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Ficha de Historia, Egipto

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Ficha de HISTORIA del ARTE

Prof.: Fernando de los Ángeles

Civilización Egipcia
CRONOLOGÍA

CONFORMACIÓN GEOGRÁFICA El territorio ocupado por la Civilización Egipcia está cruzado por el Río Nilo, que corre de sur a norte, desembocando en el Mar Mediterráneo. Periódicamente, cada año (en julio y agosto), aumenta su caudal por el deshielo de las elevaciones en las cuales comienza el río, y se da la inundación en verano, llevando la vida a Egipto, por la fertilización de la tierra, que el hecho provoca: por año es posible cultivar dos cosechas en las márgenes del Nilo, sirviéndose del nutritivo limo que deposita en cada inundación. Es la única fuente de agua para una zona de pocas lluvias, por esta razón, la vida en Egipto está confinada a la rivera del Río, la Tierra Negra (los egipcios se llaman a sí mismos “Los hombres de la tierra negra”, ya que Egipto es una palabra griega), en ese eje sur-norte, contrastando fuertemente con el extenso desierto más allá del valle, las tierras rojas a las que no llegan las aguas del río. 1- Sin embargo, si las aguas no se recogen y retienen, la fertilidad del suelo durará sólo unos meses. Para impedir esto, se construyen canales que lleven el agua a los campos lejanos extendiendo las tierras cultivables, permitiendo un mayor excedente. Dice Wilson en “La cultura egipcia” que “sin ese trabajo para hacer más duradero y económico el uso de las aguas, Egipto sería un territorio mucho más angosto, que sólo recogería una cosecha inmediatamente después de la inundación”. Incluso llegaron a construir un lago artificial cerca de Menfis, que unieron con el río y convirtieron en un depósito para casos de sequía. La irrigación a gran escala que extiende la inundación, lo que Crouzet llamó “conquistar la tierra para El Alto Egipto y el Bajo Egipto obligarla a una disciplinada fertilidad” requiere un esfuerzo común que une a los individuos de una comunidad, dando comienzo al Estado como institución social que planifica la economía y mantiene la paz interior (la cohesión política y social) para asegurar el progreso agrícola (“donde la agricultura requiere trabajos sustanciales y centralizados para el control del agua, los representantes del gobierno monopolizan el poder político y el liderazgo de la sociedad y dominan la economía del país” en The Hidraulic Civilization). Sin embargo, esta unidad será difícil por las grandes distancias. 2- Según Wilson, la segunda obligación que el Nilo impone a los egipcios es estar atentos ante los volúmenes irregulares de las aguas en las inundaciones: una inundación menor al margen normal significa cosechas insuficientes y hambre en un año entero; pero una inundación demasiado alta destruye los trabajos de canales y diques. “El margen entre la vida abundante

y la muerte por hambre era muy estrecho. Se hacía necesaria una vigilancia constante sobre la irregular conducta del río que traía la vida, y únicamente un gobierno bien ordenado podía ejercer esa vigilancia en todo el país”. Esto les daba una sensación de inseguridad por la irregularidad de las inundaciones del Nilo, a la que imponían la esperanza y la expectativa de que a un año de Nilo bajo seguiría un año de Nilo bueno. Se veía acentuado por la periodicidad de las inundaciones ya que con el resurgimiento de las aguas daba al egipcio la confianza de que también él vencería a la muerte y gozaría de una vida eterna. Otro elemento natural que lo tranquilizaba era el sol: “su victoria sobre la muerte nocturna y su brillante reaparición por la mañana eran factores de suma importancia, que renovaban en el egipcio la confianza de que también él vencería a la muerte, como el Sol y como el Nilo.” El agua y el sol con el que contaban todo el año les daba sensación de seguridad.

