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Producción en cadena

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Producción en Cadena
vacaciones en la República Mexicana. No pasó mucho tiempo, antes que comprendiera que aquel país extraño y verdaderamente salvaje, todavía no había sido explorado en forma completa y satisfactoria, en lo que concernía a los Rotarios y a los Leones, siempre conscientes de su misión gloriosa sobre la tierra. Por lo tanto, consideró que, como buen ciudadano norteamericano, tenía algo semejante a una obligación de hacer su parte correspondiente a ese respecto. Dejó el camino trillado, en busca de oportunidades de satisfacer ese impulso y se aventuró por regiones no mencionadas y en consecuencia, no recomendadas a los turistas extranjeros, en particular a los norteamericanos, por los agentes de viajes, regiones que, por las mismas razones, no se encuentran mencionadas en las guías turísticas. Así sucedió que, un día, se encontró en una pequeña y singular aldea india, situada en alguna parte del Estado de Oaxaca. Cuando caminaba por la polvosa calle principal de dicha aldea, que no s,abía nada de pavimentos, drenaje, agua corriente o luz artificial, excepto la de vel~s o astillas de pino, encontró un indio, sentado en cuclillas en el suelo de tierra, en el pórtico de una choza de palma, de las llamadas jacalitos. El indio se encontraba ocupado en hacer canastitas de cuerda y de toda clase de fibras reunidas por él en el inmenso bosque tropical que rodeaba el pueblo por todos lados. El material usado no solamentt; era bien preparado para ese pro-

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L SEÑOR E. L. WINTHROP) DE NUEVA YORK) se encontraba

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A pesar de ser nada más un simple campesino. tigres y una veintena de otros animales de la selva. Era un campesino que vivía de lo que producía por su propiedad. algunas veces fantásticos: flores. Los dibujos aparecían como por magia. su ocupación principal no era la de fabricar canastas. sino tejiendo. TRAVEN ) '1 pósito. Cada canastita estaba cubierta con los ornamentos más bellos. trabajo y preocupación constante por la distribución más adecuada de lluvias. sol y viento y un equilibrio correcto de aves e insectos beneficiosos o dañosos a sus cosechas. Fabricaba canastas. Las personas que compraban esas canastas en el mercado . que era artista de corazón.192 B. como fuera el caso. Después de todo. aunque hasta cierto punto limitado solamente. no se hallaban pintadas en las pequeñas canastitas. cuando no tenía otra cosa que hacer en los campos. teñidas en docenas de colores diferentes tan hábilmente tejidos. en todo el sentido de la palabra. cortezas y raíces nativas y de ciertos insectos. antílopes. Y sin embargo. mientras trabajaba en una canasta y mientras no estuviera terminada completamente. la venta de canastas. Sin embargo. ardillas. mariposas. todas ellas sinfonías de colores. La cuerda y las fibras. lo mismo que en la exterior. que aquellos ornamentos atractivos aparecían en la parte interna de las canastas. no pintando. menos de quince acres de suelo no muy fértil. sino también teñido ricamente con tintes que el mismo canastero extraía de varias plantas. porque era incapaz de haraganear. después de mucho sudor.-. no podía uno percibir cuál seria la decoración. lo más asombroso era que estas decoraciones. Solamente se lograban esos efectos altamente artísticos. mejoraba un tanto los pequeños ingresos que obtenía de su pequeña granja. sino que formaban parte de las mismas. Y esto lo hacía sin mirar nunca ningún dibujo o diseño. se veía claramente en las pequeñas canastas que hacía. por un proceso conocido solamente por él y por miembros de su familia. un artista verdadero. aves.

