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4, Lalegitimacién y reivindicacion de las practicas sexuales no normativas en la teorfa queer Susana Lépez Penedo Laemergencia de la teoria queer a principios de los afios noventa puede ser vista como una progresiva toma de conciencia de la diferencia, que trata de resituar la supuesta estabilidad de la «identidad» de los primeros afios del movimiento de gays y lesbianas. Con el uso de la categoria utilizada para avergonzar y estigmatizar a los desviados sexuales la teorfa queer, de for- ing desafiante, rehdsa la terminologfa del discurso dominante. Se trata de un gesto de rebeli6n contra la presin de ser invisible o anormal De esta forma, el término queer de acuerdo con Jacinth Samuels, supone una critica a los procesos de normalizaci6n y no séto a Ta intole- rancia fruto de la homofobia. El razonamiento que se oculta tras la utili- sacién de este renovado concepto es que los heterosexuales necesitan a Jos queer para poder marcar la diferencia, no s6lo entre una tendencia se~ ual y otra, sino entre lo que esté bien, los normales (ellos). y lo desvia- doy anormal (los otros), Al ampliar el espectro de andlisis, el incipiente movimiento queer estaba ampliando su critica y los posibles agentes @ participar en esta nueva perspectiva. Porque los procesos de normaliza- cién no s6lo afectaron a los procesos de objetivacién de la sexualidad sino a otros procesos de catalogacidn social que afectan a categorias como son Ia raza, el género o la clase social. Aunque aquf nos centrare- mos solo en Ia rearticulacién que la teorfa queer hace de la sexualidad Las sexualidades queer no implican una estructura identitaria, sino un conjunto de comportamientos sexuales que establecen relaciones con cédigos de conducta, estéticos y relacionales que no son estrictos, sino aciones en funcién de los individuos que los pongan que sufren modif en practica. Para los tedricos queer, estas sexualidade sujeto de las cadenas que Jo atan a grupos sustituyen a las identidades fijas y liberan al s 106. Teorfa de la sexualidad identitarios muy estructurados, en los que se han de mover segiin unos de- terminados cddigos previamente prefijados que no dejan lugar a las mo- dificaciones sin incurrir por ello en la traici6n al grupo. Para los queer, es importante la indefinicién que conlleva la ausencia de etiquetas para lo- grar la libertad del sujeto, que puede entonces moverse sin restricciones sobre el territorio del individualismo, cultivarse a si mismo al margen de un grupo de pertenencia, con la posibilidad de practicar la incoherencia sin ser juzgado por ello y con la tranquilidad de poder modificar sus plan- teamiento y discursos tantas veces como lo considere necesario. En terminos generales, queer cuestiona el concepto tradicional de identidad sexual, y lo hace mediante la deconstruccién de las categorias, oposiciones y ecuaciones que sostienen esta definicién. Dana Y. Takagi en su ensayo Maiden Voyage trata de explicar la necesidad de un término como queer para dar cuenta de la multiplicidad de identidades sexuales que pueden coincidir en un mismo indiyiduo: Algunos se identifican como heterosexuales, pero disfrutan del homoero- tismo, y, por su puesto, hay quienes afirman ser gay/lesbiana, pero su priic- tica sexual es heterosexual. Ademds, algunos se identifican como sexuales, pero en realidad no practican el sexo, y hay quienes reclaman el celibato como préctica sexual. Para aquellos que profesan una forma de identidad sexual que es, en algin momento, extraiia a su practica sexual o deseo se- xual, la idea de una tinica identidad sexual permanente o incluso estable es restrictiva y no se ajusta a la realidad. Construyendo unas politicas de confrontacién, ira, disensin y desvia- cién, los queer pretenden desestabilizar los limites que dividen lo normal de la desviacién y organizarse contra la heteronormatividad. Tratan de combinar impulsos contradictorios para unir a personas que han sido in- citadas por la sociedad a sentirse perversas, raras, parias, diferentes y desviadas, y afirman su similitud a través de la definicién de una identi- dad comin en los margenes de lo socialmente aceptado. Ademés del reto al heterosexismo y la homofobia, los queer también hacen valer una tética y unas politicas en contra de lo que ven como el asimilacionismo de gays y lesbianas. Mientras que el movimiento por los derechos de los gays centra su trabajo dnicamente en la obtencién de la igualdad de derechos, la eman- cipacién queer busca un revolucién sexual de largo alcance para trans- i i i ~ Lalegitimacién y reivindicacién de las practicas sexuales.... ______ 107 formar la sexualidad de forma que beneficie tanto a los homosexuales = como a los heterosexuales. Su programa de accién va més allé de la igual- © dad, buscan una liberacién sexual més amplia que expanda los limites ~ erbticos en todas direcciones que beneficien al sexo, como la reduccién de ~ In edad de consentimiento a los catorce afios para todo el mundo, el re- =. chazo de las leyes puritanas en contra de la prostitucién y la pornografia, Ky laintroduccién de educacién sexual explicita en las escuelas a partir de ~~ Jas clases de primaria. El proyecto de emancipacién queer plantea una batalla a través de la subversién de la cultura sexof6bica. Y al hacerlo contribuye a la disminucién de la represién erotica tanto de gays como de heterosexuales. En términos generales, Annemarie Jagosse considera: [..] queer describe aquellos gestos o modelos analiticos que dramatizan la incoherencia en las relaciones estables entre el sexo cromosémico, el gé- nero y el deseo sexual, Resistiendo ese modelo de estabilidad —que plantea la heterosexualidad como su origen, cuando es mas bien su consecuen- cia— queer se centra en los desencuentros entre sexo, género y deseo. Ins- titucionalmente, queer ha sido asociada més habitualmente con las cues: tiones gay y lesbiana, pero su marco anali como el trasvestismo, el hermafroditismo, 1a androginia y la cirujfa co- rrectora del género. .0 también incluye cuestiones Queer pone asf en cuestién incluso términos tan poco conflictivos, en apariencia, como «hombre» y «mujer»; considera que es necesario crear un nuevo modelo de formacién de la identidad o identidades. Para situar la realidad empirica de los procesos de cambio de identidad se debe tener una visién social construccionista de la identidad como una descripcién de la situacién del yo en relacién con otros individuos, grupos ¢ institu- clones. Los individuos, grupos e instituciones con los que nos relaciona- mos son puntos de referencia en un paisaje sexual que en sf mismo esté socialmente construido. Desde esta perspectiva, el cambio de identidad se entenderfa como un proceso de modificacién de la descripcién de uno mismo en respues- ta.a los cambios tanto en la situacién del yo como en el paisaje social- mente construido en el que uno se sittia. El cambio de identidad seria, pues, el resultado necesario de los esfuerzos del individuo para mantener una exacta descripcién del yo, y no una indicacién de que uno todavia no ha alcanzado wna correcta descripcién de si mismo.