Durmiendo con mi Hermana

“Anoche no me dejaste dormir, hermanito: toda la noche te la pasaste con tu cosita pegada a mi trasero”. Eso fue lo que dijo mi hermana, Sandy, el domingo pasado mientras desayunábamos mirándome a los ojos, con una sonrisa. Según ella yo había pasado toda la noche “como burro en primavera” y ella no había dejado de sentir mi cosita como llamó cariñosamente a mi pene, pegada a su trasero, sin poder dormir. Desde que mis padres se separaron, nos mudamos con mamá a un departamento muy pequeño en la Narvarte, muy bonito, pero lo malo es que sólo tiene dos recámaras. Así que Sandy y yo tuvimos que compartir la misma recámara. Además, como en la mudanza mis padres se dividieron los muebles, nosotros nada más nos quedamos con la cama matrimonial y una camita individual. Ahora mi madre duerme en una de las recámaras en la camita individual y Sandy y yo tenemos que compartir la cama matrimonial. Para mi al principio y supongo que también para ella fue muy molesto. En la otra casa, cuando mis padres no se habían separado aún, cada uno tenía su recámara. Yo tenía privacidad y en las noches antes de dormirme me hacía siempre una chaqueta o dos. Si no, no podía dormir. Me la pasaba toda la noche con la verga parada pensando en mis compañeras de la prepa. Me masturbo diario desde que descubrí la masturbación cuando estaba en secundaria. A veces varias veces al día, pero siempre lo hacía en la noche, acostado en la cama. Me bajaba el pantalón del pijama y me acariciaba hasta que me venía. A veces lo hacía dos veces seguidas. O a media noche me despertaba con una tremenda erección y me volvía a masturbar. Pero desde que duermo con Sandy no puedo hacerlo por obvias razones. Y es realmente muy molesto tener que permanecer así con una erección sin poder hacer nada para descargar la leche acumulada durante días. Y peor aún porque aunque trato de evitarlo a veces Sandy pega sus nalgas contra mi pene. Y entonces me entran unas ganas incontenibles de venirme por más que trato de pensar en otra cosa. El otro día estaba tratando de resolver ecuaciones de segundo grado: pero fue inútil: no podía dejar de sentir unas terribles ganas de acariciarme. Así que como vi que Sandy estaba super tetona me fui acercando poco a poco, aguantando la respiración, hasta quedar pegadito a ella, que estaba durmiendo dándome la espalda. Cuando me pegué a ella, hizo un sonido raro. Me quedé helado pensando en que me había sentido y se había despertado. Luego respiró profundamente y volvió a quedarse profundamente dormida. Durante todo ese tiempo que me pareció larguísimo no me moví. Casi ni respiré. Al fin cuando me di cuenta de que ya había pasado el peligro hice un movimiento con la pelvis y traté de acercar mi pene a sus nalgas, moviéndome como si ella tuviera una alarma puesta. Pasó más de un minuto en el que fui 1

acercándome milímetro a milímetro hasta que de pronto empecé a sentir su calor y finalmente, de repente, sentí el contacto con su culo. Sentí riquísimo cuando mi verga rozó sus nalgas, aun cuando traía puesto el pijama. Ella duerme sólo en calzones y una playera arriba. Como vi que no despertaba me quedé quieto sin hacer ningún movimiento, simplemente sintiendo mi pene entre sus nalgas. Empujé un poquito mas la pelvis y presione un poquito mi pene contra sus nalgas. Sentí como mi pene se acomodaba en el surco que divide los dos cachetes de su culo. Y se lo dejé ahí toda la noche. Sin poder dormir. Simplemente concentrado en el placer de sentir su cuerpo calientito arrullando mi pene. Era tan rico que casi no me sentía mal de estar haciendo eso. Sabía que no debía hacerlo, pero no podía despegar mi pene de ahí: se sentía tan suave. Ella estaba tan calientita. Y yo estaba tan caliente que era la única manera de aliviar la tensión de estar así.

Como se imaginarán soy virgen y nunca hasta ahora he tenido novia. Ni siquiera se qué se siente acariciarle el seno a una mujer. Y por supuesto nunca había estado tan cerca de una mujer. Así que pasé toda la noche pegadito a ella. Eso fue la semana pasada. Y hasta ayer mi hermana no me había dicho nada. Ahora no sé qué voy a hacer, ahora que ella ya se dio cuenta y no creo que vaya a poder volver a hacerlo. Y como tampoco puedo masturbarme no sé cómo voy a poder aguantarme las ganas.

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La Tia Maribel
La noticia corrió en la familia como la pólvora. La tía Maribel se separaba del tío Juan. Durante la comida, María hablaba con Rodolfo, su marido. -Mi hermana está destrozada, pero me dijo que es algo que llevaba tiempo pensando hacer. -¿Pero no te ha dicho por qué? Parecían una pareja tan bien avenida. Bueno, tampoco es que los viésemos tan a menudo. María hizo un gesto con una mano, levantando el dedo meñique y el índice, tratando de que Alberto, su hijo, no se diera cuenta. Pero Alberto, aunque callado, se fijaba en todo. Entendió que el Juan le ponía los cuernos a la tía Maribel. -Bueno, mujer. Por unos cuernecillos de nada... -¡Rodolfo!, el niño. -¿Qué niño? -Agggg, tu hijo, coño. No son cosas que tenga que saber a su edad. -Jajajaja, María. Ya es mayorcito para saber las cosas de la familia. Joder, que ya tiene 18 abriles. -Pero no fueron unos cuernecillos de nada. Por lo visto fueron varias veces. Muchas. -Será que ella no le da lo que él quiere.

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Le he dicho que se venga una temporada a casa . La vería todos los días. Blanca. su sobrino. Abrazos y besos de las hermanas. ¿Habría cambiado en estos años? ¿Seguiría tan hermosa como siempre? La tendría en casa. Rodolfo. La fueron a buscar a la estación. eres un tesoro. -¿A casa? . Y Alberto. meterlas en su mente para por las noches dar rienda suelta a su placer. Rodolfo. Alberto no decía nada. El tiempo que haga falta. Maribel aceptó la invitación de su hermana para irse a vivir con ellos una temporada. la polla se le puso morcillona.respondió Rodolfo. Se había ganado una buena mamada esa noche. pero siempre respetándola. -Jajajaja. cogió el tren y se marchó. Que era muy simpática y que tenía el par de tetas más bonitos que conocía. Hizo las maletas. Hacía mucho que no veía a sus tíos. verdad? -Ummm. Los pezones se notaban tras la fina tela. No entendía como aquellas dos maravillas se mantenían solas. en su cama. Escote amplio. que la miraba con admiración. a la que quería con locura. su simpático cuñado. Rodolfo sonrió. Los dos hombres dieron un respingo interior. Además. y recordaba dos cosas. tan tímido. No llevaba sujetador. siempre justificándose entre ustedes. Se pasaba el día intentando atisbar aquellas dos redondeces. -Sí. -Ella lo está pasando un poco mal. Esa visión lo acompañó más de un mes cada noche. desafiando a la ley de la gravedad. Ella estuvo una semana en su casa.dijo María. pero escuchaba todo. Es que tenemos que ayudarnos entre nosotros. Se puso a pensar en eso que decía su padre sobre que la tía Maribel no le daba al tío Juan lo que quería. pues vivían en otra provincia. siempre bromeando con ella. metiéndose con su físico. Alberto casi se puso a babear. con tirantes. María su hermana. Sólo de imaginarlo. La última vez que vio a su tía fue hacía tres años. y el día que la vio con una camiseta no lo iba a olvidar en toda su vida. tres años después de vez en cuando la recordaba. 4 . Ella era una mujer de peso normal. Y aún hoy en día. -Gracias. Abrazos y besos para su cuñado. Los hombres. Abrazos y besos para su sobrino. claro que no. ajustada. Alberto no era inmune a los encantos de su cuñada. Necesitaba un cambio de aires. ¿No te importa. no gruesa. Alberto pensaba en su tía. hacía tiempo que no los veía.-Pero mira que eres bestia. pero sus tetas eran grandes. Desde aquel día fue el blanco de su nocturno onanismo. levantado una ceja.

hasta que Maribel saludó. Alberto sintió un escalofrío. sobrino? -Sí. Se pasó el resto del camino callado. Alberto se estremeció cuando sintió contra su pecho aplastarse las dos tetas de su tía.dijo su padre . Iba a estar más de media hora sentado detrás con ella. Alberto.no te quedes ahí como un pasmarote y cógele las maletas a tu tía. pero que buena estás. El orgasmo fue intenso. Buenos días. Venía con un pijama cortito. Maribel se sentó detrás.dijo su madre. Los tres años pasados la habían hecho más apetecible. -Venga. pensaba. -Buenos días. Hasta su padre terciaba de vez en cuando. su piel suave.. papel higiénico para recoger el fruto de su placer. Alberto. Su labios eran cálidos. Alberto arrastró las maletas. chaval . vete delante con tu padre. Manchó las sábanas a pesar de tener preparado. He dormido como un lirón. Sólo los separaba un fino tabique. Tengo mucho de que hablar con tu tía . La recordaba hermosa. -Alberto. miraba como su tía meneaba su redondo culito. Ahora le pareció aún más hermosa. El pobre muchacho maldijo su mala suerte. Esa noche. La corrida. "Joder. Cuando llegaron a la casa. Y él. En cuando Alberto vio aparecer a su tía por la mañana en la cocina. Se rezagó un poco de los demás. Alberto se quedó embobado mirándolas. -¿Puedes tu solo con las maletas. acostado en su cama. Maribel se dio la vuelta y le sonrió. Eres ya todo un hombre. supo que su estancia iba a ser una tortura. sí puedo. con un escote por el que asomaban sus dos impresionantes tetas.. abundante. oyendo como su madre y su tía no dejaban de hablar. hola tía. Ella estaba al lado.-Vaya. se acariciaba la polla recordando la presión de las tetas de su tía contra su pecho. como siempre. -¿Y tus padres? 5 . La camisa ajustada. Abrió la puerta pare entrar. El coche apreció y paró. tía. Era la habitación contigua a la suya. sin apartar la vista. tía". Alberto llevó las maletas a la habitación que habían preparado para Maribel. Entre su padre y él metieron las maletas. Hola sobrino -Ho. Su madre y su tía hablaban entre ellas. Le parecieron duras. Su padre se adelantó a buscar el coche.

Un chico tan guapete como tú. es mi primer año. -Qué raro. bien. Se fue a su cuarto. -Ay. y eso lo ponía aún más rojo. Miró a su desayuno pidiéndole a la tierra que se abriera y se lo tragara. -Cuéntame. Por ahora voy tirando. pero tampoco era feo. Sabía que estaba rojo. Grandes. poniendo el humeante café delante. Se movían hacia los lados. Con la polla dura bajo la mesa. tiesas. ¿No? -Sí. pero como casi nunca mantenía su mirada en la otra persona. Alberto no era un guaperas. Era muy tímido y apenas salía con sus amigos. Muchas gracias por todo. ocultando con sus manos la erección claramente visible en su pijama. Que nacen justo en el esternón. -Me voy a preparar un cafelito. La familia está para estas cosas. -Buenos días. bajaban. Siempre volviendo a su sitio. Aquellas que no son separadas. Que son amplias. Ni ahora ni antes. Subían. De todos los diferentes tipos de tetas. sobrino. el que más le gustaba. ¿Has dormido bien? -De maravilla. Papá ya se fue a trabajar. María. -¿Y de novias como andas? La sangre se le subió a la cara. La agarró con su mano y empezó una lenta paja recordando las tetas de su tía Maribel. muchos los desconocían. había uno en especial. Sus tetas se apretaban contra el borde. cerró la puerta y se sacó la polla. normales. Maribel. sin novia. redondas. Alberto miraba como el culito de Maribel se meneaba de un lado para otro mientras se preparaba el café. La notó caliente. caídas. La llegada de su madre lo salvó. Sus tetas se agitaban con el movimiento. otra vez con las gracias. ¿Qué es de tu vida? Estudias Ingeniería. Nunca había tenido una chica. era un experto en tetas. Había visto muchas.-Mamá está en el salón. 6 . Como todo chico en tiempos de internet. -¿Y cómo te va? -Bueno. Ellas se pusieron a hablar y Alberto aprovechó la ocasión para escabullirse. Alberto hacía grandes esfuerzos para no mirarlas. Era resultón. -Ahora no tengo. pequeñas. Lo mejor eran sus profundos ojos. Ella se sentó en la mesa.

-Hasta luego. Antes de salir del baño. -Nah. cuando ella se levantaba y aparecía con sus pijamitas ajustados. su padre y yo. Sin sujetador. Cuando estaba muy excitado. Es espero.. aunque fuera su sobrino. ya lo he notado. las corridas de Alberto eran muy abundantes. para la tarde caía otra. se espabila enseguida. por el escote. y enseguida se dio cuenta de como la miraba su sobrino. Se corrió imaginando su cara metida entre aquellas dos hermosas masas de carne. no me extraña que Alberto me coma con los ojos. decente. Sobre todo por las mañanas. Maribel no era tonta. 7 . tesoro. se miró al espejo. Pasaron los días y todos se fueron haciendo a la nueva situación. Alberto le echó una última mirada al escote de Maribel y se marchó. Y su tía siempre lo ponía muy excitado. se levantó y fue a hacer pis. Y así eran justo las tetas de su tía. Bueno. sobrino. Muchos días. Su madre y su tía seguían dándole a la hebra. Se la comía con los ojos. -Hasta luego. No se cansaba de mirarlas.dijo Maribel cuando Alberto se fue. Las tetas se salían por los lados. de reojo. Tenía una camiseta de tirantes. le encantaba saber que atraía a un joven. mujer. Jajaja. lo es. Pero ya se le pasará. que disfrute el chaval. se vistió y fue a despedirse. me voy a clase. -Bueno. Muy tímido. que llegan casi hasta el sobaco. sonriendo a la imagen del espejo. Pensó en volver a su cuarto y ponerse algo más. -Joder. Hasta luego. Estoy muy orgullosa de él. Una mañana. -¿Espabila? -Es que es un poco cortado. -Sí.. Las tetas perfectas. lo estamos. Y todas en honor a su tía Maribel y sus hermosas tetas. Aunque a ver si espabila un poco. -Sí. Limpió el desaguisado. Se pasó las manos por ellas. Dejó su escritorio con grandes chorros de semen. Lejos de molestarle. Se hacía una paja al despertarse y otra al acostarse.grandes. En cuanto encuentre una novia. -Jajaja. El que mejor se lo pasaba era Alberto. -Parece un buen chico .

tía. -Mejor te tapas un poco. 8 .dijo. sobrino . -Chao. Lámame Maribel. -Buenos días. estrangulada. -¿Tú crees? -Seguro que Alberto te comía con los ojos. Nunca más se puso aquella camiseta de tirantes delante de la familia. Pero la polla le dolía allí encerrada. Vale. -Nah. -¿No vas un poco. Alberto se marchó. mujer. -Me voy a clase . Amaneció un sábado. -Jajajaja.se despidió Maribel. ligera? -¿Ligera? -Me refiero a ligera de ropa. Iré más tapadita. María. tapando el bulto de su pantalón. Que soy su tía. -Ay. Los ojos de su sobrino se abrieron como platos en cuanto la vio. como si tal cosa. levantándose con una carpeta delante. apretada. deja ya eso de tía. Que aunque Alberto sea tu sobrino. seguro que en su clase hay muchas chicas que van más 'ligeras' que yo. -Hasta luego.se despidió su madre. como si no pasara nada. y al ver a su tía así. La tía Maribel hablaba con su madre. se sentó en frente de él. Alberto se acababa de hacer una rica paja en su cama. -Vale. Cumplió su palabra. -Hasta luego tesoro .dijo. Maribel. Menos mal que tenía puestos unos vaqueros y podía disimular. Alberto. con una amplia sonrisa. desperezándose y levantando los brazo .. Rodolfo es tu cuñado y si te viera así se lanzaba sobre ti.. volvió a tener una fuerte erección.Salió del baño y fue a la cocina. María le dijo a su hermana. Alberto estaba ya desayunando. Maribel se despertó. Alberto miraba aquellas dos maravillas. constreñida.Buenos días. Enseguida desvió la mirada. -Aghhhh . Pero siguió usando sus ceñidos pijamas. Y siguió recibiendo las furtivas miradas de su sobrino. Me hace vieja. Además. fue al baño y después a la cocina.

.. El muchacho no dijo nada. Le soltó la rodilla y se levantó. Hasta luego. tapado por un corto pantaloncito. Maribel puso una mano en su rodilla y apretó. No pudo resistirlo y se levantó. -¿Eh? -Las tetas. Alberto? No hubo respuesta. Sólo se frotó las manos. Me las vas a gastar de tanto mirarlas. tan tímido o más que su sobrino. que lo miraba a él. -No me importa que me mires las tetas. Alberto se quedó petrificado.Se puso a prepararse un cafelito.dijo Maribel. La puerta estaba cerrada y tocó. a su plato. -Venga. Di que me perdonas. -¿Me perdonas. huyendo hacia su cuarto. con una media sonrisa.consiguió articular Alberto. Alberto. Y seguía colorado. Fui un poco bruta. -Me las vas a gastar . Alberto? Seguía frotándose las manos. En broma lo humilló en público y perdió su amistad para siempre. Sabía de la timidez de Alberto y recordó lo que la había pasado hacía años con un amigo. Meneó el culito. Ella también se sorprendió de la reacción de su sobrino. los ojos de Alberto iban de su plato a sus tetas. "Joder. Maribel vio su azoramiento. De sus tetas. Pero que brutita eres". Abrió la puerta y se giró con rapidez suficiente para ver como Alberto desviaba la mirada. -¿Puedo pasar. Ahora. -Está. Miró a Maribel. se sentó a la mesa y se puso a tomárselo a sorbitos. bien.. . nervioso. rojo como un tomate. Se sentía terriblemente avergonzado. Sabía que él la estaba mirando. apartando la vista rápidamente. se dijo. la puerta. Maribel entró en la habitación y cerró la puerta.? Él estaba sentado en su cama. Se atrevió a abrir. 9 . Se levantó y fue a hablar con Alberto. lentamente. Se acercó a la cama y se sentó al lado de su sobrino.. Alberto levantó la vista y la miró a los ojos un segundo. Los colores se le subieron a la cara. -Perdóname. Cuando lo terminó. -¿Alberto. acercándose hasta la puerta. Maribel. cabizbajo. -Gracias. como siempre. No podía ni hablar. Los ojos de Alberto fijos en su culo.

Si su tía no se iba con sus padres eso significaba que se quedaría a solas con su tía. Se encerró en sí misma y ahora ese muchacho. pues nada. -¿Y tú. y cuando regresó al salón. ¿Te vienes? . Y sabía que no debía ser así. deseada. dejando tras de ella a un boquiabierto Alberto. 10 . excitada.le preguntó mirándole a los ojos. que estuvo a punto de decir que iría con ello.preguntó María a su hermana. Alberto se atrevió a salir de su cuarto y volvió a la cocina. Eso lo excitaba y asustaba al mismo tiempo. Una rápida mirada a su tía. prefiero quedarme en casa y descansar un poco. en cierta medida.. -¿No tenías que estudiar? -No. -No. Sabía que la deseaba. sino que esas miradas del tímido joven le gustaban. -No. Después de varios minutos. "Al menos no ha salido corriendo" . Es que no tenía ganas de estar toda la mañana arriba y abajo del centro comercial. mami. su tía.Tengo que estudiar.pensó Maribel. Se empezó a sentir otra vez atractiva. Allí. Nos vamos tu padre y yo. Después del desayuno su padre y su madre se fueron a vestir y después se marcharon. Y hasta. Alberto? El chico pensaba a mil por hora. su madre y su padre estaban desayunando y hablando. sino que hasta llegó al extremo de que su autoestima se cayó por los suelos. la estaban sacando de ese estado. Maribel se sentó en el sofá de al lado. su sobrino. Enseguida volvieron los colores a la cara de Alberto. que no pudo aguantar la mirada de su tía y desvió sus ojos.Cerró la puerta y se marchó. -Rodolfo y yo vamos a ir al centro comercial de compras. a tal punto. -¿No será que querías quedarte a solas conmigo? . se encontró a Alberto sentado mirando la tele. que lo miraba sonriendo le hizo desistir. Maribel fue a la puerta a despedirlo. Alberto era su sobrino. Cuando su marido empezó a ponerle los cuernos se sintió no sólo humillada. No sólo no le importaba. -Bueno. ¿Pero qué daño podría hacerle que la mirase? A lo mejor así se espabilaba y hasta le venía bien.

Alberto se puso a mirar la tele. le gustaba. sin sujetador. -¿Te gustan mis tetas. Me he puesto así para que me mires a mí. Alberto? -Joder. -¿Seguro? ¿Y por qué. Con gran esfuerzo y la cara ardiendo. se puso con disimulo las manos encima. eh? -No. En otras circunstancias.. Incluso no habría ni siquiera llegado a ese punto. Su corazón empezó a latir con fuerza cuando ella se levantó y se sentó a su lado. y disfrutaría ella de las miradas que tanto le gustaban. A su sobrino se le estaba poniendo la polla dura. Me la he puesto para que me perdones por lo de esta mañana. sí. Al fin eres rotundo. Regresó al salón.cachondo las tetas de tu tiita? 11 . Sacó aquella camisa de tirantes que su hermana le sugirió no usar y se la puso.. Volvió a sentirse mal por lo que había pasado por la mañana. Pero su separación. Ahora vuelvo. Pero no le digas nada a tu madre. Rojo como un tomate. Y sabía que ella lo miraba a él. tan dulce. no a la tele. su falta de sexo.. Los ojos de Alberto al verla eran como los de aquella vez. Alberto se atrevió a mirar a su tía. Sintió que la polla se le empezaba a poner dura. Hasta el llegó el ligero aroma se su perfume.. tan tierno. Maribel se dio cuenta. Se quedó mirándolas. Algo que no sentía desde hacía años. Maribel notó un cosquilleo en el estómago.. -Creo que el otro día te gustó verme con esta camisa. -¿Te excita mirar a tu tía? ¿Te ponen. -¿Qué te pasa? -Nada.Miró al chico. Así compensaría el mal trago que le hizo pasar. Y esas tetas. no.te tapas? Lo vio temblar.. Se volvió a sentar. su falta de cariño. -Ya te dije que no me importa que me mires. y asustado.. Verlo tan tímido. -Jajaja. claro.. Se fue a su cuarto y buscó en su ropero.. evitando mirar hacia ella. Aquel muchachito tan dulce. Estaba preciosa. Se levantó -Espera un momento. todo habría acabado ahí.. Alberto se atrevió a sonreír. Le gustaba el efecto que causaba en él.

Se miraban a los ojos. ¿No? -No. Maribel se estaba excitando con todo aquello. ya veo que sí. 12 . así que mi sobrinito se masturba pensando en mí. Si me lo pides. te las enseño. Estaba petrificado. -Vaya. -Sí. -Vértelas. Y su coño se empezó a mojar.. -¿Te la tocas? Venga.quiero.. ¿Qué quieres? . Claro que se las quería ver. Y mirando a su tía a los ojos. vaya vaya. Hacía mucho tiempo que no se le mojaba. No podía. Mi sobrinito tiene algo duro ahí escondido. asombrado. Alberto aspiró. Y la polla de su sobrino parecía querer romper el pijama y salir. -No es la primera vez que te la pongo así.. Cogió aire. Sus pezones le dolían de lo duros que estaban. pero el hecho de que Alberto fuese su sobrino la retenía un poco. El bulto en su pijama era evidente. -S. mimosa. -Ummm. hasta que sus muslos se tocaron. pero si tienes unos ojos preciosos. Y más petrificado se quedó cuando Maribel acercó sus manos a las suyas y las apartó. Maribel ya no podía más. -Sí. Lo malo es que le gustaba.Maribel se dio cuenta de que se estaba comportando como una auténtica zorrita con su sobrino.¿Y qué haces cuando se te la pongo así? Él no dijo nada. Sus pezones se empezaron a endurecer y a marcarse bajo la camisa.preguntó ella.. -Ummm. Maribel se acercó un poco más.Pídeme que te las enseñe. -¿Pensando en mis tetas? ¿En mí? -Sí. Su coño ya era un mar de jugos. Pero lo malo no era eso. Pero las palabras no se salían. Pero es tan difícil vértelos.. Alberto no contestó. le dijo. -¿Me las quieres ver? Alberto la miró. Era lo que más deseaba en el mundo. Los dos sintieron escalofríos.si. -Sí. dile a la tía Maribel si te la tocas cuando se te pone así.. Alberto. -¿Sí? Pídemelo bien.

. 13 . Alberto no soltó la teta.. bribón? -No.tenido novia -Oh. ¿Y al natural cuántas has visto? -Sólo.. Se atrevió a pasar su pulgar sobre él... Las tengo muy sensibles. Su suave mano. levantándolas un poco. Era suave. se acercaba a una de las preciosas tetas. No se podía creer que todo lo que estaba pasando fuese verdad. Miró el oscuro pezón. Ella le sonreía.-Maribel. -¿Las quieres tocar? La miró con la boca abierta. cálida. Respondió con un apenas audible sí. Alberto? Él se sintió muy avergonzado. Acariciaba con las yemas. Alberto. A ella le encantó como él la miraba. -Ah. Sus dos preciosas tetas quedaron libres. a la vista de Alberto. -Ummmm.... así sí. guiada por la de su tía. enséñame las tetas. muy suavemente. Maribel le soltó la mano. -Acaríciala. tiró de ella y se la quitó por la cabeza. Ya verás como cuando aparezca la chica adecuada.preciosas.. -¿Sí? ¿Has visto muchas... Ella comprendió lo que esos ojos pedían. Cruzó las manos por delante. las tuyas -¿Sólo las mías? ¿Las de ninguna novia? Los colores habían desaparecido.. Maribel acariciaba su mano. Alberto empezó a mover sus dedos. pobrecito. La mirada de Alberto se dirigió a las tetas nuevamente. -No tienes que avergonzarte. Internet. Llenos de súplicas. Las tetas más bonitas que he visto en mi vida. -Son bonitas.. Volvieron con la pregunta.me refiero a. -Nunca.he. dura. Eres muy joven. Maribel se agarró la camisa por la cintura. Alberto la miró a los ojos. Estaba duro. ¿Eres virgen. Como a cámara lenta vio como su mano. Casi se corre en el pijama cuando sus dedos la tocaron. ¿Verdad? -Son.dejarás de serlo. el ordenador.. Pero eso no era posible.

había también allí una macha de humedad. -¿Qué? Maribel abrió sus piernas. -Así.. Maribel sentía su coño palpitar entre sus piernas.. Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de Alberto. . No le soltó la polla..aggggggg. El cuerpo de Alberto se tensó. Es normal. Hay que acariciar. Maribel lo miró. Estabas demasiado excitado. Maribel. las acarició.. La puso sobre ella y apretó. Su sobrino la estaba calentando mucho. -Agggggg sobrinito. -Agggg. acercó una mano hacia polla.cachonda. La mancha aumentaba de tamaño. Su inocencia la tenía loquita.... Tendré que lavarme los calzoncillos y el pijama -Jeje. Hacía mucho que no me acariciaban así. -No eres el único que va a tener que lavar su pijama. Esta vez sin ayuda...agggggg Fue una corrida larga. Los dedos se apretaron contra las tetas. -Tengo dos. -Joder.siento.muy bien. sobrino. Maribel notó por lo menos siete contracciones de la polla.. Lo siento.. Si hubiese habido un agujero se hubiese tirado de cabeza sin pensarlo. No pasa nada. porque si tu madre lo ve se va a preguntar que qué hiciste para apretó la polla .. Dejó allí la mano. no estrujar.. Su sobrino se estaba corriendo.. y con ambas manos. Otra vez los colores encendieron sus mejillas. ¿Cómo sería? Mientras él seguía acariciando y pellizcando con dulzura. Hubiese jurado que palpitaba bajo el pijama.. te has manchado. -Yo. Maribel entrecerró los ojos. sí.-Ummmm...correrte en los calzoncillos. -Tranquilo. -Uf. Ella no se había puesto bragas. La mirada de Alberto fue directa a su coño. Alberto le soltó las tetas y se quedó mirando al suelo. Miró hacia la polla de su sobrino. Maribel sintió como la polla tenía espasmos. -Son. que rico. Alberto llevó su otra mano a la otra teta. Me estás poniendo.lo.son maravillosas. lo siento. ¿Sabes? Mi otra tetita se siente sola.Yo. La mujer de sus sueños le acabada de decir que él la estaba poniendo cachonda.dijo apretando entre el pulgar y el índice cada pezón. 14 . Una mancha de humedad se empezó a hacer visible. Claramente visible.

justo ahí.no sé -Yo te enseño.. Pero estoy muy muy mojada. -¿Notas la humedad? -Sí. -¿Es tu clítoris? 15 . que rico siento tu mano.. despacito.-¿Te has corrido? .. despacito.. que está muy mojado. Babosito. Alberto se dejó guiar hasta el pijama. -No. El corazón de Alberto iba a mil por hora.. Le guió la mano hacia arriba. Maribel se echó hacia atrás. Tú me lo has puesto así. Lo recorrió de arriba a abajo. mojado. la boca abierta.ahí.. fue metiendo la mano. Lentamente.. -Ummmm. Y ahora te voy a enseñar a hacerle una pajita a tu tía. -Es mi coño.. Soltó la polla y le cogió una mano.. El primer coño que tocaba... muy bien. El de su adorada tía.... como un botoncito....pasa los dedos suavemente a lo largo de la rajita de mi coño. Vio como sus dedos se metían por debajo del pantaloncito. la espalda de su tía se arqueó sobre el sofá. pegando su espalda al respaldo del sofá. Ummmm ya no puedo más.. Acaricia alrededor. No le costó nada pasar las yemas de sus dedos arriba y abajo. Miró a su tía. -Ahora. -¿Lo haga bien? -Aggggg. ¿Me ayudas a correrme? -Yo. ¿Quieres que tu tía te enseñe a hacerla correr con tus dedos? -Sí.acaricia el coñito de tu tía. Eran en verdad preciosos. Estaba caliente. con suavidad. -Métela por dentro. -Ummmmm. Ahora. sigue bajando. como ella le decía.Sigue. Ella presionó la palma de la mano en la zona.. ahí. Ella gemía de placer.. Cuando sus yemas lo tocaron. Miraba a los ojos de su sobrino. Siempre. con los ojos semicerrados. Fue subiendo otra vez y notó una zona distinta. enséñame.Le preguntó Alberto.. Introdujo los dedos entre los cálidos labios. hacia el elástico del pijama. buscando aprobación. acaricia mi pubis.

más. De labios gruesos.a correr.siempre debes hacerlo suave. No se había separado más de 15 centímetros cuando Maribel llevó una mano a su nuca y lo atrajo hacia él. atrapando la mano que la estaba haciendo correr tan maravillosamente. Las preciosas tetas acercándose a su cara.. los de su tía también estaban abiertos.. Tembló de pies a cabeza. En sus dedos notó un aumento de humedad. No había pedido permiso para poder besarla. Alberto... Gimiendo del placer que él le daba.Alberto. El momento en que proporcionaba su primer orgasmo a una mujer.. La respiración acelerada hacía que su pecho subiera y bajara..Vas a hacerme correr.ahhhh Jamás en su vida Alberto olvidaría ese momento. Cuando los abrió.más rápido. Bajó su cabeza.. Más que nunca.. Maribel cerró los ojos. Alberto vio como ella se relajó. Se separaron. Y le miraban. Eran una tentación. -Aggggg. -Ahora.vas a hacer correr a tu tía con tus maravillosos dedos. que se le resecaban una y otra vez al respirar por la boca. Alberto empezó a acariciar alrededor. Que sus tetas subieran y bajaran. Se besaron largos segundos.. Y le aguantaba la mirada. acercó su boca a la de ella y la besó. gemía y cerraba los ojos. Se separó..uf. Ella lo miraba fijamente.-Agggggg sí..voy. Sus muslos ya no apretaban su mano... Los ojos seguían cerrados. abriendo la boca.. -¿En serio? 16 ... Cerró los ojos para concentrarse en la sensación de aquellos labios. dejando la cabeza apoyada. Lo besó con pasión. Su cuerpo cayó de nuevo hasta el sofá. Estaba muy hermosa. crispado por el placer. Se pasó la lengua una vez más por los labios.... temiendo haber ido demasiado lejos.. Se mordió el labio inferior y empezó a separar su espalda del sofá... tan erótico mirarla.. Como hacía mucho tiempo que no lo hacía. Ambos sonreían. Es la mejor paja que me han hecho en mi vida... sobrino.es muy sensible. Se pasaba la lengua por los labios..... No apartó los ojos de su bello rostro. Una boca preciosa. Labios tentadores. -Ummmm. buscando su lengua.. Aquel inexperto muchacho la estaba haciendo gozar con gran intensidad.qué bien lo haces.sigue. Era tan sexy. Maribel se contorsionaba de placer. recuerda. Una sonrisa en sus labios. Y él la miraba. Sintió como ella se tensaba.sigue.no pares. Maribel cerró con fuerza sus muslos.me ahhhhhhhhh .

. En los calzoncillos había una buena cantidad de semen. -¿Te has hecho muchas pajas pensando en mi? -Aggg. Y ella. Alberto no decía nada.. Las acarició y empezó a gemir. apretada por la delicada mano de su tía. -Vaya.. sólo es semen. en su polla. Venga. 17 . Ella tiró del pijama y del calzoncillo con la otra mano. -Tienes una polla preciosa. Despacito.. Me encanta.. lo que quiero es sacarte más. bajar. Eso fue hace tres años. Tienes una buena herramienta. Una en su pecho e instantes después. hártate de teta. El joven se hinchó de orgullo. muchas. Maribel no quería que se corriera demasiado pronto.-Sip. -¿Así que llevas tres años haciéndote pajas por mí? -Sí. Era una linda polla. Cada latido de su corazón lo sentía dos veces. -Ah. La sintió agarrar su polla sobre el calzoncillo.... Estaba brillante. La mano de su tía se estaba metiendo por dentro de su pijama. Las dos estupendas tetas de Maribel. Había hecho gozar a la hermosa mujer con sus manos. ¿Me la dejas ver? -Ummmm si. de las proporciones adecuadas y de buen grosor. La sintió enredar sus dedos en su vello y luego... mojada. Uf. Él aguantó su mirada. como hizo él con la suya.le preguntó Maribel mirándole fijamente a los ojos..desde. y que gordita es. sí. sobrinito. Sabía que a los hombres les gusta que se lo digan. Sus ojos iban de las tetas que acariciaba a la mano de su tía agarrando su polla. Cerró los ojos cuando su tía metió la mano por dentro del calzoncillo y agarró su polla. Además. La mano empezó a subir y bajar. manchado Maribel llevó una mano hacia la polla y empezó a acariciarla sobre el pijama. -Estoy. pillo. Alberto llevó sus manos a los objetos de su placer. Hacía esfuerzos para no correrse. Esta vez no hubo explosión. Se lo dijo.. -Sí. apretando. Quería que él disfrutara. Maribel.desde la última vez que viniste. para descubrir la erecta polla de su sobrino. -¿Quieres que te haga yo una? . -Bueno.

a pesar de haberse corrido no hacía mucho... Los dos últimos chorros.-Vaya.... besaba.en tus tetas.. ¿Sí? ¿Le dabas besitos a mis tetas? -Sí. -¿Y qué más? ¿Imaginabas que. Todo el cuerpo de su sobrino era pura tensión.. Dime.. Albertito. Luego vino el tercero. -Ummmm.. en todo.. -Aggggggggggggg tía.. Aumentó un poco el ritmo de la mano. Joder..las besaba. Bueno... Por fin.. Los chorros de leche se acumulaban sobre el pecho del muchacho.. pues que honor. -¿Cómo estoy? -Estás muy buena. ¿Es siempre así? 18 . nunca había visto una polla soltar tanta leche. Jajajaja. metías tu polla entre ellas? -Agggggggg Alberto no pudo contestar. y el cuarto. -Vaya corrida. Al séptimo chorro la polla dejó de manar. Alberto seguía sin respirar.. ¿Qué le hacías a mis tetas en tus.. Maribel movió aún más rápido la mano. Maribel se maravilló de la enorme corrida que él estaba teniendo. Lo dijo mirándola a los ojos... A Maribel le encantó sentir el pulso de la corrida en su mano. Dejó de moverla. -Gracias. Su cuerpo se tensó. lo hizo. Estás. le cayeron sobre la mano. La polla seguía pulsando. manchando el pijama.gusto.. -¿Y qué más? ¿Qué más le hacías a mis tetitas? -Las.sí. pero siguieron los espasmos. Maribel. Sabía que aquella polla estaba a punto de estallar. pensamientos? ¿Las acariciabas como estás haciendo ahora? -Ummmmm sí.. sobrinito. sí. Ella sonrió y acercó su boca a la suya. que. Mirando la dura polla adivinó el siguiente disparo y lo acompañó con su mano.. su polla empezó a tener espasmos y de la punta salió disparado un poderoso chorro de semen que se estrelló contra su pecho. más flojos.. sobre todo si es de un joven guapo como tú.. -¿Y en qué pensabas cuando te la meneabas por mí? -En.. Le besó con pasión... Y sabía que habría más. miles de veces las acaricié en mi cabeza. Siempre es agradable que le digan a una un piropo.

800. exagerada. -Tomo. Y . Rodolfito. que me pasé casi una hora en la charcutería para 200 gramos de chorizo. Le soltó la polla.contestó Alberto.dijo mirándole la entrepierna . -Sí. -Pues haber comprado tú. Y la forma en que la tuya lo ha hecho me ha encantado. -¿Sí. Sólo un poco. Lo escondió entre la demás ropa. María. Los dos se miraron. Mira como has dejado mi manita. -Ey. -Uf. pon esto también en el cesto. bribón? ¿Y qué imaginaste que hacías con ellas? Mirándola a los ojos..-Siempre que pienso en ti. El muchacho le dio una buena lavada a su pijama y después lo llevó al cesto de la ropa sucia. No pudieron seguir porque en ese momento oyeron la puerta de la casa. -¿Qué mil gramos? -Los de las tetas de la charcutera. . -Jajajaja. -Joder. Una de las cosas que más me gustan es ver una polla correrse. Como siempre que iban de compras. mira como te has puesto. En ese momento vino Maribel. Si tu madre lo ve así le da algo. Jajajaja. Y las bragas mojadas. Aunque no tanto como antes. -Lo siento. Alberto metió con prisas la ropa en el cesto y fue a la puerta a ayudar a sus padres a meter la compra.. -Tú a lo que estabas atento era a los 1000 gramos. -Será mejor que nos lavemos y limpiemos tu pijama.. se las acercó a la nariz y las olió. Como mucho. Aún estaban calientes. ruborizándose un poco. seguía dura. No tienes que sentirlo. Lo sabía. con las bragas y el pantalón de su pijama. -Jajaja. no creo que tarden mucho en regresar. -¿Alguna vez imaginaste tener mi bragas usadas en las manos? -Sí. Te has pasado comprando.veo que te gusta como huele el coño de tu tía. Alberto se cambió de ropa y Maribel se vistió. -Bah. 19 . volvían discutiendo. Alberto alargó una mano y cogió las prendas..

le dijo por lo bajinis su padre a Alberto. "Sí. -Con gusto se las pesaba yo . Maribel y Alberto se cruzaron por el pasillo. papá.pensó Alberto.¿Y las tuyas cuando pesan? -¡ RODOLFO SANTILLANA !..dijo María dándole un codazo a su marido . "Que es tu cuñada.MENOS BROMITAS -Pues no sé. -La verdad. A María no le gustaban ese tipo de bromas. no me atrae la idea de pasarme la mañana calculando el peso de las tetas de la charcutera.estalló Rodolfo .preguntó María.preguntó su madre. -AY. -Pues haber venido con nosotros. ¿Crees que no me he dado cuenta de cómo te la comes con los ojos" . Ni María ni Alberto reían. -Nada. Como la miraba él. Maribel se quedó en la cocina ayudando a su hermana a preparar la comida y los hombres se fueron al salón. como siempre. Maribel. dio un respingo. Que fuera la cuñada de su padre parecía ser más importante que el que fuera su tía. nada. disimulando. sí. Una broma. Rodolfo fue a echarse una siesta. -Joder. Alberto se ha pegado todo el tiempo en su cuarto estudiando. -¡MARIBEL! Rodolfo y Maribel reían a carcajadas. Que es una broma.-Capullo. -Aburrirme como una ostra. se me ha dormido una pierna Maribel tomaba su sopa y sonreía. -Jajajajaja . Cuando Alberto la sintió. 20 . Alberto y Maribel se echaban miraditas. Que. Recogieron entre los cuatro la compras. buscó con su pierna la pierna de su sobrino. coño. no me digas que has salido tiquismiquis como tu madre.. Después de comer. -¿Y vosotros que habéis hecho? . Durante la comida siguieron las furtivas miradas. coño". Luego me las peso y te digo. y Alberto había notado como su padre miraba a su cuñada. -¿Qué te pasa? .

