Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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María su hermana. La vería todos los días. Escote amplio.-Pero mira que eres bestia. Alberto casi se puso a babear. desafiando a la ley de la gravedad. verdad? -Ummm. Alberto pensaba en su tía. su sobrino. Hacía mucho que no veía a sus tíos. Los pezones se notaban tras la fina tela. Abrazos y besos para su sobrino. no gruesa. la polla se le puso morcillona. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. y recordaba dos cosas. Alberto no decía nada. Abrazos y besos para su cuñado. -Sí. Le he dicho que se venga una temporada a casa . Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. con tirantes. en su cama. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. Y aún hoy en día. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. claro que no. La fueron a buscar a la estación. Ella estuvo una semana en su casa. tan tímido. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. levantado una ceja.dijo María. tres años después de vez en cuando la recordaba. a la que quería con locura. Hizo las maletas. Sólo de imaginarlo. Se había ganado una buena mamada esa noche. Y Alberto. Además. Ella era una mujer de peso normal. pero escuchaba todo. cogió el tren y se marchó. Abrazos y besos de las hermanas. -Jajajaja. No llevaba sujetador. -Ella lo está pasando un poco mal. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. -¿A casa? . Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. 4 . hacía tiempo que no los veía. eres un tesoro. Blanca. El tiempo que haga falta. que la miraba con admiración. Rodolfo. ajustada.respondió Rodolfo. pues vivían en otra provincia. Necesitaba un cambio de aires. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. metiéndose con su físico. Rodolfo sonrió. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. Los hombres. Los dos hombres dieron un respingo interior. pero sus tetas eran grandes. siempre bromeando con ella. siempre justificándose entre ustedes. ¿No te importa. -Gracias. Rodolfo. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. su simpático cuñado. pero siempre respetándola. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo.

tía. miraba como su tía meneaba su redondo culito. "Joder. -Venga. El orgasmo fue intenso. Y él. El pobre muchacho maldijo su mala suerte. Alberto. Cuando llegaron a la casa. abundante. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. supo que su estancia iba a ser una tortura. hasta que Maribel saludó. Alberto. La recordaba hermosa. Alberto sintió un escalofrío. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Alberto se quedó embobado mirándolas. pensaba.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. como siempre. sobrino? -Sí. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. Buenos días. hola tía. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. -Buenos días.. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. La corrida. -¿Puedes tu solo con las maletas. Era la habitación contigua a la suya. Hola sobrino -Ho. La camisa ajustada. Se pasó el resto del camino callado. Abrió la puerta pare entrar. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Alberto arrastró las maletas. Sólo los separaba un fino tabique. chaval . He dormido como un lirón. acostado en su cama. Su labios eran cálidos. -Alberto. Su padre se adelantó a buscar el coche. -¿Y tus padres? 5 . Venía con un pijama cortito. su piel suave.dijo su madre. sí puedo. Se rezagó un poco de los demás. Entre su padre y él metieron las maletas.dijo su padre . El coche apreció y paró. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. Ahora le pareció aún más hermosa. Esa noche. Maribel se sentó detrás. Ella estaba al lado. tía". Eres ya todo un hombre.. pero que buena estás. Tengo mucho de que hablar con tu tía . Le parecieron duras. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía.-Vaya. sin apartar la vista. vete delante con tu padre. Su madre y su tía hablaban entre ellas.

Grandes. Maribel. Nunca había tenido una chica. Alberto no era un guaperas. Ni ahora ni antes. ¿No? -Sí. Como todo chico en tiempos de internet. caídas. La familia está para estas cosas. muchos los desconocían. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. bajaban. ¿Has dormido bien? -De maravilla. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. -Ay. Muchas gracias por todo. De todos los diferentes tipos de tetas. poniendo el humeante café delante. Siempre volviendo a su sitio. -Buenos días. María. Papá ya se fue a trabajar. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. Sus tetas se agitaban con el movimiento. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. Un chico tan guapete como tú. cerró la puerta y se sacó la polla. Con la polla dura bajo la mesa. Se movían hacia los lados. Subían. bien. sobrino. -Cuéntame. 6 . Sus tetas se apretaban contra el borde. Ella se sentó en la mesa. el que más le gustaba. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. Se fue a su cuarto. había uno en especial. Por ahora voy tirando. era un experto en tetas. es mi primer año. Había visto muchas. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. y eso lo ponía aún más rojo. Aquellas que no son separadas. redondas. otra vez con las gracias. Que nacen justo en el esternón. La llegada de su madre lo salvó. Lo mejor eran sus profundos ojos. La notó caliente. pequeñas.-Mamá está en el salón. -Me voy a preparar un cafelito. -Ahora no tengo. -Qué raro. tiesas. Era resultón. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. pero tampoco era feo. sin novia. Que son amplias. normales. -¿Y cómo te va? -Bueno. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. Sabía que estaba rojo.

se miró al espejo. Una mañana. Estoy muy orgullosa de él. Y su tía siempre lo ponía muy excitado. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. tesoro.. -Jajaja. Bueno. Las tetas se salían por los lados. su padre y yo. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Maribel no era tonta. Limpió el desaguisado. lo estamos. -Joder. que llegan casi hasta el sobaco. las corridas de Alberto eran muy abundantes. En cuanto encuentre una novia. Las tetas perfectas. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. -Hasta luego. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas. por el escote.dijo Maribel cuando Alberto se fue. Tenía una camiseta de tirantes. Lejos de molestarle. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. Cuando estaba muy excitado. de reojo. sobrino. -Bueno. aunque fuera su sobrino. para la tarde caía otra. Se pasó las manos por ellas. que disfrute el chaval. se vistió y fue a despedirse. Antes de salir del baño. -Hasta luego. mujer. le encantaba saber que atraía a un joven. Muy tímido. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. 7 .grandes. Y así eran justo las tetas de su tía. Muchos días. Sobre todo por las mañanas. sonriendo a la imagen del espejo. decente. lo es. Es espero. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. -Sí. se levantó y fue a hacer pis. El que mejor se lo pasaba era Alberto. Hasta luego. Pero ya se le pasará. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. me voy a clase. ya lo he notado. -Sí. -Parece un buen chico . No se cansaba de mirarlas. Aunque a ver si espabila un poco. -Nah. Sin sujetador. Se la comía con los ojos. Jajaja. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado.. se espabila enseguida. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra.

tapando el bulto de su pantalón. 8 . -Jajajaja. María.dijo. Además. desperezándose y levantando los brazo . -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. Amaneció un sábado. -Vale. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. constreñida. -Mejor te tapas un poco. Pero la polla le dolía allí encerrada. deja ya eso de tía. como si no pasara nada. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. Me hace vieja.. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. -Nah. La tía Maribel hablaba con su madre. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. como si tal cosa. y al ver a su tía así. Pero siguió usando sus ceñidos pijamas.. levantándose con una carpeta delante.Buenos días.dijo. Maribel se despertó. tía. con una amplia sonrisa.se despidió su madre. Enseguida desvió la mirada. Alberto miraba aquellas dos maravillas. María le dijo a su hermana. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. -Hasta luego. fue al baño y después a la cocina. se sentó en frente de él. Cumplió su palabra. Que aunque Alberto sea tu sobrino. mujer. estrangulada. -Ay. Alberto. -¿No vas un poco. Alberto se marchó. sobrino .Salió del baño y fue a la cocina. Que soy su tía. volvió a tener una fuerte erección. apretada. -Buenos días. Lámame Maribel. Vale.se despidió Maribel. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. -Aghhhh . Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama. -Chao. Maribel. Alberto estaba ya desayunando. -Hasta luego tesoro . Iré más tapadita. -Me voy a clase . Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino.

Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. como siempre. Se atrevió a abrir. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas. -No me importa que me mires las tetas. Alberto se quedó petrificado. Alberto? No hubo respuesta. cabizbajo. El muchacho no dijo nada. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. acercándose hasta la puerta. Maribel. rojo como un tomate. Ahora.Se puso a prepararse un cafelito. No pudo resistirlo y se levantó. con una media sonrisa. Miró a Maribel. Hasta luego. Fui un poco bruta. tapado por un corto pantaloncito. bien. De sus tetas. 9 . Sabía que él la estaba mirando.. Sólo se frotó las manos.? Él estaba sentado en su cama.. tan tímido o más que su sobrino.dijo Maribel. Maribel vio su azoramiento. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. Los colores se le subieron a la cara. -¿Puedo pasar. -Me las vas a gastar . La puerta estaba cerrada y tocó. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. -Está. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Y seguía colorado. Se levantó y fue a hablar con Alberto.. "Joder. Alberto. nervioso. la puerta. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. Alberto? Seguía frotándose las manos. apartando la vista rápidamente.. que lo miraba a él. -¿Alberto. No podía ni hablar. -Venga. Di que me perdonas. . Maribel puso una mano en su rodilla y apretó. Se sentía terriblemente avergonzado. -¿Eh? -Las tetas. huyendo hacia su cuarto. lentamente. a su plato. Meneó el culito. Me las vas a gastar de tanto mirarlas. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino. Le soltó la rodilla y se levantó. Cuando lo terminó. Pero que brutita eres". -Gracias.consiguió articular Alberto. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. -¿Me perdonas. se dijo. -Perdóname.

Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. No sólo no le importaba. Maribel se sentó en el sofá de al lado. en cierta medida. y cuando regresó al salón.Cerró la puerta y se marchó.pensó Maribel. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. -No. Y hasta.preguntó María a su hermana. Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. Alberto era su sobrino. Allí. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. su tía. deseada.Tengo que estudiar. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. que lo miraba sonriendo le hizo desistir. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. que estuvo a punto de decir que iría con ello. -No. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. 10 . Sabía que la deseaba. pues nada. la estaban sacando de ese estado. Después de varios minutos. "Al menos no ha salido corriendo" .. excitada. Nos vamos tu padre y yo. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos. Se empezó a sentir otra vez atractiva. -¿No tenías que estudiar? -No. se encontró a Alberto sentado mirando la tele. mami. su sobrino. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. a tal punto. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. -Bueno.le preguntó mirándole a los ojos. Una rápida mirada a su tía. Maribel fue a la puerta a despedirlo. Y sabía que no debía ser así. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . -¿Y tú. ¿Te vienes? .

y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. Verlo tan tímido. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. no a la tele.. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez. Y sabía que ella lo miraba a él. sin sujetador. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. Algo que no sentía desde hacía años. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. tan dulce.. Alberto? -Joder. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume. -¿Qué te pasa? -Nada. Alberto se puso a mirar la tele. Maribel notó un cosquilleo en el estómago. Se levantó -Espera un momento.. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen. evitando mirar hacia ella. su falta de cariño. Rojo como un tomate. Me he puesto así para que me mires a mí. Pero no le digas nada a tu madre.. Se quedó mirándolas.. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo.. Así compensaría el mal trago que le hizo pasar. Al fin eres rotundo. tan tierno. Se volvió a sentar. Estaba preciosa. -Jajaja. -¿Seguro? ¿Y por qué. eh? -No. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. Aquel muchachito tan dulce. Alberto se atrevió a mirar a su tía. le gustaba. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. no. todo habría acabado ahí. Regresó al salón... Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana.cachondo las tetas de tu tiita? 11 . sí. -¿Te gustan mis tetas... y asustado. Maribel se dio cuenta. En otras circunstancias. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. Le gustaba el efecto que causaba en él. se puso con disimulo las manos encima. Y esas tetas. claro. -Ya te dije que no me importa que me mires. Ahora vuelvo.Miró al chico. Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso. su falta de sexo.te tapas? Lo vio temblar. Pero su separación. Alberto se atrevió a sonreír.

Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. Su coño ya era un mar de jugos.si. Claro que se las quería ver.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada..Pídeme que te las enseñe.. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así. -¿Sí? Pídemelo bien. Maribel se estaba excitando con todo aquello. Pero lo malo no era eso. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. le dijo. -Vértelas. -Ummm. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba. -Sí. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido.preguntó ella. pero si tienes unos ojos preciosos. vaya vaya. Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. asombrado. Era lo que más deseaba en el mundo. Y mirando a su tía a los ojos. Y su coño se empezó a mojar. mimosa.. ¿No? -No. -No es la primera vez que te la pongo así. ya veo que sí.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino.. 12 . -Sí. Maribel se acercó un poco más. Alberto aspiró. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. Pero las palabras no se salían. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. -Vaya. te las enseño. Alberto. Se miraban a los ojos.. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. ¿Qué quieres? . Cogió aire. Alberto no contestó. No podía. Los dos sintieron escalofríos. Si me lo pides. Maribel ya no podía más. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa. El bulto en su pijama era evidente. Pero es tan difícil vértelos. -Ummm. Lo malo es que le gustaba. -¿Te la tocas? Venga.quiero.. -S. Estaba petrificado. -Sí. hasta que sus muslos se tocaron.

Maribel se agarró la camisa por la cintura. enséñame las tetas. Volvieron con la pregunta. Maribel acariciaba su mano. muy suavemente.. guiada por la de su tía. Alberto la miró a los ojos. el ordenador. Miró el oscuro pezón. Alberto? Él se sintió muy avergonzado.. bribón? -No. Respondió con un apenas audible sí. Ella comprendió lo que esos ojos pedían. Eres muy joven. -Son bonitas.. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. A ella le encantó como él la miraba.tenido novia -Oh. Era suave. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad.. Alberto no soltó la teta. se acercaba a una de las preciosas tetas. Como a cámara lenta vio como su mano.. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él. Internet. Acariciaba con las yemas. -Ummmm.. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. pobrecito. cálida. -No tienes que avergonzarte.. ¿Verdad? -Son.dejarás de serlo. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. Pero eso no era posible. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. Las tengo muy sensibles. Llenos de súplicas. -Ah. ¿Eres virgen. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido... así sí. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo.. Maribel le soltó la mano.. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. 13 . Cruzó las manos por delante. a la vista de Alberto.he. levantándolas un poco..-Maribel. Su suave mano..preciosas. Alberto. Alberto empezó a mover sus dedos.. Ella le sonreía. -Nunca. Estaba duro. -¿Sí? ¿Has visto muchas. -Acaríciala.me refiero a. dura. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada.

-No eres el único que va a tener que lavar su pijama. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla . Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje... El cuerpo de Alberto se tensó.. había también allí una macha de humedad..lo. La mancha aumentaba de tamaño. Estabas demasiado excitado. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola. te has manchado.aggggggg. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo. -Joder. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama. Maribel. Hay que acariciar. las acarició. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura.correrte en los calzoncillos. Ella no se había puesto bragas. -Agggg... Dejó allí la mano.. -Agggggg sobrinito. Es normal.siento.son maravillosas. y con ambas manos. Me estás poniendo. Su inocencia la tenía loquita. Claramente visible.. La mirada de Alberto fue directa a su coño. -Son. lo siento. Esta vez sin ayuda. Lo siento. 14 . Maribel lo miró. Los dedos se apretaron contra las tetas. sí. -Tengo dos. Otra vez los colores encendieron sus mejillas.muy bien. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto.. Su sobrino la estaba calentando mucho. sobrino. -Así. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas. Maribel entrecerró los ojos.. Su sobrino se estaba corriendo. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda.. Miró hacia la polla de su sobrino.. Alberto llevó su otra mano a la otra teta. no estrujar. ...Yo. La puso sobre ella y apretó. que rico. acercó una mano hacia polla. -Uf. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible..dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. Hacía mucho que no me acariciaban así..agggggg Fue una corrida larga.cachonda.-Ummmm. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. -Tranquilo. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. -Yo. No pasa nada. No le soltó la polla..

.. Siempre. Lo recorrió de arriba a abajo.. Babosito... No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. -¿Lo haga bien? -Aggggg.acaricia el coñito de tu tía.. Maribel se echó hacia atrás. como un botoncito.. Acaricia alrededor.. Ahora. buscando aprobación.. acaricia mi pubis.Sigue.. Miraba a los ojos de su sobrino. -Métela por dentro. con suavidad..-¿Te has corrido? . Ella presionó la palma de la mano en la zona. -No. despacito. ¿Me ayudas a correrme? -Yo. El primer coño que tocaba. como ella le decía. Pero estoy muy muy mojada. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. El corazón de Alberto iba a mil por hora. -Ummmm. Soltó la polla y le cogió una mano. Eran en verdad preciosos. sigue bajando. Cuando sus yemas lo tocaron. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito. Miró a su tía. Ella gemía de placer.. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía.ahí... fue metiendo la mano. Introdujo los dedos entre los cálidos labios.. ahí. pegando su espalda al respaldo del sofá. Estaba caliente. Tú me lo has puesto así.pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño. -¿Es tu clítoris? 15 . Le guió la mano hacia arriba. -Es mi coño. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí. hacia el elástico del pijama.... Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta.. despacito. que está muy mojado.. con los ojos semicerrados. enséñame. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. -Ummmmm. que rico siento tu mano.no sé -Yo te enseño. Ummmm ya no puedo más. -¿Notas la humedad? -Sí. la boca abierta.. mojado. muy bien. El de su adorada tía.Le preguntó Alberto. justo ahí. -Ahora. Lentamente.