es mi día de suerte. Tómalos o déjalos. para evitar que estuvieran esparcidos. Cada canasta le costaba entre veinte y treinta horas de trabajo constante. las llevaba al pueblo el día de plaza. diciéndole al indio que debía avergonzarse de pedir ese precio pecaminoso. preparándolas. ¿De cualquier modo. del pueblo. Se ponía en camino po~o después de la medianoche. el comprador rara vez pagaba cincuenta centavos pedidos (o cuatro reales. como los indios llamaban a esa cantidad). lo equivalente a cuatro centavos de dólar. o para guardar objetos pequeños. -Si toda esta porqueria no es más que petate ordinario. cientos de formas en que podían servir a ciertos propósitos en una casa O en la habitación de una dama. para vender su mercancía. Yeso significaba más tiempo y más trabajo. te pagaré veinte. porque solamente poseía un burro en que viajar y si el animal se habia descarriado el día anterior. Las mujeres las utilizaban paraguardar en ellas sus joyas. para qué sirve una canasta tan chica? Si te pagara diez centavitos por ella. el comprador decía: -¿Qué crees? Nada más tengo veinte centavos de cambio. Siempre que el indio terminaba unas vei. como sucedía frecuentemente. El precio que pedía por cada canasta era cíncuenta centavos. tenía que pagar veinte centavos de impuestos. Bueno. la selva está llena de paja -argumentaba el comprador-. Así que se fijaba el precio finalmente en veinticinco centavos. ladrón. ' Había. en montones. Ni un centavo más. tenía que caminar todo el camino hasta el pueblo y de regreso. El presunto cliente empezaba a discutir. preparando tintes y tiñendo el cordón. .nte canastas. que encuentras por tOdas partes que mires.PRODUCCIÓN EN CADENA 193. las usaban como costureros. En el mercado. de hecho. pero entonces. será buena~esta vez. Sin embargo. debías agradecénnelo y besarme la mano. para decorar con ellas mesas o ventanas. o para poner flores o muñecas pequeñas. sin contar el tiempo invertido reuniendo paja y fibras.

194 B. Quizá ese conocimiento lo habría hecho sentirse muy orgulloso. porque hubiera comprendido que pertenecía a ese pequeño ejército que es la sal de la tierra y evita que muera la cultura. aparentemente. tomaba la pequeña maravilla y ante los ojos del indio. Sin embargo. si me cambias un billete de veinte pesos. En tal caso. la gente prefería las cosas hechas por millones y tan parecidas unas a otras. ordinariamente una mujer. así que la canasta se vendía en veinte centavos. el indio no podía cambiar un billete de veinte pesos. este artesano. que uno era incapaz de decir. una oportunidad para robar y con frecuencia tenía que tragar toda clase de insultos y comentarios groseros. como . pero hasta entonces. TRAVEN ¿Qué podemos hacer? Está bien.. Sin embargo él. aun con ayuda de una lente de aumento. Con frecuencia no podía vender todas las canastas que llevaba al mercado. precio que tal vez subía. Por supuesto. la arrojaba descuidadamente sobre la mesa más cercana. porque allí como en todas partes del mundo. después de hablar mucho. cuál era y dónde se hallaba la diferencia entre dos de la misma clase. si podíaevitarlo. la urbanidad y la belleza por sí misma. Si hubiera tenido el más leve conocimiento del mundo exterior hubiese sabido que lo que le sucedía a él le sucedía cada hora de cada día a todos los artistas de todo el mundo. nunca resultaron dos de ellas similares en su diseño. Cada una era una obra de arte individual. No quería volver a casa con aquellas canastas que no vendía naturalmente. tomaba una de las canastas y le ofrecía diez centavos. donde era tratado en parte como un limosnero y en parte como un vagabundo que buscaba. por otra parte. tan diferente de las otras como un Murillo de un Velázquez. había hecho varios cientos de aquellas canastas exquisitas en su 'vida. iba a vender sus productos de casa en casa. quizá lo detenía una mujer finalmente. en muchas ocasiones no obtenía en realidad más de diez centavos y el comprador. a quince o veinte. Luego de caminar mucho. puedes tomar tus veinticinco fierros.