Buenas noches a todos. Había recibido un sms. no con la imaginación. ¿Quién coño le enviaba un sms a esas horas?.saludó su hermana. Casi no atinó a responderle. Por fin había tenido sexo con una mujer. Sobrinito lindo. Incluso la había hecho correr masturbándola. Al poco. ¿Me haces una pajita?".. 21 . -Bueno.. Y nada más y nada menos que su tía. seria.. -Jajajaja. -Chao cuñadita.. Cuando terminó. él también se fue a dormir. NO. Justo detrás dormía su tía. ¿Cómo lo haría? ¿Con uno de esos pijamas tan lindos? ¿O quizás desnuda? Al poco su polla formaba una tienda de campaña bajo la sábana. Maribel se levantó y se desperezó. Pero ahora con recuerdos. Ese día no lo iba a olvidar jamás. pero Maribel parecía absorta en la película. Su hermana apareció por allí y ya no pudieron seguir hablando. -Coño.. "Sobrino. La casa quedó en silencio. Que estoy de broma. Alberto le echó una mirada de fuego. Por la noche los cuatro se pusieron a ver una película en el salón. Maribel . pero no puedo evitar echarse a reír. -Hasta mañana. su adorada e idolatrada tía. Se acostó en su cama.estoy cachonda. tan sexy. Y ella a él. me caigo de sueño. Bueno. Me voy a dormir. Maribel lo miró. Él la miraba de vez en cuando. Oyó a sus padres irse a la cama. El corazón le dio un vuelco con en el pecho. María estaba habladora y no se separaba de Maribel. Recordaba todo lo que había pasado esa mañana. Se iba a hacer una nueva paja a la salud de su tía. hombre..-Cuando tu padre se despierte puedes decirle cuanto pesan mis tetas. No reconoció el número. Metió la mano derecha y se la agarró. con los brazos detrás de la cabeza. No se lo podía creer. Abrió el mensaje. tiente. -Oooaaaahhh. Alberto no dijo nada. quizás sea mejor que él mismo las. y Maribel y Alberto en otro. Su móvil hizo bip-bip. Había tenido entre sus manos sus maravillosas tetas. María y Rodolfo en un sofá. Ni durante el resto del día. Cogió el teléfono. Tan bella. No podía pulsar con acierto las teclitas de su teléfono. Miró a la pared de su derecha.

suave. Maribel se echó hacia un lado de la cama. como si descubriera el mayor de los tesoros. Ella estaba sobre la cama. 22 . La apretó ligeramente con sus dedos. Alargó una mano y acarició una de las tetas. mirando a la hermosa mujer que le sonreía. Su coño rezumaba jugos. sus manos fueron hacia el siguiente. -Ummm. veo que tú también estás. Alberto se incorporó un poco para poder usar las dos manos. acostada. No dejo de pensar en el placer que me dieron tus dedos. Alberto se miró. que también fue abierto. Alberto apartó el lado derecha de la camisa. descubriendo esa mitad del cuerpo.. Sólo se vía un poco a través de la abertura.. -Vaya. Los pezones eras dos protuberancias marcadas contra la fina tela. Maribel. juntitos. Fue. Caliente. Se las veía apretadas tras el pijama. cada vez más excitada. pero podrían caber los dos. Después. El siguiente botón estaba justo en medio de las dos tetas. Lo abrió pero no separó la tela. Despacito. Se acercó y sin tocar. -Acuéstate a mi lado. todos y cada uno de los botones estaba abierto.. sobrinito. Voy para allá". Sus ojos brillaban. descubriendo el canalillo que separaba las dos tetas. Alberto se acercó y se quedó de pie. Era individual. Salió de su cuarto a oscuras. A la luz de la lamparita estaba preciosa. -Pasa y cierra la puerta .contento. -Ni yo.le susurró. entró. Con delicadeza.. Maribel le miraba a los ojos. Ella respiraba cada vez más profundamente. Su polla formaba un enorme bulto en su pijama. En el cuarto de sus padres no había luz. el descubrió la otra mitad y se quedó unos segundos mirando. Por debajo de la puerta de su tía asomaba claridad. La camisa seguía tapando el cuerpo de Maribel. con un corto pijama. sobrinito. Con dificultad lo abrió. -¿Me desabrochas la camisa del pijama? Despacito. Se miraron. Le temblaban un poco cuando las acercó al primer botón. maravilloso. La habitación estaba iluminada por la lamparita de la mesa de noche. Alberto miró. de 105. El pijama era de botones. -Ummmm. Al poco. sonriendo. cómo me gusta que me acaricies. ya sin disimulo. Alberto se subió a la cama y se tumbó junto a su tía. las tetas de su tía."Claro.

. Las yemas de los dedos acariciaban la piel. La besó el mentón. El dedo bajó. Maribel no dejaba de gemir.Sigue.Alberto se agachó y besó a su tía en los labios. Me vas a matar.haz como en tus fantasías.sigue. Con la yema del dedo corazón recorrió la rajita del coño de su tía. acariciando su pecho al mismo tiempo.. Casi se queda sin respiración cuando su sobrino le mordió muy delicadamente uno de sus pezones y notó como la mano empezaba con lentitud a bajar. -Ummmmm dios mío. Sigue. lo atrapó entre sus labios y chupó. la boca de Alberto llegó. besando. Y lamiendo. Lámemelas. Placer que él le estaba dando. Hasta llegar al elástico del pijama. Alberto levantó la cara un momento para mirarla. Se enredaron en el vello púbico. Con la mano acariciaba la teta mientras la chupaba y lamía.. y subió a buscar el inflamado clítoris. de mecer su cuerpo. y siguió bajando sus dedos. continuaron su camino... Besito a besito. Después. eres. Recorrió los labios vaginales. -Aggggg. La punta de su lengua hacía unas exquisitas cosquillas que hacían gozar a la mujer. Cuando empezó a acariciarlo Maribel se empezó a contorsionar. bajando. Bésamelas. aunque es lo que deseaba. Estaba tan linda... en su ombligo. haciendo lo mismo. 23 . Un beso en la clavícula. Ella tenía los ojos cerrados.eres. sigue. La besó una mejilla. La besó en el cuello. mojándose en los calientes jugos que segregaba aquel coñito.. Eso hizo que ella se tensase de arriba a abajo. El labio inferior ligeramente mordido. cerca de la oreja. Besó una última vez a su tía y se separó un poco para mirarle a los ojos..... Alberto. Fue bajando por el canalillo que separaba las dos maravillas. Las siguió acariciando. Le gustó su tacto suave. Y contra su cadera. por fin. Y gemía de placer. Ella arqueó la espalda. -Aggggg que rico. Se detuvieron un poco en su barriga. bajando. a uno de los duros pezones. Ella se estremeció. la dureza la polla. No fue un obstáculo. Fue bajando. -Agggggg sobrinito... Se introdujeron por debajo y continuaron bajando. besando cada centímetro de piel por ese largo cuello. Cambió a la otra. Ella sonrió.. Lo lamió alrededor. Ella gimió. Maribel sentía como la mano de Alberto iba de una teta a la otra.. Un nuevo beso.. Los dos cerraron los ojos para sentir. Alberto no se lanzó como un loco a comerse las tetas. Ella tembló. Volvió a chupar los pezones. Los labios se abrieron y las lenguas se encontraron. Apenas rozándolo. Los labios llegaron al nacimiento de las tetas..

. -Pues. -Imaginabas que ponías tu polla entre ellas. -Qué durita la tienes ¿Qué te gustaría que la tita hiciese? Alberto se quedó callado. Acompasadamente metió y sacó los dedos a fondo y trazó círculos alrededor del botoncito de placer de su tía. mientras te hacías una paja pensando en mí. completa. Y de repente. saltando de pezón en pezón.. La expresión del rostro de su tía en pleno orgasmo era preciosa. Su sobrino aprendía rápido.. -Agggg.... Los ojos cerrados con fuerza.. buscando la entrada de vagina. Dime en que pensabas todas esas noches.. ¿Ves como me tienes? A punto de correrme con tus dedos. La encontró y empezó a meterlos. -Venga.con dulzura. entre tus. Su dedo pulgar acarició el clítoris. Abrió los ojos lentamente y miró a su sobrino. Alberto probó una cosa.Ella sentía los dedos. Recuerda que.. 24 .. seguro.. Su cuerpo se empezó a cargar de energía que lo fue llenando hasta que estalló. Dímelo y te dejaré hacerlo. quedó relajada. Sin prisas. Fueron largos segundos en los que Maribel no dejó de tener aquella expresión.tetas. Una de las manos de Maribel se acercó a la entrepierna de Alberto y le agarró la polla sobre el pijama.mi polla. Imaginabas que tu tía te hacía una paja entre sus tetas. Eso fue definitivo. y serán tuyas. En su dedos notaba como el coño palpitaba y le mojaba los dedos. Alberto quería verla así. Y al mismo tiempo sus labios. ¿Verdad? -Oh.. Bajó con sus dedos índice y corazón. La apretó y empezó una lenta paja. Maribel se empezó a tensar.. Maribel introdujo la mano por dentro del pijama y le cogió la polla. con tu boca.. Permitiéndole sentir el placer de forma pausada. Separó la cabeza y la miró. Eres la primera. -Ummm sobrinito. -Ummmmm ¿Seguro que nunca se la habías hecho a ninguna mujer? -No. -Pensabas en mis tetas.. -En tu mente me mirabas tu polla atrapada entre mis tetas. sí. acariciarla expertamente. Aún tenía algo de vergüenza. Sólo su pecho subía y bajaba al ritmo de la agitada respiración. No se atrevía a pedir lo que deseaba. agggggg las mujeres.agggggg debes tratar así siempre a.. ¿No es así? -Sí. dímelo..me has hecho correr como todo un experto.. Los dientes apretados. en tu cama... Maribel.. su lengua.

Dio la vuelta y se pudo por la parte en donde seguía acostado Alberto. Maribel cogió una almohada y se bajó de la cama. -Ummm. quiero que me hagas una paja con tus tetas. ¿Sabes ya lo que quieres? . 25 . Miraba a la preciosa mujer arrodillada entre sus piernas.. Alberto se sentó con medio culo en la cama y medio en el aire.. Alberto gimió. así me gusta. Le bajó el pantalón y se lo sacó del todo. La polla quedó apuntando al techo. embelesado. Mujer que iba a realizar una de sus más ansiadas fantasías. Miró a los ojos a su sobrino y con una sonrisa maliciosas. -Ummm. Y más cuando su tía alargó las manos y empezó a tirar de su pantalón de pijama.Siéntate en la cama.sí. Estaba muy sexy con el pijama abierto y las tetas desnudas medio a la vista. Que pidas lo que deseas. Maribel se agarró las tetas. sobrinito. ojos. juntándolas entre sí. que daba saltitos sola de excitación.. -Ponte todo al borde de la cama que puedas. acercó las tetas a la polla. Pero la forma en que me mirabas las tetas me gustaba mucho. Maribel puso la almohada en el suelo. Maribel lo notó y le soltó la polla. Con los duros pezones acarició la punta de la polla. llenártelas de leche. -Levanta el culete..-Aggggg sí. ¿Es esto lo que querías? Al decir eso. no. Eres mi sobrino. Jamás pensé que esto pudiera pasar. Alberto estaba a punto de correrse. echándose ligeramente hacia atrás. ni yo.le preguntó. niño malo.. Que me las llenabas con toda esa leche calentita que sale de tu linda polla. Se apoyó con las manos en el colchón.. separó las tetas y atrapó la dura polla entre ellas. . entre las piernas de él y se arrodilló. el hijo de mi hermana mayor. -Quiero. Y seguro que te corrías sobre ellas. -¿Llegaste a pensar que tus fantasías se harían realidad? -Joder. tirándolo al suelo. Alberto obedeció al instante. Quiero correrme entre ellas. Metiendo su polla entre las tetas de su tía. mirándole a los Alberto se sonrojó ligeramente. -Uf. Alberto la miraba.. pero se atrevió a responderle. -Bueno.

sacó la polla de entre sus tetas. Y se pasó la lengua por los labios. como si de crema solar se tratase. De la punta de la polla salía transparente líquido pre seminal. llenas del semen se su sobrino.nevadas. Creo que alguien le va a llenar a su tía las tetas de leche. ¿Verdad? -Aggggg sí.-Aggggg. Era la pura imagen de la lujuria.. Se llenó de su aroma. El primer chorro de leche que salió disparado de su polla no tocó las tetas. Sí. espesos. pero ella le sonreía.. Y empezó con la paja cubana. A Alberto casi se le nubla la vista por el intenso placer que se empezó a apoderar de su cuerpo.. Ni las rozó.siiiiiii Maribel apretó de nuevo sus tetas. mojando el canalillo y facilitando que la polla resbalase mejor. Y las tetas. que se esparcía sobre las grandes tetas. en su boca. Se estrelló contra sus mejillas y sus labios. El siguiente.. Mira cómo me has puesto.. Dio de pleno en el cuello de Maribel. Hacía mucho que no sentía una tan dura entre mis tetas. calientes.. sí. Un chorro contra la teta derecha. Disfruta de mis tetas.. entrando un poco. preciosa. incluso. brillantes.. Cada una recibió tres enormes chorros. Maribel se miró las tetas..esto es.. Tenía la cara marcada por un disparo de semen. Con rapidez. Los dos lo sabían. ¿Estoy guapa? -Estás. -Qué dura tienes la polla. Su cuello también mostraba el trazo de otro chorro de semen. sobrinito. creo que alguien se va a correr.. -Vaya corrida.maravilloso -Disfruta. la agarró con una mano y dirigió el resto de la corrida contra las tetas. El segundo tampoco dio en las tetas. 26 . Su cuerpo empezó a anunciar la inminente corrida. El noveno ya fue más débil y no llegó a los pechos. para la izquierda.. Alberto miraba con los ojos entrecerrados de placer... sobrinito. Cuando todo acabó. limpiándolos de leche. así que Maribel las acercó y terminó de ordeñar la polla con la mano. esta vez con la polla entre ellas. que sorprendida. dios mío. Alberto gemía cada vez más fuerte.. Se iba a disculpar por haberse corrido en su cara. Llevó las manos hasta ellas y se empezó a esparcir el semen. Los dos miraron. -Ummm. que cruzaba desde la mejilla a la barbilla. -Ummm Maribel. miró hacia abajo. Aquello no iba a durar mucho. Alberto se quedó mirando a su tía. Mira como tu polla aparece y desaparece entre ellas.

Llevó las manos a las tetas.. Lo dijo mirándole a los ojos y después le puso morritos. Alberto quitó las manos de los pechos de la mujer. El domingo amaneció un día radiante.preguntó su madre.. Tengo el cuerpo. que se meneaba más de lo normal. Pero estaba. "Ummmm. gracias. Alberto clavó sus ojos en el redondo culo de su tía. se arrodilló junto a ella y la besó. Su boca sabía salada. fue a la cocina.. -Buenos días. no vaya a ser que nos pillen.. supongo. Maribel salió de la cocina. A toda prisa lo cogió y lo leyó. Vio al final del pasillo como Maribel entraba en el baño. -Buenos días. se puso dura del todo. Qué bien voy a dormir untadita en tu leche" La polla le dio un respingo. que estaba morcillona. Desde la puerta de la habitación le echó una última mirada. Se metió en la cama para intentar dormir.. Se acercó y cuando estuvo seguro que ni su madre ni su padre miraban. Tendría que conformarse con mirar. sobrino? -Pues. Alberto? . Ella le mandó un beso volado. Alberto se levantó y después de hacer sus cosas en el baño. bien. Si su madre no estuviera. La ayudó a levantarse y se despidió de ella con otro beso. Su tía estaba de pie junto al wáter. sobrinito. -Ummm sobrinito. con pasión. pegajoso. Nada..-Dicen que es bueno para la piel. 27 . Jajajaja Alberto no pudo más. Después de desayunar. -¿Qué vas a hacer hoy.. Ella sabía que él lo estaría mirando. no sé. Se levantó y salió también de la cocina. En su retina aún la imagen de su tía arrodillada y cubierta con su leche. -Yo debo de haber sudado mucho. Ella quitó las suyas y él continuó untándola con su leche. Su sonrisa. Alberto desayunó sin quitarle ojo a su tía.. La polla. ¿Qué tal has dormido. Allí su madre y su tía charlaban. -Pues. me vas a calentar otra vez.. A punto estuvo de ir corriendo al cuarto de su tía. se metió dentro y cerró la puerta.. Al poco sonó un mensaje en su móvil. Será mejor que no vayamos a dormir. A tientas en la oscuridad volvió a su cuarto. A regañadientes.

-Vaya. y al pasar los dedos arriba y abajo lo encontró mojado. Al menos de pis. Su sobrino llevó la mano al coño y le pasó el papel. que rico. Ya estoy. jeje. Llegó junto a ella. Él se arrodilló en el suelo. pasándole el papel Alberto lo cogió. Ella se bajó el pantaloncito hasta los tobillos. Oía el chorrito perfectamente. y la iba a conseguir. Le resultó extraño que ella pudiese orinar. Me estaba meando.comerte el coño. Deseaba una cosa. sequita. -Sí. Estaba caliente. Maribel alargó una mano para coger un poco de papel higiénico para secarse. Él no podía si había alguien más en el baño. Maribel se sentó y empezó a orinar. mirándole a los ojos y con un sensual sonrisa. ¿Has cerrado bien la puerta? -Sí. sobrinito? -Deseo. parece que tu amiguito está en pie de guerra. Bien arreglado.. Alberto se acercó lentamente a su tía. Se mojó aún más de lo que ya estaba. Maribel.Se miraron. ¿Qué deseas. Alberto soltó el papel. Maribel no se lo esperaba.le dijo. Maribel le echó una mirada a su bulto y le sonrió. abrió sus piernas. Alberto bajó la tapa y la hizo volver a sentar. -¿Me secas.. pero se estremeció de pies a cabeza. -Levántate . Iba a meter la mano pero se lo pensó mejor. -Aggggg. Llevó sus manos a las rodillas y las separó con suavidad. era precioso. Nos van a pillar. qué fría está. El coño de su tía quedó expuesto. Como todo en el resto de ella. -Bien. -Uy. Se lo enrolló en los dedos.. -Estamos locos. -Anoche me dijiste que te gustaba que te dijese lo que deseo. riendo. 28 . -Uf.le dijo a su tía tratando de sonar enérgico. Entonces. sobrinito? . Ella lo hizo. Por primera vez Alberto veía su coño. A Alberto en ese momento le importaba un bledo que los pillaran o no. y acarició el coño con los dedos.. sobrinito.

bribón.. Alberto se separó unos centímetros. Ella gemía con todas las caricias. Tu coño es.. -Tus tetas son preciosas...Ahora fue él el que le pidió que se sentara al borde de la taza. Maribel empezó a gemir ya con el primer beso que recibió en la rodilla. con aquella endiablada lengua -¿Lo hago bien? -Ummmm los haces. Justo cuando las bocas se iban a tocar. Sus ojos se cerraron con fuerza y la cara de Alberto se mojó con los jugos que manaron del coño. Los justos para mirar el brillante coño. En pocos segundo ella lo sintió. Besó la cara interna de los muslos. Llevó sus dos manos a la cabeza de su sobrino y la apretó contra ella. deteniéndose en el clítoris... Hasta que los labios llegaron a las ingles. arrollador. Se iba a correr y nada en el mundo lo podría evitar... 29 .hermoso Sacó la lengua. intenso. Maribel se tensó de puro placer. Los justos para levantar la vista y encontrarse con los ojos de su tía clavados en él. Otro más cerca. Un beso a medio muslo.muy bien. Abrió lo más que pudo las piernas. Alrededor de su boca su piel estaba brillante.sonó la voz de Rodolfo. Me matas. Hacía con la lengua como ella le había enseñado con los dedos..cómele el coño a la tita Maribel. Se mordía con fuerza el labio inferior. a chupar. Alberto separó la boca.. Y se corrió.. Dejó de respirar. que se mordió para no gritar de placer. que tenía un espasmo tras otro. la acercó y lo lamió de abaja a arriba. Salgo en un momento. Salado.me vas a ...muy.no pares. -Aggggggggg Alberto. Maribel estaba asombrada de lo bien que lo hacía su sobrino. Primero una y después la otra. cuñado. Las besó. Poniendo la lengua ancha la empezó a mover sobre el clítoris. -Soy yo. Y otro aún más cerca. Maribel. Su cuerpo se empezó a tensar. Le iba a hacer correr con la boca. El sabor de coño le encantó. -Bésame. Maribel llegó a hacerse sangre en el labio. evitando gritar. Ella miraba.. tocaron a la puerta. Alberto. Y con el siguiente en la otra rodilla. Fue él el que acercó su cara a sus piernas. -¿Quién es? . gustoso. Él empezó a lamer... Fue un orgasmo largo.hacer correr. mirando como los labios de su sobrino besaban el camino hacia su coño. A veces despacito y tras muy rápido. La estaba matando de placer.

Tenemos que ser más cuidadosos. asustados. -Gracias cuñado. te chuparé la polla.... -No.. ¿Y ahora qué? Ella pensó con rapidez. Maribel volvió a cerrar y esperó a que su cuñado tocase. Alberto y Maribel se miraron.. Miró en la cocina. -Joder. Después de comer. -Claro. Está bien. Seguro que me correré rápido. Maribel.. 30 . Todo tuyo. Se habían librado por los pelos. Chúpamela ahora. En el salón no había nadie. se sacó la polla y le puso la mano a ella sobre su dura barra de carne. Él estaba allí. Estoy muy excitado. Después de la estupenda comida de coño que me hiciste. Llevó una mano hasta allí y empezó a acariciarla. -Y yo. ¿Me traes papel higiénico. Pero seamos cautos.es demasiado arriesgado .. -Pero.-Date prisa.. La polla quedó a la altura de sus labios.no sabes como lo deseo. -Aquí tienes. Maribel se dirigió al dormitorio de su sobrino. -Uf. Se arrodilló delante de su sobrino.le dijo. Allí estaba su hermana. pero date prisaaaaaa Se acercaron corriendo a la puerta y cuando oyeron los pasos alejarse. sacó la mano y cogió el rollo. Sabía que iba a ser su primera mamada. esto no es ser cuidadosos. será por tu culpa. Maribel le miró a los ojos. cuñadito. cuando tus padres se vayan a hacer la siesta.. Pero si nos descubren. Ahora.no puedo más. Lo deseo ahora.. Cómo estás sobrinito. -Ummmmm. -Por favor. Alberto la abrazó y la besó con pasión. Llevarlo al borde del orgasmos varias veces y parar. -Esto. -Ummm. -Joder. Alberto abrió y se escabulló.. Abrió la puerta. -Uf. Casi nos pillan. pero. Al minuto salió.. Contra su barriga notó la dureza de la polla. Se ha terminado. mamada. Hubiese deseado hacerle una lenta y sensual mamada. te has ganado una buena. Alberto la atrajo hacia él apretándola por el culo. Después. sin soltarle la polla. Alberto. Tenía una mirada suplicante. que me meo. sobrinito.

Seguía flotando en su nube. Alberto cogió su móvil y le mandó a su tía un mensaje. Tenía que hacerlo correr lo antes posible. por su cuello. para tocarse. Que una mujer arrodillada les mire a los ojos mientras tienen su polla entrando y saliendo de la boca. me voy antes de que nos echen de menos. haciendo que la polla saliese hasta la mitad antes de volver a metérsela. No tuvieron oportunidad de estar solos y se fueron a la cama por separado. "Te deseo. Maribel se preparó para recibir en la boca la corrida del muchacho. Enseguida empezó a mamar. y veía como de su boca salía un reguerito de su leche. Alberto oía como su tía tragaba. lamiendo con la lengua. abrió la boca y se tragó la polla. Alberto no le había mentido. A pesar de los esfuerzos que Maribel hizo para tragárselo todo. es imposible tragársela toda. Vio como su tía llegó justo a tiempo de parar el reguero de leche antes de que le manchara el pijama. a media asta. El resto del día aprovechaban cada oportunidad que tenían para besarse. Los dos sufrieron una gran decepción cuando su madre no se fue a dormir la siesta. de las comisuras de sus labios empezó a manar semen. lo atrajo hacia ella. -Ummmm. Maribel salió del cuarto y lo dejó allí. Movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. espera 15 minutos y ven" 31 . Así que puso sus manos en las nalgas del chico. Los dedos se sus manos se agarrotaron. absorbiendo. sentándose en la cama. Cuando se acuesten tus padres. Maribel se acordó de las cantidad de leche que aquella polla echaba cuando se corría. chupando. Tenía ganas de cháchara y Maribel se vio obligada a dársela. Cuando terminó de correrse. Alberto se sintió flojo y dio unos pasos hacia atrás. En pocos segundos recibió respuesta. que bajó por su barbilla. Esa vez no fue una excepción. me encanta tu leche. "Y yo a ti. La mayor parte terminó en el estómago de Maribel. Lo recogió con los dedos y se lo llevó a la boca.Pero no había tiempo para eso ahora. Le miró a los ojos. Maribel". Justo cuando el espasmo del primer chorro empezó. Empezó a tener espasmos. sobre uno de los muslos. Alberto apenas la oía. Hasta diez chorros le echó dentro de la boca. -Bueno. sobrinito. con los pantalones a medio muslo y la polla descansando. Estaba muy excitado y se correría pronto. Pero coño. En plena nube de placer. Sabía que eso volvía locos a los hombres. La polla empezó a temblar.

-Aggggg Alberto. Acostada. -Desnúdate. En cuanto se acostó. Se acercó a la cama y entonces. Me las has chupado. claro que es por ti. A tientas dio con la puerta de su tía. Su pubis. Las agarró y acarició. Me sorprendiste esta mañana con tu boca. Ella la recibió abriendo las piernas. -Lo que yo deseo es.eso no... el cuello de su tía.. Ella ronroneaba como una gaita de lo a gusto que se sentía entre los brazos de su sobrino. Maribel encendió la lamparita de la mesa de noche. -Joder.Le espera se le hizo eterna. No veía su coño. se acercó a la cama. Alberto llevó una manos a las tetas. Y con la polla danzando entre las piernas. 32 . la frente.. El pijama voló por los aires. sobrinito.. Totalmente desnuda.. Maribel. Cuando pasó el tiempo establecido. sobrinito. Maribel se empezó a contorsionar de placer sobre la cama. las mejillas. Haz correr a tu tía con esa boca tuya. La habitación estaba a oscuras. follarte -Ummm. Qué placer me diste. ¿Es por mí? -Agggg. se abrazaron y empezaron a besarse. Ella lo tapaba con uno de los muslos. -Estás muy mojadita.. Alberto la miró a los ojos. Tus miradas me estaban poniendo loquita. Besaba los labios. La mano de Alberto bajó lentamente por el suave cuerpo de Maribel hasta llegar su coño.. Su barriguita. sobre la cama. Alberto. Entró y cerró. Alberto apagó las luces y salió. ¿Tanto te gusto? -Me vuelves loco. Soy tu tía. Le metió dos dedos en el coño y le frotó el clítoris con el pulgar. Y yo también lo deseo. -¿Por qué no? Me has masturbado. Ahora deseo follarte. Maribel. -¿Quieres más? ¿Quieres que tu sobrinito te coma otra vez el coño? -Ummmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cómeme el coño. Su cabello alborotado sobre la almohada. mi niño. Pero no puede ser. Y ven con la tita a la cama. todo la tarde mi madre de cháchara. Sus preciosas tetas sobre su pecho. Y gimió en la boca de Alberto cuando él empezó a acariciarla.eso no. -Sí. No te dejó ni un momento libre. Se quedó embelesado mirándola.. Maribel se echó hacia un lado para hacerle hueco..

No te corras dentro...está bien.. Te deseo tanto..... Maribel.pero... no tengo -Agggggg. Salte antes.....sólo un poquito. Déjame follarte.. -Por favor..condones? -No. -Ummmmm..por favor. joder.. -Aggggg Alberto. Miraba los preciosos ojos del muchacho.-Por favor.. -¿Tienes.ten cuidado. Metió los dedos más a fondo......... Maribel abrió las piernas 33 .. Sus barreras se desmoronaban. Bajó sus labios y la besó..sólo. Miraba la cara de súplica de su sobrino. Maribel cerró los ojos.. Los ojos de Alberto se iluminaron. Aquellos dedos la estaban llevando a la cumbre del placer...sólo un poquito.

Mis hermanas. Amalia. tiene un cuerpazo perfecto (aunque es parecida a Amalia. se distingue de su hermana en el color de los ojos. La cuestión es detectarlo en el momento preciso. fui a una casa que mis padres tienen en la capital y donde ya vivían mis tres hermanas. También morenaza. Tengo fama de buen amante. La inmensa mayoría ha repetido o han querido repetir. Pero. Almudena y Ana (si. Al ir a Madrid a estudiar en la universidad. mejor que por el final. había una reputación que mantener y a cuanta madre de amigos o enemigos que ha querido un buen desahogo. Es más. interiormente soy de los que cree ser el último en enterarse de cualquier cosa. todas con A). verdes como los míos. Me he pasado por la piedra a todas las chavalas del instituto que he querido. Bueno. Pero esto era en mi pueblo. empecemos como todos. Almudena está de impresión. Yo no fui de esos. darse cuenta de las señales. muy pija. de los que se percatan.El Toro Pasado Ahora es fácil decirlo. cada una en su estilo. el más mimado. Amalia es rubita. muy mona. todo en su justa medida. En esta historia en particular. tampoco tuve las luces suficientes y así acabé. parece más explosiva) de hecho. Soy el pequeño de todos. ver anticipadamente lo que se te viene encima. las tres llaman la atención. me ataña o no. el único varón… O sea. con un aire tímido y algo sofisticado. Ana no le va a la zaga ni a Amalia ni a Almudena. están muy bien. a muchas que no he querido. por el principio. llama la atención por donde va. esto quiere decir que soy un follador nato. La genética se ha portado muy bien con ellas. a toro pasado siempre se da uno cuenta de todo. el que tiene derecho a todo. es morena de ojos negros. 34 .

Las chicas de la uni. más liberales. sus amigas hicieron una medio fiesta (en realidad un botellón) donde necesitaban chicos. La fama que buscaba se corrió como la pólvora y no sólo por mi herramienta. 35 . que parezca más natural. porque para esto se necesita algo más. ahí está. Si aquellas tenían conmigo una facilidad pasmosa para bajarse las bragas. he participado en un par de pelis porno. Más de185 centímetrosen canal. Todo es cuestión de moverse por los sitios adecuados. lo he dejado. al instalarme en casa con mis hermanas. dependiendo de lo que se busque. no estaban nada mal. Mi amigo me llevó un poco a rastras. podría empezar por ahí. ojos verdes. Bien. a posteriori todas me querían para toda la vida. así como el aguante. con las amigas de la novia de un compañero. Tras las dos primeras. Pero bueno. el tiempo necesario. suspiraban por un hijo mío o burradas peores. que a los tíos nos gusta más algo de inocencia. Yo no es que domine. sin embargo. hice de mi habitación mi feudo. La técnica es fundamental. Una cosa es hacer el amor disfrutando y otra estar delante de la cámara: “Así sí. aparta esa pierna…” A pesar de ser capaz de mantener la erección en todo momento. 1º y 2º de bachiller de ese instituto. naturalmente. el resto fue coser y cantar. repite esa postura. por lo menos a priori. de momento. No tenía claro si follaba yo o me follaban ellas. me mosquea que la actriz de turno esté más pendiente de la cámara que de lo que le estoy haciendo (aquí se ve mi inexperiencia ¡Con lo que les habrán metido!) Incluso se me ocurrió decirle a una que no mirara directamente a la cámara ni pusiera cara de zorra. Enseguida me doy cuenta de si necesitan palo o zanahoria. soy demasiado joven e inexperto para eso. Me mandó a tomar por saco. la voz se corrió del instituto a la facultad. no de actor principal naturalmente. Casi ninguna quería compromiso. pero… ¡Joder! ¡Como estaban las niñas de la capital! Eran bastante más lanzadas que las del instituto del pueblo. apenas tardaron un par de meses en pasar por mi campeón. Tras este par de meses. es que voy camino de convertirme en un maestro. 16 añitos. donde suponía no sería tan fácil como en el pueblo. como experiencia. así no. por casualidad. en el momento justo.Conmigo tampoco se ha portado nada mal. La niña estaba en 1º de bachiller. me estrené en un instituto. Ahora solo faltaba coger fama aquí. aquí la tenían para bajarte los calzoncillos. Pero esto del cine porno. con unas actrices de una experiencia increíble que me han enseñado muchísimo. solo intento constatar un hecho incuestionable. cuerpo bien trabajado… Y una soberbia capacidad para el sexo. castaño claro tirando a rubio. Esto fueron palabras mayores. pero sí he hecho mis pinitos y salgo en dos o tres “encuentros”. Y soy capaz de dar lo preciso. No quiero pecar de falta de modestia. Incluso.

casi todos los días. No sé si le costó mucho o poco. tanto polvo me estaba cansando un poco. se encargó de dejar claro que no quería que trajera chicas a casa. Sobre todo. pero excepto las lesbianas declaradas. Pero tanta fama. algunas el físico. en un continuo ir y venir de chicas. había aceptado (aunque fuera de boquilla). no hay nada más bonito que satisfacer a una chica. Incluso consiguió las dos pelis porno en las que había salido y se las hizo tragar a las otras dos. no a follar todo el santo día. todas las mujeres eran objetos sexuales. bastante pasota. si las demás suspiran por alguien como yo. nunca rechazo a nadie. Pero la constancia y fuerza de carácter de la mayor tuvo sus frutos. ni por el forro. lo hizo por mi fama. Pero no vayamos a creer que fuera algo que me quitara el sueño. Si había alguna era porque ya había pasado por mi cama. la satisfacción del clímax. También me apetecía tener alguna amiga a la que no tuviera que follar. ¡No te jode! Evidentemente. Pero Amalia. no estaba por la labor y a Ana. tanto en el buen como en el mal sentido. para mí son las personas más adorables. se combinan ambos. Muy. a cual más maciza. vale. Almudena. la cara de un orgasmo. Tenía que hacer ver a estas arpías lo equivocadas que estaban. otras el intelecto.Mi casa se convirtió. A veces. solo me quedaban mis hermanas. las de mis otras hermanas evidentemente. con la misma rutina. Cuando salen de mi cama. Seguí. abarcaba ámbitos de ellas y dicha fama iba traspasando barreras como en una red social. 36 . Una charla en que ya ninguno de los dos esperamos nada por estar saciados… Eso es lo mejor para mí. Al ver cómo me seguía portando. Incluso. curiosamente. Toda chavala tiene su lado bueno. En los círculos en los que me movía. Yo había venido a estudiar. porque ya le había dejado claro que no habría rollo posterior y. el que aparecieran chicas en ropa interior por el cuarto de estar. Hubo un momento en que no se me acercaba una chica si no era para darse un buen revolcón. porque todas se encargaban de echarme en cara mi actitud. pero con ellas no me apetecía hablar de nada serio. la mayor. En esta tesitura. le importaba un pimiento lo que hiciera. muy pocas. siempre que podía. son muchísimo más agradecidas. en mi caso soy yo el que lo hace y me encargo de hacérselo ver. sin pasarme. el gemido. Era lista la cabrona. todo lo contrario. Las tías buenas creen que te están haciendo un favor. suelen tener un concepto completamente diferente del sexo. o gorda o tímida debe de renunciar a un buen polvo. no hice ni puto caso. Como no pudo conseguir aliadas por mi comportamiento. No porque una chica sea fea. a algunos se lo harán. pero no son objetos. más cercana a mí. aunque no siempre. ¡Qué poco me conocían! Todas las mujeres se pueden follar. intentó buscar alianzas. mi machismo (¿?) y de que para mí. que al cuerpo hay que machacarle lo justo.

más allá de ser su hermano. al cabo de un tiempo y a pesar de lo que contaban malo de mí. primero en desprecio (Amalia). A mí. la aporreaban hasta que lograban que la chica de turno se fuera. Entonces mis hermanas tuvieron confesiones de primera mano sobre mis condiciones como amante. Era la guerra. no se quedaba en una buena relación (para mí nunca son simples polvos) ellas se llevaban noches enteras de auténtica pasión y no paraba hasta que pedían piedad y se rendían incondicionalmente al albur de sus orgasmos. Pero no habían contado con que muchas chicas tenían casa propia o compartida. les salió el tiro por la culata. Almudena o Ana. Lo de las tres llegó a convertirse. incidió en cómo me exhibía. se les metió la mala sangre en el cuerpo con el afán de fraguar algún plan para desacreditarme. Incluso amigas íntimas de ellas. las chicas que querían conocerme entraban a cualquiera de las tres. qué clase de bulos hicieron correr sobre mí pero. el llevar chicas a casa se convirtió en algo difícil. algunas lo calificaban de hazañas. No les funcionó nada. El hecho de ser amigas de mis hermanas suponía para mí. al parecer. me había follado 37 . de si mi fama era o no merecida… Y esto supuso una especie de agresión premeditada hacia ellas. o quizás por eso. Cuando me cepillé a éstas. luego en mosqueo (Almudena). Siempre había alguna hermana por allí. para terminar en auténtica obsesión por de comprobar la realidad que muchas les referían (Ana). Pudo más que ellas. la relación con ellas fue a peor. Me parece que lo que de verdad les empezó a fastidiar fue ser conocidas como las hermanas de Alberto (también con A) en vez de Amalia. No me iba a parar porque les sentara mal que follara mucho. parecían estar de guardia las 24 horas. Se encontraron con un montón de chicas que les pedían que me presentaran. Entonces.Seguro que no les hizo mucha gracia verme en pelotas. no de mi forma real de ser)… Y cuando consiguió su objetivo. sin importarme si eran amigas de mis hermanas o no. fue la primera en decidirse. me daba lo mismo lo que pensaran mientras siguiera con mi vida. o coche. con cualquier pretexto no me dejaban ni cerrar la puerta de mi habitación y si lo conseguía. pero Ana. apenas nos llevábamos un año. Y al poder más que ellas. Con ella tenía bastante confianza. darles un tratamiento especial. Pero Amalia. morenaza como Almudena. cepillándome a dos tías de bandera. exhibiendo rabo. también quisieron saber de primera mano si era cierto lo que se decía. lo que les empezó a resultar agobiante. es más. lo creído que me lo tenía. No sé exactamente qué intentaron. la pequeña. lo chulo que era (cosas de las pelis.

