Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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verdad? -Ummm. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. siempre bromeando con ella. desafiando a la ley de la gravedad. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. ajustada. María su hermana. Los hombres. El tiempo que haga falta. Abrazos y besos para su cuñado. Rodolfo sonrió. Hizo las maletas. Le he dicho que se venga una temporada a casa . y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. Y aún hoy en día. tan tímido. Alberto no decía nada. su simpático cuñado.-Pero mira que eres bestia.dijo María. Ella era una mujer de peso normal. Blanca. hacía tiempo que no los veía. Rodolfo. Alberto pensaba en su tía. que la miraba con admiración. -Jajajaja. -¿A casa? . -Gracias. No llevaba sujetador. tres años después de vez en cuando la recordaba. a la que quería con locura. Y Alberto. Sólo de imaginarlo. no gruesa. Hacía mucho que no veía a sus tíos. Rodolfo. Alberto casi se puso a babear. ¿No te importa. siempre justificándose entre ustedes. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. Abrazos y besos para su sobrino. metiéndose con su físico. claro que no. Además. la polla se le puso morcillona. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. La vería todos los días. Necesitaba un cambio de aires. Se había ganado una buena mamada esa noche. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. -Ella lo está pasando un poco mal. Los pezones se notaban tras la fina tela.respondió Rodolfo. pero sus tetas eran grandes. pero escuchaba todo. eres un tesoro. su sobrino. levantado una ceja. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. La fueron a buscar a la estación. con tirantes. en su cama. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. -Sí. cogió el tren y se marchó. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. Abrazos y besos de las hermanas. 4 . Los dos hombres dieron un respingo interior. pues vivían en otra provincia. Ella estuvo una semana en su casa. Escote amplio. y recordaba dos cosas. pero siempre respetándola.

dijo su padre . tía. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. La camisa ajustada. Era la habitación contigua a la suya. Su padre se adelantó a buscar el coche.. como siempre. Abrió la puerta pare entrar. El pobre muchacho maldijo su mala suerte. Se pasó el resto del camino callado. Hola sobrino -Ho. sí puedo. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Maribel se sentó detrás. vete delante con tu padre. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía. Ella estaba al lado. Eres ya todo un hombre. chaval . -¿Y tus padres? 5 . Se rezagó un poco de los demás. su piel suave. Su labios eran cálidos. El orgasmo fue intenso. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Alberto. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. Cuando llegaron a la casa. He dormido como un lirón. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. Alberto arrastró las maletas. Tengo mucho de que hablar con tu tía .-Vaya. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. Buenos días. Sólo los separaba un fino tabique.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía.dijo su madre. tía". "Joder. abundante. Ahora le pareció aún más hermosa. -Buenos días. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. acostado en su cama. -¿Puedes tu solo con las maletas. hola tía. -Alberto.. supo que su estancia iba a ser una tortura. hasta que Maribel saludó. sin apartar la vista. pero que buena estás. El coche apreció y paró. Su madre y su tía hablaban entre ellas. Alberto sintió un escalofrío. Y él. -Venga. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. miraba como su tía meneaba su redondo culito. pensaba. Esa noche. La recordaba hermosa. Entre su padre y él metieron las maletas. La corrida. sobrino? -Sí. Venía con un pijama cortito. Alberto. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. Alberto se quedó embobado mirándolas. Le parecieron duras.

caídas. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. Era resultón. Sus tetas se agitaban con el movimiento. La llegada de su madre lo salvó. De todos los diferentes tipos de tetas. Se fue a su cuarto. Que son amplias. Que nacen justo en el esternón. el que más le gustaba. Sabía que estaba rojo. Ella se sentó en la mesa. Nunca había tenido una chica. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. ¿No? -Sí. redondas. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. normales. María. Muchas gracias por todo. Con la polla dura bajo la mesa. era un experto en tetas. Un chico tan guapete como tú. Siempre volviendo a su sitio. pero tampoco era feo. tiesas. poniendo el humeante café delante. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. ¿Has dormido bien? -De maravilla. La familia está para estas cosas. Subían. Alberto no era un guaperas. sin novia. había uno en especial. Por ahora voy tirando. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. La notó caliente. -Ay. y eso lo ponía aún más rojo. Aquellas que no son separadas. sobrino. Ni ahora ni antes. Como todo chico en tiempos de internet. es mi primer año. -Me voy a preparar un cafelito. muchos los desconocían. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. bien. -Qué raro. Sus tetas se apretaban contra el borde. Maribel. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. Lo mejor eran sus profundos ojos. 6 . Se movían hacia los lados. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. pequeñas. Papá ya se fue a trabajar. -Ahora no tengo. -¿Y cómo te va? -Bueno. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. Había visto muchas.-Mamá está en el salón. bajaban. -Cuéntame. otra vez con las gracias. Grandes. cerró la puerta y se sacó la polla. -Buenos días.

se vistió y fue a despedirse. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Cuando estaba muy excitado. -Bueno. para la tarde caía otra. Sobre todo por las mañanas. ya lo he notado. Muy tímido. Y su tía siempre lo ponía muy excitado. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. sobrino. Una mañana. -Parece un buen chico . Hasta luego. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. Bueno. Se pasó las manos por ellas. Sin sujetador. -Sí. tesoro. se miró al espejo. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. -Jajaja. 7 . No se cansaba de mirarlas. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. Tenía una camiseta de tirantes. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra. Antes de salir del baño. lo estamos. me voy a clase. decente. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. por el escote. que disfrute el chaval.. En cuanto encuentre una novia. Lejos de molestarle. le encantaba saber que atraía a un joven. se levantó y fue a hacer pis. Jajaja. Se la comía con los ojos. sonriendo a la imagen del espejo. -Hasta luego. Las tetas perfectas. las corridas de Alberto eran muy abundantes. Pero ya se le pasará. Estoy muy orgullosa de él. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. Es espero. Y así eran justo las tetas de su tía. aunque fuera su sobrino. Aunque a ver si espabila un poco.. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. se espabila enseguida. su padre y yo. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas. Limpió el desaguisado. Maribel no era tonta.grandes. El que mejor se lo pasaba era Alberto. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. que llegan casi hasta el sobaco. de reojo. -Hasta luego. Las tetas se salían por los lados. -Joder. Muchos días. -Nah. lo es. mujer. -Sí.dijo Maribel cuando Alberto se fue.

-¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. -¿No vas un poco. -Me voy a clase . Iré más tapadita. 8 ..Buenos días. -Hasta luego tesoro . -Ay. María.dijo. Además. Enseguida desvió la mirada. levantándose con una carpeta delante. volvió a tener una fuerte erección. Maribel se despertó. -Jajajaja. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino. La tía Maribel hablaba con su madre. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. desperezándose y levantando los brazo . como si no pasara nada. Me hace vieja. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. Alberto estaba ya desayunando. -Hasta luego. Alberto se marchó. constreñida. -Vale. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. Alberto miraba aquellas dos maravillas. Cumplió su palabra. -Chao. se sentó en frente de él. tía. mujer. -Nah. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama.se despidió Maribel. -Aghhhh . Vale. deja ya eso de tía. apretada. estrangulada. Que soy su tía.Salió del baño y fue a la cocina. María le dijo a su hermana. Que aunque Alberto sea tu sobrino. Alberto. -Buenos días. Pero siguió usando sus ceñidos pijamas. fue al baño y después a la cocina. como si tal cosa. -Mejor te tapas un poco. y al ver a su tía así. Pero la polla le dolía allí encerrada. Maribel.. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. Lámame Maribel.dijo. tapando el bulto de su pantalón. Amaneció un sábado.se despidió su madre. sobrino . ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. con una amplia sonrisa.

El muchacho no dijo nada. 9 . -Venga.Se puso a prepararse un cafelito. Se levantó y fue a hablar con Alberto. Meneó el culito. "Joder. Sabía que él la estaba mirando. De sus tetas.consiguió articular Alberto. -Gracias. Cuando lo terminó. la puerta. Alberto? No hubo respuesta. apartando la vista rápidamente. Alberto. Sólo se frotó las manos. acercándose hasta la puerta. No pudo resistirlo y se levantó. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. Maribel. -No me importa que me mires las tetas. Maribel vio su azoramiento. -¿Me perdonas. Los colores se le subieron a la cara. tapado por un corto pantaloncito. -Perdóname. Y seguía colorado. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó.? Él estaba sentado en su cama. Alberto? Seguía frotándose las manos. Le soltó la rodilla y se levantó. rojo como un tomate. Hasta luego.dijo Maribel. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. nervioso. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. Pero que brutita eres". cabizbajo. Miró a Maribel. -¿Eh? -Las tetas. Fui un poco bruta. -¿Puedo pasar. . a su plato. con una media sonrisa. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino.. Me las vas a gastar de tanto mirarlas. Di que me perdonas. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Se atrevió a abrir. Ahora. como siempre.. Se sentía terriblemente avergonzado. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. se dijo. que lo miraba a él. La puerta estaba cerrada y tocó. No podía ni hablar. -Me las vas a gastar . tan tímido o más que su sobrino. bien. -¿Alberto. -Está. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. huyendo hacia su cuarto. Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino.. lentamente. Alberto se quedó petrificado. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas..

preguntó María a su hermana. que estuvo a punto de decir que iría con ello. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban.. en cierta medida.pensó Maribel. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. Después de varios minutos. se encontró a Alberto sentado mirando la tele. -No. Sabía que la deseaba.Cerró la puerta y se marchó. deseada. excitada. la estaban sacando de ese estado. -No. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos. -¿No tenías que estudiar? -No. Y hasta. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. pues nada. -Bueno. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. su sobrino. Alberto era su sobrino.le preguntó mirándole a los ojos.Tengo que estudiar. "Al menos no ha salido corriendo" . No sólo no le importaba. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . a tal punto. Se empezó a sentir otra vez atractiva. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. Nos vamos tu padre y yo. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. Y sabía que no debía ser así. mami. Maribel se sentó en el sofá de al lado. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. y cuando regresó al salón. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho. Allí. 10 . Maribel fue a la puerta a despedirlo. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. Una rápida mirada a su tía. ¿Te vienes? . que lo miraba sonriendo le hizo desistir. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. su tía. -¿Y tú.

Así compensaría el mal trago que le hizo pasar. no a la tele. Pero no le digas nada a tu madre. todo habría acabado ahí.. Maribel notó un cosquilleo en el estómago...te tapas? Lo vio temblar. Regresó al salón.. Estaba preciosa. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. -¿Te gustan mis tetas. tan tierno. sin sujetador. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. Me he puesto así para que me mires a mí. Alberto se atrevió a mirar a su tía. su falta de cariño.. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume. Maribel se dio cuenta. Alberto? -Joder. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. su falta de sexo. Aquel muchachito tan dulce. -¿Qué te pasa? -Nada. Se quedó mirándolas. y asustado. tan dulce. claro. -Ya te dije que no me importa que me mires. Al fin eres rotundo.. Verlo tan tímido. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez..cachondo las tetas de tu tiita? 11 .. -¿Seguro? ¿Y por qué. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen. se puso con disimulo las manos encima. Alberto se atrevió a sonreír. -Jajaja. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo.. no. eh? -No. Rojo como un tomate. Ahora vuelvo. Alberto se puso a mirar la tele. le gustaba. evitando mirar hacia ella. Le gustaba el efecto que causaba en él.. Se levantó -Espera un momento. sí. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso. Pero su separación. Algo que no sentía desde hacía años. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. Y sabía que ella lo miraba a él.Miró al chico. Y esas tetas. Se volvió a sentar. En otras circunstancias.

-Sí. -Sí. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido. -¿Te la tocas? Venga. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. asombrado. Y su coño se empezó a mojar. hasta que sus muslos se tocaron. vaya vaya. Pero es tan difícil vértelos.. Maribel se estaba excitando con todo aquello. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. 12 . mimosa. -Sí. pero si tienes unos ojos preciosos. Y mirando a su tía a los ojos. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. Pero las palabras no se salían. Si me lo pides. El bulto en su pijama era evidente. ¿Qué quieres? .Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino. te las enseño. ¿No? -No.. Cogió aire. No podía.si. Los dos sintieron escalofríos. Lo malo es que le gustaba. así que mi sobrinito se masturba pensando en mí.quiero. Claro que se las quería ver. -No es la primera vez que te la pongo así. -Ummm. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. Alberto no contestó.preguntó ella. Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. Maribel se acercó un poco más. Pero lo malo no era eso.. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba.. Era lo que más deseaba en el mundo..Pídeme que te las enseñe. -S. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así. -¿Sí? Pídemelo bien. Maribel ya no podía más. Alberto aspiró. ya veo que sí. -Vaya. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada. -Ummm. -Vértelas.. Estaba petrificado. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. Su coño ya era un mar de jugos. Se miraban a los ojos. Alberto. le dijo.

. Ella comprendió lo que esos ojos pedían. -Nunca. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. Su suave mano. Como a cámara lenta vio como su mano. enséñame las tetas. Eres muy joven. Estaba duro.... guiada por la de su tía. -¿Sí? ¿Has visto muchas. Alberto? Él se sintió muy avergonzado. Volvieron con la pregunta. Acariciaba con las yemas. pobrecito. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad.. Miró el oscuro pezón. Era suave. Alberto no soltó la teta... A ella le encantó como él la miraba. Alberto empezó a mover sus dedos. dura. Maribel se agarró la camisa por la cintura.. Las tengo muy sensibles. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. Llenos de súplicas... ¿Verdad? -Son. el ordenador. Alberto... Cruzó las manos por delante. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta.dejarás de serlo..he. -Acaríciala. -No tienes que avergonzarte. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él.-Maribel. Respondió con un apenas audible sí. Pero eso no era posible.. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido. muy suavemente. Maribel acariciaba su mano. cálida. ¿Eres virgen. -Son bonitas. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. Ella le sonreía. -Ah.me refiero a. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo. levantándolas un poco. así sí. Alberto la miró a los ojos. se acercaba a una de las preciosas tetas. Internet. Maribel le soltó la mano. a la vista de Alberto. 13 . -Ummmm. bribón? -No. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada.tenido novia -Oh.preciosas.

porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla . La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda. Lo siento. Maribel lo miró. Dejó allí la mano. no estrujar.. acercó una mano hacia polla. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama... -Son. -Así.. La mirada de Alberto fue directa a su coño. La puso sobre ella y apretó. No pasa nada. Hacía mucho que no me acariciaban así. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. Estabas demasiado excitado. -Agggggg sobrinito. Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible.. El cuerpo de Alberto se tensó. Otra vez los colores encendieron sus mejillas. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola. Su inocencia la tenía loquita. La mancha aumentaba de tamaño. lo siento.agggggg Fue una corrida larga.. Alberto llevó su otra mano a la otra teta. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas.lo. -Yo. sí. Claramente visible. Su sobrino se estaba corriendo.. . Hay que acariciar.. Esta vez sin ayuda.aggggggg.Yo.son maravillosas..dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. Miró hacia la polla de su sobrino.siento. Ella no se había puesto bragas. -Joder. las acarició. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama. Maribel entrecerró los ojos. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. -Agggg.. Los dedos se apretaron contra las tetas. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla. Es normal. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. Su sobrino la estaba calentando mucho. Maribel.cachonda.. No le soltó la polla. sobrino. había también allí una macha de humedad.. 14 ..correrte en los calzoncillos. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo.-Ummmm. -Uf. Me estás poniendo.muy bien.. -Tengo dos.. y con ambas manos.. que rico. te has manchado. -Tranquilo..

Lentamente..no sé -Yo te enseño.. que rico siento tu mano.Le preguntó Alberto.. despacito.. fue metiendo la mano.. buscando aprobación.. Estaba caliente. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí. Siempre.. -Ummmmm. -Métela por dentro. como ella le decía. Ahora. muy bien.. El corazón de Alberto iba a mil por hora.. -Es mi coño. con suavidad. -¿Es tu clítoris? 15 . -No..Sigue. El de su adorada tía.. pegando su espalda al respaldo del sofá. -Ummmm. acaricia mi pubis. Acaricia alrededor.pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño. mojado.. hacia el elástico del pijama.. ahí. Soltó la polla y le cogió una mano.. la boca abierta. Le guió la mano hacia arriba. El primer coño que tocaba. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía. Babosito. Ummmm ya no puedo más. Lo recorrió de arriba a abajo. Tú me lo has puesto así. Ella gemía de placer. Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta.. Miró a su tía.. ¿Me ayudas a correrme? -Yo.acaricia el coñito de tu tía. que está muy mojado. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. Pero estoy muy muy mojada. Eran en verdad preciosos.ahí... despacito.. -¿Lo haga bien? -Aggggg. Ella presionó la palma de la mano en la zona. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito. justo ahí..-¿Te has corrido? .. enséñame. con los ojos semicerrados. Cuando sus yemas lo tocaron. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. sigue bajando. Maribel se echó hacia atrás. como un botoncito. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. Introdujo los dedos entre los cálidos labios. -Ahora. Miraba a los ojos de su sobrino. -¿Notas la humedad? -Sí.

Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. Que sus tetas subieran y bajaran...vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos. Alberto.. Alberto vio como ella se relajó.sigue.a correr. Era tan sexy... No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él.siempre debes hacerlo suave. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida. Las preciosas tetas acercándose a su cara. Maribel cerró los ojos. tan erótico mirarla.no pares... Como hacía mucho tiempo que no lo hacía.ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. Maribel cerró con fuerza sus muslos. Ambos sonreían.. temiendo haber ido demasiado lejos.. Se separó.. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer.me ahhhhhhhhh . Se besaron largos segundos... Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá... Cuando los abrió.. Se pasaba la lengua por los labios. crispado por el placer.. los de su tía también estaban abiertos. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá. -Ummmm. Estaba muy hermosa. Sintió como ella se tensaba.. Sus muslos ya no apretaban su mano. Se pasó la lengua una vez más por los labios.es muy sensible... Eran una tentación. sobrino.más rápido. dejando la cabeza apoyada. abriendo la boca. No había pedido permiso para poder besarla. Tembló de pies a cabeza. Ella lo miraba fijamente. De labios gruesos. No apartó los ojos de su bello rostro. -Aggggg. -¿En serio? 16 .. Y le aguantaba la mirada. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca..-Agggggg sí. Y le miraban. buscando su lengua.uf. Lo besó con pasión.más. gemía y cerraba los ojos.sigue.voy. Los ojos seguían cerrados. Más que nunca. Una boca preciosa.Vas a hacerme correr. Se separaron. -Ahora. En sus dedos notó un aumento de humedad.Alberto. Maribel se contorsionaba de placer.. Bajó su cabeza. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara.. atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. Alberto empezó a acariciar alrededor... Gimiendo del placer que él le daba. Y él la miraba.. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad. recuerda. acercó su boca a la de ella y la besó... Una sonrisa en sus labios..qué bien lo haces. Labios tentadores..

Maribel no quería que se corriera demasiado pronto. de las proporciones adecuadas y de buen grosor. Él aguantó su mirada.. Y ella.le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. -Tienes una polla preciosa. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo..desde. lo que quiero es sacarte más. -Vaya. sólo es semen. para descubrir la erecta polla de su sobrino. Quería que él disfrutara. Las acarició y empezó a gemir. -¿Quieres que te haga yo una? . Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si. pillo.. Maribel. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Eso fue hace tres años. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. Esta vez no hubo explosión. Una en su pecho e instantes después. en su polla.desde la última vez que viniste. bajar. hártate de teta. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg..... 17 . Uf. y que gordita es. Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. apretando. Se lo dijo. como hizo él con la suya.. Además. -Ah. El joven se hinchó de orgullo. mojada. Estaba brillante.. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. Las dos estupendas tetas de Maribel. Alberto no decía nada. Tienes una buena herramienta. Despacito.-Sip. Venga. sí. sobrinito. Hacía esfuerzos para no correrse. Era una linda polla. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. -Sí. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen... muchas. apretada por la delicada mano de su tía. Me encanta. La mano empezó a subir y bajar. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer. -Bueno.. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama. -Estoy.

. nunca había visto una polla soltar tanta leche. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho. sobrinito.. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí.. Los dos últimos chorros.. Por fin. Aumentó un poco el ritmo de la mano. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí.. Y sabía que habría más.las besaba. Maribel. pero siguieron los espasmos. Dime. pues que honor..sí. -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las. Ella sonrió y acercó su boca a la suya... lo hizo. y el cuarto. Estás. -Vaya corrida. más flojos.... Albertito... Dejó de moverla. manchando el pijama. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus. -Aggggggggggggg tía. Al séptimo chorro la polla dejó de manar. Su cuerpo se tensó.... Maribel movió aún más rápido la mano.. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. Joder. Siempre es agradable que le digan a una un piropo. ¿Es siempre así? 18 .gusto. -Gracias.. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano. miles de veces las acaricié en mi cabeza.-Vaya.. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar.. Bueno. Jajajaja... -¿Cómo estoy? -Estás muy buena. le cayeron sobre la mano. A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano. Luego vino el tercero. Alberto seguía sin respirar. en todo.. Le besó con pasión.. que. Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión. sobre todo si es de un joven guapo como tú. Lo dijo mirándola a los ojos...en tus tetas. a pesar de haberse corrido no hacía mucho. La polla seguía pulsando. -Ummmm... -¿Y qué más? ¿Imaginabas que. sí. besaba.

Y . -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama. no creo que tarden mucho en regresar. Jajajaja.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. 19 . -Jajaja. -Lo siento. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. se las acercó a la nariz y las olió. -Jajajaja. . Si tu madre lo ve así le da algo. Alberto alargó una mano y cogió las prendas. -Pues haber comprado tú.-Siempre que pienso en ti. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. Sólo un poco. -Bah. Los dos se miraron. Lo escondió entre la demás ropa. Aunque no tanto como antes. 800. -Ey. -Tomo. -¿Sí. ruborizándose un poco. Y las bragas mojadas. exagerada. María.. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos. Lo sabía. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. pon esto también en el cesto. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. Rodolfito. Como siempre que iban de compras.. -Sí. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. Le soltó la polla. Aún estaban calientes. mira como te has puesto.contestó Alberto. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. Te has pasado comprando. volvían discutiendo. No tienes que sentirlo.. En ese momento vino Maribel. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra. -Uf. Como mucho.dijo mirándole la entrepierna .. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. -Joder. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. Mira como has dejado mi manita. seguía dura. con las bragas y el pantalón de su pijama.

nada. 20 .le dijo por lo bajinis su padre a Alberto.-Capullo. -¿Qué te pasa? . A María no le gustaban ese tipo de bromas.pensó Alberto. -Aburrirme como una ostra. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre. Durante la comida siguieron las furtivas miradas. -AY. Rodolfo fue a echarse una siesta. dio un respingo. sí. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. -Con gusto se las pesaba yo .preguntó María. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. coño". Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón. Maribel.. como siempre. Que es una broma. ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . Alberto y Maribel se echaban miraditas. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. "Que es tu cuñada. Que. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera. Luego me las peso y te digo. coño.MENOS BROMITAS -Pues no sé. disimulando. Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía.. -¿Y vosotros que habéis hecho? . Después de comer. Como la miraba él. Una broma. Ni María ni Alberto reían. papá. -Nada.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !.estalló Rodolfo . -Pues haber venido con nosotros. -Joder. Cuando Alberto la sintió. "Sí. -Jajajajaja . buscó con su pierna la pierna de su sobrino.preguntó su madre. Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo. -La verdad.dijo María dándole un codazo a su marido . Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. Recogieron entre los cuatro la compras.

Su móvil hizo bip-bip. su adorada e idolatrada tía. Él la miraba de vez en cuando. Cogió el teléfono. -Jajajaja.. Alberto no dijo nada. María estaba habladora y no se separaba de Maribel.-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. no con la imaginación. La casa quedó en silencio. Pero ahora con recuerdos. Justo detrás dormía su tía. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. y Maribel y Alberto en otro.. Y ella a él. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. Buenas noches a todos. Ni durante el resto del día. -Oooaaaahhh. Maribel se levantó y se desperezó. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. Miró a la pared de su derecha. pero no puedo evitar echarse a reír. tiente. -Bueno. Alberto le echó una mirada de fuego. Me voy a dormir. hombre. Casi no atinó a responderle. Sobrinito lindo. Se acostó en su cama. Tan bella. Metió la mano derecha y se la agarró. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. -Coño. tan sexy.. Maribel . Incluso la había hecho correr masturbándola. Abrió el mensaje. me caigo de sueño. pero Maribel parecía absorta en la película. María y Rodolfo en un sofá.. Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. NO. 21 . -Hasta mañana. quizás sea mejor que él mismo las. él también se fue a dormir. El corazón le dio un vuelco con en el pecho.saludó su hermana. Al poco. ¿Me haces una pajita?". Y nada más y nada menos que su tía. Que estoy de broma.. Cuando terminó. Ese día no lo iba a olvidar jamás. Había recibido un sms. Maribel lo miró. Oyó a sus padres irse a la cama. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. "Sobrino. Bueno. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. seria. -Chao cuñadita. No reconoció el número. No se lo podía creer.estoy cachonda. con los brazos detrás de la cabeza. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana.. Por fin había tenido sexo con una mujer.

pero podrían caber los dos. acostada. Se miraron. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. Al poco. cada vez más excitada. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. Alberto se miró. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. Lo abrió pero no separó la tela. Alberto se acercó y se quedó de pie. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. Fue. El pijama era de botones. como si descubriera el mayor de los tesoros. sobrinito. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Despacito.. Alargó una mano y acarició una de las tetas. descubriendo esa mitad del cuerpo. Su coño rezumaba jugos. Maribel se echó hacia un lado de la cama.contento. cómo me gusta que me acaricies. En el cuarto de sus padres no había luz. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. -Ni yo."Claro. suave. Con delicadeza.. Maribel. Se acercó y sin tocar. -Acuéstate a mi lado. -Pasa y cierra la puerta . ya sin disimulo. Con dificultad lo abrió. Era individual. -Ummmm. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. maravilloso. con un corto pijama. Alberto miró. Después. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. Caliente. todos y cada uno de los botones estaba abierto. veo que tú también estás. juntitos. Se las veía apretadas tras el pijama. Ella respiraba cada vez más profundamente. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. Ella estaba sobre la cama. Salió de su cuarto a oscuras. de 105. que también fue abierto. sobrinito. Sus ojos brillaban. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. A la luz de la lamparita estaba preciosa. -Ummm. sus manos fueron hacia el siguiente. Voy para allá". las tetas de su tía. Maribel le miraba a los ojos. sonriendo. Sólo se vía un poco a través de la abertura. entró. La apretó ligeramente con sus dedos. 22 ..le susurró. -Vaya..

-Agggggg sobrinito.. Besito a besito.. Lo lamió alrededor. Fue bajando. y siguió bajando sus dedos. La besó el mentón. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Hasta llegar al elástico del pijama. Volvió a chupar los pezones. en su ombligo. No fue un obstáculo. Y gemía de placer.Sigue.. por fin. La besó una mejilla. Un nuevo beso.. Lámemelas. Me vas a matar.. Ella sonrió. a uno de los duros pezones. Ella arqueó la espalda.. Se detuvieron un poco en su barriga.. haciendo lo mismo. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. Ella se estremeció. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. bajando.. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello.. Bésamelas. bajando. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía.. la boca de Alberto llegó. La besó en el cuello. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. la dureza la polla. Estaba tan linda. El labio inferior ligeramente mordido. acariciando su pecho al mismo tiempo. besando. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer. lo atrapó entre sus labios y chupó. Sigue. Cambió a la otra. Ella gimió.sigue. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. -Aggggg.. Un beso en la clavícula. Después. Se enredaron en el vello púbico. -Aggggg que rico. eres. Maribel no dejaba de gemir. aunque es lo que deseaba. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. sigue. 23 . Y lamiendo. y subió a buscar el inflamado clítoris. Las siguió acariciando. Placer que él le estaba dando.. continuaron su camino...haz como en tus fantasías. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. Apenas rozándolo.eres.. Ella tenía los ojos cerrados. Ella tembló.. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. Recorrió los labios vaginales. de mecer su cuerpo. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra. Le gustó su tacto suave. -Ummmmm dios mío. Los dos cerraron los ojos para sentir. cerca de la oreja... Alberto.Alberto se agachó y besó a su tía en los labios. Y contra su cadera. El dedo bajó. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar.

Recuerda que.. Eres la primera. Separó la cabeza y la miró. -Pensabas en mis tetas. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló. Eso fue definitivo. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. acariciarla expertamente. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla. Aún tenía algo de vergüenza... Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas.. Su dedo pulgar acarició el clítoris.. seguro. Y al mismo tiempo sus labios. Alberto probó una cosa.me has hecho correr como todo un experto. completa. No se atrevía a pedir lo que deseaba. ¿Verdad? -Oh. Su sobrino aprendía rápido. Maribel se empezó a tensar. y serán tuyas. Alberto quería verla así. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama.. ¿No es así? -Sí. -Venga. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía. entre tus.tetas. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Bajó con sus dedos índice y corazón... La encontró y empezó a meterlos. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos.. en tu cama.con dulzura.. Y de repente.. Dime en que pensabas todas esas noches. mientras te hacías una paja pensando en mí.. buscando la entrada de vagina. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. agggggg las mujeres.. Dímelo y te dejaré hacerlo. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos...agggggg debes tratar así siempre a. La apretó y empezó una lenta paja. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino. saltando de pezón en pezón. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas.. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. Sin prisas. Maribel... su lengua. 24 .mi polla.. -Pues. Los dientes apretados.. -Agggg. con tu boca.Ella sentía los dedos. -Ummm sobrinito. Los ojos cerrados con fuerza. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión.. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. sí. quedó relajada. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. dímelo.

quiero que me hagas una paja con tus tetas. ni yo. Jamás pensé que esto pudiera pasar. tirándolo al suelo. -Ummm. Alberto estaba a punto de correrse. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. Maribel puso la almohada en el suelo. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire. Que pidas lo que deseas. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. -Levanta el culete. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista. el hijo de mi hermana mayor. 25 . -Ummm.. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo.-Aggggg sí. así me gusta. Alberto obedeció al instante. ¿Sabes ya lo que quieres? . ¿Es esto lo que querías? Al decir eso.. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho. Se apoyó con las manos en el colchón. pero se atrevió a responderle. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. . Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas.. -Quiero. ojos. Eres mi sobrino. Y seguro que te corrías sobre ellas.le preguntó. Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. Alberto gimió. sobrinito. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. Maribel lo notó y le soltó la polla. Con los duros pezones acarició la punta de la polla. Quiero correrme entre ellas. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas. acercó las tetas a la polla. Maribel se agarró las tetas. no.sí. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. La polla quedó apuntando al techo. entre las piernas de él y se arrodilló.. que daba saltitos sola de excitación..Siéntate en la cama. embelesado. juntándolas entre sí. Alberto la miraba. llenártelas de leche.. -Bueno. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama. echándose ligeramente hacia atrás. niño malo.. -Uf.

. en su boca. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. Sí. Mira cómo me has puesto. calientes. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla. creo que alguien se va a correr. sacó la polla de entre sus tetas. Y las tetas.. -Ummm. ¿Estoy guapa? -Estás. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios. Y empezó con la paja cubana.. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos. miró hacia abajo... incluso. para la izquierda. 26 ... Cada una recibió tres enormes chorros. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. como si de crema solar se tratase. Maribel se miró las tetas.. El segundo tampoco dio en las tetas. Disfruta de mis tetas. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. que sorprendida. entrando un poco. Los dos lo sabían. pero ella le sonreía. limpiándolos de leche. ¿Verdad? -Aggggg sí. Con rapidez. Se llenó de su aroma. -Vaya corrida. dios mío. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen...siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas.. Alberto gemía cada vez más fuerte. -Qué dura tienes la polla. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. Era la pura imagen de la lujuria.. Un chorro contra la teta derecha. sobrinito. Alberto se quedó mirando a su tía.nevadas. sobrinito. Dio de pleno en el cuello de Maribel. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida.. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche.. espesos. Y se pasó la lengua por los labios. esta vez con la polla entre ellas. El siguiente. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. Aquello no iba a durar mucho. Cuando todo acabó. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor.esto es.maravilloso -Disfruta. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas. Los dos miraron. Tenía la cara marcada por un disparo de semen.. Ni las rozó. que se esparcía sobre las grandes tetas. -Ummm Maribel. sí. brillantes.-Aggggg. llenas del semen se su sobrino. preciosa.

pegajoso. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño.-Dicen que es bueno para la piel. ¿Qué tal has dormido. -Buenos días. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. Su tía estaba de pie junto al wáter. sobrinito. Se levantó y salió también de la cocina... sobrino? -Pues. Su sonrisa. Tendría que conformarse con mirar. -Yo debo de haber sudado mucho. 27 . Ella le mandó un beso volado.preguntó su madre. con pasión. Alberto? . Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. Maribel salió de la cocina. A regañadientes. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. Después de desayunar. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. Se metió en la cama para intentar dormir. -Buenos días.. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso. Nada.. bien. se metió dentro y cerró la puerta.. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. Pero estaba. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. Allí su madre y su tía charlaban. -¿Qué vas a hacer hoy.. no sé. que se meneaba más de lo normal. gracias. supongo. Al poco sonó un mensaje en su móvil. que estaba morcillona. Será mejor que no vayamos a dormir. Si su madre no estuviera.. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. Llevó las manos a las tetas. Jajajaja Alberto no pudo más. Ella sabía que él lo estaría mirando. -Ummm sobrinito. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. El domingo amaneció un día radiante. "Ummmm. -Pues. no vaya a ser que nos pillen. Su boca sabía salada. me vas a calentar otra vez. A toda prisa lo cogió y lo leyó. La polla. se arrodilló junto a ella y la besó. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. fue a la cocina. se puso dura del todo.. Tengo el cuerpo.. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban..

