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Historia de La SGI

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HISTORIA DE LA SGI

La Soka Gakkai nació en 1930 como la Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad Educacional para la Creación de Valores) y sus fundadores, Tsunesaburo Makiguchi y su discípulo Josei Toda, inspirados en el Budismo de Nichiren Daishonin se consagraron a la reforma educativa. En el libro de Makiguchi “Sistema Pedagógico de la Creación de Valor” se sentaron las bases y principios de la educación soka, donde enfatizaba el desarrollo de la capacidad para el pensamiento crítico de los educandos por sobre la mera rutina del aprendizaje, así como la motivación interior por encima de la obediencia ciega. Esta era una manera de pensar revolucionaria para el sistema educativo japonés de aquel tiempo. Makiguchi y Toda investigaron las enseñanzas de este Budismo y encontraron que proveían el soporte espiritual para el desarrollo de la teoría de la creación de valor. A partir de ese momento, Makiguchi y Toda, junto a otro grupo de educadores, se comprometieron en una valerosa lucha para ganar la aceptación de su filosofía educacional en un Japón crecientemente militarista. Así es que en 1942 la Soka Kyoiku Gakkai contaba con tres mil miembros. Posteriormente Japón se encontraba sumergido en un caos de guerra y destrucción y a medida que la Segunda Guerra Mundial progresaba y las probabilidades de victoria disminuían, el gobierno militar redobló sus esfuerzos para controlar y suprimir cualquier forma de disidencia. Por enfrentarse al creciente militarismo, Makiguchi y Toda fueron presionados para descartar sus creencias filosóficas, apoyar al gobierno japonés y a la guerra. Debido a su continua resistencia fueron arrestados y encarcelados en 1943, junto con otros líderes de la Soka Kyoiku Gakkai, por el cargo de "delito ideológico". Makiguchi murió en la cárcel manteniendo firmemente hasta el final sus principios y convicciones. En medio de las cenizas y el caos de la posguerra en el Japón, Toda fue finalmente liberado el 3 de Julio de 1945, y se abocó de inmediato a la reconstrucción de la organización, que, a partir de entonces, se llamaría Soka Gakkai. Josei Toda amplió la visión de la organización, de una sociedad para el mejoramiento de la educación a una sociedad para el mejoramiento integral de la comunidad. Él promovió la práctica del Budismo como un medio de fácil acceso para que las personas pudieran reconstruir sus vidas y superar los obstáculos, en su búsqueda de la felicidad. Asumió como segundo presidente el 3 de Mayo de 1951 y, en ese momento, decidió expandir la organización incorporando un total de setecientas cincuenta mil familias. En 1957, había alcanzado la meta fijada. Toda falleció en 1958 y su discípulo directo, Daisaku Ikeda tomó la presidencia de la Soka Gakkai el 3 de mayo de 1960 cuanto tenía 32 años de edad. En octubre de ese mismo año comienza sus viajes a ultramar para alentar a los miembros y crear un entendimiento global del Budismo de Nichiren Daishonin. Bajo su liderazgo, la organización continuó creciendo y ampliando su enfoque al bienestar de toda la humanidad. En 1975 se establece oficialmente la SGI y actualmente, sus miembros se esfuerzan por contribuir con la paz, la cultura y la educación en sus respectivas sociedades, como ciudadanos responsables. CARTA DE LA SGI Preámbulo En ningún otro momento de la Historia, la humanidad se había visto tan oscilante entre la guerra y la paz, la pobreza y la abundancia, la igualdad y la discriminación, como lo estuvo en el siglo veinte. Las armas nucleares, epítome del progreso de la tecnología y la industria militar han sido causa de masacres en masa, aun cuando dichas armas representan una casi segura extinción de la especie humana. La producción y el consumo en gran escala, que caracterizan a la economía moderna, han determinado, por un lado, el surgimiento de países industrializados que disfrutan de una abundancia sin precedentes, y por otro, países en vía de desarrollo que se ven acosados por la pobreza aplastante y la indigencia. Tampoco se vislumbra el fin de los conflictos humanos. En esta centuria, después de haber sufrido dos terribles guerras mundiales, la sociedad internacional finalmente ha tomado conciencia de su destino global aunque todavía, persiste la cruda realidad de la violencia étnica y la discriminación religiosa. Como si esto fuera poco, el egoísmo del hombre ha causado asimismo serios males al medio ambiente global. Frente a tales dilemas, una nube de incertidumbre parece extenderse sobre la suerte del género humano. Nosotros, quienes representamos a las organizaciones que constituyen la SGI, tenemos plena convicción en que el budismo de Nichiren Daishonin es una filosofía que parte del reconocimiento de la dignidad del

