Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

2

La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

3

Se había ganado una buena mamada esa noche. La fueron a buscar a la estación. Alberto casi se puso a babear. que la miraba con admiración. con tirantes. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. Y aún hoy en día.dijo María. pues vivían en otra provincia. Sólo de imaginarlo. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. Alberto no decía nada. No llevaba sujetador. pero escuchaba todo. -Gracias. tan tímido. pero sus tetas eran grandes. siempre justificándose entre ustedes. Abrazos y besos de las hermanas. eres un tesoro. Blanca. Hacía mucho que no veía a sus tíos. Hizo las maletas. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. Abrazos y besos para su sobrino. su simpático cuñado. tres años después de vez en cuando la recordaba. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. Rodolfo. Los dos hombres dieron un respingo interior. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. Además. Necesitaba un cambio de aires. ¿No te importa. Ella era una mujer de peso normal. Escote amplio. y recordaba dos cosas. -Ella lo está pasando un poco mal. Ella estuvo una semana en su casa. Rodolfo. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. -Jajajaja. claro que no. no gruesa. Los hombres. verdad? -Ummm. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. Y Alberto. Abrazos y besos para su cuñado. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. su sobrino. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. levantado una ceja. María su hermana. -¿A casa? .-Pero mira que eres bestia. El tiempo que haga falta. Rodolfo sonrió. Le he dicho que se venga una temporada a casa .respondió Rodolfo. la polla se le puso morcillona. metiéndose con su físico. Alberto pensaba en su tía. cogió el tren y se marchó. 4 . Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. pero siempre respetándola. a la que quería con locura. desafiando a la ley de la gravedad. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. en su cama. La vería todos los días. -Sí. Los pezones se notaban tras la fina tela. hacía tiempo que no los veía. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. ajustada. siempre bromeando con ella.

Alberto se quedó embobado mirándolas. Entre su padre y él metieron las maletas. Ella estaba al lado. sí puedo. La camisa ajustada. El orgasmo fue intenso. su piel suave. Se rezagó un poco de los demás. Su labios eran cálidos.-Vaya. La corrida. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. Su padre se adelantó a buscar el coche. pero que buena estás. Alberto arrastró las maletas. supo que su estancia iba a ser una tortura. Tengo mucho de que hablar con tu tía . Alberto sintió un escalofrío. abundante. pensaba. vete delante con tu padre. como siempre. Ahora le pareció aún más hermosa.dijo su madre. -¿Y tus padres? 5 . -Alberto. Eres ya todo un hombre. sobrino? -Sí. Maribel se sentó detrás. hola tía. -Venga. Venía con un pijama cortito. Cuando llegaron a la casa.. La recordaba hermosa. Alberto. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía. hasta que Maribel saludó. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. -¿Puedes tu solo con las maletas. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. -Buenos días. Hola sobrino -Ho. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. "Joder. sin apartar la vista. Sólo los separaba un fino tabique. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. Y él. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. chaval . El pobre muchacho maldijo su mala suerte. miraba como su tía meneaba su redondo culito.. El coche apreció y paró. Buenos días. Alberto. Era la habitación contigua a la suya. Su madre y su tía hablaban entre ellas. tía". Se pasó el resto del camino callado. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. He dormido como un lirón. acostado en su cama.dijo su padre . Esa noche.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. Le parecieron duras. tía. Abrió la puerta pare entrar.

Con la polla dura bajo la mesa. Sus tetas se agitaban con el movimiento.-Mamá está en el salón. La notó caliente. sobrino. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. ¿Has dormido bien? -De maravilla. pequeñas. Se movían hacia los lados. muchos los desconocían. Subían. De todos los diferentes tipos de tetas. Aquellas que no son separadas. La familia está para estas cosas. Que son amplias. Sabía que estaba rojo. Un chico tan guapete como tú. bien. caídas. ¿No? -Sí. Siempre volviendo a su sitio. Había visto muchas. era un experto en tetas. Se fue a su cuarto. -Qué raro. Alberto no era un guaperas. La llegada de su madre lo salvó. Era resultón. bajaban. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. otra vez con las gracias. María. 6 . Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. Grandes. Ella se sentó en la mesa. había uno en especial. y eso lo ponía aún más rojo. poniendo el humeante café delante. Nunca había tenido una chica. -Buenos días. tiesas. sin novia. Ni ahora ni antes. normales. -Cuéntame. cerró la puerta y se sacó la polla. -Ay. -Me voy a preparar un cafelito. pero tampoco era feo. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. redondas. el que más le gustaba. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. Lo mejor eran sus profundos ojos. Como todo chico en tiempos de internet. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. Sus tetas se apretaban contra el borde. es mi primer año. Por ahora voy tirando. -¿Y cómo te va? -Bueno. Papá ya se fue a trabajar. Que nacen justo en el esternón. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. -Ahora no tengo. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. Maribel. Muchas gracias por todo. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería.

se miró al espejo. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. Jajaja. Sobre todo por las mañanas. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. le encantaba saber que atraía a un joven. No se cansaba de mirarlas. su padre y yo. Maribel no era tonta. 7 . Cuando estaba muy excitado. Las tetas se salían por los lados. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. de reojo. Sin sujetador. las corridas de Alberto eran muy abundantes. Muchos días. -Sí. Antes de salir del baño. -Nah. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. sonriendo a la imagen del espejo. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. se vistió y fue a despedirse. -Joder. se levantó y fue a hacer pis. El que mejor se lo pasaba era Alberto. -Jajaja. lo estamos. Las tetas perfectas. Una mañana. que llegan casi hasta el sobaco. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. -Hasta luego. Pero ya se le pasará. Es espero. Lejos de molestarle. se espabila enseguida. Y así eran justo las tetas de su tía. Y su tía siempre lo ponía muy excitado. que disfrute el chaval. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Se la comía con los ojos. decente. para la tarde caía otra. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. mujer. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. ya lo he notado. por el escote. Bueno. aunque fuera su sobrino. me voy a clase... En cuanto encuentre una novia. lo es. Tenía una camiseta de tirantes. -Bueno. -Hasta luego. -Sí. Aunque a ver si espabila un poco. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra.dijo Maribel cuando Alberto se fue. tesoro. Se pasó las manos por ellas. sobrino. Estoy muy orgullosa de él. -Parece un buen chico . Muy tímido. Hasta luego.grandes. Limpió el desaguisado. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas.

volvió a tener una fuerte erección. Además. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. Alberto estaba ya desayunando. con una amplia sonrisa. Enseguida desvió la mirada. -Vale. fue al baño y después a la cocina. Cumplió su palabra. como si tal cosa. -¿No vas un poco. se sentó en frente de él. deja ya eso de tía. constreñida. Maribel se despertó. -Mejor te tapas un poco. Me hace vieja. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. tía. Alberto. Lámame Maribel. desperezándose y levantando los brazo . -Jajajaja. -Buenos días. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. Iré más tapadita. sobrino . María le dijo a su hermana. Pero la polla le dolía allí encerrada. -Aghhhh . -Chao.dijo.. -Ay. María.Salió del baño y fue a la cocina. tapando el bulto de su pantalón.Buenos días. -Me voy a clase . Pero siguió usando sus ceñidos pijamas. Amaneció un sábado. -Hasta luego. Maribel.. -Nah. levantándose con una carpeta delante. La tía Maribel hablaba con su madre. apretada. estrangulada. 8 .dijo. mujer. Que aunque Alberto sea tu sobrino. y al ver a su tía así. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino. Alberto miraba aquellas dos maravillas.se despidió su madre. -Hasta luego tesoro .se despidió Maribel. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. Vale. Que soy su tía. Alberto se marchó. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama. como si no pasara nada.

Alberto? Seguía frotándose las manos. Pero que brutita eres". Maribel vio su azoramiento. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. Fui un poco bruta. cabizbajo. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó. Se levantó y fue a hablar con Alberto. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. Di que me perdonas. Ahora.Se puso a prepararse un cafelito.consiguió articular Alberto. -Perdóname.. 9 . rojo como un tomate. Se atrevió a abrir. apartando la vista rápidamente. Maribel. bien. nervioso. a su plato. -¿Puedo pasar. Cuando lo terminó. La puerta estaba cerrada y tocó. Los colores se le subieron a la cara.. la puerta. Se sentía terriblemente avergonzado. -¿Me perdonas. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas. tapado por un corto pantaloncito. -No me importa que me mires las tetas.dijo Maribel. Me las vas a gastar de tanto mirarlas. -Me las vas a gastar . acercándose hasta la puerta. Miró a Maribel. Los ojos de Alberto fijos en su culo. Meneó el culito. Sabía que él la estaba mirando. . Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino. De sus tetas. -¿Alberto. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo.. lentamente.. huyendo hacia su cuarto. Le soltó la rodilla y se levantó. como siempre. -Venga. con una media sonrisa. Hasta luego. que lo miraba a él. Alberto? No hubo respuesta. Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. -Está. "Joder. No pudo resistirlo y se levantó.? Él estaba sentado en su cama. Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. Y seguía colorado. Alberto se quedó petrificado. El muchacho no dijo nada. se dijo. Alberto. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta. Sólo se frotó las manos. tan tímido o más que su sobrino. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. -¿Eh? -Las tetas. No podía ni hablar. -Gracias.

mami. Y hasta. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. Después de varios minutos. Maribel se sentó en el sofá de al lado. que lo miraba sonriendo le hizo desistir. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. Y sabía que no debía ser así. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho. su tía. Sabía que la deseaba.Cerró la puerta y se marchó. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. Nos vamos tu padre y yo. -¿Y tú. No sólo no le importaba. 10 . Alberto era su sobrino..Tengo que estudiar. en cierta medida.preguntó María a su hermana. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . a tal punto. Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. se encontró a Alberto sentado mirando la tele. su sobrino.pensó Maribel. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. la estaban sacando de ese estado. Allí. ¿Te vienes? . Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. y cuando regresó al salón. deseada.le preguntó mirándole a los ojos. -No. Se empezó a sentir otra vez atractiva. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. -¿No tenías que estudiar? -No. -No. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. Una rápida mirada a su tía. que estuvo a punto de decir que iría con ello. "Al menos no ha salido corriendo" . sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. excitada. Maribel fue a la puerta a despedirlo. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. pues nada. -Bueno.

Maribel notó un cosquilleo en el estómago. Alberto se atrevió a sonreír.te tapas? Lo vio temblar. y asustado. Se quedó mirándolas.. tan tierno. sin sujetador. Se levantó -Espera un momento. su falta de sexo. Verlo tan tímido. Alberto se puso a mirar la tele.Miró al chico. claro. -¿Seguro? ¿Y por qué. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura.. Y sabía que ella lo miraba a él. Me he puesto así para que me mires a mí. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo. sí. Pero su separación. Estaba preciosa. no a la tele. todo habría acabado ahí. evitando mirar hacia ella. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero..cachondo las tetas de tu tiita? 11 . -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume.. Y esas tetas. eh? -No. Así compensaría el mal trago que le hizo pasar.... Maribel se dio cuenta. Le gustaba el efecto que causaba en él. -¿Qué te pasa? -Nada. -¿Te gustan mis tetas. se puso con disimulo las manos encima. Alberto se atrevió a mirar a su tía. Pero no le digas nada a tu madre. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez. -Ya te dije que no me importa que me mires. Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso.. su falta de cariño. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. Alberto? -Joder. Regresó al salón. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. Se volvió a sentar. Al fin eres rotundo.. En otras circunstancias. no. Rojo como un tomate. le gustaba.. Aquel muchachito tan dulce. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. -Jajaja. tan dulce. Algo que no sentía desde hacía años. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. Ahora vuelvo.

¿No? -No. -Vértelas. asombrado. Era lo que más deseaba en el mundo. le dijo. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. Alberto no contestó. Maribel se acercó un poco más. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba. ya veo que sí. mimosa. hasta que sus muslos se tocaron. ¿Qué quieres? . así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. pero si tienes unos ojos preciosos. -Vaya. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó.. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.quiero.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada. No podía. -¿Te la tocas? Venga.. Alberto. vaya vaya. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco.Pídeme que te las enseñe. Lo malo es que le gustaba. Estaba petrificado. -Ummm.preguntó ella. Cogió aire. -No es la primera vez que te la pongo así. -Sí. 12 . Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. -Ummm. Su coño ya era un mar de jugos. Maribel se estaba excitando con todo aquello. Pero es tan difícil vértelos. Los dos sintieron escalofríos. Si me lo pides. Maribel ya no podía más. Y mirando a su tía a los ojos.. Alberto aspiró. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así.si.. Y su coño se empezó a mojar.. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. Claro que se las quería ver.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino. -Sí. -S. Se miraban a los ojos. El bulto en su pijama era evidente.. -¿Sí? Pídemelo bien. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido. te las enseño. -Sí. Pero las palabras no se salían. Pero lo malo no era eso.

. Alberto empezó a mover sus dedos. Las tengo muy sensibles. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo. -Ummmm. enséñame las tetas. así sí. Acariciaba con las yemas. Maribel acariciaba su mano. Era suave. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad. Maribel le soltó la mano. ¿Verdad? -Son. Volvieron con la pregunta.. Alberto? Él se sintió muy avergonzado. -Ah. Alberto. 13 .. Alberto la miró a los ojos. Eres muy joven. se acercaba a una de las preciosas tetas. Alberto no soltó la teta.. guiada por la de su tía. -Acaríciala. a la vista de Alberto. Pero eso no era posible.tenido novia -Oh. bribón? -No. -No tienes que avergonzarte.dejarás de serlo.. Como a cámara lenta vio como su mano. Llenos de súplicas. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido. -Son bonitas...he.me refiero a.. Ella le sonreía.. Miró el oscuro pezón. Internet.. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él. Cruzó las manos por delante. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. -Nunca.-Maribel. Maribel se agarró la camisa por la cintura. el ordenador. Su suave mano. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada. levantándolas un poco. pobrecito. cálida.. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente.. ¿Eres virgen. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. Estaba duro.. -¿Sí? ¿Has visto muchas. dura.. muy suavemente. Respondió con un apenas audible sí. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. Ella comprendió lo que esos ojos pedían.preciosas. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. A ella le encantó como él la miraba.

-Ummmm. Su inocencia la tenía loquita. Alberto llevó su otra mano a la otra teta.. las acarició. Los dedos se apretaron contra las tetas.. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura. Su sobrino la estaba calentando mucho. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla . -Agggg. sobrino. Hacía mucho que no me acariciaban así.. Otra vez los colores encendieron sus mejillas. Esta vez sin ayuda. Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje. No pasa nada. te has manchado. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla. La mirada de Alberto fue directa a su coño. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo.correrte en los calzoncillos.siento..agggggg Fue una corrida larga.cachonda. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola.son maravillosas. Estabas demasiado excitado.. -Uf.. Maribel lo miró... El cuerpo de Alberto se tensó.. Maribel.. La puso sobre ella y apretó. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda. Dejó allí la mano. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. y con ambas manos..aggggggg. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas.... Hay que acariciar. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. La mancha aumentaba de tamaño. Miró hacia la polla de su sobrino. Lo siento. .. no estrujar. lo siento. -Agggggg sobrinito. que rico. -Tranquilo. No le soltó la polla. Claramente visible. Su sobrino se estaba corriendo.. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama. acercó una mano hacia polla.dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón.. Una mancha de humedad se empezó a hacer visible. -Tengo dos. Es normal. Me estás poniendo. 14 . -Joder. había también allí una macha de humedad.Yo. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama. -Yo. -Así. Maribel entrecerró los ojos.muy bien. sí. Ella no se había puesto bragas. -Son.lo.

.no sé -Yo te enseño.. Babosito. Ella presionó la palma de la mano en la zona.acaricia el coñito de tu tía. Estaba caliente. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí.. Miraba a los ojos de su sobrino. mojado.. la boca abierta.Le preguntó Alberto. despacito. Eran en verdad preciosos. con los ojos semicerrados.. Maribel se echó hacia atrás.. -Es mi coño. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. -Ahora. -¿Es tu clítoris? 15 .. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía.. muy bien.. como ella le decía.. con suavidad. como un botoncito... El corazón de Alberto iba a mil por hora. enséñame. despacito.pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño.. acaricia mi pubis.. El primer coño que tocaba.. Ahora. pegando su espalda al respaldo del sofá. Pero estoy muy muy mojada. El de su adorada tía... Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta. Introdujo los dedos entre los cálidos labios. sigue bajando. -¿Lo haga bien? -Aggggg. buscando aprobación. ahí. -Ummmm. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. -Ummmmm. Ummmm ya no puedo más. que está muy mojado. -Métela por dentro. Acaricia alrededor. Miró a su tía. Le guió la mano hacia arriba. Siempre. hacia el elástico del pijama.. fue metiendo la mano. Ella gemía de placer. Cuando sus yemas lo tocaron... -¿Notas la humedad? -Sí. -No. que rico siento tu mano. justo ahí. ¿Me ayudas a correrme? -Yo. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. Lentamente. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito.ahí.. Tú me lo has puesto así. Lo recorrió de arriba a abajo.Sigue. Soltó la polla y le cogió una mano.-¿Te has corrido? .