-Aggggg. En sus dedos notó un aumento de humedad. tan erótico mirarla.sigue.qué bien lo haces.más rápido.. -¿En serio? 16 . Como hacía mucho tiempo que no lo hacía.. gemía y cerraba los ojos.a correr.. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá. Se pasaba la lengua por los labios.. Se besaron largos segundos.ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento..más. Y le aguantaba la mirada.uf.. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida. Labios tentadores.vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos. -Ahora. acercó su boca a la de ella y la besó. Cuando los abrió. temiendo haber ido demasiado lejos. Lo besó con pasión... Se separaron.... crispado por el placer.. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. Era tan sexy. Se separó. Y él la miraba. Que sus tetas subieran y bajaran.. Sus muslos ya no apretaban su mano. No había pedido permiso para poder besarla. Se pasó la lengua una vez más por los labios..voy. Ella lo miraba fijamente. Gimiendo del placer que él le daba. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él....siempre debes hacerlo suave.. buscando su lengua. Alberto.. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad.es muy sensible. Estaba muy hermosa. Ambos sonreían.no pares. Alberto empezó a acariciar alrededor. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer. Maribel cerró con fuerza sus muslos.-Agggggg sí... Eran una tentación... recuerda. sobrino.me ahhhhhhhhh . Los ojos seguían cerrados. Una sonrisa en sus labios. Sintió como ella se tensaba. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara.. los de su tía también estaban abiertos. Y le miraban. abriendo la boca.. No apartó los ojos de su bello rostro. De labios gruesos. Maribel se contorsionaba de placer. Las preciosas tetas acercándose a su cara.sigue.. -Ummmm... Alberto vio como ella se relajó. Bajó su cabeza.. atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. Tembló de pies a cabeza. dejando la cabeza apoyada. Maribel cerró los ojos. Más que nunca.Vas a hacerme correr.Alberto.. Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. Una boca preciosa.

-¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. Esta vez no hubo explosión. Y ella. Despacito. Él aguantó su mirada.. Estaba brillante. sí. La mano empezó a subir y bajar. Eso fue hace tres años. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Me encanta. -Sí. para descubrir la erecta polla de su sobrino. sólo es semen. de las proporciones adecuadas y de buen grosor.. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama.le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos. -¿Quieres que te haga yo una? . Tienes una buena herramienta. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen.. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. apretando. -Estoy. Quería que él disfrutara. pillo. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego. bajar. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer. sobrinito. Una en su pecho e instantes después. -Bueno. 17 . Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. lo que quiero es sacarte más. apretada por la delicada mano de su tía. en su polla.. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. Maribel no quería que se corriera demasiado pronto... Venga. Hacía esfuerzos para no correrse. -Vaya. como hizo él con la suya. Maribel. Además.. Las dos estupendas tetas de Maribel.desde la última vez que viniste.desde. -Ah. mojada.. Uf. Se lo dijo. muchas. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo.-Sip.. El joven se hinchó de orgullo. Las acarició y empezó a gemir.. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si.. Era una linda polla. -Tienes una polla preciosa. y que gordita es. hártate de teta. Alberto no decía nada..

.. Bueno. sobrinito. sobre todo si es de un joven guapo como tú. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. Aumentó un poco el ritmo de la mano.. Siempre es agradable que le digan a una un piropo. A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano.. Le besó con pasión. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena. Dime. Estás.-Vaya. que.. más flojos. le cayeron sobre la mano. Lo dijo mirándola a los ojos. pero siguieron los espasmos. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. y el cuarto. Su cuerpo se tensó.. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano. sí... nunca había visto una polla soltar tanta leche.. Albertito. manchando el pijama.... Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. Dejó de moverla. lo hizo.. -Ummmm.. Jajajaja.....sí. Luego vino el tercero. Por fin. Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que. Y sabía que habría más. -Aggggggggggggg tía. miles de veces las acaricié en mi cabeza. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus. -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí..... Maribel movió aún más rápido la mano. -Vaya corrida. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo. La polla seguía pulsando. pues que honor. ¿Es siempre así? 18 . besaba.. a pesar de haberse corrido no hacía mucho.en tus tetas.... en todo. Los dos últimos chorros. Ella sonrió y acercó su boca a la suya. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí. Maribel.. Al séptimo chorro la polla dejó de manar.las besaba.gusto.. Alberto seguía sin respirar. -Gracias. Joder.

Alberto alargó una mano y cogió las prendas. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. ruborizándose un poco. Y las bragas mojadas. Los dos se miraron. -Joder. -Bah. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. Aún estaban calientes. -Pues haber comprado tú. No tienes que sentirlo. Y . -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo.. Si tu madre lo ve así le da algo.-Siempre que pienso en ti. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. -Jajajaja. mira como te has puesto. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. 19 . Sólo un poco. Te has pasado comprando. -¿Sí. -Jajaja. seguía dura. Lo escondió entre la demás ropa. se las acercó a la nariz y las olió.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama. no creo que tarden mucho en regresar. Jajajaja. con las bragas y el pantalón de su pijama...contestó Alberto. . Mira como has dejado mi manita. -Ey. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos.. -Tomo. exagerada. Rodolfito. -Sí. En ese momento vino Maribel. Lo sabía. volvían discutiendo. Como mucho. Le soltó la polla.dijo mirándole la entrepierna . -Uf. Como siempre que iban de compras. Aunque no tanto como antes. pon esto también en el cesto. 800. -Lo siento. María.

disimulando.-Capullo. Rodolfo fue a echarse una siesta. Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. Luego me las peso y te digo. Como la miraba él.pensó Alberto. sí. coño". Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo.preguntó María. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. -Joder. Que es una broma. Alberto y Maribel se echaban miraditas. coño. A María no le gustaban ese tipo de bromas. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. Que. Cuando Alberto la sintió. -¿Y vosotros que habéis hecho? .preguntó su madre. -La verdad. -Con gusto se las pesaba yo . ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . -Pues haber venido con nosotros. 20 . no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera. "Que es tu cuñada. dio un respingo.le dijo por lo bajinis su padre a Alberto.dijo María dándole un codazo a su marido . buscó con su pierna la pierna de su sobrino. -AY. Una broma. -Aburrirme como una ostra. nada. Después de comer. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. Recogieron entre los cuatro la compras.. -¿Qué te pasa? . -Jajajajaja .MENOS BROMITAS -Pues no sé. Durante la comida siguieron las furtivas miradas. papá. -Nada. "Sí.estalló Rodolfo . como siempre.. Maribel. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. Ni María ni Alberto reían. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !.

Ni durante el resto del día. Casi no atinó a responderle. Justo detrás dormía su tía. tan sexy. Pero ahora con recuerdos. Su móvil hizo bip-bip. Alberto le echó una mirada de fuego. Maribel . Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. hombre. ¿Me haces una pajita?". -Oooaaaahhh. No se lo podía creer. Cogió el teléfono. "Sobrino. Al poco..estoy cachonda.. Alberto no dijo nada. -Bueno. su adorada e idolatrada tía. seria. quizás sea mejor que él mismo las. Maribel lo miró. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. María y Rodolfo en un sofá. -Chao cuñadita.-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. Sobrinito lindo. La casa quedó en silencio. Maribel se levantó y se desperezó. NO. -Hasta mañana. Tan bella. Ese día no lo iba a olvidar jamás. él también se fue a dormir. Incluso la había hecho correr masturbándola. -Coño. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. Había recibido un sms. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana. Por fin había tenido sexo con una mujer. Metió la mano derecha y se la agarró.saludó su hermana. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. tiente. No reconoció el número. y Maribel y Alberto en otro. pero no puedo evitar echarse a reír. Que estoy de broma. Se acostó en su cama. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. con los brazos detrás de la cabeza. Buenas noches a todos. El corazón le dio un vuelco con en el pecho. Él la miraba de vez en cuando. 21 . me caigo de sueño.. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. Miró a la pared de su derecha. Y ella a él. Cuando terminó. Me voy a dormir. Y nada más y nada menos que su tía. Abrió el mensaje.. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. Oyó a sus padres irse a la cama. Bueno. María estaba habladora y no se separaba de Maribel. pero Maribel parecía absorta en la película. -Jajajaja... no con la imaginación.

con un corto pijama. sobrinito. -Acuéstate a mi lado. que también fue abierto. Maribel. Maribel le miraba a los ojos. Con dificultad lo abrió. de 105. descubriendo esa mitad del cuerpo. La apretó ligeramente con sus dedos. Fue. juntitos. sus manos fueron hacia el siguiente. Se acercó y sin tocar. Voy para allá". Sólo se vía un poco a través de la abertura. todos y cada uno de los botones estaba abierto. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. pero podrían caber los dos. Alberto se miró. Despacito. En el cuarto de sus padres no había luz. acostada. cada vez más excitada. Se las veía apretadas tras el pijama. El pijama era de botones..le susurró. Salió de su cuarto a oscuras. Con delicadeza. veo que tú también estás. Maribel se echó hacia un lado de la cama. ya sin disimulo.. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. -Vaya. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. Después. -Ummm. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Lo abrió pero no separó la tela. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. A la luz de la lamparita estaba preciosa. -Ummmm. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad.. entró. las tetas de su tía. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. Alberto se acercó y se quedó de pie. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. maravilloso. -Pasa y cierra la puerta . Alberto miró. Al poco. suave. Su coño rezumaba jugos. cómo me gusta que me acaricies. Ella estaba sobre la cama. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. sobrinito."Claro. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. 22 . sonriendo. Caliente. como si descubriera el mayor de los tesoros. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. Alargó una mano y acarició una de las tetas. Ella respiraba cada vez más profundamente. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas.. Sus ojos brillaban. -Ni yo. Se miraron.contento. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Era individual.

Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron. la boca de Alberto llegó.. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra. Apenas rozándolo. Estaba tan linda. Ella se estremeció.. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. y subió a buscar el inflamado clítoris. cerca de la oreja. Lo lamió alrededor.. en su ombligo. aunque es lo que deseaba.. 23 . Ella tenía los ojos cerrados... Alberto. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. la dureza la polla. -Aggggg. La besó el mentón. Placer que él le estaba dando. a uno de los duros pezones. -Ummmmm dios mío.. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía.eres. -Aggggg que rico. eres. Hasta llegar al elástico del pijama. La besó una mejilla. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía. Un beso en la clavícula. y siguió bajando sus dedos. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos.. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello. Bésamelas. Fue bajando. -Agggggg sobrinito. bajando. Me vas a matar. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Le gustó su tacto suave. Ella arqueó la espalda. Se detuvieron un poco en su barriga. besando. Recorrió los labios vaginales. Besito a besito. Y contra su cadera..Alberto se agachó y besó a su tía en los labios.. Lámemelas. acariciando su pecho al mismo tiempo. Ella gimió. Y gemía de placer. El labio inferior ligeramente mordido. Ella sonrió.. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. haciendo lo mismo..Sigue. continuaron su camino..haz como en tus fantasías. sigue. Cambió a la otra. bajando. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo. Después. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. Se enredaron en el vello púbico. Y lamiendo. de mecer su cuerpo. por fin. Sigue. La besó en el cuello. lo atrapó entre sus labios y chupó. No fue un obstáculo.sigue.. Maribel no dejaba de gemir. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer. Los dos cerraron los ojos para sentir.. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. El dedo bajó. Un nuevo beso. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. Volvió a chupar los pezones. Las siguió acariciando. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas... Ella tembló..

. ¿No es así? -Sí. Los dientes apretados.. Eso fue definitivo. -Agggg. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos.agggggg debes tratar así siempre a. -Venga.tetas. Bajó con sus dedos índice y corazón.. acariciarla expertamente. La encontró y empezó a meterlos. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos.me has hecho correr como todo un experto. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla... Dímelo y te dejaré hacerlo. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. Eres la primera.. con tu boca. -Pensabas en mis tetas. Los ojos cerrados con fuerza.. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. Aún tenía algo de vergüenza.. mientras te hacías una paja pensando en mí. Su sobrino aprendía rápido... Alberto probó una cosa. Alberto quería verla así... entre tus.. seguro. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas.. ¿Verdad? -Oh.. Maribel. Y de repente. Y al mismo tiempo sus labios. sí. Recuerda que.Ella sentía los dedos.. 24 . saltando de pezón en pezón. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. agggggg las mujeres.. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló. Su dedo pulgar acarició el clítoris.. Dime en que pensabas todas esas noches. Separó la cabeza y la miró. en tu cama. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. y serán tuyas.con dulzura... buscando la entrada de vagina. completa. su lengua. dímelo. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión. No se atrevía a pedir lo que deseaba. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino.mi polla. -Pues. La apretó y empezó una lenta paja. Maribel se empezó a tensar. -Ummm sobrinito. quedó relajada. Sin prisas..

. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama.sí. Maribel se agarró las tetas. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. Jamás pensé que esto pudiera pasar. -Ummm. -Ummm. no. -Levanta el culete.. -Uf. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo.Siéntate en la cama.. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. 25 .le preguntó. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. Alberto obedeció al instante. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho. Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto.. ojos. que daba saltitos sola de excitación. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. echándose ligeramente hacia atrás. -Bueno. así me gusta.-Aggggg sí. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire. embelesado. . La polla quedó apuntando al techo. Eres mi sobrino. niño malo. tirándolo al suelo. Y seguro que te corrías sobre ellas. ¿Sabes ya lo que quieres? . Maribel puso la almohada en el suelo. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. acercó las tetas a la polla. Maribel lo notó y le soltó la polla. Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas. Se apoyó con las manos en el colchón. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista.. Alberto estaba a punto de correrse. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas. ni yo. sobrinito. el hijo de mi hermana mayor.. juntándolas entre sí. Alberto la miraba. Con los duros pezones acarició la punta de la polla. Alberto gimió. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. quiero que me hagas una paja con tus tetas. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso. entre las piernas de él y se arrodilló. -Quiero.. Quiero correrme entre ellas. llenártelas de leche. Que pidas lo que deseas. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. pero se atrevió a responderle.

-Aggggg.. calientes. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen. brillantes. sacó la polla de entre sus tetas. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. Los dos miraron. El siguiente. que sorprendida. miró hacia abajo. limpiándolos de leche. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. sí.. -Ummm. Cuando todo acabó.maravilloso -Disfruta.. entrando un poco. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. Alberto se quedó mirando a su tía.. Maribel se miró las tetas.. incluso.esto es.. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas... Ni las rozó. preciosa. Se llenó de su aroma. Aquello no iba a durar mucho.. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos.. Un chorro contra la teta derecha. -Vaya corrida. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal.. como si de crema solar se tratase...nevadas. llenas del semen se su sobrino. Dio de pleno en el cuello de Maribel. esta vez con la polla entre ellas. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. -Ummm Maribel. Sí. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios. 26 . Y empezó con la paja cubana. que se esparcía sobre las grandes tetas. Disfruta de mis tetas. Mira cómo me has puesto. pero ella le sonreía. creo que alguien se va a correr. Y las tetas. en su boca. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas. Era la pura imagen de la lujuria. Con rapidez. sobrinito. -Qué dura tienes la polla. ¿Verdad? -Aggggg sí. espesos. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. dios mío. para la izquierda. El segundo tampoco dio en las tetas. sobrinito. ¿Estoy guapa? -Estás. Alberto gemía cada vez más fuerte. Tenía la cara marcada por un disparo de semen. Los dos lo sabían. Cada una recibió tres enormes chorros. Y se pasó la lengua por los labios... que cruzaba desde la mejilla a la barbilla.

-Buenos días. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. Se levantó y salió también de la cocina. -¿Qué vas a hacer hoy. Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo.. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. Pero estaba. Tengo el cuerpo. Alberto? . "Ummmm. sobrinito. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. Después de desayunar. Nada. Al poco sonó un mensaje en su móvil. El domingo amaneció un día radiante. Tendría que conformarse con mirar. con pasión. Su tía estaba de pie junto al wáter. pegajoso.. A regañadientes. -Ummm sobrinito.. fue a la cocina. se metió dentro y cerró la puerta. Será mejor que no vayamos a dormir.. me vas a calentar otra vez. -Pues. que se meneaba más de lo normal.. A toda prisa lo cogió y lo leyó. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso. gracias. ¿Qué tal has dormido. Su sonrisa. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. supongo. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. que estaba morcillona. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño.. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Llevó las manos a las tetas. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. sobrino? -Pues.. Se metió en la cama para intentar dormir. Si su madre no estuviera. 27 . Maribel salió de la cocina. Ella sabía que él lo estaría mirando. Su boca sabía salada.. no vaya a ser que nos pillen. Jajajaja Alberto no pudo más. -Yo debo de haber sudado mucho.-Dicen que es bueno para la piel. no sé.. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. La polla. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto.. Allí su madre y su tía charlaban. se puso dura del todo. bien. -Buenos días. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. se arrodilló junto a ella y la besó.preguntó su madre. Ella le mandó un beso volado.

Se miraron. -Bien. que rico. y acarició el coño con los dedos.. Estaba caliente. era precioso. -Uf. Se mojó aún más de lo que ya estaba. Alberto soltó el papel. Maribel no se lo esperaba. sobrinito? . ¿Qué deseas. Oía el chorrito perfectamente.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. Nos van a pillar. Él no podía si había alguien más en el baño. 28 . Deseaba una cosa. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. Alberto se acercó lentamente a su tía. Ya estoy. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. Se lo enrolló en los dedos.le dijo. sobrinito. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. Maribel. qué fría está. Llegó junto a ella. sobrinito? -Deseo. Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. riendo.comerte el coño. y la iba a conseguir. El coño de su tía quedó expuesto. abrió sus piernas. -Estamos locos. Bien arreglado. Al menos de pis. pero se estremeció de pies a cabeza. jeje. -Sí. Como todo en el resto de ella. -Uy. -¿Me secas. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. -Levántate . Por primera vez Alberto veía su coño. Maribel se sentó y empezó a orinar. Me estaba meando. Ella lo hizo.. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. pasándole el papel Alberto lo cogió. sequita. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí.. Él se arrodilló en el suelo.. -Vaya. parece que tu amiguito está en pie de guerra. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. -Aggggg. Entonces.

