renata CABRALES 1 silvia COBO 1 javier F. BARRERA cristina F.

PEREDA 1 rocío GALLEGOS 1 josé luis ORIHUELA dolors REIG 1 josé manuel RODRÍGUEZ 1 alejandro ROST marco SIFUENTES 1 mario TASCÓN 1 bárbara YUSTE

Reflexiones sobre
Lo que dejó 2010 y lo que se viene en 2011

Esther Vargas

Sofía Pichihua

El Tiempo de Colombia / Flickr clasesdeperiodismo

índice

Edición: Esther Vargas Diseño: Sofía Pichihua Diciembre 2010

www.clasesdeperiodismo.com

7
¡Gracias WikiLeaks!
RENATA CABRALES SILVIA COBO

8
2011, año de transición empresarial y tecnológica

9
Internet es el pasado. La ‘Tormenta Perfecta’ hace mutar al Periodismo para devolverlo a sus orígenes
JAVIER F. BARRERA

10
Ya no hay vuelta atrás
CRISTINA F. PEREDA

11
México desangrado
ROCÍO GALLEGOS JOSÉ LUIS ORIHUELA

13
El periodismo tiene futuro, pero no cualquier periodismo

14
2011, Internet iba en serio
DOLORS REIG

16
Periodistas más humildes, medios más sociales
JOSÉ MANUEL RODRÍGUEZ

17
El periodismo en el 2010, el periodismo en el 2011
ALEJANDRO ROST

18
Viva la data
MARCO SIFUENTES

19
Tendencias en el periodismo para 2011
MARIO TASCÓN

22
Cinco tendencias en las redacciones para 2011
BÁRBARA YUSTE

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

3

Perú.21 de Lima / Flickr clasesdeperiodismo

presentación

Periodista, editora de la sección Ciudad de Perú.21, directora de ClasesdePeriodismo.com., máster en Periodismo Digital, profesora de Periodismo Digital en el Instituto San Ignacio de Loyola, blogger en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), instructora en nuevos medios en diversas instituciones y responsable de las redes sociales de Perú.21.

Esther Vargas

@esthervargasc

El periodismo que queremos
Claves: Contar historias / más WikiLeaks / marca personal / contenido local / bienvenidas las máquinas / honestidad / sin violencia / visualización de la información / Curaduría de contenidos / Pensar primero en la web / Profundidad / Contexto / Pasión

I.

Ningún dispositivo por más alucinante que sea nos transformará en mejores periodistas. Un iPad no será suficiente gasolina para reinventar el periodista que debemos y necesitamos ser. Tampoco Twitter y su caudal informativo; menos WikiLeaks o una redacción integrada con pisos brillantes. El nuevo periodista del que tanto se habla en estos tiempos es el mismo al que mirábamos ayer con una libreta y un lapicero, buscando historias en todos los rincones, hablando con la gente, dispuesto a aprender, a adaptarse y a experimentar, con los pies sobre la tierra, y la humildad intacta. Que el ‘ego del periodista’ –ese cáncer de la profesión– deje de cultivarse en aulas, redacciones y bares; y sea combatido como el auténtico #FAIL que es (tomando la #twittergrafia de @mtascón prestada para la ocasión) porque entorpece el cambio dentro de las organizaciones y cierra puertas a la reflexión y la acción, tan necesarias en escenarios convulsionados y, a veces, sin aliento, como pueden llegar a ser las redacciones de periodistas aplastados por la rutina, el maltrato y la falta de creatividad.

El periodismo que queremos no está manchado de sangre como bien dice Rocío Gallegos, periodista que se juega la vida en El Diario de Ciudad Juárez, en ese México desangrado que no tiene respiro. El periodismo que queremos es ese al que aspira Renata Cabrales –máster en Periodismo Digital y maestra incansable–, donde los periodistas hacen lo necesario para desarrollar nuevas destrezas, muchas relacionadas con la tecnología para estudiar y cruzar la data pura como la que llegó de WikiLeaks. El periodismo que queremos –en 2011 y en adelante– demanda “más máquinas, por favor”, como dice Mario Tascón, creador de

II.

La mayoría de participantes de este especial posiblemente recuerdan –como yo– sus libretas y aquellos tiempos en los que el celular más inteligente era el que servía para decir “Hola” y todavía pesaba en el bolso. Ese pasado no siempre tan lejano no les impidió arriesgarse, adaptarse y aprender. Hoy, desde sus esquinas virtuales y físicas, son voces respetadas y lúcidas para hablarnos de periodismo y comunicación, porque hacen periodismo y comunican, porque han hecho periodismo –sin pensar en el añadido de ‘digital’– y porque lo que saben no lo guardan en un cajón de madera sino que lo comparten en la gran red, ese espacio donde todos nos hemos encontrado por un tema en común: el periodismo, el buen periodismo… una meta, un objetivo, jamás una utopía.

Este no es un compilado de predicciones de gurús, y me alegra que así sea porque ninguno de los convocados así lo presume”.
Lainformacion.com, quien hoy trabaja en el Manual de Estilo del castellano para Internet, los nuevos medios y las redes sociales por encargo de la Fundación del Español Urgente (Fundéu-BBVA). El periodismo que queremos es el que llena de esperanzas a José Luis Orihuela, profesor de la Universidad de Navarra, periodista y blogger, quien afirma que la tecnología puede hacer muchas cosas, pero de momento sigue haciendo falta el talento humano para contar buenas historias. El periodismo que queremos es el que esboza José Manuel Rodríguez, community manager de Lainformacion.com, más humilde, abierto y honesto en medios más sociales, donde podamos servir cada vez más al lector. El periodismo que queremos tiene a periodistas que aman con pasión su trabajo y salen a la calle –como Javier F. Barrera, pro-

III.

Este no es un compilado de predicciones de gurús, y me alegra que así sea porque ninguno de los convocados así lo presume. El valor de estas reflexiones –que sí dan cuenta de tendencias, que sí miran el 2011– radica en el aprendizaje, la experiencia y el análisis en busca de un periodismo mejor, el periodismo que queremos.

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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ductor de 1,001 Medios y máster en Periodismo Digital– con el afán de contar una historia que se distribuya por todos los medios. El periodismo que queremos tiene a periodistas venciendo la resistencia frente a las redes sociales que ya demostraron en 2010 su poder como fuente de información, apunta Alejandro Rost, periodista, blogger y docente en la Universidad Nacional del Comahue, en Argentina. El periodismo que queremos grita “Viva la data” como anota Marco Sifuentes, periodista y creador de la plataforma de reporterismo ciudadano La Mula de Perú. El periodismo que queremos tiene a un nuevo comunicador en el terreno. Dolors Reig, máster en multimedia, diseño y desarrollo web, afirma que este profesional no solo tendrá que captar la escasa atención disponible sino también actuará como crítico, como filtro. También trabajará activamente para ganarse un lugar como prescriptor: curador de los contenidos en las redes sociales que cada vez con mayor intensidad aglutinan la información y el conocimiento que nos son relevantes. El periodismo que queremos y que la situación impone tendrá a periodistas hiperespecializados, con marca personal y con capacidad para diversificar sus fuentes de ingresos y hasta crear sus propios medios, avizora Silvia Cobo, periodista y máster en Dirección de Empresas de Comunicación y Grupos Multimedia. El periodismo que queremos será también el que apueste por el contenido local y las nuevas narrativas, sostiene Bárbara Yuste, docente y doctora en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, así como responsable de la sección Medios y Redes del diario ABC de España. El periodismo que queremos es también el que Cristina F. Pereda –colaboradora de El País de España– espera en el 2011: con periodistas que veamos Internet, las redes sociales y las nuevas herramientas como una oportunidad para hacer mejor nuestro trabajo. El periodismo que queremos no es el de las utopías sino el de las posibilidades. Tenemos todo el 2011 para seguir avanzando… O empezar a entender lo que ya está ocurriendo y que seguro se tuiteó. Lima, 30 de diciembre de 2010

El Estado de Sao Paulo en impresión / Flickr clasesdeperiodismo

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Periodista y máster en Periodismo Digital. Profesora de diversas organizaciones en América Latina como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). Creadora de la Red de Periodistas Multimedia http://redmultimedia.ning.com.

Renata Cabrales

@cabralita

¡Gracias WikiLeaks!