Se pasó la lengua una vez más por los labios. Sintió como ella se tensaba. Y le aguantaba la mirada. Era tan sexy... -Aggggg.sigue..-Agggggg sí. abriendo la boca. sobrino. De labios gruesos. Se besaron largos segundos. Maribel cerró con fuerza sus muslos. Estaba muy hermosa. Ella lo miraba fijamente. No había pedido permiso para poder besarla.me ahhhhhhhhh .. dejando la cabeza apoyada. Cuando los abrió. Se separaron. Gimiendo del placer que él le daba...Vas a hacerme correr... Tembló de pies a cabeza.vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos. Como hacía mucho tiempo que no lo hacía.es muy sensible. -Ummmm.no pares.. buscando su lengua. Eran una tentación.. -Ahora.. Sus muslos ya no apretaban su mano. Los ojos seguían cerrados... Una sonrisa en sus labios. tan erótico mirarla.... Las preciosas tetas acercándose a su cara. No apartó los ojos de su bello rostro..siempre debes hacerlo suave. recuerda..Alberto. Más que nunca. Maribel cerró los ojos. los de su tía también estaban abiertos... acercó su boca a la de ella y la besó. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él.ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. Alberto. Se separó. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad. temiendo haber ido demasiado lejos. Que sus tetas subieran y bajaran.más. gemía y cerraba los ojos. Y le miraban.. Ambos sonreían. Labios tentadores. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara.uf.. Maribel se contorsionaba de placer.. atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios.más rápido.qué bien lo haces. Alberto empezó a acariciar alrededor. Se pasaba la lengua por los labios. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer. -¿En serio? 16 . Una boca preciosa... Es la mejor paja que me han hecho en mi vida. crispado por el placer. Y él la miraba.. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá... Bajó su cabeza.. Alberto vio como ella se relajó.sigue.voy.a correr.. Lo besó con pasión. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá. En sus dedos notó un aumento de humedad.

-Bueno.. en su polla. Uf. Maribel. -Sí. sí. muchas. Quería que él disfrutara.. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Tienes una buena herramienta. Me encanta. apretando.. La mano empezó a subir y bajar. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. hártate de teta. Hacía esfuerzos para no correrse. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si. Esta vez no hubo explosión. Maribel no quería que se corriera demasiado pronto. Despacito. mojada. -Vaya. Alberto no decía nada. sobrinito. -Tienes una polla preciosa. Y ella. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. de las proporciones adecuadas y de buen grosor. bajar... -Ah.. y que gordita es. -¿Quieres que te haga yo una? .. Las dos estupendas tetas de Maribel. Una en su pecho e instantes después. El joven se hinchó de orgullo. 17 . Eso fue hace tres años. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama. Cada latido de su corazón lo sentía dos veces.desde..le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego... Las acarició y empezó a gemir. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. para descubrir la erecta polla de su sobrino. Estaba brillante.. Además. Era una linda polla. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. -Estoy. apretada por la delicada mano de su tía. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. Él aguantó su mirada. Se lo dijo. sólo es semen. como hizo él con la suya.-Sip.desde la última vez que viniste. pillo.. lo que quiero es sacarte más. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo. Venga.

pues que honor.. Albertito.. a pesar de haberse corrido no hacía mucho.en tus tetas.. La polla seguía pulsando.. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus.. Luego vino el tercero... sobrinito.. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. y el cuarto. Bueno.. Lo dijo mirándola a los ojos. miles de veces las acaricié en mi cabeza. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. besaba.. Estás. Maribel movió aún más rápido la mano. Ella sonrió y acercó su boca a la suya..-Vaya. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En. nunca había visto una polla soltar tanta leche. manchando el pijama.. Al séptimo chorro la polla dejó de manar. Alberto seguía sin respirar.las besaba. -Aggggggggggggg tía. Maribel.. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí.. Los dos últimos chorros. ¿Es siempre así? 18 . -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las. sí... Su cuerpo se tensó. sobre todo si es de un joven guapo como tú. Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión. Por fin. lo hizo. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí. -Vaya corrida. Siempre es agradable que le digan a una un piropo. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena. -Ummmm..sí. pero siguieron los espasmos. más flojos. Joder. le cayeron sobre la mano.. en todo.. Dejó de moverla. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que. Le besó con pasión. -Gracias. Jajajaja... Dime. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo.. que.. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. Aumentó un poco el ritmo de la mano..... A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano.. Y sabía que habría más. Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho.gusto.

. En ese momento vino Maribel. María..-Siempre que pienso en ti. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. Rodolfito. -¿Sí. Aunque no tanto como antes. Lo sabía. Lo escondió entre la demás ropa. 800. volvían discutiendo. Si tu madre lo ve así le da algo. Aún estaban calientes. pon esto también en el cesto. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama. Mira como has dejado mi manita. Le soltó la polla. seguía dura. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. 19 . -Lo siento. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. -Pues haber comprado tú. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. Alberto alargó una mano y cogió las prendas. . -Ey. -Jajaja. -Tomo. No tienes que sentirlo. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos. ruborizándose un poco. Y las bragas mojadas.dijo mirándole la entrepierna . Jajajaja.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. -Joder. Como siempre que iban de compras. con las bragas y el pantalón de su pijama. exagerada. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. Sólo un poco. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí... Te has pasado comprando. Como mucho. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. -Uf. mira como te has puesto. se las acercó a la nariz y las olió. -Bah. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió.contestó Alberto. Y . -Sí. -Jajajaja. Los dos se miraron. no creo que tarden mucho en regresar.

. nada. -Joder.MENOS BROMITAS -Pues no sé. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. como siempre.preguntó María. sí. -Jajajajaja . disimulando.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !. Maribel. Rodolfo fue a echarse una siesta.. Ni María ni Alberto reían.estalló Rodolfo . 20 . Que es una broma. Una broma. -Nada.pensó Alberto. coño. coño". -¿Y vosotros que habéis hecho? . Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. -Con gusto se las pesaba yo . "Que es tu cuñada. Como la miraba él. Recogieron entre los cuatro la compras. Alberto y Maribel se echaban miraditas. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre. -La verdad. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. "Sí. Cuando Alberto la sintió. Después de comer.preguntó su madre. A María no le gustaban ese tipo de bromas. buscó con su pierna la pierna de su sobrino. -Pues haber venido con nosotros.le dijo por lo bajinis su padre a Alberto. Luego me las peso y te digo. ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . -AY.dijo María dándole un codazo a su marido . Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo. Que.-Capullo. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón. papá. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera. -Aburrirme como una ostra. dio un respingo. Durante la comida siguieron las furtivas miradas. -¿Qué te pasa? .

Alberto no dijo nada. Oyó a sus padres irse a la cama. -Jajajaja. Maribel se levantó y se desperezó. Maribel lo miró. Se acostó en su cama. tiente... -Oooaaaahhh. y Maribel y Alberto en otro. Buenas noches a todos. Metió la mano derecha y se la agarró. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. quizás sea mejor que él mismo las. El corazón le dio un vuelco con en el pecho. seria. NO. Alberto le echó una mirada de fuego. pero Maribel parecía absorta en la película. con los brazos detrás de la cabeza. No reconoció el número.estoy cachonda. -Chao cuñadita. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. me caigo de sueño. Sobrinito lindo. hombre. María estaba habladora y no se separaba de Maribel.-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. -Coño. Su móvil hizo bip-bip. No se lo podía creer. Me voy a dormir. no con la imaginación. Cogió el teléfono. -Bueno. Y nada más y nada menos que su tía.. Al poco. Había recibido un sms. Miró a la pared de su derecha. tan sexy. -Hasta mañana. Que estoy de broma. Tan bella. María y Rodolfo en un sofá. Pero ahora con recuerdos. "Sobrino. él también se fue a dormir. Bueno. pero no puedo evitar echarse a reír. Cuando terminó. Y ella a él. Él la miraba de vez en cuando.. ¿Me haces una pajita?". Maribel . Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. Ni durante el resto del día.saludó su hermana. su adorada e idolatrada tía. Abrió el mensaje. La casa quedó en silencio. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana.. Ese día no lo iba a olvidar jamás. Incluso la había hecho correr masturbándola. Por fin había tenido sexo con una mujer. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?. 21 . Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. Justo detrás dormía su tía. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía.. Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. Casi no atinó a responderle.

juntitos. -Acuéstate a mi lado. sonriendo. -Pasa y cierra la puerta . 22 . descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. cómo me gusta que me acaricies. acostada. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. las tetas de su tía. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad. Se acercó y sin tocar.le susurró. sobrinito. La apretó ligeramente con sus dedos. Salió de su cuarto a oscuras. Alargó una mano y acarició una de las tetas. Lo abrió pero no separó la tela. Al poco. Sus ojos brillaban. Sólo se vía un poco a través de la abertura. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. veo que tú también estás. Ella estaba sobre la cama. -Ummmm. Maribel se echó hacia un lado de la cama. Voy para allá". Después. pero podrían caber los dos. cada vez más excitada. A la luz de la lamparita estaba preciosa. Con delicadeza."Claro. Alberto se acercó y se quedó de pie. Alberto se miró. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. Se las veía apretadas tras el pijama. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Con dificultad lo abrió. Se miraron. -Vaya. Ella respiraba cada vez más profundamente. Maribel. suave.. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. descubriendo esa mitad del cuerpo. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. Maribel le miraba a los ojos. como si descubriera el mayor de los tesoros. todos y cada uno de los botones estaba abierto. que también fue abierto. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía.. Fue. con un corto pijama. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. ya sin disimulo. maravilloso. Su coño rezumaba jugos. En el cuarto de sus padres no había luz. Alberto miró. de 105. Despacito. sus manos fueron hacia el siguiente. entró. -Ummm. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. -Ni yo... Caliente. Era individual.contento. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. El pijama era de botones. sobrinito. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón.

.. Le gustó su tacto suave. Ella arqueó la espalda.. por fin.Alberto se agachó y besó a su tía en los labios. El labio inferior ligeramente mordido. sigue. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía. -Agggggg sobrinito. Ella sonrió. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello. Apenas rozándolo. la boca de Alberto llegó. Ella tembló. bajando. Placer que él le estaba dando. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos.. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. Bésamelas. Un nuevo beso. Lo lamió alrededor. haciendo lo mismo. en su ombligo. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra.. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas. la dureza la polla. Besito a besito. La besó una mejilla. Los dos cerraron los ojos para sentir. Se detuvieron un poco en su barriga. acariciando su pecho al mismo tiempo.. -Ummmmm dios mío. cerca de la oreja. Me vas a matar. Hasta llegar al elástico del pijama. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. Se enredaron en el vello púbico. Maribel no dejaba de gemir. y subió a buscar el inflamado clítoris. La besó el mentón. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer.sigue. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron.. bajando. -Aggggg. aunque es lo que deseaba. Y contra su cadera. a uno de los duros pezones. eres.haz como en tus fantasías. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía.. Estaba tan linda. Sigue. Ella tenía los ojos cerrados.. besando... Un beso en la clavícula. Ella se estremeció. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito. y siguió bajando sus dedos... Lámemelas. Las yemas de los dedos acariciaban la piel.Sigue. 23 .eres. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. El dedo bajó. No fue un obstáculo.. Recorrió los labios vaginales. Después. Fue bajando. lo atrapó entre sus labios y chupó. continuaron su camino. Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. de mecer su cuerpo. La besó en el cuello.. Cambió a la otra. Y gemía de placer. Alberto. Volvió a chupar los pezones. -Aggggg que rico. Y lamiendo. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Ella gimió... Las siguió acariciando.. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo.

seguro. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos. completa. Los dientes apretados. ¿Verdad? -Oh. Dime en que pensabas todas esas noches...tetas. Su dedo pulgar acarició el clítoris.. sí. mientras te hacías una paja pensando en mí.con dulzura. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos. su lengua. buscando la entrada de vagina. en tu cama. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas. quedó relajada. Bajó con sus dedos índice y corazón.agggggg debes tratar así siempre a. Separó la cabeza y la miró. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. La apretó y empezó una lenta paja.. -Ummm sobrinito. Dímelo y te dejaré hacerlo. acariciarla expertamente.. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama.. -Venga..me has hecho correr como todo un experto.. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. -Agggg. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino... y serán tuyas. 24 . Recuerda que. Los ojos cerrados con fuerza... ¿No es así? -Sí. Eso fue definitivo.Ella sentía los dedos. Eres la primera. No se atrevía a pedir lo que deseaba... saltando de pezón en pezón.. -Pues. -Pensabas en mis tetas.mi polla. dímelo. Sin prisas. Su sobrino aprendía rápido.. Alberto quería verla así... -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. agggggg las mujeres.. Maribel. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló.. con tu boca. Y de repente. Y al mismo tiempo sus labios. Alberto probó una cosa. Aún tenía algo de vergüenza.. Maribel se empezó a tensar. entre tus. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. La encontró y empezó a meterlos.

así me gusta. -Bueno. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. juntándolas entre sí. Alberto la miraba..sí. entre las piernas de él y se arrodilló. ¿Sabes ya lo que quieres? . ni yo. Maribel puso la almohada en el suelo. Alberto obedeció al instante. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. Alberto estaba a punto de correrse. llenártelas de leche. La polla quedó apuntando al techo. -Uf. Alberto gimió. -Ummm. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo. -Ponte todo al borde de la cama que puedas... Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista. Quiero correrme entre ellas. Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas. . Que pidas lo que deseas.. acercó las tetas a la polla. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire. sobrinito. ojos. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho. no. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. -Ummm. Jamás pensé que esto pudiera pasar. Eres mi sobrino.. pero se atrevió a responderle..le preguntó. Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas. el hijo de mi hermana mayor. niño malo. 25 . Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama. tirándolo al suelo. Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. -Quiero. que daba saltitos sola de excitación. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso. -Levanta el culete. Maribel se agarró las tetas. echándose ligeramente hacia atrás. Y seguro que te corrías sobre ellas. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. Con los duros pezones acarició la punta de la polla.-Aggggg sí. Maribel lo notó y le soltó la polla. quiero que me hagas una paja con tus tetas. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. embelesado.Siéntate en la cama.. Se apoyó con las manos en el colchón.

mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. Aquello no iba a durar mucho. en su boca.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos. Los dos miraron. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. Un chorro contra la teta derecha.nevadas. calientes. Ni las rozó. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer. Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. -Ummm. miró hacia abajo. que sorprendida.. Los dos lo sabían. Se llenó de su aroma. limpiándolos de leche.. llenas del semen se su sobrino. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. ¿Verdad? -Aggggg sí. Alberto gemía cada vez más fuerte. sobrinito.. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche. Maribel se miró las tetas... para la izquierda.maravilloso -Disfruta. Cuando todo acabó. Con rapidez. Y se pasó la lengua por los labios... Era la pura imagen de la lujuria. Y empezó con la paja cubana.. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. El segundo tampoco dio en las tetas. incluso. El siguiente.. esta vez con la polla entre ellas. pero ella le sonreía. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal.-Aggggg. brillantes. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. -Ummm Maribel.. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas. ¿Estoy guapa? -Estás. Alberto se quedó mirando a su tía. sobrinito. dios mío.. Dio de pleno en el cuello de Maribel. Tenía la cara marcada por un disparo de semen. -Qué dura tienes la polla. preciosa. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. creo que alguien se va a correr. espesos.. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios. Sí. Y las tetas. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla. sí. como si de crema solar se tratase. Mira cómo me has puesto... Cada una recibió tres enormes chorros. -Vaya corrida.esto es. 26 . Disfruta de mis tetas. que se esparcía sobre las grandes tetas. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas. entrando un poco. sacó la polla de entre sus tetas.. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen.

Tengo el cuerpo. Su tía estaba de pie junto al wáter. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. se arrodilló junto a ella y la besó. La polla. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía.. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. que se meneaba más de lo normal. -Yo debo de haber sudado mucho. 27 . ¿Qué tal has dormido. El domingo amaneció un día radiante. Allí su madre y su tía charlaban. Su sonrisa. -Ummm sobrinito. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. Maribel salió de la cocina. Será mejor que no vayamos a dormir. no vaya a ser que nos pillen. Si su madre no estuviera.. fue a la cocina.. sobrino? -Pues. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. Ella sabía que él lo estaría mirando. Tendría que conformarse con mirar. Alberto? . Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. Ella le mandó un beso volado. Se levantó y salió también de la cocina.. se puso dura del todo.. -Buenos días. pegajoso... La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso. se metió dentro y cerró la puerta. A toda prisa lo cogió y lo leyó.. Se metió en la cama para intentar dormir. Después de desayunar. gracias. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. Nada.. Su boca sabía salada. con pasión. Pero estaba. sobrinito. -Pues. -Buenos días.-Dicen que es bueno para la piel.preguntó su madre. que estaba morcillona. Jajajaja Alberto no pudo más. no sé.. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño. bien. -¿Qué vas a hacer hoy. Llevó las manos a las tetas. me vas a calentar otra vez. supongo. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. A regañadientes. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. "Ummmm. Al poco sonó un mensaje en su móvil.

Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. Él no podía si había alguien más en el baño. Nos van a pillar. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. Maribel. 28 . -Vaya. Oía el chorrito perfectamente. Me estaba meando. Se mojó aún más de lo que ya estaba. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. Maribel se sentó y empezó a orinar. y acarició el coño con los dedos. -Aggggg. riendo. Ella lo hizo. ¿Qué deseas. -Uf.le dijo. Se lo enrolló en los dedos. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. Alberto soltó el papel. sequita. y la iba a conseguir. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. Maribel no se lo esperaba. jeje. -Estamos locos. -¿Me secas. Estaba caliente. sobrinito. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. abrió sus piernas. Como todo en el resto de ella. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse.. Llegó junto a ella. -Uy. pero se estremeció de pies a cabeza. pasándole el papel Alberto lo cogió.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. El coño de su tía quedó expuesto.. que rico. sobrinito? -Deseo.comerte el coño. Alberto se acercó lentamente a su tía. Al menos de pis.. era precioso. sobrinito? . Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. -Bien. Por primera vez Alberto veía su coño. Deseaba una cosa. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí. -Sí. Entonces. Él se arrodilló en el suelo. parece que tu amiguito está en pie de guerra. Ya estoy. -Levántate .Se miraron. Bien arreglado. qué fría está..

