P. 1
el niño

el niño

|Views: 2|Likes:
Publicado poryorkday

More info:

Published by: yorkday on May 14, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as TXT, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/31/2015

pdf

text

original

EL ÁNGEL Y EL NIÑO El nuevo año ha consumido ya la luz del primer día; luz tan agradable para los niños

, tanto tiempo esperada y tan pronto olvidada, y, envuelto en sueño y risa, el niño adormecido se ha callado... Está acostado en su cuna de plumas; y el sonajero ruidoso9 calla, junto a él, en el suelo. Lo recuerda y tiene un sueño feliz: tras los regalos de su madre, recibe los de los habitantes del cielo10. Su boca se entreabre, sonriente, y parece que sus labios entornados invocan a Dios. Junto a su cabeza, un ángel aparece inclinado: espía los susurros de un corazón inocente y, como colgado de su propia imagen, contempla esta cara celestial: admira sus mejillas, su frente serena, los gozos de su alma, esta flor que no ha tocado el Mediodía11: «¡Niño que a mí te pareces, vente al cielo conmigo! Entra en la morada divina; habita el palacio que has visto en tu sueño; ¡eres digno! ¡Que la tierra no se quede ya con un hijo del cielo! Aquí abajo, no podemos fiamos de nadie; los mortales no acarician nunca con dicha sincera; incluso del olor de la flor brota un algo amargo; y los corazones agitados sólo gozan de alegrías tristes; nunca la alegría reconforta sin nubes y una lágrima luce en la risa que duda. ¿Acaso tu frente pura tiene que ajarse en esta vida amarga, las preocupaciones turbar los llantos de tus ojos color cielo y la sombra del ciprés dispersar las rosas de tu cara? ¡No ocurrirá! te llevaré conmigo a las tierras celestes, para que unas tu voz al concierto de los habitantes del cielo. Velarás por los hombres que se han quedado aquí abajo. ¡Vamos! Una Divinidad rompe los lazos que te atan a la vida. ¡Y que tu madre no se vele con lúgubre luto; que no mire tu féretro con ojos diferentes de los que miraban tu cuna; que abandone el entrecejo triste y que tus funerales no entristezcan su cara, sino que lance azucenas a brazadas, pues para un ser puro su último día es el más bello!» De pronto acerca, leve, su ala a la boca rosada... y lo siega, sin que se entere, acogiendo en sus alas azul cielo el alma del niño, llevándolo a las altas regiones, con un blando aleteo. Ahora, el lecho guarda sólo unos miembros empalidecidos, en los que aún hay belleza, pero ya no hay un hálito que los alimente y les dé vida. Murió... Mas en sus labios, que los besos perfuman aún, se muere la risa, y ronda el nombre de su madre; y según se muere, se acuerda de los regalos del año que nace. Se diría que sus ojos se cierran, pesados, con un sueño tranquilo. Pero este sueño, más que nuevo honor de un mortal, rodea su frente de una luz celeste desconocida, atestiguando que ya no es hijo de la tierra, sino criatura del Cielo. ¡Oh! con qué lágrimas la madre llora a su muerto ¡cómo inunda el querido sepulcro con el llanto que mana! Mas, cada vez que cierra los ojos para un dulce sueño, le aparece, en el umbral rosa del cielo, un ángel pequeñito que disfruta llamando a la dulce madre que sonríe al que sonríe. 8 Poema compuesto durante el mismo curso que el anterior. Había que glosar la poesía El ángel y el niño de un tal J. Reboul, poeta obrero, compuesta en versos octosíabos. 9 Observemos la armonía imitativa del texto latino, sin olvidar que es trabajo de un niño de catorce años: crepitacula garrula tersa.

Ahora bien. 11 El viento cálido del Sur. . que veremos más tarde. revolotea con sus alas de nieve y a sus labios delicados une sus labios divinos12.º semestre de 1869) 12 Rimbaud sigue de manera fiel la anécdota del modelo hasta el momento de la muer te. la diferencia no está en el nivel anecdótico de l poema. co n El aguinaldo de los pobres. Las relaciones de la madre y del niño después de la muerte y de las transformaciones de és te son invención del joven poeta. en tomo a la madre extrañada. sino en la dimensión sensorial a veces exacerbada que cobra el texto de Rimbaud. De pronto.10 Texto que es preciso poner en relación. (1. resbalando en el aire. frent e a una poesía cursimente moralizante. por su analogía y por sus oposiciones.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->