Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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tres años después de vez en cuando la recordaba. 4 . pues vivían en otra provincia. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Rodolfo. claro que no. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. metiéndose con su físico. pero escuchaba todo. no gruesa. -¿A casa? . La fueron a buscar a la estación. su simpático cuñado. que la miraba con admiración. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. Hizo las maletas.respondió Rodolfo. Blanca. Abrazos y besos para su sobrino. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. tan tímido. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. en su cama. Ella estuvo una semana en su casa. Hacía mucho que no veía a sus tíos. Se había ganado una buena mamada esa noche. con tirantes. a la que quería con locura. ¿No te importa. -Sí. pero sus tetas eran grandes. Abrazos y besos para su cuñado.-Pero mira que eres bestia. Los hombres. su sobrino. Sólo de imaginarlo. Le he dicho que se venga una temporada a casa . siempre bromeando con ella. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. hacía tiempo que no los veía. la polla se le puso morcillona. siempre justificándose entre ustedes. -Jajajaja. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. Además. ajustada. -Gracias. María su hermana. pero siempre respetándola. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. desafiando a la ley de la gravedad. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Abrazos y besos de las hermanas. Escote amplio. Ella era una mujer de peso normal. El tiempo que haga falta. Alberto no decía nada. Los pezones se notaban tras la fina tela. verdad? -Ummm. Y Alberto. Y aún hoy en día. Necesitaba un cambio de aires. Rodolfo sonrió. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía.dijo María. Alberto casi se puso a babear. Los dos hombres dieron un respingo interior. Rodolfo. No llevaba sujetador. -Ella lo está pasando un poco mal. Alberto pensaba en su tía. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. y recordaba dos cosas. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. eres un tesoro. levantado una ceja. La vería todos los días. cogió el tren y se marchó.

-Alberto. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Entre su padre y él metieron las maletas. Maribel se sentó detrás. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. como siempre. -Venga. -¿Puedes tu solo con las maletas. -Buenos días. hasta que Maribel saludó. tía. La camisa ajustada. Cuando llegaron a la casa. Su labios eran cálidos. El orgasmo fue intenso. chaval . sí puedo. hola tía. abundante. vete delante con tu padre. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. Buenos días. Venía con un pijama cortito. Alberto sintió un escalofrío. La corrida. Esa noche. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. Se pasó el resto del camino callado. Ella estaba al lado. He dormido como un lirón. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. acostado en su cama. Hola sobrino -Ho. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. sobrino? -Sí. Alberto. Tengo mucho de que hablar con tu tía . Y él. Su padre se adelantó a buscar el coche. La recordaba hermosa. pero que buena estás.. El pobre muchacho maldijo su mala suerte. -¿Y tus padres? 5 . tía". Abrió la puerta pare entrar. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía. Le parecieron duras. Su madre y su tía hablaban entre ellas..dijo su madre. pensaba. Alberto se quedó embobado mirándolas. El coche apreció y paró. Alberto. Se rezagó un poco de los demás.dijo su padre . sin apartar la vista. supo que su estancia iba a ser una tortura. Alberto arrastró las maletas. su piel suave. Ahora le pareció aún más hermosa. Sólo los separaba un fino tabique. Era la habitación contigua a la suya.-Vaya. Eres ya todo un hombre. "Joder.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. miraba como su tía meneaba su redondo culito. Hasta su padre terciaba de vez en cuando.

Papá ya se fue a trabajar. -¿Y cómo te va? -Bueno. -Ahora no tengo. Con la polla dura bajo la mesa. Como todo chico en tiempos de internet. Que nacen justo en el esternón. Se fue a su cuarto. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. La familia está para estas cosas. ¿Has dormido bien? -De maravilla. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. pero tampoco era feo. Lo mejor eran sus profundos ojos. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. La llegada de su madre lo salvó. Grandes. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. el que más le gustaba. Un chico tan guapete como tú. Siempre volviendo a su sitio. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. Ella se sentó en la mesa. era un experto en tetas. Sus tetas se agitaban con el movimiento. Subían. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. -Me voy a preparar un cafelito. Se movían hacia los lados. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. María. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. Nunca había tenido una chica. muchos los desconocían. La notó caliente. 6 . -Qué raro. caídas. y eso lo ponía aún más rojo. Sus tetas se apretaban contra el borde. poniendo el humeante café delante. Era resultón. -Ay. Ni ahora ni antes. De todos los diferentes tipos de tetas. bajaban. bien. es mi primer año. normales. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. Muchas gracias por todo. Aquellas que no son separadas. -Buenos días. -Cuéntame. pequeñas. cerró la puerta y se sacó la polla. Había visto muchas.-Mamá está en el salón. Sabía que estaba rojo. Maribel. Alberto no era un guaperas. sobrino. había uno en especial. tiesas. sin novia. otra vez con las gracias. redondas. ¿No? -Sí. Que son amplias. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. Por ahora voy tirando.

sobrino. se espabila enseguida. Limpió el desaguisado.. se levantó y fue a hacer pis. Jajaja. -Parece un buen chico . que llegan casi hasta el sobaco. -Joder. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. -Jajaja. Tenía una camiseta de tirantes. Una mañana. me voy a clase. ya lo he notado. Y su tía siempre lo ponía muy excitado.. Estoy muy orgullosa de él. 7 . le encantaba saber que atraía a un joven.grandes. su padre y yo. aunque fuera su sobrino. sonriendo a la imagen del espejo. se miró al espejo. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra. de reojo. lo es. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. -Hasta luego. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. Las tetas se salían por los lados. -Hasta luego. -Bueno. mujer. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. -Nah. se vistió y fue a despedirse. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. -Sí. En cuanto encuentre una novia. lo estamos. Se la comía con los ojos. las corridas de Alberto eran muy abundantes. Sin sujetador. por el escote. Bueno. que disfrute el chaval. Cuando estaba muy excitado. para la tarde caía otra. Muchos días. Muy tímido. decente.dijo Maribel cuando Alberto se fue. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. Y así eran justo las tetas de su tía. Es espero. El que mejor se lo pasaba era Alberto. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Antes de salir del baño. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. Maribel no era tonta. Las tetas perfectas. Se pasó las manos por ellas. -Sí. Aunque a ver si espabila un poco. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. No se cansaba de mirarlas. Hasta luego. Lejos de molestarle. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas. Pero ya se le pasará. tesoro. Sobre todo por las mañanas.

dijo. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. La tía Maribel hablaba con su madre. Iré más tapadita. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio.dijo. desperezándose y levantando los brazo . Alberto se marchó. -Chao. -Aghhhh . como si no pasara nada.se despidió su madre. Lámame Maribel. Me hace vieja. Pero la polla le dolía allí encerrada. 8 . Vale. apretada. -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. María. -Hasta luego tesoro . Que soy su tía. Maribel. Que aunque Alberto sea tu sobrino. Pero siguió usando sus ceñidos pijamas. Además. tía. -Jajajaja. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. María le dijo a su hermana. estrangulada. -Me voy a clase . y al ver a su tía así.. -Nah. sobrino . Amaneció un sábado. se sentó en frente de él. -Buenos días.se despidió Maribel. -¿No vas un poco. Enseguida desvió la mirada. como si tal cosa. tapando el bulto de su pantalón. Cumplió su palabra. fue al baño y después a la cocina. deja ya eso de tía.Salió del baño y fue a la cocina. Alberto estaba ya desayunando. con una amplia sonrisa. mujer. Alberto miraba aquellas dos maravillas. -Vale. Alberto. levantándose con una carpeta delante. -Ay. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama.. volvió a tener una fuerte erección. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. Maribel se despertó. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia.Buenos días. constreñida. -Mejor te tapas un poco. -Hasta luego.

bien. Alberto? No hubo respuesta. como siempre. Le soltó la rodilla y se levantó. Se levantó y fue a hablar con Alberto.. Me las vas a gastar de tanto mirarlas. la puerta. -¿Me perdonas.. que lo miraba a él. Se sentía terriblemente avergonzado. Maribel vio su azoramiento. -¿Eh? -Las tetas. Di que me perdonas. No podía ni hablar. No pudo resistirlo y se levantó. -Está. Los colores se le subieron a la cara. -Venga. con una media sonrisa. apartando la vista rápidamente. -¿Puedo pasar. Cuando lo terminó. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Fui un poco bruta. -Me las vas a gastar . La puerta estaba cerrada y tocó. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas. Meneó el culito. De sus tetas. Hasta luego. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. tan tímido o más que su sobrino.. Pero que brutita eres". rojo como un tomate. acercándose hasta la puerta.Se puso a prepararse un cafelito. cabizbajo. "Joder. Alberto se quedó petrificado.consiguió articular Alberto. Y seguía colorado.? Él estaba sentado en su cama. 9 . El muchacho no dijo nada.. Alberto? Seguía frotándose las manos. -No me importa que me mires las tetas. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. se dijo. lentamente. Sabía que él la estaba mirando. nervioso. tapado por un corto pantaloncito. Se atrevió a abrir.dijo Maribel. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. huyendo hacia su cuarto. Alberto. -Perdóname. Miró a Maribel. -Gracias. Ahora. Sólo se frotó las manos. a su plato. . Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó. -¿Alberto. Maribel.

Maribel fue a la puerta a despedirlo. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. su tía. Allí. Después de varios minutos. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. pues nada. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. en cierta medida.Tengo que estudiar. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. -No. y cuando regresó al salón. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho.pensó Maribel. a tal punto. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. Y hasta. "Al menos no ha salido corriendo" . Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. excitada. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. No sólo no le importaba. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. -¿No tenías que estudiar? -No. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. ¿Te vienes? . -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. Nos vamos tu padre y yo. -¿Y tú. 10 . ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. -No. Y sabía que no debía ser así. -Bueno.Cerró la puerta y se marchó. Maribel se sentó en el sofá de al lado. mami. la estaban sacando de ese estado. deseada. que estuvo a punto de decir que iría con ello. que lo miraba sonriendo le hizo desistir.preguntó María a su hermana. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? .le preguntó mirándole a los ojos. su sobrino. Alberto era su sobrino. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. Sabía que la deseaba. Se empezó a sentir otra vez atractiva.. Una rápida mirada a su tía. se encontró a Alberto sentado mirando la tele.

se puso con disimulo las manos encima. tan tierno. Se quedó mirándolas. Y esas tetas. Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso. Así compensaría el mal trago que le hizo pasar. Pero no le digas nada a tu madre. Alberto se puso a mirar la tele. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume. sí. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. Alberto se atrevió a mirar a su tía. Pero su separación. sin sujetador. no... Se volvió a sentar. Aquel muchachito tan dulce. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. su falta de sexo. -Jajaja. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero. Y sabía que ella lo miraba a él. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. Maribel se dio cuenta. y asustado..cachondo las tetas de tu tiita? 11 .te tapas? Lo vio temblar. Al fin eres rotundo. Alberto? -Joder.. su falta de cariño. -¿Te gustan mis tetas. no a la tele.. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. Se levantó -Espera un momento. tan dulce. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. evitando mirar hacia ella. Me he puesto así para que me mires a mí. le gustaba. -¿Seguro? ¿Y por qué. Rojo como un tomate. Alberto se atrevió a sonreír.. Ahora vuelvo... Algo que no sentía desde hacía años.. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo. Estaba preciosa. eh? -No. Verlo tan tímido. Maribel notó un cosquilleo en el estómago. Regresó al salón. -Ya te dije que no me importa que me mires. Le gustaba el efecto que causaba en él. En otras circunstancias. todo habría acabado ahí. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez.. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. -¿Qué te pasa? -Nada. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen.Miró al chico. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. claro.

. pero si tienes unos ojos preciosos.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada. -Ummm. El bulto en su pijama era evidente. -Sí.. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. hasta que sus muslos se tocaron. Pero las palabras no se salían. Se miraban a los ojos. Pero es tan difícil vértelos. Y su coño se empezó a mojar.. Claro que se las quería ver. Alberto.. Maribel ya no podía más. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así.preguntó ella. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. Era lo que más deseaba en el mundo. te las enseño. Alberto aspiró. así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. -Vaya. Pero lo malo no era eso. Maribel se estaba excitando con todo aquello. No podía. ¿No? -No. Y mirando a su tía a los ojos. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. Si me lo pides.quiero.. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba. ¿Qué quieres? . -¿Te la tocas? Venga. Lo malo es que le gustaba. le dijo. Maribel se acercó un poco más. -Sí. mimosa.si. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino. -No es la primera vez que te la pongo así. Alberto no contestó. 12 . Cogió aire. Los dos sintieron escalofríos. asombrado. -Vértelas. -¿Sí? Pídemelo bien. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. Estaba petrificado.. -Sí. Su coño ya era un mar de jugos. -Ummm. -S. ya veo que sí.Pídeme que te las enseñe. vaya vaya. Sus pezones le dolían de lo duros que estaban.

Acariciaba con las yemas.. A ella le encantó como él la miraba.. -No tienes que avergonzarte. Era suave. enséñame las tetas. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad.. -Acaríciala. Respondió con un apenas audible sí.. -Nunca. Pero eso no era posible. Maribel se agarró la camisa por la cintura.preciosas. -Son bonitas.-Maribel. el ordenador.. Alberto la miró a los ojos. se acercaba a una de las preciosas tetas.. Volvieron con la pregunta. Alberto? Él se sintió muy avergonzado.. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. pobrecito... Ella comprendió lo que esos ojos pedían.. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. a la vista de Alberto. Llenos de súplicas. Alberto. ¿Verdad? -Son. Internet. Miró el oscuro pezón. 13 . Maribel le soltó la mano. -Ummmm. dura. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido.me refiero a.he.tenido novia -Oh.. -Ah. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. guiada por la de su tía.. -¿Sí? ¿Has visto muchas. levantándolas un poco.dejarás de serlo. Cruzó las manos por delante. Alberto no soltó la teta. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. Como a cámara lenta vio como su mano. Las tengo muy sensibles. Estaba duro. Alberto empezó a mover sus dedos. muy suavemente. así sí. Eres muy joven. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él. Su suave mano. Maribel acariciaba su mano... ¿Eres virgen. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. cálida. Ella le sonreía. bribón? -No. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada.

Maribel entrecerró los ojos. sí. -Agggggg sobrinito. las acarició.. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas. No le soltó la polla. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla . Ella no se había puesto bragas. -Son. . Su sobrino se estaba corriendo.. no estrujar.. Su inocencia la tenía loquita. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible.son maravillosas. -Agggg. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura. Claramente visible. te has manchado.. Me estás poniendo. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola.. -Uf.-Ummmm.muy bien.correrte en los calzoncillos. La mirada de Alberto fue directa a su coño. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo.cachonda. había también allí una macha de humedad. acercó una mano hacia polla. -Tranquilo.. Alberto llevó su otra mano a la otra teta.dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. 14 .aggggggg. Lo siento. y con ambas manos.. Otra vez los colores encendieron sus mejillas. que rico.. Hay que acariciar. lo siento.. Maribel lo miró.agggggg Fue una corrida larga. Miró hacia la polla de su sobrino. -Tengo dos. Maribel.. Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje.. Los dedos se apretaron contra las tetas. Maribel sintió como la polla tenía espasmos.. Dejó allí la mano.lo. Esta vez sin ayuda. Su sobrino la estaba calentando mucho. Hacía mucho que no me acariciaban así. El cuerpo de Alberto se tensó. No pasa nada. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda. La puso sobre ella y apretó. La mancha aumentaba de tamaño. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. Estabas demasiado excitado. sobrino.... -Yo. -Joder. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama...siento. -Así.Yo. Es normal.

-¿Te has corrido? ..acaricia el coñito de tu tía. -Es mi coño. Acaricia alrededor... Soltó la polla y le cogió una mano. como ella le decía. la boca abierta. Le guió la mano hacia arriba. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía. -Ummmmm. Cuando sus yemas lo tocaron.. -No.. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. Introdujo los dedos entre los cálidos labios. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito. fue metiendo la mano. que rico siento tu mano... Ella gemía de placer. Estaba caliente. Lo recorrió de arriba a abajo. como un botoncito. Miraba a los ojos de su sobrino. Tú me lo has puesto así.. El de su adorada tía. justo ahí.. despacito.. -¿Notas la humedad? -Sí. -Métela por dentro.. sigue bajando... la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá.. Ahora.Le preguntó Alberto. Ummmm ya no puedo más.no sé -Yo te enseño.. con suavidad. Siempre.. con los ojos semicerrados. Miró a su tía. El corazón de Alberto iba a mil por hora. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí. buscando aprobación. mojado. -Ahora. Lentamente. que está muy mojado. Pero estoy muy muy mojada.. enséñame.pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño. despacito.. Ella presionó la palma de la mano en la zona. -Ummmm. ¿Me ayudas a correrme? -Yo.. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. -¿Es tu clítoris? 15 . muy bien. Eran en verdad preciosos. Maribel se echó hacia atrás..ahí.Sigue.. ahí. -¿Lo haga bien? -Aggggg. hacia el elástico del pijama. El primer coño que tocaba. Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta. acaricia mi pubis. Babosito. pegando su espalda al respaldo del sofá.