hombre y del valor universal de los derechos humanos, y que incentiva a los individuos a albergar misericordia por sus semejantes. Estamos convencidos de que la capacidad creadora del espíritu humano no sólo permite superar las innumerables crisis que afronta la humanidad sino que además, contribuye a construir una sociedad pacífica y próspera fundada sobre los cimientos de una coexistencia armoniosa. Aproximándonos al siglo XXI, nosotros, los miembros de la SGI, enarbolamos nuestra bandera como ciudadanos del mundo, y nos comprometemos solemnemente a resolver los problemas de orden global con espíritu de tolerancia, mediante el diálogo constante y la estricta observancia del espíritu de la "no violencia". Al adoptar esta resolución en esta 20ª Asamblea General de la SGI, nos comprometemos a contribuir al avance de la sociedad humana. Artículos 1. La SGI contribuirá con la paz, la cultura y la educación de toda la humanidad, basándose en el budismo que respeta la dignidad de la vida humana. 2. La SGI, como una organización conformada por ciudadanos del mundo, protegerá los derechos fundamentales del hombre sin establecer discriminación alguna. 3. La SGI respetará y protegerá la libertad de culto. 4. La SGI promoverá la comprensión del budismo de Nichiren Daishonin propiciando el intercambio entre las personas, para contribuir así a la felicidad de cada individuo. 5. Por medio de sus organizaciones afiliadas, la SGI alentará a sus miembros a ser buenos ciudadanos y a contribuir con la prosperidad de la sociedad. 6. La SGI respetará la independencia y la autonomía de sus organizaciones afiliadas según las condiciones prevalecientes en cada país. 7. Sobre la base del espíritu de tolerancia que caracteriza al Budismo, la SGI respetará a las demás religiones, dialogará con ellas y buscará su cooperación para resolver temas fundamentales que afectan a toda la humanidad. 8. La SGI respetará la diversidad de las culturas y promoverá su intercambio, creando así una comunidad internacional de mutuo entendimiento y armonía. 9. La SGI promoverá la protección de la naturaleza y el medio ambiente teniendo como base la idea sostenida por el budismo sobre la coexistencia simbiótica. 10. La SGI contribuirá con la educación, en lo que concierne a la búsqueda de la verdad, así como con el progreso del saber, para brindar a los individuos la posibilidad de desarrollarse y disfrutar de una vida satisfactoria y feliz. TSUNESABURO MAKIGUCHI En 1901, a los 31 años parte para Tokio, lo acompañan su esposa y dos de sus hijos, lleva también los manuscritos de su obra sobre “Geografía Cultural”, con la intención de publicarlos, y luego de penosas circunstancias consigue su fin, y son publicados con el título de “Geografía de la Vida Humana”. Su obra es bien recibida y reconocida por el gobierno, que decide utilizarla como material básico, para la preparación de nuevos profesores; durante ese tiempo realiza diversos trabajos, como la edición de una revista para niñas y crear una oficina de Publicaciones de Material de Estudio, para futuros profesores. En 1909, enseña en la escuela primaria de Fijimi, en Tokio, y un año después contrae una grave enfermedad, que lo postra en cama, por cuatro meses. En 1912, edita su segundo libro “Investigación y Estudio Sobre la Cultura Popular”; en 1913, obtiene el cargo de Director de la Escuela de Tosai, y al mismo tiempo, continúa enseñando en diferentes escuelas elementales de Tokio; tiempo más tarde y debido a su gran capacidad, lo nombran Director de seis escuelas, entre ellas las de Nishimachi y Shirokane. A partir de su propia experiencia práctica en el aula, Makiguchi desarrolló su teoría Educación para la Creación de Valores. Para él, el propósito de la educación era la felicidad y la esencia de ésta radicaba en la Creación de Valor - Soka en japonés. Definió el concepto de valor basándose en tres categorías: belleza, ganancia o beneficio y bien social. Como educador, veía su trabajo como la capacitación de la gente joven para crear este tipo de valores por sí mismos. Makiguchi, siempre estuvo al lado del pueblo, y se interesa por los niños pobres, utiliza su propio dinero para ayudarlos. Después de trabajar