DINÁMICA DE LA REGIÓN Otra característica ambiental además de la existencia del Nilo, es el aislamiento físico del territorio egipcio: por los desiertos inhóspitos de oriente, occidente y del sur, y al norte por el desierto de Sinaí y el mar; Tampoco eran fáciles las comunicaciones por agua, porque los barcos que se utilizaban en el Río (que eran eficaces en él ante la dificultad del transporte terrestre) no eran adaptables al mar mediterráneo, y eran de difícil tránsito las cinco Cataratas, “cerrojos” al decir de Crouzet, para llegar a las tierras del sur. Todo esto resulta en que Egipto estaba protegido contra las invasiones, sin embargo, hubo períodos en que el movimiento de los pueblos ejercieron al presión que se abrían camino a través de los obstáculos del desierto y del mar. Esta relativa seguridad daba al egipcio “… un amplio margen de libertad individual a las gentes egipcias (…): el egipcio antiguo no se vio obligado a obedecer a la autoridad como un esclavo, en interés del perfecto acoplamiento de la comunidad”. Lo contrario sucedió en Mesopotamia, donde, debido a sus propias características, no se deja lugar a la iniciativa individual. A pesar de la unidad que le otorga la presencia del Nilo, Egipto está dividido en tres: alto, medio y bajo, de sur a norte. Esta última zona es la del Delta del Nilo, y la que más se relaciona con las otras civilizaciones; del Alto llegan las mercaderías más apreciadas a través del Río, como oro, ébano, marfil. Wilson en “La cultura egipcia” divide al país en dos: “uno de los nombres que el egipcio antiguo daba a su país era el de ‘las dos tierras’, que expresa una realidad geográfica (…) interiormente se dividía en dos regiones de fuerte contraste: al Sur, la larga y estrecha cubeta del Alto Egipto; y al Norte, el ancho delta del Bajo Egipto. En todo el curso de la historia, esas dos regiones se han diferenciado y han tenido consciencia de su diferenciación. El Alto Egipto tiene sólo una anchura de siete a treinta y dos kilómetros; está siempre al alcance inmediato del Nilo y en contacto directo con los desiertos acantilados que lo encierran; no tiene más que un eje norte-sur. El Bajo Egipto pierde este eje y sus amplias extensiones se dilatan en todas direcciones (…) su riqueza agrícola suscita vivos intereses comerciales. Sus relaciones son más cosmopolitas. El Alto Egipto, atornillado entre dos desiertos, está limitado a África…”. Esta separación redundó también en la diferencia de los hallazgos arqueológicos de las dos zonas: se tienen más conocimientos de las tierras del Alto Egipto, porque las tierras secas permiten mayor conservación de los restos (sobre todo las tumbas y los templos). En cambio en el Bajo Egipto, a pesar de ser el punto central de los contactos con otras culturas importantes, la zona que demuestra la verdadera vida de la civilización, no ha conservado vestigios por la acción de la humedad. Asimismo, el factor geográfico no es el único, ni el más importante, determinante de las culturas, pero dice Wilson dice que “indudablemente son fuerzas que influyen en los pueblos. Pero también hay fuerzas psicológicas y espirituales de gran virtud informadora.”

CARACTERÍSTICAS GENERALES Y PERMANENCIAS ESTRUCTURALES
A pesar de todos los cambios que sufrió Egipto en su historia predinástica y dinástica, aspectos de sus estructuras económicas, sociales, políticas y religiosas no se transformaron a grandes rasgos en tres mil años.