Si estás tan desesperada. curiosamente día de descanso. hay que ser consecuente con las decisiones que se toman. ¿Qué coño quieres? – Le dije con voz de hastío.a todas sus amigas del pueblo y. un martes. Anda. Otra cosa que tengo. ¡Que me demuestres lo que dicen de ti! – Me dijo. -Mira tú. O pobre yo que no calculé su determinación. Se fue refunfuñando. Recordé que le había dicho que se pasara. ¡Como si no tuviera con quién! – Solté con desprecio –Anda. te lo estoy pidiendo. Ana no tiene prejuicios de nada. vete a hacerte un dedillo o a que te follen por ahí. A esta se le había ido la olla. No sé si es verdad o no. ¡Joder. Sin rodeos. muy decidida ella. Ahora. anda. Como lo olvidé yo. volvió a la carga. Estoy estudiando. pero no esperaba que lo hiciera. soy tu hermana. que estaba decidida. ¡Alberto! – Gritó. ¡Pobre Ana! No veía que no tenía ninguna intención de echarle un polvo. he estado hablando con un montón de amigas. – Le dije para quitármela de encima. miércoles. -Si hombre. 38 . cosa que naturalmente ella sabía. No me quedó más remedio que mirarla. Le echó mucho valor para tener sólo 20 años. en follarme a mi hermana. era martes! Mi día de descanso. justo cuando llegué de la facultad. los martes siempre estudio. como dije. incluso llegué a pensar que estaba bien buena. A mí me traía sin cuidado. pero me lo tienes que demostrar. Al fin y al cabo. -Alberto. pero le anda cerquita. pecho. no llega al nivel de Almudena en que todo le trae sin cuidado. No lo vi venir. Alberto. deberías ser más cariñoso conmigo. Ni siquiera levanté la vista del los apuntes que estaba repasando. siempre soy el último en enterarme de lo que se cuece a mi alrededor. todas dicen que eres un fenómeno en la cama. es que no falto nunca a mi palabra. hoy es miércoles. En ese momento me arrepentí de no haber sido más directo con mi hermana y haberle mandado a la mierda el día anterior. En eso estaba yo pensando. sí. vete. no me dio tiempo ni a dejar los apuntes. – Y lo soltó como si yo hubiera estado de acuerdo en algo. ahora. no vaya a ser que te lleves una sorpresa… Pero nada. Pero al día siguiente. de la facultad. apareció por mi habitación con el ánimo revuelto. Suponía que al día siguiente ya habría entrado en razón o habría olvidado el tema. -Joder Alberto. mañana pásate por aquí. a lo hecho.

poco a poco. Con más cuidado del que solía utilizar. me lo eché en las manos y comencé un masaje relajante sobre su espalda. con habilidad. La pobre no reaccionaba… Tú te lo has buscado. iba vestida con una camiseta de tirantes que enseñaba los hombros y los tirantes del sujetador. plantas… Tras recorrer sus piernas a todo lo largo. Yo. chupé un poquito el pabellón auditivo… Se le puso la piel de los brazos de gallina. me daba cuenta de que estaba en otro mundo. su cuello. Me importaba un carajo que fuera mi hermana o la vecina de al lado. creo que no había asumido que su hermano se la iba a tirar de verdad. Me incliné y mordisqueé un poco los lóbulos. deshaciéndolos. las yemas de mis dedos. 39 . cuando pellizqué sus pezoncillos color café. La cremallera de su minifalda no fue ningún problema. con mucha habilidad. cundo circundé sus areolas. A mí no se me toma el pelo en estos temas. produce una relajación que solo puede describir quien haya tenido un tratamiento semejante. la fui trasladando a mi cama. me fijé en su sujetador negro. viendo donde le gustaba y con qué intensidad. sus ojos asustados se abrieron de par en par. fui. Cogí un aceite corporal perfumado. que fuera a follármela de verdad… No me conocía. ni se movió. muy mono. si se hace bien. la pasé detrás de sus orejas. fueron dibujando líneas y arabescos en su espalda. Ana se dejaba todavía. un recurso que utilizo mucho.No me había dado tiempo ni a sentarme. La metí dentro de mi habitación cogiéndola de la mano. la di media vuelta colocándola boca abajo. Mientras mis dedos acariciaban todo su cuerpo. vi su cara de susto. encontré los nudos de sus músculos. el nacimiento de su pecho… Mis manos. empecé a besarla por los pies. sé un montón. de si la fama era justificada o no. Con mucha delicadeza eché su melena morena hacia atrás. sus clavículas. Estaba un poco tensa. de masajes. rozaba el lateral de sus pechos por encima de la ropa interior… No se dio ni cuenta cuando desabroché la prenda. una minifalda y zapatillas de estar en casa. estaba en braguitas encima de mi cama conmigo a su lado sin haberse apenas enterado. sus dedos. soplé sus oídos con suavidad. La levanté la barbilla. Con movimientos pausados y felinos. en uno de asombro y estupor. bonita. cuando sus senos quedaron libres para mí. Según le quité la prenda por la cabeza. Palpando. Creo que realmente no esperaba que hiciera nada. Pensé. acercándola a la cama. Sé que es un poco doloroso pero. se iba a enterar de quién era su hermano. Fui besando.

pero si no era así. como esperaba. Los muslos bien aceitados. Se acarician ambas partes de igual forma. al pasar por la cara interna del muslo con una mano y la otra por la externa. Al cabo de un rato. No sabía que sólo acababa de empezar. solo una mano masajeaba las piernas. haciéndola recoger las piernas. la vagina totalmente dilatada. durante… Ahí va: una. intenso. Estaba todavía con los coletazos de su orgasmo anterior cuando una polla de película. muslos… Entonces. Lo primero. diferente… Al relajarse. la masturbación sólo era un estimulante. nunca mejor dicho. sin darle la vuelta. la parte baja de la espalda poniendo especial énfasis en cinco puntos situados entre las vértebras lumbares y sacras que se supone son erógenos. las contracciones iniciadas en su interior la recorrían entera. Mordiendo las sábanas. Cuando conseguí su tercer orgasmo. también se abrieron. 40 . se la saqué. otro orgasmo la avasalló como una tromba. corvas y rodillas. ella ronroneaba. No sé si había tenido alguna vez un orgasmo vaginal. estaba horadando sus entrañas. con mucha delicadeza. quitarle las bragas mientras acariciaba. todo formaba parte del masaje… Al notar humedad a base de acariciar y masajear la parte externa de su intimidad. tenía la espalda totalmente relajada. Mis dedos llenos de aceite frotaban su clítoris inflamado… No tuvo tiempo de recuperarse. sólo tiré de sus caderas un poco hacia arriba. largo. al conseguir la mayor relajación. la otra mano seguía frotando el interior del coño en una búsqueda concienzuda de su punto G. Vuelta a bajar a lo largo del muslo. en la parte superior de la pared vaginal. estaba tan a gusto que había olvidado el motivo de su visita. ahí iba el primero.Al cabo de media hora. aguantó mi primer envite por la delicadeza que tuve. apretaba. levantándole el culo de la cama. las nalgas. dos. al llegar. tres… Ana se corrió mordiendo la almohada. ola tras ola. mis manos bien lubricadas… Iba de abajo a arriba y allí. todo fue cuestión de darle el tratamiento correcto con delicadeza pero decisión. pero no dejé en ningún momento que su excitación bajara. Una vez encontrado. estimulaba y relajaba los músculos de sus muslos a sus pies. introducía un dedo o dos sin solución de continuidad en el interior de su gruta. Continué el masaje por las piernas. Luego pantorrillas. al haberle dejado las piernas abiertas para poder masajearlas de una en una. El masaje en ellos es fundamental si se quiere una relajación y posterior cooperación total. las paredes vaginales. Fue entonces cuando introduje el primer dedo en su interior. llegaba hasta la cadera por un lado y la entrepierna por el otro. Esto no significaba parar el masaje para dedicarme a masturbarla. Estuve un buen rato con esos piececillos delicados. los labios… Vaginales. cuando froté.

Estaba casi dormida. Cuando pudo hablar solo dijo -Me muero… Eso te pasa por cotilla. corriéndose por enésima vez.La di media vuelta. no lo llegué a decir. no te hubieras llevado el polvo de tu vida… Naturalmente. Al sacarle el pene de su interior. Ahora bien. tampoco me encanta que me la chupen. hoyito y nódulo durante un tiempo que. así que decidí ser bueno. Sabía cómo moverme para que notara bien mi virilidad en su interior. Si no hubieras venido. más de dos horas. estuve a punto de hacer que lo chupara. absolutamente pringado. estuve agasajándolos mientras vi que lo disfrutaba. una al día es más que suficiente. tuve que llamar a la chica con la que había quedado para anular la cita. Cuando enterré la cabeza en su tesoro. Seguro que no había esperado nada parecido… Me vestí tranquilamente. la introduje mi herramienta y empecé a bombear y rozar su clítoris con los dedos. -¿Alberto? -¿Mmmm? 41 . no muy grandes pero sí muy tiesos. estarías tan ricamente. Cerca de la hora de cenar. proporcione placer… La pobre Ana no podía ni moverse. Desorientada al principio. la había dejado en la cama mientras me fui a dar una ducha encontrándola en la misma postura al volver. Empezó a encadenar orgasmos al succionarle con cierta presión el clítoris sin llegar a hacerle daño y. totalmente agotada por lo vivido. Me puse debajo. Totalmente deshecha encima de mí. sólo lo pensé. para gustos… Prefiero ser yo el que haga. en su punto G. ella no sabía ya ni donde estaba. y sólo lo hacía cuando me daba la gana. tardó un poco en llamar mi atención. para ella. de decir que no podía más. Mis manos no permanecían ociosas y recorrían su cuerpo con suavidad y firmeza. que lo dejara como una patena. Estuve recorriendo sus ingles. hice que se volviera a correr. Tenía que lograr que yo me corriera. cuando estaba a punto de rendirse. Tampoco hay que abusar. me senté a estudiar y no la hice ni caso en toda la tarde mientras dormía satisfecha en mi cama. y cómo rozar su clítoris continuamente sin llegar a irritarlo. No quise estirar demasiado la cuerda. parecía volver del limbo de los justos. vino la parte difícil para ella. me centré un ratito en sus pechos. labios. pidió clemencia. vi el tiempo que llevábamos. Me lo pensé un ratito. esta vez más fuerte que ninguna otra y yo lo hice en su interior. fue eterno. la monté de espaldas a mí haciendo de colchón para ella. Mi hermana despertó entonces. estaba derrengada.

ni de casualidad. a ti tampoco… -Hombre. -Tienes razón.¡Vaya morro tenía yo! -Desde luego. si no. el coño prácticamente depilado. es más que suficiente. se me da bien y hago felices a las chicas. A ti no te corta que sea tu hermano ni nada. -Por lo que parece. -¿Felices? ¡Joder.Me miró con arrobo. – La estaba vacilando. Querías saber cómo era yo en la cama y ya lo sabes. sí. no tienes abuela… -A las pruebas me remito. también satisfechas. Tenía los pechos desafiantes. Eso de repetir.Dijo con voz soñadora. me parece una pasada. Se quedó un poco contrita. lo reconozco. Hay que reconocer que estás bien buena. Yo nunca hago ascos a una chavala así. pero el que hayas querido averiguarlo. No había tenido una experiencia así en mi vida…. -¿Ha sido todo verdad? Me lo has hecho ¿verdad? Era más una afirmación que una pregunta. eh. nanai. creo que se había hecho ilusiones de algo más que una sola vez. -Claro. -Ni la tendrás… . No creo que vuelva a encontrar algo así hasta que repitamos… Dijo como quien no quiere la cosa. -No es exactamente depravado. – Pero su voz decía lo contrario. Esto ha sido… Un regalo. Ana. Con una vez. Menos mal… Pero mis hermanas debían de estar decididas a amargarme la vida. Simplemente me gusta follar. me plantó sus tetas en el hombro. -Eh. 42 . – Le dije con indiferencia. -¿Ni aun siendo una de tus hermanas? Eres un depravado. Se había incorporado sentándose en la cama y seguía desnuda. deberías suponerlo. eh. Di media vuelta sobre mis apuntes mientras oía cómo se vestía. Yo no me voy follando a mis hermanas porque sí. y porque eres tú. -¡Joder! ¡Ha sido la leche! Todas las que hablan de ti se quedan cortas. me dio un beso en la mejilla y se fue. volvía a la carga y no era cuestión. tío! ¡Las dejas hechas puré! Pero. ¿No es lo que querías? – Otra afirmación. – Más cínico y no nazco. Se acercó a mí. -No sé lo que dicen de mí. muy buen tipo… ¡Buf! Si seguía mirándola así. con cara de felicidad y sonrisa tonta.

te buscas la vida. aparté su cabello y besé su nuca. no creo que tengáis ninguna queja… -¡Tú eres un salido que solo piensa en follar! Ya estoy harta de ver niñas en esta casa. viendo que el picaporte cedía. 43 . La compra la hacían mis hermanas que me avisaban para cargar con lo más pesado. ¡Mi plato preferido! -Oye Almu ¿Has hecho más filetes? – Le pregunté con ansia. te lo haces tú. ¿Y yo que le había hecho a esta tía? Abrí la nevera para encontrarla prácticamente vacía. A partir de ahora. no pienso hacer nada por ti. sin llamar. que soy tu criada? ¡Si quieres algo.Y volví a besarle la nuca. a la hora de comer y con un hambre de lobo. si quieres algo. No soporto ver a una de mis hermanas llorar. llorara por lo que yo hiciera…! Pensé que mi hermana Amalia había sembrado la discordia entre nosotros. Almu. Lloraba tumbada boca abajo. masajeaba su cuero cabelludo… Dejó de llorar… -No llores. yo hacía todo lo que me mandaban. me encontré a mi hermana Almudena sola. si quieres algo. entré hasta sentarme a su lado. Enredé mis dedos en el pelo. Ni filetes. te lo compras tú ¡Que ya está bien de hacer el vago en esta casa! Estaba alucinando. aparte de tener mi habitación como los chorros del oro. empezó a llorar. rico! – Me contestó con mala leche. no podía dejarla llorando. cogí previamente el aceite corporal perfumado del mío. – Respondí cabreado. Fui a su cuarto. corrió a su habitación y se encerró. empapando la almohada con sus lágrimas… ¡Que esta pedazo de hembra. ni huevos. No había cerrado la puerta. Almudena se levantó más cabreada aún. Me incliné sobre ella. -Mira niño. dando cuenta de un soberbio filete con huevos fritos y patatas. -¿Qué te crees. – Me contestó con muy malos modos. ni fiambres… Sólo algún yogur y un par de cervezas -¿No hay nada de comer? – Pregunté con cierto pasmo. tímida como ella sola. Ya me estaban hinchando las narices (y otra cosa) las mujeres de esta casa. -¿Y a ti qué te importa si follo o no? ¿Te he preguntado con quién te acuestas tú? Eso es privado y no creo que influya a nadie dentro de esta casa. Sois lo más precioso para mí… . por las posibles visitas… -Oye Almudena ¿Te he hecho algo? Hago de todo en casa. Siendo como soy.Según aparecí el jueves a mediodía.

se me entregaba totalmente. Al acariciar su monte de Venus por encima de la ropa interior. apenas se dio cuenta o no quiso darse… Seguí acariciando y besando aquellas columnas dignas de estatua griega… Como Ana. Mi mano subía y bajaba a lo largo de su cuerpo. sus ojos. mis labios recorrieron. 44 . no me dejes así… Otra al coleto. con una camiseta debajo. muy oscuro. llevando al vestido conmigo. su boca… No dejé nada sin saborear. era un poco hippie. sólo calmarla… Dio media vuelta rápidamente. sus labios mordían los míos. ese vestido me iba a costar… Acaricié sus pies mientras quitaba sus calcetines de estar en casa. llevaba un vestido largo hasta los pies. Hice fuerza con el muslo para que lo notara mejor… Me fui soltando. Estuvimos un rato besándonos. lo pedía por favor. apenas tenía un mechoncito de vello. con una delicadeza especial. no sabía hasta dónde quería llegar. sé cuando estar un ratito. estar más tiempo o pasar una eternidad entre los muslos femeninos. Mis hermanas se habían vuelto locas. masajeé por turnos sus plantas. Sus muslos suaves se rindieron al paso de mis manos. Almudena tenía una forma de vestir curiosa. de un beso a un polvo va un abismo ¿Qué querría Almudena? ¿Consuelo con unos besos o recorrer el camino entero? Reclinándola hasta tumbarla de lado en la cama. Bajarle las bragas formó parte del ritual de caricias. la empujé hacia mí. chupé y mordí sus dedos. sus pantorrillas… Mientras. me puse a su lado sin despegar mis labios de su cuello. bebieron sus lágrimas. En fin. ¿Así que era esto? Su lengua buscó la mía. vencida a la tercera caricia. Cuando me perdí allí. de sus orejas… Acaricié su espalda de la nuca a las nalgas. sus mejillas. noté su ansia. me agarró del cuello y me dio un beso con tanta pasión que casi me coge desprevenido. la puse boca arriba. fui subiendo poco a poco. me quería sólo para sí.Acaricié su espalda. no pretendía hacer nada. su humedad… y supe que estaría dispuesta. no la iba a dejar a medias… Que fuera otra hermana era un tema secundario. Almudena gemía. sus manos se agarraron a mi pelo… -Por favor Alberto. Tendría que andar con mucho cuidado con ella. con ternura. Cuando amasé sus glúteos noté una pequeña resistencia. Tengo capacidad. me atraía. quiso restregar su pubis contra una de mis piernas. en la parte superior de su intimidad. Ahora venía la parte difícil.

Tuve que relajarla. llegó el momento de ir un poco más allá. tierno… Almudena no daba esa imagen. con su hoyito. Utilicé mi aceite. estaba acostumbrado y es un lubricante fabuloso. no. tenía humedad en su intimidad. levantar el culo de la cama. sin haber terminado uno de los mayores orgasmos de su vida. aguantaría lo que hiciera falta. lo moví en círculos alrededor del cuello de su matriz. mas yo sabía lo que tenía que hacer. con su nódulo… No importaba. Al llegar al fondo. también bien aceitada. volví a meter… Me faltaba algún tipo de lubricante para que no sufriera… Había un botecito de vaselina. pero creo que su miedo era mayor. tuve que estar mucho tiempo jugando con sus labios. mientras yo descansaba un poco dejando libre su intimidad para besar y acariciar esos muslos de ensueño. me dediqué a masajear el interior de su vagina… Estuve un buen rato. No fui brusco. Mi herramienta. Lo esparcí por su coñito. Lubriqué bien con el aceite… Le introduje un dedo. sólo acariciando… Cuando empecé a notar que la parte superior se excitaba. Coincidí con el otro dedo metido en su vagina y conseguí que.Almudena estaba menos dispuesta de lo que parecía. no. con mucho cuidado… Lo retiré. volviera a tener otro que la hizo. arquear la espalda… Y. caer derrotada en su cama. Metí un dedo. Volví a su nódulo de placer que abarqué con mis labios mientras mis manos volvían a subir el vestido hasta su pecho. no quise cogerlo. hice un garfio con él y froté su pared intestinal. succioné un poco más fuerte el clítoris sin llegar a hacer daño. la sorpresa sería mayúscula y si lo supuso. vi vencido sus primeros temores. entró en su coño como un cuchillo caliente en mantequilla. Lo que venía ahora. no sé si lo sabía o lo intuía. No lo permití. también se sorprendió. con cuidado. -No. no todos… Estando jugando con su clítoris. Era mayor que Ana. parecía que le costaba excitarse lo suficiente… Hubo un momento. luego. sin apretar. Si no era así. En un rato. ya tenía 22 años… Bien lubricada con el aceite. pero pensé que se lo había buscado… Un dedo bien lubricado de aceite horadó su esfínter trasero mientras su orgasmo la dejaba medio desmadejada. pero tuve que ser suave. reseca. reconozco que no hubiera debido hacerlo. froté esa parte superior de la vagina y… El orgasmo vaginal y el clitoriano parecieron coincidir en uno solo que hizo chillar a mi hermana. Alberto. adquiría otra textura al tacto. al cabo de unos cuantos segundos. en que intentó bajarse el vestido otra vez. mucho más prieto de lo que pensaba. lo hice con suavidad. no… ¿Qué no? Iba lista… 45 . la vaselina.

Amalia debía de recibir el mismo tratamiento. en el sentido de que no se excitó fácilmente. sin parar de chillar. pellizqué. chupé… Hice de todo con ella hasta que en uno de sus orgasmos. Agarrándola de las nalgas con una mano. Se quedó en sujetador. pero. junto con la camiseta que llevaba. con la otra le frotaba su nódulo… Sus gemidos se convirtieron en grititos. vi que estaba a punto de correrse y quise que no lo olvidara. otro dedo se enterró en su culo. Hasta entonces no me lo había planteado. empecé a meter y sacar la polla de su interior mientras con un dedo pulgar estimulaba su clítoris… Al cabo de unos cinco minutos. cuando intentó decir algo o protestar. que notara bien hasta donde entraba mi virilidad… Aproveché para sacarle el vestido por la cabeza. solo me saludó con cierta frialdad. fue a ver qué estaba haciendo allí. y también tenía que ser ella la que lo pidiera… Amalia… La mayor. Me muero… Je. le quité la prenda… Me hizo gracia que se ruborizara ante mi escrutinio… Amasé. debía de sentirse empalada. no puedo más. la más mona. ya. suspiraba y gemía. pidió clemencia… -Ya. 46 . me retiré a mi propio cuarto. se corrió como una burra. Ya lo sabía yo. cambié. se los estaba provocando continuamente venciendo la crispación que le producía que yo siguiera tras alcanzar un clímax. otro en su clítoris y mi más que respetable herramienta en su coño. para obtener una victoria completa. hice un movimiento de mete saca rapidísimo. se tumbó sobre mí. pero al darse cuenta de donde salía. Amalia llegaba a casa entonces y me vio. Alber. totalmente tiesas… Con la habilidad derivada de la práctica. Yo. podía ser terrible. esto no podía seguir así… Con movimientos pausados de cadera. la más recatada. En principio. Salí del cuarto de Almudena en el peor momento. gritando mi nombre. la puse encima de mí. restregaba sus pechos y pubis contra mí. vergonzosa. no lo había visto venir. supongo que estuvo manteniendo una lucha entre lo que estaba bien y lo que no… Esto merecía un tratamiento especial… Metí. mis labios sellaron los suyos… Cambiando de postura.Boqueó notando el tamaño de lo que le vino encima. Pero Almudena había sido dura de pelar. le marcaban unas tetas de lujo. Y van dos. saqué. del tamaño justo. je. sin salir de ella en ningún momento. en ese momento me di cuenta de que. solté el cierre sin que pudiera hacer nada por evitarlo. estimulé aquellos soberbios pechos hasta que Almudena. discretamente. la que había iniciado esta guerra sin sentido… ¿Por qué le fastidiaba tanto mi vida sexual? ¿Se habría enterado de lo sucedido con Almudena y Ana? Si lo sabía. La pobre no se movía. con un dedo en su esfínter. como antes… Y como antes.

Conociéndola. -Ah ¿Pero vosotros también? Ya os vale. -Joder. dos y… dos y cuarto… dos y media… ¡Mierda. En fin. Es capaz de liarla parda. Ana – empezó Almudena –Amalia ha visto salir a Alberto de mi cuarto. si le daba mucho tiempo para pensar. Y tú. Una.Dijo Almudena -¿Qué cara? – volvió a preguntar a su hermana. me dirigí a la habitación de mi hermana mayor. nos podía echar en cara de todo a cualquiera. Yo no quería. era pura envidia. de las tres. vale – Intervine yo –La cuestión ahora es qué va a pasar con Amalia. de alguna manera. que tú fuiste la primera. No te imaginas la cara que tenías… . Las otras dos me miraban desde el cuarto de estar esperando acontecimientos. era el causante de todo. Alberto ¿No te cortas nunca? – contestó Ana. me ha visto desnuda… Imagínate. qué cague! 47 . me ha pillado con la guardia baja. estaba hecha una furia. seguro que de la habitación de mi hermana mayor. iba a ser nuestra perdición. Pensé en si tenía novio. hace tiempo. No me decidía. qué manera de comerme el tarro! Y allí seguía con la mano levantada ante la mirada ansiosa de Ana y Almudena. en plan conciliábulo. Nos quedamos los tres pensando sin hallar ninguna solución. a mí no me contaba esas cosas… Aunque alguna vez le había oído algo al respecto. A fin de cuentas. ¿Pero cómo? Oí un portazo. el mundo no es de los cobardes… ¿O sí? Los héroes.-¡No me lo puedo creer! ¿Estáis locas? ¡Es vuestro hermano. -Pues una de tonta… No se te iba la sonrisa de la boca. calmar esta situación. Ha montado un pollo de espanto. Se nos va a caer el pelo. Ninguno nos atrevíamos a enfrentarnos a ella. joder! ¡Sois peores que él! ¡Y ya es decir! ¡Sólo pensáis en lo mismo! ¡Sois todos unos guarros y no me pienso callar! ¡Ya veréis cuando se enteren los papás! Los gritos de Amalia resonaban por toda la casa. Encomendándome a todos los santos conocidos. la más desconocida. dice que va a hablar con los papás. -Bueno. estaba un poco mosqueada con él porque parece que se tiene que tirar a todo lo que se mueve. a punto de llamar. normalmente. Aun siendo el pequeño. Salí de mi cuarto en el momento en que llegaba Ana a casa y Almudena salía del suyo. Nos reunimos en el cuarto de estar. era capaz de cualquier cosa. Amalia era para mí. más después de saber que tú habías estado con él. Me decidí. -Oye. tenía que. Me quedé delante de la puerta con la mano levantada. creí que debía de ser yo el que arreglara el asunto. En el fondo. están en fosas a tres metros bajo tierra… ¡Dios.

corrió descalza sin hacer ruido hasta donde yo estaba y golpeó la puerta ante mi cara de susto. la mayor aberración posible! ¡Esto no va a quedar así! ¡Te pienso hundir en la más negra miseria! ¡Hijo de puta! ¡Mamma mía. mírame. cómo estaba! Yo… lo siento. la más lanzada. siendo ella. -¡Vete de aquí! ¡Déjame sola! ¡No quiero volver a ver a ninguno de vosotros! – Gritó desde la cama –Me habéis destrozado la vida. ¡Me cago en todo lo que se menea! Esto iba a ser difícil de cojones. En otras circunstancias. Reconozco que quizás he ido un poco lejos.Le dije con voz suave y profunda. lo intenté. Ana. -¿Pero tú eres gilipollas? ¿Locura de juventud? ¿Una tontería? ¡Te has acostado con tus propias hermanas. -¡Vete! ¡Vete! ¡Vete te he dicho! – Siguió gritando con los ojos hinchados y la voz quebrada. Metió los codos entre ambos y se quiso separar retirando a la vez la cara de mis labios. ¡Joder! ¿Cómo iba a conseguir nada así? Valor. pero no deja de ser una locura de juventud… . ¿Por qué te pones así sólo por una tontería? (eso de llamar tontería a acostarte con tus hermanas…) No tienes que culpar a nadie más que a mí. Cierta razón no le faltaba. quien quiera que seas! – Sonó al otro lado. Y rompió a llorar con la cara entre las manos. No cejé en mi empeño. quizás hubiera tenido razón. valor. no vi otro remedio. Todavía me resulta chocante que no hubiera puesto el cerrojo. sólo obsesionado por llevarse a la cama a cualquier chica que se pusiera a tiro. Puedo presumir de tener bastante labia. pero no creía que en este momento fuera a funcionar nada de lo que dijera. No me iba a dejar achantar ni aunque fuera la mayor.Sin darme tiempo a reaccionar. Aun así. Debía de suponer que. la abracé y le di el beso más apasionado que supe dar. si esto salía mal ya podía darme por perdido. Me acerqué rápidamente a ella. -¡Vete a la mierda. -Amalia. 48 . Con decisión abrí la puerta y entré en su cuarto. nadie se atrevería a entrar sin permiso. Alberto. ¿Cómo convencía yo de nada a una fiera de 23 tacos con mis 19 primaveras contemplándome? Ella me debía de ver como un crío caprichoso. es lo primero que utilizas para llevarte a una mujer al huerto. fue lo único que se me ocurrió en ese momento.

más ahora después de haber empezado. Como me retiraba la cara. me tumbé en la cama con ella. déjame. -Si puedo. Acariciando sus piernas. besé su cuello. no puedes hacerme esto… – Me dijo suplicante. vencer su resistencia me iba a costar un triunfo. -Por favor. sin soltarla en ningún momento. pensé. Amalia me golpeaba la espalda. pero no dejaba de pedirme que la dejara… Ni caso. Amalia iba cediendo en su resistencia. Su resistencia no menguaba… Acaricié uno de sus pechos mientras la sujetaba contra mí con el otro brazo. de vez en cuando subía hasta uno u otro de sus senos tratándolos con ternura para volver a la zona genital. Pero pensé que si no seguía estaba perdido. se dejaba hacer sin participar. Alberto. Dejé los besos. no se podía ni mover. nadie me había escupido en mi vida… Empujándola. soy tu hermana. con la habilidad de la práctica. – Me dijo con voz ahogada por la presión de mis brazos. -Déjame.Apreté más mi abrazo. no. no lo hagas. metí una mano bajo su falda (menos mal que no llevaba pantalones)… Mis dedos. dejé de tocarle el pecho. Besé tanto como pude por donde pude. No me amilané. sus orejas… La tenía prácticamente levantada del suelo. invadieron su intimidad a pesar de las bragas. esconder ese tesoro… Pero no podía. para ser lo más suave que hubiera sido en la vida. Si no caes es que no me llamo Alberto. se dilataban. incluso llegó a escupirme… Para mí fue demasiado. Poco a poco. -No. fui soltando el abrazo mientras ella. por favor te lo pido… – La súplica llegaba a las lágrimas. por favor. Ahora lo veremos. dentro del fuerte abrazo con que la sujetaba. todo lo contrario. de mí no conseguirás nada. fui lo suficientemente consciente para no dejarme llevar por la excitación. Seguí a lo mío como si no la oyera. tan perfectas o más que las de sus hermanas. directamente. Me centré en su clítoris. llorando. tenía que ser más práctico y rápido de lo habitual… Ella intentaba cerrar las piernas. – Fue lo único que contesté. No fui brusco. yo no soy como ellas. Seguí frotando con delicadeza su nódulo de placer. contando la diferencia de tamaño y fuerza. supongo que a su pesar. estuve acariciando con suavidad hasta que noté que sus labios. yo tenía una de las mías entre ellas. déjame. 49 .

la boca abierta como si quisiera gritar. levanté a Amalia como si fuera una pluma sentándola a horcajadas sobre mí. Su ropa interior de encaje no tenía nada que ver con las prendas de algodón de sus hermanas.Algo había conseguido. circundando su nódulo con una suavidad que hasta a mí me sorprendía… Amalia. entrando y saliendo de ese hoyito divino. se la metí hasta el fondo de su intimidad. Déjame. Mientras recuperaba el aliento entre hipos y lágrimas. mi lengua recorría sus labios jugando. Del segundo. abrí sus piernas y con cierto temor por tratarse de ella. volver a esconder su tesoro… No tuve la más mínima intención de permitirlo. lo prometí! ¡Cabrón! – Volvió a gritar sin dejar de pegarme en el pecho. Me incorporé sentándome en el borde de la cama. ninguna mujer me había costado tanto llevarla a un orgasmo. con la cara de mi hermana llena de espanto. Me chocó un poco. Alberto. Con una mano guié mi miembro hasta encajarlo en su entrada y empujando de sus caderas hacia abajo. Mientras sentía los últimos estertores. demostrarle a mi hermana que todos la queríamos. Ahora estaba desnuda de cintura para abajo. Con los ojos como platos. Al primer beso. a veces. Tardé una eternidad. le quité la falda sin que opusiera resistencia. intentó otra vez cerrar aquellas columnas. que yo no era un monstruo… ¡Qué difícil! Bajé sus bragas sin contar para nada con su colaboración. Aún estaba lubricada de mi encuentro con Almudena. yo era virgen! ¡Tenía que llegar virgen al matrimonio. hijo de puta! ¡Cabrón. nada violento. también le quité la camiseta que llevaba. al primer lametón. quizás porque no quería. -¡Me has desvirgado. a pesar suyo tuvo un orgasmo largo y suave. por favor… aaahhh. hundí mi cara en su intimidad. a veces. ella no se lo merecía. la ensarté la mitad en el primer envite. ataqué con dulzura. enredados entre quejidos por lo que le hacía… -Déjame. fui consiguiendo mas “aaahhh” y menos “déjame”. quizás porque era yo el que lo hacía… Pero claudicó. todo era cuestión de perseverar en la dirección adecuada. se incorporaba y me golpeaba la espalda… Sólo a veces… Al igual que los gemidos empezaron a escapar de su garganta. había aguantado como una campeona. ¡Qué equivocado estaba! -¡Cabrón! ¡Hijo de puta! ¡Me has violado! – Gritó como una loca. me tiraba del pelo. 50 . no me había dado tiempo a ducharme. golpeándome con los puños. déjame… ahhhh Siguiendo y siguiendo con aquella faena de ternura y suavidad.

quizás se sintió responsable por ser la hermana mayor… La cuestión es que. decirle cómo me sentía. no había rencor… -No debería perdonarte. mirándome muy seria a los ojos. como la arena de la playa. ruin y miserable. mierda! ¿Ahora qué hago? Amalia lloraba encerrada la cara contra mi cuello. sólo a veces. eso sí lo noté. golpeaba con los puños mi espalda. Me di cuenta de lo lejos que había llegado. había forzado un poquito las situaciones. o debería buscar algo que te sirva de lección. Ella no se movió. como con Almudena. Mi hermana debió de notar cómo la humedad mojaba su cuello y resbalaba por su pecho. también cómo mi herramienta apretaba menos su intimidad. y no por lo que fuera a hacer ella. cómo me había saltado cualquier tipo de norma con tal de seguir haciendo lo que me diera la gana. te has llevado mi 51 . nunca había hecho a nadie nada que no quisiera. Levantó la cabeza. que recordara. mis lágrimas fluían como un manantial. -Perdóname Amalia. mi virilidad perdía su fuerza… Y aunque no lo había hecho nunca. no me dejaba mover… La ansiedad anidó en mi pecho. De vez en cuando volvía a insultarme… ¡Joder. en ese momento. Me había pasado cinco pueblos. menos a Amalia o a cualquiera de mis hermanas. que no sufriera… -¡Ni te muevas cabrón! ¡Ni se te ocurra moverte! ¡Mierda. izó mi cara.Se me quebró la voz y no pude continuar. Sin importarte nada. mierda. Fui consciente. pero tenía que seguir notando cómo mi erección iba perdiendo fuerza. debió de notar mis temblores. No sé si te das cuenta hasta dónde has llegado. Jamás hubiera supuesto… Nunca habría querido… . ¿Promesa de virginidad? ¿Todavía había gente que hacía eso? ¡Aiba la hostia! ¡La que acababa de liar! Sujetando a mi hermana de las nalgas. qué mal rollo! ¡Cómo había metido la pata! Me entró una congoja impresionante.Ahora sí que me había dejado de piedra. empecé a llorar yo también. ¿Pero violar? ¡Dios. todo lo que hubiera podido aguantar a lo largo de mi vida se desbordó en ese momento. me cogió de la barbilla. me lo merecía. No había contado con hacer daño a nadie. cuando me dirigió la palabra. Quizás le di pena. sino por lo que había hecho yo. Enterré la cabeza en su cuello. qué había hecho! Amalia lloraba. empecé a sacarle mi miembro despacito. de que mi vida se me iba entre los dedos.

en su cuello. – Me dijo seria pero sin acritud. No tienes excusa. con mi miembro totalmente kaput. sentada contra el cabecero y metida entre las sábanas. su hermano. Tenía la sensación de ser ella la profesora y yo el alumno… Sólo hasta que. no me dejó. Luego. volví a lamer con cuidado. Y no me vale con que no sabías nada. o sólo en mis primeras veces con apenas catorce años. notar cómo sus pezones se endurecían me proporcionaba el mayor de los placeres. amargo en varios sentidos… Su promesa. Pero no es una oferta eterna. Amalia necesitaba delicadeza. solo le dije a Amalia que me dejara ir al baño a lavarme la cara. el dolor… Había que hacerle cambiar dolor por placer. Ten el valor de hacerme sentir algo que no sea dolor y rencor. -Oye Alberto. me acerqué a ella. Quise levantarme. el mero hecho de intentar hacerlo conmigo ya te condena. mi hermana tenía toda la razón. sólo que no lo contaras… Hazme lo que quieras. ¿Y cómo se suponía que podía cumplir ahora? No tenía el cuerpo para muchas alegrías. Yo no podía parar de llorar. quitarme a mi hermana de encima. mis hermanas me habían visto pasar interrogándome con la mirada. Haciendo de tripas corazón. sentado a su lado la besé y noté su inexperiencia. Fui rápidamente a por mi aceite y volví con Amalia. Ante mi sorpresa. en sus pechos… Ver cómo reaccionaban a mis caricias me enervaba. con esta experiencia que me has hecho pasar. no sé en que estaba pensando. Me esperaba en la cama. Pero yo tampoco creo merecer quedarme así. 52 . miedo por deseo… Y como yo siempre me creí el amo en esto. no tenía muy claro cómo comportarme con ella. En el baño me lavé rápidamente la cara. muy a regañadientes me dejó marchar. estoy esperando… Tragándome los mocos. a tatar su botón de placer con el máximo cuidado. a jugar con mi lengua en un mete saca delicado. ya veremos. Pórtate como el hombre que dices que eres y no como una nenaza llorona. En un par de minutos.virginidad por delante. no te lo mereces. – Contesté con voz anegada en llanto. su anhelo. sólo me apetecía meterme en mi cuarto y llorar. me sentía el ser más miserable dela Tierra. -No debería decirte esto. puse mis cinco sentidos en hacerle sentir algo que no hubiera imaginado jamás. besaba a mi hermana con dulzura en su cara. ya me encontraba en mi salsa. me lo merezco. -Perdóname. lo que te estoy ofreciendo es mucho más de lo que mereces. Me abrió la cama para mí y con un reparo que no había tenido jamás. amargura por felicidad. Mis caricias. acababa de pasar por un trance amargo. su deseo y su lucha interior. mis besos… volví a hundirme entre sus piernas buscando su tesoro.

acelerando un poco más. Hasta que no tuviera su primer orgasmo no la iba a cambiar de postura. y más. Lo tuve. me emborrachaba de sus rasgos. Vi la crispación de su cara. con toda suavidad. besé sus labios. en pequeños vaivenes que la hicieran acostumbrarse a tener semejante herramienta en su interior. el cuello matricial… Introduje el segundo dedo. que buscaba mis labios con cierta ansia mientras la miraba a la cara. Entonces me solté un poco. cuidado. delicadeza. cerró fuerte los ojos y frunció los labios. Boqueó con esta primera acometida. Respingó al notarlo. Estando entero dentro.Sin que ella se percatara utilicé mi aceite en su entrada vaginal. tampoco iba a tener mucha experiencia en ir cambiando de una a otra. cuando su excitación lo requirió. si se le podían llamar así. con el menor dolor posible. su cuello de cisne… Haciendo gala de toda mi paciencia en estos menesteres. bajé a sus senos inflamados… Bien lubricado comencé una lenta entrada a su interior. 53 . si erra virgen. Mientras seguía haciendo diabluras con mi lengua. acariciaba sus senos. Vi llegado el momento. Sí es verdad que se movió algo más rápido. ¿Qué estaría pensando? ¿Estaría simplemente disfrutando o pensaba en el incesto que estaba cometiendo? De Amalia se podía esperar cualquier cosa. las paredes. superponiendo uno a otro. alargándolos y acelerando conforme veía que ella lo necesitaba. paciencia… volvió a ser ella misma la que incitara a aumentar la velocidad cuando estuvo preparada. lo última que quería era volver a hacerle cualquier tipo de daño. solo esperó… Frotaba con suavidad. no mucho. y más… Hasta que empezó a gemir. Pero aguantó sin decir esta boca es mía. solo boqueaba de vez en cuando y ponía los ojos como platos con cara de susto o los cerraba con cara de placer. la suponía irritada del tratamiento tan desconsiderado que tuve. supe que iba por el buen camino. sus orejas. esperé hasta que ella misma inició un ligero movimiento de caderas. como podía. Mientras besaba. Aceleré un poco más. busqué su lengua. acostumbrarse. No había dicho nada durante este tiempo. La dejé descansar. eché mis caderas hacia atrás para volver hacia ella muy despacio. iba. sus músculos se tenían que dilatar poco a poco. del azul claro de sus ojos… Me agarró de mis nalgas para buscar un mejor apoyo para sus movimientos de caderas. no dijo nada. Hice movimientos cortos y pausados. mientras Amalia movía un poco las caderas en claro símbolo de excitación. Nunca lo hice con más cuidado. para frotar su parte superior al notarla más rugosilla… Cuando se corrió entre suspiros y gemidos. Me incorporé encima de ella. introduje uno de mis dedos en el interior de su gruta. Estuve a punto de dejarlo. debía de ir con un cuidado exquisito. Seguí quieto sabiendo que en poco tiempo sería ella la que acelerara las acometidas.