tres años, en la escuela de Tosai, le piden que vaya a dirigir una escuela a la ciudad vecina, de Micaza; donde la mayoría de los adultos son analfabetos, y no saben ni siquiera, escribir su propio nombre. Makiguchi, acepta el desafío, y hace de esa escuela un modelo ideal de educación primaria. Tiempo después y al negarse a dictar clases particulares a ciertos alumnos, de las familias más ricas, la molestia y la presión de los padres influyentes, lo obliga a cambiar de escuela. Desafortunadamente, su enfoque humanista contradijo la visión del sistema educativo japonés. De hecho, en aquellos días, era común para directores y maestros brindar especial atención a los niños de familias prominentes, visitarlos y ofrecerles sus respetos. Makiguchi se rehusó a seguir estas prácticas corruptas y desanimaba fuertemente a otros maestros a seguirlas. Como resultado, aun cuando era extremadamente popular

entre sus estudiantes, era transferido de una escuela a otra. En el año 1920, debe dejar la escuela y se traslada a una escuela de Nibori, en ese año ayuda a un joven llamado Toda, a obtener un puesto de maestro, y continúan juntos la labor docente. Para ese momento, el sistema educativo de Japón estaba enfocado únicamente hacia la formación de sujetos serviles y obedientes a los intereses del estado, en lugar de formar individuos capaces de emitir juicios y pensamientos independientes. Mientras toda la nación japonesa avanzaba hacia el nacionalismo, Makiguchi incitaba a sus estudiantes a que dedicaran sus vidas al logro de la paz duradera en el mundo entero. En el año 1928, luego de haber conocido a un miembro de la Nichiren Shoshu, el Sr. Sokei Mitani, que visitó la escuela para vender materiales de estudio, y luego de varios días de diálogo sobre religión y filosofía, decidió ingresar y convertirse al Budismo de Nichiren Daishonin; e invita a su discípulo Toda, para que lo acompañe. Makiguchi, encontró en estas enseñanzas, la máxima expresión de su filosofía del valor. Publica una obra llamada Soka Kyoiku Taikei (Sistema Pedagógico para la Creación de Valor), que sale a la venta en 1930, cuando con el Sr. Toda y otros maestros compañeros, estaban organizando la Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad Pedagógica para la Creación de Valor) con el fin de promover la reforma de la educación. El segundo volumen, aparece en 1931; y en él Makiguchi, expone su filosofía del valor. El tercero se publica en 1932, y el cuarto el año 1933. La muerte de dos de sus hijos y los enfrentamientos y adversidades, que debe soportar al querer modificar el rígido sistema educativo, ya influenciado por el militarismo imperante, le hacen comprender que la educación solamente no va a cambiar la sociedad japonesa; y que hace falta una religión verdadera para conseguir la reforma social. Al estudiar la filosofía de la vida, que enseña Nichiren Daishonin, comprende que la misma coincide con su trabajo, lo que le da más vigor y entusiasmo en su lucha. Dicta conferencias en Universidades, y también ve que el número de adherentes a la Soka Kyoiku Gakkai, va aumentando día a día. En 1935, escribe Soka Kyoikugaku Taikei Kogai (Resumen del Sistema Pedagógico para la Creación de Valores), donde expone su complacencia de haber encontrado la filosofía de vida, y el valor futuro para la humanidad del Budismo Verdadero. Establece contactos con la Nichiren Shoshu, y estudia con el que sería el 65º Sumo Prelado Nichijun Shonin; el reverendo prelado Horigone, con quien establece una profunda amistad. En 1936, en el Templo Principal Taiseki-ji, se dan los primeros cursos de verano; y al año siguiente, Japón declara la guerra a China; y ante situación, la fe y la determinación de Makiguchi, se ven fortalecidas, y decide multiplicar las reuniones de diálogo. En 1939, en un restaurante de Tokio, y con la participación de cincuenta personas; tiene lugar la Primera Reunión General, donde se cuentan maestros, educadores y comerciantes, interesados en esta nueva filosofía de vida. El número de miembros aumenta considerablemente, y es nombrado Presidente de la Soka Kyoiku Gakkai, y el Sr. Toda, Director General. Ese mismo año (1939), el gobierno promulga la Ley de Asociaciones Religiosas; a partir de ese momento, al ver que las autoridades, obligan a las organizaciones y entidades religiosas a cambiar sus creencias, y exigen a todos los ciudadanos adorar a la diosa del Sol de shintoismo, y aceptar la divinidad del Emperador. En 1943 el Templo Principal recibe y acepta el pedido de fusionarse