Primero una y después la otra. a chupar. Ella gemía con todas las caricias. -Bésame.. Me matas. Y se corrió. Los justos para mirar el brillante coño.. Él empezó a lamer... Otro más cerca.cómele el coño a la tita Maribel. arrollador. Hasta que los labios llegaron a las ingles. Su cuerpo se empezó a tensar.sonó la voz de Rodolfo.me vas a . -Tus tetas son preciosas. la acercó y lo lamió de abaja a arriba.muy.. El sabor de coño le encantó. 29 . Salado.no pares. Maribel se tensó de puro placer. Un beso a medio muslo. Y con el siguiente en la otra rodilla. -Aggggggggg Alberto. Justo cuando las bocas se iban a tocar. Fue él el que acercó su cara a sus piernas.. que tenía un espasmo tras otro. Le iba a hacer correr con la boca. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar.hacer correr. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. evitando gritar. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla.. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño.. Abrió lo más que pudo las piernas. intenso. En pocos segundo ella lo sintió.muy bien.. Besó la cara interna de los muslos.Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. Las besó. -Soy yo. Alberto. Maribel. Alrededor de su boca su piel estaba brillante.. Y otro aún más cerca. tocaron a la puerta. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. cuñado. Alberto separó la boca. Tu coño es. deteniéndose en el clítoris. -¿Quién es? . mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino..... que se mordió para no gritar de placer. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella. A veces despacito y tras muy rápido. Fue un orgasmo largo. Ella miraba. Dejó de respirar.hermoso Sacó la lengua.. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. Alberto se separó unos centímetros. La estaba matando de placer. Se mordía con fuerza el labio inferior.. bribón. Salgo en un momento. gustoso.

Estoy muy excitado. Tenía una mirada suplicante. Contra su barriga notó la dureza de la polla. Chúpamela ahora. -Pero. mamada. Casi nos pillan. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse. Él estaba allí. Todo tuyo. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. Alberto. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. -Por favor. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. que me meo. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. Alberto y Maribel se miraron.. Después. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. Seguro que me correré rápido. Al minuto salió. -Claro.es demasiado arriesgado . -Joder. sin soltarle la polla. En el salón no había nadie.-Date prisa.no sabes como lo deseo.no puedo más.. Se habían librado por los pelos. sacó la mano y cogió el rollo. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta.le dijo. ¿Me traes papel higiénico. te chuparé la polla. Abrió la puerta. -Ummm. Está bien. -Ummmmm. te has ganado una buena. Pero seamos cautos. Alberto abrió y se escabulló. pero. sobrinito.. Ahora. esto no es ser cuidadosos. asustados. Cómo estás sobrinito. Sabía que iba a ser su primera mamada. Maribel. 30 . será por tu culpa. Pero si nos descubren. -Y yo. -Uf. -No. -Esto. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada.. cuñadito... Maribel le miró a los ojos.. -Joder. Se ha terminado. Tenemos que ser más cuidadosos. -Aquí tienes. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne.... -Uf.. Se arrodilló delante de su sobrino. -Gracias cuñado.. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. Alberto la abrazó y la besó con pasión. Allí estaba su hermana. Después de comer. La polla quedó a la altura de sus labios. Lo deseo ahora. Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase. Miró en la cocina.

Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. Estaba muy excitado y se correría pronto. En pocos segundos recibió respuesta. Los dedos se sus manos se agarrotaron. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. abrió la boca y se tragó la polla. es imposible tragársela toda. Pero coño. "Y yo a ti. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca. -Ummmm. a media asta. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. "Te deseo. Sabía que eso volvía locos a los hombres. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. lamiendo con la lengua. Alberto no le había mentido. me encanta tu leche. Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. Maribel". por su cuello. absorbiendo. Alberto apenas la oía. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. La polla empezó a temblar. Cuando se acuesten tus padres. Seguía flotando en su nube. que bajó por su barbilla. Enseguida empezó a mamar. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. sobre uno de los muslos. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. para tocarse. Empezó a tener espasmos. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. Le miró a los ojos. En plena nube de placer. Esa vez no fue una excepción. sobrinito. me voy antes de que nos echen de menos. chupando. Cuando terminó de correrse. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje.Pero no había tiempo para eso ahora. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. -Bueno. Alberto oía como su tía tragaba. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. lo atrajo hacia ella. espera 15 minutos y ven" 31 . La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. sentándose en la cama.

sobrinito. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla. La habitación estaba a oscuras. Cuando pasó el tiempo establecido. mi niño. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. No veía su coño. -Joder. -¿Por qué no? Me has masturbado. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama. Su cabello alborotado sobre la almohada. Entró y cerró. Se quedó embelesado mirándola. Haz correr a tu tía con esa boca tuya. Soy tu tía. 32 . -Estás muy mojadita. -Sí. se acercó a la cama. Alberto apagó las luces y salió. se abrazaron y empezaron a besarse. Maribel. sobrinito. Y ven con la tita a la cama.. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco.eso no.eso no. la frente. Y yo también lo deseo.. Ahora deseo follarte. Sus preciosas tetas sobre su pecho.. follarte -Ummm. Totalmente desnuda. A tientas dio con la puerta de su tía. Acostada.. Ella lo tapaba con uno de los muslos. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino.. claro que es por ti. el cuello de su tía. -Lo que yo deseo es. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. Besaba los labios. Las agarró y acarició. Alberto llevó una manos a las tetas. Y con la polla danzando entre las piernas. -Aggggg Alberto. todo la tarde mi madre de cháchara... Tus miradas me estaban poniendo loquita. ¿Es por mí? -Agggg. En cuanto se acostó. El pijama voló por los aires. las mejillas. Alberto la miró a los ojos. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. Ella la recibió abriendo las piernas. Me sorprendiste esta mañana con tu boca.. Su barriguita. No te dejó ni un momento libre. -Desnúdate. Qué placer me diste. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño. Alberto. Pero no puede ser. Me las has chupado. Maribel.Le espera se le hizo eterna. Su pubis.. sobre la cama.. Se acercó a la cama y entonces.

ten cuidado.. Maribel cerró los ojos.por favor... Miraba la cara de súplica de su sobrino.... Salte antes. no tengo -Agggggg.sólo un poquito....pero.. -Ummmmm. Maribel abrió las piernas 33 .. Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer.. Maribel. Metió los dedos más a fondo. Sus barreras se desmoronaban.sólo un poquito...... Déjame follarte. Los ojos de Alberto se iluminaron.. Miraba los preciosos ojos del muchacho.... Bajó sus labios y la besó. No te corras dentro. Te deseo tanto.... joder. -Aggggg Alberto.. -¿Tienes..está bien. -Por favor.-Por favor..condones? -No...sólo...

todas con A). el que tiene derecho a todo. Tengo fama de buen amante. También morenaza. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. parece más explosiva) de hecho. Soy el pequeño de todos. Almudena está de impresión. Es más. Pero esto era en mi pueblo. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. de los que se percatan. muy pija. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. Yo no fui de esos. a muchas que no he querido. es morena de ojos negros. darse cuenta de las señales. esto quiere decir que soy un follador nato. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. todo en su justa medida. Amalia es rubita. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. se distingue de su hermana en el color de los ojos. Almudena y Ana (si. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. 34 . ver anticipadamente lo que se te viene encima. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. muy mona. cada una en su estilo. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. Pero. verdes como los míos. con un aire tímido y algo sofisticado. empecemos como todos. por el principio. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. me ataña o no. Bueno. el más mimado. las tres llaman la atención. el único varón… O sea. Mis hermanas. mejor que por el final. llama la atención por donde va. En esta historia en particular. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. Amalia. La genética se ha portado muy bien con ellas. están muy bien.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo.

así no. Esto fueron palabras mayores. solo intento constatar un hecho incuestionable. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. el resto fue coser y cantar. repite esa postura. no de actor principal naturalmente. por lo menos a priori. la voz se corrió del instituto a la facultad. Me mandó a tomar por saco. de momento. sin embargo. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. como experiencia. 16 añitos. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. porque para esto se necesita algo más. Mi amigo me llevó un poco a rastras. Incluso. Bien. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. naturalmente. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. por casualidad.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. Tras las dos primeras. dependiendo de lo que se busque. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. no estaban nada mal. Pero bueno. al instalarme en casa con mis hermanas. soy demasiado joven e inexperto para eso. más liberales. Tras este par de meses. con las amigas de la novia de un compañero. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. No quiero pecar de falta de modestia. Casi ninguna quería compromiso. castaño claro tirando a rubio. hice de mi habitación mi feudo. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. Yo no es que domine. La niña estaba en 1º de bachiller. el tiempo necesario. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados. a posteriori todas me querían para toda la vida. 35 . es que voy camino de convertirme en un maestro. me estrené en un instituto. ojos verdes. podría empezar por ahí. he participado en un par de pelis porno. La técnica es fundamental. Pero esto del cine porno. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. Y soy capaz de dar lo preciso. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. Más de185 centímetrosen canal. Las chicas de la uni. Ahora solo faltaba coger fama aquí. así como el aguante. en el momento justo. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. que parezca más natural. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. ahí está. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. lo he dejado.

tanto polvo me estaba cansando un poco. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. ni por el forro. Incluso. Muy. siempre que podía. muy pocas. no a follar todo el santo día. otras el intelecto. pero no son objetos. pero excepto las lesbianas declaradas. 36 . no estaba por la labor y a Ana. había aceptado (aunque fuera de boquilla). tanto en el buen como en el mal sentido. lo hizo por mi fama. bastante pasota. Almudena. Seguí. A veces. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. las de mis otras hermanas evidentemente. mi machismo (¿?) y de que para mí. No sé si le costó mucho o poco. todas las mujeres eran objetos sexuales. Cuando salen de mi cama. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. vale. el gemido. se combinan ambos. No porque una chica sea fea. a cual más maciza. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. aunque no siempre. curiosamente. Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama.Mi casa se convirtió. más cercana a mí. sin pasarme. Pero Amalia. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. en un continuo ir y venir de chicas. nunca rechazo a nadie. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. Toda chavala tiene su lado bueno. intentó buscar alianzas. si las demás suspiran por alguien como yo. algunas el físico. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. para mí son las personas más adorables. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. casi todos los días. Yo había venido a estudiar. Era lista la cabrona. todo lo contrario. son muchísimo más agradecidas. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. la satisfacción del clímax. Al ver cómo me seguía portando. con la misma rutina. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí. Sobre todo. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. En los círculos en los que me movía. no hice ni puto caso. solo me quedaban mis hermanas. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. En esta tesitura. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. Pero tanta fama. a algunos se lo harán. ¡No te jode! Evidentemente. la mayor. le importaba un pimiento lo que hiciera. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. la cara de un orgasmo.

Era la guerra. Incluso amigas íntimas de ellas. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. apenas nos llevábamos un año. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. A mí. más allá de ser su hermano. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. fue la primera en decidirse. Cuando me cepillé a éstas. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. es más. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. Con ella tenía bastante confianza. No les funcionó nada. lo chulo que era (cosas de las pelis. parecían estar de guardia las 24 horas. la relación con ellas fue a peor. Y al poder más que ellas. incidió en cómo me exhibía. primero en desprecio (Amalia). el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. luego en mosqueo (Almudena). No sé exactamente qué intentaron. les salió el tiro por la culata. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. Entonces. o quizás por eso.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. lo creído que me lo tenía. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). pero Ana. Pudo más que ellas. cepillándome a dos tías de bandera. darles un tratamiento especial. la pequeña. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. me había follado 37 . El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. exhibiendo rabo. Lo de las tres llegó a convertirse. Siempre había alguna hermana por allí. o coche. morenaza como Almudena. Pero Amalia. lo que les empezó a resultar agobiante. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. algunas lo calificaban de hazañas. Almudena o Ana. al parecer.

Como lo olvidé yo. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. No me quedó más remedio que mirarla. – Le dije para quitármela de encima. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. Estoy estudiando. muy decidida ella. los martes siempre estudio. Anda. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. -Mira tú. En eso estaba yo pensando. 38 . hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. pero me lo tienes que demostrar. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. Pero al día siguiente. un martes. O pobre yo que no calculé su determinación. pero le anda cerquita. Si estás tan desesperada. No lo vi venir. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. ¡Alberto! – Gritó. es que no falto nunca a mi palabra. Al fin y al cabo. deberías ser más cariñoso conmigo. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. que estaba decidida. Ahora. Se fue refunfuñando. como dije. justo cuando llegué de la facultad. -Joder Alberto. he estado hablando con un montón de amigas. No sé si es verdad o no. soy tu hermana. te lo estoy pidiendo. Otra cosa que tengo. anda. incluso llegué a pensar que estaba bien buena.a todas sus amigas del pueblo y. curiosamente día de descanso. cosa que naturalmente ella sabía. era martes! Mi día de descanso. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. a lo hecho. de la facultad. Recordé que le había dicho que se pasara. vete. pecho. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. Sin rodeos. ahora. -Alberto. Alberto. pero no esperaba que lo hiciera. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. sí. mañana pásate por aquí. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. miércoles. hoy es miércoles. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. en follarme a mi hermana. A esta se le había ido la olla. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. volvió a la carga. -Si hombre. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. A mí me traía sin cuidado. ¡Joder. Ana no tiene prejuicios de nada.

rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. las yemas de mis dedos. Sé que es un poco doloroso pero. muy mono. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. en uno de asombro y estupor. poco a poco. cuando sus senos quedaron libres para mí. encontré los nudos de sus músculos. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. un recurso que utilizo mucho. fui. Según le quité la prenda por la cabeza. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. de masajes. La levanté la barbilla. una minifalda y zapatillas de estar en casa. sus ojos asustados se abrieron de par en par. Palpando. Con movimientos pausados y felinos. soplé sus oídos con suavidad. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. bonita. Estaba un poco tensa. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. cuando pellizqué sus pezoncillos color café. deshaciéndolos. la fui trasladando a mi cama. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. su cuello. sé un montón. cundo circundé sus areolas. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. sus clavículas. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. empecé a besarla por los pies. de si la fama era justificada o no. Ana se dejaba todavía. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. vi su cara de susto. Con más cuidado del que solía utilizar. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. Yo. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. Pensé. si se hace bien. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. el nacimiento de su pecho… Mis manos. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. A mí no se me toma el pelo en estos temas. con habilidad.No me había dado tiempo ni a sentarme. se iba a enterar de quién era su hermano. sus dedos. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. la pasé detrás de sus orejas. la di media vuelta colocándola boca abajo. Fui besando. 39 . fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. con mucha habilidad. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. acercándola a la cama. ni se movió. Cogí un aceite corporal perfumado. me fijé en su sujetador negro.

Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. estaba horadando sus entrañas. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. Cuando conseguí su tercer orgasmo. nunca mejor dicho. Mordiendo las sábanas. largo. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. se la saqué. las paredes vaginales. Lo primero.Al cabo de media hora. la vagina totalmente dilatada. 40 . la masturbación sólo era un estimulante. durante… Ahí va: una. Continué el masaje por las piernas. otro orgasmo la avasalló como una tromba. muslos… Entonces. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. haciéndola recoger las piernas. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. como esperaba. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. ahí iba el primero. apretaba. diferente… Al relajarse. con mucha delicadeza. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. quitarle las bragas mientras acariciaba. al llegar. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. cuando froté. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. solo una mano masajeaba las piernas. ella ronroneaba. corvas y rodillas. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. Una vez encontrado. No sabía que sólo acababa de empezar. las nalgas. Se acarician ambas partes de igual forma. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. Los muslos bien aceitados. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. Al cabo de un rato. en la parte superior de la pared vaginal. al conseguir la mayor relajación. Luego pantorrillas. dos. intenso. tenía la espalda totalmente relajada. pero si no era así. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. los labios… Vaginales. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. también se abrieron. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. levantándole el culo de la cama. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. sin darle la vuelta. ola tras ola. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera.

estaba derrengada. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. tardó un poco en llamar mi atención. así que decidí ser bueno. parecía volver del limbo de los justos. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. Desorientada al principio. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . ella no sabía ya ni donde estaba. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. estuve a punto de hacer que lo chupara. Si no hubieras venido. Estuve recorriendo sus ingles. labios. Me lo pensé un ratito. para ella. Al sacarle el pene de su interior. Cerca de la hora de cenar. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. Me puse debajo. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. en su punto G. totalmente agotada por lo vivido. vino la parte difícil para ella. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo.La di media vuelta. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. pidió clemencia. que lo dejara como una patena. no muy grandes pero sí muy tiesos. Ahora bien. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. Tenía que lograr que yo me corriera. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. Tampoco hay que abusar. de decir que no podía más. corriéndose por enésima vez. más de dos horas. hice que se volviera a correr. hoyito y nódulo durante un tiempo que. Totalmente deshecha encima de mí. Estaba casi dormida. tampoco me encanta que me la chupen. una al día es más que suficiente. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. vi el tiempo que llevábamos. Mi hermana despertó entonces. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. fue eterno. absolutamente pringado. sólo lo pensé. me centré un ratito en sus pechos. estarías tan ricamente. cuando estaba a punto de rendirse. no lo llegué a decir. No quise estirar demasiado la cuerda.

lo reconozco. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. con cara de felicidad y sonrisa tonta. es más que suficiente. nanai. me plantó sus tetas en el hombro. no tienes abuela… -A las pruebas me remito. Ana. volvía a la carga y no era cuestión. el coño prácticamente depilado. Eso de repetir. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. me dio un beso en la mejilla y se fue. si no. -Por lo que parece. -Tienes razón. Hay que reconocer que estás bien buena. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. 42 . Se quedó un poco contrita. pero el que hayas querido averiguarlo. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía.Dijo con voz soñadora. – Le dije con indiferencia. Esto ha sido… Un regalo. también satisfechas. -No sé lo que dicen de mí. a ti tampoco… -Hombre. – Más cínico y no nazco. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. -No es exactamente depravado. – Pero su voz decía lo contrario. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. sí. deberías suponerlo. Yo nunca hago ascos a una chavala así. Simplemente me gusta follar. Tenía los pechos desafiantes.Me miró con arrobo.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. -Ni la tendrás… . eh. -Eh. -¿Felices? ¡Joder. -Claro. y porque eres tú. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. me parece una pasada. eh. No había tenido una experiencia así en mi vida…. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. – La estaba vacilando. Se acercó a mí. ni de casualidad. Con una vez. se me da bien y hago felices a las chicas. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero.

me encontré a mi hermana Almudena sola. tímida como ella sola. aparté su cabello y besé su nuca. empezó a llorar. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. te lo haces tú. si quieres algo. yo hacía todo lo que me mandaban. te buscas la vida. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. Sois lo más precioso para mí… . entré hasta sentarme a su lado. viendo que el picaporte cedía. No había cerrado la puerta. – Me contestó con muy malos modos. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. A partir de ahora. no podía dejarla llorando. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. corrió a su habitación y se encerró. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. Me incliné sobre ella. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. a la hora de comer y con un hambre de lobo. -Mira niño. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. Lloraba tumbada boca abajo. Siendo como soy. Ni filetes.Según aparecí el jueves a mediodía. 43 . Almu. Enredé mis dedos en el pelo. rico! – Me contestó con mala leche. no pienso hacer nada por ti. – Respondí cabreado.Y volví a besarle la nuca. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. sin llamar. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. Almudena se levantó más cabreada aún. si quieres algo. Fui a su cuarto. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. -¿Qué te crees. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. ni huevos. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa.