Cuando sus gemidos pasaron a pequeños grititos y sus caderas se movían al encuentro de las mía. a pesar de ella. Volví a tumbarla boca arriba. me senté en el borde de la cama. me miraba a los ojos. con Amalia no. Acariciando sus labios con los dedos. no había claudicado. sin pausa. Para resarcirla. con mi herramienta entrando hasta el fondo. El sexto orgasmo estaba pasando factura. se corrió gritando agotada. Seguí y seguí. y otros dos orales. entrando desde arriba. no había dicho que no podía más… La tumbé boca abajo. Ahora fue distinto. Bombeé rápidamente con cierta fuerza. Íbamos por el buen camino. En un rato era ella la que saltaba. el clítoris en mi boca. Podía haber pasado una pierna por encima de su cabeza y pretender hacer un sesenta y nueve. dejo de controlar la situación. Bueno. acaricié su cuerpo entero mientras ella temblaba de placer. hasta que volvió a gemir y gritar. otro dedo masajeando suavemente su esfínter trasero. a meterle dos dedos superpuestos frotando la pared superior de su vagina y se volvió a ir patas abajo en el séptimo de la tarde. cuando yo rocé su clítoris con fuerza con mi pubis. Un gemido largo seguidos de unos chilliditos que me resultaron hasta graciosos. volví a chupar su nódulo. cuando al cabo de un segundo levantó el culo de la cama. pero entonces no sería yo. se la volví a meter empujando sus caderas hacia abajo. Dejándola descansar un poquito. Pero aun no habíamos acabado. botando ella sobre mi herramienta. No por ello dejé de bombear aquel coñito divino. volvió a gemir y gritar y. supe llegado el momento de que se corriera por fin. volví a aceitarle toda su zona genital para evitar irritaciones. ya van dos. unas almohadas bajo sus caderas y una polla incestuosa de un tamaño considerable. Yo estaba en mi salsa y Amalia al borde del colapso. Pero tampoco tuve que 54 . Solo fueron cuatro o cinco acometidas cuando me agarró muy fuerte de la espalda clavándome las uñas. saqué mi miembro de su interior. anunciaron el intenso orgasmo de mi hermana. volvió a horadar sus entrañas en una acometida ya no tan suave. Mientras me movía con cuidado. Totalmente desmadrada. volví a meter mi cabeza entre sus piernas. sólo de la penetración. empujando sus caderas hacia delante para frotar su intimidad contra mí. volvió a mover las caderas. la cogí como a una pluma y sentándola a horcajadas encima de mí. Sin que supiera evitarlo. Ya he dicho que no es lo que más me gusta. me besaba lo labios y me volvía a mirar. sin llegar a hacer el bestia. dando pequeños golpes de cadera hacia arriba. Cuatro orgasmos podían parecer suficientes para su primera vez. La recibió con la crispación de todo el cuerpo. como era de esperar. Despacio. literalmente. volvió a correrse entre espasmos.

sonrió. Mucho tiempo después. Ahora sí que me había dejado alelado. Había ya anochecido y gracias a la persiana abierta. pasado un rato. si lo prometo… Ya me conoces… Sí. la luz de las farolas entraba por la ventana. Tuvieron la decencia de cerrar. A pesar de su aspecto delicado. se hizo enorme. ya. todos hicimos la promesa. pero yo sí. por favor. Me tumbé en la cama. Acariciaba un poco sus pechos. La pobre no había podido decirme ni que se asfixiaba. Una sonrisa tímida en principio que.Dijo suavemente – Si llego a imaginar siquiera que esto era posible… No sé en que estaba pensando para hacer una promesa de castidad. sí la conocía. No creo que la mantenga nadie. -Si lo llego a saber… . -Pero romper el voto contigo… -Realmente no lo has roto – Le dije –He sido yo el que se ha pasado contigo. Agarrado a sus soberbios pechos. si no hubieras hecho nada y me hubieras dejado hacerlo a mí. no puedo… No puedo más… Me muero… No me quedó mas remedio que dejarme ir en su interior alargando su orgasmo más de lo que ella hubiera creído posible.esforzarme demasiado. al encontrar respuesta en la mía. yo metía mis manos bajo su cuerpo para acariciar su clítoris. ¿Tú te crees que si yo no quiero hubieras podido llegar hasta ahí? En tu vida. te hubieras dado cuenta. Mi cara debía de ser inescrutable porque. me bajé de encima. expresando una satisfacción y felicidad que yo ya había visto muchas veces pero que nunca me había emocionado así. me besó suavemente los labios volviendo a recostarse sobre mi pecho. tenía un carácter de narices. permanecí callado. volvió a correrse chillando cada vez más… -Ya. O en el momento de meterla. a lo mejor no te hubiera gritado. Aupándose un poco. mi hermana prácticamente ni se movía. habían pasado horas. -Fue en un grupo de la parroquia del pueblo. Me quedé tumbado encima de su espalda. -Lo que pasa es que fuiste un poco bestia. Al perder la erección. con todas las mujeres con las que has estado y sigues sin aprender. las hice gestos para que desaparecieran. 55 . -Ya. no la había cerrado. muy seria. Amalia levantó la cabeza de mi pecho y me miró. repentinamente. Por si acaso. para excitar sus pezones. Miré hacia la puerta. besaba su nuca y mordía suavemente intentando que se relajara. puse a Amalia sobre mi pecho dejándola recostada sobre mí. Si después de que hicieras que me corriera con la lengua hubieras metido un dedito o hubieras observado mejor. seria. Sólo besé su pelo. Allí estaban las otras dos mirándonos alucinadas.

ALMUUUU – Gritó llamándolas. pero te hubiera costado. De lo guapa que era y de cómo me ponía estuve a punto de repetir en la ducha. -¡Pero si no podía más! Casi me muero. podíais preparar algo de cenar. chicas. Como experiencia. No sé luego muy bien lo que ha pasado. ya está. depende. No quise decir nada. -Ya. La enjaboné y me enjaboné. la pobre apenas se movía. -Pues no – Mandó Amalia –Ahora mismo hacéis lo que sea u os monto la marimorena. así que mientras este cretino y yo nos duchamos. No tardaron ni dos segundos en aparecer en la habitación. Salieron disparadas a la cocina mientras nosotros íbamos a la ducha de mi hermana. no podía más desde la tercera o cuarta vez que he llegado. Me dejó helado (aparte de sordo). lo más alucinante que haya podido vivir nunca. Creo que ni esas actrices con las que lo hacías hubieran aguantado esto… -De ellas no digas nada. dejé a mi hermana en el suelo y di al grifo del agua buscando una temperatura agradable para ambos. ¿Qué hora es? -Las doce de la noche – Contestaron ambas -¿Es un poquito tarde no? – Dijo Ana. eres muy mono. O sí. Esto tuyo es un don. es de otro nivel. Así que se había dado cuenta… -ANAAA.Porque no creo que me hubieras podido montar encima de ti si me propongo lo contrario. -¿Y esas dos? Supongo que habrán disfrutado con el espectáculo. Tenemos un hambre que me comería una vaca. no me extraña que hable de ti todo el mundo. Ahora que lo dices… -Sin embargo. Ha sido como una peli porno con un solo polvo todo el rato. Ahí has hecho que me enternezca de verdad. solo que me corría y me corría sin parar. Nunca te había visto llorar. Lo que has aguantado para ser la primera vez ha sido increíble. Me miró otra vez. no te puedes imaginar lo que aguantan. Creo que hoy ha sido lo más especial. Pusieron cara de asombro y escándalo. -No seáis cínicas. no se podía ni mover… -¿Y a todas les haces esto? – me preguntó –Porque si es así. Prácticamente la llevé en brazos. Pero no quiero hablar de eso. Estuvo otro rato en silencio mientras le acariciaba el pelo. Una simple caricia en sus pechos pellizcando los pezones hizo que Amalia me dijera que ni de casualidad. 56 . Y si te refieres a que a todas las chicas les hago lo mismo.

Sólo somos tres. Como ya estaba un poco cansado de tanta chica. quién me lavaba la ropa. complicidad. no te vamos a hacer elegir a una de nosotras… -Ya – Mi única contestación. Se te acabaron tus días de orgía y desenfreno. -Pues no. hablado y requeterepasado. Estas tres tías no discutirán entre ellas y me iban a tener mas controlado que un sargento de varas. Hasta aquí has llegado. solo con la mirada se entendían perfectamente. Amalia tuvo que poner las cosas claras. me iba a dejar querer. ¿Y si alguna quiere repetir otro día? – Pregunté Se miraron las tres y parece que. todo lo que venga después no me va a saber a nada. -Como comprenderás. – Soltó bastante seria. pensándolo bien. Bueno – Siguió riendo – Yo por lo menos. no creo que pudiera aguantar más de una sesión de éstas a la semana… O al día… O sea. ¿O ya lo tenían pensado? -Pues cumples como un campeón. como no. -Así ahora. ¡Pringao. Porque. el hecho de que mis hermanas hicieran esto por mí entraba dentro de sus obligaciones. Les contaban a mis padres por teléfono quién me hacía la comida. callado. Dicho y hecho. llevo las asignaturas al día. -Bueno niño.Por primera vez en bastante tiempo nos sentamos los cuatro hermanos a cenar juntos. tendrás más tiempo para estudiar. por lo menos yo. que eres un pringao! Pero. Yo. Y porque somos buenas. empezaron a ocuparse de mí como si fuera de su propiedad. te quedan cuatro días para los libros. que seguro que vas de pena. como comprenderás. para ti no hay otras mujeres. -Ni a mi – Dijo Ana -Y a mi menos – Soltó Almudena. después de estas demostraciones. que lo tenían todo pensado. bromas sobre mí… No recordaba haber estado tan a gusto en mi vida. prácticamente. quién arreglaba mi cuarto… Porque para mis viejos. buen humor. podrás compartir a las tres. Hemos llegado a un acuerdo y no va a haber ningún problema. Al final. 57 . Hubo risas. no me vendría mal el cambio. después de probarte. nos repartiremos equitativamente y procuraremos no pasarnos. Pues ya ves – Continuó Amalia –Tienes a tres mujeres solo para ti.

o si salgo. Que no salga por ahí.Lo que no solían contar era con quién había dormido aquella noche. estaba todo estudiado y perfectamente estructurado. las mujeres. compiten entre ellas para ver quien se lleva una alabanza. me cuidan y cumplen mis caprichos. porque no se lo voy a contar. Si encima toman la píldora. con una basta. No se puede ser más feliz. que no vaya con chicas. 58 . La capacidad organizativa de Amalia no tenía parangón. Por si acaso. Incluso. a veces. para que no me escape por la noche. aunque lo había oído. ya es de cajón. Llega un momento en que la gente busca pareja y. Por si no me había fijado. No pueden imaginar lo que las quiero yo. Yo tengo a tres. me miman. Pero sin malos rollos. en general. que me quieren. es que no les hace falta tanto control. un cariño especial o cualquier cosa por el estilo. Así que tengo una semanita al mes de tranquilidad absoluta. Porque me controlan hasta esos días. alguna de ellas duerme conmigo. cuando se reúnen o viven juntas. muy bien avenidas y se quieren mucho. Lo que no saben. que son hermanas. tienden a sincronizar sus reglas.

Junto al respeto de mis compañeros (y alguna que otra envidia. Ya entonces había demostrado ser. probablemente. yo a aquellas horas lo único que quería hacer era recoger y marcharme a casa. Ángela era alumna del Doctorado del Departamento. Y 59 . todavía en tiempos del plan de estudios que Bolonia ha terminado. y lo que se haga con ella nos marcará desde entonces. a la que quería con locura y que me devolvía ese amor en igual medida. me sonreía. era un joven profesor de universidad.Jugando Con Fuego Dicen que en la vida todo el mundo tiene. llegado el momento. al menos. y una hija pequeña de a penas unos meses. poseía también un vientre plano y liso. apropiado para usar incluso como mesa para escribir. encargado de las asignaturas de Relaciones Internacionales y Organizaciones Internacionales. Más de uno incluso auguraba que sería el catedrático más joven del ramo. Yo. Junto al par de poderosos paradigmas que tenía en la parte superior de su cuerpo. emocional o incluso sexual. La vida. firmes y claramente resistentes a los efectos de la gravedad en contra de lo que indica la Física. una gran oportunidad: algo para lo que no han trabajado y que. Y entonces entró ella. Puede ser una oportunidad laboral. Sinceramente. Lina. por aquel entonces. Como la "Goddess in the Doorway" de la canción de Mick Jagger. aunque probablemente más de uno fuese incapaz de ver aquello debajo de una carcasa tan bien construida. y literalmente llegó a mi puerta a última hora de un ventoso día de Septiembre. ciertamente. la chica más inteligente de su grupo. pero me quedaban diez minutos de tutorías y no podía echarla. La mía se llamaba Ángela. de hacer dinero. redondos. cae directamente en sus manos o pasa en su dirección. no nos equivoquemos) tenía una esposa. sin embargo. y yo le había dado una asignatura de Análisis de la Situación Internacional durante el periodo docente del Doctorado. y del que todo el mundo decía que tenía un brillante futuro.

Todo ello enmarcado por la cascada de tinta que era su pelo.Sonreí. directamente y sin dar rodeos. y sólo esperaba que fuese breve. y mientras dure la tesis. -Me temo que eso no es posible. Si acepta tutelar mi investigación hasta el DEA se la chuparé una vez por semana. le ofrezco lo siguiente. incluso los provenientes de una mujer así. Una diosa. Probad a tener que corregir trabajos de 300 alumnos. y que demostraban la inteligencia que había en su cabeza. Una vez la investigación esté terminada y con buena nota. Ángela. y participar en el Departamento. como aristocráticos. si realmente quiero llegar a algo necesito de su guía. y teneros a los dos sería un exceso de carga que no puedo asumir si no quiero que se resientan mis demás clases y mis investigaciones. que rodeaba su cara ovalada y de pómulos ligeramente marcados. ella permaneció en silencio unos segundos. tres investigaciones. Yo sólo quería poder recoger.Ya. que entraba justo cuando yo me quería marchar. Por muy atractiva que fuese. le dejaré follarme una vez por semana. todo ello sin que se resienta vuestra vida familiar. sé lo que estáis pensando. y de una alumna tan brillante esperaba algo más original. que hoy por hoy es 60 . Que a una chica así no se le dice que no. Justo encima de ellos. en resumen. -Profesor Luna. de modo suave y perfectamente coherente. y dos piernas que eran como dos columnas griegas: firmes. un culo redondo y firme. En cualquier caso. Bajo ellos. -Usted es el mejor del Departamento. Y entonces. pero ya le he dicho a Jorge Mediaz que se lo dirigiría a él. Sin embargo. Dos esferas marrones y brillantes enmarcadas en suaves gafas. y ya me diréis. pero siempre he sido bastante inmune a los halagos. Estaría encantado. sopesando algo. una elegante nariz nos llevaba hasta encontrar unos labios carnosos pero no en exceso. La verdad es que la ONU es un tema enormemente trillado. pero elegantes.me dijo ella nada más sentarse. que fui un idiota. Fruncí la boca. venía a solicitarle que dirigiese el proyecto de investigación que quiero realizar sobre la ONU. ligeramente respingón. nada grosero. Y una vez terminada la tesis y consigue que entre en un Departamento de esta Facultad podrá hacerme el culo. y en vez de una alumna tuve delante a una negociadora nata. llevar adelante un par de seminarios. No deberías haberlo dejado hasta última hora. toda expresión pareció desaparecer de su cara. las dos suaves líneas que eran sus cejas se enarcaban o bajaban.bajo él. suave y sedoso como si se acabase de duchar. con una expresividad que jamás he visto en otra mujer. probablemente lo que siempre me había impactado más de ella eran sus ojos. yo ya estaba harto de la Facultad. -De acuerdo.

y Luis Puentes es un salido que no sabe pensar más allá de la próxima alumna a la que va a acosar. y ella lo sabía. la decisión de quien está dispuesto a sacrificar lo que sea por conseguir lo que desea. Ya tengo un alumno de doctorando. Yo no tenía respuesta. encajando las cosas lentamente en su sitio. usted sea tan duro conmigo como con cualquiera de los doctorandos que me han precedido y me seguirán. Pero. No estaba dispuesta a dejar ir la presa así como así. respondí con parte de mi aplomo habitual. No lo dijo con la sensualidad típica de alguien que está habituada a usar su cuerpo para conseguir las cosas. y mientras mantenga esa plaza. Pero meterme en este fregado iba a ser jugar con fuego. habría que cambiar las reglas. No podía hacerle eso a mi esposa. y yo veía lentamente cómo su mente maquinaba. y me indique lo que haya que mejorar. sino con una fría determinación. Bueno. En mis años de docencia.virgen y seguirá siéndolo así hasta entonces. No quiero el camino fácil. lo que más me sorprendió fue la forma en que lo dijo.En ese momento. tendría que ser listo si quería mantenerme por delante y no quemarme. se lo tendré que ofrecer a él. Que realmente analice mis textos. La tercera es quienes son los otros dos especialistas en relaciones internacionales del departamento: Elisa Fuentes es una lesbiana reprimida que se quiere vengar de toda mujer femenina y atractiva. y todos los que seguirían. y realmente esa es la razón principal. Ni lo vi venir. -Y espero que a cambio de todo ello. pero me temo que es imposible. No son cosas que pasen en el mundo real. Mi enemistad con Luis era conocida. y soy un hombre casado. a parte de un torrente de sangre.Aquello era un golpe bajo. -La oferta es tentadora. Yo seré tu tutor. llegados este punto. seguro que hay profesores del Departamento que te pueden guiar y aún no tienen alumnos. corrija los errores con severidad. lentamente. Si iba a jugar a esto.He de decir que no tenía respuesta para algo así. La segunda es que durante las docencias de la primera mitad del año fuiste el único profesor masculino que no se dedicó a mirarme las tetas más que a mis ideas. Aunque supongo que. Y quiero que me hagas una demostración. jamás alguien me hizo una oferta ni remotamente similar. Ángela. De acuerdo.Ella asintió. En cualquier caso. sólo una cosa me vino a la cabeza. como te he dicho. quizás. y realmente me juzgaste por lo que te entregué y no por mi cuerpo. Así que. podrá seguir haciéndolo mientras no se retire. Pero necesito saber que realmente estás dispuesta a… lo que ello implica. Eres el mejor. ¿por qué tanta insistencia conmigo? Y no vale que soy el mejor. tienes razón.61 . Lina. así que habló ella de nuevo. No puedo meterme en algo así. y realmente él sólo se aprovecharía de ella sin darle la oportunidad que merecía. todo sea dicho.

que sugerían más que indicaban las perfectas formas de sus piernas. pero debía hacerlo. El caso es que empezaron a aparecer las camisas con más botones abiertos. pues fui descubriendo que con ella trabajaba en general muy bien. ya entonces. igual de negociador que ella. Y notaba que. ella siempre fue más elegante que eso. con cada negativa a entrar en su juego. Pero. como cuando nos habíamos metido en aquel juego loco. Y. pero sí lo suficientemente cortas como para hacer que mi imaginación volase al ver esa piel suave y tersa. Los pantalones desparecieron. Tampoco esos cinturones que se ven en ocasiones por la facultad. siendo sustituidos primero por faldas por la rodilla. con sus suaves y variados perfumes. Al menos.Se quedó paralizada delante de mi y noté como en sus preciosos ojos marrones brillaba un extraño reconocimiento. Así que sacó la artillería. y las ideas principales sobre el enfoque que le quieres dar a la ONU. y quiero saber qué tendrá el tuyo de especial. Al principio. Sin embargo. Creo que no se lo esperaba. a medida que avanzaban aquellos dos primeros meses. y después por unas más cortas. a ver quien de los dos se quemaba. Trabajos sobre esta organización hay muchos. imagino que para no ser el centro de atención de todo el mundo. Quiero que me escribas para mañana cinco páginas con el índice tentativo de tu trabajo. pero asintió y se iba a poner de pie para venir a mi lado cuando la interrumpí. que dejaban ver muy ligeramente el comienzo del valle entre sus senos. ella fue variando su vestuario. era lo suficientemente discreta como para hacerlo a última hora. y lo que se hace en cualquiera de sus despachos se oye en todos los demás sin problemas. pero ella seguía viniendo una vez por semana a mi despacho dispuesta a cumplir con lo prometido. Yo realmente había aceptado ser su tutor. su interés por mi aumentaba. y ocultaba ligeramente su volumen con unas chaquetillas algo holgadas. y sus gestos estudiados. encima. y ante mi sólida resistencia. 62 .Dejé caer las palabras con tono serio. y no por su cuerpo. camisas normalmente con uno o dos botones desabrochados. ella solía venir vestida con unos elegantes pantalones ceñidos. como con la mayoría de mis doctorandos. Y quiero creer que. Supongo que algo en su ego femenino se veía atacado ante el rechazo. ya que las paredes de la facultad son de papel. y con cada semana que no le pedía que cumpliese con su oferta. y por mi. algo en su interior supo que iba a entrar en el juego ella también. A partir de aquel día. Mantenerme concentrado era cada vez más complicado. dejando ver un sendero de perdiciones que debía estarme vedado. ella y yo nos comunicábamos sobretodo por email. Por Lina. yo no cedía a sus insinuaciones y sus jueguecitos de palabras de doble sentido. Parejo a cierto equilibrio intelectual. y esperaba que ella trabajase con todo el ahínco habitual.

el sabor de sus suaves y húmedos labios. Mientras ella se inclinaba con una sonrisa pícara. pero… ¿realmente había sido sólo eso? Ángela era la mujer más atractiva que conocía. Y. y la verdad es que ya estábamos bastante cansados. analizando uno de los libros que le había mandado que leyese. Por suerte. por primera vez la imagen de Lina despareció de mi mente. y volvió a usar los pantalones sexis pero largos del principio. me dejaría ver una interesante parte de un canalillo que me provocaba poco menos que delirios. Con las ideas ya resumidas y anotadas. en Enero. y sabía que. Reyes con ambas. y varias apreciaciones más. lentamente. Juguetona. y el hecho de que rápidamente se llenasen de sangre. desde aquel 63 . pero ella también había decidido cambiar las reglas del juego. la debacle de festividades y felicidad hogareña no daba demasiado tiempo para pensar en nada. las Navidades me permitieron olvidarme un poco de Ángela y centrarme en mi vida familiar. Con el regreso a las clases. Lo que no sabía era si aquello iba a evitar que me quemase. no era parte del trato. que buscaba evitar males mayores. Fin de Año con otra. Y lo hizo. añadimos varios libros para que ella leyese en navidades. regresaría Ángela. El sexo es sólo sexo. Y cuando el momento del contacto de sus labios contra mi mejilla iba a llegar. sorprendida. arriba. me indicaba que le había gustado. que realzaba perfectamente todo lo que había debajo. la imagen de Lina me golpeó con fuerza. llevaba las camisas cerradas hasta prácticamente arriba. pero los besos… los besos son otra cosa. aquello era más de lo que me había propuesto en principio. en Lina y en mi pequeña. Pero todo remanso de paz tiene un final. Desde luego. Podía notar su perplejidad mientras recogía sus cosas y se marchaba. una camisa que transparentaba muy ligeramente un sujetador blanco con algunos pequeños dibujos que yo no podía ver. De nuevo.Quizás el primer punto de inflexión fue en Diciembre. Ella era consciente de que. Estuvimos trabajando cerca de una hora. ella se acercó a despedirse con dos besos. Y. jamás me había dicho que la iba a poder besar. en lugar de darme la mano. Nochebuena con una familia. Sólo había sido un beso. Así que me puse en pie y. de diablesa. y nos preparamos para despedirnos. Por ello. en el momento en que ella abandonó mi despacho. estando yo sentado. Sin embargo. Y dejó muy claro. La había traicionado. cuando se inclinó. Ella vino especialmente guapa aquella tarde-noche. yo bullía. iba cambiando las reglas del juego como me había propuesto en un principio. la última semana antes del parón por vacaciones. con elegancia… me despedí de ella hasta la vuelta de navidades. con una falda ligeramente más larga de lo habitual y gruesa. yo giré rápidamente la cara y le robé un beso directo. y estaba jugando con ella a un juego demasiado íntimo. Ella dio un saltito hacia atrás.

primer día, que no podría quedarse hasta tan tarde porque vendría a recogerla su novio. Yo, en respuesta, me comporté como si nada hubiese pasado, y me centré rápidamente en analizar los libros. Ella no lo entendía. Claramente, los hombres con los que ella había tratado hasta entonces no se comportaban así, no daban un paso en un sentido para luego caminar diez en el opuesto. Pero tampoco ella era tan predecible como podría parecer, era demasiado inteligente para ello. Hasta Marzo, las cosas continuaron así. La tesina ya estaba bastante completada, y cada vez que ella abandonaba mi despacho mi empalme casi me dolía. Pero yo me mantuve firme, y ella siguió siendo recogida por su novio. Sin embargo, mi calentura crecía día a día, y necesitaba hacer algo. Era obvio que no podía llegar hasta el final, no con lo mucho que amaba a Lina, pero tenía que mantener el juego vivo. Era extraño querer algo y, a la vez, desear que nunca llegase. Sin embargo, a principios de ese mes, yo necesitaba dar salida ligeramente a mi calentura, por poco que fuese. Jugar yo a ser hielo y ella a seducirme me gustaba demasiado, pero si ambos nos volvíamos hielo, entonces ¿en qué punto estaba el juego? ¿Había desaparecido? ¿La había perdido? Siempre podría pedirle que me la mamase, pero era consciente de que si lo hacía rápidamente perdería todo lo que pudiese conseguir con ella, más allá de lo contratado. No sólo en el plano sexual, además. Y Lina me rondaba la cabeza continuamente. No podía hacerle aquello. Pero necesitaba una salida. Así que aquel día la acompañé a la salida del despacho manteniendo la conversación y, cuando ella se dio la vuelta para salir, le di una breve palmada en el culo. Fue tan breve que casi ni pude sentirlo, pero lo que noté era su perfección, su dureza y firmeza. Y el saltito que ella dio mientras salía, fruto de la sorpresa inesperada de un juego que parecía haber quedado atrás. Cuan equivocada era esa percepción. A la semana siguiente ella vino explosiva. Parecía haber descendido de los cielos directamente a mi puerta, con esa faldita tan corta, y la camisa tan abierta. Sus dos pechos parecían gritar "¡Cómeme!" como en Alicia en el País de las Maravillas, y sus dos piernas exigían ser besadas y acariciadas. Pero no sólo aquello iba a cambiar. Directamente rodeó la mesa y vino hacia mi. Yo me giré, sorprendido, sin tener muy claro qué pasaba. Y ella se sentó sobre mi, colocando una pierna a cada lado y sus brazos en torno a mi cuello. ¡Casi podía sentir todo su cuerpazo sobre el mío! La suave presión de sus pechos sobre el mío, el calor de su entrepierna sobre mi pantalón, el roce de sus piernas y brazos… Se inclinó sobre mi y me dijo al oído:

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-Si quieres, podemos renegociar el acuerdo…- y me dio un suave lambetazo en la oreja que hizo saltar todas mis hormonas. Mis dos manos, como dos resortes ajenos a mi control, se lanzaron sobre su culo, apretándola contra mi. ¡Que culazo! Se podrían construir catedrales encima de lo firme que era, redondo y perfecto, justo del tamaño de mis manos. La apreté contra mi mientras ella soltaba un pequeño gemido. Y entonces, agarrándola todavía de ahí, me puse en pie y la senté sobre la mesa. ¡Bastaba de juegos, me la iba a follar, y me la iba a follar ya! Ni Lina ni hostias, necesitaba dar salida a todo. Ella me había desbocado y desarmado, y no podía ni pensar. Metí mis dos manos bajo su faldita y tiré con fuerza de las braguitas suaves con las que se tapaba su parte más sagrada. Y entonces, en medio de la vorágine, un pensamiento surcó mi cabeza, saltando todas las alarmas: "¡Para! ¡Para de una vez! No por Lina ni hostias, sino porque le demostrarás que eres como los demás, y habrás perdido a Ángela para siempre…" Pero, ¿cómo parar? Tenía sus bragas en mis manos. Sus labios entreabiertos pedían guerra, y estaba claro que había caído en sus planes. Pero, quizás, aún podía forzar un empate. Levanté su falda y me incliné ante ella. Su coño, rosado y perfecto, se abría ante mi, ligeramente humedecido y sin rastro de pelo. Parecía reclamar una polla lista, y sin embargo lo que recibió fue una lengua. Lamí, besé y acaricié toda su zona secreta, ante los ojos de incredulidad de ella. Pero, rápidamente, a su sorpresa le siguieron los gemidos, los pequeños suspiros, las respiraciones pesadas, a medida que yo me internaba más y más entre sus pliegues, y acariciaba con suavidad su clítoris. Cuando su tono de voz se aceleró un poco más, sus piernas parecieron querer aplastarme la cabeza, cerrándose en torno a mi como una presa ineludible. Sin embargo, ni aún así la dejé ir, sino que seguí lamiendo, besando, y chupando cada vez con más y más energía, hasta que ella se corrió en mi boca con un suave y prolongado suspiro. Menos mal que no era de las que gritaba, o nos habrían descubierto sin problemas. Me puse en pie frente a ella, ambos completamente vestidos salvo porque sus bragas estaban en el suelo. Sus labios, rojos, húmedos y brillantes parecían querer competir con sus mejillas por ser las más carmesíes, y sus ojos parecían relucir. Contrato renegociado- le dije, con una sonrisa-. A partir de ahora, quizás en vez de que tú me comas la polla, sea yo el que te coma a ti el coño.Ella me miraba con sorpresa. Creía que tenía la situación controlada cuando le había agarrado el culo y, sin embargo, al final había logrado salir de la trampa

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al darle placer a ella y no tomarlo yo. Al menos, no directamente, porque me sentía como en las nubes. Me incliné sobre ella, que aún trataba de procesarlo todo, y le robé un segundo beso. Breve y fugaz como el primero, pero cuando me alejé de sus labios suaves ella dejó su boca entreabierta, como dispuesta a darme otro. Creo que tu novio te debe estar esperando, y no estaría bien que aguardase más de lo necesario- le dije con una sonrisa, mientras me guardaba las bragas en mi bolsillo. Aún no tengo claro qué fue, de todo aquello, lo que más la sorprendió mientras salía del despacho. Si el cambio de mi vocabulario, si la contradicción entre hablarle del novio y quedarme sus bragas, si el beso, o el que yo le comiese su vagina cuando ella aún no me había mamado el pene. Pero lo que está claro es que algo fue, ya que no dijo ni palabra mientras salía. La semana siguiente no la vi, ya que yo tenía un Congreso en Viena y no estaba en la facultad. La de después tampoco, porque ella tuvo que ir a atender a su madre que había tenido alguna clase de problema de salud. Ello me dio tiempo para pensar. Yo amaba a mi mujer, de ello no había duda. Sin embargo, Ángela me daba una pasión, un juego que ya no tenía con Lina. Mi esposa me daba la estabilidad, el cariño, el hogar al que regresar y unas buenas dosis de sexo, pero era mi estudiante la que me daba lo imprevisto, el desafío, el morbo. Fueron dos semanas de mucho darle vueltas al coco, intentando encajar las piezas de un puzzle que parecía querer escaparse de entre mis dedos con demasiada frecuencia. Y, al final, descubrí que no podía escoger entre ellas. Quizás sea la salida cobarde, es cierto, pero una y otra me complementaban de diferentes maneras. Con Ángela había pasión, pero también había un gran complemento intelectual entre ambos. Con Lina había amor, y del de verdad, y una hija en común, una vida y un futuro. No podía prescindir de uno de los dos lados sin quedar para siempre reducido a la mitad de lo que soy. Así que decidí que, si iba a jugar en ambos campos, al menos debería encargarme de que ambas tuviesen lo mejor. Ángela ya tenía lo que quería, Lina también. Pero, con ambas, podía ser más completo, más atento, y más cariñoso. Bueno, quizás no con la estudiante, no sin romper el juego, pero si con mi esposa. Dicen que una de las primeras señales de que un marido tiene una aventura es que se vuelve más cariñoso y atento, así que fui especialmente cuidadoso para que no se notase, pero me encargué de demostrarle que era la reina de mi vida cuando podía y era adecuado, en la cama y fuera de ella. En cualquier caso, a la tercera semana Ángela vino a su tutoría semanal, y su simple imagen hizo arder todo en mi interior. Llevaba un top ceñido que dejaba su ombligo al aire, y que remarcaba perfectamente la forma de sus pechos, 66

aprisionados bajo las palabras "Divine Goddess". la miré mientras recogía sus cosas. pero yo no podía ya dar marcha atrás. Si lo hacía. Para cuando su orgasmo llegó. Tras lo ocurrido la vez anterior. Quedaban un par de meses para la primera fecha de examen. expectantes y duros. y yo tuve tiempo de pensar un millón de veces en lo ocurrido. y yo agradecí de nuevo a todos los dioses el hecho de que ella no hiciese ruido. y ella se reclinó sobre sus codos. Abajo. Entonces me incliné sobre ella y le arranqué un nuevo beso. perdería de nuevo. Y. y notando como ella me devolvía cada uno de los gestos con ira. Tras ello hizo un pequeño hueco en la mesa y se sentó en él. entonces. y con su ropa. Ella se sentó en su lugar con la aparente seriedad de siempre. Pero este no fue breve y fugaz. aunque no fue mi vida sino mi posible futuro con Ángela el que vi. comenzando a acariciarla suavemente. esperaba algo más… explosivo que simplemente revisar sus textos. porque su vista hacía que todas mis hormonas masculinas exigiesen tomarla. pero mirándola directamente a los ojos. mordiendo sus labios. Igual era momento de que tomase yo la iniciativa. Como cuando dicen que pasa tu vida frente a tus ojos al morir… pues lo mismo. y bájate las bragas. a medida que los dedos se internaban más y más audazmente en su cuerpo. Pero no la iba a dejar ir tan fácilmente. Cuanta razón tenían. y el trabajo ya estaba muy avanzado. y yo me incliné sobre ella. vidriosos. a medida que primero uno y después dos de mis dedos entraban una y otra vez dentro de ella. Yo. besándolos con pasión y fuerza. Así que me colé entre sus piernas abiertas. Aún no sé cómo conseguí evitar saltarle encima. Me miró desafiante y. pasión y lujuria. Y. la falda más corta que le había visto. que dejaba todo tapado pero por los pelos. Lentamente. Sus labios se entreabrieron a medida que los primeros suspiros escapaban de ellos. me sentí ligeramente defraudado. pero requería aún de unas cuantas revisiones y expansiones. sino que me quedé allí. dirigí mi mano derecha directamente a la zona en cuestión. Entonces. y le dije: -Súbete a la mesa. y comenzamos a revisar los textos que ella había escrito. se bajó las bragas con un movimiento sinuoso de la cintura. la exploración exterior fue ganando en intensidad. nuestras lenguas jugaban la 67 . Todo en su pose parecía querer decir "A ver si te atreves…". mientras alzaba una de sus cejas de modo severo pero enormemente sensual. su orgasmo se acercaba a pasos agigantados. ella se puso en pie. sin embargo. ¿Deseo? ¿Lástima? ¿Sorpresa? ¿Expectación? ¿Defraudación? Lo que si se es que tardó unos segundos en hacer nada. Ligeros quejiditos se escapaban de su boca ocasionalmente. Cuando terminamos de revisarlo todo. que quiero cobrar parte de nuestro trato. acariciando hasta el último recóndito pliegue de su coño.Aún hoy no tengo muy claro lo que vi en sus preciosos ojos pardos en aquel momento. y me quedé mirando directamente a sus ojos. sin tocarla. a medida que eso hacía.