con la escuela herética Minobu y aceptar los amuletos shintoistas. Makiguchi los rechaza y abandona el Templo Principal ya que considera que la responsabilidad principal de las autoridades del Templo Principal, tendría que haber sido proteger el Dai-Gohonzon y la pureza de las enseñanzas de Nichiren Daishonin. La Organización laica Soka Kyoiku Gakkai, al enfrentar a las autoridades y mantenerse firme en su lucha anti-militarista, logró desviar la atención del gobierno, respecto al trato con el Templo Principal. El día 6 de Junio de 1943 fueron detenidos, el Sr. Makiguchi, cuando asistía a una reunión de diálogo en Shimoda, y Toda en su domicilio; y dos semanas más tarde veintiún dirigentes de la organización también fueron arrestados, acusados de “Violación a la ley, que mantiene la paz social” y por “falta de respeto hacia el Emperador y el Shintoismo”. Aun bajo el interrogatorio más implacable, se rehusó a comprometer sus creencias. Los rigores de la prisión, las torturas a que fue sometido, la falta de medicamentos y de alimentación adecuada, minaron su vida y fallece el 18 de Noviembre de 1944 a los 73 años de edad, sin haber claudicado a sus creencias por las que siempre luchó. JOSEI TODA Nació el 11 de Febrero de 1900, en Kaya, provincia de Ishikawa, su padre, se llamaba Jinshichi, y su madre Sue. Fue el menor de varios hermanos, cuando niño se lo llamaba Jin’ichi, con el tiempo cambio su nombre por el de Jogai, y más tarde por el de Josei. Su padre tenía un negocio naviero y

un importante trabajo en el puerto de la localidad de Shioya, la modernización del sistema de navegación y la llegada del ferrocarril, obligaron a abandonar su negocio y trasladarse a buscar nuevas perspectivas, a la aldea pesquera de Atsuta, en la isla de Hokkaido, situada en la costa norteña del mar de Japón. Cuando tenía 8 años, falleció su hermano mayor, y esta pérdida fue un duro golpe, a través de toda su vida, sufrió por el gran enigma de la vida y la muerte. Sentía una gran pasión por aprender, era sobresaliente en álgebra; no muy fuerte físicamente, y desde niño, inteligente y muy sensible. En 1914, se graduó con honores en la Escuela Primaria de Atsuta, y a pesar de toda la ayuda que le ofrecían sus amigos, el Director de la Escuela y los maestros, no pudo continuar sus estudios, por tener que trabajar para ayudar a la familia. En 1915, se empleó en la compañía Karoko de Sapporo, que vendía ropas, papelería y artículos varios; los dueños lo hacían trabajar desde el amanecer hasta altas horas de la noche, y a pesar de lo agotador de su trabajo, conseguía tiempo para leer y estudiar, y dos años después, aprobó con notas sobresalientes, el examen que le permitía ejercer como maestro auxiliar de Escuelas Primarias. En 1918, daba clases en el sexto grado de la Escuela Primaria de Mayachi, en la región minera de Yubari; a pesar de su juventud, además de buen maestro era muy estricto, sus alumnos le tenían profundo cariño y respeto, e iban a su cuarto después de clase para estudiar, dialogar con él y practicar algún juego. Estuvo en el lugar corto tiempo, y mientras ejercía como maestro continuaba avanzando en su propia formación docente, en los dos años siguientes aprobó los exámenes que lo habilitaron para enseñar: Física, Química, Geometría, Álgebra, y las materias comunes de la escuela primaria. En Marzo de 1920, dejó la región de Yurbari, y partió rumbo a Tokio. Los primeros meses en Tokio, fueron muy duros, tuvo que realizar trabajos de mensajero y otros empleos menores para poder sobrevivir; En ese entonces se hacía llamar Jogai, que significa “fuera del castillo”; y a mediados de Agosto de ese año, buscando trabajo como maestro, se encontró con el Sr. Makiguchi, que era Director de la Escuela Primaria de Nishimachi. En forma resuelta y seguro de sus aptitudes, Toda solicitó al Sr. Makiguchi un puesto de maestro en su escuela, con una firme promesa: “Conseguiré que sean sobresalientes, aun los alumnos más rezagados”, y fue nombrado como maestro suplente. Así es, como se unieron dos grandes hombres, para iniciar el camino más importante de la época, y con el principio de la educación, comenzaba la relación Maestro y Discípulo. Toda, tenía 19 años, y el Sr. Makiguchi, 48 años; a partir de ese día emprendieron juntos cada empresa, no se separaron jamás; compartiendo triunfos y tristezas durante 24 años, hasta que el Sr.Makiguchi murió en la prisión, donde inclusive estaban juntos. En 1922, se casó por primera vez, y tuvo una niña que murió poco de nacer, y