Tendría que andar con mucho cuidado con ella. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. masajeé por turnos sus plantas. fui subiendo poco a poco. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. chupé y mordí sus dedos. la empujé hacia mí. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. Almudena gemía. su boca… No dejé nada sin saborear. llevaba un vestido largo hasta los pies. bebieron sus lágrimas. mis labios recorrieron. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. Cuando me perdí allí. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. la puse boca arriba. no me dejes así… Otra al coleto. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. se me entregaba totalmente. Estuvimos un rato besándonos. sus labios mordían los míos. con una camiseta debajo. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. llevando al vestido conmigo. con una delicadeza especial. sus ojos. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. Tengo capacidad. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. lo pedía por favor. Mis hermanas se habían vuelto locas. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. con ternura. sé cuando estar un ratito. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. me atraía. en la parte superior de su intimidad. era un poco hippie. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama.Acaricié su espalda. 44 . Ahora venía la parte difícil. sus pantorrillas… Mientras. En fin. apenas tenía un mechoncito de vello. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. no pretendía hacer nada. me quería sólo para sí. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. noté su ansia. muy oscuro. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. sus mejillas. su humedad… y supe que estaría dispuesta. vencida a la tercera caricia. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. no sabía hasta dónde quería llegar.

con cuidado. pero creo que su miedo era mayor. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. Metí un dedo. Era mayor que Ana. Mi herramienta. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. reconozco que no hubiera debido hacerlo. Utilicé mi aceite. caer derrotada en su cama. vi vencido sus primeros temores. En un rato. aguantaría lo que hiciera falta. Lo esparcí por su coñito. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. Tuve que relajarla. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. al cabo de unos cuantos segundos. no. con mucho cuidado… Lo retiré. en que intentó bajarse el vestido otra vez. reseca. tenía humedad en su intimidad. -No. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. no sé si lo sabía o lo intuía. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. No fui brusco. succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. lo hice con suavidad. la vaselina. levantar el culo de la cama. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. luego. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. pero tuve que ser suave. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. volviera a tener otro que la hizo. adquiría otra textura al tacto. llegó el momento de ir un poco más allá. No lo permití. Si no era así. mucho más prieto de lo que pensaba. Alberto. no todos… Estando jugando con su clítoris. sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. tierno… Almudena no daba esa imagen. sin apretar. con su hoyito. no. también bien aceitada. no quise cogerlo. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. también se sorprendió. arquear la espalda… Y. con su nódulo… No importaba. Al llegar al fondo. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . mas yo sabía lo que tenía que hacer. Lo que venía ahora. hice un garfio con él y froté su pared intestinal.

pellizqué. la más recatada. Ya lo sabía yo. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. saqué. suspiraba y gemía. se corrió como una burra. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. pero al darse cuenta de donde salía. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. sin parar de chillar. la puse encima de mí. ya. en el sentido de que no se excitó fácilmente. vergonzosa. Me muero… Je. pero. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. gritando mi nombre. como antes… Y como antes. junto con la camiseta que llevaba. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. Hasta entonces no me lo había planteado. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. podía ser terrible. debía de sentirse empalada. no lo había visto venir. En principio. Agarrándola de las nalgas con una mano. Y van dos. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura. restregaba sus pechos y pubis contra mí. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. me retiré a mi propio cuarto. pidió clemencia… -Ya. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. Alber. cuando intentó decir algo o protestar. Se quedó en sujetador. con un dedo en su esfínter. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. sin salir de ella en ningún momento.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. je. discretamente. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. le marcaban unas tetas de lujo. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. en ese momento me di cuenta de que. no puedo más. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. La pobre no se movía. del tamaño justo. cambié. se tumbó sobre mí. otro dedo se enterró en su culo. fue a ver qué estaba haciendo allí. 46 . la más mona. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. Yo. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. para obtener una victoria completa. solo me saludó con cierta frialdad. Pero Almudena había sido dura de pelar. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena.

-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. era el causante de todo. tenía que. No te imaginas la cara que tenías… . que tú fuiste la primera. -Oye. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. -Bueno. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. dice que va a hablar con los papás. Aun siendo el pequeño. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. Nos reunimos en el cuarto de estar. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. -Joder. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. me ha visto desnuda… Imagínate. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. normalmente. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. Pensé en si tenía novio. Y tú. en plan conciliábulo. Una. Yo no quería. iba a ser nuestra perdición. a punto de llamar. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. era capaz de cualquier cosa. de las tres. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. Me decidí. si le daba mucho tiempo para pensar. Es capaz de liarla parda. más después de saber que tú habías estado con él. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. No me decidía. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. En el fondo. me ha pillado con la guardia baja. En fin. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. Amalia era para mí. Encomendándome a todos los santos conocidos. de alguna manera. Ha montado un pollo de espanto. hace tiempo. ¿Pero cómo? Oí un portazo. calmar esta situación. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. A fin de cuentas. Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. estaba hecha una furia.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. era pura envidia. la más desconocida. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. Se nos va a caer el pelo. Conociéndola. qué cague! 47 . -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca.

quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. Puedo presumir de tener bastante labia. quizás hubiera tenido razón. -Amalia. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. Alberto. la más lanzada. Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. valor. -¡Vete a la mierda. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. si esto salía mal ya podía darme por perdido.Le dije con voz suave y profunda. No cejé en mi empeño. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. cómo estaba! Yo… lo siento. En otras circunstancias. Cierta razón no le faltaba. Me acerqué rápidamente a ella. Debía de suponer que. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. lo intenté. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. ¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. 48 . mírame.Sin darme tiempo a reaccionar. siendo ella. nadie se atrevería a entrar sin permiso. Ana. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. fue lo único que se me ocurrió en ese momento. Aun así. no vi otro remedio. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. pero no deja de ser una locura de juventud… .

no lo hagas. me tumbé en la cama con ella. no. Ahora lo veremos. soy tu hermana. llorando. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. se dejaba hacer sin participar. de mí no conseguirás nada. 49 . tan perfectas o más que las de sus hermanas. -Por favor. déjame. esconder ese tesoro… Pero no podía. yo no soy como ellas. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. Si no caes es que no me llamo Alberto. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. Dejé los besos. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. supongo que a su pesar. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. contando la diferencia de tamaño y fuerza. Seguí a lo mío como si no la oyera. se dilataban. sin soltarla en ningún momento. pensé. -Si puedo. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. Me centré en su clítoris. – Fue lo único que contesté. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. déjame. directamente. más ahora después de haber empezado. -Déjame. con la habilidad de la práctica. Poco a poco.Apreté más mi abrazo. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. Como me retiraba la cara. Amalia me golpeaba la espalda. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. por favor. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. besé su cuello. -No. Besé tanto como pude por donde pude. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. yo tenía una de las mías entre ellas. no se podía ni mover. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. Acariciando sus piernas. No me amilané. dejé de tocarle el pecho. No fui brusco. fui soltando el abrazo mientras ella. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. Amalia iba cediendo en su resistencia. Alberto. todo lo contrario. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante.

se la metí hasta el fondo de su intimidad. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. también le quité la camiseta que llevaba. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. a veces. quizás porque no quería. Del segundo. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. había aguantado como una campeona. -¡Me has desvirgado. ella no se lo merecía. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. Tardé una eternidad. Alberto. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. a veces. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. mi lengua recorría sus labios jugando. Al primer beso. entrando y saliendo de ese hoyito divino. 50 . a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. no me había dado tiempo a ducharme. me tiraba del pelo. Mientras sentía los últimos estertores. hundí mi cara en su intimidad. Con los ojos como platos. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. hijo de puta! ¡Cabrón. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. golpeándome con los puños. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. la boca abierta como si quisiera gritar. ataqué con dulzura. la ensarté la mitad en el primer envite. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. al primer lametón.Algo había conseguido. por favor… aaahhh. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. con la cara de mi hermana llena de espanto. Déjame. le quité la falda sin que opusiera resistencia. Me chocó un poco. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. nada violento. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. Me incorporé sentándome en el borde de la cama.

No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. de que mi vida se me iba entre los dedos. Sin importarte nada. Quizás le di pena. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. mierda. sólo a veces. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. como con Almudena. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . golpeaba con los puños mi espalda. o debería buscar algo que te sirva de lección. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. ruin y miserable. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. había forzado un poquito las situaciones. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. Levantó la cabeza. debió de notar mis temblores. empecé a sacarle mi miembro despacito. mis lágrimas fluían como un manantial. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. y no por lo que fuera a hacer ella. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. decirle cómo me sentía. izó mi cara. No había contado con hacer daño a nadie. cuando me dirigió la palabra. qué había hecho! Amalia lloraba. empecé a llorar yo también. mirándome muy seria a los ojos. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que.Se me quebró la voz y no pude continuar. en ese momento. no había rencor… -No debería perdonarte. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. como la arena de la playa. que recordara. Ella no se movió. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. -Perdóname Amalia. Me había pasado cinco pueblos. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. sino por lo que había hecho yo. Enterré la cabeza en su cuello. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas.Ahora sí que me había dejado de piedra. te has llevado mi 51 . eso sí lo noté. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. me cogió de la barbilla. me lo merecía. ¿Pero violar? ¡Dios. Fui consciente. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda.

su anhelo. Luego. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. Quise levantarme. su hermano. -Oye Alberto. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. volví a lamer con cuidado. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. -Perdóname. Pero no es una oferta eterna. – Contesté con voz anegada en llanto. Haciendo de tripas corazón. me sentía el ser más miserable dela Tierra. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. me acerqué a ella. No tienes excusa. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. Y no me vale con que no sabías nada. con esta experiencia que me has hecho pasar. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. – Me dijo seria pero sin acritud. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. Me esperaba en la cama. mi hermana tenía toda la razón. Yo no podía parar de llorar. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. no sé en que estaba pensando. ya veremos. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. En un par de minutos. -No debería decirte esto. no te lo mereces. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. quitarme a mi hermana de encima. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. ya me encontraba en mi salsa. su deseo y su lucha interior. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. amargura por felicidad. muy a regañadientes me dejó marchar. En el baño me lavé rápidamente la cara. Ante mi sorpresa. 52 . Amalia necesitaba delicadeza. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. estoy esperando… Tragándome los mocos.virginidad por delante. Mis caricias. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. amargo en varios sentidos… Su promesa. no me dejó. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. con mi miembro totalmente kaput. me lo merezco. acababa de pasar por un trance amargo. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. en su cuello. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar.

Hice movimientos cortos y pausados. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. La dejé descansar. Pero aguantó sin decir esta boca es mía.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. supe que iba por el buen camino. no mucho. Estando entero dentro. superponiendo uno a otro. busqué su lengua. Nunca lo hice con más cuidado. y más. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Aceleré un poco más. Vi llegado el momento. sus orejas. como podía. besé sus labios. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. Boqueó con esta primera acometida. acostumbrarse. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. No había dicho nada durante este tiempo. Entonces me solté un poco. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. Lo tuve. Respingó al notarlo. Mientras besaba. si se le podían llamar así. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. si erra virgen. Sí es verdad que se movió algo más rápido. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. las paredes. solo esperó… Frotaba con suavidad. delicadeza. iba. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. y más… Hasta que empezó a gemir. me emborrachaba de sus rasgos. con toda suavidad. Me incorporé encima de ella. Vi la crispación de su cara. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. acelerando un poco más. 53 . debía de ir con un cuidado exquisito. con el menor dolor posible. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. cuando su excitación lo requirió. cuidado. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. no dijo nada. Estuve a punto de dejarlo. acariciaba sus senos. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos.

Pero tampoco tuve que 54 . y otros dos orales. saqué mi miembro de su interior. botando ella sobre mi herramienta. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. como era de esperar. Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. Volví a tumbarla boca arriba. a pesar de ella. ya van dos. sólo de la penetración. no había claudicado. Despacio. Seguí y seguí. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. sin pausa. volvió a gemir y gritar y. Ahora fue distinto. supe llegado el momento de que se corriera por fin. pero entonces no sería yo. dejo de controlar la situación. volví a meter mi cabeza entre sus piernas. Bueno. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. volvió a correrse entre espasmos. Íbamos por el buen camino. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. Para resarcirla. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. literalmente. El sexto orgasmo estaba pasando factura. Dejándola descansar un poquito. se corrió gritando agotada. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Mientras me movía con cuidado. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. Totalmente desmadrada. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. entrando desde arriba.Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. me senté en el borde de la cama. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. Sin que supiera evitarlo. el clítoris en mi boca. hasta que volvió a gemir y gritar. volví a chupar su nódulo. sin llegar a hacer el bestia. Pero aun no habíamos acabado. volvió a mover las caderas. En un rato era ella la que saltaba. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. Acariciando sus labios con los dedos. me miraba a los ojos. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. con Amalia no. me besaba lo labios y me volvía a mirar. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. con mi herramienta entrando hasta el fondo.

repentinamente. Acariciaba un poco sus pechos. permanecí callado. Al perder la erección. me bajé de encima. Me quedé tumbado encima de su espalda. Por si acaso. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. Ahora sí que me había dejado alelado. Miré hacia la puerta. para excitar sus pezones. Aupándose un poco. a lo mejor no te hubiera gritado. mi hermana prácticamente ni se movía. se hizo enorme. no la había cerrado. las hice gestos para que desaparecieran. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. ya. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. sonrió. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. muy seria. al encontrar respuesta en la mía. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. -Si lo llego a saber… . la luz de las farolas entraba por la ventana. por favor. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. Mucho tiempo después. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. seria. A pesar de su aspecto delicado. Una sonrisa tímida en principio que. O en el momento de meterla. 55 . -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. Agarrado a sus soberbios pechos. habían pasado horas. Mi cara debía de ser inescrutable porque. pero yo sí. tenía un carácter de narices. sí la conocía. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. te hubieras dado cuenta. Sólo besé su pelo. -Ya. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. No creo que la mantenga nadie. pasado un rato. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba.esforzarme demasiado. Tuvieron la decencia de cerrar. todos hicimos la promesa. Me tumbé en la cama. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia.

Prácticamente la llevé en brazos. podíais preparar algo de cenar. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. Me dejó helado (aparte de sordo). Nunca te había visto llorar. Creo que hoy ha sido lo más especial. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. -Ya. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. lo más alucinante que haya podido vivir nunca. no me extraña que hable de ti todo el mundo. eres muy mono. No quise decir nada. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. -No seáis cínicas. depende. La enjaboné y me enjaboné. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. ya está. ALMUUUU – Gritó llamándolas. la pobre apenas se movía. No sé luego muy bien lo que ha pasado. solo que me corría y me corría sin parar. Pero no quiero hablar de eso. Como experiencia. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. Esto tuyo es un don. O sí. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. Tenemos un hambre que me comería una vaca. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. pero te hubiera costado. Ahora que lo dices… -Sin embargo. Me miró otra vez. es de otro nivel. Pusieron cara de asombro y escándalo. 56 . Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. no te puedes imaginar lo que aguantan. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. chicas. Ahí has hecho que me enternezca de verdad.

Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. hablado y requeterepasado. Sólo somos tres. te quedan cuatro días para los libros. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. callado. Porque. buen humor. que lo tenían todo pensado. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. me iba a dejar querer. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. Hasta aquí has llegado. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. como comprenderás. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. Al final. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. por lo menos yo. 57 . Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. después de probarte. Dicho y hecho. -Como comprenderás. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. -Bueno niño. que eres un pringao! Pero. después de estas demostraciones. prácticamente. complicidad. como no. Yo. que seguro que vas de pena. ¡Pringao. -Pues no. pensándolo bien. Amalia tuvo que poner las cosas claras. Hubo risas. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. no me vendría mal el cambio. Y porque somos buenas. para ti no hay otras mujeres. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. podrás compartir a las tres. quién me lavaba la ropa. solo con la mirada se entendían perfectamente. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. – Soltó bastante seria. llevo las asignaturas al día. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. -Así ahora. tendrás más tiempo para estudiar. todo lo que venga después no me va a saber a nada.

ya es de cajón. Pero sin malos rollos. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza. que me quieren. No se puede ser más feliz. muy bien avenidas y se quieren mucho. o si salgo. Lo que no saben. Incluso. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. tienden a sincronizar sus reglas. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. No pueden imaginar lo que las quiero yo. las mujeres. Llega un momento en que la gente busca pareja y. que son hermanas. para que no me escape por la noche. Por si acaso. Que no salga por ahí. Por si no me había fijado. me cuidan y cumplen mis caprichos. cuando se reúnen o viven juntas. a veces.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. alguna de ellas duerme conmigo. porque no se lo voy a contar. Yo tengo a tres. Si encima toman la píldora. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. en general. es que no les hace falta tanto control. con una basta. Porque me controlan hasta esos días. me miman. aunque lo había oído. 58 . que no vaya con chicas.

poseía también un vientre plano y liso. Y entonces entró ella. Yo. Lina. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. La mía se llamaba Ángela. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. no nos equivoquemos) tenía una esposa. Sinceramente. la chica más inteligente de su grupo. Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. La vida.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. emocional o incluso sexual. llegado el momento. Ya entonces había demostrado ser. sin embargo. y una hija pequeña de a penas unos meses. era un joven profesor de universidad. Y 59 . yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. me sonreía. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. ciertamente. de hacer dinero. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida. redondos. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. por aquel entonces. Puede ser una oportunidad laboral. probablemente. al menos.

y sólo esperaba que fuese breve. le ofrezco lo siguiente. -Profesor Luna. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. pero elegantes. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. sopesando algo. sé lo que estáis pensando. que hoy por hoy es 60 . Justo encima de ellos. No deberías haberlo dejado hasta última hora. ligeramente respingón. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. y ya me diréis. Y entonces. un culo redondo y firme. y participar en el Departamento. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. tres investigaciones. Ángela. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado.bajo él. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. llevar adelante un par de seminarios. directamente y sin dar rodeos. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. -Usted es el mejor del Departamento. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. En cualquier caso. suave y sedoso como si se acabase de duchar. Sin embargo. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. Que a una chica así no se le dice que no. Yo sólo quería poder recoger.me dijo ella nada más sentarse. Una diosa. ella permaneció en silencio unos segundos. Estaría encantado. que fui un idiota. Por muy atractiva que fuese. yo ya estaba harto de la Facultad.Ya. Fruncí la boca. de modo suave y perfectamente coherente. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. nada grosero. Bajo ellos. en resumen. que entraba justo cuando yo me quería marchar. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. incluso los provenientes de una mujer así. toda expresión pareció desaparecer de su cara.Sonreí. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. como aristocráticos. -Me temo que eso no es posible. -De acuerdo. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. y mientras dure la tesis. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. le dejaré follarme una vez por semana.

61 . -La oferta es tentadora. Mi enemistad con Luis era conocida. -Y espero que a cambio de todo ello. y todos los que seguirían. Ya tengo un alumno de doctorando.Ella asintió. llegados este punto. encajando las cosas lentamente en su sitio. Ni lo vi venir.He de decir que no tenía respuesta para algo así. corrija los errores con severidad. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. y ella lo sabía. respondí con parte de mi aplomo habitual. sólo una cosa me vino a la cabeza. Lina. como te he dicho. En mis años de docencia.En ese momento. Y quiero que me hagas una demostración. No son cosas que pasen en el mundo real. habría que cambiar las reglas. y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. pero me temo que es imposible. No puedo meterme en algo así. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. a parte de un torrente de sangre.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. lentamente. sino con una fría determinación. Bueno. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. todo sea dicho. Pero. Yo seré tu tutor. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. En cualquier caso. No podía hacerle eso a mi esposa. y realmente esa es la razón principal. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo.Aquello era un golpe bajo. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. Aunque supongo que. quizás. Que realmente analice mis textos. tienes razón. se lo tendré que ofrecer a él. Ángela. Eres el mejor. y soy un hombre casado. así que habló ella de nuevo. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. De acuerdo. Yo no tenía respuesta. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. Así que. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. y me indique lo que haya que mejorar. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. No quiero el camino fácil. ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. y mientras mantenga esa plaza. Si iba a jugar a esto.

Yo realmente había aceptado ser su tutor. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. 62 . era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. Al menos. pero debía hacerlo. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. A partir de aquel día. con sus suaves y variados perfumes. y sus gestos estudiados. y después por unas más cortas. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. y por mi. su interés por mi aumentaba. y no por su cuerpo. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. Y quiero creer que. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. Por Lina. Pero. Y notaba que. Sin embargo. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. Parejo a cierto equilibrio intelectual. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. Los pantalones desparecieron. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. ya entonces. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. como con la mayoría de mis doctorandos. Al principio. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. Y. Trabajos sobre esta organización hay muchos. ella siempre fue más elegante que eso. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. y ante mi sólida resistencia. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. ella fue variando su vestuario. Creo que no se lo esperaba.Dejé caer las palabras con tono serio. Así que sacó la artillería. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. con cada negativa a entrar en su juego.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. encima. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. ya que las paredes de la facultad son de papel. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. a ver quien de los dos se quemaba. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. igual de negociador que ella.

Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. la última semana antes del parón por vacaciones. regresaría Ángela. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. yo bullía. Y. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. Por ello. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. Y. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. de diablesa. Juguetona. Por suerte. me indicaba que le había gustado. Sólo había sido un beso. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. Y dejó muy claro. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. en lugar de darme la mano. en Enero. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. ella se acercó a despedirse con dos besos. en Lina y en mi pequeña. Fin de Año con otra. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. jamás me había dicho que la iba a poder besar. El sexo es sólo sexo. el sabor de sus suaves y húmedos labios. De nuevo. La había traicionado. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. Desde luego. Con las ideas ya resumidas y anotadas. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. en el momento en que ella abandonó mi despacho. que buscaba evitar males mayores. cuando se inclinó. Ella dio un saltito hacia atrás. Y lo hizo. Con el regreso a las clases. Así que me puse en pie y. Pero todo remanso de paz tiene un final. arriba. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. Ella era consciente de que. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. sorprendida. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. lentamente. y sabía que. y varias apreciaciones más. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. estando yo sentado. y nos preparamos para despedirnos. Reyes con ambas. Nochebuena con una familia. pero los besos… los besos son otra cosa. desde aquel 63 . Sin embargo. no era parte del trato. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. Estuvimos trabajando cerca de una hora.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

pasión y lujuria. entonces. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. pero yo no podía ya dar marcha atrás. Tras lo ocurrido la vez anterior. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. Así que me colé entre sus piernas abiertas. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. Me miró desafiante y. sin tocarla. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. y le dije: -Súbete a la mesa. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. Y. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. Cuando terminamos de revisarlo todo. Abajo. Entonces. pero mirándola directamente a los ojos. Cuanta razón tenían. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. que dejaba todo tapado pero por los pelos. expectantes y duros. Lentamente. Yo. la miré mientras recogía sus cosas. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. nuestras lenguas jugaban la 67 . y bájate las bragas. ella se puso en pie. la falda más corta que le había visto. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. Pero este no fue breve y fugaz. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. sin embargo. Para cuando su orgasmo llegó. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. la exploración exterior fue ganando en intensidad.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". a medida que eso hacía. y yo me incliné sobre ella. y ella se reclinó sobre sus codos. mordiendo sus labios. perdería de nuevo. y el trabajo ya estaba muy avanzado. sino que me quedé allí. besándolos con pasión y fuerza. comenzando a acariciarla suavemente. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. y con su ropa. que quiero cobrar parte de nuestro trato. Si lo hacía. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. vidriosos. Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". y me quedé mirando directamente a sus ojos. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. me sentí ligeramente defraudado. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. Y. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño.

pues llevaba todo con mucho retraso. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. llegaba con bastante retraso. Había que preparar exámenes. Además. donde se jugaba con palabras y gestos.una con la otra como si fueran viejas amigas. Pero no paré. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. azorada y roja. en pausa. pero no se pasaba a nada más. luego en el espacio entre ellas. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. Ella tenía sus planes para la continuación. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. Al fin y al cabo. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. él va por su parte. comenzó a solicitar mucho más tiempo. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. Una vez más. Para cuando salió al encuentro de su novio. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. Jorge Mediaz. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. escribir. en esta ocasión. no terminado. mi otro alumno de doctorado. Acercándose ya finales de Abril. Yo creo que era una excusa. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. todo a última hora. y que necesitaba el tiempo. pero ella estaba lista. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. 68 . A mediados de Junio fue su examen. a la semana siguiente no vino. luego en la mía. Pero. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. Típico de los chicos. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. y yo tenía los míos. Como siempre. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal.

me costó evitar que lo hicieran). como todos los años. la acompañé hasta la puerta. no. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. Fue un beso suave. del trabajo de tantos meses. un minuto más tarde. al día siguiente no pasó nada. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. supe que todo estaba listo. y que permaneció grabado en los míos durante horas. como dedos cruzados. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. cuando oí que sus sollozos remitían. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). No le decía "te voy a follar ahora mismo. Sólo pequeños gestos. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. con una extraña sonrisa. Y a este le siguió otro. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. Sus labios se entreabrieron. y con su novio al lado (un tipo atractivo. sino "estoy a tu lado en esta prueba". y un Magna Cum Lauden. El primero que ella me daba a mi. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. y ante su mirada dudosa. no ocurrió lo típico. Que mañana vas a triunfar. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. Como es obvio. y un tercero. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. pero no fue uno breve. superó con creces. pero era la que se me ocurría. rompió a llorar sobre mi hombro. tras aquel año de locura. las caricias eran suaves y lentas. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. cariñosas y dulces. Y cuando. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. 69 . Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. como si de fuego se hubiese tratado. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. -Venga. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. la verdad.Le dije. de las dudas y las inseguridades. como yo ya sabía. No. Por una vez. vete preciosa. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. simplemente para sentirla por completo contra mi. Y. Ángela". en los cuales. Fueron meses dichosos. es cierto.Cuando llegó la hora de marchar. aunque lo hiciese rápido. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. Con lo exuberante que era su cuerpo. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. Prueba que. y yo contra ella. y uno más. Pero. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso.

Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. El primer día de tutorías no vino. fue directa a mis labios. no desanimó: duro. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. el segundo día tampoco fue posible. Rodeó mi mesa y. y no de los amantes. ciertamente. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. Y. su falda corta y. una vez más. directa a sus pecho derecho que todavía. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. como suele decir un amigo mío.Sin embargo. Con los retrasos. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. Se inclinó sobre mi. entregado. se sentó sobre mi. Ella. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. chupaban. sin poder verla ni hablarlo con ella. Con los meses pasados. y enormemente sensible. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. Jamás me habían besado así: un beso profundo. 70 . Sus manos rodeaban mi cuello. con las piernas una a cada lado. que se entregaba. firme. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. lo tenía muy claro. redondo y pleno. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. sin barreras. no había catado. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. inseguro sobre todo. Yo estaba a la expectativa. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. Después de ello. me había desarmado por completo con ese ataque. no era algo que hubiera pensado. Lo conseguimos dos días después. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. Al día siguiente de tutorías vino ella. que le gustaba. pues no quería volver a tener una situación así con él. mordían. apasionado. por los pelos. a estas alturas. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. por primera vez. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. en cambio. Estaba en sus derrotado. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. su pelo negro ondeando suavemente. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. Sus labios acariciaban. unos zapatos con algo de tacón. Parecía querer huir de su encierro. No tenía nada claro y.

La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. ladeó la cabeza. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. ya que no vino. Y no la tuve. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho.Y entonces ella. 71 . pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. y eso le gustaba. pero yo le indiqué que tomase asiento. con una sonrisa morbosísima. Ella había triunfado. y eso la desilusionaba. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. yo había triunfado. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. y yo no tenía voluntad para contraatacar. y lo guardó en su bolso. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. recogió todo mi regalo en un pañuelo. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. Notaba que no estaba todo ganado ya. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". Ángela sonrió. Y yo. con una sonrisa juguetona. Se sabía vencedora de esta ronda. allí. Así que me masturbé como un loco. Quería que. Eso la descolocó. Ella había vuelto una bestia del sexo. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. si era posible. Lo dobló con cuidado. Verás. Pero feliz. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. Uno gordo. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. Durante la siguiente semana. Sólo pude dejarme llevar. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. Ella llegó. cuando llegase el día. no sabía que pensar. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. no quería perder tan rápido. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Ya pensaría algo sobre la marcha. la verdad. No tardé mucho en aproximarme al momento. en un movimiento fluido y felino. y disfrutarlo. Creía que ya había ganado. ni esa semana ni la siguiente. desmadejado y derrotado. guapa pero contrariada. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. al fin y al cabo. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. -Yo también tengo mis trofeos. pero su pasión. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. Tanta espera no da aguante. y finalmente se sentó. su entrega. Demasiadas cosas en mi mente.me dijo.

Se alejó un poco y me miró a los ojos. por supuesto. ciertamente. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba.Hice una pausa. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello. dándome la espalda. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. No creo que pueda darte un gran sueldo. Voy a necesitar ayuda.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. pero no sólo eso. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. y en España el encargado seré yo. no lleva ningún contrato adicional. Por esta oportunidad. Había pasión y calor. Ni siquiera en las siguientes reuniones. y requería mucha preparación. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. Sólo se que las caricias de su lengua. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. O algo. a golpe de imprevistos. Ella entró como salida de una fantasía erótica. la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. Aquella tarde no pasó nada más. pero será currículo de cara al futuro. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. Y. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. Es curioso como.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. por todo. además de experiencia. Trabajo y más trabajo. Había un reconocimiento. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado. llevo un año analizando tu trabajo. el sabor de sus labios. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. primero con ternura. Iba a ser una investigación larga. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. Por no ser como los demás. la vida universitaria. Muchas gracias. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. y luego… no sé. breve. excitándome al hacerlo. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. 72 .

Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. desde sus pechos a su estómago. miradas pícaras. no me cansaba de sobar toda su anatomía. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. Pequeñas caricias. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . pellizcándola. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. Lo había conseguido. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. Así que dejé que se confiase. sus pechos. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. cuando noté que ella ya iba calentita. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. por breve que fuera el contacto. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". pero de modo controlado. durante toda la reunión. brevemente. calentándonos mutuamente. aquello se salía del guión. sus hombros y su espalda. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. acariciando su pezón en círculos. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. mientras tanto. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. o su cadera. y ser más audaz que lo habitual. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. Y ella. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. aunque fuesen escasas. acariciando la base de su teta derecha. pero de nuevo ella llevaba ventaja. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. Jugamos de ese modo. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. capturada entre dos frentes. y comenzamos los jueguecitos de siempre. según el reloj de mi ordenador y. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. Tenía que dejar correr mis hormonas. Creo que a ella le ocurría lo mismo. con lo del trabajo. aunque lo llevaba mejor.Así que yo contraataqué y. Yo. Como siempre. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. no sabía reaccionar. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. Ella dio un respingo. Y siempre salía con la misma taquicardia. llevé mi segunda mano a sus pechos y.