C

omo todo año, el 2010 nos dejó mucho de qué hablar: la introducción y usos del iPad, mayor actividad de las organizaciones periodísticas en espacios sociales, modelos de negocio, desarrollo de nuevas narrativas, redacciones abiertas o participativas.... También podría referirme a situaciones indignantes como la muerte durante el 2010 de 35 periodistas en América Latina, secuestros y amenazas constantes. Una pena. Sin embargo, si hubo algo que sacudió a los periodistas (infortunadamente no a las empresas periodísticas) fue #WikiLeaks. Como algunos periodistas afirman, no creo que haya cambiado el ecosistema de la información; el entorno viene cambiando desde hace tiempo y, para desgracia de la audiencia, no lo entendemos. Pero, ¿qué es lo que está cambiando? Los perfiles de consumo, la forma de crear la información, las plataformas, la línea divisoria entre hechos y opiniones y, especialmente, la relación entre el cuarto (medios tradicionales) y quinto poder (blogs, redes sociales, ONGs, etcétera), un parentesco que #WikiLeaks supo aprovechar muy bien. No cabe duda, una organización no periodística nos puso a pensar quiénes somos, qué hacemos, cómo y para qué lo hacemos. WikiLeaks, Julian Assange o el equipo que lo conforma, para bien o para mal, nos demostró una vez más que: 1. Si medios del cuarto y quinto poder trabajáramos en equipo podríamos hacer mejor periodismo, un proceso que requiere que entendamos y asumamos que el ecosistema de medios cambió. 2. Lo único que le da calidad al ejercicio profesional es el servicio a la sociedad, tal y como defiende el periodista colombiano Javier Darío Restrepo. Por lo tanto, frente a la información, provenga o no de WikiLeaks, el periodista tiene deberes. 3. En este entorno es inconcebible un periodista que no haga lo necesario para desarrollar nuevas destrezas, muchas relacionadas con la tecnología. Por ejemplo, el manejo básico de herramientas digitales para estudiar y cruzar la data pura. 4. El periodismo no puede ser de fuentes interesadas o meramente declarativo, que incluso fue necesario analizar, contrastar, verificar y sopesar lo que el mismo #WikiLeaks como fuente arrojaba. 5. La competencia absurda o mezquindad entre medios nos hace menos libres y democráticos. No me imagino a medios latinoa-

mericanos, todavía tan dependientes de la exclusiva, validando la información de #WikiLeaks. 6. La gente común y corriente debería sumarse a la búsqueda y hallazgo de datos en cientos de informes que reposan en las webs de gobiernos, organizaciones políticas, no gubernamentales, de derechos humanos, etc, y tratar de conectar los puntos sensibles de la información. Gran responsabilidad, pero es posible. 7. Los medios que provienen del quinto poder son más vulnerables y satanizados. Para la muestra, un botón: El “vía crucis” de Assange y la crítica constante a un “sistema de ética y valores inmaduros”. ¿Son acaso los medios del cuarto poder los más transparentes? Aunque el listado se podría extender más, por ahora, que sigan

No cabe duda, una organización no periodística nos puso a pensar quiénes somos, qué hacemos, cómo y para qué lo hacemos”.
surgiendo más WikiLeaks, pues parece que los periodistas necesitamos de estas milagrosas apariciones para revisar nuestro papel en la sociedad. ¡Gracias #WikiLeaks por ayudarme a ratificar qué es lo que quiero ser en el 2011!

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y tiene un máster en Dirección de Empresas de comunicación y grupos multimedia en la Pompeu Fabra de Barcelona. Es editora en la Fundación Espai Català de Cultura i Comunicació (ESCACC). Es una de las creadoras de BCN MediaLab, un espacio de encuentro en Barcelona para periodistas y profesionales de la comunicación.

Silvia Cobo

@silviacobo

2011, año de transición empresarial y tecnológica

E

n mi opinión las grandes noticias del periodismo digital del año 2010 han sido la salida del iPad y el desarrollo de sus primeras aplicaciones, la implantación de los muros de pago íntegros de los diarios de News Corp y los otros intentos de cobro por contenido por parte de muchísimos diarios europeos: Le Monde, El Mundo, etcétera, y por último, la irrupción de WikiLeaks en la esfera pública de la mano de las empresas periodísticas de más prestigio. En cuanto a tendencias que creo que veremos el próximo año, destaco las siguientes:

estratégicas con otras empresas, además de otros reajustes dentro de las empresas: todo lo que sea necesario para colocarse en la mejor “pole position” de la carrera digital. 2. Sin embargo, las empresas periodísticas seguirán a remolque de la evolución de Internet. Siguen siendo las menos innovadoras. Llevan por lo menos un año de distancia en la adopción de las tendencias e innovaciones de la red. No fue un medio el que inventó Twitter, como tampoco ha sido una editora quien sentó las bases de un sistema de venta y distribución de contenidos digitales como es hoy iTunes. En el corto plazo de un año esto no va a cambiar. El periodismo digital seguirá siendo de reflejos lentos. 3. El largo adiós a nuestro ordenador personal. Viviremos un progresivo alejamiento de la pantalla del ordenador. Hablamos demasiado de iPads y demás tablets, pero los teléfonos móviles inteligentes son, y seguirán siendo, los dispositivos móviles de mayor penetración en nuestras sociedades. ¿Dejaremos el ordenador? No exactamente. Seremos más bien “multipantallas”. A lo largo del día, y aprovechando la ubiquidad de la red, continuaremos y retomaremos la narración que dejamos en la anterior pantalla.

El papel continuará, pero las empresas han entendido la necesidad de planificar el futuro de un negocio sobre bits y no sobre papel”.
1. La inevitable transición de las empresas periodísticas al soporte digital. El papel continuará, pero las empresas han entendido la necesidad de planificar el futuro de un negocio sobre bits y no sobre papel. Grandes grupos como Pearson llevan años dando el viraje y Prisa manifestó hace poco este nuevo enfoque. En el año que viene veremos compras y ventas de unidades de negocio para poder financiar la reconversión pero también fusiones y asociaciones

4. Se consolidará el criterio del flujo social para el consumo de las noticias y se ganará la batalla a los RSS y demás lectores por subscripción. 5. ¿Y qué haremos los periodistas? El futuro de la mayoría de profesionales del periodismo es poco estable pero me temo que debemos acostumbrarnos a ello. Saldrán ganando aquellos que se hiperespecialicen, construyan su marca personal y sepan diversificar sus fuentes de ingresos para lograr vivir de ello. La red nos abre un camino. Otros serán capaces de crear sus propios medios: pequeños portales de nicho temático con estructuras ligeras que les permitirá ser suficientemente rentables. 6. Y para acabar permítanme una predicción personal y algo más osada: creo que algún grupo de editores de periódicos se atreverá a sacar de Google sus contenidos, pedirán no ser indexados y crearán su propio agregador y buscadores. Los proyectos como Ongo y el aparcado Alesia de Murdoch van por esta línea. En Francia también hay otra iniciativa en marcha. Desde hace años entre los editores hay un fuerte deseo de hacer un órdago a Google y no permitir que sea el único invitado a su fiesta. Quizá este año 2011 sea el año en que los editores se atrevan.

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Licenciado en Periodismo en la Universidad del País Vasco, máster en Periodismo Digital por el Instituto Universitario de Posgrado, fundador de 1001Medios.es y Laboratorio Permanente de Comunicación –que genera proyectos digitales. Editor multimedia del periódico Ideal de Granada. Autor del blog Periodismo al Pil Pil y miembro de la Asociación de Periodistas Digitales de Andalucía (APDA).

Javier F. Barrera

@juanlarzabal

La ‘Tormenta Perfecta’ hace mutar al periodismo para devolverlo a sus orígenes

I

nternet no ha sido ni el problema ni tampoco la solución para el periodismo. Como tampoco lo ha sido para la medicina, la educación o la democracia. Internet no es el futuro porque ya ha sido el presente durante al menos los últimos cinco años. Otra cosa es que muchos medios y no pocos periodistas hayan optado por prescindir de esta herramienta. La cuestión es que el 2010 entra en la historia del periodismo como el año de la ‘Tormenta Perfecta’ que concibe una crisis económica global, sanciona el cambio del ecosistema informativo y certifica que los ciudadanos se informan como les da la gana. La única solución que tenemos los periodistas es volver con humildad a los orígenes y apostar por la calidad de los contenidos que generamos y distribuirlos por todas partes, donde Internet va a ser fundamental. Pero no es ya ni el futuro ni tampoco el problema. Ni es el presente ni es tampoco la solución. Cuando hablamos de periodismo y hablamos de medios, ya es hora, con todas las pistas acumuladas en 2010, de trabajar de cara al 2011 con la certeza de que Internet es ya el pasado. 1. Que las webs informativas tienen 15 años. 2. Que hay una generación completa de jóvenes que entra en 2011 en la universidad consumiendo información como les da la exacta gana. 3. Que no hay nada más viejo que una noticia de ayer y que hay medios que las siguen publicando. 4. Que incluso la web ha muerto según propuso en verano la revista Wired con tres datos en la mano: el consumo de videos, las redes sociales y los móviles/celulares/tablets. 5. Que da igual si lo escuchamos en el coche por la radio, en la selva por parabólica o lo vemos en el dispositivo que llevemos en el bolsillo. En papel o en casa en la tele con los abuelitos. El debate sobre Internet y el periodismo digital es cosa ya del pasado. En 2011 es la hora del periodismo. Del Periodismo a secas.

