguía flotando en su nube. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. es imposible tragársela toda. que bajó por su barbilla. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. para tocarse. Alberto oía como su tía tragaba. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. por su cuello. chupando. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. En pocos segundos recibió respuesta. Alberto no le había mentido. Esa vez no fue una excepción. -Bueno. sobrinito. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. Pero coño. absorbiendo. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. Cuando se acuesten tus padres. Le miró a los ojos. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. lamiendo con la lengua. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. Los dedos se sus manos se agarrotaron. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. sobre uno de los muslos. sentándose en la cama. a media asta. Cuando terminó de correrse. En plena nube de placer. -Ummmm. Alberto apenas la oía. abrió la boca y se tragó la polla. Estaba muy excitado y se correría pronto. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. Maribel". espera 15 minutos y ven" 31 . lo atrajo hacia ella. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama.

Le espera se le hizo eterna. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. Y yo también lo deseo.. Ella la recibió abriendo las piernas. follarte -Ummm... En cuanto se acostó. sobrinito. se abrazaron y empezaron a besarse. mi niño. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino. -Aggggg Alberto. Se quedó embelesado mirándola. Su pubis. Sus preciosas tetas sobre su pecho.. Tus miradas me estaban poniendo loquita. Besaba los labios. Me las has chupado.. Alberto. Su barriguita. las mejillas. El pijama voló por los aires. Qué placer me diste. A tientas dio con la puerta de su tía. sobrinito. Y con la polla danzando entre las piernas. -Joder.. No veía su coño. la frente. ¿Es por mí? -Agggg.eso no. -Lo que yo deseo es. claro que es por ti. Haz correr a tu tía con esa boca tuya. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama.. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. Cuando pasó el tiempo establecido. Pero no puede ser. el cuello de su tía. Las agarró y acarició. Ella lo tapaba con uno de los muslos. Alberto la miró a los ojos.. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. Maribel. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla.. Acostada. -Estás muy mojadita. Alberto llevó una manos a las tetas. 32 . La habitación estaba a oscuras. sobre la cama. -Sí. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. Se acercó a la cama y entonces. Y ven con la tita a la cama. Su cabello alborotado sobre la almohada. No te dejó ni un momento libre. Alberto apagó las luces y salió. todo la tarde mi madre de cháchara.. Entró y cerró. Soy tu tía. Maribel. Ahora deseo follarte. Totalmente desnuda. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño.eso no. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. -Desnúdate. se acercó a la cama. -¿Por qué no? Me has masturbado.

por favor...pero. Maribel. joder..está bien... Metió los dedos más a fondo.condones? -No.sólo un poquito. Déjame follarte.sólo.. -Por favor.sólo un poquito.ten cuidado.-Por favor.... Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer... No te corras dentro. Sus barreras se desmoronaban... Bajó sus labios y la besó..... Miraba los preciosos ojos del muchacho..... -Ummmmm... -Aggggg Alberto. Miraba la cara de súplica de su sobrino. Te deseo tanto... Los ojos de Alberto se iluminaron.. -¿Tienes.. Maribel cerró los ojos.... no tengo -Agggggg. Salte antes.. Maribel abrió las piernas 33 .

Pero. muy mona. el más mimado. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. 34 . Soy el pequeño de todos. por el principio. cada una en su estilo. llama la atención por donde va. a muchas que no he querido. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. Bueno. Amalia. Almudena y Ana (si. También morenaza. ver anticipadamente lo que se te viene encima. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. muy pija. empecemos como todos. Pero esto era en mi pueblo. todo en su justa medida. con un aire tímido y algo sofisticado. Tengo fama de buen amante. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. verdes como los míos. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. el que tiene derecho a todo. mejor que por el final. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. Es más.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. Almudena está de impresión. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. se distingue de su hermana en el color de los ojos. En esta historia en particular. Amalia es rubita. parece más explosiva) de hecho. darse cuenta de las señales. el único varón… O sea. es morena de ojos negros. La genética se ha portado muy bien con ellas. de los que se percatan. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. Mis hermanas. esto quiere decir que soy un follador nato. las tres llaman la atención. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. están muy bien. Yo no fui de esos. me ataña o no. todas con A).

he participado en un par de pelis porno. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. No quiero pecar de falta de modestia. es que voy camino de convertirme en un maestro. dependiendo de lo que se busque. Yo no es que domine. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. no de actor principal naturalmente. no estaban nada mal. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. el tiempo necesario. me estrené en un instituto. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. podría empezar por ahí. Esto fueron palabras mayores. a posteriori todas me querían para toda la vida. más liberales. la voz se corrió del instituto a la facultad. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. Incluso. Bien. suspiraban por un hijo mío o burradas peores.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. Tras este par de meses. soy demasiado joven e inexperto para eso. solo intento constatar un hecho incuestionable. que parezca más natural. Y soy capaz de dar lo preciso. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. como experiencia. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. repite esa postura. Pero bueno. así no. sin embargo. Ahora solo faltaba coger fama aquí. La técnica es fundamental. lo he dejado. de momento. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. Casi ninguna quería compromiso. así como el aguante. Pero esto del cine porno. Tras las dos primeras. al instalarme en casa con mis hermanas. porque para esto se necesita algo más. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados. por lo menos a priori. 35 . por casualidad. La niña estaba en 1º de bachiller. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. en el momento justo. naturalmente. castaño claro tirando a rubio. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. con las amigas de la novia de un compañero. Más de185 centímetrosen canal. ahí está. Las chicas de la uni. ojos verdes. Mi amigo me llevó un poco a rastras. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. hice de mi habitación mi feudo. el resto fue coser y cantar. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. Me mandó a tomar por saco. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. 16 añitos.

Sobre todo. si las demás suspiran por alguien como yo. la satisfacción del clímax. solo me quedaban mis hermanas. le importaba un pimiento lo que hiciera. muy pocas. se combinan ambos. tanto polvo me estaba cansando un poco. 36 . aunque no siempre. todas las mujeres eran objetos sexuales. Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. todo lo contrario. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. Pero Amalia. Seguí. para mí son las personas más adorables. a algunos se lo harán. nunca rechazo a nadie. Almudena. había aceptado (aunque fuera de boquilla). la cara de un orgasmo. Pero tanta fama. no estaba por la labor y a Ana. ni por el forro. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. En los círculos en los que me movía. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. Incluso. Cuando salen de mi cama. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. en un continuo ir y venir de chicas. algunas el físico. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. pero excepto las lesbianas declaradas. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. siempre que podía. A veces. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. Toda chavala tiene su lado bueno. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud.Mi casa se convirtió. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. no a follar todo el santo día. bastante pasota. la mayor. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. En esta tesitura. el gemido. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. curiosamente. Yo había venido a estudiar. intentó buscar alianzas. ¡No te jode! Evidentemente. casi todos los días. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí. a cual más maciza. tanto en el buen como en el mal sentido. Muy. no hice ni puto caso. lo hizo por mi fama. vale. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. No porque una chica sea fea. sin pasarme. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. Al ver cómo me seguía portando. Era lista la cabrona. otras el intelecto. mi machismo (¿?) y de que para mí. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. las de mis otras hermanas evidentemente. pero no son objetos. son muchísimo más agradecidas. No sé si le costó mucho o poco. más cercana a mí. con la misma rutina.

Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. primero en desprecio (Amalia). Cuando me cepillé a éstas. Con ella tenía bastante confianza. El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. Almudena o Ana. al parecer. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. Lo de las tres llegó a convertirse. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. o coche. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. la pequeña.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. me había follado 37 . exhibiendo rabo. Pero Amalia. luego en mosqueo (Almudena). parecían estar de guardia las 24 horas. Pudo más que ellas. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. No les funcionó nada. Incluso amigas íntimas de ellas. más allá de ser su hermano. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. les salió el tiro por la culata. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. es más. la relación con ellas fue a peor. cepillándome a dos tías de bandera. darles un tratamiento especial. Y al poder más que ellas. pero Ana. Siempre había alguna hermana por allí. apenas nos llevábamos un año. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. o quizás por eso. algunas lo calificaban de hazañas. morenaza como Almudena. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. Era la guerra. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. Entonces. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. A mí. No sé exactamente qué intentaron. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. lo que les empezó a resultar agobiante. lo chulo que era (cosas de las pelis. fue la primera en decidirse. incidió en cómo me exhibía. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. lo creído que me lo tenía.

Se fue refunfuñando. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. sí. soy tu hermana. Como lo olvidé yo. curiosamente día de descanso. los martes siempre estudio. deberías ser más cariñoso conmigo. pero no esperaba que lo hiciera. te lo estoy pidiendo. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. hoy es miércoles. No me quedó más remedio que mirarla. O pobre yo que no calculé su determinación. -Alberto. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. pecho. de la facultad. Ana no tiene prejuicios de nada. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. pero le anda cerquita. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. ¡Alberto! – Gritó. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. ahora. Recordé que le había dicho que se pasara. anda. en follarme a mi hermana. Si estás tan desesperada. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. No lo vi venir. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años.a todas sus amigas del pueblo y. – Le dije para quitármela de encima. -Mira tú. -Joder Alberto. Pero al día siguiente. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. -Si hombre. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. Sin rodeos. Al fin y al cabo. como dije. Ahora. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. 38 . pero me lo tienes que demostrar. Estoy estudiando. a lo hecho. cosa que naturalmente ella sabía. A esta se le había ido la olla. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. En eso estaba yo pensando. miércoles. justo cuando llegué de la facultad. era martes! Mi día de descanso. No sé si es verdad o no. muy decidida ella. es que no falto nunca a mi palabra. A mí me traía sin cuidado. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. que estaba decidida. Alberto. vete. ¡Joder. volvió a la carga. mañana pásate por aquí. Anda. he estado hablando con un montón de amigas. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. un martes. Otra cosa que tengo. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto.

el nacimiento de su pecho… Mis manos. empecé a besarla por los pies. encontré los nudos de sus músculos. deshaciéndolos. de si la fama era justificada o no. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. de masajes. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. sé un montón. la fui trasladando a mi cama. acercándola a la cama. la di media vuelta colocándola boca abajo. las yemas de mis dedos. Palpando. Pensé. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. A mí no se me toma el pelo en estos temas. su cuello. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. la pasé detrás de sus orejas. cuando pellizqué sus pezoncillos color café. muy mono. Cogí un aceite corporal perfumado. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. Yo. Estaba un poco tensa. Ana se dejaba todavía. si se hace bien. se iba a enterar de quién era su hermano. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. Con movimientos pausados y felinos. 39 . con habilidad. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. La levanté la barbilla. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. sus clavículas. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. vi su cara de susto. cuando sus senos quedaron libres para mí. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. una minifalda y zapatillas de estar en casa. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. bonita. soplé sus oídos con suavidad. con mucha habilidad.No me había dado tiempo ni a sentarme. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. un recurso que utilizo mucho. sus ojos asustados se abrieron de par en par. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. en uno de asombro y estupor. fui. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. Según le quité la prenda por la cabeza. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. ni se movió. Con más cuidado del que solía utilizar. me fijé en su sujetador negro. poco a poco. Sé que es un poco doloroso pero. cundo circundé sus areolas. sus dedos. Fui besando.

con mucha delicadeza. No sabía que sólo acababa de empezar. intenso. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. Lo primero. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. al llegar. los labios… Vaginales. levantándole el culo de la cama. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. solo una mano masajeaba las piernas. nunca mejor dicho. Al cabo de un rato. sin darle la vuelta. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. Los muslos bien aceitados. la vagina totalmente dilatada. largo. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. las nalgas. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. diferente… Al relajarse. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. como esperaba. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. al conseguir la mayor relajación. pero si no era así. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. dos. corvas y rodillas. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. ola tras ola. durante… Ahí va: una. otro orgasmo la avasalló como una tromba. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. muslos… Entonces. las paredes vaginales. ahí iba el primero. apretaba. en la parte superior de la pared vaginal. quitarle las bragas mientras acariciaba. estaba horadando sus entrañas. ella ronroneaba. Luego pantorrillas.Al cabo de media hora. Una vez encontrado. tenía la espalda totalmente relajada. Continué el masaje por las piernas. 40 . Se acarician ambas partes de igual forma. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. también se abrieron. cuando froté. se la saqué. Mordiendo las sábanas. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. haciéndola recoger las piernas. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. Cuando conseguí su tercer orgasmo. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. la masturbación sólo era un estimulante.