.comerte el coño. Maribel se sentó y empezó a orinar. -Uf. y la iba a conseguir. parece que tu amiguito está en pie de guerra. Se mojó aún más de lo que ya estaba. Bien arreglado. pero se estremeció de pies a cabeza. abrió sus piernas. 28 . Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. Nos van a pillar. era precioso. -Bien. y acarició el coño con los dedos.Se miraron. que rico. Maribel. Entonces. El coño de su tía quedó expuesto. Como todo en el resto de ella. sobrinito. Maribel no se lo esperaba.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. Deseaba una cosa. Se lo enrolló en los dedos.. jeje. sobrinito? . riendo. -Uy. Él no podía si había alguien más en el baño. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. Llegó junto a ella. -Aggggg. -Sí.. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. sobrinito? -Deseo. sequita. Alberto soltó el papel. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. Ella lo hizo. Me estaba meando.le dijo. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. ¿Qué deseas. -Estamos locos. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí. Él se arrodilló en el suelo. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. -Vaya. Alberto se acercó lentamente a su tía. Por primera vez Alberto veía su coño. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. qué fría está. pasándole el papel Alberto lo cogió. Estaba caliente. Ya estoy. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo.. Al menos de pis. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. -Levántate . Oía el chorrito perfectamente. -¿Me secas. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa. Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor.

la acercó y lo lamió de abaja a arriba. mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. Alberto se separó unos centímetros. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino.. intenso. -Bésame. Salado.no pares. bribón.. Maribel. -¿Quién es? . Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. En pocos segundo ella lo sintió... a chupar. gustoso. Justo cuando las bocas se iban a tocar.hacer correr. Le iba a hacer correr con la boca.muy. Dejó de respirar.cómele el coño a la tita Maribel.sonó la voz de Rodolfo.. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella. que se mordió para no gritar de placer. Los justos para mirar el brillante coño. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla. Alberto separó la boca. Alrededor de su boca su piel estaba brillante. cuñado.. Y otro aún más cerca..me vas a . Otro más cerca..hermoso Sacó la lengua.Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. Fue él el que acercó su cara a sus piernas. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. Salgo en un momento. A veces despacito y tras muy rápido.. Las besó. deteniéndose en el clítoris. 29 . que tenía un espasmo tras otro.muy bien. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. Fue un orgasmo largo. Se mordía con fuerza el labio inferior.. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces. Hasta que los labios llegaron a las ingles. tocaron a la puerta..... Ella miraba. Me matas. Primero una y después la otra. -Soy yo. -Aggggggggg Alberto. Ella gemía con todas las caricias. arrollador. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. Besó la cara interna de los muslos.. Tu coño es.. El sabor de coño le encantó. Él empezó a lamer. Su cuerpo se empezó a tensar. Un beso a medio muslo. Y con el siguiente en la otra rodilla. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar. Maribel se tensó de puro placer. Y se corrió. Alberto. La estaba matando de placer. -Tus tetas son preciosas. evitando gritar. Abrió lo más que pudo las piernas.

-Esto. será por tu culpa. Cómo estás sobrinito.no puedo más.. Casi nos pillan. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla.no sabes como lo deseo. asustados. La polla quedó a la altura de sus labios. Lo deseo ahora. Maribel le miró a los ojos. Estoy muy excitado. Allí estaba su hermana. Se ha terminado.. Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase.. Se arrodilló delante de su sobrino. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez.. te chuparé la polla... pero. Miró en la cocina.. sin soltarle la polla. que me meo. Después. -No. te has ganado una buena. Tenía una mirada suplicante.. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse. Está bien.-Date prisa.. Sabía que iba a ser su primera mamada. Pero si nos descubren. -Aquí tienes. -Gracias cuñado. sacó la mano y cogió el rollo. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. Todo tuyo. Se habían librado por los pelos. Alberto. Chúpamela ahora. Alberto y Maribel se miraron. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta.le dijo. Tenemos que ser más cuidadosos. -Claro.. Él estaba allí. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. Contra su barriga notó la dureza de la polla. Alberto la abrazó y la besó con pasión. Seguro que me correré rápido. Alberto abrió y se escabulló. Maribel. -Joder. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. -Ummm. -Uf. esto no es ser cuidadosos. ¿Me traes papel higiénico. Después de comer. cuñadito. Abrió la puerta.. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. -Ummmmm. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. -Por favor.es demasiado arriesgado . -Pero. Al minuto salió. -Uf. -Y yo. Pero seamos cautos. 30 . -Joder. sobrinito. Ahora.. mamada. En el salón no había nadie.

El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. abrió la boca y se tragó la polla. chupando. me voy antes de que nos echen de menos. espera 15 minutos y ven" 31 . Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. Le miró a los ojos. En pocos segundos recibió respuesta. Los dedos se sus manos se agarrotaron. "Te deseo. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. sobrinito. Cuando se acuesten tus padres. En plena nube de placer. que bajó por su barbilla.Pero no había tiempo para eso ahora. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. Esa vez no fue una excepción. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. a media asta. -Bueno. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. Pero coño. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. lamiendo con la lengua. absorbiendo. me encanta tu leche. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. La polla empezó a temblar. Maribel". Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. Empezó a tener espasmos. por su cuello. para tocarse. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. Cuando terminó de correrse. Sabía que eso volvía locos a los hombres. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. "Y yo a ti. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. sentándose en la cama. Estaba muy excitado y se correría pronto. lo atrajo hacia ella. Alberto no le había mentido. sobre uno de los muslos. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca. Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. Enseguida empezó a mamar. Alberto oía como su tía tragaba. Alberto apenas la oía. Seguía flotando en su nube. es imposible tragársela toda. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. -Ummmm.

Le espera se le hizo eterna. Me las has chupado. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño.. Cuando pasó el tiempo establecido. Las agarró y acarició. el cuello de su tía. las mejillas. Alberto la miró a los ojos.. Ahora deseo follarte.eso no. No te dejó ni un momento libre. Qué placer me diste. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. -Desnúdate. -Aggggg Alberto. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. mi niño. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla. Soy tu tía. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. Se quedó embelesado mirándola. la frente. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama. Sus preciosas tetas sobre su pecho. En cuanto se acostó. follarte -Ummm... -Sí. Ella lo tapaba con uno de los muslos. Su barriguita. Pero no puede ser. ¿Es por mí? -Agggg. Maribel. sobrinito. Alberto. Alberto llevó una manos a las tetas.. El pijama voló por los aires. -Joder. Totalmente desnuda. sobre la cama. -Lo que yo deseo es.eso no. Y con la polla danzando entre las piernas. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. Y ven con la tita a la cama. Haz correr a tu tía con esa boca tuya. Su cabello alborotado sobre la almohada. se abrazaron y empezaron a besarse. Y yo también lo deseo. A tientas dio con la puerta de su tía. claro que es por ti. Tus miradas me estaban poniendo loquita.. Acostada.. No veía su coño. se acercó a la cama. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino.. Entró y cerró.. sobrinito. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco. La habitación estaba a oscuras. -¿Por qué no? Me has masturbado. Su pubis. Alberto apagó las luces y salió. todo la tarde mi madre de cháchara. Maribel. Se acercó a la cama y entonces. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. -Estás muy mojadita. Besaba los labios.. 32 . Ella la recibió abriendo las piernas.

. Déjame follarte. -Aggggg Alberto. Te deseo tanto...condones? -No... Maribel.. Metió los dedos más a fondo. -Por favor.. no tengo -Agggggg. Los ojos de Alberto se iluminaron.... Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer.sólo un poquito.-Por favor... Miraba la cara de súplica de su sobrino... Sus barreras se desmoronaban.ten cuidado.sólo. No te corras dentro.... joder..sólo un poquito.por favor.. Maribel cerró los ojos.. Bajó sus labios y la besó. -¿Tienes...pero...... Salte antes... Miraba los preciosos ojos del muchacho.. Maribel abrió las piernas 33 ..está bien. -Ummmmm.

Pero. Yo no fui de esos. Pero esto era en mi pueblo. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. están muy bien. cada una en su estilo. mejor que por el final. empecemos como todos. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. todas con A). había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. Almudena está de impresión. con un aire tímido y algo sofisticado. es morena de ojos negros. En esta historia en particular. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. Amalia es rubita. Almudena y Ana (si. a muchas que no he querido. Bueno. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. muy pija. Amalia. el que tiene derecho a todo. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. llama la atención por donde va. darse cuenta de las señales. todo en su justa medida. esto quiere decir que soy un follador nato. muy mona. se distingue de su hermana en el color de los ojos. Soy el pequeño de todos.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. verdes como los míos. ver anticipadamente lo que se te viene encima. También morenaza. por el principio. parece más explosiva) de hecho. 34 . me ataña o no. Es más. La genética se ha portado muy bien con ellas. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. Tengo fama de buen amante. de los que se percatan. el más mimado. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. las tres llaman la atención. Mis hermanas. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. el único varón… O sea.

es que voy camino de convertirme en un maestro. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. así como el aguante. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. castaño claro tirando a rubio. Yo no es que domine. el resto fue coser y cantar. dependiendo de lo que se busque. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados. No quiero pecar de falta de modestia. Tras este par de meses. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. el tiempo necesario. solo intento constatar un hecho incuestionable. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. naturalmente.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. no de actor principal naturalmente. que parezca más natural. La técnica es fundamental. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. La niña estaba en 1º de bachiller. Me mandó a tomar por saco. porque para esto se necesita algo más. la voz se corrió del instituto a la facultad. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. en el momento justo. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. 35 . más liberales. a posteriori todas me querían para toda la vida. sin embargo. Pero esto del cine porno. Esto fueron palabras mayores. Incluso. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. Tras las dos primeras. Mi amigo me llevó un poco a rastras. me estrené en un instituto. así no. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. como experiencia. Más de185 centímetrosen canal. ahí está. lo he dejado. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. soy demasiado joven e inexperto para eso. Ahora solo faltaba coger fama aquí. no estaban nada mal. por casualidad. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. con las amigas de la novia de un compañero. 16 añitos. Pero bueno. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. al instalarme en casa con mis hermanas. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. hice de mi habitación mi feudo. he participado en un par de pelis porno. repite esa postura. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. podría empezar por ahí. Y soy capaz de dar lo preciso. de momento. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. Bien. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. Casi ninguna quería compromiso. Las chicas de la uni. ojos verdes. por lo menos a priori.

no hice ni puto caso. siempre que podía. la satisfacción del clímax. muy pocas. ¡No te jode! Evidentemente. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. vale. no a follar todo el santo día. otras el intelecto. nunca rechazo a nadie. Yo había venido a estudiar. lo hizo por mi fama. 36 . Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. Muy. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí.Mi casa se convirtió. sin pasarme. a algunos se lo harán. la mayor. más cercana a mí. las de mis otras hermanas evidentemente. mi machismo (¿?) y de que para mí. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. solo me quedaban mis hermanas. No porque una chica sea fea. a cual más maciza. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. todas las mujeres eran objetos sexuales. En los círculos en los que me movía. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. Cuando salen de mi cama. el gemido. para mí son las personas más adorables. le importaba un pimiento lo que hiciera. Seguí. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. algunas el físico. Era lista la cabrona. Almudena. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. se combinan ambos. Incluso. tanto en el buen como en el mal sentido. en un continuo ir y venir de chicas. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. si las demás suspiran por alguien como yo. había aceptado (aunque fuera de boquilla). ni por el forro. Al ver cómo me seguía portando. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. pero no son objetos. con la misma rutina. intentó buscar alianzas. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. Sobre todo. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. curiosamente. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. pero excepto las lesbianas declaradas. todo lo contrario. casi todos los días. no estaba por la labor y a Ana. tanto polvo me estaba cansando un poco. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. son muchísimo más agradecidas. bastante pasota. la cara de un orgasmo. Toda chavala tiene su lado bueno. No sé si le costó mucho o poco. A veces. En esta tesitura. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. Pero tanta fama. aunque no siempre. Pero Amalia. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica.

al parecer. más allá de ser su hermano. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. Con ella tenía bastante confianza. Cuando me cepillé a éstas. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. algunas lo calificaban de hazañas. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. morenaza como Almudena. Pero Amalia. me había follado 37 . apenas nos llevábamos un año. cepillándome a dos tías de bandera. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. es más. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. primero en desprecio (Amalia). darles un tratamiento especial. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. lo creído que me lo tenía. qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. o coche. Pudo más que ellas. No sé exactamente qué intentaron. lo chulo que era (cosas de las pelis. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. Lo de las tres llegó a convertirse. pero Ana. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. Incluso amigas íntimas de ellas.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. Siempre había alguna hermana por allí. Entonces. o quizás por eso. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). lo que les empezó a resultar agobiante. incidió en cómo me exhibía. exhibiendo rabo. les salió el tiro por la culata. luego en mosqueo (Almudena). parecían estar de guardia las 24 horas. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. Era la guerra. Y al poder más que ellas. la pequeña. Almudena o Ana. No les funcionó nada. A mí. El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. la relación con ellas fue a peor. fue la primera en decidirse. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas.

No me quedó más remedio que mirarla.a todas sus amigas del pueblo y. A mí me traía sin cuidado. Alberto. -Joder Alberto. deberías ser más cariñoso conmigo. era martes! Mi día de descanso. muy decidida ella. Se fue refunfuñando. anda. Estoy estudiando. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. sí. No sé si es verdad o no. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. a lo hecho. curiosamente día de descanso. pero me lo tienes que demostrar. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. En eso estaba yo pensando. te lo estoy pidiendo. pero le anda cerquita. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. -Si hombre. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. he estado hablando con un montón de amigas. los martes siempre estudio. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. como dije. Anda. miércoles. 38 . de la facultad. soy tu hermana. Recordé que le había dicho que se pasara. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. Al fin y al cabo. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. O pobre yo que no calculé su determinación. es que no falto nunca a mi palabra. -Mira tú. en follarme a mi hermana. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. Como lo olvidé yo. un martes. pero no esperaba que lo hiciera. volvió a la carga. Ahora. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. vete. Otra cosa que tengo. No lo vi venir. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. Si estás tan desesperada. ¡Alberto! – Gritó. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. -Alberto. pecho. cosa que naturalmente ella sabía. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. mañana pásate por aquí. – Le dije para quitármela de encima. hoy es miércoles. justo cuando llegué de la facultad. Sin rodeos. que estaba decidida. Pero al día siguiente. ¡Joder. ahora. Ana no tiene prejuicios de nada. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. A esta se le había ido la olla.

Ana se dejaba todavía. si se hace bien. una minifalda y zapatillas de estar en casa. Estaba un poco tensa. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. sus ojos asustados se abrieron de par en par. la pasé detrás de sus orejas. de si la fama era justificada o no. poco a poco. con mucha habilidad. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. 39 . sus clavículas. Pensé. cuando sus senos quedaron libres para mí. empecé a besarla por los pies. sus dedos. Con más cuidado del que solía utilizar. un recurso que utilizo mucho. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. la fui trasladando a mi cama. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. acercándola a la cama. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda.No me había dado tiempo ni a sentarme. en uno de asombro y estupor. Con movimientos pausados y felinos. la di media vuelta colocándola boca abajo. vi su cara de susto. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. ni se movió. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. La levanté la barbilla. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. de masajes. se iba a enterar de quién era su hermano. deshaciéndolos. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. Sé que es un poco doloroso pero. Yo. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. el nacimiento de su pecho… Mis manos. muy mono. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. cuando pellizqué sus pezoncillos color café. con habilidad. encontré los nudos de sus músculos. Palpando. A mí no se me toma el pelo en estos temas. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. su cuello. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. soplé sus oídos con suavidad. Según le quité la prenda por la cabeza. sé un montón. bonita. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. Cogí un aceite corporal perfumado. Fui besando. las yemas de mis dedos. cundo circundé sus areolas. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. me fijé en su sujetador negro. fui.

Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. también se abrieron. corvas y rodillas. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. con mucha delicadeza. en la parte superior de la pared vaginal. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. se la saqué. largo. ella ronroneaba. No sabía que sólo acababa de empezar. los labios… Vaginales. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. nunca mejor dicho.Al cabo de media hora. como esperaba. al llegar. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. Los muslos bien aceitados. apretaba. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. la masturbación sólo era un estimulante. solo una mano masajeaba las piernas. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. quitarle las bragas mientras acariciaba. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. Lo primero. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. la vagina totalmente dilatada. las paredes vaginales. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. Luego pantorrillas. Una vez encontrado. al conseguir la mayor relajación. ola tras ola. levantándole el culo de la cama. dos. 40 . muslos… Entonces. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. intenso. Al cabo de un rato. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. Se acarician ambas partes de igual forma. haciéndola recoger las piernas. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. las nalgas. estaba horadando sus entrañas. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. durante… Ahí va: una. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. sin darle la vuelta. ahí iba el primero. Cuando conseguí su tercer orgasmo. otro orgasmo la avasalló como una tromba. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. Mordiendo las sábanas. diferente… Al relajarse. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. cuando froté. tenía la espalda totalmente relajada. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. pero si no era así. Continué el masaje por las piernas.

labios. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. Cerca de la hora de cenar. ella no sabía ya ni donde estaba. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. cuando estaba a punto de rendirse. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. vino la parte difícil para ella. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . fue eterno. estuve a punto de hacer que lo chupara. sólo lo pensé. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. pidió clemencia. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. Mi hermana despertó entonces. corriéndose por enésima vez. vi el tiempo que llevábamos. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. estaba derrengada. Estuve recorriendo sus ingles. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. Me puse debajo. no muy grandes pero sí muy tiesos. estarías tan ricamente. que lo dejara como una patena. más de dos horas. Ahora bien.La di media vuelta. Estaba casi dormida. Tampoco hay que abusar. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. una al día es más que suficiente. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. hoyito y nódulo durante un tiempo que. hice que se volviera a correr. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Si no hubieras venido. tampoco me encanta que me la chupen. para ella. Desorientada al principio. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. parecía volver del limbo de los justos. tardó un poco en llamar mi atención. totalmente agotada por lo vivido. absolutamente pringado. Al sacarle el pene de su interior. Tenía que lograr que yo me corriera. no lo llegué a decir. No quise estirar demasiado la cuerda. Me lo pensé un ratito. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. así que decidí ser bueno. Totalmente deshecha encima de mí. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. en su punto G. me centré un ratito en sus pechos. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. de decir que no podía más.

