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Seminarista: Juan Luis Vizcarra Causa

LA DOCTRINA DE LA RETRIBUCIÓN EN EL LIBRO DE JOB I. NOCIONES SOBRE EL LIBRO DE JOB El libro de Job cuyo protagonista es él mismo, “la ubicamos en el siglo V en pleno periodo de domino persa”1, es casi imposible saber quien fue en concreto (por ser una obra anónima), lo que podemos afirmar es que fue un sabio conocedor de todas las culturas de su época y además que es uno de los grades poetas de su tiempo. El libro de Job tiene analogías con muchos clásicos de la literatura antigua por ejemplo:    En Mesopotamia, “el poema del justo doliente”, “las quejas del campesino elocuente” que aplica la misma técnica que el libro de Job enmarcado dentro de un prologo y un epilogo. En Egipto, “el dialogo del desesperado con su alma”. Y en Grecia “Prometeo encadenado” de Esquilo.

El nombre castellano de Job es recogido de traducciones griegas y latinas, pero tienen como fuente la tradición hebrea, sin embargo su significado es objeto de muchas investigaciones. a. “En el lenguaje extra bíblico es muy probable que su significado sea “donde esta mi padre”, haciendo referencia teofórica al dios personal, es decir una invocación al dios protector ¿Dónde está mi (divino) padre (que me protege)?”2 Si optamos por este significado nos podremos imaginar por que el título del libro, Job es el que pide que su “goel”, su defensor venga y que le haga justicia, es un grito desesperado que sale de lo más profundo de su ser, Job clama con desesperación la asistencia de su Dios para que le haga justicia. b. Sin embargo en el lenguaje bíblico deriva de dos raíces semíticas ’yb y ’wb. La raíz semítica ’yb, es asociado a la idea de enemistad, hostilidad, por tanto en sentido activo significaría: “enemigo, agresor” (por su rebelión contra lo que no conseguía entender de la actuación de Dios). Mientas que en sentido pasivo sería “aquel que es hostigado” (por Dios para probar su rectitud o por Satanás)… la raíz árabe ’wb, corresponde al hebreo swb (volver, arrepentirse), la acepción del término sería por tanto “aquel que se convierte”, aludiendo probablemente a la humilde actitud de Job al final del libro.3 El significado de Job es casi imposible encasillarlo es un solo significado, no es una palabra o término utilizado con exclusividad en este libro sapiencial, sino que ya era empleado en otras culturas mucho más

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ROBERT MICHAUD, La literatura sapiencial, pág. 102 MIGUEL ÁNGEL TÁBET, Libros proféticos y sapienciales, pág. 162 3 Ibid, pág. 162

antiguas “el nombre de Job se mencionaba ya en el II milenio a de C.”4 Sin embargo saber estos significados nos da luces para desarrollar la doctrina de la retribución.

II. DOCTRINA TRADICIONAL DE LA RETRIBUCIÓN Es muy importante reflexionar en el contexto en el que se compuso el libro d Job, sabemos que dominaba en cuanto a la justicia “la doctrina retributiva que consiste en premio para los buenos y castigo para los malos en esta vida”5 en este tiempo aun no existía la concepción de la vida después de la muerte. La justica se tenía que manifestar en esta vida de tal modo que se relacionaba la desgracia con el pecado y como consecuencia de una vida mala, y la prosperidad como fruto de una vida virtuosa agradable a Dios.
“la doctrina tradicional de la retribución terrena se basaba en una antigua creencia: después de la muerte no había nada que distinguiese a los buenos de los malos, a los justos de los impíos; reducidos al estado de sombras sepulcrales, unos y otros compartían la misma existencia eternamente triste y monótona. Puesto que era así, recompensado al bueno y castigado al malvado. El paso de la retribución de este mundo a la retribución del más allá fue lento. Finalmente, en el siglo II a. C., se 6 proclamó la fe en la resurrección de los cuerpos, y con ella quedo ultimada la transición” .

Al no existir una vida después de la muerte el impío tenía que pagar sus culpas en la tierra. Pero en la praxis cotidiana se dan cuenta que en muchos casos no es así los impíos seguían viviendo con toda felicidad. Frente a este problema surge el cuestionamiento ¿será esta doctrina válida? ¿Será el pecado la única causa de las desgracias? Y si es asi ¿Por qué ellos viven felices mientras que los buenos pasan desgracias? El libro de Job compuesto en el s. V a.C. se va a plantear el problema y va a dar luces para el estudio y avances sobre esta doctrina que sostenía la religión israelita. En el libro encontramos a dos jobs que son totalmente contrarios el primero del prologo Jb 1-2 y del cap. 42, que es integro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Mientras que el segundo Jb 3- 41del drama poético que es impaciente, que reniega de su desgracia, maldice su día de nacimiento y que se muestra desafiante frente a Dios, ej. Jb 9, 32. En la escena son tres los amigos de Job que vienen a consolarlo. Elifaz de Temán, BIldad de Súaj y Sofar de Naamat. Para Elifaz esta muy convencido de que se trata de un castigo por algún pecado que tiene que reconocer Job y pedir perdón para recuperar la benevolencia de Dios cf. Jb 4, 7. Seguidamente sostiene la doctrina ortodoxa de la retribución con dos razones: 1° Jb 4, 8 “Soy testigo: quien cultiva maldad y siembra desgracia eso cosecha”.
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Ibid pág. 175 Apuntes de clase sobre el libro de Job 6 La literatura sapiencial, pág. 101