Pero no paré. Una vez más. sino que continué hacia un segundo y tercer orgasmo. Estuvimos debatiendo y preparándolo durante cuatro largas horas. es muy diferente escribirlo que argumentar contra los profesores al respecto. de modo que las veces que nos encontramos fueron claramente de trabajo. donde se jugaba con palabras y gestos. Pero. y centrado en lo que ella hacía para estar lista a tiempo.una con la otra como si fueran viejas amigas. y que necesitaba el tiempo. y yo tenía los míos. mientras mi pene se centraba en lo que ella era. Con la llegada de Mayo comenzaron los parciales del segundo cuatrimestre. pues llevaba todo con mucho retraso. 68 . luego en la mía. Y yo tenía un nuevo juego de braguitas para mi colección. mientras sus labios se entregaban más y más a los míos. todo a última hora. pero ella estaba lista. Acercándose ya finales de Abril. Mis alumnos no tenían por qué sufrir a raíz de que yo tuviese una aventura de alguna clase. luego en el espacio entre ellas. pero no se pasaba a nada más. por debajo de la intensa tensión sexual existía una extraña promesa: el juego estaba detenido. y Ángela no iría a ningún sitio durante varios años aún. en esta ocasión. comenzó a solicitar mucho más tiempo. durante las cuales mi mente se centraba en lo que ella decía. y trabajar para que todo estuviese listo y perfecto. mi otro alumno de doctorado. una tanga amarilla con la que limpié los líquidos que habían salido de su coño y habían quedado sobre mi mesa. Dijo que tenía mucho que escribir y reescribir después de los comentarios de la última vez. Además. ansiosas por contarse la una a la otra todo lo ocurrido mientras no estaban juntas. y de vez en cuando dejábamos caer pequeños detalles al respecto. Así que cuando podía ver a Ángela era todo muy formal. Ella tenía sus planes para la continuación. Para cuando salió al encuentro de su novio. para ultimar la preparación de la defensa del trabajo. Como siempre. necesitaba organizar sus pensamientos y lo que estaba sintiendo. azorada y roja. E imagino que su novio debió ser el principal beneficiado de ello. el trabajo en la tesina de ella y de las clases para mi nos ocupaba la mayor parte del tiempo. Parecíamos haber regresado al status de antes de las navidades. llegaba con bastante retraso. él va por su parte. A mediados de Junio fue su examen. Jorge se retrasaría hasta Septiembre. El día antes la cité en mi despachó toda la tarde. Jorge Mediaz. Yo creo que era una excusa. Típico de los chicos. y ella le daba los últimos detalles a su trabajo. en pausa. Había que preparar exámenes. no terminado. y apasionadas nuestras lenguas se enfrentaban ahora en el interior de su boca. Pero cuatro horas con semejante diosa eran mucho tiempo. Al fin y al cabo. a la semana siguiente no vino. escribir.

podía dedicarle tiempo a mi familia sin dudas. pero era la que se me ocurría. A partir de entonces llegaron los tres meses de verano. sino "estoy a tu lado en esta prueba". aunque lo hiciese rápido. tras aquel año de locura. y un Magna Cum Lauden. es cierto. Mis dos manos la apretaron entonces contra mi por el culo. puse mi otra mano en su cintura y le di un beso. Y a este le siguió otro. pero que no estaba a su altura) no hubo ocasión de nada. rompió a llorar sobre mi hombro. y uno más. no ocurrió lo típico. -Venga. la acompañé hasta la puerta. y un tercero.Le dije. pero sin fuerza ni violencia (aunque con un culazo como ese. un minuto más tarde. cuando me encontré con ella de casualidad camino ambos del baño. La celebración posterior si se brindó para un pequeño momento. ella se iba con su familia de Toledo y yo no la vi. como si de fuego se hubiese tratado. supe que todo estaba listo. no. del trabajo de tantos meses. las caricias eran suaves y lentas. y con su novio al lado (un tipo atractivo. El primero que ella me daba a mi. cuando oí que sus sollozos remitían. pero no fue uno breve. 69 . Fueron meses dichosos. en los cuales. Ángela". cariñosas y dulces. y yo contra ella. Sólo pequeños gestos. y mi lengua se coló en ellos como un río que destruye su presa. Por una vez. Como es obvio. La hice darse la vuelta agarrándola suavemente por el brazo. No le decía "te voy a follar ahora mismo. ella se dio la vuelta y abandonó mi despacho. Fue un beso suave. Prueba que. Y. como todos los años. Y cuando. Pero alejados de su novio y de los ojos indiscretos por un momento. y ante su mirada dudosa. con una extraña sonrisa. ni la imagen de Ángela dando vueltas en mi cabeza. Que mañana vas a triunfar. de que uno arrastra al otro al interior del baño y se desata la pasión como dos colegiales. y que permaneció grabado en los míos durante horas. como yo ya sabía. pero mi mano se disparó y la detuvo antes de que saliese (algún día deberé entrenar a mi mano para que no haga cosas por si misma). como dedos cruzados. liberando toda la tensión de la prueba que se avecinaba. la verdad. de las dudas y las inseguridades. vete preciosa. Pero. al día siguiente no pasó nada. superó con creces. para darla confianza ante la prueba que se avecinaba. Con lo exuberante que era su cuerpo. Y cuando noté sus brazos rodear mi cuello y sus deliciosos labios responderme con la misma suavidad supe que ella entendía el mensaje. Sus labios se entreabrieron. en los cuales pude estar con Lina y la niña sin preocupaciones ni otras cosas en la mente. la mirada de todos los hombres estaba permanentemente puesta en ella. simplemente para sentirla por completo contra mi. ella me agradeció todo mi apoyo con un breve pero suave beso en los labios. me costó evitar que lo hicieran). No. Quizás no fuera la forma más adecuada de decirlo.Cuando llegó la hora de marchar.

y yo me devanaba los sesos dándole vueltas a la situación mientras intentaba hacer que las piezas de aquella tesina mediocre encajasen. casi no recordaba lo impactante que era su belleza. Lo conseguimos dos días después. Pero entonces la apreté contra mi de nuevo por ese culazo divino que tenía y le devolví el beso con tanta pasión como ella me lo daba. su falda corta y. mordían. Hablar con Ángela de vez en cuando por email era muy frío. sin barreras. Sus labios acariciaban. fue directa a mis labios. y no de los amantes. directa a sus pecho derecho que todavía. a estas alturas.Sin embargo. Ligeramente más grande que el tamaño de mi mano. apasionado. he de admitir que temía el verano en lo más hondo de mi ser. y Jorge superó su examen con un Aprobado raspado. ciertamente. Levanté una de mis manos con dificultad desde su gloriosa posición. No tenía nada claro y. ya que sabía que estaría todo el día con Jorge intentando sacar adelante su proyecto en tiempo record. en cambio. Se inclinó sobre mi. inseguro sobre todo. por primera vez. y más cuando suavemente comencé a acariciarlo y a excitarla. su pelo negro ondeando suavemente. Con los meses pasados. Parecía querer huir de su encierro. me había desarmado por completo con ese ataque. O si acaso aquel beso significaba que estaba entrando en el peligroso campo de los amigos. sin poder verla ni hablarlo con ella. entregado. unos zapatos con algo de tacón. no había catado. Rodeó mi mesa y. lo tenía muy claro. no era algo que hubiera pensado. por los pelos. como si quisiesen que ambos nos convirtiésemos en una sola persona. Los gemidos que escaparon de su boca demostraban que lo estaba haciendo bien. lo único que podía hacer era tratar de ignorarlo y dedicarme a mi familia. pues no quería volver a tener una situación así con él. Jamás me habían besado así: un beso profundo. tanto que incluso a través de la telilla del top y del sujetador podía sentir su pezón. con las piernas una a cada lado. pero ella caminó hasta mi con una seguridad y un aplomo que me recordaron cuando negociamos la primera vez. Al menos para un aprobado raspado y que no perdiese el año. "Estaba para comérsela y no dejar ni los huesos". el segundo día tampoco fue posible. Después de ello. Me llevó varios segundos realmente darme cuenta de lo que ocurría. y no sabía cómo estarían las cosas tras tres meses sin vernos. pero en vez de dirigirse a mi oreja como la otra vez. que le gustaba. Y. y enormemente sensible. Sus manos rodeaban mi cuello. Yo estaba a la expectativa. se sentó sobre mi. redondo y pleno. firme. sus grandes pechos aprisionados bajo el mismo top de "Divine Godess" de la otra vez. Con los retrasos. una vez más. Estaba en sus derrotado. 70 . chupaban. El primer día de tutorías no vino. Ella. no desanimó: duro. como suele decir un amigo mío. Su lengua nadaba en mi boca como tratando de recuperar todo el tiempo perdido. Al día siguiente de tutorías vino ella. que se entregaba. lo puse a trabajar en su DEA inmediatamente.

guapa pero contrariada. pero ambos sabíamos que era para hacerme esperar. Eso la descolocó. no sólo se puso en pie sino que acabó arrodillada frente a mi. y su mirada triunfadora compensaban con creces eso. pero yo le indiqué que tomase asiento. Y no la tuve.me dijo. su entrega. Cuando entró se dirigió directamente hacia mi. ella no tuviese esa ventaja sobre mi. y eso le gustaba. 71 . me he enterado hoy de que la Unión Europea en su servicio de investigaciones va a poner en marcha un estudio grande a nivel europeo. Ella llegó. Creía que ya había ganado. ladeó la cabeza. Así que se lo indiqué con un gesto y ella dio un paso atrás y. pero su pasión. y finalmente se sentó.Y entonces ella. y sólo en ese momento las piezas encajaron en mi mente. al fin y al cabo. con una sonrisa morbosísima. No tardé mucho en aproximarme al momento. recogió todo mi regalo en un pañuelo. Pero feliz. ni esa semana ni la siguiente. y lo guardó en su bolso. El día indicado me lo pasé completamente desconcentrado. porque ella era la que tenía ahora la sartén por el mango y quería aprovecharlo. en un movimiento fluido y felino. notar cómo sus labios acariciaban y aprisionaban a la vez. y además me acababan de indicar que iba a tener un nuevo proyecto entre manos. Uno gordo. La tragó y comenzó a mamar con fuerza y ahínco. Quería que. Ángela sonrió. y yo no tenía voluntad para contraatacar. allí. Ella había vuelto una bestia del sexo. yo llevaba demasiado tiempo esperándolo. no quería perder tan rápido. ya que no vino. Notaba que no estaba todo ganado ya. Lo dobló con cuidado. Verás. mientras se ponía en pie y se disponía a marcharse. Mi bragueta fue bajada a la velocidad de la luz. no sabía que pensar. y disfrutarlo. después de que yo le dijese en email que "quería cobrarme el pago de esa semana". si era posible. desmadejado y derrotado. Se sabía vencedora de esta ronda. Ella había triunfado. He de reconocer que no fue la mejor mamada que me habían hecho. Demasiadas cosas en mi mente. la verdad. y extrajo mi polla con una sonrisa que me desarmó aún más. y eso la desilusionaba. Así que me masturbé como un loco. yo había triunfado. Supuestamente era porque quería ir comenzando a preparar el DEA. Sólo pude dejarme llevar. Y yo. cuando llegase el día. Así que la segunda semana de Octubre fue cuando tuvimos el siguiente encuentro. Tanta espera no da aguante. disfrutar como su lengua acariciaba toda mi extensión. -Yo también tengo mis trofeos. Ya pensaría algo sobre la marcha. La verdad es que no tenía pensado cobrarlo. sentir como ponía toda su garganta a trabajar en simplemente darme placer. Durante la siguiente semana. pero quería romperle su ventaja de que decidiese cuando venir y cuando no. Y llevaba tanto tiempo deseándolo que era como estar en el cielo. con una sonrisa juguetona.

O algo. Y. pero será currículo de cara al futuro. ciertamente. notando como mis palabras calaban lentamente en ella. el sabor de sus labios. a golpe de imprevistos. llevo un año analizando tu trabajo. Había pasión y calor. y los pantalones de pinza que sugerían las magníficas piernas que ocultaban. Ella vino hasta mi y me levanté para devolverle el abrazo que obviamente iba a darme. primero con ternura. así como el grado de conocimiento que de ellas hay. la chaquetilla abrochada sólo en los botones más bajos.La broma casi se perdió en medio de su alegría y alborozo. breve. Con su maletín con todo el material de la investigación y de su Doctorado. ¡Te juro que no te defraudaré!Lo se.Hice una pausa. Por no ser como los demás. Había un reconocimiento. Aquella tarde no pasó nada más. y la batalla de lenguas ciertamente lo atestiguaba. la vida universitaria. y requería mucha preparación. pese a tener ese cuerpazo pegado a mi. excitándome al hacerlo. Ella entró como salida de una fantasía erótica. Trabajo y más trabajo. y el placer de todo ello eran más de lo que había esperado cuando un año antes ella había entrado por la puerta de mi vida. como la típica ejecutiva agresiva que todos desean tener por jefa o secretaria. por todo. no lleva ningún contrato adicional. Muchas gracias. Se alejó un poco y me miró a los ojos. dándome la espalda. Iba abriendo su maletín para extraer la documentación. Iba a ser una investigación larga. pues a medida que reuníamos el equipo cada vez se producían los encuentros con más gente delante. pero no sólo eso. y en este periodo tú vas a tener tiempo libre. Fue casi a mediados de Noviembre cuando nos reunimos por primera vez en privado para discutir su DEA y los avances en el proyecto. pero en lugar de sentarse en su sitio lo hizo sobre mi. la camisa blanca inmaculada pero ligeramente abierta sobre sus gloriosos pechos. Creo que ella comenzaba a llevar el juego a un nuevo nivel. Su olor era tan intenso que me hubiera mareado si me hubiera quedado sangre fuera de mi creciente amigo. Voy a necesitar ayuda. y me descubrí sonriendo simplemente de verla feliz. Hubiera jurado que su culo estaba hecho para encajar con mi pene. mientras ocasionalmente fingía "recolocarse". y en España el encargado seré yo. 72 . además de experiencia. y luego… no sé. ¡dudo que haya existido una entrevista de trabajo más concienzuda!Ella me besó. No creo que pueda darte un gran sueldo. Es curioso como. Con una sonrisa pícara comenzó a repasar los datos del estudio.Quieren averiguar el interés y apoyo de la población a las instituciones europeas. lo que sentía en ese momento no era excitación (o sólo eso) sino también afinidad y simple felicidad. Y no se dónde estaba yo con respecto a todo ello. Ni siquiera en las siguientes reuniones. Por esta oportunidad. por supuesto. Sólo se que las caricias de su lengua.

capturada entre dos frentes. pero de modo controlado. Estuvimos más de una hora y media trabajando de este modo. Lo había conseguido. Pequeñas caricias. pellizcándola. aunque lo llevaba mejor. cuando noté que ella ya iba calentita. será porque yo también soy hombre?) para cambiar ligeramente las reglas. o su cadera. llevé mi segunda mano a sus pechos y. y ser más audaz que lo habitual. por breve que fuera el contacto. ya que esa situación la controlaba ella y yo necesitaba darle la vuelta de nuevo a las tornas. y comenzamos los jueguecitos de siempre. aunque fuesen escasas. sus hombros y su espalda. miradas pícaras. mientras indicaba alguna cifra o dato del papel. Hasta que vi que lentamente recuperaba la concentración. ella llegó guapísima y vino directamente a sentarse sobre mi tras darme un pequeño "morreo de hola". brevemente. calentándonos mutuamente. según el reloj de mi ordenador y.Así que yo contraataqué y. y mientras regresaba a acariciar los puntos más sensibles de sus esplendorosas tetas. acariciando su pezón en círculos. sus pechos. Ella dio un respingo. acariciando la base de su teta derecha. y que aseguraba que mi palo mayor estuviese más que listo para encajar en su valle trasero. Y ella. Notando como ella aún era incapaz de reaccionar por la sorpresa. Y siempre salía con la misma taquicardia. Y cuando eso ya comenzaba a no ser suficiente para mantenerla 73 . pero de nuevo ella llevaba ventaja. Un gemido se le escapó y me miró sorprendida. durante toda la reunión. Y la gloriosa paja que me hice en su honor tan pronto abandonó mi oficina al final del encuentro. comencé a chuparle el cuello en pequeños besitos y lambetazos. y en más de una ocasión a ella también la noté estremecerse. no me cansaba de sobar toda su anatomía. pequeñas risitas… toda la parafernalia que nos dejaba a ambos siempre al borde. mientras tanto. notando como en esta ocasión ella iba a perder el control antes que yo. Por lo que aproveché de nuevo la última reunión antes de Navidades (¿por qué siempre dejo todo para última hora. Creo que a ella le ocurría lo mismo. Como siempre. Tengo muy claro que los principales beneficiados de ello fueron su novio y mi esposa. Tenía que dejar correr mis hormonas. Pero sin acercarme a ningún punto claramente sexual. mi mano dejó de rozarla inocentemente para adentrarse en su camisa y asir directamente una de sus maravillosas tetas. Pero yo mantuve mi presa firmemente y la apreté contra mi. Jugamos de ese modo. aprovechaba para acariciarle con el costado del brazo su cintura. con lo del trabajo. no sabía reaccionar. aquello se salía del guión. Yo. ¡Que bien besaba aquella mujer! Pero yo aquella vez tenía que mantener un poco la cabeza fría. Así fueron las siguientes reuniones que tuvimos a solas. Así que dejé que se confiase. desde sus pechos a su estómago. mientras sobaba ambos con profundidad y detalle (¿os he dicho ya lo maravillosos que son esos dos globos?) la comencé a preguntar por las cifras y datos que tenía que exponerme. cosa que había instituido unas pocas reuniones antes. Casi notaba una corriente de estímulos salir disparados cada vez que lo hacía.

nunca tuvimos sexo. aunque tendrás que mejorar la exposición. y yo le correspondí en igual manera. tampoco tuvimos tantas ocasiones como nos gustaría. Nunca había visto a una mujer correrse sin contacto directo con su sexo. ya que de momento se estaban realizando las encuestas y estas estaban subcontratadas a una empresa. mutuas o de uno solo. mientras se recuperaba. A partir de entonces.desconcentrada me encargué de darles el mismo tratamiento a sus pequeñas y preciosas orejitas. una vez más. podría haberla recorrido incluso ciego. sus labios hinchados del todo. Cierto. por mis caricias. pero las aprovechamos bien para aprendernos bien los cuerpos el uno del otro. Se entregó de tal modo como mujer alguna se había entregado a mi. Ella a su ciudad. y avanzábamos juntos y cogidos de la mano por la vida. la veía más feliz que nunca. el proyecto seguía en marcha. desde que me había ido volviendo más atento. y nos separamos de nuevo. o por que. se volvieron más habituales. y arqueando ligeramente la espalda. que me hicieron recordar con calma lo mucho que amaba a Lina. como si ser el que mantiene el control siempre fuese más importante. Ella era mi compañera en el camino. pero podíamos coordinar esta fase por email y teléfono. pero más como modo de descargar nuestra propia calentura que por que el otro las solicitase. Los fajes se volvieron habituales. Y con ello. pero permitían ir avanzando 74 .le dije. No se si por el morbo. Me parece que esos datos son prometedores. Y. llegó el verano. Sin embargo. Si que os puedo decir que. pero se corrió sin dejar posibilidad de ocultarlo. pero Ángela se corrió sin lugar a dudas. y el proyecto arrancó después de una planificación excepcional. Magna Cum Lauden. su DEA fue aprobado con la mayor nota. si hubieran sido una complicada carretera. por lo que nuestra participación al respecto era baja. Ahí se perdió. el juego fue modificado para siempre. ya que aún no habíamos llegado a ese nivel en el contrato. risueño. Ciertamente. Las mamadas. Por supuesto. con unos gemidos ligeramente más altos de lo habitual. yo me quedé a trabajar. todo se construía sobre una mentira. aunque las dos primeras veces no tuvimos intimidad ya que eran reuniones con todo el equipo del proyecto para ir analizando los diferentes datos que la empresa encuestadora nos iba proporcionando. pero siempre en una dinámica de intentar dar más de lo que se recibe. Fueron un par de meses tranquilos y dichosos con mi familia. pero… En cualquier caso. Eran preliminares. Los besos se volvieron húmedos y me aprendí de memoria la forma de sus curvas y sus sabores y texturas. Ella sólo ladeó la cara y me dio un beso breve pero de infarto. Sinceramente. en Septiembre la vi de nuevo.

¿Y que sentía yo? ¿Qué estaría mostrando mi sonrisa para ella? No lo sabía. Mientras mis manos nadaban por su cuerpo. de nuevo. se fue tornando en uno más apasionado a medida que. sin embargo. lentamente. era lícito. de nuevo. abrochándose la blusa tras recolocar su sujetador en su sitio-. Bueno. Angie!Ambos nos quedamos callados un segundo. Eso lo complicaría todo. éramos César (o una de las muchas variaciones que ella inventó) y Angie. en parte porque me encanta. Y se había roto. mimosa. Habiendo yo cometido el error. intentando salir al paso de mi error. Pero. ella dijo con tranquilidad. a mi se me escapó un: ¡Que mala eres. en mi despacho. casi naturalidad. íbamos cogiendo inercia y yo le acariciaba sus eternos muslos. a menudo yo ponía diferentes versiones de esa canción en el medio de las demás en los actos en los que estábamos juntos por el proyecto. Cuando un rato después ambos nos habíamos corrido y estábamos abrazados en la silla de mi despacho (¡Cuánto había visto la pobre!). juguetones.dije. Nos vemos pasado mañana en la reunión. Nunca la había llamado de ese modo. pero tampoco amor. ya que obviamente todo el mundo se metía con ella al ser reconocido el tema. Y. su boca se saciaba con mi cuello. siempre habíamos mantenido la estricta distancia… al menos en cuanto a nombres. Me besó. Eres un tonto. hora de irse. y en parte para ponerla en un ligero y cariñoso aprieto. y fue tan tórrida como todas las anteriores. Ya sabes. César?Mi nombre. De hecho. ya que el profesor del despacho de en frente pasó a tener sus tutorías a última hora como las mías. Los quedos gemidos de ambos llenaban la sala y entonces me mordió con un poco de vileza y una sonrisa de depredadora. y luego rompimos a reír.algunas teorías sobre las que podíamos ir a buscar bibliografía cuando se salían de nuestras expectativas. ¿no. Desde Octubre.dijo ella. o algo así. o ir confirmando nuestros planes cuando caían dentro de ellas. de modo que oiría todo por discretos que 75 . Brillaban. y por una vez vi que ella sonreía de un modo extraño. para todo el mundo fuimos el Profesor Luna y Ángela Pérez.se levantó. como la de la canción de mis adorados "Rolling Stones". y dándome un besito suave y cariñoso que. Victoria para ella. fue imposible tener nuestros escarceos habituales. a partir de entonces. La tercera vez ya nos vimos a solas. cuando nadie miraba. Solo esperaba que no significase amistad. Por un momento la miré a los ojos.

dándome la espalda. y llevábamos ya un buen rato metiéndonos mano suavemente mientras repasábamos datos y afirmaciones y preparábamos el trabajo. la última semana antes de navidades traería cambios. nunca quedaba saciado. y ella se abrazó a mi con una fuerza enorme. Además. Así vino un Noviembre de sequía y ansias. yo sugerí. Conozco un buen motel. ya que con las vacaciones la mayoría de otros profesores y auxiliares involucrados en el proyecto también se irían a sus casas. Sin embargo.fuésemos.oí decir a su voz-. Igual que el novio de Angie. Hasta entonces. brevemente se llenaban de lágrimas. he de reconocer que jamás me había dado cuenta de la inseguridad que toda esta situación le producía a la pobre. Ella se puso en pie rápidamente y fue a por sus cosas. Supongo que Lina agradeció esto. Supongo que el volcán estaba demasiado ardiente ya. no se me hubiera ocurrido una solución tan sencilla.Aquello cayó sobre mi como un balde de agua caliente. Era increíble pero. Pero. la verdad. Así que estábamos especialmente calientes. Tú no eres ni una puta ni una cualquiera. por muchas veces que hubiera tenido sus pechos. pues durante esos meses estaba especialmente fogoso. eran como una misma cosa. No. en tanto tiempo. pero una cosa sé hacer bien: mentir. y un Diciembre casi de locura. o su vagina. Era poco lo que había que hacer. Estábamos. con un aplomo que me sorprendió-. Debía sentirse a 76 . entre silenciosas exhalaciones: ¡Vámonos a otra parte!Parece mentira que. No es algo que haga a menudo. Así que nos conformábamos con besos y caricias más suaves. pero siempre he sido bueno en ello. No sólo no la había molestado sino que estaba de acuerdo. aunque ella tratase de reprimirlas y se las enjugase con el dorso de la mano. y me pareció que la había cagado. Buscaremos un buen hotel y estaremos juntos tranquilamente. estar con Angie parecía vinculado al despacho tras tantos meses. en mi despacho. Le cogí la mano con suavidad y le di un beso allí donde estaba el rastro de las lágrimas.respondí. pero teníamos el tiempo para hacerlo. como siempre. y con más ganas el uno del otro. ya que no podíamos darnos rienda suelta. que necesitaba salir por algún lado. que sólo nos dejaban peor de lo que estábamos al principio. supongo que ella simplemente estaba encantada.Pude ver como sus ojos. con lo que ella se creyó que se debía al stress del proyecto. Entonces. o su cara entre mis manos o frente a mis labios. o su cintura. como siempre. simplemente. está alejado y nadie nos reconocería.

veces que no sabía cual era su lugar, qué significaba para mi, ni nada por el estilo. Quizás no lo sabía ni de ella misma. Yo tampoco lo tenía claro, como ya sabéis, pero lo que sí sabía es que no era un juguete de usar a tirar, sino que estaba a mi nivel. Era mi igual, y precisamente en ello estribaba gran parte de su atractivo. Y si ella se entregaba, yo también lo hacía, no sólo de palabra como tantos que prometen la luna, sino de verdad. Mientras conducía en dirección a una ciudad cercana donde nadie nos reconociese, ella usaba su portátil para buscar un hotel adecuado. Hizo una lista con su habitual eficiencia, y yo escogí el más caro. Es curioso, pero nunca pensé que elegir mantener cuentas separadas cuando me casé me fuese a servir para esto. Llamé a Lina y me inventé una excusa lógica y probable de por qué iba a tener que pasar toda la noche fuera y volvería al día siguiente; ahora la verdad es que ya no me acuerdo de cual fue, lo que sí recuerdo es que coló, probablemente porque yo muy muy raramente miento. Cuando yo acabé, ella hizo lo mismo con su novio, que se puso celoso y le montó una pequeña bronca por teléfono; o, al menos, lo intentó, ya que ella con su habitual aplomo lo paró en seco y lo calló, argumentando de una forma tranquila y racional que desarmó al otro. Lo cierto es que tenía a su novio danzando en la punta de su dedo. Así que entramos en el hall del hotel como si fuéramos una pareja de viaje, con ella cogida de mi brazo, y la verdad es que me sentí poderoso. Todos se volvían a verla, y eso que aquel día ella no iba especialmente maquillada ni nada, ya que en principio no íbamos a tener tiempo ni ocasión de hacer nada. Y, sin embargo, era un imán para los hombres, y yo un foco para sus envidias. Nunca me había sentido así, y he de reconocer que me gustó. Y mucho. Supongo que también por el peligro de ser vistos juntos en un lugar público del brazo, por improbable que fuese que nadie nos reconociese. Aunque bueno, que fuese casi imposible no evitaba que yo estuviera un tanto paranoico y mirase ligeramente a los lados intentando ver alguna cara conocida; y en el brazo notaba como ella más que estrecharme me apretaba, fruto probablemente de la misma tensión. Sin embargo alquilamos una buena habitación sin incidentes, y nos dirigimos a ella. Supongo que la elegancia y seguridad de ambos, y nuestras ropas evitaron que pensasen que ella era una prostituta, porque evidentemente no era de la clase de lugares que permiten su entrada, y me alegré ya que no sabía como explicar que simplemente éramos amantes: profesor y alumna. No es algo que hubiese hecho nunca, ni en lo que tuviese la mínima práctica, al fin y al cabo. Pero divago. El caso es que entramos en el ascensor, con botones, y mantuvimos la perfecta corrección. Bueno, salvo por los ligeros movimientos de ella que hacían que los ojos del pobrecillo casi se saliesen de sus órbitas cada vez que creía que iba a poder verle algo más del canalillo, sólo para encontrarse que ella cambiaba el vaivén y volvía a permanecer secreto. Una y otra vez. Yo mantuve mi rostro de seriedad, igual que ella, pero he de reconocer que me costó infernalmente, y 77

tan pronto salimos del ascensor ambos nos morimos de risa todo el camino hasta la puerta de la habitación. Probablemente, eso sí, se debiese más a una risa nerviosa que a una de hilaridad, ya que la broma de Angie tampoco había sido para tanto. Entramos y lo hicimos como una pareja de casados desde hace muchos años, cada uno por su lado. Yo quería saltar sobre ella, pero tenía miedo de que eso fuese demasiado. Supongo que ella estaría igual. Voy un momento al baño, ahora vengo- dijo ella, y se internó en el mismo como si fuese un refugio. Llevábamos dos años y medio para llegar a esta situación, y aún así sentía que me precipitaba, que ponía demasiado en riesgo. Lina, el novio, Angie, y yo. ¿Cómo saldría todo cuando esta noche terminase? ¿Qué habría cambiado? Fui al minibar y me serví una copa, mientras pensaba todo esto: necesitaba que algo calmase el caballo que se había metido a galopar en mi corazón. Le pregunté que si quería beber algo, y se lo preparé. Vodka con limón, si no recuerdo mal. Se abrió la puerta y ella entró en la habitación con un sujetador de encaje y unas braguitas a juego, ambas en blanco. Buscaba impactarme, y vaya si lo consiguió: me dejó literalmente paralizado en mi sitio, con ambas copas en mis manos. La había visto semidesnuda en un millón de ocasiones, pero verla así, casi completamente desnuda, con esa seguridad y ese aplomo, su sonrisa más seductora y un andar felino hacia mi hizo que el caballo dejase de galopar, directamente se volvió loco. Y yo completamente incapaz de hacer nada, ni siquiera cerrar la boca. Gracias- dijo ella, con falsa modestia, mientras cogía la copa de mi mano y se regodeaba con la situación. Punto para ella, indiscutiblemente, aunque hacía tiempo que había perdido la cuenta de los marcadores. Sólo el que se bebiese su copa casi de un trago delató lo muy nerviosa que ella también estaba. Estás, simplemente… increíble- conseguí decir. Pues va siendo hora de que te lo creas- dijo, pícara, mientras colocaba la copa vacía de vuelta en la mesita y me rodeaba el cuello con sus brazos. Rodeé su cintura con cuidado, como temiendo que todo fuese un sueño y se fuese a desvanecer de entre ellos, o romper en mil pedazos como una figurita de cerámica. O algo. Pero no lo hizo. Ella estaba ahí, conmigo, y no había vuelta de hoja para ninguno de los dos. Un pequeño escalofrío recorrió su espalda cuando mis manos la rodearon, y otro me recorrió a mi cuando me incliné sobre ella y besé sus labios primero con tranquilidad. Aquella vez, a diferencia de todas las anteriores, teníamos toda la noche para nosotros.

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Al menos, esa era la teoría. Pero todo el mundo sabe que, como dice la célebre frase de alguien que no recuerdo, "ninguna teoría sobrevive al encuentro con los hechos". Y aquella tampoco lo hizo. Sentir su calor, la humedad de su boca, la pasión de su mirada, el roce de su pelvis… todo tan directo, todo sin temores, hizo que ambos nos disparásemos. Quizás simplemente, llevábamos demasiado retraso. Pero el primer y tranquilo beso rápidamente se cambió en un torrente de pasión, de mordiscos, de lametazos, de intercambios apasionados hasta que no supimos de quien era la saliva que teníamos en la boca. Mis manos se apropiaron de su culazo firme, de sus altivos pechos, de su coño que se humedecía con rapidez, de sus caderas de slalom, de su cuello de marfil. Sus manos rápidamente abrieron mi camisa, se deshicieron de mi cinturón y desabrocharon mis pantalones. Pronto ambos estuvimos en iguales condiciones: en ropa interior. La subí sobre la mesita de las bebidas, lanzando una de las copas al suelo y haciéndola añicos, y me retiré un paso. Mientras recuperaba un poco el aliento, no podía dejar de admirar la belleza perfecta que tenía delante, toda para mi. Y yo, todo para ella, pues me escrutaba en igual medida que yo lo hacía. Mientras nos besábamos de nuevo, bajé mis manos por sus caderas y, con su ayuda, deslicé sus bragas por sus piernas hasta que cayeron. La noté temblar un poco, no se si de miedo, de excitación, de sorpresa, o inseguridad. Quizá un poco de todo ello. Y aproveché este momento para agacharme frente a ella y comenzar a devorarle los bajos como nunca lo había hecho. Besé, lamí, acaricié, penetré con dedos, sorbí, chupé, y cosas incluso para las cuales no tengo verbos adecuados. Todo con tal de disfrutar del peculiar sabor de sus líquidos, que me demostraban lo mucho que le estaba gustando. Y si a ella le gustaba, a mi me gustaba. Y entonces, por primera vez, la oí gemir con cierta rotundidad. No, no era como en todos los relatos y pelis porno, que parece que a las mujeres les apetece hacer que todo el mundo en la manzana siguiente se entere. Pero, desde luego no era tan callada como cuando hacíamos lo mismo en el despacho. Así, entre suspiros quedos y ligeros gemidos, se intercalaban pequeños grititos de placer, y gemidos mayores que se acentuaron ligeramente a medida que se aproximaba su orgasmo. El cual llegó justo después de su grito más fuerte, mientras arqueaba la espalda como tanto le gustaba hacer. Su sonrisa depredadora fue probablemente la cosa más bonita que he visto jamás, y la mejor recompensa. Aunque lo que vino después tampoco estuvo, precisamente, mal que digamos. Ella me empujó suave pero firmemente contra la cama, y tiró de mis calzoncillos y calcetines. Yo me había olvidado de estos últimos, pero se ve que ella no. Y, una vez estuve desnudo frente a ella, su pequeña lengüecita salió a humedecer sus labios, como si anticipase un banquete. Tengo muy claro que es

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produce inseguridad. Ya era hora de que completásemos la siguiente parte del contrato. Quedarme quieto ciertamente no iba a ser estar a la altura. me acercó con sus brazos y me besó. Así que la introduje un poco. exagero. Desde luego. ¡Para. 80 . Entonces lo agarró con una mano y. yo la cogí de las axilas y la tumbé en la cama. de golpe. Obviamente no era virgen. pero lo tenía mucho más cerrado de lo que uno esperaría de una chica de veintisiete años con su cuerpo y su mente. No es que tenga un monstruo entre las piernas. estar a su altura. al lado de mi. con cuidado para no hacerla daño. y continué un poco más. viendo que me paralizaba brevemente. pero lo único que conseguí (a parte de que nos calentásemos ambos una burrada) fue que se riese con una risa inocente y sin malicia alguna.un gesto que hizo por mí. internándome un poco en su coño. Al menos me lo hizo a mí. pero tampoco la tengo pequeña. besando. acariciando. Así que me coloqué sobre ella. pero ¡yo ya estaba más que en mi máximo! Y entonces. que ya estaba de nuevo lista para la batalla. Casi daba vértigo estar en la cama con una preciosidad tan perfecta al lado. y puse mi polla. por primera vez. No lo era. Angie llego hasta el final y me corrí sobre el suelo del hotel como si quisiese pintar toda la habitación de blanco. pero aún así fue tan erótico que mi pene dio un saltito. Aquella vez ya no. pero dentro de ella. me dejaba al límite. con una maestría que ninguna otra mujer que haya estado conmigo había tenido jamás. ¡había que poner toda la carne en el asador! Y. ambas cosas hizo con una ligera crueldad. Sin embargo. y se hubiera empalmado aún más si fuera posible. y al principio le costaba hacerlo todo de tirón. entrando paso a paso. que pedían amor. Y me la chupó como si se jugara la vida en ello. Obviamente. que me haces cosquillas!Por lo que paré. mordisqueando ¡incluso soplando y acariciándola con el pelo! El mismo tratamiento le deparó. pero nunca se sabe. esperé a que se habituase. para. todo esto no cabe en una de mis servilletas. Por respuesta. cuando yo pensaba que iba a parar de nuevo. prueba de lo mucho que había aprendido desde que habíamos empezado a jugar juntos. succionando. Una y otra vez. también a mis huevos. sobre su coño. si no llegaba. burlonamente. haciéndola rabiar. Fue como una declaración de guerra. pero salió tanto como nunca en mi vida. Pero ella. ¿no crees?casi suspiró en mi oreja.comentó. Lamiendo. lentamente. ella paraba. al menos habría tenido una noche mágica con ella. Comencé a acariciárselo por fuera. ya que siempre que yo estaba a punto. darle lo que realmente merecía y deseaba… ciertamente. Es cierto que así la corrida es mayor. Imagino que probablemente no le haría daño de todas todas. se lo tragó entero.

Al principio. y cuando vi que su espalda se arqueaba y soltaba un único grito me dejé ir yo dentro de ella. brevemente. Eso sí. y luego lo retomaba.me dijo ella. con amor. Tranquilo. me recliné sobre ella y la besé con gratitud. de a dónde íbamos. pero no sería verdad. un millón de cosas. Después un ritmo más fuerte. pero yo paraba. Parando si veía que ella aún no llegaba. pero de algún modo los de ambos incluían al otro. y he de reconocer que cada vez que me detenía todas mis hormonas y pensamientos gritaban "¡Joder. los besos y las caricias hasta en los lugares más recónditos que alcanzásemos. y que nos permitiese seguir con los calentamientos. charlando. que tengo conmigo las pastillas para el día después. tranquilo. Aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo 81 . Ella se corrió un poco antes. y finalmente un sin ritmo con toda la pasión y energía que yo tenía. Mi hermana me las consigue de trapicheo. con no se. Quizá fue un polvo más salvaje y breve que el otro. no pares. Al cabo de esa media hora nos dimos la segunda ronda. acercándonos a ambos al orgasmo. de a dónde no íbamos. retrasando así mi final hasta que llegase el de ella. No eran proyectos de pareja. ¡La había liado! ¿Cómo podía ser tan tonto? ¡Un jodido error de principiante! No es que yo lo hubiese hecho con un millón de mujeres. de la mía. con ella cabalgándome como una amazona mientras yo escalaba sus poderosas montañas con mis manos alpinistas. más apasionado y caliente. Diría que el de ambos fue a la vez y precioso.Eres un tonto. Pero ella me tranquilizó con una sonrisa. sigue de una puta vez!". mientras me besaba con verdadero sentimiento. Fue entonces cuando me di cuenta de que no llevaba condón. De su vida. que fuese algo que pudiese mantener un buen rato y que disfrutásemos ambos. pero desde luego no cometía tonterías como esa. cariñosamente. Nos quedamos en la cama como media hora. pues ambos seguíamos medio a tono aún antes de empezarlo. comencé a darle ritmo a la cosa. de todo y de nada. O no debería. una vez estuvo dentro del todo. pero fue tan gratificante como el anterior. ¿Cuál? Eso no lo sabía. un ritmo pausado pero firme. pero sin buscar hacerle daño.Con un suspiro.

Es guapa. Mis padres se divorciaron hace mucho tiempo. vivimos mi hermano y yo con mi madre. el tiempo en que tardé en darme cuenta de que aquel chico no era el que me convenía. Su educación no ha sido excesivamente estricta. tampoco muy laxa y siempre ha tratado de ser comprensiva con nosotros. 82 . muy bien. sin pasarse. Tenía dos fallos fundamentales. El primero era que. dentro de una familia casi normal. cuando hacíamos el amor. sólo había tenido un novio serio hasta ahora en que acababa de cumplir veintidós años. A nivel personal.Una chica normal Me considero una chica normal. no era nada del otro mundo y a mí cada vez me apetecía menos. Estuvimos un par de años saliendo juntos. acaba de cumplir 44 años y se conserva muy. una abogada de prestigio que trabaja en un buen bufete.

finalmente. fueron los celos. harta de gritar. los que no están realmente enamorados son ellos. control sobre mis amigas… Al principio me pareció normal. él fue el primero y. ¡Qué zorra! ¡Y yo que pensaba que iba a ser la suegra perfecta! Si estaba decidida a dejarle definitivamente. nunca había una segunda vez o algún tipo de caricias o mimos…. cada vez fui afianzándome más en la idea de que la mayoría de los tíos van a lo que van. mi madre se iba encendiendo más y más. Conclusión. Mamá me montó una bronca de las que hacen época por el tema del embarazo. ya encontraría al indicado. sólo me dijo que las “pruebas de amor” las hicieran los chicos. me tenía controlada todo el día. a qué hora iba al colegio y a la que volvía. como siempre. Era un celoso patológico. mi madre tenía razón. acabó llamando al chico para ponerle de vuelta y media. además. si no te respetan. Apliqué esa premisa al seguir con mi vida y. conforme le iba relatando todo lo sucedido. me daba mucho corte. Acabó dándome la razón. si te presionan para que te acuestes con ellos. cosa que tampoco me quitaba el sueño. -Mira Lidia. escuchó mi versión y. que no cayera otra vez en una trampa tan burda. nada de amigos. que si tenía que hacerme respetar. empecé a explorar el mundo de la satisfacción solitaria. acabó por escucharme cuando la convencí de que tenía la regla (la tuve que enseñar una compresa) ¿Cómo iba a estar embarazada si estaba mala? Entonces sí. no escuchaba nada de lo que le decía ni atendía a razones. si te dicen que si no lo haces es porque no les quieres. en el momento en que me presionaban y les contestaba lo que ella me dijo. amenazándole con todos los fuegos del infierno y los gritos que le metió a la zorra de mi “ex suegra” se oyeron al otro lado del charco. con quién iba. Soporté como pude el chaparrón: que cómo había pasado. Cómo consejo y para próximas citas. algo que no había 83 .Yo no conocía otra cosa. El hombre que te quiera de verdad sabrá esperar a que tú estés lista. creí que el definitivo. Emilio casi siempre se corría muy rápido y ahí se acababa todo. Mientras tanto. luego un poco pesado para acabar siendo un agobio continuo ¡No me dejaba ni respirar! Terminé dejándole cuando no pude soportarlo más. Fue entonces cuando su madre llamó a la mía para decirle que yo estaba embarazada y así forzarme a volver con él. tardaban uno o dos días en dejarme tirada. quedándome más fría que un témpano y con un dolor de ovarios… El segundo. que si era una irresponsable. que si era demasiado joven. tú les contestas que. tampoco lo comentaba con ninguna amiga del colegio para comparar con ellas. Siempre me preguntaba si “había llegado” y siempre le contestaba que sí. el realmente importante. que si era tan fácil llevarme a la cama me iban a considerar una golfa… Hasta que. viendo como se portaban los chicos con los que me enrollaba. curiosamente. me afianzó más en mi decisión.

intenté ser lo más sigilosa posible para que mi madre no se despertara y me montara un escándalo por llegar en ese estado. al ir a entrar en el mío. tenía la puerta abierta y estaba vacío. la persiana estaba bajada excepto un resquicio en la parte inferior. oí unos gemidos y luego gritos ahogados que provenían de la habitación de mamá. No quiere decir que no me acostara nunca con nadie. bailando… Hasta que. Ahora vivía un momento plácido. se me presentó un problemilla que dio origen a algunos agobios. era la última… Todavía estaba muy mareada y la cabeza me daba vueltas. Con ellos conseguía satisfacerme si tenía necesidad. ella nunca traía hombres a casa. No sé por qué quise ver qué pasaba ¿Qué me importaban a mí los ligues de mi madre? ¿Por qué tenía que espiar si estaba follando y con quién? Fue más fuerte que yo. particularmente. pero no quería seguir por ahí. no me hubiera hecho ninguna gracia encontrarme a alguno de sus amigos en el desayuno. Todavía era temprano para la hora en que solíamos volver a casa. a lo mejor tenía abierta la ventana. le comía toda su intimidad ¡Jesús. ¡Qué polvo se estaba echando! La puerta estaba cerrada. Acercándome con cuidado oí crujidos de la cama. Entré bastante mareada. estaba cada vez peor y. a pesar de haberle dicho a mi madre que no iría a dormir. había quedado con mis amigas para salir como todos los fines de semana. los visillos abiertos… ¡Dios mío! Asomándome vi. no me podía creer que mamá estuviera haciendo eso ¡Puta curiosidad! Quizás el alcohol… Salí sin hacer ruido por la puerta del salón acercándome a su habitación. con unas ganas de vomitar tremendas. a raíz de un descubrimiento que hice hace no demasiado tiempo. disfrutaba un montón y no tenía más problemas. preferí volverme. Siempre pensé que mamá no tenía aventuras de ningún tipo. cómo mi madre (suponía) arqueaba la espalda al recibir las acometidas de un fulano que. sólo que era algo muy esporádico. Pasé por delante del cuarto de mi hermano. María y José! 84 . gritos y gemidos sincopados… No había lugar a dudas. bebiendo. No recuerdo si era viernes o sábado por la noche. metida la cabeza entre sus piernas. Al llegar. a una pareja que se lo estaba montando de miedo. la ventana abierta para hacer correr el aire. Me extrañó mucho.hecho nunca. Al principio yo solita para seguir con algunos juguetitos que me compré. gracias a Dios siempre había sido muy discreta. a mí. en la penumbra de su cuarto. Pero los tiempos de bonanza no suelen alargarse en el tiempo. no tenía tiempo. por haber tomado demasiados cubatas sin haber cenado. empecé a encontrarme fatal. no podía ver nada… ¡La terraza! Todas las habitaciones daban a la terraza corrida que abarcaba todo el exterior del piso. sin novio ni ganas de tenerlo. Veía el brillo de su sudor. Como hacía calor. Fue un acuerdo tácito con nosotros. Anduvimos por varios pubs a los que solíamos ir.