La única solución que tenemos es volver a los orígenes y apostar por la calidad de los contenidos que generamos y distribuirlos por todas partes”.

Del Periodismo y punto. Si algo certifica 2010 es que el periodismo y los medios, para sobrevivir, deben volver a sus orígenes. Al trabajo de las dos ‘t’. El todoterreno: trabajo y talento. Contrastar las noticias y salir a la calle (y también a la red) a buscarlas. Recolectar testimonios y contar historias. Las que importan aquí y en Constantinopla, en Tombuctú y en el Iguazú. Sobrevivirán en 2011 los medios y los periodistas que amen con pasión su trabajo y salgan cada mañana de su casa con el afán de contar una historia que se distribuya por todos los medios. Y que sepan hacer, precisamente, estas dos cosas.

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

9

Es periodista y colaboradora de El País de España. Autora del blog One Way or Another. Es máster en Periodismo en la Escuela de Comunicación (SOC) de American University en Washington, DC.

Cristina F. Pereda

@onewayoranother

Ya no hay vuelta atrás

L

a dificultad de acceso al epicentro de la información en Haití, víctima de un terremoto que dejó cientos de miles de fallecidos y más de un millón de personas sin hogar, empujó a muchos periodistas a basar sus informaciones en los primeros vídeos que aparecieron en You Tube. Y las primeras fotografías compartidas en Facebook. Después nos fijamos en Twitter. En apenas unas horas, las listas de usuarios que informaban desde el terreno sirvieron de fuentes más que fiables.También lo fueron mucho más tarde, cuando ya habían llegado las delegaciones de enviados especiales para producir noticias exclusivas de cada medio. Haití consolidó la confianza depositada en esos primeros instantes en fuentes de información alternativas. Aunque ya no lo son tanto. Pocos medios prescinden doce meses después de las referencias a un dato o un comentario encontrado en Twitter. Aunque el trabajo de los periodistas sigue siendo tan importante y relevante como siempre, el contexto digital añade nuevas facetas al periodista, pero su trabajo sigue siendo el mismo. Lo demostró meses después el rescate de 33 mineros en Chile con un evento retransmitido por televisión en todo el mundo. Un hecho por el que cadenas como la BBC hipotecaron el coste de coberturas aún por llegar. La salida a la superficie de 33 mineros atrapados durante 69 días fue coordinada por ingenieros de la NASA, pero cualquiera diría que fue diseñada exclusivamente para ser retransmitida por televisión. Estuviéramos de acuerdo o no con la relevancia dada a lo ocurrido en la mina chilena de Copiapó, todos miramos esos días las pantallas del televisor. Y lo volvió a demostrar, en diciembre, WikiLeaks. El modo más alternativo y distinto de publicar información que hemos visto hasta ahora. Ya ha sido descrito como un híbrido entre prensa e Internet. Ha conseguido tantos enemigos como defensores. Pero pocos han dudado de la legitimidad de lo publicado. Quizás tenga que ver el aval de cinco publicaciones internacionales, en tres idiomas distintos, que han coordinado esfuerzos y horarios para desarrollar, en muchos casos, la cobertura más amplia e intensiva de su historia. Haití, Chile y WikiLeaks demuestran que la esencia del periodismo está intacta. Han cambiado las herramientas. Han cambiado las costumbres de periodistas y lectores. Ha cambiado la tecnología. Ha cambiado el contexto. Y las velocidades, hábitos e intereses. Pero la esencia de los medios sigue siendo el periodismo y ninguna de las novedades impide que siga siendo así. Intercalados con los eventos que cada año marcan una huella en nuestra retina están los teléfonos, tablets y otros accesorios que sacuden nuestra forma de trabajar. Resulta casi imposible predecir

El buen periodismo ayudará a recuperar esa legitimidad por la que lloran los medios”.
de qué hablaremos dentro de doce meses. Pero la llamada revolución digital que tanto ha hecho temblar el mundo del periodismo es sólo el contexto del cambio. Algo permanece, y no son sólo hechos y noticias. Permanece la información, el periodista y el lector. ¿Qué ha cambiado? Que a veces el lector comparte información con el periodista, cuando antes sólo había una versión de esta ecuación. Si a algún informador esta afirmación le resulta extraña, nueva o incomprensible, se le acaba el tiempo para dudar. No hay vuelta atrás. Nadie ha encontrado aún la solución para salir de la crisis por la caída de los ingresos por publicidad. Nadie tiene el secreto para hacer que las audiencias regresen a las cifras de ayer. Los pocos que dan la bienvenida a este 2011 con buenos resultados, incluso con optimismo, explican sus pequeños éxitos con una fórmula que conocemos todos: hicieron lo más básico, periodismo. Y sólo el buen periodismo ayudará a recuperar esa legitimidad por la que ahora lloran los medios. Los lectores han avanzado más rápido que los profesionales de la comunicación. En muchos casos, ellos han impulsado el cambio. Estamos obligados a seguirlos. Estamos obligados a colaborar con ellos para averiguar cuál es el siguiente paso. Camino sólo hay uno: periodismo. La labor profesional de quienes dedican su trabajo a compartir información incluye ahora una tarea más: la de recabar datos allí donde están los lectores –ya sea en la calle o en las redes sociales–, la de preguntarles qué quieren saber y completar la visión de un hecho con lo que la audiencia puede aportar. Ya hay varios casos en los que periodistas de todo el mundo han desarrollado importantes trabajos gracias a la colaboración con los lectores. Si pudiera pedir un deseo a este 2011 sería que todos los periodistas veamos Internet, las redes sociales y las nuevas herramientas como una oportunidad para hacer mejor nuestro trabajo. Que dejemos atrás la idea de que la red pone en peligro nuestro trabajo, nuestros privilegios, nuestros recursos. Somos privilegiados por poder trabajar en un nuevo ecosistema que sólo nos aporta nuevos recursos. ¿A qué esperamos?

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Periodista de El Diario en Ciudad Juárez de México. Desde hace 15 años ejerce esta profesión en la frontera de México con Estados Unidos. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y tiene una maestría en Periodismo por la Universidad de Texas (UTEP), en El Paso.

Rocío Gallegos

México desangrado

S

u cuerpo fue hallado atado de pies y manos, junto a él se encontró una cartulina donde se leía: “Esto les va a pasar a los que no entiendan, el mensaje es para todos”. Se trataba del periodista Valentín Valdés Espinoza, del periódico El Zócalo de Saltillo, Coahuila, asesinado apenas trascurridos ocho días del 2010. Unos días después se encontró otro mensaje escrito dirigido a los periodistas: “Esto les pasará a todos los reporteros. Atentamente, La Mochomera”. Así decía el texto que se dejó junto a un vehículo calcinado propiedad del grupo de radio Oír en los Mochis, Sinaloa. Estos mensajes, de amenazas peligrosas, vislumbraban ya que 2010 sería difícil para los informadores en México… y así fue. El 2010 transcurrió bajo condiciones inéditas, extraordinarias y de emergencia para los periodistas y medios de comunicación en mi país: asesinatos, secuestros, incluso colectivos, agresiones a balazos y con granadas a instalaciones de televisoras y periódicos. Este año confrontó a los trabajadores de los medios con un escenario más violento en medio de la guerra entre narcotraficantes, del combate del gobierno a estos, pero también por los ataques directos del crimen organizado y de funcionarios que tratan de callar o descalificar a las voces críticas. Algunos optaron por el exilio, cruzaron la frontera rumbo a Estados Unidos en busca del asilo. Uno de ellos, Jorge Luis Aguirre, obtuvo este refugio este año. Otros esperan en el limbo migratorio. Aunque el mayor embate contra los trabajadores de la prensa se registra por la impunidad en la que se encuentran todas estas agresiones. Según la Sociedad Interamericana de Prensa, en más del 90% de los casos la justicia no ha puesto a los agresores tras las rejas. Estos hechos dieron matices de contraste. Mientras decenas de medios y periodistas, no sólo en la frontera norte, fueron silenciados u optaron por la autocensura por el miedo, otros dieron la cara y salieron a exigir porque “no estamos dispuestos a fingir que no está pasando nada”. Así, se vio a cientos de periodistas mexicanos, la infantería o los de a pie, salir a las calles de la capital del país y de una decena de urbes más –como Hermosillo, Monterrey, Ciudad Juárez y Morelia–, a marchar para reclamar al gobierno garantías en el ejercicio de su labor y el derecho a la información. Este movimiento, convocado por periodistas en las redes sociales bajo el lema de “Los queremos vivos”, sorprendió a analistas y líderes de opinión quienes nunca habían visto al gremio periodístico mexicano cohesionado para exigir un alto a la impunidad y a las agresiones.