meses después, también moría su esposa de tuberculosis. La pérdida de su esposa y su hijita, lo sumaron en profundas cavilaciones, sobre el significado de la vida y la muerte, que tantas angustias le causaron cuando tenía apenas ocho años de edad. Cuando el Sr. Makiguchi debió abandonar la Escuela Primaria de Mikasa, Toda renunció a su puesto y lo siguió, de igual forma, cuando el Sr. Makiguchi fue trasladado a la Escuela Primaria de Shirokane, Toda renunció, y decidió abrir su propia escuela privada nocturna, a los 24 años pudo así realizar el plan que desde siempre quería: ‘poner en práctica sus teorías sobre la educación ’. Esta situación, pronto fue difundida y numerosos alumnos podían aprender mucho más rápido con los cursos nocturnos que dictaba Toda, en la cual podía ejercer su creatividad y demostrar la validez de sus teorías. En el año 1928, sucedió un hecho que alteraría completamente su vida y la su maestro. El Sr. Makiguchi, conoció el Budismo verdadero de Nichiren Daishonin; y a partir de allí juntos se convirtieron a la nueva doctrina y comenzaron a practicar y a estudiar. Toda halló un nuevo camino, y respuestas a preguntas que desde hacía mucho tiempo no podía encontrar. El día 18 de Noviembre de 1930, se publicó el libro “Sistema Pedagógico de la Creación de Valor” del Sr. Makiguchi; la edición estuvo a cargo de la Soka Kyoiku Gakkai, organización que habían creado juntos. En la parte final del libro aparece por primera vez el nombre de la organización, de la cual el Sr. Makiguchi era el Presidente y el Sr. Toda, su Director General. El propósito original de este grupo creado por educadores, era la reforma educativa; pero a medida que pasaron los años, los distintos acontecimientos de la época, y la profundización de la fe, en el Budismo Verdadero; la pasión y el ardor, tanto del Maestro como la del Discípulo, se volcaron en gran medida hacia el estudio y la propagación de las enseñanzas de Nichiren Daishonin. Comenzaron las reuniones de diálogo, para difundir la práctica entre las personas. La teoría del Sr. Makiguchi, sobre los “valores”, resultaba un implemento valioso, para explicar y ampliar la filosofía budista. En 1939, el Japón estaba en guerra; y como medio de unir al pueblo, para que apoye la política militarista y bélica, el gobierno promulgó la Ley de las Asociaciones Religiosas. En 1940, bajo la ley mencionada, se intentó fusionar a las numerosas

escuelas budistas, para que el gobierno tenga un mejor control sobre ellas. Con ese fin se le ordenó a la Nichiren Shoshu fusionarse con la escuela Minobu, una línea desviada del Budismo de Nichiren Daishonin. El Sr. Makiguchi, y el Sr. Toda tenían la esperanza de realizar una propuesta conjunta del clero y los laicos de la Nichiren Shoshu para protestar al gobierno por la supresión de la libertad de credos, como lo estipula la Constitución; pero la orden de fusión con otra escuela, planteó otras necesidades y situaciones. El sacerdocio aceptó el pedido del gobierno por temor, mientras que la Soka Kyoiku Gakkai se mantuvo en su postura anti-militarista y de mantener la libertad de cultos. En el mes de mayo de 1942, se prohibió la publicación del Kachi-Sozo (Creación de Valores), un periódico de la organización; la policía secreta, comenzó a infiltrarse en las reuniones de diálogo, y las agresiones y presiones fueron crueles e intensas. En 1943, los miembros de la Organización habían aumentado considerablemente, contándose con tres mil familias; Toda, con las ganancias de un libro que escribió y el éxito de otras empresas que fundó (diecisiete en total) le otorgó a la organización una base financiera sólida, con la idea de una expansión futura. En el mes de Junio, los monjes con mayor autoridad, del Templo Principal, los invitan a una reunión al Sr. Makiguchi y a él, proponiéndoles ceder en forma momentánea a los requerimientos del gobierno. Lo que provoca una violenta reacción y el retiro de la reunión. El día 6 de Junio de ese mismo año, fueron detenidos el Sr. Makiguchi y el Sr. Toda y posteriormente veintiún responsables de la organización también. En la cárcel de Sugamo, el Sr. Makiguchi y Toda fueron brutalmente interrogados, y a raíz de estos acontecimientos, prácticamente todos los miembros de la organización la abandonaron, renunciando a su fe por temor a las represalias del gobierno. La escasez de alimentos, debido a la guerra se hizo sentir en todo el país, y donde más repercutió y los que más sufrieron fueron los prisioneros, además la falta de medicamentos, esto