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Repaso de La Escuela Del Ministerio Teocratico (Mayo-Junio 2013)

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Repaso de la Escuela del Ministerio Teocratico (Mayo-Junio 2013

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1.¿Qué quiso decir Jesús al declarar: "Así como Moisés alzó la serpiente en el desierto, así tiene que ser alzado el Hijo del hombre"?(Juan 3:14,15)[6 de mayo, it-2 p.1012] Jesucristo dejó claro el significado profético de ese incidente que ocurrió en el desierto relacionado con la serpiente de cobre cuando dijo a Nicodemo: “Además, ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre. Y así como Moisés alzó la serpiente en el desierto, así tiene que ser alzado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”. (Jn 3:13-15.) Tal como Moisés colocó la serpiente de cobre sobre un poste en el desierto, el Hijo de Dios fue fijado en un madero, dando ante muchos la apariencia de ser un malhechor y un pecador despreciable como una serpiente, alguien maldito. (Dt 21:22, 23; Gál 3:13; 1Pe 2:24.) En el desierto, cualquier persona a la que hubiera mordido una de las serpientes venenosas que Jehová envió a los israelitas tenía que mirar a la serpiente de cobre con fe. De manera similar, para obtener la vida eterna mediante Jesucristo, es necesario ejercer fe en él. 2. ¿En qué momento recibe el cristiano "vida en sí mismo", o alcanza la plenitud de la vida? (Juan 6:53.) [13 de mayo, w03 15/9 pág. 31 párr. 3.] “Muy verdaderamente les digo: A menos que coman la carne del Hijo del hombre y beban su sangre, no tienen vida en ustedes [mismos]. El que se alimenta de mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” (Juan 6:53, 54). Jesús equiparó de este modo las expresiones “vida en ustedes [mismos]” con “vida eterna”. En otros lugares de las Escrituras Griegas encontramos expresiones con la misma construcción gramatical que “vida en ustedes [mismos]”. Dos ejemplos de ello son “Tengan sal en ustedes” (Marcos 9:50; “en ustedes mismos”, Nueva Biblia Española) y “recibiendo en sí mismos la recompensa completa” (Romanos 1:27). En estos casos, no se alude al poder de dar sal o una recompensa a los demás, sino, más bien, a una plenitud interior. Por consiguiente, la expresión “vida en ustedes [mismos]” utilizada en Juan 6:53 se refiere sencillamente a la plenitud de vida que alcanzarían los discípulos. 3. ¿Cómo podría ilustrarse la manera en que Jesús revela su Padre a los humanos imperfectos? (Juan 8:28.) [20 de mayo, wll 1/4 pág. 7 párr. 2.] Por supuesto, Jesús estaba más que dispuesto a enseñar a la gente cómo era su Padre: le entusiasmaba hacerlo. Y es que hablaba desde una perspectiva privilegiada, pues todo lo que enseñaba lo había aprendido en el cielo, en la presencia del Altísimo (Juan 8:28). En cierto sentido, lo que Jesús hizo al revelarnos la personalidad de su Padre podría compararse a la forma en que funciona un transformador eléctrico. Este aparato toma corriente de alto voltaje y la transforma en corriente de bajo voltaje para que podamos emplearla en nuestro hogar. En el caso de Jesús, tomó lo que había aprendido sobre su Padre en el cielo y lo transmitió de una forma que los seres humanos pudiéramos asimilar con facilidad.