Y con el siguiente en la otra rodilla. Y otro aún más cerca. arrollador. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos. Besó la cara interna de los muslos. Justo cuando las bocas se iban a tocar.. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar... Salgo en un momento. La estaba matando de placer. bribón. El sabor de coño le encantó. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. Primero una y después la otra.Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. gustoso. a chupar.. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces. Un beso a medio muslo.. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino. Se mordía con fuerza el labio inferior. -¿Quién es? . 29 . Fue él el que acercó su cara a sus piernas. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla. la acercó y lo lamió de abaja a arriba.. Alberto.. Le iba a hacer correr con la boca. -Tus tetas son preciosas. -Aggggggggg Alberto.. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella. Alberto se separó unos centímetros.hacer correr. Otro más cerca.. Tu coño es. -Soy yo. Ella gemía con todas las caricias. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. intenso.cómele el coño a la tita Maribel. Los justos para mirar el brillante coño. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. -Bésame. Dejó de respirar.sonó la voz de Rodolfo.muy.muy bien. Maribel. Alberto separó la boca. que tenía un espasmo tras otro... Salado. Alrededor de su boca su piel estaba brillante... que se mordió para no gritar de placer. Fue un orgasmo largo.me vas a . Las besó. deteniéndose en el clítoris.no pares. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. A veces despacito y tras muy rápido. cuñado.hermoso Sacó la lengua. Y se corrió. Ella miraba. mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. Él empezó a lamer. Hasta que los labios llegaron a las ingles.. Abrió lo más que pudo las piernas.. En pocos segundo ella lo sintió. Su cuerpo se empezó a tensar.. Maribel se tensó de puro placer. tocaron a la puerta. evitando gritar. Me matas.

. Maribel le miró a los ojos.. Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase..no puedo más.. -No. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. Después de comer. -Joder. Se ha terminado. La polla quedó a la altura de sus labios.no sabes como lo deseo. Alberto y Maribel se miraron.le dijo. que me meo. Está bien. Tenemos que ser más cuidadosos. será por tu culpa. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste.. Alberto abrió y se escabulló. Casi nos pillan. -Gracias cuñado. ¿Me traes papel higiénico.. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. Cómo estás sobrinito. Alberto la abrazó y la besó con pasión.. -Uf. -Ummmmm. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. Todo tuyo. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. mamada. Se arrodilló delante de su sobrino. -Joder.. -Y yo.-Date prisa. sin soltarle la polla. Chúpamela ahora. -Aquí tienes.. sacó la mano y cogió el rollo.. -Claro. Él estaba allí. pero. Al minuto salió. sobrinito. -Ummm. te has ganado una buena. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. -Por favor. Contra su barriga notó la dureza de la polla. Después.. Alberto. Pero si nos descubren. -Pero. Pero seamos cautos. Ahora. Seguro que me correré rápido. Lo deseo ahora. -Esto. Estoy muy excitado. Se habían librado por los pelos. -Uf. 30 . Miró en la cocina. Allí estaba su hermana. Abrió la puerta.es demasiado arriesgado . Maribel. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta. Tenía una mirada suplicante. asustados. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse.. Sabía que iba a ser su primera mamada. En el salón no había nadie. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. esto no es ser cuidadosos. cuñadito. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. te chuparé la polla.

haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. Esa vez no fue una excepción. abrió la boca y se tragó la polla. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. Estaba muy excitado y se correría pronto. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. -Ummmm. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. Alberto oía como su tía tragaba. En plena nube de placer. Alberto apenas la oía. chupando. Pero coño. Cuando se acuesten tus padres. Le miró a los ojos. sobre uno de los muslos. Empezó a tener espasmos. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. me voy antes de que nos echen de menos. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. "Te deseo. por su cuello. Enseguida empezó a mamar. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. me encanta tu leche. Seguía flotando en su nube. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. absorbiendo. Alberto no le había mentido. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. que bajó por su barbilla. Así que puso sus manos en las nalgas del chico. es imposible tragársela toda. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. sobrinito. Cuando terminó de correrse.Pero no había tiempo para eso ahora. La polla empezó a temblar. lo atrajo hacia ella. espera 15 minutos y ven" 31 . Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. -Bueno. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. Sabía que eso volvía locos a los hombres. En pocos segundos recibió respuesta. para tocarse. Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. sentándose en la cama. Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca. lamiendo con la lengua. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. Los dedos se sus manos se agarrotaron. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. a media asta. Maribel". "Y yo a ti.

. sobrinito. Haz correr a tu tía con esa boca tuya. No veía su coño. Su cabello alborotado sobre la almohada. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño. Cuando pasó el tiempo establecido. Totalmente desnuda. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla. 32 . Ahora deseo follarte. Las agarró y acarició. Soy tu tía. Alberto apagó las luces y salió. todo la tarde mi madre de cháchara. Qué placer me diste. -Desnúdate. la frente. -Joder. el cuello de su tía. El pijama voló por los aires. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco.. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. Ella lo tapaba con uno de los muslos. se abrazaron y empezaron a besarse. Besaba los labios. se acercó a la cama. follarte -Ummm.. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. -Sí. En cuanto se acostó. Se acercó a la cama y entonces. A tientas dio con la puerta de su tía. Acostada. La habitación estaba a oscuras. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. Entró y cerró. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco. claro que es por ti. Alberto. Y yo también lo deseo. Sus preciosas tetas sobre su pecho. -Lo que yo deseo es.. Y con la polla danzando entre las piernas.. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama. sobrinito. Me las has chupado. -¿Por qué no? Me has masturbado. No te dejó ni un momento libre. ¿Es por mí? -Agggg. Alberto llevó una manos a las tetas. -Aggggg Alberto. -Estás muy mojadita. Pero no puede ser. las mejillas. Tus miradas me estaban poniendo loquita. sobre la cama.eso no. Ella la recibió abriendo las piernas. Su pubis... Maribel. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino. Maribel. Y ven con la tita a la cama.Le espera se le hizo eterna.eso no. Su barriguita. Se quedó embelesado mirándola... -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. Alberto la miró a los ojos. mi niño..

No te corras dentro. Metió los dedos más a fondo.ten cuidado....sólo un poquito. Los ojos de Alberto se iluminaron...... Maribel.-Por favor. joder. Déjame follarte. no tengo -Agggggg.. -¿Tienes..por favor. Maribel cerró los ojos.... Maribel abrió las piernas 33 . Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer. -Ummmmm. Bajó sus labios y la besó...está bien..... -Por favor.... Miraba los preciosos ojos del muchacho. Salte antes.. Te deseo tanto.. Miraba la cara de súplica de su sobrino..sólo un poquito...sólo.. Sus barreras se desmoronaban.condones? -No.. -Aggggg Alberto..pero..

empecemos como todos. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. por el principio. En esta historia en particular. parece más explosiva) de hecho. a muchas que no he querido. es morena de ojos negros. Soy el pequeño de todos. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. están muy bien.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. se distingue de su hermana en el color de los ojos. La genética se ha portado muy bien con ellas. Almudena y Ana (si. Yo no fui de esos. el más mimado. Almudena está de impresión. las tres llaman la atención. Bueno. Mis hermanas. cada una en su estilo. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. verdes como los míos. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. ver anticipadamente lo que se te viene encima. 34 . de los que se percatan. llama la atención por donde va. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. muy mona. todo en su justa medida. muy pija. Pero. Tengo fama de buen amante. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. darse cuenta de las señales. Es más. Amalia es rubita. También morenaza. el que tiene derecho a todo. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. me ataña o no. Pero esto era en mi pueblo. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. mejor que por el final. todas con A). Amalia. el único varón… O sea. esto quiere decir que soy un follador nato. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. con un aire tímido y algo sofisticado.

Las chicas de la uni. por casualidad. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. 16 añitos. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. La niña estaba en 1º de bachiller. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. con las amigas de la novia de un compañero. castaño claro tirando a rubio. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. sin embargo. Me mandó a tomar por saco. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. no estaban nada mal. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. a posteriori todas me querían para toda la vida. así como el aguante. en el momento justo. Más de185 centímetrosen canal. como experiencia. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. naturalmente. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. es que voy camino de convertirme en un maestro. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. que parezca más natural. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. Mi amigo me llevó un poco a rastras. por lo menos a priori. he participado en un par de pelis porno. la voz se corrió del instituto a la facultad. Yo no es que domine. dependiendo de lo que se busque. Casi ninguna quería compromiso. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. así no. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. Incluso. Pero bueno. 35 . Esto fueron palabras mayores. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. Pero esto del cine porno. Ahora solo faltaba coger fama aquí. el tiempo necesario. de momento. ojos verdes. La técnica es fundamental. porque para esto se necesita algo más. repite esa postura. Y soy capaz de dar lo preciso. al instalarme en casa con mis hermanas. No quiero pecar de falta de modestia. ahí está. lo he dejado. me estrené en un instituto. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. Bien. no de actor principal naturalmente. solo intento constatar un hecho incuestionable. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. hice de mi habitación mi feudo. soy demasiado joven e inexperto para eso. el resto fue coser y cantar. más liberales. Tras este par de meses. Tras las dos primeras. podría empezar por ahí.

Sobre todo. Era lista la cabrona. para mí son las personas más adorables.Mi casa se convirtió. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. tanto en el buen como en el mal sentido. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. que al cuerpo hay que machacarle lo justo. siempre que podía. el gemido. mi machismo (¿?) y de que para mí. nunca rechazo a nadie. muy pocas. ni por el forro. Muy. no hice ni puto caso. no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. curiosamente. intentó buscar alianzas. todo lo contrario. no estaba por la labor y a Ana. Pero Amalia. Seguí. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. otras el intelecto. No porque una chica sea fea. lo hizo por mi fama. Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. Toda chavala tiene su lado bueno. Cuando salen de mi cama. ¡No te jode! Evidentemente. no a follar todo el santo día. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. solo me quedaban mis hermanas. más cercana a mí. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. la satisfacción del clímax. 36 . Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. En los círculos en los que me movía. pero excepto las lesbianas declaradas. a algunos se lo harán. Incluso. si las demás suspiran por alguien como yo. la mayor. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. A veces. sin pasarme. a cual más maciza. son muchísimo más agradecidas. bastante pasota. vale. Pero tanta fama. las de mis otras hermanas evidentemente. Yo había venido a estudiar. aunque no siempre. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. en un continuo ir y venir de chicas. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. todas las mujeres eran objetos sexuales. Al ver cómo me seguía portando. se combinan ambos. Almudena. la cara de un orgasmo. No sé si le costó mucho o poco. En esta tesitura. tanto polvo me estaba cansando un poco. algunas el físico. casi todos los días. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. con la misma rutina. pero no son objetos. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. había aceptado (aunque fuera de boquilla). se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. le importaba un pimiento lo que hiciera.

Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. lo que les empezó a resultar agobiante. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. parecían estar de guardia las 24 horas. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). Entonces. Lo de las tres llegó a convertirse. incidió en cómo me exhibía. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. lo creído que me lo tenía. A mí. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. Y al poder más que ellas. de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. Siempre había alguna hermana por allí. o quizás por eso. No les funcionó nada. me había follado 37 . es más. cepillándome a dos tías de bandera. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. les salió el tiro por la culata. Incluso amigas íntimas de ellas. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. darles un tratamiento especial. qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. exhibiendo rabo. o coche. fue la primera en decidirse. No sé exactamente qué intentaron. más allá de ser su hermano. pero Ana. la relación con ellas fue a peor. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. apenas nos llevábamos un año. la pequeña. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. lo chulo que era (cosas de las pelis. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. Almudena o Ana. Pero Amalia. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. luego en mosqueo (Almudena). primero en desprecio (Amalia). Era la guerra. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. algunas lo calificaban de hazañas. Con ella tenía bastante confianza. morenaza como Almudena. Cuando me cepillé a éstas. al parecer. Pudo más que ellas.

Al fin y al cabo. Ahora. ¡Alberto! – Gritó. deberías ser más cariñoso conmigo. los martes siempre estudio. Estoy estudiando. pero no esperaba que lo hiciera. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. – Le dije para quitármela de encima. A esta se le había ido la olla. Pero al día siguiente. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. soy tu hermana. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. en follarme a mi hermana. ¡Joder. cosa que naturalmente ella sabía. pero le anda cerquita. es que no falto nunca a mi palabra. te lo estoy pidiendo. -Joder Alberto. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. vete. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. Otra cosa que tengo. un martes. curiosamente día de descanso. he estado hablando con un montón de amigas. de la facultad. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. anda. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. a lo hecho. -Mira tú. pero me lo tienes que demostrar. mañana pásate por aquí. No sé si es verdad o no. No lo vi venir. En eso estaba yo pensando. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. justo cuando llegué de la facultad. miércoles. Alberto. Anda. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. Se fue refunfuñando. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. -Si hombre. 38 . ahora. O pobre yo que no calculé su determinación. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. era martes! Mi día de descanso. como dije. sí. Sin rodeos. pecho. -Alberto. Ana no tiene prejuicios de nada. Recordé que le había dicho que se pasara. No me quedó más remedio que mirarla. hoy es miércoles. A mí me traía sin cuidado. Como lo olvidé yo. que estaba decidida.a todas sus amigas del pueblo y. Si estás tan desesperada. volvió a la carga. muy decidida ella. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo.

se iba a enterar de quién era su hermano. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. cuando sus senos quedaron libres para mí. encontré los nudos de sus músculos. acercándola a la cama. sus dedos. deshaciéndolos. la fui trasladando a mi cama. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. bonita. sé un montón. de si la fama era justificada o no. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. vi su cara de susto. la pasé detrás de sus orejas. con habilidad. Palpando. A mí no se me toma el pelo en estos temas. Según le quité la prenda por la cabeza. fui. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. en uno de asombro y estupor. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. las yemas de mis dedos. el nacimiento de su pecho… Mis manos. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. muy mono. soplé sus oídos con suavidad. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. 39 . La levanté la barbilla. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. la di media vuelta colocándola boca abajo. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. Con movimientos pausados y felinos. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. con mucha habilidad. sus ojos asustados se abrieron de par en par. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. Yo. me fijé en su sujetador negro. de masajes. poco a poco. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. Sé que es un poco doloroso pero. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. una minifalda y zapatillas de estar en casa. su cuello. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. ni se movió. Estaba un poco tensa. Con más cuidado del que solía utilizar. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. si se hace bien. empecé a besarla por los pies.No me había dado tiempo ni a sentarme. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. cundo circundé sus areolas. un recurso que utilizo mucho. sus clavículas. Pensé. Cogí un aceite corporal perfumado. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. Ana se dejaba todavía. Fui besando. cuando pellizqué sus pezoncillos color café.

dos.Al cabo de media hora. estaba horadando sus entrañas. tenía la espalda totalmente relajada. otro orgasmo la avasalló como una tromba. quitarle las bragas mientras acariciaba. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. también se abrieron. al conseguir la mayor relajación. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. ola tras ola. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. se la saqué. durante… Ahí va: una. No sabía que sólo acababa de empezar. en la parte superior de la pared vaginal. las paredes vaginales. con mucha delicadeza. la vagina totalmente dilatada. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. solo una mano masajeaba las piernas. Lo primero. corvas y rodillas. nunca mejor dicho. como esperaba. Continué el masaje por las piernas. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. la masturbación sólo era un estimulante. sin darle la vuelta. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. Luego pantorrillas. ahí iba el primero. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. levantándole el culo de la cama. cuando froté. apretaba. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. ella ronroneaba. diferente… Al relajarse. Se acarician ambas partes de igual forma. Cuando conseguí su tercer orgasmo. las nalgas. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. Al cabo de un rato. haciéndola recoger las piernas. pero si no era así. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. muslos… Entonces. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. intenso. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. al llegar. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. largo. Una vez encontrado. los labios… Vaginales. 40 . Los muslos bien aceitados. Mordiendo las sábanas.