En materia política MONARQUÍA ABSOLUTA TEOCRÁTICA: Había una teocracia absoluta, ya que nunca se dejó de creer que el faraón era un dios entre los hombres, remarcando su carácter religioso para tornar incuestionables sus decisiones; ya que comparte la esencia de los dioses Horus, Ra, y Amón-Ra (no de la diosa Maat, de la justicia a partir del imperio Tebano, y luego de la muerte se transforma en Osiris, padre de Horus, cuando el hijo del faraón asume el trono y se transforma en él. FUNCIONES DEL FARAÓN: Las funciones estaban determinadas por tres ideales: 1) Los faraones no tenían un poder sin límites, porque se imponen a sus caprichos los dioses y sus mandatos; era una especie de deber moral por parte del soberano el de propender a la felicidad del país; 2) Egipto era propiedad privada del faraón, que lo explotaba como si fuera una bien propio, pero a la vez, era un Estado que había recibido de los dioses con el objetivo de administrarlo (los dos conceptos coexistían y no se oponían); 3) el gobierno estaba centralizado en el faraón, y era fundamental para la existencia del modo de producción asiático como sistema económico; la debilidad de la centralización provocaba anarquía y miseria. Por esto predominaba el orden, la disciplina, y la docilidad de los súbditos, y eran reprimidas las aspiraciones de poder de reyes menores librándose del control real y las ansias de autonomía de comunidades locales. Las tres funciones principales eran: la religiosa, la de defensa y la administrativa. La función religiosa: De las funciones del rey, la primera será la religiosa, es el sacerdote por excelencia que nombra a los otros sacerdotes que rendirán culto y manejarán los templos; esto no significa que las decisiones reales se tomen sobre la base de los dictámenes de los dioses, ejerce su poder en forma política. Es el encargado de ofrecer los sacrificios diarios, de construir y restaurar templos, de manejar los colegios sacerdotales, elige a qué dioses se adorará principalmente (lo hicieron los príncipes Tebanos, Amenofis IV), etc. La función de defensa: La defensa de Egipto fue una tarea menos evidente dado su aislamiento geográfico, la psicología de Egipto no demuestra temor por su seguridad. Igualmente debía organizar la vigilancia de los desiertos y caminos, sobre todo los que llevaban a puntos de conexión con otras culturas; y el dominio de aquellos lugares periféricos que proporcionan ricas materias primas, como Sinaí y Nubia. Esta ideología pacifista cambiará con la invasión de los Hicksos en el Primer Imperio Tebano. La función administrativa: El faraón tiene el deber de asegurar al país una buena administración y una estricta justicia, en este sentido, lo que él quiere debe hacerse porque su palabra es una revelación de los dioses; esta idea durante el Reino Memfita, tomará un sesgo más absolutista. El fin teórico de esta administración era asegurar el culto a los dioses, porque si ellos estaban satisfechos, brindaban la prosperidad y bienestar colectivos, por lo tanto la organización religiosa no se separa de la administración laica: el rey-dios dirige ambas, y sus funcionarios no son exclusivos de cada una de ellas. Empero, la centralización, en teoría perfecta, estaba frenada por las distancias difíciles de salvar por la falta de caminos por las periódicas inundaciones, y por la introducción tardía del caballo; había que limitarse a los mensajeros a pie y la navegación por el Nilo y los canales. En materia social y económica FUNCIONAMIENTO DE LA ECONOMÍA: La producción agraria y ganadera, así como las manufacturas de las materias primas, no era por iniciativa individual y libre; sino finamente planificado por la clase dirigente, basándose en las necesidades de los templos y los palacios. Esto se basaba en el concepto de propiedad privada: teóricamente todo pertenecía a los dioses, es decir, al faraón como su encarnación. Le daba autoridad para señalar a cada uno su trabajo y salario. Luego distribuía su usufructo entre la clase dirigente (sacerdote, escribas, ingenieros, etc.). Además de las tierras y sus