– La estaba vacilando. es más que suficiente. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. me dio un beso en la mejilla y se fue. -Eh. – Pero su voz decía lo contrario. -Ni la tendrás… . deberías suponerlo. Tenía los pechos desafiantes. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. Se acercó a mí. Yo nunca hago ascos a una chavala así. -No es exactamente depravado. -Claro. me parece una pasada. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. ni de casualidad. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. si no. Esto ha sido… Un regalo. – Más cínico y no nazco. eh. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. con cara de felicidad y sonrisa tonta. sí. Con una vez. y porque eres tú.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego. también satisfechas. Hay que reconocer que estás bien buena. a ti tampoco… -Hombre. 42 . no tienes abuela… -A las pruebas me remito. Simplemente me gusta follar. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. nanai. Eso de repetir. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. -Por lo que parece. Se quedó un poco contrita.Dijo con voz soñadora. lo reconozco. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada. -No sé lo que dicen de mí.Me miró con arrobo. -¿Felices? ¡Joder. No había tenido una experiencia así en mi vida…. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. – Le dije con indiferencia. -Tienes razón. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. eh. pero el que hayas querido averiguarlo. se me da bien y hago felices a las chicas. volvía a la carga y no era cuestión. me plantó sus tetas en el hombro. Ana. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. el coño prácticamente depilado.

– Me contestó con muy malos modos. Lloraba tumbada boca abajo. no pienso hacer nada por ti. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia.Y volví a besarle la nuca. Almu. me encontré a mi hermana Almudena sola. rico! – Me contestó con mala leche. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. 43 . si quieres algo. Me incliné sobre ella. Fui a su cuarto. Almudena se levantó más cabreada aún. no podía dejarla llorando. te lo haces tú. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. corrió a su habitación y se encerró. si quieres algo. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. empezó a llorar.Según aparecí el jueves a mediodía. viendo que el picaporte cedía. Enredé mis dedos en el pelo. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. Siendo como soy. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. No había cerrado la puerta. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. aparté su cabello y besé su nuca. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. te buscas la vida. a la hora de comer y con un hambre de lobo. entré hasta sentarme a su lado. sin llamar. Ni filetes. yo hacía todo lo que me mandaban. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. -¿Qué te crees. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. A partir de ahora. Sois lo más precioso para mí… . tímida como ella sola. -Mira niño. – Respondí cabreado. ni huevos.

llevando al vestido conmigo. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. Cuando me perdí allí. no me dejes así… Otra al coleto. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. la puse boca arriba. su boca… No dejé nada sin saborear. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. con una delicadeza especial. me quería sólo para sí. bebieron sus lágrimas. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. lo pedía por favor. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. era un poco hippie. no sabía hasta dónde quería llegar. 44 . la empujé hacia mí. no pretendía hacer nada. fui subiendo poco a poco. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. mis labios recorrieron. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. En fin. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. se me entregaba totalmente. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. con una camiseta debajo. sus labios mordían los míos. llevaba un vestido largo hasta los pies. Estuvimos un rato besándonos. noté su ansia. sé cuando estar un ratito. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. chupé y mordí sus dedos. sus mejillas. vencida a la tercera caricia. su humedad… y supe que estaría dispuesta. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. Tengo capacidad. apenas tenía un mechoncito de vello. me atraía. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente.Acaricié su espalda. sus ojos. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. Mis hermanas se habían vuelto locas. sus pantorrillas… Mientras. Almudena gemía. en la parte superior de su intimidad. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. con ternura. muy oscuro. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. masajeé por turnos sus plantas. Ahora venía la parte difícil.

En un rato. mucho más prieto de lo que pensaba. mas yo sabía lo que tenía que hacer. reconozco que no hubiera debido hacerlo. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. adquiría otra textura al tacto. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. arquear la espalda… Y. con su hoyito. Lo que venía ahora. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. Si no era así. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. sin apretar. en que intentó bajarse el vestido otra vez. caer derrotada en su cama. no todos… Estando jugando con su clítoris. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. tenía humedad en su intimidad. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. pero creo que su miedo era mayor. al cabo de unos cuantos segundos. también bien aceitada. también se sorprendió. no sé si lo sabía o lo intuía. Era mayor que Ana. Utilicé mi aceite. reseca. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. con su nódulo… No importaba. llegó el momento de ir un poco más allá. No fui brusco. levantar el culo de la cama. tierno… Almudena no daba esa imagen. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. pero tuve que ser suave. Lo esparcí por su coñito. luego. volviera a tener otro que la hizo.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. lo hice con suavidad. no quise cogerlo. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . Al llegar al fondo. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. No lo permití. succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. con mucho cuidado… Lo retiré. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. Tuve que relajarla. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. -No. aguantaría lo que hiciera falta. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. Metí un dedo. vi vencido sus primeros temores. no. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. con cuidado. Mi herramienta. la vaselina. Alberto. no.

suspiraba y gemía. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura. gritando mi nombre. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. Yo. otro dedo se enterró en su culo. podía ser terrible. la más recatada. le marcaban unas tetas de lujo. Agarrándola de las nalgas con una mano. En principio. discretamente.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. pero al darse cuenta de donde salía. Ya lo sabía yo. con un dedo en su esfínter. sin salir de ella en ningún momento. Me muero… Je. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. junto con la camiseta que llevaba. del tamaño justo. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. Hasta entonces no me lo había planteado. sin parar de chillar. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. saqué. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. Alber. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. vergonzosa. je. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. me retiré a mi propio cuarto. cambié. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. se tumbó sobre mí. pero. Pero Almudena había sido dura de pelar. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. como antes… Y como antes. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. pidió clemencia… -Ya. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. fue a ver qué estaba haciendo allí. la puse encima de mí. restregaba sus pechos y pubis contra mí. 46 . en ese momento me di cuenta de que. para obtener una victoria completa. no puedo más. Y van dos. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. en el sentido de que no se excitó fácilmente. ya. pellizqué. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. se corrió como una burra. Se quedó en sujetador. cuando intentó decir algo o protestar. la más mona. La pobre no se movía. no lo había visto venir. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. solo me saludó con cierta frialdad. debía de sentirse empalada.

-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. a punto de llamar. -Bueno. Encomendándome a todos los santos conocidos. -Joder. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. tenía que. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. estaba hecha una furia. era pura envidia. Nos reunimos en el cuarto de estar. era capaz de cualquier cosa. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. No me decidía. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. Me decidí. normalmente. calmar esta situación. de alguna manera. hace tiempo. que tú fuiste la primera. si le daba mucho tiempo para pensar. era el causante de todo. Se nos va a caer el pelo. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. de las tres. Yo no quería. más después de saber que tú habías estado con él. qué cague! 47 . Ha montado un pollo de espanto. ¿Pero cómo? Oí un portazo. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. Pensé en si tenía novio. -Oye. iba a ser nuestra perdición. Aun siendo el pequeño. la más desconocida. A fin de cuentas. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca. En el fondo. Y tú. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. en plan conciliábulo. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. Es capaz de liarla parda. No te imaginas la cara que tenías… . me ha pillado con la guardia baja. Una. Conociéndola. En fin. Amalia era para mí. me ha visto desnuda… Imagínate. dice que va a hablar con los papás. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo.

Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. pero no deja de ser una locura de juventud… . Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. cómo estaba! Yo… lo siento. Cierta razón no le faltaba. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. Me acerqué rápidamente a ella. valor. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. Ana. quizás hubiera tenido razón. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. fue lo único que se me ocurrió en ese momento. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. No cejé en mi empeño. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. En otras circunstancias. si esto salía mal ya podía darme por perdido. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. Debía de suponer que. Puedo presumir de tener bastante labia. 48 . la más lanzada. nadie se atrevería a entrar sin permiso. ¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí.Sin darme tiempo a reaccionar. siendo ella. Alberto. lo intenté. Aun así. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. -Amalia.Le dije con voz suave y profunda. -¡Vete a la mierda. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. no vi otro remedio. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. mírame.

-Si puedo. Amalia me golpeaba la espalda. Como me retiraba la cara. dejé de tocarle el pecho. Me centré en su clítoris. – Fue lo único que contesté. no se podía ni mover. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. Alberto. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. Ahora lo veremos. soy tu hermana. -Déjame. se dejaba hacer sin participar. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. Seguí a lo mío como si no la oyera. Si no caes es que no me llamo Alberto. yo no soy como ellas. No me amilané. se dilataban. contando la diferencia de tamaño y fuerza. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. Acariciando sus piernas.Apreté más mi abrazo. fui soltando el abrazo mientras ella. tan perfectas o más que las de sus hermanas. supongo que a su pesar. Poco a poco. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. sin soltarla en ningún momento. -No. me tumbé en la cama con ella. no lo hagas. déjame. todo lo contrario. pensé. Besé tanto como pude por donde pude. más ahora después de haber empezado. déjame. -Por favor. Dejé los besos. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. no. Amalia iba cediendo en su resistencia. 49 . de mí no conseguirás nada. esconder ese tesoro… Pero no podía. No fui brusco. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. por favor. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. besé su cuello. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. con la habilidad de la práctica. llorando. directamente. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. yo tenía una de las mías entre ellas.

Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. 50 . ella no se lo merecía. hijo de puta! ¡Cabrón. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. mi lengua recorría sus labios jugando. también le quité la camiseta que llevaba. la boca abierta como si quisiera gritar. con la cara de mi hermana llena de espanto. nada violento. Me incorporé sentándome en el borde de la cama. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. golpeándome con los puños. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. la ensarté la mitad en el primer envite. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. había aguantado como una campeona. Déjame. Tardé una eternidad. al primer lametón. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. me tiraba del pelo. a veces. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. a veces. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. Alberto. -¡Me has desvirgado. ataqué con dulzura. se la metí hasta el fondo de su intimidad. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. entrando y saliendo de ese hoyito divino. Me chocó un poco. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. hundí mi cara en su intimidad. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. Del segundo.Algo había conseguido. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. por favor… aaahhh. Mientras sentía los últimos estertores. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. no me había dado tiempo a ducharme. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. Con los ojos como platos. Al primer beso. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. le quité la falda sin que opusiera resistencia. quizás porque no quería.

te has llevado mi 51 . Quizás le di pena. en ese momento. -Perdóname Amalia. Sin importarte nada. Ella no se movió. Fui consciente. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. No había contado con hacer daño a nadie. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. como con Almudena. debió de notar mis temblores. y no por lo que fuera a hacer ella. me cogió de la barbilla. golpeaba con los puños mi espalda. ¿Pero violar? ¡Dios. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. empecé a llorar yo también. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. que recordara. me lo merecía. decirle cómo me sentía. mierda. no había rencor… -No debería perdonarte. de que mi vida se me iba entre los dedos. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. sino por lo que había hecho yo. había forzado un poquito las situaciones. como la arena de la playa. ruin y miserable. Levantó la cabeza. Me había pasado cinco pueblos. sólo a veces. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. eso sí lo noté. empecé a sacarle mi miembro despacito. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera.Ahora sí que me había dejado de piedra. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas. qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. mis lágrimas fluían como un manantial. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. Enterré la cabeza en su cuello. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho.Se me quebró la voz y no pude continuar. cuando me dirigió la palabra. mirándome muy seria a los ojos. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. qué había hecho! Amalia lloraba. izó mi cara. o debería buscar algo que te sirva de lección.

-Perdóname. Me esperaba en la cama. me acerqué a ella. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. no sé en que estaba pensando. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. su hermano. amargura por felicidad. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. Y no me vale con que no sabías nada. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. ya me encontraba en mi salsa. volví a lamer con cuidado. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. en su cuello. Mis caricias. quitarme a mi hermana de encima. – Contesté con voz anegada en llanto. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. Quise levantarme. mi hermana tenía toda la razón. su deseo y su lucha interior. Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. con mi miembro totalmente kaput. estoy esperando… Tragándome los mocos. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. -Oye Alberto. su anhelo. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. me lo merezco. me sentía el ser más miserable dela Tierra. 52 .virginidad por delante. ya veremos. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. no me dejó. Haciendo de tripas corazón. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. No tienes excusa. Amalia necesitaba delicadeza. Ante mi sorpresa. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. En un par de minutos. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. amargo en varios sentidos… Su promesa. Yo no podía parar de llorar. -No debería decirte esto. acababa de pasar por un trance amargo. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. no te lo mereces. Pero no es una oferta eterna. muy a regañadientes me dejó marchar. con esta experiencia que me has hecho pasar. Luego. – Me dijo seria pero sin acritud. En el baño me lavé rápidamente la cara.

iba. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. no dijo nada. si erra virgen. con toda suavidad. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. Lo tuve. superponiendo uno a otro. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. como podía. solo esperó… Frotaba con suavidad. Vi llegado el momento. La dejé descansar. Estando entero dentro. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. cuando su excitación lo requirió. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Sí es verdad que se movió algo más rápido. delicadeza. Nunca lo hice con más cuidado. busqué su lengua. supe que iba por el buen camino. acelerando un poco más. Aceleré un poco más. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. Entonces me solté un poco. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. acostumbrarse. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. y más. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. si se le podían llamar así. sus orejas. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. No había dicho nada durante este tiempo. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. 53 . me emborrachaba de sus rasgos. debía de ir con un cuidado exquisito. Respingó al notarlo. no mucho. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. cuidado. Me incorporé encima de ella. Estuve a punto de dejarlo. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. Vi la crispación de su cara.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. con el menor dolor posible. Hice movimientos cortos y pausados. Boqueó con esta primera acometida. besé sus labios. acariciaba sus senos. y más… Hasta que empezó a gemir. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. Mientras besaba. las paredes.

pero entonces no sería yo. Sin que supiera evitarlo. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. con mi herramienta entrando hasta el fondo. no había claudicado. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. En un rato era ella la que saltaba. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. botando ella sobre mi herramienta. literalmente. me senté en el borde de la cama. me besaba lo labios y me volvía a mirar. saqué mi miembro de su interior. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. El sexto orgasmo estaba pasando factura. Acariciando sus labios con los dedos. se corrió gritando agotada. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. Pero aun no habíamos acabado. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. el clítoris en mi boca. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. Dejándola descansar un poquito. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. Ahora fue distinto. Bueno. me miraba a los ojos. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. volvió a gemir y gritar y. volvió a correrse entre espasmos. Para resarcirla. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. Pero tampoco tuve que 54 . Íbamos por el buen camino. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. Despacio. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. Mientras me movía con cuidado. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. sin pausa. Totalmente desmadrada. volví a chupar su nódulo. sólo de la penetración. ya van dos.Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. volvió a mover las caderas. como era de esperar. y otros dos orales. sin llegar a hacer el bestia. Seguí y seguí. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. supe llegado el momento de que se corriera por fin. con Amalia no. dejo de controlar la situación. hasta que volvió a gemir y gritar. Volví a tumbarla boca arriba. a pesar de ella. entrando desde arriba. volví a meter mi cabeza entre sus piernas.

Agarrado a sus soberbios pechos. Acariciaba un poco sus pechos. Me tumbé en la cama. por favor. O en el momento de meterla. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. la luz de las farolas entraba por la ventana. No creo que la mantenga nadie. Ahora sí que me había dejado alelado. ya. pasado un rato. Mi cara debía de ser inescrutable porque. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. repentinamente. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. seria. al encontrar respuesta en la mía. Miré hacia la puerta. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba. Sólo besé su pelo. a lo mejor no te hubiera gritado. tenía un carácter de narices. Aupándose un poco. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. mi hermana prácticamente ni se movía. Por si acaso. Una sonrisa tímida en principio que. Tuvieron la decencia de cerrar. te hubieras dado cuenta. habían pasado horas.esforzarme demasiado. 55 .Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. se hizo enorme. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. pero yo sí. -Si lo llego a saber… . A pesar de su aspecto delicado. sí la conocía. Al perder la erección. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. Mucho tiempo después. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. -Ya. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. Me quedé tumbado encima de su espalda. para excitar sus pezones. no la había cerrado. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. muy seria. permanecí callado. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. sonrió. me bajé de encima. todos hicimos la promesa. las hice gestos para que desaparecieran.

Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. 56 . lo más alucinante que haya podido vivir nunca. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. -Ya. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. ya está. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. depende. solo que me corría y me corría sin parar. eres muy mono. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. Prácticamente la llevé en brazos. Ahora que lo dices… -Sin embargo. Esto tuyo es un don. pero te hubiera costado. Me dejó helado (aparte de sordo). Nunca te había visto llorar. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. podíais preparar algo de cenar. La enjaboné y me enjaboné. Ahí has hecho que me enternezca de verdad. Creo que hoy ha sido lo más especial. -No seáis cínicas. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. no te puedes imaginar lo que aguantan. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. O sí. No sé luego muy bien lo que ha pasado. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. no me extraña que hable de ti todo el mundo. Me miró otra vez. Pero no quiero hablar de eso. es de otro nivel. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. Como experiencia. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. ALMUUUU – Gritó llamándolas. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. Pusieron cara de asombro y escándalo. Tenemos un hambre que me comería una vaca. No quise decir nada. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. la pobre apenas se movía. chicas.

Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. Sólo somos tres. -Pues no. llevo las asignaturas al día. tendrás más tiempo para estudiar. solo con la mirada se entendían perfectamente. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. hablado y requeterepasado. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. Hubo risas. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. 57 . ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. como comprenderás. complicidad. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. después de probarte. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. Porque. no me vendría mal el cambio. prácticamente. pensándolo bien. te quedan cuatro días para los libros. que eres un pringao! Pero. para ti no hay otras mujeres. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. después de estas demostraciones. que seguro que vas de pena. callado. Hasta aquí has llegado. Al final. Amalia tuvo que poner las cosas claras. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. como no. ¡Pringao. por lo menos yo. Yo. me iba a dejar querer. que lo tenían todo pensado. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. quién me lavaba la ropa. Dicho y hecho. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. Y porque somos buenas. podrás compartir a las tres. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida.Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. -Así ahora. – Soltó bastante seria. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. -Como comprenderás. buen humor. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. -Bueno niño. todo lo que venga después no me va a saber a nada.

58 . Incluso. que no vaya con chicas. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. que me quieren. que son hermanas. en general. Porque me controlan hasta esos días. Si encima toman la píldora. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. las mujeres. No se puede ser más feliz. me cuidan y cumplen mis caprichos. Por si no me había fijado. No pueden imaginar lo que las quiero yo. Llega un momento en que la gente busca pareja y. ya es de cajón. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. Pero sin malos rollos. a veces. para que no me escape por la noche. cuando se reúnen o viven juntas. muy bien avenidas y se quieren mucho. Lo que no saben.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. con una basta. aunque lo había oído. me miman. alguna de ellas duerme conmigo. tienden a sincronizar sus reglas. Yo tengo a tres. Por si acaso. o si salgo. es que no les hace falta tanto control. Que no salga por ahí. porque no se lo voy a contar. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza.

ciertamente. me sonreía. y una hija pequeña de a penas unos meses. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. Y 59 . La mía se llamaba Ángela. emocional o incluso sexual. sin embargo. redondos. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. probablemente. Y entonces entró ella. Ya entonces había demostrado ser. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. poseía también un vientre plano y liso. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. Puede ser una oportunidad laboral. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. La vida. de hacer dinero. por aquel entonces. no nos equivoquemos) tenía una esposa. al menos. era un joven profesor de universidad. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. Yo.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. Lina. la chica más inteligente de su grupo. llegado el momento. Sinceramente. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida.

-Profesor Luna. directamente y sin dar rodeos. un culo redondo y firme. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. y participar en el Departamento. y sólo esperaba que fuese breve. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. -De acuerdo. en resumen. Que a una chica así no se le dice que no. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. En cualquier caso. sopesando algo. y ya me diréis. toda expresión pareció desaparecer de su cara.Ya. incluso los provenientes de una mujer así. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. No deberías haberlo dejado hasta última hora. que entraba justo cuando yo me quería marchar. Y entonces. que fui un idiota. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. Sin embargo. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. Una diosa. pero elegantes. suave y sedoso como si se acabase de duchar. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota.bajo él. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. Ángela. Bajo ellos. llevar adelante un par de seminarios. nada grosero.me dijo ella nada más sentarse.Sonreí. Fruncí la boca. Por muy atractiva que fuese. Estaría encantado. y mientras dure la tesis. que hoy por hoy es 60 . ella permaneció en silencio unos segundos. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. -Usted es el mejor del Departamento. Justo encima de ellos. ligeramente respingón. le ofrezco lo siguiente. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. -Me temo que eso no es posible. yo ya estaba harto de la Facultad. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. de modo suave y perfectamente coherente. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. le dejaré follarme una vez por semana. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. como aristocráticos. sé lo que estáis pensando. tres investigaciones. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. Yo sólo quería poder recoger.

y mientras mantenga esa plaza. y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. -Y espero que a cambio de todo ello. Ángela.Aquello era un golpe bajo. -La oferta es tentadora. y me indique lo que haya que mejorar. se lo tendré que ofrecer a él. Pero.En ese momento. No quiero el camino fácil. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. Yo no tenía respuesta. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. y soy un hombre casado. ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. Bueno.Ella asintió. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. No puedo meterme en algo así. encajando las cosas lentamente en su sitio. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. Ni lo vi venir. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. Y quiero que me hagas una demostración. De acuerdo. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. y ella lo sabía. como te he dicho. Mi enemistad con Luis era conocida. En cualquier caso. Así que. así que habló ella de nuevo. a parte de un torrente de sangre.He de decir que no tenía respuesta para algo así. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. respondí con parte de mi aplomo habitual. No podía hacerle eso a mi esposa. Eres el mejor. Que realmente analice mis textos. corrija los errores con severidad. No son cosas que pasen en el mundo real.61 . todo sea dicho. sólo una cosa me vino a la cabeza. quizás. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo. En mis años de docencia. Ya tengo un alumno de doctorando. Si iba a jugar a esto. Lina. y realmente esa es la razón principal. sino con una fría determinación. lentamente. llegados este punto. Yo seré tu tutor. Aunque supongo que. habría que cambiar las reglas. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. y todos los que seguirían. pero me temo que es imposible. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. tienes razón.

y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. pero debía hacerlo. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. y después por unas más cortas. A partir de aquel día. ella fue variando su vestuario. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. como con la mayoría de mis doctorandos. Y. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. Sin embargo. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. y ante mi sólida resistencia. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. Yo realmente había aceptado ser su tutor. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. a ver quien de los dos se quemaba. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. Pero. ella siempre fue más elegante que eso. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. Y notaba que. Los pantalones desparecieron. 62 . pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. ya que las paredes de la facultad son de papel. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados.Dejé caer las palabras con tono serio. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. y no por su cuerpo. y sus gestos estudiados. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. con cada negativa a entrar en su juego. Al menos. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. Trabajos sobre esta organización hay muchos. Por Lina. Y quiero creer que. Creo que no se lo esperaba. ya entonces. Parejo a cierto equilibrio intelectual. con sus suaves y variados perfumes. y por mi. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. encima. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. igual de negociador que ella. su interés por mi aumentaba. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. Al principio. Así que sacó la artillería.

Así que me puse en pie y. regresaría Ángela. Y. Fin de Año con otra. La había traicionado. estando yo sentado. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. Estuvimos trabajando cerca de una hora. Juguetona. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. lentamente. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. yo bullía. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. Nochebuena con una familia. Por suerte.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. pero los besos… los besos son otra cosa. Por ello. en Lina y en mi pequeña. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. De nuevo. Ella era consciente de que. en lugar de darme la mano. sorprendida. Con el regreso a las clases. y nos preparamos para despedirnos. Sólo había sido un beso. me indicaba que le había gustado. Ella dio un saltito hacia atrás. de diablesa. en Enero. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. Sin embargo. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. desde aquel 63 . yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. Y lo hizo. jamás me había dicho que la iba a poder besar. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. ella se acercó a despedirse con dos besos. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. Con las ideas ya resumidas y anotadas. Y dejó muy claro. Pero todo remanso de paz tiene un final. Y. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. el sabor de sus suaves y húmedos labios. en el momento en que ella abandonó mi despacho. cuando se inclinó. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. y varias apreciaciones más. la última semana antes del parón por vacaciones. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. no era parte del trato. y sabía que. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. que buscaba evitar males mayores. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. arriba. Desde luego. Reyes con ambas. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. El sexo es sólo sexo. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". Para cuando su orgasmo llegó. besándolos con pasión y fuerza. expectantes y duros. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. la miré mientras recogía sus cosas. Pero este no fue breve y fugaz. entonces. sin embargo. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. Si lo hacía. pero yo no podía ya dar marcha atrás. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño. la exploración exterior fue ganando en intensidad. Tras lo ocurrido la vez anterior. la falda más corta que le había visto. Y. a medida que eso hacía. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. vidriosos. Entonces. y con su ropa. Y. Cuando terminamos de revisarlo todo. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. Yo. y me quedé mirando directamente a sus ojos. que dejaba todo tapado pero por los pelos. comenzando a acariciarla suavemente. Me miró desafiante y. sino que me quedé allí.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. pero mirándola directamente a los ojos. me sentí ligeramente defraudado. y bájate las bragas. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. pasión y lujuria. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. perdería de nuevo. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. Así que me colé entre sus piernas abiertas. Cuanta razón tenían. y ella se reclinó sobre sus codos. nuestras lenguas jugaban la 67 . mordiendo sus labios. Abajo. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. y yo me incliné sobre ella. Lentamente. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. que quiero cobrar parte de nuestro trato. y le dije: -Súbete a la mesa. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. ella se puso en pie. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. y el trabajo ya estaba muy avanzado. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. sin tocarla.

Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. todo a última hora. y que necesitaba el tiempo. Jorge Mediaz. 68 . mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. no terminado. comenzó a solicitar mucho más tiempo. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. a la semana siguiente no vino. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. él va por su parte. pero ella estaba lista. A mediados de Junio fue su examen. Además. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. Típico de los chicos. Para cuando salió al encuentro de su novio. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. pero no se pasaba a nada más. Yo creo que era una excusa. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello.una con la otra como si fueran viejas amigas. luego en la mía. escribir. Pero no paré. en pausa. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. luego en el espacio entre ellas. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. pues llevaba todo con mucho retraso. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Acercándose ya finales de Abril. Ella tenía sus planes para la continuación. Como siempre. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. donde se jugaba con palabras y gestos. llegaba con bastante retraso. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. Una vez más. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. y yo tenía los míos. Pero. en esta ocasión. mi otro alumno de doctorado. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. azorada y roja. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. Había que preparar exámenes. Al fin y al cabo. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca.

y un Magna Cum Lauden. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. Que mañana vas a triunfar. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). Prueba que. Por una vez. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. cuando oí que sus sollozos remitían. al día siguiente no pasó nada. Pero. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. y yo contra ella. Fueron meses dichosos. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. -Venga. Y. la verdad.Cuando llegó la hora de marchar. me costó evitar que lo hicieran). y que permaneció grabado en los míos durante horas. supe que todo estaba listo. Y cuando. no. como dedos cruzados. como si de fuego se hubiese tratado. y ante su mirada dudosa. no ocurrió lo típico. Sólo pequeños gestos. simplemente para sentirla por completo contra mi. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. tras aquel año de locura. y uno más. como yo ya sabía. un minuto más tarde. como todos los años. aunque lo hiciese rápido. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. sino "estoy a tu lado en esta prueba". la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. es cierto. y un tercero. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. El primero que ella me daba a mi. de las dudas y las inseguridades. No le decía "te voy a follar ahora mismo. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. Fue un beso suave.Le dije. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. Y a este le siguió otro. Sus labios se entreabrieron. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. pero era la que se me ocurría. Con lo exuberante que era su cuerpo. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. del trabajo de tantos meses. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. Como es obvio. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. pero no fue uno breve. superó con creces. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. rompió a llorar sobre mi hombro. No. las caricias eran suaves y lentas. 69 . Ángela". vete preciosa. la acompañé hasta la puerta. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. con una extraña sonrisa. en los cuales. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. cariñosas y dulces. y con su novio al lado (un tipo atractivo.

que le gustaba. y enormemente sensible. su pelo negro ondeando suavemente. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. directa a sus pecho derecho que todavía. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. Jamás me habían besado así: un beso profundo. Estaba en sus derrotado. No tenía nada claro y. Después de ello. Y. no había catado. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. lo tenía muy claro. firme. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. se sentó sobre mi. chupaban. en cambio. Sus labios acariciaban. como suele decir un amigo mío. su falda corta y. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". ciertamente. a estas alturas. inseguro sobre todo. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. sin poder verla ni hablarlo con ella. con las piernas una a cada lado. una vez más. Ella. mordían. redondo y pleno. Con los retrasos. y no de los amantes. no era algo que hubiera pensado. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. fue directa a mis labios. Sus manos rodeaban mi cuello. Rodeó mi mesa y. Se inclinó sobre mi. Al día siguiente de tutorías vino ella. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. Lo conseguimos dos días después. el segundo día tampoco fue posible. me había desarmado por completo con ese ataque. por primera vez. no desanimó: duro. entregado. que se entregaba. por los pelos. unos zapatos con algo de tacón. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. 70 . Con los meses pasados. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. El primer día de tutorías no vino. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. apasionado. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. sin barreras. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. pues no quería volver a tener una situación así con él. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. Yo estaba a la expectativa.Sin embargo. Parecía querer huir de su encierro.

Eso la descolocó. con una sonrisa morbosísima. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. Demasiadas cosas en mi mente. Quería que. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. guapa pero contrariada. en un movimiento fluido y felino. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. Pero feliz. Lo dobló con cuidado. Ya pensaría algo sobre la marcha. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. al fin y al cabo. y eso la desilusionaba. ladeó la cabeza. no sabía que pensar. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. y disfrutarlo. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. ni esa semana ni la siguiente. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. Y no la tuve. Sólo pude dejarme llevar. Tanta espera no da aguante. Así que me masturbé como un loco. recogió todo mi regalo en un pañuelo. Y yo. si era posible. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. Ella llegó. pero yo le indiqué que tomase asiento. Notaba que no estaba todo ganado ya. Verás. su entrega. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. y lo guardó en su bolso. ya que no vino. allí. con una sonrisa juguetona. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". cuando llegase el día. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. y yo no tenía voluntad para contraatacar. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. -Yo también tengo mis trofeos. Uno gordo. Ángela sonrió. yo había triunfado. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA.me dijo. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. desmadejado y derrotado. Durante la siguiente semana. y eso le gustaba. no quería perder tan rápido. No tardé mucho en aproximarme al momento. Ella había vuelto una bestia del sexo. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. 71 . porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. Creía que ya había ganado. y finalmente se sentó. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. Ella había triunfado. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. Se sabía vencedora de esta ronda.Y entonces ella. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. pero su pasión. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. la verdad.

mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". el sabor de sus labios. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. Voy a necesitar ayuda. Es curioso como. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. 72 . breve. excitándome al hacerlo. la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. pero no sólo eso. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. no lleva ningún contrato adicional. Y. Ella entró como salida de una fantasía erótica. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. a golpe de imprevistos. por todo. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado. O algo. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. Iba a ser una investigación larga. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. y en España el encargado seré yo. Trabajo y más trabajo. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. y requería mucha preparación. Por no ser como los demás. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. llevo un año analizando tu trabajo. Muchas gracias.Hice una pausa. Había pasión y calor. Por esta oportunidad. ciertamente. No creo que pueda darte un gran sueldo. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. Se alejó un poco y me miró a los ojos. Había un reconocimiento. dándome la espalda. además de experiencia. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. y luego… no sé. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. primero con ternura. Ni siquiera en las siguientes reuniones. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. Aquella tarde no pasó nada más. la vida universitaria.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. por supuesto. pero será currículo de cara al futuro. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. Sólo se que las caricias de su lengua. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo.

Como siempre. según el reloj de mi ordenador y. y ser más audaz que lo habitual. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. sus pechos. desde sus pechos a su estómago. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . Creo que a ella le ocurría lo mismo. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. Lo había conseguido. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". mientras indicaba alguna cifra o dato del papel.Así que yo contraataqué y. acariciando la base de su teta derecha. aunque fuesen escasas. Así que dejé que se confiase. o su cadera. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. acariciando su pezón en círculos. Ella dio un respingo. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. sus hombros y su espalda. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. Yo. Tenía que dejar correr mis hormonas. pellizcándola. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. llevé mi segunda mano a sus pechos y. aunque lo llevaba mejor. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. mientras tanto. no me cansaba de sobar toda su anatomía. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. cuando noté que ella ya iba calentita. y comenzamos los jueguecitos de siempre. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. Y ella. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. con lo del trabajo. Jugamos de ese modo. aquello se salía del guión. capturada entre dos frentes. brevemente. miradas pícaras. durante toda la reunión. pero de nuevo ella llevaba ventaja. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. por breve que fuera el contacto. no sabía reaccionar. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. calentándonos mutuamente. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. Y siempre salía con la misma taquicardia. Pequeñas caricias. pero de modo controlado.

con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. llegó el verano. por lo que nuestra participación al respecto era baja. Y con ello. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. podría haberla recorrido incluso ciego. Si que os puedo decir que. Y.le dije. aunque tendrás que mejorar la exposición. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. Magna Cum Lauden. Sin embargo. No se si por el morbo. Me parece que esos datos son prometedores. por mis caricias. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. y arqueando ligeramente la espalda. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. y yo le correspondí en igual manera. yo me quedé a trabajar. sus labios hinchados del todo. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. el juego fue modificado para siempre. Por supuesto. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. Cierto. una vez más. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. Eran preliminares. mientras se recuperaba. en Septiembre la vi de nuevo. si hubieran sido una complicada carretera. y nos separamos de nuevo. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. pero… En cualquier caso. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. pero permitían ir avanzando 74 . A partir de entonces. Los fajes se volvieron habituales. Ella era mi compañera en el camino. todo se construía sobre una mentira. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. su DEA fue aprobado con la mayor nota. Las mamadas. risueño.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. mutuas o de uno solo. la veía más feliz que nunca. Sinceramente. o por que. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. el proyecto seguía en marcha. se volvieron más habituales. desde que me había ido volviendo más atento. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. Ciertamente. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. nunca tuvimos sexo. Ella a su ciudad. Ahí se perdió.