Surgió tras el secuestro, el 26 de julio, de cuatro reporteros que cubrían una protesta en el Cereso de Gómez Palacio, Durango: el camarógrafo Alejandro Hernández y el reportero Héctor Gordoa, de Televisa, así como el camarógrafo Jaime Canales, de Multimedios Laguna, y el reportero Óscar Solís, del periódico El Vespertino. El plagio colectivo obligó a algunos medios a ceder a la petición de los secuestradores de publicar y difundir tres videos con narcomensajes; otras emisiones informativas, ante tal exigencia, decidieron, en señal de protesta, callar. Tal y como ocurrió con el programa Punto de Partida, de Televisa. Ahí trabajan el reportero Héctor Gordoa (puesto en libertad por los plagiarios) y el camarógrafo Alejandro Hernández (rescata-

LISTA DE PERIODISTAS ASESINADOS DURANTE EL 2010 EN MÉXICO Carlos Alberto Guajardo Romero. Tamaulipas. Luis Carlos Santiago Orozco. Ciudad Juárez, Chihuahua. Guillermo Alcaraz Trejo. Chihuahua, Chihuahua. Marco Aurelio Martínez Tijerina. Montemorelos, Nuevo León. Hugo Alfredo Olivera Cartas. Apatzingán, Michoacán. Juan Francisco Rodríguez Ríos. Coyuca de Benítez, Guerrero. Enrique Villicaña. Morelia, Michoacán. Jorge Rábago. Reinosa, Tamaulipas. Evaristo Pacheco Solís. Chilpancingo, Guerrero. Jorge Ochoa Martínez. Ayutla de los Libres, Guerrero José Luis Romero. Los Mochis, Sinaloa Valentín Valdés. Saltillo, Coahuila.
do por la Policía Federal junto con Jaime Canales, de Multimedios. Óscar Solís, reportero de El Vespertino, también fue liberado). La periodista Denise Maerker, titular de ese espacio informativo, decidió no transmitir la emisión del jueves 29 de julio en protesta por el secuestro de sus colaboradores. Ante esta situación “no nos queda más que exigir” señaló antes de mandar la imagen a negros y así permaneció durante todo el tiempo de su emisión. Otro hecho que cimbró el quehacer periodístico en el país fue el

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editorial publicado el 19 de septiembre por el periódico El Diario en Ciudad Juárez, titulado “¿Qué quieren de nosotros?”. Tras el asesinato del reportero gráfico Luis Carlos Santiago Orozco, el segundo de sus periodistas muertos en dos años, el matutino dedicó su texto editorial a pedir una “tregua” a las bandas para que cese la violencia y, sobre todo, los ataques a periodistas. En una inédita carta dirigida al crimen organizado, afirma que ya no quieren más muertos, ni más heridos, ni más intimidaciones. “Es imposible ejercer nuestra función en estas condiciones. Indíquenos, por tanto, qué esperan de nosotros como medio”. “Señores de las diferentes organizaciones que se disputan la plaza de Ciudad Juárez: la pérdida de dos reporteros de esta casa editora en menos de dos años representa un quebranto irreparable para todos los que laboramos aquí y, en particular, para sus familias”, inicia el texto. En él también se menciona: “…somos comunicadores, no adivinos… Queremos que nos expliquen qué es lo que quieren de nosotros”, y continúa: “Ustedes son, en estos momentos, las autoridades de facto de esta ciudad, porque los mandos instituidos legalmente no han podido hacer nada para impedir que nuestros compañeros sigan cayendo”. “Esta no es una rendición… se trata de una tregua para con quienes han impuesto la fuerza de su ley, con tal de que respeten la vida de quienes nos dedicamos al oficio de informar”. Con este mensaje se marcó un nuevo rumbo en el periodismo nacional. Pero el trabajo de los periodistas también provocó polémicas y enfrentamiento de periodistas contra periodistas y medios, o viceversa, que se acusaron de dejarse usar por el narco. Así pues la prensa, los periodistas, los medios, fueron noticia de sí mismos. A veces en tono solidario, otras para descalificar o denostar. Como sea, las constantes agresiones de la que son objeto los periodistas y sus medios, sobre todo en los estados, han obligado a que volvamos la vista hacia nosotros. Y aunque en apariencias el gobierno da la idea de proteger a los periodistas y medios, lanzando protocolos de seguridad que en los hechos no funcionan, la verdad es que nos ha dejado solos contra la impunidad. Pese a este contexto, aún es difícil saber qué vendrá en adelante, pero creo, por la experiencia, que nada bueno. Lo único que nos garantiza seguir adelante es la unidad para continuar realizando nuestro trabajo de informar, aportar conocimiento y hacer pensar sobre qué es lo que sucede en este país que desde hace casi tres años vive una violencia insólita.

El Diario de México / Flickr clasesdeperiodismo

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Conferencista y autor de un blog en ABC.es y en Ecuaderno, uno de los sitios más importantes de habla hispana sobre periodismo digital. Es profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, en Pamplona, en España, y estudia el impacto de la innovación tecnológica sobre los medios.

José Luis Orihuela

@jlori

El periodismo tiene futuro, pero no cualquier periodismo

S

i algo nos ha enseñado 2010 es que la preocupación por el futuro del periodismo no es suficiente para asegurarlo. La crisis económica global, la fragmentación de la inversión publicitaria y la popularización de los medios sociales tienen en jaque a la industria de los medios de comunicación tradicionales que, además, no acaba de encontrar un claro modelo de negocio para sobrevivir en el nuevo entorno. Tal vez nos hemos distraído demasiado con el futuro del periodismo cuando los valores que necesitamos rescatar posiblemente sean los del pasado, los de siempre. Hace falta más periodismo, mejor periodismo. El escenario de la pluralidad informativa, de la multiplicación de las voces, de las fuentes convertidas en medios y del festival de las filtraciones está poniendo en evidencia que el contraste, el análisis, la profundidad y el contexto son algunas de las funciones periodísticas a las que no solo no podemos renunciar, sino que se han vuelto más estratégicas que nunca. Tal vez nos hemos confiado demasiado en las tecnologías de la información cuando las destrezas que tenemos que recuperar posiblemente sean intelectuales y narrativas. Hacen falta nuevos modos de pensar y de contar la realidad, más cercanos a la gente, más hipertextuales y más visuales. La tecnología puede hacer muchas cosas, y más que podrá, pero de momento sigue haciendo falta el talento humano para contar buenas historias.

Tal vez nos hemos distraído demasiado con el futuro del periodismo cuando los valores que necesitamos rescatar posiblemente sean los del pasado, los de siempre. Hace falta más periodismo, mejor periodismo”.

Hay futuro para el periodismo no complaciente, inteligente, crítico, bien escrito y bien dicho, para la creatividad aplicada a la visualización de la información, para una mayor y mejor articulación con las audiencias convertidas en usuarios. Hay futuro para el periodismo mejorado.

Flickr clasesdeperiodismo

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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Es licenciada en Psicología Social, con un posgrado en Inserción Sociolaboral y máster en multimedia, diseño y desarrollo web. Trabaja como freelance, como formadora de formadores y consultora en distintas empresas, instituciones y universidades españolas. Su sitio, El Caparazón, es un referente en los blogs de habla hispana.

Dolors Reig

@dreig

2011, Internet iba en serio
“Crearlo es la mejor manera de predecir el futuro” Peter Drucke

A

unque no me atrevería a decir si se trata de cosas que viviremos en 2011 o si debemos poner la vista un poco más allá, es época de pensar en el futuro, en lo que aportará este 2011 a las revoluciones tecnológica, social y creativa que vivimos. Es fácil hoy, con Internet, predecir el futuro. La clave está, como decíamos, en El culto a lo amateur: el corazón de la revolución creativa, en observar a los “early adopters” de hoy para escoger, de entre las múltiples tendencias que podrán observarse y según algunos patrones a partir de la experiencia pasada, las más probables. Incluso es posible convertirse en adivino siendo rápido, observando