. seguramente. ¿puedes traerme dos o tres guajolotes de Huehuetonoc el sábado próximo? Pero deben estar gordos y pesados y muy baratos.:El indio. ¿Entiendes? Bueno. no necesitaría que me los trajeras. o ni siquiera los tocaré. Empezó a explorar sin mayor demora esa tierra olvidada. como si hubiera comprado un ferrocárril completo. indito. después de que ha venido desde tan lejos". Sé que tiro mi dinero. vete. compraré esa tontería nada más por caridad. amigo? -preguntó el señor Winthrop. examinaI\do su compra-: Ya sé a quién daré esta cosa tan bonita. -Cincuenta centavitos. Actuaba como si ignorara completamente la presencia del norteamericano. que lo observaba. Al momento de comprender que juzgó el valor seis veces más elevado. Y añadió. . atendió su trabajo y no mostró ningún interés especial en la curiosidad del señor Winthrop. . Eso la hacía pensar algo mejor y lo detenía y decía: -¿Dónde vives. cuando sintió que tenía que decir algo.iI1 . para no parecer idiota. cuando menos. Si quisiera pagar el precio regular. cuatro reales -contestó el indio amablemente. indito? ¿Cuál es tu pueblo? ¿I:Iuehuetonoc? Oye. -Muy bien. en un tono y con un gesto amplio. Pero después de todo soy cristiana y no puedo ver que un pobre indio muera de hambre. sentado en cuclillas en el piso de tierra del pórtico de su choza. mi buen amigo. Ella 'me dará un beso por ella. vendida -exclamó el señor Winthrop. vio inmediatamente qué grandes posibilidades de negocios podía ofrecer aquella ranchería miserable a un promotor dinámico. indito. patroncito. ¿Para qué la usará? Esperaba oir un precio de tres o hasta cuatro pesos. que te compro diez de estas . -Supongamos.PRODUCCIóN EN CADENA 195 diciendo: "Bueno. -¿Cuánto cuesta esa canastita. tal como (él.

El señor Winthrop compró diez y seis canastas.. vamos a suponer que te com. el señor Winthrop quedó convencido de que conocía el país perfectamente. podría venderle cada una por cuarenta centavitos. Volvió a casa apresuradamente y llevó todas las canastas que le quedaban todavía. pasó frente al establecimiento de un confitero y al mirar la mercancía exhibida en el aparador. . Un día que salió a comer.196 B. -:uánto me cobrarías por cada una? 'eó por unos pocos segundos. que eran todas la~ que tenía el indio. recordó repentinamente las pequeñas canastas que comprara en aquella lejana aldea india.traba parado frente a él. levantar la mirada hacia el norteamericano .a. Después de tres semanas de estancia en la república..ciuna? .J . ! i . como él mismo le llamaba. apenas apartando los ojos úabajo. -Puedo ofrecerle -dijo el señor Winthrop al confitero- . de que había visto todo y sabía todo lo referente a sus habitantes. TRAVEN cuales. como estaba diciendo. como haciendo 'Ilente: " puedo dejártelas en cuarenta y cinco cen~to caballero. debo admitido ahora y aquí mismo. a uno de los fabricantes de dulces más conocidos de la ciudad. Bueno.--. dijo amablemente y sin la huella más leve de en~usiasmo en su voz: -Entonces. su carácter y su forma de vida y que no le quedaba nada por explorar. no 'lente ningún uso. Así que volvió al buen Nuyorg. estas canastas completamente inútiles. y ahora.

Hablaré del asunto con mis socios. yo no sé. -¿Oí una ~ferta? -preguntó el señor Winthrop. Al día siguiente. nosotros no somos tratantes de obras de arte. el señor Kemple dijo: -Bueno. " usted lo comprende. señor y déjeme oir lo que dice. Sin embargo. mente lo que necesito. Mírelas. le diré. -¿Por qué no me dice en números redondos cuánto quiere por ellas? No soy hábil para adivinar. Nunca había visto anteriormente nada como ellas. como yo soy el tipo listo que descubrió estas canastas y ya que soy el único que sabe dónde encontrar más. Se encogió de hombros y dijo: -Bueno. cuando ambos caballeros se reunieron nuevamente. -:-Así es y que gane el mejor -dijo el confitero-. Y estas canastas son pequeñas obras de arte. por supuesto. En nuestro negocio. una vez que supiera el precio y si podía obtener el artículo en exclusividad. yo reconozco el arte al verlo. Por supuesto. hechos para regalos elegantes y de alto precio. para ser sincero con usted. señor Kemple. en originalidad. Si me pregunta. las venderé al mejor postor. la envoltura no debe costar más que lo que está adentro. sobre una base de exclusividad. por favor y le haré saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar. excepto como empaques de lujo para nuestros dulces franceses de almendra y nueces. Sin embargo. diré que no es exacta-. Estas pequeñas canastas serían adecuadas para los chocolates más caros. El dulcero examinó las canastas y las encontró apropiadas para cierta línea de su negocio. evitó cuidadosamente mostrar ninguna señal de entusiasmo. si quiere llamarlas así. no hay discusión en eso. por supuesto. belleza y buen gusto. podíamos hacer una prueba. señor Kemple. Estoy seguro de que usted puede verlo a mi modo. Véame mañana a la misma hora. eso depende del precio.-r- r~v~uuu&V" ~" ~~~~"~ r:n las más artísticas y al mismo tiempo más originales cajas. para lo cual habría tiempo. Sin embargo. seguramente. -Bueno. No tenemos otro uso para estos pequeños objetos preciosos. No podemos pagar por ellas lo que .