Alberto empezó a acariciar alrededor. Se separaron. Alberto vio como ella se relajó. los de su tía también estaban abiertos.... Los ojos seguían cerrados.. Alberto. Bajó su cabeza..Alberto.me ahhhhhhhhh ... recuerda..Vas a hacerme correr.. buscando su lengua.uf.más rápido. Lo besó con pasión.. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él. Que sus tetas subieran y bajaran.. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer. Como hacía mucho tiempo que no lo hacía.. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá.. Era tan sexy. Estaba muy hermosa.. Se pasaba la lengua por los labios..voy.. tan erótico mirarla. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida..vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos. crispado por el placer. Eran una tentación. Una boca preciosa... atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. Y le miraban. Maribel cerró los ojos. Sus muslos ya no apretaban su mano. Ella lo miraba fijamente..ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. Labios tentadores. acercó su boca a la de ella y la besó. Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. Maribel cerró con fuerza sus muslos.. Sintió como ella se tensaba.qué bien lo haces.sigue. Y le aguantaba la mirada. Y él la miraba. abriendo la boca. Una sonrisa en sus labios. Tembló de pies a cabeza. En sus dedos notó un aumento de humedad... -¿En serio? 16 .. Se besaron largos segundos.es muy sensible. Las preciosas tetas acercándose a su cara.no pares.. Se pasó la lengua una vez más por los labios.. Cuando los abrió.más. No había pedido permiso para poder besarla. sobrino. Maribel se contorsionaba de placer... Más que nunca. -Aggggg. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara. De labios gruesos.a correr. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá... Se separó.-Agggggg sí. No apartó los ojos de su bello rostro.sigue. Gimiendo del placer que él le daba. temiendo haber ido demasiado lejos. gemía y cerraba los ojos. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad. Ambos sonreían. -Ahora.siempre debes hacerlo suave. dejando la cabeza apoyada. -Ummmm.

Era una linda polla.desde. La mano empezó a subir y bajar. -Tienes una polla preciosa. de las proporciones adecuadas y de buen grosor. como hizo él con la suya. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo.desde la última vez que viniste. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. -Vaya.. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen... lo que quiero es sacarte más. Alberto no decía nada. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. y que gordita es. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama. apretada por la delicada mano de su tía. Quería que él disfrutara. Despacito. Una en su pecho e instantes después. Estaba brillante. Maribel. Esta vez no hubo explosión. El joven se hinchó de orgullo. bajar. Él aguantó su mirada. Y ella. sí.. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. Se lo dijo. Además. apretando. hártate de teta.-Sip. -Estoy. sobrinito.. -¿Quieres que te haga yo una? . Maribel no quería que se corriera demasiado pronto. Eso fue hace tres años.. Me encanta. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer. Tienes una buena herramienta. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. -Bueno. Las acarició y empezó a gemir. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. muchas. para descubrir la erecta polla de su sobrino.. -Sí... Venga. sólo es semen. en su polla. mojada. Hacía esfuerzos para no correrse. Las dos estupendas tetas de Maribel. pillo.. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego. -Ah.. Uf.. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si. 17 .le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos.

Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho.. que.en tus tetas. en todo. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar.sí.. Joder. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus. -Vaya corrida.... Siempre es agradable que le digan a una un piropo.-Vaya. Jajajaja. a pesar de haberse corrido no hacía mucho. Alberto seguía sin respirar. Maribel. Aumentó un poco el ritmo de la mano. -Gracias. A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano.. Luego vino el tercero.. Bueno... pero siguieron los espasmos..gusto. manchando el pijama.. y el cuarto. le cayeron sobre la mano. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano.. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena.. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí.. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho.. Le besó con pasión. más flojos..las besaba. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. -Ummmm. sí. -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las. miles de veces las acaricié en mi cabeza.. lo hizo. besaba. -Aggggggggggggg tía. Lo dijo mirándola a los ojos.. sobre todo si es de un joven guapo como tú.. Estás.. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí. pues que honor. Su cuerpo se tensó. Y sabía que habría más... Dime. Maribel movió aún más rápido la mano. ¿Es siempre así? 18 . Por fin. La polla seguía pulsando.. nunca había visto una polla soltar tanta leche. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo.. Dejó de moverla. Los dos últimos chorros. sobrinito. Ella sonrió y acercó su boca a la suya. Albertito. Al séptimo chorro la polla dejó de manar.... Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión..

-Siempre que pienso en ti. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama.. seguía dura. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. 800.. exagerada. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. -Tomo. -Sí. Rodolfito. -Lo siento. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. Lo escondió entre la demás ropa. -Bah. volvían discutiendo.dijo mirándole la entrepierna . No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. Sólo un poco. Como siempre que iban de compras.. -Jajaja. Y . -Ey. Jajajaja. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra. Los dos se miraron.. mira como te has puesto. Y las bragas mojadas. ruborizándose un poco. Le soltó la polla. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. con las bragas y el pantalón de su pijama. no creo que tarden mucho en regresar. Te has pasado comprando. Si tu madre lo ve así le da algo. se las acercó a la nariz y las olió. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. -Uf. María. -Pues haber comprado tú. pon esto también en el cesto. No tienes que sentirlo. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. En ese momento vino Maribel. Mira como has dejado mi manita. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos. Alberto alargó una mano y cogió las prendas. . -Joder. Aún estaban calientes. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. Como mucho. 19 . Lo sabía. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. -Jajajaja. Aunque no tanto como antes. -¿Sí.veo que te gusta como huele el coño de tu tía.contestó Alberto.

-¿Qué te pasa? .. -AY. nada. Alberto y Maribel se echaban miraditas. "Sí.estalló Rodolfo .preguntó María.preguntó su madre. Rodolfo fue a echarse una siesta. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. Ni María ni Alberto reían. Como la miraba él. Durante la comida siguieron las furtivas miradas. 20 . -Joder.pensó Alberto. Que. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. papá. disimulando. sí.le dijo por lo bajinis su padre a Alberto. Luego me las peso y te digo. -Jajajajaja . "Que es tu cuñada. -Aburrirme como una ostra. coño".¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !. Cuando Alberto la sintió. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. -Nada. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre. Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo. coño.MENOS BROMITAS -Pues no sé. Recogieron entre los cuatro la compras. Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. Una broma. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. como siempre. -¿Y vosotros que habéis hecho? . Después de comer. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera. buscó con su pierna la pierna de su sobrino.-Capullo. -La verdad. -Pues haber venido con nosotros. A María no le gustaban ese tipo de bromas. -Con gusto se las pesaba yo . ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . Maribel. Que es una broma.. dio un respingo. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón.dijo María dándole un codazo a su marido .

hombre. tiente. NO. quizás sea mejor que él mismo las. Él la miraba de vez en cuando.. Pero ahora con recuerdos. No se lo podía creer. Tan bella. La casa quedó en silencio. Maribel lo miró. seria. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. Por fin había tenido sexo con una mujer. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. Metió la mano derecha y se la agarró..estoy cachonda. Casi no atinó a responderle. "Sobrino. Había recibido un sms. él también se fue a dormir. con los brazos detrás de la cabeza. Y ella a él. Maribel . No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. Me voy a dormir. No reconoció el número. pero Maribel parecía absorta en la película. -Oooaaaahhh. -Chao cuñadita. su adorada e idolatrada tía. Miró a la pared de su derecha. -Bueno. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. Cogió el teléfono. Cuando terminó. Abrió el mensaje. -Coño. Que estoy de broma. pero no puedo evitar echarse a reír. Se acostó en su cama. Oyó a sus padres irse a la cama. tan sexy. Maribel se levantó y se desperezó. 21 . Justo detrás dormía su tía. ¿Me haces una pajita?".saludó su hermana. Alberto le echó una mirada de fuego. María estaba habladora y no se separaba de Maribel. -Hasta mañana. Y nada más y nada menos que su tía. -Jajajaja. y Maribel y Alberto en otro. Sobrinito lindo. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana. Buenas noches a todos. El corazón le dio un vuelco con en el pecho. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. María y Rodolfo en un sofá.-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. Al poco. Ni durante el resto del día.. Su móvil hizo bip-bip. Recordaba todo lo que había pasado esa mañana.. me caigo de sueño. Bueno.. no con la imaginación. Alberto no dijo nada. Ese día no lo iba a olvidar jamás.. Incluso la había hecho correr masturbándola.

22 . descubriendo esa mitad del cuerpo. Fue.. pero podrían caber los dos. con un corto pijama. El pijama era de botones. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas.. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. -Pasa y cierra la puerta . Sólo se vía un poco a través de la abertura. Se miraron. suave. -Vaya.. Alargó una mano y acarició una de las tetas. -Ummmm. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. Alberto se miró. Caliente. Ella estaba sobre la cama. Con dificultad lo abrió. que también fue abierto. Alberto se acercó y se quedó de pie. Era individual. Lo abrió pero no separó la tela. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. Sus ojos brillaban. entró. veo que tú también estás. sus manos fueron hacia el siguiente. sonriendo. Con delicadeza.le susurró. maravilloso. A la luz de la lamparita estaba preciosa. -Ni yo. La apretó ligeramente con sus dedos. Despacito. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Se acercó y sin tocar. -Acuéstate a mi lado. Alberto miró. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. cada vez más excitada. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. En el cuarto de sus padres no había luz. juntitos. cómo me gusta que me acaricies. acostada. Ella respiraba cada vez más profundamente. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. todos y cada uno de los botones estaba abierto. Salió de su cuarto a oscuras. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. como si descubriera el mayor de los tesoros.contento. sobrinito."Claro. Maribel le miraba a los ojos. Al poco. las tetas de su tía. ya sin disimulo. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Se las veía apretadas tras el pijama. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. Después. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel.. Maribel se echó hacia un lado de la cama. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad. Maribel. -Ummm. Voy para allá". sobrinito. de 105. Su coño rezumaba jugos.

Se detuvieron un poco en su barriga. Le gustó su tacto suave. La besó en el cuello. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos. Bésamelas. -Aggggg. Ella gimió. por fin.. -Ummmmm dios mío.. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra.. Ella tenía los ojos cerrados... Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. Los dos cerraron los ojos para sentir. sigue. besando. aunque es lo que deseaba..Sigue. Y gemía de placer.. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron. El labio inferior ligeramente mordido... Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía. bajando. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas.. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. Ella arqueó la espalda.. Un beso en la clavícula. La besó una mejilla. 23 . Ella tembló. Lámemelas. a uno de los duros pezones. Placer que él le estaba dando. Alberto. bajando. Besito a besito. El dedo bajó.. cerca de la oreja.. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. haciendo lo mismo. la boca de Alberto llegó.haz como en tus fantasías. Estaba tan linda. y subió a buscar el inflamado clítoris. eres. Ella sonrió. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer. la dureza la polla. en su ombligo.Alberto se agachó y besó a su tía en los labios.. y siguió bajando sus dedos. Hasta llegar al elástico del pijama. La besó el mentón. Apenas rozándolo. Maribel no dejaba de gemir. Ella se estremeció. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. Fue bajando.. Las siguió acariciando. acariciando su pecho al mismo tiempo. continuaron su camino. Recorrió los labios vaginales. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía. lo atrapó entre sus labios y chupó. Me vas a matar. de mecer su cuerpo..sigue. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. Cambió a la otra. Y contra su cadera. Volvió a chupar los pezones. Sigue.eres. Alberto levantó la cara un momento para mirarla.. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. Y lamiendo. -Aggggg que rico. No fue un obstáculo. -Agggggg sobrinito. Un nuevo beso. Lo lamió alrededor. Después. Se enredaron en el vello púbico. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello..

. Dímelo y te dejaré hacerlo.. -Ummm sobrinito. Y al mismo tiempo sus labios. La apretó y empezó una lenta paja. ¿Verdad? -Oh. Separó la cabeza y la miró. con tu boca..agggggg debes tratar así siempre a. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. -Pensabas en mis tetas. completa.. Su sobrino aprendía rápido. Alberto probó una cosa. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas. su lengua. seguro. Dime en que pensabas todas esas noches. mientras te hacías una paja pensando en mí. -Pues. No se atrevía a pedir lo que deseaba.. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos. y serán tuyas. 24 .tetas. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. saltando de pezón en pezón. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión.. agggggg las mujeres... Su dedo pulgar acarició el clítoris. acariciarla expertamente. Aún tenía algo de vergüenza. -Venga. quedó relajada. Sin prisas. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas. ¿No es así? -Sí... Los dientes apretados. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. Y de repente. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino. Maribel se empezó a tensar. Los ojos cerrados con fuerza.....Ella sentía los dedos... Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama. en tu cama. dímelo. Eres la primera.me has hecho correr como todo un experto.. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla.. Alberto quería verla así. La encontró y empezó a meterlos. buscando la entrada de vagina..con dulzura. sí. entre tus. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos. Recuerda que.mi polla. Bajó con sus dedos índice y corazón. Maribel.. Eso fue definitivo. -Agggg.. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas.

ojos. Alberto gimió.. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente.sí. Eres mi sobrino.. embelesado. tirándolo al suelo. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. no. ¿Sabes ya lo que quieres? . -Quiero.Siéntate en la cama. -Bueno. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo.-Aggggg sí. 25 . Alberto obedeció al instante. que daba saltitos sola de excitación.. Maribel puso la almohada en el suelo.. niño malo. entre las piernas de él y se arrodilló. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. echándose ligeramente hacia atrás. ni yo. sobrinito. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama. Jamás pensé que esto pudiera pasar. quiero que me hagas una paja con tus tetas. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas.. -Levanta el culete. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. Maribel se agarró las tetas. . Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas. Alberto la miraba. Quiero correrme entre ellas. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso. Se apoyó con las manos en el colchón. La polla quedó apuntando al techo.. -Uf. el hijo de mi hermana mayor. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. Que pidas lo que deseas. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire.le preguntó. -Ummm. juntándolas entre sí. Maribel lo notó y le soltó la polla. llenártelas de leche. pero se atrevió a responderle. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista.. acercó las tetas a la polla. Alberto estaba a punto de correrse. Con los duros pezones acarició la punta de la polla. -Ummm. Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. Y seguro que te corrías sobre ellas. así me gusta.

.. para la izquierda. incluso. El segundo tampoco dio en las tetas. 26 . Con rapidez. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. Mira cómo me has puesto. Alberto se quedó mirando a su tía.. Y se pasó la lengua por los labios. sacó la polla de entre sus tetas. limpiándolos de leche.. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. llenas del semen se su sobrino. entrando un poco. Los dos miraron. sí. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos.. en su boca.. pero ella le sonreía. -Vaya corrida. Y las tetas. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. Era la pura imagen de la lujuria. El siguiente. Dio de pleno en el cuello de Maribel.. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal. creo que alguien se va a correr. miró hacia abajo.esto es. Maribel se miró las tetas. Ni las rozó. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla. -Ummm Maribel. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. dios mío. calientes. Y empezó con la paja cubana.. sobrinito. Un chorro contra la teta derecha. que se esparcía sobre las grandes tetas.. Cuando todo acabó. Aquello no iba a durar mucho. ¿Estoy guapa? -Estás. -Ummm.maravilloso -Disfruta.. Cada una recibió tres enormes chorros.. -Qué dura tienes la polla.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas. brillantes. Tenía la cara marcada por un disparo de semen. ¿Verdad? -Aggggg sí. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. espesos. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas... Disfruta de mis tetas.nevadas. Los dos lo sabían. preciosa.. Sí. Alberto gemía cada vez más fuerte. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen.-Aggggg. que sorprendida. como si de crema solar se tratase. Se llenó de su aroma. esta vez con la polla entre ellas. sobrinito. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios.. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche.

gracias. Allí su madre y su tía charlaban. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. bien. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Su boca sabía salada. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. Ella le mandó un beso volado. Será mejor que no vayamos a dormir.. Pero estaba. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso. que estaba morcillona. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. La polla.. me vas a calentar otra vez. Jajajaja Alberto no pudo más.preguntó su madre. Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. Tendría que conformarse con mirar.-Dicen que es bueno para la piel. Nada. Si su madre no estuviera. -¿Qué vas a hacer hoy. Después de desayunar. pegajoso.. Llevó las manos a las tetas. -Ummm sobrinito.. fue a la cocina. que se meneaba más de lo normal. 27 . Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. El domingo amaneció un día radiante. -Buenos días.. Ella sabía que él lo estaría mirando. no vaya a ser que nos pillen.. ¿Qué tal has dormido. Se metió en la cama para intentar dormir. A regañadientes. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. Tengo el cuerpo.. "Ummmm. se arrodilló junto a ella y la besó. Se levantó y salió también de la cocina. Alberto? .. se metió dentro y cerró la puerta. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. no sé. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. -Yo debo de haber sudado mucho. A toda prisa lo cogió y lo leyó. sobrinito. Su tía estaba de pie junto al wáter. supongo.. -Buenos días. sobrino? -Pues. con pasión. -Pues. Maribel salió de la cocina.. se puso dura del todo. Su sonrisa. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. Al poco sonó un mensaje en su móvil. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño.

-Bien. Oía el chorrito perfectamente. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. ¿Qué deseas.. Al menos de pis.comerte el coño. Él se arrodilló en el suelo. que rico. Llegó junto a ella. -Levántate . Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. Maribel no se lo esperaba. Bien arreglado. Maribel se sentó y empezó a orinar. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. qué fría está. jeje.Se miraron. sequita. Estaba caliente. Nos van a pillar. 28 . -Uf. Me estaba meando. Alberto soltó el papel. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse.le dijo. riendo. Se mojó aún más de lo que ya estaba. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí. sobrinito? -Deseo. -¿Me secas. -Aggggg. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no.. -Uy. y acarició el coño con los dedos. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. pero se estremeció de pies a cabeza. -Sí. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. Se lo enrolló en los dedos. -Estamos locos. Entonces. Deseaba una cosa. Por primera vez Alberto veía su coño. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. era precioso. Ya estoy. Como todo en el resto de ella. sobrinito. Alberto se acercó lentamente a su tía. y la iba a conseguir. El coño de su tía quedó expuesto. sobrinito? . parece que tu amiguito está en pie de guerra.. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. Maribel. Él no podía si había alguien más en el baño.. -Vaya. Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. Ella lo hizo. abrió sus piernas. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. pasándole el papel Alberto lo cogió.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico.