2° Jb 4, 12ss Elifás asegura haber tenido una revelación por parte de Dios (sobre la doctrina de la retribución) “quien puede sentirse justo ante Dios”. Para Bildad, esta que el principio de la retribución es incuestionable Jb 8,3 ¿puede Dios torcer el derecho, pervertir Shaddai la justicia?, para éste su mejor argumento ante Job es que Dios jamás, imposible que cometa injusticia. Sus hijos pecaron y recibieron el castigo merecido cf. Jb 8,4 y ahora le propone a Job como única salida a su desgracia que reconozca su pecado y pida perdón a Dios, de tal modo que Dios le perdonara y le devolverá aun más de lo que tenia. Este es un punto curioso porque hay una similitud entre Bildad y Satanás porque hacen notar que la religiosidad de Job es interesada cf. Jo 1, 9-11; 8, 6-7. Y continua afirmando la doctrina retributiva Jb 8,20 Dios no rechaza al justo, ni brinda su apoyo a los malvados. Sofar, es el más duro con Job, lo trata de charlatán y burlón cf. Jb 11, 1-3, en su discurso expone la doctrina de la retribución Jb 11, 4-12 “ojala que Dios te hablase… bien sabrías que Dios te pide cuentas de tus faltas”. Y en Jb 11, 13-20 es una invitación a que se arrepienta y así experimente las bendiciones de Dios. Estos tres “amigos” de Job, sus grandes consoladores, pierden de vista su oficio de consejeros y convierten la escena en un tribunal de justicia donde el demandante es Job, el acusado es Dios y los tres amigos son los defensores de Dios. A demás de las desgracias que está viviendo Job, de su soledad y del rechazo hasta de su mujer (Jb 2,9) tiene para completar su desgracia la acusación, el reproche y el reclamo de estos “amigos”. Estos defensores de Dios sostienen que es imposible que Dios se equivoque en la doctrina de la retribución, no puede haber error alguno, y en consecuencia Job tiene que haber cometido pecado, para ellos Job no es el justo sufriente, sino el pecador que sufre justamente, por eso éstos se escandalizan y se enfurecen ante la persistente declaración de inocencia de Job. El juicio se había convertido en bilateral entre Job y Dios: de tal modo que dar razón a uno es negar al otro, es decir, si Job es inocente, entonces Dios es culpable cf. Jb 32,4. Frente a este dilema aparece en la escena un personaje joven Elihú (Jb 32) que tras el fracaso de los mayores y tras el silencio de éstos, Dios había quedado culpable según el juicio bilateral en el que habían caído, Elihú quiere que se revierta la culpabilidad a Job (él también afirma que Job ha pecado cf. Jb 36, 21) y que Dios quede inocente, éste a diferencia de los demás no le va a recriminar su pecado, sino que va a hacer una apología de Dios resaltando su grandeza frente a situaciones inexplicables y que además Dios está por encima de todos los hombres, por tanto ¿cómo el hombre va a sentirse justo frete a Dios?

III. DIOS FRENTE A LA DOCTRINA RETRIBUTIVA La intervención de Dios se hace esperar hasta los últimos capítulos (Jb 38-42) Dios increpa a Job su ignorancia atrevida, le recuerda su poder y su dominio sobre todas las cosas, compara la inteligencia de Job con la de Él, haciéndole notar sus limitaciones y precariedad frente a la excelencia de su hacedor.

Dios deshace el planteamiento: Si el hombre es inocente entonces Dios es culpable, y si Dios es inocente entonces el hombre es culpable. Sin embargo Dios no niega que no sea inocente. Job responde a Yhwh, (Jb 40, 4) “hable a la ligera que responderé, mejor me tapo la boca con mi mano”. Y en Jb 42, 1-6 reconoce la grandeza y la incompresibilidad de los proyectos de Dios, por eso dice en el v. 6, “me retracto y me arrepiento”. En Jb 42, 7-9 Dios condena la actitud de estos tres “amigos” por no haber hablado bien de Él, es decir, les recrimina su mala aplicación de la doctrina de la retribución, y por el contrario su siervo Job si hablo bien de Él, y por eso es bendecido por Dios incluso más que al principio cf. Jb 42, 12-17.

IV. CONCLUSIÓN Frente a la pregunta que nos hacíamos sobre la doctrina retributiva ¿será válida?, ¿la intervención de Dios nos aclara este cuestionamiento? ¿Era la respuesta que esperábamos? Puede que haya mucha inconformidad para algunos, sin embargo hay que considerar que el autor sagrado de este libro tubo que escribirlo con sus capacidades humanas (aun bajo inspiración divina), por tanto su capacidad es limitada frente a tan grande misterio de Dios, por eso solo se limita a poner a Dios en su lugar como creador y a Job como su creatura. Es pues un error considerar que todos los sufrimientos y castigos son castigos de Dios por causa del pecado, y al ser limitado nuestro entendimiento frente a esta situación, lo mejor es considerar que cada acontecimiento que vivamos en la vida sean acontecimientos en las que Dios se manifiesta, es decir, que en la prosperidad y en la desgracia Dios está presente a nuestro lado para animarnos, para consolarnos o para alegrase con nuestra alegría, pero siempre que acudamos a Él, nuestra religiosidad no debe ser interesada [mientras esté bien estoy con Dios, pero cuando este mal me pongo contra Dios porque Él me hace esto], sino que sea una religiosidad firme capaz de encontrar a Dios en la prosperidad y en la desgracia. Más que ver un sufrimiento fruto del pecado, hay que ver un sufrimiento como motivo de redención, un claro ejemplo es que el que nos dejo nuestro Señor Jesucristo, que es el modelo del Justo Sufriente, que pone amor al sufrimiento, porque es un sufrimiento por amor a la humanidad. Para finalizar hay que tener muy en cuenta que los designios de Dios son incomprensibles para el hombre, querer conocer sus proyectos es querer ser dios, cosa que ya es recriminada por Dios en el libro del Génesis.

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