la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior.La di media vuelta. pidió clemencia. no muy grandes pero sí muy tiesos. estaba derrengada. Tampoco hay que abusar. Desorientada al principio. estuve a punto de hacer que lo chupara. Me lo pensé un ratito. una al día es más que suficiente. hoyito y nódulo durante un tiempo que. vino la parte difícil para ella. Ahora bien. parecía volver del limbo de los justos. No quise estirar demasiado la cuerda. tampoco me encanta que me la chupen. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. Totalmente deshecha encima de mí. Me puse debajo. corriéndose por enésima vez. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Al sacarle el pene de su interior. fue eterno. estarías tan ricamente. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. Estaba casi dormida. totalmente agotada por lo vivido. sólo lo pensé. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . no lo llegué a decir. cuando estaba a punto de rendirse. labios. absolutamente pringado. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. Mi hermana despertó entonces. Cerca de la hora de cenar. para ella. que lo dejara como una patena. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. Si no hubieras venido. me centré un ratito en sus pechos. tardó un poco en llamar mi atención. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. de decir que no podía más. así que decidí ser bueno. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. ella no sabía ya ni donde estaba. Estuve recorriendo sus ingles. hice que se volviera a correr. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. vi el tiempo que llevábamos. en su punto G. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. más de dos horas. Tenía que lograr que yo me corriera.

no tienes abuela… -A las pruebas me remito. 42 . Simplemente me gusta follar. ni de casualidad. me plantó sus tetas en el hombro. el coño prácticamente depilado. -Por lo que parece.Dijo con voz soñadora. -¿Felices? ¡Joder. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. Hay que reconocer que estás bien buena.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego. -Ni la tendrás… . -No es exactamente depravado. eh. Ana. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. sí. Se quedó un poco contrita. Eso de repetir. Yo nunca hago ascos a una chavala así. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. -Tienes razón. Tenía los pechos desafiantes. – Le dije con indiferencia. -Eh. se me da bien y hago felices a las chicas. es más que suficiente. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. con cara de felicidad y sonrisa tonta. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. – La estaba vacilando. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. No había tenido una experiencia así en mi vida…. Con una vez. volvía a la carga y no era cuestión. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. también satisfechas. a ti tampoco… -Hombre. si no. deberías suponerlo. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. – Más cínico y no nazco. -Claro. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. me parece una pasada. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. y porque eres tú. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. – Pero su voz decía lo contrario. lo reconozco. eh. -No sé lo que dicen de mí. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada.Me miró con arrobo. Esto ha sido… Un regalo. nanai. Se acercó a mí. pero el que hayas querido averiguarlo. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. me dio un beso en la mejilla y se fue.

Lloraba tumbada boca abajo. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. sin llamar. A partir de ahora.Y volví a besarle la nuca. no podía dejarla llorando. te lo haces tú. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. – Me contestó con muy malos modos. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. – Respondí cabreado. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. corrió a su habitación y se encerró. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. rico! – Me contestó con mala leche. Sois lo más precioso para mí… . No había cerrado la puerta. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. 43 . -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. -Mira niño. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. Ni filetes. tímida como ella sola. Siendo como soy. Fui a su cuarto. me encontré a mi hermana Almudena sola. entré hasta sentarme a su lado. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. -¿Qué te crees. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. yo hacía todo lo que me mandaban. ni huevos. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. Almudena se levantó más cabreada aún. Me incliné sobre ella. Almu. empezó a llorar. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. te buscas la vida. no pienso hacer nada por ti.Según aparecí el jueves a mediodía. si quieres algo. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. a la hora de comer y con un hambre de lobo. viendo que el picaporte cedía. aparté su cabello y besé su nuca. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. si quieres algo. Enredé mis dedos en el pelo. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa.

de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. En fin. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. llevaba un vestido largo hasta los pies. no sabía hasta dónde quería llegar. apenas tenía un mechoncito de vello. con ternura. mis labios recorrieron. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. con una camiseta debajo. no pretendía hacer nada. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. me atraía. muy oscuro. Estuvimos un rato besándonos. se me entregaba totalmente. 44 . Mis hermanas se habían vuelto locas. en la parte superior de su intimidad. fui subiendo poco a poco. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. chupé y mordí sus dedos. Ahora venía la parte difícil. la empujé hacia mí. la puse boca arriba. lo pedía por favor. sus mejillas. sus ojos. era un poco hippie. vencida a la tercera caricia. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. llevando al vestido conmigo. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. noté su ansia. sus labios mordían los míos. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. Tengo capacidad. me quería sólo para sí. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. sus pantorrillas… Mientras. su boca… No dejé nada sin saborear. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. bebieron sus lágrimas. sé cuando estar un ratito. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. no me dejes así… Otra al coleto. con una delicadeza especial.Acaricié su espalda. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. Cuando me perdí allí. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. Almudena gemía. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. su humedad… y supe que estaría dispuesta. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. masajeé por turnos sus plantas.

luego. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. no todos… Estando jugando con su clítoris. reconozco que no hubiera debido hacerlo. la vaselina. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. Metí un dedo. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. con su hoyito. con mucho cuidado… Lo retiré. pero creo que su miedo era mayor. con su nódulo… No importaba. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. al cabo de unos cuantos segundos. en que intentó bajarse el vestido otra vez. En un rato. no. caer derrotada en su cama.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. levantar el culo de la cama. no. Al llegar al fondo. mucho más prieto de lo que pensaba. vi vencido sus primeros temores. pero tuve que ser suave. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. Utilicé mi aceite. con cuidado. No lo permití. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. volviera a tener otro que la hizo. aguantaría lo que hiciera falta. sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. lo hice con suavidad. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. Tuve que relajarla. No fui brusco. no sé si lo sabía o lo intuía. llegó el momento de ir un poco más allá. también se sorprendió. adquiría otra textura al tacto. -No. Era mayor que Ana. no quise cogerlo. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. también bien aceitada. sin apretar. Mi herramienta. tenía humedad en su intimidad. Lo esparcí por su coñito. Si no era así. Alberto. Lo que venía ahora. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. reseca. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. arquear la espalda… Y. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. mas yo sabía lo que tenía que hacer. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. tierno… Almudena no daba esa imagen.

Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. cambié. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. del tamaño justo. pero al darse cuenta de donde salía.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. pellizqué. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. para obtener una victoria completa. suspiraba y gemía. no puedo más. se corrió como una burra. fue a ver qué estaba haciendo allí. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. debía de sentirse empalada. Ya lo sabía yo. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. sin salir de ella en ningún momento. La pobre no se movía. Pero Almudena había sido dura de pelar. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura. Yo. ya. Me muero… Je. junto con la camiseta que llevaba. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. 46 . y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. en ese momento me di cuenta de que. restregaba sus pechos y pubis contra mí. le marcaban unas tetas de lujo. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. me retiré a mi propio cuarto. saqué. Alber. solo me saludó con cierta frialdad. como antes… Y como antes. pero. la más mona. cuando intentó decir algo o protestar. se tumbó sobre mí. vergonzosa. sin parar de chillar. pidió clemencia… -Ya. Se quedó en sujetador. otro dedo se enterró en su culo. en el sentido de que no se excitó fácilmente. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. con un dedo en su esfínter. Agarrándola de las nalgas con una mano. En principio. Hasta entonces no me lo había planteado. discretamente. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. la puse encima de mí. la más recatada. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. je. podía ser terrible. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. no lo había visto venir. Y van dos. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. gritando mi nombre.

No me decidía. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. En fin. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. Me decidí. de alguna manera. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. Es capaz de liarla parda. -Oye. era pura envidia. ¿Pero cómo? Oí un portazo. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. más después de saber que tú habías estado con él. en plan conciliábulo. normalmente. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. dice que va a hablar con los papás. Nos reunimos en el cuarto de estar. que tú fuiste la primera. Ha montado un pollo de espanto. Amalia era para mí. me ha pillado con la guardia baja. Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. era el causante de todo. -Joder. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. era capaz de cualquier cosa. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. hace tiempo. Y tú. Una. A fin de cuentas. Yo no quería. me ha visto desnuda… Imagínate. calmar esta situación. Pensé en si tenía novio. qué cague! 47 . estaba hecha una furia. Encomendándome a todos los santos conocidos. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. iba a ser nuestra perdición. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca. si le daba mucho tiempo para pensar. Conociéndola. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. Se nos va a caer el pelo. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. tenía que.-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. la más desconocida.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. de las tres. Aun siendo el pequeño. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. a punto de llamar. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. -Bueno. No te imaginas la cara que tenías… . En el fondo.

¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. pero no deja de ser una locura de juventud… . Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. 48 . Alberto. la más lanzada.Sin darme tiempo a reaccionar. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. mírame. Cierta razón no le faltaba. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. quizás hubiera tenido razón. Debía de suponer que. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. Aun así. valor. si esto salía mal ya podía darme por perdido. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. siendo ella. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. no vi otro remedio. Puedo presumir de tener bastante labia. nadie se atrevería a entrar sin permiso. cómo estaba! Yo… lo siento. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. -¡Vete a la mierda. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. lo intenté. En otras circunstancias. No cejé en mi empeño. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía.Le dije con voz suave y profunda. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. -Amalia. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. Me acerqué rápidamente a ella. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. Ana. fue lo único que se me ocurrió en ese momento.

Amalia me golpeaba la espalda. -Por favor. déjame. esconder ese tesoro… Pero no podía. déjame. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. Acariciando sus piernas. se dilataban. supongo que a su pesar. Ahora lo veremos. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. no lo hagas. besé su cuello. – Fue lo único que contesté. Alberto. sin soltarla en ningún momento. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. no se podía ni mover. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso.Apreté más mi abrazo. con la habilidad de la práctica. Poco a poco. se dejaba hacer sin participar. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. Si no caes es que no me llamo Alberto. No fui brusco. tan perfectas o más que las de sus hermanas. contando la diferencia de tamaño y fuerza. soy tu hermana. Besé tanto como pude por donde pude. directamente. me tumbé en la cama con ella. dejé de tocarle el pecho. -Si puedo. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. -No. no. fui soltando el abrazo mientras ella. No me amilané. 49 . -Déjame. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. yo tenía una de las mías entre ellas. por favor. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. de mí no conseguirás nada. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. todo lo contrario. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. yo no soy como ellas. pensé. Dejé los besos. Me centré en su clítoris. Amalia iba cediendo en su resistencia. llorando. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. más ahora después de haber empezado. Como me retiraba la cara. Seguí a lo mío como si no la oyera.

hijo de puta! ¡Cabrón. también le quité la camiseta que llevaba. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. hundí mi cara en su intimidad. quizás porque no quería. me tiraba del pelo. Al primer beso.Algo había conseguido. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. mi lengua recorría sus labios jugando. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. al primer lametón. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. entrando y saliendo de ese hoyito divino. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. había aguantado como una campeona. Tardé una eternidad. ella no se lo merecía. ataqué con dulzura. Alberto. a veces. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. le quité la falda sin que opusiera resistencia. -¡Me has desvirgado. Me chocó un poco. no me había dado tiempo a ducharme. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. Mientras sentía los últimos estertores. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. la ensarté la mitad en el primer envite. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. Déjame. se la metí hasta el fondo de su intimidad. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. Con los ojos como platos. Me incorporé sentándome en el borde de la cama. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. a veces. golpeándome con los puños. nada violento. por favor… aaahhh. a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. Del segundo. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. 50 . la boca abierta como si quisiera gritar. con la cara de mi hermana llena de espanto. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca.

empecé a llorar yo también. te has llevado mi 51 . sólo a veces. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . izó mi cara. mis lágrimas fluían como un manantial. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. cuando me dirigió la palabra. me lo merecía. como con Almudena. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. ¿Pero violar? ¡Dios. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. Me había pasado cinco pueblos. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. eso sí lo noté. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas. Quizás le di pena. no había rencor… -No debería perdonarte. Fui consciente. qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. como la arena de la playa. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. debió de notar mis temblores. Ella no se movió. No había contado con hacer daño a nadie. me cogió de la barbilla. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. ruin y miserable.Se me quebró la voz y no pude continuar. Enterré la cabeza en su cuello. Levantó la cabeza.Ahora sí que me había dejado de piedra. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. qué había hecho! Amalia lloraba. sino por lo que había hecho yo. o debería buscar algo que te sirva de lección. -Perdóname Amalia. que recordara. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. en ese momento. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. empecé a sacarle mi miembro despacito. de que mi vida se me iba entre los dedos. mirándome muy seria a los ojos. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. decirle cómo me sentía. había forzado un poquito las situaciones. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. Sin importarte nada. y no por lo que fuera a hacer ella. mierda. golpeaba con los puños mi espalda.

puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. No tienes excusa. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. amargo en varios sentidos… Su promesa. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. En un par de minutos. no me dejó. no sé en que estaba pensando. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. ya me encontraba en mi salsa. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. con mi miembro totalmente kaput. me lo merezco. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. – Me dijo seria pero sin acritud. acababa de pasar por un trance amargo. Mis caricias. su hermano. Yo no podía parar de llorar. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. 52 . me acerqué a ella. -Perdóname. Me esperaba en la cama. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. Quise levantarme. – Contesté con voz anegada en llanto. su anhelo. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. me sentía el ser más miserable dela Tierra. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. -Oye Alberto. ya veremos. no te lo mereces. amargura por felicidad. Ante mi sorpresa. volví a lamer con cuidado. estoy esperando… Tragándome los mocos.virginidad por delante. En el baño me lavé rápidamente la cara. Amalia necesitaba delicadeza. Luego. su deseo y su lucha interior. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. quitarme a mi hermana de encima. Pero no es una oferta eterna. muy a regañadientes me dejó marchar. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. -No debería decirte esto. Haciendo de tripas corazón. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. mi hermana tenía toda la razón. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. en su cuello. Y no me vale con que no sabías nada. con esta experiencia que me has hecho pasar. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras.

busqué su lengua. Entonces me solté un poco. 53 . con toda suavidad. no dijo nada. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. sus orejas. Respingó al notarlo. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. iba. Estuve a punto de dejarlo. Vi la crispación de su cara. y más… Hasta que empezó a gemir. si erra virgen. cuando su excitación lo requirió. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. besé sus labios. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. con el menor dolor posible. solo esperó… Frotaba con suavidad. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. y más. Estando entero dentro. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. no mucho. Me incorporé encima de ella. debía de ir con un cuidado exquisito. Boqueó con esta primera acometida. me emborrachaba de sus rasgos. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. Lo tuve. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. Sí es verdad que se movió algo más rápido. Mientras besaba. No había dicho nada durante este tiempo. si se le podían llamar así. La dejé descansar. superponiendo uno a otro. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. Vi llegado el momento. Hice movimientos cortos y pausados. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. cuidado. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. acariciaba sus senos. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Nunca lo hice con más cuidado. acostumbrarse. las paredes. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. supe que iba por el buen camino. acelerando un poco más. Aceleré un poco más. delicadeza. como podía.

pero entonces no sería yo. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. y otros dos orales. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. me besaba lo labios y me volvía a mirar. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. se corrió gritando agotada. Pero aun no habíamos acabado. me miraba a los ojos. el clítoris en mi boca. sólo de la penetración. ya van dos. dejo de controlar la situación. saqué mi miembro de su interior. Pero tampoco tuve que 54 . anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. volví a meter mi cabeza entre sus piernas. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. volví a chupar su nódulo. literalmente. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. Despacio. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. Para resarcirla. Totalmente desmadrada. sin pausa. En un rato era ella la que saltaba. Bueno. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. Dejándola descansar un poquito. volvió a gemir y gritar y. volvió a mover las caderas. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. entrando desde arriba. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. me senté en el borde de la cama. Acariciando sus labios con los dedos. hasta que volvió a gemir y gritar. El sexto orgasmo estaba pasando factura. no había claudicado. con Amalia no. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. volvió a correrse entre espasmos. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. Sin que supiera evitarlo. Ahora fue distinto. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. supe llegado el momento de que se corriera por fin. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Volví a tumbarla boca arriba. Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. como era de esperar. botando ella sobre mi herramienta. Mientras me movía con cuidado. Seguí y seguí. Íbamos por el buen camino. a pesar de ella.Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. con mi herramienta entrando hasta el fondo. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. sin llegar a hacer el bestia. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos.

Me tumbé en la cama. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. pasado un rato. 55 . me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. -Si lo llego a saber… . Mi cara debía de ser inescrutable porque. habían pasado horas. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. Sólo besé su pelo. todos hicimos la promesa.esforzarme demasiado. Miré hacia la puerta. me bajé de encima. las hice gestos para que desaparecieran. seria. Tuvieron la decencia de cerrar.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. Acariciaba un poco sus pechos. Al perder la erección. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. repentinamente. -Ya. -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. A pesar de su aspecto delicado. permanecí callado. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. Aupándose un poco. la luz de las farolas entraba por la ventana. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. O en el momento de meterla. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba. muy seria. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. Ahora sí que me había dejado alelado. mi hermana prácticamente ni se movía. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. al encontrar respuesta en la mía. Agarrado a sus soberbios pechos. Por si acaso. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. no la había cerrado. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. sí la conocía. tenía un carácter de narices. te hubieras dado cuenta. se hizo enorme. pero yo sí. Mucho tiempo después. No creo que la mantenga nadie. sonrió. por favor. ya. Una sonrisa tímida en principio que. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. a lo mejor no te hubiera gritado. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. para excitar sus pezones. Me quedé tumbado encima de su espalda.

56 . lo más alucinante que haya podido vivir nunca. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. Me miró otra vez. Tenemos un hambre que me comería una vaca. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. Ahí has hecho que me enternezca de verdad. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. No quise decir nada. Prácticamente la llevé en brazos. podíais preparar algo de cenar. Pusieron cara de asombro y escándalo. La enjaboné y me enjaboné. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. eres muy mono. Como experiencia. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. depende. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. no me extraña que hable de ti todo el mundo. Me dejó helado (aparte de sordo). no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. la pobre apenas se movía. solo que me corría y me corría sin parar. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. no te puedes imaginar lo que aguantan. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. ALMUUUU – Gritó llamándolas. No sé luego muy bien lo que ha pasado. Nunca te había visto llorar. es de otro nivel. -No seáis cínicas. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. Esto tuyo es un don. O sí. Ahora que lo dices… -Sin embargo. chicas. ya está. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. -Ya. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. Creo que hoy ha sido lo más especial. Pero no quiero hablar de eso. pero te hubiera costado.

Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. -Bueno niño. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. prácticamente. Amalia tuvo que poner las cosas claras. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. Al final. no me vendría mal el cambio. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. callado. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones.Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. -Así ahora. -Pues no. llevo las asignaturas al día. – Soltó bastante seria. después de estas demostraciones. solo con la mirada se entendían perfectamente. que lo tenían todo pensado. Porque. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. que seguro que vas de pena. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. Y porque somos buenas. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. Yo. podrás compartir a las tres. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. tendrás más tiempo para estudiar. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. como no. buen humor. todo lo que venga después no me va a saber a nada. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. Hubo risas. que eres un pringao! Pero. hablado y requeterepasado. por lo menos yo. -Como comprenderás. quién me lavaba la ropa. después de probarte. te quedan cuatro días para los libros. Dicho y hecho. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. Hasta aquí has llegado. me iba a dejar querer. 57 . pensándolo bien. complicidad. ¡Pringao. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. como comprenderás. Sólo somos tres. para ti no hay otras mujeres. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema.

Porque me controlan hasta esos días. No se puede ser más feliz. 58 . Yo tengo a tres. que no vaya con chicas. cuando se reúnen o viven juntas. Si encima toman la píldora. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. aunque lo había oído.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. a veces. alguna de ellas duerme conmigo. Por si acaso. tienden a sincronizar sus reglas. o si salgo. me miman. es que no les hace falta tanto control. que son hermanas. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. ya es de cajón. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. Llega un momento en que la gente busca pareja y. muy bien avenidas y se quieren mucho. con una basta. en general. que me quieren. Pero sin malos rollos. me cuidan y cumplen mis caprichos. Incluso. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza. porque no se lo voy a contar. Que no salga por ahí. las mujeres. Por si no me había fijado. Lo que no saben. para que no me escape por la noche. No pueden imaginar lo que las quiero yo.

Sinceramente.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. de hacer dinero. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. ciertamente. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. poseía también un vientre plano y liso. era un joven profesor de universidad. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. sin embargo. me sonreía. Puede ser una oportunidad laboral. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. la chica más inteligente de su grupo. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. y una hija pequeña de a penas unos meses. Y entonces entró ella. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. Y 59 . Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. La vida. por aquel entonces. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. probablemente. llegado el momento. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. Ya entonces había demostrado ser. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. no nos equivoquemos) tenía una esposa. Lina. La mía se llamaba Ángela. emocional o incluso sexual. al menos. redondos. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Yo. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida.

ligeramente respingón. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. en resumen. Justo encima de ellos. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. Que a una chica así no se le dice que no.bajo él. y ya me diréis. como aristocráticos. Estaría encantado. ella permaneció en silencio unos segundos. que entraba justo cuando yo me quería marchar. -De acuerdo. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata.Ya. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. que hoy por hoy es 60 . que fui un idiota. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. sopesando algo. y mientras dure la tesis. Bajo ellos. le ofrezco lo siguiente. Sin embargo. y sólo esperaba que fuese breve. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. un culo redondo y firme. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. de modo suave y perfectamente coherente.me dijo ella nada más sentarse. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. yo ya estaba harto de la Facultad. Una diosa. Fruncí la boca. toda expresión pareció desaparecer de su cara. le dejaré follarme una vez por semana. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. Por muy atractiva que fuese. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. directamente y sin dar rodeos. -Me temo que eso no es posible. Ángela. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. llevar adelante un par de seminarios. nada grosero. tres investigaciones. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. Yo sólo quería poder recoger. incluso los provenientes de una mujer así. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. sé lo que estáis pensando. pero elegantes. suave y sedoso como si se acabase de duchar. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. y participar en el Departamento. No deberías haberlo dejado hasta última hora. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original.Sonreí. -Usted es el mejor del Departamento. En cualquier caso. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. Y entonces. -Profesor Luna. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota.

se lo tendré que ofrecer a él. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. así que habló ella de nuevo. llegados este punto. Yo no tenía respuesta. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo. Bueno. y ella lo sabía. a parte de un torrente de sangre. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. como te he dicho. Lina. ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. En cualquier caso. sólo una cosa me vino a la cabeza. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. respondí con parte de mi aplomo habitual.Aquello era un golpe bajo.En ese momento. quizás. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. corrija los errores con severidad. -La oferta es tentadora. Si iba a jugar a esto. sino con una fría determinación. habría que cambiar las reglas. y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. y soy un hombre casado. Yo seré tu tutor. No podía hacerle eso a mi esposa.He de decir que no tenía respuesta para algo así. Aunque supongo que. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. No puedo meterme en algo así. En mis años de docencia. Ya tengo un alumno de doctorando. Pero.61 .virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar.Ella asintió. No quiero el camino fácil. Ni lo vi venir. Mi enemistad con Luis era conocida. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. Y quiero que me hagas una demostración. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. De acuerdo. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. pero me temo que es imposible. Que realmente analice mis textos. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. tienes razón. -Y espero que a cambio de todo ello. y realmente esa es la razón principal. todo sea dicho. y mientras mantenga esa plaza. y me indique lo que haya que mejorar. lentamente. encajando las cosas lentamente en su sitio. Eres el mejor. y todos los que seguirían. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. Ángela. Así que. No son cosas que pasen en el mundo real.

y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. y después por unas más cortas. con sus suaves y variados perfumes.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. Parejo a cierto equilibrio intelectual. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. Y. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. y sus gestos estudiados. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. Por Lina. ella fue variando su vestuario. Los pantalones desparecieron. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. Yo realmente había aceptado ser su tutor. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. A partir de aquel día. Pero. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. ella siempre fue más elegante que eso. 62 . ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. y ante mi sólida resistencia. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. su interés por mi aumentaba. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. y por mi. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. ya entonces.Dejé caer las palabras con tono serio. como con la mayoría de mis doctorandos. Y notaba que. Creo que no se lo esperaba. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. y no por su cuerpo. encima. Y quiero creer que. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. Trabajos sobre esta organización hay muchos. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. Al menos. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. Sin embargo. con cada negativa a entrar en su juego. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. igual de negociador que ella. Así que sacó la artillería. Al principio. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. ya que las paredes de la facultad son de papel. a ver quien de los dos se quemaba. pero debía hacerlo.