. intenso. Y con el siguiente en la otra rodilla. Las besó. Dejó de respirar. El sabor de coño le encantó. Él empezó a lamer.. Besó la cara interna de los muslos. Hasta que los labios llegaron a las ingles. Alberto se separó unos centímetros.hermoso Sacó la lengua. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él.. gustoso. Fue un orgasmo largo.me vas a .. Salgo en un momento. Maribel. Y se corrió. Maribel se tensó de puro placer. a chupar.. -Tus tetas son preciosas. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. Fue él el que acercó su cara a sus piernas. Le iba a hacer correr con la boca. En pocos segundo ella lo sintió. Tu coño es. que se mordió para no gritar de placer. Un beso a medio muslo. deteniéndose en el clítoris... mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño.no pares.. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces. Ella miraba. Alberto separó la boca. Primero una y después la otra. Otro más cerca..muy. Ella gemía con todas las caricias.. la acercó y lo lamió de abaja a arriba.. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar. -Soy yo.. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. Se mordía con fuerza el labio inferior.hacer correr. -¿Quién es? . Alrededor de su boca su piel estaba brillante. La estaba matando de placer. Me matas. arrollador. Su cuerpo se empezó a tensar..Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. A veces despacito y tras muy rápido. Alberto. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla.cómele el coño a la tita Maribel. -Bésame..muy bien. -Aggggggggg Alberto. 29 . que tenía un espasmo tras otro. Justo cuando las bocas se iban a tocar. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella. Los justos para mirar el brillante coño. bribón.sonó la voz de Rodolfo.. tocaron a la puerta. Y otro aún más cerca. Abrió lo más que pudo las piernas. Salado.. evitando gritar. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino. cuñado.

-Pero. Chúpamela ahora. -Y yo. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. -Gracias cuñado.-Date prisa. cuñadito. pero. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. te chuparé la polla. -Ummmmm. mamada. Pero si nos descubren. sin soltarle la polla. Después. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. asustados.. Alberto y Maribel se miraron. Sabía que iba a ser su primera mamada.. Maribel le miró a los ojos. -Joder. Alberto abrió y se escabulló...no puedo más. Ahora. 30 . Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase.. esto no es ser cuidadosos.no sabes como lo deseo. Allí estaba su hermana. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. Él estaba allí. Todo tuyo. -Uf.. Contra su barriga notó la dureza de la polla.. Alberto. Cómo estás sobrinito. ¿Me traes papel higiénico. Casi nos pillan.es demasiado arriesgado . Está bien. te has ganado una buena. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. Lo deseo ahora. Se arrodilló delante de su sobrino.. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. Se ha terminado. -Uf. Se habían librado por los pelos.. Estoy muy excitado. Maribel. Miró en la cocina. sobrinito. será por tu culpa. Al minuto salió. Alberto la abrazó y la besó con pasión. -Esto.. -Aquí tienes.. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta. Abrió la puerta. sacó la mano y cogió el rollo. -Ummm. -Joder. Después de comer. Tenemos que ser más cuidadosos. -Por favor. La polla quedó a la altura de sus labios. En el salón no había nadie. -Claro. Tenía una mirada suplicante. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. Pero seamos cautos. -No. que me meo.le dijo. Seguro que me correré rápido..

Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. chupando. me voy antes de que nos echen de menos. Estaba muy excitado y se correría pronto. lamiendo con la lengua. sentándose en la cama. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. espera 15 minutos y ven" 31 . "Y yo a ti. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. lo atrajo hacia ella. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. abrió la boca y se tragó la polla. En pocos segundos recibió respuesta. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. Le miró a los ojos. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. -Bueno. Alberto apenas la oía. Cuando terminó de correrse. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí.Pero no había tiempo para eso ahora. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. Alberto no le había mentido. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. absorbiendo. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. En plena nube de placer. Seguía flotando en su nube. -Ummmm. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. Enseguida empezó a mamar. Los dedos se sus manos se agarrotaron. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. Sabía que eso volvía locos a los hombres. es imposible tragársela toda. sobre uno de los muslos. Esa vez no fue una excepción. Alberto oía como su tía tragaba. por su cuello. La polla empezó a temblar. sobrinito. que bajó por su barbilla. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. "Te deseo. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. Pero coño. para tocarse. me encanta tu leche. Maribel". Empezó a tener espasmos. Cuando se acuesten tus padres. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. a media asta.

Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla. -Aggggg Alberto.Le espera se le hizo eterna. la frente. Alberto llevó una manos a las tetas. todo la tarde mi madre de cháchara. 32 . Haz correr a tu tía con esa boca tuya. Cuando pasó el tiempo establecido. Soy tu tía. Y yo también lo deseo. mi niño. Sus preciosas tetas sobre su pecho. Se quedó embelesado mirándola. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino.. -¿Por qué no? Me has masturbado. La habitación estaba a oscuras. Su pubis. -Joder..eso no. Ahora deseo follarte. Ella lo tapaba con uno de los muslos.. Y con la polla danzando entre las piernas. Entró y cerró. el cuello de su tía. Acostada.. Se acercó a la cama y entonces. ¿Es por mí? -Agggg. sobrinito. Y ven con la tita a la cama. Ella la recibió abriendo las piernas. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. -Estás muy mojadita.. -Lo que yo deseo es.. Las agarró y acarició. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco. A tientas dio con la puerta de su tía. En cuanto se acostó. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño. Me las has chupado. Pero no puede ser. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. Totalmente desnuda. No te dejó ni un momento libre. Besaba los labios. -Desnúdate. sobre la cama. No veía su coño. sobrinito. follarte -Ummm.eso no. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche.. Tus miradas me estaban poniendo loquita. Maribel. Su barriguita. Alberto la miró a los ojos. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. se abrazaron y empezaron a besarse. las mejillas. Alberto apagó las luces y salió. Qué placer me diste. Maribel. -Sí. El pijama voló por los aires... Su cabello alborotado sobre la almohada. claro que es por ti. Alberto. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño.. se acercó a la cama. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama.

.ten cuidado..... -Ummmmm..está bien. Metió los dedos más a fondo...... Déjame follarte. No te corras dentro. Salte antes.. Maribel cerró los ojos... -Por favor....por favor...sólo un poquito...condones? -No. -Aggggg Alberto.-Por favor.. Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer.... Sus barreras se desmoronaban... Maribel. no tengo -Agggggg.. Miraba los preciosos ojos del muchacho. Te deseo tanto..pero. Bajó sus labios y la besó.sólo un poquito. Miraba la cara de súplica de su sobrino. Maribel abrió las piernas 33 . Los ojos de Alberto se iluminaron. joder. -¿Tienes.sólo...

es morena de ojos negros. Almudena y Ana (si. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. Soy el pequeño de todos. Pero. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. todas con A). muy pija. cada una en su estilo. de los que se percatan. muy mona. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. mejor que por el final. esto quiere decir que soy un follador nato. por el principio. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. Amalia es rubita. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. a muchas que no he querido. empecemos como todos. el más mimado. llama la atención por donde va. Almudena está de impresión. están muy bien. con un aire tímido y algo sofisticado. el único varón… O sea. Bueno. las tres llaman la atención. 34 . También morenaza. Tengo fama de buen amante.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. Yo no fui de esos. darse cuenta de las señales. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. Mis hermanas. La genética se ha portado muy bien con ellas. Pero esto era en mi pueblo. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. parece más explosiva) de hecho. ver anticipadamente lo que se te viene encima. el que tiene derecho a todo. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. todo en su justa medida. se distingue de su hermana en el color de los ojos. Es más. En esta historia en particular. Amalia. verdes como los míos. me ataña o no. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas.

Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. como experiencia. he participado en un par de pelis porno. la voz se corrió del instituto a la facultad. Tras este par de meses. No quiero pecar de falta de modestia. Las chicas de la uni. Bien. así no. Pero bueno. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. es que voy camino de convertirme en un maestro. hice de mi habitación mi feudo. a posteriori todas me querían para toda la vida. Y soy capaz de dar lo preciso. que parezca más natural. el tiempo necesario. con las amigas de la novia de un compañero. naturalmente. sin embargo. al instalarme en casa con mis hermanas. por lo menos a priori. ojos verdes. Me mandó a tomar por saco. el resto fue coser y cantar. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. Yo no es que domine. Pero esto del cine porno. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. no estaban nada mal. Mi amigo me llevó un poco a rastras. Casi ninguna quería compromiso. no de actor principal naturalmente. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. podría empezar por ahí. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. dependiendo de lo que se busque. soy demasiado joven e inexperto para eso. así como el aguante. La niña estaba en 1º de bachiller. ahí está. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. de momento. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. porque para esto se necesita algo más. Incluso. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. me estrené en un instituto. La técnica es fundamental. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. 16 añitos. en el momento justo. repite esa postura. 35 . castaño claro tirando a rubio. solo intento constatar un hecho incuestionable. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. por casualidad. Más de185 centímetrosen canal. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. Ahora solo faltaba coger fama aquí. lo he dejado. más liberales. Esto fueron palabras mayores. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. Tras las dos primeras.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados.

no a follar todo el santo día. Era lista la cabrona. A veces. Toda chavala tiene su lado bueno. son muchísimo más agradecidas. Seguí. Almudena. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. intentó buscar alianzas. ni por el forro. la cara de un orgasmo. No sé si le costó mucho o poco. pero excepto las lesbianas declaradas. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. Sobre todo. vale. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. no estaba por la labor y a Ana. a cual más maciza. el gemido. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí. ¡No te jode! Evidentemente. casi todos los días. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. sin pasarme. Pero tanta fama. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. solo me quedaban mis hermanas. muy pocas. Yo había venido a estudiar. con la misma rutina. la mayor. para mí son las personas más adorables. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor.Mi casa se convirtió. En esta tesitura. En los círculos en los que me movía. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. Al ver cómo me seguía portando. había aceptado (aunque fuera de boquilla). todas las mujeres eran objetos sexuales. nunca rechazo a nadie. Cuando salen de mi cama. todo lo contrario. no hice ni puto caso. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. mi machismo (¿?) y de que para mí. se combinan ambos. Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. a algunos se lo harán. Pero Amalia. las de mis otras hermanas evidentemente. lo hizo por mi fama. siempre que podía. otras el intelecto. bastante pasota. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. curiosamente. algunas el físico. aunque no siempre. pero no son objetos. si las demás suspiran por alguien como yo. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. en un continuo ir y venir de chicas. más cercana a mí. Incluso. tanto en el buen como en el mal sentido. le importaba un pimiento lo que hiciera. 36 . tanto polvo me estaba cansando un poco. No porque una chica sea fea. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. Muy. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. la satisfacción del clímax.

la pequeña. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. Con ella tenía bastante confianza. lo chulo que era (cosas de las pelis. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. al parecer. lo creído que me lo tenía. la relación con ellas fue a peor. Lo de las tres llegó a convertirse. lo que les empezó a resultar agobiante. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). más allá de ser su hermano. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. o quizás por eso. incidió en cómo me exhibía. les salió el tiro por la culata. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. Pudo más que ellas. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. Incluso amigas íntimas de ellas. luego en mosqueo (Almudena). primero en desprecio (Amalia). al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. Era la guerra. me había follado 37 . El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. exhibiendo rabo. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. morenaza como Almudena. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. o coche. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. parecían estar de guardia las 24 horas. pero Ana. A mí. apenas nos llevábamos un año. No sé exactamente qué intentaron. No les funcionó nada. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. es más. fue la primera en decidirse. qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. Entonces. algunas lo calificaban de hazañas. darles un tratamiento especial. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. Siempre había alguna hermana por allí. Cuando me cepillé a éstas. Almudena o Ana. Y al poder más que ellas. cepillándome a dos tías de bandera.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. Pero Amalia.

¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. te lo estoy pidiendo. ahora. ¡Joder.a todas sus amigas del pueblo y. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. he estado hablando con un montón de amigas. 38 . deberías ser más cariñoso conmigo. miércoles. Sin rodeos. anda. vete. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. -Si hombre. cosa que naturalmente ella sabía. No lo vi venir. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. Estoy estudiando. pecho. A esta se le había ido la olla. No me quedó más remedio que mirarla. muy decidida ella. Ahora. Si estás tan desesperada. Ana no tiene prejuicios de nada. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. volvió a la carga. hoy es miércoles. es que no falto nunca a mi palabra. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. pero me lo tienes que demostrar. A mí me traía sin cuidado. a lo hecho. Alberto. en follarme a mi hermana. -Joder Alberto. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. Al fin y al cabo. justo cuando llegué de la facultad. No sé si es verdad o no. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. Otra cosa que tengo. Como lo olvidé yo. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. pero le anda cerquita. Se fue refunfuñando. ¡Alberto! – Gritó. Anda. Pero al día siguiente. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. pero no esperaba que lo hiciera. los martes siempre estudio. soy tu hermana. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. como dije. -Alberto. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. mañana pásate por aquí. – Le dije para quitármela de encima. de la facultad. era martes! Mi día de descanso. sí. En eso estaba yo pensando. -Mira tú. Recordé que le había dicho que se pasara. curiosamente día de descanso. O pobre yo que no calculé su determinación. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. un martes. que estaba decidida.

si se hace bien. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. empecé a besarla por los pies. cuando pellizqué sus pezoncillos color café. me fijé en su sujetador negro. Yo. la pasé detrás de sus orejas. una minifalda y zapatillas de estar en casa. cuando sus senos quedaron libres para mí. Con más cuidado del que solía utilizar. de masajes. acercándola a la cama. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. vi su cara de susto. con habilidad. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. sus dedos. con mucha habilidad. la fui trasladando a mi cama. A mí no se me toma el pelo en estos temas. sé un montón. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo.No me había dado tiempo ni a sentarme. bonita. Estaba un poco tensa. en uno de asombro y estupor. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. Fui besando. su cuello. fui. Pensé. el nacimiento de su pecho… Mis manos. Palpando. se iba a enterar de quién era su hermano. sus ojos asustados se abrieron de par en par. muy mono. cundo circundé sus areolas. deshaciéndolos. sus clavículas. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. Ana se dejaba todavía. la di media vuelta colocándola boca abajo. encontré los nudos de sus músculos. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. soplé sus oídos con suavidad. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. Sé que es un poco doloroso pero. Según le quité la prenda por la cabeza. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. las yemas de mis dedos. Con movimientos pausados y felinos. 39 . un recurso que utilizo mucho. Cogí un aceite corporal perfumado. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. ni se movió. de si la fama era justificada o no. poco a poco. La levanté la barbilla. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda.

Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. solo una mano masajeaba las piernas. otro orgasmo la avasalló como una tromba. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. con mucha delicadeza. diferente… Al relajarse. 40 . también se abrieron. ahí iba el primero. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. se la saqué. durante… Ahí va: una. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. intenso. cuando froté. Los muslos bien aceitados. la masturbación sólo era un estimulante. pero si no era así. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. como esperaba. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. las nalgas. muslos… Entonces. los labios… Vaginales. estaba horadando sus entrañas. Continué el masaje por las piernas. Una vez encontrado. levantándole el culo de la cama. ola tras ola. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. haciéndola recoger las piernas. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. Lo primero. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. Se acarician ambas partes de igual forma. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. dos. al llegar. las paredes vaginales. en la parte superior de la pared vaginal. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. al conseguir la mayor relajación. tenía la espalda totalmente relajada. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. apretaba. sin darle la vuelta. ella ronroneaba. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. corvas y rodillas. la vagina totalmente dilatada. Al cabo de un rato. Cuando conseguí su tercer orgasmo. largo. Mordiendo las sábanas. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. nunca mejor dicho. No sabía que sólo acababa de empezar. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. quitarle las bragas mientras acariciaba. Luego pantorrillas.Al cabo de media hora. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa.

-¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. Estuve recorriendo sus ingles. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. No quise estirar demasiado la cuerda. labios. totalmente agotada por lo vivido. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Me lo pensé un ratito. sólo lo pensé. Mi hermana despertó entonces. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. tardó un poco en llamar mi atención. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. tampoco me encanta que me la chupen. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. ella no sabía ya ni donde estaba. Estaba casi dormida. hoyito y nódulo durante un tiempo que. estarías tan ricamente. así que decidí ser bueno. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. Al sacarle el pene de su interior. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. más de dos horas. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. Me puse debajo. Cerca de la hora de cenar. pidió clemencia. una al día es más que suficiente. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. Desorientada al principio. de decir que no podía más. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. vi el tiempo que llevábamos. cuando estaba a punto de rendirse. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. Ahora bien. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. Tampoco hay que abusar. fue eterno. corriéndose por enésima vez. Totalmente deshecha encima de mí. en su punto G. Si no hubieras venido. me centré un ratito en sus pechos. hice que se volviera a correr. absolutamente pringado. Tenía que lograr que yo me corriera. estuve a punto de hacer que lo chupara. que lo dejara como una patena. estaba derrengada.La di media vuelta. vino la parte difícil para ella. no lo llegué a decir. para ella. no muy grandes pero sí muy tiesos. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. parecía volver del limbo de los justos.

es más que suficiente. me plantó sus tetas en el hombro. a ti tampoco… -Hombre. el coño prácticamente depilado. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada.Me miró con arrobo. – Le dije con indiferencia. Ana. – Más cínico y no nazco. -Ni la tendrás… . se me da bien y hago felices a las chicas. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. -No sé lo que dicen de mí. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. 42 .¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. Tenía los pechos desafiantes. -Claro. ni de casualidad. con cara de felicidad y sonrisa tonta. -Tienes razón. deberías suponerlo. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. – Pero su voz decía lo contrario. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. no tienes abuela… -A las pruebas me remito. eh. No había tenido una experiencia así en mi vida…. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. Yo nunca hago ascos a una chavala así. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. – La estaba vacilando. Simplemente me gusta follar. -Eh. -¿Felices? ¡Joder. Se acercó a mí. me dio un beso en la mejilla y se fue. Eso de repetir. volvía a la carga y no era cuestión. me parece una pasada. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. Con una vez. pero el que hayas querido averiguarlo. también satisfechas. Hay que reconocer que estás bien buena. si no. lo reconozco.Dijo con voz soñadora. sí. Se quedó un poco contrita. y porque eres tú. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. nanai. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. Esto ha sido… Un regalo. -Por lo que parece. eh. -No es exactamente depravado.

-¿Qué te crees. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. Sois lo más precioso para mí… . ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. No había cerrado la puerta. sin llamar. 43 . empezó a llorar. – Respondí cabreado. rico! – Me contestó con mala leche. tímida como ella sola. corrió a su habitación y se encerró. si quieres algo. si quieres algo. aparté su cabello y besé su nuca. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. Enredé mis dedos en el pelo.Según aparecí el jueves a mediodía. Almu. Ni filetes. Almudena se levantó más cabreada aún. me encontré a mi hermana Almudena sola. no pienso hacer nada por ti. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. Lloraba tumbada boca abajo. no podía dejarla llorando. Siendo como soy. a la hora de comer y con un hambre de lobo. entré hasta sentarme a su lado. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. Me incliné sobre ella. te lo haces tú. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. yo hacía todo lo que me mandaban. – Me contestó con muy malos modos. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. ni huevos. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro.Y volví a besarle la nuca. viendo que el picaporte cedía. -Mira niño. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. Fui a su cuarto. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. A partir de ahora. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. te buscas la vida.

era un poco hippie. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. sé cuando estar un ratito. no pretendía hacer nada. muy oscuro. masajeé por turnos sus plantas. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. la puse boca arriba. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. llevaba un vestido largo hasta los pies. Estuvimos un rato besándonos.Acaricié su espalda. en la parte superior de su intimidad. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. Almudena gemía. su humedad… y supe que estaría dispuesta. bebieron sus lágrimas. sus mejillas. con ternura. sus pantorrillas… Mientras. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. con una camiseta debajo. Ahora venía la parte difícil. vencida a la tercera caricia. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. me quería sólo para sí. apenas tenía un mechoncito de vello. En fin. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. 44 . lo pedía por favor. no me dejes así… Otra al coleto. se me entregaba totalmente. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. llevando al vestido conmigo. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. sus ojos. sus labios mordían los míos. noté su ansia. chupé y mordí sus dedos. me atraía. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. su boca… No dejé nada sin saborear. Mis hermanas se habían vuelto locas. fui subiendo poco a poco. no sabía hasta dónde quería llegar. Tengo capacidad. Cuando me perdí allí. mis labios recorrieron. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. la empujé hacia mí. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. con una delicadeza especial.

Alberto. mucho más prieto de lo que pensaba. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. Metí un dedo. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. Lo que venía ahora. Mi herramienta. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. reseca. no sé si lo sabía o lo intuía. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. aguantaría lo que hiciera falta. Lo esparcí por su coñito. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. sin apretar. adquiría otra textura al tacto. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. luego.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. -No. No fui brusco. volviera a tener otro que la hizo. llegó el momento de ir un poco más allá. no. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. lo hice con suavidad. reconozco que no hubiera debido hacerlo. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. no. con mucho cuidado… Lo retiré. la vaselina. con su nódulo… No importaba. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. pero tuve que ser suave. arquear la espalda… Y. caer derrotada en su cama. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. también se sorprendió. no todos… Estando jugando con su clítoris. Utilicé mi aceite. con cuidado. No lo permití. levantar el culo de la cama. al cabo de unos cuantos segundos. sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. también bien aceitada. Tuve que relajarla. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. Si no era así. Al llegar al fondo. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. vi vencido sus primeros temores. tierno… Almudena no daba esa imagen. tenía humedad en su intimidad. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. En un rato. mas yo sabía lo que tenía que hacer. no quise cogerlo. Era mayor que Ana. pero creo que su miedo era mayor. con su hoyito. en que intentó bajarse el vestido otra vez.

se tumbó sobre mí. Ya lo sabía yo. pero. en el sentido de que no se excitó fácilmente. podía ser terrible. debía de sentirse empalada. 46 . la más recatada. restregaba sus pechos y pubis contra mí. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. discretamente. le marcaban unas tetas de lujo. pellizqué. no puedo más. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. sin salir de ella en ningún momento. La pobre no se movía. la puse encima de mí. Me muero… Je. junto con la camiseta que llevaba. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. no lo había visto venir. je. suspiraba y gemía. Pero Almudena había sido dura de pelar. saqué. en ese momento me di cuenta de que. otro dedo se enterró en su culo. ya. Yo. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. solo me saludó con cierta frialdad. Agarrándola de las nalgas con una mano. como antes… Y como antes. fue a ver qué estaba haciendo allí. con un dedo en su esfínter. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. Se quedó en sujetador. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. Hasta entonces no me lo había planteado. En principio. del tamaño justo. para obtener una victoria completa. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. sin parar de chillar. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. se corrió como una burra. vergonzosa. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. cuando intentó decir algo o protestar. Alber. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. me retiré a mi propio cuarto. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. gritando mi nombre. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. la más mona. Y van dos. cambié. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. pidió clemencia… -Ya. pero al darse cuenta de donde salía.

me ha visto desnuda… Imagínate. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. a punto de llamar. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. tenía que. -Oye. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. Se nos va a caer el pelo. Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca.-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. más después de saber que tú habías estado con él. era capaz de cualquier cosa. calmar esta situación. Una. era el causante de todo. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. que tú fuiste la primera. Conociéndola. No me decidía. Es capaz de liarla parda. -Joder. dice que va a hablar con los papás. era pura envidia. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. En el fondo. No te imaginas la cara que tenías… . dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. Encomendándome a todos los santos conocidos. normalmente. de alguna manera. iba a ser nuestra perdición. de las tres. Aun siendo el pequeño. ¿Pero cómo? Oí un portazo. en plan conciliábulo. -Bueno. Y tú.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. Pensé en si tenía novio. me ha pillado con la guardia baja. Nos reunimos en el cuarto de estar. Ha montado un pollo de espanto. qué cague! 47 . qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. si le daba mucho tiempo para pensar. Me decidí. Amalia era para mí. estaba hecha una furia. A fin de cuentas. hace tiempo. En fin. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. Yo no quería. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. la más desconocida. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto.

¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. la más lanzada. Cierta razón no le faltaba. siendo ella. cómo estaba! Yo… lo siento. pero no deja de ser una locura de juventud… . Alberto.Le dije con voz suave y profunda. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. lo intenté. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. -¡Vete a la mierda. mírame.Sin darme tiempo a reaccionar. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. -Amalia. 48 . Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. si esto salía mal ya podía darme por perdido. En otras circunstancias. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. Aun así. valor. Ana. nadie se atrevería a entrar sin permiso. quizás hubiera tenido razón. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. Puedo presumir de tener bastante labia. Debía de suponer que. no vi otro remedio. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. fue lo único que se me ocurrió en ese momento. No cejé en mi empeño. Me acerqué rápidamente a ella.

se dejaba hacer sin participar. con la habilidad de la práctica. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. contando la diferencia de tamaño y fuerza. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. – Fue lo único que contesté. -Si puedo. -Déjame. Amalia me golpeaba la espalda. Dejé los besos. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. soy tu hermana. por favor. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. Poco a poco. llorando. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. fui soltando el abrazo mientras ella. Besé tanto como pude por donde pude. -Por favor. no lo hagas. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. besé su cuello.Apreté más mi abrazo. sin soltarla en ningún momento. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. No me amilané. supongo que a su pesar. se dilataban. 49 . no se podía ni mover. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. esconder ese tesoro… Pero no podía. Si no caes es que no me llamo Alberto. Amalia iba cediendo en su resistencia. yo tenía una de las mías entre ellas. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. todo lo contrario. -No. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. de mí no conseguirás nada. pensé. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. Me centré en su clítoris. dejé de tocarle el pecho. déjame. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. Seguí a lo mío como si no la oyera. Alberto. déjame. yo no soy como ellas. más ahora después de haber empezado. Acariciando sus piernas. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. Como me retiraba la cara. tan perfectas o más que las de sus hermanas. me tumbé en la cama con ella. Ahora lo veremos. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. directamente. No fui brusco. no.

Me incorporé sentándome en el borde de la cama. -¡Me has desvirgado. a veces. al primer lametón. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. quizás porque no quería. me tiraba del pelo. Con los ojos como platos. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. Déjame. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. Tardé una eternidad. ataqué con dulzura. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. Mientras sentía los últimos estertores. le quité la falda sin que opusiera resistencia. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. Me chocó un poco. había aguantado como una campeona. Del segundo.Algo había conseguido. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. Alberto. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. no me había dado tiempo a ducharme. hijo de puta! ¡Cabrón. con la cara de mi hermana llena de espanto. golpeándome con los puños. a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. mi lengua recorría sus labios jugando. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. por favor… aaahhh. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. la boca abierta como si quisiera gritar. también le quité la camiseta que llevaba. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. la ensarté la mitad en el primer envite. ella no se lo merecía. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. entrando y saliendo de ese hoyito divino. se la metí hasta el fondo de su intimidad. hundí mi cara en su intimidad. nada violento. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. 50 . ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. a veces. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. Al primer beso.

Quizás le di pena. mis lágrimas fluían como un manantial. o debería buscar algo que te sirva de lección. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. me lo merecía. ¿Pero violar? ¡Dios. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. había forzado un poquito las situaciones. No había contado con hacer daño a nadie.Ahora sí que me había dejado de piedra. -Perdóname Amalia. mierda. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. te has llevado mi 51 . que recordara. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. Me había pasado cinco pueblos. mirándome muy seria a los ojos. Fui consciente. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . me cogió de la barbilla. en ese momento. decirle cómo me sentía. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. Ella no se movió. sólo a veces. no había rencor… -No debería perdonarte.Se me quebró la voz y no pude continuar. de que mi vida se me iba entre los dedos. Enterré la cabeza en su cuello. eso sí lo noté. Levantó la cabeza. Sin importarte nada. ruin y miserable. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. izó mi cara. como con Almudena. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas. y no por lo que fuera a hacer ella. sino por lo que había hecho yo. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. golpeaba con los puños mi espalda. empecé a llorar yo también. como la arena de la playa. qué había hecho! Amalia lloraba. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. empecé a sacarle mi miembro despacito. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. debió de notar mis temblores. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. cuando me dirigió la palabra.

Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. -No debería decirte esto. quitarme a mi hermana de encima. – Contesté con voz anegada en llanto. Me esperaba en la cama. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. en su cuello. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. me sentía el ser más miserable dela Tierra. no me dejó. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. amargo en varios sentidos… Su promesa. Quise levantarme. su hermano. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. acababa de pasar por un trance amargo. no te lo mereces. muy a regañadientes me dejó marchar. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. -Perdóname. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. amargura por felicidad. Haciendo de tripas corazón. En el baño me lavé rápidamente la cara. 52 . el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. me acerqué a ella. Y no me vale con que no sabías nada. con mi miembro totalmente kaput. estoy esperando… Tragándome los mocos. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. no sé en que estaba pensando. ya me encontraba en mi salsa. No tienes excusa. mi hermana tenía toda la razón. – Me dijo seria pero sin acritud. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. Luego.virginidad por delante. -Oye Alberto. Ante mi sorpresa. Pero no es una oferta eterna. su anhelo. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. Amalia necesitaba delicadeza. ya veremos. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. En un par de minutos. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. Mis caricias. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. volví a lamer con cuidado. con esta experiencia que me has hecho pasar. Yo no podía parar de llorar. me lo merezco. su deseo y su lucha interior.

iba. si erra virgen. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. solo esperó… Frotaba con suavidad. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. no dijo nada. Vi la crispación de su cara. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. Me incorporé encima de ella. si se le podían llamar así. 53 . Sí es verdad que se movió algo más rápido. y más. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. Hice movimientos cortos y pausados. acostumbrarse. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. Estuve a punto de dejarlo. acelerando un poco más. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. con el menor dolor posible. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. superponiendo uno a otro. Lo tuve. Vi llegado el momento. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. no mucho. me emborrachaba de sus rasgos. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. y más… Hasta que empezó a gemir. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. sus orejas. debía de ir con un cuidado exquisito. busqué su lengua. Entonces me solté un poco. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. delicadeza. Nunca lo hice con más cuidado. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. No había dicho nada durante este tiempo. Boqueó con esta primera acometida. besé sus labios. como podía. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. Respingó al notarlo. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. cuidado. supe que iba por el buen camino. La dejé descansar. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. las paredes. Mientras besaba. Aceleré un poco más. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. acariciaba sus senos. cuando su excitación lo requirió. con toda suavidad. Estando entero dentro.

no había claudicado. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. con mi herramienta entrando hasta el fondo. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. el clítoris en mi boca. como era de esperar. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. me senté en el borde de la cama. botando ella sobre mi herramienta. volví a meter mi cabeza entre sus piernas. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. volvió a gemir y gritar y. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. sólo de la penetración. se corrió gritando agotada. Bueno. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. saqué mi miembro de su interior. El sexto orgasmo estaba pasando factura. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. volví a chupar su nódulo. sin llegar a hacer el bestia. Totalmente desmadrada. entrando desde arriba. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. Pero aun no habíamos acabado. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. a pesar de ella. volvió a correrse entre espasmos. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. pero entonces no sería yo. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. con Amalia no. dejo de controlar la situación. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. Acariciando sus labios con los dedos. Íbamos por el buen camino. Seguí y seguí. ya van dos. y otros dos orales. Ahora fue distinto. Pero tampoco tuve que 54 .Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. Para resarcirla. En un rato era ella la que saltaba. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. Sin que supiera evitarlo. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. me miraba a los ojos. hasta que volvió a gemir y gritar. volvió a mover las caderas. me besaba lo labios y me volvía a mirar. sin pausa. supe llegado el momento de que se corriera por fin. Mientras me movía con cuidado. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. literalmente. Dejándola descansar un poquito. Despacio. Volví a tumbarla boca arriba. Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas.

Agarrado a sus soberbios pechos. Por si acaso. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. Me tumbé en la cama. habían pasado horas. para excitar sus pezones. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. las hice gestos para que desaparecieran. permanecí callado. pasado un rato. mi hermana prácticamente ni se movía. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. te hubieras dado cuenta. no la había cerrado. se hizo enorme. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. Acariciaba un poco sus pechos. Mi cara debía de ser inescrutable porque. sí la conocía. seria. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. A pesar de su aspecto delicado. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba. Miré hacia la puerta. ya. por favor. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. al encontrar respuesta en la mía. sonrió. Aupándose un poco. si lo prometo… Ya me conoces… Sí.esforzarme demasiado. me bajé de encima. a lo mejor no te hubiera gritado. Al perder la erección. repentinamente. todos hicimos la promesa. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. -Si lo llego a saber… . Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. -Ya.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. Tuvieron la decencia de cerrar. tenía un carácter de narices. Mucho tiempo después. Me quedé tumbado encima de su espalda. No creo que la mantenga nadie. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. pero yo sí. Una sonrisa tímida en principio que. 55 . con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. O en el momento de meterla. Sólo besé su pelo. muy seria. la luz de las farolas entraba por la ventana. Ahora sí que me había dejado alelado.

-¡Pero si no podía más! Casi me muero. Tenemos un hambre que me comería una vaca. Pusieron cara de asombro y escándalo. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. es de otro nivel. -Ya. no te puedes imaginar lo que aguantan. La enjaboné y me enjaboné. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. solo que me corría y me corría sin parar. O sí.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. Pero no quiero hablar de eso. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. no me extraña que hable de ti todo el mundo. chicas. Ahí has hecho que me enternezca de verdad. Como experiencia. 56 . Creo que hoy ha sido lo más especial. Me miró otra vez. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. podíais preparar algo de cenar. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. No quise decir nada. Ahora que lo dices… -Sin embargo. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. Me dejó helado (aparte de sordo). Nunca te había visto llorar. la pobre apenas se movía. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. Prácticamente la llevé en brazos. eres muy mono. pero te hubiera costado. -No seáis cínicas. Esto tuyo es un don. No sé luego muy bien lo que ha pasado. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. ALMUUUU – Gritó llamándolas. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. depende. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. ya está. lo más alucinante que haya podido vivir nunca. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble.

Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. Hasta aquí has llegado. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. callado. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. todo lo que venga después no me va a saber a nada. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. no me vendría mal el cambio. prácticamente. Porque. que lo tenían todo pensado. -Como comprenderás. pensándolo bien. hablado y requeterepasado. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. solo con la mirada se entendían perfectamente. llevo las asignaturas al día. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. Yo. – Soltó bastante seria. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. que seguro que vas de pena. Dicho y hecho. podrás compartir a las tres. como comprenderás. Amalia tuvo que poner las cosas claras. por lo menos yo. Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. quién me lavaba la ropa. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. buen humor. -Así ahora. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. para ti no hay otras mujeres. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. después de estas demostraciones. complicidad. -Pues no. como no. Hubo risas. 57 . ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. te quedan cuatro días para los libros. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. que eres un pringao! Pero. tendrás más tiempo para estudiar. ¡Pringao. Y porque somos buenas. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. después de probarte. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. Sólo somos tres. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. Al final. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos.Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. me iba a dejar querer. -Bueno niño.

Incluso. o si salgo. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza. Que no salga por ahí. a veces.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. con una basta. Por si acaso. Llega un momento en que la gente busca pareja y. Porque me controlan hasta esos días. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. 58 . cuando se reúnen o viven juntas. Yo tengo a tres. es que no les hace falta tanto control. Por si no me había fijado. las mujeres. tienden a sincronizar sus reglas. Pero sin malos rollos. muy bien avenidas y se quieren mucho. ya es de cajón. aunque lo había oído. que me quieren. No pueden imaginar lo que las quiero yo. porque no se lo voy a contar. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. para que no me escape por la noche. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. que no vaya con chicas. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. Si encima toman la píldora. No se puede ser más feliz. me miman. Lo que no saben. que son hermanas. alguna de ellas duerme conmigo. me cuidan y cumplen mis caprichos. en general.

no nos equivoquemos) tenía una esposa. probablemente. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. poseía también un vientre plano y liso. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. la chica más inteligente de su grupo. La vida. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. Sinceramente. Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. y una hija pequeña de a penas unos meses. Y 59 . Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. Yo. Puede ser una oportunidad laboral. de hacer dinero. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. me sonreía. emocional o incluso sexual. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. al menos. ciertamente. era un joven profesor de universidad. redondos. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. La mía se llamaba Ángela. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. llegado el momento. Lina. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida. sin embargo.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. por aquel entonces. Y entonces entró ella. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Ya entonces había demostrado ser.

Por muy atractiva que fuese. -Usted es el mejor del Departamento. En cualquier caso. Estaría encantado. nada grosero. Justo encima de ellos. que fui un idiota. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer.Ya. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota. Sin embargo. Fruncí la boca.me dijo ella nada más sentarse. sopesando algo. y ya me diréis. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. yo ya estaba harto de la Facultad. le ofrezco lo siguiente. en resumen. llevar adelante un par de seminarios. y mientras dure la tesis. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. Bajo ellos. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. No deberías haberlo dejado hasta última hora. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. de modo suave y perfectamente coherente. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. Y entonces. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. Que a una chica así no se le dice que no. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. tres investigaciones. que hoy por hoy es 60 . pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. le dejaré follarme una vez por semana. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados.Sonreí. Una diosa. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. como aristocráticos. incluso los provenientes de una mujer así. -De acuerdo. toda expresión pareció desaparecer de su cara. ella permaneció en silencio unos segundos. Ángela. Yo sólo quería poder recoger. ligeramente respingón. -Profesor Luna. directamente y sin dar rodeos. -Me temo que eso no es posible. y sólo esperaba que fuese breve. sé lo que estáis pensando. suave y sedoso como si se acabase de duchar. que entraba justo cuando yo me quería marchar. un culo redondo y firme.bajo él. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. y participar en el Departamento. pero elegantes.

Yo no tenía respuesta. pero me temo que es imposible. se lo tendré que ofrecer a él. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. En mis años de docencia. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. y todos los que seguirían. todo sea dicho. Aunque supongo que. -La oferta es tentadora. Ya tengo un alumno de doctorando. sino con una fría determinación. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. y soy un hombre casado. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. Ni lo vi venir. En cualquier caso. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán.Aquello era un golpe bajo. habría que cambiar las reglas. Si iba a jugar a esto. encajando las cosas lentamente en su sitio. corrija los errores con severidad. quizás. Lina. Así que. Y quiero que me hagas una demostración. Que realmente analice mis textos. sólo una cosa me vino a la cabeza. así que habló ella de nuevo. y ella lo sabía.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. llegados este punto. y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. No puedo meterme en algo así. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo. Ángela. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. No son cosas que pasen en el mundo real. como te he dicho. respondí con parte de mi aplomo habitual. De acuerdo. a parte de un torrente de sangre.He de decir que no tenía respuesta para algo así. y mientras mantenga esa plaza. Mi enemistad con Luis era conocida. No quiero el camino fácil. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. Pero. tienes razón. y realmente esa es la razón principal.En ese momento. -Y espero que a cambio de todo ello. lentamente. No podía hacerle eso a mi esposa. Eres el mejor.61 . ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. Bueno. y me indique lo que haya que mejorar. Yo seré tu tutor. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas.Ella asintió.

Así que sacó la artillería. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. Sin embargo. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. Y quiero creer que. ya entonces. pero debía hacerlo. y por mi. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. y ante mi sólida resistencia. Pero. encima. 62 . camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados.Dejé caer las palabras con tono serio. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. a ver quien de los dos se quemaba. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. Creo que no se lo esperaba. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. y sus gestos estudiados. y después por unas más cortas. ya que las paredes de la facultad son de papel. Y. ella siempre fue más elegante que eso. Los pantalones desparecieron. Parejo a cierto equilibrio intelectual. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. Yo realmente había aceptado ser su tutor. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. su interés por mi aumentaba. Y notaba que. Al menos. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. ella fue variando su vestuario. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. igual de negociador que ella. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. Al principio. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. con sus suaves y variados perfumes. y no por su cuerpo. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. Trabajos sobre esta organización hay muchos. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. con cada negativa a entrar en su juego. como con la mayoría de mis doctorandos. Por Lina. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. A partir de aquel día.

La había traicionado. pero los besos… los besos son otra cosa. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. Ella dio un saltito hacia atrás. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. jamás me había dicho que la iba a poder besar. en lugar de darme la mano. en Lina y en mi pequeña. Así que me puse en pie y. sorprendida. Por ello. Nochebuena con una familia. desde aquel 63 . Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. que buscaba evitar males mayores.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. Pero todo remanso de paz tiene un final. Con las ideas ya resumidas y anotadas. Estuvimos trabajando cerca de una hora. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. Sin embargo. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. Por suerte. me indicaba que le había gustado. ella se acercó a despedirse con dos besos. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. estando yo sentado. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. Y dejó muy claro. la última semana antes del parón por vacaciones. Y. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. Reyes con ambas. Fin de Año con otra. cuando se inclinó. regresaría Ángela. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. De nuevo. y nos preparamos para despedirnos. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. Juguetona. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. Y lo hizo. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. y sabía que. no era parte del trato. Desde luego. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. Ella era consciente de que. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. Y. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. lentamente. en el momento en que ella abandonó mi despacho. en Enero. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. y varias apreciaciones más. Sólo había sido un beso. el sabor de sus suaves y húmedos labios. de diablesa. Con el regreso a las clases. El sexo es sólo sexo. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. arriba. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. yo bullía.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

Cuando terminamos de revisarlo todo. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. y ella se reclinó sobre sus codos. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. nuestras lenguas jugaban la 67 . y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. vidriosos. y yo me incliné sobre ella. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. me sentí ligeramente defraudado. Y. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. Tras lo ocurrido la vez anterior. Así que me colé entre sus piernas abiertas. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. Yo. Cuanta razón tenían. que quiero cobrar parte de nuestro trato. y bájate las bragas. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. sin embargo. comenzando a acariciarla suavemente. besándolos con pasión y fuerza. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". ella se puso en pie. Pero este no fue breve y fugaz. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. Para cuando su orgasmo llegó. sin tocarla. y con su ropa. y le dije: -Súbete a la mesa. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. la exploración exterior fue ganando en intensidad. que dejaba todo tapado pero por los pelos. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. y el trabajo ya estaba muy avanzado. mordiendo sus labios. Y. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. la falda más corta que le había visto.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. Abajo. pasión y lujuria.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. Entonces. Me miró desafiante y. Si lo hacía. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño. perdería de nuevo. expectantes y duros. y me quedé mirando directamente a sus ojos. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. a medida que eso hacía. entonces. pero yo no podía ya dar marcha atrás. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. la miré mientras recogía sus cosas. sino que me quedé allí. pero mirándola directamente a los ojos. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Lentamente.

y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. 68 . pero ella estaba lista. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. Había que preparar exámenes. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. Pero. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. Ella tenía sus planes para la continuación. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. Jorge Mediaz. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. todo a última hora. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. Al fin y al cabo. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. no terminado. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. y que necesitaba el tiempo. luego en el espacio entre ellas. y yo tenía los míos. Una vez más. Además. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. escribir. Como siempre. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. en pausa. llegaba con bastante retraso. Para cuando salió al encuentro de su novio. Yo creo que era una excusa. pero no se pasaba a nada más. mi otro alumno de doctorado. A mediados de Junio fue su examen. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. Acercándose ya finales de Abril. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. azorada y roja. donde se jugaba con palabras y gestos. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. Pero no paré. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. él va por su parte.una con la otra como si fueran viejas amigas. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. a la semana siguiente no vino. Típico de los chicos. luego en la mía. en esta ocasión. comenzó a solicitar mucho más tiempo. pues llevaba todo con mucho retraso. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto.

de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. 69 . es cierto. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. pero no fue uno breve. y uno más. Y a este le siguió otro. y que permaneció grabado en los míos durante horas. tras aquel año de locura. El primero que ella me daba a mi. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. Ángela". como todos los años. Fue un beso suave. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. como yo ya sabía. Con lo exuberante que era su cuerpo.Le dije. Por una vez. Sus labios se entreabrieron. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. y un Magna Cum Lauden. con una extraña sonrisa. Prueba que. pero era la que se me ocurría.Cuando llegó la hora de marchar. No le decía "te voy a follar ahora mismo. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). cariñosas y dulces. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. No. Pero. supe que todo estaba listo. como si de fuego se hubiese tratado. Y cuando. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. y con su novio al lado (un tipo atractivo. y ante su mirada dudosa. un minuto más tarde. Fueron meses dichosos. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. de las dudas y las inseguridades. cuando oí que sus sollozos remitían. al día siguiente no pasó nada. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. Sólo pequeños gestos. como dedos cruzados. rompió a llorar sobre mi hombro. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. superó con creces. las caricias eran suaves y lentas. no ocurrió lo típico. Y. la verdad. no. Que mañana vas a triunfar. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. Como es obvio. del trabajo de tantos meses. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. simplemente para sentirla por completo contra mi. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. la acompañé hasta la puerta. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. vete preciosa. en los cuales. y un tercero. y yo contra ella. -Venga. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. aunque lo hiciese rápido. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. sino "estoy a tu lado en esta prueba". la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. me costó evitar que lo hicieran).

y no de los amantes. chupaban. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. Rodeó mi mesa y. No tenía nada claro y. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. Sus labios acariciaban. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. 70 . su pelo negro ondeando suavemente. entregado. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. Lo conseguimos dos días después. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. a estas alturas. Al día siguiente de tutorías vino ella. por primera vez. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. ciertamente. el segundo día tampoco fue posible. firme. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. Y. en cambio. lo tenía muy claro. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. Sus manos rodeaban mi cuello. no era algo que hubiera pensado. Yo estaba a la expectativa. Parecía querer huir de su encierro. directa a sus pecho derecho que todavía. me había desarmado por completo con ese ataque. con las piernas una a cada lado.Sin embargo. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. su falda corta y. y enormemente sensible. sin barreras. Estaba en sus derrotado. inseguro sobre todo. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. Ella. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. se sentó sobre mi. redondo y pleno. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. que se entregaba. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. mordían. Con los meses pasados. una vez más. unos zapatos con algo de tacón. sin poder verla ni hablarlo con ella. no desanimó: duro. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. que le gustaba. como suele decir un amigo mío. apasionado. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. Después de ello. por los pelos. fue directa a mis labios. no había catado. Jamás me habían besado así: un beso profundo. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. Se inclinó sobre mi. pues no quería volver a tener una situación así con él. El primer día de tutorías no vino. Con los retrasos.

ni esa semana ni la siguiente. allí. Pero feliz. -Yo también tengo mis trofeos. Demasiadas cosas en mi mente. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. en un movimiento fluido y felino. No tardé mucho en aproximarme al momento.Y entonces ella. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. pero yo le indiqué que tomase asiento. Verás. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. con una sonrisa morbosísima. y finalmente se sentó. Notaba que no estaba todo ganado ya. Tanta espera no da aguante. y yo no tenía voluntad para contraatacar. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. Creía que ya había ganado. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. ladeó la cabeza. su entrega. al fin y al cabo. Eso la descolocó. desmadejado y derrotado. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. Ella había vuelto una bestia del sexo. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. y disfrutarlo. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. yo había triunfado. si era posible. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. la verdad. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. Ángela sonrió. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. Durante la siguiente semana. Y no la tuve. y eso la desilusionaba. Se sabía vencedora de esta ronda. con una sonrisa juguetona. Ella había triunfado. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. pero su pasión. Quería que. Y yo. no quería perder tan rápido. Ya pensaría algo sobre la marcha. y lo guardó en su bolso. 71 . Así que me masturbé como un loco. y eso le gustaba. cuando llegase el día. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. Lo dobló con cuidado. Uno gordo. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. guapa pero contrariada. recogió todo mi regalo en un pañuelo. no sabía que pensar. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. Sólo pude dejarme llevar. ya que no vino.me dijo. Ella llegó.

Por no ser como los demás. y requería mucha preparación. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. además de experiencia. pero no sólo eso. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. Trabajo y más trabajo. dándome la espalda. y en España el encargado seré yo. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. Muchas gracias. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. Aquella tarde no pasó nada más. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. el sabor de sus labios. O algo. ciertamente. y luego… no sé. por supuesto. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. a golpe de imprevistos. Y. excitándome al hacerlo. la vida universitaria. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. por todo. Ni siquiera en las siguientes reuniones. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. Voy a necesitar ayuda. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. No creo que pueda darte un gran sueldo. Iba a ser una investigación larga. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. breve. Es curioso como. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. Había un reconocimiento. 72 . la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. pero será currículo de cara al futuro. primero con ternura. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. Se alejó un poco y me miró a los ojos. llevo un año analizando tu trabajo. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. Por esta oportunidad. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. Sólo se que las caricias de su lengua. no lleva ningún contrato adicional. Ella entró como salida de una fantasía erótica. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. Había pasión y calor.Hice una pausa. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado.

Creo que a ella le ocurría lo mismo. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". aunque lo llevaba mejor. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. Ella dio un respingo. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. acariciando su pezón en círculos. Y ella. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. acariciando la base de su teta derecha. capturada entre dos frentes. brevemente. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. Y siempre salía con la misma taquicardia. con lo del trabajo.Así que yo contraataqué y. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. pero de modo controlado. y ser más audaz que lo habitual. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. Yo. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. Así que dejé que se confiase. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. no me cansaba de sobar toda su anatomía. o su cadera. calentándonos mutuamente. pellizcándola. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. aquello se salía del guión. por breve que fuera el contacto. mientras tanto. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. llevé mi segunda mano a sus pechos y. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. y comenzamos los jueguecitos de siempre. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . sus hombros y su espalda. durante toda la reunión. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. Tenía que dejar correr mis hormonas. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. desde sus pechos a su estómago. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. cuando noté que ella ya iba calentita. aunque fuesen escasas. sus pechos. Jugamos de ese modo. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. no sabía reaccionar. Pequeñas caricias. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. pero de nuevo ella llevaba ventaja. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. Como siempre. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. según el reloj de mi ordenador y. Lo había conseguido. miradas pícaras.

Ahí se perdió. Cierto. Y. con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. Ciertamente. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. y yo le correspondí en igual manera. el juego fue modificado para siempre. Eran preliminares. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. podría haberla recorrido incluso ciego. No se si por el morbo. si hubieran sido una complicada carretera. Y con ello. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. A partir de entonces. Ella era mi compañera en el camino. todo se construía sobre una mentira. la veía más feliz que nunca. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. Sinceramente. y nos separamos de nuevo. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. risueño. mutuas o de uno solo. aunque tendrás que mejorar la exposición. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. Por supuesto. Me parece que esos datos son prometedores. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. yo me quedé a trabajar. Las mamadas. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. Magna Cum Lauden. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. Los fajes se volvieron habituales. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. desde que me había ido volviendo más atento. en Septiembre la vi de nuevo. el proyecto seguía en marcha. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. pero permitían ir avanzando 74 . por mis caricias. se volvieron más habituales. mientras se recuperaba. Ella a su ciudad. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. una vez más.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. sus labios hinchados del todo. su DEA fue aprobado con la mayor nota.le dije. o por que. Sin embargo. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. nunca tuvimos sexo. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. llegó el verano. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. por lo que nuestra participación al respecto era baja. y arqueando ligeramente la espalda. Si que os puedo decir que. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. pero… En cualquier caso.

era lícito. ella dijo con tranquilidad. De hecho. mimosa. y fue tan tórrida como todas las anteriores. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. Habiendo yo cometido el error. y luego rompimos a reír. de nuevo. y dándome un besito suave y cariñoso que. juguetones. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. Y se había roto. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. Nos vemos pasado mañana en la reunión. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. Eres un tonto. sin embargo. Eso lo complicaría todo. su boca se saciaba con mi cuello. de modo que oiría todo por discretos que 75 . de nuevo. en parte porque me encanta. o algo así. Pero. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. Desde Octubre. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. Solo esperaba que no significase amistad. casi naturalidad.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez. pero tampoco amor. Victoria para ella. hora de irse. La tercera vez ya nos vimos a solas.dije. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Y. cuando nadie miraba. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". Me besó. lentamente.se levantó. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. Nunca la había llamado de ese modo. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. César?Mi nombre. ¿no. o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. Brillaban. Por un momento la miré a los ojos. en mi despacho. Bueno.dijo ella. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). intentando salir al paso de mi error. a partir de entonces. Ya sabes.