afectó profundamente a ambos y el Sr. Makiguchi, que ya tenía 73 años, desmejoró y se debilitó rápidamente y falleció estando en prisión. Toda, en la celda, consiguió un ejemplar del Sutra del Loto, y se planteo como objetivo, a partir del día 1 de Enero de 1944, leer repetidamente el sutra e invocar diez mil daimoku por día, mientras en sus manos tenía un juzu, que había confeccionado con las tapas de las botellas de leche que recibía. A principios del mes de Marzo, ya había leído el sutra, tres veces. A pesar de varias situaciones y confusiones, respecto a un pasaje del sutra, que explica la Entidad del Buda a través de treinta y cuatro negaciones; lo entendía intelectualmente, pero no lograba hacerlo concretamente, a partir del significado de “Entidad”. Finalmente y con la invocación del daimoku; llegó al profundo entendimiento, de que el Buda, es la expresión fundamental de la vida. Resuelta ésta situación, le quedaba por develar ¿Qué enseña el Sutra del Loto?; según sus propias palabras, en su novela La Revolución Humana, dice: “No fue un sueño, y sin embargo, tampoco fue algo de este mundo. ¿Cuánto tiempo habrá durado? Tal vez, unos segundos, unos minutos, o varias horas. No hay forma de saberlo. Se hallaba junto a una multitud de personas, todas suspendidas en el aire, de cara al Dai-Gohonzon, con las palmas de las manos unidas sobre su pecho, en un gesto de profunda oración...”. Esta situación vivida, lo llevó a comprender su verdadera misión en la vida: propagar el Budismo verdadero. A pesar de las torturas, los violentos interrogatorios, del hambre y del frío de la prisión, Toda no abandonó, sus convicciones ni su intensa lucha espiritual. En ese mismo año 1944, cuando completaba su segundo millón de daimoku, el día 18 de Noviembre, fallecía el Sr. Makiguchi. Toda fue liberado el día 3 de Julio de 1945, un mes después de haber finalizado la lucha; todo el país estaba en ruinas, además se había perdido la guerra, y los miembros de la Soka Kyoiku Gakkai, se habían dispersado abandonando la organización. En ese momento, no tuvo ninguna vacilación: debía reconstruir todo, su tarea de por sí difícil, debía emprenderla solo; por eso cambió su nombre por el de Josei, que quiere decir “Sabio del castillo”; se necesitaba mucha sabiduría y coraje, para la tarea que debía comenzar, y así lo comprendió. Su tarea inmediata era establecer una base sólida, y reconstruir la organización tal como lo tenía previsto, antes de la guerra. Nada quedaba de sus diecisiete empresas, es más, las deudas que había acumulado, sumaban dos millones y medio de yenes; no obstante esto, consiguió un préstamo sobre unas pólizas de seguro, y cinco días después de recobrar la libertad, alquiló una oficina e inauguró una escuela por correspondencia. Con el tiempo, y por el éxito logrado, pudo ampliar esta empresa y comenzar la publicación de diversos libros y una revista. Él sabía, que muchas personas habían abandonado la fe por la presión de la policía, ya que no habían comprendido lo que era el Budismo. Comenzó su tarea de encontrar a los antiguos miembros, y preparó una serie de conferencias semanales sobre el Sutra del Loto; su primera disertación fue el primer día del año 1946, en el Templo Principal y ante cuatro personas. Cambió el nombre de Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad Pedagógica para la Creación

de Valor); por el de Soka Gakkai (Sociedad para la Creación de Valores), dándole un sentido más amplio en su contexto: trascender las metas educativas y llevar las enseñanzas de Nichiren Daishonin a todos los campos de la vida cotidiana. La nueva Soka Gakkai, se estableció como organización independiente, con el objeto de nuclear a los creyentes laicos de la Nichiren Shoshu, y con el propósito de ampliar las tareas de propagación. En forma gradual, se fue recomponiendo la organización y ya en el año 1948, había conseguido el número de miembros que tenía antes de la guerra. Toda mantenía el cargo de Director General, porque no quería aceptar la Presidencia de la Organización El día 14 de Agosto de 1947, se dio un acontecimiento muy importante, a una reunión de diálogo, asistió en calidad de invitado Daisaku Ikeda, éste se sintió impresionado por la personalidad de Toda, Ikeda decidió ingresar a la Organización; y como 27 años antes, místicamente se reanudaba la relación Maestro-Discípulo. Daisaku Ikeda, acompañó al Sr. Toda por el resto de su vida. En el año 1948, Ikeda ingresó a trabajar en la empresa editora de Toda, la Nihon Shogakkan. La