hora de irse. ella dijo con tranquilidad. juguetones. intentando salir al paso de mi error.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. ¿no. su boca se saciaba con mi cuello. Eso lo complicaría todo. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. en parte porque me encanta. Me besó. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. sin embargo. a partir de entonces. César?Mi nombre.se levantó. lentamente. Nos vemos pasado mañana en la reunión. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-.dijo ella. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". Solo esperaba que no significase amistad. Y. de nuevo. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. Bueno. y luego rompimos a reír. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. de modo que oiría todo por discretos que 75 . Nunca la había llamado de ese modo. y fue tan tórrida como todas las anteriores. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. era lícito. Y se había roto. de nuevo. Por un momento la miré a los ojos. o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. La tercera vez ya nos vimos a solas. Pero. Desde Octubre. Victoria para ella.dije. mimosa. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. De hecho. en mi despacho. Eres un tonto. cuando nadie miraba. pero tampoco amor. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. Ya sabes. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). Habiendo yo cometido el error. o algo así. casi naturalidad. y dándome un besito suave y cariñoso que. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez. Brillaban.

no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. la verdad. Sin embargo. Igual que el novio de Angie. Era poco lo que había que hacer. ya que no podíamos darnos rienda suelta. Supongo que Lina agradeció esto. como siempre. como siempre. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. y con más ganas el uno del otro. o su vagina. simplemente. Pero. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos.fuésemos. Así vino un Noviembre de sequía y ansias. No. y me pareció que la había cagado. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. dándome la espalda. con un aplomo que me sorprendió-. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas. en mi despacho. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. pero una cosa sé hacer bien: mentir. Además. Hasta entonces. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. está alejado y nadie nos reconocería. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. yo sugerí. Estábamos.oí decir a su voz-. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. supongo que ella simplemente estaba encantada. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. que necesitaba salir por algún lado. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. Era increíble pero. y un Diciembre casi de locura.respondí. brevemente se llenaban de lágrimas. nunca quedaba saciado. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. en tanto tiempo. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. Debía sentirse a 76 . entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que.Pude ver como sus ojos. No es algo que haga a menudo.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. pero siempre he sido bueno en ello. Conozco un buen motel. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. pero teníamos el tiempo para hacerlo. Entonces. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. Así que estábamos especialmente calientes. la última semana antes de navidades traería cambios. eran como una misma cosa. o su cintura.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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Al menos me lo hizo a mí. para. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. Entonces lo agarró con una mano y. Comencé a acariciárselo por fuera. Así que la introduje un poco. Sin embargo. por primera vez. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. pero dentro de ella. produce inseguridad. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. ya que siempre que yo estaba a punto. No lo era. internándome un poco en su coño. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. ¡Para. me dejaba al límite. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. entrando paso a paso. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. burlonamente. que pedían amor. Pero ella. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. lentamente. succionando. que me haces cosquillas!Por lo que paré. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. haciéndola rabiar. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. también a mis huevos. ella paraba. al menos habría tenido una noche mágica con ella. Es cierto que así la corrida es mayor. Lamiendo. que ya estaba de nuevo lista para la batalla.comentó. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. de golpe. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. con cuidado para no hacerla daño. pero nunca se sabe. al lado de mi. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. y puse mi polla. esperé a que se habituase. Desde luego. si no llegaba.un gesto que hizo por mí. Fue como una declaración de guerra. viendo que me paralizaba brevemente. Así que me coloqué sobre ella. se lo tragó entero. 80 . Aquella vez ya no. me acercó con sus brazos y me besó. exagero. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. sobre su coño. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. estar a su altura. Obviamente no era virgen. todo esto no cabe en una de mis servilletas. acariciando. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja. Por respuesta. y continué un poco más. Una y otra vez. pero salió tanto como nunca en mi vida. No es que tenga un monstruo entre las piernas. Obviamente. pero tampoco la tengo pequeña. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. besando.

y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. un millón de cosas. brevemente. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso.Con un suspiro. Tranquilo. no pares. cariñosamente. con no se. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. Eso sí. No eran proyectos de pareja. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. Después un ritmo más fuerte. pero no sería verdad. Mi hermana me las consigue de trapicheo. charlando. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. sigue de una puta vez!". más apasionado y caliente.Eres un tonto. O no debería. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. de a dónde íbamos. Parando si veía que ella aún no llegaba. comencé a darle ritmo a la cosa. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. y luego lo retomaba. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. que tengo conmigo las pastillas para el día después. Al principio. pero yo paraba. pero sin buscar hacerle daño. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. mientras me besaba con verdadero sentimiento. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. con amor. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . tranquilo. De su vida. un ritmo pausado pero firme. de a dónde no íbamos. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. ¿Cuál? Eso no lo sabía. de todo y de nada. pero desde luego no cometía tonterías como esa. Ella se corrió un poco antes. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. pero fue tan gratificante como el anterior. una vez estuvo dentro del todo. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. Nos quedamos en la cama como media hora.me dijo ella. de la mía. acercándonos a ambos al orgasmo.

Estuvimos un par de años saliendo juntos. Tenía dos fallos fundamentales. Su educación no ha sido excesivamente estricta. sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. El primero era que. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. 82 . Es guapa. dentro de una familia casi normal. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. vivimos mi hermano y yo con mi madre. A nivel personal. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete.Una chica normal Me considero una chica normal. muy bien. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. cuando hacíamos el amor. sin pasarse.

que si era demasiado joven. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. Acabó dándome la razón. además. como siempre. me tenía controlada todo el día. si te presionan para que te acuestes con ellos. mi madre tenía razón. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. algo que no había 83 . mi madre se iba encendiendo más y más. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos….Yo no conocía otra cosa. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. -Mira Lidia. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. el realmente importante. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. que si tenía que hacerme respetar. que si era una irresponsable. los que no están realmente enamorados son ellos. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. ya encontraría al indicado. me daba mucho corte. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. si no te respetan. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. cosa que tampoco me quitaba el sueño. nada de amigos. me afianzó más en mi decisión. finalmente. escuchó mi versión y. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. curiosamente. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. tú les contestas que. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. Cómo consejo y para próximas citas. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. conforme le iba relatando todo lo sucedido. Era un celoso patológico. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. harta de gritar. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. él fue el primero y. fueron los celos. Conclusión. Mientras tanto. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. con quién iba. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. creí que el definitivo. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo.

Veía el brillo de su sudor. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama.hecho nunca. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. no tenía tiempo. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. a lo mejor tenía abierta la ventana. Ahora vivía un momento plácido. pero no quería seguir por ahí. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada. bailando… Hasta que. metida la cabeza entre sus piernas. María y José! 84 . preferí volverme. sólo que era algo muy esporádico. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. la ventana abierta para hacer correr el aire. le comía toda su intimidad ¡Jesús. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. a mí. Al llegar. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. al ir a entrar en el mío. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. empecé a encontrarme fatal. en la penumbra de su cuarto. Como hacía calor. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. Me extrañó mucho. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. Fue un acuerdo tácito con nosotros. ella nunca traía hombres a casa. gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo. sin novio ni ganas de tenerlo. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. bebiendo. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. particularmente. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. tenía la puerta abierta y estaba vacío. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. Entré bastante mareada. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. estaba cada vez peor y. con unas ganas de vomitar tremendas.

no se cortaba un pelo. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. Yo. muy fuertes. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. Tenía que ser él que volvía a su cuarto. NOOOOO. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. esa señora de los consejos sobre el respeto. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. qué cosa! No distinguía apenas las caras. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda.El tío no paraba. hasta la primera papilla. que conste) a mi entrepierna. sigilosamente salí disparada de allí. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. No sabía si me habían oído. me quedé estupefacta. me metí en el baño. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. mamá gemía. ¡Dios mío. gemía… Hasta que. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. ay. Mi madre debía de alucinar. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo.Dijo el tío con voz jadeante. SIIIII. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. El tío empezó a bombear a lo bestia. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. NO. ay. gritaba. tenía que morderme los labios para no gritar. Mi madre. tres. Sin hacer ruido. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. mamá. me fui corriendo a mi habitación. Tenía que ser un puto. Mi hermano. mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. dos dedos desaparecían en mi interior. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. ¿Mama? Ay. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. ya llego… . era impresionante. NO. uno. Me quería morir. dos.

acostarse con una de las amigas de mamá. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. Aunque ya le valía. decidiendo si enfrentarme a ellos o no. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto. vale. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. o solo a mi madre. no puedo. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. mierda y mierda! Esto era súper complicado. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. en las veces que parecía haberse corrido. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. Al acercarme a desayunar. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. oí una conversación en la cocina. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas.. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran.. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. incapaz de mirar a ninguno a la cara. No fue de la noche a la mañana pero. Vale. otra idea fue madurando en mi cabeza. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. en la cosa de mi hermano. no había pegado ojo. él era una víctima (o no). era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. con unos atributos que me habían dejado de piedra. la que me dijo cómo eras. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 .noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. – Contestó Luis gimoteando. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda.

por la tarde preparaba escritos. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. bastante malo por cierto. me tenía que encontrar hecha polvo. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. ideé un plan. boca abajo y llorando. Luis no debería tardar. incorporándome e intentando recomponer la postura. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. Luis siguió insistiendo. ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. nunca he destacado por mi imaginación. Me tumbé en el sofá. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. qué careto! Venga Lidia. Nada. Haciéndome rogar durante un rato. recibía clientes y cosas así. tetas en su justa medida. Era perfecto. no se me pasaba por la cabeza. tía.. al volver de la facultad. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. Luis no había llegado todavía. Apenas hablaba con ellos. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. 87 . flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. Dando muchas vueltas al asunto. Mamá iba a los juzgados por la mañana. mentalizándome durante semanas. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. acabé soltándole la bola que tenía preparada. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. Es una estupidez. Unos días después. Es una tontería. ¡Joder. Acabé decidiéndome. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. Al entrar en el salón y verme. nada – Le contesté llorosa. Estuve dándole vueltas. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada..Ni de coña. culito respingón y una cara agradable (dicen). o hacía algo o me volvía loca. Me estaba carcomiendo por dentro. – Dije entre hipos secándome los ojos. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen.

Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. a pesar de querer auto convencerme. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. Ya. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . lo que prefieras. no pasa nada porque me lo digas. noté su cariño. tía. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. que suele funcionar casi siempre. ir con algún chico a ver qué tal. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). ya verás cómo todo se arregla. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. a lo mejor ella te puede ayudar. estoy un poco sensiblona… No sé. 88 . tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. no sé. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. a lo mejor.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. Ya te he dicho que es una tontería. era el momento. sería capaz de llegar hasta el final. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. tarde lo que tarde. tronca… ¡Pues al orgasmo. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. En ese momento pensé que. había resultado una zorra de cuidado. No te rayes. cuando vea que llego normalmente. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. más colorada todavía. Después. tía. Procuraba llegar a casa antes que Luis. Dándole las gracias por haberme escuchado. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo.

Cada día estaba más cachonda. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. me vestí. dejar la puerta un poco más abierta. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. Agotada. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. aunque a veces no estuviera todavía a punto. intentaba dejarla en la situación original. Iba por buen camino. me corría patas abajo. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. por lo menos había logrado que se excitara. disimuladamente. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído.Naturalmente. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. Ah. dejaba la puerta bien cerrada y. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. Seguí con el cacharro metido. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. di el siguiente paso. 89 . súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. me produjo una extraña sensación de triunfo. estaba muy excitada. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. Me hice la sorprendida al verle. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. A partir de entonces. Estaba más abierta. se notaba que había alguien detrás y que. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. que pensara que había sido un descuido. Después. sólo imaginando que me vería. de una forma alucinante. Hola tía. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. Pasada una semana o así. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. Casi siempre era verdad. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. – Le dije como si fuera extraño verle en casa.

Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad.. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. incapaz de levantar la vista. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. Tuve un orgasmo impresionante. Creo que lo estaba consiguiendo. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. fui hasta su 90 .Dijo a la defensiva. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. viéndome desnuda. como la grana. Pues debía ser una película porno. lanzarme a lo desconocido. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. la zorra de mi madre. incluso una vez en que no pude evitarlo. porque vaya gritos. mi plan no daba más de sí. Improvisando sobre la marcha. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. Estaba más cachonda que nunca. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. se llevara a mi hermano a su cama.. Tampoco hizo falta ningún disimulo. Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. mamá. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. Me fijé en la cara de Luis. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. intenté dar otro paso más. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. debiste escuchar eso… . Anoche estabas con un hombre en casa.Dicho y hecho. quería que Luis entrara en la habitación. mi hermano. no de la suya. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto. hacía como si no me diera cuenta. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. empecé a necesitar algo más. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. No podía más. Algo estaba cambiando dentro de mí. jugara conmigo. Y la dejé allí toda cortada.

no sabía ni qué decir. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. me moriría de vergüenza… . creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. Como sólo mascullaba. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. algo que le provocara definitivamente. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. Oye Luis. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. Pero ya no sabía qué más hacer. sin ninguna idea buena. no estaba muy segura. esto es secreto. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. joder. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. me planté totalmente desnuda delante de él. intentando 91 . pero me dio esa sensación. se serenó un poco. El pobre estaba todo cortado. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. tía! Al pasar te vi. todavía muy cortado. No supe muy bien ni cómo lo hice. además. Luis. Estaba con la mente en blanco. Yo seguí. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. no soy de piedra! – Se excusó. Ni me molesté en vestirme. Tenía que hacer algo distinto. pero es que… ¡Joder. Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. desde que le dije a mi madre que la había oído. pareciéndome que decía mi nombre.

no me he dado cuenta. redondito y respingón. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. iba a hacer un ridículo espantoso. Cuando se 92 . Luis. perdona… . su cosa se clavaba en mi monte de Venus. luego en su hombro. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. además de la cabeza en su hombro. tía. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. no esperaba verte así. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. Lidia. No pienses mal de mí. no ha sido a propósito. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. apoyada contra él. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. conseguí llorar. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. solté el jersey y me pegué un poco más. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. si yo daba el primer paso estaba perdida. Estaba con la sensibilidad a flor de piel. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. por los nervios. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. por la excitación. en esta postura. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. No se movía. en este caso.dar una imagen de vergüenza y timidez. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. me tenía que ver todo el culo al aire. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. al acariciar mi espalda. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte.Intentaba ser la inocencia personificada. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba.

Si me quedaba alguna duda. ayudándole a desprenderse de su ropa. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado.posaron en mi culo muy suavemente. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. consideré que era el momento de colaborar. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. me corrí sin apenas darme cuenta. como pidiendo permiso. ya no podía aguantar más. algún miedo o vergüenza. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. apreté mi pelvis contra él. sus caricias subieron de nivel. él jadeó y llevó la otra mano. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. Lo metía y sacaba. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. apenas podía por su grosor. ni yo misma lo había intentado. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. los deseché en ese momento. Lo chupé y lamí como pude. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. por delante. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. con todas las letras! De rodillas a sus pies. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. No pude conseguir más. 93 . llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. dándome un gusto tremendo. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. Nadie me había tocado nunca ahí. En el momento en que intenté metérmelo. notaba perfectamente su cacharro contra mí. con manos trémulas. En un momento.

succionaba. la vagina. en meterme su lengua hasta la garganta. los labios. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose.Luis me incorporó. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. Al principio me crispó aún más. me iba a hacer pis. Me produjo un orgasmo impresionante. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. ¡Hostias. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. algo que venía de dentro con el vibrador. LUIIIIISSSSSS. coño. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. es más. me fue tumbando en su cama. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. ¡Coño. jugar con la mía. a mis pezones… Suave. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. me besó en los labios y. me había dejado al borde del colapso. jugueteaba con él… ¡Si. a mis areolas. lo había provocado. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. En ese momento. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. ¡Mi primera comida de 94 . interminable. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. lo lamía. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. AAAAHHHHHHHH. en llenarme de besos. cómo subía hasta mi botón. sobre todo por arriba. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. tras desprenderse de su camiseta. cuando creía que no podía más. hostias. con los nervios a como cuerdas de guitarra.

que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. Cuando le correspondí. empezó a moverse muy. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. saciada. Me cambió de postura. era enorme. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. tenía la delicadeza de no apretar. poco a poco. me besaba la boca. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. Cuando 95 . me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. Se movió hacia su mesilla. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. me puso encima de él. cuando ese dolor era soportable. creí que se había puesto un condón. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. debía de tener el coño súper estrecho… O no. el cuello y las orejas. notando a tope la dilatación de mi coño. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. muy despacio. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. iba a decirle qué sentía. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. entonces pude controlar yo la penetración. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. por otro. ¡Mi madre. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. Me acarició los pechos con mucha suavidad. con calma y paciencia. era como si me hubieran dejado vacía. Por lo menos. no se movía y. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. Por un lado lo agradecí. Había sido alucinante. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. que costaba muchísimo.

me dejé caer hacia delante. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. Apoyada sobre él. entraba. Adopté un movimiento constante.llegué al fondo. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. una vez. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. se sentó en la cama. suave y cadencioso. Me consideré una heroína. salía. me puso a cuatro patas. me iba a matar! Aceleró un poco más. Entraba. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. parecía que ya iba a llegar por fin. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. eso no debía ser el punto G. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. Luis apenas se movía. Estaba agotada de tanto orgasmo. Me faltaba como media polla por entrar. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. sin fuerzas para moverme. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. hasta que me empezaba a doler. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. creo que estuve a punto de desmayarme. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. otra…. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. le besé en la boca. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. ni siquiera un poquito. sin compasión. salía… ¡Dios. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. Ni siquiera así salió de mi interior. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. coño. tenía que ser todo el abecedario. Él sí. sujetándome del culo. 96 . de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. se apoyó contra la cabecera y. Tardé menos y nada en volver a correrme. DIOOOOOSSSSSSSS. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. me tenía hecha puré. tenía dentro todo aquello. me reventó del todo. Pero no había terminado.

era lo que sentía en ese momento. Y empezó la bronca. conseguí incorporarme y quedarme sentada. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. quería a Luis. Sé que me corrí. Me sentía feliz. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. nadie me molestó. supongo que se quedó mirándome. acababa de gastar mis últimas energías. muy lejana… Noté cómo me sacudía. ¡No me grites. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. no era normal. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. a mí y a Luis.Aquí. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. A mí me daba igual. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. No sé el tiempo que estuve durmiendo. venga. estaba más allá de la conciencia… Despierta. Lidia. No tenía sentido. 97 . apenas podía abrir un ojo. No me sé explicar mejor. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. despierta. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. Tía. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. sí que sí. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. Estaba feliz. muchas veces. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. Desperté junto a él. perdí la noción del tiempo y del espacio. más de lo que hubiera imaginado. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco.

Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. Tras media hora bajo el agua. tú. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. oliendo a gel. tenía que demostrar un poco de autoridad. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. Era de día. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. levanta.Debí quedarme frita otra vez. a fin de cuentas era mayor. No sé cómo. Flipé con su cuerpo. Primero. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. me había dejado hecha cisco. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. ¡Mierda. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. Luis se levantó totalmente desnudo. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. quitándome la toalla. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. no seas perezosa. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. no! 98 . echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. conseguí separarme. pensé para mis adentros. Oye. apartó las sábanas haciéndome sitio y. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. Ni siquiera se había vestido. pararle los pies. con su cara. Me estampó. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. con su cosa. labios y lenguas que se buscaron. me esperaba sentado dentro de su cama. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. Otro beso apasionado. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. tapado con una toalla. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. me tumbó junto a él. literalmente. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. oye. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño.

pero poco tiempo. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. ¿? Ah. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. Oí un ¡Puaj!. de delante a atrás. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. poco le iba a faltar. tener ese cacharro dentro era impresionante. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. llevando sus labios a mi zona más sensible. Tardé un rato en poder moverme. No sé cómo lo hizo. Me incorporó. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. excitando mis pezones y areolas con los dedos. comiéndole la boca con auténtica ansia. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. En esta postura entraba todavía más. Me tumbé encima. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. volví a sentir que me partía en dos. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. Me llevó al éxtasis en un momento. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. Pero no pareció que le molestara demasiado. Aunque lo hizo despacito.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. Con un balanceo suave de cadera. cómo se movió. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. me agarró los pechos con ambas manos. No podía ni abarcarla entera. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. si no me la sacaba por la garganta. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. corriéndome como una burra. tía. me dio un ataque de risa. aplastando mis tetas en su pecho. la pomada. tenía que hacer 99 . en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. iba introduciéndomelo cada vez más. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano.

DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. por detrás. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. desde mi interior a la punta de mis pezones. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. Como la tarde anterior. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. la sacaba. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. a rozar contra él. no me hizo ni caso. me hizo un mete saca muy rápido. Botando en la misma postura. me tumbé encima quedándome quieta. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. me volvió a mover. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. no sigas. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. YAAAAAHHHHHH -No sigas. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. a traición. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. todo era cuestión de acostumbrarse. yo descansaba un poco… Ya. Por lo menos. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. era muy agradable. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. LUIS. moviéndolo a toda leche. cuando me tumbaba. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. por favor. me frotaba el clítoris con los dedos y. se me estaban cansando las piernas. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. me gustaba mucho pero quería descansar un poco. NO PUEDO MÁS… . Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. no me dejaba relajarme de verdad. no me había ni enterado.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera.Dije agotada. un orgasmo devastador me recorrió entera. a intentar que volviera a correrme. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro.

la llevé a mis labios besándola. al final. 101 . tía – Contestó con muy buen humor. luego te vi y. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. ¿Ah. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. Te has pasado tres pueblos. tronca. no tan estúpido. Eres un salido. me estabas poniendo súper cachondo. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos.inacabable. Bueno. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. han sido los mejores polvos de mi vida. sudados. sentía todo su peso encima de mí. un salido y un degenerado. pero me ha encantado. no estaba montada sobre mi hermano. Luis – Me di la vuelta hacia él. estás de la hostia. Haberme dicho algo. Tumbada encima. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé. No pude más. otro así y me revientas. Y la culpa es tuya. Acabamos agotados. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. Al principio te oía. otro día. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. no había sentido algo parecido en mi vida. me asfixiaba… Sin embargo. Este tío era insaciable. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. Además. que quería seguir conmigo. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. andaba todo el día empalmado. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. me mordió la nuca y yo la almohada. Gruñó. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. estuve a punto de quedarme dormida. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. apareces en pelotas en mi cuarto. Si te ponía tan histérico. que uno no es de piedra. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. eres la tía más maciza que conozco. Bueno. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. Pues sí. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

niño o niña. ya veremos qué viene. de vez en cuando. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. había armonía. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. En fin. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. Mejoraron mucho las relaciones en casa. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. Estuvo a punto de no tenerlo pero. El primer día que fuimos con ella. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. hacíamos una visita a mamá. ha decidido dar a luz a este niño. Sexo anal. Pero si soy sincera. no llevábamos todos muy bien. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). todo fenomenal. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó. Tuve una suerte enorme. no me pasó nada por pura chiripa. Seguiremos juntos. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. cuernos y venganza 105 . Es el hijo de los tres. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. irán pasando los meses y mamá irá engordando. ni se me ocurrió tomar la píldora. bueno… El origen no. Nuestra rutina no ha cambiado.A partir de entonces. no sé muy bien por qué. pero ahora he tenido que reaccionar. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. aunque a mí me da igual. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. sólo la continuadora. Él sigue igual de salido o más.

de esta forma. son de países de América y. insípido. Pero también tenemos nuestros localismos o. en particular. quien no las entienda. de España. Los lectores. Realmente era un tipo muy abandonado al que. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. son habituales les pondré “Comillas”. una “tía” de las que se ven pocas. Todo esto es normal y comprensible. que se suele decir. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. o cualquier otro tipo de circunstancia.NOTA: En anteriores relatos. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. dicho de otro modo. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. Incluso se puede dar. Claudio era un personaje triste. dependiendo de una región o zona. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. por todos o casi todos. 106 . me indicaban que. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). quiero complacer. el sentido concreto que pretendo. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. Dentro de España. a los que me estoy refiriendo. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. algo que ahuyentaba a las mujeres. De esta forma. Hecha la aclaración. una ironía. los bocinazos. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. enviados por lectores. un doble sentido. “La de Cervantes”. Pero. también ocurre lo mismo. a los que me escribieron y. tomando un descanso. su esposa. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. en general. o lo que sea). en algunas fases de mis relatos. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. La mayoría. esta situación. de apenas una hora.Vaqueros. Aclarado esto. he recibido infinidad de correos. ambientes. entre personas de diferentes grupos de edad. dando. no terminaban de entender lo narrado. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta. algunos. y tenidos en cuenta vuestros correos. para mí. semáforos. en su totalidad. palabras y/o expresiones propias. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. a todos los lectores. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad.

A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. la mujer le pagó con un billete de diez euros. “Yo Claudio”. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. además de dinero. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. así. Con miedo. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. Al verla sin abrigo pensó que. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. Así lo hizo hasta que. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. Cuando llegaron al lugar de destino. Apenas pasaron tres meses cuando. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. la clienta. evidentemente. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. totalmente ajeno al tráfico. a eso de las tres de la madrugada. sin pretenderlo. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. la más frecuentada del momento. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. no sabía cómo. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. ella. buscando tranquilidad.Un buen día. Aparcó el vehículo y entró en el local. la que estaba de moda. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. pagaría sus ansiadas vacaciones. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. un sábado. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior. si todo salía bien. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. entre la multitud. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. Al subir al vehículo. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. de once a ocho de la mañana. al menos. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. tenía mil euros entre las manos-. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. pero decidido. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. poder quitarle los billetes. de forma burlesca. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. tenía un buen 107 . tanto que sentía como si le faltaran. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. la mujer. que se partiera la cabeza y. No pudo evitar escuchar cómo. echó un vistazo por el espejo retrovisor.

Salió al parking. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. habían dejado los abrigos en los sillones. tras media hora. en la penumbra del ambiente. dos teléfonos de alta gama y. Se acercó a los abrigos. se sentó en el borde del asiento. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. sin tomarse el café de costumbre. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. 108 . Por no perder tiempo decidió coger ambos. Pili. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. Tras un buen rato. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. Casi eran las nueve de la mañana. primero. aunque así fuera. atrajo su atención. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. estaba el tesoro que ansiaba robar. con toda seguridad. ahogadas en alcohol. Claudio. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. montó en su taxi. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. las mujeres y un par de hombres. y “desplumaría”. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. con edificios “calcados”. se fueron a bailar. bailando como perras en celo. La locura provocada. posiblemente. Con este pensamiento se puso en camino y.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. palpó con las manos a su espalda. de clase obrera. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”. al ver el color del dinero. después. su esposa y única compañera desde hacía seis años. No quería enojar a su mujer y. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. sin perder un segundo en saquear los bolsos. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. Lo tomó entre las manos. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. sin levantar sospechas. y el grupo de amigos con quien estaba. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras.

joven y lozana como una universitaria. La tomaba del pelo fuertemente. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. se mantenía. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes. sus ojos brillaron. como si no quisiera verlo. que lo debió coger otro cliente. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. afloraron al hacerlo. tú. Sin perder tiempo. estaba desganada Pili. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. como si quisiera apresar el momento para siempre. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. a lo más que había llegado. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. lo hacemos. Ella se acercó a él. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. hasta la fecha. Sin demorarse más tiempo.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. es para ti. Rara vez. como tú quieras. “la sargento mayor”. ambos. de cualquier edad o condición. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. Si mi amor. Claudio. con sus caderas. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja.Sin tiempo para decir más. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. ella comenzó a desnudarse. Y así era: cuando no estaba cansado él. Ven. Claudio no perdía detalle. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. Poco a poco fue acompañando. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. su mujer. 109 . en tonterías. se subió a la cama. Nada más llegar. dices que no lo has visto. de apenas cinco minutos. Él. había sido a un coito rápido. a sus treinta años.respondió de forma contundente la afortunada-. Apenas un par de minutos después. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. con los ojos cerrados. perfectos. tenía predisposición. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. los movimientos de Pili. Pili. muy lentamente y poniendo caras muy raras. pues era prácticamente el único uso que hacían de él). ella abandonó la felación. cambió el tono de voz. ella se enfriaba. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres. Pero… si piensas que debemos devolverlo. de forma tradicional y sin ganas. cuando él se calentaba. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. también se desnudó.

Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. la envolvió el cuello con su brazo. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. Tras soltarla salió corriendo. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. lo aparcó. no pudo aguantar más. Tras terminar. el afortunado Claudio. se levantó. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. hasta la fecha. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. sorprendida y asustada. Cuando. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. le dijo que. para él. robarle el bolso. dormía hasta la hora de comer. su mujer. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. exigió que le diera el dinero. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. le había podido ofrecer. y. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. un vehículo de este tipo. por las tardes. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. y se encaminó hacia la entidad bancaria. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . y. aprovechando el descuido de alguna incauta. Así comenzó a pensar. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. con voz firme y amenazadora. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. Pili. bajó. sin que ella advirtiera su presencia. no lo pensó dos veces y obedeció. eran víctimas más fáciles. dando un paso más. en que consiguió de la joven más de cien euros. A Pili. sin despertar sospechas. Comenzó a robar en casas apartadas. no hace sospechar a nadie. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. por las mañanas. Desde esa noche. Ahora era consciente de que. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. apretó el culo. Para ello aprovechaba las tardes ya que. Claudio quedó pensativo en la cama. La pobre muchacha. por ser una presa fácil. se vistió y se fue a hacer sus cosas. Pero una noche. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. maquinar y. Decidido. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. se acercó a la chica. al pasar por delante de un cajero automático. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. vio que una chica joven sacaba dinero.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. lo más importante. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza.

introduciendo las manos entre el vestido. La mujer se retorcía al sentir los magreos. tras saltar el muro. de la valla. se libró de las manos que la retenían y se separó. ella. posición comenzó a follarla con ganas. sobresaltado. la enculada. consiguiendo que. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. el hombre. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. buscó las bragas por debajo del vestido. la casa. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. según el caso. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. quedara tumbada sobre los escalones. Inició una corta carrera hasta las escaleras. gritara como una loca. Si no había respuesta. 111 . Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. Inesperadamente. se desabrochó la bragueta. le subió la falda y. más segura y discreta. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. Si alguien contestaba. Se tumbó sobre su espalda. Allí. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. Volvió a pie y. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. boca abajo. Sin replicar. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. pero excitante. como queriendo no ser obedecida. se dirigía a la parte trasera. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. Ambos parecían bebidos y muy calientes. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. consiguió entrar con facilidad. Se asomó con cautela. Claudio se asustó pensando que iban a subir. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. Al contar con dos plantas. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. pedía calma con la “boca pequeña”. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. escondiéndolo tras unos arbustos. Un viernes. llamaba al timbre o al portero automático. empujando una pequeña ventana. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada.dinero extra que entraba en casa. se la metió por el culo. sin poder remediarlo. por encima del vestido. ella. decidió empezar por la superior. Tras llamar y no recibir respuesta. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. se encaminó a la parte trasera. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. muro o cercado. En esta incómoda. escuchó ruidos que procedían de la planta baja.

en cuclillas. más profundo de lo normal. pese a lo que sucediera. agitándola ligeramente. decidió mirar y sufrir en silencio. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. y la penetró por segunda vez. pudo ver la cara de la mujer. Cuando lo hubo hecho. Vio un gran armario. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. A pesar de que su erección había bajado. Él se colocó muy pegado a su culo. se situó detrás. Presuntamente se estaba corriendo. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. se incrementaban con cada nueva embestida. en pie. todo lo contrario. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. Los gritos de la mujer no decaían. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. sin mirar?. sin dejar de follar. Pensó que sería un buen lugar. en suaves jadeos. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. por otro lado tenía miedo y. Los amantes seguían jadeando y gritando. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. besándose y manoseándose. ella sentada sobre su miembro. echándole un par de “huevos”. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. Más que eso. Tan claro como si fuera de día. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. inclinó su torso hacía la cama. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. tal vez aguantar los cuernos y ver todo. o ¿Debía permanecer escondido. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. dando la espalda. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. agitando la cabeza en todas direcciones. De repente. y con ganas. más. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. Cuando se separaron. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. él. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. Saliendo de su recto. Al mirar. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . junto a la puerta. Vamos a la cama. se desabrochó la camisa y se la abrió. terminó por aceptar que se trataba de Pili. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. al ver el tamaño del tipo. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. era el único lugar. Pili. Claudio.

¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. Sí. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. su esposa. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. más erótica. aparte de ti. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. Follamos durante un par de semanas. Justo en el momento en que se calmó un poco.mientras. sigue con lo del polaco! –insistió él. descargó durante varios segundos. Es más. por las tardes. sorprendentemente sin desacoplarse. Después regresó a su país y no lo volví a ver. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. no quiero que te enojes. Pero… ¡Cuenta. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. Claudio. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido. no lo podía entender: sorprendentemente. El hombre se animó un poco más. Perdona Piluchi. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante. le recibía con vicio. gimoteando y suspirando. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. ella. Una y otra vez se preguntaba. Poco a poco. un vecino. no daba crédito. le entregaba el ano a otra persona. Cuando ella parecía estar corriéndose. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. No eres el primero.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. vio inundado su recto por el semen del hombre que. sin hablar. Ella también alcanzo el éxtasis. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. por segunda vez. 113 . le motivase mucho más. algo que jamás había consentido con él. ¡Sigue. Sabes de sobra que no le dejo. Pues…. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses.