El tío no paraba. NOOOOO. esa señora de los consejos sobre el respeto. hasta la primera papilla. era impresionante. me metí en el baño. mamá! ¡Qué manera de correrte! ¡Me has dejado hecho polvo…! ¿Luis? ¡Coño. No sabía si me habían oído. Tenía que ser él que volvía a su cuarto. el fulano se subió encima de ella con la evidente intención de follársela. me fui corriendo a mi habitación. tenía que morderme los labios para no gritar. casi hizo que se me salieran los ojos de las órbitas. estaba más allá del espanto… Sin poderlo evitar eché todo el estómago. muy fuertes. gritaba y se arqueaba como una loca… Nunca había visto a nadie disfrutar así. no le distinguía las facciones pero… ¡Joder. Sin hacer ruido. SIIIII. perdiéndose en mi interior por debajo de la minifalda. que conste) a mi entrepierna. ¡Dios mío. ¡Qué bestia! ¡Qué orgasmos! Creo que mamá estaba al borde del desmayo ¡Qué tío! Mi mano frotaba con más fuerza mi botoncito. con la cabeza aún embotada una de mis manos bajó (sin querer. me quedé estupefacta. todo me daba vueltas ¡Iba a volver a vomitar! ¡Mi madre y mi hermano! ¡Qué asco! ¿Se habrían vuelto locos? Tras varias arcadas en la taza del wáter. pero el tamaño de aquella barra no me pasó inadvertido. qué cosa! No distinguía apenas las caras. Después de un alarido alucinante (mamá debía de haber tenido el orgasmo de su vida). mamá gemía. dos. ay. gritaba.Dijo el tío con voz jadeante. gemía… Hasta que. ¿Sería un gigoló? ¿Un tío de compañía? ¡Joder qué pasada! ¡Cómo se lo hacía! Me produjo una excitación tremenda. NO. que sólo había conocido la de mi ex y pocas más. eso no era normal… El siguiente grito de mi madre al sentir cómo aquella herramienta la taladraba. dos dedos desaparecían en mi interior. tres. mamá. Tenía que ser un puto. El tío empezó a bombear a lo bestia. El fulano dio unos golpes secos de cadera en los que parecía hundir a mi madre en el colchón. Mi madre debía de alucinar. mi hermano! ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡Dios mío. ¿Mama? Ay. no se cortaba un pelo. uno. Mi hermano. esa señora que se había dejado seducir por su propio hijo… ¡Qué zorra! ¡Qué hijo de puta! ¡Follarse a su madre! No pude dormir en toda la 85 . mi hermano se había tirado a mamá! ¡JODER! ¡DIOS! ¡ME MUERO! Se me revolvieron las tripas. Mi madre. NO. cuatro… Acabó derrengado encima de ella mientras mamá le acariciaba el pelo medio ida… Se incorporó. Yo. NO PUEDO MAAAÁSSSS… ¡CORRETE MI AMOOOOORR! Ya. sigilosamente salí disparada de allí. ay. ya llego… . Me quería morir. cerrando la puerta justo cuando oí a alguien salir al pasillo.

Vale. ¿Quién sería esa señora que tenía tanto que perder? Poco a poco. claro que si se enteraban en su bufete lo más probable es que la echaran. ¡Ya está! ¿Y si se enteraba de que estaba con otra…? ¡Qué mierda. Anoche no parecía que te lo pasaras tan mal… – Siguió mamá –y tampoco he sido muy exigente ¿No? – Dijo tajante. lo que guardas en tus pantalones… Pero soy mayor de edad. Al acercarme a desayunar. pero… ¿de qué íbamos a vivir? ¡Mierda. no había pegado ojo. sus dos retoños enrollados… ¡Qué bueno! 86 . la que me dijo cómo eras. pero… ¡Acostarte con tu propio hijo! ¡Era lo peor que había visto en mi vida! Estuve mucho tiempo comiéndome la cabeza. Fue ella la que me lo tuvo que contar cuando lo descubrí. ¡Ya lo pillo! Pero no me parece normal. decidiendo si enfrentarme a ellos o no. O sea ¿Era mamá la que obligaba a mi hermano? ¡Qué zorra! ¿Y todo por una buena polla? ¡Qué puta degenerada! Había que reconocer que Luis estaba de impresión.. en la aberración que suponía… ¡Qué pesadillas! Me levanté temprano hecha unos zorros. la daría igual! Me iba a salir humo de la cabeza. era incapaz de imaginar nada… ¡Ya! ¿Y si la otra era yo? Eso la tendría que doler de verdad. pensé que la mejor manera de joder a mi madre era quitarle al semental. tras descubrirles otro día haciendo lo mismo. con unos atributos que me habían dejado de piedra. muerta de curiosidad me quedé tras la puerta. vale. no he hecho nada malo ¡Eres mi madre! No me lo puedes volver a pedir. otra idea fue madurando en mi cabeza. ni siquiera un poquito bien ¡Sigues siendo mi madre! Mamá soltó una carcajada de triunfo. se lo seguiría pidiendo y él era tan salido que seguro que volvería a su cama… ¿Y si lo contaba? Al ser mayores de edad no era ningún delito. mierda y mierda! Esto era súper complicado. en la cosa de mi hermano. haberlo pensado antes follarte a mi mejor amiga. no puedo. – Contestó Luis gimoteando. oí una conversación en la cocina. acostarse con una de las amigas de mamá.noche pensando en el cuerpo sudoroso de mi madre. o hablarlo con mi hermano… Ninguna me hacía ninguna gracia ¿Por qué tenía yo que enfrentarme a nadie? ¿Y Luis? A fin de cuentas. No fue de la noche a la mañana pero. o solo a mi madre. incapaz de mirar a ninguno a la cara. en las veces que parecía haberse corrido. él era una víctima (o no). Aunque ya le valía. ¡Eres mi madre! No me puedes pedir que me acueste contigo… Mira hijo. Mamá – Decía Luis –No puedo seguir haciendo esto.. Bueno… ¿Y cómo le quitaba yo esa obsesión por su hijo? A lo mejor no lo conseguía.

ideé un plan. mentalizándome durante semanas. por la tarde preparaba escritos. Me estaba carcomiendo por dentro.Ni de coña. Era perfecto. Haciéndome rogar durante un rato. Me eché zumo de limón en los ojos para enrojecerlos y poder llorar (hay que ser bestia) y me senté en el cuarto de estar disponiéndome a esperar. Dando muchas vueltas al asunto. me costó lo suyo decidirme pero no se me ocurría otra cosa. Unos días después. bastante malo por cierto. Luis no había llegado todavía. Es una tontería. Apenas hablaba con ellos. me tenía que encontrar hecha polvo. Al entrar en el salón y verme. recibía clientes y cosas así. flipando por el escozor que me produjo el puto zumito... ¿No llegas a donde? – Me preguntó asombrado. culito respingón y una cara agradable (dicen). Es una estupidez. Estuve dándole vueltas. tenía toda la tarde para empezar a desarrollar mi idea. Luis no debería tardar. prométeme que no se lo dirás a nadie… – Le dije con cautela -No suelo ir con muchos chicos. boca abajo y llorando. Mamá iba a los juzgados por la mañana. Nada. incorporándome e intentando recomponer la postura. – Dije entre hipos secándome los ojos. no se me pasaba por la cabeza. aunque era menor que yo siempre adoptaba un aire protector conmigo cuando estaba mal. Hasta las nueve o diez de la noche no solía volver a casa. Unos minutos después llegó a casa y yo empecé mi escenificación. acabé soltándole la bola que tenía preparada. al volver de la facultad. no tengo demasiadas relaciones pero… Nunca llego con ninguno. dime por qué estabas llorando – Insistió Ya te he dicho que nada. nunca he destacado por mi imaginación. eso suponía acostarme con Luis o dar esa imagen. no iba a ser nada fácil ¿Cómo le dices a tu hermano que se pase por tu cama? Y más después de lo que le estaba haciendo mamá. iba a pensar que las mujeres de esta casa éramos unas zorras de cuidado. era mi hermano pequeño y se me revolvía el estómago sólo de pensarlo. Me tumbé en el sofá. sólo me desahogaba en la facultad aunque no le había contado a nadie lo que había descubierto. nada – Le contesté llorosa. o hacía algo o me volvía loca. prefería mantenerme a distancia de la degenerada de mi madre y el imbécil de Luis. Aunque estoy muy bien (creo yo) con buen tipo. Acabé decidiéndome. qué careto! Venga Lidia. 87 . ¡Joder. pero seguía sin ocurrírseme nada mejor. tía. se acercó enseguida preguntándome qué me pasaba. la siguiente cuestión era conseguir lo que me había propuesto. tetas en su justa medida. Luis siguió insistiendo.

tenía que dejar madurar la chorrada que le había soltado a Luis y lo que me proponía hacer. con la cara muy colorada y los ojos rojísimos (caray con el limón). que era frígida o algo así – Seguí hablando como si estuviera muerta de vergüenza –Pero he ido al ginecólogo y me ha dicho que está todo bien. tronca… ¡Pues al orgasmo. noté su cariño. – Dijo haciéndome una caricia en el pelo – Pero lo que no tienes que hacer es llorar. Ya. no sé. Ah ¡Hostias! ¿Y eso? ¿Tienes algún problema? Pues creía que sí. Después.Seguí sorbiéndome las lágrimas –El médico dice que para solucionarlo. tía.¿A dónde va a ser? – Respondí como si fuera evidente No sé. Procuraba llegar a casa antes que Luis. Dándole las gracias por haberme escuchado. a lo mejor ella te puede ayudar. Todas las noches me costaba muchísimo sentarme a cenar con mi madre. ¿Qué le habría llevado a seducir a su propio hijo? Era algo que se me seguía escapando y me hacía confirmarme más en mi decisión de “liberar” a mi hermano de las garras de esta arpía. tía – Le veía totalmente perdido –Deberías hablarlo con mamá. a lo mejor. ¡Pero no sé por qué te cuento esto! – Contesté haciéndome la estrecha. encerrarme en mi habitación y masturbarme con el vibrador. Todavía no tenía nada claro qué iba a pasar y. Los días siguientes me dediqué a poner en práctica el plan trazado. idiota! Que no me corro nunca… – Dije poniéndome muy colorada. no pasa nada porque me lo digas. a pesar de querer auto convencerme. En ese momento pensé que. cuando vea que llego normalmente. seguía teniendo todas las dudas del mundo de poder seguir con esto. ir con algún chico a ver qué tal. me fui a mi habitación de la que no salí hasta la hora de cenar. sería capaz de llegar hasta el final. Esperaba hasta que estuviera a punto de entrar o hubiera llegado ya. Aunque me jodía un poco que tuviera esa condescendencia conmigo. más colorada todavía. Haz lo que te ha mandado el médico y pruebas. lo mejor es empezar con un consolador o un vibrador y usarlo yo sola hasta que consiga un orgasmo. tarde lo que tarde. Yo no tengo ni puta idea de nada de eso… Me tenía que tirar a la piscina de golpe. ya verás cómo todo se arregla. ¿Qué funciona? Cojonudo ¿Qué no? Pues hablas con el él o con mamá. había resultado una zorra de cuidado. jamás pude sospechar que pudiera tener una actitud semejante. si no te estaba diciendo que me ayudaras… . que tiene que ser un desorden psicológico o algo parecido. Ya te he dicho que es una tontería. 88 . No te rayes. era el momento. tía. estoy un poco sensiblona… No sé. lo que prefieras. que suele funcionar casi siempre.

seguí con la rutina del vibrador y la puerta abierta sólo una rendija. Me estaba preparando un bocata ¿Quieres que te haga algo? – Me dijo apartando la mirada. que pensara que había sido un descuido. di el siguiente paso. me corría patas abajo. me produjo una extraña sensación de triunfo. por lo menos había logrado que se excitara. sólo imaginando que me vería. intentaba dejarla en la situación original. Agotada. súper satisfecha de mi actuación y de lo que había disfrutado. dejar la puerta un poco más abierta. Dejé una pequeña rendija de la puerta abierta. A partir de entonces. Después. Cada día estaba más cachonda. me había desnudado entera y tenía mi aparato metido hasta el fondo. También tenía la cara colorada y me fijé disimuladamente en el bultazo de sus pantalones. disimuladamente. Ah. Seguí con el cacharro metido. También fui consciente de que cada día que pasaba yo me excitaba más imaginando que me estaría escuchando detrás de la puerta. se notaba que había alguien detrás y que. aunque a veces no estuviera todavía a punto. salí de mi habitación y fui a la cocina como si nada. como si evaluara mi físico o me imaginara con mi juguetito. Estaba más abierta. de una forma alucinante. lo suficiente como para que pudiera disfrutar sin necesidad de tocarla. me vestí. Pasada una semana o así. 89 . daba unos gritos y gemidos tremendos cuando sentía que él estaba en casa. Hola Luis ¿Cuándo has llegado? No te había oído. todo era en su honor… Empecé a encadenar orgasmos seguidos sabiendo que él me miraba.Naturalmente. dejaba la puerta bien cerrada y. Me hice la sorprendida al verle. Iba por buen camino. La cuestión era que no sólo pudiera oírme sino que me viera directamente. salía de la habitación con la cara roja como una amapola y sonrisa tonta haciendo como si no hubiera hecho nada. Hola tía. con el consolador vibrando a tope y mis dedos frotando frenéticamente mi nódulo de placer. disfrutaba como nunca al darme cuenta de cómo mi hermano la abría más e intentaba luego dejarla como estaba. Cuando oí que entraba en casa ya llevaba un rato jugando con el vibrador y. – Le dije como si fuera extraño verle en casa. me corría como una burra con el cacharrito que tenía. Tampoco sabía que tú estuvieras aquí. Luis no se atrevía a hacer ningún comentario pero me fui dando cuenta de cómo me miraba en esos momentos. me fijé en la puerta con los ojos casi cerrados. cuánto se atrevía a mirar… había que ir un paso más allá. Tenía que dejar la puerta de mi habitación abierta sin que pareciera hecho a propósito. estaba muy excitada. ¡Dios mío! ¡Virgen Santa! ¡Qué pedazo de orgasmo! Al relajarme un poco después de este clímax bestial. No sé muy bien el panorama que llegaba a abarcar. me excité yo misma los pezones… Empecé a gemir y gritar desaforada cuando. Casi siempre era verdad.

Ya llevaba un par de semanas de tratamiento. Hasta un día en que vi cómo se iba disparado al tener otro de mis orgasmos. Estaba más cachonda que nunca. era conmigo con quien debería estar… Mi madre se puso como un tomate y quiso excusarse de la forma más tonta. mamá. Improvisando sobre la marcha. notando perfectamente que mi hermano estaba escondido viéndolo todo. Llevaba un buen rato disfrutando con mi vibrador. Siempre has dicho que serías discreta y no lo harías ¡No me ha hecho ninguna gracia! – Le dije haciéndome la enfadada. – Contesté con mosqueo –Deberías bajar un poco el volumen. quería que Luis entrara en la habitación. fui hasta su 90 . se llevara a mi hermano a su cama. intenté dar otro paso más. cada vez me ponía más imaginar que Luis estaría al otro lado. no de la suya. empecé a necesitar algo más. Anoche estabas con un hombre en casa. incapaz de levantar la vista. la puerta de mi habitación estaba totalmente abierta y aún viéndole. Haciendo un esfuerzo me levanté rápidamente detrás de él. jugara conmigo. mi hermano.. también me había excitado bien los pechos consiguiendo que mis areolas aparecieran muy inflamadas y los pezones tiesos del todo. viéndome desnuda. la zorra de mi madre. porque vaya gritos. me tocara… Pero no se lanzaba para nada. No podía más. con mucho grito y gemido dedicado a la audiencia. lanzarme a lo desconocido. si esto seguía así iba a ser yo la que me lo tirara. mi plan no daba más de sí. hacía como si no me diera cuenta. Me fijé en la cara de Luis. Y la dejé allí toda cortada. incluso una vez en que no pude evitarlo. o era eunuco o tenía que estar subiéndose por las paredes viendo cómo me metía aquel consolador. oyendo mis gemidos… Y yo ya ni lo cuento. como la grana.Dijo a la defensiva. Tampoco hizo falta ningún disimulo. ¿En mi habitación? ¡Qué va! Estaba sola viendo la tele. Pues debía ser una película porno. Cada vez que me corría era mejor que la anterior y todo por Luis. Tuve un orgasmo impresionante. me hacía falta algo más que un consolador al pensar en él. Debía ser porque mi madre le tenía bien servido. Empecé a quedarme en casa los fines de semana o volvía lo más pronto posible para evitar que mamá. debiste escuchar eso… . Empezaba a pensar que mi hermano era de mi propiedad. La vez siguiente dejé la puerta todo lo abierta que pude sin que pareciera hecho ex profeso para su deleite. Las siguientes veces que utilicé mi vibrador en honor de mi hermano. Algo estaba cambiando dentro de mí. Creo que lo estaba consiguiendo. estaba realmente molesta sabiendo que Luis había tenido que pasar otra noche con ella. la mañana siguiente le comenté a mi madre que había escuchado a alguien en su cuarto..Dicho y hecho.

sabía que estaba con su cosa en la mano moviéndola a toda velocidad. pero es que… ¡Joder. desde que le dije a mi madre que la había oído. joder. pareciéndome que decía mi nombre. además. incorporé un poco la cabeza mirándome cómo me entraba el vibrador… ¡LUIS! ¿QUÉ COÑO HACES AHÍ? – Grité haciéndome la sorprendida. El pobre estaba todo cortado. Me miró asustado desde el quicio de la puerta con su herramienta fuera y salió pitando sin contestar. sin ninguna idea buena. Bueno – Dije aparentando estar algo más calmada –La culpa es mía. no soy de piedra! – Se excusó. Oye Luis. pero me dio esa sensación. estabas con esa cosa y gemías y… ¡No sé. dejaba la puerta abierta sabiendo que iba a estar espiándome… ¿Y ahora? Me devanaba los sesos y no se me ocurría nada. ¿Y bien? – Insistí Perdona Lidia. con el vibrador en la mano fui corriendo tras él impidiendo que cerrara la puerta de su habitación. Tenía que hacer algo distinto. ¡Joder! ¡Si estoy desnuda! – Soltando mi juguete como si quemara me tapé el pecho y mis partes con las manos buscando algo con qué cubrirme. no estaba muy segura. se serenó un poco. me frotaba el clítoris con los dedos llenos del mismo lubricante que usaba con el aparato. esto es secreto. Luis me espiaba tras la puerta abierta como siempre. Creí que estaba sola y no me di cuenta de cerrar la puerta… ¡Pero me podrías haber dicho algo! ¡Qué vergüenza! ¡Me has visto con esto! – Le enseñé el consolador.habitación pero ya se había encerrado y escuché detrás de la puerta cómo (parecía) se estaba masturbando. me masturbaba todos los días con mi juguete cuando sabía que él ya estaba en casa. no sabía ni qué decir.E hice cómo si me diera cuenta en ese momento de que estaba sin ropa. intentando 91 . Como sólo mascullaba. Pero ya no sabía qué más hacer. No supe muy bien ni cómo lo hice. Yo seguí. ya sabes por qué lo he hecho pero no se lo cuentes a nadie. Ni me molesté en vestirme. Estaba convencida de que estaba a punto de caramelo. me planté totalmente desnuda delante de él. me moriría de vergüenza… . algo que le provocara definitivamente. Luis. ¿Se puede saber qué hacías detrás de la puerta de mi cuarto? ¿Te parece normal espiar a tu hermana? – Dije muy acalorada haciéndome la ofendida. creía (dentro de lo que cabe) que no habían vuelto a acostarse juntos. Luis jadeaba mientras intentaba meterse su cosa alucinante en los pantalones. tía! Al pasar te vi. Estaba con la mente en blanco. la puerta estaba abierta y tú… Tú… Pues eso. Tenía mi vibrador metido hasta el fondo. todavía muy cortado.

Me puso una mano en la espalda dándome palmaditas. conseguí llorar. estaban al borde de mis nalgas… Le abracé más fuerte. apoyada contra él. ¿Hasta dónde es capaz de aguantar un tío abrazado a una chica desnuda? Supongo que depende porque. me consideraría una puta… Pero tú no… ¡Qué buen hermano eres…! – Si no empezaba ya. perdona… . no me he dado cuenta. luego en su hombro. No pienses mal de mí. tía. quise que notara cualquier parte de mi anatomía. No se movía. no ha sido a propósito. en esta postura. sé por qué usas ese cacharro pero… En fin. Luis. ya sí que no sabía qué más hacer… Por si acaso. Tenía el jersey tapándome las tetas y el coño pero. ¡Coño Luis! ¡Me podrías haber dicho que estaba desnuda! ¡Qué corte! – Seguí fingiendo. mis lágrimas humedecieron su cuello mientras los sollozos (fingidos) me recorrían entera… No llores.dar una imagen de vergüenza y timidez. Si ya se había tirado a su madre ¿Por qué se controlaba conmigo? ¿Tan fea o poco apetecible me consideraba? ¿O sólo era por ser su hermana? ¿Y ahora qué coño hago? En ese momento me di cuenta de que con disimulo. Una segunda mano me abrazó y un segundo escalofrío subió por mi columna. por los nervios. redondito y respingón. al acariciar mi espalda. su cosa se clavaba en mi monte de Venus. me ha dejado un poco descolocado… Arrecié en mis lágrimas. por la excitación. Cuando se 92 . le abracé yo también para que pudiera notar aún más mis pechos excitados… ¡Qué vergüenza estar así delante de ti! Cualquiera hubiera pensado lo peor. si yo daba el primer paso estaba perdida. además de la cabeza en su hombro. estaba con los ojos como platos como un pasmarote. Estaba con la sensibilidad a flor de piel. no me vería mejor que a su madre… Disimuladamente me restregaba más. no hacía nada más que abrazarme y consolarme. sus manos llegaban un poquito más abajo que la vez anterior. iba a hacer un ridículo espantoso. me tenía que ver todo el culo al aire. me aproximé a él con timidez apoyando la cabeza en su pecho. no esperaba verte así. suspiros de angustia me sacudían y él lo notaba. Cogí un jersey que estaba encima de una silla poniéndomelo delante. intenté restregar un poco mis tetas contra él aunque estuviera vestido… Haciendo un esfuerzo enorme. jadeé un poco junto a su oreja poniéndome de puntillas y esas manos traspasaron el umbral de lo prohibido. Si no se lanzaba un poco y me daba pie para intentar algo más. no pasa nada – Su voz sonaba sofocada – Sé que no eres ninguna golfa. en este caso. me produjo un escalofrío en toda la columna… Me junté un más aún. Lidia. solté el jersey y me pegué un poco más. por el miedo a lo que pretendía hacer… Pero tenía que ser él.Intentaba ser la inocencia personificada.

como pidiendo permiso. Nadie me había tocado nunca ahí. agarré aquel cacharro asombroso llevándomelo a la boca. consideré que era el momento de colaborar. notaba perfectamente su cacharro contra mí. por delante. No pude conseguir más. de incitarle a seguir avanzando… Le mordí el cuello y la oreja dando un gemido sordo. sintiendo aún los coletazos del éxtasis. ni yo misma lo había intentado. En el momento en que intenté metérmelo. con todas las letras! De rodillas a sus pies.posaron en mi culo muy suavemente. en mi vida había tardado tan poco… ¡Dios! Aahhhhhh Y le mordí el cuello con fuerza. sus caricias subieron de nivel. él jadeó y llevó la otra mano. yo suspiraba en su oído… Una mano empezó a deslizarse a lo largo de mi raja bajando hacia zonas más excitantes. En un momento. desabroché sus pantalones para liberar ese aparato que sabía que tenía. en la vida había hecho una mamada ni me habían comido el coño (mi ex era muy rarito o yo muy cortada). un dedo juguetón hacía círculos en mi agujerito trasero metiendo un poco la punta. Si me quedaba alguna duda. me devolvía los mordiscos en cuello y orejas… Me estaba excitando más y más y casi me corro cuando uno de sus dedos entró en mi interior. Lo metía y sacaba. Me estremecí de placer en el momento en que acariciaba mis labios y abrí un poco más las piernas a fin de facilitarle el acceso a donde quisiera. apenas podía por su grosor. Lo había visto en la penumbra y me di cuenta de que no lo había evaluado en toda su plenitud. ¡Por fin! Siguió con sus caricias. con manos trémulas. apreté mi pelvis contra él. 93 . dándome un gusto tremendo. Solo tenía la punta del capullo dentro mientras se la meneaba rápidamente con una mano. desde el lateral de mi pecho hacia mi tesoro escondido. llegó a agarrarme cada nalga con fuerza. llevándolo hasta mi botoncito para volverlo a meter… ¡Me estaba matando de gusto… Cuando frotó con un poco de más ahínco mi clítoris. ¡Qué pedazo de polla! ¡Pero POLLA. los deseché en ese momento. ¡Joder! ¡Virgen Santísima! Al desnudarle me encontré con un monstruo. era demasiado tamaño y pasé de la ansiedad por lo que pretendía al susto por lo que se me venía encima. ya no podía aguantar más. me moví intentando restregarlo con mi cuerpo… Lanzado. ayudándole a desprenderse de su ropa. me sorprendió lo agradable que era… Al sentirlo con más intensidad. me corrí sin apenas darme cuenta. algún miedo o vergüenza. Lo chupé y lamí como pude.

jugueteaba con él… ¡Si. me besó en los labios y. intentando cerrar las piernas y detener sus manejos. en meterme su lengua hasta la garganta. volví a sentir que alcanzaba otro clímax más fuerte que el anterior. sí! ¡Claro que estaba bien! ¡ESTABA DE PUTA MADRE! UUUAAAaaaaaahhhhhhhh ¡Dios mío! ¡Me estaba volviendo a correr! ¡Joder. succionaba. ya! ¡Ya! ¡Que yaaaaaa! ¿Es que no pensaba parar? ¡Me estaba crispando enterita! Antes de darme cuenta. como uno tras otro… ¡Esto no era normal! A veces sentía algo parecido. me fue tumbando en su cama. sí…! ¡Qué biennn! Tras ese orgasmo divino. ¡Hostias.Luis me incorporó. ¿Realmente quería acostarme con mi hermano? ¿No era demasiado fuerte? ¿No era ir demasiado lejos? Una corriente me recorrió entera al sentir cómo su lengua entraba en mi hoyito. ¡Mi primera comida de 94 . sobre todo por arriba. YYAAAAAAAAAAAAAAAAAA El muy cabrón tuvo a bien sacarme los dedos y dejar de chuparme mi botoncito. coño. con los nervios a como cuerdas de guitarra. la vagina. En ese momento. morderme los labios con los suyos… Besarme el cuello y darle pequeños mordisquitos… También llevó sus manos a mis pechos. en llenarme de besos. lo lamía. me introdujo dos dedos y se dedicó a frotarme por dentro. hostias! ¡Me iba a morir! ¡Ya no podía más! DIOOOOOOSSSSS. a mis areolas. me iba a hacer pis. a mis pezones… Suave. Luis siguió con su faena como si nada hubiera ocurrido. Me produjo un orgasmo impresionante. tras desprenderse de su camiseta. Al principio me crispó aún más. AAAAHHHHHHHH. pero ahora… Me había corrido más de tres veces y me estaba metiendo en una especie de montaña rusa donde los clímax llegaban uno tras otro sin haberme dado tiempo a recuperarme del anterior. cuando creía que no podía más. hostias. LUIIIIISSSSSS. ¡Coño. los labios. me había dejado al borde del colapso. jugar con la mía. tierno… Me estaba llevando al séptimo cielo sin que yo hiciera nada por evitarlo. interminable. lo había provocado. cómo subía hasta mi botón. es más. me estaba rayando un montón… Y llegó el acabose. algo que venía de dentro con el vibrador. DIOOOOOOSSSSSS ¡Joder qué tío! ¿Todavía sigue? ¡Me va a reventar! Luis seguía y seguía comiéndome todo. el clítoris… No sé si sentía placer o mis nervios iban a saltar por fin. ¡Ay Dios! ¿Dónde me había metido? No tardó nada en ponerse a mi lado.

Por lo menos. ¡Mi madre. Había sido alucinante. Entonces me volvió a hacer polvo y yo volví a gritar de dolor. Por un momento entendí a mi madre (entendí pero no perdoné) Esto era lo más impresionante que alguien pudiera vivir. saciada. debía de tener el coño súper estrecho… O no. iba a decirle qué sentía. que al consolador le daba bastante uso… Tardé un buen rato en acostumbrarme. Cuando le correspondí. Se paró otro buen rato mientras me besaba por todos lados. Por un lado lo agradecí. que costaba muchísimo. me hacía dilatar la vagina como nunca… Se salió de mi interior. ¡Me faltaba mano! ¡Joder! ¡Luis! ¡Espera por favor! ¡Me duele! Luis paró. con calma y paciencia. me besaba la boca. Me la introduje despacito dándome cuenta de que se había embadurnado de lubricante. sentía cómo entraba y salía perfectamente… Al cabo de un ratito empecé a disfrutar de esta sensación. poco a poco yo me iba relajando con ese tremendo cacharro dentro. Se movió hacia su mesilla. ¡Joder! No había estado con un tío desde hacía tiempo. no se movía y. cuando ese dolor era soportable. le vi coger algo que se puso en su cosa… En menos de un segundo volvía a meterla dentro de mí. el cuello y las orejas. Subió dándome besos suaves a lo largo de mi cuerpo hasta quedar tumbado a mi lado otra vez. era como si me hubieran dejado vacía. que cuando me empezó a hacer polvo en el cuello de la matriz llevé una mano para sujetarle por ahí. entonces pude controlar yo la penetración. agradecida a lo que me acababa de dar mientras él se colocaba entre mis piernas ¡Cuánto cariño sentí por él en ese momento! Se lo iba a decir. que no podría vivir sin él… AAAAHHHHHHHHHHH ¡Me estaba abriendo en canal! ¡Por Dios. empezó a moverse muy. creí que se había puesto un condón. esto era como un parto! Pero como no había parido nunca tampoco pude comparar. Lo que sí sé es que iba avanzando en mi interior. ¡Qué pedazo de cabrón! Estampé mis labios en los suyos. Me cambió de postura. me fue partiendo en dos al ir metiéndome ese pedazo de herramienta en mi interior.coño…! ¡Mi ex era un gilipollas! (los posteriores también) y yo una idiota por no haber hecho esto en la vida. tenía la delicadeza de no apretar. que no entraba! Luis no debió de pensar lo mismo así que. muy despacio. Cuando 95 . me puso encima de él. era enorme. Me acarició los pechos con mucha suavidad. por otro. poco a poco. notando a tope la dilatación de mi coño. entrando con mucha más facilidad hasta que llegó al fondo.

entraba. tenía que ser todo el abecedario. no pude aguantarme sobre las rodillas y me dejé caer. Tardé menos y nada en volver a correrme. Luis me sujetaba de las tetas o del culo. salía… ¡Dios. ni siquiera un poquito. Me consideré una heroína. me dejé caer hacia delante. Pero no quería sacármelo por nada del mundo. me ayudaba en mis movimientos… Medio minuto después me estaba yendo patas abajo en otro orgasmo de impresión. se apoyó contra la cabecera y. UUUAAHHH ¡DIOS! ¿MÁS? ¡No puedo. tenía dentro todo aquello. DIOOOOOSSSSSSSS. joder! ¡Que me reventaba! ¡Estaba agotada! Pero el cabrón de mi hermano no paraba. UUAAAAHHHHHH ¡Joder. una vez. se sentó en la cama. 96 . me puso a cuatro patas. Pero no había terminado. eso no debía ser el punto G. Estaba agotada de tanto orgasmo. Adopté un movimiento constante. él metía y sacaba su herramienta de mi interior a golpe de cadera. coño. Me faltaba como media polla por entrar. me tenía hecha puré. Pero no esperaba lo que me hizo a continuación. de vez en cuando me levantaba y su cacharro entraba un poco más. Me quedé desmadejada encima de su pecho intentando recuperar la respiración. creo que estuve a punto de desmayarme. le besé en la boca. Después de más de diez minutos había conseguido introducirme aquella barra enterita. Tardamos mucho rato pero lo conseguí. me reventó del todo. Ni siquiera así salió de mi interior. Apoyada sobre él. suave y cadencioso. me amasaba las tetas al incorporarme y el culo cuando me tumbaba sobre él. se situó entre mis piernas y volvió a comerme toda mi zona genital. sin compasión. Entraba. parecía que ya iba a llegar por fin. me la metió por detrás con mucha suavidad y empezó a moverse con una mano en mis tetas y otra en mi clítoris.llegué al fondo. Cuando consiguió meterme en otra espiral de orgasmos o multiorgasmos o lo que coño fuera aquello. sujetándome del culo. le mordí el cuello y empecé un pequeño vaivén de caderas restregando mi nódulo contra su pelvis. hasta que me empezaba a doler. sin fuerzas para moverme. de moverme encima de él y de tener el chisme tan dilatado. seguro que no todas las chicas eran capaces… En otros diez minutos botaba encima de él con todas mis fuerzas intentando que se corriera. Creí morirme al introducirme los dedos y frotar en mi interior. Él sí. Me dio media vuelta sacándome su herramienta. Luis apenas se movía. Luis! ¡QUE NO PUEDO! Ni puto caso. me iba a matar! Aceleró un poco más. me incorporó sobre él y me la volvió a meter. salía. otra….

sí que sí. Sé que me corrí. Respondí con toda la mala leche que me salió de lo más hondo. ¡No me grites. quería a Luis. despierta. vengarme de mamá no me tenía que producir esta sensación y acostarme con mi hermano tampoco. que ya ni me enteraba de lo que me hacía. Y empezó la bronca. cacho puta! ¿Te crees que no lo sé? ¡Te he visto! ¡Te has estado tirando a tu propio hijo! ¡Eres una zorra! ¿Y te atreves a gritarnos por algo que ha surgido solo? ¿Algo que nadie ha buscado? (si supiera) ¡Vete a la puta mierda. Me sentía feliz. Tía. Pero la oía gritarme y llamarme de todo. – Oí que decía Luis a través de una neblina lejana. No me sé explicar mejor. ni siquiera lo esperaba… ¿Sólo por acostarnos? No creo… Nadie se enamora por eso ¿No? Sin embargo. estaba más allá de la conciencia… Despierta.Aquí. muy lejana… Noté cómo me sacudía. Sólo noté cómo mi hermano se metía en la cama dándome la espalda después de besarme tiernamente los labios. Desperté junto a él. seguía semiinconsciente y ninguna gana de moverme. me costó muchísimo más de lo que puedo describir. Estaba feliz. no era normal. No sé el tiempo que estuve durmiendo. abrazada a su cintura con la cabeza en su hombro. apenas podía abrir un ojo. supongo que se quedó mirándome. conseguí incorporarme y quedarme sentada. guarra! ¡Déjame en paz! Y me volví a tumbar totalmente agotada. cómo me llamaba una y otra vez… ¡Lidia! Por favor tía. gritaba… ¡Mamá! Y con un mosqueo… ¿Eh? Me apartó las sábanas de encima viéndome desnuda. enamorada de alguien que no debía y muy confusa por estarlo. muchas veces. 97 . nadie me molestó. ¿Qué me había pasado? ¿Qué me había hecho este cabronazo? Como un descubrimiento inesperado me di cuenta de que no era una sólo cuestión física. venga. a mí y a Luis. era lo que sentía en ese momento. más de lo que hubiera imaginado. que ya va a llegar mamá y si te ve desnuda en mi cama nos mata… No podía moverme ¿No se daba cuenta de lo que me había hecho? Con el tiempo que hacía que no me acostaba con un tío ¡Se había pasado tres pueblos! ¡Lidia! ¡¿Se puede saber que haces aquí?! – Esta era otra voz. me estaba agobiando… Haciendo un esfuerzo sobrehumano. acababa de gastar mis últimas energías. perdí la noción del tiempo y del espacio. Va a venir mamá y no te puede encontrar aquí. No tenía sentido. A mí me daba igual. Lidia.

me sonrió a mí… Se me hizo el culo gaseosa. Era de día. Volvió a sonreírme con la boca y con los ojos. tan saciada… Tan llena de cariño por él… Haciendo un esfuerzo me levanté rumbo al baño. Luis se levantó totalmente desnudo. Oye. me había dejado hecha cisco. tenía que demostrar un poco de autoridad. conseguí separarme. me esperaba sentado dentro de su cama. con su cara. ¿No íbamos a comer? Me alargó la mano invitándome a subir. no! 98 . tapado con una toalla. labios y lenguas que se buscaron. no seas perezosa. Flipé con su cuerpo. habrá que comer algo ¿No? Venga tía. tú. oliendo a gel. levanta. enredaron… Manos en el pecho acariciándome y excitándome los pezones… Manos por mi vientre que se perdían hacia sitios más recónditos… ¡Joder! En menos de un segundo me tenía a su merced. sus ojos que me miraban chispeantes… Sonrió. ¡Virgen Santa! ¡Qué guapo es el cabrón! ¿Por qué nunca me había dado cuenta? Deja de pensar esto Lidia. Necesitaba esa ducha y aliviarme un poco mis partes. ¡Mierda. Me estiré como una gata ¡Jesús! Estaba tan satisfecha. pensé para mis adentros. ¿Perezosa? – Respondí remoloneando en la cama. con su cosa. literalmente. apartó las sábanas haciéndome sitio y. No sé cómo. quitándome la toalla. Ni siquiera se había vestido. ¡Ni hablar! ¡Ahora no! Pensé. oye. Tras media hora bajo el agua. acariciándome suavemente el clítoris y mi interior con la otra mano. si sigues así te lanzas a lo loco a por tu hermano y no es plan. Para un momento – Conseguí articular ¿Ahora? – Contestó hipnotizándome con su mirada. ¡Era tan mono y tan crío! Tras ese beso. a fin de cuentas era mayor. no sabía si era mi chisme o el de la vecina. echarme pomada ahí abajo y lavarme los dientes. otro besazo en la boca mientras me atraía hacia él con un brazo. Me estampó. Primero. me tumbó junto a él.Debí quedarme frita otra vez. ¡Hola preciosa! ¿Has dormido bien? Son más de las cuatro de la tarde. beso que me supo a gloria (a pesar de tener la boca toda pastosa). fui a la habitación de Luis envuelta en una toalla y con el pelo mojado. hay que hablar… Volvió al cabo de un rato recién duchado. ¿Pero cómo se tiene autoridad cuando te estás deshaciendo en brazos de la persona que quieres? Pues con mucho esfuerzo. pararle los pies. Otro beso apasionado. volví a despertar en la cama de mi hermano con sus labios sobre los míos. no sé qué hora ¿Cuánto había dormido? ¡Ay Dios! Pensé al sentirle ¿Por qué coño ahora le quiero así? Alargué los brazos para abrazarle con toda la ternura y amor que sentía por él.

la pomada. Aunque lo hizo despacito. dándole suaves besitos y lengüetazos en la punta pero más pendiente de lo que me hacía que de darle placer. le dejaba al aire el capullo y lo volvía a cubrir. No podía ni abarcarla entera.Dos segundos después me había olvidado de todo y agarraba su herramienta ¡Hacía tanto tiempo que no cogía una de estas…! Con bastante torpeza por la falta de práctica empecé un lento sube y baja. de delante a atrás. tener ese cacharro dentro era impresionante. volví a sentir que me partía en dos. qué mordisco me has pegado! – Soltó con voz dolorida. Con un balanceo suave de cadera. Me incorporó. me agarró los pechos con ambas manos. me dio un ataque de risa. excitando mis pezones y areolas con los dedos. Mientras me daba media vuelta como a una muñeca. UUUAAAAHHHHHH AAAAYYYYYYY ¡Dios! ¡Le acababa de morder la polla! ¡Qué bestia! ¡Joder. El cerdo de él (en el buen sentido) mientras me besaba. en un momento estaba tumbada encima de él con su cosa delante de la cara. Pero no pareció que le molestara demasiado. Te querías vengar ¡Pues ahora verás! Más que verlo lo sentí. ¿? Ah. Fue tan repentino e inesperado como alucinante. me estaba encantando… Sustituyó la lengua por los dedos. me la volvió a meter ¡Dios mío! Se me fue la risa y me llegó el alucine. tía. aplastando mis tetas en su pecho. ¡Pobre! ¡Le había dejado los dientes marcados en su cosa! Lo siento – Le dije con lágrimas de tanto reír –Es que me haces unas cosas… Ya. me estaba volviendo a meter la lengua en mi hoyito. pero poco tiempo. sintiendo su lengua haciendo de todo en mi intimidad. Oí un ¡Puaj!. llevando sus labios a mi zona más sensible. iba introduciéndomelo cada vez más. ¡Cabrón! Ahora fue él quien rió. corriéndome como una burra. Me llevó al éxtasis en un momento. pero no fue impedimento para que Luis suspirara de placer. Al cabo de un poco noté que había entrado casi toda. En esta postura entraba todavía más. comiéndole la boca con auténtica ansia. ¿Qué te has puesto? ¡Sabe asqueroso! – Dijo mi hermano. Tardé un rato en poder moverme. cómo se movió. poco le iba a faltar. si no me la sacaba por la garganta. Me tumbé encima. No sé cómo lo hizo. Yo seguía meneando su cacharro con las manos. tenía que hacer 99 .

tronca – Y sonrió de oreja a oreja sin sacar ni su cosa ni su dedo de mi interior. coño! – Seguía y seguía dentro de mi culito. LUIS. ¡Joder! ¿Tú no te corres nunca? ¡Me vas a matar! Te lo merecías por ese mordisco. ¡Madre mía! AAHHHHHHHH. NOOOOOO Aguanta un poquito que ya termino. a intentar que volviera a correrme. yo descansaba un poco… Ya. desde el perineo hasta la nuca… UUUUAAAHHHHH. era muy agradable. a rozar contra él. por detrás. Empecé a notar que también me acariciaba el agujerito trasero sin forzar. me tensé entera… El muy cabrón siguió igual… Acabé derrengada encima de Luis. Como la tarde anterior.Dije agotada. eso hubiera querido… No sé como lo hizo. Con un dedo suyo en el culito y un brazo en mis caderas. Creí que me iba a dejar descansar por fin… No pude ni reaccionar cuando me la volvió a meter. no me hizo ni caso. me gustaba mucho pero quería descansar un poco. me frotaba el clítoris con los dedos y. pero cuando llegué a un orgasmo impresionante tenía todo su dedo dentro. rozando su propia cosa a través de la pared de mi intestino. no me había ni enterado. por favor. un orgasmo devastador me recorrió entera. cuando me tumbaba. se me estaban cansando las piernas. la sacaba. desde mi interior a la punta de mis pezones. me hizo un mete saca muy rápido. Botando en la misma postura. me tumbé encima quedándome quieta. no me dejaba relajarme de verdad. Por lo menos. me volvió a mover. él no paraba de moverme… Le mordí el hombro. cuando creí morirme en medio de otro clímax 100 . moviéndolo a toda leche. No habían pasado ni cinco minutos cuando ya estaba botando rítmicamente encima de él. YAAAAAHHHHHH -No sigas. ¿Quieres parar? ¡No muevas el dedo. me hacía un movimiento en el que me frotaba contra él. ¿QUE TERMINA? ¡Por Dios! La verdad es que tuvo razón. ¡Si ya no podía! ¡Craso error! Sin haberme dado tiempo a relajarme como pretendía. DIOOOOSSSSS Seguí gimiendo o gritando. Me quitó de encima tumbándome en la cama boca abajo.auténticos esfuerzos para acogerla en mi interior y que no me doliera. no sigas. Luis metía una mano entre nosotros y me frotaba el clítoris. NO PUEDO MÁS… . a traición. todo era cuestión de acostumbrarse.

me encontraba de lado abrazada por él que estaba a mi espalda ¡Dios mío! ¡Qué dos veces! ¡Hacer el amor con mi hermano había sido lo más alucinante de mi vida! Agarré su mano que descansaba sobre mi cintura. que uno no es de piedra. luego te vi y. no sé si lo sintió pero quise trasmitirle tanto cariño como fuera capaz. Era noche cerrada cuando volví a abrir el ojo. sudados. Este tío era insaciable. Además. Bueno. Entonces recordé que quería hablar de esto con él… Daba igual. dio unos golpes secos de cadera en los que noté cómo se inflaba su cacharro dentro de mí. me estabas poniendo súper cachondo. Luis – Me di la vuelta hacia él. otro así y me revientas. apareces en pelotas en mi cuarto. 101 . han sido los mejores polvos de mi vida. Si te ponía tan histérico. Ahora mismo me explicas cómo me has podido hacer esto ¿Te parece bonito follarte a tu hermana? – Le dije con mucho vacile. Te has pasado tres pueblos. estuve a punto de quedarme dormida. pero me ha encantado. la recogí en mi pecho… Eeeh ¡Para! – le dije cuando me pellizcó un pezón. no estaba montada sobre mi hermano. Pues sí – Siguió –No te darías cuenta pero con eso de querer tener orgasmos con un vibrador o consolador o lo que fuera. o te follaba ahí mismo o me pegaba un tiro. no tan estúpido. un salido y un degenerado.inacabable. me lo cuentas y lo hubiera dejado – Contesté con todo mi cinismo. eres la tía más maciza que conozco. A lo que iba ¿Y ahora? No pensarás repetir conmigo ¿No? – La verdad es que interiormente sólo esperaba que dijera que sí. no había sentido algo parecido en mi vida. cuando bajó de mi espalda lo eché de menos. sí? ¡Vaya! Gracias – Yo haciendo de todo para que se fijara en mí y resultaba que ya me tenía catalogada. No sé… Me ponía mazo verte con ese cacharro cuando te corrías. Y la culpa es tuya. que quería seguir conmigo. Pues sí. Y encima te abrazaste… Pues qué quieres. Haberme dicho algo. Eres un salido. andaba todo el día empalmado. estás de la hostia. tronca. Con mis últimas fuerzas me monté sobre su pecho y le besé. No pude más. la llevé a mis labios besándola. me asfixiaba… Sin embargo. Acabamos agotados. había funcionado mejor de lo que hubiera esperado. ¿Mía? – A ver si se había dado cuenta de mi estúpido plan. otro día. Bueno. sentía todo su peso encima de mí. necesitaba sentirlo de alguna manera… Sentirlo junto a mí. al final. Al principio te oía. Tumbada encima. Me besó con ternura los labios –Me parece a mí que te ha dado un calentón tremendo y se te ha ido la pinza. la cabeza apoyada en uno de sus hombros. tía – Contestó con muy buen humor. ¿Ah. me mordió la nuca y yo la almohada. Gruñó.

