P. 1
94798565 Santiago Antunez de Mayolo Muere a Los 99 Anos

94798565 Santiago Antunez de Mayolo Muere a Los 99 Anos

|Views: 3|Likes:
Publicado porCARLOSLLAURI

More info:

Published by: CARLOSLLAURI on Apr 26, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

04/26/2013

pdf

text

original

A8.

EL COMERCIO

VIERNES 25 DE MAYO DEL 2012

LIMA
REPORTAJE

LESLIE SEARLES

Santiago Antúnez de Mayolo muere a los 99 años
El sabio peruano será enterrado hoy por la tarde en Jardines de la Paz de La Molina
antiago Antúnez de Mayolo Rynning heredó de su famoso padre – Santiago Antúnez de Mayolo Gomero– el amor por la ciencia y por la vida. Ambos nacieron en Aija, una pequeña ciudad del departamento de Áncash, que vio nacer al hijo el 4 de abril de 1913. Su vida se apagó ayer, a poco más de un mes de haber cumplido 99 años. De niño estudió en Huaraz y en Lima; se recibió de abogado en la Universidad de San Marcos, y allí también se graduó como doctor en Historia. Con estudios en Administración de Gobierno en Estados Unidos, se le recuerda, sobre todo, como un conocedor inclaudicable de la naturaleza. Su interés por los alimentos y la nutrición de los antiguos peruanos le fue inculcado desde pequeño, de las manos de su madre, la noruega Lucie Rynning, nutricionista de profesión. En 1943 se casó con Susana Maurer Carriquiry y tuvo 4 hijos, 12 nietos y 18 bisnietos, todos ellos testigos, en diferen-

S

CARLOS BATALLA

tes momentos, de su valioso aporte a la ciencia y la cultura, ya sea desde el Congreso de la República, donde fue diputado a los 25 años, en los períodos 1939-1945 y 1945-1948, o en la cátedra universitaria. Por su calidad de investigador, don Santiago conocía como nadie el origen de innumerables plantas nativas y el valor nutricional genético de los alimentos prehispánicos. Fue descubridor del sacha inchi y la maca. Su investigación más recordada se convirtió en un libro: “Nutrición en el antiguo Perú”, en el que rescata las tradiciones alimenticias e incide en la conservación, el almacenaje y la distribución de los recursos. En ese camino, vivió varios años en el Cusco, donde desarrolló los más serios estudios en torno a la alimentación de la población inca. Para 1976, Antúnez ya podía adelantar conclusiones sobre dos plantas de alto valor nutritivo, casi olvidadas: la park’a y el llachu. En esos años no se cansaba de aconsejar a propios y extraños sobre el valor del chocho peruano (‘Lupinus mutabilis

MAESTRO DE VIDA. El interés por los alimentos y la nutrición de los antiguos peruanos le nació desde su niñez. Su valiosa labor de investigador será recordada por generaciones.
UN CIENTÍFICO PREMIADO DESTACADO MAESTRO

En 1995, el Ministerio de Educación otorga la Medalla Maestro a Santiago Antúnez de Mayolo. En el 2000, obtiene el Premio Internacional La Kiwicha de Oro. En el 2006, la Asamblea Nacional de Rectores le entrega la Medalla Maestro Universitario y en el 2009 gana el Premio ÁDEX por su valiosa contribución al estudio de la biodiversidad del Perú.
HONORES UNIVERSITARIOS

sidad Ricardo Palma y es incluido como miembro honorario en el Colegio de Nutricionistas del Perú. En el 2008 es nombrado miembro honorario del Colegio Profesional de Antropólogos del Perú y en el 2010 recibe igual distinción del Colegio Regional de Profesores de Lima Metropolitana.
HOMENAJE A LA EXPERIENCIA

El 4 de abril dio su última entrevista a El Comercio.

En el 2006, es nombrado doctor honoris causa por la Univer-

En el I Congreso Andino de Medicina Tradicional del 2010, Antúnez de Mayolo recibe un homenaje a la trayectoria e investigación de la nutrición en el antiguo Perú.

Sweet’), que en el sur del país se denomina tarhui y cuyo registro de antigüedad data de más de 2.500 años. La quemillu, el chijuro, la achacana son solo algunas de las plantas que reivindicaba como el gran tesoro alimenticio del antiguo Perú. Buena parte de esa campaña la hizo en artículos y notas que firmó en El Comercio, en los setenta. En la década de 1980, siguió siendo un fiel colaborador de nuestro Diario, en cuyas páginas escribió textos históricos, como el titulado “Manuscrito de Juan Betanzos” (1987). Siempre le dio la cara a la adversidad y dejó sentada su voz de protesta en un artículo por el cobarde asesinato de Bárbara D’Achille (1989), periodista de El Comercio. “Los que hemos recibido la crítica con nuestros estudios sobre el Perú profundo, en nuestra inquietud por el mañana, debemos asumir el reto de crear una conciencia nacionalista, que contrarreste las acciones de destrucción y aniquilamiento que hoy presenciamos”, dijo entonces en una nota del 7 de junio de 1989. En los noventa abordaba, también en el decano, temas como la lactancia e inteligencia, la inmadurez y el desarrollo, entre otros asuntos educativos. El mismo día de su cumpleaños 99, el investigador dio su última entrevista a El Comercio. El 4 de abril último, la nota tituló con una cita del maestro: “Si no investigamos nuestra biodiversidad, la vamos a perder”. La frase era una síntesis de su pensamiento y la expresión de su deseo de cuidar lo más preciado del hombre: su entorno físico y natural. La muerte se llevó ayer a un gran científico, a un estudioso, a un maestro. Esperemos que no se olvide su legado.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->