Magna Cum Lauden. el juego fue modificado para siempre. nunca tuvimos sexo. o por que. Ahí se perdió. Si que os puedo decir que. Y con ello. por mis caricias. Sinceramente. Por supuesto. Ciertamente. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. y arqueando ligeramente la espalda. pero permitían ir avanzando 74 . todo se construía sobre una mentira. mutuas o de uno solo. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. Cierto. la veía más feliz que nunca.le dije. su DEA fue aprobado con la mayor nota. mientras se recuperaba. y nos separamos de nuevo. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. se volvieron más habituales. y yo le correspondí en igual manera. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. risueño. Las mamadas. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. por lo que nuestra participación al respecto era baja. Eran preliminares. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. No se si por el morbo. el proyecto seguía en marcha. desde que me había ido volviendo más atento. en Septiembre la vi de nuevo. si hubieran sido una complicada carretera. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. Y. A partir de entonces. aunque tendrás que mejorar la exposición. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. sus labios hinchados del todo. podría haberla recorrido incluso ciego. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. llegó el verano. Ella era mi compañera en el camino. Los fajes se volvieron habituales. pero… En cualquier caso. Sin embargo. yo me quedé a trabajar. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. Ella a su ciudad. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. una vez más. Me parece que esos datos son prometedores.

en parte porque me encanta. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez. a partir de entonces. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. Habiendo yo cometido el error. y dándome un besito suave y cariñoso que. o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. Y. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. lentamente. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Eso lo complicaría todo. Solo esperaba que no significase amistad. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". cuando nadie miraba. intentando salir al paso de mi error.dije. Ya sabes. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. mimosa. Eres un tonto. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. en mi despacho. ella dijo con tranquilidad. Desde Octubre. y fue tan tórrida como todas las anteriores. Victoria para ella. era lícito. o algo así. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías.dijo ella. casi naturalidad. Nunca la había llamado de ese modo. sin embargo. ¿no. de modo que oiría todo por discretos que 75 . pero tampoco amor. y luego rompimos a reír. juguetones. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. hora de irse. de nuevo. Me besó. La tercera vez ya nos vimos a solas. Brillaban. Por un momento la miré a los ojos.se levantó. su boca se saciaba con mi cuello. César?Mi nombre. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. Y se había roto. Bueno. De hecho. Pero. Nos vemos pasado mañana en la reunión. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. de nuevo.

por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. pero una cosa sé hacer bien: mentir. como siempre. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. Pero. en tanto tiempo. ya que no podíamos darnos rienda suelta.oí decir a su voz-. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. Hasta entonces. pero siempre he sido bueno en ello. y con más ganas el uno del otro. o su vagina. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. Sin embargo. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. Así que estábamos especialmente calientes. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. con un aplomo que me sorprendió-. está alejado y nadie nos reconocería.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. como siempre. pero teníamos el tiempo para hacerlo. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. la última semana antes de navidades traería cambios. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya.Pude ver como sus ojos. No. entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. yo sugerí. simplemente. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. No es algo que haga a menudo. Era increíble pero. o su cintura. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas.respondí. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. eran como una misma cosa. Supongo que Lina agradeció esto. Entonces. y un Diciembre casi de locura. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. en mi despacho. Conozco un buen motel. Debía sentirse a 76 . Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas. Estábamos. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. Igual que el novio de Angie. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. que necesitaba salir por algún lado. y me pareció que la había cagado. dándome la espalda.fuésemos. Además. nunca quedaba saciado. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. Era poco lo que había que hacer. brevemente se llenaban de lágrimas. la verdad. supongo que ella simplemente estaba encantada. Así vino un Noviembre de sequía y ansias.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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esperé a que se habituase. haciéndola rabiar. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. Por respuesta.un gesto que hizo por mí. Así que la introduje un poco. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. que me haces cosquillas!Por lo que paré. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. internándome un poco en su coño. Comencé a acariciárselo por fuera. y continué un poco más. pero salió tanto como nunca en mi vida. entrando paso a paso. No es que tenga un monstruo entre las piernas. pero nunca se sabe. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. todo esto no cabe en una de mis servilletas. exagero. 80 . mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. succionando. Obviamente no era virgen. sobre su coño. ya que siempre que yo estaba a punto. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. ella paraba. Desde luego. lentamente. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja. besando. ¡Para. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. Entonces lo agarró con una mano y. se lo tragó entero. también a mis huevos. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. con cuidado para no hacerla daño. al lado de mi. y puse mi polla. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. que pedían amor. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. al menos habría tenido una noche mágica con ella. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. No lo era. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. de golpe. pero dentro de ella. Sin embargo. Al menos me lo hizo a mí. Pero ella. si no llegaba. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. Obviamente. por primera vez. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. pero tampoco la tengo pequeña. acariciando. Fue como una declaración de guerra. Así que me coloqué sobre ella. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. Es cierto que así la corrida es mayor. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama.comentó. burlonamente. Una y otra vez. me dejaba al límite. produce inseguridad. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. para. me acercó con sus brazos y me besó. Aquella vez ya no. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. estar a su altura. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. viendo que me paralizaba brevemente. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. Lamiendo.

más apasionado y caliente. Después un ritmo más fuerte. pero sin buscar hacerle daño. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. no pares. un millón de cosas. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. No eran proyectos de pareja. de a dónde no íbamos. O no debería. tranquilo.Eres un tonto. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . con no se. Ella se corrió un poco antes. pero fue tan gratificante como el anterior. mientras me besaba con verdadero sentimiento. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. Mi hermana me las consigue de trapicheo. pero no sería verdad. que tengo conmigo las pastillas para el día después. Al principio. y luego lo retomaba. comencé a darle ritmo a la cosa. pero yo paraba. acercándonos a ambos al orgasmo. de la mía. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. un ritmo pausado pero firme. De su vida. sigue de una puta vez!". Parando si veía que ella aún no llegaba. Eso sí. Tranquilo. charlando.me dijo ella. cariñosamente. ¿Cuál? Eso no lo sabía. de todo y de nada. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. una vez estuvo dentro del todo. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. con amor. Nos quedamos en la cama como media hora. de a dónde íbamos.Con un suspiro. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. brevemente. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. pero desde luego no cometía tonterías como esa.

sin pasarse. El primero era que. Estuvimos un par de años saliendo juntos. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. Es guapa. dentro de una familia casi normal. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. Su educación no ha sido excesivamente estricta. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. vivimos mi hermano y yo con mi madre. Tenía dos fallos fundamentales. no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. cuando hacíamos el amor. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete. sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. A nivel personal. 82 . tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. muy bien.Una chica normal Me considero una chica normal.

finalmente. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. además. Mientras tanto. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. los que no están realmente enamorados son ellos. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. él fue el primero y. mi madre tenía razón. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo. con quién iba. si te presionan para que te acuestes con ellos. -Mira Lidia. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. que si tenía que hacerme respetar. Cómo consejo y para próximas citas. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. me afianzó más en mi decisión. algo que no había 83 . creí que el definitivo. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. me daba mucho corte. harta de gritar. si no te respetan. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. tú les contestas que. mi madre se iba encendiendo más y más. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. ya encontraría al indicado. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. Era un celoso patológico. Conclusión. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. curiosamente. fueron los celos. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos….Yo no conocía otra cosa. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. cosa que tampoco me quitaba el sueño. como siempre. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. que si era demasiado joven. me tenía controlada todo el día. Acabó dándome la razón. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. conforme le iba relatando todo lo sucedido. escuchó mi versión y. que si era una irresponsable. nada de amigos. el realmente importante.

¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada.hecho nunca. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. sin novio ni ganas de tenerlo. no tenía tiempo. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. bailando… Hasta que. en la penumbra de su cuarto. sólo que era algo muy esporádico. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. metida la cabeza entre sus piernas. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. a mí. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. Fue un acuerdo tácito con nosotros. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. al ir a entrar en el mío. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. a lo mejor tenía abierta la ventana. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo. preferí volverme. tenía la puerta abierta y estaba vacío. bebiendo. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. empecé a encontrarme fatal. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. Al llegar. con unas ganas de vomitar tremendas. ella nunca traía hombres a casa. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. pero no quería seguir por ahí. estaba cada vez peor y. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. la ventana abierta para hacer correr el aire. Ahora vivía un momento plácido. Como hacía calor. particularmente. le comía toda su intimidad ¡Jesús. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. Entré bastante mareada. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. María y José! 84 . Veía el brillo de su sudor. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. Me extrañó mucho. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas.

El tío empezó a bombear a lo bestia. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. mamá. ay. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. ay.El tío no paraba. gemía… Hasta que. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. qué cosa! No distinguía apenas las caras. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. Mi madre debía de alucinar. Yo. no se cortaba un pelo. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda.Dijo el tío con voz jadeante. Tenía que ser él que volvía a su cuarto. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. tres. ya llego… . ¡Dios mío. tenía que morderme los labios para no gritar. me quedé estupefacta. mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. dos dedos desaparecían en mi interior. ¿Mama? Ay. Me quería morir. sigilosamente salí disparada de allí. No sabía si me habían oído. SIIIII. me metí en el baño. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. era impresionante. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). hasta la primera papilla. mamá gemía. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. muy fuertes. que conste) a mi entrepierna. esa señora de los consejos sobre el respeto. Tenía que ser un puto. me fui corriendo a mi habitación. NOOOOO. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. uno. dos. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . gritaba. NO. NO. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. Mi madre. Sin hacer ruido. Mi hermano. NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya.

con unos atributos que me habían dejado de piedra. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. otra idea fue madurando en mi cabeza. él era una víctima (o no). decidiendo si enfrentarme a ellos o no. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. en las veces que parecía haberse corrido. oí una conversación en la cocina. incapaz de mirar a ninguno a la cara.. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. no había pegado ojo. mierda y mierda! Esto era súper complicado.. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto. vale. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. o solo a mi madre. Al acercarme a desayunar. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas. la que me dijo cómo eras. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. – Contestó Luis gimoteando. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. No fue de la noche a la mañana pero. Vale. en la cosa de mi hermano. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. Aunque ya le valía. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. no puedo. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. acostarse con una de las amigas de mamá.

no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. 87 . Al entrar en el salón y verme. Dando muchas vueltas al asunto. nunca he destacado por mi imaginación. nada – Le contesté llorosa. Luis no debería tardar. – Dije entre hipos secándome los ojos. Haciéndome rogar durante un rato. por la tarde preparaba escritos. boca abajo y llorando. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. Luis siguió insistiendo. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. Nada. tía.. ideé un plan. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. Acabé decidiéndome. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. incorporándome e intentando recomponer la postura. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. no se me pasaba por la cabeza. recibía clientes y cosas así. Estuve dándole vueltas. acabé soltándole la bola que tenía preparada. mentalizándome durante semanas. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. Luis no había llegado todavía. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. ¡Joder. Es una estupidez. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto.Ni de coña. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. me tenía que encontrar hecha polvo. Unos días después. Es una tontería. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. Me estaba carcomiendo por dentro. culito respingón y una cara agradable (dicen). al volver de la facultad. Me tumbé en el sofá. qué careto! Venga Lidia. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. tetas en su justa medida. bastante malo por cierto. o hacía algo o me volvía loca. Mamá iba a los juzgados por la mañana. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto.. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. Apenas hablaba con ellos. Era perfecto.

88 . tía.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. Procuraba llegar a casa antes que Luis. a lo mejor. tía. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. no pasa nada porque me lo digas. noté su cariño. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. lo que prefieras. ir con algún chico a ver qué tal. a lo mejor ella te puede ayudar. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. era el momento. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. estoy un poco sensiblona… No sé. En ese momento pensé que. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. que suele funcionar casi siempre. tronca… ¡Pues al orgasmo. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. sería capaz de llegar hasta el final. no sé. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. Dándole las gracias por haberme escuchado. Después. Ya.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. más colorada todavía. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. tarde lo que tarde. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. cuando vea que llego normalmente. a pesar de querer auto convencerme. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. Ya te he dicho que es una tontería. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. había resultado una zorra de cuidado. No te rayes. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . ya verás cómo todo se arregla. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar.

estaba muy excitada. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. Ah. Cada día estaba más cachonda. me corría patas abajo. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. Pasada una semana o así. por lo menos había logrado que se excitara. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. dejaba la puerta bien cerrada y. disimuladamente. Casi siempre era verdad. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. Seguí con el cacharro metido. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. di el siguiente paso. se notaba que había alguien detrás y que. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. intentaba dejarla en la situación original. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. Estaba más abierta. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. 89 . Después. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. me vestí. me produjo una extraña sensación de triunfo. Me hice la sorprendida al verle. Iba por buen camino. sólo imaginando que me vería. de una forma alucinante. que pensara que había sido un descuido. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar. Agotada.Naturalmente. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. Hola tía. A partir de entonces. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. dejar la puerta un poco más abierta. aunque a veces no estuviera todavía a punto. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo.

mi plan no daba más de sí. Tampoco hizo falta ningún disimulo. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. mamá. como la grana. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. fui hasta su 90 . incluso una vez en que no pude evitarlo. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. Y la dejé allí toda cortada. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. Anoche estabas con un hombre en casa. jugara conmigo.Dijo a la defensiva. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Algo estaba cambiando dentro de mí. se llevara a mi hermano a su cama. Improvisando sobre la marcha. debiste escuchar eso… . o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. viéndome desnuda.. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. mi hermano. quería que Luis entrara en la habitación. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. incapaz de levantar la vista. hacía como si no me diera cuenta. Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. empecé a necesitar algo más. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. intenté dar otro paso más. Me fijé en la cara de Luis. lanzarme a lo desconocido. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta.Dicho y hecho. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. No podía más. Tuve un orgasmo impresionante. Pues debía ser una película porno. porque vaya gritos. no de la suya. Estaba más cachonda que nunca. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. la zorra de mi madre. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele.. Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. Creo que lo estaba consiguiendo.

No supe muy bien ni cómo lo hice. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. Pero ya no sabía qué más hacer. pero es que… ¡Joder. El pobre estaba todo cortado. Luis. Estaba con la mente en blanco. Tenía que hacer algo distinto. pero me dio esa sensación. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. no sabía ni qué decir. desde que le dije a mi madre que la había oído. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. pareciéndome que decía mi nombre. me moriría de vergüenza… . me planté totalmente desnuda delante de él. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. joder. algo que le provocara definitivamente. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. además. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. no soy de piedra! – Se excusó. sin ninguna idea buena. todavía muy cortado. Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. se serenó un poco. esto es secreto. intentando 91 . Tenía mi vibrador metido hasta el fondo. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. tía! Al pasar te vi. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. no estaba muy segura. Ni me molesté en vestirme. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones. Yo seguí. Como sólo mascullaba.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. Oye Luis.

no me he dado cuenta. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. además de la cabeza en su hombro. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. perdona… . jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. en esta postura. si yo daba el primer paso estaba perdida. apoyada contra él. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. conseguí llorar. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso.dar una imagen de vergüenza y timidez. redondito y respingón. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. me tenía que ver todo el culo al aire. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. tía. su cosa se clavaba en mi monte de Venus. al acariciar mi espalda.Intentaba ser la inocencia personificada. por los nervios. suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. en este caso. Cuando se 92 . Estaba con la sensibilidad a flor de piel. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. No se movía. no ha sido a propósito. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. solté el jersey y me pegué un poco más. Lidia. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. No pienses mal de mí. no esperaba verte así. por la excitación. Luis. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. luego en su hombro. iba a hacer un ridículo espantoso.

por delante. notaba perfectamente su cacharro contra mí. dándome un gusto tremendo. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. 93 . ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. me corrí sin apenas darme cuenta. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. No pude conseguir más. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. ayudándole a desprenderse de su ropa. consideré que era el momento de colaborar. los deseché en ese momento. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). sus caricias subieron de nivel. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. En un momento. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. Si me quedaba alguna duda. Lo metía y sacaba. con manos trémulas. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado. ya no podía aguantar más. con todas las letras! De rodillas a sus pies.posaron en mi culo muy suavemente. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. apenas podía por su grosor. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. En el momento en que intenté metérmelo. Lo chupé y lamí como pude. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. Nadie me había tocado nunca ahí. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. algún miedo o vergüenza. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. ni yo misma lo había intentado. él jadeó y llevó la otra mano. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. como pidiendo permiso. apreté mi pelvis contra él.

¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. ¡Coño. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. lo había provocado. tras desprenderse de su camiseta. hostias. AAAAHHHHHHHH. cómo subía hasta mi botón.Luis me incorporó. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. lo lamía. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. ¡Hostias. en llenarme de besos. a mis pezones… Suave. a mis areolas. me iba a hacer pis. los labios. ¡Mi primera comida de 94 . cuando creía que no podía más. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. succionaba. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. LUIIIIISSSSSS. Me produjo un orgasmo impresionante. jugueteaba con él… ¡Si. interminable. algo que venía de dentro con el vibrador. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. la vagina. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. con los nervios a como cuerdas de guitarra. Al principio me crispó aún más. jugar con la mía. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. sobre todo por arriba. es más. me fue tumbando en su cama. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. En ese momento. me besó en los labios y. coño. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. me había dejado al borde del colapso. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. en meterme su lengua hasta la garganta.

entonces pude controlar yo la penetración. con calma y paciencia.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. Había sido alucinante. empezó a moverse muy. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. Cuando le correspondí. tenía la delicadeza de no apretar. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. era enorme. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. Me cambió de postura. que costaba muchísimo. Por un lado lo agradecí. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. iba a decirle qué sentía. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. cuando ese dolor era soportable. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. me puso encima de él. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. muy despacio. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. saciada. Cuando 95 . por otro. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. el cuello y las orejas. notando a tope la dilatación de mi coño. poco a poco. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. debía de tener el coño súper estrecho… O no. era como si me hubieran dejado vacía. no se movía y. Por lo menos. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. me besaba la boca. creí que se había puesto un condón. Me acarició los pechos con mucha suavidad. Se movió hacia su mesilla. ¡Mi madre.

Él sí. Ni siquiera así salió de mi interior. Adopté un movimiento constante. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. tenía dentro todo aquello. me puso a cuatro patas. creo que estuve a punto de desmayarme. suave y cadencioso. se apoyó contra la cabecera y. ni siquiera un poquito. Me faltaba como media polla por entrar. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. Luis apenas se movía. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. otra…. DIOOOOOSSSSSSSS. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. Tardé menos y nada en volver a correrme. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. tenía que ser todo el abecedario. Estaba agotada de tanto orgasmo. Pero no había terminado. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. una vez. coño. salía… ¡Dios. sujetándome del culo. sin compasión. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. Entraba. le besé en la boca. entraba. me iba a matar! Aceleró un poco más. Me consideré una heroína. hasta que me empezaba a doler. 96 . de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. Apoyada sobre él. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. se sentó en la cama. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. me dejé caer hacia delante. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. me tenía hecha puré.llegué al fondo. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. sin fuerzas para moverme. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. me reventó del todo. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. salía. eso no debía ser el punto G. parecía que ya iba a llegar por fin. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración.

que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. Estaba feliz. Tía. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. muchas veces. Y empezó la bronca. despierta. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. acababa de gastar mis últimas energías. Me sentía feliz. ¡No me grites. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. a mí y a Luis. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. No tenía sentido. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. 97 . no era normal. supongo que se quedó mirándome. Sé que me corrí. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. más de lo que hubiera imaginado. muy lejana… Noté cómo me sacudía. No me sé explicar mejor. Desperté junto a él. era lo que sentía en ese momento. apenas podía abrir un ojo. venga. A mí me daba igual. conseguí incorporarme y quedarme sentada. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. Lidia. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. sí que sí. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. nadie me molestó. perdí la noción del tiempo y del espacio. No sé el tiempo que estuve durmiendo.Aquí. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. estaba más allá de la conciencia… Despierta. quería a Luis.