4. ¿Qué nos enseña el hecho de que Jesús cediera a las lágrimas cuando su amigo Lázaro murió? (Juan 11:35.) [20 de mayo, w08 1/5 pág. 24 párrs. 3, 4.] Fíjese que cuando Jesús vio a María y a las demás personas llorando, él “gimió” y “se perturbó”. Las palabras originales que se traducen así comunican la idea de una emoción intensa. Jesús se sintió muy conmovido por lo que vio. La emoción intensa que surgió en su corazón hizo que se le saltaran las lágrimas. Está claro, pues, que a Jesús le conmovió el dolor de los demás. ¿Se ha puesto usted alguna vez a llorar al ver a alguien querido llorando? (Romanos 12:15.) La empatía de Jesús nos ayuda a comprender las cualidades y el modo de actuar de su Padre, Jehová. Recuerde que Jesús reflejó con tanta perfección las cualidades de su Padre que pudo decir: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre también” (Juan 14:9). Así que cuando leemos que “Jesús cedió a las lágrimas”, podemos estar seguros de que Jehová siente en su corazón el dolor de sus adoradores. Además, otros escritores de la Biblia confirman este hecho (Isaías 63:9; Zacarías 2:8). ¡Qué Dios tan tierno es Jehová! 5. ¿Qué impactante lección les dio Jesús a sus discípulos al haberles lavado los pies? (Juan 13:4, 5.) [27 de mayo, w99 1/3 pág. 31 párr. 1.] Al lavar los pies de sus discípulos, Jesús dio una impactante lección de humildad. En efecto, los cristianos no deben pensar que son tan importantes que los demás siempre han de servirles, ni aspirar a una posición de honor y prestigio. Antes bien, deben seguir el modelo de Jesús, que “no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en rescate en cambio por muchos” (Mateo 20:28). Sí, los seguidores de Jesús tienen que estar dispuestos a rendir los servicios más humildes los unos por los otros. 6. ¿Cómo puede ser el espíritu santo de Dios una guía segura en nuestra vida? (Juan 14:26.) [27 de mayo, wll 15/12 pág. 15 párr. 9.] Jesús lo explicó de este modo a sus discípulos: “El ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho” (Juan 14:26). Constantemente tenemos que pedirle a Dios que nos ilumine y estudiar la Biblia, donde están registradas las enseñanzas de Cristo. Entonces, el espíritu santo nos permitirá comprender mejor la profunda sabiduría de Jehová, y así podremos seguir fielmente sus mandamientos (1 Cor. 2:10). Además, cuando se presente un giro inesperado en el camino de la vida, el espíritu nos indicará por dónde seguir. Traerá a nuestra memoria los principios bíblicos que hayamos aprendido y nos aclarará cómo debemos aplicarlos en cada situación.

7. En la pregunta de Jesús registrada en Juan 21:15, ¿a qué se refería él con la palabra "estos"? [3 de jun., w08 15/4 pág. 32 párr. 11.] Jesús le preguntó a Pedro si lo amaba más que a “estos”, es decir, a los peces que tenían ante ellos. Con esta pregunta, Jesús le remarcó a Pedro la importancia de que, en lugar de dedicarse a la pesca, se dedicara a seguirlo todo el tiempo. ¿Qué hay de nosotros? A medida que analicemos los Evangelios, procuremos fortalecer nuestra resolución de amar a Jesús por encima de cualquier otra cosa que pudiera parecernos atractiva. Sí, continuemos siguiéndolo con todo el corazón. 8. ¿Qué actitud reflejada en Hechos 2:44-47 y 4:34, 35 hacemos bien en imitar los cristianos de hoy? [10 de jun., w08 15/5 pág. 30 párr. 5.] ¿Por qué vendieron los creyentes sus posesiones y distribuyeron el producto de sus ganancias? Muchos de los que se hicieron creyentes habían venido de lugares lejanos y no tenían suficientes provisiones para alargar su estadía en Jerusalén. Sin embargo, deseaban quedarse más tiempo allí para seguir aprendiendo acerca de su nueva fe y dar testimonio. A fin de ayudarlos, algunos cristianos vendieron sus propiedades y distribuyeron los fondos a los necesitados. 9. ¿Indica el relato de Hechos 7:59 que Esteban le oró a Jesús? [17 de jun., w08 15/5 pág. 31 párr. 2.] ¿Oró Esteban a Jesús? No. Nuestra adoración y, por lo tanto, nuestras oraciones, solo deben dirigirse a Jehová Dios (Luc. 4:8; 6:12). En circunstancias normales, Esteban se hubiera dirigido a Jehová en el nombre de Jesús (Juan 15:16). Pero en esta ocasión contempló una visión del “Hijo del hombre de pie a la diestra de Dios” (Hech. 7:56). Como sabía que Jesús había recibido el poder para resucitar a los muertos, Esteban le habló directamente a Jesús pidiéndole que protegiera su espíritu, pero eso no fue una oración (Juan 5:27-29). 10. ¿Cómo podemos seguir el ejemplo de Bernabé, y qué recompensas obtendremos al hacerlo? (Hech. 9:26, 27.) [24 de jun., bt pág. 65 párr. 19.] Observemos también que Bernabé le tendió una mano a Saulo por iniciativa propia. Aquel gesto sin duda contribuyó a estrechar la amistad entre estos fervientes siervos de Jehová. ¿Qué puede decirse de nosotros? ¿Imitamos a Bernabé apoyando a los nuevos publicadores, tal vez trabajando con ellos en el ministerio o ayudándolos de otras maneras a progresar espiritualmente? Si lo hacemos, Jehová nos recompensará con creces. Pero ¿y si somos nosotros los nuevos? ¿Actuaremos como Saulo y aceptaremos la ayuda que nos brinden hermanos con experiencia? En tal caso, nos haremos más diestros en el ministerio, sentiremos más gozo y formaremos relaciones que pudieran durar toda una vida.

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