. ¿Está bien? -Vendidas -contestó el señor Winthrop y el trato quedó cerrado. Nosotros pagamos los derechos de aduana y usted el transporte. -Por supuesto. uno cincuenta. El señor Winthrop tuvo un cuaderno en su mano izquierda y un lápiz en la derecha. solamente son envolturas para nosotros.1)/8 B. ¿Y está seguro de que puede entregar diez mil para principios de octubre. conteniendo el aliento mientras se enjugaba la frente. como si hubiera recibido un golpe en la cabeza. interpretando mal el gesto involuntario del señor Winthrop: -Muy bien. TRAVEN debíamos. si eso suena mejor a sus oídos. muy bien. Espero que comprenda nuestro ángulo. tómela o déjela: Un dólar y un cuarto por 'cada una y ni un centavo más. Quizá envolturas finas. son envolturas. sí. Digamos. o mil docenas. si las considerásemos objetos artísticos. El señor Winthrop hizo un gesto. señor Winthrop. hay una condición -explicó el dulcero. Y deben venir en no menos de doce diseños diferentes. oh. -Aceptado. entregada en el puerto de Nueva York. Quizá podamos mejorar nuestra oferta un poco. No consideraría menos de diez mil. Así que ésta es nuestra oferta. cuando el señor Winthrop estaba a punto de partir-. pero de cualquier modo. El dulcero agregó rápidamente. no hay razón para excitarse. señor. -Será mucho mejor. Cien o doscientas no nos servirán.. ¿Qué dice? -Puedo entregarlas en setenta diseños o dibujos diferentes. prácticamente durante todo su viaje de regreso a México y estuvo escdbiendo cifras. Después de todo. digamos? -Completamente -aseguró el señor Winthrop y firmó el contrato. -Que sea uno setenta y cinco -replicó el señor Winthrop. Uno setenta y cinco por pieza. No pagarían las molestias y la publicidad. largas colum- . absolutamente.

después de todo. . tengo que aprovechar la luz del día. aquí está. esta república no está tan atrasada. patroncito. Pero se excusó por hacerlo. patroncito? Si puedo hacer doce. movió su mano derecha en un gesto de saludo y volvió a sentarse. mil? # ¡-Muy bien. Dulce plata.. Muy buenas tardes. -Buenas tardes. Ah.Tengo un gran negocio para ti. Gracias. Bueno. hizo una inclinación cortés y dijo con su voz suave: -Bienvenido. patroncito.. -Me alegro de oírlo. señor. a quien encontró en cuclillas en el pórtico de su jacalito. ¿dónde está ese maldito lápiz? Lo tenía en la mano. Maldita sea. Pensándolo bién. Cuarenta y seis de a mil. mi amigo. para calcular con exactitud en qué cantidad sería más rico. o:. desde que el señor Winthrop partió hacia Nueva York. como si no se hubiera movido de su lugar. Ordenó diez mil. ¿cómo estás? -saludó al indio. gracias. mi buen hombre.-. ¿También puedes hacer cinco . se quitó el sombrero. cuando estuviera realizado aquel negocio. -Ahora. me siento bien. El señor Winthrop dijo para sí mismo: "Ahora saltará y se volverá loco.PRODUCCIóN EN CADENA 199 nas de ellas. Esta casa y todo lo que tengo está a tus amables órdenes. mi amigo -comenzó el señor Winthrop. en la bolsa de papá. Y dijo en voz alta: -¿Crees que puedes hacerme mí! de estas canastitas? -¿Por qué no. pronto será de noche. cuando sepa lo que tengo para él". -Se inclinó una vez más. diciendo-: Perdóname. aquí tenemos una ganancia limpia de cuarenta y seis mil trescientos veinte dólares auténticos. El nativo se levantó. bueno. vamos a sumar toda la maldita cosa -musitó-. también puedo hacer mil.