Mira tía – Dijo muy serio –Después de esto no me pidas que lo deje, no veas cómo me pones. Me importa un huevo que seas mi hermana, que seas mayor, nada, creo que eso lo hace mejor. Pienso volver a hacerlo contigo, si tú quieres, claro, eres mayor. Además, conmigo te has corrido como una loca y con otros me dijiste que no. ¡Coño! Es verdad, le había dicho que con otros no llegaba. Ay, Dios mío ¿Íbamos a poder seguir juntos? ¿Y mamá? No creo que esté muy de acuerdo. – Me di cuenta en ese momento. Ah, sí… Anoche hablé con ella. Se lo he dejado muy clarito, tía, vamos a hacer esto cuando nos de la gana, si no, voy a hacer lo que ella pretendía hacer con su amiga. Imagínate que voy contando que me ha follado… ¡Joder! Se le cae el pelo. Su amiga está como loca por quitarse el marrón y diría lo que fuera. No ha tenido más remedio que tragar. Y por cierto, no me habías dicho que nos habías visto… ¿A ver si esto lo has montado tú para vengarte? ¿Quién, yo? ¡Qué va! ¡Y qué cabrón estás hecho! ¡Chantajear a tu propia madre! – Le dije riendo, cambiando de tema. Me besó con muchísima pasión, me sentí en la gloria ¿Cómo había podido enamorarme de este cretino? ¡Virgen Santísima! En el momento en que estaba volviendo a mi interior creí morirme, de placer, crispación, dolor, amor… Todo junto. ¡Qué tío! Con lo crío que era, no entendía cómo me dominaba así en la cama ¡Era un amante profesional! No quiero repetirme, para mí volvió a ser alucinante. Hicimos el amor (según yo) o echamos un polvo (según él), fue fantástico, cada vez me ponía más loquita. Un tiempo después ya me había acostumbrado al pedazo de herramienta que tenía, ya me entraba enterita casi a la primera. Además, poco a poco, me fue dilatando mi entrada trasera a base de dedos y lubricante. Ya había conseguido meterme mi vibrador sin apenas dolor, nadie se puede imaginar lo que sentí al estar llena por ambos sitios, fue increíble. Ahora bien, su cosa no me la iba a meter por detrás ni loca. Lo malo de esto fue que yo tenía razón, Luis era un salido insaciable. Hacíamos el amor todos los días, a veces más de una vez, me iba a reventar y estaba como loca por un pequeño descanso. ¡Si hasta me había follado en los servicios de tíos en la facultad! ¡No paraba! Hasta que se me ocurrió otra idea de las mías, de las geniales, vamos. Pensé que si no podía hacerlo (por agotamiento) tanto como Luis (era incapaz de negárselo), habría que buscarse una sustituta que le diera su ración al niño. No me comí mucho la cabeza, no me hizo falta ir muy lejos… Estábamos en la cama, ya me había desnudado dispuesto a lo de siempre, a punto de olvidarme de todo lo que no fuera él… Conseguí aguantar y no le dejé, me levanté, le cogí de la mano y me lo llevé de allí. El pobre iba 102

alucinado, con su herramienta toda tiesa, no entendiendo nada de lo que le hacía. Fui a la habitación de mamá, entramos sin llamar y encendí la luz despertándola. Sabía que lo estaba pasando muy mal por nuestra relación y, supongo, por no poder tener a Luis. Alguna noche la había oído llorar. Mamá, creo que no nos hemos portado contigo todo lo bien que debiéramos, así que he pensado que te podemos resarcir un poco. – Cada día era más cínica. Estábamos los dos desnudos delante de ella, mi hermano más que flipando, mi madre con la boca abierta y los ojos como platos. No sé por qué, en ese momento no sentía ningún tipo de celos de que Luis se lo hiciera a mamá, por ser una buena hija, supongo (qué cinismo el mío), ya me había vengado suficiente (lo de enamorarme no estaba previsto). No dejé tiempo a ninguno de los dos a reaccionar, era ahora o nunca, si Luis se ponía a pensar, podía salir corriendo de allí. En cuanto a mi madre, un ataque frontal era lo mejor. Me subí a su cama arrastrando a mi hermano conmigo, destapé a mi madre que no había podido cerrar la boca del asombro, la quité el camisón, volví a tumbarla poniéndome de rodillas encima de su cara como si fuera a hacer un sesenta y nueve, dejando toda mi intimidad a su disposición. Tú – Le dije a mi hermano –Ya puedes empezar a hacer eso que se te da tan bien, mamá nos necesita. – Dije imperiosa. Alucinaba conmigo misma ¿Cómo había tenido valor para hacer esto? Hasta hace muy poco era una inútil sexual, tímida y apocada… Cuando Luis bajó las bragas de mamá y hundió la cabeza entre sus piernas, soltó un suspiro impresionante. Casi de inmediato, me agarró de las caderas para darme un tratamiento igual al que recibía. Me gustó bastante lo que me hacía, me metía la lengua, me chupaba el clítoris… Aunque no era Luis, estaba bastante bien. De repente, dejó de chupar, me agarró mucho más fuerte y se corrió como una perra en celo arqueando la espalda, clavándome las uñas… ¡Madre mía! Era todo un espectáculo verla así. No sé qué coño tenía mi hermano para que se le diera tan bien esto del sexo. El muy cabrón siguió chupando, metiendo los dedos… Lo veía perfectamente, era alucinante… Y mi pobre madre que no paraba de chillar, de correrse, de casi asfixiarse con mi coño encima de su boca… Cuando paró, mamá quedó desmadejada en la cama, ni siquiera me hacía nada… Él se incorporó, se situó entre las piernas de ella, la subió hasta la altura de su cacharro, empezando a metérsela con suavidad. En unos pocos vaivenes la tenía casi entera dentro, yo alucinaba viendo cómo entraba, era súper morboso y excitante… Estaba sentado sobre sus talones con esa cosa metida en mamá, me atrajo hacia él besándome en la boca… Frente a frente me acariciaba el pecho, me besaba y daba pequeños golpes de cadera hacia delante para follarse bien a 103

mamá. Yo me dedicaba a sobarle el pecho a ella a la vez que intentaba rozar mis partes contra su boca y nariz. Debía de estar medio ida porque no colaboraba nada. Tampoco era esto, no me había corrido, estaba excitadísima y mamá parecía en otro mundo… Me bajé de su cara y me tumbé al lado atrayendo a mi hermano hacia mí. Entendió enseguida, sacándosela a mamá me la metió de un tirón haciendo que viera las estrellas. ¡Joder! ¡Ten cuidado, cabrón! – Le solté. ¿No era yo la que quería descansar? El mero hecho de ver cómo le había comido todo a mamá, cómo se la estaba follando después, me tenía a punto de caramelo… Apenas le hicieron falta cuatro meneos para que llegara a un orgasmo tremendo, siempre era así, este chico era un fenómeno. Aunque seguía con su mete saca, en cuanto me relajé un poco le dije que volviera con ella. Por una vez me hizo caso y paró, salió de mi interior dejándome súper satisfecha, cogió a nuestra madre de las caderas, abriéndola bien las piernas para volver a metérsela. No fue especialmente cuidadoso, entró dentro de ella de un tirón. UUUUAAAHHHHHHHH ¡Joder! ¡La había atravesado! Tumbada a su lado me dediqué a darla besitos en los labios y caricias en sus tetas mientras el cabronazo la martilleaba como un pistón. ¡Qué alucine! Mamá parecía en otro planeta, ponía los ojos en blanco, gritaba y gemía como un cochino en el matadero… ¡Me estaba volviendo a excitar! Hubo un momento en que iba rapidísimo y la pobre ya ni reaccionaba. Yo me había puesto como una moto otra vez, volví a traérmelo y continuó haciendo lo mismo, ahora conmigo. Me corrí en nada, me fui patas abajo sin que mi hermano parara en ningún momento. Llegué al clímax, bajé, me crispé… Otro orgasmo, otra crispación… ¡Mierda! ¡Sólo quería descansar, no que me reventara! En un alarde de compasión salió de mí dejándome en el cielo ¡Joder con mi hermano! Puso a mamá boca abajo, metió una almohada bajo sus caderas, la abrió las piernas, llenó su culito de lubricante (¿de dónde lo había sacado?) y le introdujo aquel monstruo por detrás. Ella dio un grito alucinante ¡La había tenido que reventar! Se tumbó encima de su espalda, aplastándola, metiéndosela a toda velocidad… Se corrió dentro de ella, lo noté perfectamente por los golpes secos que dio. A mamá se le caía la baba de la boca, creo que ya ni se enteraba de donde estaba… Incorporándome, le di un beso a Luis en los labios, un beso de cariño y de agradecimiento. Hechos polvo los tres, nos quedamos a dormir en la cama de mi madre, un poco estrechos eso sí, pero nadie quiso moverse. 104

Tuve una suerte enorme. bueno… El origen no. Mamá está de tres meses con una tripita delatora… Nos echó una bronca de cuidado por irresponsables y Luis puso una cara de tonto alucinante. la mitad de los días no puedo ni levantarme para ir a clase. dormimos juntos mi hermano y yo con escapadas esporádicas a la habitación de mi madre. no me pasó nada por pura chiripa. ya veremos qué viene. Culpa mía que había provocado la mitad de esto (sólo la mitad) Así que. irán pasando los meses y mamá irá engordando. Reconozco que yo no me lo planteé en ningún momento. me incluyo en el lote porque fui el origen de todo esto. me está convirtiendo en una adicta al sexo o a él. siendo yo quien carga con las consecuencias cada noche (o día) a base de orgasmos que me dejan reventadita. Nuestra rutina no ha cambiado. no sé muy bien por qué. había armonía. pero ahora he tenido que reaccionar. El primer día que fuimos con ella. no quiero ni imaginar si un día no me lo pide. Y seguiría si no fuera porque alguien fue muy ingenua. Estuvo a punto de no tenerlo pero. sólo la continuadora. sé que no era una situación normal pero se había convertido en algo natural para nosotras. pensaré que no le gusto y me dará de todo (mejor no lo pienso). Él sigue igual de salido o más. Pero si soy sincera. Mejoraron mucho las relaciones en casa. En ningún momento me planteé que fuéramos unas degeneradas. le conozco desde que nació y soy incapaz de negarle nada (esto ya lo he dicho). todo fenomenal. hacíamos una visita a mamá. seguiremos en casa y cuidaremos de mamá y del retoño. aunque a mí me da igual. ha decidido dar a luz a este niño. Es el hijo de los tres. no llevábamos todos muy bien. ni se me ocurrió tomar la píldora. ni que él usara condones… ¿Quién iba a suponer que por hacer el amor con tu hermano te pudieras quedar embarazada? ¡Los hermanos no preñan! A mis veintidós años parecía tonta y mi hermano un cabrón porque nunca dijo nada. Seguiremos juntos. de vez en cuando. a veces me cuesta seguir su ritmo porque todo el día quiere hacerlo… Pero le quiero tanto… Es casi un niño. En fin. no estaba tomando nada y luego ni lo pensó.A partir de entonces. Con el embarazo se corta un poco (pero poco) con mamá. Sexo anal. niño o niña. cuernos y venganza 105 . Al final ha resultado que somos unos hijos estupendos.

semáforos. una ironía. que determinadas palabras o expresiones no las comprendían. entre personas de diferentes grupos de edad. indicando que así me expreso o quiero hacerlo por algún motivo concreto (dar más contundencia a la frase. son de países de América y. a los que me estoy refiriendo. de España. Dentro de España. peatones que nunca dejaban de cruzar la calle (esta era la impresión que tenía cada vez que les cedía el paso). Todo esto es normal y comprensible. Hecha la aclaración. el sentido concreto que pretendo. insípido. esta situación. Claudio era un personaje triste. “La de Cervantes”. Su principal problema era el abandono personal en que se había sumido. De esta forma. ambientes. Entiendo que todos hablamos la misma lengua. también ocurre lo mismo. en particular. Era “la comidilla” de cuantos le conocían: “¿Cómo semejante hembra puede estar con este imbécil? ¿Qué habrá visto en él?”.NOTA: En anteriores relatos.Vaqueros. Un buen día decidió que estaba agobiado y dijo ¡Basta! El trabajo diurno le desesperaba con sus atascos. el mal genio de los conductores y cualquier circunstancia incómoda para alguien que pasaba diez horas al volante. o lo que sea). algo que ahuyentaba a las mujeres. a todos los lectores. para comer con algún colega de profesión en bares de mala muerte. dando. Con la ilusión de que os guste el relato os dejo este beso… KISSSS. he recibido infinidad de correos. dejó por imposible varios años atrás: se había cansado de repetirle que la fachada exterior es demasiado importante como para descuidarla… sobre todo trabajando de taxista. dependiendo de una región o zona. en algunas fases de mis relatos. que se suele decir. los bocinazos. por todos o casi todos. algunos. en su totalidad. si uso estos recursos es para expresarme como realmente quiero hacerlo. La mayoría. y tenidos en cuenta vuestros correos. puede buscar en Google y salir de dudas con facilidad. agradezco interés mostrado y quedo abierta a cualquier otro tipo de sugerencia. para mí. o cualquier otro tipo de circunstancia. 106 . a los que me escribieron y. Pero. de esta forma. ¿Cómo lo haré? Muy sencillo: en las expresiones o palabras que. quien no las entienda. Siempre pretendo que mis relatos sean comprendidos. dicho de otro modo. de apenas una hora. Los lectores. me indicaban que. en general. Pero también tenemos nuestros localismos o. Aclarado esto. enviados por lectores. En 32 años de existencia solo había conseguido una licencia de taxista y una mujer espectacular. no terminaban de entender lo narrado. una “tía” de las que se ven pocas. tomando un descanso. quiero complacer. poco dado a relacionarse con amigos y atractivo. son habituales les pondré “Comillas”. Durante los primeros años “en el taxi” trabajó en turno de mañana y tarde. su esposa. Realmente era un tipo muy abandonado al que. un doble sentido. camisa de cuadros y una vulgar chaquetilla que imitaba al cuero: esta era su forma habitual de vestir. Incluso se puede dar. palabras y/o expresiones propias. en los que me manifestaban algo que creo que debo tener en cuenta.

tenía un buen 107 . La vio alejarse y la deseó… Deseó que tropezara. totalmente ajeno al tráfico. decidió cambiar y trabajar en turno de noche. A pesar de la escasa luz del interior del taxi. Pidió un “cubata” a la camarera maciza que le atendió y comenzó a dar vueltas. No pudo evitar escuchar cómo. evitando dar por el culo al coche que le precedía y que se había detenido en un semáforo en rojo. por coincidir su nombre con el del protagonista de la serie así titulada. volvió a subir y pudieron continuar con “la carrera”. pijos que le destrozaban el cerebro con su verborrea ridícula… No pudo aguantar más y decidió dejar de trabajar. “Yo Claudio”. la mujer le pagó con un billete de diez euros. así. Con miedo. sin pretenderlo. de once a ocho de la mañana. además de dinero. pero decidido. si todo salía bien. volvió a la discoteca donde había llevado a la pija. ¡Hija de puta! ¡Está podrida de dinero! –Pensó al calcular que. añadiendo que se quedara el cambio pues el importe de la carrera era algo inferior. Aparcó el vehículo y entró en el local. Al verla sin abrigo pensó que. que representaban un riesgo por si vomitaban en la tapicería. evidentemente. la más frecuentada del momento. pero ansiaba intentar hacerse con esa fortuna. buscando a su ¿Cajero automático? Media hora después dio con la que. a eso de las tres de la madrugada. al menos. Pero esto no ocurrió y la “mileurista” se perdió entre la gente.Un buen día. la clienta. un sábado. ella. Cuando llegaron al lugar de destino. tanto que sentía como si le faltaran. observó que la pija contaba los billetes como una experta cajera. Le exigió que esperara pues solo quería sacar dinero. Apenas pasaron tres meses cuando. pagaría sus ansiadas vacaciones. entre la multitud. necesitaba tener éxito y olvidar el taxi un par de semanas. poder quitarle los billetes. recogió a una mujer de unos treinta y pico años en una esquina del barrio más pijo de la ciudad. por un tic nervioso que tenía en el labio superior y. manoseaba los billetes recién salidos del cajero. la mujer. De buena gana le daba “dos leches” y le aligeraba peso. Durante las siguientes dos horas tuvo de aguantar de todo:”niñatos” borrachos. Durante unos minutos quedó pensativo mientras se fumaba un pitillo. de forma burlesca. Así lo hizo hasta que. echó un vistazo por el espejo retrovisor. Al subir al vehículo. no sabía cómo. Luego la dejaría por ahí tirada y… ¡Qué me busque! -siguió soñando con los ojos abiertos. parejitas que se magreaban con todo el descaro del mundo. le indicó que quería ir a una conocida discoteca. la que estaba de moda. Pensaba en mil y una maneras de hacerse con esa “pasta” que le resolvería el mes. A medio camino le ordenó parar frente a un cajero automático. Casi podía sentir el calorcito que emitían y. tenía mil euros entre las manos-. Finalmente terminó por marcharse pues la tentación era grande pero los “cojones” pequeños…. buscando tranquilidad. que se partiera la cabeza y. Evitaba a sus compañeros para no tener problemas: le llamaban. Con un inconsciente frenazo volvió a la realidad.

las mujeres y un par de hombres. Giró la cabeza para mirar y dudó de cuál sería el que anhelaba. llegó al triste lugar donde vivía: un barrio a las afueras. Cuando llegó a un lugar que le pareció seguro detuvo el coche. Casi eran las nueve de la mañana. estaba el tesoro que ansiaba robar. sin tomarse el café de costumbre. Los dos “atontados” ni se dieron cuenta: debían tener la mente ida y las pollas duras al ver tantas jovencitas casi desnudas. de clase obrera. estaban depositados bajo las prendas de abrigo.culo y un mejor polvo: de buena gana se la follaría. 108 . aunque así fuera. Por no perder tiempo decidió coger ambos. un reloj de pulsera delgado y muy brillante. Se acercó a los abrigos. Volvió a la realidad (por segunda vez en la noche) y observó que la mujer. Con este pensamiento se puso en camino y. se fueron a bailar. bailando como perras en celo. se sentó en el borde del asiento. Jajajaja… ¡ESTO SI QUE ES UN GOLPE DE SUERTE! –Gritó como loco al hacer balance de su botín: mil cien euros. montó en su taxi. su esposa y única compañera desde hacía seis años. en el gentío que bailaba al poner la canción de moda. cada vez se acercaba un poco más a lugar donde. palpó con las manos a su espalda. quedando de guardia dos tipos no muy grandes. guardarlos bajo su chaqueta y salir todo lo deprisa que pudiera. habían dejado los abrigos en los sillones. y el grupo de amigos con quien estaba. Apoyado en una columna esperó la llegada de una oportunidad que no pudiera perder. ahogadas en alcohol. al ver el color del dinero. puso la luz roja de “ocupado” y marchó como “alma que lleva el Diablo”. ¿Estas son horas de llegar? –preguntó con voz firme y mostrando su malas maneras de hablar. Tras un buen rato. lo restregó por la cara y lo olió hasta impregnarse con su peculiar aroma. Pili. No quería enojar a su mujer y. y “desplumaría”.Este para “la parienta” –dijo al verlo y sin saber su valor-. dos teléfonos de alta gama y. Claudio. con los rulos en el pelo y con sus zapatillas espantosas. con toda seguridad. parques sin vida y donde las mujeres bajaban a la panadería en bata. después. Los bolsos de las mujeres no los veía pero. sin levantar sospechas. en la penumbra del ambiente. posiblemente. atrajo su atención. tras media hora. volcó el contenido de los bolsos y… los ojos se le iluminaron. primero. pronto se le pasaría el enfado al ver el regalo. Lo tomó entre las manos. a ver si de una puta vez deja de darme la lata con que nunca le regalo nada. Estos no perdían la oportunidad de mirar los culos de las “hembras en celo” que pasaban a su lado. Salió al parking. rebuscando entre las telas hasta que encontró dos bolsos. ¡Por fin llegó su oportunidad! Los dos tipos se acercaron a la barandilla del piso superior donde se hallaban. Sin duda un lugar que le hastiaba y del que siempre había deseado escapar sin conseguirlo. Hacía una hora que terminó su jornada de trabajo y decidió volver a casa. sin perder un segundo en saquear los bolsos. con edificios “calcados”. La locura provocada.

Y así era: cuando no estaba cansado él. como si estuviera estreñida: lo hacía tan pocas veces que le faltaba salero. Por suerte el pisito estaba pagado pues fue el regalo de bodas de los padres de Claudio. joven y lozana como una universitaria. ella se enfriaba. se mantenía. se arrodilló frente a su polla y la fue tragando. fueron al dormitorio (nunca mejor dicho. como tú quieras. también se desnudó. un culo tan prieto y perfecto y… y un coño suave y jugoso. hace tanto tiempo… que recuerdo mejor la primera comunión! –pensó Claudio que. 109 . que lo debió coger otro cliente. Los pobres gastaron todos sus ahorros ya que en el pueblo no precisaban de mucho para vivir. debía estar sorprendido al recordar que su mujer tenía unas tetas tan formidables. ¡El mejor polvo que recuerde! ¡Cómo si eso fuera fácil! ¡Jaja. perfectos. a sus treinta años. de cualquier edad o condición. dices que no lo has visto. los movimientos de Pili. con sus caderas. Ven. mostrando su estoque deseoso de ensartar a semejante “Miura”. hasta la fecha. lo hacemos. el poco dinero que quedaba después de pagar los gastos habituales de la vivienda. tú. Pili. Apenas un par de minutos después. a lo más que había llegado. con los ojos cerrados. Sin duda era la mujer más hermosa del barrio y una diana perfecta para los piropos de los hombres. te voy a echar el mejor polvo que recuerdes. –ordenó la esposa adoptando la misma mueca que cuando se desnudaba. La tomaba del pelo fuertemente. como si quisiera apresar el momento para siempre. es para ti. pues era prácticamente el único uso que hacían de él). macho mío… fóllame como si fuera una perrita! Estoy tan caliente que quiero sentir tu leche dentro de mí.añadió mostrándose agradecida y dispuesta a demostrarlo. una sonrisa desdibujó su cara de mala leche y los dientes. “la sargento mayor”. estaba desganada Pili. ella abandonó la felación. Sus máximas aspiraciones conyugales se resumían a gastar. Sin demorarse más tiempo. afloraron al hacerlo.Sin tiempo para decir más. Nada más llegar. como si no quisiera verlo. Se le debió caer a alguna clienta en el taxi –respondió feliz por no recibir la regañina de costumbre-. su mujer. Él. en tonterías. Rara vez. cambió el tono de voz. cuando él se calentaba. había sido a un coito rápido. Claudio no perdía detalle. Ella se acercó a él. ¿Es para mí? ¿De dónde lo has sacado? –preguntó al ver el bonito reloj que colgaba de la mano de su hombre. se estremeció por la novedad y por el gustito recibido. ¡Eso ni lo sueñes! Si alguna vez te preguntaran. se puso a cuatro patas y dijo: ¡Vamos. se subió a la cama. sus ojos brillaron. ella comenzó a desnudarse. muy lentamente y poniendo caras muy raras. tenía predisposición.respondió de forma contundente la afortunada-. Poco a poco fue acompañando. Si mi amor. Sin perder tiempo. Claudio. Pero… si piensas que debemos devolverlo. de apenas cinco minutos. de forma tradicional y sin ganas. ambos.

sorprendida y asustada. en que consiguió de la joven más de cien euros. como si fuera el último deseo de un condenado a muerte. por ser una presa fácil. hasta que los cojones chocaron con las carnes de Pili. y se encaminó hacia la entidad bancaria. Decidido. eran víctimas más fáciles. un vehículo de este tipo. se aferró con fuerza a las caderas que tenía delante y dio las últimas envestidas que consiguieron que descargara dentro de ella. aprovechando el descuido de alguna incauta. Ahora era consciente de que. hasta la fecha. De esta forma podría volver al taxi dando la vuelta a la manzana. ayudaba a un colega a montar muebles en un polígono cercano. dormía hasta la hora de comer. Tras terminar. se vistió y se fue a hacer sus cosas. le había podido ofrecer. apuntó con el capullo en la jugosa raja de “la perrita” y la hincó hasta el fondo. Para ello aprovechaba las tardes ya que. finalmente soñar con lo que podría o debería hacer para conseguirlo. Al conducir un taxi podía recorrer las zonas elegidas con discreción pues. en dirección contraria al lugar donde había aparcado. entre gritos de placer y palabras obscenas (“Demasiado vulgares para que yo las reproduzca”). el afortunado Claudio. en urbanizaciones tranquilas o cualquier lugar que le inspirara confianza. Desde esa noche. se levantó. A Pili. le dijo que. Pili. por las mañanas. lo más importante. La pobre muchacha. apretó el culo. atracando a las chicas que sacaban dinero de los cajeros. fumando un humeante pitillo que redujo a cenizas con apenas cinco o seis caladas. Comenzó a follar como si fuera el último polvo de su vida. Cuando. Detuvo el vehículo tras la siguiente esquina. lo aparcó. Ella no tardó mucho tiempo en correrse. no lo pensó dos veces y obedeció. no hace sospechar a nadie. para él. Claudio quedó pensativo en la cama. Comenzó a robar en casas apartadas. y. Con los ojos cerrados y la cabeza levantada hacía el techo. bajó. Con el tiempo se fue sintiendo más ambicioso. sin que ella advirtiera su presencia. con voz firme y amenazadora. le puso en el costado la navaja que siempre usaba para prepararse el bocadillo y. Todas sus fechorías las cometía bajo el anonimato de la noche. al pasar por delante de un cajero automático. Pero una noche. no pudo aguantar más. Así comenzó a pensar. Durante mes y medio volvió a ser el triste y aburrido taxista de siempre. su mujer. De esta forma justificaba sus largas ausencias y el 110 . pareció dar gracias a Dios: no podía creer que su golpe de suerte se viera incrementado con un polvo fuera de lo corriente….Esto no desmotivó a Claudio que se colocó tras ella. dando un paso más. Tras soltarla salió corriendo. exigió que le diera el dinero. la vida de Claudio dio un giro de 180º: pasó los siguientes meses cometiendo pequeños hurtos. por las tardes. solo podría estar contenta y predispuesta si tenía algo más de lo que. vio que una chica joven sacaba dinero. se acercó a la chica. la envolvió el cuello con su brazo. y. maquinar y. a mujeres: se sentía tan cobarde que solo se atrevía con ellas. sin despertar sospechas. entregando los billetes que recientemente había “escupido” la ranura del cajero. robarle el bolso.

dinero extra que entraba en casa. Sin replicar. Eso parecía excitar al hombre que aumentaba la intensidad del manoseo. sin poder remediarlo. Claudio se tranquilizó un poco al ver que se “enrollaban” sobre los escalones. ella. pedía calma con la “boca pequeña”. empujando una pequeña ventana. Claudio se asustó pensando que iban a subir. algo apartados entre sí y bastante más de los del resto de la urbanización. tras saltar el muro. El hombre encendió una pequeña lámpara y agarró a la mujer por detrás. miró y vio como los dueños entraban por la puerta y la cerraban. consiguió entrar con facilidad. pero excitante. sobresaltado. Se asomó con cautela. Apenas había comenzado a mirar en los cajones de una pequeña cómoda cuando. según el caso. gritara como una loca. se desabrochó la bragueta. Mantuvo la calma y esperó a ver qué pasaba. por encima del vestido. Entre risas y algo de forcejeo consiguió que. Al encontrarlas tiró de ellas hasta las rodillas de la mujer. Te voy a follar por el culo hasta que amanezca –dijo él. En ella solo había un gran dormitorio y un cuarto de baño. boca abajo. se la metió por el culo. escondiéndolo tras unos arbustos. la casa. ella. Allí. como queriendo no ser obedecida. A pesar de estos inconvenientes se estaba poniendo cachondo. y buscaba alguna ventana o puerta que fuera fácil de forzar. Inesperadamente. Volvió a pie y. la enculada. Un viernes. muro o cercado. consiguiendo que. ¿Tanto piensas aguantar? Jajajaja –respondió ella burlándose. introduciendo las manos entre el vestido. de la valla. se libró de las manos que la retenían y se separó. el hombre consiguió retenerla y ambos cayeron sobre los primeros escalones. Ambos parecían bebidos y muy calientes. a juzgar por los quejidos y suspiros de la hembra. montó en el taxi y lo alejó unos cien metros. Si alguien contestaba. decidió empezar por la superior. posición comenzó a follarla con ganas. Al contar con dos plantas. Cuando sospechaba que en una casa no estaban sus moradores. el hombre. se justificaba alegando una equivocación: hacía creer que alguien lo había llamado y no acertaba con la vivienda adecuada. Esta daba acceso al cuarto donde se encontraba la caldera de la calefacción. Si no había respuesta. Se tumbó sobre su espalda. Inició una corta carrera hasta las escaleras. buscó las bragas por debajo del vestido. Apretó su polla contra el culo de ella y comenzó a sobarle las tetas. En esta incómoda. escuchó ruidos que procedían de la planta baja. se dirigía a la parte trasera. El improvisado “mirón” apenas pudo distinguir algo más que dos figuras: la luz era escasa y su posición no muy buena. Pero la mujer estaba encantada: le tenía que aguantar menos tiempo y disponía de más dinero para gastar en “sus cosillas”. llamaba al timbre o al portero automático. quedara tumbada sobre los escalones. le subió la falda y. La mujer se retorcía al sentir los magreos. más segura y discreta. hacía la ronda acostumbrada por una zona donde había cuatro chalets. se encaminó a la parte trasera. Tras llamar y no recibir respuesta. 111 .

