La infección, una visión integradora.

Javier González Rico- Parte I Mª José Morales Abad- Parte II 13ª Promoción Naturopatía

J. González y Mª. J. Morales

La Infección, una visión integradora

INDICE
PARTE I
1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. Introducción. La infección. Historia y evolución científica Procesos de adaptación. Inflamación. Mecanismos de defensa. Sistema Inmune Parámetros de la infección. Analíticas. Tratamientos antiinfecciosos alopáticos La infección desde la naturopatía 2 4 14 28 44 55 106

PARTE II
8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. El tratamiento de la infección desde las terapias naturales. Alimentos preventivos y alimentos eficaces contra la infección Complementos dietéticos inmunomoduladores Remedios fitoterapéuticos para la prevención y el tratamiento de la infección La aromaterapia en la prevención y el tratamiento de la infección. La terapia floral en la prevención y el tratamiento de la infección La oligoterapia en la prevención y el tratamiento de la infección Sales de Schüssler e infección Homeopatía e infección Micro-inmunoterapia Medicina tradicional China y la infección Ayurveda e infección 127 130 152 164 208 228 239 248 252 272 279 297

PARTE III
20. Conclusiones
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1.

INTRODUCCIÓN

Después de haber pasado estos años alimentándonos, digiriendo y absorbiendo toda la información que desde las diversas asignaturas tratadas en el temario de Naturopatía se han impartido, se plantea la exigencia de hacer un trabajo a modo de tesis que ponga colofón a estos estudios. Originalmente pensamos hacer algo que mantuviera los niveles de ciencia y de contenidos y que fuera interesante, actual y práctico a la vez. Dado que un estudio de carácter experimental exige mucho más tiempo, además de una serie de medios técnicos para poder realizar protocolos adecuados, optamos por una investigación de carácter fundamentalmente bibliográfico, en la que se ha recopilado información de expertos en los diversos temas, además de algunas aportaciones personales derivadas de los conocimientos adquiridos a lo largo de años de estudio y experiencia. Sin perder de vista la diversidad de enfoques que las ciencias dedicadas a la salud dedican actualmente al tratamiento de las enfermedades, y la gran cantidad de patologías nuevas que han surgido en los últimos tiempos, nos llamó la atención sobremanera el que una de las causas que mayor cantidad de muertes había provocado a lo largo de la historia, además de erigirse como la enfermedad más común en la actualidad, brillaba por ser un tema controvertido, ya que para la medicina convencional se ha convertido en una simple mecánica de impartir medicamentos concretos que se encuentran estipulados en una serie de protocolos cerrados, mientras que para las medicinas alternativas en muchas ocasiones la infección era el estado al que debíamos de llevar al organismo para poder recuperar la salud. En nuestra opinión de estudiosos imparciales estaba la idea de no desechar ninguno de los recursos existentes para llegar a sanar la infección y en este contexto encontrábamos algunos puntos en los que existían confluencias entre ambos enfoques, que quedan expuestas al final del trabajo. De esta manera decidimos profundizar en el mundo de la infección para lo cual, nos sentamos a crear un índice que reflejara fielmente el trabajo por hacer. En un principio decidimos dividirlo en dos grandes partes: la visión de la medicina convencional y la visión de las medicinas alternativas. De aquí surgió la necesidad de una tercera parte que plasmaría los diversos tratamientos desde los dos enfoques. Posteriormente haríamos un capítulo que resaltara las divergencias y confluencias más significativas entre ellos. El resultado final surge de la elaboración completa del trabajo. Nos pareció más adecuado empezar con un capítulo que describiera un breve camino a lo largo de la historia, seguido de un epígrafe en el que quedaran claros todos los aspectos de la fisiopatología de la infección, además de exponer las maneras en las que el organismo se defiende de ella. A continuación presentamos los tratamientos de la medicina convencional en primer lugar, seguidos de las diversas ópticas particulares de cada una de las medicinas alternativas completadas con referencias y tratamientos al final de cada una de ellas. La infección representa en sí misma una enfermedad universal en el sentido en que es capaz de influir sobre todos los sistemas que mantienen la economía humana. Por esta razón existe una gran diversidad de tratamientos naturales que difieren en sus matices según las particularidades del estado (terreno) de los organismos y de las regiones en las que estos vivan.

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Nos llamaron poderosamente la atención, según avanzamos en nuestra investigación, las confluencias entre lo que representa la infección en lo profundo de su esencia como enfermedad invasiva (los patógenos se hacen fuertes, obligando a las defensa del organismo a establecer una lucha a vida o muerte contra ellos), y los hechos que se están viviendo a nivel global desde el comienzo de la llamada era de la industrialización, periodo en el que han aumentado las guerras y se han incorporado grandes avances en las armas utilizadas en ellas, siendo evidente la intención de invadir que siempre muestra el agresor, independientemente de las argumentaciones que esgrima para agredir. Esto generó en nuestras mentes la fatal idea de que el mundo sufre una poderosa infección que puede llegar a tener la calificación de pandemia. Es nuestro deseo el que de todo lo posteriormente expuesto se puedan sacar conclusiones rápidas y concretas que lleven a quienes lo lean a tomar las acciones que obliguen a la sanación total de esta plaga infecciosa. A pesar de todo, la naturaleza, en su sabiduría, podrá poner las cosas en su sitio, adaptando su propio “sistema inmune” a las circunstancias. La guía terapéutica naturista Este arduo trabajo de investigación bibliográfica da su fruto en la generación de una guía terapéutica que será una herramienta de demostrada utilidad para los profesionales de las diversas ramas de la medicina alternativa, al aportar la información más actual en forma de tablas de fácil manipulación y de inmediata interpretación. Esta guía se presenta en un formato informático que se puede consultar de una manera cómoda y que, al mismo tiempo, se puede ir completando con la propia experiencia terapéutica.

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2. LA INFECCIÓN, HISTORIA Y EVOLUCIÓN CIENTÍFICA
Aunque durante mucho tiempo se sospechó la existencia de criaturas demasiado pequeñas para ser percibidas a simple vista, su descubrimiento estuvo relacionado con la invención del microscopio. En 1664 Robert Hooke describió los cuerpos fructíferos de mohos (células eucarióticas), pero la primera persona que vio microorganismos con detalle fue el holandés Antonie van Leeuwenhoek quien, aficionado a construir microscopios, utilizó microscopios simples fabricados por él mismo. Comparados con los de hoy, los microscopios de Leeuwenhoek eran bastante primitivos pero mediante cuidadosa manipulación y un buen enfoque fue capaz de ver microorganismos tan pequeños como los procariotas. Describió sus observaciones en una serie de cartas dirigidas a la Royal Society de Londres, que las publicó en versión inglesa. En la imagen se muestran dibujos de algunos de sus "minúsculos animálculos". Sus observaciones fueron confirmadas por otros investigadores, pero los avances en la comprensión de la naturaleza e importancia de estos diminutos seres fueron muy lentos. En el siglo XIX se pudo disponer de microscopios muy mejorados, ampliándose su uso y distribución. A lo largo de su historia, la microbiología logró los mayores adelantos cuando se perfeccionaron los microscopios, pues éstos permitieron a los científicos penetrar más profundamente en los misterios de la célula. La Microbiología como ciencia no se desarrolló hasta la última parte del siglo XIX. Este largo retraso se debe a que, además del microscopio, fue necesario idear otras técnicas básicas para el estudio de los microorganismos. Durante el siglo XIX la investigación en torno a dos preguntas inquietantes favoreció el desarrollo de estas técnicas y estableció las bases de la ciencia microbiológica: (1) ¿Existe la generación espontánea? (2) ¿Cuál es la causa de las enfermedades contagiosas? A fines de dicho siglo ambas preguntas fueron contestadas y la Microbiología se estableció firmemente como una ciencia independiente en desarrollo.

Pasteur y la derrota de la generación espontánea
La idea básica de la generación espontánea puede comprenderse fácilmente. El alimento se pudre si permanece durante cierto tiempo a la intemperie. Cuando este material putrefacto se examina al microscopio se encuentra que está plagado de bacterias. ¿De dónde vienen estas bacterias que no se ven en el alimento fresco? Algunos pensaban que provenían de semillas o "gérmenes" que llegaban al alimento a través del aire, mientras que otros opinaban que se originaban espontáneamente a partir de material inerte. La generación espontánea implica que la vida puede surgir de algo inanimado, pero muchos no podían imaginar que algo tan complejo

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como una célula viva pudiera originarse de modo espontáneo de sustancias inertes. El adversario más ferviente de la generación espontánea fue el químico francés Louis Pasteur, cuyo trabajo sobre este problema fue exacto y convincente. Pasteur demostró en primer lugar que en el aire había estructuras que se parecían mucho a los microorganismos encontrados en el material putrefacto. Esto lo logró pasando aire a través de filtros de algodón pólvora (piroxilina), cuyas fibras retenían las partículas sólidas. Después de disolver los filtros con una mezcla de alcohol y éter, las partículas que habían sido atrapadas se recogían en el fondo del líquido y se examinaban al microscopio. Pasteur descubrió que el aire normal contiene constantemente una diversidad de células microbianas que son indistinguibles de las que se encuentran en mucha mayor cantidad en los materiales en putrefacción. Por tanto, concluyó que los organismos encontrados en tales materiales se originaban a partir de microorganismos presentes en el aire. Además, postuló que dichas células en suspensión se depositan constantemente sobre todos los objetos. Si esta conclusión era correcta, entonces no debería estropearse un alimento tratado de tal modo que todos los organismos que lo contaminaran fueran destruidos. Pasteur empleó el calor para eliminar los contaminantes, pues se conocía que el calor destruye con efectividad los organismos vivos. De hecho, otros investigadores ya habían mostrado que si una solución de nutrientes se introducía en un matraz de vidrio, se sellaba y se calentaba luego a ebullición, nunca se descomponía. Los defensores de la generación espontánea criticaban tales experimentos argumentando que se necesitaba aire fresco para la generación espontánea y que el aire dentro del matraz cerrado se modificaba por el calentamiento de tal manera que no era capaz de permitir la generación espontánea. Pasteur superó esta objeción de modo simple y brillante construyendo un matraz en forma de cuello de cisne, que ahora se designa corno un matraz de Pasteur. En tales recipientes los materiales en putrefacción se podían calentar hasta ebullición; luego, cuando el matraz se enfriaba, el aire podía entrar de nuevo, pero la curvatura del cuello del matraz evitaba que el material particulado, las bacterias y otros microorganismos, alcanzasen el interior del matraz. El material esterilizado en tal recipiente no se descomponía y no aparecían microorganismos mientras el cuello del matraz no contactara con el líquido estéril. Sin embargo, bastaba con que el matraz se inclinara lo suficiente como para permitir que el líquido estéril contactara con el cuello, para que ocurriera la putrefacción y el líquido se llenara de microorganismos. Este simple experimento bastó para aclarar de un modo efectivo la controversia acerca de la generación espontánea. Eliminar todas las bacterias o microorganismos de un objeto es un proceso que ahora denominamos esterilización. Los procedimientos que usaron Pasteur y otros investigadores fueron eventualmente mejorados y aplicados a la investigación microbiológica. La superación de la teoría de la generación espontánea condujo por tanto al desarrollo de procedimientos eficaces de esterilización sin los cuales la microbiología no podría haberse desarrollado como ciencia. La ciencia de los alimentos, por otra parte, está en deuda con Pasteur pues sus principios son los que se aplican en el envasado y conservación de muchos alimentos.

Las endosporas
Aunque Pasteur tuvo éxito en la esterilización de sustancias por simple ebullición, algunos investigadores encontraron circunstancias en las que la ebullición era insuficiente. Ahora sabemos que este fracaso era debido a la presencia en algunos materiales de bacterias que forman estructuras excepcionalmente termorresistentes llamadas endosporas. El trabajo inicial sobre las endosporas se debe a dos hombres: John Tyndall en Inglaterra y Ferdinand Cohn en Alemania. Ambos observaron que algunas preparaciones, como los jugos de frutas usados por Pasteur eran relativamente fáciles de esterilizar en tan sólo cinco minutos de ebullición, mientras que otras no se esterilizaban ni aun usando períodos de calentamiento más largos, a veces de varias horas. Las infusiones de heno eran llamativamente difíciles de esterilizar. Además, si se introducía heno en el laboratorio, incluso las soluciones de azúcar no podían esterilizarse con seguridad aunque se emplearan horas de ebullición. Cohn efectuó detalladas observaciones

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microscópicas y descubrió la existencia de endosporas dentro de las células de cultivos viejos de especies de Bacillus. Cohn y otro científico alemán, Robert Koch, aplicaron esta observación al estudio de enfermedades, como se comentará más adelante. Las endosporas bacterianas son las estructuras vivas conocidas más resistentes al calor, y la mayor parte de los métodos de esterilización están diseñados para destruir estas esporas. Pasteur consiguió otros muchos éxitos en microbiología y medicina. Entre los principales destaca el desarrollo de vacunas para enfermedades como el carbunco, el cólera aviar y la rabia, durante el período de 1880 a 1890. Estos avances médicos y veterinarios no sólo tuvieron importancia por sí mismos, sino que permitieron que arraigara el concepto de la etiología microbiana de muchas enfermedades cuyos principios estaban siendo desarrollados, por entonces, por otro científico contemporáneo de Pasteur, Robert Koch. Revisamos a continuación este período que ha sido tan importante en la historia de la microbiología.

Koch y la teoría microbiana de las enfermedades infecciosas
La demostración de que los microorganismos podían causar enfermedades proporcionó un gran impulso al desarrollo de la ciencia de la microbiología. En realidad, ya en el siglo XIX se pensaba que se podía transmitir algo de una persona enferma a una sana para inducir en esta última la enfermedad de la primera. Muchas enfermedades parecían diseminarse por la población y se llamaban contagiosas; y el desconocido agente que causaba la diseminación fue a su vez llamado el contagio. Tras el descubrimiento de los microorganismos, se aceptaba más o menos que estos organismos podían ser responsables de enfermedades, pero faltaban pruebas. Los descubrimientos de Ignaz Semmelweis y Joseph Lister suministraron algunas evidencias sobre la importancia de los microorganismos como causa de enfermedades en el hombre, pero la teoría microbiana de las enfermedades infecciosas no fue claramente concebida y probada experimentalmente hasta el trabajo del médico Robert Koch. En su trabajo inicial, publicado en 1876, Koch estudió el carbunco*, una enfermedad del ganado que en ocasiones también afecta al hombre. La enfermedad está causada, por una bacteria formadora de endosporas que llamamos Bacillus anthracis, y la sangre de un animal con carbunco está llena de células de esta gran bacteria. En sus estudios sobre el carbunco, Koch utilizó el ratón como animal experimental y como entonces no existían suministradores comerciales del ratón blanco de laboratorio usaba ratones grises domésticos que cazaba en un establo cercano. (* No deben confundirse carbunco y ántrax, ya que se trata de dos enfermedades con distinta etiología, aunque ambas sean denominadas en inglés anthrax. El agente etiológico del carbunco es Bacillus anthracis, mientras que el del ántrax es Staphylococcus aureus.) Mediante cuidadosos estudios microscópicos Koch puso de manifiesto que la bacteria estaba siempre presente en la sangre de los animales que presentaban la enfermedad. Sin embargo, la mera asociación de la bacteria con la enfermedad no demostraba realmente que la bacteria fuera la causa de la enfermedad; podría ocurrir que fuera un efecto de la enfermedad. Por eso, Koch demostró que era posible tomar una pequeña cantidad de sangre de un ratón enfermo, inyectarla en un segundo ratón y provocar en éste la enfermedad y la muerte. Tomando sangre de este segundo animal e inyectándola en otro obtenía de nuevo los síntomas característicos de la enfermedad. Repitiendo así el proceso hasta 20 veces demostró que la bacteria causaba el carbunco: el vigésimo ratón murió tan rápidamente como el primero y en cada caso Koch

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demostró por microscopía que la sangre del animal contenía gran cantidad de la bacteria formadora de endosporas. Koch llevó este experimento aún más lejos. Demostró también que la bacteria podía ser cultivada fuera del animal en líquidos nutritivos y que, incluso después de muchas transferencias o resiembras de cultivo, la bacteria podía aún causar la enfermedad cuando se reinoculaba a un animal. Es decir, la bacteria de un animal enfermo y la mantenida en cultivo inducían los mismos síntomas de enfermedad tras su inoculación. Basándose en éste y otros experimentos Koch formuló los siguientes criterios, que en la actualidad reciben el nombre de postulados de Koch, para demostrar que un tipo concreto de microorganismos causa una enfermedad específica:

POSTULADOS DE KOCH
Fueron formulados por Robert Koch, a partir de sus experimentos con el Bacillus anthracis. Fueron aplicados para establecer la etiología de la tuberculosis, pero ha sido generalizado para el resto de las enfermedades infecciosas. 1. El agente debe estar presente en cada caso de la enfermedad en las condiciones apropiadas y ausente en las personas sanas. 2. El agente no debe aparecer en otra enfermedad de manera fortuita o saprófita. 3. El agente debe ser aislado del cuerpo en un cultivo puro a partir de las lesiones de la enfermedad. 4. El agente debe provocar la enfermedad en un animal susceptible al ser inoculado. 5. El agente debe ser aislado de nuevo de las lesiones producidas en los animales de experimentación. La mayoría de las bacterias que causan enfermedad en el humano se ajustan a los postulados de Koch con algunas excepciones, como el Mycobacterium leprae que no cumple con el tercer enunciado de Koch. Algunos autores han adaptado estos postulados para explicar la probabilidad de que una molécula endógena pueda ejercer un papel determinado en la patogenia de un proceso. 1. La molécula se expresa en casos de enfermedad 2. La molécula se expresa en forma distinta en casos de enfermedad y en individuos sin enfermedad 3. La administración experimental de la molécula puede iniciar o exacerbar la enfermedad La neutralización experimental de la molécula puede prevenir o mejorar la enfermedad.

Estos postulados no sólo proporcionaron un medio para demostrar que organismos específicos originan enfermedades específicas sino que supusieron un enorme estímulo para el desarrollo de la Microbiología resaltando la importancia del empleo de los cultivos axénicos (puros) en el laboratorio. Usando los postulados de Koch como guía, otros investigadores revelaron posteriormente la causa de muchas enfermedades importantes del hombre y los animales. Estos descubrimientos, a su vez, condujeron al establecimiento de tratamientos adecuados para la prevención y cura de muchas enfermedades infecciosas, ampliándose así las bases científicas de la medicina clínica.

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Koch y los cultivos axénicos (puros) Como se ha indicado, para estudiar adecuadamente las actividades de un microorganismo, como puede ser el caso de un microorganismo causante de una enfermedad, se debe conocer con seguridad que es el único que está presente en un cultivo. En otras palabras, el cultivo debe ser axénico o puro. Cuando se trata de objetos tan pequeños como los microorganismos asegurar la pureza no es una tarea fácil, ya que incluso una diminuta muestra de sangre o secreción de un animal puede contener varios tipos de microorganismos que pueden crecer luego juntos en cultivo. Koch resaltó la importancia de los cultivos axénicos y desarrolló varios métodos ingeniosos para obtenerlos, el más útil de los cuales es el que se basa en el aislamiento de colonias individuales sobre medios sólidos. Koch observó que cuando se exponía al aire la superficie de algún nutriente sólido, como una rebanada de patata, y luego se incubaba, se desarrollaban colonias bacterianas que exhibían formas y colores característicos. Dedujo que cada colonia se originaba a partir de una única célula bacteriana que había caído sobre la superficie, había encontrado los nutrientes apropiados y había empezado a dividirse. Debido a que la superficie sólida evitaba que la bacteria difundiera, toda la descendencia de la célula inicial permanecía junta y, cuando se alcanzaba un número suficiente de organismos, la masa microbiana llegaba a ser visible a simple vista. Además, supuso que las colonias con tamaños y colores diferentes derivaban de tipos diferentes de microorganismos. Cuando las células de una colonia aislada se dispersaban por una superficie fresca aparecían muchas colonias, cada una de las cuales tenía la misma forma y color que la colonia original. Koch se dio cuenta de que este descubrimiento constituía un método muy simple de obtener cultivos axénicos: encontró que cuando se extendían cultivos mixtos sobre superficies sólidas conteniendo nutrientes, las células individuales podían quedar lo suficientemente separadas como para que las colonias originadas no se mezclaran. Muchos microorganismos eran incapaces de crecer sobre rebanadas de patata, de modo que ideó medios semisólidos en los que usaba como agentes solidificantes la gelatina, y más tarde el agar. Hoy en día, el agar es el principal agente usado para solidificar medios de cultivo. Es importante destacar que la importancia de los postulados de Koch va más allá de la mera identificación de organismos causantes de determinadas enfermedades. La conclusión esencial es que el estudio de los cultivos axénicos revela que organismos específicos tienen efectos específicos. Este principio de que los diferentes organismos tienen actividades biológicas peculiares fue trascendental para establecer la microbiología como una ciencia biológica independiente. Debido a las importantes contribuciones de Koch, a comienzos del siglo veinte la bacteriología en particular y la microbiología en general ya estaban bien establecidas. Koch y la tuberculosis El mayor logro del trabajo de Robert Koch en el campo de la bacteriología médica está relacionado con la tuberculosis. Cuando Koch comenzó este estudio (1881) una de cada siete muertes en el hombre era debida a la tuberculosis. Aunque en aquel tiempo había una fuerte sospecha de que la tuberculosis era una enfermedad contagiosa, el organismo causal nunca había sido visto, ni en tejidos de enfermo ni en cultivo. Desde el principio de su trabajo sobre la tuberculosis el objetivo de Koch fue detectar el agente causal de la enfermedad y para ello empleó todos los métodos que había desarrollado previamente: microscopía, tinción de tejidos, aislamiento en cultivo puro e inoculación en animales.

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Como ahora sabemos, el "bacilo de la tuberculosis", Mycobacterium tuberculosis, es muy difícil de teñir debido a que posee grandes cantidades de lípido en su superficie. Pero Koch diseñó un procedimiento para teñir M. tuberculosis en muestras de tejidos usando azul de metileno alcalino junto a un segundo colorante (marrón bismark) que teñía sólo el tejido (este método de Koch fue el precursor de la tinción de Ziehl-Nielsen, usada hoy para teñir bacterias ácido-alcohol resistentes como M. tuberculosis). Usando su nuevo método de tinción, Koch observó las células bacilares de M. tuberculosis teñidas de azul en tejidos tuberculosos, quedando estos últimos teñidos de marrón claro. Sin embargo, por su trabajo anterior sobre el carbunco, Koch era consciente de que la simple identificación de un microorganismo asociado a la tuberculosis no bastaba; debía cultivar el microorganismo para demostrar que era la causa específica de la tuberculosis. La obtención de cultivos de M. tuberculosis no resultó fácil, pero finalmente Koch tuvo éxito al obtener colonias de este organismo sobre suero de sangre coagulada. Posteriormente usó agar, que acababa de ser introducido corno agente solidificante. Bajo condiciones óptimas M. tuberculosis crece muy lentamente en cultivo, pero la persistencia y la paciencia de Koch hicieron posible la obtención de cultivos puros de este organismo a partir de diversas fuentes de origen humano y animal. A partir de entonces fue relativamente sencillo obtener la prueba definitiva de que el organismo que había aislado era la verdadera causa de la tuberculosis. Los cobayas pueden ser fácilmente infectados con M. tuberculosis y posteriormente mueren de tuberculosis sistémica. Koch demostró que los cobayas enfermos contenían masas celulares de M. tuberculosis en sus tejidos y que los cultivos puros obtenidos de tales animales transmitían la enfermedad a animales sanos. Koch, por tanto, cumplió los cuatro criterios de sus famosos postulados y aclaró la causa de la tuberculosis. Koch anunció al mundo su descubrimiento del bacilo de la tuberculosis en una famosa conferencia pronunciada en Berlín en 1882. Las noticias sobre el descubrimiento de Koch se extendieron pronto por Inglaterra y Estados Unidos (el New York Times lo consideró "uno de los mayores descubrimientos científicos de nuestra era") y sus conclusiones en cuanto a la etiología de la tuberculosis se aceptaron rápidamente. Por su trabajo sobre la tuberculosis, que incluía no solo el descubrimiento del agente causal sino también el establecimiento de métodos para su tinción específica, y por la preparación de una sustancia denominada tuberculina, que resultó útil para el diagnóstico de la tuberculosis, Koch recibió en 1905 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, justo cinco años antes de su muerte. Además de descubrir las causas del carbunco y la tuberculosis, Koch tuvo muchos otros triunfos en microbiología. Éstos incluyen el descubrimiento y aislamiento del agente etiológico del cólera, Vibrio cholerae, así como la importancia de la filtración de las aguas en el control de esta enfermedad, el desarrollo del concepto de "transportadores" de enfermedades y la publicación de las primeras microfotografías de bacterias. Sin duda, las contribuciones de Robert Koch al desarrollo de la microbiología moderna fueron múltiples y monumentales. La siguiente tabla muestra un resumen de algunos de los más importantes descubrimientos en el campo de la microbiología, desde la época de van Leeuwenhoek hasta el siglo XX.

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Año Investigador(es) Descubrimiento 1684 Antonie van Leeuwenhoek Descubrimiento de las bacterias 1798 Edward Jenner Vacunación contra la viruela 1857 Louis Pasteur Microbiología de la fermentación láctica 1860 Louis Pasteur Papel de las levaduras en la fermentación alcohólica 1864 Louis Pasteur Fin de la controversia sobre la generación espontánea 1867 Robert Lister Principios antisépticos en cirugía 1881 Robert Koch Métodos de estudio de bacterias en cultivo axénico 1882 Robert Koch Descubrimiento de la etiología de la tuberculosis 1884 Robert Koch Postulados de Koch 1884 Robert Koch Descubrimiento de la etiología del cólera 1884 Christian Gram Método de tinción de Gram 1889 Sergei Winogradsky Concepto de quimiolitotrofía 1889 Martinus Beijerinck Concepto de virus 1890 Sergei Winogradsky Crecimiento autotrófico de los quimiolitotrofos 1901 Martinus Beijerinck Método de cultivos enriquecidos 1901 Karl Landsteiner Grupos sanguíneos humanos 1908 Paul Ehrlich Agentes quimioterapeúticos 1928 Frederick Griffith Descubrimiento de la transformación en neumococos 1929 Alexander Fleming Descubrimiento de la Penicilina 1944 Oswald Avery, Colin Macleod y Maclyn McCarty Explicación del trabajo de Griffith: DNA es el material genético 1944 Selman Waksman Descubrimiento de la estreptomicina 1953 James Watson y Francis Crick Estructura del DNA 1959 Arthur Pardee, Francois Jacob y Jacques Monod Regulación génica por proteínas represoras 1959 Rodney Porter Estructuras de las inmunoglobulinas 1959 F. Macfarlane Burnet Teoría de la selección clonal 1960 Francois Jacob, David Perrin, Carmon Sanchez y Jacques Monod Concepto de operón 1975 Georges Kohler y Cesar Milstein Anticuerpos monoclonales 1976 Susumu Tonegawa Reordenación de los genes de las inmunoglobulinas 1977 Fred Sanger, Steven Niklen y Alan Coulson Métodos de secuenciación de DNA 1983 Luc Montagnier Descubrimiento de la etiología del SIDA

Desarrollo de la microbiología en el siglo XX
Durante el siglo XX la Microbiología ha experimentado un rápido desarrollo en dos direcciones distintas, una básica y otra aplicada. En su aspecto aplicado, los progresos de Koch condujeron a un extenso desarrollo de la microbiología médica y la inmunología en la primera parte del siglo, con el descubrimiento de muchas nuevas bacterias patógenas y el establecimiento de los principios por los que estos patógenos infectan el cuerpo y se hacen resistentes a las defensas del mismo. Otros avances prácticos se registraron en el campo de la microbiología agrícola, y ayudaron a comprender los procesos microbianos que son beneficiosos o perjudiciales para el crecimiento de las plantas. Posteriormente en este siglo, los estudios sobre microbiología del suelo, aportaron descubrimientos sobre usos importantes de los microorganismos, tales como la formación de antibióticos y productos industriales. Esto abrió el campo de la microbiología industrial, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial.

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Finalmente, la microbiología del suelo ha suministrado bases sólidas para el estudio de los procesos microbianos que ocurren en cursos de aguas tales como lagos, ríos y océanos, estudios que se agrupan en el área de la microbiología acuática. Una rama de la microbiología acuática se centra en el estudio de procesos capaces de suministrar agua saludable a la sociedad humana. El manejo de los desperdicios que el hombre origina, especialmente los desechos domésticos, requiere el desarrollo de procesos de ingeniería a gran escala para el tratamiento de residuos, muchos de los cuales son microbianos. Por ello se ha desarrollado una microbiología sanitaria que es importante no solo para biólogos sino también para ingenieros con responsabilidad en este campo. Para suministrar agua potable adecuada se han establecido métodos que eliminan las bacterias peligrosas de las redes de agua, lo que constituye una verdadera microbiología del agua potable. Hacia finales del siglo XX, todas estas subdisciplinas que se han mencionado relacionadas con la microbiología aplicada se han unido en un área llamada ecología microbiana. Además de estos aspectos aplicados, que han fomentado tantos progresos en la sociedad humana, se han desarrollado ampliamente nuestros conocimientos sobre los principios básicos de la función microbiana. En la primera parte del siglo los avances más importantes en microbiología básica estuvieron relacionados con el descubrimiento de nuevas clases de bacterias y su adecuada clasificación (taxonomía bacteriana). La clasificación bacteriana requirió conocer los nutrientes que las bacterias consumen y los productos que forman, dando lugar al campo de la fisiología microbiana. Una parte de la fisiología que llegó a ser de vital importancia a medida que avanzaba el siglo fue el estudio físico y químico de la estructura de las bacterias, estudios que se integraron en el campo de la citología bacteriana. Otra rama importante de la fisiología fue el estudio de los enzimas bacterianos y de las reacciones químicas que dirigen, lo que en conjunto constituye la bioquímica bacteriana. El estudio de la herencia y las variaciones que las bacterias sufren a lo largo de su crecimiento y desarrollo representa otra área muy importante de investigación básica, que configura la disciplina de la genética bacteriana. Aunque a principios de siglo se tenían algunas ideas sobre variación microbiana hubo que esperar hasta el descubrimiento del intercambio genético en bacterias, alrededor de 1950, para que la genética bacteriana llegara a constituir realmente un intenso campo de estudio. La genética bacteriana, la bioquímica y la fisiología se desarrollaron fundamentalmente hacia mediados de siglo, permitiendo a principio de los años sesenta un conocimiento avanzado del DNA, RNA y la síntesis proteica. Surgió entonces la Biología molecular, debido en gran parte a estos estudios con bacterias. Otro avance importante del siglo veinte es el estudio de los virus. Aunque las enfermedades causadas por virus se descubrieron al final del siglo diecinueve, la verdadera naturaleza de los virus no se desveló hasta que no se alcanzó la segunda mitad del siglo veinte. Una gran parte de este trabajo comprende el estudio de virus que infectan bacterias, los llamados bacteriófagos. El descubrimiento de que la infección vírica era análoga a una transferencia genética requiere una importante consideración, pues permitió establecer relaciones entre virus y otros elementos genéticos a partir de investigaciones realizadas con bacteriófagos. Hacia los años setenta nuestros conocimientos sobre los procesos básicos de la fisiología, la bioquímica y la genética bacteriana avanzaron de tal modo que hicieron posible manipular experimentalmente el material genético de las células usando bacterias como instrumentos. Esos conocimientos también permitieron introducir material genético (DNA) de origen exógeno en bacterias y controlar su replicación y características. Esto llevó a la aparición de la biotecnología. Aunque la biotecnología tuvo inicialmente sus orígenes en estudios básicos, su aplicación al bienestar humano ha requerido la aplicación de principios fisiológicos y de microbiología industrial, sirviendo de ejemplo para ilustrar cómo la investigación básica y la aplicada avanzan juntas. También por esta época se pusieron a punto técnicas de secuenciación de ácidos nucleicos susceptibles de ser usadas en el establecimiento de relaciones filogenéticas entre

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procariotas, introduciendo así nuevos conceptos revolucionarios en el campo de la clasificación biológica y permitiendo comprender, por vez primera, la historia evolutiva de los microorganismos. El cuerpo humano se halla constantemente expuesto a las bacterias en boca, vías respiratorias, colón, mucosas de los ojos, incluso en las vías urinarias; muchas de tales bacterias pueden causar enfermedad si invaden tejidos más profundos. Además, la persona está expuesta intermitentemente a bacterias y virus muy virulentos del exterior, que pueden causar enfermedades específicas como neumonía, infecciones estreptocócicas y tifoidea. Por otra parte, un grupo de tejidos, incluyendo sistema reticuloendotelial y leucocitos combate constantemente cualquier agente infeccioso que intente invadir la economía. Las funciones de estos tejidos pueden evitar la enfermedad por dos caminos: 1) destruyendo cualquier agente invasor por fagocitosis, y 2) produciendo anticuerpos y linfocitos sensibilizados; uno de ellos, o los dos, pueden destruir al invasor, contra el agente invasor, que lo destruirán. La inflamación es un complejo de cambios titulares que se producen en respuesta a un insulto. Cuando ocurre lesión en los tejidos, causada por bacterias, traumatismos, productos químicos, calor, o cualquier otro fenómeno, las células lesionadas liberan la sustancia histamina (junto con otras), que pasa a los líquidos vecinos. Esto aumenta el riego sanguíneo local, y también la permeabilidad de los capilares, permitiendo escape hacia los tejidos de grandes cantidades de líquido y proteínas, incluyendo fibrinógeno. El resultado es un edema extracelular local; el líquido extracelular y el líquido linfático se coagulan por efecto coagulante de los exudados titulares sobre el fibrinógeno que escapó de la sangre. Así se desarrolla edema duro en los espacios que rodean las células lesionadas. El desarrollo de este mecanismo de adaptación o defensa cursa con las siguientes evidencias: · Efecto de tabicamiento de la inflamación. Está comprobado que uno de los primeros resultados de la inflamación es tabicar la zona lesionada separándola del resto de los tejidos. Los espacios titulares y los linfáticos en la zona inflamada quedan bloqueados por coágulos de fibrinógeno, de manera que el líquido apenas fluye a través de los espacios. Por lo tanto, el tabicamiento de la zona lesionada retrasa la destrucción de bacterias o productos tóxicos. La intensidad del proceso inflamatorio es proporcional al grado de lesión tisular. · Atracción de neutrófilos en la zona de inflamacion. Cuando los tejidos son lesionados, se producen diversos fenómenos que originan desplazamiento de los neutrófilos hacia la zona lesionada. En primer lugar, los neutrófilos se adhieren a las paredes del capilar lesionado, proceso denominado marginación. Gradualmente las células pasan por diapédesis hacia el interior de los tejidos. El segundo efecto es la quimiotaxis de neutrófilos hacia la zona lesionada, causada por productos bacterianos o celulares que atraen los neutrófilos. Así, en plazo de unas pocas horas después de que se ha lesionado un tejido la zona de necrosis queda ricamente provista de neutrófilos. · Neutrófilos durante la inflamación; factor de estimulación de los leucocitos. Los tejidos inflamados liberan una globulina denominada factor de estimulación de los leucocitos. Se supone que este factor se difunde hacia la sangre y, finalmente, hacia la médula ósea, donde tiene dos acciones; en primer lugar hace que gran número de granulocitosl, especialmente neutrófilos, sean liberados en unos pocos minutos pasando a la sangre desde las zonas de almacenamiento de la médula ósea; así aumenta el número total de nautrófilos por milimetro

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cúbico de sangre. En segundo lugar, el ritmo de producción de granulocitos por la médula ósea aumenta como resultado directo del factor, o como resultado indirecto de la liberación por la médula de los granulocitos. En el plazo de uno o dos días después de iniciada la inflamación la médula ósea se vuelve hiperplastica, y luego sigue produciendo gran número de granulocitos mientras se forma factor estimulante de los leucocitos en los tejidos inflamados. Posteriormente se desencadena la respuesta de los macrofagos (las células monocíticas sanguíneas e incluso los histiocitos de los tejidos) cuando la inflamación ya se considera crónica. Al cabo de unas horas los neutrófilos pasan a ser la línea de defensa primaria, alcanzando su máxima eficacia en plazo de 6 a 12 horas. Esta proceso adquiere su trascendencia en el hecho de que la zona afectad suele volverse ácida y los neutrófilos no pueden vivir en un medio ácido, sin embargo los macrofagos viven bien en condiciones ácidas y sus enzimas proteolíticas en realidad son más activas que nunca. Cuando los neutrófilos y macrófagos captan grandes cantidades de bacterias y tejido necrótico, ellos mismos acaban por morir. Transcurridos varios días suele crearse en los tejidos inflamados una cavidad que contiene porciones variables de tejido necrótico, neutrófilos muertos y macrófagos destruidos. Tal mezcla se conoce con el nombre común de pus. De ordinario, la formación de pus continúa hasta que toda la infección ha sido dominada. A veces la cavidad purulenta se abre paso hacia la superficie del cuerpo, o bien hacia una cavidad interna, y en esta forma se vacía espontáneamente. Otras veces la cavidad purulenta sigue cerrada incluso después que ha cesado la destrucción de tejido. Cuando esto ocurre, las células muertas y el tejido necrótico del pus gradualmente sufren autolisis durante días; los productos finales de tal autolisis son absorbidos por los tejidos vecinos hasta que desaparecen casi todos los signos de lesión tisular.

Bibliografía:
GUYTON, Arthur C. Tratado de Fisiologia Médica (Quinta edición). http://es.geocities.com

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3. PROCESOS INFLAMACIÓN.

DE

ADAPTACIÓN.

LA

La inflamación puede definirse como una reacción defensiva local integrada por alteración, exudación y proliferación. Se le ha llamado «el síndrome local de adaptación». La reacción es desencadenada por estímulos nocivos de muy diversa naturaleza: físicos, químicos y microorganismos como bacterias, hongos y parásitos. El carácter defensivo se entiende desde el punto de vista local, aunque una inflamación puede conducir a la muerte del individuo si se desarrolla en órganos vitales. El calor y el rubor se explican por la hiperemia activa que se produce en la inflamación la tumoración (hinchazón), por el exudado el dolor, por la irritación de las terminaciones nerviosas producida por la alteración y el descenso del pH que acompaña al exudado Desde el punto de vista del nivel de organización, el proceso inflamatorio se da en el histión. En una inflamación completamente desarrollada siempre están presentes los tres componentes que la integran, aunque uno suele predominar. La inflamación es un proceso de aspectos y localizaciones muy variados. El aspecto macroscópico fue caracterizado por Celso por cuatro signos, que se conocen hoy como los signos cardinales de la inflamación: rubor y tumor con calor y dolor. Posteriormente se agregó un quinto signo: la perturbación funcional. Hasta pasada la edad media la inflamación era considerada una enfermedad, y sólo en el siglo XVIII se reconoció que se trataba de una reacción adaptativa de defensa frente a muy variadas causas (Hunter). Cohnheim, en el siglo XIX, destacó la importancia del trastorno circulatorio en la inflamación y su particularidad de acompañarse de un trastorno de la permeabilidad vascular. En el aspecto morfológico otro avance importante lo marcó el descubrimiento de la fagocitosis por Metchnikoff (1884).

CONCEPTO DE HISTIÓN
Un tejido propiamente dicho está formado por una agrupación de células del mismo tipo, sea adosadas estrechamente, como en los epitelios, sea reunidas por substancias intercelulares relativamente abundantes, como el tejido conectivo. Los tejidos aislados son por tanto avasculares. El histión, en el concepto general y estructura más simple, corresponde al llamado tejido conectivo vascular, que representa un nivel de organización superior al de una agrupación celular (figura 1). El histión incluye, además de los vasos, terminaciones nerviosas. Según este concepto, los órganos están integrados por histiones específicos. El componente específico está dado por el parénquima del órgano correspondiente. Así pueden distinguirse como histiones complejos o específicos, el nefrón, hepatón, pneumonón, etc

Figura 1. Representación esquemática del histión simple: tejido conectivo vascular con terminaciones nerviosas. (Modificado de Letterer, 1959)

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COMPONENTE ALTERATIVO
La alteración puede concebirse principalmente como resultado directo de la acción nociva. La alteración puede estar dada por diversas alteraciones paratróficas del parénquima o del tejido conectivo, o por necrosis, pero constantemente consiste en un daño endotelial e incluso necrosis. Al microscopio de luz puede percibirse tumefacción o desprendimiento endoteliales, tumefacción y basofilia de células conectivas. Ultraestructuralmente se han descrito separación, vacuolización, desprendimiento, formación de pseudópodos y necrosis de células endoteliales. La lesión endotelial representa la lesión principal en el componente alterativo de la inflamación.

COMPONENTE EXUDATIVO
Está formado por plasma y elementos hemáticos: leucocitos (células polinucleares), monocitos, eritrocitos y fibrina. Estos elementos se encuentran extravasados en un espacio natural (exudado) o en el intersticio (infiltrado inflamatorio). Patogenia del exudado en general El exudado se produce como consecuencia de un trastorno en la microcirculación. Dicho trastorno consiste en hiperemia activa y aumento de la permeabilidad vascular. El exudado se produce principalmente en el segmento venular. En el desarrollo de la hiperemia activa pueden distinguirse tres fases: 1) fase transitoria de constricción arteriolar por estímulo de los nervios vasoconstrictores; 2) vasodilatación con aceleración de la corriente sanguínea, vasodilatación producida por la acción de substancias vasoactivas y posiblemente por reflejo axonal antidrómico; 3) éstasis sanguínea acompañada de un aumento de viscosidad de la sangre por pérdida de plasma y a veces de microtrombosis. Las substancias vasoactivas están representadas por productos celulares: histamina, serotonina, prostaglandinas y productos de destrucción celular; y por factores plasmáticos: productos de la activación del sistema de cininas, del complemento, de fibrinólisis y de la coagulación. La principal substancia vasoactiva en el hombre es la histamina. Patogenia del exudado de plasma El exudado de plasma está hecho de agua, solutos de bajo peso molecular y proteínas. El agua y solutos de bajo peso molecular salen de los vasos por acción de factores mecánicos; las proteínas, por aumento de la permeabilidad vascular. Exudación de agua y solutos de bajo peso molecular La exudación de estos elementos se produce por aumento de la presión de filtración: Pf = Ph Po. Normalmente rigen los siguientes valores: en el segmento arteriolar Pf = 32 - 25 mmHg, en el venular: Pf = 12 - 25. Debido a la hiperemia activa se produce un aumento de la presión hidrostática con valores del orden de los 45 mmHg en el segmento arteriolar y de 25 mmHg en el venular. Al aumento de la presión de filtración contribuye además la disminución de la presión oncótica por pérdida de proteínas.

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El agua y los solutos de bajo peso molecular atraviesan el endotelio por los pequeños espacios intercelulares y también a través del citoplasma por pinocitosis. Exudación de proteínas El aumento de la permeabilidad vascular traduce una alteración de la pared de los vasos pequeños. Esta alteración está condicionada por dos factores: acción de substancias vasoactivas y lesión endotelial. El estudio experimental del aumento de la permeabilidad vascular ha mostrado que las substancias vasoactivas producen por sí solas un aumento precoz pero sólo transitorio de la permeabilidad vascular, en tanto la lesión endotelial se traduce en un aumento persistente de la permeabilidad vascular. En el hombre la lesión endotelial es el factor principal del aumento de la permeabilidad vascular. Entre las substancias vasoactivas que aumentan la permeabilidad se cuentan también las substancias quimiotácticas. Las substancias vasoactivas aumentan la permeabilidad vascular por contracción de las células endoteliales y ampliación del espacio intercelular. La exudación de proteínas se manifiesta en lo que clínicamente se llama exudado: líquido con densidad mayor de 1018. En la clínica se denomina trasudado a un líquido con densidad de 1018 o menos. Patogenia de la exudación de células La exudación de células hemáticas se debe a un proceso activo en el caso de los leucocitos y monocitos y, a un proceso pasivo en el caso de los eritrocitos. Exudación de leucocitos (células polinucleares) El proceso activo de la exudación celular corresponde a la quimiotaxis, puesto que en la inflamación las sustancias quimiotácticas se concentran en el espacio extravascular. En el desplazamiento referido de los leucocitos pueden distinguirse las siguientes fases: (figura 2) marginación de estas células en la corriente sanguínea, es decir, se disponen en la periferia de ésta; adhesión de los leucocitos al endotelio y, por último, migración de los leucocitos a través de la pared vascular. La migración se realiza por el espacio intercelular y luego por la membrana basal. En el paso por el espacio intercelular los leucocitos se alargan, se aplanan y emiten prolongaciones a manera de pseudópodos. Al paso de los leucocitos por la membrana basal, se produce una disolución temporal de ésta.
Figura 2. Exudación de leucocitos, marginación, adherencia y migración. (Modificado de Cotran et al, 1989)

Los agentes quimiotácticos de los leucocitos son los siguientes: las substancias liberadas en la activación de los sistemas plasmáticos en cascada; productos de la destrucción o alteración tisulares, entre ellos las prostaglandinas; microorganismos diversos; los propios leucocitos ya emigrados, y diversas proteínas desnaturalizadas.

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Exudación de otras células hemáticas La exudación de monocitos, granulocitos eosinófilos y posiblemente también de linfocitos, se produce igualmente por quimiotaxis, cuyos agentes no están todavía bien determinados. Los granulocitos eosinófilos muestran una respuesta quimiotáctica positiva para ciertas bacterias y el factor C5 del complemento. Los monocitos tienen menor movilidad que los granulocitos neutrófilos y su respuesta quimiotáctica ocurre después. Exudación de eritrocitos La salida de eritrocitos es pasiva y está condicionada principalmente por el grado de lesión endotelial. En resumen, la exudación está determinada por factores mecánicos, substancias vasoactivas, lesión endotelial y agentes quimiotácticos. Destino de los leucocitos y monocitos exudados Los leucocitos, de gran movilidad y precoz respuesta quimiotáctica, tienen en los tejidos una vida autolimitada de alrededor de 2 días. Son células altamente especializadas, con abundante depósito de glicógeno, muestran activa glicólisis con bajo consumo de O2. Son incapaces de resintetizar lisosomas, gránulos y membranas. Están dotadas de capacidad macrofágica y se hacen rápidamente inactivas. Los monocitos tienen escaso depósito de glicógeno, que toman del liberado por los leucocitos principalmente. Pueden resintetizar lisosomas y membranas, por lo que pueden sobrevivir, transformarse en macrófagos y así pasar a constituirse en un componente proliferativo de la inflamación.

COMPONENTE PRODUCTIVO
Está representado por la proliferación de células del tejido conectivo, fijas y móviles; por la proliferación de células llegadas de la sangre: linfocitos, plasmocitos y monocitos transformados en macrófagos; ocasionalmente por la proliferación de células parenquimatosas y, por último, por la formación de un tejido granulatorio. En una inflamación puede formarse tejido granulatorio no sólo dentro de un proceso reparativo y de organización de exudado, sino también como fenómeno propiamente inflamatorio. Esto puede ocurrir cuando hay gran proliferación de macrófagos con formación de masas de estas células que sobreviven con aporte nutritivo a través de vasos de neoformación.

Efectos de la inflamación
A través de los efectos que se señalan a continuación puede entenderse el carácter defensivo local del proceso inflamatorio. Ellos son: a) dilución de toxinas por el líquido del exudado b) aporte de oxígeno y de anticuerpos por el flujo del exudado c) remoción de metabolitos tóxicos por el flujo del exudado d) formación de una red de fibrina, que delimita el proceso inflamatorio

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e) estímulo del proceso inmunitario por transporte de microorganismos y toxinas a los ganglios linfáticos a través del flujo del exudado f) fagocitosis, microfagia y macrofagia de agentes nocivos.
La fagocitosis se realiza en tres fases: adhesión, formación de la vacuola fagocítica y formación del fagosoma (por fusión de un lisosoma con la vacuola fagocítica).

Formas de la inflamación
Clínicamente se distinguen la inflamación aguda y la crónica. inflamación aguda • • • • de iniciación brusca con síntomas muy manifiestos de corta dura en general de predominio alterativo o, más frecuentemente, exudativo inflamación crónica • • • • de instalación paulatina de síntomas apagados de larga duración siempre tienen un productivo importante componente

Existen, sin embargo, inflamaciones agudas predominantemente productivas linfoplasmocitarias, como algunas miocarditis y neumonitis intersticiales causadas por virus. También hay inflamaciones crónicas con abundante exudado, como son las supuraciones crónicas, entre ellas las osteomielitis crónicas purulentas y los abscesos. La salpingtis y la pielonefritis crónicas suelen tener abundante exudado leucocitario. Desde el punto de vista morfológico se distinguen tres formas según el componente predominante: la inflamación alterativa, la exudativa y la productiva (o proliferativa).

INFLAMACIONES ALTERATIVAS
Las inflamaciones con predominio del componente alterativo son relativamente poco frecuentes. Ejemplos de esta forma son inflamaciones necrotizantes en que el componente principal está representado por necrosis, como algunas bronquiolitis, miocarditis, angeítis y encefalitis. No necesariamente el componente alterativo corresponde a una necrosis, así por ejemplo, en la miocarditis diftérica pueden predominar, en la primera semana de evolución, alteraciones paratróficas de las fibras miocárdicas (figura 3).
Figura 3. Inflamación alterativa. Miocarditis diftérica: predominio del componente alterativo en forma de necrosis y tumefacción de fibras micárdicas. (Modificado de Hamperl, 1966)

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Las inflamaciones alterativas suelen darse en órganos que tienen relativamente poco estroma, como el encéfalo, corazón e hígado. Cuando la alteración se da principalmente en el parénquima, algunos autores hablan de inflamación parenquimatosa.

INFLAMACIONES EXUDATIVAS
Estas son frecuentes. Según el carácter del exudado, pueden distinguirse dos grupos: inflamaciones catarrales, con un exudado líquido que fluye, e inflamaciones fibrinosas, en que el exudado está dado principalmente por un material semisólido que no fluye. Catarral viene del verbo griego katarrein, que significa fluir, caer (referido a un líquido). Dicho adjetivo suele tener un uso más limitado referido a ciertas inflamaciones catarrales (con células descamadas o con mucus). Inflamaciones catarrales Según cuál sea el componente predominante del exudado catarral, se distinguen la inflamación serosa, leucocitaria (o purulenta) y la hemorrágica. Inflamación serosa La inflamación serosa está representada por un edema inflamatorio, constituido por plasma a veces con algo de fibrina y escasos leucocitos (figura 4). Estas pocas células son las que sirven para distinguir histológicamente el edema inflamatorio del edema; en la clínica ello suele hacerse midiendo la densidad del líquido, que traduce la cuantía de las proteínas.

Figura 4. Inflamación serosa en pulmón: alvéolo con abundante plasma y escasos leucocitos.

Inflamación leucocitaria En la inflamación leucocitaria predominan las células leucocitarias en el exudado. Ellas tienden a sufrir rápidamente alteraciones degenerativas: tumefacción del citoplasma, vacuolización, degeneración grasosa, necrosis (figura 5).

Figura 5. Transformación de un leucocito en piocito: progresiva vacuolización y tumefacción del citoplasma hasta la necrosis con carriorrexis. (Modificado por Hamperl, 1966)

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Los leucocitos así alterados se denominan piocitos. Como estas alteraciones ocurren rápidamente debido a que los leucocitos extravasados tienen una vida corta, por lo general, se encuentran piocitos en una inflamación leucocitaria y, por lo tanto, se habla indistintamente de inflamación leucocitaria e inflamación purulenta (figura 6).
Figura 6. Inflamación exudativa predominantemente leucocitaria en pulmón. (Modificado de Hamperl, 1966)

Macroscópicamente pueden manifestarse en la presencia de pus, constituido por piocitos y detritus celulares. El pus es un exudado líquido amarillento, pero de viscocidad y coloración variables. Puede ser muy fluido hasta cremoso filante y puede tener tonalidades blanquecina, verdosa y grisácea. Puede ser desde casi inodoro hasta fétido. La formación de pus es casi característica de las inflamaciones producidas por gérmenes piógenos. Un ejemplo de inflamación purulenta no producida por gérmenes piógenos es la que causa el aceite de trementina. En las inflamaciones leucocitarias hay tres formas particulares: el flegmón, el foco supurado y el absceso.

El flegmón es una inflamación leucocitaria o serosa, infiltrativa, sin delimitación neta. El exudado se encuentra en el intersticio (figura 7). Es una inflamación particularmente grave.
Figura 7. Flegmón de la musculatura esquelética: inflamación leucocitaria infiltrativa (Modificado de Hamperl, 1966)

.

El foco supurado es una colección de pus en una cavidad labrada en el espesor de un órgano (figura 8), tiene también, por tanto, un componente alterativo que corresponde a una necrosis con rápida necrolisis. La necrosis es producida principalmente por la acción de gérmenes piógenos y la colicuación, por enzimas proteolíticas liberadas por los piocitos. El foco supurado suele tener alrededor exudado fibrinoso.
Figura 8. Foco supurado en miocardio. Colección de piocitos en cavidad labrada por necrosis y lisis del tejido, frecuentemente con colonias bacterianas visibles (en negro). (Modificado de Hamperl, 1966)

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Además el foco supurado suele ser hematógeno, producido dentro de una pioemia. En este proceso séptico se trata de focos supurados múltiples en diversos órganos, focos que se ubican preferentemente en los territorios terminales de irrigación. Esta es la patogenia más frecuente de los focos supurados en el miocardio y encéfalo. En el pulmón y en los riñones, en cambio, pueden producirse focos supurados como complicación de una pneumonía o bronconeumonía o pielonefritis. La persistencia de un foco supurado lleva a la formación de un absceso, que consiste en un foco supurado delimitado por tejido granulatorio (figura 9).
Figura 9. Absceso. Al centro, necrosis y piocitos. Periferia con membrana piógena (fibrina y polimorfonucleares neutrófilos) y banda de fibroblastos y colágeno.

Este tejido granulatorio tiene al comienzo abundantes leucocitos y fibrina y entonces se habla de membrana piógena. Con el tiempo se transforma en una cápsula fibrosa. La cápsula fibrosa que se forma a partir de este tejido, si bien delimita el proceso inflamatorio, impide la llegada de antibióticos, por lo que se hace necesario vaciar o resecar el absceso. Los abscesos suelen ser únicos. Inflamaciones hemorrágicas Las inflamaciones hemorrágicas contienen abundantes eritrocitos, se distinguen de una hemorragia por contener otras células exudadas en mayor proporción que la sangre. Estas inflamaciones traducen una lesión endotelial acentuada. Al exudado pueden agregarse otros elementos que no provienen de la sangre sino de los tejidos afectados. Ellos son el mucus y células descamadas (epiteliales o de los senos linfáticos). El mucus suele ser abundante en las inflamaciones del tracto respiratorio, en que por la irritación inflamatoria se produce una hipersecreción mucosa e incluso hiperplasia de células mucosas. El mucus abundante se ve especialmente en inflamaciones serosas o purulentas (seromucosas, mucopurulentas, respectivamente), células descamadas abundantes se observan en inflamaciones serosas (inflamación catarral descamativa). Inflamaciones fibrinosas La fibrina predomina típicamente en una fase de la neumonía neumocócica (figura 10), se la encuentra con frecuencia en inflamaciones de superficies serosas (pleuritis, pericarditis fibrinosas) o mucosas. En los espacios alveolares aparece a ojo desnudo como gránulos gris amarillentos que rellenan los alvéolos; en las superficies, como filamentos o grumos blanquecino-amarillentos friables o como una lámina friable (pseudomembrana).
Figura 10. Inflamación exudativa predominantemente fibrinosa en pulmón: alvéolo relleno con fibrina en forma de material filamentoso. (Modificado de Hamperl, 1966)

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INFLAMACIONES PRODUCTIVAS
El predominio del componente productivo puede manifestarse principalmente como un infiltrado de linfocitos, plasmocitos, histiocitos o mezclas de estos elementos (figura 11); como una proliferación acentuada de fibroblastos con tendencia a la fibrosis (inflamaciones esclerosantes), como una inflamación con tejido granulatorio (inflamación granulante) o como una inflamación con granulomas (inflamación granulomatosa).

Figura 11. Inflamación predominantemente productiva linfoplasmocitaria de la trompa de Fallopio. (Modificado de Hamperl, 1966)

FORMAS ESPECIALES DE INFLAMACIÓN
Inflamación fibrinosa en superficies mucosas En las superficies mucosas, también en las serosas, la fibrina puede aparecer en forma de grumos, filamentos o láminas amarillentos friables. Cuando se trata de una lámina, se habla de pseudomembrana, puesto que sólo simula un tejido. Se habla así de inflamaciones pseudomembranosas (figura 12). En las mucosas, la pseudomembrana puede ser superficial o profunda, en las serosas de regla es superficial.

Figura 12. Inflamación pseudomembranosa en mucosa faríngea. Al centro, pseudomembrana profunda; a los lados, pseudomembrana superficial. (Modificado de Hamperl, 1966)

La inflamación pseudomembranosa superficial se llama también crupal o cruposa. Dicha pseudomembrana no es adherente a la superficie, se desprende con facilidad. Histológicamente puede haber descamación del epitelio, pero la membrana basal no está destruida. En las mucosas con gruesa membrana basal, como la respiratoria, la pseudomembrana suele ser superficial. La inflamación pseudomembranosa profunda se llama también diftérica según su acepción etimológica (difteria significa etimológicamente la piel desprendida como la de los animales que cambian la piel). La pseudomembrana profunda es adherente, al desprenderla deja una superficie hiperémica, sangrante. Histológicamente hay necrosis de parte de la mucosa, la

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pseudomembrana penetra en la mucosa y la fibrina se halla entremezclada con detritus celulares. Las mucosas con epitelio malpighiano tienen una membrana basal menos resistente, como la de la faringe, y en ellas la pseudomembrana tiende a ser profunda. En la enfermedad difteria se produce en el foco primario frecuentemente faríngeo, una inflamación pseudomembranosa profunda («diftérica»). Esta pseudomembrana puede extenderse por las vías respiratorias altas en forma de una pseudomembrana superficial. En el intestino delgado como en el grueso se dan inflamaciones pseudomembranosas superficiales o profundas, especialmente en niños y personas de edad avanzada. Algunos autores aceptan la expresión de inflamación membranosa para casos en que la lámina está hecha principalmente de mucosa necrótica, como por ejemplo, en la esofagitis cáustica causada por ingestión de ácidos. Es discutible si en estos casos se trata primariamente de una inflamación o de una necrosis con reacción inflamatoria secundaria. Inflamación en tejidos avasculares Se trata de tejidos que pueden inflamarse a pesar de no tener vasos; son la córnea, el cartílago y las válvulas cardíacas en su mayor parte. Todos ellos, sin embargo, tienen en su vecindad tejido vascularizado: alrededor de la córnea está la conjuntiva; alrededor del cartílago, el pericondrio, y la porción avascular de las válvulas tiene tejido vascularizado junto al anillo de inserción. En la inflamación de estos tejidos, primero se produce una lesión alterativa aislada en la zona avascular, lesión que estimula la neoformación de vasos a partir de la zona vascularizada vecina (figura 13). Una vez que estos vasos penetran en la zona avascular, se produce la exudación. El componente productivo puede iniciarse antes de esta vascularización. En las válvulas cardíacas, sin embargo, se acumulan en el tejido y sobre él, elementos hemáticos similares a los de un exudado corriente, pero que provienen directamente de la sangre de las cavidades cardíacas. Este proceso se denomina insudación, que en las válvulas cardíacas es más importante que la exudación. En resumen, en la inflamación de los tejidos avasculares sí puede decirse que el componente alterativo que desencadena la inflamación ocurre en forma de una fase en un comienzo separada cronológicamente de la exudación e insudación.
Figura 13. Inflamación en tejido avascular. Válvula cardíaca semilunar. El proceso comienza por foco alterativo en la zona avascular (cuadriculado), después se produce la vascularización a partir de los vasos preexistentes junto al anillo.

Inflamación granulomatosa Los granulomas son formaciones nodulillares de carácter inflamatorio productivo, por lo común de 1 a 2 mm de diámetro, constituidas esencialmente por macrófagos. Ellas se explican por la presencia local de un agente causal insoluble. En los granulomas puede haber fenómenos alterativos, como necrosis, además, otras células de carácter inflamatorio, como polinucleares, linfocitos y plasmocitos; puede haber vasitos de neoformación, fibroblastos y fibrillas colágenas. En la evolución de algunos granulomas se observa un reemplazo de los macrófagos por fibroblastos y un progresivo aumento de fibras colágenas hasta la formación de una especie de cicatriz. Los macrófagos pueden desencadenar una proliferación local de fibroblastos y además estimular la formación fibrillas de colágeno (fibroblastos facultativos). Los macrófagos típicamente son células de tamaño mediano a grande, de citoplasma relativamente abundante, levemente eosinófilo, de bordes difuminados, de núcleo circular,

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ovalado o reniforme, de escaso contenido en cromatina y membrana nuclear neta (figura 14). El citoplasma puede presentar vacuolas, gotitas de grasa, hemosiderina, partículas o células fagocitadas (eritrofagia, linfofagia). En algunos granulomas predominan las células epiteloideas, que son macrófagos transformados en células principalmente secretoras y con menor capacidad macrofágica (figura 15). La disposición a manera de epitelio se reconoce mejor en cortes por congelación, en que la retracción celular es menor que la que ocurre en cortes por inclusión en parafina, en que dicha disposición suele no ser notoria.

Figura 14. A la izquierda, granuloma hecho de macrófagos jóvenes; a la derecha, granuloma de células epiteloideas. (Modificado de Adams DO. The granulomatous inflammatory response. A review. Am J Pathol 1976; 84:164-183)

En varios granulomas se presentan células gigantes histiocitarias multinucleadas. El citoplasma y los núcleos presentan en general caracteres similares a los de los macrófagos. Las células gigantes se forman -según la concepción clásica, que prevalece- por división sucesiva de núcleos sin división del citoplasma (plasmodio). Algunos creen que se producen por fusión de macrófagos (y representarían por tanto un sincicio). Las dos células gigantes más frecuentes son las de Langhans y las de reacción a cuerpo extraño (figura 15).
Figura 15. A la izquierda, célula gigante de Langhans: núcleos dispuestos en forma de herradura; a la derecha, células gigantes de reacción a cuerpo extraño: núcleos algo vesiculosos, dispuestos irregularmente con nucléolos prominentes.

Pueden medir hasta unos 250 micrones (teóricamente en el límite de la visión macroscópica). Las primeras tienen dos características principales: los núcleos se disponen en la periferia y en forma de una herradura. En las de reacción a cuerpo extraño los núcleos se disponen irregularmente, suelen ser vesiculosos y presentar un nucléolo notorio, el citoplasma con frecuencia es ligeramente basófilo. Estas células suelen verse en relación con partículas extrañas y signos evidentes de fagocitosis. Los granulomas, vistos en conjunto, son muy polimorfos, y pueden presentarse en muchas enfermedades; pero el aspecto histiológico varía poco dentro de una determinada enfermedad, por lo cual el reconocimiento de un «tipo» de granuloma puede orientar en el diagnóstico nosológico. Granuloma de la tifoidea («tifoma») y de la listeriosis («listerioma») Estos granulomas pueden caracterizarse por la presencia de macrófagos jóvenes, ausencia de células epiteliodeas y células gigantes, infiltración de otras células inflamatorias, particularmente polinucleares y linfocitos, necrosis frecuente. Lo particular del «tifoma» está dado por la presencia de células de Rindfleisch: grandes macrófagos, de abundante citoplasma eosinófilo, frecuentemente con eritrofagia (figura 16).

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Figura 16. Células de Rindfleisch: macrófagos grandes con abundante citoplasma eosinófilo y eritrofgia (corpúsculos negros) (Modificado de Hamperl, 1966)

Nódulo de Aschoff, nódulos reumáticos y reumatoideo, granuloma anular En estos granulomas también predominan los macrófagos jóvenes, pero en los nódulos reumático y reumatoideo puede haber células epiteloideas, no así células gigantes. En todos ellos se encuentra degeneración fibrinoide del colágeno. El nódulo de Aschoff, en su fase del nodulillo celular, es específico de la enfermedad reumática y se presenta en el corazón: en el endocardio y más frecuentemente en el miocardio, aquí, entre los fascículos musculares o en el tejido conectivo perivascular. El nódulo de Aschoff presenta tres fases evolutivas: el infiltrado precoz, el nodulillo celular, el cicatrizal. El infiltrado precoz consiste en imbibición serosa y degeneración fibrinoide del tejido conectivo con escasa infiltración celular, no característica. Se forma en las primeras 4 semanas del brote reumático. La lesión no es específica y puede encontrarse en otras enfermedades del colágeno. La lesión específica es el nodulillo celular, formado principalmente por histiocitos y material fibrinoide, que pueden disponerse de varias maneras, siendo más frecuentes dos: el material fibrinoide en el centro y las células en la periferia (tipo coronal), alternancia de células y material fibrinoide (tipo mosaico). Las células histiocitarias, entre las cuales puede haber algunos linfocitos dispersos, ocurren bajo dos formas: las células de Aschoff y las de Anitschkow (figura 17).
Figura 17. Nódulo de Aschoff con células de Aschoff (núcleos vesiculosos, nucleolos prominentes y citoplasma abundante) y células de Anitschkoff (cromatina nuclear en forma de peineta)

Las primeras son características del nódulo de Aschoff: grandes células de citoplasma basófilo, núcleo vesiculoso con nucléolo prominente; el núcleo suele ser lobulado, a veces hay más de un núcleo. Las células de Anitschkow -o histiocitos cardíacos, que existen normalmente en el miocardio- son aquí numerosas; tienen escaso citoplasma, el núcleo es característico: elongado con cromatina central dispuesta a manera de peine. El nodulillo celular se forma entre la 4ª y 13ª semana de enfermedad. El nódulo cicatrizal típico es fusiforme perivascular, consiste principalmente en fibras colágenas, entre las que pueden encontrarse escasas células dispersas: fibroblastos e histiocitos. Se forma entre la 9ª y la 16ª semana del brote reumático. Los nódulos reumáticos y reumatoideo y el granuloma anular tienen una estructura similar: foco central de material fibrinoide y corona de histiocitos; en la periferia de ésta suele haber infiltración

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celular variada. El nódulo reumático es subcutáneo, es mayor que un granuloma corriente, habitualmente se lo palpa. El granuloma anular generalmente es dérmico, más pequeño y se acompaña siempre de mucinosis en el centro del granuloma. El nódulo reumatoideo es similar al reumático, pero puede producirse en vísceras. Granuloma silicótico Por lo común es un granuloma de tamaño corriente, pero puede presentarse en forma de un nódulo por confluencia de varios nodulillos. Es un granuloma con marcada tendencia a la fibrosis y hialinización (figura 18). En su fase inicial está hecho de macrófagos jóvenes en los que pueden demostrarse las partículas de sílice. La reacción de la célula macrofágica frente a este material tiene dos efectos: formación de fibrillas reticulares y colágenas por una parte, y necrosis, por otra. Las fibrillas tienden a la hialinización, mientras las partículas liberadas en la necrosis son fagocitas por otros macrófagos en la periferia. Así, la parte más antigua es la central. Junto a los macrófagos se encuentran también células de tipo fibroblástico. Casi siempre los macrófagos contienen también partículas de carbón.
Figura 18. Nudillo silicótico en pulmón. Granuloma con centro fibroso-hialino y antracosis. (Modificado de Hamperl, 1966)

El tubérculo sarcoidótico

y

el

granuloma

El tubérculo representa la forma productiva de la tuberculosis. Es del tamaño y forma de un grano de mijo, blanquecino grisáceo, vítreo, por transparencia suele verse un centro amarillento. Histológicamente, en la forma más característica, se distinguen tres partes: foco central caseoso, corona de células epiteloideas y en la periferia, infiltración linfoplasmocitaria (figura 19). Lo esencial en el tubérculo son las células epiteloideas, que se disponen radialmente, como empalizada, alrededor del centro caseoso. Entre ellas frecuentemente se hallan células gigantes de Langhans. El granuloma de la sarcoidosis es similar al tubérculo, pero carece de centro caseoso.
Figura 19. Estructura en la periferia del tubérculo. A la izquierda, zona caseosa; al centro, células epitelioideas en empalizada y células de Langhans; a la derecha, capa de linfocitos y plasmocitos. (Modificado de Hueck, 1937)

Granuloma tuberculoideo con centro supurado En diversas enfermedades infecciosas se encuentran granulomas formados por una corona de macrófagos o células epiteloideas alrededor de un foco central supurado (figura 20). Es el caso de la enfermedad por rasguño de gato y de

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la infección por Yersinia. El granuloma se produce en los ganglios linfáticos. Un granuloma supurativo parecido se puede producir en los ganglios regionales del sitio de vacunación por BCG. Un granuloma similar se presenta en la enfermedad de Nicolas-Favre o linfogranuloma venéreo.
Figura 20. Granuloma supurativo. Macrófagos en la periferia y célula multinucleada y foco central supurado. (Modificado de Hamperl, 1966)

Granuloma de reacción a cuerpo extraño El granuloma por reacción a cuerpo extraño está constituido por macrófagos, células epiteloideas y, característicamente, por células gigantes de reacción a cuerpo extraño. Son más irregulares en forma y tamaño que los tubérculos. A veces es posible identificar la naturaleza del material extraño por sus caracteres microscópicos, dentro del citoplasma de las células gigantes.

Curso de la inflamación
La inflamación puede curar con restitución ad integrum (restitución del estado normal). Para ello se requiere: a) la eliminación del agente causal, b) la reabsorción total del exudado y c) la regeneración de los tejidos destruidos. Si no se dan estas condiciones, no se produce la curación completa. Así: • • Si no se elimina el agente causal, la inflamación se convierte en crónica. Ejemplos son las supuraciones crónicas y en particular el absceso. Si no se elimina el exudado, se produce organización. Esto vale especialmente para la fibrina. En ciertos casos de neumonía fibrinosa, falla el proceso de fibrinolisis, el exudado alveolar se organiza, lo que se manifiesta macroscópicamente en una carnificación pulmonar. Esta condición se denomina también neumonía crónica o neumonía en organización. Por último, puede fallar la regeneración sea por la cantidad o por la calidad de los tejidos destruidos. En este caso se produce un proceso reparativo que termina con una cicatriz.

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4. MECANISMOS DE DEFENSA. EL SISTEMA INMUNE.
Introduccion al sistema inmune
Los seres superiores defienden constantemente su integridad biológica frente a agresiones, procedentes del exterior así como del propio organismo. De no ser así, morirían como consecuencia de tumores e infecciones de bacterias, virus, hongos, etc. Para que estos fenómenos de defensa se lleven a cabo, los organismos disponen de un conjunto de elementos especiales, conocido como sistema inmune. La capacidad de defensa se adquiere antes de nacer y se madura y consolida en los primeros años de la vida fuera del seno materno. La respuesta inmune inespecífica es la primera barrera defensiva del organismo y no requiere sensibilizacion previa. Este tipo de respuesta es mediada por células con capacidad fagocítica y células asesinas naturales. La respuesta específica o adquirida se desarrolla solo frente a la sustancia que indujo su iniciación y en ella participan prioritariamente los linfocitos y los elementos solubles liberados por los mismos, anticuerpos y linfoquinas. Todas las sustancias que se comportan como extrañas a un organismo frente a las cuales éste desarrolla una respuesta inmune específica, se conocen como antígenos. Generalmente el sistema inmune responde de forma unitaria, por lo que la división en respuesta inespecífica y específica es más teórica que real. Lo que sí ocurre es que, dependiendo de las circunstancias, en unos casos predomina una u otra de estas formas de respuesta. Permanentemente el individuo esta recibiendo contagios de elementos patógenos que, de no existir el sistema inmune, invadirían toda la economía con la consiguiente muerte del individuo. También el sistema inmune está protegiendo al individuo frente a la formación y crecimiento de células neoplásicas. Sin embargo, hay multitud de casos en los que los sistemas de defensa son en sí causa de enfermedad. Esto es, por ejemplo, lo que ocurre cuando el individuo reacciona incluso frente a sustancias en principio inocuas como el polen de plantas, etc. Entonces se habla de reacciones de hipersensibilidad. En otros casos, por razones todavía no muy bien conocidas, el sistema inmune reacciona frente a componentes propios, que destruye, ocasionando graves trastornos, o incluso la muerte. Se trata de las enfermedades autoinmunes, que pueden afectar a cualquier componente del organismo. También a veces, las células encargadas de la defensa inmune, proliferan descontroladamente produciéndose entonces los síndromes linfoproliferativos entre los que los más frecuentes son las leucemias. Se puede considerar también que el sistema inmunológico establece una estrategia de capas o barreras de defensa sucesivas, cada una más específica que la anterior. El primer nivel lo forman las barreras físicas que evitan que los agentes patógenos como las bacterias y los virus penetren en el organismo. Si un agente patógeno traspasa estas primeras barreras, el sistema inmunológico innato provee una respuesta inmediata, pero no específica. Los sistemas inmunológicos innatos se encuentran en todas las plantas y animales. Sin embargo, si los agentes patógenos evaden la respuesta innata, los vertebrados poseen una tercera capa de protección, que es el sistema inmunológico adaptativo. Aquí el sistema inmunológico adapta su respuesta durante la infección para mejorar el reconocimiento del agente patógeno.

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La información sobre esta respuesta mejorada se conserva aún después de que el agente patógeno es eliminado, bajo la forma de memoria inmunológica, y permite que el sistema inmune adaptativo desencadene ataques más rápidos y más fuertes si en el futuro el sistema inmune detecta este tipo de patógeno.

Características del sistema inmunológico
Sistema inmune innato Sistema inmune adaptativo

La respuesta no es específica

Respuesta específica contra patógenos y antígenos

La exposición conduce a la respuesta máxima inmediata

Tiempo de demora entre la exposición y la respuesta máxima

Inmunidad mediada por células y componentes humorales

Inmunidad mediada por células y componentes humorales

Sin memoria inmunológica

La exposición conduce a la memoria inmunológica

Presente en casi todas las formas de vida

Presente solo en vertebrados mandibulados

Tanto la inmunidad innata como la adaptativa dependen de la habilidad del sistema inmunológico para distinguir entre las moléculas propias y las que no lo son. En inmunología, las moléculas propias son aquellos componentes de un organismo que el sistema inmunológico distingue de las substancias extrañas. Al contrario, las moléculas que no son parte del organismo, son reconocidas como moléculas extrañas. Un tipo de moléculas extrañas son los llamados antígenos (que significa "anti" cuerpo "gen" eradores), son substancias que se enlazan a receptores inmunes específicos y desencadenan una respuesta inmune.

Inmunidad innata o respuesta inmune inespecífica
BARRERAS SUPERFICIALES
Estas barreras superficiales pertenecen al sistema inmunológico innato pues no dan una respuesta específica contra determinado tipo de organismos patógenos o toxinas. Son defensas que en ocasiones resultan de procesos generales del organismo pero que tienen una importancia capital para el organismo pues eliminan una gran cantidad de infecciones contribuyendo de esta manera a aligerar la carga de las defensas adquiridas. Existe un gran número de tipos de barreras que protegen de infecciones, incluyendo barreras mecánicas, químicas y biológicas: La cutícula cerosa de una hoja, el exoesqueleto de un insecto, la cáscara de un huevo, y la piel son ejemplos de barreras mecánicas que forman la primera línea de defensa contra infecciones. Sin embargo, como los organismos no están completamente sellados frente al medio externo, otros sistemas actúan para proteger las aberturas del cuerpo como los pulmones, el intestino y el tracto genitourinario. En los pulmones, la tos y los estornudos expulsan

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mecánicamente a los elementos patógenos y otros organismos del tracto respiratorio. El flujo de las lágrimas y la orina, realiza también una acción de limpieza al producir el arrastre mecánico de elementos patógenos, mientras que la mucosidad secretada por el sistema respiratorio y el tracto gastrointestinal sirve para atrapar microorganismos. Las barreras químicas también protegen contra infecciones. La piel y el tracto respiratorio secretan péptidos antimicrobianos tales como las defensinas-β. Enzimas tales como la lisozima y la fosfolipasa A en la saliva, las lágrimas y la leche materna también son agentes antibacterianos. Las secreciones de la vagina sirven como barreras químicas en la menarquia, cuando se vuelven ligeramente ácidas, mientras que el semen contiene defensinas y zinc para matar patógenos. En el estómago, el ácido gástrico y las peptidasas actúan como poderosas defensas químicas frente a patógenos ingeridos. Dentro de los tractos genitourinario y gastrointestinal, la flora comensal sirve como barrera biológica porque compite con las bacterias patógenas por alimento y espacio, y en algunos casos modificando las condiciones del medio, como el pH o el contenido de hierro disponible. Esto reduce la probabilidad de que la población de patógenos alcance el número suficiente de individuos como para causar enfermedades. Sin embargo, dado que la mayoría de los antibióticos no discriminan entre bacterias patógenas y la flora normal, los antibióticos orales pueden a veces producir un crecimiento excesivo de hongos (los hongos no son afectados por la mayoría de los antibióticos) y originar procesos como la candidiasis vaginal (provocada por una levadura). La reintroducción de flora probiótica, como el lactobacillus, encontrado en el yogurt, ayuda a restaurar un equilibrio saludable de las poblaciones microbianas en casos de infecciones intestinales.

Los gérmenes que logren penetrar en un organismo se encontrarán con las células y los mecanismos del sistema inmune innato. Las defensas del sistema inmune innato no son específicas, lo cual significa que estos sistemas reconocen y responden a los patógenos en una forma genérica. Este sistema no confiere una inmunidad duradera contra el patógeno. El sistema inmune innato es el sistema dominante de protección en la gran mayoría de los organismos.

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BARRERAS CELULARES DEL SISTEMA INNATO
La respuesta inespecífica representa la primera barrera defensiva del organismo y es de especial significación frente a la protección del mismo ante infecciones y cáncer. Las células que mediatizan esta respuesta, son los PMN (polimorfonucleares) neutrófilos y macrófagos, células que se caracterizan por activarse de forma inmediata siempre que cualquier sustancia extraña penetra en el organismo, como, por ejemplo, después de una herida, en cuyo caso estas células se movilizan hacia dicho foco, reconocen y toman contacto con la sustancia extraña, que destruyen mediante el proceso de fagocitosis y posterior lisis intracelular. En el enfermo crítico, la ausencia o disminución funcional de este tipo de respuesta tiene especial significación y trascendencia como se verá en detalle después. También en este tipo de respuesta participan las células asesinas naturales, conocidas como natural killer o NK. Los leucocitos (células blancas de la sangre) actúan como organismos unicelulares independientes y son el segundo brazo del sistema inmune innato. Los leucocitos innatos incluyen fagocitos (macrófagos, neutrófilos y células dendríticas), mastocitos, eosinófilos, basófilos y células asesinas naturales. Estas células identifican y eliminan patógenos, bien sea atacando a los más grandes a través del contacto o englobando a otros para así matarlos. Las células innatas también son importantes mediadores en la activación del sistema inmune adaptativo.
Figura 21. Imagen de un sistema circulatorio de un ser humano. Se pueden apreciar eritrocitos y leucocitos

La fagocitosis es una característica importante de la inmunidad innata celular, llevada a cabo por células llamadas fagocitos, que engloban o comen, patógenos y partículas rodeándolos exteriormente con su membrana hasta hacerlos pasar al interior de su citoplasma. Los fagocitos generalmente patrullan en búsqueda de patógenos, pero pueden ser atraídos a ubicaciones específicas por las citoquinas Al ser englobado por el fagocito, el patógeno resulta envuelto en una vesícula intracelular llamada fagosoma que a continuación se fusiona con otra vesícula llamada lisosoma para formar un fagolisosoma. El patógeno es destruido por la actividad de las enzimas digestivas del lisosoma o a consecuencia del llamado "chorro respiratorio" que libera radicales libres de oxígeno en el fagolisosoma. La fagocitosis evolucionó como un medio de adquirir nutrientes, pero este papel se extendió en los fagocitos para incluir el englobamiento de patógenos como mecanismo de defens. La fagocitosis probablemente representa la forma más antigua de defensa del huésped, pues ha sido identificada en animales vertebrados e invertebrados. Los neutrófilos y macrófagos son fagocitos que viajan a través del cuerpo en busca de patógenos invasores. Los neutrófilos son encontrados normalmente en la sangre y es el tipo más común de fagocitos, que normalmente representan el 50 o 60% del total de leucocitos que circulan en el cuerpo.

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Durante la fase aguda de la inflamación, particularmente en el caso de las infecciones bacterianas, los neutrófilos migran hacia el lugar de la inflamación en un proceso llamado quimiotaxis, y son las primeras células en llegar a la escena de la infección. Los macrófagos son células versátiles que residen dentro de los tejidos y producen una amplia gama de sustancias como enzimas, proteínas del complemento, y factores reguladores como la Interleuquina 1. Los macrófagos también actúan como carroñeros, librando al organismo de células muertas y otros residuos, y como "células presentadoras de antígenos" para activar el sistema inmune adaptativo. Las células dendríticas son fagocitos en los tejidos que están en contacto con el ambiente externo; por lo tanto están localizados principalmente en la piel, la nariz, los pulmones, el estómago y los intestinos.. Se llaman así por su semejanza con las dendritas neuronales, pues ambas tienen muchas proyecciones espiculares en su superficie, pero las células dendríticas no están relacionadas en modo alguno con el sistema nervioso. Las células dendríticas actúan como enlace entre los sistemas inmunes innato y adaptativo, pues presentan antígenos a las células T, uno de los tipos de célula clave del sistema inmune adaptativo. Los mastocitos residen en los tejidos conectivos y en las membranas mucosas, y regulan la respuesta inflamatoria. Se encuentran asociados muy a menudo con la alergia y la anafilaxia. Los basófilos y los eosinófilos están relacionados con los neutrófilos. Secretan mediadores químicos que están involucrados en la defensa contra parásitos y desempeñan un papel en las reacciones alérgicas, como el asma. Las células asesinas naturales (NK, del inglés Natural Killer) son leucocitos que atacan y destruyen células tumorales, o células que han sido infectadas por virus. Los mecanismos de defensa inespecíficos aportan un buen sistema de protección. Sin embargo, en muchas ocasiones no es suficiente para defender eficazmente al organismo. Por fortuna éste dispone de otros mecanismos de defensa, como es la respuesta inmune específica.

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Respuesta inmune específica
La respuesta inmune específica se caracteriza porque es efectiva ante aquellos antígenos frente a los cuales se ha iniciado y desarrollado. Este tipo de respuesta es mediada por los linfocitos que derivan de células madre hematopoyéticas pluripotenciales de la médula ósea. Los linfocitos son de dos tipos: linfocitos B y linfocitos T. Las células B están involucradas en la respuesta inmune humoral, mientras que las células T lo están en la respuesta inmunitaria mediada por células. Los linfocitos T, a su vez, pueden ser linfocitos T colaboradores (Th), linfocitos T citotóxicos (Tc) y por algunos autores también se proponen los linfocitos T supresores/reguladores (Ts). La respuesta inmune específica, se considera que puede ser de dos tipos: humoral y celular. Aunque la separación de ambos tipos de respuesta es más de tipo didáctico que real, en general se considera que cuando el elemento efector final son las inmunoglobulinas formadas por los linfocitos B se trata de una respuesta tipo humoral, mientras que cuando participan los linfocitos T tanto colaboradores (Th) como citotóxicos (Tc), se trata de una respuesta tipo celular. Para que se inicie una u otra respuesta inmune se requiere el reconocimiento del antígeno y activación de los linfocitos. Los linfocitos B reconocen el antígeno mediante inmunoglobulinas de membrana (Igs) mientras que los linfocitos T lo reconocen mediante una estructura especializada a tal fin conocida como receptor de linfocitos T (TcR). Para que los linfocitos se activen, se requiere además del reconocimiento del antígeno por los receptores T, la participación de otras moléculas como son las moléculas accesorias y las interleucinas. Si participa solo el TcR se produce una anergia (no respuesta).

La respuesta inmune específica se caracteriza por ser de carácter clonal, específica, desarrollar memoria y ser regulable. Especificidad. Se sabe que cada antígeno estimula solo a aquel linfocito o grupo de linfocitos que ha desarrollado y en consecuencia poseen en su membrana los receptores capaces de reconocer y unirse específicamente a él. Estos receptores, tal como se ha indicado anteriormente, son las inmunoglobulinas de superficie cuando se trata de linfocitos B o el TcR cuando se trata de linfocitos T. Clonalidad. Cuando un linfocito o grupo de linfocitos es activado, este prolifera y se diferencia en múltiples células derivadas, todas ellas con idénticos receptores de superficie, se dice entonces que todas estas células constituyen lo que se denomina clon celular. Tanto la especificidad como la clonalidad de la respuesta inmune fueron originariamente definidos en los años cincuenta por varios inmunólogos entre los que se encontraba Burnet y se conoció después por la teoría de selección clonal de Burnet. Esta teoría decía que cada antígeno estimulará a aquel linfocito o grupo de linfocitos que poseen en su membrana receptores capaces de reconocer y unirse específicamente a él y que como consecuencia se producía su proliferación y diferenciación en células con las mismas características de reconocimiento que los linfocitos originales. Memoria Inmunológica. Otra característica importante de este tipo de repuesta es que el organismo mantiene memoria de un estímulo a otro cuando son de la misma índole. Eso se debe a la permanencia de linfocitos sensibilizados de larga vida después de un estímulo antigénico. Regulación. Este tipo de respuesta dispone de mecanismos internos de control, de tal forma que la intensidad de la misma se regula por acción de diversos tipos de moléculas entre las que destacan las inmunoglobulinas y sobre todo las citoquinas.

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RESPUESTA INMUNE HUMORAL
La ausencia de este tipo de respuesta deja al individuo tan indefenso frente a toda clase de gérmenes patógenos y otras agresiones, que es incompatible con la vida si no se instaura a tiempo un tratamiento adecuado. La respuesta inmune humoral es mediatizada por los linfocitos B, que como se ha dicho anteriormente reconocen al antígeno a través de las inmunoglobulinas de membrana. Sin embargo este estímulo no es suficiente para que se inicien los procesos de proliferación de estas células. Para ello es necesario que los linfocitos B además del estímulo antigénico reciban el estimulo de ciertas interleucinas.

El elemento efector final de la respuesta humoral son las inmunoglobulinas. El término inmunoglobulina fue propuesto por Heberman para designar a todas las sustancias de naturaleza proteica con capacidad de anticuerpo, esto es con capacidad de anteponerse al antígeno. Las inmunoglobulinas son de cinco clases: inmunoglobulina M (IgM), inmunoglobulina A (IgA), inmunoglobulina G (IgG), inmunoglobulina D (IgD) e inmunoglobulina E (IgE). Las inmunoglobulinas tienen la propiedad de unirse específicamente al antígeno que indujo su formación. Tras la unión antígeno-anticuerpo (Ag-Ac), las sustancias extrañas (o antígenos) son destruídas por las inmunoglobulinas a través de mecanismos que pueden ser diferentes según el tipo de inmunoglobulina que participa. Esto se debe a que aunque las distintas clases de inmunoglobulinas tienen una estructura igual en ciertas partes de la molécula, en otras partes presentan una estructura distinta. Podemos decir que las inmunoglobulinas, al detectar al antígeno y unirse a él, actúan como traductores de la información de la presencia de los mismos, que serán posteriormente destruidos por el mecanismo más idóneo, en el que colaborarán además del propio anticuerpo el sistema del complemento, macrófagos, los polimorfonucleares o células K. El término complemento engloba una gran variedad de proteínas que interactúan en un determinado orden, se representan por C' y se encuentran en el suero. Cuando se produce la activación del C' se pone en marcha una serie de reacciones, en forma de "cascada", de tal forma que se van generando productos activos que además de influir en que la reacción prosiga tienen diferentes acciones biológicas importantes en la defensa del organismo.

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RESPUESTA INMUNE CELULAR
La respuesta inmune de tipo celular cubre una importante función como mecanismo inmunológico de defensa, actuando principalmente frente a bacterias y virus, así como evitando la aparición y desarrollo de células tumorales. Sin embargo, este tipo de respuesta representa una seria limitación en la práctica de trasplantes por ser el principal mecanismo implicado en el rechazo de los mismos. La respuesta inmune de tipo celular es compleja en sus efectos y acciones finales, así como en su iniciación y desarrollo. En ella participan esencialmente los linfocitos T colaboradores y citotóxicos.

Las células T asesinas (NK) son un subgrupo de células T que matan células infectadas con virus (y otros patógenos), o que estén dañadas o enfermas por otras causas. Al igual que las células B, cada tipo de célula T reconoce un antígeno diferente.

Las células T colaboradoras o ayudantes regulan tanto las respuestas inmunes innatas como las adaptativas y ayudan a determinar qué tipo de respuesta presentará el organismo ante un patógeno concreto. Estas células no tienen actividad citotóxica y no matan células infectadas o patógenos directamente. En cambio controlan la respuesta inmune dirigiendo a otras células para que realicen estas tareas.

Tal como se ha dicho anteriormente, los linfocitos reconocen el antígeno mediante el receptor T (TcR) y lo hacen solo cuando el antígeno es degradado y procesado en el interior de las células presentadoras de antígeno (APC) y sus determinantes antigénicos son expuestos en la superficie de estas células en el seno de una molécula del complejo principal de histocompatibilidad. Las moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC) son una serie de glicoproteínas presentes en las membranas de todas las células nucleadas, entre las que se encuentran las células inmunocompetentes. Estas moléculas son esencialmente de dos tipos o clases, clase I y clase II y tienen entre otras funciones las de presentar el antígeno a los linfocitos así como participar en el proceso de maduración de los linfocitos en el timo.

Las células presentadoras de antígeno (APC) tienen como misión captar, procesar y presentar el antígeno a los linfocitos T. El reconocimiento del antígeno por las células T exige que previamente sea procesado proteolíticamente en el interior de las células presentadoras de antígeno. Las células T asesinas atacan directamente a otras células que porten en su superficie antígenos foráneos o anormales. Aunque existen excepciones, la separación de las funciones de los linfocitos T colaboradores CD4+ y CD8+ viene dada por el origen de los antígenos que reconocen y, en último término, por donde han sido procesados por vía exógena en el sistema endosomal de las células

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presentadoras de antígeno y expresados en superficie por el producto de los genes MHC de clase II. Los linfocitos citolíticos CD8+ reconocen a los antígenos que han sido procesados endógenamente en el citosol de la célula infectada y presentados en superficie por moléculas MHC de clase I, mientras que los linfocitos CD4+ interaccionan con el antígeno en el contexto de moléculas de clase II. Este fenómeno se conoce como restricción por el MHC, es decir, que el TcR que reconoce específicamente el antígeno ha de encontrarlo presentado en el contexto de moléculas MHC propias. En el proceso de reconocimiento e interacción de una célula con otra intervienen, además, toda una serie de moléculas llamadas moléculas accesorias que se encuentran bien en la superficie de los linfocitos T o en las células presentadoras de antígeno. Estas moléculas interaccionan entre sí o con otros ligandos reforzando la unión entre el receptor de las células T y el complejo MHC-péptido e incrementando así la adherencia intercelular y su afinidad. Cuando tiene lugar el reconocimiento antigénico entre el TcR y la molécula MHC que porta el antígeno, se desencadena una cascada de reacciones bioquímicas en el citoplasma de la célula T, dando así lugar al proceso de activación, proliferación y diferenciación celular. Estos mecanismos implican la participación de una serie de sustancias intracitoplasmáticas, conocidas como segundos mensajeros y que son ciertas sustancias de carácter lipídico y proteínas que adquieren su carácter funcional al fosforilarse esencialmente en los aminoácidos serina y treonina. Como consecuencia de estos eventos se producirá finalmente la activación de la transcripción de los genes implicados en la síntesis de la proteína y factor implicado en una determinada función, tal como la síntesis de interleucina 2 u otros factores. La consecuencia final de este tipo de respuesta es la formación de células Th activas productoras de inteleuquinas y células citotóxicas (CTL) que posen capacidad de lisar a las células que portan el antígeno que indujo su activación. Este tipo de respuesta requiere varios días para su desarrollo. Ante, por ejemplo, un contagio viral, la acción del interferón y de las células NK antecede a la de las células CTL.

Anticuerpos y linfocitos B
El linfocito B identifica los patógenos cuando los anticuerpos de su superficie se unen a antígenos foráneos específicos. Este complejo antígeno/anticuerpo pasa al interior del linfocito B donde es procesado por proteolisis y descompuesto en péptidos. El linfocito B muestra entonces estos antígenos peptídicos en su superficie unidos a moléculas del MHC de clase II. Esta combinación de MHC/antígeno atrae a un linfocito T colaborador que tenga receptores complementarios de ese complejo MHC/antígeno. La célula T libera entonces linfoquinas1 (el tipo de citoquinas producido por los linfocitos) y activa así al linfocito B.