Siguió penetrando y yo gritando. Le pedí que fuéramos a mi casa. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. después de mezclar jabón con aceite. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. con sus palabras. A los cuatro o cinco días me lo propuso. yo ya era toda una experta en sexo anal. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. no iba a desear que me la sacara. Estábamos en la piscina comunitaria. Él fue a la cocina y al baño. A mí me daba miedo. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. solo quería romperme el culo. lo hizo con una botella de aceite de oliva. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. boca abajo. Nada más entrar fuimos al salón. que una vez la tuviera dentro. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. a medida que el dolor remitía un poco. Me puso tan cachonda. Extendió la toalla en el sofá. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. Sin saber cómo. Él no tardó mucho más. Desde que el polaco se fue. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. Con mi marido no quería hacerlo. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. me abrió los muslos y. me hizo colocarme encima. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. me embadurnó el ano abundantemente. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. desde ese instante. charlando. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. como te decía. pero él supo convencerme. una tarde de mucho calor. con todos. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. Finalmente comenzó a encularme. Finalmente comenzó a entrar y salir. con más velocidad. en ese preciso momento. he abierto el agujero trasero desde el primer día. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. que no pude aguantar más. Le pedí que me follara por detrás. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. Al regresar.Pues. 114 . Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. Finalmente accedí. Follamos un par de semanas. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. que en pocos minutos estaría gritando de placer. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. pero que no me hiciera daño. Desde ese día me folló por el culo a diario. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. Después de irse a su país. me quité el bañador y el hizo lo mismo. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño.

con más claridad y frialdad. Abrió uno de los cajones de la mesita y. sin perder tiempo. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. los amantes. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. confundiéndose con susurros y risas. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. una por una. El pobre cornudo apenas podía pensar y. alguna que otra noche. Tras compararlas con la que abría la puerta. 115 . –dijo el amante y salió del dormitorio. bajando las escaleras. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. Durante un buen rato. sin embargo. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. halló varias llaves sueltas. abrió lo suficiente la puerta y probó.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. Colócate en posición. El licor calmó su ansiedad y. sobre una pequeña mesita. La guardó en su bolsillo. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. Asomó la cabeza y. Lo tomó. con el mismo resultado. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. Ahora pensaba mejor. cerró el cajón. en su mente. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. Sin saber qué hacer. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. finalmente. encontró una idéntica. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. De un trago se la tomó y pidió otra. Cuando regresó. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. despejó su mente. ya había sido suficiente para él. llegó a la puerta principal. ni dónde ir. sorprendentemente. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. bajó las escaleras de dos en dos. totalmente seguro. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. Antes de salir al exterior reparó en que. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. abrió la puerta. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. cual era la que abría. junto a la salida.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. un poco más. al rebuscar en su interior. Dame un minuto que no tardo. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso.

se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. ella. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida. No obstante. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. Claudio les invitó a pasar. en la mano derecha. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. sin rumbo fijo. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. Perdona. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. Se han personado varios efectivos policiales. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. vestidos con uniforme policial. abandonó el local. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . y casi tartamudeando. evitando que Claudio sospechara de ello. fornidos. otros dos. Al hacerlo. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie.¿Qué desean?. Tengo el triste deber de comunicarle que. pero sereno. se dirigió al salón y se sentó en una silla. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. su esposa. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas. un bolso negro que Claudio reconoció al instante. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. No. guapa. su mujer dejó de recibir regalos. una plaza monumental. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. Se incorporó de la cama. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”. –Se excusó forzando una sonrisa. vestido con un traje marrón oscuro. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. pero. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. frente a la cara.Preguntó. se puso las mugrientas zapatillas. Ligeramente mareado. de las buenas. de su esposa. y sanitarios.añadió. impecables. sobre las dos de la tarde. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. Uno de ellos portaba. Eso sí. eso sí. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. Hablaba solo. en comisaría. Claudio Moscada Espósito. Con la cara desencajada. Un lunes. Pasó varios días “tragándose” el secreto. Es que he tenido una noche de perros. Sí señor. en la vivienda indicada.

Para poder dedicarles tiempo se justificaba.. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. poseen un chalet en una urbanización próxima.. no sé nada. Junto a un socio. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. al regresar sobre… las nueve. Hoy. Entre otras propiedades. con su esposa. el otro policía conducía y. en su defecto. sin titubear y con gesto triste. Por las tardes. Al salir. su mujer entre ellas. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. como hago todos los días. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. fue a los lavabos. éste. Añadió. yo. señor. salió del lugar en dirección a comisaría. ¡Despierte!. según la declaración del detenido. digo. él iba sentado en el asiento trasero. posee una empresa de gran envergadura y. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. En ellos permaneció unos diez minutos. a su lado. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. Deme un par de minutos y me adecento un poco. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. ha tenido varias amantes. hasta la hora de la comida en que Pili…. alegando que. casado y con dos hijos de corta edad. No será necesario. tras firmar los documentos que le presentaron. entonces…. entonces escucharé lo que tenga que decirme. a juzgar por las pruebas. Una vez estuvo en el despacho del comisario. excusándose. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. al parecer. No. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. con alguna vecina de confianza. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. durante los últimos tres años. me encuentre más calmado. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. Tras desayunar me he acostado. eran evidentes sus gestos de aflicción y. De camino hacia el depósito de cadáveres. –Respondió Claudio muy nervioso. sobre las diez y media de la noche. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. después de comer. las continuas salidas. junto a uno de los agentes uniformados.respondió Claudio al mirar su reloj.. 117 . le explicó todo lo que.. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. sin leerlos. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. de 37 años de edad. Pilar. en el coche policial. se había sentado el inspector. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. no tenemos hijos.No señor.

encontró a la victima tumbada sobre la cama. Mucho menos una llamada. su esposa. aseguró que no echaba nada 118 . fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. Asustada. afirmó no saber nada. afirmó no haberlo visto nunca. si bien. la señora. Esta. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. en su móvil. El domingo. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. y el acusado. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. Días antes. realizada desde el teléfono de la vivienda. como presunto responsable. sobre las nueve de la mañana. necesitaban saber si lo conocía y. a su socio** El día siguiente. Decidió regresar junto a su familia. Al ser interrogada por los agentes. él no podía haberlo cometido. En él. se encontraba lejos del lugar. Los meses fueron pasando y llegó el verano. no lo consiguió. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. sin embargo. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. Claudio. “de boca en boca”… Curiosamente. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. el ministerio fiscal. a última hora de la tarde. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. Pidió poder marcharse a casa. minutos más tarde. si. a través de un cristal especial. reconoció su relación sentimental con la víctima. los martes. no la halló y. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. en todo momento. de los chismes que circulaban por la calle. Al llegar. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. Respecto a lo sucedido. Tras mirarlo unos minutos. como acusación particular. su inocencia en relación al crimen. como acusación pública. De esta forma. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. en su declaración. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. Éste último mantuvo. dio los siguientes datos: El lunes. fueron a pasar unos días con sus padres. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). de las informaciones que le proporcionaba la policía. sobre esa hora. de ser así. con puntualidad. desnuda. la hora estimada del crimen.Tras esta corta conversación. Lo hacía una vez a la semana. se lo concedió. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. junto con su esposa e hijos. ésta. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. asegurando que llegó a media noche y que. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. él. a una localidad situada a 32 km. Por consiguiente. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio.

En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. a buen seguro. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. a “diestro y siniestro”. en la cocina. se levantó antes de lo acostumbrado. solía ser bastante impaciente.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. consiguió atarle los pies con otro cinturón. Al salir del barrio. y. Posiblemente debido a que era muy reciente. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. si bien. hasta que Pili aceptó. Sorprendentemente. él. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. comenzó a lanzar insultos. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. por la mañana. la inclinó contra el capó. de inmediato. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. antes de la hora de comer. Ella reusó su propuesta. la muy puta. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. ella había olvidado borrar. casi con total seguridad. tenía que ir a trabajar. Encima. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. ansioso. que se hubiera producido un Robo** Claudio. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. se había olvidado el teléfono y. 119 . esto me da una idea. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. Advirtió que. El domingo. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. en la encimera. Pensó que habría ido a la compra al no ver. No era así. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. en la parte trasera. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. a las nueve de la noche. él. como si quisiera violarla por detrás. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. a la sesión de las diez. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. evitando las coces que ella lanzaba. como si buscara una forma de arreglarlo. de esa misma mañana. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. eso me da igual. amenazas y todo tipo de palabrotas. sentado junto a su abogado. su mente estaba en otra parte. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. Ella. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. Sin perder tiempo la subió en el taxi. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. a empujones. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón.

Pili. seguramente. que había en un pequeño zapatero. abrió el maletero. pero agotador forcejeo. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. salió de la casa. Tras esperar diez minutos más salió del coche. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. el día que entró en la casa. lo había citado. La mujer no paraba de patalear. Comenzó a 120 . Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. hora en que. al ver que ella no llegaba. la llevó hasta la casa. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. Un saludo”. bajó a la planta baja. y de hacer ruidos con la nariz. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. No hizo nada. Los nervios que había sufrido. a pesar de su escaso peso. No puedo acudir a la cita. El amante esperó unos minutos en la puerta y. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. Con este mensaje. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. como una leona enloquecida. el amante. no representó ningún problema para él. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. cogió de nuevo a su mujer. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. por su propio peso. esta circunstancia. Tras la tercera llamada. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. con la familia. Claudio. como si quisiera gritar por ella. Tras un corto. tomó el bolso de Pili. Allí esperó hasta poco después de las once. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. sobre la cama. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. Una vez hubo terminado. de tela. Claudio. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. Pili. entró en el dormitorio y la dejó caer. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. entró en la casa. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. Veinte minutos después de haber llegado. se acrecentaron. la cargó sobre su hombro y. Cogió a su delgada esposa. cabreado.Acto seguido subió al vehículo. No fue muy deprisa. tumbada. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. Subió con ella al piso superior. aprovechando la escasez de luz. en el asiento del conductor. se defendió con uñas y dientes. Le estaban un poco grandes pero. en brazos. supuestamente. como pudo. tras la puerta. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. hasta ese momento. subió a su coche y se marchó. no quiso llamar la atención. debió quedar muy extrañado y. Nos vemos mañana para ultimar detalles. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. había ocultado el taxi.

luchar. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. Finalmente se incorporó. luchó por no derramar las lágrimas que. Claudio. con furia. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. allí estaban. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. tantas veces. Ella pareció relajarse un poco. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. Durante unos segundos la miró. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. un pequeño hacha que. Junto a la puerta de salida se detuvo. con las vecinas. Se sentó sobre sus rodillas y. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. No parecía saber qué pasaba. casi de forma incontenible. sobre la mesa. Dio un último repaso a los objetos y. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. tomó una de las almohadas. Posiblemente pensara que. al ver que tenía todo lo necesario. No tuvo más tiempo para pensar. tras el chalet. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. por lo general. y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. llorosa… aterrada. de unos ochenta centímetros de lado. buscaba ese cuarto donde. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. llorar. apenar…. le había puesto los cuernos…. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. pero no dijo nada. De nuevo en el cuarto. eso podría ser lo menos grave. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. secó sus ojos con la manga del mono. la puso sobre la cara de la desdichada y…. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. de plástico ligero y poco pesada. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. Su intuición tuvo premió ya que. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. efectivamente. Tras unos interminables segundos. una mesa de jardín plegable. con prisa y cuidado. como si se despidiera. junto a la piscina. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. Claudio volvió a bajar. su marido. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. la desventurada. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. apretó con todas sus fuerzas. de los que se suelen usar para secar cubiertos. Su esposo le besó los labios. Respiró profundamente. sin apartar los ojos de los de ella…. su mirada era lo suficientemente explícita. La mujer lo miraba atónita.mirar en todas las habitaciones de la casa. Sin mostrar remordimiento. negras y con asas. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. con ternura. Mientras asfixiaba a su Compañera. le vendría muy bien. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba.

Tras enviarlo observó que. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. descendió con el mono en la mano. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. no articuló palabra alguna. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. Se puso sus zapatos. cuando no transportaba a ningún cliente. pero le daba igual. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. al pasar junto a un oscuro callejón. lo sacó de la bolsa y. en un momento dado. Finalmente se marchó llevándola consigo. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. como si fuera otra jornada más. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. había una pequeña libreta. Claudio. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. mi marido me dijo que tenía que marcharse. sobre las nueve de la noche.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. A partir de ese momento. desapareciendo para siempre. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. Claudio se puso nervioso pues. que había recibido un mensaje de Carlos. le podría haber delatado. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. Lo último que recuerda es que. Detuvo el taxi. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. su amigo y socio en la empresa.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. la policía. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. A mí no me sorprendió puesto que. después. desayunó y terminó por meterse en la cama. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. Sobre las cinco de la madrugada. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. la mayor parte de las noches. El resto de la noche la pasó trabajando. con algunos clientes o proveedores. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. en un rinconcito. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. Finalmente se marchó. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. Han surgido problemas. los camiones que riegan las calles. Te espero en la puerta de la empresa”. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. de forma disimulada para no llamar la atención. dentro de una bolsa de plástico. Al llegar a casa se duchó. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. se desvió y se metió en él. Así se libró de la prenda que. Por la mañana. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. junto al teléfono de la casa. le prendió fuego. su plan podría tener mayor o menor éxito.

tomé el libro que. después de que se fuera. Claudio respiró profundamente. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. vino a decir lo siguiente: 123 . Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. mejor dicho. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. mis suegros. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. CLARA. le leían sus derechos y se lo llevaban. a los agentes que lo custodiaban. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. si alguien preguntaba a qué hora había regresado. se personó La Policía preguntado por mi esposo.y se marchó. estaba leyendo. me he asustado. después de tanto tiempo haciéndolo. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. Le despedí junto al coche y entré en casa. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. creo que dura unas dos horas. pero no he querido parar. por pequeña que fuera. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. a eso de las once. A la mañana siguiente. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. algo muy frecuente para mí. ha adquirido una considerable destreza. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. No ha sido grave. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. o a mí si es demasiado tarde. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. insistió en que. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. por un momento. Me pidió…. La sentencia así lo reflejó y. Tras hacerlo. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. lo había denunciado. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. Imagino que. Realice la higiene bucal. resumida por un diario de la ciudad. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. El juez lo mandó callar y ordenó. me lavé la cara y regresé al dormitorio. para acostar a los niños. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. por aquellos días. Cuando terminó la película…. apretó los puños y. sobre todo cuando me siento sola…. Sobre las once. me quité el maquillaje. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. si disponíamos de uno. dijera que a media noche.

Pero…. el acusado. sobradamente. junto con el socio. en el lugar del crimen. después el otoño y. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. si lo desea. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. por el fallecimiento de Pili. a donde quiera. (Cantidad que se me antoja escasa. que cobró de la compañía de seguros. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. el primero de la fila puede hacerlo. después de todo.000 euros. 124 . la asistenta. También había sabido que. demostrados. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. Pero. o sintió temor. fortuita. en opinión de quien firma este artículo).000. Al no encontrarse. abrió la puerta y entró. algo más de 150. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. y decidió posponerlo para el día siguiente. Hay otros compañeros antes que yo y. tras el invierno. Pasó el verano. no iría a limpiar hasta el martes. mientras él hablaba con los compañeros. entre esta y su esposa. el hombre acabó con la vida de la víctima. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. Una señora se acercó a su taxi. Un día. para practicar sexo. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. quedándose con “casi todo”. la primavera trajo nuevas noticias. a sabiendas de que. Por razones que no se han esclarecido. Dada la fortuna del marido. hubiese pensado que lo hizo ella. estaban más que contentos. pero no puedo llevarla. los hechos quedan. de forma habitual. todos los días. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. Él no era consciente del acuerdo previo. salvo dos. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. De esta forma. Asustado por lo que había hecho. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó.La noche de autos. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. verá señora… Nada de explicaciones. Algo le inquietó. su plan salió perfecto y todos. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. para adelantar la tarea al lunes por la mañana.

sin pretenderlo. asimilar lo que escuchaba. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. Tras recorrer. y. yo también lo fui. Por lo que veo no me ha reconocido. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. Pero no fue usted el único beneficiado. sin peleas. Claudio. por lo que podía ver. apenas cien metros. Prosigo… Sé. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. me lo dio. se puso en marcha. Pero…. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. proporcionándome una nueva oportunidad. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña. Allí hemos comprado un hotel. unas exquisitas formas de hablar. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. “mató” a su mujer. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. No es que Claudio no quisiera decir nada. que fue usted. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. digamos. me divorcié de mi marido. en una importante ciudad costera. Busqué consuelo y cariño y. sin juicios. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. Vi la oportunidad y mentí…. sin mi testimonio favorable a sus intereses. Mientras le preguntaba la dirección de destino. Sin replicar. al mismo tiempo. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. el socio de mi esposo. pero lo hizo. Soy la esposa del hombre que…. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco.Éste. con un porte que denotaba distinción. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo.exigió la mujer. como se dice vulgarmente. con los que quiero. casi con total certeza. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. Como debe saber. Imagino que todo esto le sorprende. mi esposo no habría sido condenado. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. parecía estar “MUY BUENA”. Usted cambió mi vida. su socio. entre nosotros. Usted me presentó la solución. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. Y sí. su venganza no 125 . Le he dicho que no me interrumpiera. si yo no hubiese mentido. usted no habría cobrado la indemnización. A mi marido que “le den por el culo”. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer.

Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Si tiene algo que decir…. hacerlo dentro de un plazo determinado. Ejercicio de Autores es un encuentro. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. no le será difícil encontrarme. se puede desmelenar bastante. que tengan una aceptable ortografía. Espero que os haya gustado. Cerró la maleta y. detuvo el taxi en doble fila. ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. que le había dejado sin habla. a mi actual pareja. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. aquí le dejo un regalo. Si algún día decide cambiar de vida. Simplemente calló. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. para siempre. en esta maleta. le digo ¡Adiós!. para “rizar el rizo”. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. en Todorelatos. Como ve. sin pensar si lo hacía bien o mal. Con este relato he querido hacer algo más serio. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. Termino –continuó hablando la mujer-. En mí tendrá. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. con urgencia. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. Eso sí. He terminado. a una mujer agradecida y a una amiga. visítenos. asociarse y vivir conmigo. Si no es así. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. Al llegar a este punto del relato. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. Es lo menos que puedo hacer. concurso o como quiera llamarse. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. certamen. Al hacerlo. 126 . y soltero. la colocó en el asiento delantero. desde hace un par de semanas se están publicando. Y.. hágalo. como a un padre. aunque con un poco de “picante”. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. no podía concentrase en el tráfico. Aquella mujer. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. Pero. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. con seis millones de euros. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. esperó unos segundos. enviarlos a la persona que los publica. con mucho más morbo. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. se fue a casa. Como soy mujer y madre agradecida. Claudio. Debo añadir que mis hijos también han ganado. no tengo inconveniente en escribir una continuación.habría sido completa.. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute.

No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). En mi caso particular reconozco que. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. que me desanimaron. entre los que no hemos participado. solo lo haré en mi nombre. en un principio. en el que me incluyo. 127 . no obstante. a pesar de todo. pero vi determinadas actitudes y. yo. tuve cierto interés por participar.Pero. hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas. ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. “cosas raras”.

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