cometerlo. 2. Así, resulta tendencia también que las herramientas de medición en redes sociales sean cada vez más sofisticadas. Surgen ya, en este sentido, y seguirán apareciendo todo tipo de aplicaciones antes de laboratorio, hoy para todos(as) para el estudio del comportamiento del individuo en los nuevos entornos. 3. Postdigitalismo, mayor integración entre lo online y lo offline, gracias, fundamentalmente, a la Mobile Web y sus derivaciones (geolocalización, Realidad Aumentada, y en un sentido menos estricto, Internet de las cosas, etc…) no son tendencias nuevas pero seguirán evolucionando en 2011. 4. La importancia de lo social: Hipersociedad, sociedad también aumentada Derivado de lo anterior viviremos, en cierto modo, un retorno a lo local, ahora aumentado, enriquecido por la nueva capa que las arquitecturas de la participación dibujan. Quizás sirva para ejemplificarlo Facebook Places, que añade elementos de información local a nuestros grafos sociales en la que, nos guste o no, no podemos olvidar que es la primera red social en el mundo. Podemos hablar de sociedad al cuadrado o de cualquiera de los términos que titulan este apartado y lo que implica es, sobre todo, la una diversificación enorme de las “formas de estar juntos”, así como la consiguiente aparición de múltiples iniciativas de innovación social. Ocurre ya en Estados Unidos y veremos pronto cómo la cualidad de lo online que ahora posibilita o mejora varios tipos de colaboración, de reciprocidad, de trueque, que ya se daban offline, nos trae diversas iniciativas en el ámbito hispano. Muy poco después de escribir Generación We, Innovación social y sociedad 2.0, y de hablar sobre innovación social y aventurar los mismo, descubría la existencia de algo similar a Freecycle en español: nolotiro.org. Una vez más la tecnología mejorando la ejecución de grandes ideas, posibilitando utopías o facilitando el desarrollo de la empatía, la reciprocidad, el sentido de la justicia, tan propios de la naturaleza humana. Jumo, la red social activista creada por Hugues este 2010 podría tener un papel muy importante como entorno de soporte a este tipo de iniciativas activistas. En clave de empresa, de organización, continuará la tendencia a construir redes cada vez más sociables, con múltiples oportunidades para la colaboración. Los recientes Facebook Groups y un nuevo intento de Google, tras el fracaso de Wave, de conquistar el

No cabe duda, una organización no periodística nos puso a pensar quiénes somos, qué hacemos, cómo y para qué lo hacemos”.

atentamente el momento en que cualquier tendencia, de forma rápida, a ráfagas, como nos diría Barabási en Bursts, empieza a desafiar el caos y a construir alguno de esos patrones. En otras palabras, observar y cambiar son dos de las claves más importantes para el éxito en sociedades complejas. Para ello se requiere flexibilidad, entrar cuando se es una institución antigua en procesos de flexibilización. Se trata de algo observable ya en algunos sectores (cultura, prensa, educación), de las buenas prácticas, innovadoras, que observamos en los que consiguen sobrevivir en el nuevo entorno. 1. La tendencia sigue siendo la de aprender las ventajas de la flexibilidad, de observar, cambiar constantemente, moviéndonos en un círculo constante de excelencia para permanecer vivos en el nuevo ecosistema.Y para ello se requiere no solo de un cambio cultural hacia la menor penalización del error sino también aprender a medir en redes sociales para minimizar la probabilidad de

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grafo social perdido, serán protagonistas. 5.Web contextual, nuevos filtros a la sobreinformación Seguimos en un entorno de información abundante en el que el nuevo comunicador deberá, no solo captar la escasa atención disponible sino también actuar como crítico, como filtro profesional, trabajando activamente para ganarse un lugar como prescriptor, curador de los contenidos en las redes sociales que cada vez con mayor intensidad aglutinan la información y el conocimiento que nos son relevantes. Redes sociales, servicios de bookmarking, blogs y demás derivaciones, cada vez más distribuidas de la web social, son elementos básicos en la me-esfera, el universo informacional que un consumidor de información cada vez más crítico y formado va construyendo. Tendencia también ya iniciada, irá en aumento el próximo año. 6. Democracia aumentada, sociedad de la transparencia WikiLeaks y los múltiples derivados que veremos emerger, nuevas formas de una Política 2.0 con mucho aprendido este año sobre transparencia, está por ver, a la luz de cómo terminamos 2010, si los gobiernos siguen dejando crecer la alguna vez denominada “hiperdemocracia” en Internet, si son capaces ya de poner puertas al campo. Neutralidad, libre expresión y denuncia de delitos, creo que seguirán siendo batallas relevantes en 2011, en pleno proceso de revolución cultural (visto con extensión en el punto 4) que las hará completamente anacrónicas. Igual de anacrónico pero presente, resurgirá el debate sobre si las nuevas posibilidades de participación en línea son equivalentes o menos importantes que otros tipos de participación más presencial. Se lleva al extremo, como ejemplo, en los EUA, donde ya se plantean si la presencia creciente de los procesos electorales en Facebook, Twitter e incluso Foursquare, comporta cambios reales en el comportamiento cívico de la votación. Participaba recientemente en un post colaborativo publicado por la Generalitat de Cataluña sobre predicciones en el ámbito de las redes sociales en la administración y observaba cómo 2011 será un período contradictorio, con algunas administraciones conscientes de la importancia de la web social y la sociedad de la conversación, conviviendo con otras que nieguen, probablemente debido a un pánico escénico mal solucionado, su importancia o seriedad. En este sentido, otro debate actual que dará que hablar el 2011 gira alrededor de si los tuits archivados, los posts de blogs políticos, pueden o no ser considerados comunicados oficiales. 7. Sociedad de la inconsciencia Seguirá sobre la mesa el problema de la privacidad, con casos recientes en aplicaciones para móviles aparentemente inocuas, como Angry Birds, pero pensadas para recabar datos que comercializar con posterioridad. Se diversificarán, igualmente, los casos de spam, que se trasladarán del mail a los códigos QR, el spam en redes sociales, etcétera. 8. En lo tecnológico, sin temor al cambio “Soy nativo digital, nací sin temor al cambio”, le dice el nuevo alumno al viejo profesor en un video que utilizo frecuentemente para ilustrar un elemento que creo esencial para entender el periodo “tecnocóndrico” que todavía vivimos. A marchas forzadas y guste o no, se va haciendo realidad la antigua predicción de Kurzweill de una Internet cada vez más independiente de dispositivo. El protagonista indiscutible será el tablet. Múltiples modelos, características, mejoras, marcas –de entre los que deberíamos destacar los dispositivos que funcionarán con Android, el iPad se-

Flickr clasesdeperiodismo

gunda parte– son todos ellos ejemplo de la evolución, en general, de las interfaces y aplicaciones hacia lo que es su función básica: la creación de experiencias cada vez más inmersivas, casi mágicas al mezclar ilusiones, átomos y bits para convertirlas en vivencias cuasi-naturales. Pantallas de ordenador 3D, mejoras en la tecnología táctil o saltos cualitativos, como el que representa el fenómeno Kinect y las ya múltiples derivaciones que se le inventan (utilidades en lenguaje de signos, aplicaciones en pornografía, etcétera), son muestras de esta tendencia. Sin ir tan lejos, no olvidemos que la aplicación del año para Ipad ha sido Flipboard, ni la emergencia de otras aplicaciones que generan “al vuelo” mashups o experiencias multimedia más enriquecidas que en cualquier otro momento de nuestra historia reciente. 9. Storytelling, narrativas transmedia: lo importante no es ya el medio sino el mensaje, la historia que seamos capaces de contar. El mismo mensaje pero adaptado a las características específicas de cada medio, las ideales allí. Multimedia, interactividad, personalización, seguirán siendo, entre otras, claves para la diferenciación del mensaje en los social media.

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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Periodista, creativo y arquitecto de la información. Desde marzo de 2009 se incorporó a lainformacion.com como community manager. Se ocupa de plantear estatregias e ideas para implicar a los lectores y buscar su complicidad y participación en el medio a través de las redes sociales. Es autor del blog Dulce Desastre http://dulcedesastre.es.

José Manuel Rodríguez

@rpicallo

Periodistas más humildes, medios más sociales

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al y como yo lo veo, el 2010 termina con unas cuantas incógnitas para el periodismo, algunas más de las que ya existían. Por ejemplo, el papel de WikiLeaks y cómo va a influir esta u otras organizaciones similares en el ecosistema informativo. También hasta qué punto la revelación seriada de sus filtraciones por parte de los periódicos que tienen acceso a los cables no va a terminar cansando a sus lectores. Más en sintonía con lo que corresponde a mi trabajo, también quiero acordarme de lo sucedido con Cuatro y la Cadena SER, las dos mayores crisis de reputación online que hemos vivido hasta

Flickr clasesdeperiodismo

Surgirán muchos medios hiperlocales y especializados para enriquecer el ecosistema informativo actual.Los blog seguirán ganando terreno”.
chos medios.Y también habrá que ver cómo afronta ese periódico la probable eliminación de un puesto que fue pionero en crear, el de editor de Medios Sociales, y cómo cambia eso su actividad en las redes sociales. A partir de ahí, mis predicciones son mucho más aventuradas. Creo (o espero) que surgirán muchos medios hiperlocales y especializados para enriquecer el ecosistema informativo actual. Los buenos blogs seguirán ganando terreno respecto a los medios tradicionales en la pelea por ser considerados fuentes de información primaria y de calidad. Pienso que también seguirán potenciándose y creándose marcas personales de periodistas que por sí solos acumulan audiencia o credibilidad al nivel de algunos medios.Y ese camino lleva al lento declive de las marcas como referentes, en favor de quienes encuentran y cuentan las historias. Por último, creo que se acentuará el proceso por el que el periodismo es o debería ser cada vez más humilde, abierto y honesto. El peso de los lectores y la fuerza de las opiniones que se generan a través de plataformas sociales servirán para que cada vez sirvamos mejor al interés fundamental de quienes nos leen: estar lo mejor informados posible.

ahora en los medios españoles, y que forman un perfecto decálogo de todo lo que no habría que hacer en situaciones similares. Son empresas de comunicación que no dieron respuesta a las demandas de explicaciones de sus propios oyentes o televidentes, y dejaron que ellos hicieran el relato de los hechos. Para cuando respondieron lo hicieron mal y tarde. Dejan valiosas lecciones para todos. Y tampoco hay que dejar de mencionar el papel creciente de las plataformas sociales para difundir contenidos, escuchar el sentir general sobre lo que sucede y también para recibir información de primera mano. Twitter ya es más rápido y eficaz para últimas horas que las agencias convencionales de noticias, por ejemplo.