inflación del pos-guerra, elevó los costos de producción, agravados por la escasez de papel, forzó a numerosas empresas a cerrar sus puertas, así sucedió con la suya. En el mes de Diciembre de 1949, Toda fundó una compañía de crédito para la construcción, donde también sufrió los problemas de la inflación; y en el mes de Agosto de 1950, el gobierno ordenó el cese de las operaciones de todas las cooperativas de crédito, esta medida, llevó a las empresas de Toda a la quiebra, no tenía dinero para pagar a sus empleados, y casi todos ellos tuvieron que renunciar, Ikeda permaneció a su lado, primero para liquidar la cooperativa, y segundo para tratar de restablecer un respaldo económico. Toda renunció a su cargo como Director General, para evitar que la Soka Gakkai, se viera afectada por problemas legales, y también para que los miembros no asociaran el fracaso de sus negocios, con la práctica como budista, dudando del Gohonzon. Toda no culpaba de su fracaso económico a la situación generada por la pos-guerra, y buscó la causa dentro de su propio accionar; tras un intenso examen interior, llegó a la conclusión de que a pesar de sus muy buenas intenciones, había enfocado mal, su misión en la propagación del Budismo. Según su teoría, el Sr. Makiguchi, había de conducir a la gente hacia el Budismo, mediante la “Filosofía del Valor”, que proporcionaba un marco muy limitado para comprender las enseñanzas. Y, él (Toda), lo intentó mediante conferencias sobre el Sutra del Loto, desde el punto de vista de las enseñanzas orales de Nichiren Daishonin; y como sus oyentes tenían una capacidad muy limitada para comprender el Budismo, se valió, en gran parte de los análisis de T’ien-t’ai, sobre el sutra; pero los tratados de T’ien-t’ai, no tenían las conclusiones prácticas, a las que habían llegado las enseñanzas de Nichiren Daishonin; así como fue que sus oyentes, inmaduros en la fe, no asimilaron la esencia del Budismo de Nichiren Daishonin. Además entendió también, que no aceptar la Presidencia, lo único que hacía era evadir su responsabilidad primordial. Ya que por ser un hombre de negocios, estaba viendo la concreción del kosen rufu, desde el punto de vista económico, pensaba que todo lo que la Organización necesitaba para progresar, era contar con la estabilidad económica, que él pudiera proporcionarle. Había permitido, en su mente, que el logró económico, fuese más importante que la “Revolución Religiosa”. Luego de profundas reflexiones y arrepentimiento, ante el DaiGohonzon, entregó la marcha y el manejo de sus negocios, a sus subalternos, y se dedicó única y totalmente a promover el kosen rufu. Poco tiempo después, fue legalmente sobreseído de toda responsabilidad, en el fracaso de la cooperativa de crédito. Toda asumió como Segundo Presidente de la Soka Gakkai, el 3 de Mayo de 1951, en una ceremonia realizada en el Templo Josen-ji, de la localidad de Mukojima, Tokio, donde asistieron mil quinientos miembros. En esa ocasión anunció su campaña para hacer que se sumaran setecientas cincuenta mil familias a la organización; la cifra mencionada, alarmó a sus oyentes, aunque él tenía la firme convicción de poder lograrlo. Consideró, que si no establecía esa meta, durante su existencia, luego sería mucho más difícil desarrollar la propagación. Sus deseos apuntaban en una sola dirección y ésta era que cada ser humano pudiese construir, por sí mismo, un palacio de dignidad y felicidad absoluta dentro de su propia vida. Y en la concreción de sus objetivos, siempre tuvo una guía clara: si uno invoca sinceramente Nam myoho rengue kyo, sin dejarse influir por las circunstancias externas, podrá transformar cualquier cosa. Las actividades fundamentales para este logro, serían las reuniones de diálogo, enseñaba, a la gente, que el Budismo existía en cada persona y que se manifestaba en su vida cotidiana. Para asegurar un desarrollo sin tropiezos, organizó la División Juvenil Femenina y Masculina y la de Señoras para hacer uso pleno de la fuerza particular que cada uno tenía. Además organizó el departamento de estudio y las publicaciones Seikyo Shimbun y Daibyakurenge. Paralelamente a su labor para expandir a la organización, Toda continuó dando todo su apoyo el templo Principal, al cual solicitó