-Bueno. señor. Luego. puedo . puedo hacer cinco mil. patroncito. deben parecer frescas. Pero. Las plantas deben ser recogidas cuando la luna esté como debe estar. también tengo que recogerlos en el momento y .en las condiciones apropiados. mientras están secándose. créeme. ¿cuánto tiempo crees que necesitarías para entre~ garlas? El indio inclinó la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro. Ahora. -Gracias por el honor. para que no pierdan su suavidad y su flexibilidad y su brillo natural. como si estuviera contando los días o las semanas que tardaría en hacer todas esas canastas. si puedo hacer mil. o no darán el color adecuado. Los insectos que busco en las plantas. por supuesto. patroncito. patroncito. -Supongamos que ordeno que me hagas diez mil de estas canastas. -Eso es lo que pensé y exactamente por eso vine a buscarte. Pocos minutos después. por supuesto. Aunque estén secas. la cuerda y las fibras deben estar muy secas. o no producirán colores ricos y serán como polvo nada más. Tú sabes. durante todo el tiempo que están secándose poco a poco. TRAVEN -Por supuesto.200 B. en todo el Estado. señor. sin interrumpir su trabajo. debe trabajarse con ellas en una forma muy especial. Nadie puede hacerlas. Tú sabes. soy experto en esta clase de trabajo. las raíces. ¿qué dirías si te pidiera que me hicieras diez mn? ¿Y cuál sería el precio por cada una? Puedes hacer diez mil. mientras se secan. tengo que conseguir las plantas. Luego. las cortezas y 10s insectos con que hago los colores. Eso me toma mucho tiempo. dijo lentamente. antes de que pueda usarlas apropiadamente. -Me tomaría mucho tiempo para hacer tantas canastas. ¿verdad? -Si puedo. Puedo hacer todas las que quieras. en la forma en que las hago yo. o parecerán tan opacas y sin yida como la paja. Nunca deben perder sus propiedades naturales.

Puedes creerme 1 . patroncito. es decir. entonces. N ada más déme tiempo. con lo que esperaba activar la ambición del indio. . sus can~ .. ¿cuánto me costaría cada una? Esa cifra era demasiado elevada para que la comprendiera el-indio. sin tomarse el trabajo de decir: "¡Buenos días"'. como era s~ostumbre . para comprender el significado verdadero de sus palabras. en busca de ayuda. porque pensó por un tiempo que estaba soñando. ya tengo listo el precio. podría adquiridas a cuarenta centavos cada una. bajo el techo saliente de palma. -¿Ya tien~ precio para diez mil? -preguntó al indio en el instante en que lo vio.es docenas. Movió la cabeza varias veces y miró vagamente en torno suyo.. encontró al indio en cuclillas sobre el piso. levantando los brazos con desesperación . Esperaba que el indio se volviera loco al oir que iba a vender diez mil de sus canastas. Se mostró un poco confundido y por primera vez. -Ahora -el señor Winthrop respiró profundamente-. Dijo finalmente: -Perdóname. aunque sean tr.. -¿Tres docenas? ¿Tres docenas? -gritó el señor Wmt:h:t'Op. ¡Tres docenas] -repitió. mi jefecito.. pero no puedo contar tan alto. ¿No es así. Si me haces el honor de ¡venir otra vez mañana a verme.enfermedad de la piel. patroncito. PRODUCCIóN EN CADENA 201 hacer todas las canastitas que quiera. diez veces cien. interrumpió su trabajo y trató de estudiada. cuando el señor Winthrop llegó a la choza. como si tuviera que decido muchas v:ecescon su propia voz. si te pidiera que me hicieras mil canastas. creo que tendré lista la respuesta. desde la llegada del señor 'Winthrop.t . Así que el norteamericano atacó nuevamente el problema del precio. sin tener que ofrecerlas de puerta en puerta ni ser tratado como un perro con una . -Sí. jefecito. -Me dijiste que si compraba cien canastas. mi amigo? -Sí. trabajando en '. A la mañana sig¿iente.