Tampoco hay que abusar. Me lo pensé un ratito. tampoco me encanta que me la chupen. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. vi el tiempo que llevábamos. estaba derrengada. Cerca de la hora de cenar. fue eterno. estuve a punto de hacer que lo chupara. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente.La di media vuelta. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. Mi hermana despertó entonces. pidió clemencia. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. cuando estaba a punto de rendirse. Estuve recorriendo sus ingles. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Me puse debajo. totalmente agotada por lo vivido. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . Si no hubieras venido. una al día es más que suficiente. más de dos horas. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. estarías tan ricamente. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. sólo lo pensé. No quise estirar demasiado la cuerda. absolutamente pringado. así que decidí ser bueno. que lo dejara como una patena. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. vino la parte difícil para ella. me centré un ratito en sus pechos. de decir que no podía más. parecía volver del limbo de los justos. Estaba casi dormida. para ella. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. hoyito y nódulo durante un tiempo que. Tenía que lograr que yo me corriera. Al sacarle el pene de su interior. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. Ahora bien. corriéndose por enésima vez. en su punto G. Desorientada al principio. ella no sabía ya ni donde estaba. hice que se volviera a correr. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. labios. Totalmente deshecha encima de mí. tardó un poco en llamar mi atención. no muy grandes pero sí muy tiesos. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. no lo llegué a decir.

a ti tampoco… -Hombre. volvía a la carga y no era cuestión. Eso de repetir. -No sé lo que dicen de mí. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. eh.Dijo con voz soñadora. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. No había tenido una experiencia así en mi vida…. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. -Tienes razón. Se acercó a mí. el coño prácticamente depilado. si no. -No es exactamente depravado. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. también satisfechas. lo reconozco. no tienes abuela… -A las pruebas me remito. nanai. con cara de felicidad y sonrisa tonta. sí. – Más cínico y no nazco. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. Con una vez. – Le dije con indiferencia. -Claro. -Ni la tendrás… . Ana. pero el que hayas querido averiguarlo. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. Esto ha sido… Un regalo. Hay que reconocer que estás bien buena. -Por lo que parece. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. Tenía los pechos desafiantes. Simplemente me gusta follar. me plantó sus tetas en el hombro. -Eh. ni de casualidad. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. se me da bien y hago felices a las chicas. es más que suficiente. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. me dio un beso en la mejilla y se fue. -¿Felices? ¡Joder. deberías suponerlo.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego.Me miró con arrobo. Yo nunca hago ascos a una chavala así. y porque eres tú. me parece una pasada. 42 . – Pero su voz decía lo contrario. Se quedó un poco contrita. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. eh. – La estaba vacilando.

llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. corrió a su habitación y se encerró. Fui a su cuarto. viendo que el picaporte cedía. yo hacía todo lo que me mandaban. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. Enredé mis dedos en el pelo. La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado.Según aparecí el jueves a mediodía. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. me encontré a mi hermana Almudena sola. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. si quieres algo. que soy tu criada? ¡Si quieres algo. ni huevos. – Me contestó con muy malos modos. Me incliné sobre ella. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. -¿Qué te crees. no pienso hacer nada por ti. Ni filetes. Lloraba tumbada boca abajo.Y volví a besarle la nuca. aparté su cabello y besé su nuca. Siendo como soy. Almu. 43 . A partir de ahora. tímida como ella sola. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. te buscas la vida. sin llamar. no podía dejarla llorando. rico! – Me contestó con mala leche. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. – Respondí cabreado. -Mira niño. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. a la hora de comer y con un hambre de lobo. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. te lo haces tú. Sois lo más precioso para mí… . te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. entré hasta sentarme a su lado. Almudena se levantó más cabreada aún. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. si quieres algo. No había cerrado la puerta. empezó a llorar.

Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. Mis hermanas se habían vuelto locas. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. noté su ansia. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. Cuando me perdí allí. con ternura. bebieron sus lágrimas. Almudena gemía. fui subiendo poco a poco. mis labios recorrieron. su humedad… y supe que estaría dispuesta. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. se me entregaba totalmente. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. no sabía hasta dónde quería llegar. En fin. la empujé hacia mí. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. sus pantorrillas… Mientras. Tengo capacidad. lo pedía por favor. sé cuando estar un ratito. con una delicadeza especial. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. chupé y mordí sus dedos. vencida a la tercera caricia. su boca… No dejé nada sin saborear. llevando al vestido conmigo. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. era un poco hippie. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. no me dejes así… Otra al coleto. 44 . no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. en la parte superior de su intimidad. no pretendía hacer nada. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. apenas tenía un mechoncito de vello. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. Ahora venía la parte difícil. muy oscuro. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. sus mejillas. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. me quería sólo para sí. sus ojos. masajeé por turnos sus plantas. llevaba un vestido largo hasta los pies. sus labios mordían los míos. con una camiseta debajo.Acaricié su espalda. me atraía. Estuvimos un rato besándonos. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. la puse boca arriba.

sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. vi vencido sus primeros temores. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. no quise cogerlo. Si no era así. no sé si lo sabía o lo intuía. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. mas yo sabía lo que tenía que hacer. tenía humedad en su intimidad. reseca. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . también se sorprendió. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. con su hoyito. Alberto. volviera a tener otro que la hizo. reconozco que no hubiera debido hacerlo. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. arquear la espalda… Y. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que. en que intentó bajarse el vestido otra vez. Era mayor que Ana. No lo permití. levantar el culo de la cama. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. al cabo de unos cuantos segundos. No fui brusco. con mucho cuidado… Lo retiré. no todos… Estando jugando con su clítoris. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. con cuidado. Utilicé mi aceite. Lo que venía ahora. luego. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. Lo esparcí por su coñito. tierno… Almudena no daba esa imagen. sin apretar. pero tuve que ser suave. la vaselina. Al llegar al fondo. adquiría otra textura al tacto. caer derrotada en su cama. pero creo que su miedo era mayor. con su nódulo… No importaba. mucho más prieto de lo que pensaba. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. Metí un dedo. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. aguantaría lo que hiciera falta. En un rato. Mi herramienta. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. también bien aceitada. lo hice con suavidad. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. no. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. llegó el momento de ir un poco más allá. Tuve que relajarla. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. -No. no.

esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. 46 . Agarrándola de las nalgas con una mano. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura. con un dedo en su esfínter. pero. la más recatada. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. La pobre no se movía. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. pero al darse cuenta de donde salía. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. Me muero… Je. vergonzosa. la puse encima de mí. restregaba sus pechos y pubis contra mí. me retiré a mi propio cuarto. la más mona. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. gritando mi nombre. Y van dos. Ya lo sabía yo. sin parar de chillar. del tamaño justo. como antes… Y como antes. Yo. en ese momento me di cuenta de que. en el sentido de que no se excitó fácilmente. no puedo más. En principio. junto con la camiseta que llevaba. discretamente. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. Se quedó en sujetador. solo me saludó con cierta frialdad. podía ser terrible. suspiraba y gemía. fue a ver qué estaba haciendo allí. otro dedo se enterró en su culo. cuando intentó decir algo o protestar. ya. se corrió como una burra. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. Hasta entonces no me lo había planteado.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. cambié. Pero Almudena había sido dura de pelar. Alber. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. le marcaban unas tetas de lujo. pidió clemencia… -Ya. sin salir de ella en ningún momento. no lo había visto venir. se tumbó sobre mí. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. pellizqué. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. je. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. saqué. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. debía de sentirse empalada. para obtener una victoria completa. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos.

Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. normalmente. la más desconocida. Ha montado un pollo de espanto. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. No te imaginas la cara que tenías… .Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. Me decidí. era capaz de cualquier cosa. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. Yo no quería. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. que tú fuiste la primera. tenía que. En el fondo. No me decidía. a punto de llamar. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. de las tres. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. de alguna manera.-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. iba a ser nuestra perdición. -Oye. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. Pensé en si tenía novio. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. Se nos va a caer el pelo. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. Amalia era para mí. hace tiempo. me ha pillado con la guardia baja. en plan conciliábulo. dice que va a hablar con los papás. En fin. Nos reunimos en el cuarto de estar. estaba hecha una furia. era el causante de todo. Es capaz de liarla parda. Una. qué cague! 47 . Aun siendo el pequeño. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. más después de saber que tú habías estado con él. me ha visto desnuda… Imagínate. ¿Pero cómo? Oí un portazo. -Bueno. Encomendándome a todos los santos conocidos. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. -Joder. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios. Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. Y tú. si le daba mucho tiempo para pensar. calmar esta situación. era pura envidia. A fin de cuentas. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. Conociéndola.

48 . -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. cómo estaba! Yo… lo siento. -Amalia. -¡Vete a la mierda. Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. En otras circunstancias. Aun así. Debía de suponer que. Reconozco que quizás he ido un poco lejos. No cejé en mi empeño. Puedo presumir de tener bastante labia. no vi otro remedio. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. siendo ella. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. quizás hubiera tenido razón. mírame. Me acerqué rápidamente a ella. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones.Sin darme tiempo a reaccionar.Le dije con voz suave y profunda. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. la más lanzada. Cierta razón no le faltaba. si esto salía mal ya podía darme por perdido. corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. nadie se atrevería a entrar sin permiso. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. ¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. valor. pero no deja de ser una locura de juventud… . lo intenté. Ana. fue lo único que se me ocurrió en ese momento. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. Alberto.

Dejé los besos. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. contando la diferencia de tamaño y fuerza. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. soy tu hermana. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. yo no soy como ellas. dejé de tocarle el pecho. -Si puedo. sin soltarla en ningún momento. con la habilidad de la práctica. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. todo lo contrario. -Déjame. Si no caes es que no me llamo Alberto. por favor. déjame. de mí no conseguirás nada. Amalia iba cediendo en su resistencia. llorando. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. Me centré en su clítoris. yo tenía una de las mías entre ellas. Alberto. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. más ahora después de haber empezado. Acariciando sus piernas. se dilataban. Como me retiraba la cara. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. -Por favor. esconder ese tesoro… Pero no podía. directamente. se dejaba hacer sin participar. Ahora lo veremos. Seguí a lo mío como si no la oyera. Poco a poco. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. No fui brusco. tan perfectas o más que las de sus hermanas. me tumbé en la cama con ella. No me amilané.Apreté más mi abrazo. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. déjame. no lo hagas. – Fue lo único que contesté. no se podía ni mover. besé su cuello. 49 . para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. -No. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. fui soltando el abrazo mientras ella. supongo que a su pesar. Besé tanto como pude por donde pude. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. no. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. Amalia me golpeaba la espalda. pensé. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo.

todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. hundí mi cara en su intimidad. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. había aguantado como una campeona. con la cara de mi hermana llena de espanto. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. entrando y saliendo de ese hoyito divino. ella no se lo merecía. Me chocó un poco. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad. Con los ojos como platos. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. Me incorporé sentándome en el borde de la cama. Tardé una eternidad. -¡Me has desvirgado. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. se la metí hasta el fondo de su intimidad. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. también le quité la camiseta que llevaba. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. Alberto. hijo de puta! ¡Cabrón. le quité la falda sin que opusiera resistencia. no me había dado tiempo a ducharme. Del segundo. a veces.Algo había conseguido. la boca abierta como si quisiera gritar. mi lengua recorría sus labios jugando. nada violento. Mientras sentía los últimos estertores. por favor… aaahhh. la ensarté la mitad en el primer envite. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. Déjame. me tiraba del pelo. al primer lametón. 50 . abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas. golpeándome con los puños. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. Al primer beso. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. quizás porque no quería. ataqué con dulzura. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. a veces.

qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. golpeaba con los puños mi espalda. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. que recordara. quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. decirle cómo me sentía. o debería buscar algo que te sirva de lección. qué había hecho! Amalia lloraba. mirándome muy seria a los ojos. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. había forzado un poquito las situaciones. Sin importarte nada. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. ¿Pero violar? ¡Dios. cuando me dirigió la palabra. Me había pasado cinco pueblos. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. Ella no se movió. Fui consciente. sólo a veces. me lo merecía. No había contado con hacer daño a nadie. ruin y miserable. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. izó mi cara. empecé a llorar yo también. mis lágrimas fluían como un manantial.Ahora sí que me había dejado de piedra. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. de que mi vida se me iba entre los dedos. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. me cogió de la barbilla. eso sí lo noté. ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. y no por lo que fuera a hacer ella. empecé a sacarle mi miembro despacito.Se me quebró la voz y no pude continuar. sino por lo que había hecho yo. -Perdóname Amalia. no había rencor… -No debería perdonarte. debió de notar mis temblores. como con Almudena. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas. Enterré la cabeza en su cuello. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. como la arena de la playa. Quizás le di pena. mierda. te has llevado mi 51 . Levantó la cabeza. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. en ese momento.

Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. – Contesté con voz anegada en llanto. me sentía el ser más miserable dela Tierra. -Perdóname. Quise levantarme. mi hermana tenía toda la razón. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. volví a lamer con cuidado. -No debería decirte esto. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. acababa de pasar por un trance amargo. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. con esta experiencia que me has hecho pasar. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. Pero no es una oferta eterna. en su cuello. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro. Ante mi sorpresa. quitarme a mi hermana de encima. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. Haciendo de tripas corazón. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. No tienes excusa. no te lo mereces. Luego. amargura por felicidad. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. ya veremos. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. Mis caricias. miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. -Oye Alberto. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. con mi miembro totalmente kaput. su hermano.virginidad por delante. En un par de minutos. amargo en varios sentidos… Su promesa. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. no sé en que estaba pensando. muy a regañadientes me dejó marchar. me lo merezco. En el baño me lavé rápidamente la cara. Yo no podía parar de llorar. 52 . su deseo y su lucha interior. su anhelo. Amalia necesitaba delicadeza. ya me encontraba en mi salsa. no me dejó. Y no me vale con que no sabías nada. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. – Me dijo seria pero sin acritud. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. estoy esperando… Tragándome los mocos. me acerqué a ella. Me esperaba en la cama.

Estuve a punto de dejarlo. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. Sí es verdad que se movió algo más rápido. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. Vi llegado el momento. besé sus labios. acelerando un poco más. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. iba. Vi la crispación de su cara. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. solo esperó… Frotaba con suavidad. Mientras besaba. con el menor dolor posible. acostumbrarse. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. acariciaba sus senos. Nunca lo hice con más cuidado.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. 53 . mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. si erra virgen. Me incorporé encima de ella. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. Aceleré un poco más. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. y más… Hasta que empezó a gemir. La dejé descansar. Respingó al notarlo. no mucho. Hice movimientos cortos y pausados. como podía. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. busqué su lengua. No había dicho nada durante este tiempo. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. debía de ir con un cuidado exquisito. y más. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas. Entonces me solté un poco. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. Boqueó con esta primera acometida. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. superponiendo uno a otro. supe que iba por el buen camino. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. sus orejas. si se le podían llamar así. las paredes. cuando su excitación lo requirió. con toda suavidad. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. me emborrachaba de sus rasgos. Lo tuve. cuidado. Estando entero dentro. delicadeza. no dijo nada.

Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. Pero aun no habíamos acabado. a pesar de ella. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. volvió a gemir y gritar y. En un rato era ella la que saltaba. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. entrando desde arriba. El sexto orgasmo estaba pasando factura. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. me besaba lo labios y me volvía a mirar. volví a meter mi cabeza entre sus piernas. y otros dos orales. hasta que volvió a gemir y gritar. Acariciando sus labios con los dedos. se corrió gritando agotada. el clítoris en mi boca. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. volví a chupar su nódulo. Dejándola descansar un poquito. Seguí y seguí. Totalmente desmadrada. Íbamos por el buen camino. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. Pero tampoco tuve que 54 . saqué mi miembro de su interior. me miraba a los ojos. con Amalia no. Ahora fue distinto. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. ya van dos. Para resarcirla. literalmente. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. volvió a correrse entre espasmos. Despacio. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. me senté en el borde de la cama. sin pausa. sin llegar a hacer el bestia. botando ella sobre mi herramienta. Bueno. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. como era de esperar. pero entonces no sería yo. con mi herramienta entrando hasta el fondo. sólo de la penetración. supe llegado el momento de que se corriera por fin. Volví a tumbarla boca arriba. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso.Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. dejo de controlar la situación. volvió a mover las caderas. no había claudicado. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. Sin que supiera evitarlo. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. Mientras me movía con cuidado.

te hubieras dado cuenta. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. Miré hacia la puerta. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. Sólo besé su pelo. -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. permanecí callado. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba. 55 . ya. Aupándose un poco. mi hermana prácticamente ni se movía. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. las hice gestos para que desaparecieran. al encontrar respuesta en la mía. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. Tuvieron la decencia de cerrar. no la había cerrado. Me tumbé en la cama. Por si acaso. para excitar sus pezones. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible. sí la conocía. se hizo enorme. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas. Al perder la erección. Una sonrisa tímida en principio que. Agarrado a sus soberbios pechos. Mi cara debía de ser inescrutable porque. sonrió. todos hicimos la promesa. pero yo sí. repentinamente. -Si lo llego a saber… . muy seria. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. Me quedé tumbado encima de su espalda. Mucho tiempo después. habían pasado horas. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. O en el momento de meterla. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. la luz de las farolas entraba por la ventana. No creo que la mantenga nadie. me bajé de encima. -Ya. Ahora sí que me había dejado alelado. A pesar de su aspecto delicado.esforzarme demasiado. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. por favor. tenía un carácter de narices. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. seria. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. Acariciaba un poco sus pechos. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. a lo mejor no te hubiera gritado. pasado un rato.

lo más alucinante que haya podido vivir nunca. Prácticamente la llevé en brazos. Así que se había dado cuenta… -ANAAA. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. O sí. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. chicas. pero te hubiera costado. solo que me corría y me corría sin parar. Pero no quiero hablar de eso. Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo. Ahora que lo dices… -Sin embargo. eres muy mono. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. Me miró otra vez. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. La enjaboné y me enjaboné. ALMUUUU – Gritó llamándolas. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. Nunca te había visto llorar. Ahí has hecho que me enternezca de verdad. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. No sé luego muy bien lo que ha pasado.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. la pobre apenas se movía. Pusieron cara de asombro y escándalo. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. ya está. no te puedes imaginar lo que aguantan. es de otro nivel. Esto tuyo es un don. depende. Me dejó helado (aparte de sordo). no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. Tenemos un hambre que me comería una vaca. 56 . -No seáis cínicas. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. No quise decir nada. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. Como experiencia. Creo que hoy ha sido lo más especial. no me extraña que hable de ti todo el mundo. -Ya. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. podíais preparar algo de cenar.

Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. quién me lavaba la ropa. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. Al final. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. -Pues no. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. solo con la mirada se entendían perfectamente. -Como comprenderás. complicidad. llevo las asignaturas al día. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. que lo tenían todo pensado. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. hablado y requeterepasado. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. que eres un pringao! Pero. por lo menos yo. Hubo risas. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. Dicho y hecho. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. Amalia tuvo que poner las cosas claras. que seguro que vas de pena. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. tendrás más tiempo para estudiar. te quedan cuatro días para los libros. Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. ¡Pringao. Hasta aquí has llegado. todo lo que venga después no me va a saber a nada. prácticamente. para ti no hay otras mujeres. -Bueno niño. -Así ahora. como no. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. Porque. callado. buen humor. 57 . – Soltó bastante seria. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. después de estas demostraciones. Yo. me iba a dejar querer. podrás compartir a las tres. Y porque somos buenas. Sólo somos tres. no me vendría mal el cambio. después de probarte. pensándolo bien. como comprenderás.

me cuidan y cumplen mis caprichos. para que no me escape por la noche. Por si acaso. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. Porque me controlan hasta esos días. Por si no me había fijado. Que no salga por ahí. Incluso. es que no les hace falta tanto control. No se puede ser más feliz. Si encima toman la píldora. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. 58 . que no vaya con chicas. que me quieren. a veces. ya es de cajón. tienden a sincronizar sus reglas. cuando se reúnen o viven juntas. alguna de ellas duerme conmigo. No pueden imaginar lo que las quiero yo. me miman. muy bien avenidas y se quieren mucho. las mujeres. Pero sin malos rollos. o si salgo. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. aunque lo había oído. con una basta. en general. Llega un momento en que la gente busca pareja y. que son hermanas. Lo que no saben. porque no se lo voy a contar. Yo tengo a tres. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza.

Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. probablemente. de hacer dinero. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. Puede ser una oportunidad laboral. todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. redondos. Lina. La vida. la chica más inteligente de su grupo. emocional o incluso sexual. por aquel entonces. Yo. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. ciertamente. y una hija pequeña de a penas unos meses. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. era un joven profesor de universidad. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. poseía también un vientre plano y liso. no nos equivoquemos) tenía una esposa. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. me sonreía. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida. La mía se llamaba Ángela. al menos. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. Y entonces entró ella. llegado el momento. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro. Ya entonces había demostrado ser. Sinceramente. apropiado para usar incluso como mesa para escribir.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. Y 59 . firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. sin embargo.

le dejaré follarme una vez por semana. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. y ya me diréis. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. Por muy atractiva que fuese. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. pero elegantes. incluso los provenientes de una mujer así. -Usted es el mejor del Departamento. ligeramente respingón. y participar en el Departamento. Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo. Yo sólo quería poder recoger. -De acuerdo. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. un culo redondo y firme. directamente y sin dar rodeos. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. sé lo que estáis pensando. Sin embargo. Que a una chica así no se le dice que no. nada grosero. y sólo esperaba que fuese breve. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban. Una diosa. y mientras dure la tesis.Ya.Sonreí.bajo él. Bajo ellos. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. toda expresión pareció desaparecer de su cara. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. sopesando algo. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. como aristocráticos. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. En cualquier caso. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. suave y sedoso como si se acabase de duchar. de modo suave y perfectamente coherente. Fruncí la boca. que entraba justo cuando yo me quería marchar. tres investigaciones. No deberías haberlo dejado hasta última hora. que fui un idiota. Ángela. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. le ofrezco lo siguiente. -Profesor Luna. yo ya estaba harto de la Facultad.me dijo ella nada más sentarse. en resumen. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. ella permaneció en silencio unos segundos. Y entonces. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. Estaría encantado. Justo encima de ellos. -Me temo que eso no es posible. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. que hoy por hoy es 60 . y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. llevar adelante un par de seminarios.

y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. y soy un hombre casado. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. se lo tendré que ofrecer a él. lentamente. sino con una fría determinación. y ella lo sabía. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo. respondí con parte de mi aplomo habitual. Pero. En mis años de docencia. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos.En ese momento. llegados este punto. Bueno. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. Yo no tenía respuesta.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. Aunque supongo que.Ella asintió. sólo una cosa me vino a la cabeza. ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. y me indique lo que haya que mejorar. No son cosas que pasen en el mundo real. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo.Aquello era un golpe bajo. encajando las cosas lentamente en su sitio. y mientras mantenga esa plaza. Eres el mejor. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. De acuerdo. como te he dicho. así que habló ella de nuevo. No podía hacerle eso a mi esposa. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. Lina. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. Que realmente analice mis textos. Mi enemistad con Luis era conocida. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. Ya tengo un alumno de doctorando. -Y espero que a cambio de todo ello. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. Y quiero que me hagas una demostración. corrija los errores con severidad. tienes razón. quizás. y todos los que seguirían. y realmente esa es la razón principal. En cualquier caso. Si iba a jugar a esto. Ni lo vi venir. a parte de un torrente de sangre. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. todo sea dicho. -La oferta es tentadora. No puedo meterme en algo así. habría que cambiar las reglas. Yo seré tu tutor.61 . pero me temo que es imposible. Ángela. No quiero el camino fácil. Así que.He de decir que no tenía respuesta para algo así.

y ante mi sólida resistencia. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. ella fue variando su vestuario. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. como con la mayoría de mis doctorandos. Los pantalones desparecieron. ya entonces. su interés por mi aumentaba. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. y sus gestos estudiados. ya que las paredes de la facultad son de papel. pero debía hacerlo. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. Así que sacó la artillería. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. Al menos. Pero. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. Sin embargo. que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. igual de negociador que ella. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU.Dejé caer las palabras con tono serio. 62 . con cada negativa a entrar en su juego. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. A partir de aquel día. Creo que no se lo esperaba. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. Parejo a cierto equilibrio intelectual. Por Lina. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. Trabajos sobre esta organización hay muchos. Y notaba que. encima. y no por su cuerpo. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. a ver quien de los dos se quemaba. Yo realmente había aceptado ser su tutor. y por mi. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. con sus suaves y variados perfumes. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual. ella siempre fue más elegante que eso.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. Al principio. y después por unas más cortas. Y quiero creer que. Y.

por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. La había traicionado. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. De nuevo. en el momento en que ella abandonó mi despacho. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. Por ello. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. cuando se inclinó. Estuvimos trabajando cerca de una hora. Y dejó muy claro. el sabor de sus suaves y húmedos labios. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. lentamente. Desde luego. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. Ella era consciente de que. Juguetona. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. Reyes con ambas. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. Pero todo remanso de paz tiene un final. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. en lugar de darme la mano. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. Así que me puse en pie y. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. Por suerte. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. sorprendida. Sólo había sido un beso. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. Y. Nochebuena con una familia. Sin embargo. ella se acercó a despedirse con dos besos. estando yo sentado. y nos preparamos para despedirnos. y varias apreciaciones más. pero los besos… los besos son otra cosa. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. en Lina y en mi pequeña. Y. desde aquel 63 . Ella dio un saltito hacia atrás. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. me indicaba que le había gustado. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. de diablesa. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. y sabía que. en Enero. pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. Y lo hizo. arriba. Con las ideas ya resumidas y anotadas. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. no era parte del trato. jamás me había dicho que la iba a poder besar. El sexo es sólo sexo. la última semana antes del parón por vacaciones. yo bullía. Con el regreso a las clases. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. que buscaba evitar males mayores. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. Fin de Año con otra.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. regresaría Ángela.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

64

-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

65

al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

Yo. Me miró desafiante y. la exploración exterior fue ganando en intensidad. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. Abajo. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. y con su ropa. mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. pasión y lujuria. y le dije: -Súbete a la mesa. y yo me incliné sobre ella. Si lo hacía. la miré mientras recogía sus cosas. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. mordiendo sus labios. sino que me quedé allí. entonces. perdería de nuevo. sin embargo. Cuando terminamos de revisarlo todo. Pero este no fue breve y fugaz. y ella se reclinó sobre sus codos. Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". Lentamente.aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". Tras lo ocurrido la vez anterior. me sentí ligeramente defraudado. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Cuanta razón tenían. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. que dejaba todo tapado pero por los pelos. nuestras lenguas jugaban la 67 . Entonces. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. Y. Así que me colé entre sus piernas abiertas. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño. comenzando a acariciarla suavemente. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. a medida que eso hacía. y bájate las bragas. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. Y. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. vidriosos. besándolos con pasión y fuerza. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. expectantes y duros. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. pero yo no podía ya dar marcha atrás. ella se puso en pie. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. y me quedé mirando directamente a sus ojos. pero mirándola directamente a los ojos. Para cuando su orgasmo llegó. que quiero cobrar parte de nuestro trato. sin tocarla. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. y el trabajo ya estaba muy avanzado. la falda más corta que le había visto.

por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. Típico de los chicos. luego en la mía. él va por su parte. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. Yo creo que era una excusa. donde se jugaba con palabras y gestos. pero ella estaba lista. escribir. en pausa. a la semana siguiente no vino. no terminado. y que necesitaba el tiempo. Había que preparar exámenes. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. azorada y roja. comenzó a solicitar mucho más tiempo. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. Ella tenía sus planes para la continuación. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. Jorge Mediaz. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún.una con la otra como si fueran viejas amigas. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. Al fin y al cabo. Pero no paré. Para cuando salió al encuentro de su novio. Una vez más. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. Pero. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. Acercándose ya finales de Abril. 68 . y yo tenía los míos. en esta ocasión. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. llegaba con bastante retraso. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. pues llevaba todo con mucho retraso. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. todo a última hora. pero no se pasaba a nada más. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. luego en el espacio entre ellas. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. Además. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. mi otro alumno de doctorado. A mediados de Junio fue su examen. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. Como siempre.

liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. Fue un beso suave. la acompañé hasta la puerta. y ante su mirada dudosa. Ángela". simplemente para sentirla por completo contra mi. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. las caricias eran suaves y lentas. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. Pero. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. como yo ya sabía. supe que todo estaba listo. tras aquel año de locura.Cuando llegó la hora de marchar. y con su novio al lado (un tipo atractivo. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. y que permaneció grabado en los míos durante horas. No le decía "te voy a follar ahora mismo. sino "estoy a tu lado en esta prueba". superó con creces. Y.Le dije. cuando oí que sus sollozos remitían. no. y un tercero. como si de fuego se hubiese tratado. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. aunque lo hiciese rápido. cariñosas y dulces. Que mañana vas a triunfar. El primero que ella me daba a mi. y uno más. Y a este le siguió otro. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). Sus labios se entreabrieron. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. pero era la que se me ocurría. rompió a llorar sobre mi hombro. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. y yo contra ella. del trabajo de tantos meses. vete preciosa. Con lo exuberante que era su cuerpo. de las dudas y las inseguridades. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo. en los cuales. Sólo pequeños gestos. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. Prueba que. la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. con una extraña sonrisa. un minuto más tarde. y un Magna Cum Lauden. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. -Venga. la verdad. no ocurrió lo típico. como todos los años. Y cuando. Por una vez. Fueron meses dichosos. al día siguiente no pasó nada. es cierto. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. 69 . No. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. como dedos cruzados. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. me costó evitar que lo hicieran). Como es obvio. pero no fue uno breve.

fue directa a mis labios. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". ciertamente. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. 70 . lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. firme. Ella. como suele decir un amigo mío. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. chupaban. y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. por primera vez. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. su pelo negro ondeando suavemente. lo tenía muy claro. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. directa a sus pecho derecho que todavía. Sus manos rodeaban mi cuello. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. que se entregaba. Parecía querer huir de su encierro. pues no quería volver a tener una situación así con él. no era algo que hubiera pensado. Yo estaba a la expectativa. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. Con los meses pasados. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. con las piernas una a cada lado. Sus labios acariciaban. Con los retrasos.Sin embargo. no había catado. a estas alturas. el segundo día tampoco fue posible. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. Rodeó mi mesa y. se sentó sobre mi. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. El primer día de tutorías no vino. en cambio. me había desarmado por completo con ese ataque. Lo conseguimos dos días después. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. por los pelos. apasionado. sin barreras. una vez más. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. inseguro sobre todo. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. que le gustaba. No tenía nada claro y. Se inclinó sobre mi. no desanimó: duro. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. Y. unos zapatos con algo de tacón. Al día siguiente de tutorías vino ella. su falda corta y. sin poder verla ni hablarlo con ella. Estaba en sus derrotado. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. y enormemente sensible. mordían. redondo y pleno. Después de ello. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. Jamás me habían besado así: un beso profundo. y no de los amantes. entregado. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona.

Lo dobló con cuidado. desmadejado y derrotado. pero su pasión. Uno gordo. al fin y al cabo. con una sonrisa morbosísima. Ya pensaría algo sobre la marcha. en un movimiento fluido y felino. y yo no tenía voluntad para contraatacar. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. No tardé mucho en aproximarme al momento. Ella había vuelto una bestia del sexo. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. Se sabía vencedora de esta ronda. me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. Sólo pude dejarme llevar. Y yo. si era posible. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. y lo guardó en su bolso. Demasiadas cosas en mi mente. no quería perder tan rápido. ni esa semana ni la siguiente. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. Quería que. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. Creía que ya había ganado. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. Ángela sonrió. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. y finalmente se sentó. con una sonrisa juguetona. no sabía que pensar. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. su entrega. ya que no vino. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. Verás. Y no la tuve. Así que me masturbé como un loco. Eso la descolocó. Pero feliz.me dijo. y eso le gustaba. ladeó la cabeza. Ella llegó. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. y eso la desilusionaba. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Notaba que no estaba todo ganado ya. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. recogió todo mi regalo en un pañuelo. Tanta espera no da aguante. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. y disfrutarlo. guapa pero contrariada. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. pero yo le indiqué que tomase asiento. Ella había triunfado. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. Durante la siguiente semana. 71 . -Yo también tengo mis trofeos. allí. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. yo había triunfado. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. cuando llegase el día. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente.Y entonces ella. la verdad.

la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. No creo que pueda darte un gran sueldo. llevo un año analizando tu trabajo. Ni siquiera en las siguientes reuniones. Y. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. O algo. Trabajo y más trabajo. Por no ser como los demás.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. excitándome al hacerlo. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. Ella entró como salida de una fantasía erótica. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. pero será currículo de cara al futuro. breve. y luego… no sé. Muchas gracias. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. pero no sólo eso. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. dándome la espalda. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. el sabor de sus labios. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. Es curioso como. por todo. y en España el encargado seré yo. y requería mucha preparación. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". Aquella tarde no pasó nada más. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. 72 . Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado.Hice una pausa. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se. no lleva ningún contrato adicional. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello. la vida universitaria.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. primero con ternura. a golpe de imprevistos. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. además de experiencia. Voy a necesitar ayuda. Sólo se que las caricias de su lengua. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. ciertamente. por supuesto. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. Por esta oportunidad. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. Había pasión y calor. Había un reconocimiento. Se alejó un poco y me miró a los ojos. Iba a ser una investigación larga.

Así que dejé que se confiase. llevé mi segunda mano a sus pechos y. Jugamos de ese modo. Yo. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. por breve que fuera el contacto. mientras tanto. Y ella. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. no sabía reaccionar. cuando noté que ella ya iba calentita. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía. acariciando su pezón en círculos. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. no me cansaba de sobar toda su anatomía.Así que yo contraataqué y. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. con lo del trabajo. pero de modo controlado. Tenía que dejar correr mis hormonas. y comenzamos los jueguecitos de siempre. durante toda la reunión. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. capturada entre dos frentes. aquello se salía del guión. Ella dio un respingo. Como siempre. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. desde sus pechos a su estómago. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. pero de nuevo ella llevaba ventaja. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. pellizcándola. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. sus hombros y su espalda. acariciando la base de su teta derecha. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. aunque lo llevaba mejor. aunque fuesen escasas. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. Lo había conseguido. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. Creo que a ella le ocurría lo mismo. Y siempre salía con la misma taquicardia. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". calentándonos mutuamente. según el reloj de mi ordenador y. brevemente. Pequeñas caricias. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. o su cadera. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. y ser más audaz que lo habitual. sus pechos. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . miradas pícaras.

y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. Magna Cum Lauden. desde que me había ido volviendo más atento. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. Ciertamente. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. Las mamadas. y yo le correspondí en igual manera. mientras se recuperaba. mutuas o de uno solo. en Septiembre la vi de nuevo. No se si por el morbo. nunca tuvimos sexo. Sin embargo.le dije. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. Eran preliminares. el juego fue modificado para siempre. una vez más. A partir de entonces. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. pero permitían ir avanzando 74 . con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. si hubieran sido una complicada carretera. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. Ahí se perdió. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. risueño. Y con ello. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. pero… En cualquier caso. todo se construía sobre una mentira. el proyecto seguía en marcha. Y. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. Por supuesto. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. podría haberla recorrido incluso ciego. su DEA fue aprobado con la mayor nota. Me parece que esos datos son prometedores. por lo que nuestra participación al respecto era baja. Los fajes se volvieron habituales. Ella a su ciudad. Si que os puedo decir que. por mis caricias. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. se volvieron más habituales.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. llegó el verano. la veía más feliz que nunca. yo me quedé a trabajar. o por que. Ella era mi compañera en el camino. y arqueando ligeramente la espalda. Sinceramente. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. aunque tendrás que mejorar la exposición. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. Cierto. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. sus labios hinchados del todo. y nos separamos de nuevo.

