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EL PODER DE LA PALABRA

La palabra, fuente poderosa de comunicacin y de transformacin. Cun buena es, si se hace uso de ella para edificar y construir, para dar nimo y valor. Pero cabe preguntarnos ahora y realizarnos un autoexamen: Siempre hacemos un uso adecuado de las palabras? Las expresiones que usamos a diario reflejan virtudes? Las interrogantes planteadas deben convertirse en afirmaciones y estas a su vez deben ser evidenciadas en nuestros actos: Nuestras palabras deben ser un reflejo de los valores y las virtudes que han sembrado nuestros padres y maestros. Deben ser pensadas y concienciadas. Digo esto porque actualmente a travs de las redes sociales como Facebook, Twitter, Messenger, las palabras estn tomndose para destruir y daar. Se habla mal de los dems, se suplanta identidades, se hace acoso escolar. Las palabras pierden su calidez y su poder bondadoso cuando en un acto cobarde no se las emplea de forma beneficiosa. El gran filsofo hispanorromano, Sneca, nos dej esta norma que a pesar de las generaciones y los siglos que han transcurrido, an tiene vigencia en nuestros das: Sea esta la regla de nuestra vida: decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. En suma, que la palabra vaya de acuerdo con los hechos . Decir lo que sentimos, es cierto, pero siempre con respeto. Sentir lo que decimos, tambin esto es razonable, porque si antes de pronunciar alguna palabra, nos ponemos en el lugar del otro, no existiran insultos ni ofensas. Por ltimo, que cada palabra, como lo manifest Sneca, vaya de acuerdo con nuestros actos, que sea un ejemplo de lo que somos: jvenes con principios que en cada expresin hablada o escrita, se demuestre la nobleza de nuestros sentimientos, la grandeza de nuestra alma, nuestra autonoma moral.

Tita Marchena