Tras media hora bajo el agua. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. pensé para mis adentros. conseguí separarme. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. con su cara. No sé cómo. Primero. tapado con una toalla. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. Ni siquiera se había vestido. Otro beso apasionado. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. tenía que demostrar un poco de autoridad. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. pararle los pies. oliendo a gel. no seas perezosa. quitándome la toalla. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. me había dejado hecha cisco. Oye. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió.Debí quedarme frita otra vez. Luis se levantó totalmente desnudo. levanta. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. Flipé con su cuerpo. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. me tumbó junto a él. me esperaba sentado dentro de su cama. Era de día. Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. no! 98 . echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. a fin de cuentas era mayor. labios y lenguas que se buscaron. apartó las sábanas haciéndome sitio y. Me estampó. tú. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. oye. ¡Mierda. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. literalmente. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. con su cosa.

me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. comiéndole la boca con auténtica ansia.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. cómo se movió. tener ese cacharro dentro era impresionante. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. de delante a atrás. pero poco tiempo. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. ¿? Ah. aplastando mis tetas en su pecho. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. No podía ni abarcarla entera. En esta postura entraba todavía más. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. poco le iba a faltar. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. Aunque lo hizo despacito. Me llevó al éxtasis en un momento. Me incorporó. Oí un ¡Puaj!. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. tía. Tardé un rato en poder moverme. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. si no me la sacaba por la garganta. volví a sentir que me partía en dos. corriéndome como una burra. llevando sus labios a mi zona más sensible. No sé cómo lo hizo. tenía que hacer 99 . la pomada. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. Pero no pareció que le molestara demasiado. excitando mis pezones y areolas con los dedos. iba introduciéndomelo cada vez más. Me tumbé encima. me dio un ataque de risa. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. me agarró los pechos con ambas manos. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. Con un balanceo suave de cadera.

Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. Botando en la misma postura. a traición. un orgasmo devastador me recorrió entera. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. no me había ni enterado. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. no me hizo ni caso. me volvió a mover. NO PUEDO MÁS… . la sacaba.Dije agotada. por favor. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. moviéndolo a toda leche.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. por detrás. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . a rozar contra él. se me estaban cansando las piernas. LUIS. yo descansaba un poco… Ya. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. todo era cuestión de acostumbrarse. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. no sigas. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. a intentar que volviera a correrme. me gustaba mucho pero quería descansar un poco. Como la tarde anterior. era muy agradable. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. cuando me tumbaba. Por lo menos. no me dejaba relajarme de verdad. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. me tumbé encima quedándome quieta. me hizo un mete saca muy rápido. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. desde mi interior a la punta de mis pezones. YAAAAAHHHHHH -No sigas. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. me frotaba el clítoris con los dedos y. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón.

Eres un salido. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. luego te vi y. No pude más. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. un salido y un degenerado. Haberme dicho algo. no tan estúpido. al final. Luis – Me di la vuelta hacia él. otro día. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. me estabas poniendo súper cachondo. andaba todo el día empalmado. 101 . ¿Ah. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. Bueno. Este tío era insaciable. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. Bueno. Al principio te oía. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. tronca. Además. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. Acabamos agotados. tía – Contestó con muy buen humor. no estaba montada sobre mi hermano. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. apareces en pelotas en mi cuarto. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. otro así y me revientas. Te has pasado tres pueblos. han sido los mejores polvos de mi vida. Pues sí. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. eres la tía más maciza que conozco. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. que quería seguir conmigo. sentía todo su peso encima de mí. Y la culpa es tuya. Si te ponía tan histérico. me asfixiaba… Sin embargo. que uno no es de piedra. estuve a punto de quedarme dormida. no había sentido algo parecido en mi vida. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. pero me ha encantado. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé.inacabable. sudados. Tumbada encima. me mordió la nuca y yo la almohada. Gruñó. la llevé a mis labios besándola. estás de la hostia. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. Mejoraron mucho las relaciones en casa. Nuestra rutina no ha cambiado. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. todo fenomenal. En fin. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. no sé muy bien por qué. ya veremos qué viene. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. cuernos y venganza 105 . no llevábamos todos muy bien. Pero si soy sincera. irán pasando los meses y mamá irá engordando. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él.A partir de entonces. Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. Estuvo a punto de no tenerlo pero. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. ni se me ocurrió tomar la píldora. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. de vez en cuando. hacíamos una visita a mamá. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. Tuve una suerte enorme. Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. niño o niña. Sexo anal. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. Seguiremos juntos. pero ahora he tenido que reaccionar. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). Es el hijo de los tres. bueno… El origen no. ha decidido dar a luz a este niño. había armonía. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). aunque a mí me da igual. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. Él sigue igual de salido o más. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. El primer día que fuimos con ella. no me pasó nada por pura chiripa. sólo la continuadora. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó.

el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. de España.NOTA: En anteriores relatos. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. me indicaban que. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. son habituales les pondré “Comillas”. semáforos. y tenidos en cuenta vuestros correos. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. los bocinazos. que se suele decir. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). una “tía” de las que se ven pocas. La mayoría. Hecha la aclaración. Claudio era un personaje triste. Incluso se puede dar. Pero también tenemos nuestros localismos o. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. por todos o casi todos. o cualquier otro tipo de circunstancia. a todos los lectores. dando. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. 106 . camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. su esposa. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. el sentido concreto que pretendo. tomando un descanso. en su totalidad. palabras y/o expresiones propias. he recibido infinidad de correos. quien no las entienda. algunos. son de países de América y. o lo que sea). Dentro de España. a los que me estoy refiriendo. insípido. para mí. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. Realmente era un tipo muy abandonado al que. dicho de otro modo. “La de Cervantes”. Todo esto es normal y comprensible. Pero. esta situación. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. dependiendo de una región o zona. ambientes. en algunas fases de mis relatos. entre personas de diferentes grupos de edad. enviados por lectores. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. quiero complacer. no terminaban de entender lo narrado. algo que ahuyentaba a las mujeres. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”. también ocurre lo mismo. Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. Aclarado esto. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta. un doble sentido. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. de apenas una hora. de esta forma. una ironía. en general. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos.Vaqueros. en particular. De esta forma. a los que me escribieron y. Los lectores.

añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. Al subir al vehículo. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. entre la multitud.Un buen día. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. Aparcó el vehículo y entró en el local. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. tenía mil euros entre las manos-. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. No pudo evitar escuchar cómo. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. al menos. Cuando llegaron al lugar de destino. evidentemente. totalmente ajeno al tráfico. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. si todo salía bien. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. ella. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. a eso de las tres de la madrugada. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. Apenas pasaron tres meses cuando. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. no sabía cómo. de forma burlesca. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. Al verla sin abrigo pensó que. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. Así lo hizo hasta que. que se partiera la cabeza y. la más frecuentada del momento. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. de once a ocho de la mañana. “Yo Claudio”. tanto que sentía como si le faltaran. tenía un buen 107 . buscando tranquilidad. echó un vistazo por el espejo retrovisor. así. poder quitarle los billetes. la mujer. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. la que estaba de moda. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. la clienta. pero decidido. además de dinero. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. un sábado. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. sin pretenderlo. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. Con miedo. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. pagaría sus ansiadas vacaciones. la mujer le pagó con un billete de diez euros.

y “desplumaría”. Se acercó a los abrigos. con edificios “calcados”. después. primero. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. aunque así fuera. dos teléfonos de alta gama y. Casi eran las nueve de la mañana. y el grupo de amigos con quien estaba. las mujeres y un par de hombres. sin tomarse el café de costumbre. palpó con las manos a su espalda. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. 108 . montó en su taxi. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. se fueron a bailar. Por no perder tiempo decidió coger ambos. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. Pili. Salió al parking. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. atrajo su atención. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. Claudio. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. su esposa y única compañera desde hacía seis años. estaba el tesoro que ansiaba robar. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. posiblemente. Lo tomó entre las manos. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. ahogadas en alcohol. en la penumbra del ambiente. No quería enojar a su mujer y. bailando como perras en celo. de clase obrera. Tras un buen rato. Con este pensamiento se puso en camino y. habían dejado los abrigos en los sillones. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. tras media hora. La locura provocada. con toda seguridad. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. se sentó en el borde del asiento. sin levantar sospechas. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. sin perder un segundo en saquear los bolsos. al ver el color del dinero. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas.

Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres.respondió de forma contundente la afortunada-. cambió el tono de voz. Claudio no perdía detalle. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. Sin demorarse más tiempo. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. de forma tradicional y sin ganas. perfectos. se subió a la cama. afloraron al hacerlo. Rara vez. lo hacemos. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. cuando él se calentaba. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. Él. en tonterías. con los ojos cerrados. Apenas un par de minutos después. tú. de apenas cinco minutos. Ven. ambos. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. muy lentamente y poniendo caras muy raras. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. Y así era: cuando no estaba cansado él. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. ella se enfriaba.Sin tiempo para decir más. como si no quisiera verlo. ella abandonó la felación. Ella se acercó a él. estaba desganada Pili. ella comenzó a desnudarse. hasta la fecha. joven y lozana como una universitaria. Nada más llegar. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. había sido a un coito rápido. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. “la sargento mayor”. como tú quieras. 109 . su mujer. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. tenía predisposición.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. los movimientos de Pili. Pili. sus ojos brillaron. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. es para ti. dices que no lo has visto. Claudio. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. a sus treinta años. con sus caderas. también se desnudó. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. La tomaba del pelo fuertemente. Pero… si piensas que debemos devolverlo. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. pues era prácticamente el único uso que hacían de él). se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. Poco a poco fue acompañando. que lo debió coger otro cliente. Si mi amor. de cualquier edad o condición. se mantenía. Sin perder tiempo. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. a lo más que había llegado. como si quisiera apresar el momento para siempre. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja.

atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. sin despertar sospechas. al pasar por delante de un cajero automático. el afortunado Claudio. se levantó. sorprendida y asustada. un vehículo de este tipo. A Pili. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. y. bajó. vio que una chica joven sacaba dinero. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . por ser una presa fácil.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. Así comenzó a pensar. con voz firme y amenazadora. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. no hace sospechar a nadie. exigió que le diera el dinero. robarle el bolso. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. hasta la fecha. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. se vistió y se fue a hacer sus cosas. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). en que consiguió de la joven más de cien euros. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. lo más importante. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. Pero una noche. Decidido. dando un paso más. Para ello aprovechaba las tardes ya que. y se encaminó hacia la entidad bancaria. aprovechando el descuido de alguna incauta. Desde esa noche. Tras soltarla salió corriendo. apretó el culo. no lo pensó dos veces y obedeció. no pudo aguantar más. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. lo aparcó. Tras terminar. solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. y. por las mañanas. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. Comenzó a robar en casas apartadas. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. por las tardes. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. su mujer. para él. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. la envolvió el cuello con su brazo. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. sin que ella advirtiera su presencia. Ahora era consciente de que. maquinar y. La pobre muchacha. le dijo que. se acercó a la chica. Claudio quedó pensativo en la cama. le había podido ofrecer. eran víctimas más fáciles. dormía hasta la hora de comer. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. Pili. Cuando. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo.

pedía calma con la “boca pequeña”. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. más segura y discreta. consiguió entrar con facilidad. posición comenzó a follarla con ganas. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. decidió empezar por la superior. Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. Inesperadamente. la casa. ella. Inició una corta carrera hasta las escaleras. le subió la falda y. se dirigía a la parte trasera. La mujer se retorcía al sentir los magreos. introduciendo las manos entre el vestido. Si alguien contestaba. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. En esta incómoda. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. Tras llamar y no recibir respuesta. ella. consiguiendo que. se encaminó a la parte trasera. escondiéndolo tras unos arbustos. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. Claudio se asustó pensando que iban a subir. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. el hombre. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. tras saltar el muro. Sin replicar. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. pero excitante. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. se desabrochó la bragueta. quedara tumbada sobre los escalones. Ambos parecían bebidos y muy calientes. Si no había respuesta. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. llamaba al timbre o al portero automático. Al contar con dos plantas. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. Se asomó con cautela. empujando una pequeña ventana. se la metió por el culo. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. como queriendo no ser obedecida. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. de la valla. muro o cercado. 111 . Volvió a pie y. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. se libró de las manos que la retenían y se separó. Se tumbó sobre su espalda. sobresaltado. buscó las bragas por debajo del vestido. la enculada. por encima del vestido. sin poder remediarlo. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. Un viernes. según el caso.dinero extra que entraba en casa. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. gritara como una loca. boca abajo. Allí. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets.

se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. Vamos a la cama. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. Pensó que sería un buen lugar. pudo ver la cara de la mujer. Al mirar. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. pese a lo que sucediera. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. todo lo contrario. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. era el único lugar. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. él. Cuando se separaron. Saliendo de su recto. Él se colocó muy pegado a su culo. por otro lado tenía miedo y. inclinó su torso hacía la cama. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. más profundo de lo normal. A pesar de que su erección había bajado. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. Más que eso. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. Los amantes seguían jadeando y gritando. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. se situó detrás. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. decidió mirar y sufrir en silencio. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. Claudio. y la penetró por segunda vez. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. sin mirar?.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. en suaves jadeos. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. De repente. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. Presuntamente se estaba corriendo. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. Cuando lo hubo hecho. más. echándole un par de “huevos”. junto a la puerta. dando la espalda. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . tal vez aguantar los cuernos y ver todo. en cuclillas. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. ella sentada sobre su miembro. besándose y manoseándose. en pie. sin dejar de follar. agitándola ligeramente. Tan claro como si fuera de día. se desabrochó la camisa y se la abrió. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. Vio un gran armario. y con ganas. Pili. Los gritos de la mujer no decaían. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. se incrementaban con cada nueva embestida. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. agitando la cabeza en todas direcciones. al ver el tamaño del tipo. o ¿Debía permanecer escondido. terminó por aceptar que se trataba de Pili.

Follamos durante un par de semanas. Pero… ¡Cuenta. no lo podía entender: sorprendentemente. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. algo que jamás había consentido con él. El hombre se animó un poco más. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. Sí. un vecino.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. Pues…. no quiero que te enojes. Después regresó a su país y no lo volví a ver. más erótica. vio inundado su recto por el semen del hombre que. ella. por segunda vez. le recibía con vicio.mientras. ¡Sigue. Cuando ella parecía estar corriéndose. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. Claudio. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. Sabes de sobra que no le dejo. no daba crédito. Poco a poco. descargó durante varios segundos. Ella también alcanzo el éxtasis. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. aparte de ti. sorprendentemente sin desacoplarse. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. 113 . le entregaba el ano a otra persona. Perdona Piluchi. gimoteando y suspirando. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido. sin hablar. Justo en el momento en que se calmó un poco. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. su esposa. por las tardes. Es más. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. le motivase mucho más. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. sigue con lo del polaco! –insistió él. Una y otra vez se preguntaba. No eres el primero.

A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. que una vez la tuviera dentro. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. desde ese instante. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. en ese preciso momento. Finalmente comenzó a encularme. pero que no me hiciera daño. una tarde de mucho calor. con más velocidad. pero él supo convencerme. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. que en pocos minutos estaría gritando de placer. Le pedí que me follara por detrás. Finalmente comenzó a entrar y salir. Le pedí que fuéramos a mi casa. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. Nada más entrar fuimos al salón. me hizo colocarme encima. boca abajo. Desde que el polaco se fue. Follamos un par de semanas. yo ya era toda una experta en sexo anal. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. solo quería romperme el culo. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. charlando. Después de irse a su país. Él no tardó mucho más. me embadurnó el ano abundantemente. A mí me daba miedo. a medida que el dolor remitía un poco. con sus palabras. A los cuatro o cinco días me lo propuso. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. no iba a desear que me la sacara. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. Sin saber cómo. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. como te decía. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. lo hizo con una botella de aceite de oliva. me abrió los muslos y. Desde ese día me folló por el culo a diario.Pues. Finalmente accedí. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. 114 . una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. Él fue a la cocina y al baño. Con mi marido no quería hacerlo. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. después de mezclar jabón con aceite. Me puso tan cachonda. con todos. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. me quité el bañador y el hizo lo mismo. Extendió la toalla en el sofá. he abierto el agujero trasero desde el primer día. que no pude aguantar más. Estábamos en la piscina comunitaria. Al regresar. Siguió penetrando y yo gritando.

Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. Durante un buen rato. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. totalmente seguro. sin embargo. 115 . alguna que otra noche. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. un poco más. llegó a la puerta principal. Sin saber qué hacer. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. Lo tomó. sobre una pequeña mesita. cerró el cajón. encontró una idéntica. abrió lo suficiente la puerta y probó. los amantes. ya había sido suficiente para él. Colócate en posición. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. confundiéndose con susurros y risas. De un trago se la tomó y pidió otra. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. sin perder tiempo. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. con el mismo resultado. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. bajando las escaleras. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. Abrió uno de los cajones de la mesita y. al rebuscar en su interior. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. abrió la puerta. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. –dijo el amante y salió del dormitorio. bajó las escaleras de dos en dos. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. despejó su mente. halló varias llaves sueltas. La guardó en su bolsillo. Dame un minuto que no tardo. una por una. Tras compararlas con la que abría la puerta. con más claridad y frialdad. cual era la que abría.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. junto a la salida. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. ni dónde ir. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. sorprendentemente. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. Ahora pensaba mejor. El licor calmó su ansiedad y. Cuando regresó. Asomó la cabeza y. Antes de salir al exterior reparó en que. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. finalmente. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. en su mente. El pobre cornudo apenas podía pensar y.

se puso las mugrientas zapatillas. Es que he tenido una noche de perros. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. Tengo el triste deber de comunicarle que. una plaza monumental. ella.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. guapa. evitando que Claudio sospechara de ello. en comisaría. frente a la cara. pero sereno.¿Qué desean?. Al hacerlo. Eso sí. Ligeramente mareado. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. Con la cara desencajada. y sanitarios. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. –Se excusó forzando una sonrisa. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. Pasó varios días “tragándose” el secreto. No. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. vestido con un traje marrón oscuro. y casi tartamudeando.Preguntó. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. pero. Un lunes. Perdona. sin rumbo fijo. de las buenas. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas. en la vivienda indicada. su esposa. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. Uno de ellos portaba. eso sí. su mujer dejó de recibir regalos. se dirigió al salón y se sentó en una silla. Se incorporó de la cama. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. vestidos con uniforme policial. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. fornidos. otros dos. No obstante. Claudio Moscada Espósito. Claudio les invitó a pasar. de su esposa. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. Se han personado varios efectivos policiales. un bolso negro que Claudio reconoció al instante. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. en la mano derecha. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. Sí señor. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. sobre las dos de la tarde. Hablaba solo.añadió. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. abandonó el local. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. impecables. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida.

señor. Añadió. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. excusándose. en su defecto. En ellos permaneció unos diez minutos. posee una empresa de gran envergadura y. sobre las diez y media de la noche.. Pilar. él iba sentado en el asiento trasero. salió del lugar en dirección a comisaría. en el coche policial. eran evidentes sus gestos de aflicción y. me encuentre más calmado. fue a los lavabos. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora..No señor. no tenemos hijos. se había sentado el inspector. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. digo. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. hasta la hora de la comida en que Pili…. a juzgar por las pruebas. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No.. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. a su lado. según la declaración del detenido. tras firmar los documentos que le presentaron. con su esposa. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. durante los últimos tres años. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. ¡Despierte!. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. yo. –Respondió Claudio muy nervioso. Junto a un socio. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o.. le explicó todo lo que. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. Entre otras propiedades. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. como hago todos los días. el otro policía conducía y. Tras desayunar me he acostado.respondió Claudio al mirar su reloj. poseen un chalet en una urbanización próxima. ha tenido varias amantes. de 37 años de edad. Al salir. junto a uno de los agentes uniformados. sin titubear y con gesto triste. sin leerlos. casado y con dos hijos de corta edad. éste. las continuas salidas. alegando que. No. Por las tardes. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. No será necesario. entonces…. 117 . Hoy. Deme un par de minutos y me adecento un poco. después de comer. De camino hacia el depósito de cadáveres. al regresar sobre… las nueve. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. su mujer entre ellas. Una vez estuvo en el despacho del comisario. con alguna vecina de confianza. al parecer. entonces escucharé lo que tenga que decirme. no sé nada. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. Tras identificar el cadáver se sintió mal y.

dio los siguientes datos: El lunes. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. como acusación particular. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. de los chismes que circulaban por la calle. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. Al llegar. a su socio** El día siguiente. junto con su esposa e hijos. Por consiguiente. De esta forma. Mucho menos una llamada. en todo momento. no lo consiguió. y el acusado. sin embargo. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. realizada desde el teléfono de la vivienda. no la halló y. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. se encontraba lejos del lugar. si. Esta. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. Los meses fueron pasando y llegó el verano. sobre las nueve de la mañana. de ser así. Pidió poder marcharse a casa. afirmó no haberlo visto nunca. la hora estimada del crimen. El domingo. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. la señora. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. Al ser interrogada por los agentes. él no podía haberlo cometido. con puntualidad. asegurando que llegó a media noche y que. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. Claudio. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. a una localidad situada a 32 km. en su declaración. se lo concedió. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). “de boca en boca”… Curiosamente. él. Tras mirarlo unos minutos. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. Asustada. los martes. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. sobre esa hora. minutos más tarde. como acusación pública. Decidió regresar junto a su familia. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. Días antes. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. ésta. su inocencia en relación al crimen. de las informaciones que le proporcionaba la policía. fueron a pasar unos días con sus padres. aseguró que no echaba nada 118 . a última hora de la tarde. como presunto responsable. si bien. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. su esposa. Lo hacía una vez a la semana. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. Éste último mantuvo. a través de un cristal especial. en su móvil. Respecto a lo sucedido. el ministerio fiscal. encontró a la victima tumbada sobre la cama. afirmó no saber nada. reconoció su relación sentimental con la víctima. desnuda. En él. necesitaban saber si lo conocía y. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa.Tras esta corta conversación.

no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. amenazas y todo tipo de palabrotas. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. comenzó a lanzar insultos. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. consiguió atarle los pies con otro cinturón. se había olvidado el teléfono y. ansioso. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. y. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. solía ser bastante impaciente. se levantó antes de lo acostumbrado. Posiblemente debido a que era muy reciente. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. él. a empujones. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. tenía que ir a trabajar. de esa misma mañana. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. a “diestro y siniestro”. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. la inclinó contra el capó. de inmediato. en la cocina. evitando las coces que ella lanzaba. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. a la sesión de las diez. que se hubiera producido un Robo** Claudio. El domingo. su mente estaba en otra parte. si bien. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. Encima. en la encimera. Advirtió que. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. eso me da igual. Sin perder tiempo la subió en el taxi. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. la muy puta. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. sentado junto a su abogado. Al salir del barrio. esto me da una idea. por la mañana. hasta que Pili aceptó. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. casi con total seguridad. ella había olvidado borrar. Sorprendentemente. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. en la parte trasera. Ella reusó su propuesta. él.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. Pensó que habría ido a la compra al no ver. 119 . No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. No era así. Ella. a las nueve de la noche. antes de la hora de comer. a buen seguro. como si buscara una forma de arreglarlo. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. como si quisiera violarla por detrás.

seguramente. Cogió a su delgada esposa.Acto seguido subió al vehículo. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. no quiso llamar la atención. de tela. con la familia. Claudio. simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. como pudo. Claudio. Veinte minutos después de haber llegado. Tras esperar diez minutos más salió del coche. cabreado. debió quedar muy extrañado y. Un saludo”. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. en brazos. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. hora en que. Le estaban un poco grandes pero. Nos vemos mañana para ultimar detalles. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. tras la puerta. tumbada. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. entró en el dormitorio y la dejó caer. a pesar de su escaso peso. abrió el maletero. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. aprovechando la escasez de luz. Subió con ella al piso superior. se defendió con uñas y dientes. por su propio peso. lo había citado. Tras un corto. el día que entró en la casa. Comenzó a 120 . la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. en el asiento del conductor. Con este mensaje. la cargó sobre su hombro y. hasta ese momento. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. como si quisiera gritar por ella. al ver que ella no llegaba. Tras la tercera llamada. se acrecentaron. cogió de nuevo a su mujer. pero agotador forcejeo. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. tomó el bolso de Pili. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. Los nervios que había sufrido. como una leona enloquecida. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. y de hacer ruidos con la nariz. subió a su coche y se marchó. No hizo nada. Pili. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. No fue muy deprisa. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. La mujer no paraba de patalear. bajó a la planta baja. no representó ningún problema para él. Pili. supuestamente. El amante esperó unos minutos en la puerta y. No puedo acudir a la cita. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. salió de la casa. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. que había en un pequeño zapatero. entró en la casa. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. había ocultado el taxi. el amante. sobre la cama. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. Allí esperó hasta poco después de las once. Una vez hubo terminado. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. la llevó hasta la casa. esta circunstancia.

aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. llorosa… aterrada. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. La mujer lo miraba atónita. con furia. tantas veces. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. tomó una de las almohadas. Se sentó sobre sus rodillas y. sin apartar los ojos de los de ella…. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. Dio un último repaso a los objetos y. casi de forma incontenible. la desventurada. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. pero no dijo nada. luchar. con las vecinas. una mesa de jardín plegable. con ternura. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. al ver que tenía todo lo necesario. le vendría muy bien. de plástico ligero y poco pesada. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. Su intuición tuvo premió ya que. apenar…. efectivamente. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. negras y con asas. Tras unos interminables segundos. secó sus ojos con la manga del mono. Sin mostrar remordimiento. Finalmente se incorporó. sobre la mesa. un pequeño hacha que. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. de unos ochenta centímetros de lado. de los que se suelen usar para secar cubiertos. buscaba ese cuarto donde. su mirada era lo suficientemente explícita. con prisa y cuidado. su marido. luchó por no derramar las lágrimas que. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. llorar. Claudio. tras el chalet. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. Junto a la puerta de salida se detuvo. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. apretó con todas sus fuerzas. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. le había puesto los cuernos…. como si se despidiera. junto a la piscina. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. No parecía saber qué pasaba. Durante unos segundos la miró. No tuvo más tiempo para pensar. por lo general. Su esposo le besó los labios.mirar en todas las habitaciones de la casa. allí estaban. la puso sobre la cara de la desdichada y…. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. Posiblemente pensara que. Mientras asfixiaba a su Compañera. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. Respiró profundamente. eso podría ser lo menos grave. Ella pareció relajarse un poco. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. Claudio volvió a bajar. De nuevo en el cuarto. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo.

al pasar junto a un oscuro callejón. Han surgido problemas. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. Por la mañana. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. se desvió y se metió en él. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. Tras enviarlo observó que. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. no articuló palabra alguna. de forma disimulada para no llamar la atención. desayunó y terminó por meterse en la cama. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. Claudio se puso nervioso pues. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. su plan podría tener mayor o menor éxito. A partir de ese momento. que había recibido un mensaje de Carlos. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. A mí no me sorprendió puesto que. Al llegar a casa se duchó. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . le podría haber delatado. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. pero le daba igual. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. sobre las nueve de la noche. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. junto al teléfono de la casa.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. en un momento dado. descendió con el mono en la mano. Sobre las cinco de la madrugada. con algunos clientes o proveedores. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. Finalmente se marchó. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. desapareciendo para siempre. Finalmente se marchó llevándola consigo. le prendió fuego. Te espero en la puerta de la empresa”. los camiones que riegan las calles. dentro de una bolsa de plástico. mi marido me dijo que tenía que marcharse. la policía. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. El resto de la noche la pasó trabajando. Claudio. la mayor parte de las noches. Así se libró de la prenda que. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. lo sacó de la bolsa y. Se puso sus zapatos. Lo último que recuerda es que. en un rinconcito. como si fuera otra jornada más. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. Detuvo el taxi. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. había una pequeña libreta. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. su amigo y socio en la empresa. cuando no transportaba a ningún cliente. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. después.

se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. mis suegros. me quité el maquillaje. después de que se fuera. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. No ha sido grave. a eso de las once. le leían sus derechos y se lo llevaban. CLARA. por aquellos días. Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. algo muy frecuente para mí. Imagino que. apretó los puños y. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. vino a decir lo siguiente: 123 . tomé el libro que. sobre todo cuando me siento sola…. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. Sobre las once. si disponíamos de uno. o a mí si es demasiado tarde. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. por un momento. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. creo que dura unas dos horas. a los agentes que lo custodiaban. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. mejor dicho. El juez lo mandó callar y ordenó. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. lo había denunciado. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. insistió en que. Le despedí junto al coche y entré en casa. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. ha adquirido una considerable destreza. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. se personó La Policía preguntado por mi esposo. por pequeña que fuera. Claudio respiró profundamente. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. para acostar a los niños. después de tanto tiempo haciéndolo. resumida por un diario de la ciudad. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. Tras hacerlo. Realice la higiene bucal. me he asustado.y se marchó. pero no he querido parar. Cuando terminó la película…. estaba leyendo. A la mañana siguiente. Me pidió…. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. me lavé la cara y regresé al dormitorio. si alguien preguntaba a qué hora había regresado. La sentencia así lo reflejó y. dijera que a media noche. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha.

se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse. por el fallecimiento de Pili. (Cantidad que se me antoja escasa. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. no iría a limpiar hasta el martes. a donde quiera. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. entre esta y su esposa. Pasó el verano. Pero. fortuita. Un día. De esta forma. en el lugar del crimen. estaban más que contentos. si lo desea. Una señora se acercó a su taxi. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. para practicar sexo. hubiese pensado que lo hizo ella. después de todo. abrió la puerta y entró. mientras él hablaba con los compañeros. 124 . después el otoño y. o sintió temor. Él no era consciente del acuerdo previo. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. También había sabido que. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. Hay otros compañeros antes que yo y. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. demostrados. quedándose con “casi todo”. los hechos quedan. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. la primavera trajo nuevas noticias. a sabiendas de que. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio.000. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora.000 euros. junto con el socio. el hombre acabó con la vida de la víctima. su plan salió perfecto y todos. que cobró de la compañía de seguros. Dada la fortuna del marido. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. salvo dos. el primero de la fila puede hacerlo. todos los días. la asistenta.La noche de autos. en opinión de quien firma este artículo). verá señora… Nada de explicaciones. algo más de 150. Pero…. para adelantar la tarea al lunes por la mañana. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. Asustado por lo que había hecho. Al no encontrarse. tras el invierno.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. pero no puedo llevarla. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. el acusado. de forma habitual. Algo le inquietó. y decidió posponerlo para el día siguiente. Por razones que no se han esclarecido. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. sobradamente. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos.

entre nosotros. Prosigo… Sé. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña. mi esposo no habría sido condenado. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. Le he dicho que no me interrumpiera. Tras recorrer. sin peleas. No es que Claudio no quisiera decir nada. si yo no hubiese mentido. Busqué consuelo y cariño y. sin mi testimonio favorable a sus intereses. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. el socio de mi esposo. como se dice vulgarmente. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. casi con total certeza. Mientras le preguntaba la dirección de destino. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. con un porte que denotaba distinción. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. me lo dio. Allí hemos comprado un hotel. en una importante ciudad costera. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. su socio. A mi marido que “le den por el culo”. Usted cambió mi vida. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo. Pero no fue usted el único beneficiado. Pero…. yo también lo fui. “mató” a su mujer. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. Vi la oportunidad y mentí…. Imagino que todo esto le sorprende. Claudio. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. unas exquisitas formas de hablar. proporcionándome una nueva oportunidad. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. usted no habría cobrado la indemnización. digamos. asimilar lo que escuchaba. su venganza no 125 . y. que fue usted. Por lo que veo no me ha reconocido. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. sin pretenderlo. Usted me presentó la solución. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa.Éste. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. por lo que podía ver. Soy la esposa del hombre que…. parecía estar “MUY BUENA”. Y sí. Sin replicar. pero lo hizo. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. al mismo tiempo. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. apenas cien metros. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco.exigió la mujer. me divorcié de mi marido. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. se puso en marcha. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. con los que quiero. Como debe saber. sin juicios.

ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. no tengo inconveniente en escribir una continuación. Espero que os haya gustado. para “rizar el rizo”. hacerlo dentro de un plazo determinado. no le será difícil encontrarme. aquí le dejo un regalo. se fue a casa. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. Eso sí. detuvo el taxi en doble fila. para siempre. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. en Todorelatos. aunque con un poco de “picante”. En mí tendrá. Si tiene algo que decir…. Al llegar a este punto del relato. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. no podía concentrase en el tráfico. con mucho más morbo. Y. desde hace un par de semanas se están publicando. Como ve. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. 126 . Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. Si no es así. con seis millones de euros. a mi actual pareja. Si algún día decide cambiar de vida. Termino –continuó hablando la mujer-. hágalo. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. Aquella mujer. Con este relato he querido hacer algo más serio.. a una mujer agradecida y a una amiga. Cerró la maleta y. la colocó en el asiento delantero. Claudio. Ejercicio de Autores es un encuentro. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. sin pensar si lo hacía bien o mal. He terminado. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. como a un padre. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. Como soy mujer y madre agradecida. visítenos. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. que le había dejado sin habla. esperó unos segundos. con urgencia. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. y soltero. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. certamen. concurso o como quiera llamarse..habría sido completa. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. Es lo menos que puedo hacer. que tengan una aceptable ortografía. Pero. en esta maleta. enviarlos a la persona que los publica. Al hacerlo. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. le digo ¡Adiós!. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. Debo añadir que mis hijos también han ganado. asociarse y vivir conmigo. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. Simplemente calló. se puede desmelenar bastante. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros.

ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. solo lo haré en mi nombre. En mi caso particular reconozco que. 127 . tuve cierto interés por participar. No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). en el que me incluyo. hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas.Pero. no obstante. pero vi determinadas actitudes y. en un principio. entre los que no hemos participado. a pesar de todo. “cosas raras”. que me desanimaron. yo. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio.

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