o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. Bueno. Pero. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. era lícito. de modo que oiría todo por discretos que 75 . Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. Desde Octubre. De hecho. Eso lo complicaría todo.dijo ella. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. y fue tan tórrida como todas las anteriores.se levantó. juguetones. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. de nuevo. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. Solo esperaba que no significase amistad. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. su boca se saciaba con mi cuello. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. Victoria para ella. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. a partir de entonces. Por un momento la miré a los ojos. Nunca la había llamado de ese modo. sin embargo. César?Mi nombre. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. Ya sabes. Y se había roto. Nos vemos pasado mañana en la reunión. intentando salir al paso de mi error. o algo así.dije. ¿no. y luego rompimos a reír. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. Me besó. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. de nuevo. pero tampoco amor.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. mimosa. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. cuando nadie miraba. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez. Brillaban. Eres un tonto. y dándome un besito suave y cariñoso que. Habiendo yo cometido el error. ¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. en mi despacho. en parte porque me encanta. ella dijo con tranquilidad. Y. casi naturalidad. La tercera vez ya nos vimos a solas. lentamente. hora de irse.

en mi despacho. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. supongo que ella simplemente estaba encantada. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas. pero una cosa sé hacer bien: mentir. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla. la última semana antes de navidades traería cambios. Sin embargo. la verdad. Era increíble pero. como siempre. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas.fuésemos. Era poco lo que había que hacer. yo sugerí. Hasta entonces. No. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. Pero.oí decir a su voz-. Entonces. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. está alejado y nadie nos reconocería. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. o su cintura. dándome la espalda. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. Estábamos. simplemente. y un Diciembre casi de locura. Conozco un buen motel. Debía sentirse a 76 . estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. eran como una misma cosa.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. y me pareció que la había cagado. Igual que el novio de Angie.respondí. pero teníamos el tiempo para hacerlo. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. en tanto tiempo. como siempre. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. o su vagina. nunca quedaba saciado.Pude ver como sus ojos. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. pero siempre he sido bueno en ello. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. brevemente se llenaban de lágrimas. No es algo que haga a menudo. entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. Así vino un Noviembre de sequía y ansias. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. y con más ganas el uno del otro. Supongo que Lina agradeció esto. ya que no podíamos darnos rienda suelta. Así que estábamos especialmente calientes. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. con un aplomo que me sorprendió-. que necesitaba salir por algún lado. Además. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

78

Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

79

Fue como una declaración de guerra. sobre su coño. estar a su altura. viendo que me paralizaba brevemente. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. Comencé a acariciárselo por fuera. Así que me coloqué sobre ella. me acercó con sus brazos y me besó. pero tampoco la tengo pequeña. de golpe. Obviamente no era virgen. lentamente. Obviamente. exagero. esperé a que se habituase. y continué un poco más. Entonces lo agarró con una mano y. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. Aquella vez ya no. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. pero nunca se sabe. Por respuesta. Es cierto que así la corrida es mayor. pero salió tanto como nunca en mi vida. Una y otra vez. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. también a mis huevos. 80 . Al menos me lo hizo a mí. si no llegaba. besando. ella paraba. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. y puse mi polla. Desde luego. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. No es que tenga un monstruo entre las piernas. al menos habría tenido una noche mágica con ella. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. ya que siempre que yo estaba a punto. entrando paso a paso. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. No lo era. al lado de mi. produce inseguridad. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. por primera vez. Sin embargo.un gesto que hizo por mí. succionando. ¡Para. todo esto no cabe en una de mis servilletas. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. haciéndola rabiar. acariciando. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. burlonamente. que pedían amor. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente.comentó. Así que la introduje un poco. que me haces cosquillas!Por lo que paré. para. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. internándome un poco en su coño. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. se lo tragó entero. pero dentro de ella. Lamiendo. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. con cuidado para no hacerla daño. Pero ella. me dejaba al límite. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja.

¿Cuál? Eso no lo sabía. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. no pares. cariñosamente. pero fue tan gratificante como el anterior. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. O no debería. mientras me besaba con verdadero sentimiento. de todo y de nada. Mi hermana me las consigue de trapicheo. de a dónde íbamos. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. más apasionado y caliente. un ritmo pausado pero firme. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. que tengo conmigo las pastillas para el día después. Ella se corrió un poco antes. con no se. Eso sí. pero desde luego no cometía tonterías como esa. y luego lo retomaba. sigue de una puta vez!". No eran proyectos de pareja. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. de la mía. pero no sería verdad. charlando. un millón de cosas. Tranquilo.Con un suspiro. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. comencé a darle ritmo a la cosa. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. Después un ritmo más fuerte. Parando si veía que ella aún no llegaba.me dijo ella. una vez estuvo dentro del todo. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. brevemente. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa.Eres un tonto. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso. acercándonos a ambos al orgasmo. De su vida. pero yo paraba. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. tranquilo. Al principio. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . Nos quedamos en la cama como media hora. pero sin buscar hacerle daño. de a dónde no íbamos. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. con amor.

Es guapa. 82 . no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. Su educación no ha sido excesivamente estricta. Estuvimos un par de años saliendo juntos. muy bien. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. dentro de una familia casi normal. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete. Tenía dos fallos fundamentales. sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. vivimos mi hermano y yo con mi madre. A nivel personal. sin pasarse.Una chica normal Me considero una chica normal. cuando hacíamos el amor. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. El primero era que.

fueron los celos. -Mira Lidia. si no te respetan. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. conforme le iba relatando todo lo sucedido. él fue el primero y. Era un celoso patológico. el realmente importante. curiosamente. Conclusión. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos…. finalmente. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. algo que no había 83 . viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. como siempre. Mientras tanto. nada de amigos. me daba mucho corte. Acabó dándome la razón. con quién iba. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. creí que el definitivo. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. escuchó mi versión y. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. Cómo consejo y para próximas citas. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. que si era una irresponsable. los que no están realmente enamorados son ellos. cosa que tampoco me quitaba el sueño. harta de gritar. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. mi madre se iba encendiendo más y más. si te presionan para que te acuestes con ellos. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. me tenía controlada todo el día.Yo no conocía otra cosa. mi madre tenía razón. tú les contestas que. además. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. me afianzó más en mi decisión. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. ya encontraría al indicado. que si tenía que hacerme respetar. que si era demasiado joven.

a una pareja que se lo estaba montando de miedo. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. Ahora vivía un momento plácido. empecé a encontrarme fatal. bebiendo. sólo que era algo muy esporádico. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. pero no quería seguir por ahí. al ir a entrar en el mío. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. a lo mejor tenía abierta la ventana. ella nunca traía hombres a casa. Me extrañó mucho. bailando… Hasta que. gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. la ventana abierta para hacer correr el aire. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir. Fue un acuerdo tácito con nosotros. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. preferí volverme. tenía la puerta abierta y estaba vacío. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. Como hacía calor. con unas ganas de vomitar tremendas. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. Veía el brillo de su sudor. sin novio ni ganas de tenerlo.hecho nunca. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. Al llegar. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. Entré bastante mareada. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. metida la cabeza entre sus piernas. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. no tenía tiempo. María y José! 84 . Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada. a mí. particularmente. estaba cada vez peor y. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. le comía toda su intimidad ¡Jesús. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. en la penumbra de su cuarto. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo.

gemía… Hasta que. no se cortaba un pelo. SIIIII. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. mamá gemía. NO. Yo. sigilosamente salí disparada de allí. hasta la primera papilla. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. me quedé estupefacta.El tío no paraba. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). ya llego… . Mi madre. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. Mi hermano. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. dos dedos desaparecían en mi interior. ¡Dios mío. me metí en el baño. El tío empezó a bombear a lo bestia. ay.Dijo el tío con voz jadeante. ay. Mi madre debía de alucinar. NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. dos. mamá. muy fuertes. No sabía si me habían oído. tenía que morderme los labios para no gritar. me fui corriendo a mi habitación. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. que conste) a mi entrepierna. Me quería morir. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda. esa señora de los consejos sobre el respeto. NOOOOO. qué cosa! No distinguía apenas las caras. mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. Tenía que ser él que volvía a su cuarto. mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. uno. gritaba. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. ¿Mama? Ay. Tenía que ser un puto. Sin hacer ruido. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. tres. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. NO. era impresionante. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer.

– Contestó Luis gimoteando. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. Vale. Al acercarme a desayunar. en la cosa de mi hermano. no había pegado ojo. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas.. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. oí una conversación en la cocina. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. Aunque ya le valía. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. otra idea fue madurando en mi cabeza. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía. mierda y mierda! Esto era súper complicado.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. en las veces que parecía haberse corrido. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. acostarse con una de las amigas de mamá. o solo a mi madre. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. incapaz de mirar a ninguno a la cara.. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. la que me dijo cómo eras. con unos atributos que me habían dejado de piedra. No fue de la noche a la mañana pero. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto. él era una víctima (o no). ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. no puedo. decidiendo si enfrentarme a ellos o no. vale. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental.

qué careto! Venga Lidia. Me estaba carcomiendo por dentro.. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. boca abajo y llorando. Luis no debería tardar. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. al volver de la facultad. Luis no había llegado todavía. tía. no se me pasaba por la cabeza. mentalizándome durante semanas. Me tumbé en el sofá. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá.Ni de coña. o hacía algo o me volvía loca. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. acabé soltándole la bola que tenía preparada. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito. recibía clientes y cosas así. Mamá iba a los juzgados por la mañana. ideé un plan. Haciéndome rogar durante un rato. incorporándome e intentando recomponer la postura. Al entrar en el salón y verme. Unos días después. por la tarde preparaba escritos. Luis siguió insistiendo. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. Era perfecto. tetas en su justa medida. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. culito respingón y una cara agradable (dicen). prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. ¡Joder. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. 87 . ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. nunca he destacado por mi imaginación. bastante malo por cierto.. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. Estuve dándole vueltas. – Dije entre hipos secándome los ojos. Nada. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. Dando muchas vueltas al asunto. Acabé decidiéndome. nada – Le contesté llorosa. Es una tontería. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. Apenas hablaba con ellos. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. Es una estupidez. me tenía que encontrar hecha polvo. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal.

si no te estaba diciendo que me ayudaras… . ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. que suele funcionar casi siempre. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. En ese momento pensé que. a lo mejor. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. Ya te he dicho que es una tontería. tronca… ¡Pues al orgasmo. ya verás cómo todo se arregla. había resultado una zorra de cuidado. Ya. no pasa nada porque me lo digas. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. no sé. No te rayes. que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. tía. ir con algún chico a ver qué tal. que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. tía. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. Dándole las gracias por haberme escuchado. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. sería capaz de llegar hasta el final. Procuraba llegar a casa antes que Luis. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. tarde lo que tarde. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. lo que prefieras. cuando vea que llego normalmente. noté su cariño. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. estoy un poco sensiblona… No sé. más colorada todavía. a pesar de querer auto convencerme. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. 88 . – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. Después. a lo mejor ella te puede ayudar. era el momento.

con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. di el siguiente paso. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. Cada día estaba más cachonda. intentaba dejarla en la situación original. Ah. A partir de entonces. dejar la puerta un poco más abierta. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. estaba muy excitada. daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. que pensara que había sido un descuido. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. aunque a veces no estuviera todavía a punto.Naturalmente. Seguí con el cacharro metido. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. por lo menos había logrado que se excitara. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. Después. seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. me produjo una extraña sensación de triunfo. me vestí. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba. 89 . salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. de una forma alucinante. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. Pasada una semana o así. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. Me hice la sorprendida al verle. me corría patas abajo. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. Estaba más abierta. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. Iba por buen camino. Agotada. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. dejaba la puerta bien cerrada y. disimuladamente. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. Casi siempre era verdad. se notaba que había alguien detrás y que. Hola tía. sólo imaginando que me vería.

Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. Pues debía ser una película porno. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. incluso una vez en que no pude evitarlo. hacía como si no me diera cuenta. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. mamá. como la grana. mi hermano. Me fijé en la cara de Luis. viéndome desnuda. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. Estaba más cachonda que nunca.Dijo a la defensiva. se llevara a mi hermano a su cama. lanzarme a lo desconocido. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto. mi plan no daba más de sí. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. Creo que lo estaba consiguiendo. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. incapaz de levantar la vista. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. intenté dar otro paso más. Tampoco hizo falta ningún disimulo. Improvisando sobre la marcha. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. Tuve un orgasmo impresionante. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Algo estaba cambiando dentro de mí. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. debiste escuchar eso… . Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. empecé a necesitar algo más. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. fui hasta su 90 . jugara conmigo. porque vaya gritos. No podía más. la zorra de mi madre. Anoche estabas con un hombre en casa.. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Y la dejé allí toda cortada. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. quería que Luis entrara en la habitación.. no de la suya. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido.Dicho y hecho.

desde que le dije a mi madre que la había oído. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador. Ni me molesté en vestirme. Luis. Pero ya no sabía qué más hacer. Como sólo mascullaba. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. se serenó un poco. sin ninguna idea buena. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones. todavía muy cortado. No supe muy bien ni cómo lo hice. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. no sabía ni qué decir. Oye Luis. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. me planté totalmente desnuda delante de él. pero me dio esa sensación. sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. además. creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. pero es que… ¡Joder. intentando 91 . ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. Tenía que hacer algo distinto.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. esto es secreto. algo que le provocara definitivamente. Yo seguí. no soy de piedra! – Se excusó. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. no estaba muy segura. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. tía! Al pasar te vi. pareciéndome que decía mi nombre. Estaba con la mente en blanco.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. me moriría de vergüenza… . Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. joder. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. El pobre estaba todo cortado.

Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. al acariciar mi espalda. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. perdona… . redondito y respingón. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. en esta postura. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. por la excitación. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. además de la cabeza en su hombro. Estaba con la sensibilidad a flor de piel. apoyada contra él. no me he dado cuenta. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él. No se movía. si yo daba el primer paso estaba perdida. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. Luis. No pienses mal de mí. conseguí llorar. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. por los nervios. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. no esperaba verte así. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. luego en su hombro. me tenía que ver todo el culo al aire. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. iba a hacer un ridículo espantoso. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. solté el jersey y me pegué un poco más. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme.Intentaba ser la inocencia personificada. Cuando se 92 . tía. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. Lidia. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. en este caso. no ha sido a propósito. su cosa se clavaba en mi monte de Venus.dar una imagen de vergüenza y timidez. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor.

¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. Nadie me había tocado nunca ahí. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). Lo metía y sacaba. con manos trémulas. sus caricias subieron de nivel. Lo chupé y lamí como pude. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado. apenas podía por su grosor. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. algún miedo o vergüenza. los deseché en ese momento. 93 . por delante. un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. como pidiendo permiso. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. No pude conseguir más. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. consideré que era el momento de colaborar. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. notaba perfectamente su cacharro contra mí. En un momento. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. él jadeó y llevó la otra mano. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. me corrí sin apenas darme cuenta.posaron en mi culo muy suavemente. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. ni yo misma lo había intentado. Si me quedaba alguna duda. ayudándole a desprenderse de su ropa. En el momento en que intenté metérmelo. ya no podía aguantar más. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. dándome un gusto tremendo. apreté mi pelvis contra él. con todas las letras! De rodillas a sus pies.

YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. lo había provocado. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. jugar con la mía. jugueteaba con él… ¡Si. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. cómo subía hasta mi botón. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. Me produjo un orgasmo impresionante.Luis me incorporó. en llenarme de besos. tras desprenderse de su camiseta. ¡Hostias. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. LUIIIIISSSSSS. AAAAHHHHHHHH. a mis areolas. sobre todo por arriba. Al principio me crispó aún más. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. ¡Mi primera comida de 94 . a mis pezones… Suave. me besó en los labios y. hostias. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. cuando creía que no podía más. me iba a hacer pis. los labios. algo que venía de dentro con el vibrador. ¡Coño. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. me fue tumbando en su cama. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. es más. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. interminable. succionaba. En ese momento. con los nervios a como cuerdas de guitarra. en meterme su lengua hasta la garganta. la vagina. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. me había dejado al borde del colapso. lo lamía. coño.

saciada. debía de tener el coño súper estrecho… O no. muy despacio. Había sido alucinante. Me cambió de postura. notando a tope la dilatación de mi coño. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. me besaba la boca. ¡Mi madre. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. era enorme. Por un lado lo agradecí. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo. Se movió hacia su mesilla. que costaba muchísimo. tenía la delicadeza de no apretar. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. poco a poco. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. iba a decirle qué sentía. por otro. Cuando le correspondí. Cuando 95 . era como si me hubieran dejado vacía. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. me puso encima de él. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. con calma y paciencia. no se movía y. cuando ese dolor era soportable. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. empezó a moverse muy. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. creí que se había puesto un condón. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. entonces pude controlar yo la penetración. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. Me acarició los pechos con mucha suavidad. Por lo menos. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. el cuello y las orejas. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados.

sin compasión. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. tenía dentro todo aquello. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. Él sí. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. eso no debía ser el punto G. Me faltaba como media polla por entrar. se sentó en la cama. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. coño. me puso a cuatro patas. me tenía hecha puré. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. entraba. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. otra…. sin fuerzas para moverme. Me consideré una heroína. le besé en la boca. hasta que me empezaba a doler. Estaba agotada de tanto orgasmo. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. Apoyada sobre él. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. salía… ¡Dios. creo que estuve a punto de desmayarme. se apoyó contra la cabecera y. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris. Luis apenas se movía. Ni siquiera así salió de mi interior. tenía que ser todo el abecedario. salía. ni siquiera un poquito. de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. Tardé menos y nada en volver a correrme. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera.llegué al fondo. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. DIOOOOOSSSSSSSS. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. me dejé caer hacia delante. me reventó del todo. parecía que ya iba a llegar por fin. Adopté un movimiento constante. una vez. 96 . Entraba. sujetándome del culo. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. suave y cadencioso. me iba a matar! Aceleró un poco más. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. Pero no había terminado.