permiso para construir el Gran Salón de Conferencias y el Hoanden, para entronizar el Dai Gohonzon. En 1957, se logró la meta de setecientas sesenta y cinco mil familias, superando la meta propuesta. Toda, no pudo recuperarse nunca de los problemas físicos que le causaron los tiempos en la cárcel, y a los años de duras luchas; estaba debilitándose progresivamente. En 1958, después de dirigir las ceremonias de inauguración del “Gran Salón de Conferencias” del Templo Principal Taiseki-ji; regresó a Tokio el día 1º de Abril y murió al día siguiente, mientras los cerezos estaban en flor. Su lucha apasionada y su decisión de erradicar de la faz de la tierra la palabra miseria y sufrimiento mediante la propagación, les fue transmitida intacta a sus sucesores. Toda no vivió para ver su magnífica obra, pero en cada acto y en cada logro en el avance de la Soka Gakkai, está su presencia. Dejó ejemplos imborrables, y sobre la base de la propagación por él cimentadas, el Budismo verdadero de Nichiren Daishonin se expande por todo el mundo, para asumir un liderazgo como Religión Mundial. DAISAKU IKEDA Daisaku Ikeda es un infatigable humanista, filósofo budista, literato y educador. En la actualidad preside la Soka Gakkai Internacional (SGI), una asociación que agrupa a más de doce millones de miembros en ciento ochenta y cinco países que tiene como objetivo contribuir con el logro de la paz mundial y el bienestar de la sociedad mediante la promoción de la cultura, la educación y la oposición a la violencia. Hijo menor de una familia de productores de algas marinas, nació el 2 de enero de 1928, en Tokio, Japón. Su vida fue forjada por recuerdos indelebles del tormento de la guerra. De sus cuatro hermanos que ingresaron al servicio militar, el mayor de ellos murió en acción. Estas experiencias, la angustia que sufriera la sociedad japonesa de la posguerra y su práctica de la filosofía budista han movido su vida en pos de los esfuerzos por arrancar de raíz las causas fundamentales que han dado pie a los conflictos entre los seres humanos. En 1947, a los 19 años de edad, Ikeda se unió a la Soka Gakkai (link interno a historia de la Soka Gakkai) (Sociedad para la creación de valor) poco después de conocer a Josei Toda quien, posteriormente, llegó a ser su mentor y a jugar un papel decisivo en la definición del rumbo que tomó su vida. Daisaku Ikeda también trabajó al lado de su mentor por más de una década para formar y desarrollar el movimiento de la Soka Gakkai para la paz, la cultura y la educación. Toda falleció en abril de 1958 e Ikeda lo sucedió, en mayo de 1960, como presidente de la Soka Gakkai, desde cuya posición ayudó a extender la organización alrededor del mundo. En enero de 1975, Ikeda pasó a ser presidente fundador de la Soka Gakkai Internacional. Daisaku Ikeda tiene dos hijos, Hiromasa y Takahiro y tiene su lugar de residencia en Tokio con su esposa, Kaneko. Ikeda ha sostenido y sostiene diálogos con líderes políticos, culturales e intelectuales de todo el mundo, convencido de que el diálogo sincero puede tener un efecto profundo en el pensamiento de los hombres y abrir el camino para el entendimiento entre los pueblos. Al mismo tiempo, ha venido trabajando a fin de promover el diálogo y el intercambio cultural entre los países, con la convicción de que la cultura y la educación pueden inspirar el respeto mutuo y crear los puentes que permitan el establecimiento de una paz duradera. Como consecuencia es fundador de las siguientes instituciones: • Universidad Soka • Universidad Soka de los Estados Unidos • Instituto Superior Soka para Señoritas • Escuela Soka de primera y segunda enseñanza básica y superior • Jardín de Infantes Soka • Asociación de Conciertos Min-On • Museo de Arte Fuji de Tokio • Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI • Centro Literario Víctor Hugo • Instituto de Filosofía Oriental • Instituto Toda de Investigación sobre la Paz Global Daisaku Ikeda es un prolífico escritor y poeta laureado. Sus trabajos, traducidos a más de 20 idiomas incluyendo coautorías, abarcan los géneros del cuento y la novela y se extienden a tópicos tales como: religión, filosofía, literatura, educación, política, economía, etc. Además de haber publicado más de 150 trabajos, también se ha dedicado a la fotografía como aficionado. Gracias a los incontables esfuerzos por promover una educación humanista, Daisaku Ikeda ha sido distinguido con más de cien títulos Honoris Causa, de diferentes universidades del mundo entero. Debido a la labor que realiza a favor de estrechar los lazos de amistad y de la promoción de la paz, cultura y educación, Ikeda ha recibido más de 170 títulos de ciudadanía honoraria de ciudades, provincias y condados de varias partes del mundo

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