De repente. más. Con sigilo se dirigió a su “refugio”. todo lo contrario. Se acomodó como pudo y esperó acontecimientos. sin dejar de follar. junto a la puerta. ¡Su Pili! Los pensamientos que recorrieron su cerebro eran contradictorios: deseaba salir y descubrirlo todo. era el único lugar. subiendo bien la falda hasta la espalda de la mujer. Al mirar. Sin dar crédito a lo que sus ojos le mostraban. se situó detrás. Claudio.Ella se quejó por la incomodidad y pidió adoptar una postura más cómoda. buscando donde esconderse en caso de que tuviera razón. Saliendo de su recto. en cuclillas. Cabalgaba complacida y rebosante de gusto. A pesar de que su erección había bajado. terminó por aceptar que se trataba de Pili. pese a lo que sucediera. Presuntamente se estaba corriendo. Los gritos de la mujer no decaían. apuntó hacía la entrada y la fue metiendo 112 . en suaves jadeos. ella sentada sobre su miembro. Pili. Vamos a la cama. Los amantes seguían jadeando y gritando. al ver el tamaño del tipo. la calma sensual que había reinado durante los últimos minutos. agitando la cabeza en todas direcciones. Más que eso. Cuando lo hubo hecho. Al instante entraron y encendieron la pequeña lámpara de la mesita de noche. decidió mirar y sufrir en silencio. Cuando volvió del mundo donde moraban sus pensamientos. agitándola ligeramente. o ¿Debía permanecer escondido. Pero tenía que arriesgarse pues no tenía más opciones. Tan claro como si fuera de día. Pareció que Claudio deseara ocupar esa posición de privilegio. Vio un gran armario. Pasados un par de minutos sintió la voz de él y las risas de ella. se incrementaban con cada nueva embestida. se tornó de nuevo en desenfreno y brusquedad. Él se colocó muy pegado a su culo. apoyó las manos sobre esta y separó ligeramente las piernas. en pie. vio que él estaba sentado en uno de los escalones. y con ganas. a juzgar por las palabras obscenas que “escupía” por la boca. echándole un par de “huevos”. inclinó su torso hacía la cama. por otro lado tenía miedo y. entró y cerró la puerta hasta dejar una pequeña rendija. se detuvo y tornó los gritos en suspiros. tal vez aguantar los cuernos y ver todo. Cuando se separaron. sin mirar?. Él buscaba el coño de la adultera y ésta sujetaba la polla con la mano derecha. ser él quien la enculara: Pili nunca dejó que la penetrara por ese orificio. y la penetró por segunda vez. dejó que ella se arrodillara cobre uno de los peldaños. pudo advertir que ambos estaban desnudos por completo. El ladronzuelo volvió a sentir curiosidad y se asomó de nuevo. Claudio pensó que tarde o temprano subirían y se adentró en el dormitorio. dando la espalda. más profundo de lo normal. quiero más –dijo ella cuando pareció relajarse. El hombre jadeaba y parecía tener calor pues. pudo ver la cara de la mujer. él. El corazón de Claudio comenzó a latir con violencia al escuchar esas palabras: la mínima esperanza que albergaba de que no subieran se vio truncada. se desabrochó la camisa y se la abrió. Pensó que sería un buen lugar. besándose y manoseándose.

por las tardes. Follamos durante un par de semanas. un vecino. aumentando el vigor de las penetraciones: puede que esta postura. pero trabaja de noche desde hace unos dos meses. le motivase mucho más. Sí. aparte de ti. Después regresó a su país y no lo volví a ver. vio inundado su recto por el semen del hombre que. Es más. gimoteando y suspirando. mi amor! ¡Has estado fantástico! No sabes cómo me gusta que me folles por el culo. Parecía disfrutar tanto con la sodomía que. Ambos permanecieron acostados en esa posición un par de minutos. descargó durante varios segundos. cuenta! ¿Quién era ese vecino y como ocurrió? –preguntó él. Finalmente cedió del todo y ambos cayeron sobre la cama. Justo en el momento en que se calmó un poco.mientras. no lo podía entender: sorprendentemente. Éste fue quien me lo desvirgó hace un par de años –respondió algo molesta. por segunda vez. ¿Y tu marido? ¿No te da por el culo nunca? –Preguntó el hombre. ¡Sigue. ¿Qué le aporta este tipo que yo no pueda? –No dejaba de atormentarse. Ella también alcanzo el éxtasis. ¿Cuántas veces he de decírtelo? Solo me la ha metido. Perdona Piluchi. Cuando ella parecía estar corriéndose. El hombre se animó un poco más. no daba crédito. Sabes de sobra que no le dejo. Pero… ¡Cuenta. cuando mi marido estaba trabajando… ¿Pero no me dijiste que trabaja por la noche? –Interrumpió el amante algo perdido. Claudio. Una y otra vez se preguntaba. su esposa. Poco a poco. no quiero que te enojes. ella comenzó a hablar… ¡Gracias. sigue con lo del polaco! –insistió él. más erótica. No eres el primero. algo que jamás había consentido con él. Él me dio otros motivos pero no me la “pega”. pero sí el que más placer me da –afirmó ella mientras sus palabras retumbaban en los tímpanos de su marido. ella. sin hablar. 113 . el vecino era un chico polaco que vivió en nuestro bloque un par de meses. por la experiencia que parece tener… ¿Cuánto tiempo hará que lo practica? –pensó. le entregaba el ano a otra persona. El muy flojo se cansaba de hacerlo por el día y cambió el turno para tener menos clientes. le recibía con vicio. sin producir sonido alguno… salvo el de sus respiraciones que lentamente volvían a su ritmo natural. Pues…. En la mente de Claudio solo existía la imagen de los cuernos sobre su cabeza.¿Por qué? ¿Por qué a mí? A mí que arriesgo mi libertad para que ella sea un poco más feliz. sorprendentemente sin desacoplarse. el cuerpo de Pili fue cediendo hacía la cama ante la potencia de los envites de su amante.

me abrió los muslos y. me embadurnó el ano abundantemente. no iba a desear que me la sacara. como te decía. llenándome el agujero de leche al tiempo que mis gritos eran escuchados en toda la vecindad. Él fue a la cocina y al baño. Me susurraba al oído que el dolor sería pasajero. Le pedía que se detuviera pero no obedecía. lo hizo con una botella de aceite de oliva. con más velocidad. La palabra “romperme” se me clavó en el alma y. a medida que el dolor remitía un poco. El no hacía más que decirme frases muy subidas de tono. una tarde de mucho calor. Al hacerlo me dijo que la había abierto para que todos los vecinos me oyeran gritar. Finalmente comenzó a entrar y salir. me quité el bañador y el hizo lo mismo. Sin saber cómo. como si le agradeciera las palabras con que me calentó. Le pedí que me follara por detrás. Nada más entrar fuimos al salón. Él no tardó mucho más. yo ya era toda una experta en sexo anal. con todos. que me la iba a meter por el ano hasta los huevos. Descansamos unos segundos mientras mi recto admitía ese “cuerpo” extraño. que no pude aguantar más. A los cuatro o cinco días me lo propuso. Justo cuando tenía media polla clavada en mi culo. Siguió penetrando y yo gritando. que me iba a dilatar el esfínter de tal forma que me cabría una botella de Coca-Cola… ¡Joder! –Exclamó el “tipo”. pero él supo convencerme. Desde ese día me folló por el culo a diario. Me decía que tenía el culo más espectacular que había visto nunca. que una vez la tuviera dentro. Le pedí que fuéramos a mi casa. 114 . Finalmente comenzó a encularme. Él estaba tan cachondo que me pidió que no se la chupara. sentí que me moría por tenerle dentro de mi ano. Me pidió que apretara los dientes y me agarrara fuertemente a lo que pudiera. que invitaría a todo el mundo para que me viera morirme de gusto. Estábamos en la piscina comunitaria. boca abajo. en ese preciso momento. Al regresar. Después hizo lo mismo con su polla y se colocó a mi entrada. Eso me molestó pero… al mismo tiempo me puso rabiosa y cachonda. A medida que entraba la polla me arrancaba gritos de dolor. Finalmente accedí. como un par de buenos vecinos a los ojos del resto. pero que no me hiciera daño. Sin darme cuenta la tenía clavada del todo. Algunos días dos veces: por la mañana y por la tarde. me pidió que mirara a la puerta de la terraza. solo quería romperme el culo. desde ese instante. he abierto el agujero trasero desde el primer día. Con mi marido no quería hacerlo. A mí me daba miedo. Desde que el polaco se fue. Me puso tan cachonda. Sin pensarlo dos veces comencé a chuparle la polla. charlando. Después de irse a su país. he tenido varias aventurillas con otros tipos y. Extendió la toalla en el sofá. una toalla del baño y un dosificador de jabón líquido. a los pocos minutos me estaba corriendo como una perra. Follamos un par de semanas. con sus palabras. que en pocos minutos estaría gritando de placer. me hizo colocarme encima. Lo cierto es que apenas follábamos un par de veces al mes.Pues. después de mezclar jabón con aceite.

totalmente seguro. tomaba fuerza la idea de vengarse de ambos. Pidió una copa de ginebra a la camarera de las tetas grandes. Dame un minuto que no tardo. que te voy a destrozar el culo –dijo el muy cabrón imitando el acento de los polacos.Puedo imaginar lo bien que se lo pasó el “polaco”. bajó las escaleras de dos en dos. abrió la puerta. El pobre cornudo apenas podía pensar y. Volvió a mirar por la pequeña rendija y no los vio. Si escuchar el relato de su mujer fue doloroso. de la que dio buena cuenta del mismo modo: no daba tregua a la “tetona” ni a la botella. –dijo el amante y salió del dormitorio. encontró una idéntica. dejó el llavero en su lugar y se marchó Al llegar al taxi lo puso en marcha. Cuando dio con la correcta pensó llevárselas. no lo pensó dos veces: salió del armario con prisa y cuidado. cual era la que abría. confundiéndose con susurros y risas. abrió lo suficiente la puerta y probó. Lo tomó. De un trago se la tomó y pidió otra. portaba en las manos una botellita de aceite y un dispensador de jabón. Colócate en posición. halló varias llaves sueltas. lo descartó por resultar demasiado sospechoso. bajando las escaleras. los amantes. Pili no podía creer lo que veía y comenzó a reír a carcajadas. 115 . Claudio terminó por taparse los oídos con las palmas de las manos: no quiso escuchar más. al rebuscar en su interior. Voy a imaginar que me lo follo a él –añadió burlándose del pobre Claudio que no sabía dónde meter la cabeza. agudizó el oído y escuchó caer el agua de la ducha. junto a la salida. La guardó en su bolsillo. finalmente. Cuando regresó. Asomó la cabeza y. sorprendentemente. sobre una pequeña mesita. llegó a la puerta principal.voy a imaginar que tu agujero es el del cornudo de tu marido. Durante un buen rato. Sin saber qué hacer. ni dónde ir. cerró el cajón. un poco más. con más claridad y frialdad. Ahora pensaba mejor. a través de las diminutas rendijas que dejaban sus manos. abandonó el dormitorio sin mirar atrás. El licor calmó su ansiedad y. una por una. en su mente. Tras compararlas con la que abría la puerta. se dirigió hacía el Pub donde acostumbraba a tomar café. con el mismo resultado. Pasado un rato dejó de escuchar los leves sonidos que se filtraban en sus oídos. hecho un manojo de nervios: debía marcharse de allí lo antes posible. alguna que otra noche. sin embargo. ¿Por qué? ¿Por qué he tenido que entrar en esa casa? De todas las que había ha tenido que ser en ¡ESA! –se preguntaba intentando buscar una respuesta a su mala suerte. rememoraron el día en que Pili perdió la virginidad anal. las palabras del hijo de puta que se la follaba fueron humillantes. ya había sido suficiente para él. despejó su mente. Antes de salir al exterior reparó en que. había un juego de llaves agrupado en un elegante llavero. sin perder tiempo. Abrió uno de los cajones de la mesita y.

se encontró frente a tres hombres que le inquietaron: uno. ha fallecido la noche pasada –volvió a responder el de bigote-. de su esposa. guapa. y sanitarios. pero. Un lunes. simplemente dejó que pasara el tiempo mientras maquinaba la venganza. en la mano derecha. Al inspeccionar un bolso hallado en la habitación.añadió. la llamada de una mujer denunciando un asesinato. –Soy el inspector Velasco y estos son los agentes Céspedes y González. Sobre las nueve de la mañana se ha recibido –comenzó a explicar-. pero sereno. donde han encontrado a una mujer que yacía muerta en la cama del dormitorio principal. un bolso negro que Claudio reconoció al instante.Preguntó. vestido con un traje marrón oscuro. Ligeramente mareado. Uno de ellos portaba. en la vivienda indicada. otros dos. pidió al inspector que le informara de lo sucedido. fornidos. Se incorporó de la cama. ella. ¡Buenos días! ¿Es usted el esposo de doña Pilar Castejón Escalona? –Preguntó el de paisano al tiempo que le ponía. Con la cara desencajada. Al hacerlo. han encontrado el carnet de identidad de la fallecida. Perdona.¡Perdón Claudio! ¿Me estás hablando? –Pregunto Loli. se dirigió al salón y se sentó en una silla. una cartera de cuero negro con una placa de policía adherida a ella. ¡Le doy mi más sentido pésame!Terminó. sin hacer o decir nada que despertara las sospechas de su mujer. evitando que Claudio sospechara de ello. en comisaría. su esposa. Se han personado varios efectivos policiales. Eso sí. No obstante. su mujer dejó de recibir regalos. la bata de “mercadillo” y se apresuró a abrir la puerta. de aspecto desagradable debido a su poblado bigote. una plaza monumental. No. Sí señor. frente a la cara. ¿Sabe usted qué ha podido pasar? ¿Conoce los hábitos de su esposa o las compañías que frecuentaba? 116 . abandonó el local. El resto de la noche la pasó dando vueltas con el taxi. se despertó alarmado por el incesante ruido del timbre de la puerta. eso sí. No por ello dejó de dedicarse a sus “negocios”. se puso las mugrientas zapatillas. si tomar clientes: no quería ver ni hablar con nadie. de las buenas. Tengo el triste deber de comunicarle que.¿Qué desean?. Hablaba solo. sobre las dos de la tarde. y casi tartamudeando. la camarera de las tetas grandes y un culo que parecía una plaza de toros. Es que he tenido una noche de perros. Pasó varios días “tragándose” el secreto. sin rumbo fijo. impecables. ¡Para servirle a usted! –Respondió con cara de incertidumbre. Tampoco los echo en falta pues tenía otras cosas en que pensar y a “otro” que la agasajaba sobradamente. Claudio Moscada Espósito. mantenía una estricta disciplina en sus salidas nocturnas. –Se excusó forzando una sonrisa. Claudio les invitó a pasar. vestidos con uniforme policial.

sin titubear y con gesto triste. monto en mi taxi y me voy a trabajar hasta las ocho de la mañana. en su defecto. las continuas salidas. según la declaración del detenido. Deme un par de minutos y me adecento un poco. poseen un chalet en una urbanización próxima. Le pido por favor que se vista y deje a los niños con algún familiar cercano o. a juzgar por las pruebas. eran evidentes sus gestos de aflicción y. Tengo que pedirle que nos acompañe para identificar el cadáver: es un trámite imprescindible en estos casos. salió del lugar en dirección a comisaría.respondió Claudio al mirar su reloj. después de comer. Entre otras propiedades.. el presunto culpable es: don José Peña de la Higuera. 117 . el otro policía conducía y. ha tenido varias amantes. yo. Tras identificar el cadáver se sintió mal y. con su esposa. a su lado. con alguna vecina de confianza. junto a uno de los agentes uniformados. su mujer entre ellas. casado y con dos hijos de corta edad. digo. No será necesario. ¡Despierte!. ¿Está dormido? –Llamó su atención el agente que tenía sentado a su lado.. no siga por favor! ¡Ahórreme los detalles! Cuando tengan más información y. Hoy. Al salir. Allí es donde llevaba a estas mujeres y donde solían terminar practicando sexo “consentido”. Soy taxista ¿Sabe usted? Después. Tras desayunar me he acostado. mi mujer no estaba en casa y he pensado que habría salido a comprar: algunas mañanas sale temprano. entonces…. de 37 años de edad. no sé nada. hasta la hora de la comida en que Pili…. tras firmar los documentos que le presentaron. éste. al regresar sobre… las nueve. alegando que. Añadió. Para poder dedicarles tiempo se justificaba. –Respondió Claudio muy nervioso.. en el coche policial. me encuentre más calmado. como hago todos los días. entonces escucharé lo que tenga que decirme.. sin leerlos. cerró los ojos y no dijo nada durante todo el trayecto… ¡Señor Moscada!. zarandeándolo levemente –ya hemos llegado-. Pilar. excusándose. eran para agasajar a sus clientes y proveedores. se había sentado el inspector. me despierta para comer… más o menos sobre esta hora. En esta vivienda es donde ha sido encontrada su esposa… ¡No. No. durante los últimos tres años. sobre las diez y media de la noche. Claudio apoyó la cabeza en el respaldo. había sucedido… presuntamente: Según la versión que barajamos. señor. al parecer. Junto a un socio. Por las tardes.No señor. Una vez estuvo en el despacho del comisario. él iba sentado en el asiento trasero. salgo de casa y me reúno con algún amigo o adecento mi taxi. La familia vive en un piso del centro de la ciudad. En ellos permaneció unos diez minutos. posee una empresa de gran envergadura y. no tenemos hijos. le explicó todo lo que. no estoy dormido… solo pensaba en los motivos que pudiera tener el asesino para matarla… ¡Disculpe! –Respondió con tono afligido. De camino hacia el depósito de cadáveres. fue a los lavabos.

en su declaración. sobre esa hora.Tras esta corta conversación. de los chismes que circulaban por la calle. Lo hacía una vez a la semana. el comisario le pidió que intentara identificar al detenido. minutos más tarde. Mucho menos una llamada. a última hora de la tarde. había sido fijada entre las 24:00h y las 01:00h. de las informaciones que le proporcionaba la policía. desnuda. Esta. Respecto a lo sucedido. como acusación particular. le suplicaba que se reuniera con ella a las once de la noche en el chalet. su familia política y dos o tres “chismosas” del barrio. la hora estimada del crimen. tras esperarla un rato e intentar comunicarse con ella. no lo consiguió. como acusación pública. y el acusado. Al llegar. fue el turno de declaración de la señora que se ocupaba de la limpieza del chalet. supuestamente muerta pues no respondía a ningún estímulo. sin embargo. en todo momento. En él. En su declaración afirmó lo siguiente: El fin de semana en que ocurrieron los Hechos. Volvió a firmar más “papeleo” y se marchó a casa. en su móvil. Claudio. sobre las nueve de la mañana. si bien. se lo concedió. su inocencia en relación al crimen. Pidió poder marcharse a casa. El domingo. Por consiguiente. la señora. al llegar a la vivienda y disponerse a arreglar el dormitorio del matrimonio. realizada desde el teléfono de la vivienda. Al ser interrogada por los agentes. si. de ser así. se encontraba lejos del lugar. Los meses fueron pasando y llegó el verano. al entierro no fue casi nadie: tan solo él. el ministerio fiscal. llamó a la policía que acudió pasados unos diez minutos. podría confirmarlo al ser la única que permanecía despierta. a una localidad situada a 32 km. y una serie de herramientas sobre una de las mesas del jardín. no la halló y. con puntualidad. se sentía tan violento que podría cometer “Una locura”. afirmó no saber nada. Durante ese tiempo fue conociendo más detalles del caso: a través de la prensa y de la televisión. a su socio** El día siguiente. él. había comentado a la señora (la esposa del acusado) que el martes siguiente tenía que acompañar a su hija al médico. Éste último mantuvo. Pidió permiso para adelantar su trabajo al lunes y. como presunto responsable. El primero de julio comenzó el juicio al que comparecieron las partes: él. Mediante mensaje de texto (que aportó como prueba) comunicó a la difunta su marcha y se despidió hasta la noche del lunes. encontró a la victima tumbada sobre la cama. ésta. Asustada. reconoció su relación sentimental con la víctima. asegurando que llegó a media noche y que. recibió un mensaje de texto de la víctima (que también aportó como prueba). a través de un cristal especial. De esta forma. junto con su esposa e hijos. afirmó no haberlo visto nunca. necesitaban saber si lo conocía y. Tampoco pudo justificar un mensaje (bastante confuso) recibido. su esposa. aseguró que no echaba nada 118 . él no podía haberlo cometido. “de boca en boca”… Curiosamente. fueron a pasar unos días con sus padres. dio los siguientes datos: El lunes. Decidió regresar junto a su familia. había llegado a la vivienda para realizar la limpieza acostumbrada de la misma. si podría aportar algo que fuera relevante para la investigación. Tras mirarlo unos minutos. los martes. Días antes.

sacó un cinturón de cuero y amarró las manos de la mujer. evitando las coces que ella lanzaba. en la encimera. parecía prestar atención a cuanto se decía en La Sala. No era así. Claudio alegó que se tomaba la noche libre e insistió con todo tipo de argumentos. a las nueve de la noche. justificándose en que no tenía ganas y añadiendo que. ansioso. En el mensaje pudo leer: Enviado: sábado. bsos : ) Seguro que es de ese cabrón. Ella reusó su propuesta. a buen seguro. amenazas y todo tipo de palabrotas. antes de la hora de comer. él. como si buscara una forma de arreglarlo. -Añadió dibujando una sonrisa maliciosa. como si quisiera violarla por detrás.en falta y que la puerta no había sido forzada: descartando. solía ser bastante impaciente. hasta que Pili aceptó. Sorprendentemente. 119 . la inclinó contra el capó. alegando que necesitaba ayuda para cerrar bien el capó. y. esto me da una idea. Claudio fingió un fallo en el taxi y paró en un camino lateral. El marido puso rápido remedió acallándola con cinta adhesiva. ella había olvidado borrar. Claudio propuso a su mujer ir a ver una película al cine. Advirtió que. por la mañana. la muy puta. Pensó que habría ido a la compra al no ver. Sin perder tiempo la subió en el taxi. Buscó por toda la casa sin encontrar a su mujer. él. se levantó antes de lo acostumbrado. Bajó del vehículo y comenzó a mirar en la zona del motor. en la cocina. Al salir del barrio. Ella bajó para ayudarlo y marcharse. su mente estaba en otra parte. y antes de tomar la autovía hacía la ciudad. se había olvidado el teléfono y. El domingo. de esa misma mañana. si bien. a empujones. nos vemos el lunes volvemos después de comer yo te llamo cuando pueda tendre unas ganas locas de follarte. Encima. Tras unos minutos afirmó haberlo reparado. Posiblemente debido a que era muy reciente. sentado junto a su abogado. consiguió atarle los pies con otro cinturón. a la sesión de las diez. tenía que ir a trabajar. Cuando se acercó a él se vio sorprendida: Claudio la cogió por la espalda. su rostro mostraba una mueca levemente risueña al recordar… El sábado anterior al crimen. casi con total seguridad. que se hubiera producido un Robo** Claudio. lo disimula poniendo el nombre de la chismosa de la peluquera –se dijo-. eso me da igual. de inmediato. el carrito que solía utilizar para guardar lo adquirido. No encontró nada sospechoso salvo… un mensaje de texto que. en la parte trasera. Ella. comenzó a lanzar insultos. no sabes bien me ha caido el premio gordo vaya latazo. 11 de diciembre de 2010 09:12 RAMONA (PELUQUERA) Mi amor me marcho el finde con la loca y los niños a ver a mis padres. espió las llamadas y mensajes que pudiera tener guardados. a “diestro y siniestro”. ¡O sea! ¿El hijo de puta está también casado y con hijos? Pero bueno.

Los nervios que había sufrido. el amante. la llevó hasta la casa. de tela. el día que entró en la casa. no representó ningún problema para él. Nos vemos mañana para ultimar detalles. en el asiento del conductor. subió a su coche y se marchó. sacó su teléfono y envió el siguiente mensaje al amante: “Cari no puedo aguantar t necesito conmigo xfavor librate de la loca y ven nos vemos a las 11 en el chalet si no vienes no m veras nunca mas no llamo xque mi marido esta con migo te espero”. Tras esperar diez minutos más salió del coche. Tras la tercera llamada. Cogió a su delgada esposa. cogió un teléfono de tarjeta prepago que había conseguido de forma ilegal. había ocultado el taxi. ni cometer ninguna imprudencia que hiciera que la policía le detuviera. Comenzó a 120 . Subió con ella al piso superior. seguramente. Veinte minutos después de haber llegado. con la familia. cogió de nuevo a su mujer. que había en un pequeño zapatero. abrió el maletero. tumbada. entró en el dormitorio y la dejó caer. sobre la cama. No puedo acudir a la cita. Un saludo”. como una leona enloquecida. El amante esperó unos minutos en la puerta y. simplemente se limitó a seguir esperando y aguantar. Pili. como pudo. También pretendía hacer tiempo para llegar un poco antes de las once. Pero debía arriesgarse si quería que su plan saliera bien. al ver que ella no llegaba. hasta ese momento. Al llegar aparcó tras los arbustos donde. Se puso de nuevo en camino y se dirigió hacia el chalet del amante adultero. consiguió atarla a las cuatro esquinas del lecho. por su propio peso. la trifulca que tenia montada su mujer en el asiento trasero. Una vez estuvo bien amarrada y amordazada la adultera. y de hacer ruidos con la nariz. se defendió con uñas y dientes. o si iba a hacer cualquier gestión para volver más tarde. se acrecentaron. como si quisiera gritar por ella. se puso un mono que cubrió su cuerpo por completo y unos guantes de cuero negro. la cargó sobre su hombro y. No hizo nada. Tras un corto. a pesar de su escaso peso. Dejó a su mujer en el suelo y se puso unas zapatillas. Debía ser rápido y cauto: no podía permitirse el lujo de cometer ningún error. No fue muy deprisa. en brazos. cabreado. entró en la casa. debió quedar muy extrañado y. sin aportar sus datos personales (seguramente robado) y le envió un mensaje: “No me esperes. Con este mensaje. Pili. pero agotador forcejeo. Una vez hubo terminado. no quiso llamar la atención. esta circunstancia. Abrió la puerta con la llave que había robado y entraron en la vivienda. salió de la casa. Al instante el teléfono de Pili comenzó a sonar. Claudio no podía saber si se dirigía de vuelta al pueblo.Acto seguido subió al vehículo. Lo importante era que cualquier huella que dejara no fuera la de sus zapatos. La mujer no paraba de patalear. Claudio. lo había citado. Allí esperó hasta poco después de las once. Era él quien llamaba: debía estar impaciente a juzgar por la persistencia. aprovechando la escasez de luz. hora en que. tras la puerta. justo hasta que vio llegar al infame que se tiraba a su mujer. bajó a la planta baja. Le estaban un poco grandes pero. supuestamente. tomó el bolso de Pili. Claudio.

su marido. junto a la piscina. se acercó a su mujer que lo miraba incrédula y forcejeando por liberarse de sus ataduras. Mientras asfixiaba a su Compañera. por lo general. dejó de forcejear y gruñir con la nariz: ya no vería un nuevo día. luchar. La mujer lo miraba atónita. negras y con asas. pero sus ojos reflejaban una cierta intuición: llorosos. de los que se suelen usar para secar cubiertos. se apartó del cuerpo inerte de su esposa y bajó a la planta baja. desplegó la mesa y colocó sobre ella los utensilios. casi de forma incontenible. sabía lo de su amante y quería forzarla en el lugar donde. la desventurada. con ternura. llorar. No las encontró y pensó que podrían estar en una caseta de madera que había en el jardín. su vulgar y triste vida pasaría desapercibida para…. Finalmente se incorporó. Respiró profundamente. De nuevo en el cuarto. Sin mostrar remordimiento. Tras unos interminables segundos. fue a la cocina y abrió varios cajones hasta encontrar un gran cuchillo. había entrado en la casa para tomarse la venganza que tantos días había planeado. No parecía saber qué pasaba. Ella pareció relajarse un poco. No tuvo más tiempo para pensar. Su esposo le besó los labios. sin apartar los ojos de los de ella…. allí estaban. llorosa… aterrada. sacó el teléfono prepago y envió un segundo 121 . le había puesto los cuernos….mirar en todas las habitaciones de la casa. Durante unos segundos la miró. con las vecinas. le fue desgarrando la ropa hasta dejarla completamente desnuda. Pensó que tenía todo lo que precisaba para lo que estaba a punto de hacer. con prisa y cuidado. luchó por no derramar las lágrimas que. y una bolsa de plástico para transportar las herramientas. eso podría ser lo menos grave. como si se despidiera. tomó una de las almohadas. todos tenemos un pequeño armario o maletín para guardar herramientas de uso común en pequeñas chapuzas. un pequeño hacha que. de unos ochenta centímetros de lado. pero no dijo nada. Nuevamente en el dormitorio depositó lo que portaba. No pareció acordarse de las herramientas y de la relación que guardaban con lo que sucedía. su mirada era lo suficientemente explícita. se decidió a ejecutar lo que había resuelto hacer. Se sentó sobre sus rodillas y. tantas veces. tras el chalet. Claudio volvió a bajar. aunque no contaba con encontrar ese tipo de herramienta. secó sus ojos con la manga del mono. con furia. le vendría muy bien. Claudio. Dio un último repaso a los objetos y. nunca más volvería a chismorrear en la terraza. efectivamente. la puso sobre la cara de la desdichada y…. apretó con todas sus fuerzas. parecían suplicar clemencia… no consiguieron su propósito. de plástico ligero y poco pesada. casi todos… Eran las 23:45h y apenas habían transcurrido veinte minutos desde que. Junto a la puerta de salida se detuvo. intentaban abandonar el estanque ocular donde se contenían. Antes de salir de la cocina tomó un par de paños. apenar…. Su intuición tuvo premió ya que. Sin causar mucho desorden cogió: un gran serrucho de dientes grandes y afilados. Posiblemente pensara que. buscaba ese cuarto donde. Siguió buscando y halló un paquete de bolsas de basura. cazuelas o cualquier utensilio de cocina. al ver que tenía todo lo necesario. sobre la mesa. una mesa de jardín plegable.

La abrió y supo que se trataba de una agenda telefónica. Te espero en la puerta de la empresa”. Tras enviarlo observó que. llamaba a su puerta para informarle de lo que él bien sabía…** Después de rememorar en su cerebro lo que realmente había sucedido. mi marido me dijo que tenía que marcharse. tenía por costumbre ir a cenar y a tomar unas copas. Han surgido problemas. Lo último que recuerda es que. comprar el periódico deportivo en el kiosco de Tobías. en función de lo que dijera y de la credibilidad que inspirara. en un rinconcito. un ex taxista que quedó impedido tras un accidente. El resto de la noche la pasó trabajando. dentro de una bolsa de plástico. Sobre las cinco de la madrugada. depositó la llave en el cajoncito y se marchó. Antes de subir al taxi se despojó del mono y lo colocó en el asiento del acompañante. El mensaje rezaba así: “Ven cuanto antes. no articuló palabra alguna. terminarían por enviar los restos a las alcantarillas. Detuvo el taxi. Pasadas las ocho de la mañana dio por terminada la noche y se marchó a casa. pero le daba igual. Por la mañana. A partir de ese momento. fue esparciendo las cenizas en las calles por donde circulaba. la mayor parte de las noches. sin variar sus costumbres: café en “Casa Flora”. ¡Dígame! –Respondió una voz al otro lado del auricular. que había recibido un mensaje de Carlos. se quitó las zapatillas y las dejó donde las había cogido. desayunó y terminó por meterse en la cama. al pasar junto a un oscuro callejón. siguiendo con meticulosidad el ritual opuesto. cuando no transportaba a ningún cliente. desapareciendo para siempre. Así se libró de la prenda que. junto al teléfono de la casa.mensaje al cabrón que se había follado a su mujer… ¿Cuántas veces? Ni lo sabía. Claudio. A mí no me sorprendió puesto que. Simplemente dejó pasar unos segundos antes de colgar. Se puso sus zapatos. No echó de menos a su mujer: hacia varias horas que la pobre había cerrado los ojos para disfrutar del sueño eterno. sobre las nueve de la noche. su amigo y socio en la empresa. lo sacó de la bolsa y. Finalmente se marchó. se desvió y se metió en él. La esposa declaró lo siguiente: Aquel domingo. Tras la llamada abandonó los guantes junto al teléfono. en un momento dado. de forma disimulada para no llamar la atención. llegó el turno de declaración de la esposa del inculpado. finalmente una docena de churros en la churrería del barrio. el bar donde se reunían los compañeros que terminaban o comenzaban la jornada. Esperó hasta que se consumió por completo y llenó la bolsa con sus restos. después. había una pequeña libreta. su plan podría tener mayor o menor éxito. con algunos clientes o proveedores. Al llegar a casa se duchó. los camiones que riegan las calles. Claudio se puso nervioso pues. le prendió fuego. le podría haber delatado. como si fuera otra jornada más. descendió con el mono en la mano. Marcó el número y aguardó con la esperanza de que contestaran. Poco antes de las diez de la noche se despidió de todos 122 . Finalmente se marchó llevándola consigo. la policía. Al ver el número del socio del empresario decidió improvisar.¿Eres tú Pepe? –No obtuvo respuesta pues.

a los agentes que lo custodiaban. le leían sus derechos y se lo llevaban. que le obligaran a sentarse y a guardar silencio. sobre todo cuando me siento sola…. tiene mucho cuidado para no despertar a los niños…. se retiraron a dormir y yo me quedé terminando de recoger la cocina. me he asustado. Me asusté al pensar que la persona que chocó con mi esposo. Al preguntarle por los motivos que tenía para pedirme aquello. simplemente me respondió: “He tenido un roce con otro coche y lo he sacado a la cuneta. La sentencia así lo reflejó y. mis suegros. me quité el maquillaje. dijera que a media noche. insistió en que. estaba leyendo. Jamás hubiese imaginado un desenlace así. o a mí si es demasiado tarde. llamara a nuestro abogado…** ¡CLARA. vino a decir lo siguiente: 123 . Mi sorpresa fue soberana al ver como lo esposaban. mejor dicho. después de tanto tiempo haciéndolo. pero no he querido parar. tomé el libro que. Ahora sí podía estar tranquilo del todo: definitivamente quedaba fuera de cualquier sospecha. Apenas había comenzado a leer cuando llegó mi marido: me sorprendió pues suele hacer muy poco ruido al regresar a casa. Uno de los agentes me informó que era sospechoso de asesinato y que. si alguien preguntaba a qué hora había regresado. ha adquirido una considerable destreza. para acostar a los niños. No ha sido grave. a eso de las once. Realice la higiene bucal. Encendí un cigarrillo y me dispuse a ver la película: “Los puentes de Madison”. DI LA VERDAD… POR FAVORRR! ¡REGRESÉ A LAS DOCE. por pequeña que fuera. lo había denunciado. Claudio respiró profundamente. me lavé la cara y regresé al dormitorio. Me pidió…. Sobre las once. creo que dura unas dos horas. CLARA. apretó los puños y. resumida por un diario de la ciudad. Cuando terminó la película…. por un momento. si disponíamos de uno. Finalmente terminó por convencerme y nos dormimos. algo muy frecuente para mí. A las once y media fui a mi cuarto y me puse el pijama. Le despedí junto al coche y entré en casa. Recuerdo que fue esa pues la he visto infinidad de veces…. TÚ LO SABES BIEN! ¿POR QUÉ MIENTESS? –interrumpió el acusado contrariado por la declaración de su mujer. El juez lo mandó callar y ordenó. se personó La Policía preguntado por mi esposo. Durante un rato discutimos sobre el tema ya que no me gusta mentir. El resto del juicio fue puro trámite: las evidencias eran tan abrumadoras que no quedó duda de la culpabilidad del procesado. por aquellos días. después de que se fuera. A la mañana siguiente. pareció expulsar por la boca un leve ¡BIENNN! No daba crédito al giro inesperado que se había producido. Puse un DVD en el reproductor y me recosté en la cama. Imagino que. Lo noté nervioso al hablarme y pensé que se había disgustado con su amigo. Tras hacerlo. me dirigí al cuarto de baño que hay pegado al dormitorio.y se marchó.

124 . en opinión de quien firma este artículo). Pero. Pero algo le daba vueltas en la cabeza. la empleada encontró el cadáver antes de ser despedazado y hecho desaparecer. estaba soltero y libre para hacer cuanto quisiera pues aun era joven. tras el invierno. los hechos quedan. pero no puedo llevarla. glamour y que era la envidia de todos sus compañeros) se detuvo en la parada de taxis que solía frecuentar. teniendo en cuenta que su patrimonio se calcula en unos 60 millones de euros ** Tras el juicio. También había sabido que. no iría a limpiar hasta el martes. El fallo condena también al acusado a indemnizar con 1. sobradamente.000 euros. se citó con su amante en el chalet donde solían encontrarse. fortuita. Pero…. Él no era consciente del acuerdo previo. de forma habitual.La noche de autos. para practicar sexo. a todas horas… ¿Por qué la esposa mintió? Estaba seguro de que había mentido. prueba alguna que pudiera implicar a un tercero. Por razones que no se han esclarecido. por el fallecimiento de Pili. Al verlo se dirigió hacia ella y la trató de explicar: Lo siento señora. preparó una serie de utensilios con el fin de descuartizarla y deshacerse del cadáver. mientras él hablaba con los compañeros. la asistenta. abrió la puerta y entró. salvo dos. ¿Esta lo había sido? Por la prensa. si lo desea. Al no encontrarse. Un día. hubiese pensado que lo hizo ella. quedándose con “casi todo”. o sintió temor. demostrados. No ¡Gracias! este coche me gusta y quiero que sea usted quien me lleve. La condena impuesta al condenado ha sido de 20 años (bien merecidos. entre esta y su esposa. Yo pago y elijo quien tiene que llevarme –replicó sin dejar expresarse a Claudio. en el lugar del crimen. y decidió posponerlo para el día siguiente. Algo le inquietó. todos los días. quitárselo del medio siempre es un aliciente para una esposa ambiciosa. la primavera trajo nuevas noticias. Dada la fortuna del marido. Asustado por lo que había hecho. la vida de Claudio cambió drásticamente: obtuvo un millón por la indemnización concedida en el juicio. – Replicó la mujer muy segura de sus deseos. Si no fuera porque había sido él quien planeó el crimen y lo ejecutó. algo más de 150. De esta forma.000 de euros al esposo de la mujer asesinada. Pasó el verano. a sabiendas de que. el acusado. después de todo. a donde quiera. estaban más que contentos. Hay otros compañeros antes que yo y. el primero de la fila puede hacerlo. habían vendido la empresa a una multinacional alemana por la “nada despreciable” cantidad de 105 millones de euros. verá señora… Nada de explicaciones. para adelantar la tarea al lunes por la mañana. su plan salió perfecto y todos. se enteró de que la mujer había conseguido el divorcio. después el otoño y. Una señora se acercó a su taxi. (Cantidad que se me antoja escasa. junto con el socio. mientras trabajaba con su nueva adquisición (un espectacular Mercedes rebosante de lujo.000. que cobró de la compañía de seguros. el hombre acabó con la vida de la víctima.

el socio de mi esposo. y sin todo aquello que hace doloroso algo así. Hacía mucho tiempo que buscaba la forma de librarme de él sin saber cómo. Usted cambió mi vida. Con ese dinero nos vamos a vivir a Brasil. con los que quiero. unas exquisitas formas de hablar. Allí hemos comprado un hotel. simplemente no podía: intentaba mantener la vista en los demás coches y. Prosigo… Sé. al mismo tiempo. Pero no fue usted el único beneficiado. Y sí. mentí por mí y por los que quiero: mis hijos y mi amante. como se dice vulgarmente. no pudo evitar mirar el escote y pensar que era: “Un bonito balcón adornado con dos grandes macetas”. Pero…. su venganza no 125 . Busqué consuelo y cariño y. apenas cien metros. Tengo grandes planes e ilusiones por vivir la vida que merezco. sin juicios. me divorcié de mi marido. y. se puso en marcha. casi con total certeza. Mientras le preguntaba la dirección de destino. Pero yo también cambié la suya: si yo hubiera dicho la verdad. con un porte que denotaba distinción. Sin replicar. Soy la esposa del hombre que…. Descubrió que su mujer se veía con mi esposo y tramó un plan magistral para quitarse a los dos del medio. No es que Claudio no quisiera decir nada. ¡Limítese a escuchar y callar! Cuando termine podrá decir lo que quiera. su socio. A mi marido que “le den por el culo”. Yo también sabía de los líos de faldas de mi marido –continuó relatando-. todo lo ocurrido me allanó el camino para deshacerme de él quedándome con TODO. El anonadado taxista no salía de su asombro al escuchar aquel relato. tengo algo que decirle –Claudio asintió con la cabeza en señal de conformidad-. me lo dio. sin mi testimonio favorable a sus intereses. usted no habría cobrado la indemnización. Le he dicho que no me interrumpiera. Es lógico pues me mantuve al margen del juicio todo lo que puede. que fue usted. Supongo que sabe que vendimos la empresa por una buena cantidad de dinero. por lo que podía ver.Éste. Como debe saber. Imagino que todo esto le sorprende. Usted me presentó la solución. parecía estar “MUY BUENA”. pero no soportaba ver como mi marido vivía una vida al margen de su familia. Sin duda era toda una señora: muy bien peina y arreglada. asimilar lo que escuchaba. sin peleas. ambos sabemos que fue ¡Usted! Un momen… Fue interrumpido por la mujer. “mató” a su mujer. Vi la oportunidad y mentí…. pero lo hizo. proporcionándome una nueva oportunidad. Por lo que veo no me ha reconocido. Tras recorrer. yo también lo fui. la mujer volvió a hablar: No se detenga ni me interrumpa. Póngase en marcha que ya le iré indicando el camino. viendo la autoridad con que hablaba aquella mujer tan extraña.exigió la mujer. si yo no hubiese mentido. se excusó con sus compañeros y procedió a complacer a la clienta. Claudio. sin pretenderlo. digamos. en una importante ciudad costera. entre nosotros. mi esposo no habría sido condenado.

no tengo inconveniente en escribir una continuación. que tengan una aceptable ortografía. certamen. Debo añadir que mis hijos también han ganado. desde hace un par de semanas se están publicando. a mi actual pareja.. mi amante también ha salido ganando al poder vender la empresa y. con seis millones de euros. 126 . ambos salimos ganando de esta inconsciente simbiosis. Espero que os haya gustado. la abrió y sus ojos quedaron perplejos: apenas quedaba espacio para meter un billete más. concurso o como quiera llamarse. Si no es así. Si tiene algo que decir…. si os ha gustado el relato y hay bastantes peticiones. aquí le dejo un regalo.habría sido completa. Cerró la maleta y. Pero. Tras sumar las cantidades parciales que había contado. detuvo el taxi en doble fila. con urgencia. la colocó en el asiento delantero. Es lo menos que puedo hacer. una extensión máxima en cuanto a palabras o duración… La mayoría de los autores que publicamos aquí no hemos querido participar. le digo ¡Adiós!. Pero… ¿Fue un regalo? O… ¿Quizás fue un pago?… Eso solo lo sabría si algún día visitaba Brasil. Ellos aun son pequeños y podrán aceptar. en Todorelatos. Termino –continuó hablando la mujer-. esperó unos segundos. aunque con un poco de “picante”. como a un padre. Si algún día decide cambiar de vida. se fue a casa. Como unos pocos sabéis y otros muchos desconocéis. Aquella mujer. se puede desmelenar bastante. para siempre. En mí tendrá. Al hacerlo. hágalo. Cada uno por los motivos que haya creído oportunos o por desconocimiento. no le será difícil encontrarme. con mucho más morbo. Al llegar a este punto del relato. Ella terminó bajando del taxi y se fue caminando. sin pensar si lo hacía bien o mal. y soltero. en esta maleta. Puedo mandar a Claudio a Brasil y que se monte allí una buena juerga de sexo y desenfreno. visítenos. en el que se reúnen varios autores para publicar sus relatos. asociarse y vivir conmigo.. lo hacen bajo una serie de condiciones o normas: escribir sobre un tema concreto. Pasó un buen rato contando el dinero que le había regalado su “Genio de la lámpara”. no podía concentrase en el tráfico. Se lo entrego desinteresadamente para que usted lo disfrute. hacerlo dentro de un plazo determinado. Pero el taxista no pudo o supo decir nada. que le había dejado sin habla. para “rizar el rizo”. He terminado. Y. Como soy mujer y madre agradecida. Eso sí. Cuando Claudio reaccionó tomó la maleta. Como ve. a una mujer agradecida y a una amiga. Simplemente calló. y valoro a las personas que se portan bien conmigo. una serie de relatos con el nombre de usuario-autor “Ejercicio”. Ejercicio de Autores es un encuentro. el resultado fue de CINCO MILLONES de euros. ¿FIN? Si he lo he puesto entre interrogaciones es porque no he escrito una continuación: no la necesita. enviarlos a la persona que los publica. Claudio. Con este relato he querido hacer algo más serio.

a pesar de todo. solo lo haré en mi nombre. yo. no obstante. entre los que no hemos participado. “cosas raras”. en el que me incluyo.Pero. En mi caso particular reconozco que. que me desanimaron. pero vi determinadas actitudes y. Como es lógico no los envié al citado Ejercicio. 127 . ya había concebido unas ideas para mis relatos que me animaron a escribirlos. hay un pequeño grupo que no lo ha hecho por razones muy concretas. en un principio. No voy a hablar por el resto (cada cual es libre de hacerlo por sí mismo). tuve cierto interés por participar.

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