me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. De nuevo.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. Sin embargo. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. Por suerte. y nos preparamos para despedirnos. Reyes con ambas. no era parte del trato. desde aquel 63 . en Lina y en mi pequeña. Nochebuena con una familia. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. Ella dio un saltito hacia atrás. en el momento en que ella abandonó mi despacho. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. de diablesa. Así que me puse en pie y. jamás me había dicho que la iba a poder besar. yo bullía. en lugar de darme la mano. Por ello. Estuvimos trabajando cerca de una hora. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. Fin de Año con otra. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. Y. El sexo es sólo sexo. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. y sabía que. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. Con el regreso a las clases. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. Pero todo remanso de paz tiene un final. Juguetona. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. Y dejó muy claro. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. pero los besos… los besos son otra cosa. Ella era consciente de que. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. Desde luego. La había traicionado. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. regresaría Ángela. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. la última semana antes del parón por vacaciones. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. Sólo había sido un beso. estando yo sentado. en Enero. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. me indicaba que le había gustado. Con las ideas ya resumidas y anotadas. que buscaba evitar males mayores. ella se acercó a despedirse con dos besos. arriba. Y lo hizo. lentamente. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. y varias apreciaciones más. Y. el sabor de sus suaves y húmedos labios. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. cuando se inclinó. sorprendida.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

nuestras lenguas jugaban la 67 . Tras lo ocurrido la vez anterior. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. y yo me incliné sobre ella. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. pero yo no podía ya dar marcha atrás. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. Abajo. sin embargo. la exploración exterior fue ganando en intensidad. Si lo hacía. Yo. Así que me colé entre sus piernas abiertas. perdería de nuevo. y con su ropa. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. y le dije: -Súbete a la mesa. a medida que eso hacía. pasión y lujuria. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. vidriosos. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. me sentí ligeramente defraudado. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. la falda más corta que le había visto. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. y bájate las bragas. que quiero cobrar parte de nuestro trato. comenzando a acariciarla suavemente. ella se puso en pie. y el trabajo ya estaba muy avanzado. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. sino que me quedé allí. Me miró desafiante y. mordiendo sus labios. Lentamente. Y. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. besándolos con pasión y fuerza. Pero este no fue breve y fugaz. la miré mientras recogía sus cosas. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. que dejaba todo tapado pero por los pelos. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. y me quedé mirando directamente a sus ojos. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. Entonces. expectantes y duros. Cuanta razón tenían. Para cuando su orgasmo llegó. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño. Cuando terminamos de revisarlo todo. Y. entonces. pero mirándola directamente a los ojos. sin tocarla. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. y ella se reclinó sobre sus codos. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones.

necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. pero ella estaba lista. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. Una vez más. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. llegaba con bastante retraso. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. Típico de los chicos. y yo tenía los míos. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. Además. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. Pero. Había que preparar exámenes. Yo creo que era una excusa. no terminado. pero no se pasaba a nada más. mi otro alumno de doctorado. donde se jugaba con palabras y gestos. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. a la semana siguiente no vino. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. escribir. 68 . E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. en pausa. Pero no paré. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. A mediados de Junio fue su examen. Jorge Mediaz. y que necesitaba el tiempo. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. Como siempre. luego en la mía. azorada y roja. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase.una con la otra como si fueran viejas amigas. luego en el espacio entre ellas. Para cuando salió al encuentro de su novio. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. en esta ocasión. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. comenzó a solicitar mucho más tiempo. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. todo a última hora. Al fin y al cabo. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. él va por su parte. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. pues llevaba todo con mucho retraso. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Ella tenía sus planes para la continuación. Acercándose ya finales de Abril.

de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. El primero que ella me daba a mi. 69 . las caricias eran suaves y lentas. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. Pero. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. y uno más. Y. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. Como es obvio. y un tercero. cariñosas y dulces. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. no.Le dije. Que mañana vas a triunfar. Sólo pequeños gestos. como dedos cruzados. No le decía "te voy a follar ahora mismo. aunque lo hiciese rápido. vete preciosa. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. Sus labios se entreabrieron. tras aquel año de locura. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. pero era la que se me ocurría. Y a este le siguió otro. simplemente para sentirla por completo contra mi.Cuando llegó la hora de marchar. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. del trabajo de tantos meses. Con lo exuberante que era su cuerpo. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. No. y yo contra ella. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. Y cuando. como yo ya sabía. es cierto. con una extraña sonrisa. Fueron meses dichosos. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). y con su novio al lado (un tipo atractivo. Fue un beso suave. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. sino "estoy a tu lado en esta prueba". Prueba que. en los cuales. y un Magna Cum Lauden. como si de fuego se hubiese tratado. no ocurrió lo típico. me costó evitar que lo hicieran). Ángela". y que permaneció grabado en los míos durante horas. la verdad. como todos los años. rompió a llorar sobre mi hombro. la acompañé hasta la puerta. un minuto más tarde. superó con creces. Por una vez. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. -Venga. al día siguiente no pasó nada. de las dudas y las inseguridades. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. pero no fue uno breve. supe que todo estaba listo. y ante su mirada dudosa. la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. cuando oí que sus sollozos remitían.

Sus manos rodeaban mi cuello. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. Lo conseguimos dos días después. en cambio. no era algo que hubiera pensado. no había catado. entregado. el segundo día tampoco fue posible. mordían. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. Con los retrasos. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". una vez más. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. ciertamente. con las piernas una a cada lado. sin barreras. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. directa a sus pecho derecho que todavía. que se entregaba. por primera vez. chupaban. Y. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. su pelo negro ondeando suavemente. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. unos zapatos con algo de tacón. sin poder verla ni hablarlo con ella. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. No tenía nada claro y. que le gustaba. apasionado. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. Sus labios acariciaban. y no de los amantes. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. y enormemente sensible. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. Estaba en sus derrotado. Yo estaba a la expectativa. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. por los pelos. Ella. como suele decir un amigo mío. Después de ello. Rodeó mi mesa y. redondo y pleno. me había desarmado por completo con ese ataque. lo tenía muy claro. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. firme. Con los meses pasados.Sin embargo. a estas alturas. pues no quería volver a tener una situación así con él. se sentó sobre mi. su falda corta y. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. Parecía querer huir de su encierro. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. fue directa a mis labios. inseguro sobre todo. 70 . y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. no desanimó: duro. Jamás me habían besado así: un beso profundo. Se inclinó sobre mi. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. El primer día de tutorías no vino. Al día siguiente de tutorías vino ella.

recogió todo mi regalo en un pañuelo. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. Verás. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión.Y entonces ella. Creía que ya había ganado. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. Pero feliz. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. su entrega. ladeó la cabeza. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. allí. con una sonrisa juguetona. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. Durante la siguiente semana. al fin y al cabo. guapa pero contrariada. Notaba que no estaba todo ganado ya. yo había triunfado. Quería que. y lo guardó en su bolso. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. en un movimiento fluido y felino. Y yo. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. Ella había vuelto una bestia del sexo. 71 . Lo dobló con cuidado. y yo no tenía voluntad para contraatacar. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. pero su pasión. si era posible. y disfrutarlo. pero yo le indiqué que tomase asiento. y eso la desilusionaba.me dijo. Se sabía vencedora de esta ronda. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. la verdad. Ella llegó. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. y eso le gustaba. no sabía que pensar. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. Ángela sonrió. Sólo pude dejarme llevar. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. No tardé mucho en aproximarme al momento. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". Ya pensaría algo sobre la marcha. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. con una sonrisa morbosísima. -Yo también tengo mis trofeos. cuando llegase el día. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Eso la descolocó. ya que no vino. Uno gordo. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. ni esa semana ni la siguiente. Tanta espera no da aguante. Así que me masturbé como un loco. Y no la tuve. y finalmente se sentó. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. Demasiadas cosas en mi mente. Ella había triunfado. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. desmadejado y derrotado. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. no quería perder tan rápido.

dándome la espalda. Y. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". además de experiencia. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. Ella entró como salida de una fantasía erótica. y luego… no sé. pero será currículo de cara al futuro. ciertamente. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. a golpe de imprevistos. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. Por no ser como los demás. Aquella tarde no pasó nada más. Es curioso como. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. Iba a ser una investigación larga. por todo. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. Voy a necesitar ayuda. Sólo se que las caricias de su lengua. llevo un año analizando tu trabajo. no lleva ningún contrato adicional. la vida universitaria.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. Ni siquiera en las siguientes reuniones. la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. pero no sólo eso. Había un reconocimiento. O algo. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado. y requería mucha preparación. Muchas gracias. 72 . como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. excitándome al hacerlo. primero con ternura. breve. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. Había pasión y calor. Trabajo y más trabajo. Por esta oportunidad. y en España el encargado seré yo. por supuesto.Hice una pausa. el sabor de sus labios. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. No creo que pueda darte un gran sueldo. Se alejó un poco y me miró a los ojos.

cuando noté que ella ya iba calentita. aquello se salía del guión. pellizcándola. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. acariciando su pezón en círculos. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. y ser más audaz que lo habitual. por breve que fuera el contacto. no me cansaba de sobar toda su anatomía. Lo había conseguido. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. calentándonos mutuamente. Así que dejé que se confiase. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. sus pechos. Tenía que dejar correr mis hormonas. brevemente. según el reloj de mi ordenador y. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. miradas pícaras. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. aunque lo llevaba mejor. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. Como siempre. capturada entre dos frentes. llevé mi segunda mano a sus pechos y. mientras tanto. Pequeñas caricias. acariciando la base de su teta derecha. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. con lo del trabajo. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. aunque fuesen escasas. durante toda la reunión. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. Y ella. no sabía reaccionar. pero de modo controlado. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. y comenzamos los jueguecitos de siempre. Y siempre salía con la misma taquicardia. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. o su cadera. desde sus pechos a su estómago. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. Creo que a ella le ocurría lo mismo. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. Jugamos de ese modo. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. Ella dio un respingo.Así que yo contraataqué y. pero de nuevo ella llevaba ventaja. sus hombros y su espalda. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . Yo. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos.

podría haberla recorrido incluso ciego.le dije. pero permitían ir avanzando 74 . y arqueando ligeramente la espalda. Ahí se perdió. se volvieron más habituales. y nos separamos de nuevo. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. Cierto. por lo que nuestra participación al respecto era baja. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. la veía más feliz que nunca. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. el juego fue modificado para siempre. Ciertamente. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. mutuas o de uno solo. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. No se si por el morbo. Ella a su ciudad. por mis caricias. mientras se recuperaba. Sin embargo. llegó el verano. Las mamadas. su DEA fue aprobado con la mayor nota. desde que me había ido volviendo más atento. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. todo se construía sobre una mentira. Y. pero… En cualquier caso. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. y yo le correspondí en igual manera. Si que os puedo decir que. Por supuesto. Eran preliminares. el proyecto seguía en marcha. Ella era mi compañera en el camino. sus labios hinchados del todo. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. una vez más. Y con ello. Sinceramente. si hubieran sido una complicada carretera. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. en Septiembre la vi de nuevo. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. o por que. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. nunca tuvimos sexo. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. risueño. Magna Cum Lauden. Los fajes se volvieron habituales. Me parece que esos datos son prometedores. A partir de entonces. yo me quedé a trabajar. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. aunque tendrás que mejorar la exposición.

César?Mi nombre. Eso lo complicaría todo. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". intentando salir al paso de mi error. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. La tercera vez ya nos vimos a solas. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. de modo que oiría todo por discretos que 75 . ella dijo con tranquilidad. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. Bueno. juguetones. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora.se levantó. Me besó. y fue tan tórrida como todas las anteriores. en parte porque me encanta. Victoria para ella. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. era lícito. lentamente. sin embargo. a partir de entonces. de nuevo. su boca se saciaba con mi cuello. Desde Octubre. cuando nadie miraba. o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. De hecho. Eres un tonto. y luego rompimos a reír. Habiendo yo cometido el error.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez.dije. Pero.dijo ella. en mi despacho. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Ya sabes. pero tampoco amor. casi naturalidad. Nunca la había llamado de ese modo. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. ¿no. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. Solo esperaba que no significase amistad. Y se había roto. Brillaban. Por un momento la miré a los ojos. mimosa. o algo así. Nos vemos pasado mañana en la reunión. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. Y. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. hora de irse. y dándome un besito suave y cariñoso que. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. de nuevo.