no puedes hacerme eso. no puedo comprender por qué sube tanto el precio si compro más de cien. cincuenta o cien. ¿Cuál es el precio? -preguntó el señor Winthrop nerviosamente. si puedes vender tus canastas en cuarenta centavos. entonces no puedo hacerlas por menos de quince pesos cada una. es por qué no puedes vendérmelas al mismo precio. Y si tengo que hacer diez mil. Sé que tengo que hacer mil canastitas. sean veinte. cuando tenga cien. Si compras cien. que no las tengo. patroncito. amigo. -Olvídalo. -Sí. mira. No soy de esa clase. Si debo hacer cinco mil. mi buen hombre. bueno. Soy tu amigo y quiero ayudarte a levantarte.. cada una costará nueve pesos. cada una costará tres pesos. exactamente y sin error -contestó el indio con su voz suave y cortés. patroneito. -Sí. porque. de hombre a hombre. TRAVEN si te digo que me costó mucho trabajo y preocupaciones encontrar el precio exacto. No quiero reducir ese precio.202 B. El señor Winthrop pensó que tal vez era su conocimiento imperfecto de aquel idioma extranjero lo que le estaba jugando una mala pasada. . Volvió inmediatamente a su trabajo. ¿No me dijiste que si compraba cien. vamos a ver.. ya lo veo -el señor Winthrop sentía que iba a enloquecer en cualquier minuto-. Venga la ensalada. -Ahora el precio está bien calculado. las venderías a cuarenta centavos cada una? -Sí. eso dijiste. Sí. como si temiera perder demasiado tiempo en charla ociosa. lo sé y no dudo de tus palabras. sí. no quiero estafarte tu dinero honrado. puedes conseguirlas a cuarenta centavos cada una. Sólo que lo que no puedo comprender. -Bueno. si compro diez mil? -Eso fue lo que dije. eso fue lo que dije. vamos a tener paciencia y a ha~lar serenamente. jefecito. si haces mil para mí. -¿Oí que dijiste quince pesos. -Pero. sin ninguna equivocación mía. Sólo que. tú sabes.

hasta que la encuentre e. podían recolectar para ti las fibras y los colores en el bosque y luego darte una mano aquí y allá. en una forma o en otra. señorito. -Eso es lo que crees. entonces no tengo tortillas para comer y si no cosecho frijoles. Diez mil me cuestan tanto tiempo y trabajo. Una raíz que dé el color azul violeta que necesito. Pero tú sabes. sí podrían.er canastas para mí? -preguntó el señor Winthrop. para comer carne los domingos? Si no tengo maíz. si trabajaran para mí? Y si me ayudan con las canastas. Para mil canastitas.-. ¿dónde los conseguiré? -Pero te daré tanto dinero por tus canastas. resulta lo mismo. que podrás comprar todo el maíz y los frijoles del mundo y más de los que necesites. Mil canastitas me cuestan cien veces más trabajo que una docena. ¿por qué no pueden cultivar tu tierra y cuidar tus cabras. No puedo confiar en el maíz que los otros pueden sembrar o no. mientras tú haces canastas para mí? No solamente eso. Ya 'ti ..-PRODUCCIóN EN CADENA 203 -Bueno. Pero tú sabes. patroncito.n la selva. ¿quién cuidaría de sus campos y de su ganado. ¿quién cuidaría mi maíz y mis frijoles y mis cabras y quién me cazaría un conejo. solamente estoy seguro del maíz que cosecho yo mismo. -Entonces. -Casi toda la gente de la aldea son familiares míos. puede costarme cuatro o cinco días. como quieras. -Podrían...--- . si tuviera que hacer tantas canastas. esperanzado. ¿Y has pensado cuánto tiempo y cuánto trabajo duro cuesta preparar el cordón y las fibras? Y además. ni en cien años. -¿No tienes en la aldea algunos familiares que pudieran ayudarte a hac. que nunca podía terminarlas. en la preparación del material que necesitas para las canastas. lqué tiene de difícil de entender? Es muy sencillo. No es nada más ir al bosque y juntar todas las cosas que necesites. Es posible. necesito más fibras que para cien y necesito más cochinillas y más plantas y raíces y cortezas para los colores.-. Tengo muchos parientes cercanos en este lugar. patroncito.