frutos, la explotación de minas y canteras estaban bajo el control del faraón. Egipto tenía todas las materias primas que necesita una civilización como gran variedad de piedras, oro, cobre, piedras preciosas, salvo el hierro (que se importaba) y la madera de calidad (no existían bosques en esa zona seca). Sobre la economía, se conoce más de la forma de producción y el comercio que de la manera de distribución, es decir, la relación de la economía con lo social. La estructura económica de esta sociedad puede haber sido (porque se trata de una teoría) lo que Marx llamó Modo de Producción Asiático. Primero es necesario aclarar que un Modo de Producción es una categoría de análisis teórico, para Marx la parte más importante de la estructura (infraestructura según el materialismo histórico) de una sociedad, compuesto por las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Basándose en su modo de producción, clasifica a las sociedades. Uno de estos tipos es el Modo de Producción Asiático. Marx define al modo de producción asiático como la “unidad autosuficiente de manufactura y agricultura dentro de la comuna de la aldea (…) por lo tanto contiene en sí misma todas las condiciones para la reproducción y producción de excedentes” (Marx en “Elementos fundamentales para la crítica de la economía política”), significa que, según dice Godelier “el Modo de Producción Asiático aparece cuando formas más desarrolladas permiten la aparición regular de un excedente, condición de una división más compleja del trabajo y de la separación de la agricultura y la artesanía”. Significa que en las sociedades determinadas por el Modo de Producción Asiático, existen las clases sociales. Esto se debe a que, para Marx, no existe modo de producción en general si no existen las clases sociales porque las relaciones de producción (incluidas en el Modo) necesitan de organización y diferenciación del trabajo, y para esto deben existir clases, no entendidas en el sentido rígido por el cual esta definición sólo de adecua a una sociedad capitalista En contraposición al materialismo histórico que parte del análisis del modo de producción para definir a las sociedades, Wittfogel plantea tener en cuenta la formación del Estado (ya no es materialismo histórico sino historia institucional) para definir a las clases sociales: “Donde la agricultura requiere trabajos sustanciales y centralizados para el control del agua, los representantes del gobierno monopolizan el poder político y el liderazgo de la sociedad y dominan la economía del país (…) al impedir el crecimiento de fuertes fuerzas competitivas, tales como señoríos feudales (…) se colocaron en situación de ser los únicos amos de la sociedad” (en “The Hidraulic Civilization”). En conclusión, para él las clases sociales no deben ser definidas con relación a la propiedad y la producción, sino por sus relaciones con el Estado. Este tipo de Estado es llamado por el autor “despotismo oriental” por el poder monopolista de la clase dominante, o también sociedad hidráulica por las grandes obras de riego para una agricultura intensiva planificada por el Estado monopólico. PRODUCCIÓN AGROPECUARIA: Era de base era agraria, y de ella la civilización obtenía su excedente (de cereales: cebada y trigo, legumbres, frutas y vid); se complementaba con la ganadería y la domesticación de animales tales como ovejas, bueyes, cerdos, gansos, de los cuales obtenían carne, huevos, lana y plumas para abrigo (el caballo era un animal de lujo introducido por los invasores); además la pesca en el Nilo era muy rica. La agricultura era posible por las anuales inundaciones del Río Nilo, de las cuales se llevaba el agua por canales para extender el territorio cultivable. Acerca de la forma de cultivo dice Crouzet que “la tierra favorecida por la inundación podía prescindir de una labor profunda; a veces era suficiente enterrar la simiente con un arado rudimentario o incluso haciendo pisotear la tierra por los animales.” Esto significa que más trabajo les llevaba a los egipcios el trabajo de canalización que el cultivo mismo: “...la irrigación bienhechora debía ser constantemente vigilada, ayudada, conducida e incluso realizada por la propia mano del hombre. Para disciplinarla, así como para drenar los pantanos, hacía falta construir diques, excavar canales y reparar sin cesar unos y otros.” COMERCIO: El comercio interior hubiera sido muy activo de la mano de los artesanos especializados por ejemplo, pero existía un monopolio comercial del Estado. Los habitantes recibían los artículos necesarios de los almacenes oficiales. El comercio se hizo más intenso a influjos de los extranjeros invasores; pero anteriormente el país sufrió un aislamiento comercial, y el poco comercio existente estaba sólo dedicado al beneficio de los dioses, del faraón y de los faraones muertos divinizados, ya que la mayoría de las importaciones suntuosas estaban dedicadas a los adornos de templos y tumbas. Importaba muy pocos productos por necesidad, tenía al decir de Crouzet “una tendencia a vivir sobre sí mismo y para sí mismo, obediente a un ideal de autarquía instintivo en los pueblos y en los individuos...”