Así que estábamos especialmente calientes. Debía sentirse a 76 . Así vino un Noviembre de sequía y ansias. supongo que ella simplemente estaba encantada. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. Era increíble pero. Estábamos. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas. Hasta entonces. No.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. y un Diciembre casi de locura. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. o su vagina.oí decir a su voz-. la última semana antes de navidades traería cambios. eran como una misma cosa. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. y me pareció que la había cagado. pero una cosa sé hacer bien: mentir. la verdad. Entonces. que necesitaba salir por algún lado. Además. o su cintura. simplemente. nunca quedaba saciado. yo sugerí. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano.fuésemos. Conozco un buen motel. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. dándome la espalda. pero teníamos el tiempo para hacerlo. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. ya que no podíamos darnos rienda suelta. Pero. en tanto tiempo. como siempre. con un aplomo que me sorprendió-. No es algo que haga a menudo. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. brevemente se llenaban de lágrimas. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo.Pude ver como sus ojos. y con más ganas el uno del otro. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. pero siempre he sido bueno en ello. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. Sin embargo. como siempre. en mi despacho. Era poco lo que había que hacer. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. Igual que el novio de Angie. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. está alejado y nadie nos reconocería.respondí. entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. Supongo que Lina agradeció esto.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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que pedían amor. produce inseguridad. para. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. lentamente. Desde luego. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. al menos habría tenido una noche mágica con ella. internándome un poco en su coño. Una y otra vez. y puse mi polla. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. Sin embargo. Es cierto que así la corrida es mayor. besando.comentó. Fue como una declaración de guerra. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. me acercó con sus brazos y me besó. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. se lo tragó entero. haciéndola rabiar. Por respuesta. Aquella vez ya no. todo esto no cabe en una de mis servilletas. ¡Para. y continué un poco más. pero dentro de ella. me dejaba al límite. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. Al menos me lo hizo a mí. pero salió tanto como nunca en mi vida. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. ya que siempre que yo estaba a punto. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. Así que la introduje un poco. No es que tenga un monstruo entre las piernas. Obviamente. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. burlonamente. entrando paso a paso. ella paraba. estar a su altura. viendo que me paralizaba brevemente. de golpe. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. Lamiendo. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja. Comencé a acariciárselo por fuera. al lado de mi. succionando. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. acariciando. por primera vez. esperé a que se habituase. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. con cuidado para no hacerla daño. Así que me coloqué sobre ella. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. que me haces cosquillas!Por lo que paré. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. sobre su coño. si no llegaba. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. exagero. 80 . Entonces lo agarró con una mano y. pero nunca se sabe. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. pero tampoco la tengo pequeña.un gesto que hizo por mí. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. también a mis huevos. Obviamente no era virgen. Pero ella. No lo era.

y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder.Eres un tonto. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . una vez estuvo dentro del todo. ¿Cuál? Eso no lo sabía. Nos quedamos en la cama como media hora. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso. Mi hermana me las consigue de trapicheo. que tengo conmigo las pastillas para el día después. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. más apasionado y caliente. Tranquilo. y luego lo retomaba. acercándonos a ambos al orgasmo. sigue de una puta vez!". un ritmo pausado pero firme. pero sin buscar hacerle daño. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. pero no sería verdad. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. de todo y de nada. pero desde luego no cometía tonterías como esa. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. Al principio. un millón de cosas. comencé a darle ritmo a la cosa. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo.Con un suspiro. charlando. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. O no debería. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. de a dónde no íbamos. de a dónde íbamos. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. No eran proyectos de pareja. de la mía. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. tranquilo.me dijo ella. Ella se corrió un poco antes. pero yo paraba. con no se. brevemente. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. pero fue tan gratificante como el anterior. cariñosamente. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. Parando si veía que ella aún no llegaba. Después un ritmo más fuerte. mientras me besaba con verdadero sentimiento. De su vida. no pares. Eso sí. con amor.

sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años.Una chica normal Me considero una chica normal. vivimos mi hermano y yo con mi madre. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. Es guapa. 82 . no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. cuando hacíamos el amor. El primero era que. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. Tenía dos fallos fundamentales. muy bien. Su educación no ha sido excesivamente estricta. Estuvimos un par de años saliendo juntos. A nivel personal. sin pasarse. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete. dentro de una familia casi normal.

conforme le iba relatando todo lo sucedido. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos…. finalmente. Mientras tanto. escuchó mi versión y. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. nada de amigos. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo. que si era una irresponsable. los que no están realmente enamorados son ellos. -Mira Lidia.Yo no conocía otra cosa. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. tú les contestas que. Era un celoso patológico. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. mi madre tenía razón. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. si no te respetan. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. Conclusión. Acabó dándome la razón. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. fueron los celos. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. él fue el primero y. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. el realmente importante. además. creí que el definitivo. que si tenía que hacerme respetar. con quién iba. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. algo que no había 83 . curiosamente. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. harta de gritar. mi madre se iba encendiendo más y más. me daba mucho corte. como siempre. me afianzó más en mi decisión. ya encontraría al indicado. cosa que tampoco me quitaba el sueño. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. Cómo consejo y para próximas citas. que si era demasiado joven. me tenía controlada todo el día. si te presionan para que te acuestes con ellos. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos.

Como hacía calor. Fue un acuerdo tácito con nosotros. la ventana abierta para hacer correr el aire. a lo mejor tenía abierta la ventana. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. preferí volverme. Entré bastante mareada. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. particularmente. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. Me extrañó mucho. sólo que era algo muy esporádico. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. bailando… Hasta que. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. pero no quería seguir por ahí. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. metida la cabeza entre sus piernas. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. Al llegar. María y José! 84 . al ir a entrar en el mío. con unas ganas de vomitar tremendas. estaba cada vez peor y. bebiendo. empecé a encontrarme fatal. a mí. gracias a Dios siempre había sido muy discreta.hecho nunca. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. en la penumbra de su cuarto. Veía el brillo de su sudor. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. tenía la puerta abierta y estaba vacío. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. ella nunca traía hombres a casa. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. le comía toda su intimidad ¡Jesús. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. no tenía tiempo. Ahora vivía un momento plácido. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. sin novio ni ganas de tenerlo. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo.

pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. dos. ya llego… . gemía… Hasta que. me quedé estupefacta. que conste) a mi entrepierna. mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. No sabía si me habían oído. muy fuertes. ay. tres. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. dos dedos desaparecían en mi interior. ¿Mama? Ay. Mi madre.El tío no paraba. esa señora de los consejos sobre el respeto. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. Me quería morir. Tenía que ser él que volvía a su cuarto. SIIIII. sigilosamente salí disparada de allí. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. Mi madre debía de alucinar. NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. Mi hermano. me metí en el baño. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. ¡Dios mío. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. NO. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. tenía que morderme los labios para no gritar. NO. NOOOOO. El tío empezó a bombear a lo bestia. no se cortaba un pelo. Sin hacer ruido.Dijo el tío con voz jadeante. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. me fui corriendo a mi habitación. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . qué cosa! No distinguía apenas las caras. Tenía que ser un puto. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda. ay. mamá gemía. era impresionante. Yo. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo. uno. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. hasta la primera papilla. gritaba. mamá.

la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. o solo a mi madre. vale. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto. acostarse con una de las amigas de mamá. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. no había pegado ojo. Al acercarme a desayunar. mierda y mierda! Esto era súper complicado.. otra idea fue madurando en mi cabeza.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. No fue de la noche a la mañana pero. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo.. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. oí una conversación en la cocina. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. él era una víctima (o no). en la cosa de mi hermano. en las veces que parecía haberse corrido. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. decidiendo si enfrentarme a ellos o no. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. no puedo. la que me dijo cómo eras. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. con unos atributos que me habían dejado de piedra. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. incapaz de mirar a ninguno a la cara. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. Aunque ya le valía. – Contestó Luis gimoteando. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. Vale. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga.

Haciéndome rogar durante un rato. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. nunca he destacado por mi imaginación. Mamá iba a los juzgados por la mañana. tetas en su justa medida.. Me estaba carcomiendo por dentro. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. culito respingón y una cara agradable (dicen). Dando muchas vueltas al asunto. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. o hacía algo o me volvía loca. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. ideé un plan. – Dije entre hipos secándome los ojos. Unos días después. Apenas hablaba con ellos. Estuve dándole vueltas. mentalizándome durante semanas. me tenía que encontrar hecha polvo. Es una tontería. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. recibía clientes y cosas así.. Era perfecto. boca abajo y llorando. qué careto! Venga Lidia. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. nada – Le contesté llorosa. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. Luis no había llegado todavía. Es una estupidez. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. ¡Joder. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. acabé soltándole la bola que tenía preparada. al volver de la facultad. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. tía.Ni de coña. incorporándome e intentando recomponer la postura. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. Me tumbé en el sofá. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. 87 . Acabé decidiéndome. Luis siguió insistiendo. por la tarde preparaba escritos. Al entrar en el salón y verme. Nada. bastante malo por cierto. no se me pasaba por la cabeza. Luis no debería tardar. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado.

tía. Después. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. No te rayes. idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. había resultado una zorra de cuidado. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. no pasa nada porque me lo digas. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. sería capaz de llegar hasta el final. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. En ese momento pensé que. tía. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. no sé. ir con algún chico a ver qué tal. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. Ya te he dicho que es una tontería. que suele funcionar casi siempre. tronca… ¡Pues al orgasmo. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. era el momento.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. cuando vea que llego normalmente. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . lo que prefieras. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. Procuraba llegar a casa antes que Luis. más colorada todavía. a pesar de querer auto convencerme. tarde lo que tarde. 88 . con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). a lo mejor ella te puede ayudar. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. estoy un poco sensiblona… No sé. ya verás cómo todo se arregla. Dándole las gracias por haberme escuchado. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. a lo mejor. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. noté su cariño. Ya. que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido.

de una forma alucinante. Pasada una semana o así. Agotada. estaba muy excitada. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. aunque a veces no estuviera todavía a punto. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. Después. se notaba que había alguien detrás y que. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. A partir de entonces. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. Seguí con el cacharro metido. 89 . Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. intentaba dejarla en la situación original. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. sólo imaginando que me vería. me vestí. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. Hola tía. dejaba la puerta bien cerrada y. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. Cada día estaba más cachonda. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. Iba por buen camino. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. por lo menos había logrado que se excitara. Casi siempre era verdad. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. Estaba más abierta. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. me produjo una extraña sensación de triunfo. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. di el siguiente paso.Naturalmente. que pensara que había sido un descuido. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. disimuladamente. me corría patas abajo. dejar la puerta un poco más abierta. Ah. Me hice la sorprendida al verle.

Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. se llevara a mi hermano a su cama.. como la grana. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él.. incluso una vez en que no pude evitarlo. hacía como si no me diera cuenta. la zorra de mi madre. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Me fijé en la cara de Luis. Pues debía ser una película porno. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis.Dicho y hecho. debiste escuchar eso… .Dijo a la defensiva. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. Improvisando sobre la marcha. incapaz de levantar la vista. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. intenté dar otro paso más. fui hasta su 90 . cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. No podía más. mamá. Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. Algo estaba cambiando dentro de mí. lanzarme a lo desconocido. empecé a necesitar algo más. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. no de la suya. mi plan no daba más de sí. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. Estaba más cachonda que nunca. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. Tampoco hizo falta ningún disimulo. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto. viéndome desnuda. quería que Luis entrara en la habitación. Y la dejé allí toda cortada. Tuve un orgasmo impresionante. mi hermano. Creo que lo estaba consiguiendo. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. porque vaya gritos. jugara conmigo. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. Anoche estabas con un hombre en casa. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole.

Pero ya no sabía qué más hacer. Estaba con la mente en blanco. joder. El pobre estaba todo cortado. Luis. no estaba muy segura. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. no soy de piedra! – Se excusó. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. tía! Al pasar te vi. Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. No supe muy bien ni cómo lo hice. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. Tenía que hacer algo distinto. intentando 91 . pareciéndome que decía mi nombre. Como sólo mascullaba. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. desde que le dije a mi madre que la había oído.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. pero me dio esa sensación. Yo seguí. se serenó un poco. no sabía ni qué decir. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. me moriría de vergüenza… . Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. todavía muy cortado. creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. me planté totalmente desnuda delante de él. además. sin ninguna idea buena. esto es secreto. algo que le provocara definitivamente. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. pero es que… ¡Joder. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. Oye Luis. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. Ni me molesté en vestirme. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo.

suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. No se movía.dar una imagen de vergüenza y timidez. perdona… . jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. luego en su hombro. su cosa se clavaba en mi monte de Venus. conseguí llorar. por los nervios. tía. Luis. Lidia. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. iba a hacer un ridículo espantoso. si yo daba el primer paso estaba perdida. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. no esperaba verte así. Estaba con la sensibilidad a flor de piel. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. redondito y respingón. no me he dado cuenta. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. Cuando se 92 . No pienses mal de mí. me tenía que ver todo el culo al aire. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. no ha sido a propósito. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. solté el jersey y me pegué un poco más. además de la cabeza en su hombro. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. en esta postura.Intentaba ser la inocencia personificada. al acariciar mi espalda. por la excitación. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. apoyada contra él. en este caso.

Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. los deseché en ese momento. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. notaba perfectamente su cacharro contra mí. Lo chupé y lamí como pude. dándome un gusto tremendo. como pidiendo permiso. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano.posaron en mi culo muy suavemente. No pude conseguir más. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. 93 . Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). ni yo misma lo había intentado. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. En el momento en que intenté metérmelo. con todas las letras! De rodillas a sus pies. por delante. me corrí sin apenas darme cuenta. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. Lo metía y sacaba. con manos trémulas. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. sus caricias subieron de nivel. consideré que era el momento de colaborar. ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. ayudándole a desprenderse de su ropa. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. algún miedo o vergüenza. En un momento. Nadie me había tocado nunca ahí. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. apreté mi pelvis contra él. Si me quedaba alguna duda. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. apenas podía por su grosor. él jadeó y llevó la otra mano. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. ya no podía aguantar más. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado.

sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. Me produjo un orgasmo impresionante. lo lamía. algo que venía de dentro con el vibrador. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. sobre todo por arriba. En ese momento. me besó en los labios y. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. jugar con la mía. a mis areolas. hostias. con los nervios a como cuerdas de guitarra. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. AAAAHHHHHHHH. succionaba. ¡Coño. tras desprenderse de su camiseta. me iba a hacer pis. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. lo había provocado. coño. es más. en llenarme de besos. ¡Hostias. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. jugueteaba con él… ¡Si. interminable.Luis me incorporó. la vagina. a mis pezones… Suave. en meterme su lengua hasta la garganta. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. me había dejado al borde del colapso. cómo subía hasta mi botón. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. LUIIIIISSSSSS. Al principio me crispó aún más. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. me fue tumbando en su cama. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. ¡Mi primera comida de 94 . los labios. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. cuando creía que no podía más.

¡Mi madre. me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. debía de tener el coño súper estrecho… O no. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. Había sido alucinante. tenía la delicadeza de no apretar. era enorme. el cuello y las orejas. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. no se movía y. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. Por lo menos.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. notando a tope la dilatación de mi coño. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. Me cambió de postura. saciada. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. entonces pude controlar yo la penetración. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. iba a decirle qué sentía. Cuando le correspondí. Por un lado lo agradecí. muy despacio. con calma y paciencia. poco a poco. por otro. me besaba la boca. me puso encima de él. que costaba muchísimo. cuando ese dolor era soportable. era como si me hubieran dejado vacía. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. Me acarició los pechos con mucha suavidad. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. Se movió hacia su mesilla. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. creí que se había puesto un condón. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. empezó a moverse muy. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. Cuando 95 .

96 . me tenía hecha puré. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. se sentó en la cama. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. parecía que ya iba a llegar por fin. creo que estuve a punto de desmayarme. me iba a matar! Aceleró un poco más. tenía dentro todo aquello. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. ni siquiera un poquito. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. hasta que me empezaba a doler. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. Adopté un movimiento constante. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. otra…. Él sí. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. una vez. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. me reventó del todo. Me faltaba como media polla por entrar. sin fuerzas para moverme. sin compasión. de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. Tardé menos y nada en volver a correrme. salía.llegué al fondo. me puso a cuatro patas. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. coño. entraba. Pero no había terminado. me dejé caer hacia delante. Estaba agotada de tanto orgasmo. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. tenía que ser todo el abecedario. suave y cadencioso. Me consideré una heroína. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. le besé en la boca. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. Apoyada sobre él. Entraba. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. sujetándome del culo. salía… ¡Dios. Ni siquiera así salió de mi interior. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. Luis apenas se movía. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. se apoyó contra la cabecera y. eso no debía ser el punto G. DIOOOOOSSSSSSSS.

estaba más allá de la conciencia… Despierta. muy lejana… Noté cómo me sacudía. No tenía sentido. a mí y a Luis. apenas podía abrir un ojo. no era normal.Aquí. más de lo que hubiera imaginado. sí que sí. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. despierta. Y empezó la bronca. A mí me daba igual. 97 . perdí la noción del tiempo y del espacio. muchas veces. quería a Luis. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. conseguí incorporarme y quedarme sentada. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. venga. No sé el tiempo que estuve durmiendo. Lidia. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. Desperté junto a él. nadie me molestó. Tía. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. era lo que sentía en ese momento. Sé que me corrí. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. Me sentía feliz. supongo que se quedó mirándome. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. ¡No me grites. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. acababa de gastar mis últimas energías. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. Estaba feliz. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. No me sé explicar mejor.

conseguí separarme. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. con su cara. Otro beso apasionado. Primero. no! 98 . labios y lenguas que se buscaron. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. Flipé con su cuerpo. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. Tras media hora bajo el agua. no seas perezosa. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. Era de día. literalmente. Me estampó. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. apartó las sábanas haciéndome sitio y. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. pararle los pies. pensé para mis adentros. Luis se levantó totalmente desnudo. tú. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. levanta. Ni siquiera se había vestido. quitándome la toalla. echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. con su cosa. tenía que demostrar un poco de autoridad. No sé cómo. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. oye. me tumbó junto a él. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. Oye.Debí quedarme frita otra vez. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. tapado con una toalla. me esperaba sentado dentro de su cama. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. ¡Mierda. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. oliendo a gel. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. me había dejado hecha cisco. a fin de cuentas era mayor. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa).

¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. Tardé un rato en poder moverme. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. me agarró los pechos con ambas manos. Me tumbé encima. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. ¿? Ah. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. excitando mis pezones y areolas con los dedos. No sé cómo lo hizo. corriéndome como una burra. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. la pomada. me dio un ataque de risa. poco le iba a faltar. Me llevó al éxtasis en un momento. volví a sentir que me partía en dos. llevando sus labios a mi zona más sensible. cómo se movió. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. Oí un ¡Puaj!. No podía ni abarcarla entera. si no me la sacaba por la garganta. Me incorporó. Con un balanceo suave de cadera. iba introduciéndomelo cada vez más. aplastando mis tetas en su pecho. Pero no pareció que le molestara demasiado. Aunque lo hizo despacito.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. pero poco tiempo. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. tener ese cacharro dentro era impresionante. de delante a atrás. tía. comiéndole la boca con auténtica ansia. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. tenía que hacer 99 . En esta postura entraba todavía más.

por detrás. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. me frotaba el clítoris con los dedos y. no me había ni enterado. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. no me dejaba relajarme de verdad. me tumbé encima quedándome quieta. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. un orgasmo devastador me recorrió entera. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. no sigas. NO PUEDO MÁS… . todo era cuestión de acostumbrarse. se me estaban cansando las piernas.Dije agotada. me gustaba mucho pero quería descansar un poco. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . eso hubiera querido… No sé como lo hizo. por favor. LUIS. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. a rozar contra él. era muy agradable. Botando en la misma postura. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. YAAAAAHHHHHH -No sigas. la sacaba. me volvió a mover. cuando me tumbaba. no me hizo ni caso. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. yo descansaba un poco… Ya. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. me hizo un mete saca muy rápido. ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. desde mi interior a la punta de mis pezones. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. Como la tarde anterior. moviéndolo a toda leche. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. a intentar que volviera a correrme. Por lo menos. a traición. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco.

Si te ponía tan histérico. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. Luis – Me di la vuelta hacia él. sentía todo su peso encima de mí. tía – Contestó con muy buen humor. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. No pude más. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. otro así y me revientas. estás de la hostia. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. han sido los mejores polvos de mi vida. Te has pasado tres pueblos. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. que quería seguir conmigo. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. sudados. un salido y un degenerado. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. Al principio te oía. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. me estabas poniendo súper cachondo. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé. otro día. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. apareces en pelotas en mi cuarto. al final. Pues sí. estuve a punto de quedarme dormida. Eres un salido. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. 101 . la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. Bueno. Además. Y la culpa es tuya. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. me asfixiaba… Sin embargo. andaba todo el día empalmado. luego te vi y. tronca. ¿Ah. Tumbada encima. Bueno. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. no había sentido algo parecido en mi vida.inacabable. eres la tía más maciza que conozco. Haberme dicho algo. la llevé a mis labios besándola. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. Acabamos agotados. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. me mordió la nuca y yo la almohada. Gruñó. Este tío era insaciable. pero me ha encantado. no estaba montada sobre mi hermano. que uno no es de piedra. no tan estúpido.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. En fin. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. Él sigue igual de salido o más. no sé muy bien por qué. Pero si soy sincera. ha decidido dar a luz a este niño.A partir de entonces. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó. pero ahora he tenido que reaccionar. Es el hijo de los tres. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. irán pasando los meses y mamá irá engordando. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. sólo la continuadora. Sexo anal. Estuvo a punto de no tenerlo pero. ni se me ocurrió tomar la píldora. Seguiremos juntos. Nuestra rutina no ha cambiado. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. no llevábamos todos muy bien. cuernos y venganza 105 . le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). había armonía. Mejoraron mucho las relaciones en casa. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. El primer día que fuimos con ella. ya veremos qué viene. aunque a mí me da igual. hacíamos una visita a mamá. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. de vez en cuando. Tuve una suerte enorme. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. bueno… El origen no. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. todo fenomenal. niño o niña. no me pasó nada por pura chiripa.

Todo esto es normal y comprensible. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. entre personas de diferentes grupos de edad. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. Realmente era un tipo muy abandonado al que. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. un doble sentido. que se suele decir. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. Aclarado esto. en particular. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. enviados por lectores. algunos. Incluso se puede dar. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. he recibido infinidad de correos. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. y tenidos en cuenta vuestros correos. de España. a los que me escribieron y. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. quien no las entienda. para mí. Los lectores. semáforos. La mayoría.Vaqueros. o cualquier otro tipo de circunstancia. de apenas una hora. son habituales les pondré “Comillas”. 106 . Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. insípido. esta situación. una ironía. me indicaban que. palabras y/o expresiones propias. el sentido concreto que pretendo. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. tomando un descanso. Claudio era un personaje triste. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). en general. Hecha la aclaración. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. dependiendo de una región o zona. a los que me estoy refiriendo. dando. algo que ahuyentaba a las mujeres. su esposa. ambientes. o lo que sea). por todos o casi todos. Pero también tenemos nuestros localismos o. los bocinazos. Dentro de España. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. a todos los lectores.NOTA: En anteriores relatos. una “tía” de las que se ven pocas. son de países de América y. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. de esta forma. dicho de otro modo. De esta forma. también ocurre lo mismo. “La de Cervantes”. quiero complacer. en algunas fases de mis relatos. no terminaban de entender lo narrado. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. en su totalidad. Pero.

Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. totalmente ajeno al tráfico. no sabía cómo. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. Al verla sin abrigo pensó que. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. Así lo hizo hasta que. la que estaba de moda. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. la mujer. pero decidido. sin pretenderlo. evidentemente. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. buscando tranquilidad. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. al menos. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. ella. un sábado. la clienta. tanto que sentía como si le faltaran. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. Apenas pasaron tres meses cuando. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. además de dinero. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior.Un buen día. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. la más frecuentada del momento. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. si todo salía bien. poder quitarle los billetes. de forma burlesca. tenía mil euros entre las manos-. Aparcó el vehículo y entró en el local. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. que se partiera la cabeza y. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. “Yo Claudio”. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. la mujer le pagó con un billete de diez euros. a eso de las tres de la madrugada. pagaría sus ansiadas vacaciones. echó un vistazo por el espejo retrovisor. de once a ocho de la mañana. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. tenía un buen 107 . Al subir al vehículo. así. entre la multitud. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. Cuando llegaron al lugar de destino. No pudo evitar escuchar cómo. Con miedo.

en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. Lo tomó entre las manos. tras media hora. y “desplumaría”. posiblemente. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras. Se acercó a los abrigos. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. se sentó en el borde del asiento. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. sin tomarse el café de costumbre. al ver el color del dinero. Tras un buen rato. Salió al parking. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. Con este pensamiento se puso en camino y. No quería enojar a su mujer y. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. Casi eran las nueve de la mañana. después. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. se fueron a bailar. aunque así fuera. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. sin perder un segundo en saquear los bolsos. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. habían dejado los abrigos en los sillones. en la penumbra del ambiente. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. estaba el tesoro que ansiaba robar. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. dos teléfonos de alta gama y. Claudio. atrajo su atención. su esposa y única compañera desde hacía seis años. con edificios “calcados”. con toda seguridad. primero.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. ahogadas en alcohol. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. Por no perder tiempo decidió coger ambos. las mujeres y un par de hombres. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. bailando como perras en celo. Pili. 108 . montó en su taxi. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. La locura provocada. y el grupo de amigos con quien estaba. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. sin levantar sospechas. de clase obrera. palpó con las manos a su espalda. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera.