Además. ¿cómo podría yo hacer canastas a cuarenta centavos cada una? Un poquito de sal o un chile verde me costaría más de 10 que pudiera cobrar por una canasta. como nada. quien escribía aquellas grandes cifras. Entonces el maíz y los frijoles subirían tanto de precio. si aprovechaba esa oportunidad. El indio no dejó de trabajar en sus canastas. El señor Winthrop era tenaz. por qué no puedo hacer iascanastas a menos de quince pesos cada una.. eso es exactamente lo rico que vas a ser. si tengo que hacer tantas. -Tú sabes. parecíal1 estarse deslizando entre sus dedos. que le parecía el más grande de los milagros que nunca viera jamás. interpretó mal su verdadero significado. divisiones y restas complicadas tan rápidamente. Al notar el norteamericano el interés creciente del indio. rado realmente y habló y discutió con e! indi? durante casi dos horas. Se negaba a renunciar a más de cuarenta y seis mil dólares que en ese momento. si se considera de qué ciudad venía. Arrancó hoja tras h-oja de su cuaderno. mientras él explicaba sus puntos de vista. Estaba desespe. Ahora tú entiendes. el indio observó con una expresión auténtica de respeto al señor Winthrop. mi buen hombre -dijo el señor Winthrop-. cada una cubierta con cifras y más cifras. ejecutando multiplicaciones. nunca volverá a llamar a tu puerta una oportunidad tan maravillosa. TRAVEN 1 j I nadie trabajaría bien en su campo. Y . ¿entiendes eso? Déjame explicarte en cifras frías qué fortuna perderás. -y allí tienes.204 B. Tendrás exactamente cuatro mil pesos. mi amigo -dijo-. tratando de hacerl-o comprender cuán rico se haría. diciendo al campesino que sería el hombre más rico de todo el distrito. Sin contestar. Eso no era extraño. que ninguno de nosotros POdría comprados y todos nos moriríamos de hambre. estimado caballero y jefecito. como el precio de todo subiría. si no aceptas el trato.

que tal vez no sabes. sin ninguna diferencia yeso me . I I I I I I . Además. Adiós. Tú sabes.comería el corazón poco a poco. señor y caballero. si quieres tener la bondad de perdonarme. lo sé. a las mariposas les gustan mis canastas y sus colores bonitos. para que yo pueda ver una nueva belleza. para mostrar te que realmente soy amigo tuyo. Porque. ¿dónde has estado todo este tiempo? ¿En la luna? Todavía me das el mismo precio de antes. ya he perdido mucho tiempo. -Como cada una.. hay todavía otra cosa. mi buen hombre -gritó el señor Winthrop al pobre indio. el precio es de quince pesos I I -Pero.-r --PRODUCCIóN EN CADENA -205 ~. por eso vienen y se paran y puedo hacer mis canastitas como ellas. Si hiciera muchas. Cada una sería igual a las otras. porque pasado mañana es día de mercado en el pueblo y tengo que llevar a vender mis canastas. Sin embargo. porque no puedo hacer que sea otro. Cada una tiene que ser otra canción que oigo en la mañana. el indio no pensó por un momento en los cuatro mil pesos. señor. ¿qué dices ahora? ¿Es un trato o no? Di sí y tendrás un adelanto en este mismo minuto. Serán cinco mil pesos y todos en plata. ya no estaría mi alma o mis canciones en cada una de ellas. aumentaré una prima. y ahora. cuando sale el sol y cuando los pájaros empiezan a cantar y las mariposas vienen a pararse en mis canastas. Solamente estaba interesado en la habilidad del señor Winihrop para escribir cifras. Pero ahora tengo que atender a mi trabajo. completamente indiferente-.lacer y un gran honor oir hablar a un caballero distinguido como tú. tú sabes. tengo que hacer estas canastitas a mi modo y con mi canción y pedacitos de mi alma tejidos en ellas. aunque fue un p. -Entonces. señor jefecito. Tal cantidad de dinero no tenía ningún significado para él. Gracias por tu visita. Tiene que ser el mismo precio. jefecito -contestó el indio. desesperado-. señor. -Sí. te dije antes. señor.

~ 206 B. 1 1 . rotas y ajadas. FIN f. TRAVEN y así fue como sucedió que las latas de basura norteamericanas escaparon al destino de convertirse en recipientes de canastitas multicolores vacías. en las que un indio de México había tejido sueños de su alma: sus poemas no cantados.

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