No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. supongo que ella simplemente estaba encantada. entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. y un Diciembre casi de locura. Supongo que Lina agradeció esto. Sin embargo. nunca quedaba saciado. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. como siempre. brevemente se llenaban de lágrimas. ya que no podíamos darnos rienda suelta. Era poco lo que había que hacer. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. y me pareció que la había cagado. Hasta entonces. simplemente. la verdad. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. pero una cosa sé hacer bien: mentir. Debía sentirse a 76 . yo sugerí. Era increíble pero. Igual que el novio de Angie. y con más ganas el uno del otro. o su cintura. la última semana antes de navidades traería cambios. Pero. pero siempre he sido bueno en ello. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas.fuésemos. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. Entonces. dándome la espalda. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. Además. en tanto tiempo. pero teníamos el tiempo para hacerlo. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. Conozco un buen motel. Estábamos.Pude ver como sus ojos. que necesitaba salir por algún lado. No. o su vagina. en mi despacho. eran como una misma cosa. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. está alejado y nadie nos reconocería.oí decir a su voz-.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. No es algo que haga a menudo. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. Así que estábamos especialmente calientes. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. como siempre. con un aplomo que me sorprendió-.respondí. Así vino un Noviembre de sequía y ansias. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. o su cara entre mis manos o frente a mis labios.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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produce inseguridad. Por respuesta. pero tampoco la tengo pequeña. pero dentro de ella. de golpe. que me haces cosquillas!Por lo que paré. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. Fue como una declaración de guerra. succionando. y puse mi polla. entrando paso a paso. me acercó con sus brazos y me besó. si no llegaba. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. Así que la introduje un poco. Comencé a acariciárselo por fuera. y continué un poco más. ¡Para. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja. No es que tenga un monstruo entre las piernas. ella paraba. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. acariciando. Así que me coloqué sobre ella. Sin embargo. viendo que me paralizaba brevemente. Entonces lo agarró con una mano y. todo esto no cabe en una de mis servilletas. Al menos me lo hizo a mí. besando. pero salió tanto como nunca en mi vida. pero nunca se sabe. al lado de mi. también a mis huevos. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. haciéndola rabiar. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello.un gesto que hizo por mí. No lo era. esperé a que se habituase. lentamente. con cuidado para no hacerla daño. Es cierto que así la corrida es mayor. Obviamente. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. burlonamente. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. 80 . estar a su altura. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. me dejaba al límite. para. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. se lo tragó entero. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. exagero. por primera vez. Desde luego.comentó. Aquella vez ya no. Pero ella. internándome un poco en su coño. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. sobre su coño. Una y otra vez. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. ya que siempre que yo estaba a punto. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. al menos habría tenido una noche mágica con ella. Lamiendo. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. Obviamente no era virgen. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. que pedían amor. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón.

de a dónde íbamos. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. de todo y de nada. comencé a darle ritmo a la cosa.Eres un tonto. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. Mi hermana me las consigue de trapicheo. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. pero yo paraba. Después un ritmo más fuerte. pero sin buscar hacerle daño. un millón de cosas. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. ¿Cuál? Eso no lo sabía. brevemente. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. que tengo conmigo las pastillas para el día después. con no se. Nos quedamos en la cama como media hora. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. cariñosamente. de a dónde no íbamos. Parando si veía que ella aún no llegaba. no pares. pero no sería verdad. Al principio. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. con amor. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. tranquilo. un ritmo pausado pero firme. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. De su vida. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. sigue de una puta vez!". O no debería.Con un suspiro. Ella se corrió un poco antes. de la mía. pero desde luego no cometía tonterías como esa. mientras me besaba con verdadero sentimiento. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . pero fue tan gratificante como el anterior. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. y luego lo retomaba. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso. charlando. Tranquilo. una vez estuvo dentro del todo. Eso sí. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro.me dijo ella. No eran proyectos de pareja. más apasionado y caliente. acercándonos a ambos al orgasmo.

sin pasarse. Su educación no ha sido excesivamente estricta. 82 . una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. El primero era que.Una chica normal Me considero una chica normal. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. A nivel personal. Tenía dos fallos fundamentales. sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. cuando hacíamos el amor. Es guapa. dentro de una familia casi normal. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. vivimos mi hermano y yo con mi madre. muy bien. Estuvimos un par de años saliendo juntos.

control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. Conclusión. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos…. conforme le iba relatando todo lo sucedido. el realmente importante.Yo no conocía otra cosa. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. tú les contestas que. mi madre tenía razón. él fue el primero y. curiosamente. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. que si tenía que hacerme respetar. como siempre. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. si no te respetan. me afianzó más en mi decisión. con quién iba. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. Era un celoso patológico. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. si te presionan para que te acuestes con ellos. Acabó dándome la razón. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. algo que no había 83 . los que no están realmente enamorados son ellos. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. me daba mucho corte. nada de amigos. mi madre se iba encendiendo más y más. creí que el definitivo. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. fueron los celos. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. finalmente. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. harta de gritar. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. Mientras tanto. me tenía controlada todo el día. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. -Mira Lidia. escuchó mi versión y. además. cosa que tampoco me quitaba el sueño. que si era una irresponsable. ya encontraría al indicado. que si era demasiado joven. Cómo consejo y para próximas citas. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo.

Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. preferí volverme. no tenía tiempo. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. particularmente. Como hacía calor. Entré bastante mareada. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. Al llegar. sin novio ni ganas de tenerlo. Me extrañó mucho. le comía toda su intimidad ¡Jesús. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. bebiendo. empecé a encontrarme fatal. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. bailando… Hasta que. la ventana abierta para hacer correr el aire. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. con unas ganas de vomitar tremendas. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. Ahora vivía un momento plácido. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo. tenía la puerta abierta y estaba vacío. a mí. ella nunca traía hombres a casa. gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. al ir a entrar en el mío. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. sólo que era algo muy esporádico. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. estaba cada vez peor y. pero no quería seguir por ahí. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie.hecho nunca. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. Veía el brillo de su sudor. en la penumbra de su cuarto. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. Fue un acuerdo tácito con nosotros. metida la cabeza entre sus piernas. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. María y José! 84 . a lo mejor tenía abierta la ventana.

mamá gemía. Mi madre debía de alucinar. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. mamá. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. Tenía que ser un puto. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. hasta la primera papilla. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. dos dedos desaparecían en mi interior. NO. Yo. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo. NO. gritaba. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. ya llego… . mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. El tío empezó a bombear a lo bestia. muy fuertes. NOOOOO. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. Me quería morir. No sabía si me habían oído. era impresionante. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. me metí en el baño. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. me quedé estupefacta. me fui corriendo a mi habitación. ¿Mama? Ay. tenía que morderme los labios para no gritar. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela.Dijo el tío con voz jadeante. gemía… Hasta que. ay. Mi madre. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. Sin hacer ruido. esa señora de los consejos sobre el respeto. uno. no se cortaba un pelo. tres. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. ay. sigilosamente salí disparada de allí. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. ¡Dios mío. Mi hermano. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. SIIIII. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . que conste) a mi entrepierna. Tenía que ser él que volvía a su cuarto.El tío no paraba. qué cosa! No distinguía apenas las caras. dos.

Al acercarme a desayunar. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza.. no puedo. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. vale. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. Vale. – Contestó Luis gimoteando. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. acostarse con una de las amigas de mamá. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. con unos atributos que me habían dejado de piedra. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. no había pegado ojo. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. Aunque ya le valía. otra idea fue madurando en mi cabeza. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. en las veces que parecía haberse corrido. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. él era una víctima (o no). en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. incapaz de mirar a ninguno a la cara. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. en la cosa de mi hermano. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. decidiendo si enfrentarme a ellos o no.. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. oí una conversación en la cocina. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. o solo a mi madre. la que me dijo cómo eras. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas. No fue de la noche a la mañana pero. mierda y mierda! Esto era súper complicado. no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo.

mentalizándome durante semanas. bastante malo por cierto. me tenía que encontrar hecha polvo. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. no se me pasaba por la cabeza. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. Nada. Me tumbé en el sofá. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. boca abajo y llorando. Estuve dándole vueltas. culito respingón y una cara agradable (dicen). acabé soltándole la bola que tenía preparada. incorporándome e intentando recomponer la postura. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. Acabé decidiéndome. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. Era perfecto. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. nunca he destacado por mi imaginación. al volver de la facultad. – Dije entre hipos secándome los ojos. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. tetas en su justa medida. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. nada – Le contesté llorosa. Luis no debería tardar. por la tarde preparaba escritos. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. o hacía algo o me volvía loca. Es una estupidez. 87 . Luis siguió insistiendo.. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. Es una tontería. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. Me estaba carcomiendo por dentro. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. ¡Joder.. Al entrar en el salón y verme. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. qué careto! Venga Lidia. Luis no había llegado todavía. Haciéndome rogar durante un rato. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. ideé un plan. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa.Ni de coña. Mamá iba a los juzgados por la mañana. tía. recibía clientes y cosas así. Dando muchas vueltas al asunto. Apenas hablaba con ellos. Unos días después. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea.

sería capaz de llegar hasta el final. a pesar de querer auto convencerme. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. Ya. tronca… ¡Pues al orgasmo. ya verás cómo todo se arregla. No te rayes. Después. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. 88 . idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. más colorada todavía. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. lo que prefieras. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . no pasa nada porque me lo digas. era el momento. Ya te he dicho que es una tontería.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. tarde lo que tarde. tía. Procuraba llegar a casa antes que Luis. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). ir con algún chico a ver qué tal.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. tía. a lo mejor. noté su cariño. estoy un poco sensiblona… No sé. En ese momento pensé que. Dándole las gracias por haberme escuchado. cuando vea que llego normalmente. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. había resultado una zorra de cuidado. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. no sé. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. a lo mejor ella te puede ayudar. que suele funcionar casi siempre.

No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar.Naturalmente. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. dejaba la puerta bien cerrada y. sólo imaginando que me vería. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. Después. Cada día estaba más cachonda. Hola tía. Agotada. Seguí con el cacharro metido. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. Iba por buen camino. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. A partir de entonces. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. Pasada una semana o así. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. que pensara que había sido un descuido. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. de una forma alucinante. Estaba más abierta. se notaba que había alguien detrás y que. Me hice la sorprendida al verle. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. intentaba dejarla en la situación original. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. estaba muy excitada. Casi siempre era verdad. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. me vestí. me produjo una extraña sensación de triunfo. por lo menos había logrado que se excitara. aunque a veces no estuviera todavía a punto. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. me corría patas abajo. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. disimuladamente. di el siguiente paso. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. 89 . dejar la puerta un poco más abierta. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. Ah.

Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. Algo estaba cambiando dentro de mí. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. se llevara a mi hermano a su cama. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. incapaz de levantar la vista. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. Improvisando sobre la marcha. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. Creo que lo estaba consiguiendo. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. quería que Luis entrara en la habitación. como la grana.. intenté dar otro paso más. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. Pues debía ser una película porno. No podía más. Tampoco hizo falta ningún disimulo. Y la dejé allí toda cortada. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. hacía como si no me diera cuenta. lanzarme a lo desconocido. debiste escuchar eso… . la zorra de mi madre. fui hasta su 90 .Dicho y hecho.. mamá. Tuve un orgasmo impresionante. mi hermano. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. jugara conmigo. porque vaya gritos. no de la suya. viéndome desnuda. Anoche estabas con un hombre en casa. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. empecé a necesitar algo más. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. incluso una vez en que no pude evitarlo. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. Me fijé en la cara de Luis. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto.Dijo a la defensiva. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Estaba más cachonda que nunca. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. mi plan no daba más de sí.

incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. me moriría de vergüenza… . no sabía ni qué decir. algo que le provocara definitivamente. No supe muy bien ni cómo lo hice. Tenía que hacer algo distinto. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. Pero ya no sabía qué más hacer. pero es que… ¡Joder. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo. todavía muy cortado. El pobre estaba todo cortado. Yo seguí. Luis. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. pareciéndome que decía mi nombre. me planté totalmente desnuda delante de él. Ni me molesté en vestirme. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. además. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. intentando 91 . sin ninguna idea buena. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. Como sólo mascullaba. Oye Luis. esto es secreto. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. joder.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. Estaba con la mente en blanco. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. se serenó un poco. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. no soy de piedra! – Se excusó. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. pero me dio esa sensación. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. no estaba muy segura. desde que le dije a mi madre que la había oído. tía! Al pasar te vi. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones.

solté el jersey y me pegué un poco más. perdona… . no ha sido a propósito.Intentaba ser la inocencia personificada. no me he dado cuenta. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. conseguí llorar. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. no hacía nada más que abrazarme y consolarme.dar una imagen de vergüenza y timidez. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. no esperaba verte así. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. tía. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. apoyada contra él. Cuando se 92 . quise que notara cualquier parte de mi anatomía. su cosa se clavaba en mi monte de Venus. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. por la excitación. Estaba con la sensibilidad a flor de piel. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. No se movía. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. Lidia. iba a hacer un ridículo espantoso. por los nervios. me tenía que ver todo el culo al aire. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. si yo daba el primer paso estaba perdida. No pienses mal de mí. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. en este caso. además de la cabeza en su hombro. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. redondito y respingón. al acariciar mi espalda. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. en esta postura. Luis. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. luego en su hombro.

ya no podía aguantar más. ni yo misma lo había intentado. como pidiendo permiso. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. sus caricias subieron de nivel. consideré que era el momento de colaborar. 93 . me corrí sin apenas darme cuenta. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. con todas las letras! De rodillas a sus pies. apenas podía por su grosor. notaba perfectamente su cacharro contra mí.posaron en mi culo muy suavemente. ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. No pude conseguir más. dándome un gusto tremendo. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. En el momento en que intenté metérmelo. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. con manos trémulas. Lo chupé y lamí como pude. por delante. Nadie me había tocado nunca ahí. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. él jadeó y llevó la otra mano. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. ayudándole a desprenderse de su ropa. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. apreté mi pelvis contra él. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. En un momento. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. Lo metía y sacaba. Si me quedaba alguna duda. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. los deseché en ese momento. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. algún miedo o vergüenza.

¡Coño. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. algo que venía de dentro con el vibrador. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. hostias. con los nervios a como cuerdas de guitarra. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. cómo subía hasta mi botón. succionaba. ¡Hostias. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. jugar con la mía. LUIIIIISSSSSS. me iba a hacer pis. a mis pezones… Suave. interminable. ¡Mi primera comida de 94 . los labios. cuando creía que no podía más. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. la vagina.Luis me incorporó. me fue tumbando en su cama. en meterme su lengua hasta la garganta. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. en llenarme de besos. Me produjo un orgasmo impresionante. me había dejado al borde del colapso. es más. lo había provocado. En ese momento. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. a mis areolas. tras desprenderse de su camiseta. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. jugueteaba con él… ¡Si. Al principio me crispó aún más. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. lo lamía. AAAAHHHHHHHH. coño. sobre todo por arriba. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. me besó en los labios y.

sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. Por un lado lo agradecí. que costaba muchísimo. tenía la delicadeza de no apretar. iba a decirle qué sentía. ¡Mi madre. por otro. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. con calma y paciencia. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. poco a poco. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. notando a tope la dilatación de mi coño. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. Me cambió de postura. Cuando le correspondí. cuando ese dolor era soportable. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. era enorme.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. creí que se había puesto un condón. saciada. Había sido alucinante. me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. no se movía y. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. el cuello y las orejas. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. me besaba la boca. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. debía de tener el coño súper estrecho… O no. Cuando 95 . Por lo menos. entonces pude controlar yo la penetración. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. Se movió hacia su mesilla. me puso encima de él. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. Me acarició los pechos con mucha suavidad. muy despacio. era como si me hubieran dejado vacía. empezó a moverse muy. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos.

Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. se sentó en la cama. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. entraba. tenía dentro todo aquello. Ni siquiera así salió de mi interior. de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. coño. 96 . Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. tenía que ser todo el abecedario. salía… ¡Dios. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. sin fuerzas para moverme. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. se apoyó contra la cabecera y. Me consideré una heroína. eso no debía ser el punto G. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. salía. me reventó del todo. suave y cadencioso. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita.llegué al fondo. sujetándome del culo. le besé en la boca. Tardé menos y nada en volver a correrme. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. otra…. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. me tenía hecha puré. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. una vez. Él sí. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. me dejé caer hacia delante. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. Me faltaba como media polla por entrar. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. creo que estuve a punto de desmayarme. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. Adopté un movimiento constante. Estaba agotada de tanto orgasmo. Luis apenas se movía. DIOOOOOSSSSSSSS. me puso a cuatro patas. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. ni siquiera un poquito. Pero no había terminado. Entraba. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. me iba a matar! Aceleró un poco más. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. parecía que ya iba a llegar por fin. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. Apoyada sobre él. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. sin compasión. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. hasta que me empezaba a doler.

me costó muchísimo más de lo que puedo describir. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. A mí me daba igual. era lo que sentía en ese momento. estaba más allá de la conciencia… Despierta. sí que sí. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. apenas podía abrir un ojo. supongo que se quedó mirándome. 97 . quería a Luis. Desperté junto a él. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. conseguí incorporarme y quedarme sentada. ¡No me grites. Estaba feliz. nadie me molestó. Sé que me corrí. No sé el tiempo que estuve durmiendo. Lidia. muy lejana… Noté cómo me sacudía. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. Y empezó la bronca. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. No me sé explicar mejor. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. despierta. muchas veces.Aquí. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. No tenía sentido. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. acababa de gastar mis últimas energías. más de lo que hubiera imaginado. Me sentía feliz. perdí la noción del tiempo y del espacio. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. a mí y a Luis. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. Tía. venga. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. no era normal.

con su cosa. no! 98 . otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. Flipé con su cuerpo. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. a fin de cuentas era mayor. me había dejado hecha cisco. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. Oye. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. pensé para mis adentros. Otro beso apasionado. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. levanta. oliendo a gel. no seas perezosa. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. quitándome la toalla. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. pararle los pies. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. Primero. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. oye. No sé cómo. me tumbó junto a él. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. Tras media hora bajo el agua. ¡Mierda. Me estampó. Ni siquiera se había vestido. apartó las sábanas haciéndome sitio y. Luis se levantó totalmente desnudo. tenía que demostrar un poco de autoridad. tapado con una toalla. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. conseguí separarme.Debí quedarme frita otra vez. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. me esperaba sentado dentro de su cama. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. con su cara. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. tú. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. labios y lenguas que se buscaron. Era de día. literalmente. echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes.

llevando sus labios a mi zona más sensible. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. En esta postura entraba todavía más. pero poco tiempo. excitando mis pezones y areolas con los dedos. Tardé un rato en poder moverme. Con un balanceo suave de cadera. ¿? Ah. poco le iba a faltar. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. comiéndole la boca con auténtica ansia. No sé cómo lo hizo. Me incorporó. tía. me dio un ataque de risa. Oí un ¡Puaj!. Me llevó al éxtasis en un momento. me agarró los pechos con ambas manos. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. Aunque lo hizo despacito. la pomada. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. tenía que hacer 99 . me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. tener ese cacharro dentro era impresionante. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. corriéndome como una burra. aplastando mis tetas en su pecho. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. Me tumbé encima. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. cómo se movió. No podía ni abarcarla entera. volví a sentir que me partía en dos. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. iba introduciéndomelo cada vez más. de delante a atrás. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. si no me la sacaba por la garganta. Pero no pareció que le molestara demasiado. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer.

¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. era muy agradable. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior.Dije agotada. no me había ni enterado. desde mi interior a la punta de mis pezones. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. me tumbé encima quedándome quieta. NO PUEDO MÁS… . me gustaba mucho pero quería descansar un poco. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. la sacaba. Por lo menos. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. no me hizo ni caso. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. me hizo un mete saca muy rápido. por favor. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. todo era cuestión de acostumbrarse. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. no sigas. Como la tarde anterior. cuando me tumbaba. LUIS. por detrás. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. YAAAAAHHHHHH -No sigas. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. a rozar contra él. me frotaba el clítoris con los dedos y. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. no me dejaba relajarme de verdad. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. a intentar que volviera a correrme. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. se me estaban cansando las piernas. a traición. un orgasmo devastador me recorrió entera. me volvió a mover. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. yo descansaba un poco… Ya. Botando en la misma postura. moviéndolo a toda leche. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 .

me asfixiaba… Sin embargo. Tumbada encima. un salido y un degenerado. Luis – Me di la vuelta hacia él. estás de la hostia. sudados. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. que uno no es de piedra. la cabeza apoyada en uno de sus hombros.inacabable. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. 101 . Haberme dicho algo. han sido los mejores polvos de mi vida. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. no estaba montada sobre mi hermano. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. la llevé a mis labios besándola. Eres un salido. luego te vi y. eres la tía más maciza que conozco. Pues sí. Bueno. Y la culpa es tuya. no tan estúpido. No pude más. otro día. Además. apareces en pelotas en mi cuarto. me mordió la nuca y yo la almohada. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. ¿Ah. otro así y me revientas. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. andaba todo el día empalmado. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. tía – Contestó con muy buen humor. me estabas poniendo súper cachondo. Te has pasado tres pueblos. Gruñó. sentía todo su peso encima de mí. Acabamos agotados. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. Este tío era insaciable. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. Bueno. al final. no había sentido algo parecido en mi vida. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. tronca. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. pero me ha encantado. Al principio te oía. que quería seguir conmigo. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. estuve a punto de quedarme dormida. Si te ponía tan histérico.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

bueno… El origen no. En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. ya veremos qué viene. no llevábamos todos muy bien. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. ni se me ocurrió tomar la píldora. todo fenomenal. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. no me pasó nada por pura chiripa. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. Es el hijo de los tres. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. ha decidido dar a luz a este niño. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. Él sigue igual de salido o más. aunque a mí me da igual. El primer día que fuimos con ella. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. Tuve una suerte enorme. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. Estuvo a punto de no tenerlo pero. Mejoraron mucho las relaciones en casa. Nuestra rutina no ha cambiado. cuernos y venganza 105 . dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). niño o niña. de vez en cuando. había armonía. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. pero ahora he tenido que reaccionar. sólo la continuadora. no sé muy bien por qué. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. irán pasando los meses y mamá irá engordando.A partir de entonces. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. Pero si soy sincera. En fin. Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. Sexo anal. Seguiremos juntos. hacíamos una visita a mamá.

en particular. insípido. de España. un doble sentido. me indicaban que. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. La mayoría. son de países de América y. dependiendo de una región o zona. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. Dentro de España. en general. dando. por todos o casi todos. esta situación. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. quiero complacer. semáforos. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. Todo esto es normal y comprensible. De esta forma. o lo que sea). poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. que se suele decir. Los lectores. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. de apenas una hora. Pero. en algunas fases de mis relatos. y tenidos en cuenta vuestros correos. una “tía” de las que se ven pocas. dicho de otro modo. 106 . su esposa. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. Aclarado esto. el sentido concreto que pretendo. “La de Cervantes”. Realmente era un tipo muy abandonado al que. tomando un descanso. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. a los que me estoy refiriendo. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”. a todos los lectores. en su totalidad. he recibido infinidad de correos. algo que ahuyentaba a las mujeres.Vaqueros. entre personas de diferentes grupos de edad. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista.NOTA: En anteriores relatos. son habituales les pondré “Comillas”. o cualquier otro tipo de circunstancia. Incluso se puede dar. para mí. a los que me escribieron y. Claudio era un personaje triste. no terminaban de entender lo narrado. enviados por lectores. Hecha la aclaración. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). ambientes. los bocinazos. algunos. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. una ironía. Pero también tenemos nuestros localismos o. de esta forma. quien no las entienda. también ocurre lo mismo. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. palabras y/o expresiones propias. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS.

pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. de once a ocho de la mañana. la clienta. Al subir al vehículo. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. además de dinero. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. evidentemente. al menos. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. si todo salía bien. totalmente ajeno al tráfico. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior.Un buen día. “Yo Claudio”. Apenas pasaron tres meses cuando. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. de forma burlesca. un sábado. Cuando llegaron al lugar de destino. que se partiera la cabeza y. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. la que estaba de moda. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. sin pretenderlo. no sabía cómo. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. a eso de las tres de la madrugada. tanto que sentía como si le faltaran. tenía mil euros entre las manos-. poder quitarle los billetes. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. así. ella. la mujer le pagó con un billete de diez euros. la más frecuentada del momento. la mujer. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. entre la multitud. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. tenía un buen 107 . Con miedo. Así lo hizo hasta que. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. No pudo evitar escuchar cómo. pero decidido. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. Aparcó el vehículo y entró en el local. echó un vistazo por el espejo retrovisor. Al verla sin abrigo pensó que. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. buscando tranquilidad. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. pagaría sus ansiadas vacaciones. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad.

parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. posiblemente. habían dejado los abrigos en los sillones. 108 . Tras un buen rato. su esposa y única compañera desde hacía seis años. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. y “desplumaría”. Casi eran las nueve de la mañana. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. ahogadas en alcohol. y el grupo de amigos con quien estaba. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. se fueron a bailar. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. sin tomarse el café de costumbre. sin levantar sospechas. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. al ver el color del dinero. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. La locura provocada. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. montó en su taxi. en la penumbra del ambiente. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. Pili. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras. bailando como perras en celo. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. No quería enojar a su mujer y. Salió al parking. palpó con las manos a su espalda. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. dos teléfonos de alta gama y. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. con toda seguridad. con edificios “calcados”. se sentó en el borde del asiento. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. estaba el tesoro que ansiaba robar. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. tras media hora. Se acercó a los abrigos. Por no perder tiempo decidió coger ambos. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. de clase obrera. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. aunque así fuera. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. Lo tomó entre las manos. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. atrajo su atención. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. las mujeres y un par de hombres. sin perder un segundo en saquear los bolsos. primero. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. después. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. Claudio. Con este pensamiento se puso en camino y. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-.

perfectos. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. ella se enfriaba. de cualquier edad o condición. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. ella abandonó la felación. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. 109 . pues era prácticamente el único uso que hacían de él).Sin tiempo para decir más. Rara vez. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. como si quisiera apresar el momento para siempre. joven y lozana como una universitaria. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. los movimientos de Pili. “la sargento mayor”. Claudio. a sus treinta años. muy lentamente y poniendo caras muy raras. Sin perder tiempo. hasta la fecha. Si mi amor. había sido a un coito rápido. en tonterías. cambió el tono de voz. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. Nada más llegar. sus ojos brillaron. tenía predisposición. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. su mujer. afloraron al hacerlo. se mantenía. con los ojos cerrados. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. Ven. Pero… si piensas que debemos devolverlo. Y así era: cuando no estaba cansado él. Él. Claudio no perdía detalle.respondió de forma contundente la afortunada-. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. cuando él se calentaba. con sus caderas. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. ella comenzó a desnudarse. La tomaba del pelo fuertemente. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres. estaba desganada Pili. de apenas cinco minutos. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. que lo debió coger otro cliente. dices que no lo has visto. es para ti. tú. se subió a la cama. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. Ella se acercó a él. Poco a poco fue acompañando. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. de forma tradicional y sin ganas. Pili. lo hacemos. Apenas un par de minutos después. a lo más que había llegado. ambos. Sin demorarse más tiempo. también se desnudó. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. como tú quieras. como si no quisiera verlo.

solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. en que consiguió de la joven más de cien euros. vio que una chica joven sacaba dinero. bajó. Pero una noche. Ahora era consciente de que. y. no hace sospechar a nadie. le dijo que. por ser una presa fácil. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. sin despertar sospechas. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. se levantó. dormía hasta la hora de comer. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. sorprendida y asustada. un vehículo de este tipo. la envolvió el cuello con su brazo. su mujer. Pili. Para ello aprovechaba las tardes ya que. aprovechando el descuido de alguna incauta. se vistió y se fue a hacer sus cosas. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. hasta la fecha. Desde esa noche. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. eran víctimas más fáciles.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. no pudo aguantar más. y se encaminó hacia la entidad bancaria. por las tardes. Decidido. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. lo más importante. sin que ella advirtiera su presencia. con voz firme y amenazadora. maquinar y. dando un paso más. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. no lo pensó dos veces y obedeció. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. Comenzó a robar en casas apartadas. al pasar por delante de un cajero automático. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. y. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. Así comenzó a pensar. por las mañanas. A Pili. lo aparcó. Tras terminar. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . exigió que le diera el dinero. le había podido ofrecer. La pobre muchacha. Claudio quedó pensativo en la cama. el afortunado Claudio. robarle el bolso. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. Cuando. para él. apretó el culo. Tras soltarla salió corriendo. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). se acercó a la chica.

sin poder remediarlo. se la metió por el culo. Si no había respuesta. Un viernes. Ambos parecían bebidos y muy calientes. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. le subió la falda y. ella. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. Volvió a pie y. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. ella. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. posición comenzó a follarla con ganas. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. la enculada.dinero extra que entraba en casa. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. Al contar con dos plantas. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. por encima del vestido. se desabrochó la bragueta. decidió empezar por la superior. sobresaltado. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. En esta incómoda. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. llamaba al timbre o al portero automático. 111 . Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. Se tumbó sobre su espalda. Inesperadamente. consiguiendo que. Sin replicar. de la valla. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. según el caso. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. más segura y discreta. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. muro o cercado. se encaminó a la parte trasera. Si alguien contestaba. se dirigía a la parte trasera. quedara tumbada sobre los escalones. Claudio se asustó pensando que iban a subir. pero excitante. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. consiguió entrar con facilidad. Tras llamar y no recibir respuesta. Se asomó con cautela. introduciendo las manos entre el vestido. pedía calma con la “boca pequeña”. la casa. como queriendo no ser obedecida. buscó las bragas por debajo del vestido. boca abajo. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. Inició una corta carrera hasta las escaleras. tras saltar el muro. La mujer se retorcía al sentir los magreos. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. Allí. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. escondiéndolo tras unos arbustos. se libró de las manos que la retenían y se separó. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. el hombre. empujando una pequeña ventana. gritara como una loca.

Pili. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. Saliendo de su recto. sin mirar?. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. Cuando se separaron. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. decidió mirar y sufrir en silencio. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. Claudio. Él se colocó muy pegado a su culo. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. echándole un par de “huevos”. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. Los amantes seguían jadeando y gritando. besándose y manoseándose. junto a la puerta. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. pudo ver la cara de la mujer. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. ella sentada sobre su miembro. se desabrochó la camisa y se la abrió.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. agitando la cabeza en todas direcciones. y la penetró por segunda vez. en pie. Más que eso. al ver el tamaño del tipo. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . Al mirar. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. Cuando lo hubo hecho. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. Tan claro como si fuera de día. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. más. o ¿Debía permanecer escondido. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. pese a lo que sucediera. De repente. todo lo contrario. sin dejar de follar. terminó por aceptar que se trataba de Pili. Los gritos de la mujer no decaían. era el único lugar. en suaves jadeos. se incrementaban con cada nueva embestida. más profundo de lo normal. él. inclinó su torso hacía la cama. por otro lado tenía miedo y. Vio un gran armario. se situó detrás. agitándola ligeramente. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. A pesar de que su erección había bajado. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. Pensó que sería un buen lugar. tal vez aguantar los cuernos y ver todo. en cuclillas. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. y con ganas. Vamos a la cama. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. dando la espalda. Presuntamente se estaba corriendo.

En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. no quiero que te enojes. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. Claudio. sin hablar. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. aparte de ti. Pues…. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Perdona Piluchi. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. descargó durante varios segundos. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. ¡Sigue.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. Una y otra vez se preguntaba. Pero… ¡Cuenta. Ella también alcanzo el éxtasis. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. su esposa. un vecino. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. Después regresó a su país y no lo volví a ver. ella. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. sigue con lo del polaco! –insistió él. Es más. Poco a poco. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. por las tardes. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. le recibía con vicio. por segunda vez. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido. Follamos durante un par de semanas. algo que jamás había consentido con él. Sabes de sobra que no le dejo. le entregaba el ano a otra persona. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. no lo podía entender: sorprendentemente. Sí. No eres el primero. Justo en el momento en que se calmó un poco. le motivase mucho más. gimoteando y suspirando. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante.mientras. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. Cuando ella parecía estar corriéndose. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. vio inundado su recto por el semen del hombre que. más erótica. sorprendentemente sin desacoplarse. 113 . ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. El hombre se animó un poco más. no daba crédito.

boca abajo. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. Siguió penetrando y yo gritando. Al regresar. Le pedí que fuéramos a mi casa. a medida que el dolor remitía un poco. pero él supo convencerme. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. Él no tardó mucho más. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. Finalmente accedí. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. yo ya era toda una experta en sexo anal. Finalmente comenzó a encularme. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. una tarde de mucho calor. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. Me puso tan cachonda. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. charlando.Pues. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. he abierto el agujero trasero desde el primer día. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. 114 . Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. A los cuatro o cinco días me lo propuso. me embadurnó el ano abundantemente. con más velocidad. me abrió los muslos y. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. Desde ese día me folló por el culo a diario. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. Finalmente comenzó a entrar y salir. Él fue a la cocina y al baño. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. Le pedí que me follara por detrás. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. no iba a desear que me la sacara. me hizo colocarme encima. pero que no me hiciera daño. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. lo hizo con una botella de aceite de oliva. en ese preciso momento. Después de irse a su país. Con mi marido no quería hacerlo. como te decía. Nada más entrar fuimos al salón. Desde que el polaco se fue. que no pude aguantar más. Sin saber cómo. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. solo quería romperme el culo. me quité el bañador y el hizo lo mismo. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. A mí me daba miedo. Follamos un par de semanas. desde ese instante. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. después de mezclar jabón con aceite. con todos. Estábamos en la piscina comunitaria. con sus palabras. Extendió la toalla en el sofá. que una vez la tuviera dentro. que en pocos minutos estaría gritando de placer.