2011
Y en 2011 hay algunos hitos interesantes que pueden cambiar un poco más esta profesión. Del éxito o fracaso del muro de pago del New York Times dependerá la estrategia comercial de otros mu-

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Docente de Periodismo Digital y Redacción Periodística en la Universidad Nacional del Comahue en Argentina. Doctor en Periodismo y Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es coautor de los libros Periodismo Digital en la Argentina y Periodismo en la Patagonia. Ha publicado artículos sobre ciberperiodismo en revistas latinoamericanas y españolas. Dirige el blog http://periodismoyotrasyerbas.blogspot.com.

Alejandro Rost

@alerost

El periodismo en el 2010, el periodismo en el 2011
Qué nos dejó el 2010
1. WikiLeaks. La filtración de información que compromete a gobiernos no es un fenómeno nuevo. Sí lo es el volumen de información que se ha revelado con el caso WikiLeaks. Y todavía más novedoso es el método de filtración que no nace de una sola fuente sino que tiene, o puede tener, orígenes diversos y distribuidos, como es la lógica de Internet. WikiLeaks, y todos los sitios que pueden surgir de aquí en más, han vuelto más vulnerables muchos secretos de Estado y, entre ellos, los abusos de poder. La denuncia anónima cobra importancia pero recarga la responsabilidad en los medios que las deben chequear, ordenar, jerarquizar, difundir y explicar. El método periodístico se vuelve imprescindible en estas instancias, tanto dentro de estos sitios nuevos que reciben la información como en los medios tradicionales que le dan difusión. 2. Redes sociales. No se puede hablar de qué pasó con el periodismo en 2010 sin mencionar a Facebook y Twitter. Las redes sociales se han afirmado como canales para la obtención de información, para la interacción y para la publicación de contenidos. Sucesos como el terremoto en Chile, el intento de golpe de Estado en Ecuador o el Mundial de Fútbol demostraron el poder de las redes. Además, una buena parte de los protagonistas habituales de la actualidad han descubierto que allí tienen una forma de llegar a la gente en forma directa y se han empezado a volcar a estos sitios: gobiernos, políticos, deportistas y personajes del espectáculo han inaugurado sus cuentas en Facebook, Twitter y YouTube. Esto ha obligado a muchos periodistas a tener que “enredarse” en ellas, aunque todavía hay mucha resistencia. 3. Infografías y periodismo de datos. Las infografías en la web son cada vez más elaboradas. Este año se ha visto el resultado de la colaboración entre periodistas, diseñadores y programadores. Hemos visto infografías que se actualizaban en vivo, infografías con un volumen de datos impresionante y herramientas para dimensionar hechos y lugares históricos. Hay medios que han inaugurado sitios específicos para mostrar gráficamente información con un volumen importante de datos. Es de esperar que esto sea sólo el comienzo. 4. Fotoperiodismo en la web. Un elemento tan básico para el periodismo como es la fotografía ha tenido un valor muy secundario hasta ahora en la web: reducida en tamaño, arrinconada en las páginas y con poca resolución. Durante el Mundial Sudáfrica 2010 se demostró por fin que puede utilizarse con toda su fuerza expresiva. Se utilizaron en tamaños más importantes, destacadas a todo lo ancho en la página de inicio, en fotogalerías, con diseños más flexibles. Se multiplicaron además los blogs específicos que las exhiben a pantalla completa, como nos enseñó The Big Picture.

Qué puede pasar en el 2011

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os cambios son tan rápidos que resulta aventurado hasta el pronóstico más cercano. Puesto en el desafío de imaginar, acá planteo posibles escenarios:

1. Móvil: los dispositivos móviles se van a convertir en herramientas cada vez más extendidas entre los periodistas, para acceder y para difundir información.Y también de los usuarios, con lo que se va a incrementar la demanda para acceder a información a través de estos dispositivos y también el flujo de información mediante estos canales. Veremos más sitios con versiones para distintos dispositivos móviles. 2. Social: si las redes sociales fueron importantes para el periodismo en el 2010, más lo van a ser en 2011. La web ha pasado a ocupar un lugar central no sólo para recoger información sino para publicarla, difundirla, compartirla e interactuar a través de ella. Y las redes tienen mucho que ver con eso. 3. Geolocalización: los mapas son una forma excelente de visualizar la información. En el 2010 se ha comenzado a experimentar en forma incipiente pero hay todo un campo de desarrollo aquí. 4. Video. ¿Será por fin 2011 el año del videoperiodismo? El video en los sitios de noticias sigue teniendo un rol testimonial, a pesar de su valor informativo y el poder de atracción que genera. Es que la gran mayoría de los medios sigue produciendo contenidos pensados para los medios tradicionales que, antes o después, reutilizan en la web. En algún momento, los medios van a tener que pensar primero en la web. 5. Gestión de la interactividad: es de esperar que los medios avancen en formas de gestión de la interactividad para mejorar la calidad de los contenidos que aportan los usuarios. La participación se está volviendo cada vez menos anónima, más meritocrática, más compleja y multidireccional en los flujos que genera.

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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Actualmente es columnista en el diario Perú.21 sobre temas de sociedad de la información y asesor en comunicación digital del vicerrectorado de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es el creador de la plataforma de reporterismo ciudadano La Mula y del blog Útero de Marita.

Marco Sifuentes

@uterope

Viva la data

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ans Rosling tiene 62 años, es un académico estadístico, no es periodista y seguramente no le interesa ni le interesó nunca serlo. Sin embargo, su trabajo y el de Julian Assange tienen mucho más en común de lo que podríamos imaginar. Ambos se alimentan de los datos crudos (“raw data”) y con ellos están revolucionando la forma de contarnos verdades relevantes, es decir, de hacer periodismo. Podría parecer innecesario explicar qué hace WikiLeaks, pero vale la pena: la gente de Assange es un gran repositorio sistematizado de documentación filtrada de organismos, países o personajes poderosos. No reportean ni entrevistan: lo suyo es exponer los datos crudos. Para contar historias están los diarios con los que se asocian: El País,The Guardian y los demás toman esa data, la cruzan, la contextualizan y finalmente emiten un producto periodístico. Pero si el lector no está satisfecho, puede ir directamente a la base de datos de WikiLeaks y revisar por sí mismo la documentación. Hans Rosling, como ya explicamos, no es periodista: es un estadístico. Sin embargo, es toda una celebridad. Un segmento de su reciente programa en la BBC ya superó las dos millones de visitas en YouTube. Él no filtra documentación secreta, pero también tiene acceso a información privilegiada: ha investigado en las bases de datos públicas de todo el mundo y, con esos indicadores, crea unas fantásticas animaciones sobre el avance o retroceso de la pobre-

za, la mortalidad infantil, la democracia, la esperanza de vida y, en general, el desarrollo de los países durante años. Las conclusiones de Rosling, apoyadas en sólidos datos, muchas veces desafían el sentido común y se convierten en verdaderas primicias.Y, así como pasa con WikiLeaks, si uno no está contento con los cruces e inferencias animadas por Rosling, puede ir a su web gapminder.org y jugar por sí mismo con las estadísticas. Pero, entonces, ¿qué tiene que ver el periodismo con dos fenómenos tan distintos como WikiLeaks y Gapminder? Tanto el impacto revolucionario de Assange como el éxito mediático de Rosling apuntan hacia lo mismo: poco a poco el periodismo tendrá que 1. ir moviéndose cada vez más hacia la información privilegiada y cruda; 2. dejar que sea la data cruda la que hable por sí misma, y 3. encontrar formas novedosas de presentar y cruzar esta información (además de ponerla al alcance directo del público). El periodismo fue creado bajo un modelo de producción radicalmente distinto al actual. Trabajábamos con una materia prima escasa: la información. En cuestión de unos años, el escenario se ha transformado radicalmente: existe una inflación de informaciones. No es sólo que cualquier prosumidor pueda producir y difundir información, sino que incluso pueden hacerlo mejor que nosotros. A menos que empecemos a cambiar como hacemos las cosas, dentro de unos años recordaremos a WikiLeaks como nuestro Napster.

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Periodista de amplia experiencia en medios digitales. Lanzó y desarrolló lainformacion. com, periódico digital que en un año de vida superó los dos millones de usuarios únicos al mes. Actualmente trabaja con la Fundación del Español Urgente (Fundéu-BBVA) en un Manual de Estilo del castellano para Internet, los nuevos medios y las redes sociales.

Mario Tascón

@mtascon

Tendencias en el periodismo para 2011
Cuando casi todos los periódicos del mundo tenían cerrados sus resúmenes periodísticos del año 2010 saltó WikiLeaks. Parece, por tanto, demasiado aventurado hacer previsiones incluso a un sólo año vista. Mejor hablaremos de tendencias, es menos arriesgado.

http://Érase una vez
La manera de contar historias ha variado. Hay muchos ejemplos de esa amplia categoría denominada “nuevas narrativas”, que incluye infografía interactiva, video, mezcla de ambos, narrativas hipertextuales, etcétera, como para no citarla entre las tendencias al alza. A los primeros gráficos animados interactivos de muchos medios digitales les siguieron interesantes trabajos de visualización de datos en transmisiones deportivas o jornadas electorales. Ahora han llegado los excelentes gráficos que fabrican nyt.com o lainformacion.com, así como The Guardian y The Sunday Times, adentrándose incluso en complejas representaciones visuales apoyadas en aplicaciones científicas o en software como Many Eyes de IBM. También aparecen cada día más herramientas como la novedosa Ngram de Google, que permite visualizar tendencias y patrones jugueteando con el corpus de conceptos que encierran los millones de libros que contiene Google Books. Nuevas fórmulas basadas en otras que ya habían demostrado su éxito en los viejos medios (infografía y video) están introduciéndose cada vez más en los medios digitales, pero reforzadas y ampliadas ahora por la interactividad, la posibilidad de interactuación de los lectores, la personalización y las labores de edición compartidas con los periodistas, entre otras facultades. Webs como The Guardian llegan a poner disponibles al público los datos que poseen y sus gráficos, pero, aún más, les dan aplicaciones para que puedan trabajar con ellos a través de la Open Platform. Es un nuevo entorno entre la programación y el periodismo. Asistiremos a un auge mayor de nuevos sistemas de visualización y, a la vez, de análisis de informaciones basados en la información visual. La tendencia aumentará si introducimos a otros profesionales en nuestros equipos (informáticos, estadísticos, infografistas) y si los periodistas nos preparamos mejor para facilitar la labor de esos equipos multidisciplinares que pueden fabricar esas “nuevas narrativas”.

A Base de Datos Si los pioneros de los años 90 del Computer Assisted Reporting (CAR) –época de vacas gordas en los diarios– hubieran tenido a mano la cantidad de bases de datos privadas y públicas que tenemos ahora (sé que falta mucho camino y que hay que seguir pidiendo transparencia y Open Data, pero la evolución ha sido cuántica) quizás hubieran ganado un espacio mayor en las redacciones y una importancia más grande de la valoración de su trabajo; y ahora no estaríamos asistiendo a un desarrollo de ese tipo de periodismo fuera de los periódicos. En fin, esperemos que los diarios sepan incluir el trabajo del periodismo de base de datos y sus excelentes resultados tanto por el interés de sus descubrimientos como por la importancia que aporta manejarnos en esa gigantesca maraña de números en la que vivimos. Los periodistas tenemos que aprender a pilotarlos para que así confíen en nuestros análisis los lectores. Son una excelente fuente de buenas historias para toda la prensa (de la digital a la analógica) como para que no le prestemos atención en estos tiempos en los que estamos reconfigurando nuestros equipos de trabajo. Disminuye la ansiedad de información Cuando Richard Saul Wurman habló en los 80 del concepto “ansiedad de información” y apenas mencionaba Internet en su libro. y se refería a la nueva enfermedad de nuestro siglo generada por la enorme cantidad de información disponible, y el poco tiempo y capacidades con las que contamos para poder digerirla. Años después triunfan aquellos que consiguen aminorar esa ansiedad: Google nos permite navegar con facilidad encontrando (más o menos) la información que buscamos con una aproximación basada en la fuerza bruta de sus algoritmos y miles de servidores, pero también lo hace Twitter con su sistema de selección social y personalizada de la información relevante para estar al día

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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de lo que está pasando, convirtiéndose en una de las nuevas formas de acceder a la información destacada. Su configuración como “chorro” de noticias la convierte en una portada de actualidad, que se renueva de forma constante y en la que se hace realidad el refrán de que ven más cuatro ojos que dos. Los lectores de RSS, los sistemas de etiquetado colectivo y las recomendaciones de los amigos en las redes sociales -que ahora corren a incorporar todos los medios en sus páginas- también triunfan como mecanismos para navegar en ese caótico y gigante universo informativo. Son otras formas de aminorar la ansiedad informativa. Los propios blogs y webs especializadas (@cdperiodismo es uno de ellos) que nos sirven de faro y vigía –si algo pasa en ese territorio de la información allí lo encontraremos– son nuevos mecanismos que también disminuyen esa ansiedad. Por eso, triunfará todo software, sistema, proyecto, mecanismo (o persona) que ayude a eliminar de nuestra cabeza esa sensación de que no podemos abarcarlo todo y de que, si no estamos atentos, nos perderemos algo de vital importancia que nos dejará fuera de nuestra sociedad.

A la vez los medios profesionalizarán su producción y huirán de la amateurización representada, por ejemplo, en esos “videos del director” o de “analistas” en los que el director, el redactor jefe o un comentarista rellenan unos minutos con la misma “profesionalidad” que existe en los vídeos de las fiestas familiares, pero, generalmente, con menos gracia y aún menos audiencia. ¿Nunca se han preguntado por qué nadie da las estadísticas de los vídeos de sus redactores? Se requiere un cambio importante de mentalidad en las redacciones que, en general, proviene de culturas textuales muy poderosas y sólo contemplan el material audiovisual como un complemento de lo escrito. Además asocian el video al entretenimiento frente a la información “seria” que proporcionan los textos. Veremos fortalecerse equipos especializados y profesionales (o perfiles más completos) para poder atender esa demanda: editores de video, productores, etcétera. El nuevo periodismo local Uno de los caminos que se vislumbran con más claridad en el desarrollo del periodismo es el que podemos trazar a nivel local. Por ejemplo, se aprecia en las operaciones pequeñas en las que grupos de periodistas –muchos procedentes de diarios de papel con problemas– han organizado medios profesionales que están triunfando. No son empresas de cientos de empleados, pero viven de ellas algunas decenas. En determinadas localidades son incluso grupos de tres o cuatro personas quienes, con ayuda de las comunidades, han podido poner en marcha digitales de cierta calidad. Los nuevos proyectos de Aol (Patch) y el que ha lanzado en 2010 Yahoo! sirven como muestra de la importancia que están alcanzando los desarrollos de información local (y la geolocalizada, aunque no sea lo mismo). Si los grandes de Internet se interesan en las comunidades reducidas quizás deberíamos pensar en que también podemos hacerlo nosotros. Son webs con periodistas que desarrollan una labor casi de guías de su zona, acompañados de un fuerte protagonismo de la comunidad en la jeraquización e, incluso, en la producción de noticias, junto a una granja de blogs locales y módulos interactivos, además del tiempo, la cartelera y demás. Son desarrollos que competirán con el de Facebook Places y, un poco más adelante, con el que presente Twitter. El uso de la geolocalización de las informaciones como tendencia daría para todo un libro y esto es un artículo. Más poder pero, a la vez, más control sobre los usuarios Al repasar el protagonismo de los usuarios en los medios, pierden fuerza cada vez más los comentarios anónimos en las noticias. Casi parece que tienen los días contados. La ola del registro de usuarios llega incluso a webs que habían sido las más resistentes (20minutos.es es uno de los últimos). El registro aminora los problemas de insultos, difamaciones y libelos que se estaban produciendo, aunque no los resuelve del todo. Por otra parte, la identificación de los usuarios a través de sus identidades digitales utilizadas para Facebook, Google o Twitter se está convirtiendo en moneda común y resulta cada vez más habitual. Hemos pasado de lo anónimo a la ciudadanía virtual. Se han transformado pasaportes para muchos sitios de la red, incluyendo los diarios digitales. Asimismo, tienden a desaparecer las redes sociales propias de los periódicos digitales siempre que no estén basadas en alguna de las importantes ya existentes.Y parece que ganarán fuerza las desarrolladas con Facebook Connect y similares, y se cerrarán aquellas

Los medios que trabajen en web tienen que estar atentos a esas tendencias e incorporarlas si no lo han hecho ya”.
Más máquinas, por favor El aumento de los sistemas de análisis de datos y gestión de información automáticos es imparable. Uno de los vectores de crecimiento de los medios (nuevos y viejos) se asienta en el incremento de tareas que las máquinas realizan por nosotros, tanto en cantidad como en tiempo. Cada vez hay más sistemas automáticos tomando decisiones sobre temas informativos. Las agencias –lideradas por Reuters– están trabajando en sistemas de web semántica que harán más fácil el manejo de miles de cables. Los medios que trabajen en web tienen que estar atentos a esas tendencias e incorporarlas si no lo han hecho ya. Sectores como la banca, la bolsa, la medicina y las industrias de todo tipo (desde el vino hasta la automoción) llevan años conviviendo con sistemas cada vez más inteligentes: no es lógico que el periodismo se resista. Seremos un poco más como las televisiones Igual que aumentarán las piezas de nuevas narrativas se incrementarán los vídeos en los medios digitales. Es un formato que gusta a los usuarios y que se consume cada vez más. Frente a los textos, los vídeos concentran mayores dificultades de preparación –ya que los textos son más baratos, fáciles y universales–, pero el consumo nos llevará a una mayor producción o a la compra para conseguir emitir más. También porque es el formato más fácil de rentabilizar publicitariamente.

