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Dayrine De la Cruz- 2011-5116 Prof.

Teresa Pepn

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATLICA MADRE Y MAESTRA FACULTAD DE CIENCIAS Y HUMANIDADES DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS TEOLGICOS Y HUMANIDADES

Pensamiento base: Junto a la llamada personal a la bienaventuranza Divina, el hombre posee una dimensin social que es parte esencial de su naturaleza y de su vocacin. En efecto, todos los hombres estn llamados a un idntico fin, que es el mismo Dios. Hay una cierta semejanza entre la comunin de las personas divinas y la fraternidad que los hombres deben instaurar entre ellos, fundada en la verdad y en la caridad. El amor al prjimo es inseparable del amor a Dios.

Una sociedad es un conjunto de personas ligadas de manera orgnica por un principio de unidad que supera a cada una de ellas. La sociedad es indispensable para la realizacin de la vocacin humana. Una sociedad debe estar formada por personas que comprende y siguen el designio que Dios tiene para nosotros. Amar al prjimo y amar a Dios. Pero Dios nos da a todos funciones que son capaces de ejercer, segn las capacidades de su naturaleza. Cada uno tiene el deber de cumplir sus responsabilidades como parte una de una comunidad y de una familia, y respetar y ayudar a los dems a. La comunidad debe basarse en principios y en la verdad, defender sus derechos y cumplir sus deberes, y apelar a las capacidades espirituales y morales de la persona. El amor al prjimo es inseparable del amor a Dios, existe una cierta semejanza entre la unidad de las personas divinas y la fraternidad que los hombres deben instaurar en s.