Comercio exterior: Las caravanas al exterior de las ciudades egipcias y entre ellas eran planificadas desde el palacio real (esta centralización era de más difícil aplicación en el Delta por su gran vida urbana, que en el Valle), y se realizaba a través de una premoneda, consistente en un anillo de cobre, abandonando el trueque simple entre materias primas y manufacturas, que traía complicaciones1El comercio exterior, comparado a la abundancia y calidad de la producción egipcia, era escaso. El intercambio lo hacía el rey de acuerdo a la necesidad de adquirir productos de importación para los templos y los palacios que de él dependían. Además el que tenía los medios materiales para realizarlo era el faraón (embarcaciones, escoltas militares), por lo tanto las relaciones comerciales con el exterior (Fenicia, Arabia) eran expediciones estatales y no privadas, como sí sucedía en Mesopotamia. Sobre la especie del comercio, a cambio del excedente de cereales, obtenían maderas y metales mayormente. ESTRATIFICACIÓN SOCIAL: La estructura social es de difícil de definir por la falta de documentación. De todas maneras se puede afirmar que estaba claramente vinculada a la economía, por lo que era agrícola, no urbana. Las ciudades nacían de las necesidades políticas o religiosas, pero no económicas, como se las entiende actualmente. FELLAH: Es el tipo social clásico, es el tipo egipcio por excelencia porque representa a la inmensa mayoría de los habitantes del país sin importar la época histórica: fundamentalmente es campesino si bien es empleado para cualquier trabajo como mano de obra. Es la base de la economía egipcia, y por lo tanto del país todo, en el Imperio Memfita fue siervo y después fue jurídicamente libre, siguió atado a los campos del faraón, bajo el concepto de prestación personal al Estado: se daba o vendía su trabajo junto con la propiedad de la tierra, porque sin él la tierra perdía todo su valor. Tenían su familia, casa y huerta con pequeño cultivo y animales para su subsistencia, en el latifundio del Estado que debían trabajar, pero no tenían semillas ni herramientas propias. La vida del fellah era muy dura, pero no podría haberse sentido desgraciado sino comparándose con otros campesinos, cuya existencia desconocía. Además, su sumisión correspondía a una idea religiosa “el orden del que soportaba todo el peso material, había sido establecido por los dioses y por ello debía parecerle intangible. Alguna vez se atrevía a pedir justicia, sin confiar mucho en obtenerla, pero convencido en su fuero interno de que el que se la rehusaba encontraría su castigo en la vida de ultratumba. Todo lo dicho le inclinaba a la pasividad, quedándole sólo el recoger las sencillas alegrías de que nadie podía despojarle: las que procuraba una naturaleza pródiga, la afección por la familia y la camaradería con sus iguales.” Termina Crouzet diciendo: “...nunca en otras partes los poderosos de este mundo dispondrán de un material humano tan trabajador, dócil y acomodaticio por la humildad de su resignación cotidiana, como el que tuvieron a su disposición los faraones...” ARTESANOS: Entre los se pueden establecer diferencias, al contrario que entre la masa homogénea de los campesinos. Había quienes trabajaban en las calles de las ciudades, y otros en los almacenes y talleres de templos; las condiciones de vida de estos últimos debía ser mejor a la de los primeros por la posibilidad de recoger su paga en los depósitos reales. No se conoce la visión social para con los talentosos artesanos finos, creadores de obras de arte; si bien se sabe que algunos, obtuvieron riquezas durante el período de Amenofis IV. ESCLAVOS: Otro tipo social fue la de los esclavos extranjeros, como prisioneros de guerra, ladrones, entregados por sus países como tributo, o comprados en el exterior. Por lo tanto el número de esclavos debió variar dependiendo de la intensidad y naturaleza de las relaciones de Egipto con el exterior, pero no debió ser muy grande en relación con la población total. Tener esclavos era un lujo, por eso la mayoría habrían tenido al faraón como primer amo, y trabajarían en tierras estatales, soldados o como criados. SOLDADO: Existía aunque el espíritu militar no era muy admirado entre los egipcios. No existía la movilidad dentro del ejército: tenían derecho a mandar los de una alta categoría social, era muy difícil que un adolescente de clase baja pudiera hacerlo. Supone Crouzet que esto sucede por la mediocridad del fellah como soldado (por su pasividad y falta de espíritu combativo), por lo que el soldado típico del ejército egipcio era mercenario y extranjero: en el Segundo Imperio Tebano nace un nuevo sector social con la aparición del ejercito profesional. El ejército no estaba unificado, sino que cada unidad correspondía a un tipo étnico. El rey los sostenía económicamente otorgándoles tierras que cultivaban o
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La moneda no la conoció hasta la llegada de Alejandro y los Ptolomeos; se tuvo desde el Reino Memfita, un “trozo” de un metal como referencia, pero no llegó a ser moneda porque no estaba acuñada.