Abrió uno de los cajones de la mesita y. cerró el cajón. en su mente. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. un poco más. ya había sido suficiente para él. cual era la que abría.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. 115 . Sin saber qué hacer. ni dónde ir. con el mismo resultado. Lo tomó. El licor calmó su ansiedad y. sin embargo. El pobre cornudo apenas podía pensar y. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. junto a la salida. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. abrió la puerta. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. sin perder tiempo. Cuando regresó. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. sobre una pequeña mesita. alguna que otra noche. al rebuscar en su interior. Tras compararlas con la que abría la puerta. una por una. despejó su mente. sorprendentemente. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. Antes de salir al exterior reparó en que. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. bajó las escaleras de dos en dos. Ahora pensaba mejor. finalmente. confundiéndose con susurros y risas. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. abrió lo suficiente la puerta y probó. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. encontró una idéntica. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. Colócate en posición. La guardó en su bolsillo. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. halló varias llaves sueltas. –dijo el amante y salió del dormitorio. Durante un buen rato. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. los amantes. Asomó la cabeza y. bajando las escaleras. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. llegó a la puerta principal. totalmente seguro. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. con más claridad y frialdad. De un trago se la tomó y pidió otra. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. Dame un minuto que no tardo.

Claudio les invitó a pasar. se puso las mugrientas zapatillas. de su esposa. vestido con un traje marrón oscuro. vestidos con uniforme policial. en comisaría. Perdona. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. su esposa. Sí señor. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. en la vivienda indicada. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. ella. Eso sí. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida. Se han personado varios efectivos policiales. No obstante. fornidos. Hablaba solo. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”.añadió. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. evitando que Claudio sospechara de ello. Es que he tenido una noche de perros.¿Qué desean?. otros dos. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. frente a la cara. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. se dirigió al salón y se sentó en una silla. sin rumbo fijo. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . Con la cara desencajada. y sanitarios. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. y casi tartamudeando. –Se excusó forzando una sonrisa. Se incorporó de la cama. de las buenas. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. Un lunes. guapa. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. impecables. pero. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. Tengo el triste deber de comunicarle que.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. No. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. un bolso negro que Claudio reconoció al instante. eso sí. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas.Preguntó. una plaza monumental. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. pero sereno. Uno de ellos portaba. Pasó varios días “tragándose” el secreto. su mujer dejó de recibir regalos. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. abandonó el local. Al hacerlo. Ligeramente mareado. sobre las dos de la tarde. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. en la mano derecha. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. Claudio Moscada Espósito.

entonces…. –Respondió Claudio muy nervioso. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. excusándose. tras firmar los documentos que le presentaron. su mujer entre ellas. posee una empresa de gran envergadura y. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. 117 . Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. ¡Despierte!. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. hasta la hora de la comida en que Pili…. con alguna vecina de confianza. Junto a un socio. No será necesario.. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. Deme un par de minutos y me adecento un poco. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. me encuentre más calmado. en su defecto. a juzgar por las pruebas.. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. se había sentado el inspector.. alegando que. le explicó todo lo que. en el coche policial. no sé nada. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. sobre las diez y media de la noche. durante los últimos tres años. como hago todos los días. señor. según la declaración del detenido.respondió Claudio al mirar su reloj. junto a uno de los agentes uniformados. yo. eran evidentes sus gestos de aflicción y. Hoy.. al parecer.No señor. fue a los lavabos. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. sin titubear y con gesto triste. el otro policía conducía y. De camino hacia el depósito de cadáveres. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. digo. Pilar. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. salió del lugar en dirección a comisaría. no tenemos hijos. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. éste. Tras desayunar me he acostado. Al salir. él iba sentado en el asiento trasero. ha tenido varias amantes. de 37 años de edad. En ellos permaneció unos diez minutos. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. entonces escucharé lo que tenga que decirme. al regresar sobre… las nueve. No. Por las tardes. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. casado y con dos hijos de corta edad. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. a su lado. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. poseen un chalet en una urbanización próxima. sin leerlos. después de comer. Entre otras propiedades. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. Añadió. con su esposa. las continuas salidas. Una vez estuvo en el despacho del comisario.

la hora estimada del crimen. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. Mucho menos una llamada. se lo concedió. no lo consiguió. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. afirmó no saber nada. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. afirmó no haberlo visto nunca. la señora. junto con su esposa e hijos. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. él. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. de los chismes que circulaban por la calle. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. Esta. minutos más tarde. Éste último mantuvo. Al llegar. como presunto responsable. desnuda. con puntualidad. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. fueron a pasar unos días con sus padres. Claudio. Lo hacía una vez a la semana. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. de ser así. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. en su móvil. su esposa. realizada desde el teléfono de la vivienda. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. sobre esa hora. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. El domingo. y el acusado. Días antes. necesitaban saber si lo conocía y. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. en su declaración. Pidió poder marcharse a casa.Tras esta corta conversación. encontró a la victima tumbada sobre la cama. De esta forma. a su socio** El día siguiente. Respecto a lo sucedido. el ministerio fiscal. como acusación particular. de las informaciones que le proporcionaba la policía. no la halló y. Los meses fueron pasando y llegó el verano. en todo momento. como acusación pública. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. sin embargo. a través de un cristal especial. ésta. a última hora de la tarde. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). a una localidad situada a 32 km. Asustada. su inocencia en relación al crimen. aseguró que no echaba nada 118 . dio los siguientes datos: El lunes. Por consiguiente. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. reconoció su relación sentimental con la víctima. “de boca en boca”… Curiosamente. él no podía haberlo cometido. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. los martes. Al ser interrogada por los agentes. si. En él. si bien. Decidió regresar junto a su familia. asegurando que llegó a media noche y que. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. Tras mirarlo unos minutos. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. sobre las nueve de la mañana. se encontraba lejos del lugar.

si bien. antes de la hora de comer. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. su mente estaba en otra parte. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. amenazas y todo tipo de palabrotas. a la sesión de las diez. a “diestro y siniestro”. se había olvidado el teléfono y. ella había olvidado borrar. Pensó que habría ido a la compra al no ver. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. que se hubiera producido un Robo** Claudio. de esa misma mañana. de inmediato. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. Ella. evitando las coces que ella lanzaba. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. en la cocina. la inclinó contra el capó. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. sentado junto a su abogado. Ella reusó su propuesta. ansioso. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. Al salir del barrio. consiguió atarle los pies con otro cinturón. solía ser bastante impaciente. a buen seguro. hasta que Pili aceptó. El domingo. Sin perder tiempo la subió en el taxi. 119 . -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. la muy puta. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. esto me da una idea. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. y. Posiblemente debido a que era muy reciente. por la mañana. tenía que ir a trabajar. Advirtió que. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. él. como si buscara una forma de arreglarlo. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. en la parte trasera. Encima. se levantó antes de lo acostumbrado. a las nueve de la noche. Sorprendentemente. como si quisiera violarla por detrás. él. a empujones. comenzó a lanzar insultos. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. en la encimera. No era así. eso me da igual. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. casi con total seguridad.

simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. No hizo nada. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. tomó el bolso de Pili. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. entró en el dormitorio y la dejó caer. hasta ese momento. Tras un corto. Claudio. en el asiento del conductor. Una vez hubo terminado. el día que entró en la casa. No fue muy deprisa. cabreado. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. El amante esperó unos minutos en la puerta y. Veinte minutos después de haber llegado. como si quisiera gritar por ella. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. como una leona enloquecida. aprovechando la escasez de luz. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. Claudio.Acto seguido subió al vehículo. en brazos. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. abrió el maletero. La mujer no paraba de patalear. Con este mensaje. sobre la cama. Subió con ella al piso superior. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. esta circunstancia. tumbada. y de hacer ruidos con la nariz. se defendió con uñas y dientes. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. salió de la casa. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. como pudo. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. se acrecentaron. que había en un pequeño zapatero. por su propio peso. supuestamente. Allí esperó hasta poco después de las once. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. subió a su coche y se marchó. a pesar de su escaso peso. lo había citado. tras la puerta. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. Pili. cogió de nuevo a su mujer. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. había ocultado el taxi. de tela. bajó a la planta baja. con la familia. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. pero agotador forcejeo. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. Comenzó a 120 . al ver que ella no llegaba. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. debió quedar muy extrañado y. Pili. No puedo acudir a la cita. no representó ningún problema para él. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. hora en que. Tras la tercera llamada. la llevó hasta la casa. Nos vemos mañana para ultimar detalles. Los nervios que había sufrido. Le estaban un poco grandes pero. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. no quiso llamar la atención. seguramente. el amante. Cogió a su delgada esposa. Un saludo”. Tras esperar diez minutos más salió del coche. entró en la casa. la cargó sobre su hombro y.

Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. de unos ochenta centímetros de lado. la puso sobre la cara de la desdichada y…. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. Se sentó sobre sus rodillas y. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. Ella pareció relajarse un poco. con ternura. sin apartar los ojos de los de ella…. de plástico ligero y poco pesada. De nuevo en el cuarto. tomó una de las almohadas. un pequeño hacha que. con furia. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. luchó por no derramar las lágrimas que. Claudio. Posiblemente pensara que. Claudio volvió a bajar. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. La mujer lo miraba atónita. tras el chalet. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. sobre la mesa. negras y con asas. efectivamente. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. le había puesto los cuernos…. allí estaban. Durante unos segundos la miró. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. Finalmente se incorporó. una mesa de jardín plegable. le vendría muy bien. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. No tuvo más tiempo para pensar. junto a la piscina. apenar…. Su intuición tuvo premió ya que. Tras unos interminables segundos. pero no dijo nada. casi de forma incontenible. Dio un último repaso a los objetos y. No parecía saber qué pasaba. la desventurada. Junto a la puerta de salida se detuvo. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. al ver que tenía todo lo necesario. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. eso podría ser lo menos grave. llorar. secó sus ojos con la manga del mono. Su esposo le besó los labios.mirar en todas las habitaciones de la casa. tantas veces. buscaba ese cuarto donde. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. de los que se suelen usar para secar cubiertos. llorosa… aterrada. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. por lo general. Respiró profundamente. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. su marido. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. su mirada era lo suficientemente explícita. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. con las vecinas. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. apretó con todas sus fuerzas. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. como si se despidiera. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. luchar. Mientras asfixiaba a su Compañera. con prisa y cuidado. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. Sin mostrar remordimiento.

que había recibido un mensaje de Carlos. Detuvo el taxi. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. dentro de una bolsa de plástico. desapareciendo para siempre. Al llegar a casa se duchó. El resto de la noche la pasó trabajando. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . descendió con el mono en la mano. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. A mí no me sorprendió puesto que. Finalmente se marchó llevándola consigo. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. había una pequeña libreta. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. se desvió y se metió en él. Por la mañana. la policía. A partir de ese momento. Te espero en la puerta de la empresa”. le prendió fuego. mi marido me dijo que tenía que marcharse. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. no articuló palabra alguna. su amigo y socio en la empresa. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. cuando no transportaba a ningún cliente. Así se libró de la prenda que. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. con algunos clientes o proveedores. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. de forma disimulada para no llamar la atención. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. Claudio se puso nervioso pues. los camiones que riegan las calles. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. como si fuera otra jornada más. en un rinconcito. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. al pasar junto a un oscuro callejón. desayunó y terminó por meterse en la cama. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. Se puso sus zapatos. pero le daba igual. Han surgido problemas. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. su plan podría tener mayor o menor éxito. le podría haber delatado. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. la mayor parte de las noches. sobre las nueve de la noche. Claudio. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. Lo último que recuerda es que. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. Tras enviarlo observó que. junto al teléfono de la casa. en un momento dado. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. Sobre las cinco de la madrugada. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. lo sacó de la bolsa y. después. Finalmente se marchó.

TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. Cuando terminó la película…. Imagino que. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. tomé el libro que. Le despedí junto al coche y entré en casa. estaba leyendo. por pequeña que fuera. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. CLARA. Tras hacerlo. La sentencia así lo reflejó y.y se marchó. apretó los puños y. a eso de las once. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. por aquellos días. Sobre las once. A la mañana siguiente. después de tanto tiempo haciéndolo. a los agentes que lo custodiaban. para acostar a los niños. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. se personó La Policía preguntado por mi esposo. Me pidió…. después de que se fuera. No ha sido grave. me lavé la cara y regresé al dormitorio. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. dijera que a media noche. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. me he asustado. pero no he querido parar. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. creo que dura unas dos horas. Realice la higiene bucal. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. mejor dicho. si alguien preguntaba a qué hora había regresado. ha adquirido una considerable destreza. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. Claudio respiró profundamente. le leían sus derechos y se lo llevaban. sobre todo cuando me siento sola…. o a mí si es demasiado tarde. lo había denunciado. me quité el maquillaje. resumida por un diario de la ciudad. por un momento. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. algo muy frecuente para mí. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. El juez lo mandó callar y ordenó. mis suegros. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. si disponíamos de uno. insistió en que. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. vino a decir lo siguiente: 123 .

el acusado. Pero. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. hubiese pensado que lo hizo ella. su plan salió perfecto y todos. a sabiendas de que. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. Dada la fortuna del marido. También había sabido que.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. Algo le inquietó. y decidió posponerlo para el día siguiente. verá señora… Nada de explicaciones. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. después de todo. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. demostrados. o sintió temor. pero no puedo llevarla. la primavera trajo nuevas noticias.000. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer.000 euros. algo más de 150. salvo dos. abrió la puerta y entró. sobradamente. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. Pasó el verano. en el lugar del crimen. si lo desea. 124 . todos los días. fortuita. para practicar sexo. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. Él no era consciente del acuerdo previo. Al no encontrarse. por el fallecimiento de Pili. junto con el socio. entre esta y su esposa. mientras él hablaba con los compañeros. de forma habitual. que cobró de la compañía de seguros. tras el invierno. Asustado por lo que había hecho.La noche de autos. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. Pero…. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. para adelantar la tarea al lunes por la mañana. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. estaban más que contentos. los hechos quedan. De esta forma. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. Por razones que no se han esclarecido. a donde quiera. (Cantidad que se me antoja escasa. quedándose con “casi todo”. el hombre acabó con la vida de la víctima. el primero de la fila puede hacerlo. en opinión de quien firma este artículo). después el otoño y. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. Un día. la asistenta. no iría a limpiar hasta el martes. Hay otros compañeros antes que yo y. Una señora se acercó a su taxi.

Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. se puso en marcha. pero lo hizo. Usted cambió mi vida. casi con total certeza. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. su venganza no 125 . viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña. Usted me presentó la solución. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. unas exquisitas formas de hablar. digamos. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. A mi marido que “le den por el culo”. mi esposo no habría sido condenado. sin pretenderlo. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco. al mismo tiempo. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. Allí hemos comprado un hotel. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. entre nosotros. Vi la oportunidad y mentí….Éste. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. usted no habría cobrado la indemnización. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. me lo dio. Mientras le preguntaba la dirección de destino. con los que quiero. que fue usted. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo.exigió la mujer. Le he dicho que no me interrumpiera. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. sin peleas. Claudio. si yo no hubiese mentido. Y sí. Como debe saber. Imagino que todo esto le sorprende. sin juicios. Pero…. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. el socio de mi esposo. proporcionándome una nueva oportunidad. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. apenas cien metros. Soy la esposa del hombre que…. No es que Claudio no quisiera decir nada. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. por lo que podía ver. su socio. asimilar lo que escuchaba. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. Prosigo… Sé. Busqué consuelo y cariño y. parecía estar “MUY BUENA”. “mató” a su mujer. en una importante ciudad costera. me divorcié de mi marido. Tras recorrer. y. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. Sin replicar. con un porte que denotaba distinción. Pero no fue usted el único beneficiado. sin mi testimonio favorable a sus intereses. como se dice vulgarmente. Por lo que veo no me ha reconocido. yo también lo fui.

una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. y soltero. con mucho más morbo. En mí tendrá. asociarse y vivir conmigo. que le había dejado sin habla. aunque con un poco de “picante”. en esta maleta.. que tengan una aceptable ortografía. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. 126 . Como soy mujer y madre agradecida.. no podía concentrase en el tráfico. Pero. no le será difícil encontrarme. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. para siempre. enviarlos a la persona que los publica. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. Con este relato he querido hacer algo más serio. Termino –continuó hablando la mujer-. en Todorelatos. visítenos. Ejercicio de Autores es un encuentro. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. Si tiene algo que decir…. Al llegar a este punto del relato. esperó unos segundos. Simplemente calló. Es lo menos que puedo hacer. con seis millones de euros. la colocó en el asiento delantero. se puede desmelenar bastante. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. certamen. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. Espero que os haya gustado. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. hacerlo dentro de un plazo determinado. Si algún día decide cambiar de vida. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. Y. con urgencia. Aquella mujer. sin pensar si lo hacía bien o mal. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. desde hace un par de semanas se están publicando. a una mujer agradecida y a una amiga. concurso o como quiera llamarse. para “rizar el rizo”. ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. Debo añadir que mis hijos también han ganado. le digo ¡Adiós!. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. Como ve. como a un padre. se fue a casa. a mi actual pareja. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. He terminado. Cerró la maleta y. hágalo. Al hacerlo. Si no es así.habría sido completa. aquí le dejo un regalo. detuvo el taxi en doble fila. Claudio. Eso sí. no tengo inconveniente en escribir una continuación.

“cosas raras”. No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas. a pesar de todo. yo. 127 . que me desanimaron. no obstante. tuve cierto interés por participar. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. En mi caso particular reconozco que. ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. en el que me incluyo. entre los que no hemos participado. solo lo haré en mi nombre.Pero. pero vi determinadas actitudes y. en un principio.