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CITOQUINAS

Las citoquinas son una serie de sustancias producidas por células en respuesta a una gran variedad de estímulos y que son capaces de regular el funcionamiento de otras células. La naturaleza de las células sobre las que ejercen su efecto viene determinada por la presencia de receptores específicos. Estas sustancias pueden ser de diversos tipos entre los que se encuentran los denominados Factores de crecimiento, polipéptidos que estimulan la proliferación de diferentes tipos celulares; las linfoquinas, producidas por linfocitos y de gran importancia en la regulación del sistema inmune. Aunque todas las células del sistema inmune producen algún tipo de inteleuquinas, es el linfocito Th la célula con mayor grado de participación en la regulación del sistema inmune a través de las interleuquinas que produce. La familia globalmente denominada Interferones, fueron originalmente identificadas como agentes capaces de proteger a las células frente infecciones virales. Hoy se sabe que los interferones tienen otras muchas funciones, tales como actuar en los procesos de diferenciación y proliferación celular así como en la modulación del sistema inmunológico. Los interferones pueden ser de tipo α, ß y γ.

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Cuando el linfocito B ha sido activado comienza a dividirse y su descendencia segrega millones de copias del anticuerpo que reconoce a ese antígeno. Estos anticuerpos circulan en el plasma sanguíneo y en la linfa, se ligan a los patógenos que portan esos antígenos, dejándolos marcados para su destrucción por la activación del complemento o al ser ingeridos por los fagocitos. Los anticuerpos también pueden neutralizar ciertas amenazas directamente, ligándose a toxinas bacterianas o interfiriendo con los receptores que virus y bacterias emplean para infectar las células.

MEMORIA INMUNOLÓGICA
Cuando las células B y T son activadas y comienzan a replicarse, algunos de sus descendientes se convertirán en células de memoria con un largo periodo de vida. A lo largo de la vida de un animal, estas células recordarán cada patógeno específico que se hayan encontrado y pueden desencadenar una fuerte respuesta si detectan de nuevo a ese patógeno concreto. Esto es "adaptativo" porque ocurre durante el tiempo de vida de un individuo como una adaptación a una infección por ese patógeno y prepara al sistema inmunitario para futuros desafíos. La memoria inmunológica puede ser pasiva y de corta duración o activa y de larga duración. Memoria pasiva La inmunidad pasiva es generalmente de corta duración, desde unos pocos días a algunos meses. Los recién nacidos no han tenido una exposición previa a los microbios y son particularmente vulnerables a las infecciones. La madre les proporciona varias capas de protección pasiva. Durante el embarazo, un tipo particular de anticuerpo, llamado IgG, es transportado de la madre al bebé directamente a través de la placenta, así los bebés humanos tienen altos niveles de anticuerpos ya desde el nacimiento y con el mismo rango de especificidad contra antígenos que su madre. La leche materna también contiene anticuerpos que al llegar al intestino del bebé le protegen de infecciones hasta que éste pueda sintetizar sus propios anticuerpos. Todo esto es una forma de inmunidad pasiva porque el feto, en realidad, no fabrica células de memoria ni anticuerpos, sólo los toma prestados de la madre. En medicina, la inmunidad protectora pasiva puede ser también transferida artificialmente de un individuo a otro a través de suero rico en anticuerpos.

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El curso del tiempo de una respuesta inmune comienza con el encuentro con el patógeno inicial (o la vacunación inicial) y conduce a la formación y mantenimiento de la memoria inmunológica activa.

Memoria activa e inmunización
La memoria activa de larga duración es adquirida después de la infección, por la activación de las células T y B. La inmunidad activa puede ser también generada artificialmente, a través de la vacunación. El principio en que se basa la vacunación (también llamada inmunización) consiste en introducir un antígeno de un patógeno para estimular al sistema inmunológico y desarrollar inmunidad específica contra ese patógeno particular sin causar la enfermedad asociada con ese microorganismo. Esta deliberada inducción de una respuesta inmune es efectiva porque explota la especificidad natural del sistema inmunológico, así como su inducibilidad. Siendo la enfermedad infecciosa una de las causas más frecuentes de muerte en la población humana, la vacunación representa la manipulación más eficaz del sistema inmunológico que ha desarrollado la humanidad, aunque desde el punto de vista naturista conlleve sus riesgos. Casi todas las vacunas virales están basadas en virus vivos atenuados, mientras que las vacunas bacterianas están basadas en componentes o fragmentos no celulares de bacterias, incluyendo componentes inofensivos de toxinas. Dado que muchas vacunas derivadas de antígenos acelulares no inducen una respuesta adaptativa lo suficientemente fuerte, a la mayoría de vacunas bacterianas se les añaden coadyuvantes que activan las células del sistema inmune innato presentadoras de antígenos para potenciar la inmunogenicidad.

DESÓRDENES EN LA INMUNIDAD HUMANA
El sistema inmunológico es un complejo notablemente eficaz que incorpora especificidad, inducibilidad y adaptación. No obstante, a veces se producen fallos que pueden agruparse, de forma genérica, dentro de las tres siguientes categorías: inmunodeficiencia, autoinmunidad e hipersensibilidad.

Inmunodeficiencias
La Inmunodeficiencia ocurre cuando uno o más de los componentes del sistema inmunológico están inactivos. La habilidad del sistema inmunológico de responder a los patógenos se ve disminuida en los jóvenes y en los adultos mayores. En estos últimos las inmunorrespuestas empiezan a decaer alrededor de los 50 años. En países desarrollados, la obesidad (hablaremos de ella más adelante), el alcoholismo y el abuso de drogas ilegales son causas comunes de una respuesta inmune disminuida. Sin embargo, la malnutrición es la causa más común de la inmunodeficiencia en países en vías de desarrollo. Las inmunodeficiencias también pueden ser heredadas o adquiridas. La enfermedad granulomatosa crónica, en la cual los fagocitos tienen problemas para destruir patógenos, es un ejemplo de una herencia, o inmunodeficiencia congénita. El SIDA y algunos tipos de cáncer causan inmunodeficiencia adquirida.

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Autoinmunidad
Las respuestas inmunes exageradas abarcan el otro extremo de la disfunción inmunitaria, particularmente el desorden autoinmune. Aquí el sistema inmunitario falla en distinguir adecuadamente lo propio de lo extraño y ataca a partes del propio organismo. En circunstancias normales, muchas células T y anticuerpos reaccionan con péptidos del propio organismo. Existen, sin embargo, células especializadas (localizadas en el timo y en la médula ósea) que participan en la eliminación de linfocitos jóvenes que reaccionan contra antígenos propios, para prevenir así la autoinmunidad. Hipersensibilidad La hipersensibilidad es una inmunorrespuesta que daña los tejidos propios del cuerpo. Está dividida en cuatro clases (Tipos I-IV) basándose en los mecanismos involucrados y el tiempo de desarrollo de la reacción hipersensible. El tipo I de hipersensibilidad es una reacción inmediata o anafiláctica, relacionada con alergias. Los síntomas van desde un malestar suave hasta la muerte. El tipo I de hipersensibilidad está mediado por la inmunoglobulina E, que es liberada por mastocitos y basófilos. El tipo II de hipersensibilidad se produce cuando los anticuerpos se ligan a antígenos localizados sobre las células propias del paciente, marcándolas para su destrucción. También recibe el nombre de hipersensibilidad dependiente de anticuerpos o citotóxica y es mediada por anticuerpos de tipo IgG e IgM. Los inmunocomplejos (agregados de antígenos, proteínas del complemento, y anticuerpos IgG e IgM) depositados en varios tejidos desencadenan la hipersensibilidad de tipo III. La hipersensibilidad de tipo IV (también conocida como "hipersensibilidad de tipo retardado") generalmente tarda entre dos y tres días en desarrollarse. Las reacciones de tipo IV están implicadas en muchas enfermedades autoinmunes e infecciosas, pero también incluyen dermatitis de contacto. Estas reacciones son mediadas por las células T, monocitos y macrófagos.

OTROS MECANISMOS DE DEFENSA DEL HUÉSPED
Es probable que el sistema inmunitario adaptativo y de múltiples componentes surgiera con los primeros vertebrados, ya que en los invertebrados no se producen linfocitos ni respuestas humorales basadas en anticuerpos. Muchas especies, sin embargo, utilizan mecanismos que parecen ser los precursores de estas funciones de la inmunidad de los vertebrados. Los sistemas inmunitarios aparecen incluso en las formas de vida más simples, como las bacterias, que utilizan un único mecanismo de defensa llamado "sistema de restricción y modificación" para protegerse de patógenos víricos llamados bacteriófagos. Los receptores de reconocimiento de patrón son proteínas que emplean casi todos los organismos para identificar moléculas relacionadas con patógenos microbianos. Los péptidos antimicrobianos llamados defensinas constituyen un componente de la respuesta inmune innata que se ha conservado a lo largo de la evolución, está presente en todos los animales y plantas y representa la forma principal de inmunidad sistémica de los invertebrados. El sistema del complemento y las células fagocitarias también se encuentran presentes en la mayoría de los invertebrados. Las ribonucleasas y la ruta de interferencia de ARN se conservan en todos los eucariotas y se piensa que desempeñan una función en la respuesta inmune ante los virus y otros materiales genéticos extraños. A diferencia de los animales, las plantas no poseen células con capacidad fagocítica y la respuesta inmunitaria de la mayoría de las plantas comprende mensajeros químicos

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sistémicos que se distribuyen por toda la planta. Cuando una parte de un vegetal resulta infectada, la planta genera una respuesta de hipersensibilidad localizada mediante la que las células del lugar de la infección sufren una rápida apoptosis para prevenir que la infección se extienda a otras partes de la planta. La resistencia sistémica adquirida (SAR) es un tipo de respuesta de las plantas que convierte a toda la planta en resistente a un agente infeccioso en particular. Los mecanismos de silenciamiento de ARN tienen una especial importancia en esta respuesta sistémica ya que pueden bloquear la replicación de virus.

INMUNOLOGÍA DE TUMORES
Otro cometido importante del sistema inmunitario es el de identificar y eliminar células tumorales. Las células transformadas de los tumores expresan antígenos que no aparecen en células normales. El sistema inmunitario considera a estos antígenos como extraños, lo que ocasiona que las células inmunitarias ataquen a las células tumorales transformadas. Los antígenos expresados por los tumores pueden tener varios orígenes; algunos derivan de virus oncógenos como el papilomavirus humano, que ocasiona cáncer de cuello uterino mientras que otros son proteínas propias del organismo que se presentan en bajos niveles en células normales, pero que alcanzan altos niveles en células tumorales. Un ejemplo es una enzima llamada tirosinasa que, cuando se expresa en altos niveles, transforma a ciertas células de la piel (melanocitos) en tumores llamados melanomas.

Los macrófagos han identificado una célula cancerosa (la grande). Fusionándose con la célula cancerosa, los macrófagos (las células blancas de menor tamaño) inyectarán toxinas que la matarán. La inmunoterapia para el tratamiento del cáncer es un área activa de investigación médica

La principal respuesta del sistema inmunológico es destruir las células anormales por medio de células T asesinas, algunas veces con asistencia de células T ayudantes. Los antígenos tumorales son presentados unidos a moléculas del MHC de clase I, de forma similar a lo que ocurre con los antígenos víricos. Esto permite a las células T asesinas reconocer a las células tumorales como anormales. Las células T asesinas naturales también matan células tumorales de una forma similar, especialmente si la célula tumoral tiene sobre su superficie menos moléculas del MHC de clase I de lo normal; algo que resulta habitual en los tumores. A veces se generan anticuerpos contra las células tumorales, lo que permite que sean destruidas por el sistema del complemento. No obstante, algunas células tumorales evaden la acción del sistema inmunitario y generan cánceres. Un mecanismo empleado a veces por las células tumorales, para evadir su detección por parte de las células T asesinas, consiste en reducir el número de moléculas del MHC de clase I en su superficie. Algunas células tumorales también liberan productos que inhiben la respuesta inmune, por ejemplo al secretar la citoquina TGF-β, la cual suprime la actividad de macrófagos y linfocitos. Además, también puede desarrollarse tolerancia inmunológica frente a los antígenos tumorales, de forma que el sistema inmunitario deja de atacar a las células tumorales.

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Funcionamiento equilibrado del sistema inmune
REGULACIÓN FISIOLÓGICA
Las hormonas pueden modular la sensibilidad del sistema inmunológico. Por ejemplo, se sabe que las hormonas sexuales femeninas estimulan las reacciones tanto del sistema inmunológico adaptativo como del innato. Algunas enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso afectan con mayor frecuencia a las mujeres, y su comienzo coincide a menudo con la pubertad. Por el contrario, andrógenos como la testosterona parece que deprimen al sistema inmunológico. Otras hormonas, como la prolactina y la hormona de crecimiento o vitaminas como la vitamina D, parece que también regulan las respuestas del sistema inmunitario. Se piensa que el descenso progresivo en los niveles de hormonas con la edad, pudiera ser parcialmente responsable del debilitamiento de las respuestas inmunes en individuos de edad avanzada. A la inversa, algunas hormonas son reguladas por el sistema inmunitario, sobre todo la actividad de la hormona tiroidea. Como veremos en la segunda parte, el sistema inmunológico se ve potenciado con el sueño y el descanso, mientras que resulta perjudicado por el estrés. De la misma manera, las dietas pueden afectar al sistema inmunológico; por ejemplo frutas frescas, vegetales y comida rica en ciertos ácidos grasos favorecen el mantenimiento de un sistema inmunológico saludable. Asimismo, la desnutrición fetal puede causar una debilitación de por vida del sistema inmunitario. En las medicinas tradicionales, se cree que algunas plantas pueden estimular el sistema inmunitario y ciertos estudios así lo han sugerido, aunque su mecanismo de acción es complejo y difícil de caracterizar.

MANIPULACIÓN EN LA MEDICINA
La respuesta inmunológica puede ser manipulada para suprimir respuestas no deseadas de la autoinmunidad, la alergia y el rechazo de trasplantes, así como para estimular respuestas protectoras contra patógenos que en gran medida eluden la acción del sistema inmunitario. Se emplean fármacos inmunosupresores para controlar los desordenes autoinmunes o la inflamación cuando produce grandes daños en los tejidos, o para prevenir el rechazo de un órgano trasplantado.

La Corticosterona, una droga inmunosupresora

Las drogas antiinflamatorias se emplean para controlar los efectos de la inflamación. Los corticosteroides son los más poderosos de estos medicamentos; sin embargo, tienen muchos efectos tóxicos colaterales y su uso debe ser controlado estrictamente. Por ello, a menudo, se emplean dosis más bajas de antiinflamatorios junto con fármacos inmunosupresores y citotóxicos como el metotrexato o la azatioprina. Las drogas citotóxicas

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inhiben la inmunorespuesta destruyendo células que se están dividiendo, como las células T que han sido activadas. Sin embargo, la destrucción es indiscriminada, por lo que otros órganos y tipos de células resultan afectados, lo que ocasiona efectos colaterales. Las drogas inmunodepresoras como la ciclosporina evitan que las células T respondan correctamente a las señales, inhibiendo rutas de transducción de señales. Los fármacos de mayor peso molecular (> 500 Dalton) pueden provocar la neutralización de la respuesta inmune, particularmente si son suministrados repetidamente, o en dosis grandes. Esto limita la eficacia de drogas basadas en gandes péptidos y proteínas (que generalmente superan los 6000 Dalton). En algunos casos, la droga no es en sí misma inmunógena, pero puede ser coadministrada con un medicamento inmunógeno, como el Taxol. Se han desarrollado métodos computacionales para predecir la inmunogenicidad de péptidos y proteínas, que resultan particularmente útiles en el diseño de anticuerpos terapéuticos, la valoración de la probable virulencia de las mutaciones que afecten a partículas víricas de recubrimiento y la validación de nuevos fármacos basados en péptidos. Las primeras técnicas se basaban principalmente en el hecho observado de que los aminoácidos hidrófilos se encuentran presentes, en mayor cantidad que los aminoácidos hidrófobos, en los epítopos (determinantes antigénicos que producen una interacción específica reversible con una inmunoglobulina y consisten en un grupo de aminoácidos localizados sobre la superficie del antígeno); sin embargo, más recientemente se han empleado técnicas de Aprendizaje Automático, que se sirven de bases de datos de epítopos conocidos, generalmente de proteínas víricas bien estudiadas. Se ha creado una base de datos de acceso público para la catalogación de epítopos de patógenos que se sabe son reconocidos por células B. Los estudios de inmunogenicidad basados en la bioinformática, constituyen un campo emergente que se conoce con el nombre de inmunoinformática.

MANIPULACIÓN POR LOS PATÓGENOS
El éxito de cualquier patógeno depende de su habilidad para eludir las respuestas inmunitarias del huésped. Por ello, los patógenos han desarrollado diferentes métodos que les permiten infectar con éxito al huésped, al mismo tiempo que evaden la destrucción producida por la inmunidad. Las bacterias frecuentemente logran sobrepasar las barreras físicas al secretar enzimas que digieren la barrera – por ejemplo, utilizando un sistema de secreción de tipo II. Alternativamente, al usar un sistema de secreción tipo III, pueden insertar un tubo hueco en la célula huésped que les provee de un conducto para trasladar proteínas del patógeno al huésped; las proteínas transportadas por el tubo son utilizadas frecuentemente para desarmar las defensas del huésped. Una estrategia utilizada por varios patógenos para eludir al sistema inmune innato es la replicación intracelular (también llamada patogénesis intracelular). En ella, un patógeno pasa la mayor parte de su ciclo vital dentro de células huésped en donde se protege del contacto directo con células inmunitarias, anticuerpos y proteínas del complemento. Algunos ejemplos de patógenos intracelulares incluyen virus, bacterias del género Salmonella causantes de toxiinfecciones alimentarias y los parásitos eucariotas que causan la malaria (Plasmodium falciparum) y la leismaniosis (Leishmania spp.). Otras bacterias, como el Mycobacterium tuberculosis, viven dentro de una cápsula protectora que evita su lisis por el complemento. Muchos patógenos secretan componentes que disminuyen o desvían la respuesta inmunitaria del huésped. Algunas bacterias forman biopelículas para protegerse de las células y proteínas del sistema inmunitario. Estas biopelículas están presentes en muchas infecciones que cursan con éxito, como por ejemplo las infecciones crónicas producidas por Pseudomonas aeruginosa y Burkholderia cenocepacia características de la Fibrosis quística. Otras bacterias generan proteínas de superficie que se ligan a los anticuerpos, volviéndolos ineficaces. Como ejemplos se

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pueden citar: estreptococos (proteína Peptostreptococcus magnus (proteína L).

G),

Staphylococcus

aureus

(proteína

A),

y

Los mecanismos empleados por los virus para eludir al sistema inmunitario adaptativo son más complejos. El enfoque más sencillo consiste en cambiar rápidamente los epítopos no esenciales (aminoácidos o azúcares) de la superficie del invasor, mientras se mantienen los epítopos esenciales ocultos. El VIH, por ejemplo, muta regularmente las proteínas de su envoltura viral que le son esenciales para entrar en las células huésped que son su objetivo. Estos cambios frecuentes en antígenos pueden explicar el hecho de no haber logrado producir vacunas dirigidas contra estas proteínas. Otra estrategia común para evitar ser detectados por el sistema inmunitario consiste en enmascarar sus antígenos con proteínas de la célula huésped. Así, en el VIH, la envoltura que recubre al virión está formada por la membrana más externa de la célula huésped; tales virus "auto-camuflados" dificultan que el sistema inmunitario los identifique como algo no propio.

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5. PARÁMETROS DE LA INFECCIÓN. ANALÍTICAS.
Hemograma o análisis de las células sanguíneas
Número de leucocitos (WCC) Valor normal entre 3.500 y 11.000/mL. Los glóbulos blancos o leucocitos son células de defensa que circulan por el torrente sanguíneo. Existen varios tipos: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos. El valor total agrupa a la suma de todos ellos; si uno de estos tipos está elevado o disminuido, puede afectar a la cifra global.

• • •

Neutrófilos: Valor normal entre 2.000 y 7.500/mL. Son los más numerosos. Se encargan de atacar a las sustancias extrañas (básicamente bacterias, agentes externos...) que entran en el organismo. En situaciones de infección o inflamación su número aumenta en la sangre. En estos casos se observan algunos que son 'inmaduros' y se denominan cayados. En la analítica se indica en forma de porcentaje sólo cuando hay infección porque en condiciones normales su cifra es cero. Linfocitos: Valor normal entre 1000 y 4500/mL. Aumentan sobre todo en infecciones por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Monocitos: Valor normal entre 200 y 800/mL. Esta cifra se eleva casi siempre por infecciones originadas por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Eosinófilos: Aumentan sobre todo en enfermedades producidas por parásitos, en las alergias y en el asma.

Disminuyen En situaciones en las que la médula ósea no puede producir células, por estar ocupado su espacio e inhabilitada su función debido a agentes infecciosos, tejido tumoral u otro tipo de agentes. En infecciones graves. Aunque en un primer momento el número de estas células aumenta debido a una invasión externa, la cifra puede llegar a disminuir si el agente agresor es más fuerte y produce la muerte de los leucocitos. Por algunos medicamentos que producen toxicidad sobre la médula ósea como los quimioterápicos (para el tratamiento del cáncer). También algunos antibióticos (cloranfenicol) o analgésicos (nolotil) pueden producir como efecto no deseado una reducción de su número. Número de hematíes (RBC) Valor normal entre 4.300.000 y 5.900.000/mL. Los glóbulos rojos o hematíes se encargan del transporte de la hemoglobina y del oxígeno. Gracias a ellos el O2 que entra en los pulmones llega al resto del cuerpo.

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Una cifra por encima de lo normal puede indicarnos: Tabaquismo: Las personas que fuman suelen tener más glóbulos rojos de lo normal. Esto es debido a que el tabaco disminuye el oxígeno que hay en la sangre y esa reducción estimula la producción de glóbulos rojos. Insuficiencia respiratoria: Los pacientes que tienen poco oxígeno por otros motivos, por ejemplo por tener una bronquitis crónica, también pueden tener más glóbulos rojos de lo normal. En ocasiones hasta puede ser necesaria la realización de una sangría para que disminuyan. Vivir en zonas muy elevadas: Los individuos que habitan en áreas montañosas o en ciudades como La Paz (Bolivia), a una altitud muy elevada, el número de glóbulos rojos puede ser mayor sin que esto signifique ninguna enfermedad para estas personas. El incremento está relacionado con la presión atmosférica y la falta de oxígeno, factores a los que el cuerpo responde fabricando más hematíes. Una cifra por debajo de lo normal nos indica: Anemia: Las causas pueden ser muy variadas como la falta de hierro, de vitamina B12 o de ácido fólico. Un sangrado excesivo (por ejemplo reglas abundantes, o después de una intervención quirúrgica) o una enfermedad de la médula ósea, encargada de fabricarlos, puede dar lugar a un descenso del número de hematíes. Otras causas de la anemia son la destrucción acelerada de glóbulos rojos (debido a diversas patologías) o algunas enfermedades crónicas. Hemoglobina (HGB) Valor normal entre 12,5 y 17gr/L. Es una proteína que existe en el interior de los glóbulos rojos y que transporta el oxígeno en su interior. Por lo general la cantidad de hemoglobina que tenemos es proporcional al número de hematíes. Una cifra superior a la normal indica lo mismo que el aumento en el número de glóbulos rojos. Una cifra por debajo de lo normal indica también lo mismo que el descenso de hematíes. Existe una situación en la que la cantidad de hemoglobina es discrepante con el número de glóbulos rojos: la talasemia. En este caso el individuo tiene muchos glóbulos rojos pero de menor tamaño que lo habitual y poca hemoglobina en comparación. Plaquetas Valor normal entre 130.000 y 450.000/mL. Son las células de la sangre encargadas de la hemostasia, es decir, de cerrar los vasos sanguíneos cuando se produce una herida formando parte del coágulo. Aumentan En ocasiones las plaquetas aumentan como reacción a una enfermedad transitoria o crónica o en casos de hemorragia aguda.

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Existen patologías de la sangre que se caracterizan por un número de plaquetas por encima de lo habitual (entre dos y tres veces). En ocasiones es necesario un tratamiento quimioterápico para reducir dichas cifras y evitar que aparezcan trombos en la sangre. Disminuyen Algunas infecciones muy graves pueden reducir el número de células que se producen en la médula ósea, por ello los pacientes tienen anemia, pocas plaquetas y pocos leucocitos. Algunos individuos tienen unas sustancias (anticuerpos) en su sangre que destruyen sus propias plaquetas, como si no las reconocieran como propias. Es más frecuente en mujeres jóvenes. El nombre de esta enfermedad es 'púrpura trombocitopénica idiopática'. Si las cifras bajan por debajo de 10.000/mL existe riesgo de sangrado espontáneo. Cuando existe una actividad excesiva del bazo, órgano cuya función es ayudar en la defensa frente a las infecciones. En algunas situaciones crece de tamaño (por ejemplo cuando hay una enfermedad hepática crónica y evolucionada) y trabaja más de la cuenta, produciendo una disminución en las células de la sangre. Velocidad de Sedimentación (VSG) Valor normal por debajo de 20mL/h. Se relaciona directamente con la tendencia que tienen los glóbulos rojos a formar acúmulos y con la cantidad de proteínas que hay en el plasma. Aumenta En infecciones. En enfermedades inflamatorias crónicas como el lupus, la artritis reumatoide, la polimialgia reumática... En anemia. Es una prueba inespecífica, es decir, no sirve para detectar el lugar de la infección o inflamación en caso de que las hubiera, ni diferencia unas de otras. Sin embargo, su alteración indica que existe algún trastorno que hay que intentar diagnosticar. También es útil en el seguimiento de pacientes: la eficacia del tratamiento se evalúa mediante la reducción de la velocidad.

Análisis químico de sangre
Glucosa Valor normal entre 70 mg/dL y 110 mg/dL. Mide la cantidad de este azúcar que circula por la sangre. Estas cifras se miden cuando la persona se encuentra en ayunas.

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Aumenta En pacientes con diabetes. Para considerar que una persona es diabética es necesario que tenga dos determinaciones en ayunas por encima de 126 mg/dL, o una por encima de 200 mg/dL aunque sea después de comer. Cifras por encima de 100mg/dL pero por debajo de 126mg/dL pueden indicar una intolerancia a la glucosa, que en muchos casos indica una pre-diabetes. A esos pacientes se les puede hacer un estudio con una sobrecarga de glucosa, es decir, se les da azúcar y se comprueba si las cifras aumentan mucho o no, para intentar averiguar su tendencia a desarrollar una diabetes. Algunos medicamentos favorecen el aumento de glucosa, sobre todo en personas con predisposición. Por ejemplo, los corticoides suben la glucemia y en pacientes que los toman hay que vigilar las cifras o incluso poner tratamiento. Algunas enfermedades que producen exceso de corticoides pueden aumentar la glucosa en la sangre como por ejemplo el síndrome de Cushing. Las personas con predisposición también pueden tener aumentos de azúcar en otras situaciones como las infecciones. En estos individuos muchas veces las cifras vuelven a la normalidad una vez se han recuperado de la enfermedad. Disminuye En casos de ayuno prolongado. Esta es la causa más frecuente de 'hipoglucemia' que se expresa con mareo, sudoración y síntomas generales de desmayo. Se corrige comiendo algo dulce. El exceso de medicación para la diabetes (antidiabéticos orales o insulina) es otra causa frecuente de hipoglucemia. Todo paciente con niveles bajos de azúcar en sangre debe ser investigado sobre la posibilidad de que esté tomando medicación para la diabetes, consciente o inconscientemente. Algunos tumores producen aumento de insulina en la sangre por lo que el azúcar puede bajar. Son extremadamente infrecuentes. Creatinina Valor normal entre 0.6 y 1.2 mg/dl. Es una proteína derivada del músculo que circula por la sangre y se elimina a través de la orina. Se emplea para valorar la función de los riñones. Aumenta Cuando el riñón no funciona correctamente. El aumento de creatinina puede deberse a que la persona está un poco deshidratada, o a problemas dentro de los riñones o en las vías urinarias (por ejemplo, una obstrucción por un cálculo o por aumento del tamaño de la próstata). También puede estar un poco por encima de lo normal en individuos muy musculosos, sin que esto tenga que estar relacionado con una enfermedad.

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Disminuye En individuos desnutridos, con poca masa muscular (frecuente en ancianos). Urea Valor normal entre 10 y 40 mg/dl. Es otra medida de la función renal y también del grado de hidratación y de la masa muscular. Aumenta En la insuficiencia renal, en la deshidratación y en individuos con mucha masa muscular. La urea es además un producto de degradación de la hemoglobina, de modo que cuando hay sangrado digestivo se absorbe por el intestino y se pueden detectar cifras altas en la sangre. Disminuye En personas con poca masa muscular. Ácido Úrico Es el producto final del metabolismo de algunos aminoácidos, que a su vez son las sustancias que componen las proteínas. Se elimina fundamentalmente por la orina. Aumenta Las cifras aumentan debido a una dieta abundante en alimentos ricos en proteínas como el marisco, carnes de caza, espinacas o el pescado azul. Cuando existe recambio celular rápido (por ejemplo en los tumores) también se puede elevar el ácido úrico. También puede aumentar después de un ejercicio extenuante. El incremento del ácido úrico puede dar lugar a la aparición de gota, una artritis por depósito de cristales de esta sustancia en la articulación, que generalmente se suele manifestar con una inflamación del dedo gordo del pie. Las cifras elevadas de esta sustancia también pueden producir cálculos en el riñón. Colesterol Valor normal entre 0 y 200 mg/dL. Es un lípido o grasa que circula por la sangre y que también está presente en otros tejidos como el hígado o el cerebro. Las cifras normales varían en función de la forma de colesterol de la que hablemos.

Colesterol total: No es exactamente la suma de los otros dos colesteroles. Si la cifra es normal, el nivel de grasas en el organismo es bueno. Cuando está elevado, hay que analizar las otras fracciones de colesterol. Aunque no es frecuente, se puede tener un colesterol total alto porque

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se tiene un colesterol 'bueno' o HDL muy elevado sin que en estos casos sea necesario hacer dieta o tomar tratamientos. Colesterol LDL o 'malo': Los niveles altos se asocian a mayor riesgo de infarto de miocardio y otras enfermedades cardiovasculares. Se deben tener cifras bajas, sobre todo después de haber tenido algún problema cardiovascular (esto es lo que se llama prevención secundaria). En la actualidad se recomiendan niveles por debajo de 100mg/dL. Cuando la prevención es primaria (en personas con riesgo pero sin antecedentes de enfermedad cardiovascular), se es menos exigente: por debajo de 135mg/dL. Colesterol HDL o 'bueno': Las cifras elevadas son protectoras del sistema cardiovascular, de forma que no solo no importa tenerlo alto sino que es el objetivo de algunos tratamientos que esta cifra se eleve, al menos por encima de 35 mg/dL. Aumenta En personas que consumen dietas ricas en grasas. También hay familias que la mayoría de sus miembros tienen un colesterol elevado sin que se den las condiciones anteriores (hipercolesterolemia familiar). Disminuye Tras dietas muy severas. También puede estar bajo en personas desnutridas. Triglicéridos Valor normal entre 0 y 150 mg/dL. Son también un tipo especial de grasas que circulan en la sangre. Aumentan Con el consumo de dietas ricas en grasas. Con la ingesta elevada de alcohol y tabaco. Hay familias que tienen hipertrigliceridemia familiar, es decir, heredada. Bilirrubina Valor normal entre 0,2 mg/dL y 1 mg/dL. Es un pigmento que se almacena en la vesícula y se elimina por la bilis al tubo digestivo. Se emplea fundamentalmente para valorar la función de la vía biliar y del hígado. Aumenta En enfermedades del hígado, como hepatitis. En patologías de la vía biliar, como las obstrucciones por piedras en la vesícula. En casos de una fuerte destrucción de glóbulos rojos (hemólisis).

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Transaminasas Son enzimas que se encuentran en el interior de las células hepáticas (hepatocitos). Existen tres tipos principales: GOT - ALT: Valor normal entre 0 y 37 U/L GPT - AST: Valor normal entre 0 y 41 U/L GGT: Valor normal entre 11 y 50 U/L Sirven para medir la función del hígado. Aumentan La inflamación del hígado produce una destrucción de los hepatocitos y estos enzimas salen a la sangre. Hepatitis por virus (agudas o crónicas). En los casos agudos, las elevaciones son muy importantes, cuatro o cinco veces por encima del valor normal. En casos crónicos, el aumento puede ser menor pero se mantiene en el tiempo. Hígado graso. En personas obesas se puede acumular grasa en el hígado y eso aumenta ligeramente las transaminasas. Aunque antes se creía que el hígado graso podía ser malo, ahora se sospecha que a la larga puede afectar a la función de este órgano. Por este motivo, los pacientes con hígado graso deben perder peso para intentar normalizar estas alteraciones. Consumo de alcohol. Las personas que beben alcohol pueden tener inflamación en el hígado que se manifiesta por GOT más alta que la GPT. Sin embargo, la que más aumenta es la GGT. Lesiones ocupantes de espacio. Los quistes y los tumores pueden producir un aumento de las transaminasas. En casos de obstrucción grave de la vía biliar. Fosfatasa Alcalina Valor normal entre 40 y 129 U/L Es una sustancia (enzima) presente en diferentes partes del organismo, como el hígado, el hueso o el intestino. Puede alterarse en situaciones de enfermedad, pero también durante el crecimiento. Aumenta En obstrucciones de la vía biliar. Generalmente su aumento es paralelo al de la GGT. En enfermedades del hueso, por ejemplo en infecciones, inflamaciones, o infiltraciones tumorales. Crecimiento óseo: Los niños suelen tener cifras altas de fosfatasa alcalina durante la etapa en la que les están creciendo los huesos.

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Después de una fractura ósea aumentan los niveles de fosfatasa en la etapa de recuperación del hueso. En el raquitismo, enfermedad debida a un déficit de vitamina D y que da lugar a una serie de alteraciones como los trastornos esqueléticos. Con el consumo de algunos medicamentos, como los que se toman en las epilepsias, o los anticoceptivos. Disminuye En la desnutrición.

Análisis de orina
En esta parte del estudio se describe la presencia de:
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Interpretación de la apariencia y color de la orina, pueden aparecer diversas variaciones, orina clara, turbia, amarilla clara, amarilla oscura, roja, verde, azul, etc...) Presencia de bilirrubina en orina Presencia de glucosa en orina Hemoglobina en orina Cetonas en orina Nitritos en orina Medición del pH Proteínas en orina Densidad de la orina Urobilinógeno en orina

Análisis microscópico de la orina En esta parte se estudia y se dan resultados de:
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Presencia de bacterias o otros microorganismos Cristales Grasas Mucosidad Hematíes Células tubulares renales Células epiteliales Leucocitos en orina

Valores normales de los parámetros en un análisis rutinario
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El color de la orina debe de ser desde transparente hasta amarillo oscuro. La concentración de la orina debe de ser entre 1.006 a 1.030. Puede variar por la hora del día de recogida, cantidad de comida tomada, o el ejercicio realizado. El pH de la orina debe de estar entre 4,6 y 8,0. No debe de haber presencia de glucosa, cetonas, ni proteínas. No debe de haber presencia de hematíes. No debe de haber hemoglobina. No debe de haber bilirrubina. Puede haber trazas de Urobilinógeno en la orina normal.

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• •

No debe de haber nitritos. No debe de haber leucocitos.

Valoración de resultados anormales

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Alteraciones en el color y apariencia. La orina turbia puede deberse a ala presencia de pus ó infecciones. La orina con color amarillo oscuro puede deberse a la presencia de urobilinógeno o bilirrubina. La presencia de color rojo sugiere presencia de hematíes o hemoglobina por problemas renales, infecciones urinarias. La infección por pseudomonas puede dar un color verde a la orina. Alteraciones de la concentración de la orina. El aumento o disminución exagerados y que no sean debidos a las variables propias de horario de recogida, exceso de comidas o ejercicio, puede deberse a problemas de la función renal. Alteraciones del pH de la orina. La orina con pH más alcalino (pH> 7,5) puede ser mejor para la disminución de la formación de piedras en la vía urinaria, inclusive puede favorecer el efecto de ciertos antibióticos. Si la orina es demasiado ácida (pH< 5), también disminuye la formación de ciertas piedras del tracto urinario, disminuye la presencia de infecciones. Si está en los extremos puede deberse a muchas enfermedades. La orina ácida tiene tendencia a producir cristales de xantina, cistina, ácido úrico y oxalato cálcico. La orina alcalina se acompaña de tendencia a formar cálculos de carbonato cálcico, fosfato cálcico, y fosfato de magnesio. Presencia de glucosa en orina. Se puede suponer que si hay glucosa en la orina es que la glucosa está elevada en la sangre, por una diabetes o por otra razón. Suele acompañarse de presencia de cuerpos cetónicos, que aparecen en exceso en la diabetes no controlada. Presencia de proteínas en la orina. Principalmente es un indicador de problemas renales, como la glomerulonefritis, como la pérdida de proteínas disminuye la presión oncótica se suele acompañar de edemas intersticiales, lo que se llama síndrome nefrótico. La presencia de cilindros puede ser debido a acúmulo de proteínas o de células. Los cilindros hialinos son proteínas acumuladas y suelen acompañarse a proteinuria. Pueden encontrase cilindros hialinos tras un ejercicio intenso. La presencia de cilindros celulares granulosos son acumulaciones de partículas celulares de desecho de glóbulos blancos y células epiteliales, pueden aparecer tras el ejercicio intenso y en diversas enfermedades renales. Presencia de sangre (hematíes, hemoglobina) en la orina puede ser indicador de sangrado renal, pero también ocurre tras el ejercicio físico intenso. Presencia de bilirrubina en orina. Es un indicador de problemas hepáticos o de las vías biliares. La presencia de nitritos en orina es un indicador de infección urinaria.

¿Qué es el Tipaje Linfocitario?

El tipaje linfocitario es un recorrido diagnóstico, práctico y preciso, que permite introducirse en el corazón del sistema inmunitario, con el fin de interpretar la dinámica interna del mismo. El tipaje linfocitario representa un método de cuantificación de las diferentes sub-poblaciones linfocitarias, en función de sus marcadores de membrana (llamados CD = Cluster Diferenciación)

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SUBPOBLACIONES LINFOCITARIAS CD CD3+ CD4+ CD8+ cociente CD4+ / CD8+ CD19+ CD3- CD16+ CD56+ CD94+ Denominación usual T3 T4 T8 T4/T8 B NK Células nulas asesinas CD8+ CD57- o bien CD8+ CD11a+ CD8+ CD57+ o bien CD8+ CD11aCociente CD8+ CD57- / CD8+ CD57+ T8c/T8s cociente T8c/T8s o bien CD8+ CD11a+ / CD8+ CD11aCD3+ DR+ CD4+ CD25+ Tact T4s Linfocitos T activados Linfocitos T4 supresores T8c T8s Linfocitos T8 citotóxicos Linfocitos T8 supresores Linfocitos maduros Subpoblación T4 auxiliares Subpoblación T8 total cociente T4/T8 Linfocitos B Células Natural Killer

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Representación gráfica de un tipaje linfocitario

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6. TRATAMIENTOS ANTIINFECCIOSOS ALOPÁTICOS.
Antibacterianos
SELECCIÓN DEL FÁRMACO IDÓNEO
Antes de elegir un antibacteriano, el clínico debe tener en cuenta dos factores: el paciente y el microorganismo causal conocido o probable. Los factores relacionados con el paciente, que deben considerarse son los antecedentes de alergia, la función renal y hepática, la susceptibilidad a las infecciones (como el estado de inmunodepresión), la capacidad de tolerar la medicación por vía oral, la gravedad de la enfermedad, la etnia, la edad, la toma de otros medicamentos y, si es una mujer, si está embarazada, la lactancia o la toma de anticonceptivos orales. El microorganismo conocido o sospechoso y la sensibilidad antibacteriana ayudan, junto con los demás factores citados, a elegir uno o más antibacterianos, si bien la decisión final depende de las propiedades microbiológicas, farmacológicas y toxicológicas. El tratamiento de la infección urinaria de una paciente que presente náuseas en las primeras fases del embarazo es un ejemplo del modo racional de elección del antibacteriano. Se conoce que el microorganismo es resistente a la ampicilina pero sensible a la nitrofurantoína (puede producir náuseas), la gentamicina (sólo se puede administrar en inyección y debe evitarse, en principio, en el embarazo), la tetraciclina (tiñe los dientes), la trimetoprima (es un antagonista del ácido fólico y, por tanto, conlleva un riesgo teórico de teratogenia) y la cefalexina. Los antibióticos más seguros en el embarazo son las penicilinas y las cefalosporinas; así pues, la cefalexina estaría indicada para esta paciente. Los principios implicados en la selección de un antibacteriano deben tener en cuenta una serie de variables como el cambio en la función renal y hepática, el aumento de las resistencias bacterianas y las nuevas informaciones sobre efectos adversos. La duración del tratamiento, la posología y la vía de administración dependen del foco, tipo y gravedad de la infección y de la respuesta. POLÍTICAS ANTIBACTERIANAS. Las políticas locales suelen limitar el uso de los antibacterianos, con el objetivo de conseguir un coste razonable junto con una cobertura adecuada y reducir la aparición de microorganismos resistentes. Cada política contiene una serie de fármacos de uso general y permite la administración de otras previo consejo del microbiólogo o del médico especialista en enfermedades infecciosas.

ANTES DE EMPEZAR EL TRATAMIENTO
Antes de empezar hay que considerar estos preceptos:

Las infecciones víricas no deben tratarse con antibacterianos. No obstante, los antibacterianos ayudan a veces a controlar las sobreinfecciones bacterianas (p. ej., gingivitis ulcerativa necrosante aguda secundaria a herpes simple).

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Se deben tomar muestras para la realización de un cultivo y un antibiograma; la prescripción «a ciegas» de los antibacterianos ante una febrícula de origen desconocido suele aumentar las dificultades diagnósticas. El conocimiento de los microorganismos prevalentes y de su sensibilidad actual ayuda mucho a elegir un antibacteriano antes de obtener la confirmación bacteriológica. La dosis de un antibacteriano varía de acuerdo con una serie de factores, como la edad, el peso, la función hepática, la función renal y la gravedad de la infección. La prescripción de la denominada dosis «estándar» frente a infecciones graves puede ir seguida del fracaso terapéutico o incluso de la muerte del paciente; por eso, hay que prescribir la dosis idónea para cada estado. Una dosis insuficiente aumenta también la probabilidad de resistencias antibacterianas. Por otro lado, conviene evitar las dosis excesivas de los antibacterianos con un margen terapéutico estrecho entre la dosis tóxica y la terapéutica (p. ej., los aminoglucósidos) y, a veces, hay que vigilar la concentración plasmática del fármaco. La vía de administración del antibacteriano depende a menudo de la gravedad de la infección. Las infecciones potencialmente mortales requieren tratamiento por vía intravenosa. En la medida de lo posible, se evitarán las inyecciones intramusculares dolorosas en la infancia. La duración del tratamiento depende de la naturaleza de la infección y de la respuesta. No hay que prolongar indebidamente los ciclos porque, aparte de las consideraciones económicas, fomentan la resistencia y, en ocasiones, los efectos adversos. No obstante, algunas infecciones como la tuberculosis o la osteomielitis crónica requieren un tratamiento prolongado. A la inversa, la administración de una dosis única de un antibacteriano puede curar infecciones urinarias no complicadas.

IMPORTANCIA DE LA RESISTENCIA ANTIMICROBIANOS EN ESPAÑA

BACTERIANA

FRENTE

A

LOS

En los últimos años la resistencia a los antibióticos se ha convertido en un problema de salud pública. Cada vez hay menos antibióticos eficaces disponibles y más resistencias bacterianas a los mismos. Se considera que una causa importante es el mal uso de los antibióticos, particularmente en la comunidad. El problema es más importante en los países más consumidores de antibióticos, como es el caso de los países del sur de Europa (Francia, España, Grecia). La actuación crítica y selectiva en la prescripción y dispensación de antimicrobianos, siguiendo las recomendaciones de las guías y protocolos clínicos, así como la educación de la población por parte de los profesionales sanitarios es clave para contener el grave problema de la resistencia a los antibióticos. INFECCIONES BACTERIANAS ORALES. Los antibacterianos sólo deben prescribirse para tratar las infecciones orales cuando exista una indicación clara. Se pueden utilizar conjuntamente con (pero nunca como alternativa a) otras medidas idóneas, como el drenaje o la extracción de una pieza dental. Las infecciones orales que precisan tratamiento antibacteriano son la pulpitis supurativa aguda, el absceso periapical o periodontal agudos, la celulitis, la fístula oroantral (y la sinusitis aguda), la pericoronitis grave, la osteítis localizada, la gingivitis ulcerativa necrosante aguda y las formas destructivas de la enfermedad periodontal crónica. La mayoría de estas infecciones remiten

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enseguida con un drenaje precoz y eliminando la causa (casi siempre, una pulpa necrosada e infectada). Los antibacterianos están indicados cuando se retrasa el tratamiento y son imprescindibles para los pacientes inmunodeprimidos o con enfermedades como la diabetes o una enfermedad de Paget. Otras infecciones más raras, como la sialadenitis bacteriana, la osteomielitis, la actinomicosis y las infecciones de los compartimentos fasciales, por ejemplo la angina de Ludwig, requieren antibióticos y el tratamiento hospitalario por un especialista. Tras la cirugía dental, los antibacterianos pueden ayudar ante algunas infecciones diseminadas. La infección puede extenderse a los ganglios linfáticos locales, los compartimentos fasciales (produciendo una obstrucción de la vía respiratoria) o el torrente sanguíneo (causando una trombosis del seno cavernoso y otras complicaciones graves). La propagación de la infección también puede seguirse de sinusitis maxilar; la osteomielitis es una complicación que suele originarse cuando disminuye la resistencia del huésped. Si la infección oral no responde al tratamiento antibacteriano en las primeras 48 h, se cambiará el fármaco, a ser posible, previo examen bacteriológico. La falta de respuesta también puede indicar un diagnóstico incorrecto, la ausencia de otras medidas complementarias imprescindibles (como el drenaje), una resistencia escasa del huésped o un mal cumplimiento terapéutico. En ocasiones, la combinación de una penicilina (o eritromicina) y metronidazol ayudan al tratamiento de las infecciones orales graves o resistentes. SOBREINFECCIÓN. En general, los antibacterianos de amplio espectro, como las cefalosporinas, se asocian más veces con reacciones adversas relacionadas con la selección de los microorganismos resistentes, por ejemplo, infecciones micóticas o colitis asociada a los antibióticos (colitis pseudomembranosa); otros problemas relacionados con la sobreinfección son la vaginitis y el prurito anal.

Penicilinas

Las penicilinas son bactericidas e interfieren en la síntesis de la pared celular bacteriana. Se difunden correctamente en los tejidos y líquidos corporales pero penetran poco en el líquido cefalorraquídeo, salvo cuando se inflaman las meninges. Se eliminan por la orina en concentraciones terapéuticas.

El efecto secundario más importante de las penicilinas es la hipersensibilidad, que se manifiesta con erupción y anafilaxia y puede ser fatal. Las reacciones alérgicas a las penicilinas ocurren del 1 al 10 % de los sujetos expuestos; las reacciones anafilácticas afectan a menos del 0,05 % de los pacientes tratados. Los pacientes con antecedentes de alergia atópica (p. ej., asma, eccema, rinitis alérgica) tienen mayor riesgo de de sufrir reacciones anafilácticas a las penicilinas. Las personas con antecedentes de anafilaxia, urticaria o erupción inmediatamente después de administrar una penicilina tienen riesgo de hipersensibilidad inmediata a la penicilina; estos sujetos no deben recibir penicilinas, cefalosporinas ni otros antibióticos β-lactámicos. Los pacientes con alergia a una penicilina mostrarán alergia a todas las demás, puesto que la hipersensibilidad se relaciona con la estructura penicilínica básica. Las personas con antecedentes de erupción menor (es decir, erupción no confluyente, restringida a una pequeña zona corporal) o de erupción aparecida más de 72 h después de administrar la penicilina probablemente no sean alérgicos a la penicilina; no hay que retirar innecesariamente las penicilinas a estos pacientes en caso de infección grave, porque probablemente no sean alérgicos a la penicilina; de todas maneras, hay que recordar siempre la posibilidad de reacción alérgica.

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Un efecto tóxico grave, aunque infrecuente, de las penicilinas es la encefalopatía por irritación cerebral, que ocurre cuando se administran dosis muy altas o a pacientes con insuficiencia renal grave. Las penicilinas no deben administrarse por vía intratecal, puesto que podrían ocasionar una encefalopatía que podría ser fatal. Otro problema de las dosis altas de las penicilinas o de las dosis normales administradas a pacientes con insuficiencia renal es la acumulación de electrolitos, ya que la mayoría de las penicilinas inyectables contiene sodio o potasio. La diarrea ocurre con frecuencia durante el tratamiento con penicilinas por vía oral. Es más común con las penicilinas de amplio espectro, que además pueden causar colitis asociada a los antibióticos.

Bencilpenicilina y fenoximetilpenicilina
La bencilpenicilina (penicilina G) sigue siendo un antibiótico importante y útil, pero se inactiva por las β-lactamasas bacterianas. Actúa frente a muchas infecciones por estreptococos (incluidos los neumococos), gonococos y meningococos y también frente al carbunco, difteria, gangrena gaseosa, leptospirosis y enfermedad de Lyme en niños. Se han aislado neumococos, meningococos y gonococos, con una menor sensibilidad a la penicilina; la bencilpenicilina ya no constituye el fármaco de primera elección para la meningitis neumocócica. Aunque la bencilpenicilina resulte eficaz frente al tétanos, se prefiere el metronidazol. La bencilpenicilina se inactiva por el ácido gástrico y su absorción intestinal es reducida; por eso, lo mejor es su administración por vía parenteral. La bencilpenicilina procaína (penicilina procaína) se emplea para tratar la sífilis precoz y la sífilis latente tardía; se administra intramuscularmente en una dosis diaria de 600 mg. La fenoximetilpenicilina (penicilina V) tiene un espectro antibacteriano parecido al de la bencilpenicilina, pero es menos activo. Es estable frente al ácido gástrico, por lo que se puede administrar por vía oral. No debe administrarse en infecciones graves porque su absorción es imprevisible y las concentraciones plasmáticas varían. Está indicada sobre todo en las infecciones respiratorias en niños, para la amigdalitis estreptocócica y el tratamiento de continuación cuando se ha obtenido una respuesta clínica con benzilpenicilina. No se debe administrar en las infecciones meningocócicas o gonocócicas. La fenoximetilpenicilina se utiliza en la profilaxis de las infecciones estreptocócicas que siguen a la fiebre reumática y para las infecciones neumocócicas que siguen a la esplenectomía o a la anemia falciforme. INFECCIONES ORALES. La fenoximetilpenicilina resulta eficaz frente a los abscesos dentoalveolares.

Penicilinas resistentes a la β-lactamasa
La mayoría de los estafilococos presentan, actualmente, resistencia a la bencilpenicilina porque producen β-lactamasas. Sin embargo, la flucloxacilina no se inactiva por estas enzimas y muestra, pues, eficacia en las infecciones producidas por estafilococos resistentes a la penicilina, que representa la única indicación para su uso. La flucloxacilina es estable en medio ácido y, por eso, se puede administrar por vía oral y también en inyección. La flucloxacilina se absorbe bien en el intestino. La advertencia del CSM del Reino Unido sobre la insuficiencia hepática se encuentra descrita en el apartado de Flucloxacilina.

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SARM. Han surgido cepas de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina [hoy suspendida] (Staphylococcus aureus resistentes a meticilina, SARM) y a flucloxacilina; algunos de estos microorganismos pueden mostrar sensibilidad a la vancomicina o la teicoplanina. Estas cepas pueden ser sensibles a la rifampicina, fusidato sódico, tetraciclinas, aminoglucósidos, macrólidos y clinadmicina. La rifampicina y el fusidato sódico no se deben utilizar solos, porque las resistencias podrían aparecer enseguida. La trimetoprima sola puede utilizarse frente a las infecciones urinarias causadas por algunas cepas de SARM. El linezolid y la combinación de los antibióticos estreptogramínicos quinupristina y dalfopristina poseen actividad frente a SARM, aunque estos antibacterianos deben reservarse para los microorganismos resistentes al tratamiento con otros antibacterianos o para los pacientes que no toleren otros antibacterianos. El tratamiento depende de la sensibilidad de la cepa infectante.

Penicilinas de amplio espectro
La ampicilina posee actividad frente a determinados microorganismos grampositivos y gramnegativos, pero es inactivada por las β-lactamasas, incluidas las producidas por Staphylococcus aureus y por bacilos gramnegativos comunes, como Escherichia coli. Casi todos los estafilococos, el 50 % de las cepas de E. coli y el 15 % de las cepas de Haemophilus influenzae manifiestan hoy resistencia. La probabilidad de resistencia debe considerarse, pues, antes de utilizar la ampicilina para tratar «a ciegas» las infecciones; no debe administrarse a los pacientes hospitalizados sin analizar su sensibilidad. La ampicilina se excreta en la bilis y en la orina. Está indicada sobre todo para tratar las reagudizaciones de la bronquitis crónica y las otitis medias, ambas pueden producirse por Streptococcus pneumoniae y H. influenzae, así como las infecciones urinarias. La ampicilina se puede administrar por vía oral, aunque se absorbe menos de la mitad de la dosis; además, la absorción disminuye en presencia de los alimentos en el intestino. Las erupciones maculopapulares son frecuentes con la ampicilina (y la amoxicilina) pero no se relacionan, casi nunca, con una verdadera alergia a la penicilina. Suelen afectar a los pacientes con mononucleosis infecciosa, por lo que las penicilinas de amplio espectro no deben administrarse «a ciegas» ante una faringitis. Las erupciones también ocurren a menudo entre pacientes con leucemia linfocítica aguda o crónica o en las infecciones por citomegalovirus. La amoxicilina es un derivado de la ampicilina y posee un amplio espectro antibacteriano. Se absorbe mejor que la ampicilina, cuando se administra por vía oral, y alcanza concentraciones plasmáticas y tisulares más altas; a diferencia de la ampicilina, su absorción no se modifica con la presencia de alimentos en el estómago. La amoxicilina se emplea para la profilaxis de la endocarditis. La amoxicilina-clavulánico se compone de amoxicilina y del inhibidor de la β-lactamasa ácido clavulánico. El ácido clavulánico no posee por sí mismo actividad antibacteriana significativa pero, al inactivar las β-lactamasas y en combinación con amoxicilina, amplía el espectro de la actividad de la amoxicilina frente a bacterias productoras de β-lactamasas resistentes a la amoxicilina. Entre éstas se encuentran las cepas resistentes de S. aureus, E. coli y H. influenzae así como muchas especies de Bacteroides y Klebsiella. La amoxicilina-clavulánico debe reservarse para infecciones causadas de una manera probable o conocida por cepas productoras de β-lactamasas resistentes a la amoxicilina; véase advertencia de la Agencia Española de Medicamentos sobre hepatotoxicidad asociada al uso de la amoxicilina-clavulánico. Hay una combinación de ampicilina más flucloxacilina (co-fluampicil) con la que se tratan infecciones por estreptococos o estafilococos (p. ej., celulitis).

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ENFERMEDAD DE LYME. La enfermedad de Lyme debe tratarse, en general, por expertos. La doxiciclina es el antibiótico preferido para la enfermedad precoz de Lyme. La amoxicilina [indicación no autorizada], la cefuroxima axetilo o la azitromicina [indicación no autorizada] son alternativas cuando la doxiciclina está contraindicada. La administración intravenosa de cefotaxima, ceftriaxona o bencilpenicilina se recomienda frente a la enfermedad de Lyme asociada con anomalías cardíacas o neurológicas de carácter moderado o grave, enfermedad de Lyme tardía o artritis de Lyme. El tratamiento suele durar de 2 a 4 sem; la artritis de Lyme requiere un tratamiento más duradero con antibacterianos por vía oral. INFECCIONES ORALES. La amoxicilina o la ampicilina son tan eficaces como la fenoximetilpenicilina pero se absorben mejor; sin embargo, pueden propiciar la aparición de microorganismos resistentes. Como la fenoximetilpenicilina, la amoxicilina y la ampicilina no poseen eficacia frente a las bacterias productoras de β-lactamasas. La amoxicilina puede ser útil en pautas cortas por vía oral. La amoxicilina también se emplea en la profilaxis de la endocarditis

Penicilinas antipseudomónicas
La carboxipenicilina, ticarcilina, está indicada sobre todo en las infecciones graves causadas por Pseudomonas aeruginosa, aunque también muestra actividad frente a otros bacilos gramnegativos, entre ellos especies de Proteus y Bacteroides fragilis. La ticarcilina sólo se comercializa hoy en combinación con el ácido clavulánico; no comercializada en España); la combinación (Timentin) posee actividad frente a las bacterias productoras de β-lactamasas resistentes a la ticarcilina. Tazocel contiene la ureidopenicilina piperacilina más el inhibidor de la β-lactamasa tazobactam. La piperacilina es más activo que la ticarcilina frente a Ps. aeruginosa. El espectro de actividad de Tazocel es comparable al de los carbapenems, imipenem y meropenem. Para las septicemias por Pseudomonas (sobre todo para la neutropenia o endocarditis), estas penicilinas antipseudomónicas deben administrarse con un aminoglucósido (p. ej., gentamicina o netilmicina), puesto que poseen efecto sinérgico. Las penicilinas y los aminoglucósidos no deben mezclarse, en una misma jeringa o perfusión. Dado el contenido de sodio de muchos de estos antibióticos, las dosis altas pueden ocasionar hipernatremia.

Mecilinams
El pivmecilinam muestra una actividad significativa frente a muchas bacterias gramnegativas, entre otras Escherichia coli, Klebsiella, Enterobacter y Salmonella. Sin embargo, carece de actividad contra Pseudomonas aeruginosa o los enterococos. El pivmecilinam se hidroliza a mecilinam, que es el principio activo.

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Cefalosporinas y otros β-lactámicos

Los antibióticos de esta sección comprenden las cefalosporinas, como la cefotaxima, la ceftazidima, la cefuroxima, la cefalexina y la cefradina; el monobactam, aztreonam; y los carbapenems, imipenem (derivado de la tienamicina) y el meropenem.

Cefalosporinas
Las cefalosporinas son antibióticos de amplio espectro utilizadas en el tratamiento de la septicemia, neumonía, meningitis, infecciones de la vía biliar, peritonitis e infecciones urinarias. La farmacología de las cefalosporinas se asemeja a la de las penicilinas y su excreción es fundamentalmente renal. Las cefalosporinas penetran mal en el líquido cefalorraquídeo, salvo que se inflamen las meninges; la cefotaxima es una cefalosporina adecuada para tratar las infecciones del SNC (p. ej., meningitis). El principal efecto secundario de las cefalosporinas es la hipersensibilidad y alrededor del 10 % de los pacientes sensibles a la penicilina también manifiesta alergia a las cefalosporinas. La cefradina ha sido reemplazada, en general, por las cefalosporinas más modernas. La cefuroxima es una cefalosporina de «segunda generación», menos sensible que las cefalosporinas primeras a la inactivación por las β-lactamasas. Así pues, posee actividad frente a ciertas bacterias con resistencia a los demás medicamentos y tiene una mayor actividad frente a Haemophilus influenzae y Neisseria gonorrhoeae. La cefotaxima, la ceftazidima y la ceftriaxona son cefalosporinas de «tercera generación» con más actividad que las de «segunda generación» frente a determinadas bacterias gramnegativas. Sin embargo, muestran menos efecto que la cefuroxima contra las bacterias grampositivas, en concreto Staphylococcus aureus. Su espectro antibacteriano amplio puede fomentar las sobreinfecciones por bacterias u hongos resistentes. La ceftazidima ofrece una actividad satisfactoria frente a las Pseudomonas. Además tiene actividad frente a otras bacterias gramnegativas. La ceftriaxona tiene una semivida más larga y sólo necesita administrarse una vez al día. Sus indicaciones comprenden las infecciones graves, del tipo de la septicemia, neumonía o meningitis. La sal cálcica de la ceftriaxona forma un precipitado en la vesícula biliar que rara vez produce síntomas, aunque éstos habitualmente remiten una vez que se suspende el antibiótico. La cefpiroma está autorizada para las infecciones urinarias, respiratorias bajas y cutáneas, la bacteriemia y las infecciones asociadas con neutropenia. CEFALOSPORINAS CON ACTIVIDAD POR VÍA ORAL. Las cefalosporinas de «primera generación» con actividad por vía oral, cefalexina, cefradina y cefadroxilo, y las cefalosporinas de «segunda generación», cefaclor y cefprozilo, muestran un espectro antimicrobiano parecido. Se utilizan en las infecciones urinarias, que no responden a otros medicamentos o que ocurren durante el embarazo, así como en infecciones respiratorias, otitis media, sinusitis e infecciones de la piel y tejidos blandos. El cefaclor tiene una buena actividad frente a H. influenzae, pero se asocia con reacciones cutáneas prolongadas, sobre todo en la infancia. El cefadroxilo es de acción prolongada y se puede administrar dos veces al día; posee muy poca actividad frente a H. influenzae. La cefuroxima axetilo, éster de la cefalosporina de «segunda generación»

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cefuroxima, posee el mismo efecto antibacteriano que el compuesto precursor y se absorbe poco. La cefixima tiene una duración mayor que otras cefalosporinas con actividad por vía oral. Sólo está autorizada para las infecciones agudas. La cefpodoxima proxetilo posee más actividad que las demás cefalosporinas por vía oral frente a los patógenos bacterianos respiratorios y está autorizada en las infecciones respiratorias altas y bajas. INFECCIONES ORALES. Las cefalosporinas ofrecen mínimas ventajas sobre las penicilinas en las infecciones dentales y su actividad contra los gérmenes anaerobios suele ser menor. Las infecciones causadas por estreptococos orales (a menudo denominados estreptococos viridans), que se vuelven resistentes a la penicilina, normalmente también son resistentes a las cefalosporinas. Esto es importante si un paciente ha sufrido fiebre reumática y ha recibido tratamiento prolongado con penicilina. La cefalexina y la cefradina se han empleado para tratar las infecciones orales.

Otros antibióticos β-lactámicos
El aztreonam es un antibiótico β-lactámico monocíclico («monobactam») con un espectro antibacteriano limitado a las bacterias aerobias gramnegativas, incluidos Pseudomonas aeruginosa, Neisseria meningitidis y Haemophilus influenzae; no debe administrarse sólo para el tratamiento «a ciegas», porque no tiene actividad frente a los microorganismos grampositivos. El aztreonam también posee eficacia frente a Neisseria gonorrhoeae (pero no contra las infecciones asociadas por clamidias). Los efectos adversos son similares a los de otros β-lactámicos, aunque el aztreonam ocasiona, en principio, menos hipersensibilidad a los pacientes alérgicos a la penicilina. El imipenem, un carbapenem, posee un amplio espectro de actividad, que abarca muchas bacterias aerobias y anaerobias, grampositivas y gramnegativas. El imipenem se inactiva parcialmente en los riñones por efecto enzimático y, por eso, se administra en combinación con la cilastatina, un inhibidor enzimático específico que bloquea su metabolismo renal. Los efectos adversos son similares a los de otros antibióticos β-lactámicos; se ha observado neurotoxicidad con dosis muy elevadas o en la insuficiencia renal. El meropenem se parece al imipenem, pero se muestra estable frente a la enzima renal que inactiva el imipenem y, por eso, se puede administrar sin cilastatina. El meropenem induce menos crisis convulsivas y se puede utilizar para tratar las infecciones del sistema nervioso central. El ertapenem posee un amplio espectro de actividad que cubre los microorganismos grampositivos y gramnegativos y anaerobios. Está autorizado para tratar las infecciones abdominales y ginecológicas así como la neumonía adquirida en la comunidad, pero no tiene actividad frente a los patógenos respiratorios atípicos y presenta una actividad limitada frente a los neumococos resistentes a la penicilina. Contrariamente al imipenem y al meropenem, el ertapenem no presenta actividad ni frente a Pseudomonas ni frente a las especies de Acinetobacter.

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Las tetraciclinas son antibióticos de amplio espectro, cuyo valor ha disminuido debido al incremento de las resistencias bacterianas. No Tetraciclinas obstante, siguen constituyendo el tratamiento de elección para las infecciones causadas por clamidias (tracoma, psitacosis, salpingitis, uretritis y linfogranuloma venéreo), rickettsias (entre otras, la fiebre Q), brucela (doxiciclina más estreptomicina o rifampicina) y la espiroqueta Borrelia burgdorferi (enfermedad de Lyme). También se emplean frente a las infecciones respiratorias y genitales por micoplasmas, el acné, la enfermedad periodontal destructiva (refractaria), las reagudizaciones de la bronquitis crónica (por su actividad frente a Haemophilus influenzae) y la leptospirosis en caso de hipersensibilidad a las penicilinas (como alternativa a la eritromicina). Desde el punto de vista microbiológico, no hay muchas alternativas entre las distintas tetraciclinas y la única excepción es la minociclina, que posee un espectro más amplio; presenta actividad contra Neisseria meningitidis y se ha utilizado en la profilaxis de la enfermedad meningocócica pero ya no se recomienda porque entre sus efectos adversos se encuentran los mareos y los vértigos, con las recomendaciones actuales). Deteclo (asociación de tetraciclina, clortetraciclina y demeclociclina [no comercializado en España]) ya no ofrece ninguna ventaja sobre las preparaciones que contienen una única tetraciclina. INFECCIONES ORALES. Las tetraciclinas son eficaces contra los anaerobios orales de los adultos, pero la aparición de resistencias (sobre todo, entre los estreptococos orales) ha reducido su valor en el tratamiento de las infecciones orales agudas; aún se utilizan para tratar las formas destructivas (refractarias) en la enfermedad periodontal. La doxiciclina posee una duración mayor de sus efectos que la tetraciclina o la oxitetraciclina y sólo necesita administrarse una vez al día; al parecer, muestra más actividad frente a los anaerobios que algunas otras tetraciclinas. Sobre el uso de la doxiciclina en el tratamiento de la ulceración aftosa recidivante, el herpes oral o como complemento del raspado gingival y el alisado radicular en la periodontitis. PRECAUCIONES. Las tetraciclinas deben emplearse con precaución ante pacientes con insuficiencia hepática o tratadas con fármacos potencialmente hepatotóxicos. Las tetraciclinas pueden aumentar la debilidad muscular de los enfermos con miastenia grave y exacerbar el lupus eritematoso sistémico. Los antiácidos y las sales de aluminio, calcio, hierro, magnesio y cinc reducen la absorción de las tetraciclinas; la leche también disminuye la absorción de la demeclociclina, oxitetraciclina y tetraciclina. CONTRAINDICACIONES. El depósito de tetraciclinas en los huesos y dientes en fase de crecimiento (por la unión al calcio) determina una tinción y, a veces, hipoplasia dental, por lo que no deben aplicarse a los niños menores de 12 años ni a las mujeres embarazadas o madres lactantes. No obstante, la doxiciclina la pueden utilizar los niños para el tratamiento y profilaxis después de la exposición al carbunco, si no existe ninguna otra alternativa antibacteriana [indicación no autorizada]. Con excepción de la doxiciclina y de la minociclina, las tetraciclinas pueden exacerbar la insuficiencia renal y no deben administrarse a los pacientes con enfermedades del riñón. EFECTOS ADVERSOS. Los efectos adversos de las tetraciclinas consisten en náuseas, vómitos, diarrea (colitis asociada a los antibióticos de forma ocasional), disfagia e irritación esofágica. Otros efectos adversos raros son hepatotoxicidad, pancreatitis, trastornos hemáticos, fotosensibilidad (sobre todo con la demeclociclina) y reacciones de hipersensibilidad (entre ellas, rash, dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson, urticaria, angioedema, anafilaxia, pericarditis). La cefalea y los trastornos visuales pueden indicar una hipertensión intracraneal benigna (suspender el tratamiento); se ha descrito la prominencia de las fontanelas entre los lactantes.

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Las tetraciclinas más utilizadas son: Hidrocloruro de doxiciclina Limeciclina Minociclina Oxitetraciclina Tetraciclina

Entre éstos se encuentran la amikacina, la gentamicina, la neomicina, la netilmicina, la estreptomicina y la tobramicina. Todos ejercen efecto bactericida y poseen actividad frente a algunos Aminoglucósidos microorganismos grampositivos y muchos gramnegativos. La amikacina, la gentamicina y la tobramicina también presentan actividad contra Pseudomonas aeruginosa; la estreptomicina es activa frente a Mycobacterium tuberculosis y hoy se reserva casi exclusivamente para la tuberculosis. Los aminoglucósidos no se absorben en el intestino (aunque cabe el riesgo de su absorción en la enfermedad inflamatoria intestinal y en la insuficiencia hepática), por lo que deben administrarse en inyección para tratar las infecciones sistémicas. Se excretan principalmente por los riñones y se acumulan en caso de insuficiencia renal. La mayoría de los efectos adversos del grupo de los antibióticos depende de la dosis, por lo que requiere cuidado con la posología y se recomienda no administrarlos durante más de 7 días. Los efectos adversos más importantes son ototoxicidad y nefrotoxicidad que afectan, más a menudo, a los ancianos y pacientes con insuficiencia renal. Cuando existen alteraciones de la función renal (o una concentración sérica elevada antes de la dosis), se debe aumentar el intervalo posológico; si la insuficiencia renal es grave, se reducirá también la dosis. Los aminoglucósidos pueden alterar la transmisión neuromuscular y no se deben administrar a pacientes con miastenia grave; las dosis altas aplicadas durante la cirugía se han asociado con un síndrome miasténico transitorio entre pacientes con una función neuromuscular normal. Los aminoglucósidos no debieran administrarse junto con diuréticos potencialmente ototóxicos (p. ej., furosemida); cuando resulte inevitable el uso concomitante, la administración del aminoglucósido se separará lo más posible de la del diurético. CONCENTRACIONES SÉRICAS. La vigilancia de la concentración sérica evita las concentraciones excesivas y subterapéuticas e impide la toxicidad además de asegurar la eficacia. Entre los pacientes con una función renal conservada hay que medir las concentraciones de aminoglucósidos después de aplicar 3 o 4 dosis de una pauta diaria múltiple; los pacientes con insuficiencia renal precisan mediciones más tempranas y frecuentes de la concentración de los aminoglucósidos. En las pautas de dosificación diaria múltiple, las muestras de sangre se tomarán aproximadamente 1 h después de la administración intramuscular o intravenosa (concentración «máxima» o «pico») así como inmediatamente antes de aplicar la siguiente dosis (concentración «mínima» o «valle»). Para las pautas de dosis diarias múltiples, consúltese la normativa local sobre el control de las concentraciones séricas.

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Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos debieran medirse en todos los casos y resultan obligadas entre los lactantes, ancianos, obesos, pacientes con fibrosis quística o cuando se administran dosis altas o cuando existe insuficiencia renal. DOSIS única DIARIA. Aunque los aminoglucósidos suelen administrarse en 2-3 tomas al día, resulta más cómoda la administración de una sola toma diaria (siempre y cuando se obtengan concentraciones plasmáticas suficientes). No obstante, se consultará la normativa sobre dosificación y concentraciones séricas. ENDOCARDITIS. La gentamicina se utiliza junto con otros antibióticos para tratar la endocarditis bacteriana, a concentración sérica de gentamicina debe determinarse 2 veces por semana (o más en caso de insuficiencia renal). La estreptomicina es una alternativa en la endocarditis enterocócica resistente a la gentamicina. La gentamicina es el aminoglucósido de primera elección en el Reino Unido ampliamente utilizado para tratar las infecciones graves. Muestra un amplio espectro pero no posee actividad frente a los anaerobios y su actividad frente a los estreptococos hemolíticos y los neumococos es reducida. Si se emplea para el tratamiento «a ciegas» de infecciones graves no diagnosticadas, suele combinarse con una penicilina o con el metronidazol (o con ambos). La gentamicina se emplea junto con otro antibiótico para tratar la endocarditis. Las dosis de saturación y mantenimiento de la gentamicina se pueden calcular según el peso y la función renal del paciente (p. ej., con un nomograma); luego, se efectúan ajustes en función de la concentración sérica de gentamicina. Las dosis altas pueden estar indicadas para las infecciones graves, en particular de los neonatos o de los pacientes inmunodeprimidos. En la medida de lo posible, el tratamiento no debe exceder de 7 días. La amikacina es más estable a la inactivación enzimática que la gentamicina. La amikacina se utiliza para tratar las infecciones graves causadas por bacilos gramnegativos resistentes a la gentamicina. La netilmicina tiene una actividad parecida a la gentamicina, pero produce menos ototoxicidad entre los que requieren tratamiento durante más de 10 días. La netilmicina es activa frente a una serie de bacilos gramnegativos resistentes a la gentamicina pero su actividad frente a P. aeruginosa es menor que la de la gentamicina o la de la tobramicina. La tobramicina tiene una actividad parecida a la gentamicina y es ligeramente más eficaz contra P. aeruginosa, pero no tanto contra otras bacterias gramnegativas. La tobramicina se puede administrar con un nebulizador de forma cíclica (28 días de tobramicina seguidos de una pausa sin tobramicina de 28 días) como tratamiento de la infección pulmonar crónica por P. aeruginosa en la fibrosis quística; no obstante, pueden aparecer resistencias y algunos pacientes no responden al tratamiento. La neomicina es demasiado tóxica para su administración parenteral y sólo se puede emplear en infecciones de la piel o de las mucosas o para reducir la población bacteriana del colon antes de la cirugía intestinal o en caso de insuficiencia hepática. Su administración oral causa malabsorción. Los pacientes con insuficiencia hepática pueden absorber pequeñas cantidades de neomicina por el intestino y, como estos pacientes también sufren uremia, la neomicina se acumula pudiendo causar ototoxicidad.

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Macrólidos

La eritromicina posee un espectro antibacteriano similar, pero no idéntico, al de la penicilina; por eso, representa una alternativa a los pacientes con alergia a la penicilina.

Las indicaciones de la eritromicina son las infecciones respiratorias, la tos ferina, la enfermedad del legionario y la enteritis por Campylobacter. Tiene actividad frente a muchos estafilococos resistentes a la penicilina pero algunos también manifiestan hoy resistencia a la eritromicina; posee poca actividad frente a Haemophilus influenzae. La eritromicina también presenta actividad contra clamidias y micoplasma. La eritromicina produce náuseas, vómitos y diarrea en algunos pacientes; ésta se puede evitar en las infecciones leves o moderadas administrando una dosis más baja (250 mg 4 veces al día), pero si la infección es más grave, por ejemplo una neumonía por Legionella, se requieren dosis más altas. La azitromicina es un macrólido con una actividad ligeramente menor que la eritromicina frente a las bacterias grampositivas pero mayor contra algunos microorganismos gramnegativos, entre ellos H. influenzae. Las concentraciones plasmáticas son muy bajas pero las tisulares resultan muy superiores. Posee una prolongada semivida tisular y se recomienda una sola toma diaria. Para el tratamiento de la enfermedad de Lyme. La azitromicina también se utiliza para el tratamiento del tracoma [indicación no autorizada]. La claritromicina es un derivado de la eritromicina con una actividad ligeramente mayor que el compuesto precursor. Las concentraciones tisulares son mayores que las de la eritromicina. Se administra dos veces al día. La azitromicina y la claritromicina producen menos efectos adversos gastrointestinales que la eritromicina. La espiramicina también es un macrólido. El ketólido telitromicina es un derivado de la eritromicina. El espectro antibacteriano de la telitromicina se parece al de los macrólidos y también posee actividad frente al Streptococcus pneumoniae resistente a penicilina y eritromicina. INFECCIONES ORALES. La eritromicina es una alternativa para el tratamiento de las infecciones orales de los pacientes con alergia a la penicilina o causadas por microorganismos productores de β-lactamasas. No obstante, muchos microorganismos actualmente son resistentes a la eritromicina o están desarrollando rápidamente resistencias; por eso, su uso debe limitarse a ciclos cortos. El metronidazol se prefiere como alternativa a la penicilina. Para la profilaxis de la endocarditis infecciosa de los pacientes alérgicos a la penicilina se utiliza una sola dosis de clindamicina por vía oral. La azitromicina en dosis únicas se emplea en la profilaxis de la endocarditis de los pacientes que no pueden tomar clindamicina [indicación no autorizada].

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Lincosamidas

Clindamicina

La clindamicina tiene un uso limitado por sus efectos adversos graves. El efecto tóxico más grave es la colitis asociada a los antibióticos que puede resultar fatal y es más común entre mujeres de edad intermedia y avanzada, sobre todo después de la cirugía. Aunque la colitis asociada a los antibióticos pueda ocurrir con la mayoría de los antibacterianos, suele ser más frecuente con la clindamicina. Por eso, los pacientes deben interrumpir de inmediato el tratamiento en caso de diarrea. La clindamicina posee eficacia contra los cocos grampositivos, incluidos los estafilococos resistentes a la penicilina y contra muchos anaerobios, en particular Bacteroides fragilis. Se concentra mucho en los huesos y se excreta en la bilis y en la orina. La clindamicina se recomienda para las infecciones osteoarticulares por estafilococos, como la osteomielitis, y para la septicemia intraabdominal. INFECCIONES ORALES. La clindamicina no debe administrarse rutinariamente para tratar las infecciones orales, porque no posee más eficacia que las penicilinas frente a los anaerobios y puede haber resistencias cruzadas entre bacterias resistentes a la eritromicina. La clindamicina puede utilizarse en el tratamiento del abceso dentoalveolar que no ha respondido a la penicilina ni al metronidazol.

Otros antibacterianos

Los antibacterianos expuestos en esta sección comprenden el cloranfenicol, el ácido fusídico, los antibióticos glucopeptídicos (vancomicina y teicoplanina), linezolida, las estreptograminas (quinopristina y dalfopristina) y la polimixina, colistina.

Cloranfenicol
El cloranfenicol es un antibiótico potente de amplio espectro, pero se asocia con efectos adversos hematológicos graves cuando se administra por vía sistémica, por lo que debe reservarse para el tratamiento de infecciones que pueden comprometer la vida, sobre todo causadas por Haemophilus influenzae y también para la fiebre tifoidea. Se dispone también de colirio de cloranfenicol y de gotas óticas de cloranfenicol [presentación no comercializada en España].

Ácido fusídico
El ácido fusídico y sus sales son antibióticos de espectro reducido, cuya única indicación es el tratamiento de las infecciones producidas por estafilococos resistentes a la penicilina, en particular la osteomielitis, ya que se concentran bien en los huesos; además, se utilizan para la endocarditis estafilocócica. En general, se precisa un segundo antibiótico antiestafilocócico para evitar la aparición de resistencias.

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Vancomicina y teicoplanina
Los antibióticos glucopeptídicos vancomicina y teicoplanina ejercen una actividad bactericida frente a las bacterias grampositivas aerobias y anaerobias, incluido los estafilococos multirresistentes. Sin embargo hay notificaciones de Staphylococcus aureus con una susceptibilidad reducida a los glucopétidos. Cada vez existen más notificaciones de enterococos resistentes a los glucopétidos. La vancomicina se utiliza por vía intravenosa para la profilaxis y tratamiento de la endocarditis y otras infecciones graves producidas por cocos grampositivos, en la profilaxis y el tratamiento de la endocarditis y otras infecciones graves producidas por los cocos grampositivos. Posee una duración de acción bastante larga y, en consecuencia, se puede administrar cada 12 h. La vancomicina, por vía oral, resulta útil en la colitis asociada a los antibióticos (colitis pseudomembranosa; se considera suficiente una dosis de 125 mg/6 h durante 7 a 10 días (se puede considerar una dosis mayor si la infección no responde o si es grave). No debe administrarse vancomicina por vía oral para tratar las infecciones sistémicas, puesto que no se absorbe en grado significativo. La teicoplanina es muy similar a la vancomicina, pero tiene una duración de acción significativamente mayor, lo que permite la administración de una sola toma diaria. A diferencia de la vancomicina, la teicoplanina se puede administrar en inyección intramuscular y también intravenosa; no se administra por vía oral.

Linezolid
El linezolid, un antibacteriano perteneciente a las oxazolidinonas, es activa frente a las bacterias grampositivas, incluidos los Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina (SARM) y los enterococos resistentes a la vancomicina. Puede aparecer resistencia al linezolid con un tratamiento prolongado o cuando la dosis es inferior a la recomendada. El linezolid debe reservarse para las infecciones resistentes a los demás antibacterianos o para los casos de intolerancia a éstos. El linezolid no presenta suficiente actividad frente a los microorganismos gramnegativos comunes.

Quinupristina y dalfopristina
Se ha autorizado una combinación de antibióticos estreptogramínicos, quinupristina y dalfopristina (Synercid), para las infecciones causadas por bacterias grampositivas. Esta combinación debe reservarse para tratar las infecciones que no respondan a otros antibacterianos (p. ej., Staphylococcus aureus resistentes a meticilina, SARM) o a pacientes que no puedan recibir otros antibacterianos. La quinupristina y la dalfopristina no presentan actividad frente a Enterococcus faecalis y deben combinarse con otros antibacterianos frente a las infecciones mixtas en las que también intervienen microorganismos gramnegativos.

Polimixinas
El antibiótico polimixínico, colistina, muestra actividad frente a los microorganismos gramnegativos, incluida Pseudomonas aeruginosa. No se absorbe por vía oral y, por eso, debe inyectarse para alcanzar su efecto sistémico; no obstante, es tóxico y posee muy pocas o ninguna indicación para su uso por vía sistémica. La colistina se utiliza por vía oral en las pautas de esterilización intestinal de los pacientes con neutropenia (en general, con la nistatina); no se recomienda para las infecciones

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gastrointestinales. Asimismo, se aplica en una solución nebulizada para inhalación como complemento del tratamiento antibacteriano habitual de los pacientes con fibrosis quística. Tanto la colistina como la polimixina B se incluyen en algunas preparaciones de uso tópico.

Sulfamidas y trimetoprima

La importancia de las sulfamidas ha disminuido como consecuencia del aumento de las resistencias bacterianas y su reemplazo por antibacterianos con una actividad, en general, mayor y una toxicidad menor.

El sulfametoxazol y la trimetoprima se utilizan combinados (en forma de co-trimoxazol) debido a su efecto sinérgico. No obstante, el co-trimoxazol se asocia con efectos adversos raros pero graves (p. ej., síndrome de Stevens-Johnson y discrasias sanguíneas, especialmente mielodepresión y agranulocitosis), principalmente en los ancianos (v. Recomendaciones del CSM del Reino Unido a continuación). Recomendaciones del CSM de Reino Unido. El co-trimoxazol debe limitarse exclusivamente como fármaco de elección para la neumonía por Pneumocystis carinii (Pneumocystis jiroveci); también está indicado en la toxoplasmosis y nocardiasis. Hoy sólo se plantea su uso en las exacerbaciones de la bronquitis crónica y en las infecciones urinarias, si hay signos bacteriológicos suficientes de la sensibilidad al co-trimoxazol y razones adecuadas para preferir esta combinación a un solo antibacteriano; de la misma manera, sólo debe emplearse en las otitis medias agudas de los niños cuando haya buenas razones para preferirlas. La trimetoprima se puede utilizar sola en las infecciones urinarias y respiratorias y en las prostatitis, shigelosis e infecciones invasivas por Salmonella. La trimetoprima muestra efectos adversos parecidos a los del co-trimoxazol pero menos intensos y frecuentes. Para las presentaciones de sulfamidas de uso tópico para las quemaduras

Metronidazol y tinidazol
El metronidazol es un antimicrobiano con gran actividad frente a las bacterias anaerobias y protozoos; las indicaciones comprenden la vaginitis por tricomonas, la vaginosis bacteriana (en particular, infecciones por Gardnerella vaginalis), infecciones por Entamoeba histolytica y Giardia lamblia. También se utilizan frente a la septicemia quirúrgica y ginecológica, aprovechando su actividad contra los anaerobios del colon, en especial Bacteroides fragilis. El metronidazol es también efectivo en la colitis asociada a los antibióticos (colitis pseudomembranosa. El metronidazol por vía rectal constituye una alternativa eficaz a la vía intravenosa cuando no se puede utilizar la vía oral. El metronidazol por vía intravenosa sirve para tratar los casos conocidos de tétanos; también se utilizan el diazepam y la inmunoglobulina antitetánica. El metronidazol por vía tópica reduce el olor producido por las bacterias anaerobias de los tumores malolientes fúngicos; asimismo, se emplea para tratar la rosácea. El tinidazol ejerce un efecto parecido al metronidazol, pero sus efectos duran más tiempo. INFECCIONES ORALES. El metronidazol es una alternativa a la penicilina para el tratamiento de muchas infecciones orales, si el paciente es alérgico a la penicilina o la infección se debe a anaerobios productores de β-lactamasa. Es el fármaco de primera elección para tratar la

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gingivitis ulcerativa necrosante aguda (infección de Vicent) y la pericoronitis; otras alternativas idóneas son la amoxicilina y la eritromicina. Para estos efectos, basta con una dosis de 200 mg de metronidazol, 3 veces al día, durante 3 días, pero para la pericoronitis se requiere un tratamiento más prolongado. El tinidazol está autorizado para tratar la gingivitis ulcerativa aguda.

Quinolonas

El ácido nalidíxico y el norfloxacino son eficaces en las infecciones urinarias no complicadas.

El ciprofloxacino actúa frente a las bacterias grampositivas y gramnegativas y, en particular frente a las gramnegativas, entre otras Salmonella, Shigella, Campylobacter, Neisseria y Pseudomonas. El ciprofloxacino sólo ejerce una actividad moderada contra las bacterias grampositivas del tipo de Streptococcus pneumoniae y Enterococcus faecalis; no debe usarse para la neumonía neumocócica. Actúa frente a las clamidias y algunas micobacterias. Sin embargo, la mayoría de los microorganismos anaerobios no son sensibles. Los usos del ciprofloxacino incluyen las infecciones respiratorias (pero no la neumonía neumocócica) y urinarias, las del tubo digestivo (incluida la fiebre tifoidea) así como la gonorrea y la septicemia causadas por microorganismos sensibles. El ofloxacino se utiliza para las infecciones urinarias, las infecciones respiratorias bajas, la gonorrea y la uretritis y cervicitis no gonocócicas. El levofloxacino posee actividad frente a los microorganismos grampositivos y gramnegativos. Presenta un mayor efecto contra los neumococos que el ciprofloxacino. El levofloxacino está autorizado para el tratamiento de la neumonía adquirida en la comunidad, aunque se considera un tratamiento de segunda línea para esta indicación. Aunque el ciprofloxacino, el levofloxacino y el ofloxacino están autorizados para tratar las infecciones de la piel y de los tejidos blandos, muchos estafilococos ofrecen resistencia a las quinolonas y su uso debe evitarse en las infecciones por SARM. El moxifloxacino debe administrarse para combatir las exacerbaciones de la bronquitis crónica, sólo si está contraindicado el tratamiento convencional y como tratamiento de segunda línea de la neumonía adquirida en la comunidad. El moxifloxacino posee actividad frente a los microorganismos grampositivos y gramnegativos. Es más activo que el ciprofloxacino contra los microorganismos grampositivos, entre ellos los neumococos. El moxifloxacino no actúa frente a Pseudomonas aeruginosa ni Staphylococcus aureus resistentes a meticilina (SARM). PRECAUCIONES. Las quinolonas deben administrarse con cautela a los pacientes con antecedentes de epilepsia o con trastornos que predisponen a las crisis convulsivas, con deficiencia de G6PD, miastenia grave (riesgo de exacerbación) o insuficiencia renal; durante el embarazo o la lactancia y en niños o adolescentes (se ha descrito una artropatía en las articulaciones con carga de los animales jóvenes; v. más adelante). Hay que evitar la exposición a la luz solar excesiva (suspender si ocurre fotosensibilidad). El CSM del Reino Unido ha alertado sobre la posible inducción, con las quinolonas, de convulsiones entre pacientes con antecedentes de convulsiones o sin ellas; la toma de AINE puede inducirlas también en cualquier momento. Otras interacciones: Quinolonas. USO PEDIÁTRICO. Las quinolonas producen artropatía de las articulaciones en animales en crecimiento y, por eso, no suelen recomendarse para los niños y adolescentes en fase de crecimiento. Sin embargo, se ignora la repercusión de este efecto en humanos y, en determinadas condiciones, la administración a corto plazo de quinolonas puede estar justificada en niños. El ácido nalidíxico se utiliza para tratar las infecciones urinarias en los niños mayores

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de 3 meses. El ciprofloxacino está autorizado para el tratamiento de las infecciones por Pseudomonas en la fibrosis quística (de los niños mayores de 5 años) y para el tratamiento y profilaxis del carbunco por inhalación. Advertencia del CSM del Reino Unido (lesión tendinosa). La lesión tendinosa (incluida la rotura) se ha notificado raramente entre pacientes tratados con quinolonas. La rotura tendinosa puede suceder a las 48 h de iniciar el tratamiento. El CSM del Reino Unido recuerda que: • Las quinolonas están contraindicadas para los pacientes con antecedentes de lesiones tendinosas relacionadas con el uso de quinolonas. • Los pacientes ancianos son más propensos a las tendinitis. • El riesgo de rotura tendinosa aumenta con el uso concomitante de corticosteroides. • Si se sospecha una tendinitis, hay que suspender de inmediato la quinolona. EFECTOS ADVERSOS. Los efectos adversos de las quinolonas comprenden náuseas, vómitos, dispepsia, dolor abdominal, diarrea (raramente, colitis asociada a los antibióticos), cefalea, mareos, trastornos del sueño, erupción (raramente, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica) y prurito. Otros efectos adversos menos frecuentes son anorexia, aumento de la urea y creatinina en sangre; mareos, agitación, astenia, depresión, confusión, alucinaciones, convulsiones, temblor, parestesia e hipoestesia; fotosensibilidad, reacciones de hipersensibilidad como fiebre, urticaria, angioedema, artralgias, mialgias y anafilaxia; trastornos hemáticos (como eosinofilia, leucopenia, trombopenia); alteraciones de la visión, del gusto, de la audición y del olfato. Asimismo, se han notificado casos aislados de inflamación y lesiones tendinosas (sobre todo, entre ancianos o sujetos tratados con corticosteroides; v. también advertencia anterior del CSM del Reino Unido). Otros efectos adversos comunicados incluyen la anemia hemolítica, la insuficiencia renal, la nefritis intersticial y la disfunción hepática (incluyendo, hepatitis e ictericia colestásica). Hay que suspender el fármaco si ocurren reacciones psiquiátricas, neurológicas o de hipersensibilidad (entre ellas, la erupción grave).

El abuso de los antibióticos y la infección
El abuso de antibióticos puede agravar los problemas referidos a las infecciones por gérmenes. A principios de siglo las enfermedades causadas por bacterias era una de las principales causas de muerte: la neumonía y la tuberculosis diezmaban la población, gracias al descubrimiento de los antibióticos pudieron salvarse muchas personas. Actualmente, el abuso de esas mismas sustancias tanto en medicina, como en la agricultura, la ganadería, la cría de aves, etc. está poniendo en peligro nuevamente la salud mundial. La utilización excesiva de antibióticos está motivada muchas veces por demanda del propio paciente y el profesional responde con una medicación que, en el 50% de los casos es inadecuada. Para que un Antibiótico sea realmente eficaz es aconsejable realizar previamente un análisis denominado "antibiograma" donde se pone en contacto el germen con el antibiótico y se determina cual es el más aconsejable. Pero esto no siempre se realiza debido al tiempo que requiere; por eso se medica con el antibiótico de "última generación", el de último desarrollo, el más potente, olvidándonos que el antibiótico actúa sobre todos los gérmenes tanto sobre los culpables de la infección como sobre aquellos gérmenes "buenos" que defienden el organismo, estos últimos también son atacados, sobre todo los del intestino grueso, que cumplen múltiples funciones nutricionales.

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Pero no sólo en medicina asistimos a un abuso de antibiótico sino también en la alimentación de aquellos animales que sirven en nuestros platos: la utilización de pequeñas cantidades de antibiótico por los criadores de ganado, aves y porcinos es una práctica frecuente. Los antibióticos como la penicilina, la eritromicina, la tetraciclina se pueden comprar sin necesidad de indicación profesional: para el criador significa un ahorro ya que evita la presencia de epidemias que diezmarían su producción, pero no tienen en cuenta la aparición de resistencia, no sólo para esos antibióticos sino también para otros. A ese fenómeno se llama Resistencia Cruzada, la resistencia a un antibiótico se generaliza hacia los otros.