hacían cultivar por jornaleros, estos bienes (la propiedad y el puesto) eran hereditarios. En este sentido, el ejército afirma la esclavitud para asegurar la producción del excedente que habrá de alimentarlo. CLERO: Los integrantes recibían una formación intelectual elevada desde niños, con la escritura como base para una diversificación hacia la administración o el sacerdocio. Era un sector muy numeroso, que dependía del rey-dios. La jerarquía masculina tenía su cúspide en el Gran Sacerdote, cada templo tenía uno, y su poder y prestigio estaba determinado por el prestigio y riqueza del dios cuyo templo dirigían (los más importantes fueron los sacerdotes de Amón, que tuvieron la jefatura del clero entero del país). Dependían de ellos el resto de los sacerdotes del lugar, quienes ascendían dependiendo de su cuna o relaciones con los sectores dirigentes. Había también mujeres dedicadas al culto de los dioses, pero sin un papel determinado para nosotros en la religión. FUNCIONARIO O ESCRIBA: Era la función más atractiva dentro de la cultura egipcia, Crouzet señala la sensibilidad: “Libre de contribuciones e imponiéndoselas a los otros, desconocedor de la fatiga física, seguro de comer las provisiones de la casa del rey, su prosperidad depende sólo de su inteligencia y de su celo en el cumplimiento de sus deberes(...) El ideal es instruirse en los secretos de la escritura, el cálculo y de la administración y una vez bien preparado, rivalizar con los demás en aplicación.” Como agente del estatismo divino, el escriba es con frecuencia el mejor situado para llegar a ser el beneficiario inmediato del poder, por la herencia de los cargos y la ineficacia del sistema administrativo complejo. LA FAMILIA: Sobre las características familiares, existía la poligamia para los hombres en las clases ricas que podían mantener más esposas; sin embargo la mujer no fue considerada un ser inferior en esta cultura, se le llamaba “dueña de casa” (jurídicamente le pertenecía) si se casaba y tenía un hijo, podía convertirse en cabeza de familia ante la muerte del marido e inexistencia de hijos mayores. “El amor a los niños constituye uno de los rasgos más encantadores de la cultura egipcia, rasgo que es muy raro en otras civilizaciones de la Antigüedad” dice Crouzet; era necesario tener un hijo varón que perpetuara la familia y que asegurara los ritos mortuorios del padre. La fecundidad era muy grande y eso constituía un problema demográfico más allá de que la producción fuera abundante; para solucionarlo se extendía el territorio cultivable. La estabilidad en la estratificación social se daba por el carácter hereditario y por lo tanto continuado de las funciones, que se vendían o alquilaban si no había sucesores. Sin embargo no era tan rígido, por tratarse de una sociedad tolerante (más allá de la rigidez de su dogma, era necesaria una flexibilidad para evitar el resquebrajamiento del sistema), los individuos podían ascender socialmente si las circunstancias eran propicias: podían salir artesanos de entre los campesinos, los grandes artistas podían ser aristócratas si recibían propiedades como paga. La única excepción a la movilidad era la de la realeza, porque el rey no era un hombre mortal, sino un dios.

BIBLIOGRAFIA  WILSON, JOHN A.: “La Cultura Egipcia, FCE, México- Bs. As., 1953  Maurice Crouzet: Historia General de las Civilizaciones, tomo I  Grimal, Nicolas: “Historia de Egipto”, Akal, 1997

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