Tía. Sé que me corrí. muy lejana… Noté cómo me sacudía. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. ¡No me grites. Desperté junto a él. apenas podía abrir un ojo. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. Lidia. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. no era normal. Estaba feliz. No sé el tiempo que estuve durmiendo. venga. conseguí incorporarme y quedarme sentada. era lo que sentía en ese momento. No me sé explicar mejor. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. más de lo que hubiera imaginado. Me sentía feliz. despierta. quería a Luis. muchas veces. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo.Aquí. perdí la noción del tiempo y del espacio. 97 . Y empezó la bronca. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. a mí y a Luis. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. sí que sí. estaba más allá de la conciencia… Despierta. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. No tenía sentido. A mí me daba igual. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. supongo que se quedó mirándome. nadie me molestó. acababa de gastar mis últimas energías. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía.

literalmente. labios y lenguas que se buscaron. echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él. tú. Otro beso apasionado. No sé cómo. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). quitándome la toalla. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. levanta. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. Primero. tenía que demostrar un poco de autoridad. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. Ni siquiera se había vestido. Tras media hora bajo el agua. con su cosa. conseguí separarme. Luis se levantó totalmente desnudo. oye. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. Era de día. me tumbó junto a él. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. tapado con una toalla. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. pararle los pies. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. Flipé con su cuerpo. Me estampó. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. apartó las sábanas haciéndome sitio y. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. oliendo a gel. me esperaba sentado dentro de su cama. Oye. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. pensé para mis adentros. ¡Mierda. con su cara. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. me había dejado hecha cisco. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. a fin de cuentas era mayor. no seas perezosa. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. no! 98 . Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes.Debí quedarme frita otra vez.

No sé cómo lo hizo. Oí un ¡Puaj!. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. si no me la sacaba por la garganta. Pero no pareció que le molestara demasiado. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. corriéndome como una burra. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. Con un balanceo suave de cadera. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. ¿? Ah. de delante a atrás. iba introduciéndomelo cada vez más. tener ese cacharro dentro era impresionante. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. tenía que hacer 99 . tía. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. volví a sentir que me partía en dos. comiéndole la boca con auténtica ansia. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. Aunque lo hizo despacito. Tardé un rato en poder moverme. Me incorporó. me dio un ataque de risa. No podía ni abarcarla entera. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. pero poco tiempo. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. Me llevó al éxtasis en un momento. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. la pomada. En esta postura entraba todavía más. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. excitando mis pezones y areolas con los dedos. llevando sus labios a mi zona más sensible. aplastando mis tetas en su pecho. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. Me tumbé encima. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. cómo se movió. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. poco le iba a faltar. me agarró los pechos con ambas manos.

a rozar contra él. no sigas. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. yo descansaba un poco… Ya. tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. por favor. desde mi interior a la punta de mis pezones. todo era cuestión de acostumbrarse. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo. por detrás. LUIS. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. Por lo menos. no me dejaba relajarme de verdad. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. se me estaban cansando las piernas. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. NO PUEDO MÁS… .auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. no me hizo ni caso. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. me volvió a mover. me gustaba mucho pero quería descansar un poco. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. la sacaba. no me había ni enterado. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. moviéndolo a toda leche. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. me tumbé encima quedándome quieta. un orgasmo devastador me recorrió entera. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. cuando me tumbaba. Botando en la misma postura.Dije agotada. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. Como la tarde anterior. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . YAAAAAHHHHHH -No sigas. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. era muy agradable. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. me hizo un mete saca muy rápido. a intentar que volviera a correrme. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. me frotaba el clítoris con los dedos y. a traición.

otro día. no estaba montada sobre mi hermano. estás de la hostia. pero me ha encantado. Eres un salido. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. Acabamos agotados. Haberme dicho algo. me asfixiaba… Sin embargo. Este tío era insaciable. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. Pues sí. Si te ponía tan histérico. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. la llevé a mis labios besándola. eres la tía más maciza que conozco. Al principio te oía. apareces en pelotas en mi cuarto. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. tronca. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. ¿Ah. Además. me estabas poniendo súper cachondo. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. otro así y me revientas. un salido y un degenerado. No pude más. luego te vi y. Bueno. Tumbada encima. tía – Contestó con muy buen humor. sudados. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. Y la culpa es tuya. han sido los mejores polvos de mi vida. me mordió la nuca y yo la almohada. andaba todo el día empalmado. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. no había sentido algo parecido en mi vida. al final. sentía todo su peso encima de mí. Bueno. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. Te has pasado tres pueblos. 101 . que quería seguir conmigo. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. Gruñó. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres.inacabable. no tan estúpido. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. estuve a punto de quedarme dormida. me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. que uno no es de piedra. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. Luis – Me di la vuelta hacia él. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

irán pasando los meses y mamá irá engordando. sólo la continuadora. Estuvo a punto de no tenerlo pero. aunque a mí me da igual. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. ya veremos qué viene. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita.A partir de entonces. ni se me ocurrió tomar la píldora. no sé muy bien por qué. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. El primer día que fuimos con ella. Mejoraron mucho las relaciones en casa. Pero si soy sincera. no llevábamos todos muy bien. había armonía. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. Tuve una suerte enorme. Sexo anal. no me pasó nada por pura chiripa. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. bueno… El origen no. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. En fin. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). Es el hijo de los tres. hacíamos una visita a mamá. Seguiremos juntos. Nuestra rutina no ha cambiado. niño o niña. todo fenomenal. cuernos y venganza 105 . de vez en cuando. ha decidido dar a luz a este niño. En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. Él sigue igual de salido o más. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. pero ahora he tenido que reaccionar.

Todo esto es normal y comprensible. el sentido concreto que pretendo. Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. en general. no terminaban de entender lo narrado. a los que me estoy refiriendo. 106 . en su totalidad. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. su esposa. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. para mí. algo que ahuyentaba a las mujeres.Vaqueros. Realmente era un tipo muy abandonado al que. De esta forma. una ironía. palabras y/o expresiones propias. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. Incluso se puede dar. enviados por lectores. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. y tenidos en cuenta vuestros correos. insípido. un doble sentido. son de países de América y. quiero complacer. de apenas una hora. Pero también tenemos nuestros localismos o. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. o cualquier otro tipo de circunstancia. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. por todos o casi todos. en particular. o lo que sea). Hecha la aclaración. ambientes. dando. dicho de otro modo. de esta forma. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta.NOTA: En anteriores relatos. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. Dentro de España. Claudio era un personaje triste. entre personas de diferentes grupos de edad. he recibido infinidad de correos. son habituales les pondré “Comillas”. tomando un descanso. esta situación. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. una “tía” de las que se ven pocas. me indicaban que. dependiendo de una región o zona. que se suele decir. “La de Cervantes”. Aclarado esto. a los que me escribieron y. quien no las entienda. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. también ocurre lo mismo. de España. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. en algunas fases de mis relatos. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. Pero. La mayoría. Los lectores. a todos los lectores. semáforos. algunos. los bocinazos. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso).

buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. “Yo Claudio”. a eso de las tres de la madrugada. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente. Aparcó el vehículo y entró en el local. además de dinero. Apenas pasaron tres meses cuando. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. pero decidido. entre la multitud. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. No pudo evitar escuchar cómo. totalmente ajeno al tráfico. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. tanto que sentía como si le faltaran. la más frecuentada del momento. Así lo hizo hasta que.Un buen día. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. ella. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. de forma burlesca. sin pretenderlo. La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. tenía mil euros entre las manos-. si todo salía bien. evidentemente. así. pagaría sus ansiadas vacaciones. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. no sabía cómo. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. un sábado. de once a ocho de la mañana. al menos. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. la que estaba de moda. la mujer. la clienta. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. echó un vistazo por el espejo retrovisor. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad. Al verla sin abrigo pensó que. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. tenía un buen 107 . volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. buscando tranquilidad. poder quitarle los billetes. la mujer le pagó con un billete de diez euros. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior. que se partiera la cabeza y. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. Cuando llegaron al lugar de destino. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. Con miedo. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. Al subir al vehículo.

Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. bailando como perras en celo. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. con toda seguridad. ahogadas en alcohol. en la penumbra del ambiente. posiblemente. dos teléfonos de alta gama y. Casi eran las nueve de la mañana. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. después.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. y “desplumaría”. La locura provocada. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. con edificios “calcados”. montó en su taxi. palpó con las manos a su espalda. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. Pili. Por no perder tiempo decidió coger ambos. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. tras media hora. al ver el color del dinero. se fueron a bailar. primero. Se acercó a los abrigos. estaba el tesoro que ansiaba robar. No quería enojar a su mujer y. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. las mujeres y un par de hombres. de clase obrera. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. sin tomarse el café de costumbre. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. Lo tomó entre las manos. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. estaban depositados bajo las prendas de abrigo. 108 . llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras. se sentó en el borde del asiento. Tras un buen rato. Claudio. habían dejado los abrigos en los sillones. Con este pensamiento se puso en camino y. sin perder un segundo en saquear los bolsos. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. su esposa y única compañera desde hacía seis años. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. Salió al parking. y el grupo de amigos con quien estaba. sin levantar sospechas. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. aunque así fuera. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. atrajo su atención.

también se desnudó. Rara vez. Él. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. a sus treinta años. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes.Sin tiempo para decir más. macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí. ella comenzó a desnudarse. Ella se acercó a él. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. como si quisiera apresar el momento para siempre. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. cambió el tono de voz. tú. los movimientos de Pili. estaba desganada Pili. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. afloraron al hacerlo. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. lo hacemos.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. Claudio. de forma tradicional y sin ganas. como tú quieras. Nada más llegar. con sus caderas. Y así era: cuando no estaba cansado él. Sin perder tiempo. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. de apenas cinco minutos. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. ella se enfriaba. dices que no lo has visto. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. Poco a poco fue acompañando. 109 . había sido a un coito rápido. como si no quisiera verlo. “la sargento mayor”. Sin demorarse más tiempo. muy lentamente y poniendo caras muy raras. su mujer. perfectos. Pili. ambos. cuando él se calentaba. con los ojos cerrados. de cualquier edad o condición. es para ti. a lo más que había llegado. sus ojos brillaron. Pero… si piensas que debemos devolverlo. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. Apenas un par de minutos después. Claudio no perdía detalle. que lo debió coger otro cliente. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. hasta la fecha. joven y lozana como una universitaria. Si mi amor. tenía predisposición. La tomaba del pelo fuertemente. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. Ven. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. se subió a la cama. ella abandonó la felación. pues era prácticamente el único uso que hacían de él).respondió de forma contundente la afortunada-. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. en tonterías. se mantenía. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres.

en dirección contraria al lugar donde había aparcado. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. Así comenzó a pensar. no lo pensó dos veces y obedeció. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. Claudio quedó pensativo en la cama. Pili. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. Ahora era consciente de que. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. por ser una presa fácil. Para ello aprovechaba las tardes ya que. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente…. La pobre muchacha. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. y. y se encaminó hacia la entidad bancaria. sin despertar sospechas. Comenzó a robar en casas apartadas. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. hasta la fecha. exigió que le diera el dinero. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. en que consiguió de la joven más de cien euros. sin que ella advirtiera su presencia. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. eran víctimas más fáciles. un vehículo de este tipo. dormía hasta la hora de comer. robarle el bolso. Cuando. la envolvió el cuello con su brazo. por las tardes. aprovechando el descuido de alguna incauta. maquinar y. se vistió y se fue a hacer sus cosas. le dijo que. vio que una chica joven sacaba dinero. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. Tras terminar. Decidido. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues.Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. lo más importante. y. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. no pudo aguantar más. Tras soltarla salió corriendo. por las mañanas. para él. su mujer. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. dando un paso más. con voz firme y amenazadora. sorprendida y asustada. lo aparcó. solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. se acercó a la chica. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. al pasar por delante de un cajero automático. se levantó. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). Desde esa noche. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. el afortunado Claudio. bajó. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. Pero una noche. no hace sospechar a nadie. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. apretó el culo. A Pili. le había podido ofrecer. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas.

se dirigía a la parte trasera. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. sobresaltado.dinero extra que entraba en casa. Allí. de la valla. Inició una corta carrera hasta las escaleras. llamaba al timbre o al portero automático. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. introduciendo las manos entre el vestido. Sin replicar. boca abajo. muro o cercado. Claudio se asustó pensando que iban a subir. Al contar con dos plantas. según el caso. la enculada. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. el hombre. sin poder remediarlo. se encaminó a la parte trasera. Un viernes. posición comenzó a follarla con ganas. Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. le subió la falda y. 111 . se la metió por el culo. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. Si alguien contestaba. Volvió a pie y. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. por encima del vestido. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. buscó las bragas por debajo del vestido. La mujer se retorcía al sentir los magreos. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. ella. Si no había respuesta. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. consiguió entrar con facilidad. Inesperadamente. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. consiguiendo que. empujando una pequeña ventana. gritara como una loca. como queriendo no ser obedecida. tras saltar el muro. En esta incómoda. ella. Tras llamar y no recibir respuesta. quedara tumbada sobre los escalones. Se asomó con cautela. más segura y discreta. Ambos parecían bebidos y muy calientes. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. se desabrochó la bragueta. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. decidió empezar por la superior. pero excitante. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. pedía calma con la “boca pequeña”. se libró de las manos que la retenían y se separó. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. la casa. Se tumbó sobre su espalda. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. escondiéndolo tras unos arbustos.

Pili. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. Saliendo de su recto. inclinó su torso hacía la cama. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. más profundo de lo normal. era el único lugar. sin mirar?. pudo ver la cara de la mujer. terminó por aceptar que se trataba de Pili. Presuntamente se estaba corriendo. se incrementaban con cada nueva embestida. Los gritos de la mujer no decaían. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. Tan claro como si fuera de día. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. se situó detrás. decidió mirar y sufrir en silencio. Claudio. junto a la puerta. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. por otro lado tenía miedo y. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. al ver el tamaño del tipo. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. tal vez aguantar los cuernos y ver todo. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. Cuando se separaron. y con ganas. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. sin dejar de follar. Más que eso. en pie. Al mirar. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. Él se colocó muy pegado a su culo. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. agitándola ligeramente. A pesar de que su erección había bajado. ella sentada sobre su miembro. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. agitando la cabeza en todas direcciones. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. besándose y manoseándose. pese a lo que sucediera. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. Vio un gran armario. se desabrochó la camisa y se la abrió. De repente. Los amantes seguían jadeando y gritando. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. y la penetró por segunda vez. o ¿Debía permanecer escondido. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. en cuclillas. dando la espalda. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. todo lo contrario. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . Pensó que sería un buen lugar. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. él. Vamos a la cama. echándole un par de “huevos”. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. en suaves jadeos. Cuando lo hubo hecho. más.

algo que jamás había consentido con él. Cuando ella parecía estar corriéndose.mientras. más erótica. le motivase mucho más. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. Sí. no quiero que te enojes. un vecino. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. no daba crédito. Justo en el momento en que se calmó un poco. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. Ella también alcanzo el éxtasis. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza. gimoteando y suspirando. le recibía con vicio. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. su esposa. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. Una y otra vez se preguntaba. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. Poco a poco. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. Claudio. por segunda vez. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. Es más. ¡Sigue. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. Pero… ¡Cuenta. sin hablar. El hombre se animó un poco más. Pues…. el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. sorprendentemente sin desacoplarse. Perdona Piluchi. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. por las tardes. aparte de ti. no lo podía entender: sorprendentemente. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. ella. descargó durante varios segundos. 113 . No eres el primero. Follamos durante un par de semanas. Sabes de sobra que no le dejo. le entregaba el ano a otra persona. vio inundado su recto por el semen del hombre que. Después regresó a su país y no lo volví a ver. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante. sigue con lo del polaco! –insistió él.