Antibióticos y efectos secundarios
Por otra parte, prácticamente todos los antibióticos pueden inducir efectos adversos que pueden oscilar entre ligeros y severos. Entre los efectos secundarios más graves de los antibióticos destacaremos la reacción anafiláctica a la penicilina presente en una de cada 200.000 inyecciones. Aparece inmediatamente después de la inyección de la misma. Las reacciones alérgicas, puede aparecer ante cualquiera de los antimicrobianos ya anteriormente descritos. Se pueden manifestar: En la piel, en forma de urticaria. En los bronquios, en forma de asma. En el intestino, en forma de diarrea, colitis y colitis pseudomembranosa (muy grave). La nefrotoxicidad (alteración renal) frecuente después de la utilización de la gentamicina, kanamicina, neomicina, cefalosporinas, tetraciclinas, sulfamidas, vancomicina, polimixina, rifampicina. La ototoxicidad (alteración auditiva) muy frecuente después del empleo de la estreptomicina, vancomicina, kanamicina, eritromicina. La neurotoxicidad, en forma de psicosis, alucinaciones, temblores, somnolencia, depresión, vértigos, convulsiones, ansiedad, alteración del sueño, neuritis, relativamente frecuente después de la utilización de la penicilina, isoniacidas, quinolonas, ritromicina, ácido nalidíxico, nitrofurantoína, cloranfenicol, tetraciclinas, aztreonam, imipenem. Recientemente, los servicios españoles de farmacovigilancia, recibieron observaciones referentes a cuadros de confusión tras la utilización de la grepafloxacina (grupo de las fluoroquinolonas), comercializada en nuestro país en el mes de octubre del 98. La depresión de la médula ósea con manifestaciones de disminución en el número de plaquetas, hematíes y leucocitos, de presentación frecuente ante el uso de cloranfenicol, cefalosporina, imipenem, septrim, nitrofurantoína. La hepatoxicidad (alteración del hígado) frecuente con la utilización del septrim, cefalosporinas, aztreonam, ácido clavulánico, eritromicina, tetraciclinas, antisépticos urinarios. Por último, entre los efectos adversos leves señalaremos ciertos trastornos digestivos, alérgicos y de fotosensibilización (tetraciclinas, griseofulvina y antisépticos urinarios).

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Efectos adversos de la cortisona y los antiinflamatorios
Mejoran el dolor, la inflamación, la fiebre, pero no curan las causas y pueden producir graves alteraciones en el organismo. Dichas alteraciones proceden de la incidencia en los mecanismos que regulan la propia producción de corticoides según el siguiente esquema.

Estrés ► corteza cerebral ► hipotálamo ► hipófisis ► ACTH ► sangre ► glándulas suprarrenales ► glucocorticoides ► cortisol.

La administración de corticoides síntéticos en dosis de 10 a 100 veces superiores a las fisiológicas produce una alteración del funcionamiento del eje hipotálamo-hipófisis. La glándula suprarrenal deja de producir sus propios corticoides y puede llegar a atrofiarse.

Antibiótico e infección endógena
Diversos trabajos experimentales han demostrado la existencia de desplazamiento de bacterias desde el tubo digestivo hacia la circulación general, favorecidas claramente por la alteración de la capacidad inmunitaria de la flora intestinal. Este fenómeno no se da tan solo en salud, sino también en ciertos estados patológicos. Cuando la presencia de ciertos gérmenes como las pseudomonas, E.coli, estafilococos, sobrepasa los 10(8)grs. en las heces, frecuentemente tras el tratamiento con antibióticos entre 5 y 28 días anteriores, alteran el equilibrio de la microflora y extienden las bacterias más allá de sus fronteras, produciéndose la enfermedad infecciosa grave nosocomial o complicándose una infección inicialmente benigna. Actualmente es sabido que la yatrogenia antibiótica hospitalaria oscila entre un 15% y un 25%, según las épocas. El presidente del Colegio de Médicos de Barcelona afirmaba, en el mes de febrero de 1999, que este tipo de complicaciones infecciosas graves, era el precio a pagar por los adelantos de la tecnología biomédica. Sin embargo, todos estos datos no hacen sino convulsionar y destrozar el dogma de las infecciones por contaminación exógena, confirmando, en la actualidad, el papel de los antibióticos en la génesis de las infecciones endógenas.

Antibiótico y medio hospitalario
Como se ha podido observar, el empleo de los antibióticos puede generar tantas enfermedades que se plantean serias dudas en cuanto a los beneficios en su utilización masiva e indiscriminada. Se situaría, en el nuevo milenio, como un fármaco útil ante las infecciones susodichas y de uso restrictivo, básicamente, en el medio hospitalario. Su consumo masivo y empírico (sin realizar previo antibiograma) en el medio ambulatorio, únicamente sirve para contaminar más las aguas, la tierra, los vegetales y los animales.

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J. González y Mª. J. Morales

La Infección, una visión integradora

Indicación de los antibioticos por sistemas Aparato digestivo
No suele estar indicado ningún antibacteriano En general, remite de forma espontánea y no siempre es debido a una causa bacteriana.

Gastroenteritis

Enteritis por Campylobacter Ciprofloxacino o cefotaxima Ciprofloxacino o cefotaxima. Incluye infecciones graves y que pueden ser invasivas.

Salmonelosis invasiva

Shigelosis

Ciprofloxacino o cefotaxima.

No están indicados los antibacterianos para los casos leves. Se puede usar el ciprofloxacino contra las cepas resistentes a la trimetoprima.

Ciprofloxacino o cefotaxima.

Fiebre tifoidea

Las infecciones en el subcontinente indio, Oriente Medio y sudeste de Asia pueden ser causadas por microorganismos resistentes a varios antibacterianos y requerir antibiogramas; la azitromicina [indicación no autorizada] puede ser útil para enfermedades leves o moderadas causadas por microorganismos multirresistentes.

Colitis asociada a los antibióticos (colitis pseudomembranosa)

Metronidazol por vía oral o vancomicina por vía oral.

Administrar metronidazol en perfusión intravenosa si no resulta adecuado el tratamiento oral.

Infección de la vía biliar

Una cefalosporina o gentamicina. Una cefalosporina (o gentamicina) + metronidazol (o clindamicina).

Peritonitis

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J. González y Mª. J. Morales O bien vancomicina + ceftazidima agregada al líquido de diálisis o bien vancomicina agregada al líquido de diálisis + ciprofloxacino por vía oral. Tratar durante 14 días o más.

La Infección, una visión integradora

Peritonitis asociada a la diálisis peritoneal

Sistema cardiovascular
Sustitúyase la flucloxacilina (o bencilpenicilina) por vancomicina + rifampicina si el paciente lleva prótesis cardíaca, en caso de alergia a la penicilina, o si se sospecha de Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina.

Endocarditis: terapia inicial antes de disponer de los resultados del cultivo

Flucloxacilina (o bencilpenicilina si los síntomas son menos graves) + gentamicina.

Endocarditis por estafilococos

Flucloxacilina (o vancomicina + rifampicina si es alérgico a la penicilina o si hay Staphylococcus aureus resistentes a meticilina) + gentamicina (o ácido fusídico).

Tratar, como mínimo, durante 4 sem; tratar la endocarditis de la válvula protésica durante un mínimo de 6 sem y si se usa flucloxacilina añádase rifampicina durante 2 sem como mínimo.

Endocarditis por estreptococos (p. ej., estreptococos viridans).

Bencilpenicilina (o vancomicina en caso de alergia o de alta resistencia a la penicilina) + gentamicina.

Tratar la endocarditis provocada por estreptococos completamente sensibles con bencilpenicilina o vancomicina en monoterapia durante 4 sem o (si no se presentan complicaciones cardíacas o embólicas) con bencilpenicilina + gentamicina durante 2 sem; tratar las infecciones por organismos más resistentes durante 4-6 sem (retirando la gentamicina tras 2 sem en caso de organismos moderadamente sensibles a la penicilina); si no se puede utilizar aminoglicósidos y si los estreptococos son moderadamente sensibles a la penicilina, tratar con bencilpenicilina en monoterapia durante 4 sem; tratar la endocarditis de válvula protésica durante 6 sem por lo menos (retirar la gentamicina tras 2 sem si los organismos son completamente sensibles a la penicilina).

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J. González y Mª. J. Morales Tratar durante 4 sem como máximo (al menos hasta 6 sem en caso de endocarditis asociada a válvula protésica); si hay resistencia a la gentamicina, cambiarla por estreptomicina.

La Infección, una visión integradora

Endocarditis por enterococos (p. ej., Enterococcus faecalis).

Amoxicilina (o vancomicina en caso de alergia o resistencia a la penicilina) + gentamicina en dosis bajas.

Endocarditis por las especies de Haemophilus, Actinobacillus, Cardiobacterium, Eikenella y Kingella (organismos «HACEK»)

La amoxicilina (o ceftriaxona en caso de resistencia a la amoxicilina) + gentamicina a dosis bajas

Tratar durante 4 sem (6 sem en la endocarditis por válvula protésica), detener la gentamicina tras 2 sem. 1. Cuando se proponga vancomicina, también se puede emplear teicoplanina. 2. Cuando se proponga amoxicilina, también se puede emplear ampicilina.

Sistema respiratorio
Cefotaxima o cloranfenicol. Administrar por vía intravenosa.

Epiglotitis por Haemophilus influenzae

Exacerbaciones de la bronquitis crónica

Amoxicilina o tetraciclina (o eritromicina).

Algunos neumococos y cepas de Haemophilus influenzae son resistentes a la tetraciclina; el 15 % de las cepas de H. influenzae presentan resistencia a la amoxicilina.

Neumonía no complicada adquirida en la comunidad

Amoxicilina (o bencilpenicilina si no hay ningún antecedente respiratorio o eritromicina en caso de alergia a la penicilina).

Agregar flucloxacilina si se sospecha infección por estafilococos, por ejemplo, en la gripe o sarampión (o vancomicina si se cree que pueda haber Staphylococcus aureus resistente a la meticilina); tratar durante 7 días (14-21 días para las infecciones causadas por estafilococos); los neumococos tienen cada vez menos sensibilidad a la penicilina, pero este hecho todavía no es muy frecuente en el Reino Unido; agregar eritromicina si se sospecha de patógenos atípicos.

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J. González y Mª. J. Morales Cefuroxima (o cefotaxima) + eritromicina. Agregar flucloxacilina si se sospecha la presencia de estafilococos (o vancomicina si se cree que pueda haber Staphylococcus aureus resistente a la meticilina); tratar durante 10 días (14-21 días si se sospechan estafilococos, Legionella o bacilos entéricos gramnegativos).

La Infección, una visión integradora

Neumonía grave adquirida en la comunidad de origen desconocido

Neumonía posiblemente causada por patógenos atípicos Eritromicina

Las infecciones graves por Legionella requieren la adición de rifampicina; la tetraciclina es una alternativa para las infecciones por clamidias y micoplasmas; tratar durante al menos 14 días (1421 días para la legionelosis).

Neumonía nosocomial

Cefalosporina de amplio espectro (p. ej., cefotaxima o ceftazidima) o penicilina antipseudomónica o cualquier otro β-lactámico antipseudomónico.

Se puede añadir un aminoglucósido en caso de enfermedad grave. 1. Cuando se proponga amoxicilina, también se puede emplear ampicilina. 2. Cuando se proponga eritromicina, también se puede utilizar otro macrólido (p. ej., azitromicina o claritromicina). 3. Cuando se proponga vancomicina, también se puede emplear teicoplanina.

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J. González y Mª. J. Morales

La Infección, una visión integradora

Sistema nervioso central
• Trasladar de inmediato al paciente al hospital. • Si se sospecha una meningitis bacteriana y, sobre todo, un origen meningocócico, el médico general deberá administrar bencilpenicilina antes del traslado urgente al hospital; la cefotaxima puede ser una alternativa en casos de alergia a la penicilina; se puede utilizar cloranfenicol si hay antecedentes de anafilaxia con la penicilina o con las cefalosporinas). • Considérese el tratamiento complementario con dexametasona (en particular si se sospecha meningitis neumocócica en adultos) empezar antes o con la primera dosis de antibiótico; evitar la dexametasona en el shock séptico, enfermedad meningocócica o en caso de ser inmunocomprometido o en la meningitis tras cirugía.

Meningitis: tratamiento inicial «a ciegas»

Meningitis meningocócica

Bencilpenicilina o cefotaxima.

Tratar durante al menos 5 días; cambiar al cloranfenicol si hay antecedentes de anafilaxia con las penicilinas o con las cefalosporinas; para erradicación nasofaríngea del meningococo, administrar rifampicina durante 2 días antes del alta hospitalaria a los pacientes tratados con bencilpenicilina o cloranfenicol.

Meningitis neumocócica

Cefotaxima.

Tratar durante 10-14 días; cambiar a la bencilpenicilina si el microorganismo es sensible a la penicilina; si el microorganismo es muy resistente a la penicilina y a las cefalosporinas, añadir vancomicina y, si fuera necesario, rifampicina; considerar el tratamiento complementario con dexametasona (aunque puede reducir la penetración de la vancomicina en el líquido cefalorraquídeo).

Meningitis por Haemophilus influenzae

Cefotaxima.

Tratar durante al menos 10 días; cambiar a cloranfenicol si hay antecedentes de anafilaxia con las penicilinas o con las cefalosporinas o si el microorganismo es resistente a la cefotaxima; considerar el tratamiento complementario precoz con dexametasona; dar rifampicina para H. influenzae de tipo b durante 4 días antes del alta hospitalaria.

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J. González y Mª. J. Morales Tratar durante 10-14 días. 1. Cuando se proponga amoxicilina, también se puede emplear ampicilina.

La Infección, una visión integradora

Meningitis por Listeria

Amoxicilina + gentamicina.

Tracto urinario
Tratar durante 14 días; la pielonefritis complicada puede requerir un tratamiento más largo.

Pielonefritis aguda

Cefalosporina de amplio espectro o quinolona.

Prostatitis aguda

Quinolona o trimetoprima.

Tratar durante 28 días; iniciar el tratamiento de las infecciones graves con una dosis alta de una cefalosporina de amplio espectro (p. ej., cefuroxima o cefotaxima) + gentamicina.

Infección urinaria «baja»

Trimetoprima o amoxicilina o nitrofurantoína o cefalosporina por vía oral.

Tratar durante 7 días, aunque en las infecciones urinarias no complicadas en mujeres suele ser adecuado con un ciclo corto (p. ej., de 3 días) con trimetoprima o amoxicilina. 1. Cuando se proponga amoxicilina, también se puede emplear ampicilina.

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La Infección, una visión integradora

Aparato genital
Bencilpenicilina procaína o doxiciclina o eritromicina. Tratar la sífilis primaria durante 14 días (10 días con bencilpenicilina procaína); tratar la sífilis latente tardía (infección asintomática durante más de 2 años) con bencilpenicilina procaína durante 17 días (o con doxiciclina durante 28 días); tratar a los contactos asintomáticos de los pacientes sifilíticos con doxiciclina durante 14 días o con una sola dosis de azitromicina; se recomienda hacer un seguimiento de los contactos.

Sífilis

Gonorrea no complicada

Cefixima [indicación no autorizada] o ciprofloxacino.

Las infecciones no complicadas se tratan con una sola dosis; la elección depende del lugar donde se contraiga la infección; la infección faríngea debe tratarse con ceftriaxona; utilizar el ciprofloxacino sólo si el microorganismo es sensible; se recomienda un seguimiento de los contactos; recuerde la clamidia.

Infección genital no complicada por clamidias, uretritis no gonocócicas e infecciones genitales inespecíficas

Doxiciclina o azitromicina.

Tratar con doxiciclina durante 7 días o con azitromicina, en una sola dosis; alternativamente, tratar con eritromicina durante 14 días; se recomienda el seguimiento de los contactos.

Enfermedad pélvica inflamatoria

Ofloxacino + metronidazol.

Tratar durante al menos 14 días; cambiar el tratamiento inicial de los pacientes muy graves o doxiciclina + ceftriaxona y luego pasar al tratamiento con doxiciclina + metronidazol por vía oral hasta completar 14 días de tratamiento; se recomienda el seguimiento de los contactos; recuerde la gonorrea.

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La Infección, una visión integradora

Hematología
Añadir un aminoglucósido si se sospecha de Pseudomonas o, en caso de sepsis grave, si el paciente ha sido dado de alta del hospital recientemente; añadir vancomicina si se sospecha de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina; agregar metronidazol a la cefalosporina de amplio espectro si se sospecha una infección por anaerobios.

Septicemia adquirida en la comunidad

Penicilina antipseudomónica de amplio espectro (p. ej., Tazocel) o cefalosporina de amplio espectro (p. ej., ceftazidima, cefotaxima).

Septicemia nosocomial

Un antibiótico β-lactámico antipseudomónico de amplio espectro (p. ej., Ceftrazidima, Tazocel, imipenem [con cilastatina como Tienam] o meropenem).

Añadir un aminoglucósido si se sospecha de que hay Pseudomonas, organismos de resistencia múltiple o sepsis grave; añadir vancomicina si se sospecha Staphilococcus aureus resistente a la meticilina; añadir metrodinazol a la cefalosporina de amplio espectro si hay sospechas de infección anaeróbica.

Septicemia relacionada con catéteres vasculares

Vancomicina.

Añadir un aminoglucósido más un β-lactámico antipseudomónico de amplio espectro si sospecha una septicemia por gramnegativos, sobre todo entre personas inmunodeprimidas; plantear la retirada del catéter vascular, en especial si la infección está causada por Staphylococcus aureus, Pseudomonas o Candida.

Septicemia meningocócica

Bencilpenicilina o cefotaxima.

Si un médico general sospecha una enfermedad meningocócica, debe administrar una sola dosis de bencilpenicilina antes de trasladar urgentemente al enfermo al hospital; la cefotaxima puede ser una alternativa en caso de alergia a la penicilina; el cloranfenicol puede utilizarse si hay antecedentes de anafilaxia ante la penicilina o las cefalosporinas; administrar rifampicina durante 2 días a los pacientes tratados con bencilpenicilina o cloranfenicol. 1. Cuando se proponga vancomicina, también se puede emplear teicoplanina. 2. Cuando se proponga vancomicina, también se puede emplear teicoplanina.

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La Infección, una visión integradora

Aparato locomotor
Tratar las infecciones agudas durante 4-6 sem y las infecciones crónicas durante al menos 12 sem; combinar la vancomicina con el ácido fusídico o la rifampicina si hay prótesis o enfermedades potencialmente mortales.

Osteomielitis

Flucloxacilina o clindamicina en caso de alergia a la penicilina (o vancomicina en caso de Staphylococcus epidermidis resistentes o de S. aureus resistentes a meticilina).

Artritis séptica

Flucloxacilina + ácido fusídico o clindamicina sola en caso de alergia a la penicilina (o vancomicina en caso de Staphylococcus epidermidis resistentes o de S. aureus resistentes a meticilina) (o cefotaxima en caso de infección por gramnegativos o artritis gonocócica).

Tratar durante 6-12 sem (2 semanas si es gonocócica); combinar la vancomicina con el ácido fusídico o la rifampicina si hay prótesis o enfermedades potencialmente mortales. 1. Cuando se proponga vancomicina, también se puede emplear teicoplanina.

Oftalmología, Estomatología y Otorrinolaringología

Conjuntivitis purulenta

Colirio de cloranfenicol o de gentamicina.

Metronidazol o amoxiciclina.

Pericoronitis

Los antibacterianos son necesarios sólo en presencia de características generalizadas de infección o de trismos, o tumefacción persistente a pesar del tratamiento local; tratar durante 3 días o hasta que desaparezcan los síntomas.

Gingivitis ulcerosa necrotizada aguda

Metronidazol o amoxiciclina.

Los antibacterianos son necesarios sólo en presencia de características generalizadas de infección; tratar durante 3 días o hasta que desaparezcan los síntomas.

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J. González y Mª. J. Morales Los antibacterianos son necesarios sólo en enfermedad grave con celulitis o características generalizadas de infección; tratar durante 5 días.

La Infección, una visión integradora

Amoxiciclina o metronidazol.

Abscesos periapical o periodontal

Periodontitis

Metronidazol o doxiciclina. Los antibacterianos son necesarios sólo en enfermedad grave o insensible al tratamiento local. La mayoría de las infecciones faríngeas están causadas por virus y muchas no requieren antibioticoterapia; prescribir un antibacteriano para la faringitis por estreptococos β-hemolíticos (tratar durante 10 días), cuando existan antecedentes de valvulopatía, molestias sistémicas intensas, celulitis periamigdalina o riesgo elevado de infección aguda (p. ej., inmunodepresión, diabetes); evitar la amoxicilina si hay posibilidad de mononucleosis infecciosa tratamiento parenteral inicial (de las infecciones graves) con bencilpenicilina y luego con fenoximetilpenicilina o amoxicilina por vía oral.

Infecciones faríngeas

Fenoximetilpenicilina (o eritromicina en caso de alergia a la penicilina) o cefal osporina.

Sinusitis

Amoxicilina o doxiciclina o eritromicina.

El antibiótico debería utilizarse sólo cuando los síntomas persistan o se observe secreción purulenta durante al menos 7 días o cuando existan síntomas graves; tratar durante 7-10 días.

Otitis externa

Flucloxacilina (o eritromicina si existe alergia a la penicilina).

Utilizar ciprofloxacino (o un aminoglucósido) si de sospecha la presencia de Pseudomonas.

Otitis media

Amoxicilina (o eritromicina en caso de alergia a la penicilina).

Muchas infecciones están causadas por virus; la mayoría de los casos no complicados remite sin tratamiento antibacteriano; el tratamiento antibacteriano de los niños sin manifestaciones sistémicas se puede empezar a las 72 h si no hay mejora (o antes en los pacientes inmunodeprimidos, en niños menores de 2 años, en caso de deterioro); tratar durante 5 días (o más si la otitis es grave); empezar el tratamiento parenteral en las infecciones graves; considerar la amoxicilina-clavulánico o la ceftriaxona si no se aprecia mejora al cabo de 24-48 h. 1. Cuando se proponga eritromicina, también se puede utilizar otro macrólido (p. ej., azitromicina o claritromicina). 2. Cuando se proponga amoxicilina, también se puede emplear ampicilina.

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J. González y Mª. J. Morales

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Dermatología
El tratamiento tópico durante 7 días suele ser suficiente; duración máxima del tratamiento tópico: 10 días; solicite consejo del servicio local de microbiología antes de administrar tratamiento tópico en el hospital; tratamiento por vía oral durante 7 días; agregue fenoximetilpenicilina a la flucloxacilina si se sospecha una infección estreptocócica.

Impétigo

Ácido fusídico por vía tópica (o mupirocina si hay Staphylococcus aureus resistentes a meticilina); flucloxacilina o eritromicina por vía oral si está extendido.

Erisipela

Fenoximetilpenicilina (o eritromicina en caso de alergia a la penicilina).

Tratar durante al menos 7 días; agregar flucloxacilina a la fenoximetilpenicilina si sospecha la presencia de estafilococos; sustituir la bencilpenicilina por fenoximetilpenicilina si el tratamiento parenteral es necesario.

Celulitis

Bencilpenicilina + flucloxacilina (o eritromicina sola si hay alergia a la penicilina).

Cambiar la bencilpenicilina por fenoximetilpenicilina si es adecuada la vía oral; suspender la flucloxacilina si se confirma la infección estreptocócica; sustituir el tratamiento con antibacterianos de amplio espectro si se sospecha de bacterias gramnegativas o gérmenes anaerobios).

Mordeduras animales y humanas

Amoxicilina clavulánico en monoterapia (o doxiciclina + metronidazol si hay alergia a la penicilina).

Limpiar minuciosamente la herida; si hay posibilidad de tétanos, administrar la inmunoglobulina antitetánica humana (con una vacuna contra el tétanos, si es necesario, según los antecedentes de vacunación y el riesgo de infección), considerar la profilaxis antirrábica para las mordeduras de animales en los países endémicos; considere la posibilidad de virus de transmisión sanguínea.

Acné

Acné y rosácea

El peróxido de benzoilo es efectivo en el acné leve o moderado. Los comedones y las lesiones inflamadas responden adecuadamente al peróxido de benzoilo.

ACNÉ. El tratamiento del acné se iniciará de forma temprana para prevenir las cicatrices. Hay que avisar a los pacientes de que la mejoría puede tardar un par de meses en apreciarse. El tratamiento elegido depende de que el acné sea predominantemente inflamatorio o comedónico, así como de su gravedad.

El ácido azelaico tiene propiedades antimicrobianas y anticomedónicas

El acné leve o moderado suele tratarse con especialidades de uso tópico. El tratamiento sistémico con antibióticos por vía oral se utiliza habitualmente en el acné moderado o intenso o cuando no se toleran o resultan ineficaces las especialidades de uso tópico o la zona de aplicación es de difícil acceso. El tratamiento hormonal con acetato de ciproterona más etinilestradiol es otra especialidad antiacneica de uso oral utilizada sólo en mujeres.

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J. González y Mª. J. Morales El acné grave, sin respuesta a ciclos prolongados de antibióticos por vía oral, con cicatrización y el asociado con problemas psicológicos precisan remisión inmediata a un especialista en dermatología que valore la prescripción de isotretinoína por vía oral.

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Antibacterianos de uso tópico;Las especialidades de eritromicina y clindamicina y las de tetraciclina.

Retinoides por vía tópica; tretinoina, isotretinoina y adapaleno.

Antiacneicos de uso oral: oxitetraciclina o la tetraciclina, doxiciclina y la minociclina, eritromicina, y la trimetoprima

ROSÁCEA. La rosácea no es comedónica (pero puede coexistir con un acné comedónico). Las pústulas y pápulas de la rosácea responden al metronidazol por vía tópica o a la administración oral de oxitetraciclina o de tetraciclina, en dosis de 500 mg 2 veces al día o de eritromicina, en dosis de 500 mg 2 veces al día; los ciclos suelen durar de 6 a 12 sem y se repiten de forma intermitente. Otra posibilidad es la doxiciclina, en dosis de 100 mg 1 vez al día [indicación no autorizada], si la oxitetraciclina o la tetraciclina no están indicadas (p. ej., en la insuficiencia renal). La isotretinoína se administra ocasionalmente en casos refractarios [indicación no autorizada]. A veces se requieren sustancias enmascarantes en caso de enrojecimiento.

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Antivíricos
La mayoría de las infecciones víricas de los sujetos inmunocompetentes remite de manera espontánea. Se dispone algunos tratamientos específicos de las infecciones víricas, sobre todo entre los sujetos inmunodeprimidos. Esta sección contiene notas sobre los virus del herpes simple y de la varicela zoster, el virus de la inmunodeficiencia humana, el citomegalovirus, el virus respiratorio sincitial, los virus de la hepatitis y los de la gripe.

INFECCIÓN POR VIH
La infección causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) no tiene cura pero algunos medicamentos retrasan o frenan la progresión de la enfermedad. Los fármacos contra la infección por el VIH (antirretrovíricos) aumentan mucho la esperanza de vida pero son tóxicos. El tratamiento debe ser manejado por profesionales con experiencia. PRINCIPIOS DEL TRATAMIENTO. El tratamiento persigue reducir la carga vírica plasmática con la máxima intensidad y duración posibles; debe iniciarse antes de que el sistema inmunitario sufra un daño irreversible. Sin embargo, la necesidad de tratamiento farmacológico precoz debe valorarse frente a la aparición de toxicidad. Se requiere un compromiso terapéutico y una observancia rigurosa durante muchos años; la pauta elegida tendrá en consideración la conveniencia y tolerancia del paciente. La aparición de resistencias farmacológicas se reduce empleando una combinación de medicamentos; estas combinaciones debieran mostrar actividad sinérgica o aditiva y, al mismo tiempo, no fomentar ninguna toxicidad de carácter aditivo. Se recomienda establecer la sensibilidad vírica a los fármacos antirretrovíricos antes de iniciar el tratamiento o antes de cambiar de fármaco en los casos en que la infección no responde. INICIO DEL TRATAMIENTO. El momento óptimo para iniciar el tratamiento antirretravírico depende sobre todo del número de linfocitos CD4; la carga vírica plasmática y los síntomas clínicos también ayudan. Los períodos y la elección del tratamiento deben tener también en cuenta los posibles efectos de los fármacos antirretrovíricos sobre factores como el riesgo de episodios cardiovasculares. Se recomienda empezar el tratamiento con una combinación farmacológica (el «tratamiento antirretrovírico de gran actividad» incluye dos nucleósidos inhibidores de la transcriptasa inversa más o bien un preparado no nucleósido inhibidor de la transcriptasa inversa o bien un inhibidor potenciado de la proteasa). CAMBIOS DEL TRATAMIENTO. El deterioro del estado (tanto clínico como virológico) puede exigir un cambio del tratamiento o la adición de otro antirretrovírico. La elección de una pauta alternativa depende de factores tales como la respuesta al tratamiento anterior, la tolerancia y la posibilidad de resistencia cruzada. EMBARAZO Y LACTANCIA. El objetivo del tratamiento de la infección por el VIH del embarazo es reducir el riesgo de toxicidad para el feto (aunque se ignora el potencial teratógeno de la mayoría de los retrovíricos), y minimizar la carga vírica y la progresión de la enfermedad de la madre, así como evitar la transmisión de la infección al neonato. Un especialista debe supervisar cuidadosamente todas las opciones de tratamiento. La monoterapia con zidovudina reduce la transmisión de la infección al neonato. Sin embargo, el tratamiento antirretrovírico combinado aumenta al máximo las posibilidades de evitar la transmisión y representa la medida óptima para la madre. Las madres lactantes infectadas por el VIH pueden transmitir la infección por el VIH a los lactantes, por lo que deben evitar la lactancia.

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PROFILAXIS DESPUÉS DE LA EXPOSICIÓN. La profilaxis con antirretrovíricos [indicación no autorizada] puede estar indicada después de la exposición a material contaminado por el VIH. En éstos se deberá solicitar el asesoramiento inmediato de los expertos; se han elaborado directrices nacionales sobre la profilaxis después de la exposición de profesionales sanitarios (por el Chief Medical Officer’s Expert Advisory Group on AIDS) y también existen normas locales. Los antirretrovíricos para la profilaxis se escogen según su eficacia y posible toxicidad. FÁRMACOS EMPLEADOS EN LA INFECCIÓN POR EL VIH. La zidovudina, un nucleósido inhibidor de la transcriptasa inversa (o «análogo de los nucleósidos») fue el primer fármaco antirretrovírico introducido en el mercado. Otros análogos inhibidores de la transcriptasa inversa son el abacavir, la didanosina, la emtricitabina, la lamivudina, la estavudina, el tenofovir y la zalcitabina. La estavudina, sobre todo con la didanosina, se asocia con un mayor riesgo de lipodistrofia y acidosis láctica, y sólo debe utilizarse si las pautas alternativas no resultan convenientes. Los inhibidores de la proteasa son el amprenavir, el atazanavir, el fosamprenavir (un profármaco del amprenavir), el indinavir, el lopinavir, el nelfinavir, el ritonavir, el saquinavir y el tipranavir. El ritonavir en dosis bajas estimula la actividad del amprenavir, atazanavir, indinavir, lopinavir, saquinavir y el tipranavir, fomentando la persistencia de las concentraciones plasmáticas de estos fármacos; el ritonavir en una dosis baja carece de actividad antivírica intrínseca. Se dispone de una asociación de lopinavir más ritonavir en dosis bajas. Los inhibidores de la proteasa se metabolizan por los sistemas enzimáticos del citocromo P450 y, en consecuencia, pueden causar interacciones farmacológicas importantes. Los inhibidores de la proteasa se asocian con lipodistrofia y efectos metabólicos (v. más adelante). Los inhibidores de la transcriptasa inversa no nucleósidos efavirenz y nevirapina actúan contra el subtipo de VIH-1 pero no de VIH-2, subtipo que se encuentra sobre todo en África. Estos fármacos pueden interaccionar con una serie de fármacos metabolizados en el hígado. La nevirapina se asocia con una alta incidencia de erupción (incluido el síndrome de StevensJohnson) y, a veces, produce una hepatitis mortal. La erupción también acompaña al efavirenz, pero suele ser más leve. El tratamiento con efavirenz se ha asociado, igualmente, con una elevación de la concentración plasmática del colesterol. La enfuvirtida, que inhibe la fusión del VIH con la célula huésped, está autorizada para combatir toda infección que no responda a una pauta con otros antirretrovíricos; la enfuvirtida debe combinarse con otros antirretrovíricos potencialmente activos. La mejoría de la función inmune como resultado de un tratamiento antirretrovírico puede producir una reacción inflamatoria en los organismos oportunistas residuales. SÍNDROME DE LIPODISTROFIA. Los efectos metabólicos asociados con el tratamiento antirretrovírico incluyen la redistribución de grasa, la resistencia insulínica y la dislipidemia; en conjunto, estos efectos se han agrupado bajo el término de síndrome de lipodistrofia. La redistribución de la grasa (con pérdida del tejido subcutáneo, aumento de la grasa abdominal, «joroba de búfalo» y aumento del tamaño de las glándulas mamarias) se asocia con pautas que contienen inhibidores de la proteasa e inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos. La dislipidemia (más los efectos adversos sobre los lípidos orgánicos) se asocia con el tratamiento antirretrovírico, en particular con los inhibidores de la proteasa que, a su vez, se asocian a la resistencia a la insulina y a la hiperglucemia. Hay que tener en cuenta los lípidos plasmáticos, la glucemia y los factores de riesgo habituales para la enfermedad aterosclerótica antes de prescribir pautas que contengan un inhibidor de la proteasa; hay que vigilar los cambios

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de los lípidos plasmáticos y de la glucemia de los pacientes tratados con inhibidores de la proteasa.

Inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos

PRECAUCIONES. Los inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos deben utilizarse con precaución en pacientes con hepatitis B o C crónicas (mayor riesgo de efectos adversos hepáticos), en insuficiencia hepática, en insuficiencia renal, y en el embarazo.

ACIDOSIS LÁCTICA. Se ha descrito una acidosis láctica potencialmente mortal, asociada con hepatomegalia y esteatosis hepática, con los inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos. Por eso, deben administrarse con precaución a los pacientes (sobre todo, a mujeres obesas) con hepatomegalia, hepatitis (en particular la hepatitis C tratada con interferón-α y ribavirina), anomalías de las enzimas hepáticas u otros factores de riesgo por hepatopatía y esteatosis hepática (incluido el abuso de alcohol). El tratamiento con inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos se suspenderá en caso de hiperlactatemia sintomática, acidosis láctica, hepatomegalia progresiva o deterioro rápido de la función hepática. EFECTOS ADVERSOS. Los efectos adversos de los inhibidores de la transcriptasa inversa nucleósidos comprenden alteraciones gastrointestinales (como náuseas, vómitos, dolor abdominal, flatulencia y diarrea), anorexia, pancreatitis, lesión hepática (v. también Acidosis láctica más arriba), disnea, tos, cefalea, insomnio, mareos, fatiga, trastornos hemáticos (entre ellos, anemia, neutropenia y trombopenia), mialgias, artralgias, erupción, urticaria y fiebre. Véanse notas anteriores sobre los efectos metabólicos y la lipodistrofia (síndrome de lipodistrofia). Información de la Agencia Española de Medicamentos (2005 y 2003). La Agencia informa sobre la falta de respuesta virológica observada en varios estudios clínicos con las combinaciones didanosina + tenofovir, didanosina + lamivudina + tenofovir y abacavir + lamivudina + tenofovir (v. notas informativas de la Agencia en www.agemed.es/alertas). Los más utilizados son: Abacavir Didanosina Emtricitabina Estavudina Lamivudina PRECAUCIONES. Los inhibidores de la proteasa provocan hiperglucemia, por lo que deben utilizarse con precaución en la diabetes. También es necesaria la precaución en pacientes con hemofilia, ya que puede aumentar el riesgo de hemorragia. Los inhibidores de la proteasa deben usarse con Tenofovir disoproxil Zalcitabina Zidovudina

Inhibidores de la proteasa

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precaución en la insuficiencia hepática. El riesgo de efectos adversos hepáticos aumenta en pacientes con hepatitis B o C crónicas. El atazanavir, el frosamprenavir y el tipranavir pueden usarse en dosis habituales en pacientes con insuficiencia renal, pero otros inhibidores de la proteasa deben usarse con precaución en la insuficiencia renal. Los inhibidores de la proteasa deben usarse también con precaución durante el embarazo. EFECTOS ADVERSOS. Los efectos adversos de los inhibidores de la proteasa comprenden trastornos gastrointestinales (como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, flatulencia), anorexia, disfunción hepática, pancreatitis; trastornos hemáticos como anemia, neutropenia y trombopenia; alteraciones del sueño, fatiga, cefalea, mareos, parestesias, mialgias, miositis, rabdomiólisis; alteraciones del gusto; rash, prurito, síndrome de Stevens-Johnson, reacciones de hipersensibilidad incluida la anafilaxia. Los más utilizados son: Amprenavir Atazanavir Fosamprenavir Indinavir Lopinavir más ritonavir Nelfinavir Ritonavir Saquinavir Tipranavir

Inhibidores de la transcriptasa inversa no nucleósidos

Efavirenz Indicaciones: en combinación con otros antirretrovíricos en la infección por el VIH. Precauciones: hepatitis B o C crónicas (mayor riesgo de efectos adversos hepáticos), insuficiencia hepática (evitar si es grave; insuficiencia renal grave; embarazo; ancianos; antecedentes de enfermedades mentales o de convulsiones. RASH. El rash es el efecto secundario más común, casi siempre en las primeras 2 semanas; suspender el tratamiento si el rash es intenso con aparición de vesículas, descamación, lesiones de mucosa o fiebre; si el rash es leve o moderado, se puede proseguir el tratamiento, pues remite, de ordinario, antes de un mes. TRASTORNOS PSIQUIÁTRICOS. Hay que advertir a los pacientes o a sus cuidadores para que soliciten la asistencia médica ante síntomas del tipo de depresión grave, psicosis o ideas de suicidio.

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Contraindicaciones: Lactancia. Efectos adversos: rash, incluido el síndrome de Stevens-Johnson (v. RASH más arriba); dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos; ansiedad, depresión, trastornos del sueño, pesadillas, mareos, cefalea, fatiga, problemas de concentración (la administración al acostarse, sobre todo en las primeras 2-4 semanas, reduce los efectos centrales); prurito; mas raramente, pancreatitis, manía, ideación suicida, amnesia, ataxia, convulsiones y visión borrosa; asimismo, insuficiencia hepática, aumento del colesterol sérico, ginecomastia, fotosensibilidad.

Nevirapina
Indicaciones: En combinación con al menos otros dos antirretrovíricos en la infección por el VIH progresiva o avanzada. Precauciones: Insuficiencia hepática, hepatitis B o C crónicas, recuentos elevados de CD4 y mujeres (todos ellos con un mayor riesgo de efectos adversos hepáticos, el laboratorio aconseja evitar la administración en mujeres con un recuento de CD4 superior a 250 células/mm3 o en hombres con un recuento de CD4 superior a 400 células/mm3, excepto si el posible beneficio supera los riesgos); embarazo. Interacciones: Insuficiencia HEPÁTICA. Se ha descrito hepatotoxicidad potencialmente grave, incluida la hepatitis fulminante mortal, casi siempre en las primeras 6 semanas; se precisa vigilar durante las primeras 18 semanas; hay que supervisar la función hepática antes del tratamiento y luego cada 2 sem durante 2 meses, luego 1 mes más tarde y, por último, de forma periódica; retirar de forma permanente si las anomalías de la función hepática se acompañan de reacción de hipersensibilidad (rash, fiebre, artralgias, mialgias, linfadenopatía, hepatitis, insuficiencia renal, eosinofilia, granulocitopenia); se debe suspender en caso de alteración grave de las pruebas hepáticas pero sin reacción de hipersensibilidad: retirar definitivamente si recurre la alteración significativa de las pruebas de la función hepática; vigilar estrechamente al paciente en caso de anomalías leves o moderadas de la función hepática sin reacción de hipersensibilidad. NOTA. Si el tratamiento se interrumpe durante más de 7 días, reanudarlo con 200 mg/día (niños: 4 mg/kg/día) y aumentar con precaución la dosis. RASH. El rash representa el efecto secundario más frecuente, casi siempre en las primeras 6 semanas; su incidencia disminuye si se empieza con dosis bajas y éstas se aumentan gradualmente; vigilar cuidadosamente las reacciones cutáneas durante las primeras 18 semanas; suspender de forma permanente en caso de que el rash sea grave o se acompañe de vesículas, lesiones orales, conjuntivitis, edema facial, malestar general o reacciones de hipersensibilidad; si la erupción es leve o moderada, se puede continuar el tratamiento sin interrupción, pero la posología no podrá incrementarse hasta que remita el rash. CONSEJO AL PACIENTE. Hay que enseñar al paciente a reconocer las reacciones de hipersensibilidad y aconsejarle que suspenda el tratamiento y que solicite la atención médica inmediata si aparecen síntomas de hepatitis, reacciones cutáneas graves o reacciones de hipersensibilidad.

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Contraindicaciones: Lactancia; insuficiencia hepática grave; profilaxis después de la exposición. Efectos adversos: rash, incluido el síndrome de Stevens-Johnson y rara vez necrólisis epidérmica tóxica (v. también Precauciones más arriba); náuseas, hepatitis (v. también Toxicidad hepática más arriba), cefalea; más rara vez, vómitos, dolor abdominal, fatiga, fiebre y mialgia; rara vez diarrea, angioedema, anafilaxia, reacciones de hipersensibilidad (pueden consistir en reacciones hepáticas y erupción, v. Toxicidad hepática más arriba), artralgias, anemia y granulocitopenia (más frecuentes entre los niños); excepcionalmente, reacciones neuropsiquiátricas. Posología: 200 mg 1 vez al día durante los primeros 14 días y luego (si no hay erupción), 200 mg 2 veces al día; niños de 2 meses a 8 años: 4 mg/kg 1 vez al día, durante los primeros 14 días y luego (si no hay erupción) 7 mg/kg 2 veces al día (400 mg/día como máximo); de 8 a 16 años (pero menos de 50 kg): 4 mg/kg 1 vez al día durante los primeros 14 días y luego (si no hay erupción), 4 mg/kg 2 veces al día (400 mg/día como máx); niños con más de 50 kg: dosis del adulto.

Otros antiretroviricos
intolerancia a otros antirretrovíricos. Precauciones:

Enfuvirtida
Indicaciones: en combinación con otros antirretrovíricos en la infección por el VIH resistente o de pacientes con

Hepatitis B o C crónicas (posiblemente mayor riesgo de efectos adversos hepáticos; insuficiencia renal; embarazo. REACCIONES DE HIPERSENSIBILIDAD. Se han notificado reacciones de hipersensibilidad del tipo de erupción, fiebre, náuseas, vómitos, escalofríos, rigidez, disminución de la presión arterial, dificultad respiratoria, glomerulonefritis y aumento de las enzimas hepáticas; suspender de inmediato si aparecen signos y síntomas de hipersensibilidad generalizada y no reexponer al paciente. CONSEJO AL PACIENTE. Hay que enseñar al paciente a reconocer los signos de hipersensibilidad y recomendarle que suspenda el tratamiento y solicite atención médica inmediata si aparecen síntomas. Contraindicaciones: Lactancia. Efectos adversos: Reacciones en el lugar de inyección; pancreatitis, enfermedad de reflujo gastroesofágico, anorexia, pérdida de peso; hipertrigliceridemia; neuropatía periférica, astenia, temblores, ansiedad, pesadillas, irritabilidad, trastornos de concentración, vértigo; neumonía, sinusitis,

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síndrome pseudogripal; diabetes mellitus; hematuria; cálculos renales, linfadenopatía; mialgia; conjuntivitis; sequedad de piel, acné, eritema, papiloma cutáneo; rara vez, reacciones de hipersensibilidad (v. Precauciones). Posología: En inyección subcutánea: adultos y adolescentes mayores de 16 años: 90 mg 2 veces al día; niños de 6 a 15 años: 2 mg/kg 2 veces al día (dosis máx 90 mg 2 veces al día).

INFECCIONES POR HERPES SIMPLE Y VARICELA ZOSTER
Los dos patógenos de herpesvirus más importantes son el virus herpes simple (herpesvirus, hominis) y el virus varicela zoster. INFECCIONES POR HERPES SIMPLE. En general las infecciones por herpes en la boca, labios y ojos están asociadas al virus herpes simple serotipo 1 (HSV-1); también pueden infectarse otras áreas de la piel, sobre todo en la inmunodeficiencia. La infección genital está asociada más frecuentemente al HSV-2 y al HSV-1. El tratamiento de la infección por herpes simple debe iniciarse lo más pronto posible y, en general, en los primeros 5 días desde su aparición. En individuos con una buena función inmunitaria, la infección leve de los ojos (herpes ocular) y de los labios (herpes labiales o aftas) se tratan con un fármaco antivírico tópico. La gingivoestomatitis herpética primaria se trata con cambios en la dieta y con analgésicos. La infección grave, infección por herpes neonatal o infección en individuos inmunodeprimidos necesita tratarse con un fármaco antivírico sistémico. La infección por herpes simple primario o genital periódico se trata con un fármaco antivírico administrado por vía oral. La persistencia de una lesión o la reaparición en un paciente inmunodeprimido puede indicar el desarrollo de la resistencia. Debe consultarse al especialista sobre cómo tratar sistémicamente la infección por herpes simple durante el embarazo. INFECCIONES POR HERPES VARICELA ZOSTER. Sin tener en cuenta la función inmune y el uso de inmunoglobulinas, los neonatos con varicela deben tratarse con un antivírico parenteral para reducir el riesgo de enfermedad grave. La varicela en niños sanos entre 1 mes y 12 años de edad suele ser leve, por lo que el tratamiento antivírico no es normalmente necesario. La varicela es más grave en adolescentes y adultos que en los niños; el tratamiento antivírico iniciado en las primeras 24 h desde que surge la erupción puede reducir la duración y gravedad de los síntomas en adultos y adolescentes sanos. En general se recomienda el tratamiento antivírico en pacientes inmunodeprimidos y en aquellos con riesgo especial (p. ej., debido a enfermedad cardiovascular o respiratoria grave, o trastorno dérmico crónico); se administra un antivírico durante 10 días con un mínimo de 7 días de tratamiento parenteral. Las mujeres embarazadas que desarrollan varicela grave pueden presentar riesgo de complicaciones, sobre todo con la varicela neumónica. Los especialistas recomiendan buscar consejo para el tratamiento de la varicela durante el embarazo.

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En el herpes zoster (herpes) el tratamiento antivírico continuado puede reducir la gravedad y la duración del dolor, las complicaciones, y las descamaciones. El tratamiento con un antivírico debe iniciarse en las primeras 72 h desde que surge la erupción, y normalmente se continúa durante 7-10 días. Los pacientes inmunodeprimidos con un riesgo alto de infección diseminada o grave deben tratarse con un fármaco antivírico parenteral. El dolor crónico que persiste después de que la erupción se haya curado (neuralgia postherpética) necesita tratarse de manera específica. Los pacientes expuestos a la varicela y que presentan un mayor riesgo de complicaciones pueden requerir profilaxis con inmunoglobulina de la varicela zoster. ELECCIÓN. El aciclovir posee actividad frente a los herpesvirus pero no los erradica. Los usos del aciclovir comprenden el tratamiento sistémico de la varicela zoster y el tratamiento sistémico y tópico del herpes simple de la piel y mucosas. El aciclovir se emplea por vía oral en las estomatitis herpéticas graves. La pomada ocular de aciclovir se utiliza para las infecciones oculares por herpes simple; se combina con un tratamiento continuado en el zoster oftálmico. El famciclovir, un profármaco del penciclovir, se parece al aciclovir y está autorizado para el herpes zoster así como para el herpes genital. El propio penciclovir se emplea en crema en el herpes simple labial. El valaciclovir es un éster del aciclovir autorizado para el herpes zoster y el herpes simple de la piel y de las mucosas (incluido el herpes genital); también está autorizado para prevenir la enfermedad por citomegalovirus después del trasplante renal. El famciclovir y el valaciclovir constituyen alternativas adecuadas al aciclovir para las lesiones orales asociadas al herpes zoster. El valaciclovir administrado 1 vez al día puede reducir el riesgo de transmisión del herpes genital a parejas heterosexuales (debe buscarse el consejo de los especialistas). La idoxuridina se ha utilizado por vía tópica en el herpes simple de la piel y de los genitales externos, con un resultado variable; su uso por vía tópica en el tratamiento del herpes zoster resulta dudoso. La inosina pranobex se ha empleado por vía oral en los herpes simples; aún no se ha demostrado su eficacia.

INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS
Las recomendaciones para el tratamiento óptimo de mantenimiento de las infecciones por el citomegalovirus (CMV) y la duración del tratamiento están cambiando constantemente. El ganciclovir se relaciona con el aciclovir pero muestra más actividad frente al citomegalovirus; asimismo, es mucho más tóxico que el aciclovir y por consiguiente debe prescribirse sólo cuando los beneficios superen los riesgos. El ganciclovir se administra en perfusión intravenosa para el tratamiento inicial de las retinitis por CMV. El ganciclovir produce una mielodepresión profunda si se administra con la zidovudina; en principio no deben combinarse estos dos preparados, sobre todo durante la fase inicial del tratamiento con el ganciclovir. La probabilidad de resistencias al ganciclovir aumenta entre los pacientes con una carga viral alta o que reciben el fármaco durante mucho tiempo; es frecuente la resistencia cruzada al cidofovir. El valaciclovir (v. más arriba) está autorizado para prevenir la enfermedad por citomegalovirus después del trasplante renal.

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El valganciclovir es un éster del ganciclovir autorizado para el tratamiento inicial y el tratamiento de mantenimiento de la retinitis por CMV en pacientes con sida. El valganciclovir también está autorizado para prevenir la enfermedad por CMV después del trasplante de órganos sólidos de un donante infectado por el citomegalovirus. El foscarnet también posee actividad frente al citomegalovirus; es tóxico y puede causar insuficiencia renal. El cidofovir se administra junto con el probenecid para tratar la retinitis por CMV en pacientes con sida cuando hay contraindicaciones para el ganciclovir y el foscarnet. El cidofovir es nefrotóxico.

HEPATITIS VÍRICA
El tratamiento de la hepatitis vírica debe iniciarlo un especialista. El tratamiento de la hepatitis vírica aguda no complicada es fundamentalmente sintomático. El tratamiento precoz de la hepatitis C aguda con interferón alfa [indicación no autorizada] puede reducir el riesgo de infección crónica. Los virus de las hepatitis B y C constituyen las causas principales de la hepatitis crónica. Para más detalles sobre la vacunación contra las hepatitis A y B véanse las secciones 14.4 (inmunización activa) y 14.5 (inmunización pasiva). HEPATITIS B CRÓNICA. El interferón alfa se utiliza para tratar la hepatitis B crónica pero su uso se encuentra limitado, ya que la tasa de respuesta es inferior al 50 % y las recaídas son frecuentes. Si no ocurre ninguna mejoría a los 3-4 meses de tratamiento, debe suspenderse el interferón alfa. El interferón alfa está contraindicado en pacientes que reciben inmunodepresores (o que los han recibido hace poco). Los laboratorios de interferón alfa contraindican su uso en la hepatopatía descompensada, pero estos pacientes pueden recibir dosis bajas con mucha cautela. El peginterferón alfa-2a también está autorizado para tratar la hepatitis B crónica y posiblemente es preferible al interferón alfa. La lamivudina se emplea para el tratamiento inicial de la hepatitis B crónica. Asimismo, se utiliza entre los pacientes con hepatopatía descompensada. El tratamiento se continuará si la eficacia no desaparece y hasta que se observe una seroconversión adecuada (consultar la ficha técnica del producto); se debe mantener durante largo tiempo en la hepatopatía descompensada. Han surgido virus de la hepatitis B con una menor sensibilidad a la lamivudina después de tratamientos prolongados. Cuando el paciente está infectado por el VIH y el virus de la hepatitis B, la lamivudina sólo debe administrarse como parte del tratamiento antirretrovírico de combinación en una dosis suficiente para tratar el VIH; el uso aislado de la lamivudina probablemente facilite la resistencia del VIH a este fármaco. El adefovir dipivoxil está autorizado para tratar la hepatitis B crónica. Es efectivo en la hepatitis B crónica, resistente a la lamivudina. Si no desaparece la eficacia, el tratamiento se mantendrá hasta que ocurra una seroconversión adecuada (consultar la ficha técnica del producto); debe aplicarse de forma prolongada a los pacientes con hepatopatía descompensada o cirrosis. HEPATITIS C CRÓNICA. Antes de iniciar el tratamiento hay que determinar el genotipo del virus infectante de la hepatitis C así como la carga vírica, ya que ésta puede afectar a la elección de la pauta de tratamiento. La combinación de ribavirina y el peginterferón alfa se emplea para tratar la hepatitis C crónica (v. Directriz NICE a continuación). La asociación de ribavirina e interferón alfa es menos efectivo que

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la de peginterferón alfa y ribavirina. El peginterferón alfa debe usarse en monoterapia si la ribavirina está contraindicada o no se tolera. La monoterapia con ribavirina es ineficaz. Directriz NICE (peginterferón alfa, interferón alfa y ribavirina en la hepatitis C crónica). NICE ha recomendado (enero de 2004) que se utilice la asociación de peginterferón alfa más ribavirina para tratar la hepatitis C crónica moderada o grave de los pacientes mayores de 18 años: • No tratados previamente con interferón alfa ni con peginterferón alfa. • Tratados previamente con interferón alfa solo o en combinación con la ribavirina. • Cuyo estado no haya respondido al peginterferón alfa en monoterapia o haya respondido pero luego haya recidivado. El peginterferón alfa sólo debe emplearse cuando la ribavirina esté contraindicada o no se tolere. El interferón alfa tanto en monoterapia como en terapia combinada debe usarse sólo si hay un riesgo especial de sufrir neutropenia y trombopenia. Los pacientes que toman interferón alfa deben pasarse al peginterferón alfa. La duración del tratamiento depende del genotipo y la carga vírica (hay disponible información completa en www.nice.org.uk/TA075).

GRIPE
El oseltamivir y el zanamivir reducen la replicación de los virus de la gripe A y B al inhibir la neuraminidasa vírica. Son más eficaces frente a la gripe si el tratamiento se inicia a las pocas horas del comienzo de los síntomas; están autorizados para su uso en las primeras 48 h. En personas sanas disminuyen el período sintomático en 1-1,5 días. El efecto del oseltamivir o del zanamivir sobre la hospitalización o sobre la mortalidad no está claro entre los sujetos con riesgo de padecer complicaciones graves de la gripe. El oseltamivir también está autorizado para la profilaxis si se administra en las primeras 48 h de la exposición o cuando circule la gripe en la comunidad; asimismo, su uso está autorizado en circunstancias excepcionales (p. ej., cuando la vacunación no cubre la cepa infectante) para prevenir la gripe en una epidemia.En los casos en los que sea necesaria la profilaxis frente a la gripe A o B y no se pueda utilizar el oseltamavir, la alternativa es el zanamivir [indicación no autorizada] administrado 10 mg/día por vía inhalatoria. La amantadina está autorizada para la profilaxis y tratamiento de la gripe A, pero ya no se recomienda (v. la directriz NICE). Directriz NICE (profilaxis y tratamiento de la gripe con oseltamivir, zanamivir y amantadina). NICE ha recomendado (febrero y septiembre de 2003) que estos fármacos no constituyen ningún sustituto de la vacunación, que continúa siendo la vía más eficaz para prevenir la gripe. Cuando circule la gripe A o B en la comunidad: • Se desaconseja la amantadina para la profilaxis después de la exposición, la profilaxis estacional o el tratamiento de la gripe. • Se desaconsejan el oseltamivir y el zanamivir para la profilaxis estacional de la gripe. • Se desaconsejan el oseltamivir y el zanamivir para la profilaxis después de la exposición, o tratamiento de la gripe de personas sanas.

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• Se recomienda el oseltamivir para la profilaxis después de la exposición de adultos y adolescentes mayores de 13 años con riesgo que no estén protegidos eficazmente por la vacuna antigripal y que hayan podido empezar a tomar oseltamivir en las primeras 48 h después del contacto cercano con una persona afectada por una enfermedad pseudogripal; la profilaxis también se recomienda para los pacientes institucionalizados (con independencia de la vacunación antigripal) que pueden empezar a tomar oseltamivir en las primeras 48 h desde que se instaure la enfermedad pseudogripal en el centro. • Se recomiendan el oseltamivir y el zanamivir (de acuerdo con la autorización británica) para tratar a los adultos de riesgo que puedan iniciar el tratamiento en las primeras 48 h de los síntomas; se aconseja el oseltamivir para tratar a los niños con riesgo que puedan iniciar el tratamiento en las primeras 48 h. Pacientes de riesgo, entre otros los mayores de 65 años o los que sufran uno o más de estos trastornos: • Enfermedad respiratoria crónica (incluida la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma) [no obstante, v. Precauciones, Zanamivir a continuación]. • Enfermedad cardiovascular importante (excluida la hipertensión). • Enfermedad renal crónica. • Inmunosupresión. • Diabetes mellitus. Las pautas de vigilancia virológica basadas en la comunidad, incluidas las de la Health Protection Agency y las del Royal College of General Practitioners, se deberán usar para indicar cuándo circula la gripe en la comunidad.

VIRUS RESPIRATORIO SINCITIAL
La ribavirina (tribavirina) inhibe una amplia gama de virus DNA y RNA. Está autorizada para su administración por inhalación en el tratamiento de la bronquiolitis grave causada por el virus respiratorio sincitial (VRS) de los lactantes, especialmente si existen otras enfermedades graves. No obstante, no hay pruebas convincentes de que la ribavirina comporte efectos beneficiosos clínicamente relevantes en la bronquiolitis por VRS. La ribavirina se administra por vía oral, junto con el peginterferón alfa o el interferón alfa, para tratar la hepatitis C crónica. Asimismo, es efectivo en la fiebre de Lassa [indicación no autorizada]. El palivizumab es un anticuerpo monoclonal indicado para prevenir la enfermedad respiratoria grave seguida de la infección por el virus respiratorio sincitial de los lactantes con alto riesgo de infección; debe prescribirse bajo supervisión del especialista y teniendo en cuenta la posibilidad de que sea necesaria la hospitalización. Está autorizado para su uso mensual durante los períodos de riesgo del VRS; la primera dosis debe administrarse antes de que empiece los períodos de riesgo del VRS.

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Tratamiento de las infecciones fúngicas
ANTIFÚNGICOS POLIÉNICOS
Los antifúngicos poliénicos comprenden la amfotericina y la nistatina; ninguno de ellos se absorbe por vía oral. Se utilizan para tratar las infecciones orales, orofaríngeas y periorales mediante aplicación tópica en la boca.

La amfotericina en perfusión intravenosa se emplea en el tratamiento de las infecciones fúngicas generalizadas y muestra actividad contra la mayoría de los hongos y levaduras. Se une mucho a las proteínas y penetra mal en los líquidos y tejidos corporales. Cuando se administra por vía parenteral, la amfotericina resulta tóxica y produce efectos adversos. Las formulaciones lipídicas de amfotericina (Abelcet, AmBisome y Amphocil) son significativamente menos tóxicas y se recomiendan cuando está contraindicada la formulación convencional de amfotericina debido a los efectos tóxicos, en particular la nefrotoxicidad o si la respuesta a la amfotericina convencional es inadecuada; las formulaciones lipídicas son más caras. La nistatina se usa principalmente en las infecciones de la piel y mucosas por Candida albicans, entre otras la candidiasis esofágica e intestinal. ANTIFÚNGICOS IMIDAZÓLICOS. Entre los antifúngicos imidazólicos se encuentran el clotrimazol, el econazol, el ketoconazol, el sulconazol y el tioconazol. Se emplean en el tratamiento local de la candidiasis vaginal y de las dermatofitosis. El ketoconazol se absorbe mejor por vía oral que otros imidazoles. Se ha asociado con hepatotoxicidad mortal; el CSM del Reino Unido ha advertido a los prescriptores para que valoren los posibles beneficios del ketoconazol frente al riesgo de hepatopatía y vigilen cuidadosamente a los pacientes, tanto desde el punto de vista clínico como bioquímico. No debe administrarse por vía oral para tratar las infecciones fúngicas superficiales. El miconazol se puede emplear de forma local en las infecciones orales; también es efectivo en las intestinales. El miconazol puede absorberse por vía sistémica después de su aplicación por vía oral en gel, ocasionando interacciones farmacológicas importantes.

Antifúngicos triazólicos

El fluconazol se absorbe en un elevado porcentaje después de su administración oral. Además, penetra adecuadamente en el líquido cefalorraquídeo y permite tratar la meningitis fúngica.

El itraconazol presenta actividad contra multitud de dermatofitos. El itraconazol en cápsulas precisa del medio ácido del estómago para su absorción óptima. El itraconazol se ha asociado con lesiones hepáticas y debe evitarse o usarse con precaución en pacientes con hepatopatías; el fluconazol se asocia menos veces con hepatotoxicidad. El voriconazol es un antifúngico de amplio espectro, autorizado para su uso en las infecciones potencialmente mortales.

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La caspofungina presenta actividad frente a especies de Aspergillus y de Candida. Se administra en perfusión intravenosa para tratar las infecciones invasivas. La flucitosina suele combinarse con la amfotericina, debido a su sinergia. Puede ocurrir una mielodepresión que limite su uso, sobre todo entre los pacientes con sida. Si se administra de forma prolongada se requiere un hemograma semanal. Durante el tratamiento puede ocurrir resistencia a la flucitosina; el antibiograma resulta esencial antes y durante el tratamiento.

Otros antifúngicos

La griseofulvina es efectiva en las dermatofitosis extendidas o intratables, pero ha sido sustituida por los antifúngicos más recientes, sobre todo en las infecciones ungueales. Es el fármaco elegido para tratar las infecciones por Trichophyton en niños. La duración del tratamiento depende del foco de infección aunque a veces se requieran varios meses. La terbinafina constituye el fármaco de elección para tratar las onicomicosis y también se utiliza en las tiñas si se considera necesario el tratamiento por vía oral. El tratamiento sistémico de las micosis habituales se expone a continuación; la mayoría de las micosis sistémicas o diseminadas precisa el tratamiento por un especialista.

ASPERGILOSIS.
La aspergilosis suele afectar al tracto respiratorio pero las formas invasivas dañan los senos paranasales, el corazón, el cerebro y la piel en pacientes severamente inmunodeprimidos. El voriconazol es el fármaco de elección; la amfotericina (en formulación de liposomas se prefiere si hay toxicidad o insuficiencia renal) y el itraconazol o el voriconazol constituyen alternativas para los pacientes que no responden al tratamiento inicial. El itraconazol también se utiliza como complemento en el tratamiento de la aspergilosis broncopulmonar alérgica [indicación no autorizada]. La caspofungina está autorizada para la aspergilosis invasiva sin respuesta a la amfotericina ni al itraconazol así como para los pacientes que no toleran la amfotericina ni el itraconazol. El Consorcio Escocés del Medicamento (marzo de 2003) no recomienda el uso de la caspofungina porque no hay datos sólidos sobre su eficacia y seguridad en el tratamiento de la aspergilosis invasiva.

CANDIDIASIS.
Muchas infecciones superficiales por Candida, por ejemplo en las infecciones de la piel se tratan de forma tópica, las infecciones extendidas o intratables requieren de un tratamiento antifúngico sistémico. La candidiasis vaginal puede tratarse con antifúngicos que actúen localmente o con fluconazol por vía oral; para los organismos resistentes, se puede administrar itraconazol por vía oral. La candidiasis bucofaríngea suele responder al tratamiento tópico; se administra fluconazol por vía oral si la infección no responde; es eficaz y se absorbe de manera fiable. El itraconazol puede utilizarse para las infecciones resistentes al fluconazol. Para las candidiasis profundas y diseminadas se emplea amfotericina en perfusión intravenosa sola o junto con la flucitosina en perfusión intravenosa; una alternativa es el fluconazol, que se administra solo en las infecciones por Candida albicans, sobre todo de los pacientes con sida. El voriconazol está autorizado para las infecciones causadas por especies de Candida resistentes al fluconazol (incluida C. krusei). El uso de la caspofungina debe restringirse al tratamiento de las infecciones por Candida resistentes al fluconazol que no respondan a la amfotericina o para los pacientes que no toleren este último fármaco.

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CRIPTOCOCOSIS.
La criptococosis es una infección rara de los pacientes inmunodeprimidos, sobre todo con sida, que pueden comprometer la vida; la meningitis criptocócica es la forma más común de meningitis fúngica. El tratamiento de elección en la meningitis criptocócica consiste en amfotericina en perfusión intravenosa con o sin flucitosina en inyección intravenosa durante 2 sem seguida de fluconazol por vía oral durante 8 sem. En la criptococosis el fluconazol, administrado en monoterapia, supone una alternativa para los pacientes con sida sin alteraciones del conocimiento. Si el paciente responde al fluconazol, éste se puede emplear para prevenir las recaídas hasta que se recupere la inmunidad. HISTOPLASMOSIS. La histoplasmosis ocurre poco en los climas templados; puede poner en peligro la vida sobre todo de las personas infectadas por el VIH. El itraconazol se utiliza para tratar a los pacientes inmunocompetentes con infecciones no meníngeas indolentes, incluida la histoplasmosis pulmonar crónica; el ketoconazol es una alternativa en pacientes inmunocompetente. La amfotericina en perfusión intravenosa se prefiere para los pacientes con infecciones fulminantes o graves. Tras un tratamiento efectivo, el itraconazol está indicado en caso de recaída.

INFECCIONES DE LA PIEL Y DE LAS UÑAS.
Las micosis cutáneas leves y localizadas (incluida la tiña corporal, la tiña crural y la tiña del pie) responden al tratamiento tópico). El tratamiento por vía sistémica (itraconazol, fluconazol o terbinafina) está indicado cuando fracasa en la vía tópica, cuando hay muchas zonas afectadas o cuando resulta difícil tratar el foco de infección, por ejemplo en las infecciones ungueales (onicomicosis) o del cuero cabelludo (tiña de la cabeza). La griseofulvina se aplica para tratar la tiña de la cabeza de los adultos y niños; se ha utilizado mucho en la tiña de otras localizaciones, pero ha sido prácticamente sustituida por los antifúngicos más recientes. Los antifúngicos imidazólicos o triazólicos por vía oral (en particular el itraconazol) y la terbinafina se emplean más frecuentemente porque poseen un espectro más amplio de actividad y requieren un tratamiento más corto. Se desconoce la utilidad de la terbinafina en el tratamiento de las especies de Microsporum (tiña del gato o del perro). La pitiriasis versicolor se puede tratar con itraconazol por vía oral si el tratamiento tópico es inefectivo; otra alternativa es el fluconazol por vía oral. La terbinafina por vía oral no es efectiva en la pitiriasis versicolor. La terbinafina y el itraconazol han sustituido prácticamente a la griseofulvina para el tratamiento sistémico de las onicomicosis, sobre todo en los dedos del pie; la terbinafina se considera el fármaco de elección. El itraconazol se puede administrar de forma intermitente en «pulsos».

PACIENTES INMUNODEPRIMIDOS.
Los pacientes inmunodeprimidos tienen especial riesgo de infecciones fúngicas y pueden recibir antifúngicos de forma profiláctica; los antifúngicos imidazólicos o triazólicos por vía oral son los más indicados para la profilaxis. El fluconazol se absorbe de manera más fiable que el itraconazol y el ketoconazol y se considera menos tóxico que el ketoconazol cuando se utiliza de forma prolongada. La amfotericina en perfusión intravenosa se emplea como tratamiento «a ciegas» de las infecciones micóticas graves. El fluconazol se utiliza para tratar las infecciones por Candida

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albicans. La caspofungina está autorizada para el tratamiento «a ciegas» de las infecciones fúngicas generalizadas (como las causadas por especies de Candida o Aspergillus) de los pacientes con neutropenia.

Antiprotozoarios
PALUDISMO
Si no se conoce la especie contagiosa o se trata de una infección mixta, el tratamiento inicial se dirigirá como si se tratara de un paludismo por P. falciparum con quinina, mefloquina, Malarone (proguanil más atovacuona) o Riamet (artemeter más lumefantrina). El paludismo por P. falciparum puede progresar rápidamente si el paciente está desprotegido y hay que plantear el tratamiento antipalúdico de todos aquellos con manifestaciones de paludismo grave y posible exposición aunque las pruebas iniciales en sangre sean negativas.

AMEBICIDAS
El metronidazol constituye el fármaco de elección para la disentería amebiana aguda invasiva puesto que resulta muy útil frente a las formas vegetativas de Entamoeba histolytica de las úlceras; en los adultos se administra en dosis de 800 mg 3 veces al día durante 5 días. El tinidazol también posee eficacia. El metronidazol y el tinidazol presentan actividad frente las amebas que han emigrado al hígado. El tratamiento con metronidazol (o tinidazol) se sigue de un ciclo de 10 días con furoato de diloxanida. El furoato de diloxanida es el fármaco de elección para los pacientes asintomáticos con quistes de E. histolytica en las heces; el metronidazol y el tinidazol son relativamente ineficaces. El furoato de diloxanida apenas presenta efectos tóxicos y se administra habitualmente en ciclos de 10 días, bien solo en caso de infección crónica o después del tratamiento con metronidazol o tinidazol. El metronidazol en dosis de 400 mg 3 veces al día durante 5-10 días es eficaz en los abscesos amebianos; el tinidazol es una alternativa. Este ciclo se puede repetir a las 2 sem si es necesario. La aspiración del absceso está indicada cuando se sospecha una rotura o no se aprecia mejoría al cabo de 72 h de tratamiento con metronidazol; a veces, hay que repetir la aspiración; la aspiración facilita la penetración del metronidazol y, si el absceso contiene más de 100 ml de pus, puede reducir el período de discapacidad si se combina con la farmacoterapia. El furoato de diloxanida no es eficaz en la amebiasis hepática pero debe administrarse un ciclo de 10 días cuando termine el tratamiento con metronidazol o tinidazol para destruir las posibles amebas intestinales.

TRICOMONICIDAS
El metronidazol es el tratamiento de elección en la infección por Trichomonas vaginalis. Se recomienda el seguimiento y el tratamiento simultáneo de los contactos sexuales. Si el metronidazol no da resultado, se puede intentar el tinidazol.

ANTIGIARDIÁSICOS
El metronidazol es el tratamiento de elección de las infecciones por Giardia lamblia y se administra por vía oral en dosis de 2 g/día durante 3 días o de 400 mg/8 h durante 5 días.

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Otros tratamientos alternativos son el tinidazol, en dosis única de 2 g, el hidrocloruro de mepacrina, en dosis de 100 mg/8 h durante 5-7 días [indicación no autorizada].

LEISHMANICIDAS
La leishmaniasis cutánea suele curar espontáneamente pero si las lesiones son extensas o poco estéticas, está indicado el tratamiento, al igual que en la leishmaniasis visceral (kala-azar). El estibogluconato de sodio, un compuesto orgánico de antimonio pentavalente, constituye el tratamiento de elección de la leishmaniasis visceral. La dosis es de 20 mg/kg/día (850 mg como máx) durante al menos 20 días, en inyección intramuscular o intravenosa; la posología varía según la región geográfica y hay que solicitar el asesoramiento de los expertos. Las lesiones cutáneas se tratan durante 10 días. La amfotericina se utiliza junto con un compuesto de antimonio, o después de éste, si las leishmaniasis visceral no responde al compuesto de antimonio solo; los efectos adversos se pueden reducir empleando amfotericina liposómica (AmBisome) en dosis de 1-3 mg/kg/día durante 10-21 días hasta alcanzar una dosis acumulativa de 21-30 mg/kg. Las demás formulaciones lipídicas de amfotericina (Abelcet y Amphocil) también parecen eficaces, pero se dispone de menos información. El isetionato de pentamidina se ha utilizado contra la leishmaniasis visceral resistente al antimonio y, a pesar de una respuesta inicial generalmente buena, la tasa de recaída es elevada; se asocia con efectos adversos graves. Otros tratamientos son la paromomicina.

TRIPANOCIDAS
La profilaxis y tratamiento de la tripanosomiasis es difícil y difiere según la cepa del microorganismo. Por eso, hay que solicitar el asesoramiento de los expertos.

FÁRMACOS CONTRA EL TOXOPLASMA
La mayoría de las infecciones producida por Toxoplasma gondii son autolimitadas y no precisa tratamiento. Entre las excepciones se encuentran los pacientes con lesión ocular (coriorretinitis toxoplásmica) o con inmunodepresión. La encefalitis toxoplásmica es una complicación frecuente del sida. El tratamiento de elección se basa en una combinación de pirimetamina y sulfadiazina administradas durante varias semanas (es imprescindible el asesoramiento de un experto). La pirimetamina es un antagonista del ácido fólico y son relativamente comunes las reacciones adversas a esta asociación (se requieren suplementos de ácido fólico y hemogramas semanales). Otras pautas comprenden las asociaciones de pirimetamina más clindamicina o claritromicina o azitromicina. Se precisa una profilaxis secundaria prolongada después del tratamiento de la toxoplasmosis del sida. Si la toxoplasmosis se contrae durante el embarazo, la infección transplacentaria puede ocasionar una grave enfermedad fetal. La espiramicina puede reducir la transmisión materna al feto.

FÁRMACOS CONTRA LA NEUMONÍA POR PNEUMOCYSTIS
La neumonía causada por Pneumocystis carinii (Pneumocystis joroveci) afecta a paciente inmunodeprimidos; es una causa frecuente de neumonía del sida. En general, la neumonía por Pneumocystis debe tratarla un experto. Se requiere una gasometría arterial para evaluar la gravedad del proceso.

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ENFERMEDAD LEVE O MODERADA. El co-trimoxazol en dosis altas es el fármaco de elección para tratar la neumonía por Pneumocystis leve o moderada. La atovacuona está autorizada para el tratamiento de la infección leve o moderada por Pneumocystis de los pacientes que no toleran el co-trimoxazol. La asociación de dapsona en dosis 100 mg/día más trimetoprima en dosis de 5 mg/kg/6-8 h se administra por vía oral para tratar la enfermedad leve o moderada [indicación no autorizada]. La combinación de clindamicina, 600 mg, por vía oral cada 8 h más primaquina, 30 mg/día por vía oral, se emplea en el tratamiento de la enfermedad leve o moderada [indicación no autorizada]; esta asociación comporta una toxicidad importante. El isetionato de pentamidina inhalado se emplea, en ocasiones, en la enfermedad leve. Se tolera mejor que la pentamidina por vía parenteral, pero sigue acompañándose de una absorción sistémica. ENFERMEDAD GRAVE. El co-trimoxazol en dosis altas, por vía oral o en perfusión intravenosa, es el fármaco de elección para tratar la neumonía grave por Pneumocystis. El isetionato de pentamidina en perfusión intravenosa supone una alternativa para los pacientes que no toleran el co-trimoxazol o no han respondido a él. El isetionato de pentamidina es un fármaco potencialmente tóxico que puede inducir una hipotensión grave durante o inmediatamente después de la perfusión. El tratamiento con corticosteroides puede salvar la vida de los pacientes con una neumonía grave por Pneumocystis (v. Tratamiento complementario más adelante). TRATAMIENTO ADYUVANTE. La prednisolona se administra por vía oral, en dosis de 50 a 80 mg/día durante 5 días (también se puede emplear hidrocortisona por vía parenteral) en las infecciones moderadas o graves asociadas con la infección por el VIH; luego, se reduce la dosis hasta completar 21 días de tratamiento. En principio, el tratamiento con corticosteroides debería iniciarse al mismo tiempo que el tratamiento anti-Pneumocystis y, en cualquier caso, no más de 24-72 h después. Los corticosteroides se retirarán antes de finalizar el tratamiento antiPneumocystis.

Antihelmínticos
FÁRMACOS CONTRA OXIUROS ENTEROBIUS VERMICULARIS
Los antihelmínticos son efectivos contra las infestaciones por oxiuros, pero su uso obliga a combinarlos con medidas de higiene para romper el ciclo de autoinfestación. El tratamiento debe aplicarse a todos los miembros de la familia. Los oxiuros adultos no sobreviven más de 6 sem y para que se desarrolle el gusano hay que ingerir los huevos y exponerlos a la acción de los jugos digestivos del tracto intestinal alto. La multiplicación directa del gusano no tiene lugar en el intestino grueso. Las hembras adultas depositan los huevos en la piel perianal, lo que causa el prurito; el rascado de la zona determina que el huevo pase de los dedos a la boca, a menudo con los alimentos ingeridos sin lavarse las manos. El lavado de las manos y el frote de las uñas antes de cada comida y después de cada visita al aseo resultan imprescindibles. Si se toma un baño inmediatamente después de levantarse, se eliminan los huevos depositados durante la noche.

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El mebendazol es el fármaco de elección para tratar la infestación por oxiuros de los pacientes de cualquier edad (pero mayores de 2 años). Se administra en una sola dosis; como las reinfestaciones son muy frecuentes, se puede administrar una segunda dosis a las 2-3 sem. La piperazina se presenta asociada a los senósidos en una especialidad que permite una sola toma.

ASCARICIDAS POR GUSANOS REDONDOS
El levamisol es muy eficaz contra Ascaris lumbricoides y suele considerarse el preparado de elección. Se tolera muy bien; se han descrito náuseas o vómitos leves en un 1 % de los pacientes tratados; se administra en una sola dosis de 120-150 mg a los adultos. El mebendazol también actúa frente a los áscaris; la dosis habitual es de 100 mg 2 veces al día, durante 3 días. La piperazina se puede administrar en una sola dosis de adulto, v. Piperazina más arriba.

FÁRMACOS CONTRA CESTODOS Tenicidas
La niclosamida es el fármaco más utilizado en las teniasis y sus efectos adversos se limitan a molestias gastrointestinales ocasionales, mareo y prurito; no presenta efecto contra las larvas del gusano. El temor a la cisticercosis en las infestaciones por Taenia solium es infundado. Aún así, merece la pena prever esta posibilidad tomando un antiemético al despertar. El prazicuantel es tan eficaz como la niclosamida y se administra en una sola dosis de 10-20 mg/kg tras un desayuno ligero (una dosis única de 25 mg/kg para Hymenolepis nana).

Hidatidosis
Los quistes causados por Echinococcus granulosus crecen lentamente y los pacientes asintomáticos no siempre requieren tratamiento. El tratamiento quirúrgico continúa representando el método preferido en muchos casos. El albendazol se utiliza junto con la cirugía para reducir el riesgo de recidiva o como tratamiento primario de los casos inoperables. La equinococosis alveolar por E. multilocularis suele causar la muerte si no se trata. La extracción quirúrgica bajo cobertura con albendazol es el tratamiento de elección pero, cuando no se puede efectuar la cirugía, los ciclos repetidos de albendazol (durante 1 año o más) pueden ayudar. El tratamiento farmacológico requiere una vigilancia cuidadosa de la función hepática.

FÁRMACOS CONTRA ANQUILOSTOMAS NECATORIASIS
Los anquilostomas viven en la parte alta del intestino delgado y traen la sangre del punto sobre el que se adhieren al huésped. Por eso, pueden ocasionar anemia ferropénica, en cuyo caso el tratamiento eficaz de la infestación exige no sólo la expulsión del gusano sino también el tratamiento de la anemia. El mebendazol muestra una actividad valiosa de amplio espectro y posee eficacia contra los anquilostomas; la dosis habitual es de 100 mg 2 veces al día, durante 3 días.

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Esquistosomicidas (bilharziasis)
Los gusanos adultos de Schistosoma haematobium viven en las zonas urogenitales y la fase adulta de S. mansoni en las venas del colon y mesenterio. S. japonicum se distribuye más ampliamente por las venas del tubo digestivo y del sistema portal. El prazicuantel es eficaz contra todos los esquistosomas humanos. La dosis es de 40 mg/kg repartidos en 2 tomas, con intervalos de 4 a 6 h, en un mismo día (60 mg/kg repartidos en 3 tomas en un mismo día, en las infestaciones por S. japonicum). No se ha descrito ningún efecto tóxico grave. De todos los Esquistosomicidas conocidos, es el que posee una combinación más atractiva de eficacia, actividad de amplio espectro y toxicidad baja. Hoy, la hicantona, la lucantona, el niridazol, la oxamniquina y el estibocaptato de sodio han quedado obsoletos.

Filaricidas
La dietilcarbamazina (no se encuentra en el mercado británico ni en el español) combate las microfilarias y las fases adultas de Loa loa, Wuchereria bancrofti y Brugia malayi. Para minimizar las reacciones, se inicia el tratamiento con una dosis de 1 mg/kg de citrato de dietilcarbamazina en el primer día y se aumenta poco a poco a lo largo de 3 días hasta 6 mg/kg/día repartidos en varias tomas; esta posología se mantiene durante 21 días y suele seguirse de una cura radical de estas infestaciones. Se precisa una supervisión médica cuidadosa, sobre todo en la primera fase del tratamiento. En las infestaciones por una cantidad importante de parásitos, puede haber una reacción febril; en el caso de Loa loa, hay un pequeño riesgo de encefalopatía. El tratamiento de estos casos requiere una supervisión cuidadosa dentro del hospital y se suspenderá ante el primer signo de lesión cerebral (se consultará enseguida al especialista). La ivermectina es muy eficaz en la oncocerquiasis y constituye hoy el fármaco de elección. La dosis única de 150 g/kg por vía oral reduce la cantidad de microfiliarias de forma prolongada. Hay que repetir el tratamiento en intervalos de 6 a 12 meses, en función de los síntomas, hasta que fallezcan los gusanos adultos. Las reacciones suelen ser leves y casi siempre adoptan la forma de un deterioro transitorio del picor y del rash. La dietilcarbamazina y la suramina no deben utilizarse más en la oncocerquiasis debido a su toxicidad.

FÁRMACOS CONTRA SERPIGINOSA)

LA

LARVA

MIGRATORIA

CUTÁNEA

(ERUPCIÓN

Las larvas del anquilostomas del perro y del gato pueden penetrar en la piel humana y producir surcos pruriginosos, de extensión lenta, generalmente en el pie. Cada surco se puede tratar con tiabendazol por vía tópica (no hay ningún preparado comercial). Las infestaciones múltiples responden a la ivermectina, albendazol o tiabendazol por vía oral.

FÁRMACOS CONTRA LA ESTRONGILOIDIASIS
Las formas adultas de Strongyloides stercoralis viven en el intestino y producen larvas que penetran en la pared intestinal e invaden los tejidos, estableciendo un ciclo de autoinfestación. El tiabendazol es el fármaco de elección para los adultos (pero los efectos adversos son mucho más acentuados entre los ancianos); se suministra en dosis de 25 mg/kg (1,5 g como máximo) cada 12 h durante 3 días. El albendazol es una alternativa con menos efectos adversos; se aplica en dosis de 400 mg 2 veces al día, durante 3 días y se repite, si es necesario, a las 3 sem.

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La ivermectina en dosis de 200 g/kg/día durante 2 días puede constituir el fármaco más eficaz contra la infestación crónica por Strongyloides.

Bibliografía
Guía de Prescripción Terapéutica. Información de medicamentos autorizados en España. www.imedicinas.com www.wikipedia.org

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LA INFECCIÓN NATUROPATÍA
7.

DESDE

LA

La toxemia interna como origen de la infección
Como punto de partida consideraremos que las inflamaciones representan unos procesos agudos y rápidos que, por medio de la supuración eliminan toxinas del cuerpo. Si estos procesos resolutivos se cortan frecuentemente por medio de antibióticos, las toxinas tienen que almacenarse en el cuerpo (principalmente en los tejidos conjuntivos) lo cual determina la enfermedad crónica y el incremento de posibilidades para el cáncer. Es el efecto del cubo de basura: se puede vaciar el cubo con frecuencia (infección) o acumular basura dejando que críe una vida propia que acabará por amenazar la casa (cáncer). Los antibióticos son sustancias extrañas que el individuo no ha elaborado con su propio esfuerzo y que le escamotean los frutos de la enfermedad, es decir la información (inmunidad específica) y el fortalecimiento (inmunidad no específica). Nosotros, desde la comprensión de los procesos infecciosos como resolución y evacuación de la toxemia interna, favoreceremos con nuestra terapéutica la labor de los órganos emunctorios y con un régimen de vida apropiado (dieta, ejercicio, respiración, etc.) el que esa toxemia nunca alcance niveles peligrosos para nuestra salud.

El papel de los microorganismos
Desde la medicina alopática y, se podría decir, desde la concepción más generalizada de la infección, los microorganismos son los enemigos que hay que combatir en todo proceso infeccioso, de ahí que la industria química y farmacéutica haya dedicado tantos esfuerzos en los últimos años para desarrollar la antibioterapia. Sin embargo nosotros queremos recoger aquí algunas ideas que rompen un poco con el concepto tradicional.

TEORÍA DEL PLEOMORFISMO
En primer lugar hablaremos del pleomorfismo. Como sabemos, la ciencia moderna se ha basado en gran medida en los estudios de Louis Pasteur, uno de los considerados padres de la Microbiología. Uno de los pilares de este pensamiento es el monomorfismo, teoría según la cual cada germen es inmutable y da lugar a una enfermedad diferente y recíprocamente, cada enfermedad es debida a un germen distinto que viene del exterior, ya que el interior de los tejidos y la sangre son estériles. En esta teoría en el contexto agente-huésped-medio ambiente, lo más importante es el agente, ignorando al huésped y el medio en que se desarrolla. Así, el estudio de cualquier enfermedad se centra en descubrir un agente infeccioso externo y las terapias se limitan a fármacos específicos que lo destruyen. Coetáneo de Pasteur, otro investigador, Antoine Bechamp desarrolló otra teoría según la cual los microorganismos podían desarrollarse a través de varias formas dentro de su ciclo de vida y, además, en la sangre normalmente habitan microbios que el llamó microzimas, los cuales tienen

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un papel importante en la fisiología. Estos organismos son llamados genéricamente endobiontes. Ejemplos serían las mitocondrias, orgánulos responsables de la producción de energía en la célula y que, según la teoría endosimbiótica de la bióloga Lynn Margullis, serían antiguas bacterias muy parecidas a las clamidias y que establecieron una relación simbiótica con su huésped, la célula eucariota. Las plaquetas también se derivarían de otros endobiontes. Estos organismos cambian de forma para adaptarse a cambios del terreno y pueden volverse patógenos. Para Bechamp esta sería la causa de enfermedad, es decir que la enfermedad viene siempre de dentro. Esta es la teoría del pleomorfismo. Claude Bernard argumentó que lo más importante en el proceso de enfermedad era el terreno del paciente. Los microbios cambian y se desarrollan como resultado de cambios en este terreno en el cual viven. Como proceso biológico la enfermedad se desarrolla dependiendo de este medio interno, en el cual el determinante fundamental es el pH. Después de Bechamp otros investigadores han continuado la labor entre ellos Gunter Enderlein, Royal Rife, Virginia Livingstone y Gaston Naessens. Con sus estudios se ha ampliado el panorama y hoy sabemos que los organismos pleomórficos cambian de virus a bacterias y luego culminan su proceso como hongos. Este fenómeno ocurre en toda la naturaleza. Los endobiontes siempre están presentes y no pueden ser removidos de las células, de modo que los síntomas de una enfermedad dependen del estadio de su desarrollo: • • • • Las fases más primitivas viven en un pH fuertemente alcalino Las fases bacterianas viven en un pH moderadamente alcalino Las forma micóticas viven en pH ácido Los virus viven en pH fuertemente ácido.

Una de las funciones de los organismos pleomórficos es ayudar a limpiar y mantener el medio interno, pero al adaptarse a este cambio en su ambiente, eventualmente llegan a volverse patógenos. En toda enfermedad crónica o degenerativa se encuentran bacterias en los tejidos. Pero aparecen como resultado final de los cambios que se operan por la forma de vida del huésped y la dieta. La enfermedad degenerativa se inicia por una relativa acidificación de los tejidos que de esta manera se oxidan y envejecen. Experimentos hechos sobre muestras de sangre muestran cosas muy curiosas, por ejemplo en pacientes con periodos de fatiga, sin diagnóstico específico, aparece un sinascito, un organismo con forma de gusano asociado a enfermedades degenerativas, de la misma manera que en pacientes de cáncer el plasma y las células rojas pueden estar llenas de gérmenes pleomórficos. No podemos obviar que, aunque la toxemia interna es una de las causas fundamentales de que nuestro terreno y nuestra inmunidad debilitada permitan el desarrollo de infecciones agudas, también existe el factor etiológico, el contagio. Desde el punto de vista del monomorfismo la pregunta sería ¿por qué es tan escaso el contagio? Deepak Chopra cita una experiencia en la que se aplicó una solución del rinovirus de la influenza (gripe) en la mucosa nasal de varios sujetos sanos. Sólo uno de cada ocho desarrolló la infección, de modo que el contagio solo es posible si el terreno del huésped lo permite. Según Robert Young, microbiólogo americano, “es la hiperacidificación del organismo debida a nuestra forma equivocada de comer y de vivir lo que causa la proliferación del hongo entre nosotros, el cual debilita el cuerpo y si no se corrige es la causa final de nuestra muerte”. Según él, todas las enfermedades no son sino resultado de una enfermedad constitucional que causa la micotoxicosis, o sea toxicidad causada por infección micótica, dado que los hongos son los grandes recicladores de los organismos muertos.

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Gunter Enderlein, discípulo Ascito Nombre para todas las fases del desarrollo de Bechamp, llevó a cabo bacteriano una exhaustiva Condrito Nombre para las fases más primitivas clasificación y descripción Cistito Michito con núcleo polidinámico de los procesos de los Diocotecito Coloidetecito lleno de núcleos muy pequeños gérmenes en los Filum Unificación linear de varios protistos organismos superiores en Coloidetecito Célula sin núcleo su libro Ciclogenia de las Mich Simprotisto en su función de núcleo en una célula bacterias. Para él, los Michito Primera célula bacteriana, con un solo núcleo endobiontes son fases no Protisto Forma más primitiva de cada microbio patógenas de dos hongos Espermia Célula sexual Mucor racemosus y Simplasto Unificación de todas las fases Simprotisto Unificación de varios protistos (forma esférica) Aspergillus Níger, que no Sinascito Todas las fases bacterianas con núcleo múltiple se ven en la sangre pero Sistatogenia Tendencia de las unidades primitivas a juntarse y se cultivan en laboratorio a crear una forma más estable partir de los protistos que Tecito Michito con más de ocho núcleos aparecen en los Trombocito Michito con dos a ocho núcleos cadáveres. Mientras Clasificación de Enderlein Enderlein pensaba que estos gérmenes entraban a las células como parásitos, Bechamp creía que siempre habían estado ahí y eran la esencia misma de la vida. Para mantener el ambiente adecuado, cada microbio produce un ácido: Mucor racemosus: ácido láctico Aspergillus Níger: ácido cítrico Para Enderlein protistos y condritos son completamente inocuos y tienen un importante papel regulador al reducir formas virulentas a otras más primitivas al copular (unirse) a ellas. Para él no es la célula la unidad más pequeña de vida, sino el protisto (o la microzima de Bechamp, o la somátide o coloides de vida de Gaston Naessens). El protisto sería una partícula de entre 0,01 y 0,0001 micras de diámetro. Varios protistos podrían agruparse en forma de coágulos llamados simplastos los cuales pueden bloquear los vasos sanguíneos con serias consecuencias. Los simplastos pueden formarse de coloides, trombocitos, eritrocitos, leucocitos o una mezcla de ellos. A medida que el medio interno se vuelve más ácido los protistos se juntan en forma de hilos de los que brotan glóbulos o gránulos primitivos (simprotistos). Si el medio interno se ensucia aún más, los condritos libres forman círculos cerrando el hilo que componen, y quedando las cabezas de simprotistos juntas para formar el mich. Alrededor del mich se depositan varios protistos que favorecen el desarrollo de esta célula primitiva. Esta reserva viviente crece más y más rodeando la esfera y así nace la primera célula o bacteria esférica llamada michito. A través de la división, la esfera bacteriana se convierte en el origen de un micrococo con dos núcleos (diprotisto) de los que se derivan los bacilos. En estudios de microscopía, la bacteria Leptotrichia buccalis, presente habitualmente en la boca e inofensiva, se transforma en una forma bacilar. Según esta teoría, tanto los gérmenes de tipo coco (estreptococo, estafilococo y similares) como los bacilos (E. coli, pseudomonas) derivarían de las mismas células rojas y blancas de la sangre. Existen fotos en las cuales se ven formas bacilares saliendo de eritrocitos de un paciente de cáncer, lo que indicaría que el equilibrio ácidobase está comprometido y hay acidosis. Nuestra civilización facilita esto con los fertilizantes artificiales, conservantes, colorantes, polución y sobre todo nuestra dieta que literalmente engorda al endobionte por su alto contenido en

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proteínas y azúcares. Tan pronto como el equilibrio sanguíneo se acidifica de forma continuada, las formas endobiontes se agregan y se convierten en ladrones de proteínas, provocando la alteración permanente del equilibrio. Los protistos normales y saludables son creados de proteína vegetal. Basándose en esta teoría Enderlein explicó la existencia de megacariocitos, megaloblastos en la anemia perniciosa, macrocitos, reticulocitos, no como estadios en la formación de células sanguíneas sino como células infestadas de colonias de endobiontes. Royal R. Rife, por su parte indicó que sólo existen diez gérmenes distintos y que los demás son adaptaciones de pleomórficos a la toxicidad o cambios de pH del terreno. Así es desarrollo de Escherichia coli sería: Escherichia coli Salmonella typhi Mycobacterium tuberculosum Formas micóticas BX (bacteria X) BY (bacteria Y) Rife aisló la BX de todos los tumores cancerosos y la BY de todos los sarcomas. El cambio de una forma a otra se daba en unas 36 horas.

HAMER Y LOS MICROBIOS
Es interesante incluir aquí una pequeña parte de la medicina de Hamer para redundar en esta otra visión del papel de los microbios en el organismo. Para él, todo cáncer o enfermedad equivalente al cáncer es un programa biológico especial adecuado (SBS) y comienza por un DHS (Dirk Hamer Syndrom) o lo que es lo mismo un choque conflictivo biológico extremadamente brutal, vivido en soledad y se localiza en los tres niveles: psíquico, cerebral y orgánico. Todas las enfermedades existentes son siempre una fase de conflicto (activo o solucionado). De las 1000 enfermedades de la medicina, hay aproximadamente 500 enfermedades frías (cáncer, angina de pecho, esclerosis en placa, depresión, trastornos mentales, etc.) y otras 500 que llamaríamos calientes (infecciones, reumatismo, leucemia, osteosarcoma, Hodgkin, etc.). Las enfermedades frías son una fase del SBS en simpaticotonía, mientras las enfermedades calientes serían una fase de vagotonía (gripe u otra infección) o de resolución. Para centrar nuestro tema revisemos dos de las cinco leyes biológicas:

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La tercera ley biológica. El sistema ontogenético de las «enfermedades».
(Cáncer o equivalentes al cáncer) como SBS (programa biológico especial adecuado).

En el esquema, se disciernen dos zonas: una zona inferior amarilla y una zona superior roja. La parte amarilla corresponde con el cerebro antiguo: formado por tronco cerebral (zona amarilla del esquema del cerebro), y el cerebelo o mesodermo cerebeloso (zona amarilla con estrías naranjas), que proviene de la hoja embrionaria media o mesodermo. La parte roja es cerebro nuevo, formado por mesodermo cerebral y ectodermo. Miremos otra vez el esquema: podemos ver que al nivel del cerebro antiguo, la fase activa del conflicto se caracteriza por una multiplicación celular; luego, durante la fase de curación, después de la solución del conflicto (CL), que llamamos también fase post-conflictolítica (o fase PCL), el tumor se verá eliminado por micobacterias (tuberculosis). En lo que concierne el cerebro (zona roja), es todo lo contrario: en fase activa del conflicto, hay destrucción celular (necrosis y úlcera) y en fase PCL, aquellas necrosis y úlceras serán rellenadas y curadas. La restitución y la curación de las necrosis y de las úlceras en fase PCL fueron llamadas cánceres y sarcomas, ya que entonces se notaba una multiplicación de células y núcleos gruesos (mitosis). En realidad, aquello ocurría con el propósito de la curación, mas nadie lo sabía. La llave del misterio es que tenemos también que tener en cuenta la hoja embrionaria y la localización del relé cerebral específico al órgano. Así, ahora podemos muy claramente clasificar todos los cánceres y las enfermedades equivalentes al cáncer (que no eran más que una de las fases) y podemos encontrar del mismo modo, los síntomas y las relaciones de la fase complementaria. Con la tercera ley biológica, podemos comprender las causas, la base de todos los fenómenos de la naturaleza en la medicina:

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Podemos comprender que los SBS de cada hoja embrionaria son unos hechos que vuelven con regularidad tanto en nosotros como en todas las criaturas, unos hechos programados en nuestro cerebro desde hace millones de años, que se desarrollan más o menos del mismo modo, igualmente desde hace millones de años. Nos está dado comprender ahora por qué aquellos fenómenos adecuados fueron creados por la naturaleza de distintos modos, ya que existen varias hojas embrionarias. Podemos saber por qué no nos era posible comprender el cáncer, mientras no habíamos entendido las causas y los efectos y, sobre todo, el mecanismo de creación de nuestra evolución en relación con nuestros programas conflictivos biológicos. Es la razón por la que, en nuestra ignorancia, siempre habíamos pretendido que el cáncer era inembargable, maligno, que se trataba de un fenómeno totalmente incontrolable y que evolucionaba de una manera salvaje, que nadie podía entender. El cáncer y todas las demás supuestas enfermedades que comprendemos ahora como programas biológicos adecuados (SBS) son de lo más sensato, lógico y comprensíble. Todo está gobernado por las cinco leyes biológicas de la naturaleza.

La cuarta ley biológica. “El sistema ontogenético de los microbios”.

En este esquema, es fácil establecer la correlación entre la hoja embrionaria del órgano, el relé cerebral y los microbios.

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Como podíamos esperar, unos sectores límites de las hojas embrionarias se superponen: por ejemplo, los órganos gobernados por el cerebelo tal como el corion (dermis), el pericardio (envoltura del corazón), la pleura (membrana envolviendo el pulmón) y el peritoneo (membrana cubriendo el interior de la pared abdominal) son labrados por las micobacterias (tuberculosis) pero también pueden ser ayudados por las bacterias que contribuirán a la caseificación bajo forma de sobreinfección. Aquella ayuda parece sin embargo limitada, parece no afectar más que el tejido conjuntivo (interno) intersticial al borde del coríon o del mesotelioma (nombre dado al cáncer del peritoneo, de la pleura o del pericardio). Consideramos los microbios como agentes perjudiciales que tenemos que destruir a toda costa. Es insensato. Tenemos una necesidad urgente de microbios, de todos los microbios presentes bajo nuestra latitud. Si por razones de higiene no tuviéramos ya micobacterias, no podríamos en adelante evacuar nuestros tumores en fase de curación. Aquello tiene consecuencias desastrosas para gran número de tumores. Para un cáncer de la glándula tiroides por ejemplo, aquello quiere decir que, aún cuando el conflicto esté solucionado, si no puede ser evacuado, una gran cantidad de tiroxina seguirá siendo producida, lo que, desde un punto de vista biológico, es totalmente absurdo. La única razón para que así sea es la ausencia de micobacterias que normalmente destruirían el tumor y restablecerían el nivel de tiroxina hasta la vuelta a la normalidad. Ocurre lo mismo con el cáncer del intestino grueso. Enormes complicaciones no pueden ser evitadas más que por una intervención quirúrgica, en ausencia de micobacterias. Las micobacterias Existen desde casi tanto tiempo como los unicelulares, desde hace mucho más tiempo, pues, que los animales o el ser humano. Tienen un papel bien determinado, deben caseificar y destruir los tumores gobernados por el cerebelo y el tronco cerebral en cuanto empiece la fase de curación (conflictolisis). Pero, como los tumores que deben corroer cuando estas hayan cumplido con su función, las micobacterias se desarrollan igualmente en la fase activa del conflicto (fase CA). Puede parecernos extraño, porque pensamos casi siempre en las bacterias tales como el estafilococo o el estreptococo, y cuando las cultivamos, necesitamos un terreno caliente. Ahora entendemos por qué apenas podíamos cultivar bacterias in vitro. En un terreno vivo como el embrión de un polluelo, su crecimiento es débil, casi nulo. Hemos dilucidado el misterio: las micobacterias se desarrollan sólo cuando el bacteriólogo, durante sus manipulaciones, inflije al embrión un conflicto biológico activo. Pero como no conoce la Nueva Medicina, no podía imaginar que sus manipulaciones pudiesen herir al embrión y ser responsables de esta magra cosecha. Las micobacteria serán consideradas, pues, como no cultivables. Sabemos ahora que las micobacterias, llamadas también bacilos ácido-resistentes ya que los ácidos gástricos no los pueden destruir, tienen que estar presentes a partir del DHS. Si las recibimos una vez la fase PCL empezada, ya no nos sirven de nada para este preciso SBS, dado que sólo se pueden multiplicar en fase activa del conflicto. Visiblemente, nuestro organismo, en perfecta armonía con su aliada la micobacteria, no producirá más que bacilos ácido-resistentes necesarios a la caseificación y a la evacuación del tumor.

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Las bacterias Para las bacterias, es distinto. Pertenecen a los órganos gobernados por la médula cerebral (zona roja): se trata del mesodermo (hoja embrionaria media). Como los órganos gobernados por la médula cerebral, se caracterizan por una división celular en fase de curación, a saber: se multiplican durante la fase PCL. Para esta multiplicación, privilegian los edemas, es decir un entorno líquido y caliente. Si llamábamos abscesos fríos los fenómenos de curación tuberculosos (caseificación de los tumores), aunque tuviesen lugar en fase PCL, los fenómenos que se deben a las bacterias son abscesos calientes. Es decir, las micobacterias pertenecen al nivel del cerebro antiguo (zona amarilla) y se comportan como todos los tumores: se dividen en fase de conflicto activo. En cambio, las bacterias pertenecen al nivel del cerebro (zona roja) y actúan como todos los órganos gobernados por éste, particularmente como los órganos gobernados por la médula cerebral: hay multiplicación celular en fase de curación (fase PCL). Es la razón por la que las bacterias se multiplican sólo en fase de conflictolisis (CL). Los virus en relación con los órganos gobernados por el córtex cerebral se multiplican exclusivamente en fase PCL, como veremos más adelante. Vemos, pues, que los microbios se integran plenamente al proceso biológico de los SBS. Crecieron como lo hicimos nosotros, y para nosotros. Son igualmente una parte del todo, un anillo de la cadena, lo que ignorábamos. Por eso intentamos ciegamente destruir aquellos aliados con antibióticos o sulfamidas. No son los microbios los que nos matan sino el enorme edema que se forma en el cerebro si el conflicto dura demasiado. Nos queda una cosa por descubrir: las bacterias pueden hacer e igualmente, en cierta medida, deshacer. Los cirujanos utilizan este hecho, descubierto hace 50 años. Por ejemplo, abren una fractura conminutiva por perforación con una serie de puntas permanentes y la dejan abierta, porque una fractura abierta accesible a las bacterias se cura más rápidamente que cuando la llaga está cerrada. Las bacterias, pues, facilitan la reconstitución, pero también quitan los fragmentos de huesos inútiles que quedan. Su función principal es la reconstitución. Los virus No se trata de organismos vivos propiamente dicho, tales como las bacterias, más bien se trata de moléculas proteínicas complejas que se multiplican exclusivamente en fase de curación después de la solución del conflicto y que ayudan a la reconstrucción de la úlcera de la piel o de las mucosas. Hablamos únicamente de los tejidos de las mucosas del epitelio pavimentoso de las hojas embrionarias externas (ectodermo). Parecen ser unos catalizadores amicales, tales como los conocemos en química: unas substancias que, por su presencia, producen un efecto sin transformar el proceso químico. Los virus se verán rechazados una vez acabado el trabajo. Toda fase de curación en la que unos virus deben intervenir cuando se trata de órganos gobernados por el córtex cerebral se desarrolla mucho mejor en presencia de virus. Si durante un período, creímos tener que alejar todo virus, ya no es igual hoy en día: hasta debemos procurar que los virus correspondiendo a cierta fase de curación estén presentes.

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A pesar de que en nuestra sociedad hayamos desarrollado una cierta psicosis contra los microbios y esterilicemos continuamente nuestros hogares y nuestros alimentos con productos cada vez más agresivos, algunos gérmenes patógenos que habían sido eliminados comienzan a volver desde países en los que el sistema de salud no está tan avanzado dando lugar a brotes de enfermedades que parecían ya erradicadas. A esto se une que muchas especies de microorganismos han creado resistencias frente a los antibióticos al uso, lo que complica el tratamiento y crea las llamadas infecciones nosocomiales, por desgracia causa de graves septicemias. Este hecho hace que, a pesar de entender la enfermedad infecciosa como proceso de limpieza orgánica, debamos tener en cuenta la gravedad de los síntomas y el alcance de los daños tisulares producidos por un microbio o sus toxinas, y utilizar las herramientas, antibióticos incluidos, que se requieran en cada caso, siempre trabajando a favor del terreno y nunca en contra de él.

El ayuno como método de desintoxicación
Desde las terapias naturales una de las formas más importantes de superar las infecciones, sobre todo si son recurrentes y muestran un terreno con elevada predisposición a padecerlas, es desintoxicar el cuerpo. En diferentes medicinas tradicionales como el Naturismo, el Ayurveda, la Medicina Tradicional China, se utiliza el ayuno como método curativo. En la actualidad, en nuestro medio ambiente, existe una gran cantidad de productos tóxicos; muchos de ellos, cuando son absorbidos por nuestro organismo, al ser sustancias lipófilas (que tienen afinidad por las grasas), son almacenados por el tejido graso y con ello se evitan mayores intoxicaciones. Pero, en situaciones de gasto de este tejido graso, esos tóxicos se ponen en circulación y pueden causar problemas; por ello, debemos tener especiales cuidados durante el ayuno. Los tóxicos lipófilos tienen facilidad para penetrar en nuestro organismo y almacenarse: Pasan bien a través de las membranas celulares (de naturaleza grasa) Pasan directamente por los vasos quilíferos a la linfa y de ésta, a la sangre, sin pasar por el filtro desintoxicante del hígado. Si no son transportados en sangre en el seno de las lipoproteínas, van directamente a las células grasas. Un ejemplo de esto son los anestésicos, que se acumulan en el tejido adiposo.

Cuando no se eliminan por riñón o bilis, son reabsorbidos. La única vía es el hígado y éste tiene una capacidad limitada de evitar esas toxinas. Si el hígado se sobrecarga, puede sobrevenir alguna alteración hepática. Las funciones de asimilación y de producción energética (que son también realizadas por las células hepáticas) se ven alteradas. Se sufre entonces fatiga, hipoglucemia, acetonemia, enfriamiento, infecciones, envejecimiento. Es importante vigilar el estado general durante y después de un ayuno o una pérdida de peso. Si estas sustancias se han eliminado, habrá una mejoría posterior. Si es necesario algún tipo de ayuda médica, podemos utilizar sin peligro productos homeopáticos. Büchinger dice que en ciertos casos clínicos da buen resultado la ayuda de la Homeopatía para finalizar el ayuno, e incluso ayuda a encauzar la eliminación producida por el ayuno. También Büchinger propone la práctica durante el ayuno de masajes de drenaje linfático y la realización del método Roeder, que consiste en una absorción mecánica de las secreciones de

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las amígdalas; este procedimiento aligera el trabajo de desintoxicación y activa el sistema linfático; además produce un estímulo reflejo de la hipófisis y regula e influye sobre procesos hormonales. En todo este proceso de eliminación vamos a estar muy atentos a: La limpieza de la piel, asearla muy bien a lo largo del día. La limpieza de la lengua y la boca, por la cual estamos eliminando abundante saburra lingual. En la mujer puede aumentar el flujo vaginal; hay que dejar que se limpie solo y se autorregule la flora. Mejorar la respiración, para eliminar más CO2. Aumentar la cantidad de bebida, para eliminar más en orina. Si pasan días sin defecar, podemos ayudar con alguna toma de cloruro de magnesio. También se produce en ocasiones eliminación de impurezas anímicas, para lo cual Utilizaremos el sueño. Dormir bien durante los días de ayuno.

INDICACIONES DEL AYUNO
A) Terapia inespecífica de aplicación general como estímulo de la vis natura medicatrix B) Terapia específica en los siguientes procesos: 1. Metabólicos: Obesidad Hipertensión arterial Hiperlipemia Hiperglucemia Poliglobulia Hiperuricemia Amiloidosis 2. Alteraciones cardiacas y arterioesclerosis 3. Infecciones agudas 4. Alteraciones reumáticas, agudas y crónicas 5. " dermatológicas 6. " alérgicas 7. " venosas 8. " gastrointestinales 9. " psíquicas y nerviosas 10. " renales 11. " oftálmicas 12. Neoplasias 13. Traumatismos 14. Recambio de pool proteíco

El ayuno está indicado en INFECCIONES AGUDAS. Es una indicación relativa, siempre que el enfermo esté con anorexia (falta de apetito) unida a la fiebre: Se produce destrucción de bacterias. Son interesantes los casos recogidos por BIDAURRÁZAGA en una epidemia de tifus. Inhibe la diseminación y el crecimiento de virus. Aumenta la capacidad defensiva de la sangre y celular, (linfocitos T y B). MURRAY, 1.973 en Nigeria y 1.975 en Etiopía, con victimas del hambre, observó que las poblaciones nómadas, durante los periodos de inanición, tenían una escasa

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incidencia de T.B.C. paludismo y brucelosis clínicamente manifiesta y estas aumentaban al ser realimentados en los campos de refugiados. PALMBLED, 1.977, en personal militar sometido a 10 días de ayuno y EDWARD J. WINS, en 1.986, con pacientes obesos, comprobaron el estímulo de los mecanismos inmunitarios a través del ayuno. Acrecienta la eliminación de sustancias tóxicas y patológicas. También hemos recogido en la literatura existente algún caso de Sida tratado con éxito mediante el ayuno. (OWEWN 1993.) El ayuno a veces, como la propia enfermedad, es una forma de recuperar el equilibrio, es parte de un sistema de regulación amplio al servicio de la evolución. Como preventivo para personas sabias, es una indicación de rutina, al igual que se cambia el aceite del motor del coche, conviene al menos una vez al año hacer recambio de grasas. En los mayores de 40 años habría una indicación especial, más vale prevenir que curar. Con el ayuno provocamos la enfermedad antes de que venga, se insta al cuerpo a recuperar el equilibrio. El ayuno ayuda a explorar y ver los límites del propio cuerpo; destaca su capacidad de hacer reacción junto a la sintomatología de la enfermedad para recuperar el equilibrio de la salud. Lützner insiste que, si bien el ayuno es terapia y remedio de muchas enfermedades, sobre todo durante su práctica, debemos insistir en la parte sana del paciente y estimular su salud, aplicando la terapia según el paciente la pueda soportar y que así sienta cómo la salud crece en él a la vez que se hace autorresponsable de su mejoría y se implica totalmente en su curación. El ayuno ofrece una perspectiva más allá de lo cotidiano, demostrando capacidades latentes de nuestro cuerpo que no ponemos en marcha habitualmente, pero que conociéndolas y activándolas nos dan un mayor margen de reacción ante la enfermedad y ante la evolución de la propia vida.

CONTRAINDICACIONES DEL AYUNO
Mala nutrición o desnutrición. Al no haber reservas, no se puede vivir de ellas durante el ayuno. En algún tipo de enfermedad con pérdida de reservas: cáncer, TBC. En enfermedades en las que no se tiene control de la voluntad. En alteraciones nerviosas o cansancio. Señalar aquí las alteraciones cardiacas en ayunos modificados con proteínas; aunque no se han referido muchos casos, éstos fueron bien descritos y sentaron las no recomendaciones de dar proteínas tanto durante el ayuno como durante la realimentación los primeros días (BROW, 1978).

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Obesidad, sistema inmune e infecciones
La indicación más precisa del ayuno será el exceso de peso y sobre este aspecto hay bastantes estudios: (SÖRBIS R., NILSON; GRANDE COVIAN; BÜCHINGER; ANTZSCHEL VERMEULEN ). Según un estudio realizado por M. Muñoz, R. A. Mazure y J. M. Culebras, de la Facultad de Medicina. Universidad de Málaga y el Servicio de Cirugía del Hospital de León, respectivamente, la obesidad influye negativamente sobre el sistema inmune. Según ellos junto al notable aumento de la prevalencia de la obesidad en los países desarrollados, aparece un incremento paralelo de las enfermedades crónicas asociadas. La morbilidad secundaria al sobrepeso y la obesidad incluye, además de diabetes tipo 2, dislipemia, hipertensión, enfermedad coronaria, enfermedad cerebro vascular, colelitiasis, osteoartritis, insuficiencia cardiaca, síndrome de apnea del sueño, alteraciones menstruales, esterilidad y alteraciones psicológicas, una mayor susceptibilidad a padecer algunos tipos de cáncer e infecciones, hay mayor riesgo de bacteriemia y una prolongación del tiempo de cicatrización de las heridas tras intervenciones quirúrgicas. Todo ello indica que la obesidad ejerce efectos negativos sobre los componentes del sistema inmune y su función. La obesidad es un problema de salud pública. Algunos autores consideran que alcanza actualmente la dimensión de pandemia en los Estados Unidos. En España, la prevalencia de sobrepeso y obesidad -es decir índices de masa corporal (IMC) superiores a 24-, alcanzaría ya el 48,9% de los hombres y el 42% de las mujeres. La obesidad es una enfermedad enormemente compleja en la que participan una serie de factores fisiológicos, metabólicos, genéticos, económicos, culturales, emocionales, etc. Todos estos factores se imbrican en el mecanismo etiopatogénico, aún no completamente esclarecido, de una enfermedad que ha adquirido unas dimensiones epidémicas, y cuyas consecuencias tienen quizá un alcance que todavía desconocemos. Los cambios inmunológicos que se producen en la obesidad afectan tanto a la inmunidad humoral, sobre todo a la secreción de anticuerpos, como a la inmunidad celular, especialmente al recuento de leucocitos y subpoblaciones linfocitarias y a la proliferación de linfocitos en respuesta a mitógenos. En la actualidad se sabe que el tejido adiposo, además de su función de almacenamiento de reservas energéticas en forma de triglicéridos, tiene importantes funciones como órgano endocrino, productor de diversas hormonas y otras moléculas de señalización. Algunas de dichas moléculas secretadas por el tejido adiposo, como la leptina, están activamente implicadas en la homeostasis energética y en la regulación de la función inmune. La leptina, principalmente secretada por los adipocitos, pertenece a la familia de las citocinas (estructuralmente similar a IL-5, IL-6 e IL-15) y sus concentraciones plasmáticas se correlacionan con la masa grasa y responden a los cambios en el balance energético. En este contexto, la leptina tendría como principal efecto actuar sobre el sistema nervioso central e inhibir la ingesta para regular los depósitos de energía. Adicionalmente, aumenta el metabolismo basal, estimula la oxidación de ácidos grasos y modula la funcionalidad de la células ß del páncreas. Por ello, se pensó que un déficit de leptina podría ser la causa de la obesidad; sin embargo, se ha observado que la mayor parte de los obesos tienen niveles elevados de leptina. Lo que ocurre es que estos individuos no tienen un déficit de producción de leptina, sino que en muchos casos lo que existe es un fallo en el transportador de leptina desde la sangre al interior del SNC, a través de la barrera hematoencefálica, y/o una resistencia periférica a la leptina (fallan los receptores celulares).

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Por ello, inicialmente, la leptina fue considerada como una hormona anti-obesidad, pero las evidencias experimentales han demostrado los efectos de esta molécula sobre la función reproductora, la hematopoyesis, la angiogénesis, la homeostasis de los órganos linfoides y las funciones de los linfocitos T. Dado que las acciones de la leptina están mediadas a través de su unión a receptores específicos (estructuralmente similares a los receptores de citocinas hematopoyéticas), estos datos indican que no sólo tenemos receptores de leptina a nivel de las células del sistema nervioso, sino que éstos están presentes en otras muchas células de nuestro organismo. Más específicamente, la leptina: estimula la proliferación y activación de células mononucleares periféricas estimula la producción de citocinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α) por los monocitos circulantes potencia la activación de linfocitos a agentes mitógenos como fitohemaglutinina o concanavalina A inhibe la producción de linfocitos T de memoria aumenta la producción de linfocitos B estimula la producción de citocinas tipo Th1 (IL-2, IFN-γ) por los linfocitos13. El posible mecanismo de acción de la leptina sobre las células del sistema inmune se esquematiza en la figura 1. La leptina estimula a los monocitos haciendo que expresen más receptores de leptina, y del mismo modo actúa sobre los linfocitos T haciendo que expresen más receptores de leptina y activándolos. Como consecuencia de ello, se va a producir una liberación de citocinas proinflamatorias por parte de los monocitos; estas citocinas producen una estimulación de los linfocitos T los cuales responden aumentando la producción de IL-2 y de IFN-γ, dos citocinas de la respuesta Th1 (fig. 1). La respuesta Th1 es inmunoprotectora, pero también es proinflamatoria y, por lo tanto, una respuesta Th1 exagerada es perjudicial. Por tanto, podríamos considerar la obesidad como una enfermedad inflamatoria en la cual se observan frecuentemente niveles altos de leptina circulante.

Fig. 1.-Posible mecanismo de activación de las células mononucleares por la leptina (Modificado de Sánchez-Margalet y cols., 2003)12.

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Como ya hemos indicado anteriormente, la leptina se produce fundamentalmente en el tejido adiposo y, por tanto, en aquellos individuos que tienen escaso panículo adiposo los niveles circulantes de leptina serán bajos. De hecho se ha visto que los niños desnutridos tienen niveles bajos de leptina y que esos niveles bajos se correlacionan con una disminución de la respuesta linfoproliferativa ante una agresión. La hipoleptinemia conduciría a un aumento de la susceptibilidad a la infección debido a una disminución de la activación de los linfocitos T helper y a un efecto directo sobre el timo. Además, cuando estos niños son realimentados y ganan peso, los niveles de leptina se normalizan, y ello va en paralelo con un aumento en la actividad Th1. Por otra parte, se ha visto que el déficit congénito de leptina se asocia con una mayor incidencia de infecciones y de mortalidad. Sin embargo, en los pocos individuos que presentan esta deficiencia genética, la administración de leptina exógena restaura la funcionalidad de sus linfocitos T, lo que viene a demostrar la existencia de un efecto directo de la leptina sobre las células T. Por el contrario, un exceso de leptina, a través de la estimulación de respuestas Th1, aumentaría la susceptibilidad a las enfermedades autoinmunes, como sugieren algunos estudios experimentales. Dado que las mujeres son relativamente hiperleptinémicas (al presentar una mayor masa grasa) y tienen una mayor propensión que los hombres a padecer enfermedades autoinmunes, estas observaciones sugieren un papel de la leptina en una susceptibilidad género-dependiente a la autoinmunidad. Al mismo tiempo, abren una posible vía de tratamiento de las enfermedades inflamatorias y autoinmunes mediadas por células mediante la utilización de anticuerpos anti-leptina. De este modo, los niveles excesivos de leptina, en los individuos con sobrepeso, podrían jugar un papel en el desarrollo de patologías mediadas por una exacerbación de la respuesta inmune. Así, la leptina, junto con otras citocinas como IL-6 o TNFα, podrían acelerar el desarrollo de arteriosclerosis, diabetes mellitus tipo 2, o Síndrome X; todas ellas enfermedades inflamatorias o inmunológicas. Por último, pero no menos importante, la forma más común de obesidad humana, caracterizada por una hiperleptinemia que origina una resistencia a la leptina a nivel central y periférico, se asocia con una incidencia aumentada de infecciones. En este contexto, la desensibilización del receptor de leptina es percibida por las células T como un estado de deficiencia de leptina, lo que conduce a una disfunción del sistema inmune similar a la producida por la malnutrición y el déficit congénito de leptina.

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Fig. 2.-Equilibrio entre susceptibilidad a la infección y susceptibilidad autoinmunidad: posible papel de la leptina (Modificado de Materese y cols., 20021.

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En conclusión, la respuesta inmune puede verse profundamente afectada por la obesidad, jugando la leptina un importante papel, como se muestra en la figura 2. La leptina tendría varias funciones: Sería una señal clave en control de la ingesta. Esto hace que ingiramos alimentos en función de las necesidades; de modo que cuando disminuye su producción o cuando no puede ejercer esta función sobre el sistema nervioso central, por alteraciones en su transporte a través de la barrera hematoencefálica, sobreviene la obesidad. La leptina está muy relacionada con la patología inflamatoria y autoinmune, de manera que aquellos individuos con IMC muy alto suelen fallecer de enfermedad cardiovascular, cáncer, patología respiratoria, síndrome X, diabetes, mientras que los individuos con IMC muy bajo mueren más por patologías digestivas o respiratorias, que muchas veces son la causa de este bajo peso. Finalmente, el déficit congénito o adquirido de leptina o la resistencia a la leptina por déficit de receptores o de-sensibilización de los mismos conduce a un aumento de la susceptibilidad a las enfermedades infecciosas. Después de todo lo visto de la relación entre obesidad e infecciones, conviene tener en cuenta si se dirige un ayuno para equilibrar al sistema inmune una serie de cuestiones. Existe experiencia clínica (Jacques Fradin, 1.992) según la cual, cuando se sobrepasa

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la pérdida de 500 gr. de grasa al día o se llega a 1 ó 2 kg, las posibilidades de metabolismo hepático se ven desbordadas al tiempo que el desequilibrio en los niveles de leptina será demasiado brusco. Para prevenir estas alteraciones es importante durante el ayuno: No perder más de 300 gr. de grasa diarios. Tomar zumo o vitamina C, al menos un vaso al día. Tomar algo de miel o zumo dulce, con pocas calorías y natural. Mantener un buen funcionamiento de los emuntorios: riñón, piel, intestino, etc. Por supuesto, evitar herbicidas, pesticidas, productos del calentamiento de los aceites, medicamentos, barbitúricos, benzodiacepinas, ni aditivos.

La infección desde la psicosomática
Todo lo anteriormente expuesto en este trabajo se refiere a los aspectos anatomo-fisiológicos de la infección, es decir, al plano físico de la patología. Pero como naturópatas debemos superar esta visión mecanicista, y contemplar al ser humano de la misma manera que lo vemos en la medicina tradicional china, como un jardín, un sistema dinámico autorregulado que transforma la luz del sol (yang) y el agua (yin) en tejido vivo, a partir de un equilibrio correcto que potencia una capacidad de resistencia a la adversidad. Si el “ecosistema” es vigoroso podrá soportar un periodo ocasional de sequía, una tormenta, una plaga de insectos o los hongos que crecen por excesiva humedad; se adaptará y se recuperará una vez pasado el rigor. Deberemos ver al ser humano globalmente como cuerpo físico, mente o psique y espíritu, e intentar interpretar las señales que nos envía (los síntomas) para poder buscar la raíz del desequilibrio, solventar el problema y restituir la salud integral. La infección representa una de las causas más frecuentes de los procesos de enfermedad en el cuerpo humano. La mayoría de los síntomas agudos son inflamaciones, desde el resfriado al cólera y la viruela, pasando por la tuberculosis. En medicina, la terminación –itis define los procesos inflamatorios por lo que a lo largo de nuestro trabajo veremos estrategias directamente dirigidas al tratamiento de las mismas. La medicina moderna alopática, tras el descubrimiento de los antibióticos, ha conseguido notables éxitos en el campo de la infección. No podemos negar que antiguamente morían muchas personas de este tipo de enfermedades mientras ahora, en una sociedad con una buena sanidad, como la nuestra, es raro que esto se produzca (Deihlefsen y Dahlke, 2001: 117), lo que no quiere decir que no se produzcan infecciones. El proceso inflamatorio va a representar un “combate en el cuerpo” entre una fuerza de agentes enemigos (bacterias, virus, toxinas) que adquiere dimensiones peligrosas y los componentes del sistema defensivo del cuerpo, es decir, de nuestro sistema inmunológico. La batalla se traduce en hinchazón, enrojecimiento, dolor y fiebre. También podemos trasladar esto al plano psíquico: una persona puede explotar como reacción emotiva por la que se libera de un conflicto interior que, de hecho, siempre está presente dado que a lo largo de nuestra vida continuamente nos vemos obligados a elegir entre dos posibilidades, entre dos polaridades. Para algunos autores estudiosos de la psicosomática, toda infección es un conflicto materializado. El enfrentamiento solapado en la mente (con todos sus dolores y peligros) decide plantearse en el cuerpo en forma de inflamación. Deihlefsen y Dahlke, en su libro La enfermedad como camino, distinguen varias fases:

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1. Estímulo: penetración de los agentes. Bacilos, virus o venenos (toxinas) penetran en el cuerpo dependiendo de la predisposición del cuerpo a admitirlos, algo que en medicina se conoce como falta de inmunidad y que nosotros mencionamos repetidamente a lo largo del trabajo refiriéndonos al terreno. Es decir que no es tan importante el que los gérmenes vivan a nuestro alrededor como nuestra capacidad de convivir con ellos. Lo mismo ocurre en el plano mental, dado que toda persona se ve acompañada de conflicto aunque los afrontará de distinta manera. La inmunidad está condicionada por la mente, esto ya se admite también en la alopatía, por ello muchas terapias naturales se basarán en mejorar el estado mental, anímico, de la persona para mejorar su sistema inmunológico y favorecer así su respuesta ante la infección. La cuestión es que quien no quiera abrir la mente a un conflicto que le perturba tendrá que abrir el cuerpo a los agentes infecciosos los cuales se instalarán en los puntos del cuerpo menos resistentes según la constitución del individuo. El cuerpo es la expresión visible de la conciencia y así, cada órgano y cada parte del cuerpo es reflejo de una determinada zona psíquica, una emoción y una problemática (en esto se basan la bioenergética, la fisionomía, las técnicas de psicomasaje, e incluso la terapia de Hamer). A la inversa, determinados problemas mentales tienen su contrapartida corporal u orgánica en una determinada predisposición. El punto débil es el órgano que siempre asume el proceso de aprendizaje en el plano corporal. Si nos centramos en el proceso inflamatorio en sí, la entrada de los agentes infecciosos corresponde en el plano psíquico al reto que supone un problema, un impulso que no hemos atendido penetra a través de las defensas de nuestra conciencia y nos ataca. Si las defensas psíquicas funcionan somos inmunes al desafío y a la experiencia que nos mostraba. Si decidimos renunciar a la defensa en la conciencia la inmunidad física se mantiene, pero si la conciencia es inmune, el cuerpo quedará abierto a los atacantes. La cuestión es que todo conflicto ha de resolverse en uno u otro plano. Si elegimos el plano físico, toda la energía se dirige al foco de infección y pasamos a la segunda fase 2. Fase de exudación: los atacantes se han introducido y formado un foco de inflamación. Se experimenta ahora la inflamación de los tejidos y la tensión. En el plano psíquico también aumenta la atención al problema, no podemos pensar en otra cosa, se han inmovilizado todas nuestras fuerzas psíquicas. 3. Reacción defensiva: creación de anticuerpos específicos. Los linfocitos y granulocitos construyen una pared alrededor de los atacantes que empiezan a ser devorados. En el plano corporal la guerra está en su apogeo. Si el conflicto no se resuelve localmente, pasa a ser sistémico y se produce 4. Fiebre. Las fuerzas defensivas destruyen a los atacantes y sus toxinas producen la fiebre. Por cada grado que sube la temperatura se duplica el índice de actividad metabólica, es decir que la fiebre es saludable de forma que a mayor fiebre menor duración de la enfermedad (crisis aguda). En el plano psíquico, el problema absorbe toda nuestra energía, es decir, afrontamos el conflicto en busca de una solución. 5. Lisis (resolución). Ganan las defensas al fagocitar a los agentes extraños, con ello mueren ambas y se crea el pus. Ahora el cuerpo posee información sobre el enemigo, es decir, se ha creado inmunidad específica, las defensas se han entrenado y fortalecido pudiendo reconocer al enemigo en un nuevo contacto y vencerlo más fácilmente. 6. Muerte. Vencen los invasores.

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7. Enfermedad crónica. Ninguna de las partes vence y hay una especie de compromiso entre ambos, los gérmenes permanecen en el cuerpo sin matarlo pero sin dejarlo curarse del todo. Esta enfermedad crónica se traduce en un aumento de linfocitos y granulocitos, anticuerpos, mayor velocidad de sedimentación de la sangre y décimas de fiebre. En el cuerpo se ha formado un foco que consume energía de modo constante, dejando al paciente abatido, cansado. El compromiso significa estancamiento. En lo mental la persona no tiene valor ni energía para tomar una decisión, su conflicto crónico le consume produciendo pasividad o resignación. Todo cuerpo sale de cada infección fortalecido, como la mente sale de cada conflicto más despejada, ya que ha aprendido algo, se ha hecho más consciente. La información o toma de conciencia es análoga a la inmunidad específica y permite al individuo tratar en el futuro el problema sin peligro. Igual que el niño tras las enfermedades de la infancia sale fortalecido, así el ser humano sale más maduro de cada conflicto. Vivimos en una época y un mundo en el que no queremos tener conflictos. En el plano físico los evitamos mediante las vacunaciones, lo cual hace que nuestra inmunidad física no se desarrolle en equilibrio, y los antibióticos (anti-vida). En el plano mental, esta huída de los conflictos supone una falta de toma de conciencia que se desviarán a planos distintos. La vacunación puede ser de dos tipos: con los sueros producidos por otros individuos (inmunización pasiva) cuando la infección ya está declarada, por ejemplo, la antitetánica. En el plano mental supondría aplicar normas de otros para resolver el conflicto de modo cómodo, pero sin aprendizaje. En segundo lugar, están aquellas en las que se inoculan agentes muertos o debilitados para estimular al cuerpo a fabricar sus propias defensas (inmunización activa). Aquí están todas las preventivas que en el terreno psíquico corresponden al ensayo de resolución de conflictos hipotéticos, algo que se hace en ciertas terapias. Para Deihlefsen y Dahlke, todo lo que experimentamos y sufrimos en un proceso de enfermedad física ocurre sólo en nuestra mente, tan solo lo proyectamos en uno u otro plano, de modo que el cuerpo representa un excelente auxiliar para un mejor discernimiento favoreciendo así el aprendizaje. Lo que haremos será alternar entre ambos planos. La experiencia que recoja el cuerpo en la enfermedad pasará después a la conciencia y si no, volverá al cuerpo para que siga mostrando experiencias prácticas para resolver de una vez por todas el conflicto. En resumen: la persona propensa a infecciones es alguien que trata de rehuir los conflictos y habrá que preguntarse qué conflicto se niega a reconocer y a afrontar. El estudio de la zona corporal donde se manifiestan esas infecciones ayudará a entender su proceso mental. Veamos el ejemplo de los resfriados y la gripe, que afectan fundamentalmente a las vías respiratorias. Como proceso inflamatorio agudo representan la manipulación de un conflicto. El resfriado se produce siempre en situaciones críticas en las que el paciente diría “estoy hasta las narices”, situaciones importantes para la mente, que agobian y exigen un distanciamiento del motivo que las produce. Al no reconocer nuestra necesidad de huir de ello, somatizamos y buscamos así la comprensión de la gente. El resfriado nos permite pensar en nosotros mismos lejos de la situación molesta.

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La sensibilización generalizada que lo acompaña (cefalea, mialgias, congestión) nos permite estar lejos de la gente, nos defiende, cosa que se acentúa si además estornudamos o estamos afónicos. Las amígdalas se hinchan también, lo que simboliza el no tragar, el no admitir. El enfermo intenta expulsar una porción de todo esto en forma de mucosidad purulenta y poco a poco la congestión disminuye, algo empieza a moverse y a fluir. Es decir, que el resfriado supone un gran proceso de limpieza por medio del cual se eliminan toxinas del cuerpo. En el plano psíquico las toxinas representan los problemas que se resuelven y eliminan. Cuerpo y alma salen fortalecidos.

El papel del estrés en la infección
Incluso la medicina oficial reconoce el papel del estrés en una caída de nuestras defensas. Antes de avanzar en esta cuestión conviene distinguir entre el estrés agudo y el estrés crónico, ya que el primero de ellos no constituye una enfermedad sino la puesta en marcha de mecanismos de adaptación orgánicos. Estrés agudo. Se produce cuando un individuo experimenta una sensación de peligro inminente, primero percibido a nivel mental e instantes después a nivel físico con aceleración del ritmo cardiaco, sudoración, sequedad de boca, etc. Desde el punto de vista psicológico es habitual sentir miedo o angustia. Muchos psicólogos afirman que el estrés agudo constituye una parte normal de la vida y, dado que se presenta esporádicamente, no representa en ningún caso una amenaza a largo plazo para la salud. La fisiología del estrés agudo tiene lugar en una compleja cadena de alteraciones físicas en las que intervienen cerebro y glándulas suprarrenales. El cerebro evalúa una situación y determina si es o no estresante. A partir de ahí se liberan las hormonas del estrés. La respuesta se esquematiza en el siguiente cuadro. Estrés crónico. Se prolonga durante un largo periodo y puede aparecer como resultado de la concatenación de diversos sucesos estresantes (laborales, familiares, etc.) o como consecuencia de una situación que no se resuelve –y aquí hilamos con el inicio del capítulo, donde mencionamos la

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psicosomática de la infección como conflicto no resuelto que se pasa al plano físico-. El estrés crónico puede causar múltiples problemas como cefaleas, palpitaciones, gastralgias, dolores torácicos, temblores, sudoración excesiva. Desde el punto de vista psíquico se suele tender a la irracionalidad, el pesimismo y la capacidad creativa e intelectual puede verse mermada. El insomnio puede reducir los niveles de energía, llevando al descuido de la salud, de la higiene, con anorexia o ingesta excesiva. Hans Selye fue uno de los mayores estudiosos del estrés y en 1946 propuso la idea del “síndrome general de activación” según la cual existen tres etapas en la reacción al estrés: 1. Respuesta aguda o fase de alarma, en la cual las glándulas suprarrenales liberan las hormonas asociadas al estrés como parte de la reacción de lucha o huida. 2. Fase de resistencia, en la que a todas las respuestas físicas de la etapa anterior se suma el desafío al que se ve sometido el sistema inmunitario. 3. Agotamiento o conjunto de respuestas físicas al que se hace referencia como “extinción” en el que el bienestar total del individuo se ve comprometido. En las últimas décadas se ha desarrollado una línea de investigación llamada psiconeuroinmunología (PNI) que examina la relación entre el estrés y los sistemas nervioso, inmunitario y hormonal. Según los estudios realizados el estrés crónico repercute negativamente sobre el sistema inmunitario y por tanto influye en una mayor vulnerabilidad frente a las infecciones y frente al cáncer. Un estudio realizado en Gran Bretaña entre mujeres con cáncer de mana demostró que las que gozaban de apoyo emocional experimentaban una mayor actividad inmunitaria y vivían el doble de años a partir de la fecha del diagnóstico. Estudios efectuados en EEUU demostraron que las personas al cuidado de enfermos de Alzheimer eran más vulnerables a los resfriados severos y que, dos años después de dejar de encargarse del enfermo, su sistema inmunitario seguía debilitado. Investigaciones sobre los efectos del estrés académico en un grupo de estudiantes de medicina demostraron que los individuos proclives a la ansiedad y con escaso apoyo social presentaban menor respuesta de anticuerpos y de células inmunitarias cuando se les exponía a una vacuna que simulaba una infección. Un estudio publicado en The Lancet en 1995 afirmaba que el proceso de curación de una herida era más lento en personas psíquicamente estresadas. Aunque no se conoce con exactitud el modo en que lo hace, se sabe que hay alguna alteración bioquímica. Al enfrentarse al estrés agudo el cuerpo secreta hormonas entre las cuales está el cortisol que aumenta la energía y acelera las reacciones del cerebro, permitiendo hacer frente a la situación de una forma más eficaz. No obstante el estrés crónico puede generar una secreción excesiva de cortisol que puede ser perjudicial. Algunos experimentos clínicos han demostrado que si el cuerpo está sometido a niveles elevados de cortisol durante un cierto periodo de tiempo el sistema inmunitario se debilita, las reservas de energía disminuyen y la memoria se ve afectada. Los niveles altos de cortisol están relacionados también con problemas psicológicos y emocionales. De todo ello se deriva que si una persona puede controlar el estrés podrá asimismo preservarse de algunas enfermedades, así como recuperarse de una dolencia más prontamente, dado que su sistema de defensas estará más capacitado. En este punto los naturópatas contamos con

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herramientas de demostrada eficacia como la reflexología podal, la aromaterapia, las flores de Bach, el masaje, la dietoterapia, la fitoterapia, las técnicas de control mental, etc.

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8. EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN DESDE LAS TERAPIAS NATURALES
En este momento en que, como hemos comentado, la incapacidad curativa de los antibióticos es cada vez mayor, muchos médicos se niegan a prescribirlos en casos tan comunes como la rinofaringitis cuando es recidivante y el enfermo parece no responder a los tratamientos. Según la medicina naturista la resistencia bacteriana a la acción antibiótica es resultado del mal uso de los fármacos y de que, en la mayor parte de los casos, se desconoce una cuestión de fondo fisiológico importante. Las infecciones en las vías respiratorias, por ejemplo, expresan en primer lugar el fracaso de la inmunidad gestionada en los pulmones, en la calidad linfocitaria de cada individuo y en la sensibilidad hipotalámica para regular con acierto la producción de anticuerpos frente a la patogenicidad de la cepa bacteriana concreta. Si esta lucha entre la inmunidad del individuo y la agresividad bacteriana se decanta a favor de la última, la infección superará las barreras defensivas y dará origen a la enfermedad. Aquí los antibióticos ayudarán al sujeto afectado, aunque nosotros dirigiríamos nuestros esfuerzos a estimular las defensas pulmonares y sanguíneas para elevar el nivel de protección natural. Pero también se puede producir otro hecho, sobre todo en infecciones ORL en pediatría, con resfriados, otitis, faringitis, amigdalitis de repetición, pero no por insuficiencia inmunitaria sino por el contrario, por exceso de respuesta linfocitaria e inmunoglobulínica. Tenemos casos de hipersensibilidad defensiva frente a una acción bacteriana limitada. Aquí no tiene sentido alguno usar antibióticos, sino inhibir, modular el exceso de respuesta que termina en la formación de placas purulentas, ganglios hinchados, fiebres, etc. presentes en el 70 % de los afectados por infecciones de vías respiratorias. A veces incluso se producen los dos procesos, debilidad inmunológica pulmonar e hipersensibilidad, con lo que habrá de combinar tratamientos para llevar al paciente al equilibrio inmunitario.

Inmuno-modulación
Muchos productos naturales pueden estimular la inmunidad general. Sin embargo, muchos estudiosos opinan que mientras no podamos estudiar científicamente el efecto de un solo tratamiento sobre una sola enfermedad, de acuerdo al conocimiento actual, no hay forma en que podamos afirmar que un tratamiento fortalece el sistema inmunológico en general. Los científicos tienden a usar el término inmunomodulación en vez de inmuno-estimulación, cuando se refieren a sustancias que provocan alteraciones cuantificables en el sistema inmunológico. Esta terminología nota un cambio (modulación), pero no llega a conclusiones respecto a si ese cambio es bueno, malo o indiferente. Cientos o miles de hierbas tienen efectos inmunomodulatorios. En muchos casos, puede ser que estos no representen nada más que la reacción del cuerpo a la hierba como una presencia extraña - una reacción inmunológica a la hierba en sí, en otras palabras, sin beneficios especiales. En algunos casos, los efectos inmunomodulatorios observados podrían indicar una alteración en la función inmunológica con beneficios potenciales bajo ciertas condiciones, pero aún es imposible saberlo.

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En teoría, es posible que algunas sustancias naturales pudieran estimular todos los aspectos de la inmunidad. Sin embargo, de poder hacerlo, ¡sería una sustancia altamente peligrosa! El sistema inmunológico está equilibrado de una manera muy sutil. Un sistema inmunológico que está demasiado relajado falla en defendernos de las infecciones; un sistema inmunológico que está demasiado activo ataca a los tejidos saludables, provocando enfermedades autoinmunes. Un estimulador inmunológico universal podría provocar lupus, enfermedad de Crohn, asma, enfermedad de Graves, tiroiditis de Hashimoto, esclerosis múltiple o artritis reumatoide, entre otros problemas. En vez de un estimulador inmunológico, se debería buscar un tratamiento que de alguna forma equilibre el sistema inmunológico.

Terapéutica de las infecciones
En la actualidad, la mayor parte de las infecciones que se presentan en la población española precisan solamente tratamiento ambulatorio. Son infecciones benignas, tanto bacterianas, virales como de hongos, de las vías respiratorias (sinusitis, bronquitis, neumonía, gripe, etc.), digestivas (diarreas estivales y gripe), vías urinarias bajas, genitales (uretritis, vaginitis, bartholinitis), cutáneas (erupciones) y sanguíneas (mononucleosis). Cursan generalmente con manifestaciones de inflamación y de fiebre. Ante la puesta en marcha de estos mecanismos propios de la infección, es importante cuidar nuestro cuerpo a base de: descanso y reposo ayuno y dieta hipocalórica correcta ventilación, humidificación e insolación del espacio aplicaciones oportunas de hidroterapia, de termoterapia, de arcilla buen afecto y tranquilidad del espíritu, empleo de fitoterapia y/o homeopatía. Es importante, no utilizar fármacos ni supresores de la fiebre, ni de la inflamación ni de los microorganismos y en su lugar potenciar a nuestras propias defensas para que nos ayuden a restablecer la salud. No hay duda de que una buena nutrición general es necesaria para tener una inmunidad fuerte, sin embargo, el consumo excesivo de algunos nutrientes (el zinc, por ejemplo) podrían debilitar la inmunidad. No obstante existen ciertas evidencias científicas de que los suplementos multivitamínicos/multiminerales podrían ayudar a ciertas personas a estar bien. Un número de hierbas y suplementos se han mostrado bastante prometedores para prevenir o tratar ciertas infecciones específicas por lo que hablaremos de ellos más adelante. Las inmunizaciones (vacunaciones) son un método ampliamente usado para fortalecer la respuesta inmunológica a enfermedades específicas, tales como influenza (gripe). Sin embargo, algunas personas (especialmente las mayores) podrían no responder adecuadamente a las inmunizaciones, mientras ciertos productos naturales como el ginseng, la vitamina E y los suplementos multivitamínicos/multiminerales podrían aumentar la respuesta. La echinácea está siendo ampliamente promocionada como una hierba de fortalecimiento inmunológico, y aunque la evidencia actual sugiere que el uso regular de esta planta no ayuda a prevenir resfriados u otras infecciones, sí parece ser útil para los resfriados que ya se han iniciado.

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Varias terapias alternativas, por tanto, pueden mejorar la salud total y, de esa forma, prevenir enfermedades en general. Estas incluyen métodos como acupuntura, Ayurveda, manipulación quiropráctica de la columna vertebral, naturopatía, Reiki, tai chi, Toque Terapéutico, medicina herbal tradicional china y yoga. Sin embargo, hasta ahora casi no hay evidencia significativa válida dentro del mundo “científico” (con protocolos estándar hechos con ensayos a doble ciego), que indique que estos métodos tienen algún efecto positivo específico sobre la inmunidad. Sólo la constatación empírica puede llevarnos a creer en ello, y es por eso por lo que hemos abordado el estudio bibliográfico de cómo las distintas herramientas de la medicina natural pueden contribuir a la prevención y tratamiento de las infecciones. En cada capítulo se hace una pequeña introducción sobre los principios fundamentales de la terapia concreta y después se recogen los elementos útiles para tratar este tipo de patologías. Al finalizar se apuntan las obras consultadas sobre el tema específico. No cabe duda de que quien se anime a leer este trabajo habrá constatado ya, por experiencia propia o terapéutica, que algunos de los datos recogidos son ciertos pese a no aparecer en revistas médicas de elevado prestigio internacional. Sírvase cada uno ir completando, modificando, enriqueciendo y matizando esta información que esperamos sea de utilidad.

Bibliografía
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URIARTE, Xavier. Hablemos de los antibióticos. La salud en tus manos nº 3, noviembre 2000 www.unizar.es/med-naturista www.vacunacionlibre.org www.medicinanaturista.com.ar www.proyectosalonhogar.com/naturopatia www.naturamedic.com www.foroaps.org/hitalba www.bioarmonia.com.ar

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9. ALIMENTOS PREVENTIVOS Y ALIMENTOS EFICACES CONTRA LA INFECCIÓN
Contiene varios muy útiles componentes para luchar contra resfriados y gripes, incluyendo la allicina, uno de los más potentes antibióticos de espectro amplio del Reino de las plantas.

AJO

Uso histórico o tradicional (puede o no puede estar avalado por estudios científicos): El ajo se menciona en la biblia y el Talmud. Hipócrates, Galeno, Plinio el viejo, y Dioscórides todos mencionan el uso del ajo para una gran cantidad de condiciones, incluyendo parásitos, problemas respiratorios, la digestión pobre, y la energía baja. Su uso en China primero fue mencionado por primera vez el año 510 A.D. Louis Pasteur confirmó la acción anti-bacteriana del ajo en 1858. Componentes activos: El compuesto de sulfuro conocido como allicin producido machacando o masticando el ajo fresco, alternativamente produce otros compuestos de sulfuro: ajoene, sulfuro alílico, y vinilditíinas. El aminoácido sulfurado que contiene llamado aliína es el principal responsable de casi todas sus propiedades beneficiosas, entre las que destaca su efecto equilibrador del sistema inmunitario, ya que aumenta la actividad de linfocitos y macrófagos. Acciones cardiovasculares Muchas publicaciones han mostrado que el ajo apoya al sistema cardiovascular. Puede bajar suavemente los niveles del colesterol y de triglicéridos en la sangre, inhibir la viscosidad de la plaqueta (agregación), y aumentar el fibrinolisis -- que da lugar a retardo de la coagulación de la sangre. Es suavemente antihipertensivo 3 y tiene actividad antioxidante. El ajo mantiene solamente el control de coágulos, una ventaja para las personas con riesgo de enfermedad cardiovascular. No puede substituir con eficacia drogas anticoagulantes más fuertes; su valor primario está como preventivo. Acciones antimicrobianas El ajo tiene actividad antibacteriana, antivirus, y antihongos. Puede actuar contra algunos parásitos intestinales. El ajo parece tener aprox. un 1% la fuerza de la penicilina contra ciertos tipos de bacterias. Esto significa que no es un substituto para los antibióticos sino que puede ser considerado como ayuda contra algunas infecciones bacterianas. El desarrollo de Candida albicans es inhibido por el ajo, y el ajo ha mostrado la ventaja a largo plazo para las infecciones recurrentes de hongos. Sin embargo, los estudios controlados sobre humanos tienen todavía por demostrar las ventajas del ajo para las infecciones de hongos. Acciones anticáncer Los estudios sobre la población humana muestran que comer ajo regularmente reduce el riesgo de cáncer de esófago, de estómago, y de colon. Esto es en parte debido a la capacidad del ajo de reducir la formación de compuestos carcinógenos. Los estudios en laboratorio y sobre animales también muestran que el ajo y sus compuestos de sulfuro inhiben el crecimiento de diversos tipos de cáncer - los tumores especialmente del pecho y de la piel.

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¿Cuánto debo tomar? Alguna gente mastica un diente entero de ajo crudo por día. Una buena forma de tomarlo es triturado y mezclado en el zumo de naranja matinal o rallado sobre una tostada. Para los que lo prefieran, y para evitar el olor del ajo, las tabletas o las cápsulas con potencial estandarizado de 400-500 mg. de allicin se pueden tomar una vez o dos veces por día (que proporciona 5.000 mcg. del potencial de allicin). ¿Hay efectos secundarios o interacciones? La mayoría de la gente goza del ajo; sin embargo, algunos individuos que son sensibles a él pueden experimentar acidez y flatulencia. Debido a las características anticoágulo del ajo, las personas que toman drogas anticoagulantes deben preguntar a su médico antes de tomar el ajo. Los que deban ser intervenidos con cirugía deben informar a su cirujano si están tomando suplementos del ajo. No hay contraindicaciones conocidas al uso durante embarazo y lactancia. De hecho, dos estudios han mostrado que los bebés prefieren la leche materna mejor de las madres que comen el ajo.

CEBOLLA

Conocida mundialmente, la cebolla es además de un excelente alimento en toda cocina, un incomparable remedio para muchos males que afectan a la humanidad.

Un fruto de la naturaleza curativo en todos sus usos. Los pueblos de la Antigüedad conocían tanto su valor nutritivo como su apreciado valor curativo. Si bien la cebolla es la causante de tantas lágrimas en la cocina, su uso trae más que alegría a quien la tenga en cuenta a la hora de aliviar malestares y enfermedades cuando la situación lo requiera. Casi ninguna comida deja de incorporar un bulbo tan rico y benéfico en ninguna parte del mundo. La cebolla contiene muchas vitaminas y minerales en su estado crudo, su valor se aprecia desde muy antiguo, ya en Egipto era considerada una formidable fuente de salud y poder para quien la consumiera. Por lo general se comía en grandes cantidades y en estado crudo. La cebolla aportaba fortaleza y salud a aquellos que debían llevar a cabo tareas que exigían fuerza y habilidad. En la actualidad, no ha perdido su estimado valor, pues muchas personas saben de sus variados usos aplicados en la medicina doméstica. Nuestros abuelos sabían muy bien de la buena salud que aportaba el uso de cebollas en la dieta diaria.

Propiedades: Las enfermedades en las que actúa eficazmente las cebollas son: Asma, catarros, ronquera, úlceras, hinchazones de cualquier tipo, enfermedades de la piel, problemas de garganta, es desinfectante, actúa contra las impurezas de la sangre y la fortalece, es imprescindible en la buena formación y mantenimiento de los huesos, excelente para el cansancio cerebral, ayuda al restablecimiento estomacal, del intestino y riñones, en casos de reumatismo, gota, resfriados, tos, gripe, tisis, caídas, golpes, torceduras, estreñimiento, caspa, crecimiento del cabello, lombrices, microbios, eccemas, cáncer, insomnio, diarrea, verrugas en la cara y en manos, retención de orina, tos convulsa, y muchas más. La cebolla contiene sustancias que ayudan al cuerpo a su buen estado aportando, azufre, fósforo, silicio, hierro, calcio, magnesio, sodio, vitaminas A, B, C. Debido a su jugo purificador expulsa de la sangre toda clase de toxinas y sustancias extrañas, por ello tiene, la cebolla un lugar de privilegio en las curas de tipo caseras.

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En infecciones: Es muy rica en quercitina, un flavonoide que estimula el sistema inmunológico, sobre todo en el tracto gastrointestinal. Además contiene sustancias azufradas con acción bactericida y antibiótica. Para hacer uso de gran poder curativo se puede hervir cebollas y el líquido resultante se toma luego como té. Esto es efectivo en casos dolores estomacales, reúma, estreñimiento, y todos los problemas de origen interno antes citados. Un té de cebollas en casos de gripe o resfriado es muy curativo. También se puede exprimir una cebolla, extraer su jugo mediante un exprimidor o rallándola manualmente. El jugo se mezcla con un poco de jugo de limón, se añade un poco de azúcar y se toma de a cucharadas durante todo el día y la noche. Además se puede tomar en cápsulas de cebolla, entre 3 y 6 al día. En problemas del sistema nervioso: Para combatir el insomnio se debe cortar una cebolla por la mitad y aspirar por la nariz su olor, de esta manera actúa a través de los conductos nasales que informan al cerebro y pronto se manifestará una sensación de sueño. También se puede hacer un té de cebollas con un poco de miel o azúcar y beberlo antes de acostarse. En problemas de piel: Para expulsar el pus de los granos en la piel, se utiliza jugo de cebollas, mezclándolo con un poco de barro y miel, se calienta y se aplica sobre la zona afectada, colocando luego una gasa para mantener el calor. Se deja por espacio de unas horas y se retira lavando la piel con agua tibia. De esta forma ayudará al organismo a expulsar esas sustancias extrañas que encapsuló en un antiestético granito. También en casos de ulceraciones de la piel se puede aplicar el jugo de la cebolla en combinación con aceite de oliva y friccionando suavemente la zona afectada. Asimismo, se pueden machacar algunas cebollas, se calientan en un poco de aceite y se practican cataplasmas en casos de dolores reumáticos o artríticos. Lo mismo es aplicable en casos de torceduras, golpes, dolores por caídas, etc. Quien tenga problemas de caída del cabello, puede extraer el jugo de las cebollas y mezclándolo con un poco de jugo de limón y jugo de ortigas, debe friccionarse el cuero cabelludo con la mezcla, esto es eficaz tanto en caso de caspa, seborrea como pérdida de cabellos. Se deja por espacio de una hora actuar el líquido en el cuero cabelludo y luego puede lavarse con un champú de ortigas. Contra las verrugas ahuecar una cebolla extrayendo el centro de la misma, agregar una cierta cantidad de sal. Luego tapar con la parte superior de la cebolla que se haya cortado antes, al momento de ahuecarla. Dejar la cebolla en un recipiente que pueda contener el líquido que durante la noche se desprenderá, puede ser un plato hondo, o una taza grande. Al día siguiente, con un pincel o hisopo aplicar sobre las verrugas. Se puede hacer durante el día, si no tiene que salir o por la noche. Después de una hora lavarse la piel. La aplicación diaria del jugo resultante hará que en poco tiempo desaparezcan las verrugas del rostro o de las manos. También pueden aplicarse rodajas de cebollas sobre las manos para aumentar su eficacia. Finalmente, siempre puedes seguir el consejo de la abuela y tomar una taza de sopa de pollo. Sólo asegurate de usar montones de ajo y cebollas, y junto a los vegetales, pon algo de jengibre y cayena.

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Planta (Curcuma longa) herbácea perenne de hojas anchas, de la familia de las zingiberáceas, que crece hasta casi un metro de altura, originaria del sudeste de Asia y muy cultivada en India, China, Indonesia, Jamaica, Haití, Filipinas y otros países tropicales. Introducida en regiones templadas de Europa, crece sobre suelos húmedos, ricos y arcillosos.

Cúrcuma

En su composición destacan curcuminoides o colorantes, arabinogalactano, polisacáridos, sales potásicas y aceite esencial rico en carburos terpénicos y cetonas sesquiterpénicas. Propiedades Se utiliza el tallo subterráneo o rizoma, seco y en polvo, con olor y sabor discretamente amargo, aromático y cálido, al que tradicionalmente se atribuye efecto colerético, colagogo y estimulante del apetito. El ayurveda, sistema curativo tradicional de India, recomienda cúrcuma como tónico general, los médicos chinos para tratar problemas intestinales y hepáticos, y en occidente se utiliza más en trastornos inflamatorios como artritis reumatoide. Tras especificar sus acciones, antiinflamatoria (en inflamación aguda y crónica), hepatoprotectora, antiulcerosa (reduce la secreción) y citoprotectora (protege la mucosa gastroduodenal frente al jugo gástrico mediante un aumento de la secreción de mucina), de acuerdo con el Vademécum de Fitoterapia son indicaciones de la cúrcuma dispepsia hiper o hiposecretora y meteorismo, úlcera péptica, dolor e inflamación de artritis reumatoide, amenorrea, dismenorrea, diarrea, epilepsia y problemas dermatológicos. Contraindicada si hay obstrucción de las vías biliares. El Dr. Josep Lluis Berdonces considera a obstrucciones, eficaz diurético en ictericia y bazo, recomendada para tratar cálculos biliares por útil en colecistitis y colelitiasis, a menudo devuelve colesterol. la cúrcuma una raíz caliente que abre las contra las destemplanzas frías de hígado y estimular la secreción biliar, con acción espasmolítica el apetito y puede ser un complemento para tratar el

Sobre la actividad antiinflamatoria, los doctores Arthur Roberts y Mary O'Brien indican: "Se cree que la cúrcuma reduce la inflamación disminuyendo los niveles de histamina y estimulando las glándulas suprarrenales para aumentar la producción de cortisona, una hormona que reduce la inflamación". Afirman que es un fuerte antioxidante que protege ante el deterioro hepático, cuya actividad antiagregante plaquetario puede mejorar la circulación y ofrecer cierta protección ante ataques cardíacos y apoplejía, y que los compuestos amargos de la cúrcuma estimulan el flujo de bilis y otros jugos gástricos y alivian la indigestión, gases y otros problemas intestinales. Además: "En el tubo de ensayo la curcumina destruye algunos tipos de células cancerígenas. Se necesita más investigación para determinar si la cúrcuma es un potente agente anticancerígeno". Según el Dr. John Heinerman en Samoa se utiliza para trastornos de la piel como úlcera cutánea, aliviar dolores y picazones causados por dermatitis, eccema y psoriasis (al respecto señala: "En irritaciones producidas por pañales, el rizoma en polvo se espolvorea sobre las palmas de las manos y se frota con delicadeza sobre la piel del bebé. En otros casos se mezcla con aceite de coco y se aplica suavemente sobre las inflamaciones"), y en India para afecciones de ojos y oídos. La cúrcuma alivia y detiene las hemorragias durante el embarazo, sus propiedades antiinflamatorias alivian en artritis, torceduras, contusiones y fracturas, y es beneficiosa para reducir el nivel de colesterol y prevenir la acumulación de grasa en el hígado. Consumida en las etapas iniciales de ciertas formas de cáncer previene el desarrollo de mutaciones de células, es útil en diabetes e inhibe los gases estomacales: "Tomar entre media y una cucharadita de cúrcuma en una taza de agua caliente para aliviar las molestias provocadas por acidez estomacal e indigestión".

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En la infección La Dra. Ana Ramírez Boscá concluye que la cúrcuma tiene actividad hepática (antioxidante, protege ante toxicidad hepática y mejora los parámetros serológicos de hepatitis aguda y crónica) y digestiva (contribuye al mantenimiento del ph gástrico y al reducir la secreción ácida protege la mucosa gástrica y previene determinadas úlceras), inmunomoduladora (antiinflamatoria e inmunoestimulante, mejora la detoxificación de carcinógenos e inhibe células tumorales y sustancias catalogadas como promotores carcinogenéticos en cáncer oral y gástrico, tumores de piel y colon), y sobre el metabolismo lipídico y glucídico (hipolipemiante, eleva el nivel de HDL colesterol y disminuye el número de triglicéridos, e hipoglucemiante), antiinflamatoria (efecto analgésico en reumatismo, artritis reumatoidea y tendinitis) y antiinfecciosa. Es útil asimismo en afecciones cutáneas como soriasis, y en uso externo para cicatrizar y desinfectar heridas y en reumatismo y esguinces. Colorante culinario, la cúrcuma es uno de los principales condimentos del curry, integrado además por pimienta, coriandro, canela, jengibre, clavo de olor, cardamomo, pimiento, comino y nuez moscada, que, previene Ana Ramírez: "Debe tomarse con moderación pues puede provocar efectos irritativos sobre la mucosa gástrica".

El té kombucha es una bebida aún no muy conocida en nuestro país, originaria de China, en el 221 antes de Cristo, con un peculiar sabor y textura y una gran cantidad de propiedades beneficiosas para la salud que le han hecho popular en Japón, Rusia, América y Europa.

Kombucha

Se consigue a partir de una infusión azucarada de hojas de té o de plantas adecuadas a la que se incorpora el cultivo kombucha, una simbiosis de levaduras y bacterias cuya fermentación transforma la infusión en una bebida sabrosa con numerosos elementos: vitaminas B1, B2, B3, B6, B9, B12, C, D, E y K. Enzimas: invertasa, amilasa, catalasa, sacarasa, proteasa, etc. Ácidos orgánicos esenciales como el glucurónico, láctico, acético, glucónico, carbónico, úsnico, tartárico, cítrico, etc. Minerales: dependiendo del té o planta que se use. Levaduras Polisacáridos Teína Alcohol (0,5 % aprox.) El ácido glucurónico es bien conocido por ser producido por el hígado, pero en quien sufre de enfermedades de largo desarrollo no se produce en las cantidades necesariamente suficientes para asistir al cuerpo en una rápida limpieza, que es a menudo el proceso importante en la recuperación de la enfermedad. Su función es combinar con las toxinas en el cuerpo, para que no puedan ser reabsorbidas por los intestinos. Por tanto el ácido glucurónico juega un papel considerable en el sistema de desintoxicación. Composición del hongo Kombucha Las exploraciones científicas sobre el hongo comenzaron en los años 1950 en el Moscow Bacteriological Institute (como parte de su proyecto de investigación sobre el cáncer en todo el país). Ellos descubrieron que este no era, como se pensó inicialmente, un sólo organismo sino una simbiosis de bacterias y levaduras de complejo y sofisticado proceso metabólico. Se aislaron los siguientes organismos: Bacterium xylinum, 'Bacterium xylinoides", 'Bacterium glucoSaccharomyces lugii," Saccharomyces apilculatus varieties', 'Schizosaccaromyces pombe",

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Acetobacter Ketogenum', 'Torula varieties", 'Pichia fermantans'. Este grupo de organismos muestra distintos efectos antibióticos a través de la presencia de ácido úsnico, el cual está presente en muchos líquenes. También hay evidencias que el ácido úsnico puede desactivar ciertos tipos de virus.

Propiedades Normaliza el tránsito intestinal Regula la flora intestinal Tiene efectos antivíricos y antibacterianos Activa las defensas del cuerpo Desintoxica el organismo, elimina la urea en 3 meses tomándolo diariamente. Reduce los niveles de colesterol Equilibra la acidez del cuerpo Mejora la digestión de las proteínas Estimula la circulación Ayuda a la regeneración de las paredes celulares contribuyendo a la eliminación de la arteriosclerosis, paulatinamente baja los niveles de colesterol. Evita la acumulación de grasas favoreciendo la pérdida de peso excesivo. Previene las enfermedades coronarias, arteriales y paros cardíacos. Facilita la absorción de minerales Activa las funciones del páncreas Equilibra la glucemia Aumenta la secreción de azufre fisiológico, vitamina B12 y vitamina K Mejora el rendimiento del oxígeno en las células Aumenta el bienestar Potencia la capacidad física A veces puede eliminar la psoriasis por completo, cuando no, notará una mejora pronunciada. Es excelente en los tratamientos contra el acné, pues mejora sensiblemente el aspecto y la frescura de la piel. Contribuye a mantener la piel fresca y tersa no formándose arrugas.

Preparación Conviene utilizar una vasija o jarra de vidrio de 2 litros. Se prepara una infusión de té (negro, verde, rojo, rooibos, yerba mate o frutas del bosque) en la proporción de 2 a 3 bolsitas por litro de agua y se deja reposar 20 minutos. Después se añaden 80 gramos de azúcar blanca por litro y se disuelve bien. Después se agrega el kombucha (lámina blanquecina) cuando el té esté frío para no dañar al hongo. Se añade también el líquido que viene con el primer hongo para ayudar a la fermentación. Se tapa la jarra con un pañuelo o tela de algodón porosa y limpia y se sujeta con una goma para evitar mohos. El hongo se reproduce con rapidez y forma una especie de tela transparente que se transforma en película gelatinosa. Va ganando espesor poco a poco. Conviene agotar el envase abierto en 6 a 10 días porque el proceso no se detiene.

Dosificación sugerida Al principio la media normal de ingesta es de 2 a 3 pocillos por día. Se puede comenzar los primeros días tomando un pocillo de los de café por la mañana y otro por la noche; con los días, se puede aumentar la dosis bebiendo uno por la mañana, si se desea antes del desayuno, otro al mediodía y otro por la noche. No debe excederse las dosis recomendadas pues podría aumentar la propiedad laxante del té en el organismo.

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El Kudzu o Kuzu

El kuzu o kudzu es el almidón extraído de Pueraria lobata (Radix puerariae) y tiene propiedades tan dispares como mejorar una diarrea o colaborar en el abandono de la adicción al tabaco. Los problemas digestivos son quizá “su fuerte”. El Kudzu se utiliza para preparar bebidas medicinales y también Crece especialmente en los bosques de China, Japón, India y del Sur de EE.U.U. en la cocina.

Sus raíces se recolectan en invierno y se separa el almidón del resto de la planta. Queda un polvo terroso de color blanco que, protegido de la humedad, se conserva durante años. Información nutricional del Kuzu o Kudzu Aporta hidratos de carbono, fibra, minerales y flavonoides. Propiedades del Kuzu o Kudzu Esta planta ya viene siendo estudiada y aplicada por la Medicina Tradicional China, desde hace unos 2.500 años, debido a sus múltiples aplicaciones: Tradicionalmente se ha venido usando para las adicciones tanto al tabaco como al alcohol. Tiende a regular el funcionamiento intestinal siendo válida tanto en estreñimiento como en caso de diarrea, espasmos intestinales, intestinos perezosos, etc… Favorece a la vez un buen nivel de flora intestinal. Muchas personas sienten gran alivio al tomarla en casos de gastroenteritis o cuando su estómago no tolera ningún líquido ni sólido. Su contenido en fibra facilita que absorbamos menos grasas y azúcares. Tiende a reducir la fiebre y los estados gripales, calmando a la vez los dolores causados por esos estados gripales (dolor de cabeza, de espalda, etc…). También puede ser de gran ayuda en caso de problemas respiratorios como bronquitis, resfriados, tos, etc… Alivia el cansancio crónico y potencia nuestro nivel de energía ya que tiende alcalinizar el organismo. En la cocina es ideal para preparar salsas, purés, sopas, sustituyendo a harinas y almidones.

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La bebida medicinal el Kuzu o Kudzu Se diluye en frío una cucharadita, de las de postre, en medio vaso de agua (o un poquito más). Luego se pone todo a fuego lento durante un par de minutos hasta que nos queda una especie de crema transparente. Se toma calentito y podemos tomarlo dos o tres tazas al día. Aunque no tiene sabor alguno a los niños les gusta más preparado con zumo de manzana en lugar de agua. La verdad es que en caso de diarrea o tos seca funciona muy bien preparado con el zumo de manzana. Queda con un sabor dulcecito. Cuando hay malestar digestivo (acidez, pesadez, estreñimiento o cansancio) suele funcionar mejor preparado con agua y en la cual habremos añadido desde el principio (en frío) media Umeboshi grande o una pequeña y una cucharadita (de las pequeñas) de Tamari. Su sabor es muy fuerte (entre ácido y un poco salado). Otra fórmula es hacer lo mismo (kuzu, umeboshi y tamari) pero en lugar de agua utilizar el Té de Tres años o Kukicha, con lo que aumentaremos el efecto alcalinizante. Estos ingredientes se consiguen en herbolarios o comercios de alimentos naturales. El kuzu en la cocina Su capacidad de espesar, su textura gelatinosa y su ausencia de sabor y de gluten lo hacen muy recomendable para salsas, rellenos de tartas, estofados. Hay que disolver el kuzu con un poco de agua o caldo (en frío) y luego añadirlo a la cocción (al menos un par de minutos antes de apagar el fuego). Como referencia podemos decir que una cucharadita de kuzu equivale a una cucharada de harina de maíz o dos de trigo. El Kuzu o Kudzu también se conoce en algunos países como Arrurrut, Arrurruz o Arrurrout. Esto puede crear confusión ya que a veces se refieren a Kuzu y otras veces no, sólo es Arrurruz el que tiene valor culinario (como espesante) pero no es medicinal. El Arrurruz es muchísimo más barato y viene indicado con ese nombre pero ante la duda hay que preguntar al vendedor para saber que estamos comprando realmente.

Limón

El limón es el cítrico por excelencia que ayuda a combatir más de 200 enfermedades. El espectro que abarca el limón es amplio y aún queda mucho por investigar acerca de este fruto que tan bien hace al organismo.

Por lo general utilizamos el jugo más que la fruta en su totalidad, además es más agradable, aunque hay personas que disfrutan comiendo el limón entero. Como dijimos más arriba el limón combate eficazmente muchísimas enfermedades de modo natural, pero es conveniente observar que cuando se lleva a cabo una cura con limón se debe mantener una vida sana e ingerir alimentos naturales. Entonces la cura será exitosa.

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Propiedades Todas las sustancias extrañas y nocivas que se alojan en el cuerpo serán erradicas a través de la ingesta de limón, pues el efecto que produce su jugo es totalmente desintoxicante y purificador. El limón combate las impurezas de la sangre nivelando de modo natural e implacable el regular funcionamiento de los órganos. Puede disolver sustancias duras alojadas en los órganos y que causan dolores y enfermedades difíciles de curar. La acumulación de sustancias extrañas en el organismo produce acidificación y corrompe el normal funcionamiento del mismo, por lo que el limón es un excelente regulador en muchos casos de enfermedades. Además, el limón es terriblemente eficaz contra microbios y ciertos virus. Aún queda mucho por descubrir acerca del jugo del limón para tratar enfermedades rebeldes, pues en combinación con otras sustancias curativas, el limón podría ser de mucha ayuda. Es conveniente e inteligente hacer una cura de limones una vez al año, para prevenir enfermedades. Lo que es importante es que una vez que se hace una cura de limones, la persona se abstenga por un tiempo de volver a consumirlos, pues su acción es muy poderosa y continua. El limón destruye los microbios en pocos minutos, por lo que se reconoce en esta fruta un poder bactericida muy alto. En la actualidad el ácido ascórbico está presente en diversos medicamentos, por su probada eficacia para mantener alto el sistema inmunológico. La gran cantidad de vitamina C del limón resulta muy eficaz en épocas de frío contra resfriados y enfermedades reumáticas. Existen otras frutas que contienen alto porcentaje de vitamina C, como por ejemplo el kiwi, pero el limón posee ciertas sustancias que hacen de su jugo un complemento ideal y fantástico para el tratamiento de estas enfermedades. Antiguamente, se utilizaba el limón para curar heridas producidas en la guerra, envolviendo a la herida con gasas empapadas en jugo de limón, además el paciente debía consumir bastante jugo de limón para ayudar a la cura. Por supuesto esto no es necesario en la actualidad, ya que esas son formas aisladas y dolorosas, pero cabe ilustrar para demostrar la eficacia del jugo de limón. Enfermedades que cura el limón La lista de enfermedades que pueden tratarse con el limón favorablemente es grande, nunca está demás hacer una cura con limones. En esta lista se destacan las enfermedades que tratadas con el jugo de limón se ha visto a través de la experiencia como han sido superadas o curadas con el uso intensivo y limitado del limón: Problemas estomacales, obesidad, indigestión, gastritis, intoxicaciones producidas por comidas abundantes, enfermedades del corazón, palpitaciones, dolores de cabeza, cáncer, problemas en los riñones, uretritis, enfermedades del hígado, trastornos urinarios, hemorragias, tuberculosis, enfermedades de la linfa, acné, catarros, resfriados, gripes, fiebres de todo tipo, problemas causados con inyecciones, úlceras, afecciones de la piel, caspa, seborrea, herpes, inflamaciones del estómago por ventosidades, sarna, difteria, parásitos internos y externos, escarlatina, viruela, escorbuto, epilepsia, insomnio, tifus, problemas de nervios, ansiedad, depresiones, hipocondría, melancolías, pólipos, inapetencia, desgana, falta de concentración, hinchazones, enfermedades de los pulmones, tabaquismo, adicciones varias (actúa favorablemente junto con Pasionaria), caída del cabello (se utiliza frotando el cuero cabelludo con una mezcla de jugo de cebollas), mordeduras de animales, estreñimiento, diabetes, actúa como reemplazante del yodo en casos de que se carezca del mismo en heridas (envolviendo a la herida mojada en jugo de limón), malaria, apendicitis, diarrea, caída del estómago, enfermedades de la matriz, problemas de la vejiga, cálculos, beriberi, calcificación arterial, abscesos en el estómago. También es eficaz contra la picadura de insectos (aplicando su jugo en la piel y tomando el jugo de 30 a 50 limones).

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Mandarina

Es importante para la conservación de la salud. A parte de consumirse cruda se pueden elaborar muchos productos farmacológicos.

En los tratados de medicina China se le considera materia prima de primer orden. La pulpa contiene vitamina C, vitamina B, ácido cítrico, azúcar reductora y caroteno. Su piel tiene aceite volátil y glucósido y sus semillas, aceites grasos, proteínas y sustancias amargas. Propiedades Tiene propiedades broncodilatadoras y antiinflamatorias adecuada en el tratamiento de úlceras, ayuda el intestino y la digestión. Resulta tan sencillo pelar y comer una mandarina que se ha convertido en una de las frutas predilectas de los más pequeños, si bien, por su sabor dulce y refrescante y por las propiedades nutritivas que nos brinda, se ha de potenciar el consumo en todas las edades. El grato dulzor, su escaso sabor ácido, junto a la suavidad de su pulpa convierten a la mandarina en uno de los cítricos más populares del mundo. Con la salvedad de que aporta menos cantidad de vitamina C que otros cítricos, sigue siendo una fuente excelente de esta vitamina. Se sabe con seguridad que esta vitamina ejerce una clara acción antiinfecciosa, estimulando la formación de anticuerpos y la actividad de los fagocitos (célula capaz de englobar microbios y células extrañas que son destruidos en su interior). El cáncer, el SIDA, las enfermedades infecciosas y las inflamatorias crónicas, como el reumatismo, hacen disminuir la concentración de esta vitamina en el plasma, por lo que es interesante en estos casos asegurar su aporte por medio de la alimentación. Otras situaciones en las que están aumentados los requerimientos son: tabaquismo, alcoholismo, empleo de ciertos medicamentos, embarazo y lactancia, estrés emocional o ambiental y la práctica intensa de deporte. En todos estos casos, está particularmente recomendado el consumo habitual de mandarinas. Y para el resto de la población, comerlas puede reportar más beneficios durante los meses invernales y en los cambios estacionales, cuando son frecuentes los altibajos en el sistema de defensas y se es propenso a contraer catarros o infecciones. La mandarina es una de las frutas que más carotenoides presenta en su composición, aporta betacriptoxantina y beta-caroteno en cantidades sobresalientes. La actividad antioxidante de estos elementos fitoquímicos y de la vitamina C, proporcionan al alimento propiedades fisiológicas que van más allá de las nutricionales propiamente dichas. Los antioxidantes combaten la acción nociva de los radicales libres, sustancias responsables del desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer. En caso de anemia ferropénica, es muy útil consumir mandarinas acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral, ya que la vitamina C que aporta aumenta la absorción de hierro y esto acelera la recuperación. Para los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa para reponer los minerales y el líquido perdidos después de la actividad física y para minimizar el riesgo de lesiones y potenciar las defensas. Su zumo mezclado con agua, bicarbonato y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de bebida rehidratante durante la competición en deportes que tengan una duración mayor a 90 minutos, en los que las pérdidas de glucosa, agua y electrolitos son más acusadas. El elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico (alcaliniza la orina, ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C), convierten a las mandarinas en frutas con efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales).

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Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto. Pero, además el ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos y la formación anticuerpos del sistema inmunológico.

El mango es un árbol originario de países tropicales, crece en muchos países de América Central y es una fruta que se va integrando a la variedad de muchos países aun cuando no se cultive en otros climas.

MANGO

Esta fruta es nutritiva y curativa, su valor vitamínico se basa principalmente en vitamina B y C. Su alto valor curativo se ve en casos que cura: Enfermedades de las encías, escorbuto, dolor de muelas, dientes, debilidad dental en general, depura la sangre, combate los catarros, es muy eficaz en enfermedades de los bronquios, actúa muy bien en casos de acidez estomacal, ayuda en casos de estreñimiento, combate las mucosidades de la garganta evitando que se formen placas bacterianas que provocan infecciones, libera las vías respiratorias colaborando en la mejor oxigenación de los órganos, combate ronqueras, fiebres, bronquitis, y es un auxiliar para hacer fomentos en casos de golpes o torceduras aliviando la zona afectada. Se puede preparar un té con las hojas del árbol de mango, colocando un puñado de hojas en agua y hervir durante unos minutos, luego se filtra y se deja entibiar. Este té resultante puede utilizarse en forma externa para hacer fomentos en casos de dolores por caídas o golpes. Se empapa un paño con el te y coloca en la parte afectada durante unos minutos diarios. Asimismo el té obtenido con las hojas de mango puede utilizarse para hacer lavados bucales en casos de enfermedades de la boca y dolores de garganta, se practican gárgaras durante unos minutos. Puede beberse media taza de este te en casos de problemas relacionados con los bronquios. Con el carozo de la fruta se hace también un té con el cual se combaten parásitos internos. En este caso se hace hervir 1 carozo de la fruta en una taza y media de agua durante 20 minutos, luego se deja entibiar y se toma 3 cucharadas por la mañana antes del desayuno.

La naranja es una fruta que pertenece a la familia de los cítricos y el nombre con que la ciencia botánica la bautizó es Citrus aurantium. Posee propiedades curativas que no todos conocen, salvo por su ganada popularidad en ser portadora de gran cantidad de vitamina C, aunque esa no es su sola cualidad. En su jugo posee virtudes similares a otros cítricos pero a su vez contiene elementos que los otros no tienen, por eso la naranja ocupa un lugar específico dentro de los tratamientos de afecciones particulares.

Naranja

Nunca deberíamos dejar de comer naranjas en el tiempo en que se da esta fruta, pues el aporte vitamínico y mineral que nos otorga nos protegerá de enfermedades o estaremos más fuertes para enfrentarlas. De sabor rico, agradable, fuerte y sano, la naranja puede ayudarnos en tratamientos como por ejemplo: Enfermedades de la boca - Reumatismo - Gota - Palidez - Insomnio - Difteria - Estreñimiento Tuberculosis - Catarros - Palpitaciones del corazón - Piedras o cálculos biliares - Jaquecas - Tifus Fiebres - Acné - Mala digestión - Inapetencia - Intoxicaciones - Debilidad física - Epilepsia - Hemorroides Hipos recurrentes - Inflamaciones intestinales - Flatulencias - Enfermedades de la Próstata - Pancreatitis -

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Dolores estomacales - Enfermedades de la vejiga - Trastornos urinarios - Problemas de ovarios, matriz Cicatrizaciones - Obesidad. Las naranjas no solo son ricas en vitaminas, también poseen sales minerales tan benéficas para nuestro equilibrio físico y emocional, como hierro, potasio, magnesio, fósforo, calcio, etc. Tomar su jugo en estado normal, es decir cuando no existe alguna enfermedad en el cuerpo, es aconsejable y muy recomendable para quien quiera conservar su buen estado y vitalidad. Pero sucede a veces que cuando ya existe una enfermedad, la cantidad de naranjas a tomar debe ser mayor para que surta un efecto, ya que tomar solo de vez en cuando no hará demasiado. Debe tomarse en cantidades grandes por espacio de 10 días para tener éxito. La forma mas sencilla y a la vez agradable de tomar su jugo es mediante una extracción sea manual o con exprimidores, agregando un poco de azúcar si se desea, si le resulta dulce de por si su jugo, no le agregue nada, pues siempre es mejor tomarlo en estado natural. Cuando se exprime no debe guardarse en el refrigerador, pues sus vitaminas y minerales se habrán perdido por una acción natural.

Es una fruta natural, cuyo nombre científico es Morinda citrifolia. Contiene componentes que pueden ayudar al cuerpo humano a regenerarse celularmente y a incrementar las defensas del mismo, de manera natural.

Noni

La mayoría de las personas no se sienten bien. Los efectos del envejecimiento empiezan a surtir efecto a temprana edad. Desde los simples dolores, la falta de energía y la inhabilidad de dormir, hasta los desafíos más serios tales como la diabetes, la presión sanguínea elevada y la artritis, parece que nuestros cuerpos se encuentran en un estado constante de degeneración La búsqueda de un producto que nos ayude a sentirnos más jóvenes es tan antigua como el tiempo mismo. El Noni puede ayudar a prevenir enfermedades y mejorar la salud. La fruta causa efectos positivos únicamente por la sinergia de todos Es invaluable como hierba curativa por las siguientes funciones: Propiedades: • • • • • • • • • Reduce la hipertensión arterial. Interactúa con la melatonina y la serotonina para regular el sueño, la temperatura y los estados de ánimo. Aumenta la energía del organismo. Actúa como agente antiinflamatorio y antihistamínico. (ayuda a aminorar los efectos de la artritis) Alivia el dolor. Por su alto contenido en flavonoides, estimula el sistema inmunológico, incrementando significativamente la cantidad de Células-T, macrófagos y linfocitos. Posee propiedades antibacterianas que pueden proteger contra trastornos digestivos y lesiones cardíacas. Inhibe la función precancerosa y el crecimiento de tumores cancerosos. La sustancia más prometedora que se ha encontrado en el jugo de Noni es la PROXERONINA, que es convertida por el organismo en XERONINA, compuesto químico fundamental que interviene en una amplia variedad de reacciones bioquímicas normales del cuerpo humano. Debido a esto actúa como un regenerador celular, lo que provoca el acelerar la curación de una serie de enfermedades como diabetes, cáncer, artritis, asma, problemas digestivos, entre otras. sus compuestos.

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Por carecer de contra indicaciones, es seguro en pacientes de cualquier edad incluyendo niños, ancianos, mujeres embarazadas, y durante el periodo de lactancia. Infecciones susceptibles al noni Activo frente a infecciones de diversa etiología: Pie de atleta. Vaginitis, aftas, -vías respiratorias altas, bajas, resfriado, etc. Infecciones Virales: Herpes-simple tipo I y II, síndrome post-viral. Inmunodeficiencias: Enfermedad viral de Epstein- Barr, enfermedad de VIH, por estrés o tensión nerviosa. Aparato Cardiovascular: Hipertensión, engrosamiento del músculo cardiaco. Afecciones de la piel: Quemaduras, heridas, ulceras, abscesos, celulitis, forúnculos, afecciones del cuero cabelludo, inclusive caspa e inflamaciones. Otras Afecciones: Fracturas, cirrosis hepáticas, asma, pancreatitis, enfermedad inflamatoria de la pelvis, disentería, cólera, tuberculosis, Colon Irritable, Gastritis, Ulcera, tiroiditis. Acciones de la escopoletina Normaliza la tensión arterial. Se ha descubierto que dilata los vasos sanguíneos contraídos, pero sin llevar la tensión arterial a valores menores de lo normal ya que actúa sinérgicamente con otros componentes del Noni. Estudios recientes indican que puede inhibir la actividad del E-Coli, bacteria asociada a múltiples infecciones. El Noni además tiene otras sustancias importantes como: Norepinefrina: Tipo de adrenalina que estimula el sistema nervioso simpático. Es un anti-histamínico que neutraliza reacciones alérgicas. Da más energía al cuerpo. Damnacanthal: Sustancia natural potente para combatir el cáncer, el damacanthal es el más poderoso. Se ha descubierto que juega un papel importante en la inhibición de algunas células cancerigenas. Oligosacáridos: Es un tipo de azúcar que estimula la producción de Serotonina, antidepresivo, analgésico, somnífero, combate la migraña. Flavonoides: El Noni tiene 10 Flavonoides diferentes. Son sustancias de pigmentación de las frutas y los vegetales. Ayudan en la reparación de los capilares, son anti-inflamatorios y antivirales. Quercitina: Flavonoide que repara las vasos sanguíneos y es anti-inflamatorio. Mejora condiciones de varices y hemorroides.

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Enzimas: El Noni es una rica fuente de una proteasa llamada bromelaína que retarda el envejecimiento del cuerpo. Ayuda en la digestión y absorción de nutrientes. Es también antiinflamatorio ayuda particularmente a la inflamación de los órganos sexuales femeninos en condiciones como calambres, endometriosis, etc. Noni es además un estabilizador del pH, neutraliza la acidez, lo que hace posible la estabilidad de la función del páncreas, hígado, riñones, vejiga, sistema reproductor femenino, etc. Por lo tanto mejora condiciones como la diabetes, colesterol, dolores menstruales, presión sanguínea alta o baja, gota, artritis, etc. Neutraliza el oxalato de calcio eliminando las piedras en el riñón. Tiene efecto cicatrizante, ingerido y usado tópicamente (sobre la piel). El Noni reduce inflamaciones en la piel, acné, erupciones, etc. Es desintoxicante, elimina el envenenamiento por mercurio y otros venenos fuertes. Combate infecciones. Combate todo tipo de parásitos. Sugerencias: Se recomienda tomarlo con el estomago vacío y en ayunas al levantarse. Es mejor, beberlo en sorbos, tomar y dejar en la boca debajo de la lengua, el jugo unos 10 segundos antes de tragarlo. Luego repetir la misma operación con el resto. Una vez abierta la botella, debe conservarse en la refrigeradora para evitar su fermentación. Importante: El Noni se puede tomar conjuntamente con otros medicamentos - no se producen interacciones negativas. Se sugiere evitar el consumo de alcohol y la ingesta de carnes rojas reducirla a dos veces por semana al comienzo de beber Noni. Salvo expresa prescripción médica.

Las posibilidades de tomar el pomelo son dos: fresco, aprovechamos su fibra rica en pectina, que se encuentra principalmente en la capa blanca que hay justo debajo de la piel y entre los gajos; y en zumo, una buena alternativa al de naranja o limón, o combinado con los anteriores.

Pomelo

Un pomelo diario es la mejor garantía para lograr una vida saludable. Es ideal como condimento, posee propiedades nutritivas que previenen contra el cáncer, evitan los problemas de circulación y, por supuesto, alejan los resfriados y gripes. Gran portador de vitamina C, el pomelo, combinado con otros productos mediterráneos y el ejercicio físico, constituyen un aval para mantener la salud y el estado anímico en su punto más álgido. Por su riqueza en vitamina C, aunque menor que la naranja, resulta un alimento interesante a incluir en la dieta durante los meses invernales. Un zumo elaborado con dos pomelos cubre el 100 por cien de las recomendaciones de esta vitamina, que desempeña funciones tan importantes como favorecer el buen funcionamiento del sistema de defensas. Y en estos días de invierno, mantener en óptimas condiciones el sistema inmunológico para prevenir infecciones y resfriados debe ser una de nuestras prioridades. Si alguien busca la fórmula para llevar una vida saludable y evitar la aparición de graves enfermedades, la respuesta está cerca y no es ningún secreto: un limón y un pomelo diarios en zumo o como condimento.

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Ejemplos máximos de la dieta mediterránea, el limón y pomelo son los principales portadores de la vitamina C. Una vitamina que es el mejor escudo contra todo tipo de cánceres. Gracias a esta vitamina se produce colágeno, importante en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol. Además, el principal componente vitamínico del limón y pomelo permite una mejor cicatrización de las heridas, aliviar las encías sangrantes, reducir el efecto de muchas sustancias productoras de alergias, prevenir el resfriado común y, en general, fortalecer todas las defensas del organismo. Aparte de la vitamina C, el limón y el pomelo portan la B y la E. Son, asimismo, ricos en potasio, magnesio, calcio y fósforo, además de ser una fuente de cobre, cinc, hierro y manganeso, que son formidables para reforzar el sistema inmunológico, ya que intensifican la actividad de los glóbulos blancos. Son excelentes, asimismo, para aliviar los dolores reumáticos y artríticos, pues sus ácidos son metabolizados en la digestión para producir carbonato potásico. El pomelo protege, por si aún fuesen pocos sus efectos positivos, la membrana mucosa que recubre el estómago, además de ser un estimulante para las funciones del páncreas y del hígado. El único inconveniente es que la vitamina C, su principal componente, se elimina a las tres horas de ingerirla, por lo que, lo mejor, es tomar no uno sino varios pomelos al día. Propiedades del pomelo: Fruta procedente del extremo Oriente, se cría en climas cálidos, de sabor ácido y amargo, por tanto y sólo por su sabor posee propiedades sobre el hígado, vesícula biliar y corazón. Indicado en los problemas pulmonares y respiratorios, cuando las defensas están bajas, en las hemorragias o cuando se forman cardenales o hematomas con frecuencia, en intoxicaciones por alimentos, en la artritis, anorexia, en el cansancio, cuando hay dificultad para digerir la comida y en la obesidad. Consejo: se puede tomar diluido con agua para rebajar su sabor amargo. En resumen, el pomelo: • • • • • • • • • • • • • • • Rico en vitamina C, betacaroteno y bioflavanoides. Contiene pequeñas cantidades de BI, B2, B3, B5, B6 y E. Buen protector contra el cáncer. Su consumo se popularizó hace unos años en las dietas para la obesidad, con propiedades diuréticas y depurativas. Favorece la eliminación de toxinas, activa las funciones renales, digestivas y hepáticas. Activa las glándulas suprarrenales (muy importantes para mantener un buen nivel de energía). Es antihemorrágica. Mejora la prostatitis o inflamación de la próstata. Ayuda a eliminar los parásitos intestinales, es refrescante. Estimula la formación adecuada de glóbulos blancos. Ideal para prevenir las gripes y resfriados. Baja la tensión cuando está alta. Excelente contra los problemas circulatorios. Buen remedio contra las varices. Fortalece los vasos sanguíneos. Reduce el colesterol.

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Dieta del pomelo La del pomelo se trata de una dieta de semiayuno, por lo que no se debe prolongar más allá de una semana. Se trata de consumir, durante tres días de la semana, sólo pomelo, en piezas o zumo. Los cuatro días restantes ha de realizarse una alimentación variada, pero sin excesos ni fritos. Estos días el pomelo se tomará como postre. Están prohibidos el alcohol, el azúcar y las bebidas carbónicas. Las propiedades saciantes del pomelo encubren la sensación de hambre. Ha de tomarse mucho líquido, ya que el pomelo es muy diurético.

Uvas

Rica en antioxidantes, la uva es una gran ayuda en la prevención de infecciones y enfermedades cardiovasculares. Además en la cocina resulta sabrosa, refrescante y muy versátil.

La uva tiene una gran cantidad de calorías y es muy rica en azúcares por lo que es un excelente recuperador energético en casos de fatiga. Esta fruta contiene además cantidades nada desdeñables de potasio, magnesio, selenio, cinc; y un buen contenido en hierro (0,50 mg/100 g). Entre las vitaminas, destacan la B6, B1 y C. Otras sustancias de interés son los taninos (que dan el sabor amargo a las pepitas, los hollejos y los tallos), sustancias antioxidantes.

La uva como prevención

El jugo de la uva, sobre todo el mosto de uva negra, tiene un efecto beneficioso sobre las infecciones urinarias y participa en la prevención cardiovascular, pues a su poder antioxidante se une una acción fluidificadora de la sangre y se ha visto que tomando dos vasos de mosto al día se incrementan los niveles de vitamina E en un 25 %, siendo ésta un poderoso antioxidante. Las pepitas de la uva previenen de la oxidación de las células y por ello pueden tener alguna acción preventiva no sólo del cáncer sino también de muchas enfermedades degenerativas, como por ejemplo el reumatismo. Mejor pues comerlas que retirarlas.

En la cocina

La uva fresca se incluye en ensaladas, zumos, mueslis, tartas, salsas y, por supuesto, se toma como uva de mesa ya sea sola o acompañada de queso. No obstante, se suele emplear más la uva pasa o desecada. En el muesli es un ingrediente esencial y un buen aliado del arroz, cuscús y platos de hortalizas. Para conservar las uvas pasas deberán guardarse en recipientes cerrados herméticamente con un trozo de corteza de limón en su interior.

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Los hongos, un grupo interesante

El hongo Cordyceps sinensis o Tochukaso
Si hay hongos raros el hongo Cordyceps sinensis es el número uno. Crece dentro de una oruga y solo a gran altura. La Medicina Tradicional China lo tiene como uno de sus mejores remedios. El hongo Cordyceps sinensis también se conoce como hongo Tochukaso, en japonés, o Dong Chong Xia Cao que en chino significa "insecto de invierno y hierba de verano". Este nombre le viene bien ya que el hongo Cordyceps sinensis invade una oruga (en invierno) y va parasitándola absorbiendo sus nutrientes hasta que le causa la muerte (hacia el verano), y se encuentra entre los pastos. Los pastores de la meseta de Qinghai en el Tibet observaban que los animales que comían este hongo tenían más vigor que el resto. Se puede encontrar entre los 3,500 y 6,000 metros de altura y suelen ser muy escasos por lo que son muy apreciados. Es un hongo muy especial ya que realmente es una "mezcla" de hongo y oruga. Propiedades del hongo Cordyceps sinensis o Tochukas La Medicina Tradicional China valora el hongo Cordyceps sinensis por sus propiedades medicinales más que por su rareza. Las propiedades que se le atribuyen son: Es principalmente un buen tónico y por ello se suele recomendar para el cansancio o fatiga crónica, sensación de debilidad extrema. También se empieza a usar para mejorar el rendimiento deportivo. Otro de los usos que se le da es para tonificar la energía sexual y tradicionalmente se ha venido usando para la impotencia, espermatorrea, frigidez, etc… Fortalece el sistema inmune o inmunológico. Ayuda a nuestro organismo a combatir diferentes bacterias ya que parece aumentar el número de macrófagos. Hace una función de antibiótico natural. Puede ser de soporte en la lucha contra el cáncer ya que aumenta la resistencia del paciente a la vez que fortalece su sistema inmune. Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y por ello suele estar muy indicado, en la Medicina Tradicional China, en casos de reumatismos, artritis, lumbalgias. Fortalece el sistema respiratorio a la vez que lo desinflama y a la vez hace la función de mucolítico y antitusígeno. Ello lo hace válido para un sinfín de problemas: asma, bronquitis, insuficiencia respiratoria, enfisemas, tuberculosis, etc… Aliado con el sistema circulatorio. Favorece un buen riego sanguíneo periférico y cerebral en particular; por lo que se recomienda en caso de falta de memoria, vértigos o acúfenos por falta de riego, pies fríos, etc… Es un buen diurético y en general mejora el funcionamiento del riñón. Según la Medicina Tradicional China la causa de que sirva casi para todo es precisamente que tonifica mucho la energía del Riñón que es para esta medicina la garantía de nuestra fortaleza física.

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Información nutricional del hongo Cordyceps sinensis o Tochukas El principio activo más destacable y que podría ser el "responsable" de sus grandes beneficios es la Adenosina; un nucleósido responsable entre otras cosas de la transferencia de energía y que también funciona como neuromodulador del sistema nervioso central. Se suele encontrar en farmacias y herbolarios en forma de cápsulas.

El hongo Coriolus versicolor

No tiene valor culinario y tradicionalmente en Asia sólo se aprecian sus propiedades medicinales que son las que hoy en día empiezan a estudiarse a fondo. Los estudios sobre su aplicación en casos de cáncer y fatiga crónica demuestran su eficacia. El Coriolus versicolor es un hongo conocido también con otros nombres: kawaratake (en japonés), yun zhi (en chino), yesquero de color, hongo nube, cola de pavo, etc. Suele crecer en troncos muertos o parasitar árboles y arbustos creando una especie de podredumbre blanca (de ahí el nombre de hongo nube). Propiedades del Coriolus versicolor

Puede ser indicado en casos de fibromialgia y fatiga crónica ya al mejorar el sistema inmunológico el cuerpo lucha de un modo más eficaz contra el virus Epstein-Barr (parece ser uno de los causantes). Los pacientes tratados con Coriolus suelen experimentar una menor fatiga. Precisamente esa mejora del sistema inmune parece ser el responsable de su efecto anticancerígeno, antiviral y antimicrobiano. Sus propiedades antioxidantes pueden ayudar al paciente a disminuir los efectos secundarios de la quimio y radioterapia. Se está estudiando su actividad antimetastásica al inhibir las metaloproteínasas y otras enzimas relacionadas con la metástasis. En Oriente se ha venido usando, tradicionalmente, para curar la hepatitis y otras dolencias hepáticas. La Medicina tradicional China también la ha venido utilizando para diferentes trastornos respiratorios. En Japón se están haciendo muchos estudios con el principio activo Cresina (su nombre comercial es Krestín). Información nutricional del Coriolus versicolor Destaca su contenido en dos polisacáridos: la cresina y el trametano que parece ser los que le confieren sus propiedades medicinales. De todos modos la sinergia de todos sus ingredientes hacen más aconsejable (como ocurre con todos los remedios naturales) el tomarlo en su totalidad.

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Aunque hoy en día se puede conseguir también en forma de cápsulas o comprimidos hasta hace bien poco sólo se podía conseguir en polvo (secado al sol y molido) para tomarlo en forma de té. La dosificación o la conveniencia de tomarlo dependerá de cada caso y será el médico o especialista el que la dictamine.

Maitake (Grifola frondosa)
El Maitake es un hongo de gran tamaño que crece en las montañas de Japón, en Asia, Europa y la región este de Norte América. En los países asiáticos viene siendo apreciado, desde hace más de dos mil años, tanto por su delicado sabor como por sus propiedades medicinales. El hongo Maitake se puede encontrar fresco o deshidratado en las tiendas de productos orientales o en forma de cápsulas o extractos líquidos en las tiendas de productos naturales. Propiedades del hongo Maitake

El hongo Maitake se ha utilizado tradicionalmente para la hipertensión, la diabetes y el colesterol. La medicina oriental lo ha venido utilizando también en casos de fatiga crónica e infecciones recurrentes. También ha venido siendo usado como parte del tratamiento en infecciones de origen vírico. Es más recientemente cuando en el Japón, especialmente, se vienen realizando muchos estudios sobre su utilidad en casos de cáncer, tumores y Sida. Esa tendencia a modular el sistema inmunológico puede ser de gran ayuda para fortalecer nuestro propio sistema de defensa. Algunos pacientes observan que mejora su mayor tolerancia a la quimioterapia disminuyendo el agotamiento y las náuseas.

Información nutricional del hongo Maitake Según el especialista en hongos japonés Hiroaki Nanba de la Universidad Farmacéutica en Kobe, los polisacáridos presentes en el Maitake, especialmente el Beta-D-glucano tienen la capacidad de actuar como inmunomoduladores y, como tal, se investiga su papel potencial en cáncer y tratamiento del SIDA. El hongo Maitake también se conoce Respecto a ese nombre hay varias teorías: como la "seta bailadora u hongo danzante".

Unos dicen que quienes encontraban esta seta tan apreciada siempre bailaban de alegría. Otras teorías dicen que el nombre viene dado por su forma que es parecida a las enaguas de las bailarinas. Por último hay quien dice que su forma se asemeja a mariposas bailando.

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Reishi (Ganoderma lucidum)
El Reishi es un hongo que no suele comerse habitualmente ya que es bastante amargo. Desde hace más de 20 años que vienen estudiándose científicamente sus propiedades, sobre todo en Japón y China. Propiedades del Reishi Sus propiedades más destacables son: Suele ser un ingrediente muy importante en las fórmulas herbales tradicionales chinas para casos de fatiga crónica y siempre que necesitemos aumentar el sistema inmunológico. Su acción antioxidante hace del Reishi un buen aliado en la lucha contra los radicales libres. El Reishi ha sido recomendado tradicionalmente para los problemas de la "mente" como el insomnio, la ansiedad y el estrés. Puede ser un buen complemento ante enfermedades cardiovasculares ya que se le atribuyen reductores del colesterol, de la hipertensión, antiagregantes plaquetarios, efectos anticoagulantes. Investigadores en China encontraron que el Reishi mejora el flujo sanguíneo y baja el consumo de oxígeno del músculo cardíaco. En 1990, investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, encontraron que el Reishi también puede ser eficaz en inflamaciones osteoarticulares, tortícolis y contracturas musculares. El Reishi se suele usar en China para el tratamiento de problemas del hígado como las hepatitis y la cirrosis. Colabora en la lucha contra las enfermedades alérgicas incluyendo el asma y las dermatitis. En Japón se han conducido extensos estudios del Reishi en la investigación contra el cáncer y se ha comprobado científicamente que posee efectos anti-tumorales. Puede ser, pues, un buen aliado en la prevención y tratamiento de procesos oncológicos. El Dr. Morishige afirma que eso es gracias a unos polisacáridos llamados Beta-D-glucán que fortalecen nuestro sistema inmunológico. Su gran experiencia con el Reishi también le han llevado a confirmar que altas dosis de vitamina C incrementan la efectividad de este hongo (la dosis dependerá de cada caso y será nuestro médico quien la recomiende). Presentación del Reishi La forma más habitual de comercializarlo, en Occidente, es en forma de cápsulas o tabletas y se suele encontrar en herbolarios y farmacias. La dosis depende de la presentación y concentración del producto. El médico o especialista nos aconsejará la dosis y el modo de empleo según nuestro caso personal. Información nutricional del Reishi Contiene gran cantidad de ácidos grasos insaturados.

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Abundantes polisacáridos y minerales como el Germanio y el Calcio. A tener en cuenta sobre el Reishi Tradicionalmente se ha recomendado en el tratamiento de la diabetes. En estos casos es imprescindible un seguimiento médico si decidimos tomarlo ya que al principio pueden descompensarse los niveles de glucosa. Normalmente en pocas semanas los niveles se corrigen. Aunque ahora se estén realizando muchos estudios ya hace más de 2.000 años que la Medicina Tradicional China viene observando sus propiedades. El doctor Shi-Jean Lee, un famoso doctor que vivió durante la Dinastía Ming ya hablaba de la efectividad del Reishi en su libro "Ban Chao Gang Moo" ("La Gran Farmacopea"). Según su experiencia tomar el Reishi ayudaba a conseguir una "larga y saludable vida".

El hongo Shiitake (Lentinus edodes)

El hongo Shiitake ha sido cultivado desde hace siglos en las regiones montañosas de Asia (especialmente en China, Japón y Corea). Hoy en día, con técnicas modernas, se cultiva en muchos países. Suele ser muy apreciado tanto por su sabor como por sus propiedades medicinales. Propiedades del hongo Shitake La ventaja con el Shiitake es que ha sido uno de los alimentos mejor y más estudiado y por ello se ha comprobado sus múltiples propiedades. Una de sus propiedades más interesantes es su efecto fortalecedor del sistema inmunológico por el lentinano. Por ello sus aplicaciones pueden ser muchas y muy diversas. Suele ser de gran ayuda en problemas víricos y bacterianos ya que estimula nuestra producción de interferón, linfocitos T y macrófagos. Así puede ayudarnos en casos de herpes, gripes, resfriados. Aliado en casos de cáncer y tumores ya que por un lado tiene un efecto antioxidante (contiene Lentinano, Betaglucano, el enzima Super Óxido Dismutasa, vitaminas A, C, E y Selenio) y por otro, como hemos dicho, fortalece el sistema inmunológico. En enfermedades cardiovasculares ya que favorece el control de la hipertensión, reduce el colesterol y disminuye la viscosidad de la sangre. Esto es posible gracias a que contiene la Eritadenina y a un tipo de fibra llamada Chitin. Favorece la digestión ya que tiene muchos enzimas, especialmente la pepsina y tripsina. Alimento antienvejecimiento ya que por un lado contiene antioxidantes y por otro favorece niveles adecuados de la hormona del crecimiento. El Shiitake contiene Ergosterol que es un nutriente que se convierte en vitamina D cuando nos da el sol. Muy importante para asimilar el Calcio y fósforo adecuadamente. Su aporte de ácido Linoléico ayuda a fabricar diferentes tipos de prostaglandinas.

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Información nutricional del hongo Shitake Alto contenido en Fibra (el doble que los champiñones). Este tipo de fibra se llama Chitin y reduce el Colesterol. Bajos en calorías (de 35 a 40 calorías por cada 100 gramos de Shiitakes frescos). Alto nivel de proteínas 15-30 %, conteniendo además 9 aminoácidos esenciales (especialmente Metionina y Arginina). Contiene vitaminas del grupo B y D2 y minerales como el Hierro, Zinc y Magnesio. Este hongo suele doblar su tamaño durante la noche lo cual nos da idea de su gran riqueza en Enzimas (unos 50). Entre ellas destaca el Super Óxido Dismutasa que tiene un gran efecto antioxidante. El hongo Shiitake podemos encontrarlo en comercios de alimentación oriental y en herbolarios, tanto seco, fresco o en cápsulas. Se suele tomar en cápsulas cuando buscamos un efecto medicinal rápido. Para uso alimentario se suele conseguir deshidratado. Para que vuelva a tener una textura de Shiitake fresco lo podemos dejar 30 minutos en remojo con agua tibia o cocinarlo unos 25 a 30 minutos a fuego lento. Da un sabor increíble a las sopas y estofados. Con una seta u hongo por persona tenemos suficiente.

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10. COMPLEMENTOS DIETÉTICOS INMUNOMODULADORES
Aloe vera
Rico en manosa, azúcar que activa los macrófagos y linfocitos T y B y aumenta la producción de interleuquinas, las señales químicas del sistema inmune.

Se toman 2 cucharadas de jugo puro de aloe vera, 2 o 3 veces al día, o 1 cápsula de aloe vera concentrado 2 veces al día.

Arginina (aa)

Se trata de un aminoácido esencial eficaz en las infecciones recurrentes de los niños. Estimula el sistema inmunológico potenciando las células T, protege el timo, órgano implicado en los mecanismos de defensa.

Además ayuda en la cicatrización de heridas. Se puede encontrar en forma de viales y cápsulas. Contraindicación: En presencia de cualquier tipo de herpes y, según algunos autores, en embarazo, diabetes o jóvenes que no han completado su crecimiento óseo.

Chlorella

Alga que contiene un 65 % de proteínas, mucha clorofila, y muchas vitaminas, entre ellas la A y la C de efecto inmunoestimulante, además de muchas del grupo B y minerales, como P, Ca, Zn, I, Mg, Fe, Cu y Se.

Destaca por poseer una sustancia específica llamada chlorellina con efecto antibiótico y antibacteriano. Se toma en comprimidos, según la dosis recomendada por el fabricante. Un Alimento Completo La clorela es uno de los alimentos más perfectos y completos de la naturaleza. Contiene todos los aminoácidos esenciales de las proteínas, ácidos nucleicos, fibra, vitaminas y minerales; así como otros nutrientes. La Clorela es un alga que contiene el más alto porcentaje de clorofila que se conoce en el mundo. Las algas son un grupo de plantas uni-celulares que crecen en el agua. Un Suplemento Nutricional La clorela es un suplemento nutricional. La mayoría de las personas tenemos falta de nutrientes a causa de nuestra alimentación; la clorela es un fabuloso suplemento ya que contiene todos los aminoácidos esenciales, comparables en calidad con la proteína de los alimentos animales. La información nutricional nos da una idea de su riqueza:

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• • • • •

Proteínas (N x 6.25)............................... 60.8% Grasas (Método de hidrólisis ácida)........... 10.5% Fibra…………............................................ 3.1% Carbohidratos …………………....................... 17.3% *Relación de pepsina/proteína digestible........ 76.3%

Minerales • • • • • Fósforo.................................. 1.35% Hierro...............................205 mg/100g Calcio.............................. 345 mg/100g Potasio............................ 989 mg/100g Magnesio......................... 331 mg/100g

Aminoácidos • • • • • • • • • • • • • • • • • • Arginina..................................... 3.49% Lisina.......................................... 3.29% Histidina...................................... 1.14% Fenilalanina................................ 2.77% Tirosina....................................... 2.03% Leucina......................................... 4.81% Isoleucina..................................... 2.21% *Metionina.................................... 1.41% Valina........................................... 3.33 Alanina......................................... 4.58% Glicina......................................... 3.23% Prolina......................................... 2.60% Ác.Glutámico............................... 6.02% Serina.......................................... 2.29% Treonina...................................... 2.70% Ác. Aspártico............................... 5.06% Triptofano.................................... 1.11% *Cistina........................................ 0.69%

Vitaminas • • • • • • • • • • • • Caroteno..........................32.1 mg/100g Tiamina ......................... 1.56 mg/100g Riboflavina..................... 4.49 mg/100g Vitamina B6................... 1.94 mg/100g Ác. ascórbico................ 38 mg/100g Tocoferol........................ 5.9 mg/100g A-Tocoferol.................... 5.7 mg/100g B-Tocoferol.................... 0.2 mg/100g Ác. fólico........................ 1.0 mg/100g Niacina.......................... 26.5 mg/100g Clorofila tota................... 2.17% *Xantofila..................... 302 mg/100g

Actividad clorofilasa........................... 5%

Cuando tomamos suplementos de vitaminas procesados químicamente nuestro cuerpo necesita un esfuerzo extra para poder asimilarlos y solo logra hacerlo en un porcentaje pequeño; sin embargo los minerales, vitaminas, enzimas y amino-ácidos que contiene la clorela son mucho más fáciles de asimilar. Por ser un alimento completo, la clorela suple gran cantidad de todas las necesidades nutricionales del cuerpo humano para tener una buena salud. Factor de crecimiento El ADN de la clorela está programado para cuadruplicar la reproducción de esta planta cada 20 horas, lo que ninguna otra planta o sustancia en la tierra puede hacer. Este factor de crecimiento de la clorela al ser ingerida como suplemento alimenticio, estimula la buena salud y el crecimiento de los niños y adolecentes. En los adultos este mismo factor de crecimiento ayuda a la reparación de los tejidos dañados del cuerpo, incluso cuando hay úlceras o se ha sufrido daño por medicamentos agresivos como la quimioterapia. Desde hace muchos años los investigadores han descubierto que la pérdida de energía y el deterioro físico asociados con el envejecimiento se deben al desgaste del ADN y del ARN de nuestras células. El alto contenido de ADN y ARN de la clorela asisten al cuerpo humano en la reparación del material genético dañado de nuestras células, protegiendo nuestra salud y haciendo más lento el proceso de envejecimiento.

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Cuando nuestros ADN y ARN están bien, nuestros cuerpos pueden eliminar mejor las toxinas y evitar las enfermedades; nuestras células recuperan su habilidad para repararse a si mismas y los niveles de energía y vitalidad de todo el cuerpo se elevan. Propiedades La molécula de la clorofila es muy similar a la molécula de la hemoglobina en la sangre. Al ingerir alimentos con un alto contenido de clorofila, esta actúa como un maravilloso limpiador en los intestinos, riñones, hígado y la corriente sanguínea aumentando el número de glóbulos rojos en la sangre; por lo que el uso regular de clorela es muy útil en el tratamiento contra la anemia. La clorela ayuda a que el cuerpo pueda tener una mejor asimilación de nutrientes. La clorela contiene un 35% más clorofila que la alfalfa. Las sustancias que forman la pared de la clorela tienen la habilidad de atraer hacia sí las toxinas, como un imán y pegarse a las que circulan por la sangre para sacarlas de nuestro cuerpo. La contaminación del aire que respiramos y los venenos con que son fumigados los alimentos que comemos nos intoxican con sustancias tales como el plomo, mercurio, cadmio, uranio, hidrocarburos, DDT, etcétera. La habilidad de la clorela para remover estas y otras sustancias tóxicas de nuestro cuerpo es muy importante, por la gran cantidad de químicos a los que estamos expuestos en este mundo moderno en el que vivimos. Está científicamente comprobado que la clorela fortalece el sistema inmunológico y ayuda a balancear la nutrición, lo cual es importante para obtener un buen estado general de salud. La Clorela también incrementa los niveles de energía y contribuye a aumentar los glóbulos rojos de la sangre, pero es por sus propiedades desintoxicantes que se han comprobado sus mejores beneficios a largo plazo. La clorela contiene uno de los niveles más altos en la naturaleza de betacarotene, además de vitaminas C y E las cuales son ampliamente aclamadas como anti-oxidantes; buenos para ganar la batalla contra los radicales libres. El Factor de crecimiento de la clorela incrementa los lactobacilos en nuestro aparato digestivo, lo cual, unido a la abundante cantidad de fibra que contiene, es de gran ayuda para la buena digestión. El consumo de la clorela también ablanda la materia fecal que se haya quedado pegada en las paredes de los intestinos (divertículos), facilitando su eliminación, lo cual es muy importante, ya que estos restos de comida que no se desechan correctamente producen bacterias que dejan sus desechos circulando por nuestra sangre; intoxicándonos y ocasionando que tengamos un metabolismo ineficiente. La clorela trabaja contribuyendo a expulsar de nuestro cuerpo toda sustancia tóxica que nos esté enfermando, facilitando la digestión. Una buena digestión ayuda a fortalecer la salud en general. Contribuye a desbaratar los tumores abdominales e incrementa las defensas en la cavidad abdominal, ayudando a prevenir la úlcera gástrica. El uso regular de la clorela ayuda a prevenir enfermedades del corazón, a reducir la alta presión sanguínea y a disminuir el colesterol. La clorela es de gran ayuda para las personas que están luchando contra el cáncer y también fortalece la salud de mujeres embarazadas, ancianos y niños. La Clorela también ayuda a controlar el peso; al ser rica en proteína es una fuente de energía constante y cuando se toma a intervalos durante el día permite que el azúcar en la sangre permanezca en un nivel normal. Además es muy útil contra problemas de artritis, pérdida de memoria y depresión y todo esto son solamente algunos de los muchos beneficios que su uso regular nos proporciona.

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Los fructooligosacáridos o FOS son un tipo de fibra soluble compuesta de unidades de fructosa. Al igual que ocurre con otros tipos de fibra, nuestro cuerpo no es capaz de digerirlos ni de asimilarlos. No obstante, una porción de esta fibra es fermentada por bacterias, en especial por las bifidobacterias que colonizan nuestro intestino grueso, particularidad de la que derivan sus efectos positivos sobre la salud.

Fructooligosacáridos

¿Dónde encontrarlos? Se encuentran en gran variedad de alimentos vegetales como la achicoria, la alcachofa, el espárrago, el ajo, la cebolla, el puerro, el tomate o el plátano, entre otros, pero en cantidades más bien pequeñas. Por esta razón se considera adecuado introducir en la dieta, además de los citados alimentos, aquellos que presenten fructooligosacáridos como ingredientes añadidos. Este es el caso de algunos preparados lácteos, bebidas, alimentos infantiles, productos de repostería y complementos dietéticos. Efectos saludables de los FOS Los efectos saludables atribuidos a los fructooligosacáridos se asocian a su capacidad para modificar la composición de la microflora del colon, motivo por el que se les denomina componentes "prebióticos". • Favorecen el crecimiento de las bifidobacterias (flora benéfica) e inhiben el de las bacterias patógenas como E. Coli, Shigella o salmonella. Estimulan la función inmunológica y la síntesis de ciertas vitaminas. Contribuyen a reducir el desarrollo de trastornos digestivos como el exceso de gases, ya que equilibran la flora intestinal reduciendo el desarrollo de bacterias putrefactivas. Mejoran el tránsito intestinal, lo que resulta beneficioso en caso de estreñimiento y de diarrea. Contribuyen a reducir el riesgo de cáncer de colon mediante diferentes mecanismos: 1- La fibra envuelve sustancias cancerígenas presentes en la dieta, reduciendo el tiempo de contacto de las mismas con la capa que recubre el intestino grueso. 2- La fermentación a cargo de bacterias intestinales de los FOS produce un medio ácido en el colon que inhibe la formación de metabolitos creados a partir de ácidos biliares de la bilis y de ciertos ácidos grasos, los cuales se sabe favorecen el crecimiento de células tumorales. • Además, el consumo de FOS se asocia a un mejor aprovechamiento por parte de nuestro organismo del calcio y magnesio, componentes fundamentales de huesos y dientes.

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Producto producido por las abejas para la alimentación de la reina es uno de los complementos imprescindibles para el otoño al ser un alimento básicamente energizante e inmunoestimulante. Mejora los estados de fatiga física y mental, la depresión y ayuda en épocas de crecimiento y de sobreesfuerzo intelectual. Además es útil en convalecencias y periodos postoperatorios.

Jalea real

La jalea real es un producto segregado por las glándulas hipofaríngeas (que se presentan en forma de rosarios situados simétricamente a la derecha y a la izquierda en la cabeza de las abejas obreras) y por las glándulas mandibulares de las abejas nodrizas (obreras de 5 a 14 días de edad), cuando disponen de polen, agua y miel.

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La jalea es el alimento de las larvas obreras y zánganos hasta su tercer día, de las larvas reinas hasta el quinto día y de la reina adulta durante toda su vida. Gracias a sus propiedades nutritivas, las larvas reinas se forman en 15 días mientras que las obreras precisan 21 días. Además, las abejas reinas alcanzan el doble de tamaño y pesan hasta un 40% más que las obreras. La diferencia en el consumo de tan extraordinario alimento hace que tengan un ciclo evolutivo, es decir desarrollo físico, una capacidad genética y una longevidad claramente diferenciada. La abeja reina tiene una vida de aproximadamente 5 años, mientras que las obreras tienen una esperanza de vida de tan sólo 30 a 45 días. Desde el punto de vista nutritivo Los análisis bioquímicos destacan su riqueza en vitamina C, E, A, vitaminas del grupo B (B1, B2, B, B6, ácido fólico), minerales (fósforo, hierro, calcio, cobre, selenio), ácidos grasos insaturados, aminoácidos y sustancias hormonales. Propiedades Cabe destacar que: Posee un efecto estimulante, tonificante y reequilibrante del sistema nervioso. Mejora la oxigenación cerebral, regulariza los trastornos digestivos. Aporta la energía extra necesaria a niños y adolescentes en edad escolar, sobre todo en época de exámenes y competición deportiva. Contiene ácido petroilglutámico y nicotinamida por lo que se le atribuye una acción vasodilatadora y favorecedora de la proliferación de glóbulos rojos. Por este motivo es utilizada también en casos de anemia o como preventivo de enfermedades cardiovasculares. Posee ácido decánico, una sustancia que estimula el sistema inmunitario y la producción de anticuerpos. También posee poder antimicrobiano, por los que puede ser recomendada como preventiva en periodos de epidemias gripales y como refuerzo del sistema inmunitario de los grupos de más riesgo: niños, ancianos y personas debilitadas. Para ello es imprescindible tomarla en estado puro, que consiste en una pasta que se vende envasada en tarros que incluyen una cuchara que permite calcular la dosis adecuada. Debe tomarse dos veces al día: una antes de desayunar y otra antes de acostarse. Se disuelve en la boca y actúa como un bálsamo que desinfecta y protege la garganta. Por todas estas propiedades, la jalea real constituye un excelente complemento alimentario en estados de debilidad o agotamiento físico o psíquico. En tratamientos largos, se aconseja descansar en su toma 5 o 6 días al mes. Esta medida es aconsejable en cualquier terapia con plantas o alimentos, ya que evita que el organismo se "acomode" a la sustancia ingerida. Presentación y conservación Es muy difícil conservarla en estado natural, por lo que se presenta generalmente liofilizada conservando así todas sus propiedades. Suele presentarse en cajas de 30 ampollas que contienen de 10 a 30 mL cada una con sabores a frutas. El precio ronda entre las 2500 y las 5000 pesetas por caja. Es fundamental conservarla en el frigorífico y protegida de la exposición a la luz, ya que su calidad disminuye por una mala conservación o manipulación de ésta. La proporción de ácidos orgánicos varía mucho dependiendo del envejecimiento de la jalea. Las elevadas temperaturas aumentan el proceso de envejecimiento. El aire, la luz y el calor modifican profundamente las propiedades biológicas de la jalea real y su aspecto organoléptico (olor, sabor, color&).

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En caso de necesidad, y siempre bajo el asesoramiento de un especialista, se aconseja tomar una ampolla por día antes del desayuno, mezclándola con un poco de agua o zumo de frutas, durante un periodo de dos meses, con un intervalo de descanso de 2 a 3 meses, tras el cual se valora la posibilidad de reiniciar el tratamiento.

Uno de los mejores complementos para prevenir las infecciones intestinales. Rica en cromo, regulador de la glucemia, en selenio, antioxidante, en vitaminas del grupo B, en proteínas (del 48 al 52 % y con todos los aminoácidos esenciales), en compuestos desintoxicantes que depuran y protegen al hígado, en hierro y zinc. 3 cucharadas al día la convierten en un buen inmunoestimulante.

Levadura de cerveza

Lipoíco, ácido

Coenzima de muchas reacciones metabólicas mejora el rendimiento energético de las células, es antioxidante, desintoxica el hígado y estimula la producción de interferón natural, estimulando así el sistema inmunológico.

Se toma en comprimidos, alrededor de 300-400 mg/día.

Miel

Contiene granos de polen, cera de abeja, pigmentos, sustancias aromáticas, alcoholes, proteínas, maltosa, enzimas, minerales (K, Cl, S, Ca, Na, P, Mg, Si, Fe, Mn, Cu) y vitaminas A, C y muchas del grupo B.

Es preventivo de catarros, purificador de las vías respiratorias y digestivas, antitusígeno y antiséptico de mucosas. Además estimula el hígado y favorece los procesos depurativos siendo así un eficaz ayudante en la prevención de procesos infecciosos. En uso externo es antiséptico de la piel, mejorando los síntomas en inflamaciones, sarpullidos, picaduras, heridas, hongos, constituyendo un buen regenerador cutáneo.

Minerales
como suplementos.

Entre los minerales, los que más directamente intervienen en la estimulación de los sistemas defensivos del organismo son los siguientes. Lo ideal siembre será ingerirlos formando parte de los alimentos pues así actuarán en sinergia con otros principios. No obstante, en ocasiones habrá que darlos

Azufre. En personas propensas a infecciones intestinales y de piel. (Ajos, cebollas, dátiles, trigo integral, almendras, legumbres, polen, yema de huevo). La mejor forma de tomarlo es como oligoelemento o asimilado en levaduras. Cinc. Su deficiencia favorece las infecciones. (Germen de trigo, levadura de cerveza, semillas de calabaza y girasol, yema de huevo, legumbres). Cobre. Antiinfeccioso y antivírico, muy útil en estados infecciosos inflamatorios agudos, gripes, bronquitis, deficiencia inmunológica, fiebre. (Frutos secos, cereales, remolacha, nabos, cebolla, puerros, coles, pescados, marisco, legumbres, uvas, etc.) Flúor. Buen poder antiséptico sobre todo en problemas de boca, en combinación con otros minerales. (Cereales integrales, soja, espárragos, albaricoque, tomate, uvas, pescado, cebolla, almendras, etc.)

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Germanio. Acción antibiótica, estimula los macrófagos y el interferón. (Ginseng, eleuterococo, algas, brotes de bambú, cereales integrales, germinados de soja, alfalfa, remolacha, ajo, arroz integral, reishi, shitake) Hierro. Potencia el sistema inmunológico evitando infecciones graves y enfermedades degenerativas. (Espirulina, melocotones y albaricoques secos, legumbre, frutos secos, almejas, carne roja). Magnesio. Potenciador del sistema inmunológico. (Harina de soja, trigo sarraceno, almendras, cacahuetes, pan integral, nueces, hortalizas verdes, germen de trigo, remolacha, etc.) Manganeso. Incrementa la inmunidad aumentando la formación de antitoxinas. (Cereales, legumbres, dátiles, coles, zanahorias, cebolla, apio, espinacas, berros, pescados, crustáceos, etc.) Selenio. Potencia la producción de anticuerpos además de ser un gran antioxidante. (Germen y salvado de trigo, nueces de Brasil, semillas de girasol y lino, pescado y marisco).

Omega 3 (ácidos grasos)

Nutrientes que estimulan la función inmunitaria y reducen las infecciones. Sus mejores fuentes los aceites de pescado y de lino.

Los granos de polen cambian de forma, color y sabor con la especie de planta de que se trate, así tenemos polen desde el amarillo claro hasta el negro pasando por el malva, verde y todas las tonalidades del marrón.

Polen

El polen que encontramos generalmente en las tiendas es completamente amarillo (con algún grano negro) Este es polen monofloral de jara (Cystus s.p.) y procede de los montes de Salamanca y Extremadura, principales productores de polen de España. En el polen recogido en Asturias (o el resto de la cornisa cantábrica) predominan los colores crema del eucalipto, amarillo del castaño, gris de la zarzamora y pólenes verdosos de los frutales. Dependiendo de la época del año, la especie en floración y, por tanto, el tipo de polen también varía (sería difícil, a no ser que lo mezcláramos, encontrar en un tarro de polen eucalipto que florece en invierno y castaño que florece en junio). Propiedades Ante todo hay que decir que el polen no es un medicamento sino un alimento. Debemos desconfiar de quien nos presenta productos milagro. En una analítica de polen encontraríamos agua (variable dependiendo de si es polen seco o fresco), 35% de glúcidos, 5% de lípidos y de un 20 a un 35 % de prótidos. Gran parte de estos prótidos están en forma de aminoácidos libres y aquí se encuentra lo sorprendente del polen; es el único alimento que contiene los 22 aminoácidos esenciales, 100 gr de polen contienen las mismas proteínas que 1/2 kg de carne. También encontramos vitaminas (A, D, E, C y todas las del grupo B) minerales (K, C, Zn, Fe, Mn y Mg), y oligoelementos, enzimas, flavonoides (quecitina) y sustancias antibióticas que aumentan su poder terapéutico. El polen es un complemento dietético con propiedades nutritivas, energéticas y metabólicas muy interesantes.

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Revitalizante general; eleva las tasas de hemoglobina en sangre. Indicado en la recuperación de anemias, falta de apetito (el polen aumenta el apetito)... Previene la astenia, el cansancio, la apatía y el agotamiento físico que pueden ser la vía de entrada de infecciones. Regula las funciones intestinales, siendo bactericida y protector frente a patógenos.

• •

Aumento de vitalidad en general. Función desintoxicadora del organismo. Remedio para el acné y otros problemas de la piel. Por su contenido en proteínas el polen es el complemento dietético ideal para personas vegetarianas.

Ingredientes que poseen determinados alimentos con propiedad de estimular selectivamente el crecimiento y la actividad de algunas de las bacterias que colonizan nuestro colon. Estas sustancias pasan al colon donde fermentan y sirven de alimento a los microorganismos simbiontes. Son prebióticos las cebollas, patatas, alcachofas, puerros, ajos, espárragos, achicoria, remolacha, endibia y todos los alimentos que lleven en su composición inulina y fructooligosacáridos.

Prebióticos

Al potenciar a estas bacterias intestinales evitaremos la entrada a microorganismos nocivos o patógenos que puedan entrar con la alimentación, por lo que resultan un buen método para prevenir infecciones intestinales.

Probióticos

Microorganismos vivos (lactobacilos y bifidobacterias) que se añaden o contienen ciertos alimentos y que contribuyen a crear un equilibrio microbiológico óptimo en el tracto intestinal, reforzando el sistema inmunológico.

Se pueden tomar en forma de yogures frescos de leche de vaca o de soja fermentadas con Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus, coles fermentadas (chucroute), productos a partir de la soja (tofu, tempeh, miso) o como suplemento dietético.

Própolis

El propóleo (própolis) es una sustancia resinosa que las abejas obtienen de las yemas de los árboles y de algunos vegetales y que luego en la colmena terminan de procesar ellas mismas.

Las abejas utilizan el propóleo (própolis) para recubrir las paredes de la colmena y mantenerla libre de bacterias. Propiedades del propóleo Es antibacteriano, antiviral, inmunoestimulante, antiinflamatorio, cicatrizante y ligeramente analgésico. Garganta y boca: en anginas, faringitis, laringitis, aftas bucales, Muguete y abcesos dentales da muy buenos resultados.

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Vías respiratorias: ante los resfriados es muy útil como complemento a otras terapias. En casos de turbeculosis pulmonar también puede ser un buen aliado. Estómago y colon: en casos de úlcera gástrica es de gran ayuda para combatir a la bacteria "Helicobacter pylori" que se cree responsable de esta dolencia. Se han conseguido buenos resultados en algunos pacientes afectados por diverticulitis, gastritis, enfermedad de Crohn y diarrea por candidiasis intestinal. Ginecología: las cándidas, llagas uterinas, inflamaciones vaginales y picazones suelen responder muy bien a los lavados de propóleo diluido en agua. La piel: el própolis o propoleo es fantástico en la lucha contra las micosis u hongos de la piel. Las personas postradas mucho tiempo en la cama y con llagas o ulceraciones también se pueden beneficiar en gran medida. En la medicina islámica era muy usado para las heridas. En el acné funciona muy bien en forma de crema o para lavarse la cara diluido en agua. En las ulceraciones irritativas de los dedos de la mano, llamadas vulgarmente "alergia a detergentes de las amas de casa" se obtienen buenos resultados usando cremas a base propóleo y Caléndula. También los sabañones mejoran mucho con la misma crema. El profesor Fan Che de Pekín ha tratado muchos casos de Psoriasis con comprimidos de propoleo (Própolis). La mayoría de los casos mejoraron a los tres meses. Información nutricional del propóleo El propóleo (própolis) está compuesto de resinas, ceras, flavonoides, sales minerales, aceite esencial y cientos de compuestos, muchos de los cuales todavía sin estudiar. Precauciones en el uso del propóleo El propóleo (própolis) no es aconsejable en casos de asma bronquial alérgica ya que puede empeorar los síntomas. Lo podemos comprar en forma de extracto, aceites, comprimidos y cremas. Los egipcios usaban el propóleo (própolis) como uno de los ingredientes para la conservación de las vísceras de los faraones.

Vitaminas

Como en el caso de los minerales deberíamos abastecernos convenientemente de vitaminas con la dieta. En casos especiales se puede suplementar. Las vitaminas más interesantes desde el punto de vista de la inmunidad son:

Vitamina A. Muy útil en problemas de piel y mucosas, oculares, respiratorios y de la esfera genitourinaria. Mejora en todos los casos la respuesta inmune. Vitamina B5 (pantoténico). Fortalece el sistema inmunitario actuando como vitamina antiestrés junto con la vitamina C. Vitamina B6 (piridoxina). Mejora la producción de anticuerpos y fortalece el organismo frente a infecciones. Vitamina B8 (biotina). Mejora el sistema inmunológico a nivel de la producción de anticuerpos. Vitamina B9 (ácido fólico). Fortalece el timo y las defensas.

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Vitamina C. Fundamental para el buen funcionamiento de las defensas. Favorece la formación de interferón. Se aportará un suplemento en problemas de estrés acusado, tabaquismo, convalecencias, viriasis agudas y tratamientos con ciertos fármacos. Vitamina E. Mejora la resistencia a la infección a nivel de inmunidad celular y humoral. Útil en forunculosis, abscesos, acné, verrugas, vaginitis. Vitamina P (flavonoides). Favorecen la absorción de vitamina C y resultan antiinfecciosos y artiinflamatorios. Muy útiles en infecciones.

Alimentación aconsejada en algunas infecciones o procesos relacionados con ellas
CISTITIS
Infección bacteriana de la vejiga. Se aconseja: Durante los primeros 4 a 7 día acidificar la orina de modo que se tomen alimentos como los cereales, pan, pasta, huevos, carnes y pescados, etc., evitando las verduras, hortalizas, frutas, legumbres y frutos secos. En la segunda semana se debe alcalinizar la orina tomando los alimentos que se evitaron al principio. Este contraste dificultará la supervivencia de las bacterias. Beber mucho líquido, al menos 2 litros diarios. Desaconsejados: Una vez pasada la primera etapa equilibrar la dieta evitando azúcares simples, refinados, alimentos que puedan provocar alergias. Suplementar con: jugo de arándano rojo rico en proantocianidinas (evitan la fijación de algunas bacterias en las vías urinrias como la E. Coli.). También se pueden tomar comprimidos de arándano rojo con gayuba, que tiene hidroquinonas buenas para la salud de las vías urinarias.

DECAIMIENTO (FATIGA)
Conjunto de síntomas como la falta de energía, dolor de garganta, febrícula, inflamación de ganglios, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, falta de concentración, trastornos intestinales y alteraciones emocionales. Puede producirse en la convalecencia de alguna infección Tiene que ver con un mal funcionamiento del sistema inmunológico. Se aconseja: Cinco comidas al día no muy copiosas para evitar la hipoglucemia, con alimentos como cereales integrales, vegetales y frutas que proporcionan al organismo energía continuamente. Aumentar el consumo de vitamina C con cítricos, kivis, piña, pimientos. Subir también el consumo de alimentos ricos en Mg (germen de trigo, levadura de cerveza, frutos secos, legumbres, moras), procurando una dieta variada y equilibrada. Hacer ejercicio para mantener el tono muscular y respetar las ocho horas de descanso. Desaconsejados: Usar los alimentos como medio de compensación emocional abusando de dulces dado que pasado el primer momento de cierto bienestar provocan después el efecto contrario. Hay que eliminar todo aquello que tenga calorías vacías y pocos nutrientes. Suplementar con: Ginseng, eleuterococo, regaliz, jalea real y levadura de cerveza.

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FIEBRE
La fiebre se origina por un metabolismo más activo derivado de un proceso infeccioso, lo cual supone un mayor gasto de nutrientes y una mayor oxidación catabólica. Es un mecanismo de defensa frente a los microbios ya que aumentando la temperatura corporal podemos ralentizar su crecimiento. Se aconseja: Comer poco, reposar y rehidratar aumentando el consumo de líquidos. Cuando se empiece a comer, alimentos y preparaciones culinarias fáciles de digerir. Los cereales integrales, verduras, hortalizas y frutas crudas aportarán además de energía, vitamina C antioxidante. Se deben tomar dos cucharadas al día de aceite de oliva, y muchas vitaminas y minerales se pueden recuperar con zumos o licuados combinando cítricos y hortalizas (zanahoria, limón, naranja, manzana y perejil). Desaconsejados: Embutidos, carnes grasas, quesos grasos, pescado azul, frutos secos, huevos, azúcar, mantequilla, nata, chocolate, pasteles, fritos, bollería. Suplementar con: 2 cucharadas al día de polen, 2 cucharadas de levadura de cerveza. Mejor no aportar vitaminas si no es necesario.

RESFRIADO Y OTRAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
Se aconseja: Comer poco y hacer reposo. Como caliente, una sopa o crema de cebolla a la que se le añade un poco de salsa de soja para dar sabor y un chorrito de limón. Se puede tomar de 3 a 4 platos al día. La cebolla con sus componentes azufrados fluidifica la mucosidad, es expectorante y evita la congestión de los bronquiolos, además de calmar la tos y la irritación de garganta. Para tomar en frío, zumo de naranja con ajo. Lo ideal es tomarlo todo el invierno como preventivo. Se toma 2 o 3 veces al día un vaso de zumo de naranja natural recién exprimido con un diente de ajo triturado o bien con 2 perlas o 2 cápsulas de ajo. Desaconsejados: Embutidos, carnes grasas, quesos grasos, pescado azul, frutos secos, huevos, azúcar, mantequilla, nata, chocolate, pasteles, fritos, bollería. Todos los alimentos densos o de calorías vacías que van a empeorar la sensación de cansancio asociada a estos procesos. Suplementar con: antioxidantes, cápsulas de cebolla (bactericida y antibiótica), cápsulas o perlas de ajo (inmunoestimulantes), própolis (antiséptico y antiinfeccioso) y omega 3 (median en la inflamación).

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Bibliografía
BROSSA GARRIDO, Inma. Qué comer en caso de… Dietética y Salud, nº 122: 22-28. ENRÍQUEZ, Tareixa. Infecciones intestinales. Dietética y Salud, nº 104.: 58-59. ENRÍQUEZ, Tareixa. ¿Estás resfriado? Dietética y Salud, nº 120.: 62-64. ENRÍQUEZ, Tareixa. 5 terapias antifrío. Dietética y Salud, nº 121.: 62-66. PAMIES TRAVESSET, J.M Medicina Natural. Editorial Libsa. PROST, JEAN. Apicultura. P. Ediciones Mundi-Prensa. Apuntes de Nutrición ortomolecular. ESCUELA DHARMA. www.alimentacion-sana.com.ar Josep Vicent Arnau, www.enbuenasmanos.com Christian Paul Ozers, www.fapas.es/proyectos/apis/polen.0607 http://revista.consumer.es/web/es/19990501/alimentación www.ecoaldea.com www.clorela.com

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11. REMEDIOS FITOTERAPÉUTICOS PARA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN
Introducción
Cuando uno se adentra en el campo de las plantas medicinales se da cuenta enseguida de que las posibilidades son amplísimas si se conocen las especies y se tiene acceso a zonas adecuadas de recolección. También es muy amplia la información dado que el mundo vegetal ha sido un recurso terapéutico para los seres humanos desde el inicio de nuestra historia. No obstante la sabiduría que existía en otro tiempo en torno a los usos medicinales de las plantas parece haber desaparecido con nuestros abuelos. Tal es así que resurgen ahora numerosos estudios de recopilación enriquecidos con datos farmacológicos y químicos otrora desconocidos. No puede ser objeto de este trabajo un análisis exhaustivo de las plantas ibéricas que tienen o han tenido tradicionalmente aplicación en la prevención y/o tratamiento de las infecciones, ya que nos extenderíamos demasiado, pero sí hemos querido hacer una pequeña revisión de la bibliografía y de la información presente en la red para recoger, aunque brevemente, algunos datos útiles. Sobre todo, sirva esta revisión para poner de manifiesto la infinitud de recursos que la naturaleza nos brinda como apoyo a nuestras terapias naturales y para invitar a nuestros lectores a investigar, siempre, claro está, con prudencia, accediendo a fuentes fidedignas y a material de calidad.

Algunos conceptos importantes
Es importante destacar que no todas las plantas que vamos a mencionar aquí actúan de la misma forma en la infección ni contra los mismos agentes. Así, al leer diversas obras, surgen ideas que nos pueden ayudar a entender sus mecanismos de acción y, por tanto, a saber elegirlas según sea el caso. Por ejemplo, la mayoría de las afecciones respiratorias que se presentan en otoño e invierno son de origen vírico de modo que, aunque veremos algunas especies activas frente a este tipo de agentes, lo que interesará sobre todo será mejorar los síntomas de la persona y potenciar su sistema inmunitario, dejando que los mecanismos autocurativos del organismo sigan su curso. Posiblemente utilizaremos plantas ricas en mucílagos como el gordolobo o la malva que ayuden en la expectoración y reduzcan la inflamación, plantas antipiréticas y sudoríficas como el saúco o la calaminta si la fiebre es muy alta, etc. En el caso de infecciones urinarias potenciaremos la acción de las plantas antisépticas con plantas diuréticas que contribuirán a una más rápida limpieza de las vías. En cualquier caso es de destacar que la mayoría de las plantas que parecen ser útiles para el tratamiento de la infección poseen aceites esenciales como principios activos. A continuación extractamos la información a modo de cuadros, por orden alfabético para facilitar su búsqueda, y con indicaciones para su uso en cada aparato y sistema. Siempre que tengamos datos de toxicidad o peligro en su uso añadiremos un símbolo En muchos casos la toxicidad se debe a la presencia de alcaloides, compuestos de gran actividad en el organismo. Un apartado especial merecen las plantas con propiedades antivirales dado que son pocos los fármacos útiles en estas afecciones. Recomendamos al final del trabajo algunas obras que resultan de interés para profundizar sobre el tema. Se verá que a nivel popular son muchas más las especies utilizadas variando en cada región. Hemos obviado algunas por ser su área de distribución muy pequeña o por ser endemismos.

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Resumen de algunas plantas interesantes de la flora española
Parte utilizada Preparación (algunos componentes importantes)
Infusión al 4 %, 2 o 3 tazas al día

Nombre vulgar

Nombre científico

Ámbitos de actuación

Abedul

Betula pendula

Febrífugo, antiséptico y cicatrizante, útil en cistitis, uretritis, pielonefritis

Acebo

Ilex aquifolium

Estados febriles, bronquitis

Achicoria Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas antes de las comidas

Cichorium intybus

Bacteriostática en afecciones intestinales y urinarias

Aciano

Centaurea cyanus

Hojas (aceite esencial, flavonoides, triterpenos, carotenos, ácidos fenólicos, taninos) Hojas (taninos, saponósidos, teobromina e ilicina) Raíces y hojas (lactonas sesquiterpénicas, ác. fenólicos, sales, taninos, flavonoides, etc.) Capítulos (amargos, flavonoides, antocianósidos, taninos y sales minerales) Para uso externo infusión al 2 o 3 %, 2 o 3 veces al día

Afecciones oculares, conjuntivitis. En ginecología para lavados vaginales en micosis por Candida albicans)

Agracejo Corteza de la hojas y frutos raíz,

Berberis vulgaris

Decocción

Ajedrea silvestre

Satureja montana

Sumidad aérea (aceite esencial)

Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día

Febrífugo en gripe, resfriados Los frutos son muy ricos en vitamina C, glúcidos y ácidos orgánicos, siendo febrífugos. En decocción sirven para el tratamiento de amigdalitis, faringitis, diarreas y disenterías Antibacteriano, antifúngico y antiviral. Inmunoestimulante Enterocolitis, amebiasis, cistitis por cándida, cistitis goncócicas, paludismo

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Ajenjo mayor Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día

Artemisia absinthium

En medicina popular es antihelmíntica y febrífuga

Álamo negro Decocción al 5 %, 2 o 3 tazas al día o bien oleato para uso externo Infecciones de vías urinarias

Populus nigra

Hojas y sumidades floridas (tuyol, tuyonas, absintina, amargos, flavonoides) Yemas (aceite esencial, flavonoides, heterósidos, y carbón vegetal obtenido de su madera Balsámico y antiséptica respiratoria Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día

Albahaca moruna

Ocimum basilicum

En uso externo para hemorroides, fisuras anales Antiséptico, antihelmíntico Hepatitis virales, infecciones urinarias

Alcaparro Decocción al 2 %, 2 o 3 tazas al día antes de las comidas

Capparis spinosa ssp. canescens

Febrífuga, diurética, útil en infecciones urinarias

Alcaravea

Carum carvi

En uso externos para heridas y úlceras Antiséptica en diarreas Bronquitis Enterocolitis bacterianas, diarreas En uso interno antiescorbútica es vermífuga,

Infusión al 2 % de los frutos, reposar 10 minutos 2 o 3 tazas al día

Algarrobo

Ceratonia siliqua

Aliaria

Alliaria petiolata

Sumidades floridas y hojas (heterósidos, taninos, saponósidos y aceite esencial) Corteza de la raíz (flavonoides, principios amargos y saponósidos) Frutos (pinenos, felandrenos, limoneno, sabineno, carveol, carvona, cumarinas, falvonoides) Frutos de los que se toma la harina Sumidad aérea (aceite esencial sulfurado) 2 o 3 algarrobas maduras o harina Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día

En uso externo vulneraria-antiséptica en tratamiento de llagas infectadas

Aliso

Alnus glutinosa

Corteza y hojas (taninos, flavonoides, triterpenos, fitosteroles)

Cataplasmas de plasta fresca en zona afectada o infusión al 6 % Decocción al 5 % para gargarismos

Orofaringitis y estomatitis

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Angélica Infusión al 2 %, hervir 2 minutos, reposar 10 y tomar 2 o 3 tazas al día Bronquitis, catarros, gripe

Angelica archangelica

Anís verde Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día

Pimpinella anisum

Infecciones gastrointestinales y parasitosis como bactericida y vermífugo

Aristoloquia Infusión al 2 % en uso externo para lavados y compresas Tintura 1g por 100 ml de agua

Aristolochia clematitis

Raíces y rizomas, frutos, hojas (pinenos, limonenos, felandreno, cariofileno, acetatos de bornilo y berbenilo, furocumarinas, etc.) Sumidad aérea (acetol, chavicol, escopoletina, ác. cafeico, ác. clorogénico) Rizoma (derivados fenantrénicos, aceite esencial, taninos)

Árnica

Árnica montana

Estimulante fagocitario de los leucocitos mejora la cicatrización en problemas dérmicos (forúnculos, acnés rebeldes, infecciones ginecológicas) Antiséptico bucofaríngeo en enjuagues y gargarismo en estomatitis, amigdalitis y faringitis por vía oral

Árnica montera

Inula montana

Capítulos florales (helenina, ardidiol, taninos, á. cafico y clorogénico, timol, escopoletina, etc.) Capítulos florales

Arrayán (mirto) Hojas y brotes jóvenes (aceite esencial, taninos)

Myrtus communis

Se emplea el alcoholaturo al 2 % en aplicaciones tópicas Infusión al 2-3 %, 2 o 3 tazas después de comidas

Antiséptica y vulneraria para desinfectar, cicatrizar heridas y como antiséptico bucofaríngeo Antiséptico en afecciones respiratorias por gram +: amigdalitis, sinusitis, bronquitis, etc.

Azucena

Llilium candidum

Un trozo de bulbo directamente sobre la piel

Infecciones urinarias y prostáticas El bulbo se emplea en cataplasmas par forúnculos, panizos y abscesos Vinagre de azucena como antiverrugas

Flores y bulbos (aceite esencial, flavonoides, carotenoides en la flor, fitosteroles y sales minerales en el bulbo)

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Bardana mayor Raíces troceadas, hojas y frutos (inulina, polienos, principio amargo)

Arctium lappa

Es antifúngica y antimicrobiana en afecciones dermatológicas como eccemas, psoriasis y forunculosis

Berro Sumidad aérea (glucosinolatos, flavonoides, vitamina C, yodo)

Rorippa nasturtium-aquaticum

Para uso interno infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día antes de comidas. Por vía externa infusión al 10 % en baños de la zona afectada varias veces al día Alimento

Antianoréxico, bactericida, febrífugo y diurético se usa en catarros y otras patologías infecciosas del tracto respiratorio

Brecina

Calluna vulgaris

Atención porque puede portar huevos de parásitos Antiséptica-antipútrida del tracto urinario. En infecciones urinarias en general, sobre todo en las que cursan con inflamación Afecciones urinarias, estados gripales, diarreas y disenterías

Cachurrera menor

Xanthium spinosum

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día, entre comidas o decocción, 2 o 3 tazas Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas

Calabaza

Cucúrbita pepo

Caléndula

Calendula officinalis

Semillas crudas, 30-40 g al día Para uso externo decocción al 6 % en compresas o lavados

Antihelmíntica, útil en caso de tenia, áscaris y oxiuros Antiséptico frente a estafilococos Parasiticida frente a Tricomonas Paradontopatías, conjuntivitis Inmunoestimulante por los polisacáridos

Sumidades floridas (taninos, resina y heterósidos hidroquinónicos) Sumidad aérea (lactonas sesquiterpénicas, aceite esencial y resina) Semillas y eventualmente la pulpa Capítulos florales (carvona, geranilacetona, mentona, cariofileno, aponósidos, luteína, gomas, taninos, amargos, etc.)

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Cardo santo Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día Útil en brucelosis (gastrointestinal)

Cnicus benedictus

Carlina Decocción al 3 % para lavados Infusión al 2 %, 2 o 3 veces al día

Carlina acaulis

y de en

Cártamo

Carthamus tinctorius

Bacteriostática, fungistática antiestafilocócica en problemas dermatológicos Fungistático y nematocida útil parasitosis intestinales.

Cártamo silvestre Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día

Centaurea jacea

Bacteriostática y febrífuga en estados griposos e infecciones intestinales

Centaura menor

Centaurium barrelieri

quadrifolium

ssp.

Sumidad aérea y semillas (heterósido cnicina, flavonoides, lignanos, triterpenos, cimeno, fenchona, citral) Raíz (aceite esencial, inulina, taninos, goma, etc.) Flores (aceite insaturado rico en linoleico, quinonas, flavonoides, arctiósido) Sumidad florida (flavonoides, amargos, taninos, sales minerales) Sumidad aérea (xantonas, flavonoides, principio amargos, ácidos fenólicos) Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día

Cilantro

Coriandrum sativum

Se usa popularmente contra la brucelosis, es antibacteriana y antifúngica, febrífuga e inmunoestimulante, mejorando las defensas inespecíficas y siendo un buen coadyuvante en patologías infecciosas Infecciones urinarias (cistitis colibacilares, uretritis) También fungicida

Ciprés

Cupressus sempervirens

Frutos (terpineno, cimeno, limoneno, linalol, acetato de geranilo, alcanfor, crumarinas, flavonoides) Conos (pineno, fenchona, furfural, cadineno) Pétalos y hojas (aceite esencial)

Decocción de los conos al 2 %, 2 o 3 tazas al día. Infusión de los pétalos al 5 %, 2 o 3 tazas al día

Infecciones respiratorias rinitis, faringitis)

(bronquitis,

Clavelina

Dianthus caryophyllus

Uso tópico como vulneraria y antiséptica para lavar heridas Afecciones respiratorias infecciosas de vías bajas que cursan con fiebre (bronquitis y traqueitis)

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Comino Infusión al 2%, 2 o 3 tazas al día

Cuminum cyminum

Antiséptico gastrointestinal (enterocolitis), antiparasitario con actividad larvicida

Drosera oficinal Infusión al 2 %, 3 o 4 tazas al día

Drosera rotundifolia

Espasmolítico, antiséptico, béquico, calmante de la tos, indicado en bronquitis, traqueitis y gastritis

Enebro común

Juniperus communis ssp. comunis

Frutos (cimeno, terpineno, cariofileno, piperitol, carveol, farnesol, escopoletina) Sumidad aérea (naftoquinonas, taninos, lavonoides, resina, ácidos orgánicos, carotenoides, ácido ascórbico) Gálbulos o “bayas” de enebro Infecciones respiratorias rinitis, faringitis) Infecciones urinarias (cistitis, uretritis) Antiséptico en veterinaria Parasiticida

(bronquitis,

Enebro de la miera Aceite de miera o brea de enebro

Juniperus oxycedrus

Eneldo

Anethum graveolens

Infusión al 2 %, 2 tazas al día después de las comidas. No prolongar tratamiento al producirse albuminuria. Uso externo en champús, jabones, lociones, cremas y pomadas Infusión al 3 %, 3 tazas al día después de las comidas

Bacteriostático en faringitis y bronquitis catarrales.

Escabiosa mórbida

Succisa pratensis

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día Para uso externo, decocción de as raíces al 3 o 5 %

Escobilla parda

Artemisia campestres ssp. glutinosa

Frutos (carvona, limoneno, felandreno, cimeno, cumarinas, escopoletina, ac. fenólicos) Raíces, hojas y capítulos (glucósidos, flavonoides y taninos) Raíces y sumidades floridas (lactosas sesquiterpénicas, principios amargos)

Afecciones de las vías respiratorias bajas que cursan con fiebre, como bronquitis, enfisema, etc. Antiséptica urinaria y altihelmíntica, baños en leucorreas y úlceras varicosas

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Espliego Infusión al 2-3 %, 1 o 2 tazas al día Estimulante general, antiséptica expectorante en bronquitis y traqueitis.

Lavandula latifolia

y

Mejor en uso externo por las propiedades antisépticas y estimulantes, en acné, dermomicosis Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día después de las comidas Antiséptico respiratorio, urogenital, febrífugo intestinal y

Eucalipto

Eucaliptus globulus

Sumidad florida (aceite esencial con pinenos, limoneno, cariofileno, farneseno, borneol,, acetato de linalilo, cineol, lactonas, cumarinas, flavonoides, taninos) Cladodios (aceite esencial, flavonoides, triterpenos, ácidos fenólicos y resina)

Eufrasia Sumidad aérea (glucósidos, aceite esencial, taninos, flavonoides, ácidos fenólicos, lignanos)

Euphrasia stricta

Infecciones del árbol respiratorio, urogenitales y dermatitis bacteriana y candidiásica Astringente, antiinflamatorio y antiséptico en uso tópico en conjuntivitis, blefaritis, sinusitis, coriza, estomatitis, faringitis y catarros

Eupatorio

Eupatorium cannabinum

Infusión 2-4 %, 2 o 3 aplicaciones al día como colutorios, lavados o baños oculares, gargarismos, colirios, instilaciones nasales, compresas Infusión al 2 % en uso externo

Antiséptico y cicatrizante en problemas dermatológicos

Gayuba

Arctostaphylos uva-ursi

Planta entera (lactonas sesquiterpénicas, flavonoides, aceite esencial) Hojas (taninos, resina y heterósidos hidroquinónicos)

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día, después de las comidas

Genciana

Genciana lutea ssp. lutea

Raíces (amargos, hidroxixantonas, alcaloides, enzimas, triterpenos, aceite esencial)

Decocción al 1-3 %, 2 o 3 tazas al día media hora antes de las comidas

Antiséptica-antipútrida del tracto urinario, debe asociarse con dieta alcalinizante de la orina. En infecciones urinarias en general, sobre todo en las que cursan con inflamación Inmunoestimulante, indicado e astenias y estados convalecientes, estados gripales, rinofaringitis.

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Girasol Decocción al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas Bacterióstatica, antitérmica en catarros

Helianthus annuus

Gordolobo Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de las comidas. También gargarismos Infusión al 5 %, 3 o 4 tazas al día después de las comidas

Verbascum thapsus

Habichuela

Phaseolus vulgaris

Pectoral y demulcente bucofaríngeo, en afecciones de mucosas digestivas y respiratorias (faringitis, laringitis, traqueitis, bronquitis) como coadyuvante de plantas antisépticas Diurética se emplea en el tratamiento de cistitis, uretritis, litiasis e infecciones de las vías urinarias

Helenio Decocción al 2 %, 2 o 3 tazas al día antes de las comidas

Inula helenium

Antihelmíntico, antiséptico, bactericida, fungicida. Útil en tratamiento de tos, bronquitis.

Helicriso o yesquero

tomillo

Helichrysum italicum ssp. serotinum

Infusión al 2-3 % 3 o 4 tazas al día después de comer

Bacteriostática, antialérgica y antiinflamatoria. En vías respiratorias (bronquitis, enfisemas y rinopatías)

Hierba de las heridas

Prunilla vulgaris

Antibacteriana, antirradicalar, febrífuga Colutorio en anginas

Hojas, flores y semillas (flavonoides, antocianósidos, fitosteroles, ác. fenólicos, escopolamina) Flores desprovistas de estambres (mucílagos, flavonoides, esteroles, carotenoides, saponósidos) Vainas sin semillas (fibra, pectina, aminoácidos, flaconas, sales minerales, ácidos) Raíz y rizoma (aceite esencial con lactonas sesquiterpénicas, mucílagos, flavonoides, fitosteroles, inulina y sales minerales) Sumidad florida (aceite esencial rico en cariofileno, nerol, flavonoides, fitosteroles, etc.) Sumidad florida (flavonoides, aceite esencial rico en alcanfor y fenchona, sales minerales, ácidos fenólicos, taninos) Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas. Al 5 % en colutorios, lavados o baños Infusión l 4 % en forma de gargarismos o colutorios, 4 o 5 veces al día Sumidad aérea (glucósidos, aceite esencial y vitamina C)

antimicótico,

Hierba cantores

de

los

Sisymbrium officinale

Lavados en dermatosis Antiséptica y descongestionante de las vías respiratorias altas (afonía, faringitis, estomatitis y laringitis)

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J. González y Mª. J. Morales Hojas (aceite esencial) Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de las comidas Infusión al 5 %, 3 o 4 tazas al día después de las comidas Antiséptico gastrointestinal Bronquitis Infusión al 1-3 %, 1 o 2 tazas al día y al 5 % en lavados o compresas dérmicas Antiséptica, estimulante en general, se emplea en convalecencias, procesos irritativos e infecciosos de las vías respiratorias, bronquitis, catarros nasales crónicos. y Enterocolitis, amebiasis y quites amebianos Antiséptico urinario (cistitis, uretritis, oligurias) antiespasmódico Antipirética.

La Infección, una visión integradora

Hierba Luisa

Lippi tripilla

Hinojo Frutos (acetol, fenchona, canfeno, carvona, cineol, citral, estragol, flavonoides)

Foeniculum vulgare

Hisopo

Hissopus officinalis

Raíz (fenchona, acetol, ac. cafeico y clorogénico) Sumidad florida (amargos, aceite esencial con tuyona, alcanfor, pineno, cariofileno, taninos)

Jara negra Hojas (oleorresina)

Cistus monspeliensis

Decocción en vino tinto Sólo prescrita por un experto

Jara pringosa

Cistus ladanifer

Infecciones de vías urinarias (cistitis) Uso tópico como antiséptico en llagas, úlceras y heridas En aromaterapia contra la rubéola, varicela, escarlatina y ciertas enfermedades autoinmunes.

Laurel

Laurus nobilis

Infusión al 1-2 %, 1 o 2 tazas al día y al 3-4 % para lavados

Antiséptico indicado en aftas, estomatitis y enterocolitis infecciosas Infecciones respiratorias relacionadas (gripe) y patologías

Oleorresina o ládano de la sumidad aérea (aceite esencial con pineno, camfeno, borneol, etc.) Hojas y frutos (aceite esencial, alcaloides, lactonas sesquiterpénicas, taninos)

En vía externa parasiticida y antiviral

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J. González y Mª. J. Morales

La Infección, una visión integradora

Lavanda Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día o al 5 % para uso externo

Lavandula pyrenaica

angustifolia

ssp.

Antiséptico de las vías respiratorias y urinarias útil en infecciones como faringitis, bronquitis, vaginitis, cistitis, orquitis. En uso externo antiséptico y cicatrizante

Levístico Decocción al 2 % 2 o 3 tazas al día.

Levisticum officinale

Infecciones gastrointestinales (enterocolitis) y parasitosis

Licopodio Infusión al %, 2º 3 tazas al día Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día

Lycopodium clavatum

Sumidad florida (aceite esencial con pinenos, limoneno, cariofileno, farneseno, borneol,, acetato de linalilo, cineol, lactonas, cumarinas, flavonoides, taninos) Raíz (aceite esencial con pinenos, felandreno, copaeno, cumarinas, etc.) Sumidad aérea

Lúpulo Inflorescencias femeninas con aspecto de conos (ácidos fenólicos, flucósidos, taninos, aceite esencial con pineno, mirceno y limoneno, etc.) Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día

Humulus lupulus

Bronquitis catarrales Infecciones genitourinarias (cistitis, uretritis, pielonefritis) Antiséptico por el aceite esencial En preparados tópicos se emplea en dermatosis micótica, acné juvenil

Madroño

Arbutus unedo

Manzanilla amarga

Santolina chamaecyparissus ssp. squarrosa

Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día para vermes Infusión al 5 % para uso externo

(Se emplea en la elaboración de la cerveza y de preparados farmacéuticos por su acción conservante) Astringente y antipútrida-antiséptica urinaria, en afecciones infecciosas del aparato urinario (cistitis catarral, uretritis, etc.). También antidiarreico. Vermífugo, antiinfeccioso, antifúngico, antiparasitario, anticatarral Antiséptico en conjuntivitis

Hojas (taninos, resina, heterósidos que liberan hidroquinona antiséptica) Sumidad florida (flavonoides, ácidos fenólicos, pinenos, camfeno, borneol, cineol, etc.)

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La Infección, una visión integradora

Manzanilla dulce Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas Antiinflamatoria, febrífuga, antiséptica

Matricaria recutita

Por vía externa en gargarismos para faringitis y gingivitis, en compresas y baños para lavado de heridas, dermatosis, eccemas y úlceras Antiséptico y antiinflamatorio infecciones bucales y faringitis en

Manzanilla romana Infusión al 5 %, 2 o 3 veces al día

Chamaemelum nobile

Mejorana

Origanum majorana

Antiséptico en infecciones de las vías respiratorias altas y de vías urinarias Infecciones catarrales mucopurulentas de las vías respiratorias, bronquitis agudas y crónicas Cistitis Llagas

Menta crespa

Mentha spicata

Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día. Al 5 % como colutorio Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día

Menta de bosque

Calamintha sylvatica

Capítulos florales (chamazuleno, bisaboleno, bisabolol, farnesol, lactonas sesquiterpénicas, cumarinas, flavonoides, ácidos fenólicos, etc.) Capítulos (lactonas sesquiterpénicas, flavonoides, cumarina, ác. fenólicos) Sumidad aérea (aceite esencial, arbutósido, ácidos fenólicos) Sumidad florida (aceite esencial con pinenos, limoneno, cariofileno, farneseno, borneol,, acetato de linalilo, cineol, lactonas, cumarinas, flavonoides, taninos) Sumidad florida (aceite esencial) Infusión al 2 %, 3 tazas al día después de las comidas

Menta poleo

Mentha pulegium

Antiséptica y antifúngica especialmente sobre Trichophyton mentagrophytes y sobre diversos Aspergillus, indicado en micosis respiratorias y dérmicas Como antiséptico mejor en uso externo para erupciones cutáneas Infusión al 5 % en lavados y compresas dérmicas Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas Antiséptica, vermífuga, anticatarral En bronquitis, sinusitis Candidiasis digestivas Estafilococias cutáneas

Mentastro, matapulgas

Mentha suaveolens

Sumidad florida (aceite esencial con cetonas y taninos, flavonoides) Sumidad florida (aceite esencial con pineno, camfeno, criofileno, cineol, mentona, pulegona, carvona)

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La Infección, una visión integradora

Milenrama Infusión al 2 o 3 %, 2 o 3 tazas al día

Achilea millefolium

En vía externa cicatrizante y es útil en forunculosis y úlceras varicosas

Morquera

Satureja intricada

Sumidad florida (pineno, azuleno, alcanfor, cineol, cariofileno, flavonoides, taninos, etc.) Sumidad aérea (aceite esencial)

Antiséptico en enteritis, enterocolitis, infecciones urogenitales y respiratorias.

Olivarda Sumidad aérea (carvacrol) Sumidad aérea (borneol, acetato de bornilo, farneseno, camfeno)

Dittrichia viscosa

Olivardón

Dittrichia graveolens

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día. Para lavados dérmicos al 5 % Infusión al 5 % en aplicación tópica Infusión al 1 o 2 %, 2 o 3 tazas al día, al 5 % si es para gargarismos Infecciones vaginales

Antiséptica, insectífuga, para cicatrizar y lavar heridas infectadas Infecciones de vías respiratorias altas, laringitis, traqueitis, faringe- amigdalitis

Orégano Sumidad florida (aceite esencial, ácidos fenólicos y flavonoides)

Origanum virens

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día, también para uso externo

Dermatitis Tónica general, útil en estados asténicos. Antiséptica con amplio efecto germicida de gran uso en aromaterapia: levaduras patógenas, bacterias gram + y gram -.

Palomilla Raíces y rizomas (colorantes naftoquinónicos, alcaloides, ácidos orgánicos, taninos)

Alkanna tinctoria

Infusión al 5 % para uso externo

Infecciones urogenitales, urinarias y respiratorias Bactericida y fungicida frente a Staphycococcus aureus, St. epidermidis y Candida albicans.

Pinos

Pinus nigra ssp. salzmannii

Pinus pinaster

Acículas, yemas y oleorresina obtenida por incisión (pineno, limoneno, cariofileno, borneol, acetato de bornilo)

Infusión de acículas al 5 % en vahos y sahumerios

Se emplea en diversas dermatosis con infecciones secundarias Infecciones de las vías respiratorias (en sinusitis y bronquitis, catarros)

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J. González y Mª. J. Morales Infusión al 5 % de los brotes jóvenes, 2 o 3 veces al día Infecciones respiratorias (bronquitis)

La Infección, una visión integradora

Pinsapo

Abies alba

Polipodio Vermífugo Decocción al 1-2 %, 2 o 3 tazas al día Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día

Polypodium cambricum

Acículas y brotes jóvenes y por cortes la terebintina (pineno, camfeno, limoneno y acetato de bornilo) Rizoma Antiséptica, en infecciones urinarias y pulmonares

Rábano rusticano

Armoracia rusticana

Rábano silvestre Alimento

Raphanus sativus Infusión al 5 %, 3 o 4 tazas al día después de las comidas. En uso externo al 6 %

raphanistrum

ssp.

Bactericida, estimulante, en pacientes con tendencia a infecciones Potente antis´ptico, con acción antiulcerosa en el tratamiento de gastritis, úlceras y enterocolitis Infecciones de vías urinarias

Rabo de gato

Sideritis tragoriganum

Semillas (cumarinas, ácidos fenólicos, ácidos ascórbico, asparagina, resina y enzimas) Raíces frescas (glucosinolatos, vitamina C) Sumidad florida (flavonoides, aceite esencial)

Regaliz

Glycyrrhiza glabra

Decocción al 5 %, 2 o 3 tazas al día después de comer, en uso no prolongado

Antiséptica vulneraria en llagas, úlceras, blefaritis, conjuntivitis Antiinflamatorio e inmunoestimulante, útil en amigdalitis y faringitis, hepatitis víricas y en uso externo.

Roble albar

Quercus robar

Decocción al 5 %

Antibacteriano, diurético. Está indicado en diarreas, cistitis y heridas. Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas Antiséptico, parasiticida y analgésico. Hepatitis virales, bronquitis, enterocolitis, cistitis

Romero

Rosmarinus officinalis

Raíces y rizomas (saponósidos triterpénicos, flavonoides, cumarinas, polisacáridos y aceite esencial) Corteza (taninos, catecoles, glucósido amargo) Sumidad florida (aceite esencial, flavooides)

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Salicaria Sumidades floridas (taninos, glucósidos, antocianósidos, sales de hierro, mucílagos) Infusión al 2-3 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas

Lythrum salicaria

Antiinfeccioso, antiamebiano útil en estados diarreicos, disenterías amebianas y bacilares y úlceras

Sanícula macho Hojas (flavonoides, saponósidos, ác. cafeico y clorogénico.)

Sanicula europaea

En heridas y úlceras varicosas, uso externo Aftas bucales, estomatitis, paradontopatías, faringitis

Sauce blanco

Salix alba

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día y al 5 % en uso tópico para gargarismos Decocción al 6 %, 2 o 3 tazas al día

Ulceraciones, eccemas Analgésico, antipirético, gripales

en

estados

Saúco Infusión al 2 % asociado a la menta Infusión al 5 %, 1 o 2 tazas al día

Sambucus nigra

Corteza de tallos y troncos (glucósidos, flavonoides, taninos, ácidos aromáticos, ácido salicílico) Corteza, flores y frutos

Estados gripales, laringitis

Saúco hediondo

Sambucus ebulus

Cistitis, nefritis Estados gripales y cuando se requiera una eliminación de toxinas por su acción diurética y sudorífica Antiséptica, béquica y pectoral, en procesos infecciosos del aparato digestivo y respiratorio.

Siempreviva monte

de

Helichrysum stoechas

Decocción al 2-4 %, 1 o 2 tazas al día después de las comidas

Tomatera

Lycopersicum esculentum

Alimento en caso de maduros Los verdes externo en uso

Flores (glucósidos y sales potásicas) y frutos (antocianósidos y ácidos fenólicos) Sumidad florida (flavonoides y aceite esencial con cariofileno, nerol y cetonas) Frutos (en los verdes hay glucoalcaloides y heterósidos; al madurar tienen glúcidos, carotenoides y vitamina C)

Los verdes antifúngicos

son

bacteriostáticos

y

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Tomillo blanco Sumidad florida (aceite esencial) Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día Anticatarral, broncopulmonar, antibacteriano.

Thymus mastichina

descongestionante antiinfeccioso,

Tomillo cabezudo Sumidad florida (aceite esencial, flavonoides, taninos, amargos) Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de las comidas

Timbra capitata

Bronquitis catarrales, sinusitis Antiséptico de amplio espectro útil en infecciones respiratorias, digestivas y de las vías urogenitales.

Tomillo común Sumidad florida (aceite esencial) Infusión al 2-5 %, 2 o 3 tazas por día después de las comidas

Thymus vulgaris

Sinusitis, rinitis, otitis, faringitis, bronquitis, estomatitis, amigdalitis, enterocolitis, vaginitis, balanitis, etc. Antiséptico de las vías respiratorias y tracto digestivo, estimulante general. Vermífugo Rinitis, sinusitis, rinofaringitis, bronquitis, catarros bronquiales Infecciones digestivas como estomatitis por cándida, enterocolitis

Tomillo salsero Hojas y flores (aceite esencial)

Thymus zygis

Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día

Infecciones urinarias Antiséptico en faringitis, estomatitis, laringitis, sinusitis, bronquitis.

Tusílago

Tussilago fárfara

Capítulos florales (mucílagos, arnidiol, faradiol, flavonoides, inulina, sales de zinc) Rizoma y raíces

Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas y en tratamientos cortos Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día

En uso externo para heridas y llagas Antiséptico suave y expectorante para afecciones respiratorias (bronquitis, laringitis, traqueitis)

Tusilago mayor

Petasites officinalis

También en cistitis Anticatarral y mucolítico en bronquitis asmatiformes

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Vara de oro Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día después de comidas

Solidago virgaurea

Diurético uricosúrico indicado en cistitis, nefritis agudas.

Vellosilla Infusión al 2-4 %, 2 o 3 tazas al día después de comer

Hieracium pilosilla

Bacteriostático urinario, diurético, útil en infecciones renales y heridas, en uso externo

Verdolaga Infusión al 2-3 %, 2 o 3 tazas después de comidas. En uso externo al 5 % Infusión al 1 %, 2 o 3 tazas al día

Portulaca oleracea

Sumidad florida (saponósidos, taninos, flavonoides, ácidos fenólicos, cumarinas, pineno, mirceno, limoneno, felandreno) Sumidad aérea (hidroxicmarinas, flavonoides, ácidos fenilcarboxílicos, taninos) Sumidad aérea (mucílagos, sales minerales) Demulcente y antibacteriano Disentería bacilar

Yerba de san Juan

Artemisia vulgaris

Lavado de abscesos en uso externo Antiparasitario en caso de áscaris y nemátodos

Yerba del sarampión

Knautia arvensis

Hojas y sumidades floridas (aceite esencial con cinaol, tuyona, inulina, taninos) Hojas y capítulos (saponósidos, flavonoides, taninos)

Infusión al 2 %, 2 tazas al día o al 5 % para compresas y lavados

Sudorífica, antiséptica en fiebre pútridas, pequeña viruela y sarampión

Zarzaparrilla Raíces (glúcidos, colina, sales minerales, saponósidos)

Smilax aspera

Decocción al 3-5 %, 2 o 3 tazas al día después de las comidas

Externo en parasitosis, fisuras anales, úlceras tróficas Muy útil como sudorípara en estados gripales y como diurética en infecciones de vías urinarias

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Plantas antivirales
Parte utilizada Sumidad aérea Infusión al 5 %, 2 o 3 tazas al día Interno Preparación Ámbito de actuación

Nombre vulgar

Nombre científico

Ajedrea de jardín

Satureja hortensis

Frambuesa Hojas (ácido tánico) Infusión 4-8 %, 2 o 3 tazas al día Látex directamente Infusión al 2 %, 2 tazas al día después de comidas y en uso externo infusión al 5% Infusión al 3 %, 3 tazas al día. En uso tópico el oleato Interno y externo Interno, compresas lavados y Externo Interno

Rubus idaeus

las Látex Sumidad aérea

Chelidonium majus

Virus frente al que presentan actividad Antibacteriano, antifúngico y antiviral en enterocolitis agudas y diarreas infecciosas Astringente, antiiral en diarreas, estomatitis, conjuntivitis (uso externo) Verrugas

Hierba de golondrinas Hierba de Roberto

San

Geranium robertianum

Hipérico Sumidad florida

Hypericum perforatum

Bactericida y antiviral en infecciones intestinales y diarreas sanguinolentas. También en heridas e infecciones bucofaríngeas Antiviral frente a retrovirus, en particular sobre el VIH-I.

Maravilla silvestre Capítulos florales Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día Infusión al 2 %, 2 o 3 al día

Calendula arvensis

Interno, enjuagues

Mastuerzo Hojas y semillas

Lepidium sativum

Interno

También en infecciones buco-faríngeas y dermatológicas (acné) Rinovirus y virus de la estomatitis vesicular (se ha visto acción in vitro) Antiséptico, antivírico. Se utiliza en inmunosupresiones

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Mirtilo rojo Frutos y hojas Infusión al 3 %, 2 o 3 tazas al día Interno

Vaccinium idaea

vitis-

Muraje Olivardón Sumidad aérea Sumidad aérea Sumidad aérea En forma de cataplasma Externo Interno

Anagallis arvensis Dittichia graveolens

Incrementa la actividad ciclooxigenasa, antivírica, astringente y antiséptica. Experimentalmente funciona frente a ciertos herpes y virus influenza. Recomendada en infecciones e inflamaciones de origen infeccioso de vías urinarias Herpes zóster, antifúngico Enterocolitis virales Viricida, antiverrugas

Ontina

Artemisia herba-alba

Tuya Ramas jóvenes

Thuja occidentalis

Externo, sobre la piel

Herpes simplex Papilomas Condilomas

Jugo fresco Infusión al 2 %, 2 o 3 tazas al día Infusión al 1 %, 1 o 2 tazas después de comidas Se frotan los ápices sobre las verrugas o compresas con la decocción de las ramas

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Grandes Potenciadores del sistema inmunológico

En las páginas siguientes ampliamos información sobre aquellas plantas con una acción inmunoestimulante más estudiada, comentando sus propiedades e indicaciones terapéuticas principales, así como algunos consejos de preparación. Entre ellas algunas son propias de la flora española, no obstante, como se verá, otras han sido utilizadas desde antiguo también en otras farmacopeas como la china.

El Ajenjo es una de las más maravillosas plantas medicinales que existen. Si bien su sabor es amargo, esto no impide que sea usada para el alivio de muchas enfermedades y con mucho éxito.

EL AJENJO

En la actualidad, vemos que a las plantas se las clasifica pero no se abunda en demasiados detalles sobre su uso, se trata de dar una síntesis de las propiedades y su aplicación en algunos casos, pero no en todos. Esta hermosa planta es conocida desde la antigüedad y ha sido usada en diversas patologías con probada eficacia. El té de ajenjo ha ayudado a través del tiempo a muchísimas personas para restablecer la salud. Es una hierba que se ha usado históricamente con variados fines, pero para los que nos interesa solo veremos su valor curativo. En la Edad Media era común tomar tintura de ajenjo, pero se comprobó que tomándola en grandes cantidades o haciendo un uso prolongado de la misma, causaba grandes problemas cerebrales y aún la muerte de quienes se abusaron, por el contenido de "aceite de ajenjo", el cual tomado en dosis pequeñas o por un tiempo limitado actúa favorablemente en el organismo, pero tomándolo por mucho tiempo, es nefasto. Esta es una advertencia que debe tener muy en cuenta. El té de ajenjo fue usado con mucho éxito para: Gastralgia (dolores de estómago), mala digestión, diarreas, problemas de riñones, dolores intestinales, hidropesía, dificultades en la respiración, pirosis (ardor de estómago), gripes, problemas urinarios, histeria, dolores de muelas, mal aliento, flujo, menstruación dolorosa, atrasos menstruales, envenenamientos con plomo y de otros elementos, pestes, intoxicaciones, parásitos intestinales, parásitos de la piel, picazones. Se puede preparar un té de ajenjo o secar partes de la planta y luego conservarla en polvo, en lugar seco. Preparación: El té se prepara utilizando 5 gramos de la hierba en una taza con agua hirviendo, se deja reposar y luego se puede tomar de a cucharadas durante el día, (una cucharadita de la hierba en una taza de agua hirviendo). En casos de diarreas o problemas de ventosidades o vómitos, puede hacerse una cataplasma caliente con las hojas de ajenjo, se coloca sobre el vientre de la persona afectada y se cubre con un lienzo seco. Se deja por espacio de unos 15 minutos y luego se retira, volviendo si es necesario a repetir la operación. De esta manera inofensiva puede aplicarse en niños pequeños, cuidando que la temperatura de la cataplasma sea adecuada, no muy caliente. Si tuviera dolor de muelas, también puede prepararse un té de ajenjo y hacerse buches con el mismo por espacio de unos minutos, mantener el té tibio sobre la zona afectada y en pocos minutos el dolor desaparecerá.

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En casos de dolores de cabeza, puede tomar una cucharada del té cada hora, hasta su remisión, como así también puede hacer estas mismas tomas en caso de dolor de garganta. Hágase gárgaras con un té tibio. Además puede colocar en un terrón de azúcar unas gotas de limón y dejar que se disuelva en la boca, al pasar el azúcar por la garganta irá, de este modo limpiándola. Las personas que sufren del hígado o tienen problemas de la vesícula biliar pueden tomar este excelente remedio que les aportará grandes beneficios. Prepárese un té (una taza) de ajenjo y guárdelo en la heladera, a cada hora tome una cucharada del mismo, en poco tiempo notará la diferencia. No se aconseja tomar el aceite esencial de ajenjo si no es con la supervisión de un médico, pues contiene ciertos componentes que pueden ser perjudiciales si no se saben las medidas a usarse. El ajenjo es también un perfecto vermífugo, es decir que combate con éxito las lombrices y otros parásitos. Para combatirlas en niños y en adultos, se puede tomar un pocillo de los de café del té de ajenjo antes de acostarse, además colocar una cataplasma tibia sobre el vientre. En casos de enfermedades de los pulmones, también el ajenjo es un muy buen remedio. Para ello, puede pulverizarse las hojas secas de ajenjo y masticar media cucharadita, dos o tres veces por día, asegurándose de masticarla por cinco minutos. Úsese solo esta poca cantidad, sino también puede prepararse un té de ajenjo endulzado con miel y unas gotas de limón. Aquellas personas que diversas circunstancias noten que tienen mal aliento, pueden hacerse enjuagues bucales con el té de ajenjo, esto les ayudará a sobreponerse de este molesto problema hasta que erradique sus causas. Asimismo, un preparado para el baño corporal de té de ajenjo ayudará a evitar sensaciones de picazón producidas por diversos motivos (ácaros, alergias dérmicas, etc), puede frotar el cuerpo, antes de salir del baño con una esponja embebida en el té de ajenjo durante unos minutos y luego comprobará su eficacia. El ajenjo también se ha usado en otros tiempos contra las mordeduras de animales y para evitar infecciones, pues su acción inmediata es muy atinada en estos casos. Para ello se prepara un té de ajenjo, haciendo hervir por unos minutos las hierbas y se aplica caliente (no demasiado), sobre la herida. Asimismo pueden machacarse hojas de ajenjo y aplicarlas a modo de compresa y luego lavar la herida con el té. Además tomar una infusión de ajenjo. Los principios activos del ajenjo expulsan de organismo las sustancias extrañas y tomado en infusión y por un espacio limitado de unos días no resulta peligroso, sino todo lo contrario, es benéfico para la salud y el equilibrio del organismo en general, pues purifica la sangre. Aquellas personas que sufren de sordera u otitis producida por sustancias impuras que atascan los conductos auditivos, pueden hacer hervir ajenjo en una cacerola y luego retirándola del fuego, colocar el oído afectado cerca para que reciba el vapor sobre el mismo. De esta manera podrán salir las sustancias impuras o pus de los conductos. Luego de limpiarse los oídos, puede hacerse vahos con té de manzanilla. Para aquellas personas que tienen animales en establos o en su casa, es conveniente hacer de vez en cuando una limpieza con humo de ajenjo. Se colocará sobre unas brasas al rojo, hojas secas de ajenjo esparciendo luego el humo producido en todos los sitios donde se encuentren los animales, de esta manera se purifica el aire y se evitan problemas entre las personas y los animales. En caso que se haya bebido alcohol en exceso, debe tomarse un pocillo del té de ajenjo o unas cucharadas puestas en un vaso con agua. De esta manera se evitará la resaca del día siguiente a la vez que, usado por espacio de diez días, no más, quita el vicio de tomar bebidas alcohólicas. También ha sido sugerido para las personas que fuman hacer una vez al año, una cura con ajenjo.

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¿Cómo se lleva a cabo una cura con ajenjo? Se colocan 10 gramos de la hierba fresca o seca en un recipiente, luego se vuelca en él, medio litro de agua hirviendo, se filtra y se guarda en envase de vidrio. Esta infusión, debe guardarse por no más de 10 días en el refrigerador. Se tomará una cucharada del té cada hora o cada dos horas. Siempre lejos de las comidas, una hora antes o una hora después. Hacer una cura por 10 o 20 días (máximo), da excelente resultados en casi todas las personas y al hacerlo una vez al año, se precaverá de muchos inconvenientes.

ALAMO

El álamo es un árbol grande, frondoso y lleno de energía en todas sus etapas. Se conoce en todos los países, pero pocos saben de las propiedades curativas de este hermoso árbol.

Las yemas de sus ramas, sobre todo las que contienen resina, son muy buenas para tratar algunas enfermedades. Su aplicación es activa en: catarros, pulmones, hemorroides, labios agrietados, sabañones, piel reseca agrietada, enfermedades de las vías urinarias, granos, vejiga, enfermedades crónicas del pecho, problemas de piel.

Formas de uso Se puede preparar un té con las yemas de álamo y se emplea tanto exteriormente como interiormente. Se prepara una infusión, es decir colocando una pequeña cantidad (una cucharadita), en la taza y agregando agua hirviendo, se deja reposar, endulzar y tomar. En caso de usar exteriormente se aplica el té obtenido en forma de fomentos tibios o cataplasmas o compresas sobre la zona afectada. Aquí la cantidad a usar: 20 gramos de yemas en 1 litro de agua. Puede tomarse diariamente de 3 a 4 pocillos del té. Para casos de hemorroides, se puede hacer un cocimiento, es decir se colocan 40 gramos de yemas de álamo en un litro de agua y se hace hervir por unos minutos. Luego se deja entibiar y se hacen baños de asiento o colocando fomentos en la zona afectada 3 o 4 veces por día. En ciertas etapas del año, por ejemplo en primavera, que la savia esta en aumento se puede hacer una incisión en el tronco para extraer el jugo del árbol y usarlo para tratar la enfermedades antes citadas, tomando una cucharadita del jugo 3 veces por día, puede mezclarse con un poco de jugo de naranjas para que resulte agradable al paladar. Este jugo también puede usarse exteriormente para tratar enfermedades de la piel, hemorroides, granos rebeldes, etc. Para hacer ungüentos se hace de la siguiente forma: 150 gramos de yemas de álamo 500 gramos de manteca fresca (no salada) Dejar al baño maría durante unas 6 horas, luego se filtra en caliente con un filtro de tela y se guarda en sitio fresco, luego puede usarse colocando un poco del ungüento en una tela limpia y se aplica en la zona afectada.

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Una hierba usada en la medicina Oriental que tonifica el Qi ("chee"), un término que más o menos se traduce por "energía esencial" o "factor de resistencia." El astrágalo es útil para la debilidad general y resfriados frecuentes. Astrágalo (Astragalus membranaceus)

ASTRAGALUS

Nombre común: Huang Qi

Partes usadas y donde crece El astrágalo es nativo de China norteña y las regiones elevadas de las provincias chinas de Yunnan y Sichuan. La porción de la planta usada medicinalmente es la raíz de plantas de cuatro a siete años de edad. Si bien hay catalogados 2.000 tipos de astrágalo por todo el mundo, la versión china se ha probado de forma extensiva, farmacológica y químicamente. El astrágalo se ha utilizado medicinalmente en Enfermedad de Alzheimer Ayuda en quimioterapia Herpes labial Función inmune Infección Uso histórico o tradicional Shen Nung, el fundador de la medicina herbaria china, dejó el astrágalo clasificado como hierba superior en su pluma clásica Tsao Ching (circa A.D. 100) del tratado de Shen Nung. El qi conocido chino del huang se traduce como " arranque de cinta amarillo, " refiriéndose al color amarillo la raíz y su estatus como una de las hierbas tónicas más importantes. La medicina china tradicional utilizó esta hierba para la deficiencia del chi (e.g., fatiga, debilidad, y pérdida de apetito), y diarrea. Componentes activos El astrágalo contiene componentes numerosos, incluyendo los flavonoides, los polisacáridos, los glucósidos del triterpeno (e.g., astragalósidos I-VII), los aminoácidos, y los minerales. Estudios de laboratorio prueban que el astrágalo puede ayudar a restablecer una cierta actividad inmune en pacientes de cáncer. También ha mostrado eficacia como un diurético y en el tratamiento para el síndrome congestivo del corazón en los estudios animales. ¿Cuánto debo tomar? Los libros de texto de las hierbas chinas recomiendan el tomar de 9-15 gramos de la hierba cruda por día en forma de decocción. Se hace hirviendo la raíz en el agua por algunos minutos y después elaborando el té. Los suplementos contienen típicamente 500 mg. del astrágalo. Dos a tres tabletas o cápsulas o 3-5 ml de tintura, tres veces por día se recomiendan a menudo.

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¿Hay efectos secundarios o interacciones? El astrágalo no tiene ningún efecto secundario conocido cuando está utilizado según lo recomendado.

CAPUCHINA
Botánico: Tropaeolum majus L., Tropaeolum seemanii B Castellano: capuchina, mastuerzo de Indias, marañuela, pelón, flor de la sangre, llagas de Cristo, espuela de galán, pajarilla Catalán: caputxina, morritort, murrisà, bequera Gallego y portugués: chagas, mastruço do Perú, papagaios, capuchinha grande Inglés: common nasturtium, large Indian cress Francés: capucine Aymara: alpinku, tajsawi Quechua: tijsaw, tajsa Planta de la familia tropeoláceas originaria de Perú. Posee hojas alternas, no del todo orbiculares, de 30 cm de diámetro, flácidas y de largos peciolos. Flores solitarias, muy coloridas y vistosas, abarcando desde el amarillo hasta el anaranjado intenso. El cáliz posee cinco sépalos y la corola cinco pétalos algo desiguales de hasta 3 cm de largo. Florece caso todo el año dependiendo de la climatología del lugar, pero preferentemente desde junio hasta noviembre. Frutos carnosos, de color blanco y de 12 mm de ancho. Propagación: Por semillas al aire libre desde marzo hasta mayo. Se encuentra muy cultivada en huertos y jardines proliferando fácilmente en campos a los que no les falte humedad. Prefiere los lugares algo sombreados. Composición Aceite esencial...........0,03%

Tiocinato de bencilo derivado de la glucotrepeolina Ácido ascórbico Isoquercitina Helenina Propiedades Afrodisíaco antianémico antibiótico (gracias a su contenido en tiocinato de bencilo) antiescorbútico antinefrítico aperitivo depurativo

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diurético expectorante laxante purgante (sus frutos secos) vulnerario emenagogo tónico En la infección Afecciones de vías urinarias Bronquitis Cistitis Resfriados Nefritis Infecciones de las vías urinarias Gripe

Precauciones Por vía interna y a grandes dosis puede irritar el estómago debido a su contenido en tiocinato de bencilo Formas de preparación Polvo de semillas Hasta 2 g en varias veces por día. Alimento Fuente de vitamina C, es muy útil en ensaladas. Las personas propensas a padecer ataques epilépticos deberían de comerla cruda cada día. Es un buen antiespasmódico. Maceración Vamos a referirnos a la manera en que la recomienda el Dr. Luis G. Cabrera de México: "La planta debe emplearse en forma de maceración de los tallos, hojas y semillas, machacándolas previamente y dejándolas durante 12 horas en agua (dos o tres gramos para 15 de agua), para tomar esa cantidad en ayunas durante dos o tres días" Tintura madre Hasta 30 gotas tres veces por día Contra la tos, tosferina, catarro y bronquitis Machacar 4 hojas frescas y ponerlas a macerar en 3/4 de litro de agua fría durante un mínimo de 12 horas. Filtrar. Posología: beber uno o dos vasos al día preferiblemente con una cucharada de buena miel. Heridas y úlceras, llagas Las hojas frescas de la capuchina aplicadas en forma de cataplasma son antisépticas, impidiendo la infección de heridas y úlceras y acelerando su cicatrización.

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Aftas, orzuelos y fuegos en la boca El jugo de las hojas y sus flores se aplica en las zonas afectadas. Colesterol en la sangre elevado, enfermedades del hígado, riñones, próstata y vías urinarias Tomar 20 gotas de tintura de capuchina en medio vaso de agua tres veces al día. Esta misma tintura a manera de fricciones en uso externo alivia la "makhurkha" o dolor muscular y el dolor de huesos. Insecticida contra moscas, pulgas... A unos amigos míos que crían perros les recomendé que sembraran capuchinas alrededor de las perreras con lo cual consiguieron eliminar el gran problema de las pulgas en verano. También la infusión de esta planta es muy útil para rociar lugares donde existen moscas y pulgas. Así mismo puede aplicarse en el cuerpo de los animales que contengan garrapatas y otros parásitos. No usar en las vacas ya que se lamen y es tóxica. Pulmonía, inflamación de riñones, vejiga y vías urinarias Machacar 4 hojas frescas y ponerlas a macerar en 3/4 de litro de agua fría durante un mínimo de 12 horas. Filtrar. Posología: beber todo el contenido repartido a lo largo del día al día preferiblemente con una cucharada de buena miel.

(Echinacea purpurea, Echinacea angustifolia, Echinacea pallida) English name: Echinacea Nombre común: Coneflower púrpura La Echinacea es una planta medicinal que en pocos años se convirtió en el medicamento fitoterapéutico más prescrito en Europa y los EE.UU. para el tratamiento de una gran variedad de enfermedades infecciosas, además del envenenamiento. Desde su descubrimiento, la acción terapéutica de esta hierba ha impresionado a los médicos que la prescriben. En el pasado era difícil entender por qué esta planta medicinal es útil para tantos padecimientos. Este enigma se resolvió con el descubrimiento del sistema inmunológico. En la actualidad, sabemos que la echinacea estimula a nuestro sistema inmunológico y de esta manera nuestro cuerpo tiene una mayor habilidad para combatir a las infecciones. Las 2 principales especies de la Echinacea son: Echinacea angustifolia y la Echinacea purpurea. En estos tiempos, donde la contaminación en el aire, el agua, la tierra y los alimentos es algo muy frecuente, necesitamos cuidar muy bien a nuestro sistema inmunológico. Un método eficaz para evitar, sobre todo en el invierno, la recurrencia de catarros y resfriados, es el uso de esta planta medicinal. Es una alternativa natural y efectiva de los antibióticos para tratar infecciones del tracto urinario, las amígdalas, la piel y las encías. Cuando aparecieron los antibióticos, la popularidad de la echinácea disminuyó mucho en los EE. UU. Sin embargo, en Alemania no sucedió lo mismo, donde se siguió utilizando muy frecuentemente para el tratamiento de padecimientos inflamatorios y algunas infecciones virales. Después de muchos estudios, la Comisión E de Alemania reconoció a la echinácea purpúrea como una planta aprobada y efectiva en 1989. Gracias a todo este conocimiento, en nuestros

ECHINÁCEA

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días se manufacturan muchos productos herbales que contienen Echinacea. La principal indicación para el uso terapéutico es en las enfermedades infecciosas, sobre todo en las infecciones superficiales agudas, como en los resfriados, la gripe, la bronquitis y la faringitis. En muchos estudios se ha demostrado que la Echinacea estimula en forma importante a los macrófagos (células del sistema de defensa que rápidamente emigran al sitio de la infección para detener a las bacterias) y aumentan su efectividad (inmunocompetencia). Partes usadas y donde crece Echinácea es natural de la flora silvestre de Norteamérica. Mientras que la echinácea continúa creciendo y se cosecha salvaje, la mayoría de la usada para los suplementos herbarios es de las plantas cultivadas. Se utiliza medicinalmente la raíz o la parte aérea de la planta durante la fase floreciente del crecimiento. Utilización medicinal Para potenciar el sistema inmunitario (debido a una activación de los fibroblastos) SIDA Cáncer Enfermedades infecciosas de repetición que son causadas por disminución de las defensas orgánicas Amigdalitis Faringitis Laringitis Otitis recurrentes Estados gripales Afecciones del tracto respiratorio Diarrea Colitis repetitivas Estomatitis ulcerosa Gingivitis Úlceras en la boca Gonorrea Vaginitis Sífilis Salpingitis Flemones dentarios Abscesos postquirúrgicos Micosis Úlceras y llagas supuradas (por vía externa) Heridas (por vía externa) Forúnculos (por vía externa)

Componentes activos Los químicos a través de un arduo y minucioso trabajo sobre sus principios activos, han logrado aislar varios compuestos, de los cuales, algunos son exclusivos de ciertas especies. En la mayoría de las ocasiones, se ha podido descubrir cuáles son los efectos farmacológicos de cada uno de estos compuestos. Los compuestos son muchos y se clasifican en 2 grandes grupos: los compuestos hidrosolubles (solubles en agua) y los liposolubles (solubles en grasa). Por ejemplo, en la Echinacea purpurea encontramos a las isobutilamidas, las cuales son componentes liposolubles y también encontramos componentes hidrosolubles que son el ácido cicórico y los polisacáridos. La mayoría de los investigadores concuerdan en que los 2 tipos de principios activos (los hidro y los liposolubles) estimulan la respuesta del sistema inmunológico.

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En las raíces: Glucósidos (1%) echinacósido (0,1% echinaceína n-isobutildodecatetraenoamida (neoherculina) Aceite esencial (1,25%) o beta-cariofilina (18%) o terpenos (mirceno, pineno, tuyona) o geranil-isobutirato (61%) o geranil-acetato o geranil-propionato Ácidos grasos o ácido oleico o ácido linoleico o ácido cerótico o ácido palmítico o o o

• • • • • •

Fitosteroles o sitosterol o sitosterol-3-d-glucósido o estigmasterol Alcaloides (0,0065%) o tussilagina o isotussilagina Betaína (1%) o resinas (2%) o ácido cichórico o derivados poliacetilénicos insaturados Flavonoides Taninos Inulina Pentosanos Azúcares reductores Vitamina C

Flores: contienen un 0,28% de un aceite esencial de composición similar al de las raíces

Varios componentes en la echinácea se unen para aumentar la producción y la actividad de las células blancas de la sangre (linfocitos y macrófagos). Los tres grupos principales de componentes responsables son alkylamides/polyacetylenes, derivados del ácido cafeíco, y polisacáridos. Se ha mostrado específicamente activar una clase importante de las células blancas de la sangre bien conocidas como células asesinas naturales. Echinácea también aumenta la producción del interferón, una parte importante de la respuesta del cuerpo a la infección viral tales como resfriados y gripe. Al ver los mecanismos de acción de la Echinacea, entramos a un tema muy interesante, por ejemplo, en una herida o en una quemadura, lo que hace la Echinacea es activar a los fibroblastos (células que desarrollan el tejido conectivo) transformándolas en células que a su vez producen ácido hialurónico. Esto es muy importante ya que el ácido hialurónico es un agente protector y de unión del tejido conectivo. Durante las infecciones, se puede liberar la enzima hialuronidasa, lo cual, hace que la infección literalmente se vaya abriendo paso para invadir a nuestro cuerpo. La Echinacea activa a las células sanguíneas blancas fagocíticas (que ingieren partículas) lo mismo que a los histiocitos (las células del tejido conectivo con la habilidad de movimiento ameboide y actividad fagocítica). Los componentes de la Echinacea estimulan también la regeneración celular y las células epidérmicas. La Echinacea es un inmunoestimulante. Los inmunoestimulantes son agentes que estimulan al sistema inmunológico de una manera no específica. Los efectos farmacológicos de los inmunoestimulantes se acaban relativamente rápido y tienen que ser administrados muy frecuentemente o inclusive a veces en forma continua. Son factores importantes, en la inmunoestimulación, un aumento en la fagocitosis (por lo macrófagos) y los granulocitos. Los inmunoestimulantes podrían llegar a convertirse en una alternativa o al menos en un coadyuvante de la quimioterapia y pueden ayudar a prevenir infecciones al activar al sistema inmunológico en personas cuya respuesta inmunológica haya sido menguada. En 1981 los investigadores H. Wagner y A. Proksch del Instituto de biología farmacéutica de la Universidad de Munich publicaron su encuentro sobre el descubrimiento de 2 polisacáridos en la Echinacea purpurea que estimularon la actividad de las células T del 20 al 30 % más que cualquier

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otro estimulador de las células T altamente potente. Las células T son un tipo de células sanguíneas blancas (leucocitos) categorizados como linfocitos. Son producidos en la médula ósea, la glándula del timo y otros tejidos linfoides. Son almacenadas en los nódulos linfáticos y el bazo. Viajan al sitio de las infecciones, se combinan con antígenos y liberan varios químicos que son en parte responsables de la inmunidad mediada por las células. Entre otras cosas, los polisacáridos estimulan a los macrófagos a que produzcan factor de necrosis tumoral alfa (TNF), interleuquina 1 e interferón beta. En un artículo publicado en el Journal of the National Cancer Institute (1989) se informaba sobre los efectos de un polisacárido de la Echinacea purpurea altamente purificado (arabinogalactano), el cual, según sugerencias de los autores, puede tener implicaciones en la defensa contra tumores y enfermedades infecciosas. Existen algunos estudios clínicos que demuestran que la Echinacea puede aumentar la efectividad de las cremas antimicóticas estándares en el tratamiento de las infecciones recurrentes vaginales por levaduras, particularmente por Candida albicans. Por ejemplo, a un grupo de 203 mujeres con este problema de la candidiasis vaginal recurrente se les administró el antimicótico convencional comúnmente prescrito y tuvieron una tasa de recurrencia del 60.5 % en sus infecciones. En cambio, las mujeres que además del tratamiento convencional, recibieron la echinácea, tuvieron una tasa de tan sólo el 16.7 % de recurrencia. La razón más probable es que la echinácea mejoró la acción de los antimicóticos a través de la estimulación de la actividad del sistema inmunológico. En resumen: es antiviral, es anti-cándida, inhibe el crecimiento tumoral, promueve la inmunidad celular general, tiene una acción parecida al interferón, estimula la producción de gamma globulinas alfa 1 y alfa2, tiene un efecto antiinflamatorio, estimula el crecimiento de tejido nuevo sano, tiene un ligero efecto antibiótico, inhibe la hialuronidasa (al hacerlo ayuda a proteger a las células durante la infección y previene que la bacterias entren en primer lugar), aumenta el poder fagocítico de las células de defensa y estimulan los leucocitos (células sanguíneas blancas). ¿Cuánto debo tomar? En el inicio de un enfriamiento o de una gripe, se pueden tomar cada dos horas 3-4 ml de echinácea en una preparación líquida durante el primer día de la enfermedad, y después tres a cuatro veces por día durante los diez a catorce días siguientes. Como estimulante inmunitario, es mejor tomarla por un período de tiempo específico. Por ejemplo, para prevenir un resfriado durante la estación de riesgo elevado, se puede tomar en preparaciones líquidas, (3-4 ml) o 300 mg. de echinácea pulverizada en forma de la tableta o de cápsula tres veces por día hasta ocho semanas. Pero se recomienda un período de "descanso" (de aproximadamente dos semanas) puesto que los efectos pueden disminuir si se usa por más tiempo. ¿Hay efectos secundarios o interacciones? Echinácea es esencialmente no tóxica cuando se toma oralmente. La gente no debe tomarla si padece una enfermedad autoinmune, tal como lupus, u otras enfermedades progresivas, como

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tuberculosis, esclerosis múltiple, e infección del VIH. Los que son alérgicos a las flores de la familia de la margarita no deben tomarla. No hay contraindicaciones conocidas a su uso durante el embarazo o la lactancia.

Con dos propiedades fundamentales, antiséptico y estimulante del sistema inmunológico, el principal componente del goldenseal, la berberina, activa las células blancas sanguíneas (macrófagos) que son las responsables de destruir los virus. Varios compuestos químicos relacionados en la hierba parecen ayudar a la berberine en su trabajo.

HIDRASTIS

Goldenseal (Hydrastis canadensis) English name: Goldenseal Partes usadas y donde crece Goldenseal es nativo del este de Norteamérica y es cultivado en los estados de Oregon y Washington. Está actualmente amenazado seriamente en estado silvestre debido a la indiscriminada sobre-cosecha. Se utilizan medicinalmente la raíz y el rizoma secos. Utilización medicinal Resfriado común de garganta Conjuntivitis/blefaritis Enfermedad de Crohn Diarrea Influenza Parásitos Infección de vías urinarias Vaginitis Uso histórico o tradicional Goldenseal fue utilizado por los nativos americanos como tratamiento para las irritaciones y la inflamación de las membranas mucosas de las zonas respiratorias, digestivas, y urinarias. Fue utilizado comúnmente en forma tópica para las infecciones de la piel y del ojo. Debido a su actividad antimicrobiana, goldenseal tiene una historia larga del uso para la diarrea infecciosa, las infecciones de las zonas superiores respiratorias, y las infecciones vaginales. Goldenseal se recomienda a menudo conjuntamente con la echinacea para el tratamiento de resfriados y de gripe. Goldenseal era considerado un remedio crítico para el estómago y los problemas intestinales de todas clases. Componentes activos Los dos alcaloides primarios en goldenseal son hidrastina y berberina, junto con cantidades más pequeñas de canadina. Poca investigación se ha hecho con el goldenseal por sí sólo. Berberina, que comprende desde 0,5-6,0% de los alcaloides presentes en raíz y rizoma de goldenseal, ha sido investigado de la forma más amplia posible. Parece tener un amplio espectro de actividad antibiótica anti-patógeno, tales como especies Chlamydia, tifus, E. coli, salmonela, y de Entamoeba histolytica. Estudios en humanos han utilizado berberina

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aislada para tratar diarrea y gastroenteritis con buenos resultados. La raíz entera no ha sido estudiada clínicamente. ¿Cuánto debo tomar? La mayoría de la gente toma 4-6 gramos de suplementos goldenseal pulverizados de la raíz y del rizoma por día en tabletas o cápsulas. Para los extractos herbarios líquidos, se utilizan 2-4 ml tres veces por día. El uso continuo no debe exceder tres semanas, con un descanso de al menos dos semanas entre el uso. El polvo de Goldenseal como un té o tintura puede calmar gargantas doloridas. Debido a las preocupaciones medioambientales de excesiva cosecha, muchos herbalistas recomiendan alternativas a goldenseal, tales como Uvas de Oregon o goldenthread. ¿Hay efectos secundarios o interacciones? Tomándose según lo recomendado, goldenseal es generalmente seguro. Sin embargo, como con todas las plantas que contienen alcaloides, las altas cantidades pueden conducir a trastornos gastrointestinales y a efectos indeseables del sistema nervioso. Goldenseal no se recomienda para las mujeres embarazadas o en lactancia. A pesar de algunos informes tradicionales, goldenseal no es un substituto para los antibióticos.

Contiene unos doce componentes anti-virales. Los científicos han aislado varios productos químicos del jengibre que tienen efectos específicos contra la más común familia de virus de resfriado, los rhinovirus. Otros componentes en el jengibre ayudan a reducir los síntomas de resfriados a causa de que reducen la fiebre y el dolor, suprimen la tos y tienen un suave efecto sedante que induce al descanso.

JENGIBRE

Partes usadas y donde crece El jengibre es una planta perenne que crece en la India, China, Méjico, y varios otros países. Se utiliza el rizoma (el vástago subterráneo). Fue introducido en Europa como tónico aromático, protector del hígado y colagogo (facilita la secreción de la bilis). Utilización medicinal Uso primario: • • • • Ayuda en quimioterapia (náusea) Mareos matutinos Mareo en viajes Náusea y vómito después de cirugía

Otros (poco comprobados en estudios clínicos): • • • Arteriosclerosis Dolores de jaqueca Artritis reumatoide

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Uso histórico o tradicional La medicina china tradicional ha recomendado el jengibre por más de 2.500 años. Se utiliza para la hinchazón abdominal, tos, vómito, diarrea, y reumatismo. El jengibre se utiliza comúnmente en los sistemas de medicina Ayurvédica y de Tibet para el tratamiento de enfermedades inflamatorias comunes, tales como artritis.

Componentes activos El rizoma seco del jengibre contiene aproximadamente 1-4 % aceites volátiles. Éstos son los componentes médicamente activos del jengibre, y son también responsables del olor característico y del sabor del jengibre. Los principios aromáticos incluyen el zingibereno y el bisaboleno, mientras que los principios acres se conocen como gingeroles y shogaoles. A los componentes acres del jengibre es a los que se acredita con los efectos anti-náusea y efectos anti-vómito. En la infección Favorece la curación de resfriados y la expectoración Gripe Infecciones respiratorias Desinfecta el aparato digestivo

En la medicina china el jengibre representa el yang, la versión caliente que equilibra al fría ying para crear armonía. Acciones sobre el sistema digestivo El jengibre es un tónico clásico para la zona digestiva. Clasificado como amargo aromático, estimula la digestión. También mantiene los músculos intestinales a tono. Esta acción facilita el transporte de sustancias a través de la zona digestiva, aminorando la irritación a las paredes intestinales. El jengibre puede proteger el estómago contra el efecto perjudicial del alcohol y de las drogas antiinflamatorias no esteroideas (por ejemplo ibuprofeno) y puede ayudar a prevenir úlceras. Acciones antináusea/antivómito La investigación es poco concluyente en cuanto a cómo el jengibre actúa para aliviar náusea. El jengibre puede actuar directamente en el sistema gastrointestinal o puede afectar la parte del sistema nervioso central que causa náusea. Puede ser que el jengibre ejerza un efecto dual en la reducción de náusea y vómito. La investigación doble-ciego ha mostrado que el jengibre reduce náusea después de la cirugía, aunque otro estudio no pudo confirmar esta ventaja. Sin embargo, el fármaco antináusea común dropericol también fue ineficaz en este estudio. Otros estudios han encontrado el jengibre provechoso en la prevención del mareo en viaje 10 náusea inducida por la quimioterapia y náusea del embarazo. Acciones circulatorias El jengibre también ayuda a mantener un sistema cardiovascular sano. Al igual que el ajo, el jengibre hace a las plaquetas de la sangre menos pegajosas y menos probable se acumulen, aunque no toda la investigación en humanos ha confirmado esto. Una alta dosis (10 gramos) del jengibre puede inhibir la agregación excesiva de la plaqueta en los seres humanos, pero dosis más bajas tomadas por más largo tiempo no parecen tener este efecto. Esta acción reduce un factor de riesgo importante para la aterosclerosis.

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¿Cuánto debo tomar? La mayoría de la gente toma 2-4 gramos del polvo seco del rizoma dos a tres veces por día o una tintura de 1,5-3 ml tres veces diarias. Para el tratamiento de la náusea, la gente prueba dosis únicas de aproximadamente 250-500 mg. cada dos a tres horas. Para la prevención del mareo de viaje, mucha gente comienza a tomar las tabletas jengibre, las cápsulas, o el extracto herbario líquido dos días antes del viaje previsto. Las mujeres embarazadas no deben exceder 1 gramo de diario. ¿Hay efectos secundarios o interacciones? Los efectos secundarios del jengibre son raros cuando están utilizados según lo recomendado. Sin embargo, alguna gente puede ser sensible al gusto o puede experimentar acidez. Las personas con una historia de cálculos biliares deben consultar a un médico antes de usar el jengibre. El uso a corto plazo del jengibre para la náusea y vómito durante el embarazo parece no plantear ningún problema de seguridad; sin embargo, el uso a largo plazo durante el embarazo no se recomienda. Un doctor debe ser informado si el jengibre se utiliza antes de cirugía. No utilice el jengibre si usted está tomando drogas anticoagulantes.

Símbolo de gloria, fama, poder y profecías, el laurel ha sido desde la Antigüedad, una planta usada por siempre. Con sus ramas se coronaban a los vencedores en la antigua Roma y aún en la actualidad, a los vencedores de varias competiciones se les entrega ramas de laureles en formas de coronas.

LAUREL

Esta planta se asociaba a Dios y al sol, por lo que se la consideraba sagrada y ya en Delfos era usada por las pitonisas para profetizar, de allí su valor místico. Las hojas de laurel tienen propiedades que pueden ser aprovechadas al preparar un té curativo en las siguientes enfermedades: Nerviosismo, mareos, melancolía, tristezas, desgano, pánicos, debilidad corporal, falta de voluntad. Problemas de la vejiga, dolores de garganta, problemas pulmonares, parasitosis dérmica, reuma, artritis, parálisis, dolor de estómago, digestión lenta, stress, regulador menstrual, sordera. En ciertas enfermedades dérmicas o de articulaciones, puede aplicarse una cataplasma sobre la zona afectada con un té tibio-caliente. Para preparar el té se colocan 10 gramos de hojas de laurel en un litro de agua. Se hierve por 3 o 5 minutos, se retira del fuego y se deja entibiar. Luego puede tomarse de 3 a 4 pocillos por día. También puede obtenerse o comprase en farmacia "aceite de laurel" que entibiado y puesto en fomentos, alivia los problemas reumáticos y dolores óseos. Es efectivo en casos de problemas dérmicos como por ejemplo la sarna y otras afines. Antiguamente se quemaba en las habitaciones de los enfermos, hojas de laurel y mirra para purificar el ambiente, pues su agradable alejaba los malos olores y prevenía de infecciones. Para levantar el ánimo y fortalecer la voluntad, pueden colocarse 3 hojas de laurel en agua fría y dejarlas macerar por la noche. A la mañana, al levantarse puede beberse un poco del agua.

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Planta de la familia de las compuestas (género: aster - margaritas), herbácea anual muy olorosa, con el tallo fino y erguido, con muchas ramificaciones a los lados; que rematan con flores formadas por cabezuelas en forma de cono, con el centro amarillo y los pétalos blancos. Da como fruto un aquenio. Tiene pocas hojas, que son pequeñas, pinnadas y de color verde

MANZANILLA

grisáceo. Donde crece y partes usadas Aparece en cualquier parte del campo, jardines, caminos, etc. Se extiende con muchísima facilidad, sin necesidad de cuidados especiales. Es muy frecuente en toda Europa y Asia. Crece fácilmente en suelos removidos y con clima fresco, pero no frío. Florece entre los meses de Abril y Agosto. Para uso medicinal se cosechan las terminaciones florales, cuando la planta presente todo su esplendor; labor que puede realizarse varias veces al año. Una vez recolectadas se procede al proceso de secado natural a la sombra y en un lugar ventilado que evite su putrefacción. Propiedades La flor de la manzanilla común tiene en su composición un aceite esencial que los árabes utilizaban para realizar fricciones, dado su efecto antiinflamatorio. También tiene bisabolol, azuleno, camazuleno, flavonas, farneseno, flavonas, glucósidos cumarínicos y otro tipo de sustancias activas (quercetol y apigenina). Las flores poseen propiedades antiinflamatorias, carminativas, desinfectantes, estomacales, diaforéticas, antiespasmódicas, antiflogísticas, antialérgicas y calmantes. Buen resultado en la inflamación de las vías urinarias. La infusión de manzanilla se puede aplicar como uso interno (en casos de gripe, diarreas, como relajante) o como uso externo (en forma de pomada, baños, emplastes).

Planta herbácea vivaz o perenne, dioica, de la familia de las urticáceas. Posee una altura entre 50 y 100 cm. Posee un tallo erguido y cuadrangular; las hojas son, ovaladas, dentadas y opuestas. Las flores son pequeñas, dispuestas en racimos colgantes. Recubierta con pelillos que producen urticaria al tener contacto con ellos.

ORTIGA MAYOR

Donde crece y partes usadas Se da en suelos ricos en nitrógeno, y en cualquier lugar donde habite el hombre (se dice que va detrás de él). En corrales, sitios rústicos, huertos, ... Aparece en toda Europa. En fitoterapia y en los pueblos, se utilizan desde hace mucho tiempo las sumidades floridas y las hojas, que se cosechan desde el fin de la primavera hasta el verano, procediendo a su secado antes de utilizarlas. Propiedades Los pelillos de la planta que producen urticaria con su contacto sobre la piel, poseen una sustancia histamínica (picante e irritante), ácido fórmico, resina, silicio, acetilcolina, potasio, potasio, vitamina A,

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provitamina C, taninos, glucoquininas y una gran cantidad de clorofila (de ahí su color verde oscuro e intenso - muy útil para la fabricación de algunos cosméticos). Entre sus propiedades destaca el servir como antianémica, para proteger las infecciones en el aparato genito-urinario, del aparato respiratorio, estimulante de la producción de glóbulos rojos, vasoconstrictora, antidiabética, diurética y depurativa. Sus hojas se emplean en decocción o en infusión, a razón de una cucharada pequeña en cada vaso de agua, tomándolo 2 o 3 veces al día. También se consume como verdura, hervida con anterioridad y aderezada con sal y aceite. En reumatismos, aplicando sobre la zona afectada, alivia mucho el dolor, aunque su aplicación directa es, en principio, dolorosa. Se cuenta que en la Antigua Roma se azotaba con un ramo de ortigas debajo del ombligo, riñones y nalgas a los hombres (sobre todo ancianos) para volver a dotarles del vigor perdido.

PINO
resfriado.

Dentro de los pinos, conocidos en los cinco continentes, el pino silvestre o albar (Pinus sylvestris) es quizá la conífera que tiene mayores propiedades curativas conocidas desde la Antigüedad para tratar afecciones tan comunes como un

Las partes que se utilizan del pino son los brotes nuevos, yemas, hojas. Principios activos Polisacáridos, principios amargos, antocianósidos, lignanos y un aceite esencial rico en pinenos, limoneno, longifoleno, borneol, cadinol y acetato de bornilo, en las yemas y brotes jóvenes. En la brea o resina encontramos cresol, guayacol y carburos terpénicos. En la infección Las enfermedades pueden tratarse con pino son: reumatismo, enfermedades de la garganta, catarro, gripes, resfriados, tos, neumonía, tuberculosis, debilidad, patologías de la matriz, problemas de la vejiga, alteraciones nerviosas causados por shock o depresiones, inflamación de la uretra, debilidad corporal, obstrucción de los riñones, gota, tisis, traqueítis, raquitismo, problemas de toxinas en la sangre, etc. En el caso de problemas derivados de resfriados con congestión nasal y de vías respiratorias, el aceite esencial, presente en yemas y hojas del pino es perfecto por su contenido en trementina, una resina oleosa con propiedades expectorantes y balsámicas que ayudan a expulsar el exceso de moco. Gracias a las propiedades antisépticas de su aceite esencial ayuda a evitar y tratar infecciones urinarias. Par ayudar a estimular la actividad defensiva de nuestro sistema inmune es un excelente aliado. Los lignanos han demostrado actuar aumentando la capacidad de macrófagos y células polimorfonucleares, además de ejercer una acción antibiótica por sí mismos, actuando sobre virus como el del resfriado, o del herpes, y sobre bacterias como seudomonas y estafilococos implicadas en algunas enfermedades respiratorias. En el caso de los virus, los lignanos modifican las proteínas que los recubren haciendo que no puedan infectar células.

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Antioxidante La corteza del pino maritimo (Pinus pinaster) se ha descubriendo como excedlente fuente de principios activos como procianidinas, unos flavonoides antioxidantes útiles para problemas de circulación, inflamaciones, colesterol alto, hipertensión, asma y dismenorrea. Preparación: Se prepara un té colocando una cucharada de brotes en una taza grande a la que se le agregará agua hirviendo. Se deja reposar y se endulza con miel o azúcar. También puede hacerse un cocimiento con 20 gramos de de hojas o yemas de pino en 1 litro de agua, se hierve por espacio de 5 minutos y luego se deja entibiar. Guárdese en refrigerador en envase de vidrio. Se toman diariamente de 2 a 4 cuatro pocillos del té. Este té obtenido es recomendado en casos de fomentos, masajes, pediluvios, baños de asiento y también para bañarse completamente, pues es un buen restaurador de las energías perdidas durante el día, contribuye al restablecimiento general del humor. Asimismo, pueden hacerse inhalaciones con el vapor del cocimiento de pino para las personas que sufren de problemas pulmonares. También hay jarabes que combinan el pino con otras plantas expectorantes o inmunoestimulantes como el llantén, el eucalipto, el liquen blanco, el gordolobo y la echinácea. Para uso externo puede elevarse la dosis de hojas o yemas de pino, haciendo un cocimiento de más tiempo, unos 15 a 20 minutos para extraer mejor sus principios activos. Indicaciones: Esto es muy indicado para purificar la sangre y los riñones, las vías urinarias y el organismo en general, así como para infecciones severas. En uso externo es antiparasitaria y combate la psoriasis, la seborrea y los eccemas tópicos. Recorrer los lugares donde haya muchos pinos es benéfico para aquellas personas que están debilitadas o con problemas pulmonares.

ROMERO

Arbusto perenne de hojas lineales y rígidas, pudiendo llegar a medir 1 metro. De sus axilas de los brotes superiores salen flores labiadas azuladas o violáceas. Sus frutos son tetraquenios.

Localización: Crece en cualquier lugar de la zona mediterránea y centro de España. En terrenos calcáreos y secos. Se recogen los brotes jóvenes en tiempo caluroso. Se secan en zonas de sombra ventiladas. Propiedades Posee un olor muy característico y profundo. Es una de las plantas más usadas desde hace muchísimos años. Contiene alcaloides, saponina, ácidos orgánicos y aceite esencial que está compuesto de alcanfor, cineol y borneol. Con él se fabrica el alcohol de romero, muy apreciado por nuestros padres y abuelos para calmar el cansancio. También se usan infusiones de sus hojas, teniendo propiedades sedativas y diuréticas.

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Otras propiedades son las de proteger el hígado de las grasas, los bronquios y las vías respiratorias, contra los reumatismos, agotamientos, astenia y vértigos. Es tóxico en dosis grandes. Resulta muy agradable para condimentar asados y sopas. Actualmente se está utilizando en perfumería y geles de baño, junto a otras plantas aromáticas

SAÚCO

Contiene dos componentes que son efectivos contra los virus de gripe. También previene al virus de invasor las células de los conductos respiratorios.

Baya del saúco (Sambucus nigra) English name: Elderberry

Partes usadas y donde crece El saúco crece en Europa y Norteamérica. Las flores y las bayas se utilizan terapéuticamente. Hay especies numerosas del saúco, y solamente los que poseen las bayas color azul/negro son medicinales. Las especies con las bayas rojas no son medicinales.

Utilización medicinal Secundario: • • • Resfriado de garganta Infección Gripe

Otros (no hay estudios suficientes): • • Dolores del herpes simplex Inflamación

Uso histórico o tradicional Las bayas del saúco se han utilizado mucho tiempo como alimento, especialmente en la forma seca. El vino, la empanada y la limonada de la baya del saúco son algunas de las maneras populares de preparar esta planta como alimento. Se enseñaba que las hojas aliviaban el dolor y ayudaban a curar heridas cuando son aplicadas como cataplasma. Los nativos americanos utilizaron la planta para las infecciones, las toses, y las condiciones de la piel. Componentes activos Los flavonoides, incluyendo la quercetina, se cree puedan explicar las acciones terapéuticas de las flores y de las bayas de la baya del saúco. Según la investigación de laboratorio, un extracto de las hojas, combinadas con St. John's wort y soapwort inhiben el virus de la gripe y el virus del herpes simplex. Un estudio doble-ciego en seres humanos determinó que un extracto de bayas del saúco es un tratamiento eficaz para la gripe. Estudios animales han mostrado a las flores tener características antiinflamatorias.

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¿Cuánto debo tomar? El extracto líquido de la baya del saúco se toma en cantidades de 5 ml (para los niños) a 10 ml (para los adultos) dos veces al día. Un té hecho a partir de 3-5 gramos de las flores secas en 250 ml (1 taza) de agua hirviendo durante diez a quince minutos se puede también beber tres veces por día. ¿Hay efectos secundarios o interacciones? No hay reacciones adversas conocidas a la baya del saúco. Otra hierba usada en la medicina Oriental que incrementa la resistencia del cuerpo a un amplio espectro de efectos adversos, biologicos, quimicos y físicos, y ayuda al cuerpo a soportar el estrés es la Schisandra (Schisandra chinensis)

Schizandra
Nombre común: Wu-wei-zi. English name: schisandra

Partes usadas y donde crece Schisandra es una vid arbolada con racimos numerosos de bayas rojas minúsculas, brillantes. Se distribuye a través del norte y noreste de China y de las regiones adyacentes de Rusia y de Corea. La fruta completamente madura, secada al sol se utiliza medicinalmente. Se dice que tiene sabor agrio, dulce, salado, picante y amargo. Esta combinación inusual de sabores se refleja en el nombre en chino: wu-wei-zi, que significa "la fruta de los cinco sabores." Schisandra se ha utilizado en conexión con las condiciones siguientes en usos medicinales: Ayuda en quimioterapia Resfriado común de garganta Fatiga Hepatitis Ayuda del hígado Tensión Uso histórico o tradicional (puede o no puede estar avalado por estudios científicos) El tratado clásico de medicina herbaria china, Shen Nung Pen Tsao Ching de Shen Nung, describe schisandra como una medicina herbaria de alto grado útil para una variedad amplia de condiciones médicas - especialmente como astringente pulmonar y tónico del riñón. Además, otros libros de texto de la medicina china tradicional observan que schisandra es útil para la tos, sudores nocturnos, insomnio, sed, y agotamiento físico. Componentes activos Schisandra contiene un número de compuestos, incluyendo los aceites esenciales, numerosos ácidos y los lignanos. Lignanos (schizandrina, deoxischizandrina, gomisinas y pregomisina) se encuentran en las semillas de la fruta y tienen varias acciones medicinales. La investigación china moderna sugiere que los lignanos regeneran el tejido fino del hígado dañado por influencias dañinas tales como la hepatitis viral y el alcohol. Los lignanos bajan los niveles en sangre de la transaminasa glutámica piruvica del suero (TGPS), un marcador de la hepatitis

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contagiosa y de otros desórdenes del hígado. Los lignanos también interfieren con el factor activador de plaquetas, un compuesto químico que genera inflamación en distintas condiciones. Los extractos estandardizados de las frutas de schisandra han ganado renombre para el uso en los caballos de carreras que no galopen bien por motivos relacionados con niveles elevados de la enzima del hígado. La fruta de Schisandra puede también tener una acción adaptogénica, al igual que el ginseng, pero con efectos más débiles. Estudios de laboratorio sugieren que schisandra pueda mejorar el rendimiento en el trabajo, generar energía y ayudar a reducir la fatiga. ¿Cuánto debo tomar? Un rango diario de fruta de schisandra es de 1-6 gramos diarios. El tinte, en la cantidad de 2-4 ml tres veces por día, puede también utilizarse. ¿Hay efectos secundarios o interacciones? Los efectos secundarios que implican schisandra son infrecuentes pero pueden incluir trastorno abdominal, disminución de apetito y erupciones de piel.

UÑA DE GATO
Bolivia, Colombia y Ecuador.

La uña de gato (Uncaria tomentosa) es una planta típica de la amazonía peruana que también se encuentra en distintas zonas de Centroamérica, Venezuela,

Arbusto trepador que crece enredándose en un árbol alcanzando hasta 20 metros de altura, con espinas ganchudas y leñosas similares a las uñas de un gato, de ahí su nombre vulgar. ¿Cuáles son los beneficios de la uña de Gato? Los nativos peruanos usan tradicionalmente la uña de gato para tratar las enfermedades inflamatorias como la artritis, para limpiar el tracto digestivo y para tratar el cáncer. También se ha usado para tratar la disentería, la recuperación del parto, y los desequilibrios de las hormonas en mujeres. En los estudios del laboratorio, la uña de gato normaliza algunas funciones del sistema inmune. También parece ayudar a reducir la coagulación de sangre. No sabemos si estos resultados del laboratorio se producirán en estudios humanos. Ha habido algunos estudios humanos breves incluso en personas con SIDA. Los resultados quedaron inconclusos. En un estudio, la uña de gato aceleró la curación de las personas con el virus de herpes simplex (que causa heridas bucales o herpes genitales) y con el virus de herpes zoster. Una compañía que hace una versión purificada de la uña de gato hizo este estudio. Ningún investigador independiente ha confirmado resultados similares. Principios Activos • Alcaloides oxindólicos: dihidrocorinanteína, isorincofilina, pteropodina, mitrafilina, rincofilina, especiofilina, hirsutina, isomitrafilina, N-óxido-isomitrafilina, N-óxido-dihidrocorinanteína, Nóxido-hirsutina, uncarina F, yohimbina; alcaloide indólico: 5-alfa-Carboxiestrictosidina Heterósidos del ácido quinóvico. Triterpenos. Esteroides: beta-sitosterol, campesterol, estigmasterol, colesterol. Acidos ursólico y oleanólico.

• •

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Polifenoles y proantocianidinas.

Acción Farmacológica Actualmente se consideran probadas sus acciones inmunoestimulante y antiinflamatoria destacando sobre otras plantas inmunomoduladoras. Se considera que el efecto antiinflamatorio se debe a su capacidad para inhibir TNF alfa y en menor medida la producción de PGE2. Ensayos clínicos demuestran su efectividad sobre el dolor articular en la artritis reumatoide. Esta actividad antiinflamatoria es mayor si se utilizan extractos hidroalcohólicos, que muestran una ligera actividad inhibitoria sobre la ciclooxigenasa. Acción antiviral y estimulante de la fagocitosis. El factor regulador de la proliferación de los linfocitos es estimulado por los alcaloides pentacíclicos y antagonizado por los tetracíclicos. Otras acciones Estudios in vitro muestran su actividad protectora frente al daño neuronal inducido por glutamato. Los alcaloides totales (principalmente los oxindólicos), ejercen un efecto beneficioso sobre la memoria deteriorada por disfunción de los sistemas colinérgicos. Estimula la reparación de DNA, la respuesta mitogénica y la recuperación leucocitaria tras tratamiento quimioterápico. Se estudia su posible efecto antiproliferativo en el cáncer de mama, en cultivos celulares. Las principales Propiedades de la Uncaria Tomentosa: Inmunoestimulante: Ello se debe a los alcaloides isomitrafilina y pteropodina. Aumenta la actividad fagocítica de los granulocitos neutrófilos y macrófagos. Los extractos acuosos son capaces de actuar sobre los macrófagos, sobre todo los que se encuentran en los alvéolos pulmonares, haciendo que produzcan mayor cantidad de interleucinas, un grupo de proteínas que actúan como mensajeras entre las distintas células que forman parte del sistema inmunológico. Se ha podido observar in vitro que los alcaloides oxindoles de la corteza de la uña de gato estimulan hasta en un 230 % el crecimiento de los linfocitos B y T, dos de las células más importantes del sistema inmunológico, ya que actúan sobre las células endoteliales que recubren el interior de los vasos sanguíneos, estimulándolas a liberar un factor de crecimiento linfocitario. Aumenta también el número de monocitos en fases activas en la circulación periférica, hasta en un 50%, al menos al cabo de una semana de tratamiento. Los granulocitos incrementan en un 60% su poder fagocitario (test de Brand con partículas Zimosan) en presencia de extractos al 0.01%. No existe alteración en la proliferación de los linfocitos T en condiciones normales, pero sí que hay un aumento en presencia de antígenos. Es útil en cáncer, SIDA, candidiasis sistémica, herpes varios y sarcoma de Kaposi. Antiinflamatoria: Aunque la inflamación es un mecanismo natural de defensa en algunas ocasiones se vuelve contra nosotros como en la artritis y otras inflamaciones crónicas en las que se genera dolor y daño en los tejidos. Gracias a los glucósidos quinóvicos. Un 15% superior a la indometacina. Útil en artritis reumatoide, artritis diversas, bursitis, reumas, lupus y fibromialgias.

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Antirradicales libres: Existen muchos tipos de agentes oxidantes o radicales libres de los cuales nos podemos proteger con vitaminas como la C o la E, pero en algunas circunstancias, como durante un proceso inflamatorio, se forma un tipo de radical libre llamado peroxinitrito del cual es más difícil defenderse. El extracto de la uña de gato puede ayudar previniendo el daño potencial de ese radical en el organismo. Eficaz en procesos inflamatorios como la artritis, cancerosos, estados febriles y en exposición a radiaciones ionizantes. Antimutágena y citostática: Acción debida a la isorincofilina. Inhibe las ADN polimerasas alfa. Las mitosis de células H,L se reducen, mientras que las de los fibroblastos normales no se alteran, útil en cáncer, in vivo, evitando las metástasis.

Antiviral: Entre las sustancias de la uña de gato hay seis heterósidos del ácido quinóvico con potente acción antiviral, especialmente contra los ARN-virus encapsulados. Útil contra el virus del sida HIV, herpes genital y herpes zóster, refriados, sinusitis, otitis, virus de la estomatitis vesicular, conjuntivitis. Desintoxicante y resolutiva del tracto digestivo: Es muy útil cuando fallan los tratamientos convencionales en la enfermedad de Crohn, diverticulitis, colitis, hemorroides, fístulas, gastritis, úlceras, parásitos intestinales, alteraciones de la flora intestinal, goteo anal.

Antalérgica: Útil en neurobronquitis, lupus.

Desentoxicante de toxinas ambientales: Eficaz en fatiga crónica, depresión orgánica, acné. Anafrodisíaca para los varones: Útil en prostatitis, reguladora del ciclo menstrual, dismenorrea. Sin embargo la tintura de Uncaria es afrodisíaca por no sufrir la maceración una temperatura elevada, como es el caso en otros preparados. Las decocciones, pues, tienen un efecto contrario, es decir, anafrodisíaco. Antiagregante plaquetaria: Debido a la rincofilina, previene apoplejía, ataques cardíacos, hipertensión, arteriosclerosis, trombosis, tromboflebitis, etc.

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¿Por qué las personas con HIV usan uña de Gato? Muchas personas con VIH se sienten atraídas por las hierbas que supuestamente fortalecen el sistema inmune. Sin embargo, todavía no se han documentado suficientemente los beneficios de la uña de gato en humanos. También, es posible que la uña de gato pudiera estimular el sistema inmune de manera que lleva a la progresión de la enfermedad de VIH. Sin estudios controlados, no sabemos si tiene efectos buenos o malos. ¿Como interactúa con otras terapias? No hay ninguna interacción conocida entre la uña de gato y medicamentos u otras hierbas. Sin embargo, la mayoría de las interacciones entre las hierbas y los medicamentos no se ha estudiado.

Efectos Secundarios Debido a su contenido en taninos y principios amargos, puede producir molestias gástricas a las personas con dispepsias hipersecretoras, lo que se puede prevenir administrándolo en forma de cápsulas, comprimidos entéricos o administrándolo postprandialmente en tisanas asociado a drogas demulcentes, como el malvavisco. Los productos de la uña de algún gato dicen que no deben usarse por las mujeres embarazadas, o por las personas con desórdenes inmunes como la esclerosis múltiple. .

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Algunos tratamientos a tener en cuenta en infecciones y procesos asociados
FIEBRE
SAÚCO, ULMARIA Y SAUCE Para depurar la sangre y aliviar los síntomas de la fiebre se puede tomar 3 o 4 tazas de infusión de flores de saúco. Si hay dolores tomar infusión de ulmaria o decocción de sauce.

GRIPES Y RESFRIADOS
ECHINACEA Para reforzar el sistema inmunitario y como antiviral, analgésica y antitérmica, ayudando a aliviar los dolores musculares. Se puede tomar en comprimidos, extracto o en jarabe combinada con otras plantas. La mejor vacuna contra este tipo de infecciones es su asociación con vitamina C en viales, jarabes o gotas. Ejemplos de este tipo de productos son Fesfrial preven (echinácea, acerola y jalea real), Vigor stop (echinácea, sol de oro, própolis, chlorella), Mixtract stop 29 (echinácea, própolis, capuchina y romero) EUCALIPTO Gracias a sus propiedades balsámicas, expectorantes y antisépticas es importante en infecciones respiratorias (catarros, resfriados, sinusitis y bronquitis). GINSENG Y ELEUTEROCOCO Para facilitar la adaptación a los cambios estacionales en personas más vulnerables a la fatiga, depresión y enfermedades infecciosas, evitando el descenso súbito de energía y la astenia. Se puede tomar en comprimidos o extracto hidroalcohólico, así como en cápsulas, infusión o jarabe.

INFECCIÓN DE GARGANTA
EUCALIPTO El aceite esencial de eucalipto contiene cineol (eucaliptol), hidrocarburos terpénicos, pineno y alcoholes alifáticos que actúan como antisépticos sobre la garganta, tienen propiedades balsámicas, antiinflamatorias y febrífuga. Se puede emplear en baños de vapor, ya sea con las hojas o con el aceite esencial, en infusión a partir de 1 cucharada sopera de planta troceada por cada vaso de agua (hasta 3 infusiones al día), o haciendo gárgaras de 1 a 3 veces al día con una infusión similar. MENTA Y JENGIBRE Cuando la infección produce dolor es útil tomar una infusión de menta endulzada con 1 cucharadita de miel y una cápsula de jengibre, hasta 3 al día.

INFECCIONES DE PIEL
EUCALIPTO Útil en infecciones causadas por hongos.

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TOS
GORDOLOBO, TOMILLO Y YEMAS DE PINO Plantas útiles para los problemas respiratorios de vías bajas y medias que cursan con tos ya que son balsámicas, emolientes y expectorantes. También la drosera, el llantén, el eucalipto y el regaliz son recomendables en este caso. Se puede hacer una infusión con 1 cucharada de una de las plantas o de la mezcla de varias, endulzada con miel y tomarla hasta tres veces al día.

Bibliografía
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12. LA AROMATERAPIA EN LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN
Algunas ideas de partida
El conocimiento y la utilización de plantas, hierbas, raíces y flores es consustancial a la presencia del ser humano en la Tierra. La experiencia creó conocimiento. Con el descubrimiento del fuego llegó la quema de diferentes hierbas aromáticas y, en consecuencia, fueron detectando diferentes reacciones ante determinados aromas: relajación, vigor, sosiego, excitación… Las civilizaciones primitivas emplearon los aromas como medio de purificación y conexión con los dioses a través de ritos mágicos y religiosos. En materia terapéutica, se tienen registros en la medicina AyurVeda (India), en las tumbas de emperadores chinos, en Pakistán donde se encontró el primer aparato para destilar aceites y en registros de varias culturas prehispánicas. Son muy conocidos sus usos en Egipto, Grecia y Roma, donde las esencias jugaban un papel muy importante para agradar a los dioses y mantener la belleza y juventud de hombres y mujeres. Todavía en nuestros días se emplea el copal, la mirra y el incienso para purificar templos y lugares sagrados en distintas religiones. Hoy sabemos mucho más y podemos emplear las sustancias volátiles de las plantas para mantener y potenciar la salud. Uno de los protagonistas más recientes de la historia de la aromaterapia fue el profesor René Gattefossé, especialista en el uso cosmético de las esencias y conocedor de las potentes propiedades antisépticas de algunas de ellas, superiores a las sustancias químicas que se emplean ya en el siglo XX. Gattefossé comprobó la capacidad antiséptica y cicatrizante de la lavanda en una grave quemadura. A partir de esta experiencia siguió sus estudios y publicó su primer libro Aromathérapie. Después de él muchos otros han seguido investigando. Nosotros, por razones de tiempo y por no alargar demasiado nuestro trabajo hemos realizado una pequeña revisión de los aceites esenciales y sus usos en la prevención y tratamiento de las infecciones más comunes, que esperamos resulte útil. Asimismo, daremos alguna orientación sobre las formas de utilización en cada caso. Para quien quiera profundizar más añadimos al final del capítulo algunos títulos de interés.

Los efectos de los aceites esenciales
Los aceites esenciales son el elemento terapéutico por excelencia de la Naturopatía, pues son considerados fuerzas de vida superiores, ya que poseen en distinto grados las facultades de ser: eubióticas: mantienen la vida. antibióticas: luchan contra

las

fuerzas

de

la

muerte

(en

el

sentido

médico).

El campo de acción de los aceites esenciales es sumamente extenso pues son, según su composición química: Antiinfecciosos: antibacterianos, antivirales, antimicóticos, antiparasitarios, antisépticos, antiinflamatorios, anticoagulantes, antialérgicos, neurotónicos, endocrinorreguladores, inmunoestimulantes, etc. Los aceites esenciales se pueden emplear en masajes, baños, inhalaciones y perfumes de forma cotidiana. Tienen gran capacidad de penetración a través de la piel llegando rápidamente al torrente sanguíneo desde donde ejercerán sus diversas acciones. Durante su utilización, los tejidos corporales absorben los aceites y se benefician de sus componentes aunque habrá que tener en cuenta algunas cuestiones. Desde el tema que nos ocupa, los aceites esenciales tienen un gran poder antiséptico, fortalecen los órganos y los mecanismos de defensa. Además tienen propiedades regenerativas estimulando el crecimiento celular y acelerando la eliminación de células muertas.

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Los aceites actúan a distintos niveles y lo ideal es combinarlos teniendo en cuenta que la persona y su problemática forman un todo inseparable. En aromaterapia se parte también de que los síntomas de una enfermedad son con frecuencia el signo externo de un problema más profundo y oculto, cuya causa debe ser diagnosticada y tratada para recuperar la salud y el bienestar verdaderos. El estrés, las prisas, el exceso de trabajo, problemas personales o profesionales son generalmente los causantes de un desequilibrio que, si bien comienza en el plano emotivo, acabará afectando al plano físico. Percibimos los aromas a través de los receptores olfativos que recubren los conductos nasales y que los transportan al sistema límbico, responsable de procesarlos. Aquí se asienta la memoria, el aprendizaje y las emociones. Es por esto que el olfato puede sin esfuerzo desencadenar emociones o rescatar recuerdos casi olvidados. Uno de los flancos de acción de las esencias es el equilibrio hormonal, muy ligado a las emociones, y que puede estimularse con geranio, limón, manzanilla, naranja, lavanda y rosa, por ejemplo. Éstos actúan directamente procurando consciencia y lucidez a los estados mentales, reforzando el sistema nervioso, agudizando la correcta percepción e intuición y aportando calma. El estrés afecta al equilibrio hormonal y causa enfermedades físicas de todo tipo, desde las infecciones por falta de defensas hasta úlceras gástricas. Lo mejor es tranquilizar la mente y recibir la acción beneficiosa de ciertos aceites como pino, eucalipto, lavanda, mejorana, benjuí o sándalo. En otras personas los problemas personales causan un estado de abatimiento general, pérdida de rendimiento laboral, melancolía y un gran deseo de evasión. Esto también, como se ve en el capítulo de la terapia floral, puede ser causa de una caída del sistema inmunitario y una mayor propensión a infecciones. Para recuperar el vigor y la alegría de vivir también encontramos esencias como la menta o el romero, el pino o el eucalipto que provocan alegría, la albahaca y la menta que despejan la cabeza, etc. Como armonizadores tenemos dos excelentes ayudas: la esencia de limón que, entre otras cosas hace que se eliminen más rápidamente las toxinas, refuerza las defensas, y activa la hipófisis aumentando la consciencia del yo, mejorando también la confianza en uno mismo. También la esencia de naranja actúa sobre múltiples procesos orgánicos y en el campo emocional estimula y vivifica, haciendo al mismo tiempo que las personas se sientan relajadas y libres. Esto a través de una correcta nutrición celular y de una acción detoxificadora del organismo, a nivel físico y mental. Ayuda a encarar la vida con mayor tranquilidad, alegría y confianza. La aromaterapia actúa sobre los planos sutiles por ello puede ser utilizada como terapia vibracional, también ayuda a la meditación, visualizaciones, concentración, afirmaciones y a todas aquellas técnicas destinadas a buscar el equilibrio y armonía interior.

Precauciones
El nivel de esencia varía entre una planta y otra. En ocasiones, como en el caso de la rosa o el jazmín, se requieren grandes cantidades de pétalos para lograr extraer el aceite, sin embargo éste sale muy denso con lo que se necesitarán muy pequeñas dosis para lograr el efecto deseado. Las esencias son muy frágiles de modo que la humedad, la luz, el calor o el aire pueden mermar sus propiedades químicas, por lo que han de conservarse en frascos oscuros, cerrados herméticamente y en lugares frescos y secos. Algunos consejos: Escoger productos de óptima calidad de un laboratorio serio, con control de calidad. Los aceites esenciales destilados a partir de plantas silvestres o de cultivo biológico son muy superiores a los obtenidos de plantas sembradas con el uso de productos químicos

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(insecticidas, herbicidas, fertilizantes), estos últimos no deben utilizarse bajo ninguna circunstancia pues contienen sustancias venenosas. Las inyecciones (intramusculares, intravenosas, etc.) de aceites esenciales están prohibidas pues ocasionan desórdenes graves. Los aceites esenciales no deben aplicarse puros en las zonas sensibles del cuerpo (zonas de los genitales y del ano, rostro, axilas, etc.), deben diluirse en aceite vegetal. Los aceites esenciales no son solubles en agua, por lo tanto no deben mezclarse en infusiones para su uso oral. Una solución es mezclarlos en un poco de miel de buena calidad e ingerirlos directamente o mezclar la miel con el aceite esencial en la infusión. No aplicar directamente sobre la piel aceites esenciales sin diluir (salvo la lavanda en primeros auxilios o alguna otra cuando así se indique). No aplicar directamente sobre cicatrices recientes o heridas abiertas. Siempre realizar la prueba cutánea para saber si tiene la piel sensible o es propenso a alergias. Los aceites siguientes pueden provocar irritación en pieles sensibles: benjuí, jengibre, limón, pino y romero. Después de emplear algún aceite cítrico como la bergamota hay que esperar 24 horas antes de exponerse al sol. Usar aceites de base (aguacate, almendra dulce, avellana, cacahuete, coco, germen de trigo, girasol, joroba, oliva, maíz, sésamo o soja) de buena calidad y no sobrepasar nunca el 2 % de esencia para masaje corporal o el 1,5 % para uso facial. En uso interno usar 1 o 2 gotas diluidas siempre bajo control. No usar a diario ni durante periodos prolongados.

Algunos aceites requieren mayor precaución y no deben usarse en niños, normalmente por su contenido en cetonas que pueden causar problemas. ACEITES CON CONTENIDO EN CETONAS MUY ALTO Abrótano hembra Ajenjo Artemisa Hisopo Poleo Ruda ACEITES CON CONTENIDO EN CETONAS MEDIO Alcanfor Lavanda Salvia ACEITES CON CONTENIDO EN CETONAS BAJO Cedro Eucalipto (E.polybractea) Menta Milenrama Romero tipo campher ACEITES INOFENSIVOS

Eucalipto Perpetua Romero tipo verbenon Vetiver

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Esencias e infección

ESENCIA Masajes

FORMA DE USO

PRECAUCIONES Puede ser irritante

AJEDREA

EFECTO FUNDAMENTAL Antiséptica

ASPECTOS EMOCIONALES Tonificante, afrodisiaca Baño

ALBAHACA

Fortalecedora

No en embarazo ni en uso interno

ALCANFOR

Equilibrador

Baño, masaje

No en pacientes hipertensos ni embarazadas

AMARO

Sedante

AMBITOS DE INFECCIÓN Antiséptico intestinal muy poderoso, vermífuga Antidepresivo, mejora Bronquitis, catarro la concentración crónico con congestión nasal También en acné, úlceras de piel Es antiviral y antibacteriana Febrífuga Antidepresivo Acné, bronquitis, resfriados, estados febriles, gripe (preventivo en afecciones que se caracterizan por la frialdad) Antidepresivo, Infecciones de euforizante garganta Forúnculos Baño

Tóxica en dosis altas con efectos de euforia, cefaleas y dispersión mental

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ÁRBOL DEL TÉ

Antiséptico

Estimulante en momentos de crisis, shock, agotamiento nervioso

Masajes, enjuagues, lociones, compresas, baños de asiento, inhalación, aerosol Una gota en la ropa interior protege de infecciones

Puede ser irritante en pieles sensibles Su acción disminuye si se mezcla con lavanda

ARRAYÁN

Reconfortante

Masaje, inhalaciones, baños, lámpara, aerosol

BENJUÍ

Balsámico

Antiséptico y germicida en: Resfriados, gripes, sinusitis, bronquitis, dolor de garganta, vías respiratorias. Micosis vaginales e infecciones de vías urinarias. Pie de atleta, aftas bucales, acné, herpes, verrugas, varicela, cortes, llagas, mordeduras, etc. Depresión, Bronquitis, catarro, melancolía, sinusitis, resfriado, depresión invernal, gripe, infecciones de problemas de vías respiratorias aprendizaje Infecciones leves de vías urinarias Acné Excitación nerviosa, Bronquitis, resfriado, trastornos dolor de garganta, emocionales, antiséptico pulmonar soledad, Infecciones de las preocupaciones, vías urinarias angustia, Heridas, llagas retraimiento, Fortalece el sistema agotamiento general inmunológico en cistitis, gripe y úlceras de boca

Masaje, lámpara, Sensibilidad cutánea bolas de olor y fatiga si se da en dosis elevadas

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BERGAMOTA

Refrescante

Baños de asiento, Fotosensibilizante enjuagues, lámpara, aerosol, bolas

CANELA, HOJAS

Tonificante

Antiséptico ambiental, bronquitis, fiebre, tuberculosis, infecciones bucales Cistitis y otras infecciones urinarias Acné, herpes, heridas Catarros, bronquitis, gripe, resfriados

Muy irritante para la piel, no en embarazos No en inhalaciones

CARDAMOMO

Tonificante

Como ambientador a través de un quemador de esencias Bronquitis, catarros, Masajes, baños, tratamiento posterior lámpara aromática a la gripe A causa de sus efectos antisépticos, el aceite esencial es un componente apropiado para cremas y aceites para la piel, muy útiles en caso de enfermedades cutáneas y heridas.

CAYEPUT

Tonificante

Irritabilidad, angustia, sobreexcitación, depresión, agotamiento, insomnio, inseguridad, cambios de humor Buen antidepresivo. Se utiliza para disminuir la fatiga y el estrés Agotamiento, fatiga, falta de concentración, sobrecarga Fuerte estimulante Inhalado se utiliza para combatir el resfriado y otras infecciones respiratorias. Inhibe las bacterias que se forman en el moco y descongestiona las fosas nasales. También ayuda a reducir los dolores de garganta y de cabeza.

Desaconsejable utilizarlo antes de irse a dormir, salvo que se haya mezclado con otro aceite sedante para contrarrestar el efecto estimulante.

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CEDRO

Purificador

Facilita la respiración profunda por lo que ayuda en casos de catarro y resfriados. Además es mucolítico lo que le hace especialmente útil para las afecciones catarrales y casos de bronquitis crónica. En cosmética es un excelente astringente y antiséptico. Bronquitis, catarro y otras afecciones respiratorias. Cistitis, gonorrea, infecciones urinarias. Acné, enfermedades de la piel

CEDRO ROJO

Sedante

Relajante, sedante y equilibrador, que favorece la reflexión También se le atribuyen propiedades afrodisíacas que pueden estar fundamentadas por la acción tónica y estimulante que ejerce sobre el cuerpo entero, reduciendo al mismo tiempo el estrés y la tensión. Estrés, ansiedad y tensión nerviosa, levanta el ánimo

Terapéuticamente se utiliza en compresas y baños de asiento para casos de cistitis. Como descongestionante de las vías respiratorias y en gargarismos para combatir los dolores de garganta. Mascarillas de limpieza para pieles grasas o acneicas y en champús anticaspa. Inhalaciones, lociones, compresas

CILANTRO

Reconstituyente

Estimulante y Estados febriles Masaje, lámpara vivificante, para la debilitantes aromática, aerosol falta de concentración
Fatiga y agotamiento, Bronquitis, gripe disminución de Diarrea concentración, Cistitis desesperación, tristeza Masajes, baños, compresas, baños de asiento, lámpara, inhalaciones, aerosol

Puede causar fatiga a dosis elevadas y a veces fotosensibilidad

CIPRÉS

Tónico

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ENEBRO, BAYAS

Purificador

Agotamiento, sensación de vacío interior, trabajo excesivo, preocupaciones

Masajes, baños, No en embarazo ni compresas, baños de en caso de asiento, sauna facial, enfermedad renal inhalaciones, lámpara, aerosol Inhalaciones, masaje, No en lactantes ni en baños, compresas, tratamientos baños de asiento, homeopáticos lámpara aromática, aerosol

EUCALIPTO globulus)

(E. Medicinal

EUCALIPTO citriodora)

(E. Sedante

Masaje, inhalaciones, baños, compresas, baños de asiento, lámpara, aerosol

GERANIO

Regulador

Resfriado, gripe, infecciones de las vías respiratorias Infecciones de vías urinarias, cistitis Acné, dermatitis Refrescante y Resfriados, gripes, estimulante bronquitis, fiebre, difteria, infecciones de vías respiratorias Infecciones de vías urinarias (frío en riñones) Infecciones cutáneas por hongos, heridas Facilita la respiración, Relajante resfriados, gripes, infecciones de vías respiratorias. Cistitis, infecciones por hongos, genitourinarias. Infecciones por hongos en la piel, herpes, heridas, úlceras. Ansiedad, tensión, Infecciones bucales y de garganta. depresión, Inf. urinarias y abatimiento vaginales. Acné, heridas, herpes

Masaje, baños, Algún riesgo de compresas, cremas, reacciones alérgicas elixir bucal, baños de asiento, bolas de olor, aerosol

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HISOPO

Sedante y tónico

ILANG-ILANG
Masaje, crema, baños, inhalaciones, lámpara, aerosol

Antiséptico

Fortalece los nervios y produce tranquilidad y relajación Afrodisiaco, estimulante

Friegas, inhalaciones, Tóxico en dosis aerosol, compresas elevadas por la cetona, nunca en epilepsia Masaje Puede producir cefaleas y náuseas

INCIENSO

Protector

JAZMÍN

Tónico

Depresiones, obsesión, agotamiento, angustia, paranoia, tristeza, insomnio Poderoso antidepresivo natural y puede producir sentimientos como optimismo y euforia Baños, inhalaciones

JENGIBRE

Benéfico, vigorizante

Ansiedad y retraimiento, fatiga, agotamiento generalizado

Anginas, bronquitis, catarro, fiebres, gripe, frío en los pulmones Otitis Infecciones intestinales. Piel grasa, acné Bronquitis, resfriado, sinusitis, gripe, refuerza el sistema inmunológico Antiséptico pulmonar Antiinflamatorio, antiséptico, analgésico y expectorante en problemas de vías respiratorias Bronquitis y congestión crónica, resfriados, gripe, laringitis. Afecciones urogenitales por frío, gonorrea, espermatorrea, cistitis En personas sensibles a los cambios atmosféricos (invierno)

Masaje, compresas, Diluir muy bien para lámpara aromática, evitar irritación inhalaciones cutánea

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LAVANDA ESPLIEGO

O Armonizante

Insomnio, angustia, depresión, cefaleas, shock, irritabilidad, fatiga

Masaje, baños, compresas, cremas, sauna facial, baños de asiento, inhalaciones, lámpara, aerosol, perfume, bolas de olor

LIMÓN

Refrescante

Masaje, baños, aerosol

compresas, Fotosensibilizante lámpara,

MANZANILLA ROMANA

Calmante

Resfriado, dolor de garganta, fiebre, gripe, bronquitis, sinusitis, cefaleas derivadas de enfriamientos, antiséptico ambiental Infecciones vaginales y de vías urinarias En piel, sobre todo cortes, quemaduras, abscesos, forúnculos Conjuntivitis Refuerza el sistema inmunológico Resfriado, gripe, Tónico, infecciones de vías estimulante, fatiga, respiratorias, abatimiento, antiséptico ambiental agotamiento Gingivitis general Acné, verrugas Cistitis y otras Inquietud, excitabilidad, infecciones de las angustia, vías urinarias irascibilidad, mal Conjuntivitis, humor, insomnio, gingivitis, dermatitis cefaleas, shock Acné, dermatitis, heridas infectadas En personas hipersensibles y propensas a padecer alergias Masaje, baño, compresas, cremas, sauna facial, baños de asiento, lámpara aromática, aerosol

No usar en primeros meses de embarazo, en ocasiones provoca inflamación cutánea

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MEJORANA

Penetrante

Nunca durante el embarazo ni a niños pequeños y lactantes No en embarazo, ni con remedios homeopáticos, tampoco a lactantes Nunca en embarazo

MENTA (M.piperita) Vivificante

Sedante, insomnio, preocupaciones, desesperación, cefaleas Insolación, shock, fatiga general, nerviosismo y Relajante, ideal para meditación

MIRRA

Calmante desecante

NARANJA

Vivificante

Fotosensibilizante

NEROLÍ

Sedante

Depresión, ansiedad, mareos, cambios estacionales Antidepresivo, afrodisíaco, y suave. Es especialmente valioso para los estados de ansiedad.

Bronquitis, sinusitis, Compresas, baños, resfriados, gripe. masaje, inhalación, Diarreas ñámpara aromática, aerosol Resfriado, catarro, Masaje, compresas, infecciones aerosol, inhalaciones, respiratorias, sinusitis bolas Dermatitis Bronquitis, catarro, Masaje, compresas, dolor de garganta, crema, enjuagues con exceso de bucales, baños de mucosidad asiento, lámpara, Diarrea bolas Infecciones vaginales Infecciones de la boca y el paladar, estomatitis, gingivitis Infecciones de vías Masaje, baños, respiratorias lámpara, aerosol, bolas Antiséptico, Masajes, baños antiespasmódico, bueno en el tratamiento de la piel, pues además estimula el crecimiento de células nuevas y sanas, rejuvenecedor

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NIAULI

Balsámico

Útil en personas aprensivas, miedosas, que tienen presagios

Inhalación, bálsamo, masajes, piel

PACHULI

Persiste

Masaje, cremas, baños, lámpara, aerosol, bolas de olor

PALMARROSA

Caprichosa

PETITGRAIN

Equilibrador

Contra hongos, virus y bacterias de todo tipo. Tratamiento de heridas, infecciones, cortes, quemaduras leves y acné. Afecciones respiratorias, tos, problemas de garganta, congestión, bronquitis, sinusitis. Cistitis aguda y hongos vaginales. Herpes, picaduras de insectos, pie de atleta, callos y durezas con dolor. Depresión, Infecciones en las impotencia, frigidez, vías respiratorias. agotamiento nervioso Diarrea Acné, micosis cutáneas Fatiga, depresión Bronquitis, sinusitis, nerviosa, shock gripes y estados febriles severos. Cistitis, infecciones por hongos. Micosis, acné Angustia, Infecciones menores, preocupación, resfriado, gripe pánico, miedo Acné escénico Masaje, baños, cremas, baños de asiento, vahos, lámpara, aerosol, perfume, bolas de olor Masaje, compresas, sauna facial, perfume, lámpara, vahos, bolas de olor

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PIMIENTA NEGRA

Reconfortante

Fatiga, falta iniciativa concentración, impotencia

Masajes, aerosoles

Puede provocar sobreexcitación si se abusa e irritación en pieles sensibles No en inhalaciones

PINO ALBAR

Reparador

Masaje, baños, En algunos casos compresas, baños de irritación cutánea asiento, inhalaciones, lámpara, aerosol, bolas de olor Masaje, inhalaciones, Fotosensibilizante aerosoles No en el embarazo, epilepsia, niños pequeños o pacientes hipertensos

POMELO

Revitalizante

ROMERO

Estimulante

de Resfriados, fiebre, y gripe, infecciones de vías respiratorias, con excesiva mucosidad y frío Infecciones urinarias y digestivas con dolores agudos Fortificante, Fortalece y activa el agotamiento sistema inmunológico nervioso, Bronquitis, sinusitis convalecencia de la Infecciones urinarias gripe, depresión Infecciones por invernal hongos en la piel Fatiga, abatimiento, Antiséptico ambiental desfase horario por Acné viajar Depresiones, Bronquitis, sinusitis y desconcierto, falta de otras infecciones de energía, fatiga, las vías respiratorias agotamiento general Piel, heridas

ROSA

Femenino

Inhalaciones en pequeña cantidad, masaje, lámpara aromática, aerosol, perfume, bolas de olor Preocupaciones, Infecciones leves Masajes, baños, soledad, rabia respiratorias compresas, baños de contenida, envidia, Infecciones vaginales asiento, perfumería, rencor, impaciencia, y de vías urinarias bolas de olor desconcierto, shock

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SÁNDALO

Lubricante

Insomnio,, estrés, impotencia, frigidez, angustia, agresividad, egocentrismo

Masaje, baño, crema, enjuagues, lámpara, baños de asiento, bolas de olor

TOMILLO

Reconstituyente

Bronquitis, irritación de garganta, catarro Infecciones urogenitales leves, cistitis Antiséptico natural para afecciones de piel Muy útil en todo tipo de infecciones crónicas En debilidad mental y Antiséptico ambiental física muy potente, posee una ventaja sobre el aceite de Eucaliptus, y es que el Tomillo produce calor, mientras que el Eucaliptus es refrescante. Por eso es especialmente indicado en todos los procesos gripales, de afecciones bronquiales, tos, laringitis, resfríos, problemas de amígdalas, actuando como antiséptico y descongestivo. Su acción sobre los meridianos de pulmón y su opuesto complementario, Unas gotas en Precaución pañuelo, también en embarazadas uso interno bajo hipertensos supervisión y convenientemente diluido, aerosol

en e

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intestino grueso, ayuda en los procesos de recuperación en las vías respiratorias. Infecciones urinarias

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Algunos tratamientos útiles
ACNÉ
Además de evitar los alimentos refinados, azucarados y grasos, mantener la piel muy limpia y utilizar: ACEITE FACIAL/ACNÉ: 1 gota de sándalo + 2 gotas de palmarrosa + 1 gota de limón + 1 gota de lavanda o manzanilla, en 15 ml de aceite de nueces o de albaricoque, aplicar por la mañana y por la noche, aplicando una compresa caliente para favorecer la absorción después de la primera aplicación. SAUNA FACIAL: 1 gota de lavanda + 1 gota de enebro o de limón, con agua caliente y aplicar 3 o 4 veces por semana. LOCIÓN HUMECTANTE: 1 gota de árbol de té + 1 gota de limón + 1 gota de lavanda, en 10 ml de agua de hamamelis, y humedecer la zona afectada con un algodón. LOCIÓN: 20 ml de aceite de base + 4 gotas de bergamota + 4 gotas de manzanilla + 4 gotas de cedro, con aplicación diaria y después en días alternos, según vaya remitiendo.

BRONQUITIS
La aromaterapia puede emplearse como fórmula purificadora del ambiente y además se recomienda: MASAJES: 50 ml de aceite de base + 5 gotas de eucalipto + 5 gotas hisopo + 5 gotas lavanda + 5 gotas de sándalo, aplicar en pecho, espalda y garganta MASAJES: 50 ml de aceite de base + 5 gotas de bergamota + 5 de mirra + 5 de menta + 5 de pino MASAJES: 3 cucharadas de aceite de almendras + 2 gotas de eucalipto + 2 gotas de árbol de té + 1 gota de alcanfor, sobre pecho y espalda QUEMADORES: las mismas esencias, de 6 a 10 gotas BAÑOS: 4 gotas de incienso + 3 gotas de lavanda + 3 gotas de pino, en la bañera con agua a una temperatura de 37-40 ºC, durante 10 minutos INHALACIONES: 2 gotas de cedro + 4 gotas de espliego + 2 gotas de pino + 2 gotas de niauli, en el agua hirviendo EMPLASTES DE ARCILLA: añadir un poco de agua a 5 cucharadas de arcilla y remover hasta conseguir una pasta. Después añadir una cucharada de aceite de hipérico y remover. Añadir: 3 gotas de árbol de té + 4 gotas de incienso + 2 de pino + 1 de menta. Mantener la aplicación en pecho o espalda un mínimo de 20 minutos.

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CATARRO
Se produce inflamación de las mucosas y excesiva secreción de mucosidad normalmente asociada a cefaleas y congestión. Se recomienda: INHALACIONES: 3 ml de albahaca + 3 ml de cedro + 2 ml de hinojo, aunque también son útiles: lavanda, incienso, eucalipto, menta, mirra, pino, sándalo y árbol de té

CISTITIS
Infección y/o inflamación de la vejiga que origina una micción frecuente. Mantener caliente la zona, beber mucha agua evitando el té, el café o el alcohol. Baños de asiento regulares y masajes son muy eficaces. Se recomiendan: BAÑOS DE ASIENTO: 2 gotas de sándalo + 2 gotas de bergamota + 2 gotas de lavanda, dos o tres veces al día ASEO: 50 ml de agua hervida, fría + 2 gotas de manzanilla + 2 gotas de bergamota o árbol de té + 3 gotas de lavanda, impregnar un algodón y aplicarlo en la zona genital después de orinar MASAJE: 2 gotas de sándalo + 1 gota de manzanilla + 1 gota de enebro, en 10 ml de aceite de almendras, en zona inferior de la espalda y abdomen, 2 o 3 veces al día

GRIPE
Como hemos comentado el estado de ánimo influye notablemente en nuestras defensas abriendo las puertas a esta infección vírica durante los meses de invierno. BAÑO: 3 gotas de lavanda + 4 gotas de romero + 1 gota de pino + 1 de eucalipto en la bañera a temperatura de 37-40 ºC, 10 minutos. INHALACIONES: 1 gota de tomillo + 1 de eucalipto + 1 de lavanda, o bien 1 gota de eucalipto + 2 de tomillo + 1 árbol de te, en agua hirviendo y repetir 2 veces al día. EMPLASTES DE ARCILLA: hacer la masa con la arcilla un poco de agua y aceite de hipérico y añadir: 3 gotas de lavanda + 3 de palmarrosa + 2 de romero + 2 de eucalipto. Mantener sobre el pecho o la espalda durante 1-2 horas, mínimo de 20 minutos. MASAJE: 3 cucharadas de aceite de almendras o hipérico con 2 gotas de eucalipto + 2 de niauli + 1 de pino y aplicar en todo el cuerpo.

LARINGITIS
Puede ser paralela a un resfriado o a una gripe o producida por infecciones bacterianas o sobreesfuerzo. Se recomienda: No hablar VAHOS: 1 gota de benjuí o sándalo + 1 gota de manzanilla + 1 gota de lavanda

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MASAJE: 1 gota de manzanilla + 1 gota de pino o ciprés + 1 gota de lavanda ENJUAGUES: 250 ml de agua caliente + 2 o 3 gotas de sándalo

MICOSIS BUCAL
Muchas veces por contacto o después de tratamientos prolongados con antibióticos se producen estas infecciones por hongos. En todos los casos se sugiere reducir el consumo de azúcares, tomar pre y prebióticos, usar ropa de algodón Se recomienda: ENJUAGUE BUCAL: 250 ml de agua caliente + 2 gotas de árbol de té o 1 gota de mirra, dos o tres veces al día, sin ingerir

MICOSIS VAGINAL
En estos casos se recomiendan: BAÑOS DE ASIENTO: 2 gotas de árbol de té + 2 gotas de lavanda + 1 gota de rosa o geranio, 2 o 3 veces al día.

ODONTOLOGÍA
En el caso de periodontitis (inflamación infecciosa del tejido blando y el hueso que rodea los dientes) se puede utilizar el aceite esencial de Orégano, Origanum compactum, diluido al 10% en alcohol. Se colocan 2 gotas sobre el dedo y se masajea suavemente la encía o la mucosa bucal localmente inflamadas. El Origanum majorana tiene propiedades antinfecciosas, es tranquilizante y analgésico, con la ventaja que no tiene contraindicaciones y puede usarse puro sobre la mucosa bucal inflamada. La Salvia, Salvia officinalis tiene un uso polivalente por sus múltiples principios activos. Es a la vez antinfecciosa, antibacteriana específica activa sobre el estafilococo aúreo y el estreptococo beta hemolítico. Antimicótico (Candida albicans), antiviral, antipirético y cicatrizante.

Las plantas secas de Salvia officinalis se pueden moler y mezclar con arcilla blanca o verde en polvo y constituyen un dentífrico casero muy benéfico para las encías y los dientes. Se le puede agregar la planta seca y molida de cola de caballo, Equisetum sp., fuente natural de silicio, recomendable para la dentadura (importante en los niños). Otra manera de prepararlo es mezclar la arcilla con agua, de manera que quede una pasta homogénea y agregarle unas gotas de aceite esencial de salvia, menta : Mentha sp., o romero : Rosmarinus officinalis. El aceite esencial de Melaleuca alternifolia, también llamado «Tea tree » tiene un gran valor terapéutico, pues no tiene contraindicaciones y es un antinfeccioso muy potente. Es activo contra: estafilococo, Eschericia coli, Proteus, Klebsiela. Tiene efectos antimicóticos (cándida), antiviral, antiparasitario (lamblia, ascaris, ankylostoma), antiséptico, antinflamatorio y analgésico.

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En Odontología se usa para el tratamiento local de las aftas, la estomatitis, las gingivitis, para el tratamiento local de los abscesos dentales, las úlceras bucales, las periodontitis. Se dice que puede prevenir el shock operatorio debido a los efectos de la anestesia. El aceite esencial de Lavanda, Lavandula angustifolia (Fig.4) tiene propiedades anestésicas locales y puede usarse como reemplazo a la anestesia química tópica o poco profunda. Este aceite esencial tiene un uso preferencial en Odontología por sus propiedades calmantes, sedantes, antiespasmódicas, anestésicas, antinflamatorias y cicatrizantes aplicados en lesiones superficiales de la encía y la mucosa bucal.

PIE DE ATLETA
Infección por hongos. Se recomienda: MASAJE: 3 gotas de árbol del té + 1 gota de lavanda, con gel de aloe vera o pomada de caléndula MASAJE: 1 gota de pachulí o mirra + 1 gota de limón + 1 gota de lavanda con la base anterior MASAJE: 2 gota de árbol del té + 2 gotas de geranio, con 10 ml de aceite de caléndula

RESFRIADO COMÚN
En cuanto surjan los primeros síntomas (dolor de garganta, escalofríos, estornudos, cefaleas y mialgias) se recomienda reposo, beber mucha agua y además utilizar la aromaterapia como eficaz preventivo: BAÑOS: 2 gotas de árbol del té + 1 gotas de eucalipto + 1 gota de limón BAÑOS: 5 gotas de árbol del té + 5 gotas de lavanda BAÑOS: 5 gotas de tomillo + 5 gotas de limón DIFUSOR: 2 gotas de pino, eucalipto, limón, lavanda, romero o ciprés INHALACIONES: 1 gota de arrayán + 1 gota de romero + 1 gota de benjuí, o bien 2 gotas de eucalipto + 2 gotas de pino + 2 de lavanda, dos veces al día EN EL PAÑUELO: 1 gota de pino, lavanda o limón, para despejar y descongestionar FRIEGAS EN EL PECHO: 2 gotas de eucalipto + 1 gota de arrayán + 1 gota de mejorana o jengibre + 1 gota de incienso, con 13 ml de aceite de almendras LÁMPARA, PULVERIZADOR O AEROSOL: Eucalipto, limón, pimienta negra, pino, ciprés, árbol de té, arrayán, incienso, palmarrosa, romero o lavanda, a elegir.

VERRUGAS
Para eliminar las verrugas se recomienda: 1 gota de limón + 2 gotas de árbol de té, aplicados directamente sobre la verruga y cubrir con una gasa, esto repetido cada día.

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Bibliografía
ALFONSO GARCÍA, Carmen. Aromaterapia. Ed. ÁGATA. Madrid. 1998. CANO CARRERAS, Joan. Aromaterapia, bienestar gota a gota. Natural, nº 62, pág. 25-27. ENRÍQUEZ, Tareixa. 5 terapias antifrío. Dietética y Salud, nº121: 62-66. FISZBEIN, Mª Rosa. Aromaterapia. RBA Ed. Barcelona. 2006. GONZÁLEZ JONES, Esther. Aromaterapia contra el asma, bronquitis, resfriados y tos. Dietética y Salud, nº 110: 60-62. WHITTON, Shirley. Esencias y aceites básicos. Aromaterapia y Medicina Natural. Ed. KÖNEMANN. Barcelona. 1999. Marina Gimena Deon, en Revista Crecimiento Interior Nº 28, Año 4, Febrero de 1997 Revista Crecimiento Interior Nº 83, Octubre del 2003 www.deon.com.ar/aromaterapia www.ecoaldea.com/aromaterapia/aaee.htm www.formarse.com.ar/aromaterapia www.fichas.infojardin.com/condimentos/origanum www.elmundo.es/elmundosalud/especiales/2003/12/aromaterapia

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13. LA TERAPIA FLORAL EN LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN
Algunas ideas de partida
Para poder entender el funcionamiento de la terapia floral en el tratamiento de las infecciones quizá convenga repasar cuál es el concepto del ser humano que subyace en ella, así como el de salud y enfermedad. En principio debemos partir de que el ser humano es consciente de su ser terrenal, mortal pero también de su naturaleza inmortal, “divina”. Según el Dr. Blome, “…nuestra vida constituye así el esfuerzo por aunar lo pasajero con lo eterno, lo humano con lo divino”. La fuerza que todo lo activa, la energía vital, se manifiesta como crecimiento y desenvolvimiento, y podemos percibirla como una necesidad interior. Adopta por un lado forma material, y por otro inmaterial, como alma, espíritu, conciencia. Es nuestra ley interna y como tal determina nuestro aspecto externo pero también nuestros sentimientos y nuestra conducta. Siempre que nuestro desarrollo humano se corresponda con ella percibiremos nuestra vida llena de sentido y tendremos salud, pero si no puede desplegarse en nosotros nos sentiremos frustrados, deprimidos y enfermos. Por tanto, mientras la fuerza vital se despliegue con la máxima armonía, alcanzaremos el apogeo de la salud. La enfermedad surgirá cuando aparezcan impedimentos y deformaciones y nuestra vida real no se corresponda con las posibilidades y necesidades interiores. La falta de armonía comienza en nuestro interior y acaba por adoptar la forma de una enfermedad física que las personas más sensibles pueden intuir ya en los comienzos. Igual que el agua retenida comienza a formar turbulencias y se vuelve aniquiladora, la fuerza vital en un organismo perturbado o bloqueado provocará en determinados puntos psicosomáticos dolor, inflamación o agresión hasta que se elimina el bloqueo o se crea un drenaje que, aunque protege de lo peor, hace que se pierda gran parte de la fuerza vital. Si no se puede drenar, un exceso de presión interior puede acabar destruyendo a la persona por ejemplo con un tumor o una sepsis. Estas degeneraciones no tienen lugar solo en el cuerpo sino que pueden presentarse a todos los niveles: como perversión y bloqueo de los sentimientos, como confusión del espíritu, turbación de la conciencia y pérdida del sentido vital. La totalidad de nuestra vida da testimonio del modo en que transformamos esa fuerza vital: construyendo y de manera armónica o destruyendo y sin armonía. De todas formas, consideráramos que cualquier enfermedad es una especie de acción de salvamento que nos aparta de un camino erróneo y que pretende reducir el potencial destructor de las fuerzas retenidas, el intento de conseguir la salud. Bach señaló la necesidad de eliminar los bloqueos que consisten en sentimientos, ideas y comportamientos negativos y que configuran nuestra personalidad, para que puedan producirse la armonía interior y el crecimiento espiritual. En la tabla vemos las fases del desarrollo de una enfermedad:

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J. González y Mª. J. Morales FASE 1. Estado ideal, salud-crecimiento-desarrollo FASE 2 Estado normal, bloqueo parcial con ligero trastorno patológico, compensado FASE 3 Enfermedad normal: inflamación, tumefacción (tumor), dolor, piedras, depósitos, trastorno emocional, espiritual relativamente consciente, socialmente todavía tolerable FASE 4 Reacción curativa (pero no curación): drenaje con pus, secreción, fiebre, descarga emocional, racionalización, autoengaño FASE 5 Enfermedad grave con intoxicación intensa, grave enfermedad mental o afectiva FASE 6 Reacción curativa grave (último intento) mediante un drenaje grande FASE 7 Muerte

La Infección, una visión integradora

Estado estable Equilibrio en la fuerza vital por mecanismos de compensación Estado lábil

Establecimiento de drenaje con pérdida de fuerza vital

Estado sin esperanza, “curación milagrosa” mediante desaparición del bloqueo Estado crítico con una gran reacción de defensa y una pérdida amenazante de la fuerza vital Muerte por bloqueo total o mediante la pérdida de toda la fuerza vital con un drenaje excesivo

La terapia puede seguir tres caminos: 1. Eliminación del auténtico bloqueo (curación), que es el punto de partida de Bach y de la homeopatía. 2. Drenaje y derivación de la fuerza vital acumulada por bloqueo interior. 3. Reducción de la entrada de fuerza vital para evitar una acumulación grande o el drenaje, como la que provocan la mayoría de los métodos alopáticos.

Si elegimos esta última óptica, lo decisivo es el criterio de lo negativo, y necesitaremos emprender algo en su contra, de elegir tratamiento y curar los “parámetros” ideales. Pero así estaríamos considerando la enfermedad como algo exterior a nosotros, como el enemigo. Sin embargo si vemos en ella la expresión de nuestro propio yo, resulta otro camino hacia la curación: debemos trabajar en nosotros mismos. En la terapia floral, la auténtica curación comienza siempre en el alma y el espíritu, con el cambio de postura frente a uno mismo, la vida y el entorno, con el desarrollo de las cualidades interiores. El intento de curar solo la enfermedad física nos lleva a éxitos transitorios y superficiales. La curación debe ser un proceso fundamental que englobe a toda la persona hasta su concienciación. Bach demostró que nuestra enfermedad no son solo trastornos físicos sino que tienen su auténtico origen en sentimientos y posiciones negativos y desnaturalizados que nos entorpecen en nuestro crecimiento interno: envidia, celos, odio, miedo, desconfianza, manía de notoriedad, codicia o mentira, intoxican nuestra vida e inhiben nuestro crecimiento interno. Bach los llamó la personalidad. Con su método pretende dar a los seres humanos la capacidad de desarrollar mejor sus primitivas propiedades positivas y sanas, con lo que se resta espacio a las negativas. Los elixires llevan en sí la fuerza armonizante de determinadas flores que abordan al ser humano en su nivel espiritual, devolviéndole a un estado de relajación y bienestar que constituye la base de un funcionamiento corporal sano.

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La Infección, una visión integradora

Bach eligió el camino suave de curación, apoyando al organismo en sus esfuerzos por sanar, dándole lo que necesita para desarrollar fuerza, independencia y autorresponsabilidad y elaboró así remedios que actúan preferentemente en los planos más elevados de la persona, en el área emocional-espiritual, donde radican sus mayores fuerzas y posibilidades. El principio de resonancia Bach creó su sistema curativo basándose en el hecho de que todo organismo y toda célula, cualquier estado tienen su determinada expresión, su irradiación y su espectro de oscilación. Si coinciden oscilaciones de distinta intensidad, la más débil se reforzará o se extinguirá dependiendo de que coincida o se oponga a la más fuerte. Hay cuatro posibilidades suponiendo que una influencia externa sea mayor que el estado interior:

1. Una influencia positiva incide sobre un estado positivo o sano en nosotros. Entran en resonancia y nuestra salud se refuerza aún más. 2. Una influencia positiva incide en un estado negativo en nosotros. Este último se extingue y nuestro equilibrio se desplaza en sentido positivo, es decir, hacia la salud. 3. Una influencia negativa incide en un estado positivo, este se extingue y el equilibrio se desplaza en sentido negativo. 4. Una influencia negativa incide en un estado negativo, ambos entran en resonancia y el estado negativo se refuerza. Esto significa adquirir una enfermedad.

Según esta explicación, si nuestro estado interior es superior a la influencia externa y positivo, ésta no podrá ejercer sobre nosotros ninguna acción especial. El fenómeno de resonancia nos lo encontramos de forma permanente en nuestra vida cotidiana. De acuerdo con esto, si nos “contagiamos” de una enfermedad, será que ya llevamos el germen que tan solo se activó en resonancia (4) o bien, la influencia patógena extinguió un determinado y débil potencial de salud y desplazó el equilibrio interno (3). En términos de infección, por ejemplo, una influencia negativa, como un virus, puede provocar un desplazamiento del equilibrio de modo que otra, como una bacteria para la que solo existía una resonancia débil, se refuerza mucho y puede actuar. Esto es lo que ocurre tras algunos procesos gripales. Sin embargo, también se da el caso de muchos seres humanos que no enfermaron aún cuidando de enfermos infecciosos graves porque su espectro de oscilación positiva (su sistema inmunitario) era lo suficientemente fuerte. Al igual que la enfermedad la salud también puede contagiarse, no importa de donde partan las influencias, si encuentran resonancia en nosotros nos influyen, positiva o negativamente. Así que si se ha perdido nuestra armonía interna, necesitaremos influencias externas que refuercen nuestro potencial armónico. Bach no intentó extinguir las oscilaciones negativas sino potenciar las aptitudes positivas del ser humano, multiplicando así su potencial de salud. A partir del conocimiento de que el plano emocional-espiritual del ser humano es de mayor importancia que el corporal y que el interior y el exterior se corresponden, renunció a concebir a los enfermos en función de sus síntomas físicos y elaboró una tipificación orientada a sus modos de reacción y comportamiento. Sólo en el desarrollo armónico y natural de sus aptitudes una persona puede ser sana y bella. El problema está en que los impedimentos para ese desarrollo suelen comenzar muy pronto en la infancia. De la vitalidad reprimida surgen agresividad, odio o depresiones, de la sensibilidad

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sentimentalismo, del esfuerzo por hacer lo correcto aparece la sensación de culpa y de la emotividad el miedo. Nos convertimos en caricaturas de nosotros mismos. Casi todos percibimos de algún modo la represión de nuestros sentimientos del mismo modo que la limitación de la movilidad corporal, normalmente con dolor. Enfermaremos cuando exista una carencia de impulsos y posibilidades de desarrollo, es decir cuando el entorno esté empobrecido o cuando estemos separados de él. Las flores nos conducirán a la salud vital manifestada en satisfacción interior, calidad y madurez humanas, fuerza para el camino del destino y capacidad para conseguir una alegría de vivir auténtica y constructiva.

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Los remedios florales

Bach dividió sus remedios en siete grupos en los que se reflejan las dos áreas principales de problemas para el ser humano: El dominio de la propia vida y el trato con los semejantes Hipersensibilidad frente a las influencias e ideas que no dominamos espiritualmente Agrimonia Centaura Nogal Acebo

Miedo, cuando no podemos dominar nuestras experiencias reales y cotidianas o darles vida Heliantemo Mimulo Cerasífera Álamo temblón Castaño rojo

Desinterés por la realidad actual, cuando las expulsamos y sustituimos por ilusiones Clemátide Madreselva Escaramujo Olivo Castaño blanco Mostaza Brote de castaño blanco Soledad, cuando no reconocemos el de los demás Violeta de agua Impaciencia Brezo

Inseguridad, cuando no apreciamos nuestro propio valor, incertidumbre Ceratostigma Esclerantus Genciana Aulaga Hojarazo Avena silvestre

Desánimo y desesperación cuando no reconocemos que detrás de todo hay un orden en el que podemos confiar Alerce Pino Olmo Castaño dulce Estrella de Belén Sauce Roble Manzano silvestre Preocupación excesiva por los demás, cuando nos somos extraños a nosotros mismos Achicoria Verbena Vid Haya Agua de roca

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Las esencias del mediterráneo también se pueden clasificar en siete grupos por su acción, en cierto modo similares a los anteriores: Autoestima Botón de oro Clavel de indias Girasol Vitalidad Agave real Amaranto Árnica Consuelda menor Diente de león Don Diego Epilobio Eringio azul Jara estepa Lila Milenrama Muérdago Sábila Crecimiento espiritual Copa de los ángeles Amapola Jazmín Pasionaria Rosa syria Victoria regia

Miedos Ajo Almendro Encina Gamonito Hipérico Nomeolvides Ruda Trébol rojo Victoria regia Algodón Calabacín

Vida afectiva Albaricoque Albahaca Algodón Calabacín Corazoncillo Espino blanco Lirio mariposa Girasol Manzanilla Agave real Tuna

Comunicación Cosmos Dragón Lavanda Madroño Malva Ajo Clavel de indias Ortiga Zanahoria salvaje Jazmín Copa de los ángeles Sábila

Aprendizaje Almendro Bistorta Capuchina Consuelda Eneldo Limón Zanahoria Zinnia

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De la revisión de la bibliografía al respecto, hay distintos ámbitos en los que las flores van a influir positivamente frente a la infección por lo que, de una u otra manera, casi todas resultan adecuadas o para la prevención o para el tratamiento. Recogemos las más significativas a continuación: 1. La primera emoción que tenemos que comentar es el miedo, estado que abre las puertas a la infección mediante una caída de nuestro sistema inmunológico. Así, muchos de los elixires que trabajan el miedo, en sus distintos tipos (a causas conocidas o desconocidas) van a equilibrar el sistema inmune a través de una energía inteligente, siempre con respecto a uno mismo y a su emoción. Dentro de este grupo tenemos: Ajo, resulta repelente de insectos y parásitos, es antibiótico, estimula el fortalecimiento del sistema inmune y es útil en pacientes con infecciones repetitivas como otitis y amigdalitis. Encina, para problemas respiratorios con una base emocional de miedos ancestrales y de soledad. Mímulo, dará coraje también al sistema inmune a nivel físico y, además, servirá a aquellos que retrasan su curación o recaen frecuentemente para lograr una mayor atención y cuidados.

2. Encontramos flores que aumentan la vitalidad del organismo mejorando su vibración por ser armonizadores de la fuerza vital. Acebo, la flor del desamor, la envidia, los celos, que resulta útil en bronquitis y afecciones cutáneas. Ágave, que incrementa las ganas de luchar frente a las dificultades, aumenta la capacidad bioenergética frente a cambios repentinos de origen climático, y recupera la fuerza vital. Amaranto, útil en deficiencias inmunológicas, afecciones virales y bacterianas. Consuelda menor, que despierta el deseo de curación y autosanación y con ello estimula los resortes físicos y mentales. Epilobio, restablecedor de la energía vital deteriorada, armonizador. Jara estepa. Para cuando se pierde la energía y la vitalidad, reequilibra el sistema inmune y glandular. Jazmín. Regulador, bueno para desequilibrios de las mucosas, catarros comunes, sinusitis y otras afecciones que cursen con exceso de mucosidad. Lotus. Estimula todos los meridianos y alinea todos los chakras, mejorando la circulación energética en el organismo y regulando, armonizando otras esencias. Sabila (Aloe vera). Cicatrizante del campo electromagnético, reestructura la energía física.

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3. Flores que actúan en estados de tristeza profunda y desesperación que conducen a una caída de nuestros sistemas de defensa y de nuestro interés por la vida. Aulaga, para los deprimidos y resignados, sin energía para seguir luchando, para mejorar las defensas en casos graves como el SIDA. Brote de castaño blanco. No tanto por la tristeza como por su falta de vivir el presente y de interés por él, sería útil en infecciones repetitivas, sobre todo de la esfera gastrointestinal, respiratoria y cutánea, todo aquello que curse con brotes. Eringio azul. Para cuando se pierde la alegría y el sentido de la vida, para cambiar hacia un patrón de vida positivo. Útil en afecciones de vías respiratorias. Escaramujo. Como la anterior, comunica con la alegría de vivir y con ello fortalece la vitalidad y las defensas. Estrella de Belén. En caso de traumas o shock, tranquiliza y equilibra la energía y las emociones Genciana. Recupera el ánimo en la depresión, mejora la confianza y el ánimo evitando así una caída del sistema inmune que abra las puertas a enfermedades recidivantes o crónicas. Mostaza. Para las depresiones endógenas profundas, de origen desconocido y que suelen afectar más en otoño y primavera, épocas de cambio en las que también algunas infecciones son más frecuentes. Zinnia. Antidepresivo, despierta el lado infantil, es antibiótico, antiviral, ayuda a disfrutar de la vida.

4. Elixires que trabajan estados de cansancio físico y/o mental intenso producido por una gran actividad o por el estrés mantenido y que han llevado al agotamiento orgánico. Centaura, para los que manifiestan debilidad general por estar siempre disponibles, mejora su autoestima y restaura la fuerza vital. Diente de león, para tensiones físicas, mentales y emocionales, estimula el campo electromagnético, disminuye el nivel de ansiedad, baja la fiebre y tiene efectividad en la leucemia, luego va a actuar sobre los glóbulos blancos que componen nuestro sistema inmunológico. Eneldo, para disminuir el estrés y facilitar una recuperación del sistema defensivo. Hojarazo. Para mejorar el estado de cansancio y eliminar la necesidad de estimulantes que, por lo general, van a aumentar la toxemia orgánica. Olivo. Para cuando vivir supone un esfuerzo, ayudará a restaurar la vitalidad, estimulando las glándulas suprarrenales.

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5. Otras flores tienen que ver con la autoestima y la falta de reconocimiento interior, cuestiones que hacer al ser humano ocultar sus emociones y acumular una gran tensión interna. Agrimonia. Actuaría dado que el timo refleja el Yo, y está en clara relación con el sistema inmunológico. En agrimonia no hay aceptación y, aunque en apariencia sea feliz, le pueden conducir hacia la autodestrucción. Sería útil en afecciones de garganta. Botón de oro. Para los que se ven pequeños, insignificantes y caen en la depresión con alteraciones en las defensas. Clavel de Indias. Como los anteriores, para reforzar el Yo y con ello el sistema inmunitario. Útil en procesos de inflamación. Dragón. Para problemas de garganta y boca, laringe, bronquios. Pino. Para los que sienten culpa y siempre renuncian a favor de otros. Útil en problemas genitourinarios. Tuna. Mejora la autoconfianza y desarrolla la capacidad de resistencia a acontecimientos que pongan en riesgo la supervivencia o situaciones de crisis ambiental. Planteamos aquí la posibilidad de que sea útil en epidemias, quizá en unión con el trébol rojo. Violeta pensamiento. Para facilitar la apertura, la comunicación, fortalece contra las infecciones y los parásitos (incluidos los grupos sociales como sectas).

6. Elixires que sirven para depurar el organismo y eliminar la toxemia producida por unos hábitos físicos y emocionales inadecuados. Sería, por ello, un grupo a utilizar como preventivo de las infecciones. Albaricoque, que ayudará a depurar evitando así que el organismo tenga que desarrollar un drenaje con síntomas de infección que, como vimos en la introducción podría llegar a ser grave. Árnica, que además de ayudar a la desintoxicación contribuye a estimular todos los meridianos energéticos y a mejorar el dolor y la vitalidad. Lavanda, para la purificación de lugares y la desintoxicación física. Manzano silvestre. También tiene que ver con la falta de aceptación de uno mismo, y es muy útil frente a infecciones cutáneas (acné, verrugas, erupciones), rinitis, resfriados, fiebres, infecciones respiratorias, urinarias, gastrointestinales que conlleven cualquier tipo de descarga del cuerpo. 7. Merecería la pena incluir e investigar al grupo de flores que trabajan sobre las influencias externas negativas que hemos estudiado sobre todo desde el punto de vista de lo psico-emocional, pero que igualmente podrían ser válidas en el plano físico dado lo que hemos comentado al principio de este capítulo. Si pueden liberar a la persona de estar a merced de una mala influencia externa, superior a su estado interno, de una geopatía, de las radiaciones, podrán sin duda mantener un estado mejor de salud, con un sistema inmunitario más potente. Estarían en este grupo: Girasol.

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Menta. Milenrama. Nogal. Ruda.

8. Finalmente debemos mencionar los remedios de urgencia útiles en momentos de crisis y también cuando otros remedios no actúan. Remedio rescate del sistema de Bach (RU). Rosa syria, en el sistema del mediterráneo.

Combinaciones florales
Después de todo lo expuesto, queda claro que será labor del terapeuta buscar cuál o cuáles son las flores más adecuadas para cada persona pues como dijimos lo ideal es potenciar un estado interno positivo y fuerte, principalmente en la esfera psico-emocional, con pensamientos, sentimientos y emociones positivas ante la vida y ante uno mismo. No obstante, existen algunas combinaciones florales de validez contrastada que pueden resultar orientativas en algunos casos de síndromes infecciosos y que hemos recogido de la bibliografía disponible. Siguiendo a nuestro profesor, José Mora, las extractamos en la tabla y dejamos al futuro la tarea de comprobar si son universales así como de añadir nuevas posibilidades.

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TRASTORNO Abscesos Amigdalitis e infecciones bucales Bronquitis Cistitis Colitis Conjuntivitis Diarrea Fiebre Gripe Herpes Herpes genital Infecciones en general Infecciones repetitivas Infecciones respiratorias Otitis Parásitos gastrointestinales Trastornos urogenitales

ELIXIRES Manzano, amaranto, acebo Manzano, dragón, achicoria, RU Acebo, ortiga, eringio azul Impaciens, ajo Impaciens, manzanilla, ajo, achicoria, esclerantus Zanahoria, clemátide, haya, vid, achicoria RU, manzano, agrimonia, esclerantus, cerasifera RU, diente de león, acebo, manzano Manzano, jazmín Consuelda, amaranto Consuelda, amaranto, pino, manzano, sabila, achicoria Manzano, amaranto, RU, vid, zinnia, jara estepa, violeta pensamiento Brote de castaño blanco, manzano Encina, manzano Clavel de Indias, clemátide, manzano, achicoria, violeta de agua Ajo Pino, girasol, lirio mariposa

Bibliografía
BACH, Edward. La curación por las flores. PLUS VITAE. Madrid. 1999. BACH, Edward. Los remedios florales. PLUS VITAE. Madrid. 1999 BLOME, Götz. Las flores de Bach. BROSMAC, S. L. Madrid. 2002. GUASTALLA, Evelina. El gran libro de las flores de Bach. EDITORIAL DE VECCHI. Barcelona. 2003. LÓPEZ CLEMENTE, Pedro. El poder curativo de las flores. Guía de utilización. ESENCIAS FLORALES DEL MEDITERRANEO. MORA HUNGRÍA, José. Curso de flores de Bach y elixires florales. ESCUELA DHARMA. MADRID. www.healthlibrery.epnet.com www.alimentacion-sana.com.ar

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14. LA OLIGOTERAPIA EN LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN
El terreno
Para comenzar este capítulo de nuestro trabajo debemos situarnos en lo que se suele denominar la medicina del terreno. Según la definición de J. COLONQUES (2001: 11) “El terreno es el organismo vivo en todas sus esferas, tanto a nivel físico, psicoemocional y espiritual; y todo lo que está relacionado con ello. Estas esferas están estrechamente comunicadas entre sí, y unas influyen en las demás, tanto positivamente como negativamente. El terreno es el organismo vivo considerado como un sistema completo, donde cada una de sus partes forma una unidad, un sistema global holístico e indivisible… El terreno es la base de cualquier estudio del ser humano,… relacionado con cualquier disciplina de la salud.” En los últimos años se ha dado gran importancia al estudio y tratamiento de los diferentes elementos patógenos, que hipotéticamente son la causa de los distintos desarreglos de nuestra salud, virus, bacterias, parásitos, energías climáticas perversas, etc. Sin embargo, si tales elementos tienen efectos devastadores sobre la salud es debido a la situación en que se encuentra nuestro terreno. El terreno implica unas características determinadas, una forma de funcionar el metabolismo, una capacidad de reaccionar frente a ciertos estímulos y una predisposición a padecer ciertas alteraciones así como a desarrollar determinadas enfermedades. Según cada terreno, éste tendrá una tendencia a tener un tipo de alimentación concreto y a acumular un tipo de toxinas en zonas determinadas de su organismo. De la misma forma tenderá a un comportamiento psicológico y emocional determinado que influenciará su parte física, somatizando ciertas emociones y expresándolas de una forma individual. Si la enfermedad es solo la manifestación, una alarma de que algo en nuestro ser no va bien, ese algo es el terreno. No vamos a profundizar aquí en el estudio de las tipologías, las constituciones y los temperamentos dado que desbordaría este trabajo pero si hacemos referencia a ellas para el lector que quiera recordar o ampliar sus conocimientos sobre el tema.

La oligoterapia
Aún a comienzos del siglo XX sólo se consideraban importantes los elementos químicos que constituyen la masa plástica corpórea. Gabriel Bertrand fue el primero en demostrar el papel fundamental de los elementos que aparecen en el organismo en traza, definidos como oligoelementos y protagonistas de las reacciones bioquímicas que aseguran la vida. Esto permitió que en la década de 1930 Jacques Ménétrier elaborara un método terapéutico que se fundamenta en la posibilidad de modificar las tendencias patológicas de una persona suministrando oligoelementos específicos. Este método se define como oligoterapia dado que son aquellos los que se utilizan en dosis moderadas para modular el terreno del paciente. Los orígenes de la oligoterapia son antiguos ya que en todas las civilizaciones se intuyeron las propiedades beneficiosas o tóxicas de los minerales. Los caldeos, unos 6.000 años antes de Cristo introdujeron la costumbre de llevar brazaletes de cobre para prevenir infecciones y combatir los reumatismos. Igualmente en el Antiguo Testamento se menciona cómo Dios dice a Moisés que haga una pila de cobre para las abluciones para que Aarón y sus hijos se laven en

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ella y así no mueran. También en la Antigüedad se intuyen las propiedades antiinfecciosas de la plata, las antisépticas y antifúngicas del cobre y el magnesio, y las antidepresivas del oro. Se distingue entre la oligoterapia catalítica, la primera línea de investigación de Ménétrier, y la oligoterapia nutricional que se desarrolló en la década de los 60 y que ha derivado en la Medicina ortomolecular y la Nutriterapia. Aquí vamos a hablar de la primera. Según esta terapia, las condiciones de vida modernas, la contaminación alimenticia y atmosférica y de los medicamentos, y las enfermedades conllevan fenómenos de bloqueo de los oligoelementos presentes en el organismo, con la inactivación total o parcial de las enzimas que trabajan con su colaboración. Este fenómeno se conoce como quelación y daría origen a las diferentes manifestaciones de la enfermedad.

Los oligoelementos
Los oligoelementos son pues biocatalizadores, es decir sustancias que aceleran ciertas reacciones químicas, activan hormonas, participan en el metabolismo de azúcares, grasas y proteínas, en los mecanismos de defensa y en la lucha contra los radicales libres. Están presentes en el cuerpo humano en concentraciones inferiores a 0,01 %, siendo unos más abundantes que otros y el total no supera el 1 % de los átomos. En la tabla mostramos la cantidad media total de algunos oligoelementos en el hombre adulto. ELEMENTO Hierro Flúor Silicio Zinc Cobre Vanadio Manganeso CANTIDAD 5g 3g 2-3 g 1-3 g 70-120 mg 15-20 mg 12-20 mg ELEMENTO Yodo Selenio Molibdeno Níquel Cromo Arsénico Cobalto CANTIDAD 10-20 mg 5-13 mg 10 mg 10 mg 6 mg 1-2 mg 1,5 mg

De los oligoelementos, quince se consideran esenciales, cuatro son metaloides: flúor, yodo, selenio y silicio y otros once son metales de transición: cromo, cobalto, hierro, litio, manganeso, molibdeno, níquel, cobre, estaño, vanadio y zinc. Otros, no siendo esenciales, pueden también tener actividad terapéutica como aluminio, plata, oro, bismuto, germanio, etc.

Las diátesis desde el punto de vista de la oligoterapia
El término diátesis viene del griego y significa “disposición mórbida”, una forma de ser, de reaccionar a una alteración, una predisposición a adquirir un tipo u otro de enfermedades. Las diátesis implican un comportamiento físico y psicoemocional determinado. Algunos autores consideran las diátesis como un síndrome, un conjunto de síntomas que tienen una cierta; mientras, para otros, son la expresión de procesos metabólicos más generales. Las diátesis no son estables sino que tienden a evolucionar, bien hacia un desequilibrio más importante, o bien hacia una resolución con un buen programa de salud. En función de la experiencia clínica Ménétrier encontró cuatro grandes tendencias patológicas generales y precisó las características clínicas y los oligoelementos específicos. Se considera que hay dos diátesis jóvenes, la I y la II, que expresan vitalidad, capacidad de defensa y adaptación, mientras la III y la IV mostrarían pérdida progresiva de vitalidad. En condiciones de infecciones, traumas, intervenciones quirúrgicas, abuso de fármacos,

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exposición a condiciones de estrés, etc. se asiste a una aceleración del paso de las primeras a las últimas. La toma precoz y oportuna del oligoelemento adecuado favorecerá la vuelta a las diátesis originales. Si no se intenta realizar el reequilibrio, lo que en un momento determinado sería una alteración energética (fase inicial de la enfermedad), pasaría a una alteración funcional y, más adelante, a una alteración patológica que ya implicaría lesiones orgánicas sobre las cuales la oligoterapia sería poco efectiva. Las diátesis reflejan también las interrelaciones metabólicas del organismo, sobre todo relacionadas con dos variables del medio interno: pH Potencial de oxidorreducción

Esto se relaciona con los intercambios que se producen entre los diferentes medios en los que se producen las reacciones anabólicas y catabólicas. Una parte del equilibrio entre ambas es el basado en la correcta eliminación de las sustancias tóxicas procedentes del catabolismo. Estos desechos u homotoxinas tienen que eliminarse constantemente porque si no pueden provocar alteraciones en la dinámica de las reacciones, incluso paralizarlas, produciéndose un bloqueo metabólico. La sobrecarga toxínica de los medios extra e intracelular supone un desequlibrio en el potencial de los mismos, que lleva a las manifestaciones funcionales o síntomas descritos en cada una de las diátesis. Si este proceso sigue su curso sin ninguna corrección se instaurará de una forma definitiva y la homeostasis quedará alterada permanentemente produciendo alteraciones lesionales que dependerán en gravedad del propio terreno constitucional. Esta fase escapa al radio de acción de los oligoelementos, y en ella se aceleran todos los procesos degenerativos. Según Ménétrier y su medicina funcional hay que medir el pH y el RH de los líquidos orgánicos (sangre y orina) con lo que obtenemos las diátesis. Las tendencias de cada persona van a verse influidas por los hábitos higiénico-dietéticos que le dirigirán hacia la acidez o hacia la alcalinidad que, de la misma forma que el parámetro de óxido reducción, influirá en el tipo de alteraciones que esa persona padecerá. Por ejemplo niveles de reducción altos dará propensión a alteraciones nerviosas, mientras que un alto grado de oxidación dará tendencia a enfermedades degenerativas. Cada diátesis tiene una serie de oligoelementos estrechamente relacionados, de los cuales uno sería su representación y con él se daría un estímulo al organismo para activarlo y reequilibrarlo. Con ellos se trabaja sobre el fondo de la constitución, sobre la etiología de cualquier alteración. DIÁTESIS I ARTRÍTICAALÉRGICA O HIPERREACTIVA II HIPÓSTÉNICAHIPORREACTIVA ARTROINFECCIOSAARTROTUBERCULOS A Mn-Cu III DÍSTÓNICA NEUROART RÍTICA Mn-Co IV ANÉRGICA V SÍNDROME DE INADAPTACIÓN

OLIGOEL EMENTO

Mn

Cu-Au-Ag

Zn-Cu Zn-Ni-Co

No obstante, el hecho de que sea difícil encontrar diátesis puras en la clínica y por el contrario, sea frecuente encontrar mezclas y/o fases intermedias en una evolución, nos llevan a una utilización de diferentes oligoelementos en distintos momentos de la vida de una persona.

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De las cinco diátesis son dos, sobre todo, las que nos interesan desde el punto de vista de la infección, dado que son las que mayor tendencia tienen a desarrollar este tipo de patología: la II y la IV. En el caso de la diátesis I cuando se presentan manifestaciones agudas, por ejemplo en la esfera ORL suelen ser alérgicas, no infecciosas. Sin embargo, las personas de la diátesis II, manifiestan cierta fragilidad frente a las enfermedades o alteraciones infecciosas, aunque también con reacciones agudas muy desmesuradas, exageradas o explosivas, propias de una diátesis joven. Es normal que presenten patologías agudas y crónicas del sistema respiratorio (anginas recidivantes y comunes, bronquitis, faringitis, otitis, resfriados, rinofaringitis, sinusitis, traqueítis, tuberculosis poco evolucionada), digestivas e intestinales (aftas, estomatitis, infecciones dentarias, piorreas, colitis), del aparato urinario (infecciones urinarias recidivantes, cistitis, vulvitis), de la piel (acné, dermatosis crónica), alteraciones linfáticas (adenopatías de carácter infeccioso). La diátesis III surge por evolución de las anteriores en personas normalmente mayores de 40 años y en ella se da una disminución importante de la vitalidad y un envejecimiento importante. Son frecuentes los trastornos neurovegetativos, osteoarticulares, circulatorios y eliminatorios y autotoxemia con crisis de eliminación que provocan artritismo por ejemplo. La diátesis IV es la más vieja y normalmente representa el último estadío al que se puede llegar de una II o una III, o tras procesos como una gripe, una operación, un chock psicoemocional, un traumatismo, exceso de algunos medicamentos como los antibióticos, etc. Hay una disminución considerable de las defensas, tanto físicas como mentales, se pierde capacidad de reacción y se puede llegar a fases de degeneración irreversibles. Son muy propensos a enfermar con infecciones víricas o bacterianas. Estas infecciones suelen ser agudas, severas y recidivantes, muchas veces resistentes a los antibióticos. A ellas se unen otras patologías de tipo –osis y una gran atonía general y permanente. La diátesis V no es constitucional y se añade a las básicas en determinadas circunstancias de la vida, normalmente caracterizadas por alteraciones en el funcionamiento del sistema endocrino, sobre todo a nivel hipofisario. Suele producir manifestaciones cíclicas pero no suelen ser de carácter infeccioso.

Reglas de la aplicación de los oligoelementos
Los preparados (gluconatos en su mayoría) generalmente se administran por vía perlingual en ayunas y manteniéndolos en la boca unos dos minutos antes de ser tragados. Entran directamente en la circulación. Por vía tópica se administra sólo el Manganeso-cobre (Mn-Cu) en estomatitis, aftas, estrías en el pezón, úlcera, llagas de decúbito y también la plata (Ag), en faringitis y rinitis. Mejor si se ingiere por la mañana en ayunas, 5 minutos antes del desayuno. La toma vespertina 15 minutos antes de la cena o dos horas después. Si se indican dos, se ingiere el de base o diatésico por la mañana y el complementario por la noche. La duración del tratamiento inicial con oligoelementos es de 3 meses. Los ciclos de tratamiento pueden repetirse pero es mejor hacer pausas de entre 15 y 30 días.

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La posología debe adaptarse a la capacidad de reacción del paciente. Normalmente en casos agudos la toma es más frecuente. Si se da un agravamiento inicial, sobre todo con el Manganeso, es mejor suspender el tratamiento 8 o 10 días y después retomarlo con una frecuencia menor.

Principales indicaciones de la oligoterapia
Se trata de trastornos funcionales como: Manifestaciones alérgicas Infecciones de repetición Manifestaciones de distonía neurovegetativa Manifestaciones psicosomáticas Ansiedad, depresión, alteraciones del humor Hiperexcitabilidad, insomnio Vitalidad reducida De acuerdo con esto, nos referiremos a continuación a aquellos oligoelementos que han demostrado ser eficaces en la prevención y el tratamiento de la infección.

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Oligoelementos e infección
INDICACIONES POSOLOGÍA NOTA

OLIGOELEMENTO AZUFRE

PROPIEDADES

BISMUTO

1 al día o 3 por semana, asociada con Cu-Au-Ag o con Mn-Cu 1 al día, durante 10 días, asociada a Cu (en ORL) o MnCu (en herpes) o Cu-Au-Ag (en mononucleosis)

No es realmente oligoelemento ya que está en niveles más altos Muy útil en pediatría por no presentar ningún efecto tóxico

COBRE

Plástico, energético, Infecciones recidivantes en desintoxicante, antiinfeccioso esfera ORL y lucha contra los parásitos intestinales. Acné Antinflamatorio complementario Manifestaciones inflamatorias y sinérgica con el cobre. e infecciosas, agudas y Estimula el sistema inmunitario crónicas de la cavidad oral y la vías aéreas altas. Herpes, mononucleosis infecciosa. agudas, Antiinflamatorio y antiséptico, Fiebres infecciosas, forma parte de la SOD y la enfermedades ceruloplasmina de función infecciones víricas y bacterianas, sobre todo ORL. defensiva Estimula las defensas Parásitos intestinales inespecíficas y las suprarrenales Importante en el metabolismo del Fe y serie roja sanguínea Convalecencia de infecciones, infección de resolución lenta, infecciones recidivantes con poca respuesta a fármacos

Permite solo o en asociación con otros disminuir o eliminar el uso de antibióticos

COBRE-OROPLATA

Complejo regulador de la diátesis IV, con respuesta escasa y afectación de los mecanismos de defensa

Con Zn-Cu en acné del adolescente cuando está hiperinfectado

MAGNESIO

Intracelular, cataliza muchos Colitis infecciosa y parasitaria procesos enzimáticos y estados infecciosos en Estimula la actividad de general fagocitos y linfocitos mejorando así la inmunidad celular

3 a 5 al día en afecciones respiratorias o febriles; 1 o 2 en inflamaciones articulares Utilización puntual en períodos de 4 a 15 días Interesante asociarlo con vitamina C para estimular defensas creando más anticuerpos 1 al día o en días alternos por un periodo inicial de 3 meses Elevada sinergia con el Cu y la Ag en el tratamientos antiinfecciosos 1 al día o cada dos días Con Cu-Au-Ag en forunculosis

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MANGANESOCOBRE II Estados infecciosos crónicos 1 al día o en días alternos según y recidivantes sobre todo de la lo requiera el caso esfera ORL, urogenital, intestinal y cutánea

Regulador en hiporreactiva, antibacteriano

la diátesis antiviral

Tomado a tiempo las personas se hacen más resistentes a las infecciones sobre todo las estacionales como los resfriados

MANGANESOCOBRECOBALTO 1 en días alternos

PLATA

Cofactor de la eritropoyesis y Coadyuvante de otros, estimulador del sistema favorece la reparación de la inmunitario fórmula sanguínea y las defensas Antiinflamatoria, antiséptica y Síndromes gripales, analgésica. Estimula el sistema rinofaringitis, faringoinmunológico amigdalitis, laringitis con disfonía en maestros, oradores y cantantes

SELENIO

1 a 3 al día puntualmente para mejorar el sistema inmunitario. También en uso tópico; gárgaras, instilaciones nasales. Se asocia al Cu, al Bi y al MnCu Antioxidante y preventivo de Infecciones recidivantes, en 1 al día o 3 a la semana, afecciones degenerativas particular ORL, inflamaciones asociada con el oligoelemento crónicas de fondo

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Tratamientos específicos con oligoelementos
Aunque recomendamos utilizar los oligoelementos en función de cada persona, por ejemplo utilizando como herramienta la kinesiología, hemos encontrado en la bibliografía algunas orientaciones que pueden dar una pista en el tratamiento de infecciones particulares.

INFECCIÓN
ABSCESOS ACNÉ

TRATAMIENTO GENERAL O DE FONDO
Cu-Au-Ag, 1 al día Mn-Cu, 1 al día o 3 a la semana, en ciclos de 3 meses (antiinfeccioso) S, 1 al día o 3 a la semana, 5 minutos después del Mn-Cu (drenaje)

TRATAMIENTO PARTICULAR
Zn-Cu, 3 a la semana en el acné del adolescente Mn-Co, 3 a la semana en acné rosácea de adulto con Mn-Cu Cu-Au-Ag, 1 al día o 3 a la semana en formas graves de acné pustuloso Mn-Cu, 1 durante 10 días en aplicación local Bi, 1 durante 10 días Li, 1 al día si la causa es el estrés

AFTAS

Cu-Au-Ag, 2 a la semana

AMIGDALITIS-ANGINAS

BRONQUITIS AGUDA

BRONQUITIS CRÓNICA

CISTITIS AGUDA RECIDIVANTE

Y

CONVALECENCIA DESPUÉS DE ESTADOS FEBRILES, INFECCIONES O INTERVENCIONES GRIPE

Cu, 1 a 3 al día, durante 1015 días Bi, 1 al día durante 15 días Cu-Au-Ag, 1 al día 1 mes y luego 2 a la semana En agudo: Mn-Cu, 1 al día, 2 semanas a un mes Cu, 1 a 4 al día, 10 días reducir según la mejoría Mn-Cu, 3 a la semana en ciclos de 2 semanas al mes durante un año con suspensión en verano S, 3 a la semana o 1 al día Cu-Au-Ag, 1 a la semana cuando hay afectación del estado general Mn-Cu, 3 a la semana, por ciclos de 3 meses. S, 3 a la semana, 3 meses Cu-Au-Ag, 2 a la semana, durante 3 meses (también después de tratar con antibiótico) Cu-Au-Ag, 2 o 3 a la semana, durante 2 semanas para recuperar la vitalidad Mn-Cu, 3 a la semana, 2 semanas para resolver Mn-Cu, 1 o 2 a la semana, de septiembre a marzo Cu-Au-Ag, 1 a la semana de septiembre a marzo en personas más vulnerables

Convalecencia: Cu-Au-Ag, 2 o 3 a la semana, durante 2 semanas

En agudizaciones: Mn-Cu, 1 al día durante 10 días Cu-Au-Ag, 1 al día durante 10 días Cu, 1 a 3 dosis durante 10 días En agudizaciones: Mn-Cu, 1 al día durante 10 días Cu, 1 a 3 dosis al día, durante 10 días reduciendo a medida que se mejora S, 1 al día, 10 días Complementario: S, 3 a la semana para desintoxicar y drenar toxinas

En fase aguda: Cu, 1 a 4 al día, reduciendo según mejora

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HERPES SIMPLEX

Mn-Co, 3 a la semana, durante 3 meses S, 3 a la semana, 3 meses Cu-Au-Ag, 1 al día, durante un mes y en el siguiente en días alternos Cu, 3 al día Mn-Cu, 2 o 3 a la semana durante algunos meses S, 2 o 3 a la semana Cu-Au-Ag, 1 a la semana en prevención de rinofaringitis que se complican con otitis, sinusitis, anginas Mn-Cu, 2 o 3 a la semana de septiembre a marzo S, 2 o 3 a la semana Cu-Au-Ag, 1 a la semana en prevención de recidivas Mn-Cu, 2 o 3 a la semana de septiembre a marzo S, 2 o 3 a la semana los mismos meses Cu-Au-Ag, 1 a la semana en prevención de recidivas Mn-Cu, 1 al día durante una semana Cu, 1 a 4 al día y reduciendo según mejoría Mn-Cu, 3 a la semana de septiembre a marzo S, 2 o 3 a la semana Mn-Cu, 3 a la semana varios meses S, 3 a la semana los mismos meses Cu-Au-Ag, 2 a la semana en prevención de recidivas

HERPES ZOSTER

En agudizaciones: Cu, 3 al día, varios días Cu-Au-Ag, 1 al día varios días Mn, K y P, 1 al día o en días alternos para atenuar el dolor

INFECCIONES RECIDIVANTES ESFERA ORL INFANCIA

EN

DE LA

LARINGITIS

OTITIS RECIDIVANTE

En agudo: Cu-Au-Ag, 1 al día Mn-Cu, 1 al día

RINITIS AGUDA

RINITIS RECIDIVANTE

RINOFARINGITIS

En agudizaciones: Cu, 1 a 3 dosis durante 10 días En agudizaciones: Mn-Cu, 3 a la semana Cu, 1 a 3 al día durante 10 días Bi, 1 al día, 10 días Cu-Au-Ag, 3 a la semana

Bibliografía
BRIGO, Bruno. La oligoterapia de la A a la Z. Naturaleza y Salud. TERAPIAS VERDES, S.L. Barcelona. 2004. COLONQUES GARRIDO, Joseph. Oligoelementos y terrenos humanos. INDIGO. Barcelona. 2001. EMBID, Alfredo y Rosario ORTEGA. Terapéutica con oligoelementos y diagnóstico del terreno en medicina funcional. Las mil y una medicinas. 1985. LABCATAL IBERICA. Los oligoelementos son… Vademécum.

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La Infección, una visión integradora

15. SALES INFECCIÓN

DE

SCHÜSSLER

EN

LA

Las doce sales de Schüssler pueden formar parte también de nuestro arsenal para la prevención y tratamiento de las infecciones por lo que nos vamos a detener un poco en ellas.

Algunas ideas previas
Desde esta terapéutica debemos considerar que la salud se crea a través de un
equilibrio entre: mantenimiento de la estructura orgánica perpetuación y adaptación de los procesos bioquímicos necesarios para la vida control de los mecanismos de conciencia psíquica El poder de adaptación a los cambios del medio se fundamenta en una buena respuesta interna mediante reacciones de retroalimentación a nivel hidroelectrolítico, ácido-base, hormonal, nervioso, vascular, es decir mediante los mecanismos homeostáticos naturales. La terapia bioquímica deriva de los descubrimientos y estudios clínicos del Dr. Wilhelm Heinrich Schüssler y se basa en los siguientes principios: La enfermedad se asienta bajo unas alteraciones denominadas ultraestructurales y no hay enfermedad si la actividad celular es normal. El cuerpo humano requiere para el mantenimiento de sus funciones biológicas y nutrición celular tanto compuestos orgánicos complejos como sustancias inorgánicas determinadas cualitativamente y cuantitativamente. El déficit de una sal mineral impide que las células asimilen y utilicen los compuestos orgánicos en sus funciones metabólicas de modo que la actividad celular normal depende de un equilibrio en sales inorgánicas bien definidas. Los déficits en dichas sales se convierten en la causa última de las enfermedades por un proceso de bloqueo metabólico. La nutrición y el metabolismo celular puede reestablecerse mediante el aporte de sustancias inorgánicas que están implicadas en todas y cada una de las funciones alteradas dado que cada elemento controla diferentes funciones en distintos órganos o tejidos. Hay doce sales inorgánicas titulares definidas como elementos nutritivos esenciales para las células porque actúan como agentes funcionales en el mantenimiento de la fisiología del organismo. Un aporte terapéutico de sales no actúa por mecanismo de sustitución directo sino como desencadenante de un estímulo que capacita a las células para una mayor absorción de sales contenidas en la alimentación (terapia celular). El método terapéutico defiere de la homeopatía ya que no está basado en la ley de la similitud sino en los procesos químico-fisiológicos que inducen en el organismo una expresión fisiológica, incluidas las facultades intelectuales, las motivaciones psíquicas, la actividad neurovegetativa, neuroendrocrina o la inmunidad.

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Está íntimamente relacionado con los cambios bioquímicos intra y extracelulares (bioquímica clínica). Las sales constituyen desde su descubrimiento una pieza clave en el tratamiento constitucional a largo plazo de las más variadas patologías. La escala de dilución (6D) que se emplea está a medio camino entre la farmacología clásica ponderal y la infinitesimal de la homeopatía. La acción bioquímica de las sales gira en torno a la consecución de un aporte ponderal de determinados minerales, con tropismos de órgano y/o función definidos, mientras que la acción físico energética perseguirá la correcta metabolización de esas sustancias. Las indicaciones generales de las sales son: Prevención y tratamiento a nivel constitucional y secundariamente sintomático de enfermedades agudas, subagudas, crónicas y crónico-degenerativas en las que se sospeche u objetive la existencia de una falta ponderal de la sustancia Prevención y tratamiento de patologías en las que se observen trastornos en la metabolización de una o varias sales como factores causales del terreno individual (constitución, temperamento, diátesis) y por tanto del modo crónico de enfermar Los tratamientos deberán mantenerse durante un tiempo largo para conseguir el equilibrio bioquímico y la recuperación funcional, tanto más cuanto mayor sea el desequilibrio y peor el estado previo físico general del paciente. A continuación exponemos las que más directamente hemos encontrado vinculadas a procesos infecciosos. En negrita los cinco más importantes en el tratamiento de las cuatro fases de la inflamación y la infección: 1ª Fase (calor y sequedad): Ferrum phosphoricum 2ª Fase (exudación serofibrinosa): Kalium chloratum 3ª Fase (eliminación, reabsorción, mucosidad viscosa amarillenta o purulenta verdosa): Kalium sulfuricum 4ª Fase (reparación): Silicea y Natrium muriaticum En cuanto a la asepsia son tres las fundamentales a tener en cuenta: Kalium phosphoricum: fiebres altas, evita la descomposición, fija las toxinas y las convierte en sustancias eliminables Natrium muriaticum: repara el tejido y estimula la formación celular Magnesium phosphoricum: elimina metabolitos en forma de gases

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Sales de Schüssler y tratamiento de infecciones
SAL DE SCHÜSSLER FERRUM PHOSPHORICUM INFECCIÓN O PROCESO RELACIONADO Importante acción en el sistema defensivo: - Enfermedades súbitas y procesos inflamatorios y febriles en fase inicial (primera fase de la inflamación seca o estado de congestión) - Enfermedades infantiles debilitantes - Estados anémicos y de sobrecarga física - Gastritis catarral aguda - Diarreas estivales con fiebre ondulante - Tratamiento anticatarral de órganos y mucosas en catarros con secreciones fibrinosas espesas (segunda fase de la inflamación) - Afecciones ORL y oculares con inflamación fibrinosa - Procesos pulmonares, bronquitis exudativa - Verrugas - Reacciones a vacunas - Tratamiento de enfermedades agudas y crónicas y estados de agotamiento, también asociados a trastornos psíquicos (depresión, ansiedad, abatimiento) - Convalecencia tras procesos infecciosos - Estados infecciosos e inflamatorios con secreciones fétidas - Tercer estadio de la inflamación con secreciones viscosas amarillentas - Afecciones cutáneas descamativas - Catarros de mucosa purulentos crónicos (nariz, faringe, oídos, bronquios, etc.) - Catarros gastrointestinales - Hepatitis - Procesos que requieran estimular la eliminación y desintoxicación - Estimula la neoformación celular y la hematopoyesis - Catarro de mucosas con secreción serosa - Catarro gastrointestinal con diarrea acuosa - Erupciones cutáneas exudativas - Neutralizador de la hiperacidosis en todo el cuerpo - Tratamiento de enfermedades agudas y crónicas (sobre todo en niños) - Adenitis - Conjuntivitis - Amigdalitis - Faringitis - Cistitis - Erupciones cutáneas con secreciones amarillentas densas - En enfermedades de los órganos emunctorios - Erupciones cutáneas - Infección gripal exudativa

KALIUM CHLORATUM

KALIUM PHOSPHORICUM

KALIUM SULFURICUM

NATRIUM MURIATICUM

NATRIUM PHOSPHORICUM

NATRIUM SULFURICUM

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SILICEA

-

CALCIUM SULFURICUM

DOCE SALES

Infecciones agudas y crónicas supurativas de todo tipo Adenitis En procesos purulentos crónicos Abscesos, ántrax, forúnculos, acné juvenil Amigdalitis purulentas Conjuntivitis, coriza, sinusitis Catarro bronquial purulento Cistitis y nefritis Resfriado crónico con afectación de senos maxilares y secreciones purulentas Fístulas con pus amarillento y espeso Preventivo general de desequilibrios Estimulador de las defensas

Bibliografía
Manual de Sales de Schüssler. Apuntes Escuela Dharma. Madrid. DEPARTAMENTO MÉDICO. Las doce sales. Boletín Informativo nº 3. HOMEOSOR.

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16. HOMEOPATÍA E INFECCIÓN
Cuando el organismo se expone a un estímulo –dice Vithoulkas- sea mórbido o beneficioso, el primer acontecimiento que se produce es una alteración de la velocidad de vibración en el plano dinámico. En la mayor parte de los casos éste es capaz de responder y adaptarse sin un efecto notable sobre los planos mental, emocional o físico. Pero si la potencia del estímulo sobrepasa la fuerza vital, se convoca al mecanismo de defensa para que contrarreste el estímulo. Existe cierto umbral en la persona por debajo del cual el plano dinámico maneja los estímulos sin cambios visibles y por encima del cual, el mecanismo de defensa genera procesos que el individuo percibe como síntomas. El cambio en el plano en el plano dinámico es inmediato pero pasa algún tiempo antes de que aparezcan los síntomas que se conoce como periodo de latencia que puede ir de horas o días (gripe) a semanas (gonorrea) o meses (rabia o hepatitis). El cambio inicial del grado de vibración puede alterar la susceptibilidad de la persona a otras influencias nocivas, por ejemplo el contacto con un virus puede inmunizar frente a otros similares durante el periodo de latencia. Las emociones también pueden alterar la susceptibilidad a los estímulos, al igual que los cambios de temperatura, la humedad o los fármacos alopáticos. En cualquier caso si el mecanismo de defensa del paciente es fuerte finalmente restablece el equilibrio y corrige las alteraciones de vibración ocasionadas por los microbios o los medicamentos. Si no es así podrá producirse una alteración aún más profunda. Frente a la infección, la Homeopatía considera prioritario restablecer el orden interno de manera que el microbio es algo secundario. En un organismo con equilibradas funciones fisiológicas y lo suficientemente fuerte, el germen de la enfermedad no puede desarrollarse a sus anchas. Una vez se ha logrado establecer el orden, hay que mantenerlo, de tal forma se evitará contraer nuevas infecciones. La Alopatía, por el contrario, eliminando el microbio (y bacterias beneficiosas) e inhibiendo la respuesta inmune no asegura que aquel organismo dentro de poco no vaya a padecer otra enfermedad ya que, internamente, existe cierto desorden que predispone a enfermar. La terapéutica alopática es coercitiva. Actúa siempre mediante la destrucción, la inhibición o la sustitución, mientras la terapéutica homeopática es reactiva, actúa en el mismo sentido que las reacciones del organismo. La Homeopatía maneja conceptos como el de terreno (establecidos por el propio Hahnemann) y el de constitución psicofísica, que no vamos a detallar pero que resultan importantísimos para el correcto encauzamiento de la enfermedad. La homeopatía además emplea sustancias naturales diluidas para estimular las defensas naturales del cuerpo. Cuando se está sano, las defensas naturales son efectivas y eficientes. Para comprender lo que eso significa, consideremos el siguiente ejemplo: cinco personas diferentes, con niveles distintos de salud, se ven expuestas a la gripe.

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Persona «A». Es sana y vital. La infección viral entra al cuerpo a través de la nariz, se adhiere al revestimiento pulmonar y luego intenta penetrar en las células para reproducirse. Al reconocer la infección, el sistema inmunológico lo ataca con rapidez y lo destruye. La persona «A» no se da cuenta de nada (curación silenciosa). Persona «B». Es bastante sana, pero a veces contrae gripe y otras enfermedades. El virus de la gripe penetra en el cuerpo, se adhiere al revestimiento pulmonar, entra en las células y luego empieza a reproducirse. Al reconocerlo, el sistema inmunológico de «B» organiza una defensa, pero no tan efectiva como la de «A». El virus se puede reproducir y «B» tiene que esforzarse más. Por ello, la energía que necesita para defenderse es mayor que en el caso de «A». Aparece la fiebre, la fatiga y los dolores musculares. Al cabo de un par de días remiten los síntomas y «B» se siente bien pocos días más tarde. Persona «C». No es tan sana como «A» o «B». La fiebre tiene que ser más elevada para que el cuerpo pueda luchar y la batalla dura más tiempo. El nivel de fatiga es mayor. Finalmente, después de varios días, baja la fiebre y se necesita otra semana para recuperarse y tal vez algunas semanas para volver a sentir normal. Persona «D». Está todavía menos sana. Simplemente, su sistema no tiene vitalidad (energía) suficiente para organizar una defensa efectiva. Aparece una fiebre baja, pero dura varias semanas. «D» se siente bastante mal y no puede superarlo del todo. Persona «E». Tiene mala salud. Incapaz de organizar ninguna clase de defensa efectiva, se suceden la neumonía y la muerte en un período de tiempo relativamente breve. El objeto de la medicina homeopática en los casos anteriores no es el de matar el virus de la gripe con el medicamento administrado, sino más bien conseguir que las propias defensas del enfermo sean más efectivas con un volumen de esfuerzo más bajo. Esa intensificación del esfuerzo defensivo tiene como resultado la muerte del virus y la recuperación del enfermo. En el caso de «A» la vitalidad es tan grande y éste se defiende con tan poco esfuerzo que ni siquiera nota los síntomas. «B» necesita una defensa más vigorosa y sufre algo más de incomodidad. En homeopatía, todo lo que percibe el enfermo se consideran síntomas. La fiebre, el dolor muscular, la tos, el esputo, los dolores de cabeza, etc., son el resultado del esfuerzo defensivo del cuerpo. Puesto que el objetivo de la homeopatía es hacer más efectivo el sistema defensivo, se administra un medicamento que sea capaz de causar los mismos síntomas si lo tomara una persona sana. Veamos el siguiente ejemplo. Intensificar las defensas naturales del cuerpo Una abeja pica en el brazo a una persona moderadamente alérgica a las picaduras de abeja. El resultado es una gran zona hinchada y enrojecida, con ardor y dolor lacerante, que mejora con la aplicación de una compresa de hielo. Éstos son los síntomas causados por el veneno de la abeja. La persona «C» del ataque de gripe desarrolla inflamación de garganta. El dolor es ardiente y lacerante y «C» se da cuenta de que las bebidas frías y sobre todo las heladas, le alivian el dolor. Al examinarla, el homeópata observa que la garganta está muy enrojecida y que hay una considerable hinchazón. Es como si los síntomas de

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«C» los hubiera causado una picadura de abeja en la garganta, aunque en realidad son los resultados de la defensa de «C» contra la gripe. Se le administra Apis mellifica (un remedio homeopático preparado a partir de la abeja de la miel) y al cabo de poco tiempo disminuyen la inflamación y la hinchazón de la garganta de «C», que se siente mucho mejor. En este ejemplo, el homeópata comprueba que el cuerpo trata de defenderse y supone que esa defensa es el mejor recurso al que se puede acceder por el momento. No es, sin embargo, efectiva al cien por cien. En lugar de sustituirla por otro esfuerzo defensivo, el homeópata respeta la sabiduría del cuerpo y trata de intensificar la efectividad de la defensa natural. Si el cuerpo organiza un estado febril para combatir una enfermedad, la aspirina u otros medicamentos antiinflamatorios que bloquean la capacidad del cuerpo para producir fiebre podrían por lógica, minar la defensa, en lugar de apoyarla. Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana. Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso desde la homeopatía unicista, el remedio único homeopático que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Esto va a favorecer la NO necesidad de tratamiento antibiótico, debido a que el propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación. La homeopatía se ha mostrado útil en el tratamiento de distintos tipos de infecciones como las del tracto genital inferior recurrentes, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar. Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen" y por qué hay recurrencia en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos. La homeopatía lo puede explicar: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que les favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos. Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los homeópatas lo llaman: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su remedio único. Existen muchos remedios homeopáticos que se pueden utilizar en el caso agudo de la enfermedad. Con estos remedios la gran mayoría de las veces se resuelve la misma sin necesidad de recurrir a antibióticos "para atacar al germen". Son remedios que han sido experimentados en el hombre sano (único experimentador en Homeopatía) y que ha sido probada su eficacia.

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Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir los síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo, que a corto o largo plazo le producirá una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, antibióticos, etc.). En homeopatía contamos también con el recurso de otros remedios complementarios, como el autonosode, es decir la "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión o de la infección del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: diluido y dinamizado.

Estos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y con mejores resultados, a corto y a largo plazo, no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo, es que se logran evitar las recidivas. A continuación exponemos algunos de los tratamientos homeopáticos que hemos encontrado ensayados en relación con distintos tipos de infección.

Resfriado Común
Remedios Homeopáticos Estudiados
• • • • • •

Eupatorium perfoliatum Eufrasia Ombú Jarabe homeopático para la tos (Drosera, Árnica, Belladona, Artemisa china, Fosfato ferroso de cobre, Ipecacuana, Solidago) Remedio Homeopático de Combinación que contiene Acónito, Nueza, Lachesis, Eupatorio, y Fósforo Homeopatía Individualizada (Clásica)

El resfriado común es una infección provocada por uno de los miles de virus relacionados, provocando síntomas de irritación de garganta, estornudos, dolor de cabeza, congestión y secreción nasal y fatiga. Estos síntomas son autolimitados, es decir, a su debido tiempo van a desaparecer por sí solos. A menudo, el inicio de los síntomas de un resfriado común es repentino y tiende a resolverse en un período de 4 días, hasta 2 semanas. Advertencia: La irritación severa de garganta puede ser provocada por la bacteria estreptococo. La "faringitis estreptocócica," como comúnmente se le llama, puede provocar daño cardíaco. El tratamiento con antibiótico es necesario para prevenir dicha complicación. Evaluaciones Científicas de Remedios Homeopáticos para el Resfriado Común En algunos de los trabajos consultados encontramos comentarios respecto a que existe evidencia poco convincente que sugiere que los remedios homeopáticos podrían tener un lugar en el tratamiento de resfriados. Estudios bien diseñados

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(incluyendo uno que evaluó la homeopatía clásica) fracasan en encontrar evidencia de beneficio. El remedio homeopático Ombú fue probado en dos ensayos doble ciego controlados por placebo para evaluar su beneficio potencial de los síntomas de irritación de garganta provocados por los resfriados. En estos estudios, que involucraron aproximadamente a 300 personas, el uso del remedio a una potencia de 2D pareció reducir la duración de los síntomas. Sin embargo, estos estudios sufren de varios puntos débiles en el diseño de estudio, haciendo que los resultados sean poco fiables. Un pequeño ensayo doble ciego controlado por placebo, de 60 adultos y niños, encontró resultados positivos con un jarabe homeopático para la tos como un tratamiento para la tos seca. El jarabe contenía Drosera, Árnica, Belladona, Artemisa china, Cochinilla, Coral rojo, Fosfato ferroso de cobre, Ipecacuana, y Solidago. Un estudio de 53 pacientes comparó el remedio homeopático Eupatorium perfoliatum 2D con la aspirina, como un tratamiento para el resfriado común y los encontró igual de efectivos. Desafortunadamente, éste no fue un estudio doble ciego; además, la aspirina por sí sola no se ha mostrado efectiva para el resfriado común. Un estudio doble ciego comparó a la aspirina con una medicina homeopática de combinación que incluía Acónito, Nueza, Lachesis, Eupatorio, y Fósforo. Nuevamente, el tratamiento demostró ser igual (o menos efectivo) que la aspirina, pero dada la ausencia de un grupo placebo, los resultados son difíciles de interpretar. Un estudio bien diseñado, doble ciego controlado por placebo, que matriculó a 170 niños con resfriados recurrentes, no encontró beneficio con el tratamiento homeopático clásico . Todos los participantes fueron evaluados por médicos homeopáticos capacitados y se les recetaron remedios, pero únicamente alrededor de la mitad de ellos recibieron realmente el remedio; los otros recibieron un tratamiento placebo. Los resultados fracasaron en mostrar beneficio alguno con homeopatía clásica versus placebo. Un estudio doble ciego controlado por placebo, que involucró a 994 niños (entre los 4 y los 15 años de edad), evaluó el tratamiento con Eufrasia a 30CH para la prevención de conjuntivitis (básicamente, un resfriado en el ojo). Los investigadores eligieron este remedio debido a que frecuentemente es autorrecetado por personas con conjuntivitis y a menudo recomendado por practicantes no médicos. Sin embargo, no se observaron beneficios.

Tratamientos Homeopáticos Tradicionales para el Resfriado Común En la homeopatía clásica , hay muchos tratamientos homeopáticos posibles para el resfriado común, que se eligen en base a varios detalles específicos de la persona que busca el tratamiento. Por ejemplo, si el paciente está inquieto y experimenta dolores en los huesos, además de otros síntomas, cubre el cuadro sintomático para el Eupatorio. Para este uso, el remedio generalmente es recomendado en una potencia entre 6CH y 30CH. Si principalmente tiene irritación de garganta y amígdalas inflamadas (provocadas por bebidas frías, pero no calientes) acompañado por un dolor sutil en los oídos,

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articulaciones dolorosas, dolor muscular, inquietud y postración, entonces cubre más estrechamente la indicación homeopática para el Ombú.

Infección de la Vejiga
Remedios Homeopáticos Estudiados
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Estafisagria Belladona Berberis vulgaris Cantharis Equisetum

Las infecciones de la vejiga son un problema común para las mujeres, contando más de 6 millones de consultas cada año. Las bacterias de la piel o del área rectal pueden recorrer con facilidad la corta distancia de la abertura de la uretra de la mujer hasta su vejiga, particularmente después de una relación sexual. Los hombres, debido a la gran distancia entre su vejiga y la abertura uretral, solo rara vez desarrollan infecciones de la vejiga. Los síntomas principales de la infección de vejiga son ardor mientras se orina, aumento en la frecuencia de la orina y una necesidad urgente de orinar, posiblemente acompañados por dolor en el abdomen bajo y orina turbia o con sangre. Ocasionalmente, la infección se propaga más arriba hasta los riñones, produciendo síntomas como un dolor intenso de espalda, alta temperatura, escalofríos, náusea y diarrea. Evaluaciones Científicas de los Remedios Homeopáticos para la Infección de Vejiga Un estudio sencillo ciego controlado por placebo de un mes de duración, de 200 mujeres que se quejaban de desarrollar infecciones de la vejiga después de una relación sexual evaluaron la efectividad de la Stafisagria 30CH. Los resultados fueron positivos. En el grupo de tratamiento, el 90% de las participantes dejaron de desarrollar síntomas relacionados con la vejiga, el 8% estuvieron mucho mejor, y el 2% permaneció sin cambio - un resultado mucho mejor que en el grupo del placebo. Sin embargo, el hecho de que el estudio fuera sencillo - en lugar de doble ciego disminuye severamente su credibilidad. Los Tratamientos Homeopáticos Tradicionales para las Infecciones de Vejiga En la homeopatía clásica , existen muchos tratamientos homeopáticos posibles para las infecciones de la vejiga, para ser elegidos basados en varios detalles específicos de la persona que busca el tratamiento. El cuadro sintomático de la Belladona homeopática incluye ganas frecuentes e intensas de orinar, cólicos en la vejiga, y orina de color amarillo oscuro liberada en cantidades pequeñas, acompañada de fiebre, enrojecimiento e irritabilidad inquieta. Una infección de vejiga con punzadas de dolor agudo o una sensación de ardor que se extiende a la uretra y su abertura puede indicar una necesidad de un remedio de

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Berberis vulgaris . El pasaje urinario también puede arder en momentos cuando no se hace un intento de orinar. Después de vaciar la vejiga, la persona se siente como si todavía hubiera algo de orina dentro, y la necesidad de orinar a menudo se empeora al caminar. Cuando el paso de la orina está asociado con dolores agudos, la Cantharis homeopática podría ser recomendada. Equisetum está asociado típicamente con una sensación de dolor y llenado en la vejiga que empeora en lugar de mejorar al vaciar la vejiga.

Infecciones de oídos Remedios Homeopáticos Estudiados
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Pulsatilla Belladona Acónito Fosfato ferroso

La otitis aguda media (OAM) es una infección dolorosa en el oído medio, la porción del oído detrás del tímpano. Con frecuencia la OAM aparece después de un resfriado, dolor de garganta u otra enfermedad respiratoria. Aunque puede afectar a los adultos, la OAM principalmente ocurre en los bebés y en los niños pequeños. Se calcula que a los 7 años de edad, hasta 95% de todos los niños en los Estados Unidos habrán experimentado al menos un ataque de OAM - es la razón más común por la cual los padres llevan a los niños al médico. Cuando la trompa de Eustaquio que conecta a la parte superior de la garganta con el oído medio se bloquea debido a la mucosidad y la hinchazón de un resfriado, los líquidos se juntan detrás del tímpano proporcionando un lugar ideal para que se desarrollen las bacterias. Puede comenzar una infección, generando incluso más líquido. La presión que ejerce sobre el tímpano puede ser intensamente dolorosa. El tímpano se pone rojo y protuberante. Los niños que son demasiado pequeños para explicar su malestar lloran, se quejan y tiran de sus oídos. También podrían parecer faltos de respuesta debido a que no pueden oír bien - la acumulación de líquido en el oído medio evita que el tímpano y los huesos pequeños en el oído se muevan, causando pérdida temporal del oído. La mayor parte de la pérdida del oído asociada con la OAM finaliza cuando se trata la infección. Sin embargo, las infecciones recurrentes del oído y sus pérdidas acompañantes a corto plazo del oído pueden afectar el desarrollo del habla y del lenguaje de un niño. Además, incluso después de que la infección desaparece, el líquido puede quedarse, causando una complicación llamada otitis media secretora (acumulación de líquido en el oído medio), la cual puede causar pérdida continua del oído durante meses. Otras complicaciones posibles, aunque raras, de la OAM incluyen mastoiditis (una infección en el hueso detrás del oído) y meningitis espinal.

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Evaluaciones Científicas de los Remedios Homeopáticos para las Infecciones del Oído Medio Un ensayo clínico doble ciego controlado por placebo en 38 niños y adolescentes jóvenes evaluó la eficacia de la Pulsatilla 2D en el tratamiento de otitis media. Sin embargo, el remedio examinado no logró comprobar ser más eficaz que el placebo. Dos estudios compararon el tratamiento homeopático con el tratamiento estándar para las infecciones del oído. Sin embargo, estos estudios no fueron doble ciego y por esa simple razón los resultados significan muy poco. Además, existe cierta controversia con respecto a si el tratamiento estándar es mucho más eficaz que ningún tratamiento. Por lo tanto, incluso si se han llevado a cabo correctamente, estos estudios no habrían proporcionado mucha información. Tratamientos Homeopáticos Tradicionales para las Infecciones del Oído Medio

En la homeopatía clásica, existen muchos tratamientos homeopáticos posibles para las infecciones del oído medio para que se elijan con base en los diferentes detalles específicos de la persona que está en busca de tratamiento. El remedio homeopático Belladona comúnmente se recomienda para las infecciones del oído que satisfacen el siguiente cuadro sintomático: Dolor de oído que varía rápidamente en severidad pero que generalmente es peor en el derecho y está acompañado de fiebre, enrojecimiento de la cara, pesadillas y sensibilidad a la luz. El Acónito es otro remedio que se receta comúnmente para las infecciones del oído. Su cuadro sintomático incluye dolor de oído que inicia repentinamente, con frecuencia después de la exposición al viento o al frío y después continúa en un nivel constante de intensidad y está acompañado de fiebre alta, perturbación e inquietud. El Fosfato ferroso algunas veces se usa cuando la infección del oído acaba de iniciar y los síntomas todavía no son muy severos.

Gripe
Remedios Homeopáticos Estudiados
• •

Oscillococcinum L52 (una combinación de Eupatorium perf., Aconita, Bryonia, Amica, Gelsemium, China, Belladona, Drosera, Polygala, y Eucalipto )

La influenza (más comúnmente llamada gripe) es causada por tres tipos principales de virus; tipo A, tipo B y tipo C. De los tres, el tipo A es el más común por mucho, así como el potencialmente más severo; el tipo B es el segundo más común; y el tipo C es relativamente poco común. Los síntomas de la influenza son similares a aquellos del resfriado común pero casi siempre más severos. El inicio es generalmente repentino, con fiebre mayor de 39°C, agotamiento severo y dolor de músculos y articulaciones (especialmente en la parte

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posterior de las piernas), además de un fuerte dolor de cabeza, escurrimiento nasal, garganta irritada, y posiblemente tos. A medida que la enfermedad progresa, los dolores musculares tienden a empeorar y la tos se vuelve más fuerte. Cuando se tiene influenza, se nota mayor sensibilidad a la luz, los ojos pueden producir más lágrima e incluso se pueden experimentar náusea y vómito. Mientras que la mayoría de estos síntomas deben aminorar en uno cuantos días o una semana, se puede encontrar que la fatiga y debilidad persisten y que el paciente tiende a sudar con facilidad durante semanas. Aunque es molesto para todas las personas que la padecen, la influenza puede ser peligrosa para los muy jóvenes y los muy viejos; para las mujeres en el tercer trimestre del embarazo; y para aquellos con enfermedades pulmonares, enfermedades cardíacas, enfermedad renal, diabetes, enfermedades de la sangre (como la anemia depranocítica) o inmunosupresión (como con el SIDA o la leucemia). La gripe también puede empeorar las enfermedades crónicas respiratorias como el asma y la bronquitis, posiblemente conduciendo a una hospitalización. Otras posibles complicaciones incluyen inflamación del cerebro, corazón o del sistema nervioso. Nota: No se descartar totalmente el tratamiento alopático para prevenir las complicaciones peligrosas de la influenza.

Evaluaciones científicas de los remedios homeopáticos para la Gripe
Dos remedios homeopáticos ampliamente utilizados para la gripe han sido estudiados en pruebas científicas; la evidencia es bastante prometedora para el primer remedio.

Oscillococcinum
El oscillococcinum es un tratamiento homeopático ampliamente disponible para la gripe. Está hecho de un tejido que podría estar infectado con la gripe - patos, que se sabe que portan la influenza. De esta manera, este remedio es muy parecido a un nosode homeopático. El oscillococcinum es de una potencia de 200CH, lo que significa que es diluido una parte en 10 400 (una dilución tan alta que incluso si usted empieza con un pedazo de pato del tamaño del sol, no quedaría ninguna molécula) Un estudio doble ciego controlado por placebo que implicó casi a 500 personas encontró que los participantes que tomaron Oscillococcinum mejoraron más rápido que aquellos que sólo tomaron placebo. Este estudio fue llevado a cabo durante la epidemia de influenza en 1989 en Francia. Los participantes que recibieron Oscillococcinum en lugar del placebo demostraron un porcentaje significativamente mayor de una tasa de pronta recuperación (en 48 horas del inicio de los síntomas). En general, cerca del 61.2% de los participantes en el grupo de tratamiento de Oscillococcinum dieron un juicio favorable, mientras que sólo un 49.3% del grupo del placebo evaluó su "tratamiento" de manera favorable. Esta diferencia de una percepción positiva por el grupo de tratamiento fue estadísticamente significativa. Incluso, el grupo de tratamiento utilizó significativamente menos medicamentos sintomáticos opcionales (como el acetaminofeno) que el grupo de control. Esto sugiere que sus síntomas fueron menos severos.

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En un estudio doble ciego similar realizado en Alemania, los investigadores le dieron a 334 personas con síntomas similares a la gripe (durante las últimas 24 horas) o Oscillococcinum o un placebo 3 veces al día durante 3 días. De nuevo, beneficios significativos fueron observados.

L52
Otro tratamiento ampliamente usado contra la gripe, llamado L52, es una fórmula homeopática líquida que consiste de 10 ingredientes: Eupatorium perf., Aconito, Bryonia, Amica, Gelsemium, China, Belladona, Drosera, Polygala y Eucalipto. Un estudio grande doble ciego controlado por placebo, (cerca de 1,200 participantes) evaluó la efectividad del L52 para prevenir la gripe, más que para tratarla. No se observaron beneficios. Sin embargo, el L52 ha mostrado ser algo prometedor para el tratamiento de la gripe.

Tratamientos Homeopáticos Tradicionales para la Gripe
En la homeopatía clásica, existen muchos tratamientos homeopáticos posibles para la gripe, para ser elegidos sobre la base de varios detalles específicos de la persona que requiere tratamiento. Por ejemplo, si se están experimentando escalofríos por la columna y se siente cansado y débil pero sin sed, entonces se podría dar Gelsemium homeopático. Mayores detalles de este remedio para el cuadro sintomático incluyen dolor de cabeza, escurrimiento nasal o garganta irritada, y un deseo de que lo dejen en paz. Sin embargo, diferentes síntomas auxiliares podrían indicar una elección alternativa del remedio. Por ejemplo, supongamos que el paciente tiene la gripe y está muy sediento, especialmente con ganas de bebidas frías, y se siente mejor en un cuarto frío que en un cuarto caliente. Sus otros síntomas incluyen dolor al moverse e irritabilidad. Estos síntomas ajustan con el tratamiento homeopático de Bryonia.

Enfermedades homeopatía

infecciosas

de

la

infancia

y

la

Pese a la evidente mejoría de las condiciones sociales y sanitarias de nuestra sociedad, con mejores posibilidades de higiene y hábitos alimenticios, así como mayores y más eficaces antibióticos, la lucha contra las infecciones sigue siendo una batalla no concluida. Se han superado enfermedades que en otro tiempo supusieron un azote (lepra, sífilis, tuberculosis…), y la mortalidad infantil ha disminuido considerablemente en las últimas décadas. Sin embargo, es bastante frecuente encontrar dentro de la pediatría, niños que con demasiada frecuencia padecen infecciones de garganta, oídos, bronquios… Niños que padecen procesos febriles repetitivos que superan con dificultad, que tienen que tomar antibióticos varias veces cada invierno, y esto conlleva una alteración mayor su inmunidad.

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Conforme más bajo está el sistema inmunológico, más infecciones se sufren, y más se precisa el uso de antibióticos, que acaban produciendo a su vez una mayor bajada de defensas. Es un círculo cerrado habitual en muchos niños. El antibiótico es un tipo de medicamento realmente extraordinario, que ha salvado probablemente cientos de miles de vidas, quizás millones, desde su aparición e incorporación al arsenal terapéutico. Pero no hay que olvidar que, aunque evidentemente la infección se coge por la existencia de microbios, el otro factor determinante es la propia inmunidad. Si nos enfocamos sólo en la lucha contra el microbio a base de antibióticos, y no potenciamos la inmunidad, el problema se volverá a repetir, puesto que el microbio no va a desaparecer del entorno. España es uno de los países del mundo donde más indiscriminadamente se toman antibióticos, aunque en los últimos años se estén poniendo en marcha campañas a favor de un uso más limitado, y también estamos a la cabeza de las resistencias a los mismos (las bacterias mutan, y se hacen resistentes, el antibiótico ya no las mata). La Homeopatía es una terapia inofensiva pero fuertemente eficaz que ayuda a modificar la respuesta inmunológica, estimulando los mecanismos defensivos del organismo. La Homeopatía suele remontar, en apenas unas pocas semanas, la inmunidad de estos niños que con frecuencia están padeciendo amigdalitis, otitis, bronquiolitis… Mediante unos medicamentos libres de toxicidad, ayuda al organismo en su capacidad curativa. La Homeopatía actúa basándose en la capacidad natural que tiene todo organismo para defenderse, y el potencial de dicha capacidad es muy elevado en los niños. En España el interés también es creciente de modo que tanto terapeutas como médicos ortodoxos se adentran en el estudio de la homeopatía y en su aplicación. Un ejemplo de estos ensayos lo constituye el trabajo de BALLESTER & colab. (2003), que se propusieron evaluar la consulta de homeopatía pediátrica durante los años 1999 y 2000 en el Centro de Salud de Nazaret, en Valencia. En la investigación se atendió a 111 niños durante 374 visitas. Los motivos de consulta fueron por causas de ORL (otorrinolaringología) en el 26 % de los casos, problemas psicológicos y del comportamiento, en el 23 %, seguidos de afecciones del aparato digestivo (13 %), pies (13 %), aparato respiratorio (12 %), sistema nervioso (5 %), riñón y vías urinarias (5 %), ojos (2 %), endocrino, nutrición y metabolismo (2 %) y sangre y sistema inmunitario (1 %). El resultado del tratamiento fue evaluado como bueno o excelente en el 58 % de los casos atendidos; en el 21 % fue regular y en el 20 % escaso o nulo. Se observó que los niños que obtuvieron mejores resultados terapéuticos habían acudido con más frecuencia a la consulta. Asimismo se vio que, sin importar el grupo de enfermedad, la evaluación excelente o buena superaba el 50 %. Frente a esto, los pacientes con escasa o nula respuesta al tratamiento generalmente fueron aquellos donde no se obtuvo una mejoría rápida y que abandonaron de forma precoz la toma de los remedios. Como conclusión, los autores afirman que “la consulta de homeopatía pediátrica en Atención Primaria es posible, tiene una demanda creciente en la población, soluciona problemas de difícil tratamiento con la medicina

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convencional, y resulta gratificante para el médico, el paciente y los familiares. Es satisfactorio el modo en el que se restablece la salud, similar a la curación espontánea y evita la cronificación de la enfermedad”. En cualquier caso, con estudios “científicos” que lo apoyen o en espera de que se realicen, en este trabajo se ha realizado una revisión de la Materia Médica Homeopática de DEMARQUE y colab. (2006) recogiéndose en la siguiente tabla los remedios con indicaciones en enfermedades de carácter infeccioso. Hacemos notar que la Homeopatía que nosotros hemos estudiado es unicista y que para utilizar acertadamente cada uno de los remedios habría que hacer un estudio personalizado de los signos característicos dado que pequeños matices pueden indicar un remedio u otro. Referimos al lector a esta misma obra u otras similares para hacer un tratamiento adecuado a cada paciente. En negrita se señalan los nosodes que muestran utilidad específica en ciertas infecciones.

Remedios homeopáticos e infección
REMEDIO Aconitum napellus INDICACIONES TERAPÉUTICAS Estados febriles agudos de cualquier origen: rinofaringitis, anginas no estreptocócicas, otitis, laringitis con tos crupal (agravada a medianoche) Anginas eritematosas no estreptocócicas, como las de la mononucleosis infecciosa. Antiguamente se usaba contra la difteria, escarlatina, sarampión, anginas ulcerosas. Rinitis alérgicas o infecciosas, laringitis, laringotraqueítis, principios de la tos ferina. Bronquitis crónica Estados sépticos adinámicos graves, ántrax, flemones, gangrenas. Se asocia a la antibioterapia. Broncopatías agudas, bronquiolitis, bronconeumopatías crónicas obstructivas. Acnés pustulosos. Rinitis edematosas, faringitis y anginas no estreptocócicas. Conjuntivitis. Síndromes febriles, herpes zóster, parotiditis, pleuritis y pericarditis de origen viral, meningitis Cistitis Síndromes febriles intermitentes pseudopalustres (gripales o pseudogripales). Laringitis de los oradores con disfonía. Vaginitis recidivantes con moco maloliente (causadas por Gardnerella vaginalis) Faringitis de astilla clavada Blefaroconjuntivitis, conjuntivitis purulenta Uretritis recidivante Cervicitis, leucorreas

Ailanthus glandulosa

Allium cepa Allium sativum Anthracinum Antimonium tartaricum

Apis mellifica

Aranea diadema Argentum metallicum

Argentum nitricum

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Árnica montana Arsenicum album

Arsenicum iodatum Aviaire

Baptista tinctoria

Baryta carbonica Baryta oiodata Belladona

Borax Bromum Bryonia alba

Bufo Calcarea carbonica

Calcarea phosphorica Calcarea sulfurica

Calendula officinalis

Estados febriles que se acompañan de hemorragias, como coadyuvante de antibioterapia Gastroenteritis aguda, hepatitis agudas Rinitis aguda, otitis, agudas y crónicas Afecciones cutáneas agudas, zóster, forúnculos, ántrax Síndromes febriles agudos con recrudescencia nocturna Cistitis y vaginitis agudas y recidivantes Supuraciones o infecciones crónicas Astenia derivada de infecciones persistentes Corizas recidivantes con adenopatías Dermatitis atópicas, micosis cutáneas Prevención de rinofaringitis y otitis recidivantes Prevención de rinobronquitis recidivantes del niños y de infecciones respiratorias recidivantes de los sujetos asmáticos Convalecencias de afecciones respiratorias infecciosas Traqueitis y bronquitis agudas Síndromes gripales con trastornos digestivos característicos Síndromes infecciosos severos como complemento o relevo de la antibioterapia Prevención de anginas recidivantes Prevención de anginas recidivantes cuando existen adenopatías cervicales induradas Todas las enfermedades infecciosas cualquiera que sea su origen Rinofaringitis, anginas, laringotraqueitis, otitis media, abscesos que se están formando Conjuntivitis agudas y crónicas con fotofobia intensa Aftas bucales Herpes genital Laringitis o laringotraqueitis de origen infeccioso o alérgico Corizas con conjuntivitis Sobre todo en patologías ORL y pulmonares Gripes y estados gripales, paperas Traqueitis, bronquitis Linfangitis Todas las enfermedades ORL agudas con adenopatías cervicales y también recidivantes: rinofaringitis, otitis, anginas, bronquitis Verrugas Parásitos oxiuros Infecciones ORL y pulmonares recidivantes Acné Acné pustuloso, dermatitis infectada de la barba Conjuntivitis, blefaroconjuntivitis con secreciones amarillas Rinorreas purulentas Piorrea alveolodental Trastornos con colitis agudas o crónicas de adultos mayores Conjuntivitis de ángulo interno

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Cantharis vesicatoria

Carbolicum acidum

Carbo vegetabilis China rubra

Cina Cinnabaris

Cistus canadensis Coccus cacti Colibacillinum Corallium rubrum Croton tiglium

Diphterotoxinum Drosera rotundifolia

Dulcamara

Eberthinum Echinacea angustifolia Equisetum hiemale Eupatorium perfoliatum

Euphrasia officinalis

Cistitis agudas con dolores ardientes en la micción Aftas genitales con ulceraciones dolorosas Herpes Laringitis con enronquecimiento, anginas ulceronecrótricas no estreptocócicas con espasmos faríngeos, otitis Aftas bucales Anginas no estreptocócicas y anginas eritematosas originadas por gérmenes banales, con aliento fétido Rinitis, rinosinusitis, laringotraqueitis Bronconeumopatías Gingivoestomatitis, diarreas pútridas Vulvovaginitis, cervicitis Cistitis Laringitis Síndromes gripales o pseudogripales Fiebres intermitentes (paludismo) con accesos en tres fases (escalofríos, calor intenso, sudores con sed) Astenia de los convalecientes Patologías recurrentes en relación con las parasitosis Sinusitis Verrugas, moluscos contagiosos, condilomas, papilomas, crestas de gallo Adenitis, parotiditis, rinofaringitis, sinusitis Tos ferina Cistitis recidivantes microbianas o intersticiales Infecciones de las vías aéreas sobre todo las debidas al virus respiratorio sincitial, tos ferina Diarreas Dermatosis anogenitales, herpes Varicela Prevención de anginas recidivantes Laringitis y traqueobronquitis Rinofaringitis tusígenas recidivantes en niños con adenopatías Tos ferina e infecciones por VRS con tos, vómitos y congestión del rostro Rinofaringitis Afecciones febriles secundarias a frío húmedo Verrugas planas, moluscos contagiosos Diarreas crónicas consecutivas a infección de vías digestivas (después de tratamiento de salmonelosis) Síndromes infecciosos y supurativos de origen diverso: ántrax, flemones, forúnculos, anginas no estreptocócicas Cistitis subagudas recidivantes con ciltalgia Infecciones urinarias crónicas Gripe y síndromes gripales con dolores oculares que empeoran con la presión y agujetas generalizadas que no mejoran con movimiento Conjuntivitis alérgicas o infecciosas, bacterianas o virales Rinoconjuntivitis infecciosas (rubéola)

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Ferrum phosphoricum

Fluoricum acidum Formica rufa Gelsemium sempervirens Guaiacum

Helonias dioica Hepar sulfuris calcareum

Hydrastis canadensis

Influenzinum

Iodum

Ipeca Kalium bichromicum Kalium iodatum

Kalium muriaticum Kalium phosphoricum Kalium sulfuricum Kreosotum

Lachesis mutus

Síndromes febriles o inflamatorios de aparición progresiva, viriasis Rinofaringitis agudas con epistaxis u otalgias, otitis congestivas agudas, otitis recidivantes, laringitis, traqueitis, bronquitis Osteítis y supuraciones óseas fistuladas resistentes al tratamiento específico (Silicea) Cistitis crónicas o recidivantes Gripe y síndromes gripales Estados febriles Amigdalitis con enrojecimiento brillante de la mucosa Diarreas infantiles coleriformes Bronquitis con expectoración mucopurulenta Micosis genitales recidivantes Forúnculos, abscesos, ántrax, acné pustuloso, estafilococias cutáneas Laringitis aguldas hiperálgicas, rinitis y rinofaringitis mucopurulentas, adenoiditas, amigdalitis, sinusitis, otitis, otorreas purulentas, traqueobronquitis Abscesos dentales Prevención de infecciones dentales y de endocarditis infecciosa Conjuntivitis purulentas Focos infecciosos crónicos resistentes a la antibioterapia Rinofaringitisy tos por rinorrea, sinusitis, bronquitis crónica Aftas bucales Prevención de leucorrea recidivante por vaginitis, cervicitis, endometritis Convalecencia de la gripe y de síndromes gripales Traqueitis y traqueobronquitis consecutivas a una vacunación antigripal Corizas agudas y crónicas con secreciones irritantes Laringitis con tos crupal Aftosis bucales con sialorrea Acné juvenil y rosácea Bronquitis agudas, bronquiolitis Aftas bucales Rinorreas purulentas, sinusitis, catarros Corizas agudas, rinitis, sinusitis frontales agudas Conjuntivitis Acné Amigdalitis , otitis seromucosas Aftas Convalecencias de enfermedades infecciosas Rinofaringitis, bronquitis catarrales con tos y expectoración amarillenta Vaginitis por Tricomonas vaginalis Leucorreas de cervicitis Estomatitis y caries dentales de la primera dentición Estados infecciosos y supuraciones agudas, rinitis, sinusitis, otitis, anginas no estreptocócicas Acné rosáceos

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Lycopodium clavatum

Manganum

Medorrhinum

Mercurius corrosivus

Mercurius cyanatus

Mercurius dulcis Mercurius solubilis

Mezereum Morbillinum

Muriaticum acidum Myristica sebifera Natrum muriaticum

Corizas crónicas, anginas agudas recidivantes no estreptocócicas con amigdalitis derecha Neuropatías de base derecha Laringitis de origen viral, tóxico o traumático con abundancia de mucosidades en pacientes con propensión a recidivas, otitis Rinofaringitis crónica, otitis seromucosas, prevención de anginas recidivantes, sinusitis crónicas, bronquitis crónicas Herpes sobre todo genital, acnés, verrugas, moluscos contagiosos, condilomas, papilomas Infecciones urinarias persistentes Vaginitis crónicas e infecciones ginecológicas por herpes, clamidiasis Gingivo-estomatitis ulcerohemorrágicas Enterocolitis y síndromes disentéricos Cistitis hiperagudas con hematuria Vaginitis y vulvovaginitis con leucorrea corrosiva, sanguinolenta Herpanginas, faringitis y anginas no estreptocócicas Blefaroconjuntivitis, iritis y queratitis Anginas no estreptocócicas con capa pultácea y falsas membranas Aftosis bucales Otitis serosas Diarreas Anginas agudas y de repetición no estreptocócicas, faringitis con constricción y adenopatías, rinitis y rinofaringitis agudas o de repetición, paperas, otitis con otorrea Blefaritis y conjuntivitis Bronquitis disneizantes y bronconeumopatías con expectoración mucopurulenta Diarreas agudas, colitis después de una amebiasis Gingivitis, piorreas alveolodentarias, parodontosis, estomatitis y aftosis, abscesos gingivales Uretritis, cistitis, vaginitis, vulvovaginitis Eccemas infectados, abscesos Impétigo, herpes, herpes zóster, varicela al final de la evolución Rubéola en el estado de invasión, convalecencia de rubéola Rinofaringitis, traqueitis, bronquitis y otitis recidivantes después de inyectar una vacuna combinada Conjuntivitis recidivantes Aftosis bucales, estomatitis y faringitis, herpanginas Panadizos y abscesos cutáneos superficiales Rinofaringitis recidivantes, otitis seromucosas Dermatitis, acné juvenil, herpes recurrente, labial o genital, verrugas Vaginitis recidivantes, micosis vaginales en particular Infecciones urinarias recidivantes Convalecencias de enfermedades agudas energizantes

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Nitricum acidum

Nux vomica Pertussinum

Phosphorus

Phytolaca decandra

Podophyllum peltatum Populus tremula Prunus spinosa Psorinum

Pulsatilla

Pyrogenium

Ranunculus bulbosus Rhus toxicodendron

Sabina Sambucus nigra

Aftosis bucales, boqueras Verrugas plantares, papilomas o condilomas pediculados supurantes Balanitis, vaginitis, condilomas cervicales Prevención de recidivas de poliposis vesicales Faringitis crónicas con sensación de astilla Estados febriles con escalofríos, síndromes gripales Bronconeumopatías de tipo viral, tos ferina en fase de estado, convalecencias de estas afecciones Traqueitis y bronquitis recidivantes después de inyectar una vacuna combinada que contiene cepa de Bordetella pertussis Laringitis con enronquecimiento, neuropatías atípicas, tuberculosis Hepatitis agudas, gastroenteritis agudas Anginas no estreptocócias, amigdalitis, corizas, faringitis, parotiditis Síndromes febriles, estados gripales, mononucleosis infecciosa Diarreas agudas, diarrea del turista Tratamiento sintomático de uretritis, cistalgias y cistitis Herpes zóster oftálmicos Rinofaringitis, otitis y bronquitis recidivantes infecciosas con recrudescencia en invierno Micosis cutáneas o ungueales Micosis vaginales Corizas agudas o crónicas, prevención de rinofaringitis recidivantes, otorreas purulentas agudas y prevención de otitis recidivantes Bronquitis y prevención de recidivas Rubéola, sarampión, paperas Conjuntivitis Estados agudos piógenos con tendencia a la supuración, otitis, sinusitis, bronquitis Abscesos, forúnculos, ántrax, foliculitis, eccemas, heridas infectadas Prevención de endocarditis infecciosa Estados infecciosos crónicos y resistentes a terapéuticas antiinfecciosas Herpes zóster intercostal y oftálmicos Herpes labiales o genitales, herpes zóster, acné rosácea Gripes, estados gripales Todas las afecciones microbianas, sobre todo virales Dengue Varicela Gingivo-estomatitis herpéticas Herpanginas Queratoconjuntivitis herpéticas Condilomas pruriginosos y sangrantes Corizas con obstrucción nasal, laringitis estridulosas Tos ferina

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Scilla maritima Sepia officinalis

Sérum anticolibacillaire Sérum de Yersin

Siegesbeckia orientalis

Silicea

Spongia tosta Staphylococcinum

Staphysagria Stramonium Streptococcinum Sulfur

Sulfur iodatum

Tarántula cubensis Terebinthina

Corizas, laringitis, traqueitis, bronquitis crónicas Infecciones iterativas del tracto genital con leucorrea crónica irritante, micosis vaginales Infecciones urinarias recidivantes Bronquitis crónicas Herpes catamenial, labial o genital Eccemas sicóticos, micosis cutáneas, acné Cistitis recidivantes, microbianas o intersticiales Traqueitis y traqueobronquitis recidivantes consecutivas o no a una rinofaringitis Síndromes gripales hiperfebriles Forúnculos, abscesos, ántrax, impétigos, acné pustuloso, estafilococias cutáneas crónicas Otitis medias agudas, otorreas purulentas Abscesos dentales Focos infecciosos crónicos resistentes a la antibioterapia Rinitis o rinofaringitis recidivantes de invierno, prevención de anginas invernales, sinusitis, otorreas crónicas Blefaritis con secreciones purulentas, orzuelos Prevención de infecciones de vías respiratorias en sujetos que presentan una reactivación en invierno Cistitis crónicas, vaginitis, metritis y salpingitis crónicas Procesos supurativos crónicos y recidivantes: forúnculos, impétigos, ántrax, panadizos, micosis interdigitales Infecciones bucales, piorreas alveolares Parasitosis oxiuros Laringitis aguda estridulosa después de frío seco Herpes zóster Anginas hiperálgicas no estreptocócicas Estafilococias rebeldes a los tratamientos específicos Cistitis Verrugas sobre todo genitales, condilomas Fiebres altas en meseta con síntomas más intensos y violentos que Belladona Prevención de anginas recidivantes y de las infecciones invernales de la esfera ORL en niños y adultos Estados febriles agudos con fiebre en meseta o remitente, fiebres eruptivas, inflamaciones agudas Dermatitis, herpes, sarna, forunculosis, acné pustuloso Rinitis crónicas, otitis seromucosas Conjuntivitis, queratoconjuntivitis, blefaritis Estomatitis, aftosis Prevención de vaginitis recidivantes Rinofaringitis y anginas recidivantes Traqueobronquitis recidivantes, tos persistente en síndromes gripales Acné papuloso juvenil, foliculitis Blefaroconjuntivitis Forúnculos, ántrax, panadizos y flemones Cistitis agudas con dolores ardientes, oliguria y hematuria oscura

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Thuya occidentales

Tuberculinum

VAB

Vaccinotoxinum Veratrum album

Rinofaringitis, anginas recidivantes, otitis seromucosas, catarros tubáricos y sinusitis crónicas Bronquitis crónicas y recidivantes Verrugas, papilomas, condilomas, acné juvenil, forúnculos, ántrax recidivantes Infecciones urinarias crónicas o recidivantes Virosis por herpes genital Conjuntivitis y blefaroconjuntivitis crónicas Prevención de rinofaringitis y otitis recidivantes así como de las anginas, otitis seromucosas, prevención de laringitis, bronquitis recidivantes Diarreas recurrentes Colibacilosis crónicas o recidivantes Prevención de las rinofaringitis y de las otitis recidivantes consecuencia de vacunación contra la tuberculosis Prevención de rinobronquitis recidivantes en el niño y de las infecciones respiratorias en sujetos asmáticos Sobre todo en infecciones virales por herpes, herpes zóster, moluscos contagiosos Diarreas coleriformes

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Bibliografía
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17. MICRO-INMUNOTERAPIA
La Micro-Inmunoterapia es la terapia que habla el mismo lenguaje que el sistema inmunitario La Micro-Inmunoterapia emplea los sistemas de comunicación del sistema inmunitario. Se utiliza en micro-dosis de sustancias inmunocompetentes siguiendo una sucesión natural de las reacciones inmunitarias. La Micro-Inmunoterapia habla la misma lengua que el sistema inmunitario y propone una acción general y, a la vez, precisa, no tóxica, capaz de volver a dar al sistema de defensa de nuestro organismo todo su potencial de eficacia. La Micro-Inmunoterapia fue concebida por el Dr. M. Jenaer hace más de 35 años y ya ha conquistado a miles de médicos en toda Europa y se ha convertido en una terapia cotidiana de los médicos de cabecera puesto que se basa en los descubrimientos más recientes de inmunogenética.

LOS SIETE PRINCIPIOS BÁSICOS Y FUNDAMENTALES DE LA MICROINMUNOTERAPIA

1 Citoquinas: Son unas proteínas que producen la información entre los distintos actores del sistema inmunitario., ejerciendo sus efectos tanto en las células que las producen (efecto autocrino) como en otras células (efecto paracrino), actuando también en órganos o tejidos diana (efecto endocrino). Las principales citoquinas conocidas actualmente son las interleuquinas (IL-1 a IL-23), los interferones IFN (alfa, beta y gamma), los factores de crecimiento (CSF y TGF beta), los factores de necrosis tumoral (TFN alfa y beta), otros factores de crecimiento y las quimioquinas. Las utilizadas en Micro-Inmunoterapia son producidas por biotecnología (ADN recombinante). 2 Micro-dosis: Se utilizan diluciones del orden de la 3CH a la 30CH, lo que garantiza la ausencia de toxicidad y efectos secundarios. La legislación europea confirma que la inocuidad está garantizada a partir de diluciones por encima del 1/10.000 de la sustancia de origen (DE 2.001/83,art.14). 3 Modulación de las diluciones: Basándose en la ley de Arndt-Schultz, o de la inversión de efecto, utilizado en la medicina convencional (la atropina, según las dosis, puede tener acción midriática o miósica, la digital regular la taquicardia o la bradicardia, etc.), la Micro-Inmunoterapia utiliza diluciones bajas para estimular el efecto de una citoquina, medias para regularla y altas para frenarlas. 4 Estrategia con objetivos múltiples: El medicamento microinmunoterápico va a incidir sobre diferentes citoquinas y SNA para una regulación completa de las distintas

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acciones que a de llevar a cabo el sistema inmunitario. Para cumplir su función satisfactoriamente. Es, pues, una acción con diferentes repercusiones. 5 Información secuencial: La respuesta inmunológica, como vimos, tiene unas fases, una acción coordinada, que exige una concanetación de mensajes por parte de las citoquinas. Esta cascada de citoquinas se conoce como información secuencial. Las fórmulas de la MIT. mantienen esta secuencia, que repetida sucesivamente, permite recuperar la capacidad del sistema inmunitario de realizar reacciones en cadena. La repetición constante y continua de la información mejora la asimilación. 6 SNA: El SNA es un oligonucleótido de síntesis, homólogo a una secuencia del genoma (obtenido a partir de ADN o ARN). Es una mínima porción de un solo gen del organismo, con acción específica en la fisiología de las células del sistema inmunitario o de un agente patógeno determinado, que por la dilución en que se usa, busca inhibir el carácter expansivo de un agresor (propio o ajeno) o bien, cuando se dirige a un gen humano, corregir un estado de inmunidad alterada.

7 Absorción por circuito linfático: la forma galénica utilizada para la administración de los medicamentos de Micro-Inmunoterapia, vía sublingual, es la que mejor responde a la recepción de la información, llegando directamente al circuito linfático, por la riqueza de células y ganglios linfáticos de la mucosa bucal. La introducción de terapias "biológicas" (anti TNF - anti CD20.) podría revolucionar el tratamiento de aquellas patologías en las que interviene la función inmunitaria. El número de patologías que abarca este campo es muy amplio y en un futuro cercano se entenderá mejor el enorme potencial de este nuevo tipo de orientación terapéutica. Resulta indispensable situar previamente a la MicroInmunoterapia dentro de esta perspectiva antes de definir su alcance y su acción en las patologías del tracto ORL. Todas las publicaciones relativas a las terapias "biológicas" subrayan la eficacia de éstas, así como el destacado papel que tienen las citoquinas en las patologías en las que interviene la función inmunitaria. La acción de neutralizar aquellas manifestaciones que presenten un carácter nocivo o perturbador es una intervención interesante aunque sería mucho más convincente poder modular en ambos sentidos, esto es, en ciertas patologías beneficiarnos de una estimulación y en otras ocasiones, lo contrario, frenar la actividad. Considerando este enfoque como mucho más enriquecedor, podemos definir la acción de la Micro-Inmunoterapia usando el término "inmunomodulación". En los últimos veinte o treinta años, los conocimientos sobre inmunología han vivido una auténtica eclosión. El descubrimiento y síntesis de las citoquinas, así como de los factores de crecimiento, han aportado a la medicina un potencial terapéutico que aún no ha tenido la suficiente repercusión en medicina clásica. Esto podría ser debido a una de las numerosísimas propiedades que los descubrimientos sobre inmunología han puesto de manifiesto, y es que estos constituyentes naturales del organismo (más de un entenar) actúan a niveles de concentración infinitesimales, del orden de la 10-910-15.

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Esta primera evidencia podría constituir un freno en cuanto a la prescripción; incluso, admitiendo la idea básica de que las reacciones físicoquímicas de nuestra fisiología funcionan en la dimensión infinitesimal, la idea de prescribir remedios en diluciones infinitesimales choca instintivamente contra la mentalidad cartesiana general. Ésta podría ser la principal razón de la escasa materia publicada que existe sobre el tema, junto con el hecho de que los comités de lectura suelen ejercer de barreras infranqueables para la publicación de este tipo de información. Y sin embargo la realidad es que el concepto de acción fisiológica a dosis infinitesimales constituye una evidencia para aquellos profesionales que tienen constancia de su funcionamiento a diario. En lo que se refiere a las citoquinas, el segundo obstáculo encontrado es la posibilidad de administrarlas de forma armoniosa y de acuerdo a su funcionamiento fisiológico; pero la intensidad de sus efectos secundarios a dosis ponderales es tal, que apenas son utilizadas una mínima cantidad de ellas. La solución se halló por casualidad. La reparación previa de las citoquinas por el método de dilución-sucución, muy conocido en farmacopea, permite su absorción por vía sublingual. La administración de las citoquinas por esta vía, no sólo es sencilla y bien tolerada por el paciente, sino que además tiene la ventaja de su proximidad inmediata con las uniones linfoides articularmente numerosas en esta región: el anillo de Waldeyer, los ganglios, las amígdalas, las vegetaciones adenoides y otras, asegurando la abundancia en esta zona de células inmunocompetentes efectoras. Si la información es transmitida por una citoquina administrada por vía sublingual, el mensaje será claro para la célula de Langerhans cuya función es captar a su paso toda la información y, si es necesario, movilizarse para transmitirla alas uniones linfoides. A partir de ahí, será la propia dinámica del sistema inmunitario la que establecer á las directrices de acción en todo el organismo. Por otra parte, dada la proximidad inmediata de la citoquina-remedio con las células inmunocompetentes, la dosis administrada más adecuada será la dosis infinitesimal al ser ésta la más aproximada a la concentración fisiológica de la citoquina (dilución como mínimo de 10-9). También es importante destacar que los efectos secundarios son inexistentes a concentraciones fisiológicas infinitesimales. Llegado a este punto, puede abordarse la actividad inmunomoduladora desarrollada a partir de la MicroInmunoterapia (MI) en el tracto ORL. ¿Cómo puede estimularse o frenarse la acción de una citoquina según las necesidades terapéuticas? El principio de inversión de la acción según la dosis, o principio de Arndt-Schultz, se ha demostrado válido en la farmacopea, siendo utilizado fundamentalmente en la terapéutica infinitesimal. Para esquematizar su alcance, hay que señalar que las bajas diluciones estimulan las propiedades de la citoquina y que las altas diluciones las frenan. Este mecanismo es distinto del utilizado en inmunología clásica donde, con el anticuerpo monoclonal, se neutraliza la acción de la citoquina. En la esfera ORL, nos encontramos en la práctica ante un cuadro clínico de infecciones recidivantes como consecuencia de una inmunodeficiencia o, al contrario, con una reacción inflamatoria inesperada que delata una reacción alérgica o un mecanismo autoinmune subyacente. Para simplificar y facilitar la comprensión del lector no familiarizado con la inmunología, las citoquinas que corresponderían a estas reacciones anteriormente citadas se dividen en dos grupos: 1 - Citoquinas proinflamatorias: TNFa - IL1 - IL2 - IL8 - IL17 – IFNg

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2-Citoquinas antiinflamatorias: IL4 - IL5 - IL6 - IL10 - IL13 – TGFb A grandes rasgos, estos dos grupos corresponden respectivamente a los dos grupos de linfocitos: los TH1 (T Helper 1) y los TH2 (THelper 2).

LA FÓRMULA «EID»
La fórmula EID se presenta en cápsulas que contienen información secuencial, sucesiva y repetitiva, a fin de estimular las funciones del sistema inmunitario según un ritmo preciso. Se compone de bajas diluciones (5 ó 6 CH) de IL1, IL2, IL5, IL6, TNFa, interferón, bajas diluciones estimulantes de ARN y ADN, altas diluciones (30 CH) de TGFb, de los ácidos nucleicos específicos HLA1 y HLA2 y del ácido nucleico específico (n° 18) utilizado en de los estados de inmunodeficiencia. 1- La interleuquina 1 (IL 1) en 5 CH. La interleuquina 1 es un mediador fundamental de la inmunidad y también de la inflamación. Actúa en: Activación de las células linfocitarias (T, B, NK); activación de las células monocitarias macrófagos; activación de las células endoteliales; proliferación de otros tipos de células (fibroblastos, células musculares, queratinocitos); los hepatocitos (producción de células de la fase aguda de la inflamación); el sistema nervioso central (la interleuquina 1 es un factor pirógeno). La reabsorción ósea. Induce la producción de distintas citoquinas por diversas células. 2- La interleuquina 2 en 5 CH. La interleuquina 2 constituye un elemento primordial en la cascada de citoquinas producida durante la respuesta inmunitaria de mediación celular. La producción de interleuquina 2 está limitada a las células linfocitarias (esencialmente células T). La interleuquina 2 induce la proliferación de las células T al fijarse en un receptor de membrana de alta afinidad compuesto de tres cadenas polipeptídicas a, b y g diferenciadas. La interleuquina 2 no sólo actúa como factor de crecimiento de las células T activadas, sino que también induce la producción de otras citoquinas por parte de estos linfocitos T. Actúa particularmente en la diferenciación de los precursores de las células CD8+ citotóxicas en efectores maduros. La IL2, contrariamente a la IL12, el interferón g, la IL4 o la IL10, no afecta a la diferenciación TH1/TH2 auxiliares. Actúa de forma autocrina en las células de tipo TH0. La IL2 aumenta la actividad de las células NK. La IL2 actúa en la proliferación de los linfocitos B que expresan receptores específicos en su superficie. Al igual que la IL4, la IL2 conlleva la proliferación y la producción de inmunoglobulinas a partir de los linfocitos B estimulados por el antígeno. La interleuquina 2 actúa también estimulando los monocitos. La importante acción de la interleuquina 2 en la activación de los linfocitos T y las células NK explica los numerosos intentos terapéuticos en el tratamiento de los tumores y patologías vinculadas al VIH. 3- La interleuquina 5 en 6 CH. Esta citoquina posee dos actividades biológicas principales: Una acción sobre la proliferación de las células B y su secreción de IgM, IgG e IgA. La inducción de colonias eosinófilas a partir de los precursores medulares. 4- La interleuquina 6 en 6 CH. Se ha descubierto que la interleuquina 6 participa en diversos efectos biológicos: Actividad antiviral. Acción sobre la diferenciación final de las células B en células productoras de anticuerpos. Acción estimulante del crecimiento de los plasmocitos. Posee esencialmente una acción proinflamatoria ya que induce a la producción, a través de los hepatocitos, de proteínas de la fase aguda de la inflamación; es pirógena, activa el endotelio vascular y aumenta sus propiedades

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procoagulantes. Su actividad está muy vinculada a la de la IL1. La interleuquina 6 también está implicada en la activación de los linfocitos T y en su diferenciación en células citotóxicas. Junto a la IL3, estimula la proliferación de las células madre pluripotenciales. Actúa en la proliferación y en la diferenciación de los megacariocitos. Estimula la actividad de los factores de crecimiento hematopoyéticos (GMCSF, GCSF, MCSF y IL3). 5- El TNFa en 5 CH. El TNFa procaquectina es producido por numerosos tipos celulares como los monocitos. Su principal acción es provocar la lisis de células tumorales por necrosis o apoptosis. Tiene una acción proinflamatoria. La acción procaquectina del TNFa se explica por su efecto directo sobre los adipocitos al inhibir la lipoproteína lipasa. El TNFa es un activador de las células macrofágicas y un factor de activación de las células T y B. 6- El interferón g en 6 CH. El interferón g es una proteína con acción antiviral y con propiedades inmunomoduladoras y antitumorales. Es producido básicamente por los linfocitos T activados. Presenta una actividad antiviral de inducción lenta. Inhibe la división celular de células normales o transformadas, con una eficacia de entre 10 y 60 veces superior a la de otros interferones. El interferón g activa la capacidad citotóxica de los macrófagos ante la presencia de células tumorales por activación de la NOsintetasa macrofágica e induce la producción de monóxido de nitrógeno (NO). El interferón g desencadena la actividad citotóxica de los linfocitos T y de las células NK. Aumenta la expresión de antígenos de histocompatibilidad en numerosos tipos celulares. También, desempeña un importante papel en la polarización TH1/TH2. El interferón g producido por los linfocitos T auxiliares de tipo TH1 es un potente inhibidor de la proliferación y diferenciación de las células TH2. 7- ARN y ADN en 8 CH. El ARN y el ADN se hallan detrás de las reacciones inmunitarias Se utilizan en la fórmula EID por su acción estimulante del estado general y por su acción sobre la inmunidad. En particular, son importantes productores de interferones. Se utilizan en la fórmula EID por su acción estimulante del estado general y por su acción sobre la inmunidad. En particular, son importantes productores de interferones. 8- El TGFb en 30 CH. El TGFb (Transforming Growth Factor b) es un factor de diferenciación de los linfocitos B que controla la conmutación isotópica que conduce a la producción de IgA. Constituye un importante mecanismo de acción de ciertas células T reguladoras. En la fórmula EID se utiliza en alta dilución para invertir su acción supresora. 9- Ácidos Nucleicos Específicos HLA1 y HLA2 en 16 CH. Los ácidos nucleicos específicos HLA1 y HLA2 se utilizan en la fórmula EID para favorecer la expresión de complejos HLA1 y HLA2 en la superficie de los monolitos y para facilitar su reconocimiento por parte de las células linfocitarias. La decisión de tomar una dilución medianamente elevada permite evitar que actúe contra los antígenos propios por un exceso de estimulación. 10- El Ácido Nucleico Específico n° 18 en 16 CH. El ácido nucleico específico n° 18 es utilizado en los estados de inmunodeficiencia. Con su acción destinada a actuar específicamente sobre los principales agentes infecciosos, refuerza de forma general la acción de las diferentas citoquinas de la fórmula EID. El principio general de la Micro-Inmunoterapia es ayudar al sistema inmunitario para que optimice su actividad de defensa del organismo. Esta terapia permite a nuestro sistema de defensa encontrar la mejor forma de responder a las agresiones. El

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tratamiento de Micro-Inmunoterapia se prescribe cuando se comprueba o se sospecha la existencia de un problema para el sistema inmunitario. Esto ocurre en la mayoría de las patologías. La terapia tiene varios campos de aplicaciones: en caso de enfermedades agudas, en caso de enfermedades crónicas. y también como prevención de ciertas patologías; refuerza la actividad del Sistema Inmunitario y su capacidad a afrontar las agresiones. Varias fórmulas proporcionan respuestas sin necesidad de realizar análisis previos. Los tratamientos de las infecciones agudas actúan de manera preventiva y curativa. Asimismo los cánceres sólidos o hematológicos, las alergias estacionales, la varicela, el zona o el papilomavirus, las verrugas y las infecciones de la esfera ORL de repetición, pueden ser tratados sin analítica previa. El tipaje linfocitario determina el estado inmunitario del paciente. Proporciona una imagen en un momento preciso de nuestro sistema de defensa cuantificando las distintas subpoblaciones que constituyen los protagonistas del sistema inmunitario: CD3, CD4, CD8, Linfocitos B, Linfocitos citotóxicos y supresores, Natural Killer etc.. La representación gráfica de los resultados, que recomendamos, permite una interpretación diagnóstica rápida. Cuando el paciente presenta una patología crónica como fatiga crónica, hepatitis, enfermedades autoinmunes, l casos de oncología o incluso algunas alergias, sugerimos que se realice el tipaje linfocitario. Las serologías permiten identificar el virus que puede ser causante de una patología. Lo que se pretende con estas pruebas es comprobar si existe reactivación viral de algún virus, principalmente de la gran familia de los Herpes; es decir, si se produjo “un despertar” de algún virus que permanecía en el organismo del paciente: EBV, Zona. No hay límite de edad debido a su inocuidad. Los principios activos de las fórmulas de Micro-Inmunoterapia no están en dosis ponderales. Son informaciones enviadas a dosis infinitesimales al sistema inmunitario en el organismo. Se puede, por tanto, recetar fórmulas a un lactante en cuanto sea capaz físicamente de absorber los pequeños gránulos (o diluirlos en agua). Además, no es necesario adaptar la posología del tratamiento a la edad del paciente. No existe ningún caso de contraindicación en Micro-Inmunoterapia. Las fórmulas de Micro-Inmunoterapia son totalmente compatibles con los tratamientos convencionales y actúan como complemento, apoyando al sistema inmunitario. Lo demuestra el estudio “Primeros resultados del tratamiento complementario con inmunoterapia a dosis perifisiológicas, quinonas y ascorbato potásico en pacientes afectos de tumores malignos en estado avanzado” llevado a cabo en 99 pacientes con cáncer metastásico y los resultados fueron presentados en el “Journal of Tumor Oncology” con fecha de primavera de 2003 (volumen 18, número 2). La alimentación es primordial en el equilibrio general de un individuo que esté sano o enfermo. Cuando se sigue un tratamiento con Micro-Inmunoterapia es indudable que una alimentación sana y equilibrada potencia la acción de las fórmulas prescritas.

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Referencias bibliograficas
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18. MEDICINA INFECCIÓN

TRADICIONAL

CHINA

E

La filosofía de oriente se basa en la premisa de que toda la vida ocurre dentro del ciclo de la naturaleza. Dentro de esta matriz las cosas están conectadas y son mutuamente dependientes. La naturaleza es un sistema unificado, el Tao, con aspectos contrarios y complementarios: yin y yang. Todo está en constante cambio siguiendo ciclos. Cuando los elementos de la naturaleza están en equilibrio, la vida es armoniosa y florece. Si se altera ese equilibrio entre las fuerzas opuestas surge el desastre. Lo que anima la vida se denomina Qi (“chi”) y es primordial en la medicina china. La vida se define a través del Qi, aunque no se pueda cuantificar ni ver. En el ser humano todas las funciones del cuerpo y de la mente son manifestaciones del Qi: tener sensaciones, reflexionar, sentir emociones, digerir, moverse y procrear. El Qi genera movimiento y calor. Es el milagro fundamental. Cuando el corazón late y el aliento es cálido la vida existe dentro del cuerpo. Cuando el corazón se para y el cuerpo se enfría, la fuerza vital, o el Qi, ha desaparecido. El médico, como un jardinero, busca colocar a los seres humanos en una relación beneficiosa con el Qi. La medicina china ve al ser humano como un jardín. Un jardín es un sistema dinámico autorregulado que transforma la luz del sol (yang) y el agua (yin) en los tejidos vivos de la vegetación. Dentro del ciclo de las estaciones, hay una época para brotar, crecer, madurar, recolectar y abonar. A través de este proceso de transformación el jardín se mantiene y se renueva a sí mismo de forma constante.

El esplendor máximo del jardín resulta del equilibrio correcto entre el calor y la luz de sol con la fresca humedad del agua. El jardín está sano cuando predominan las condiciones de crecimiento fértil y las plantas son lo suficientemente resistentes como para tolerar la adversidad. El jardinero es un aliado de la naturaleza que prepara al jardín dándole las condiciones adecuadas para crecer. En esta línea, la forma fundamental de mantener el Qi es nutrir adecuadamente el terreno, a través de la alimentación, generando el Wei Qi o energía defensiva. En síntesis, el alimento que tomamos y es digerido en nuestro interior genera en el estómago un vapor beneficioso que irá al BAZO, el cual, a su vez, lo mezclará con sus propios jugos para generar otro vapor; éste ascenderá al pulmón donde combinado con el oxígeno creará el Qi. El Wei Qi surge en el punto 1 de pulmón y de ahí fluye por todo el cuerpo.

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Tanto el jardín como el cuerpo humano son microcosmos de la naturaleza. Los procesos, ciclos y condiciones se observan también en la vida de un ser humano. Como la tierra, el cuerpo humano está envuelto y es atravesado por corrientes de Qi que conectan y dan vida a todas sus actividades. El cuerpo humano está sujeto a ritmos y ciclos tanto diarios, como mensuales, estacionales y de toda una vida. El cuerpo no se concibe como células, tejidos y otros componentes estructurales. En lugar de eso se entiende en función de las relaciones entre los constituyentes de la forma y del proceso que generan, regulan y acumulan sangre, fluidos y Qi. La sangre gobierna los tejidos, la forma material del cuerpo. Es una sustancia material y está implicada en el proceso de generar, distribuir y almacenar nutrientes. Los fluidos gobiernan el ambiente interno, el océano interior del cuerpo. El Qi gobierna la forma y la actividad del cuerpo y su proceso de formarse y organizarse a sí mismo.

Los cinco elementos
Para los chinos existen cinco elementos: la madera, el fuego, la tierra, el metal y el agua. Constituyen un sistema del cual surgieron métodos que guiaron a la civilización china en el arte de vivir. De estos cinco elementos extrajeron también las nociones fundamentales de su medicina, especialmente la de la energía que anima los cuerpos vivos y la de los meridianos a lo largo de los cuales circula. Juntos, como el yin y el yang, los pares de órganos huecos y compactos constituyen los Sistemas de Órganos, que a su vez se asocian a los cinco elementos de acuerdo con el cuadro.

El conocimiento de los cinco elementos se utiliza también en el arte de la prevención. La medicina china no es una medicina de reparación, sino ante todo, una medicina preventiva. La historia cuenta que antiguamente solo se pagaba al acupuntor mientras se conservaba la salud. Las técnicas chinas de diagnóstico como el pulso o el examen de la lengua, se apoyan también en los cinco elementos. A medida que se conocían nuevas enfermedades, definidas por la medicina occidental moderna, los médicos chinos las clasificaban según la naturaleza de los síntomas y las definían en términos de desequilibrio con arreglo al sistema de los cinco elementos. Siendo un sistema estable, abierto y evolutivo, ha acogido así toda clase de inspiraciones, sin dejar de enriquecerse.

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Salud y enfermedad
Como todo está conectado por el círculo de los cinco elementos, la salud se entiende desde una perspectiva amplia, definiéndose al ser completo dentro del orden social y natural. Lo que es bueno para la naturaleza es bueno para la humanidad, lo que es bueno para uno es bueno para todos, lo que es bueno para la mente es bueno para el cuerpo. Dañar una parte es dañar el todo. Lo que hiere a una persona hiere a toda la gente, lo que daña a la tierra me daña a mí. Inversamente, restablecer y conservar la buena salud de un cuerpo y una mente es fomentar el bienestar del todo, de la tierra y de la vida sobre ella. Se convierte así es un deber para cada uno de los seres humanos. En la medicina china, la salud es la capacidad de un organismo para responder adecuadamente a una amplia gama de desafíos de forma que se garantice un mantenimiento del equilibrio y de la integridad. La enfermedad representa un fallo en la adaptación al desafío, una alteración del equilibrio general y un desgarro en el tejido del organismo. Su origen es cualquier desafío para el cuerpo que éste sea incapaz de enfrentar, ya sea una sustancia dañina o un sentimiento negativo. La enfermedad es un proceso inestable, un patrón de relaciones no armónicas. Cuando las defensas se debilitan y se agotan los recursos, conspiran una multiplicidad de factores para permitir la enfermedad. La frase el hombre no está enfermo porque tiene una enfermedad, pero tiene una enfermedad porque está enfermo resume este punto de vista. La falta de luz, el empobrecimiento del suelo, el crecimiento excesivo de las malas hierbas obstaculizan la prosperidad del jardín. De forma similar, la deficiencia o el exceso de Qi, la nutrición incorrecta o una mala circulación de la sangre y los fluidos debilitan la salud. El clima, las emociones y las actividades de la vida no son intrínsecamente buenas o malas. Es su exceso o deficiencia lo que distorsiona la salud. Básicamente existirían dos tipos de enfermedades el exceso o plenitud de yang o de yin y el defecto o vacío de yang o de yin. Los médicos chinos, como los jardineros, protegen el Qi al mismo tiempo que atacan la enfermedad. Simultáneamente a la lucha para vencer la enfermedad, el médico chino se esfuerza por restablecer la resistencia y la fuerza del cuerpo. Esta adaptabilidad y fortaleza constituyen el estado de salud. Si en el proceso de atacar la enfermedad se disipa el Qi, se arruinará la capacidad de la persona para recuperar la salud. Los problemas funcionales como migrañas, fatiga, enfermedad mental, colitis, reuma, asma, dolores menstruales, etc., a menudo se califican como “psicosomáticos” ya que no puede demostrarse que se originen en el cuerpo. En la medicina china se puede detectar y describir de forma comprensible una disfunción, aunque la estructura parezca intacta y físicamente sana. En lugar de buscar anormalidades de la estructura, esta medicina busca desarmonías del Qi que, con el tiempo, pueden afectar la estructura, pero que aparecerán antes que las manifestaciones notorias de la enfermedad o de que esta sea diagnosticada clínicamente. De ahí su valor preventivo. Por ejemplo, el estrés sostenido se relaciona con la plenitud o exceso de yang de hígado que representa la generación de viento interno el cual trae consigo emociones

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como la ira, la cólera. En este contexto el viento externo representaría los agentes patógenos infecciosos.

Teoría acerca de las enfermedades febriles
Según el libro del Emperador Amarillo, las enfermedades febriles son de origen externo, provocadas por la agresión frío. Algunos pacientes que las padecen mueren y otros se recuperan completamente. Para explicarlo el maestro Qi Bo dice: “Una vez que al organismo lo invade la energía patógena frío, ésta es combatida por la energía yang y se produce una lucha que se manifiesta clínicamente por fiebre. Cuando la energía yang de protección no es débil, aunque la fiebre sea muy alta, el pronóstico será bueno y no se producirá la muerte. Si la energía de protección es débil, la energía patógena frío invadirá los canales yang y yin, con lo cual se producirá una afección tanto del interior como del exterior. En estos casos es difícil evitar la muerte.” Al preguntarle el Emperador Amarillo cuáles son las manifestaciones clínicas de la invasión por frío, contestó el maestro: “Al primer día en que se produce la invasión por frío, se afecta el canal Taiyang (el más externo, de modo que al ser atacado el organismo por la energía externa es el primer afectado) lo cual se manifiesta por cefalea, dolor de la región cervical y rigidez de la columna lumbar. Al segundo día se afecta el canal Yangming (del estómago y del intestino grueso) el cual controla los músculos, circula al costado de la nariz y se conecta con el sistema canales de los ojos, por lo que su afección se manifiesta por dolor muscular, calor en los músculos, dolor ocular, nariz seca e incluso alteración del sueño. Al tercer día es invadido el canal Shaoyang (vesícula biliar y sanjiao) el cual circula por la región costal y va junto a la oreja, por lo que aparecen dolor costal y sordera. Cuando la energía patógena se localiza en los canales yang, sin penetrar más internamente, se puede utilizar la diaforesis (con fitoterapia de picantes fríos, como la menta, la flor de crisantemo, las hojas de mora, cola de caballo, o bien los picantes cálidos, como la como la canela, el jengibre, etc.; también con acupuntura) como método terapéutico para eliminar la energía patógena y restablecer la salud. Si no se efectúa un tratamiento adecuado, al cuarto día se afectará el canal Taiyin (bazo y pulmón) el cual se distribuye en el estómago y se conecta con la garganta, lo que se manifiesta por distensión abdominal y garganta seca. El quinto día padecerá el canal Shaoyin (corazón y riñón) el cual se conecta con el riñón y el pulmón y asciende hasta la base de la lengua, por lo que su afección se expresa clínicamente por lengua seca y sed. Al sexto día se afecta el canal Jueyin (hígado y pericardio) el cual circula por los órgnanos genitales y se conecta con el hígado, por lo que su afección se manifiesta por irritabilidad, opresión torácica y contractura de la región escrotal. Si la energía patógena ha progresado hasta los tres canales yang y los tres canales yin, inducirá la obstrucción de la energía alimenticia y de protección externa y al estancamiento de la energía esencial de los cinco órganos y las seis vísceras. En estas condiciones puede sobrevenir la muerte. Si la energía patógena no penetró hasta los canales yang y yin, externo-interno, se inicia el proceso de recuperación. Al séptimo día disminuyen las manifestaciones de los canales Taiyang y desaparece la cefalea; al octavo día, la enfermedad de los canales Yangming disminuye gradualmente y se mejora la sensación de calor en los músculos; al noveno día, las manifestaciones de los canales Shaoyang ceden

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gradualmente, de modo que la sordera mejora; al décimo día, los padecimientos de los canales Taiyin disminuyen y mejora la distensión abdominal, a la vez, hay retorno al estado normal y se recupera el apetito; al undécimo día, las manifestaciones de los canales Shaoyin aminoran, desaparece la sed, no se presenta lengua seca ni distensión abdominal y se puede estornudar (una manifestación de mejoría); al duodécimo día, la enfermedad de los canales Jueyin mejora, disminuye la contractura escrotal, el vientre se relaja y aparece flatulencia. De esta forma la energía patógena se elimina gradualmente y se recupera por completo el estado de salud.” Si queda un remanente de la energía patógena “se debe a que el paciente realizó una trasgresión dietética cuando presentaba una ligera mejoría…Si el paciente ingiere alimentos de manera forzada, no podrá digerirlos y se estancarán. Al estancarse, los alimentos producen calor, que se potenciará con la energía patógena atrapada en el interior y puede aparecer un nuevo ataque de enfermedad febril.”

Terapias
Si se entiende la causa de la enfermedad como un desequilibrio, el objetivo del tratamiento es recuperar el equilibrio. Los problemas se resuelven a través de métodos de complementariedad: el frío con calor, el estancamiento con movimiento, etc. La acupuntura y las hierbas son las técnicas fundamentales que estimulan la respuesta autorreguladora del organismo para que reorganice y restaure el Qi, los fluidos y la sangre. Cada método funciona mediante un mecanismo diferente.

Acupuntura
Ajusta la densidad y el flujo del Qi dentro de los canales, que a su vez afectan a la circulación de la sangre y de los fluidos y la función de los órganos internos.

Hierbas medicinales
Afectan la cantidad y calidad de la sangre, fluidos y Qi mediante su efecto en los órganos a través del sistema digestivo y metabólico.

Existen tantos tratamientos como individuos, combinaciones ilimitadas de puntos de acupuntura y hierbas para cubrir las necesidades de los diversos pacientes. El médico combina asociaciones de las dos terapias según los casos. El masaje chino o Tui Na tiene también una gran tradición y de él deriva el Shia Tsu japonés. En ciertos lugares del cuerpo, especialmente en la espalda y encina del torso, hay puntos reflejos en que el acupuntor puede colocar la aguja, la moxa o masajear. El automasaje en esas zonas regula y reequilibra las funciones correspondientes, que son doce en total, como los meridianos.

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Acupuntura
En la acupuntura todas las leyes de generación y de control que rigen las relaciones entre los órganos se utilizan para buscar el culpable, el decir, el órgano responsable del origen del desequilibrio. El médico actúa por mediación de los puntos de acupuntura, estimulándolos de forma diferente según si desea tonificar la energía o dispersarla. Además, cada meridiano de acupuntura posee un punto de tonificación y un punto de dispersión específicos, por mediación de los cuales el médico actúa directamente. Los doce meridianos principales son portadores de puntos correspondientes a cada elemento o a cada estación. Existen unos puntos que nos van a ser útiles en el tema de la infección. Así por ejemplo, todos los chacras van a ser básicos dado que su tonificación subirá el Wei Qi defensivo. Su tratamiento se puede hacer con agujas, láser o digitopuntura. Resumimos algunos: 4VG (plexo solar en zona dorsal, correspondiente al tercer chacra). Almacén energético o ming ment. 14 VG (reunión de todos los meridianos yang, correspondiente al quinto chacra). Llamado el palacio del viento sirve para dispersar el viento interno. 16 VG (unión columna cervical-occipital, sexto chacra por detrás). Para dispersar viento. 20 VG (coronilla). Sirve también para dispersar el viento. 10 V (a la altura del 16 VG a ambos lados) 20 VB. También para la misma función. Los puntos maestros son los que abren los vasos reguladores, o canales energéticos, actuando como corticoides gastando el almacén energético. Se usarán sólo cuando no haya más remedio, procurando evitarlos en niños (donde hay otras posibilidades) ni en ancianos (cuyo almacén está ya deteriorado). Entre ellos: 41 VB. Abre el Dae mai o meridiano cinturón. 3 ID. Abre el vaso gobernador. 7P. Abre vaso concepción. 4BP. Abre el genitourinario. Además el 36 E mejora toda patología de estómago y bazo páncreas. Moxarlo todos los días hace que actúe como equilibrador y homeostático impresionante junto con el 4 IG y el 12 VC. 3 C, en el codo está relacionado con la alegría de vivir, es el “punto valium”, y como sabemos, el ánimo vital está estrechamente vinculado al sistema inmunitario. En relación con el tratamiento de la toxemia hay un punto interesante, el 9 VC, situado una medida por encima del ombligo, que regula los líquidos y estimula la eliminación. En acupuntura se distinguen en cada meridiano unos puntos Mu, situados en la parte ventral del cuerpo que sirven para estimular el yin, mientras en la parte dorsal existen los puntos Shu, que estimularían el yang. Todos los puntos Shu están en el meridiano de vejiga, en el canal interno.

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Ante cualquier infección lo primero será estimular el Wei Qi, y después estudiar el meridiano implicado y los puntos del mismo que favorezcan en cada caso el equilibrio de la energía del cuerpo, así como los puntos encrucijada que nos ayudarán a dispersar o a atraer la energía a los meridianos que estén en exceso o defecto, y en conexión entre ellos. Así, por ejemplo, el 5 MC es encrucijada de los tres meridianos yin de la mano (corazón, maestro corazón y pulmón). Su tratamiento equilibrará a los tres, del mismo modo que el 8 TR lo hace con los tres meridianos yang del brazo (IG, ID y TR). En la pierna el 6 B es punto encrucijada de riñón, hígado y bazo páncreas y el 39 VB lo es de vejiga, vesícula biliar y estómago.

Fitoterapia
La fitoterapia china es muy rica, contando con más de 20.000 hierbas medicinales, muchas de las cuales no crecen en nuestro país. Estas plantas no perdieron prestigio aún cuando comenzó a utilizarse la medicina occidental. Existen volúmenes enteros dedicados a las fórmulas de fitoterapia para tratar las más diversas enfermedades, incluso el cáncer. Lógicamente, las plantas están clasificadas según los cinco elementos, y actúa con prioridad sobre uno de los cinco órganos, en relación con el elemento correspondiente. En MTC las plantas se clasifican según varios criterios: naturaleza: caliente, fría, neutra sabor: ácido, amargo, dulce o suave, picante, salado configuración: forma, textura, humedad color propiedades: tonificar, consolidar, dispersar y purgar Así, por ejemplo, las hierbas calientes (como la corteza de canela) tratan los estados de frío con un efecto más intenso que las ligeramente caloríficas (raíz de magnolia). En cuanto a la configuración tiene que ver con la teoría de las signaturas, uno de los principios más antiguos de la curación por hierbas, y por ejemplo, las nueces, por su similitud con el cerebro se consideran un tónico excelente para el sistema nervioso central, igual que la raíz de ginseng, con la forma de un cuerpo humano refuerza el Qi de todo el cuerpo y alarga la vida. El color sugiere la correspondencia terapéutica con los cinco elementos, por ejemplo el amarillo para Tierra y clima adverso humedad. El sabor se relaciona con las cinco fases e implica ciertas acciones: el ácido (madera) tiene una acción astringente y concentra el Qi, mientras el amargo (fuego) tiene una acción eliminadora que desplaza el Qi hacia abajo; el dulce (tierra) tiene un efecto nutritivo y armonizador que ralentiza el Qi; el picante (metal) tiene acción estimulante que acelera y eleva el Qi y el salado (agua), tiene una acción suavizante que disuelve el Qi congelado. Así las hierbas según su sabor se dirigirán predominantemente hacia un órgano. Ejemplo: el jengibre es amarillo, aromático y dulce, lo que corresponde a la tierra (estómago y bazo-páncreas) y también es fuerte y picante, lo que corresponde al metal (pulmón e intestino grueso). Su naturaleza es caliente y su textura jugosa, de modo que calienta y humedece, siendo adecuado para estados respiratorios y digestivos fríos y secos (como la gripe con sed, tos seca, escalofríos y diarrea). El sabor picante del jengibre rallado descongestiona el Qi y disipa el viento y la flema. Cuando se tuesta tiene acción más secante y calorífica eliminado el frío y la humedad de dentro del cuerpo.

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En cuanto a las propiedades, dispersar significa mover, redistribuir el Qi, los fluidos y la sangre por todo el cuerpo aliviando los patrones de estancamiento, así son hierbas que ayudan a la circulación interna (cártamo) o periférica (canela), eliminan acumulaciones de calor (madreselva), de frío (jengibre) o de viento (soler). Relajan, refuerzan y aflojan lo que se percibía como tenso, indolente y apretado. Consolidar significa reunir, concentrar el Qi, los fluidos y la sangre, aliviando los patrones de laxitud y pérdidas, por ejemplo la inhibición de la sudoración excesiva (grano de trigo), de mucosidad (gingko), hemorragias (sepia) o diarrea (nuez moscada). Purgar significa expulsar, eliminar vigorosamente del cuerpo las acumulaciones que se han hecho obstructivas, desechando las sustancias nocivas y atacando los patrones agudos o crónicos de estancamiento. Trabajan a través de los pulmones, nariz, piel, intestino, estómago, útero y vejiga, e incluyen hierbas desintoxicantes, antiinflamatorias y antiflogísticas (escrofularia, escutelaria, forsitia) y también las que estimulan la expulsión de la sangre menstrual (leonorus), la orina (grifota), el sudor (efedra) o las heces (sen). Estas han de usarse con cautela en individuos frágiles o con deficiencias combinadas a menudo con plantas tonificantes que amortiguan sus efectos potencialmente debilitantes. Tonificar significa aumentar, apoyar, restaurar y reforzar. Así se nutre el cuerpo aliviándose los patrones de vacío e insuficiencia. Estas hierbas tienen un efecto potente en la absorción y el metabolismo incrementando la eficacia, adaptabilidad y resistencia general del organismo. Generan sangre, fluidos y Qi. La farmacopea tradicional china cuenta con miles de combinaciones de hierbas medicinales, algunas de las cuales se aconseja tener en el botiquín casero, por ejemplo Yin Chiao Chieeh Tu Pien formada por madreselva, forsitia, gayuba, lophatherum, soja, menta, shizonepeta, regaliz y platycodon. Esta fórmula se utiliza durante las primeras etapas de resfriados y gripes con una rápida desaparición de los síntomas. Nosotros hemos preferido adaptar el enfoque chino a la fitoterapia española, tomando como base la revisión del trabajo de REQUENA, 1996. Se trata de analizar las plantas medicinales occidentales en relación con los cinco movimientos facilitando así su utilización desde la concepción de la enfermedad que acabamos de ver y en particular dirigido al tratamiento de infecciones y síntomas asociados. Aquí también estamos hablando no tanto de los principios activos de la planta cuanto por su pertenencia a un terreno que se acerque a la constitución de la persona lo que nos acerca a un tratamiento más holístico. Se relaciona también cada elemento con las constituciones de Ménétrier y el tratamiento con oligoelementos. Se utilizan abreviaturas para no recargar demasiado el texto:

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ÓRGANOS Y VÍSCERAS R: riñón V: vejiga H: hígado VB: vesícula biliar C: corazón ID: intestino delgado MC: maestro corazón TR: triple recalentador BP: bazo-páncreas E: estómago P: pulmón IG: intestino grueso

ELEMENTOS A: Agua MA: madera F: fuego T: Tierra ME: Metal

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Hierbas en el tratamiento de la infección según la MTC
ELEMENTO MADERA: H, VB (diátesis I: Mn, S)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Secuelas de parasitosis Hepatitis vírica Hepatomegalia por ataque infeccioso

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

Abscesos amebianos Espiroquetosis Cistitis Acné Herpes genital y herpes catamenial

FITOTERAPIA MADERA YANG
Patologías Bronquitis Hepatitis viral, bronquitis Bronquitis Acné, herpes Acné, eccema Agracejo Angélica Artemisa Ciprés Tonifica T Tonifica MA Tonifica T y ME Tonifica MA Tonifica T Tonifica ME Tonifica A Hierba Propiedad/meridiano

FITOTERAPIA MADERA YIN
Patologías

Hierba

Alcachofa Boldo Celidonia Diente de león

Propiedad/ meridiano Dispersa MA Dispersa MA Dispersa MA Dispersa MA Tonifica T y ME

Llantén Bronquitis, rinitis, conjuntivitis Laringitis, tuberculosis Bronquitis, diarrea Cistittis Bronquitis, tos ferina, af. cutáneas Bronquitis, tos ferina, af. cutáneas Romero

Dispersa MA Tonifica ME Tonifica T

Levístico

Paludismo Hepatitis viral Parasitosis, antibioterapia Inf. hepáticas Tos ferina, bronquitis Inf. pulmonares, gripe, tos ferina, bronquitis, fiebre Glomerulonefritis, inf. urinarias, cistitis, dermatosis, acné Tonifica MA Tonifica ME Hepatitis viral Bronquitis, inf. respiratorias

Ortosifon

Dispersa A

Pulsatilla Rábano negro

Dispersa MA Dispersa MA

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ELEMENTO FUEGO MINISTRO: MC, TR (diátesis III: Mn-Co, I)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Bronquitis y laringitis de repetición Linfangitis, adenitis Diarreas crónicas Infecciones urinarias

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

(no aparecen patologías infecciosas)

ELEMENTO FUEGO EMPERADOR: C, ID (diátesis III: Mn-Co, I)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Gastroenteritis viral o colérica Pericarditis viral

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

Aftas, abscesos bucales, flemones Enteritis infecciosas y postantibioterapia Infecciones urinarias hipertérmicas

FITOTERAPIA FUEGO YANG Hierba Propiedad/meridiano Patologías
Escaramujo Tonifica F Tonifica T Tonifica ME Tonifica A y MA Helenio

FITOTERAPIA FUEGO YIN Hierba Propiedad/meridiano Patologías
Anginas, bronquitis Diarrea, bronquitis, paludismo Tuberculosis, parasitosis intest. Estimula la inmunidad

Sauce

Ulmaria

Dispersa F Dispersa A Dispersa F Dispersa T Dispersa A Lavanda

Valeriana

Dispersa MA

Fiebre alta Acné Acné, sarampión Micosis digestiva, diarrea Inf. generales, fiebre, acné, bronquitis Faringitis

Picagallina Quina roja

Tonifica MA Tonifica T Tonifica ME Tonifica A Tonifica A Tonifica T

Acné Parasitosis, tifus, inf. generales Bronquitis, tos ferina, inf. pulmón Cistitis, inf. renales (depresión) Glomerulonefritis, inf. urinarias, colibacilosis, escarlatina Gripe, infecciones, paludismo

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ELEMENTO TIERRA: BP, E (diátesis V, desadaptación: Zn-Ni-Co, Zn-Cu)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Enteritis viral Parasitosis intestinal Mononucleosis infecciosa Afecciones virales

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

Anginas Gingivitis, glositis Faringitis Abscesos, forúnculos

FITOTERAPIA TIERRA YANG Hierba Propiedad/ Patologías meridiano Patologías
Parasitosis Alcaravea Tonifica T

FITOTERAPIA TIERRA YIN Hierba Propiedad/ meridiano

Agrimonia

Dispersa T

Arándano Bardana Tonifica T Tonifica T Tonifica ME

Dispersa ME Dispersa A Dispersa T Caléndula Camedrio

Verrugas, acné, infecciones Gripe, enf. infecciosas, inmunitario Bronquitis crónica

déficit

Enebro

Dispersa ME Dispersa A Canela

Micosis intestinal, anginas, estomatitis, faringitis, aftas, heridas infectadas, acné Bronconeumopatía aguda, anginas, disentería Colibacilosis urinaria, diarrea Forúnculos, estafilococias, inf. diabéticas, abscesos bucales, abscesos dentarios, acné, bronquitis, psoriasis, ántrax Acné sobreinfectado, caries, complicaciones del sarampión Inf. urinarias, cistitis, glomerulonefritis, eccemas Tonifica T Centaurea Tonifica ME Tonifica T Tonifica MA

Limón

Dispersa T

Dispersa MA Dispersa ME Dispersa A

Gripe, parasitosis, micosis digestiva, fatiga tras enf. infecciosas Gripe (depresión) Insuficiencia del sistema inmunitario, parasitosis, eccemas Insuficiencia inmunitaria, hepatoesplenomegalia por infección

Tilo

Dispersa T Dispersa F

Leucocitopenia, insuficiencia inmunológica, diarrea infecciosa, tifus, paludismo, estomatitis Acné, infecciones, hepatitis viral, fiebre Bronquitis, inf. respiratorias, tuberculosis Debilidad ante infecciones, insuf. suprarrenal, frialdad excesiva, tuberculosis ósea Fiebre Genciana

Tonifica T Tonifica ME

Paludismo, anemia, diarrea crónica Enf. crónica pulmonar, diarrea crónica

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FITOTERAPIA TIERRA YANG
Hierba de San Roberto Tonifica T Tonifica A Manzanilla Tonifica T Tonifica T Tonifica ME Salvia Tonifica T Roble albar

FITOTERAPIA TIERRA YIN

Verbena

Dispersa T

Fiebre, paludismo

Tonifica ME Tonifica A

Estomatitis, flisitis, aftas, gastroenteritis, diarrea Anergia, glomerulonefritis, anginas, bronquitis Enteritis, parasitosis, fiebre por ataque de frío, leucocitopenia Diarreas, eccema, psoriasis, paludismo Bronquitis crónica, anginas, diarreas, psoriasis Insuficiencia inmunológica, enf. autoinmunes, fiebres intermitentes, bronquitis Bronquitis aguda y crónica Infecciones urinarias

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ELEMENTO METAL: P, IG , piel (diátesis II, hiposténico: Mn-Cu)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Catarro nasal Gripe Bronconeumopatías virales, parasitarias Sarcoidosis Pleuresías virales Laringitis, traqueitis, sinusitis, rinitis crónica Infecciones intestinales Acné, psoriasis, eccema (depresión)

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

Bronconeumonías bacterianas y micóticas Pleuresías bacterianas Bronquitis crónica Síndromes disentéricos Cistitis por colibacilos Abscesos cutáneos Sinusitis, otitis, anginas

FITOTERAPIA METAL YANG Hierba Propiedad/ Patologías meridiano
Ajedrea Tonifica ME

FITOTERAPIA METAL YIN Hierba Propiedad/ meridiano

Patologías

Amapola

Dispersa ME

Tos, bronquitis, gripe de primavera, fiebres eruptivas Jengibre Tonifica A Tonifica ME Tonifica T Tonifica A Malva Tonifica ME Tonifica T

Borraja

Dispersa ME

Inf. respiratorias, bronquitis, colitis crónica, diarrea Anergia Inf. respiratorias, bronquitis, gripe, resfriado, congestión pulmonar, fiebre Leucocitopenia, déficit inmunitario Inf. urinarias, glomerulonefritis Bronconeumonía, bronquitis crónica Vaginitis, diarrea, dermatosis

Eucalipto

Dispersa A Dispersa F Dispersa ME

Dispersa F Dispersa T Dispersa A Menta

Malvavisco

Dispersa ME

Bronconeumonía, abscesos pulmonares, erupción cutánea, enf. eruptiva (sarampión, rubeola, escarlatina) Infecciones urinarias, dermatosis Fiebres eruptivas Infección pulmonar, bronconeumopatías, complicaciones sarampión Escarlatina Gripe, paludismo Inf. urinarias y renales, colibacilosis, difteria, tétanos Bronconeumopatía aguda, faringitis, laringitis, disentería aguda, abscesos, forúnculos, gingivitis, acné

Tonifica ME Tonifica T y MA

Inf. respiratorias, fatiga, (depresión) Depresión, fatiga, astenia

bronquitis

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FITOTERAPIA METAL YANG
Nogal Tonifica ME

FITOTERAPIA METAL YIN

Marrubio

Dispersa ME

Infecciones respiratorias, bronconeumopatías, laringitis, traqueitis, fiebre Ortiga Tonifica A Tonifica A Tonifica ME

Pulmonaria

Dispersa ME

Bronconeumopatía aguda, bronquitis

Romaza

Dispersa MA Tonifica ME

Tomillo

Tonifica T Tonifica ME

Tonifica A Tonifica T Tusilago Tonifica ME

Tuberculosis, diarreas crónicas, rectocolitis, acné, llagas, heridas Diarreas graves Fatiga, tuberculosis, dermatosis, diarreas, enteritis crónica, eccema Nefritis crónica, diarrea crónica, bronquitis Acné, dermatosis, psoriasis Traqueitis, laringitis, bronquitis, tuberculosis Traqueitis, laringitis, bronquitis Resfriado, bronquitis, gripe, neuropatía, bronquitis crónica, micosis respiratoria, déficit inmunitario Infecciones urinarias, forúnculos, déficit suprarrenal Diarrea, tifus, parasitosis, leucopenia, déficit inmunitario Tos, bronquitis, laringitis, traqueitis, adenitis, anergia post-infecciosa

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ELEMENTO AGUA: R, V (diátesis IV, anérgica: Cu-Au-Ag)
PATOLOGÍAS YIN (vacío, frío)
Otitis supuradas Anginas Rinofaringitis, bronquitis de repetición Infecciones frecuentes y recidivantes Infecciones urinarias frecuentes y recidivantes Tuberculosis ósea Ataque de la médula y de la inmunidad profunda Diarreas graves Deficiencia inmunitaria Depresión

PATOLOGÍAS YANG (plenitud, calor)

Anginas blancas y anginas rojas Septicemia Infecciones renales Abscesos cutáneos, flemones Síndrome meníngeo Infecciones vesicales, cistitis

FITOTERAPIA AGUA YANG Hierba Propiedad/ meridiano Patologías
Infecciones de las vías urinarias Albahaca Tonifica A Tonifica T Tonifica ME Dispersa y regula A

FITOTERAPIA AGUA YIN Hierba Propiedad/ meridiano

Patologías
Astenia Inf. intestinales Tos ferina, inf. intestinal

Abedul

Bolsa de pastor Infecciones venéreas

Dispersa A Dispersa F (TR y MC) Dispersa T Dispersa A Brezo

Gatuña Infecciones urinarias, cistitis

Dispersa A

Clavo

Tonifica A Tonifica ME

Parietaria

Dispersa A

Cola caballo

de

Tonifica A Tonifica T Tonifica ME

Tonifica ME

Pielonefritis, cistitis, glomerulonefritis, inf. cutáneas, antiestreptocócica Tuberculosis, anemia

Nefritis crónicas, colibacilosis, inf. urinarias, pielonefritis, cistitis, prostatitis, acné Fatiga intensa, anergia, depresión, diarrea crónica, inf. urinarias Inf. pulmonares, tuberculosis, parasitosis, diarreas crónicas Glomerulonefritis, cistitis, colibacilosis Insuficiencia inmunitaria Insuficiencia inmunitaria, bronquitis, sarcoidosis

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FITOTERAPIA AGUA YANG
Pielonefritis, forúnculos, respiratorias, diarrea Milenrama Tonifica A Tonifica A Tonifica ME Gayuba Regulariza A Pino cistitis, uretritis, tuberculosis, inf. acné, bronquitis, Hisopo Tonifica A Tonifica ME

FITOTERAPIA AGUA YIN
Depresión Inf. respiratorias, bronquitis crónica, tuberculosis, eccema, enf. autoinmunes

Saúco

Dispersa A

Vara de oro Tonifica A

Vellosilla

Dispersa MA Tonifica A Tonifica T

Glomérulonefritis, fiebres intermitentes, enf. autoinmunes, acné Cistitis, pielonefritis, protatitis, déficit suprarrenal Inf. respiratorias, rinofaringitis, laringitis, traqueitis, bronquitis Cistitis aguda, prostatitis, uretritis, pielonefritis aguda, glomérulonefritis, diarrea aguda infecciosa Inf. urinarias, glomérulonefritis, diarreas crónicas, acné necrótico, forúnculos, bronquitis Acné, eccema, herpes Astenia Fiebre de Malta (brucelosis), diarreas, parasitosis

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Estilo de vida
El desarrollo de la vida cotidiana requiere que equilibremos el proceso interior de nutrir el ser (yin) con el estar implicados en el trabajo exterior del mundo (yang). Nuestro trabajo en el exterior nos fuerza a producir, mientras, al acostarnos cada noche, abandonamos –si podemos- las preocupaciones para descansar, relajarnos y acumular reservas de Qi para los días siguientes. Si nos dejamos llevar por el estilo de vida actual occidental, marcado por las prisas, la excesiva actividad, la falta de momentos de tranquilidad, esto produce un exceso de yang, lo que conduce al agotamiento del yin. El cuerpo no aguanta por mucho tiempo ese ritmo y acaba sufriendo problemas musculares, articulares, de huesos, corazón y riñones que pueden llegar a ser serios. Agotamos la energía vital, el Qi, y con ellos disminuye nuestra resistencia a los factores patógenos. Al contrario, si nos mantenemos pasivos, con falta de ejercicio, excesivamente concentrados en nutrir y proteger el delicado interior del cuerpo, podría significar un exceso de yin y de acumulación. Así el yang no tiene vida, los músculos se atrofian y el sistema cardiovascular se debilita. La clave es lograr el equilibrio, lo que significa, en palabras de BEINFIELD y KORNGOLD (1999) ser flexibles, diversos, moderados y armónicos con nuestros propios ritmos y necesidades. La medicina china utiliza para ello la acupuntura, las hierbas, la dieta, el ejercicio físico (Qi gong), el masaje, la disciplina mental y la modificación de hábitos del estilo de vida.

Bibliografía
BEINFIELD, H. & E. KORNGOLD. Entre el Cielo y la Tierra. Los cinco elementos en la medicina china. LOS LIBROS DE LA LIEBRE DE MARZO. 1999. GIMÉNEZ SERRANO, S. & R. MARTÍN GONZÁLEZ (coord.). Guía práctica de las medicinas alternativas. CÍRCULO DE LECTORES. 2000. GONZÁLEZ, Roberto. Medicina tradicional china. El primer canon del Emperador Amarillo. GRIJALBO. 1996. NORMAN SHEALY, C. (asesor) Guía familiar de medicina alternativa. Ed. TIKAL. 2001. REQUENA, Yves. Fichas prácticas de fitoterapia occidental en medicina tradicional china. E. CEDENA. Argentina. 1996. RÉQUÉNA, Y. & M. BORREL. Medicina china. Guía para tu bienestar. ROBIN BOOK. 2001.

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19. AYURVEDA E INFECCIÓN
Panorama General
La palabra palabra "Ayurveda" proviene de dos palabras en sánscrito que significan "el conocimiento de la vida." Ayurveda, el sistema antiguo de curación de la India, es una de las grandes tradiciones de sanación del mundo. Como la medicina tradicional China, con la que tiene muchas conexiones históricas, Ayurveda es un sistema médico holístico basado en un panorama filosófico y espiritual extenso de la vida. Los tratamientos ayurvédicos son sumamente individualizados e incorporados a un amplio rango de métodos, incluyendo los cambios en la alimentación, terapia herbal, ejercicio, masaje, meditación y muchos procedimientos especiales como la limpieza de los pasajes nasales. Aunque la base científica de Ayurveda todavía no es fuerte, algunos de sus métodos se han sometido a una evaluación científica significativa, y el interés mundial continúa aumentando.

La Historia de Ayurveda
Las raíces de Ayurveda residen en la antigua escuela Sankhya de la filosofía India, desarrollada muchos cientos de años atrás. El primer Ayurveda clásico mayor, el Caraka Samhita, fue escrito entre el siglo segundo y el cuarto a.C., pero se cree que está basado en una tradición oral mucho más antigua. Este texto presenta todos los principios fundamentales de Ayurveda pero concentra más su atención en la digestión (descrita como fuego interno o agni). Otro clásico anterior, el Susruta Samhita, se concentra en las técnicas quirúrgicas. El Astanga Hridayam, escrito cerca del año 500 D.C., muestra la mayoría de los principios detallados de Ayurveda, incluyendo el dosha y subdosha El pensamiento ayurvédico ejerció una fuerte influencia durante la formación de la medicina tradicional china, que a su vez influyó para el desarrollo posterior de Ayurveda. La técnica Ayurvédica de tomar el pulso puede haber derivado de la teoría médica china. Inclusive, traducciones de textos ayurvédicos tuvieron influencia en la medicina islámica y europea. En la India moderna, Ayurveda es una de las tres formas de medicina ampliamente disponibles, junto con la homeopatía y la medicina convencional. También se ha vuelto inmensamente popular en occidente, debido en gran parte al trabajo de Deepak Chopra, Vasant Lad y Maharishi Mahesh Yogi (el fundador de la meditación trascendental o TM).

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Los Principios de Ayurveda
En la teoría Ayurvédica, se dice que el cuerpo contiene tres fuerzas principales (tridosha) que funcionan en tándem; vata, pitta y kapha. Son tres tipos de energía: vata, la energía del movimiento pitta, la energía de la digestión y del metabolismo, y
kapha, la energía de la lubricación y masa corporal. Unos doshas equilibrados son la mejor defensa ante cualquier enfermedad. Estas dosha, a su vez, están formadas de combinaciones de cinco elementos que controlan el universo; espacio, aire, fuego, agua y tierra. El dosha vata incluye el espacio y el aire; controla el movimiento. Pitta está hecho de fuego y agua; controla la digestión y el metabolismo. Kapha está compuesto de tierra y agua; forma las estructuras del cuerpo. Se puede decir que cada persona está dominada por uno o dos de estos dosha, y por lo tanto puede ser llamada una vata, pitta, kapha, vata-pitta, vata-kapha o tipo pitta-kapha. Existen muchos otros aspectos del cuerpo que también son considerados en Ayurveda. Estos incluyen 20 atributos, 5 subdoshas, 7 tejidos, 4 estados de agni y 14 sistemas corporales.

Salud y enfermedad
El ayurveda concibe la salud y la enfermedad en términos integrales, tomando en consideración la relación entre el espíritu individual y el cósmico, entre la energía y la materia. Cada ser humano tiene cuatro sentidos espirituales y biológicos: religioso, financiero, procreativo e instinto por la libertad. La salud es la base para desarrollarlos. Esta medicina ayuda a una persona sana a conservar la salud y al enfermo a obtenerla. Su práctica se encamina a promover la felicidad, la salud y un desarrollo creativo. A través de su estudio se puede adquirir los conocimientos prácticos de la autocuración, del equilibrio que impide el deterioro físico y las enfermedades. Esta capacidad para la autocuración es uno de los puntales del ayurveda y del resto de las medicinas, incluso de la nuestra, ya que Hipócrates, considerado padre de la medicina occidental, llamaba vix medicatrix naturae a la capacidad de los seres vivos de sanar, lo que en biología hoy llamamos homeostasis (conjunto de mecanismos de los que dispone el cuerpo para autorregularse y recuperar el equilibrio). La salud es orden, y la enfermedad desorden. En el cuerpo humano se produce una interacción continua entre ambos factores, de modo que hemos de aprender a estar atentos a la presencia del desorden en nuestro cuerpo para establecer el orden de nuevo tomando las medidas necesarias y recobrar así la salud. Es importante entender la enfermedad como un proceso para poder cambiar el ambiente interno y equilibrarlo con el externo. Este concepto de la enfermedad ha sido recogido recientemente por distintos autores, como DEIHLEFSEN & DAHLKE (2001),

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donde podemos leer “Enfermedades significa, pues, la pérdida de la armonía o, también, el trastorno de un orden hasta ahora equilibrado (después veremos que, en realidad, contemplada desde otro punto de vista, la enfermedad es la instauración de un equilibrio)... El cuerpo es vehículo de la manifestación o realización de todos los procesos y cambios que se producen en la conciencia... si una persona sufre un desequilibrio en su conciencia, ello se manifestará en su cuerpo en forma de síntoma”. Para ayurveda un estado de salud existe cuando se encuentran equilibrados: El fuego digestivo (agni) Los humores corpóreos (vata, pitta, kapha) Los productos de desecho (orina, sudor, heces) Los sentidos Cuerpo, mente y conciencia trabajan armoniosamente. Cuando uno de ellos se desequilibra comienza la enfermedad. La resistencia a la misma o inmunidad también depende del equilibrio de los elementos y funciones anteriores, de modo que una persona sana no podrá ser afectada por infecciones. Agni es el fuego que gobierna el metabolismo. Se puede considerar como una parte del sistema pitta del organismo que funciona como agente catalítico en la digestión y el metabolismo. Cuando agni no funciona bien el metabolismo se ve afectado, la resistencia y la inmunidad del cuerpo se deterioran. Los restos de los alimentos no se digieren ni se absorben sino que se acumulan en el intestino grueso convirtiéndose en una sustancia de desecho llamada ama, cargada de toxinas que podrán ser reabsorbidas volviendo a la circulación general para ir a almacenarse en los lugares más débiles del cuerpo generando una enfermedad. Las toxinas también se crean por causas emocionales. Por ejemplo, la ira reprimida puede alterar la flora de la vesícula biliar, el ducto biliar y el intestino delgado, además incrementa pitta, por lo que se produce inflamación de la mucosa gástrica e intestinal. De la misma forma el miedo y la ansiedad alteran el intestino grueso. Las emociones reprimidas pueden llegar a causar alergias por alterar la respuesta inmunológica. Una enfermedad se concibe así como un ser vivo, una creación de nuestros desechos mentales y físicos que cobra vida por la combinación en nuestro cuerpo de factores como el deseo (considerada la primera de las enfermedades puesto que interrumpe la satisfacción y aparta a la mente del equilibrio), la influencia estacional, la perversidad mental y una serie de errores dietéticos y de otros tipos. Cada enfermedad tiene su propia personalidad, vive una existencia temporal, parasitaria alimentándose de los desechos físicos y mentales de su huésped y, después, muere, a veces arrastrando a éste. Los médicos ayurvédicos hablan de “crimen contra la sabiduría” refiriéndose a la actitud mental que permite que un ser actúe de forma contraria a su propio interés, como una violación del buen sentido, algo que en nuestros tiempos es habitual. Estos fallos se deben a un deseo egoísta de un microcosmos (un ser humano) que pretende vivir su vida sin hacer caso alguno del ritmo del universo ni de la sabiduría trascendente que surge de él, reorganizando el macrocosmos a su medida, o, al menos, intentándolo. Al final, es un gasto de energía de forma inapropiada que, cuando queda atrapada en un “molde” (bacteria, virus, pauta metabólica, aberración mental, drogodependencia) conduce, sin remedio, a la enfermedad.

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Tipos de enfermedades
Según su origen el ayurveda reconoce tres tipos: psicológico, espiritual o físico. Otra clasificación diferencia otros tres tipos: endógenas, las exógenas y las mentales. En las exógenas que incluyen infecciones, epidemias, trastornos relativos a la profesión, enfermedades yatrogénicas (producidas tras un tratamiento médico), accidentes, posiciones planetarias y posesión de espíritus, lo primero que aparece son los síntomas, seguidos por el desequilibrio de los doshas. Mientras en las endógenas es al contrario. Las enfermedades mentales pueden generarse a partir de un desequilibrio de los doshas mentales (rajas y tamas) o de vata, pitta o kapha, o pueden deberse a emociones intensas o al abuso de sustancias embriagantes. Pueden afectar a la mente, al cuerpo o a ambos a la vez. Hay quien dice que sólo existe un tipo de enfermedad causada por los crímenes contra la sabiduría, que podríamos llamar “falta de sentido común”, de modo que incluso los accidentes, aparentemente fuera de nuestro control, se deberían a una prolongada acumulación de estrés, que periódicamente se libera en la conciencia y hace que uno se ponga, a sabiendas o no, en el camino del propio daño. Sobre esta idea merece la pena reflexionar. Por otra parte, la constitución individual va a determinar una cierta propensión a determinadas enfermedades. Por ejemplo una persona kapha tiende a sufrir ataques de anginas, sinusitis, bronquitis y congestión pulmonar, mientras los pitta son susceptibles de desórdenes de vesícula e hígado, hiperacidez, úlceras pépticas, gastritis y enfermedades inflamatorias, y los vata son propensos a los gases, dolor de espalda, artritis, ciática, parálisis y neuralgias. El desequilibrio que causa la enfermedad puede originarse en la conciencia y luego manifestarse en la mente. Así el origen puede ser un sentimiento de furia, miedo o dependencia que generarán enfermedades pitta, vata o kapha, respectivamente. Estos desarreglos de las doshas afectarán al agni (sistema inmunológico) quedando el cuerpo expuesto a la enfermedad. En otras ocasiones el desequilibrio es físico y, originado en el cuerpo, se manifiesta después en la mente y la conciencia. Así, los alimentos, los hábitos y el ambiente, que sean contrarios a los tejidos del cuerpo crearán un desorden que se manifestará después a otros niveles. Así, un pitta en exceso, causará furia, odio y celos. Nuestro mundo altamente tecnificado nos proporciona innumerables factores externos causantes de enfermedad: dietas desequilibradas, múltiples contaminantes (químicos, radiológicos, ruido, eléctricos, magnéticos, luz artificial), la hiperactividad, los efectos secundarios de los tratamientos médicos, los viajes a altas velocidades, la dependencia excesiva de máquinas que destruyen a la humanidad, la arquitectura y la decoración carentes de armonía y el peso de todos los pensamientos negativos que millones de seres humanos emiten en todas direcciones. Todos ellos no hacen sino mermar nuestra energía y el resultado habitual es el agravamiento de los doshas. Hoy día la mayoría de las personas, al menos en Occidente, sufren un incremento de los doshas ya que ingieren muchas más cosas (alimentos, información) de las que pueden digerir. El hecho de que aceptemos bien lo que entra del exterior depende de la fortaleza de nuestro sistema inmunológico que a su vez depende de la integridad de la identidad.

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SVOBODA (1995) comenta que “una dieta saludable es el principal factor que fomenta el sano crecimiento del hombre; y el principal factor que causa la enfermedad es la complacencia en una dieta malsana”.

La infección en Ayurveda
En la patología ayurvédica no se concede especial importancia a los microbios ya que considera que el contacto con los mismos sólo enferma a la persona cuyas condiciones internas son las adecuadas para la colonización (su resistencia está deprimida). Una bacteria, un virus, un pensamiento egoísta, una emoción patológica, en la estación adecuada, en un cuerpo propenso con abundante ama, siempre lleva a la enfermedad. El término estación se refiere aquí a todos los ciclos temporales que afectan a los seres humanos (diario, anual, relacionado con la edad, digestivo, etc.). Las enfermedades suelen desarrollarse especialmente en las confluencias de las estaciones, esos periodos de transición en los que el medio se encuentra en un estado de conmoción, lo que sería aplicable, en las zonas templadas al comienzo de la primavera, pero también a la etapa de la adolescencia, cuando no son niños ni adultos, momento en que se favorecen todo tipo de desequilibrios, lo mismo que en la menopausia femenina. En un momento en que la medicina moderna parece poder acabar con las enfermedades agudas más comunes, los humanos nos hemos vuelto descuidados en nuestros hábitos y acumulamos en nuestros tejidos enormes cantidades de toxinas (ama) haciendo que cualquier enfermedad se haga crónica casi desde sus comienzos. Las enfermedades degenerativas crónicas que nos afectan a tantos de los que vivimos en sociedades avanzadas eran menos comunes en el pasado, al menos en la India, origen del Ayurveda, donde la gente pensaba que era importante hacer depuraciones físicas regularmente. Son enfermedades de “la abundancia”, como la obesidad, la gota o la diabetes, producidas por la sobrealimentación o la dieta errónea. Estas enfermedades nos invaden profundamente y nos atacan en las raíces mismas de nuestra inmunidad y de nuestra identidad. Si continuamente cortamos las operaciones de nuestro sistema inmunológico (por ejemplo por la administración rutinaria de antibióticos para tratar problemas menores) el organismo empezará a confundir lo propio y lo ajeno, se debilitará y quedará expuesto a la enfermedad.

La Práctica de Ayurveda
La práctica de Ayurveda es intrínsecamente holística y preventiva. La perfección en la salud en el sistema Ayurvédico no sólo implica el bienestar físico, sino también el emocional, mental y espiritual. El tratamiento pretende promover y mantener el equilibrio con el fin de prevenir, o cuando sea necesario, curar la enfermedad. Hoy en día es reconocida mundialmente por la OMS, por la Organización Europea de Medicinas Complementarias (EHPA), por el Centro de Medicinas Alternativas y Complementarias de Estados Unidos (NCCAM) y por todos los gobiernos del mundo como la primera medicina alternativa del mundo por su valor terapéutico y por ser promotora de la salud interna y la belleza externa de todo ser humano. Ayurveda es eficaz para cualquier tipo de enfermedad, desde un simple resfriado hasta enfermedades que parecen no tener cura como la psoriasis, vitíligo, artritis,

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hipertensión, hernia de hiato, colesterol, diabetes, asma, depresión, epilepsia, síndrome de fatiga crónica, etc. Antes de iniciar cualquier tratamiento, el médico averigua si el cuerpo está o no lleno de toxinas y si lo está, recomienda uno o dos días de ayuno para eliminarlas. El ayuno se considera como la primera y más importante de todas las medicinas, ya sea estricto sólo con agua, o bien a base de zumos y sopas, o con arroz y judías mungo, o ingiriendo alimentos diferentes en función de la enfermedad. De todas formas, si uno se excede, puede provocar la degeneración de los tejidos y perturbar la cohesión mente-cuerpo, favoreciendo la producción de nuevas enfermedades más poderosas. Una vez pasada la fase aguda, el paciente debe seguir un régimen en el que la dieta juega un papel importante. Se cree que los alimentos específicamente fortalecen o debilitan varios doshas, por lo tanto, a las personas se les receta una dieta de acuerdo a su constitución. Este método es diferente de las propuestas utilizadas en los sistemas de medicina convencional o la medicina natural que surgieron en occidente (como la naturopatía). Nosotros tendemos a ver ciertos alimentos como sanos y a otros como no sanos; en Ayurveda, lo que es bueno para una persona es malo para la otra y viceversa. Por ejemplo a una persona que tienda a tener un exceso de vata podría indicársele que evite comer vegetales crudos pero que consuma nueces y semillas en abundancia; a alguien con un exceso de kapha se le daría la recomendación opuesta. Para hacer las cosas más complejas, las recomendaciones dietéticas pueden cambiar de estación a estación, y frecuentemente incluyen varios detalles acerca de las formas más óptimas para preparar y consumir alimentos. La dieta ayurvédica recomienda: que en cada comida se saboreen los seis sabores: dulce, salado, amargo, picante, ácido y astringente par que todos los alimentos aporten sus beneficios al cuerpo, siempre teniendo en cuenta una adecuada combinación fácil de digerir y que aporte energía de buena calidad que no se ingieran en una misma comida carne, pescado, fruta y lácteos, ya que cada proteína debe ser digerida por separado para su mejor digestión y metabolismo que se coma sólo cuando se tenga hambre La infancia está regida por Kapha, el cuerpo se desarrolla y la materia ha de formarse. Debe comenzar por la leche materna y después comer de todo para crecer con normalidad. La madurez se rige por pitta, la persona tiene ambiciones e ideales y pone todo su esfuerzo en alcanzarlos, su cuerpo y su mente no paran por lo que debe comer de todo sin abusar del picante y del alcohol porque exaltan demasiado a pitta. En la tercera edad, vata dirige todos los movimientos celulares, erosionando los puntos débiles. Hay que tomar aquellos alimentos que no perjudiquen los tejidos corporales que nuestros hábitos anteriores hayan dañado. Las hierbas (tanto las culinarias como las medicinales) son otro pilar del tratamiento Ayurvédico. Por ejemplo, las personas con una constitución vata se cree que se benefician de cúrcuma , comino, cilantro, jengibre , ajo y fenogreco . Pero otra vez,

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algunas de estas hierbas podrían no ser saludables para una persona con una constitución diferente. En la bibliografía consultada encontramos no obstante que existen una serie de plantas que equilibran los tres doshas y, por tanto, ayudan a recuperar la salud. Son: Árbol de té, azafrán, cardamomo, cilantro, cúrcuma, gota-kola, hinojo, manzanilla dulce, menta, menta romana, rosa, salvia. Algunos autores recomiendan flores para los vata, esencias para los pitta y raíces para los kapha. Además de las especias para cocinar, Ayurveda también utiliza hierbas puramente medicinales, que incluyen andrographis , ashawaganda , bacopa, Boswelia , Coleus forskohlii , diente de león , gotu kola , gymnema , gugulón , neem , phyllanthus y tylophora. Los minerales como la plata, el mercurio y el plomo también pueden utilizarse. La terapia Ayurvédica tiene también un componente del ejercicio conocido como hatha yoga . En general, se cree que la práctica del yoga fomenta la buena salud; además, se cree que ciertas posiciones ofrecen ayuda en padecimientos médicos específicos. Otra terapia es la sudación. El sudor hace más fluidos los doshas. Se hace aplicando calor externo o bien reteniendo el calor corporal mediante técnicas que van desde el ejercicio intenso al enojo, pasando por arroparse mucho, usar calefacción, tomar baños de vapor medicinales, ponerse bolsas de agua caliente, baños de sol, etc. Hay plantas como el ricino, la cebada, el sésamo, las judías negras, la yuyuba y el ben, que estimulan y facilitan el sudor. Se evitará en embarazos, estados de enojo intenso, hemorragias, dierrea, ictericia, anemia e intoxicaciones alimentarias recientes, así como en personas propensas a desmayos mareos, náuseas o fiebre. Como la medicina china con sus agujas de acupuntura, Ayurveda tiene métodos característicos adicionales. Un grupo de sus terapias se le llama colectivamente pancha karma, conjunto de técnicas que ya usaban los egipcios, y que aquí se recomienda sólo cuando el paciente es fuerte en relación con la enfermedad. Tiene tres etapas: La etapa preparatoria: Se prepara el lugar donde se va a realizar Se unge con aceite al paciente y se le calienta Se le pone en situación de depurar, por ejemplo mediante determinados alimentos Vómitos terapéuticos o émesis, provocados con plantas como la raíz del cálamo y la de regaliz, semillas de mostaza o la sal común. Purga, con pasas de uva, leche, aceite de ricino Enemas, para algunos médicos es el 50 % del tratamiento, para otros, el más importante. Se usan hierbas, vino medicinal, incluso sangre Insuflación nasal, importante en las enfermedades de la cabeza Sangría, siempre que se haga correctamente y aplicada a abscesos y otras infecciones, congestión hepática o del bazo, venas varicosas, algunos tumores, ciática, edema, etc.

La purificación principal:

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El cuidado posterior al tratamiento. Una vez eliminada del cuerpo de la enfermedad se impone un periodo de convalecencia durante el cual se mantienen las restricciones dietéticas y de otro tipo, y en la que hay que evitar toda forma de exceso. Debe durar tanto como el propio tratamiento. Este método de purificación puede implicar también masaje y shirodhara (poner bastante aceite caliente sobre el punto del "tercer ojo" en el centro de la frente). De manera adicional, el beber la orina se recomienda en ciertas situaciones.

Terapias herbales en Ayurveda
Es indudablemente cierto que todas las personas son diferentes, y que la forma ideal de medicina debe tomar en cuenta estas diferencias. La atención de Ayurveda a este aspecto es una de sus puntos fuertes. Sin embargo, el mero hecho de que la medicina debe tratar a las personas de forma individual no implica que las técnicas del tratamiento individualizado Ayurvédico estén basadas verdaderamente en la realidad. Estas podrían ser más un pensamiento deseado que un entendimiento de la verdad. Es muy difícil validar científicamente el sistema entero de salud. En la medicina, sólo los ensayos doble ciego controlados por placebo producen resultados científicamente confiables. Sin embargo, realmente no existe la manera de ajustar la medicina Ayurvédica en tal formato. De esta manera, no es posible elaborar una base científica respecto a la efectividad de Ayurveda como un todo. Nosotros tenemos alguna evidencia para un subgrupo de Ayurveda; sus terapias herbales. Muchas hierbas Ayurvédicas que se toman solas se han sometido a varios niveles de estudio, demostrando algunas de ellas bastante eficacia en determinados tipos de infecciones o procesos asociados.

Hepatitis: Picrorhiza kurroa
En un estudio doble ciego de 33 personas con hepatitis viral aguda, el uso de Picrorhiza kurroa en dosis de 375 mg, 3 veces al día aceleró de manera significativa el tiempo de recuperación en comparación con el placebo.

Hepatitis Aguda: Kamalahar Kamalahar es una combinación fija que contiene los siguientes:
• • • • • •

Tecoma undulata Phyllanthus urinaria Embelia ribes Taraxacum officinale Nyctanthes arbortistis Terminalia arjuna

En un estudio doble ciego controlado por placebo, 52 personas con hepatitis aguda fueron asignados al azar para recibir placebo o esta terapia de combinación herbal en dosis de 500 mg, 3 veces al día durante 15 días. Los resultados indican que la

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combinación herbal mejoró la función hepática hasta un punto significativamente más extenso que el placebo.

Alergias e Inmunidad: Septilin
Septilin es una combinación fija que contiene lo siguiente:
• • • • • •

Commiphora mukul Tinospora cordifolia Rubia cordifolia Emblica officinalis Moringa pterygosperma Glycyrrhiza glabra

Esta terapia de combinación ha demostrado ser prometedora para el tratamiento de la rinitis alérgica. En un estudio doble ciego, 190 personas recibieron una combinación herbal o un antihistamínico estándar (clorfeniramina). Los resultados después de 7 días indicaron que los dos tratamientos fueron igualmente efectivos. Otro estudio encontró evidencia general de un efecto parecido al antihistamínico. En este estudio doble ciego controlado por placebo de 32 personas saludables, el uso de Septilin durante 4 semanas redujo de manera significativa la reacción alérgica causada por una inyección de histamina bajo la piel. El Septilin también ha sido probado como un tratamiento para mejorar la inmunidad. En un estudio doble ciego controlado por placebo de 40 niños con infecciones persistentes de bajo grado (como irritación de garganta crónica o infección de los senos nasales), el uso de Septilin durante un mes condujo a una mejoría significativa en comparación con el placebo.

Acné: Combinación fija tópica y oral
Esta combinación fija tópica y oral contiene lo siguiente:
• • • • • • •

Aloe barbadensis Azardirachta indica Curcuma longa Hemidesmus indicus Terminalia chebula Terminalia arjuna Withania somnífera

En un estudio doble ciego de 4 semanas de duración, 53 personas con acné recibieron una de cuatro terapias; hierba real en tabletas orales y como crema tópica; hierba real en tabletas orales y como gel tópico; hierba real en tabletas orales con gel de placebo; o una tableta de placebo con un tratamiento tópico de placebo. Los resultados parecen indicar que mientras la hierba oral por sí sola no es útil, la hierba oral más la hierba tópica pueden mejorar los síntomas del acné.

Mejorar la Inmunidad: DefensePlus™ DefensePlus™ es una combinación fija que contiene lo siguiente:

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Tinospora cordifolia Withania somnífera Ocimum sanctum Emblica officinalis

Pruebas de laboratorio y en animales sugieren que la combinación de este producto puede reforzar la respuesta inmunológica. También se han observado resultados prometedores en dos pruebas con humanos que no se han publicado. Una fue un estudio doble ciego controlado por placebo en niños de 5 a 18 años de edad que experimentaban brotes recurrentes de amigdalitis. Los resultados demostraron que los participantes que tomaban la combinación herbal fueron menos propensos a requerir un tratamiento quirúrgico para la enfermedad (amigdalectomía). El otro estudio doble ciego controlado por placebo encontró que el uso de esta combinación herbal junto con una terapia estándar mejoró la recuperación de enfermedades de los ojos que requieren antibióticos.

La orinoterapia
La orinoterapia está asociada con el ayurveda. En la India se ha encontrado un documento de cinco mil años de antigüedad que describe la práctica de la orinoterapia. El documento contiene referencias a numerosas hierbas y medicinas que sigue usando el ayurveda actual. Dicho documento se compone de 107 versos – slokas-, se titula Shivambu Kalpa Vidhi (El método de beber orina para rejuvenecer) y forma parte de otro documento más amplio llamado Damar Tanta. Shivambu significa literalmente el agua de Shiva, la divinidad más elevada del panteón hindú. El nombre Shiva significa auspicioso. En Japón más de trece millones de personas beben su orina, pero en el mundo occidental también es una práctica extendida, Alemania cuenta con más de siete millones de personas que siguen la orinoterapia. En estos años la orinoterapia se ha extendido y profundizado mucho en el mundo en el campo de la divulgación e investigación. Países como México, Cuba y Brasil tienen infinidad de seguidores y se ha convertido en un boom. ¿Por qué la orinoterapia atrae a tanta gente y dónde está su secreto? En el año 1996, se celebraron dos congresos internacionales: uno en Goa –India- en febrero y otro centroamericano en Managua –Nicaragua-, en octubre de ese mismo año. En 1999 se llevó a cabo el II Congreso Mundial de Orinoterapia en Alemania. El secreto de la rápida divulgación de la orinoterapia se encuentra en su efectividad, sin ningún riesgo para todos los casos y en su sencillez, sin trámite ni material especial alguno. La orinoterapia como medicina moderna e histórica es ahora foco de atención pública en el mundo. Tal vez habrá alguna persona a la que le produzca asco sólo escuchar la palabra orina, pero a través de la orina se ha encontrado un secreto maravilloso para resolver los problemas de salud. Estamos viviendo –actualmente- una situación histórica crucial para la humanidad. Ya en el siglo XXI, los tiempos están cambiando con una velocidad increíble. Es como si los seres humanos quisieran encaminarse hacia la búsqueda de un sistema más justo

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y hacia una sociedad más sana para que en ella valga la pena vivir y amar, dejando atrás la historia injusta y violenta. Por otro lado, en el campo de la medicina está surgiendo una revolución quieta pero significativa, que abarca entre otros cambios a la orinoterapia. La gente de los tiempos pasados ya sabía que la orina era un medicamento bueno y omnipotente, que servía para curar casi todas las enfermedades sin provocar ningún daño. Los hindúes la usan para tratar tumores y artritis, los árabes para tratar cefaleas y piorreas y en Japón, desde la segunda guerra mundial, trataban la gonorrea y la sífilis. La orinoterapia es una medicina natural, universal y revolucionaria: Segura, sin riesgo alguno y de rápida efectividad. Aplicable para todas las edades: desde recién nacidos, mujeres embarazadas hasta ancianos. Para la cura de enfermedades es casi omnipotente, desde reumatismos y enfermedades crónicas, hasta cáncer, diabetes y otras enfermedades “incurables”. Muy económica, obviamente, hasta morirse, todos tienen su propio recurso, inagotable. Muy buena, con ella se elimina el cansancio, y se recupera la potencia sexual. Excelente como cosmético humano. Con ella se rejuvenecen todos los órganos, reduciéndose las arrugas, manchas y espinillas de la piel. La orina: ¿es algo sucio? Nada de eso, es un producto de nuestra sangre y del propio cuerpo, el elemento más cercano a nuestro cuerpo, por eso no provoca ningún rechazo con presencia, -por ejemplo- de alergias, aunque tenga algunos desechos o algunas infecciones, porque la orina es un ser vivo. Desechos: son una fuente rica de anticuerpos, con los cuales se puede combatir muy bien contra sus propias enfermedades. Infección: en el caso de las infecciones renales de vejiga o de vagina, puede que la orina tenga algún agente infeccioso, pero en cantidad muy baja; antes que un problema para la salud, esta poca cantidad actúa como autovacuna y combate y controla bien la gran infección que padece la persona.

Las especias en Ayurveda
En Ayurveda una de las claves de la salud radica en la utilización de especias a partir del conocimiento de su composición y de sus propiedades medicinales que, en esta terapia, se emplean en términos de equilibrar las energías que se encuentren en exceso o en defecto para conseguir la salud. Consideramos que es una de las mejores aportaciones de esta terapia a nuestro trabajo, junto con su método depurativo y desintoxicante. Resumimos en la siguiente tabla las que nos parecen interesantes en el tema que nos ocupa.

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INFECCIÓNES ASOCIADOS Acné Amebiasis Amigdalitis Bronquitis Cándidas Cistitis Cólera Conjuntivitis Difteria Disentería Fiebre Forúnculos Gastroenteritis Gingivitis Gonorrea

y

PROCESOS ESPECIAS Canela, clavo, cúrcuma, jengibre, orégano Ajo, romero Tomillo Cúrcuma Canela, jengibre Enebrina, pimienta alargada, sésamo Ascalonia, jengibre, pimienta alargada Cúrcuma, perifollo, sésamo Asafétida Coriandro, cubeba, pimienta alargada Ajo, albahaca, cúrcuma, canela, cártamo, clavo, galanga, habas tonkas, jengibre, perejil, vainilla Cebolla, cúrcuma, fenogreco, jengibre Tomillo Anís verde Ambreta, bálsamo de Gilé, cubeba, enebrinas, hinojo, pimienta negra Ajo, canela, cebolla, clavo, jengibre, laurel, orégano Ajedrea, alcaravea, ascalonia, cúrcuma, estragón, jengibre Ajo, azafrán, citronela, clavo, fenogreco, cúrcuma Jengibre Cúrcuma Ajedrea, alcaravea, citronela, clavo, cúrcuma, jengibre, orégano, pimienta de Jamaica Cúrcuma Bálsamo de Gilé, orégano, pimienta alargada Cúrcuma Cúrcuma Ajemuz, clavo, orégano, cúrcuma Canela, cebolla, nuez moscada Cúrcuma, cayena, citronela, clavo, nuez moscada, orégano, pimienta negra, sésamo Cúrcuma Tomillo Cúrcuma Citronela Clavo Orégano Jengibre Azafrán, cártamo, coriandro, jengibre Cúrcuma, fenogreco, orégano Alcaravea, coriandro, cúrcuma, fenogreco, vainilla Coriandro, jengibre, mejorana, mostaza Ajo, clavo Ajo, canela, jengibre, orégano

Gripe Gusanos intestinales Hepatitis Herpes labial Herpes genital Hongos Infecciones bacterianas Infecciones urogenitales Infecciones víricas Infestaciones por nemátodos Inmunidad baja Laringitis Malaria Mononucleosis Nefritis Pie de atleta Piorrea Poliomielitis Preventivo infecciones tropicales Rinitis Sarampión SIDA Sífilis Sinusitis Tifus Tricomonas

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INFECCIÓNES ASOCIADOS Tuberculosis

y

PROCESOS ESPECIAS Ajo, albahaca, asafétida, cardamomo, cayena, citronela, clavo, cubeba, cúrcuma, enebrinas, fenogreco, orégano, pimienta alargada Ajo, canela Cúrcuma Cebolla, clavo, cúrcuma, enebrinas, sésamo

Vaginitis Varicela Verrugas

Bibliografía
AMILL, Mª Matilde. Ayurveda. Sano y Natural, nº 4: 15-17. DEIHLEFSEN, Thorward y Rüdiger DAHLKE. La enfermedad como camino. PLAZA & JANÉS, DEBOLSILLO. 2001. ROSELL ARMENGOL, Alexis. El valor terapéutico de los condimentos y especieas y su implicación en la medicina ayurvédica. X Jornadas de Fitoterapia y Etnobotánica. Madrid. 2006. SVOBODA, R. E. Ayurveda, medicina milenaria de la India. URANO. 1995. VARIOS. Los últimos misterios del mundo. Ciencia, naturaleza, historia, religión. READER´S DIGEST. 1999. VASANT LAD. Ayurveda, la ciencia de curarse uno mismo. ÁRBOL ED. 1988. http://www.ayurveda.com

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20. CONCLUSIONES
1. Exponemos teorías diversas que están sujetas a los cambios evolutivos y a los nuevos descubrimientos científicos y sus diversas interpretaciones. ¿Dónde esta la verdad? Nada más lejos de nuestra intención el sentenciar tal pregunta, ya que la pretensión de los autores no era otra que ampliar la información en general y de poner al día todo lo referido a la infección desde las diversas ópticas relacionadas con la salud. 2. Ambos enfoques entienden los mecanismos de la inflamación, como fenómeno ligado a la infección, dentro del contexto de los mecanismos de adaptación y defensa del organismo frente a agentes o elementos nocivos. 3. En teoría, la idea de terreno, entendida como individualidad, está subyacente en ambos enfoques. El enfoque convencional contempla la administración de los tratamientos teniendo en cuenta las particularidades del individuo a tratar (ver capítulo de antibióticos), sin embargo, en la práctica clínica se demuestra que este concepto se olvida, desarrollándose una medicina combativa que, a la vez, exige a la persona un mayor trabajo defensivo al verse incrementada, en muchos casos la toxemia. Esto también ocurre muchas veces en las terapias alternativas, como puede ser, en el caso de la homeopatía, el abandono de las teorías unicistas en pos de resultados más rápidos con tratamientos estándar, que olvidan lo particular e individual a tratar o a potenciar. 4. Nuestro objetivo debiera ser el de poder ofrecer siempre una visión integradora, personal, que tenga en cuenta todas las técnicas que puedan trabajar a favor del terreno, entendido esto como estimulación de los mecanismos adaptativos que todo ser en la naturaleza posee. 5. A lo largo de la historia de la humanidad la infección ha sido siempre una patología importante, con mayor porcentaje de mortalidad antes de la era industrial. Entendiendo la infección como una respuesta adaptativa del organismo, creemos que en la actualidad el estilo y las condiciones ambientales de vida y la forma en que los tratamientos interfieren con los mecanismos naturales de defensa, conlleva una menor incidencia de estos procesos a favor del aumento de la aparición de nuevas enfermedades crónicas degenerativas, según los datos epidemiológicos médicos, aunque siguen muriendo muchas personas por infecciones nosocomiales adquiridas en los propios hospitales. 6. Mientras a las medicinas alternativas les preocupa menos la infección, dado que valoran en menor medida los microbios que el conjunto de la persona, es decir, sus condiciones físicas, mentales y emocionales, en las que influyen definitivamente el medio en el que vivan y sus hábitos, lo que les permite un amplio abanico de terapias, a la medicina convencional le supone un problema de primera importancia dado que la sociedad continuamente demanda soluciones rápidas a este tipo de dolencias. 7. Actualmente, los médicos ya han comprendido las consecuencias negativas del uso indiscriminado de tratamientos protocolizados que la población aprende rápidamente, dando pie a la automedicación, que siempre es lo primero a evitar. Esto ha llevado a la realización de campañas de concienciación e, incluso, a que los tratamientos con antibioterapia se realicen bajo estricto control médico en hospitales y centros de salud.

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8. Para nosotros, muchas de las nuevas patologías se gestan desde la propia indefensión de los individuos adquirida desde la postura de que todo se cura desde fuera, olvidando la máxima de ser responsable de la propia vida, y con ello del factor más importante que esta posee, la salud. 9. La naturopatía no contempla el papel de una persona como agente de transmisión de infecciones tal como lo hace la medicina convencional. Para el naturópata, un individuo que tiene tendencia a padecer enfermedades infecciosas deberá realizar cambios en su vida (dieta, descanso, pensamientos, emociones, etc.) para fortalecer su terreno. Pero no debemos olvidar que somos educadores de la salud y que debemos realizar una medicina preventiva desde la transmisión de buenos hábitos, lo que repercute en la modificación del entorno del paciente. Esto, a la postre, significa una forma natural de transformar la epidemiología de la infección (lo que se conoce como contagio). 10. La conciencia del individuo, puesta al servicio de la curación, se erige en el principal puntal del proceso. Esto es válido tanto para las personas que acuden a un naturópata como para las que lo hacen a un médico convencional. La diferencia estriba en el concepto de salud de cada una de ellas: en el primer caso salud equivaldría a equilibrio total en todas las facetas del ser, mientras en el segundo, salud sería igual a curación de unos síntomas, perdiendo de vista la repercusión posterior. 11. En este contexto la curación no requeriría fe, el antibiótico “cura” la infección, sin embargo la sanación si exige fe, fe en la propia capacidad de nuestro organismo de recuperar su equilibrio ayudado por todas las terapias que seamos capaces de aplicar.

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