Ella se acercó a él. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. 109 . es para ti. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. perfectos. a sus treinta años. Rara vez. pues era prácticamente el único uso que hacían de él). afloraron al hacerlo. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. “la sargento mayor”. Si mi amor. en tonterías. tenía predisposición. ella se enfriaba. de forma tradicional y sin ganas. a lo más que había llegado. Poco a poco fue acompañando. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. cuando él se calentaba. lo hacemos. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda.respondió de forma contundente la afortunada-. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. Y así era: cuando no estaba cansado él. Ven. sus ojos brillaron. Sin perder tiempo. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. dices que no lo has visto. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. su mujer. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. los movimientos de Pili. de apenas cinco minutos. joven y lozana como una universitaria. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. Claudio. La tomaba del pelo fuertemente. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. con sus caderas. Pili. que lo debió coger otro cliente. se mantenía. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. Él. se subió a la cama. muy lentamente y poniendo caras muy raras. Pero… si piensas que debemos devolverlo. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. había sido a un coito rápido. ella abandonó la felación. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes. ambos. Claudio no perdía detalle. hasta la fecha. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. como si no quisiera verlo. también se desnudó.Sin tiempo para decir más. Nada más llegar. estaba desganada Pili. Sin demorarse más tiempo. como tú quieras. tú. Apenas un par de minutos después. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. como si quisiera apresar el momento para siempre. con los ojos cerrados. de cualquier edad o condición. cambió el tono de voz. ella comenzó a desnudarse.

con voz firme y amenazadora. le había podido ofrecer. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. Así comenzó a pensar. pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. por las tardes. solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. para él. Decidido. sin despertar sospechas. apretó el culo. se vistió y se fue a hacer sus cosas. no pudo aguantar más. maquinar y. su mujer. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. sorprendida y asustada. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. aprovechando el descuido de alguna incauta. Pero una noche. y. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. se levantó. Comenzó a robar en casas apartadas. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. el afortunado Claudio. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. Tras soltarla salió corriendo. al pasar por delante de un cajero automático. dormía hasta la hora de comer.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. por las mañanas. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. Pili. le dijo que. y. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. y se encaminó hacia la entidad bancaria. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. A Pili. por ser una presa fácil. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. un vehículo de este tipo. sin que ella advirtiera su presencia. dando un paso más. bajó. exigió que le diera el dinero. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. Tras terminar. en que consiguió de la joven más de cien euros. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. Cuando. La pobre muchacha. eran víctimas más fáciles. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. vio que una chica joven sacaba dinero. no lo pensó dos veces y obedeció. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. hasta la fecha. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. robarle el bolso. Desde esa noche. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. Ahora era consciente de que. lo aparcó. no hace sospechar a nadie. lo más importante. se acercó a la chica. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. la envolvió el cuello con su brazo. Para ello aprovechaba las tardes ya que. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. Claudio quedó pensativo en la cama. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”).

se encaminó a la parte trasera. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. ella. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. sin poder remediarlo. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. tras saltar el muro. le subió la falda y. llamaba al timbre o al portero automático. ella. quedara tumbada sobre los escalones. Volvió a pie y. decidió empezar por la superior. gritara como una loca. la enculada. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. la casa. posición comenzó a follarla con ganas. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. 111 . Al contar con dos plantas. de la valla. Si alguien contestaba. como queriendo no ser obedecida. sobresaltado. según el caso. pero excitante. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando.dinero extra que entraba en casa. Un viernes. Allí. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. buscó las bragas por debajo del vestido. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. consiguiendo que. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. se dirigía a la parte trasera. Se tumbó sobre su espalda. se libró de las manos que la retenían y se separó. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. Claudio se asustó pensando que iban a subir. empujando una pequeña ventana. Sin replicar. por encima del vestido. muro o cercado. Ambos parecían bebidos y muy calientes. más segura y discreta. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. consiguió entrar con facilidad. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. Si no había respuesta. se desabrochó la bragueta. el hombre. Inició una corta carrera hasta las escaleras. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. Inesperadamente. introduciendo las manos entre el vestido. escondiéndolo tras unos arbustos. boca abajo. Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. Se asomó con cautela. La mujer se retorcía al sentir los magreos. se la metió por el culo. Tras llamar y no recibir respuesta. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. En esta incómoda. pedía calma con la “boca pequeña”.

al ver el tamaño del tipo. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. pese a lo que sucediera. agitando la cabeza en todas direcciones. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. se incrementaban con cada nueva embestida. agitándola ligeramente. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. Cuando lo hubo hecho. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. decidió mirar y sufrir en silencio. junto a la puerta. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. y la penetró por segunda vez. Pili. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. Vamos a la cama. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. inclinó su torso hacía la cama. o ¿Debía permanecer escondido. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. Presuntamente se estaba corriendo. se situó detrás. Saliendo de su recto. todo lo contrario. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. dando la espalda.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. y con ganas. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. De repente. Cuando se separaron. en pie. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. en cuclillas. en suaves jadeos. sin mirar?. Los amantes seguían jadeando y gritando. más. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. Los gritos de la mujer no decaían. Vio un gran armario. terminó por aceptar que se trataba de Pili. él. Él se colocó muy pegado a su culo. ella sentada sobre su miembro. se desabrochó la camisa y se la abrió. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . tal vez aguantar los cuernos y ver todo. pudo ver la cara de la mujer. Tan claro como si fuera de día. por otro lado tenía miedo y. era el único lugar. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. Más que eso. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. echándole un par de “huevos”. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. más profundo de lo normal. A pesar de que su erección había bajado. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. besándose y manoseándose. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. Claudio. Pensó que sería un buen lugar. Al mirar. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. sin dejar de follar.

Poco a poco. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. descargó durante varios segundos. El hombre se animó un poco más. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. por segunda vez. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. Pero… ¡Cuenta.mientras. Ella también alcanzo el éxtasis. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. Follamos durante un par de semanas. vio inundado su recto por el semen del hombre que. aparte de ti. sin hablar. Perdona Piluchi. un vecino. más erótica. le motivase mucho más. ella. le entregaba el ano a otra persona. Sí. Una y otra vez se preguntaba. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. Cuando ella parecía estar corriéndose. Es más. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido. no daba crédito. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. Sabes de sobra que no le dejo. 113 . cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. Pues…. Justo en el momento en que se calmó un poco. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. le recibía con vicio. gimoteando y suspirando. No eres el primero. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. no lo podía entender: sorprendentemente. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. no quiero que te enojes. por las tardes. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante. sigue con lo del polaco! –insistió él. ¡Sigue. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. sorprendentemente sin desacoplarse. su esposa. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. Claudio. Después regresó a su país y no lo volví a ver. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. algo que jamás había consentido con él. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo.

Estábamos en la piscina comunitaria. boca abajo. Siguió penetrando y yo gritando. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. Desde que el polaco se fue. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. Le pedí que me follara por detrás. Follamos un par de semanas. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. Finalmente comenzó a encularme. Extendió la toalla en el sofá. que una vez la tuviera dentro. solo quería romperme el culo. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. a medida que el dolor remitía un poco. con todos. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. me embadurnó el ano abundantemente. yo ya era toda una experta en sexo anal. Sin saber cómo. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. desde ese instante. Finalmente comenzó a entrar y salir.Pues. Le pedí que fuéramos a mi casa. con más velocidad. me abrió los muslos y. una tarde de mucho calor. lo hizo con una botella de aceite de oliva. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. pero que no me hiciera daño. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. Nada más entrar fuimos al salón. no iba a desear que me la sacara. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. después de mezclar jabón con aceite. Desde ese día me folló por el culo a diario. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. me quité el bañador y el hizo lo mismo. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. Con mi marido no quería hacerlo. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. A los cuatro o cinco días me lo propuso. como te decía. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. A mí me daba miedo. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. con sus palabras. Él fue a la cocina y al baño. Al regresar. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. he abierto el agujero trasero desde el primer día. Él no tardó mucho más. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. en ese preciso momento. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. pero él supo convencerme. que no pude aguantar más. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. 114 . Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. Después de irse a su país. me hizo colocarme encima. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. charlando. Me puso tan cachonda. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. que en pocos minutos estaría gritando de placer. Finalmente accedí.

sin perder tiempo. La guardó en su bolsillo. bajando las escaleras. Colócate en posición.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. Tras compararlas con la que abría la puerta. Antes de salir al exterior reparó en que. Sin saber qué hacer. Durante un buen rato. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. sobre una pequeña mesita. junto a la salida. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. ya había sido suficiente para él. llegó a la puerta principal. Asomó la cabeza y. alguna que otra noche. en su mente. Ahora pensaba mejor. al rebuscar en su interior. 115 . despejó su mente. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. una por una. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. –dijo el amante y salió del dormitorio. abrió la puerta. con más claridad y frialdad. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. Dame un minuto que no tardo. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. Lo tomó.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. abrió lo suficiente la puerta y probó. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. totalmente seguro. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. ni dónde ir. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. El pobre cornudo apenas podía pensar y. un poco más. encontró una idéntica. Cuando regresó. sin embargo. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. cerró el cajón. sorprendentemente. cual era la que abría. los amantes. halló varias llaves sueltas. De un trago se la tomó y pidió otra. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. El licor calmó su ansiedad y. Abrió uno de los cajones de la mesita y. finalmente. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. con el mismo resultado. bajó las escaleras de dos en dos. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. confundiéndose con susurros y risas.

su esposa. Claudio les invitó a pasar. Claudio Moscada Espósito. Es que he tenido una noche de perros. No obstante. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. Sí señor. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. se dirigió al salón y se sentó en una silla. Al hacerlo. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. fornidos. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. abandonó el local. Un lunes. y casi tartamudeando. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas. y sanitarios. Pasó varios días “tragándose” el secreto. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. pero sereno. frente a la cara. guapa. de las buenas. Se incorporó de la cama. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . un bolso negro que Claudio reconoció al instante. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”.Preguntó. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. vestido con un traje marrón oscuro. Ligeramente mareado.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. Eso sí. –Se excusó forzando una sonrisa. pero. de su esposa. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. su mujer dejó de recibir regalos. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. No. Hablaba solo. se puso las mugrientas zapatillas. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. en la vivienda indicada. vestidos con uniforme policial. ella. Perdona. otros dos. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. una plaza monumental. Tengo el triste deber de comunicarle que. sobre las dos de la tarde.añadió. Se han personado varios efectivos policiales. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. Uno de ellos portaba. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. en comisaría. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. sin rumbo fijo. eso sí. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. impecables.¿Qué desean?. evitando que Claudio sospechara de ello. en la mano derecha. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. Con la cara desencajada. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida.

No. junto a uno de los agentes uniformados. después de comer. se había sentado el inspector. posee una empresa de gran envergadura y. Pilar. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. entonces escucharé lo que tenga que decirme. Por las tardes. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. no tenemos hijos. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. casado y con dos hijos de corta edad.. al regresar sobre… las nueve.. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. él iba sentado en el asiento trasero. Junto a un socio. En ellos permaneció unos diez minutos. Hoy. hasta la hora de la comida en que Pili…. en su defecto. con alguna vecina de confianza. eran evidentes sus gestos de aflicción y. su mujer entre ellas. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. según la declaración del detenido. me encuentre más calmado. éste. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. ¡Despierte!. yo. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. 117 . digo. durante los últimos tres años. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. Entre otras propiedades. Al salir. a juzgar por las pruebas. las continuas salidas.. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. –Respondió Claudio muy nervioso. tras firmar los documentos que le presentaron. salió del lugar en dirección a comisaría. ha tenido varias amantes. al parecer. con su esposa. en el coche policial. excusándose. De camino hacia el depósito de cadáveres. sin leerlos. No será necesario.respondió Claudio al mirar su reloj. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. poseen un chalet en una urbanización próxima. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. a su lado. Deme un par de minutos y me adecento un poco. alegando que. fue a los lavabos. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. le explicó todo lo que. Tras desayunar me he acostado. Añadió.. no sé nada. de 37 años de edad. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. como hago todos los días. el otro policía conducía y. señor. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. sobre las diez y media de la noche. entonces…. sin titubear y con gesto triste. Una vez estuvo en el despacho del comisario. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos.No señor.

no la halló y. Éste último mantuvo. a última hora de la tarde. a una localidad situada a 32 km. se encontraba lejos del lugar. Al ser interrogada por los agentes. con puntualidad. “de boca en boca”… Curiosamente. él no podía haberlo cometido. dio los siguientes datos: El lunes. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. como acusación pública. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. afirmó no haberlo visto nunca. minutos más tarde. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. asegurando que llegó a media noche y que. necesitaban saber si lo conocía y. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. desnuda. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. Por consiguiente. sin embargo. si. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). Días antes. aseguró que no echaba nada 118 . había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. si bien. junto con su esposa e hijos. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. se lo concedió. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. en todo momento. Al llegar. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. encontró a la victima tumbada sobre la cama. los martes. Mucho menos una llamada. él. Esta. su inocencia en relación al crimen. en su móvil. De esta forma. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. como acusación particular. Asustada. ésta. fueron a pasar unos días con sus padres. Tras mirarlo unos minutos. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. en su declaración. El domingo. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. la hora estimada del crimen. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. de las informaciones que le proporcionaba la policía. Pidió poder marcharse a casa. el ministerio fiscal. reconoció su relación sentimental con la víctima. afirmó no saber nada. En él. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. la señora. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. realizada desde el teléfono de la vivienda. su esposa. como presunto responsable. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. sobre las nueve de la mañana.Tras esta corta conversación. Lo hacía una vez a la semana. no lo consiguió. Respecto a lo sucedido. a su socio** El día siguiente. sobre esa hora. Los meses fueron pasando y llegó el verano. a través de un cristal especial. de los chismes que circulaban por la calle. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. de ser así. Claudio. Decidió regresar junto a su familia. y el acusado. al entierro no fue casi nadie: tan solo él.

