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Resumen: Entre Enero y Diciembre de 1993 Mickey Mouse recibió 800.

000 cartas de admiradores de todo el mundo, unos 66.000 por mes. Definitivamente eso es lealtad de marca. ¿Como logro Disney que el mundo ame a un ratón? Años después Disney sigue en auge, empleados y gerentes de empresas públicas y privadas se dieron cita en el Swishotel de Quito al taller interactivo de creatividad de Disney Institute para averiguar sus secretos. La industria del entretenimiento, empezó cuando a Walt se le ocurrió dibujar un ratón ese personaje de tiernas orejas redondas se las ingenia para prenderse en cada rincón del mundo. Jack el líder de este taller exige volver hacer niños, para ello entrego crayones plasmando así sus palabras: “Con las crayolas yo me sentía rico cuando era niño podía tener cualquier cosa porque yo mismo podía crearlas”. Este ejercicio hizo demostrar que todo el mundo es creativo, con esto y con diferentes actividades dejará lecciones de éxito empresarial. En las pantallas aparece un gorro con las orejas de Mickey, Jack les pide pensar en usos creativos para esta prenda. De inmediato fluye una metodología de lluvia de ideas que sorprende al presentador, entre estas utilizar como tapa para que no se enfrié la sopa, gorro para esconder la calva, antena de televisión, e incluso para rayos, la idea de este ejercicio fue mostrar ideas viejas que pueden transformarse en proyectos innovadores. Esto lo vivió Walt cuando propuso a las salas de cine que apliquen estrategias para hacer vivir al público una experiencia más personal por ejemplo: lanzando gotas de agua a los asistentes en escenas de ríos o cascadas. Los presentes también generaron diversas ideas, éstos convencidos de promover en su empresa una escucha activa, también donde proporcionen un recuerdo emotivo para atraer a los clientes. Al final del taller nadie se quedó sin su figura de Disney, esta empresa cree que la creatividad debe ser premiada; como último consejo de Jack fue “no olviden llevar un crayón en el bolsillo”.