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propietarias, salvo en casos de medios de nicho o en en los que se requiera un férreo control de una parte de las comunicaciones. Otra tendencia al alza: los programas que permiten incorporar las “conversaciones” que se producen en las principales redes sobre las noticias que producen los medios y que ya forman parte de los lectores casi de forma natural –Facebook y Twitter–. Con software como Echo y similares ya no esperamos que los lectores vengan a nuestras páginas a comentar sino que localizamos aquello que están diciendo sobre nuestros contenidos en cualquier lugar que se produzca y lo introducimos en nuestro site. Es la filosofía contraria a la que hemos mantenido hasta ahora con los sistemas propios de comentarios. Desde lainformacion.com a Slate son numerosos los medios que están cambiando su método. ¿Y si seguimos publicando lo que otros no quieren que se publique? El título es un lugar común del periodismo, pero además de común es verdad. WikiLeaks lo ha vuelto a poner encima de la mesa. Resulta fundamental que los medios publiquen información diferente, en exclusiva y relevante, sobre todo aquella que los poderes se empeñan en ocultar y que los ciudadanos tenemos derecho a conocer. Llevamos años con un periodismo de pesebre y complaciente con el poder de todos los tipos: económico, político y cultural. Y los lectores se han cansado de los viejos medios y buscan ahora información fresca, relevante e incisiva en el espacio digital (redes sociales, blogs y medios digitales puros). Si se aumentara ese tipo de información se incrementaría la audiencia (como ha mostrado el caso WikiLeaks) y, por tanto, la posibilidad de mejorar los medios. No es nueva (el Watergate ya lo había demostrado), pero se configura como un tipo de información que requiere paciencia e inversiones y que, en muchos casos, había desaparecido en aras de otras más baratas, pero, por ende, menos relevantes y más comunes. Más prescindibles. A buscar más WikiLeaks cada uno en su ámbito. Móviles, iPads y estilo Se me quedaban en el tintero digital los móviles y las tabletas (iPad incluida) como nuevos soportes en los que desarrollaremos nuestro trabajo y a los que tendremos que aplicar nuevas narrativas. Convendría citar las crecientes necesidades de formación en la profesión, las cuales, a medida que pasa el tiempo y la crisis se acrecienta, se ponen más en evidencia y muestran un mayor retraso en nuestras habilidades básicas para ejercer el periodismo. Veremos nuevos esquemas redaccionales y un replanteamiento de perfiles profesionales. Mayor análisis de la demanda en lugar de basar todo en la oferta. Aún así, está pendiente la revolución del texto, ya que no parece que debamos escribir exactamente igual que lo hacíamos para los antiguos medios porque no leemos igual. Todavía no hemos logrado manejar el hipertexto con soltura y ni siquiera utilizamos adecuadamente los tiempos verbales en un medio en el que el tiempo es relativo. Actualmente trabajo junto a la Fundación del Español Urgente (Fundéu-BBVA) en un Manual de Estilo del castellano para Internet, los nuevos medios y la redes sociales en el que usted, lector, está invitado desde ya si quiere ayudarnos. Si todo va bien lanzaremos la primera fase en el verano de 2011. Frente a la integración: sincronización Y queda pendiente, sobre todo, resolver el problema de cómo se desarrolla una marca con dos medios (papel y web). Hasta ahora

Queda pendiente, sobre todo, resolver el problema de cómo se desarrolla una marca con dos medios (papel y web)”.

ninguna solución parece adecuada. La integración redaccional y la convergencia –además de ser palabras con polivalentes significados– no acaban de arrancar e, incluso, algunos de sus adalides anuncian la parada de esos procesos. Frente a esos antiguos conceptos e intentos llega la hora de sincronizar nuestras redacciones para que, aunque lleven velocidades diferentes, funcionen de forma ajustada y sin pisarse la una a la otra ni devorarse. Pero de la sincronización hablaremos otro día. En fin, WikiLeaks mediante, les espero, si me vuelven a invitar, el próximo año por estas fechas y charlaremos sobre lo acertado y –seguro– desacertado del pronóstico. Feliz 2011 que será apasionante para los periodistas. Sin duda.

Reflexiones sobre periodismo 1 Clases de Periodismo

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Doctora en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Responsable de la sección Medios y Redes del diario ABC, profesora en la Universidad Carlos III de Madrid y en la Camilo José Cela, donde imparte asignaturas relacionadas con el periodismo digital. Forma parte del equipo de profesores del máster de Periodismo de ABC. Cofundadora y organizadora de Café &Periodismo.

Bárbara Yuste

@byuste

Cinco tendencias en las redacciones para 2011

A

hora que acaba el año no solo es momento para hacer balances, sino también para acercar la mirada a las tendencias que marcarán la evolución de las redacciones de los periódicos durante, al menos, los doce próximos meses. Mientras que algunas de ellas ya han comenzado a incorporarse a las organizaciones periodísticas, con más o menos intensidad, otras están en un estado más que embrionario o experimental. Lo cierto es que todas ellas forman parte de la lista de retos pendientes que deberán encarar los medios en un futuro inmediato para adaptarse a un escenario comunicativo cambiante y con nuevos agentes en el tablero de juego. 1. En los últimos tiempos ya se ha confirmado la apuesta de los medios por las redes sociales. En 2011 el uso de estas plataformas será aún mayor y no sólo por parte de los periodistas de la redacción digital. El gran reto será involucrar a todos los miembros de la organización periodística y planificar una estrategia de actuación en estos espacios, en la que no estén implicados todos los periodistas y no únicamente aquellos que se ocupan “full time” en las labores de dinamización de contenido o en el área del social media. Será un objetivo determinar también los perfiles de los profesionales que asumirán estas tareas. Hace unas semanas se conocía que Jennifer Preston, una periodista veterana de The New York Times, abandonaba su responsabilidad como social media editor de este periódico. De forma paralela, los medios tendrán que abordar una de las cuestiones más espinosas: el modelo de participación. ¿Moderado o no moderado? 2. Una mayor apuesta por el contenido local. La información local será, sin duda, una de las bazas importantes para los periódicos. Durante este año hemos asistido a determinados proyectos e iniciativas que apuntan a la consolidación de esta tendencia. Es el caso, por ejemplo, del lanzamiento de una sección local por parte del diario económico The Wall Street Journal. En noviembre, Forbes publicó una lista con las seis mejores iniciativas periodísticas, entre las que destacaban varias de periodismo hiperlocal. 3. Junto a la información local, otra de las tendencias será el desarrollo de aplicaciones para móviles y para las nuevas tablets, lo que implicará, en consecuencia, la aparición de nuevos formatos informativos y un lenguaje específico para estos soportes. Desde que llegó al mercado el iPad de Apple se han realizado todo tipo de análisis sobre si este aparato será o no la salvación de los periódicos y de si estos están aprovechando realmente todas

las potencialidades que les ofrece. 4. Desarrollo de nuevas narrativas. En este capítulo se incluiría la creación de equipos multimedia para la producción de contenidos a modo de factorías audiovisuales, así como una mayor apuesta por la infografía y por la visualización de datos, algo que ya está tomando fuerza entre algunos periódicos norteamericanos. 5. Sistemas de organización y modelo de negocio. La organización redaccional y su funcionamiento a partir de un modelo integrado o autónomo seguirá ocupando la agenda de los medios. Determinar los flujos de trabajo en la redacción integrada, así como las funciones que asumirán los redactores y cómo se reflejará en los contenidos serán cuestiones a resolver durante el año que llega. Y todo esto con un telón de fondo: la búsqueda de un nuevo modelo de negocio que haga sostenible a las empresas periodísticas en este nuevo entorno.

ABC de España / Flickr clasesdeperiodismo

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