Encima. que se hubiera producido un Robo** Claudio. comenzó a lanzar insultos. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. Ella. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. la muy puta. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. de esa misma mañana. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. su mente estaba en otra parte. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. por la mañana. se levantó antes de lo acostumbrado. Al salir del barrio. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. a empujones. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. a la sesión de las diez. esto me da una idea. ella había olvidado borrar. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. sentado junto a su abogado. No era así. evitando las coces que ella lanzaba. él. en la cocina. y. 119 . Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. El domingo. en la parte trasera. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. antes de la hora de comer. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. Pensó que habría ido a la compra al no ver. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. se había olvidado el teléfono y. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. si bien. Sorprendentemente. tenía que ir a trabajar. Posiblemente debido a que era muy reciente. en la encimera. Advirtió que. consiguió atarle los pies con otro cinturón. Ella reusó su propuesta. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. ansioso. Sin perder tiempo la subió en el taxi. a buen seguro. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. a las nueve de la noche. casi con total seguridad. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. hasta que Pili aceptó. la inclinó contra el capó. como si buscara una forma de arreglarlo. eso me da igual. solía ser bastante impaciente. a “diestro y siniestro”. de inmediato. él. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. amenazas y todo tipo de palabrotas. como si quisiera violarla por detrás.

se defendió con uñas y dientes. la llevó hasta la casa. hasta ese momento. Comenzó a 120 . Veinte minutos después de haber llegado. tras la puerta. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. el amante. como pudo. debió quedar muy extrañado y. Claudio. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. Allí esperó hasta poco después de las once. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. aprovechando la escasez de luz. Tras la tercera llamada. sobre la cama. Los nervios que había sufrido. bajó a la planta baja. El amante esperó unos minutos en la puerta y. se acrecentaron. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. salió de la casa. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. No puedo acudir a la cita. había ocultado el taxi. Tras un corto. Nos vemos mañana para ultimar detalles. que había en un pequeño zapatero. esta circunstancia. pero agotador forcejeo. Una vez hubo terminado. el día que entró en la casa. hora en que. Subió con ella al piso superior.Acto seguido subió al vehículo. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. subió a su coche y se marchó. No hizo nada. Pili. entró en el dormitorio y la dejó caer. la cargó sobre su hombro y. Pili. Le estaban un poco grandes pero. abrió el maletero. como una leona enloquecida. tumbada. Con este mensaje. Tras esperar diez minutos más salió del coche. No fue muy deprisa. a pesar de su escaso peso. en brazos. Un saludo”. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. en el asiento del conductor. Claudio. y de hacer ruidos con la nariz. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. al ver que ella no llegaba. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. por su propio peso. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. lo había citado. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. La mujer no paraba de patalear. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. Cogió a su delgada esposa. supuestamente. con la familia. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. cabreado. no representó ningún problema para él. de tela. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. cogió de nuevo a su mujer. no quiso llamar la atención. como si quisiera gritar por ella. entró en la casa. tomó el bolso de Pili. simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. seguramente.

le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. apretó con todas sus fuerzas. La mujer lo miraba atónita. de unos ochenta centímetros de lado. le vendría muy bien. Claudio. junto a la piscina. Se sentó sobre sus rodillas y. tras el chalet. tantas veces. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. un pequeño hacha que. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. Claudio volvió a bajar. Ella pareció relajarse un poco. Tras unos interminables segundos. llorosa… aterrada. Mientras asfixiaba a su Compañera. con las vecinas. al ver que tenía todo lo necesario. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. como si se despidiera. le había puesto los cuernos…. y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. por lo general. De nuevo en el cuarto. No parecía saber qué pasaba. su mirada era lo suficientemente explícita. con prisa y cuidado. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. Finalmente se incorporó. Su esposo le besó los labios. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. la desventurada. buscaba ese cuarto donde. pero no dijo nada. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. su marido. sobre la mesa. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. eso podría ser lo menos grave. una mesa de jardín plegable. con furia. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. de plástico ligero y poco pesada. negras y con asas. casi de forma incontenible. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. efectivamente. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 .mirar en todas las habitaciones de la casa. Durante unos segundos la miró. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. con ternura. allí estaban. la puso sobre la cara de la desdichada y…. Sin mostrar remordimiento. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. No tuvo más tiempo para pensar. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. luchó por no derramar las lágrimas que. secó sus ojos con la manga del mono. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. tomó una de las almohadas. sin apartar los ojos de los de ella…. Respiró profundamente. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. llorar. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. apenar…. Posiblemente pensara que. luchar. de los que se suelen usar para secar cubiertos. Junto a la puerta de salida se detuvo. Su intuición tuvo premió ya que. Dio un último repaso a los objetos y.

Así se libró de la prenda que. Tras enviarlo observó que. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. había una pequeña libreta. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. la policía. al pasar junto a un oscuro callejón. que había recibido un mensaje de Carlos. después. le podría haber delatado. desapareciendo para siempre. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. Detuvo el taxi. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. los camiones que riegan las calles. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. como si fuera otra jornada más. en un rinconcito. mi marido me dijo que tenía que marcharse. Al llegar a casa se duchó. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . El resto de la noche la pasó trabajando. cuando no transportaba a ningún cliente. descendió con el mono en la mano. Por la mañana. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. sobre las nueve de la noche. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. en un momento dado. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. Lo último que recuerda es que. la mayor parte de las noches. Finalmente se marchó. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. Han surgido problemas. Te espero en la puerta de la empresa”. Finalmente se marchó llevándola consigo. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. pero le daba igual. junto al teléfono de la casa. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. Se puso sus zapatos. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. de forma disimulada para no llamar la atención. con algunos clientes o proveedores. A partir de ese momento. Claudio se puso nervioso pues.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. se desvió y se metió en él. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. no articuló palabra alguna. lo sacó de la bolsa y. A mí no me sorprendió puesto que. su plan podría tener mayor o menor éxito. Sobre las cinco de la madrugada. Claudio. su amigo y socio en la empresa. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. desayunó y terminó por meterse en la cama. dentro de una bolsa de plástico. le prendió fuego.

a eso de las once. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”.y se marchó. para acostar a los niños. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. creo que dura unas dos horas. le leían sus derechos y se lo llevaban. ha adquirido una considerable destreza. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. tomé el libro que. dijera que a media noche. El juez lo mandó callar y ordenó. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. me he asustado. Imagino que. No ha sido grave. después de que se fuera. Tras hacerlo. me quité el maquillaje. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. apretó los puños y. resumida por un diario de la ciudad. después de tanto tiempo haciéndolo. Me pidió…. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. o a mí si es demasiado tarde. Cuando terminó la película…. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. por pequeña que fuera. si alguien preguntaba a qué hora había regresado. por aquellos días. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. Le despedí junto al coche y entré en casa. sobre todo cuando me siento sola…. La sentencia así lo reflejó y. estaba leyendo. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. por un momento. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. mis suegros. Claudio respiró profundamente. algo muy frecuente para mí. insistió en que. vino a decir lo siguiente: 123 . Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. pero no he querido parar. a los agentes que lo custodiaban. se personó La Policía preguntado por mi esposo. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. CLARA. si disponíamos de uno. me lavé la cara y regresé al dormitorio. lo había denunciado. A la mañana siguiente. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. Realice la higiene bucal. Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. mejor dicho. Sobre las once.

Pero algo le daba vueltas en la cabeza. el hombre acabó con la vida de la víctima. salvo dos. (Cantidad que se me antoja escasa. de forma habitual. para adelantar la tarea al lunes por la mañana. estaban más que contentos. para practicar sexo. demostrados. verá señora… Nada de explicaciones. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. De esta forma. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. y decidió posponerlo para el día siguiente. También había sabido que. Pasó el verano. Él no era consciente del acuerdo previo. Dada la fortuna del marido. junto con el socio. los hechos quedan. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. no iría a limpiar hasta el martes. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. en opinión de quien firma este artículo). No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. quedándose con “casi todo”. abrió la puerta y entró. 124 . que cobró de la compañía de seguros. el acusado. la asistenta. hubiese pensado que lo hizo ella. Una señora se acercó a su taxi. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse.La noche de autos. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. tras el invierno. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. si lo desea. o sintió temor. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. Un día. Al no encontrarse. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. después el otoño y. Pero….000 euros. sobradamente. Por razones que no se han esclarecido. algo más de 150. el primero de la fila puede hacerlo. mientras él hablaba con los compañeros. después de todo. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. Algo le inquietó. la primavera trajo nuevas noticias. a sabiendas de que. pero no puedo llevarla. Pero. por el fallecimiento de Pili. en el lugar del crimen. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. Asustado por lo que había hecho. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. entre esta y su esposa. todos los días. su plan salió perfecto y todos.000. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. fortuita. Hay otros compañeros antes que yo y. a donde quiera.

sin juicios. unas exquisitas formas de hablar. No es que Claudio no quisiera decir nada. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. Usted cambió mi vida. Por lo que veo no me ha reconocido. sin peleas. sin mi testimonio favorable a sus intereses. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. y. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. Le he dicho que no me interrumpiera. Claudio. digamos. parecía estar “MUY BUENA”. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. me lo dio. su venganza no 125 . el socio de mi esposo. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. su socio. Como debe saber. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. y sin todo aquello que hace doloroso algo así.Éste. si yo no hubiese mentido. proporcionándome una nueva oportunidad. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco. Pero no fue usted el único beneficiado. casi con total certeza. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. que fue usted. entre nosotros. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. asimilar lo que escuchaba. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. con un porte que denotaba distinción. Usted me presentó la solución. sin pretenderlo. apenas cien metros. Pero…. Y sí. Imagino que todo esto le sorprende. me divorcié de mi marido. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. al mismo tiempo. Prosigo… Sé. Busqué consuelo y cariño y. Allí hemos comprado un hotel. “mató” a su mujer. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. A mi marido que “le den por el culo”. Mientras le preguntaba la dirección de destino. por lo que podía ver. en una importante ciudad costera. Soy la esposa del hombre que…. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. usted no habría cobrado la indemnización. Sin replicar. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. se puso en marcha. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. Tras recorrer. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. con los que quiero. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo.exigió la mujer. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. mi esposo no habría sido condenado. pero lo hizo. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. Vi la oportunidad y mentí…. como se dice vulgarmente. yo también lo fui.

ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. Si algún día decide cambiar de vida. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. Debo añadir que mis hijos también han ganado. no le será difícil encontrarme. En mí tendrá. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. Es lo menos que puedo hacer. en Todorelatos. Ejercicio de Autores es un encuentro. Cerró la maleta y. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. que tengan una aceptable ortografía. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. certamen. que le había dejado sin habla. la colocó en el asiento delantero.. Aquella mujer. le digo ¡Adiós!. para “rizar el rizo”. Con este relato he querido hacer algo más serio. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. y soltero. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. Si no es así. aquí le dejo un regalo. con seis millones de euros. Como ve. desde hace un par de semanas se están publicando. enviarlos a la persona que los publica. Al hacerlo. Simplemente calló. se fue a casa. sin pensar si lo hacía bien o mal. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. Si tiene algo que decir…. detuvo el taxi en doble fila. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. con urgencia. asociarse y vivir conmigo. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita.habría sido completa. Claudio. Termino –continuó hablando la mujer-. se puede desmelenar bastante. hágalo. con mucho más morbo. Y.. hacerlo dentro de un plazo determinado. visítenos. a una mujer agradecida y a una amiga. Como soy mujer y madre agradecida. Espero que os haya gustado. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. He terminado. 126 . concurso o como quiera llamarse. Pero. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. para siempre. en esta maleta. Al llegar a este punto del relato. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. a mi actual pareja. esperó unos segundos. aunque con un poco de “picante”. como a un padre. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. no podía concentrase en el tráfico. Eso sí. no tengo inconveniente en escribir una continuación. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más.

en un principio. 127 . entre los que no hemos participado. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. pero vi determinadas actitudes y. tuve cierto interés por participar. a pesar de todo. no obstante. hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas. en el que me incluyo. que me desanimaron. solo lo haré en mi nombre. yo.Pero. “cosas raras”. ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). En mi caso particular reconozco que.

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