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Definicion y Division de La Ley Moral

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Capítulo XIX

DEFINICIÓN Y DIVISIÓN DE LA LEY MORAL
Es tema clásico en la Ética el que trata acerca de las leyes morales. Por lo pronto, es un hecho que han existido esas leyes actuando en nuestra conciencia. Lo importante es fundamentarlas, es decir, reflexionar sobre ellas, y hacer notar cuáles son las condiciones de su validez. ¿De dónde procede el carácter de obligatoriedad que muchas de ellas poseen? ¿Puede justificarse la obligación moral que implican ciertos mandatos? ¿O se trata acaso de una exclusiva situación de hecho, como la presión social, o la presión del Super Yo, que en realidad no implica obligación moral? Y en caso afirmativo, ¿cómo se salvaría la autonomía del hombre, tan apreciada por todo sistema ético? La ley y la obligación ¿no constituyen un atentado contra la libertad humana? Dar respuesta a estas preguntas es el objetivo que se pretende en esta sección. Aunque, para ello, es necesario comenzar haciendo una definición de lo que es la ley moral, y distinguiendo, además, los diversos tipos de leyes morales. Este capítulo tendrá, pues, un carácter preponderantemente descriptivo. 1. NATURALEZA DE LA LEY MORAL. Además de las leyes físicas que gobiernan los seres materiales y que se definen como "la expresión de una relación constante entre dos fenómenos", nos encontramos con las leyes morales, que gobiernan al hombre en su conducta libre. Santo Tomás de Aquino nos proporciona la siguiente definición de ley moral: "Es una ordenación de la razón, promulgada para el bien común

por quien tiene el cuidado de la comunidad." Esta definición está llena de contenido que es necesario explicitar: a) "Ordenación...": En efecto, una ley es una orden o mandato. Nótese que la palabra orden significa, en general, la correcta disposición de las partes en el todo. La ordenación {ordinario, en latín) es, pues, una indicación para disponer las cosas en su correcto lugar. En otras palabras, actuar conforme a la ley significa asumir el puesto que le corresponde en relación con Dios, los demás hombres y consigo mismo. Quien actúa conforme a la ley que manda respetar a los padres, por ejemplo, está colocándose en el puesto que le corresponde en cuanto hijo de familia. Es decir, cumplir una orden es lo mismo que colocarse en orden. Es digna de notarse esta cualidad de la ley. Lo que más llama la atención en ciertos ambientes, al tratar acerca de las leyes, es su carácter imperativo e inclusive impositivo. Sin embargo, la orden (en tono imperativo) sólo se justifica en función del orden (en tono indicativo).

b) ". . . de la razón. . . " : Esto significa que la fuente u origen de la ley es
la razón. Solamente así se garantiza una correcta legislación, con carácter universal. Aquella ley que, de hecho, esté originada en otra facultad humana (como la pasión, por ejemplo), corre el riesgo de perder su validez, si acaso no está acorde con la razón. El despotismo de las autoridades que mandan "porque yo así lo quiero" o "porque se me pega la gana, sin ninguna razón positiva que sustente el mandato, queda, con esto, fuera de toda justificación.

c) ". . . promulgada . . .": Esta palabra significa: dictaminada o
publicada. Como veremos poco más adelante, esta promulgación puede ser explícita (como en el caso de las leyes positivas) o simplemente implícita (como en el caso de la ley natural), de tal modo que el hombre tiene que descubrirla tal como está inscrita en la misma naturaleza humana.

d) "...para el bien común...": Aquí está la finalidad propia de la ley
moral. No se trata sólo de beneficiar exclusivamente a la autoridad o a un sector de los súbditos, sino a la comunidad en general, aun cuando esto implique el sacrificio de ciertos bienes particulares. Es necesario tomar cabal conciencia de esta cualidad de la ley. Si, de hecho, abunda la gente que experimenta cierta fobia ante la ley, esto se debe (al menos, en la mayor parte de los casos) a la oscuridad en que han vivido respecto a la finalidad de un mandato. Claro está que las circunstancias concretas han dado pie a esa oscuridad, pues más de alguna ley se ha dictado sólo para beneficio de la propia autoridad. Sin embargo, la auténtica ley debe estar siempre apuntando hacia el beneficio de la comunidad. e)". ..por quien tiene el cuidado de la comunidad": Esta última parte de la definición de ley moral nos indica quién es la persona que debe dictar leyes. Efectivamente, la autoridad, el jefe de la comunidad, aquel que ha asumido la responsabilidad de preocuparse por el bienestar de la sociedad, ése es el más indicado para dictar las ley correctas, en función del conocimiento que debe adquirir acerca de las necesidades d e los súbditos. Éstas son, pues, las cualidades que ha de tener una ley moral. En la medida que carezca de ellas, pierde su validez como ley moral. Nótese que todas estas características, en realidad, constituyen diversas facetas de una sola cualidad: el carácter racional de la ley. Cuando falta una de ellas, también las demás quedan truncadas. Si una ley no está encaminada al bien común, es que no está originada en la razón. Y, si no está originada en la razón, difícilmente expresará un orden.

El núcleo o esencia de la ley moral está en ser una expresión de la razón, de la recta razón, que trasciende los intereses inmediatos, y dispone las cosas en el puesto que les corresponde. 2. DIVISIÓN DE LA LEY MORAL. Existen varios tipos de leyes morales. Cada autor las clasifica según diversos criterios. Aquí daremos una división sencilla, pero suficiente para ilustrar los capítulos que siguen:

a) Por su naturaleza, la ley moral puede ser imperativa, prohibitiva y
permisiva. La ley imperativa manda hacer algo; la prohibitiva lo impide; la permisiva solamente dice lo que es lícito. Nótese que (al revés de lo que muchos creen y acostumbran) el núcleo de una legislación está en las leyes imperativas, y no tanto en las prohibitivas. El legislador tiene por función indicar el camino que hay que seguir y, sólo secundariamente, aclarar lo que no se debe hacer. Igualmente, una educación correcta debe evitar ese exceso de prohibiciones que continuamente se están imponiendo al educando. Educar significa conducir, no coartar.

b) Por su promulgación, la ley puede ser natural y positiva. La ley
natural está inscrita en la naturaleza. La ley positiva está escrita materialmente en un código. La ley natural debe ser descubierta por el hombre y no es producto de la inventiva de éste, en cambio la ley positiva es el resultado de una legislación especial. En el capítulo siguiente estudiaremos las relaciones entre estos dos tipos de leyes.

c) Por su duración, la ley es eterna y temporal. La ley eterna
siempre ha tenido, y tendrá, vigencia. Por supuesto, sólo se concibe en la mente de Dios. La ley temporal tiene una vigencia transitoria.

d) Por su autor, la ley es divina o humana. Hay que advertir que la
ley natural sólo puede ser divina (es decir, procede de Dios, creador de la naturaleza). En cambio, la ley positiva puede ser divina o humana, pues tanto el hombre como Dios pueden dictar leyes que expliciten la ley natural. Entre todos estos tipos de leyes destacan tres, y en el orden que sigue:    Ley eterna Ley natural Ley positiva

Bibliografía Gutiérrez Saenz, Raúl (2005). Introducción a la Ética. México: Esfinge. Págs. 167 – 169.

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