La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. con más velocidad. solo quería romperme el culo. que no pude aguantar más. A los cuatro o cinco días me lo propuso. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. Follamos un par de semanas. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. A mí me daba miedo. desde ese instante. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo.Pues. Él no tardó mucho más. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. pero que no me hiciera daño. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. en ese preciso momento. Le pedí que me follara por detrás. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. Desde que el polaco se fue. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. Finalmente comenzó a entrar y salir. Desde ese día me folló por el culo a diario. Me puso tan cachonda. Él fue a la cocina y al baño. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. Con mi marido no quería hacerlo. una tarde de mucho calor. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. después de mezclar jabón con aceite. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. Al regresar. que en pocos minutos estaría gritando de placer. yo ya era toda una experta en sexo anal. Sin saber cómo. Finalmente comenzó a encularme. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. Extendió la toalla en el sofá. que una vez la tuviera dentro. 114 . a medida que el dolor remitía un poco. Después de irse a su país. pero él supo convencerme. como te decía. me abrió los muslos y. Nada más entrar fuimos al salón. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. Finalmente accedí. lo hizo con una botella de aceite de oliva. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. Le pedí que fuéramos a mi casa. charlando. me embadurnó el ano abundantemente. Siguió penetrando y yo gritando. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. con todos. me hizo colocarme encima. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. Estábamos en la piscina comunitaria. con sus palabras. me quité el bañador y el hizo lo mismo. boca abajo. no iba a desear que me la sacara. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes. he abierto el agujero trasero desde el primer día.

rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. 115 . sin perder tiempo. finalmente. Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. El licor calmó su ansiedad y. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. De un trago se la tomó y pidió otra. al rebuscar en su interior. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. cerró el cajón. alguna que otra noche. en su mente. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. con el mismo resultado. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos. junto a la salida. bajando las escaleras. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. sorprendentemente. cual era la que abría. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. Sin saber qué hacer. despejó su mente. abrió la puerta. Durante un buen rato. –dijo el amante y salió del dormitorio. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. una por una. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. Ahora pensaba mejor. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. los amantes. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. La guardó en su bolsillo. Lo tomó. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. Dame un minuto que no tardo. con más claridad y frialdad. Asomó la cabeza y. abrió lo suficiente la puerta y probó. Tras compararlas con la que abría la puerta. un poco más. halló varias llaves sueltas. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. confundiéndose con susurros y risas. Colócate en posición. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. llegó a la puerta principal. Abrió uno de los cajones de la mesita y. sin embargo. Cuando regresó. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. totalmente seguro. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. ya había sido suficiente para él. Antes de salir al exterior reparó en que. encontró una idéntica. sobre una pequeña mesita. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. El pobre cornudo apenas podía pensar y. bajó las escaleras de dos en dos. ni dónde ir.

vestidos con uniforme policial. su esposa. evitando que Claudio sospechara de ello. Se incorporó de la cama. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. un bolso negro que Claudio reconoció al instante. Es que he tenido una noche de perros. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. Hablaba solo. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida. se dirigió al salón y se sentó en una silla. su mujer dejó de recibir regalos. –Se excusó forzando una sonrisa. de las buenas. otros dos. guapa. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. sobre las dos de la tarde. Se han personado varios efectivos policiales. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. vestido con un traje marrón oscuro. pero. No. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. Eso sí. Ligeramente mareado. Pasó varios días “tragándose” el secreto. pero sereno. fornidos. Claudio Moscada Espósito. de su esposa.¿Qué desean?. Un lunes. Perdona. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas. en la mano derecha. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. Uno de ellos portaba. impecables. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. frente a la cara. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi.Preguntó. ella. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. una plaza monumental. Claudio les invitó a pasar. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. y casi tartamudeando. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. y sanitarios. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. se puso las mugrientas zapatillas. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. Sí señor. sin rumbo fijo.añadió. Tengo el triste deber de comunicarle que. eso sí. en comisaría. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. Al hacerlo. Con la cara desencajada. abandonó el local. en la vivienda indicada. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . No obstante.

De camino hacia el depósito de cadáveres. su mujer entre ellas. al regresar sobre… las nueve. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. alegando que.. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. Entre otras propiedades. –Respondió Claudio muy nervioso. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. el otro policía conducía y. No. en el coche policial. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. poseen un chalet en una urbanización próxima. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. me encuentre más calmado. después de comer. al parecer. durante los últimos tres años. entonces escucharé lo que tenga que decirme. las continuas salidas. hasta la hora de la comida en que Pili…. ha tenido varias amantes.respondió Claudio al mirar su reloj. Hoy. no sé nada. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. sobre las diez y media de la noche. Junto a un socio. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. Tras desayunar me he acostado. Añadió. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. fue a los lavabos.. se había sentado el inspector. excusándose. salió del lugar en dirección a comisaría. No será necesario. sin leerlos. entonces…. Pilar. Una vez estuvo en el despacho del comisario. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. Al salir. casado y con dos hijos de corta edad. él iba sentado en el asiento trasero. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. tras firmar los documentos que le presentaron. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. Por las tardes. como hago todos los días.No señor. En ellos permaneció unos diez minutos. a su lado. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. sin titubear y con gesto triste. señor. con alguna vecina de confianza. Deme un par de minutos y me adecento un poco. no tenemos hijos. yo. a juzgar por las pruebas. digo. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. eran evidentes sus gestos de aflicción y. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. éste. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado. le explicó todo lo que.. con su esposa. ¡Despierte!. posee una empresa de gran envergadura y. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. junto a uno de los agentes uniformados. en su defecto. según la declaración del detenido.. 117 . de 37 años de edad.

Respecto a lo sucedido. como presunto responsable. en su declaración. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. Tras mirarlo unos minutos. reconoció su relación sentimental con la víctima. Pidió poder marcharse a casa. aseguró que no echaba nada 118 . se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. sobre esa hora. a última hora de la tarde. Los meses fueron pasando y llegó el verano. se lo concedió. minutos más tarde. ésta. realizada desde el teléfono de la vivienda. Éste último mantuvo. el ministerio fiscal. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. en todo momento. necesitaban saber si lo conocía y. afirmó no saber nada. asegurando que llegó a media noche y que. Por consiguiente. Mucho menos una llamada. a una localidad situada a 32 km. como acusación particular. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. dio los siguientes datos: El lunes. de las informaciones que le proporcionaba la policía. de ser así. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. en su móvil. los martes. sobre las nueve de la mañana. Decidió regresar junto a su familia. Esta. no lo consiguió. Lo hacía una vez a la semana. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. afirmó no haberlo visto nunca. a su socio** El día siguiente. su esposa. no la halló y. El domingo. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. fueron a pasar unos días con sus padres. Al llegar. él.Tras esta corta conversación. Días antes. si. encontró a la victima tumbada sobre la cama. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). junto con su esposa e hijos. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. Al ser interrogada por los agentes. de los chismes que circulaban por la calle. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. sin embargo. la hora estimada del crimen. En él. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. él no podía haberlo cometido. la señora. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. De esta forma. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. como acusación pública. con puntualidad. a través de un cristal especial. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. Claudio. si bien. su inocencia en relación al crimen. Asustada. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. “de boca en boca”… Curiosamente. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. y el acusado. se encontraba lejos del lugar. desnuda.

Ella. hasta que Pili aceptó. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. Pensó que habría ido a la compra al no ver. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. como si buscara una forma de arreglarlo. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. Posiblemente debido a que era muy reciente. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. que se hubiera producido un Robo** Claudio. a “diestro y siniestro”. comenzó a lanzar insultos. El domingo. la muy puta. de inmediato. si bien. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. como si quisiera violarla por detrás. en la parte trasera. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. a buen seguro. 119 . y. evitando las coces que ella lanzaba. a empujones. No era así. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. tenía que ir a trabajar. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. ansioso. de esa misma mañana. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. solía ser bastante impaciente. a las nueve de la noche. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. en la encimera. él. Ella reusó su propuesta. eso me da igual. amenazas y todo tipo de palabrotas. antes de la hora de comer. Sin perder tiempo la subió en el taxi. en la cocina. él. por la mañana. sentado junto a su abogado. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. Al salir del barrio. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. Advirtió que. a la sesión de las diez. se había olvidado el teléfono y. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. Sorprendentemente. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. consiguió atarle los pies con otro cinturón. se levantó antes de lo acostumbrado. casi con total seguridad. su mente estaba en otra parte. Encima. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. la inclinó contra el capó. ella había olvidado borrar. esto me da una idea. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó.

simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. Veinte minutos después de haber llegado. subió a su coche y se marchó. tumbada. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. Subió con ella al piso superior. No puedo acudir a la cita. entró en el dormitorio y la dejó caer. hora en que. por su propio peso. y de hacer ruidos con la nariz. Una vez hubo terminado. Le estaban un poco grandes pero. como una leona enloquecida. No fue muy deprisa. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. hasta ese momento. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. Pili. la llevó hasta la casa. aprovechando la escasez de luz. Tras esperar diez minutos más salió del coche. que había en un pequeño zapatero. no quiso llamar la atención. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. El amante esperó unos minutos en la puerta y. debió quedar muy extrañado y. No hizo nada. lo había citado. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. esta circunstancia. cabreado. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. de tela. había ocultado el taxi. el día que entró en la casa. no representó ningún problema para él. como pudo. Nos vemos mañana para ultimar detalles. pero agotador forcejeo. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. Claudio. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. seguramente. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. como si quisiera gritar por ella. Tras la tercera llamada. sobre la cama. a pesar de su escaso peso. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. Cogió a su delgada esposa. se defendió con uñas y dientes. tras la puerta. tomó el bolso de Pili. al ver que ella no llegaba.Acto seguido subió al vehículo. Comenzó a 120 . se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. Pili. entró en la casa. bajó a la planta baja. el amante. Un saludo”. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. Los nervios que había sufrido. se acrecentaron. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. Tras un corto. en el asiento del conductor. La mujer no paraba de patalear. Allí esperó hasta poco después de las once. salió de la casa. en brazos. Claudio. con la familia. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. supuestamente. la cargó sobre su hombro y. Con este mensaje. cogió de nuevo a su mujer. abrió el maletero.

Ella pareció relajarse un poco. de los que se suelen usar para secar cubiertos. tras el chalet. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. con ternura. un pequeño hacha que. pero no dijo nada. De nuevo en el cuarto. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. apenar…. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. Posiblemente pensara que. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. por lo general.mirar en todas las habitaciones de la casa. la puso sobre la cara de la desdichada y…. buscaba ese cuarto donde. Respiró profundamente. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. secó sus ojos con la manga del mono. Su esposo le besó los labios. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. sin apartar los ojos de los de ella…. al ver que tenía todo lo necesario. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. tomó una de las almohadas. con las vecinas. le vendría muy bien. allí estaban. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. casi de forma incontenible. Mientras asfixiaba a su Compañera. le había puesto los cuernos…. luchar. No parecía saber qué pasaba. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. una mesa de jardín plegable. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. Sin mostrar remordimiento. efectivamente. sobre la mesa. con prisa y cuidado. Su intuición tuvo premió ya que. llorosa… aterrada. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. su mirada era lo suficientemente explícita. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. con furia. Dio un último repaso a los objetos y. su marido. la desventurada. Finalmente se incorporó. Claudio. llorar. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. apretó con todas sus fuerzas. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. La mujer lo miraba atónita. No tuvo más tiempo para pensar. como si se despidiera. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. Tras unos interminables segundos. Junto a la puerta de salida se detuvo. tantas veces. junto a la piscina. Claudio volvió a bajar. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. Se sentó sobre sus rodillas y. de unos ochenta centímetros de lado. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. de plástico ligero y poco pesada. Durante unos segundos la miró. luchó por no derramar las lágrimas que. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. negras y con asas. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. eso podría ser lo menos grave.

siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. le podría haber delatado. de forma disimulada para no llamar la atención. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. había una pequeña libreta. Al llegar a casa se duchó.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues. la mayor parte de las noches. su amigo y socio en la empresa. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. lo sacó de la bolsa y. El resto de la noche la pasó trabajando. mi marido me dijo que tenía que marcharse. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. Así se libró de la prenda que. Lo último que recuerda es que. los camiones que riegan las calles. al pasar junto a un oscuro callejón. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. Finalmente se marchó llevándola consigo. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. Sobre las cinco de la madrugada. su plan podría tener mayor o menor éxito. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. desapareciendo para siempre. Claudio se puso nervioso pues. Han surgido problemas. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. Te espero en la puerta de la empresa”. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar. pero le daba igual. Tras enviarlo observó que. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. como si fuera otra jornada más. le prendió fuego.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . en un rinconcito. Detuvo el taxi. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. Por la mañana. dentro de una bolsa de plástico. Se puso sus zapatos. en un momento dado. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. A partir de ese momento. La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. cuando no transportaba a ningún cliente. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. no articuló palabra alguna. que había recibido un mensaje de Carlos. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. la policía. A mí no me sorprendió puesto que. descendió con el mono en la mano. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. junto al teléfono de la casa. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. con algunos clientes o proveedores. sobre las nueve de la noche. se desvió y se metió en él. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. desayunó y terminó por meterse en la cama. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. después. Claudio. Finalmente se marchó.

apretó los puños y. lo había denunciado. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. después de que se fuera. Tras hacerlo. mis suegros. insistió en que. El juez lo mandó callar y ordenó. Imagino que. Le despedí junto al coche y entré en casa. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. por un momento. a los agentes que lo custodiaban. resumida por un diario de la ciudad. después de tanto tiempo haciéndolo. Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. creo que dura unas dos horas. por pequeña que fuera. si disponíamos de uno. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. pero no he querido parar. a eso de las once. Me pidió…. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. sobre todo cuando me siento sola…. se personó La Policía preguntado por mi esposo. No ha sido grave. mejor dicho. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. o a mí si es demasiado tarde. algo muy frecuente para mí. CLARA. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. dijera que a media noche. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. Cuando terminó la película…. por aquellos días. me lavé la cara y regresé al dormitorio. Realice la higiene bucal. A la mañana siguiente. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. ha adquirido una considerable destreza. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. para acostar a los niños. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. La sentencia así lo reflejó y. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. Claudio respiró profundamente. me he asustado. tomé el libro que. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. Sobre las once.y se marchó. estaba leyendo. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. vino a decir lo siguiente: 123 . si alguien preguntaba a qué hora había regresado. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. le leían sus derechos y se lo llevaban. me quité el maquillaje. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA.

prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. hubiese pensado que lo hizo ella. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. para practicar sexo. el hombre acabó con la vida de la víctima. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. los hechos quedan. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. sobradamente. en opinión de quien firma este artículo). Una señora se acercó a su taxi. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse.000 euros. la asistenta. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. 124 . si lo desea. después el otoño y. mientras él hablaba con los compañeros. el acusado. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. Pero. verá señora… Nada de explicaciones. algo más de 150. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. después de todo. Pero…. demostrados. no iría a limpiar hasta el martes. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. salvo dos. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. Pasó el verano. Por razones que no se han esclarecido. Al no encontrarse. o sintió temor. abrió la puerta y entró. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. También había sabido que. Él no era consciente del acuerdo previo. junto con el socio. y decidió posponerlo para el día siguiente. De esta forma.000.La noche de autos. Dada la fortuna del marido. pero no puedo llevarla. para adelantar la tarea al lunes por la mañana.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. Algo le inquietó. Un día. a donde quiera. Asustado por lo que había hecho. su plan salió perfecto y todos. por el fallecimiento de Pili. el primero de la fila puede hacerlo. fortuita. estaban más que contentos. quedándose con “casi todo”. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. de forma habitual. en el lugar del crimen. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. todos los días. la primavera trajo nuevas noticias. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. a sabiendas de que. que cobró de la compañía de seguros. Hay otros compañeros antes que yo y. entre esta y su esposa. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. tras el invierno. (Cantidad que se me antoja escasa. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio.

me divorcié de mi marido. Imagino que todo esto le sorprende. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. como se dice vulgarmente. que fue usted.exigió la mujer. No es que Claudio no quisiera decir nada. asimilar lo que escuchaba. pero lo hizo. y. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. usted no habría cobrado la indemnización. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. Por lo que veo no me ha reconocido. mi esposo no habría sido condenado.Éste. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. sin juicios. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. Claudio. sin peleas. me lo dio. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. entre nosotros. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. su socio. su venganza no 125 . Le he dicho que no me interrumpiera. con un porte que denotaba distinción. “mató” a su mujer. Mientras le preguntaba la dirección de destino. sin mi testimonio favorable a sus intereses. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. por lo que podía ver. Soy la esposa del hombre que…. Vi la oportunidad y mentí…. proporcionándome una nueva oportunidad. Pero…. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. Pero no fue usted el único beneficiado. Y sí. sin pretenderlo. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. Prosigo… Sé. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. Usted me presentó la solución. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. se puso en marcha. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo. Usted cambió mi vida. con los que quiero. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. parecía estar “MUY BUENA”. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. Sin replicar. al mismo tiempo. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. casi con total certeza. digamos. Allí hemos comprado un hotel. apenas cien metros. si yo no hubiese mentido. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. unas exquisitas formas de hablar. A mi marido que “le den por el culo”. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. Busqué consuelo y cariño y. el socio de mi esposo. Como debe saber. en una importante ciudad costera. Tras recorrer. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. yo también lo fui. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña.

para siempre. ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. Como soy mujer y madre agradecida. a una mujer agradecida y a una amiga. He terminado. desde hace un par de semanas se están publicando. como a un padre. que tengan una aceptable ortografía. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. asociarse y vivir conmigo. no le será difícil encontrarme. hágalo. no podía concentrase en el tráfico. Eso sí. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. con mucho más morbo. con seis millones de euros. Pero. hacerlo dentro de un plazo determinado. visítenos. aunque con un poco de “picante”. aquí le dejo un regalo. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. Y. Si algún día decide cambiar de vida. Cerró la maleta y. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. sin pensar si lo hacía bien o mal. Claudio. en esta maleta. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. Si no es así. Simplemente calló. Si tiene algo que decir…. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. En mí tendrá. Debo añadir que mis hijos también han ganado. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Aquella mujer. en Todorelatos. la colocó en el asiento delantero. se fue a casa. Es lo menos que puedo hacer. Al llegar a este punto del relato.. Espero que os haya gustado. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. detuvo el taxi en doble fila. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. concurso o como quiera llamarse. Con este relato he querido hacer algo más serio. no tengo inconveniente en escribir una continuación. certamen.. 126 . se puede desmelenar bastante. le digo ¡Adiós!. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. y soltero. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. enviarlos a la persona que los publica. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. Como ve. a mi actual pareja. Termino –continuó hablando la mujer-. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. esperó unos segundos. para “rizar el rizo”. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta.habría sido completa. Ejercicio de Autores es un encuentro. Al hacerlo. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. con urgencia. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. que le había dejado sin habla.

solo lo haré en mi nombre.Pero. ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. en el que me incluyo. En mi caso particular reconozco que. 127 . no obstante. hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas. yo. “cosas raras”. entre los que no hemos participado. en un principio. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. que me desanimaron. tuve cierto interés por participar. a pesar de todo. No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). pero vi determinadas actitudes y.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful