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No ambiciones demasiado.

“Quien mucho abarca


poco aprieta”, afirma el
adagio popular.
La ambición
desmedida
enloquece,
cuando no,
por lo menos
genera
infelicidad.
Busca luchar
por lo
necesario,
reparte lo que
te sobra y que
en realidad
está haciendo
falta a otros.
Tomado del libro VIDA FELIZ - Joanna de Ángelis

CENTRO DE ESTUDIOS ESPÍRITAS FRANCISCO DE ASÍS


SANTA MARTA - COLOMBIA